AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 18  Diciembre 2005
El castellano en Cataluña
Cartas al Director El Mundo  18 Diciembre 2005

Ley del Ocaso Educativo (LOE)
Ernesto Ladrón de Guevara elsemanaldigital 18 Diciembre 2005

Convivencia Cívica prepara una manifestación contra el Estatut
Elsemanaldigital.com  18 Diciembre 2005

España, de saldo
EDITORIAL Libertad Digital 18 Diciembre 2005

Los socialistas prefieren a Ibarretxe
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 18 Diciembre 2005

Cada cosa a su tiempo
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 18 Diciembre 2005

Cataluña se acerca al fascismo
Francisco Rubiales  Periodista Digital 18 Diciembre 2005

Horizontes
JON JUARISTI ABC 18 Diciembre 2005

Los gatos quieren zapatos
M. MARTÍN FERRAND ABC 18 Diciembre 2005

Los ausentes del Estatut
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 18 Diciembre 2005

Estatuto en vía muerta
Editorial ABC 18 Diciembre 2005

Ibarra, "El Gallo"
Rafael González Rojas elsemanaldigital  18 Diciembre 2005

Publican un diccionario para entender a Rodríguez "el Progre"
Carmelo López-Arias elsemanaldigital 18 Diciembre 2005

Gobierno y Universidad impulsan el estudio del español como recurso turístico
SONIA BARRADO ABC 18 Diciembre 2005

Los cachorros de ETA retoman el control de la calle en San Sebastián con campañas de extorsión al pequeño comercio
Europa Press Libertad Digital  18 Diciembre 2005

ETA hace estallar una potente mochila bomba en una empresa guipuzcoana
MARIBEL MARÍN / AGENCIAS - Irura El País  18 Diciembre 2005

«En Cataluña la situación es cercana al pre fascismo»
Israel Cuchillo Periodista Digital 18 Diciembre 2005

El desafío lingüístico de la educación vasca
ISABEL CELAÁ El Correo 18 Diciembre 2005

Bilingüismo impuesto
Nota del Editor 18 Diciembre 2005
 

El castellano en Cataluña
Cartas al Director El Mundo  18 Diciembre 2005

Sr. Director,

Desde Cataluña le agradezco que su periódico se haga eco, con la difusión que merece, de la situación por la que atraviesa desde hace muchos años la lengua castellana en las aulas de mi Comunidad (La Justicia ordena por tercera vez que en Cataluña se enseñe en castellano, EL MUNDO, 14 de diciembre)

Esperemos que tanto su denuncia como la nueva sentencia del TSJ no caigan nuevamente en saco roto. Titula su periódico que es la tercera vez en apenas un año que la Justicia exige a la Generalitat que garantice el derecho de los padres a que sus hijos reciban la primera enseñanza en su lengua materna. Pero ¿qué pasará si, como las veces anteriores, la Consejería de Educación se niega a acatar la sentencia?

Lo cierto es que un nuevo incumplimiento supondría ya una rebelión en toda regla contra la Justicia, pues la sentencia llega incluso al límite de explicar a la Generalitat lo "sumamente fácil" que es cumplir con la legalidad vigente. Pero no es menos cierto que el Gobierno de la Generalitat, con su caterva de filólogos catalanes (nunca la filología catalana tuvo tanta salida), ha hecho de la llamada "defensa de la lengua" el leiv motiv de su política de construcción nacional. Porque en un mundo en que las teorías de la raza que antaño defendieron próceres del nacionalismo como Sabino Arana o Prat de la Riba son desechadas por manifiestamente ridículas, sólo hay un instrumento que puede servir para azuzar la diferencia entre catalanes y el resto de españoles: la lengua.

Por ello es absolutamente fundamental extirpar la lengua castellana de la vida civil: al niño castellanoparlante se le impide educarse en su lengua materna, al comerciante que rotula en castellano se le sanciona, al que intenta levantar la voz se le agrede o boicotea (el último en sufrirlo Boadella) o en el mejor de los casos se le condena a la invisibilidad, a la no-existencia como ciudadano de Cataluña.

Es por ello que la labor de las escasas plataformas cívicas que osan alzar la voz en el oasis nacionalista merece el especial reconocimiento y apoyo de todos ciudadanos de Cataluña y del resto de España que defendemos un país donde la defensa de los derechos de unos no suponga la conculcación de los derechos de otros, un país donde no existan ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.

David Miranda Riera,  Barcelona

Ley del Ocaso Educativo (LOE)
Ernesto Ladrón de Guevara elsemanaldigital 18 Diciembre 2005

Con motivo del debate de la nueva Ley O. de Educación: No entiendo por qué es de izquierdas que los profesores no puedan tener el control en las aulas, posibilitando una mínima disciplina que posibilite un aprendizaje ordenado y sistematizado.

No entiendo por qué es de izquierdas el que los alumnos se igualen en unos contenidos mínimos de aprendizaje y no en la excelencia de unos contenidos de aprendizaje que respondan al máximo de las potencialidades de los alumnos.

No entiendo por qué es de izquierdas que las autonomías puedan establecer los conocimientos que han de adquirir los alumnos, cuando la verdad histórica dice que España es una realidad unitaria, con independencia de las variantes regionales que son manifestaciones diversas de una misma realidad nacional. ¿Existe la Guerra de independencia de España en su versión euskalherríaca, o catalana? ¿Carlos I de España o Felipe II no fueron reyes de Cataluña o Euskadi?¿El rey ilustrado Carlos III no lo fue de Euskadi o Cataluña? ¿Qué fueron los fueros? ¿Qué son los derechos históricos? ¿De verdad se subordinaron los reyes a los fueros? ¿No fue a la inversa?

No entiendo por qué es de izquierdas la flacidez y la falta de exigencia que supone la destrucción del esfuerzo como paradigma del crecimiento personal y del fortalecimiento de la voluntad.

No entiendo por qué es de izquierdas que las generaciones últimas formadas por este sistema de ineducación no tengan una identidad fuerte labrada en la resistencia a la frustración y en los ejemplos modélicos de profesores exigentes, firmes en cuanto a los límites y normas, y afectuosos en la relación cotidiana, con autoridad reconocida desde las administraciones públicas.

No entiendo por qué es de izquierdas que la pedagogía no domine sobre la política educativa.

No entiendo por qué es de izquierdas que los resultados de nuestros alumnos en las principales herramientas del aprendizaje estén en el antepenúltimo lugar de los países occidentales evaluados por la OCDE.

No entiendo por qué es de izquierdas que los intereses corporativos de los sindicatos estén por encima de la calidad del sistema educativo.

No entiendo por qué es ser de izquierdas que se rompa el lazo común que une a todos los españoles: su lengua; mientras que se imponen lenguas particulares en comunidades donde tienen un uso social por debajo del 50 %. O que se ampare el gasto de medio billón de las antiguas pesetas en estos veinticinco años últimos en las Vascongadas, con un resultado inferior al 15 % en el uso social. ¡Sin que nadie reclame responsabilidades!

No entiendo por qué es ser de izquierdas que tengamos un minibachillerato inoperante para formar a universitarios.

Y muchas cosas más que no entiendo.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE DE DIEGO
Convivencia Cívica prepara una manifestación contra el Estatut
Elsemanaldigital.com  18 Diciembre 2005

Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, adelantó que a finales de enero los movimientos cívicos convocarán una manifestación en Barcelona contra el Estatuto.

La concejala del PSOE en el Ayuntamiento de Getxo, Gotzone Mora, y exmiembro de la ejecutiva del PSE, confesó sentirse "avergonzada" por la estrategia nacionalista de Patxi López, con su apoyo al PNV en los Presupuestos y con su oferta, desde el diario Gara, de formar, en el futuro, gobierno con Batasuna.

También denunció el hecho de que en Ayuntamientos socialistas se esté dando trabajo a etarras salidos de la cárcel, lo que resulta vejatorio para las víctimas y una ofensa a la memoria, también de los socialistas asesinados por ETA.

Gotzone Mora hizo estas declaraciones en la presentación en Barcelona del libro ZP en el país de las maravillas, del que es autor el subdirector de Época y columnista de Elsemanaldigital.com, Enrique de Diego.

Francisco Caja, presidente de Convivencia Cívica Catalana, adelantó que a finales de enero los movimientos cívicos convocarán una manifestación en Barcelona contra el Estatuto. Caja lamentó también la falta de fuerza de la que adolece el discurso del PP en Cataluña.

