AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 19  Diciembre 2005
"EL QUE NO ES NACIONALISTA NO TIENE VOZ EN LA CALLE"
Libertad Digital  19 Diciembre 2005

España y sus traidores
Agapito Maestre Libertad Digital 19 Diciembre 2005

¿SOCIALISTAS? VASCOS
German Yanke ABC 19 Diciembre 2005

LO QUIEREN TODO
Miguel Porta Perales ABC 19 Diciembre 2005

Zapatero echa balones fuera
EDITORIAL Libertad Digital 19 Diciembre 2005

El pacto imposible
Jorge Trías Sagnier ABC 19 Diciembre 2005

Financiación y cromos
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 19 Diciembre 2005

La extorsión de ETA
Editorial ABC 19 Diciembre 2005

La irresponsabilidad de Maragall
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 19 Diciembre 2005

El conflicto como pegamento de la España plural
ANTÓN COSTAS - El País 19 Diciembre 2005

El patriota de hojalata
Pablo Sebastián Estrella Digital 19 Diciembre 2005

Solbes se enfrenta a los aliados de Zapatero
Editorial Elsemanaldigital.com  19 Diciembre 2005

Patriotas de hojalata y antipatriotas
Santiago Abascal elsemanaldigital 19 Diciembre 2005

Socialistas vascos
Editorial EL PAÍS 19 Diciembre 2005

Presidente a la deriva
Francisco Rubiales  Periodista Digital 19 Diciembre 2005

Alimaña
PABLO MOSQUERA La Voz 19 Diciembre 2005

Confebask considera cínico hablar, con atentados, de «nuevos tiempos»
M. LUISA G. FRANCO ABC 19 Diciembre 2005

“El Chino” tuvo contactos con ETA antes y después del 11-M
Libertad Digital 19 Diciembre 2005

ETA exige a hoteles y restaurantes que no compren a quien no pague el «impuesto»
J. M. Zuloaga La Razón 19 Diciembre 2005

Los tentáculos del salafismo
LUIS DE VEGA, CORRESPONSAL ABC 19 Diciembre 2005

I JORNADAS DE SOLIDARIDAD CON VICTIMAS DEL TERRORISMO CIUDAD DE ZARAGOZA
Iniciativa Ciudadana CONVIVE 19 Diciembre 2005

"EL QUE NO ES NACIONALISTA NO TIENE VOZ EN LA CALLE"
La Asociación por la Tolerancia denuncia que el tripartito catalán impulsa conductas totalitarias que impiden la libertad
El vicepresidente de la Asociación por la Tolerancia, José Domingo, ha denunciado, en declaraciones a la COPE, que el tripartito catalán está impulsando y amparando comportamientos totalitarios que violan libertades fundamentales en Cataluña. Los mismos hechos fueron denunciados por Zaplana en el Congreso. Domingo se ha referido concretamente al intento de PSC y de Esquerra de borrar del mapa el castellano o al boicot a los socialistas que reniegan del nacionalismo radical de Maragall. Y es que la Generalidad ha intesificado su campaña contra las empresas que no utilizan el catalán.
Libertad Digital  19 Diciembre 2005

José Domingo lo que denuncia es básicamente que el tripartito hace ingeniería social, que impone una identidad única y obligatoria para catalanes de primera y de segunda. “Se trata de que el que no es nacionalista en Cataluña no tiene voz en la calle, porque la calle tiene que adaptarse al modelo riguroso de identidad obligatoria nacionalista que ha sido diseñado por determinados políticos” ha declarado el vicepresidente de la Asociación por la tolerancia.

Así, ha explicado a la cadena COPE que "si te defines como catalán no nacionalista o te defines sencillamente como español en Cataluña pasas a dejar de ser catalán. Y esto nos pasa a gente que nacimos aquí, que hablamos catalán y consecuencia tenemos con toda normalidad una doble identidad, una identidad plural". Además, José Domingo señala que bajo el manto y bajo la venda del nacionalismo el tripartito está engañando a los catalanes, les está robando y privando de derechos fundamentales.

El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, ya afirmó que Cataluña, con el tripartito, vive un clima "intolerable" de falta de libertad, de persecución y criminalización de ideas, de presión, de amenaza y de chantaje. "Esto es lo que nos han traído los nuevos tiempos", sentenció. Zaplana recordó también la sentencia que obliga a la Generalidad a preguntar a los alumnos, de hasta ocho años, su lengua habitual para que puedan ser formados en ella, cosa que antes no se hacía.

Eduardo Zaplana expresó públicamente su a poyo a quienes se oponen a una visión excluyente de lo catalán: "me parece muy bien que siga habiendo colectivos que sigan defendiendo las libertades ciudadanas y los derechos de las personas por encima de cualquier otro credo o posición política".

La Generalidad, contra las empresas que no utilizan el catalán
Y es que en los últimos seis meses, el departamento de Comercio de la Generalidad de Cataluña y las cinco oficinas de "garantías lingüísticas" han recibido un millar de reclamaciones contra comercios que incumplen una ley que dictó Jordi Puyol en 1998 y que obliga a los comercios a atender a sus clientes en catalán o a atender a sus clientes en catalán o a tener rótulos e información en este idioma. Por lo que la Generalidad ha recaudado algo más de 80.000 euros. Además de las denuncias anónimas, también se llevan a cabo inspecciones, que se han disparado un 400 por ciento.

Por otra parte, existe una "Coordinadora de Asociaciones por la Lengua" que, a través de su página web, propone una campaña de persecución y denuncia a los comerciantes que no utilicen el catalán en su razón social.

Nacionalismo
España y sus traidores
Agapito Maestre Libertad Digital 19 Diciembre 2005

Amenaza Maragall con “la desafección de Cataluña”, o sea, con la separación de España. Miserable. Cataluña nunca será nada sin España. Él mismo, concebido como individuo, no es nada si no fuera porque niega España. Miserable es, pues, quien se afirma negando. Sin embargo, él sabe que, en otro sentido, en el sentido del nacionalismo criminal que pastorea a lo que queda de España, ésta no se rompe, como dice algunos optimistas, sino que España está rota. Más aún, a veces, uno tiene la sensación de que España está muerta. Los socialistas, los comunistas y los nacionalistas, junto a los terroristas, han matado España. Por supuesto, cómo olvidarlo, también colaboraron a su extinción los populares con sus cesiones a los nacionalismos. Desde hace años, la situación es clara y distinta. Las persecuciones y asesinatos, los pisoteos de los derechos y libertades, por ser sólo y exclusivamente español, en Cataluña y País Vasco, en Galicia e incluso en otras partes de España –quién no conoce hoy a alguien que ha sido excluido de algo por no pertenecer a una determinada Comunidad Autónoma– no es un problema de hoy ni de ayer. Es un asunto que venimos contemplando desde hace veintisiete años.

Otra cosa es, por supuesto, que millones de infames hayan cerrado los ojos ante esta realidad. ¡Cuánta miseria he visto yo en este punto en Cataluña! Otra cosa es, naturalmente, que los medios de comunicación encargados de denunciar la situación hayan ocultado la realidad. ¡Cuánta estulticia he soportado yo en los medios de comunicación, cuando defendía la nación española como primera vía de definición de la genuina ciudadanía democrática! Otra cosa es que estando España, aún hoy, muerta como nación capaz de alojar a todos sus ciudadanos en condiciones de libertad e igualdad, los miserables secesionistas, o sea, la mayoría de los socialistas, comunistas y nacionalistas alberguen miedos sobre lo que son. No me extraña, pues, a poco que se miren, observarán que no son casi nada al margen de España. Las “culturas” catalanas, vascas o gallegas son una broma, y de muy mal gusto, al margen de la cultura común, de la cultura española. ¡Cuánto cinismo hemos aguantado, cuando oímos las quejas que en privado nos cuentas los secesionistas sobre las exageraciones de sus líderes!

Los peores son, ciertamente, los desdichados socialistas, que no tienen coraje a romper con unos líderes que han asesinado las tradiciones nacionales defendidas por sus antepasados. Pocos, entre los socialistas, se atreverían a leer, por ejemplo, los textos de Julián Besteiro, o Indalecio Prieto, sobre la nación española.

