AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 7 Julio 2005
Todos somos londinenses
Alberto Míguez Libertad Digital 7 Julio 2005

Los amigos del presidente
Pío Moa Libertad Digital 7 Julio 2005

Tony Blair: No nos aterrorizarán, no nos dividirán y no nos intimidarán
Libertad Digital 7 Julio 2005

Transición y nacionalismo
IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC  7 Julio 2005

Talante y calaña
Ignacio Villa Libertad Digital 7 Julio 2005

La FAES, a Barcelona
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 7 Julio 2005

Los molinos eran gigantes
José Javaloyes Estrella Digital  7 Julio 2005

Antes de la decencia
Cristina Losada Libertad Digital 7 Julio 2005

«La resolución del Congreso pone a ETA en un pedestal»
MANU RUEDA/BILBAO El Correo 7 Julio 2005

La fundación de Redondo acusa a la Generalitat de los ataques en «Avui»
ANA ANTOLÍN ABC 7 Julio 2005

Vidal Quadras dice que la política de Piqué en Cataluña consiste en que te perdonen la vida
Europa Press Libertad Digital 7 Julio 2005

 

Ataque a Londres
Todos somos londinenses
Alberto Míguez Libertad Digital 7 Julio 2005

Los muertos de Londres son, también, nuestros muertos. Nada más bajar del avión que la trajo de Singapur, Esperanza Aguirre dijo esta mañana: “hoy todos somos londinenses”. La misma frase que a lo largo y ancho de Europea y América miles de personas repitieron el 11-M con respecto a Madrid y a los madrileños. La misma frase que encabezó las impresionantes manifestaciones de apoyo que recorrieron las calles de algunas capitales europeas días después.

Contra el terrorismo se lucha con cooperación internacional, voluntad política y medios policiales y de inteligencia crecientes. Pero tal vez de estos tres factores el más importante sea el de la solidaridad y cooperación internacional. Los españoles lo sabemos bien tanto en lo que respecta al terrorismo vasco como al terrorismo islámico. No todos los países, sin embargo, lo han entendido así y la propia Gran Bretaña rehusó en el pasado la extradición de varios dirigentes de la rama europea de Al Qaeda refugiados en su territorio y que países como Holanda y Francia solicitaban. Londres ha sido durante bastantes años refugio de extremistas islámicos, predicadores, agitadores e imanes próximos a la nebulosa de organizaciones terroristas inspiradas y dirigidas por Ben Laden.

La presidencia europea del Reino Unido que se inicia dentro de unos días, debería servir para profundizar la siempre incompleta política de Justicia e Interior dirigida precisamente a fortalecer la cooperación antiterrorista entre los veinticinco países de la UE. Este capítulo necesita ser explorado y potenciado por todos los dirigentes europeos y ahora le toca a Blair asumir esa tarea. En España encontrará el “premier” británico colaboración y apoyo, sea cual sea el gobierno.

Tiempo habrá para conocer quien o quienes planearon la matanza de Londres, qué personas o grupos están detrás de este horror tan parecido al que vivió Madrid hace dieciséis meses. En la urgencia y la emoción de estas horas sólo la solidaridad con el Reino Unido, su pueblo y sus dirigentes, son de recibo. Los muertos de Londres son, también, nuestros muertos.

Ataque a Londres
Los amigos del presidente
Pío Moa Libertad Digital 7 Julio 2005

No parece probable que el gobierno de Blair responda a los atentados de Londres de la misma forma que nuestro desdichado presidente, es decir, premiando a los criminales y dejando a los iraquíes a merced de los mismos carniceros que masacraron Madrid. No parece probable que Blair vaya a recibir felicitaciones de ningún “egipcio” por comportarse “ejemplarmente” según el criterio de los terroristas. Tampoco parece probable que el pueblo inglés vaya a reaccionar culpando a sus gobernantes y dando la razón a quienes propugnan la complacencia con los asesinos.

