AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 22 Septiembre 2005
Se frena la leyenda de la paz etarra
Lorenzo Contreras Estrella Digital 22 Septiembre 2005

Ciudadela sitiada
IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 22 Septiembre 2005

Brindis al sol
JOSEP RAMONEDA El País  22 Septiembre 2005

Montilla se desespera
LAS PESQUISAS DE MARCELLO Estrella Digital22 Septiembre 2005

Las víctimas del terrorismo vuelven a la calle
Editorial Elsemanaldigital 22 Septiembre 2005

Las reformas estatutarias requieren más explicación
Santi Lucas Elsemanaldigital 22 Septiembre 2005

España es una nación y Euskadi una invención
Jesús Laínz Elsemanaldigital 22 Septiembre 2005

SEÑALA QUE EL ESTATUTO "LIQUIDA ESPAÑA COMO NACIÓN"
EFE Libertad Digital 22 Septiembre 2005

El idioma español crece por primera vez en países alejados de su influencia cultural
J. V. Echagüe La Razón 22 Septiembre 2005

La AVT quiere que miles de coches lleven manos blancas en contra de la negociación
C. S. Macías La Razón 22 Septiembre 2005

Prieto y Azaña no habrían detenido la revolución
Libertad Digital 22 Septiembre 2005

César Antonio Molina considera que "España debe esforzarse por aumentar el poder económico del español"
Efe Madrid Estrella Digital 22 Septiembre 2005

Touriño dice que la Xunta «respeta» el fallo contra el topónimo en castellano
R. Castro a coruña La Voz 22 Septiembre 2005

Se frena la leyenda de la paz etarra
Lorenzo Contreras Estrella Digital 22 Septiembre 2005

En la actual situación política se pasa del calor al frío y viceversa, con alguna racha templada por medio, y siempre con escasas posibilidades de acertar en el pronóstico de lo que se avecina. El pasado 13 de septiembre, con ocasión de la apertura del año judicial, el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, aventuró nada menos que el “próximo final” de ETA. Una afirmación que por sentido común no pocos analistas políticos interpretaron como síntoma de que algo muy importante se había cocinado o estaba a punto de cocinarse en los fogones del poder. El resultado del guiso sería, por tanto, la oferta etarra de una tregua indefinida más o menos equiparable a la fórmula irlandesa que, sin garantía verdadera de entrega de las armas, desembocaría en una paz duradera, ya que no definitiva, porque esto último ya correspondería a los delirios del optimismo o a las fantasías milagreras basadas en que algo puede ser eterno. Eterno, por supuesto, no hay nada. Pero de situaciones reincidentes está la historia repleta.

Las manifestaciones de Conde-Pumpido pusieron, como se sabe, fecha hipotética al logro de la paz llamada tregua indefinida. Las constantes negativas del mundo oficial en el sentido de que nada sólido estaba en marcha fueron valoradas por los optimistas como cortinas de humo para que las especulaciones disparadas no pusieran en peligro el terreno supuestamente ganado. Determinados indicios no muy alentadores para la causa del “armisticio”, pues de eso se trata más que de paz, fueron matizando los cálculos. La famosa declaración del velódromo de Anoeta iba quedando perdida en las brumas del pretérito. Pero alguna esperanza subsistía. Un importante dirigente de ETA, camuflado en Batasuna, Fernando Berrena, habló en la prensa abertzale de “situación prenegociadora” mientras se sucedían algunas detenciones de jerifaltes etarras y atentados de la banda premeditadamente incruentos.

Ésta fue la tónica dominante, siempre con la referencia a la necesidad de que se constituyera, y se constituya, una mesa de partidos que se iniciaría con un acuerdo secreto de organización de otra mesa, la que compondrían representantes de ETA y el Gobierno.

Las concesiones judiciales no faltaban mientras tanto. Hace exactamente tres meses, la sección cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional “decretó”, frente al antiguo criterio de Baltasar Garzón, que la organización juvenil Jarrai, prima hermana o hermana gemela de Haika y Segi, no forma parte de ETA ni practica el terrorismo, ni el de alta ni el de baja intensidad. El ministerio fiscal prometió recurrir, pero no se han apreciado los efectos de tal propósito. Esto no impedía que las imágenes trasladaran a la opinión escenas de detenidos etarras en práctica cuerda de presos, capturados sobre la pista que habían dejado los famosos “papeles de Súsper”. Y estos episodios no acababan con ello.

Lo último, o lo penúltimo, que nos ha llegado ha sido una especie de extemporáneo comunicado de la banda en el que reivindica cinco atentados un poco diluidos en la memoria de los sucesos que rodearon la preparación de los fallidos —para Madrid— Juegos Olímpicos del 2012: que si el estadio de La Peineta, que si las “operaciones salida” vacacionales para transmitir la sensación de la peligrosidad de la presunta sede de tales Juegos. Y, por añadidura, la advertencia de acciones contra la central térmica de Boroa, en Zortnoza, ya iniciadas con cuatro artefactos el pasado 12 de julio. Resultado: adiós pronósticos positivos. Hasta la próxima.

