AGLI

Recortes de Prensa     Martes 4 Octubre 2005
El Defensor del Pueblo pide garantías para el castellano
ABC 4 Octubre 2005

Un gobierno más débil
VALENTÍ PUIG ABC 4 Octubre 2005

El asalto al Estado
José García Domínguez Libertad Digital 4 Octubre 2005

Los barones tocan a rebato
Editorial ABC 4 Octubre 2005

La estafa y el eclipse
Cristina Losada Libertad Digital 4 Octubre 2005

La fórmula de la autodestrucción
Ignacio Villa Libertad Digital 4 Octubre 2005

La vía correcta contra ETA
Editorial ABC 4 Octubre 2005

El tongo terrorista de ZP
Isabel Durán Libertad Digital 4 Octubre 2005

Con quien hay que hablar es con Francia
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 4 Octubre 2005

El liderazgo de Rajoy exige ahora coherencia
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 4 Octubre 2005

Controlemos un poder para crearlo
POR ANDRÉS OLLERO TASSARA ABC  4 Octubre 2005

La promesa de "guardar y hacer guardar" la Constitución
EDITORIAL Libertad Digital 4 Octubre 2005

Miedo al poder
EDURNE URIARTE ABC 4 Octubre 2005

Ajuste de cuentas con el pasado
Lorenzo Contreras Estrella Digital4 Octubre 2005

Es la hora del PSOE
Antonio Martín Beaumont elsemanaldigital 4 Octubre 2005

El eclipse de Zapatero
Pablo Sebastián Estrella Digital4 Octubre 2005

"Txeroki" vuelve a quedarse sin segundo en el aparato militar de ETA
Manuel Ortega elsemanaldigital 4 Octubre 2005

Aún tiene solución
Ernesto Ladrón de Guevara. elsemanaldigital  4 Octubre 2005

Ciencias ocultas
Por CARMEN MARTÍNEZ CASTRO ABC 4 Octubre 2005

Un compromiso imposible
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  4 Octubre 2005

¿Se usaron mochilas en los trenes?
Por Luis del Pino Libertad Digital 4 Octubre 2005

La Policía captura en Francia al jefe de los «comandos» de ETA
J. M. Z. La Razón 4 Octubre 2005

El Centro de la Lengua creará una escuela internacional de investigadores
EFE ABC 4 Octubre 2005

Múgica pide LOE garantice uso castellano en comunidades bilingües
Terra EFE  4 Octubre 2005

De Diego, Blanco y Alcaraz: los libros y la calle, unidos ante ZP
Carmelo López-Arias elsemanaldigital  4 Octubre 2005

¿Desde cuándo conocemos a las víctimas de ETA?
Elsemanaldigital 4 Octubre 2005

El Defensor del Pueblo pide garantías para el castellano
ABC 4 Octubre 2005

El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, ha dirigido una carta a la ministra de Educación, María Jesús San Segundo, en la que le pide garantías para que los estudiantes puedan recibir la enseñanza en castellano en las comunidades autónomas que, como Cataluña, Baleares o Galicia, han optado por el modelo denominado de «inmersión lingüística».

Múgica informa de su preocupación por las «cada vez más frecuentes y numerosas quejas que recibe» en las que se pone de manifiesto «la nula efectividad de la opción lingüística» de quienes desean recibir enseñanzas oficiales en lengua castellana. Las quejas ponen de relieve que «numerosos alumnos, cuya lengua propia y familiar es el castellano», así como muchos otros que se incorporan al sistema educativo procedentes de otras comunidades autónomas sin lengua cooficial, comprueban cómo inevitablemente han de iniciar o proseguir su aprendizaje en una lengua distinta del castellano, quedando sin efectividad «su libertad de opción lingüística».

Un gobierno más débil
Por VALENTÍ PUIG ABC 4 Octubre 2005

EL boquete tumultuario en la valla de Melilla añade un distintivo más de fragilidad a la andadura presente del gobierno de Rodríguez Zapatero. Afortunadamente la racha de detenciones de miembros de ETA no hace tan estridente toda la secuencia política reciente. Cuando Zapatero dijo que la democracia es imprevisible debía referirse concretamente a la política, hoy reino natural de los imprevistos, en forma de «tsumanis», mega-atentados, adulterios o corrupción antes no detectada. En un artículo publicado en el «Herald Tribune», Simon Serfaty sostiene que en los últimos años, los gobiernos fuertes en Europa se han hecho débiles y los débiles todavía se han debilitado más.

Respecto a Rodríguez Zapatero, no es que haya podido formularse nunca que representaba y lideraba un gobierno fuerte: surgió como consecuencia imprevista del 11-M y se apuntala parlamentariamente en ERC y IU. No son los condimentos propios de una situación política estable y sólida. Otra cosa es que un gran sector de la opinión pública española quisiera o necesitase creer que tenía un gobierno fuerte, a la altura de circunstancias tan azarosas, tan imprevistas, tan confusas. En sus inicios, salvaba la fragilidad del nuevo gobierno socialista lo que se llamó el talante de Zapatero: su voz, sus fórmulas expresivas, su lenguaje corporal anestesiaban los labios de la herida del 11-M entre otras cosas porque no mentaba casi nunca aquel episodio trágico mientras que su partido maniobraba profusamente para que Aznar y su gobierno fuesen los atrapados en el agujero negro del atentado de Atocha. Frente a los deberes de la voluntad, Zapatero conjuró algo que llamaríamos espontaneidad democrática.

De forma gradual, las garantías de credibilidad se deterioran, hasta despegarse de repente: es una sensación de intemperie para los gobiernos y de incertidumbre para las sociedades. Parece ser que es lo que le está ocurriendo a Zapatero. Ahora todavía se le ve como conciliador, pero improvisado, como renovador aunque lastrado por los nacionalistas. Retrocede en las encuestas, como se constataba ayer en el barómetro de otoño de ABC, pero, ¿mantiene la aureola del talante? No cuaja la impresión de que pueda acabar con ETA, un 64 por ciento del electorado le ve hipotecado por los nacionalistas y una mayoría de la opinión pública está en contra de la reinserción de etarras.

Tampoco es sostenible que el proyecto estatutario que sale de Barcelona para Madrid haya iluminado esperanzadamente el horizonte de la política. En el conjunto de España, la reacción ha sido más bien poco receptiva. El frente del nacionalismo catalán -ahora liderado por el PSC-PSOE- se suma en el tiempo presente al frente marroquí a la espera de la enésima eclosión del frente vasco. Frente a la tesis que propone gobiernos recortados en extensión pero fuertes en implantación, Rodríguez Zapatero está en la doctrina del gobierno extensible, intervencionista, hiperactivo, pero también frágil, débil, insuficiente. El actual Gobierno español pasa por ese momento en que las casas de seguros envían la factura.

Ser receptivo a todo -a visitantes tan heterogéneos como Mohamed VI, Imaz o Maragall- pasa por una primera fase de anchura armonizante y mediadora hasta una segunda fase de inacción y retórica. Zapatero está bordeando esta segunda fase, echando las culpas a lo imprevisible que es la democracia. De hecho, es el acontecer de la realidad lo que se le hace imprevisible y fatigante. Gobernar consiste precisamente en domesticar lo imprevisible y en hacer que los gobernados confíen en que quien gobierna sabe rastrear el mundo de lo imprevisto con el radar de su instinto político y con el instrumental que la democracia pone en sus manos. Gobernar requiere de pasión, voluntad, de cierto rigor y de no poca buena suerte. Quizás todo se compusiera un poco con un ministro de ERC en el gobierno Zapatero. Que pongan a Tardá y dejémonos de corbatas.

vpuig@abc.es

Zapatero y el Estatuto
El asalto al Estado
José García Domínguez Libertad Digital 4 Octubre 2005

Una de esas paradojas terminales que ahora germinan en el humus de la metástasis del Estado es la inversión absoluta de las señas de identidad de la izquierda. De ahí que la mayoría progresista del Parlamento esté gozosamente predispuesta a izar en Cataluña la misma bandera de la desigualdad que porta en Italia la extrema derecha xenófoba de Umberto Bossi. Aunque, hasta hace media hora, el estandarte de los fueros locales, que siempre ha sido el blasón de la nueva Edad Media, luciera exclusivamente en las balconadas de los huérfanos inconsolables de Fernando VII.

Razón de que el PNV, que nunca ha disimulado su fiebre por deshacer la Nación soberana que emergió de las Cortes de Cádiz, comenzara su labor de zapa exigiendo la ruptura de la solidaridad fiscal entre los españoles. Fue, conviene no olvidarlo, durante el proceso de elaboración de la Constitución del 78. Justo entonces, cuando las balas de la ETA agitaban cada día el árbol, a la espera de que Arzallus recogiese las nueces de esa Disposición Adicional que reinstauraba los derechos histéricos, como bien dice Jorge de Esteban. Así, manchada de sangre, la cuña del Medioevo se colaría en la Modernidad.

Sin embargo, por aquel entonces, el partido socialista aún comprendía la contradicción insalvable entre la retórica sobre la igualdad entre los ciudadanos y el discurso de la asimetría para los territorios que albergan a esos mismos depositarios de la soberanía. Estatalizar la sociedad por medio de la ingeniería social forzando la máxima igualación ex post, constituía la almendra del paradigma que proveía de sentido su propia existencia como organización. Y así continuaría siendo hasta la catarsis doctrinal que supuso la llegada de Zapatero al poder. Hasta que la indigencia ideológica del grupo que con él tomó las riendas del partido hiciera de las urgencias tácticas el nuevo y único programa máximo. Hasta que la desigualdad ex ante y la privatización extensiva de todas y cada una de las parcelas del Estado ocuparan el altar de una nueva utopía retrógrada.

Micronacionalistas, sindicatos, grupos corporativos, oenegés y todo tipo de lobbies de presión integran la fuerza de choque en ese proceso de desamortización a la inversa que se está gestando desde su vacío teórico. Promover el asalto institucionalizado de las minorías organizadas a los Presupuestos y el posterior reparto excluyente del botín público como salvoconducto para eternizarse en La Moncloa, por esas treinta monedas ha vendido su jacobinismo centenario este PSOE de Zetapé. Dar el siguiente paso, lanzarse alegremente a la feudalización de la Hacienda –tal como les exige Maragall–, la escala previa a la demolición definitiva del Estado, no dejará de ser coherente con ese inmediatismo suicida que se esconde tras la sonrisa presidencial. A fin de cuentas, ya nos lo había advertido hace lustros Raimon Pelejero, el cantante de Játiva: “Quien pierde los orígenes, pierde la identidad”.

