AGLI

Recortes de Prensa     Martes 28 Marzo  2006
Lealtad a las víctimas y al Estado de Derecho
EDITORIAL Libertad Digital 28 Marzo 2006

La poción irlandesa
Cristina Losada Libertad Digital 28 Marzo 2006

¿CONSENSO SOBRE LA TREGUA? MEJOR DIGNIDAD Y JUSTICIA
Editorial minutodigital 28 Marzo 2006

Palabras más precisas
SANTIAGO GONZÁLEZ EL Correo 28 Marzo 2006

Condiciones para un entendimiento
Editorial ABC  28 Marzo 2006

EL GOBIERNO YA PREPARA LA LEGALIZACIÓN DE BATASUNA
Editorial Minuto Digital 28 Marzo 2006

Que habla de tahúres, orates y demás nacionalistas
José García Domínguez Libertad Digital 28 Marzo 2006

El principio del fin... de España (Euskocatachequia y Españoslovaquia)
Javier Orrico Periodista Digital 28 Marzo 2006

CARTA ABIERTA al presidente del Gobierno
FRANCISCO JOSÉ ALCARAZ Libertad Digital 28 Marzo 2006

ETA dosifica su euforia
Lorenzo Contreras Estrella Digital  28 Marzo 2006

Verdad y fabulación
Editorial ABC  28 Marzo 2006

Cambio de escenario
José Javaloyes Estrella Digital 28 Marzo 2006

Semántica
IGNACIO CAMACHO ABC 28 Marzo 2006

Cambia España y puede cambiar la Constitución
Editorial Elsemanaldigital 28 Marzo 2006

¿Cuál es el precio?
Antonio Jiménez elsemanaldigital 28 Marzo 2006

Las armas y las letras
José Manuel Rodríguez Pardo minutodigital  28 Marzo 2006

Perdone, ¿el camino hacia la derrota?
Carlos Rodríguez minutodigital  28 Marzo 2006

El Servicio de Treguas de ETA
Maggie W. minutodigital  28 Marzo 2006

¡Viva España!
Rafael López-Dieguez Gamoneda minutodigital 28 Marzo 2006

Los propietarios
Serafín Fanjul Libertad Digital  28 Marzo 2006

Hipotecas y otros pagos: crónica de la Presentación de Ciutadans en Gavà
Ciutadans Periodista Digital  28 Marzo 2006

La Generalitat recaudó 122.000 euros con las multas por no rotular en catalán
J. Planes La Razón  28 Marzo 2006

La Ertzaintza detiene a dos etarras tras dos años y medio sin desarticular «comandos»
J. P. ABC  28 Marzo 2006

«Manos Limpias» lleva el caso a la Fiscalía, mientras el Gobierno catalán dice que no investigará
ÁNGEL MARÍN ABC  28 Marzo 2006

El nacionalismo catalán entra en Aragón
ROBERTO PÉREZ ABC  28 Marzo 2006

PLATAFORMA ESPAÑA Y LIBERTAD QUIERE VER ONDEAR LA BANDERA NACIONAL EN LOS AYUNTAMIENTOS VASCOS
Minuto Digital 28 Marzo 2006

LOS INMIGRANTES HISPANOS PREFIEREN MADRID, MIENTRAS QUE LOS MUSULMANES VAN A CATALUÑA
Minuto Digital 28 Marzo 2006

Lealtad a las víctimas y al Estado de Derecho
EDITORIAL Libertad Digital 28 Marzo 2006

La calculada vaguedad e imprecisión con la que destacados dirigentes populares afrontan la entrevista que Rajoy mantendrá hoy con Zapatero, nos hace temer que el Partido Popular, lejos de ser un factor de contundente y pedagógica oposición al pacto-tregua entre ETA y el gobierno del 14-M, va a someter su crítica a un perfil bajo. Si dicho perfil del PP será muy acorde a sus insoslayables complejos, no lo será menos al somnoliento y narcotizante "proceso de paz", con el que los etarras y ZP quieren avanzar hacia sus fines, separatistas y electorales, respectivamente. Zapatero le ha tomado el gusto a ganar las elecciones haciéndole el juego a los terroristas, y lo va a seguir haciendo, ya sea "permanente" o "definitivamente". De hecho, será ETA la que diga, después de las generales, si tiene o no bastante.

Ni que decir tiene que el objetivo de Zapatero con esta reunión con Rajoy no es otro que el de buscar esa suicida condescendencia del principal partido de la oposición al proceso político que, en el caso del gobierno del 14-M, sólo tiene como objetivo gozar de una tregua electoral a cambio de pagos políticos y penitenciarios al separatismo vasco.

Oyendo a Gabriel Elorriaga y a otros dirigentes del PP, poco esfuerzo va a tener que dedicar ZP para conseguirlo. "Lealtad", "moderación", "sensatez", "espíritu constructivo", son algunas de las hermosas palabras con las que algunos tratan de maquillar sus envilecidas y acomplejadas disposiciones.

¿"Lealtad" al gobierno del 14-M? ¿Lealtad a un partido y a un dirigente que como ZP no le importó hacerle el juego político a los autores del 11-M con tal de lograr el poder? ¿Lealtad a quienes promovieron en esos inolvidables días de infamia el acoso a las sedes del PP del que se jactaron los terroristas? ¿Lealtad a un dirigente y un partido político que ha gobernado con los socios separatistas de ETA en Perpiñán? ¿Lealtad con quien no tiene claro si España es o no una nación? ¿Lealtad a quien se le acusa –o se le acusaba– con razón, de promover una reforma encubierta de nuestro orden constitucional? ¿Lealtad al presidente del gobierno que ha hecho recuperar a ETA sus esperanzas y del que Otegi ha dicho que "va por buen camino"?

A quien debe lealtad el PP es a las víctimas y al Estado de Derecho, a la Constitución y a la nación Española. Lealtad al principio de que el fin no justifica los medios. Lealtad al Espíritu de Ermua y no a las estrategias del Club de Perpiñán. Lealtad a los ciudadanos, no sólo a los votantes del PP, sino a la inmensa mayoría que, a pesar de la dominante propaganda mediática, todavía no es presa de ese embrujo de falsa paz.

Si ZP quiere el apoyo de Rajoy, ahí van unos pocos compromisos, claros y concretos, sin los cuales, lo del PP no sería "lealtad", sino infame y suicida complicidad:

1.- Que el gobierno del 14-M, tal y como exige el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, se comprometa a no llegar a ningún acuerdo político con ETA ni con ninguna formación firmante del Pacto de Estella, mientras estas no renuncien a sus fines soberanistas y no proclamen su lealtad a la Constitución y al Estatuto de Guernica.

2.- Que el gobierno del 14-M, dando muestras de esa "lealtad" al Pacto por las Libertades, no trate de contentar a ETA dando su visto bueno a un estatuto que proclame la "nación vasca".

3.- Que el gobierno de Zapatero demuestre su lealtad al imperio de la ley y a las fuerzas y cuerpos de seguridad de Estado y se niegue a mantener diálogo con prófugos de la Justicia.

4.- Que el gobierno del 14-M se comprometa a no tratar a los presos etarras como prisioneros de guerra, susceptibles de ser utilizados como moneda de cambio en un mal llamado "proceso de paz" que no viene precedido de ninguna guerra.

5.- Que el cumplimiento de penas de los etarras, como el de cualquier otro presidiario, permanezca conforme al Estado de Derecho, por lo que dicho cumplimiento no podrá verse beneficiado –ni tampoco perjudicado– por lo que digan, hagan o dejen de hacer otros criminales que siguen en libertad.

6.- Que el gobierno de Zapatero será leal a la legalidad vigente, concretamente a la Ley de Partidos, por lo que será el primero en instar a la Fiscalía General del Estado ante cualquier vulneración de dicha ley por parte de Batasuna así como por los proetarras del PCTV mientras se nieguen a condenar la violencia.

Pronosticamos hace dos años que, fueran galgos o podencos los autores del 11-M, ambos se dispondrían a sacar tajada del vuelco electoral del 14-M. Nos atrevimos a advertir que, con el concurso de una tregua, no les faltaría ayuda de muchos conejos. El colmo del olvido del pasado y de renuncia al futuro, sería que el PP, a partir de hoy, se encontrara entre esos conejos hechizados con el narcótico de la paz.

El gobierno y la ETA
La poción irlandesa
Cristina Losada Libertad Digital 28 Marzo 2006

Ahora mismo puede uno comprar por Internet una poción mágica elaborada según antiguas recetas de los druidas, de cuya sabiduría en plantas y hierbas testimoniaron ya Plinio y Julio César. Pero sin pagar ni un euro se puede adquirir estos días en España una poción de igual raigambre irlandesa. Se vende bajo el rótulo de proceso de paz en Irlanda del Norte, y los charlatanes que la ofrecen, ya digo, gratis total, tienen su chiringuito en la Moncloa. De ahí han salido estos días los mensajes publicitarios de la pócima o elixir. Bien a través del propio Zapatero en su entrevista en El País, bien de las filtraciones que se han hecho llegar a la prensa. El tema de la campaña es éste: los de ETA siguen los pasos del IRA; el proceso de paz norirlandés llegó a bueno puerto; luego, lo que aquí se inaugura con el alto al fuego de la banda terrorista recalará en parecidos y apacibles muelles.

Antes de nada, ¿a qué viene el interés del gobierno por dotar de credibilidad a la aventura en que se ha embarcado con referencias al Ulster? Lo único que tiene en común aquello con el País Vasco es que allí como aquí ha habido y hay terrorismo. Hace años que la banda terrorista y sus padrinos vienen ofreciendo el espejo norirlandés para que se mire en él el País Vasco. Acaban de rematar la jugada presentando su declaración rodeada de un séquito irlandés. Pactado como estaba el negocio, según hemos sabido tras negarlo el gobierno con mentiras innecesarias y siempre útiles insultos, hemos de concluir que la coincidencia no es casual. Y que las dos partes desean vendernos que la misma poción que funcionó en el Ulster servirá aquí. Cual si se tratara del muérdago curalotodo, que sana enfermedades completamente distintas.

Para apuntalar la fábula se dice que los comunicados de ETA están copiados del que sacó el IRA en 1994 para anunciar su alto al fuego. Pues, ¡menudo plagio! Los de ETA saben matar, pero copiar no es lo suyo. Aparte de que los republicanos manejan aceptablemente el inglés y los otros, ninguno de los idiomas en que han escrito sus papelas, las diferencias saltan a la vista. A la de quien no haya adormecido su capacidad analítica con los efluvios euforizantes y narcotizantes que emanan del gobierno. Donde ETA quiere impulsar "un nuevo marco" o "el cambio político", y requiere como broche la decisión de los vascos y vascas –la autodeterminación–, los del IRA constataban "una oportunidad para alcanzar un acuerdo justo y duradero" y pedían "negociaciones inclusivas". Mientras ETA desgrana exigencias para que dejen de "reprimirla" y llama a seguir luchando, los del IRA apuntaban su deseo de "contribuir a la creación de un clima que aliente" la negociación. Los paralelismos se han trazado mediante una masiva descontextualización, es decir, manipulación. Y omiten que aquel alto al fuego del IRA concluyó con un bombazo en Londres y dos muertos. Ah, un "accidente".

Los cuentos de hadas irlandeses que se prodigan estos días hablan de unos terroristas cansados, con ganas de jubilarse, que buscan una salida "digna". Del aislamiento social de ETA tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco como chispa que encendió la reflexión política en los etarras y su mirada hacia Irlanda... cuando fue tras ese crimen que a ETA la recoge el PNV en tierno abrazo. Todo ello resulta conmovedor y humaniza mucho a los terroristas. La leyenda no cuenta, sin embargo, que durante casi una década, el proceso de paz norirlandés condujo a hacer la vista gorda ante todas las actividades criminales del IRA que no infringieran el "cese de actividades militares" en sentido estricto. Y a que se tratara como "accidente" el brutal atentado de Omagh. No cuenta que la apuesta de los asesinos por la política –como si no hicieran política del asesinato– fue tan bendecida y la indulgencia con el Sinn Fein tan plena, que se están haciendo los dueños del solar. Que los robos, los secuestros y las palizas continúan. Que hoy hay dos comunidades enfrentadas, y en pie de guerra. Y la autonomía suspendida. Como para hablar de éxito.

El cortejo irlandés de los etarras que ha venido a tocar el arpa de la paz aquí bien podía dedicar sus energías a arreglar aquello, pero el boxeador y demás ayudas de cámara han preferido echarle una mano a ETA. Nunca las buenas intenciones empedraron tanto el camino de los totalitarios. El sacerdote Alec Reid tiene buena voluntad, pero sufre de una ceguera que le impide ver las mentiras y los crímenes del IRA, y por lo mismo, también los de ETA. "ETA no es el problema", sentenció en Bilbao. "El problema es que no hay una cultura de diálogo y por tanto de democracia. Para ellos (los españoles) diálogo es que yo trato de convencerte de que tengo la razón". Los bárbaros españoles aún en fase pre-democrática, hay que ver. En cambio, los batasunos le merecen "crédito" y ha descubierto entre ellos "algunos grandes líderes". Lo comparan con Gandhi, aquel pacifista que salía tan caro mantener pobre y que puso en marcha un movimiento que acabaría en la partición de la India. Y estos son los garantes de la poción. La que disuelve la realidad.

