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Recortes de Prensa     Miércoles 15  Marzo  2006
Dos años desperdiciados por una política ‘guerracivilista’ y las obsesiones personales de Rodríguez
Federico Quevedo elconfidencial 15 Marzo 2006

Dos años llenos de fantasmas
Ignacio Villa Libertad Digital 15 Marzo 2006

Dos años de radicales e insaciables compañías
EDITORIAL Libertad Digital  15 Marzo 2006

El bienio necio de ZP
José Javier Esparza Estrella Digital 15 Marzo 2006

DOS AÑOS DIVIDIENDO ESPAÑA
Editorial minutodigital 15 Marzo 2006

¿Nunca pasa nada?
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 15 Marzo 2006

Cierre en falso
Antonio Gázquez Periodista Digital 15 Marzo 2006

Las cuatro decisiones
Alberto Recarte Libertad Digital 15 Marzo 2006

Dos años de Zapatero
Pablo Sebastián Estrella Digital 15 Marzo 2006

En el aniversario del 11M
José Luis Manzanares Estrella Digital  15 Marzo 2006

11-M, sin miedo a la verdad
Editorial Elsemanaldigital  15 Marzo 2006

El malentendido
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 15 Marzo 2006

LOS ABOGADOS ESPAÑOLES EN CONTRA DE LA JUSTICIA DE TAIFAS DISEÑADA POR SEPARATISTAS Y SOCIALISTAS
Minuto Digital  15 Marzo 2006

LOS EMPRESARIOS VASCOS PESIMISTAS DEBIDO A LA INESTABILIDAD POLÍTICA PROVOCADA POR RODRÍGUEZ
Ignacio Echeberría Minuto Digital  15 Marzo 2006

En medio de la maleza
TONIA ETXARRI El Correo 15 Marzo 2006

Arnaldo Otegi, el interlocutor irlandés
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 15 Marzo 2006

La Generalitat pagó informes sobre el uso del catalán en los restaurantes
T. Santaeulària /M. Pardeiro La Razón 15 Marzo 2006

SOBRE LA "NO DISCRIMINACIÓN LINGÜÍSTICA"
Libertad Digital 15 Marzo 2006

La AVT pide al alcalde de Miajadas (Cáceres) que cancele el concierto del próximo sábado de Soziedad Alkoholika
Libertad Digital 15 Marzo 2006

Impresos de preinscripción en las escuelas catalanas para el curso 2006-2007
Asociación por la Tolerancia  15 Marzo 2006

 

Dos años desperdiciados por una política ‘guerracivilista’ y las obsesiones personales de Rodríguez
Federico Quevedo elconfidencial 15 Marzo 2006

Se cumplían ayer dos años de la victoria electoral del PSOE el 14 de marzo de 2004, tres días después de la matanza del 11-M, tres días después de que los socialistas y sus coros y danzas mediáticos orquestaran una campaña sin precedentes en nuestra historia democrática para sacar del poder al PP, pervirtiendo el Estado de Derecho y las normas más elementales de comportamiento democrático. Claro que no puede sorprendernos que la izquierda radical actúe así, porque ése ha sido siempre su modo de conducirse. Pero no quiero hablar de esto, porque ya lo he hecho recientemente. Permítanme, sin embargo, unas líneas para analizar lo que han sido dos años desperdiciados para el futuro de este país, que lleva veinticuatro meses sometido a una estrategia de acoso y derribo perpetrada por el Gobierno de Rodríguez y sus socios parlamentarios, sean a cada momento los que sean, pero todos ellos aplicados a la misma causa.

Algunos se han dedicado a analizar esta primera mitad de la legislatura desde la perspectiva de la oposición, atizándole al PP por no haber sabido reponerse de las heridas del 14-M. Mal le deben de ir las cosas al PSOE cuando sus centuriones mediáticos invierten sus esfuerzos en hacer leña del árbol caído en lugar de alabar las excelencias del Gobierno de Rodríguez. Claro que no tiene ninguna. Estos han sido dos años dedicados a fomentar la división de los españoles, resucitar viejos enfrentamientos, aumentar las desigualdades y amenazar los consensos básicos que alumbraron la Transición. Han sido dos años de debilitamiento del Estado, de entrega de la Nación a sus enemigos -sean estos nacionalismos radicales o extremismos terroristas-, y de destrucción de las bases que hicieron posible nuestro crecimiento y desarrollo hasta convertirnos en uno de los ochos países más ricos del mundo.

Hace dos años se hablaba de la posibilidad de que España entrara a formar parte del G-8. Hoy se habla de cómo vamos a recomponer todo lo que se ha roto después de que Rodríguez haya pasado por este país como si fuera Atila al frente de los Hunos. El presidente nos ha convertido a los españoles –a todos los españoles, le hayan votado o no- en víctimas de sus obsesiones personales, de sus fantasmas, de sus miedos, de sus ansias de venganza por no se sabe muy bien qué, porque no puedo creerme que un abuelo al que nunca conoció pueda despertar en él tanto odio por sus congéneres, tanto resentimiento y tanta obsesión por acabar con lo que él considera una herencia del franquismo. No. Mi sensación es que en el origen de su llegada al poder hay un vicio antidemocrático, un pacto que no puede romper con los enemigos de la democracia y la libertad. Rodríguez era manipulable, y lo sigue siendo, por quienes tienen en su mano la capacidad de hacerle caer y dejar que se lo trague el agujero negro de la Historia.

En estos veinticuatro meses la política llevada a cabo por su Gobierno se ha centrado en cuatro aspectos esenciales: La ruptura del modelo de Estado mediante la negociación con los nacionalistas más radicales –incluidos los convergentes de Artur Mas- del Estatuto Catalán; la claudicación ante ETA –y esto va intrínsecamente unido a lo anterior, porque ambas cosas forman parte del mismo pago-; la búsqueda de la exclusión y marginación del PP –Pacto del Tinell- fomentando leyes y políticas que en lugar de buscar el consenso han provocado enfrentamientos –matrimonios gays, LOE, ataques a la Iglesia-, y un giro de 180 grados en nuestra Política Exterior, que pasa de ser atlantista a fomentar el renacimiento revolucionario en Latinoamérica, a ceder sin condiciones a las exigencias del eje París-Berlín, y a claudicar ante Marruecos hasta el punto de encargarle a Máximo Cajal que ponga las bases para una futura negociación de la soberanía de Ceuta y Melilla. Y buena parte de estos asuntos tiene mucho que ver con lo que pasó aquella mañana de un 11 de marzo de 2004 en Madrid.

La política de Rodríguez es absolutamente guerracivilista. Nada de lo que hace el Gobierno –de lo poco que hace, habría que decir- tiene como objetivo fomentar el consenso y la unidad entre los españoles. Pero lo grave de todo esto es que lo que hoy siembra Rodríguez tendrá consecuencias el día de mañana. Lo que tendría que haber sido una legislatura que sirviera para reforzar las reformas acometidas en los ocho años anteriores, incluso también en las legislaturas de Felipe González, y emprender otras nuevas que sirvieran para aumentar la liberalización de nuestra economía y aumentar las cotas de libertad y convivencia democrática de los españoles, se ha convertido en veinticuatro meses en los que los indicadores de confianza de los empresarios y los consumidores están por los suelos, se dispara la inflación, se recalienta la economía, se hunden los principales indicadores de actividad, se dispara el déficit exterior, nuestra competitividad se viene abajo y la inversión exterior huye despavorida de nuestras fronteras. Todo ello es antesala de una crisis que, cada día que pasa, los expertos ven más cerca y con enorme temor a que se convierta en un problema estructural.

Y qué puedo decirles de la Libertad y de la Democracia. La separación de poderes ha muerto, y con ella Montesquieu. La presión al presidente del CGPJ, Francisco José Hernando, no es más que una pequeña muestra del punto hasta el que este Gobierno se atreve a llegar con tal de someter a sus designios la independencia de los jueces. ¿Tengo que hablarles del papel de los organismos reguladores en la OPA de Gas Natural sobre Endesa? No hace falta, ¿verdad? Lamentable. ¿Y qué me dicen de las amenazas a los medios de comunicación, del modo en que el Ejecutivo observa con condescendencia la actitud gobbeliana del CAC antes de exportarlo al resto del Estado? Nada se libra de ese ojo de Gran Hermano que ha puesto en marcha Rodríguez y que pretende controlar todos nuestros hábitos, intervenir hasta en lo más recóndito de nuestra intimidad y nuestra libertad. Este es el Gobierno que tenemos, un Gobierno dedicado las veinticuatro horas del día a buscar modos y maneras de hacernos cada día un poco menos libres. Rodríguez, como Nerón, vive preso de sus obsesiones, obstinado en hacer Historia, y se olvida de aquello que decía Friedrich Hebbel: “La obstinación es el sucedáneo del carácter”.

