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Recortes de Prensa     Sábado 2 Julio 2005
Los terroristas con los que ya ha pactado Zapatero
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 2 Julio 2005

Si mi pluma valiese tu pistola
José García Domínguez Libertad Digital 2 Julio 2005

PEDAGOGÍA CATALANA
XAVIER PERICAY ABC 2 Julio 2005

Más de lo mismo
Cartas al Director El Correo 2 Julio 2005

Aznar critica a Chaves por ayudar a la «mentira» de que no hay nación española
J. MORILLO ABC 2 Julio 2005

El PP catalán insta al fiscal a actuar ante las amenazas al grupo no nacionalista
IVA ANGUERA ABC 2 Julio 2005

Cataluña
Los terroristas con los que ya ha pactado Zapatero
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 2 Julio 2005

La Generalidad de Cataluña, presidida por los socialistas del PSC y apoyada por el Gobierno de Madrid, ha dado el visto bueno por el procedimiento del “silencio administrativo” (que acredita la complacencia política) a la utilización del periódico “Avui” cómo órgano de intimidación terrorista contra los intelectuales no nacionalistas y, en consecuencia, contra cualquier ciudadano no afecto al Gobierno PSC-ERC-IC. La experiencia editora de Godó y Lara han proporcionado a Maragall y Bargalló el respaldo técnico y empresarial para que esta estrategia de terror institucionalizado se presente diariamente en los quioscos de forma fácilmente confundible con un periódico. Pero es una vulgar, zafia y rastrera amenaza terrorista. Institucionalizada, oficiosa, pero terrorista.

Gracias a esa turbia confusión de discursos públicos y silencios privados que caracteriza a la sociedad catalana actual, capaz de embaularse el Tres por Ciento de corrupción y el hundimiento del Carmelo con la facilidad de un tragasables, hay sujetos cuyo dudoso mérito político es haber pertenecido a la banda Terra Lliure, a su brazo político el Moviment de Defensa de la Terra o a ambos, que pueden utilizar un periódico que pagan todos los catalanes para amenazar de muerte con nombres, apellidos y lugar donde encontrarlos, a los catalanes que también se sienten españoles y que se niegan a obedecer sus chulescos dictados separatistas, discriminadores y liberticidas. Eso no sucede ni siquiera en el País Vasco. Esos privilegios del terrorismo sólo los consagra la costumbre en Cataluña. Pero desde hace tanto tiempo que muchos lo consideran normal.

Es verdad que tras un cuarto de siglo de pujolismo la cobardía parece empapar todos los sectores sociales, intervenidos a través de la subvención o del miedo por un nacionalismo aplastante. Pero también es cierto que cuando el nacionalismo de izquierdas pretende ir aún más lejos de lo que fue el de derechas y cumplir su fantasía separatista de segregar Cataluña y romper España, se ha producido un doble fenómeno: una amplísima mayoría, según todas las encuestas, vuelve la espalda al frenesí de políticos y periodistas por labrar un Estatuto que dinamitaría la participación de Cataluña en el conjunto de España; y paralelamente, un poderoso movimiento intelectual de signo izquierdista se ha alzado contra la dictadura del nacionalismo recibiendo en poco tiempo miles de adhesiones, muchas de ellas clandestinas porque lo que se denuncia es una dictadura de verdad, un terror cierto. Acaso mayor ahora, con Maragall y Bargalló, que con Franco.