La villanía del proceso de destrucción de España ha sido tan horrorosa y cruel que no descartó un movimiento absolutamente contrario, que borrará para siempre tanta infamia fragmentadora de la nación. Ese momento vendrá más pronto que tarde. Llegará una generación de hombres y mujeres que no harán distingos entre socialistas y nacionalistas, sino que se los llevará a todos por delante con afirmaciones muy sencillas: España existe. En el verdadero sentido, España nunca ha dejado de existir. España, la nación española, es el único suelo sobre el que se puede desarrollar nuestra identidad. España, la nación española, es un hecho moral indiscutible en cuanto es la única garantía de la sociedad entera; por el contrario, los nacionalismos y las nacionalidades son hechos profundamente inmorales en cuanto excluyen a quienes no son de su raza, lengua o “cultura”.

¿SOCIALISTAS? VASCOS
Por German Yanke ABC 19 Diciembre 2005

El nacionalismo tiene lo que se ha dado en llamar «lógica interna». Parte de supuestos falsos, formulados como dogmas (la invención de una nación o su preeminencia), y, a partir de ahí, construye su doctrina con una suerte de ingeniería social despiadada. Por ello da la impresión de seguridad, de contundencia ajena al escepticismo propio de los sistemas democráticos, de conformar un refugio.

Las ideologías que se amparan y al mismo tiempo sustentan la sociedad abierta (la socialdemocracia y el liberalismo, por ejemplo) prefieren principios a supuestos y los aceptan no sólo como límites que no pueden ser desbordados sino como verdades no definitivas, es decir, con convicción abierta a la posibilidad de que alguien demuestre su falsedad. Sólo ve en ello debilidad quien acepte los dogmas inmutables y rechace el respeto a las opciones ajenas. Su «lógica», que va siempre de la mano del pluralismo, puede parecer menos contundente, pero nunca alcanza el totalitarismo, que es a lo que el nacionalismo tiende.

Por ello se entendía muy bien la complicidad de los mal llamados «constitucionalistas» en el País Vasco, ya que son más bien «constitucionales», es decir, defensores de ideologías políticas diferentes e incluso adversarias, pero con elementos comunes: la concepción de la ciudadanía como fundamento de la política, de respeto a los derechos individuales y a la libertad, las instituciones como factor de limitación y control del poder. En definitiva, lo que contemplan las constituciones democráticas y que muy bien se podría contraponer a lo que recogen los proyectos de nuevas patrias en los que se están convirtiendo algunas pretendidas reformas estatutarias de raíz nacionalista.

Volviendo al País Vasco, y por subrayar la tesis, la falta de «encaje» en España que el nacionalismo esgrime machaconamente no es otra que el imposible acomodo de su contenido ideológico, lo que se constata tanto histórica como políticamente, en la España constitucional de los dos siglos anteriores al presente. Ahora, paradójicamente, suena la misma música, además, en otros lugares.

Es evidente que las cosas han cambiado. Faltaron 20.000 votos en el País Vasco para que PP y PSOE consiguieran gobernar democráticamente y los ataques a Nicolás Redondo se justificaron con la búsqueda de una nueva estrategia que, se decía, mantuviera los principios y diera identidad a los socialistas ante el PP. Pero ahora, con el apoyo del PSE a los nacionalistas, que va más allá del Presupuesto, el asunto no es de estrategia, sino de fondo: mesas de negociación, particularidad territorial, consenso más allá del constitucional para resolver un hipotético «conflicto», «vasquismo» como concepto político, recelos una y otra vez formulados ante la ley -la ley vigente y democrática- como obstáculo para la «paz», etc.

No son el PP, repiten. Tampoco el nacionalismo lo es, ni el totalitarismo de la extrema derecha, ni el nuevo bolivarianismo revolucionario, sin que nada de eso pueda definir hoy la alternativa a los conservadores. Lo que ya no son es lo que definía hasta la llegada de la retórica de la «profundización estatutaria» la socialdemocracia moderna.

LO QUIEREN TODO
Miguel Porta Perales ABC 19 Diciembre 2005

Se suele decir que, en cuestiones fiscales, la diferencia entre los nacionalismos vasco y catalán reside en lo siguiente: mientras el primero coge el dinero y corre, el segundo -toda una tradición que ya forma parte de las señas de identidad del nacionalismo catalán de derecha e izquierda- siempre pide más. «Dame más», ahí reside el hecho diferencial catalán. Para comprobarlo sólo hay que leer el Pacto del Tinell -así se engendró el tripartito- que habla de equiparar progresivamente los ingresos por habitante a los que resultarían de la aplicación de los conciertos vasco y navarro, de la reducción del déficit acumulado, de la necesidad de una financiación que permita -no me negarán que la idea es muy laxa- el desarrollo de la economía catalana.

Una filosofía fiscal que eleva sus pretensiones en un proyecto de nuevo Estatuto que cambia el «dame más» por «lo quiero todo». En efecto, dicho proyecto reivindica la soberanía fiscal de la Generalitat y la bilateralidad entre Estado y Generalitat.

Y en eso que el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, dice que no. El señor ministro tiene razón. Y ello es así porque el proyecto de nuevo Estatuto atenta a la unidad de mercado y consagra el privilegio. ¿Cuál es la reacción del nacionalismo catalán de derecha e izquierda? Contundente: socialistas, convergentes, republicanos y ex comunistas travestidos de ecologistas afirman, prietas las filas, que la propuesta de Solbes es inaceptable, que representa un paso atrás, y se sienten defraudados y engañados.

Y Pasqual Maragall -para variar- da la nota de color declarando que si no se acepta la propuesta del Parlamento catalán surgirá la «desafección» -desafección: falta de estima, indiferencia, malquerencia- del pueblo catalán hacia España. Para que luego digan que es la derecha la que crispa el ambiente e incita al enfrentamiento entre territorios.

Sin embargo, en una cosa sí tiene razón el cuatripartito nacionalista. Rodríguez Zapatero les engañó al asegurar -con micrófonos y cámaras de televisión en vivo y en directo- que aceptaría la propuesta que surgiera del Parlamento. O lo que es lo mismo, la responsabilidad del embrollo ocasionado por el proyecto de nuevo Estatuto la comparten, a partes iguales, José Luis Rodríguez Zapatero y el nacionalismo catalán.

Rodríguez Zapatero, por comprometerse a aceptar cualquier cosa que surgiera del Parlamento catalán y persistir en el error -por oportunismo, para conseguir apoyos puntuales, para aislar al adversario- cuando el nuevo Estatuto se estaba redactando en los términos conocidos; el nacionalismo catalán, por no cejar en el empeño de una llamada reconstrucción nacional (?) que necesita el privilegio fiscal para dar otra vuelta de tuerca a sus fantasías. ¿Qué puede ocurrir? El pasteleo. Lo que se desconoce es si habrá mucha o poca mantequilla.

Zapatero echa balones fuera
EDITORIAL Libertad Digital 19 Diciembre 2005

Zapatero intenta hacer pasar por éxito su bajada de pantalones en la cumbre europea porque mucha gente va a comenzar a atar los cabos de la OPA y la reunión con Durao Barroso. Horas después de permitir que se acordara que España fuese la principal pagadora de la ampliación de la Unión Europea, Zapatero ha reaccionado de la única manera que sabe, culpando de todo al PP. Es natural que intente esa vía, pues sólo responsabilizando al partido de Rajoy de un atentado terrorista fue capaz de auparse en el poder. El único problema de su táctica es que ahora se encuentra en el gobierno y, mal que le pese, resulta difícil intentar achacar a otros lo que es fruto, en el mejor de los casos, de su propia incompetencia.

Zapatero arremete contra todo lo que se mueve porque es incapaz de hablar con los familiares de las víctimas del incendio de Guadalajara y debe desviar la atención. Zapatero habla de toda esa "basura del 11-M" porque su gobierno y su partido han hecho todo lo posible por echar tierra encima de la investigación del más grave atentado de nuestra historia. Zapatero acusa al PP de ser "patriotas de hojalata" porque debe evitar que la opinión pública siga fijando la vista en ese estatuto intervencionista, liberticida y destructor de España que apadrina. Zapatero intenta hacer pasar por éxito su bajada de pantalones en la cumbre europea porque mucha gente va a comenzar a atar los cabos de la OPA y la reunión con Durao Barroso.

