AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 30 Diciembre 2005
Balance desmentido
Editorial ABC 30 Diciembre 2005

El comodín del PNV
Editorial ABC 30 Diciembre 2005

Solo ante el peligro
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 30 Diciembre 2005

La escandalosa manipulación de la CNE
EDITORIAL Libertad Digital 30 Diciembre 2005

El supuesto oasis, inmutable
Editorial ABC 30 Diciembre 2005

Zapaterina preposicional
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 30 Diciembre 2005

Borrachera de éxito
Ignacio Villa Libertad Digital 30 Diciembre 2005

Mentir no cuesta nada
Agapito Maestre Libertad Digital 30 Diciembre 2005

Barcos sin honra
José Javier Esparza elsemanaldigital 30 Diciembre 2005

Rajoy y Zapatero en el laberinto español
Pablo Sebastián Estrella Digital 30 Diciembre 2005

Puro franquismo
Antonio Jiménez elsemanaldigital 30 Diciembre 2005

López aprueba a Ibarretxe las cuentas que subvencionan a los presos de ETA
J. Árias Borque La Razón  30 Diciembre 2005

Condenan a 78 años de prisión a Gaztelumendi por un atentado que mató a dos guardias civiles en 1981
SERVIMEDIA El Mundo 30 Diciembre 2005

Touriño dice que se excluye el castellano de los test para «simplificar las pruebas»
JOSE LUIS JIMÉNEZ ABC 30 Diciembre 2005

Las academias se movilizan y reparten un formulario tipo para recurrir
ANA MARTÍNEZ ABC 30 Diciembre 2005

Las oposiciones a auxiliar y subalterno de la Xunta se realizarán sólo en gallego
Nacho Mojón / santiago Faro de Vigo 30 Diciembre 2005

Admitida a trámite la querella contra Otegi
Bilbao Foro de Ermua  30 Diciembre 2005

Balance desmentido
Editorial ABC 30 Diciembre 2005

LA encuesta del CIS sobre la valoración que hacen los ciudadanos de la situación política general constituye el más rotundo desmentido al balance triunfalista que exhibió anteayer el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda. Los dieciséis «avances históricos» esgrimidos por el Gobierno son reinterpretados por la opinión ciudadana, que invierte el sentido autocomplaciente del balance anual para configurar un panorama de descontento y preocupación sociales. Se trata de la peor valoración de la situación política desde noviembre de 1996, y en poco más de año y medio se ha invertido la tendencia. Podrá discutirse el estado de la Nación, pero lo que no cabe discutir es que los ciudadanos piensan que las cosas marchan peor. El contraste entre las cifras de abril del año pasado y las actuales son tan elocuentes como preocupantes. Entonces, el 38,9 por ciento de los ciudadanos pensaban que la situación política general era buena o muy buena, y el 9,5 por ciento, que mala o muy mala. Ahora, sólo el 16,1 por ciento estima que es buena o muy buena, y mala o muy mala, el 33,5 por ciento. El aviso al Gobierno no puede ser más nítido. Podrán discutirse las razones, pero no el dictamen. Sin duda, mucho tiene que ver con ello el marasmo institucional y las agresiones a la Constitución y a la concordia derivadas del errático proceso de modificación del Estatuto catalán, así como la adopción de reformas legislativas que, como la Ley de Educación, han provocado una amplia contestación social. El Gobierno, que comenzó su andadura con promesas de diálogo, se ha obstinado en marginar al principal partido de la oposición. El vaticinio sobre el futuro previsible en el año nuevo también es desfavorable.

La opinión sobre la situación económica también es negativa, a pesar de que los indicadores siguen siendo favorables. Si en abril de 2004, el 34,2 por ciento pensaba que era buena o muy buena, el porcentaje desciende ahora al 24,5. Los presagios son aún peores: sólo el 10,3 por ciento cree que mejorará y el 32,5 piensa que empeorará. Este dato revela con claridad un grado de confianza muy escaso en la capacidad gestora del Gobierno, más significativa si se considera que la situación heredada, y la que aún disfrutamos, es, en líneas generales, buena.

La inmigración se consolida como la segunda preocupación de los españoles, después del paro. El 40 por ciento la menciona. Hace un mes, lo hacía el 37,4. La política de legalización masiva de inmigrantes emprendida por el Gobierno no ha ido acompañada de la exigible pedagogía social. No cabe discutir el derecho que asiste a los extranjeros que acuden a nuestro país a buscar una vida mejor, pero, entre otros errores, la pésima gestión de los sucesos de la valla de Ceuta y la vinculación que muchos ciudadanos establecen con razón entre la delincuencia y la inmigración ilegal, amenaza con convertir a la inmigración en un grave problema social.

El Gobierno no puede dejar de atender este clamor, ni debe ampararse en la propaganda y en una política de gestos solemnes y vanas palabras. Se impone la rectificación. España se encuentra en condiciones óptimas para seguir contándose entre los países más prósperos del mundo. Desaprovechar la oportunidad sería una grave torpeza. Y no es un consuelo pensar en la posibilidad democrática de la alternancia, pues no se recupera el tiempo perdido. El barómetro del CIS es todo un aldabonazo a la autocomplacencia gubernamental.

El comodín del PNV
Editorial ABC 30 Diciembre 2005

EL Gobierno vasco logró ayer la aprobación de los presupuestos para 2006 con el respaldo del PSE. Esta decisión tiene una explicación muy difícil desde el punto de vista moral y supone la recuperación del papel de segunda fila que abandonó en 1998, cuando decidió salir del Ejecutivo tripartito (con el PNV y EA) en el que había permanecido doce años, con la misma justificación que ayer utilizaban los socialistas: asegurar la estabilidad del País Vasco. Supone, pues, una vuelta atrás, empeorada porque ha apoyado a un Gobierno netamente nacionalista, cuyo programa de investidura recoge los aspectos más radicales del Plan Ibarretxe, gracias a lo cual consiguió el sostén del PCTV, es decir, de ETA.

La triste realidad es que este respaldo estaba cantado desde que el PNV anunció el suyo a los presupuestos del Gobierno de Zapatero. A partir de ahí, el PSE ha querido presentar su decisión como una aportación positiva y autónoma a la situación política vasca. Pero habría sido más coherente con esta situación que se hubiera mantenido en firme oposición al nacionalismo gobernante, en tanto éste no hubiera ejecutado una rectificación real de su política soberanista. Hay que recordar que el Congreso rechazó el Plan Ibarretxe porque era inconstitucional, pero el PNV lo mantiene en su esencia. El apoyo socialista a los Presupuestos vascos es una forma de condonar la deslealtad del PNV hacia la Constitución y un olvido imperdonable de las víctimas del terrorismo, tratadas en esas cuentas públicas con el mismo rasero que los familiares de los etarras.

