AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 23 Septiembre 2005
Abrir el grifo a los verdugos y cerrárselo a las víctimas
EDITORIAL Libertad Digital  23 Septiembre 2005

La "claúsula Camps", una garantía contra los "hechos diferenciales"
Editorial Elsemanaldigital 23 Septiembre 2005

Poco futuro para la “cláusula Camps”
Lorenzo Contreras Estrella Digital  23 Septiembre 2005

Esperando el huracán catalán
Pablo Sebastián Estrella Digital  23 Septiembre 2005

Así está el patio nacional
Eusebio Cedena Gallardo elsemanaldigital  23 Septiembre 2005

Rajoy visita La Caixa
ALFONSO DE LA VEGA La Voz 23 Septiembre 2005

La UE elogia la protección de las lenguas cooficiales pero reconoce su poco uso social
Javier Aguilar  La Razón 23 Septiembre 2005

De retrasados mentales y otras especies de inútiles
Nota del Editor 23 Septiembre 2005

De lenguas y naciones en España.
Barcelona Eduardo de Prado Álvarez 23 Septiembre 2005

El modelo A
Patxi Navarro/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 23 Septiembre 2005

Las batallas regionales
Amando de Miguel Libertad Digital 23 Septiembre 2005

LA AVT DENUNCIA EL INTENTO DE SILENCIAR A LAS VÍCTIMAS
Agencias Libertad Digital 23 Septiembre 2005

Abrir el grifo a los verdugos y cerrárselo a las víctimas
EDITORIAL Libertad Digital  23 Septiembre 2005

No contento con su disposición de saltarse a la torera el Estado de Derecho con una negociación con la banda terrorista ETA, el gobierno del 14-M ha decidido no dar a la Asociación de Víctimas del Terrorismo ni un solo euro de los más de 96 millones recaudados a través de la casilla de la declaración de IRPF señalada como “otros fines de interés social”.

La AVT enmarca justamente este último episodio en "la campaña de acoso y derribo contra la AVT, que hace algo más de un año emprendió el Gobierno socialista", mientras recuerda el "triste precedente" del año 1992, "cuando la por entonces ministra Matilde Fernández, denegó a la AVT esta misma subvención alegando que los objetivos de la asociación no eran de interés general ni tenían carácter prioritario'”.

La explicación de Jesús Caldera no ha sido tan descarnada como la dada por la anterior ministra socialista, pero, ciertamente, no resulta menos hiriente ni falaz. Así, el ministro ha justificado la denegación por “la limitación de crédito existente para atender la totalidad de los programas solicitados”. Evidentemente, los recursos son limitados, pero lo que se trata es de establecer prioridades, y pocas asociaciones concitan tanto interés social como las víctimas del terrorismo. Por otra parte, no menos mezquino es referirse a “las otras vías” con las que el Ministerio subvenciona a las víctimas, cuando el gobierno del 14-M lo que ha hecho es transferir parte de esos recursos a otras asociaciones mucho menos representativas que la AVT y, sobre todo, mucho menos coherentes y firmes a la hora de defender la memoria, la dignidad, y la justicia de las víctimas, ante la determinación del gobierno de negociar con los verdugos.

Y, ciertamente, es una indignidad que, mientras el gobierno ha restablecido las subvenciones públicas a los proetarras, gracias a su negativa a aplicar la Ley de Partidos a los neobatasunos del PCTV, ahora trate de asfixiar económicamente a la que es, con enorme diferencia, la más representativa y coherente asociación de víctimas de nuestro país. Mientras el gobierno de ZP ha hecho completos oídos sordos a todas y cada una de las reclamaciones que le ha hecho esta asociación, los apologetas del terror vuelven a tomar impunemente la calle, vuelven a tener voz y voto en el parlamento vasco y hasta se les ofrece la impunidad de los presos y negociar la liquidación del Estatuto de Guernica.

Para colmo, no faltan medios de comunicación que, no contentos con haber silenciado la voz de las víctimas, tras el meritorio éxito de convocatoria de la manifestación del pasado día 4 de junio, vuelven ahora con su silencio a ningunear la nueva campaña de movilización que las víctimas acaban de proyectar ante las últimas noticias que revelan que ya se han dado los primeros contactos entre ETA y el gobierno de ZP.

Es más. No han faltado medios de comunicación que, sin ser de la órbita del gobierno ni del mundo abertzale, no han tenido reparos en calificar ahora de “macabros” a los representantes de la AVT por incluir entre sus movilizaciones una ruta de visitas a los cementerios donde yacen las víctimas de ETA, y cuyo primer destino será Ermua.