Ha sido una semana dura para los socialistas. Con su negativa a desmentir que el partido socialista hubiera tenido contactos con Batasuna, han reconocido que ni siquiera respetaron el pacto terrorista en el momento en el que, supuestamente, Zapatero era un socio fiel del gobierno en este asunto. Mientras tanto, su estrategia de apaciguamiento del terrorismo daba los frutos esperables. ETA volvía a poner una bomba en una empresa que se niega a comprar la protección de la mafia nacionalista vasca y las juventudes terroristas extorsionan a los comerciantes del centro de San Sebastián para recaudar "el aguinaldo para los presos".

También esta semana dos asociaciones de víctimas del terrorismo han exigido lo que coreaban aquellos que desde las elecciones generales han estado ausentes. La verdad. Nada más y nada menos. Que precisamente haya sido después de esta lógica exigencia cuando Zapatero ha escogido arremeter contra quienes están intentando averiguar la verdad supone un escarnio más que añadir a la lista de agravios cometidos contra las víctimas. ¿Cómo va a marcharse Peces Barba del gobierno? No es más que un fiel y gozoso servidor de las directrices que emergen directamente del inquilino de Moncloa.

Lo único poco previsible de la soflama del presidente del gobierno ha sido esa extraña insinuación de que "vamos a tener una campaña electoral muy divertida". Las próximas elecciones están programadas para la primeravera de 2007, dentro de año y medio. ¿Le habrá traicionado el subconsciente a Zapatero, haciendo ver que el desgaste de su gobierno le está haciendo pensar en un adelanto electoral? Sería extraño, pues en marketing político el PSOE no suele dar puntada sin hilo. En cualquier caso, la respuesta desde la oposición ha de ser la misma: obviar los intentos de distracción de Zapatero y recordar insistentemente sus mayores errores. La arenga del presidente está enseñando cuales son.

El pacto imposible
Por Jorge Trías Sagnier ABC 19 Diciembre 2005

DURANTE muchos años estuvimos -o, mejor dicho, algunos estuvieron- totalmente engañados pensando que lo que ocurría en el País Vasco era una particularidad no trasladable a otras partes de España. Lo de Cataluña era otra cosa, se decía, pues ahí imperaba el «seny» y el «negoci», y con tan simplista opinión nos quedábamos tan tranquilos, creyendo que ese pragmático discurso que Pujol transmitía cuando se le entrevistaba en TVE respondía a la verdad. Y nadie se molestaba en buscar lo que ese señor decía los domingos cuando iba de gira por las comarcas y los pueblos de Cataluña. ¡Ah!, eso sí, como siempre lo decía en un tono moderado y payés, acabó convenciendo a la «buena gente» que su mensaje conectaba con la realidad, una realidad que él iba adaptando, lenta pero implacablemente, a su disparatado sueño de una Cataluña independiente. Afortunadamente, en Cataluña no caló la reforma religiosa en el siglo XVI, ya que de haber prendido el protestantismo hoy la geografía española sería distinta. Sólo en Cataluña, de todas formas, prolifera un tipo de teólogo de barrio que es capaz de descolgarse con afirmaciones como ésa de que «Jesús de Nazaret fue un payés universal». ¿Cómo, pensando así, no va a creerse que Cataluña es, también, una nación? Después de la que organizaron los majaderos de la Esquerra y sus «maulets» en el acto de presentación de la plataforma «Ciutadans de Catalunya» en Gerona, de la llamada a la reforma de la Constitución y a la soberanía compartida de Mas en el Foro de ABC, y del reiterativo y aburrido discurso de Maragall -«¡España: cambia o nos iremos!»- en la servil entrevista mensual que le hace «La Vanguardia», no cabe la menor duda de que todo está encaminado a un solo objetivo: forzar la aprobación de un Estatuto que supondrá, de prosperar, un trágala inaceptable para el resto de España, pues impondría un inédito modelo de estado «plurinacional» que sólo quieren los nacionalistas. Se nos presenta como si fuese una vía fácil lo que es un camino impracticable y muy peligroso. No veo cómo se podría hacer ese recorrido, tan frívolamente presentado por los del tripartito, sin un desgarro en la convivencia de los ciudadanos. No conozco ningún proceso nacionalista que no haya desembocado o en una guerra o en una dictadura. Coincido con el profesor García de Enterría: la única salida de todo este embrollo es la rectificación del PSOE en la reforma del Estatuto catalán. Y yo añadiría más: la única salida, además de esa retirada, sería ese pacto imposible entre PP y PSOE, por el que algunos clamamos en el desierto, que serviría para reforzar el Estado sobre la base de consolidar la Constitución de 1978, con la reforma limitada y consensuada que propuso Zapatero al inicio de la legislatura, añadiendo, eso sí, a esa reforma la modificación de la ley electoral para que los nacionalismos minoritarios, que no creen en España, no sigan siendo decisivos para gobernar. Sólo con coraje podremos cruzar este Rubicón.

Cataluña
Financiación y cromos
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 19 Diciembre 2005

Solbes ha sometido a los aliados gubernamentales a un baño de realismo. Incluyo entre los aliados más díscolos a su supuesto conmilitón Maragall, quien, por cierto, nos habría sorprendido mucho si hubiera reaccionado de manera diferente: ha vuelto a las amenazas veladas, pues “si España no cambia ahora se producirá la desafección de Cataluña”. Debiera haber dicho que si el PSOE no cambia ahora se producirá la desafección del PSC, o que ERC retirará su apoyo a Rodríguez. Pero, nacionalista como es, prefiere fantasear con una Cataluña que piensa como un solo hombre (un hombre igualito a él), con una España ajena, con desafecciones imaginarias.

Antes de que se sigan encabritando los nacionalistas, y antes también de que sigan generalizando injustamente algunos hipotéticos defensores de España dispuestos a castigar a empresas catalanas por el mero hecho de serlo, convendría fijar algunas cuestiones con las que se va a hacer demagogia a granel en los próximos días.

Uno de los mecanismos con los que cuenta el gobierno a la hora de racionalizar el nuevo estatuto catalán es la remisión a leyes orgánicas en puntos especialmente conflictivos. Cierto es que no hay que esperar milagros, y que los nacionalistas del cuatripartito aceptarán un estatuto constitucional el día que las ranas bailen flamenco, que el infierno se enfríe y que TVE pague su deuda. Pero el gobierno prueba, decía, con el expediente de las leyes orgánicas, dejando a los legisladores estatales la iniciativa de adecuarlas o no en el futuro a las previsiones estatutarias, que quedarían de momento en una especie de limbo. Hay quien ve en esto una supeditación, pero un estatuto de autonomía es una ley orgánica reforzada, y la relación que mantiene la legislación estatal con la autonómica no es de tipo jerárquico sino competencial. Una ley aprobada por las Cortes debe respetar las competencias del legislador autonómico y viceversa. Propiamente, una no está por encima de otra.

Es importante que no aparezcan ambigüedades, tentación casi irresistible de cuantos quieren obviar la Constitución por vía fraudulenta, pues la reforma en su dirección la ven imposible (es preciso el voto del PP). Y si hay contradicciones, nos dicen los nacionalistas, ya resolverá el Tribunal Constitucional. Desde luego que resolverá, pero a base de repetir el mantra de “el TC proveerá” metieron en el texto nada menos que la nación catalana, la bilateralidad y la quiebra de la unidad del poder judicial. A ver si resulta que no eran más que cromos para cambiar cuando llegara el momento de hablar de dinero. Pues si lo importante era la financiación, Solbes los ha hecho polvo con solo mover la primera ficha. Y sin despeinarse.

La extorsión de ETA
Editorial ABC 19 Diciembre 2005

La Confederación Empresarial vasca (Confebask), a través de su presidente, Miguel Lazpiur, se vio ayer obligada a alertar del aumento de las extorsiones de ETA, un día después del ataque terrorista contra la empresa Angulas Aguinaga. Confebask pone el dedo en la llaga al criticar el grado de cinismo que supone hablar de nuevos tiempos y de escenarios políticos esperanzadores cuando ETA «sigue atentando, amenazando y chantejeando». Por su parte, el presidente del Círculo de Empresarios Vasco, Alejandro Echevarría, condenó el atentado y denunció la paradoja de que la izquierda «abertzale» hable de «estar en vías de resolver un conflicto y no levante la voz contra la enorme presión que sufre el colectivo empresarial».

