AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 2 Diciembre 2005
Enemigos de España
J. M. ZULOAGA La Razón 2 Diciembre 2005

Pedro Sanz acusa a Zapatero de no defender el español y le exige que lo haga con el mismo "empeño" que con el catalán o el euskera
Libertad Digital 2 Diciembre 2005

La cuna del español sale en su defensa ante la UE
SONIA BARRADO ABC 2 Diciembre 2005

Tibios y Pirómanos
FERNANDO FERNÁNDEZ MÉNDEZ DE ANDÉS ABC 2 Diciembre 2005

Eso les pasa por ser de derechas
CARLOS HERRERA ABC 2 Diciembre 2005

La excepción y la regla
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 2 Diciembre 2005

Parlamentarios pendencieros
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 2 Diciembre 2005

La cuestión de Franco
Pío Moa Libertad Digital 2 Diciembre 2005

Máscaras del sectarismo
José María Marco Libertad Digital 2 Diciembre 2005

S.O.S. COPE (porque esto es realmente grave)
José Javier Esparza elsemanaldigital  2 Diciembre 2005

Reconocimiento
Editorial El Correo 2 Diciembre 2005

El "fascio" catalán
Antonio Jiménez elsemanaldigital 2 Diciembre 2005

Acoso totalitario
Miguel Torres Periodista Digital 2 Diciembre 2005

Créanme si les digo que este Gobierno es el que más daño está haciendo a la causa de la Libertad
Federico Quevedo elconfidencial 2 Diciembre 2005

Nacionalismo y libertad pública
RAFAEL ITURRIAGA NIEVA
El Correo 2 Diciembre 2005

Nacionalista español
Nota del Editor 2 Diciembre 2005

La Comunidad acusa al Gobierno de no recurrir las ventajas fiscales para «no enfrentarse a los nacionalistas»
S. B. ABC 2 Diciembre 2005

El CNI detecta "células en fase durmiente" de grupos radicales islamistas en Logroño y Vitoria
Libertad Digital  2 Diciembre 2005

Detenidos dos menores con un litro y medio de gasolina junto a la COPE de Barcelona
Libertad Digital 2 Diciembre 2005

ETA hace estallar una bomba en una empresa de transportes de Lazkao
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 2 Diciembre 2005

Enemigos de España
J. M. ZULOAGA La Razón 2 Diciembre 2005

Una de las grandes mentiras que, de vez en cuando, según los intereses de cada momento, se lanzan sobre ETA, es que era una organización antifranquista, que poco menos que nació para derribar la dictadura y traernos la democracia. Los hechos, su siniestro historial, demuestran lo contrario, porque fue precisamente a partir de la Transición cuando cometió más asesinatos.

Quienes pretenden ahora reescribir la Historia y, de paso, desenterrar a los muertos, tratan de presentarnos a la banda criminal como un grupo antifascista, como si hubiera dos ETAs, la anterior al 20 de noviembre de 1975, fecha de la muerte de Francisco Franco, y la que, se supone que por generación espontánea, hubiera surgido después. Se trata de un insulto a la inteligencia, pero para rebatir una falacia tan tremenda basta con repasar lo que ha dicho la propia banda criminal, así de sencillo. Recomiendo a los promotores de la revisión de la Historia y, de paso, a los que quieren negociar con la banda, que vayan a la colección de un periódico, supongo que tan poco sospechoso para ellos, como «La Jornada» de México, y, en concreto, a septiembre del año 1995. El rotativo azteca publicó entonces una entrevista con cabecillas de la organización criminal en la que aclaraban que les daba lo mismo el régimen que hubiera en España o Francia, «monarquía o república, fascismo de Franco o de Petain, socialismo del Partido Socialista o liberalismo de Chirac...» ya que su lucha era para liberar el País Vasco. En una palabra, que sus adversarios eran España y Francia, al margen de quién gobernara y cómo lo hiciera.

ETA nació como lo que sigue siendo: una organización que trata de conseguir la independencia del País Vasco, con la anexión de Navarra y territorios del sur de Francia, para implantar en ellos una república socialista. Suena a antiguo, rancio, casposo, pero es lo que quieren. Que no vengan a vendernos a los etarras como valerosos luchadores antifranquistas cuando lo que han sido, y son ahora, es una cuadrilla de separatistas sanguinarios que quieren romper la unidad de España.

La complicada aritmética política, que hace sostener parlamentariamente el talante, no puede conllevar la consagración de una atrocidad como la de reconocer a los etarras como unos valores antifranquistas y liberadores. Es el peor enemigo de España y, sobre todo, de su democracia constitucional.

LA DECISIÓN DE BRUSELAS ES UN "ATENTADO CONTRA TODOS LOS ESPAÑOLES"
Pedro Sanz acusa a Zapatero de no defender el español y le exige que lo haga con el mismo "empeño" que con el catalán o el euskera
El presidente de La Rioja ha arremetido contra Zapatero por no defender al español en Bruselas. Desde medios comunitarios se señaló que en el último año el Gobierno ha estado más pendiente de hacer entrar en las instituciones lenguas como el gallego, el euskera y el catalán. En declaraciones a Libertad Digital, Pedro Sanz ha dicho que "decisiones como ésta dejan a la lengua española en paridad con el letón, el estonio, el maltés y otros idiomas, muy dignos, pero de difusión muy limitada y casi nula en el mundo".
Libertad Digital 2 Diciembre 2005

Tras conocerse la decisión de la Comisión Europea sobre el español, el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero transmitirá su malestar al presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso. Asimismo, el ministro Montilla dijo el pasado martes ante los ministros de Competitividad de los 25 que reducir el uso del español en la UE sería "una injusticia histórica". Lo curioso es que el ministro de Industria se dirigió a los asistentes en catalán. Por estos motivos, el presidente de La Rioja ha enviado cartas exigiendo la protección de la lengua española al presidente del Gobierno , Rodríguez Zapatero; al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Duraro Barroso; al comisario Joaquín Almunia y al comisario de Educación, Jean Figuel.

Para el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, en cuya comunidad se está desarrollando el Centro de Interpretación de la Lengua en San Millán de la Cogolla, "el Gobierno socialista tiene que defender el peso de 42 millones de hablantes en Europa y 400 millones en todo el mundo, que convierten al español en la segunda lengua de referencia en el mundo". La decisión de la Comisión Europea deja en una posición sumamente delicada al español en la UE al dejarlo "en paridad con el letón,el estonio, el maltés y otros idiomas, muy dignos, pero de difusión muy limitada y casi nula en el mundo". Por ello, Pedro Sanz exige a Zapatero que se preocupe "tanto de defender el español en Bruselas como se está preocupando de defender el euskera o el catalán.

El Gobierno ha dedicado atención preferente durante año y media a defender otras lenguas vernáculas en Europa, pero debía haber dedicado el mismo empeño a la lengua común de los españoles". Sobre el viaje de Montilla a Bruselas, Pedro Sanz entiende que "el ministro Montilla va a Bruselas y habla en catalán, la Comisión dice, pues me ahorro el traductor, claro. La lengua común, el español, sufre las consecuencias del interés del Gobierno Central por complacer en todo a sus socios nacionalistas. Con esta decisión los nacionalistas catalanes y vascos estarán encantados". Y es el presidente riojano, buen conocedor de cómo se desarrolla la actividad en Bruselas, en la capital belga "se pelea muy duro para ganar posiciones políticas, económicas y culturales" y la dejación de esta lucha le hace entender que "el Gobierno Central no defiende los intereses de los españoles".

Sanz ha explicado que "a los riojanos, que estamos tan estrechamente vinculados al nacimiento, conservación y divulgación del español, y que es una de nuestras principales señas de identidad, nos produce gran inquietud la decisión de la Comisión Europea". Sanz ha dejado clara su postura: "Cuando se desprecia nuestra lengua, el español, los riojanos nos movilizamos, porque es un atentado contra todos los españoles, pero nosotros actuamos desde la humildad y la fortaleza de tener la partida de nacimiento de esta lengua en San Millán. Que el español recupere el lugar que le corresponde como uno de los principales idiomas del espacio comunitario, como el segundo idioma del mundo para comunicarse".

En la carat enviada al presidente del Gobierno, Sanz le dice a Zapatero que "debemos, por tanto, estar vigilantes y concentrar nuestros esfuerzos en la defensa del español, esfuerzos que, en las últimas fechas, los servicios diplomáticos españoles han dirigido casi en exclusiva a la consecución de un acuerdo con las diferentes instituciones comunitarias que permitiera el uso de las lenguas cooficiales de España, lo que, a mi entender, ha perjudicado la defensa de nuestro idioma común, el español, tal y como establece la Constitución en su artículo 3, donde se recoge que ´El castellano es la lengua oficial del Estado´. En tal sentido, me parece justo solicitarte que movilices todos los medios a tu alcance para que no salga adelante la medida anunciada por el Director General de Traducción de la Comisión Europea, a fin de que no se vea mermada la plantilla de intérpretes de español y a fin igualmente de que los españoles gocemos, como hasta ahora, de la oportunidad de acceder a textos comunitarios en la lengua que todos conocemos".

