AGLI

Recortes de Prensa     Martes 22 Noviembre 2005
Las chekas escolares
José García Domínguez Libertad Digital 22 Noviembre 2005

La Generalitat vigilará a sus profesores para que utilicen el catalán incluso fuera del horario lectivo
Marcos Pardeiro La Razón 22 Noviembre 2005

La caza de brujas
Pío Moa Libertad Digital 22 Noviembre 2005

Soplar la «E»
Por EDURNE URIARTE ABC 22 Noviembre 2005

Que comparezca Hernando... y que dimitan Blanco y Garrido
EDITORIAL Libertad Digital 22 Noviembre 2005

A Arcadi Espada "se la sudan" España y Cataluña
Javier Ruiz Portella elsemanaldigital 22 Noviembre 2005

El PSOE está de los nervios
M. MARTÍN FERRAND ABC 22 Noviembre 2005

Lo peligroso es que a ZP le salga bien
José Javier Esparza elsemanaldigital 22 Noviembre 2005

Autocrítica a terceros
SANTIAGO GONZÁLEZ EL Correo 22 Noviembre 2005

Alrededores de ETA
Editorial El  País 22 Noviembre 2005

Rosa Díez, una mujer admirable
Blog de Alejo Vidal-Quadras Periodista digital 22 Noviembre 2005

ETA y la independencia judicial
Blog de Román Cendoya Periodista Digital 22 Noviembre 2005

El tribunal impide a los acusados de Ekin utilizar el macrojuicio como altavoz político
NATI VILLANUEVA ABC 22 Noviembre 2005

Rubalcaba y el Gobierno transparente
El Blog de Javier Orrico Periodista Digital 22 Noviembre 2005

Por Luis del Pino Libertad Digital  22 Noviembre 2005

 

Cataluña
Las chekas escolares
José García Domínguez Libertad Digital 22 Noviembre 2005

No sólo pretenden sellarnos la boca, también quieren cortarnos la lengua. Es su gran sueño. Aunque ya empiece a resultar un pelín añejo; de hecho, va para un cuarto de siglo desde que nos lo revelaron por primera vez. No obstante, ayer, el camarada-jefe de la cheka de Educación en Tarragona sintió la necesidad imperiosa de recordárnoslo de nuevo; por si acaso hubiésemos caído en la tentación de olvidado. Así, ese propio de Maragall y Montilla volvió a dictar, en circular firmada y sellada, que por la presente queda terminantemente prohibido hablar o escribir en castellano dentro de los colegios públicos de esta plaza. Y cuidadito con no obedecer, porque el mando está muy preocupado con el asunto y anuncia el envío inminente de comisarios lingüísticos para castigar a los profesores rebeldes.

Mucho ojo, pues, con osar dirigirse a las víctimas en castellano, ya sea durante las clases, por los pasillos o mientras dure el recreo. Y más ojo aún con mancillar la sagrada memoria de Pompeu Fabra en las entrevistas con los padres, caso de transigir en ellas con el repugnante idioma de las fuerzas de ocupación españolas. Porque ningún funcionario ha de olvidar, amenaza el subalterno de Maragall, que no habrá excepción que valga, excusa que se tolere, ni atenuante que minore el justo castigo a los infractores. La norma, sentencia, es y será inflexible. Ni siquiera con los alumnos sudamericanos recién llegados se admitirá la menor violación del monolingüismo catalán obligatorio, concluye su aviso a navegantes. Aunque no sin antes recordar que obran así por nuestro bien y el de nuestros vástagos. Puesto que, según certifica ese sabio del tripartito, “el uso del castellano perjudica la cohesión social de los alumnos”. Especialmente, podría haber añadido, cuando su padre no resulte ser cierto zurupeto de Córdoba que puede permitirse el lujo de enviar a sus tres hijas al carísimo, exclusivo y multilingüe Colegio Alemán.

Pero no concluyen ahí los doctos hallazgos de esos metropayeses que controlan la educación en Casa Nostra. Porque también han descubierto que aprender a hablar perjudica a los niños sordos si proceden de familias castellanoparlantes. Como es sabido, esas personas sólo logran avanzar en el aprendizaje usando el mismo idioma en casa y en el colegio. Consciente y sensibilizada con el problema, la Administración de Maragall desea ayudarles al máximo. De ahí que esté recomendando no una, sino dos estrategias de actuación a los padres con ese problema: que pasen a hablar exclusivamente catalán con sus hijos o que se marchen de Cataluña. Razón ésta de que los logopedas de la Generalitat tengan órdenes estrictas de no recurrir jamás al español en las sesiones de terapia con los pacientes de lengua materna castellana.

Y mientras tanto, ese pobre diablo que responde por Pepe Montilla, berreando el domingo, en Barcelona, que Pilar del Castillo, Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy son “los responsables directos del espectacular aumento del fracaso escolar”. Como no sea del suyo.

La Generalitat vigilará a sus profesores para que utilicen el catalán incluso fuera del horario lectivo
Marcos Pardeiro La Razón 22 Noviembre 2005

Barcelona- La Generalitat de Cataluña ha enviado una circular a los centros educativos de Tarragona en la que insta a los docentes a emplear el catalán con total preferencia sobre el castellano, no sólo en la enseñanza, sino en el conjunto de sus actividades.

«El catalán tiene que ser la lengua de uso interna y externa en el centro, en las explicaciones orales y escritas de los profesores y en la vida administrativa de la comunidad educativa (claustros, reuniones de departamento, entrevistas con los padres, etc.)», dice el comunicado firmado por el director de los Servicios Territoriales en Tarragona del departamento de Educación, Josep Maria Pallàs, al que ha tenido acceso LA RAZÓN. En esta carta se pide un «compromiso» de la comunidad educativa para el uso del catalán, ya que «el contexto sociolingüístico es desfavorable para la lengua catalana».

La directiva de la Generalitat fue enviada a finales de septiembre a los directores de las escuelas públicas no universitarias de Tarragona y ha generado malestar entre muchos profesores porque sienten recortada su libertad. «El uso del catalán o del castellano no es una opción personal, ni se elige en función del contexto. A pesar de todas las situaciones razonablemente excepcionales que se puedan presentar, el personal docente de la Generalitat tiene la obligación laboral de desarrollar su trabajo en catalán», reza uno de los fragmentos.

La misiva de la administración autonómica pide al claustro, a los directores y los inspectores que establezcan «estrategias comunes para avanzar en una línea que favorezca la cohesión social». «Todos somos conscientes de que, tanto en Primaria como en Secundaria, hay porcentajes importantes de uso lingüístico no ajustado a la normativa, con el perjuicio que eso comporta en los derechos lingüísticos de nuestros alumnos», finaliza la carta.

Uno de los puntos que más indignación suscitó se refiere a la inclusión del castellano en el mismo saco que las lenguas no oficiales en Cataluña. Todo ello desató el enojo del PP catalán, que no dudó en denunciar la intención de la Generalitat de convertir el castellano en una «lengua extranjera». El diputado Daniel Sirera exigió al Gobierno de Cataluña que retire una circular que, a su entender, da luz verde a la «persecución» de los maestros que decidan dirigirse a los alumnos en castellano. «Se trata de una acción propia de regímenes no democráticos», dijo.

Ataques a la COPE
La caza de brujas
Pío Moa Libertad Digital 22 Noviembre 2005

Desde muy altas instancias, incluso diríamos desde las más altas, se ha desatado la caza de brujas contra la COPE, o más precisamente, contra dos de sus figuras principales: Federico Jiménez Losantos y César Vidal, especialmente el primero. Con fariseísmo indecente, los que llamaban asesino a Aznar, extendían por toda España la kale borroka, atacaban sedes del PP y saqueaban centros comerciales bajo banderas anticonstitucionales y totalitarias, para terminar premiando a los asesinos del 11-M con la mayor victoria que haya podido obtener el terrorismo islámico… esos modélicos ciudadanos están tratando de amordazar a Federico, fingiéndose “escandalizados” por su lenguaje. Federico “insulta”, dicen ellos. Por ejemplo, “denigra a los catalanes” dice el obispo de Gerona, porque no muestra el debido respeto a la mafia del Carmelo y el 3%, a los opresores de los castellanohablantes, a los montillas y caixeros…

Federico es la voz que denuncia la corrupción y la traición desvergonzada a los intereses fundamentales de la España democrática, y por eso, dicen, “siembra el odio”. Quienes trampean con la ETA, la han vuelto a legalizar de hecho, le ofrecen trozos de la soberanía española y del Estado de Derecho, claman que el lenguaje de Federico “crispa”. Los que están incitando, ya muy directamente, al asesinato, le acusan de no guardar las formas. Aseguran que “incita al enfrentamiento”, como si el deber más elemental de todos los ciudadanos amantes de la libertad y la unidad de España no consistiera en enfrentarse a tales chantajes y amenazas.

