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Recortes de Prensa     Sábado 15 Octubre 2005
Pandemia rupturista
TONIA ETXARRI El Correo 15 Octubre 2005

¡Lo nacional, hombre!
JORGE DEL CORRAL La Voz 15 Octubre 2005

El CGPJ «enmendará» el Estatut al considerar que «altera» el sistema judicial
F. Velasco La Razón 15 Octubre 2005

La AVT llama a los madrileños a unirse hoy a la última etapa de la «Caravana contra el olvido»
R. Monedero / D. M. La Razón 15 Octubre 2005

CANALLAS
XAVIER PERICAY ABC 15 Octubre 2005

Pandemia rupturista
TONIA ETXARRI El Correo 15 Octubre 2005

El brote estalló en Euskadi en 1998 exactamente, cuando los nacionalistas, después de haber sembrado la idea de que el Estatuto de autonomía ya no les servía, abandonaron el consenso democrático para firmar con Batasuna el pacto que permitió a ETA anunciar su tregua temporal y que tenía como objetivo la ruptura camuflada con España. No consiguió, entonces, extenderse todo lo necesario; la organización terrorista se impacientó al no ver materializadas sus exigencias independentistas y volvió a la carga.

Más tarde, Ibarretxe presentó su plan soberanista desoyendo las críticas que desde tantos sectores vascos no nacionalistas le habían planteado. Consiguió, sin embargo, que el Parlamento vasco lo apoyara gracias a los votos de la mitad de Batasuna (SA). Después de que el Congreso de los Diputados hiciera uso de su soberanía parlamentaria rechazando el plan, y de que las urnas le dieran un toque de atención, ahora parece que la fiebre ha remitido en Euskadi. Pura apariencia.

Es un reflujo temporal mientras la pandemia va echando raíces en Cataluña y el grupo de Otegi lanza mensajes a la baja. Los 111 folios de Carod están dando tantos quebraderos de cabeza a Zapatero que el presidente se encerró en el laboratorio para agitar su Cheminova y asegurar que tiene ocho fórmulas para contentar a quienes quieren un trato de igual a igual entre Cataluña y España, como si fueran dos países distintos, y quienes se sienten catalanes dentro de España. ¿Cómo no se les ocurrió antes a González y a Aznar?

A Rajoy le parece un cachondeo este juego de trivial y lo expresa de una forma tan cheli que pierde la fuerza de su crítica. Pero ahí está el descontento de quienes empiezan a caerse del caballo de la retirada de las tropas de Irak y así lo expresan en las encuestas; una ciudadanía que, en pequeños grupos, empieza a mostrar su rechazo al presidente desde los palcos de los invitados del desfile militar y desde la Cumbre de Salamanca, porque se teme que ante el enunciado de una simple reforma estatutaria nos encontremos con un cambio profundo de la Constitución.

En fin, que a Zapatero no se le cae el cielo encima, como a Asterix y sus galos en su última aventura literaria, pero si al cabo de un año y medio empiezan los abucheos, debería preocuparse. A Patxi López le inquieta que Ibarretxe no acuda al debate del Senado, cuando en realidad ésa es la actitud coherente en un lehendakari que , a pesar del revés electoral, está funcionando como si su plan soberanista estuviera en vigor.

Mayor Oreja se asoma para decir que ETA no mata porque no le hace falta, ya que otros partidos le están haciendo el trabajo político. Balza juega a poner bombas falsas para que los ertzainas no pierdan la práctica de la lucha antiterrorista. Y la fiebre sigue su curso. Y no la transmiten las aves, precisamente.