¿CONSENSO SOBRE LA TREGUA? MEJOR DIGNIDAD Y JUSTICIA
Editorial minutodigital 28 Marzo 2006

El Mundo' recoge que la mayor parte de los españoles quiere que el Gobierno sólo negocie la rendición de la banda terrorista. En concreto, según una encuesta de Sigma Dos para el diario, el 68% de los españoles aprueba las negociaciones con ETA, pero sólo sobre la entrega de las armas (75%) y la vuelta de los exiliados (55%).

Más de la mitad de los españoles (63%) rechazan rotundamente que en dichas negociaciones se trate sobre la autodeterminación, sobre Navarra (62%) e incluso sobre la legalización de Batasuna (55%) y del régimen de los presos (52%).

'La Razón', por su parte, publica que el 80% de los españoles exige la unidad de los dos grandes partidos nacionales para negociar con ETA. Según una encuesta de Iberconsulta para este periódico, sólo el 40% de los entrevistados cree que la banda terrorista ha sido sincera al declarar la tregua.

Cuando los españoles se pronuncian con rotundidad sobre sus deseos de que los dos grandes partidos asuman colegiadamente la marcha de una posible negociación con ETA, y dejen atrás sus luchas electoralistas, no es que les estén pidiendo el típico pasteleo del consenso del yo cedo en esto y tú en aquello, o el centrismo del ni para ti ni para mí. Los que los españoles piden es que asuman una posición de responsabilidad de estado. No se trata de cedo en que legalices Batasuna si tu no liberas a los presos. Se trata de que cualquier solución a la que se llegue con ETA no implique la obtención de beneficio alguno por parte de la banda asesina. Esa es la única razón de estado que debe presidir los contactos entre PSOE y PP.

Y eso implica que todo lo que vaya más allá del acercamiento de presos a las cárceles del País Vasco esta vedado. Y francamente dudamos mucho de que esas sean las intenciones de un PSOE cuyo único objetivo es presentar, cueste lo que cueste, el fin de ETA dentro de su balance de gobierno.

El estar de acuerdo no supone en sí mismo un valor o algo positivo, más aún si para lograr ese acuerdo hay que renunciar a que se haga justicia con asesinos o se ponga bajo amenaza cierta la unidad de España o se premie, poco o mucho, a quienes no han tenido escrúpulo de usar la violencia y el terror como instrumento para lograr sus objetivos. Rajoy no debería olvidar, pese a los consejos electoralistas de ciertos “fontaneros”, que cuidar una imagen de moderación y consenso en estos momentos puede entenderse como una abdicación en al defensa de esos principios y valores tan esenciales, sin los cuales cualquier victoria electoral no significa nada. Y ese debería ser el tono a dar a su encuentro con el presidente Zapatero. Ante todo firmeza a la hora de defender la unidad de España, a las víctimas y el Estado de Derecho, y después que sea todo lo positivo que quiera.

Lo que jamás deberíamos olvidar los españoles es que esta izquierda abertzale con la que se va a negociar plantea como su principal meta política destruir la unidad de España y conseguir la secesión de Vascongadas. Meta que durante 40 años ha querido lograr a base de asesinar y torturar a la sociedad española, buscando su debilidad y cansancio. Y si ahora ETA está en posición de negociar algo, no es porque haya cambiado de opinión y persiga la paz, sino porque ha matado y gracias a las muertes y a la violencia se ha procurado un sitio en la política española. Un sitio que este gobierno esta dispuesto a cederle a cambio de que deje de matar. Y eso, cualquiera lo puede entender, significa ceder al chantaje terrorista.

Palabras más precisas
SANTIAGO GONZÁLEZ EL Correo 28 Marzo 2006

Sean mis primeras palabras, admirado presidente, para felicitarle por el alto el fuego de ETA. A falta del pan de la paz, buenas son treguas. He observado, sin embargo, que usted se apresta a entrar en el tema con un lenguaje impreciso, llamando a las cosas por los nombres que no son.

Este domingo eran entrevistados, usted en 'El País', y el artífice de la operación, Jesús Eguiguren, en EL CORREO. Ambos consideran que el lenguaje del último comunicado es distinto. Dice usted que es la primera vez que ETA hace un alto el fuego permanente. El muñidor abunda que «es un alto el fuego, no una tregua; es permanente, no temporal o indefinido, como fue en 1998».

Conviene ir a las fuentes para evitar estos errores. El comunicado de aquella tregua decía en su punto 7º: « Euskadi Ta Askatasuna manifiesta su intención de una suspensión ilimitada de sus acciones armadas, limitándose únicamente sus funciones a las tareas habituales de suministro, mantenimiento de las estructuras y a su derecho de defensa en hipotéticos enfrentamientos. Este alto el fuego general comenzará el 18 de septiembre de 1998». (Informe sobre violencia y política en la C.A.V. y Navarra. UPV, 1999, pág. 86). Como verá, a estos tipos va a resultar muy difícil ganarles en relativismo, aunque apunten ustedes muy buenas maneras. Fíjese que emparedaban las limitaciones y las particularidades de la tregua entre los calificativos «ilimitada» y «general». Y ya entonces le llamaban «alto el fuego».

No debe usted aceptar el empleo del término accidente para un atentado terrorista. Es una de esas perversas metáforas que siempre han distinguido el lenguaje nacionalista. El 10 de diciembre de 1995, un etarra llamado Mikel Otegi asesinó a tiros en Itsasondo a dos agentes de la Ertzaintza: Iñaki Mendiluze y José Luis González. Un mes más tarde, el secretario general de ELA comentaba las dificultades por las que atravesaba su pacto con LAB, «sobre todo tras el accidente, o como se le quiera llamar, de Itsasondo». «Atentado terrorista» y «accidente» son términos incompatibles, presidente.

Explica usted luego lo que «sintió personalmente» el día que leyó la famosa carta de ETA: «tuve un 50% de escepticismo y un 50% de análisis serio de lo que podía representar». Me va a permitir una corrección epistemológica: el escepticismo es una actitud científica, la posición necesaria para un análisis serio. Lo propio del intelectual o del investigador es el descreimiento, no la fe, la fe la fe.

Sólo he podido deconstruir la cuarta parte de la entrevista, pero el espacio es una restricción inelástica y se acaba. Pacte usted con Rajoy, más vale tarde, y esfuércese en contener sus deslices hacia el relativismo léxico. Y tenga mucha suerte, presidente, lo necesitamos todos. Mientras, aprenda y repita el siguiente trabalenguas: Los tigres se entregan por troikas en un tris y triscan trigo tras la tregua.       s.gonzalez@diario-elcorreo.com

Condiciones para un entendimiento
Editorial ABC  28 Marzo 2006

EL «alto el fuego» anunciado por la banda terrorista ETA ha forzado indirecta, pero explícitamente, el reconocimiento del papel esencial que debe tener el Partido Popular en este posible fin del terrorismo. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, lo asumió en tales términos en la entrevista concedida a ABC, lo que marcó un punto de inflexión, al menos gestual, en lo que hasta ese momento había sido un continuo desencuentro. La reunión que hoy mantendrán ambos líderes en La Moncloa debería consolidar el nuevo rumbo de las relaciones entre el Gobierno y la oposición, pero no sobre nuevos actos de fe, sino sobre hechos tangibles. Las actitudes previas de uno y otra apuntan a una voluntad constructiva.

Ahora bien, el reconocimiento al PP, para ser creíble, debe tener contenidos concretos, más allá de la bondad de trato que ahora está recibiendo por parte del PSOE y de los homenajes retrospectivos a la política antiterrorista desarrollada por los Gobiernos de Aznar. Hoy, lo que cabe esperar y exigir es que Rodríguez Zapatero proponga a Mariano Rajoy un acuerdo político y no un contrato de adhesión.

El PP, al igual que el PSOE, ha preparado con discreción la reunión de su líder en La Moncloa, a pesar del escepticismo justificado que anida en una buena parte de la sociedad española sobre los fundamentos y el desenlace del proceso de diálogo con ETA. Pero Rajoy está actuando como corresponde al líder de la oposición, acogiéndose a la prudencia que demanda la situación y evitando adelantarse a los acontecimientos. Juega a su favor que habrá tiempo para todo. Para apoyar y para criticar al Gobierno, para respaldar decisiones concretas y demandar explicaciones necesarias, incluso para denunciar la deriva del proceso. El activo del PP reside en dosificar su labor de oposición, no en prescindir de ella.

Por eso, Rajoy, que ayer recibió el respaldo de todos los estamentos de su partido ante la cita de La Moncloa, acude hoy a la misma sin haber prejuzgado su posición más allá de las bases que estableció en sus primeras manifestaciones: el apoyo al Gobierno tiene como objetivo el fin de ETA sin precio político, conforme al Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo. No es, por tanto, un cheque en blanco, ni debe serlo, porque al PP le corresponde, por derecho propio, ser consciente de su aportación decisiva al debilitamiento de ETA mediante la construcción de una política antiterrorista inédita, basada en la utilización de todos los recursos legales y políticos del Estado. Si hoy es posible un final de ETA es gracias a la determinante actitud de los Gobiernos del PP de no aceptar más desenlace que la derrota de los terroristas. Es legítimo que el PP plantee este posible proceso como una aceleración de la derrota de ETA, y no como una perpetuación, al estilo del IRA, de la banda terrorista.

Los avales de Rajoy son poderosos e inapelables para pedir contenidos concretos al entendimiento con el Gobierno. La lealtad que pretende obtener de él Rodríguez Zapatero debe basarse en una nueva consideración hacia el PP. El líder de la oposición, en primer lugar, debe ser puesto al corriente de los contactos previos entre el Gobierno y el PSOE con Batasuna y ETA, y de los compromisos que se hayan asumido en virtud de esos contactos. El PP tiene que saber para qué proceso se pide su apoyo. Además, Gobierno y oposición deben fijar los límites infranqueables del diálogo con ETA y con sus testaferros, para evitar que el desdoblamiento de mesas sea un juego con dos barajas. En tercer lugar, si este proceso de diálogo va a durar más de una legislatura, como ha afirmado el propio Rodríguez Zapatero, la obligación del Gobierno es afrontar el posible fin de ETA como una estrategia compartida con el PP, pues sólo así recibirá el trato de asunto de Estado que merece y una continuidad política inmune a los resultados electorales.

Dicho esto, también hay que reconocer al PP el derecho a juzgar con criterios propios la información que reciba del Gobierno y a fijar públicamente su posición al respecto. La opinión pública secunda un optimismo generalizado sobre las expectativas del «alto el fuego», pero el sentido crítico no puede quedar proscrito en un proceso de esta gravedad. El PP es un partido creíble y con autoridad para asumir una posición fiscalizadora en este proceso y debe tener margen para hacerlo con prudencia, sin mordazas y con la confianza de los militantes, votantes y ciudadanos que ven en Rajoy la actitud sensata que requiere el momento.

Separatismo
EL GOBIERNO YA PREPARA LA LEGALIZACIÓN DE BATASUNA
Editorial Minuto Digital 28 Marzo 2006

Zapatero ya nos ha dicho que tiene una hoja de ruta que marca los pasos a dar en la negociación con ETA. Hoja de ruta que nos sigue ocultando, igual que nos ocultó las negociaciones previas a la declaración de tregua de ETA. Desde el gobierno nos mintieron una y otra vez negando los contactos con el entorno etarra, y los ciudadanos seguimos sin saber cuales son los compromisos secretos que ha asumido el gobierno o el PSOE con ETA y Batasuna.

Zapatero ha adelantado que esperará hasta el verano para confirmar el alto el fuego de ETA, o ¿más bien será para acondicionar y pastorear la respuesta de la sociedad? Porque el calendario para la legalización de Batasuna ya esta decidido y más que pactado, mes arriba o abajo, y su participación en las elecciones municipales es más que segura. El que ha sido principal interlocutor socialista con la banda en estos meses de contactos y negociación, Jesús Eguiguren, ya ha adelantado, sin vergüenza alguna, que "en un escenario de normalización, es lógico que la izquierda abertzale participe como un partido más en el juego político". Así que Batasuna-ETA son un partido más, como el PSOE ¿no?. Da igual que se hayan dedicado a matar.

El gobierno solo espera una declaración de la organización aberzale renunciando al terrorismo, declaración que buscará el tempo oportuno para que la sociedad española en su mayoría acepte su rehabilitación. Esa es la tarea, dar la vuelta a la opinión pública sobre la legalización de Batasuna, que los medios afines al gobierno y el separatismo se han marcado para estos meses de “espera”. Una declaración en la que incluso los socialistas están dispuestos a no exigir al brazo político de ETA condenar las acciones terroristas de su brazo “militar”. La condición, "que se acepten las vías exclusivamente políticas, democráticas y pacíficas", según el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, López Garrido, estaría cumplida al "condenar y alejarse absolutamente de la violencia" Batasuna. Pero "alejarse de la violencia" y condenarla genéricamente, no implica necesariamente condenar la violencia de ETA, acto de contrición al que la izquierda aberzale no es proclive. De hecho, fuentes oficiales apuntan que, de confirmarse el fin de ETA, la exigencia de que Batasuna la condene pasaría a un segundo plano.