Una de las razones de estas diferencias entre España e Inglaterra está en el valor con que Blair defendió sus posiciones en el momento crucial de la guerra contra Sadam, tan en contraste con la cobardía de la derecha española entonces. Pues de aquella infame mezcla de cobardía y oportunismo que sólo esperaba un rápido fin y olvido de la guerra, ha nacido todo el desastre posterior. La política española, desde entonces, apenas ha rebasado, por un lado y otro, el nivel de maquiavelismos aldeanos.

Porque el problema no está, como se dice a veces, en que nuestro lamentable gobierno actual haya nacido de un atentado de Al-Qaeda. El problema está en que ese gobierno justifica las tesis de Al-Qaeda, se niega a luchar contra el terror y, por el contrario, se ha convertido en auténtico cómplice de él, como revela su actitud no sólo frente a los islámicos radicales, sino frente a ETA. El amistoso acuerdo entre ésta y el actual presidente nos van a traer “la paz” pese a quien pese, es decir, pese a las víctimas más directas y a las normas constitucionales. Después de estar acorralada, la ETA ha vuelto a marcar la agenda de la política española gracias a la inapreciable colaboración de la Moncloa. Y ello no se debe a ninguna ingenuidad del gobierno. Proviene de su ideología fundamental.

Los atentados de Londres revelan una vez más la vulnerabilidad del sistema democrático ante enemigos fanatizados y sin escrúpulos, vulnerabilidad nacida no sólo de la capacidad de acción de los terroristas, sino, más todavía, de las reacciones de sumisión que provoca la violencia, y de la disposición a traicionar el sistema por parte de diversas corrientes políticas.

He visto en foros de Internet interpretaciones del fracaso de Madrid y del éxito de Londres en torno a las olimpíadas. Las amenazas de la ETA sin duda han desempeñado un papel, máxime cuando el gobierno español favorece a los pistoleros. Y recordaba alguno la lista de amigos que se ha ganado el actual presidente. No recuerdo la lista entera, pero se componía de personajes realmente ejemplares: Arafat, Carod, Chaves, Fidel Castro, Sadam Husein, Otegui, Ibarreche, Maragall, El egipcio, Zerolo, Giscard d´Estaing, Mohamed VI… Eso resume la cuestión. A todos ellos ha venido colmando de favores el tío de la sonrisa. No hace falta decir a costa de qué.

MENSAJE EN DOWNING STREET TRAS LOS ATENTADOS
Tony Blair: "No nos aterrorizarán, no nos dividirán y no nos intimidarán"
El primer ministro británico, Tony Blair, ha prometido este jueves una muy intensa búsqueda policial para conseguir que los responsables de los atentados de Londres sean llevados ante la Justicia. "No nos aterrorizarán, no nos dividirán y no nos intimidarán", dijo Blair en una declaración en su residencia oficial de Downing Street. El presidente de EEUU, George Bush, lanzó un mensaje a Blair tras expresarle sus condolencias: "No nos inclinaremos ante esos hombres".
Libertad Digital 7 Julio 2005

Blair dijo que no se permitirá que los terroristas tengan éxito y destacó el estoicismo y la resistencia de los londinenses. "Este es un día muy triste para los británicos", afirmó el Jefe de Gobierno". "Los responsables actúan en nombre del Islam, pero la mayoría de los musulmanes es gente honrada", puntualizó. "Es a través del terrorismo que la gente comete estos actos", agregó el primer ministro, a quien se le vio muy afectado.

"Cuando el terrorismo intenta intimidarnos, no seremos intimidados; cuando quiere debilitar nuestra unión, no seremos divididos, cuando quiera cambiar nuestro modo de vida permaneceremos inmutables; su objetivo es aterrorizar a los pueblos, no seremos aterrorizados", dijo.

El primer ministro expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y agradeció a los servicios de emergencia por el trabajo que llevan adelante para atender a las víctimas y aseguró que "seguiremos fieles a la manera británica de vivir nuestra vida".

Agregó que los terroristas han querido atentar contra "toda una nación, contra todos los países y el mundo civilizado". "Es importante que quienes están involucrados en el terrorismo se den cuenta que nuestra decisión por defender nuestros valores y estilo de vida es mayor que la de ellos por causar muerte y destrucción entre gente inocente para imponer el extremismo en el mundo", dijo Blair. Según el primer ministro, está claro que los terroristas han querido hacer coincidir los ataques con la cumbre del G8.