Solo ante el peligro
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 30 Diciembre 2005

Mariano Rajoy no quiere aceptar que para Zapatero es un dogma -quizá el principal- mantener aislado al PP e incluso ir al infierno antes de concertar nada con él. Por esa razón ha formado un frente popular con republicanos, comunistas y verdes, y por lo mismo quiere llevar a cabo un proyecto territorial en el que no pueda participar el PP.

¿Recordar estos hechos le convierte a este analista en inventor del abismo realmente existente entre los dos grandes partidos? Es obvio que me limito a constatar unos hechos, pero hay tiempos en los que ver y describir la realidad resulta heroico y sospechoso de radicalismo.

Es grave que el PP no termine de ver la condición frente-populista de sus contrarios, pero aún lo es más no caer en la cuenta de que, por lo mismo, a él le queda todo el espacio electoral de la derecha y la tarea colectiva de defender la Constitución y la Nación.

Cualquier dirección de cualquier partido reconocería como envidiable una situación semejante: a la izquierda, la división y la aventura; a la derecha, un solo partido para defender el gran patrimonio de una sociedad: la moral, la cultura y la lengua comunes, las concepciones liberales, el mercado, la organización racional de la justicia, la entidad del Estado...

¿Acaso no es una suerte para un partido que se le deje una misión de tal envergadura y acaso a eso se le puede llamar soledad? De hecho, ¿fueron propias de un partido socialmente aislado las inmensas manifestaciones en defensa de la familia y de las víctimas del terrorismo?

Lo que sí parece claro es que para llevar a cabo esta inmensa tarea la dirección del PP debería reconciliarse de una vez por todas con su condición conservadora y liberal, y asumir con entusiasmo este encargo de la Historia. Si lo hace, el crecimiento del electorado se dará por añadidura. No le votarán Guerra y Leguina, pero sí muchos miles que piensan como ellos.

Por supuesto, en esa perspectiva de soledad avasalladora sobran gentes como Piqué, excelentes como chicos del coro de villancicos organizado por Maragall, Mas y Carod. El desafío del PP en Cataluña pasa por Alejo Vidal-Quadras. De lo contrario, habrá que hacerse a la idea de que la derecha nacional habrá perdido para siempre Cataluña. Aquí debería haberse hecho un trabajo similar al que hizo Jaime Mayor en el País Vasco. Hablaban de la extrema derecha vasca y supieron morir por las libertades. Ahora, María San Gil dirige el único partido que realmente se opone al neonazismo.

La escandalosa manipulación de la CNE
EDITORIAL Libertad Digital 30 Diciembre 2005

A la espera de que el diario El Mundo facilite nuevos datos para poder considerar si estamos o no ante unas prácticas tipificadas como delito, las manipulaciones del informe de los técnicos sobre la OPA de GAS Natural a Endesa, llevadas a cabo por varios consejeros de la Comisión Nacional de Energía, con el fin de avalar engañosamente la operación mercantil, suponen un escándalo mayúsculo que, en cualquier otro país occidental, acarrearía el inmediato cese de los consejeros implicados y múltiples peticiones de dimisión al presidente del Gobierno.

Que el ingeniero agrónomo Jaime González –sin más curriculum profesional que el ser amigo íntimo de José Luis Rodríguez Zapatero– llegara a ser en 2001 consejero de la Comisión Nacional de Energía fue debido a un conocido “chantaje” político, al que se doblegó Aznar con tal de que el PSOE rebajara el descarado perfil político de sus propuestas para ocupar instituciones más relevantes, como el Tribunal de Cuentas.

Ahora bien, que este amigo del actual presidente del gobierno se haya prestado recientemente–junto a otros dos consejeros de la CNE propuestos por los socialistas y los separatistas catalanes– a llevar a cabo una manipulación de la redacción del informe técnico, que incluía tachaduras y amputaciones de párrafos enteros, con el fin de tergirvesar su sentido, es el colmo del inescrupuloso interés que, en avalar la OPA, muestra tanto el gobierno de Zapatero como el tripartito de Maragall.

Conviene recordar que esta operación, –que tal y como indicaba el informe técnico, antes de ser manipulado, acarrearía “graves problemas” y “obstáculos” para la libre competencia– fue, sin embargo y desde el primer momento, un deseo de los socialistas y sus aliados nacionalistas,detectable tanto en declaraciones del ministro Montilla, como en los célebres Pactos del Tinell.

Aunque una vez planteada la OPA, tanto el gobierno de ZP como el de Maragall, quisieron convencernos de su neutralidad y borrar de la operación cualquier matiz político, un nuevo escándalo surgió al saberse que la Caixa, principal accionista de Gas Natural y principal vía financiera de la Generalitat, había condonado el 6,5 por ciento del préstamo correspondiente a los intereses al PSC de Montilla.

Sabíamos que la amiga de Montilla y ex diputada del PSC Maite Costa, como presidenta de la CNE y junto a los consejeros del PSOE y ERC, había autorizado, bajo nimias condiciones, la OPA de Gas Natural, en un bochornoso y clamoroso cambio del criterio que, hasta entonces, este organismo había mantenido ante similares tipos de fusiones. Lo que no sabíamos –y conviene insistir en ello– es que se había hecho a costa, no ya de tomar en insuficiente consideración el informe técnico, sino de algo más grave y más engañoso como es referirse a él manipulando previamente, su contenido. A eso es lo que se dedicó el amigo de Zapatero y los otros dos consejeros propuestos por el PSOE y ERC.

La gravedad de lo que está sucediendo entorno a esta OPA política, que tanto perjuicio puede ocasionar a los consumidores como a los accionistas de Endesa, ya no es sólo reducible al “caso montilla”, sino que afecta directamente al presidente del Gobierno. Es Zapatero el máximo responsable de que esta OPA, contraria a la libre competencia, salga adelante por razones exclusivamente políticas y acorde al célebre “como sea” que tanto caracteriza el proceder de este presidente del gobierno.