La cuna del español sale en su defensa ante la UE
El presidente del Gobierno riojano envía cartas a los máximos responsables del Ejecutivo central y de la Comisión Europea para frenar el recorte de traductores
SONIA BARRADO ABC 2 Diciembre 2005

LOGROÑO. El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha remitido una carta a José Luis Rodríguez Zapatero en la que le pide que defienda «un trato igualitario del español con el resto de las lenguas comunitarias», tras el anuncio de la Comisión Europea de reducir el número de traductores de español en las instancias europeas.

Sanz insta al presidente del Gobierno central a «concentrar sus esfuerzos y movilizar todos los medios a su alcance» en la defensa del español, «esfuerzos que, en las últimas fechas, los servicios diplomáticos españoles han dirigido casi en exclusiva a la consecución de un acuerdo con las diferentes instituciones comunitarias que permitiera el uso de las lenguas cooficiales de España».

«Me ahorro el traductor»
Para Sanz, esta situación «ha perjudicado la defensa de nuestro idioma común, el español, tal y como establece la Constitución en su artículo tres, donde se recoge que el castellano es la lengua oficial del Estado». El Ejecutivo riojano considera, así, que el español «sufre las consecuencias del interés del Gobierno de España por complacer en todo a sus socios nacionalistas», por lo que asegura que Zapatero «debe preocuparse de defender el español en Bruselas tanto como se está preocupando de defender el euskera o el catalán, lenguas a las que ha dedicado una atención preferente durante año y medio», señaló ayer el consejero de Presidencia, Emilio del Río, quien dio a conocer la carta de Sanz.

Del Río afirmó que la decisión de la Comisión «se ha basado en las comunicaciones del Gobierno de España, en las que indica que el español es la lengua vernácula de 30 millones de españoles y los otros 14 millones tienen otras lenguas». Y añadió que «el ministro Montilla va a Bruselas y habla en catalán, con lo que la Comisión dice, pues me ahorro el traductor, claro».

La misiva ha sido también enviada a los presidentes de la Comisión y el Parlamento Europeo, José Manuel Durao Barroso y José Borrell, y a los comisarios Joaquín Almunia y Jan Figuel. En estas cartas, el mandatario riojano les solicita que realicen «las gestiones oportunas» para defender el trato igualitario de la lengua española, ya que la disminución de traductores, que rondaría el 33 por ciento, «perjudica muy especialmente a nuestro idioma y supone un ataque frontal y una discriminación sin precedentes para sus hablantes».

Al mismo nivel que letón y maltés
Sanz afirma en su escrito que de materializarse esta propuesta se cometería «una enorme injusticia con un idioma que es la segunda lengua en importancia en el mundo y la segunda más practicada en Europa tras el inglés». El Gobierno regional subraya que la propuesta europea convierte a la lengua española «en la más perjudicada de las 20 comunitarias, al perder 25 de sus 92 actuales efectivos». Así, el número de traductores de español quedaría reducido a 67, prácticamente al mismo nivel que el estonio, el letón o el maltés, «que son idiomas muy dignos, pero tienen una difusión limitada», apuntó Del Río.

No es la primera vez que el presidente riojano reivindica la defensa del idioma en Bruselas. El pasado marzo, Sanz exigió también a las instancias comunitarias y a Zapatero un trato igualitario del español ante el anuncio de la Comisión Europea de adoptar prácticas idiomáticas en los servicios de interpretación de las conferencias de prensa y en la documentación oficial, que suponían «una clara postergación de nuestro idioma». En esa ocasión, Durao Barroso respondió a la reclamación riojana y garantizó a Sanz la utilización de la lengua española en las instituciones europeas.

Tibios y Pirómanos
Por FERNANDO FERNÁNDEZ MÉNDEZ DE ANDÉS, UNIVERSIDAD ANTONIO DE NEBRIJA ABC 2 Diciembre 2005

LA situación política, lejos de tranquilizarse, se agria a cada nueva oportunidad. Queda mucho tiempo para unas nuevas elecciones, pero vivimos al filo de la navaja. El Gobierno acusa las últimas encuestas, pierde los nervios y enuncia el «prietas las filas, que no se mueva nadie». Sólo así se puede explicar que un hombre normalmente tan ecuánime y ponderado como el vicepresidente económico se lance en público no a criticar al gobernador del Banco de España, lo que sería legítimo y hasta interesante intercambio dialéctico en una economía madura, sino a silenciar a la institución, recordándole que no es independiente. Tantos años predicando la autonomía de la autoridad monetaria, para descubrir que sólo es aplicable a aquellas competencias que ya no ejerce porque han sido trasladadas a Fráncfort; que en todo lo sustancial es un mero apéndice del gobierno al que debe lealtad y sumisión. No sé con qué cara criticaremos ahora al gobernador del Banco de Italia.

El Estatuto catalán lo contamina todo. Ha convertido la política en una escena de cama en la que estás conmigo o contra mí, o adúltero o virgen. Víctimas colaterales de esa actitud, están cayendo las instituciones una tras otra. En lo que me atañe como economista, ya han perecido casi todos los organismos reguladores, puestos, como en los mejores tiempos, al servicio de la causa, de la nobleza de nuestras intenciones y la superioridad moral de nuestros principios. Así han caído el Banco de España, la CNMV, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, la de la Energía y el Tribunal de Defensa de la Competencia. Y hasta el Instituto Nacional de Estadística. Cada día nos parecemos más a Italia. Y tiramos por la borda veinticinco años de hacer las cosas bien. Todo por una buena causa, la de reescribir la Historia y acabar con la nefasta Transición.

En lo que me atañe como universitario, ha caído el proceso de convergencia europea, hemos empezado la casa por la ventana y vamos a poner en marcha unos posgrados oficiales sin saber no ya cuáles serán los títulos de grado a los que van a complementar, sino sus directrices, ni siquiera su duración en años académicos. Un auténtico despropósito que sólo se justifica por la necesidad de correr hacia ninguna parte para poder modificar lo anterior sin meterse en demasiados líos. Una vez más, como con la Ley de Educación, o con el lugar de la Iglesia católica en la sociedad española, hay que acabar con esa nefasta manía de la Transición de escribir las reglas de juego por consenso.

El Gobierno no está solo en su esfuerzo. Por mucho que a él le competa una especial responsabilidad como hacedor último de la agenda política. Porque a pesar de la que está cayendo, en términos meteorológicos, el Partido Popular le ha cogido gusto a la calle y ya nos convoca a una nueva concentración el día 3 de diciembre. Una concentración innecesaria, por prematura y manipulable. Es prematura porque ya sabemos que el Estatuto catalán no va ser aprobado nunca en su redacción actual, pero desconocemos los cambios a aplicar. Podemos desconfiar de que sea posible modificarlo hasta hacerlo sensato, lo que es más difícil que hacerlo constitucional porque se inscribe en la lógica falaz de la regresión centralista cuando en estos años del Estado de las Autonomías lo que ha desaparecido de grandes zonas de España es el Estado central. Por ejemplo, el idioma perseguido y amenazado hoy de extinción es el castellano, a pesar de lo que dice el artículo 2 de la Constitución. Realidad que le ha permitido a la Comisión Europea proponer una reducción en el número de traductores e intérpretes, para regocijo de algunos y escarnio de todos. Pero aun así, no sabemos a qué nos llaman a oponernos en la Puerta del Sol. Y el «venid a gritar contra el Gobierno» no es un buen eslogan para una oposición responsable. Darle una alegría al cuerpo no es una estrategia política sofisticada ni una táctica inteligente a tantos meses de las próximas elecciones. Y es prematura, además, porque es posible, me temo que probable, que haga falta una gran manifestación, esta vez sí, para oponerse a lo que pueda salir de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados. Pero para entonces convendría haberse cargado de razón, a base de diálogo y denuncia firme. Y no conviene constiparse con tanto griterío en invierno.

Es también una convocatoria manipulable. Ya ha sido manipulada como un ataque a Cataluña. Exactamente lo que se decía durante el franquismo. Curiosa coincidencia argumental que no debería sorprender a nadie porque franquistas y nacionalistas viven la misma ficción, la del Imperio hacia Dios. Pero no puede el PP sorprenderse de esta manipulación después de llevar meses denunciando el giro nacionalista del PSC y la confusión entre sus intereses y los de todos los catalanes. Le convendría al PP un poco más de sutileza. Como exhibió Florentino Pérez cuando dejó de convocar a los ultrasur para ganarse la confianza de la UEFA. Y exactamente como ha dejado de usarla Laporta, embriagado por el indudable éxito futbolístico hasta poner el club al servicio del nacionalismo militante.

Un partido que aspira a representar y liderar el centro derecha español no puede ceder a comprensibles tentaciones emocionales. Su expulsión del poder al infame grito de asesinos todavía resuena en los oídos de muchos honrados y diligentes militantes populares. Es humano que quieran darse un baño de multitudes para mejorar su autoestima y recuperar una sensación de complicidad cotidiana que habían perdido con los salvajes atentados del 11-M. Pero no es inteligente. Alguien puede estar contento con que Carrillo no pueda recibir tranquilamente un doctorado «honoris causa» cuando hace años recibió el premio Abril Martorell a la Concordia. Los mismos que expulsaron al ex embajador israelí Slomo Ben Amí de la Universidad de Valencia al grito de asesino y racista. Los totalitarios de siempre; los revanchistas que quieren reabrir la Transición tantas veces como sea necesario hasta que ganen ellos. Los que desconocen que la historia de las grandes naciones no tiene vencedores ni vencidos, sino patriotas silenciosos y lecheros a media mañana. El Partido Popular no puede estar entre ellos. Si el PSOE se dejar llevar por pura aritmética electoral, allá él. Acabará pagando la factura. Mientras tanto, practiquemos la templanza, aunque nos acusen de tibios. Ya hay demasiados pirómanos.

