AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 1 Junio 2005
EL ARTE DE HUMILLAR
TERESA JIMÉNEZ-BECERRIL ABC 1 Junio 2005

Otegi presidente del «club»
Antonio Pérez Henares La Razón 1 Junio 2005

Los secesionistas nos endeudan a todos
EDITORIAL Libertad Digital  1 Junio 2005

Al régimen le crece la disidencia
Miquel Porta Perales ABC 1 Junio 2005

El Manifiesto, el nacionalismo y el PP
Agapito Maestre Libertad Digital 1 Junio 2005

Un soplo de libertad
Benigno PENDÁS ABC  1 Junio 2005

Sin el debido permiso
TONIA ETXARRI El Correo 1 Junio 2005

Con las víctimas, el sábado en Madrid
Antonio Martín Beaumont El Semanal Digital  1 Junio 2005

Víctimas iguales
Cartas al Director ABC  1 Junio 2005

La Asociación de Víctimas echa el resto
JORGE SÁINZ ABC 1 Junio 2005

Cómo convivir en pareja con cuatro guardaespaldas
J. S. ABC 1 Junio 2005

UPN prepara una reforma foral que cierra toda posibilidad de anexión al País Vasco
R. A. La Razón 1 Junio 2005

Ezkerra llevará a Idígoras a los tribunales por no rectificar su acusación de que perteneció a ETA
Bilbao El Correo 1 Junio 2005


 

EL ARTE DE HUMILLAR
TERESA JIMÉNEZ-BECERRIL ABC 1 Junio 2005

Resulta difícil ponerse en la piel de quien ha sufrido el zarpazo del terrorismo de ETA. Admito que antes del asesinato de mi hermano y su mujer, mi indignación ante la barbarie del terror, era pasajera, pasada la convulsión ésta venía asumida como algo cotidiano a lo que los españoles nos estábamos por desgracia acostumbrando. Pocos eran los que alzaban la voz contra quienes mataban guardias civiles como si se tratase de indios en un juego de niños. No recuerdo en los ochenta manifestaciones de apoyo a la víctimas. Los muertos se enterraban sin hacer ruido, como si molestasen a los vivos. Pasadas dos décadas se vuelve a repetir la historia, con una notable diferencia, entonces era fácil ignorar a quienes padecían, menos información, menos audiencia y sobre todo menos sensibilización. Y si alguien dudaba siempre se podía buscar la excusa de que el terror era el precio que los españoles pagábamos por construir una sólida democracia. La verdad es que para aquellos que perdieron a sus seres queridos el precio fue tan elevado, que ni siquiera la consolidación de ésta bastaría como compensación a su enorme sacrificio. Hoy, con una democracia más que afianzada, a las víctimas se nos vuelve a exigir un nuevo esfuerzo, diría sobrehumano, ya que quienes no hemos emprendido el camino hacia la santidad, encontramos difícil perdonar a quien no ha hecho jamás un gesto que nos obligue al perdón.

La humillación que sufrimos actualmente es más sutil que la de hace veinte años. Hoy se nos habla de diálogo,de paz, de superación, de nuevos caminos de futuro, de unidad de los demócratas... Los vendedores de ideas están estudiando cómo lograr que la opinión pública acepte unas concesiones políticas extremamente arriesgadas. El mensaje ha sido lanzado: «Acabemos con ETA con buena voluntad» ¿Quién es capaz de oponerse a una idea cargada de buenos propósitos? Sólo el Partido Popular, presentado como un grupo de resentidos cuyo único objetivo es combatir los brillantes proyectos del Gobierno, y obviamente las víctimas, vistas como aliados políticos de la oposición, y como pobres obcecados por el dolor, incapaces de reflexionar como las actuales circunstancias requieren. Los expertos en marketing insisten en poner en boca de los políticos de turno frases como la de que «nada se hará que ofenda la dignidad de las víctimas», pero ¿quién puede delimitar algo como la dignidad humana?, ¿quién puede medir mi indignación al oír hablar de acercamiento de presos? Para quien lo haya olvidado recordaré que tanto Miguel Angel, como Alberto y Ascen murieron porque el gobierno de entonces no aceptó el chantaje terrorista. Pocos meses después hubo un intento de diálogo que, como todos sabemos, no consiguió que los terroristas no siguieran poniendo muertos en la mesa, en la que dicen querer sentarse de nuevo a negociar.

Lo que para algunos puede resultar un pequeño gesto de buena voluntad, para otros puede ser una traición, depende de que lado le ha tocado vivir estos últimos años, si del de la comodidad insolidaria o de la parte del dolor comprometido. Al señor Zapatero le diría que hoy por hoy no se dan las condiciones para una verdadera paz y sellando ésta anticipadamente se arriesga a que se derrumbe en breve, como si se tratase de una casa construida con premura. Comprendo que en esta «nueva España», que para mí no deja de ser España sin adjetivos, donde la sociedad cambia un poco más al paso de lo que muchos quisieran, y donde la solidaridad de algunos no traspasa el muro de Israel, el problema del terrorismo de ETA empieza a cansar y si alguien lo resuelve en un abrir y cerrar de ojos, ¡bendito sea! Ya tiene su cheque en blanco, queda poner la cifra. Esperemos que el regalo no sea excesivo, visto que ya le hemos anticipado casi mil muertos.

Desde estas páginas quiero agradecer públicamente a todos aquellos que con su pluma, con su voz, o con cualquier otro medio defienden la dignidad de quienes sufrimos a causa de ETA. Para mí el mérito de estas personas es doble, porque sin vivir nuestro dolor, logran hacerlo un poco suyo y por tanto nos aligeran el peso. Gracias de corazón, en mi nombre y en el de los míos.

