AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 23 Julio 2005
Más ETA
Editorial ABC  23 Julio 2005

Arden las taifas
MANUEL ÁNGEL MARTÍN ABC 23 Julio 2005

Elogio de la intolerancia
Armando Añel Libertad Digital 23 Julio 2005

Sobre la democracia
Ricardo Medina Macías Libertad Digital 23 Julio 2005

Tribulaciones de Zapatero en China
EDITORIAL Libertad Digital 23 Julio 2005

Cacería humana en Londres
José García Domínguez Libertad Digital 23 Julio 2005

Marx Superstar
Pablo Molina Libertad Digital 23 Julio 2005

Unidad inaplazable
Editorial El Correo 23 Julio 2005

¿Incompetencia o sectarismo en el ministerio?
Alberto Recarte Libertad Digital 23 Julio 2005

Acabar con el terror
Editorial El Correo 23 Julio 2005

A degüello
PILAR CERNUDA ABC  23 Julio 2005

En contradirección
Cartas al Director ABC 23 Julio 2005

Siete explosiones en la zona turística egipcia de Sharm el-Sheik provocan la muerte a 83 personas
Agencias Libertad Digital 23 Julio 2005

La kale borroka resucita ante las expectativas de diálogo con ETA
J. Arias Borque / J. M. Z. La Razón 23 Julio 2005

Denuncian ante Múgica el «desamparo» institucional en el juicio de Jarrai
C. S. Macías La Razón 23 Julio 2005

EL SIGLO DE Maragall
XAVIER PERICAY ABC  23 Julio 2005

Más ETA
Editorial ABC  23 Julio 2005

BASTA ver cómo están discurriendo los acontecimientos para cerciorarse de que ETA y sus entramados se están recuperando. La intensidad de la recuperación, mucha o poca, no es lo que importa, sino el hecho en sí de que se ha roto la tendencia de la superioridad absoluta del Estado en todos los frentes antiterroristas. El sentido de la responsabilidad de la clase política y de los medios no consiste en negar la evidencia, sino en ponerla de manifiesto como corresponde a un sistema de libre opinión pública. Hoy hay más ETA que hace unos meses, algo que se puede constatar en las cifras de atentados terroristas -el último, con el estallido de un artefacto en una empresa de Guernica, en la madrugada del viernes-, en la tupida red política que se está tejiendo con el Partido Comunista de las Tierras Vascas como «sociedad de pantalla» de los terroristas y en la reactivación de la violencia urbana -«kale borroka»-, que ayer se cobró, después de mucho tiempo sin actos vandálicos parecidos, un autobús en San Sebastián, incendiado al término de una manifestación de protesta por la muerte accidental en Francia del presunto etarra Imanol Gómez.

Si hay que preguntarse por las causas de esta inversión -o, en todo caso, inflexión- del signo de la lucha antiterrorista, sin duda habrá que poner en primer lugar la serie de decisiones y tácticas políticas que el Gobierno ha impulsado en la creencia de que realmente se había abierto una oportunidad para la paz. No es necesario juzgar las intenciones del Ejecutivo, porque basta observar su resultado para considerarlas el mayor error que ha cometido en lo que lleva de legislatura. Cuando se trata a ETA como un interlocutor político al que se le ofrece dialogar sobre su final y no como un enemigo que debe ser derrotado; cuando se maniata al Estado de Derecho y se deroga de facto la Ley de Partidos para no perseguir a los nuevos testaferros de ETA y Batasuna; cuando se permite que conspicuos miembros de Batasuna, como Joseba Álvarez, procesado por Garzón, sean contratados por el PCTV como asesor parlamentario; cuando una sentencia exótica de la Audiencia Nacional dice que en la «kale borroka» no se usan armas y por eso Jarrai no es una organización terrorista; cuando todo esto pasa, el resultado sólo puede ser el que está siendo: que hay más ETA, cuando debería quedar cada vez menos.

Arden las taifas
MANUEL ÁNGEL MARTÍN ABC 23 Julio 2005

ARDE el campo que sigue siendo de España aunque fronteras administrativas y leyes diferentes lo parcelen. No tiene la catástrofe un solo padre, ni existe otro complot que el que urden el combustible, el oxígeno y la temperatura para organizar un infierno exprés, pero si Zapatero promete ahora más coordinación será porque reconoce que cada cuál va por su lado y que no es posible construir una gran torre con pequeños campanarios.

Ahora que estamos enfrascados en estatutos más competentes, cuando no en la autodeterminación, parece a deshora ir en dirección contraria, pero es que nuestra historia pendular -aquella de Gil de Biedma, la más triste, porque siempre acaba mal- es un no llegar o un pasarse en tantas cosas, y una de ellas es la descentralización política y administrativa. Filósofos y politólogos echaron también su cuarto a espadas en el asunto de cuál es el tamaño óptimo de las naciones, pero son los economistas los que identifican dos fuerzas contrapuestas. A favor de una mayor dimensión están las economías de escala, que es fácil de entender que los costes per capita de la justicia, del ejército, de la sanidad y de muchos bienes públicos tienden a ser menores en los países más grandes, a lo que se añade la reducción de los costes de transacción. No es descabellado pensar que los medios de lucha contra los incendios forestales serían mejores si estuvieran más coordinados o integrados, y que la centralización de las decisiones evitaría tanto fax y tanta consulta para arriba y para abajo. Si las comunidades autónomas no son solidarias ni con el dinero ni con el agua, no hay por qué pensar que lo van a ser con otras cosas, no tanto por mala intención como por egoísmo y falta de visión general. Dicen que la menor dimensión de las naciones reduce, por el contrario, los llamados costes de heterogeneidad, o sea, que es más fácil gobernar a quienes tienen la misma lengua, raza o religión, y aquí parece que nos hemos empeñado en hacernos previamente heterogéneos para justificar el proceso de construcción de taifas interiores y de creación de ordenamientos jurídicos diferentes.

Así que estamos ante un proceso político con indudables consecuencias técnicas y económicas, y no es coger el rábano por las hojas ejemplarizar con el desastre de Guadalajara, pues lo primero que dijo el Gobierno central es que las competencias estaban transferidas a Castilla-La Mancha -así que quien «paga» es la consejera responsable- y lo segundo que se va a crear el Centro Nacional de Coordinación contra Incendios. De China se trajo González la obviedad de que lo importante para coger ratones no es el color de los gatos. Quizá Hu Jintao convenza a Zapatero de las ventajas de los gatos grandes.

Islamismo
Elogio de la intolerancia
Armando Añel Libertad Digital 23 Julio 2005

El fenómeno del terrorista inmigrante de segunda generación, crecientemente debatido en los medios de prensa tras los atentados de Londres y el asesinato del cineasta Theo Van Gogh en Amsterdam, coloca al mundo civilizado –en particular a Europa– ante autopistas paralelas, puestas a converger en la disolución de una amenaza ya convertida en realidad. Ya no sólo se trata de exportar la libertad preventivamente, más allá de las fronteras nacionales, sino de combatir la impunidad de un enemigo interno aupado por la permisividad disfrazada de multiculturalismo que ciega a Europa y, en general, a Occidente. A nivel práctico, la interrogante es cómo frenar la expansión del fundamentalismo islámico en el seno de las sociedades abiertas.

