AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 20 Febrero  2006
Volver al pacto antiterrorista
Editorial ABC 20 Febrero 2006

El comunicado
Germán Yanke ABC  20 Febrero 2006

ZP, ETA y el fin del Estatuto de Guernica
EDITORIAL Libertad Digital 20 Febrero 2006

La hora de la calle
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Febrero 2006

ETA y el parto de los montes
LUIS IGNACIO PARADA ABC 20 Febrero 2006

Normalicemos a los normalizadores
José García Domínguez Libertad Digital 20 Febrero 2006

Los muertos ya decidieron
EDUARDO SAN MARTÍN ABC 20 Febrero 2006

La humanidad del presidente
Isabel Durán Libertad Digital 20 Febrero 2006

Zapatero pierde el control
Pablo Sebastián Estrella Digital  20 Febrero 2006

Zapatero y ETA
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Febrero 2006

ETA, donde siempre
FLORENCIO DOMÍNGUEZ eEl Correo 20 Febrero 2006

No es el terrorismo sino el nacionalismo
José Javaloyes Estrella Digital 20 Febrero 2006

Pasarela de estatutos
ALFONSO DE LA VEGA La Voz 20 Febrero 2006

ETA TENSA LA CUERDA
Editorial minutodigital 20 Febrero 2006

CARTA DE ROSA DÍEZ A ZAPATERO
Minuto Digital 20 Febrero 2006

La estulticia lingüística de Mas: el español como el japonés
Ramón Tamames Periodista Digital 20 Febrero 2006

El gobierno humillado por ETA
Román Cendoya Periodista Digital 20 Febrero 2006

Los españoles en Cataluña, como los alemanes de Arzallus en Mallorca
Santiago Abascal elsemanaldigital 20 Febrero 2006

Alemania revisa su modelo federal
Editorial ABC 20 Febrero 2006

El diario La Vanguardia censura un encarte del Foro Ermua y su director lo justifica por “faltar (el texto) a la verdad”
COMUNICADO DE PRENSA FORO ERMUA 20 Febrero 2006

"ALGO HABRÁ HECHO. ODIO, MUERTE Y MIEDO EN EUSKADI"
Email  20 Febrero 2006

Emilio Lamo de Espinosa: «El problema ahora es el lugar de España en Cataluña y el País Vasco»
MANUEL ERICE ABC 20 Febrero 2006

ACTO DE FORO DE ERMUA EN BILBAO
Minuto Digital 20 Febrero 2006

La APM pregunta a Pumpido qué mandato le lleva a ser asesor de Batasuna
R. N. La Razón 20 Febrero 2006

El PP se opone a la propuesta de pedir la oficialidad del árabe y el tamazight
EFE ABC 20 Febrero 2006

Bruselas investigará si utilizar informes clínicos para evaluar el uso del catalán viola derechos fundamentales
EUROPA PRESS elmundo.es  20 Febrero 2006

Comunicado de la AVT
Minuto Digital 20 Febrero 2006

Volver al pacto antiterrorista
Editorial ABC 20 Febrero 2006

A pesar de que el Gobierno mantenga inmutable el mensaje sobre el inicio del proceso de paz, el último comunicado de la banda terrorista ETA, unido a la serie de atentados con explosivos cometidos en este año, es una réplica a las esperanzas de una tregua inminente. Es más, ETA ha abortado esa esperanza, y no porque su comunicado diga algo novedoso en contra, sino, precisamente, porque lo que dice es exactamente lo mismo que viene diciendo desde hace treinta años: la autodeterminación y el cambio de estatus jurídico son las condiciones irrenunciables para el cese de la violencia. La base del discurso gubernamental sobre el llamado proceso de paz es la creencia de que actualmente hay una ETA nueva, dotada milagrosamente de una capacidad reflexiva que le ha llevado a interiorizar su derrota. Éste es el problema principal al que se enfrenta el Gobierno: creer que ETA ha cambiado.

A partir de este error radical, que vicia todo el análisis sobre el supuesto proceso de paz, se explica el fracaso -provisional, en el mejor de los casos- de la apuesta del Gobierno en relación con el fin de ETA, que es algo más que el cese de su violencia, porque exige la entrega de armas y su disolución. Hace ya nueve meses que el Congreso de los Diputados se implicó en una oferta de negociación a ETA a través de la resolución a favor del «final dialogado» de la violencia. Desde entonces, el único sustento público -en privado habrá otros- del discurso del Ejecutivo para alimentar las expectativas de paz es la ausencia de víctimas mortales en los atentados cometidos por ETA. Tal argumento desconoce los múltiples heridos causados hasta ahora -por ejemplo, por el coche bomba en el recinto ferial Juan Carlos I, de Madrid- y las órdenes expresas de asesinato incautadas al comando detenido en Valencia; y, además, pone exclusivamente en manos terroristas un proceso que debería controlar el Estado, siempre que por éste no se aceptara otra cosa que la derrota operativa de ETA mediante de la acción policial.

Pero si lo que realmente quiere el Gobierno es una paz «sin vencedores ni vencidos», eso le va a exigir comportarse como un pacificador intermediario. Y esta actitud acabará conduciendo al llamado proceso de paz a un callejón sin salida. En primer lugar, porque el Gobierno, tal y como se reflejaba en la entrevista con Rodríguez Zapatero en nuestro periódico, parece asumir que el punto de partida del diálogo será una composición de datos sobre la situación, sin esperar a una declaración explícita por ETA de cese de la violencia o decisión similar. En segundo lugar, porque el ofrecimiento al PP se torna en un recurso de alivio político momentáneo, dado que no va acompañado de unas condiciones mínimas de rectificación. En efecto, el Gobierno sólo puede pedir colaboración al PP sobre la base de rectificar una política antiterrorista objetivamente fallida. Si después de ofrecer a ETA diálogo a través del Parlamento; de derogar de facto la Ley de Partidos; de anular el Pacto Antiterrorista; de consentir al PSE una aproximación al diagnóstico y el método propuesto por Batasuna para «superar el conflicto»; si a pesar de todos estos gestos la respuesta de ETA es la misma que hace treinta años, el Gobierno tiene que asumir que se ha equivocado y que su equivocación ha supuesto un retroceso cualitativo del Estado en el balance de la lucha antiterrorista, porque hay menos unidad política entre el Gobierno y la oposición y todo el entramado proetarra se encuentra reforzado y confirmado en sus planteamientos soberanistas, que serán a los que ETA sirva con sus futuras decisiones.

Sería deseable que el PP aceptara la oferta hecha por el presidente del Gobierno, pero resulta puramente retórico pedir a los populares que se adhieran a una política equivocada. La vuelta a los principios políticos y operativos del Acuerdo por las Libertades y Contra el Terrorismo, así como la cancelación de toda oferta, explítica o encubierta, de diálogo con los terroristas, y la recuperación del discurso de la derrota incondicional son requisitos imprescindibles para que el Gobierno y la oposición restauren la unidad de acción. Al margen de que el discurso del PP adolezca en ocasiones de falta de matices en su oposición al Gobierno, lo que no cabe aceptar es que sean Rajoy y su equipo los que se vean comprometidos por el endoso de corresponsabilidad que les ha girado el Gobierno. Para una apuesta en la que se predetermina que los terroristas no van a ser vencidos, con todo lo que esta renuncia conlleva de abandono moral, el Ejecutivo no puede reclamar seriamente la colaboración del PP, fundamentalmente porque no es una apuesta viable ni aceptable en términos políticos y éticos.

El comunicado
Germán Yanke ABC  20 Febrero 2006

Varios fines de semana diciéndonos, vía rumor o confidencia, que el esperado comunicado de ETA podría llegar de inmediato. Tres declaraciones en una semana del presidente del Gobierno alentando la inminencia del principio del fin. Otros anuncios gubernamentales sobre lo que, al parecer, se estaba «moviendo» en el entorno de la banda terrorista. Numerosos comentarios deslizados, tanto ante los escépticos como ante los esperanzados, sobre la información que al parecer se dispone en algún lugar de la cúpula del poder, más allá de los informes policiales o de los servicios de inteligencia. Quejas sobre la actitud del PP y de otros analistas, presentados casi -y a veces sin casi- como enemigos de una hipotética paz. Referencias constantes a la búsqueda de un «aterrizaje» de Batasuna en el orden institucional y a una supuesta «tregua tácita» por la ausencia de asesinatos, gestos y decisiones políticas inexplicables -e inexplicadas- y sorprendentes en otros contextos como los reiterados documentos de los socialistas vascos, la actitud ante el Congreso de Batasuna en Baracaldo y otras manifestaciones públicas, la desaparición de algunas elementales condenas. Podría seguir... Y, tras todo esto, un comunicado de ETA en el que nada de tregua, nada de abandono de las armas, nada de reconocimiento de errores. Sólo la exigencia, como siempre, de que se les ha de dar la razón.

Ahora el Gobierno dice que lo que espera, que lo que todavía espera, es otro comunicado, el del abandono de la violencia. Puede ser, pero ya es evidente que no es el de la derrota, ni en el de la disolución, ni el del convencimiento de que la vía terrorista ha fracasado por persecución policial, judicial y política ratificada por el Pacto por las Libertades. El comunicado del abandono no será otro que el de las concesiones, vendrá, en todo caso, después de los gestos del Gobierno, de asegurar la presencia electoral de Batasuna, de aceptar las «mesas de diálogo», de los papeles del PSE sobre un sucedáneo de autodeterminación, etcétera. Cuando se ponga en marcha la «oportunidad», que ya no es la de la victoria sobre el terror y la aniquilación de este, sino la del «diálogo». Habrá comunicado en ese caso, sí, y vencidos. Y no serán los terroristas.

En este escenario, y sólo en este escenario, se entiende que, desde el Gobierno y sus aledaños, se recele de cualquier «elemento de confrontación», que es una expresión utilizada una y otra vez por los socialistas y, muy especialmente, por los socialistas vascos para oponerse a cualquier iniciativa del PP en el Parlamento Vasco. Pero lo que se llama elementos de confrontación -que no es otra cosa que la política derivada del Pacto por las Libertades- es precisamente lo contrario: la voluntad de evitar, por una política de apaciguamiento del Estado con sus enemigos, el verdadero conflicto, el del Estado con los derechos y libertades de sus ciudadanos. Que es, por otra parte, lo que ETA pide en este comunicado para hacer posible otro.

ZP, ETA y el fin del Estatuto de Guernica
EDITORIAL Libertad Digital 20 Febrero 2006

No sabemos cuanto es lo que Zapatero está dispuesto a pagar políticamente a ETA por una tregua; lo que debería estar claro a todos es que el presidente del gobierno del 14-M está dispuesto a pagar –mejor dicho, a seguir pagando– por adelantado a una organización terrorista que sigue reivindicando sus objetivos máximos de siempre para dejar "definitivamente" la violencia. No otra cosa se puede deducir, ni del último comunicado de la banda, ni de la última entrevista de ZP, publicada en el ABC.

Zapatero ha dejado de excusarse en absurdas dificultades técnico-jurídicas, como las que venía hasta ahora utilizando para no aplicar al PCTV la ley de partidos, para pasar, directa y abiertamente, a defender la legitimidad de los proetarras que siguen sentándose en el parlamento vasco: "Al día de hoy nadie puede invocar que la representación que tiene en el Parlamento de Euskadi haya dado motivos para incumplir o vulnerar la ley de partidos", ha tenido la desfachatez de sostener ZP.

Hasta el día de hoy, lo que se ha ido es amontonando son las pruebas que evidencian la conexión entre el PCTV y la propia Batasuna, así como la vista gorda del gobierno ante todos estos representantes políticos de ETA. Las diputadas del PCTV siguen sin condenar ni un sólo acto terrorista por parte de ETA, ya sean las extorsiones, amenazas y atentados incruentos de estos días, o atentados tan brutales y sanguinarios del pasado como el asesinato de Miguel Ángel Blanco o la masacre en la casa-cuartel de Zaragoza. A pesar de ello, y por boca del propio presidente del Gobierno, los proetarras pueden tener más esperanzas de pactar con los socialistas un nuevo estatuto soberanista para el País Vasco, que las que pueda aferrar el PP para contar con el gobierno del 14-M en defensa de la unidad de España, el actual estatuto de Guernica y la Constitución del 78.