Los barones tocan a rebato
Editorial ABC 4 Octubre 2005

LAS baronías del PSOE han comenzado a arremeter contra la propuesta de reforma estatutaria aprobada por el Parlamento catalán y pilotada, cosas de la vida, por un conmilitón socialista: Maragall. Era de esperar que uno de los primeros en abrir fuego fuera Rodríguez Ibarra, que está dispuesto a entablar el primer conflicto institucional para detener la reforma, implicando para ello al Parlamento extremeño. Fácil lo tiene porque las Comunidades están habilitadas para acudir en amparo al TC. Si así piensa, puede hacerlo ya. Muchos otros dirigentes han expresado también su disconformidad. Como lo han hecho, más o menos elípticamente, altas instancias del Estado, el último el Jefe del Estado Mayor de la Defensa. Un día antes era el presidente del Supremo y mañana, seguramente, otra alta magistratura. Crece, pues, la contestación. Bajo esta especie de algarada socialista -coordinada o no desde la dirección del partido, pero coincidente con su objetivo de ir descafeinando la propuesta- parece claro que está el objetivo de crear un clima de opinión para «meter mano» al texto en el Congreso. Entonces, surgirá otro problema. O dos: ERC y CiU. Es lo que le ocurre a los textos imposibles.

Nación de naciones
La estafa y el eclipse
Cristina Losada Libertad Digital 4 Octubre 2005

Días atrás, el escritor Manuel Rivas aseguraba, en respuesta a Alejo Vidal-Quadras, en las páginas de El País, que España es una nación de naciones. Lo afirmaba, decía, como internacionalista, aunque no denotaba con ello condición de experto en derecho internacional, y en un tono algo airado. No le había caído bien que el eurodiputado le preguntara si había visto una bicicleta de bicicletas, una silla de sillas o una luna de lunas. Todas estas cosas decía Rivas que existían. Eso sí, previo trucaje del razonamiento. Con una lógica para la nación y otra para la bicicleta. La bici de bicis sería la mejor, la más veloz y ligera de las bicis habidas, mientras que su nación de naciones, una matrioska imposible: la que llevaría en su seno naciones de la misma envergadura política y jurídica.

¿Imposible? Nada de eso, decía el escritor. Vayan al mapa y podrán encontrar algún famoso Estado de estados. ¿Se refería acaso a cualquiera de las repúblicas federales en las que las partes que las constituyen se llaman estados, verbigracia, los Estados Unidos de América? De ser así, Rivas incurría en otro fraude intelectual. Para cerciorarme, repasé las Constituciones de diversos estados federales. Que es lo que debía de haber hecho Rivas antes de apadrinar el invento. Pues para escritor gallego indocumentado ya teníamos a Suso de Toro, con su ignorancia, dejaba negro sobre blanco en el diario citado, del origen del himno y la bandera actuales y del significado de “genocidio”, por no decir más.

Pero encontré lo que me temía. Lo de Rivas era un embeleco. Los estados federales se parecen como gotas de agua al estado español de las autonomías, que es lo que vienen diciendo los estudiosos del asunto. La soberanía reside en el pueblo americano, austriaco, indio, suizo, alemán, venezolano o mexicano en su conjunto; la igualdad ante la ley está garantizada; y cuidadito los estados con legislar sobre lo que no les compete. Sólo la Federación Rusa se constituye sobre un “pueblo multinacional”, pero es que Rusia es mucha Rusia. La Constitución de la república federal y bolivariana del compadre Chávez, ensalza la diversidad y el pluritodo, pero habla de la Nación, en singular, y la mexicana, afirma, como la nuestra, que la Nación es única e indivisible.

Cuando uno prueba la consistencia de los argumentos de los que pretenden ser o son intelectuales de cabecera del presidente, suele topar con la estafa intelectual. Bueno, éste no se les ocurrió a ellos, sino a un socialista de Segovia, que en su exilio en México, tras la guerra civil, fundó la revista Las Españas. Ya ven, nada nuevo bajo el sol. Ni siquiera bajo el sol de Maragall. Pero el caso es que la faramalla de la nación de naciones viene a hacer de luna para el eclipse. Como la especie zapateril de que el término “nación” pertenece al reino de lo simbólico y no tendrá efectos jurídicos. Cómo no va a tenerlos si se incluye en una ley, es algo que deberá explicar quien dicen que estudió Derecho.

Pero el fraude es el velo necesario. Los españoles que quieran ver el eclipse de la nación y medir las sombras que arroja su luz espectral, deberán quitarse las gafas que están repartiendo por todas partes. La hiedra nacionalista, que decía Azaña, trepa ahora mimada por los socialistas. Y es que ZP, y con él la izquierda española, ya no tiene otra cosa que ofrecer que lo que acaba de prometer en Galicia: “la afirmación de su identidad”.

La fórmula de la autodestrucción
Ignacio Villa Libertad Digital 4 Octubre 2005

Nada de lo que está ocurriendo puede sorprender a nadie. Nada de lo que está pasando puede coger a nadie con el pie cambiado. La tormenta provocada por la reforma del Estatuto catalán, políticamente lamentable, es el resultado de la irresponsabilidad de este presidente del Gobierno. Zapatero ha pensando que los problemas se pueden solucionar alargándolos en el tiempo; quizá eso era válido cuando era un simple y silente diputado socialista. Ahora que es presidente del Gobierno no es de recibo que se dedique a mirar hacia otra parte como única estrategia para afrontar las dificultades. No, eso ya no puede ser así; y más cuando la gran parte de estas historias están provocadas por su forma de "no gobernar".

Habitualmente ante la forma de actuar de este presidente del Gobierno surge el calificativo de "irresponsabilidad"; pero esta vez, además, nos lleva a algo más grave y serio, aparece ante la opinión pública como un "visionario" de la política. Ahora resulta que Zapatero después de la crisis institucional que ha surgido por la reforma del Estatuto catalán –que, por cierto, ha azuzado desde sus conversaciones secretas con los distintos líderes políticos catalanes– todo lo que se le ocurre decir en privado es que tiene una "fórmula mágica" que madura desde hace tiempo para "arreglar" la crisis del Estatuto. A buenas horas. Ahora que está todo el mal hecho nos sale con esta monserga. Parece que no se quiere enterar de que no estamos para juegos de palabras, están jugando con fuego y no vale con despistes facilones.

Nadie se puede llevar a engaño. Estamos donde estamos gracias a Rodríguez Zapatero. Él fue quién puso en marcha el mecanismo de la reforma del Estatuto para tener a cambio los apoyos parlamentarios necesarios para perpetuarse en el poder; él fue quién ha buscado las ayudas de los partidos que pretenden la destrucción de España; él ha sido quién ha promovido el arrinconamiento del Partido Popular consciente de que era el único partido capaz de salvar la Constitución; él ha sido quién se ha metido en un terreno pantanoso y de complicado retorno por su incapacidad política.

En definitiva, la crisis constitucional más seria e importante desde 1978 se ha producido gracias al presidente del Gobierno. Algo inaudito y difícil de explicar en cualquier foro internacional. Zapatero está destruyendo la base legal por la que él ha llegado al poder. ¿Alguien lo puede entender? Quizá esa sea la famosa "fórmula mágica" de ZP; es decir: la fórmula de la autodestrucción.

La vía correcta contra ETA
Editorial ABC 4 Octubre 2005

LA operación antiterrorista desplegada ayer por la Policía francesa se saldó con la detención de Harriet Aguirre -supuesto «número dos» del aparato militar de ETA-, Idoia Mendizábal y un tercer miembro de la banda. Además de herramientas informáticas y abundante documentación, los cabecillas etarras guardaban en su domicilio un arsenal compuesto por pistolas, subfusiles, escopetas, lanzagranadas y material electrónico. No había en la vivienda, según las primeras revelaciones de la Policía gala, ningún elemento que lleve a pensar en el cambio de estrategia de una banda que colecciona armas mientras el Ejecutivo español pinta en el horizonte un idílico futuro de paz, treguas y diálogos. El Gobierno debe dejar de alimentar expectativas sobre un escenario que la fuerza de los acontecimientos no deja de distorsionar. ETA atenta y amontona armas, actividades ante las que sólo cabe perseverar, sin atajos y con carácter preferente, en las vías policial, judicial y de la colaboración con Francia. Hoy por hoy no hay otro camino.

Mentiras sobre el proceso de paz
El tongo terrorista de ZP
Isabel Durán Libertad Digital 4 Octubre 2005

José Luis Rodríguez Zapatero ha dicho la semana pasada en el Senado que si ETA da un paso, la “democracia sabrá dar los necesarios para alcanzar la paz”. Su Fiscal General ha anunciado el próximo fin de esta “modalidad de terrorismo”. Entre coche bomba y coche bomba, siempre mirando bien en el mapa, Rubalcaba, de la Vogue y sus coros y danzas, hablan cual disco rayado de “tregua tácita”. Mentiras. Burdas y repugnantes mentiras. La ETA es el ejército de los nacionalistas en la sombra. Los avances del totalitarismo vasco se han producido gracias a la sangre de un millar de españoles, han dejado cuatro mil mutilados y los asesinos están donde siempre, armados hasta los dientes y sembrando el terror.

Lo siento por ZP pero Francia ha estropeado la edulcorada y beatífica visión gubernamental sobre los terroristas vascos. La policía gala ha descubierto el pastel, ha detenido a tres terroristas, dos de ellos capos del entramado de los pistoleros, dispuestos para matar. La banda amiga de Perpiñán seguirá haciendo lo que ha hecho siempre. Con una diferencia, ahora tiene a un presidente del Gobierno y a todos sus aliados dulcificando sus “acciones”. Ya no necesita aparato de propaganda. Para eso tiene a Zapatero, que todavía no ha condenado los últimos atentados, perdón “acciones” y a su Fiscal General con la coral de las Nekanes, Rovireches y Prisoes.

ETA no está en tregua tácita. Se dispone a matar y lo hará cuando pueda y le convenga. Entretanto la llegada a España para cumplir condena de Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias Gadafi, uno de los más sanguinarios terroristas del nacionalismo independentista vasco, es el algodón de Carod Rovira en el llamado “proceso de paz” del Gobierno. El ministerio de Justicia, por si acaso, estudia la fórmula para que los presos etarras vuelvan a su universidad, Instituciones Penitenciarias afloja la cuerda y las Nekanes, las portavoces parlamentarias de ETA, tan contentas. Y es que el tongo terrorista zapateril tiene las patas muy, pero que muy cortas.