Eso es lo que ha hecho estallar a los terroristas y utilizar todos los medios institucionales para amenazar a quienes se niegan a plegarse a sus designios. Desde Bargalló en la Generalidad al amanuense de Puigcercós en el subvencionado “Avui”, todos esos terroristas que nunca se han arrepentido de serlo y que sólo han cambiado por conveniencia las pistolas por los discursos, anuncian su voluntad de retomar el chantaje, el secuestro o el crimen contra cualquiera que se atreva a llevarles la contraria. Pero no es Cuní el que sirve a diario en TV3 el linchamiento contra los medios de comunicación no nacionalistas, sino su jefe, el ex ministro socialista (sector negocios) Joan Majó. No es Bargalló quien sugiere a los firmantes de este manifiesto que repetirán los atentados contra los que firmaron otro anterior sino Maragall, que asume y respalda esa amenaza. No es Puigcercós el que insulta desde el Parlamento nacional a todos los españoles, sino Zapatero, que ya ha pactado con estos terroristas, el que lo respalda, puesto que ni critica los insultos ni persigue las amenazas de muerte. Si algo grave le sucede a alguno de los firmantes, y el hecho de haber leído las amenazas en el “Avui” ya lo es, el responsable (con todas las consecuencias) será Zapatero. Además, claro está, de los Montilla, Chacón, Barroso y demás muditos, en catalán y en español. ¿Y por qué no actúa el Fiscal General del Estado? ¡Cándido! ¡Cándidooooo!

Cataluña
Si mi pluma valiese tu pistola
José García Domínguez Libertad Digital 2 Julio 2005

Parece que Pasqual Maragall y el biógrafo autorizado de Puigcercós han convenido marcarnos a fuego, acosarnos sin tregua y hacernos la vida imposible antes de liquidarnos con el definitivo tiro de gracia. Escribo nos porque, tras desconstruir el rebuzno patriótico del terrorista de Terra Lliure Oriol Malló, he decidido añadir mi firma al Manifiesto para la fundación de un partido no enfermo en Cataluña. Y escribo Maragall porque todos los colaboradores del diario Avui acaban de recibir una notificación del periódico en la que se les recuerda que la propiedad de los originales publicados recae en la empresa editora. Aclaración muy oportuna y pertinente, en especial para quienes no supieran que la Generalidad de Cataluña forma parte destacada en el accionariado de ese panfleto que anima al exterminio de cualquier apóstata de la religión tribal.

Sucede que hasta la tosquedad más primaria tiene su recompensa en esta vida. Así, gracias a la elemental brutalidad de su verbo, ese Oriol, otro hijo de un dios menor, ha accedido a los cinco minutos de fama que Andy Warhol prometiera a todos los Don Nadie de la Tierra; gratis total, por supuesto. Porque en el universo autista del catalanismo político sólo existen “ellos” y “nosotros”, nada más. Y el torpe de Oriol siempre ha sido “uno de los nuestros”. Por eso, los nacionalistas inteligentes, los que saben manejar la paleta del pescado, y los otros, los que ahora viajan en los Audi negro con la banderita, callan de nuevo ante sus amenazas de muerte. Igual que callaron hace veinticinco años, cuando el mismo Oriol Malló y sus jefes y protectores que mandan en Esquerra Republicana echaron mano de las pistolas para tapar la boca a los primeros heresiarcas.

Porque, hace un cuarto de siglo, se impuso con sangre la Constitución no escrita que desde entonces rige la vida civil en Cataluña. El artículo uno de esa carta magna lo conoce todo el mundo en la región. Es ése que nadie osa repetir en público por pudor, el que reza así: “A los otros catalanes y a los portadores de ADN cultural autóctono que abjuren de la fe nacional, se les respetarán vida, empleo y hacienda a cambio de que permanezcan calladitos en sus casas y hagan expresa renuncia a ejercer los atributos políticos que van asociados a la condición jurídica de ciudadano”.

Esa suprema Ley del Silencio es la que ha violado el Manifiesto de quince intelectuales catalanes que tienen lo que hay que tener —talento, ese salvoconducto divino que libra a algunos egregios de la inmensa cola de los mediocres condenados a vivir eternamente de las limosnas del Poder—. Y en el fondo, es esa humillación de la Naturaleza lo que más los subleva. He ahí la afrenta que no lograrán superar jamás. Lo que los emborracha de santa ira identitaria en las largas noches de insomnio. El fuego abrasador que empuja a nuestros furiosos orioles a subrayar obsesivamente en rojo al Machado de la guerra. “Si mi pluma valiese tu pistola…”