La irresponsabilidad de Maragall
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 19 Diciembre 2005

Vaya por delante la afirmación de que José Luis Rodríguez Zapatero no es Oliver Cromwell. El Estado no está seguro en manos del leonés que, a juzgar por los hechos, no sabe muy bien de dónde viene y conoce peor aún el rumbo que pretende. Cromwell, desde su fortaleza y su moderación, pudo salvar la Commonwealt cuando, en el XVII, se perpetraba un nuevo entendimiento de los poderes nacionales, y Zapatero, difícilmente, será capaz de perpetuar la tenue idea que nos queda de España.

El diario La Vanguardia publicaba ayer una reveladora entrevista de Jordi Barreta con el presidente de la Generalitat de Catalunya, Pasqual Maragall. En su anticipo de primera página, a toda plana, el diario del conde de Godó titulaba en cita textual y con grandes caracteres: “Si España no cambia llegará la desafección de Cataluña”. Aunque todos estamos en el secreto del espíritu nacionalista que inspira a Maragall, en gran contradicción con su condición de máximo líder del socialismo catalán y parte fundamental de lo que el PSOE dice seguir siendo, esas palabras son algo más que una advertencia a propósito del trámite que le espera en el Congreso de los Diputados al Estatut pergeñado por el Parlament.

En la entrevista, Maragall se manifiesta encantado de haberse conocido y, con gran desparpajo, llega a decir que el Gobierno tripartito que preside “ha hecho más en dos años que en los últimos seis de CiU”. Curiosa vara de medir la del president que, al cumplir la mitad de su inesperado mandato y después de haber perdido las elecciones, ha entrado en concupiscencia política con dos fuerzas que, en principio y desde la pureza socialista, debieran repugnarle notablemente.

Para mejor aclarar su posición, después de decir que “lo importante es llevar el independentismo hacia el federalismo”, Maragall señala con el dedo y deja claro que “la propuesta de Solbes es inaceptable”. Toda una amenaza que, supongo, Zapatero habrá sabido entender en su verdadera dimensión. La contrapropuesta efectuada por el Gobierno de la nación al modelo de financiación del Estatut es, mírese como se quiera, un caso de generosidad que bordea —quizás por fuera— los límites constitucionales.

Hacía mucho tiempo que no leía una declaración política, emitida por un líder socialista, aunque sea del PSC, tan desafecta y arisca con la idea de España y, peor, tan poco respetuosa con el espíritu de la Constitución. Es el precio de la compañía política que le convirtió, cuando ya se le escapaba el tren de su propia biografía, de perdedor en president.

Pienso que, ante la irresponsable actitud de Maragall, alguna responsabilidad le corresponderá al PSC. ¿Todos los militantes y votantes del partido catalán están tan distantes de la hipotética casa madre de la calle Ferraz de Madrid? Tampoco, después de dieciocho meses de Gobierno nacional de Zapatero, puede descartarse la responsabilidad del mismo PSOE en este guirigay en que se está convirtiendo la política nacional.

No es necesario invocar algo tan políticamente incorrecto como el patriotismo y basta con el sentido común para señalar el riesgo que encierran las declaraciones de Maragall, cuya lectura completa recomiendo a todos los que tengan dudas en la interpretación de la política nacional del PSOE. Así que, ya que recordaba a Cromwell al comenzar estas líneas, le refrescaré a Zapatero el gran consejo político que solía dar a los suyos tan singular personaje: “Pongan su fe en Dios, pero conserven la pólvora seca”.

El conflicto como pegamento de la España plural
ANTÓN COSTAS - El País 19 Diciembre 2005

¿Qué puede unir a España, ahora que Cataluña ha dado una nueva vuelta de tuerca al modelo de organización política y que prácticamente no queda otro elemento de igualdad material entre los españoles que la Seguridad Social y la tarifa eléctrica única? ¿Son infundados los temores de que la propuesta catalana se transforme en una fuerza centrífuga incontrolada que acabe en un big bang explosivo del Estado? Al menos debemos tomarlos en consideración, no sólo por los conflictos directos que en sí misma plantea, sino porque genera un "efecto imitación" en el resto de comunidades autónomas, que ya han comenzado a incorporar en sus respectivas reformas (véase la propuesta valenciana) lo que podríamos llamar una "cláusula de la nación más favorecida" (similar a la que operó en los tratados bilaterales de comercio entre naciones en el siglo XIX), mediante la cual exigirán que les sea automáticamente aplicado lo que Cataluña consiga para sí en su negociación con las Cortes Generales.

El patriota de hojalata
Pablo Sebastián Estrella Digital 19 Diciembre 2005

Teníamos el tambor de hojalata, el hombre de hojalata y ahora tenemos el patriota de hojalata, que según José Luis Rodríguez Zapatero es el prototipo de patriotas del PP. Y lo dice el mismo que asegura que la nación española es discutida y discutible y el que comparte cama política con los independentistas catalanes de la Esquerra que le llaman “acojonado” —Carod, dixit—, o con los independentistas del PNV que lo acogen en su lecho, bajo el que se esconde Batasuna, para ofrecerle apoyo en los Presupuestos del 2006 por si los nacionalistas catalanes rompen la negociación del Estatuto.

El presidente Zapatero mantiene la sonrisa y además hace chistes con las bromas que le encarga su nuevo portavoz, Moraleda, que también es muy simpático —se autocalificó de tontucio en Telecinco— y que pone a su presidente como el Bambi campeón que llegó a rey de la selva, o como el Zorro que le quita a los ricos lo que le da a los pobres, que es lo que ha hecho Zapatero en la Unión Europea, quitarle a los ricos españoles el 85 por ciento de los fondos para dárselos a los nuevos países pobres de la UE y luego decir a voz en grito que la cumbre europea ha sido un gran éxito de España, el país al que Tony Blair ha señalado, con razón, como el gran pagano (de pagar) y perdedor del pacto sobre los presupuestos de los siete años venideros.

Zapatero, Moratinos y Solbes son sin lugar a dudas el tridente de acero, imbatible en las más arduas negociaciones internacionales. No hay sino mirarles la cara a los tres para darse cuenta de la fiereza de sus gestos y de los sólidos argumentos jurídicos, políticos y económicos que han utilizado en Bruselas mientras les robaban la cartera española. Si a ello añadimos la fiereza, otra vez, de Zapatero, Solbes y del inefable Montilla (la zorra que habita el gallinero de la Moncloa, según Maragall) frente a los nacionalistas de aquí y de allá, podremos comprobar que estamos en las manos de un Gobierno prodigioso que aunque avanza en la niebla sin saber a dónde va no pierde la sonrisa, aunque sea España la que pierde todo lo demás, fondos europeos, identidad nacional, cohesión territorial y hasta dignidad.

Posiblemente, desde el inicio de la transición hasta nuestros días —salvo durante el golpe de Estado del 23F, del que aún falta mucho por dilucidar— España nunca ha tenido ni un Gobierno más débil, ni peor preparado ni más desconocedor o valedor —no se sabe qué es peor— de la unidad y la identidad nacional. No es de extrañar lo que ha ocurrido en Bruselas a la delegación española, que se dejó en la mesa ¡40.000 millones de euros! mientras Francia, Gran Bretaña, Polonia y Alemania se batían el cobre por los céntimos. Ni sorprende que la vieja guardia del PSOE le haya dado, como así ha sido, un ultimátum a Zapatero para bloquear el paso del Estatuto catalán como lo intentan en el último minuto al borde del caos y en la mayor confusión, lo que le ha obligado a este presidente a subirse al Plan de Ibarretxe por la puerta trasera para no tener que convocar elecciones anticipadas si se rompe el encanto catalán.