Lo que resulta “macabro” es la inconsistencia intelectual y la falta de sensibilidad moral y política de quienes mantienen una recalcitrante condescendencia a que un gobierno se salte el Estado de Derecho con ofertas de impunidad y de negociación política a una banda de criminales. Lo que resulta “macabro” es que quien tantas veces sirve de portavoz a los familiares de los asesinos y de sus “molestias” para visitarlos en prisión, se rasgue ahora las vestiduras por que los familiares de los asesinados apelen a su memoria, a su dignidad y a su derecho a la justicia, visitándolos en el único sitio que pueden hacerlo. En los cementerios.

La "claúsula Camps", una garantía contra los "hechos diferenciales"
Editorial Elsemanaldigital  23 Septiembre 2005

La Comunidad valenciana ha marcado un gol, porque ha acertado donde los nacionalistas catalanes han fracasado. Camps garantiza la unidad de España y la igualdad de los españoles.

23 de septiembre de 2005. No es fútbol, pero cómo se le parece. El PSOE, que está empantanado en el debate del proyecto de Estatuto de Pasqual Maragall, quiere salir adelante una vez más lanzando el balón al área contraria. Pero si pretende jugar contra el equipo valenciano de Francisco Camps no parece que lo vaya a tener fácil.

El PSOE no deja de sorprender: el mismo partido que negocia los Presupuestos con los republicanos catalanes y que no ha movido un dedo para ilegailizar la reencarnación política de ETA se escandaliza –como defensor de la unidad nacional- por alguna de las cláusulas del Estatuto que todas las grandes fuerzas políticas valencianas han negociado y pactado.

La llamada "cláusula Camps" es un punto mal entendido, pero no mal explicado, del nuevo Estatuto valenciano. La Comunidad Valenciana se atribuye, sencillamente, todas las competencias que otras Comunidades puedan atribuirse, dentro de la Constitución y de las Leyes. Desde el PSOE (de Madrid) se sugiere que esta cláusula que pactó el PSOE de la Comunidad valenciana atenta contra la Constitución. Y sin embargo es su mejor garantía, porque anula e impide que se creen diferencias entre los españoles. Automáticamente, y sin necesidad de nueva negociación o de reforma, el Estatuto valenciano garantizará esa igualdad, e impedirá la aparición de "hechos diferenciales".

Recelar de la "cláusula Camps" es ignorar la naturaleza de los nacionalismos periféricos, y especialmente del catalán y del vasco. Los independentistas, en su camino a la secesión, no desean realmente más o menos competencias, sino que buscan la afirmación de un principio: la diferencia de origen sobre la que construir el derecho a la autodeterminación o secesión. No quieren más autonomía, sino que quieren la independencia a través de la diferencia. Y la Comunidad valenciana les cierra el camino, porque liquida toda diferencia. Esta misma cláusula impondría –sorprendentemente- el "café para todos" que hace dos décadas intentó fallidamente la LOAPA.

Lo peor de la oposición abierta o velada al Estatuto valenciano es que algunos de quienes deberían estar más satisfechos están contrariados. Naturalmente, hay otros modos de cerrar jurídicamente el camino al separatismo; pero están en manos de José Luis Rodríguez Zapatero y de su Gobierno, que piensa en cosas muy diferentes. Y desde Valencia se ha encontrado una solución que, si implica una descentralización interna y la aplicación del principio de subsidiariedad, no sólo es mucho mejor que la catalana sino que refuerza la cohesión de España y se inserta en una larga tradición autonomista y fuerista del centro derecha español.

Valencia no blinda sus competencias estatutarias, ni pide la delegación de las exclusivas del Estado. Cataluña sí. Valencia reconoce el derecho a hablar valenciano, y excluye las zonas no valencianohablantes. La Cataluña de Maragall impone el deber de conocer y hablar el catalán, y esto con minuciosidad totalitaria digna de mejor causa.

Valencia ha marcado un gol, porque ha acertado donde Maragall y los demás nacionalistas catalanes han fracasado. El Estatuto valenciano es esencialmente español. Y esto debe bastar para que cesen los recelos.

Poco futuro para la “cláusula Camps”
Lorenzo Contreras Estrella Digital  23 Septiembre 2005

El debate parlamentario que tuvo lugar el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados, enfrentando de modo directo y abrupto al presidente del Gobierno y el líder de la oposición popular, representa un paso más hacia un cambio de estilo en las maneras personales de realizar el enfrentamiento dialéctico. Sólo cuando PSOE y PP han considerado útil ponerse de acuerdo para sacar a flote un problema de su mutua conveniencia se ha podido abrigar la sensación de que el diálogo institucional sigue funcionando. Así ha ocurrido, por ejemplo, con ocasión de dar trámite parlamentario central al proyecto de Estatuto de Valencia. Auténtico guante blanco entre las dos formaciones y un cierto ejercicio de la cordialidad, o por lo menos de los tonos correctos. Luego regresó la acritud al escenario de la disputa habitual.