Eso les pasa por ser de derechas
Por CARLOS HERRERA ABC 2 Diciembre 2005

JOSÉ Borrell, ese manantial de gracia infinita, lo dijo nada más caer el helicóptero que portaba a Rajoy, Aguirre y compañía: «Les pasa por ir a los toros en helicóptero». Europa trastorna mucho: pensar que un jueves de diciembre a las doce del mediodía va a haber una corrida de toros en la periferia de Madrid es haber perdido el conocimiento espacial de España. No nos extrañe: ya quiso cargarse al toro de Osborne en su día, y ello no difiere del conocimiento exhibido en esta ocasión. Coincide en tiempo y espacio con la votación del grupo parlamentario socialista a favor de la proposición de Los Verdes -los que llevaban de la mano a Batasuna- de retirar las subvenciones al toro de lidia en las próximas partidas presupuestarias. Ya lo ven: los toros siempre presentes en la tragicomedia española.

Eso mismo de Borrell lo dice Mayor Oreja de un accidente sufrido por algún destacado miembro de la izquierda reinante y no puede volver al país. Pero si eres de derechas, ya se sabe, estarás bajo sospecha aunque estés a punto de matarte: cuando le reventaron el coche a Aznar mediante la correspondiente goma dos, el bisonte Arzallus resopló una única y definitoria declaración que venía a decir que «estos estúpidos de ETA van a matarlo y en lugar de eso le acaban de dar la mayoría absoluta». No me ha dado tiempo a escuchar lo declarado por los dos estadistas de ERC que se manifestaron a favor de cerrar la COPE -y en contra del cierre de Egunkaria-, pero imagino que habrá tenido que ver con sus demonios preferidos: que un líder de la derecha se estrelle en una plaza de toros es la síntesis metafórica del crepúsculo ideal de España, ese odio tan cercano.

La suerte que tiene ser de izquierdas es que no llegas a estar bajo sospecha casi nunca, a no ser que seas un delincuente y se pueda demostrar con pruebas irrefutables, mientras que lo malo de ser de derechas es que no puedes ni siquiera matarte sin que te saquen la guasa por alguna comisura. Estoy echando en falta a algún pajarraco que saque a colación a Sanjurjo, que se mató en el despegue de su avioneta cuando preparaba el golpe de turno en aquella España también de turno. Si lo piensan fríamente, más allá de las coñas propias de un país como el nuestro, que se ríe de la muerte con los cuerpos aún calientes, los dos líderes emergentes de la derecha española -además de un operador de cámara, un alcalde y un piloto- han estado a apenas tres metros de la muerte. Si ese autogiro llega a alcanzar una altura mayor, correspondiente a la que separa un segundo piso de un tercero, a estas horas estaríamos asistiendo a cinco funerales, con los Reyes de luto y los enemigos políticos -los de enfrente y los de dentro, por supuesto- con cara de circunstancias. Toquemos madera. Y asistamos al milagro de verles salir vivos de un aparatoso accidente del que, normalmente, suelen sacar a la gente con los pies por delante.

Los helicópteros son para los valientes, como las avionetas. Esa valentía demostrada subiéndose al pequeño y recogido aparato volador es merecedora de arrancar votos de los indecisos, dirán unos; otros, en cambio, asegurarán que la temeridad exhibida no aconseja a Rajoy como buen gobernante. Sea lo que fuere, cuán higiénico resultara que el personal patrio no ejercitase su villanía más allá de lo imprescindible. Brindemos con cava -que sí hombre, que sí, con cava catalán- el milagro de la vida y el de la confidencia íntima que se desprende de las palabras de Esperanza Aguirre a pie de siniestro: «He salido viva y entera». Caramba con las aspas.

www.carlosherrera.com

La excepción y la regla
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 2 Diciembre 2005

El accidente, que ha podido costar la vida a Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre, nos ha traído a la memoria el atentado contra José María Aznar. Era inevitable asociar los hechos. En aquel caso, el blindaje del coche impidió la muerte del jefe de la oposición. Que ganó, por cierto, las elecciones.

La noticia de aquel atentado apenas conmocionó a la sociedad española. González ni siquiera se acercó al hospital, y la mitad de la sociedad se ha empeñado en olvidar que Aznar es una víctima de ETA. ¿Acaso un líder de la derecha merece piedad? El diputado Olabarría (PNV) llegó a más: utilizó el atentado en contra del propio Aznar al defender en la Comisión del 11-M una tesis propia de un ser siniestro: dijo que aquella experiencia había convertido a Aznar en víctima y, por tanto, le había inhabilitado para juzgar hechos relacionados con el terrorismo e incluso para dirigir la lucha antiterrorista.

Pero ayer funcionó la memoria también en relación con la masacre del 11-M. Porque, diga lo que diga Rubalcaba, si no hubieran sido asesinadas 192 personas, Mariano Rajoy sería hoy presidente de Gobierno, y no José Luis Rodríguez Zapatero. Las interpretaciones son libres, pero los hechos, tozudos.

Así que ayer se volvió a cruzar la muerte ante el jefe de la oposición. A Rajoy le acompañaba Esperanza Aguirre, la otra gran personalidad del PP.

En este caso de Móstoles, ¿habrá que arrodillarse ante la excepción cuando en España la norma es el atentado?

España es el país con mayor número de magnicidios: Cánovas, Canalejas, Dato, Calvo Sotelo, Carrero Blanco y el fallido de Aznar. Toda una tradición. La Barcelona del primer tercio del siglo XX fue una rosa de fuego. De esa tradición vienen esos dos diputados de ERC que ahora se encadenan ante la COPE para forzar su cierre y que mañana pueden echarse a la guerrilla urbana. ¿Acaso su jefe no se entiende con ETA? Hemos tenido en España tramas negras y rojas (Grapo, Terra Lliure), y contamos con la organización terrorista más antigua y más criminal de Europa. Siendo así, los socialistas se apresuraron a descartar cualquier participación de ETA en el 11-M, hasta el punto de acusar al PP de desviar las responsabilidades hacia ella.

Suceden tantas cosas terribles en España, que es normal que se nos hagan los dedos huéspedes cuando ocurre algo como lo de Móstoles. Porque la regla es que a un líder de la derecha española le salga la muerte al paso, y la excepción es que se trate de un mero accidente.

Puig y Tardá
Parlamentarios pendencieros
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 2 Diciembre 2005

El tal Puig se ha erigido en conductor, guía y mentor de asaltantes de piscinas, asediadores de medios y camorristas varios. En mentor y en mentón… bueno, dejémoslo en perigallo. Cuando él o Tardà suban al estrado del Congreso para iluminar a la nación con su elocuencia y su verbo persuasivo, que nadie olvide en qué consiste su verdadera actividad. Los chavales de las caretas tienen un pase por su edad. Cuando pienso en el imbécil –en términos políticos– que fui en mi adolescencia, casi lo comprendo todo. Pero lo de Puig y Tardà no hay por dónde cogerlo.

Si no se dedicaran a asaltar propiedades privadas, si no se prevalieran de su cargo para amedrentar a periodistas, la compasión por sus obvias limitaciones me impediría escribir sobre ellos. Es cierto que provocan vergüenza ajena cada vez que abren la boca, pero, por otra parte, todo el mundo es consciente de ello. Son hombres anuncio que proclaman la miseria intelectual de sus posiciones, son homenajes andantes a la indigencia política. La compasión se apaga cuando se nos aparecen en actitud de Anacleto Agente Secreto coordinando la fantochada de los encadenados. Montilla apunta y la Esquerra, ay, se pone en marcha. ¿Dónde tienen el límite?

A estos nuevos Bouvard et Pécuchet les convendría recordar que les sostiene el 2’5 % del voto español. Lo peor que podría sucederles es que a los simpatizantes del Partido Popular –organización con más militantes que votantes tiene la Ezquerra– se les ocurriera imitarles y recurrieran a la acción directa, a la algarada callejera, a la ocupación de viviendas de periodistas adversos, al acoso a medios de comunicación antipáticos, a la provocación en la calle. ¿Son conscientes Puig y Tardà de cómo podría acabar esta fiesta si sus adversarios recogen el guante y juegan durante unos días a su juego?

Tienen mucha suerte, porque eso no pasará. Si algo ha sacado de sus casillas al nuevo frente popular, con Rodríguez a la cabeza, ha sido precisamente la demostración reiterada de civismo de la España liberal-conservadora. Saca siempre que lo desea un millón y medio de personas a las calles de Madrid. Multitudes que se manifiestan sin atacar a nadie, sin rodear emisoras o sedes de partidos y sin ocasionar ni un desperfecto al mobiliario urbano. Si en vez de cinco jóvenes y dos parlamentarios pendencieros los separatistas pudieran convocar a un millón y medio de almas, ¿alguien daría un duro por la paz y la democracia en España?