Para Zapatero, tampoco no es necesario derogar ni modificar la ley de partidos políticos, que permitió la ilegalización de Batasuna en el 2003, para que la formación de Arnaldo Otegi vuelva a la legalidad. Basta con que la izquierda aberzale dé un paso más en las declaraciones que hizo el 14 de noviembre del 2004 en el velódromo donostiarra de Anoeta, donde Otegi, aunque sin condenar el terrorismo, expresó el compromiso "inequívoco" de Batasuna con las vías "pacíficas y democráticas" (sic).

En todo caso, para evitar obstáculos legales que entorpezcan la vuelta a la política del grupo terrorista, desde el PSOE aconsejan la refundación del partido, acudiendo a las argumentaciones “jurídicas” de Conde Pumpido: "Nada impediría que las mismas personas que integraron un partido suspendido o disuelto constituyan una nueva formación política cuyos medios y fines se ajusten a la Constitución y la ley". El mensaje, pues, es claro: si Batasuna se refunda a sí misma y se desmarca formalmente de la violencia, ni el Gobierno ni la fiscalía --los únicos legitimados para impedirlo en aplicación de la ley de partidos-- frustrarán la operación.

Cataluña
Que habla de tahúres, orates y demás nacionalistas
José García Domínguez Libertad Digital 28 Marzo 2006

Ya muy viejo, el gran Josep Pla elaboraría una teoría general sobre la casta política catalana que quien conozca el percal y tenga un par de dedos de frente no puede más que suscribir. Decía el maestro: "No hay que perder el tiempo, ni hay que preocuparse; no tenemos ningún valor, aquí no hay nadie que sepa hablar, que tenga algo que decir, que valga la pena". De ahí que Tarradellas, que para sus adentros pensaba exactamente lo mismo, jamás se cansara de advertir que él volvería dispuesto a hacer cualquier cosa, menos el ridículo. Eran los tiempos del inicio de la Transición y los dos únicos hombres de categoría que quedaban aún en este Chernobyl del sentido común, ya intuían que se acercaba la era de los exhibicionistas, de los tahúres y de los orates. Naturalmente, nadie les hizo caso, ni entonces ni después. Y naturalmente, acertaron de lleno en su pronóstico de lo que se nos venía encima.

Razón de que los nostálgicos de las crónicas criminales de Margarita Landi se agolpen estos días en los quioscos, buscando ansiosos las últimas novedades sobre Cataluña. Y es que difícil, muy difícil lo iban a tener hoy el Arropiero, el Jarabo o el Lute para robarles una sola portada de El Caso a los barandas del Cuatripartito. Así, y únicamente desde el sábado, ha trascendido que Xavier Vendrell, el célebre pistolero de "Terra Lliure" que se colara en el Vaticano, sigue exigiendo el impuesto revolucionario a todo el que se cruce a su paso; y que ya pretende extorsionar incluso a los conserjes y las telefonistas que ha enchufado ERC en la Generalidad.

Al tiempo, acusamos recibo de que Mas y Carod han contratado –se supone que cada uno por su lado– los servicios de empresas de contraespionaje, al objeto de "realizar barridos de forma periódica en busca de micrófonos ocultos o de posibles intervenciones telefónicas", según no ha relatado la prensa de Barcelona, pero sí un diario de Madrit. Y, simultáneamente, hemos sabido que Maragall se niega en redondo a obedecer la orden del juez que ha mandado horadar el suelo del Carmelo para averiguar de una vez qué hay escondido dentro del túnel. Con semejante competencia, comprenderá el lector que los Hermanos Dalton tendrían menos futuro en Barcelona que el suero de la verdad en las venas de Enric Sopena. Y pensar que en su día nos tomamos a broma lo que le espetó Javier Cugat a un plumilla local, tras volver a Cataluña para morir en casa. Aquel zascandil impertinente insistía en inquirir sobre las relaciones del músico con la Mafia americana. "Ninguna. Pero cuando ellos conozcan esto, vendrán a tomar lecciones", respondió, seco, el artista. Y ahí acabó la entrevista.

El principio del fin... de España (Euskocatachequia y Españoslovaquia)
Javier Orrico Periodista Digital 28 Marzo 2006

No salimos hace treinta años de la Dictadura para aceptar ahora un Estado donde existan privilegios. Donde la cuna determine cuántos impuestos pago. Donde por ser de un sitio o de otro tenga mayor capacidad de influir o determinar el destino de todos. Donde por no conocer una lengua minoritaria me excluyan de los derechos de quienes sí la hablan. Donde unos puedan moverse, trabajar, estudiar libremente y otros no. Donde se comparta el mercado pero no sus beneficios. No puedo tolerar que para que no me maten les tenga qe dejar pisarme el cuello. Nunca más ofendidos y humillados, como en aquel hermosísimo poema de Vázquez Montalbán, y, además, sin dignidad, derrotados, cautivos de nuestra cobardía, de nuestra indiferencia moral. Vivos, quizás, pero envilecidos.

Me siento escasamente posmoderno. Sé que no somos muchos. Aún me importan más algunas palabras, algunos principios, que el carrito del pryca. Para entregar la Nación –la libertad, la igualdad, la fraternidad- a cambio de esto que llaman la paz no había hecho falta sacrificar a miles de familias. Lo debimos hacer en el 75, si era aquí adonde nos dirigíamos: un Estado plurinacional que conforme a los asesinos de ETA, que les haga volver como héroes. Viejos, cansados, excarcelados, amnistiados pero héroes, el ‘ejército’ que habrá conseguido el reconocimiento de la nación vasca y de su soberanía anterior al orden democrático, a las revoluciones burguesas, a la noción de ciudadanía, a la igualdad entre los hombres.

Lo que están endilgándonos, y la prueba era la nación catalana (hoja de ruta trazada en Perpignan cuya trascendencia para ZP ahora se confirma), era esta asimetría encantadora por la cual las nuevas naciones pueden intervenir en los asuntos de todos, o sea, en los nuestros; pero el Estado, antes de todos, hoy más desoladamente ‘español’ que nunca, ya no podrá hacer lo mismo en aquellos territorios. Eso está ya incluido en el Pastatut catalán y pasará completito al Plan Ibarreche-Otegui-Ternera Dos. ¿Les parece poco ‘precio político’?

Somos un país de mierda, una masa silenciosa y abotargada de ketchup marchando a la derrota tras el líder celestial , menos aún que una sombra anestesiada de aquella herrumbre del 98 que perdió los barcos y la honra. Llevamos treinta años pagando precio político y soflamando estupideces sobre la democracia innegociable frente al terror y tal y cual, pero mirando para otro lado mientras mataban a la gente en un sitio y en el otro la condenaban a la inexistencia civil: concediendo privilegios, distinguiendo entre el árbol y las nueces, alimentando un Concierto Económico antediluviano y vergonzoso, con una izquierda que en Euskadi les entregó el Gobierno y en Cataluña a los millones de inmigrantes del cinturón rojo, corderos pascuales de la catalanización.

Perseguida en toda Europa, con los servicios secretos del mundo libre cazándolos por todas partes, ilegalizados y arruinados los suyos, ETA estaba acorralada y condenada a una existencia marginal. Un GRAPO vasco, como mucho, es lo que podía esperarse de ella. Pero ahora lo quieren todo otra vez. Atontados y en manos de un maquiavelo de la Srta. Pepis nos tienen desde el golpe del 11 de marzo de 2004. No hay ninguna prueba de que estuvieran detrás. Pero hay que ver, cuando tenía que haber sido su tumba definitiva, que vaya a acabar siendo su salvación.

Exigen, sencillamente, que nos retiremos. Como acabamos de hacer en Cataluña. Escrito está: la mesa de partidos pactará un nuevo Estatuto, más radical aún que el catalán, orlado de ambigüedades, que reconocerá la nación y la práctica independencia pero en lenguaje bivalvo, eusko-zapatérico, con Alfonso Guerra (¡qué decepción, Alfonso, nunca más!) de Madrastra-madre, instituciones paneuskáricas, la puerta abierta a un referéndum en Navarra y alguna invocación a que un futuro europeo les hermanará con un Iparralde reencontrado en la sangre de Aitor, bla, bla, bla y otras gilipolleces neandertálicas. Y a votar como la autodeterminación que es. Luego, a vivir encantados: de nosotros pero sin nosotros. Y con todos los que aún se sientan españoles condenados, más pronto que tarde, al exilio como única escapatoria frente a la aplastante ‘construcción nacional’ inacabable –la clave es que nunca se acabe, como el cuento- que será todo su horizonte. ¿Saben en las Españas lo que les espera a los no nacionalistas en Catakadi cuando ya no les quede ni un Tribunal en Madrid al que acudir, cuando gracias al filtro de la lengua toda la Justicia esté ‘nazionalizada’, cuando no haya ni un solo guardia civil? Quizás ya no los maten, pero los vamos a dejar muriéndose.

Para esto, separados. Euskocatachequia y Españoslovaquia. Sin tiros. Se discute. Se les manda a Rubalcaba, que es capaz de entregarles hasta los leones del Congreso y convencernos de que hemos salido ganando. Y a tomar por saco. Igual de pobres pero menos gilipollas. Nos intercambiamos embajadores. Con traductor y todo. Anasagasti se dirige en español al traductor, que transmite el mensaje en euskera -la lengua propia de Anasagasti, aunque el pobre no la habla- al traductor de ZP, que lo vuelve a traducir al español zetapero, o sea, el esdrujuñol. Pero jamás ese trágala infame que se nos prepara: que ellos puedan decidir si quieren vivir con nosotros, pero nosotros no podamos decir si queremos o no vivir con ellos. ¿Pero dónde se ha visto semejante ignominia? ¿Alguien se imagina que, en un matrimonio, uno de los cónyuges, A o B, fuera el único que decidiera si se va o se queda? Podrá irse, pero para quedarse hay que preguntar. ¿Han preparado ya las toneladas de vaselina necesarias para tan democrático evento con mucho viento? Aquí damos y recibimos todos, que eso es la felicidad, o adiós, España, pero para siempre.

CARTA ABIERTA al presidente del Gobierno
FRANCISCO JOSÉ ALCARAZ PRESIDENTE DE LA AVT  Libertad Digital 28 Marzo 2006

Reproducimos a continuación el contenido íntegro de la carta abierta remitida por el presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz, al presidente del Gobierno tras conocerse el anuncio de "alto el fuego definitivo" de ETA. La carta también responde a lo expresado por José Luis Rodríguez Zapatero en entrevista con el diario El País.

Después de leer detenidamente las declaraciones que realizó hace unos días al diario El País, me dirijo a usted para expresarle el sentir que como víctima del terrorismo las mismas han desencadenado en mí.

Sr. Presidente, como máximo responsable de la AVT me produce una tremenda preocupación y una gran desazón cuando define, en la citada entrevista, los posibles atentados terroristas como "accidentes". Usted sabe que he sido muy crítico con el lenguaje asumido por su Gobierno, y especialmente por usted, ya que en la mayoría de sus intervenciones elude llamar a las cosas por su nombre, haciendo propios en muchas ocasiones los conceptos empleados por Batasuna-ETA.

No recuerdo cuándo llamó por última vez asesinos a los terroristas de la banda ETA. Me preocupó, en gran medida, que en diferentes oportunidades se negara a realizar declaraciones condenando los atentados perpetrados por los asesinos etarras. Me preocupa igualmente que asuma el lenguaje de Batasuna-ETA, refiriéndose al "Proceso de Paz" como si de una guerra se tratase, como si víctimas y verdugos nos hubiésemos enfrentado. Y de nuevo me vuelve a inquietar e indignar que se refiera a los atentados como "accidentes".

Las víctimas del terrorismo no lo somos de un accidente, somos víctimas de la barbarie y el terror sembrado por las bombas y pistolas de una banda de ASESINOS que utiliza el terror para conseguir sus proyectos políticos.

Al inicio de la manifestación del pasado 4 de Junio del 2005, seguidores pro-etarras portaban una pancarta en la que se podía leer "AVT = Asociación Víctimas del Turismo", incluyendo frases como "30 muertos en accidente por coche bomba", etc. Esta pancarta de nuevo se pudo ver por las calles de Madrid al día siguiente en unos eventos convocados con motivo de la candidatura presentada por nuestro país para la celebración de los juegos Olímpicos en Madrid. Que casualidad, que incluso el término que usted emplea en la citada entrevista coincida con los perversos y humillantes conceptos que los pro-etarras utilizan para ahondar en el dolor de las víctimas del terrorismo.

Igualmente, también me ha resultado sorprendente e indignante su respuesta ante la pregunta: "¿Qué le diría en este momento a Josu Ternera?" Quisiera comentarle al respecto que, como familiar de 3 asesinados y 2 heridos como consecuencia del atentado perpetrado contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, cuyo autor intelectual fue precisamente Josu Ternera, me ha sobrecogido su respuesta.

En la actualidad, Josu Ternera se encuentra huido de la justicia y en búsqueda y captura por el atentado de Zaragoza del 11 de Diciembre del 1987, donde fueron asesinadas 11 personas entre ellas 5 niños, produciendo más de 87 heridos.