PEDAGOGÍA CATALANA
XAVIER PERICAY ABC 2 Julio 2005

AUNQUE habrá que esperar al próximo martes para conocer los resultados, no parece que las pruebas de acceso a la universidad vayan a arrojar este año un balance muy distinto al del año anterior. Dicho de otro modo: es muy probable que nueve de cada diez alumnos catalanes aprueben la selectividad. Así se deduce, al menos, de las palabras de los profesores consultados el primer día de las pruebas, quienes coincidían en señalar que es casi imposible que sus alumnos suspendan. Uno de estos docentes ponía un ejemplo, sacado del examen de Lengua Castellana, donde los examinandos debían responder a unas preguntas sobre un texto de Miguel Delibes. Resulta que una de las preguntas decía: «Escriba todos los nombres de animales que se citan en el texto y clasifíquelos en aves y no aves». Y el docente añadía, entre contrariado y perplejo, que no hacía falta haber estudiado todo un curso para acabar distinguiendo lo que es un ave de lo que no lo es.

En efecto: no hacía falta. Como tampoco hacía falta haber cursado dos años de bachillerato para eso. Ni tal vez, si me apuran, los cuatro de la enseñanza secundaria. Con tener la primaria y no ser demasiado zoquete había más que suficiente para salir airoso de la prueba. Y hasta es posible que alguno de ustedes se esté ya lamentando de que la enseñanza en España sea obligatoria y considere -como un amigo mío no hace mucho tiempo- que sus hijos estarían mucho mejor en casa, sin otro preceptor que su propia familia. A fin de cuentas, si la educación tiene como principal objeto llegar a distinguir un ave de lo que no lo es, convendrán conmigo que a cualquier niño, para conseguirlo, le basta y le sobra con la lectura de esos cuentos ilustrados llenos de animalitos que suelen preceder a sus dulces sueños, o con la contemplación de alguno de esos documentales darwinistas con que las televisiones públicas alegran de tarde en tarde nuestras sobremesas.

Así las cosas, ¿para qué sirve hoy en día la enseñanza, y el sistema público en particular? Para aprender, seguro que no; en todo caso, puede que sirva para hacer. Es decir, para que los alumnos -y los profesores, y los padres- se sientan hacedores de un determinado proyecto convivencial. No se asusten: un proyecto convivencial es lo que debería resultar de una educación en valores. Alto ahí, dirán: ¿una educación en valores? Sí, ya saben, la paz, la tolerancia, la diversidad, la sostenibilidad. ¿Un mundo nuevo? Por supuesto, el mundo con que soñó la generación que ahora está en el poder, la que en Cataluña, cuando menos, manda en todos los frentes. La mía, sin ir más lejos. Y tal vez la suya, querido lector. La que vivió en directo, o en diferido, el mayo francés. La de las grandes utopías. La que prometió vengarse de las desigualdades de este mundo imponiendo la igualdad por decreto. Y la que ahora asoma, victoriosa, en un único campo de juego: el educativo. Porque sólo aquí ha hecho realidad sus sueños. Ni en lo social, ni en lo económico: sólo en el campo educativo. Y, tras una década y media de experimentación -con un ligero paréntesis de un año, en el que se empezó a aplicar la reforma promovida por el anterior Gobierno de España-, esta generación de pedagogos podrá vanagloriarse, sin duda alguna, de que nueve de cada diez alumnos catalanes son capaces de distinguir, al término de su bachillerato, lo que es un ave de lo que no lo es.

Supongo que la próxima semana, como hizo en el curso anterior, el consejero de Universidades, Investigación y Sociedad de la Información, Carles Solà, va a convocar una rueda de prensa para informar de los resultados de las pruebas de selectividad. También supongo que, fiel a su costumbre, además de informar valorará. Y que, una vez despachado el desagradable asunto de la lengua catalana -sí, esa mala nota media habitual que debería «hacer reflexionar al país»-, se felicitará por los logros educativos. Hay de qué: no todo el mundo puede formar parte del Gobierno de un país en el que nueve de cada diez bachilleres saben distinguir lo que es un ave de lo que no lo es.