Otegi presidente del «club»
Antonio Pérez Henares La Razón 1 Junio 2005

No lo dirán porque son políticos, pero crece el número de dirigentes socialistas, entre ellos muchos ministros, cada vez más preocupados del cariz que está cogiendo la «Cuestión ETA» desde la arcangélica visión sobre la paz revelada por Zapatero en el Congreso. Ya no hay euforia, cunden las dudas y aparecen los temores de que se ha podido cometer el peor de los errores. Aquella realidad virtual basada en deseos pero no sustentada ni en realidades, y que llegó a la población poco menos que como un hecho inminente, puede desembocar en una gran frustración colectiva. Pero es que ya las primeras andaduras están resultando dolorosas. Bono tiene que derrochar vivas a España para compensar la salmodia insistente de ese «club de fans» que desde Ibarretxe a Carod reclaman a ZP como socio. Pero el colmo de los males es Otegi, convertido por obra y gracia de la pirueta presidencial en consejero, administrador de los tiempos del «diálogo» y en presidente mediático del tan famoso club al que le han dado tan efusivamente la bienvenida y le asesoran en cómo seguir desenterrando guerras civiles. El portavoz del matonismo abertzale se está convirtiendo en el más esclarecedor testigo de cargo del cepo en el que Zapatero tiene cogida la pata. Y en su partido son cada vez más los que le piden que la saque.

Los secesionistas nos endeudan a todos
EDITORIAL Libertad Digital  1 Junio 2005

Las presiones de Esquerra Republicana de Cataluña e Izquierda Unida lo han conseguido. Gracias a uno de los acuerdos alcanzados este martes por el Gobierno de ZP y sus socios parlamentarios, la mal llamada “Ley de Estabilidad Presupuestaria” permitirá a las comunidades autónomas un endeudamiento superior al del Estado en “épocas de bajo crecimiento” (menos del 2 por ciento). Además, la Ley incluirá a los ayuntamientos en el déficit público consentido inicialmente. Así, del límite de déficit permitido, establecido en el uno por ciento del PIB, las Comunidades Autónomas podrán alcanzar el 0,75 por ciento, el Estado el 0,20 por ciento y los ayuntamientos el 0,05 por ciento restante.

Esta cesión a comunistas e independentistas catalanes no sólo muestra que no hay área de gobierno –incluida la económica de Solbes– que quede al margen de la nociva influencia de ambas formaciones políticas, sino hasta qué punto se invierte uno de los principales pilares del éxito económico del gobierno Aznar, como fue la erradicación del déficit público. Si el gobierno central, en tiempos del PP, fue pionero en ese empeño por que las administraciones ajustaran sus gastos a sus ingresos, fueron las comunidades y los ayuntamientos los más reacios a hacer lo propio y a ajustarse el cinturón. Ahora viene el gobierno de ZP y, no contento con tolerarse así mismo el déficit, autoriza, precisamente, a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos el poder endeudarse más de lo que ya lo va a hacer el Estado.

El secretario general de los independentistas catalanes, hasta cierto punto, ha descrito bien el cambio: “La normativa pasará de ser un elemento de autodisciplina a un elemento de garantía de la autonomía financiera de autonomías y de entes locales”. Y, ciertamente, lo que salta por los aires es la disciplina, que es precisamente de lo que debería tratar una ley que se llama así misma de Estabilidad presupuestaria y a la que más urgía convocar era a las comunidades autónomas. Eso que pomposamente Puigcercós llama “un elemento de garantía de la autonomía financiera”, no es más que un elemento de permisividad para que los gobernantes autonómicos puedan discrecionalmente pasar la factura a gobernantes y generaciones de contribuyentes venideras. Con la particularidad de que los nocivos efectos que, a corto plazo, ya genera el déficit y el endeudamiento autonómico no se van a padecer sólo en la comunidad autónoma que contablemente lo registre sino que perjudicarán también al resto.

El portavoz de IU-ICV, Joan Herrera, también ha querido dar la bienvenida al acuerdo jugando con el lenguaje. Así ha dicho que hemos pasado del défict cero a lo que ha llamado una “estabilidad flexible”. Ya dijimos que con ZP y sus aliados todo se iba a retorcer, empezando por el lenguaje y acabando, aunque haya que esperar, con la economía.

Al régimen le crece la disidencia
Miquel Porta Perales ABC 1 Junio 2005

CUANDO dentro de unas décadas los historiadores hagan balance de la Cataluña a caballo entre los siglos XX y XXI, a buen seguro que hablarán de la existencia de un régimen. ¿Régimen? En cualquier diccionario político encontraremos una definición parecida a la siguiente: «Dirección o gobierno peculiar, modo o manera de conducir un país. Puede ir desde términos muy genéricos —régimen monárquico, o monarquía; régimen republicano, o república— hasta otros muy personales y definidos: el “régimen de Salazar”, el “régimen de los coroneles”. Un régimen está definido por el conjunto de constituciones, instituciones, fueros o prácticas comunes que determinan el modo político y social de vida de un país». Esta definición —sacada del Diccionario político de Eduardo Haro Tecglen, una persona que cuando habla de régimen sabe muy bien de qué habla— viene como anillo al dedo para caracterizar la política catalana desde la Transición a nuestros días. Sin circunloquio alguno: en Cataluña se ha instalado desde hace casi tres décadas un régimen, esto es —por sacar a colación la definición antes citada—, una «peculiar manera de conducir un país», un «conjunto de prácticas comunes que determinan el modo político y social de vida de un país», «un conjunto de constituciones, instituciones, fueros». ¿Hablamos de los sucesivos gobiernos de Jordi Pujol? ¿Hablamos del actual gobierno presidido por Pasqual Maragall? Respondo: hablamos —con las diferencias del caso, uno de los dos sabe comportarse en público y tiene conciencia del límite— de uno y otro. De Jordi Pujol, porque fue él quien
instituyó e institucionalizó el régimen. De Pasqual Maragall, porque es quien lo reproduce y desarrolla. Al respecto, Maragall es el auténtico heredero de Pujol.