Blair abandonó la cumbre del G8 (los siete países más ricos del mundo) en Gleneagles, Escocia, para regresar a Londres y coordinar la gestión de la crisis. No obstante, el prime ministro espera regresar esta noche a Escocia para proseguir con la reunión.

Transición y nacionalismo
Por IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC  7 Julio 2005

La transición política española tuvo muchas cosas buenas, la mayoría, y algunas malas. Entre las primeras, se encuentra la recuperación de la concordia nacional y la elaboración de una Constitución bajo la que podían cobijarse la mayoría de los españoles. Entre las segundas, el mal tratamiento dado al problema planteado por los nacionalismos. Por lo que se ve, parece que desde el Gobierno se nos anima a abandonar lo bueno y a empeorar lo equivocado. Acaso el mayor de los errores del actual Ejecutivo sea el proceso emprendido para romper la concordia y provocar una escisión de la sociedad en dos sectores hostiles. Existe, en este sentido, un abismo infranqueable entre Suárez y Zapatero. Mientras uno tendía siempre la mano a la oposición, el otro aspira a su marginación. Quizá la más urgente tarea veraniega para el Ejecutivo sea reflexionar sobre las consecuencias de esta actitud y rectificar. La legislación educativa y la política antiterrorista parecen dos excelentes ámbitos para intentar restablecer la concordia perdida. No parece que quepan muchas esperanzas, es demasiada la obstinación exhibida hasta ahora.

Pero, entre tantos aciertos, la transición, sus protagonistas y, con ellos, los españoles, hemos fracasado en el tratamiento dado al problema de los nacionalismos. Basta acudir a los hechos pasados y a la situación presente para constatarlo. A la vista de esto, nada sería tan justificado como la decisión del Gobierno de aprender de los errores del pasado y rectificarlos. Y para ello debería dialogar y pactar con el principal partido de la oposición. Mas está haciendo justamente lo contrario. Desde luego, sigue dando la espalda a la oposición. Pero no es sólo esto. Además, está rectificando, a mi juicio, en la dirección equivocada, agravando el mal. Si el error residió, como creo, en hacer excesivas concesiones políticas, en aprobar una ley electoral errática y en erigir a las minorías nacionalistas en árbitros de la política nacional, es decir, en emprender una política de concesiones y apaciguamiento, la solución no puede consistir ahora en profundizar en el error, sino en marchar en la dirección contraria. Zapatero ha emprendido el camino equivocado que consiste en combinar más concesiones a los nacionalismos, incluidos los republicanos y separatistas, y en marginar a la oposición popular hasta intentar situarla extramuros del sistema, si no se pliega a la política del Gobierno (cosa que dista de ser el fin de la oposición). Hasta ahora, los Gobiernos democráticos no han pecado de incomprensión hacia el nacionalismo, sino, más bien, de todo lo contrario. Nada más patético que contemplar cómo los dos grandes partidos (y, quizá, bastante más el PSOE que el PP) se someten a las imposiciones (en algún caso, acompañadas del terror) de las minorías nacionalistas. Y no se trata de aprender de un pasado remoto, sino del ayer más cercano, del puro hoy. Más unidad y concordia nacionales, y menos nacionalismo.

Ataque a Londres
Talante y calaña
Ignacio Villa Libertad Digital 7 Julio 2005

Mañana trepidante en el mundo entero, después de saltar la noticia sobre una cadena de explosiones sucesivas en Londres. Estas explosiones que poco después se confirmaban como atentados terroristas coincidían con el inicio de la reunión del G-8 en Escocia y con la nominación de Londres como capital olímpica para el 2012.

Este comentario se escribe pocas horas después de los atentados; de hecho la cifras de fallecidos, de heridos e incluso de explosiones están bailando en las fuentes oficiales del Gobierno, de la policía y de los distintos medios de comunicación británicos. En fin, lo habitual en un momento de desconcierto como es este.

