AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 19 Octubre 2005
ZP, fiel al guión, sortea las instituciones del Estado
EDITORIAL Libertad Digital 19 Octubre 2005

El crimen político de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 19 Octubre 2005

...Y sordina al Consejo de Estado
Editorial ABC 19 Octubre 2005

Ni pizca de gracia
TONIA ETXARRI El Correo 19 Octubre 2005

Una moción de censura
M. MARTÍN FERRAND ABC 19 Octubre 2005

Cría cuervos
Carlos Semprún Maura Libertad Digital 19 Octubre 2005

Moción de censura
Pablo Sebastián Estrella Digital 19 Octubre 2005

Don Pasquale “Pisacharcos”
Lorenzo Contreras Libertad Digital 19 Octubre 2005

El tonto y el loco
LAS PESQUISAS DE MARCELLO Estrella Digital 19 Octubre 2005

Amenazas de muerte, destrozo del buzón y un simulacro de bomba en la puerta de su casa
Libertad Digital 19 Octubre 2005

La AVT presenta una querella pidiendo que se investigue la titulación universitaria de varios etarras por la UPV
EP Madrid Estrella Digital 19 Octubre 2005

ZP, fiel al guión, sortea las instituciones del Estado
EDITORIAL Libertad Digital 19 Octubre 2005

El PSOE, con el lógico apoyo de los nacionalistas, acaba de impedir que, tanto el Consejo de Estado, como el Consejo General del Poder Judicial, como el Tribunal de Cuentas, emitan cualquier pronunciamiento sobre la "reforma estatutaria" catalana antes de admitirla a trámite como tal en el Congreso. El Gobierno acaba de consumar, así, una de esas decisiones que, no por previsibles, dejan en evidencia su clara voluntad de tratar de engañar a los españoles con su repentino compromiso de apoyar una "reforma estatutaria que sea plenamente constitucional".

Si ese fuera realmente su objetivo, el Gobierno de Zapatero, lejos de rechazar la opinión de organismos e instituciones nacionales tan relevantes como las que ha ninguneado, les reclamaría, por el contrario, consejo y guía para "enmendar" aquello que debe ser enmendado para que el texto definitivo sea plenamente acorde, tanto con la persistencia de España como nación, como con la vigencia de la Constitución del 78 como nuestra Ley de Leyes. Pero como eso es tanto como preguntar qué se puede hacer para que un pulpo sea aceptado como animal de compañía, el presidente prefiere proseguir su huida hacia delante, ahorrándose unas energías que tanto va a necesitar para abortar cualquier conato de rebelión entre sus propios escaños a la hora de aprobar ese "Estatuto" y, sobre todo, para tratar luego de torcer la voluntad y el prestigio profesional de los magistrados del Tribunal Constitucional. Estos serán, a la postre, los que tengan la última palabra si, definitivamente, se aprueba como reforma estatutaria lo que, en realidad, es una reforma –por no decir, voladura– constitucional encubierta.

De hecho, tanto el PSOE como los nacionalistas han justificado su renuencia a los informes previos del Consejo de Estado, del CGPJ o del Tribunal de Cuentas alegando, precisamente, que "este órgano parlamentario –la Mesa del Congreso– no debe entrar a juzgar la constitucionalidad de una iniciativa, labor que corresponde al Tribunal Constitucional, como así ha dictaminado en sentencias anteriores".

Esta monumental falacia es una muestra –una más– de hasta qué punto persiste la voluntad de engaño por parte del Gobierno del 14-M y de los nacionalistas. Evidentemente, el Tribunal Constitucional es quien juzga la constitucionalidad de la norma; pero eso no es excusa, en absoluto, para que el poder legislativo no haga, previamente, todo lo posible para que la letra y el espíritu de lo que apruebe sea acorde con nuestro ordenamiento constitucional.

Luego, efectivamente, el Tribunal Constitucional tendrá la última palabra. Pero, de tomarse en serio la vulgar e insostenible excusa dada por los nacionalistas y el PSOE, tampoco, entonces, pintarían nada las enmiendas con las que ZP tratará, supuestamente, de enmendar los "rasgos de inconstitucionalidad" que tan repentina y escasamente percibe el presidente en el texto de marras. ¿Quiénes serían, entonces, los grupos parlamentarios y sus enmiendas para "juzgar la constitucionalidad de una iniciativa, labor que corresponde al Tribunal Constitucional"?

El colmo de la desfachatez es que los mismos partidos que han impedido que el CGPJ o el Tribunal de Cuentas haga público un informe sobre un texto que de forma tan clara afecta a sus competencias; los mismos que se niegan a que el Consejo de Estado dé su opinión sobre su constitucionalidad, son los mismos partidos que, en Cataluña, no tuvieron empacho en reclamar un informe a un órgano de menor relevancia –pero mucho más sensible a sus presiones–, como es el Consejo Consultivo Catalán.

