AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 2 Junio 2005
La sala de mapas
Eduardo SAN MARTÍN ABC  2 Junio 2005

Catalanización de la energía
M. MARTÍN FERRAND ABC  2 Junio 2005

LAS LENGUAS UNEN Y ATRAEN
FERNANDO R. LAFUENTE ABC 2 Junio 2005

Nacionalismos exóticos
Jorge Vilches Libertad Digital 2 Junio 2005

Los silencios de Zapatero
Jorge Martínez Fernández Libertad Digital 2 Junio 2005

Un ministro insólito
GEES Libertad Digital 2 Junio 2005

De Holanda al misterio de ETA
Pablo Sebastián Estrella Digital  2 Junio 2005

Iré: por ellos y por todos
Cartas al Director ABC  2 Junio 2005

La AVT prepara contrarreloj la marcha a la que llegarán 500 autobuses
Marcos S. González La Razón 2 Junio 2005

«El único camino para derrotar a ETA es la firmeza, no la negociación»
R. L. Vargas La Razón 2 Junio 2005

Militantes del PSC amagan con la escisión si el PSOE no frena la deriva nacionalista
MARÍA ANTONIA PRIETO ABC 2 Junio 2005

Justicia presenta un recurso contra la UPV por matricular a presos etarras en la Universidad
Europa Press Libertad Digital  2 Junio 2005
 

La sala de mapas
Por Eduardo SAN MARTÍN ABC  2 Junio 2005

QUIÉN asesora al presidente del Gobierno y de qué información dispone. Quién le ha podido transmitir la presunción, haciendo tabla rasa de las experiencias del pasado, de que ETA está mollar para una negociación terminal. La ausencia de una respuesta clara a estos interrogantes provoca perplejidad, no sólo entre sus oponentes, sino también, y no de menor amplitud, dentro de sus propias filas. Que la confusión, y un punto de irritación, prevalezca en el PP se explica. Lejos de las fuentes del poder, la información fluye escasa y en meandros, aunque antiguos responsables de la lucha antiterrorista aún se consideren en disposición de pulsar algunas teclas. Ni por esas. No encuentran al topo en ninguna madriguera, aunque señalan que ésta debe andar por algún lugar de Moncloa.

Más asombroso resulta que esas claves les sean hurtadas también a quienes, se supone, deberían estar impuestos de los pasos del presidente en un terreno tan movedizo. Zapatero dispone de informes de la CNCA (el organismo de nueva creación que coordina la lucha contra el terrorismo) en los que se señala con toda claridad que, más allá del voluntarismo del que se impregnan sus intuiciones (¿o son informaciones?), nada indica que ETA esté dispuesta a abandonar la violencia. Esos informes hablan de reabastecimiento y de formación de nuevos comandos; de que la banda dispone de explosivos para una buena temporada de atentados y de que se empieza a detectar una incipiente reorganización de la kale borroka. Y por si hiciera alguna falta, Batasuna lo acaba de recordar en voz suficientemente alta: ETA no tiene ninguna intención de desarmarse antes de que el Gobierno de un primer paso. ¿Qué primer paso? La resolución que el propio Ejecutivo hizo aprobar en el Congreso le ata las manos: ningún movimiento antes de que ETA anuncie «de forma inequívoca» la renuncia a la violencia. ¿En medio de qué juego de espejos nos encontramos el resto de los españoles.

Desde esos sectores gubernamentales ayunos de señales apuntan también al círculo más estrecho de Moncloa como la sala de mapas donde se estarían elaborando las hojas que marcan la ruta del presidente. Sin mayores precisiones. Fuera de ese sanedrín, sólo algún primer espada del Gobierno y de Ferraz dispondrían de ciertas informaciones, aunque siempre fragmentarias.

Y sin embargo, a cambio de dar tan poco, el presidente nos pide a todos los españoles un multitudinario y unánime acto de fe. Sus antecesores reclamaron, y obtuvieron, el apoyo de casi todos en un trance similar. Pero sobre la mesa había datos sobre los que formarse una opinión, o alimentar una esperanza. Zapatero ha decidido jugársela solo. ¿Será que el virus del providencialismo, que infecta inexorablemente a los inquilinos de Moncloa, ha atacado de forma prematura al presidente en ejercicio?

Catalanización de la energía
Por M. MARTÍN FERRAND ABC  2 Junio 2005

HAY, en Cataluña, un nacionalismo efervescente, de tenora, barretina y monchetas con butifarra que es el que suele observarse, desde el resto de España, cuando se fija la atención en el muy singular procedimiento político que, con centro en Barcelona, afecta ya a toda la Nación. No en vano la debilidad parlamentaria de José Luis Rodríguez Zapatero le paga su precio al tripartito que, contra la lógica de la Historia, mantiene el Govern. Es el nacionalismo que lo mismo sirve para costear un Fórum absurdo que para en-marcar el grotesco espectáculo de Josep Lluis Carod-Rovira: una especie de tarima para presentar, como si fueran normales, a quienes, políticamente hablando, sólo son bajitos. Ahí está, por otra parte, la esencia de los nacionalismos: la perpetuación de los más viejos caciquismos.