Para empezar, abandonar el corsé de lo políticamente correcto en función de montar una estrategia de tolerancia cero frente a la intolerancia integrista, podría resultar eficaz. El fundamentalismo islámico se expande desde la negación y/o disolución del concepto de defensa de los derechos y libertades individuales sobre el que se erige el Occidente moderno, y a partir de la asimilación de esta variable deberían estructurarse las políticas antiterroristas. Intolerancia para con la intolerancia: la Unión Europea debe entender de una vez por todas que su política del avestruz conduce a los atentados del 7-J y el 11-M. El Islam radical está de fiesta en la Europa del multiculturalismo miope, una Europa incapaz de reaccionar a la deriva integrista que paulatinamente permea sus estamentos más recónditos.

Sería de risa si no fuera tan ofensivo, en pleno siglo XXI y en el corazón de Europa, el espectáculo de mujeres en chador –en ciudades como Birmingham, incluso en burka– desfilando como borregos tras el pastor barbudo con el que, supuestamente, han contraído matrimonio. Un escenario en conexión con el concepto de multiculturalidad defendido en numerosas universidades europeas y norteamericanas. Según la Doctora Yolanda Aixelá, por ejemplo, los europeos deberían preguntarse si les interesa saber que muchas mujeres musulmanas usan el velo por decisión propia. En esta cuerda, el velo no sólo sería “símbolo de encierro, sino también de liberación, dado que con su uso estas mujeres consiguen introducirse en el espacio público con el acuerdo familiar”, asegura la investigadora de la Universidad de Alicante.

Es decir, que un derecho tan básico como el de integrar el espacio público estaría determinado, para una mujer musulmana, por la decisión de su marido de permitirle, o no, irse de compras, de permitirle, o no, usar esta o aquella indumentaria para irse de compras. Es decir, que el uso voluntario, o no, de esta o aquella indumentaria sería decisivo a la hora de determinar su viabilidad en términos legales y de convivencia civilizada, tanto como podría serlo pasearse voluntariamente en calzones o voluntariamente defecar en público.

Si el nudismo integral es prohibido en Occidente como una forma de agresión moral, no se entiende por qué no se aplica el mismo rasero al enmascaramiento integral –esto es, al uso del velo islámico–, sobre todo cuando se presenta como una forma de agresión públicamente explícita a la dignidad de la mujer y un agravio a las reglas de convivencia de las sociedades abiertas. Más que prohibir una costumbre o una vestimenta, se trata de ilegalizar una práctica fanática que se solaza en la discriminación de género y ocasionalmente convierte a la víctima en cómplice voluntaria de su victimario; se trata de implementar una pedagogía de los hechos desde la que estructurar la batida del fundamentalismo allí donde echa raíces. Por una cuestión elemental de coherencia, el Islam en Europa y Norteamérica debería comenzar a combatir –además de denunciar– a sus representantes más radicales, renunciando a aquellos de sus hábitos que se hayan revelado incompatibles con la legalidad o los usos occidentales.

Si aspira a convivir con –a habitar en– Occidente, es hora de que el fundamentalista musulmán se integre en Occidente, y a ello las autoridades occidentales deberían propender más enérgicamente. Occidente, punto de confluencia de la inmigración islámica, es lo que es y tiene lo que tiene gracias al Imperio de la Ley y el Estado de Derecho: si para algunos sectores inmigrantes constituye una prioridad la consecución de un Islam supranacional, integral y coactivo en sus países de acogida, muy probablemente convendría que regresaran por donde vinieron, ellos, sus padres o sus abuelos. Seguramente en sus países de origen lo tendrían más fácil.

Urge que Occidente comience a ejercer una presión fría, aguda, quirúrgicamente intolerante –como el bisturí del cirujano–, sobre su principal enemigo interno, esto es, el islamismo integrista. Se trata de cortar por lo sano. Es cuestión de vida o muerte.

Sistemas políticos
Sobre la democracia
Ricardo Medina Macías Libertad Digital 23 Julio 2005

Aún a riesgo de que parezcan verdades del maestro Pero Grullo, conviene recordar algunas obviedades que suelen pasarse por alto respecto a la democracia.

1.- En una democracia no siempre ganan los mejores o los menos malos, sino los que obtienen más votos. A veces ganan los mejores, pero otras tantas veces ganan los peores. "Llegaron los sarracenos y nos molieron a palos/ Que Dios ayuda a los malos/ Cuando son más que los buenos". A veces los malos tienen más habilidad, más dinero, más malas artes y se llevan el triunfo. Así es la democracia.

2.- El "pueblo" NO siempre tiene la razón. Esto se refiere no sólo a que con frecuencia los malos políticos (y gobernantes) son más populares, sino que a veces las propuestas más desastrosas –por ejemplo, las propuestas voluntariosas a golpes de dinero público y, por ende, generando déficit fiscales– son más atractivas que las propuestas sensatas.

3.- Las buenas intenciones –suponiendo, equivocadamente, que podemos conocer de veras las intenciones del prójimo– no garantizan buenos resultados. Se requieren también conocimientos precisos, sentido de la oportunidad, habilidad para llevar a cabo los buenos propósitos.

4.- El "interés popular" o el bien común suele ser una coartada de intereses particulares. Más aún, el interés "social" no existe. No confundir con aquello que representa el mayor bien para el mayor número de personas.

5.- Los gobiernos no pueden tener soluciones para todo, ni siquiera soluciones para los problemas más importantes de la existencia. No hay gobierno que tenga la llave de la felicidad. Las religiones pueden prometer la dicha eterna, y uno les cree o no, pero cuando los políticos o los gobernantes ofrecen la felicidad nos están engañando y frecuentemente se están engañando a sí mismos. Los gobiernos NO crean empleos, los empleos los crean empresarios que detectan y satisfacen necesidades. Los gobiernos NO educan, lo hacen los padres de familia y los maestros. Los gobiernos NO curan, lo hacen los médicos y las enfermeras. Un buen gobierno es el que propicia (o al menos no estorba para…) que los empresarios creen empleos, que los maestros eduquen y que los médicos curen.

6.- Las intenciones del prójimo no se pueden conocer, debemos conformarnos con juzgar la racionalidad de los argumentos y la efectividad de los hechos. Los peores engaños, en una democracia, provienen de los juicios gratuitos sobre las buenas o malas intenciones del prójimo.

7.- De entrada hay que desconfiar de los políticos que se presentan a si mismos como "no políticos". Suelen engañar por partida doble.

8.- Si alguien te promete prosperidad o seguridad a cambio de renunciar a libertades concretas, te está estafando. Al final no tendrás ni seguridad ni prosperidad y habrás perdido la libertad.

9.- La democracia efectiva no se funda en los buenos sentimientos compartidos, sino en instituciones operativas y eficaces que satisfagan los recelos de nuestra desconfianza mutua.

10.- A pesar de todas sus limitaciones y peligros, la democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno.