Pero, ¿qué se ha creído esa gente? ¿Que la democracia, que tanto ha costado alcanzar, va a hundirse sin resistencia ante el chantaje de los corruptos y los balcanizadores del país, entre la frivolidad interesada de tantos otros sinvergüenzas, dispuestos a trepar donde sea y como sea, como hicieron en el franquismo y luego en la democracia? ¿Que se va a repetir el tiro de los terroristas a Federico amparado por la complicidad de los Pujol y compañía? ¿Que la libertad de expresión y las demás libertades, que nada les deben a ellos aunque ellos las parasiten insaciablemente, van a quedar indefensas, y el país va a evolucionar hacia el Méjico del PRI, suma de la corrupción y de la tiranía hipócrita? Creo que han hecho un mal cálculo. El conjunto de España no ha caído tan bajo, y la reacción a los desmanes de los liberticidas crece, aun si todavía resulta insuficiente. Por lo pronto, se hace indispensable ya una denuncia, un llamamiento y un manifiesto en defensa de la libertad de expresión, hoy tan amenazada en la persona de Federico, con la firma de los intelectuales y políticos realmente comprometidos con la democracia. Y que se vea dónde está cada cual. Eso, para empezar.

Soplar la «E»
Por EDURNE URIARTE ABC 22 Noviembre 2005

El martes pasado la Fundación para la Libertad organizó una mesa redonda con tres de los intelectuales más interesantes de la izquierda española: Fernando Savater, Arcadi Espada y Roberto Blanco. Los tres criticaron el proyecto de nuevo Estatuto catalán. Y estuvieron brillantes, como siempre. Pero lo más interesante vino después, en el coloquio, porque un joven del público les reprochó algo que yo misma hubiera planteado también, el olvido de España. Lo contaba Arcadi Espada en su blog al día siguiente: las objeciones al Estatuto habían sido hechas desde la razón, la libertad, la democracia, pero el joven les preguntaba por España. España no estaba en el discurso de estos intelectuales. Y Savater lo confirmó en su respuesta: «España me la sopla». Arcadi Espada añadió, «y Cataluña me la sopla».

Justo mientras ellos soplaban España y Cataluña, desaparecía la «E» del AVE Madrid-Toledo. Obvio las inverosímiles explicaciones de Renfe sobre la desaparición, porque más vale pensar que se trata del mismo complejo de siempre y no que Renfe sea tonta. La pobre «E» no se desintegró por el soplo de Espada y Savater, desde luego. Pero sí es cierto que la «E» vuela tanto porque le falta su defensa, la de los intelectuales de izquierda. En realidad, pasan muchas más cosas. Vuelan las «es» y arrecian los estatutos como el catalán, y se debilita el estado autonómico, y el estado mismo, y, ¿quizá la sociedad española?

Esa es la cuestión, el asunto central en el que discrepo de estos intelectuales. Comprendo su razonamiento. Es democráticamente impecable: importan los ciudadanos y sus derechos, no las naciones, ni Euskadi, ni Cataluña, ni siquiera España. Pero el problema es que no se ha inventado una democracia sin nación. Aún no existe. Las democracias son sistemas de organización política de los ciudadanos, pero de ciudadanos que forman nación, que constituyen un grupo, llámese España, Francia o Portugal. Y no se puede separar la democracia de la nación. Y si se hace, a la democracia también se le caen los ciudadanos. Quedan las ideas y los principios, pero se aplican en el aire.

Eso es justamente lo que le pasaba al llamado constitucionalismo vasco, que tenía mucha Constitución, pero no tenía nación a la que aplicársela. Allí también volaba la «E», y así acabó aquello. Y así pueden acabar los ciudadanos españoles de tanto soplar la nación, que no tengan nada en lo que poner en práctica la democracia, el progreso y la libertad. Porque mientras los intelectuales persisten en el sueño de los ciudadanos sin naciones, algunos se empeñan en disgregar una nación muy concreta que es España. A ellos España se la sopla, pero en un sentido completamente diferente al de Savater. Como escribía ayer en «El País» otro intelectual de izquierdas, Antonio Elorza, el problema del nuevo Estatuto catalán no es la afirmación nacional de Cataluña, sino la negación que de hecho recae sobre la nación española.

Que comparezca Hernando... y que dimitan Blanco y Garrido
EDITORIAL Libertad Digital 22 Noviembre 2005

Las inadmisibles descalificaciones que han dirigido al alimón los dirigentes socialistas José Blanco y Diego López Garrido, contra Francisco José Hernando –nada menos que presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial–, constituyen una lamentable cumbre en una, por lo demás larga y, por lo visto, inacabada carrera de desprecio del PSOE hacia la independencia del poder judicial. En lugar de tomar buena nota de las declaraciones de Hernando –en las que el presidente del CGPJ no hacía sino transmitir desde el punto de vista jurídico la grave preocupación que suscitan en la carrera judicial el Estatuto catalán y la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial–, lo que han hecho ambos representantes del PSOE ya no es, ni siquiera, discrepar, sino arremeter de forma intolerable contra el mensajero, al que han acusado de "mentir a conciencia", de "lanzar insidias" y de "servir a los intereses del PP".

Ambos dirigentes socialistas, con la desfachatez del agresor que todavía pretende sentirse ofendido, han reclamado la comparecencia de Hernando en el Congreso. Por supuesto que el presidente del CGPJ debería comparecer. No sólo para reiterar –y si es posible, ampliar– sus advertencias contra el Estatuto "en su actual redacción", sino, además, para transmitir personalmente sus quejas por esta inadmisible falta de respeto al poder Judicial del que han hecho gala ambos dirigentes socialistas.

Conviene recordar que fue el propio PSOE el que sorteó la posibilidad de que el Poder Judicial –así como el Tribunal de Cuentas o el Consejo de Estado– emitieran un informe sobre el Estatuto antes de su admisión a trámite parlamentario. Así que estará muy bien que Hernando emita de palabra en el Congreso una valoración que, respetando las competencias propias del Tribunal Constitucional, no es ya un derecho sino un deber de este órgano de gobierno del Poder Judicial, ante proyectos legislativos de semejante envergadura. Un derecho y un deber que el PSOE ha pretendido –insistimos– que el CGPJ no ejerciera hasta ahora.

Las advertencias jurídicas que ha hecho Hernando respecto al Estatuto, o la reforma de la LOPJ en el diario El Mundo no vienen, además, sino a secundar de forma cautelosa el malestar que, contra ambos proyectos, ya han expresado de modo espontáneo las distintas asociaciones judiciales, o el que se ha plasmado en las reuniones de jueces decanos en la ciudad de León, o la de presidentes de Tribunales Superiores de Justicia celebrada con carácter extraordinario en Granada.

En cualquier caso, por muy dominantes que sean los medios de comunicación del gobierno, por muy sensibles que sean a su propaganda, ahí está, accesible a todos los ciudadanos, el texto del Estatuto admitido a tramite, para que sepan quien miente y quien dice la verdad sobre el peligro de fragmentación del poder judicial inherente al Estatuto soberanista catalán.

Finalmente, con sus improperios contra el presidente del CGPJ, el PSOE ha perdido la escasa credibilidad –si es que le quedaba alguna– sobre sus supuestos deseos de "corregir" el Estatuto, precisamente en un ámbito, como el de la Justicia, en el que el partido de Zapatero supuestamente se había comprometido a introducir enmiendas. ¿Cómo se van a fiar los españoles de la "solución" al Estatuto que constituyen las enmiendas de Zapatero, si su partido lo que hace es arremeter contra quien, como Hernando, señala el problema de su actual redacción? ¿Qué es lo que van a enmendar los socios de Carod Rovira? ¿Quién miente aquí "a conciencia"?

A Arcadi Espada "se la sudan" España y Cataluña
Javier Ruiz Portella elsemanaldigital 22 Noviembre 2005

¡Cuánto se sudó el pasado martes en el madrileño Hotel Suecia! Gracias a los excelentes artículos de Santiago Abascal y Pascual Tamburri ya conocen los lectores de este periódico el aserto filosófico que, enjugándose las sienes tras ardua meditación, pronunció el filósofo don Fernando Savater. "España me la suda", declaró entre improperios y abucheos. A su lado, el periodista catalán Arcadi Espada duplicó los sudores: "A mí, Cataluña me la suda igual", pronunció antes de informarnos de que España sólo existe -"sólo es algo"- desde hace… treinta años. "España no es nada fuera de la democracia o del Estado de derecho", declaró sin pestañear quien se expresaba en la lengua que, según tal afirmación, Adolfo Suárez y el Rey debieron de traer bajo su liberal brazo hace treinta años.

Habría que reír a mandíbula batiente ante tales despropósitos. Pero se impone tomarlos en serio. Por una razón: porque tal es el discurso que ha marcado durante treinta años toda la resistencia de Cataluña y España a quienes quieren acabar con ellas. Y ahí están los resultados. Cuando se desprecia la tradición, la historia, la identidad de España y, dentro de ella, la de Cataluña; cuando se considera que el hombre arraigado en su comunidad es incompatible con el hombre democrático; cuando, basándose en tan absurda oposición, se intenta combatir el fervor comunitario de los separatistas con la glacial idea del individuo-masa, amorfo, abstracto…, ¿qué pasa entonces? Pasa lo que vemos: que una nación milenaria está al borde de la desintegración, mientras su pueblo -desarbolados sus sentimientos, atacada su identidad por sus enemigos, menospreciada por sus "amigos"- es incapaz de hacer oír el clamor que cualquier otro pueblo alzaría en tales circunstancias.