Más de lo mismo
Nino Muñoz/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 2 Julio 2005

A la vista de con quienes, porqué y cómo ha logrado Ibarretxe ser investido lehendakari, y en contra de lo que se dice, no soplan vientos de esperanza en el País Vasco sino tormentas de imposición y de exclusión. El lehendakari ha logrado evitar la escenificación de su debilidad pidiendo apoyo a quienes no condenan la violencia, pero se verá obligado a bailar al son de Batasuna. Ha jurado su cargo, pero su Gobierno continuista nace con una debilidad manifiesta y bajo el chantaje. Sigue vivo e investido gracias al salvavidas que ha venido lanzando a quienes le han revestido y a merced de quienes le han dado dos votos. Ha puesto en reloj en hora, pero quienes lo manejan marcan los tiempos, las estrategias e incluso su permanencia en el cargo. Ibarretxe está más atado y a merced de los que no condenan la violencia que nunca.

Así pues, ya tenemos lehendakari legalmente. Pero por su pasado totalmente partidista -el pacto de Estella-, por cómo formó el anterior y el nuevo Gobierno vascos, y cómo se ha hecho elegir, y su posicionamiento con víctimas y victimarios, está moralmente desacreditado al menos para la mitad de la sociedad vasca. En la jura de su cargo ya recibió el primer aviso del PCTV, Batasuna, ETA. Tendrá que atenerse a las consecuencias. ¿O no cuentan las formas sino los fines? Si el lehendakari sigue sin rectificar, pretendiendo mesas extraparlamentarias, sin comprometerse a ser moderador imparcial, coordinador de las diferentes sensibilidades, o sin aceptar que debe ser juez imparcial, no se logrará la normalización del País Vasco. Seguiremos con más de lo mismo.

Aznar critica a Chaves por ayudar a la «mentira» de que no hay nación española
J. MORILLO ABC 2 Julio 2005

SEVILLA. La alternancia en Andalucía es el principal objetivo del líder del PP-A, Javier Arenas. Para ello ha creado diversos foros, que abarcan de la economía a la cultura y que han atraído a profesionales independientes, que se integrarán en «Andaluces por el cambio». Desde ayer, cuenta con un nuevo aliado: la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), el «think tank» que preside José María Aznar, que firmó en Sevilla un convenio de colaboración esta plataforma.

Arenas, que afirmó que «el debate político en Andalucía es muy pobre» en estos momentos, quiso dejar claro que el PP siempre ha sido defensor del «centro y el reformismo», que son otras premisas, como el pleno empleo, que animan «Andaluces por el cambio», con la que quieren introducir «aire nuevo al pensamiento político de nuestra tierra», para así «airear el ambiente asfixiante de lo políticamente correcto, que se reduce a las tesis oficiales que se pretenden únicas» del PSOE, desde donde «nos llaman malos andaluces porque no pensamos como los gobernantes» de Andalucía.

Aznar y Arenas hicieron un llamamiento a la sociedad civil para que con sus iniciativas generen la alternancia en Andalucía, ya que, como reconoció Aznar, la unión entre política y sociedad es «fundamental para conseguir el cambio». Y añadió: «Javier Arenas tiene ganas de ganar y cambiar las cosas en su tierra» y el PP es la única formación que puede traer la alternancia, característica fundamental de la democracia, frente al PSOE, que «aparenta diálogo y sólo quiere inmovilismo».

El ex presidente del Gobierno realizó una intervención de marcado teórico, basada en los principios frente a las políticas de poder, en la que se refirió a la actualidad política española, pero también a la andaluza, aunque nunca hizo mención expresa ni al presidente andaluz, Manuel Chaves ni al del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En este último punto, advirtió a Chaves, sobre la posición que debe jugar esta Comunidad autónoma en el debate territorial. «Sería aberrante que desde Andalucía se contribuyera también a la mentira de que no existe una nación española, sino un Estado plurinacional, sin más vínculos que los puramente administrativos».

Y en ese sentido recordó que los representantes españoles explicaron «muy bien y muy claramente qué era la nación española» en Cádiz hace 200 años cuando se aprobó la Constitución de 1812, y dejaron claro que «no hay más soberanía» que la ejercida por todos los españoles. «Por lo que -continuó- uno de los nuevos absurdos que podríamos encontrarnos es que en esta región, donde se aprobó uno de los textos más importantes de nuestra historia, esos mismos principios se tiraran por la borda».

