AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 29 Junio 2005
Qué pesadez, otro Carod en Galicia
Por Antonio BURGOS ABC 29 Junio 2005

Mensaje claro
Editorial ABC 29 Junio 2005

Gana la minoría
Por Benigno PENDÁS ABC 29 Junio 2005

Galicia, lecciones para todos
Editorial ABC 29 Junio 2005

Bono en su propia trampa
Ignacio Villa Libertad Digital 29 Junio 2005

ZP recogerá las nueces
Isabel Durán Libertad Digital 29 Junio 2005

Vuelta atrás
TONIA ETXARRI El Correo 29 Junio 2005

Día del orgullo trilero
José García Domínguez Libertad Digital 29 Junio 2005

El 80% no votó al BNG
ARTURO MANEIRO La Voz 29 Junio 2005

El nacionalismo con poder
Cartas al Director ABC  29 Junio 2005

La Euskadi de Otegi
Cartas al Director El Correo 29 Junio 2005

Qué pesadez, otro Carod en Galicia
Por Antonio BURGOS ABC 29 Junio 2005

«TOÍTO es acostumbrarse, / cariño le toma el preso / a las rejas de la cárcel» y, cautivos de los nacionalismos, estábamos acostumbrados a esta España rarita, donde la ETA no rimaba ya con metralleta, sino con Peineta, que es más castizo. Que el pretendido estadio olímpico de 2012 se llame La Peineta me parece totalmente folclórico. Eso es como para que el himno olímpico no lo cante Montserrat Caballé con Freddie Mercury, como en Barcelona, sino Isabel Pantoja con Rocío Jurado: «De las de peina y volantes / qué pocas vamos quedando...». Y menos que vamos a quedar, como la ETA siga poniendo bombas mientras Ibarreche pide el apagón informativo para las negociaciones. Claro, sin luz no vemos cómo el Estado de Derecho se baja los pantalones ante los asesinos.

Estábamos ya acostumbrados a estos disparatones, a la tiranía de las minorías separatistas sobre el gobierno de Zero Zapatero, a sus claudicaciones de sesión continua, cuando, uf, pereza me da pensarlo, viene el metisaca de las sacas de Pontevedra y nos sale un Carod en Galicia. Otro. Qué pesadez. Como los plátanos de Canarias, pero al revés: dos Carod, peor que uno. La comparanza con Carod no es gratuita. La guarrísima camisa negra de Carod, que no conoce el Ariel, es paralela a la cara sin afeitar de Anxo Quintana. Ambos parecen no tenerle demasiada afición a la ducha: hay que ahorrar agua tras la anulación del Plan Hidrológico, Narbona dixit y Pixie. Y en los dos, la misma incógnita onomástica. Ya sabemos que Carod es completamente Pérez. Pero ¿cómo se llama de verdad Anxo Quintana? Quintana lo entiendo. Lo que no entiendo es Anxo. ¿Qué demonios o meigas significa? Urge una teórica al resto de España, perdón, del Estado Español, para que sepamos qué significa Anxo, cómo se pronuncia Anxo. Sabíamos que Manuel Fraga significaba Manolo, Meyba en Palomares, significaba La Calle Es Mía. ¿Pero qué significa el que por ahora nos parece más Anxo que largo, el que ganó las elecciones perdiéndolas? ¿Podemos pronunciarlo así, Ancho, tan panchos? ¿Anxo es Ángel? Si es Ángel, ¡la que nos espera con este angelito!

Nos espera ni más ni menos que otra vez la pesadez de la misma monserga separatista. Anxo irá a Perpiñán a entrevistarse con la ETA, para pactar que al Rioja y al Jerez le puedan pegar todos los tiros y bombazos que tengan por conveniente, pero que al Albariño y al Ribeiro, ni toserles. Anxo hará lo propio de los nacionalistas en materia de hidrología y trasvases: logrará que las aguas de Lozoya y Lanjarón sean obligatoriamente sustituidas por Mondáriz. En familia y matrimonio, como el otro exigió las bodas gays, éste conseguirá que cada gallego se pueda casar con su vaca, porque ustedes saben que los gallegos son mucho de la vaca, su pareja de hecho para algunos. En cuanto a archivos, ni te cuento. Alerto al Lar Gallego de Salamanca, que Anxo les reclamará hasta el último papel. Y Lopera el del Betis, que se prepare, porque seguro que Anxo impone que al estadio de Heliópolis le devuelvan su galaico nombre de Villamarín. En cuanto a la corona de espinas para mofarse de la religión, quizá no se la ponga él mismo, sino que se la plante al Apóstol Santiago. Al que calculo que le quedan dos Telexornales como Patrón de Galicia, ¡so matamoros!

