AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 18 Febrero  2006
El vencido debe ser ETA
EDITORIAL Libertad Digital  18 Febrero 2006

¡Que no es la paz, idiotas!
Luis Ignacio PARADA ABC 18 Febrero 2006

La representación
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 18 Febrero 2006

Zapatero tiene que comprometerse a no dar contrapartidas a ETA
Editorial Elsemanaldigital 18 Febrero 2006

Una lección para Zapatero
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Febrero 2006

La perdiz y los ansiolíticos
TONIA ETXARRI El Correo 18 Febrero 2006

Primer fracaso del pacto mefistofélico
Enrique de Diego elsemanaldigital 18 Febrero 2006

La tregua imaginaria
GEES Libertad Digital 18 Febrero 2006

El principio del fin
Juan Carlos Escudier elconfidencial 18 Febrero 2006

Ni olvido, ni perdón
Federico Quevedo elconfidencial 18 Febrero 2006

Ineptos (PP) contra perjuros (PSOE): UNO DE LOS DOS VA A DESAPARECER
Juan Pablo Mañueco  Periodista Digital 18 Febrero 2006

Decálogo de la Fundación de Víctimas del Terrorismo para construir la paz
elmundo.es  18 Febrero 2006

ETA y sus víctimas: vencedores y vencidos
Manuel Segura  Periodista Digital 18 Febrero 2006

"Mi paso por ETA fue muy breve, absolutamente ineficaz y ridículo"
Juan Delgado elsemanaldigital 18 Febrero 2006

Las víctimas advierten a Zapatero que una paz real sí exige «vencedores y vencidos»
BLANCA TORQUEMADA ABC 18 Febrero 2006

Saber catalán será «mérito determinante» para ejercer como juez en Cataluña
Enrique Fuentes La Razón 18 Febrero 2006

Las víctimas dicen a Zapatero que la paz sólo es "admisible" con "vencedores y vencidos"
Libertad Digital 18 Febrero 2006

Socialistas y nacionalistas pactan un poder judicial propio para Cataluña
J. L. LORENTE ABC 18 Febrero 2006

El Foro de Ermua denuncia la claudicación ante ETA mientras el PNV marcha contra el macrojuicio al entorno terrorista
Libertad Digital 18 Febrero 2006

La ponencia del Estatut suprime que saber catalán sea 'requisito' para los jueces y fiscales
EFE elmundo.es  18 Febrero 2006

La patraña de las identidades
GREGORIO MORÁN  La Vanguardia  18 Febrero 2006

¿DÓNDE ESTÁ LA MENTIRA?
Emiliano Jiménez e-noticies.com  18 Febrero 2006

El vencido debe ser ETA
EDITORIAL Libertad Digital  18 Febrero 2006

Paz ha sido siempre un término creado con mala intención para describir la relación deseable con ETA. No existe ninguna guerra, y difícilmente puede hablarse, por tanto, de paz; menos aún de un proceso para llegar a ella. Una parte de los españoles se considera legitimada para asesinar a los demás; a eso se reduce el "conflicto vasco". Por tanto, el fin de la banda terrorista no podrá venir nunca de ningún proceso de paz, sino de la rendición y encarcelación de quienes, durante décadas, han mostrado la cara más cruel y despreciable del ser humano.

Zapatero ha demostrado que, para él, lo único importante es que ETA le conceda graciosamente una tregua que presentar a las elecciones como el único logro de la peor legislatura de nuestro periodo democrático. Tiene razones poderosas para considerar que así conservará el poder, su única obsesión; después de todo debe su puesto a la voluntad de los españoles de rendirse ante el terrorismo islámico. La diferencia es que, entonces, no hubo nadie que expresara en público, alto y claro, la necesidad de enfrentarse al mal. Hoy, en cambio, las víctimas de ETA no están dispuestas a callarse, y se han mostrado unidas frente a los intentos del PSOE de dividirlas.

La sociedad española tiene claro que la paz no puede ser la paz de Azcoitia, una paz sin libertad ni justicia, en la que las víctimas son humilladas y los asesinos jaleados ante la pasividad, cuando no la aprobación apenas encubierta, de los representantes del Estado de Derecho. Sin embargo, Zapatero cuenta con embaucarla con el embrujo de la palabra "paz". No es paz lo que se debe reclamar, sino justicia y, sobre todo, libertad. Libertad frente al terror, sí, pero también ante la asfixia del nacionalismo obligatorio, libertad para poder optar por la opción política que se prefiera, libertad para poder gritar en el casco viejo de San Sebastián que los etarras no son más que asesinos y, quienes les apoyan y comprenden, sus cómplices.

Conformarse con menos no es otra cosa que la claudicación y la rendición ante el terrorismo nacionalista vasco. Ofreciendo la cabeza de Fungairiño, negándose a luchar por el castigo ejemplar a Henri Parot y los suyos, el gobierno está regalando a ETA los motivos para no dejar de matar. Está enseñándoles, a ellos y a quienes deseen tomar nota, que el crimen da dividendos, que sale a cuenta matar. Estará dando la razón a quien asegura que una asociación de asesinos es una "organización política que hace uso de las técnicas modernas de lucha de minorías contra mayorías", pues la mayoría habrá cedido y habrá sido derrotada. No es la paz lo que un gobierno decente y responsable debe buscar, sino la derrota de ETA.

Por eso, quizá se han equivocado las víctimas en reclamar que una eventual paz ha de tener vencedores y vencidos. Zapatero está de acuerdo con eso y lo puede rubricar sin ningún problema. La diferencia es que él marcaría una casilla distinta en el apartado del vencedor.

¡Que no es la paz, idiotas!
Por Luis Ignacio PARADA ABC 18 Febrero 2006

UNA de las palabras a las que los diccionarios dedican más espacio es «paz». La definen como situación y relación mutua de quienes no están en guerra; como pública tranquilidad y quietud de los estados en contraposición a la turbulencia; como tratado que se concuerda entre los gobernantes. Por paz se entiende el sosiego frente a las disensiones, riñas y pleitos; la reconciliación y la vuelta a la amistad; la virtud que pone en el ánimo la tranquilidad opuesta a la turbación y las pasiones. Y también se llama paz a la situación en la que se alcanza la igualdad en las cuentas cuando se paga enteramente el alcance o deuda.

El Parlamento vasco aprobó ayer, con el apoyo de PNV, EB y Aralar, la abstención del PSE y EA y el rechazo del PP, una resolución para conseguir «una paz sin vencedores ni vencidos». ¿Se puede llamar paz al desenlace de una situación en la que sólo una parte mata, secuestra y extorsiona, mientras la otra tiene que llevar escolta, pagar rescate o sufrir intimidaciones, amenazas y chantajes? ¿Qué tontería es ésa de «sin vencedores ni vencidos? ¿Es que los mil asesinados y sus familias no son «vencidos»? ¿Es que no se convierte a los terroristas en «vencedores» incluso en el improbable caso de que renunciaran a sus aspiraciones soberanistas y aceptaran la aceleración dudosamente legal de la excarcelación de presos, que no son prisioneros de guerra, no se olvide, sino que pagan sus deudas con la Justicia en un Estado de Derecho?

El portavoz parlamentario del PNV definió a ETA como «una organización política que hace uso de técnicas modernas de lucha de minorías contra mayorías» que son «técnicas terroristas» ¿Desde cuándo las técnicas terroristas forman parte de las acciones legítimas de una organización política? ¿Desde ayer, que lo dijo Egibar? ¿Vamos a ser tan idiotas como para creer que quienes llevan cuarenta años reventando a semejantes van a regalar la tranquilidad, la quietud, el sosiego y la concordia sin obtener nada a cambio?

Rendición ante ETA
La representación
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 18 Febrero 2006

Inconcebiblemente el Estado se va a rendir ante un puñado de pistoleros. Está por ver que se rinda también la nación. A lo mejor la presente ofensiva contra la construcción jurídico-política del Estado nación la tiene que resolver, contra todo pronóstico, el segundo elemento del binomio. Así nació a fin de cuentas la España liberal a principios del siglo XIX tras la traición de los dos borbones más orates que han conocido los siglos: con la nación por delante del Estado.

Como hay ciertas vilezas que avergüenzan incluso al PSOE –aunque todo es cuestión de tiempo–, acabamos de asistir a uno de esos momentos de la representación en que, si no hubiera mil muertos entre el público, estallaría la carcajada. Sindicalistas socialistos y sindicalistos socialistas se hacen un lío y no saben si hay que reconocer ya en público, o todavía no, la existencia y el tenor de un documento, comunicado o manifiesto que aporta su granito de arena a la estrategia de la claudicación. Otro tanto sucede con la proclama de las parlamentarias vascas. ¿Están o no están las socialistas? ¿Firman o no firman? Ay que sí, que sí, ay que no, que no, que tú a mí no me quieres como te quiero yo.

Los titulares de Justicia e Interior se encargan mientras tanto de desmentir sin desmentir –de confirmar sin confirmar– la hoja de ruta hacia ninguna parte que previamente ha filtrado a los medios el PSOE o el gobierno (cuando los socialistas gobiernan, esas dos cosas siempre se confunden). Filtración que tiene varias funciones, como los teléfonos móviles: por un lado sirve de globo sonda, a ver cómo reaccionan a la píldora la opinión pública y la opinión publicada; a la vez levanta expectativas que se espera aplaquen la indignación y la tensión de las víctimas, los amenazados y la sociedad aún no aletargada. Es decir, intenta desmovilizar a los que han de acudir a la manifestación del día 25. Otra posible utilidad de la filtración es enviar a la ETA mensajes de aceptación pública, de acatamiento, de obediencia: ¿veis como vamos reconociendo en público lo que os hemos dicho en privado?

La filtración incluye, entre otras vergüenzas, la idea de las dos mesas. Dos negociaciones que son la misma pero que conviene formalmente separar, como sabemos, por un biombo. Y ahí está la clave, el precio político que la ETA va exigir y los que recogen nueces van a gestionar. La compensación innombrable: autodeterminación, Navarra.

Zapatero tiene que comprometerse a no dar contrapartidas a ETA
Editorial Elsemanaldigital 18 Febrero 2006

Sentir mucho no haber estado en el congreso de las víctimas no es suficiente: lo que se espera del presidente del Gobierno es que se comprometa a que el fin de ETA no tendrá contrapartidas.

18 de febrero de 2006. Uno de los síntomas más evidentes de que la lucha antiterrorista ha entrado en una preocupante fase de retroceso es la aceptación, consciente en unos casos e inconsciente en otros, de la terminología de los terroristas y de quienes los apoyan. El final de la actividad terrorista se convierte así en la "paz" de un "conflicto" respecto de la cual se discute si va a haber o no "vencedores" y "vencidos".

Personas tan poco sospechosas de simpatía por los terroristas como el Defensor del Pueblo Enrique Múgica o la propia presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, han caído en esta trampa al exigir una paz con vencedores y vencidos. La réplica no ha tardado en llegar desde el Parlamento vasco, que con el solo voto en contra del PP y la abstención del PSE-PSOE, ha pedido justo lo contrario.