Hasta aquí como digo lo normal después de un golpe terrorista de estas características. Una ofensiva que parece puede ser similar a la vivida en Nueva York y en Madrid recientemente. Pero no todo es igual, ni muchísimo menos. ¿Cuál es la diferencia? La oposición. Y no es poca diferencia. En el Reino Unido, los conservadores ahora en la oposición se han puesto a las órdenes del Gobierno en una sesión de urgencia en la Cámara de los Comunes. No hay manifestaciones, no hay mensajes de móvil, no hay insidias. Pero, especialmente, lo que no se ha escuchado es ninguna acusación hacia el Gobierno de Blair. Todo el mundo entiende que los datos sean confusos, que las cifras bailen y que se especule sobre las posibles autorías.

Durante gran parte de la mañana, los datos ofrecidos por el Gobierno y por la Policía han sido diferentes, no han coincidido. Todo el mundo lo ha entendido. Nadie ha puesto pegas, ni nadie ha llamado mentiroso al Gobierno de Blair. Esas son las diferencias respecto al 11 de marzo.

Y esa es la verdadera desgracia que sufrimos en España por este partido que está en el Gobierno. Mire usted por donde han tenido que ocurrir estos atentados en Londres para dejar a Zapatero en su sitio. Que no es el del talante, sino el de la calaña.

La FAES, a Barcelona
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 7 Julio 2005

La crisis desatada por Piqué con sus declaraciones contra Acebes y Zaplana ha tenido una virtud: poner de manifiesto la endeblez del PP en Cataluña y cómo eso repercute en el PP nacional. Porque nadie puede dudar de que la petición de más centrismo y menos pasado corresponde a la situación presente del partido dirigido por PP, que por desgracia no se dirige a ninguna parte. La crítica feroz dirigida por Vidal Quadras contra su sucesor (Fernándeces mediante) obedece sin duda a un cierto resentimiento, pero ese resentimiento está justificado por lo que hizo Aznar con él y por lo que esa estrategia de compadreo con el pujolismo ha conseguido en Cataluña, que es reducir a la mitad los apoyos electorales del PPC y permitir la posible aparición de un partido españolista de centro-izquierda que todavía le quitará más votos.

Obviamente, el responsable no es Piqué, ni siquiera Rajoy, que ha heredado ese PPC de templar gaitas en vez de tocar trompetas. El responsable es Aznar, que nunca ha reconocido su error apartando a Vidal Quadras para pactar con Pujol –precio acaso necesario– y liquidando la línea política del PPC, que era no sólo innecesario sino suicida. Pero han pasado los años y, dado que Aznar no es capaz de verbalizar sus errores pero acaso sí de reconocerlos, y dado que su patriotismo se manifiesta en plena forma y su amor a España se halla inflamado como nunca, yo creo que en vez de enredar en Madrid debería prestar su concurso a las menguadas y asustadas huestes del PP en Cataluña, trasladando FAES a la segunda ciudad española, que lo necesita más que la primera. Con Aznar y sus intelectuales liberales reuniéndose de forma permanente en Cataluña, organizando actos, celebrando banquetes y reuniones, promoviendo encuentros y conferencias, sería más fácil romper el cerco mediático del nacionalismo catalán. Ánimo, pues, y a Barcelona. España y la Libertad lo agradecerán.

Los molinos eran gigantes
José Javaloyes Estrella Digital  7 Julio 2005

Se ha impuesto el peso de lo evidente: la pesadumbre de la soledad internacional y el lastre de la traición nacionalista, con las bombas, los brindis y la sordidez de las reticencias. Ni se puede abandonar sin más a los aliados, como en Iraq, ni cabe sin más apostar por quienes, a las primeras de cambio, nos dejarán en la estacada, como Francia y Alemania en la Cumbre europea de Bruselas. Por el ancho mundo, las cuentas se pagan y las facturas se cobran. Se trató a los gigantes como si fueran molinos, y los anillos olímpicos han ido a perderse, entre las ensoñaciones y el voluntarismo, por la niebla de Londres.

Cumplía Madrid las condiciones necesarias para alzarse con la asignación de los Juegos del 2012, pero le han faltado la totalidad de las condiciones suficientes para ello. Diplomáticamente, circulamos por el mundo sin padrinos ni referencias adecuadas a nuestros propósitos; nacionalmente, hemos tenido que soportar los atentados etarras durante el tiempo que llevaba a Singapur. Sólo un milagro habría conseguido que los Juegos vinieran a España.