Aunque este órgano autonómico se quedó corto en sus advertencias sobre la inconstitucionalidad del proyecto, su informe fue, con todo, un varapalo para hacer creíbles las repentinas e increíbles pretensiones de lealtad constitucional de quienes habían caído en la cuenta que, ni siquiera el 14-M, les otorgaba escaños suficientes para cambiar la Constitución sin el respaldo del PP. Socialistas y nacionalistas eludieron el informe del Consultivo asegurando que no era "vinculante". Ahora, simplemente, no están dispuestos –con ZP, a la cabeza– a que otros órganos nacionales les adviertan públicamente –y de forma mucho más contundente– de hasta que punto su "reforma estatutaria" no es admisible sin una previa reforma de la Constitución del 78.

Estatuto catalán
El crimen político de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 19 Octubre 2005

Los más ingenuos consideran que el Gobierno podría impugnar el proyecto de Estatuto aprobado por el Parlamento de Cataluña. No quieren darse cuenta de que eso es absolutamente imposible, porque ese Estatuto está impulsado y avalado por el jefe del Gobierno de la Nación. Zapatero ha optado no tanto por defender un territorio, el catalán, frente al resto de territorios españoles, cuanto por matar, sí, por sacrificar al sujeto político de la nación, los españoles, al defender la viabilidad jurídica y política de un Estatuto que ataca directamente la ciudadanía española. Niega, lisa y llanamente, la posibilidad de ser ciudadano español.

Se mire desde donde se mire, y no es menester extenderse más en lo que todo el mundo sabe, este Estatuto es un proyecto criminal y tramposo de Zapatero para quemar España y poder, posteriormente, seguir gobernando sobre sus cenizas. El objetivo de Zapatero es diáfano: cambiar de régimen político para seguir gobernando eternamente. Zapatero sabía, desde el 14-M, que él no volvería a ganar unas elecciones sin un cambio de régimen político. De hecho, con el actual sistema democrático ganó por los pelos, o mejor, por un “golpe terrorista” que lo puso en el poder… Zapatero tenía dos maneras de continuar en el poder: o ganando legitimidad política a través del mantenimiento de la estabilidad democrática, cuestión difícil porque no estaba dispuesto a investigar lo sucedido el 11-M, o movilizando a la nación, incluso a riesgo de destrucción, para crear un régimen político de carácter populista al modo de Chávez y, quizá, con los métodos propagandísticos de Castro.

Optó, desde el principio, por la segunda opción. Todas las medidas adoptadas por este Gobierno no pretendían otra cosa que desestabilizar la democracia, comenzando por eliminar a la oposición. Por lo tanto, la única entidad de este Gobierno, por llamarle algo, es movilizar todo, incluso los ámbitos más privados de los seres humanos, para mantenerse en el poder. Movilizar, movilizar y movilizar es la divisa de los populismos totalitarios. Movilizar es lo que le gusta a Zapatero. Todo puede aprovecharse y, por supuesto, lo primero los nacionalismos aldeanos. Se probó con el plan Ibarreche, pero resultaba poco presentable imponer en el Parlamento las propuestas de los criminales de ETA… Ya llegaría. Mejor probar con el independentismo catalán. Y en ello estamos. Aprobar tramposamente un Estatuto que mata la Constitución y, de paso, cambiar el régimen político.

La cuestión decisiva no es, sin embargo, detenernos, como están confundiéndonos una amplia capa de bienintencionados periodistas, en discutir las torpezas de Zapatero, como si éste no tuviera claro que o moviliza o desaparece. Zapatero, pues, no cede ante Maragall, sino que es el muñidor último de las barbaridades de Maragall y los destrabados políticos catalanes. Zapatero no hace, pues, cesiones a los catalanes, sino que los utiliza desesperadamente contra el resto de los españoles. Zapatero ha optado por esa vía de negación de España desde el primer día que tomó posesión de la presidencia de Gobierno. Zapatero está convencido de que el Estatuto saldrá adelante y no lo parará nadie. Por lo tanto, desengáñense los ilusos que creen que esto va a reformarse en el Parlamento español. De ninguna manera; si así fuera, Zapatero habría sufrido el mayor fracaso de toda su vida. No, amigos, Zapatero es frío, calculador y déspota. Manipulará a su partido y al Parlamento y a quien se ponga por delante, incluido los bonos de turno, hasta sacar el Estatuto adelante, si es que alguien en su partido, o los aledaños, no lo detiene.

...Y sordina al Consejo de Estado
Editorial ABC 19 Octubre 2005

Y en Madrid, el otro escenario de esta crisis, el Gobierno de Rodríguez Zapatero y el PSOE no están dispuestos a mejorar la situación. Las primeras decisiones del Grupo Parlamentario Socialista, tomadas ayer en la Mesa del Congreso, han puesto de manifiesto que el PSOE no tiene voluntad de encauzar el debate sobre el proyecto estatutario con sinceridad y respeto institucional. Primero rechazó, con sus aliados, la petición de informes previos al Consejo de Estado, al Consejo General del Poder Judicial y al Tribunal de Cuentas. Todo el que ha querido -ministros, barones socialistas, expertos anónimos, sindicatos, el gobernador del Banco de España- se ha manifestado sobre el proyecto de Estatuto catalán, principalmente para criticarlo. Pero los órganos del Estado que, en este momento del debate político, más podrían aportar, en sentido legal y técnico, sobre la incidencia del proyecto en la unidad constitucional y financiera del Estado son relegados al silencio por el PSOE, que prefiere iniciar el trámite parlamentario sin la carga de que las inconstitucionalidades de la reforma estén puestas negro sobre blanco. Hasta el Parlamento catalán se atrevió a solicitar del Consejo Consultivo un dictamen que, finalmente, relató una serie -más bien corta o recortada- de inconstitucionalidades, manifiestas unas, probables otras. Esta decisión del PSOE, sin embargo, era coherente con la posterior admisión a trámite del proyecto como reforma estatutaria, no como reforma constitucional, acordada con el voto en contra del PP. Si los textos que se someten al Parlamento deben ser calificados según su redacción original, pocas dudas caben de que el proyecto de nuevo Estatuto para Cataluña está promoviendo un proceso neoconstituyente, al configurar en el Estado español una nueva nación con soberanía, distinta de la nación española. Por otro lado, no hay que llamarse a engaño: ésta es la intención declarada de los autores del proyecto estatutario.