Por su parte, Enrique de Diego señaló que "Cataluña, los catalanes, cada una de las personas concretas, tienen un problema grave. No es de identidad. Tal cosa como la identidad no existe. Pertenece al mundo quimérico de las ideas puras de la caverna de Platón. Nunca existió el catalán puro y nunca existirá. Esa búsqueda angustiosa y depredadora sólo puede llevar a lesiones crecientes de la libertad personal, de la concreta, de la real, de la que lleva a rechazar toda coacción y a considerar el miedo como sentimiento abyecto, que rechazamos con razón. Esa terrible fantasía sólo sirve para justificar al Estado expansivo, a la intromisión de los políticos y los burócratas en las vidas de las gentes sencillas".

Ante el público -entre el que se encontraba el presidente de la patronal catalana, Juan Rosell- que abarrotaba el Colegio de Periodistas de Barcelona, señaló que "Cataluña no es una nación, ni falta que la hace. Perdón, ni falta que les hace a sus ciudadanos. Y menos aún ese tipo de nación de ´construcción nacional´, cuyos fundamentos filosóficos están en el idealismo alemán, cuyos terribles efectos comprobamos en la mitad del siglo pasado y recientemente en los Balcanes. Es ese tipo de nación que busca la uniformidad y la pureza, que parte de ideas tan toscas y falaces como que cada idioma genera su propia cosmogonía y que utiliza el idioma no para comunicarse sino para elevar aranceles lingüísticos".

España, de saldo
EDITORIAL Libertad Digital 18 Diciembre 2005

Se ha cerrado el acuerdo de los 25 sobre el presupuesto comunitario de 2007 a 2013 con un resultado que no puede sorprender a nadie. España es una de las grandes perdedoras, sino la que más se ha dejado en estas semanas de negociaciones que comprometían la posición de cada país respecto de las finanzas de la Unión Europea. La entrada de nuevos miembros con rentas medias notablemente inferiores a la de la UE de los 15 cambiaba la posición relativa de España, tradicionalmente beneficiada por los fondos europeos destinados a favorecer a las economías más pobres de la Europa unida. En consecuencia, era previsible que España viera mermar los fondos que recibiría en los nuevos presupuestos. Pero la reducción en más de 40.000 millones de euros es de una magnitud enorme, que en absoluto se puede justificar por la anterior consideración. A la luz de toda Europa, España ha sido una de las grandes perjudicadas de los nuevos presupuestos, sin género de dudas. Tony Blair no ha podido ser más claro al respecto.

Tenemos que plantearnos porqué hemos llegado a una situación tan lamentable. La respuesta más inmediata es la pura y simple incompetencia. Pero resulta imposible no acordarse del encuentro secreto de José Luis Rodríguez Zapatero con José Manuel Barroso, el día antes de que las autoridades de Bruselas le hicieran el favor a nuestro Gobierno de dejar en sus manos el asunto de la OPA del banco de Montilla, vía Gas Natural, sobre Endesa. ¿Qué le exigió Barroso a Zapatero con tal de abstenerse vergonzantemente de este asunto?

Pero estas consideraciones nos llevan a la cuestión esencial. José Luis Rodríguez Zapatero no tiene el más mínimo problema moral en renunciar a la defensa de los intereses de todos los españoles, mandando al ministro de exteriores al África en vez de batirse el cobre por cada euro que deje de ganar España, si ello le permite pagar sus pequeñas cuentas político-económicas que le permiten mantenerse en el poder. ¿Que el pacto del Tinell, firmado por el PSC y por ERC, socio de Gobierno, prevé la concertación de grandes empresas catalanas de energía? Pues se favorece la OPA sobre Endesa, para que la nueva sociedad tenga su sede en Barcelona, y no hay más que hablar. ¿Que hay que zafarse de las instituciones europeas en este asunto? Renunciamos a lo que sea en la negociación de los fondos europeos hasta 2013 a cambio de que Bruselas nos devuelva el asunto a nuestras manos y seguimos adelante.

Da la impresión de que Rodríguez Zapatero no tuviera un horizonte temporal más allá del marcado por sus socios de Gobierno. Y puesto que no ha llegado a acuerdos estables con ellos, sino que va salvando la situación con pactos puntuales, Zapatero actúa como si no hubiera futuro. Vendiendo los intereses españoles como los saldos por liquidación. No se adivina en él un hálito de patriotismo, de preocupación por los intereses del conjunto de los españoles a largo plazo. Lo único que parece preocuparle es hacer un nuevo equilibrio entre su partido, los socios de Gobierno, los numerosos intereses creados y la opinión pública.

El problema es que los intereses nacionales son reales. La pérdida de ayudas europeas es real y tiene una impronta sobre la economía de ciertas regiones españolas cierta y constatable. Y cuando las consecuencias económicas de su inacción comiencen a llegar, cuando cada familia, empresa o región empiece a hacer las cuentas y éstas no salgan, llegará el momento en que no pueda mantener el equilibrio y caiga de bruces contra la situación que él mismo ha creado.

Los socialistas prefieren a Ibarretxe
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 18 Diciembre 2005

Patxi López ha justificado el apoyo socialista a los presupuestos de Ibarretxe anunciando el advenimiento de «un nuevo tiempo» en la política vasca, positivo y más esperanzador. ¡Hay que temer a los políticos cuando se meten a profetizar, sobre todo a los indocumentados! Porque, ¿esperanzador para quién? No hay duda de que para un PNV que, tras el fracaso del Plan Ibarretxe, ha conseguido recolocarse en el centro de la gobernabilidad vasca prácticamente a cambio de nada. El regalo de Patxi López es mucho más valioso para el destinatario que para el donante. Permitirá al PNV apoyarse tanto en los socialistas como en los batasunos, sea para conseguir más inversiones del Estado, como las comprometidas en los Presupuestos Generales, sea para nuevas imposiciones nacionalistas.

Será él quien administrará los réditos que produzca cualquier movimiento externo acorde con sus intereses, sin aparecer como responsable de ninguno. Es evidente que la única tesis del pensamiento único de Eguiguren se ha impuesto por completo no ya en el PSE, sino en la Moncloa: fuera del amparo nacionalista no hay salvación en Euskadi.

El apoyo socialista a los presupuestos vascos no es sino otro avance del lento giro de alianzas estratégicas iniciado en el PSE tras la defenestración de Nicolás Redondo, en el PNV tras la ajustada victoria de Imaz sobre Eguibar, y en Batasuna tras la decisión de abandonar progresivamente la violencia sin renunciar a nada y con la firme intención de imponerlo todo poco a poco. Ibarretxe llevaba siete años sin conseguir el respaldo parlamentario a sus presupuestos, y ahora López explica su apoyo como un ejercicio de responsabilidad, con el prodigioso efecto de acusar de irresponsabilidad a su propio partido, y de sugerir que la responsabilidad de la oposición consistiría en apoyar al gobierno.

Todo un lapsus evadido del poco secreto deseo socialista de abandonar la oposición para pasar al gobierno, como cuando Ardanza.

La clave de esta opereta radica en la necesidad de Zapatero de sustituir el fastidioso y erosivo apoyo de ERC, partido antisistema, por el de CIU y PNV, que en cambio son el sistema. Simplemente, regresa a la ortodoxia del sistema de partidos español, que dispone que cuando uno de los dos grandes partidos nacionales no tiene mayoría absoluta, debe ponerse de acuerdo o bien con CIU o con el PNV, y mejor con los dos, como hizo Aznar en 1996. Descartados dramáticos y profundos cambios sociopolíticos, así seguirán las cosas hasta que en España no haya un tercer partido no nacionalista -liberal, lógicamente- que permita formar mayorías sin partidos nacionalistas.

En el paso en falso dado por los socialistas este viernes hay aspectos más significativos que los institucionales, aburridos de puro obvios. La elección de Ibarretxe como pareja de baile estimulará el auge de otro revisionismo histórico sobre el que también alertaba hace poco Fernando Savater.

El acercamiento de los socialistas no ya al PNV, sino también a Eusko Alkartasuna y Batasuna en nombre de la paz, no puede hacerse sin reescribir el significado de todo lo sucedido desde 1975. Van a intentar reinterpretar el papel de ETA como un resultado indeseable, pero lógico, de la incapacidad de la Transición para acabar con las «causas» del terrorismo nacionalismo vasco. Pero ésta es una cuestión suficientemente seria y delicada como para dedicarle un espacio propio.