Ciudadela sitiada
Por IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 22 Septiembre 2005

Es tan anómalo el estado político de España que casi hay que contemplar el Estatuto valenciano con alivio, como agua llovida del cielo constitucional. No vulnera la Constitución, aunque la oprime hasta donde es posible, y nace del acuerdo entre los dos grandes partidos nacionales, sin las coacciones de nacionalistas o separatistas. Se diría que España es un país europeo normal. Por fin, el PP no se queda solo. No impone el uso del valenciano y atribuye al Tribunal Supremo regional (contradicción en los términos) la condición de última instancia sólo con relación al Derecho valenciano. Incluso ha quedado reducida a lo testimonial la llamada «cláusula Camps». Aunque, eso sí, se acoge a la falsa tesis de que cuantas más sean las competencias regionales, tanto mejor. Un bien relativo o un mal menor es lo más a lo que un español puede, hoy por hoy, aspirar. Ahora, voces autorizadas próximas al Gobierno recuerdan, con razón, que no sólo la Constitución es un límite, y que incluso lo que es constitucional puede ser rechazado si no parece lo mejor. Lo malo es que el actual presidente del Gobierno, cuando no lo era, el 14 de noviembre de 2003, se comprometió, en su apoyo incondicional a Maragall, a aceptar el Estatuto que aprobara el Parlamento catalán. Suerte para él y para la unidad (relativa) de su partido, que parece éste encontrarse en vía muerta. Siempre es un alivio no tener que incumplir una promesa electoral. Mientras tanto, Bono tiene que soportar que, ante un alarde verbal que le llevó a decir que una nación sin Estado queda para los poetas, le recuerden que él es ministro gracias a los poetas. Gajes de los apoyos parlamentarios. Quien con separatistas gobierna...

En esta España oficial, que no en la real, todo nacionalismo es progresista, menos el español. Pero ¿existe un nacionalismo español? Al progresismo le ha dado por mirar al pasado, aunque sea para reinventarlo a su antojo e indagar pasados agravios y hechos diferenciales. Todo es buscar raíces históricas y orígenes vetustos. Acabará por descubrir la Edad Media. Ortega habló del Estado como piel y como aparato ortopédico. Andamos más bien por lo segundo. La Constitución ya no es el supremo marco jurídico de la convivencia nacional, sino una barrera que hay que oponer a los desmanes centrífugos y secesionistas. Es una Constitución ortopédica, sitiada y a la defensiva. Y miren que no pertenezco a la cofradía de los adoradores de la Carta Magna, ni me cuento entre quienes piensan que es la depositaria de la verdad moral, ni la solución de viejas controversias filosóficas y jurídicas. Más modestamente, me limito a tenerla por la norma jurídica suprema sobre la que se asienta el resto del ordenamiento legal. Y no es poco. Pero ahí la vemos, convertida en ciudadela sitiada, y a sus defensores en resistentes casi marginales. Estoy convencido de que somos más los sitiados que los sitiadores. Queda por saber el lugar que ocupará el Gobierno y si la ciudadela resistirá. De momento, vivimos una Constitución sitiada y a la defensiva. Habrá que resistir.

Brindis al sol
JOSEP RAMONEDA El País  22 Septiembre 2005
 
La política se libra en el terreno de la imagen. Y todo proyecto político se construye sobre algunas dosis de ficción. Pero en el caso español la ficción ha alcanzado al conjunto del sistema. Estamos en un debate estatutario y cualquiera diría que estamos en una cadena de procesos constituyentes. Es idea compartida por cuatro de los cinco principales partidos catalanes (la excepción es el PP) que Cataluña es una nación. Una idea razonable porque se dan muchas de las características que la teoría política establece para hablar de nación. Probablemente, la amplia mayoría parlamentaria que esta idea tiene no se corresponde con una mayoría social equivalente. Todos conocemos la teoría de la espiral del silencio, que explica cómo una idea va creciendo y va haciéndose hegemónica sobre la pérdida de voz de los que disienten de ella. Así se construyen las correcciones políticas. Y así se ha ido quedando al margen de ella el PP, a pesar de que el presidente Pujol no tuvo reparo en incluirlo en sus alianzas. La nación catalana no tiene Estado propio. Sin embargo, estamos suficientemente cerca de la segunda revolución laica para entender que nación, Estado, lengua y cultura son cosas distintas, no forzosamente condenadas a coincidir.

De la idea de que Cataluña es una nación los distintos partidos sacan conclusiones distintas. El PSC propone una articulación de España como nación de naciones, sobre la base de un proyecto que se empeña en llamar federal para no asustar pero que es confederal. Iniciativa per Catalunya se sitúa en un horizonte parecido. Esquerra Republicana parte del principio "una nación, un Estado" y sitúa al Estado catalán como objetivo final. CiU practica un cierto nacionalismo vergonzante, en atención a la diversidad y moderación de una parte de su electorado y al miedo a las grandes mudanzas propio de un partido conservador, expresando la eterna insatisfacción sobre cualquier forma de articulación de Cataluña en España, pero manteniendo la ambigüedad sobre la meta a alcanzar. Quizás, el cambio generacional ponga fin, algún día, a las medias verdades del pujolismo.