Y nada les cuento de la pesadez de la sopansalá de los tres nacionalismos en fuego cruzado, como los tres banderilleros de Benítez Carrasco, pero en molesto: uno, dos y tres, tres nacionalistas en el redondel del ruedo ibérico. Le dicen Galeusca a esta nada santa compaña, por las sílabas iniciales de Galicia, Euskadi y Cataluña. Yo, que como millones y trillones de habitantes del globo sólo hablo la opresora lengua española, tomo las sílabas iniciales de Vasconia, Cataluña y Galicia para el acrónimo y digo que la que van a formar con España entre las tres tiene esas siglas, pero en castellano: VaCaGá.

Mensaje claro
Editorial ABC 29 Junio 2005

MÁS allá de las diferencias de fondo, y bastante por encima de los particulares matices que conforman las señas de identidad de las fundaciones y los foros cívicos que aglutinan a las distintas asociaciones de víctimas, todas coinciden en lo mismo: que el Pacto Antiterrorista era el instrumento más eficaz en la lucha contra ETA. Ese es el mensaje que ha recibido el presidente del Gobierno tras concluir, ayer, su ronda de contactos en el Palacio de la Moncloa. El Pacto por las Libertades aúna voluntades y se convierte en el elemento reparador de discrepancias. Diagnóstico coincidente que debería servir a José Luis Rodríguez Zapatero para escuchar la voz de las víctimas y recuperar la unidad de acción contra ETA y su mundo.

Gana la minoría
Por Benigno PENDÁS ABC 29 Junio 2005

HE aquí el viejo truco de los escritores ilustrados. Lo utiliza, por ejemplo, Montesquieu en el ámbito de la literatura política. El viajero persa contempla con mirada ingenua las elecciones en Galicia y no puede ocultar su sorpresa. La mayoría pierde. La minoría gana. Le habían contado que, en Occidente, la democracia es el gobierno de las mayorías, el único procedimiento legítimo para tomar decisiones políticas a estas alturas del tiempo histórico. Piensa por cuenta propia y compara con la Liga de fútbol. El campeón, al parecer, es siempre el equipo que consigue más puntos. Pregunta a su anfitrión: ¿pueden el segundo y tercer clasificados formar una coalición y repartirse el título? Respuesta sencilla: en el deporte, no; en el Parlamento, sí. Volvamos, pues, al sentido común. Más allá de cualquier reflexión partidista, que hoy beneficia a unos y mañana perjudica a otros. Las reglas del juego definen la legitimidad de un régimen que prefiere -y tal vez se equivoca- eludir los contenidos en nombre de los procedimientos. Por tanto, hay que cuidar al detalle la lógica del sistema. La gente tiene que entender las cosas porque, de lo contrario, perderá sin remedio su confianza en las instituciones.

La democracia española debe plantearse un debate a fondo sobre la fórmula electoral vigente. No vale apelar a derechos adquiridos ni a posiciones irreversibles, porque el interés general está por encima de las ventajas particulares. Útil en su día, provoca ahora un efecto perverso que sólo favorece a los partidos antisistema, en sentido literal, porque se proclaman explícitamente contrarios a la forma de Estado (a favor del estado federal, la confederación, incluso la independencia) y a la forma de gobierno (se dicen republicanos y actúan como tales). Olvidemos las querellas concretas y busquemos una reforma bien hecha, aunque se aplace su entrada en vigor. Pero no es razonable que el BNG obtenga un pésimo resultado en las urnas y decida, sin embargo, el rumbo político de los próximos años. El sistema mayoritario tiene defectos, pero ayuda a configurar mayorías sólidas: los ingleses debatieron en el siglo XIX sobre sus ventajas e inconvenientes, con un resultado abrumador a favor de las primeras. Hay también fórmulas de carácter mixto, que permiten conjugar la solidez en el ámbito nacional con la singularidad de los casos concretos. La democracia, decía Borges, es un abuso de la estadística. Matemáticas al servicio de la convivencia. Todo ello para que no se espante nuestro buen amigo persa, que, por cierto, también sabe algo sobre las elecciones en su país. Cuando le preguntamos, contesta: allí, como es natural, va a gobernar el partido más votado, aunque el resultado no haya sido el que nos hubiera gustado. Gente sensata, sin duda.