¿Cómo comprender esta ansia de suicidio colectivo, este desprecio de nuestros muertos, esta negación de nuestro futuro? ¿Cómo entender esta manía de oponer la democracia y la identidad nacional? Semejante fenómeno (mentís suplementario a los defensores del hombre-masa uniformemente globalizado) es específicamente español. Nada parecido ocurre en ningún otro país democrático. ¿Por qué? Sólo un fantasma parece explicarlo: el del franquismo. Un fantasma desaparecido hace treinta años, pero vivísimo entre los "curas progres" que, casposos y sudorosos, rigen nuestro pensamiento.

Un fantasma, una construcción fantasmagórica, en efecto. Nada tiene que ver con lo que somos o dejamos de ser el que el franquismo defendiera la unidad de España (con insoportable pomposidad, es cierto, y con culpable desprecio de identidades tan específicas como la catalana o la vasca). También el franquismo defendió muchas otras cosas; también, por ejemplo, promovió desde los años sesenta el materialismo a ultranza, también empezó a arrasar las costas y ciudades de España…, desmanes ante todos los cuales nuestros progres ni se inmutan.

"Tanto Cataluña como España me la sudan", decía Arcadi Espada. Tal es el sentimiento con el que durante treinta años se ha intentado defender a Cataluña y a España de los ataques separatistas. Los resultados están, por supuesto, a la altura de tan enardecedora idea. Hora es de que, afirmando el más auténtico de los fervores democráticos, surja algo, se desarrollen ideas, aparezcan iniciativas, se concierten gentes… a quienes les importe en el alma tanto la identidad de España como, dentro de ella, la específica de Cataluña.

El PSOE está de los nervios
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 22 Noviembre 2005

ASEGURAN los más conspicuos naturistas que una buena y abundante infusión a partir de la raíz de la Valeriana officinalis es un remedio eficaz para calmar los nervios y devolverle el sosiego a quien los tiene alterados. Así que dispénsese un buen tazón de valeriana a toda la ejecutiva socialista y dosis doble al muy necesitado José Montilla, salsa de todos los guisos que se cuecen en el PSC y, por ello, punto de apoyo para que José Luis Rodríguez Zapatero se mantenga erguido y titular de La Moncloa.

Si estará nervioso Montilla -prefiero pensar que el disparate no es esencial en su naturaleza- que se ha permitido decir que «la desvergüenza de la derecha nacional católica no tiene límites ni parangón». Faltón nos ha salido el ministro. Supongo que en su descalificación se refiere a los cuadros, ni tan siquiera a la militancia, del PP; porque aquí somos muchos quienes tenemos vergüenza, estamos a la derecha y, sin ver claro el rumbo indeciso del PP y asombrados por la conducta de algunos de sus notables, seguimos esperando el advenimiento liberal que, además de redimir a la derecha de sus pecados más clásicos, reconducirá a la izquierda a sus límites naturales, lejos de los invasivos que hoy ostenta en concupiscencia con unos nacionalismos que, precisamente por serlo, no pueden ser izquierda.

El PSOE está «tocado». Un poco por la acción de Mariano Rajoy, más solo que la una en la cúspide popular, y un mucho por el hartazgo de sus seguidores y votantes -socialistas, obreros o españoles- que no terminan de entender las veleidades de su líder que, con las manos atadas por sus propios socios, no es capaz de defender los puntos de un ideario que, desde hace más de un siglo, convirtieron al partido en claramente partidario de la unidad de España.

En un desesperado ejercicio político, los estrategas socialistas pretenden recuperar el prestigio perdido y la adhesión electoralmente imprescindible con dos medidas básicas. Una, muy bien vista, esconder en lo posible a Zapatero, relegarle a un prudente -y silente- segundo plano, que el líder gana tras un biombo. La otra, más arriesgada, pretende lanzar por los caminos de España a los ministros del Gobierno y a los notables del partido para que prediquen las muchas bondades que, dicen, aporta el PSOE a este crispado y difícil momento político.

Quizás los finos estrategas socialistas no sean conscientes de que este Gobierno, el de Zapatero, aguanta, aunque sea mal, una contemplación desde la distancia. De cerca pierden mucho y, salvo un par de excepciones, quemadas ya por el uso y la condescendencia, los ministros y ministras reunidos por Zapatero en un guateque paritario, el primer plano terminará con lo poco que le queda al Gabinete de respeto y comprensión. Así que cuidado con la medicina, es más seguro lo de la valeriana.

Lo peligroso es que a ZP le salga bien
José Javier Esparza elsemanaldigital 22 Noviembre 2005

"Lo que de verdad aterra ahora a la gente que manda, desde Polanco hasta Botín y La Caixa, no es que a ZP le salgan las cosas mal, sino que le salgan bien. Verás…"

El Fumador hace una pausa. Expulsa una bocanada de humo como quien delinque. Prosigue:

"Mal, lo que se dice mal, ya le ha salido todo: el Estatut ha encrespado al país, la educación ha sacado a la gente a la calle, ETA nos chulea, las relaciones exteriores son irrecuperables, vuelve la corrupción… Las últimas encuestas aún son generosas: ya verás hasta dónde baja ZP cuando Europa cierre el grifo. Este hombre toca fondo. Todos sus apoyos, tanto políticos como financieros, lo saben. Ahora ZP sólo tiene una obsesión: jugar las pocas cartas que le quedan.

Primera carta: Cataluña. ZP cree que el asunto catalán lo tiene medio resuelto: una especie de pre-independencia perpetua, prebendas económicas significativas y cierta presencia exterior. Después llegará el turno del País Vasco, previsiblemente con Patxi López como vicelendakari. Ése es el punto máximo de cesión del PSOE: un paso más y el país dejaría de existir, con lo cual se rompería el propio PSOE. Pero tanto el PNV como Esquerra necesitan al PSOE, y al país, para seguir chupando del bote, como dice Puigcercós; al menos de momento: tragarán.

La otra carta es ETA, y aquí creo yo que van a resbalar. La primera reacción del PSOE, en este momento de crisis, ha sido mandar a Rubalcaba como recadero: la tregua de ETA es inminente. Es su juego desde el principio: tregua, elecciones anticipadas, ZP reelegido como gran pacificador y con mayoría absoluta, o casi. Pero, claro, ETA lo sabe y lo está aprovechando. ETA sabe que la estabilidad del Gobierno depende de ella, y que cuanto más maree la perdiz, más dependerá. ETA tiene a ZP en sus manos. Así de crudo.

Pues bien, ahora ponte en el lugar del hombre poderoso que escucha los recados de Rubalcaba Si lo del Estatut sale bien, veremos crecer la fosa abierta en estos meses, lo cual no hace ninguna gracia en La Caixa. Y si lo de ETA sale bien, con cesiones políticas a los terroristas, entonces tendremos problema vasco para medio siglo, porque los humillados se contarán por miles, y todos señalarán al PSOE como culpable. Por eso el problema no es que a ZP le salgan mal las cosas, sino que le salgan bien. Y por eso los poderosos le mueven ahora la silla.

¿El plan B? Te lo cuento: tregua de ETA y elecciones anticipadas, sí, pero sin ZP; con otro que tome su lugar y reconduzca lo de Cataluña y lo de ETA. Tal vez contando con el PP, que pasará por el aro. Será malo, pero será mejor que si sale bien lo de ZP".

Y el Fumador se marchó.

Autocrítica a terceros
SANTIAGO GONZÁLEZ EL Correo 22 Noviembre 2005

José Blanco ha resumido la reunión de la Ejecutiva socialista de ayer. Y el resumen es que «siempre se pueden cometer errores y cuando se cometen los rectificamos», no como otros. Lo que pasa es que no viene a cuento que rectifiquemos nada porque todo lo hemos hecho bien, no como el PP que todo lo hacía mal. Y si las encuestas, todas, muestran un deterioro de la imagen gubernamental desconocido en nuestra historia democrática, es porque nosotros «no estamos aquí para que nos aplaudan, sino para hacer cada día la vida mejor a los ciudadanos». Aunque ellos no lo entiendan, podría haber añadido.

La autocrítica bien entendida empieza por la oposición. Así pues, mi admirado Patxi López, ya no me extraña que no hayan entendido ustedes las muy sólidas y trabadas razones con que Rosa Díez criticaba en una tercera de 'ABC' sus desdichadas declaraciones del 13 de noviembre a 'Gara'. Y que haya insistido una semana después en 'El País'.

Estaría bien, amigo Patxi, que tratara de aumentar el correlato de sus palabras con los hechos. Un suponer, afirma que «la dispersión y la política de reinserción se puso en marcha con un acuerdo absoluto con el PNV. El PP lo dinamitó». Lamento comunicarle que no ha dado usted ni una. La dispersión fue dinamitada por el PNV en diciembre de 1995, cuando aún faltaban cuatro meses para las elecciones que llevaron a Aznar a La Moncloa. Es decir, se la dinamitó el PNV a un Gobierno socialista. Haga usted uso de la memoria, hombre de Dios, y si no tiene, preguntéselo a Belloch que sí lo recordará.