Temiéndolo, lo sabíamos todos. Y en ese promediado saber entraba hasta el presidente del Gobierno, que consideraba logro suficiente la cota de calidad alcanzada y el conseguido nivel de esfuerzo por prevalecer. Hablar por no callar, bobadas preventivas de consolación. Sus socios nacionalistas y sus interlocutores pro etarras no han tenido, sin embargo, que consolarse de nada. Todo habrán sido descorches y taponazos de celebración dentro de las cárceles siempre demasiado próximas a los suyos: familiares, adeptos, cómplices y conmilitones.

En medio de las líneas de fractura nacional e internacional, la limitada decepción de Singapur incluye, no obstante, algún componente positivo en la medida que se desprenden luces sobre qué esperar de la deriva en que se encuentra el presidente Rodríguez. Aunque no hacía falta perder en Singapur para saber a dónde nos lleva el rumbo actual de la Moncloa, ni para averiguar a qué niveles de relevancia se sitúa actualmente España.

Abstracción hecha del peso de lo internacional, la oferta de Madrid para el 2012 no desmerecía, comparativamente, de la que hizo Barcelona para los Juegos de 1992. Pero, en estos últimos tiempos la imagen de España ha padecido una fuerte erosión a manos del nacionalismo, que ya quiso sacar tajada con aquello de las pancartas y los eslóganes exigiendo ante el mundo la libertad para Cataluña.

Al pie del síndrome catalanista y aprovechando que Mariano Rajoy estaba en Singapur, forzoso es anotarlo, el suceso Piqué reúne componentes que desbordan el ámbito específico del Partido Popular y cuestionan implícitamente el marco, en esencia dual, de los partidos españoles. Ni la derecha ni el centro, ni tampoco una parte relevante de la izquierda nacional, pueden aceptar de modo indefinido condiciones de juego como las actuales, en las que la unidad de España depende de la condición leonina —por indispensablemente necesaria— de las mayorías absolutas.

O bien se forma un tercer partido nacional —con ingredientes del Partido Popular y del PSOE, además de otros— que rompa el secuestro nacionalista del Gobierno común, o la Moncloa cambia los derroteros y restaura las consensos mínimos con la oposición. No resulta aceptable supeditar la unidad nacional a una manifestación inversa de la democracia, porque en ella mandan las minorías, ni reducir la monarquía al papel de envoltorio de lo que promete ser, en sus contenidos reales, una confederación balcánica de taifas republicanas.

Singapur, con el desplome de las ilusiones nacionales, ha sido una lección de la que deben extraerse las oportunas consecuencias. Ni cabe confundir gigantes con molinos, en este cuarto centenario del Quijote, ni tampoco las soluciones con los problemas. La Segunda Transición puede no ser otra que el cambio de la Ley Electoral. Ésta acaba en suicidio nacional si la mayoría gobernante desvaría en su responsabilidad.
jose@javaloyes.net

PSOE y BNG
Antes de la decencia
Cristina Losada Libertad Digital 7 Julio 2005

Y, por cierto, ¿de dónde habrá sacado Bono que los guerrilleros de Cristo Rey reventaban las manifestaciones antes de que hubiera libertad? Anotémosle el desliz a la ignorancia. Como hasta el jueves no éramos un país decente, hubo algunos que aprovecharon para soltar las últimas indecencias antes de que llegara ZP y mandara parar. Así, Bono, en el Congreso, en un J’accuse que ni Zola, condenó a un concejal por convocar a una manifestación contra el gobierno. Una pérfida acción que las normas de decencia socialistas reputan de máxima indecencia, siempre que el gobierno contestado sea suyo. Y nunca mejor dicho, pues el PSOE trata la cosa pública como patrimonio particular. De ahí sus incursiones en las arcas en los viejos buenos tiempos, y la soltura con que deshacen cuanto se hacía antes de ZP, o sea, antes de que naciera esta democracia.