Resulta tremendamente preocupante, que el Presidente del Gobierno de mi país, ante la oportunidad de dirigirse a este asesino prófugo de la Justicia, no anteponga su obligación de velar por que se cumpla la ley, y no le exija su inmediata entrega a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a fin de que sea inmediatamente puesto a disposición judicial.

Sr. Presidente, usted ha dicho que concederá a las víctimas memoria, comprensión y apoyo. Si atiende a nuestro lema fundacional, constatará que el mismo se vertebra en torno a tres ejes: MEMORIA, DIGNIDAD Y JUSTICIA. Usted en sus declaraciones ha excluido expresamente la referencia a la DIGNIDAD y a la JUSTICIA. ¿Es el sacrificio de estas dos premisas otro pago más a los asesinos de ETA? Ante esto deseo indicarle tanto en lo personal como víctima del terrorismo como en lo colectivo (en mi condición de Presidente de la AVT), que nunca vamos a renunciar a la DIGNIDAD Y LA JUSTICIA. Velaré y trabajaré a pesar de todos los obstáculos, descalificaciones y ataques por defender estos valores. Para que la MEMORIA sea verdadera, le recuerdo Señor Presidente, que los muertos que pone ETA en esa mesa de negociación no fallecieron como consecuencia de un ACCIDENTE, fueron asesinados por ETA y eso los españoles nunca lo vamos a olvidar. No admitiremos que LA DIGNIDAD Y LA JUSTICIA que merecen las Víctimas del terrorismo sean moneda de cambio en esa negociación con los asesinos de nuestras familias.

ETA dosifica su euforia
Lorenzo Contreras Estrella Digital  28 Marzo 2006

Parece indiscutible que Rodríguez Zapatero se ha apuntado un tanto político en el marcador de sus méritos como gobernante. Lo de menos es que la iniciativa fructificada en el cese el fuego de ETA se haya debido a su supuesto sentido de la oportunidad talentosa o haya resultado consecuencia de un asesoramiento o un préstamo de la astucia ajena. Lo que ya nadie está en condiciones de negar es que ha existido con ETA, por parte del Gobierno, una larga negociación, conducida fundamentalmente por Eguiguren, presidente del PSE, desde el terreno de la legalidad, y probablemente por el núcleo colegiado de la dirección etarra, más allá de la frontera española.

El balance admite esta interpretación: han ganado Zapatero y ETA. No España como nación soberana, pero sí un presidente del Gobierno y líder del PSOE, que podría haberse asegurado una renovación de su mandato, y una banda terrorista a la que sólo de manera miope se daría por derrotada cuando en realidad ha desplazado al PNV del protagonismo en la conducción de las aspiraciones independentistas de Euskadi.

Entre los perdedores podría incluirse el PP de Mariano Rajoy con el líder al frente. Lo han acorralado entre ZP y la mafia independentista. Política y moralmente está atado, salvo que su actitud permita pensar en un golpe de efecto de última hora cuyas características no se vislumbran.

Tanto Zapatero como ETA han internacionalizado sus respectivas imágenes. El primero ha conocido unas horas o incluso jornadas de gloria en la cumbre de la Unión Europea celebrada en Bruselas, en cuanto inicial pacificador de una contienda de cuarenta años que venía resultando incómoda y peligrosa para el propio conjunto de la UE. A Francia, el arreglo español le permite apropiarse sin esfuerzo, más bien poco, de los frutos de la “solución” ajena, sin ningún riesgo territorial ni policial, cuyos inconvenientes recaen por entero sobre nuestro país. Nuestro país, que no a medio plazo nuestro Gobierno ni el partido que lo asiste.

Para ETA llegó por fin la hora de maquillar su rostro de organización violenta y proscrita. Empieza, aunque sea una consecuencia injusta, a ser tan respetable como el IRA del Sinn Fein. Se ha irlandizado. Dentro de poco tiempo, Batasuna, una vez relegalizada, retornará a la respetable sociedad política de la que fue expulsada. Seguirá contando con una ETA armada hasta los dientes, con su arsenal intacto y, poco a poco, con sus hoy presos convertidos en héroes míticos incorporables al callejero. Arnaldo Otegi rivalizará con Gerry Adams, como si los casos irlandés y vasco fuesen equiparables.

ETA se encuentra al borde de la euforia, aunque hábilmente se contiene en sus expresiones triunfalistas para no malograr las posibilidades que le ofrece un Zapatero entreguista y entregado. Alguna voz desde el periodismo abertzale se ha preguntado con toda razón: “¿Por qué alguien llegaría a un acuerdo con una organización que considera ya derrotada?”.

Desde el punto de vista de la resonancia valorativa, ni ETA pudo subir más alto ni España caer tan bajo. En medio, Zapatero, como Pilato, no cesa de lavarse las manos. Son muchas las bendiciones que caen sobre su cabeza de héroe pacificador. Hasta Gerry Adams le ha enviado una carta en la que anima, “respetuosamente”, eso sí, a no desaprovechar “una oportunidad histórica”. El líder del Sinn Fein se permite incluso aventurar que el proceso abierto “puede ir más rápido de lo que muchos piensan”. Y para tal objeto ofrece su ayuda “humildemente”.

La subrogación de Zapatero en el papel de Poncio Pilato se explica por la situación que hace correr a España. Nuestra nación ha podido cometer errores, pero ninguno merecedor de tanto castigo y tanta crucifixión, previa flagelación política, como los presentes. Un personaje sin trayectoria política que avale su competencia para dictar la suerte del país que gobierna, ha sido capaz de arbitrar, en nombre de una supuesta paz, todo un destino histórico de consecuencias que ya se valoran como irreversibles. Ha aprovechado el declive moral de una sociedad cansada y perpleja por el efecto de una Constitución que nos ha ido devolviendo a los reinos de taifa. Y lo ha aprovechado para soltar a Barrabás y hacer subir al calvario de un futuro incierto a la España ingenua que no sólo le votó sin reflexionar debidamente, sino que además es capaz de volver a hacerlo, tomando por regalo del destino una gestión políticamente parecida al juego de la ruleta rusa.

Verdad y fabulación
Editorial ABC  28 Marzo 2006

Estos días se ha producido una repentina transformación de la conciencia colectiva que muestra cuán inestable es la frontera mental entre los deseos y la realidad, entre la fabulación y la verdad, y qué caprichosa la velocidad a la que transitamos entre una y otra. Me refiero a la percepción social sobre Batasuna, un interesante aviso de psicología política para afrontar con más cuidado si cabe la valoración de la tregua. El comunicado etarra ha conseguido lo que no pudieron decenas de informes policiales, varias sentencias judiciales y todo lo que contamos los observadores y sufridores del «conflicto» vasco.

La aceptación generalizada de que Batasuna es parte central de ETA. ¡Cuántos esfuerzos baldíos para explicar esto que ahora no sólo cree todo el mundo, sino que lo reivindica! Decían que éramos burdos en nuestro análisis, radicales, excesivos, catastrofistas. Que sí, pero no... Que decenas de miles de vascos no podían votar a favor del asesinato, que criminalizábamos grupos políticos y culturales que tan sólo defendían unas opciones políticas; legítimas, incluso añadían algunos.

Y ahora resulta que esos mismos proclaman con total tranquilidad, hasta con esa amplia sonrisa que reclamara Pérez Rubalcaba, que el gran jefe de ETA y el artífice de la decisión de la banda es uno de los principales representantes de Batasuna, Josu Ternera, que entre los delegados de los terroristas en la negociación estarán conocidos dirigentes de Batasuna como Jon Salaberria, y que Arnaldo Otegi, por fin, es, en efecto, un importante interlocutor del grupo terrorista. Si la tregua fuera otra mentira, aunque magro consuelo, al menos habremos avanzado en esa verdad.

Pero antes queda por dilucidar otra frontera entre la verdad y la fabulación, la de los auténticos objetivos de ETA con su comunicado. Acabará aclarándolos ella misma, pero convendría que el Gobierno y la oposición los adivinaran antes. Los mismos que diferenciaban Batasuna de ETA son ahora los que interpretan entre líneas y creen que estamos ante una rendición de ETA, ante un irreversible deseo de integrarse en la democracia. Dicen que ETA no puede reconocer públicamente la derrota. Y es verdad. Pero que la acepta en la práctica, que su comunicado es una representación para vender con dignidad su claudicación ante el éxito de la democracia. Lo que dista mucho de parecer la verdad.

El presidente del Gobierno comparte ese análisis optimista y hoy contará a Rajoy las razones en las que lo sustenta. Tiene los datos de todas esas reuniones previas con ETA tantas veces negadas y ahora también reconocidas y reivindicadas. Es posible que los que tanto erraron con Batasuna acierten ahora con las intenciones de ETA y que los escépticos adolezcamos de imaginación para trascender la literalidad del comunicado etarra o las declaraciones de Batasuna. O de datos, los que tiene el presidente. Veamos si podemos salir de dudas, de algunas, al menos.

Cambio de escenario
José Javaloyes Estrella Digital 28 Marzo 2006

El anuncio etarra de su “alto el fuego” (una terminología militar aporta disfraz y camuflaje de decencia a casi medio siglo de mafia y terrorismo) altera el escenario en términos estructurales, pero no modifica el guión político en sus aspectos accidentales ni en sus componentes esenciales. Por eso el principio de consenso aflorado no puede ser otro ni alcanzar a otros que a los dos grandes partidos nacionales: al PSOE y al PP, que hoy en la Moncloa, con el encuentro entre el presidente Rodríguez y el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, ritualizan su entrada en el escenario nuevo.

Ninguna cautela será poca, tratándose de quienes se trata; pero no sólo debe alcanzar el cuidado, el recelo y la prudencia al trato con los etarras, sino a la entera nómina de los nacionalismos: expectantes, en grado sumo, ante la tajada política que les pueda entrar en el plato. Pues una expectativa así está muy sólidamente fundamentada en la propia circunstancia —más que sólo indiciaria—, por la sincronización establecida entre el anuncio de la banda etarra y el cierre del debate sobre el Estatuto de Cataluña en la Comisión Constitucional del Congreso. Sincronización a la que se debe sumar, en este mismo orden de observaciones, la presteza con que el lendakari Ibarreche llegaba a conclusiones operativas para ajustar sus planes estratégicos al nuevo escenario.

Es decir, habrá que ver hasta dónde el asunto del principio del fin del terrorismo puede ser tratado desde un nuevo consenso entre los populares y los socialistas; o sea, como un único tema, aislado y separado de todo lo demás, o como engranado y formando paquete con todo el concierto de las reformas estatutarias, cuya partitura está escrita al alimón entre esta Moncloa y quienes la sostienen en el Parlamento.

El peso de estos factores de contexto no puede menos que estar presente en el tratamiento del nuevo escenario político creado por los terroristas con su anuncio; anuncio que, de otro punto, no está concretado ni ultimado en lo que concierne a cuestiones tan relevantes como el capítulo de la extorsión a empresarios y profesionales, o como al terrorismo de baja intensidad compuesto por la kale borroka y el fétido aliento de la presión social y las pintadas para las amenazas y los insultos. Ni tampoco trae el enuncio precisiones sobre el destino a corto plazo de las armas, explosivos y otros recursos afanados y acumulados.

El terrorismo en todos sus componentes y potencialidades, la ilegitimidad esencial de su violencia, atraviesa como un hilo candente y conformador todos los asuntos de primera línea que materializan el consenso entre el PSOE y los partidos nacionalistas —además de los comunistas— que le apoyan en el Congreso. Es realidad tan candente como patente. Resulta enorme la dificultad de desglosar y separar el hilo etarra de las materias que atraviesa, al condicionarlas tan brutalmente. Es algo más el terrorismo que el nervio ciático de nuestra realidad política.

Si el anuncio del alto el fuego siguió a la aprobación del Estatuto catalán en el Congreso, la elaboración en Barcelona del texto que se trajo a las Cortes fue precedida por el anuncio de la tregua etarra para el espacio catalán. Y si el inefable y convaleciente Carod-Rovira (vaya broma la de una afección coronaria en un republicano) negoció esta tregua, también tuvo muy activa intervención en el tejido de las interrelaciones catalano-vascas (remedando las habidas durante los años de la Guerra Civil) para el impulso de los respectivos cambios estatutarios, desde una óptica y una dinámica de cambio constitucional efectivo, por razón de materia y por cuestión de principios.

Son esos mismos principios o conceptos que Manuel Azaña definía como “implícitos” (en la Constitución de 1932), al señalar las líneas de incompatibilidad, con el texto constitucional, del Estatuto traído también entonces desde Barcelona por los nacionalistas catalanes. Un texto envuelto en casi idénticas pretensiones y parafernalia que las de esta última ocasión.

En fin, que el problema ante el camino que empieza hoy con el encuentro de la Moncloa entre Rodríguez y Rajoy es el problema de la compatibilidad entre el consensuado enfoque del tránsito político para el nuevo escenario creado por el anuncio etarra y el consenso desde el que opera esta Moncloa. ¿Cuál de ellos? ¿Afectaría colateralmente el pacto de marchar juntos, en parte al menos, al Pacto del Tinell?

