AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 21 Enero  2006
La prohibición es paz
Antonio BASAGOITI * ABC 21 Enero 2006

Ni en el preámbulo ni en el articulado
S. NIEVES / D. MARTÍNEZ ABC 21 Enero 2006

El plan B
EDITORIAL Libertad Digital 21 Enero 2006

El TC pone en evidencia la prisa por llevarse los papeles de Salamanca
Editorial Elsemanaldigital.com  21 Enero 2006

El expolio nacionalista, o un expolio llamado Zapatero
Guillermo Urbizu elsemanaldigital 21 Enero 2006

Las cosas del sentir
Jesús Laínz elsemanaldigital 21 Enero 2006

EL DESENLACE
Carmen MARTÍNEZ CASTRO ABC 21 Enero 2006

Varapalo a la ministra de Cultura
Editorial ABC 21 Enero 2006

PAPELES Y MEMORIALES
XAVIER PERICAY ABC 21 Enero 2006

Salamanca, por ejemplo
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  21 Enero 2006

Suevia in my mind
Cristina Losada Libertad Digital 21 Enero 2006

Retirarnos de de Cataluña
Fernando Enebral elsemanaldigital 21 Enero 2006

Grande Marlaska
Enrique de Diego elsemanaldigital  21 Enero 2006

La memez de la semana: "el nacionalismo defiende los fueros"
Pascual Tamburri elsemanaldigital 21 Enero 2006

Del patriotismo y otros demonios
Jesús Nieto Periodista Digital 21 Enero 2006

Ya lo dijo Rajoy
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 21 Enero 2006

Mutis por el Foro Ermua
Rafael PORTANET ABC 21 Enero 2006

La Audiencia Nacional inmoviliza en Madrid los papeles del Archivo de Salamanca
MIGUEL PORTILLA ABC 21 Enero 2006

La Era Zetapé ya tiene diccionario
Federico Quevedo Periodista Digital 21 Enero 2006

Época critica la Transición
Periodista Digital 21 Enero 2006

EL FUTURO DEL CATALÁN
XAVIER PERICAY ABC  21 Enero 2006

La Generalitat examina a los sanitarios que no justifiquen que saben catalán
M. F./M. J. C. Barcelona  21 Enero 2006

LOS COMISARIOS POLÍTICO-LINÜISTICOS DEL TRIPARTITO VUELVEN A ACTUAR
Minuto Digital  21 Enero 2006

La prohibición es paz
Por Antonio BASAGOITI * ABC 21 Enero 2006

LA convocatoria por parte de Batasuna de una asamblea en Bilbao y su posterior prohibición está dando lugar a una notable polémica entre quienes consideramos que un partido ilegal no puede convocar actos y quienes entienden que su celebración favorece la actual coyuntura política vasca. Los defensores de hacer la vista gorda con los batasunos, todos los que ahora gobiernan en España de una manera u otra, como el PSOE, ERC o el PNV, han justificado su postura argumentando que es necesario moverse para alcanzar la paz, acusando al PP de defender la prohibición en un intento más por perpetuar el llamado conflicto. Pero la realidad y la historia reciente van en contra de las posiciones políticas que hoy lidera Rodríguez Zapatero.

Al contrario de quienes por defender la legalidad vigente acusan al Partido Popular de franquista y de comportarse igual que aquellos con los que el PNV pactó en Santoña en plena Guerra Civil, yo sí creo que socialistas y nacionalistas tienen entre sus propósitos conseguir la Paz. Puede que haya quien quiera sacar ventaja de situaciones políticas concretas, pero no dudo que quieran el cese de la acción terrorista de ETA. El error está tanto en el camino emprendido, como en la política denostada.

Es un monumental error, y así nos lo demuestra lo ocurrido durante nuestra democracia, dar esperanzas a ETA de que puede conseguir algo a través de la violencia. Los terroristas que se dicen vascos siempre han interpretado la disposición de la democracia española como una muestra de debilidad para seguir extorsionándola. Los mensajes que traslada ahora el Gobierno al entorno etarra dejan patente una clara disposición negociadora, actitud que sólo contribuye a engrandecer las expectativas del terrorismo de conseguir sus objetivos. El error es de tal calibre que es bastante probable que a estas alturas ETA haya decidido aparcar la posibilidad de abandonar las armas, habida cuenta de lo mucho que está consiguiendo con la generosa voluntad de los actuales gobernantes. Su brazo político ha vuelto a convertirse en el eje de los principales debates políticos, se habla cada día con mayor insistencia de romper la España autonómica, se mira mejor a los terroristas presos, arrecian las críticas contra la Ley de Partidos, se aísla al PP, ha recuperado su presencia en las calles, ha conseguido salvar su representación en el Parlamento vasco y conserva expectativas sólidas de volver a los ayuntamientos en la próxima legislatura.

Por todas estas razones están equivocados también quienes creen que la celebración de la asamblea de Batasuna vendría acompañada de anuncios positivos. ¿Para qué? A ETA no le puede ir mejor, y para ello no ha tenido que renunciar a su actividad armada, a la extorsión y tampoco se ha sentido obligada a pedir perdón a las víctimas. No ha hecho ninguna renuncia y, sin embargo, se ha encontrado con un escenario absolutamente benévolo para sus intereses. No hay explicación lógica para justificar el cambio de posicionamiento del Gobierno socialista en relación con la lucha antiterrorista.

No es casualidad que la estabilidad del Gobierno Zapatero dependa en gran medida del apoyo de formaciones nacionalistas, especialmente interesadas en propiciar un escenario político marcado por la desmembración de la España autonómica. Nacionalistas vascos y catalanes han sabido aprovechar la precaria mayoría del Gobierno socialista para impulsar una estrategia compartida que tiene como denominador común el cuestionamiento del actual ordenamiento constitucional. Y el PSOE ha decidido poner España a los pies de intereses de unos y de otros, ignorando la insaciable demanda que acompaña a los nacionalismos y sin reparar -creámoslo así- en el irreparable daño que esta estrategia tendrá para el conjunto de España. Es decir, el Gobierno del PSOE ha decidido utilizar la estabilidad del conjunto de todos los españoles como moneda de cambio de la suya propia. Es incuestionable que hoy el futuro de nuestro país está en manos de aspiraciones y objetivos nacionalistas, situación que también ha sabido aprovechar el terrorismo etarra para salir de la delicada situación en la que estaba y que, por increíble que parezca, también se está encontrando con la aquiescencia del actual presidente de Gobierno.

La verdad es que la paz estaba más cerca hace dos años de lo que está hoy. Está demostrado que los terroristas sólo cesan en su actividad, y ahí está el IRA, cuando perciben que extorsionando o matando no sacan nada. Ahora están consiguiendo cosas, mientras que hace bien poco estaban prácticamente acabados. Hay que recordar que cuando la paz ha estado más cerca ha sido cuando ETA no tenía dinero, ni cargos electos, ni altavoces, ni presencia en las calles, cuando estaba desmoralizada, cuando todo el entramando que le acompaña asumía que estaba abocado a la disolución, cuando el PSOE estaba en la política antiterrorista en la que ahora ha dejado solo al PP.

Los etarras olían la derrota policial y sólo pensaban en una negociación de supervivencia personal o carcelaria. En cambio, en este momento tienen intención de conseguir compromisos políticos. La debilidad gubernamental, sumada al interés nacionalista, esta provocando que el precio de la paz suba más que la inflación. ETA ha vuelto a respirar gracias a la indecisión de un presidente de Gobierno incapaz de mantener los principios fundamentales que han hecho de la política antiterrorista el principal punto de encuentro de las dos fuerzas mayoritarias en España.

Por todo ello, la decisión de Grande-Marlaska nos acerca a la Paz, porque ETA y su mundo han visto que en España no vale sólo con la estrategia de un Gobierno indocumentado sobre Euskadi y benévolo con sus intereses, sino que hay una Justicia y unas leyes. Un Estado de Derecho es mucho más que un presidente y es un muro para evitar que alguien pueda sacar ventaja de haber matado. Hoy, tras la prohibición de la asamblea de Batasuna, la paz esta un poco más cerca porque ETA ha visto que en España hay todavía Justicia.

(*) Presidente del PP de Vizcaya

Ni en el preámbulo ni en el articulado
La inclusión del término nación en el texto del Estatuto para Cataluña es incompatible con la Constitución tanto si apareciera en el articulado como en el preámbulo. Esta es la opinión mayoritaria entre cinco prestigiosos catedráticos
S. NIEVES / D. MARTÍNEZ ABC 21 Enero 2006

¿Es compatible con la Constitución española la inclusión del término nación en el preámbulo del Estatuto para Cataluña? ¿Qué efectos jurídicos genera? Prestigiosos juristas analizan para ABC estas dos cuestiones. Y todos ellos llegan a la misma conclusión: el término nación no puede utilizarse para definir a Cataluña ni en el preámbulo ni en el articulado del Estatuto, más que por sus efectos jurídicos, por las consecuencias políticas que ello provocaría. Ese reconocimiento abriría la puerta a reivindicaciones más profundas.

Eduardo García De Enterría
Catedrático Emérito de Derecho Administrativo
Legislación «post-moderna»
«La jurisprudencia del Tribunal Supremo y la doctrina suelen decir que las exposiciones de motivos de las leyes formulan los principios de la normación concreta a la que preceden y que, en consecuencia, tienen un valor interpretativo de esa normativa. Pero lo que parece que se pretende hacer ahora no es explicar los «motivos» del nuevo Estatuto, sino una simple alusión a que los catalanes sienten a su tierra como una nación. Eso, que es una constatación de un supuesto sentimiento común -que quizás no sea tan común, por cierto- no puede tener, pues, verdadero valor interpretativo del Estatuto; es la simple constatación de un supuesto hecho, como si el Estatuto de Asturias dijera que allí llueve mucho. Es un ejemplo más de las extrañas y atípicas formas de legislar de este Gobierno, que siguiendo una tendencia que quizás podría calificarse de «post-moderna», tiende a incluir en textos legales contenidos puramente retóricos con los que se mueve en su curioso y confuso juego político, necesitado como está, por su falta de mayoría propia, en negociar y transigir con los pequeños partidos en los que se apoya.

Por tanto, si no tiene valor normativo, tampoco creo que se pueda decir que sea inconstitucional. Esa afirmación es más bien incoherente».

Roberto L. Blanco Valdés
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela
La nación ambulante
«Es una tesis generalmente aceptada entre juristas la de que el valor normativo de las declaraciones que una ley incluye en su preámbulo no es comparable al de los principios que figuran en su texto articulado. Ese es, al parecer, el tranquilizador motivo que alegan, en defensa de su empeño, los partidarios de traspasar al preámbulo del proyecto de Estatut el término nación que actualmente figura en su artículo primero: que ahí metido sería inocuo.

Tal ocurrencia resultaría brillantísima de no ser por su pega principal: que no sirve para nada. Para nada, ciertamente, porque lo que está en juego con la inclusión o no en el Estatut del término nación para definir a Cataluña no son los efectos jurídicos precisos de tal definición -efectos que nadie se atrevería hoy a concretar- sino las consecuencias políticas que podría tener en el futuro el hecho decisivo de que las Cortes reconozcan solemnemente que Cataluña es una nación. La carga simbólica de ese reconocimiento sería, antes o después, de tal envergadura que haría palidecer a quienes hoy juegan a aprendices de juristas.

Que nadie se engañe: el término nación es un estribo. Un estribo, sí, del que unos acabarán colgando, cuando toque, la reivindicación para Cataluña de una posición constitucional que querrá negarse a los demás; y que otros utilizarán, cuando convenga a su estrategia, para subirse al caballo de la independencia catalana. ¿O es que no tienen las naciones derechos nacionales? Definir como nación a Cataluña es, desde luego, inconstitucional: pero, con ser malo, no es eso lo peor. Lo perverso es que tal definición -figure en el preámbulo del Estatut o en su artículo primero- constituye una carga de profundidad que nadie, salvo quienes aún se pelean por colarla, podría controlar. Incluirla en el Estatut para acomodar a los nacionalistas sería lo mismo que poner al lobo a vigilar a las ovejas».

Luis María Díez Picazo
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Castilla-La Mancha
Consecuencias políticas y jurídicas
«Que la referencia a Cataluña como nación se hiciera en el preámbulo del Estatuto, en vez de hacerse en el articulado, no implicaría una gran diferencia ni, por tanto, atenuaría la gravedad del asunto. La verdad es que en ningún sitio está dicho que los preámbulos de las leyes carezcan de fuerza vinculante. Su finalidad es prioritariamente explicativa; pero nadie niega su utilidad a efectos de interpretación, pues ayudan a conocer la intención del legislador. Más aún, a veces se les atribuye una fuerza vinculante inmediata. Por ejemplo, en Francia desde 1971 se otorga pleno carácter normativo al preámbulo de la Constitución. También puede ocurrir lo contrario: que una proposición recogida en un artículo carezca de verdadera naturaleza normativa. El artículo 117 de la Constitución española, verbigracia, comienza diciendo que «la justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey», lo que no es sino una fórmula retórica.

Lo genuinamente importante de un preámbulo es que forma parte integrante de la ley. Tratándose del preámbulo de un estatuto de autonomía, ello significa que debe ser aprobado por mayoría absoluta del Congreso de los Diputados. Y que el órgano donde reside la representación del pueblo español hiciera suya explícitamente la idea de que Cataluña es una nación supondría, más allá de sutilezas rabulescas, un inequívoco acto de reconocimiento. Esto no sólo tendría obvias consecuencias políticas, sino también jurídicas: nadie debe dudar que ese reconocimiento se haría valer de inmediato en todo tipo de foros internacionales. El Parlamento español habría hecho saber a todo el mundo que cree que una parte del país puede ser considerada como un cuerpo político diferenciado. Esto es lo que está en juego. En las cuestiones jurídicas -y políticas- las palabras cuentan; y, dígase lo que se quiera, tienen un núcleo de significado que escapa a las preferencias de cada intérprete».

Francesc de Carreras
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona
Una insistencia sospechosa de los nacionalistas
«Los preámbulos de las leyes no tienen valor normativo, es decir, prescriptivo, capaz de generar por sí mismo derechos y obligaciones. Ahora bien, a los preámbulos se les suele otorgar valor jurídico, aunque ello sea discutible, en tanto que elemento de interpretación de la ley, al poder deducirse de los mismos la intención del legislador, los antecedentes históricos y legislativos o el espíritu y finalidad de la norma. En todo caso, en la práctica los preámbulos son utilizados en la argumentación jurídica como un elemento interpretativo de autoridad.

En el lenguaje ordinario el término nación se utiliza en dos distintos sentidos: jurídico e histórico-cultural. El término «nación española» que figura en el preámbulo constitucional y en el art. 2 de la Constitución española es empleado en su sentido jurídico, equivalente, con algunos matices, a otros términos constitucionales como son «España» (art. 1) y «pueblo español» (preámbulo y art. 1.2). La nación española es el sujeto de la soberanía y titular del poder constituyente.

Sería constitucionalmente aceptable que en el preámbulo del Estatuto constara que Cataluña es una nación siempre que quedara claro, sin resquicio alguno para la duda, que lo es en el sentido histórico-cultural. Sin embargo, bien mirado, esta pretensión es absurda dado que en la Constitución, para referirse a este sentido del término nación, figura la palabra «nacionalidad» (art. 2), bien acreditada en la tradición catalana (Pi Margall, Prat de la Riba).