30 años después
La cuestión de Franco
Pío Moa Libertad Digital 2 Diciembre 2005

Se preguntan muchos por qué de pronto ha vuelto a hablarse y discutirse tanto de Franco y el franquismo. Hay muchas razones, pero la principal de ellas es que, por efecto de la alianza entre socialistas, separatistas y terroristas, ha entrado en crisis la democracia española, lo cual devuelve a ésta, inevitablemente, a sus orígenes. La cuestión de Franco es, en realidad, la cuestión de la democracia y sus posibilidades en España. De ahí su importancia y actualidad. Esta cuestión clave encierra a su vez una serie de problemas parciales:

- ¿Causó la guerra civil la destrucción de la democracia, o fue la destrucción de la democracia la que causó la guerra? También puede plantearse de otro modo: ¿derrotó Franco a la democracia o derrotó a la revolución?
- El régimen franquista, ¿duró tanto porque sometía mediante un terror brutal a la población, o porque la mayoría de la población no se sentía incómoda con él?

- Si en la cuestión anterior la segunda opción fuera la correcta –como parecerá lo más probable a cuantos conserven un poco de memoria– ¿se debía esa actitud de la gente a una vocación o carácter servil de los españoles, o a otras causas? Si a otras causas, ¿podrían considerarse entre ellas la experiencia de la república y el Frente Popular, así como las alternativas posibles al franquismo durante los famosos cuarenta años?

- Dicho de otro modo: ¿representó la oposición al franquismo una alternativa real a la dictadura, o una salida previsiblemente desastrosa?
- ¿Puede considerarse al franquismo un régimen monolítico y rígido, inmune al cambio, o bien cabe distinguir en él una evolución y tendencias internas divergentes?
- La democracia actual, ¿entronca con el franquismo o con la república? Lo cual también puede plantearse de otra forma: ¿debemos nuestra democracia fundamentalmente a un franquismo reformista o a la oposición antifranquista?

Hay otros problemas de carácter histórico-ideológico, pero éstos me parecen los más cruciales, y de la respuesta que se les dé dependerá mucho, quizá el destino de nuestras libertades. Una respuesta acorde con la experiencia histórica puede acabar de asentar el proceso vivido en estos treinta años, mientras que una respuesta ajena a la realidad histórica, aun si parece coherente con diversos prejuicios ideológicos, puede retrotraernos a una España epiléptica y balcanizante. Se comprende así el calibre y la actualidad de la cuestión de Franco. En un foro de internet he leído este juicio: “Fíjense en quiénes son los antifranquistas más feroces al día de hoy: los terroristas de ETA; los separatistas de Ibarreche, Arzallus, Carod, Maragall o Pujol; los dirigentes del PSOE, nunca regenerados de su enorme corrupción; numerosos estalinistas o ex estalinistas mal reciclados. Esos pretenden una Segunda Transición: ¿qué puede salir de ella?”. Vale la pena pensarlo.

Azaña y Peces Barba
Máscaras del sectarismo
José María Marco Libertad Digital 2 Diciembre 2005

En algunas fotos recientes, Gregorio Peces Barba guarda un sorprendente parecido con un personaje de la historia española del siglo pasado. Vean ustedes algunas de las fotos que le hicieron a Azaña en los últimos años, en particular en sus últimos meses. Comparen luego con las últimas de Peces Barba. Se parecen muchísimo

Es el mismo corte de cara, la misma boca, la misma mirada un poco extraviada o concentrada en una visión interior, una visión que por lo que se adivina, debe ser atroz.

En el caso de Azaña, sabemos en parte lo que veía: su miedo, la conciencia de su responsabilidad, el sufrimiento, la destrucción y los miles de muertos que el régimen republicano había provocado.

En el caso de Peces-Barba, es más difícil decirlo, porque a pesar de su repulsiva conducta con las víctimas del terrorismo, Peces-Barba no tiene ni de lejos la dimensión trágica de las responsabilidades que asumió Azaña.

Pero algo debe haber que los hermana en el tiempo.

En contra de lo que se ha dicho muchas veces, no hay un último Azaña arrepentido de su conducta. Lo que hay es un Azaña que se sabe culpable, eso sí. Y además, y sobre todo, un Azaña obsesionado con el papel que la historia le asignará en la tragedia española. Al final, Azaña habría dado cualquier cosa con tal de rectificar su alianza con los nacionalistas catalanes y con los socialistas, a los que siempre despreció, por otra parte. Pero no lamentó nunca su proyecto político. Lo consideró fracasado por culpa de sus aliados, no en sí mismo. Fue un fracaso accidental. Hasta el final, Azaña siguió siendo el mismo sectario que siempre quiso ser.

Y eso, justamente, es aquello en lo que se parecen Peces-Barba y Azaña. También en Peces-Barba hay esa voluntad decidida de no estar dispuesto a rectificar nunca. Los dos están convencidos de que tienen razón, que la tenían antes y que la tendrán siempre, pase lo que pase, en el caso de Peces-Barba incluso cuando los etarras o los islamistas vuelvan a asesinar en España. En el fondo, para Peces-Barba las víctimas del terrorismo son simples peones en la fantasmagórica lucha que el socialismo español sigue empeñado en mantener con una derecha que sólo existe en su imaginación, como Azaña se inventó una lucha que él llamaba quijotesca con la España tradicional. Más aún: Azaña lo intuía en su tiempo, y Peces-Barba intuye ahora, que sin esa fantasmagoría todo su proyecto se viene abajo.

Por eso, las víctimas del terrorismo son buenas si aceptan el papel que la izquierda les quiere dar. Dejan de serlo en cuanto asumen la dignidad que les corresponde, una referencia moral ajena al partidismo político. Entonces se convierten en víctimas no ya del terrorismo sino de esa derecha fantasmal a la que Peces-Barba y Azaña plantan la misma triste, patética máscara.

S.O.S. COPE (porque esto es realmente grave)
José Javier Esparza elsemanaldigital  2 Diciembre 2005

Que un grupito de escuadristas pida el cierre de una cadena de radio puede resultar enojoso, pero no es alarmante: son las agitaciones de la vida pública. Lo grave es que los escuadristas sean dirigidos y protegidos por dos diputados: eso convierte a dos representantes de la "voluntad popular" en sendas amenazas para las libertades públicas. El hecho de que esos parlamentarios sean aliados de la mayoría gubernamental eleva lo grave a la categoría de escandaloso. Y el escándalo se multiplica hasta el ultraje cuando el presidente del Gobierno rehúsa censurar el suceso, inhibición que sólo puede entenderse como un espaldarazo. Este Gobierno, que empezó deteniendo ilegalmente a dos militantes del PP por una agresión inexistente, viene ahora a avalar una coacción política sobre un medio de comunicación. Y dice Pepiño que tenemos "más libertades".

El suceso es extremadamente serio: se mire como se mire, representa un duro golpe para la libertad de expresión. ¿Por qué el Gobierno se niega a condenar una coacción tan obvia? Por sectarismo: la COPE se ha convertido en el principal canal de oposición en el plano informativo. Pero hay algo todavía más hondo: ¿por qué los escuadristas creen vulnerable el blanco, por qué se sienten seguros cuando atacan la libertad de expresión, que es un pilar elemental del sistema democrático? Aquí habría que hablar de esa hemiplejia característica de la democracia española que consiste en tolerarle a la izquierda lo que de ningún modo se le consentiría a la derecha –en consentir contra la derecha lo que jamás se toleraría contra la izquierda. Por eso la mayoría de los medios de comunicación le están tolerando a este gobierno de izquierda radical cosas que nunca le consentirían a uno de derecha moderada. Y el mismo prejuicio funciona ante sucesos como el que nos ocupa. Los escuadristas de ERC no son fascistas ni nazis; esa retórica sólo sirve para tapar la realidad. La realidad es, más bien, que los escuadristas de ERC están sacando provecho de la hemiplejia de la democracia española.

Yo también he firmado esa masiva lista de apoyo a la COPE. No porque sea "la cadena de la derecha": uno puede estar en la derecha y no comulgar con el hiperliberalismo económico, ni con la tendencia jacobina en la concepción del hecho nacional, ni con otros rasgos doctrinales del actual equipo de esa cadena. Pero es que lo que aquí se ventila es otra cosa: es, sencillamente, una cuestión elemental de reglas del juego. No se puede tolerar que un Gobierno promueva, ni siquiera tolere, una presión sistemática contra un medio de comunicación. Lo que nos jugamos no es sólo la libertad de la COPE, que ya sería suficiente motivo; es la libertad de todos, incluidos los partidarios del Gobierno. Si éstos no lo entienden, es que han perdido definitivamente el juicio.