Es verdad que el PP no está para tirar cohetes en su organización interna y su empeño por situar ante la opinión pública a los autores de los desastres —11M, guerra de Iraq, Yakovlev, etc.— que les hicieron perder el poder. Pero lo que está ocurriendo ahora en España ya no es sólo un problema que debe interesar a la oposición. Este desastre es una cuestión nacional que preocupa a toda la ciudadanía e interesa en la política al PP y a una significativa parte del PSOE, como se está viendo en el Estatuto catalán. Y bueno sería que, a igual que ha ocurrido en Cataluña con un destacado grupo de intelectuales, la sociedad civil española y los demócratas hoy alejados y aburridos de la política se movilizasen para denunciar este desgobierno y tan preocupante situación, mientras el presidente sonríe sin cesar, hace chistes y avanza entre la niebla sin saber a dónde va, aunque cada vez está más cerca de la cruda realidad. ¿Se acuerdan de su histórica frase de “apoyaré en Madrid lo que apruebe el Parlamento catalán”? Pues el patriota de acero se la acaba de envainar, y esto es sólo el principio. Ya lo verán.

Solbes se enfrenta a los aliados de Zapatero
Editorial Elsemanaldigital.com  19 Diciembre 2005

El Tripartito y CiU rechazan la propuesta del ministro. Sólo el PP la apoya. Pero Zapatero necesita el apoyo de los nacionalistas. Y el Estatut pende de un hilo.

19 de diciembre de 2005. El ministro de Economía, Pedro Solbes, ha elaborado y presentado un plan de financiación como contrapropuesta al proyecto de reforma del Estatuto de Cataluña. En efecto, sea cual sea el destino del proyecto que avala el tripartito catalán con el apoyo de CiU, será necesario financiarlo, es decir, explicar de dónde van a surgir los medios económicos para aplicar la nueva norma. Y naturalmente esa tarea corresponde al ministerio de Hacienda, que se ha empeñado en la cuestión.

Pero las ideas de Solbes no gustan ni a los nacionalistas ni a los socialistas catalanes, porque su proyecto "rompe los ejes económicos centrales de la reforma catalana". No se trata sólo de que Solbes ofrezca menos dinero a la Generalitat del que ésta aspiraba a conseguir; es que lo ofrece de manera muy diferente a como los nacionalistas querían.

Es una cuestión de dinero, por supuesto; pero es también una cuestión de principios. Y Solbes se ha mostrado relativamente generoso en las cantidades –aunque no según sus más duros críticos- pero en cuanto a la manera de obtener ese dinero ha negado todas las aspiraciones que los nacionalistas –la Esquerra Republicana de Josep Lluís Carod Rovira y la Convergència i Unió de Artur Mas- consideran "no negociables". Pero el problema es para quien tiene ahora que negociar precisamente con los nacionalistas, es decir, el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Solbes, en su propuesta, ofrece a la Generalitat medios más que sobrados para un régimen de amplia autonomía; pero no reconoce, en modo alguno, la potestad tributaria de Cataluña. Se avanza en la misma línea de lo ya concedido por José María Aznar, es decir, la gestión de un amplio porcentaje, hasta el 50%, del impuesto sobre la renta. Pero esto sin renunciar a la titularidad estatal de dicho impuesto, salvando además la igualdad de trato entre los españoles, y, de postre, quitando a la Comunidad Autónoma la parte de IVA que ahora maneja. Más dinero, sí, pero sin concesiones en lo esencial.

Artur Mas desde Convergència, Josep Antoni Durán i Lleida desde Unió y Josep Lluís Carod-Rovira desde ERC han recordado a Zapatero su "compromiso con Cataluña", es decir su vieja promesa de aceptar el Estatuto tal y como saliese del Parlament. El mismo presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, que es socialista pero que gobierna gracias a los votos nacionalistas y con un programa nacionalista, ha amenazado a Solbes y a Zapatero: "si España no cambia ahora se producirá la desafección de Cataluña".

Para el Tripartito, "el posicionamiento obsesivo de pensar que todo el mundo necesita exactamente los mismos instrumentos y que, por lo tanto, tiene que haber un sistema de financiación idénticamente igual para todos". De hecho, Solbes ha puesto como condición de cualquier acuerdo de financiación que sea extensible a todas las Comunidades Autónomas de régimen común y que no rompa la unidad de mercado. Y Zapatero se juega el todo por el todo porque su futuro político depende de un acuerdo en alguna medida de un acuerdo al que de no llegarse le cambiaría todos su planes como hasta ahora han ido marchando.

El Partido Popular ha aplaudido el fondo de la propuesta de Solbes, aunque no todos sus detalles. Para los populares, las prioridades son las mismas, y no pueden ser otras, aunque pueda discutirse cómo financiar las regiones. El Estatut del Tripartito, si el PSOE respalda a Solbes, es inviable. Maragall y sus socios, en opinión del presidente del PPC, Josep Piqué, "han engañado a los catalanes con sus propuestas irreales".

Patriotas de hojalata y antipatriotas
Santiago Abascal elsemanaldigital 19 Diciembre 2005

Con una buena dosis de agresividad –la del animal herido y acorralado- se ha dirigido el presidente del Gobierno a la oposición. Y lo ha hecho utilizando el término más inadecuado: "patriotas de hojalata". Esto es algo así como si un oligofrénico le dijera a un cuerdo que ha de ponerse una camisa de fuerza.
Dice la Real Academia que el patriota es aquel que "tiene amor a su patria y procura todo su bien". Para amar algo y desearle el bien, se presupone que hay que creer en su existencia. No parece posible querer y procurar el bien de aquello en lo que no se cree.
Y hoy España está gobernada por alguien al que parece moverle el lema "no hay más patria que la humanidad" o "mi patria está allí donde anida la libertad".

Cursilerías al margen, hoy la Patria española la dirige y atormenta, con maneras suaves y mano férrea, quien no cree en su ser y quien se avergüenza de su pasado. En decir, hoy, al frente del Gobierno se encuentra alguien que cree que España es un mito, y que niega a la vez, su existencia y su esencia.
No es ésta una acusación gratuita. Zapatero ha dicho que el concepto de Nación es relativo y que quienes creen que en España sólo existe la Nación española son unos "fundamentalistas".

Más allá de lo teórico, en lo relativo a la acción de gobierno y al modo de comportase, no parece muy patriota que todas las políticas y decisiones del Gobierno socialista sean hechas contra la mitad de los españoles y ahonden cada vez más en la difícilmente remediable división de la sociedad española. No parece muy patriota aceptar que los separatistas, con su chantaje, gobiernen España y maquinen contra su integridad territorial y social. No parece muy patriota condenar al ostracismo a la bandera de España en los mítines socialistas repletos de enseñas autonómicas. No parece muy patriota recibir en La Moncloa a los líderes separatistas que presiden el País Vasco y Cataluña con la misma simbología bilateral –se equiparan las enseñas autonómicas con la nacional- que se utilizaría para recibir a Chirac o a Merkel. No parece muy patriota identificar al españolismo con el franquismo y, en cambio, definir el europeísmo , el vasquismo y el catalanismo como el colmo de lo moderno y de lo democrático.

En definitiva, no parece muy patriota tragarse enterita la leyenda sobre la "España negra" pergeñada por anti-españoles, continuar tragándose el "España no existe" y culminar la tarea facilitando la destrucción de lo que no existe o nunca debió existir.
Pero, en efecto, tampoco sería muy patriota esperar, de brazos cruzados, sin forcejear con lo expoliadores, y arremeter contra los centinelas dormidos, a ver cómo pasa -desmembrado- el cadáver de España.

Socialistas vascos
Editorial EL PAÍS 19 Diciembre 2005

El acuerdo presupuestario que mañana firman los socialistas vascos con el Gobierno de Ibarretxe permitirá a éste contar, por primera vez en seis años, con unas cuentas públicas que no sean fruto de prórrogas, cambalaches o despistes en la votación. Al margen de las borrosas explicaciones adelantadas por ambas partes, el acuerdo parece dirigido a escenificar la voluntad de reanudar la relación PNV-PSE rota por el Pacto de Lizarra. Que esta vez haya mostrado mayor interés en el acuerdo la dirección del PNV que el lehendakari y su gobierno es un síntoma de los cambios derivados de la elección de Imaz como sucesor de Arzalluz.