Nos resulta tan evidente la disposición de ZP para sumarse a Estella, romper el consenso constitucional en el País Vasco y pactar con formaciones abiertamente separatistas que siempre se opusieron a nuestra carta magna, que la única objeción planteada por el presidente del gobierno al denominado Plan Ibarretxe no es de principios sino de números: "Su futuro, sólo puede pasar por el consenso de la pluralidad, nunca por el intento de imposición de un 51 por ciento frente a un 49, y en el marco de la Constitución". Vistas así las cosas, bastaría entonces que el partido de ZP se sumara a los separatistas promotores del Plan Ibarretxe y a su intención de acabar con el actual estatuto político –denostado, tanto por ZP en la entrevista, como por ETA en su último comunicado–, para que ya fuera una "amplia y plural" mayoría parlamentaria la que estuviese dispuesta a erradicar del País Vasco un estatuto de autonomía conforme a la nación española y a nuestra ley de leyes.

Evidentemente el nuevo "estatus político", ni llevará el nombre del lehendakari, ni será constitucional, ni satisfará plenamente a ETA. Zapatero utiliza, sin embargo, la coletilla del "marco constitucional", no porque sea leal a los principios constitucionales, sino por la sencilla razón de que el apoyo de los separatistas no es suficiente para modificar nuestra ley de leyes. A la vista de esa imposibilidad, pero inequívocamente dispuesto a sustituir al PP por los separatistas en el País Vasco, el presidente tiene que mentir sobre la deriva inacabada de su gobierno y sobre la naturaleza de ese futuro estatuto que no puede demorarse más, ya que ni ETA ni Ibarretxe están dispuestos a esperar muchos meses más.

Si Rajoy, a la vista del nuevo estatuto catalán, terminó por hablar de una "reforma encubierta de la Constitución", espérese a ver lo que va a cocinar Zapatero con el PNV, EA y los proetarras para el País Vasco.

ZP ya ha dado garantías de que sí que va a pagar un precio político a los terroristas y que ese precio lo va a pagar, con o sin comunicado de tregua. Pronto lo veremos. Esperemos que una gran mayoría de españoles sepa reconocerlo como tal. No por paradójico resultaría menos trágico, que una matanza de ETA fuera la responsable de romper el espejismo y las mentiras en las que se basa un gobierno como el del 14-M. Zapatero justifica sus esperanzas de paz en las que se viven en el País Vasco, cuando las únicas esperanzas que han cobrado fuerza son las de ETA y las de aquellos que comparten sus objetivos separatistas.

Cataluña
La hora de la calle
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Febrero 2006

En un mismo día, dos perlas de Artur Mas: por un lado, reconoce que, en Cataluña, el sistema educativo debe tratar al castellano igual que al japonés. De acuerdo, pero entonces dejen de acusar de mentirosos a los que denuncian exactamente eso. Por otro, le dice al PP que "tome nota" tras la manifestación de ayer en Barcelona, acto implícitamente reivindicativo de la autodeterminación que, al consumarse, se reveló explícitamente reivindicativo de la independencia.

Es curioso que esa mani, organizada en contra del proyecto estatutario pactado por socialistas y convergentes, haya complacido tanto al líder convergente y le haya parecido "razonable" al líder socialista. Ni uno ni otro han desaprovechado la ocasión para dirigir la demostración, a la que no acudieron, contra el PP. Tampoco Carod, que la capitalizó de principio a fin. En cuanto a los comunistas vergonzantes, quieren montar otra, unitaria de verdad y dirigida clara y abiertamente contra los populares.

Los votantes, y aun los ocasionales defensores del Partido Popular en Cataluña (que no es lo mismo que el Partido Popular de Cataluña) vamos a recibir en dosis industriales lo que ya venimos recibiendo sufridamente desde hace años: presiones, insultos, vetos, estigmatización, exclusión, odio, ira. Mientras tanto, constatamos cómo Mariano Rajoy, cuyas actitudes fueron tildadas recientemente de "asquerosas" por el moderadísimo Mas, se empeña en mantener al frente de su organización catalana a un hombre que aprueba ciertas partes del estatuto, que advierte en otras semejanzas con sus propias propuestas y que ha errado flagrantemente en todos sus pronósticos acerca del proceso disgregador. Un hombre que, asistido por un par de nacionalistas, únicos miembros del aparato de los que se fía, responde a las amenazas abiertas destacando que medio gobierno catalán se ha pronunciado públicamente contra el otro medio. Cosa que, siendo cierta, no parece estar a la altura. Es como si, tras ser atracado, uno reaccionara denunciando en comisaría la inadecuada vestimenta del asaltante. ¿Pero es que no se entera, Piqué? ¡Nos están amenazando! ¿A quién representa usted?

Dejando aparte la broma de las 500 entidades, admitamos que ERC es capaz de sacar a la calle a más de cien mil personas. Bien. Tienen más o menos los mismos votantes que el PP en Cataluña. Y menos militantes. Si ha llegado la hora de la calle, salgamos todos. Y si a Piqué le da miedo, que se largue con viento fresco. Y si le da miedo a Rajoy... habrá dejado de representar y de proteger a los ciudadanos de Cataluña que defendemos la idea de España. Y que nos estamos quedando solos. Eso sí, en el Círculo Ecuestre lo tratarán mejor.

ETA y el parto de los montes
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 20 Febrero 2006

¿SE acuerdan ustedes de aquella fábula de Samaniego que decía: «Con varios ademanes horrorosos, los montes de parir dieron señales; consintieron los hombres temerosos ver nacer los abortos más fatales. Después que con bramidos espantosos infundieron pavor a los mortales, estos montes, que al mundo estremecieron, un ratoncillo fue lo que parieron». Continuaba diciendo: «Hay autores que en voces misteriosas, estilo fanfarrón y campanudo, nos anuncian ideas portentosas; pero suele a menudo, ser el gran parto de su pensamiento: después de tanto ruido, sólo viento».

El fabulista recreó así el aforismo 139 del Ars poetica de Horacio que, burlándose de Príamo, desencadenante de la guerra de Troya, escribió: «¿Qué cosa tan digna va a decir este incompetente con un comienzo tan grandilocuente? Los montes se pondrán de parto, y nacerá un ratoncillo minúsculo». Esopo y Fedro ya le habían añadido algo por su cuenta en versiones que un desconocido vertió al castellano como: «Un monte estaba pariendo lanzando unos enormes gemidos, y en la tierra había una gran expectación. Pero el monte parió un ratón. Esto ha sido escrito para ti, que, aunque anuncias grandes cosas, no haces nada».

Un parto de los montes ha sido el comunicado de ETA que nos habían vendido como anuncio de tregua en los constantes rumores y manifiestos políticos de parlamentarios vascos de las últimas semanas. La banda se ha limitado a afirmar que «ha llegado el momento de tomar compromisos firmes y decisiones importantes sobre el futuro de Euskal Herria, pasando de las palabras a los hechos y mostrando audacia». Pero no asume ese compromiso anunciando una tregua; no toma la decisión firme de dejar las armas; no pasa de las palabras a los hechos mostrando audacia o, lo que es lo mismo, cesando en la coacción económica y moral; no renuncia a colocar bombas. Su comunicado es, pues, aviso para incompetentes que anuncian grandes cosas y no hacen nada: después de tanto ruido, sólo viento.

Cataluña
Normalicemos a los normalizadores
José García Domínguez Libertad Digital 20 Febrero 2006

Se ponen tan nerviosos cuando les mentan la falacia de la lengua que hasta se les escapa la verdad. Le ocurrió el domingo al que ahora se hace llamar Artur Mas (antes, en los ambientes franquistas de Barcelona que tanto cultivó en su juventud, respondía por Arturo). Así, al verse apurado en Madrit con la rutinaria cantinela doméstica del aquí-no-hay-ningún-problema-con-el-idioma, nuestro ex-Arturito se sulfuró tanto que soltó lo que realmente piensa. "Que monten un colegio privado en castellano para el que lo pague, igual que montaron uno en japonés", le espetó a Pedro Jota. O sea, admitió, sin el menor pudor, que la mitad de sus conciudadanos poseen idénticos derechos civiles y políticos que un transeúnte japonés en Cataluña. Y cuidado, que este es el líder de los catalanistas tibios, sensatos, dialogantes, moderaditos, bien planchados, mejor peinados, encorbatados como Dios manda y con los calcetines oscuros.

Pronto han olvidado lo que ellos mismos pregonaban cuando gemía así Josep Benet, otro propio de Pujol: "Se tortura a nuestros niños durante los primeros años de escuela aprendiendo en una lengua que no es la materna". Atrocidad que le merecía los calificativos de "crimen" y "hecho inhumano". Eso era cuando los convergentes, al igual que el resto de la tropa catalanista, no cesaban de repetir ad nauseam la doctrina de la UNESCO: "Es axiomático que el mejor medio para enseñar a un niño es la lengua materna". Sin embargo, ahora, las cosas han cambiado: mandan ellos. Y hoy, en la Cataluña de los nacional–sociolingüistas lo axiomático es justo lo contrario: que quien no se sienta a gusto con la inmersión de sus hijos se largue al Japón, y punto.

Porque están decididos, con la complicidad impagable del bobo solemne, a aplicar su propia ley de extranjería a la población castellanoparlante. Al igual que antes promulgaran esa Constitución no escrita que fija una cuota máxima del cinco por ciento para los apellidos japoneses admisibles en el gobierno de Cataluña, el Estatut oficializará la prohibición del uso del español en todos los niveles del sistema educativo de la región. Pues, como los catalanistas son una nación, ha de haber dos tipologías claramente segregadas de ciudadanos: los catalanes-catalanes, y los catañoles realquilados con derecho a cocina. Ante eso, si el único partido nacional que resta en España albergara un mínimo sentido de la justicia poética, debería anunciar hoy mismo la reforma de la Ley Electoral a su vuelta al poder. Porque bastaría con elevar a cuatrocientos el número de diputados en el Congreso para convertir a ex-Arturo y los suyos en meros turistas japoneses de visita guiada por las Cortes. Aunque, de atreverse a hacerlo, el PP correría un gravísimo riesgo de Estado: se nos podrían crispar los señoritos del Círculo Ecuestre.

Los muertos ya decidieron
Por EDUARDO SAN MARTÍN ABC 20 Febrero 2006

EL derecho a decidir su futuro (el de los vascos) «es la piedra angular de todo el proceso». Nunca he estado más de acuerdo con Arnaldo Otegi, el portavoz oficial de esa organización que las más altas instancias judiciales del país declararon en estado «de muerte civil» todavía no hace muchas semanas, pero que respira con más aliento cada día gracias al oxígeno que el Gobierno decidió suministrarle en su momento con vistas a futuras operaciones quién sabe si concertadas.

Pero iría más allá. No es que el derecho a decidir sea la piedra angular únicamente de lo que Otegi llama, con evidente eufemismo, el «proceso» (un término que figura en lugar destacado en el nomenclátor que los nacionalistas han ido poniendo en circulación, junto a otros como «conflicto» o «pacificación», y que hemos adoptado pastueñamente concediéndoles de partida la enorme ventaja de aceptar el significado que ellos mismos dan a esos vocablos). No; el derecho a decidir constituye siempre la condición necesaria, en el País Vasco o en la Patagonia, de todo acto político que invoque como elemento nuclear la voluntad popular, en especial cuando aquel al que se refiere el representante de la ilegalizada Batasuna con el nombre de «proceso» significa en realidad una revisión cuasi constituyente del marco institucional del País Vasco y, por extensión, de toda España.

Fue precisamente porque la Constitución de 1978 recogía ese derecho por lo que los vascos decidieron mayoritariamente, un buen día de finales de 1979, dotarse de un instrumento de organización de la convivencia política que proclamaba en su artículo 1º que «el Pueblo Vasco, o Euskal Herria, como expresión de su nacionalidad, y para acceder a su autogobierno, se constituye en Comunidad Autónoma dentro del Estado español...». Y fue porque ETA -y los escuderos que la han secundado fielmente en su paciente labor de limpieza etnopolítica- no aceptó esa decisión por lo que la organización terrorista decidió asesinar a lo largo de estos años a todos aquéllos que habían decidido, en el ejercicio de ese derecho que ahora reivindica Otegi con toda solemnidad, una cosa distinta de lo que ETA y sus cómplices habían decidido que tenían que decidir.