Sin embargo, estas diferencias no han impedido que el debate estatutario se desarrollara en un territorio de ficción: se está haciendo un Estatuto y se razona en términos de Constitución. El Estatuto es una ley española, no estrictamente catalana, que regula el lugar de Cataluña en el conjunto del Estado. Y que, por tanto, está sometido a normas de rango superior, en especial la Constitución. Esto, tan simple, parece como si no tuviera importancia, porque las ideologías nacionalistas mantienen siempre viva la deslegitimación de un derecho con pecado original. Llevar al Estatuto más allá de lo legalmente aceptable podría ser entendido como estrategia para abrir un nuevo proceso constituyente en toda España. Pero en la actual coyuntura es imposible que este proceso prospere: basta mirar la composición de las Cortes. A lo sumo, puede conducir al rechazo del Estatuto y la consiguiente confrontación. Una confrontación que servirá para alimentar los recelos y los resentimientos de siempre y garantizar que la distancia entre ficción y realidad siga creciendo. Algunos piensan que así se realiza la construcción nacional.

En éstas, el Estatuto valenciano llega al Congreso y es presentado como modelo a seguir. De momento, hay un dato interesante: la intransigencia del PP va por comunidades. El tribunal superior de justicia, la agencia tributaria o cierta alusión a los derechos históricos no son tabú donde gobierna el PP. Pero lo más ilustrativo es la cláusula Camps. El Estatuto quiere para Valencia lo mismo que el que consiga más. Muy legítimo: pero es un ejemplo de cláusula brindis al sol. Es decir, sin relevancia jurídica alguna. De Cataluña, vendrán muchas más. Para que todos juntos sigamos fieles al juego de la ficción.

Lo que no saben los ciudadanos es que en medio de tanta retórica los acuerdos finales dependerán de florentinas transacciones de trastienda: que Maragall se comprometa ante Mas a no convocar elecciones después de cerrar el acuerdo del Estatut o que el tripartito garantice que cambiará el sistema electoral, será más decisivo que el concierto o los derechos históricos. Gobernar es lo que importa.

Deprisa, deprisa
KEPA AULESTIA El Correo 22 Septiembre 2005

La proliferación de rumores y especulaciones respecto al final del terrorismo es un efecto inducido por dos causas de distinta naturaleza: por un lado, el mensaje insinuante del que hasta la fecha han sido partícipes tantas voces; por el otro, el temor periodístico a no dar la noticia que se supone se está produciendo. La consecuencia resulta evidente: se ha instalado la convicción de que algo se está moviendo. Son los efectos del silencio oficial, del vacío informativo y de la fundada confianza en que ETA se halla al límite de sus fuerzas. Pero en realidad es ésta última sensación la que sostiene todo el andamiaje de la especulación. Las palabras del fiscal general del Estado, mencionando como parte de su balance el pronto final de ETA respondían probablemente a esa misma constatación. Pero sirvieron para que muchos las interpretaran como un indicio más de lo que supuestamente se está cociendo.

Puestos a ello ¿por qué no contemplar como posible esta otra teoría? No se está cociendo nada más que el debilitamiento de ETA. Es decir, es ETA la que se está cociendo en su propia salsa. Sus portavoces y los propios comunicados de la banda hacen esfuerzos para aparentar que se encuentran en puertas de la victoria o a punto de anunciar algo nuevo. Pero no hay conversaciones. En todo caso hay señales de humo discretas que sirven para dar credibilidad a las señales de humo públicas. Es cierto que ETA requiere tiempo para reconocerse a sí misma en la debilidad. Pero no es el gobierno de Rodríguez Zapatero el que tiene prisa. Ninguna prisa. Porque después de un primer escarceo, de una cierta precipitación, ha comprendido que así, tal como están, no le van nada mal las cosas.

Esta teoría podría ir más allá. Podría barajarse como hipótesis que en Euskadi no se dé un «proceso de paz» al uso. No se siga una ruta trazada y tasada, con sus correspondientes hitos y escenas. Que ETA acabe por consunción; porque su debilidad le impida maniobrar; porque «su» problema se le atragante; porque la pacificación y la normalización terminen ahuecándose hasta no significar nada. Es esta eventualidad la que suscita una preocupación inconfesable: que un día ETA desaparezca porque nadie en su seno esté dispuesto o en condiciones para administrar su declive, y que desaparezca sin nada a cambio para nadie. Ni para la izquierda abertzale ni para el resto del nacionalismo. Ni siquiera para el partido que en ese momento esté gobernando. Un horizonte que, de sólo mencionarlo, pone nerviosos a quienes anhelan protagonizar el final de una etapa trágica. Pero una posibilidad que no debería descartarse desde el punto de vista del análisis, ni deberían descartarla los muchos entusiastas del «proceso de paz». Esos que comienzan a dar síntomas de tener prisa. Mucha prisa. Antes de que ETA se consuma.

Montilla se desespera
LAS PESQUISAS DE MARCELLO Estrella Digital22 Septiembre 2005

El ministro de Industria y espía de Maragall en el Gobierno de Zapatero, está desanimado y desconcertado. Tiene abiertos a la vez tres frentes de muy difícil solución: el Estatuto catalán, la OPA de La Caixa y Telemadrid, y en los tres ha ejercido de comisario político del tripartito catalán y en los tres ha encontrado serios problemas.

Por eso iba ayer Montilla por los pasillos del Congreso persiguiendo a Bono para intentar convencerle de lo imposible: que Cataluña es una nación como España. Montilla dedica casi todo su tiempo al tripartito y a los intereses de Cataluña y no a los de España, y está empeñado en que Zapatero se hunda en Madrid en defensa de la nación catalana y abandonando los intereses generales de España, de la misma manera que está empeñado en entregar a La Caixa el sector energético español, provocándole un problema a La Caixa porque su clientela de toda España la puede abandonar si siguen agitando la bandera catalana sobre todo lo demás.