Se trata, por supuesto, de una perversión del lenguaje que el Gobierno no ya de un Estado de Derecho, sino de cualquier Estado civilizado, no debería admitir, y en la que las víctimas tampoco deberían entrar. Utilizar términos propios de los conflictos bélicos en relación con un fenómeno criminal con excusas y objetivos políticos implica ni más ni menos que legitimar a los terroristas como combatientes equiparables a los servidores del Estado y poner a sus presos a la altura de las víctimas que han provocado.

El paso siguiente es asumir que, igual que las guerras muchas veces terminan mediante conversaciones de paz, los terroristas también pueden negociar de igual a igual con el Estado y obtener contrapartidas políticas y penales a cambio de abandonar la "lucha armada", lo que constituiría la justificación final de su actividad criminal. Cualquiera que quiera imponer sus criterios a los de la mayoría sabrá entonces qué camino seguir, y el sacrificio de mil muertos y tantos damnificados directos o indirectos habrá sido completamente vano.

Maite Pagazaurtundúa ha sido muy clara a este respecto con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero: los terroristas no pueden ser interlocutores sociales, su voz no puede ser situada por encima de las de las víctimas y cualquier tentación de impunidad social, política o judicial debe ser rechazada.

Sentir mucho no haber estado en el III Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo o incluso pedir perdón por ello no es suficiente. Lo que se espera del presidente del Gobierno es que se comprometa a que un eventual abandono por parte de ETA de sus actividades criminales no tendrá contrapartida alguna, como no sea la legalización de la organización u organizaciones que deseen defender de manera pacífica y por los cauces democráticos sus objetivos políticos.

Víctimas del terrorismo
Una lección para Zapatero
Ignacio Villa Libertad Digital 18 Febrero 2006

Rodríguez Zapatero ha recibido, este viernes, la más dura lección desde que es presidente del Gobierno. Después de su negativa a acudir al Congreso de Víctimas del Terrorismo, pensaba que con recibir a los organizadores del evento, hacerse la fotografía de rigor y pronunciar sus habituales cuatro palabritas cursis se iba a arreglar todo e iba a amortiguar las muchas críticas recibidas. Pero, como no podía ser de otra forma, la realidad ha sido muy distinta.

Las víctimas del terrorismo han acudido al Palacio de la Moncloa conscientes de la importancia del encuentro. Sabedores de que no podían dejar pasar esta oportunidad para decir a Zapatero qué piensan sobre el final del terrorismo y para explicar, sin ambigüedades, cuales son los principios a los que las víctimas no van a renunciar nunca, por más que Zapatero engole la voz para pronunciar un discurso vacío de contenido.

La entrevista ha sido una lección contundente y nítida para un presidente que ya no habla de terrorismo sino de violencia. Ha tenido que escuchar de las víctimas de ese terrorismo las verdades que prefiere ignorar. Primero: con ETA no se puede pactar. Segundo: el final de la banda pasa obligatoriamente por vencedores y vencidos. Tercero: no se puede priorizar a los asesinos por encima de su víctimas. Zapatero ha tenido que tragar y agachar la cabeza.

Las víctimas han sido acusadas de partidismo, el ministro Caldera ha cerrado la llave de las subvenciones, el comisario Peces ha buscado la división y el PSOE ha criticado las manifestaciones que ha convocado todo el colectivo de víctimas. Aún así, han acudido a Moncloa, dando una lección a Zapatero de señorío, de claridad de ideas y de principios. Un terreno que, por cierto, el presidente del Gobierno no conoce en absoluto. Así, se ha visto forzado a reconocer que ha cometido un error al no ir al Congreso de Valencia. Vergüenza provocan ahora las declaraciones de la vicepresidenta De la Vega o del secretario de Estado Moraleda diciendo que la agenda del presidente estaba llena a rebosar. ¡Cuánta miseria y caradura!

Zapatero ha querido hacerse una foto con las víctimas del terrorismo, como si esto fuera una feria, y se ha tropezado con su propia trampa. Se ha portado muy mal con las víctimas, las ha arrinconado en un momento clave para todos los españoles. Y una teórica tregua de ETA no tiene ningún sentido si las víctimas no ocupan el lugar que les corresponde. Zapatero se ha equivocado y se sigue equivocando. Simplemente porque no tiene en cuenta a las víctimas.

La perdiz y los ansiolíticos
TONIA ETXARRI El Correo 18 Febrero 2006

No resulta extraño que la última encuesta del CIS haya arrojado una aproximación al empate técnico, en intención de voto, entre el PSOE y el PP. Después de las expectativas del final de ETA, abiertas hace ya un año por el propio Zapatero y nunca tan mal razonadas (de hecho no ha habido explicación, tan sólo una petición de confianza ciega) el grado de incertidumbre y desconfianza va dejando poso entre quienes se empiezan a cansar de los diseños virtuales de La Moncloa.

Por mucho que el Gobierno pida «carta blanca», si al cabo del tiempo sólo se ve que la Fiscalía se inhibe a la hora de aplicar la ley con las formaciones ilegales (las detenciones policiales, es otra cosa), que Otegi está siendo quien domina el modo y tiempo del nuevo ciclo, que ETA quiere seguir viviendo de los empresarios, que la raya política entre los partidos del Parlamento vasco (todos menos el PP, todos) y la extraparlamentaria Batasuna se ha difuminado (pedazo de iniciativa la de las mujeres parlamentarias en este sentido), habrá que concluir que la ceremonia de la confusión está viviendo uno de sus momentos más álgidos.

La afición tan sólo ve que la vicepresidenta pierde los papeles y los nervios en plena sesión parlamentaria, que el lehendakari vuelve a la escena para decir que él, contrariamente a lo que pueda parecer, está al corriente del lío y que Egibar sle de su anonimato mediático para hablar de ETA con una reverencia que no tiene precedentes, cunde el despiste, a medida que crece la euforia en el entorno de Otegi. Es el único que lanza mensajes meridianamente claros porque sabe lo que se trae entre manos. Este conflicto, dice, no se acaba así, de buenas a primeras, por el mero hecho de que la banda esté debilitada y Zapatero fije su pupila en el adversario para persuadirle de que deje su fea costumbre. No. El proceso es más complicado. La tregua, después del fracaso del 98, ya no sirve. El gesto que tendría que lanzar ETA para que empiece la función (la de las dos mesas de negociación) deberá ser más audaz.

Estaba el socialista Pastor entretenido con su juego preferido, arremeter contra el PP, cuando el resurgido colectivo 'Basta ya' le pide a su partido, precisamente, que renuncien a participar en la Mesa, «un foro que sólo puede favorecer a los intereses políticos de ETA y del nacionalismo excluyente». Todo un aviso para navegantes que, a la luz de los acontecimientos, será difícil que López lo tenga en cuenta. El ministro Alonso recomienda que nos tomemos la situación con menor ansiedad y la vicepresidenta, intentando hacerle caso, pide «que no continúen los rumores». Bien. Cuando Zapatero vuelva a decir que «lo de ETA va bien» nos hacemos los sordos.

Otegi dice que no se maree tanto la perdiz (textual), que se trata de conseguir la autodeterminación. Atención, pregunta: si no se logra ¿qué hará ETA?          t.etxarri@diario-elcorreo.com

Primer fracaso del pacto mefistofélico
Enrique de Diego elsemanaldigital 18 Febrero 2006

El intento de Gregorio Peces Barba de dividir a las víctimas ha resultado un completo fracaso. En propiedad, no se trataba de estrategia personal en exclusiva. El responsable último de esta historia de infamias es el presidente por accidente, más Peces Barba no puede considerarse utilizado. Él es uno de los ideólogos de la rendición a ETA, del pacto mefistofélico con el terror: cesión a cambio de tripartitos, sin hacer ascos a los lacayos de la bestia.

La estrategia responde a un canon perverso: para proceder a la rendición ante ETA había que desacreditar los focos de resistencia. Para ello no se ha tenido escrúpulos en entrar a saco en la farmacopea de la ignominia: desde echar a las víctimas del 11-M contra las de ETA, comprar voluntades y poner precio al dolor tasando la dignidad, vilipendiar a los más tenaces, tentar con vanidades y protagonismos, prometer prebendas y alfombras rojas a los acomodaticios, hasta intentar asfixiar económicamente a la Asociación Víctimas del Terrorismo.

En el fracaso de esa estrategia –previa a la desaparición definitiva de la dignidad nacional- ha sido clave Francisco José Alcaraz. Rechazó la tentación y ha arrastrado dificultades personales. En una sociedad de imagen, propensa a la banalización del mal, ha demostrado que el fondo –razón, bien, valores absolutos- también cuenta. La anunciada dimisión del desacreditado Peces Barba, como sumo pontífice del relativismo, es el primer fracaso del pacto mefistofélico. ¡Ojalá sea presagio de otros mayores!

Otrosí: Para ingenuos, quienes confunden los deseos con la realidad o proyectan sus buenas intenciones, ahí está la mafia del GRAPO asesinando en Zaragoza.

ETA
La tregua imaginaria
GEES Libertad Digital 18 Febrero 2006

La tregua de ETA sólo existe en la cabeza de un iluminado que por un accidente histórico ha llegado a la presidencia del Gobierno de España. En un análisis racional no existe un solo dato por el que ETA esté interesada en conceder en este momento un alto el fuego que tendría un alto coste para la banda y con el que no ganaría nada.

El coste de una tregua es siempre alto para una organización terrorista, sobre todo en términos de credibilidad. Para ETA el alto el fuego es una consecuencia de la previa claudicación del Estado, un premio al final del proceso si se cumplen todas sus condiciones. El Gobierno, por el contrario, necesita de ETA un pago anticipado que le permita recuperar capital político para proseguir con la operación.

Por el momento, es ETA la que está obteniendo todos los réditos sin necesidad de pagar nada por ello. Los terroristas han roto el aislamiento político y el asedio social al que les sometió Aznar sin necesidad siquiera de plantearse renunciar a su actividad criminal. Es más, el cálculo de ETA es que sus atentados serán determinantes para acelerar el proceso de claudicación que ha puesto marcha Zapatero.

ETA continúa de hecho acelerando la cadencia y la entidad de sus bombas. El objetivo de esos atentados es doble. Por un lado demostrar que existen, que aún no han sido plenamente derrotados. Por otro, mantener atemorizado al empresariado del que obtienen su financiación a través de la extorsión.

Frente a la expectativa de una tregua inminente, que el Gobierno filtra de forma recurrente a los medios de comunicación, nuestro análisis es que ETA continuará en los próximos meses intensificando su campaña de atentados. Los terroristas son plenamente conscientes de que tienen acorralado al presidente del Gobierno en un callejón sin salida y no van a dejar de golpear hasta que obtengan de él lo que quieren: la autodeterminación, la anexión de Navarra, la impunidad para sus asesinos y, como consecuencia de todo ello, la justificación histórica de sus crímenes.