El supuesto oasis, inmutable
Editorial ABC 30 Diciembre 2005

MIENTRAS proliferan las reuniones de todo tipo en torno al proyecto de Estatuto catalán, los ciudadanos tienen la impresión de que el Gobierno tripartito se encuentra en situación de parálisis absoluta. Hace unos días, ABC informaba acerca del desánimo que cunde entre los vecinos del Carmelo realojados de forma «provisional», pero carentes de expectativas concretas para el retorno a su vida normal. Esta semana, el Gobierno y la Generalitat han firmado las ayudas prometidas en febrero por Zapatero. No constituyen exactamente la «lluvia de millones» prometida, y, en todo caso, suponen un escaso consuelo para los 500 vecinos que viven todavía fuera de sus hogares. Las cosas no se arreglan con declaraciones retóricas ni con fotos de Maragall y Trujillo, sino que es exigible una acción eficaz de las diversas instancias, cuya pasividad resulta sorprendente a lo largo de los muchos meses transcurridos desde el hundimiento. Poco se ha vuelto a saber tampoco de la polémica del «3 por ciento». Graves acusaciones y probables escándalos han sido sepultados bajo un manto de silencio, ante la sorpresa -no exenta de resignación- de una sociedad que espera ya muy poco de una clase política anquiliosada. El supuesto oasis permenece, pues, inmutable.

Una especie de unión sagrada entre todos los partidos -de la que se excluye por definición al PP- sirve para tapar las discrepancias con objeto de unir fuerzas frente al enemigo imaginario, que no es otro que el «centralismo» de Madrid. Nacionalistas de uno y otro signo viven de la reivindicación permanente. La reforma del Estatuto ofrece un interés muy limitado para buena parte de los catalanes, según todas las encuestas. Sin embargo, la vida pública gira en torno a la negociación del texto y ello permite aplazar una y otra vez los problemas reales. La gente sensata se pregunta por qué tanta ambición para conseguir nuevas competencias si, a la hora de la verdad, apenas se ejercen las muchas que ya corresponden a la Comunidad autónoma. En rigor, las energías se gastan en adquirir e incrementar cuotas de poder a base de fomentar una «construcción nacional» que convierte en ciudadanos de segunda división a quienes no están dispuestos a identificarse con la causa.

Una sociedad abierta se caracteriza por la transparecencia y objetividad en el tratamiento de los asuntos públicos y no debe aceptar que se oculten bajo siete llaves secretos como el del «3 por ciento». No es extraño que el texto tomado en consideración por el Congreso esté inspirado por un intervencionismo de los poderes públicos que no tiene parangón en ningún país o región europeos. Impregnados por el «nacionalismo ambiental», muchos sectores económicos, sociales, mediáticos o académicos están perdiendo la buena costumbre de debatir en libertad con argumentos racionales y han puesto en fuga los resortes de la conciencia crítica que hacen más sanas y perfectas las sociedades. Es imprescindible que Cataluña recupere en su plenitud este pluralismo aletargado ante la eterna querencia nacionalista hacia el cierre de filas contra un supuesto enemigo común.

Retrato
Zapaterina preposicional
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 30 Diciembre 2005

A remolque de ETA.
Ante el estupor de Occidente.
Bajo el influjo de Bean y de Clousseau
Cabe la biblioteca de atrezo.
Con el aplauso de Chirac y el Sultán.
Contra los intereses que dice defender.
De vacaciones la mitad del año.
Desde la más absoluta vacuidad.
En Babia, León.
Entre un mandato de Aznar y otro de Rajoy.
Hacia ninguna parte y sonriendo.
Hasta decir basta, iconoclasta plasta.
Para que no nos olvidemos de Caín.
Por molestar, por nada, por torpeza.
Pro domo sua siempre
Según el viento sople en las encuestas.
Sin apartarse un palmo de la secta.
So pena, carnicero, franco, iglesias.
Sobre vano, mendaz.
Tras la mofa de Irak, la befa del Bazán.
Allende las fronteras, ninguneo.
Adonde el rey jordano en las Canarias, alicatado, sofá y piscinas varias.
Circa 1934.
Como testigo mudo, negociación de fondos en Bruselas.
Cuando estudiante siente la llamada del escaño.
Durante tres días de marzo, Dios sabe dónde y qué.
Excepto Solbes, festival de impericia.
Mediante trampas, manifas, demagogia.
Menos España, todo es nación.
Par Dios no juró el cargo, prometiólo.
Salvo al PP, a nada le hace ascos.
Vía Rabat, Moncloa; vía Moncloa, Caracas y La Habana.

Zapatero
Borrachera de éxito
Ignacio Villa Libertad Digital 30 Diciembre 2005

Zapatero está de vacaciones, como si no le importara tener un país patas arriba, sin modelo nacional, con la reforma del Estatuto catalán abierta en canal, con la corrupción de Montilla, la mordaza a la prensa, las mentiras de la fragata "Álvaro de Bazán" y un año desastroso en la gestión de las preocupaciones de los ciudadanos. Siempre he que desde hace tiempo Zapatero parece vivir en el país de las maravillas, como si no fuera con él la colección de problemas que se le acumulan encima de la mesa de Moncloa. Este jueves, en Sanlúcar de Barrameda, el presidente ha hecho un parón en sus vacaciones para confirmar en un acto público que se encuentra fuera de la realidad, la más peligrosa actitud que puede tomar quien tiene la responsabilidad de gobernar.

Un Zapatero encantado de haberse conocido, engolado en esa dialéctica tan extremadamente cursi, imbuido en un triunfalismo sin ningún fundamento, ha entrado en la borrachera del éxito. Para el presidente no sólo todo está bien hecho sino que cada vez lo va a hacer mejor. Ha llegado a pronunciar el simplismo populista de que el secreto de su éxito es "España y la democracia". Nada más y nada menos.

Es una pena, señor presidente, pero los ciudadanos no somos tontos. Queremos un Gobierno que gobierne, que diga la verdad, que no manipule los sentimientos de los españoles, que no se atrinchere en su sectarismo decimonónico, que no se aleje más de la calle. Basta ya de tanta demagogia, de tanta palabrería, de tanta basura. Señor Zapatero en un tiempo record ha conseguido destruir todo rastro de sentido común y de responsabilidad. Vive bloqueado entre la irresponsabilidad, la inacción y la ineptitud. Y al final somos los españoles los que salimos perdiendo con esa actitud que no le lleva a ninguna parte.

Los únicos logros de esta legislatura son los fabricados en la imaginación de los monclovitas, con Moraleda a la cabeza. El secretario de Estado de Comunicación decía el otro día que Zapatero está haciendo historia. Y en eso tiene razón: Zapatero está dirigiendo el peor gobierno de la democracia, un gobierno de izquierdas al que ni siquiera le funciona la propaganda, que ya es decir.

Por cierto, esperamos ansiosos que Zapatero explique ese nuevo concepto de "patriotismo social". Y es que hay que reconocer que con este hombre no ganamos para novedades.