Gobierno Zapatero
Dos años llenos de fantasmas
Ignacio Villa Libertad Digital 15 Marzo 2006

14 de marzo de 2006, dos años después, Rodríguez Zapatero ha intentado celebrar lo que en otra situación debería haber sido una fecha señalada. El presidente del Gobierno no ha podido celebrar el ecuador de la legislatura, y es que los fantasmas de los atentados del 11 de marzo sobrevuelan todavía el Palacio de la Moncloa. Estos 24 meses han sido un tiempo para el desastre, pero es que además no han conseguido salir de los agujeros negros de la matanza de Madrid.

No deja de ser curioso, cuando no sorprendente, que Zapatero haya planteado como gran cuestión en la mitad de la legislatura que ahora el Gobierno "va a cumplir". Si eso es así, ¿qué han hecho hasta ahora? Pues muy sencillo, estos dos años de gobierno socialista nos dejan una nula gestión, una ineptitud manifiesta, una manipulación constante, una comunicación propagandística, una descoordinación total, sectarismo a granel y un rencor demoledor. Con Zapatero, la calidad democrática de los españoles ha bajado muchos enteros.

La crítica dura y áspera a este gobierno que soportamos desde hace dos años no significa poner en duda la legitimidad de unos resultados electorales. Cuando se denuncia el secarral en que los socialistas están convirtiendo a España, rápidamente se defienden asegurando que se está poniendo en duda la validez de los resultados. ¡Qué quede claro que nadie en España hace eso! Esa actitud es sólo propia de Hugo Chávez, buen amigo de Zapatero. Criticar la lamentable gestión de un gobierno que venció después de los atentados del 11 de marzo es un derecho democrático intocable, por mucho que a Pepín Blanco, a Pérez Rubalcaba o a Fernández de la Vega les cueste aceptarlo.

Dos años después del triunfo electoral del Partido Socialista, todavía resuenan aquellas palabras de Rodríguez Zapatero: "el poder no me va a cambiar". Ciertamente Zapatero no ha cambiado en este tiempo; lo que sí ha cambiado es el panorama político español. Estamos ante un gobierno que se niega a afrontar la verdad sobre el 11 de marzo, que ha entrado en una política de cesión ante el terrorismo etarra y que está destruyendo el modelo constitucional de la España democrática.

Todos esos cambios, que no son pocos, forman la clave del gobierno Zapatero. Además hay que añadir que esos objetivos están aliñados con odio, persecución y sectarismo hacia los que no piensan como ellos. Zapatero ha conseguido en dos años, lo que no había pasado en veinticinco: la división de la sociedad española.

Dos años después, el balance de gestión no ha podido ser más pobre. De hecho, los socialistas se han limitado a "ofrecer una copita" en la calle Ferraz. Cinco minutos de obviedades de Zapatero y punto. Dos años después, España está mucho peor. Seguimos sin conocer la verdad de los atentados del 11 de marzo, el modelo nacional ha comenzado a desaparecer y los terroristas están más fuertes que nunca. El panorama no puede ser más demoledor y es que el sentido común no está, ni se le espera, en la Moncloa.

Dos años de radicales e insaciables compañías
EDITORIAL Libertad Digital  15 Marzo 2006

Mientras en el resto de democracias occidentales, los principales partidos políticos superan sus diferencias a la hora de combatir y marginar políticamente a formaciones radicales y antisistema, Zapatero ha tenido como principal aliado político, antes y después de llegar al Gobierno, a una formación separatista que, como ERC, tiene como ideario y principal objetivo político la destrucción de la unidad de la nación en la que su Carta Magna se fundamenta. En ningún otro país existe un gobierno cuyo principal aliado político considere la bandera de dicho país, "la bandera del enemigo", o que se dedique a arrancar las paginas de su Ley de Leyes, tal y como hacen las juventudes de ERC el Día de la Constitución.

Que un partido de esta naturaleza se reúna con una organización terrorista como ETA, tal y como Carod Rovira y los etarras han admitido por escrito haber hecho en pro de la "desestabilización del Estado español", constituye sin duda una infamia; pero una infamia, a la postre, comprensible, proviniendo de formaciones que comparten objetivos independentistas. Recuérdese que, para Carod Rovira, al igual que para ETA, "el derecho a la autodeterminación nacional es un derecho por el que, no sólo en Euskadi, sino también en los Països Catalans, mucha gente ha dado la vida y ha luchado con todas sus fuerzas".

Lo que no tiene explicación, salvo el nihilismo de supeditar cualquier principio y valor moral, político y jurídico a perpetuarse "como sea" en el poder, es que el gobierno de la nación se sume y promueva esa deriva radical, bien maquillada de talante, con tal de cerrar un frente anti PP.

Valga esta larga introducción para que tengamos presente, a la hora de hacer balance de lo que han sido estos dos años de gobierno de Zapatero, el célebre refrán del "dime con quien vas y te diré quien eres".

Pocas veces un gobierno ha tenido compañeros de viaje tan letales para la estabilidad y continuidad institucional del país, como los de José Luis Rodríguez Zapatero. Hasta tal punto es así, que Zapatero, más que a gobernar, se ha dedicado a socavar las reglas de juego y los pilares constitucionales que cualquier ejercicio de poder debería respetar. Y no hay ejemplo más significativo de todo ello que la ruptura del Pacto contra el terrorismo y el apoyo del Gobierno a estatutos soberanistas que suponen una reforma encubierta de la Constitución.

Aunque, en comparación con esto, palidezca el resto de las cuestiones, no podemos dejar de resaltar la lamentable pérdida de imagen en el exterior por culpa de un gobierno que, en el extranjero, también prefiere alinearse con regímenes de tanto "prestigio" como los que padecen Marruecos, Cuba, Venezuela o la Bolivia de Evo Morales.

Respecto al ámbito económico, lo mejor que podemos decir de este gobierno es que se ha limitado a vivir de las reformas y de las arcas llenas que dejó el PP. Por mucho que Solbes haya constituido un factor de moderación en el seno del gobierno, lo cierto es que no se ha emprendido una sola reforma para liberalizar los mercados y para dotar a nuestra economía de mayor competitividad.

No contento con poner en jaque a los Presupuestos del Estado con tal de satisfacer estatutos soberanistas, el Gobierno ha protagonizado uno de los más bochornosos capítulos, dentro y fuera de nuestras fronteras, con su descarado intervencionismo en pro de la OPA política contra Endesa.

En Educación, se ha padecido una involución que nos retrotrae a los tiempos de la Logse, mientras que en otras cuestiones sociales, como la necesaria protección de la familia, lo único de lo que ha sido capaz este gobierno ha sido la "hazaña" de considerar matrimonio a las parejas de derecho del mismo sexo, que ha llegado al lógico absurdo de pretender sustituir los conceptos de "padre" y "madre" por los de "progenitor A" y "progenitor B".

En definitiva, una auténtico balance negro de un gobierno que ha terminado por poner su legitimidad en el ejercicio del poder a la misma altura que su legitimidad de origen. Y eso, por mucho que algunos nos lo quieran maquillar con el poder anestésico de la propaganda o con el tranquilizante efecto de los ansiolíticos.

El bienio necio de ZP
José Javier Esparza Estrella Digital 15 Marzo 2006

Pocas veces un Gobierno con tan corta mayoría ha tratado de cambiar tantas cosas, tan importantes y en tan poco tiempo. Eso hay que reconocérselo a Rodríguez Zapatero. En apenas dos años –la mitad de una legislatura convencional-, la España de ZP ha cuestionado la definición de España como nación, ha alentado un proceso irreversible de transformación del Estado de las Autonomías, ha envuelto la lucha contra el terrorismo de ETA bajo las brumas de un incierto "proceso de paz", ha girado ciento ochenta grados la política exterior española (no sólo la de Aznar; también la de González), ha tratado incesantemente de expulsar de la vida pública a la derecha, es decir, a la mitad del país; ha roto el acuerdo sobre la "reconciliación nacional" con un intempestivo retorno a los tópicos de la II República, ha promovido una radical transformación de valores sociales en materias tan delicadas como la religión, la enseñanza, el aborto o la familia, ha generado conflictos muy serios en el Ejército, en la Judicatura, en la Iglesia, en los medios de comunicación…

No está mal para un Gobierno que llegó a la púrpura de manera completamente imprevista, con un candidato bisoño, sin programa sólido, bajo los efectos terribles del atentado del 11-M, tras la oposición de pancarta por la guerra de Irak y el accidente del Prestige. Hace sólo dos años, José Luis Rodríguez Zapatero no era más que un líder sin proyecto, destinado a sucumbir bajo la mayoría social del centro-derecha, como antes Felipe, Borrell o Almunia. Nada en el líder socialista presagiaba que un día iba a convertirse en el auténtico dinamitero del sistema de 1978. Y sin embargo, ésa es exactamente su condición: ZP ha protagonizado la ruptura de casi todos los grandes pactos de Estado, así en el terreno autonómico como en la lucha contra el terrorismo, así en la política exterior como en la reconciliación de las dos Españas. Todo eso, que conformaba el "espíritu de 1978", se ha desplomado de un día para otro. Bajo la cobertura publicitaria del "talante" y del "diálogo", la realidad del zapaterismo está siendo la de un permanente ejercicio de conflicto y división.

