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Recortes de Prensa     Viernes 12 Agosto 2005
Desafío al Estado de Derecho
Editorial ABC 12 Agosto 2005

¡Qué estratega!
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 12 Agosto 2005

Un homenaje a los héroes cotidianos
PERCIVAL MANGLANO ABC 12 Agosto 2005

Herederos de Bin Laden
VALENTÍ PUIG ABC 12 Agosto 2005

Tiempo de paz, con retraso
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 12 Agosto 2005

De guardia en las almenas
M. MARTÍN FERRAND ABC 12 Agosto 2005

Espíritu de localismo
Jorge Vilches Libertad Digital 12 Agosto 2005

El PP cree que Batasuna-ETA amenaza a Vitoria porque está "envalentonada" por la política de Zapatero
Europa Press Libertad Digital 12 Agosto 2005

Oriana Falacci: "Bin Laden es un jefe indiscutido e indiscutible"
Ángel Vivas Época 12 Agosto 2005

«España no debe perder la capitalidad en la industria del idioma»
BEATRIZ BENÉITEZ SANTANDER. ABC 12 Agosto 2005

Desafío al Estado de Derecho
Editorial ABC 12 Agosto 2005

ENVALENTONADO por anteriores desidias en el cumplimiento de la ley, el entramado batasuno se atrevió ayer a desafiar al Gobierno vasco al mantener la convocatoria de la manifestación programada para el próximo domingo en San Sebastián, y que en la víspera fue prohibida por la Consejería de Interior. Sólo las inacciones anteriores en la represión de actos de un grupo terrorista como el encabezado por Otegi -reconocido como tal en el seno de la Unión Europea- explican este desvergonzado reto. La última, el reciente homenaje en pleno centro de San Sebastián a un etarra muerto, ante la pasividad de la Ertzaintza, que sólo intervino -disparando al aire- cuando al termino de la concentración se vio atacada por una parte de vándalos que participaban en las pompas fúnebres. El Ejecutivo vasco tiene la obligación de impedir, con toda la contundencia que otorga la ley, esta concentración de proetarras, que si se atiene al ceremonial estándar terminaría, en cualquier caso, con graves incidentes. La violencia es algo consustancial a los convocantes y el deber de las autoridades es hacer cumplir la ley y proteger a la ciudadanía de quienes desafían -encapuchados o a cara descubierta- al Estado de Derecho.

¡Qué estratega!
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 12 Agosto 2005

Parece que la estrategia de ZP basada en el entendimiento con los republicanos de Cataluña y lo que queda del comunismo ha entrado en crisis. Superable, dice José Montilla. Los socios del tripartito volverán a votar los presupuestos sin pedir a cambio la luna. Sucede -ha explicado el hombre de Maragall en Madrid- que es bueno explorar otras posibilidades de coalición y esa es la razón de que el Gobierno esté tanteando al Partido Nacionalista Vasco.

Nadie conoce los contenidos de este «diálogo». Son secretos. Es el estilo de la casa. Pero sí sabemos qué es lo que quiere el PNV en relación con el futuro Estatuto de autonomía del País Vasco: una mini-constitución. Igual que Convergencia. Sabemos lo que pretenden los dos partidos nacionalistas más fuertes y algunos advertimos que, por lo que se refiere a Cataluña, CiU pondría un listón muy alto en sus propuestas de un nuevo Estatuto si ZP hacía un pacto parlamentario con Carod Rovira. Y estas exigencias obligarían, a su vez, a ERC a elevar las suyas. Era obvio que la dinámica llevaba a un Estatuto de máximos.

La hazaña histórica de Pasqual Maragall al vengarse ¡al fin! de Jordi Pujol iba a tener un precio. Consiguió desplazar a CiU de la Generalidad y creó una crisis en su interior pero Mas y Pujol se han vengado a la primera de cambio. Sólo un necio o un ciego o quien habita en el delirio en vez de pisar tierra firme puede equivocarse tanto en este punto. ¿Quién puede no saber a estas alturas que los nacionalistas no sólo no se restan sino que crecen como el suflé cuando está en cuestión su sentido «nacional» y sus sueños de Estado?

Ahora los socialistas catalanes acusan a CiU de excitar las exigencias de ERC y así impedir el entendimiento sobre el Estatuto. En realidad no quieren un nuevo Estatuto, dicen Maragall y sus chicos para ocultar el error básico que ha supuesto el tripartito. Por cierto, ¿no es expresiva de toda esta crisis la difuminación de la figura de Maragall en favor de la resistible ascensión de Montilla?