No habría incompatibilidad ni problema si el anuncio de ETA, como materia, se pudiera separar de las demás cuestiones en que converge este Gobierno con los nacionalistas. Pero habrá problema de compatibilidad. El debate concierne a la médula de este nuevo régimen político, es decir, del que resultó de la inversión del consenso constitucional de 1978.

Vamos a ver si a partir de hoy asistimos, junto al supuesto principio del fin del terrorismo, a la supuesta cuadratura del círculo constitucional, en cuya virtud el explícito soberanismo del Estatuto catalán (como el del Estatuto vasco que viene) colisionan con los “conceptos implícitos” de que hablaba don Manuel Azaña, refiriéndose a las conclusiones normativas y constitucionales de la unidad de España. Eran las “conclusiones implícitas” aquellas de la Constitución de 1932 como las de esta Constitución de 1978, inspirada en la republicana para la organización autonómica del Estado.

Son las conclusiones propias de unas constituciones autonómicas. No federales ni menos aun confederales.      jose@javaloyes.net

Semántica
IGNACIO CAMACHO ABC 28 Marzo 2006

«La sintaxis es una facultad del alma»
(Paul Valéry)

DESDE que el mismísimo Aznar se dejase ir, en una infausta mañana limeña, por la pendiente políticamente correcta de unas iniciales pronunciadas con mayestática solemnidad -Eme-Ele-Ene-Uve-, estaba claro que más tarde o más temprano íbamos todos a caer en la trampa de las palabras. Una trampa que consiste en deslizarnos de manera inconsciente hacia un campo semántico abstracto en el que el asesinato es «violencia», los atentados son «acciones armadas», el terrorismo es «conflicto» y su cese se llama «paz». Una trampa de eufemismos nada inocentes que, al aceptarlos, nos conducen directamente a una primera derrota ante quienes empiezan por convencernos de que la realidad es un concepto moldeable a través del lenguaje, y nos llevan a un huerto entre cuyas frondas se pierde la dignidad colectiva.

No puede extrañar, pues, que el presidente Zapatero haya comenzado ya a tocar esa música de suavidades sonoras que pueden convertir un crimen en un «accidente» y que, de llegar a buen puerto el proceso iniciado con el «alto el fuego», acabará transformando a los encapuchados en señorías -en algún caso ya ha ocurrido, pero al revés-. Estamos en una fase de cautelosos tanteos, y lo primero que conviene es procurar no irritar al adversario y respetabilizarlo a través de ese proceso de intenciones que es siempre la creación lingüística.

Ocurre, sin embargo, que los señuelos semánticos vienen esta vez acompañados de confusiones no ya terminológicas, sino conceptuales. Y eso ya es directamente desenfocar la cuestión. Sucede de manera explícita con la comparación entre el terrorismo vasco y el irlandés, que sugiere con claridad la falacia de un conflicto inexistente. El problema del Ulster era, en efecto, una guerra civil, con bandos encarnizadamente enfrentados, y entre otros muchos matices diferenciales, tenía una superestructura religiosa como fondo del desencuentro político. Amén de que, si se trata de hacer analogías, resulta oportuno recordar una vez más que el acuerdo de Stormont se zanjó otorgando a Irlanda del Norte una autonomía de rango inferior a la que poseen, por ejemplo, Murcia, Cantabria o La Rioja. Y está suspendida, por cierto.

Vemos estos días a conspicuos fantasmones irlandeses sacando pecho para retratarse como presuntos mediadores ante futuros expedientes de la Academia de Oslo. Se trata de un episodio inevitable, pero sería menester que se redujese a un anecdótico círculo de vanidades. Porque otra cosa equivaldría a olvidar que aquí las víctimas llevan treinta años poniendo la otra mejilla y que la única paz que les ha sido ofrecida es la de los cementerios en que reposan los asesinados. Si la sintaxis es una facultad del alma, la semántica puede derivar en una embustera habilidad del espíritu. Cuidado con ella, o acabaremos poniendo en solfa la ortografía moral del Estado de Derecho.

Cambia España y puede cambiar la Constitución
Editorial Elsemanaldigital 28 Marzo 2006

El PP vuelve a plantear la reforma constitucional con la que Zapatero empezó la legislatura. La articulación territorial del Estado no puede ser nunca más motivo de división.

28 de marzo de 2006. Después de dos años de intensa actividad política pocos españoles recuerdan que fue compromiso programático de José Luis Rodríguez Zapatero en 2004 abordar una reforma constitucional en esta Legislatura. El actual presidente del Gobierno anunció, en efecto, que buscaría el necesario consenso para modificar la sucesión al trono, para abordar la reforma del Senado y su conversión efectiva en una Cámara de representación territorial, para incluir nominalmente en la Carta Magna las comunidades autónomas, y para recoger las disposiciones de los Tratados internacionales en el Ordenamiento interno.

Zapatero nunca ha tenido en la sociedad ni en las Cortes la mayoría necesaria para emprender esta tarea. Tampoco ha dado siempre los pasos necesarios para buscar los apoyos oportunos, que no pueden estar más que en el Partido Popular. Sin embargo, en el nuevo clima generado por el alto el fuego permanente de ETA, el PP ha decidido plantear de nuevo la cuestión.

Mariano Rajoy quiere aprovechar las circunstancias –el PSOE necesita ante la actitud de ETA el consenso del PP- para corregir los errores de la Constitución –que pudieron no serlo en 1978 pero han demostrado serlo después—y al mismo tiempo para recuperar la iniciativa política. Esta propuesta, si se maneja con prudencia en los contenidos y con moderación en las formas, no puede ser rechazada sin más por Zapatero, que en definitiva es quien la originó y que tiene ahora un deber de lealtad hacia el PP.

El PP considera, tras el Estatuto catalán y en medio del debate sobre el terrorismo, que lo esencial es garantizar las competencias del Estado. Para esto, siguiendo la idea expuesta por José María Aznar en el Consejo de Estado, pedirá reformar el artículo 150 de la Constitución, de manera que se delimiten claramente y sin ampliaciones las atribuciones de la Administración central y las de las Autonomías. Además, Rajoy quiere que las reformas estatutarias (que afectan al "bloque de constitucionalidad") se hagan con el respaldo de dos tercios del Congreso, y que se reinstaure el recurso previo de inconstitucionalidad.

No hay que ocultarlo: España vive hoy, por una razón o por otra, el gran problema de su articulación regional. El modelo de 1978 ha servido para hacer compatibles la unidad nacional y la diversidad autonómica. Pero en los dos últimos años el modelo ha empezado a cambiar. Esos cambios deben ser fruto del consenso y no de la imposición, ya que se trata de unir y no de dividir. Y por eso la iniciativa del PP es enteramente oportuna, en defensa de la libertad y la igualdad de los españoles, y de su convivencia pacífica.

¿Cuál es el precio?
Antonio Jiménez elsemanaldigital 28 Marzo 2006

No seré yo quien le eche agua al vino con el que Zapatero brinda por la tregua de ETA, pero tampoco quien participe de la algarabía y del entusiasmo imprudentes que los propagandistas afectos al Gobierno han montado desde el instante mismo en que los terroristas anunciaron la gracia de su indulgencia.

Zapatero tiene derecho, faltaría más, a indagar en las posibilidades de que los pistoleros entreguen las armas, se rindan, pidan perdón a las víctimas y acepten las reglas del juego democrático que la Constitución española del 78, que tantas veces han subvertido violentamente con la sangre de compatriotas inocentes, establece para todos los españoles. Si el "alto el fuego permanente" declarado por ETA concluye así, nada habrá que objetar salvo felicitarnos todos por el final de una injustificada y prolongada infamia.

Aznar también lo intentó en su momento y una vez que comprobó sobre el terreno que la "tregua trampa" declarada entonces no era más que el paso previo a la imposición de unas condiciones imposibles de cumplir desde la moral, la justicia y el Estado, se levantó de la mesa y hasta hoy.

¿Qué está haciendo y qué hará Zapatero? Ésa es la pregunta del millón de euros. A día de hoy desconocemos si ha hecho promesas de orden político o penitenciario para conseguir un alto el fuego que parece pactado. Tampoco sabemos el precio que se pagará a ETA por su magnánimo proceder de perdonarnos la vida, ya que nadie puede creerse a estas alturas de la película que la banda asesina ha hecho un viaje de mas de treinta años hacia ninguna parte, sembrando de cadáveres el camino, para llegar a este punto y entregar las armas sin más.

ETA quiere el poder. Anhela el poder de un País Vasco independiente que incluya a Navarra y para conseguir ese objetivo necesita de partida la legalización de Batasuna, su brazo político, y la salida a la calle de los presos, incluidos los que tienen delitos de sangre. Si Zapatero está dispuesto a convertirse en el gran pacificador abonando el denominado proceso de paz con esas concesiones que aterran a las víctimas y a quienes defienden que la libertad y el Estado de derecho se sostienen en principios de firmeza y justicia, el final no puede ser más catastrófico y descorazonador. Y otro escenario parece impensable, además de imposible.

Las armas y las letras
José Manuel Rodríguez Pardo minutodigital  28 Marzo 2006

El año 2005 fue, ante todo, el pedante y estúpido año Quijote, en el que quienes jamás leyeron a Cervantes usaron de diez líneas diarias para justificar su pacifismo y su panfilismo. Ya fuera la justificación de la huida de Iraq reivindicada por nuestro Sancho Panza particular, José Bono, o la alianza de civilizaciones, Alonso Quijano se convirtió en refugio de espíritus biempensantes, en un personaje universal válido para toda época, adalid de nuestra democracia consensuada. Como remate, los historiadores patrios, caso de Manuel Fernández Álvarez o Ricardo García Cárcel, dibujaron un Cervantes desengañado de su vida, crítico con la guerra y pesimista en grado sumo respecto a España.

Sin embargo, flaco favor realizan estos sujetos al caracterizar de esta guisa a quien dedicó buena parte de su vida a combatir por España. Cervantes, lejos de ser un defensor del pacifismo, fue soldado antes que escritor, vencedor en Lepanto y prisionero en Argel. En El Quijote el propio Cervantes presume de haber luchado contra el turco en Lepanto y defiende el vivir velando armas, como Don Quijote, consciente de las amenazas y los peligros que acechan a España. Entre ellas, a comienzos del siglo XVII, la de los piratas musulmanes que tenían en los moriscos españoles toda una quinta columna, motivo de su expulsión por Felipe III. Musulmanes que parecen seguir dispuestos en pleno siglo XXI a ser una amenaza para España, como ya señalamos en otros artículos. Si algún valor tiene la obra de Cervantes para un español actual, es para vivir con las armas en punta, dispuesto a enfrentarse a quienes amenazan a España, como señala Gustavo Bueno en España no es un mito.

Y es que son las armas quienes hacen valer las leyes, en contra del pacifismo bienintencionado e ingenuo imperante en nuestra sociedad. Dice Cervantes en el Discurso de las armas y las letras, Capítulo 38 de El Quijote: “dicen las letras que sin ellas no se podrían sustentar las armas, porque la guerra también tiene sus leyes y está sujeta a ellas, y que las leyes caen debajo de lo que son letras y letrados. A esto responden las armas que las leyes no se podrán sustentar sin ellas, porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de corsarios; y, finalmente, si por ellas no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas”. Quien se niegue a reconocer esta defensa explícita del belicismo en El Quijote, sencillamente es un gran impostor o ha llegado a tal grado de enajenación que no merece ni siquiera nuestro desprecio.

Es sintomático que nuestros políticos, exhibiendo manos blancas y buen talante frente al terrorismo independentista, censuren a los militares que piden intervenir para frenar posibles rupturas de la unidad de España, ya sea desde el gobierno cesándoles o desde la oposición amonestando a quien nombra a los militares. El general Mena, auténtico espejo de la nación española, recordó en su discurso del 5 de enero la superioridad de las armas frente a las letras, y quienes se consideran defensores de la unidad de España y han censurado las afirmaciones de Mena demuestran una actitud hipócrita y falsa. Vendidos los españoles por unos políticos incapaces de tomar decisiones por sí mismos y que aman más las letras que las armas, con este espíritu gremial y burocrático y tan poco quijotesco sólo pueden llevar a España al desastre y la desaparición.

Perdone, ¿el camino hacia la derrota?
Carlos Rodríguez minutodigital  28 Marzo 2006

Siga por este camino y al llegar a la encrucijada del mismo, coja el de la izquierda, el que indica hacia Zapateros, allí le indicaran como rendir un pueblo entero de la forma más políticamente correcta… tienen mucha experiencia en ello.

De esta forma contesto un anciano, a un desventurado viajante que embebido de falsa cultura tolerante, decidió entregarse a sus verdugos, antes que estos, molestos con su conducta de querer ser libre y español, le fuesen a buscar. Prefería renegar de su pasado y moral antes que tenerse que enfrentar a ellos.