Por lo tanto, no es a nosotros ni a los vascos que acataron la voluntad mayoritaria de sus conciudadanos a quienes tiene que convencer Otegi de que el «derecho a decidir» es la madre del cordero. Es a quien no respetó, a tiro limpio, ni esa decisión ni el propio derecho a decidir. Por lo tanto, bienvenida sea la invocación de Otegi a lo que, para nosotros, resulta de una aplastante obviedad, si es que quiere indicarnos con ello, a quienes no estamos en el secreto del «comienzo del principio del fin», que va a dedicar a partir de ahora lo mejor de sus esfuerzos a convencer a sus generales de que ha llegado la hora, después de tanta muerte y de tanto sufrimiento, de que sean ellos los que respeten de una puñetera vez «el derecho de los vascos a decidir su futuro».

Sospecho sin embargo que, como ocurre con los demás términos incluidos en el diccionario para incautos elaborado por el nacionalismo vasco, la expresión «derecho a decidir» no signifique para ellos exactamente lo mismo que para nosotros. Y la sospecha se convierte en casi certeza cuando, a su defensa de ese derecho, Otegi añade la consideración de que lo que se ha hecho hasta ahora «no ha funcionado» porque «no lo hemos elegido los vascos libre y democráticamente». De forma que el derecho a decidir, tal como lo entiende ese nacionalismo, sólo se reconoce efectivamente cuando se decide en un único sentido, porque, en caso contrario (es decir, como en cada una de las 23 elecciones libres celebradas en el País Vasco desde 1979), los vascos no habrán elegido «libre y democráticamente». Algunos confiamos todavía en que esta interpretación del derecho a decidir tan claramente expresada por Otegi no se olvide cuando se empiece a discutir en serio «el comienzo del fin» a partir de esa «piedra angular».

Vencedores y vencidos
La humanidad del presidente
Isabel Durán Libertad Digital 20 Febrero 2006

El jefe del Ejecutivo dice que comprende "humanamente a las víctimas", que busca "el concurso máximo con el PP" y que no tiene "prisa" en buscar la "el proceso de paz en Euskadi". Nunca hubo un presidente del Gobierno tan peligroso, ignorante, temerario y falsario. Nunca. En José Luis Rodríguez Zapatero todas esas características, y otras muchas, se conjugan para dejar paso a una sola: es la persona menos de fiar que jamás haya pisado La Moncloa, incluso para los miembros de sus propias filas. Sus socios lo han comprobado ya en sus propias carnes. El resto de los españoles asiste entre incrédulo, atónito, expectante y horrorizado a la espera de cuál será la próxima puñalada a la soberanía y la integridad nacional, a la igualdad de todos.

La ETA ha salido al paso, de nuevo, para evidenciar su objetivo y, de paso, las clamorosas mentiras del presidente. Los pistoleros mafiosos no quieren la paz. Los asesinos no quieren el perdón. Los terroristas no quieren la libertad en el País Vasco. Lo que pretenden –como así lo han pretendido siempre– es el derecho de autodeterminación, es decir, el derecho a la independencia, lo que ellos llaman "el ser para decidir". Sin autodeterminación "el conflicto se prolongará", dice el terror independentista vasco. Nada ha cambiado, pues, en las reivindicaciones de la banda terrorista. Nada.

Rodríguez miente. Miente su Gobierno, miente el Fiscal General del Estado, mienten los nacionalistas eufóricos y agazapados tras los presuntos procesos inocuos de reformas estatutarias. No está cerca la paz. Lo que está muy próximo, porque ya está en marcha, mediante el fin del consenso y de la cesión de todos que consistió en el gran pacto de la transición, es el final del actual sistema democrático. De la mano de todos los que desean la destrucción de la España quien dirige el proceso es la ETA. "Somos una nación y tenemos derecho a decidir" mimetizan los socios del presidente mientras el PSE apoya con su abstención que no haya ni vencedores ni vencidos. La humanidad de Rodríguez está, pues, fuera de toda duda.

Zapatero pierde el control
Pablo Sebastián Estrella Digital  20 Febrero 2006

El presidente del Gobierno supo que ETA iba a hacer público de manera inmediata un comunicado anunciando la tregua y, sin tener la certeza sobre su contenido, se lanzó sin freno por la pendiente temeraria, al igual que lo hiciera con el Estatuto catalán. José Luis Rodríguez Zapatero ha perdido el control político de la situación española. Apareció en la Moncloa ante los medios de comunicación para anunciar que se acercaba el principio del fin de la violencia y correr a palos al PP. Pero a medida que se iban conociendo más datos sobre el comunicado —el ministro Bono decía el miércoles que lo que sabía no le gustaba nada— el presidente empezó a recular, a decir que el proceso sería muy largo, que no había prisa e intentaba sin éxito rebajar la expectación desatada, y azuzada por el abogado de los etarras, Íñigo Iruin, tras reunirse con varios informadores en Madrid.

Pero la euforia ya se había descontrolado y Batasuna dominaba las calles del Bilbao al mando de una manifestación ilegal contra el Estado de Derecho y a cuyo término ETA desvelaba su misiva pidiendo autodeterminación, presumiendo de los últimos atentados y avisando de que no aceptará una reforma autonómica como la planteada por Ibarretxe o la diseñada en Cataluña. Una vez más, el presidente Zapatero y su corte de optimistas recibieron la ducha helada de la banda, quedando en el mayor de los ridículos y dando la prueba palpable de que había perdido el control de la situación. Y no sólo en el País Vasco, sino en toda España, por los irreparables daños causados, y en Cataluña de una manera muy especial, como se vio en la manifestación de ERC que prueba el fracaso de un Estatuto que no contenta ni a nacionalistas ni a españolistas, mientras aparece en una lamentable soledad política el president Maragall.

ETA se ha mofado de Zapatero y en estos días de Carnaval controla la iniciativa y hace que más de uno abandone sus máscaras antes de lo previsto. Los dirigentes del PNV, a remolque de esta nueva situación promoviendo una declaración a favor de la paz etarra sin vencedores ni vencidos, con sus dirigentes escoltando a Otegi en la manifestación contra el juicio de la Audiencia Nacional y un Egibar deslenguado que calificaba a ETA de organización política que usa las modernas técnicas del terrorismo para derrotar —o matar— a las mayorías. Mientras Patxi López del PSE aceptaba con su silencio la paz etarra sin vencedores ni vencidos, una vez que la UGT ya había pactado su apoyo a esta iniciativa tras reunirse con LAB.

La banda terrorista los ha dejado a todos en evidencia una vez que Batasuna recuperó el control de la calle y la iniciativa política en el País Vasco, provocando una situación de absoluto descontrol y una euforia injustificada que recuerda a situaciones vividas en ese mismo territorio a la muerte del dictador Franco y en vísperas de la democracia. Pero con la notable diferencia de que lo que los nacionalistas pretenden no es la democracia sino la puesta en marcha de un original —con movilizaciones políticas y sociales y el apoyo de las instituciones autonómicas— proceso revolucionario e independentista, al margen del Estado de Derecho y de la legalidad.

El desconcierto impera en el palacio de la Moncloa y el desasosiego en la gran mayoría de los españoles. Ocurrió una situación parecida cuando el Parlamento catalán aprobó su proyecto de Estatuto con toda solemnidad, ante el estupor general de todos menos del gran iluso Zapatero. Proyecto de Estatuto que luego ha tenido que se reconducido en una parte —pero no todo lo que se debiera porque sigue siendo inconstitucional— por el pacto alcanzado con CiU, y aún queda por ver qué ocurre con ERC y con Maragall. Aunque la bacanal política y social desatada en el País Vasco, que incluye la práctica derogación de la Ley de Partidos, tiene un calado y unas consecuencias muy graves, porque parece claro que el Gobierno de Ibarretxe y el PNV han uncido su destino al de Batasuna y no están en condiciones de aplicar la legalidad, sobre la que hace la vista gorda el Gobierno central de Zapatero, con sus fiscales ausentes y sus permanentes guiños a un Otegi que se deja cortejar.

Y ¿dónde estamos? Pues peor que antes, porque Zapatero había bajado la guardia de la legalidad y de la democracia para facilitar el comunicado de la tregua de ETA. Pero la banda ha considerado insuficientes las concesiones del Gobierno y pide mucho más, una declaración sobre el principio de autodeterminación como una condición imprescindible para que la banda vuelva a hablar, probablemente antes del Aberri Eguna del próximo 16 de abril, mientras los más optimistas consideran que hay que avanzar poco a poco, con o sin tregua, conformándose con la decisión etarra de no matar. Aunque este camino está también amenazado al descartar ETA toda vía de reforma autonómica.

Entonces, ¿qué hacer? Al Gobierno sólo le queda como elemento de presión sobre los nacionalistas de Batasuna su ilegalidad de cara a las próximas elecciones municipales, que es una cita crucial para ETA y su entorno. Pero los de Batasuna ya tienen en el PCTV una segunda vía para participar si las cosas siguen como están, convencidos de que el presidente Zapatero ha perdido la iniciativa y el control, amen de haber dejado bajo mínimos el prestigio del Gobierno y la dignidad nacional.

Independentismo
Zapatero y ETA
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Febrero 2006

¿Quiénes hablaban de tregua? Todos, excepto quienes no se dejaban engañar por las tretas de un Gobierno al servicio del nacionalismo. El pacto, sin embargo, está hecho, sus pasos son tan medidos como sus tiempos, pero ninguno pasa por una tregua más o menos convencional como en otras épocas. No, sencillamente porque ahora nos enfrentamos a un “proceso” de desmembración del Estado liderado por el PSOE. ETA y el nacionalismo ya no son causas sino efectos de una operación truculenta de ingeniería política. La cosa ha quedado clara este fin semana. El comunicado hecho público el sábado por ETA ha puesto las cosas en su sitio. La paz, primero, y la independencia del País Vasco después, son cuestiones de tiempo. Zapatero le ha dado la razón el domingo en ABC. Por eso, precisamente, no fue necesario cambiar ni una sola coma de esa entrevista, que fue realizada el viernes. El pacto sigue su marcha.

Por desgracia para la democracia, nadie en su sano juicio puede dejar de reconocer que la violencia, el terrorismo de ETA, ha tenido un efecto político demoledor en el PSOE. Zapatero está de acuerdo en que ETA tutele el proceso de autodeterminación en el País Vasco; él lo hará en el resto de España. Sin duda alguna, la sintonía entre el comunicado de ETA y las declaraciones de Zapatero al periódico ABC asustan. Da miedo, pánico –que es una forma de conciencia–, la contundencia con que se aborda el fin del terrorismo por parte de Zapatero y ETA. Los dos están de acuerdo en que el proceso será largo y costoso, pero ineluctable hasta alcanzar la paz, o sea, hasta la separación del País Vasco de España. Zapatero ya no habla de libertad, que es el lenguaje de las víctimas, sino de paz, aunque sea de cementerio, que es el lenguaje de ETA.

La coincidencia entre el lenguaje del presidente y el comunicado de los terroristas ya no nos sorprende, sino que nos deja estupefactos. Los dos insisten en los mismos tópicos, pero, sobre todo, en que el fin de la violencia sólo puede alcanzarse cuando todos los actores políticos y sociales estén implicados o, lo que es lo mismo, que todas las instituciones del Estado de Derecho se pongan al servicio de los objetivos terroristas. Se equivocan, pues, quienes piensan que Zapatero está atrapado por los nacionalistas y los terroristas. Al contrario, Zapatero, el paradójico presidente del Gobierno de España, está liderando las reivindicaciones nacionalistas y separatistas.

Más aún, me atrevería a mantener que Zapatero quiere culminar ese proceso porque, según su postmoderna concepción de la política, "todo es posible y aceptable dado que carecemos de principios, de valores y argumentos racionales que nos guíen en la resolución de los problemas". He ahí otra prueba, una más, desde la legalización del PCTV hasta la expulsión de Fungairiño, pasando por el destrozo del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, para justificar que Zapatero no quiere tanto terminar con ETA como liderar el proceso que lleve al Estado de Derecho a aceptar las condiciones del independentismo vasco.

ETA, donde siempre
FLORENCIO DOMÍNGUEZ eEl Correo 20 Febrero 2006
f.dominguez@diario-elcorreo.com 

A la misma hora que recorría las calles de Bilbao una manifestación contra la Audiencia Nacional que hubiera tenido el apoyo incondicional del clan de los Charlines si alguien se lo hubiera pedido, ETA difundía su último comunicado echando por tierra todas las especulaciones que han circulado en los últimos tiempos acerca de la inminencia de una tregua.