Los terroristas son conscientes de que con sus expectativas de paz el presidente del Gobierno se ha colocado en una posición de vulnerabilidad tal que bastaría un muerto para asesinarlo políticamente. Rodríguez Zapatero ya ha demostrado que está dispuesto antes a vender a su patria que a perder el poder. En esas circunstancias será difícil que ETA deje escapar esta oportunidad histórica de vencer a la democracia española, una oportunidad que paradójicamente le ha llegado en su momento de máxima debilidad y cuando creía que todo estaba perdido.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

El principio del fin
Juan Carlos Escudier elconfidencial 18 Febrero 2006

A nadie debería sorprender las últimas bombas que ETA ha hecho estallar en la antesala de ese “principio del fin” profetizado por Zapatero. Es su vieja manera de sentarse a la mesa, su farol violento en la partida de póquer que se dispone a jugar con el Gobierno. Podría decirse que el amonal estaba previsto. Siendo predecible esta aparente demostración de fuerza por parte de los terroristas, resulta más incomprensible si cabe el permanente acoso al Ejecutivo del principal partido de la oposición y de sus medios afines. ¿Piensa realmente el PP que Zapatero acabará concediendo a Euskadi la independencia? ¿O lo que teme es que el fin de la violencia acabe con las posibilidades electorales de Rajoy?

El 3 de noviembre de 1998 el anterior presidente del Gobierno autorizaba personalmente el inicio de conversaciones con ETA. La decisión era saludada por el diario El Mundo con su frase del día -“Lo que es digno de hacerse es digno de que se haga bien”- y con un expresivo comentario editorial marca de la casa: “Otro valiente paso de Aznar hacia la paz”. A la vuelta de la página, sobrecogía un artículo firmado por Federico Jiménez Losantos en el que podía leerse lo siguiente: “Puesto que es el fin del terror lo que se busca y el camino es necesariamente, como en la canción de George Harrison, largo y sinuoso, convendría no apresurarse en los trámites y contar con los inevitables retrocesos y tiempos muertos de lo que de una u otra forma será negociación (...) Que el Gobierno español debe dirigir el proceso de pacificación es evidente”. ¿Reconocen al autor?

Con todo, sobresalía el “Horizonte de esperanza” con el que el diario ABC se pronunciaba ante sus lectores: “Es un camino que merece la pena y hay que alentar el valor de Aznar por decidirse a recorrerlo (...) Sólo el Gobierno de la nación tiene en sus manos la única contrapartida a la que la banda puede aspirar: la indulgencia (...) No cabe olvidar a las víctimas del terrorismo y sus familias. Su más plenaria reparación y su reconocimiento son un auténtico prerrequisito para cualquier buen fin de las conversaciones (...) Es hora de grandeza de miras (...) Para un periódico es duro admitir que la reserva más escrupulosa es una condición imprescindible para el éxito de los contactos (...) Nunca pondríamos en riesgo la posibilidad cierta de un País Vasco libre en paz a cambio de la satisfacción efímera de una portada...”.

Nótese que lo que entonces se consideraba la inequívoca demostración de la valentía de Aznar es hoy para el PP y su entorno la prueba del “arrodillamiento’ de Zapatero ante ETA, la señal de su “claudicación”, cuando, curiosamente, si algo ha cambiado entre aquel momento y el actual es la debilidad de una organización terrorista, que ya no controla ni a sus presos. Tristemente, no cabe el triunfo policial absoluto sobre una banda cuyo brazo electoral sigue recibiendo el apoyo de más de un 12% de los votantes y cuya superviviencia vegetativa está asegurada. El único camino posible es el que se plantea en estos momentos: abandono definitivo de la violencia y diálogo político.

Nunca como ahora ha sido tan necesaria la unidad de los dos grandes partidos, lo que hace más injustificable el encastillamiento del PP. “Ante asunto de tanta trascendencia, los celos partidistas están de más. Si la paz acaba por lograrse (...) corresponderá a todos cuantos la hayan propiciado”, tal y como sostenía El Mundo en noviembre de 1998. Nadie podrá regatear al anterior Gobierno el mérito de haber convencido a los etarras que el Estado jamás cedería a su chantaje. La implacable persecución a la que ha sido sometida ETA y Batasuna ha dado todos los frutos posibles. Lo que resta ahora es certificar el fin de la violencia y tomar la iniciativa política. “En la opinión pública, el consenso visible de los grandes partidos es un elemento fundamental”. El entrecomillado es de un desconocido Jiménez Losantos.

En una situación tan propicia como la presente, Zapatero está obligado a intentar una aproximación a Rajoy, aunque la misión parezca imposible. Lo que se requiere es que Gobierno y oposición hablen con una sola voz. Los ciudadanos no entenderían que una posibilidad de enterrar para siempre el terrorismo de ETA se malogre por estúpidas querellas partidistas.

Acalladas definitivamente las armas, el diálogo entre los distintos partidos no tiene por qué asustar a nadie. Sería la primera vez en la que podría hablarse sin el ruido de fondo de las pistolas, algo de lo que no se libró ni la propia Constitución de 1978. Quienes exigen que el Estado no pague un precio político por erradicar el terrorismo, ¿podrían sostener que el nivel de autonomía del País Vasco sería el mismo si ETA no hubiera existido? ¿Fue un precio político que la disposición adicional primera recoja expresamente que la Constitución ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales o que la disposición transitoria cuarta deje abierta la puerta a un referéndum en Navarra para su integración en Euskadi?

Sin la distorsión de ETA, todo es planteable. Tal y como parece diseñada la futura mesa de partidos, cualquier paso exigirá el acuerdo de nacionalistas y no nacionalistas, lo que ofrece bastantes garantías de cordura en el resultado final.

A nadie se le oculta que el proceso será doloroso, especialmente para las víctimas, cuyo derecho a manifestar su queja y a recibir la solidaridad y el apoyo del Estado es inalienable, sin que por ello puedan pretender que la política antiterrorista siga sus dictados. Nuevamente aquí sería de gran utilidad la colaboración del PP. La “indulgencia” del Estado, la “grandeza” de miras que pedía ABC en 1998, la “generosidad” a la que el propio Aznar aludió entonces hacía referencia a las inevitables excarcelaciones de etarras que tendrán que producirse. ¿Hubieran sido menos dolorosas aquellas redenciones? “Como haremos un sacrificio que sea con las garantías totales de que la banda terrorista entrega las armas y da información”, manifestaba hace siete años la presidenta de la ASVT, Ana María Vidal Abarca.

“Hay que hacer un llamamiento para que entre los partidos políticos, los medios de comunicación, el Gobierno y la misma ETA sepamos hacer lo que sea necesario para que se alcance el objetivo de todos los vascos, que no es otro que la paz”. ¿Diría lo mismo hoy el eurodiputado del PP Carlos Iturgaiz? ¡Qué crueles son las hemerotecas!     
escudier@elconfidencial.com

Ni olvido, ni perdón
Federico Quevedo elconfidencial 18 Febrero 2006

No puedo explicarles con palabras hasta qué punto de infinita amargura me produce la visión del rostro cínico, hipócrita, insolente y descarado de Arnaldo Otegi, sapiente de que ahora tiene la sartén por el mango, de que ha vencido. Y me consta que a él le produce una enorme satisfacción comprobar como los que amamos la Libertad y defendemos la causa de la Justicia nos rasgamos las vestiduras ante el ejercicio de claudicación de un presidente del Gobierno entregando sin condiciones nuestro futuro a una pandilla de asesinos. Porque eso es, exactamente, de lo que va esta historia, lo que oculta el trasfondo de una negociación abierta hace poco más de dos años, antes de que el PP perdiera el poder, cuando ya se producían los primeros contactos entre el mundo de ETA y los enviados de Rodríguez, llámense Eguiguren o Carod Rovira, y se ponían las bases para la rendición del Estado frente a los terroristas.

El pasado miércoles, en la sesión de control al Ejecutivo, Rodríguez se negó a responder a la pregunta directa, calculada, trágica, de Mariano Rajoy: “¿Puede asegurar aquí que no va a pagar un precio político por la paz?”. Me consta que esa tarde había muchas víctimas del terrorismo plantadas delante del televisor o pegadas a la radio para escuchar la respuesta de Rodríguez. Y me consta, también, que la decepción fue enorme. “No podemos permanecer indiferentes ante lo que no es sino una ofensiva conjunta de los nacionalismos identitarios -insaciables- contra la España de ciudadanos libres e iguales, la España en la que compartimos unos mismos derechos y mantenemos generosamente, sin egoísmos mezquinos, lazos de solidaridad -ahora cuestionados-".

El jueves por la mañana mi e-mail recibía un correo del Foro de Ermua. Las víctimas empiezan a movilizarse: “No podemos permanecer impasibles cuando desde la Presidencia del Gobierno se da a entender de forma constate, aunque veladamente, que el Estado y los ciudadanos hemos de claudicar ante las exigencias de ETA para conseguir una falsa paz, una paz que renuncie a la justicia y premie los asesinatos cometidos pagando un precio político en aras de la 'normalización'. La noche anterior ETA continuaba su campaña de extorsión con otra bomba y Batasuna, su brazo político e ilegal, convocaba una concentración de repulsa del macrojuicio que se celebra este fin de semana contra el entramado de la banda terrorista sin que actuaran las autoridades para impedirlo.

“No podemos permanecer callados cuando vemos cómo la ilegalizada Batasuna actúa con total impunidad gracias a la inacción de la Fiscalía General y de los Gobiernos español y vasco, mientras ETA sigue mostrando a bombazos que volverá a asesinar en cuanto le convenga hacerlo, al tiempo que intensifica su campaña de extorsión a los empresarios y profesionales”. En Azkoitia, unos cuantos defensores de la Libertad se reunían para homenajear a Pilar Elías, en medio de un mar de lágrimas por la humillación a que están siendo sometidos. Las víctimas no quieren la paz de los vencidos, sino la derrota de sus verdugos. Una aspiración que, hasta ahora, había llenado de esperanza sus almas vacías por la muerte de un ser querido bajo las balas o las bombas de los miserables.

“Frente a las graves amenazas existentes a la libertad y a la unidad de los españoles, los ciudadanos hemos de recuperar el espíritu de rebeldía de Ermua, fraguado en las tristes jornadas de julio de 1997 tras el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, reclamando no menos que la derrota definitiva de ETA. De lo que hagamos hoy, dependerá lo que podamos disfrutar mañana”. ¿Es posible que la sociedad no se de cuenta de lo que está ocurriendo? ¿Es posible que los mismos que, en esas duras jornadas que precedieron al atroz asesinato del concejal de Ermua, inundaron las calles y las plazas de España de velas encendidas y manos blancas, hoy se escuden en la esperanza de una falsa paz para taparse los ojos y los oídos ante el lamento de quienes han sufrido en sus carnes la barbarie?

¿Quieren saber lo que se está negociando? Se lo voy a decir, pero tampoco hace falta ser muy suspicaz. Basta con leer o escuchar lo que dice ese terrorista metido a político de cuarta y emulador de Gerry Adams llamado Otegi: ETA quiere la autodeterminación del País Vasco, la salida de la cárcel de presos con delitos de sangre y la anexión de Navarra. Y Rodríguez se lo va a dar, entre otras cosas porque sabe que ese es un proceso lento –mesa de partidos y esas fanfarronadas de por medio- que le permite llegar a las próximas elecciones sin atentados sangrientos, y que, por el contrario, un atentado mortal de ETA cualquier día antes de la jornada electoral, sea hoy o dentro de seis meses, se lo lleva por delante definitivamente y lo envía al cuarto oscuro de la Historia, que es donde, por otro lado, debería estar.