¿Cuáles son los fundamentos teóricos—las «constituciones, instituciones, fueros», que decíamos— de ese régimen que, de Pujol a Maragall, se va desplazando, como un rizoma, subterráneamente a lo largo de casi tres décadas? Las siguientes: el nacionalismo identitario y la exigencia de soberanía. Para el régimen, Cataluña es una realidad nacional esencial dotada de una identidad propia constituida sobre una lengua, una cultura, una historia, una tradición, una manera de ser, una simbología y lo que cada uno quiera añadir con la condición de que sea «propio». Es decir, distinto a lo español. Y como Cataluña es una nación —ahí aparece el viejo principio de las nacionalidades del siglo XIX—, tiene derecho a un Estado, o a un alto índice de soberanía política. De la teoría a la práctica: ¿cuáles son los fundamentos prácticos —«la peculiar manera de conducir un país» y el «conjunto de prácticas comunes que determinan el modo político y social de vida de un país», según indicábamos— del régimen? Los siguientes: la cultura de la queja y la impregnación ideológica.

Mediante la cultura de la queja —esto es, la invención de un imaginario absoluto al que se le atribuyen rasgos perversos— se cohesiona la sociedad alrededor de quien la protege de tal amenaza, al tiempo que se cubre un tupido velo sobre las insuficiencias de la acción de gobierno. Se trata, en suma, de la dialéctica maniquea entre el Nosotros —Cataluña—, inocente por definición, y el Otro —España—, prepotente y agresivo también por definición. Finalmente, la ideología del régimen —a través de la educación, de determinada política informativa, así como de cierto número de intelectuales orgánicos, que diría un marxista— va impregnando la vida política y cultural catalana convirtiéndose en acervo doctrinal que se acepta y no se discute por temor a las consecuencias que pueda acarrear la disidencia. ¿La modalidad catalana del síndrome de Estocolmo?

Pero, a todo régimen —tarde o temprano— le crece la disidencia. Exactamente eso es lo que le está ocurriendo al régimen nacionalista catalán —el auténtico pensamiento único realmente existente hoy en Cataluña— desde hace unas semanas. Y las críticas provienen intramuros y extramuros del régimen. Del sistema, si se quiere. Intramuros del sistema, porque —como puntualmente ha informado ABC— un par de colectivos de militantes socialistas —«Ágora Socialista» y «Socialistas en positivo»— han hecho sentir sus críticas. Críticas que se dirigen a cuestiones simbólicas y menos simbólicas como el asunto de las banderas, la política monolingüe que margina el castellano, la discriminación de los escritores catalanes que por escribir en castellano no podrán asistir a la Feria de Fráncfort, la restricción de los derechos individuales, la deriva nacionalista del socialismo catalán, la propuesta de un nuevo Estatuto en clave soberanista y de una financiación autonómica que rompe la solidaridad interterritorial. Estos colectivos, que no se sienten representados por los dirigentes del PSC, piden el amparo a Rodríguez Zapatero para que Maragall asuma la pluralidad de Cataluña. Y, decíamos, críticas extramuros que se concretan en el manifiesto firmado por un nutrido grupo de intelectuales, periodistas y escritores que denuncian la política lingüística excluyente de la Generalitat, el intento de romper los vínculos entre catalanes y españoles, la decadencia política y económica en que el nacionalismo ha sumido a Cataluña, y la corrupción institucional. Manifiesto que, además de impulsar la creación de un nuevo partido que represente al conjunto de los ciudadanos catalanes en toda su pluralidad, apuesta por una alternativa ilustrada que respete la libertad individual. Apuesta que debe vertebrarse alrededor del actual régimen estatuario que se enmarca en la Constitución de 1978.

¿Cuál puede ser el futuro de esta disidencia hoy en marcha en Cataluña que tiene la virtud de poner al descubierto las miserias del llamado oasis catalán? No resulta fácil de predecir, porque si es cierto que el hiato entre la Cataluña real y la Cataluña virtual que denuncia la disidencia está alcanzando cotas difícilmente superables, no es menos cierto que el Gobierno —débil e irresponsable— está atado de pies y manos al PSC y a una ERC cada vez más envalentonada, y que el régimen nacionalista catalán ha conseguido crear una suerte de agujero negro que absorbe por completo cualquier materia o energía situada en su campo gravitatorio. Y es que el régimen, prietas las filas, todo lo engulle. Al menos, hasta ahora.

Cataluña
El Manifiesto, el nacionalismo y el PP
Agapito Maestre Libertad Digital 1 Junio 2005

Porque nunca es tarde si la dicha llega, felicito a los firmantes del Manifiesto contra el nacionalismo catalán. Dos reivindicaciones significativas dominan el texto de los intelectuales catalanes. Primera: es necesario desmitificar el nacionalismo. Segunda: es necesario un nuevo partido para llevar a cabo la acción anterior. Mientras que la primera propuesta está contundentemente argumentada, la segunda parece caer en el mismo error que critica: sustituir lo real por lo simbólico. Me reservo para otro día comentar la urgencia de lo que este manifiesto entiende por “necesario”.