Es sospechosa, por tanto, la insistencia de los partidos nacionalistas catalanes en incluir el término nación en sustitución de nacionalidad. Aunque el preámbulo no tenga efectos normativos, es de prever que, en cualquier caso, el término será utilizado deslealmente como elemento de interpretación para justificar que el principio de las nacionalidades («toda nación tiene derecho a constituirse en Estado») ha sido constitucionalizado. Al derecho a la autonomía del art. 2 se le pretenderá oponer el derecho a la soberanía del preámbulo».

Javier Corcuera Atienza
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco
El preámbulo forma parte de la norma y tiene un carácter normativo
«La Constitución reserva el término «nación» para la nación española, explícitamente mencionada en el preámbulo y en el artículo segundo, donde se definen los principios de unidad, del Estado y de la nación, autonomía de las nacionalidades y regiones y solidaridad entre todas ellas.

Desde una perspectiva jurídica, no cabe calificar como nación, término vinculado con la soberanía, a ninguna nacionalidad o región, cuya capacidad de autogobierno se explica desde el concepto de autonomía. Existen otras perspectivas (ciencia política, antropología, sociología...) en las que podría llamarse naciones a lo que nuestra Constitución llama «nacionalidades», pero estamos ahora hablando de derecho, y la Constitución o los Estatutos son normas jurídicas. En tal sentido, considero que la Constitución impide la inclusión del término nación, atribuida a Cataluña, en el Estatuto de dicha Comunidad, sea en el articulado o en el preámbulo.

No creo que ningún jurista dude del valor normativo de los preámbulos. No como el articulado, ciertamente, pero el preámbulo forma parte de la norma y tiene un carácter normativo que se manifiesta especialmente en la interpretación de los textos legales a los que precede.

Sobre su utilidad en esta tarea no cabe duda, y basta para probarlo ver con cuánta frecuencia argumenta nuestro Tribunal Constitucional con citas de los preámbulos, de la Constitución o de las leyes.

No es fácil definir los efectos jurídicos de la inclusión del término nación en el preámbulo del Estatuto. Cabe pensar que permitiría intentar una interpretación de la autonomía catalana que subrayara su singularidad justificando lecturas expansivas de su autogobierno, pero la efectividad de tal intento dependería de diversos factores (de la redacción del precepto que quiere interpretarse a la luz del preámbulo, de la capacidad política de presión que pueda existir en cada momento...).

En materia en que la emocionalidad es tan importante, lo jurídico y lo político están muy entrelazados. Si la caracterización estatutaria como nacionalidad ha servido muy frecuentemente para argumentar el derecho a una autonomía diferente, parece claro que la invocación de un término que se supone no sería tan generalizable como aquél permitiría mantener la pretensión de construir un sistema autonómico manifiestamente asimétrico. Pero conseguirlo no dependerá de la sola inclusión del término en el preámbulo».

El plan B
EDITORIAL Libertad Digital 21 Enero 2006

La actuación del juez Grande-Marlaska no puede ocultar la inacción del gobierno. Ya en junio dejó en evidencia las ansias infinitas de paz al aceptar a trámite la querella de la AVT contra los batasunos de las tierras vascas. Tanto entonces como ahora, el fiscal general y el Gobierno han hecho lo mismo, mirar hacia otro lado. En este caso, el presidente ha añadido la obscenidad de afirmar que debía salvaguardar el derecho a la libre reunión de las personas, reunidas libremente para delinquir. Por tanto, no cabe esperar de los socialistas nada más que la inacción ante el plan B de los terroristas.

No cabe ser ingenuos. Herri Batasuna se convirtió en Euskal Herritarrok, y ésta en Batasuna, y ésta en el Partido Comunista de las Tierras Vascas. Siempre tienen en la recámara una estrategia para eludir la acción de la justicia. ETA no va a dejar, en palabras de uno de sus portavoces, de “seguir insistiendo en el camino de su trabajo político, social, en la calle, en las reuniones de trabajo, en todos los sitios”. Jaime Mayor Oreja, el mejor analista del nacionalismo vasco, ya ha advertido de que “lo importante no es que un juez haya sido un elemento decisivo para pulverizar el plan A sino que la pregunta es qué va a suceder con el plan B”.

No es necesario que Batasuna organice una manifestación ilegal el día de su asamblea prohibida para dar la razón a Mayor Oreja. Al fin y al cabo, el plan B no es sólo, ni siquiera principalmente, este acto. Cabe esperar de los terroristas que sepan, con la aquiescencia del gobierno, presentarse a las próximas elecciones bajo otras siglas, sean las del PCTV u otras por venir.

Sin embargo, la prioridad ahora es impedir una nueva burla a la justicia. Conde Pumpido ha vuelto a intentar aparentar que hace algo, afirmando que Batasuna “no puede” realizar ningún acto público. El trabajo del fiscal general no es decir lo que se puede o no hacer, sino actuar para impedir que se incumpla la ley, aunque Conde Pumpido prefiera obedecer al Gobierno. Dados sus antecedentes, las actitudes vociferantes que sin duda tendrán lugar deberían ser razón más que suficiente para hacer madrugar a los GEO, si no fuera porque su sectarismo le lleva a perseguir a dos militantes del PP por mucho menos de lo que hace a diario cualquier militante batasuno sin que se le toque un pelo.

El Gobierno no puede limitarse al acatamiento de las decisiones de Grande Marlaska tras haber intentado lavarse las manos por no incomodar a personas “con mucho que decir” como Díez Usabiaga, despreciando a quienes ya no podrán decirnos nada nunca más. No puede ser la AVT quien pida al juez que envíe a la Guardia Civil a impedir que se cometa este nuevo fraude de ley. Pero mucho nos tememos que decidirá confiar en la labor del gobierno nacionalista vasco. Una confianza absoluta en que no hará absolutamente nada. Pero luego protestarán cuando se les acuse de traicionar a los muertos.

El TC pone en evidencia la prisa por llevarse los papeles de Salamanca
Editorial Elsemanaldigital.com  21 Enero 2006

La más elemental prudencia aconsejaría que los documentos no se moviesen de Madrid mientras el TC resuelve sobre las medidas cautelares pedidas por la Junta de Castilla y León

21 de enero de 2006. Nada más producirse el traslado a Madrid de los documentos del Archivo General de la Guerra Civil Española de Salamanca reclamados por la Generalitat de Cataluña, la ministra de Cultura Carmen Calvo se ha encontrado con la primera señal de que la prisa por ejecutar la medida puede conducir a un grave conflicto jurídico. En efecto, el Tribunal Constitucional hizo pública ayer la admisión a trámite del recurso de inconstitucionalidad presentado por la Junta de Castilla y León contra la Ley dictada para dar cobertura al desmantelamiento del Archivo y su conversión en un Centro Documental de la Memoria Histórica.

La admisión a trámite del recurso no paraliza la aplicación de la Ley, pero el Gobierno castellano-leonés había pedido como medidas cautelares la suspensión de la misma y que se impidiese la salida material de ningún documento del Archivo, y ahora el Tribunal Constitucional tendrá que pronunciarse sobre ello tras oír a las partes. En caso de que accediese a conceder las medidas solicitadas, es posible que los documentos tuviesen que volver a Salamanca y entonces el Gobierno quedaría gravemente desautorizado.

En estas circunstancias, la más elemental prudencia jurídica y política aconsejaría que los papeles no se moviesen de Madrid, al menos mientras el Tribunal Constitucional resuelve sobre las medidas cautelares pedidas por la Junta de Castilla y León. Sin embargo, todo indica que la prisa continúa y que se hará coincidir la entrega de los documentos a la Generalitat con el anuncio del acuerdo sobre el nuevo Estatuto, que en estos momentos negocian a marchas forzadas los representantes del Gobierno con los partidos que lo aprobaron en el Parlamento de Cataluña.

La ministra Calvo se ha felicitado públicamente de la normalidad con la que se llevó a cabo la operación nocturna de traslado de los documentos y de la tranquilidad ciudadana que la rodeó. Con ello, a la humillación que a todo un pueblo ha infligido el Gobierno con esta operación, añade el insulto de considerar a los vecinos de Salamanca como una especie de energúmenos dispuestos a todo que, por fortuna, en esta ocasión han sabido reprimir sus violentos instintos.

Todo lo que ha rodeado al traslado de estos documentos pone de manifiesto una vez más que en la España autonómica gobernada por el PSOE sólo la sensibilidad de los nacionalistas se tiene en cuenta. La mínima ofensa a la misma, real o supuesta, provoca reacciones desproporcionadas de victimismo y concluye con alguna reparación simbólica. Frente a lo que sostienen el Gobierno y quienes le apoyan, son justamente estos agravios comparativos los que pueden provocar el enfrentamiento territorial y causar heridas de muy difícil curación entre los distintos pueblos de España.

El expolio nacionalista, o un expolio llamado Zapatero
Guillermo Urbizu elsemanaldigital 21 Enero 2006

21 de enero de 2006. Perpiñán es la verdadera espada de Damocles que tiene Rodríguez sobre su escurridiza cerviz. Es decir, sobre la nuestra (porque para bien o para mal nos representa a todos). He ahí la cuestión, la respuesta a cada una de las convulsiones que sufre España bajo su funambulista mandato. En Perpiñán está la clave de todo lo demás. Hasta de la OPA de Montilla. Lo que allí se urdió fue un sobresueldo de iniquidad y popurrí separatista que nos puede costar caro. Que ya nos está costando muy caro.

El expolio es pantagruélico. No tienen bastante con nada. Mercadería política consagrada a la hipocresía y al desmán. ¿Que exagero? Expolio de la verdad y de la inteligencia, expolio de la nación y de la Constitución, expolio del Ejército y de la educación, expolio del patrimonio y de la religión, expolio de la familia y de la justicia, expolio de la Historia y de la Transición.

Expolio de los medios de comunicación desafectos, expolio de las palabras (talante, diálogo o progreso), expolio de las víctimas del terrorismo etarra, expolio del sentido común, expolio de los presupuestos, expolio del verdadero mérito, expolio del prestigio internacional de España, expolio de la vergüenza, expolio de la libertad de expresión.

Y en ese contexto arbitrario y mendaz, de constante sumisión a lo más atávico y tribal, andamos ahora metidos de lleno con la trifulca militar. ¡Bendito Trillo, señores del Ejército, al que tanto menospreciaban por sus ínfulas de jurídico castrense! Porque, a este paso, de ustedes no va a quedar ni la raspa. Al tiempo. José Bono habla de "las reglas del juego" y de "lealtad". Mientras se le escapan sus hombres por las fisuras del hartazgo, del hasta aquí hemos llegado. Hartos, sí, hartos de tanta mentira a costa siempre de los demás. Porque, ministro, los militares -como todo quisqui laboral- necesitan del ejemplo de sus superiores. En su caso, de su coherencia política y profesional. Y usted se pega todo el día enfrascado en la cantina de la demagogia.

Pero no nos equivoquemos, ese mosqueo no es sólo militar. Ni mucho menos. Y no confundamos churras con merinas. Ni ruidos de sables, ni golpismo, ni sandeces parecidas. Es la indignación de la gente honrada y trabajadora. Gente a la que le duele España. Gente normal, que incluso les votó a ustedes. Porque veamos: ¿quién defiende ahora al Reino de España de tanto gorrón y matarife batasuno? ¿Quién defiende a Rodríguez de sí mismo y de sus malas compañías? ¿Quién defiende a España de su propia descomposición territorial?

Y lo triste es que semejante expolio sea lo políticamente correcto. Lo megaplus. En un progresismo de diseño, de vuelo chárter, salón y canapé, que no dejará de progresar hasta que nos precipite a todos en la ruina. Porque el expolio llamado Rodríguez parece empeñado en no rectificar, en deshacer su propia patria por un puñado electoral de lentejas.

Las cosas del sentir
Jesús Laínz elsemanaldigital 21 Enero 2006

–A ver cómo les explico yo a ustedes brevemente el problema nacionalista que tenemos en España. Díganme –preguntó a sus interlocutores gubernamentales el parlamentario vasco de visita en los Estados Unidos–, ¿aquí sería posible que un gobernador de un Estado anunciase su intención de convocar un referéndum para decidir unilateralmente su permanencia en la Unión o su secesión?

–Sí –respondieron.

–Y…, ¿qué sucedería acto seguido?– reaccionó aquél tras un momento de sorpresa.

–Que al día siguiente entraría el ejército y se metería a los sediciosos en prisión.

Esto sucede en USA porque es una nación fuerte que no desperdicia su tiempo en tonterías. Y lo mismo sucedería en Gran Bretaña o Francia, o en cualquier otro país serio en el que desconozcan los necios complejos que sufrimos aquí.

Pero la debilidad de España hace que haya que aguantar con una sonrisa complaciente que cualquiera se crea que tiene derecho a autodeterminarse por el mero hecho de haberlo declarado en un parlamentito regional; o que cualquiera crea que está legitimado a decidir sobre su pertenencia o no a España y, en el caso de decidir generosamente quedarse, a imponer su modelo de encaje con ella; o que, en un alarde de sentimentalidad elevada a la categoría de legitimación política, cualquiera "se sienta" nación.

Pero todas estas irrisorias supersticiones políticas no cambian las cosas, del mismo modo que el País Vasco o Cataluña no se convertirán en planetas aunque la mitad más uno de la población se declare marciana.

España es una de las cinco o seis más evidentes naciones del mundo desde hace muchos siglos aunque en su suelo tengamos que sufrir desde hace cien años a pedantísimos indocumentados que cuestionan esta evidencia echando mano de argumentos de parvulario. Iñaki Anasagasti, por ejemplo, ha explicado en varias ocasiones que el nacionalismo vasco no es comprensible por quienes no lo comparten, pues se trata de una emoción. Emocionante explicación, sin duda, si no fuera por el inconveniente de que no explica nada.

En el mismo sentido va la anunciada mención a la nación catalana en el preámbulo del Estatuto, en el que, al parecer, se va a poner que la mayoría de los catalanes "sienten" a Cataluña como una nación. El que dicho sentimiento o sensación haya sido provocada por riadas de descomunales mentiras y falsificaciones desatadas durante las legislaturas de Jordi Pujol mientras los sucesivos gobiernos de Suárez, González y Aznar miraban hacia otro lado –cuando no colaboraban complacientes– parece ser un detalle que no es conveniente recordar. Lo que importa es lo que se "sienta" ahora, una vez consumado el lavado de los cerebros y el emponzoñamiento de los corazones.

Además, cualquier ser humano en este mundo es perfectamente capaz de afirmar la existencia de idénticas "sensaciones" a propósito de cualquier cosa que se le pueda ocurrir. Y en esto de sentirse cosas no hay como los pobres habitantes de los manicomios. Ésos sí que entienden de sentirse cosas.

Yo, por mi parte –les juro que es una convicción que me emociona en lo más profundo de mi ser–, he decidido que a partir de hoy voy a sentirme Napoleón de lunes a viernes. Y Brad Pitt los fines de semana, que se liga más.

Y ustedes me tienen que creer y lo tienen que aceptar, especialmente las chicas. Pues si no, me autodetermino.

Es mi derecho histérico.

EL DESENLACE
Por Carmen MARTÍNEZ CASTRO ABC 21 Enero 2006

Antes de que Rubalcaba provocara el cabreo de los nacionalistas y el pasmo de los expertos en teoría política al proponer el «sentimiento de nación» como fórmula de encaje constitucional para el nuevo Estatuto la definición más vanguardista había salido del los pucheros de una acreditada cocinera: «Cataluña es una lengua y una cocina, por lo tanto una nación». A la vista de los últimos acontecimientos las palabras de Carmen Ruscalleda han resultado casi proféticas.