No conviene, por otra parte, dejarse deslumbrar con ese nacionalismo, cuasi antropológico, que presenta Cataluña porque sólo es la cáscara de algo más hondo y de mayor contenido económico que político. Ahí tenemos, como mejor ejemplo de actualidad, el fenómeno de la catalanización de la energía. Con el punto de apoyo de Gas Natural y la capacidad maniobrera de La Caixa, cada día más en funciones de «banco nacional de Cataluña», se han ido trazando formas de regulación que constituyen un marco adecuado para la culminación de un proceso.

Ayer mismo, el ministro de Industria y brazo ejecutor en Madrid de los intereses del Govern, José Montilla, informó a la Comisión de Industria del Congreso del nombramiento de María Teresa Costa como nueva presidenta de la Comisión Nacional de la Energía, la CNE. Más de lo mismo: Costa es, todavía hoy y hasta su próximo relevo, secretaria de Industria y Energía en la Generalitat.

Ese es el catalanismo activo, el que se esconde tras las piruetas de sus actores más descarados, el que sirvió en un momento -bendito sea- para el desarrollo de las cuatro provincias catalanas y trata ahora de compensar la decadencia inducida en la región por una sobredosis de contemplación del propio ombligo. Lo grave es que para ello, para poder pagar el precio impuesto desde Cataluña para el sostén de Zapatero en el Gobierno, no se pare en barras y, machaconamente, se proceda a la deslegitimación de las instituciones, desde la Comisión Nacional del Mercado de las Telecomunicaciones al Consejo de Seguridad Nuclear, que todo es bueno para el conventillo de pactos y enjuagues en el que actúa como prior Pasqual Maragall. Para mayor escarnio, esas instituciones infladas y repletas de personal que ahora se deslegitiman y secuestran, que sólo le aportan obscuridad a nuestra convivencia, son absolutamente innecesarias. Sin manías de grandeza, cada una de ellas cabría holgadamente en una dirección general de su Ministerio correspondiente.

LAS LENGUAS UNEN Y ATRAEN
FERNANDO R. LAFUENTE ABC 2 Junio 2005

En su último artículo en Revista de Occidente, el lingüista Juan R. Lodares advertía de ese sinsentido que significa hoy la apología, desde el progresismo (?), de la igualdad raza-lengua-nación pues «resulta extraña a la ideología internacionalista y de las lenguas grandes habitual entre liberales (Stuart Mill, A. Meillet, R. Menéndez Pidal)», antes ya había recordado que el 98 por ciento de la población mundial se entiende con el 4 por ciento de las lenguas existentes, y el 80 por ciento de la superficie terrestre se puede recorrer con el auxilio de seis o siete idiomas. Valga este recuerdo, hoy de manera especial, para quienes como Lodares, cuando hablan de la historia de las lenguas, de su presente y de su proyección futura, saben de lo que hablan. No es habitual, porque resulta pintoresco descubrir cómo en unos tiempos en los que «entre quienes se consideran de ideas izquierdistas, igualitarias, avanzadas en lo social y que no promoverían la diferenciación en otros terrenos, sea sexo, raza, situación económica o estrato social», sin embargo consideren «positivo incrementar las diferencias y los particularismos en lo cultural y lingüístico».

Y para ejemplo reciente, el guirigay sonrojante que la Generalitat de Cataluña quiere montar en la próxima Feria del Libro de Fráncfort. Es decir, hoy las lenguas grandes no levantan muros, sino que derriban fronteras, pulverizan las distancias, son un poderoso instrumento de comunicación, un vehículo de enriquecimiento cultural entre países y ciudadanos y una herramienta de proyección internacional que conmovería a los internacionalistas redactores de la mayor parte de la prensa de izquierdas de principios del siglo XX. Eso sí era progresismo.

Hoy las lenguas rompen las fronteras, y eso es, precisa, concisamente, lo que ayer se reconoció en Oviedo, con la concesión del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades a las grandes instituciones europeas dedicadas a la difusión, no sólo de la lengua, sino de la cultura que se expresa en esa lengua. Porque no son institutos de idiomas, escuelas de mero aprendizaje de unos instrumentos lingüísticos, son trasatlánticos portadores de unas culturas que marcan, y marcarán, la cartografía cultural de los cientos de millones de personas que o bien como lengua materna o como segunda y tercera lengua poseen y exhiben con orgullo.