Lo de Valencia fue, por consiguiente, excepcional. Se trataba de fabricar un modelo estatutario que pueda servir para establecer cierta cordura en la gestión de las Autonomías. El experimento, sin embargo, no dejaba de ofrecer una notable carga de ingenuidad política. En efecto, la pretensión no es otra que homologar pautas de funcionamiento entre las comunidades, de modo que Cataluña y Euskadi, como ejemplos más o menos imitables por las otras llamadas Autonomías históricas, no se asienten sobre la idea de los “hechos diferenciales” absolutos, de lo que los catalanes llaman nosaltres sols, sino que compartan con las restantes Comunidades factores de semejanza sin perjuicio da rasgos específicos.

El resorte analógico sería la llamada “clásula Camps”, por el nombre del presidente de la Comunidad Valenciana. En virtud de esa cláusula, determinadas transferencias privilegiadas a una concreta Comunidad quedarían automáticamente extendidas a otras Autonomías que las reclamasen. La famosa fórmula del “café para todos” renacería en alguna medida desde los tiempos preconstituyentes que tanta polémica levantaron en torno a la unidad y la solidaridad entre nacionalidades y regiones.

El proyecto tiene vocación de fracaso. Las Comunidades autodenominadas históricas, con Cataluña y Euskadi al frente, no conciben esas aproximaciones u homologaciones. Son celosas de su singularidad y de algo más que eso. Aspiran a ser reconocidas como naciones, cuestionando así la esencia de la Constituicón vigente y explorando, por los caminos de las falsas reformas estatutarias, la auténtica y verdadera reforma que buscan: los futuros Estatutos serían en realidad Constituciones vergonzantes o, si se prefiere, incluso descaradas.

Era normal que, puestos de acuerdo socialistas y populares en la oferta del modelo valenciano, el estilo del debate correspondiente se apartara de la acritud que viene practicándose. El problema de la unidad de España y el riesgo de su balcanización es común para ambas formaciones. Lo que, de todos modos, queda pendiente es la estrategia de las descalificaciones que preparen, para las generales del año 2008, e incluso para las elecciones autonómicas o municipales, los terrenos más adecuados en el capítulo de los distintos intereses de poder. Las guerras de Iraq y Afganistán se alternan temáticamente con el asunto de los matrimonios gays, el reparto de las televisiones, etcétera. Y en ese aspecto la agresividad reaparece en sus clásicas modalidades.

Esperando el huracán catalán
Pablo Sebastián Estrella Digital  23 Septiembre 2005

Todo apunta a que en Cataluña las presuntas negociaciones sobre el Estatuto que promueve el Gobierno de Pasqual Maragall se están convirtiendo en un cambalache de intereses políticos entre el presidente catalán y el jefe de la oposición, Artur Mas, donde priman las estrategias electorales, aquí incluidas las fechas de elecciones y el sistema electoral. Al final da la impresión de que todo aquel debate sobre derechos históricos y sistemas de financiación inconstitucionales era sólo un truco de CiU para cobrar su parte en el botín del Estatuto.

Todavía no hay nada hecho, pero en Madrid el Gobierno del presidente Zapatero empieza a temerse lo mejor y lo peor. Lo mejor sería un proyecto de Estatuto moderado que, visto lo que hay en el anteproyecto, resulta a todas luces inconstitucional, y no sólo por los límites que ha impuesto el Consejo Consultivo de Cataluña, que se están bordeando con trucos redaccionales y no de contenidos, sino también porque dicho Consejo no es ni mucho menos el Tribunal Constitucional y hará falta una segunda lectura en Madrid que seguramente afectará a un alto porcentaje del articulado que Maragall y sus aliados pretenden aprobar el próximo día 30.

Para empezar, está pendiente el debate en torno al término nación, y para seguir, el sistema de financiación autonómica, sin olvidar otras cuestiones de calado que desbordan el marco constitucional. Y causa preocupación este escenario porque son muchos los españoles que consideran que el presidente Zapatero no tiene muy claras las ideas en este debate y que está más empeñado en defender su estabilidad parlamentaria y su presencia al frente del Gobierno que en ocuparse de los intereses generales y de los límites constitucionales. Por eso Zapatero también teme lo peor, porque si el Estatuto llega como está dibujado ahora, puede acabar teniendo problemas no sólo con la oposición sino con un sentimiento mayoritario de ciudadanos, y a no descartar también dirigentes y militantes del Partido Socialista.