Desde luego lo de la nación catalana está teniendo mucha cocina aunque eso no garantiza que el guiso resulte apetitoso. Lo último que se les ha ocurrido a los estrategas de Ferraz es el viejo truco de «asustar» las alubias. Un chorrito de agua fría para cortar el hervor, así ni se rompen ni se despellejan. El plante de Rubalcaba no es más que un chorrito de agua fría con el que el negociador socialista se garantiza que no va a salir despellejado del Comité Federal de hoy. Una burda maniobra de distracción. Los barones celebrarán la autoridad con la que el gobierno resiste a las demandas de los nacionalistas catalanes y dentro de unos días tendremos servido el plato después de la inevitable aparición estelar del gran chef. Rodríguez Zapatero entrará en escena en el último minuto y su providencial intercesión conseguirá desatascar el embrollo, esta vez de manera definitiva. Es todo tan previsible como el final de los culebrones que han vuelto a inundar nuestras televisiones. ¡Si hasta la vicepresidenta Fernández de la Vega ya nos anunció que el término nación iría en el preámbulo del texto! Pero eso fue antes del espectáculo de Salamanca; unir esas escenas a la firma de un acuerdo sobre el Estatuto era demasiado fuerte incluso para un experto vendedor de burras ciegas como es Alfredo Pérez Rubalcaba..

Sólo CIU puede cambiar radicalmente un guión cuyo desenlace, con o sin Estatuto, será negativo para Cataluña, según sentenció Pujol en sus declaraciones del domingo a Valentí Puig. Si Cataluña no gana nada, CIU lo puede perder casi todo por más que hoy le sonrían las encuestas. Ya no se trata de renunciar a la financiación que Zapatero les prometió y no les puede dar, el auténtico riesgo que afronta Artur Mas es el de verse convertido en la réplica catalana de Mariano Rajoy, el líder de un partido expulsado del juego político. El Estatuto de Cataluña ha sido utilizado por Rodríguez Zapatero para marginar al PP y bloquear sus posibilidades de volver al gobierno de España pero el texto lleva en su seno toda la ingeniería totalitaria precisa para evitar la alternancia política también en Cataluña. A CIU, principal responsable del asfixiante régimen nacionalista, sólo le quedará languidecer víctima de su propia estrategia, devorada por sus hijos.

Varapalo a la ministra de Cultura
Editorial ABC 21 Enero 2006

LA Audiencia Nacional ordenó ayer la inmovilización de los «papeles de Salamanca» -como medida cautelar y a instancias del Ayuntamiento de la capital salmantina- ante la evidencia de que los documentos iban a ser trasladados de manera inmediata a Cataluña. La decisión de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, aún pendiente de oír los argumentos del Gobierno, representa un severo varapalo para la ministra de Cultura, Carmen Calvo, que ha exhibido unas formas impropias de un gobernante al ordenar el traslado nocturno de los papeles después de conocerse que el Tribunal Constitucional había admitido a trámite el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la Junta de Castilla y León.

El TC había pedido horas antes la opinión de las partes sobre la posible suspensión cautelar del traslado, decisión que debería haber bastado al Ministerio de Cultura -por una elemental norma de prudencia, equilibrio y decoro político- a paralizar la mudanza. Hizo todo lo contrario a lo que demanda la discreción y la mesura y trató de orillar la ley ordenando un viaje vergonzoso que supone un agravio innecesario a una ciudad -Salamanca- y a una Comunidad Autónoma -Castilla y León- que habían depositado sus legítimas esperanzas en la acción de la Justicia. Y ha tenido que ser precisamente la Justicia quien - como ya ocurriera con la decisión del juez Marlaska de prohibir el Congreso de Batasuna ante la inacción del Gobierno-, la que ha evitado una decisión política que, sólo desde el punto de vista formal, revela un comportamiento tan soberbio como grosero. Gestos impropios de un Ejecutivo que, sometido a las exigencias del nacionalismo soberanista, parece empeñado en generar problemas felizmente superados.

No es posible entender qué razón pudo llevar a la ministra Carmen Calvo a ordenar la salida inmediata de los «papeles de Salamanca» hacia Cataluña, salvo que pensara que la mejor manera de cumplir la ley fuera buscar atajos de madrugada. No es así como se espera que actúe un Gobierno que, bien por defecto (Batasuna), o bien por exceso (Archivo de Salamanca), parece empeñado en seguir el trazado que le marcan sus socios parlamentarios, aunque para ello tenga que buscar puertas traseras a la ley o improvisar desalojos nocturnos con los que satisfacer la larga lista de demandas nacionalistas. Demasiadas claudicaciones para un Ejecutivo colocado, por su propia impericia, en un peligroso cruce de caminos en el que la Justicia se ve obligada a corregirle con demasiada frecuencia. Síntomas de una manera de entender la política en la que los intereses generales del Estado sucumben a los fines partidistas y a los excesos de formaciones que han dado suficientes muestras de deslealtad, tantas que el Gobierno debería tener bien claro que la «normalidad» a la que se refería el otro día la ministra Calvo no es propia de una España de carretillas y caravanas.

PAPELES Y MEMORIALES
XAVIER PERICAY ABC 21 Enero 2006

Sostiene la ministra que el traslado de los papeles de Salamanca debe «permitir que nadie más haga política de enfrentamiento de unas comunidades autónomas con otras». Ojalá. Pero mucho me temo que sus pronósticos no van a cumplirse. Y no lo digo por el desgaste que las chapucerías procedimentales, las salidas de pata de banco y las apelaciones a los bajos instintos de las partes en litigio pueden haber causado ya, a estas alturas, en la convivencia.

Lo verdaderamente preocupante no es eso. Lo verdaderamente preocupante es hasta qué punto ese interminable proceso está sirviendo para avivar la idea, tan querida por el nacionalismo catalán -ese amplio espectro, no se olvide-, de que la guerra civil no fue una guerra entre españoles, sino una guerra entre Cataluña y España.

Como si Cataluña hubiera sido, lo mismo que España, un todo uniforme. Como si en Cataluña no hubiera habido, lo mismo que en España, vencedores y vencidos.

Y es que, en este sentido, el traslado de los papeles salmantinos no constituye, por desgracia, un hecho aislado. Desde hace más de un año, una comisión interministerial está trabajando en un proyecto de ley destinado a rehabilitar moral y jurídicamente a las víctimas de la guerra civil y del franquismo.

Pues bien, el Gobierno de la Generalitat tiene intención de aprobar a finales de febrero un anteproyecto de ley por el que se va a crear un Memorial Democrático cuyo objetivo es prácticamente idéntico al que persigue la comisión interministerial, sólo que limitado a Cataluña.

Es cierto: en ambos casos está por ver qué se entiende por víctima de la guerra civil. O sea, hasta donde alcanza la memoria. Pero, a tenor de lo que ha trascendido hasta la fecha, todo indica que el Memorial catalán no va a interesarse más que por una clase de víctimas: las que lo fueron por la acción de esa España a la que algunos, setenta años después, siguen empeñados en seguir combatiendo.

Salamanca, por ejemplo
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  21 Enero 2006

POR desgracia, están muy lejos de la realidad las palabras de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, sobre la Ley de Restitución a Cataluña de los documentos del Archivo de Salamanca reclamados por la "Generalitat". Afirma Calvo que esa ley conseguirá que "nadie más enfrente a unas Comunidades con otras". Lástima que la realidad estropee esa hermosa declaración de intenciones. Porque la sociedad aragonesa percibe indiferencia respecto de Aragón donde el Ministerio de Cultura pone diligencia si el problema atañe a Calatuña. La nocturnidad y las prisas con las que se sacaron los documentos de Salamanca -por cierto después de que el Tribunal Constitucional admitiera a trámite el recurso presentado por la Junta de Castilla y León-, contrasta con la tibieza que mostró la ministra al tratar de los bienes parroquiales. La única declaración que se le conoce es un comentario, hecho en privado ante Marcelino Iglesias y Francisco Camps, en Valencia, recogido casualmente por los micrófonos de una emisora de radio. Como hemos subrayado, el litigio es canónico, pero los tratados entre España y el Vaticano permitirían una intervención razonada y razonable. Es cuestión de voluntad política. Los ciudadanos perciben que ambos asuntos están conexos, y así lo expresó ayer, en Cataluña, el dirigente popular Josep Piqué. En el propio Gobierno de Aragón estaban convencidos de que las autoridades catalanas facilitarían la entrega de las obras de arte aragonesas -en lugar de enrocarse con el obispo Ciuraneta en un ambiguo discurso museográfico- tras la devolución de los documentos a Cataluña. Pero no ha sido así. Y eso obliga, más que nunca, a buscar solución definitiva a un caso de justicia.

Polémica con Moa
Suevia in my mind
Cristina Losada Libertad Digital 21 Enero 2006

Mi amigo y paisano Pío Moa desvelaba aquí el otro día mi posición favorable a reclamar la independencia de Vigo, frente al proyecto, que él defendía, de restaurar desde Galicia el antiguo reino suevo. Ello venía a cuento de la posibilidad de que los nacionalistas gallegos fundamenten en los suevos la declaración de Galicia como nación, o como ellos dicen, nazón. Con suevos o sin suevos, el BNG, y el partido de los socialistas gallegos, en la propuesta estatutaria diseñada por su Fundación Iniciativas 21, definen a Galicia como nación. Y si el nuevo Estatuto de Cataluña sale adelante, como pensamos algunos que hará, con esa semilla dentro, no es descabellado que se siembre también en tierras galaicas. Regirá en toda España lo de tonto el último.

La polémica puede parecer disparatada, pero conviene recordar lo que ya viera Karl Popper cuando, a principios del XX, estalló la traca de los nacionalismos y la mayoría de los intelectuales europeos se enfervorizaba con el derecho de autodeterminación, concepto que apareció entonces. Y era lo siguiente: que la autodeterminación era un principio contradictorio, pues la “liberación” de pueblos y minorías creaba más minorías. Es decir, que el ejercicio de tal derecho conducía a la aparición de nuevos sujetos que podían reclamarlo. ¿Y acaso definirse como nación no supone autodeterminarse? Hete ahí abierta la puerta al proceso que ya iniciaron, con resultados conocidos, los próceres de nuestra Primera República.

Metidos en el fregado de los hechos diferenciales, ¿dónde detenerse? Julio Camba, al escribir sobre el Estatuto catalán en la II República, se iba de diferencia en diferencia hasta los barrios y las calles. De guiarnos por la definición de nación con que iluminaba ZP a unos escolares andaluces, aún podíamos ser más ambiciosos. Cada familia, y hasta cada matrimonio, compuesto por personas que desean vivir unidas, con pasado y voluntad de futuro, cumpliría alguna de sus fórmulas de nación. Pero yo no quiero ir tan lejos. La ciudad-estado me parece una forma más adecuada, funcional y probada de organización política. Y Vigo, al igual que otras urbes, puede presentar tantos títulos para acceder a ese status como el que más.

No es cuestión de traer a colación la lista de agravios a que la ciudad se ha visto sometida por los gobiernos gallegos, y el central. Ni de hacer una lista de los hechos diferenciales, que haberlos haylos, desde lingüísticos hasta históricos, desde económicos hasta sociales. ¿Por qué habría de contribuir la ciudad más próspera de Galicia a subvencionar zonas más atrasadas? ¿Por qué debería regir una solidaridad intergallega cuando no la hubiera entre las regiones de España? Y, sobre todo, ¿por qué soportar los caprichos y arbitrariedades de un poder cercano, cuando éste ha decidido pasar de un poder superior? Hay que tomar ejemplo de las urbes de la Edad Media, que es donde está la madre del cordero según los nacionalistas, y desembarazarse de los que hoy vendrían a asumir el papel de los señores feudales.

Mi alegato ha de ser breve, pero no quisiera terminar sin decirle a Moa que mi postura no significa desprecio o rechazo del proyecto suevo que a él le gusta. ¿Cómo podría? En mi imaginación perviven referencias a aquel reino tan sugestivas como Sueviafilms, la productora del orensano afincado en Vigo, Cesáreo González, cuyas películas tanto nos deleitaron. O el Suevia, boite de las boites viguesas, de la que mucho me hablaron en mi infancia. Aunque debo decir que estos bellos recuerdos se han visto ensombrecidos por los relatos de Tácito sobre los suevos en Germania. Contaban los suevos con un bosque sagrado, que les provocaba gran temor: “nadie entra en él a no ser atado, para demostrar su inferioridad y subordinación”, y añadía: “todas estas supersticiones se dirigen a lo mismo, afirmar que allí está el origen de la nación”. Si ese es el destino que nos espera en un reino suevo restaurado, lo siento, Moa, pero no cuentes conmigo para que me lleven atada a proclamar el origen de la nación.

Retirarnos de de Cataluña
Fernando Enebral elsemanaldigital 21 Enero 2006

La pertinaz insistencia de Carod-Rovira en echarnos a todos en cara que Cataluña aporta –según él– más dinero a España que lo que recibe, y que por eso quiere la ´independencia´ no sólo económica sino también de todo lo demás; y el clamor que me llega de todos con quienes hablo, de toda clase y condición social, de que va siendo hora de ponerle a ese señor en su sitio; me hace formular desde este rinconcito, aunque no podría decirse hoy precisamente que a contracorriente, la siguiente reflexión:

Diré, ante todo, que cuento con múltiples catalanes en mi familia próxima, y he tenido el privilegio de comprobar, desde siempre, que los catalanes de cualesquiera estamento, cultura y situación con quien me he relacionado a lo largo de mis ya abundantes años siempre eran personas volcadas exquisitamente en atender y ayudar a todos, con encomiable dedicación y eficacia.

Pero justamente por esto me duele especialmente que haya ahora cuatro magnates (o ¿mangantes?) catalanes que, abusando de la representación popular con la que arramplaron, se dediquen a enemistarnos con sus paisanos: bien con bromitas infumables como el mofarse de la corona de espinas de Cristo, bien con castigarnos por hablar español, bien con reinventar la censura previa para la expresión de opiniones e informaciones, bien con hacerse con un archivo histórico para quizá mutilarlo y manipularlo según convenga a sus oscuros intereses, bien con pactar con terroristas no se sabe bien qué, bien con apropiarse de la denominación de "nación" cuando ellos no pasaron de ser un condado (jamás, ni siquiera, "reino" como lo fue Aragón, o Navarra, o Valencia), bien con querer juzgados y tribunales que les secunden en vez de impartir Justicia imparcial y profesional en nombre de nuestro Rey, bien con contar con entidades financieras que les donen miles de millones para sus exclusivos tejemanejes, bien con pretender absorber, monopolizar y administrarnos a los demás unas fuentes de energía que ellos ni siquiera tienen, bien con reescribir la Historia en las escuelas a su capricho, bien con secuestrarnos las costas y, como nos descuidemos, todo el Mediterráneo,... y un largo etcétera que el lector ya sabe.

Pues bien: quizá haya llegado el momento de decir ¡basta! y retirarnos todos de Cataluña: sacar nuestros depósitos de La Caixa, cancelar nuestro contrato con Gas Natural, veranear en otras playas, llevarnos las empresas a otro sitio, renunciar a los Seat, beber agua de Lozoya o sidrina asturiana, esquiar en Guadarrama,... y, además, no darles ni venderles ni la hora. ¡A ver dónde se queda lo que dice Carod-Rovira, y si le siguen votando allí!