Esa es la labor reconocida ayer. En los sombríos tiempos en que hechos como el de la Generalitat —¿por qué alguien no recuerda a Maragall y Carod que en cultura la cuestión es sumar y no restar?— se manifiestan con una impunidad intelectual escalofriante, el premio de ayer permite a los ciudadanos recobrar algo de cordura. Y ya sabemos que hoy en España el sentido común es revolucionario.

No es cuestión de destacar a una u otra de estas instituciones, todas coinciden en un anhelo común: internacionalizar la cultura, limpiar el moho que los nacionalismos y los particularismos instalan en las avenidas de la vida contemporánea. Labor encomiable: diversidad de formas, ubicuidad de centros, gentes que viajan, y entran y salen de una lengua a otra; la cultura, así, abre las puertas que ni la política, ni las relaciones comerciales, a menudo, suelen traspasar. Estar allí donde nunca se ha estado, de manera pacífica, solidaria. La cultura, de nuevo, sirve para cambiar las sensibilidades, y para hacer discretos a los que viajan y aprenden otras lenguas. Estas lenguas unen y atraen. ¿A qué insensato se le puede ocurrir que una lengua sea motivo de sangre? Son las lenguas las que amplían las geografías y describen la topografía interior de la historia de los ciudadanos, de la dimensión estética —que siempre será ética— de los que las hablan, las escriben y las sueñan.

Galicia y Canarias
Nacionalismos exóticos
Jorge Vilches Libertad Digital 2 Junio 2005

Nuestra democracia es tan permisiva que, en general, se admite sin discusión el que cualquier peculiaridad cultural sea entendida como nacionalidad. Un giro lingüístico, un acento especial o un territorio definido en un mapa sirve para hablar de “nación”. Y los grandes partidos se desentienden, creyendo que no es rentable en las urnas la denuncia de la fatuidad de campanario, de la fácil excusa política o del victimismo ramplón. La izquierda ha perdido tanto su idea de España, como la derecha se avergüenza de tener una.

Coalición Canaria ha adoptado como bandera la independentista. Bueno. Dicen que están creando la “identidad nacional canaria”, lo que se entiende como “canariedad”. Porque desde que se gobiernan solos, dicen, ha progresado el Archipiélago más que nunca en su historia. España, en su programa, la convierten en “espacio político estatal”. Porque su “hecho diferencial”, su “singularidad”, la define como “la magnitud de la diferencia a través del conjunto de factores físicos que no se reproducen en el Continente” –sí, el lector puede recrearse en la frase y mantener la expresión de perplejidad–. La “canariedad” es un elemento “transcultural” que se ha ido formando desde la aparición de los normandos y su “interrelacionalidad” con el “Pueblo Aborigen”. Y adopta la bandera independentista, anticonstitucional, sin importar “otra connotación originaria que pretenda dársele”. Pero en qué se traduce, en que el gobierno canario expulse a los tres concejales del PP porque criticaban mucho a Zapatero. En fin, que Galdós estaría despepitándose de risa si pudiera.

Y ahí está el Bloque Nacionalista Galego, con quien pactarán los socialistas de Galicia con tal de tomar el poder, a pesar de que Francisco Vázquez los haya comparado con Batasuna. El BNG asegura que “Galizia é unha nación” por tener “unha lingua propia e estar asentada nun territorio definido”. Pero, sobre todo, “na súa cidadanía existe a consciencia de formar parte dunha sociedade diferenciada”. Esta avalancha de conceptos históricos, politológicos, antropológicos y sociológicos, además de ahondar en la economía y en la religión, es francamente apabullante. ¿Quién puede dudar de la existencia de la nación gallega? Es más, ¿se le puede negar a cualquier grupo humano? O, ¿qué es, entonces, la sociedad mundo de Estados Unidos? Uno se hizo marxista porque amaba la ciencia-ficción, pero estos nacionalismos sobrepasan los límites de la imaginación.

El nacionalismo se ha convertido en un chantaje, en una excusa para la reivindicación política, en la justificación de los errores. Y se aprovecha la debilidad de los gobiernos y del Estado para medrar, creando identidades nacionales donde sólo hay diferencias culturales. La España multicultural se nos quiere presentar como la España plurinacional. Las razones parecen claras. El concepto de cultura está completamente devaluado, y no sólo por la ministra Calvo. La nación española, su idea y su existencia, son susceptibles de negociación o, al menos, de interpretación según Zapatero. Los nacionalismos exóticos, por el contrario, están premiados con este sistema electoral, y artificialmente crecidos. Los exotismos regionales y el socialismo no son la modernidad, pero se abrazan en aras del poder exclusivo. ¡Ah! ¿Y Cartagena?

Otegi
Los silencios de Zapatero
Jorge Martínez Fernández Libertad Digital 2 Junio 2005

Muchos españoles han sentido asco al escuchar las palabras del secuestrador cómplice de asesinos y delincuente bajo fianza Arnaldo Otegi exigiéndole al Presidente del Gobierno de España que optase entre los herederos de quienes habían fusilado a su abuelo o quienes apostaban por un diálogo para alcanzar la paz en el País vasco.