Izquierda
Mentir no cuesta nada
Agapito Maestre Libertad Digital 30 Diciembre 2005

Mienten, mienten y mienten sin ningún tipo de pudor. Me refiero a los miembros del Gobierno. Mienten hasta en la utilización del calificativo “izquierda”. Lo han usurpado para considerarse defensores de la libertad, del derecho y la felicidad, pero son todo lo contrario. La izquierda necesita mentir no tanto para ocultar la realidad, que cada día es más difícil ocultar, sino a despecho de la propia situación que ella misma ha creado.

El balance de la tarea de Gobierno realizada por el Secretario de Estado de Comunicaciones fue el ejemplo extremo de la mentira gubernamental. Sin ningún tipo de pudor, y sin que la cara le ardiera de vergüenza, Moraleda llegó a decir que la nueva Ley Orgánica de la Educación se había aprobado con un gran consenso en el Congreso de los Diputados. Esta horrible mentira, que es sólo una muestra de un cúmulo horroroso de mentiras, me hizo recordar a los teóricos políticos del liberalismo contemporáneo, cuando mantiene que la izquierda necesariamente tiene que mentir por necesidad. No sabe hacer otra cosa.

Es obvio que miente la izquierda política, por pura necesidad, pero es aún más torpe y perniciosa la mentira de la izquierda cultural. Ésta siempre va muy por detrás de sus jefes políticos. Casi sin excepción alguna, los representantes de la izquierda cultural mienten sin reparo alguno. Todos ellos, sí, los “artistas”, “escritores”, “fotógrafos” y todos los que se llaman a sí mismos “gentes de la cultura” de izquierda, dicen no entender demasiado de cuestiones concretas, cuando se les indican las mentiras del Gobierno. Mienten.

Más aún, en los últimos tiempos, cuando la basura del Gobierno llega hasta sus casas, entonces entonan la palinodia: “la situación política está crispada”. No hay día que pase que no oiga la declaración de algún mercachifle cultural, o sea, algún “progre” a la búsqueda de una ayuda del Gobierno, “denunciando” la crispación política que hay en el país. Ellos no quieren entrar ni salir, dicen los más astutos, en este asunto, pero creen que Zapatero intenta hacerlo todo correctamente, pero los del PP no quieren sosiego. Tanta crispación, dicen los “pacíficos” hombres y mujeres de la izquierda cultural, no hay quien la soporte. Estos trincones, además de necios, son aún más mentirosos que sus jefes políticos. Mienten con cobarde hipocresía. Serían incapaces de mentir con la villanía de Moraleda. Tampoco serían tan descarados como Bono, que manda una fragata española a la guerra de Irak y guarda un bochornoso silencio. Y, por supuesto, nada dirán sobre las falsificaciones de tres consejeros –dos nombrados por el PSOE y uno por ERC- del informe de los técnicos de la CNE acerca de la OPA de Gas Natural sobre Endesa.

La izquierda política miente a despecho de la realidad, pero la izquierda cultural miente por estulticia, maldad y falta de coraje político. En fin, si el estilo es el hombre, como dijo Buffon, la mentira de los que se llaman de izquierda a todos los iguala.

Barcos sin honra
José Javier Esparza elsemanaldigital 30 Diciembre 2005

La palabra de Bono hay que aceptarla en lo que vale, pero veamos: hay un barco de guerra español en un escenario bélico; ese barco escolta a un portaaviones americano; el portaaviones ejecuta un bombardeo. ¿Cómo es posible negar que el barco ha participado en una acción bélica? Defensa dice que la misión de la fragata Álvaro de Bazán era de "apoyo doctrinal". Este Gobierno ha llevado la mezcla de demagogia y cursilería hasta unos niveles de destilación propiamente sublimes: eso del "apoyo doctrinal" con fragatas es todavía más chusco que lo de la "dimensión teorética de la nación". Se van superando.

El asunto es grave. La presencia de nuestra fragata en el Golfo Pérsico contraviene el compromiso de ZP de no intervenir militarmente en el exterior sin el aval parlamentario. Además, tiene gracia que esa intervención se haya producido, horresco referens, en Irak, vórtice del pacifismo zapateriano. Por otro lado, una misión militar vergonzante, de tapadillo, es un agravio a las fuerzas armadas, que por causa de la demagogia gubernamental se encuentran bajo sospecha, como si hubieran sido sorprendidas en delito. Es como si Defensa estuviera pagando bajo cuerda la irresponsabilidad exterior de ZP. Barcos sin honra.

"Barcos sin honra". Hará un par de años, cuando la izquierda se movilizó contra la guerra de Irak, una escuadra de la farándula exhibió una pancarta que rezaba: "1898: Honra sin barcos. 2003: Barcos sin honra". Amando de Miguel escarneció el insuficiente bachillerato de estos intelectuales-y-artistas: la célebre frase "Más vale honra sin barcos que barcos sin honra" no tiene nada que ver con el 98, sino que la pronunció don Casto Méndez Núñez en la batalla de El Callao, en 1866. El verdadero drama de la cultura española no es la deficiencia de las masas –algo que siempre es posible rectificar-, sino la fatuidad de las clases semicultas, tan satisfechas de su propia ignorancia.

Eso de los barcos y la honra tiene su miga. A Méndez Núñez lo mandaron al Pacífico para solucionar por vía drástica un severo conflicto que oponía a España contra Chile y Perú. Los ingleses y los americanos, que esperaban sacar tajada, trataron de ahuyentar a don Casto. Éste, que adivinó el farol anglosajón, respondió con la caballeresca bravata. Méndez Núñez era gallego, excelente marino y hombre avisado: sabía que tenía bajo los pies el mejor barco de guerra del mundo, la Numancia, y que podía derrotar a quien se le pusiera por medio, como, de hecho, así ocurrió. Moraleja: presumir de que "más vale honra sin barcos" es más seguro cuando uno tiene buenos barcos.

Hoy tenemos barcos excelentes, pero se ve que honra, lo que se dice honra, la tenemos más bien quebradiza. Este episodio de un barco español combatiendo de tapadillo, en una guerra que el Gobierno no se cansa de censurar, es propiamente deshonroso. ¿Dónde están las pancartas de la erudita farándula?

Rajoy y Zapatero en el laberinto español
Pablo Sebastián Estrella Digital 30 Diciembre 2005

El año 2005 ha sido el año del Estatuto catalán. Del destape de Zapatero y del estreno de Rajoy. De las dos Españas y del principio del fin de la transición. Un año malo para la política y la cohesión de España que concluyó con el optimismo voluntarista del presidente del Gobierno y el lamento y malos augurios del líder de la oposición.