Y lo último que ha hecho Montilla es declarar ilegal el segundo canal de Telemadrid, después de tragarse todas las ilegalidades que hay en Cataluña, donde ya tienen tres canales autonómicos, y en el resto de España, incluida Localia, y además con el agravante de que Montilla había autorizado ¡en Madrid! un canal de televisión en favor de Castilla-La Mancha, por supuesto ilegal. Si a todo ello añadimos las maniobras ilegales de la OPA con la parcialidad de la CNMV y el Estatuto inconstitucional que defiende Maragall, veremos que el ministro Montilla es una catástrofe nacional al margen de la ley y del Estado de Derecho, y todo ello para beneficiar a sus amigos y socios catalanes, como los que quieren traer una televisión de Maragall y de Carod a Madrid, quitándole a Telemadrid el segundo canal.

Parece mentira que este ministro, como la asombrosa Carmen Calvo, sea de Córdoba, pero está claro que lo que no es Montilla, aunque esté en el Gobierno español, es responsable, defensor del Estado de Derecho y españolista. Y eso que él se presenta como representante de la zona más moderada del PSC- PSOE de Cataluña. Se presenta así en Madrid porque allí se pone la barretina y no para de gruñir. Montilla le está haciendo un daño a Zapatero de consecuencias imprevisibles, y ya veremos lo que dura en el Gobierno, si es que éste encuentra los apoyos necesarios para continuar en el caso de que fracase en Barcelona o en Madrid el Estatuto catalán.

Las víctimas del terrorismo vuelven a la calle
Editorial Elsemanaldigital 22 Septiembre 2005

Zapatero quiso que este otoño fuese el de la negociación con ETA. Va a ser, como ha anunciado la AVT, un otoño caliente porque ni los ciudadanos ni las víctimas aceptan concesiones.

José Luis Rodríguez Zapatero quiere pasar a la historia. Quiere ser el hombre que termine con ETA, lo que no es malo en sí, sino todo lo contario. Aunque sus intentos por lograrlo aún no han dado ningún resultado positivo. Eso sí, en el intento el PSOE ha anulado la política antiterrorista más exitosa de la historia reciente, ha hecho concesiones a los asesinos y ha pactado con sus socios políticos independentistas.

Sin embargo, el mayor precio lo están pagando las víctimas. Fueron el centro de la reacción popular e institucional contra los crímenes separatistas. Hoy, en buena medida, son ignoradas. Y Francisco José Alcaraz, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, ha resumido en esa realidad las razones para las movilizaciones populares de este otoño.

Zapatero quiso que este otoño fuese el del principio del fin (pactado) de ETA. Va a ser, como ha anunciado la AVT, un otoño caliente porque millones de españoles, y entre ellos las víctimas, no se resignan a que se legitime como interlocutores políticos a quienes han causado mil muertos, miles de heridos, cientos de miles de exiliados y un régimen de índole totalitaria.

La AVT anunció hace más de un año las condiciones de ETA para empezar una negociación: acercamiento de presos, relajación penitenciaria, excarcelaciones y legalización de Batasuna de una u otra manera. Los batasunos, en Anoeta, hablaron de una doble negociación, una con los terroristas para culminar la vida de ETA y otra política entre los partidos políticos para definir un nuevo marco político basado en la autodeterminación. Puntualmente, como denuncia la AVT, Zapatero ha cumplido el guión.

El presidente del Gobierno dice que hay una oportunidad para acabar con ETA. Y su análisis, que sólo comparte el SUP en la Policía, es básicamente equivocado: porque ETA, si llega a una tregua, no dejará de existir. ETA, de hecho, sólo desaparecerá cuando haya cumplido sus objetivos. ¿Zapatero está dispuesto a pagar ese precio?

Faltan, ahora, las voces de una gran parte del PSOE junto a las víctimas. Y Alcaraz echa de menos también otras. Pero este otoño seguramente no le va a faltar las de buena parte del pueblo español.

Las reformas estatutarias requieren más explicación
Santi Lucas Elsemanaldigital 22 Septiembre 2005

El Congreso de los Diputados ha comenzado a tramitar la reforma del Estatuto de la Comunidad Valenciana, el más madrugador de la clase, faro y guía para el resto y, dicen, diseño ejemplar del autogobierno ambicioso e integrado.

Supongo (estoy seguro de ello) que los que participan directamente en el debate de las reformas de los estatutos de autonomía, metiendo su pluma en las propuestas, dando su opinión áulica al respecto o colaborando en la estrategia de venta del producto ante la opinión pública, en lo que aparenta ser un colosal y acaparador empeño de la clase política, tendrán todo el interés en que se entienda su trabajo, se vislumbre la intención última, se clarifique el objetivo esencial, se aprecien las mejoras sustantivas, se contagie el entusiasmo reformador, se despejen las dudas flotantes, se ciñan los márgenes admitidos, se valore la cualidad de la empresa y se logre el mayor respaldo popular a la iniciativa. Por el torrencial aporte informativo que esta materia registra desde hace tiempo, habría que contestar a la conjetura con una rotunda e indubitada aquiescencia.