Ante estas repulsivas manifestaciones de quien ha contemplado con alegría el asesinato de cientos de españoles, muchos de ellos militantes socialistas, el Señor Zapatero anclado en el anacronismo del enfrentamiento de las dos Españas ha permanecido en un inquietante y horrible silencio. Un silencio que se puede entender como un asentimiento a los desvaríos de quien hace del ajusticiamiento y el tiro en la nuca su forma de expresión; un silencio que le permite seguir ahondando en esa brecha que la generosidad de la transición había cerrado; un silencio infame que pretende ocultar la gravedad del hecho de ver a un terrorista en libertad bajo fianza; un silencio mediante el cual evita negar a quien insulta a la inteligencia de los españoles su potestad para hablar en público.

Si ridículas suelen ser las palabras del Señor Zapatero, por amaneradas y cursis; sus silencios se convierten en armas contra el diálogo, el respeto y la unión de los demócratas. No existe en el Partido Popular ni un solo dirigente que se sienta heredero de nada que no sea un espíritu democrático basado en una lealtad inquebrantable a la Constitución de todos los españoles. Pero las alimañas pretenden alimentarse de la carroña que algunos miembros socialistas se encargan de esparcir reivindicando la guerra civil y buscando fracturar la unidad de los españoles como paso previo a disolver la unidad de España.

Otegi necesita por el bien de la democracia la respuesta urgente de un Presidente que hace del radicalismo y el sectarismo su bandera y que sueña con un país de buenos y malos. Mientras dure el silencio de Zapatero muchos españoles estaremos pensando en que aplaude las palabras de un terrorista bajo fianza y que su verdadero objetivo no es el fin de ETA si no el fin de una España unida.

José Bono
Un ministro insólito
GEES Libertad Digital 2 Junio 2005

El Ministro de Defensa, José Bono, ya supera en valoración al Presidente del Gobierno. Es un hecho insólito que un ministro, máxime en una cartera tan poco popular en España como la de Defensa, logre superar en reconocimiento público a su jefe en el Ejecutivo. Insólito y peligroso, hasta el punto de que no haya que descartar un maquillaje del CIS para otorgar un milagroso empate hasta las centésimas en la valoración de ambos políticos.

El empate de Bono es, en todo caso, más un demérito de Zapatero que un mérito del Ministro de Defensa. En un año en La Moncloa Zapatero ha perdido un tercio de la confianza que los españoles depositaron en él tras hacerle ganar las elecciones. La imagen de Bono también se ha deteriorado desde entonces, con chapuzas como la autoncesión de su medalla o su falsa agresión por las victimas del terrorismo, pero su caída en popularidad ha sido mucho menor que la de ZP.

Pero más insólito aún que un ministro mejor valorado que su presidente, es un ministro que mantiene públicas discrepancias en todos los asuntos fundamentales en la agenda del Gobierno. Más aún, a Bono no le preocupa que se note que está en radical desacuerdo con Zapatero, sino que le preocupa que el hecho de estar en el mismo gobierno le haga aparecer como conforme con la política de su jefe. Puede resultar extravagante, pero esa es la pregunta que el Ministro de Defensa hace cada mañana a sus colaboradores: ¿Percibirá la gente que no estoy de acuerdo con esta decisión de Zapatero?

La diferencia más fundamental reside en el modelo de Estado de uno y otro. Zapatero apuesta por una disolución de España en un Estado plurinacional y confederal, en línea con lo que le demandan Maragall y los socialistas vascos. Bono, por el contrario, hace ostentación de su fe en la Nación española como garantía de la igualdad de derechos de todos los españoles y se niega a vaciar de más competencias un Estado que en su opinión ya ha sido suficientemente esquilmado.

Esa diferencia en su concepto de Nación y en su modelo de Estado les lleva a su vez a mantener posición enfrentadas en la cuestión de la financiación autonómica. En varias ocasiones Bono se ha opuesto con contundencia a la publicidad de las balanzas fiscales, una propuesta que el PSOE ha apoyado en el Congreso con el visto bueno de Zapatero. El Ministro socialista se alinea así con todos los barones territoriales socialistas frente al Presidente. No es de descartar que termine liderando la resistencia interna al chantaje de Maragall y ERC.

En política exterior, frente a un ZP al que nadie le coge en teléfono en Washington, Bono es recibido con honores de Jefe de Estado por su colega del Pentágono. Frente a un Zapatero que se queda entupidamente sentado al paso de la bandera norteamericana, Bono hace una exaltación de las barras y estrellas a la altura del más exaltado neocon estadounidense. Puede que existan reticencias en Washington a los peligrosos negocios de Bono en Venezuela, pero se le agasaja como el único miembro del actual Ejecutivo español con cierto sentido de la realidad política.