Así con este breve relato, he querido iniciar la opinión que en este artículo se despliega. Y es que, este ficticio viajante se parece en mucho a lo que el pueblo español, dirigido por su gobierno se encamina a realizar, padecer la derrota antes que tener que decir NO, al chantaje de más de treinta años de terrorismo. Es el pueblo español el que eligió a este gobierno, aunque fuese en circunstancias extrañas a la democracia, y es el mismo pueblo que durante casi treinta años han oído una y otra vez, tras cada atentado de ETA, que la democracia triunfaría sobre los violentos, que estuviesen tranquilos y sobre todo quietecitos, que confiasen en las instituciones públicas, que estas derrotarían al terrorismo. Y así han pasado todos estos años, en los que siempre cedían los mismos, mientras los otros (los verdugos) avanzaban. Años de sufrimiento para las víctimas y de celebraciones de cava y sidra para los verdugos. Durante gran parte de esos años, los muertos se contabilizaban estadísticamente, pocos de ellos eran conocidos por el ciudadano de a pie, preocupaba más el número que sus nombres.

Así parecía ser, hasta que un día ETA, decidió dar una vuelta más de rosca y asesinar a políticos de los dos grandes partidos, así el asesinato de Miguel Ángel Blanco, Tomás y Valiente, Fernando Múgica Herzog, etc. ello supuso un cambio cualitativo de la banda terrorista, ya no buscaban el mayor número posible de victimas, sino la condición política de los mismos, pensaron tal vez que mientras matasen Policías, Guardias Civiles y ciudadanos, los distintos gobiernos no cederían al chantaje, a fin de cuentas la diferencias entre el número de muertos de un año a otro, no suponían ningún motivo lo suficientemente poderoso para que los gobernantes y partidos de la oposición, pagasen el precio electoral de treguas, negociaciones e incluso hipotéticas amnistías. Por ello, la dirección de la banda criminal, pensó que tal vez traspasando esa línea roja que separaba una y otra forma de ejercer el terror, harían llegar su mensaje con mayor claridad y contundencia.

Todo este cambio se realizó por los criminales, a sabiendas que ello desencadenaría una fuerte respuesta política y legal contra ETA y su entorno, como así fue finalmente. Hasta entonces todo aquel que pretendiese la ilegalización de los partidos y organizaciones del entorno etarra, se le contestaba que medidas de ese tipo chocaban frontalmente con Constitución española (la misma de la que ahora reniegan muchos), mientras tanto las asociaciones culturales, juveniles, de todo tipo del entorno abertzale seguían recibiendo subvenciones del gobierno vasco y central, como cualquier otra asociación, a ningún político se le ocurrió entonces cerrar el grifo económico que suponían todas estas asociaciones y el entramado empresarial (errikotabernas, ikastolas, periódicos y negocios de todo tipo), a ningún gobierno hasta la clara ruptura de la línea roja, se atrevió a ilegalizar, lo que a todas luces suponía una burla y manipulación de los instrumentos de la sociedad democrática en aras de la destrucción de la misma por medio del terror.

ETA acepto los riesgos y las dificultades que en su reacción el sistema jurídico-político lanzó contra su entorno. La banda terrorista, apostó fuerte y decidió que la forma de atajar el camino hacia la consecución de sus fines, era yendo a la yugular del poder, introduciendo el miedo en sus casas, obligándoles a ir escoltados, etc., acabarían por conseguir que los políticos entendiesen que su nuevo mensaje, y que tarde o temprano su apuesta tendría resultados en forma de toma de contactos y de treguas trampa en las que a modo terrormetro, medir el poder que ostentan en función del miedo que provocan en los medios políticos, su vuelta a la perpetración de atentados.

Llegados al día de hoy, ETA parece estar a punto de ganar su macabra apuesta para desgracia de millones de españoles que confiaron en el mensaje de sus políticos que les decían que al final, la justicia y la libertad triunfarían sobre los violentos. Y es que no puede haber ni libertad ni justicia con casi mil muertos sobre la mesa de unas indecentes negociaciones, con miles de exiliados, con mordazas a los que piensan distinto en el País Vasco. Pero lo que sería aún más injusto todavía, sería que el dolor de todas esas victimas (entre ellas 25 niños muertos), sueños destrozados, familias rotas y exilios forzados, resultasen en vano porque un gobierno derrotista aceptase los postulados etarras de autodeterminación y amnistía a cambio de una vergonzosa paz. Desde luego conmigo no cuenten, porque ni me rindo ni acepto que negocien con el sagrado recuerdo de las victimas y en el de España, en la que ni ellos mismos creen.

El Servicio de Treguas de ETA
Maggie W. minutodigital  28 Marzo 2006

-Oiga, ¿hablo con el Servicio de Treguas de ETA?
-"Debido a la fuerte demanda, todos nuestros operadores están ocupados en este momento. Le atenderemos en cuanto podamos. Si desea una tregua limitada a un territorio, pulse 1. Si desea una tregua indefinida, pulse 2. Si desea una tregua permanente, pulse 3. Si desea usted un pacto, pulse 4. Si desea un 2x1, pulse 5. Si desea hablar con un operador, diga 'Gora Euzkadi Askatuta' o cante el 'Euzko Gudariak'".

-Desde Santurce a Bilbaoooo... Operador, soy ZP. ¿Operador?
-Bai, bai, Servicio de Treguas al aparato. Ah, señor Zapatero, ¿otra vez por aquí? ¿Qué desea?

-Pues nada, que ando de negociaciones y llamaba a ver si tienen ustedes alguna oferta este mes. Es que me urge.
-Pues mire, en honor a nuestra antigua amistad ha llegado el momento de presentarle nuestra oferta especial para usted: tregua permanente para el 24 de marzo por un precio de risa. Nuestro pack incluye dos comunicados, y además leído por una mujer, por eso de la cuota, la paridad y tal.

-Anda, pues me viene de perlas para tapar el Estatut, la OPA, lo de los inmigrantes y otros asuntillos, ¡y encima tregua con talante! Póngamela ya, que me la llevo puesta.
-Ya sabe usted, señor Zapatero, que todos los tratos entre usted y nuestra empresa son desde siempre muy satisfactorios para nosotros. A ver por qué cree que está usted ahí regando los bonsais de La Moncloa, pues.

-Pues de ésta me da que los voy a regar cuatro años más, ¡si es que no voy a ganar para champán! Pero oigan, que me han dicho que andan ustedes por Francia jugando con algunas toneladas de explosivos y matrículas...
-¡Ah, eso! Nada, las matrículas son para que nuestros <>katxorros jueguen a las txapas con ellas y los explosivos son para fuegos artificiales en el pueblo del Josetxu. Es que somos de Bilbao, ¿sabe?

-Ah, vale, vale. Y oiga, ¿si no quedo satisfecho me devuelven el dinero?
-Señor Zapatero, no tendrá usted queja: mire usted lo bien que le ha ido al gudari Pérez Karod con nuestros servicios, pues. Pero ya sabe, si se tercia, usted a lo de siempre, a echarle la culpa al PP o al Txumari y a poner cara de Alianza de Civilizaciones, que se le da muy bien, pues.

-Zenkiu, zenkiu. Pero estoooo... de lo de aquellos idus de marzo serán ustedes discretos, ¿no?
-Aibá la ostia, qué poco confía usted en nosotros. ¿Nos llama usted tramposos, engañosos o poco confiables? Seremos asesinos, pero muy legales.

-Bah, bah, que ustedes no mataron a mi abuelo. Y dígame, por ser cliente habitual de la casa me harán un precio especial, ¿verdad?
-Le va a salir de saldo; estamos que tiramos el caserío por la ventana. Vea qué precio: toda nuestra oferta por sólo la legalización de nuestros chicos, un referéndum de nada y lo de los presos, ya sabe; luego ya hablaremos de independentzias, de Navarra, del País Vasco francés y demás, pues. Eso ya nos lo irá pagando en cómodos plazos.

-Oiga, pues me han sobrado por casa unas latas de Referéndum Plus, ¿hace?
-No, hombre, ¡que somos una empresa seria!

¡Viva España!
Rafael López-Dieguez Gamoneda minutodigital 28 Marzo 2006

Cuando España yace y se desangra por las heridas mortales que le han inferido Zapatero, Arturo Mas y Robira, cuando los terroristas se han impuesto sobre sus victimas y el Estado de derecho y, cuando en nuestra Patria se insulta impunemente a su Credo mayoritario, es cuando más que nunca sin complejo ni vergüenza alguna debemos gritar tan alto como podamos VIVA ESPAÑA.

Ya nadie alza su voz para gritar tan bonita consigna, ya nadie se siente comprometido con ese grito por el que tantos españoles de tantas generaciones dieron lo mejor que tenían.

Hoy día 22 de Marzo escribo este articulo cuando sobrevuelo los cielos de España y llevo conmigo el desazón de dos de las más graves noticias que jamás un español hubiera pensado recibir, la consumación de otro abominable crimen, como es la aprobación en sede de Comisión Parlamentaria del Estatuto catalán, que en suma termina con la unidad de España y, la trampa tregua de ETA con lo que de pactos, acuerdos y precios políticos ello conlleva. He de confesar que la desesperanza me invade y solo en un acto de optimismo heroico, fundado en la promesa que nos hizo Nuestra Señora de no abandonarnos nunca, me consuela ante tan graves afrentas.

Pero ante la sensación de tristeza que me invade, me reconforta el recuerdo del pequeño de mis hijos cuando no hace mucho preguntaba porque me emocionaba cuando escuchaba el himno nacional o veía ondear la bandera española o, porque me dolía tanto los insultos a mi Fe; ante tan simple pregunta me di cuenta que no tenia respuesta racional, porque nunca había reparado que ese sentimiento era inherente a mi, no me lo habían enseñado, no lo había aprendido en ningún texto, no tenia un origen racional o científico, no era más que una reacción anímica natural, fruto de la alegría y emoción por sentir y defender lo que amas profundamente, el mismo sentimiento que tienes al ver a tu hijo recién nacido o cuando recibes el apoyo incondicional de tus padres o el abrazo de tus hijos. Pero lo sorprendente de la situación no termino en la simple pregunta, ya que ante mi incapacidad de responder, ante tan obvia pregunta, la mayor satisfacción fue su respuesta “ papá a mi me pasa lo mismo”, el sentía también a su bandera, a su patria y a él también le dolía los insultos a su Dios y a su Credo, lo que hizo darme cuenta de la importancia del testimonio personal, del respeto que genera en los que te rodean y más cuando aprecian que tu actitud no pende de contraprestación alguna, me di cuenta que solo bastaba con mantener una postura coherente, sin grandes explicaciones ni discursos, me di cuenta en definitiva que, sin un gran esfuerzo de mi parte, en mis hijos había calado ese sentimiento natural de amar a Dios y a España, y es precisamente por eso, por lo natural de ese sentimiento, la prueba esta en que para invertir ese sentimiento se han empleado a fondo durante 25 años y pese a ello todavía quedamos muchos españoles que no estamos dispuestos a abdicar de nuestros sentimientos y con orgullo, sin vergüenzas ni complejos, a garganta partida donde y ante quien fuera necesario nunca dejaremos de decir y gritar VIVA ESPAÑA, VIVA ESPAÑA .

Rio Cabe
Los propietarios
Serafín Fanjul Libertad Digital  28 Marzo 2006

Tal vez los lectores de ABC se sorprendieran al tener noticia de que unas agrupaciones de musulmanes, en España, "exigían" al gobierno español que impidiera la venta en Londres de unas alfarjías procedentes, al parecer, de la Catedral-Mezquita de Córdoba. Dado que el nuestro, al menos por ahora, no es un país islámico y en él existen la libertad de expresión y la de petición no seré yo quien les niegue la posibilidad de manifestar un deseo, pero tampoco hemos de renunciar de nuestro lado a discutir la lógica de arrogarse un derecho, ni siquiera moral, sobre las susodichas vigas. En puridad, su capacidad de reclamación al respecto no es mayor que la de los mormones de Orcasitas, los vinateros de Monforte de Lemos o los filatélicos de León, por citar colectivos tan respetables como los precitados muslimes. Por lo menos. Pero ni son propietarios del edificio (ellos creen que sí), ni se han encargado de su conservación durante casi ocho siglos (bastante más que el tiempo en que el monumento estuvo en manos de los musulmanes) ni, al parecer, entienden que en estados de derecho –como España o el Reino Unido– si la subasta cumple los requisitos legales no hay gobierno que paralice nada. Y que se lo digan a Rodríguez y su maniobra para entregar Endesa a la Generalidad catalana.

Mas, ¿por qué meten baza en el asunto esos mahometanos de aquí o acullá? Aparte de la evidente intención de darse publicidad, marcar su territorio y empezar con nuevas oleadas de exigencias ante una sociedad que, como la española, se deja amedrentar, su actitud se corresponde con la facultad –y obligación– que todo musulmán se adjudica a intervenir en cualquier asunto que estime lesivo u ofensivo contra el islam. A nadie se oculta la arbitrariedad abusiva de tal criterio, subjetividad pura, pues cualquiera se autoinviste de títulos para entrometerse en lo que sea. De hecho, así sucede y lo estamos viendo a propósito de nimiedades varias, como las famosas caricaturas. Por desgracia, esa injerencia en las vidas ajenas con frecuencia deriva hacia facetas personales que atañen al ejercicio mismo de la libertad individual, a capítulos de subsistencia de la personalidad; al arrasamiento de todo vestigio de independencia y autonomía de un ser humano anulado por el Sometimiento, más que a Dios a la comunidad de fieles eficazmente pastoreada por mullahs, ulemas, alfaquíes, muftíes y jeques diversos.