Se queja Mariano Rajoy del empeño del presidente Zapatero de aislar al PP y de dejarlo fuera de la negociación del Estatuto catalán, que no ha podido sellar un acuerdo antes de final de año como pretendía el Gobierno. Al líder del PP le asiste la razón en una parte de este debate por cuanto dicho Estatuto afecta al conjunto de los españoles y no sólo a Cataluña. Pero el Partido Popular tiene también su parte de culpa en esta soledad porque su posición ha sido errática y confusa y porque viene de lejos por causa del enfrentamiento buscado entre el partido conservador y los nacionalistas en la última legislatura de José María Aznar, en la que se desenterró el fantasma de las dos Españas que ahora abandera Zapatero intentando una revancha histórica —la “vuelta a la tortilla” y al desastre de la Guerra Civil— y a la vez una alianza del PSOE con los nacionalistas que les permita su permanencia en el poder. Esbozando así, uno y otro, el primer acto del fin de régimen o de la transición.

La mesa de negociaciones estatutaria de Barcelona, con la ausencia del PP, y el pacto presupuestario del Parlamento vasco, en el que el PSE-PSOE dio su apoyo y votos al Gobierno vasco de Ibarretxe, completan el escenario de la soledad de los populares que quedó dibujado en la última votación del Congreso de los Diputados sobre las cuentas generales del Estado para el año 2006. Todo ello a pesar de los pactos contra natura que los socialistas han establecido tanto en Cataluña como en el País Vasco con formaciones políticas que mantienen posiciones y alianzas ajenas al interés general de los españoles, a la unidad de España y a la lucha contra ETA, como son la especial relación del presidente Zapatero con Carod-Rovira, líder de la ERC independentista, y con el Gobierno de Ibarretxe, sustentado por el PCTV, la nueva versión de Batasuna o el nuevo brazo político de ETA.

Para Zapatero el fin, su objetivo de actualizar los Estatutos autonómicos en pos de una segunda transición, dando alas a los nacionalistas y garantizándose la estabilidad en el gobierno de España, justifica los medios o los pactos, en los que incluye el objetivo de la negociación con ETA estrechamente ligada a la revisión estatutaria. Porque si hay un acuerdo con los nacionalistas catalanes la banda terrorista entenderá que también puede haber otro Estatuto soberanista en Euskadi y compensaciones políticas —además de las relativas a sus presos— al anuncio del final de la violencia.

Éste es, a finales del 2005, el diseño de la estrategia de Zapatero, que incluye serios riesgos para él, su Gobierno y el PSOE. Un fracaso en Barcelona podría hacer caer la primera ficha de un dominó inestable y provocar la reaparición sangrienta de ETA, dejando al Gobierno en la peor situación. E incluso un acuerdo en Cataluña en el que se viera la debilidad de Zapatero y el triunfo excesivo de los nacionalistas permitiría a muchos ciudadanos considerar los pactos como una rendición de España y pasar una factura muy alta al PSOE en las próximas elecciones, visto como está de tenso el patio de la política. Así lo destaca el último barómetro del CIS, donde se señala que más del 75 por ciento de los españoles considera la situación política regular, mala o muy mala.

Para construir estas alianzas Zapatero ha aprovechado todas las tensiones heredadas del último Gobierno de Aznar, que no eran pocas y menores. Las que partieron del intento del ex presidente del PP de aislar a los nacionalistas en las elecciones autonómicas del País Vasco del 2001, donde se traspasó con creces —y con la colaboración del PSOE— la raya roja de la democracia, lo que tuvo un efecto reflejo en Cataluña y facilitó tanto en esa comunidad como en Euskadi una oleada de odios y desconfianzas de CiU y PNV frente al emergente neonacionalismo español que entonces lideraba el PP y al que se sumó, como un corderito —y por miedo a quedar aislado— un PSOE con muy graves problemas de cohesión y liderazgo. La mayoría absoluta alcanzada por el PP en el 2000 agravó la situación porque Aznar, subido en el carro de la soberbia del poder, creyó que dicha mayoría —excepcional en la historia de la derecha española— podía ser eterna y daba una oportunidad al otro nacionalismo, el español.

La relación de los granddes partidos con los nacionalistas debe de ser de respeto, porque las fuerzas nacionalistas existen y no pueden ni deben ser objeto de liquidación ni de marginación expresa como pretendió el PP en el último mandato de Aznar, ni tener la posición dominante que tienen ahora con el gobierno de Zapatero. Un gobierno que ha empeorado la crisis de tensión con los nacionalistas, que se abrió en 1993 cuando Felipe González perdió la mayoría absoliuta y decidió contratar los caros servicios de Jordi Pujol y que se empeoró con Aznar que primero pactó con los nacionalistas y luego los quiso reducir a su mínima expresión.

La guerra de Iraq y sus mentiras y los atentados del 11M y sus mentiras —los errores y las mentiras sobre las que aún no ha pedido disculpas— le hicieron perder al PP el poder en marzo del 2004 y, desde entonces, este partido no ha conseguido levantar la cabeza —aunque sí algo la intención de voto— a pesar de las grandes facilidades que les está dando Zapatero con su deriva nacionalista y confederal, amén de con otros errores de un Gobierno débil y mal preparado para gobernar bajo la atenta vigilancia de varios de los barones socialistas que siguen con preocupación la camuflada reforma del Estado y de la Constitución que Zapatero está llevando a cabo por la puerta trasera del nuevo Estatuto catalán. Vigilancia que nada tiene que envidiar a la que Aznar y los suyos no cesan de articular en torno al liderazgo de Mariano Rajoy, que ha sufrido altibajos y que a veces pierde tonos de moderación o de capacidad de diálogo por causa de la presión política y mediática de la guardia pretoriana del aznarismo.

De ahí que pasemos de un Rajoy altisonante a dialogante con suma facilidad. Y de ahí también la confusión y cambios de estrategias frente al Estatuto catalán, primero con una posición firme de ausentarse del debate para no legitimar el vuelco constitucional —“es imposible hacerle la permanente a un puerco espín, dijo Rajoy— y luego decidiendo la presentación de enmiendas al Estatuto y solicitando una negociación directa con el PSOE y el Gobierno. Actitudes erráticas o contradictorias que los dirigentes del PP justifican en aras de la oportunidad o la necesidad de estar en la Comisión del Congreso para así poder denunciar los abusos constitucionales del nuevo Estatuto si el Gobierno de Zapatero y los nacionalistas al final alcanzan un pacto.