Porque Cataluña floreció por amigable y solidaria; pero si Carod lo cambia...

Grande Marlaska
Enrique de Diego elsemanaldigital  21 Enero 2006

Los patriotas españoles tenemos contraída una deuda de gratitud con el juez Manuel Grande Marlaska. Desde aquí, con este artículo, resarzo en parte la mía. Podría aducirse que el juez no ha hecho otra cosa que cumplir con su deber, y defender lo obvio, que es el Estado de Derecho, mas vivimos en tiempos muelles en que tal cuestión –el ejercicio de la propia responsabilidad- resulta del todo inusual y, por la materia, heroica. Puede decirse que si el juez no hubiera actuado, ya no tendríamos nación, porque no habría Estado de Derecho, y por tanto el proceso de demolición de la convivencia nacional, tan adolescentemente impulsado por esa quintaesencia del político profesional que es Zapatero, sería ya irreversible. A lo que, por cierto, están esperando muchos para acomodarse. Ni usted ni yo, querido lector.

Pocas veces se había visto tan en estado de pura postración a Zapatero revestido de los harapos de la frivolidad relativista, más allá y más acá de la Ley. El mismo detalle de despachar –virtualmente- la Ley de Partidos en un corrillo de periodistas, contraponiéndola al derecho de reunión, muestra la irresponsable bajeza moral del personaje. Al margen de la falta de coraje, y la vileza respecto a las víctimas, su continua negación de la lógica. Batasuna es ETA: además de la evidencia, hay sentencia del Supremo. ¡Los terroristas no tienen derecho de reunión! Según su extraña lógica del país de las maravillas, que Zapatero preste las dependencias de La Moncloa para la cúpula de ETA. Todo se andará. Porque por esa senda va. A convertir en héroes a patentes asesinos como Josu Ternera y Cheroki.

Grande Marlaska ha dado una tregua a la democracia, a la decencia y al sentido común, sean cuales sean los retos que Batasuna perpetre contra la prohibición. Lo ha hecho a pesar del Gobierno, empeñado en hacer la vista gorda, en lo que está bien entrenado. Mas ZP –ese comercial de los secesionistas, ese presunto traidor de lesa patria- va a seguir hacia la roca Tarpeia, por donde esta dispuesto a lanzar a la nación para que, por esporas, produzca nacioncitas de pulsión imperialista, y a ceder ante ETA sin límite ni escrúpulo.

Eso no es la segunda transición. Eso es la pura reacción totalitaria, el retorno a la caverna y, a medio plazo, la madre de todos los conflictos. Ante eso, ni usted ni yo, querido lector, vamos a ceder, como no lo ha hecho Grande Marlaska, haciendo honor a su primer apellido. Somos tres y muchos millones más.

La memez de la semana: "el nacionalismo defiende los fueros"
Pascual Tamburri elsemanaldigital 21 Enero 2006

Nos han convocado el Foro de Ermua y una buena lista de asociaciones y de grupos a salir a la calle para escuchar ante el monumento a los Fueros de Navarra un Manifiesto por la Unidad de España. Sin rebuscar demasiado creo que ha habido poco parecido en las calles de Pamplona desde el 3 de diciembre de 1977, cuando la Diputación Foral convocó a miles de navarros, en parte allí mismo, en defensa de la entonces discutida y amenazada personalidad de Navarra: foral y española.

Aquella jornada de rebeldía, y la movilización social que representó, tuvo un éxito pleno. Si Navarra no fue incluida en la autonomía regional vascongada, si se respetó su autonomía jurídica de origen medieval consagrada en la Ley de 1841, si se respetó a un tiempo la voluntad de los navarros, su identidad histórica y el carácter paccionado de su foralidad, todo ello se debió a la reacción de la gente de la calle. En definitiva, al miedo que infundió la gente común, sencilla y honesta, dispuesta una vez más a defenderse con los sacrificios correspondientes, en la parte de la clase política profesional dispuesta a todas las mezquindades y chalaneos. Los navarros de 1977 tenían la razón y justamente alcanzaron la fuerza necesaria; los navarros de 2006 tenemos una oportunidad similar frente a una extensión inesperada y muy peligrosa de aquella misma amenaza.

El mismo enemigo de siempre
En 2006 con el Foro de Ermua, como en 1977, se recuerda a los partidos políticos, especialmente a los que tienen responsabilidades de Estado en Madrid pero no en Pamplona, que Navarra no se vende. Y tenemos hoy una ventaja que nuestros padres no tuvieron, y es que, como algunos parecen olvidar y el Foro de Ermua viene a explicar, "cualquier proyecto que pretenda debilitar España como ámbito de decisión común, de convivencia, de igualdad y de solidaridad" está fuera del marco constitucional de la nación española.

En 2006 con el Foro de Ermua, como en 1977, se defiende la libertad real de los navarros y de todos los españoles. La libertad, en nuestro caso, no es cualquier cosa, sino que, de un modo muy concreto, es la fuente misma de nuestra identidad regional, desde que nuestros antepasados decidieron participar con personalidad propia en "el proyecto común que es España". Y es que, sobre estos asuntos, en los últimos días ha querido hablar todo el mundo, y no siempre con conocimiento.

En 2006, como en 1977, se defienden los Fueros de Navarra de la agresión más fuerte que han recibido en toda su secular historia. Pero, contra lo que pueda pensarse, el manifiesto del Foro de Ermua es perfectamente respetuoso de la identidad de Navarra, en cualquiera de sus redacciones, incluso para los más exigentes de sus defensores. Y creo que los navarros necesitamos tener algunas ideas claras.

"Los privilegios fiscales y financieros que aún existen" están en el punto de mira del Manifiesto leído el sábado. Y algunos se han apresurado a proclamar, escandalizados, que esa frase era una amenaza para los Fueros. Rápidamente se ha formado un coro heterogéneamente compuesto para la ocasión por una serie de inesperados foralistas; inesperados e indocumentados. Porque cualquier navarro de buena fe puede suscribir ese Manifiesto, y estar contra cualesquiera privilegios, ya que los Fueros de Navarra, por su origen y naturaleza, no son privilegios en el sentido que lamentablemente tiene esta palabra en la vida política española de esta legislatura. Más aún: caer en la confusión o agravarla sólo favorece a quienes desean derogar el núcleo mismo de la foralidad navarra, que odian. Y por eso, palabrería aparte, tantos enemigos de Navarra y de sus fueros han aprovechado estos días para ponerse la piel de cordero (foral).

Ni privilegios ni cobardías
Algo he terminado por saber de la Edad Media navarra; y en este caso concreto, ante el debate ridículo y oportunista que una parte del Manifiesto ha desatado, me he molestado en consultarlo con quien, sin duda, de Fueros y de pactos sabe más que yo. Pero los expertos vienen a decir lo mismo que sabe un buen estudiante de primero de carrera. La comunidad a la que llamamos Navarra nació en la Edad Media como una forma concreta de ser español y de participar en la recuperación de la España perdida, en la Reconquista. La especificidad humana de esta comunidad tuvo su plasmación jurídica en unas leyes comunes, nuestros fueros, que siguen bajo diferentes formas en vigor ininterrumpido, e ininterrumpidamente adaptado a los tiempos. Y por eso no son privilegios injustos, sino la manera que tenemos de "ser". Que incluye, por cierto, de origen y no como opción sino como hecho inexorable, "ser españoles".

Yo entiendo que los hechos son molestos. Como ha dicho José Ángel García de Cortázar, todo en el mito nacionalista se enfrenta con la cruda realidad de los hechos. Pero lo honesto –suponiendo en políticos de primera y segunda fila una cierta cultura que implique conocer tales hechos- no es cerrar los ojos a la realidad de ayer y de hoy, sino, cuando no guste, cambiarla. Pero sin mentir. Hoy hay Fueros, y son lo que son. Mañana puede no haberlos, o podremos llamar con la misma palabra a una realidad diferente. Pero aprendamos de nuestra historia que esto no se puede hacer con pasos en falso y con saltos en el vacío.

Inma Castilla de Cortázar ha dicho acertadamente que "Navarra es un ejemplo de lealtad al Pacto Constitucional". Es bastante lógico, porque tenemos a través de los milenios el hábito de seguir siendo, pactando con las realidades novedosas. Se espera de nosotros una respuesta "sin complejos como siempre: llena de sentido común y respeto a la genuina historia común"; y es una excelente noticia, porque en la comunidad nacional española nuestra imagen es esa. A pesar de que, en 1978, se hicieron concesiones innecesarias como la Disposición Transitoria Cuarta, de cuyo peligro se advirtió entonces y cuya supresión con buen criterio y plena lealtad a la esencia de Navarra sigue pidiendo Unión del Pueblo Navarro.

Los Fueros de Navarra hoy
Sólo partidos políticos de cabotaje pueden decir seriamente que el Manifiesto por la Unidad nacional es "anticonstitucional", "antinavarro" o "antiforal". Ha sido una semana muy instructiva por lo demás, con los huérfanos de las libertades soviéticas reconvertidos a "la defensa del autogobierno de Navarra". Vivir para ver; alguien deberá explicarles la diferencia entre fuero y privilegio; pero también entre verdad y mentira. Claro que el verdadero problema es que quienes sí piden privilegios injustos y el fin de la igualdad jurídica, en perjuicio directo de Navarra y de España, y muy avanzados en el camino de la ruptura de la única nación, son los nacionalistas catalanes y vascos, apoyados en sus proyectos por el partido de mayoría relativa en las Cortes. Y prefiero no hablar de sus acuerdos, acercamientos y carantoñas con los enemigos armados de España y de la libertad; que son los más felices con esta polémica estéril y acomplejada.

El manifiesto de los de Ermua es largo; es de esos textos pensados más para quien los escribe que para quien los lee. No imagino, francamente, a ningún joven navarro ilusionándose por sus fríos términos. Y ya hemos visto que los políticos o no lo entienden o no quieren entenderlo. Para actuar bien, basta estar allí, por España, por Navarra y también por los fueros. Es un buen manifiesto, con buena intención y buenas ideas. Creo que, por la misma naturaleza del nacionalismo, será más útil la movilización popular por la unidad nacional que todo ejercicio erudito de convicción. Me van ustedes a llamar esencialista, y apúntense ustedes a la lista. Pero coincido con lo que ha dicho Jaime Ignacio Del Burgo, porque "lo fundamental de esta convocatoria es manifestarse por la unidad de España". Lo mejor del manifiesto es que nos ha recordado a todos que España "es" antes que cualquiera de sus partes; que ni los fueros existirían sin España ni jamás ha habido una Navarra ajena a España; que Navarra y España son anteriores al concepto liberal-democrático de nación, anteriores a la existencia del Estado. Y para explicarlo, UPN habla del carácter propio de Navarra y rechaza la idea de privilegio asociada a la palabra fuero. Así que estamos todos de acuerdo, menos los que nunca estarán, porque nunca han estado.

Del patriotismo y otros demonios
Jesús Nieto Periodista Digital 21 Enero 2006

El insigne Albert Einstein sostenía en la loca lucidez de su genialidad que el nacionalismo era la enfermedad más infantil del hombre; una suerte de sarampión infeccioso que el humano debía superar como un escalón más en el período de madurez. La puerilidad que el físico adjudicaba a las doctrinas nacionalistas, visten en banderas excluyentes a la clase política de hoy en día, que lejos de situar el reparto de riqueza o la paz mundial en la agenda de lo inmediato, vive por y para el apego atávico al terruño.

Este infantilismo de la política al que aludo cuando analizo el nacionalismo, apremia al usuario de esta corruptela denominada democracia a inquirirse si no es víctima de un secuestro de embrutecimiento masivo, que en última instancia viene a expresar aquella máxima de Groucho Marx en la que la política es la búsqueda de problemas, el diagnóstico falso y los medios erróneos para su solución.

La falsedad en las malas artes de lo político, habita de manera primordial en el “modus operando” de la oposición popular respecto al nacionalismo, del que es deudora en tiempos de sequía el ideario derechista , puesto que no hay condición más populista de obviar un discurso huero que la defensa de una entelequia: la “unidad de España” en cuyo altar, custodiado por espadones de nuevo cuño, Génova ora en maitines.

Sorprende que la insolidaridad catalana liderada por el “cordobés” José Montilla (Iznájar, 1955), sea combatida por una noción franquista del mundo; un pensamiento cerrado en la apología de un patriotismo que lejos de morar en las despensas, los bolsillos y las pensiones de los ciudadanos, corre veloz por las entrañas del deslocalizado, transnacional y atroz sistema capitalista.

Estatuto
Ya lo dijo Rajoy
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 21 Enero 2006

El malestar en el ejército y el goteo de indisciplinas vienen a poner a Bono ante su contradicción, y su prestigio cae. ¿Cómo iba a arrestar él a un militar por defender la Constitución? ¡Hasta ahí podíamos llegar! Si el aquelarre estatutario y la negación de la evidencia se prolonga unos días más, el ministro de Defensa se puede ver arrestando a un par de generales al día. Bola de nieve de un descontento y de un hartazgo que es el mismo que destilan otros sectores de la sociedad. Sólo que los uniformados no deben opinar en público sobre política. Ahora bien, ¿alguien cree que los interesados han olvidado tal limitación? Cada vez que uno firma una carta tiene plena conciencia de estar pagando un precio.

Bono se viene presentando como la esperanza blanca del PSOE, pero los últimos acontecimientos han acabado con sus expectativas de suceder a Rodríguez. Su mayor error fue callar cuando un alto dirigente del PNV comparó al ejército con los terroristas de ETA. Esta falta de reflejos, combinada con la insensatez de su jefe –que niega simplemente el malestar porque cree que lo que se niega deja de existir– ha truncado la carrera de Bono... salvo que suceda algo improbable, pero posible.

Y lo improbable, pero posible, es que las concesiones máximas de Rubalcaba y las exigencias mínimas de los nacionalistas lleguen a encontrarse en las horas que quedan de negociación estatutaria. Y que entonces Bono sea coherente y dimita, desmarcándose de la minuciosa desconstrucción de España a la que Rodríguez ha entregado al partido socialista. Pero no es previsible que la Esquerra y CiU acepten la sincera descripción que Rubalcaba quiere insertar en el preámbulo de esa Constitución de Cataluña que llaman estatuto: ciudadanos y ciudadanas sienten que Cataluña es una nación. Ciudadanos y ciudadanas creen que existen los selenitas.

Por no hablar de la financiación, capítulo que parece realmente guiado por Solbes, sin bastardear. Las exigencias de Barrera, Cháves, Bono, Ibarra et altri van a misa: no se considerará el déficit fiscal y prevalecerá la multilateralidad. O sea, que Rodríguez le hizo la pirula a Mas cuando le vendió en la Moncloa su predisposición a tragar con el modelo financiero de CiU, salvando el proyecto estatutario de un aborto seguro. Dicen que Mas salió preocupado por ciertos rasgos que advirtió en el presidente. De lo que no se dio cuenta es de que le acababan de engañar como a un chino. Lo engañaban por su bien, pues el perjudicado final iba a ser Maragall, que se lo está oliendo y por eso le recuerda al presidente su apoyo en el congreso socialista y no sé qué compromisos. Ya dijo Rajoy que el estatuto se aprobaría en Barcelona para que fracasara en Madrid.