El enmascaramiento del debate no puede conducir a ningún buen resultado y sólo abonará las crisis que, como una onda expansiva, está provocando un proyecto que el PSOE y Rodríguez Zapatero nunca debieron avalar.

Ni pizca de gracia
TONIA ETXARRI El Correo 19 Octubre 2005

Si se tratara de una película de los hermanos Marx, como decía Acebes para ridiculizar la crisis socialista, los últimos caprichos del Honorable Maragall nos harían reir a carcajadas. Pero las bufonadas en política ni son graciosas ni caen en gracia. En el caso de Maragall, no le arranca una mueca ni al presidente eternamente sonriente. Normal.

Sus extravagancias han agotado ya la paciencia de los suyos, hartos ya de aguantar su individualismo a la hora de actuar desde el gobierno; su presidencialismo cuando ha tratado de manejar a su ejecutivo (tripartito por cierto), para provocar una crisis de remodelación justamente cuando todos se encontraban ya en 'capilla' del pleno más importante del hemiciclo, después de la aprobación del nuevo Estatuto.

Y la presión de sus propios compañeros y socios ha sido de tantas atmósferas, que el Honorable tuvo que ceder, aparcar sus prisas y seguir con el debate en torno al Estatuto parcialmente inconstitucional. A ver qué tal le va en el Congreso de los Diputados, que ya con esta ocupación, si le queda un atisbo de responsabilidad, debería tener bastante. Así es que, después de que tuviera que aparcar, por voluntad ajena, la crisis de gabinete que quería provocar, Ernest, el 'hermanísimo', tendrá que esperar una segunda oportunidad para llegar a tocar el techo de la Generalitat con la punta de los dedos.

Pero como Maragall sigue siendo preso de sus palabras, después de comprobar que los dirigentes de ERC no aplaudieron ayer su discurso, tuvo que disculparse ante ellos porque había dado a entender que le daba más importancia a la aportación del partido de Mas (CiU) que a sus propios socios. Aparcada la crisis y presentadas las disculpas, deberían serenarse los ánimos.

También en el Congreso de los Diputados. No es de recibo que el portavoz socialista Rubalcaba haya dicho que «la estrategia del PP es la del enfrentamiento» por el hecho de que se oponen al debate de un estatuto que, por propia definición, ha provocado, él solito, un enfrentamiento entre Cataluña y España del que se avergüenzan muchos socialistas que, a pesar de su pertenencia al club, intentan mantener fría la cabeza; más que nada para poder razonar. Que se haya llegado a decir que da igual nación que naciones, a muchos socialistas les está dando qué pensar.

Maragall ya no habla de vaselina. Ni siquiera de Itaca. Se le está complicando el viaje. Empieza a tropezar con los mitos de la identidad. Nada parecido a los avatares del viaje de Ulises. Y tanto contratiempo le está llevando a decir que el papel del PP catalán ha sido dignísimo en este debate. Seguro que Rubalcaba cree que Maragall está empezando a sufrir alucinaciones y está viendo a Piqué en forma de sirena.

Una moción de censura
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 19 Octubre 2005

DIFÍCIL se le está poniendo a José Luis Rodríguez Zapatero la gobernación del Estado, y eso en el supuesto optimista de que tengamos Estado y de que sea, en mayor o menor grado, gobernable. Estamos en plena ceremonia de la confusión y, de hecho, lo único que queda claro es que, según Pedro Solbes, ese Estado, real o hipotético, seguirá recaudando los impuestos que, de suyo, le corresponden, desde el IVA al IRPF. En eso sí que no se anda con bromas el Gobierno. En su debilidad, manifiesta, podrá desmembrarse España; pero sin dejar de recaudar un solo céntimo de euro para que no decaiga el gasto público y podamos saber, por el ruido del despilfarro, de dónde nos llegan las señales de poder.

Lo de Cataluña, el repentino desvarío político de Pasqual Maragall en perjuicio de su propio y disparatado Estatut -la obra con la que pretendía pasar a la posteridad-, con daño a sus socios, perjuicios al territorio y problemas para todas las formas del socialismo español marca, como en las inundaciones, el punto máximo al que llegaron, ya que no las aguas, los despropósitos de una etapa que, con hipocentro en La Moncloa y epicentro en la Generalitat, nos tiene a todos zarandeados y convulsos. Podría haber sido de cualquier otro modo porque el descreído talante de Zapatero no confía en los valores clásicos de la Nación que le ha tocado gobernar; pero ha sido así y, a mayor abundamiento, en Cataluña comenzó ayer el debate parlamentario anual sobre la orientación política del Govern. Justamente ahora, cuando el Govern puede saltar por los aires después de que su president haya prendido la mecha de la paciencia de cuantos le arropan para que pueda sentarse en su sillón.