La reinserción no fue puesta en marcha con el PNV, ni siquiera con el PSOE. Lo hizo Euskadiko Ezkerra con UCD. ¿Le suena el nombre de Juan José Rosón? Recuerde también, -o consulte la hemeroteca-, que en verano de 1998 el PNV firmó un acuerdo con EA y con ETA, en el que se comprometía a «romper con los partidos (PP y PSOE) que tienen como objetivo la construcción de España y la destrucción de Euskal Herria». Tan cabreado no debía de estar el PNV con el PP cuando aquel año sus cinco diputados votaron sí a los presupuestos de Aznar para el 99.

Uno, amable Patxi, es un socialdemócrata 'ancien régime' y no acaba de comprender las moderneces que hacen ustedes con la lengua, quiero decir con el lenguaje, su irresponsabilidad con las palabras. Usted, que hace unos días dio pasto a las rotativas con la especie de que «estamos en el umbral de un nuevo tiempo, y no hablo por hablar», se nos descuelga ahora con que comparte el fundado criterio del ministro Alonso contra los rumores de tregua. Y se deja deslizar por el tobogán de Pepe Blanco en autocríticas a terceros: «En estos momentos, la rumorología sobre una tregua está fundamentada en nada. Hay que ser mucho más prudentes». Los del PP, que son unas cotorras.

Alrededores de ETA
Editorial El  País 22 Noviembre 2005

El juicio contra 56 miembros de organizaciones del entorno de ETA iniciado ayer en Madrid, y que se prolongará durante al menos cuatro meses, pondrá a prueba la tesis del juez Garzón según la cual esa organización no sólo está compuesta por los que realizan los atentados, sino también por un entramado de organizaciones legales o alegales que funcionan como un todo. Los procesados lo son por los supuestos delitos de integración o colaboración con organización terrorista.

La investigación de Garzón, que ya sirvió para la suspensión judicial de actividades de Batasuna en 2002, viene a sostener que ETA creó en su momento un organismo denominado KAS (siglas de Koordinadora Abertzale Sozialista), encargado de coordinar, bajo la dirección de la organización armada, las actuaciones de los distintos frentes: político, informativo, cultural, económico, etcétera. Una parte (no todos) de los miembros de esas organizaciones actuarían como delegados (o comisarios políticos) de ETA en ellas. Ekin, a la que pertenecerían varios de los procesados, sería la prolongación con otro nombre de KAS. De las decenas de actas de reuniones de esa coordinadora incautadas por la policía se desprende que todos los organismos en ella representados tienen voz, pero la última palabra la tiene ETA como "vanguardia" del entramado.

A los acusados les asiste la presunción de inocencia, por supuesto, pero en absoluto puede considerarse, como pretenden sus protectores, que se trate de un proceso en el que se juzga la ideología de esas personas. Lo que se juzga, tras años de investigación, es su vinculación con una organización terrorista, aunque no hayan empuñado las armas. La idea de que lo único que hay detrás de los 200.000 folios del sumario es el "impulso político" del Gobierno para "criminalizar al independentismo vasco" es una falacia, como lo demuestra la existencia de organizaciones independentistas, no vinculadas a ETA, perfectamente legales.

Los mismos que denuncian ese supuesto "impulso político" como prueba de la falta de independencia de los jueces exigen ahora al Gobierno que intervenga para que el sumario sea archivado. El argumento es que una condena podría tener efectos negativos para el proceso de pacificación. También se argumentó en su momento que la ilegalización de Batasuna reforzaría a los sectores más intransigentes, y ocurrió lo contrario. De acuerdo con la declaración aprobada por el Congreso, podrá haber diálogo (sin descartar eventuales medidas de gracia) tras el compromiso de cese definitivo de la violencia. Pero no antes, y mucho menos antes de que actúe la justicia.

Rosa Díez, una mujer admirable
Blog de Alejo Vidal-Quadras Periodista digital 22 Noviembre 2005

Después de leer el extraordinario artículo de Rosa Díez publicado en ABC el pasado 18 de noviembre titulado "Lo más sagrado", a mi simpatía y afecto por ella, que vienen de antiguo, se ha sumado la admiración. Cualquiera que conozca la vida interna de los partidos sabe el riesgo que un militante asume en relación a su carrera política al firmar un texto como el que Rosa escribió poseída por la indignación y el dolor causados al ver arrastrados por el fango principios y valores que cualquier miembro del Partido Socialista debiera defender sin reservas.

Cuesta creer que Patxi López pudiera conceder una entrevista a Gara, pero la incredulidad se transforma en horror al leer su contenido. No se puede ofrecer una imagen más abyecta, más despreciable, más rastrera, más innoble, que la que el Secretario General de los socialistas vascos ofrece en sus respuestas al órgano de información de ETA.

Si se piensa que estos guiños cómplices a los terroristas -descalificación del Foro Ermua, insinuación de un posible gobierno de coalición con Batasuna, reconocimiento del derecho a la autodeterminación...- vienen del máximo responsable de una formación que ha visto caer abatidos por las balas y las bombas asesinas a muchos de sus integrantes, de una organización que cuenta en sus filas a tantas viudas, huérfanos, mutilados y padres que han perdido a sus hijos, que mantiene la protección a todos sus cargos electos permanentemente amenazados por los mismos que manejan el magnetófono al que Patxi López vierte su viscosa sumisión, hay que reconocer el notable dominio de si misma que tiene Rosa Díez para no dejar que la pasión la domine y conseguir una crítica que pese a su gran dureza no pierde en ningún momento la serenidad ni la corrección.

Para combatir al totalitarismo criminal de ETA hace falta determinación, solidez moral, y valor, mucho valor. Rosa Díez ha demostrado siempre poseer en alto grado estas virtudes y todos los españoles y vascos de bien tenemos contraida con ella una deuda impagable.

ETA y la independencia judicial
Blog de Román Cendoya Periodista Digital 22 Noviembre 2005

La justicia va a someterse a una prueba de fuego con la celebración del juicio a todo el entramado de ETA. La independencia judicial es lo que de verdad está en juego en este momento. Antes de comenzar, ya se han producido las primeras presiones. Es normal que todos los socios del gobierno, los nazionalistas e IU hagan declaraciones como las que se están escuchando. No es ninguna sorpresa que el presidente del PNV diga que a ETA no hay que derrotarla por K.O. Todos aquéllos que pretendieron ver una política diferente desde la salida de Xavier Arzallus habrán podido comprobar, con estas declaraciones, que quizás la diferencia esté en la forma. Josu Jon tiene pinta de curita y Arzallus acabó siendo el Mesías.

Las presiones políticas sobre los jueces van a ser brutales. El Consejero de Justicia vasco, en vez de apelar a la independencia de la Justicia, ya ha expresado cómo le gustaría que fuera la sentencia: "ojalá termine con la absolución, porque no todo es ETA y cualquier idea se puede defender de manera pacífica". No sorprende que el Consejero siempre esté a favor de los mismos. Al Consejero le parece horrendo que el fiscal haya instado a la actuación judicial y que este juicio venga de la etapa del Gobierno Aznar. No cabía esperar del Consejero una declaración diferente de: “al Gobierno vasco le gustaría que esto terminara de una manera definitiva”. Y para finalizar con la rentabilización de la violencia, las nueces. “Estamos en un momento político nuevo, todos hemos coincidido en ello, y creo que es el momento del debate, del acuerdo y la negociación, y no de la judicialización de la vida política”. O sea, que no actúe la justicia y que con los muertos, la extorsión económica y el terrorismo callejero todos a negociar.

Todos los días vamos a tener declaraciones como éstas. Bombas de ETA, como las de este fin de semana, amenazando y extorsionando a los empresarios también. A lo que nos tendremos que ir acostumbrando es a que el secretario general de los socialistas vascos, López Álvarez, clame por la absolución de todo lo que huela a ETA. Espero que el próximo día 30 de noviembre, cuando López Álvarez visite Madrid, no acuda a la sala del macrojuicio a expresar su solidaridad con los encausados. El problema está en que el gobierno necesita, más que nunca, una tregua para intentar parar el batacazo que se está dando en todas las encuestas. Cree que su situación encontraría algo de alivio si ETA concediera una tregua. Posiblemente, el efecto sería el contrario. A las declaraciones del GARA de López Álvarez, el secretario general del PSE, respondió una militante del PSOE como Rosa Díez, con la mejor 3ª del ABC que ha escrito en su vida. La tregua de ETA será la prueba de que el gobierno ha negociado, es decir, que ha mentido a la opinión pública y se ha saltado el acuerdo del Congreso de los Diputados.