© AIPE
Ricardo Medina Macías es analista político mexicano

Tribulaciones de Zapatero en China
EDITORIAL Libertad Digital 23 Julio 2005

Una de las consecuencias del Rubicón que cruzó Zapatero al enfrentarse abiertamente con Estados Unidos tras la retirada de Irak ha sido que la política exterior española se ha quedado aislada dentro de Europa. Sus antiguos valedores; el presidente francés Jacques Chirac y el canciller Gerhard Schröder no están para demasiado jaleo. El primero navega a la deriva tras el bofetón popular del referéndum europeo y el segundo se enfrenta a una convocatoria electoral no apta para cardiacos que bien podría costarle el cargo. Con el eje franco-alemán inoperante y, muy probablemente, fracturado en unos meses, a Zapatero no le ha quedado otra que pasear por medio mundo el espectro de su antiyanquismo trasnochado encarnado en el engendro de la “Alianza de Civilizaciones”.

Tras conseguir el “inestimable” apoyo de “potencias” como Mongolia, Argelia, Venezuela o Angola, la prioridad número uno del presidente del Gobierno es tratar de persuadir a todo el tercer mundo de las bondades de su fantasmagórico plan de concordia universal. Esta semana le ha tocado el turno a China, el país más poblado del planeta, una enorme nación de 1.300 millones de habitantes que combina un vertiginoso crecimiento económico con una férrea dictadura de tintes marxistas. China es, indudablemente, un socio atractivo desde el punto de vista comercial. Sus costes de producción son muy bajos, y la modernización de infraestructuras que está llevando a cabo a marchas forzadas ha convertido al gigante oriental en una factoría altamente competitiva. Sin embargo, y a pesar de los avances en materia económica, China sigue siendo una despótica autocracia comunista donde las libertades más esenciales no existen y, lo que es peor, no tienen visos de ser reconocidas en mucho tiempo. Porque si algo supera al dinamismo de la economía china es el hermetismo político de puertas adentro.

Tal condicionante supondría, en principio, que toda concesión a China pasase irremediablemente por una contrapartida de Pekín en lo tocante a reformas que encaminen al país hacia una democracia liberal al estilo occidental. Zapatero, cegado por su propia soberbia, no lo ha entendido así. Nada más aterrizar en la capital defendió el levantamiento del embargo de armas que la UE impuso a China tras la brutal represión en la plaza de Tiananmen. No hay absolutamente nada que invite a considerar que el régimen chino ha suavizado el trato que da a los disidentes, China sigue siendo, al menos políticamente, el mismo país que en 1989, año en que se produjeron los tristes acontecimientos en la ya mundialmente célebre plaza pekinesa.

El gobierno de George Bush lleva insistiendo en ello desde que la Unión Europea abriese hace unos meses un debate interno sobre si quitar o no las sanciones armamentísticas a China. Hace sólo tres días, un informe del Pentágono advertía que en cuanto China disponga de la última tecnología militar -sólo suministrable por Europa y Norteamérica- empezará la cuenta atrás para la desaparición de la república de Taiwán. Los dirigentes chinos nunca han olvidado la afrenta taiwanesa, una isla poblada por chinos que en 1950 decidió no participar de la aventura comunista de Mao Tse Tung y se independizó ahorrándose de paso la penuria, el hambre y los millones de muertos que trajeron los años duros del comunismo chino.

Si Zapatero fuese un líder informado, que no lo es, hubiera emprendido su visita a China con una agenda bien distinta, una agenda en la que las reformas hubiesen primado sobre cualquier otra consideración. No ha sido así. Antes que dar marcha atrás y replantearse una desastrosa política exterior que nada bueno nos puede traer ha optado por pisar el acelerador. El premier chino Wen Jiabao ha aceptado la invitación para impulsar la “Alianza de civilizaciones”. No podía ser de otra manera. Cuando hacer política se convierte en puro teatro los resultados prácticos son estos, es decir, nada, porque nada importante ha tratado Zapatero en China. Mejor hubiese hecho quedándose en España donde ayer, a gritos, le decían desde un funeral: “¿Dónde estás Zapatero?”. Zapatero estaba en China, pidiendo en voz alta que se permita de una vez vender armas a un dictador.

El periódico de Cataluña
Cacería humana en Londres
José García Domínguez Libertad Digital 23 Julio 2005

Están aquí, entre nosotros. Y no hay forma humana de distinguirlos a primera vista. Pues también visten al estilo occidental, igual que nosotros. Y viven en los mismos barrios que nosotros. Y llevan a sus hijos a los mismos colegios que nosotros. Y les encantan las chuletas de cerdo tanto como el jamón de bellota, porque comen de todo, igual que nosotros. Y van al fútbol los domingos con nosotros. Y se consideran a sí mismos seres civilizados, igual que nosotros. Y ayudan a cruzar la calle a las ancianitas, tal como hacemos nosotros. Por eso, esta guerra deviene tan distinta a todas las demás. Por eso, ganarla nos resultará infinitamente más arduo que otras veces en la historia. Porque, ahora, los tenemos al lado, mezclados con las futuras víctimas. Y porque, cada mañana, durante todos los días del año, seguirán acosándonos, allí, a la vuelta de la esquina; justo allí, sobre la barra del bar, entre esa taza de café y el croissant.

El viernes, sin ir más lejos, se propusieron recordárnoslo. De ahí que nos volviesen a zarandear. Fue para que no fantaseásemos más con la idea de que habitan eriales remotos en continentes lejanos; para que retornáramos a la cruda realidad y no olvidásemos ni por un segundo el hedor insufrible de su aliento en la nuca. Por todo eso festejaron así el asedio criminal contra los británicos, en su Periódico de Catalunya: “Al-Qaeda ridiculiza la seguridad en Londres”. Ridículo, según el DRAE: “Adj. Que por su rareza o extravagancia puede mover a risa. Adv. Expuesto a la burla de las gentes, sea o no con razón justificada”. Ridículo, según El Periódico de Catalunya: Otros cuarenta y cinco londinense que también podrían haber reventado en pedazos con sus miembros esparcidos por los andenes del Metro, esta vez han salvado el pellejo.

Pero, con el Diccionario en la mano y a pesar de tratarse de asunto tan risible como el que nos ocupa, lo suyo sería haber titulado con otro rigor, el que se supone a todo profesional verdaderamente comprometido con la causa. Por ejemplo: Londres, jódete. Hubiera resultado ése un enunciado asaz preciso ya que transmitiría idéntico aleluya, pero ajustando mucho mejor el mensaje a la doctrina de aquel viejo maestro, Gracián, que no era de la Franja de Aragón pero casi: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Y cuesta trabajo entender que no se les ocurriese otro, todavía más canónicamente escueto, aunque adornado al tiempo con idéntica carga valorativa que el elegido. Un ¡Ja,ja,ja! que ocupara la portada toda, pongamos por caso. O un ¡Hay motivo! O sencillamente, un Blair, asesino.

Están aquí, entre nosotros. Y tal vez exista una forma humana de distinguirlos a primera vista. Porque son los que piensan que la navaja de Occam es esa trapera que guardan ellos en el bolsillo izquierdo del pantalón, esa que ahora llevan envuelta en el titular de mañana, sábado: “Cacería humana en Londres”.