Galicia, lecciones para todos
Editorial ABC 29 Junio 2005

EL escrutinio del sufragio emigrante cerró la semana electoral en Galicia, confirmando que el PP fue la fuerza más votada pero que el Gobierno de la Xunta pasará con toda probabilidad a manos de la coalición PSG-BNG. Ahora se abre un período complejo para todos los partidos gallegos, que tendrán que acomodarse a la previsible alternancia que llevará a Pérez Touriño a la presidencia de la Xunta. Y la investidura del candidato socialista no va a ser fácil. Se producirá, con toda seguridad, pero podría hacerse buena una versión de la maldición que se aplica a los pleitos, porque negociar con el BNG podría llevar a más de un socialista a pensar: «Elecciones tengas y las ganes».

Desde el PSOE se han lanzado mensajes para separar el caso gallego del catalán, insistiendo en que el BNG es un nacionalismo a la baja y con más ruido que nueces, y que el PSG es una opción al alza. Los resultados dicen esto, sin duda, pero en cuanto se asienten los ánimos se pondrá de manifiesto que el BNG en Galicia, con el 18,6 por ciento de los votos, tiene más fuerza electoral que Esquerra Republicana en Cataluña, con el 16,47. Y que si la situación se complica en Cataluña para el PSC, siempre podrá buscar alternativas con CiU, margen del que carece el socialismo gallego, que se la juega solamente a la carta del BNG. Para empezar, el candidato nacionalista, Anxo Quintana, ya pidió ayer un Estatuto de nación y el pago de una evanescente deuda histórica cifrada en 21.000 millones de euros. «Galicia no va a salir barata», ha dicho Quintana, quien, probablemente, empezaba por ponerle precio a su apoyo al PSG. Este es un aviso muy serio de por dónde pueden ir los acontecimientos, pero también es coherente con el dato empírico de que cuando el socialismo franquea el paso al poder a nacionalismos radicales el poder no los modera, sino que los mantiene en su extremismo o los radicaliza aún más.

Si las urnas no han permitido al PP seguir gobernando es porque una cosa es a quién vota el ciudadano y otra quiénes forman gobierno, aserto que también sirve al BNG para hacer abstracción de su retroceso electoral y presentarse en una negociación con el PSG en la que de poco servirá que haya perdido cuatro escaños, si los trece que conserva son imprescindibles para que Pérez Touriño acceda a la presidencia de la Xunta.

En cuanto al PP, Manuel Fraga dio ayer una muestra más de su genio político al dar por zanjadas las elecciones y rechazar el inicio de una campaña de impugnaciones judiciales por los votos de la diáspora rechazados en Pontevedra. En todo caso, el resultado de esas reclamaciones no alteraría el reparto de escaños, pero la fotografía de la situación no debería pasar inadvertida al PSOE. El futuro gobierno gallego va a tener en frente a la mitad menos uno de los diputados del Parlamento autonómico, lo que supone una fuerza opositora que no existe en ninguna otra Cámara autonómica, a la que se suma todo el poder municipal y provincial que aún sigue en manos de los populares.

Para la dirección popular, las elecciones gallegas cierran el primer año de transición desde el Gobierno a la oposición. La proximidad de la mayoría absoluta, finalmente perdida, quizá desenfoca el esfuerzo realizado por el PP, y particularmente por Mariano Rajoy, para remontar unas expectativas que eran francamente negativas en un principio. Desde luego, el PP ha perdido la Xunta y sería absurdo endulzar este revés con interpretaciones inverosímiles. Pero de ahí a despreciar el resultado hay un largo trecho que nadie en el PP debería recorrer para forzar los tiempos de la inevitable sucesión de Fraga (eterna asignatura pendiente) o provocar movimientos de otra naturaleza y de intenciones no tan rectas. El resultado electoral es negativo en la medida en que supone la pérdida de la Xunta, pero apuntala el liderazgo de Rajoy, quien no sólo ha evitado la debacle que le anunciaban, sino que también ha acreditado una capacidad de disputa cuerpo a cuerpo que muchos le negaban. Ahora le toca abordar dos años sin comicios para una labor de oposición política -imprescindible ante la gestión del actual Gobierno- y de preparación definitiva del partido para las próximas elecciones generales.