En efecto, aunque un poco tarde, los firmantes del Manifiesto han descubierto que el nacionalismo catalán ha conseguido que Cataluña tenga cada vez menos importancia en España y en el mundo. El nacionalismo catalán es sólo una careta de las elites políticas para negar la realidad, los problemas y aspiraciones de los españoles de Cataluña. El nacionalismo catalán es la caverna sarnosa que sirve de cobijo tanto a la “derecha” vergonzante y el “centrismo” de cartón piedra como a la izquierda socialista y comunista. Es “necesario”, pues, terminar con este mito nacionalista.

Felicidades, amigos, y bienvenidos al club de quienes mantenemos esta conclusión hace más de veinte años. Correcta es vuestra crítica al nacionalismo, pero me cuesta distinguirla de la no menos correcta crítica realizada por el PP a muchos años de nacionalismo pujolista. Sí, el PP que, dicho sea de paso, mientras no se demuestre lo contrario, es un partido político instalado en toda España y, por lo tanto, también en Cataluña. Y, precisamente, porque no veo en qué se diferencia el diagnóstico del Manifiesto sobre el nacionalismo del realizado por el PP, especialmente por el PP dirigido por Alejo Vidal Cuadras, tampoco entiendo muy bien el pronóstico, en realidad la segunda reivindicación, para solucionar los problemas de Cataluña: la aparición de un nuevo partido.

Acaso por eso, por mi falta de entendederas, me gustaría que el manifiesto justificara, o simplemente ahondará un poco más, en la incapacidad del PP para superar el nacionalismo. Ya sé, ya sé, que últimamente Piqué parece estar aceptando algunos términos del nacionalismo catalán que no ayudan mucho a superar la cosa. No obstante, habría preferido que el Manifiesto hubiera utilizado con el PP la misma contundencia racional que practica con el nacionalismo de Pujol y la izquierda. Por ahí, tengo la sensación de que el “escrito” cae en lo mismo que critica. Sustituye la realidad por el símbolo, o mejor, el análisis de los hechos por el culto al símbolo, que en este caso no es sino la demanda de un nuevo partido político.

En todo caso, eso sería un problema de los firmantes del Manifiesto no de quien firma esta columna. Pues que yo soy de la opinión, sin duda discutible, que sin símbolos la política sería imposible. Más aún, la democracia es un conjunto de símbolos o no es. Un ejemplo es este Manifiesto, que sólo puede interpretarse como un símbolo para traer más y mejor democracia a Cataluña. Por lo tanto, lejos de mi criticar los símbolos y su poder, que son siempre claves para mover el mundo; pero para que lo simbólico jamás sea utilizado perversamente, como es el caso de los políticos catalanes con el nacionalismo, debemos ser exigentes con sus formulaciones. Es la mejor manera para que en ellos no se escondan intereses inconfesables o, peor aún, análisis destrabados de la realidad.

Un soplo de libertad
Por Benigno PENDÁS ABC  1 Junio 2005

MERECE la pena comentar, como ayer destacaba Martín Ferrand, el manifiesto de los intelectuales catalanes. El nacionalismo asfixia la libertad. Con la máxima corrección en las formas, en Cataluña están excluidos del ágora todos los que no se adaptan al pensamiento hegemónico. Muchos o pocos, sufren condena que acarrea pena de infamia. O quizá simplemente no existen. Lo más grave es que no hay alternativa a medio plazo. Primero, largos años de pujolismo: lealtad al Estado constitucional, pero desapego hacia la nación española. Luego, largos meses de tripartito: mal para el Estado, peor para la nación. El sedicente oasis resulta ser un páramo de ideas. Ya sabía Stuart Mill que la tiranía de la opinión es todavía más dañina que la dictadura política. Así que todos dentro de la jaula, aunque el Partido Popular deja la puerta entreabierta: a veces pasa y se coloca en una esquina; otras, casi siempre, se queda directamente en la calle. La «unión sagrada» de la clase política ha forzado el cierre en falso de la crisis del Carmelo, gestionada como si fuera un simple episodio desagradable. Lo mismo ocurre con otros excesos de Maragall, buen alcalde que, sin embargo, no da la talla como presidente. Madrid sirve de coartada, de genio maligno, de fuente infinita de agravios imaginarios. Cada cual es muy dueño de construir sus propias obsesiones. Pero no es lógico confundirlas con la realidad.

La clave política reside en el extraño planteamiento del PSC. Dicen que hay dos corrientes: una, burguesa y catalanista; otra, proletaria y españolista. Será verdad, pero vistos desde fuera parecen siempre los mismos. Montilla, líder del sector que se supone menos nacionalista, asegura sin forzar el gesto que Cataluña es una nación y que así debe reconocerlo el futuro estatuto. Por tanto, ni nacionalidad, ni comunidad nacional: nación sin eufemismos, acompañada de su dosis inevitable de soberanía originaria. Debe de ser que esto se llama ahora «españolismo». Por eso vale la pena leer con atención el «Manifiesto de los dieciséis». Gente solvente en el plano artístico e intelectual. Algunos de los firmantes (y otros que suscriben opiniones similares) resultan bien conocidos para los lectores de ABC. Hablan de libertad, tienen opiniones propias, no les gusta ser «mulet» (que es como llamaba Richelieu a los amantes de su propio absolutismo, ya lo fueran por ignorancia o por interés). Porque todo nacionalismo, sea de izquierdas o de derechas, fabrica un tipo humano propicio a la condición de súbdito satisfecho. Lo peor es que este ambiente impregna la sociedad y no es sencillo romper la dinámica negativa. Habrá que seguir con atención las próximas actividades de los disidentes en el socialismo catalán. De momento, ánimo y gracias por este soplo de aire fresco.