A vista de pájaro, el aspecto que cobra el proyecto de ZP es el de un auténtico cambio de régimen; un cambio encaminado a fijar el poder en torno al socialismo y los nacionalismos periféricos, contra la otra mitad del país. Es una transformación de dimensiones históricas; demasiado anchas, ciertamente, para un Gobierno que ha usado y abusado de la banalidad y la demagogia como horizonte doctrinal. Éste es otro rasgo singular del zapaterismo: el alcance dramático de sus ambiciones contrasta vivamente con la levedad grotesca de su discurso, con el vacío intelectual de sus políticas. Por eso este bienio merece muy justamente el título de "necio": la ignorancia y la imprudencia son sus credenciales.

DOS AÑOS DIVIDIENDO ESPAÑA
Editorial minutodigital 15 Marzo 2006

Creemos que no existe mejor definición para el balance de los dos años de gobierno de Zapatero. Las “peculiares” y “anómalas” formas en que el PSOE llegó al poder hubiesen aconsejado a cualquier gobernante prudente y responsable una política moderada y de consenso, acorde con una mayoría exigua obtenida bajo los efectos de una masacre terrorista.

Sin embargo el PSOE se ha lanzado por al senda de un sectarismo que en ningún momento se ha querido corregir. Ya no solo se trata de los gestos relativos a la guerra de Irak. La espantada de nuestras tropas hubiera sido una decisión, de cara a la galería del electorado de izquierdas, pero perfectamente entendible, si con posterioridad el gobierno se hubiera comportado con normalidad.

Pero Zapatero se ha empeñado en impulsar unas reformas que tan solo anidaban en los deseos de un sector muy concreto y casi siempre minoritario de la sociedad española. Lo que él denomina medidas sociales, simplemente se han limitado a satisfacer las reivindicaciones del lobby gay a costa de desnaturalizar la institución del matrimonio, con una, tan provocadora como innecesaria legislación, que bien podía haberse solventado a satisfacción de todos con una regulación de las parejas de hecho del mismo sexo. Se ha enfrentado al sentir religioso de la mayoría de los españoles con sus medidas laicistas en contra del catolicismo. Ha resucitado los viejos fantasmas del guerracivilismo con una clara política revanchista empeñada en dividir en buenos y malos a los españoles que protagonizaron la tragedia fraticida.

Pero evidentemente el balance se hace críticamente desastroso en cuanto a la absurda espiral separatista en que nos ha metido. El impulso de unas reformas estatutarias, con una posición precaria y sin saber bien los límites de la misma, ya es una irresponsabilidad de por sí. Pero si añadimos que las mismas no eran demandadas de manera alguna por el pueblo, sino por unos grupos separatistas, que apenas representan al 10 % de la población, a los cuales se ha unido el PSOE, excluyendo al PP, ya no solo podemos hablar de actitud suicida, sino de traición a la unidad de España, ya que solo desde el más absoluto de los fanatismos o desde la más completa estupidez se puede negar que se están favoreciendo las intenciones secesionistas de aquellas minorías.

La amenaza de fragmentación de España nunca ha sido tan patente, y la desigualdad y división que se está sembrando entre las tierras de España, no había alcanzado estos extremos desde 1936. Poco se puede decir más de un gobierno que ha sido capaz de sembrar la desunión en un tema tan esencial como la política antiterrorista. Hasta el debido respeto a las víctimas se ha visto convertido en un tema polémico por obra y gracia del talante Zapatero. A mitad de legislatura lo que ante todo reasalta del mandato ZP, es esa división en la sociedad española.

¿Nunca pasa nada?
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 15 Marzo 2006

Cuando los catalanes aprueben el nuevo Estatuto por referéndum, lo celebrarán con una gran fiesta «nacional» que convocará el molt honorable president Pascual Maragall, se cantará el himno «nacional», ondeará en todos los edificios públicos y en muchísimos privados la bandera «nacional» y, al final de esa enorme convocatoria, el resto de las nacionalidades y regiones, las demás tierras de España, los otros pueblos de España... querrán vivir un día semejante, una festividad así de trascendental...

No merece la pena hacer predicciones porque esto está al caer. ¿Para otoño? Todos sabemos que habrá «territorios» como las Castillas y León, Madrid y otras comunidades uniprovinciales que no querrán aspirar al rango de nación ya que para ellos la Nación seguirá siendo España, pero todos, absolutamente todos, querrán aplicar el espíritu de la cláusula Camps que tendrá que ver con un reparto de dineros absolutamente equitativo y justo.

La gran tarea del partido socialista y, en general, del que esté en el poder de este Estado que entrará en proceso de cambio o desguace o de lo que cada uno prefiera decir, será precisamente la de atemperar las exigencias de los gobiernos regionales en esa carrera libre... Pero, como digo, ¿para qué entrar a especular sobre lo que tenemos a la vuelta de la esquina, por no decir a la vuelta del verano? Ahora, de momento, en lo que yo quería insistir en esta columna es en esta especie de engaño con la que nos encanta convivir, este vivir desviviéndonos en el que estamos metidos y respecto al que no queremos darnos por aludidos, en esta operación fantástica de hipocresía colectiva...

¿Un poder judicial para Cataluña? ¿Un Tribunal Supremo? Y ¿quién dijo miedo? Todo lo que signifique unidad o pueda ser calificado como «común» debe ser transformado o eliminado... La justicia en Cataluña será, en adelante, una justicia catalana, como en el País Vasco será vasca, etc, etc. Quizá deba quedar un presidente Hernando para un tribunal que, más que Supremo, podría ser una instancia de superioridad de algunas regiones sobre el resto... mientras quede un nexo entre todos los territorios, es decir, un resto de Estado. Un resto de Estado que permita que «esto» se siga llamando Estado, o sea, España...

Así que la Comisión Constitucional del Congreso avanza con las reservas del partido del chico de Perpiñán, las euforias de Mas, que pretenderá hacer suya la gran fiesta de celebración del referéndum, los silencios de Maragall y la soledad de Piqué/Rajoy... No pasa nada. Aquí nunca pasa nada. Es decir, hasta que pase.

Cierre en falso
Antonio Gázquez Periodista Digital 15 Marzo 2006

En estos días pasados se ha aprobado en Comisión casi todos los artículos del estatuto de Cataluña. No voy a hablar de él, ya se ha hecho demasiado, y yo creo que también he escrito demasiado o, por lo menos, me aburre escribir de él. Pero sí me ha llevado a una reflexión que les voy hacer participes, y que en otros momentos de una manera u otra también la he podido escuchar y leer, pero siempre más como arma arrojadiza que como una reflexión real:

Cuando se aprobó la Constitución se consideró que España fuese una Nación con un régimen monárquico constitucional. Fue aceptada de esa manera, al margen de que consideremos que unos u otros apoyaron el referéndum sobre dicha Constitución. En cualquier caso se llegó a un acuerdo de consenso, aunque también eran conscientes todos los partidos que aquello fue cogido con alfileres. Junto a ello, se aprobó un sistema de elección de Gobierno basado en una ley que prima a los partidos minoritarios. Así, hoy día la importancia de los partidos minoritarios y nacionalistas (por ende) tienen tal poder de intervención en el gobierno que los partidos mayoritarios casi siempre están a merced de ellos, salvo que saquen mayoría absoluta.

Toda esta situación en parte se debe a la prevención que se tenían, pues se venía de un régimen dictatorial y no se deseaba reeditar la historia de las últimas décadas. De tal manera que lo que en estos momentos lo que está sucediendo no es más que la consecuencia de esas dos premisas: una Monarquía Constitucional y un régimen electoral viciado por las minorías. Hasta hace dos años, no había sucedido nada reseñable, o bien, los conatos de republicanismo o de cambio de sistema electoral se han ido parando en gobiernos anteriores, tanto por la izquierda o por la derecha.

¿Pero que ha cambiado ahora?
Posiblemente que hasta estos momentos no ha habido el caldo de cultivo adecuado para iniciar las pretendidas reformas. Y en estos también debemos analizar dos cuestiones. Primero, si se va de frente y por derecho al cambio de régimen de gobierno, en otras palabras, si realmente deseamos que España pase de ser una Monarquía Constitucional a una República y si además deseamos que sea una confederación de naciones y, segundo, si deseamos que nuestro sistema electoral sigas siendo el que hasta ahora es.