Hay dos inconvenientes fundamentales, sin embargo, para rebajar el optimismo, cuando no, deducir todo lo contrario. De una parte, más allá de una retórica espumosa, de las generalidades bienhechoras de rigor que se espolvorean a mansalva, de las cimas históricas escaladas y las ilusorias cumbres sometidas, de los asertos alados y el perifollo del envoltorio, de los encontronazos dialécticos y los matices subrayados, de la universal aplicación a la tarea, hay que decir que los mensajes llegan a la calle todavía algo confusos y no cautivan ni arrebatan a las masas por más que atosiguen su atención.

En segundo lugar, sospecho que el clamor reformista que rodea a las Comunidades Autónomas, a sus gobernantes, a sus representantes sociales, económicos y políticos, no ha llegado a impregnar, con igual frenesí, a la mayoría de los ciudadanos, que se andan por las ramas y poco concernidos en este asunto, enrevesado y movedizo. Los procesos de reforma estatutaria no levantan pasiones en la calle a falta, tal vez, de explicaciones convincentes que nazcan de la didáctica práctica y no del señuelo floral. Explicaciones que despejen cualquier sombra de duda sobre las presiones políticas bajo las que se puedan estar planteando algunas reformas. Explicaciones que disuelvan la más leve sospecha de desigualdad entre españoles. Explicaciones que hagan partícipes a los administrados del respeto a una convivencia plural y constitucional a la vez. Explicaciones que no agiten la incertidumbre y contribuyan a involucrarnos en un verdadero juego limpio.

España es una nación y Euskadi una invención
Jesús Laínz Elsemanaldigital 22 Septiembre 2005

(Dedicado al Partido Socialista de Euskadi)
Esta consigna pancartera resume la mitad del problema más acuciante con que nos enfrentamos los españoles de hoy. La otra mitad es la invención catalana, de no menor enjundia aunque no se asesine en su nombre. Aunque quizá habría que haberlo dividido en tres tercios, pues en Galicia últimamente no se pierde ocasión de apuntarse al delirio.

Como parece que a los españoles nos cansa dedicar demasiados minutos a reflexionar sobre las cosas de la política, es costumbre comprimirlas en cuatro palabras que impidan fatigarse a los más perezosos y permitan la comprensión a los más obtusos. Por ello se ha descrito el problema nacionalista como un choque de trenes, con la intención no sólo de resumir una explicación sino también de proclamar disimuladamente su irresolubilidad.

Pero el aparentemente imaginativo símil ferroviario encierra varias trampas.

La primera, evidentemente, es que ha nacido de cabezas nacionalistas o filonacionalistas, por lo que, de salida, es lícito sospechar de su carácter interesado.

La segunda es que, en este país de derecha mayoritariamente acomplejada e izquierda mayoritariamente negadora de la realidad nacional española, el asunto del choque de trenes asusta tanto que nadie está dispuesto a poner sobre los raíles la segunda locomotora. La primera locomotora, la nacionalista, es legítima y correcta. Pero los que debieran construir la segunda se santiguan tres veces por el horrible pecado de haber osado imaginar cosa tan intrínsecamente perversa. El PSE acaba de confirmarlo una vez más al condenar las "dinámicas de choques de patrias" y abominar del "rancio nacionalismo español" (para nuestra izquierda España siempre es rancia, mientras que los nacionalismos vasco, catalán y gallego son frescos, turgentes, modernos y progresistas).

La tercera trampa es que mientras que esta incorrectísima locomotora española representa una nación nacida de los hechos, de la realidad, del espontáneo transcurrir de los siglos, la correctísima locomotora nacionalista representa una fantasmagoría, un delirio nacido de la mentira, del odio, del crimen y de una sistemática operación de ingeniería ideológica que ha conseguido provocar alucinaciones nacionales en muchos miles de ciudadanos vascos y catalanes.

Y la cuarta trampa es que, cuando los hoy votantes nacionalistas vascos y catalanes despierten de la larga pesadilla inducida por el engaño del que han sido víctimas, advertirán la obviedad de que su tren forma parte del que hasta entonces consideraban su enemigo.

La suprema ironía de todo esto es que si algún venturoso día llegáramos a contemplar el tan temido choque de trenes, muchos se sorprenderían de que, como los espejismos que se desvanecen según se acerca uno a ellos, la locomotora nacionalista evidenciaría su inmaterialidad, su inexistencia nacida de la fantasía y la mentira.

Y la locomotora española no chocaría contra nada, pues no se puede chocar contra un fantasma.

SEÑALA QUE EL ESTATUTO "LIQUIDA ESPAÑA COMO NACIÓN"
Vidal Quadras: “No puedo imaginar al Congreso aceptando la monstruosidad que ha preparado el Parlamento de Cataluña”
El vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal Quadras, dijo este jueves en Valladolid que el texto que se conoce del Estatuto de Cataluña es anticonstitucional y "liquidador de España como nación". Vidal Quadras espera que prevalezca la sensatez porque "no puedo imaginar al Congreso de los Diputados aceptando la monstruosidad que ha preparado el Parlamento de Cataluña".
EFE Libertad Digital 22 Septiembre 2005

Con el actual texto del estatuto, advirtió Vidal Quadras, el Estado Español "desaparece de Cataluña" y eso es "absolutamente inaceptable". En relación a la declaración del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que aceptaría el estatuto, el vicepresidente aseguró que "es curioso que Zapatero incurriera en ese acto de fe al suponer que lo que vendría del Parlamento de Cataluña sería asumible".