Sin el debido permiso
TONIA ETXARRI El Correo 1 Junio 2005

Ha tenido suerte el presidente Zapatero en el Congreso al encontrarse con la comprensión de todos los grupos, menos el PP, para iniciar un proceso de diálogo con ETA, en el caso de que la banda deje las armas. Lo que se le ha venido diciendo a los terroristas desde que se firmó el Pacto de Ajuria Enea en 1988. Pero ahora, Zapatero quiere pedir el debido permiso a sus señorías. Tan comprensivos estaban, que aprovecharon la ocasión para pedir que, ya puestos, se desprendiera del Pacto Antiterrorista. Total, si estaba firmado 'sólo' (atención al adverbio) por dos partidos. Entre los dos partidos, suman la friolera de 20 millones de votos; pero ése es un dato que conviene ignorar a los partidos minoritarios del Congreso porque precisamente por eso, por tener una representación bastante poco notable, quedaría en evidencia el desmesurado desequilibrio existente entre su capacidad de presión sobre Zapatero y la fuerza minoritaria que representan. Un pacto que, según reconocieron tantos socialistas en su momento, había puesto en bandeja la precaria situación en la que hoy está ETA y todo su negociado. Pero que incomodó desde el principio a sus socios nacionalistas, que no querían saber nada de posibles ilegalizaciones del entorno de ETA.

La propuesta de Zapatero, que supone, sobre todo, una fusión entre el Pacto de Ajuria Enea y el Antiterrorista, no aporta otra novedad que la de la petición de permiso. Todo lo demás, se inventó en 1988, aunque ahora al socialista Blanco le parezca que están descubriendo la pólvora. El Pacto Antiterrorista, firmado por el PP y PSOE en el 2000, venía a decirle a ETA que no tenía nada que hacer, porque perseguía su derrota. Ahora, la vuelta al punto 10 de Ajuria Enea, con la restitución de los aliados de Otegi, (EHAK) a la vida parlamentaria, pero adelantándose a los tiempos (es decir, antes de que la banda terrorista haya dado su primer paso) da la impresión de que volvemos a empezar a pesar de la proclamación de los «tiempos nuevos».

Si esto es así, la adecuación a las exigencias de la modernización, implica también en la lucha antiterrorista aportar algo más que rescatar el punto 10 del Pacto de Ajuria Enea. No hace falta alforjas de talante para ese viaje. Y si para dar un paso adelante, tiene que prescindir del PP, los nuevos gobernantes socialistas demostrarán que saben muy poquito de la capacidad de chantaje de ETA. No es bueno estar sólo frente a ETA. Y quedarse con la compañía de los socios del 'club de Perpiñán', que le recuerdan constantemente que depende de ellos (IU , nacionalistas y mixto); suena a mucho batiburrillo de siglas pero, a la hora de calibrar la fuerza electoral, son habas contadas. Dejar fuera al partido que representa a diez millones de votos, supone en realidad, quedarse más solo que la una. No se puede aislar a tanta gente. Entre el Congreso de los Diputados y la capacidad de EHAK para ser la llave en el Parlamento vasco, ETA se estará frotando las manos.

Con las víctimas, el sábado en Madrid
Antonio Martín Beaumont El Semanal Digital  1 Junio 2005

Las víctimas del terrorismo nos convocan el sábado. Algunos dudan aún -otros ya no- de la necesidad de apoyarlas. Para mí desde luego no hay otro camino para luchar contra el terror que estar junto a quienes han sufrido el dolor en su carne. Más todavía, como mi buen y respetado amigo Germán Yanke decía el lunes en las páginas de ABC, no hace falta insultar a las víctimas para no estar a su lado, basta con no querer escuchar sus razones. Y es que nadie sabe como las víctimas qué es el terrorismo. De ahí que pactar con ETA a sus espaldas sea negarles la justicia.

El líder del PP, Mariano Rajoy, ha acertado al comunicar con anticipación su presencia en la manifestación por las calles de Madrid junto a quienes no olvidan. También han acertado y han estado oportunos además los presidentes autonómicos de Navarra, Miguel Sanz, y de Valencia, Francisco Camps. Estarán en la manifestación a título personal en primer lugar, pero también en representación de millones de españoles que, queriendo, por una u otra causa no pueden acercarse a la capital esa tarde.

Permítanme ahora dirigirme a los que todavía no tienen decidido estar este fin de semana en Madrid. Aquí van diez razones más, creo de peso, para tratar de sacarles de casa:

1. Las víctimas no hacen política, por más que ahora interese políticamente hacer creer tal cosa. Todos los que hemos llorado y maldecido cada crimen etarra somos víctimas. ¿Se acuerdan de la angustia que padecimos con la muerte anunciada de Miguel Ángel Blanco?

2. Los partidos políticos que se niegan a estar junto a las víctimas deberían estar dando muchas más explicaciones de las que dan, sobre todo a sus afiliados.