La declaración de la banda supone un jarro de agua fría sobre las esperanzas alimentadas de manera insistente por el Gobierno, no sólo porque no diga nada sobre un cese ocasional del terrorismo, que eso puede ocurrir alguna vez, como ha sucedido en el pasado, sino porque deja meridianamente claras las condiciones para el abandono definitivo de la violencia, que es lo que se le exige. Estas condiciones son las mismas por las que ETA lleva décadas matando: autodeterminación, unidad territorial de Euskal Herria y el compromiso de España y Francia de no intervenir en las decisiones de los vascos.

ETA no se ha movido un ápice de sus posturas de fondo, aunque el que quiera puede jugar a hacer cábalas sobre realidades virtuales que no se corresponden ni con los hechos (en 2004 hubo diez atentados más que en 2003, en 2005 dieciséis más que en 2004 y en lo que llevamos de 2006 dos más que el mismo periodo del pasado año) ni con los pronunciamientos de la banda. Serán terroristas, pero su actuación se ajusta a una lógica interna que tiene su propia coherencia.

El comunicado del sábado no menciona directamente al Gobierno, a pesar de todos los gestos públicos del Ejecutivo y a pesar de los intercambios de mensajes a través de intermediarios. La banda se mantiene fiel a una doble lógica lizarrista: en primer lugar, mantiene la dimensión soberanista contenida en el Pacto de Estella, entendida como el procedimiento de avance unilateral hacia la independencia, sin tener en cuenta a los Estados. ETA pone su esperanza en empujar al conjunto del nacionalismo en esa dirección.

En segundo lugar, ETA sólo considera interlocutores adecuados a las fuerzas vascas y, de forma especial, a los nacionalistas. Del Gobierno sólo quiere que se comprometa a permanecer de brazos cruzados cuando el nacionalismo dé pasos hacia la autodeterminación. Si algún día hay una tregua, no será por las ofertas y cucamonas que le pueda hacer a ETA el presidente del Gobierno, sino por el grado de adhesión de los nacionalistas a la estrategia de la banda y su entorno. De Zapatero quiere hoy lo mismo que de Aznar en Suiza: que le firme el papel en blanco.

No es el terrorismo sino el nacionalismo
José Javaloyes Estrella Digital 20 Febrero 2006

Lo que menos podía esperarse el presidente Rodríguez y su coro de expectantes era el doble manifiesto etarra del sábado en Bilbao: manifestación contra la Justicia, por el macrojuicio, y comunicado de la banda sobre las condiciones de fondo para la negociación. Es algo más y mucho menos que el parto de los montes: la monumentalización de la indignidad política, a la que el presidente insistía en convocar al PP, en sus declaraciones publicadas el domingo por ABC. Más previsible era, sin embargo, la manifestación de ERC, el sábado en Barcelona, con el mismo tipo de concurrencia que la de Bilbao: están todos los mismos que votan. El sentimiento nacionalista es así. Tan coherente en su reiterada expresión como reticentemente democrático.

Pero con todo, lo que más resalta, cuando se desploman sobre la cabeza del responsable los cascotes —de la indignidad política más que del fracaso—, es que Rodríguez pretenda que la cuenta sea pagada a escote por la oposición. De otro punto, como es antes cuestión moral que debate político, parece lo de menos, a estas alturas, qué haga o deje de hacer la oposición ante las danzas negociadoras del presidente Rodríguez con los nacionalistas —vascos y catalanes— sin hacer distinción de pelajes.

En el mercado de la política, como en el otro, lo genuinamente relevante son los límites: no todo puede ser materia de negociación, asunto de precio, cuestión de trueque. Pues no todo es negociable. Y hay asuntos llamativamente innegociables. Son los que integran corazón y tronco de los derechos humanos: el derecho a la vida, el derecho a la libertad, el fuero de la paz en la dignidad.

La política que se extravasa, ésa que viola los límites de fondo, o que se desentiende de quienes los franquearon, no es política homologable como la que tiene curso en las viejas naciones de Occidente. Poco importa que los transgresores sean los llamados “asesinos etarras”, los reciclados de Terra Lliure o quienes comparecen como demócratas dignísimos que se limitan a cortar el cupón de los rendimientos políticos del terrorismo. Arzalluz, el de las nueces, también estaba en la manifestación batasuna de Bilbao. Mientras el presidente Rodríguez insiste en darle, por entregas, la vuelta a la Historia de España, primero con el Estatuto catalán y ahora con la temporada de rebajas para los criminales, el personaje que con más seguridad circula por calles y plazas, bares, tascas y restaurantes de Euskal Herria, un tal Egibar, portavoz del PNV por más señas, sigue tan fresco, y más seguro que nunca, después de decir, en estas vísperas de aún no se sabía qué, que ETA es “organización política que emplea ‘técnicas terroristas’”. Para el portavoz, el fin político justifica los medios o las técnicas del terror. Tosco maquiavelismo o política sin moral: esa a la que se apuntan los sabinianos de pura cepa, al suscribir la propuesta de Aralar de un desenlace “sin vencedores ni vencidos”.

Y quién responde de los Mil Muertos de ETA? El otro nacionalismo vasco, el que corta el cupón, se lava las manos mientras Rodríguez y el PSOE que toca pelo, miran para otra parte. Lo que quieren es fundamentar “como sea”, a cualquier precio, un consenso alternativo con los nacionalismos que permita prescindir de la derecha nacional, se llame Partido Popular o se apellide de cualquier otra manera.

Los Mil Muertos entran en el precio. Nadie responderá de ellos. Por eso su gente ha repudiado a Peces-Barba, el Alto Comisionado, y puesto pies en pared frente a lo que se ve venir. Contra el pelillos a la mar que quiere hacerse, como si los asesinados en tan diversos escenarios fueran material políticamente fungible y no necesaria referencia primordial. Así, ¿cómo se le puede exigir “centrismo” a la derecha, se llame Partido Popular o de cualquier otra manera, si Rodríguez ha pactado con los nacionalistas un régimen ajeno y opuesto al consenso con que se hizo la transición? Rodríguez ha invertido el paradigma desde el que la transición se hizo: ha desnacionalizado la izquierda.

La alternativa izquierda-derecha, que es la que enmarca la noción de centrismo, no se corresponde con un escenario preferente de debate sobre modelo territorial, sino con otro debate de modelo social, que fue el la política española hasta las elecciones de marzo del 2004. Este escenario lo dinamitaron tres días antes de las urnas. Desde entonces, se ha regresado de la España integrada y pactada a la disociada: a la dialéctica bronca de las dos Españas. Esas aparentes precondiciones de una guerra civil que, providencialmente, se configura como imposible.

Todo se ha vuelto más abrupto y difícil. Para la alternancia real en el poder, desde los Idus de Marzo del 2004, sólo puede apostarse al cara o cruz de la mayoría absoluta del voto nacional, o a la absoluta coalición perpetua entre el PSOE de los Rodríguez y los nacionalistas de toda laya.

Ha perdido por ello todo sentido plantear, como Rodríguez ha planteado en ABC, que el PP se integre y participe en un juego como el actual, cuyo fin, por quienes llevan su iniciativa, no es otro que excluirle del juego mismo de la política. El Pacto del Tinell para el destierro de la derecha nacional va más allá de Cataluña; lo mismo que va más allá del Principado el consenso de Perpiñán, entre ERC y los etarras, entendidos éstos como “políticos nacionalistas”, que dice Egibar.

Establecida una dialéctica de tal naturaleza, que contradice por su propia base el sentido integrador de la Constitución, resulta ocioso hablar de la reforma de ésta. Por haberse liquidado el régimen de consensos que contenía, con la desnacionalización del juego democrático, la Carta Magna ya ha sido replanteada material y espiritualmente. Desprovista del consenso central que la configuraba, la Constitución de 1978 puede desprenderse de la referencia política como cáscara vacía, si no se regresa a la pronta restauración de sus equilibrios.

Más allá de la atribulada perspectiva de las víctimas y de la victoria política de ETA, lo que se identifica como el problema primordial de España no es el terrorismo, como se insiste en decir, sino el nacionalismo que lo genera.

jose@javaloyes.net

Pasarela de estatutos
ALFONSO DE LA VEGA La Voz 20 Febrero 2006

DENTRO del caos ideológico en el que nos encontramos en España, donde la demagogia y la propaganda han sustituido al pensamiento y la moral políticas, la democracia del pseudopensamiento de prêt-à-porter hace su pasarela mostrando las colecciones político ideológicas de temporada. Ahora se lleva mucho la moda estatuto: estatuto de gala, estatuto de largo, estatuto de andar por casa en déshabillé , estatuto de lencería, estatuto de baño: tanga de los derechos civiles.

No se puede salir a la calle, sin que lo señalen a uno como antigualla, si no se ha puesto uno su estatuto, siente como siente, favorezca o no. Y no se entiende muy bien la buena prensa de una moda tan poco favorecedora y que parece hecha más para llenar los bolsillos de sus creadores que para satisfacer una necesidad real del público que paga. Pues, ¿para qué hace falta un nuevo Estatuto? Los políticos pueden llenar más su pesebre, mas para la ciudadanía es perjudicial, pues aumenta el cacicazgo, el vicio tan castizo del reglamentarismo, la ineficacia, la ineficiencia y también fatalmente los impuestos necesarios para sostener tanto despropósito. Y cuando acabe la ronda de nuevos estatutos el sufrido ciudadano, más pobre y sometido que al principio, verá que han aumentado los consumidores de sus impuestos.

Si va a ser nación hasta mi barrio, ¡qué utilidad tiene tanta taifa! Que los tradicionalistas, cazasubvenciones, particularistas o nacionalistas de todo pelaje quieran desarrollar elementos de sometimiento es coherente desde el punto de vista histórico. Pero que a esta moda se sumen los socialistas da medida del fracaso del socialismo como ideología, movimiento internacionalista e instrumento de transformación del mundo. Y si malo es lo del aún llamado partido socialista, ¡qué decir del PP! Su renuncia a exponer el ideal liberal conservador, que ha hecho grande a Occidente, lo lleva a remolque de sus adversarios: ¡Menos oportunismo y más libertad!

ETA TENSA LA CUERDA
Editorial minutodigital 20 Febrero 2006

Entendemos perfectamente el comunicado de ETA. Cuando tu oponente es débil, lo lógico es tirar de la cuerda todo lo posible para intentar sacar el máximo partido a esa debilidad. ""En todo caso ETA-Batasuna están jugando sus cartas magistralmente. Ahora está por ver si ante este nuevo tirón, el claudicante gobierno de ZP suelta un poco más de cuerda y la atolondrada y cobarde sociedad española se mete hasta el gañón el anzuelo de una paz con trampa""
Y eso es lo que, ni más ni menos, esta haciendo ETA. Los separatistas vascos quieren la independencia y para lograrlo se han de apoyar en dos palancas. Por un lado han de conseguir dominar los resortes del poder, para así, a través de la educación, la economía los medios de comunicación y la propaganda institucional, decantar a la opinión pública vasca hacía sus tesis. Conseguido este objetivo, el siguiente paso es luchar por conseguir que se reconozca el derecho del pueblo vasco a decidir su futuro fuera de España. Es decir, se trata de negar la voluntad soberana del pueblo español, para afirmar la voluntad soberana del pueblo vasco. Desde el mismo instante en que se acepte esta premisa se estará destruyendo la soberanía nacional y la unidad de España, con independencia del resultado de un hipotético referéndum al respecto, porque siempre se podrá repetir hasta que salga lo que a los separatistas convenga.