Bono en su propia trampa
Ignacio Villa Libertad Digital 29 Junio 2005

No está siendo fácil este mes de junio para el ministro de Defensa. Y es que la mentira y el tapujo termina pasando factura. El populismo en política tiene unos resultados a corto plazo, pero antes o después se terminan evidenciando las malas intenciones. Y en este caso José Bono está inmerso en dos jardines de muy complicada salida. Por cierto, en los dos ha entrado porque él sólito ha querido.

Bono, sin ayuda de nadie, montó el pasado mes de enero el numerito de la falsa agresión en la manifestación de las víctimas del terrorismo. Y lo que empezó siendo "una cosa de Pepe" ha terminado siendo un verdadero problema para el Gobierno por la detención ilegal de dos militantes del Partido Popular. Y es que Bono ha sido pillado con las manos en la masa. No se puede jugar con fuego y que además ese fuego queme a los demás.

El ministro de Defensa ha abierto la veda, sus motivos tendrá; pero no es de recibo que para amortiguar el escándalo que él mismo ha provocado busque ahora las culpas ajenas. Bono se inventó la historia, provocó las detenciones ilegales y ha involucrado en esa historia a ministros, médicos y abogados del Estado. Demasiado complicado como para ahora quitarse del medio con dos declaraciones.

Pero no se acaban ahí los frentes abiertos por Bono. El otro "fregado" que él mismo ha provocado y ha llevado al extremo es el accidente del Yak-42. El actual ministro de Defensa ha utilizado de mala manera aquel triste suceso para intentar triturar políticamente a Federico Trillo; para ello ha puesto en marcha toda la maquinaría demagógica posible, explotando el sentimiento y el dolor de las familias. Bono ha alentado durante meses el revanchismo, la cacería de brujas y la persecución política. Lo ha hecho con tan malas artes que al final ha vuelto a ser cogido en sus propios renuncios. Tantos meses mintiendo sobre la realidad que al final Trillo ha saltado a la palestra y ha advertido, con razón, que no está dispuesto a más persecuciones.

Bono ha pensado que en Madrid la política es populismo. Y se ha equivocado. Cuando uno está en el Gobierno de España no puede pensar que con regalar relojes baratos a los jubilados –como hacia en Castilla-La Mancha– uno tiene la razón. Estamos en algo más serio. Y, sinceramente, Bono se ha pasado de frenada y se ha salido del camino.

Carambola electoral
ZP recogerá las nueces
Isabel Durán Libertad Digital 29 Junio 2005

Ha sido Juan José Ibarretxe, el presunto lehendakari de todos los vascos con los dos votos del Partido Comunista de las Tierras Vascas gracias a la no ejecución de la legalidad vigente por parte del Fiscal General del Estado quien ha descubierto el pastel. Le ha dicho al presidente del Gobierno, al que le debe su nuevo mandato en Vitoria, que no niegue públicamente lo que hace por detrás. Es decir, que deje de mentir a los españoles y diga de una vez que está pactando con Batasuna-ETA.

Ibarretxe hace con ZP lo que la banda terrorista ha hecho siempre con el PNV, descubrir sus trampas y su juego sucio por debajo de la mesa. El momento más significativo fue el pacto de Estella donde el PNV estableció una unidad de acción nacionalterrorista hoy más firme y fuerte que nunca. Fue la ETA la que le quitó la careta al partido de Sabino Arana y sacó a la luz un pacto negado hasta la saciedad por el PNV y que constaba hasta por escrito.

Pues bien, ZP ha aprendido la estrategia. Sabe que aupando a los nacionalistas extremistas al poder en Cataluña primero, en el País Vasco después y en Galicia próximamente, se moverá ostensiblemente el árbol. Agitar la intolerancia, el agravio por el agravio y el saqueo público de las arcas del país convenientemente revestido mediáticamente por Polanco y sus satélites le convertirán en el salvador de los problemas que él mismo ha creado.