Cada cosa a su tiempo
ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 18 Diciembre 2005

El lunes pasado, en el Foro de ABC, Artur Mas apretó las mandíbulas y subrayó los perfiles más rigurosos, menos hospitalarios, de la formación que preside. Dijo que había cosas del Estatut que no le gustaban, pero que había que separar la paja del grano. Los aspectos del documento con que CiU se identifica política y moralmente son en esencia tres: el reconocimiento de que Cataluña es una nación, el autogobierno y el modelo bilateral de financiación. Señaló que el proceso negociador está todavía muy verde, y que no aceptaría enmiendas que desvirtuaran el núcleo de la propuesta estatutaria. En el coloquio subsiguiente, José Antonio Zarzalejos aludió a la reforma del sistema de mayorías que permitirá a CiU y Esquerra -salvo que se repita la sorpresa del jueves- retirar el texto del Congreso en caso de desavenencias insalvables con el PSC. Mas repuso que era natural que los nacionalistas adoptaran ciertas cautelas, porque no existe una garantía de acuerdo sobre mínimos. Y añadió más cosas, porque no es posible pegar la hebra sin que a uno se le suelte un poco o un mucho la lengua. Dijo que los españoles no están preparados aún para tolerar una reforma agravada de la Constitución. Ahora bien, si la reforma se estimase pertinente, CiU sería la primera en celebrarla. ¿Entonces? La conclusión, para mí, es evidente. Los convergentes no pedirán que se llame «reforma» a la reforma, pero sí que el desenlace práctico sea equivalente al de una reforma en toda regla. Finalmente, ¡ay!, Mas invocó la cosoberanía.

No se puede ser más claro. Ello introduce una dificultad hermenéutica. La claridad de Mas va a contrapelo de lo que se está oyendo en Barcelona, o incluso en Madrid. Con arreglo a la tesis dominante, CiU es consciente de que su electorado no quiere romper la baraja. De aquí, algunos infieren que el maximalismo de CiU es táctico y que en algún momento seremos testigos de una aproximación rápida de posiciones. Se habla incluso de un acuerdo fiscal secreto, mucho más blando que el diseñado inicialmente por Castells, el consejero socialista de Economía.

En opinión de este columnista, lo único seguro es que no se sabe nada. Contra la hipótesis pastelera obran consideraciones de peso. Una es que la propuesta estatutaria está construida para que el pasteleo sea especialmente difícil. Otra, que el canje de ERC por CiU es complicado, y probablemente inhacedero antes de que se celebren nuevas elecciones en Cataluña. Para entonces, se habrá aprobado el Estatut. En tercer lugar están las manifestaciones explícitas de los convergentes. Muchos las echan a barato, en el entendimiento de que la falta de escrúpulos de los políticos es infinita. Yo no he llegado todavía tan lejos. No creo que sea sencillo hacer exactamente lo contrario de lo que se dice que se va a hacer. En consecuencia, me alarma que, a medida que se acerca el momento de la presunta rectificación, el claudicante «in pectore» persevere en los gestos que peor le dejarán frente a la galería cuando cambie la dirección del viento. Estoy, en resumen, perplejo. Sólo barrunto, con escepticismo entreverado de aburrimiento, que terminaremos por asistir a una chapuza fenomenal.

Mi composición de lugar es más o menos como sigue. CiU no se bajará los pantalones, y el Gobierno no se bajará tampoco los pantalones. Lo primero significa que Mas y su equipo sólo bendecirán un texto que amplíe ostensible, inequívoca, dramáticamente, la jurisdicción de la Generalitat. Y lo segundo significa que el Gobierno dará la batalla en el único terreno que le importa. O sea, el fiscal. El Gobierno no está en situación de permitirse una rebaja que deje sin recursos, de la noche a la mañana, a su clientela subsidiada. Negociará fórmulas más o menos historiadas y generalizables en teoría a otras comunidades. Se tratará, sin embargo, de un ajuste de efectos pasajeros, ya que en el medio o largo plazo, el Estado no puede garantizar la fiscalidad si se ha despotenciado antes en los demás frentes. Lo demuestra la evolución del Concierto vasco, el cual ha convertido a Vasconia en una región exenta, no porque estuviera así previsto, sino porque es imposible que el Estado tutele sus intereses después de haber renunciado a los mecanismos de control de que disponen las administraciones razonablemente organizadas. CiU hará valer el acrecimiento de la soberanía catalana y justificará sus cesiones en financiación afirmando que un partido responsable está obligado a grandes sacrificios. Artillada por los logros que haya obtenido en los terrenos judicial y competencial, preparará, a no mucho tardar, el próximo asalto.

Cataluña se acerca al fascismo
Francisco Rubiales  Periodista Digital 18 Diciembre 2005

"En Cataluña la situación es cercana al prefascismo". Lo ha dicho Albert Boadellla, un intelectual catalán que, por haber participado, pacífica y respetuosamente, en un acto de la plataforma Ciutadans de Catalunya, el embrión de un futuro partido político catalán no nacionalista, y por querer ser catalán y español al mismo tiempo, ha sido tachado por los nacionalistas de "Vendedor de mierda", "traidor", "payaso" y otros calificativos casi innombrables.

Pero no es Boadella el único que piensa que los nacionalistas catalanes, con la complicidad de un socialismo que ha perdido el norte y no encuentra ya aquellos principios y apuesta por la ética que lo hicieron un gran partido en el pasado, están llevando a Cataluña hacia un totalitarismo. Son miles los intelectuales españoles que lo denuncian y millones los ciudadanos que lo perciben.

Voto en Blanco, que entiende que su objetivo de regenerar la democracia pasa por luchar contra cualquier tipo de totalitarismo, cree que el actual gobierno español está siendo temerariamente permisivo y cómplice de la actual degradación de la democracia española, entre otras razones por permitir metástasis totalitarias en algunos de sus territorios.

Horizontes
JON JUARISTI ABC 18 Diciembre 2005

A los otomanos alguien les había profetizado que la guerra contra el infiel terminaría cuando lograsen conquistar una misteriosa urbe de occidente que llamaban kizil elma, la Manzana Roja. Lo malo es que creían ver sus cúpulas encendidas cada atardecer, cuando el sol se ponía. Conquistaban ciudad tras ciudad, pero ninguna era la meta prometida. Caían Constantinopla, Belgrado, Budapest, y la Manzana Roja resplandecía más allá, en el crepúsculo inalcanzable. Los ghazi, guerreros turcos de la fe, se ganaron así el nombre de Señores del Horizonte, por su infinita persecución de una fortaleza en huida perpetua. Quizá pensaba en ellos don Antonio Machado al escribir la renuncia de Abel Martín: «¿Yo, capitán? Mas yo no voy contigo/ hacia lejanas torres soleadas,/ el perdurable asalto por castigo». Lees esto y, si tu imaginación es demasiado literal, piensas en Bin Laden. Mas yo no voy contigo. El corazón de las tinieblas late cerca de ti y de mí, a este lado del horizonte.

¿Horizontes lejanos? Pleonasmo. El horizonte es siempre lejanía. Chiste de niños vascos: ¿Hace una carrera? Vale, ¿hasta dónde? Una corta, hasta el horizonte. Los turcos inventaron la guerra interminable. Los post-marxistas la teorizaron en los setenta, invirtiendo el principio de Clausewitz. La política es la continuación de la guerra por otros medios. El poder no existe, sólo hay relaciones de fuerza que hoy nos son adversas, mañana propicias y toda situación es reversible. La dialéctica deviene microfísica (Marx pasado por Nietzsche). En un tiempo sin término todo retorna y tú y yo volveremos a conversar de lo que ahora tratamos bajo las mismas estrellas danzarinas. Cada momento engendra su contrario y vuelve a ser engendrado por éste y el auténtico revolucionario es quien descree de revoluciones definitivas sin dejar por ello de entregarse a la revolución. El revolucionario sólo necesita saber una cosa: cómo convertir la derrota en victoria, o sea, el fracaso fugaz en triunfo asimismo pasajero. La Historia no terminó con el derribo del Muro (torres más altas se han abolido desde entonces). ¿Fin de la Historia? Au contraire: Historia sin fin, sin acontecimientos salvíficos, sin más escatología que la socialización televisada de la disentería moral. Todo fluye por la gran letrina anular del tiempo replegado, resquebrajándose, recomponiéndose, estallando en el aire violeta.