Para lograr el primer objetivo los separatistas precisan de cuanta mayor cuota de autogobierno puedan acumular. Y eso es lo que ha puesto en sus manos el estado de las autonomías, y eso mismo es lo que quiere aumentar Zapatero, y PNV y EA están dispuestos a negociar. ETA no, los etarras no tienen la paciencia de sus compañeros separatistas y no quieren esperar otros 25 años a que el ciclo se cierre para conseguir la independencia. Quieren que se reconozca ahora mismo “el derecho de los ciudadanos vascos a decidir el cambio de estatus político vigente”. "La imposición de un nuevo ciclo autonómico a “Euskal Herria” traerá sólo la prolongación del conflicto", dicen los etarras, y lo dicen, no solo porque no tengan paciencia y sean unos fanáticos, sino porque saben que ese escenario beneficia al PNV en detrimento de Batasuna, que difícilmente llegaría al final del ciclo y a la hora de recoger el fruto maduro de la independencia en condiciones de detentar el poder y con la vitalidad que ahora tiene. Por eso ETA se quiere saltar ese escalón y llegar ahora al objetivo del reconocimiento de la voluntad soberana del pueblo vasco. El protagonismo que conseguiría le permitiría sin duda gozar de la única oportunidad real que tiene para relegar al PNV en el liderazgo del proceso de construcción nacional.

Pero lo curioso del asunto es que ha sido el accidente histórico de la presidencia de Zapatero, lo que ha servido en bandeja de plata esta oportunidad a ETA. Cuando la banda estaba acorralada y languideciendo, la increíble política de Zapatero ha resucitado a los terroristas y les ha devuelto el protagonismo en la vida pública vasca y española. Si ETA y Batasuna han de estar agradecidos a alguien es a este estúpido PSOE de ZP, que se ha creído que podría apuntarse el tanto de acabar con ETA siendo condescendiente con los terroristas cuando empezaban a estar moribundos. Lo cual nos lleva a preguntarnos por la verdadera autoría del atentado del 11-M pues si ETA ha sido la principal beneficiada …

En todo caso ETA-Batasuna están jugando sus cartas magistralmente. Ahora está por ver si ante este nuevo tirón, el claudicante gobierno de ZP suelta un poco más de cuerda y la atolondrada y cobarde sociedad española se mete hasta el gañón el anzuelo de una paz con trampa, para quitarse de encima de una vez a ETA aunque sea a costa de darle el triunfo de conseguir el reconocimiento de la soberanía vasca, ya sea ahora mismo, lo que beneficiaría a Batasuna, o sentando las bases para conseguirlo a medio plazo, lo que beneficiaría al PNV. En todo caso quien siempre pierde es España.

Terrorismo
CARTA DE ROSA DÍEZ A ZAPATERO
Minuto Digital 20 Febrero 2006

Rosa díez es, sin duda, una de las personas de referencia en defensa de la libertad en el País Vasco. Este lunes escribe una carta a Zapatero que aparece en las páginas de Opinión del diario El Mundo, en forma de tribuna y la reproducimos por su evidente interés para la ciudadanía.

"Querido presidente: te escribo esta carta abierta porque voy a hablarte de un asunto que tiene alcance público y porque su contenido es plenamente político. Espero que sigas compartiendo conmigo la opinión de que la política ha de desarrollarse en la plaza pública.

Quiero llamar tu atención sobre la entrevista realizada el pasado domingo día 5 de febrero en el diario 'Gara' a José Antonio Pastor, secretario general del Partido Socialista de Euskadi en Vizcaya y portavoz del PSE en el Parlamento vasco.

La gravedad de algunas de las aseveraciones realizadas por este dirigente del PSE, la incompatibilidad de su posición con el compromiso que has reiterado para con las víctimas del terrorismo y su memoria, y tu silencio al respecto, me hace pensar que no conoces el contenido de la entrevista. Sólo a modo de ejemplo quiero destacarte uno de sus párrafos:

'Pregunta: El Comité Nacional de este sábado abordaba que si va a haber medidas de flexibilización en la situación de los presos, que se consulte con las víctimas...

Respuesta: Es una reflexión que aparece en uno de los documentos de trabajo. La situación política vasca tiene dos momentos importantes: el momento en el que se puede iniciar el proceso de paz, pero evidentemente hay un día después. Y ese día después, ese proceso de reconciliación que no va a ser fácil, necesita del concurso de las más de 1.000 víctimas del terrorismo y necesita también de ejercicios de generosidad y de flexibilidad por parte de todos.

Hay que atender el criterio de las víctimas, que básicamente piden que se les reconozca el daño causado y se les pida perdón; pero, por otra parte, también hay que pedirles una cierta dosis de generosidad, a ambos sectores que, si se quiere, los personalizamos en las víctimas y en los presos de la banda terrorista ETA que, de una forma u otra, en función de las circunstancias de cada uno y a lo largo del tiempo, deberán ir reintegrándose con cierta normalidad a la vida política.

Claro, es muy difícil conjugar dos mundos que han estado tan apartados y en el que unos han sido víctimas y otros básicamente verdugos, y eso va a exigir muchas dosis de diplomacia, generosidad, mano izquierda y sentido común. Es cierto que a las víctimas hay que escucharlas y tenerlas en cuenta a la hora de aplicar estas políticas, pero no pueden convertirse en un agente político activo en un proceso de paz; no lo han sido en ningún proceso del mundo'.


Creo presidente que no es preciso hacerte ningún comentario adicional. No necesito expresarte hasta qué punto me resulta descorazonador que esas palabras salgan de la boca de un dirigente del Partido Socialista, de mi partido, de un partido en el que milito desde que era una cría, en el que militaron mis padres antes que yo, de un partido que ha sido todo en la defensa de las libertades.

No necesito explicarte que me siento también profundamente desolada porque creo que esas palabras ofenden a la inmensa mayoría de nuestros militantes, de nuestros votantes, de la buena gente de toda España a la que representamos precisamente para hacer cumplir las leyes, para defender tanto la justicia y la igualdad como la memoria y la dignidad de aquéllos a los que el terrorismo quitó la vida, de todos aquéllos que nacieron huérfanos como consecuencia del fanatismo de ETA. Y también para lograr la libertad de todos aquéllos que aún hoy viven sometidos al terror y la extorsión.

Verás, presidente, éste no es un debate teórico o táctico. No estamos, a mi juicio, ante una cuestión de las opinables, de ésas que pueden discutirse desde un punto de vista más o menos emocional o más o menos pragmático.

Que un dirigente de mi partido haga un discurso en el que se equipara a las víctimas con los verdugos, que se piense —y se diga hablando de ellos— que son «dos mundos que han estado tan apartados», como si lo hubieran estado por una decisión tomada voluntariamente por cada uno de ellos, como si ambos —víctimas y verdugos— fueran igualmente responsables de la situación en la que se encuentran, como si las víctimas hubieran llegado a serlo por un problema de incompatibilidad política, de mala suerte o de una jugarreta del destino, es algo que me resulta imposible de entender e imposible de aceptar.

Declarar, como hace Pastor, que en esos dos mundos unos 'han sido víctimas y otros básicamente verdugos' es directamente una infamia; negarles a las víctimas su capacidad para ser agentes políticos, a la vez que se reconoce a los verdugos su derecho a reintegrarse en la vida política, requiere una dosis de irresponsabilidad o de falta de lógica democrática difícilmente superables.

Presidente, yo te he oído muchas veces comprometerte a mantener viva la memoria de las víctimas, a defender la justicia y la verdad. Es más; he visto con qué ahínco defiendes la recuperación de la memoria de las víctimas de la Guerra Civil, la memoria de aquéllos a los que la Historia oficial convirtió en transparentes. No me cabe en la cabeza, no me puedo creer, que compartas esta reflexión de los actuales dirigentes del Partido Socialista de Euskadi.

Tú y yo hemos tenido complicidad política en muchas cuestiones fundamentales. Tú sabes que he apoyado y defendido ante dirigentes del PSE decisiones estratégicas que tomaste cuando eras el líder de la oposición, tales como el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo o la Ley de Partidos. Yo no creo, no puedo ni quiero creer, que tu posición al respecto haya cambiado hasta el extremo de que te pueda parecer poco importante la cuestión sobre la que hoy llamo tu atención.

Presidente, no te hablaría de esta cuestión si pensara que la entrevista constituye un hecho aislado. No es así. Se suma a otros acontecimientos recientes que muestran que hay una reflexión de fondo en el Partido Socialista de Euskadi que les lleva a procurar maquillar la historia.

Eso explica su empeño en pervertir el lenguaje: dado que ya no es posible hacer invisibles a las víctimas han decidido hacer invisibles a los verdugos. Por eso en el documento discutido por el último Comité Nacional se denomina a los asesinos como 'aquéllos que la Justicia determinó que eran los asesinos', mientras que las víctimas pasan a ser 'quienes tienen la consideración de víctimas'. Y en esa misma lógica de relativismo absoluto se enmarca la entrevista de Patxi López en 'Gara' en la que no negaba la posibilidad de un futuro acuerdo de gobierno con Batasuna.

Hay cosas, querido José Luis, que no pueden estar sometidas al relativismo o a la coyuntura. Algunas cosas debieran, como diría Mario Onaindía, «ser sagradas también para los laicos». Entre ellas la verdad, la memoria y el honor de las víctimas. No es aceptable tanto relativismo, tal falta de piedad hacia la gente que ha sufrido la persecución o los zarpazos del terror. No es moralmente aceptable. Y es la peor herencia que podemos dejar a nuestros hijos. No lo debes tolerar.

Te pido disculpas si esta carta abierta te causa alguna incomodidad. Habrá quien piense que diciendo en público estas cosas se hace daño al Partido Socialista. Yo creo que a nuestro partido se le hace daño, se le traiciona, si nos callamos ante la falta de pudor de alguno de nuestros dirigentes. Confío en que tú lo entenderás también así. Recibe, como siempre, un fuerte abrazo. Y toda mi consideración.

Postdata. Escribí esta carta hace ya más de una semana. Después pensé que quizá fuera excesivo apelar públicamente al presidente del Gobierno. La guardé. Hoy he leído que un grupo de parlamentarias del PSE, con conocimiento de la dirección del partido, negocia con Batasuna un documento sobre eso que se ha dado en llamar «el proceso de paz».

Por si fuera poco grave que el PSE negocie con una organización terrorista cuestiones políticas —cosa que siempre se ha negado desde el Ejecutivo que presides—, en el texto conocido se afirma que: «todos los proyectos políticos se pueden y se deben defender sin que se imponga ninguno, buscando un escenario democrático que garantice su desarrollo».

Traduzcamos, presidente: si hemos de buscar un escenario democrático que garantice el desarrollo de todos los proyectos políticos es que ahora no existe ese marco político. O sea, que no hay democracia. O sea, a una parte de las opciones políticas vascas se les ha negado su derecho a estar presentes en la vida política. O sea, hay que cambiar las instituciones democráticas porque así lo pide ETA. O sea, hay que aceptar que ETA tenía sus razones para matar...

Al tener conocimiento de este hecho he comprendido, Presidente, que si nosotros callamos, los que defienden la ignominia y la rendición desde las filas de nuestro propio partido seguirán avanzando. Por eso he decidido finalmente enviarte esta carta.

Presidente, durante 30 años de nuestra vida, ante cada muerto, ante cada viuda, ante cada madre, nos hemos prometido memoria, dignidad y justicia. Presidente, quiero que sepas que vamos a cumplir nuestra palabra. No vamos a estar callados. No vamos a permitir, sin hacer oír nuestra voz, que se construya un escenario en el que nuestros propios compañeros traicionen lo más sagrado. No nos han matado para esto. No nos han perseguido para esto. Tenemos hijos, presidente. Durante toda su infancia hemos tenido que quitarles, día a día, el miedo. No vamos a permitir que en ellos se repita nuestra historia. Por eso, no nos vamos a callar.

Presidente, hay cosas que sólo tú puedes hacer. O evitar que se hagan. Creo que ha llegado el tiempo de decírtelo.

Un abrazo".

La estulticia lingüística de Mas: el español como el japonés
Ramón Tamames Periodista Digital 20 Febrero 2006

El amiguísimo de Zapatero, Artur Mas, apenas dos años después de haberse hecho con CiU tras de la jubilación de Jordi Pujol, ha conseguido relegar a Maragall a la transtienda del catalanismo y a Carod Rovira al cuarto de los trastos viejos. Pero tan maquiavélico personaje, entra ahora en la estulticia lingüística, que ha sabido sintetizar, con capacidades dignas de mejor causa, en una frase libre de toda ambigüedad: “Que monten un colegio privado en castellano para el que lo pague; igual que montaron uno de japonés”. Así pues, el Sr. Mas se ha quitado la careta, libre de complejos, en Madrid, en el Foro de El Mundo, la semana pasada.