Reconocimiento
Editorial El Correo 2 Diciembre 2005

La intervención, ayer, de Maixabel Lasa, directora de Atención a las Víctimas del Terrorismo, en el Parlamento tuvo la virtud de situar a la clase política vasca, y a través de ella a la sociedad, ante la realidad de décadas de asesinatos y extorsión. Un mensaje con contenido ético y moral que debería servir de núcleo conceptual de la ponencia de víctimas y de guía para su propio desarrollo. Tras el acuerdo de la Cámara autonómica de junio de 2003, las víctimas del terrorismo han vuelto a convertirse incomprensiblemente en un asunto más de controversia y enfrentamiento partidario. En demasiadas ocasiones se las ha despojado de su propia esencia y se las ha separado de la ideología, el cargo o la función que desempeñaban -la razón, en definitiva, por la que les atacó el terrorismo- hasta despersonalizarlas. Y en otras muchas se ha convertido su causa en instrumento de acción política ante la incapacidad, desidia o renuncia a encontrar consensos que dieran paso a una justicia reparadora, social e institucional. Lo que ayer hizo Maixabel Lasa fue, ante todo, un ejercicio de sensatez y de claridad: denunció a las personas incapaces de «llamar asesinato a lo que es un acto premeditado para atentar contra la vida de una persona» y a los responsables de la «teoría del conflicto político como coartada para el crimen». Un cómodo asidero que ha actuado como «un somnífero en la conciencia moral de la sociedad vasca» y que ha fomentado la indiferencia, «una enfermedad difícil de combatir». Maixabel Lasa, víctima también, pronunció ante los miembros de la ponencia parlamentaria la palabra clave: reconocimiento.

Las víctimas llevan años clamando, además de la penal, por una doble justicia: la asunción colectiva de que su dolor y su pérdida no han sido en vano y que su memoria ocupará un lugar preferente como artífices de una sociedad mejor y más libre; y la garantía de que jamás el terrorismo encontrará explicación, que ningún revisionismo interesado reescribirá la historia y que ni siquiera el fin de la violencia actuará como atenuante en el repudio social. Dos condiciones tan elementales que es poco entendible la facilidad con que su concreción se ve difuminada en cuanto la 'razón política' se pone en marcha. El Parlamento vasco tiene herramientas para llevar adelante este acto de justicia y madurez sociales. El acuerdo de junio de 2003 es una vía adecuada, incluida esa postergada Ley de Solidaridad con las víctimas. Y sería un error, y también una inmoralidad, que este reconocimiento inaplazable vuelva a diluirse en discusiones absurdas y en aras de una supuesta distensión que permitiera un hipotético cese de la violencia. Las víctimas no son una baza política, ni pueden ser administradas con criterios partidarios ni instrumentalizadas. Su tiempo está más próximo a la memoria y el tuétano de una sociedad que al cortoplacismo político. ETA es una organización terrorista que ha sembrado la destrucción y que, como ayer demostró atentando en Lazkao, no tiene más lenguaje que el de la extorsión y la muerte.

El "fascio" catalán
Antonio Jiménez elsemanaldigital 2 Diciembre 2005

El deterioro del ambiente político es notable y evidente. Hay crispación y aunque ésta sea consecuencia de las actitudes y declaraciones de unos y otros, corresponde rebajar el nivel de ruido a quien tiene la responsabilidad de pastorear la gestión de gobierno y embridar a los suyos y a sus socios.

El presidente Zapatero está fracasando, como en tantas otras cosas, en la procura de sosiego y tranquilidad que en línea con su política de talante y diálogo iba a conseguir tras su aterrizaje en la Moncloa. El presidente, con muchas de sus medidas ayunas de consenso y con la ayuda inestimable de sus socios independentistas y de sus colegas socialistas catalanes, no sólo no ha amortiguado el estrépito de la legislatura de Aznar, como denunciaba el PSOE, sino que ha conseguido que el cabreo y la irritación vayan en aumento.

He escrito y sostengo que quien atiza el fuego ejerciendo de pirómano no puede después pretender convertirse en bombero y, además, que le presten la manguera y el agua que previamente había ocultado. Y eso es lo que ha hecho el "rojo" Zapatero reabriendo, primero, innecesarios debates "guerracivilistas" e impulsando, después, un nuevo Estatuto catalán que ha generado enfrentamiento y odio entre comunidades y ciudadanos, como evidencian el injustificado boicot y las manifestaciones extremas que se vierten desde uno y otro lado de la gran trinchera que él ha ayudado a excavar.

Indirectamente también es cómplice, por omisión, de que sus socios de ERC que empezaron asaltando piscinas se ocupen ahora de hacer lo propio con una cadena radiofónica. El nacionalismo radical y excluyente de ERC sigue mostrando su rostro totalitario y fascista en Cataluña, cuando persigue a los no catalano-hablantes, y lo que es el colmo del descaro, también en Madrid cuando atenta contra la libertad de expresión de una radio a la que quiere silenciar. Zapatero, lejos de condenar a sus socios trabucaires Tardá y Puig, patrocinadores e instigadores del ataque contra la COPE, como debiera haber hecho cuando Rajoy le brindó la oportunidad en el Parlamento, se fue por los "cerros de Úbeda" y calló sobre lo sucedido. Y ya se sabe que quien calla otorga.

Acoso totalitario
Miguel Torres Periodista Digital 2 Diciembre 2005

La vida política española se está convirtiendo en un espacio irrespirable. Quienes no formamos parte de ella, salvo como meros espectadores, recibimos cada día nuevos motivos para sentirnos asqueados. Lo que están haciendo los dirigentes de los partidos nacionalistas e independentistas, consentidos y animados por el socialismo gobernante, es de una perversidad e ignominia sin igual. Se trata de toda una estrategia de acoso y derribo a la España constitucional. Cada día que pasa están más envalentonados, y cuando llegue el momento en el que alguien esté en condiciones de decir ¡Basta!, el remedio será peor que la enfermedad.

El debate nacional se ha convertido en un totum revolutum en el que todo se cuestiona: el modelo territorial del Estado, el uso de las lenguas oficiales, la financiación autonómica, la monarquía, la españolidad de Ceuta y Melilla, la representación de España en el exterior, el sistema educativo y así un largo etcétera. Pero es que, además, no pasa una semana sin que se abran nuevos frentes de conflicto, como el proyecto de ley de recuperación de la memoria histórica. Y lo más paradójico es que, encima, los perturbadores abominan de la crítica.

Las fuerzas políticas, con el PSOE a la cabeza, que se autodenominan progresistas están inmersas en un proceso totalitario cuyo último precedente hay que buscarlo en los primeros meses de 1936. Se trata de un frentepopulismo que se dice democrático pero que desprecia el actual orden constitucional y a los que se oponen y critican su proyecto político. La Constitución de 1978 se les ha quedado pequeña, les encorseta y limita sus aspiraciones. A los defensores del actual marco jurídico se les descalifica y demoniza otorgándoles el apelativo genérico de derechona fascistoide. Y dentro del socialismo, a los que discrepan se les silencia y se les condena al ostracismo.

Está claro. No aceptan la crítica ni la oposición. ¿Qué clase de demócratas son estos que desprecian a la oposición y se ponen de los nervios cuando algunos medios de comunicación se erigen en defensores a ultranza de la legalidad vigente y de valores que se oponen a los defendidos por el frente popular? ¿Se imagina alguien lo que ocurriría si un grupo de militantes del Partido Popular se encadenase delante del periódico Gara, en el País Vasco, o del diario Avui en Barcelona para reclamar su cierre por el odio que destilan hacia todo lo que representa España? Pues en estas estamos. Militantes de Esquerra Republicana se permiten la desfachatez de manifestarse a las puertas de radio COPE, en Madrid, para pedir su cierre, y no pasa nada. Ninguna condena desde las instituciones del Estado. Está claro que a la COPE en Cataluña le quedan dos telediarios. Allí el Gobierno tripartito está decidido a menguar por segunda vez las licencias de radio de las emisoras de la Conferencia Episcopal.

Vivimos momentos de grave preocupación. Esto no ha hecho más que empezar. La inercia política nos empuja hacia un torbellino de crispación. El ciudadano de a pie de cualquier parte del territorio español cada día se siente más decepcionado y frustrado. No ha mejorado en nada la seguridad en nuestras calles, más bien al contrario, ha empeorado. Tampoco existen perpectivas para los jóvenes de viviendas accesibles. La precariedad en el empleo y los sueldos bajos continúan dominando el mercado laboral. La concesión de privilegios para aquellos que secundan y respaldan las políticas frentepopulistas visualiza con claridad el agravio hacia los que mantienen su independencia. Nuestra política exterior es un disparate sin precedentes. Y la economía funciona porque su poderoso impulso viene de lejos; José Luis Rodríguez Zapatero, al que nunca le interesó la economía, ahora se parapeta en ella como único bastión sólido. En cambio sus empeños políticos están cuarteando los cimientos de nuestra convivencia, aunque el presidente por accidente insiste en que el tiempo le dará la razón. Pero para que así fuera se haría necesario silenciar a más de la mitad de España. El acoso totalitario está en marcha.

Créanme si les digo que este Gobierno es el que más daño está haciendo a la causa de la Libertad
Federico Quevedo elconfidencial 2 Diciembre 2005

Puede ser que algunos –muchos- nos estemos instalando en la trinchera. Puede ser, no lo niego. Puede ser que algunos –muchos-, nos estemos dejando llevar por la pasión. Puede ser. Puede ser que algunos –muchos-, hayamos descendido a la caverna, nos hayamos refugiado en las antípodas de la moderación y la tolerancia, nos hayamos dejado llevar por un patriotismo mal entendido y veamos detrás de cada esquina a un enemigo de España... Puede ser. Es posible. Y, sin embargo, a medida que los hechos se suceden, uno detrás de otro, estoy más convencido de que los que estamos involucrados en la defensa de la libertad, de que quienes creemos en la democracia liberal, en la sociedad abierta, en el Estado de Derecho y en las libertades individuales no podemos mantenernos al margen ni actuar con tibieza frente a la amenaza permanente que el Gobierno de Rodríguez y sus amigos de la izquierda radical suponen para todo eso que es la esencia de nuestro modelo de convivencia.