Con quien hay que hablar es con Francia
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 4 Octubre 2005

UNA nueva operación de la Policía francesa ha permitido la detención de Harriet Aguirre, número dos del aparato militar de ETA y jefe de los comandos, e Idoia Mendizábal, una de los seis miembros de la banda más buscados, autora del atentado contra el concejal del PSE Eduardo Madina y sospechosa de estar relacionada con la «campaña de verano» de ETA. El tercero de los detenidos está aún por identificar. Pero la importante redada de la madrugada de ayer es la sexta contra la cúpula de ETA desde que justamente hace un año fueron detenidos también en Francia el supuesto número uno de la banda, Mikel Antza, y su compañera, también dirigente, María Soledad Iparagirre «Anboto», que había formado parte de los comandos «Araba» y «Madrid», está relacionada al menos con 14 asesinatos y se ocupaba del cobro, gestión y distribución del llamado «impuesto revolucionario».

Resulta evidente que la lucha contra ETA sólo ha alcanzado resultados fulminantes cuando España ha intercambiado información relevante con Francia, ha conseguido que se atiendan sus peticiones en materia de extradición y puesta a disposición de la Justicia española y cuando ha empezado a funcionar el instrumento de adhesión del Reino de España al Convenio de aplicación del Acuerdo de Schengen, firmado en 1993. En las detenciones de miembros de ETA llevadas a cabo por la División Nacional Antiterrorista francesa ha colaborado activamente la Comisaría General de Información de la Policía española. Eso demuestra que el único diálogo eficaz es el que llevan a cabo las autoridades españolas y galas en los ámbitos ejecutivo, legislativo, judicial, diplomático y policial para redoblar esfuerzos en materia de lucha contra el terrorismo y no las planeadas conversaciones con la banda en busca de una tregua o un voluntario desarme, algo que, pese a su buena intención, echa por tierra, al ser de tapadillo, el Pacto Antiterrorista y vulnera exigencias políticas, éticas y morales insoslayables.

El liderazgo de Rajoy exige ahora coherencia
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 4 Octubre 2005

La entrevista de Rajoy en “El Mundo” ha supuesto una afirmación de su liderazgo al frente de la derecha española y, en rigor, de la ciudadanía con una idea de España, sea zurda o diestra. El planteamiento de una reforma constitucional para blindar de forma explícita las atribuciones del Estado, ya que lo implícito no basta con este Gobierno y este Tribunal Constitucional, es una forma espléndida de tomar la iniciativa política en un partido al que quieren dejar fuera de juego político para siempre. En cuanto a la reforma de la Ley Electoral, que sobre deseable es posible con la mayoría absoluta, sin duda es el respaldo técnico imprescindible para asegurar el freno a la balcanización. Porque con el PSOE no hay que contar. Y hasta Rajoy se ha dado cuenta.

El que parece que no se ha dado cuenta de la situación abierta por la votación del Estatuto catalán y de las implicaciones del discurso rajoyesco de ayer es el partido, compuesto por profesionales de la política cuyo deseo máximo es seguir en el cargo. ¿En qué cargo? En el que sea. Para ello, hay que proclamar que la buena vía es la que tan desastrosamente ha ejecutado Piqué, con el respaldo no menos equivocado de Aznar ayer y de Rajoy ahora. Si las referencias del politburó pepero son ciertas, el propio Rajoy ha respaldado el saldo presentado por Piqué de la debacle nacional en Cataluña. Un mínimo aseo intelectual le hubiera obligado a presentar su dimisión irreversible, por dos razones fundamentales: haber persuadido al partido de que no habría Estatuto (qué más quería la burocracia pepera para tumbarse a la bartola) y realizar en consecuencia una oposición constructiva, centrista y moderada, que no le ha ahorrado el deterioro y que ha transmitido en Cataluña y el conjunto de España una imagen paupérrima del PP.

Por lo visto, Rajoy, tal vez por su responsabilidad personal en esa cómoda pero suicida estrategia del PPC, no quiere sacar las consecuencias lógicas del desastre y del cambio que le ha impuesto en su estrategia política, si no por virtud, por afán de supervivencia. Hablar de moderación y contundencia, de explicarse mucho ante la opinión pública y, sobre todo, de que “no les llamen anticatalanes” en esos medios de comunicación que vitoreaban a los políticos que han perpetrado el Estatuto suena a broma pesada. Está bien que Rajoy, si lo estima oportuno, se vaya a vivir a Barcelona. No le vendrá mal a su partido. Pero si las cosas están en Cataluña y en toda España como él dice que están, esos melindres centristoides son, sobre ridículos, contraproducentes. La estrategia del PPC de no molestar, de explicarse suave y pedagógicamente, de hacerse perdonar su condición española, de fundirse con el paisaje dominante (o aplastante) del catalanismo ha fracasado estrepitosamente. Y como no va a dimitir Rajoy, tendrá que dimitir Piqué, si es que Rajoy quiere que se le tome en serio, en Cataluña y en el resto de España.

Una prueba definitiva de que, con todos los respetos para su persona, Piqué no puede ser el líder de un futuro PPC obligado prácticamente a la clandestinidad, (como por otra parte viene trabajando en el País Vasco desde hace muchos años) es que esa misma prensa catalana que ensalza la liquidación de la Constitución y de la Nación españolas y que insulta diariamente al PP por representarla, ha salido en defensa de Piqué como hijo de la tribu. El hijo tonto, si se quiere, pero de la tribu. La oveja descarriada, sí, pero del rebaño. Es como cuando Florentino defendía a Joan Gaspart como presidente del Barça: fue bueno para el Madrid mientras duró, pero, como era lógico, se acabó. La era Piqué también se ha terminado. Y la del PP como sindicato de cargos debería liquidarse ya.

Controlemos un poder para crearlo
POR ANDRÉS OLLERO TASSARA ABC  4 Octubre 2005

... Que, clonado el Ministerio, se pretenda ahora clonar también el Consejo General del Poder Judicial, dando paso a un cúmulo de Consejos «Particulares» de presuntos e inexistentes Poderes Autonómicos Judiciales, invita a la perplejidad...

NUESTRA Constitución incluyó entre sus principales novedades la creación de un Consejo General del Poder Judicial destinado a garantizar la independencia de los jueces. Para ello extraía del ámbito de poderes del Gobierno todo un ámbito de decisión política que podría condicionar esa independencia judicial: el acceso a la carrera, la promoción dentro de ella, los nombramientos relativos a los diversos órganos judiciales...

Mientras que el Poder Judicial se concibe en la Constitución de modo unitario, la llamada «Administración de la administración de justicia» ha venido siendo objeto de un amplio proceso de transferencia a las Comunidades Autónomas. Se trata, en este caso, de competencias de gestión y de gasto atribuidas al Ejecutivo, relativas todas ellas a los medios que se ponen a disposición del Poder Judicial, pero sin afectar en modo alguno a su ejercicio.

Que, consumadas esas transferencias autonómicas, hayan tenido reflejo en los organigramas administrativos parece totalmente lógico. Han ido surgiendo así Consejerías varias que, de modo exclusivo o parcial, se ocupan de gestionarlas. Que, clonado el Ministerio, se pretenda ahora clonar también el Consejo General del Poder Judicial, dando paso a un cúmulo de Consejos «Particulares» de presuntos e inexistentes Poderes Autonómicos Judiciales, invita a la perplejidad.

Como hemos visto, el Consejo General del Poder Judicial desapoderaba al Gobierno central de viejas funciones que antes de entrar en vigor la Constitución se atribuía el Ejecutivo. En el ámbito autonómico no hay Poder alguno al que desapoderar, ya que ninguna Comunidad ha podido ver formalmente transferidas tales competencias, ni ha tenido oportunidad -como comienza a estilarse- de apoderarse de ellas por meras vías de hecho. Se está produciendo pues un proceso inverso. No se pretende evitar que un Poder tan existente como el Ejecutivo pueda controlar, siquiera remotamente, al Judicial. Se trata, más bien, de crear unos órganos encargados de controlar el gobierno de unos Poderes Judiciales Autonómicos inexistentes, con la intención de que éstos comiencen aparentemente a existir.

A primera vista se trataría de un juego un tanto infantil, aunque nada barato. Con él parecería mitigarse un síndrome de abstinencia típicamente nacionalista, creando una decena larga de Consejos «Particulares» de inexistentes Poderes Judiciales Autonómicos. Eso supone una nutrida legión de consejeros, arropados por no pocos letrados. Al ser la mayor parte de ellos jueces, se verían apartados (¿entre trescientos y cuatrocientos?) del noble arte de poner sentencias; con no poca satisfacción sin duda, porque a ninguno de ellos lo conducirá allí la Guardia Civil. No saldría gratis tal dispendio; pero lo más llamativo es que ello se produzca en un momento en que -invocando la «justicia de proximidad»- se pretende recurrir a personas, ajenas a la carrera pero de probable (susceptible de prueba...) cercanía política, para asumir de modo rutinario funciones jurisdiccionales. Convertidos así en «juristas de prestigio» acabarían siendo a la carrera jueces de carrera.

El juego puede no resultar tan inocente, al menos si se recuerda algo tan obvio como que, en política (y nada más político que los Poderes...), las cosas nunca son como son sino como parecen. Si creamos un órgano para controlar un Poder inexistente, éste ya ha comenzado virtualmente a existir y con pecado original y todo: ver su independencia recortada por la partitocracia autonómica que, sin venir a cuento, se ha apoderado de poderes que el Ejecutivo autonómico nunca tuvo oportunidad de ejercer.

Queda, sin embargo, en pie la pregunta clave: por qué se transplanta el Consejo General del Poder Judicial a ámbitos que, constitucionalmente, sólo son plurales en el ejercicio de los Poderes Ejecutivo y Legislativo. Alguna explicación habrá...

Buscándola, cabe recordar lo dicho por el propio Tribunal Constitucional en sentencia -nada felizmente- memorable: la elección por las Cámaras de doce jueces, que se integran entre la veintena de Consejeros, sería inconstitucional si reflejara el juego de fuerzas políticas coyunturalmente existente en ellas. Que es esto lo que sigue ocurriendo está tan fuera de duda que el actual Gobierno ha propiciado una reforma legal con un único objetivo: que el Consejo refleje menos acusadamente el juego de fuerzas de la anterior Legislatura, que fue la que le vio nacer; veremos qué ocurre en la próxima, puestos ya a cambiar el reglamento al comienzo de cada partido según se juegue en casa o fuera...