Y resultan alarmantes las noticias, como algunas publicadas en el diario El Mundo, según las cuales desde el Partido Socialista se están silenciando voces en medios de comunicación, por ejemplo expulsando tertulianos en Onda Cero, con el fin de propiciar un apagón informativo cuando llegue nuestro particular huracán del Estatuto catalán. Si estas informaciones son ciertas, estaríamos ante un ataque a la libertad de expresión en el que serían cómplices tanto el citado Partido Socialista, tras el que se esconde el Gobierno, y los propios responsables de los medios de comunicación que, en connivencia o por temor al poder político, aceptan semejantes presiones.

Este Estatuto de Cataluña que nació con aquella frase de Zapatero en la que afirmaba que aprobaría en Madrid lo que llegara de Barcelona ha nacido mal y con la sensación de que un presidente débil y poco instruido en cuestiones constitucionales ofrecía barra libre a los sedientos agitadores del nacionalismo catalán. Los mismos sobre los que se sostiene su Gobierno y algunos más como CiU, que han aprovechado el río revuelto para sacar tajada en todo este festín que no nos deja de preocupar. Y no sólo por la llegada de este simbólico huracán, sino por lo que dejará tras de sí a su paso por la capital.

Así está el patio nacional
Eusebio Cedena Gallardo elsemanaldigital  23 Septiembre 2005

El patio nacional anda con la cabeza gacha. Carod y ETA, tristemente, casi monopolizan el debate de la escena española y el resto de la actualidad política, apenas un hilo, se lo pelean las reformas de los estatutos y las luchas entre compatriotas a cuenta del agua, los presupuestos y otras batallitas autonómico-insolidarias. Y Bono, claro, perejil de todas las salsas. Desolador panorama.

El Gobierno y el PSOE, en debilidad política progresiva, viven un tira y afloja sin saber a qué carta jugar, entre la tradición de su proyecto nacional, español y españolista, como su nombre indica, y las derivas propias de las presiones independentistas y los devaneos retroprogres y escolares del presidente ZP, tipo rescate de la guerra civil, alianza de civilizaciones y "tó er mundo e güeno": menos la derecha de Rajoy, como toda España sabe ya.

La división entre los socialistas es todo un clamor, aunque, desengáñese el lector ingenuo, no irá mucho más allá mientras los termómetros demoscópicos pinten bien para el régimen zapateril. Cosa, por ahora, harto demostrable, más aún cuando, en el fragor de esta España de los líos, Llamazares ha desaparecido por completo del panorama nacional y ha llevado a Izquierda Unida a donde sueña Ferraz todas las noches: al ninguneo más absoluto y clamoroso. Este Gaspar se merece que Pepiño Blanco le imponga una medalla al mérito: vuelve el hombre.

O sea, que los españoles vamos por donde solíamos: Cataluña, País Vasco y Galicia más recientemente, mientras el resto de la España de las Autonomías anda camino del disparate nacional.

Entretanto, Zapatero no sabe/no contesta, explota su bonhomía de diseño, tan peinada y arcangélica, y deja al frente del tinglado a los "poetas" favoritos de Durán i Lleida y Bono, o sea, a los chicos de la Esquerra Republicana, esos nuevos reyes del mambo que cada vez que dan un paso al frente suena un campanazo en La Moncloa y López Garrido y Rubalcaba se cuadran al alimón y en fila de a uno. Manda Carod, que diría Trillo, o "ahí me han pillao", que dijo anteayer su sucesor en el Ministerio de Defensa, en franco reconocimiento a vuelapluma de a quién le debe el sueldo y el sillón. Genio y figura el torrencial manchego.

Ahora que tanto miramos sobre la Segunda República, a veces uno tiene, ay, la sensación de estar leyendo en la Historia patria los periódicos del día. Y a eso voy.

Rajoy visita La Caixa
ALFONSO DE LA VEGA La Voz 23 Septiembre 2005

SI HACE unos días fue el vicepresidente del Parlamento europeo Alejo Vidal Cuadras quien pronunció un importante discurso clarificador, ahora ha sido Mariano Rajoy quien, invitado por la hospitalidad de La Caixa catalana, ofreció a un auditorio barcelonés de cerca de millar y medio de personas, su valiente, bien fundamentada y lúcida opinión sobre la situación internacional, la deriva española en general y catalana en particular, las oportunidades y amenazas estratégicas de futuro, e incluso se atrevió a nombrar la bicha de la famosa opa, declarándose a favor de la competencia y los derechos de los consumidores.