3. Decir, como se ha podido escuchar estos días, que lo que importa ahora no son las víctimas del pasado sino evitar que las haya en el futuro es un argumento, además de injusto y falso, de tal vileza que retrata por sí solo a quien lo emplea. Seguramente con ese tipo de razonamiento, glosando a Winston Churchill, perderemos la honra y sólo alcanzaremos la paz de los cementerios.

4. Pagar un precio político por el fin de ETA es quitar valor al sacrificio de los que han muerto en la lucha contra el terrorismo: negar el valor del Estado de Derecho y dar reconocimiento político a los que han matado inhumanamente a más de mil españoles.

5. Hacer creer que las víctimas van a marchar contra el Gobierno el sábado, como se hace, tiene poco sentido, pero no es tan descabellado pensar que el Gobierno sí parece querer marchar contra las víctimas.

6. Aunque Zapatero no estuviese negociando, ha dado pie a hacerlo en un futuro inmediato. Y sospechamos que negocia, porque él mismo lo ha dicho, con sus palabras y sus hechos.

7. Veinte millones de españoles respaldaron en 2004 a los dos grandes partidos, unidos en su rechazo del terrorismo y a cualquier concesión política a ETA. Las dudas de ahora implican dividir sin sentido, críticamente, a los españoles.

8. Además de ser inmoral, negociar con ETA es poco práctico. ETA se encuentra ahora en su momento de mayor debilidad, gracias a la acción policial y judicial dentro de la Ley. Abandonar una política que ha dado resultados por otra que ya ha fracasado antes no es razonable.

9. Negociar con ETA, por lo demás, implica saber que nunca se terminará con el terrorismo hasta que no se acceda a todas sus peticiones. Los terroristas se reforzarán en la negociación, pero no pueden colectivamente renunciar a sus metas esenciales.

10. Siglos de historia y décadas de democracia van en la dirección opuesta a la que ETA desea imponer. Ceder a su chantaje implica olvidar a los que murieron a sus manos, y a todos los que compartieron las ganas de libertad que hoy nos unen y que el sábado defenderemos en la calle trás el lema:

"Por ellos, por todos. Negociación en mi nombre, ¡No!"

El sábado, a las seis de la tarde, nos vemos en Madrid.

Víctimas iguales
Cartas al Director ABC  1 Junio 2005

Bono niega a la AVT su asistencia a la manifestación. ¿Motivos? Hay lemas que «van contra el Gobierno». Las víctimas del terrorismo reivindican que las negociaciones se deberían llevar a cabo cuando la banda terrorista deje las armas definitivamente y no se negocien presos por dejar de matar. En definitiva, dejar de poner bombas con el fin de atemorizar a la población.

Por eso pregunto al ministro de Defensa: ¿acudirá a esta manifestación tal como hizo el mes de enero? Pues sus últimas declaraciones no parece que estén en la buena dirección, puesto que a la consulta que le hicieron en este sentido contestó: «Los familiares de casi mil españoles inocentes asesinados por ETA tienen todo mi respeto, cariño y comprensión, incluso cuando no coincido con sus opiniones sobre cualquier asunto de carácter político», añadiendo que fue en enero «en solidaridad con ellos». Parecen contradictorias: en enero se solidariza y ahora las abandona.

No entiendo a Bono. ¿Podría aclararme qué diferencia encuentra entre las víctimas en enero y las mismas víctimas en junio? Por favor, denos alguna razón más convincente a su futura ausencia. Pienso que, independientemente de los lemas, el ministro de Defensa y por supuesto Peces-Barba tienen la obligación moral de asistir. Pedro J. Piqueras. Gerona.

La Asociación de Víctimas echa el resto
La Delegación del Gobierno en Madrid está coordinando el dispositivo, mientras que la AVT ya ha adelantado que contará con un cuerpo propio de 500 voluntarios
JORGE SÁINZ ABC 1 Junio 2005

MADRID. La Asociación de Víctimas del Terrorismo prepara con esmero los días previos a la manifestación del próximo sábado en Madrid y lima cuidadosamente los últimos detalles de la movilización. La AVT quiere dejar claro en sus mensajes que la convocatoria no es política, sino cívica y que lo único que pretenden es protestar democráticamente contra un eventual política de negociación con ETA que consideran humillante para las víctimas. Así lo expresó ayer en Jaén el presidente de este colectivo, Francisco José Alcaraz, quien, al hilo de esta premisa básica, recordó que «muchos socialistas y la mayoría de las asociaciones cívicas secundarán la manifestación». Mientras tanto, la AVT no descarta que se produzca alguna adhesión oficial más a la convocatoria.

Las previsiones que maneja la organización predicen una asistencia «multitudinaria», aunque desde el entorno más próximo a las víctimas se prefiere mantener la cautela dado el revuelo político que se ha generando alrededor del trasfondo de la manifestación. En cualquier caso, y sin contar con los vehículos que las distintos colectivos o el PP, entre otros, van a poner a disposición de todas las personas que quieran secundar la movilización, la AVT asegura que, por su parte, ya tiene confirmado el viaje de casi 300 autobuses completos procedentes de toda España. Una cifra que, se estima, podría crecer exponencialmente a lo largo de los próximos días.