Mutis por el Foro Ermua

Rafael PORTANET ABC 21 Enero 2006

La experiencia de haber sufrido el nacionalismo, unida a la experiencia terrorista, cualifican a un importante grupo de españoles como auténticos doctores «horroris causa», cuyo espantoso sufrimiento -muchas veces no suficientemente interiorizado por la sociedad española- podría equipararse al de los perseguidos de la Alemania nazi, a la lucha de las personas de color en el sur de los EEUU o al apartheid, con la diferencia de que estas persecuciones hacen referencia al siglo pasado. Esta acumulación de sufrimiento, así como actitudes valerosas de políticos como Gregorio Ordóñez y Fernando Buesa, hace surgir con fuerza el movimiento cívico del País Vasco a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco. No estamos sin embargo hablando de un «movimiento» que nazca sólo para afrontar la lucha contra ETA y su entorno, sino de un movimiento cuyo leitmotiv es la lucha contra el nacionalismo y aquellas actitudes discriminatorias que buscan unos privilegios y una hegemonía de unos ciudadanos sobre otros contra la igualdad de derechos consagrada en la Constitución. Este movimiento de lucha por los derechos civiles cuyo máximo exponente viene siendo en estos últimos tiempos el Foro Ermua, está especialmente legitimado para este cometido por varias razones:

1.Su falta de adscripción a ninguna ideología, partido político o grupo de pensamiento.
2.Su tradición ejemplar de defensa hasta el último aliento de las leyes y la Constitución española.
3.Su modestia de medios, que le obliga a la colaboración desinteresada de ciudadanos e instituciones.
4.Su condición de «cívico», y por tanto de máxima representación de los ciudadanos por su lucha exclusiva por sus derechos e intereses.
5.Su profundo conocimiento y experiencia de la dolorosa «marca» del nacionalismo sobre los que no comparten esa ideología asimilista.
6.La condición de víctimas del terrorismo de muchos miembros.
7.Su reciente decisión de extender su actividad a todos los territorios en los que exista la necesidad de luchar contra el nacionalismo.

La autoridad que le otorga a este renombrado movimiento cívico español el haber sufrido tan de cerca el nacionalismo y el terrorismo debería hacernos reflexionar. No sé si se entiende el intenso afecto que nos regalan los que han expuesto su vida o su paz a la violencia por nuestro derecho a la ciudadanía, pero es muy difícil no sentirse obligado por esa realidad y no responder empáticamente a aquel afecto. Muchos españoles ya lo están haciendo con su apoyo a las víctimas, a las asociaciones, a las fundaciones y a los foros cívicos. Pero con este reconocimiento empático no basta. Es necesario que venzamos al miedo y a la desesperanza.
No podemos hacer mutis por el foro de la defensa de nuestros derechos básicos. Es hora de agarrar la mano de aquellos que luchan, de reconocer nuestra necesidad de ayudar a los que nos ayudan y de empezar a pagar por algo que sólo nosotros podemos disfrutar y que es el centro de nuestra humanidad; nuestra capacidad de elección, nuestra libertad.

Es muy probable que esta sea nuestra última oportunidad. El Foro Ermua ha dejado claro que continuará trabajando activamente en todos los ámbitos y «en la defensa de aquello que nos convierte en ciudadanos: la Ley y la Constitución», y que actuará sincronizadamente a «los pasos que vaya dando el Estatuto catalán», pero depende por su naturaleza «cívica» de las ayudas de los ciudadanos y las instituciones, ayuda sin la cual se podría perder la esperanza de un futuro de estabilidad y paz dentro de una nación unida.

El Foro Ermua, en colaboración con otros convocantes, ha anunciado que llevará a cabo «las movilizaciones ciudadanas que sean necesarias» para defender la Constitución, comenzando hoy 21 de enero en Pamplona con la concentración para la lectura del Manifiesto «Por la unidad de España, por la igualdad y la solidaridad de todos», siguiendo con nuevas concentraciones el 4 de febrero en Barcelona y el 18 de febrero en Bilbao, y previendo «cerrar» este recorrido con una gran manifestación en primavera en Madrid.

La Audiencia Nacional inmoviliza en Madrid los papeles del Archivo de Salamanca
El recurso contencioso administrativo presentado por el Ayuntamiento salmantino logra «in extremis» detener el proceso, porque había papeles no catalanes
MIGUEL PORTILLA ABC 21 Enero 2006

MADRID. La Sala Séptima de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional decidió a última hora de ayer inmovilizar cautelarmente los documentos que la víspera salieron del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca y que iban a ser trasladados a Cataluña la pasada madrugada. La Sala aceptó la petición en este sentido presentada por el Ayuntamiento salmantino, que se recibió a última hora de la mañana de ayer en la Audiencia Nacional.

La Sala toma la decisión sin tener el expediente y sin haber oído a la Administración, por «razones de urgencia», un caso previsto por la ley. La decisión se adopta con los datos aportados sólo por el Ayuntamiento de Salamanca y se aplaza hasta el próximo martes la decisión firme sobre el contencioso. Ese día se convocará a la Administración para que aporte sus razones para efectuar el traslado de los legajos y el expediente correspondiente. Entonces, la Sala Séptima de lo Contencioso-Administrativo decidirá si confirma la inmovilización o permite el traslado de los papeles a Barcelona.

Este plazo lo contempla la Ley, que dice que se puede tomar una decisión urgente de este tipo siempre que se convoque a las partes en un plazo de tres días hábiles para alegar sus motivos y aportar la documentación pertinente.

Este Tribunal decidió reunirse de urgencia y no cumplir con la agenda prevista -iban a deliberar el próximo lunes- cuando supieron que el Ministerio de Cultura tenía previsto trasladar la pasada madrugada a Barcelona las 500 cajas con los legajos del Archivo, que se encuentran en la cámara acorazada del Departamento desde que llegaron a Madrid, procedentes de la ciudad del Tormes.

El Ayuntamiento de Salamanca había impugnado ante la Audiencia Nacional el traslado de los papeles por entender que se incumplió la ley y solicitó que, de forma cautelar, las cajas permanezcan en el Ministerio.

El alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, explicó ayer que la petición de que los papeles permanezcan en Madrid se fundamenta, entre otros argumentos, en que «se ha vulnerado la ley» que ordena el traslado de estos fondos documentales, ya que parte de las 500 cajas no corresponden a instituciones o particulares catalanes.

Poco antes de conocerse la decisión de la Audiencia Nacional, la ministra de Cultura, Carmen Calvo, anunciaba en Murcia que su Departamento presentará «alegaciones, como en todos los recursos», y recordó, igualmente, que hasta el momento «todos los recursos y tentativas de protección jurisdiccional que ha tenido el Gobierno de Castilla y León y el Ayuntamiento de Salamanca han resultado en contra de sus peticiones». Ahora, la Audiencia Nacional ha roto esta línea argumental.

El pasado 17 de junio, una Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional había desestimado en un auto emitido la inmovilización cautelar de los fondos del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca, a requerimiento de la Junta de Castilla y León en un recurso contencioso-administrativo que fue interpuesto el pasado día 21 de marzo.

La decisión fue conocida por ABC un día después de que el Tribunal Constitucional decidiera también admitir a trámite el recurso de inconstitucionalidad contra la Ley del Archivo presentado por la Junta de Castilla y León, estableciendo un plazo de 15 días para que las partes aleguen antes de considerar si se suspende cautelarmente su aplicación hasta que el alto Tribunal se pronuncie sobre la constitucionalidad de dicha ley.

Entretanto, el alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, se reunía ayer con los firmantes del manifiesto en favor de la unidad del Archivo General de la Guerra Civil, a los que dijo que «no hay que dar la batalla por perdida» y añadió que «queda mucho camino por recorrer».

La Era Zetapé ya tiene diccionario
Federico Quevedo Periodista Digital 21 Enero 2006

Diccionario: Libro en el que, por orden generalmente alfabético, se contienen y definen todas las palabras de uno o más idiomas, o las de una materia o disciplina determinada. Desde la llegada de Zetapé al poder, la terminología política y el lenguaje han sufrido clamorosas desviaciones de sus acepciones primigenias, por lo que, después de un arduo trabajo de investigación en la red y tomando prestadas algunas definiciones de páginas como la de eleccionesanticipadas.com, me atrevo a publicar algunas de las más corrientes o de uso más habitual, para conocimiento de los lectores y por si la Real Academia considera conveniente introducir modificaciones en el diccionario actual. Obviamente, este no es un trabajo puramente académico, pero sí pretende satisfacer la necesidad de información del público en general. Comencemos por la A.

Alianza de Civilizaciones: Propuesta realizada por Zetapé en la ONU y según la cual una civilización se alía consigo misma para exterminar a la otra gracias a la actitud indulgente y tolerante de esta última. Puede tener efectos secundarios si uno se encuentra cerca de algún fanático defensor de la misma.

Al Modóvar: Director de cine conocido por ganar dos Óscars de la Academia de Hollywood y descubrir golpes de Estado. Por esto último está a la espera de que se le conceda un Oso de oro en el Festival de Berlín (aunque si gana Merkel, lo tiene difícil).

Al Qaeda: ONG de implantación en todo el mundo cuyo principal objetivo es la defensa de la Alianza de Civilizaciones. Al Qaeda combate el terrorismo de Estados Unidos y otros países occidentales que son malos malísimos.

Al Qadena Ser: Emisora de radio preferida de Al Qaeda para difundir la identidad de terroristas suicidas.

Al Yazira: Cadena de televisión que previsiblemente se acabe fusionando con la anterior, dado que ambas comparten la misma visión del orden mundial.

Atentado: Maniobra pacifista que sirve para derribar gobiernos fascistas y reaccionarios, enemigos de la Alianza de Civilizaciones.

Aznar, José María: Hombre grosero donde los haya, fue presidente durante ocho años terribles y oscuros. Las malas lenguas dicen de él que es capaz de hacer progresar un país, y el progreso es algo limitado a la acción de la izquierda. Esbirro de Hitler, peón de Mussolini, fue el inspirador de la muerte de Manolete, puso la bomba que hundió el Prestige (esto no se había contado nunca) y en su haber constan tales aberraciones que es imposible enumerarlas en este breve compendio, por lo que la enciclopedia dedicará en su día un tomo exclusivo.

Azores, islas: Famoso archipiélago conocido por sus atractivos paisajes, muy apropiados para las fotos en compañía que luego serán utilizadas en su contra despiadadamente e, incluso, para inventarse falsos envíos de tropas a la guerra, sea esta cual sea.

B
Bonoparte, José: Condecorado (por sí mismo) ministro de Defensa, conocido por acudir a manifestaciones e inventarse agresiones ficticias que luego sirven para la detención de peligrosísimos militantes fascistas.

Boyuyos del Condado: Localidad española que, previsiblemente, será la nueva capital de lo que quede del país tras la Era Zetapé. Los ciudadanos del Estado dejarán de ser españoles para denominarse boyuyos y boyuyas, según la nueva terminología.

Bush, George: Peligrosísimo asesino en serie, culpable de todos los males que asolan a la humanidad. Es el peor dictador que ha conocido la historia a pesar de que se le ha elegido democráticamente por dos veces consecutivas. Ha conseguido sobornar, gracias a sus sucios negocios con el petróleo de Sadam, a más de la mitad de los votantes americanos. Es el objetivo principal de la ONG Al Qaeda.

C
Calvo, Carmen: Ministra de Kultura. Fue cocinera antes que fraila, habla latín a la perfección (que se lo pregunten a Pixie y Dixie), ha recorrido la Ruta del Quijote por los países árabes y ha descubierto que el dinero público no es de nadie (crece en los árboles).

Cataluña: También llamada Paisos Catalans. Estado que abarca las provincias de Zaragoza, Huesca, Teruel y Lleida por el Noroeste, Gerona por el norte, Barcelona, Tarragona y Castelló por el centro, Valencia y Alacant por el sur y el archipiélago Illes Balears. Todavía es un proyecto, pero gracias a la labor encomiable de Maragall, Carod y Zetape, pronto será una realidad.

Comunismo: Ideología que lleva a sus defensores a abogar por el reparto de bienes, siempre que estos sean los de los demás. No exige el reparto de los bienes propios. Son famosos comunistas Víctor Manuel, Gaspar Llamazares y Groucho Marx (¿o este no?).

Cuarteto de Ipanema: Reunión de lideres latinoamericanos –cuatro, para ser más exactos: Fidel Castro, Hugo Chávez, Nestor Kirchner y Zetapé- conocidos por su escrupuloso respeto a los derechos humanos, la democracia, el Estado de Derecho y las libertades individuales, así como por su contribución histórica al desarrollo de la humanidad y al progreso y bienestar de sus respectivos pueblos.

D
Déficit: Estado natural de las cuentas públicas cuando gobierna la izquierda, que se caracteriza por gastar lo que no tiene y hacer lo posible por ingresar cada vez menos (aunque la izquierda crea que hace justo lo contrario).

Derecha: Ha dejado de existir. Según la nueva terminología es derecha extrema, y se refiere a todo aquel que disienta de la ideología oficial. Pertenecer a la derecha extrema puede ser motivo de detención o arresto por causas injustificadas.

Desatinos: (ver Moratinos, Miguel Ángel) Ministro de Asuntos Exteriores, conocido internacionalmente por caérsele la baba delante de cualquier líder del Cuarteto de Ipanema y por correr detrás de la faldas de Condoleezza Rice para obtener aquella famosa frase de Bush a Zetapé: “Hola ¿qué tal amigo?”. Es notoria su capacidad de comprimir en un minuto tesis doctorales de horas y horas de exposición.

Economía: Ciencia social que hasta hace relativamente poco requería de, al menos, seis años de estudios universitarios pero que ahora se aprende en un par de tardes, y así nos va. Los economistas de carrera hacen cola en las oficinas del Inem mientras en Ferraz han montado una escuela-master en la que ofrecen títulos a seis euros bajo el lema: “Entre el lunes y salga el martes siendo como Solbes”.

Educación (‘falta de’ o ‘mala’): También confundida con talante. Dícese de aquella actitud dirigida a hacer creer que se dialoga mucho y se sonríe más, pero en realidad se despacha al crítico con palabras vacías y se pacta sólo con minorías que no representan a casi nadie, pero quedan bien para la pedagogía progre.

Educación (de educar): Actividad instructora dirigida al proceso de formación y aprendizaje de los alumnos y que el Gobierno de Zetapé quiere convertir en una reedición de la Formación en el Espíritu Nacional, eso sí, cargada de talante y buenas maneras.

Ego (de egolatría. Ver también vanidad). Definición breve y concisa de Zetapé. Actitud por la cual un gobernante pasa de ir a buscar el periódico en chándal al quiosco de la esquina, a veranear en suntuosos palacios reales, suegra incluida, a costa de los PGE (Presupuestos Generales del Estado). Dícese también de quien no deja de mirarse al espejo ensayando la mejor sonrisa porque todavía no se cree lo que le ha pasado.

España: Nación originaria del medioevo y que definía el territorio incluido entre las fronteras de Francia y Portugal y rodeado por lo mares Cantábrico y Mediterráneo y el Océano Atlántico y cuya capital era Madrid. Hoy en día el territorio tiene visos de quedar reducido a unas pocas hectáreas que rodean Boyuyos del Condado (ver), gracias a los compromisos de Zetapé con los nacionalistas.

Estado Libre Asociado: Fórmula por la cual la isla de Puerto Rico se vincula a los Estados Unidos de América y que el nacionalismo vasco quiere importar aquí, para lo cual propone dinamitar la frontera de las tres provincias vasco-españolas, Navarra y las cuatro vasco-francesas para separarlas del continente a modo de isla de considerables proporciones que quede equidistante de Francia, España y Gran Bretaña en mitad del Cantábrico.