¡Lo nacional, hombre!
JORGE DEL CORRAL La Voz 15 Octubre 2005

DESDE hace años asistimos impasibles a la modificación del idioma a través de su uso incorrecto o, como ahora se dice, del políticamente correcto. Con la llegada a las Cortes Generales del proyecto de nuevo Estatuto para Cataluña y su definición como nación en el preámbulo: «La nación catalana ha venido construyéndose en el curso del tiempo¿», y en el artículo 1: «Cataluña es una nación», adquiere toda su dimensión la vieja e insistente estrategia de los independentistas de sustituir el adjetivo nacional por estatal . Es en este sentido en el que incide la última propuesta de CiU para que los organismos nacionales pasen a llamarse estatales, no por relativizar el término, sino para llamar nacional a lo autonómico y desterrar lo nacional de lo que es «perteneciente o relativo a una nación», en este caso y constitucionalmente a la española. La propuesta catalana es el colofón a la política que practicaron los gobiernos de Jordi Pujol, bautizando como orquesta nacional, museo nacional, biblioteca nacional o auditorio nacional a lo que tenía que haber sido autonómico o simplemente museo de Cataluña .

La estrategia del uso torticero del lenguaje la hemos sufrido igualmente con ETA, a la que durante demasiados años le hicimos el caldo gordo convirtiendo sus asesinatos y atentados terroristas en operaciones militares y ejecuciones, y a sus integrantes en comandos y luchadores por la libertad. Sólo cuando los dos partidos nacionales mayoritarios; es decir, PSOE y PP, y con ellos los medios de comunicación, se pusieron de acuerdo en luchar también contra ETA en este campo, fue cuando se empezó a ganar la batalla semántica y una buena parte de la otra. Ahora ocurre lo mismo con el independentismo. En este frente, con harta frecuencia escuchamos, leemos y hasta escribimos frases como «en el resto del Estado», «en otras partes del Estado» o similares. Y todo para no pronunciar la palabra España , que ya no es España sino el Estado . Este seguimiento a la estrategia nacionalista no sirve para frenar sus propósitos más lejanosm sino para acelerarlos, porque con el silencio cómplice o la colaboración por miedo o corrección lo que se consigue es invitarlos a que den el siguiente paso, como el de ahora en el Estatuto. Parece más inteligente dejar que ellos denominen a España como quieran y que los que no somos nacionalistas sigamos llamándola como se llama, usando el gentilicio español cuando proceda y denominando nacional a lo que así es y no a lo otro.

El CGPJ «enmendará» el Estatut al considerar que «altera» el sistema judicial
Elaborará un informe, de carácter consultivo, aunque no se lo solicite el Congreso de los Diputados
F. Velasco La Razón 15 Octubre 2005

Madrid- El Consejo General del Poder Judicial no puede quedarse pasivo ante el proyecto de reforma del Estatut de Cataluña, y, en concreto, en los apartados que inciden de forma directa sobre la Justicia. Esta es la conclusión a la que han llegado los vocales integrantes del grupo mayoritario, quienes consideran que el Consejo tiene obligación de que se conozca su postura sobre esos puntos. De esta forma, y una vez que la mesa del Congreso decida su admisión a trámite y la forma en que se va a tramitar, plantearán en el Pleno que se realice ese estudio, y ello, a pesar de que el Congreso decidiese no recabar el informe. Además, consejeros de la mayoría defenderán que se actúe de la misma forma respecto a la reforma de Estatuto de la Comunidad Valenciana.

En este sentido, el vocal José Luis Requero afirmó que «es de libro» que el CGPJ tiene que informar sobre la reforma del Estatut, «porque afecta profundamente al Consejo y altera de manera considerable el régimen del gobierno de la Justicia». Además, defendió actuar de la misma forma respecto a la reforma del estatuto valenciano.

En su opinión, sería una «irresponsabilidad» que el Congreso no recabase» informe del órgano de gobierno de los jueces, pero, a la vez, «sería una irresponsabilidad del CGPJ si no diésemos nuestra opinión por el hecho de que no nos la pidan». El eje del informe, señaló al respecto, serán las materias recogidas en la reforma del Estatut sobre Justicia, «pero se puede extender a otras, ya que por vía de Estatut se pueden modificar leyes del Estado».