Dijo Bono, una vez, para explicarles la Navidad a los niños de un colegio manchego, que esa fiesta conmemoraba el momento desde el que empezaba a contarse la presencia del hombre en el mundo. No siempre va la decencia unida al conocimiento. Ahora, el ministro podrá señalar como año cero de la humanidad española el de la entronización de ZP. Eso si el término “español” no se declara indecente, que todo es posible cuando España resulte la única nación sin derecho a la existencia.

Pues aquí la historia y la memoria no sólo se confunden. También se falsifican. Y, por cierto, ¿de dónde habrá sacado Bono que los guerrilleros de Cristo Rey reventaban las manifestaciones antes de que hubiera libertad? Anotémosle el desliz a la ignorancia. Se ve que el ministro sabe poco de cómo era la actividad manifestante antes de la Transición. Aunque entonces, como ahora, se detenía a gente inocente. Se le enmarañan las épocas, igual que con la Navidad.

Al que no se le lían es a Quintana, que bien colige que se trata de ahora o nunca. No se han visto en otra sus nacionalistas de estirpe m-l, y con la natural alegría, y en aquella era anterior a la decencia, Quin habló de Galicia como si estuviera en venta, cual mercancía. Y eso, en quienes repudian la economía de mercado, resulta aún más indecente. No saldré barato, son 21.000 millones del ala, dijo Quintana mirando hacia Moncloa. Pues tanta es la guita de los españoles –entelequias indecentes, salvo por lo que al dinero atañe– que pide para el Nuevo País, esa tasca de tablas rasas que se propone montar con Touriño de maitre d´.

En eso de la tabula rasa, Quintana conecta con la filosofía de ZP, que la practica día a día. Por ese lado se van a entender. Y porque ambos comparten la gran sabiduría: hay que hablar moderado para hacer extremismo. Pero de los millones que se olvide Quin, que el maestro ya eligió a sus favoritas. La decencia y la hacienda tienen límites. Además, ¿no quiere hacer de Galicia una autarquía?

TEO URIARTE, EX POLÍTICO Y ESCRITOR
«La resolución del Congreso pone a ETA en un pedestal»
El ex militante de la organización publica sus memorias 'Mirando atrás', «una apasionante peripecia humana»
MANU RUEDA/BILBAO El Correo 7 Julio 2005

Denuncia la «quiebra de la convivencia» en Cataluña
Teo Uriarte presentó ayer en Bilbao su biografía titulada 'Mirando atrás. De las filas de ETA a las listas del PSE', publicada por Ediciones B. Nacido en Sevilla en 1945, con ocho años se traslada a Vitoria y en 1964 ingresa en ETA como militante antifranquista. Condenado a pena de muerte por Franco durante el proceso de Burgos, hoy vive con escolta policial que le protege de aquellos con los que luchó por la libertad. Arropado por el presidente de la Fundación para la Libertad, Nicolás Redondo, y el periodista Santiago González, entre otros amigos, dio a conocer ante cientos de personas «una apasionante peripecia humana». «Se trata de una pirueta existencial. Que yo acabe con una medalla al mérito constitucional hace factible cualquier tipo de milagro», reseñó el propio autor, que aseguró que el libro está escrito en un tono «amable, no rencoroso y con conclusiones optimistas».

-Los continuos pasos por la muga de los extrañados que refleja en su libro son un auténtico relato de aventuras.
-Antes de ir a la cárcel nunca cruzamos la frontera. Era una especie de juramento implícito, porque muchos de los que lo hacían no volvían. Cuando salimos de prisión, sin embargo, tuvimos varias reuniones en Francia y algunos de los pasos eran auténticos relatos de contrabandistas como los que contaba Pío Baroja.

Sin fanatismo
-Las tensiones y divisiones que se vivían entonces en la izquierda abertzale, ¿tenían algo que ver con lo ocurrido con Aralar?
-No son comparables. La militancia entonces era apasionada pero no fanática como ahora y, aunque implicaba algunos riesgos, se admitía la crítica. Con el tiempo, la supeditación a la jerarquía militar elimina las críticas. Se produce una fidelidad al aparato de ETA que ha permitido perdurar a la izquierda abertzale por coacciones internas. Estos comportamientos de autodefensa les han llevado a planteamientos fascistas. Este largo paréntesis sin visualizarse escisiones se ha roto con Aralar.