Blogoscopio
Marx Superstar
Pablo Molina Libertad Digital 23 Julio 2005

Los británicos eligieron en 1999 a Carlos Marx como el pensador más importante del milenio pasado. Hace unos días, acaban de elegirlo el filósofo más importante de todos los tiempos, por delante de Santo Tomás, Aristóteles, Hume y Ramoncín. Hay muchas formas de envilecerse; entronizar a los personajes más nefastos es tan sólo una de ellas. El conductor del programa de radio de la BBC que ha organizado la encuesta (en sus resultados tienen los publicitarios una imagen fiel del tipo de audiencia que sigue el programa; yo no anunciaría en él libros ni productos para la higiene personal), destaca que el pensamiento de Marx "parece proveernos de análisis y respuestas a muchos de los problemas de nuestro mundo". No puede ser de otra forma, pues la filosofía de Marx difícilmente pasa de ser un conjunto de profecías voluntaristas sin la menor base real, a pesar de la insistencia en su carácter científico, la hipocresía, como es sabido, es el homenaje que el vicio rinde a la virtud. En realidad, las teorías de Marx son para nuestros intelectuales como las cuartetas de Nostradamus para sus exégetas: Con un poco de buena voluntad lo explican todo.

Marx, como desmuestra Paul Johnson en su magistral "Intelectuales", antes que un pensador riguroso fue un poeta malhumorado, al que los forúnculos anales, fruto de su aversión por la higiene, sumían en un permanente estado de irritación. Sus pinitos líricos comenzaron con una tragedia en verso (con un par) titulada "Culanen", que a pesar de lo que pueda parecer no es el antecedente filosófico de la marea rosa actualmente en boga. La obrita no fue precisamente un éxito (dejémoslo ahí), lo que aconsejó al artista en ciernes cambiar la literatura por el ensayo político; eso que gano la primera y salió perdiendo el segundo.

Su vasta producción intelectual se reduce en realidad al farragoso postulado de grandes principios abstractos, que serían igual de admisibles o rechazables aunque se expresaran en el sentido contrario, pues no son la conclusión lógica de un proceso analítico riguroso sustentado en hechos reales. Al contrario, Marx utilizó para sus diatribas pseudocientíficas información desfasada, a menudo en varias décadas –los famosos libros azules–, pero como incluso así los resultados contradecían sus pronósticos, directamente la adulteró. En cuanto a su discutible excelencia literaria, no hay nada en su obra que de ser bueno sea suyo o que de ser suyo sea bueno. Las tres últimas frases del Manifiesto, que tanto han hecho soñar a los espíritus menos exigentes, son de Marat y de Schapper, y así se podría continuar con la mayoría de su brillantes hallazgos retóricos.

A pesar de estar considerado como el padre de la clase trabajadora, Marx no pegó en toda su vida un palo al agua; Zapatero tampoco, lo que demuestra el apego vital del estadista leonés a la ortodoxia del Maestro. Marx expolió a su familia durante gran parte de su vida, y cuando le cerraron el grifo del dinero, se dedicó a exprimir a sus amigos, especialmente a Engels, cuya actitud, servil hasta la náusea, es el precedente directo de los tiralevitas del futuro estalinismo. Su único contacto con la clase trabajadora lo tuvo con su criada, Lenchen, en cuyo catre acostumbraba a reflexionar sobre las contradicciones del capitalismo. Mientras tanto, seguía escribiendo miles de páginas en las que bramaba contra la explotación. Sabía de lo que hablaba.

Su inconstancia le impidió completar un cuerpo de pensamiento con vocación sistemática. Su Opus Magna, “El Capital”, concebida en seis volúmenes, quedó reducida a tres, y eso que los dos últimos son una compilación de Engels tras la muerte de Marx.

Ninguna de sus profecías se ha cumplido. Los trabajadores, bajo el capitalismo, no empeoran su condición sino al contrario, de ahí que las revoluciones comunistas jamás hayan sido organizadas por trabajadores manuales, sino por burgueses ociosos. La única forma de imponer la realidad profetizada por Marx ha sido por medio del terror de masas. No obstante, los desvergonzados intelectuales sedicentemente progresistas, siguen defendiendo la vigencia de las ideas de Marx como la única vía para el progreso humano. Que aquellos que viven de la jerga académica y las sinecuras que acarrea defiendan la escolástica marxista, puede tener una explicación utilitaria. Pero que hayan conseguido imponer con éxito semejante falsificación hasta en las encuestas populares, entra ya de lleno en el terreno de la psicosis colectiva. En todo caso, hasta que la psiquiatría clínica se pronuncie sobre el fenómeno, lo que procede es quitarse el sombrero ante ellos.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana

Unidad inaplazable
Editorial El Correo 23 Julio 2005

La decisión del Tribunal Constitucional alemán de rechazar la aplicación de la orden de entrega a la Justicia española del presunto terrorista integrante de Al-Qaida, el ciudadano sirio-alemán Mamoun Darkazanli, ha supuesto un serio revés en la lucha contra el terrorismo internacional, pero también contra el espacio judicial único en el seno de la Unión Europea. Darkazanli fue detenido el pasado otoño, ingresando en la prisión de Hamburgo como consecuencia de la euroorden dictada por el juez Garzón, quien consideraba que era 'figura clave' del aparato logístico de Al-Qaida en Europa. La resolución del Alto Tribunal alemán, en aplicación estricta de su legislación, expresa el largo y complejo camino que queda hasta conseguir un marco unitario y coherente que pueda hacer frente a un terrorismo que no entiende de fronteras y que sabe aprovechar todos los vericuetos del Estado de Derecho para incrementar su mortal efectividad. Los atentados de Londres, tanto los del 7-J como los del pasado jueves, han dado pie a nuevos compromisos de seguridad y contra el terrorismo por parte del Reino Unido y de la propia UE. Pero los ritmos de adaptación de los acuerdos de confluencia a las legislaciones estatales y para agilizar tramitaciones y requisitos adolecen de una lentitud que amenaza con convertir en ineficaces las medidas adoptadas.

La euroorden fue concebida como un mecanismo ágil para facilitar la puesta a disposición de cualquiera de los Estados miembros de la Unión de los presuntos autores de los delitos más graves como terrorismo, narcotráfico, crimen organizado o tráfico de armas. Está fundada en el mutuo reconocimiento y la recíproca confianza entre los Estados de la Unión, bajo la premisa de que en cualquiera de ellos gozaría de un juicio justo y equitativo. Supone pues un paso de gigante para el fortalecimiento de la cooperación y de la red judicial europea. Ahora, tras la decisión de su Tribunal Constitucional, Alemania queda, por el momento, excluida, en tanto no se redacte una nueva ley para adaptar la euroorden a la Constitución alemana.

Es irritante comprobar cómo cualquier pequeño avance en la cooperación en materias de justicia y seguridad en el seno de la Unión Europea acaba tropezando con obstáculos o dificultades formales. Los perfiles de los suicidas de Londres, y de los probablemente implicados en los ataques de esta semana, dibujan a un terrorista nacido o nacionalizado europeo y que aprovecha con terrible eficacia la total libertad de movimiento de personas dentro de Europa. Y, sin traicionar ese principio, la UE debe arbitrar y ejecutar medidas que protejan a todos sus ciudadanos.