En esta misma línea, Juan Pablo González defendió también la obligación del Consejo de pronunciarse sobre las consecuencias que tendría para la Justicia el Estatut, tal como está en el texto remitido por el Parlament de Cataluña al Congreso. «Parece razonable que en una reforma de tanto calado y que afecta a la Justicia, el órgano de gobierno de los jueces y magistrados pueda dar su opinión a ese proyecto, opinión que puede enriquecer y clarificar el debate parlamentario».

El vocal Carlos Ríos se pronunció en el mismo sentido que sus compañeros, después de señalar que espera que el Congreso tenga la «deferencia» de darle traslado del proyecto de reforma de Estatut. Así, afirmó: «Es bueno que, en una reforma tan importante, que afecta incluso a principios constitucionales y a la organización de la Justicia, se oiga la voz de los órganos constitucionales que tenemos la función de asesoramiento».

El consejero Javier Laorden también defendió el derecho del CGPJ a dar su opinión sobre ese proyecto de reforma, más aún cuando en el mismo se incluyen aspectos «que afectan al Poder Judicial».
En todos casos, fuentes del grupo mayoritario rechazaron que esa postura pueda entenderse como ningún «órdago» al Congreso.

La AVT llama a los madrileños a unirse hoy a la última etapa de la «Caravana contra el olvido»
R. Monedero / D. M. La Razón 15 Octubre 2005

Murcia/ Madrid- La «Caravana contra el Olvido» de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) llegará hoy a las doce de la mañana a la Puerta del Sol tras siete días de homenajes a las víctimas por toda la geografía española. En la céntrica plaza madrileña serán recibidos por la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, con quien se reunirá el presidente de la asociación, José Alcaraz, para firmar un convenio de colaboración entre ambas instituciones. A las siete y media de la tarde concluirá esta iniciativa de la AVT con una misa en honor de las víctimas del terrorismo que tendrá lugar en la catedral de la Almudena. La asociación llamaba el jueves en un comunicado a toda la ciudadanía española a unirse a esta convocatoria para recordar a aquellos que fueron asesinados y dieron su vida por la democracia y por España.

La «Caravana contra el olvido» tuvo ayer su penúltima etapa. Presidida por el delegado en Murcia y Valencia de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Chema Morales, visitó ayer Murcia. Más de trescientas personas asistieron a un acto al que acudió la plana mayor del Gobierno murciano y que tuvo lugar en la plaza del Ayuntamiento. El presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, estuvo en la plaza de la Glorieta «para estar como ciudadano al lado de los que han sufrido y siguen sufriendo algo tan terrible como la pérdida de un ser querido a manos de la violencia asesina». Por su parte, el delegado en Murcia y Valencia de la AVT, Chema Morales, afirmó que «con la bajada de pantalones del Gobierno central ante ETA no se escucha a los ofendidos, a quienes se les considera molestos y se les quitan las subvenciones».

Por otro lado, aproximadamente a la misma hora que tenía lugar el acto en Murcia, y cuando se cumplía una semana de la visita a Molina de Segura de los concejales vascos del PP, el Consistorio molinense recibió un aviso anónimo –que aún no ha sido confirmado que fuera de ETA– de la colocación de un artefacto explosivo. La Policía vasca dio credibilidad a la advertencia por el tipo de amenaza, por lo que la Policía Local y Nacional procedieron a desalojar el edificio. A primera hora de la tarde, el presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel, confirmaba que el aviso había sido falso. Esta es la segunda amenaza falsa en tres días, tras la registrada el miércoles en Zaragoza.

CANALLAS
«El problema ya no es la aplicación de una ley que ha permitido convertir el catalán en la única lengua de la enseñanza; el problema es la necesaria expansión de esta ley fuera incluso de los dominios que se supone que le son propios»
XAVIER PERICAY ABC 15 Octubre 2005

Me van a perdonar que insista: son unos canallas. Hace quince días les contaba el caso de una familia castellanohablante cuyos hijos, sordomudos, estaban siendo escolarizados en catalán en una escuela pública del Baix Llobregat, a pesar de las quejas de sus padres, sabedores de que estos niños sólo podrán progresar en el campo de la comunicación si en clase se les habla en el mismo idioma que en casa.