La Justicia ya ha sufrido los atentados de ETA. La banda terrorista ha asesinado jueces y fiscales. ETA ha atentado con bomba contra los juzgados. ETA ha atentado contra las personas y los edificios. Con este juicio, ETA puede atentar contra la Institución. Lo malo es que los cómplices de que ETA pueda cargarse la Institución de la Justicia son políticos que no creen en la separación de poderes. Lo terrible es que ahora, además de los nazionalistas que recogen las nueces, se unan a la complicidad política con ETA los López Álvarez y el silencio de muchos dirigentes, ministros y diputados del partido socialista que hacen lo que sea por una tregua.

El tribunal impide a los acusados de Ekin utilizar el macrojuicio como altavoz político
Comienza la vista más importante contra el entramado de ETA con la declaración del primero de los acusados, que se niega a responder a las preguntas del fiscal
NATI VILLANUEVA ABC 22 Noviembre 2005

MADRID. Los resquicios legales a los que intentaron agarrarse los abogados de los 56 acusados del entramado de ETA no impidieron el inicio del juicio oral contra los frentes político, social, cultural y mediático de la banda terrorista, que comenzó ayer en la madrileña Casa de Campo bajo un estricto control policial y sin que se registrara ningún incidente. A las nueve y media de la mañana, los procesados llegaban a Madrid en un autobús procedente del País Vasco y, al igual que el pasado lunes, intentaron acreditarse con el documento de identidad vasco. Previendo que esto podía suceder, en el control de la Policía ya estaban preparadas las fichas policiales de todos ellos, con lo que el trámite de identificación de los abertzales no se demoró demasiado. Pero hubo más intentos de aplazar este macroproceso, los promovidos por las defensas de los encausados, que expusieron una tras otra hasta cuatro cuestiones preprocesales que fueron inadmitidas por los magistrados de la Sección Tercera.

Aunque todavía es pronto para aventurar cómo transcurrirá este juicio, el más importante contra los distintos frentes de la banda terrorista «por cuanto han posibilitado su permanencia en el tiempo», todo apunta a que el Tribunal no va a permitir que los acusados lo utilicen como altavoz de sus reivindicaciones políticas, al menos dentro de la sala. Prueba de ello ha sido la primera de las declaraciones de ayer, la de Vicente Ascasíbar Barrutia, acusado de pertenecer a ETA y cuyo interrogatorio continúa hoy. Tras señalar que se negaba a contestar a las preguntas del fiscal y de la Acusación Popular (ejercida por la Asociación Víctimas del Terrorismo) porque «éste es un juicio político», Ascasíbar, tesorero de KAS en Vizcaya, fue interrumpido por la presidenta de la Sala, Ángela Murillo, que no dio lugar a que continuara con su alegato victimista.

El macrojuicio comenzaba después de tres horas en las que las defensas abanderaron varias cuestiones previas, entre ellas, la indefensión que causaba a sus clientes el hecho de que las piezas de convicción no se encontraran visibles o que el Tribunal declarara procesados en rebeldía «antes de tiempo» a los acusados Unai Hernández Sistiaga y Francisco Aramburu Landa, ambos huidos de la Justicia. La letrada Arantza Zulueta sostenía que uno y otro tenían que haber sido requeridos judicialmente una vez más -la primera no dio sus frutos- antes de que se dictaran sendas órdenes de busca y captura contra ellos. La Sala rechazó este extremo, al igual que hizo con el resto de cuestiones, como la planteada por el abogado Íñigo Iruin, quien consideró que el proceso no está «en condiciones de ser iniciado» mientras no se resuelva un recurso contra un incidente de recusación de peritos (12 guardias civiles y 13 policías) planteado por las defensas. «Aquí no hay ninguna pretensión dilatoria gratuita», se apresuró a aclarar el letrado, quien recordó que la Sala ha tenido nueve meses para resolver dicho recurso y que, sin embargo, lo ha hecho el último día hábil antes del inicio del juicio.

Horario de consultas
La Sala rechazó la cuestión planteada por Iruin argumentando que «no cabe recurso contra el auto que resuelve la recusación ni, con más razón, contra el auto que ni siquiera la admite a trámite». En otro momento de la sesión, Murillo recordaba a los letrados que se quejan permanentemente de no tener acceso a los documentos que pueden consultar lo que quieran de ocho y media a diez de la mañana, que es la hora a la que comienzan las sesiones de la vista oral.

Así las cosas, el macrojucicio contra el entramado de ETA arrancaba cerca de las dos de la tarde en medio de un ambiente de tensión que se mascaba más fuera que dentro del Tribunal. Ni peticiones de archivo explícitas (como la de Esker Batua) ni amenazas veladas sobre lo que la continuidad de este proceso puede significar para la resolución de lo que llaman «conflicto vasco» (los nacionalistas se han unido a las presiones de Batasuna) han conseguido hacer mella en el comienzo de una vista que se presume larga. La formación ilegalizada, por su parte, no parece estar muy preocupada con este juicio, pues Otegi ya adelantó que el proceso de paz ya está «blindado». Aun así,en el juicio estuvo el coportavoz Joseba Permach.

Los acusados, ataviados con camisetas en las que se podía leer el mismo mensaje que en las que llevaban los acusados de Jarrai -«En defensa de los derechos civiles y políticos»-, han visto en los medios de comunicación que cubren este juicio -entre ellos, varios internacionales- el altavoz que parece que no encontrarán en la Sala, y prueba de ello son las declaraciones de la periodista Teresa Toda, procesada por colaboración con ETA.

«Por encima de todo»
La ex redactora de «Egin», quien, por cierto, no dejó de tomar notas durante la primera sesión de esta vista, se acercó a los periodistas y con lo que ya es una práctica habitual en la izquierda abertzale -la de no admitir preguntas- se limitó a señalar que el hecho de que la Sala «pasara por encima de las cuestiones planteadas por las defensas demuestra que existe un interés político muy grande en que este juicio empezase por encima de cualquier cuestión, que arrancara fuese como fuese».

«Queremos reiterar nuestro compromiso de declarar el carácter netamente político de estas actuaciones que lo que buscan es anular el derecho de Euskal Herria a hacer su propio camino y a decidir», proclamó.

Además, Toda aprovechó la ocasión para agradecer el apoyo de «representantes de partidos políticos y entidades sindicales y sociales que nos ha arropado». Entre los presentes estaban el director del clausurado Egunkaria, Martxelo Otamendi; el director de Gara, Josu Juaristi; Ibon Uzandizábal, en representación de EA (socio de Ibarretxe); Xavier Sarazna, de Aralar, y Txutxi Ariznabarreta, de LAB.

Rubalcaba y el Gobierno transparente

El Blog de Javier Orrico Periodista Digital 22 Noviembre 2005

Uno de los datos que debieran resultarnos más reveladores sobre la naturaleza del sistema de enseñanza vigente es, sin duda, el hecho de que en su concepción y aplicación fuera principal ejecutor il signore Rubalcaba, actual portavoz socialista. Es necesario recordarlo para entender hasta qué punto nos encontramos ante un enorme juego de manos, una gran escuela trilera, un timo sin estampitas.

A nadie se le oculta la capacidad de Rubalcaba –inteligencia y malicia- para engañar a la realidad misma, para travestir los hechos, para trucar hasta los sentimientos. De haber sido poeta, habría dado en modelo de gongorino nefando, de lenguaje dirigido no a embellecer el mundo, cubriéndolo de palabras deslumbrantes y extrañas como hizo el mejor Góngora, sino a anegarlo de un idioma destinado a ocultar todo vestigio de verdad, un juego advenedizo donde competirían la mentira y la desvergüenza bajo la excusa de una exactitud fingida.

Sólo una cosa verdadera ha salido de su boca en los últimos decenios: que nos merecemos un gobierno que no nos mienta. Es decir, un gobierno donde él no esté ni siquiera en fotografía, espíritu o ectoplasma. Ha tenido a bien decir este don Quintín de todos los fontaneros del poder, que el motivo de empeñarse en sacar la LOE adelante es, pásmense, que la enseñanza necesita cambios, porque el PP la dejó “hecha unos zorros”. Le está bien empleado al PP, desde luego, a ver si aprende, el sarcasmo cínico de Rubalcabilla, y purguen los populares ahora el haber llevado adelante la LOGSE que les endilgó don Alfredo en primer tiempo de saludo.

Fue culpable de ello el PP, a partir de 1996, y lo sigue siendo por no haber tenido arrestos para cambiarla en la práctica, con los reglamentos en la mano, ni siquiera en aquellas comunidades donde aún gobiernan, aterrorizados ante los sindicatos, la corrección política y el reino pedabobo. Hasta en los programas (currículos les llaman ahora) no han hecho otra cosa que dejarse abducir por la lobotomización ‘progresista’. Pero lo que Rubalcaba reprocha a nuestros tontorrones de la derecha es haber sido leales con la ley de Rubalcaba. Y, encima, los acusa de crispar. Hay que reírse con este elemento.