Todos los presidentes democráticos negociaron con ETA. Cierto, y esa es la única razón por la que le podríamos aceptar su derecho a intentarlo. Pero nadie negoció nunca con ETA nada más allá del cese de las armas, ni nadie le prometió nunca a ETA nada más allá que cierta flexibilidad en las condiciones penitenciarias de sus presos. Es más, nadie -ni Suárez, ni González, ni Aznar- hizo concesiones previas como sí ha hecho Rodríguez. A eso es a lo que se refería Aznar cuando afirmaba que si se producía el fin de la violencia, el Estado y las víctimas sabrían ser generosos. Lo de Rodríguez no es generosidad, sino humillación, y para eso nadie le ha otorgado confianza alguna ni cheque en blanco. Les diré algo más. En los próximos meses veremos como se deroga, definitivamente, la Ley de Partidos y Batasuna se presenta a las elecciones municipales y autonómicas del año 2007. Ya lo piden diputadas del PSE agarradas de la mano de las nekanes del PCTV: la izquierda radical siempre vuelve a sus orígenes, para escarnio de demócratas como Nicolás Redondo o Rosa Díez.

¿Para esto tanta muerte? Deberíamos recordar con más frecuencia las imágenes que han causado tanto dolor y tanta destrucción: las de Vic, Zaragoza, Madrid, del Hipercor en Barcelona... Nos hemos olvidado de los que han sufrido, y lo hemos hecho por conveniencia, por adormecimiento, por que es mejor mirar para otro lado... ¿A quién le gusta ver sufrir a los demás, verdad? Será mejor la paz, aunque sea a costa de entregar todo lo que defendimos con las vidas de estos héroes a los que ahora se entierra en el lodo de la ignominia. Y el problema es que esa paz, así lograda, solo traerá malas consecuencias y un futuro negro para nuestro país y para los vascos, sometidos desde ese momento a la dictadura implacable del nacionalismo radical, de la mano de Rodríguez y su ansia desmedida de poder. No puede haber olvido. Y ahora no puede haber perdón, porque ni siquiera lo han pedido, sino que se ríen de nosotros. Solo puede haber Justicia, pero decir esto implica que le tachen al que lo dice de asesino fascista. ¡Qué inmoralidad!      fquevedo@elconfidencial.com

Ineptos (PP) contra perjuros (PSOE): UNO DE LOS DOS VA A DESAPARECER
Juan Pablo Mañueco  Periodista Digital 18 Febrero 2006

PARA QUIEN tenga interés y ganas en comprobar los motivos por los que llamo perjuros a ZP y al claudicante PSOE, que se tome la molestia de consultar en el artículo "ZP: Zapatero, Perjuro" las dos pruebas irrefutadas sobre la inconstitucionalidad del “Estatut”, que el felón Rodríguez va a hacer tragar a quienes comen de su pesebre, las cuales siguen en su sitio, a disposición de quien quiera refutarlas.

Si esos argumentos los utilizase el PP en el lugar adecuado, es decir, “en sede parlamentaria” o bien ante las cámaras de TV por boca de uno de sus líderes, ZPerjuro se encontraría en una situación difícil... Tan compleja como acorralante fuese la campaña que se desencadenara contra él hasta que reconociese la verdad... que ya estaría brillando ante todos, aunque él se obstinara en no reconocerla, desde su inevitable retiro político, en León.

Pero MR (Más Ripios, o sea, Rajoy) se empeña en seguir equivocándose en sus declaraciones: al “bobo solemne” que nada significa y que hasta le tuvieron que soplar, se ha unido esta semana un nuevo error, comparar la situación lingüística de Cataluña con la de Franco a la inversa, en la persecución de una de las dos lenguas catalanas durante ambas etapas... No, todavía no, señor Rajoy: eso es lo que ocurrirá... después del “Estatut”; porque la voluntad de “limpieza de sangre” de sus redactores necesita el amparo que les va a conceder ZPerjuro.

La ineptitud de Rajoy para abordar este asunto es más incomprensible porque se está dirimiendo incluso la supervivencia de su partido: si sale adelante “este” Estatut, el PP pasará a ser enteramente marginal en Cataluña. La campaña mediática y partidaria contra él allí va a ser atronadora... y ya sin defensa. Con lo que el PP, tendrá muy difícil volver a alcanzar una mayoría absoluta (y hasta suficiente) en España.

Por el contrario, si lo enfocara por el fácilmente comprobable perjurio y felonía de ZP a la Constitución... sería el PSOE el que saldría muy gravemente dañado. Porque en efecto nunca el líder de un partido había cometido tal acto de traición contra la Constitución, dejando a la vez tan desguarnecido su flanco... si se sabe atacar por el lado y del modo adecuado.

En este caso, las consecuencias serían difíciles de prever, por su gravedad. No sólo el PSOE quedaría tumbado para las próximas elecciones, sino que, con Zapatero camino de su León nostálgico, tal vez habría que ir pensando en refundar esas siglas... tal es el despropósito de la deslealtad aceptada ya por las huestes del perjuro, quienes también deberían preocuparse únicamente ya de cobrar sus pensiones políticas.

En fin, ineptos contra perjuros y perjuros contra ineptos. La solución de un conflicto apenas esbozado, en el que una de las dos siglas va a desaparecer, al menos como partido con posibilidades... próximamente. Estaremos atentos.
www.democracia-real.org

Decálogo de la Fundación de Víctimas del Terrorismo para construir la paz
elmundo.es  18 Febrero 2006

Texto leído por la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, tras reunirse en La Moncloa con Zapatero: "Las víctimas no somos minusválidos intelectuales ni morales. Tampoco somos minusválidos políticos. Nadie desea más la paz que las víctimas del acoso político, de los atentados, de la indiferencia social en el País Vasco porque sabemos lo que es sufrir y que se nos rompan las familias y la vida. Ahora bien, la paz a cualquier precio no es admisible por las siguientes razones:

Al terrorismo se le derrota. El Estado de Derecho es un pilar irrenunciable de nuestro modelo democrático.

Los terroristas no son un interlocutor social. Son criminales organizados para obtener precios políticos mediante el uso del terror y del silencio y miedo que infunden a la sociedad. En la sociedad vasca lo sabemos especialmente bien porque hemos tenido que ir combatiendo cada línea de impunidad construida en estos años. Y falta mucho por hacer como hemos podido ver en Azkoitia o en tantos otros lugares.

No se puede edificar la paz sobre el vacío histórico y la desmemoria.

Está en juego la paz, pero también la libertad.

¿Qué vamos a contarles a nuestros hijos si se les da la razón en parte a los que han matado y aterrorizado para obtener fines políticos? ¿Quién escribirá la memoria de estos años?

Las víctimas, su voz, su memoria, su dignidad, su petición de justicia no pueden ser moneda de cambio para primar a los asesinos y su entorno político.

No podemos primar a los que han transmitido la cultura del odio y de la falta de respeto al ser humano.

La voz de los terroristas no puede ser situada por encima de la voz de sus víctimas.

Cualquier tentación de impunidad social, política o judicial debe ser rechazada. Y las víctimas están especialmente legitimadas para denunciarlo.

Tiene que haber vencedores y vencidos."

ETA y sus víctimas: vencedores y vencidos
Manuel Segura  Periodista Digital 18 Febrero 2006

No. El Alto Comisionado, Gregorio Peces-Barba, por ejemplo, no es el juez retirado Dan Haywood, destinado desde los Estados Unidos a Nuremberg para presidir uno de los tribunales que debiera decidir la culpabilidad o inocencia de cuatro de los jueces que permitieron las atrocidades nazis. Al finalizar el proceso, el juez Haywood -el inconmensurable Spencer Tracy en la pantalla- deberá resolver un dilema harto difícil. Como fácil no resultará la disyuntiva que nuestro Gobierno y nuestra sociedad en general tienen sobre una paz posible para acabar con el terrorismo. Estos días se ha utilizado mucho, quizá demasiado para las sensibilidades que zahiere, el título del drama judicial clásico que dirigiera Stanley Kramer en 1961: “Vencedores y vencidos”.

Escuchando a la presidenta de la Fundación de Víctimas, Maite Pagazaurtundúa, se comprende el prisma desde el que se vive el drama. Para ella, para todos, sí debe haber vencedores y vencidos, ganadores y perdedores, verdugos e inocentes. Porque en una guerra se combate con munición similar; un bando tendrá más armamento, el otro menos, pero los dos disparan. Aquí los que más dispararon ya sabemos quienes fueron. Lo hicieron hasta en la nuca, a seres humanos casi ancianos; reventaron a niños y a mujeres; inmolaron a los hombres… y nunca pidieron perdón ni reconocieron su barbarie.
“Sí, tiene que haber vencedores y vencidos; sin humillaciones, sin crueldad, pero tiene que haber vencedores y vencidos”, dice Maite quien entiende que una paz construida de otro modo "nos convertirá en una sociedad que vulnerará los principios superiores de nuestro ordenamiento jurídico y que, por tanto, será una sociedad decadente".

El parlamento vasco parece no entenderlo así y por eso se lanza a una carrera frenética “porque el tiempo va en contra nuestra”, decía el consejero de Justicia, Joseba Azcárraga, para llegar a las elecciones de 2007 y que nadie falte a la cita por imperativo judicial.
“Está en juego la paz, pero también la libertad” añade Maite Pagaza para preguntarse luego: “¿Qué vamos a contarles a nuestros hijos si se les da la razón en parte a los que han matado y aterrorizado para obtener fines políticos? No podemos primar a los que han transmitido la cultura del odio y de la falta de respeto al ser humano”. Todo queda a la reflexión individual de cada uno. Se lee en el Talmud que “la paz es para el mundo lo que la levadura para la masa”. Quizá perdonar, sí; pero olvidar, nunca. No, Maite, evidentemente no podemos ni debemos dejar esa herencia a nuestros hijos. No nos lo disculparían jamás.

ENTREVISTA: JON JUARISTI
"Mi paso por ETA fue muy breve, absolutamente ineficaz y ridículo"
Juan Delgado elsemanaldigital 18 Febrero 2006

Jon Juaristi repasa su biografía en Cambio de destino.

ETA lo sabe de sobra, por eso tiene un pacto de no agresión con el PNV. Jon Juaristi asegura que para la banda, "la tregua forma parte de la estrategia de la lucha armada".

18 de febrero de 2006. Mientras la escalada reivindicativa de los nacionalistas y de otros grupos corporativos en los dos últimos años le traslada a la España de los particularismos en los tiempos de Unamuno, Prat de la Riba o Sabino Arana, Jon Juaristi, desde un punto de vista personal, ha rejuvenecido con su pequeño Iñigo-Branko. "No me quiero perder su infancia", asegura.

Catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares, este militante de ETA en los sesenta acaba de publicar un libro de memorias, Cambio de destino, en el que repasa medio siglo de historia en la que ha sido protagonista o, como mínimo, testigo privilegiado. Asegura que no le queda ni una gota de progresismo. Y desde luego no tiene ninguna esperanza respecto al inminente futuro de ETA. "Se encuentra muy cómoda a la espera de concesiones. La tregua forma parte de su estrategia de lucha armada". Autor de obras que se han convertido en clásicos, como El bucle melancólico, ha sido director de la Biblioteca Nacional y del Instituto Cervantes.