Sin embargo, la mayor parte del discurso del presidente de FAES se centró en la política nacional. Aznar se mostró muy crítico con la gestión del actual Gobierno, y así, contrapuso los ocho años de ejecutivos populares, caracterizados por una alternativa «reformista, centrada y liberal», frente al Gobierno de Zapatero, cuya política, apoyada en el «mercadeo» con los nacionalistas, está basada en mantenerse «a toda costa en el poder» y donde «el sectarismo es la regla y el revanchismo, la norma».

«Desarmar la Constitución»
Por ello, acusó al Gobierno de «destruir la política antiterrorista, romper el Estado, desarmar la Constitución, empujados por proyectos identitarios y discriminadores», lo que supone «romper los principios y derechos que encarnan» la convivencia, que no se pueden sacrificar a la «política de poder, por muy sectario que se sea ni por muy extremista que se esté siendo».

Así que «frente al poder por el poder», afirmó el ex presidente, tanto FAES como «Andaluces por el Cambio» representan una política de «sentido común, centro reformista y del espíritu de nuestra transición».

El PP catalán insta al fiscal a actuar ante las amenazas al grupo no nacionalista
IVA ANGUERA ABC 2 Julio 2005

BARCELONA. El portavoz del PP catalán, Daniel Sirera, instó ayer la Fiscalía «actuar ante las amenazas vertidas en un medio de comunicación público» contra los intelectuales impulsores del manifiesto «Por un nuevo partido político en Cataluña». Sirera se refería así al artículo «Falangistas taxidermistas», publicado el jueves por el diario «Avui», en el que el periodista y escritor Oriol Malló pedía la «exterminación» de este grupo.

El portavoz popular señaló, en declaraciones a ABC, que la Fiscalía «debería interesarse por esta cuestión» y reclamó que actúe en este caso para «erradicar cualquier amenaza» de los medios de comunicación. En este sentido, Sirera recordó que «en el País Vasco es habitual que algunos señalen con el dedo a determinadas personas en los medios de comunicación para que otros actúen» y reclamó que se actúe con celeridad para evitar esos usos de Cataluña.

Militante de ERC
Por su parte el secretario general de ERC y amigo personal de Malló, Joan Puigcercós, reconoció también que el artículo «está pasado de vueltas» pero consideró que «no va mucho más allá» que algunos opinadores críticos con su formación. Puigcercós -que hace un año publicó el libro «Madrid confidencial» del que es coautor junto a Mallór- reconoció en declaraciones a la emisora RAC1 que Malló es militante de Esquerra, «aunque no paga la cuota», y que «precisamente ahora que nosotros nos quejamos cuando en manifestaciones se hacen amenazas» contra ERC, no pueden secundar las amenazas vertidas por Malló.

«El tono del artículo se descalifica por sí mismo, y por tanto es un texto condenable» señaló, «pero si el único argumento que tienen es este artículo, no hace falta perder más el tiempo con la gente del manifiesto porque lo que dicen no es cierto».

Desde la plataforma impulsora del manifiesto, el catedrático Francesc de Carreras explicó que la demanda se presentará el lunes ante el juzgado por injurias, calumnias y los delitos de incitación al odio y a la violencia. La editora Ana Nuño confirmó que ayer no habían recibido muestras de apoyo por parte de ningún partido político tras la publicación de las amenazas, aunque recordó que, al margen de este incidente, está pendiente de cerrarse la fecha en la que se entrevistarán con el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall.

Por su parte, el diario «Avui» afirmó, a través de un portavoz, que la opinión del diario sobre la plataforma «Ciutadans de Catalunya» y el manifiesto que en su día hicieron público «está en sus editoriales» y recordó que la responsabilidad de los artículos de opinión que publica el diario «es de quien los firma». En su artículo, Malló define a los impulsores del manifiesto como la «nueva falange» y afirma: «Boicoteémoslos, marquémoslos al rojo vivo, hagámosles la vida imposible para que sufran en carne propia lo que ellos nos dieron cuando mandaban».

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