Puede ser, por tanto, que me equivoque, pero, hoy por hoy, los hechos no hacen sino darme la razón y vienen a confirmar ese temor que muchos –millones- tenemos: que la causa de la Libertad está en peligro. Lo que ocurrió el miércoles delante de la sede madrileña de la COPE, como antes lo han sido los ataques verbales a esta emisora, a sus periodistas, a los periodistas de Onda Cero y a los del diario El Mundo con su director a la cabeza, forman parte de una estrategia de acoso y derribo de la libertad de expresión, de la Libertad en definitiva. Cuentan sus ejecutores, además, con la ventaja de que esta es una sociedad acomodada, madura, un tanto burguesa, bastante adormecida, y que difícilmente se dejará llevar por la provocación. Eso quiere decir que para ellos será más fácil sacar adelante sus planes sin temor a una reacción social que pueda hacer peligrar la estabilidad política que necesitan. Pero es obvia, cada vez más obvia, la confluencia de intereses de Rodríguez, de ERC, de ETA, del nacionalismo vasco, etcétera, en un proyecto común y desestabilizador.

Y no me paso ni tres, ni un pueblo, ni medio. No hay más que acudir a los discursos de unos y de otros, y a los silencios cómplices de Rodríguez, para ser consciente de que esto no es una broma de mal gusto. O nos invade la sensatez ante lo que está en juego o no seremos capaces de valorar en toda su dimensión el riesgo que corremos deteniéndonos en asuntos menores. Perdónenme la insistencia, pero para mí sí hay algo sagrado para nuestra convivencia, eso es la Libertad. Podemos distraer nuestra atención sobre si el PP necesita cambios –que los necesita-, sobre si Aznar debe o no estar en primera, en segunda o en la última fila, sobre si Rajoy tiene o no las manos libres, sobre si sobra tal o cual, o si el mensaje de unos es más radical que el de otros... pero mientras miramos hacia ese lado, por el otro cierran las puertas de la Libertad con las cadenas del rencor y del odio. Fíjense en un detalle que les habrá pasado inadvertido, seguramente, pero que es muy significativo. El líder del CiU, Artur Mas -¡cuántas cuentas tendrá que rendir ante los catalanes por sus errores!-, se ha ofrecido a Rodríguez para gobernar. Pues bien, la respuesta del PSC ha sido que primero CiU tiene que renunciar a pactar con el PP para siempre y arrepentirse de sus pecados de antaño por haberlo hecho. Esto no había pasado nunca en nuestra reciente historia. Nunca.

El Pacto del Tinell está vigente en todos sus ámbitos. Y a ese pacto se quiere sumar ahora Artur Mas. Y ese pacto conlleva acabar con cualquier resquicio de crítica al Gobierno de Rodríguez y sus amigos, y la prensa forma parte importante de ese objetivo. Pero como no quiero que luego me digan que me exalto, me callo el nombre que tiene eso, aunque por mucho menos, por infinitamente menos, al PP se le ha llamado desde fascista, hasta asesino. Miren, yo no quiero hacer de esto motivo de confrontación, ni creo que con estridencias vayamos a conseguir más que con una actitud serena... pero no hablamos de un mal Gobierno, o de una mala política, o de una ley peor que otra. Hablamos de un ataque en toda regla contra la Libertad, contra nuestra libertad, y contra un sistema de representación política basado en la soberanía nacional como máxima expresión de Democracia por encima de cualquier poder y que pretende sustituirse por otro en el que sea la voluntad de las minorías las que decidan los destinos de la mayoría. Y no podemos permitir que lo que ha sido un ejemplo universal de generosidad y de convivencia en Libertad se destruya sin más, sin ni siquiera denunciarlo.

Yo, al menos, no quiero hacerlo. Si defender la libertad frente a quienes el otro día se encadenaron ante la sede de la COPE pidiendo su cierre es estar en la caverna, pues lo estaré. Si denunciar la confluencia de intereses entre ETA y ERC es ser un radical aunque esté escrito negro sobre blanco y Joan Tardá defienda públicamente los intereses del entorno de la banda terrorista, pues lo soy. Si afirmar que el Estatuto de Cataluña atenta contra los cimientos de nuestro sistema política y nuestro modelo de convivencia es ir contra la opinión de la mayoría, pues iré. Pero no soy yo el que les niego su derecho a esgrimir sus ideas, son ellos los que pretenden negarnos a los demás el nuestro, y yo no estoy dispuesto a perder mi libertad, una libertad por la que muchos han dado su vida, no lo olvidemos...

Les contaré algo muy hermoso y que para mí es la esencia de lo que somos y de lo que deberíamos querer ser: mientras unos satanizan al PP y pretenden excluirlo y orillarlo, en el País Vasco esta tarde, a las siete, en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa de Vitoria, el Foro de Ermua hará entrega del V Premio a la Convivencia José Luis López de Lacalle. Las premiadas son la diputada socialista Rosa Díez y la presidenta del PP vasco María San Gil. En el acto se leerán unas semblanzas de cada unas de ellas. La semblanza de Rosa correrá a cargo de Jaime Mayor Oreja. De la de María se encargará Nicolás Redondo Terreros. No podré estar, pero permítanme que les ofrezca mi respeto y admiración desde estas líneas a quienes conviven cada día en un entorno de incomprensión y de odio, y lo hacen uniendo sus corazones por encima de ideologías en una causa común, en la causa más maravillosa por la que puede luchar el ser humano: su Libertad. Eso es con lo que quieren acabar Rodríguez Zapatero y sus amigos de las cadenas, no lo duden. ¿No creen que merece la pena trabajar para evitarlo? Yo sí.

Nacionalismo y libertad pública
RAFAEL ITURRIAGA NIEVA /PROFESOR ASOCIADO DEL DPTO. DE CIENCIA POLÍTICA DE LA UPV-EHU
El Correo 2 Diciembre 2005

No soy nacionalista. El nacionalismo, cualquier nacionalismo, me parece un pensamiento empobrecedor. Soy un socialdemócrata que en la tradición política española bien podría definirse como «prietista»... «socialista a fuer de liberal».

No creo, pues, en 'La Nación', sea ésta lo que sea. El concepto de nación siempre ha servido para llevar el agua del poder político, cultural, socioeconómico, etcétera al particular molino de los intereses de cada cual, revistiéndolo de ropajes simbólicos y emocionales hasta enturbiar las mentes y enloquecer a las masas como para firmar las páginas más abominables de la historia, entre cánticos a la patria y sones de bandas militares. Lágrimas emocionadas de orgullo colectivo que son preludio siempre de sangre, sudor y lágrimas... ajenas.

Soy, entonces, ciudadano vasco, español y europeo (que son los ámbitos políticos que me definen) pero no soy nacionalista vasco, ni español, ni europeo. Los nacionalistas vascos defienden que esto es imposible, que eres nacionalista vasco o eres nacionalista español. Sin embargo, creo que dentro del espectro político no nacionalista, además de dos tendencias claramente diferenciadas, la izquierda y la derecha, existen también diferencias entre un planteamiento efectivamente nacionalista español y otro de tipo republicano, consistentemente antinacionalista, más situado en la zona centro-izquierda que en el centro-derecha vasco.

Desde esta posición liberal, demócrata radical, si se quiere, es necesario desarrollar un discurso alternativo al de la 'construcción nacional' separatista sin caer en la 'construcción' de otro tipo de nación incluyente.

«La sociedad vasca (y cualquier otra sociedad civilizada y libre) tiene derecho a decidir su futuro». ¿Faltaría más! ¿Quién va a decidir si no? Lo falaz es no reconocer que la sociedad vasca vive un presente que no es otra cosa que el futuro libremente decidido en octubre de 1979, cuando el electorado vasco refrendó con un 90% de sufragios positivos el Estatuto de Autonomía del País Vasco, precisamente como expresión de su autogobierno. ¿Que esta posición es revisable? ¿Naturalmente! Pero no como consecuencia de una demanda histórica eterna e injustamente insatisfecha, sino como una pretensión política más.

No creo, pues, en la existencia de 'un Pueblo' con derecho a decidir. No hay más sujeto político que las personas, de modo que el discurso nacionalista 'personifica' y atribuye a un sujeto imaginario, a un producto poético (en el mejor de los casos), derechos políticos que sólo pueden corresponder a seres humanos realmente existentes. Con el nacimiento comienzan y con la muerte se extinguen los derechos de las personas. No cargamos con saldos a pagar ni con cuentas a cobrar 'en virtud de la historia'. La historia, con suerte, puede ser cauce de conocimiento, pero no puede ser fuente de derecho alguno frente a nuestros contemporáneos.