Así que los Alfredo Pérez Rubalcaba van y vienen al País Vaco para «dialogar» en secreto con el PNV que, por cierto, también tiene pendiente un ajuste de cuentas con el artido Socialista desde las elecciones vascas. ZP llegó a extremos delirantes al pensar que podía desplazar a Ibarretxe gracias a la legalización de los nuevos comunistas de las tierras vascas. Un intento de repetición de la jugada catalana. En un caso se castigaba a CiU, en otro al PNV.

Ahora corren a arreglar las cosas con Ibarretxe. Realmente es un estratega consumado este ZP. En términos valle-inclanescos, un cráneo privilegiado.

Un homenaje a los héroes cotidianos
Por PERCIVAL MANGLANO ANALISTA DE ASUNTOS INTERNACIONALES ABC 12 Agosto 2005

EL objetivo terrorista es convertir lo cotidiano en terrorífico. El precedente de muerte y destrucción que causa un atentado pretende extender la idea de que un acto tan cotidiano como es el de coger un metro, un autobús o un tren de cercanías para ir al trabajo es una práctica de alto riesgo. Los atentados de Londres del pasado 21 de julio -en los que las bombas en los metros y autobús no llegaron a explotar- son buena prueba de ello: la amenaza terrorista es tanto más seria cuanto que son los propios terroristas quienes deciden si las bombas explotan o no.

El 11-S llevó el terror al lugar de trabajo. Estar sentado en la oficina o agachado luchando con una fotocopiadora atascada puede ser el preludio de una tragedia si por la ventana puede entrar un misil en forma de avión que haga desplomarse el edificio entero. Si con el 11-S el terrorismo quiso demostrar que nadie podía sentirse a salvo en su lugar de trabajo, en Madrid y en Londres ha querido dejar patente que tampoco lo puede estar yendo al trabajo.

Como en tantas otras ocasiones, el terrorismo islamista se solapa aquí también con el de ETA. Los dos han sembrado de terror la vida de gente que se encontraba en situaciones de pura rutina diaria, gente como los clientes de la tienda de Hipercor, los dormidos moradores de la casa cuartel de Zaragoza o los pasajeros de la furgoneta en la Plaza de la República Dominicana. Se solapa también, evidentemente, con el terrorismo en Irak donde la muerte acecha en la cola de reclutamiento de la Policía, en el mercado, a la salida de la mezquita o en el remolino de niños que recibe caramelos de soldados norteamericanos.

Nuestras vidas están marcadas por los actos cotidianos. El ser humano es un animal de costumbres que encuentra seguridad en actos que repite constantemente. Nos sentimos cómodos siguiendo rutinas diarias que prevemos serán las mismas que las que fueron ayer y serán mañana. Queremos que las sorpresas sean las menos posibles y, cuando ocurren, que sean agradables. El terrorismo aspira a aterrorizarnos aniquilando la sensación de seguridad que nos da la rutina. Siembra nuestras vidas de sorpresas destructivas. Sorpresas que matan hoy y amenazan con hacerlo mañana. Quiere sembrar el miedo en el corazón de nuestra vida en sociedad, un corazón que late normalmente a un ritmo previsible, rutinario. Desea alterar el pulso de este corazón hasta lograr infartarlo.

La rutina profesional es objetivo terrorista también en cuanto que ésta es la base de los logros de nuestras sociedades. Nuestros avances sociales, nuestra prosperidad, nuestras libertades son fruto de nuestro esfuerzo y de nuestra organización. Lo que nos distingue de las apocalípticas sociedades que quieren imponer los terroristas son los avanzados bienes sociales que genera nuestro trabajo. Para romper nuestro progreso, los terroristas aspiran a romper la voluntad de los ciudadanos que construyen este progreso, romper la sensación de seguridad que les acompaña en el desempeño de sus labores cotidianas.

El primer ministro Blair expresó bien esta idea al contraponer la voluntad constructiva de los británicos con la destructiva de los terroristas. Y subrayó que la primera es más fuerte que la segunda. No cupo en su mensaje referencia alguna a una injusticia que pudiese explicar la acción terrorista. La injusticia ha sido que decenas de londinenses hayan muerto por el mero hecho de subirse a un medio de transporte público. Esa es la injusticia que nuestros responsables políticos deben denunciar y combatir. Además, como descubrimos más tarde, los terroristas de Londres eran británicos. No habían sufrido en carne propia las injusticias y pobreza que tantos otros sí sufren bajo regímenes autoritarios. ¿Por qué murieron el 7 de julio cuatro terroristas británicos en nombre de unos agravios que no habían vivido nunca en primera persona?