Hacienda y la Comunidad de Madrid
¿Incompetencia o sectarismo en el ministerio?
Alberto Recarte Libertad Digital 23 Julio 2005

El pasado martes, día 19 de julio, la consejería de Hacienda de la Comunidad de Madrid supo, a través de una comunicación impersonal, publicada en la web del ministerio de Hacienda, que las cantidades pendientes de cobrar por su derecho a participar en la recaudación por impuestos sobre la renta, IVA y especiales, correspondientes a 2003, sería de 594 millones de euros, en lugar de los 842 millones que el propio ministerio de Hacienda les había adelantado el mes de septiembre de 2004.

I) La financiación de las autonomías

La gravedad de la situación que intenta provocar el gobierno de Rodríguez Zapatero sólo se entiende si se desgranan los procedimientos de financiación de las autonomías, lo que espero ser capaz de explicar en los siguientes párrafos:

1º) El presupuesto de ingresos de cualquier comunidad autónoma se financia con su participación en IRPF, IVA e impuestos especiales, las tres partidas recaudadas y gestionadas por la Agencia Tributaria estatal y el propio ministerio de Hacienda, además de con ingresos propios -como el ITP, Sucesiones y Donaciones y Patrimonio. La parte más importante es la que corresponde a las transferencias de la hacienda pública nacional, que se reciben en dos fases: la primera, una liquidación provisional el mismo año de la recaudación, y la segunda, una liquidación definitiva que tiene lugar dos años después.

2º) Al elaborar el presupuesto para el ejercicio siguiente, las autonomías cuentan con los ingresos propios, con lo que suponen ingresarán provisionalmente, en ese ejercicio, por la participación en IRPF, IVA e impuestos especiales y por otros ingresos de carácter extraordinario. Además, como cuarta fuente, cuentan con la liquidación definitiva a que se ha hecho referencia. En concreto, en septiembre de 2004, el ministerio de Hacienda comunicó, a todas las autonomías, la liquidación definitiva de 2003, para que contaran con esos ingresos para elaborar los presupuestos de 2005.

3º) En esta ocasión, el ministerio de Hacienda comunicó a la autonomía de Madrid, el 30 de septiembre de 2004 que, en su caso, podía contar con 842 millones de euros adicionales para 2005.

4º) Pero no fue la única comunicación. Dos meses antes, en julio de 2004, envió una primera evaluación sobre lo pendiente de pagar, que era de 867 millones.

La cifra, pues, se había analizado y ajustado. No se trataba, por tanto, de un error en una primera evaluación; se trata de una segunda, hecha ya desde la absoluta oposición política, cuando el gobierno de Rodríguez Zapatero ya tenía claro que uno de sus objetivos prioritarios era desestabilizar al gobierno autonómico madrileño.

II) Las modificaciones cuantitativas en Madrid y Cataluña

La siguiente cuestión es valorar las cifras que el ministro de Hacienda ha comunicado a la Comunidad de Madrid; y, al hacerlo, nos encontramos con las siguientes sorpresas:

1º) Nunca había habido antes, ni en el caso de la Comunidad de Madrid, ni en el de ninguna otra, una desviación semejante. De 842 millones a 594 millones; 248 millones menos, más del 2% del presupuesto total de ingresos de la Comunidad de Madrid.

2º) No se da ninguna explicación a la Comunidad de Madrid. Al parecer, incluso fue difícil la comunicación telefónica. Sólo se pone en evidencia que ese descenso se debe a la menor recaudación aparente por IRPF en Madrid en 2003.

3º) En conjunto, la liquidación definitiva de lo que se paga a Madrid aumenta un ¡¡2%!!; en un año en el que la economía de Madrid crece espectacularmente.

4º) La liquidación definitiva correspondientes a Cataluña, para ese mismo ejercicio 2003, y por los mismos impuestos, aumenta un ¡¡40%!!. Y pongo el ejemplo de Cataluña, porque es una autonomía que creció menos que Madrid en ese ejercicio, pero que tiene una estructura económica y un nivel de renta similar al de Madrid.

III) ¿Incompetencia o mala fe?

La siguiente tanda de interrogantes es conocer si se trata de pura incompetencia del ministerio de Hacienda o de mala fe política y económica y qué se puede pretender con este posible fraude.

1º) Es posible que sea pura incompetencia. Es posible que Hacienda se equivocara en el cálculo en julio de 2004, nuevamente en septiembre de 2004 y que haya acertado ahora.

Pero también es posible lo contrario, que la incompetencia –si ese fuera el caso– hubiera ocurrido ahora y no en julio y septiembre de 2004. La solución sería sencilla: Hacienda tendría que rectificar.

2º) Lo que parece elemental es que se den explicaciones de los tres momentos en que los mismos servicios de hacienda calculan la liquidación definitiva. Y por qué el gran cambio es en Madrid y no en Cataluña, por poner el ejemplo más próximo desde un punto de vista socioeconómico.

3º) Si Hacienda no informa de nada a la Comunidad de Madrid la sospecha debería convertirse en una presunción de mala fe. Pero, mala fe ¿para qué y por qué?

4º) El primer objetivo del gobierno de Rodríguez Zapatero puede ser que la autonomía de Madrid cierre sus presupuestos de 2005 con déficit. Con el objetivo ulterior de intervenir y eliminar la capacidad normativa y de decisión del gobierno de Madrid y de su propia Asamblea, tal y como prevén nuestras leyes cuando las autonomías sobrepasan el nivel de gasto y endeudamiento autorizado. El gobierno de Rodríguez Zapatero tendría el derecho a fijar objetivos de gasto para eliminar el déficit: por ejemplo, prohibición para eliminar el impuesto sobre donaciones, prohibición para seguir bajando el impuesto sobre sucesiones, y prohibición para retocar el impuesto sobre el patrimonio.

Y desde el punto de vista del gasto público podría decir: no se pueden hacer infraestructuras nuevas, –que, por cierto, tampoco va a hacer el gobierno de la nación–, hay que congelar los salarios, hay que gastar menos en Sanidad, –para que aumente la duración de las listas de espera y crear así un problema político adicional– y en educación, para que se deteriore la calidad de la enseñanza.

5º) Y un mensaje claro: si Simancas gobernara nada de esto pasaría; se calcularían mejor las liquidaciones, habría más infraestructuras. Una falsa promesa, porque el tripartito catalán, que es quien controla el gasto público estatal, no consentiría en aumentar el gasto en Madrid, gobernara quien gobernase.

6º) Hay otro mensaje subliminal: el gobierno de Esperanza Aguirre baja los impuestos a los ricos pero provoca déficits presupuestarios. Falsedad tras falsedad, pues la eliminación o descenso de los impuestos sobre el patrimonio y sucesiones, a las personas más ricas –como Polanco– no les afecta, porque no los pagan, legalmente, desde hace al menos 12 años. Y Esperanza Aguirre lo que intenta es que ese régimen excepcional se aplique a todos.

Conclusión
O incompetencia o corrupción política. Las explicaciones son imprescindibles para que los madrileños sepamos si somos gobernados por incompetentes o por sectarios.