Obviamente, si en el Consejo General del Poder Judicial hay algo susceptible de reparto entre los partidos, no parece muy razonable que se reparta sólo en Madrid; en nuestro Estado de las Autonomías se ha venido clonando cuanto pueda verse repartido, para poder proceder a su cuidadoso desguace en cada una de ellas. Quizá radique aquí la cuestión. ¿Hemos desapoderado al Poder Ejecutivo para que se apoderen los partidos de lo que aquél históricamente ejerció? ¿Por qué los partidos van a repartirse el botín en Madrid y no con arreglo al juego de fuerzas políticas autonómico? Pero ¿no se trataba, más bien, de garantizar la independencia judicial respecto a cualquier poder ajeno, próximo o lejano?

Como es sabido, en sede parlamentaria se ha venido defendiendo durante lustros (ya mi primera iniciativa en el Congreso, hace casi veinte años, tuvo tal finalidad...) que volvieran a ser los propios jueces quienes eligieran a esos doce hombres, al margen de los partidos políticos. Así se había hecho, en estricto cumplimiento de la Constitución, hasta que el socialismo llegó por vez primera al poder. La ruptura de esa trayectoria desprestigió al Consejo General del Poder Judicial y lo convirtió en campo de batalla de los partidos. Aparecieron como sus sucursales las asociaciones judiciales, contempladas precisamente como alternativa a la afiliación de los jueces a tales partidos, con lo que otra previsión constitucional saltaba por los aires. En medio de tal desbarajuste sólo quedaba un paradójico consuelo: la mayor parte de los jueces optaba por no afiliarse, ni en primera ni en segunda instancia...

Ante tan lamentable panorama, la voluntad de dar paso -gozando incluso de mayoría absoluta- a un Pacto de Estado por la Justicia llevó a los populares a ceder matizadamente hacia posturas muy diversas. Tuve ocasión de afirmar -tanto en el Parlamento como en un acto público organizado en el propio Ministerio de Justicia- que con ello se pacificaba una vieja querella entre partidos, pero se mantenía maltrechos a los jueces consejeros. Seguirían siendo identificables por una pegatina que arruinaba toda «independencia objetiva» (la que se percibe como tal, al margen de las acrisoladas virtudes subjetivas que adornen al consejero).

La situación de la independencia judicial puede ahora verse aún más deteriorada. Dentro de unos años muchos jueces habrían logrado acceder a la carrera tras acreditar -gracias a la ya invocada «justicia de proximidad»- su cercanía a un alcalde bien visto por el partido hegemónico en su Comunidad Autónoma. Su promoción posterior les habrá exigido portarse bien; a los ojos de las autoridades vecinales del partido que corresponda...

Se rompió ahora el Pacto de Estado por la Justicia, muy a pesar imagino, del Ministro actual que, en la oposición, luchó por mantenerlo contra viento y marea dentro de su partido. El minoritario Gobierno actual no ha considerado siquiera necesario dar explicaciones al respecto. Ninguna oportunidad mejor que ésta para volver a la fórmula constitucional primigenia. Ahora que tantos se empeñan en que a la Constitución no la conozcan ni quienes la gestaron, sería todo un detalle devolverle algo de lo que tuvo. Al fin y al cabo, si en el Consejo General no hubiera nada ya que repartir entre partidos, sobrarían también estos Consejos «Particulares»: habrían quedado sin reconocible objeto. La independencia judicial, sobre todo, lo agradecería.

La promesa de "guardar y hacer guardar" la Constitución
EDITORIAL Libertad Digital 4 Octubre 2005

Las declaraciones del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, en las que se limitaba a señalar el “gran interés” del Ejército en que España “siga siendo patria común e indivisible de todos los españoles”, han sido respondidas por el ministro Montilla con tono despreciativo al señalar que “lo que ha dicho este señor” le parece una “obviedad”.

Ciertamente, podría parecer una “obviedad” que el Jefe de Estado Mayor de la Defensa salga recordando lo que no es más que ese deber de “guardar y hacer guardar la Constitución” que los militares –como los políticos como Zapatero o Montilla– deben jurar o prometer cumplir cuando asumen sus cargos. Pero, como dijo Orwell, “a veces es necesario defender lo obvio”; más aun cuando el gobierno del 14-M nos trata de sumir en mentiras tan merecedoras de la crítica orwelliana como son las destinadas a negar la evidente y consustancial naturaleza inconstitucional del plan soberanista aprobado en el parlamento catalán.

El gobierno de ZP trata de colar esa dinamita letal para la continuidad nacional y constitucional de España con meros “retoques” y “maquillajes”; como si todo lo ya perpetrado fuera parte de esa “normalidad democrática” de la que nos hablaba reciente y cínicamente la vicepresidenta del Gobierno.

Es deber primordial de Mariano Rajoy Brey asumir, con total energía, el papel en el que la Historia le ha situado como principal y único líder de la oposición. Y el primer paso para ello pasa por desenmascarar, con total contundencia, esa “falsa normalidad” con la que el Gobierno, los separatistas y sus medios de comunicación tratan de adormecernos. Rajoy debe liderar y canalizar la indignación de millones de ciudadanos españoles que están deseando movilizarse y alzar su voz contra este plan de ruptura nacional.

Un día después de reclamárselo en estas mismas páginas, no podemos dejar de aplaudir que Rajoy haya hecho pública su disposición de acudir al Tribunal Constitucional “en el caso de que el estatuto se apruebe como está”. No menos plausibles son también sus propuestas de reforma electoral o de reforma constitucional para blindar las competencias exclusivas del Estado.

Sin embargo, parecería que el liderazgo de Rajoy es incapaz de dar una de cal sin una de arena, y ciertamente, nos decepciona que, después de haber caído en ellas, no erradique de una vez las tentaciones que, también desde dentro del PP, tratan de llevarlo de nuevo al “perfil bajo”.

Más que secundar la lúcida y firme intervención de Vidal Quadras en el Comité Ejecutivo Nacional –quien ha instado al PP a llevar a cabo movilizaciones y ha planteando la posibilidad de no participar en la Comisión Constitucional para no dar “visos de normalidad a lo que no es normal”–, parecería que Rajoy ha vuelto a dar más cancha a Piqué y a quienes todavía dicen que hay que “esperar” e ir “paso a paso” , “sin caer en el catastrofismo” y en “la falta de moderación”.

Hay, desde luego, quienes, como Piqué, “paso a paso”, no hacen más que retroceder, en los principios y en los resultados electorales. Si quieren "moderación", que se la pidan a quien, como Zapatero, ha demostrado ser un complaciente socio de los aliados de ETA en Perpiñán. España vive un momento de gravedad histórica y, ante una secesionista rebelión institucional, que no tiene parangón en ninguna democracia occidental, la labor del principal partido de la oposición es hacer pie con pared, en todos los frentes, haciendo todo el ruido posible, tanto para dar voz a la indignación ciudadana como para despertar a quienes todavía duermen en su inconsciente letargo.

Miedo al poder
Por EDURNE URIARTE ABC 4 Octubre 2005

La actitud de las elites fue esencial en el éxito de la Transición. Pero en su intento de desmantelamiento, más vale que miremos la reacción de los ciudadanos. Porque no habrá liderazgo en las elites. Y me refiero a las elites que tienen las llaves de la respuesta en los próximos meses, los socialistas y los líderes de opinión. La mayoría de los segundos tan sólo reaccionará si ve signos claros de crisis de confianza de los ciudadanos, y los primeros, nunca antes de un vuelco electoral. No se entienden esas fantasías sobre el grupo rebelde que supuestamente plantaría cara al Estatuto, y al presidente. Ganas de especulación o confusión de deseos con la realidad. Pero si el líder de la unidad de España, José Bono, prefiere la tranquilidad del sillón de ministro o su estrategia a muy largo plazo al más mínimo movimiento de fondo contra el desvarío catalán. Y ni siquiera otro líder que tendría bastante menos que perder, Alfonso Guerra, va a mover un solo dedo. Porque en público no va más allá de lo que declaró la semana pasada: que no hay que preocuparse, que todo estará dentro de la Constitución y que esto no es lo que parece.

Si Guerra maquilla de esta forma la realidad, sobran todas las divagaciones sobre la movilización socialista. No habrá ninguna. Esos rebeldes tan silenciosos y anónimos seguirán con la farsa hasta el final. Y van a firmar y reafirmar todas las ficciones del líder, que esto no es lo mismo que el Plan Ibarretxe, que no es el estatuto de un nuevo estado aunque falte la palabra estado, que no hay un vuelco radical del sistema consensuado en la Constitución, que es posible hacerlo constitucional con unos pequeños retoques milagrosos, y que, una vez neutralizado el vaciamiento del estado, los nacionalistas y Maragall estarán encantados y el problema nacionalista acabará para siempre.

La causa del silencio es algo muy sencillo llamado miedo al poder pero cuyos efectos siempre confundimos. Tenemos la manía de creer que empiezan en el más débil, en el ciudadano más desposeído de recursos de respuesta y el más alejado de los centros de decisión. Pero resulta que la escala del miedo se construye justamente al revés. Empieza en los más cercanos a la cúpula y se expande hacia todos los escalones más expuestos a la irritación de la cúpula. Luego se le llama disciplina de partido, moderación, prudencia y cosas así. Y, entre los líderes de opinión, objetividad y análisis racional. Pero todos ellos saben, sabemos, cuál es el ambiente en el que se ha construido este disparate anticonstitucional que es el Estatuto catalán, el de las indicaciones, directas e indirectas de los costes que tiene el «extremismo constitucionalista», aquello de los principios de lo que tanto hablábamos cuando estaba Aznar y que ahora está tan mal visto. Hace tiempo que las elites intelectuales pretenden salvar a los ciudadanos de los comportamientos de masas. Se les olvidó mirar a su alrededor, y con todo lo que hay que salvar por allí..