La injusticia existe en el mundo, pero su relación con el terrorismo no es evidente. Los responsables de la masacre londinense son prueba, una vez más, de que la ideología terrorista es una fabricación de una realidad paralela en la que los mitos y los legados históricos inventados sustituyen a la experiencia vivida en primera persona. Es una ideología del odio cuyo objetivo es fomentar ánimos de revancha criminal, independientemente de cuáles sean las realidades que deban justificar dicha revancha. Esto es algo que los españoles sabemos bien tras treinta años de terrorismo etarra.

No cabe más que un sentimiento de admiración hacia los españoles, británicos, iraquíes, norteamericanos, turcos, egipcios y tantos otros que, en los días siguientes a los atentados y en todo momento desde entonces, continúan con sus vidas cotidianas. Montarse en un Metro, un tren de cercanías o un autobús, ir al mercado o hacer cola en una estación de policía al día siguiente de un atentado es un acto de heroísmo. Heroísmo indispensable para vencer al terrorismo.

Si los terroristas han pretendido atemorizar a los millones de usuarios del transporte público para intentar hacerles creer que sólo los héroes se montarían en un Metro cada mañana, lo único que han conseguido es convertirlos a todos en héroes. Héroes tanto más heroicos cuanto que no son conscientes de su heroicidad y simplemente continúan con su vida normal de todos los días. Su determinación es la de los héroes cotidianos.

Herederos de Bin Laden
Por VALENTÍ PUIG ABC 12 Agosto 2005

LOS alevines de Bin Laden anduvieron practicando el tiro por Afganistán y ahora están buscando la ruina de Bagdad. Al Qaida es un protoplasma, una red de redes, pero también necesita implantación territorial al amparo de un Estado o de una convulsión como la de Irak. En eso está Abu Musab al-Zarqawi, lugarteniente y presunto heredero de Bin Laden, al frente de una estrategia de destrucción y muerte. Si no fuera ya bien conocida la doble vara de medir de la izquierda intelectual, uno todavía se estaría preguntando por qué se da tanta intensidad en la crítica a la intervención norteamericana y tan poco crédito a las personalidades del exilio y de la oposición a Sadam Husein -como el alcalde de Bagdad, por ejemplo- que pugnan con heroísmo civil por acabar con el terror y vivir en democracia. Para la izquierda intelectual, quizás como regreso a la tesis de la democracia real frente a la democracia formal, el hecho de que los afganos y los iraquíes voten es una fruslería.

En el Islam moderado y mayoritario comienzan a oírse las primeras condenas a los atentados del Islam radical. Ayer en «The Times», Salman Rushdie emplazaba a los mulsulmanes a unirse en torno a un proyecto -una nueva Reforma- que ingrese la fe coránica en la era moderna. La idea sería combatir no sólo a los ideólogos de la «jihad»: también airear los polvorientos seminarios tradicionalistas del Islam. La tesis no es nueva y la costumbre es decir que el problema es el Islam radical y la solución está en el Islam moderado, pero ahí vemos inercias de gran peso, atavismos pleistocénicos y el tacto abrumador del miedo al terror. No chocan frontalmente dos civilizaciones pero sí por sus flancos, a semejanza de un encuentro de aerolitos. Como novelista tedioso entre los tediosos, Salman Rushdie aparece este año en la primera lista de obras seleccionadas para el premio Booker: oportunamente, es una novela que -según las primeras críticas- cuenta la transformación de un muchacho musulmán desde la timidez adolescente al fanatismo del terrorista islámico adoctrinado por un «mullah» radical.

Del jordano Abu Musab al-Zarqawi se supone que a la larga sustituirá a Bin Laden. Irak será su pista inicial de despegue, si cunde de alguna manera su intento de convertir Bagdad en un gran agujero negro. En cualquier caso, Irak está siendo el gran campo de entrenamiento para la «jihad», dispuesta a lo que sea para atajar la nueva dinámica social e institucional de Irak. En el pavoroso traslado de Afganistán a Irak, las piezas propias de al-Zarqawi incrementan su cotización. En uno de sus mensajes, Bin Laden le ha definido como «príncipe de Al-Qaida en Irak». Sería otro principado de las tinieblas y el horror.

vpuig@abc.es

Tiempo de paz, con retraso
JOSÉ MARÍA CALLEJA La Voz 12 Agosto 2005

CON MUCHOS años de retraso, con muchas víctimas mortales que no podrán celebrarlo, con miles de heridos, con un océano de sufrimientos que sólo conocen los que los han padecido, el IRA ha llegado a lo obvio: hay que dejar de matar y hay que hacer política.