Exceptuando al PP, que se ha quedado al margen en el Parlament e inmóvil en la representación de diez millones de votantes, todas las fuerzas entretejidas en el entorno socialista son autoras y víctimas de un mismo desvarío. Un Govern formado contra las normas clásicas de la concordancia política le impulsó a Maragall a una de sus acostumbradas «maragalladas» y, de rebote, mientras el PSOE le pone sordina a sus muchos ruidos internos, Zapatero puede quedarse sin el respaldo parlamentario que compensa su minoría real. Algo muy poco deseable en un momento en que comienzan a cambiar los vientos de la economía, en el que arranca un otoño que será movido y en el que, en aras de la confusión, ya le llamamos «huelga» al «cierre patronal» que mantienen los autónomos del transporte.

Cuando, a la vista del demoledor panorama que se nos presenta, la sonrisa sigue, indeleble, en el rostro de Zapatero -¿qué es lo que le hará tanta gracia?-, hay que confiar en la responsabilidad de la Oposición, a la que ahora corresponde, aunque sea para perderla tras hacer oír sus razones, promover una moción de censura.

Carta de París
Cría cuervos
Carlos Semprún Maura Libertad Digital 19 Octubre 2005

Como estaba previsto, el Premio Nobel concedido a Harold Pinter, fue unánimemente saludado en Francia como la justa recompensa a un escritor “comprometido” “de izquierdas”, “antiyanqui” y objetivamente “gaullista”. (Philip Roth y Vargas Llosa, pese a hacer méritos, tendrán que seguir esperando). Dejemos esas habituales imbecilidades, porque Pinter fue un gran autor dramático y excelente guionista convertido en minusválido político, para hablar de cosas más serias.

Se ha entablado una polémica hasta en el Parlamento sobre la interpretación que en los manuales de Historia de esta rentrée se hace de la colonización. Sí, porque Francia fue un imperio colonial, cosa que los actuales bachilleres ignoran como ignoran todo el resto. Según los sindicatos, tan potentes en la enseñanza y los partidos de izquierda, la voluntad de insistir en los aspectos positivos de dicha colonización, sería rotundamente escandalosa y reaccionaria. El maniqueísmo lerdo, dogmático y simplificador del pensamiento único que asfixia la enseñanza no admite los matices y las contradicciones. ¿Son conscientes siquiera esos censores de que los magníficos Estados Unidos son fruto de la colonización? Limitándonos al Imperio francés, tan absurdo sería negar el saqueo, la rapiña y la represión como negar el desarrollo de las infraestructuras; ferrocarriles, carreteras, hospitales, escuelas, explotación de las riquezas naturales, etcétera. Todo ello insuficiente y conflictivo, y dicho aquí a vuela pluma, pero que debería figurar en los manuales, si éstos existieran. Como deberían figurar los desastres de la descolonización en Argelia, en Angola, en el Congo o en Mozambique. Pero la descolonización sigue siendo un tema tabú.

De lo que en cambio nadie habla, y es aún más grave, es de la justificación del terrorismo islámico en esos mismos manuales, y desde hace muchos más años. Nadie, hasta que dos profesoras de Historia, Barbara Lefebure y Eve Bonnivard, lanzaron un grito de alarma e indignación en su libro: “Eleves sous influence” (Ed. Audibert). Pero no nos hagamos ilusiones, su libro, valiente y necesario, no pasará de ser una diminuta china en el gigantesco zapato de plomo de la Educación Nacional. Yo me enteré de su existencia gracias a una reseña en Le Figaro del día 14.

En resumidas cuentas estos manuales parecen redactados por la Ilustrísima Gema Martín Muñoz, incluyendo el antisemitismo. El terrorismo desaparece y se convierte en heroicos actos de resistencia contra el enemigo común, el Gran Satanás, el imperialismo yanqui. Imaginemos a un alumno crédulo – que los habrá– que sale de su liceo o colegio, la cabeza repleta de buenos sentimientos antiimperialistas y al llegar a su casa se entera por televisión que en Reino Unido, en los Países Bajos, o incluso en Francia (aunque menos) se están realizando redadas policiales en los medios integristas con el objetivo de evitar nuevos atentados terroristas ¿cuál va a ser su reacción? Lógicamente se echaría a la calle en defensa de estos heroicos resistentes, los cuales, debido a la supremacía terrorista del imperialismo yanqui, no tienen más solución que la de suicidarse matando al mayor número posible de infieles. Cría cuervos.

Moción de censura
Pablo Sebastián Estrella Digital 19 Octubre 2005

Si el Partido Popular cree firmemente en lo que dice cuando afirma que estamos ante una reforma encubierta de la Constitución, y no ante una reforma de un Estatuto de Autonomía en lo que al caso catalán se refiere, tiene la obligación de presentar una moción de censura contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como máximo responsable de la tramitación de dicho Estatuto, que si verdaderamente es inconstitucional y planifica dicha reforma deja al jefe del Ejecutivo en una posición muy delicada, porque ello supondría que está violando incluso su propio juramento constitucional.