Ajuste de cuentas con el pasado
Lorenzo Contreras Estrella Digital4 Octubre 2005

Todo lo que había que decir sobre el proyecto de Estatuto de Cataluña, que por ahora sólo es una propuesta o proposición de ley desde el punto de vista formal, pero que es todo un pronunciamiento separatista de carácter histórico, está ya expresado y debatido en auténticos océanos de tinta. Lo que se añada a esta especie de tsunami de comentarios contribuirá a marcar y remarcar lo que parece condenado a pasar a la historia como un episodio nuevo de la política de España. Pero un episodio de enorme calado que no se concreta con la afirmación de que el Estatut propuesto es una circunstancia excepcional sometible a negociaciones posteriores y a pruebas de fuerza política. Es una vuelta de página en la que se cuestiona todo lo que parecía resuelto en 1978 con la Constitución complementaria de la “reforma pactada” o, en otras palabras, del gran acuerdo sobre la sucesión del franquismo. Veinticinco años después lo que se plantea es un pendulazo que encubre relativamente un ajuste de cuentas con el pasado. Todos los demonios familiares anteriores y posteriores a la Guerra Civil y a los años de la dictadura reaparecen en el escenario dispuestos a desempeñar su papel. Se acabó la gran avenencia y la reconciliación entre españoles pensada para dar paso a una democracia estable y a un determinado régimen duradero. Lo que ha traído Zapatero de modo más o menos consciente es la ruina de lo que acordaron los vencedores y los derrotados de la Guerra Civil española. Sin que su actitud pueda estar a la altura de una visión de gran estadista —que por supuesto no lo es—, Zapatero, con sus compañías condicionantes, nos ha retrotraído a los tiempos de la preguerra civil.

La II República metió en la cárcel a Companys y deshizo los planes de Maciá y su Estat Catalá. El mefistófeles Dencás, un remoto equivalente a Carod-Rovira, tuvo que huir por las alcantarillas de Barcelona, y Madrid demostró en alguna medida una capacidad de respuesta en defensa de España. Ahora ya nadie mete en la cárcel a ninguno de ellos, renacidos, ni a Carod-Rovira, ex Pérez que aspira a un reinado político sobre la Cataluña independiente. Que tenga cuidado Maragall en su papel de aprendiz de brujo.

Josep Tarradellas ya no está aquí. Había llegado demasiado tarde, con su sabiduría y su experiencia, para poner orden en lo que él, hombre prudente y experimentado, intuía. Jordi Pujol le sucedió y lo borró. Enterró prácticamente su memoria y, con habilidad, esperó el momento en que otros recogieran la cosecha que él, Pujol, había sembrado. Eso ya está ocurriendo. Le dan en bandeja la concreción de su obra. Con Tarradellas fue sepultado Adolfo Suárez —ya lo está siendo— antes de morir. Pero es que ZP, a este paso, va a enterrar también a Felipe González y a Guerra. Y, por supuesto, a Santiago Carrillo, que sacrificó, en aras de una estabilidad más o menos discutible, al Partido Comunista de España.

Naturalmente, no cabe descartar que Zapatero pague también sus insensatas audacias. Y, aunque se comente poco o nada, el Rey debe tener muy en cuenta la conspiración republicano-federalizante que se le viene encima. Cuando le dijo a Benach, presidente del Parlamento catalán, que “hablando se entiende la gente”, lo entendieron a la perfección. Quien no se enteró debidamente fue él mismo.

Email del director
Es la hora del PSOE
Antonio Martín Beaumont elsemanaldigital 4 Octubre 2005

Un bien nutrido grupo de diputados socialistas estaría dispuesto a no votar un Estatuto catalán en las condiciones en las que Pasqual Maragall lo trae al Congreso. No debe ser nada sencillo para algunos "históricos" del PSOE "tragarse el sapo" que su líder quiere hacerles comer, por cuantas especies pongan para evitar las arcadas. Porque es delicado olvidar que aquello que desean Zapatero y Maragall es que acepten, en el templo de la soberanía española, que Cataluña es una "entidad" que se relaciona con otra diferente llamada España y que, por ello, más tarde o más temprano se autodeterminará.

Ojo, aunque no fuera por convicciones, sino por mero pragmatismo, también se entiende la postura de estos diputados "rebeldes" del PSOE. Por pura supervivencia política: son ellos los que van a tener que explicar en sus respectivas provincias, a sus votantes, que su partido quiere que Cataluña tenga privilegios que, de momento, hacen saltar en añicos el pacto constitucional y que, también, abren la puerta para que cuando lo deseen los políticos catalanes de turno digan al resto de España "Adeu, ahí os quedáis".

Y es que Zapatero parece estar atrapado, otra vez, en su debilidad. O igual cree a pie juntillas en el país que Maragall define cuando declara: "Hasta aquí ha llegado la solidaridad catalana con las Españas". Porque si no es ésa la España en la que cree el presidente del Gobierno deberemos pensar que entonces ha prometido la cuadratura del círculo.

Quizá la hora de Zapatero haya pasado: no tiene ningún "as" en la manga ni conejo en la chistera. Quizá por ello ha llegado la hora de que otros socialistas hablen. "Es la hora del socialismo", me decía ayer mismo un viejo dirigente del PSOE. Es hora de escuchar a personas como Felipe González, Alfonso Guerra, Manuel Chaves, José Bono, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, José María Barreda, Marcelino Iglesias, Gregorio Peces Barba, Javier Solana… que deben dar luz sobre lo que el socialismo cree y defiende.

Es cierto que el PSOE es más que un partido político unido por una ideología. Es una gigantesca comunidad de vecinos, con intereses comunes; y a ninguna de las partes le interesa abrir el melón de la disidencia. Pero no por patriotismo ya, sino por realismo socialista: las elecciones de 2007 están a la vuelta de la esquina y tirar de la frágil cuerda de la insolidaridad nacionalista y de la desigualdad entre los españoles no parece el camino.

El eclipse de Zapatero
Pablo Sebastián Estrella Digital4 Octubre 2005

El presidente del Gobierno no puede con el cargo, ni con la responsabilidad que asumió y que incluye el juramento de defender la Constitución tal y como está. Está metido en tres conflictos que tienen que ver con la esencia de España, como son el Estatuto de Cataluña, sus pretendida negociación con ETA y la frontera de Ceuta y Melilla con Marruecos. En estos tres frentes la buena estrella del presidente se ha oscurecido de manera repentina, hasta el punto de que una encuesta de la cadena SER, tan próxima a la Moncloa, anuncia un sorprendente acercamiento en la intención de voto del PP al PSOE, a la vez que subraya que una gran mayoría de españoles rechaza el Estatuto catalán, y especialmente el uso del termino nación.

Han pasado sólo tres días desde que el Parlamento de Cataluña aprobó el nuevo Estatuto, del que es padrino y especial colaborador el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y en tan sólo tres días la indignación general ha corrido como un reguero de pólvora por toda la geografía española, sin olvidar destacadas instituciones como la Corona y el Ejército, que por boca del Rey y del jefe del Alto Estado Mayor han recordado a los partidos catalanes que España es una indisoluble nación.

Rodríguez Ibarra, desde el interior del PSOE, donde ha comenzado la rebelión contra la debilidad de Zapatero, anuncia la votación del Parlamento extremeño contra el término nación del Estatuto catalán, y el ejemplo de Extremadura puede ser imitado por otras comunidades autónomas, ante la abusiva embestida del nacionalismo catalán.

El propio secretario de Organización del PSOE, José Blanco, dice ahora que hay que reformar dicho Estatuto, y lo mismo lo dicen en el Palacio de la Moncloa a su diario de cabecera El País, subrayando algunos capítulos como la financiación y las relaciones de Cataluña con el Estado, mientras que desde Cataluña Carod-Rovira advierte de que no se puede tocar ni una coma, motivo por el cual el conflicto está servido.

El conflicto sobre el Estatuto está servido y va a crecer en toda España, pero además se ha hecho patente dentro del PSOE y dentro del propio Gobierno, donde los ministros de Defensa e Industria, José Bono y José Montilla, mantienen posiciones absolutamente enfrentadas que pueden concluir con la salida de uno o de los dos ministros del gabinete si las cosas siguen como están.

Y esto es sólo el prólogo de esta gran polémica y batalla política que va a dejar muy pequeña la crisis que se abrió contra el Gobierno de Aznar por causa de la guerra de Iraq. Y a la que se suman otras dos cuestiones del máximo interés y actualidad, como son la crisis de Ceuta y Melilla, donde se acaba de producir un nuevo asalto masivo de la verja melillense, por la que se han colado trescientos emigrantes, y que prueba la incapacidad del Gobierno de Zapatero para hacer frente a esta situación.

Una situación que sólo puede ser como es si Marruecos lo consiente y por el simple hecho de que España no devuelve inmediatamente a territorio marroquí a los que asaltan nuestras fronteras con la misma agilidad con que los marroquíes devuelven a Argelia los que pasan la suya sean de la nacionalidad que sean.

La tensión con Marruecos contrasta con las pretendidas buenas relaciones oficiales entre los gobiernos de Madrid y Rabat. Y otra vez la gran confusión del presidente Zapatero: buena relación con el Gobierno catalán y bronca nacional, en su Ejecutivo y en su partido contra el Estatuto catalán; bronca en las fronteras de Ceuta y Melilla y pretendida buena relación con el Gobierno del Rey Mohamed VI.

Y tercer capítulo (y dejamos a un lado la sequía y otros asuntos no menos importantes), la negociación con ETA prometida por Zapatero, con guiños al nacionalismo vasco, no avanza. Al contrario, se está deteriorando, entre otras cosas porque la Policía francesa, que no hace guiños a nadie, acaba de detener a varios jefes de la banda terrorista en territorio galo. El Gobierno de Zapatero hace la vista gorda política y judicial frente a ETA y su entorno, pero los franceses no paran en su acción policial y judicial, y todo esto indica que la negociación con ETA en estas circunstancias no puede funcionar.

Qué hace o qué va a hacer el presidente del Gobierno? En el Palacio de la Moncloa impera el mayor de los desconciertos y la más grande confusión. Se ha pasado de la sonrisa al rictus, de la buena estrella luminosa al eclipse, del liderazgo social a la sospecha creciente de incapacidad política. Lo del Estatuto catalán empieza a ser un clamor, y si le añadimos lo de ETA y lo de Marruecos, pues todavía mucho peor.

"Txeroki" vuelve a quedarse sin segundo en el aparato militar de ETA
Manuel Ortega elsemanaldigital 4 Octubre 2005

El 3 de octubre de 2004 pasó a la historia de la lucha contra ETA por el calado de la operación hispano-francesa. De la misma forma que la desarticulación de Sokoa, aquel día se produjo uno de los últimos golpes más duros que ha recibido la infraestructura etarra. No sólo por el descubrimiento de los principales arsenales de ETA, sino también, y sobre todo, por la detención de dos de sus principales dirigentes: Mikel Antza y Anboto.