Vidal Quadras ya se pronunció recientemente en contra del Estatuto al considerar que “abre camino a la secesión, rompe con el espíritu de la transición, destruye la cohesión nacional y transforma España en una confederación supuestas naciones inconexas entre sí”. "O acabamos con el Estatuto nacionalista o el Estatuto nacionalista acaba con todos nosotros". "Con los nacionalistas –añadió– no hay que dialogar, hay que derrotarles en las urnas", dijo Vidal Quadras en una conferencia pronunciada a primeros de mes en Barcelona a la que acudieron más de mil personas.

Según el parlamentario popular, el nuevo Estatuto es anticonstitucional y muestra “la voluntad maligna de destruir nuestra Ley Fundamental, de demoler el pilar de nuestra paz civil, de nuestro progreso y de nuestra supervivencia”.

El idioma español crece por primera vez en países alejados de su influencia cultural
J. V. Echagüe La Razón 22 Septiembre 2005

Madrid- En la presentación del Anuario 2005 del Instituto Cervantes, su director, César Antonio Molina, destacó las «grandes y favorables sorpresas» que el idioma español ha deparado en zonas como el África Subsahariana y Corea pese «a que parecen sitios remotos, donde no se nos conoce». En Senegal el español se estudia en la enseñanza secundaria de todos los centros públicos y privados y en las dos universidades del país; Guinea Ecuatrorial es, según Molina, «el foco al que acuden los estudiantes africanos que quieren aprender español»; en Sudáfrica la demanda en los centros privados ha aumentado un 70 por ciento; mientras, en Namibia, se calcula que hay 3.200 hispanohablantes namibios formados por Cuba.
En el continente asiático, Corea ha experimentando para Molina «una demanda impresionante» en el aprendizaje del español, donde es, tras el inglés, la segunda lengua occidental más enseñada. Se imparte en 30 universidades y en 41 escuelas secundarias, con un total de 15.000 estudiantes. El Instituto Cervantes también está gestionando abrir sedes en Pekín y Tokio, donde se baraja la posibilidad de situar su centro en las instalaciones de la embajada española.

Lenguas cooficiales. Por primera vez desde su edición, el Anuario incluye trabajos sobre la presencia internacional del catalán, el gallego y el euskera. Hay lectorados de catalán en 95 universidades de 26 países, que en el curso 2003-2004 impartieron clase a 5.000 estudiantes; los Centros de Estudos Galegos se encuentran en 40 universidades de todo el mundo; y el euskera está presente en 29 universidades, cinco de ellas españolas, que acogen a 500 alumnos. Según los últimos datos, el Instituto Cervantes tuvo, en sus centros de todo el mundo, 104 estudiantes de catalán, 43 de gallego y 25 de euskera. El conseller Cultura del Gobierno valenciano, Alejandro Font de Mora, reclamó que el Cervantes incluyera al valenciano entre las lenguas de su anuario. «Exigimos que se trate de la misma manera al valenciano que a las otras lenguas oficiales del Estado y quese incluyan trabajos relacionados con nuestra lengua», dijo.

La AVT quiere que miles de coches lleven manos blancas en contra de la negociación
C. S. Macías La Razón 22 Septiembre 2005

Madrid- Un lazo blanco como «símbolo de la transparencia que le exigimos al Gobierno». Así explicaba el presidente de la AVT, José Alcaraz, la iniciativa de adoptar esta seña de identidad. El presidente de la AVT animó ayer a que todos los ciudadanos se unan a esta iniciativa de portar este símbolo en la solapa, sacar una sábana blanca al balcón o llevar unas manos de este color en el coche.
Alcaraz dijo que repartirán lazos blancos en cada una de las actividades de la AVT aunque espera que sea una iniciativa que salga de los ciudadanos y ellos mismos se compren una tira de raso. Asimismo, defendió la propuesta de visitar las tumbas de las víctimas y recordó que «por desgracia» esto es algo que debe hacer en la intimidad mucha gente en España, y que lo único que se ha hecho ahora es darle un carácter público.

Nuevo libro de Pío Moa
Prieto y Azaña no habrían detenido la revolución
1936: El asalto final a la República
 Libertad Digital 22 Septiembre 2005

La editorial Áltera ha lanzado la última obra de Pío Moa, de título 1936: El asalto final a la República. En la presentación del libro ante la prensa, César Alonso de los Ríos dijo que "estamos ante un libro que cuenta la verdad". Lo cierto es que no menos de un tercio del último volumen del historiador está compuesto por un extenso apéndice documental, una iniciativa que ya llevó a las páginas de la otra obra de Moa editada por Áltera: 1934: Comienza la Guerra Civil.

En este nuevo libro, Moa analiza lo que se conoce como la primavera trágica, el período que va desde las elecciones de febrero de 1936 hasta mediados de julio, cuando se da el golpe de Estado liderado por el general Mola. A éste dedica el penúltimo capítulo del libro, en el que explica cómo el golpe inicial fracasó, dando paso más tarde a la guerra.