No se trata de dramatizar más, si cabe, la crisis abierta por el citado Estatuto catalán, sino de poner negro sobre blanco y cada uno ante sus responsabilidades políticas. Al PP, frente a la más absoluta coherencia, y al presidente del Gobierno, frente a su clara responsabilidad en todo este proceso, porque no sólo ampara un Estatuto inconstitucional y lo admite a trámite sino que ha sido coautor y promotor de un texto que ahora dice que en algo se va a rectificar. Y todo esto, que incluye la perspectiva de la moción de censura, se debe poner en marcha a pesar de que sabemos de antemano que el PP perdería lo votación de la moción en el Congreso de los Diputados pero seguramente la ganaría ante el conjunto de la sociedad, que necesita un debate clarificador y definitivo sobre esta cuestión y sobre el posicionamiento del Gobierno y del Partido Socialista una vez que el Gobierno tripartito de Cataluña ha depositado en la Secretaría de la Cámara un documento que constituye un desafío a la unidad nacional, entre otras muchas cosas y despropósitos.

No cabe la menor duda de que el PP hará coincidir su posicionamiento político con sus intereses electorales, pero también hay que decir que este justificado “oportunismo” que denuncian desde el PSOE está anclado en la realidad constitucional española y goza de un amplio apoyo popular en todo el país, incluso en Cataluña, donde toda esta crisis está provocando mucha más inquietud de la que dicen los promotores del Estatuto. El PP, Mariano Rajoy, debe hacer lo que tiene que hacer, y de aquí a final de año ha de aprovechar tres debates importantes: el de la admisión a trámite del Estatuto, donde Zapatero deberá destapar finalmente sus cartas y decir con claridad lo que está dispuesto a cambiar o no cambiar del texto; el de los Presupuestos Generales del Estado, donde el presidente del Gobierno escurrirá el bulto, y el de la moción de censura que el PP debe presentar una vez que hable Zapatero en el pleno del Congreso, porque el jefe del Gobierno no está en condiciones de aclarar su posición final sobre los puntos cruciales del Estatuto, ya que si lo hace, o rompe con su propio partido y provoca una crisis en su Gobierno, o sencillamente rompe con sus aliados de mayoría parlamentaria (ERC, PSC e IU), y en ese caso no conseguiría aprobar los Presupuestos del 2006.

Por eso Zapatero hablará de manera ambigua y prometiendo constitucionalidad, que es exactamente lo mismo que dicen los promotores del Estatuto catalán cuando todo el mundo sabe que no la hay. Y en ese momento Rajoy debe anunciar la moción de censura del presidente del Gobierno por deslealtad constitucional.

Naturalmente, en el seno del PP habrá quien esté a favor y en contra de semejante iniciativa, aquí incluido el oráculo Arriola, que está echando sus números electorales en vez de ocuparse del interés general. Pero hay momentos en la vida política de un país donde los dirigentes del primer nivel tienen que afrontar de frente y sin rodeos su responsabilidad al margen del resultado de la votación parlamentaria, que sin duda se convertirá en un trágala para muchos diputados del PSOE y en un ejemplo de su escaso compromiso con la Constitución del 78, lo que ya ha sido denunciado por numerosos dirigentes de este partido en franca discrepancia con el presidente Zapatero.

Veremos cómo discurren los próximos días, aunque ya hemos visto bastante en las últimas semanas, y no digamos en el territorio catalán, donde Pasqual Maragall ha vuelto a dar marcha atrás en su disparatada gestión política en lo que a la reforma de su Gobierno se refiere, dejando a sus consejeros en una insostenible posición, como difícilmente el propio presidente de la Generalitat puede soportar la suya después de haber sido públicamente desautorizado por los tres partidos que sustentan su Gobierno.

Y es esa crisis de los dirigentes catalanes la que envuelve y adorna el Estatuto que ha llegado a Madrid y que estos mismos personajes van a presentar en las Cortes con el beneplácito y el apoyo del presidente Zapatero, intentado dar a todo el proceso un halo de normalidad democrática. Algo que es imposible aceptar a la vista del Estatuto presentado y algo que ningún partido democrático y constitucional que se precie de serlo puede admitir sin denunciarlo alto y claro en la Cámara y ante el conjunto de la sociedad.

Y no sólo en el trámite del pleno para la admisión o toma en consideración del citado Estatuto, sino de manera contundente frente al que ha sido y es el primer responsable político de esta gran crisis de estabilidad territorial y nacional: el presidente Zapatero. El mismo que se ha embarcado en esta aventura y que quizás considera que si saca adelante este Estatuto reconociendo a la nación catalana y dándole altas cotas de soberanía y autogobierno el modelo catalán servirá de test y de ejemplo para que ETA anuncie el abandono de las armas, convencidos de que en el País Vasco se hará lo mismo que en Cataluña y así se garantizará un estado plurinacional y el fin de la nación única española, consumando por esta vía la denunciada y anunciada reforma encubierta de la Constitución nacional.