Con cierta ironía histórica por el evidente cambio de papeles, Rajoy ofició de Francesc Cambó, el embajador de la antigua Cataluña civilizada, educada y pragmática en la ya tópica pretérita España paleta, embrutecida y apesebrada de nutricios presupuestos oficiales. En verdad, resulta paradójico que en el siglo XXI sea el principal representante de la denostada derecha española el que tenga que ofrecer lecciones de inteligencia y cosmovisión, de uso de la razón, de promoción de la sociedad civil y sus valores, a la hoy acomplejada comunidad catalana, que gracias a una ideología destructiva de los derechos humanos, las libertades públicas y el progreso moral y económico como es el nacionalismo, está a punto de naufragar y hacernos naufragar al resto de España. Tras los comportamientos del PSOE pilotado por Zapatero y del PSC de Maragall y Montilla, que parecen lamentablemente perdidos para la estabilidad democrática y para la causa de España, sólo queda una organización política importante que defienda la convivencia, la igualdad y el progreso común en libertad.

Desgraciadamente para los ciudadanos, el actual PP con todas sus luces y sombras, que son muchas, es casi lo que queda de la España constitucional. ¡Y está en la oposición!

La UE elogia la protección de las lenguas cooficiales pero reconoce su poco uso social
Destaca que catalán, gallego, euskera y valenciano deben fomentarse en los medios de comunicación
La Unión Europea reconoce en un informe sobre el uso de las lenguas cooficiales el reconocimiento y el alto grado de protección que éstas tienen en España, aunque recomienda que se intensifique su uso en los ámbitos sociales
Javier Aguilar  La Razón 23 Septiembre 2005

El informe de la Unión Europea cree que se deben potenciar las lenguas cooficiales en los medios de comunicación y en el uso cotidiano

Estrasburgo- El Comité de Ministros del Consejo de Europa ha aprobado un informe, hecho público ayer, sobre la aplicación en España de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias –en vigor desde 2001–, realizado por un comité de expertos que efectuó en mayo de 2004 una visita a varias ciudades para entrevistarse con autoridades regionales y jurídicas, políticos, periodistas, pedagogos, ONG y representantes lingüísticos.

Una de las principales conclusiones del estudio es que «debe elogiarse a España por el sólido reconocimiento y el alto grado de protección asegurados en principio a las lenguas regionales», al tiempo que sitúa a España «entre los países más firmemente comprometidos con la protección y promoción de las lenguas regionales».

Fuerte compromiso. Tras afirmar que «España ha optado por una serie de compromisos que superan con creces el límite establecido en la Carta», hace hincapié en una serie de deficiencias, en la proyección social de las lenguas cooficiales y otras regionales, especialmente en los ámbitos de la Justicia, de los funcionarios de la Administración del Estado, la Educación y los medios de comunicación.

En el caso judicial, el comité recomienda a las autoridades españolas «que tomen las medidas jurídicas y prácticas necesarias» para conseguir que un «porcentaje adecuado del personal» conozca las lenguas pertinentes, mientras que para las oficinas de la Administración central se solicita que se «examinen sus programas de contratación, de carrera y de formación» del personal.

El extenso informe (177 páginas) propone, además, aumentar la oferta de la enseñanza en euskera en el País Vasco; fomentar esta lengua en los medios de comunicación de Navarra, y establecer un marco jurídico para el aragonés y el catalán en Aragón.

Aparte de destacar el «excelente sistema educativo» de Cataluña, el texto destaca las «deficiencias» de la enseñanza primaria y secundaria en el País Vasco que impiden un verdadero bilingüismo, la falta del «nivel exigido» en la enseñanza del gallego y el hecho de que primen los topónimos castellanos sobre los de esta lengua, como en el caso de La Coruña. Además, el comité de expertos echa en falta la «publicación oficial sistemática y oportuna de los textos legislativos nacionales en las lenguas regionales».

Durante su visita a Pamplona, Vitoria, Bilbao, Oviedo y Madrid, el citado comité escuchó quejas como las de periodistas del diario abertzale «Berria», a quienes «se les tacha, sumariamente, de terroristas de ETA», y que «los promotores de la lengua pueden ser objeto de estigmatización y ser acusados de promover el terrorismo debido a su compromiso con la lengua y cultura vascas».

Por esta situación, el comité anima a hacer los esfuerzos necesarios «para la protección y la promoción del vascuence, iniciativas que son totalmente independientes de cualquier forma de violencia política o de terrorismo, que siguen siendo, por supuesto, inaceptables». Al tiempo se hace eco de la situación de los ciudadanos que han emigrado del País Vasco a Navarra y que, «en el mejor de los casos, difícilmente comprenden o conocen las razones por las que se protege y promueve el vascuence».

Competencias de las CC AA
El estudio también aborda el bable, la fabla aragonesa, el aranés, el portugués en la localidad extremeña de Olivenza, el gallego-asturiano, el bereber en Melilla, el árabe en Ceuta y el romaní.