1934 y la Guerra Civil
La tesis más conocida del historiador es que el inicio de la guerra civil no hay que buscarlo en el levantamiento del 17 de julio del 36, sino en la propia II República, y en concreto en el intento de guerra civil por parte de la izquierda revolucionaria (el PSOE) y los nacionalistas, en octubre 1934. César Alonso de los Ríos recordó que la tesis del gran parte de la izquierda del PSOE en los 40', 50' y 60' era precisamente que ellos intentaron traer la revolución contra una república burguesa.

Pío Moa se centra en este libro en el comportamiento de la izquierda durante la primavera trágica. Su tesis es que "de haber rectificado las izquierdas después de su fracaso en el 34, aquella pequeña guerra civil habría sido muy distinta de la del 36. O, más probablemente, la del 36 no habría sucedido". Pero no lo hicieron, según relatan sus páginas.

Por un lado estaba la estrategia de los socialistas revolucionarios. Tras el fracaso de 1934, cuando intentaron derribar la República porque habían ganado las derechas las elecciones, la estrategia de Caballero sería distinta: "consiste en ir desgastando al gobierno, hasta que el sistema alcance una crisis. En ese punto, hacerse con el poder para llevar a cabo una revolución". La cuestión está, en tal caso, en cuál fue la actitud de la izquierda moderada, representada por Manuel Azaña, que había desbancado a Niceto Alcalá-Zamora como Presidente de la República, e Indalecio Prieto, del PSOE. Moa lo plantea preguntándose "¿Qué habrían hecho los gobiernos burgueses de Azaña y Casares si el proceso revolucionario culminase en una nueva insurrección como en el 34?"

Azaña, Prieto y la revolución
La respuesta de algunos historiadores, como Malefakis, es que hubieran respondido defendiendo la República, como lo había hecho el gobierno radical-cedista en 1934. En tal caso, no habría verdadero peligro revolucionario y no se justificaría el golpe de julio. Moa lo ve de un modo distinto.

La mayoría de la de derecha, ante las violaciones sistemáticas de los derechos "creía que el burgués Azaña frenaría el empuje ultraizquierdista, y por ello pidió reiteradamente en las Cortes algo tan elemental como que el gobierno cumpliese e hiciese cumplir la ley". A ello se negaron él, y más tarde Casares, y lo que obtuvo como respuesta fueron insultos y amenazas de muerte en el Parlamento.

En torno a la actitud de la izquierda, no es la que esperaba la derecha mayoritaria. Azaña declaró "el poder no saldrá ya de nuestras manos”. Por lo que se refiere a Prieto, según Moa "cometió una cadena de graves ilegalidades, desde la revisión de las actas obtenidas por la derecha en las elecciones a la politización de la justicia, pasando por la destitución del presidente de la república, Alcalá-Zamora. Así el impulso revolucionario desde la calle no era frenado, sino que se combinaba con la demolición de la legalidad desde el poder". En resumen, "hay continuidad entre la guerra del 34 y la del 36, y es la continuidad del proceso revolucionario".

Documentación adjunta
Entre la documentación adjunta se encuentra una encuesta del diario satírico La Traca a sus lectores, con la pregunta: "¿Qué haría usted con la gente de sotana?". Las respuestas son variadas, pero se encuentran perlas como "Darles una buena paliza de quinientos palos a la salida del sol de cada día; Lo que se hace con las uvas: a los buenos, colgarlos y a los malos, pisotearlos hasta que no les quedara una gota de sangre; Ponerlos en los cables de la luz eléctrica, rociarlos con gasolina, pegarles fuego, y después hacer morcillas de ellos para alimento de las bestias; Ahorcar a los frailes con las tripas de los curas". Otro propone "subirlos en aeroplano y tirarlos al espacio, a unos veitemil metros, para que bajen despacio".

También está el discurso Media España no se resigna a morir, de Gil Robles, o la intervención del líder de la CEDA en el Parlamento, tras el asesinato de José Calvo-Sotelo por las fuerzas del orden, en que se preguntaba retóricamente: "¿Es que no recordamos que el diputado señor Galarza dijo en el salón de sesiones que contra el señor Calvo Sotelo toda violencia era lícito?"

César Antonio Molina considera que "España debe esforzarse por aumentar el poder económico del español"
El director del Instituto Cervantes presentó ayer el Anuario 2005 donde se incluyen estudios sobre la presencia internacional del catalán, euskera y gallego
Efe Madrid Estrella Digital 22 Septiembre 2005

España debe esforzarse por aumentar el poder económico del español mediante el turismo lingüístico y cultural, porque en la actualidad es bajo respecto a otros países. Así lo afirmó ayer el director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, durante la presentación del Anuario 2005 de este Instituto. "Hace cuatro años el poder económico del español era del 15% del Producto Interior Bruto (PIB); hoy puede que haya subido porque algo ha cambiado, pero sigue siendo bajísimo, y tenemos que crear más infraestructuras que lo mejoren. Porque el español hoy, además de ser una de las lenguas mas pujantes en el mundo, es una gran industria", subrayó César Antonio Molina.

Y el director del Cervantes puso como ejemplo a Irlanda, "un país cuyo PIB ha aumentado muchísimo gracias a la enseñanza del inglés. Han desarrollado una gran infraestructura cultural y ahora es uno de los mayores receptores de estudiantes". César Antonio Molina, presentó el Anuario 2005 del Instituto Cervantes, que editan conjuntamente Círculo de Lectores, Plaza Janés y el propio Instituto, acompañado por el director académico del Cervantes, Jorge Urrutia, y el director Cultural, Xosé Luis García Canido.