La moción de censura tiene que estar presente en todo este debate político, de lo contrario el Partido Popular estaría dando carta de naturaleza y de normalidad democrática a lo que por otra parte denuncia como una reforma tramposa del texto constitucional.

Don Pasquale “Pisacharcos”
Lorenzo Contreras Libertad Digital 19 Octubre 2005

Teníamos la crisis del Estatut casi inmediatamente después de hibernarse la crisis del Plan Ibarretxe, y de pronto surge en Cataluña la crisis del Govern porque Maragall, impulsor fundamental de la gran andanada estatuaria catalana contra la Constitución, decide, sin consultar a sus socios, remodelar el Gabinete que preside al frente de la Generalitat.

Con lo cual, Maragall, aunque haya dado frenazo posterior a su pretensión, pisa dos charcos y salpica al conjunto de la situación, incluido el Gobierno central, donde Zapatero, lo reconozca o no, anda desconcertado y a la greña, más o menos tácita o más o menos expresa, con el núcleo fundamental de su partido. Un partido llamado PSOE, que había apostado por un espíritu de convivencia política general llamada Constitución, heredera de una Transición basada en hacer tabla rasa del pasado cruento para entrar en una etapa de transacción política o democracia pactada.

El compulsivo Maragall acaba de imitar a Zapatero en aquello que el ministro francés Sarkozy ha llamado “el aprendiz de brujo” para referirse al presidente español del “efecto llamada” en materia inmigratoria. En teoría, Maragall tiene todo el derecho del mundo para remodelar su Gobierno, pero lo que no posee o controla en mano es el reloj de las decisiones. Eligió mal el tiempo, el momento, de la decisión para echar a la calle a la mitad de sus colaboradores y simultáneamente escoger a otros afines más de su gusto, entre ellos, para un puesto de cabecera en el Gabinete, a su hermano Ernest. O sea, un “hermanísimo” en la peor coyuntura y en medio de la mayor tempestad de celos que podría imaginarse en el ojo del huracán de una política experimental de dudoso desenlace.

Celos porque no cabe olvidar que si Maragall es hoy presidente de la Generalitat es porque sus socios, los minoritarios del ERC, ICV y demás grupos grupúsculos anejos a todos ellos, hicieron posible el llamado tripartito. Y cuando toca una lotería en la que todos los participantes han pagado una cuota, el producto tiene que repartirse equitativamente. Lo que no cabe es embolsarse de la noche a la mañana el capital reunido y arramblar con lo sustancial, que a fin de cuentas es el poder. Maragall ha sido prácticamente denunciado por los socios en peligro. Alguien se fue de la lengua y el pastel intencional quedó al descubierto. Y esto ocurre justo cuando Zapatero tiene que arbitrar en su partido y en su propio Gobierno, donde Montilla está que brama con Don Pasquale, una fórmula, entre las ocho que tiene in mente, para sacar a flote o medio a flote, sin perder del todo la cara ni el timón, el famoso Estatut.

En resumidas cuentas, había un presidente en apuros por no decir crisis, y ahora hay dos: el que ya sabemos y conocemos por residir en la Moncloa, y el otro, el president, que habita en el Palau. A ver por dónde sale ahora Montilla, ministro de Industria y secretario del PSC, frente a ZP y Maragall. Porque se da la circustancia de que Maragall, Don Pasquale, de socialista tiene lo que Jordi Pujol, o sea, nada que no sea nacionalismo, aunque disfrazado de federalismo.

El lío está incoado y sólo le falta tiempo, no mucho, para su completa organización. Catalaña es ahora un hervidero de intereses en colisión avanzada. Carod-Rovira quiere volver a su perdida condición de conseller en cap. De todos modos, la salida allí no puede ser otra que la avenencia basada en el aseguramiento del pastel. Ellos se dan el festín con más o menos placer o malos modos y los ciudadanos testigos asistimos entre asombrados y divertidos al desarrollo de la opereta.

El tonto y el loco
LAS PESQUISAS DE MARCELLO Estrella Digital 19 Octubre 2005

Cuestión previa: Gallardón reacciona y toma la iniciativa en la alcaldía en favor de una moción del ayuntamiento de la capital que deje claro, como lo ha dicho Manuel Cobo, que España es una nación. Bien hecho, así queda completado y sin equívocos su discurso sobre el momento político español.

Vamos a ver qué pasa en los medios con lo del loco y el tonto que están poniendo patas arriba la vida política nacional. A ustedes les toca adivinar quién es el tonto y quien es el loco, pero ambos dos van de la mano en lo del Estatuto catalán y no paran de dar espectáculos que, si no fuera por las consecuencias políticas que de ello se derivan, serían dignos de una pista de circo o de una tragicomedia musical.

Lo gracioso de todo esto es que el tonto y el loco están dejando en ridículo a sus editores de bolsillo y medios afines de comunicación, pero como algunos tienen todavía algo de sentido común ya empiezan a rectificar. En El País, Aguilar, Pérez Díaz, Gil Calvo y alguno más que van a ir sacando de la chistera, están empezando a denunciar al tonto y al loco en defensa de la unidad nacional y de la cordura política. Y también en contra de la España federal que se ha inventado Cebrián, desconocedor como es este personaje de todo proceso federal, que como lo prueba la historia es un proceso centrípeto y nunca centrífugo, como lo denuncia su compañero de andanzas y de libros Felipe González.