En la primera cuestión el PSOE ha optado por no ir de frente, sino todo lo contrario, ha tomado el camino del regate, de ir por la puerta falsa, porque si comienza aprobando estatutos como el Catalán (y ahora estamos otra vez con el Estatuto), luego vendrán otros (Vasco, Gallego, etc ...) y al final tendremos tantas naciones como autonomía hoy hay. Y al final constituiremos una nación de naciones, que no es mas que una confederación y solo a un paso de cambiar la monarquía constitucional por una República. No se ha querido ir de frente, pues supondría cambiar primero la Constitución y después adaptar las autonomías a lo cambiado en la Carta Magna. Esto sabía el PSOE que no iba a ser posible, porque en esto tienen que pactar con el PP y con la iglesia hemos topado. Así ha sido siempre el PSOE, siempre la han gustado los circunloquios, no hay más que leer un poco de historia.

Y al segundo punto, la solución es aún más complicada en la actualidad, ya que no está en una situación de valerse, todo lo contrario está en manos de los nacionalismos. Y cuando ha tenido la capacidad de hacerlo (tanto la izquierda como la derecha) ha tenido miedo, realmente miedo, es la palabra que puede expresar a esas circunstancias.

Por todo lo cual, lo que hoy tenemos es consecuencia de un cierre en falso, posiblemente porque no había otro remedio, pero también es cierto que se ha tenido tiempo para ir modificando la ley electoral y, si se quería, también el régimen monárquico. Y si no se desea, que también se diga. Y no se continúe con las ambigüedades.

Dos años de política económica del Gobierno Zapatero
Las cuatro decisiones
Alberto Recarte Libertad Digital 15 Marzo 2006

En estos dos años, el gobierno socialista, aliado de los separatistas catalanes, ha tomado cuatro decisiones importantes:

1º) La primera fue acusar a los gobiernos del PP de haber falseado las cuentas públicas, hasta el punto de afirmar que en 2003 había un déficit encubierto de gran magnitud y otro preparado para 2004.

La realidad pudo con esa falsa acusación. A pesar de haber contabilizado de una forma diferente partidas de gasto importantes, para maximizar ese supuesto déficit fiscal encubierto, todo lo que lograron fue un déficit del 0,1% del PIB en 2004, frente a acusaciones que lo incrementaban hasta más del 1% del PIB. Es más, el esquema fiscal heredado del PP ha vuelto a generar un gran superávit en 2005 que, ahora sin reclasificaciones, supera el 1% del PIB, más de 9.000 millones de euros.

2º) La segunda gran decisión fue el pacto con los nacionalistas catalanes para entregar regalada Endesa a Gas Natural. En esta operación se han sucedido los disparates y han sufrido descrédito casi todas las instituciones que han intervenido. La CNMV, pero, sobre todo, la Comisión Nacional del la Energía y el propio Consejo de Ministros, que aprobó hace poco una reforma institucional sobre el mercado regulado que favorece la OPA de Gas Natural y que perjudica, con efectos retroactivos, a la alemana E.ON. Que La Caixa-Gas Natural pretendían quedarse con Endesa sin pagar un precio siquiera cercano al de mercado ha quedado de manifiesto con la evolución de la cotización, con la valoración de Endesa por parte de los más diversos analistas, con la propia OPA de E.ON y las declaraciones de los responsables de Gas Natural, que ahora dicen estar dispuestos a subir su oferta en más de un ¡40%!

Los efectos negativos de la inseguridad jurídica generada, tanto en España, para empresas nacionales y para inversores extranjeros como sobre inversores españoles en el exterior, pueden ser muy acusados. Este gobierno ha demostrado que es capaz de saltarse la ley a la torera para lograr un objetivo político, aunque en ese empeño se lleve por delante la credibilidad económica de España, lograda tras muchos años y muchos esfuerzos.

En positivo, ese intervencionismo está sirviendo para que empresarios, accionistas y ciudadanos españoles entiendan el tipo de gobierno que tenemos. Desde este punto de vista las actuaciones del gobierno en las OPAs sobre Endesa son la mejor explicación didáctica posible sobre la política económica de este gobierno. Es más fácil entender las desvergüenzas de este gobierno analizando su actuación en este caso que organizando miles de mítines, conferencias y artículos de denuncia sobre los peligros que acechan a la economía española como consecuencia del sectarismo aislacionista de Rodríguez Zapatero.

3º) La tercera decisión ha sido la de modificar la financiación de Cataluña y, en teoría, la del resto de las autonomías.

En la actualidad, el Fondo de Suficiencia, que completa la financiación autonómica, aportando ingresos estatales a las autonomías que no alcancen suficientes recursos para cubrir el coste de suministrar los mismos servicios públicos en toda España, es del orden de 29.000 millones de euros. A Cataluña le corresponden 2.400 millones de esos 29.000 millones, mientras que Madrid y Baleares recaudan más de lo que, en teoría, necesitan.

Según lo acordado por Rodríguez Zapatero con CiU, Cataluña –y se supone que el resto de las autonomías– recibirá el 50% de la recaudación por IRPF e IVA y el 58% de otros impuestos sobre productos. Con los ingresos adicionales que eso significa la autonomía catalana puede incrementar su financiación anual en más de 4.500 millones de euros.

Por supuesto que ese acuerdo rompe el acuerdo unánime entre el Estado central y las autonomías, que desembocó en la ley de financiación de 2001. Será necesario que esa ley se modifique, adaptándola y corrigiendo la filosofía que la inspiraba, que era la de la igualdad entre todos los españoles, con modificaciones y modulación en atención a la población, edad, dispersión geográfica, densidad de población e insularidad.

¿Cuál será el coste total para los presupuestos generales del Estado? Imposible saberlo, pero fluctuará entre un mínimo de 6.000 millones y un máximo de 21.000 millones de euros.

Ese aumento de transferencias a las autonomías explica la timidez de la cuarta decisión de este pésimo gobierno, la anunciada reforma del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades.

4º) La reforma fiscal susodicha es mínima, desincentivadora del ahorro, especialmente del destinado a planes de pensiones privados y de empresa y desaprovecha uno de las pocos instrumentos que tienen los gobiernos nacionales del área euro para fomentar la competitividad y la atracción de inversiones directas del exterior.

La falta de competitividad, el gran problema de la economía española, no se ataja, porque en los proyectos revolucionarios y anticonstitucionales de Rodríguez Zapatero es prioritaria la destrucción de la nación española y la transferencia de fondos y empresas a sus aliados separatistas, antes que la recuperación y la modernización del aparato productivo español.

Y un dato adicional, el vicepresidente económico y todo su equipo de economía y hacienda, no han participado ni en la discusión ni en la aprobación de las medidas referentes a la OPA sobre Endesa ni en la financiación a la autonomía catalana. Ambas han sido decisiones políticas. El coste económico, para este gobierno, es irrelevante. Pero para evitar que alguien hiciera las cuentas era necesario que nadie con responsabilidad en el área económica del gobierno participara en la toma de decisiones.

Dos años de Zapatero
Pablo Sebastián Estrella Digital 15 Marzo 2006

Se han cumplido dos años desde el día en el que el PSOE liderado por José Luis Rodríguez Zapatero ganó las elecciones generales españolas, provocó la alternancia en el poder después de ocho años de Gobierno de José María Aznar y asumió la dirección del país en unos momentos de gran emoción y tensión política y social tras los atentados el 11 de marzo, que abrieron una fractura en la sociedad española además de dejar en la historia de España un día negro que difícilmente se podrá olvidar.

El presidente Zapatero se encontró con una España convulsionada y dividida por la masacre de Madrid y la cohesión nacional. La investigación de los atentados y el apoyo a las víctimas tenían que haber sido sus prioridades más importantes de la legislatura, por encima de cualquier otra política o ambición. Y algunos de estos objetivos sí se han cumplido, pero la cohesión nacional y la unidad de todos los españoles, lejos de consolidarse, ha sufrido nuevos embates por causa de inesperadas iniciativas del presidente del Gobierno, como lo han sido la lucha contra ETA y la negociación la banda terrorista, la reforma de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía, y especialmente el de Cataluña, y la reapertura o recuperación del viejo debate de la Guerra Civil.

Tanto la negociación con ETA como la reforma del Estatuto de Cataluña eran cuestiones que cualquier Gobierno podía abordar democráticamente, pero siempre y cuando se buscara ante ambas iniciativas un gran consenso nacional, como el que otra veces se consiguió en otras negociaciones fallidas con ETA o en la redacciones de los Estatutos de Autonomía vigentes en España. Pero el presidente quiso sacar provecho electoral de todo ello y, a la vez de embarcarse por esas aguas turbulentas, pretende ahogar o aislar al PP, y escogió como compañeros de tan procelosos viajes a los nacionalistas vascos y catalanes, incluidos los más radicales.

Y estas decisiones y esas compañías son las que, al final, han aumentado la crispación y la división nacional que apareció tras los atentados del 11M, con esos otros tres debates del Estatuto, la negociación con ETA y la revisión histórica de la Guerra Civil.