Zapatero buscó y obtuvo el apoyo del PNV a los Presupuestos del Estado, a cambio sobre todo de un acuerdo sobre la financiación del proyecto ferroviario conocido como Y vasca. Con ello, los socialistas buscaban una extensión de sus alianzas que les permitiera prescindir un día de ERC. Para trasladar ese acuerdo a Euskadi era imprescindible que el PNV regresase al autonomismo tras la radicalización soberanista de Lizarra; y nadie consideraba posible ese regreso sin una derrota electoral que llevase al PNV a la oposición. No ha habido derrota, pero sí un retroceso considerable de Ibarretxe. Insuficiente para cambiar de estrategia, pero ocasión para que Imaz emprendiera una suave ciaboga manifestada, por ejemplo, en la aceptación de que no se podía sustituir el Estatuto de Gernika sin un consenso cualitativo: que incluyera a PP y PSOE.

Esa ciaboga ha dado ocasión a su vez a Patxi López para ofrecerse al PNV sin mediar una renuncia expresa al soberanismo; con la idea (o el pretexto) de que librar al PNV de su dependencia respecto a los comunistas de las tierras vascas-Batasuna favorecería a Imaz frente a Egibar. Es una apuesta racional pero arriesgada. Por una parte, López ayuda a Ibarretxe a seguir gobernando como si tuviera mayoría, sin renunciar a nada ni comprometerse con el autonomismo en que se reconoce la mayoría de los vascos. Por otra, y en contra de su discurso electoral, el PSC transmite un mensaje de renuncia a configurar una alternativa al nacionalismo gobernante (aunque, contra lo que han dicho sus portavoces, eso no convierte al PP en única alternativa al PNV, pues no la hay sin los socialistas).

Una clave para valorar la apuesta será la actitud que, como resultado del acuerdo, adopte Ibarretxe respecto a los residuos de Lizarra visibles en el Presupuesto: las subvenciones a los familiares de los etarras presos, concesión en su día a una Batasuna que consideraba la dispersión una "política de exterminio", y ofensa a las víctimas que actualiza cada nuevo atentado de ETA, como el de este fin de semana en Guipúzcoa contra una empresa por resistirse a la extorsión; y la partida destinada a financiar Udalbiltza, en su origen instrumento de representación paralela para satisfacer la exigencia de reconocimiento político de Euskal Herria -con Navarra y País Vasco-francés- de ETA-Batasuna.

Presidente a la deriva
Francisco Rubiales  Periodista Digital 19 Diciembre 2005

No es la derecha y su poder mediático quien devalúa la acción del gobierno, ni el PP es el culpable de los notables retrocesos en las encuestas, sino el propio Zapatero, que está alborotando las aguas internas del socialismo español y al que algunos de sus compañeros más influyentes definen en privado como “un presidente a la deriva”.

Zapatero parece que actúa al margen de su partido y tiene a la cúpula socialista y casi todo su gabinete desorientado y de uñas. Felipe González argumenta que la labor de ZP está demoliendo no sólo lo que construyó Aznar, sino lo que construyó el socialismo español en su etapa.

María Teresa Fernández de la Vega, Rodríguez Ibarra, Jordi Sevilla y hasta Maragall se declaran desconcertados ante la política del “presi”, pero no se atreven a ir más lejos porque Zapatero les promete y garantiza que el Estatuto Catalán será “constitucionalizado” y aprobado sólo cuando esté “limpio como una patena”.

Maragall cuenta que él creía que el Estatuto no saldría con el texto actual, sino en una versión más “light” y que el primer sorprendido fue él cuando Zapatero, tras su famosa entrevista con Artur Mas, le llamó para decirle que el documento saldría en su versión más dura. Se lamenta también que ahora él será el culpable y la víctima ante la opinión pública. Alfonso Guerra dice que no puede creerse lo que está pasando y a Manuel Chaves, presidente del partido y co-responsable institucional de todo el problema, no le llega la camisa al cuello.

Los pocos amigos que le quedan, entre ellos Pepino Blanco, cuya lealtad a ZP parece blindada, justifican la situación afirmando que el presidente nunca ha perdido en su carrera política y que es un experto en complicar las cosas para luego arreglarlas y apuntarse el éxito.

Pero ese argumento no convence a los barones del partido y al medio centenar de viejos socialistas que vivieron el espíritu de la Transición y que siguen en el Parlamento. Algunos de ellos han advertido que votarán “no” a este Estatuto, aunque tengan que romper la disciplina.

El PSOE está en ebullición y dividido en dos bandos: los que creen todavía que Zapatero es un genio que, al final, saldrá victorioso del caos aparente, y los que creen que el presidente está fuera de control y a la deriva.

En lo que existe unanimidad es en el análisis de la "campaña" actual puesta en marcha desde los cuarteles zapateristas: todos creen que el camino no es organizar mítines de ataque al PP y resucitar el prestige y el "no a la guerra", sino dar un golpe de timón contundente que cambie el rumbo y permita a la nave escapar de la "trampa catalana".

Lo que queda por definir es qué entienden por golpe de timón contundente, si jubilar a ZP o sólo obligarle a rectificar.

Alimaña
PABLO MOSQUERA La Voz 19 Diciembre 2005

EL ETARRA Txapote, asesino de Ordóñez, Blanco y Múgica, ha sido entregado para ser juzgado en España. No olvidaré aquel lunes 23 de enero de 1995 cuando me llamaron para decirme que habían asesinado en el bar La Cepa, de Donosti, a mi amigo Goyo Ordóñez. No olvidaré la tarde del 6 de febrero de 1996 cuando nos manifestábamos por Donosti, entre viento y lluvia, por el asesinato de Fernando Múgica, padre de mi amigo Rubén, que había presenciado a la salida de la Audiencia provincial como el pistolero silenciaba para siempre al abogado. No olvidaré aquellos días de julio de 1997 cuando secuestran a un muchacho gallego de la provincia de Ourense, nos manifestamos como nunca lo habían hecho los paisanos por las calles de Bilbao, Donosti, Vitoria y sobre todo, de Ermua, entre la impotencia y el dolor, entre la rabia y la eterna pregunta de aquellas fechas: ¿Quién será el próximo?

¿Qué contará Txapote, cuando esté delante del fiscal Gordillo en la Audiencia Nacional? Allí estuvo trabajando mi hijo Antón, y tuvo la oportunidad de conocer declaraciones de comandos neutralizados por la Guardia Civil que contaban cómo pensaban «cazarme».

Tiempos vividos entre atentados, escapadas por prescripción policial y muestras de solidaridad pública con las víctimas del terrorismo vasco, que hoy me vienen a la memoria por la noticia de la llegada a España de un ser humano con maneras de alimaña. En aquel bar donde disparó a pocos centímetros de su cabeza a Ordóñez, por la espalda, con la cara tapada con un pasamontañas, estuve muchas veces, y nos sirvió el txikito Lasarte, que resultó ser quien señaló su víctima al asesino del mito independentista vasco. No he vuelto a pisarlo. No por miedo. Simplemente por carácter de paisano. Algunos me han preguntado ¿Mereció la pena? A él espero que no. A mí, no lo sé...

Soy gallego y desde el momento que ejercí de español comprometido con el derecho a la dignidad y libertad me la jugué, si bien tuve más suerte que las personas antes aludidas. Hace menos de un año, le tuve que decir a cierto personaje, que desde su despacho presumía de valiente, que yo era de confianza para mi país, lo había demostrado, sin querer. Lo suyo era fácil. Bastaba con su palabra frente a mi historia, compartida con tantos otros, hoy desperdigados, algunos exiliados, otros custodiados de por vida. Pero me alegra que al criminal terminen por ponerlo bajo rejas.

Confebask considera cínico hablar, con atentados, de «nuevos tiempos»
El Ejecutivo nacionalista pide que no se vea como «hecho menor o cotidiano» la «reiterada oleada de bombas y amenazas» de la banda
M. LUISA G. FRANCO ABC 19 Diciembre 2005

BILBAO. Tras el atentado contra la empresa Angulas Aguinaga, la patronal vasca, Confebask, arremetió ayer no sólo contra los terroristas, sino también, aunque sin citarlos, contra los Ejecutivos de Rodríguez Zapatero y de Ibarretxe al calificar de «ejercicio de cinismo» que se hable de «nuevos tiempos mientras ETA sigue atentando, amenazando y chantajeando».

La asociación empresarial llamó la atención sobre el hecho de que mientras la sociedad vasca está recibiendo «mensajes de esperanza», hay colectivos que continúan sufriendo el ataque «sistemático» contra sus «más elementales derechos», situación que calificó de «lamentable».