En la arriesgada apuesta de ZP por abrir una negociación con ETA, Bono no sólo discrepa, sino que parece estar dispuesto a hacer todo cuanto esté en su mano por boicotear el proceso. Y el Ministro de Defensa, a diferencia del de Justicia, tiene algo más que sus declaraciones para torpedear los esfuerzos apaciguadores de ZP.

Por último, pero no menos importante, frente a un Presidente que ha roto todos los puentes de dialogo y entendimiento con el principal partido de la oposición, Bono se permite llevarse de tournée al líder del Partido Popular y arrancarle en el camino un consenso sobre el principal proyecto legislativo de su departamento, la Ley de Defensa Nacional.

En estas circunstancias hay quien piensa en el PP que Bono es hombre más razonable que Zapatero y que es buena estrategia la de dorarle la píldora para fomentar la división en el Gobierno. Es un doble error. En primer lugar, Bono no es mejor que ZP, simplemente es más falso, y por tanto aún más peligroso. Por otro, la aspiración de Bono es ser el sucesor de Zapatero en La Moncloa, lo que probablemente encaje mal con los planes de Mariano Rajoy.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

De Holanda al misterio de ETA
Pablo Sebastián Estrella Digital  2 Junio 2005

Holanda también ha dicho “no” a la Constitución europea. Un “no” más alto y más claro que el de Francia, sin duda empujado por la negativa gala pero claramente asumido por los ciudadanos de los Países Bajos, lo que ha vuelto a dejar el proyecto europeo en capilla o en la vía muerta, como dijo ayer Gaspar Llamazares en el Congreso de los Diputados al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que intenta hacer gracias y chistes sobre esta crisis europea para no desvelar la preocupación y el fracaso de su política europea y su prioritaria relación con Francia y Alemania, tal y como se lo imputó el líder de la oposición, Mariano Rajoy.

Lo de Holanda se veía venir, pero la confirmación del “no” ha empeorado más si cabe la crisis europea, y con este doblete de negativas la política exterior del actual Gobierno, aunque le asista la razón en el ámbito europeo, se ha quedado tocada del ala porque todos estos problemas que bloquean la entrada en vigor de la nueva Constitución europea van a tener para España pésimas consecuencias en el debate y reparto de los fonos de cohesión.

Por eso Zapatero desvió el debate de ayer hacia las elecciones gallegas diciéndole a Rajoy que Chirac y Schroeder llevan muchos años ganando elecciones en sus respectivos países, cosa de lo que no puede presumir el jefe de la oposición. Zapatero venía a decirle a Rajoy que pronto se verán las caras en los comicios de Galicia, donde el Parido Socialista tiene la esperanza de derrocar a Fraga con la ayuda del BNG.

De esta manera, el esperado debate europeo del Congreso de los Diputados se fue por los cerros de Lugo camino de las elecciones gallegas por iniciativa del PSOE, mientras que la iniciativa del PP sigue siendo la de castigar el flanco negociador con ETA que el Gobierno de Zapatero tiene al descubierto, porque la banda terrorista no acaba de anunciar una tregua, a pesar de las muchas concesiones que ya ha recibido por parte del Gobierno. La tregua de ETA no sólo no llega sino que un misterioso documento de ayer firmado por J. Aguirre afirma que Otegi no representa a ETA y que la banda no ha renunciado a su objetivo de la independencia del País Vasco como una de sus condiciones para la disolución.

En medios próximos al palacio de la Moncloa no se oculta la preocupación por la tardanza de ETA en reaccionar a los guiños del Gobierno y empiezan a pensar que en el seno de la organización terrorista puede haber dos líneas de actuación: la que sigue poniendo bombas y la que habla de negociación. Si esto es así, Zapatero se ha lanzado demasiado pronto por un tobogán que nadie sabe hacia dónde lo va a llevar.

La última encuesta del CIS le daba al PP la recuperación de dos puntos con respecto a las últimas elecciones y lo situaba a cuatro del liderazgo del PSOE. Pero esa misma encuesta hablaba de la derrota de Fraga en las elecciones gallegas. Lo que nos anima a decir que todo está, al día de hoy, confuso, como confusos están los ciudadanos ante la temeraria y eufórica iniciativa negociadora del Gobierno y la reticente y confusa política de la oposición.

En el debate parlamentario de ayer Ángel Acebes, haciendo otra gracia, le advirtió al Gobierno de la próxima manifestación de las víctimas del terrorismo prevista para el sábado en Madrid, diciéndoles que cuidado con detener a militantes del PP. Acebes aprovechó la ocasión para hacer propaganda de esa convocatoria con la que el PP, convencido de que Zapatero está perdido en el laberinto de ETA, quiere liderar un movimiento ciudadano para volver al Pacto Antiterrorista que en su día sellaron Zapatero y Aznar, dejando en evidencia al Gobierno y mejorando su posición electoral.