Que Mikel Antza cayese era un duro golpe para la banda. La desarticulación de la amplia red de colaboradores, con ser grave para ETA, era secundaria. Al fin y al cabo, recomponer el tablero con peones no era tan problemático como perder al rey. La detención de Antza, el primus inter pares de la dirección etarra, el ideólogo y estratega de la banda, dejó en la estacada a un Josu Ternera, cada vez más debilitado y en constante fuga, como la de El fugitivo. Pero también desató el lazo que Antza tenía en torno al aparato militar.

Es ahí donde manda Garikoitz Aspiazu, "Txeroki", el responsable de los comandos de ETA. El perfil que se maneja en medios policiales sobre él es todo un ejemplo de la "generación borroka". Tanto él como sus huestes representan la savia nueva de la banda: activistas, curtidos en la lucha callejera y en las organizaciones juveniles de entorno proetarra, que han dado sus primeros pasos en los Grupos Y de apoyo a ETA. Elementos dedicados a sembrar el terror "de baja intensidad" en las calles del País Vasco hasta que un día han recibido la llamada esperada, la cita misteriosa y el compromiso definitivo con los comandos etarras.

Un año después de las detenciones de Antza y Anboto, y sin la magnitud de las mismas, una nueva operación ha permitido atrapar a Harriet Aguirre y a otros dos terroristas. Aguirre es señalado como el número 2 del aparato militar, el hombre de confianza de "Txeroki". Para el jefe de los comandos, al que se señala como el representante del sector más duro de ETA –suyas son las palabras a Javier Pérez Aldunate, el "chacal" etarra, pidiéndole "poner un muerto sobre la mesa"–, es un golpe duro.

Mucho más si se tiene en cuenta que "Txeroki", en lo que va de año, ha perdido, con Aguirre, dos lugartenientes. El primero, Jon Joseba Troitiño, también fue detenido meses atrás. Los golpes policiales también se han dejado sentir en su vida sentimental: el 26 de octubre, con datos probablemente obtenidos de la redada de principios de mes, la Policía detenía a Amaia Urizar.

A Urizar, vinculada sentimentalmente al jefe de los comandos, le había correspondido el encargo de implantar una red de colaboradores en la provincia de Vizcaya. Una amplia trama en donde la provincia aparecía dividida en cuadrículas y Bilbao, en barrios.

Aún tiene solución
Ernesto Ladrón de Guevara. elsemanaldigital  4 Octubre 2005

España camina hacia la balcanización y hacia la destrucción de una existencia como nación con más de quinientos años en la lectura menos generosa que se haga de la Historia común de eso que los romanos llamaron Hispania.

Nadie tiene derecho a destruir esa unidad de destino por mucho que algunos quieran negarle su carácter nacional. Nadie tiene derecho, por la contingencia de una locura política determinada, por una coyuntura, o por el estado de mediocridad del estamento político, a destruir lo que ha costado cimentar con el sacrificio y la sangre de tantas generaciones de españoles a través de la existencia de un patrimonio histórico y un legado colectivo.

Nadie tiene derecho a destruir el futuro de nuestros hijos, devolviéndonos a un feudalismo controlado por un cacicato distribuidor de prebendas a sectas, clanes o tribus, fragmentando a nuestras sociedades en la clásica división de patricios, plebeyos y metecos, para repartirse el botín del poder, distribuidor de privilegios.

Por eso, en virtud de la prerrogativa que le atribuye la Constitución española al Rey y que justifica su propia existencia, la institución monárquica nacida por la voluntad de los españoles de forma democrática no puede seguir haciendo como si no viera, sin ejercer su papel moderador. No puede permitir la voladura de la estructura del Estado con mirada imperturbada. Sencillamente porque tras Cataluña irá Euskadi, después Galicia… y quién sabe si lo que quede de España también acabará despedazado en un proceso incontenible, pues la locura es contagiosa, no así la inteligencia.

Cataluña puede ser el principio de la descomposición de España. Cualquier solución a partir de ahora es peligrosa y complicada, ya que si las Cortes Generales lo corrigen –y deben hacerlo-, los sátrapas que han producido esta conturbación en nuestro sosiego colectivo alimentarán la espiral del victimismo y de la conspiración contra el Estado, encendiendo el imaginario colectivo contra la "bota de Madrid", negando la soberanía nacional de todos los españoles.

Espero que Zapatero escuche más a Guerra que a Maragall. Él fue secretario general del PSOE -para desgracia del conjunto de los españoles- con el apoyo de Guerra, único reducto hoy de lo poco que queda de sensatez en el Partido Socialista.

Si el presidente de los españoles no quiere pasar a la Historia con el baldón de haber sido el que ha permitido la destrucción de la unidad colectiva de todos los españoles, aún está a tiempo. Si no, la propia monarquía se jugará su futuro.

La encomienda que las máximas instituciones tienen depositada en virtud del mandato de nuestra nación cívica debe cumplirse.

Ciencias ocultas
Por CARMEN MARTÍNEZ CASTRO ABC 4 Octubre 2005

«SI la OPA se consuma, no sólo no supondrá ningún perjuicio para el potencial industrial energético del Bierzo, sino que va a suponer algún beneficio importante, como en su día se sabrá». ¿Qué será lo que algún día se sabrá? ¿Y quién se jacta de estar al tanto de lo que la mayoría de mortales aún desconocemos? Bienvenidos de nuevo al proceloso y siempre sugerente mundo de las ciencias ocultas.

La OPA, evidentemente, es la única posible, la de Gas Natural contra Endesa; por lo tanto la frase de marras debería haber sido pronunciada por Salvador Gabarró, el presidente de la gasista. Sería lógico y desde luego infinitamente más presentable que buscar desafortunadas metáforas sobre fluidos corporales. Pero no; el presidente de Gas Natural no ha necesitado incluir al Bierzo en su «road-show», le ha bastado con visitar unos cuantos despachos para vender las excelencias de la operación. También podrían haber cantado los beneficios de la OPA Ricardo Fornesa, Isidro Fainé o Antoni Brufau, pero sospecho que los tres anduvieron atareados este fin de semana con la lectura del prodigioso Estatuto que tanto habían reclamado. Ninguno de ellos pasó por León; allí sólo estuvo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, convertido en abogado de lujo de este grupo de empresarios aparentemente desasistidos de apoyos oficiales.

Rodríguez Zapatero muestra un arbitrario y asimétrico criterio a la hora de administrar sus palabras y sus silencios. Sale del Parlamento catalán un artefacto secesionista de consecuencias imprevisibles y Zapatero calla. El Rey, el presidente del Tribunal Supremo y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa recuerdan públicamente la indisoluble unidad de la nación española pero Zapatero permanece mudo. Alguien plantea la posibilidad de compartir con Marruecos la soberanía de Ceuta y Melilla y el presidente del Gobierno se traga un vaso de agua como quien se traga un sapo para evitar defender la españolidad de las plazas africanas. Todo silencio, medias verdades o penumbras excepto en la cuestión eléctrica. Ahí el verbo de ZP lució deslumbrante y revelador. Ha sido el fogonazo descarado que se ha llevado por delante el último espejismo de imparcialidad gubernamental ante la operación. El presidente llegó hasta donde no se había atrevido Montilla.

Estoy esperando otro fogonazo similar que nos explique las razones de su inconcebible actitud ante la reforma del Estatuto catalán. Podía haber asistido impasible al naufragio de ese bodrio legal pero increíblemente le ha salvado la vida y lo ha llevado al Congreso de los Diputados. Ha fomentado gratuitamente una tensión desconocida de la vida pública, está conduciendo a su partido hacia el abismo y se juega buena parte de su popularidad personal. ¿A cambio de qué? ¿Cuál es la contrapartida a tanto riesgo innecesario? Volvemos a las ciencias ocultas. Cualquier hipótesis por desleal y antipatriota que semeje resulta creíble.

Un compromiso imposible
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  4 Octubre 2005

EL PROYECTO de Estatuto catalán siguió originando ayer fuertes reacciones. La Ejecutiva del PSOE habló ya de artículos inconstitucionales, aunque José Blanco sigue limitando la crítica oficial a obvios "aspectos jurídicos", sin concretar las posiciones de fondo que, en cuestión tan relevante, podrían extraerse, sin más, de la historia misma del socialismo español respecto de la "cuestión regional". El nacionalismo ha entrado en ebullición. El crecido Artur Mas muestra preocupación por un debate en el Congreso que le parece ocioso. Carod-Rovira califica la posibilidad de discutir el término nación de "tomadura de pelo". Ibarretxe asegura que las Cortes deben aceptar la proposición "con todos sus puntos y sus comas". Y Arzalluz advierte al propio presidente del PNV, Josu Jon Imaz, que el partido exige la independencia. Es evidente que PSOE y PSC han sido desbordados por sus socios nacionalistas y que se han percatado. El ministro Montilla afirmó ayer que "la definición de nación se ha discutido y se discutirá", pocos días después de decir que la nación catalana "está fuera de toda discusión". Los presidentes de Andalucía -que lo es del PSOE- y Extremadura se han significado con gran claridad, en contraste con la inmutable cautela del presidente aragonés. El jefe del Estado Mayor de la Defensa, general Félix Sanz Roldán, subordinado a José Bono, ha recordado cautamente la letra de la Constitución. El fondo del asunto está claro: el presidente Zapatero sigue callando su opinión precisa sobre la doctrina, nada oscura, que impregna la propuesta del Parlamento catalán. Debiera saber que, ayer como hoy, la ambigüedad en los puntos esenciales nunca es interpretada por el nacionalismo como mano tendida, sino como síntoma de debilidad y estímulo para el avance.

NOTA al Enigma 10
¿Se usaron mochilas en los trenes?
Por Luis del Pino Libertad Digital 4 Octubre 2005

La versión oficial aifrmaba que las bombas de los trenes estaban colocadas en mochilas y que esas mochilas fueron dejadas en los trenes por terroristas que se subieron en la estación de Alcalá. Según esa versión oficial, los terroristas depositaron las mochilas en los altillos porta-equipajes o debajo de los asientos y se bajaron en una estación anterior a aquéllas en que las bombas hicieron explosión.

Sin embargo, los informes policiales contenidos en el sumario, en los que se analiza la colocación de las bombas, arrojan serias dudas sobre esa versión y, en concreto, permiten poner en cuestión que se utilizaran mochilas en las 10 bombas que estallaron en los trenes.

A partir de los destrozos causados, los Tedax determinaron, a petición del juez Del Olmo, en qué punto de los trenes estaba colocada cada una de las bombas que estalló. El informe elaborado por los Tedax fue enviado a Del Olmo el 15 de junio de 2004. En ese informe se analiza, tren por tren, la ubicación de los artefactos.