¿Qué mensajes principales encierra su último libro, Cambio de destino?
No es un libro escrito con una finalidad pedagógica. Es un ejercicio de narración autobiográfica, en el que sí he querido, tomando distancias de unos acontecimientos que he vivido como protagonista o como testigo, contar lo que ha sido la segunda mitad del siglo XX en el País Vasco. Una etapa crucial que coincide con lo que Julio Caro Baroja calificó de nuevo ciclo histórico. Un periodo caracterizado por una enorme crisis en todos los sentidos y por la irrupción inopinada de la violencia, y la regresión a lo que él mismo denominó estado feral. Se exacerban algunos rasgos muy negativos de la historia del País Vasco, como la cultura del maltrato o la violencia soterrada que caracterizaron los últimos siglos. También he querido hacer una recapitulación personal –que como todas lleva consigo una cierta dosis de valoración- de lo que fue mi vida en Euskadi hasta 1999, año en el que dije adiós a todo eso.

¿Qué le ha llevado a escribir precozmente, a sus 55 años, unas memorias como éstas?
No, no me parecen prematuras. Es más, tengo la impresión de que me he retrasado un poco La edad clásica para escribirlas, cuando surgió en Europa la literatura biográfica, osciló entre los 40 y los 50, y de hecho, todos mis amigos del País Vasco, como Fernando Savater o Mario Onaindía, las han escrito más o menos a la misma que yo. Leyendo memorias de setentones, me he llevado ciertas decepciones porque el criterio selectivo empieza a ser confuso.

¿Ha dejado de hablar de algún aspecto o de algún hecho de su vida en este volumen porque quiere olvidarlo o porque no le interesa?
Hay muchas cosas que me he callado obviamente por pudor. Algunas no las he incluido porque podían molestar a personas que sigo estimando, y otras sencillamente porque no me parecen interesantes.

Su vida está repleta de cambios ideológicos. ¿Cómo los explicaría?
Cambiamos para empezar con la edad. La experiencia y los nuevos conocimientos de ideas, ámbitos y personas me han ido haciendo cambiar. La fidelidad de brújula rota a una única dirección en la vida o a un único horizonte ideológico es bastante absurdo.

Actualmente, ¿cómo se definiría ideológicamente?
Me considero mucho más conservador que hace 20 ó 25 años. Soy un liberal convencido. Pienso que la libertad es el valor fundamental de nuestra civilización democrática. Ha sido una hazaña histórica haber conquistado esas libertades individuales concretas y accedido a un ámbito de expresión libre. Mi liberalismo se ha hecho algo biológico y consustancial a partir de determinada edad.

¿Qué le llevó a quedarse sin gota de progresismo?
Las décadas de los 80 y los 90 comportaron para mí una serie de experiencias decisivas. Por ejemplo, la crisis del llamado nacionalismo democrático de izquierdas manifestada en el fiasco que supuso una experiencia como la de Euskadiko Ezkerra. También comprobar directamente el sectarismo no sólo ideológico, sino también social y humano del llamado progresismo. Y, por supuesto, una serie de escritores que han influido decisivamente en mi evolución, desde Burke a Conor Cruise O`Brien.

¿Cómo definiría el progresismo?
Consiste en improvisar justificaciones morales a cualquier chapuza política. Se caracteriza por ser un bricolage moral para mantener la buena conciencia. Es una tentación constante del espíritu humano. Todos podemos hacernos progresistas en algún momento si no nos vigilamos pues tendemos a autojustificarnos. Para el progresismo no existe un cuadro estable de valores.

¿Cree que estamos ante el inicio del principio del fin de la banda como ha dicho el presidente Zapatero?
La fórmula es verdaderamente ridícula. Esa expresión la he oído innumerables veces desde los años sesenta, incluso con la dictadura franquista en pie. Me parece que el fin de ETA pasa, como ha sucedido en el caso del IRA, por la interiorización de la violencia dentro de la propia comunidad nacionalista. Mientras no le afecte a ésta, ETA no desaparecerá. Es decir, si la barrera entre los violentos y sus víctimas no se sitúa dentro del mismo ámbito nacionalista, la desaparición de ETA aún tardará tiempo. El IRA estalló a raíz del asesinato de un destacado militante del Sinn Fein. En el caso de ETA, esto sólo sucedió en 1993 cuando mató al sargento Goicoechea y la ocasión que había entonces para acabar con la organización terrorista se malogró por el oportunismo político de algunos, fundamentalmente del PSOE, que intentó aprovechar la coyuntura y rentabilizar el final de HB atrayendo a su seno a algunos sectores batasunos. Esa ocasión no se repetirá. El PNV y ETA aprendieron y, desde entonces, existe un pacto de no agresión.

¿Le pesa en su conciencia haber pertenecido a ETA?
La verdad es que no. Mi paso por ETA fue muy breve, absolutamente ineficaz y bastante ridículo, y se produjo en una coyuntura muy concreta con una dictadura muy endurecida. Además, la abandonamos juntos el 90 por ciento de los militantes. Sí que me sabe mal haber desaprovechado mi juventud con este tipo de cuestiones.

¿Considera que el Gobierno socialista está cediendo ante ETA y su brazo político?
Por lo menos está haciendo gestos confusos. Todos estos gestos de Rodríguez Zapatero, Patxi López y otros socialistas son perjudiciales porque envalentonan a ETA. No voy a entrar en un proceso de intenciones. Supongo que quieren arreglar el problema, pero no es buena la vía de dar esperanzas o de crear expectativas de negociación a ETA, aunque no se haga de una forma explícita. ETA no quiere negociar con un partido democrático su disolución, puede trapichear conquistas parciales y cada una de ellas la interpretará como una derrota del adversario. El objetivo último de ETA, la independencia, pasa por un pacto de poder dictatorial a poder dictatorial. ETA estaba verdaderamente en su salsa durante la dictadura franquista. Las concesiones que puede hacer un gobierno democrático son muy pocas. En los años 90, tras la crisis del marxismo, adoptó la premisa de que la guerra es infinita. La paz no es más que una epidermis engañosa de una guerra que sigue latente incluso en tiempo de paz. Para ETA no hay final, sólo cambios en las relaciones de fuerza, entre otras razones porque la identidad nacionalista vasca sólo se sostiene sobre la hostilidad a España. El nacionalismo vasco no tiene otro contenido objetivo, ni la lengua, ni la etnia, ni ninguna otra tontería de ésas. ETA no puede anular a España como enemigo porque entonces entraría en una horrorosa crisis de identidad.

¿Intuye la estrategia que está siguiendo ETA en estos momentos?
ETA se encuentra, en estos momentos, bastante cómoda. No mata porque no lo necesita. Tiene delante un adversario desconcertado que no sabe cómo afrontar el problema, se ha hundido el Pacto Antiterrorista que hizo posible la persecución policial eficaz de ETA y la presión política para arrinconarla. Está a la espera de concesiones.

De esas cesiones, ¿cuál le parece más grave?
Hay un punto de partida viciado, como es el de pensar que con buenas intenciones esto se puede arreglar. Lo más grave es el conjunto de gestos que apunta a que el Estado sería generoso con ETA en el caso de que ésta abandonase las armas. Esto no puede plantearse en un situación de terrorismo activo, aunque no mate, pero sigue poniendo bombas. Incluso una tregua es una situación de terrorismo. ETA lo ha dicho muchas veces: un alto el fuego de ese tipo forma parte de las estrategias de la lucha armada.

¿Comparte la afirmación de Rajoy de que Zapatero ha traicionado a los muertos?
No parece que le importen mucho los muertos, pero no haría una afirmación tan tajante como ésa.

¿Corre España el riesgo de balcanización?
No, pero sí uno de desvertebración. España se debilita como Estado-Nación. La izquierda no concibe esta figura. España como nación no estallará repartida entre distintos nacionalismos, pero nos la encontraremos desarticulada en particularismos diversos, y no sólo nacionalistas. Esta escalada que se ha puesto en marcha en los dos primeros años del Gobierno Zapatero, donde todo grupo social se contempla a sí mismo como una corporación con intereses propios por encima de los nacionales, sigue progresando. En estos momentos, estamos discutiendo en los mismos términos que en la época de Unamuno, Prat de la Riba y Sabino Arana.

¿Existe, a su juicio, alguna relación entre el proceso de reforma del Estatuto de Cataluña y la actual política antiterrorista del Gobierno de Zapatero?
Sí, es una especie de ampliación del Pacto de Estella a toda España. La famosa visita de Carod a Perpiñán dejó muy claro la estrategia que seguiría en esta materia el bloque socialista-nacionalista en el caso de que el PSOE ganara el poder. El Pacto del Tinell tiene el mismo sentido que el de Estella: excluir al PP y optar por una vía distinta al bipartidismo favoreciendo los nacionalismos. El socialismo siempre, y en todas partes del mundo, tiene la misma postura ante los nacionalismos. Trata de utilizarlos como vía de destrucción de las vinculaciones sociales tradicionales que pueden dar cierto poder a la derecha.

¿Existe alguna diferencia entre el PNV de Arzallus y el de Imaz?
Probablemente generacional. Ahora existen más funcionarios del partido. Mientras que Arzallus tenía una experiencia laboral fuera del PNV y sabía que había vida inteligente más allá de Sabinetxea, Imaz y sus huestes lo desconocen porque no han hecho otra cosa más que vivir del partido desde que acabaron la carrera.

Las víctimas advierten a Zapatero que una paz real sí exige «vencedores y vencidos»
El jefe del Ejecutivo intentó lidiar en La Moncloa el malestar y la firmeza de las víctimas, que expusieron al anfitrión un decálogo basado en la integridad ética
BLANCA TORQUEMADA ABC 18 Febrero 2006

MADRID. En una reunión intensa (y tensa, por la contundencia de los interlocutores de José Luis Rodríguez Zapatero), el presidente del Gobierno se tuvo que enfrentar en la tarde de ayer en el Palacio de La Moncloa al irreprochable sustento ético de unos argumentos, los de las víctimas, alejados de los que su propio partido está amparando en el País Vasco: mientras el PSE daba salida con una tibia abstención en el Parlameno de Vitoria a un texto que aboga por la necesidad de que en el llamado «proceso de paz» no haya «vencedores ni vencidos», Maite Pagazaurtundúa, presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, expuso ante el jefe del Ejecutivo que el único camino asumible es exactamente el contrario: tiene que haber vencedores y vencidos. Lo argumentó como último punto de un sólido decálogo que arrancaba con la convicción de que «al terrorismo se le derrota», incidía en que «está en juego la paz, pero también la libertad» y recordaba que no se puede edificar el final de la violencia sobre «el vacío histórico y la desmemoria».