Por todo eso no estamos mejor que estábamos, sino más bien igual o peor. Y aunque la economía aguanta, también da signos de debilidad en el déficit externo y en la inflación. Y aunque en el ámbito de lo social este gobierno ha puesto en marcha leyes llamadas progresistas, como la de la dependencia o ayudas a la mujer, tampoco hemos notado una novedad inmediata en sus resultados, por más que el gesto progresista y social a la vista está en este campo. De la misma manera que no hubo progresos en la política exterior, donde el Gobierno inició su andadura con la retirada de las tropas españolas destinadas en Iraq, cosa que hizo bien y fue aplaudida por todos, aunque ahora, de matute, no para de enviar tropas a Afganistán. El Gobierno de Zapatero ha mejorado sus relaciones con una América Latina que gira a la izquierda, ha empeorado sus relaciones con EEUU y con el Vaticano y anda desconcertado en Europa, enfadado con Merkel y desconfiado con Chirac.

El balance que se puede hacer de estos dos años de Gobierno no es en su conjunto bueno porque la cohesión nacional ha sufrido daños muy importantes en estos 24 meses. No estamos al borde de la ruptura de España como dice el Partido Popular, pero se empiezan a ver grietas que causan preocupación. Y tampoco hemos visto en las maneras de Gobierno el talante del presidente del Gobierno, del que tanto hablaban él mismo y su partido. Talante y extrema generosidad con los nacionalistas, que lo tienen cogido de la mano, y marginación y malos modos con la derecha y con las minorías, como ocurre igualmente en el mundo de la cultura y en el de la comunicación. Y sobre todo ninguna novedad en la regulación democrática de la que hablan todos los que pretenden llegar al poder en la campañas electorales, y de la que se olvidan todos los que alcanzan el poder, con Zapatero o con Aznar.

Los grandes vencedores de estos dos años de gobierno han sido, en menoscabo del interés general de España, los partidos nacionalistas. Se han aprovechado de la debilidad política e intelectual del presidente para inventarse otra España y darle alas al nacionalismo soberanista que no se corresponde ni histórica ni culturalmente con la realidad. Y el presidente se ríe diciendo que lo de la nación española es discutido y discutible, y eso es lo más grave que ideológicamente hablando nos ha podido pasar a los españoles en los últimos años.

Y el Partido Popular? Pues el Partido Popular tampoco ha estado a la altura de las circunstancias. Perdió las elecciones por el belicismo de Aznar en la guerra de Iraq y por sus mentiras sobre esa guerra y sobre el 11M, y todavía no han hecho un gesto de rectificación para reconocerlo con los sectores más moderados e informados de la sociedad. Es verdad que en España las elecciones las suele perder el Gobierno y no las gana la oposición, pero la oposición debe estar disponible, tener liderazgo y contar con credibilidad para ofrecer a los electores. Y éste no ha sido el caso del Partido Popular.

Entre otras cosas porque Aznar y su gente, Acebes y Zaplana, han controlado y contaminado el pretendido liderazgo tranquilo y moderado de Rajoy. Y no le han dejado poner un punto y aparte sobre los trágicos acontecimientos y las desvergonzadas mentiras del 11M, porque estos citados dirigentes del Partido Popular pretenden salvarse a sí mismos antes que darle una oportunidad a su partido y a su líder Rajoy. Y se enredan una y otra vez en el 11M, que cada vez que aparece ante los ojos y la imaginación de los españoles provoca el rechazo hacia el Partido Popular por lo mal que lo hizo desde el Ministerio del Interior antes, durante y después de los atentados. Y no se entiende que Aznar y sus adláteres insistan una y otra vez en volver al lugar de esos crímenes porque no les beneficia nada. Rajoy quiso quedarse al margen, con razón, de toda esta locura, pero lo han conseguido enredar con el debate de las mochilas, que Zaplana sigue agitando sin cansarse en una actitud que empieza a ser bastante sospechosa, porque en definitiva daña al líder del Partido Popular. Como lo dañó la presencia desmesurada de Aznar en la reciente Convención de este partido en Madrid.

A Rajoy le falta liderazgo, le sobran modales y preparación y necesita un equipo nuevo si quiere convertirse en verdadera alternativa a Zapatero. Tiene dos años por delante, pero si sigue como va no lo conseguirá, porque aunque los errores del Gobierno son importantes y de gran calado, sus consecuencias sobre la sociedad española tardarán en notarse.

Estamos a mitad de una legislatura que nos ha hecho vivir dos años de continuas tensiones y de crispación, y por el momento no parece que estos demonios que sacuden España se vayan a marchar. El Gobierno, con sus socios nacionalistas, tiene en su seno los ingredientes de un cóctel explosivo que estalla de vez en cuando por aquí y por allá. Y la oposición no está a la altura de las circunstancias ni siquiera cuando le asiste la razón. Diríase, aunque no lo parezca, que estamos ante un extraño vacío de poder porque nadie se ocupa del interés general: unos jugando con España peligrosamente y otros desconcertados y dramatizando, cuando lo que habría que hacer o habría que haber hecho es sencillamente cohesionar el interés general y nacional.

En el aniversario del 11M
José Luis Manzanares Estrella Digital  15 Marzo 2006

Han pasado dos años desde los atentados terroristas del 11M; hemos homenajeado cumplidamente a las víctimas, hemos abierto y cerrado —algunos piensan que con excesiva rapidez— una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados y hemos sabido que numerosos implicados en la matanza se dedicaban al tráfico de drogas y eran viejos conocidos de la Policía. Y sabemos también que los confidentes policiales habían informado ampliamente sobre la compra de explosivos procedentes de una mina asturiana. Unos avisos que no sirvieron de mucho.

Las declaraciones de los testigos han sido tan contradictorias y confusas como las prestadas por los propios inculpados. Hay pruebas —una mochila de gran importancia para la investigación y una furgoneta tardíamente identificada, por ejemplo— puestas en entredicho por recientes revelaciones periodísticas. Hay demasiadas detenciones de sospechosos que quedan pronto en libertad. Hay, según dicen, 80.000 folios de diligencias penales. Y hay puntos de contacto con ETA —entre ellos la similitud entre esta carnicería y la planeada por esa banda en la estación de Chamartín— que pudieran ser causalidad. O no serlo.

Hay demasiadas zonas oscuras y demasiados intereses partidistas en juego. Hay —tuvo que haber necesariamente— un autor que manejase los hilos y escogiera esa fecha, y no otra, para influir en las elecciones generales que se celebrarían tres días después. Una tragedia con tantos personajes no se concibe sin un buen director o todo un elenco directivo. Ni los hechos llevan la marca de Al Qaeda ni hemos encontrado todavía un marco seguro en el que situarlos.

Ése es el panorama tras dos años de esfuerzos conjuntos de la Policía, del CNI y de nuestros servicios exteriores. La comisión del Congreso contó con representantes de todos los partidos políticos, o casi, pero no llegó a obtener respuestas satisfactorias, o plenamente satisfactorias, a las muchas preguntas que el caso planteaba. La Fiscalía se estructura como un organismo jerarquizado en el que el fiscal de turno cuenta con el apoyo de toda la institución. Las defensas de los sospechosos, inculpados y procesados correrán a cargo de bufetes colectivos. Pero el juez de instrucción está sólo, absolutamente solo, ante el reto de descubrir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Nuestra más que centenaria Ley de Enjuiciamiento Criminal no es operativa en sumarios inimaginables cuando fue promulgada. El legislador español marcha, como de costumbre, a remolque de los acontecimientos. No se trata del nombramiento eventual de un juez de apoyo, sino de la formación de verdaderos equipos judiciales que puedan repartirse el trabajo conforme a las indicaciones del juez que los dirija.

Si todo sigue así, es probable que cuando nos hablen de los entresijos de la matanza nos acordemos de lo que decía el escéptico del cuento: antes no creía en nada y ahora ni eso.

11-M, sin miedo a la verdad
Editorial Elsemanaldigital  15 Marzo 2006

Sobre el segundo aniversario del Gobierno de Zapatero planea la sombra de los atentados. El PSOE será el primer beneficiario de que la verdad se sepa pronto.

15 de marzo de 2006. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, celebró ayer el segundo aniversario de su victoria electoral. Los socialistas estaban eufóricos, pero sobre los festejos planeaba la sombra de un 11-M más abierto que nunca. Los españoles, hoy como hace dos años, quieren saber.

Es evidente que el 11-M tuvo relación con las elecciones de tres días después, aunque el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, insista en referirse a unas encuestas previas a la masacre y favorables a su partido que nadie había visto ni creído. Afirmar esto no supone negar ni legalidad ni legitimidad a los resultados electorales del 14 de marzo de 2004, como los representantes socialistas afirman, sino simplemente constatar un hecho objetivo e innegable desde aquella tormentosa jornada de reflexión.