Ese es el amiguísimo de Zapatero, a quien pone en el más vergonzante de los ridículos, acto seguido de pactar, vía Rubalcaba y Durán i Lleida, en el Estatuto en ciernes, que el castellano no será discriminado frente al catalán. Y es que Zapatero más que vivir en La Moncloa, parece estar en el Limbo; o ya ni eso, desde que la autoridad competente ha proclamado que el Limbo ha dejado de existir.

Lo más lamentable del caso, es que con tal aviso, Mas menosprecia a la mayoría de los catalanes, porque entre los ciudados del antiguo Principado, más de la mitad se expresan en castellano, o mejor, en español. Y no simplemente porque así lo llame la Real Academia Española, sino porque desde el propio Institut d’Estudis Catalans, en su Diccionari, se define nuestro idioma común de la siguiente manera: “Llengua romànica parlada en la major part d’Espanya i contrades colonitzades pels espanyols”. Así pues, un propósito como el del Sr. Mas, es una necedad (lo más eufónico que se me ocurre), y además, constituye un enunciado perverso, porque a lo largo de su vida, los catalanes que no hablen bien el español, serán lingüísticamente más pobres, y estarían en peores condiciones de trabajar fuera de Cataluña.

Además, no cabe olvidar que en español han producido casi toda o al menos una gran parte de su obra escritores catalanes muy notables, desde Jaime Balmes, con El criterio, hasta Manuel Vázquez Montalbán con el Inspector Carvalho. Al igual que numerosos otros autores como Plá en periodismo, Eugenio D’ors en ensayo, Ferrater Mora y Norbert Bilbany en Filosofía, Margalef en Ecología, Perpiñá Grau en Economía, Siguán en Sociología, Jaime Gil de Biedma y Pere Gimferrer (de la RAE) en poesía, Castellet en crítica literaria, y Goytisolo y Marsé en la novelística; sin olvidar a Luis Carandell por su columna de Celtiberia Show, ni a Nuria Espert, Josep María Flotats y Adolfo Marsillach como grandes actores. Y también —¿por qué no citarle?— el Gironella de Los cipreses creen en Dios, que leyeron casi todos, y de lo cual muchos majaderos parecen haberse arrepentido.

En el futuro, según el mencionado personaje, frívolo, donde los haya —que dicen llegará a Presidente de la Generalidad—, todos esos y muchos más autores, habrá que leerlos y estudiarlos como si fueran japoneses, a 12.000 km de distancia. Conclusión: con estos amigos, el Sr. Rodríguez Zapatero, pronto no necesitará de enemigos.

El gobierno humillado por ETA
Román Cendoya Periodista Digital 20 Febrero 2006

El último comunicado de ETA deja al Presidente del Gobierno con toda sus vergüenzas al aire. No es peor porque no se entrena. A la semana y un día de la rimbombante tontería del “inicio del principio del fin”, ETA confirma que sus objetivos son los mismos de los últimos cuarenta años. El último comunicado de ETA humilla al gobierno. ETA sigue fiel a su terrorista trayectoria. Nada nuevo. El gobierno ya fue desmentido cuando hizo llegar a la opinión pública, a través de terceros, que estábamos ante una gran oportunidad para la paz porque ésta se podía conseguir a través de un proceso de intercambio de “paz por presos”.

ETA, a través de los Zutabes y de la rueda de prensa de Permach, recordó sus reivindicaciones que ahora llama de “Anoeta” y que siguen siendo las mismas de la histórica alternativa KAS. Como esas noticias no agradaron a Rodríguez, al igual que el mono, se tapó las orejas y persistió en continuar haciendo el ridículo. El problema de Rodríguez es que diseñó una estrategia que dejaba su futuro en manos de ETA. El gobierno de Rodríguez insiste en decir que algo ha cambiado en ETA. Y es cierto. ETA, por primera vez en toda la historia de la democracia española, no necesita asesinar para conseguir sus objetivos políticos. Ése es todo el éxito de Rodríguez. ETA gana. Y a eso Rodríguez le llama oportunidad.

Rodríguez insiste en aprovechar las oportunidades y en asumir el riesgo necesario para intentar lograr los beneficios del éxito. Para Rodríguez la “normalización" y la “pacificación” no representan el éxito, ni son su fin. El éxito para Rodríguez es perpetuarse en el poder. Por eso, advierte que hace falta tiempo y que será difícil. También eso es cierto. Modificar las leyes y cambiar la Constitución para que Navarra pueda ser anexionada por Euskadi y reconocer el derecho de autodeterminación son cosas que llevan tiempo. Rodríguez confía en poder conseguir las exigencias de ETA para que ésta emita el comunicado que el gobierno y el PSOE están esperando. Rodríguez insiste en su proceso de rendición y de claudicación. Según pasa el tiempo la debilidad del gobierno es mayor. El sábado 18 de febrero miles de personas se manifestaron en Bilbao en contra de la celebración del juicio 18/98+. Batasuna, la organización terrorista, tomó impunemente las calles sin que la Fiscalía General del Estado y la justicia hayan actuado. Así, Rodríguez sigue demostrando su claudicación ante los terroristas y todos tenemos más pruebas de que no hay nada más falso que la afirmación de que el gobierno actúa bajo el principio de estricto cumplimiento de la ley como vociferan la Vicepresidenta, el Ministro de Justicia y tantos otros. Después de saber lo que respondió a la madre de Irene Villa solo puedo asegurar que siento vergüenza de que semejante personaje sea presidente del gobierno. En ETA, además de partirse de risa, seguro que están que no se lo pueden creer.

Los españoles en Cataluña, como los alemanes de Arzallus en Mallorca
Santiago Abascal elsemanaldigital 20 Febrero 2006

Artur Mas, el nuevo socio de José Luis Rodríguez Zapatero, no pudo ser más claro ante las preguntas de "El Mundo". Quien quiera estudiar español, que se lo pague. Como el japonés.

20 de febrero de 2006. Indignante, ofensiva y repulsiva resulta la entrevista –descarnada y descarada- concedida por Artur Mas, el trapicheador de La Moncloa y confidente del presidente de la nación, al diario El Mundo. Sin pestañear, sin avergonzarse, sin titubear –sabiendo lo que decía-, ha afirmado que quien quiera estudiar en español en Cataluña, lo pague, que se rasque el bolsillo, que se olvide del sistema educativo público.

Pero ha ido aún más allá en sus ejemplos inadmisibles, en sus comparaciones de lunático, al decir que los que quieran estudiar en español "vayan a un colegio privado en castellano para quien lo quiera pagar, exactamente igual que se montó uno de japonés en su momento. Que lo haga el Instituto Cervantes o que lo haga quien quiera. Como no serán más de 20 al año no pasa nada".

Lo que ha dicho el personaje no es grave. Es gravísimo. Lo afirmado por este madelman de la política catalana –con tono pausado- es una gravísima ofensa. Mas no es un lunático cualquiera. Con este sujeto ha pactado el presidente del Gobierno de la nación el futuro Estatuto de Cataluña, que no es sino la puerta por la que muchos españoles dejarán de serlo.

Porque Mas es un peligroso separatista que no titubeará –como no lo ha hecho en la entrevista de El Mundo- a la hora de romper amarras con España para dirigir el timón del nuevo barco pirata catalán en el que los que quieran hablar español o se sientan españoles serán enviados a galeras.

Que nadie diga que no estaba avisado. Que nadie objete que ha sido engañado por los nacionalistas. El separatista Mas ha sido inequívoco y sincero. Como lo fue Arzallus en su día, al decir aquello de que los españoles serían tratados en el País Vasco como los alemanes en Mallorca. El domingo Mas –emulando al anterior- ha dicho que los españoles serán tratados en Cataluña como los japoneses.

La entrevista de Mas en El Mundo es de lectura obligada para todos los catalanes. Y, sobre todo, es un documento a archivar como oro en paño por todos los políticos y periodistas de este país, de España. Con gente como ésta nos estamos jugando los cuartos. Tomemos buena nota de lo dicho por Mas porque, ante este nacionalismo, no hay matices ni discursos complejos y alambicados que valgan. Con este nacionalismo, -el "moderado"-, el que representa Mas, no hay nada que pactar y nada que negociar. Sus planteamientos, además de fanáticos y excluyentes, son absolutamente ilegales y subversivos. Hay que decir –y garantizar- a esa mayoría hastiada de españoles que sólo cabe la derrota de semejantes postulados.

Cierto es que si Mas fuera sólo un político catalán no habría problema ninguno. No habría motivo para la preocupación. Sería uno más de ésos que defienden postulados propios de los que llevan camisa de fuerza. El problema es que Mas dirige el partido que ha gobernado veinte años en Cataluña y que, hoy, condiciona al partido que gobierna España.
En cualquier caso, bienvenida sea la sinceridad. Ya sabemos a quién nos enfrentamos.

Alemania revisa su modelo federal
Editorial ABC 20 Febrero 2006

ALEMANIA necesita urgentemente modernizar sus anquilosadas estructuras para salir de la crisis, pero el modelo de República Federal que se le impuso en 1948 para reorganizar los sectores occidentales de un país derrotado y dividido ya no da más de sí. Esencialmente, lo que sucede es que aquel sistema federal ha llevado al país a una situación en la que no hay ningún organismo que pueda tomar por sí solo una decisión relevante, pero sí muchos que tienen potestad para bloquearla, aunque sea por razones que no tengan que ver con la cuestión que se discute. De ese modo, se produce la paradoja de que, para el Gobierno federal su capacidad de maniobra soberana se limita a los campos donde no tienen nada que opinar los «lander», es decir, prácticamente ninguno. La crisis es menos vistosa porque en Alemania no existen fuerzas políticas nacionalistas centrífugas como las conocemos en España. Pero, en un caso que a muchos españoles les puede resultar familiar y que para los alemanes significó la primera voz de alarma, la «federalización» en materia educativa ha conducido a una multiplicación hasta el infinito de sistemas pedagógicos -incluso dentro de cada región- y, como consecuencia, a la estrepitosa caída de Alemania en los indicadores internacionales sobre niveles propios de los países en desarrollo.

No es casualidad que este nuevo intento de buscar soluciones en la raíz del problema se vaya a acometer en un momento en el que el país está siendo gobernado -como lo fue en su fundación- por una «gran coalición» entre los dos principales partidos del país, el democristiano y el socialdemócrata. Angela Merkel ha demostrado hasta ahora visión clara y determinación; y ojalá tenga la fuerza para llevar a cabo una tarea de la que depende el éxito de sus aspiraciones renovadoras. Es de esperar también que los partidarios españoles del federalismo estudien lo que sucede en Alemania con el mismo interés con el que aplaudieron su desarrollo en los últimos cincuenta años.

El diario La Vanguardia censura un encarte del Foro Ermua y su director lo justifica por “faltar (el texto) a la verdad”
COMUNICADO DE PRENSA FORO ERMUA 20 Febrero 2006

Bilbao. 20 de febrero, 2006. El diario La Vanguardia ha comunicado al FORO ERMUA que “debido a las circunstancias actuales la dirección de la empresa ha decidido no publicar el encarte que teniamos previsto para mañana”, según se lee en el mensaje electrónico enviado al Foro Ermua el pasado día 16 de este mes por la Responsable de Encartes de dicho periódico, Anna Romero.

Estaba contratado que el viernes día 17 de febrero La Vanguardia encartase una hoja conteniendo el Manifiesto por la Unidad de España, por la Igualdad y la Solidaridad entre todos los Españoles, suscrito por el Foro Ermua y por cerca de otras treinta organizaciones cívicas de diversos lugares de España, texto del que se les habían suministrado ya 170.000 ejemplares.

Es conveniente recordar que este Manifiesto ha sido encartado hasta este momento en los siguientes diarios: El Correo, el Diario Vasco y en las ediciones nacionales de El Mundo, La Razón y ABC.

En la mañana de hoy, en un programa en directo en Antena 3 TV, el Presidente del Foro Ermua -Mikel Buesa- ha solicitado al Director de La Vanguardia -José Antich- allí presente que le explicase la causa por la que su publicación ha denegado efectuar este encarte, respondiendo José Antich que se debía a que el Manifiesto en cuestión “faltaba a la verdad”.