¡Qué pena que para llegar a esta conclusión parezca necesario haber cumplido los cuarenta años y haber apilado el suficiente número de cadáveres! ¡Qué pena que este ejercicio de lucidez no se pueda hacer a los 18 años, con el ahorro de sangre y dolor que ello supondría! ¡Qué alegría, a pesar de las penas anteriores, que se haya cerrado una etapa de sangre muerte y miedo!

Hay que estar contento por Gran Bretaña, por Irlanda, por los ciudadanos de las dos islas y también por lo que nos toca. Históricamente el IRA ha sido el hermano mayor de ETA; los terroristas de aquí se han dedicado a emular a los terroristas católicos en todos los sentidos: utilización del asesinato, estrategia del miedo, control de la población, siembra de odios. Con una diferencia fundamental para ETA: que no ha tenido enfrente a un grupo terrorista del mismo tenor que los paramilitares protestantes. Afortunadamente, ETA nunca ha tenido la potencia destructora del IRA, ni el carácter de verdadero ejército que ha definido a los terroristas católicos, a pesar de que se ha afanado en emularlos en todo.

Los de IRA dejan de matar sin haber logrado ni una sola de sus exigencias, con un autogobierno ridículo en comparación con el que existe en la Comunidad Autónoma Vasca y con sus presos en la calle... a cambio de que hayan salido también los presos protestantes. Qué bien que se termina, pero alguien me puede decir cómo, con este balance, todavía queda gente en nuestro país dispuesta a encender la mecha de la violencia callejera o resuelta a disfrazarse para poner bombas el día del patrón.

Las gentes del IRA, como las gentes de ETA a los que acaban de echar de la organización terrorista por llegar a las mismas conclusiones que Gerry Adams, deberían hacer una solemne declaración destinada a los chavales jóvenes para que se ahorren, nos ahorren, este sangriento viaje.

Hay niños en Irlanda que han sido educados en el odio, que son seres odiantes y que sólo necesitan que salte una chispa para empuñar un arma. Esos niños son el producto de la siembra de odio realizada durante años por el IRA, son el resultado de una política planificada, por eso sería de una gran relevancia que los que han llegado a la conclusión de que no hay que matar, lo proclamen a los cuatro vientos. Ya que han vendido su proceso durante tantos años, aunque sea incomparable en términos generales con el nuestro, no vendría mal que dijeran a los adolescentes vascos que ahora queman autobuses, cajeros y, si pueden, personas, que por esa vía se siembra muerte y se termina como ellos: diciendo que hay que dejar de matar una vez que han cumplido los cuarenta años.

De guardia en las almenas
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 12 Agosto 2005

ALGUNA razón tiene que haber para que, ya en el ecuador del mes de agosto, los escritores habituales en los periódicos diarios podamos ser clasificados, sólo, en dos grandes grupos: jóvenes impetuosos con hambre de triunfo y carcamales que hemos hecho de la observación y el análisis de la actualidad una costumbre de vivir. Jaime Campmany, el llorado maestro, me lo decía siempre por estas fechas desde su refugio canicular italiano: «Observa que las firmas del verano son, cuando muy jóvenes, sexagenarias». Así sigue siendo, quizás porque el reto del «no pasa nada», tan esterilizador, es fecundo para los animales de pluma.

Digo lo de más arriba para dejar demostrado que, aunque sólo sea por deformación profesional, comprendo las tribulaciones que debe de padecer la secretaria de Política Territorial del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, la joven promesa que, con vocación de pared de frontón, le devuelve al PSOE todas las pelotas que, por si cuelan, lanzan al aire sus portavoces más o menos ocasionales y casi siempre oportunistas. Soraya S. S. está de guardia y, atenta al más mínimo dicho socialista, les replica con energía. Incluso, cuando no hay nada que replicar, ordeña del aire cualquier asunto cogido por los pelos y, en un mal entendimiento de la propaganda partidista, le sacude con él al primer socialista que se le ponga a mano.