Manifestación en Madrid, pues, para este sábado con profundo calado político, y manifestación ese mismo día en Bilbao convocada por Batasuna y liderada por Otegi con la que los nacionalistas radicales querían empujar el proceso negociador presionando al Gobierno y a ETA, cosa que ya veremos si consiguen, porque de ser cierto el último documento que se le imputa a la banda, Otegi ha sido desautorizado y no es el hombre de la negociación.

Y en el horizonte cercano, otra manifestación, la de la Iglesia contra los matrimonios gays, prevista para el 18 de junio en la jornada de reflexión de las elecciones de Galicia con la clara intención de ayudar al PP y a Fraga a mantener la mayoría absoluta en Galicia.

Holanda ha dicho “no”, ETA está confundida, tenemos tres manifestaciones a la vista y unas elecciones en Galicia que servirán no sólo para ver qué ocurre en esa Autonomía, sino como verdadero test del estado de la nación.

Iré: por ellos y por todos
Cartas al Director ABC  2 Junio 2005

El pueblo español no debe consentir el continuo chantaje de ETA, y menos que desde el Gobierno se haga llegar la sensación a los españoles de que la negociación con asesinos se llama talante. Un gobierno democrático no debe sentarse con terroristas en una mesa a negociar de tú a tú los asuntos de Estado. No hay nada que lo justifique.

ZP, ¿acaso no sabemos ya por activa y por pasiva lo que significan las treguas para los etarras? ¿Acaso no sabemos que sólo sirven para rearmarse y volverse a organizar cuando sus fuerzas han sido mermadas gracias al Pacto Antiterrorista y a los esfuerzos de la Policía y Cuerpos de Seguridad del Estado? ZP, deje ya el desgobierno, la mentira y el juego.

El terror ha llamado de nuevo a las puertas de los madrileños, y ¿mañana?, ¿dónde y a quién? No nos podemos rendir, hay que acabar con ellos aplicándoles la Ley, que es lo que más les duele. El 4 de junio tenemos la oportunidad de solidarizarnos con las víctimas. Por los que han muerto o han sido heridos por defender la libertad; por los que se encontraban en el lugar y momento inadecuado elegido por los terroristas; por sus familias y amigos; y por todos aquéllos que han sido amenazados, obligados a cambiar su lugar de residencia separándose de sus seres queridos. A todos ellos se lo debemos. Por eso yo digo: «No en mi nombre»; «por ellos, por todos». Isabel Saborido Vozmediano. Guadarrama (Madrid).

Lazos verdes y manos blancas en memoria de las víctimas
La AVT prepara contrarreloj la marcha a la que llegarán 500 autobuses
Octavillas, manos blancas, carteles y manifiestos se repartirán el día de la marcha
Marcos S. González La Razón 2 Junio 2005

Madrid- A dos manos. Así cogen los teléfonos en la sede de la Asociación Víctimas del Terrorismo estos días. La actividad es frenética y los 10 trabajadores del colectivo no tienen tiempo ni para desayunar. Como muestra, la máquina de faxes. En una hora, alrededor de 100 hojas se apilan en la sede. La mayoría llevan firmas de adhesión al manifiesto. «No las hemos contado, porque en estos momentos nos es imposible», relata el gerente de la asociación. «De momento las estamos metiendo en cajas para cuando tengamos un segundo libre», añade.

Efectivamente. Varias cajas con la inscripción «firmas» se apilan en el almacén en el que guardan también posters, camisetas, pegatinas, manos blancas y octavillas que repartirán el día de la manifestación. Los apoyos llegan desde los sitios más variados. Centrales nucleares, empresas de seguridad... Todo tipo de compañías y particulares se han descargado el formulario desde la página web de la AVT y envían varias hojas rellenas de adhesiones. «La gente se está volcando», afirma una de las trabajadoras de la sede, que explica que la mayoría de las llamadas que reciben son de personas que quieren saber el horario de la manifestación, el itinerario, los autobuses... «Ninguna es negativa, ni nos llaman para reprocharnos nada», asegura. Esas llamadas, que proceden de todas las comunidades autónomas y se centralizan en Madrid, son desviadas hacia las delegaciones más cercanas.