La carambola electoral tocará su última bola en las próximas generales. Si para ello es necesario que las víctimas del terrorismo sean nuevamente víctimas, destruir a la familia o atacar a la Iglesia católica incluso a golpe de talonario a favor del Islam, con tal de expulsar a la derecha, bienvenido sea. Zapatero utiliza el nacionalismo como Arzalluz e Ibarretxe a la ETA. Su cálculo es llegar a la cita con las urnas como el moderado rehén al que hay que liberar de la bota nacionalista y concederle la mayoría absoluta. Agitado el árbol, recogerá las nueces.

Vuelta atrás
TONIA ETXARRI El Correo 29 Junio 2005

Si Zapatero soñaba con poder evitar que el PNV se echara en brazos de Batasuna , después de lo visto en el Parlamento vasco y conocida la composición del Gobierno con su programa renovado y radicalizado, se puede decir que los nacionalistas le han dado, al presidente socialista, una 'ducha de realidad' de las tierras vascas. Que, de momento, se le ha pinchado el globo. No se sabe cómo habrían quedado distribuidas las fuerzas parlamentarias si el fiscal Conde- Pumpido se hubiese puesto a trabajar en serio en la búsqueda de indicios de complicidad entre EHAK y Batasuna. Pero la realidad es la que es. Que Ibarretxe (una vez obtenido el apoyo que necesitaba de las dos papeletas de las enviadas de Otegi para revalidar su cargo) vuelve a la carga con su plan soberanista, a pesar de que intentó maquillarlo en su discurso de investidura, ofreciendo la novedad del pacto previo con los partidos para una consulta de dudosa legalidad. Y la responsabilidad sobre su querencia hacia el apoyo de las herederas de Batasuna no es de nadie más que del PNV.

Que el juego de la nueva legislatura de esta nuestra comunidad va a ser el de una mesa extraparlamentaria (los foros paralelos a la instituciones elegidas democráticamente les 'pone' a los nacionalistas desde mucho antes que el Pacto de Lizarra) para dar acomodo al partido ilegalizado de Otegi. Que, pasando por encima de la memoria y la dignidad de las víctimas del terrorismo, el lehendakari ha vuelto a sentir la iluminada necesidad de defender el derecho a que todos los partidos (los democráticos y los que siguen con la complicidad de ETA) tengan presencia en la vida política. Acercamiento de presos y derogación de la Ley de Partidos. Vuelta atrás.

Los renovados gobernantes dicen que quieren blindar el proceso de diálogo mientras blindan, en realidad, a la ilegalizada Batasuna del ostracismo al que la había enviado el Tribunal Supremo. Antes de la Ley de Partidos, cuando ETA mostró el señuelo de la tregua, ya se procedió a otro acercamiento de reclusos de ETA, ordenado, entonces, por el ministro que menos se creyó la trampa de la banda terrorista y lo que ocurrió después, es historia conocida. Nos encontramos en la segunda fase del Pacto de Lizarra, con un terrorismo tan debilitado que vuelve, como entonces, a necesitar resucitar el terrorismo callejero. La reciente sentencia del caso Jarrai-Haika-Segi , mientras el Tribunal Supremo no se pronuncie, empieza a devolverles la ilusión de la impunidad de la que disfrutaron cuando atemorizaron a buena parte de la población. El Gobierno vasco ha dado un paso adelante hacia las exigencias del entorno de ETA. Y un paso atrás en la defensa de las víctimas. Cabe esperar que el verano sea tranquilo.

Anxo Quintana
Día del orgullo trilero
José García Domínguez Libertad Digital 29 Junio 2005

Únicamente a quien desconozca la Historia de España sorprenderá el rescate que exige el tal Anxo por la Presidencia de la Junta: veintiún mil millones de euros –según dicen, en billetes usados y con números de serie alternos–. Porque ya en el año 379 de Nuestro Señor, Sulpicio Severo, probo funcionario al servicio de Roma, es decir de la civilización, denunciaba en escrito dirigido al emperador Clemente Máximo cómo se las gastaba el BNG de entonces. Tan como hoy eran que un lucense, Prisciliano –el Beiras de la época– también habría de acabar decapitado, en justo castigo a sus muchas maldades.