Lo que no va a ser fácil y podría tener graves consecuencias por el hecho de que por causa del nacionalismo catalán y partiendo del nuevo Estatuto se está poniendo patas arriba una parte esencial de la convivencia y del Estado —la financiación autonómica, el poder judicial, la marginación del idioma castellano, etc.— y en entredicho el hecho real e histórico de que España es una nación y no varias. De ahí que si el PSOE introduce en el articulado o en el preámbulo el término nación los socialistas habrán negado, de una manera flagrante, la condición de España como nación del Estado. En realidad se está cambiando el modelo de Estado de abajo, o desde Cataluña, hacia toda España dando a minorías nacionalistas como la Esquerra un poder constituyente sobre el resto de los españoles, lo que es una aberración política y democrática.

Tan es así que los propios nacionalistas están dispuestos a rebajar una parte de sus exigencias con el argumento, no menos aterrador, de que la debilidad, o la falta de convicciones democráticas y de pasión por España, de Zapatero les ofrece ahora una oportunidad histórica que posiblemente no volverán a tener nunca más, como lo ha declarado sin rubor el vicepresidente de la Generalitat, Bargalló, como diciendo: hay que aprovechar la ocasión del “bobo solemne”, como le llamó Rajoy a Zapatero. El que por su parte viste la entrega y desarme de España de talante. Él mismo le ofreció el argumento de su debilidad a Artur Mas en la Moncloa cuando le dijo: “ahora o nunca”.

Pero ante esta situación que a todos se les escapa un poco de las manos, la pregunta es: ¿qué hacer? La salida al laberinto no la encuentran ni el Gobierno ni la oposición, y todos siguen dando vueltas en sus recovecos. El presidente, presionado por los suyos, ha renunciado a su frase de “apoyaré lo que apruebe el Parlamento catalán”, mientras los nacionalistas ya se han olvidado de que juraron su nuevo Estatut en el Parlament con el canto de Els Segadors, y el “patriota de hojalata” —como le llamó Zapatero a Rajoy— pide tregua y negociación al Gobierno, no vaya a ser que reaparezca el patriota de hierro, su padrino Aznar, el que dio pie a la rebelión nacionalista y a la derrota del PP en el 2004 con su mesiánica y soberbia etapa final.

Zapatero y Rajoy andan perdidos en el laberinto español y quizás no saben que asisten a un final de régimen, al final de la transición. Pero la puerta de salida a esta situación no está en la España confederal e intervencionista, con más poder para los partidos y sus aparatos o cuadros de dirigentes y camino de las desmembración. La salida, tarde o temprano aparecerá, es otra es bien distinta y más ambiciosa: la de la gran reforma democrática para salir de la transición partitocrática y parlamentaria hoy vigente hacia una democracia plena y presidencialista. Con una justicia independiente, la elección directa de diputados y altos cargos
—incluido el presidente del Gobierno— y un sistema electoral mayoritario y a dos vueltas que impida que minorías nacionalistas como la Esquerra —que ni es republicana, ni democrática, ni de izquierdas— ponga en tela de juicio nuestra Historia y la unidad nacional.

Puro franquismo
Antonio Jiménez elsemanaldigital 30 Diciembre 2005

Mantengo que la mejor ley de prensa es la que no existe. Por ello me opongo, por coherencia, a cualquier iniciativa que suponga la creación de órganos reguladores, como el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC), que fiscalicen, reprendan o penalicen a periodistas o empresas susceptibles de haber cometido algún delito.

El CAC, inspirado desde el poder y por eso doblemente sospechoso, no deja de ser un invento del tripartito catalán concebido para amedrentar, coaccionar y silenciar a los periodistas y medios que osen enrarecer con sus escritos e informaciones críticas el ambiente versallesco del "oasis catalán". El tufo totalitario que despide el citado órgano censor contra la libertad de expresión no tiene parangón en nuestra democracia y ya es significativo que sea un socialista quien lo presida.

Siendo preocupante que Cataluña haya dado el primer paso, más resulta aún que desde el gobierno de Zapatero se pretenda impulsar un consejo con rango estatal o que el Consejo Audiovisual Andaluz no se limite sólo a "vigilar el comportamiento ético y profesional de las radios y televisiones de Andalucía" y quiera copiar también las prerrogativas sancionadoras del catalán.

Este decidido intento de suplantar a los tribunales ordinarios es lo que nos retrotrae al franquismo puro y duro de la censura previa y del cierre por decreto de los medios incómodos al poder. La actitud de los socialistas permitiendo esta vuelta a la censura evidencia por demás su tradicional incoherencia y camaleonismo políticos.

Prueba de ello es el hoy presidente del CAC, Josep María Carbonell, quien siendo diputado socialista en el Parlament, recriminó a Pujol en 1999 su decisión de no renovarle a la COPE la licencia de tres emisoras, con estos argumentos: "La calumnia y la difamación son un delito. Si alguien cree que dice mentiras debe ir a los tribunales. ¿Quien es un gobierno para decidir qué es mentira y qué es verdad? En ningún sitio consta que un gobierno tenga esas atribuciones (…). De pronto el presidente de la Generalitat se convierte en un censor ejecutivo. Hoy es la COPE y mañana puede ser cualquier otra emisora que no guste". Etc.

El socialista Carbonell, sin proponérselo, adivinó y describió su propio futuro y el de Maragall. Vergonzante en este caso.

López aprueba a Ibarretxe las cuentas que subvencionan a los presos de ETA
Los presupuestos no incluyen partidas económicas para los acuerdos alcanzados por el PSE
J. Árias Borque La Razón  30 Diciembre 2005

Vitoria- No hubo sorpresas. Tal y como se esperaba y sin que ninguno de los protagonistas se saliera del guión preestablecido, los socialistas vascos respaldaron ayer los presupuestos de 2006 del Gobierno vasco. Unas cuentas públicas que incluyen la polémica partida de 204.000 euros destinada a subvencionar los tour carcelarios que las familias de los etarras presos realizan por los centros penitenciarios de la nación.

El apoyo de los socialistas al presupuesto del Gobierno vasco no se daba desde que se aprobaron las cuentas de 1998, año en el que el PSE todavía gobernaba con el lendakari José Antonio Ardanza. Este pacto pone fin a siete años en los que los presupuestos de Ibarretxe fueron prorrogados en varias ocasiones, o aprobados por las ausencias de diputados o por los fallos en los sistemas de votación de la Cámara, que fueron aprovechados por su entonces presidente, Juan María Atutxa, para beneficiar al Gabinete Ibarretxe.