En el tren de Atocha, estallaron sendos artefactos en los vagones 4, 5 y 6, y se encontró un artefacto sin detonar en el vagón 1. Los artefactos de los vagones 4, 5 y 6 estaban ubicados al lado de una de las puertas, justo debajo de los asientos plegables que esos trenes tienen en la plataforma de acceso. Y aquí viene el problema: ¿cómo puede ocultarse una mochila "debajo" de un asiento que se levanta en cuanto uno se pone de pie? Que un terrorista abandone una mochila debajo de un asiento normal y se baje del tren sin que nadie se de cuenta parece arriesgado, pero es posible. Pero que un terrorista ponga una mochila bomba debajo de un asiento plegable, se levante (dejando la mochila a la vista) y se baje del tren, sin que nadie le diga nada, resulta algo más inverosímil. A no ser, claro está, que esos artefactos no fueran mochilas, sino algo mucho más pequeño, adherido por ejemplo a la pared del tren.

El artefacto sin estallar encontrado en el vagón 1 también resulta problemático. No sabemos si se trataba de una mochila, de una bolsa o de alguna otra cosa, porque por alguna razón nadie ha hecho público el correspondiente informe de inspección ocular. Pero lo que sí sabemos es dónde se encontró: entre dos filas de asientos normales, en el centro del vagón. De nuevo, resulta completamente inverosímil que un terrorista pueda abandonar su artefacto en el centro del vagón sin que nadie le llame la atención, lo que sugiere que el terrorista (o el simple transportista) que portaba ese artefacto-señuelo posiblemente estuviera dentro del tren en el momento de producirse la explosión de las verdaderas bombas en los vagones 4, 5 y 6.

En el tren de la C/ Téllez la situación es algo menos confusa. En ese convoy estallaron sendos artefactos en los vagones 1, 4, 5 y 6 (de nuevo la misma secuencia que en el tren de Atocha). Los artefactos de los vagones 1, 5 y 6 sí podrían ser voluminosos (aunque no tenemos constancia de que lo fueran), puesto que estaban colocados en un altillo portaequipajes (vagones 1 y 5) o debajo de un asiento normal (vagón 6). Sin embargo, el artefacto del vagón 4 estaba colocado en el suelo, al lado de una papelera; de nuevo, resulta inverosímil que el terrorista pudiera bajarse dejando el artefacto ahí, a menos que fuera de pequeño tamaño y lo disimulara al lado, debajo o dentro de la papelera.

En la estación de El Pozo, el tren era de dos pisos. En los vagones 4 y 5 estallaron sendos artefactos, ambos de los cuales estaban situados en el piso superior de los vagones. En uno de los primeros vagones (no sabemos en cuál), el policía municipal Jacobo Barrero encontró una mochila sin detonar y la sacó al andén, donde fue hecha estallar por los Tedax. Esa mochila que encontró Jacobo Barrero no estaba en el piso superior del vagón (como los dos artefactos que sí estallaron), sino en el inferior, debajo de un asiento. ¿Dónde estaban los artefactos de los vagones 4 y 5? Pues el del vagón 4 estaba debajo de la papelera que hay nada más subir al segundo piso (lo que de nuevo sugiere que no podía tratarse de un artefacto voluminoso que llamara la atención), mientras que el del vagón 5 estaba no debajo de un asiento, sino pegado a la pared entre dos filas de asientos enfrentados. ¿Resulta verosímil que el terrorista se baje del tren abandonando una mochila a la vista, entre dos asientos enfrentados?

En la estación de Santa Eugenia sólo estalló un artefacto, en el vagón, y éste estaba situado en un altillo portaequipajes, así que no podemos descartar que fuera voluminoso (aunque tampoco podemos afirmarlo).

En resumen, de las diez bombas reales que estallaron, al menos 6 estaban colocadas de tal manera que parece razonable pensar que no eran mochilas, ni ningún otro bulto de gran tamaño, sino algo mucho más pequeño que pudiera pasar desapercibido.

La Policía captura en Francia al jefe de los «comandos» de ETA
Los agentes detuvieron a tres etarras y se incautaron de armamento pesado y documentación
> Harriet Aguirre, número dos de «Txeroki», es el autor de los dos últimos asesinatos
> A Idoia Mendizábal se le imputan los atentados al juez Lidón y a Eduardo Madina
> El ministro Alonso afirma que es «un duro golpe al escalón superior» de la banda
Fuentes policiales creen que ETA apenas dispone de «zulos» para esconder su armamento
J. M. Z. La Razón 4 Octubre 2005

Madrid- Harriet Aguirre, alias «Ilargi», formó parte de un «comando» que operaba en Navarra. Esta célula, que se denominaba «Odei», fue la autora, entre otras acciones criminales, de los dos últimos asesinatos cometidos hasta ahora por ETA, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.

Entre los papeles que se encontraron en poder del cabecilla Ibon Fernández, «Susper», detenido en Francia, había un documento que hacía referencia al «comando Odei», que habría sido el autor del atentado, perpetrado en Sangüesa (Navarra) el 30 de mayo de 2003, en el que murieron los agentes del Cuerpo Nacional de Policía Bonifacio Martín Hernando, de 56 años, y Julián Embid Luna, de 53.

Se trata de documentos que, por lo tanto, están judicializados en Francia. En concreto, la información se halla en el Sello 50 de los citados papeles que se incautaron a «Susper», por lo que este crimen podría ser imputado a Aguirre. Del «comando» también formaba parte Joseba Segurola, alias «Aparra».

Duro golpe.
La detención de Aguirre y de Idoia Mendizábal, que, curiosamente, también utiliza el alias de «Ilargi», supone un duro golpe para el «aparato militar» de ETA y se produce en un momento en el que, según las fuentes consultadas por este periódico, la banda ha articulado una estrategia de acoso contra el Gobierno con el fin de forzarle a que haga nuevas concesiones antes de iniciar contactos formales.

Aguirre se ocupaba hasta ahora de la dirección de los «comandos», a las órdenes directas de Garikoitz Azpiazu, «Txeroki», mientras que Mendizábal se encargaba de centralizar las informaciones para futuros atentados y poder suministrársela a las células etarras. Ambos, por lo tanto, eran responsables directos de la actual estrategia criminal de la banda.

Los últimos atentados con explosivos en Ávila y Zaragoza forman parte de esta campaña de acoso al Ejecutivo en la que, según los expertos, no se descarta que se puedan producir acciones con víctimas mortales.

En la operación policial se ha incautado «importante documentación», escrita en euskera, que podría dar una idea de por dónde van los planes terroristas de ETA. La información sobre las bandas se obtiene a través de distintas vías y las detenciones es una de ellas y de las más relevantes.

La decisión de «tirar» del operativo, y no seguir más tiempo con las vigilancias, se adoptó una vez que se comprobó que «Txeroki» no solía acudir a ese piso –no había pasado nunca por allí– y que, por lo tanto, no había ninguna posibilidad de detenerlo.

Los seguimientos que se hacían en Francia de los ahora arrestados resultaban muy complicados, por las medidas de seguridad que adoptaban, y cabía la posibilidad de poder perder su pista en algún momento.

Por otra parte, la operación de ayer sembró el desconcierto en el entorno proetarra, según revelaron a LA RAZÓN fuentes vascas. Las detenciones cayeron como «una bomba» en estos medios, en los que el ambiente se «enrarecía» por momentos hasta el punto de que alguno de sus dirigentes podría hacer una declaración, en términos muy duros, mañana mismo.
Incluso, ya se hablaba de que la banda podría dar una «respuesta» en los próximos días, en forma de atentado.

Sin logística.
Uno de los datos que ha llamado la atención de los investigadores es el que los cabecillas detenidos ayer guardaran en el piso en el que se escondían un elevado número de armas. Las operaciones realizadas a lo largo de los dos últimos años contra el «aparato de logística» han dejado a la banda prácticamente sin «zulos» (escondites) en Francia por lo que los terroristas tienen que almacenas los materiales en las casas que utilizan para ocultarse.

Al cierre de esta edición, se trabajaba en la Comisaría General de Información para poder determinar la identidad del tercer detenido. Los agentes centraban sus sospechas en dos individuos, de «poca monta dentro de la organización», cuyas fotografías guardaban un cierto parecido con la del arrestado ayer.

En medios policiales se subrayaba, en cualquier caso, que el operativo desarrollado en Francia demuestra que las Fuerzas Seguridad , a las órdenes del Gobierno, continúan con su trabajo en la lucha contra ETA y que, si un terrorista es localizado, será detenido.

El Centro de la Lengua creará una escuela internacional de investigadores
Tres destacados catedráticos dirigirán los tres institutos que componen el Centro de Investigación, cuya estructura se presentó ayer
EFE ABC 4 Octubre 2005

LOGROÑO. El Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española (CIILE), de San Millán de la Cogolla (La Rioja), ha iniciado contactos con varias universidades norteamericanas para crear una escuela de investigadores especializada en la filología hispánica. Éste es uno de los primeros trabajos que han realizado los responsables del Centro, cuya estructura fue presentada ayer en Logroño por el consejero de Cultura de La Rioja, Luis Alegre, y los directores de los tres institutos que lo formarán.

El CIILE estará dividido en el instituto de «Los orígenes del español», dirigido por el catedrático de Lengua Española de la Universidad de La Rioja Claudio García Turza, el instituto «Historia de la Lengua», con el catedrático de Historia de la Lengua de la Universidad Carlos III, José Antonio Pascual al frente, y el instituto «Biblioteca Hispánica» que dirigirá el catedrático de Literatura Española de la Universidad de Salamanca, Pedro Cátedra.

Patronato
El CIILE contará con un Patronato, un Consejo Rector, un Consejo de dirección y un Consejo Científico en el que se integran el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, el catedrático de la Universidad de Toulouse Michel Banniard; Alan Deyermond, del Westfield College de Londres; o José Ángel García de Cortázar, de la Universidad de Cantabria, entre otros.

El responsable del instituto «Biblioteca Hispánica», Pedro Cátedra, aseguró que el CIILE iniciará «un nuevo modelo dentro de la investigación humanística» y pretende contar «con los mejores investigadores del mundo en este área, para estudiar los textos y su entorno».

Además, dijo, se pretende crear una escuela de investigadores internacional «y hemos empezado por contactar con algunas de las universidades más importantes de norteamérica» como las de Berkeley, Indiana, Princeton, Pensilvania y Nueva York, «con las que suscribiremos acuerdos incluso antes de tener el centro», señaló.