Con respecto a ese affaire, reporta Menéndez Pelayo que aquel heresiarca fue hallado convicto de crímenes comunes, cuales eran el maleficio, los conciliábulos obscenos, nocturnas reuniones con mujeres “y otros excesos de la misma laya”. De lo que cabe inferir que sólo al retraso en la adopción del papel moneda en Galicia debemos que la Hacienda patria se librase en el siglo IV de otro desfalco tan seguro como el que maquina nuestro Anxo.

Aún una tercera fuente independiente, el Cronicón de San Próspero de Aquitania, nos habrá de ampliar detalles sobre aquellos ascendientes de Anxo, los pretéritos maestros de sus malas artes. Porque gracias a las actas del proceso que allí se custodian, conocemos que la diócesis de Santiago había caído en manos de un tripartito en nada más rapaz al que ahora se cierne sobre los hijos de Breogán. Así, el favorito del prevaricador Prisciliano no respondía entonces por Touriño, pero casi –a tenor de lo revelado en ese informe, tenía Felicísimo por nombre de pila–. Y ¡oh casualidad histórica! la vicepresidencia única de tamaño aquelarre recaía en cierto Latroniano, del que el santo redactor no ofrece gentilicio, aunque, desde ayer, a nadie resultará difícil de imaginar.

En esa Santa Compaña de Los Resentidos que ahora manda en España sólo nos faltaba el Anxo caído. Y el último de la fila se ha hecho rogar, pero ya lo tenemos ahí. Como éramos pocos, se sentía el vacío de otro cura Santa Cruz exigiendo más raciones de pulpo a feira gratis, no fuera a ocurrir que nos olvidásemos de que, aquí, todo el año es Carnaval. Anxo apareció en escena anteayer. Pero el presidente del Gobierno ha de ser sensible al clamor popular que ya exige consagrar el 28 de junio como Día del Orgullo Trilero. Es más, no le queda otra salida: Zetapé debe asumir como propia la efemérides. Anxo, Carod, Ibarreche, Puigcercós, Chaves, Maragall … Ha llegado la hora de que la labor de ese sufrido colectivo que se desvive día a día para arrancarnos la cartera con una sonrisa en los labios acceda al reconocimiento social que le había hurtado la derecha facha. Es de justicia: tenemos una deuda histórica con todos ellos. Y Anxo lo merece.

El 80% no votó al BNG
ARTURO MANEIRO La Voz 29 Junio 2005

TAL COMO se está configurando el panorama gubernativo gallego, el BNG estará en la Xunta de Galicia gracias a uno de sus peores resultados electorales. El acuerdo que alcancen con el PSOE supondrá que una fuerza política a la que el 80% de la población no quiere en la Xunta, una fuerza política como el Bloque, que no despierta confianza más que en una quinta parte de los gallegos, esa va a tomar decisiones que afectan a la totalidad de la población. Es decir, una fuerza política minoritaria va a imponer su forma de gobernar a la mayoría. Quizá este no es el concepto más genuino de democracia.

En estos temas, tengo que reconocer que nunca he entendido cómo en una democracia puede formarse un gobierno sin contar con el partido mayoritariamente respaldado por la población. No lo entiendo en los municipios ni en las diputaciones, ni en las comunidades autónomas, como acaba de pretender el líder socialista vasco Patxi López sin conseguirlo. Pienso que estos juegos se pueden dar cuando existen empates o proximidades entre dos fuerzas mayoritarias, pero no se entienden en un resultado como el de las autonómicas que acabamos de celebrar en Galicia. Me parece también lógico que el partido mayoritario tenga que hacer de tripas corazón, tenga que aceptar postulados contrarios a sus principios, en caso de que los tenga, cuando obtiene la mayoría y debe pactar con un minoritario, como es el caso del actual Gobierno central, porque el PSOE fue el partido más votado en el conjunto de España. No sería cabal que dos o tres minoritarios unidos trataran de gobernar en España sin tener en cuenta a quien ganó las elecciones.

Este razonamiento frío, y expuesto desde el punto de vista teórico, no es compartido por los que defienden un planteamiento pragmático de que todo vale para lograr el poder; los que afirman que si la suma de fuerzas lo permite, es legítimo hacerlo, lo mismo que una moción de censura. Muchos dirán que ya se sabía, que funcionarían como coalición PSOE y BNG si el PP no llegaba a 38 escaños. Está claro que pueden encontrarse argumentos para justificar cualquier decisión. En la política, la justicia o la universidad siempre lo primero es la decisión y después viene la búsqueda de argumentos justificativos que den la razón a lo decidido. Casi nunca se utiliza el camino contrario.