También les indicaba entonces que ni siquiera los logopedas enviados expresamente por la Generalitat para asistir a estas criaturas se dignaban a hablarles en castellano. Pues bien, lo que podía haber sido una excepción, triste y miserable, pero una excepción al cabo, debe de ser la norma. Y es que el pasado domingo, en la sección donde la edición catalana del diario «El País» concentra la opinión del lector, aparecía una carta de una madre belga denunciando un caso calcado: el de su hija sorda, a la que la Generalitat no ofrece más que clases de logopedia en catalán, a pesar de que la lengua familiar de la niña es el castellano. Ante semejante despropósito -la Administración ha sugerido a la familia que se ponga a hablar catalán en casa, dado que la niña no puede aprender más que un idioma- la madre termina su carta preguntándose: «¿A quién se puede acudir?»

Me temo que a nadie, señora. Basta leer el contenido de la carta que el Síndic de Greuges mandó al Defensor del Pueblo después de que este hubiera solicitado al Ministerio de Educación que la futura Ley Orgánica de Educación garantice el derecho a la libertad de opción lingüística en las aulas. Decía el Síndic Ribó, y lo ratificaba con su firma, que la ley de política lingüística, al tiempo que pretende «ayudar a normalizar la lengua propia de Cataluña», «garantiza el respeto escrupuloso a los derechos lingüísticos de todo el mundo». Ya ve, señora, a qué llama respeto escrupuloso alguien cuyo principal cometido es defender a los ciudadanos de Cataluña de cuantos agravios se les puedan causar. Y a qué llama derechos lingüísticos.

Pero es que esta misma semana, Josep Vallcorba, subdirector de Lengua y Cohesión Social del Departamento de Educación de la Generalitat -es decir, alguien que, por su cargo, debería ser especialmente sensible a las prácticas de esos logopedas-, declaraba a Europa Press que su departamento está ultimando la redacción de un decreto para reforzar la presencia del catalán en las aulas. Según el subdirector, aún quedan focos de resistencia en el sistema educativo, escuelas e institutos donde se sigue usando el castellano en clase, y esto no puede ser. Como no puede ser -insiste Vallcorba- que algunos alumnos acaben la secundaria y no dominen el catalán. Sobre el dominio que estos u otros alumnos tienen del castellano nada dice el subdirector, por supuesto. Al fin y al cabo, el castellano no es la lengua de la escuela.

Y, aunque el decreto no se hará público hasta dentro de un par de meses, y no se aplicará hasta el próximo curso, sus líneas maestras parecen bien definidas. En unas jornadas sobre inmersión lingüística celebradas en Barcelona en noviembre de 2004, el propio Vallcorba ya había dado una pista certera sobre las intenciones de su departamento: «No basta con que toda la enseñanza se haga en catalán: debemos recuperar el patio, el pasillo, el entorno». O sea, el problema ya no es la aplicación de una ley que ha permitido -con los votos de todas las fuerzas parlamentarias catalanas, excepto ERC y PP- convertir el catalán en la única lengua de la enseñanza; el problema es la necesaria expansión de esta ley fuera incluso de los dominios que se supone que le son propios. El patio, el pasillo, el entorno.

Paso a paso, pues, hasta dejar atrás el ámbito de lo público y meterse de lleno en la esfera privada de cada cual. En este sentido, nada hay tan ejemplar como la solución dada por el departamento de Educación al caso de estas criaturas sordomudas: como el castellano está prohibido en la escuela y el niño o la niña no pueden aprender más que un idioma, que la familia se ponga a hablar catalán en casa.

Sí, paso a paso. Y sin que nadie les pare.

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