No obstante, desmontar los argumentos historicistas abertzales puede ser un sano ejercicio intelectual, pero no resuelve los problemas políticos que ponen de manifiesto. Dicho de otro modo, es irrelevante el hecho de que las pretensiones de un sector del electorado tengan un fundamento racional o irracional, históricamente cierto o falso, o puedan aparecer ante mis ojos como éticamente aceptables, solidarias o egoístas, etcétera. En un régimen democrático, todos los postulados políticos (con la excepción evidente de aquéllos que supongan un ataque al reservorio infranqueable de la dignidad humana) tienen que poderse exponer al cuerpo electoral buscando su adhesión y, en consecuencia, la posibilidad de materializarse si el sufragio público les resultara favorable.

Así, el planteamiento político independentista vasco respecto de España (que no comparto) debe tener la posibilidad de someterse al sufragio de los electores como cualquier otro, dentro de los conocidos límites sustantivo y procesal. El sustantivo, como he mencionado, es que no puede pretenderse nada que perjudique la dignidad de las personas, y el procesal no es otro que el ajuste de dicha pretensión a las reglas del Estado de Derecho.

Desde un punto de vista de filosofía política, entre un referéndum en el que se consulte a la ciudadanía su parecer sobre una hipotética secesión de Euskadi respecto de España -porque un Parlamento representativo lo ha debatido y una mayoría suficiente, cumpliendo escrupulosamente los trámites legales, así lo plantea- y el ejercicio del 'derecho de autodeterminación' (que no se tiene) de un 'Pueblo' (que no existe) en 'virtud de una historia' (que no legitima) hay una diferencia fundamental.

Sin embargo, un planteamiento más 'realista', menos 'filosófico', podría llevarnos a pensar que se trata, sencillamente, de una cesión al chantaje terrorista. Éste es el punto más peliagudo. La presencia del terrorismo contamina extraordinariamente toda la vida política vasca.

En efecto, nos encontramos con que ETA abandera la cuestión del 'reconocimiento del derecho de autodeterminación del pueblo vasco', algo que comparte con el resto de fuerzas políticas nacionalistas. Tal pretensión, cuyas consecuencias prácticas no deberían resultar excesivamente difíciles de manejar entre demócratas, aparece, entonces, teñida de sangre. ¿Qué hacer? ¿Cómo combatir políticamente el terrorismo, sin anatemizar semejante cuestión?

El terrorismo (además de suponer una amenaza directa para muchos) falsea la irrenunciable igualdad política de todos los ciudadanos, con independencia de que muchos de ellos sean (o se sientan) inmunes ante la extorsión. Cuando una organización terrorista decide 'apoyar' las pretensiones políticas de alguno de los grupos en liza destroza las posibilidades de alcanzar una solución democrática para cualquier conflicto político.

A partir de ese momento entra en la agenda política un objetivo que en otras circunstancias no aparecería: 'La Paz'. Los distintos postulados políticos son, a priori, igualmente legítimos pero aquéllos apadrinados por los terroristas pasan a ser, además, los únicos capaces de 'traer la paz', con lo que su conveniencia se centuplica. Paradójicamente, su atractivo crece y se agranda tanto más en la medida en que la acción terrorista resulte más insoportable, más dañina y más cruel.

Siendo esto así, como desgraciadamente ocurre, y por mucho que ello duela a los nacionalistas vascos de buena voluntad, no queda más remedio que reconocer que las posiciones políticas abertzales no estarán 'jugando limpio' mientras no consigan liberarse del oprobioso patronazgo de la organización terrorista ETA.

Ésto es, evidentemente, más fácil de decir que de hacer. Sin embargo, el reconocimiento expreso y sincero de tamaña injusticia, la empatía con las víctimas del terrorismo, la ruptura solemne de tantos y tantos lazos y complicidades tácticas, la contundente sanción social y política de los violentos, la verdadera y pública ruptura con el mundo de ETA como los auténticos cánceres del cuerpo político que realmente son, por parte del nacionalismo democrático serían la demostración de la voluntad de competir políticamente en condiciones de igualdad sin prevalerse del apoyo criminal de ETA.

¿Ha sido, es o será ésta la actitud del nacionalismo democrático? ¿Tienen la suficiente fe los partidos nacionalistas en el atractivo de sus planteamientos como para situarse nítida y definitivamente del lado de los demócratas (no nacionalistas o incluso, ¿por qué no?, nacionalistas españoles) antes que jugar con ambigüedad por la linde 'equidistante' o caer impúdicamente en el pacto con los terroristas como sucedió en Lizarra, algo que hasta la fecha no ha sido aún rechazado?

La labor policial o judicial puede arrebatar a ETA militantes, recursos o capacidad operativa. La deslegitimación y la desmoralización, presupuestos ineludibles de su derrota, son algo que sólo puede llegar de la generosidad, la valentía y la grandeza del nacionalismo democrático. Algo que, intuyo, no iría en perjuicio de sus posiciones electorales... más bien al contrario.

Nacionalista español
Nota del Editor 2 Diciembre 2005

Yo soy un nacionalista español, porque mi pensamiento, mi cerebro, en su estado actual, está formado por una (espero) innumerable cantidad de neuronas que mayormente han nacido en España, y como nacionalista viene de nación, nacimiento,
y dicen que las neuronas, nacen, se enlazan y mueren, pues ya está; también debo tener alguna neurona no hispana, así que ya no debo ser tan español, aunque si nacionalista, pues mi deseo es poder independizarme y tener mi propia nación de uso individual, porque la lengua ya la tengo, consta de una pequeña base de español, con algún adorno hispanoamericano, italiano, portugués, inglés, francés, etc. y adornos también de lenguas regionales de distintas naciones, por lo que puedo decir sin temor a equivocarme que mi lengua es única en la tierra, y por la teoría de probabilidades es casi imposible que otra persona haya hecho lo mismo que yo, que haya vivido y viva mi vida, como un exoesqueleto, para que construya los enlaces neuronales como mi cerebro, que evolucionen como los míos, para poder tener el conocimiento de esa lengua de dinámica incansable específicamente creada en mi mente; claro que en el universo, en su infinitud, es posible que si, que haya otro ser gemelo (en cuanto lo encuentre, le pediré algunas piezas de repuesto para ir alargando la vida y alejando los achaques); casi al mismo tiempo encontraré al mono que jugando con su teclado ya habrá conseguido escribir Don Quijote de la Mancha.

En base a esas disquisiciones neuronales, amparadas en un conjunto altamente inestable de estados, fíjense, unos cuantos billones de neuronas con sus umbrales de activación ajustados dinámicamente, casi dan lugar a un número infinito de tales estados, cuando alguien dice por ejemplo que es socialista, yo ya comienzo a desconfiar del estado de sus neuronas, pues la única forma de alcanzar ese estado es partiendo de la base de que sus neuronas ya no pueden recibir ni producir estímulo alguno, han alcanzado un estado final y ya no pueden pasar a otro. Menos mal que si su cerebro está parcelado, eso sólo debe afectarles a su percepción del socialismo, manteniendo el resto de las ideas y funciones girando alrededor, como si se le hubiese metido el tacón del zapato en un agujero sin fondo y la preocupación de su zapatero no fuera otra que la de manterlo ocupado tapando el agujero, para mantener eternamente la alianza entre el tacón y el agujero.

Total, lo que se puede decir es que uno tuvo, tiene o puede tener algunas ideas coincidentes con unas poquitas de las muchas que pueden constituir la definición de un concepto tan confuso y difuso como socialista, centralista, izquierdista, derechista y lo que se le ocurra.

La Comunidad acusa al Gobierno de no recurrir las ventajas fiscales para «no enfrentarse a los nacionalistas»
S. B. ABC 2 Diciembre 2005

LOGROÑO. Las últimas declaraciones del ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, quien dijo que el Gobierno central no está legimitado para recurrir la nueva rebaja del Impuesto de Sociedades que pretenden llevar a cabo las diputaciones de Guipúzcoa y Vizcaya, fueron calificadas ayer por el Ejecutivo riojano de «vergonzosas» e «incongruentes, puesto que Solbes dice que respetará y acatará las decisiones judiciales, y ya existen pronunciamientos judiciales anteriores en contra de estas normas».

El Gobierno regional recuerda que el Estado «impugnó con éxito en el pasado normas emanadas de los territorios históricos sin que se pusiera en tela de juicio su legitimación para recurrirlas» y reitera que los anteriores Gobiernos de España, «tanto el de Felipe González como el de José María Aznar, apoyaron a La Rioja en su lucha contra las «vacaciones fiscales» vascas y en la defensa de sus intereses».

«Sin embargo, el Gobierno de Zapatero argumenta que no está legitimado, escondiéndose en una mentira y ocultando el verdadero motivo: evitar el enfrentamiento con los nacionalistas», asegura. Así, el Gobierno de Pedro Sanz subraya que «la Administración del Estado está perfectamente legitimada para recurrir las normas emanadas de las instituciones forales en materia tributaria». En este sentido, señala que la Ley de la Jurisdicción Contencioso Administrativa atribuye al Estado «una amplísima fiscalización activa» para recurrir los actos y disposiciones de la Administración de las Comunidades, de las entidades locales y de cualquier otra entidad pública no sometida a su fiscalización, incluyéndose lógicamente las emanadas de los territorios históricos vascos».