Tras el encuentro, que se prolongó durante dos horas y media, el director del III Congreso Internacional de Víctimas, Cayetano González, explicó a los medios de comunicación que, al expresarle los miembros de la organización su «hondo malestar» por el hecho de que no asistiera a estas jornadas, el presidente del Gobierno comentó que «lo lamentaba» y admitió que había cometido «un error». En ese contexto, González añadió que había instado a Rodríguez Zapatero a que «ese reconocimiento del error lo haga antes las víctimas de forma pública», pues son ellas las agraviadas «y no los organizadores».

Cerró la ronda de intervenciones el Alto Comisionado para las Víctimas, Gregorio Peces-Barba, quien admitió que Zapatero hubiera podido estar presente en Valencia «a pesar de tener muchas cosas esos días», lo que, en su opinión, no puede hacer dudar «del apoyo que ha dado el Gobierno al Congreso», plasmado en la asistencia del ministro del Interior y en la suya propia.

Trasladó a los periodistas el Alto Comisionado que el argumento de Zapatero ante la firmeza de Maite Pagazaurtundúa consistió en recordar que «hay que juzgar la política del Gobierno por los hechos y no por elucubraciones», por lo que Peces-Barba considera que «está siendo injusto el tratamiento dado al jefe del Ejecutivo», bajo el supuesto de que se está negociando. El ex presidente del Congreso dijo también que Rodríguez Zapatero no había dado detalles de la «hoja de ruta» del «proceso de paz» porque garantizó que sólo empezará a haber movimientos «cuando sea un hecho el abandono de las armas», en un trayecto difícil que «seguramente culminará tras el paso de sucesivos Gobiernos, en varias legislaturas en las que serán los ciudadanos quienes refrenden o no lo que se haga». También asistió a la reunión María Jesús González, madre de Irene Villa, en calidad de vicepresidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo.

Saber catalán será «mérito determinante» para ejercer como juez en Cataluña
El PSOE remite los puntos básicos de la Justicia catalana a la reforma de la ley judicial
Enrique Fuentes La Razón 18 Febrero 2006

Madrid- Los ponentes del Estatut debatían ayer, en su cuarta sesión de trabajo, el que a priori era uno de los títulos «problemáticos» del texto. Sin embargo, la «sociedad» PSOE-CiU consiguió sacar adelante sin mayores problemas los catorce artículos referidos al poder judicial en Cataluña, y lo hizo remitiendo el contenido básico de los puntos más importantes a lo que establezca la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) que ya está en trámite.

Las referencias a esta norma se multiplicaron –tres en el texto original, once en el acordado ayer– con el visto bueno de ICV y CiU, que apenas pusieron pegas. También ERC, ayer sin Carod, aceptó la «tregua» y prometió retomar la batalla en la tramitación de la ley del poder judicial.

Tras apenas tres horas de discusión, la ponencia acordó conceder al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) el carácter de última instancia jurisdiccional de todos los procesos y recursos iniciados en esa comunidad, reservando los recursos de casación para unificación de doctrina al Tribunal Supremo. Eso sí, el nombramiento del presidente del TSJC se hará de acuerdo a los términos que determine la futura ley estatal. Este tribunal tendrá un fiscal superior que será designado de acuerdo con el Ministerio Fiscal.

Funciones propias. También hubo vía libre para el Consejo de Justicia de Cataluña, que funcionará como un órgano desconcentrado del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) con funciones propias delegadas por éste y cuyas atribuciones y composición –al contrario de lo que exigía el cuatripartito– serán reguladas por la LOPJ. La Generalitat tendrá capacidad normativa –no legislativa– sobre el personal judicial, podrá convocar concursos para cubrir vacantes de jueces y magistrados pero no oposiciones y, además, se deja la puerta abierta a la creación de cuerpos de funcionarios específicos para la justicia catalana... con arreglo a la omnipresente LOPJ. Hasta aquí, y salvo el ya conocido rechazo en bloque del PP, todos de acuerdo. Pero claro, estamos hablando de la negociación del Estatut, donde no hay jornada sin polémica, y la de ayer vino a cuenta –otra vez– de la utilización del catalán.

El texto original del artículo 102.3 establecía el conocimiento de esta lengua como «requisito» para ocupar plaza de juez, magistrado o fiscal en Cataluña, mientras que el PSOE pretendía rebajar esta exigencia al rango de «mérito preferente». ERC pidió eliminar este punto, CiU quería algo más definitivo y ambos se abstuvieron al votar el redactado final –«valorará específica y singularmente» el conocimiento del catalán– de los socialistas, que se comprometieron a considerarlo como «mérito determinante» en la futura LOPJ.

No obstante, este artículo volverá a discutirse en la Comisión junto al 107.2, que cosechó el voto en contra de ERC, CiU e ICV al limitar la capacidad de la Generalitat para crear órganos judiciales. Tras la reunión, un exultante Diego López Garrido (PSOE) destacó que lo acordado estaba en el programa electoral de Zapatero y que habían conseguido «adaptar» el texto a la Constitución.

EL "ERROR" DE SU AUSENCIA QUEDA SIN EXPLICAR
Las víctimas dicen a Zapatero que la paz sólo es "admisible" con "vencedores y vencidos"
Peces Barba ha explicado el porqué de la ausencia de Zapatero en el Congreso mundial de víctimas del terrorismo: "fue un error de percepción sobre la importancia de su presencia". Lo que Mayte Pagaza y Cayetano González han dejado claro a Zapatero, en una dura y tensa reunión, es la antítesis de lo que el PSE ha permitido en Vitoria: la única paz posible exige "vencedores y vencidos". Mientras, Joseba Egibar, patrocinador del Pacto de Estella, considera que ETA "es una organización política que hace uso de las técnicas modernas de lucha de minorías contra mayorías, que son técnicas terroristas".
Libertad Digital 18 Febrero 2006

Maite Pagazaurtundua leyó el comunicado, consensuado por las distintas asociaciones de víctimas del terrorismo, que resume las exigencias que le han planteado a Zapatero. Inició su comparecencia señalando que "las víctimas no somos minusválidos intelectuales ni morales, ni somos minusválidos políticos".

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo dijo que "nadie desea más la paz" que quienes han sufrido la persecución política y el terrorismo, tanto en primera persona como en sus familias. Pero señaló que "la paz no es admisible" si implica cesiones a los terroristas.

Pagazaurtundua expuso la condiciones de la víctimas. En primer lugar señaló que "al terrorismo se le derrota, el Estado de Derecho es un pilar" de la lucha contra el terrorismo. Dejó claro que los terroristas "no son interlocutores, son criminales que quieren obtener réditos políticos mediante el miedo".

Sobre la reparación moral a las víctimas consideró que "falta mucho por hacer como hemos visto en Azcoitia o en otros lugares", en referencia al caso de Pilar Elías, viuda de Ramón Baglietto. Según el documento de las víctimas "no se puede edificar la paz sobre el vacío histórico" y exigen que la "paz también sea libertad". Pagazaurtundua se preguntó "¿qué le vamos a decir nuestros hijos?" si los terroristas logran réditos políticos. Asimismo remarcó que las víctimas "no pueden ser moneda de cambio" y que no se puede "primar al odio y el desprecio a la condición humana". "La voz de los terroristas no puede estar por encima de las víctimas", añadió.

También rechazan las vícitmas cualquier privilegio judicial. Por lo que concluyó "tiene que haber vencedores y vencidos, sin crueldad y sin humillaciones". El argumento es pues, la antítesis de lo que este mismo viernes ha aprobado el Parlamento vasco en forma de resolución que ha contado con la abstención del PSE. Ellos pidieron "una paz sin vencedores ni vencidos".

Después de exponer las condiciones de las víctimas se preguntó: "¿Qué paz se va a construir?", "¿sobre el vacío histórico de una parte importante de la sociedad que no hizo nada frente a la cultura del odio?", o, añadió "¿sobre la irresponsabilidad política de líderes regionales que no pararon el odio?", o, en último lugar, "¿sobre la irresponsabilidad personal de los asesinos?".

Para las víctimas, representadas este viernes por Maite Pagazaurtundua, de ser así "será una paz que nos convertirá en una sociedad que vulnerará el ordenamiento jurídico" lo que consideró una "sociedad decadente". Añadió que "si primamos a los bárbaros, si callamos a los que piden justicia, se vulnera el principio de justicia que está en la Constitución española", y subrayó que "las sociedades se acaban resintiendo". La conclusión del documento de las víctimas es que "esa paz no la aceptará la mayoría de las victimas en ningún caso".

El "error" de Zapatero interpretado por Peces Barba
Cayetano González explicó en rueda de prensa tras su reunión con el presidente en Moncloa que había trasladado a Zapatero el "daño a España" que había causado con su ausencia porque "las víctimas de otros países nos miran con cierta envida, somos un referente en ayudas de la Administración y en reacción social a favor de las víctimas"."El presidente nos ha dicho que lamenta" no haber estado y "reconoce que ha cometido un error, que lo siente y acepta las criticas recibidas por sus ausencia".

González dijo que le ha pedido al presidente que pidiese disculpas a la víctimas personalmente y que en los próximos congresos intente que su gobierno esté presente y sea más sensible con estos foros que se realizan "para dar voz a las víctimas del terrorismo sin ningún otro interés ni objetivo". "Nuestro disgusto es por las víctimas, no por nosotros como organización. Él ha pedido disculpas y nosotros como personas educadas que somos se las aceptamos". Preguntado por si Zapatero había ofrecido alguna explicación de su ausencia, González dijo: "Sinceramente, no. No nos ha dado ninguna explicación. Sabemos lo que dijo públicamente, que tenía problemas de agenda".

Para Gregorio Peces Barba, que compareció seguidamente, el reconocimiento del error ha sido "un gesto de grandeza" del presidente. Además, intentó justificar el hecho de que Zapatero no asistiera: "un error de percepción sobre la importancia de su presencia".

Según el todavía Alto Comisionado –abandona en septiembre aunque lo anunció con siete meses de antelación–, Zapatero no dará pasos "hasta que no se produzca un hecho inequívoco". Y cuando eso llegue, añadió Peces Barba "será un proceso largo, de varias legislaturas, pasarán hasta distintos gobiernos". También quiso dejar constancia del, a su juicio, "tratamiento injusto que esta recibiendo ZP sobre elucubraciones".

Socialistas y nacionalistas pactan un poder judicial propio para Cataluña
El PSOEs replica que, por primera vez, el Poder Judicial se adapta al Estado autonómico, como prevé la Constitución y recoge el programa del PSOE para el 14-M
J. L. LORENTE ABC 18 Febrero 2006

MADRID. Día importante el de ayer para la ponencia parlamentaria que estudia la reforma estatutaria catalana, con la aprobación del Título III, relativo al Poder Judicial. Los ponentes, con el voto en contra del PP, sentaron las bases de lo que se será una institución judicial propia para Cataluña. Los populares quisieron dejar claro que la decisión de la ponencia rompe el modelo constitucional, mientras los socialistas replicaron que, por primera vez, el Poder Judicial se adapta al Estado autonómico, como dicen que prevé la Constitución y recoge el programa con el que el PSOE concurrió a las últimas elecciones generales.