Como todo el mundo sabe, para celebrar el arranque de la «Semana Grande» de San Sebastián, los pluriformes miembros de Batasuna han convocado para pasado mañana una manifestación a la que el propio Arnaldo Otegi ha puesto lema: «Ahora el pueblo, ahora la paz». Con buen sentido y en uso de la Ley, el departamento de Interior del Gobierno vasco ha prohibido el festejo perpetrado por el ilegalizado grupo independentista. Al hilo de esa provocación de Otegi y de la, en esa ocasión, correcta actuación del Gobierno autonómico, Soraya S. S., encorsetada entre el «caso Roquetas» y las llamas de los incendios caniculares, deduce que la política antiterrorista de José Luis Rodríguez Zapatero no es acertada y que, como consecuencia de su oferta de diálogo a ETA si la banda decidiera abandonar las armas, su brazo político se ha «envalentonado».

Zapatero tiene, por sí mismo y por la acción -o la inacción- de su Gobierno -¡tan cortito, tan escaso!- suficientes «culpas» para poder ordenarlas, según caprichos, cronológica, temática o alfabéticamente; pero responsabilizarle del «envalentonamiento» de Otegi y sus cómplices parece excesivo. La crítica política, que debe ser libérrima, exige el mínimo rigor que marca la realidad. Una guardia en las almenas del castillo popular de la calle Génova debe ser, con la que está cayendo, aburrida y cansada. Aún así, gastar la pólvora en salvas no mejorará el prestigio y la fuerza de los, por el momento, exclusivistas de la Oposición.

Zapatero
Espíritu de localismo
Jorge Vilches Libertad Digital 12 Agosto 2005

El socialismo español ha cometido un error histórico del que va a ser muy difícil que el país, o lo que quede de él, salga airoso. El pacto del PSC maragalliano con los independentistas catalanes ha creado la falsa ilusión de que España está mal organizada, con unas autonomías anacrónicas, incómodas e inútiles. Y España, entonces, sólo existe si es un conglomerado plurinacional de libre asociación. No puede existir un gobierno autonómico moralmente aceptable, moderno, de progreso, si no promueve una reforma de su Estatuto.

El error está en que el gobierno socialista está alimentando a ejecutivos y partidos que tienen un interés demasiado pequeño, localista y antiguo como para ser útiles al conjunto, que es para quién trabaja. Se rodea de políticos mediocres, que lideran grupos que no superan los ocho diputados, con una visión muy corta de España, de la Unión Europea y del mundo.

La autonomía a la carta inspirada en el “espíritu de localismo”, en palabras de James Madison, el padre de la Constitución federal norteamericana, está destruyendo los “intereses globales de la comunidad”. Y una situación de este tipo, cuando no es buscada ni deseada por la mayoría, como demuestran las encuestas de opinión, sino sólo por políticos ambiciosos, acaba en crisis política y económica, falta de sentimiento identitario y en el descrédito internacional.

El gobierno Zapatero ha encontrado en el hambre nacionalista de poder la clave para saciar el suyo. Las cesiones a ERC han llevado a que el proyecto de nuevo Estatut sólo sea defendido en el PSC por el propio Maragall. La cúpula de socialismo catalán y los consejeros del govern dudan de que sea constitucional, y saben que los socialistas “de Madrid” no lo aceptaran ni como documento de trabajo. El peso de los “derechos históricos” inventados por Carod Rovira es excesivo, flirtea demasiado con CiU, y rompería el espinazo a más de varios centenares de miles de electores. Se pone en cuestión, no la nación española, sino el poder. Y ante esto el PSOE no quiere cambiar de estrategia, sino de socio. Ha encontrado en el PNV y el BNG a los sustitutos de ERC. Entre los dos suman ocho diputados, los mismos que los de Esquerra. La música continúa aunque la interpreten otros.

Es el poder. Reforzado el gobierno en Galicia, el PSOE buscaría tomarlo en el País Vasco a costa de EB y EA, y quizá de Ibarretxe. Los socialistas ofrecerían la “normalización” vasca a partir de 2007, después de las elecciones municipales, a través de la presentación de una ruta de paz negociada con ETA, de un nuevo Estatuto vasco de co-soberanía, y la formación de un gobierno de coalición con el PNV. Todo porque la aparente solución al problema terrorista y a la “cuestión vasca” se la imaginan con un efecto electoral decisivo para los comicios generales de 2008. Y en ningún caso puede compararse a lo ocurrido con el IRA e Irlanda del Norte.