En lo que se refiere a España el asunto se complica por el pasado islámico que, en parte, tuvo la Península Ibérica. Partiendo de principios indefendibles en el plano lógico o meramente histórico, afirman los musulmanes muy convencidos que cualquier tierra que en tiempos perteneció al darislam a él debe volver, sin preocuparse poco ni mucho de la opinión de sus actuales habitantes y poseedores con toda ley desde hace muchos siglos. Libertad Digital recogía las pretensiones, entre cursis e infantiles, de un panfleto para niños adoctrinados por la banda terrorista Hamas y en el conjunto de la información se detectaba una cierta sorpresa y escándalo de españoles normales, impresionados por la estrafalaria pretensión de "recuperar" para el islam la ciudad de Sevilla y todas las demás de al-Andalus.

Para un servidor, la cosa carece de mayor trascendencia por ser noticia vieja. Y disculpen si esto suena muy suficiente, pero hace ya muchos años en El Cairo me preguntaban taxistas, panaderos o profesores si en España había muchos musulmanes, si había muchas mezquitas y si se hablaba árabe de modo normal. Yo, a veces, por broma, decía que sí (en aquel entonces la respuesta correcta era un rotundo no a las tres interrogantes) y se quedaban tan contentos al confirmarse sus sueños sobre el "Paraíso Perdido". Pero si respondía la verdad me ojeaban con aire desconfiado y zumbón, al quedar probado que la mentalidad imperialista de aquel extranjero trataba de ocultar la auténtica realidad, a saber, que al-Andalus seguía existiendo y que los españoles de hecho visibles, audibles y palpables no pasábamos de simples sombras sin entidad ninguna, una añagaza más del colonialismo europeo para confundir al buen pueblo agareno (lo de agareno lo pongo yo, aclaro para árabes y arabistas suspicaces y con escaso sentido del humor, como es preceptivo).

El problema, para nosotros en la actualidad, es que la situación ha cambiado y no precisamente para bien: el peso demográfico de los países musulmanes, las enormes disponibilidades económicas de algunos de ellos, la intransigencia religiosa convertida en norma de relación internacional y elevada a los altares laicos de la progresía, junto a una inmigración descontrolada que ningún gobierno español ha intentado cortar, nos han puesto en la primera línea del conflicto con el islam. Para guardar esa frontera vamos a necesitar otra vez a Sancho de Leyva: ya veremos si lo encontramos.

Hipotecas y otros pagos: crónica de la Presentación de Ciutadans en Gavà
Ciutadans Periodista Digital  28 Marzo 2006

El escritor Julio Camba fue un viajero minucioso con una barriga discreta, acolchada y feliz. La buena comida y una digestión atemperada fundamentan una escritura armoniosa y humorada, según observación del propio Camba. En los años cuarenta, el escritor gallego regresa a su tierra, a su charca, nos dice, después de una ausencia de años dedicada a la corresponsalía por esos mundos de Dios. De aquella vuelta al hogar surgió el libro “La rana viajera” de 1947. Quédense con la fecha, que no es estorbo erudito. Con desapego de observador afilado, el escritor registra el jolgorio de sus paisanos, que han pasado del estatus de “regionales” al de “nacionales”. Dejemos que sea Camba quien nos lo cuente de viva voz:

“La última vez que yo estuve en Galicia, Galicia era una de las más hermosas regiones españolas. Ahora ha ascendido a la categoría de nación.

-“Le” somos una nación, ¿sabe usted? –me explica alguien-. “Le” tenemos una personalidad nacional tan fuerte como la primera...

-¿Por qué no?- le contesto.

Y, en efecto, ¿por qué no? Una nación se hace lo mismo que cualquier otra cosa. Es cuestión de quince años y de un millón de pesetas. Con un millón de pesetas yo me comprometo a hacer rápidamente una nación en el mismo Getafe, a dos pasos de Madrid”.

Andaban, pues, los asfixiantes años cuarenta y la nación en su acepción celta ya sacaba la patita. Más de quince años lleva Cataluña en el empeño de construcción nacional y el millón de pesetas del que hablaba Camba sólo ha servido para pagar unos pocos folios de los informes de la señora Bargalló. Trasladados al moderno euro, of course. La justificación crematística del nacionalismo responde a unos derechos adquiridos por el oprobio de una dictadura que acabó hace treinta años. Como explicó José Domingo ante las más de cien personas congregadas en el Museo de Gavà, “estamos pagando todavía la hipoteca del franquismo”. Qué duda cabe que la izquierda siempre ha practicado la mala conciencia para con sus compañeros de viaje. Incluso ha llegado a creerse el discurso retrospectivo y amañado de los nacionalistas catalanes, según el cual ellos y sólo ellos fueron víctimas de la opresión dictatorial.

Como recientemente la iniciativa Ciutadans ha sido galardonada con el premio “Libertad” que concede el Club Liberal 1812 de Cádiz, José Domingo centró su discurso en el artículo 1. de la añeja y (últimamente) muy exhibida Constitución. Tan añeja que incluye una referencia campanuda a los españoles de “ambos hemisferios”. El fundacional artículo reza: “La nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”.

Resaltó Domingo la importancia del concepto “reunión” como sinónimo de debate e intercambio de ideas. Reconociendo que antes de recoger el premio en Cadiz había hurgado en los manuales de historia, subrayó el éxito que las ideas liberales habían tenido en Cataluña y el hecho de que un catalán, Ramón Lázaro Dou, fuera presidente de las cortes de Cádiz. Inmersos en el viaje histórico-geográfico –“imposible hacerlo con el Ave”, ironizó Domingo-, pidió una Cataluña “abierta, dúctil y mestiza” que abandone el anclaje “con el siglo XIX y mire hacia el siglo XXII”. De vueltas al suelo del siglo XXI, Domingo se refirió al siempre candente asunto de la educación. Perdonen que me entrometa media línea. Pero uno tiene buenos amigos en el sector y sabe que la realidad es poliédrica y de una sencillez complejísima. Sigamos. “Miro los libros de historia de mis hijas y veo referencias a Guifré el Pilós, a la guerra dels segadors, al 1714, al estatut de Núria....Y, sin embargo, no les enseñan quién descubrió la penicilina o quién descubrió América”. Extraño, pienso yo, pues todos sabemos que Cristòfol (antes Cristóbal) Colón era catalán.

Carlos Elías había abierto el acto (no sin antes pedir disculpas por un retraso a causa de obras viarias y embotellamientos que fueron objeto de bromas sobre las deficientes infraestructuras de Barcelona) definiéndose como uno más de los defraudados por la estrategia política del PSC. Sin mostrar un convencimiento absoluto, explicó, sí que albergaba una tenue esperanza resistiendo en el poso escéptico de que podía producirse “una renovación tras 23 años de pujolismo”. Sin las cabriolas lampedusianas de ponerlo todo patas arriba para seguir igual, la nueva etapa del tripartito está suponiendo un continuísmo nacionalista sin disimulo ni pudor.

Puso Elías el esclarecedor ejemplo de la redacción del Estatut que salio del Parlament, donde “Cataluña se presentaba como un sujeto político segregado de España que planteaba una negociación con el Estado”. De ello, culpó al PSC por traicionar los principios de izquierda. A su juicio, el partido socialista “no es nacionalista, pero en la práctica es identitario. Durante muchos años se ha fomentado la interesada confusión de que ser nacionalista es una postura progresista. La anomalía en Cataluña no se encuentra entre los partidos de derechas, sino entre la izquierda, nadie sabe dónde se ubica el PSC o IC-V”. De dicha anomalía, Elías deduce la enorme abstención que se produce en las autonómicas catalanas. Una abstención que ronda el 55 % del electorado. Esto supone que Pujol gobernó con los votos de un 30 % del electorado catalán. Sin embargo, esta abrumadora indiferencia, se corrige en las generales, donde los índices de abstencionistas catalanes se corresponden con los del conjunto de España. Para Elías, pues, “en Cataluña existe un alto porcentaje de ciudadanos que no encuentra representación política en el Parlament”. Por último, hizo una llamada a la movilización ciudadana para que sea posible la creación de un nuevo partido político que represente a todos aquellos que no se sienten identificados con el actual abanico de partidos. Asimismo, recomendó visitar periódicamente esta página web. Gracias, Carlos.

Jordi Bernal. Gavà, 23 de marzo de 2006

La Generalitat recaudó 122.000 euros con las multas por no rotular en catalán
J. Planes La Razón  28 Marzo 2006

Barcelona- La Agencia Catalana del Consumo (ACC), dependiente del departamento de Comercio, Turismo y Consumo de la Generalitat catalana, paso de imponer dos multas en el año 2003 a establecimientos y empresas por no rotular o informar en catalán a un total de 119 en 2005. Además, se pasó de recaudar 1.200 euros en 2003 por las mismas sanciones a ingresar 122.050 en el año pasado, según anunciaron ayer en rueda de prensa el consejero, Josep Huguet, y el director general de Consumo, Enric Aloy.

En total, desde la entrada en vigor de la Ley de Política Lingüística, a principios de 2003, se han impuesto 143 expedientes sancionadores (dos en 2003, 22 en 2004 y 119 de 2005), que derivaron en 169.550 euros en multas (1.200 en 2003, 46.300 y 122.050 en 2005).

Desde que comenzó a ponerse en marcha la normativa, el departamento ha inspeccionado un total de 3.632 establecimientos, de los que han sido multados el 4,3 por ciento. «Es un éxito», señaló Huguet. El consejero y Aloy atribuyeron este aumento de inspecciones y multas a la «intensificación de la actividad sancionadora de la ACC». De la cantidad total de multas impuestas por la ACC en los últimos tres años, las de política lingüística representan el 3,95 por ciento (169.550 de 4,2 millones de euros).

Por sectores, el 36,86 por ciento de los expedientes sancionadores corresponden al comercio minorista, el 26, 54 por ciento a Correos, el 24,45 por ciento a servicios, el 5,54 por ciento a la vivienda, el 3,66 por ciento a las telecomunicaciones y el 2,95 por ciento restante a las grandes superficies.

Aloy puntualizó que de momento las inspecciones a comercios de inmigrantes son escasas.Cabe recordar que la vigente Ley de Política Lingüística obliga a tener la rotulación o todo tipo de información de un establecimiento en catalán. Además, en cada empresa o comercio tiene que haber una persona que entienda el idioma. Aloy recordó que la gran mayoría de quejas o denuncias se deben a la ausencia del idioma en los carteles y folletos, más que a la atención al cliente.

También detalló que de las 3.632 actuaciones inspectoras, 2.344 corresponden a las campañas iniciadas desde el propio departamento y 1.159 a denuncias impulsadas por los ciudadanos.

La Ertzaintza detiene a dos etarras tras dos años y medio sin desarticular «comandos»
J. P. ABC  28 Marzo 2006

MADRID. Tras dos años y medio sin desarticular un «comando» de ETA, la Ertzaintza detuvo ayer a los presuntos terroristas Luis Samuel Damborenea y Dani Yaniz, acusados de estar relacionados con el «comando Ezkaurre», que el 14 de septiembre de 2003 tendió una emboscada a una patrulla de este Cuerpo, como consecuencia de la cual resultaron heridos dos agentes y falleció uno de los pistoleros.

La operación de ayer rompe dos años y medio de absoluta improductividad por parte de la Consejería del Interior del Gobierno vasco. En septiembre de 2003 desarticulaba un reconstituido «comando Vizcaya» y desde entonces su actividad antiterrorista ha arrojado nulos resultados, salvo la detención de algún colaborador de la banda reclamado por la Audiencia Nacional o de algún proetarra de la «kale borroka». El año pasado, la Ertzaintza sólo incomunicó a un detenido. Se da la circunstancia de que como represalia a aquella desarticulación, el «comando Ezkaurre» tendió la citada emboscada a una patrulla de la Policía autonómica, cuyos «liberados» ya fueron detenidos por la Policía Nacional.

Ahora, la Ertzaintza ha capturado en Bilbao a dos colaboradores de aquel grupo, uno de los cuales es abogado. Se trata de Luis Samuel Damborenea y de Dani Yaniz. Los agentes registraron una vivienda y un garaje en la misma capital vizcaína.
Las investigaciones desarrolladas desde 2003 por la Policía vasca culminaron hace dos semanas con la identificación de uno de los dos detenidos ayer como la persona a la que corresponden unas huellas encontradas en un piso de La Rioja, en el que se preparó la emboscada. Según la Consejería del Interior, el hecho de que la operación se lleve a cabo cinco días después de que ETA anunciara una tregua obedece a que los resultados de las investigaciones fueron enviados al magistrado Fernando Andreu, que decidió que el arresto de los dos sospechosos se llevara a cabo esta semana.

El consejero del Interior del Gobierno Vasco, Javier Balza, ha justificado tradicionalmente la escasa eficacia de la Ertzaintza porque no tiene acceso a la documentación que se incauta en Francia. Fuentes de la lucha antiterrorista consideran que esta excusa no tiene base, ya que gran parte de la información sobre «comandos» se recaba en el mismo País Vasco, donde está desplegada la Ertzaintza.

Su eficacia ha ido en retroceso, porque si en la década de los noventa desarticuló en varias ocasiones el «comando Vizcaya», así como dos tramas encargadas del chantaje, en los últimos años los resultados son casi nulos.