Los socialistas cifraron el acuerdo presupuestario con el Gobierno vasco en más de 250 millones de euros, aunque desde el Ejecutivo de Vitoria desvelaron la semana pasada que el incremento presupuestario por las enmiendas de los socialistas tan sólo era de 27 millones. El PSE ha vendido en las últimas semanas algunos acuerdos con el Gobierno vasco que no tienen dinero alguno asignado para su realización, o que han visto disminuida la cuantía que inicialmente pretendían los socialistas.

Entre los acuerdos anunciados a bombo y platillo por el PSE y que no contarán con aportación económica se encuentra la inversión destinada al tramo guipuzcoano de la «Y vasca». Los socialistas introdujeron una enmienda con una partida de 90 millones, que fue retirada y no ha sido transaccionada o añadida en las cuentas aprobadas. Tampoco hay fondos destinados para los estudios de construcción de las estaciones intermodales de Vitoria, Irún y Bilbao, ni para impulsar un convenio con las Diputaciones para la construcción de la autovía Vitoria-Eibar y la conexión de la A8 y la A68.

Otras iniciativas del PSE que no tienen partidas son el compromiso para la instalación de Gran Ciencia en Vizcaya o para llevar a cabo el compromiso de reducir las listas de espera en la sanidad vasca. La partida de 57 millones de euros para la rehabilitación y revitalización de zonas urbanas desfavorecidas también ha desaparecido.

Las iniciativas que ven reducidas su cuantía económica se dan en vivienda y en educación. La partida destinada a ayudar a los ayuntamientos para adquirir suelo en el que construir vivienda protegida es de 500.000 euros para todas las localidades de Euskadi, mientras que el PSE destinaba en sus enmiendas esa cantidad únicamente para Sestao. También se reduce la partida destinada a la gratuidad de los libros de texto, que de la propuesta de 750.000 euros de la enmienda del PSE se queda en 400.000 euros.

Como viene siendo habitual durante el último año, el líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, se acercó a la Cámara vasca para comprobar la actuación del PCTV.

COMETIDO EN LEMONA (VIZCAYA)
Condenan a 78 años de prisión a Gaztelumendi por un atentado que mató a dos guardias civiles en 1981
SERVIMEDIA El Mundo 30 Diciembre 2005

MADRID.- La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a José Antonio Borde Gaztelumendi a un total de 78 años de prisión por su participación en un atentado perpetrado en 1981 en Lemona (Vizcaya), que acabó con la vida de dos guardias civiles.

Los hechos que han dado lugar a la sentencia se produjeron a las 10.30 horas de la mañana del 14 de mayo de 1981, cuando un convoy de vehículos de la Guardia Civil circulaba por la carretera que conduce a la Cantera de Lemona (Vizcaya) y una bomba explotó cerca de ellos.

El convoy iba compuesto por un camión que acababa de dejar una carga de explosivos en la citda cantera y dos vehículos de la Guardia Civil que lo protegían.

Los magistrados de la Audiencia Nacional consideran probado que la bomba fue colocada por José Antonio Borde Gaztelumendi y Enrique Letona, alias 'Masillas'.

Previamente, explica la sentencia, Borde Gaztelumendi, Enrique Letona y una tercera persona introdujeron el explosivo en un Ford Fiesta que habían alquilado y al que habían cambiado las placas de matrícula.

En la madrugada del 13 de mayo se dirigieron en dicho coche al lugar elegido, colocaron las ollas y los tubos explosivos bajo un montón de grava situado en las proximidades y vigilaron la llegada del convoy, que, según las informaciones que habían recibido, pasaba por allí cada 15 días.

Como no aparecía, decidieron regresar al día siguiente. Según los magistrados, fue Letona quien accionó el explosivo cuando apareció el convoy. La deflagración acabó con la vida de dos de los tres guardias civiles que se encontraban en uno de los coches: José Olaya de la Flor y Manuel Sánchez Borrallo.

El tercer agente, Anselmo Jiménez Allen, sufrió heridas de diversa considieración. Ha tenido que ser intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones y a día de hoy sufre alteraciones psíquicas como consecuencia del atentado.

Para los magistrados, los hechos descritos son constitutivos de un delito de atentado, dos de asesinato, uno de ellos frustrado, y otro de sustitución de placas de matrícula, por lo que impone a Borde Gaztelumendi un total de 78 años de prisión.

Touriño dice que se excluye el castellano de los test para «simplificar las pruebas»

El presidente socialista intentó quitar hierro a la polémica decisión de su gobierno de que algunas pruebas para funcionario se hagan sólo en gallego
JOSE LUIS JIMÉNEZ ABC 30 Diciembre 2005

SANTIAGO. La Xunta de Galicia minimizó ayer la imposición del gallego en los test de las oposiciones a auxiliar y subalterno de la Administración autonómica, arguyendo que se trata «de una simplificación de las pruebas». El presidente gallego, el socialista Emilio Pérez Touriño, calificó la polémica de «anécdota» tras la reunión semanal de su gabinete y reafirmó la decisión de su Gobierno, por tratarse «de una actuación en la dirección correcta» para «que el idioma no sea un elemento de confrontación».

Pérez Touriño se escudó en la Ley de Función Pública que rige el acceso a puestos de trabajo en la Administración autonómica, en cuyo artículo 23 se establece que todo aspirante «deberá probar su conocimiento del gallego», por lo que a su juicio, con la imposición de esta lengua en los test «se solicita un esfuerzo normal y ordinario».

Según explicó el presidente gallego, la modificación del reglamento se produce «por razones de eficacia y para evitar filtraciones», y puntualizó que «sólo se simplificará a un idioma en las pruebas tipo test, según me comentaron quienes negociaron esto con los sindicatos». Sin embargo, tanto las centrales sindicales UGT y CC.OO. como las academias de preparación de oposiciones rechazan abiertamente esta decisión del bipartito gallego, por entender que vulnera abiertamente la cooficialidad de gallego y castellano que establece el Estatuto.

Pese a su llamamiento a «restar dramatismo» a esta polémica -«que no responde a criterios de imposición, sino de normalidad», puntualizó-, Pérez Touriño señaló que «si fuera necesario, este criterio se corregiría». «La voluntad del Gobierno es que no haya la más mínima controversia», resumió.

Guerra de lenguas
Desde el PP, su próximo presidente regional, Alberto Núñez Feijóo, se apresuró ayer a desear «que esto sea sólo un pensamiento en alto y no una medida», ya que, en caso contrario, «empobrecería la cultura y el bilingüismo armónico y pacífico que tenemos en Galicia». Para el sucesor de Fraga, «el ciudadano tiene el derecho de que la Administración se dirija a él en las dos lenguas», y recordó que la Comunidad «nunca ha tenido» problemas con la cooficialidad idiomática.