Los ponentes del PP -Federico Trillo, Soraya Sáenz de Santamaría y Josep Piqué- quisieron dejar claro que ayer se vivió uno de los momentos más decisivos para el nuevo Estatuto, ya que se consagró «una auténtica fractura» del Estado constitucional de Derecho, al separar un poder judicial autónomo de Cataluña y en sus tres vertientes: función jurisdiccional, gobierno de los jueces y administración de Justicia. «Hemos dejado de tener un Poder Judicial único», proclamó tajante Federico Trillo.

El Supremo, para unificar doctrina
La ponencia aprobó que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sea la última instancia jurisdiccional en todos los procesos iniciados en Cataluña, así como de todos los recursos que se tramiten en esa Comunidad autonóma, «sin prejuicio» de la competencia reservada al Tribunal Supremo para la unificación de doctrina. En la reunión de ayer se suprimió la mención a la función de casación que se recogía el texto aprobado por el Parlamento catalán. No obstante, para el PP, será un «Tribunal Supremo propio», con recurso de casación incluido.

Se crea también la figura del fiscal superior de Cataluña -un «remedo» del fiscal general del Estado, según el PP- y se abre la puerta a la que Generalitat pueda celebrar convenios con el Ministerio Fiscal. La ponencia dio luz verde también a la creación del órgano de gobierno de los jueces en Cataluña -el Consejo de Justicia-, que se concibe como un órgano «desconcentrado» del Consejo General del Poder Judicial.

En el ámbito lingüístico, el artículo 102 establece que los magistrados, jueces y fiscales que ocupen una plaza en Cataluña deberán acreditar un conocimiento «adecuado y suficiente» del catalán (así como del derecho propio de esa Comunidad). El ponente socialista Diego López Garrido avanzó que la ley orgánica del Poder Judicial recogerá el término «mérito determinante», lo que, según dijo, no «impedirá que jueces no sepan ni un palabra de catalán tengan plaza en Cataluña», aunque admitió que si para un mismo puesto optan un candidato catalanohablante y otro que no lo es, lo obtendrá el primero.

El PSOE y CiU -con el apoyo de los grupos minoritarios- incluyeron enmiendas en una decena de artículos para mencionar expresamente la legislación nacional. El PP no lo consideró suficiente con el argumento de que las correcciones de socialistas y nacionalistas son sólo «maquillajes» para desviar la atención de lo fundamental: «que no falta el más mínimo detalle a la nueva institución judicial propia de Cataluña», según palabras de Soraya Sáenz de Santamaría.

No lo ven así los socialistas ni los nacionalistas catalanes. Desde CiU, Nuria de Gispert subrayó que se ha «ganado una carrera de obstáculos de 20 años», mientras López Garrido se declaró «orgulloso» por haber podido plasmar «punto por punto» lo que el PSOE llevaba en su programa electoral. El ponente socialista señaló que, una vez más, Cataluña se ha puesto «a la vanguardia» en el desarrollo del Estado de las Autonomías.

Guerra informativa
Conscientes de la importancia del día de ayer, los socialistas se pusieron a trabajar duro para ganar la batalla informativa. Así, antes de que acabase la reunión de la ponencia, habían repartido entre los periodistas notas explicativas de la postura del PSOE y fotocopias del programa electoral. En uno de esos documentos se hace un paralelismo entre las reformas estatutarias catalana y valenciana para concluir que ninguna de las dos propuestas crea un poder judicial en sus respectivas comunidades autónomas. Además, los socialistas sostinen que ambos textos contemplan de forma similar al Tribunal Superior de Justicia. Los populares, por su parte, contraatacaron horas depués con una nota en la que resaltan «notables diferencias» entre una y otra reforma.

LOS PROETARRAS CONTRA EL ACTO DEL COLECTIVO: "FASCISTAS FUERA"
El Foro de Ermua denuncia la claudicación ante ETA mientras el PNV marcha contra el macrojuicio al entorno terrorista
El Foro de Ermua ha hecho un llamamiento para que "por encima de adscripciones políticas" los vascos se concentren en la plaza Moyúa de Bilbao contra la "claudicación ante el chantaje terrorista" y en defensa de la unidad de España. En el mismo lugar, los que jalean a ETA se han dedicado a repartir carteles con el texto "fascistas fuera". Estos mismos proetarras van tener, también en la capital vizcaína y también este sábado, el apoyo de los partidos que sustentan a Ibarretxe: se manifiestan contra el macrojuicio al entorno etarra.
Libertad Digital 18 Febrero 2006

El Foro de Ermua convocó hace una semana a todos los ciudadanos "que comparten estas posiciones democráticas básicas" a que acudan este sábado al acto que este colectivo celebra en la Plaza Moyúa de Bilbao para presentar el manifiesto "en defensa de la Constitución, por la unidad de España, la solidaridad y la igualdad de todos los españoles".

Según indicó este colectivo, el manifiesto ha sido suscrito "por más de treinta asociaciones cívicas, miles de personas de distintas ideologías y cientos de intelectuales". En el acto, que presenta la periodista Carmen Gurruchaga, intervendrán, entre otros, Gustavo Bueno, Iñaki Ezkerra, Antonio Aguirre (miembro del PSE y Foro Ermua), Nerea Alzola (concejal del PP y miembro del Foro Ermua), Francisco Caja (presidente de Convivencia Cívica Catalana) y Mikel Buesa (presidente del Foro Ermua).

El Foro ha denunciado los intentos del Ayuntamiento de Bilbao, que controla al PNV, para boicotear el acto. El Consistorio argumentó en un primero momento que los concentrados podían estorbar en la vida pública. Después les exigió una fianza por su causan algún destrozo. Además, coincidiendo con la celebración de este acto, los proetarras han repartido en la céntrica plaza bilbaína carteles contra el Foro Ermua en los que puede leerse "Respeto a la decisión del pueblo vasco" y "Fascistas fuera".

Por la tarde, los proetarras se verán arropados por los tres partidos que sustentan al lehendakari. PNV, Eusko Alkartasuna y la Izquierda Unida de Madrazo se van a manifestar en contra del macrojuicio al entorno de ETA. La marcha está convocada por Aralar.

LO CAMBIA POR: 'SE VALORARÁ ESPECÍFICAMENTE'
La ponencia del Estatut suprime que saber catalán sea 'requisito' para los jueces y fiscales
EFE elmundo.es  18 Febrero 2006

MADRID.- La ponencia para la reforma del Estatut acordó eliminar que el conocimiento del catalán sea un "requisito" para aquellos magistrados, jueces o fiscales que quieran ocupar una plaza en Cataluña, aunque asumión el "compromiso político" para que el conocimiento de esta lengua será mérito "determinante" para acceder a una plaza en esta comunidad autónoma.

Los ponentes, en vez de "requisito", establecieron incluir en el texto que el conocimiento suficiente de la lengua catalana "se valorará específicamente y singularmente" para obtener una plaza en los correspondientes concursos de traslado.

Así se acordó en la cuarta reunión de la ponencia para la reforma del Estatuto de Cataluña, que se celebró en el Congreso y duró aproximadamente tres horas. Los ponentes se dedicaron a revisar y debatir el Título III, el del poder judicial.

Hubo acuerdo finalmente en torno a este título que consolida al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña como última instancia jurisdiccional de todos los procesos iniciados en el territorio, que convierte al fiscal jefe superior de Cataluña en la máxima figura de dicho Tribunal y que permite que el Consejo de Justicia de Cataluña sea el órgano de gobierno del poder judicial en la región.

Asimismo, tras el acuerdo alcanzado, la Generalitat tendrá competencia normativa —y no legislativa como constaba en el texto procedente del Parlamento de Cataluña— sobre el personal judicial, así como podrá gestionar los medios materiales de la administración de justicia "sin perjuicio de las competencias de coordinación y homologación que corresponden al Estado".

Sin embargo, el aspecto más discutido fue el alusivo al papel de la lengua catalana en la administración de justicia. Las votaciones de los ponentes revelaron esta jornada que ERC no se ha mostrado tan crítica con las propuestas del PSOE como en sesiones anteriores.

Los ponentes de ERC, que esta vez fueron Joan Ridao y Joan Puigcercós, ya que Josep Lluis Carod-Rovira no pudo asistir por un retraso en el avión en que debía viajar, solicitaron eliminar el párrafo tercero del artículo 102, que es el que hacía referencia a la consideración de "requisito" de la lengua catalana para acceder a una plaza de la administración de justicia.

Al final, ese párrafo se mantiene y, a propuesta del PSOE, se establece que en vez de requisito se considere el conocimiento del catalán como "mérito determinante" para ocupar una plaza en Cataluña, lo que se debatirá con motivo de la tramitación de la reforma del poder judicial.

La patraña de las identidades
UNO DE LOS PROBLEMAS del KGB se reducía a que un par de grandes espías británicos huidos a Moscú exigían saber los resultados de la Liga inglesa
LAS IDENTIDADES colectivas son una enfermedad de difícil curación y con alto grado de contagio, inclinadas siempre hacia el fascismo
GREGORIO MORÁN  La Vanguardia  18 Febrero 2006

Estamos enfermando de estupidez. Un viaje de trabajo a Asturias meha dejado inquieto. ¿Cómo es posible que se estén diciendo y escribiendo las melonadas que hoy son comunes, de curso diario, sin que alguien exija que se detengan, que ya está bien, que tenemos suficiente con las dosis de insolidaridad y desprecio que constituyen el pan cotidiano? Fue como una revelación; todas las tonterías que uno ha de soportar de vez en cuando en los foros de la catalanidad repetidas hasta la saciedad en mi Asturias natal, donde no sé si por suerte o por desgracia acaban de inventarse una bandera muy divertida, en azul y con la Cruz de la Victoria. Ahí es nada, con la izquierda posmoderna babeando de satisfacción; la Cruz de la Victoria que Franco sostuvo en memorable ocasión, apenas terminada la Guerra Civil, para acusar a los asturianos de que tenían lo que habían sembrado. Lo que nos ocurre a una parte de nuestra generación es que hemos pasado de no comprender nada, a no querer comprender nada, porque es muy duro de llevar.

Hasta anteayer la supuesta conflictividad entre comunidades españolas se limitaba a la mili, felizmente fenecida, y al fútbol, un deporte tan parcelado y corrupto que no consentía los consensos amplios - vascos contra catalanes, madrileños contra andaluces- sino la competitividad a secas. Así era posible que los vecinos se odiaran los domingos por la tarde - Barca-Español, Madrid-Atlético, Oviedo-Gijón, Sevilla-Betis...- lo cual facilitaba mucho la tranquilidad social gracias a las pérdidas de testosterona derrochadas en esos ejercicios de sexualidad de grupo que son los grandes partidos de fútbol. No conozco ningún fanático que no sea hincha de algún club, y esto es así hasta tal punto que uno de los problemas que debía resolver el KGB soviético se reducía a que un par de grandes espías británicos huidos a Moscú exigían saber con velocidad real los resultados de la Liga inglesa. Ojo, no digo que los socios de un club sean fanáticos, todo lo contrario porque el fútbol es un deporte vistoso y de caballeros, lo que digo es que no conozco ningún fanático que no sea hincha de un club de fútbol.