Sus afirmaciones son, en fin, un paradigma de la manipulación: la enseñanza que tenemos es la consecuencia de la LOGSE que el Partido Socialista impuso a finales de 1990. Han sido sus cretinos principios, la psicotontería que instauró, el aplastamiento de la libertad de los alumnos para construirse, y de los profesores para enseñar, el arrasamiento de la autoridad moral, de la cultura y de quienes la representaban, el odio a los conocimientos y a la jerarquía del saber, el más estúpido de los igualitarismos de unos demagogos de carril que han dejado a las clases trabajadoras sin mecanismos de promoción social, los que nos han traído hasta aquí.

Hasta que el pasado día 12 un millón de personas salió a decir basta, por mucho que lo quieran esconder bajo las pocas sótanas que allí se vieron. Es decir, que es Rubalcaba uno de los principalísimos responsables de que la enseñanza necesite no cambios, sino una desprogramación completa. Desde la raíz. Para que no quede de los rubalcabas ni el recuerdo.

El asunto es tan descarado que lo que ofrece el zetapismo como alternativa necesaria a la LOGSE que todo lo ha destruido, es, para remate, nada más y nada menos que ¡la LOGSE! Más LOGSE, más basura, más mentiras, más estafa para los que no puedan pagarse un buen colegio inglés o de élite como aquellos a los asisten los hijos de esta sarta de cínicos psicosocialistas. Le han quitado la G y la S, la han envilecido un poquito más, y nos la quieren volver a endilgar como si fuera nueva. Ni los mangantes que te roban el móvil para luego volvértelo a vender, alcanzan tales cotas de indecencia.

Y para terminar, sale un tal Moraleda, portavoz del Gobierno -¡vaya dos portavoces!- y dice que la LOE ¡traerá más cohesión! No he visto otra cosa igual. Tienen los payos el rostro de decir que una ley que establece diecisiete sistemas educativos posibles, concebida para que el nazional-socialismo catalán se adueñe al completo de su sistema educativo y adoctrine, sin freno ya, ni siquiera teórico, a sus juventudes carodianas, va a traer más cohesión. ¿Qué entenderán éstos por cohesión? ¿Tendrá algo que ver con las solidaridades mafiosas, los treses por ciento, las deudas condonadas o las alianzas neodictatoriales para impedir la alternancia democrática por los siglos de los siglos?

Puedo respetar a un gobierno que me diga que persigue cosas con las que estoy en desacuerdo, siempre que lo apoye la mayoría y me lo demuestre. Por ejemplo, que quiere cambiar el Estado, disolver la Nación española y levantar una Confederación de Naciones Ibéricas: Jabugo, Montánchez y Euskocatetunya. Un buen referéndum para todos y adelante. El suicidio y el jamón que sean gratis. O que Zapatero, en traje masón, se va a proclamar Presidente de la República Iluminada de Neopatraña. Tampoco será la primera vez que los españoles amantes de la libertad tienen que dar el salto a la Inglaterra de la soledad y la lluvia huyendo de un imbécil. Como en los días aciagos de Fernando VII.

Pero no le llamen neutralidad y limpieza a cobrar 1.500 millones de la Caixa para favorecerla en su construcción de un monopolio siniestro, ni quieran vendernos como cohesión el crear Estadillos paralelos y leyes educativas para el florecimiento neonazi de los camisas negras. Dennos por saco, pero sin faltar.

LOS ENIGMAS DEL 11-M
Por Luis del Pino Libertad Digital  22 Noviembre 2005

Avanzábamos en el artículo anterior una pregunta que demuestra hasta qué punto se ha pretendido engañar a la opinión pública en relación con el 11-M. Nos dicen, por un lado, que el día 13 de marzo estaba claro que era Al Qaeda. Por otro lado, leyendo el sumario nos enteramos de que esa supuesta célula de Al Qaeda articulada en torno a los hermanos Almallah era conocida desde dos años antes del atentado. Entonces, ¿por qué no se detuvo inmediatamente, el propio 13 de marzo, a los miembros de esa célula? Se sabía quiénes eran, dónde vivían, en qué lugar trabajaban y qué coches usaban. ¿Por qué no se fue a por ellos el mismo 13 de marzo?

Pero, en realidad, la verdadera pregunta que habría que hacerse es todavía más inquietante: ¿por qué el 13 de marzo no se detiene a los miembros del comando de los hermanos Almallah y, en lugar de ello, se manda detener a cinco cabezas de turco, en plena jornada de reflexión?

En el capítulo dedicado a analizar las detenciones del 13-M pudimos ver cuál fue la línea de investigación seguida:

  • a partir del móvil de la mochila de Vallecas se llegó a un bazar hindú y se detuvo a sus dos dueños.
  • a partir de la tarjeta telefónica de la mochila de Vallecas se llegó al locutorio regentado por Jamal Zougham, a quien se detiene junto con su hermano y un empleado.

Decíamos en aquel artículo que, aún aceptando que las investigaciones realizadas fueran correctas, esas detenciones no estaban justificadas, porque ni la venta de móviles ni la de tarjetas telefónicas constituyen un delito. Pero además mencionábamos que existían muchos puntos oscuros en aquellas investigaciones que condujeron al locutorio de Zougham.

Ahora es el momento de exponer esos puntos oscuros y de mostrar, a la luz de los datos contenidos en el sumario, que aquellas detenciones fueron, con toda probabilidad, un auténtico fraude cuyo único propósito era dar la vuelta a un resultado electoral.

Veremos, además, que todos los indicios apuntan a que ese fraude no fue improvisado, sino que estaba perfectamente previsto desde al menos un mes antes de aquella espantosa masacre.

La historia que contaron al juez

La versión oficial nos dice que en la mochila de Vallecas se encontró una tarjeta telefónica de Amena. Preguntando a Amena, la Policía determinó el 12 de marzo que esa tarjeta había sido vendida a un bazar denominado Sindhu Enterprise. Al interrogar en la mañana del 13 de marzo a los dueños de ese bazar, éstos dijeron que habían vendido 100 tarjetas Amena al locutorio de Jamal Zougham, con lo cual el mismo día 13, en plena jornada de reflexión, se detuvo a Zougham, a su hermano y a un empleado.

Esa versión policial está perfectamente explicada en el sumario y parece bastante coherente y sencilla, pero hay un pequeño problema: como de costumbre en lo relativo al 11-M, el resto de los hechos recogidos en el sumario no confirman, precisamente, esa versión oficial.

En concreto, el sumario recoge los datos contables relativos a las empresas que intervinieron en la comercialización de las tarjetas telefónicas relacionadas con los atentados. Y esos datos permiten poner en duda esa versión oficial tan cristalina.

Analizando esos datos contables, demostraremos tres cosas a lo largo del artículo:

1) Que no es verdad que existan pruebas de que la tarjeta telefónica de la mochila de Vallecas fuera vendida a través del locutorio de Jamal Zougham.

2) Que existen, por el contrario, suficientes indicios, más allá de toda duda razonable, de que esa tarjeta telefónica NO fue vendida a través del locutorio de Jamal Zougham.

3) Que existen suficientes indicios para sostener, además, que la trampa tendida a Jamal Zougham se planificó cuidadosamente con anterioridad a la masacre.

Como en algún artículo anterior de la serie, tengo que pedir disculpas al lector por lo prolijo de las explicaciones que siguen, pero le recomiendo que lea esas explicaciones atentamente, porque podrá ver en qué consistió el engaño masivo que condujo a las detenciones del 13-M.

La ruta de comercialización

En el sumario aparecen tres grupos diferentes de tarjetas que pasaron por las manos de ese bazar denominado Sindhu Enterprise:

1) Un primer grupo está formado por la propia tarjeta de la mochila de Vallecas y otras seis tarjetas más, todas las cuales fueron introducidas por primera y única vez en un teléfono el día 10 de marzo en las inmediaciones de la casa de Morata de Tajuña. Estas tarjetas no llegaron nunca a ser utilizadas para hacer llamadas (recuerde el lector este detalle, porque luego veremos que es importante), y la versión oficial nos dice que se emplearon para montar las bombas de los atentados.

2) Un segundo grupo de tarjetas está constituido por aquéllas que fueron utilizadas por distintos miembros de la trama terrorista para hacer llamadas.

3) Finalmente, el tercer grupo está integrado por las tarjetas que fueron encontradas en el registro del locutorio de Jamal Zougham.

Esos tres grupos de tarjetas tienen en común que todas pasaron (supuestamente) por Sindhu Enterprise, pero ¿cómo se comercializaron todas esas tarjetas? La figura siguiente muestra el flujo seguido por todas las tarjetas vendidas a través de Sindhu Enterprise en el periodo aproximado comprendido entre mediados de enero y principios de marzo de 2004.

Cuadro de comercialización de las tarjetas telefónicas

Como vemos, el proveedor principal de Sindhu Enterprise era otra empresa denominada Interdist Móvil, que a su vez realizaba sus compras a cuatro grandes mayoristas del sector: Ingram Micro, Dominion Logística, Acom y Uritel 2000.

Lo que hacía Interdist Móvil no era comprar tarjetas telefónicas, sino packs de Amena (compuestos por una tarjeta y un móvil). A continuación, Interdist vendía esos packs (entre otros clientes) a Sindhu Enterprise, que liberaba los teléfonos y vendía por separado el móvil y la tarjeta. Entre los clientes a los que Sindhu Enterprise vendía las tarjetas Amena (ya separadas del móvil) está el locutorio de Jamal Zougham.