El texto aplaude el plan del Gobierno español para promover y sufragar el empleo del catalán, el vascuence y el gallego en el contexto de la UE, que «contribuiría en gran medida a promover el empleo de estas lenguas, lo que situaría a España en una fase muy avanzada» y reconoce el avance efectuado a lo largo de los últimos 30 años, que puso fin a la «brutal interrupción del incipiente proceso de reconocimiento y utilización de las lenguas tradicionales regionales» durante el régimen de Franco.

En los comentarios formulados al informe, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación asegura que «un importante número de las medidas que se han de adoptar para el cumplimiento de la Carta corresponden competencialmente a las propias comunidades autónomas» y recuerda que «el sistema judicial español prima el acceso a la justicia y promueve su actuación sin discriminación por el conocimiento del idioma».

De retrasados mentales y otras especies de inútiles
Nota del Editor 23 Septiembre 2005

Está claro que existe un grupo de retrasados mentales y otras especies de inútiles entre los miembros del Comité de Ministros del Consejo de Europa, que pretende agravar aún más si cabe el problema idiomático de la Unión Europea, otro grupo que pretende que España desaparezca del mapa como unidad de mercado para evitar la competencia y finalmente  otro grupo que pretende conseguir su feudo por aquí (recuerde que en las provincias vascongadas, muchos políticos -señores feudales- no saben el idioma regional, por lo que sólo hay que estar cerca del nogal para recoger las nueces).

De lenguas y naciones en España.
Barcelona Eduardo de Prado Álvarez 23 Septiembre 2005

A propósito de algunos comentarios sobre los nuevos Estatutos de Autonomía en el Estado Español:

-El futuro de la lengua española no es tan esplendoroso como algunos optimistas nos quieren dar a entender.

- La lengua española tiene la característica de ser lengua primera propia, materna, de decenas de miles de personas en muchos estados y naciones del planeta. En España y América latina.

-Tiene una segunda característica (hasta ahora) y consiste en que es la lengua común en esos territorios, pese a que muchos ciudadanos no la tienen como primera y materna, si no como segunda, tanto en algunas regiones de España como en varios estados de América.

- En tecer lugar, tiene la caratererística de que hasta ahora primaba y prevalecía ese carácter de lengua común en todo el ámbito de España y la Hispanidad.Y su oficialidad.

- Esto ya no es así, y se ha roto -muy seria y gravemente-, en España:

Ahora, en varios territorios autonómicos españoles se ha producido el movimiento contrario. Sin oposición significativa por parte de nadie, y sin un debate nacional sobre el asunto.

-Se fracciona el territorio español (Comunidades Autónomas).

-En territorios en que hay otra lengua, esa lengua que no es el español pasa a ser la "territorial" y "común", allí, la oficial en aquel territorio. Y en algunos aspectos, la única.

-Es castellano ó español, sin debate nacional previo, pasa a ser marginado en la docencia y en las administraciones públicas en esos territorios.

-Los ciudadanos y ciudadanas, y estudiantes, que tienen por propia y primera la lengua española, son adoctrinados, no en su lengua propia materna, si no en la otra.

En definitiva, el español pierde su carácter de oficial y común en amplios territorios de España (y por lo tanto "en España") y ademas, los propios castellanohablantes no son educados en su lengua materna.

Un gravísimo precedente se está sentando.

(Anoto aquí ahora, y añado, la enorme traición de la "Madre Patria", España, para con los inmigrantes hispanos y latinos y sus hijos, en distintas zonas españolas, que no son educados en español en España)

Si a ello añadimos que algunos quieren que la funcion de "lengua comun" comience a desempeñarla el inglés, incluso en la propia España, el peligro es cierto. Algo más que probable.

Y se comprenderá la gravedad de la situación para el futuro y para la lengua española.

Es suficiente con que este proceso prenda en América Latina, en las naciones y Estados que tienen otra lengua, además del español, para que el español tenga los días (por lo menos las décadas) contados como lengua propia de millones, oficial, y común a 400 millones de seres humanos en el ámbito de Iberoamérica.

Y servirá de poco que Brasil la enseñe en el Sistema público de enseñanza obligatoria.

A la lengua española le están segando la hierba bajo lo pies. Es evidente. Y se hace oidos sordos, se mira para otro lado. Se encojen de hombros.

El día que varios Estados y naciones de América adopten el sistema linguistico, el "modelo" de Cataluña, del Reino de Valencia futuro (Nuevo Estatuto) , del País Vasco y de Galicia respecto de la Lengua Española, el futuro del español no sólo no será esplendoroso (ya hoy no lo es tanto como se dice, en la propia España) sino que perderá sin duda por lo menos dos tercios de su fuerza actual. Y muchos de sus hablantes.