Una de las características del nacionalista es la singular pituitaria que le permite ser muy sensible a las ofensas ajenas y muy benévolo a las afirmaciones de los suyos. Es decir, que si yo soy asturiano - ¿qué demonios será ser asturiano, digo yo? ¿una seña de identidad? ¿y cuál es la seña de identidad de un asturiano, un cántabro, un gallego o un catalán? Hostia, vaya lío en el que me meto, porque inmediatamente debo abordar el tema de las nacionalidades históricas y ahí sí que no hay broma porque el complejo asunto de las nacionalidades históricas está hoy en manos de mis antiguos cofrades de la izquierda comunista, hoy conversos, y así resulta que para mis antiguos camaradas la comunidad histórica que pasa por la prueba del algodón, es decir, que mancha y deja huella, es la suya.

La memoria en España se ha convertido en un elemento peligroso. Entre nosotros, la clarividencia consiste en acordarse de todo, y es letal. No hay fuente de conocimiento tan valiosa en este país peninsular como la memoria. Y resulta que hemos olvidado, mis amigos y yo, aquellas burlas que dedicábamos al viejo Federico Engels cuando osó referirse a "los pueblos sin historia", al Este europeo que hoy nadie se atrevería a cuestionar. ¿Cuántos pueblos sin historia hay en España? ¿Y cómo se lo explicamos, así de pronto, y les decimos, después de todo lo que ha caído, que son pueblos sin los mismos derechos que los otros? Canarias, por ejemplo. ¿Qué hacemos? ¿Qué les contamos? ¿Que son el pueblo sin historia que ha tenido una importancia capital en todos los pueblos de España porque la pusieron sobre el papel don Benito Pérez Galdós, y la elevaron a categoría política con don Juan Negrín, sin el cual España no tendría siquiera un premio Nobel de la ciencia? Vaya lío. Por eso es ideal la mentalidad del hincha de fútbol: "Yo soy partidario de quien lleve los colores de mi equipo, sea de donde sea y de la raza que le haya tocado mientras gane partidos y me haga sentirme alguien".

Acababa yo de leer un titular de este periódico donde se informaba que "los primeros catalanes, hace un millón de años, eran de Terrasa" y aún me desternillaba de risa imaginando la catalanidad de aquellos tiempos, cuando me encontré en Asturias con que en Tazones, hermoso puerto donde arribó, equivocado, por supuesto, Carlos V y se armó la de dios, tanto, que aún lo celebran. En Tazones, digo, han encontrado la huellas del saurópodo más importante del mundo mundial, con gran perplejidad del personal que no tiene ni zorra idea, como yo mismo, de qué es un saurópodo y de la utilidad del tal animal para la promoción turísitica. Pero no es sólo eso, porque Asturias está de suerte, y en la vecina Lastres, han hallado ¡oh, milagros de la ciencia! unas huellas de dinosaurio. Pero no un dinosaurio cualquiera, como los que hay por ahí a la vuelta de la esquina, sino un dinosaurio carnívoro. ¡Qué otra cosa podía ser un dinosaurio en Asturias, carnívoro!

Pero no es sólo eso, con ser mucho como aporte asturiano al mundo mundial, es que el consejero de Justicia, ínclito representante de la izquierda radical en Asturias y profesor en excedencia del colegio para niñas de las Reverendas Madres Ursulinas, ha propuesto que los astures usen la ropa tradicional como signo identitario, y así el ciudadano Amadeu Benavente, presidente del Conceyu Cultural pal Usu y Promoción del Traxe ´ l País La Corexa,ha lanzado a la opinión, con el pleno apoyo de las autoridades autonómicas, el canon del traje de la identidad asturiana. Para mujer y para hombre, pero me detendré en el hombre para evitar las ofensas de género, que se dice ahora. Así, el de caballero, lleva camisa, calzoncillos calzón, faxa, chamarreta - imagino el orgasmo del catalanismo ante el vocablo, pero sosiéguense porque todos fuimos esclavos romanos-, xilecu, chaqueta y capa. Todo realzado con una montera picona, que es un sombrero de un cursi que te mueres, y casi tan fea como la barretina catalana, pero que puede ser de postín (con un ala), o de aldeano (con dos) porque las bajaban y servían para protegerse del frío.

Por si esto no fuera poco, se imparten clases de asturianía, especialmente indicadas para la colonia astur en América, tradicionalmente rica y muy apegada al terruño, a los que imagino deben instruir en las recónditas artes de cómo escanciar sidra, hacer tortos de maíz, preparar una fabada y condimentar un equilibrado pote asturiano. ¿Cuánto dinero se irá en esta estupidez llamada identitaria? Y sobre todo ¿cuánta gente vive de esto y estaría dispuesto a matar en legítima defensa de su puesto de trabajo? Imagino al lector catalán, con la sonrisa beatífica y una actitud comprensiva ante esos pueblos sin historia, ajenos ellos a las precisiones de Federico Engels. Pero imagínense que de pronto paso de mis queridos paisanos, casi siempre benévolos en todo lo que no haga referencia a su honor y a su capacidad de comer, y que doy un salto a Catalunya. Yo puedo descojonarme de la batalla de Covadonga, de la Virgen del mismo nombre, de la bandera azul y la Cruz de la Victoria, de la fabada y el pote, y hasta de la montera picona y los tortos de maíz, pero si hiciera lo mismo sobre elementos catalanes, empezando por el Barça y siguiendo por los habilidosos monjes de Montserrat, la tendríamos liada.

¿Se han dado cuenta de la proliferación de noticias de los ancestros? ¡Noticias de los ancestros! Un hallazgo terminológico que me reservo, porque va más allá de lo que los pedantes llaman un oxímoron; es un sinsentido. Acabo de enterarme de que entre los cursos de los presos de ETA hay varios que escogieron el Cuaternario en Euskadi.¿Pero hay alguien lo suficientemente desvergonzado como para dar un curso sobre el Cuaternario en Euskadi? ¿Qué diantres estamos enseñando a la gente? A esos tipos que supuestamente enseñan hay que llevarlos a los tribunales por fraude. ¿Recoge el Código Penal la estafa ideológica? Debería, porque no sólo es un delito sino crímenes que salpican el salvajismo del siglo XX. Se están escribiendo cosas que son dinamita y basta una mecha para que exploten. El nacionalismo campante, aquí y acullá, no es consciente de su carácter reaccionario, tópico, eclesial, cavernario. Cuando leo a algunas plumillas salomónicas me evocan el olor a cazo carlista; patata y berza, y cerdo para sustancia. Hay que limitar las identidades a los carnets de identidad, como su propio nombre indica. Deberíamos hacer un homenaje a Luis Carandell y a su terapéutica Celtiberia Show,y admitir que la línea de continuidad que había robado Pilar Primo de Rivera y sus Coros y Danzas de la Sección Femenina a la tradición liberal y rigorista de la Institución Libre de Enseñanza se está desarrollando de una manera espuria. Porque a mí me parece magnífico que el aurresku y la sardana y el xiringuelu se mantengan y estén vivos, pero convertirlos en iconos de la identidad me da en que es una desmesura.

Hay que volver a la calificación de mentecato. Aunque sólo sea como homenaje real y sin rebomborio al Quijote, donde aparece. Yo recuerdo a una amiga mía, nacionalista, que estaba confusa cuando su hija le preguntaba: "¿Mamá, adónde va Catalunya?" Si un hijo mío preguntara, sin descojonarse de risa, adónde va España, o Catalunya, o el Occidente entero, mi primera reacción sería darle una toba por estúpido, cosa que hoy te puede costar una condena por violencia. La segunda, y más razonable, estaría en llevarle al psiquiátrico, o como mínimo al psicólogo, porque está enfermo.

Las identidades colectivas son una enfermedad de difícil curación y con alto grado de contagio, inclinadas siempre hacia el fascismo. El fascismo es la forma más cercana a la autoridad y al sentimiento de seguridad que concede la tropa y el ganado. O defendemos las identidades individuales o nos van a crujir con las identidades históricas.

¿DÓNDE ESTÁ LA MENTIRA?
Emiliano Jiménez e-noticies.com  18 Febrero 2006

Todos los nacionalistas catalanes -acompañados por los socialistas afines al presidente Rodríguez- dicen que el PP miente cuando afirma que en Cataluña los niños y las niñas no se pueden escolarizar en lengua española. Dicen que el español se estudia con normalidad y que los niños y niñas acaban su educación obligatoria dominando esta lengua. Dicen que es falso que el español sea una lengua marginada en la vida pública, porque los ciudadanos pueden utilizar esta lengua en sus relaciones con las administraciones.

Vayamos por partes. En tiempos de la dictadura el catalán estaba prohibido de forma general en cualquier relación entre los ciudadanos y las administraciones. Esta situación no es la que tenemos hoy con el español. Te pueden poner una multa por no tener las rotulaciones en catalán, pero no te pondrán una multa por hablar en español con los clientes o con los funcionarios, o por dirigirte a las administraciones en esta lengua. En este sentido, es obvio que la metáfora de Mariano Rajoy no pretendía afirmar que el español en Cataluña recibe exactamente el mismo trato que recibía el catalán en tiempos de Franco. Lo que quería decir es que el español en Cataluña -por vías administrativas y de hecho- está postergado en relación al catalán, sin ninguna consideración por el hecho de que es posible que en Cataluña los hispanohablantes seamos mayoría.

Se puede decir que esta postergación es lógica porque Cataluña es una nación y tiene una lengua nacional. Se puede decir que al que no le guste que se largue -como me han recomendado algunos de mis lectores. Pero lo que no se puede decir es que sea falso describir esta postergación. Hoy en Cataluña hay una fuerte presión política y social para no usar la lengua española fuera de las relaciones privadas. Lo reconocía Francesc Vendrell, portavoz del PP en el Parlamento de Cataluña, cuando reflexionaba sobre la disglosia que hay entre los parlamentarios que usan la lengua española en sus conversaciones privadas y la catalana en sus intervenciones públicas.

Hoy no es posible recibir enseñanza en español porque el español ha sido expulsado como lengua vehicular en el sistema educativo público o concertado. Sólo el catalán puede ser lengua vehicular. Y con el nuevo Estatuto esta circunstancia se convierte en una imposición per saeculam saeculorum, y se pierde cualquier relación con el objetivo de favorecer la igualdad entre las dos lenguas oficiales. Ahora pasa a ser un elemento de identidad de la comunidad política catalana, que sólo se podrá cuestionar haciendo una ley orgánica de derechos lingüísticos o una reforma constitucional, rectificando por la vía dura los disparates estatutarios.

Yo desafío a cualquier lector nacionalista para que me diga si es verdad o no que en Cataluña los niños y niñas no se pueden escolarizar en lengua española. No les pido que me digan si esto es o no legítimo o legal. Les pido que me digan si es o no verdad. Si es verdad, ¿de qué se avergüenzan? Tal vez tienen miedo de que el resto de España tome conciencia de hasta dónde llega el odio del nacionalismo catalán hacia la identidad y la cultura españolas.

Por desgracia, en Cataluña hay mucha gente que en privado critica estos excesos nacionalistas, pero que -cuando han de hablar en público- prefieren ser ortodoxos y sumisos hacia el poder político -como lo demuestran los empresarios que en vez de criticar los excesos nacionalistas critican al PP por defender la España constitucional frente a estos excesos.

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