Parece que en El País empiezan a entrar en razón y que en el Grupo Planeta están atribulados por los disparates de su editor Juan Manuel Lara, que ha apoyado este Estatuto inconstitucional y antiespañol desde la presidencia de un grupo que tiene lectores en toda España, y que era conocido por su pasión española y nacional hasta que Lara entró en la locura del tripartito, capó La Razón arrinconando a Anson y quitando de sus portadas la pimienta que se refiere al Estatuto, a Zapatero y a Maragall como pago de Planeta al impuesto revolucionario cultural de la Generalitat, en el que también se incluye las ayudas al Avui.

Lo de Lara es muy grave porque rompe con la línea de su grupo, con la trayectoria de su padre y con el sentimiento nacional y coincide con una estrategia editorial clara y definida de someterse al Gobierno catalán y al de Madrid haciendo la pelota descarada al loco y al tonto y renunciando a la defensa de valores nacionales e intereses generales, como se ve a diario en el grupo de Antena 3 Televisión, cuyos telediarios e informativos están dedicados a la crónica de sucesos para evitar comprometerse con la situación y no crearle problemas al Gobierno de Madrid ni al catalán.

Por si algo le faltara a Lara, Marsé ha denunciado los trucos y la mediocridad de los últimos premios Planeta. De manera que, o Lara se pone las pilas, se rodea de gestores de primer nivel y de profesionales independientes en la información, o va a empezar una cuesta abajo que nadie sabe dónde acabará. Buena la hizo Aznar entregándole a su amigo Lara, al que creía españolista y español, el multimedia que era de Telefónica.

El tonto y el loco dominan la escena nacional y están poniendo patas arriba el mundo de la cultura y los medios de comunicación con el truco y argumento de que ellos son de izquierdas y los que les critican no, lo que tampoco es verdad, porque en la izquierda ya hay muchos que le llaman tonto al tonto y loco al loco. El tonto dice que es rojo, como lo acaba de declarar en una revista de damas, y el loco dice que es bicolor, como no lo para de demostrar. Ambos van de la mano pero no saben a dónde van.

LA "TREGUA TÁCITA" DE ETA PARA UNA CONCEJAL DEL PP
Amenazas de muerte, destrozo del buzón y un simulacro de bomba en la puerta de su casa
El mismo día en que la presidenta del Parlamento Vasco, Izaskun Bilbao, aseguraba que "todos podemos observar datos objetivos" que hacen pensar en la cercanía del fin de la violencia de ETA, el presidente del PP de Vizcaya, Antonio Basagoiti, informaba de que la concejala popular y portavoz de las juventudes del Foro de Ermua, Nerea Alzola, sufrió el pasado fin de semana en su vivienda amenazas de muerte, el destrozo del buzón y la colocación junto a su puerta de unos sacos simulando ser una bomba.
Libertad Digital 19 Octubre 2005

En una rueda de prensa en Bilbao, el dirigente del Partido Popular Antonio Basagoiti ha recordado que "el Gobierno socialista levantó el pie del acelerador y ya lo paga un sector de la sociedad vizcaína como Nerea Alzola" porque la "esperanza de negociar" ha hecho que "los del mundo de ETA-Batasuna estén mucho más envalentonados".

Basagoiti aseguró que el PP cumplirá "con su obligación de defender la libertad y mantener que la paz no tiene precio". "Seguiremos adelante, no pudieron con nosotros cuando nos mataban concejales y no podrán con esta estrategia de acoso contra nuestras familias y contra nosotros", aseveró al citar el ejemplo de Nerea Alzola, que continuará con su labor de concejal y portavoz de las juventudes del Foro de Ermua.

El "acoso y las amenazas" de muerte sufridas durante este fin de semana por la concejal del PP en Sondika fueron denunciadas ante la Ertzaintza el 15 y el 16 de octubre. Nerea Alzola sufrió, además, la colocación de un artefacto simulado, destrozos en el buzón del inmueble e insultos a los escoltas que la acompañaban, tal y como indicó Basagoiti. El líder popular aseguró que se trata de un "grave acoso político a una mujer que no es nacionalista y que defiende las ideas de una gran parte de la población vasca".

Basagoiti advirtió de que desde que "no se les dice que tienen que acabar con su acción terrorista, que deben condenar la violencia para estar en las instituciones y que no se está yendo con todo el Estado de Derecho a por ellos, esta gente se ha venido a más". Criticó que la banda terrorista y su entorno "esté volviendo a lo que sabe hacer, acosar y amedrentar e ir a por los que no piensan como ellos" al comprobar que "se acababa el Pacto Antiterrorista, que los jueces no les detienen por kale borroka y que están sentados en el Parlamento Vasco".

No obstante anunció a "quienes cometen este tipo de actos" que el PP seguirá "ejerciendo su obligación de defender la libertad y de decir que la paz no tiene precio, aunque nos estén poniendo en el disparadero aquellos que defienden la negociación con ETA".