El instituto «Los Orígenes del Español» realizará un «acopio de glosarios medievales» con el objetivo de «corresponder en el esfuerzo investigador a nuestros antepasados» y se propone crear una toponimia del estado español y un diccionario científico latino-español.

El responsable del instituto de Historia de la Lengua detalló que su intención es «ahondar en el pasado, para desterrar mitos», ya que «las posibilidades tecnológicas del siglo XXI permiten sumar muchos aspectos a nuestro trabajo».

Múgica pide LOE garantice uso castellano en comunidades bilingües
Terra EFE  4 Octubre 2005

El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, ha enviado hoy una carta a la ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, para pedirle que la futura Ley Orgánica de Educación (LOE) garantice el uso del castellano en las comunidades bilingües.

En su carta, remitida a Efe por la oficina del Defensor del Pueblo, Múgica expresa su preocupación por las 'frecuentes y numerosas' quejas que recoge de quienes desean recibir enseñanzas oficiales en castellano en comunidades como Cataluña, Baleares o Galicia que 'han optado' por el modelo de 'inmersión lingüística'.

Para el Defensor del Pueblo numerosos alumnos cuya lengua propia y familiar es el castellano 'han de iniciar o proseguir su aprendizaje en una lengua distinta', quedando sin efectividad su libertad de opción lingüística.

En el caso concreto de Cataluña, explica en su misiva a la ministra, los impresos oficiales de preinscripción 'ni siquiera informan a padres y alumnos de los limitados derechos lingüísticos que les corresponden', a pesar de que diversas sentencias del Tribunal Supremo recuerdan el deber de informar sobre el derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua natal.

La institución que preside Múgica percibe, dice la carta, 'una progresiva minoración de las libertades y derechos lingüísticos de quienes optan por el uso del castellano', en ámbitos como el educativo.

Con ello, añade, 'queda en entredicho' el ejercicio del derecho a usar esta lengua que a todos reconoce el artículo tres de la Constitución.

Múgica indica en su carta que 'no quiere dejar pasar la oportunidad' de que se va a regular en el Parlamento el sistema educativo, y sugiere a San Segundo que 'valore la posibilidad' de incorporar contenidos del proyecto de Ley a través de los que se garantice 'la plena efectividad de los derechos lingüísticos'.

El Defensor del Pueblo recomienda además que se contemple el derecho de los alumnos a que, en determinadas circunstancias, se dispense el aprendizaje de la lengua cooficial y a que se les apoye cuando los alumnos se incorporen tardíamente al sistema educativo de una comunidad con lengua cooficial propia.

Así, según Múgica, se contribuiría a complementar el desarrollo actual del derecho a la educación, estableciendo condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de ese derecho y paliando esa 'asimetría normativa' entre la lengua oficial del Estado y las cooficiales de las autonomías.

EL HUMOR, ESE ARMA POLÍTICA
De Diego, Blanco y Alcaraz: los libros y la calle, unidos ante ZP

Carmelo López-Arias elsemanaldigital  4 Octubre 2005

Enrique de Diego. ZP en el País de las Maravillas. El misterio de la sonrisa sin presidente.
LibrosLibres. Madrid, 2005. 329 pp. 15 €

La presentación del libro de Enrique De Diego "ZP en el País de las Maravillas" unió tras una misma mesa a los dos líderes sociales que en junio sacaron dos millones de personas a la calle.

4 de octubre de 2005. Nuestro colaborador Enrique de Diego ha tenido la valentía de hacer pública su enfermedad: padece zapaterofobia. Una patología que –define con precisión de galeno– consiste en "una irrefrenable aversión a ZP, en considerar chorradas las que el Grupo PRISA ve como ideas luminosas, en hacer zapping cada vez que su rostro sale en la televisión"... Y así ver películas americanas, confiesa: "Que de las películas españolas ya soy productor mediante mis impuestos".

De Diego ha intentado curarse "escribiendo este libro... pero la enfermedad avanza", reconoce desolado.

Ni el palco del Real Madrid, ni la patronal catalana
Este libro es ZP en el País de las Maravillas, subtitulado El misterio de la sonrisa sin presidente. Lo acaba de publicar la editorial LibrosLibres, cuyo director, Álex Rosal, logró una fotografía muy buscada: la que sentó, en una misma mesa, a Francisco José Alcaraz, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), y Benigno Blanco, vicepresidente del Foro Español de la Familia (FEF), cabezas visibles y artífices de las dos grandes manifestaciones del 4 y del 18 de junio pasados en Madrid.

Ambos arroparon a nuestro columnista para dar a conocer una obra regida por ese sentido del humor, a veces irónico, a veces sarcástico, con que repasa este primer año y medio de Gobierno socialista.

Un "llamamiento a la rebelión", lo caracterizó Alcaraz, "ante hechos tan graves como que el Gobierno tienda la mano a los asesinos de ETA para dialogar con ellos". "Sirve, desde la sonrisa o la carcajada, para incitar al pensamiento y reflexionar a fondo sobre los tópicos de la política actual española", comentó Blanco para completar el retrato.

Páginas, pues, que De Diego quiso insertar en el movimiento ciudadano contra determinadas políticas del presidente del Gobierno. Una reacción de la sociedad civil, que, subrayó, "no es ni el palco del Real Madrid ni la patronal catalana, sino los millones de personas que luchan y se sacrifican por lo que creen, como las que se manifestaron en junio en Madrid".

No apto para progres
Durante sus palabras, Blanco subrayó la identidad de esas movilizaciones, "un fenómenos social inédito" porque tiene lugar "al margen de las instituciones y de los partidos, como signo de madurez de una sociedad autorresponsable, que quiere ser ella misma quien diga qué modelo de organización, de valores y de políticas quiere".

De Diego tiene mucho que ver en el éxito de esas movilizaciones. Sin duda ha tomado la delantera a cualquier otro analista en la denuncia de los dieciocho meses que José Luis Rodríguez Zapatero lleva al frente de los destinos de España. Así lo demostró en su temprana trilogía, también editada por LibrosLibres, Días de infamia, Los nuevos clérigos y El suicidio de España.

Ahora, en un texto "no apto para progres, porque les produciría un sufrimiento atroz", examina en capítulos breves los momentos más gloriosos desde el 14-M, donde el humor es sólo el acompañante de un análisis profundo, certero y racional de la realidad política de nuestros días.

El autor confesó que aspira a que Zapatero ("sonrisa sin presidente, como Aznar fue un presidente sin sonrisa") sea algún día "un vago recuerdo de una pesadilla lejana". No es –sobra decirlo– una inquina personal: por donde De Diego pasea su mirada es por las obras de su personaje.

FILME DE IÑAKI ARTETA
¿Desde cuándo conocemos a las víctimas de ETA?
Elsemanaldigital 4 Octubre 2005

Parece que el terrorismo en España comenzó a destrozar familias hace poco. Eso se debe al silencio con que se condenó a aquellos que sufrieron los primeros azotes.

A lo largo de la historia de la banda terrorista ETA, se han contabilizado miles de familias a las cuales nuestro destino político les ha obligado a jugar en el bando de los "perdedores". No lo olvidemos, los terroristas han matado en nuestro país desde finales de los años 60.

Las recientes víctimas del terrorismo al menos han podido observar cómo la sociedad ha empezado a sentir interés por ellas y cómo los medios de comunicación y los políticos ya mencionan su existencia en los discursos. Este giro reciente hace que ahora "los desastres de la memoria" nos hagan olvidar que ETA ya ha matado a mil personas en España y ha causado la tragedia en otras miles de familias.

Y que, esto, no es nuevo.
El cineasta bilbaíno Iñaki Arteta acaba de terminar un nuevo trabajo. Se trata de un largometraje documental titulado Trece entre mil y recoge la experiencia de trece familias cuyos testimonios desgarradores van más allá del sentimiento y el dolor, pues estos se mezclan con la rabia y la indignación por la situación tan degradante a la que se han visto sometidas. Con perder a un ser querido, parece que no basta.

¿Cómo ha podido suceder a finales del siglo XX?
Iñaki Arteta no es un recién llegado. Sus premiados documentales Sin libertad y Voces sin libertad ya trataron esta trágica situación. Con incredulidad, el cineasta se pregunta: "¿cómo es posible que en una sociedad del siglo XX, culta y en democracia, el terrorismo haya sembrado tantas dudas sobre su legitimidad y las víctimas hayan sido sometidas durante tanto tiempo al abandono por parte de sus conciudadanos?"

Añade lo increíble que le puede resultar a un espectador medio español haber olvidado a las víctimas, "como increíble le puede parecer a un observador extranjero que lo que se narra haya sucedido en un lugar de la Europa occidental a finales del siglo XX".

La indignante prepotencia de ETA
Para el film, Arteta ha recogido testimonios de algunos de los colectivos más afectados por el terrorismo de ETA.

Destaca el atentado de la calle Correos en Madrid, que en 1974 mató a 12 personas de las cuales, 11 eran civiles. Los padres de María Ángeles Rey Martínez, una estudiante de 20 años y Manuel Llanos, un camarero de 27, relatan cómo vivieron la pérdida de sus hijos.

También hablan familiares víctimas del salvaje atentado de Hipercor, donde 24 personas fueron asesinadas y de los cuales 4, eran niños. Álvaro Cabrerizo perdió a su mujer, Mª Carmen Mármol, y a sus dos hijas.

Misma suerte corrieron los padres de 5 niños que murieron en el cuartel de Vic, en Barcelona y Francisco Marañón, chófer de un alto cargo militar. Quedó postrado en una silla de ruedas y su mujer falleció dos años más tarde mientras su hija tiene problemas de drogadicción.

Pero la vergüenza sobrepasa los límites de la realidad con casos como el de Ramón Baglietto. Militante de UCD, salvó la vida de su propio asesino cuando este era un bebé.

Su viuda decidió afiliarse al Partido Popular y, por eso, recibió además un paquete bomba que la Policía pudo desarticular a tiempo.

Jesús Ulayar Liceaga, ex alcalde de Etxarri-Aranaz, fue asesinado en presencia de sus hijos. Cuando los asesinos cumplieron condena regresaron al pueblo como verdaderos héroes. Los huérfanos viven allí también.

Bordeando el sadismo, Vicente Zorita Alonso, candidato de Alianza Popular, fue secuestrado y asesinado por ETA. Su cuerpo apareció abandonado en un descampado y amordazado con una bandera española.

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