Acabar con el terror
Editorial El Correo 23 Julio 2005

Los recientes atentados contra empresas radicadas en Amorebieta y Gernika, con los que ETA trata de perpetuar la extorsión que asegure su pervivencia, y los actos de sabotaje y vandalismo con los que sus seguidores corresponden, una y otra vez, a la obstinación terrorista no pueden acabar formando parte de una especie de capítulo inevitable de una amenaza que poco a poco va siendo desterrada del País Vasco. Resulta inadmisible que la más mínima expresión de violencia altere la vida social, económica o política en Euskadi. Sobre todo cuando sabemos que esos atentados, que en tiempos más cruentos podían haber sido considerados menores, tratan de asegurar la continuidad del terrorismo más atroz como un chantaje permanente sobre la libertad de la ciudadanía.

La sociedad en su conjunto, sus instituciones y en especial las víctimas de la violencia están facultadas para pedir, e incluso exigir, de quienes se vean sometidos a la extorsión una actitud firme que impida al terrorismo dotarse de los medios que requiere para proyectar hacia el futuro su bárbara sombra. Pero para ello es imprescindible que sociedad e instituciones respalden explícitamente a los chantajeados previniendo y persiguiendo todo acto de violencia por espontáneo que parezca a simple vista. En estos momentos, en los que la opinión pública cuenta con fundadas razones para pensar que ETA atraviesa por momentos de extrema debilidad y por una crisis de la que difícilmente podrá recuperarse, es más urgente que nunca que la unidad democrática contra el terrorismo prevalezca, tanto al condenar todo asomo de violencia como al exigir de los poderes públicos el máximo de diligencia para acabar con la banda terrorista cuanto antes y para siempre.

A degüello
PILAR CERNUDA ABC  23 Julio 2005

LA oposición está para lo que está, aunque en determinadas cuestiones debería colocarse siempre al lado del gobierno como un solo hombre, como terrorismo, política de seguridad y defensa, y algunos aspectos de la política exterior. Rajoy ha roto la baraja y ha arremetido contra Zapatero sin hacer ningún tipo de concesión, provocando así que los socialistas hayan puesto el grito en el cielo. Sin embargo, los gritos los deberían dedicar los socialistas -algunos lo hacen- para llamar la atención a un Zapatero que en algunos aspectos nos lleva a todos al abismo. Se queja Zapatero de que Rajoy utiliza la política terrorista para hacer oposición. Claro que lo hace, pero ha sido ZP el que se ha pasado el Pacto por el arco del triunfo, abre al paso a los filoterroristas a la cámara vasca y deja que su gente negocie no se sabe qué con los amigos de ETA. En política exterior no hay consenso posible, el desbarajuste es total y España ha dejado de contar allí donde se toman decisiones. En cuanto a la política territorial, política de Estado, deja ZP que los radicales se tomen el Estado a título de inventario y apoya decisiones que nada tienen que ver con la Constitución aunque al presidente no se le vaya de la boca el supuesto respeto a la Constitución. Las cosas así, que el PP vaya a degüello no sólo es lógico, sino la única salida posible. Pero, eso sí, señor Rajoy, haga un esfuerzo para que nadie pierda las formas. Va por usted, señor Hernando. Aunque no es el único al que habría que exigir cordura.

En contradirección
Cartas al Director ABC 23 Julio 2005

En España, para intentar satisfacer la insaciable sed de poder de las autonomías se está generando una estructura mastodóntica de la administración pública que multiplica el gasto y, además, va en contra del curso de las transformaciones que se están viviendo a nivel internacional. Resulta paradójico que, mientras en la UE se lleva a cabo un proceso de centralización, eliminación de barreras y unificación de normas y, en el conjunto del mundo, se camina de forma decidida hacia la globalización, en España vamos en la dirección contraria, creando diecisiete reinos autonómicos de taifas con diferentes normativas y legislaciones y levantando entre unas comunidades y otras cada día más barreras de carácter jurídico, económico y lingüístico.

Benita A. Bausili. Barcelona.

TRES ESPAÑOLES ENTRE LOS MÁS DE DOSCIENTOS HERIDOS
Siete explosiones en la zona turística egipcia de Sharm el-Sheik provocan la muerte a 83 personas
La explosión de cuatro coches-bomba en el balneario egipcio de Sharm el-Sheik ha provocado la muerte de 83 personas y heridas en más de doscientos. Los atentados terroristas, de los que se ha responsabilizado un grupo vinculado a la red Al-Qaeda, han destruido dos hoteles de lujo, un bazar y un aparcamiento. Los servicios de emergencia y las autoridades locales han declarado la zona, en la península del Sinaí, "área de desastre". El Ministerio de Turismo de El Cairo ha confirmado que tres españoles, ninguno de gravedad, han sido atendidos en hospitales.
Agencias Libertad Digital 23 Julio 2005

El balneario egipcio de Sharm el-Sheik ha sido declarado zona de desastre por las autoridades de El Cairo. La madrugada de este sábado el centro turístico fue sacudido por siete explosiones que han dejado al menos 83 muertos y unos doscientos heridos, 28 de los cuales son extranjeros. Los terroristas hicieron explotar cuatro coches-bomba –aunque siete las explosiones- en tres lugares distintos: el antiguo mercado de Sharm, un aparcamiento y a la entrada de los hoteles "Ghazala Gardens" y "Movenpick". El presidente Hosni Mubarak nombró al gobernador de la península de Sinaí, Mustafá Afifi, encargado del gabinete de crisis.

Según fuentes oficiales, dos coches-bomba explotaron frente al hotel "Ghazala Gardens", de categoría cuatro estrellas que quedó parcialmente destruido. Segundos después, otro explotaba en un bazar de la ciudad antigua de Sharm el-Sheik incendiando tres microbuses. Una tercera explosión tuvo lugar en un céntrico aparcamiento del balneario destrozando cientos de automóviles. La cuarta explosión tuvo lugar frente al hotel "Movenpick", uno de los más lujosos de la zona. Testigos presenciales afirman que en total fueron siete las explosiones y que uno de los atentados fue cometido por un terrorista suicida.

Al-Qaeda se responsabiliza
Todos los accesos por carretera a Sharm el-Sheik están bloqueados por la Policía y el Ejército. Desde hace tiempo, en la vía se han instalado al menos diez controles de seguridad por lo que no se descarta que los responsables pudieran proceder del interior de la península del Sinaí. Sin embargo, en una página web utilizada por islamistas la autollamada "Organización Al-Qaeda en El Sham (Siria) y Al-Kinana (Egipto), Brigadas del mártir Abdula Azam" ha asumido la autoría de los atentados. Esta organización es una de los tres grupos que habían asumido la autoría de los atentados de octubre del año pasado en la ciudad turística de Taba, también en el Sinaí, que causaron la muerte de 34 personas.

Las autoridades egipcias no han hecho ningún comentario sobre el comunicado, pero el ministro de Interior, Habib el Adly, que se encuentra en los lugares donde se produjeron las explosiones, afirmó que los expertos han reunido algunos indicios "que pueden ayudar a descubrir a los autores de estos ataques terroristas". No descartó que pueda haber alguna relación entre estos ataques y los del pasado octubre. Lo que sí descarto que haya "ninguna clase de relación entre estos atentados y los de Londres", en referencia a los registrados en la capital británica en las últimas semanas.

Tres españoles heridos
Fuentes médicas y del Ministerio egipcio de Turismo ha informado de que la mayoría de las víctimas mortales son egipcios aunque se han contabilizado al menos siete extranjeros. Hasta el momento se han identificado a un italiano, un checo, un qatarí y un kuwaití. Además, indicaron que se han atendido a 28 extranjeros heridos. Tres de ellos son españoles, trece italianos, cinco ingleses, tres saudíes y cuatro nacionales de Ucrania, Rusia, Turquía e Israel.