Tarea tienen las Academias de la Lengua, los Congresos Internacionales de la Legua Española y las Cumbres Iberoamericanas de Estados, si es que de verdad no quieren que sus dias se pasen sólo "haciendo turismo", buenas intenciones y... poco más. Sinceramente.

Aunque el tema principal del siguiente escito es el problema "nacional" en España, no está de más leerlo también bajo el prisma del futuro incierto del español en el mundo, ante los ataques a que se ve sometido de forma persistente y sostenida, y ante la desidia y pasividad de sus hablantes en España y en América.

Lo de las Academias de la Lengua, es otra cosa, pero no se ve que puedan hoy por hoy resolver el nudo gordiano del asunto. Ni siquiera en España.

El modelo A
Patxi Navarro/Vitoria-Gasteiz Cartas al Director El Correo 23 Septiembre 2005

El consejero vasco de Educación, señor Tontxu Campos, ha pedido un debate sereno y analizar la eficacia de cada modelo, todo con vistas a la supresión del modelo A. No sé si sería necesario analizar también los medios políticos que se han dispuesto por parte de los nacionalistas para que el modelo A llegara a ser un gueto en la actualidad. En el tomo III del II Congreso Mundial Vasco, editado por Narcea, se analizan los resultados obtenidos en «más de 40 centros diferentes de la provincia de Vizcaya» en Matemáticas en los modelos A y D, de 2º, 5º y 8º de EGB. En el ciclo inicial del modelo A aprueba el 39,52% del alumnado y en el D, el 25,77%. En el ciclo medio, en el A aprueba el 56,79% y en el D, el 14,33%. En el ciclo superior sólo se dan los resultados globales de los dos modelos conjuntamente. ¿Por qué? Más recientemente, EL CORREO informaba el 3 de junio de 1998 que 'Los alumnos de los modelos A y B obtienen un mejor rendimiento que los de euskera'. El 28 de octubre de 2001, El País daba cuenta de que 'Un informe de Educación concluye que los alumnos del modelo A logran mejores resultados' en las cuatro materias en que se examinaron en Primaria. En las circunstancias actuales no sé si será honesto analizar la eficacia de cada modelo en algún centro escolar público de Vitoria-Gasteiz en las clases del modelo A, cuando llegan a 25 alumnos por aula y en las del modelo B son apenas 6. Y han llegado a mantenerse clases con 4 alumnos... ¿Si los padres pagan iguales impuestos, por qué no lo es el tratamiento que se les da a sus hijos en la enseñanza pública obligatoria? Con los ratios del B en algún centro, algunos de los 157 profesores en huelga por el asunto de los perfiles lingüísticos tendrían trabajo. Jugar con tanto ventajismo es propio de los que gobiernan en Euskadi, señor Tontxu.

La lengua viva
Las batallas regionales
Amando de Miguel Libertad Digital 23 Septiembre 2005

Enrique me echa en cara que me identifique como castellano, siendo yo de Zamora. “Si no le supone demasiado esfuerzo le agradecería me dijera desde cuándo Zamora es Castilla”. Supongo que don Enrique es de León y se ha sentido ofendido por esta adscripción mía a Castilla. Ya sé que hubo un reino de León en el que quizá estuviera incluida la tierra que es hoy zamorana. Pero durante los últimos mil años, más o menos, las ciudades de Zamora, Toro o Benavente han sido territorios castellanos. Mis abuelos y mis padres siempre dijeron “nosotros los castellanos”. No había ningún desprecio por León. El antiguo reino se ha reducido a los límites de la provincia leonesa. Esa reducción no ningún demérito. Así que hay tanto leoneses como castellanos, pero una misma persona no puede ser leonesa y castellana. Lo que no tiene realidad es Castilla-León o castellano-leoneses, como a veces se dice. Ya sé que había una clasificación escolar con la “región de León”, que comprendía las provincias de León, Zamora y Salamanca, pero francamente yo no tengo ninguna vivencia de esa realidad. ¿Por qué no dejamos que la gente se sienta de uno u otro lugar como siempre se ha sentido? Si un valenciano dice que habla valenciano, pues valenciano será su idioma. Si un navarro dice que lo es, y no vasco, pues navarro ha de ser, aunque hable vascuence. Cuidado que es sencillo: que cada uno diga lo que es, lo que se siente.