Es el tipo de ingeniería política, localista y estrecha, que hunde un país. Porque mientras otros gobiernos dedican la mayor parte de sus esfuerzos a mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas, negociando en la UE, atentos a la economía internacional, adaptándose a un mundo que ha cambiado completamente entre la Caída del Muro de Berlín y los atentados del 11-S; el nuestro, el de ZP, piensa casi exclusivamente en cómo aferrarse al poder aliándose al “espíritu de localismo”.

"ORGANIZA MANIFESTACIONES ILEGALES"
El PP cree que Batasuna-ETA amenaza a Vitoria porque está "envalentonada" por la política de Zapatero
La secretaria ejecutiva del PP en Política Autonómica, Soraya Sáez de Santamaría, ha dicho que Batasuna-ETA está "envalentonada" debido a la política antiterrorista de Zapatero. Según la popular, la formación ilegalizada está "crecida" porque "convoca abiertamente ruedas de prensa que son ilegales, organiza manifestaciones que son ilegales". Además, "pese a la prohibición del Gobierno vasco", los batasunos siguen "adelante con la convocatoria y se atreven incluso a amenazar al Gobierno de Vitoria si trata de impedir que se celebre".
Europa Press Libertad Digital 12 Agosto 2005

Para el PP, la amenaza de ETA-Batasuna de convocar la manifestación aunque esté prohibida y de acusar a la Ertzaintza de lo que pueda ocurrir si interviene se debe a que "está tan crecida que no duda en amenazar al Gobierno vasco".

Soraya Sáez de Santamaría, secretario ejecutiva en Política Autonómica del PP, ha declarado que "la banda está envalentonada" porque "convoca abiertamente ruedas de prensa que son ilegales, organiza manifestaciones que son ilegales, pese a la prohibición del Gobierno vasco sigue adelante con la convocatoria y hoy (este jueves) se atreve incluso a amenazar al Gobierno de Vitoria si trata de impedir que se celebre".

En opinión de la dirigente popular, la actuación de Batasuna durante todo este verano es "un serio toque de atención al Gobierno de Zapatero sobre su política antiterrorista, cuyos resultados más evidentes han sido el fortalecimiento de Batasuna, el resurgimiento de la kale borroka y la esperanza de ETA-Batasuna de que el Gobierno de Zapatero va a permitir que consiga sus objetivos".

Batasuna-ETA dice que seguirá adelante con la convocatoria
Batasuna, que ya ha anunciado su intención de recurrir la prohibición, ha hecho público un comunicado en el que reafirma su intención de celebrar su manifestación el próximo domingo, al tiempo que insistió en que la decisión del Gobierno vasco "es un obstáculo más de quienes buscan cambiar el guión de las soluciones de las que tan necesitado está" el País Vasco.

La formación ilegal de Arnaldo Otegi acusó al Gobierno Vasco y a Javier Balza de "hacer el coro al PP y al PSOE que ven con auténtico regocijo cómo sus exigencias han sido acatadas". La formación ilegalizada lamentó que "a la hora de tomar esta decisión se haya tenido en cuenta la jurisprudencia de la Audiencia Nacional", de la que "se despotrica cuando hace falta pero que se tiene en cuenta y con la que se colabora, no sólo a la hora de prohibir la manifestación, sino a la de detener a ciudadanos vascos o enviar informes delatando a dirigentes de la izquierda abertzale, como se ha hecho tras la muerte de Imanol Gómez".

A su juicio, "la prohibición de la manifestación es desgraciadamente un ejemplo más de una estrategia de fondo que consiste en poner obstáculos para enrarecer el clima político y apalear a la izquierda abertzale".

CIVILIZACIóN / Perfil de de la autora de "La Fueza de la Razón"
Oriana Falacci: "Bin Laden es un jefe indiscutido e indiscutible"
Por Ángel Vivas Época 12 Agosto 2005

Editado por Javier Sánchez Bujanda (PD) Jueves, 11 de agosto 2005

En su libro de próxima aparición en España, Oriana Fallaci (Florencia, 1929) dice que morirá de pie. La propia obra es una prueba. En Oriana Fallaci se entrevista a sí misma (La Esfera de los Libros), la periodista y escritora, pese a su mala salud (tiene un cáncer incurable), se muestra en plena forma intelectual.