El Gobierno riojano destaca que la ley «no establece ninguna restricción al respecto», por lo que afirma: «Es evidente que la Administración central ha tenido la posibilidad de recurrir y debió hacerlo, ya que las ventajes fiscales perjudican no sólo a las empresas radicadas en las Comunidades limítrofes, sino a las del resto del Estado».

DESACONSEJA CONSTRUIR UNA MEZQUITA EN EL NORTE DE ESPAÑA
El CNI detecta "células en fase durmiente" de grupos radicales islamistas en Logroño y Vitoria
El Centro Nacional de Información (CNI) ha detectado grupos de islamistas radicales en Logroño y en Vitoria que pueden constituir "células en fase durmiente". Según El Mundo, las fuerzas especializadas en la lucha antiterrorista han intensificado las investigaciones en País Vasco, La Rioja y Navarra. Además, los expertos han desaconsejado la construcción de una mezquita en Logroño por el peligro que supondría un centro de reunión en el norte de España y sur de Francia.
Libertad Digital  2 Diciembre 2005

Las autoridades locales de Logroño y Vitoria –junto con los responsables autonómicos– han sido ya alertados por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ante la presencia de “células durmientes” de grupos islamistas radicales.

Según publica este viernes el diario El Mundo, en los últimos meses, agentes especializados en la lucha contra el terrorismo islamista se encuentran en estado de máxima tensión y han intensificado su trabajo en las provincias de La Rioja, Navarra y País Vasco.

Fuentes de los servicios de información explicaron al rotativo que estos grupos radicales, tras recibir alguna orden o consigna, se convierten en un comando cuya misión sería la de preparar y cometer atentados. Precisamente esta consideración de “células durmientes” hace que la policía aún no los considere comandos terroristas. Al parecer, los expertos en lucha antiterrorista no han podido determinar aún si los integrantes de estos grupos, que se encuentran en situación legal y con trabajo estable, pudieran estar directamente relacionados con la organización Al Qaeda o con algunas de sus ramas.

Aunque desde la policía se ha recordado que en los últimos años han existido en España células durmientes y que antes del 11-M, se cifraban en más de 400 los islamistas radicales asentados de forma permanente, todavía no se ha dado la voz de alarma ya que no había indicios de que prepararan ninguna acción violenta. El periódico recuerda que uno de los terroristas del 11-M que se suicidó en el piso de Leganés, Allekema Lamari, vivió un tiempo en Tudela, Navarra.

Una mezquita no conveniente
Por otra parte, desde el CNI se ha alertado también de la peligrosidad que podría suponer desde el punto de vista de la lucha antiterrorista, la construcción en Logroño de una gran mezquita para el norte de España, similar a la que ya existe en Granada y se ha recomendado por ello a las autoridades que no ofrezcan ninguna facilidad a la hora de llevar a cabo este proyecto.

Para los expertos en la materia, un gran centro islamista en esta zona podría convertirse en un lugar de reunión al que acudirían islamistas radicales no sólo de la zona norte sino también del sur de Francia, algo que aumentaría el riesgo por la presencia de elementos potencialmente peligrosos en el norte de España.

PINTARON EN LA FACHADA DE LA EMISORA "TERRA LLIURE VOLVERÁ"
Detenidos dos menores con un litro y medio de gasolina junto a la COPE de Barcelona
Dos menores de 16 y 17 años han sido detenidos por la Guardia Urbana de Barcelona. Estaban junto a la sede de la cadena COPE con un litro y medio de gasolina y acababan de pintar en la fachada "Terra Lliure volverá" y "Nazis y fascistas". Horas antes Joan Puigcercós había felicitado a los encapuchados por el ataque a la emisora el miércoles. Las adhesiones registradas por Libertad Digital y la COPE han superado las 250.000 firmas.
Libertad Digital 2 Diciembre 2005

La Guardia Urbana ha detenido en la madrugada de este viernes a dos personas, previsiblemente próximas a las Juventudes de Esquerra Rupublicana, que acababan de pintar en la fachada de la sede de la Cope en Barcelona "Terra Lliure volverá" (tal y como se aprecia en la imagen cedida a Libertad Digital por e-noticies.com) y "Nazis y fascistas". Según los testigos, los detenidos, menores de edad, llevaban un litro y medio de gasolina. También esta madrugada y en Barcelona ha aparecido una pintada en la sede de El País: "Fuera españoles, PSOE". Como en el caso de la Cope también han amenazado con "Terra Lliure volverá".

La Guardia urbana ha confirmado a primera hora de la mañana que los detenidos tienen 16 y 17 años y que ya están a disposición de la Ficalía de Menores. Ambos fueron sorprendidos hacia las 3 de la madrugada por una patrulla en las inmediaciones de la Cope, en la calle Diputación de la capital catalana. Con pintura roja acaban de dejar su firmar en forma de amenaza en la fachada de la emisora. Los agentes les han intervenido una botella con algo más de un litro de gasolina. Al ser interrogados sobre este extremo, han apuntado que el combustible era únicamente para rellenar el depósito de una motocicleta. Según la emisora, las Juventudes de ERC se han desvinculado de estos hechos y han anunciado que van a abrir una investigación interna para saber si los autores guardan alguna relación con la organización independentista.

Este es el segundo ataque contra la COPE esta semana. El miércoles cinco encapuchados de las Juventudes de ERC se encadenaron en las rejas de la emisora en Madrid supervisados por los dos parlamentarios independentistas Joan Tardá y Joan Puig. El presidente Zapatero se negó a condenar estos hechos y alegó que defendía el derecho de manifestación. Sin embargo, los cinco radicales carecían de permiso de la Delegación del Gobierno para llevar a cabo lo que sus superiores han denominado "protesta pacífica". Tras la llegada de la Policía fueron desalojados y se refugiaron en las instalaciones del Congreso. El presidente de la Cámara Baja, el socialista Manuel Marín, tampoco se ha pronunciado sobre esto.

ETA hace estallar una bomba en una empresa de transportes de Lazkao
La banda duplicó la carga de explosivo respecto a sus últimos atentados
ÓSCAR B. DE OTÁLORA/BILBAO El Correo 2 Diciembre 2005

ETA continuó ayer con su campaña de extorsión a los empresarios vascos mediante la colocación de una bomba en la sede de la empresa de transportes Azkar, en la localidad guipuzcoana de Lazkao. La explosión, que no tuvo ningún tipo de aviso previo, causó daños materiales en la oficina y en las viviendas de las inmediaciones pero no provocó heridos.

El ataque se produjo a las doce y media de la noche en la calle Iribarren de Lazkao. Los etarras habían colocado un artefacto entre el acceso que emplean los camiones para llegar a los almacenes y las dependencias que acogen a las oficinas. Su deflagración destrozó un muro de la fachada de Azkar y causó «daños superficiales» en la puerta de acceso y una ventana, además de desperfectos leves en el interior de las dependencias. La onda expansiva también afectó a varias viviendas de las inmediaciones, cuyos cristales saltaron por los aires.

Los propios vecinos que habían resultados afectados por el estallido avisaron a la Ertzaintza del atentado. Varias dotaciones se trasladaron hasta la sede para recoger evidencias y comprobar los desperfectos. La Policía vasca mantuvo acordonada la zona hasta la una y cuarto de la tarde cuando se dio por terminada la búsqueda de pruebas y se permitió el paso de las empresas de limpieza para despejar la zona. Las dependencias, en las que trabajan alrededor de cuarenta personas, recobraron su normalidad a lo largo del día.

Cloratita y amosal
Según las primeras investigaciones de la Ertzaintza, el artefacto empleado por los etarras estaba compuesto por al menos dos kilos de una sustancia -que podría tratarse de una mezcla de cloratita y amosal- así como de un temporizador. Estas cifras indican que en este atentado la banda ha doblado la carga con respecto a las bombas utilizadas en las últimas semanas contra sectores empresariales. En los anteriores sabotajes los activistas habían colocado alrededor de un kilo. La escasa potencia de estas bombas supuso que, en dos ocasiones, los estallidos ni siquiera fueran escuchados por los vecinos y los propios terroristas tuvieran que telefonear más tarde para explicar que habían llevado a cabo un ataque. Además, los atentados habían pasado desapercibidos al llevarse a cabo en zonas poco pobladas. En este caso, los etarras no han tenido dudas a la hora de colocar una bomba más potente en un zona próxima a un grupo de viviendas.

La empresa Azkar ya fue atacada por ETA en julio de 2003. En aquella ocasión, los terroristas colocaron un artefacto en los bajos de un camión aparcado junto a las oficinas de la empresa en la localidad vizcaína de Bedia. La deflagración afectó a tres vehículos de gran tonelaje al provocar el incendio del combustible de uno de los camiones. El ataque coincidió con una campaña de la banda contra empresas de transportes del País vasco y contra sociedades inmobiliarias. En este sentido, los portavoces de la empresa atacada señalaron ayer que no les consta «ninguna amenaza» hacia la firma. «No tenemos ninguna vinculación con nada y damos empleo a miles de personas», agregaron. A lo largo de este año, la banda ha realizado un total de 17 atentados con bombas contra empresas, lo que supone que más de la mitad del total de las acciones cometidas en ese periodo por la banda ha estado destinado a chantajear a industriales.

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