Las cosas fueron así. Y si el PSOE gobierna España, y lo hace desde su programa y con sus ideas, no puede hacerlo sin límite, sino con dos márgenes claramente delimitados: por un lado no puede alterar el marco institucional y constitucional que sirvió para hacer legítima su victoria, y por otro no puede restar esfuerzos para que la opinión pública sepa qué sucedió entonces y quiénes fueron los responsables directos e indirectos de todo aquello.

Muchos españoles desean, como Zapatero, que "este tiempo de tolerancia, diversidad e igualdad sea fecundo para España". Pero muchos más aun, incluyendo a la mayor parte de los anteriores, quieren saber la verdad. Una cosa no excluye la otra, porque españoles de todos los credos políticos comparten la inquietud y la zozobra por las dudas, en algunos aspectos crecientes, sobre un momento decisivo de nuestra historia inmediata.

No importa ahora recordar cómo el que entonces era partido de la oposición y hoy gobierna capitalizó en términos políticos la cólera ciudadana ante un gran atentado terrorista; ni cómo lo hizo frente a un Gobierno que, por muchos errores que cometiese, y en materia de comunicación e información fueron casi tantos como en seguridad, nunca mostró la mínima debilidad frente a terroristas de cualquier signo.

Lo que importa, del pasado, es que no lastre el futuro del país. El pasado es pasado, y nadie pretende volver atrás en el tiempo salvo nostálgicos e ilusos; pero sí es importante saber qué sucedió en realidad, porque las personas que participaron en aquellos hechos y padecieron sus consecuencias están en primera fila de la política. Sin miedo a la verdad, sin estridencias dogmáticas, queremos saber.

Mochila de Vallecas
El malentendido
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 15 Marzo 2006

Si el sumario del 11-M es el más relevante desde la Guerra Civil, como afirma el presidente de la Audiencia Nacional, y el auto de procesamiento será el más importante de la historia de España, ¿cómo es posible que a la hora de poner frente al funcionario responsable de los objetos de El Pozo la prueba clave, la bolsa azul, tronco de todo el árbol probatorio del sumario, aparezca otra cosa, por "similar" que sea? ¿Se dan cuenta los jueces, la policía judicial, los periodistas que ya han prejuzgado, de las colosales dimensiones de eso que Carlos Dívar ha llamado "malentendido"?

Cualquier observador sensato comprenderá que, mientras el malentendido no se aclare completamente, la única postura racional es la de Mariano Rajoy, es decir, la expresión de una reserva y de una honda preocupación. Justamente la postura que le ha valido al líder de la oposición ser tachado de loco y de defensor de los terroristas. López Garrido afirma que a los populares nunca les interesó el 11-M, con lo que el secretario del Grupo Socialista abunda en la denigración del adversario, convertido desde la toma de las sedes en enemigo: ¿A quién puede no importarle la tragedia? Sólo a unas bestias sin escrúpulos.

Afortunadamente, por encima de los insultos y de la nota de la Dirección General de la Policía (inconcebible, autoritaria, politizada, impropia de la policía de una democracia), el sistema judicial tiene su propia lógica, y esa lógica es racional. Por lenta que sea, por muchos engaños a los que se la someta, por más presiones que se le apliquen, por más obstáculos que encuentre. La maquinaria debe ofrecer, y pronto, ciertas explicaciones preliminares, sin las cuales el auto más importante de la historia de España se va a quedar en el fracaso más estrepitoso de la justicia española.

Es necesario saber si el juez Del Olmo era consciente de que la bolsa que mostraba al inspector Álvarez no era la auténtica. Como eso es poco probable, ¿quién incumplió la orden de proveer el objeto, que suponemos debidamente custodiado? ¿Existe aún la bolsa desactivada por los Tedax? ¿Se repetirá la comparecencia de Álvarez ante el juez para reconocerla? A un juez no le afectan –no deberían afectarle– las defensas corporativas tras las que pueden esconderse funcionarios corruptos, ni los halagos pegajosos de periodistas que, sin conocer el sumario, le atribuyen infalibilidad, ni el abrazo engañoso de los gobernantes.

El juez habrá de cerciorarse de la fiabilidad de las pruebas. Muy en especial de esta, de la que arranca todo el resto de actuaciones. Y si el sumario más relevante desde la Guerra Civil se cierra en falso, la defensa, a poco eficaz que sea, lo convertirá en papel mojado. Un histórico, denso y calamitoso papel mojado.

Resistencia cívica
LOS ABOGADOS ESPAÑOLES EN CONTRA DE LA JUSTICIA DE TAIFAS DISEÑADA POR SEPARATISTAS Y SOCIALISTAS
Minuto Digital  15 Marzo 2006

Las irresponsables cesiones del PSOE a las exigencias separatistas en materia de administración de justicia que se van a plasmar en el estatuto Catalán esta preocupando seriamente a los profesionales del derecho. El "Foro de la Abogacía" está promoviendo dos proposiciones que parecen de mucho interés, con el designio de que se debatan en la Junta General Ordinaria del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid señalada para el próximo 27 de Marzo, a las 16,30, en el Palacio de Congresos, Paseo de la Castellana, número 99.

Una de ellas manifiesta su disconformidad con el contenido del artículo 125 del Proyecto de Estatuto de Cataluña, en cuanto atribuye a la Generalitat la competencia exclusiva "en la determinación de los requisitos y las condiciones de ejercicio de las profesiones tituladas, así como de los derechos y obligaciones de los profesionales titulados y del régimen de incompatibilidades". Es decir será el gobierno catalán quien decida qué abogados pueden actuar en Cataluña, limitando el ejercicio de la profesión de abogado, ahora libre en todo el territorio nacional.

La otra de las propuestas manifiesta su preocupación por el contenido del artículo 6.1 del Proyecto de Estatuto de Cataluña que establece "el catalán es la lengua de uso normal y preferente de todas las Administraciones Públicas y de los medios de comunicación pública en Cataluña". Este artículo se relaciona con el 33 del mismo Proyecto, que establece la exigencia de conocimiento del catalán por los Jueces para ejercer en Cataluña, contra el que se han manifestado varias Asociaciones profesionales de la Magistratura y el propio Consejo General del Poder Judicial. Esta imposición lingüística ataca, no solo a las libertades individuales, sino que supone de hecho un obstáculo excluyente al ejercicio de la abogacía en Cataluña a todo aquel letrado que no domine el catalán.

Resistencia cívica
LOS EMPRESARIOS VASCOS PESIMISTAS DEBIDO A LA INESTABILIDAD POLÍTICA PROVOCADA POR RODRÍGUEZ
Ignacio Echeberría Minuto Digital  15 Marzo 2006

Según un estudio realizado por las cámaras de comercio de Euskadi y la Spri -sociedad que depende del Departamento de Industria del Gobierno vasco, entre cerca de 100.000 empresas europeas, revela que los empresarios vascos figuran entre los más pesimistas cuando se les sondea sobre el futuro en términos globales.

En opinión de Ignacio Echeberría, presidente de la Cámara vizcaína, la existencia de un fenómeno terrorista en el País Vasco y la inestabilidad política que vive de forma permanente Euskadi pueden ser las razones que expliquen ese estado de opinión de la clase empresarial. El responsable de la institución llamó la atención sobre el hecho de que la economía vasca tiene un buen comportamiento objetivo si se observan las cifras de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del último año o la evolución real del empleo, con tasas incluso superiores a las de los países más desarrollados de su entorno. «Sin embargo -matizó-, hay factores que no son económicos, elementos políticos, una serie de problemas, como es el caso de la violencia, que condicionan de manera claramente la confianza de los empresarios».

El estudio analiza la opinión de los directivos de compañías de Euskadi en comparación con los de otras diez regiones de Europa, que tienen también una fuerte componente industrial en su actividad económica. Así, al opinar sobre la previsible evolución de sus cifras de negocio, el comportamiento del mercado interior, las exportaciones, el empleo o la inversión, los empresarios vascos se sitúan en los primeros lugares en cuanto al grado de optimismo. En casi todas estas cuestiones son los más esperanzados de esas áreas, salvo en las previsiones sobre cifra de negocios y ventas interiores, que despiertan más 'pensamiento positivo' en la región de Helsinki, en Finlandia.

En el concepto de confianza empresarial general, sin embargo, sólo los del 'land' alemán de Baviera son más pesimistas que los vascos.

En medio de la maleza
TONIA ETXARRI El Correo 15 Marzo 2006

Ojo al dato, queridos colegas. En medio de la maleza en la que están enredados el Gobierno de Zapatero y ETA-Batasuna (al PNV le gustaría pillar alguna hierba pero, de momento, sólo le llega el olor) se avista una flecha que apunta al mensajero. Están enredados. Los dos. Zapatero que ve que no llega la bandera blanca de los terroristas -tantas veces sugerida durante este año- y ETA, que no entiende que Batasuna, después de haber campado por sus respetos durante la primera parte de la legislatura socialista, tenga ahora tantos problemas con la legalidad vigente.