Gonzalo Fernández, consejero delegado de operaciones de Segas, la empresa participada mayoritariamente por Unión Fenosa misma que cuenta con una planta de licuefacción de gas en Damietta, en el delta del Nilo, explicó vía telefónica a la agencia EFE que un grupo de veinte trabajadores se desplazó a Sharm el-Sheik aprovechando un largo puente. Los empleados, entre ellos los tres españoles, se dieron cita para cenar juntos en uno de los lugares más famosos de la zona. Al terminar la cena, y cuando se dirigían a sus coches, fueron testigos de las explosiones. Cuatro de esos compañeros, que se encontraban demasiado cerca resultaron heridos. Uno de ellos solo con rasguños, mientras que otros tres tuvieron que ser hospitalizados.

El herido más grave es Tomás Fraga, que sufre de quemaduras de diverso grado y traumatismos diversos por el impacto de la metralla, y ha sido trasladado de urgencia en un avión militar, junto con otras víctimas, a un centro de politraumatismos en El Cairo. Aunque no se ha facilitado un parte médico detallado, en principio no se teme por su vida. Hay también una joven -cuya identidad no facilitó- que tiene una herida en el abdomen y ya ha sido operada. Ella estuvo entre los heridos visitados por el presidente egipcio Hosni Mubarak, que se desplazó a Sharm el-Sheik en la mañana del sábado y visitó a varios heridos. Por último, el tercer ingresado es Dámaso Carlos Núñez, que tiene dolores en las articulaciones y creía que tenía un brazo roto pero las pruebas lo descartaron.

Fernando Lema, uno de los trabajadores, ha narrado a la agencia EFE que las explosiones se produjeron en Naama Bay, la bahía más turística de toda la costa del Sinaí y donde se concentran los locales más famosos. Una primera explosión afectó al "Ghazala Gardens". Recordó que cuando algunas personas, entre ellos varios compañeros de Lema, se acercaron para interesarse por los hechos y ofrecer su ayuda, otra explosión potentísima destrozó la entrada principal del hotel. El ingeniero dijo que junto con sus compañeros oyó una tercera explosión, en algún lugar entre el "Buda Bar" y el "Hard Rock Café".

La kale borroka resucita ante las expectativas de diálogo con ETA
- En los seis primeros meses del año hubo más ataques que en todo 2003 - Los radicales quemaron el jueves un autobús en protesta por la muerte de un etarra
ETA, dentro de su estrategia de desestabilización, ha aumentado el terrorismo callejero. La permisibilidad del Gobierno y su predisposición a negociar con la banda son algunas de las claves del rebrote de la «kale borroka»
J. Arias Borque / J. M. Z. La Razón 23 Julio 2005

Vitoria- Apenas seis meses después de que el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, tomase de nuevo posesión de su cargo tras vencer con mayoría absoluta las elecciones generales celebradas en marzo de 2000, su Ejecutivo alcanzó un importante consenso para penalizar severamente el terrorismo callejero. El Congreso de los Diputados aprobó, en noviembre de ese año, dos reformas del Código Penal y de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor para endurecer las penas por estas acciones.

Por un lado, se juzgarían como delitos de terrorismo acciones en las que se buscase aterrorizar a la población, ocasionar daños contra el mobiliario urbano y tener en posesión materiales para fabricar artefactos explosivos. Estos tres preceptos se unían así al ya existente, los actos de sabotaje que pusieran en riesgo la vida o la integridad física de las personas. Los que el ex presidente de la Ejecutiva del PNV, Xabier Arzalluz, definió en su día como «los chicos de la gasolina» quedaban así acotados, y cualquiera de sus actos de violencia callejera les podía llevar entre rejas.

Reforma de 2000.
Por otro lado, se estipulaba que los menores de entre 14 y 17 años involucrados en estos delitos podrían ser condenados, según su edad, a un máximo de ocho años de internamiento –diez en caso de delitos graves– por participar en estos ataques, además de obligar a sus padres a pagar los daños de los ocasionados, que antes pagaba la administración pública.

Durante los dos primeros años, la reforma judicial pareció no ser excesivamente eficaz y en los tres siguientes, las cifras volvieron a a situarse en los registros anteriores a la tregua de ETA.

Las sentencias de los primeros proetarras juzgados con la reformas del año 2000, unido a la ilegalización del brazo político de ETA y su salida de las instituciones municipales y forales vascas, hizo descender los actos de kale borroka de una forma vertiginosa. En 2003, tan sólo se contabilizaron 150; en 2004, los datos aumentaron de forma moderada, a los 235, pero muy por debajo de los últimos años de los noventa y los primeros del dos mil.

Tras dos años con poca intensidad en cuanto al terrorismo callejero se refiere, los cachorros de los ilegalizados han aumentado durante este año su actividad de manera significativa. En su boletín interno, el «Zutabe», correspondiente al mes de junio, la banda anunciaba que «las movilizaciones en la calle y la organización de la presión popular serán complementos imprescindibles» dentro de la estrategia que sigue con el fin de presionar al Gobierno para que negocie en las condiciones que quieren los pistoleros.

Durante los seis primeros meses de este año, se han contabilizado ya 176 casos de kale borroka, lo que supera la cifra de los contabilizados durante todo el año 2003 y se acerca peligrosamente a los del año pasado. Unos actos que se han multiplicado de forma importante durante la última semana del mes de junio, tras la sentencia de los jueces de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, Carlos Ollero y Alfonso Guevara, que condenaron a 24 miembros de Jarrai por organización ilícita no terrorista. Según la sentencia, este tipo de violencia no es terrorismo sino delincuencia común porque, en su opinión, los cócteles molotov no son armas.

Reactivación.
En consonancia con esta reactivación de las acciones del terrorismo callejero, un autobús del servicio urbano de San Sebastián quedó totalmente calcinado el jueves por la noche como consecuencia de un ataque con «cócteles molotov» perpetrado por un grupo de encapuchados que protestaban por la muerte el pasado miércoles del miembro de ETA Imanol Gómez González en un accidente de tráfico. Se trata del primer autobús que es quemado por los proetarras en tres años. El ataque se produjo al término de la manifestación convocada por la izquierda abertzale en protesta por la muerte de este etarra, cuando un grupo de siete encapuchados obligó a desalojar el vehículo, arrojando contra él varios artefactos incendiarios.

Así que, pese al silencio que sobre este aumento de violencia, como el ocurrido el jueves, guardan desde el Ministerio del Interior de José Antonio Alonso, los datos de la kale borroka empiezan a ser preocupantes, sobre todo porque con la llegada del verano se suelen multiplicar estas acciones debido a que los jóvenes radicales se explayan aprovechando la celebración de las fiestas patronales locales. Ejemplo de ello fueron las imágenes de una multitud de radicales propinando una paliza hace unos años a un agente de la Ertzaintza que iba de paisano en plena Semana Grande de Bilbao.