En cuanto a las dos líneas punteadas que aparecen en la figura, representan dos compras puntuales que Sindhu Enterprise realizó a proveedores distintos del habitual: una compra directa de packs Amena a uno de los mayoristas (Uritel 2000) y otra compra directa de 100 tarjetas Amena (sin pack) que realizó a una persona particular. Por tanto, las 325 tarjetas Amena que llegaron a Sindhu Enterprise en aquellas fechas siguieron 6 rutas de comercialización distintas, que hemos marcado con las letras A a F.

Hay dos detalles de gran importancia que conviene resaltar. En primer lugar, las cuatro empresas mayoristas mencionadas son compañías que venden a gran escala, y que tienen un sistema contable muy elaborado, de modo que todas las facturas emitidas por esos mayoristas a Interdist Móvil y a Sindhu Enterprise especifican uno a uno los números de teléfono de las tarjetas y packs vendidos.

Por el contrario, Interdist Móvil (que es una empresa mucho más pequeña y con un sistema contable menos sofisticado) no especificaba en sus facturas los números de teléfono de las tarjetas y packs vendidos. En cuanto a Sindhu Enterprise, su contabilidad se reducía a un libro de caja bastante chapucero, que está incluido en el sumario; por supuesto, tampoco anotaban a quién vendían cada número telefónico, sino tan sólo el número total de tarjetas vendidas.

Dicho de otro modo: se puede saber, por ejemplo, si una determinada tarjeta fue vendida por Ingram Micro a Interdist Móvil sin más que consultar las facturas, pero es imposible saber si un determinado número fue vendido por Interdist Móvil a Sindhu Enterprise o a otro cliente, y lo mismo cabe decir de las ventas de Sindhu Enterprise al locutorio de Jamal Zougham.

El segundo detalle crucial está relacionado con el anterior. La tarjeta de la mochila de Vallecas pertenece al lote de 30 que Uritel 2000 vendió directamente a Sindhu Enterprise. En otras palabras: si se pudo llegar al locutorio de Jamal Zougham el 13 de marzo es porque la tarjeta de la mochila de Vallecas pertenecía, precisamente, al único de los lotes adquiridos por Sindhu Enterprise para el cual tenemos los números telefónicos que lo componían. Si la tarjeta de Vallecas hubiera pertenecido a cualquiera de los otros lotes adquiridos por Sindhu Enterprise, no habría habido forma de presentar al juez nada que justificara la detención de Zougham, porque no sabemos qué números telefónicos componían los restantes lotes.

¡Qué concatenación de casualidades afortunadas! No sólo encontramos una milagrosa mochila sin explotar en una comisaría de Vallecas, sino que además los terroristas son tan primos de usar teléfonos en lugar de temporizadores (que no dejan rastro) y, en el colmo de la suerte, la tarjeta telefónica de la mochila pertenece al único de los lotes que podía llevar al locutorio de Zougham. Como dicen por ahí, así se las ponían a Fernando VII.

Pero sigamos analizando los datos, porque la cosa no acaba aquí.

Las facturas

Veamos ahora las facturas que aparecen en el sumario:

Tabla 1: Compras realizadas por Interdist Móvil

Fecha Número de tarjetas Proveedor Precio unitario
19 de enero
15
Dominion Logística
67,34
22 de enero
50
Uritel 2000
67,34
22 de enero
8
Acom
67,34
28 de enero
20
Ingram Micro
67,34
4 de febrero
10
Ingram Micro
67,35
5 de febrero
20
Dominion Logística
67,34
5 de febrero
200
Acom
67,35
6 de febrero
20
Ingram Micro
67,35

Tabla 2: Compras realizadas por Sindhu Enterprise

Fecha Número de tarjetas Proveedor Precio unitario
23 de enero
50
Interdist Móvil
60,34
24 de enero
20
Interdist Móvil
60,34
4 de febrero
30
Uritel 2000
67,34
9 de febrero
50
Interdist Móvil
60,34
10 de febrero
25
Interdist Móvil
60,34
21 de febrero
50
Interdist Móvil
60,34
28 de febrero
100
Sra. Ami Juan?
Ver nota

Nota: todas las compras son de packs Amena, excepto la del 28 de febrero, que es una compra de 100 tarjetas sueltas a una persona particular, al precio de 6 euros/unidad.

En cuanto a las ventas de Sindhu Enterprise al locutorio de Jamal Zougham, en el libro de caja de Sindhu constan dos ventas (a 6,5 euros por tarjeta):

  • una de 100 tarjetas el 25 de febrero
  • otra de 100 tarjetas el 1 de marzo

Lo primero que choca, al analizar estos datos, son los precios de compra y de venta en Interdist Móvil. Si comparamos las Tablas 1 y 2, vemos que Interdist Móvil compraba packs de Amena a 67,34 euros y los vendía a Sindhu Enterprise a 60,34 euros. Es decir: Interdist Móvil vendía los packs 7 euros más baratos de lo que los compraba. ¿Curioso, verdad?

La razón aducida por los dueños de Interdist Móvil en sus declaraciones ante el juez y ante la Policía es la siguiente: ellos compraban el pack de Amena, lo activaban realizando una primera llamada y cobraban de Amena la comisión correspondiente por vender un pack. No sé cuál es el importe de esa comisión, pero deduzco que superará los 7 euros que perdían en cada venta de un pack. Como veremos en breve, este detalle de la comisión de activación tiene su importancia.

Analicemos ahora la Tabla 2. Seguro que el lector ya ha descubierto qué hay de raro en las compras realizadas por Sindhu Enterprise. Normalmente, Sindhu Enterprise compraba sus packs a 60,34 euros, pero de repente hace un pedido directo al mayorista Uritel a 67,34 euros/unidad, es decir, 7 euros más caro de lo que compraba cada pack habitualmente. "¡Bueno!" - dirá algún lector observador - "¿Qué importancia tiene? Enjugarían esa diferencia de 7 euros con la comisión cobrada a Amena por activar el pack". Sin embargo, esta explicación es imposible, por lo siguiente: sabemos que la tarjeta de la mochila de Vallecas y las otras seis que se introdujeron por primera vez en un teléfono en Morata de Tajuña pertenecían a ese lote, y con esas tarjetas no llegó a realizarse ninguna llamada telefónica. Por tanto, Sindhu Enterprise no pudo cobrar ninguna comisión de Amena por activar ningún pack de ese lote, por la sencilla razón de que no realizó con esas tarjetas ninguna llamada de activación del pack.

En consecuencia, si la Policía pudo llegar al locutorio de Zougham y detenerle el 13 de marzo es porque Sindhu Enterprise realizó un único pedido a Uritel 2000 que permitía seguir el rastro de los números telefónicos, y además ese pedido se hace violando las reglas elementales de la lógica empresarial: Sindhu Enterprise compra los packs más caros y, además, renuncia a cobrar una comisión de Amena activando esos packs. ¿Verdad que huele un poco mal?

Pero no es eso todo.
 
Las tarjetas de la trama

Veamos ahora qué tarjetas telefónicas formaban esos tres grupos que hemos mencionado al principio del artículo.

Tabla 3: Tarjetas encontradas en el registro del locutorio de Zougham

Número Usuario Ruta de comercialización
652283284
Sin vender
E
652283306
Jamal Zougham
E
652284077
Sin vender
E
652285757
Sin vender
C
652285822
Mujer de Jamal Zougham
C
652286626
Sin vender
E
652287643
Sin vender
E
653021569
Sin vender
C
653022199
Sin vender
C
653026005
Sin vender
C
653026325
Sin vender
C
653026328
Sin vender
C
653026382
Sin vender
C

Tabla 4: Tarjetas utilizadas por los miembros de la trama

Número Usuario Ruta de comercialización
652284025
Desconocido
C
652285765
Desconocido
C
652286979
Jamal Ahmidan
C
653026006
Rachid Oulad Akcha
C
653026047
Utilizada en el piso de Leganés
E
653026053
Jamal Ahmidan
E
653029577
Rachid Oulad Akcha
C
656720759
Hicham Ahmidan
B
656721703
Jamal Ahmidan
B

Tabla 5: Tarjetas supuestamente utilizadas en las mochilas bomba

Número Usuario Ruta de comercialización
652282947
Activada en Morata
E
652282959
Activada en Morata
E
652282961
Activada en Morata
E
652282963
Activada en Morata (es la de la mochila de Vallecas)
E
652284069
Activada en Morata
E
652287465
Activada en Morata
E
652287622
Activada en Morata
E

Resulta evidente que al locutorio de Zougham llegaron tarjetas de las adquiridas por Sindhu, porque al registrar el locutorio se encontraron al menos trece (véase la Tabla 3). Asimismo, las tarjetas utilizadas por los miembros de la trama para efectuar llamadas telefónicas (véase la Tabla 4) incluyen tanto tarjetas suministradas por Uritel directamente a Sindhu (lote E) como tarjetas que habían pasado por Interdist (lotes B y C), así que sólo pudieron adquirirse en dos sitios: en Sindhu Enterprise o en algún cliente suyo (por ejemplo, el locutorio de Zougham).