Facha (ver fascista): Insulto habitualmente utilizado por la izquierda cuando se queda sin argumentos –que suele ser lo más normal- y no sabe cómo contestar a quien rebate desde posiciones liberales y democráticas las barbaridades que el socialismo ha cometido a lo largo y ancho de la Historia de la Humanidad. Muy de moda estos días en que el Gobierno de Zetapé se ha empeñado en reeditar la Guerra Civil sin venir a cuento.

Facha asesino: Votante del PP que, en este caso, puede ser objeto de detención preventiva no vaya a ser que haga algo de lo que luego se arrepienta, como gritarle “¡fuera, fuera!” a José Bono.

Fascista: Seguidor del fascismo, ideología totalitaria que propugna un gobierno de partido único y que reprime cualquier forma de oposición o crítica. En España, la izquierda y el nacionalismo llaman fascistas a todos aquellos que discrepan de la verdad oficial.

Fraga (Manuel): Ejemplar en peligro de extinción. También llamado Zapatones, político que nunca se ha bajado del coche oficial, tiende a quedarse dormido cuando menos se lo espera y sobrevive a todo tipo de regímenes políticos con una especial habilidad para que parezca que nunca tuvo nada que ver con el anterior... régimen.

Franco (Francisco): Dictador que gobernó el país llamado España durante 40 años, fallecido en 1975, pero al que la izquierda se empeña en resucitar cada cierto tiempo para meter el miedo en el cuerpo al ciudadano normal y corriente. Por suerte, sus huesos descansan convenientemente guardados a varios metros bajo tierra y, mientras nadie diga lo contrario, los fantasmas no existen.

Funcionario: Ejemplar de empleado al que habitualmente nunca se encuentra en su puesto de trabajo durante la jornada laboral –ni después tampoco, claro-. Florece como la primavera a la llegada al Gobierno del Partido Socialista y se extiende por doquier allá donde exista una sede del PSOE en la que afiliarse para luego ocupar un apetecido puesto en la Administración.

Gabacho: Francés o franchute. Habitante de Francia, ese país al otro lado de los Pirineos que en su día formó parte de los Estados Catalanes –según Maragall ¿o era al revés?- y que trajo a España el orgullo y la gloria de ser conquistada por Napoleón Bonaparte. Ahora los gabachos son nuestros mejores amigos y por eso no conseguimos ni media en las reuniones de la UE y, además, nos quieren tanto que queman nuestros camiones de frutas y verduras o las esparcen por la carretera para alimento de los pobres animalitos del campo.

Gabarró: Semen. Nueva acepción en trámite de aceptación por la RAE, que también estudia admitir endesar para definir el coito.

Gafe: Persona que atrae o tiene mala suerte. Por ejemplo, desde que gobierna Zetapé se queman bosques, hay más sequía, se caen helicópteros, se enfada Bush, aumenta la gasolina, suben los impuestos, nos toman por el pito del sereno en todo el mundo, los pisos son más caros, los minipisos también, el Madrid pierde todos los partidos... y, por si fuera poco, Zetapé apuesta por Kerry y gana Bush, da mítines en Francia y Chirac pierde el referéndum, y su amigo Schröder no tiene más remedio que entenderse con Ángela Merkel... ¡Si eso no es ser gafe...!

Galáctico: Perteneciente a otra galaxia. Zetapé y su gobierno, por ejemplo, siempre parece que están en la de Andrómeda, aunque la ministra Calvo se quede algo más abajo viendo pasar nubes como hobby en los ratos libres.

Gas Natural: Empresa privada suministradora de gas prácticamente en régimen de monopolio cuyo accionariado está dominado por una sociedad financiera semipública y que no cotiza en bolsa –que puede comprar pero no puede ser comparada- y que, supuestamente, responde a intereses del mercado en el que no cotiza para hacer que la que sí cotiza compre a otra privada que es la mayor suministradora de energía eléctrica, con el objetivo de hacer una gran empresa que cotice en bolsa y controlada por la que no cotiza en bolsa, suministradora de gas y de energía y que pueda competir con el resto de las empresas suministradoras de gas y de electricidad en el mercado... ¡Ay que pena, si solo queda otra! Bueno, que se lo repartan...

Gasto: Acción de gastar, que es la única que la izquierda entiende que puede hacer con el dinero de todos. Desconoce otras como ahorrar, invertir...

Gobierno: El sociólogo Gustave Le Bon decía que “gobernar es pactar; pactar no es ceder” y que “un país gobernado por la opinión no lo está por la competencia”, aunque quizá lo que mejor define al Gobierno de Zetapé es aquella expresión de Elisabeth Barret Browning: “¡Cuantas calvas hay cubiertas con coronas!”.

Guerra (Juan): Hermano de Alfonso, el que fuera vicepresidente del Gobierno. Injustamente injuriado y perseguido por la derecha montaraz y fascista por el simple hecho de haber utilizado un despacho oficial para preparar cafés con leche y montaditos de jamón que luego compartía con unos cuantos amigotes. Hoy, su figura está rehabilitada y se estudia la colocación de una estatua ecuestre del hermanísimo en el mismo lugar que ocupaba de la Franco (ver) en Madrid.

Guerra: Puede ser legal o ilegal. Es legal si el Gobierno socialista envía tropas a Kosovo bajo el mandato de Felipe González aunque no hubiera respaldo de la ONU, o las envía el Gobierno de Zetapé a Afganistán a riesgo de que se produzcan algunas bajas, porque realmente se trata de misiones humanitarias en las que los soldados llevan esparadrapos en lugar de pistolas y aspirinas en lugar de subfusiles. Es ilegal si el envío de tropas lo aprueba un Gobierno de la derecha. Entonces, hay que organizar manifestaciones en la calle y apedrear, en plan pacifista, las sedes del PP.

H
Habitación (ver Solución Habitacional): Si dispone usted de una casa con dos o más habitaciones, está de suerte: es propietario de todo un señorial edificio de apartamentos. Sólo tiene que acostumbrarse a pasar de lado, pero a cambio recibirá una medalla al mérito civil del Ministerio de la Vivienda por su aportación al futuro de este país.

Hecho diferencial: Dícese de lo que diferencia a los catalanes del resto de los españoles, o sea, todo, según los políticos que les gobiernan. El hecho diferencial del resto de los españoles es no ser, claro, catalanes.

Helicóptero: Vehículo utilitario destinado al traslado de ministras al hospital para curar picaduras de avispa, o amigas de la presidenta a conciertos de música popular. También sirven para airear el césped del Santiago Bernabéu, siempre que viaje en el aparato un minijtro de Defensa.

I
Iglesia Católica: Organización fascista que destina miles de millones de euros a desestabilizar a los gobiernos de izquierdas, y por eso el Gobierno del talante y el diálogo quiere acabar con ella y sustituirla por la religión islámica, mucho más tolerante y defensora de los derechos individuales, la igualdad y la libertad.

Independentistas: Pueden ser vascos o catalanes. Son los nuevos forjadores de la verdad oficial y la moral colectiva. Gracias a ellos todos pensamos lo mismo, hacemos lo mismo, creemos lo mismo, pero no somos lo mismo porque ellos son mejores que nosotros, y por eso nos dicen lo que tenemos que hacer, que decir y que pensar.

Independientes: Aquellos que, cuando gobierna la derecha, no tienen carné del partido y, aun así, se les ofrecen cargos, y que cuando gobierna la izquierda, les cesa para poner a otros independientes que tampoco tienen carné del partido, pero porque no les ha dado tiempo de sacarlo –lapsus que corrigen inmediatamente-.

Industria, Ministerio de: Hasta la Era Zetapé, departamento del Gobierno dedicado a políticas activas de fomento y desarrollo de la actividad industrial en nuestro país. En la Era Zetapé, departamento del Gobierno dedicado al fomento y desarrollo del Estatuto separatista catalán, el impulso de operaciones contra la empresas españolas por parte de empresas catalanas, la condonación de deudas al PSC por parte de entidades financieras catalanas, el traslado a Cataluña de organismos regulatorios estatales...

Inflación: No existe, según la izquierda, salvo que la haya heredado de la derecha para fastidiar. Se supone que mide las variaciones al alza de los precios, pero en tiempos de Zetapé los precios no suben, sino que se transforman para adaptarse a las necesidades de los pobres, que así no tienen por qué preocuparse dado que, cuanto más caros sean los productos de consumo, más igualdad de oportunidades tendrán para poder comprarlos. O sea, ninguna.

Información: Depende, como en la canción, de según como se mire. En la Era Zetapé información es la que transmiten los medios independientes del Grupo PRISA, lo demás es manipulación, invenciones torticeras y falsedades, aunque haya testigos.

Informar (ver información). Acción de dar noticia de algo. La RAE, sin embargo, estudia hacer desaparecer este verbo del diccionario y sustituirlo por uniformar (ver), dado que las nuevas formas de información de la Era Zetapé se alejan bastante de la tradición librepensadora.

Ingenuo: Dícese de todo aquél que cree firmemente en que es posible lograr la Alianza de Civilizaciones y la paz en el mundo. Hasta ahora limitada a los concursos de belleza, la ingenuidad ha empezado a extenderse como una pandemia por el Gobierno Zetapé.

Intelectual: Persona de izquierdas que se caracteriza por decir que es de izquierdas e intelectual y, gracias a eso, consigue una subvención del Ministerio de Kultura sin necesidad de hacer nada o, como mucho, basta con que recite un poema de Borges o afirme haber leído una obra de la gran escritora Sara Mago –no requiere resumen de la misma, no sea que no se acuerde-.

Intelectual de derechas: No hay, según la izquierda, aunque en este capítulo incluye, haciendo un gran favor, a Bertín Osborne y Norma Duval.

Intelectual de izquierdas: Todos, según la izquierda. Basta con haberse puesto en la solapa una pegatina del No a la Guerra para pasar a formar parte de la tribu y recibir subvenciones generosas. Los de Animalario, por ejemplo, se consideran intelectuales porque hicieron lo de la pegatina y Carmen Calvo les subvenciona, así que basta con organizar cualquier cosa burda, zafia, grosera y que se meta con Aznar para recibir pasta del presupuesto público.

Islamismo: Nueva religión impulsada por el Gobierno de Zetapé para sustituir a la arcaica religión católica. El islamismo es admirado por sus valores en pro de la igualdad de la mujer, la libertad individual y la democracia, y por eso la izquierda se abraza con profetas del diálogo como Tariq Ramadán, un defensor de la justicia, la paz y la libertad en todo el mundo, objeto de escarnio en el país del dictador Bush sólo por justificar el accidente de unos aviones con unas torres que nadie sabe que pintaban en medio de la trayectoria de los mismos, y que seguramente había puesto ahí la CIA para luego echarle la culpa a Bin Laden.

Izquierda: Tiene adquiridos todos los derechos de la democracia, a pesar de que no la inventó, y además la combatió. Todo lo que no sea izquierda es derecha radical, extrema y fascista porque discrepa de las verdades oficiales y el pensamiento único, por eso la izquierda es tan demócrata y cree tanto en la libertad.

J
Jornada de reflexión: Periodo de veinticuatro horas previo a la jornada electoral en el que la izquierda, respetando el derecho de los ciudadanos a reflexionar sobre su voto, comprueba si funciona bien el envío de sms por el móvil y, ¡oh sorpresa!, sin que nadie sepa cómo ha ocurrido se convocan manifestaciones espontáneas ante la sede del PP que son retransmitidas en directo por Al Qadena Ser cuyos periodistas, curiosamente, pasaban por allí. La jornada de reflexión sirve también para que los líderes de la izquierda, como Rubalcaba, aprovechen la oportunidad que se les brinda para añadir un poco más de cultura general al pueblo recordando asuntos menores como la Guerra de Iraq y explicándoles a los españoles que ellos no mienten y que son muy respetuosos con las leyes y el Estado de Derecho.

Juventudes (Socialistas, comunistas y de ERC): Grupos animosos donde los haya, dedicados a la contemplación de la naturaleza, los ritos de apareamiento de las mariposas y, en ocasiones especiales, al tiro de piedras y otros objetos contundentes a las sedes del PP y a sus dirigentes políticos.

L
Lengua: Sirve para hablar, comunicarse, hacerse entender... salvo cuando la lengua es esgrimida como arma de enfrentamiento y posicionamiento victimista por parte de los nacionalistas. Entonces la lengua pasa a ser objeto de confrontación.

Ley de Murphy: Es aquella según la cual todo lo que es susceptible de empeorar, en efecto, empeora. Así que vayan preparándose porque esta ley es a la España de Zetapé –capital Boyuyos del Condado- lo que la Teoría de la Relatividad al conjunto de la Humanidad.

Ley del Embudo (ver también Vara de Medir): Ley físico-social de aplicación inmediata en la Era Zetapé según la cual se puede llamar asesino a un militante del PP pero se es inmediatamente repudiado si se aplica cualquier adjetivo de igual o menor intensidad o calidad a un militante o dirigente socialista. Sirve también para que la izquierda pueda hacer de su capa un sayo con la gestión de la res pública, y que a la derecha se le mire con lupa hasta lo que gasta en calcetines.

Ley Electoral: Es aquella gracias a la cual un partido independentista, radical y xenófobo puede, con un puñado de votos –unos quinientos mil, más o menos- condicionar la vida de cuarenta millones de españoles.

Libertad de expresión: Sólo existe cuando se alaban y se inciensan las obras en pro de la humanidad llevadas a cabo por Zetapé. Cualquiera que disienta, será inmediatamente tachado de criminal fascista por los defensores de la libertad y sus acólitos.

Lupanar: Lugar para el comercio con el cuerpo. La RAE estudia aplicar el término al conjunto del país, dado que en la Era Zetapé se ha convertido en un lugar donde se entrega de todo a cambio de casi nada, algo así como una inmensa Casa de Campo en la que hacen cola desde terroristas hasta mandatarios extranjeros exigiendo tomar a la doncella desvirgada sin pago por adelantado.

M
Marte:Planeta del sistema solar, probablemente aquel del que parece que habla Zetapé cuando se refiere a lo bien que está España.

Ministra:Modelo publicitaria y de pasarela que cuenta con un fondo de armario que ya les gustaría a muchas, generalmente bien surtido de vestidos de Carolina Herrera y, por supuesto, Elena Benarroch. ¡Ah!, y los viernes acuden al Consejo de Ministros para ganarse el sueldo. Su revista de cabecera es Vogue.

Mister Bean:Personaje de origen británico, pretendidamente gracioso, poco conocido y de escaso éxito que, sin embargo, comenzó a hacerse famoso a raíz de su peculiar parecido con Zetapé. Desde entonces es un habitual del 10 de Downing Street a donde acude cuando Tony Blair quiere preparar sus entrevistas con el presidente español.

Menijtro (ver Bono). Ministro de Defensa: Conocido por ejtar jiempre donde hay una cámara de televijión y no perder una oportunidad de jalir en la caja tonta, aunque no tenga nada que decir o no vaya con él la fiejta.

Montilla: Ministro de Industria, o también conocido como Ministro del Estatuto Catalán. Miembro del Gobierno al que se le encomienda una tarea de la que pasa olímpicamente para dedicarse en cuerpo y alma a sacar adelante el Estatuto de Carod y la OPA de Gas Natural sobre Endesa, y a acojonar a los medios de comunicación y periodistas no afines a sus democráticos principios.