Una de esas personas que telefoneó a la sede para pedir información sobre cómo firmar el manifiesto fue Carmen. Ayer, tras hablar con los trabajadores de la AVT, se presentó como voluntaria porque quería ayudarles. Es una mujer valiente, que pide que se ponga su nombre para provocar el «efecto contagio» y lograr que los ciudadanos se conciencien de que «todos somos víctimas». «Yo me siento víctima, porque en cualquier momento me puede tocar un atentado a mí, a mi marido...» ¿Que por qué es necesario ayudar a este colectivo? Lo tiene claro: «¿Cómo podría nadie mirar a la cara a la madre de Miguel Ángel Blanco y de tanta gente si se negocia con los que le mataron? Y es que esta canaria está convencida de que «ya tienen cerrado el trato con ETA». Carmen es sólo una de las más de 30 personas que se han presentado voluntarias para ayudar a preparar la manifestación. Sus tareas suelen ser simples ya que hay trabajo para todos y ya está casi todo ultimado para que el sábado transcurra con absoluta normalidad. Sobre las medidas de seguridad, LA RAZÓN supo ayer que unas cien personas compondrán el cordón humano que rodeará cada una de las pancartas.

En cuanto al símbolo, fuentes de la AVT informaron de que el lazo verde será el que represente esta convocatoria. «Queremos que todas las personas que no puedan asistir puedan mostrar su solidaridad con nosotros colgando este lazo en sus casas o llevándolo puesto», explican en el colectivo. El lazo estará colgado también en la web de la asociación. Asimismo, la organización explicó que los autobuses que transportarán a los manifestantes desde los distintos puntos de España hasta la capital, realizarán una parada a la entrada de Madrid en la que el conductor contactará con una persona de la AVT que le dirá dónde tiene que estacionar y cuál es el mejor recorrido. Hasta el momento, las previsiones multiplican casi por diez la de la manifestación del 22 de enero, a la que acudieron unas 30.000 personas. De hecho, las cifras que el colectivo ha entregado a la Delegación del Gobierno barajan entre 450 y 550 autobuses que llegarán a la capital para la marcha.

«El único camino para derrotar a ETA es la firmeza, no la negociación»
R. L. Vargas La Razón 2 Junio 2005

Madrid- Ángel Ugarte dirigió los servicios secretos en el País Vasco entre 1972 y 1979. Desde su posición, este general tuvo un papel preponderante en la negociación que acabó con ETA político-militar. Ahora, y con motivo de la presentación de sus memorias, «Espía en el País Vasco», analiza la situación creada en torno a una posible negociación con la banda.

– ¿Es acertado negociar con ETA para acabar con ella?
– Creo que no es posible porque ya ha dicho, a través de Batasuna, que no quiere negociar. Ellos sólo podrían ofrecer su disolución, y ya han dicho que no están dispuestos a eso.

– ¿Cree entonces que los pasos que está dando el Gobierno van en la dirección equivocada?
– Cuando una propuesta de este tipo parte del Gobierno, ETA lo interpreta como una debilidad del Estado y le hace sentirse más fuerte a la hora de negociar.

– ¿Qué puede funcionar, entonces, para acabar con ETA?
– La firmeza, seguir aplicando la Ley. Así es como se ha avanzado en el debilitamiento de ETA. No se puede encontrar una solución a este problema con una varita mágica, sino con una línea en la que se vaya reduciendo el problema hasta que no condicione la vida de la sociedad. Se trata de conseguir que ETA acabe como el Grapo que sea una enfermedad controlable y no una epidemia.

– ¿Qué opina de la propuesta presos por paz que se baraja en las últimas semanas?
– A ETA los presos le importan un rábano. Los utiliza a su antojo. Ahora mismo, muchos de ellos, si saliesen de prisión, tratarían de reincorporarse a la banda, porque lo único que saben es pegar tiros. Y eso le crearía un importante problema a los actuales dirigentes. Ellos [los cabecillas] prefieren que sigan en la cárcel y no molesten.

Militantes del PSC amagan con la escisión si el PSOE no frena la deriva nacionalista
Este colectivo ha enviado una segunda carta a los dirigentes del PSOE en la que piden a Zapatero que tome la iniciativa ideológica para garantizar la Cataluña plural
MARÍA ANTONIA PRIETO ABC 2 Junio 2005

BARCELONA. Son pocos, pero están dispuestos a hacerse oír. Militantes del PSC que se sienten incómodos con la deriva nacionalista de esta formación y del Gobierno de Pasqual Maragall han decidido plantar cara a las tesis oficiales y algunos, incluso, meditan abandonar el partido para integrarse en una nueva formación de izquierdas no nacionalista. Dentro del socialismo catalán han convivido tradicionalmente dos «sensibilidades» distintas pero complementarias desde el punto de vista electoral -la opción catalanista y burguesa, representada por Pasqual Maragall, y la vertiente denominada «españolista», encabezada por el primer secretario y ministro de Industria, José Montilla, que es quien realmente controla el aparato del partido-. Ahora, sin embargo, ese equilibrio podría romperse porque un centenar largo de militantes, agrupados bajo la denominación «Socialistas en positivo», no se consideran representados por sus dirigentes.

Este sector, que se siente huérfano del PSOE, condena lo que considera una «deriva nacionalista» por parte del PSC y lamenta que Maragall, condicionado por ERC, ponga el acento en asuntos como la financiación autonómica o la redacción de un nuevo Estatuto, limitándose a continuar la línea soberanista que impuso CiU durante sus 23 años de gobierno.