Confebask apoyó a la dirección y a los trabajadores de la empresa atacada y también al conjunto de las empresas que en los últimos meses siguen sufriendo «la amenaza, la coacción y la violencia terrorista». La confederación empresarial vasca se preguntó en su comunicado si la continuidad de los atentados y el chantaje «es la única aportación que ETA está dispuesta a realizar para favorecer un proceso de paz» y exigió a la banda que «desaparezca de una vez por todas, dejando de maltratar a una sociedad que abomina de su simple existencia».

El azar evitó víctimas
El atentado contra Angulas Aguinaga es el noveno de ETA en los últimos seis meses contra intereses empresariales, con bombas de considerable potencia, en comparación con los artefactos caseros que el entorno de la banda lanza contra otros objetivos, como la sede del PSE de Cruces, el pasado sábado.

Coincidiendo con el comunicado de Confebask, el Gobierno vasco echó ayer un jarro de agua fría a las expectativas de paz que ha alimentado en los últimos meses, pidiendo a la sociedad que no considere como un «hecho menor o cotidiano» la «reiterada oleada de bombas y amenazas de ETA».

Según el Ejecutivo de Ibarretxe, «sólo el azar» ha provocado que el balance de la explosión en la empresa de la localidad guipuzcoana de Irura «se limite a los múltiples destrozos materiales causados por la deflagración».

El Gobierno nacionalista vasco acusó a ETA de «engañar» al decir que la «sociedad vasca tiene derecho a expresarse democráticamente y, al mismo tiempo, traicionar ese derecho mediante bombas, amenazas y chantajes».

Desde el PP, su presidenta en Guipúzcoa, María José Usandizaga, instó a los partidos políticos a «unir sus fuerzas» frente a los terroristas sin «otorgarles ningún valor político ni darles esperanzas de acuerdos, ni de negociaciones, por su actividad criminal».

La dirigente del PP guipuzcoano recordó que la empresa atacada «había sido señalada por la banda terrorista en el último boletín interno de la organización criminal».

SEGÚN SU SOCIO OMAR
“El Chino” tuvo contactos con ETA antes y después del 11-M
Jamal Ahmidan, alias “El Chino”, mantuvo contactos con ETA al menos desde 1995, según unas declaraciones de su ex lugarteniente, socio y amigo Omar, según recoge este lunes el diario El Mundo. Éste revela que “cuando salió de Carabanchel me contó que tenía amigos en ETA” que había hecho en la cárcel. Omar fue el hombre que identificó a “El Chino” en el vídeo del 11-M ante el juez Del Olmo. No obstante, ha declarado que se olvidará de todo si no se le declara testigo protegido.
Libertad Digital 19 Diciembre 2005

El lugarteniente Omar ha explicado que “a partir de ahí”, de cuando hizo contactos con miembros de la banda terrorista en la cárcel, “El Chino comenzó a tener contactos con gente de ETA en el norte”. El Chino y Omar eran socios, y se dedicaban a la venta de hachís y otros estupefacientes (cocaína o heroína entre otros) por varios puntos de España. También explica que “yo acompañaba a El Chino en todos sus viajes. De norte a sur de España. Málaga, Madrid, Santander, Vizcaya, Guipúzcoa. Esos eran los lugares por donde más nos movíamos”.

Como consecuencia de sus actividades delictivas, fue a la cárcel en varias ocasiones en 1994 y 1995. Relata Omar que “en aquella época y en Carabanchel conoció a gente de la banda de ETA. El Chino me dijo que tenía amigos en ETA. Me lo contó cuando salió de la cárcel, pero nunca me llegó a concretar cómo se llamaban o quiénes eran”. Y le especificó “que tenía un amigo de ETA que era mayor y que le enseñó a hacer una bomba con una bombilla”. El Chino le relató a su amigo lo que le habían enseñado en la cárcel los miembros de la banda terrorista: “Se hacía con una bombilla. Se cogía un clavito, se hacía un agujerito en el casquillo y después se le inyectaba gasolina hasta que estuviera llena. Entonces colocabas la bombilla en el techo y cuando le dabas al interruptor, puf. Explotaba”.

Contacto con ETA tras el 11-M
Omar se reformó y dejó el mundo del tráfico de drogas en 1999. Pero siguió sabiendo de sus actividades y de lo que hacían su familia y sus amigos. Los contactos de El Chino con ETA nunca se rompieron: “Después del 11-M, Hicham, el primo de El Chino, me dijo que Jamal nunca había perdido el contacto con la gente de ETA”.

Preguntado sobre si ha compartido lo que sabía de su socio y amigo al juez, Omar responde que “sólo he contado o hablado de lo que me han preguntado y si, cuando llegue el juicio, sigo sin ser declarado testigo protegido, me olvidaré hasta de lo que he declarado judicialmente”. Por lo que se refiere a la policía, ella “sí me ha preguntado por dónde, cómo y con quién se movía El Chino en el Norte y he respondido lo que sabía”.

Omar es muy preciso en su descripción de las actividades delictivas de El Chino: “En 1992, empezó con la heroína. Primero la compraba y después hacía bolsitas y las vendía en el barrio de Chueca. Cuando la heroína comenzó a bajar se introdujo en el mundillo de la cocaína y el speed. El speed lo traía del Norte, del País Vasco, porque allí era más barato. El speed es como el crack, pero más barato. El Chino lo mezclaba con la cocaína y en el norte también lo cambiaba por hachís”. Y resalta su actividad en el País Vasco: “Hasta Santander, Vizcaya y Guipúzcoa llegaba el hachís de Jamal. En el País Vasco se movía muy bien, tenía muy buenos contactos y allí colocaba y vendía cientos de kilos”.

Omar identificó a su antiguo socio por la televisión, cuando salió en las noticias en relación con el 11-M: “Vi su cara en la tele y no me lo creía.Era él, El Chino. No lo dudé un momento y llamé a un amigo policía y le indiqué que yo conocía toda la vida de aquel tío”. No fue llamado por la policía hasta unos días, cuando fue llamado a declarar a la comisaría de Canillas, en la que está situada la sede central de la Policía: “Allí les conté todo lo que sabía, todos los momentos que habíamos vivido juntos y todos los lugares que habíamos visitado, tanto en Madrid como en Santander y en el País Vasco”. Ya ante el juez Juan del Olmo le identificó en el vídeo de reivindicación de los atentados del 11-M.

ETA exige a hoteles y restaurantes que no compren a quien no pague el «impuesto»
Vuelta de tuerca de la banda en su campaña de extorsión a las firmas que no ceden a su chantaje
J. M. Zuloaga La Razón 19 Diciembre 2005

Madrid- ETA ha dado una vuelta de tuerca a la campaña que desarrolla contra los industriales que se niegan a ceder al chantaje conocido como «impuesto revolucionario». Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, la banda está enviando a empresarios del ramo de la hostelería la lista de las firmas contra las que pide el boicot para que no compren esos productos durante estas Navidades y en meses sucesivos. El envío de estas misivas se ha detectado, de momento, en Navarra.

A los pistoleros no les basta con poner bombas, cada vez de más potencia contra las empresas que no pagan, como ocurrió en la noche del sábado con Angulas Aguinaga, sino que pretende que los hosteleros vascos y navarros no compren los productos que envasan y fabrican. En la lista de industrias amenazadas figuran muchas del ramo de la alimentación, como conserveras y bodegas.

Era la «crónica de un atentado anunciado», comentan las citadas fuentes al referirse a la acción criminal perpetrada el sábado en la localidad guipuzcoana de Irura contra Angulas Aguinaga. Su nombre había aparecido en el último «Zutabe» y cabe preguntarse por qué las Fuerzas de Seguridad no habían establecido algún tipo de acción preventiva para no sólo evitar el atentado, sino detener a sus autores. A este respecto, las fuentes consultadas subrayan la dificultad de vigilar todas las industrias amenazadas ya que son cientos -y no unas pocas, como erróneamente se decía en una reciente información periodística- en el País Vasco y Navarra. Sin embargo, algunos expertos recuerdan que «comandos» que parecían muy difíciles de desarticular, como en la época en que estas células atentaban contra intereses franceses y contra automóviles y camiones de esta nacionalidad en las carreteras vascas, fueron localizados mediante una inteligente acción preventiva que requería, eso sí, un enorme esfuerzo humano y actuar con una cierta inteligencia, tratando de adivinar cuál sería el siguiente paso que darían los pistoleros.