Comienza así una etapa de novedades y emociones no exenta de incertidumbres, de la que tendremos ocasión de hablar y analizar en todas sus consecuencias. Puede iniciarse así una etapa similar a la que ya vivimos en la época del tripartito, entre el 87 y el 90, a la que me resisto a calificar.

El nacionalismo con poder
Cartas al Director ABC  29 Junio 2005

Todo comienza en Cataluña cuando el PSOE obtiene unos resultados favorables pero insuficientes para gobernar. Decide pactar con ERC, partido independentista, con el fin de llevar a Maragall a presidir la Generalitat. Esto no es más que una mota de polvo comparado con el papel que juegan hoy los nacionalistas radicales en el Gobierno pues, tras el triunfo de Zapatero, necesitó el apoyo de ERC para formar Gobierno. Y estos apoyos suelen tener contraprestación. En las Vascongadas, después de tantas habladurías sobre el fin del plan Ibarretxe, éste sigue siendo lendakari gracias a los votos del PCTV. Este partido, que no condena atentados de ETA, y con el que mantuvo una reunión Patxi López, no fue ilegalizado al no existir «indicios claros» de su relación con la banda. Ahora parece probable que en Galicia se llegue a formar un gobierno de coalición entre socialistas y BNG. Otro símil del «tripartito catalán», y pronto empezaremos a escuchar las exigencias de los nacionalistas gallegos.

Alguien podría salir al paso para criticar estas líneas argumentando que, en el primer mandado del PP, se contó con los nacionalistas de CiU para formar Gobierno. Jordi Pujol está muy lejos de ser un nacionalista radical. Y en la primera legislatura del PP, cuando tuvo lugar dicho pacto, nunca escuchamos aberraciones tales como negociar con ETA el fin de atentados en Cataluña, solicitar las siglas CAT como dominio de internet o para las matrículas de los coches, tratar de boicotear Madrid 2012, multar empresas catalanas con rótulos en castellano, otorgar el termino «Nación» a la Autonomía de Cataluña, mofarse de la bandera nacional, solicitar archivos como el de Salamanca, hablar en catalán en el Congreso y, en definitiva, atacar todo aquéllo que sea español.

Javier García Nates. Londres.

La Euskadi de Otegi
Julio I. Laespada/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 29 Junio 2005

Quiero expresar mi más sincera condolencia a nuestro pueblo por tener a un lehendakari de cartón, liderado por Batasuna, lo que cumple las predicciones que hice en un artículo publicado en este diario el 9 de enero. Entonces expresé mi sorpresa por la evolución filosófico-política de Juan José Ibarretxe en los últimos años. Un hombre moderado y noble en los 80 que se ha convertido en un personaje encumbrado por el poder, alejado de la realidad del País que gobierna, que se ha prostituido a sí mismo al pactar con votos manchados de sangre -lo que dicta Otegi a las chicas de EHAK-. Un hombre que cabalga sobre un falaz caballo gubernamental vestido de democracia, vendiendo hipocresía con tintes de diálogo y entendimiento, cuando lo que hay tras la careta es una imparable de división social en Euskadi. Ibarretxe sigue los dictados batasunos para dividir no para unir, para expulsar a quienes no piensan en radical como ellos. Los que hemos sido, somos y seremos nacionalistas vascos moderados nunca hemos querido esto, pero hay demasiado clientelismo en el PNV, demasiada gente que calla y otorga por temor a perder el sobre a final de mes. Yo, como ciudadano vasco y ex alderdikide nunca quise dependencias de esa clase. Por ello renuncié a mi acta de concejal en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz (1987) y abandoné mi responsablidad al frente de una sociedad del Gobierno Vasco (1989) por propia decisión. En el PNV hay muchos cobardes con estómago agradecido -a los que ahora hay que añadir los de EA y EB- que siguen a Ibarretxe porque no les queda otro remedio. Y aún dicen que aman a Euskadi... A este paso «los balseros» que predijo Arzalluz en el Alderdi Eguna de 1986 que saldrían de Euskadi escapando de «los chicos de la gasolina» y de «los descerebrados de las bombas y las pistolas» van a hacerse realidad. ¿Qué cosas!

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