Pero seguro que el lector ha visto ya (una vez más) qué hay de raro en estos datos. Para ver de qué se trata, fijémonos en un detalle: tanto las tarjetas encontradas en el locutorio de Zougham como las utilizadas por los miembros de la trama para llamar por teléfono están mezcladas, es decir, algunas de las tarjetas llegaron siguiendo una cierta ruta de comercialización, mientras que otras tarjetas siguieron una ruta distinta. Eso es lo lógico: cuando Interdist Móvil vende un lote de packs a Sindhu Enterprise, lo normal (al ser una empresa sin controles estrictos de almacén) es que le entregue mezclados packs de diversas procedencias. Y Sindhu Enterprise, al vender 200 tarjetas sueltas al locutorio de Zougham, forzosamente tuvo que entregarle un batiburrillo en el que cada tarjeta podía pertenecer a cualquiera de las seis rutas de comercialización que hemos identificado al principio del artículo.

Y, sin embargo, al analizar la Tabla 5 vemos (y aquí viene lo raro) que las siete tarjetas supuestamente utilizadas en las mochilas bomba provienen, todas ellas, del mismo lote, ese lote milagroso que Sindhu Enterprise adquirió a Uritel y que tan oportuno resultó para poder detener a Zougham el 13 de marzo.

En realidad, no es que esta coincidencia resulte rara, sino que resulta rarísima. Para ver hasta qué punto, basta con recurrir a la matemática combinatoria. Al locutorio de Zougham llegaron 200 tarjetas: 30 de ellas (como máximo) correspondían al pedido milagroso de Uritel, mientras que las otras 170 siguieron otras rutas de comercialización. Hagamos el siguiente experimento: metamos las 200 tarjetas en una bolsa y saquemos 7 tarjetas al azar (las siete tarjetas de Morata). ¿Sabe el lector cuál es la probabilidad de que esas 7 tarjetas extraídas al azar pertenezcan, todas ellas, a las 30 de Uritel? ¡Menos de uno entre un millón!

Recalquemos este hecho: si repitiéramos la secuencia de acontecimientos del atentado un millón de veces, sólo una vez (por término medio) se daría la inmensa casualidad de que las siete tarjetas activadas en Morata provinieran todas de ese lote milagroso de Uritel.

¿Entiende ahora el lector en qué consistió el engaño? La ley de las probabilidades nos dice que la única manera de que esas 7 tarjetas provengan todas del pedido milagroso de Uritel es que fueran seleccionadas antes de mezclarlas con las demás. Es decir: esas 7 tarjetas no fueron vendidas en el locutorio de Zougham, sino que tuvieron que ser suministradas desde Sindhu Enterprise antes de mezclar el lote milagroso con los demás.

Conclusiones

Si el lector no se ha aburrido antes de llegar aquí, probablemente nos conceda que hemos demostrado convenientemente los tres puntos que decíamos querer demostrar al principio del artículo:

1) No hay ninguna prueba de que la tarjeta de la mochila de Vallecas (ni ninguna de las demás relacionadas con la trama del 11-M) se vendiera a través del locutorio de Zougham, por la sencilla razón de que ni Interdist Móvil ni Sindhu Enterprise anotaban qué números vendían a cada cliente. Exceptuando las trece tarjetas que se encontraron en el registro del locutorio, no conocemos el número de ninguna de las 200 tarjetas que Zougham compró a Sindhu Enterprise, así que no podemos saber si una tarjeta concreta fue adquirida por Zougham o no.

2) Un simple análisis de probabilidades demuestra, más allá de toda duda razonable, que quien vendió las 7 tarjetas supuestamente utilizadas para las mochilas bomba fue directamente Sindhu Enterprise, no el locutorio de Zougham. En cuanto al resto de las tarjetas usadas por los miembros de la trama, pudieron adquirirse tanto en Sindhu Enterprise como en cualquiera de sus clientes (incluido el locutorio de Zougham).

3) El hecho de que Sindhu Enterprise realizara ese único pedido incomprensible a Uritel 2000 permite sospechar que estamos ante una operación perfectamente calculada para poder vincular a Zougham rápidamente con la mochila de Vallecas después de producido el atentado. Eso querría decir que la voluntad de utilizar a Zougham como cabeza de turco se remonta, al menos, a un mes antes de los atentados, ya que es el 4 de febrero de 2004 cuando Sindhu Enterprise hace a Uritel ese pedido.

Los intocables

Volvamos de nuevo a la versión policial de los hechos. Después de encontrada la mochila de Vallecas, la Policía le pide a Amena datos sobre quién ha vendido la tarjeta telefónica encontrada en la mochila y Amena contesta, casi inmediatamente, que ese número telefónico se suministró al bazar Sindhu Enterprise. Suponemos que Amena consiguió esa información poniéndose en contacto con el mayorista Uritel 2000.

La Policía acude entonces a Sindhu Enterprise y los dueños de Sindhu (que fueron declarados testigos protegidos) señalaron a Jamal Zougham, en la mañana del 13 de marzo, como la persona a la que habían vendido aquella tarjeta telefónica.

A la vista de los datos desvelados en este artículo, las 7 tarjetas activadas en Morata fueron adquiridas en Sindhu Enterprise, no en el locutorio de Jamal Zougham. En consecuencia, los dueños de Sindhu estaban mintiendo al decir que habían vendido esa tarjeta concreta a Jamal Zougham. Para empezar, no podían saber a quién habían vendido cada tarjeta, porque no anotaban los números telefónicos vendidos: pero además es que esa tarjeta fue adquirida directamente en su establecimiento. ¿Mentían conscientemente, tratando de ocultar a quién habían vendido en realidad esas tarjetas?

Si no existiera ese pedido milagroso a Uritel por parte de Sindhu Enterprise, podríamos atribuir todo a un comportamiento inocente, pero ese único pedido absurdo, inexplicable y providencial apunta a que los dos dueños hindúes de Sindhu Enterprise participaron conscientemente en la premeditada y concienzuda preparación de las detenciones del 13-M.

Esas detenciones fueron un fraude, pero no improvisado; fueron injustas, pero bien meditadas; influyeron decisivamente sobre el resultado electoral, pero de forma consciente.

Al declarar intocables a esos dos hindúes el 13 de marzo por el procedimiento de asignarles la condición de testigos protegidos, los nombres de los dos dueños de Sindhu Enterprise se ocultaron a todo el mundo durante muchas semanas después del atentado, hasta el punto de que la opinión pública, los periodistas especializados e incluso el juez pensaban que los dos hindúes que habían vendido las tarjetas a Zougham eran los mismos que habían sido detenidos por vender los teléfonos móviles.

Esa confusión se mantendría durante meses, pero estamos hablando de hindúes distintos. Aunque en la India se abolió el sistema de castas hace mucho tiempo, parece que en algunos lugares siguen perdurando las diferencias entre hindúes: a unos se los detiene por vender unos teléfonos móviles, mientras que a otros se los declara intocables por vender unas tarjetas. Unas tarjetas que llevaban, de manera directa, a los miembros de la trama.

¿Por qué tantas mentiras, tantas cortinas de humo, tantos comportamientos extraños?

Palabras finales

Decíamos al principio que resulta incomprensible que el 13 de marzo no se detuviera a esos miembros de una supuesta célula española de Al Qaeda a los que se llevaba vigilando dos años y que, en su lugar, se decidiera detener y poner en la picota a cinco cabezas de turco. ¿Hubiera podido evitarse la explosión del piso de Leganés si los dueños de Sindhu Enterprise hubieran declarado desde el principio a quién vendieron realmente la tarjeta de la mochila de Vallecas, es decir, si no se hubiera desviado la atención de todos hacia las cabezas de turco?

Avanzábamos la sospecha en el capítulo anterior de que alguien hubiera intentado deliberadamente dar tiempo a que algunos de los presuntos terroristas se concentraran en Leganés. Esa sospecha surgía al analizar el extraño retraso en el registro del piso de El Tunecino, en el que la Policía no entra hasta después de la explosión de Leganés, a pesar de que el domicilio de El Tunecino se tenía ya controlado un año antes del 11-M.

Son ya muchos los datos tenebrosos que vamos extrayendo del sumario: la jugada de las detenciones del 13-M, la cancelación de las escuchas a El Chino el 12 de marzo, la inexplicable puesta en libertad de varias personas vinculadas a los hermanos Almallah, el retraso en el registro del piso de El Tunecino...

Parece como si, a cada paso que damos, apareciera siempre al fondo el mismo espectro tenebroso, el fantasma de Leganés, como una especie de destino prefijado e inexorable para aquellos miembros de la trama que más información hubieran podido aportar.

Hora es ya, por tanto, de enfrentarse a los espectros y de echar un primer vistazo a lo que esconde ese fantasma que surge inevitable detrás de cada esquina.

En el próximo capítulo: ¿Qué ocurrió en Leganés?

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