Sigue arremetiendo, con el mismo vigor de sus últimos libros, contra un cáncer, éste de tipo moral, que le parece más peligroso que el que la está matando a ella: el de la cobardía de Occidente ante la guerra que le ha declarado el islam.

El libro de la Fallaci es un grito de protesta; un aullido, como el clásico de Ginsberg; un panfleto en el buen sentido de la palabra. Y conviene recordar que la historia de la literatura política está llena de panfletos muy importantes y contundentes, incluyendo alguna pieza maestra de Jonathan Swift. El de Oriana Fallaci es un grito vehemente, un exabrupto, ni que decir tiene que nada políticamente correcto.

Ella, que nunca se ha mordido la lengua, mucho menos lo va a hacer ahora, dados sus 76 años y las circunstancias de su salud. Oriana sigue fiel a sí misma, empezando por una cierta egolatría. Este aspecto, aunque no sea esencial en el libro, le da un tono muy peculiar.

Empezando por el recurso de ser ella la entrevistada y la entrevistadora, y siguiendo por detalles como el de recordar sus ventas millonarias. La combativa Oriana Fallaci hace tiempo que alcanzó el estatus de diva, o que se lo autoconcedió, y así se refiere a sí misma, como a una diva. Está claro que Al Yazira es el Ministerio de Información de Al Qaeda De modo que cuesta creerla cuando dice que le fastidiaba ver su nombre repetido en el primer título del libro, Oriana Fallaci entrevista a Oriana Fallaci. Como el panfleto airado que es, Oriana Fallaci se entrevista a sí misma es una mezcla intrincada de verdades como puños, verdades del barquero o de las que dicen los niños que señalan las desnudeces del rey, con afirmaciones mucho más discutibles que en ocasiones, incluso, rozan la calumnia.

Éste es el último de una trilogía, compuesta además por La rabia y el orgullo y La fuerza de la razón, y empieza pisando fuerte. Llamando, por ejemplo, a la emisora Al Yazira el Ministerio de Información de Al Qaeda, o dejando caer que en el vídeo en que un ciudadano italiano es asesinado por terroristas islámicos quizá se esconda “un colaboracionista antiglobalización”.

A partir de ahí, la Fallaci dispara contra todo lo que se mueve, contra esto y aquello. Porque el suyo no es un discurso maniqueo en sentido estricto, no divide el mundo entre buenos y malos, sino entre malos y menos malos. No se pone del lado de nadie incondicionalmente, e incluso quienes pudiera pensarse que son los suyos van también bien servidos.

Si apoya a Bush es de un modo indirecto, aplicando la vieja máxima de que “los enemigos de mis enemigos...”. Pero no le gusta, más o menos tan poco como Clinton y Kerry. Al Papa le critica un discurso pacifista y bienintencionado que se puede resumir, o ella resume, en un “querámonos todos”, cuando los tiempos piden una actitud más agresiva para defenderse de un ataque terrorífico.
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«España no debe perder la capitalidad en la industria del idioma»
José Antonio Alonso y Juan Miguel Márquez intervinieron ayer en el curso «Valor y poder económico de la lengua», que patrocina la Fundación Vocento
BEATRIZ BENÉITEZ/SANTANDER. ABC 12 Agosto 2005

Hispanoamérica ha sido no sólo una región a la que los agentes económicos otorgan un papel relevante como plataforma para la internacionalización de su capital, sino un lugar donde España se comporta como país desarrollado, aprovechando la menor distancia psicológica que da el idioma común. Ésta ha sido la idea desarrollada por el director del Instituto Complutense de Estudios Internacionales, José Antonio Alonso, en una mesa redonda celebrada ayer en el Palacio de la Magdalena.

La proximidad psicológica entre España e Iberoamérica «aminora el concepto de incertidumbre en la implantación y desarrollo de mercado -afirmó el catedrático-. Hay más áreas en las que España puede hacer el papel de país desarrollado, pero ha elegido su entorno más próximo».

Por su parte, Juan Miguel Márquez, director de la División de Promoción de Servicios del ICEX, habló sobre la importancia de que las inversiones realizadas tengan rentabilidad en España. «Tenemos que seguir el modelo británico y generar la entrada de divisas». Aseguró que decir que el español es patrimonio de España es cada vez más difícil. «Uno de cada diez hispanohablantes es español; en breve será uno de cada quince. España no debe perder la capitalidad en lo que a la industria del idioma se refiere».
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