La revolución como eterno retorno al hogar o los terroristas a la violeta. A la hora violeta, que suspira por la vuelta a casa (T. S. Eliot). A la hora de la política (ETA), que cambia la guerra en su continuación por otros medios y la derrota en victoria. Nunca ETA estuvo más postrada. Nunca estuvo tan cerca de la marcha triunfal a través de la brecha de la nación feliz y dividida, sobre las tumbas del once de marzo, sobre otro millar de tumbas apresuradamente sepultadas bajo las tumbas del once de marzo, el Acontecimiento que sirvió para cancelar mil acontecimientos anteriores y dar a ETA una baza inesperada cuando había agotado sus cartas. La izquierda sospecha que, puesto que no habrá lucha final, su misión histórica se limita a poner fin a la violencia. ¿Fin de la violencia? Cómo no, sobre todo cuando ETA lo suplica mediante tanta bomba contumaz, que ahora llaman petardos los periodistas progres. La Revolución se aleja horizonte adentro y la violencia es inútil, piensa la izquierda, mientras vive aún de las rentas políticas del mayor acto de violencia en la historia de la monarquía constitucional, y cree que ETA lo ve de la misma manera. Pues va a ser que no.

Los otomanos posmodernos de ETA saben que no hay Manzana Roja. Más aún: lo supieron siempre, mucho antes que los socialistas, porque el nacionalismo es pura microfísica. El poder, según ETA, es ilusión, y es lo que le lleva ganado a la izquierda, para la que, salvo el poder, todo es ilusión. Si Otegui afirma que ha llegado la hora de hacer política, no es porque desconfíe de la guerra, sino porque piensa que la política es la forma más eficaz de hacer la guerra cuando uno está derrotado. De hecho, ETA no ha dejado de hacer política desde que los socialistas llegaron al gobierno y así les (y nos) va ganando la guerra. Qué curioso.

Los gatos quieren zapatos
M. MARTÍN FERRAND ABC 18 Diciembre 2005

APARTE de Carlos Rodríguez Braun, cuyos méritos bien conocen los lectores de ABC, son escasos quienes, en España, predican y viven el liberalismo, quienes entienden que la libertad individual es el objetivo final de una vida democrática y no una de sus cláusulas de estilo. Algunos, en la política y en el periodismo, dicen ser liberales; pero, después, son desmentidos por sus propios actos. El PSOE y sus líderes no lo son por su propia definición socialdemócrata, y el PP y sus dirigentes, que algunas veces lo predican, no lo suelen practicar en las circunscripciones en que, incluso con suficiente mayoría, ocupan el poder.

La carencia de un espíritu liberal, uno de los epígrafes que le quitan competitividad internacional a nuestra economía, se evidencia cada vez que surge un conflicto, o una dificultad, y los afectados esperan que sean otros, no ellos, quienes enderecen lo torcido. Ahí tenemos la crisis que vive la SEAT, nieta de un pasado autocrático, hija de un tiempo proteccionista y, hoy, filial de Volkswagen, la más pública de sus equivalentes alemanas. Los sindicatos y la Generalitat de Cataluña -la empresa no había podido conseguirlo- han llegado a un acuerdo por el que, edulcorándolo con retórica, perderán su empleo 660 trabajadores de la plantilla.

Independientemente de que, para competir internacionalmente, las grandes compañías han de tener gran facilidad para ampliar y reducir sus plantillas según los momentos del mercado, los sindicatos tienen sus teorías al respecto. Josep María Álvarez, secretario general de UGT, supone que «si este país quiere tener una empresa integral, con estabilidad y capacidad de decisión, es necesaria la presencia española en el accionariado de la Volkswagen». Eso es como volver a los orígenes de la Sociedad Española de Automóviles de Turismo porque, con mayor precisión, lo que propone Álvarez es que La Caixa sea la entidad inversora en la compañía de la Baja Sajonia. El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ve con buenos ojos la propuesta del sindicalista y, en consecuencia, todo puede llegar a suceder, tanto más cuanto menos sensato sea el plan.

El nacionalismo catalán, tan anacrónico, quiere convertir La Caixa, que no es de nadie, en un banco «nacional» propio; pero no un banco como el de España después del euro, sino como el que fundó Carlos III para evitar la depreciación de los vales reales. El mecanismo no puede ser más perverso y, a medio plazo, pernicioso para todas nuestras economías regionales y la suma nacional. Si los sindicalistas se creen con fuerza y derecho para orientar las inversiones de La Caixa, como hace UGT con el aplauso del PSC, ¿cuál es la responsabilidad del consejo y el papel profesional de los directivos de tan notable entidad?. El argumento sirve también, y de paso, para valorar la OPA de Gas Natural sobre Endesa: hasta los gatos quieren zapatos.

Los ausentes del Estatut
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 18 Diciembre 2005

Los padrinos de la propuesta de nuevo Estatuto catalán no ocultan su amargura. Se preguntan dónde están los intelectuales españoles -progresistas, no hace falta aclararlo- cuando se les necesita para defender semejante texto frente a tanta crítica irreverente. Se sienten abandonados por los que creían comprometidos en esta batalla contra la reacción y el centralismo.

Probablemente se sorprenden ante la incapacidad para comprender que los términos habituales del debate público no pueden aplicarse en este caso. De ahí que la osadía de los críticos haya traspasado los límites que tenían que proteger la esencia prepolítica de esta Cataluña nacionalista y de izquierda que los padrinos del nuevo Estatuto quieren imponer. Después de que Rodríguez Zapatero confiriese el privilegio de inmunidad a la Cataluña de Maragall y Carod comprometiéndose a aceptar lo que aprobara su Parlamento, parecía que todo iba a ser más fácil. Las cosas ahora se han torcido y no poco. Los intelectuales, así en general, siguen sin dar señales de vida.

No es fácil saber con precisión a quiénes dirigen su reproche Montilla, Maragall, De Madre o Puigcercós. A uno le salen unos cuantos intelectuales que han hablado en extenso del tema. Deben ser otros los ausentes. En todo caso, los que ahora pasan lista deberían reconocer que no se lo han puesto fácil a todos aquellos cuyo silencio critican. Abogar por la propuesta de Estatuto es un ejercicio de alto riesgo intelectual. Se corre el peligro de quedar atrapado en ese texto deplorable, arrogante y farragoso y, además, hay que compartir las reflexiones en un escenario de inquietante surrealismo con un interlocutor peculiar, la propia Cataluña que, según el preámbulo de la propuesta, cobra vida y se transforma en un sujeto pensante que opina, considera, recuerda y, sobre todo, imagina.

No les debería sorprender el escaso atractivo intelectual que suscita esta grotesca restauración premoderna que intenta el nuevo Estatuto. Lo que sí llama la atención es la fascinación irresistible que toda esta alucinación identitaria despierta en la izquierda gobernante. En sus tratos con nacionalistas, han olvidado que por algo advertía San Ignacio que cuando no se vive como se piensa, se termina pensando como se vive. Tanta camaradería, tanta aversión compartida, tanto empeño en fundir izquierda con nacionalismo para generar un nuevo paradigma político que deslegitime a la alternativa democrática de gobierno, empieza a pasar factura a este socialismo.

La factura sería más llevadera si fuera el precio de un proyecto político al que, equivocado o no, pudiera reconocérsele cierta grandeza. No es el caso.

Los promotores de esta operación reivindican una supuesta dimensión histórica que no aparece por ninguna parte. En realidad está ocurriendo todo lo contrario. La propuesta estatutaria catalana continúa en el proceso de degradación en el que la han situado sus impulsores. La han degradado la retórica vacía y el oportunismo, la intolerancia con el discrepante y su exclusión por escrito en el 'Pacto del Tinell', el frívolo desprecio al marco constitucional, y el poder temerariamente consentido a una minoría de sectarismo, virulencia e insolidaridad acreditadas.

Los que con gesto de gravedad y tono solemne exigen silencio y complacencia, aunque quieran hacerlo pasar por respeto, son los que más están contribuyendo a la banalización de una iniciativa que desde su origen se ha tomado a beneficio de inventario el deber de respeto recíproco hacia el marco común de convivencia de todos los españoles. Cómo calificar la jactancia del presidente del Gobierno que presume de tener fórmulas de sobra para reconocer la identidad nacional de Cataluña pero que no ha encontrado simplemente una para afirmar la nación común. Qué sentido lógico y político tiene que los mismos que primero en Barcelona, y luego en Madrid, han auspiciado la inconstitucionalidad de la propuesta estatutaria, se presenten ahora como la garantía de que el texto quedará limpio «como una patena».