Una razón importante del relanzamiento de las acciones de violencia callejero hay que buscarla en la actitud de tolerancia que se está adoptando desde el Gobierno central con la izquierda abertzale. Así, medidas como la presencia de Batasuna en los ayuntamientos vascos, donde se puentea la ley de partidos, la reapertura de algunas sedes de los ilegalizados, como la de Gasteiz Izan en Vitoria, el regreso de Batasuna a la primera línea política ayudada por la EiTB, la reapertura de la página web de los ilegalizados, que fue fuertemente perseguida hace un par de años por Baltasar Garzón, la presencia del PCTV en la Cámara vasca y la negativa del Gobierno a abrir su proceso de ilegalización, unido a la última sentencia de la Audiencia Nacional antes mencionada, está creando una sensación en los círculos violentos de la izquierda abertzale de que tras años de vigilancia y contundencia contra sus acciones regresan de nuevo los tiempos de la impunidad.

Denuncian ante Múgica el «desamparo» institucional en el juicio de Jarrai
C. S. Macías La Razón 23 Julio 2005

Madrid- La Asociación Dignidad y Justicia trasladó ayer al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, su «preocupación» por el «desamparo» institucional que sufren quienes se enfrentan a ETA en la vía judicial, como les ocurrió a ellos en el reciente juicio en la Audiencia Nacional contra la banda terrorista. La presidenta de este colectivo, Sonsoles Arroyo, afirmó tras la reunión celebrada con el Defensor del Pueblo que éste «va a tener en cuenta sus peticiones y las estudiará» y les ha emplazado a una próxima reunión en el mes de septiembre. Arroyo manifestó que «si ya es difícil enfrentarse a esta gente, como para estar solos», reiteró, antes de asegurar que sí habían encontrado respaldo por parte del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Presiones y amenazas. El objetivo de la reunión era denunciar ante el Defensor del Pueblo el clima de intimidación, amenazas y presión al que han estado sometidos al asistir, por iniciativa propia, a los juicios que se han celebrado en la Audiencia Nacional en los que se juzgaban a los inculpados en el sumario Jarrai-Haika-Segi. Arroyo afirmó que «este tipo de situaciones ha tenido total impunidad de la justicia» y manifestó su preocupación por que «se produzca la misma situación en los próximos macro juicios» ya que es una situación «intolerable».

La presidenta de la Asociación Dignidad y Justicia valoró la importancia que tiene la asistencia de los ciudadanos en esos juicios, ya que constituye un apoyo para las víctimas y les hace ver que no están solos en medio de un clima «que alienta y jalea a los inculpados». «Queremos dar un impulso a esta presencia en los juicios en los próximos sumarios que componen el macrojuicio contra ETA y garantizar que no van a ser amedrentados», señaló.

Asimismo, Arroyo y una representación de ciudadanos denunciaron que incluso el observador vasco mandado por el lendakari no estaba con las víctimas sino «de parte de los imputados». Además, en el País Vasco están muy concienciados de lo que suponen estos juicios y por ello «han creado una plataforma y han pedido la supresión de los sumarios 18/98 en el que se enmarcan los macrojuicios contra el entramado de la banda terrorista ETA».

EL SIGLO DE Maragall
XAVIER PERICAY ABC  23 Julio 2005

Yo no sé en qué siglo vive Pasqual Maragall. Ni siquiera sé si el propio presidente de la Generalitat lo sabe. Pero, en fin, supongamos que tanto él como yo como ustedes, amables lectores, vivimos en el mismo siglo. Y que este siglo es el veintiuno. Pues bien, así las cosas, creo que estamos en condiciones de entender el sentido de una de las frases que el presidente pronunció el pasado domingo en un acto del frente de juventudes de su partido. Dijo Maragall: «Tenemos un Estatuto del siglo pasado y queremos un Estatuto del siglo en el que vivimos». La frase tiene tres verbos. Del tercero ya nos hemos ocupado. Lo que persigue el segundo, si les parece, lo vamos a dejar a un lado: en esta clase de actos suele ocurrir que las voluntades del orador se confundan alegremente con las de su auditorio, al que se supone entregado. En cuanto al primero de los tres verbos, refleja, junto al resto del predicado, una verdad incontestable. En efecto, tenemos un Estatuto del siglo pasado. El problema es que la verdad aquí reflejada no sólo es incontestable, sino que además aspira a ser ingeniosa. Como cuando un amigo al que vas a ver al día siguiente se despide de ti un 31 de diciembre con un «hasta el año que viene». Sí, el graciosillo. Pues eso.

Claro que, en el caso de Maragall, menuda la gracia. Porque el presidente de la Generalitat recurre a esta suerte de trapicheos para tratar de convencer a los ciudadanos sobre los que ejerce la Presidencia de que la reforma del Estatuto resulta en todo punto necesaria, y ello a sabiendas de que la inmensa mayoría de estos ciudadanos no percibe en absoluto semejante necesidad. Y, como veinticinco años de ley estatutaria deben de parecerle al presidente pocos años, se saca el siglo de la chistera. Ahora bien, lo verdaderamente significativo de su proceder no es tanto el tejemaneje con las magnitudes como el fondo del argumento. El factor tiempo. La presuposición de que algo -ya sea un objeto, una idea o una ley-, por el mero hecho de ser viejo, de estar usado, e independientemente de que pueda dar aún mucha guerra, ha de dejar paso por fuerza a algo nuevo. El mito de la modernidad, cuyo principal sustento es una fe irracional en el progreso. Al fin y al cabo, de ahí procede Maragall. De esa cultura política. Y de ahí proceden también los distintos partidos representados en su Gobierno. Para recordar adónde puede llevarnos esa clase de delirios, basta echar un vistazo al único terreno en el que la izquierda catalana, con la impagable ayuda del nacionalismo conservador, ha logrado poner su pica desde que tenemos un Estatuto del siglo pasado. Me refiero, claro está, a la enseñanza. Aunque el desastre no es privativo de Cataluña, no existe seguramente en toda España una comunidad autónoma donde el descrédito de la tradición, la negación de la imprescindible continuidad con el pasado, hayan sido practicados con tanto empeño. Y ello en todos los campos del saber, sin apenas distingos. Esa tabla rasa, por supuesto, ya ha producido sus frutos: al término de la enseñanza obligatoria, los jóvenes estudiantes catalanes atesoran uno de los niveles más bajos de toda la Península, lo que equivale a decir uno de los niveles más bajos de Europa.

Anteayer, en un artículo ejemplar, Francesc de Carreras se lamentaba de que la propuesta de reforma del Estatuto incluya un pasaje donde se afirma que el autogobierno de Cataluña se fundamenta en los derechos históricos del pueblo catalán. Y añadía: «La invocación de unos derechos históricos colectivos a principios de siglo XXI y en Europa occidental sólo puede ser indicio de dos cosas: o bien de una gran ignorancia, o bien de una ideología predemocrática». Sin duda, y yo no descartaría que la disyunción planteada por el articulista fuera, en realidad, una conjunción, y que detrás de esta invocación hubiera tanta ignorancia como ideología predemocrática. Y algo más, incluso: una profunda contradicción. Porque si no queremos, como sostiene el presidente, un Estatuto del siglo pasado, ¿a qué viene apelar en el propio texto a unos derechos históricos? ¿No quedamos en qué queríamos un Estatuto del siglo en que vivimos?

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