Y como Otegi se ha puesto repentina y oportunamente enfermo, le sustituye Permach para salir a la palestra (un día sin Batasuna ante la prensa sería como un jardín sin flores) y quejarse de que «hay un interés muy concreto por parte de determinados medios de comunicación y responsables políticos» de llevar el debate en torno al futuro, carcelario o no, de Otegi. «¿El debate es otro!», exclama. Y tiene razón. El debate se sitúa en torno al compás de espera generado por el propio Zapatero, que lleva año y medio vendiéndonos la piel del oso antes de cazarlo, y ya va siendo hora de que aparezca la fiera dando señales de que se acaban los ataques.

En este tiempo, ETA ha tomado oxígeno recuperando un protagonismo inusual sin haber tenido necesidad de matar, y Batasuna ha estado mofándose de la legalidad que le permitía pasear su ilegalidad, y ,de repente, viene un apretón judicial y, ¿ay! como dice la portavoz del Gobierno vasco, nadie entiende nada. En esta ocasión, Conde Pumpido no tiene contemplaciones para quien considera que ha incurrido en reiteración de delito. Porque se trata de eso; del delito. El juez no busca a OTEGI por tratarse de un «interlocutor» de la negociación entre ETA y el Gobierno, se pongan como se pongan desde el Gobierno vasco. Que la maleza es ciertamente espesa pero la afición sabe distinguir.

El «apretón» judicial a Otegi no tiene que ver con su ideología sino con su presunto papel de inductor de los actos de terrorismo callejero producidos en la fracasada jornada de huelga general. Batasuna, tal como están las cosas, quiere tirar de mobiliario pero los partidos democráticos le recuerdan que mientras no exista una renuncia de ETA, no hay nada que hacer en torno a una Mesa. Ni en esas circunstancias iría el PP de María San Gil, que no se fía de que la banda esté utilizando este tiempo para reorganizarse. Tampoco el presidente de Navarra, Miguel Sanz, que quiere potenciar la voz y presencia de la comunidad foral en Madrid, está dispuesto a bajar la guardia. Por mucho que le digan que, en las negociaciones no reconocidas, la incorporación de Navarra ha quedado aparcada.     t.etxarri@diario-elcorreo.com

Arnaldo Otegi, el interlocutor irlandés
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 15 Marzo 2006

QUE UN sujeto como Otegi sea hoy uno de los protagonistas de la vida política española es prueba irrefutable del alto riesgo de la estrategia antiterrorista impulsada por el presidente Rodríguez Zapatero. Y, sin embargo, ahí está Otegi, autoproclamado interlocutor indispensable para acabar con un conflicto del que él y sus amigos -etarras y batasunos- son responsables exclusivos.

Una bronquitis bondadosa lo ha librado por el momento de la más que probable orden de prisión que le esperaba, pero el debate que esa posibilidad ha suscitado resulta de gran utilidad. Pues Otegi y Batasuna, y, en su apoyo, el PNV y aún ciertos líderes indecentes que padece el PSE, se han aprestado a proclamar que el encarcelamiento del interlocutor indispensable sería como enviar un torpedo a la línea de flotación de la nave de la paz. Nave capitaneada -¡paradojas de la vida!- por quien se ha negado sistemáticamente a condenar los crímenes de ETA.

Ese debate sobre la oportunidad política de cumplir la ley en un Estado de derecho preanuncia el que llegará, de producirse la tregua que Zapatero ve unos días tan cercana y otros tan plagada de dolor. Porque, bajo la añagaza recurrente de la exigencia del abandono definitivo de las armas que ETA debería anunciar para iniciar con ella cualquier trato, todos sabemos que a lo que se aspira de verdad es a una tregua, es decir, a un cese provisional de la violencia cuya conversión en definitivo no podría sino estar condicionado a los resultados de la posterior negociación.

Pues bien: será en ese contexto, que algunos consideran deseable, en el que nos encontraríamos a diario con lo que ahora acabamos de vivir: con un intento constante de chatanje por parte de los amigos de una ETA hoy en activo, pero sin víctimas mortales, y entonces simplemente congelada, para que se acepten sus exigencias, porque lo contrario equivaldría, según ellos, a poner piedras en el camino de la paz. Aunque pocos lo saben por aquí, eso es exactamente lo que sucede en Irlanda del Norte desde que el IRA ha dejado de matar: el profesor Rogelio Alonso, el español que más sabe de este asunto, se ha cansado de repetirlo en libros y artículos de prensa.

Pero ni siquiera es necesario mirar a Irlanda para conocer lo que nos esperaría con una ETA en tregua tutelando todo el proceso posterior. Basta con oír lo que estos días no se han cansado de repetir Otegi y aliados: que los enemigos de la paz (es decir, del cese de los crímenes) son los que los han sufrido desde siempre; y que los auténticos partidarios de la paz son los que no han dejado nunca de defender a los pistoleros y a sus bandas de matones.

La Generalitat pagó informes sobre el uso del catalán en los restaurantes
El tripartito encargó estudios lingüísticos por valor de 418.516 euros
T. Santaeulària /M. Pardeiro La Razón 15 Marzo 2006

Barcelona- El tripartito tiene trabajo para usted si es especialista en radiografiar la situación del catalán. El Gobierno catalán ha gastado millones y millones de pesetas de las arcas públicas en encargar estudios e informes para diseñar su obra de gobierno. Podría decirse incluso que existe una Generalitat externalizada, extramuros del palacio de la plaza Sant Jaume, que trabaja permanentemente en analizar las prioridades del tripartito. Una de ellas, la cuestión linguïstica, ha comportado un significativo desembolso, ya que el conjunto de analistas de la situación del catalán -no sólo en Cataluña, también en Andorra, Baleares y Alguer- facturó un total de 418.516 euros (casi 70 millones de las antiguas pesetas) en dos años.

Los departamentos dirigidos por ERC han encabezado esta particular obsesión. Así, la Secretaría General del «conseller primer», que depende de Josep Bargalló, ordenó 36 estudios entre 2004 y 2005 por valor de 307.662 euros (más de 51 millones de pesetas). Estos «trabajos técnicos» analizaron los usos lingüísticos insistentemente, sirvieron de asesoramiento para la normalización lingüística, evaluaron la exhibición de películas dobladas al catalán y contabilizaron el uso de esta lengua en internet.

Una de las partidas más elevadas se destinó a la elaboración de un nomenclátor oficial de topónimos de Cataluña. La lista de nombres, en la que colaboraron el Instituto Cartográfico y el Institut d'Estudis Catalans, costó a la Generalitat 85.101 euros (más de 14 millones de pesetas). El «conseller primer», además, dejó bien claro el ámbito de sus preocupaciones, contratando estudios linguïsticos en «Catalunya Nord», Baleares, Andorra, Alguer. Asimismo, el departamento de Bargalló pagó varios estudios sobre los «símbolos nacionales» de Cataluña.

Junto a Bargalló, el otro conseller que ha capitaneado el minucioso esfuerzo para detectar los hábitos idiomáticos de los catalanes es el titular de Comercio, Consumo y Turismo, Josep Huguet, que se interesó por el uso del catalán en los restaurantes e hipermercados. Estas curiosidades supusieron para la administración catalana una «dolorosa» de diez millones de pesetas. Pero Huguet también mandó estudiar el comportamiento del mercado español ante la introducción de la lengua catalana en el etiquetaje. El colectivo «L'Esbarzer, en defensa de la lengua, la cultura y los derechos nacionales de Cataluña» facturó por este concepto más de tres millones de pesetas, aunque no fue el único que recibió encargos similares.

También una consultora presupuestó una cantidad cercana al millón de pesetas para estudiar el asunto del etiquetaje en catalán, siempre abanderado por Esquerra. De hecho, no hay representante de ERC en el Govern que no haya telefoneado a algún despacho para pedir un trabajo sobre el catalán.

El departamento de Universidades encargó un informe sobre el conocimiento del «conocimiento suficiente de la lengua catalana» por parte del profesorado en los procesos de selección, una prioridad que comportó un pago de 2.400 euros. La misma conselleria, que encabeza el independentista Carles Solà, exigió un estudio (3.000 euros) sobre «usos linguïsticos» en empresas de telecomunicaciones instaladas en Cataluña. Y su correlegionaria Marta Cid, que gestiona Educación, solicitó uno sobre la lengua en secundaria (1.500 euros).

Un gobierno catalanista. Pero, en realidad, el resto de consellerías también ha precisado de servicios externos para investigar el mapa lingüístico o incluso para traducir textos a la lengua vernácula. Interior contrató a un profesional para reescribir en catalán unos textos en inglés (2.065 euros) y Relaciones Institucionales reclamó un estudio sobre la ordenación linguïstica tras 25 años del Estatuto de Autonomía.