De todos es sabido que con cierta frecuencia la libertad de expresión y el pluralismo no son respetados cabalmente por muchos de los medios de comunicación de Cataluña, pero que un diario con prestigio como La Vanguardia se sume también a la práctica de excluir de sus páginas las opiniones que se aparten de la verdad oficial del nacionalismo dominante nos resulta lamentable y escandaloso. Hechos como el presente evidencian que las fuerzas hegemónicas en Cataluña han impedido en buena medida que la Transición democrática se haya hecho plenamente realidad en esta región en nombre de la construcción nacional, igual ha sucedido en el País Vasco.

Para más información:
Mikel Buesa 650-97-42-04
Iñaki Ezkerra 657-70-07-92

Presentación del libro de José Mª Calleja
"ALGO HABRÁ HECHO. ODIO, MUERTE Y MIEDO EN EUSKADI"
Email  20 Febrero 2006

El martes de 21 de febrero tendrá lugar en la Casa de América en Madrid a las 19.30, la presentación del libro "Algo habrá hecho. Odio, muerte y miedo en Euskadi" de José Mª Calleja. En dicho acto intervendrán Maite Pagazaurtundua y Ana Iribar.

Un libro imprescindible para saber por qué muchos vascos se han encogido de hombros y han dicho tantas veces "Algo habrá hecho". El miedo, la coalición de nacionalistas que no matan con los nacionalistas que asesinan, una iglesia más cercana a los victimarios que a las víctimas y el papel de cierta izquierda explican esa tardanza en la reacción ciudadana contra una barbarie sin parangón en el resto de Europa.    Un cordial saludo

Catedrático de Sociología y Fundador del Real Instituto Elcano
Emilio Lamo de Espinosa: «El problema ahora es el lugar de España en Cataluña y el País Vasco»
Lamo de Espinosa sostiene que la presión de los nacionalismos ha logrado dar la vuelta a la reflexión clásica sobre el «encaje» catalán y vasco en España. Y se muestra inquieto por el límite de tanta exigencia: «Nos dicen que aún quieren más. ¿Hasta dónde hay que seguir?»
MANUEL ERICE ABC 20 Febrero 2006

MADRID. Convencido de que con tanto debate territorial «gastamos todas las energías en mirar al pasado mientras se nos va el futuro» -como recordó el jueves en la Cátedra La Caixa-, el catedrático de Sociología Emilio Lamo de Espinosa reconoce que los nacionalismos han ganado buena parte de «la batalla del lenguaje y la cultura». Y en plena ofensiva del Estatuto catalán, aclara: «No es cierto que España sea un Estado plurinacional, como nos quieren hacer ver».

-Sin embargo, para algunos, un concepto como la nación, ni siquiera su aplicación jurídica, es tan importante...
-Yo creo que los conceptos son importantes, y es importante su dinamismo. Es evidente que el concepto de nación tiene una dimensión jurídica, que es la que se está discutiendo con el Estatuto catalán, que es quién es el sujeto de la soberanía, quién es el sujeto que habla, por ejemplo en la Constitución, quién se constituye como nación, que somos los españoles. Y eso es de una extraordinaria importancia. Lo que pasa es que como concepto sociológico, es más difícil de manejar. El diccionario habla de etnias, de tradiciones compartidas...

-¿Y qué le parece que los nacionalismos sigan con la identificación plena estado-nación-lengua?
-Ése es el núcleo duro de la argumentación. Todos tenemos en la cabeza esa identificación: donde hay una nación hay una lengua, y viceversa. Y sin embargo, la mayor parte de los estados son plurinacionales, plurilingüísticos, y la mayor parte de las naciones son pluriestatales... Es escasísimo el número de naciones que han conseguido el ideal de estado-nación, apenas un 2 por ciento. Hay.., no llegamos a 200 estados, hay no menos de entre quinientas y 15.000 etnias o naciones, según se quieran conceptualizar, y hay 6.700 lenguas. Es decir, que las piezas del puzle no encajan. Y cada vez menos, porque son mucho más variables. Por ejemplo: España es una sociedad plural porque hay algo menos de un 10 por ciento de ciudadanos que tienen lenguas distintas del castellano. Pero es que, mire usted, en Cataluña, los que tienen lenguas distintas del catalán son el 50 por ciento. Por tanto, si no tiene sentido pretender que España hispanice, nacionalice a la mitad de su población, mucho menos aún que se haga en sentido contrario. El problema es que mientras el estado-nación se ha revisado, buena parte de los nacionalismos continúan pensando en términos de estado-nación construida desde la nación.

-Si nos quedamos en España, ¿es aceptable llamarlo Estado plurinacional?
-Yo no soy jurista, y eso pertenece a un aspecto jurídico. No sé si eso sería factible. Lo que sí sé es que ni siquiera la mayoría de los catalanes creen que Cataluña es una nación. Lo han dicho las últimas encuestas. Los políticos, pese a todo, lo han planteado, y tenemos la realidad de que los ciudadanos no se movilizan. Bien, pero supongamos que sea nación. ¿Y qué? ¿Dónde está escrito que las naciones por el hecho de existir tengan derechos distintos de los ciudadanos? ¿Acaso en Estados Unidos el ser hispano o polaco te va a dar derechos distintos que si eres italiano? A nadie se le ocurre.

-Pero, en la práctica, ese reconocimiento, de producirse, abrirá la puerta a mayores logros de los nacionalistas...
-No es que sea en la práctica. ¡Si lo están diciendo! En eso, el discurso nacionalista es de una honestidad demoledora. Nos ha dicho Carod que es un primer paso y no renuncian a la independencia. Nos ha dicho Mas que tampoco en unos años renuncian a su programa de máximos. Es un paso más que nos está anunciando los pasos siguientes. Como ha sugerido el Consejo de Estado, si al final tenemos la posibilidad de cancelar el modelo de estado y reorientar nuestras energías políticas, pues sería un gran paso adelante. Pero sabemos que no es así. Si al final de este proceso se sintieran cómodos, a gusto, se consiguiera el «encaje», como lo llaman ellos, entonces sería magnífico. Pero nos dicen que no, que quieren más. ¿Hasta dónde hay que seguir? ¿Cuál es el objetivo final?

-¿Usted cree que no se tenía que haber abierto este proceso?
-Vamos a ver. Las constituciones, los estatutos, no son sagrados y se pueden revisar. Lo que ocurre es que habría que fijar siempre una serie de condiciones expresas para que eso se pueda hacer. Yo creo que hay una serie de simetrías elementales. Cualquier reapertura puede mover la situación en cualquiera de las dos direcciones. No hay por qué presuponer siempre que las transferencias tienen que ir en una sola única dirección. Hay cosas que el Estado puede gestionar mejor que las comunidades autónomas. Además, cualquier exigencia de pluralidad que usted me haga a mí se la tiene que aplicar a sí mismo. Usted tiene que reconocer también otras lenguas, banderas, símbolos en su propio territorio. Tercero, no es cierto que España sea un Estado plurinacional. Eso es incorrecto. En todo caso, podríamos hablar de una nación de naciones, siempre que añadiéramos «y de ciudadanos». ¿Por qué? Porque la gente se siente de muchas maneras. Poco español y muy catalán o viceversa, las dos cosas a la vez...

-¿Y no cree que la cultura nacionalista, en cierto modo, ha vencido la batalla?
- Sí, claro. Y al final aceptamos lo de la España plurinacional, y no es verdad. Precisamente, el problema es que la pluralidad del Estado, del Estado español, está aceptada y nadie pide cambiarla. Sin embargo, la pluralidad de Cataluña y del País Vasco es la que peligra. El problema no es ya el lugar de Cataluña y el País Vasco en España, sino el lugar de España en Cataluña y el País Vasco. Ése es ahora el gran problema.

Movimiento Cívico
ACTO DE FORO DE ERMUA EN BILBAO
La Democracia, la Libertad y la Constitución fueron las protagonistas de la concentración que reunió a cerca de 3.000 personas
Minuto Digital 20 Febrero 2006

El presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, advirtió el pasado sábado al Gobierno del PSOE de que "el problema del terrorismo no se resuelve haciendo concesiones a Batasuna, ni estableciendo oscuras negociaciones con ETA, ni traicionando a las víctimas del terrorismo".

En su intervención durante el acto convocado en Bilbao por Foro Ermua para presentar el "Manifiesto por la unidad de España, por la igualdad y la solidaridad de España", que reunió en la plaza Moyua a cerca de tres mil personas, Buesa afirmó que "no vale apelar a la reconciliación ni a la paz para justificar la excarcelación de los terroristas y crear, así, un estado de injusticia para las víctimas del terrorismo".

Tampoco vale, según Buesa, "apelar a la reconciliación ni a la paz para justificar la rendición ante ETA y reconocer ese derecho a la independencia que la mayoría de los vascos no queremos y que sólo contenta a la minoría nacionalista".

A su juicio, las "negociaciones con ETA-Batasuna para excarcelar a terroristas y para pagar el precio político de la independencia son contrarias a la libertad de los ciudadanos, a la justicia de los que han sufrido la violencia, a la igualdad entre todos y a la pluralidad".

Para Buesa, la paz que "promete" el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "es una falsa paz que se realiza contra nuestra libertad, contra la justicia y el pluralismo". Así, añadió que un Gobierno "que va contra la libertad, la justicia y el pluralismo es un gobierno ilegítimo que nosotros, como vascos y españoles, no nos merecemos".

El presidente de Foro Ermua consideró que "el Gobierno de España tiene que volver al objetivo esencial de derrotar a los terroristas", para lo cual, según dijo, "tiene que ponerse de acuerdo con los partidos verdaderamente democráticos, dejando de lado a los nacionalistas que no son democráticos y que justifican el terrorismo porque pretende beneficiarse de él".

Buesa aseguró que el acto de Foro Ermua en Bilbao es una concentración de "ciudadanos y ciudadanía" para decir que "nosotros sí creemos en España y en la unidad de España, porque nosotros vemos en España la garantía de nuestras libertades democráticas".

"No es con esa falsa reconciliación como se resuelve el problema del terrorismo, porque esa falsa reconciliación destruye el sistema democrático, reconoce un papel político a los terroristas y les dice que el empleo de la violencia tiene utilidad para que logren sus objetivos", denunció, a la vez que consideró que "constituye una injusticia para las víctimas del terrorismo". Buesa se mostró convencido de que "tampoco es con esa paz como va a lograrse que Euskadi acabe definitivamente con la violencia política".

Defendió los "valores esenciales" de la Constitución que, según dijo, "están siendo atacados con creciente intensidad por el nacionalismo". Además, criticó que "el Gobierno de España está cada día más cercano al nacionalismo y más dispuesto a ceder a las pretensiones nacionalistas".

Según dijo, la democracia "tiene su fundamento esencial en la libertad, una libertad que deberíamos tener garantizada para poder expresarnos sin temor a ninguna coacción". En ese sentido, denunció que "hoy en el País Vasco esa garantía no existe, sino que hoy somos muchos los ciudadanos que vemos recortada nuestra libertad por el terrorismo y por la coacción nacionalista".

Además, señaló que "el Gobierno de España es un gobierno débil, que depende de los apoyos que logra haciendo cesiones a los partidos nacionalistas, quebrantando muchas veces la Constitución y las leyes, porque es un gobierno que ha abandonado el legado doctrinal del socialismo y asumido una buena parte de la ideología nacionalista".

GOBIERNO VASCO
Buesa acusó al Gobierno vasco de conceder "generosas subvenciones a quienes alientan y organizan el terrorismo" y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de "mirar con indiferencia a las víctimas del terrorismo" y de "despreciar sus reclamaciones de justicia".

El presidente del Foro Ermua aseguró que los valores constitucionales "están siendo atacados" y añadió que "no debe sorprendernos que esos ataques lo sean también a la unidad de España" que, según remarcó, "es la que garantiza y sintetiza esos valores constitucionales".

"Sólo podemos defender nuestra libertad, ver realizada nuestra igualdad y obtener la justicia dentro de un sistema político que no es otro que el que proclama la Constitución cuando señala que nuestra democracia se basa en la indisoluble unidad de la nación española", aseveró.

Buesa dijo que "atravesamos tiempos de confusión, en los que el lenguaje de los políticos que nos gobiernan no significan nada", por lo que, en nombre de Foro Ermua, reclamó una política "de claridad, que significa que tenemos que decir que la prosperidad en el País Vasco ha sido posible porque estamos en España".