-En un pasaje de su libro dice que la izquierda abertzale no tenía ni tiene más papel que dejarle todo el campo expedito al PNV.
-En mi época se planteaba como un riesgo que ETA abriera el camino al PNV. Nosotros poníamos la carne en el asador y ellos capitalizaban las ventajas políticas. Los mediadores complican las soluciones, por lo que en el proceso actual deberían tratar directamente ETA y el Gobierno central, porque el PNV sólo les planteará problemas.

-En los últimos tiempos, sin embargo, la izquierda abertzale ha acusado de forma pública al PNV de preocuparse únicamente de acaparar cargos.
-Afortunadamente se han dado cuenta, aunque sea a estas alturas. Prescindir del PNV sería un paso para intentar resolver la situación.

-Alguien que ha pertenecido a ETA, ¿cómo ve un eventual proceso de paz?
-Con preocupación, tal y como se ha formulado. Debería ser discreto y no empezar con una resolución en el Congreso que pone a ETA en el centro de los focos, en un pedestal. Tienen que decirle a ETA que no le queda tiempo, que no habrá compensaciones políticas y que sólo le resta disolverse.

La fundación de Redondo acusa a la Generalitat de los ataques en «Avui»
Según el colectivo cívico llegan con mucha frecuencia noticias alarmantes sobre episodos de «quiebra de la convivencia democrática» en Cataluña
ANA ANTOLÍN ABC 7 Julio 2005

BILBAO. La Fundación para la Libertad hizo público ayer un manifiesto en el que acusa a la Generalitat de ser «cómplice» del «acoso social» y «exterminio» propuesto desde las páginas del diario «Avui» contra los intelectuales catalanes no nacionalistas, a quienes expresa su solidaridad.

Esta plataforma cívica que preside el ex secretario general del PSE Nicolás Redondo Terreros aprovechó la presentación, en un céntrico hotel bilbaino, de «Mirando atrás: De las filas de ETA a las listas del PSE», las memorias del gerente de dicha fundación, Teo Uriarte, para dar a conocer el manifiesto.

El documento, de dos páginas, lleva por título «Por la convivencia, contra el fanatismo» y fue leído por el periodista Santiago González, al comienzo del acto que congregó a personalidades vascas comprometidas con los movimientos sociales y la lucha por la libertad como el artista Agustín Ibarrola o Maite Pagazaurtundúa, así como una amplia representación del PP vasco. La presencia del PSE-EE se limitó, sin embargo, al parlamentario vasco, Emilio Guevara, que irrumpió en las listas de las pasadas elecciones de abril como independiente.

La Fundación para la Libertad denuncia en el manifiesto que Malló invitara «al acoso social» contra los que califica de «intelectuales antinacionalistas» y «en última instancia, a su exterminio». Y subraya que con demasiada frecuencia llegan de Cataluña noticias alarmantes sobre episodios de «quiebra de la convivencia democrática» que, según señalan, «podrían parecer patrimonio del País Vasco».

Por último, instan a los medios de comunicación a hacer buen uso de la libertad de expresión que «consagra la Constitución, desde el respeto a los derechos fundamentales y a las libertades públicas». Y, además, exigen a la Generalitat, aunque también al conjunto de poderes públicos, que «extremen su vigilancia y su celo contra los atentados a la convivencia» y que impidan que hechos como los denunciados se repitan «ante la indiferencia y pasividad de la instituciones».

SE CONFIESA "PARTIDARIO DE UNA BATALLA MÁS ACTIVA"
Vidal Quadras dice que la política de Piqué en Cataluña consiste en "que te perdonen la vida"
El vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal Quadras, ha expresado en La Mañana de la COPE su postura tras las declaraciones de Josep Piqué sobre una renovación del PP. En su opinión, a día de hoy no hay ninguna voz en Cataluña que se alce "con la firmeza adecuada" contra el nacionalismo. Recordando su etapa como presidente del PPC dijo que la política actual del partido "consiste en no molestar, procurar no incordiar, un poco que te perdonen la vida".
Europa Press Libertad Digital 7 Julio 2005

Si el martes Alejo Vidal Quadras criticó que el error de Piqué tenía el "agravante de dar nombres y apellidos", este miércoles ha dado un paso más. En declaraciones al programa La Mañana de la cadena COPE, ha profundizado en lo que, en su opinión, consiste la forma de hacer política del PP en Cataluña.