El 'nou Estatut' ha entrado en la fase de tramitación parlamentaria en el Congreso. Una vez concluido el periodo para la presentación de enmiendas, el debate se retomará en el mes de febrero. Es dudoso que Carod con sus 'sketches' tan poco graciosos y Maragall con sus reflexiones en voz alta permitan que la propuesta salga del primer plano de la polémica pública como desearía el Gobierno.

Pero para ser justos, no todo debería imputarse a la capacidad que uno y otro demuestran para la extravagancia. Otros también echan su cuarto a espadas, más ahora cuando se necesita tanta imaginación para recomponer el juguete. Hace unos días, los periódicos traían la noticia: «El PSOE contempla 'el modelo andaluz' de financiación como salida para Cataluña». Seguramente el modelo andaluz de financiación está siendo cuidadosamente pensado, pero establecerlo, a estas alturas, como solución alternativa a las pretensiones de la propuesta estatutaria parece una broma.

Un año de trabajo en la ponencia del Parlamento de Cataluña, debate en comisión y pleno, miles de enmiendas tramitadas, un buen número de dictámenes con el Instituto de Estudios Autonómicos al frente, el tripartito en pleno abogando por la viabilidad financiera y constitucional del modelo contenido en el proyecto, y ahora resulta que el borrador del 'nuevo' Estatuto andaluz esconde la clave que el PSOE guarda para solucionar la financiación de Cataluña, incluida -hay que suponerlo- la fórmula para enjugar los diversos déficit que se esgrimen frente al resto de España.

Precisamente a esto de los déficit se refería otra información llamativa que días después otro periódico de los de difusión nacional llevaba a su portada con el siguiente titular: 'El Gobierno ofrece que el Estatuto catalán incluya la supresión de peajes'. Por si la memoria falla, hay que ir al artículo 147 de la Constitución para comprobar cuál es el contenido de lo que califica como «norma institucional básica» de cada Comunidad Autónoma. No hay en ese artículo ni rastro sobre los peajes. Tal vez porque la competencia al respecto es del Estado y las competencias del Estado no se regulan en los estatutos por mucho que estos quieran 'blindarse'. La supresión de los peajes costará 625 millones para el Estado. Bien gastados estarán si puede hacerse. Pero para eso no se necesita un nuevo Estatuto.

Lo contradictorio de toda esta operación es que se pide al nuevo Estatuto precisamente lo que un Estatuto no puede dar. Cataluña recibirá o no más dinero pero será en virtud de una negociación multilateral en el marco de un modelo de financiación común, no en virtud de un derecho inexistente a que se le abone una autoliquidación de conceptos dispares unilateralmente definidos.

Cataluña podrá o no recibir facultades en materia de competencia estatal, pero no en virtud de su decisión para la que no tiene capacidad, sino porque las transfiera una ley orgánica específica, que es potestad exclusiva de las Cortes Generales, y está prevista no en el Estatuto sino en el artículo 150.2 del texto constitucional. En el ejercicio del poder que le reconoce el artículo 147 de la Constitución, Cataluña podrá adoptar la denominación que mejor corresponda a su identidad histórica y así lo hizo en 1979; lo que no se puede esperar del Estatuto es que éste entre como elefante en cacharrería en el artículo 2 de la norma constitucional dictando quién es nación y quién deja de serlo.

Para lo que pretenden los promotores de la propuesta catalana -definición nacional, sistema propio de financiación, sustitución del Estado en la Comunidad Autónoma, blindaje competencial, modelo bilateral de relaciones con el Estado- el llamado nuevo Estatuto o es perfectamente inútil o será inconstitucional. Lo de los peajes está bien para una ley de acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado. Tal vez sea eso lo que algunos creen que debe ser el 'nou Estatut' pero desde luego no da para provocar el arrebato admirativo de esos intelectuales que tanto se echan en falta.

Estatuto en vía muerta
Editorial ABC 18 Diciembre 2005

LA contrapropuesta del Gobierno al sistema de financiación previsto por el proyecto de Estatuto para Cataluña ha sido rechazada de plano por el tripartito catalán y aleja las posibilidades del acuerdo global a corto plazo que quería Zapatero. En síntesis, la oferta del Ejecutivo central elimina la soberanía fiscal de la Generalitat, a la que se le mantendrían los tributos propios y los que pueda ir cediendo el Estado, y también descarta el mecanismo del cupo, o aportación de Cataluña a Hacienda. Ambas medidas serían bienvenidas en otras circunstancias, pero lo relevante en este momento político no es la calificación de la oferta del Gobierno, sino una actitud manipuladora y muy poco seria con los intereses en juego. Realmente, el Ministerio de Economía y Hacienda propone ahora lo mismo que tanto José Montilla como Pascual Maragall plantearon antes de que el Parlamento catalán aprobara su Estatuto: que el sistema de financiación quedara fuera de la norma estatutaria para ser pactada multilateralmente, como toda financiación autonómica. Aquella posición del PSC fue la que puso al proyecto estatutario al borde del fracaso, del que se salvó por la intervención directa de Rodríguez Zapatero, quien, tras sus reuniones en La Moncloa con Artur Mas y otros líderes catalanes, dio el impulso definitivo para que llegara a Madrid el primer Estatuto soberanista y confederal de la democracia constitucional española.

Por tanto, el Gobierno no merece el reconocimiento que, en otras condiciones, habría tenido esta contraoferta como actitud de firmeza frente al nacionalismo. Por el contrario, se consolida la impresión de que Zapatero ha emboscado a los partidos catalanes, facilitando la llegada a Madrid de un proyecto estatutario que luego le permitiera presentarse como adalid de la unidad constitucional. O, simplemente, sin tanto tactismo, sucede que el jefe del Ejecutivo está improvisando. Pero la política no siempre es un juego de mesa y, a veces, hay quien da una patada al tablero cuando se siente engañado. En todo caso, más allá del efecto concreto que esta apresurada oferta del Gobierno pueda tener sobre el calendario previsto desde Moncloa, lo que cabe plantearse es si, excluida una financiación soberana para Cataluña, está justificada la continuidad de la discusión sobre el proyecto estatutario. En definitiva, toda la acumulación de poder que implica este proyecto se apoya en la capacidad autónoma de la Generalidad para financiarlo a su gusto. Lo que ha propuesto el Gobierno es arbitrar un sistema de cesión de tributos, lo que no requiere reforma estatutaria, sino una ley del Parlamento nacional, como las muchas que se aprobaron en la primera legislatura del PP. Para llegar a este punto de maquiavelismo de saldo, sobraba haber puesto a España en el disparadero de la ruptura constitucional.

Ibarra, "El Gallo"
Rafael González Rojas elsemanaldigital  18 Diciembre 2005

A Ibarra, el presidente extremeño, algunos rompepatrias le llaman insidiosamente el bellotari. Es una solemne memez, propia de ultras, de esos que están en contra de la nieve por su poca blancura. Pero sí es don Juan Carlos Rodríguez Ibarra hombre contradictorio y desconcertante. Es el político más parecido a lo que en el mundo de los toros fue Rafael El Gallo, el de las famosas espantá. Cuando estaba en racha, no había toreo como el suyo, ni el de su hermano José, Joselito. Eso dicen los historiadodres de la fiesta. Y lo que recuerdo haberle oído a mi padre, porque yo, al Gallo, sólo alcancé a verle, ya anciano, sentado a la puerta del café Madrid, en la sevillana calle Sierpes.

Pero a Juan Carlos Rodriguez Ibarra, con quien no he tenido ocasión de conversar, le observo directamente por sus declaraciones y por sus escritos. Recuerdo un artículo suyo en la Tercera de ABC, que si no le ayudó nadie a redactar, Ibarra podría jactarse de tener una prosa orteguiana, en la fuerza de sustentar con meridiana claridad sus ideas, que haría bien en prodigar más que su oratoria, a veces desmedida y deslenguada.