Los integrantes de esta corriente crítica firmaron hace días una carta, que posteriormente remitieron a varios dirigentes del PSOE, en la que denunciaban el sometimiento del PSC a las tesis catalanistas que excluyen a todo aquel que no comparta el pensamiento oficial. Pero como la dirección del PSOE negó tener constancia de esta misiva, han decidido enviar otra, no ya de 4 páginas, sino de 8. En este escrito, al que ha tenido acceso ABC, se describe lo que este grupo califica como una «espiral de silencio», de la que participaría el PSC, y que impide el debate sobre ideas en Cataluña. «Las causas de la lengua y la construcción nacional forman parte de esos temas tabús sobre los que no existe siquiera la posibilidad de mostrar el menor desacuerdo», subrayan los firmantes, que se muestran convencidos de que si el nacionalismo está triunfando en Cataluña es «gracias al concurso indispensable de nuestros compañeros del PSC».

Síndrome de Estocolmo
En la carta se denuncia también la persecución del castellano, la ausencia de pluralismo y «las restricciones de los derechos individuales». «Tantos años de normalización -argumentan- han viciado el ambiente político catalán de tal manera que ha sido imposible la incorporación natural de aquellos que por sus orígenes, cultura o lengua materna no entraban dentro de los parámetros que definen al catalán fetén». Crítico también con una eventual definición de Cataluña como nación, este colectivo recrimina al PSC el «síndrome de Estocolmo» de algunos dirigentes que no han nacido en Cataluña, en clara alusión a Montilla o a los alcaldes del área metropolitana. «Estos dirigentes del PSC justifican hoy, solamente en privado, su seguidismo catalanista por las dificultades que entraña ir contracorriente de un régimen bien consolidado durante los últimos 25 años», explican.

La misiva concluye con una petición de amparo a José Luis Rodríguez Zapatero para que «tome la iniciativa ideológica y ejerza cuantas acciones sean precisas para conseguir que la Cataluña plural y diversa se vea representada en sus normas jurídicas».

ABC ya publicó el pasado 14 de mayo un artículo de «Ágora Socialista», corriente crítica del PSC, en el que, bajo el título «No en nuestro nombre», se censuraba la propuesta de financiación del gobierno tripartito por considerarla poco solidaria con el resto de España. Desde este colectivo se critica, además, las «frivolidades» del Ejecutivo de Maragall y las últimas iniciativas de carácter estrictamente simbólico y nacionalista, como las polémicas en torno a las banderas o la discriminación de los escritores catalanes que escriben en castellano.

ENTRE ELLOS EL EX JEFE DE ETA Y SU NOVIA
Justicia presenta un recurso contra la UPV por matricular a presos etarras en la Universidad
El Abogado del Estado, a instancias del Ministerio de Justicia, ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo contra el protocolo aprobado en octubre del pasado año por el Consejo de Gobierno de la Universidad del País Vasco y que ha permitido la matriculación en este centro educativo de 57 presos de ETA que cumplen condena en Francia. Entre los matriculados en Francia se encuentran el ex jefe de ETA Mikel Albizu, “Antza” y su novia, Soledad Iparraguirre, “Anboto”.
Europa Press Libertad Digital  2 Junio 2005

Según ha informado el departamento que dirige Juan Fernando López Aguilar, el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Bilbao ha admitido a trámite el recurso al “Protocolo de la Universidad del País Vasco para la atención a personas internas en centros penitenciarios”.

Tras el último cambio incluido en la Ley General Penitenciaria, los presos sólo podían realizar estudios universitarios en la Universidad a Distancia (UNED), que es con quien tiene convenio la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

El objetivo de esa modificación fue evitar los privilegios que según habían denunciado numerosos profesores de la UPV, tenían los presos de ETA matriculados en esta Universidad. Desde entonces, los presos de la banda terrorista dejaron de estar matriculados en la UPV, tanto los que estaban ingresados en cárceles españolas como los de las prisiones francesas.

Fuentes de la UPV aseguraron en su momento que, aunque en el conjunto de España este convenio no se había puesto en funcionamiento, al no haberse producido la firma con el Ministerio del Interior, sí se encuentra en vigor para reclusos procedentes de otros países, no acogidos a la ley penitenciaria española, como es el caso del país vecino. La UPV optó por matricular a los presos de ETA que están recluidos en Francia y de los de 168 existentes en ese momento matriculó a 57.

El número de matriculados en distintas facultades asciende a 29, buena parte lo han hecho en Filología y también en Ciencias de la Comunicación y Sociales. Pero también se han matriculado en otras carreras como Económicas o Ingeniería. El resto, otros 28, se han matriculado en la prueba de acceso a la Universidad para mayores de 25 años.

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