La AVT presenta una querella pidiendo que se investigue la titulación universitaria de varios etarras por la UPV
Cita el ejemplo de 'Kubati', que hizo dos carreras presuntamente matriculado con un DNI falso y sin constar la forma en que accedió a estos estudios
EP Madrid Estrella Digital 19 Octubre 2005

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha interpuesto una querella ante la Audiencia Nacional contra aquellas personas que pudieran ser responsables de, según aseguran, "la obtención fraudulenta de títulos universitarios en la Universidad del País Vasco (UPV) por parte de miembros de ETA". Según informó la AVT en un comunicado, en los expedientes académicos de algunos miembros de ETA "existen visos de la comisión de falsedades e irregularidades que resulta a todas luces necesario investigar".

La querella fue presentada en la mañana del lunes en el Juzgado de Guardia de la Audiencia Nacional, el Juzgado Central número cinco cuyo titular es Fernando Grande Marlaska. Los hechos que relata la querella tienen el origen de su conocimiento en las "informaciones publicadas" por diversos medios de comunicación y están en relación directa con las redenciones de pena obtenida por distintos penados de la organización terrorista ETA con motivo de los estudios universitarios realizados en la Universidad del País Vasco (UPV).

"Cuando menos de estas informaciones se obtienen visos de la comisión de falsedades, irregularidades, etc...", afirma el texto presentado en la Audiencia Nacional. Consideran que los hechos que relatan son "punibles" pero la AVT se reserva la calificación para el "momento procesal oportuno". No obstante, afirma el texto que por los indicios existentes se pueden calificar los hechos como delitos de "falsedad en documentos oficiales, colaboración con banda armada, prevaricación de funcionarios públicos, etc...".

Se añade que también se tiene conocimiento, "al menos indiciariamente", de que la Fiscalía General del Estado ha iniciado "al menos una primera investigación". Dicen desconocer que esta se esté realizando a nivel judicial, por lo que la AVT propone que sea investigada por el Juzgado "dada la gravedad de los hechos y su incidencia directa en el cumplimiento de las penas por parte de este tipo de penados". Explican que los investigados por la Fiscalía son "al parecer" los expedientes de "47 presos" de ETA, de los que citan siete ejemplos.

Expedientes fraudulentos
En primer lugar, reflejan algunos datos del expediente de José Ignacio de Juana Chaos, de quien aseguran que estuvo en tres facultades distintas en nueve años, justificó su acceso a la Universidad como mayor de 25 años en dos de ellas, aunque no los tenía, y en otra argumentó tener superado el primer ciclo de una titulación de dos. Destacan la carrera de Enfermería, donde apuntan que su hermana estaba destinada, y afirman que aprobó una asignatura denominada "euskera técnico" que no existía cuando presuntamente realizó la carrera.

Citan, asimismo a Ángel María Lete, quien fue miembro del Comando Vizcaya y falleció en 2002. Estaba deportado en Cabo Verde y desde allí cursó dos carreras, Filosofía y Ciencias Políticas. "No sabemos cómo pudo hacerlo, puesto que con este país no existe ningún Convenio y todavía no existía internet como lo conocemos ahora", afirma el texto de la querella. Otro de los ejemplos es el expediente de Antonio López Ruiz, alias 'Kubati', quien ha obtenido dos carreras en la UPV presuntamente matriculado con un DNI ficticio y sin constar la forma en que accedió a los estudios universitarios.

De este caso se citan algunas presuntas irregularidades como el aprobado en Teoría del Estado en primera convocatoria, habiendo suspendido el año anterior. "Kubati" saldrá en libertad en 2006 gracias a las redenciones de pena. Recogen también presuntas irregularidades del expediente de Elena Beloki, de Ignacio Erro Zazu --del Comando Donosti--, de José Angel Viguri y de el ex número tres del aparato militar de ETA, Zorion Zamácola. Este último acabó la carrera estando huido de la Justicia y con matrícula de honor en una asignatura donde la presencia era obligatoria.

De José Angel Viguri, quien fue nombrado dama de honor en las fiestas de Amurrio el pasado mes de agosto, aprobó la carrera de Periodismo antes de aprobar la selectividad, que aprobó en 2001, dos años después de finalizar la carrera y un año más tarde de matricularse en Antropología Social y Cultural, según esta querella.

Pide a la Fiscalía aporte la información de que dispone
En el texto no se cita quienes son los querellados, ya que lo que se pide al Juzgado es que se investiguen los hechos de las presuntas irregularidades. Así, sólo cita que serán todas aquellas personas que en la instrucción de la causa pudiera revelar como responsables, tanto penal como civilmente, en cualquier grado de participación, ya sea como autores, coautores, cómplices o encubridores de los hechos.

La AVT pide que se la Fiscalía aporte la información de que dispone y solicita la práctica de todas aquellas diligencias tendentes a esclarecer los hechos, así como que se ponga a disposición judicial de todos los responsables de los mismos. Además, consideran que debe ser la Guardia Civil la encargada de la investigación, en concreto, la Unidad denominada UCE-1, especialista en terrorismo de ETA.

Finalmente solicitan la exención de la fianza para ejercer la acción popular, recordando la sentencia del Tribunal Supremo de 12 de marzo de 1992, teniendo en cuenta que el procedimiento está iniciado de oficio y con la intervención del Ministerio Fiscal.

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