Pues bien, en su primera comparecencia ante la prensa, una vez felizmente superado el infarto que sufrió el 7 de noviembre último, Juan Carlos Rodríguez Ibarra ha tenido una de esas grandes tardes, como las de El Gallo, cuando se hacía con toda la afición, dividida entre su hermano y Juan Belmonte. ¿Y qué es lo que ha dicho el político extremeño en esta vuelta al ruedo de la política? Algo muy elemental, y por lo que venimos abogando muchos españoles de buena ley, votemos al partido que votemos, mirando más, en cada momento, lo que le conviene a España. O sea, lo que los intereses de la patria nos están exigiendo. Y en estos momentos esos intereses exigen un acuerdo entre el PP y PSOE "para que no puedan ganar -ha dicho Ibarra- ni asustar, ni acogojar, partidos minoritarios que no pintan nada y que sólo tienen cuento y discurso".

Seguramente, para que su ínclito jefe supremo de fila tome nota, el presidente por accidente, José Luis Rodríguez Zapatero, Ibarra ha recordado que ya hace dos años dijo que "era mejor pactar con CiU que con ERC". Y se ha demostrado, y eso lo piensa mucha gente, "que quizá no fue un acierto pactar con esa criatura llamada Carod-Rovira".

¿Y cual es la fórmula que propone para buscarle una salida al avance de los nacionalismos?. Pues la misma que seguimos propugnando muchos y que es un ejercicio elemental de sentido común: "Con la unión de los dos grandes partidos para que el Gobierno de España no dependa de los nacionalismos de turno. Con el Artur Mas de turno, con el Carod Rovira de turno o del BNG de turno."

Elemental. Pero el señor tiracuero se empeña en no verlo así. Si no fuera porque en su pecado llevaremos los demás la penitencia, sería como para decirle que con su pan se lo coma. Pero no; se lo está comiendo con nuestro pan.

Publican un diccionario para entender a Rodríguez "el Progre"
Carmelo López-Arias elsemanaldigital 18 Diciembre 2005

Pedro Fernández Barbadillo. Diccionario para entender a Rodríguez, "el Progre". Prólogo de Aleix Vidal-Quadras. Áltera. Barcelona, 2005. 206 pp. 17 €

La percepción de lo verosímil, una apasionante disputa literaria

Era cuestión de tiempo. El lenguaje rebuscado y las ideas utópicas del presidente del Gobierno necesitaban ser traducidas a un lenguaje comprensible. Al fin se ha hecho, y con mucho humor.

18 de diciembre de 2005. Estamos ante unas páginas, señala Aleix Vidal-Quadras en el Prólogo, de auténtica "psicoterapia social". Esto es, el humor como recurso necesario para sobrevivir en un tiempo incierto y, para muchos, desolador.

En la primavera de 2004 Pedro Fernández Barbadillo nos regaló un impagable Bokabulario para hablar con nazionalistas baskos. Y ahora retoma la idea para examinar cómo es y cómo piensa una casta especial –los progres– convencida de su superioridad moral sobre cualquier otro ser humano, y que ha visto colmados sus sueños, más allá de toda expectativa, con la llegada al poder de José Luis Rodríguez Zapatero. "Rodríguez a partir de ahora", apunta el autor, "pues a Franco no se le conocía por Bahamonde ni a González por Márquez ni a Aznar por López".

Para completar su obra, Fernández Barbadillo ha seleccionado más de trescientos conceptos, palabras, nombres propios, expresiones, ideas, lugares comunes, etc., que están en la realidad cotidiana y pululan abundantes por los medios de comunicación; y les ha dado una definición, a veces irónica, a veces sarcástica, para explicar lo que deben significar en la visión políticamente correcta de la vida que caracteriza a los progres.

Familia, por ejemplo: "Agrupación humana superior a un individuo que vive en una solución habitacional de superficie variable y cuyos miembros están unidos por el afecto y por un proyecto de convivencia limitados en el tiempo".

Pero lo bueno de este Diccionario (como en su día de su Bokabulario), y lo más demoledor para desesperación de los retratados, es que la práctica totalidad de esas entradas viene acompañada de su correspondiente prueba: una frase extraída de la prensa diaria, que es donde se retratan algunos de los personajes más conspicuos de la casta, como Eduardo Haro Tecglen, Carmen Calvo o Suso de Toro, los tres más citados.

El primero proporciona las sentencias más resentidas; la segunda, las más hilarantes, sin duda; el tercero, gurú político de Zapatero (perdón: de Rodríguez), las más cursis y blanditas, definitorias del pensamiento presidencial.

Rodríguez, pues, como encarnación de una clase a la que intenta definir el autor en una Introducción previa al Diccionario, describiéndola como "hinchada de soberbia" y con un "modo de vida envidiable: el conocimiento y la acción sin culpa ni responsabilidad: es como ser vizconde en un folletín malo del siglo XIX". Así como el Diccionario hace reír, esta Introducción es un excelente mini-ensayo sobre la forma en que se contemplan a sí mismos los progres y las razones de la creencia en su superioridad sobre los demás.

La finalidad de estas páginas, afirma Fernández Barbadillo, es "otorgar el consuelo de la sonrisa: nos mandarán, pero no nos convencerán, porque entendemos su verborrea".

Y la entendemos gracias, entre otras cosas, a estas páginas: tan divertidas, que mueven a reflexiones muy muy serias. Durante el rato de su lectura cambiamos el chip, y sólo eso ya vale la pena.

Gobierno y Universidad impulsan el estudio del español como recurso turístico
SONIA BARRADO ABC 18 Diciembre 2005

LOGROÑO. El Gobierno de La Rioja ha firmado un convenio con la Universidad de La Rioja (UR) para desarrollar actividades que contribuyan a impulsar la enseñanza del español como recurso turístico para la región. El acuerdo de colaboración tiene una vigencia de dos años y pretende «reivindicar el papel de La Rioja como cuna de la lengua española», según ha indicado el Ejecutivo regional, que aportará 35.000 euros para este fin.

Para ello, contempla varias actividades, algunas de ellas ya desarrolladas a lo largo de este año y otras que se materializarán en 2006. Entre las propuestas realizadas este ejercicio, destacan las encaminadas a promocionar la lengua y cultura españolas durante el viaje institucional realizado a Japón con motivo de la Expo universal de Aichi.

Sobre las actuaciones que se desarrollarán hasta 2006, el acuerdo compromete a la Universidad de La Rioja a diseñar un curso anual de Lengua y Cultura Española para extranjeros, así como a realizar una página web y folletos informativos del mismo. Esta iniciativa, que ya ha comenzado en este curso 2005-2006, atenderá a cerca de un centenar de estudiantes universitarios de cualquier nacionalidad que deseen ampliar sus conocimientos de la lengua española.

Por su parte, la Dirección General de Turismo del Gobierno autonómico aportará 6.000 euros a la Universidad para realizar los folletos informativos de esta actividad, y los distribuirá en las ferias y congresos en los que participe el Ejecutivo de La Rioja.

La institución académica ya ha comenzado a elaborar diversos folletos en inglés, francés, portugués y español para promocionar su oferta de cursos de lengua y cultura españolas para estudiantes extranjeros. También ha diseñado carteles y postales en inglés, español y portugués. En todas estas propuestas aparece una imagen del aeropuerto de Logroño-Agoncillo, un grupo de estudiantes con un cartel de bienvenida y los distintos atractivos históricos y culturales de La Rioja bajo el lema «Muchas historias que contar».

De Japón a Brasil
Asimismo, el acuerdo incluye la participación del Gobierno regional en la Feria de Turismo Idiomático de Brasil en 2006, actividad que supondrá una aportación aproximada de 3.000 euros. También en 2006, la Consejería de Turismo organizará un viaje de familiarización a La Rioja para seis operadores de turismo idiomático, para lo que se destinará una partida de 6.000 euros y se invitará a personas vinculadas con las universidades japonesas.

Potenciar la lengua castellana fue uno de los objetivos de las instituciones riojanas durante la pasada misión institucional a Perú y Brasil. En ese marco, la Universidad riojana llegó a importantes acuerdos e intercambios para fomentar el estudio del español.