Montilla, crédito: Especialidad crediticia comercializada por La Caixa. Consiste en la concesión de un crédito cuyo receptor olvida durante un largo periodo amortizar y, al cabo de un tiempo no necesariamente establecido en el contrato y sin que hayan mediado avisos previos, la entidad condona en una parte y propone el aplazamiento de la otra, probablemente con la intención de volver a reproducir el proceso anterior. Para acceder al citado crédito es necesario tener carné del PSC.

Moratinos (ver Desatinos): Personaje especialmente habilidoso en el arte de no estar nunca donde se le espera, organizar unos líos diplomáticos de aquí te espero y anunciar visitas del Menijtro de Defenjsa a países de altísima trascendencia para nuestros intereses comerciales y el desarrollo de la Alianza de Civilizaciones.

Moroso (ver Montilla): Pues eso.
N
Nación: Término referido a España... hasta ahora. Cuando que se apruebe el Estatuto Catalán, será nación todo aquel territorio que quiera serlo. Ya están preparando su estatuto de Nación varias comunidades de vecinos, así como la Unión Temporal de Carromatos de Gitanos que exigen el tratamiento de Nación Itinerante y trato de bilateralidad con aquellos Estados por los que circulen.

No a la guerra: Expresión pacifista que llevó a la militancia de la izquierda a expresar este profundo sentimiento a través del tiro de piedras a las sedes del PP, pintadas agresivas, vaciamientos de cubos de mierda sobre las cabezas de diputados ‘populares’, insultos, agresiones e intentonas de linchamiento de ministros de Aznar. Sirve también para organizar cualquier tipo de manifestación cultural y recibir desinteresadamente subvenciones del ministerio de Karmen Kalvo.

Nunca mais: Expresión del estilo de la anterior que, sin embargo y a pesar de le que intrínsecamente expresa, vuelve a sacarse a la luz cada vez que la izquierda necesita atacar a la derecha porque no sabe que hacer para recuperarse en las encuestas o como llevar adelante su programa de desgobierno. Referida al hundimiento del Prestige, petrolero que vertió miles de toneladas de fuel en las costas gallegas y del cual el diputado socialista Antonio Carmona dijo: “Si es necesario (para ganar las elecciones) hundimos otro”.

O
ONU: Organización de carácter internacional que bien vale para un roto como para un descosido e, incluso, para que el hijo del secretario general se ‘forre’ con el programa petróleo por alimentos con Iraq, lo cual explica la prisas que a la citada organización le entraron por derrocar al tirano Saddam Hussein. Actualmente, la ONU está comprometida con la Alianza de Civilizaciones de Zetapé, gracias a lo cual este proyecto tiene todas las papeletas para morir en el olvido.

P
Paro: Estadística curiosísima que mide el número de personas sin trabajo en un país pero que cuando se trata de España, se puede interpretar según quien Gobierno. Así, si gobierna la derecha y crece, la culpa es del Gobierno, y si baja es falso que lo haga por lo que la realidad es que nos mienten. Si gobierna la izquierda y sube también es falso y una ocurrencia de la derecha para desprestigiar al Gobierno, y si baja es gracias a Caldera.

Perejil: Islote de ciencia ficción, inventado por el Gobierno de Aznar para justificar su alianza con el Gobierno antidemocrático de George Bush y enviar tropas de asalto para sacar de allí a un grupo de ovejas que habían ocupado el escaso territorio en nombre del Reino de Marruecos. Según Gaspar Llamazares, claro. También se usa para condimentar alimentos y para hacer chistes sobre Trillo.

Polanco: Poder fáctico de la izquierda que, sin embargo, hace del capitalismo más duro su religión, de ahí su búsqueda imparable del mercado único audiovisual. Digamos que, sin él, el PSOE lo tiene un poco más difícil para urdir las suficiente cantidad de mentiras que consigan hacer de la derecha democrática un partido semi-fascista y, así, llegar al poder sin oposición alguna. Polanco es al agit prop lo que el aceite a la ensalada, sobre todo si es virgen extra.

Prestige: Dícese de aquel petrolero que utilizó la derecha para llenar las playas de Galicia de marea negra y así fastidiar a los pobres pescadores y hacerse ellos mismos el hara kiri político.

Prisoe: Joint venture de intereses comunes que unifica al Grupo PRISA que preside Polanco (ver) con el PSOE (ver) con el objetivo de llegar al poder y, en la medida de lo posible, no soltarlo jamás.

Progre: Personaje habitualmente de izquierdas –aunque también hay algún progre de derechas, que ya es el colmo- que se cree que todavía vive en mayo del 68, y aunque no fume marijuana sigue pareciendo que va flipao y se cree que puede arreglar el mundo con la sola fuerza de unir todos las manos y decirnos lo mucho que nos queremos, sobre todo a esos pobres Hermanos Musulmanes que no entienden que poniendo bombas se hacen daño a ellos mismos –y a algún transeúnte que pasa por allí- y que es mejor amarnos en paz y armonía, y unir civilizaciones, y... (¡por Dios, que estoy diciendo!)

PSOE: Partido Socialista Obrero Español que ya no es obrero porque viven todos como quieren y veranean en palacios, y mucho menos español, o al menos una parte. Tampoco se sabe muy bien si es socialista, comunista, marxista, mahoísta, leninista, estalinista o qué narices porque depende de como amanezca Zetapé y, sobre todo, sus colegas de ERC. Y lo de partido, si se refiere a la acción de partir, puede porque lleva camino de saltar en mil pedazos...

Llegamos al final de esta serie, donde toma forma el origen de la misma, y se hace realidad aquel dicho de que “lo breve, si bueno, dos veces bueno”, por lo que nunca quisimos hacer de esto un libro interminable de vocablos, sino un compendio de las expresiones que definen en el fondo y en la forma lo que ya es el Gobierno más decepcionante de la reciente Historia de España. Al menos para el autor, claro... En cualquier caso, a adeptos y detractores, confío en haberles sacado alguna que otra sonrisa y, en caso contrario, ya siento tan escaso sentido del humor. Esta es la última entrega, aunque es posible que en breve añada un apéndice con algunas acepciones que se han quedado en el tintero pero que deberían estar recogidas en este Diccionario de la Era Zetapé. Que lo disfruten.

Q
¡Qué pasa, Neng!: Expresión de moda con la que los ministros se dirigen al presidente Rodríguez cuando entran en la sala del Consejo de Ministros mientras este les mira con ojos enchidos de amor a la humanidad, y que da buena muestra de la clase política que nos gobierna.

Quijote: Se aplica como nombre calificativo a la persona dispuesta a intervenir en asuntos que no le atañen, en defensa de la justicia, es decir, algo así como El Zorro en versión patria. Por ejemplo, aquel que dice ser un rojo defensor de las mujeres, de los humildes, de la paz universal, de la Alianza de Civilizaciones... y que luego pacta con terroristas, con independentistas, con minorías marginales... Una joya, vamos.

Quinteto de Ipanema: Lo conforman Castro, Chávez, Kirchner, Morales y Zetapé. Todos ellos se caracterizan por su respeto a los derechos individuales, las libertades fundamentales y el orden constitucional. Ídolos de la política moderna latinoamericana que van a conseguir llevar a sus países a los índices más elevados de crecimiento y libertad que nunca hayan conocido. Y ustedes que lo vean... desde lejos, que si aparecen por allí pueden acabar en un calabozo.

R
Rabia: Lo que estos días sienten una gran mayoría de españoles.

Raciocinio: Facultad de razonar, muy escasa estos días en una parte de la política española para la cual todo aquel que piense lo contrario que ellos es un asesino fascista. Luego están aquellos políticos de la izquierda que en el empleo de esta facultad logran éxitos intelectuales de la altura de calificar al PP como “derecha extrema” con gran regocijo por su parte.

Radicalismo: Cuando se refiere a la izquierda, tendencia política de carácter democrático y reformista. Cuando se refiere a la derecha, actitud política extremista. Otra vez la vara de medir.

Ramadán: Noveno mes del año lunar de los musulmanes, durante el cual observan riguroso ayuno desde la salida hasta la puesta del sol. En poco tiempo será de estricta observancia por parte de todos los ciudadanos de este país antes llamado España, gracias a los avances en la Alianza de Civilizaciones, así que vayan haciendo acopio de víveres imperecederos para poder alimentarse en la clandestinidad.

Raro: Se dice de lo que ocurre o se ve pocas veces. Pronto será raro ver a una familia de padre, madre e hijos; será raro ver una iglesia, será raro hablar de la nación española (ya no existirá), será raro hablar en castellano-español, será raro encontrar a gente de centro-derecha fuera de la cárcel, será raro que alguien diga que es libre, será raro ser heterosexual, será raro leer un periódico que no sea El País o escuchar una radio que no sea la Ser, será raro... ¡Qué horror!

Razón: En otros tiempos, verdad, justicia o acierto que hay en lo que alguien dice o hace, generalmente producto de la reflexión y del diálogo sereno y equilibrado. En estos tiempos, la razón ha dado paso a la ideología que, según Zetapé, “significa idea lógica, y en política no hay ideas lógicas”. Vamos, el caos más absoluto, la ausencia total del principios y la carencia de moral alguna.

Realeza: Antiguamente, dignidad de rey. Hoy en día, cualquier cosa. Antiguamente, era propio de nobles y herederos con sangre azul. Hoy en día, de taxistas y presentadores/as de televisión con sangre rosa. En los tiempos de Zetapé hasta ser Rey es posible naciendo en cualquier cuna. Claro que, ¡para lo poco que les queda...!

Régimen: No me refiero al de adelgazar, sino al sistema político que rige un Estado, aunque en este caso el nuevo régimen que gobierna este país también nos va a servir para perder unos kilitos...

Reivindicación: Efecto de la acción de reivindicar, que es lo que hacen los nacionalistas desde que se levantan hasta que se acuestan. Incluso cuando duermen, reivindican, no vaya a ser que se les escape algo.

Religión Católica: Dentro de poco estará prohibida por ser contraria a los principios universales del sectarismo, el revanchismo y el rencor que rigen la acción de Gobierno del nuevo régimen de Zetapé. Ser católico será motivo de persecución por las huestes democráticas de Carod Rovira. Bueno, los primeros cristianos ya vivieron en las catacumbas...

Religión Islámica: Será la religión mayoritaria de aquí a unos pocos años en los que podremos ver a Zetapé lanzando fatwas y a sus ministras con velo y adornadas con henna por todo el cuerpo, eso sí, a una distancia prudencial de sus compañeros de partido, no vaya a ser que los contaminen.

Rey: Pues eso, que aproveche, que los de ERC ya le están poniendo el cascabel al gato...

Rodríguez: Primer apellido del presidente del Gobierno español y, sin embargo, el único que no usa no se sabe por qué extraños motivos, aunque parecen estar ligados a cuestiones familiares y herencias franquistas. ¿Será vulgar? ¿Tendrá doble sentido? Para más información sobre este personaje ver Zetapé.

Rovireche o roviretxe, que tanto da que da lo mismo: Dícese de la conjunción –en anglicismo de moda, joint venture- de intereses independentistas de Carod Rovira e Ibarretxe, al margen de la Constitución y del Estado de Derecho, y que considera ‘fascista’ a todo aquel o aquello que se oponga a sus planes rupturistas.

Rub-Al-Kaba: También conocido como Rubalcaba o Rasputín. Personaje capaz de sobrevivir a las condiciones políticas más adversas gracias a su increíble capacidad de adaptación –antiguamente llamado ‘cambio de chaqueta’-. Es conocido por aquellos famosos versos de un compañero suyo de partido según los cuales “a Rubalcaba, si le das la espalda, te la clava”, que dan pauta de una mente maquiavélica y una gran capacidad intelectual para el engaño, la farsa y el ardid.

S
Santos: Los españoles que soportan a Zetapé y a las huestes nacionalistas. Se cree que el nuevo Papa, Benedicto XVI, podría dictar una bula especial en este sentido.

Sardana: Danza popular de Cataluña. Se dice que en el tiempo que dure esta legislatura habrá desbancado de la tradición popular al flamenco, la jota y la muñeira, por imposición directa, vía Ley Orgánica, del tripartito catalán. Así que ¡hala!, a aprendérsela, que al que no la sepa le sancionará el CAC.

Sequía: Falta de lluvias provocada por una danza ancestral que bailan todas las mañanas, antes del amanecer, los líderes del PP en paños menores a la puerta del despacho del presidente de honor del PP, es decir, José María Aznar, mientras hacen vudú a un muñeco de Zetapé. Bueno... eso es lo que se dice en la sede del Ministerio de Medio Ambiente, pero nosotros no lo hemos visto...

Sindicato: Pues depende. Alguien se preguntó alguna vez por qué a los sindicatos les preocupaban más las subidas salariales que el mantenimiento del empleo, y todavía no ha encontrado la respuesta, pero mientras tanto sigue pagando su cuota a la UGT.

Solución habitacional: Cubículo de 30 metro cuadrados –los de lujo, los normales 20- con capacidad para varias familias, es decir, con posibilidad de realquiler por habitaciones y así reducir una hipoteca a 50 años, de esas que heredarán los hijos del comprador, por la que el sujeto pagará la mitad de su sueldo. El piso en cuestión, de promoción pública por el Ministerio de la Vivienda, consta de una entrada con capacidad para una baldosa de 50x50, una habitación-comedor-salón-biblioteca-despacho-recibidor-cocina-office-trastero y un cuarto de baño con ducha y taza de váter infantil –la normal no cabía- que sirve para hacer abdominales cada vez que se practica el noble ejercicio de la evacuación. Eso sí, los materiales son de primera calidad.

T
Talante: Expresión máxima del zapaterismo que resume toda su filosofía vital y su concepción política, es decir, nada. Porque talante, dicho así, no significa nada mas que la disposición de ánimo, buena o mala, que tiene una persona para tratar con ella, y si Zetapé lo ha querido presentar como algo positivo, los hechos han venido a demostrar que su talante es malo, muy malo, y que ya no le sirve como excusa.

Talento: Capacidad para obtener resultados notables en el ejercicio de la inteligencia, es decir, justo lo contrario de lo que hace Zetapé, que obtiene resultados desastrosos en el ejercicio de la indolencia y la inoperancia. Si en lugar de tanto talante, pusiera más talento en el ejercicio del Gobierno, otro gallo nos cantaría, pero donde no hay...

Terrorismo: Actividad desarrollada por países como Estados Unidos ó Inglaterra y por individuos como Bush, Blair o Aznar, para atacar a organizaciones pacíficas como Al Qaeda y a personas honorables como Bin Laden ó Saddam Hussein. Eso dice Evo Morales.

Terrorista: Persona dedicada al noble ejercicio de derribar gobiernos fascistas de derechas. Algunos terroristas están injustamente en la cárcel, razón por la que el Gobierno negocia con ellos una salida honrosa a su situación humillante, aunque eso no les guste a sus víctimas que, en el fondo, algo habrían hecho...

U
Ultraderecha: Todo lo que no sea la izquierda. Aquí no se miran pasados ni antecedentes históricos de unos pero de otros sí. La derecha tiene que pedir perdón por los crímenes contra la humanidad cometidos desde Julio César hasta Pinochet, pasando por Hitler, pero del genocidio soviético la izquierda no dice esta boca es mía, y Castro, Saddam y la revolución China son males menores.

V
Vanidad: Cualidad de la persona que tiene afán excesivo de ser admirada. En este país antes llamado España hay toda una feria de las vanidades encabezada por Zetapé, que parece encantado de haberse conocido.