Un Anuario que esta año incluye, por primera vez, trabajos y estudios sobre la presencia internacional del catalán, euskera y gallego y que de forma especial y exhaustiva se detiene en analizar la situación del español en cuatro países del África subsahariana, EEUU y Corea del Sur.

César Antonio Molina, como ya hiciera en su discurso de toma de posesión, hizo hincapié en su deseo de promover y difundir la cultura en estas otras lenguas oficiales. "Nos hemos dedicado por primera vez a analizar la difusión de esta lenguas, que son tan españolas como el español, pero el año que viene, afortunadamente, esto ya no será novedad", recalcó

Situación del español
En cada entrega del Anuario, que se edita desde 1998, se analiza la situación del español en una zona concreta del mundo, y en el 2005 se ha puesto especial énfasis en los países citados anteriormente. Así, el informe desprende sorpresas muy favorables al español, por ejemplo en Senegal, donde "el español es imparable".

El español se estudia en la enseñanza secundaria de todos los centros públicos y privados de todas las regiones del Senegal, un país con diez millones de habitantes. Es la segunda lengua extranjera tras el inglés. Molina destacó que uno de los problemas que tienen es el gran número de alumnos y la falta de profesores.

En cuanto a Guinea Ecuatorial (antigua colonia española), el informe muestra cómo este país se ha convertido en un lugar al que acuden estudiantes de otros países africanos a estudiar español. "Dado el enorme potencial que representa hoy día el aprendizaje del español para lograr mayores oportunidades en el mundo laboral por el incremento del comercio con Hispanoamérica", dijo el Molina.

Con respecto a Sudáfrica, a pesar de las once lenguas oficiales que existen y de que el inglés es la más empleada en los sectores oficiales, la demanda del español ha aumentado un 70% en los últimos doce años. Y EEUU, que según Molina, será uno de los países que definirá el futuro del español, junto con México, muestra un cambio cualitativo y es "el nuevo prestigio internacional del español".

Un fuerte valor cultural
"Los hispanos, según precisó el director del Cervantes, perciben la lengua como un fuerte valor cultural, pero en los últimos años ha aparecido un elemento determinante y es que los anglos lo aprenden ahora fundamentalmente para acceder a un mercado, establecer contactos políticos y sociales". Según el informe, el español de EEUU es plural, fuerte demográficamente y económicamente. Tiene un buen mercado, pero tiene debilidades culturales y sociales que exigen del resto del mundo hispanohablante un esfuerzo de colaboración.

El Anuario también incluye tres informes acerca del judeoespañol, el bilingüismo paraguayo y los estudios hispánicos en la India. Además, Belisario Betancur y César Oliva abren el volumen con dos artículos dedicados al Quijote, y otros tres tratan la literatura que se escribe en español en Gibraltar, Guinea Ecuatorial y Marruecos.

Cesar Antonio Molina anunció que el próximo año el Anuario será distinto. "Será un gran informe sobre el español, y las otras tres lenguas, en el mundo; en él colaborarán escritores, científicos, artistas, arquitectos o economistas. Haremos un gran esfuerzo porque queremos que sea la Biblia del español, y se podrá adquirir en los kioscos", concluyó Molina.

Touriño dice que la Xunta «respeta» el fallo contra el topónimo en castellano
El presidente autonómico indica que el Ayuntamiento tiene «legítimo derecho» a recurrir
El gobierno local aún no decidió si seguirá pleiteando para lograr la cooficialidad.
R. Castro a coruña La Voz 22 Septiembre 2005

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, indicó ayer que el gobierno gallego «respeta» el último fallo de los tribunales sobre el topónimo de la ciudad, en el que se declaró nulo el acuerdo del pleno municipal que había aprobado la cooficialidad del nombre en castellano.

En declaraciones a los periodistas, tras inaugurar en Palexco el Congreso Nacional de Psicología Social, Pérez Touriño se limitó a señalar que en un Estado de Derecho las instituciones respetan y acatan las decisiones judiciales.

Ante la posibilidad de que el Ayuntamiento coruñés recurra la sentencia, el presidente autonómico afirmó que también actuaría «en legítimo derecho», aplicando los mecanismos establecidos para ello.

No obstante, fuentes del gobierno local informaron de que todavía no está tomada la decisión sobre este eventual recurso.

Contencioso
Tras recibir la sentencia, el Ayuntamiento trasladó el expediente a su gabinete jurídico, que lo está analizando para determinar si es o no pertinente plantear un recurso. Cuando concluya este estudio, el gobierno municipal tomará una decisión al respecto.

Como se recordará, el último fallo judicial acerca del topónimo coruñés se produjo el pasado jueves. Ese día, el tribunal de lo contencioso administrativo número 3 declaró nulo de pleno derecho el acuerdo de la corporación local que daba validez al topónimo en castellano.

El Ayuntamiento se había amparado en la Ley de Grandes Ciudades para impulsar la cooficialidad, pero el tribunal señaló que la toponimia es una materia que corresponde en exclusiva a la administración autonómica, sin que exista legislación que otorgue competencias a los municipios.

Tras el controvertido acuerdo del pleno, la Xunta que presidía Manuel Fraga planteó un recurso contencioso, que dio lugar a la reciente sentencia.

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