En ese sentido, aseguró que "mienten los que dicen que el Estatuto de autonomía está obsoleto y que supone un corsé que reprime el pluralismo en la sociedad y frena el desarrollo económico".

Asimismo, apuntó que "una política de claridad significa decir que sólo dentro de la Constitución logramos el reconocimiento de nuestra identidad, de todas las identidades y particularidades que existen en España". Por ello, insistió en que "no es verdad que España esté oprimiendo al País Vasco, a Cataluña o a Galicia, como dicen los nacionalistas cuando pretenden ejercer un poder totalitario".

Buesa advirtió al Gobierno socialista que "los frenos a la solidaridad que han pactado con los nacionalistas catalanes, no son progresistas y forman parte de una política reaccionaria y contraria a los valores y la tradición de la izquierda".

MANIFIESTO
En el "Manifiesto por la unidad de España: Por la igualdad y la solidaridad de todos los españoles", que Foro Ermua ya ha presentado en Madrid, se denuncia la "ofensiva nacionalista de los últimos años que, teniendo siempre como punta de lanza a la organización terrorista ETA, ha tomado la forma del Pacto de Lizarra en 1998, el Pacto de Perpignan en diciembre de 2003, el Plan Ibarretxe y, en estos momentos, el proyecto de nuevo Estatuto para Cataluña".

El manifiesto, al que dio lectura el representante del Foro Iñaki Ezquerra, se pronuncia por "preservar el Pacto constitucional para la Transición, como mejor garantía de la igualdad de todos los ciudadanos y de la solidaridad entre las Comunidades Autónomas".

En caso de abrirse expresamente un proceso de reforma de la Constitución, Foro Ermua considera que "debería servir para zanjar definitivamente la distribución de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas".

Finalmente, el manifiesto solicita la reforma del sistema electoral "para reducir la excesiva influencia de las fuerzas nacionalistas sobre los asuntos generales de España".

Al acto celebrado en Bilbao acudieron dirigentes del PP vasco, encabezados por su presidenta, María San Gil, así como representantes de las asociaciones que apoyan el manifiesto. Las personas congregadas, procedentes de comunidades autónomas como Navarra, Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla-León, portaban pancartas con lemas como "No al Estatuto de Cataluña", "Negociar es claudicar" o "Sólo hay una nación".

LEVES INCIDENTES
El acto transcurrió con total normalidad, si bien al principio del mismo un grupo de contramanifestantes batasunos intentó boicotear el acto, intento que fue impedido por un grupo de manifestantes a los que Minuto Digital pudo identificar como miembros de la formación política Democracia Nacional.

También acudió al acto una persona con una bandera española con el aguila de San Juan, permitiendo la fotografía que buscaban los medios de comunicación separatistas. Resulta extraño que en una concentración de este tipo siempre aparezca una persona -recordamos que en la protesta contra Carrillo en la UAM sucedió lo mismo- que hace el trabajo sucio a los nacionalistas. Sería interesante conocer a sueldo de quién trabajan.

La APM pregunta a Pumpido qué mandato le lleva a ser asesor de Batasuna
R. N. La Razón 20 Febrero 2006

Madrid- El portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Antonio García, preguntó ayer al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, dónde está el «mandato constitucional» que le lleva a convertirse en «asesor» de una formación «que está ilegalizada y, por lo tanto, no existe». En declaraciones a Servimedia, García confesó su «extrañeza» ante las declaraciones de Conde-Pumpido respecto a la posibilidad de que Batasuna vuelva a «legalizarse como una nueva formación política», ante el eventual cese de la violencia por parte de la banda terrorista.

«En el artículo 124 de la Constitución, que establece las funciones del Ministerio Fiscal, no encontramos en ningún lado la función de consejero jurídico que le lleve a decir a nadie qué tiene que hacer o dejar de hacer para entrar a formar parte legítimanente del juego político», ironizó.

El portavoz de la asociación mayoritaria de jueces, aclaró que al fiscal general del Estado «no le corresponde determinar si un partido está o no está al margen de la ley, eso es competencia de los magistrados y los tribunales de justicia. Si entre las funciones del fiscal general está la de asesorar, que nos lo aclare». «Habrá entrado en una dinámica de asesoramiento, no sabemos muy bien de qué tipo, ni a qué causas puede estar respondiendo esta inclinación a asesorar a un partido ilegal e inexistente, no sé a quién está asesorando exactamente, él sabrá», apostilló.

«Han perdido el juicio». Además, la APM y la Asociación de Jueces y Magistrados Francisco de Vitoria criticaron también ayer en declaraciones a Ep, la «irresponsabilidad» de los políticos que el pasado sábado participaron en la manifestación de Bilbao donde se pidió la suspensión del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra 56 miembros de organizaciones del entorno de ETA.

Antonio García, tildó el acto de «irreal» y «propio de gente que ha perdido el juicio» porque «las causas en los tribunales de justicia se suspenden única y exclusivamente por las circunstancias y causas que legalmente se establecen y contemplan por la ley, no porque a los ciudadanos les dé por formular solicitudes de suspensión.

El PP se opone a la propuesta de pedir la oficialidad del árabe y el tamazight
EFE ABC 20 Febrero 2006

MELILLA. El PP en el Congreso mantiene su intención de votar en contra de la propuesta de los nacionalistas para pedir la oficialidad del árabe y el tamazight -dialecto norteafricano- en Ceuta y Melilla al considerarla extemporánea, a la vez que indica que en Melilla «ya se potencia» la cultura bereber. Juan José Imbroda, «mantiene el mismo criterio» que el resto del PP. Mientras que el Gobierno ceutí, en una declaración institucional, ha calificado la propuesta de «temeridad» y una «falta de responsabilidad».

ESTUDIO DE LA GENERALITAT
Bruselas investigará si utilizar informes clínicos para evaluar el uso del catalán viola derechos fundamentales
EUROPA PRESS elmundo.es  20 Febrero 2006

BRUSELAS.- La Comisión Europea investigará si la utilización de informes clínicos, sin informar a los afectados, para realizar un estudio sobre el uso del catalán promovido por la Generalitat de Cataluña viola la directiva comunitaria sobre tratamiento de datos personales de 1995.

En respuesta a una pregunta presentada por el vicepresidente de la Eurocámara, Alejo Vidal-Quadras, el Ejecutivo comunitario anuncia que reclamará a las autoridades españolas que "faciliten información" acerca de estos hechos para "verificar si la investigación realizada por la Generalitat de Cataluña cumple" las disposiciones de la directiva.

"Sobre la base de la información facilitada, la Comisión decidirá el seguimiento que se le haya de dar a esta cuestión", añade la respuesta. El Ejecutivo subraya que, según la directiva, los datos personales referidos a la salud se consideran "sensibles" y requieren "protección especial".

Su tratamiento está sujeto a "condiciones especiales", en especial, el consentimiento del interesado, o una legislación nacional que autorice su uso, por ejemplo para la gestión de los servicios sanitarios, y establezca garantías adecuadas, o cuando sea necesario para salvaguardar los intereses vitales del interesado.

Privacidad de los pacientes
La directiva sólo autoriza el uso de datos sensibles "por motivos de interés público importantes y siempre que dispongan las garantías adecuadas", y señala que las autoridades nacionales de protección de datos son las que deben "controlar la legalidad de las actividades de tratamiento de datos desarrolladas en su territorio".

"Dichas autoridades deben tomar las medidas adecuadas para imponer la aplicación de la legislación pertinente en materia de protección de datos y para impedir o poner fin a cualquier actividad ilegal de tratamiento de datos mediante controles o sanciones", añade la respuesta facilitada por la Comisión Europea.

Vidal-Quadras había solicitado la intervención del Ejecutivo comunitario por ser el responsable de velar por el cumplimiento de los Tratados y del derecho comunitario, sobre todo cuando éste tiene relación con los derechos fundamentales, como el derecho a la intimidad de las personas.

"A las autoridades nacionales y autonómicas españolas corresponde verificar si lo sucedido no viola el artículo 197 del Código Penal y las leyes de Sanidad, Protección de Datos y Autonomía del Paciente, que garantizan la privacidad de los pacientes y avalan el secreto del historial clínico de las personas, pero a las autoridades comunitarias les corresponde verificar si se cumplen las directivas y, en su caso, adoptar las medidas oportunas", explicó Vidal-Quadras.

Terrorismo
Comunicado de la AVT
LA JUNTA DIRECTIVA Y LAS DELEGACIONES TERRITORIALES DE LA AVT CONDENAN LAS LAMENTABLES DECLARACIONES DE GREGORIO PECES BARBA
Minuto Digital 20 Febrero 2006

Con motivo de las declaraciones efectuadas a la agencia Colpisa por el Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces Barba, en las que continúa con su línea de constantes e infundados ataques al Presidente de la AVT, la Junta Directiva y las Delegaciones Territoriales de nuestra asociación desean realizar las siguientes consideraciones:

1º) En primer lugar, procede reiterar una vez más la falta de legitimidad de la que adolece el Sr. Gregorio Peces Barba ante las víctimas del terrorismo, por cuanto no ha sido elegido democráticamente por estas sino impuesto discrecionalmente por el Presidente del Gobierno, Sr. Jose Luis Rodriguez Zapatero. Ello le distingue nítidamente del Sr. José Alcaraz, quién ha accedido a la presidencia de la AVT de manera democrática por elección de las propias víctimas.

2º) Los intentos de descalificación de la gestión del Presidente de la AVT, y por ende de toda su Junta Directiva, atribuyéndole un supuesto carácter partidista, resultan además de absolutamente infundadas, improcedentes cuando proceden de alguien cuya calificación para el cargo que ostenta como Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo proviene exclusivamente de un criterio político partidista, en este caso el impuesto por el PSOE.

3º) Aludir como muestra de la buena gestión que el Alto Comisionado está llevando a cabo, el hecho de que las discrepancias a su trabajo provienen básicamente del Presidente de la AVT resulta totalmente esperpéntico. Cabe recordar que la AVT como asociación agrupa a más del 90% de las víctimas del terrorismo en nuestro país, y que por lo tanto las críticas a la actuación del Sr. Peces Barba expresadas por dicha asociación ostentan un carácter especialmente cualificado.

4º) El Sr. Peces Barba pretende centrar sus discrepancias en la esfera personal reconduciéndolas a la figura de José Alcaraz. Lo que no debe olvidar el Alto comisionado para las víctimas del Terrorismo, es que el Presidente de la AVT cuando como tal expresa su opinión, representa a la totalidad de su Junta Directiva y de las Delegaciones Territoriales de la AVT. Por lo tanto, no cabe hablar aquí de un desacuerdo en la esfera meramente personal, sino de una posición de la propia AVT en su conjunto contraria a las actuaciones llevadas a cabo desde su nombramiento.

5º) Finalmente, la AVT expresa su satisfacción por la próxima salida de Gregorio Peces Barba como Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo. En este sentido, resulta evidente que dicha dimisión supone el reconocimiento explícito de la imposibilidad absoluta de llevar a cabo políticas impuestas desde el Ejecutivo contrarias a la opinión de la inmensa mayoría de las víctimas del terrorismo. El problema del Sr. Peces Barba ha consistido en que ha aceptado un cargo cuya misión principal consiste en desactivar por completo el movimiento de víctimas, dividiéndolo y enfrentándolo con el fin de facilitar la labor negociadora del Gobierno con los terroristas. Nos produce tristeza e indignación que el Sr. Peces Barba, uno de los padres la Constitución española, se haya prestado para una labor tan vil. Si bien tarde, nos complace comprobar que, consciente de su error y ante lo evidente de las críticas que la AVT le formula, va a abandonar próximamente el cargo.

María Jesús González Vicepresidenta de la AVT y madre de Irene Villa
Carmen Miranda Secretaria General de la AVT
Ana Carro Tesorera de la AVT
Delegación de la AVT en Andalucía
Delegación de la AVT en Aragón
Delegación de la AVT en Asturias
Delegación de la AVT en Cantabria
Delegación de la AVT en Castilla y León
Delegación de la AVT en Castilla La Mancha
Delegación de la AVT en Cataluña
Delegación de la AVT en Madrid
Delegación de la AVT en Valencia
Delegación de la AVT en Extremadura
Delegación de la AVT en Galicia
Delegación de la AVT en Navarra
Delegación de la AVT en La Rioja
Delegación de la AVT en Murcia
Recortes de Prensa   Página Inicial