El atentado de Irura, que ha concitado la protesta del Gobierno vasco y de las fuerzas políticas democráticas, se produce, horas después, sin que, de momento, se pueda establecer una relación, de que se conociera el apoyo de los socialistas vascos a los Presupuestos del Ejecutivo de Ibarretxe. El brazo político de la banda, a través de sus «ventrílocuos» de las Tierras Vascas, ya ha manifestado su contrariedad y, según las fuentes consultadas, puede marcar un «antes y un después» en la actitud de ETA y de su entramado, si los cabecillas creen que este pacto se puede extender a una simple reforma del Estatuto vasco y no a un pacto con ellos para lograr la una ruptura de la unidad con España, que es lo que pretenden.

El Gobierno vasco condenó ayer el atentado de Irura y pidió a la sociedad que no considere como un hecho menor o cotidiano la «reiterada oleada de bombas y amenazas» de la banda. Y lamentó que «nuevamente la violencia y las bombas empañen y ocupen el universo de la expresión democrática de las ideas y de los Derechos Civiles y Políticos» y denunció que «es un engaño afirmar que la sociedad vasca tiene derecho a expresarse democráticamente (como dice defender ETA) y, al mismo tiempo, traicionar ese derecho con bombas y chantajes».

El PP, por su parte, solicitó a los empresarios vascos que no «sucumban al chantaje» y que unan sus fuerzas frente a ETA sin «otorgarles ningún valor político ni darles esperanzas de acuerdos».

Los tentáculos del salafismo
Las operaciones policiales realizadas en Levante y en la Costa del Sol han puesto de relieve el asentamiento de células salfistas que desde España financian las actividades de la red norteafricana de la organización terrorista Al Qaida
LUIS DE VEGA, CORRESPONSAL ABC 19 Diciembre 2005

RABAT. La presencia en España de miembros del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) no es nueva. El más importante grupo terrorista argelino, al igual que muchos otros, lleva tiempo montado en el carro de la «yihad» (guerra santa) internacional. Las autoridades españolas ya detuvieron en el año 2001 a uno de los líderes de este grupo, Mohamed Bensakhria, considerado entonces uno de los pilares de Al Qaida en Europa. Y en las últimas semanas se han desarrollado dos operaciones en Levante y en la Costa del Sol contra la financiación de este grupo desde España.

El GSPC, vinculado desde su nacimiento a la organización de Osama Bin Laden, creció como escisión del Grupo Islámico Armado (GIA) en 1998. Su primer objetivo fue plantar cara al Gobierno de su país durante la sangrienta guerra civil que ha dejado un saldo de más de 150.000 muertos, pero con el paso de los años sus tentáculos se han extendido por casi todo el Viejo Continente. Es lo que la analista Sara Daly llama la «desnacionalización» del GSPC.

Hasta España ha llegado un número importante de salafistas huyendo de las Fuerzas de Seguridad argelinas, rebotados de la guerra de Afganistán o enviados expresamente para establecer células terroristas. Algunos ya formaban parte de la presencia del GIA en el exterior. Otros, sin embargo, se han fraguado como radicales después de llegar a nuestro país.

Infraestructura casi familiar
Estos grupúsculos internacionales cuentan a menudo con una infraestructura casi familiar y no tienen por qué contar entre sus objetivos el atentar en el mismo lugar en el que desarrollan su labor. Así parece haber ocurrido con las últimas detenciones de ciudadanos argelinos llevadas a cabo en Alicante, Granada, Murcia y la Costa del Sol, que basaban su trabajo en robos a pequeña escala para luego enviar el dinero obtenido a su país o en el tráfico de drogas para intentar cambiar sustancias estupefacientes por explosivos.

Bandas similares a las desarticuladas en España han caído recientemente en Francia e Italia y los analistas no dudan de la implantación de grupos como el GSPC también en países como Holanda o Bélgica, que cuentan con una importante presencia de emigrantes de origen árabe norteafricano. Europa no es sólo para ellos territorio en manos de los impíos que hay que «recuperar», sino un lugar en el que pueden moverse libremente y convivir e integrarse con la comunidad de su país de origen sin renunciar a su ideología radical.

Dentro de ese entramado de la «yihad» internacional, el profesor de la Universidad de Mohamedía (Marruecos) Mohamed Darif habla de células de planificación, que señalan el objetivo, y células de coordinación. «Al Qaida trabaja con estas células de coordinación, después trabaja en la fase logística, la obtención de fondos y explosivos, y en último término se recluta a los actores» que llevarán a cabo los ataques.

Salafistas y salafistas combatientes
Para el especialista marroquí en terrorismo islamista Abdala Rami «hay que diferenciar entre salafismo y salafismo combatiente». La diferencia es la apuesta por la lucha armada de los segundos en su camino para lograr la imposición del islamismo radical. Los salafistas «consideran que todos los gobiernos árabes son corruptos e ilegítimos. Pero en algunos casos, como no pueden luchar contra ellos, plantean una estrategia indirecta, luchan contra el mundo Occidental y sobre todo contra Estados Unidos, porque consideran que los gobiernos árabes sólo son títeres de Estados Unidos».

Hace ahora un año las autoridades argelinas anunciaron el desmantelamiento casi definitivo de las redes terroristas y calculaban en menos de un millar los militantes radicales en activo. Pasados estos doce meses, no sólo hay que calificar de excesivamente optimistas esas declaraciones sino que no hay que olvidar el gran despliegue con el que grupos como el GSPC cuentan más allá de sus fronteras. El hecho de que los detenidos en España en las últimas operaciones estuvieran mandando fondos a Argelia apoya esta teoría. Esta es una de las grandes preocupaciones del grupo de países 5+5 creado por Estados de Europa y del Norte de África, donde a menudo se entrecruzan las discusiones sobre seguridad y terrorismo con el derecho de movimiento de las personas.

Fácil captación
Las autoridades han comprobado que algunos de los emigrantes de países como Marruecos o Argelia acaban cayendo, gracias a un proceso de adoctrinamiento dirigido por otros individuos más politizados, en las redes del terrorismo internacional y formando parte de esas células de apoyo logístico o incluso llegando a convertirse en ejecutores directos de los ataques. En un primer momento, la llegada a Europa de radicales islámicos para hacer la «yihad» estuvo vinculada a la salida de Afganistán de los miles de radicales árabes que acudieron a la guerra. Ahora, los grupos terroristas tienden más a reclutar en sus filas a una nueva generación de jóvenes sin antecedentes en sus países o en los servicios de inteligencia internacionales y que, más que con el kalashnikov, han aprendido a luchar con el teclado del ordenador.

I JORNADAS DE SOLIDARIDAD CON VICTIMAS DEL TERRORISMO CIUDAD DE ZARAGOZA
Iniciativa Ciudadana CONVIVE 19 Diciembre 2005

Os invitamos a acudir a la inauguración de estas primeras joranadas de solidaridad con las victimas del terrorismo y a difundirlas.
La inauguración tendra lugar el lunes 19 a las 18:30 en el centro de historia de Zaragoza y contara con la presencia del delegado del gobierno.

- LUNES 19 DE DICIEMBRE, INAGURACION DE LAS JORNADAS,
las 18,30 HORAS en EL CENTRO DE HISTORIA DE ZARAGOZA. PLZ. SAN AGUSTIN, 2
D. Javier Fernández. Delegado del Gobierno en Aragón.
D. José Marco. Delegado en Aragón de la Asociación Victimas del Terrorismo.
Dª Estrelicia Izquierdo. Presidenta de Iniciativa Ciudadana CONVIVE.

- Con posterioridad en EL CENTRO DE HISTORIA DE ZARAGOZA. PLZ. SAN AGUSTIN, 2
Película – Documental “Voces sin Libertad” de Iñaki Arteta.
Debate posterior con el director Iñaki Artetay Angel Altuna de COVITE (Colectivo de Victimas del Terrorismo de Euskadi) con una representate aragonesa de AVT (Asociación de victimas del terrorismo)
Modera: Salbidegoitia de la asociación Ciudadania y libertad de Vitoria.

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