Vega, de la: También conocida como De la Vogue por su inclinación a ser portada de revistas de moda. Vicepresidenta del Gobierno con inaudita afición a los fondos de armario a base de modelitos de Carolina Herrera y otros modistos/as de renombre. No contesta nunca a lo que se le pregunta y su principal labor es descalificar a la oposición.

Verdad: Lo que nunca nos han contado sobre el 11-M.

W
Weekend: Lo que gusta practicar a Zetapé con sus amigos de León en Doñana.

X
Xenofobia: Aversión o desprecio hacia los extranjeros. Si lo ponemos así suena mejor: aversión o desprecio de los nacionalistas hacia los españoles.

Y

Yoísmo: Nueva práctica espiritual nacida del zapaterismo.

Z
Zapatero: Persona que hace, vende o remienda zapatos. Algunos deberían hacer honor a aquella máxima de “zapatero a tus zapatos”, a la vista de lo mal que ejercen otros caminos profesionales. Segundo apellido del presidente del Gobierno y, sin embargo, primero en su afinidad.

Zapaterismo: Corriente política vinculada a Zetapé que predica la paz universal y el amor a los humildes y hace todo lo contrario de lo que predica. Los zapateristas se hacen conocidos por su ausencia total de escrúpulos, su habilidad para el engaño, la falte de principios y destreza para el insulto.

Zetapé: Razón de este diccionario. Personaje que da nombre a la Nueva Era instaurada en este país antes llamado España desde el 14 de marzo de 2004, tres días después de unos atentados que se llevaron por delante la vida de 191 personas y de los que todavía no sabemos casi nada, entre otras cosas por que el nuevo régimen se ha propuesto ocultar la verdad a costa de lo que sea. Zetapé ha conseguido romper los consensos constitucionales, pactar con los independentistas y los terroristas, pretende marginar a la derecha, cerrar los medios de comunicación no afines, hacer desaparecer a instituciones como la Iglesia y la familia, asimilarnos al populismo latinoamericano de Castro-Chávez-Morales-Kirchner y llevar al país por la senda de la crispación. Eso sí, con una gran sonrisa de oreja a oreja. Está casado con Sonsoles Espinosa, que es conocida por sus fondos de armario, baños en piscinas públicas y viajes oficiales en helicóptero con sus amigas. Veranean en un palacio real, como cualquier ciudadano normal de este país, y Zetapé es admirado por sus amplísimos conocimientos del inglés, un idioma que maneja con increíble soltura hasta el punto de decir frases tan inteligentes como esta: “Bonsais. In the last time of the government, every day, all day, bonsais”, ante los atónitos ojos de Schroeder y Chirac.

ZP: Siglas de Zapatero Presidente. Ocurrencia de Pepiño Blanco que ahora amarga las horas del actual inquilino de La Moncloa cada vez que se le recuerda. Cada uno que las aplique a la definición que más le guste.

Época critica la Transición
Periodista Digital 21 Enero 2006

Felipe Valdés (Periodista Digital).- "Si la Transición ha sido un éxito y la Constitución fruto de un consenso, no se entiende que, a día de hoy, España esté a punto de desaparecer como nación". Así empieza el artículo de Enrique de Diego publicado en el último número de Época, en el que se analiza el clima político y social de nuestro país.

"Al margen de que se trata de un proceso histórico abierto, se abre ahora paso la idea de que la etapa en la que estamos es la de ruptura del pacto de la Transición, del pacto constitucional, por parte de los nacionalistas, auxiliados por el Partido Socialista gobernante."

En su artículo "Hacia el fracaso de la transición" el subdirector de Época ofrece una perspectiva dura y concisa sobre lo que considera "una democracia desvertebrada, de baja calidad, que ha pretendido consolidar la hegemonía de la política sobre la sociedad civil, en la que la ciudadanía ha sido suplantada por cierto hooliganismo."

Con igual dureza critica la situación que se vive en determinadas Comunidades Autónomas y los impulsos del imaginario colectivo, que asocian los símbolos nacionales con un ideario supuestamente superado con el fin del franquismo. Así, de Diego habla de:

"Una nación en la que los símbolos comunes están proscritos en amplias zonas del territorio y en la que la historia es arsenal para argumentos de confrontación. No sólo la Guerra Civil. Incluso esos suevos que las generaciones salidas de un sistema educativo cambiante no saben ni quiénes son. "

EL FUTURO DEL CATALÁN
XAVIER PERICAY ABC  21 Enero 2006

ANDA por Barcelona un personaje singular. Se llama Mark Abley y está enamorado. Lo singular, por supuesto, no es que este hombre esté enamorado; lo singular es el objeto de su amor. Resulta que Mark Abley está colado por las lenguas. Así, sin más. Por todas. O casi. Si no fuera porque las lenguas -al contrario de lo que algunos creen- no hablan, estoy seguro de que al bueno de Abley ya lo habrían denunciado por acoso. Y es que, más que estudiarlas, las visita. Entiéndase bien: visita los lugares donde se hablan estas lenguas y, una vez allí, persigue a sus hablantes. Y como a Abley lo que le pirra no son las grandes lenguas, sino las pequeñas, y cuanto más pequeñas mejor, para él visitar una lengua equivale a menudo a tratar con las personas -pocas- que todavía la hablan. Vamos, que lo suyo son las moribundas, las que están a punto de extinguirse. Esta querencia algo morbosa le permite a Abley pasearse por el mundo y escribir libros. Y, la verdad, parece que el negocio no le va nada mal.

Pero lo importante no es cómo le van las cosas a este escritor viajero; lo importante es que estos días, hallándose en Barcelona, Abley ha declarado que el idioma catalán no peligra, que su futuro está asegurado. Sí, lo que oyen. Y, claro, si lo dijera otro, aún; pero lo dice él, que ha visitado un montón de lenguas amenazadas y de quien puede afirmarse, sin exageración ninguna, que es de los pocos que han visto la muerte idiomática de cerca. Nada, que a ese hombre hay que creerle. Y, del mismo modo que hay que creerle y felicitarse por el anuncio de que al catalán todavía no le haya tocado la china, hay que preguntarse por todo lo demás. O sea, por todo lo que el Gobierno de la Generalitat sigue haciendo y todo lo que el proyecto de nuevo Estatuto sigue proponiendo con la excusa de que, si no, la lengua puede desaparecer.

Y es que, a lo largo de un cuarto de siglo de autonomía, y en lo tocante a la política lingüística, no ha habido, al cabo, otro argumento mayor. El catalán era una lengua débil, una lengua que requería protección, que no podía ir sola por la vida. De lo contrario, sus días estaban contados. Y la advertencia no provenía únicamente de los políticos y los gestores de la cosa; también los especialistas de aquí, de allá y de más allá coincidían en el diagnóstico. Es posible que tuvieran razón. Sobre todo en los primeros tiempos. Pero de eso hace mucho. Casi un cuarto de siglo. A partir de ahí todo han sido excesos. Es decir, medidas innecesarias, fricciones recurrentes, conflictos enquistados. ¿Para qué, si, como sostiene Abley, la existencia del catalán no peligra?

Y lo peor no es lo que ha sido, sino lo que puede ser. En especial, a partir del momento en que el conocimiento de la lengua catalana se convierta en un deber estatutario. Sí, ya sé que el presidente del Gobierno considera que eso y nada es lo mismo. Y que Alfredo Pérez Rubalcaba, en su papel de fontanero mayor del socialismo español, se ha referido al asunto diciendo que se trata de «un deber impropio y cívico» que no va a acarrear sanción. ¡Qué sabrán ellos! Lo curioso es la analogía que ambos establecen entre este punto del proyecto de Estatuto y el artículo 3.1 de la Constitución, donde figura el deber que tienen todos los españoles de conocer el castellano, en el sentido de que tal deber no ha comportado nunca sanción ninguna. Y digo que es curioso porque, que yo sepa, no existe en España ninguna ley de política lingüística que regule el uso del castellano en el conjunto del territorio peninsular y que afecte, por lo tanto, a todos los ciudadanos españoles. Ninguna ley que permita, por ejemplo, que un ciudadano denuncie a otro porque no ha sido atendido en un comercio en castellano, o que fomente que un alumno de secundaria denuncie a su profesor por utilizar en clase una lengua distinta del castellano.

Lo que demuestra, por otra parte, que no les falta razón a quienes sostienen que Cataluña no es España.

La Generalitat examina a los sanitarios que no justifiquen que saben catalán
El Departamento de Salud del Gobierno autonómico aclara que el centro se limita a aplicar el plan que prevé que el catalán sea la lengua habitual en los hospitales
M. F./M. J. C. Barcelona  21 Enero 2006

Los trabajadores del Hospital Juan XXIII de Tarragona que no puedan acreditar mediante el certificado correspondiente su conocimiento del catalán, tendrán que hacer una «prueba de colocación para determinar qué curso deberán hacer». Así consta en una circular que han recibido los empleados de este centro público, en el que se les informa de que se está preparando un plan de formación de lengua catalana, «que forma parte de un plan de normalización lingüística de todo el hospital».

El documento, firmado por el gerente, Francesc Xavier Domènech, y el adjunto a gerencia, Felip Infiesta, pide a los trabajadores que acrediten su conocimiento del catalán. «Para poder ajustar al máximo la planificación de los cursos y niveles para cada año, necesitamos saber qué conocimientos del catalán tiene la plantilla de nuestro centro. Por eso, os pedimos que, en caso de que tengáis algún certificado de lengua catalana, lo enviéis a la Unidad de Formación Continuada del hospital antes del 31 de enero», prosigue. Añade que quienes no presenten certificados tendrán que hacer una prueba para determinar qué curso habrían de hacer, y que las fechas de estas pruebas se les comunicarán «oportunamente».

Esta circular, fechada el 5 de diciembre pasado, ha levantado las quejas de algunos trabajadores, que se preguntan si el hecho de no saber catalán impedirá, por ejemplo, que lleguen a trabajar profesionales sanitarios de otras comunidades, o «si se opera mejor una apendicitis si se habla catalán».

Portavoces del Departamento de Salud manifestaron ayer a este diario que con esta iniciativa «no se está inventando nada nuevo, sino que se limitan a aplicar el decreto legislativo de la Ley de la Función Pública, de 1997», que recoge que para trabajar como funcionario en Cataluña se ha de tener el nivel C de catalán (el más alto es el D).

Los distintos departamentos de la Generalitat han aplicado el decreto con más o menos manga ancha desde 1997. El consejero primero de la Generalitat, Josep Bargalló, y la consejera de Sanidad, Marina Geli, presentaron el pasado 8 de septiembre el plan estratégico de política lingüística en los centros sanitarios, con el objetivo «de conseguir que el catalán sea la lengua de uso habitual en los centros, servicios y establecimientos de la red sanitaria». Los Hospitales del Mar y la Esperanza, en Barcelona, y el Arnau de Vilanova de Lérida fueron los elegidos para desarrollar la primera fase del plan. Para finales de 2005 se preveía implantarlo en el Clínico de Barcelona y en el Juan XXIII de Tarragona, mientras en el resto de centros se completará en el periodo 2006-2007. Los hospitales afectados son de titularidad pública y también concertados.

Patricio Martínez, responsable del sindicato Médicos de Cataluña, recordó que, en aplicación de la ley citada, el personal sanitario debe acreditar el nivel C para acceder a una plaza en el sistema público, «como el resto de funcionarios de la Generalitat». Martínez indicó que es «una habilidad necesaria para dar servicio a una parte de los ciudadanos» de Cataluña, y añadió: «La vivencia que aquí tenemos en este sentido no es dramática, lo importante es la relación con el enfermo».

Reforma del Estatuto
El envío de esta circular a los trabajadores del citado hospital público coincide con el resurgimiento de las quejas ciudadanas relativas a la política lingüística del Gobierno catalán y en pleno proceso de reforma del Estatuto de Autonomía, donde por primera vez se establece que el conocimiento del catalán es «un deber», y uno sólo un derecho. Las consecuencias jurídicas de este precepto son imprevisibles, aunque todo hace presagiar un aumento de la conflictividad judicial que genera la inmersión lingüística.

Hasta ahora, el ámbito donde se han concentrado las quejas por la política «monolingüe» de la Generalitat ha sido en el de la enseñanza, donde padres y profesores han denunciado en repetidas ocasiones la exclusión del castellano de las asignaturas en la educación primaria, e incluso el intento de fiscalizar el idioma en que se expresan los profesores en los pasillos o en el recreo. No obstante, el ámbito donde se sufre más directamente el régimen sancionador, vetado en distintas sentencias judiciales, es el del comercio. Las inspecciones en establecimientos por no rotular en catalán se cuadruplicaron en 2004 (1.401 frente a las 348 de 2003).

LOS COMISARIOS POLÍTICO-LINÜISTICOS DEL TRIPARTITO VUELVEN A ACTUAR
Minuto Digital  21 Enero 2006

El pasado día 19 de enero, según parece por orden de la Generalidad catalana, se ha obligado a los alumnos del Institut d'Ensenyament Secundari Municipal Lluïsa Cura de Barcelona ha cubrir un impreso en la que se preguntaba, en qué lengua impartían las clases los profesores. Pero además las preguntas sobrepasaban la esfera de lo académico para inquirir sobre si los alumnos entre sí usaban el catalán o el castellano para relacionarse, e incluso cual era la lengua que se hablaba habitualmente en sus hogares.

A los alumnos no se les informó de la opción de no rellenar una encuesta que hacía referencia a datos de carácter personal extra-académicos, que no tienen ninguna obligación de suministrar.

Sin embargo, lo más grave es que en el impreso figuraban los nombres de todos los alumnos, con lo cual se permite identificar las respuestas de cada uno de ellos y conocer sus usos lingüísticos y los de su familia.

Sin duda nos encontramos ante otra grave vulneración de la intimidad de las personas, debida a la política coactiva del tripartito en materia lingüística. El art. 16.2 de nuestra Constitución garantiza que nadie puede ser obligado a declarar sus creencias o ideología.

Pero en concreto la actuación vulnera claramente lo dispuesto en el artículo 5 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de Diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, que establece las siguientes obligaciones:

1. Los interesados a los que se soliciten datos personales deberán ser previamente informados de modo expreso, preciso e inequívoco:

a) De la existencia de un fichero o tratamiento de datos de carácter personal, de la finalidad de la recogida de éstos y de los destinatarios de la información.

b) Del carácter obligatorio o facultativo de su respuesta a las preguntas que les sean planteadas.

c) De las consecuencias de la obtención de los datos o de la negativa a suministrarlos.

d) De la posibilidad de ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición.

e) De la identidad y dirección del responsable del tratamiento o, en su caso, de su representante.

En caso de menores de edad ese consentimiento deberá ser prestado por sus representantes legales.

La Ley 5/2002, de 19 de abril, de la Agencia Catalana de Protección de Datos, prevé que en caso de comisión de alguna de las infracciones que establece Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, el director o directora de la Agencia Catalana de Protección de Datos ha dedictar una resolución para establecer las medidas a adoptar a fin de corregir losefectos de la infracción. Esta resolución ha de notificarse al responsable y al encargado del fichero de datos personales, al órgano del cual dependan y a las personas afectadas, si las hay. Además, el director o directora de la Agencia, a iniciativa propia o a propuesta del Consejo Asesor de Protección de Datos, puede proponer, si procede, la iniciación de actuaciones disciplinarias de acuerdo con lo que establece la legislación vigente sobre régimen disciplinario de las administraciones públicas.




Recortes de Prensa   Página Inicial