RECUPERAN EL CASCO VIEJO DE LA CAPITAL DONOSTIARRA
Los cachorros de ETA retoman el control de la calle en San Sebastián con campañas de extorsión al pequeño comercio
Los comerciantes del Casco Viejo de San Sebastián y del Boulevard Donostiarra han recibido en los últimos días la visita de jóvenes del entorno de ETA que les reclamaban un "aguinaldo para los presos" de la banda. Primero, visitan los comercios y dejan un sobre sepia sin ningún anagrama ni letra impresa que días después pasan a recoger. Esta práctica se viene repitiendo en los últimos años con resultados positivos para la banda terrorista, ya que la mayoría de los comerciantes se ven obligados a ceder a la extorsión y llenar los sobres con dinero por miedo a ser atacados, como ha ocurrido en el pasado.
Europa Press Libertad Digital  18 Diciembre 2005

Además, los comerciantes de estas dos zonas sufren los efectos de las manifestaciones de la izquierda abertzale, que discurren a lo largo del Boulevard, a veces con disturbios en el mismo paseo, que luego se trasladan a las calles peatonales del Casco Viejo, con el consiguiente riesgo de desperfectos para el gran número de tiendas que se concentran allí, según informaron a Europa Press fuentes de a lucha antiterrorista.

Desde comienzos del mes de diciembre, los comercios de la Parte Vieja reciben la visita de uno o dos individuos, conocidos de las Fuerzas de Seguridad por frecuentar los ambientes terroristas de la izquierda abertzale. El joven o los jóvenes le comunican al dueño o los empleados que les van a dejar un sobre en el que deben incluir una cantidad de dinero que no detallan, a modo de "aguinaldo para los presos".

Días después, las mismas personas acuden al local para recoger el sobre sepia, ya con el dinero dentro. Las fuentes consultadas explicaron que esta fase de "recolección" ha comenzado hace días y muchos comercios han recibido la segunda visita. Al parecer, la previsión de los proetarras es recoger todos los "aguinaldos" antes de Nochebuena.

"Impuesto revolucionario" a los pequeños comercios
Esta práctica se produce de forma independiente al chantaje del 'impuesto revolucionario' que esos mismos comercios vienen sufriendo desde hace meses. El pasado verano, en la oleada de cartas exigiendo cantidades que oscilaban entre los 6.000 y los 18.000 euros al empresariado vasco y navarro se incluyeron como destinatarios, por primera vez, pequeños comercios sin un gran volumen de negocio.

Los expertos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado atribuyen este cambio de estrategia a los problemas que puede tener la banda terrorista para recaudar las cantidades exigidas en la extorsión del 'impuesto revolucionario'. Al parecer, para la banda terrorista resulta más sencillo cobrar cantidades más pequeñas a establecimientos comerciales, que las grandes sumas que reclaman a los empresarios vascos.

ETA hace estallar una potente mochila bomba en una empresa guipuzcoana
Angulas Aguinaga figuraba entre los objetivos de la campaña de extorsión de la banda
MARIBEL MARÍN / AGENCIAS - Irura El País  18 Diciembre 2005

Un potente artefacto hizo explosión pasadas las nueve de la noche de ayer en las instalaciones de la empresa Angulas Aguinaga en Irura (Guipúzcoa), después de que un comunicante avisara telefónicamente, en nombre de ETA, de su colocación al diario Gara y a la DYA. La explosión de la bomba, colocada en el interior de una mochila, causó cuantiosos daños materiales. La fachada quedó destrozada. La empresa está situada muy cerca de la N-I, que quedó cortada al tráfico durante varias horas. La noche anterior, la sede del PSE en Barakaldo sufrió el octavo ataque en este año

El artefacto colocado en las instalaciones de Angulas Aguinaga se encontraba dentro de una mochila. Explotó sin que fuera desactivado previamente, y aunque no causó heridos, sí produjo graves daños materiales, que anoche no habían sido cuantificados. La Ertzaintza analizará hoy la composición del potente explosivo.

Tras ser alertada por trabajadores de la propia empresa de la existencia de un bulto sospechoso, a las 20.00, y después del aviso a Gara y a la asociación de ayuda en carretera DYA, la policía vasca tuvo tiempo de acordonar la zona y desalojar el edificio, situado muy cerca de la N-I. La proximidad a esa carretera obligó a cortar la misma en ambos sentidos, provocando grandes retenciones. A las 21.30, el tráfico fue restablecido en sentido Vitoria, y a las 22.45 ya se podía circular en ambas direcciones.

La organización empresarial Adegui hizo público anoche en un comunicado su “rechazo más absoluto” al atentado. “Una vez más, ETA daña instalaciones, pone en peligro puestos de trabajo, amenaza y chantajea al empresariado, y desprecia olímpicamente el clamor y bienestar de la sociedad vasca”, afirmó Adegui. En opinión de esa patronal, cada atentado de ETA contra diversas empresas en las últimas fechas “nos aleja de la paz y no es el tipo de contribución a la misma que este país necesita”. “No hay paz con atentados. Ya es hora de que ETA deje de despreciar y maltratar a esta sociedad, y de que abandone definitivamente las armas”, concluye la nota.

ETA situaba en su último Zutabe a Angulas Aguinaga como uno de sus objetivos, dentro de la campaña de extorsión a empresas, según consta en ese documento interno de la banda al que ha tenido acceso Europa Press. Angulas Aguinaga se fundó en 1974 a partir de varias empresas dedicadas a la pesca de la angula. Entre sus productos, destacan La Gula del Norte o Krissia.

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, expresó también su condena por el ataque y mostró su apoyo a todos los empresarios vascos, “especialmente a los que son víctimas del chantaje y la extorsión”.

Con el atentado de anoche ya son 18 los ataques dirigidos a extorsionar empresas cometidos por ETA este año. El anterior se produjo el 1 de diciembre, cuando la banda hizo estallar un artefacto, sin previo aviso, en la empresa de transportes Azkar, ubicada en el municipio de Lazkao, también en Guipúzcoa.

La sede socialista de Barakaldo fue asimismo objeto ayer, de madrugada, de un ataque con cócteles molotov. El dirigente del PSE José Antonio Pastor exigió en un comunicado a Batasuna que pida “a su entorno radical el cese de los ataques”, y a ETA, que deje las armas.

Albert Boadella , director teatral
«En Cataluña la situación es cercana al pre fascismo»
Albert Boadella
Barcelona, 1943
Se formó académica y teatralmente en Francia
Comienza a hacer teatro a los 18 años
Funda Els Joglars en 1962, compañía con la que ha dado vida a una treintena de obras
Entre los numerodos premios que ha recibido, destaca la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1996)
Miembro fundador de la plataforma Ciutadans de Catalunya (junio de 2005)
Uno se siente marginado al abrir un periódico, al encender una radio o escuchando una conversación en un café
Por Israel Cuchillo Periodista Digital 18 Diciembre 2005

"Vendedor de mierda", "traidor", "payaso". ¿Por qué? Por ser un ciudadano catalán y español y por participar pacífica y respetuosamente en un acto de la plataforma Ciutadans de Catalunya, el embrión de un futuro partido político catalán no nacionalista. Albert Boadella tuvo que aguantar insultos y sprays malolientes de radicales independentistas... bajo la atenta mirada de los Mossos d'Squadra. Tres días después del incidente, desde un hotel de Madrid, el director teatral rumia su sentimiento de soledad y marginación. Sólo ha recibido llamadas de apoyo "de los miembros de la plataforma y de algún amigo íntimo". Y es que, según él, "la actitud de mucha gente [en Cataluña] recuerda a la Alemania de 1933: hay miedo, no se comprometen". Menudo teatro.

Pregunta: ¿Enfadado, decepcionado, abandonado, cómo se siente?
Respuesta: Lo que ocurrió estaba dentro de lo previsible, dadas las circunstancias en las que vive el territorio catalán. El hecho de que haya unos jóvenes que montan su show se puede entender dentro de las chorradas que hemos hecho todos en nuestra juventud. Pero lo sintomático es el silencio de los políticos catalanes, todo lo que envuelve a esto, la omertà, el miedo siciliano.

¿Es difícil el día a día de un no nacionalista en Cataluña?
Uno se siente marginado al abrir un periódico, al encender una radio o escuchando una conversación en un café. Desde hace años tengo la sensación de estar viviendo en un territorio enfermo, paranoico, que vive fuera de la realidad, en un mundo virtual, incluso soñado. Y cuando se pierde el sentido de la realidad, se enferma, que es lo que ocurre en una parte de la sociedad catalana, todo ello inducido por sus dirigentes, que a través de este procedimiento pueden seguir medrando.

¿El Estatut ha avivado el fuego?
Hemos llegado a este punto por un trabajo hecho desde la Transición a nuestros días, así que sería inexacto pensar que todo viene de los dos últimos años. Sí es cierto que ha habido exacerbación con la llegada de ERC y con el seguimiento del PSC. No olvidemos la responsabilidad de la izquierda, que ha renunciado al papel que tenía que jugar en Cataluña. Se ha plegado a los postulados más radicales nacionalistas, lo que es una contradicción con la izquierda.