El vicepresidente del Parlamento europeo no encuentra "ninguna voz" en Cataluña que se alce "con la firmeza adecuada" contra el nacionalismo. "Nadie sabe muy bien qué está pasando –prosiguió Vidal Quadras– porque los mismos que están elaborando el Estatuto tienen montado un lío monumental. Lo que está claro es que por parte de algunos partidos hay una clara voluntad de rebasar la Constitución e introducir elementos confederales, de fragmentar lo que es la unidad de España, en temas fiscales e institucionales, de blindar competencias".

Vidal Quadras denunció que "pasivamente" se está siguiendo en Cataluña la línea marcada por los nacionalistas. "Y el asunto no está en matizar al nacionalismo, corregirlo o atemperarlo. El asunto está en que frente al nacionalismo de identidad hay que plantear una alternativa, hay que plantear un debate ideológico en el mismo núcleo conceptual y moral de ese tipo de nacionalismo que es algo repulsivo y destructivo en sí mismo". Fue entonces cuando entró a analizar el papel del PP catalán.

"Yo siempre he sido partidario de hacer una batalla mucho más activa"
En su opinión, algunos creen que siguiendo esa línea se puede ganar un supuesto electorado de centro. "Pero me parece que esa es una decisión equivocada. Existe una amplia franja de electorado catalán, que yo situaría en un 25 ó 30 por ciento de los votantes en unas elecciones generales y en unas elecciones autonómicas entre un 15 y 20 por ciento que lo que quiere, de una manera inequívoca y firme, es la inserción de Cataluña en el proyecto español; el respeto a la pluralidad cultural y lingüística de Cataluña; a las libertades y los derechos individuales de los catalanes que están en contra del nacionalismo asfixiante, amenazante y agresivo".

En este contexto, dijo admitir que las estrategias y las tácticas de organizaciones como el PP catalán pueden adaptarse a las circunstancias políticas, aunque eso no significa que haya que abandonar la defensa de "unas ideas, unos valores y un programa claro que la gente entienda, que defienda con claridad y firmeza".

"Cuando yo estaba en Cataluña como responsable del partido –recordó– tenía una estrategia distinta a la que se lleva ahora a cabo. Ahora es una estrategia que consiste en no molestar, es decir, estar allí y tener un perfil suave y procurar no incordiar, un poco que te perdonen la vida. Yo siempre he sido partidario de hacer una batalla mucho más activa, aparte que es mucho más divertido y tiene una mejor respuesta de la gente. Pero cada uno tiene su forma de enfocar la estrategia".

La oferta electoral no nacionalista
Dicho esto, el dirigente del PP avisó de que toda esa gente necesita tener representación política, porque actualmente "no se sienten representadas". En este contexto, recalcó que movimientos políticos como los que han puesto en marcha intelectuales como Arcadi Espada y Albert Morera están "señalando esa desconexión amplísima" con parte del electorado catalán.

Al decir de Vidal Quadras, "que haya medio millón de ciudadanos en Cataluña que no se sientan representados en el Parlamento es una patología estructural que, al final ha de tener consecuencias y una de ellas será la creación de un nuevo grupo o plataforma. Pero una cosa es una plataforma y otra organizar un partido con todo lo que significa de recursos, organización territorial y financiación. De ser así, un partido de esas características, una oferta electoral de este tipo obviamente a quien quitará votos es a PSC y PPC".

El aznarismo
Finalmente, se le preguntó también por las últimas declaraciones de Josep Piqué en torno a la situación del PP y respondió: "No creo demasiado en los calificativos genéricos. Aznarismo no puede ser porque ya no es presidente y si aznarismo es mantener determinadas posiciones en algunos temas como la firmeza contra el terrorismo o una determinada política internacional pues naturalmente, pero esto no es aznarista; esto forma parte de una definición de partido", concluyó.
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