No obstante, la externalización de «estudios y trabajos técnicos» de la Generalitat no tan sólo se ha centrado en el examen del catalán, sino también en muchas otras cuestiones. Tanto es así, que las facturas por estos encargos ascienden a más de 2,5 millones de euros en el caso del «conseller primer». Por su parte, Universidades destinó más de dos millones a la misma tarea, Educación 251.423 euros y Agricultura más de 4,5 millones. Al tripartito no le tiembla el pulso para descolgar el teléfono y pedir un informe.

La temática de los miles de informes que la Generalitat de Cataluña ha encargado en los últimos dos años es de lo más diversa.

Valga como un simple ejemplo uno encargado por el departamento de Agricultura sobre la evaluación de la concha brillante. Por este estudio el departamento pagó 21.870 euros en 2004. Aunque el más extravagante es el que contrató Medio Ambiente sobre «la hibridación entre la codorniz común y la codorniz japonesa en Cataluña», con un coste de 11.872,60 euros. Otros dos estudios sobre la conservación de la gavina corsa costaron 22.000 euros.

Asimismo, se encargó también un informe sobre -y es literal- «estudios lingüísticos de una zona concreta de México», o uno similar sobre los estudios lingüísticos en Andorra.

Junto a esto, se demandó información sobre la repercusión en el mercado que tenía el etiquetado en catalán.

SOBRE LA "NO DISCRIMINACIÓN LINGÜÍSTICA"
Sirera desvela que Bargalló pagó 1.620 euros a su esposa por un informe para el Instituto de la Mujer
El Instituto Catalán de la Mujer, que depende del consejero primero de la Generalidad de Cataluña, el republicano Josep Bargalló, encargó a la mujer de éste un informe por el que cobró 1.620 euros, según ha desvelado el parlamentario popular Daniel Sirera. Por otro lado, Bargalló encargó otro informe a un colectivo de abogadas, Dones Juristes, como respuesta a una pregunta de una diputada de ERC que pertenece a dicho grupo. La asociación cobró 1.740 euros.
Libertad Digital 15 Marzo 2006

El informe encargado por el Instituto Catalán de la Mujer se titula "Asesoramiento preparación plan de igualdad". Fue solicitado en 2004 y trata de la "no discriminación lingüística por motivo de sexo". La autora, Montserrat Palau Vergés, es la mujer del propio Bargalló, y cobró por el informe 1.640 euros. Palau Vergés es profesora del Departamento de Filología Catalana de la Universidad Pública de Tarragona.

Por otra parte, Daniel Sirera también ha revelado que Josep Bargalló encargó otro informe a la asociación Dones Juristes, después de que la diputada de ERC Carma Porta hiciera una pregunta en el Parlamento Catalán sobre la violencia contra las mujeres. Bargalló pidió el dictamen a Dones Juristes, que recibió como pago 1.740 eutos. La propia diputada pertenece a esta agrupación por medio de la asociación Ca La Dona, de la que es secretaria de la junta, según consta en su currículum oficial. El informe se titula "dictamen para responder a una interpelación parlamentaria sobre la violación contra las mujeres".

De este modo, Carma Porta, de ERC, hizo una pregunta en el Parlamento regional, y el republicano Bargalló encargó el informe a la asociación a la que ella pertenece, sin recurrir a los propios servicios del propio Gobierno de la Generalidad. Así, Bargalló ha "externalizado" las respuestas sobre su acción de Gobierno, en palabras del diputado regional popular.

EL ALCALDE DICE QUE "NO TIENE POTESTAD" PARA IMPEDIRLO
La AVT pide al alcalde de Miajadas (Cáceres) que cancele el concierto del próximo sábado de Soziedad Alkoholika
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha emitido un comunicado en el que solicita al alcalde de Miajadas (Cáceres), Antonio Díaz, que cancele el concierto que el grupo Soziedad Alkoholika tiene previsto dar en la "Sala Status" de dicha localidad el próximo sábado 18 de marzo. La AVT ya ha denunciado en reiteradas ocasiones que el grupo "humilla la memoria de las víctimas del terrorismo" con sus letras que justifican la violencia etarra. El alcalde se ha desvinculado del concierto y ha dicho que no tiene "competencia ni potestad" para impedirlo.
Libertad Digital 15 Marzo 2006

La AVT ha solicitado al alcalde de Miajadas, Antonio Díaz Alías (PSOE), que "impida" el concierto del grupo Soziedad Alkoholika, y le ha pedido que "sea sensible a la memoria de las víctimas del terrorismo".
La Asociación que preside Francisco José Alcaraz ha denunciado que las letras como las contenidas en las canciones "Explota Zerdo" o "Síndrome del Norte" "ensalzan y justifican la violencia etarra". Añaden que el grupo ha realizado varios conciertos a favor de los presos de la banda terrorista ETA.

En el mismo comunicado, la AVT recuerda la actitud "indignante" de un aspirante a miembro de la Policía Nacional, que en la revista de la Academia de Policía de Ávila comentaba que "escuchar a SA nos deja un sabor a democracia, libertad y respeto". La AVT lamenta que "de lo que hace gala el referido grupo musical es del más absoluto respeto hacia la vida humana, y de un verdadero odio hacia todo lo que representan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, igual de vejatorio supone que se contrate a un conjunto que ampara a quienes han asesinado a 812 personas y herido a miles de ellas".

Por último, señalan que "198 miembros de la Guardia Civil, 145 agentes de la Policía Nacional, 97 miembros de las Fuerzas Armadas, 24 Policías Locales, 13 Ertzaintzas y 1 Mosso d'Esquadra" fueron "vilmente asesinados" por ETA, y que las letras de las canciones de Soziedad Alkoholika "constituyen un atentado a la memoria de todos ellos".

El alcalde de Miajadas se ha desvinculado del concierto
Por su parte, el alcalde de Miajadas ha emitido un comunicado como respuesta al de la AVT en el que decía que el Ayuntamiento no ha participado en la contratación del grupo Soziedad Alkoholika, y que "no posee competencia ni potestad" en la celebración del concierto. Díaz aclara que el grupo ha sido contratado "desde la propia discoteca en el ejercicio de su autonomía privada, sin que este Ayuntamiento haya participado en tal contratación desde ninguno de sus ámbitos".

En el mismo comunicado, el alcalde señala que el concierto se da en unas instalaciones privadas que cuentan "con todas las licencias y autorizaciones preceptivas que le faculta y otorga competencias para realizar espectáculos de este tipo". Además, Díaz manifiesta "nuestro más rotundo rechazo a cualquier modo de exaltación de la violencia o apología de la misma en cualquiera de sus manifestaciones, mostrando nuestro más absoluto respeto y total apoyo a las víctimas de cualquier tipo de terrorismo o violencia".

Impresos de preinscripción en las escuelas catalanas para el curso 2006-2007
De nuevo la Generalitat burla la ley y sigue sin preguntar en los impresos de preinscripción en las escuelas catalanas (curso 2006-2007) la lengua en la que desea ser escolarizado el alumno. Algo que la ley le obliga a hacer a través de tres sentencias diferentes.
Asociación por la Tolerancia  15 Marzo 2006

Extraemos del impreso de preinscripción el apartado dedicado a la lengua:

(2) De acuerdo con el artículo 21.2 de la Ley 1/1998, de 7 de enero, de política lingüística, los niños tienen derecho a recibir la educación infantil y el primer ciclo de educación primaria en su lengua habitual. A estos efectos, los padres, madres o tutores/as de los alumnos/as que deseen que sus hijos/as reciban la primera enseñanza en lengua castellana, deberán solicitarlo a la dirección del centro en el cual resulten admitidos una vez formalizada la matrícula.

lo que dicen las sentencias:

Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 14 de septiembre de 2004 y 17 de febrero de 2005 y 24 de noviembre de 2005 en las que se condenó a la Administración a preguntar a los padres sobre la lengua habitual del alumno para que éstos pudieran ejercer su derecho de elección de idioma. En concreto, las sentencias disponen que:

“la incorporación en el impreso de preinscripción del derecho de los niños a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano, coadyuvará a la mayor efectividad del derecho, legalmente contemplado, y al más eficaz cumplimiento de la obligación de la Administración de garantizar este derecho, aumentando razonablemente (de forma sencilla, añadiendo un par de nuevas casillas en el impreso de preinscripción) los medios necesarios para hacerlo efectivo y facilitando su ejercicio por padres y tutores, todo ello a la luz de los principios contemplados en el artículo 9 de la Constitución”

por lo que declara a continuación que:

“la obligación de la Administración educativa de adoptar las medidas necesarias para que en el modelo oficial se pregunte por su lengua habitual a los padres o tutores de los niños preinscritos en los cursos escolares sostenidos con fondos públicos (...), antes del inicio de la matriculación, a fin de poder hacer efectivo su derecho a recibir en aquélla la primera enseñanza, lo que resulta conforme con la doctrina sentada por la STC 337/1994, y por las SSTS de 13 de julio de 1995 y 17 de abril de 1996”.

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