«Manos Limpias» lleva el caso a la Fiscalía, mientras el Gobierno catalán dice que no investigará
ÁNGEL MARÍN ABC  28 Marzo 2006

BARCELONA. El Sindicato Colectivo de Funcionarios Públicos «Manos Limpias» ha presentado ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña una denuncia contra el primer consejero de la Generalitat, Josep Bargalló, y contra el secretario de organización de ERC, Xavier Vendrell, por los supuestos delitos de cohecho, extorsión y contra la seguridad de los trabajadores. La denuncia se refiere a la cuota que supuestamente exige ERC a funcionarios de las consejerías de la Generalitat gobernadas por esta formación, aunque no sean afiliados.

Además de las posibles repercusiones judiciales, ayer continuaron las críticas a ERC, incluso por parte de los socios del tripartito. En la reunión que cada lunes mantienen el presidente Pasqual Maragall con Bargalló y el consejero de Relaciones Institucionales, Joan Saura (ICV), la polémica sobre las cuotas provocó un duro enfrentamiento entre el dirigenre ecosocialista, que exige la dimisión de Xavier Vendrell, y Bargalló, que defendió a su compañero de filas.

El portavoz del PSC. Miquel Iceta, aseguró que «no hay ninguna conspiración maligna», en referencia a filtraciones interesadas del PSC a la prensa de las polémicas cartas para presionar a ERC a votar «sí» en el referéndum del Estatuto, y recomendó a los dirigentes republicanos que «examinen primero sus responsabilidades y no atribuyan a otros sus errores».

Iceta no secundó las palabras del presidente de CiU, Artur Mas, que habló de «extorsión», ni la demanda del portavoz del PP catalán, Daniel Sirera, de pedir a la Fiscalía que investigue el caso , pero advirtió a los republicanos que «es necesario separar partido y administración». Por su parte, el portavoz del Gobierno catalán, Joaquim Nadal, afirmó que no abrirá ninguna investigación oficial generalizada, «sólo aquellos casos puntuales que pudieran aparecer».

El nacionalismo catalán entra en Aragón
El nacionalismo catalán ha aterrizado en suelo aragonés. Lleva años haciéndolo con más o menos sutileza. Subvenciones desde la Generalitat, campañas «culturales» hechas desde dentro con dinero público llegado desde Barcelona, fomento del sentimiento «nacional» en la Franja... CiU y ERC tienen presentes, desde hace años, a las comarcas «administradas» por Aragón
POR ROBERTO PÉREZ ABC  28 Marzo 2006

ZARAGOZA. Aragón entra en la idea de los «Países Catalanes» del nacionalismo. Una parte del suelo aragonés, sus comarcas orientales, limítrofes con Cataluña, llevan años en la órbita de acción directa o indirecta de CiU y Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). ABC desveló esta semana que la Generalitat, desde la Consejería que ocupa Josep Bargalló (ERC), concedió el año pasado 40.000 euros a la «Institució Cultural de la Franja de Ponent», con sede en Calaceite (Teruel), entidad catalanista en suelo aragonés, en cuyo seno tiene cabida el mensaje de la incorporación de las cuatro comarcas orientales de Aragón a Cataluña y que, por ejemplo, está desarrollando una campaña en contra de que se cumpla la sentencia del Vaticano que ordena la devolución de obras de arte aragonesas por parte de Lérida a la Diócesis de Barbastro-Monzón (Huesca).

Esto es sólo un capítulo más en una trayectoria de años, en la que el nacionalismo catalán ha ejercido y ejerce su actividad de alguna forma en esta parte de Aragón.

El problema no es la lengua. En estos municipios, desde hace siglos, se habla catalán. Los nacionalistas dicen que es el catalán normalizado; los que se oponen a la injerencia catalana en estas tierras insisten, por su parte, en que es una variante propia, aunque con clara influencia catalana. En cualquier caso, nadie en estos municipios oculta que el habla entra en la órbita del catalán. Pero así se ha hablado durante siglos, de forma espontánea y natural. El problema radica en otra realidad: para el nacionalismo, lengua se identifica con territorio y con nacionalidad. De ahí que las comarcas aragonesas de La Litera, Ribagorza, Bajo Cinca y Matarraña -suman unos 50.000 habitantes- sean consideradas por el nacionalismo catalán como parte de su espacio natural.

La intención del lenguaje
El lenguaje es coincidente. ERC, CiU, la propia Generalitat en sus documentos oficiales desde hace años y la plataforma antes citada, con sede en Calaceite, hablan de estas comarcas aragonesas como Franja de Ponent. La intencionalidad también es clara. El poniente lo es sólo para Cataluña. Si además es una franja de su poniente lo es, por tanto, de Cataluña. Para Aragón, las comarcas orientales, son su levante.

ERC, en su idea del independentismo de la nación catalana, incluye a estas cuatro comarcas. La «Institució Cultural de la Franja de Ponent», financiada por la Generalitat, sigue el discurso. Aunque acurrucado bajo el paraguas de la actividad cultural, esta plataforma lanza mensajes claros. Por ejemplo, habla de la «escisión» que sufrieron los municipios aragoneses que, en 1995, dejaron de depender de la Diócesis de Lérida y pasaron a la de Barbastro-Monzón.

Para esa entidad catalanista, estas comarcas están «bajo administración» aragonesa. Para ella, el paso de esos municipios a la Diócesis de Barbastro-Monzón supuso arrancarlos de su «territorio histórico», es decir, de Lérida; es decir, de Cataluña.

Las subvenciones de la Generalitat
Representantes de la turolense «Institució Cultural de la Franja de Ponent» han comparecido en el Parlamento catalán para hablar de cómo se encuentra la lengua catalana en esta parte de Aragón. ERC presentó una denuncia ante la Unión Europea por la supuesta «discriminación» del catalán en Aragón.

Las subvenciones de la Generalitat para apoyar acciones catalanistas en estas comarcas de Aragón no han faltado. A la ya citada de 40.000 euros concedida por la Consejería de Bargalló el año pasado se suman otras. ABC ha localizado más en las bases documentales de la Generalitat. A finales de 2004, concedió 20.000 euros al «Casal Jaume I de les Terres de Ponent», para el «desarrollo de diversas actividades culturales en apoyo de la lengua y la cultura catalanas en la Franja de Ponent». A la misma entidad, le concedió otros 3.000 euros a finales del año pasado, para una «exposición itinerante sobre la situación del catalán en la Franja de Ponent». Y, por ejemplo, en 2003, la Generalitat financió con 2.800 euros la edición del CD-Rom «Bases de datos de las comarcas de Lérida y la Franja de Ponent», como material universitario. En el presente año, la Generalitat también ayuda a la «Institució Cultural de la Franja de Ponent» para la proyección de cine en catalán en estos municipios orientales de Aragón

Durán y Cuenca, la «metamorfosis»
Pero este espíritu viene de lejos. CiU,igual que ERC, llegaron a tantear hace años las posibilidades de presentar candidaturas en estos municipios aragoneses para entrar en sus ayuntamientos. En 1990, Esquerra envió una carta a más de cincuenta municipios de la Franja, en la que anunciaba su intención de presentarse a las elecciones municipales del año siguiente. El 1 de septiembre de ese mismo año, la entonces diputada por CiU en el Congreso y que después sería consejera de Gobernación en uno de los gobiernos de Jordi Pujol, María Eugenia Cuenca, declaraba a ABC que su partido iba a seguir con los planteamientos que mantenía desde hacía años respecto a los municipios de la Franja, «ofreceremos nuestra ayuda a todos los pueblos que la soliciten para poder practicar lingüísticamente el catalán».

El nacionalismo de María Eugenia Cuenca es peculiar, toda una metamorfosis ideológica en su persona. Es aragonesa, y no por casualidad. Su familia, de Calatayud de varias generaciones; ella, nacida y criada en Calatayud; se licenció en Derecho en la Universidad de Zaragoza; y en Zaragoza se ofició su primer matrimonio. Casó con un industrial catalán, afincó su residencia en Barcelona, terminó nacionalista catalana y ahí sigue. Fue diputada en el Congreso en dos legislaturas, desde 1986 a 1993; consejera de Gobernación con Pujol y ahora diputada en el Parlamento catalán, en cuyo listado, por cierto, no figura como María Eugenia Cuenca Valero, sino como «Maria Eugènia Cuenca i Valero». Y aparece en la web oficial de Convergencia, en la selecta «lista de fundadores y militantes históricos de CiU».

La bilbilitana María Eugenia Cuenca no es la única aragonesa en el nacionalismo catalán. El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Durán i Lleida, nació en 1952 en la localidad oscense de Alcampell. El mismo año, por cierto, en el que nació el líder de ERC, Josep Lluís Carod Rovira, hijo de madre catalana y de padre aragonés, guardia civil de profesión.

Separatismo
PLATAFORMA ESPAÑA Y LIBERTAD QUIERE VER ONDEAR LA BANDERA NACIONAL EN LOS AYUNTAMIENTOS VASCOS
Minuto Digital 28 Marzo 2006

Plataforma España y Libertad ha iniciado una serie de denuncias ante 80 municipios vascos para que en los consistorios ondee la bandera de España.

La iniciativa ha comenzado hoy mismo con la presencia de la coordinadora general de la Plataforma en el ayuntamiento de Amurrio. Amurrio, una localidad gobernada por nacionalistas y con fuerte presencia de kale borroka, ha sido elegida por Yolanda Morín para iniciar personalmente la campaña de denuncia.

Ante la mirada atónita de los funcionarios del ayuntamiento Yolanda ha presentado el documento que se adjunta para exigir al consistorio que la bandera de España se situe en la balconada.

Según la coordinadora general de Plataforma España y Libertad "hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre y estos consistorios están incumpliendo la Ley. He querido ser la primera en venir personalmente a un ayuntamiento porque desde mañana mismo miembros de España y Libertad del País vasco van a recorrer 80 localidades para pedir lo mismo que yo hoy aquí. Si yo no fuera capaz de dar la cara por los ciudadanos que representamos, tampoco podría pedírselo a mis compañeros."

De esta forma España y Libertad comienza la primera de una serie de protestas que se iniciarán en las próximas semanas: "vamos a estar allí donde se nos llame, donde haga falta defender a España y la libertad"

Para ver el documento presentado pinche aquí http://www.minutodigital.com/noticias/2400.htm
Para visitar la web de Plataforma España y Libertad pueden ir a http://www.e-libertad.es

Separatismo
LOS INMIGRANTES HISPANOS PREFIEREN MADRID, MIENTRAS QUE LOS MUSULMANES VAN A CATALUÑA
Minuto Digital 28 Marzo 2006

Los inmigrantes de origen americano suelen instalarse en la provincia de Madrid; mientras que en Cataluña se asientan los de origen árabe y musulmán en mayor proporción. Los partidos que se han sucedido en la Generalidad han fomentado la llegada a su territorio de árabes, porque consideran que son de más fácil catalanización. Las consecuencias de esta política están a la vista.

Cualquier pesona que haya estado en Madrid y Barcelona habrá notado que en esta ciudad hay muchos más musulmanes -marroquíes, pakistaníes, argelinos, sirios, etcétera- que en la capital de España. Se trata, según algunos, de una política decidida por la Generalidad de Jordi Pujol y mantenida por el Tripartito nacional-socialista a fin de contar con inmigrantes dóciles al aprendizaje del catalán. Los inmigrantes hispanoamericanos rechazan la inmersión lingüística en mayor medida que los andaluces y los extremeños.

Los inmigrantes iberoamericanos –ecuatorianos, colombianos, argentinos, peruanos, bolivianos- representan en la provincia de Madrid el 53% de los extranjeros, mientras que en Cataluña sólo son el 38%, según un estudio del Observatorio Permanente de la Inmigración.

En Madrid, hay 903.403 inmigrantes, de los que 186.582 son de Ecuador, 82.799 de Colombia, 48.235 de Perú, 34.440 de Bolivia, 28.269 de la República Dominicana y 25.060 de Argentina.

En Cataluña, los inmigrantes registrados son 895.681, de los que la comunidad nacional más numerosa es la marroquí (188.210). Los ecuatorianos presentes bajan a 92.374 y los colombianos a 45.213. En esta región, los inmigrantes que no conocen el español son el 40% y al menos un 20% son mahometanos.

En enero de 2003, los extranjeros residentes en la provincia de Madrid se dividían por su origen de la siguiente forma: Iberoamérica 42%; África, 20%; Asía, 10%; Unión Europea 9%; resto de Europa, 19%. En Cataluña las proporciones eran las siguientes: África, 40%, Iberoamérica, 23%, UE, 19%; Asia, 13%; resto de Europa, 5%.

A fin de seleccionar a los inmigrantes para seguir construyendo su sociedad catalanista, el Tripartito y CiU han obtenido del PSOE la competencia en el nuevo Estatuto para regular los flujos migratorios. Con este experimento social, en el que está de acuerdo toda la clase dirigente catalana, el futuro de Barcelona y de su área urbana puede ser el mismo que el de París durante los disturbios de otoño pasado, cuando bandas de delincuentes e inmigrantes quemaron miles de automóviles.
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