Núñez Feijóo no quiso señalar directamente al nacionalismo como responsable, aunque sí señaló que ésta se produce «días después de que los socios del señor Touriño llamasen «florero» a la secretaria general de Política Lingüística», nueva muestra de desavenencias entre PSOE y BNG en esta materia.

Las academias se movilizan y reparten un formulario tipo para recurrir
ANA MARTÍNEZ ABC 30 Diciembre 2005

Las academias de preparación de oposiciones han comenzado a movilizarse. De momento, han optado por distribuir formularios tipo para quienes quieran presentar un recurso ante la Xunta, exigiendo que se cumpla la legislación que define el castellano como una de las dos lenguas oficiales de Galicia y que se vuelva a restablecer su uso.

Las oposiciones para ingresar en el cuerpo de auxiliares, por ejemplo, se dividen en tres ejercicios diferentes. El primero, un test de cien preguntas, de una hora y media de tiempo. El segundo, una prueba informática sobre el paquete Microsoft Office. Se distribuye una hoja con instrucciones para el ejercicio práctico, y una batería de preguntas tipo test. La duración es de media hora, y todo se redactará ahora sólo en gallego.

El tercer examen es un ejercicio de traducción en ambos idiomas del que quedan exentos bachilleres y quienes acrediten haber realizado cursos de iniciación al gallego.

Las oposiciones a auxiliar y subalterno de la Xunta se realizarán sólo en gallego
Presidencia elimina por primera vez la posibilidad de elegir la opción en castellano en estas pruebas.
Nacho Mojón / santiago Faro de Vigo 30 Diciembre 2005

La Xunta ha eliminado la posibilidad de emplear el castellano en los exámenes de las oposiciones para auxiliares -grupo D- y subalternos -E- . A partir de ahora estas pruebas se realizarán de manera exclusiva en gallego. La medida afectará ya a la convocatoria de 207 plazas correspondientes a estos dos cuerpos de la Administración y que se cubrirán el próximo año.

La decisión del Gobierno bipartito ha despertado preocupación entre los opositores, hasta el punto de que centros de preparación de exámenes, como la academia Tesis de Vigo, han distribuido formularios tipo para quienes quieran presentar un recurso ante la Xunta, exigiendo que se cumpla con la legislación que define al castellano como una de las dos lenguas oficiales de Galicia y se vuelva a admitir su uso.

Entienden que este sistema concede ventaja a las personas que usan el gallego de manera habitual, ya que tendrán más facilidades a la hora de enfrentarse a exámenes con preguntas sobre ortografía y vocabulario. Además, señalan que podrán contestarlas con mayor rapidez, lo que les será de una gran ayuda en unas pruebas donde el tiempo es un factor determinante.
Las oposiciones para ingresar en el cuerpo de auxiliares de la Xunta se dividen en tres ejercicios diferentes. El primero consta de un examen tipo test de cien preguntas. Cada una de ellas tiene cuatro respuestas posibles, de la que sólo una es la correcta. El tiempo es de una hora y treinta minutos.

En la convocatoria del año pasado, una de las cuestiones preguntaba cuál de las siguientes palabras se aproximaba más en su significado a "indulxente" y se daban cuatro opciones "preguiceiro, sereno, pouco esixente, cheo de boa vontade". Quienes tenían dificulades con el gallego podían optar por la traducción al castellano que figuraba en el mismo folio. Ahora no será posible.

Prueba informática
Otro de los tres exámenes consiste en una prueba de informática. En ella se debe demostrar conocimiento en el manejo del procesador de textos y de la hoja de cálculo del paquete Microsoft Office. La Xunta distribuye una hoja con instrucciones para realizar un ejercicio práctico, además de varias preguntas tipo test con respuesta múltiple. Todo se redactará exclusivamente en gallego. La duración es de media hora.

El tercer examen no incorpora ninguna novedad. Se trata de una prueba de la que están exentos todos aquellos que acrediten haber realizado un curso de iniciación al gallego o bien estudios similares. Los opositores que hallan cursado el Bachillerato en Galicia están libres de este ejercicio, que consiste en dos traducciones (del castellano al gallego y viceversa).

Presidencia asegura que la obligación de utilizar el gallego se limita a los exámenes test o a pruebas parecidas, donde el opositor no tiene que redactar respuestas largas, sino sólo demostrar que comprende los enunciados. Así, recuerda que la convocatoria de plazas para el grupo A de la Xunta permite el uso del castellano en los exámenes donde es preciso desarrollar temas. El departamento que dirige el socialista José Luis Méndez Romeu asegura que se trata de una propuesta planteada por la CIG, CC OO y UGT, y deja claro que el bipartito se limita a recoger esta iniciativa.

Admitida a trámite la querella contra Otegi
Bilbao Foro de Ermua  30 Diciembre 2005

Admitida a trámite la querella presentada por el FORO ERMUA contra OTEGI, GOIRICELAIA, EUSEBIO LASA E ITZIAR GALARDI

El Juzgado Central de Instrucción nº 4 de la Audiencia Nacional ha admitido a trámite la querella presentada por el FORO ERMUA contra Arnaldo Otegi, Jone Goiricelaia, Itziar Galardi y Eusebio Lasa por el acto de enaltecimiento del terrorista José María Sagarduy celebrado en Amorebieta en julio de 2005.

Este nuevo proceso contra Arnaldo Otegi y el entramado BATASUNA-ETA ha tenido que ser impulsado nuevamente desde la sociedad civil ante la constante pasividad de las autoridades competentes, tanto autonómicas (Consejería de Interior) como nacionales (Fiscalía y Delegación del Gobierno), frente a la ilegalizada BATASUNA y su entorno. Los responsables políticos deberían explicar por qué permanecen inactivos frente a actos de exaltación del terrorismo. Los responsables políticos deberían explicar los motivos que se encierran tras esta preocupante y sistemática dejación de funciones en defensa de la legalidad.

En cualquier caso, conviene saber que desde el FORO ERMUA estamos dispuestos a suplir la culpable inactividad del Gobierno y del Fiscal General del Estado y que continuaremos trabajando activamente en todos los ámbitos en la defensa de aquello que nos convierte en ciudadanos: la Ley y la Constitución. Así, junto con los procedimientos en vía jurisdiccional, llevaremos a cabo las movilizaciones ciudadanas que sean necesarias para ello, comenzando por la concentración convocada para el día 21 de enero en Pamplona para la lectura del Manifiesto “Por la unidad de España, por la igualdad y la solidaridad de todos”.

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