Por otro lado, la falta de previsión del Ejecutivo en la anterior manifestación de la AVT el pasado mes de enero, en la que por ejemplo apenas había puntos de asistencia sanitaria, ha provocado, por un lado, una gran insistencia de la Delegación en Madrid por airear sus planes de no escatimar lo más mínimo a la hora de movilizar todos los efectivos que sean necesarios para garantizar el libre discurrir de todos los asistentes y, por otro, la creación de un cuerpo propio de unos 500 voluntarios de la AVT que se encargarán, fundamentalmente, de las labores de intendencia y organización. De hecho, el colectivo de víctimas está cuidando meticulosamente cada detalle y ha pedido a todos los políticos y personalidades públicas de diversa índole que no hagan la guerra por su cuenta y se atengan a las indicaciones concretas que les han remitido acerca de cómo, cuándo y dónde deben ocupar el lugar reservado para ellos en la manifestación.

Así las cosas, los técnicos de la Delegación del Gobierno en Madrid mantuvieron ayer una segunda reunión -podría haber una tercera y última a finales de esta semana- con representantes de la Policía Nacional y Municipal y responsables de la AVT, como organización convocante, en la que se perfilaron los detalles del anillo de seguridad que rodeara a la manifestación. Como resultado, el delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez, decidió declarar ayer la movilización de «alto riesgo».

De este modo, está previsto el despliegue de entre 300 y 400 agentes del Cuerpo Nacional de Policía a lo largo del recorrido coordinados por la Jefatura Superior de Madrid; entre 80 y 100 de Policía Municipal, que despejarán el recorrido en las horas previas, así como un número de funcionarios de paisano de Información que no ha sido precisado. Además, varias ambulancias del Samur y Cruz Roja se encargarán de atender cualquier eventualidad en diversos puntos estratégicos.

Recorrido y actos
Lo que sí parece definitivamente cerrado es el itinerario, los horarios y los actos previstos de cara a la movilización. La manifestación partirá a las seis en punto de la tarde del sábado desde la glorieta López de Hoyos y recorrerá la calle Príncipe de Vergara hasta desembocar en la plaza de la República Dominicana. En los puntos de origen y destino habrá sendas ofrendas florales en homenaje a las 19 personas asesinadas en Madrid en esos dos lugares. Se pretende que sea un acto sencillo en el que participará el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, acompañado de alguno de los familiares de estas víctimas. En ambos casos se guardará un minuto de silencio.

Por último, la AVT ha confirmado la presencia de tres pancartas. La primera, «Por ellos, por todos. Negociación no en mi nombre», agrupará al colectivo convocante; la segunda, «Libertad con dignidad», a las diversas formaciones políticas; y la tercera, «Por la libertad, no a la negociación», a los colectivos cívicos que secunden la manifestación. En cualquier caso, la AVT pretende que esta cabecera oficial no ocupe un espacio demasiado amplio con el objetivo de dar a todos los ciudadanos anónimos la oportunidad de participar y sumarse fluidamente a la convocatoria.

Cómo convivir en pareja con cuatro guardaespaldas
J. S. ABC 1 Junio 2005

MADRID. Hace ya tiempo que Nerea y Carlos se sienten de cristal. Al salir de casa o al acudir a sus puestos de trabajo, perciben como algunas miradas les atraviesan sin detenerse, más interesadas en averiguar dónde están sus guardaespaldas, cuántos son o qué cara tienen. Ambos son protagonistas anónimos de la manifestación convocada por la AVT el próximo sábado en Madrid. Carlos David García y Nerea Alzola son dos jóvenes concejales del PP en Bilbao y Sondica (Vizcaya) respectivamente y desde que iniciaron su relación sentimental se han visto obligados a vivir la mejor época de sus vidas sin intimidad. «Somos una pareja de seis personas», comentan resignados. Cuatro escoltas en total, dos por cada uno de ellos, se han convertido en sus sombras más incómodas y les acompañan por su seguridad allá donde van. «Somos prisioneros», dicen. Nerea y Carlos sólo se saben libres cada vez que se «escapan» del País Vasco: «Te sientes liberado en lugar de desprotegido». El próximo sábado ambos secundarán la movilización de la AVT. Pero antes, mañana jueves, participarán en la lectura de un comunicado en Madrid en la que como miembros de las juventudes del Foro de Ermua harán un llamamiento a todos los jóvenes españoles para que tomen parte en la movilización y recuperen así la memoria de los víctimas.

UPN prepara una reforma foral que cierra toda posibilidad de anexión al País Vasco
Reclamará que se elimine esta posibilidad en la Constitución y que cualquier cambio sea refrendado
R. A. La Razón 1 Junio 2005

Pamplona- Unión del Pueblo Navarro (UPN) propondrá en la ponencia de autogobierno del Parlamento foral la reforma del Amejoramiento del Fuero de Navarra para que «sólo las personas de esta comunidad decidan sobre su futuro, basado en la unidad constitucional». Esta modificación debe ir aparejada a otra reforma que exigirá UPN en el Parlamento: la eliminación de la Disposición Transitoria 4 de la Constitución, donde se contempla la posibilidad de que Navarra se incorpore al País Vasco.

Estas dos modificaciones obligarán a una nueva redacción de la Disposición Adicional Segunda del Amejoramiento, en la que se reconocerá, según la propuesta de UPN, que «cualquier alteración del estatus constitucional de Navarra como Comunidad Foral requerirá contar con la voluntad favorable de sus instituciones a la alteración propuesta y el posterior refrendo libre y democrático del pueblo navarro».

Con estos cambios, el portavoz de UPN en el Parlamento de Navarra, Carlos García Adanero, que presentó ayer la propuesta de los regionalistas en el registro de la Cámara foral, consideró que «no haría falta» que la Constitución recogiera referencias a Navarra tras la eliminación de la Transitoria 4 por la existencia del Amejoramiento, que «está amparado en el acuerdo entre el Gobierno de la nación y de Navarra y está votada por el Congreso de los Diputados y por el Parlamento foral». «Es garantía suficiente para que sean los ciudadanos de esta Comunidad los que decidan su estatus», apuntó.