¿Está España en manos de los nacionalistas catalanes?
Estos nacionalismos no se sentirían tan seguros ni tan atrevidos si no hubieran encontrado una situación idónea en el gobierno de Madrid. Hay un caldo de cultivo muy adecuado para que el país se convierta en un inmenso gallinero, podemos entrar en un gran caos feudal.

Aparte de los silencios, también habrá recibido muchas llamadas de apoyo tras el incidente de Gerona
Simplemente de los miembros de la plataforma y de algún amigo íntimo, nada más. En los periódicos, columnistas del resto de España, porque en Cataluña la situación es cercana al pre fascismo. La actitud de mucha gente recuerda a la Alemania de 1933: hay miedo, no se comprometen. Por estos detalles fascistoides estoy donde estoy. Cuando una sociedad cae enferma tenemos la obligación de devolverle el sentido de la realidad, pero el 90 por ciento de los artistas e intelectuales catalanes están por aprovecharse de la epidemia.

¿Hay libertad de expresión en Cataluña?
Sólo hay que leer un artículo de El Punt que explicaba lo sucedido en Gerona para obtener un diagnóstico exacto de la enfermedad que sufre en estos momentos Cataluña. Lo que cuenta ese artículo y lo que realmente ocurrió es lo mismo que los artículos de la España de los cincuenta que describían algún altercado entre demócratas y la represión de la policía. Nosotros somos los responsables del altercado en ese artículo de El Punt.

El desafío lingüístico de la educación vasca
ISABEL CELAÁ/PARLAMENTARIA VASCA DEL GRUPO SOCIALISTA El Correo 18 Diciembre 2005

El aprecio de lo diferente, el respeto a los derechos humanos y una formación lingüística que permita la comunicación y el conocimiento de otras realidades son los tres pilares básicos sobre los que sustentar una educación cosmopolita, misión inexcusable de la escuela en un mundo cada vez más globalizado. En este contexto, el sistema educativo vasco debe superar un múltiple desafío lingüístico: incorporar nuestra dos lenguas oficiales al tratamiento curricular, para lograr un bilingüismo activo y equilibrado capaz de favorecer la igualdad de oportunidades y la cohesión social; y, por otro lado, trabajar curricularmente al menos una de las lenguas europeas, si se quiere favorecer la libre circulación de ciudadanos en Europa.

Por ello, sin equivocar los fines de la educación -basados en la transmisión de valores y conocimientos- con los objetivos lingüísticos, habremos de convenir que el primero de estos, para nosotros, ha de ser el de conseguir el desarrollo de destrezas orales y escritas suficientes en euskera y castellano al final de la educación obligatoria; un objetivo que, ya en 1990, marcaba la propia Ley Orgánica General del Sistema Educativo, LOGSE.

Para ello, habrá que sortear un peligro importante: el de tratar al euskera desde una perspectiva eminentemente ideológico-política, lo que se corresponde, en la práctica, con la falta casi absoluta de criterios científicos y evaluaciones lingüísticas en nuestra Comunidad. De forma que unos, apoderándose del euskera como patrimonio exclusivo, identifican deliberadamente cualquier crítica a la gestión de la política lingüística con ataques a la lengua, y otros, considerando al euskera, como si fuera ajeno, no aceptan despejar esas incógnitas que nos impiden avanzar. Preciso es reconocer que el nacionalismo -no todo, pero sí en buena parte- ha utilizado y sigue utilizando el euskera como elemento separador y que el no nacionalismo, no todo pero sí en buena parte, ha hecho cesión del euskera por sentirlo como un elemento más que identifica al nacionalismo.

Es en este paisaje carente de inocencia -también en lo que a las lenguas se refiere- en el que nos toca actuar y hay que hacerlo con rigor, con ciencia y sin prejuicios. Conocemos la voluntad de la sociedad vasca para hacer de la educación el ámbito propicio para la capacitación de una sociedad bilingüe. Ha sido el sistema educativo, el que, alcanzando su máximo desarrollo con la aplicación de la Ley de Escuela Pública, Ley de Cuerpos Docentes y Decreto de Perfiles, todas ellas de cuño socialista, ha permitido que uno de cada cinco bilingües de aquellos años 80, pase a ser uno de cada tres en 2005 en lo que al conocimiento del euskera se refiere.

Hemos avanzado con diferentes grados de presencia del euskera en función de los tres modelos lingüísticos: A, B y D. Y lo hemos hecho partiendo de una situación en la que solo un 5% del profesorado era bilingüe al comienzo de la transición, para encontrarnos hoy con casi un 80% de profesorado euskaldunizado en la educación pública. Recorrer este camino habría sido imposible sin el sacrificio personal del profesorado vasco y sin la voluntad de padres y madres de la escuela pública. Preciso es reconocer también, y de manera crítica, la presión social implacable que unos y otros hemos ejercido desde las instituciones.

Hoy deberíamos estar en condiciones de evaluar científicamente lo realizado para seguir avanzando. A nuestro entender, hay condiciones para sustituir un tratamiento lingüístico rígido en función de modelos estancos, por un tratamiento flexible con presencia equilibrada de las dos lenguas oficiales interactuando en torno a un solo modelo mixto, un auténtico modelo bilingüe. Un modelo que trabaja en dos lenguas aplicándolas curricularmente -como lenguas de enseñanza- en momentos diferentes y a diferentes áreas del conocimiento, en función de circunstancias tales como zonas sociolingüísticas, proyectos curriculares de centros, voluntad de las familias, lengua materna, composición de grupos, circunstancias éstas que podrían ser conjugadas adecuadamente por los centros en virtud de su autonomía.

Los socialistas proponemos, en consecuencia, iniciar -con carácter experimental- en la enseñanza pública, y en alguno de sus niveles, con aceptación del profesorado y asentimiento de las familias, un tratamiento lingüístico superador de los actuales modelos, trabajando las dos lenguas oficiales, euskera y castellano, en el ámbito escolar y evaluando siempre para poder avanzar.

Queremos, en definitiva, que el euskera y el castellano sean factor de integración y no de conflicto en el sistema educativo, aunque para ello sea necesario algo más que un pacto educativo. Es necesario que este pacto educativo que nosotros queremos impulsar se vea complementado con un pacto cultural y lingüístico. Un pacto tendente a configurar espacios de encuentro entre los dos ámbitos idiomáticos de este país. Un acuerdo social y político que nos ayude a recuperar los consensos lingüísticos de hace 22 años, hoy resquebrajados cuando no perdidos.

Pero este pacto solo será posible desde la confianza política y el reconocimiento mutuo: asumiendo que, si bien el euskera es la lengua específica del País Vasco, lengua propia es también el castellano, porque, ¿cómo no considerar lengua propia la lengua materna del 80% de los vascos? Sólo así, con esta actitud, será posible alcanzar el compromiso ciudadano necesario para llevar al euskera del conocimiento al uso, en paridad con el castellano. Porque no es la soflama política la que nos permitirá avanzar en el bilingüismo, sino la aceptación de la realidad, la ciencia y la voluntad democrática para comprometerse activamente en el desarrollo de una sociedad bilingüe.

Con todo, el desafío lingüístico no acaba aquí. Junto a un bilingüismo equilibrado es preciso incorporar un idioma de uso universal como el inglés al curriculum desde edad temprana y en proporción creciente hasta llegar a ocupar un 30% del espacio lingüístico en la enseñanza postobligatoria. De otra manera, no proporcionaremos herramientas imprescindibles a nuestros jóvenes para la libre circulación de los ciudadanos en Europa. Ése es el reto europeo que también tenemos que superar.

Bilingüismo impuesto
Nota del Editor 18 Diciembre 2005

Es inadmisible que una minoría que incumple el mandato constitucional del deber de conocer el idioma español, imponga a la fuerza a una mayoría que cumple el mandato constitucional de conocer el idioma español, su "la lengua propia". El que quiera estudiar vasco, en vasco, sobre el vasco, lo vasco, o cualquier otra "lengua propia", pues adelante; lo que no se puede permitir es que la impongan  a quienes no quieren ni tienen interés alguno en ello, y de paso dilapiden enormes recursos que deberían ser aplicados a resolver los verdaderos problemas de la sociedad.

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