Lo anterior enlaza con el comentario de Nacho García (Elda, Alicante). Nació en Valencia de padres asturianos y abuelos y bisabuelos gallegos, vascos, asturianos y castellanos. Por eso se sabe español muy identificado con Valencia y su lengua. Concluye: “Ese interés en llamar catalán al [idioma] valenciano entiendo que está fundamentado en un interés político. Si hablas catalán [en Valencia] eres catalán y de aquí a los imaginarios países catalanes solo hay un paso. Es algo parecido a Hitler y su anexión de Austria. Si hablas alemán, eres alemán. Y me llena de rabia”. Don Nacho me pide lecturas. De momento no se pierda un día Libertad Digital.

Antonio Olea interviene en el comentario de Rosa Puertas. Sostiene don Antonio que en Galicia tiende a pronunciarse la G como J pero no al revés. Así, nunca gas será jax, ni las Rías Bajas serán Bagas. En cambio, relata una pelea vecinal entre gallegos. Llevados ante el juez, uno de los contendientes adujo que el otro “se quejaba”. Ante la cara de interrogación del juez, el paisano precisó que el vecino “se quejaba (= cagaba) en su padre”.

Demetrio Caballero certifica haber oído a un carpintero gallego que “la madera era de pino orejón”. El hombre quería decir que se trataba de “pino Oregón”.

J. A. Martínez Pons (Palma de Mallorca, Baleares) se refiere a su “lengua vernácula, el mallorquín”. Asegura que, aunque considerada como catalana, difiere más del catalán del Principado de lo que puede separar al español de Valladolid respecto al de México. Su observación es interesante: “Cuando yo era niño, en el colegio hablábamos castellano, [pero] en el recreo y en la calle, mallorquín. Ahora, cuando voy por mi tierra, y pese a que toda la rotulación urbana e interurbana está en catalá estandar (en una zona eminentemente turística, menudo acierto) y que en los colegio se pretende enseñar en esa jerga, ocurre a la inversa. En la calle se habla español, no solo entre los inmigrantes y sus hijos”. Pues vaya con la inmersión lingüística. Solo se puede lograr cerrando las fronteras, prescindiendo del turismo.

En la cuestión de las lenguas regionales, se encuentra uno con opiniones muy sensatas. Esta es, por ejemplo, la de Joan Basagaña (Vic, Barcelona). “Se puede hablar, leer y escribir en catalán sin ser nacionalista o independentista, sin querer formar otro Estado u otra nación, sin dejar de ser español. En mi caso concreto me gusta hablar y leer tanto en catalán como en español, pues amo por igual las dos lenguas, que son lenguas de Cataluña, por lo tanto de España”. Bien por don Joan. Propongo que se le otorgue el premio Maragall (por el avi, quiero decir).

LA AVT DENUNCIA EL INTENTO DE SILENCIAR A LAS VÍCTIMAS
Alcaraz enmarca la decisión de Caldera en una campaña "de acoso y derribo"
El presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha acusado al Ejecutivo de excluir a su asociación del reparto de los 100 millones de euros del IRPF recaudados para fines sociales dentro de una "campaña de acoso y derribo". El objetivo, denuncia Francisco José Alcaraz, es "silenciarla económicamente". El ministro Caldera dice que su decisión está justificada porque la AVT recibe subvenciones "por otra vía".
Agencias Libertad Digital 23 Septiembre 2005

Alcaraz ha explicado en la COPE que el Gobierno mientras que el Gobierno se dedica a acercar a ETA y a lanzar continuos mensajes a los terroristas para negociar con ellos, por otro lado trata de arrinconar y desactivar a la AVT, la asociación de víctimas del terrorismo más representativa. En este escenario, ha señalado el presidente de la asociación, al Ejecutivo de Zapatero le resulta "muy incómodo" tener a víctimas "que le recuerden que muchas personas fueron asesinadas por negarse al acercamiento de presos". Si el Gobierno lleva a cabo "la rendición" ante la banda terrorista pretenderá "silenciar y ocultar" a las víctimas, "mientras los etarras saldrán de la cárcel como héroes".

Pese a la decisión del ministro Caldera de negar las subvenciones a la AVT, Alcaraz ya ha avisado de que "aunque tengan que cerrar la sede y marcharse a casa", seguirán manifestándose "por la memoria y la dignidad de las víctimas".

Alcaraz ha recordado que esta no es la primera vez que el Gobierno "menosprecia" a la AVT. En 1992, también con los socialistas en La Moncloa, la entonces ministra de Asuntos Sociales, Matilde Fernández, negó las subvenciones a la AVT y a Cáritas. Ahora, sostiene Alcaraz, el Ejecutivo de Zapatero les está mintiendo por "no tener el valor suficiente para decirles a la cara" el verdadero motivo" que esconde detrás de la retirada de la subvención correspondiente al IRPF, que supone la mayor parte de las ayudas que recibe esta asociación. Ese dinero, ha matizado Alcaraz, "no está destinado al pancartismo" sino a ayudar a las víctimas.

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