Referéndum.
El portavoz regionalista no aclaró, sin embargo, si UPN respaldará la convocatoria de un referéndum para que los ciudadanos ratifiquen el Amejoramiento una vez introducidas las reformas, tal y como propone el PSN, y repitió las palabras del presidente del Gobierno navarro y de UPN, Miguel Sanz, afirmando que los regionalistas «no tienen miedo a que los ciudadanos puedan pronunciarse sobre cualquier cuestión porque los ciudadanos nos están demostrando elección tras elección que creen en el proyecto político de Navarra de forma mayoritaria», agregó.

El portavoz de UPN defendió, además, que el Amejoramiento «ha permitido el pleno desarrollo de la personalidad política singular de Navarra» y a lo largo de su intervención lanzó mensajes de críticas al PSN. En concreto, García Adanero afirmó que «algunos partidos políticos deberán aclarar si están con la Lorafna o con aquellos que quieren modificar la ley para que Navarra se diluya en otra comunidad diferente».
García Adanero reiteró, «ante el proceso que se está viviendo actualmente», que «con Navarra no se negocia, Navarra no puede estar encima de ninguna mesa, y sólo su Gobierno, su Parlamento y sus ciudadanos decidirán cuál es el estatus de esta comunidad», informa Ep.

La propuesta que UPN defenderá está formada por seis puntos. Además de los dos ya citados, propone que en el supuesto de la disolución anticipada del Parlamento de Navarra, el nuevo parlamento se constituirá por un periodo legislativo completo y no hasta el final de la legislatura anterior. UPN plantea también la ampliación de las competencias exclusivas y compartidas con el Estado, que se establezca la participación de las instituciones navarras en el Senado si se produce una modificación constitucional que afectara a la Cámara Alta y la introducción de reformas tanto en la Constitución española como en el Amejoramiento para permitir la presencia de las instituciones del régimen foral en las instituciones correspondientes europeas.

CDN, contra la consulta. Juan Cruz Alli, presidente de CDN, aseguró que no hace «ninguna falta» someter a referéndum la reforma del Amejoramiento del Fuero. Para el líder convergente, la propuesta socialista tiene como objeto «homologar y uniformizar» el régimen foral a los estatutos de autonomía y supone, además, «un gesto de aproximación al mundo nacionalista». Alli consideró también que, después de más de veinte años, plantear la consulta es «una simpleza política y una irresponsabilidad».

Ezkerra llevará a Idígoras a los tribunales por no rectificar su acusación de que perteneció a ETA
El dirigente de HB, que no acudió al acto de conciliación por estar enfermo, dice que siempre ha hablado «con total honestidad»
Bilbao El Correo 1 Junio 2005

Las Gestoras Cívicas de Ermua e Iñaki Ezkerra presentarán en los próximos días una demanda civil contra el histórico dirigente de Herri Batasuna Jon Idígoras por haber acusado al periodista de que perteneció a ETA y no haber rectificado en el acto de conciliación celebrado ayer en Durango.

Según explicó el Foro Ermua, Idígoras no se presentó al acto de conciliación al que había sido citado a las 9.45 horas en la sala de audiencias del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Durango y en el que, según recordó el colectivo cívico, «tenía la oportunidad de retractarse» de las declaraciones vertidas en el documental 'Sabino Arana, un dios o un loco', del director Javier Santamaría, así como en un libro que recoge el contenido de la cinta.

En representación de Idígoras acudió su abogado Kepa Landa, que argumentó que su defendido «siempre ha hecho declaraciones de una absoluta honestidad y buscando el bien de Euskal Herria». El representante legal se presentó con un poder notarial que le autoriza a hablar en nombre de Idígoras, cuya presencia disculpó por encontrarse ingresado en un centro hospitalario, aquejado de enfisema pulmonar y atrofia muscular, «sin ninguna previsión de alta médica». Precisamente, Jon Idígoras ya fue convocado al mismo acto de conciliación el pasado 6 de mayo y al no asistir por alegar enfermedad, el juzgado aplazó la cita.

«Irritado y divertido»
Las Gestoras Cívicas de Ermua iniciaron hace poco menos de medio año los procedimientos judiciales contra el antiguo líder de HB tras conocer el contenido del documental, que se estrenó el 2 de diciembre de 2004 dentro del festival Zinebi, y del libro, de Txomin Saratxaga, responsable de la editorial bilbaína Kirikiño S.L. Ya en la presentación de aquella película Iñaki Ezkerra desmintió las acusaciones y anunció su intención de llevar a Idígoras a los tribunales si no rectificaba públicamente. «No se ha puesto en contacto ni con Iñaki Ezkerra ni con las Gestoras Cívicas de Ermua, de lo que podía deducirse su mala disposición y su decidida voluntad de mantenerse en la calumnia», explicaron desde el movimiento cívico.

El propio Ezkerra aseguró ayer sentirse «entre irritado y divertido, porque cuando te pasa algo tan absurdo ya no te deja perplejo nada». El escritor y periodista subrayó que quienes viven amenazados en Euskadi «sólo tenemos nuestra carta moral y trayectoria», por lo que consideró «indignante» que pretendan «cambiar mi biografía». Ezkerra señaló que no ha determinado aún la cuantía de la indemización económica que reclamará a Idígoras.
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