AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 30 Marzo  2006
PRIMER ACTO PARA LA DESTRUCCIÓN DE ESPAÑA
Editorial minutodigital 30 Marzo 2006

Rojo-separatistas, judeo-masones, vasco-catalanes
Kiko Rosique Periodista Digital 30 Marzo 2006

Adiós España
Daniel Sirera Libertad Digital 30 Marzo 2006

Hay que neutralizar al Estado de Derecho
EDITORIAL Libertad Digital  30 Marzo 2006

Todo por la paz
Cristina Losada Libertad Digital 30 Marzo 2006

Lo malo del PP
Pío Moa Libertad Digital 30 Marzo 2006

Zapatero y Rajoy, sólo ellos
DARÍO VALCÁRCEL ABC 30 Marzo 2006

La vileza unida al cretinismo
Antonio Sanchez-Gijón Libertad Digital 30 Marzo 2006

Libertad antes que paz
Fernando Prieto Libertad Digital 30 Marzo 2006

El segundo 11-M
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 30 Marzo 2006

El pacto del sofá
GEES Libertad Digital 30 Marzo 2006

Dos hechos
ABC 30 Marzo 2006

La tregua, fuente de Derecho
Pablo Sebastián Estrella Digital 30 Marzo 2006

Geografía del lenguaje
Amando de Miguel Libertad Digital 30 Marzo 2006

RUEDA DE PRENSA DE LAS GESTORAS CÍVICAS DEL FORO ERMUA
Foro de Ermua  30 Marzo 2006

Rajoy asegura en la sesión de debate del Estatut que «estamos en el principio del fin del Estado»
Efe - Madrid.- La Razón30 Marzo 2006

José Alcaraz, en abc.es: «Conceder algo a los asesinos es justificar sus crímenes»
ABC 30 Marzo 2006

El fiscal pide a ERC la lista de empleados a los que exige el pago de cuotas
MARÍA JESÚS CAÑIZARES ABC 30 Marzo 2006

Independentistas catalanes llenan la Universidad Rovira i Virgili de carteles amenazantes contra Arcadi y Juaristi
Libertad Digital 30 Marzo 2006

Iñaki Arteta: el cine español y el nacionalismo terrorista
nacionalismo.blogs.com
/byebyespain 30 Marzo 2006

Cataluña y los catalanes
EUGENIO TRIAS El Mundo  30 Marzo 2006

Todos y algunos
Nota del Editor 30 Marzo 2006

Se abre la veda contra el español...
Sandra Remón Periodista Digital 30 Marzo 2006

PRIMER ACTO PARA LA DESTRUCCIÓN DE ESPAÑA
Editorial minutodigital 30 Marzo 2006

Sabemos que la mayoría del pueblo español no es favorable al contenido del nuevo estatuto catalán. Un rechazo popular que se palpa en la calle y al que el gobierno ha hecho oídos sordos negándose a consultar al pueblo sobre tan trascendental cuestión, que afecta, no solo a Cataluña, sino al conjunto de la nación, ya que la definición, estructura y relaciones interregionales se verán radicalmente afectadas por este proyecto insolidario, discriminatorio y desleal con España y los españoles.

Un parlamento ajeno a la voluntad del pueblo perpetrará hoy lo que es el mayor atentado contra la unidad de España de nuestra historia reciente, al aprobar un estatuto catalán que no es más que una progresión en el proceso de construcción nacional de Cataluña como país independiente de España.

El texto, en su preámbulo, que equivale a la exposición de motivos de una ley incluye el reconocimiento de Cataluña como nación, frente al texto aprobado en 1979 que la define como 'nacionalidad'. Además el estatuto consagra el principio de bilateralidad en las relaciones entre el Estado y la Generalitat, la imposición del catalán a través de la obligación de su conocimiento, se refuerza la posición del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y los consejos de justicia, y la autonomía tributaria de la región , así como un numero importante de competencias son traspasadas y blindadas a favor de Cataluña en detrimento del estado español. Todos ellos pasos importantes para ahondar en las tesis separatistas.

El argumento de que de que la serenidad, la capacidad de diálogo y la racionabilidad podían imponer en el debate parlamentario modificaciones que acomodasen el texto inconstitucional remitido por el parlamento catalán, a la legalidad vigente han resultado, tal y como vaticinamos, un mero divertimento para ganar tiempo de cara a la opinión pública, pues al final el estatuto que nos cuelan, es casi más amenazante con maquillaje, que sin él. La abierta ruptura que proponía el texto remitido desde Cataluña, se ha sustituido por una versión “light” para que pueda ser vendida al pueblo español, pero en su fondo alberga la misma carga de profundidad contra la unidad nacional, la solidaridad e igualdad entre los españoles que el anterior texto.

El juego político de socialistas y separatistas cuenta con el hastío de los españoles, y lo enredado de un debate, que en comisión no ha transcendido apenas a la opinión pública. Tampoco es que el PP haya contribuido mucho a que esa opinión pública se entere de lo que significa este estatuto y las consecuencias de su aprobación. Y es que la política no solo se hace desde los despachos. Apenas hemos tenido noticia de la recogida de firmas para convocar el referéndum, campaña que se desinfló rápidamente, ni el PP con sus importantes medios ha puesto la carne en el asador para salir a la calle a explicar, en un lenguaje que todos entiendan, las barbaridades que incluye el estatuto. Sigue faltando esa cercanía con el pueblo llano y esa política de comunicación fluida con la ciudadanía. El problema es que este estatuto favorable al proceso de construcción nacional catalán, no solo es una cuestión de partidos, sino que afecta a todos los españoles.

Rojo-separatistas, judeo-masones, vasco-catalanes
Kiko Rosique Periodista Digital 30 Marzo 2006

No comprendo cómo es posible que nadie se haya hecho eco aún de la prueba definitiva, de la corroboración inapelable de que existe una conexión nítida entre el alto el fuego de ETA y la reforma del Estatuto de Cataluña, una conspiración entre los nacionalismos periféricos para demoler el ordenamiento constitucional y la misma nación española que empezó a fraguarse en la nunca suficientemente maldita reunión de Perpignan. Porque me dirán ustedes si no es una casualidad demasiado inverosímil, si no existen razones cabales para sospechar que tiene que haber un profundo significado simbólico que explique el hecho de que la bronquitis derivada en neumonía de Arnaldo Otegi coincidiera en el tiempo con la angina de pecho de Josep Lluís Carod-Rovira.

Aproximadamente de esta guisa y este rigor intelectual son todas las elucubraciones que estamos oyendo estos días en los cenáculos radiofónicos de la derecha. Tienen su razón de ser. Los nacionalismos, que, como decía al final del artículo de la semana pasada, no pueden imponerse racionalmente el uno al otro porque todos utilizan los mismos axiomas indemostrables y es precisamente la colisión y el eterno empate lo que retroalimenta a ambos, necesitan construirse contra un enemigo. El único contenido real del recipiente que llaman nación no es una identidad o una cultura particulares, que jamás la han tenido y en esta época menos que nunca, sino el propio recipiente que separa a los miembros del grupo de los que se quedan fuera. La lógica nosotros-ellos. Y, claro el nacionalismo catalán, o el vasco, ya tienen un solo enemigo y referente, España, para darlos sentido, pero el nacionalismo español, aun después de fundir a CiU con el PSC y ERC y a Batasuna con el PNV, seguía teniendo dos. ¿Qué mejor idea que juntarlos para visualizar la confrontación bipolar? No es la primera vez que se hace: en la República se inventó a los rojo-separatistas, el golpe de 1936 se realizó contra la anti-España, durante el franquismo apareció la nueva especie de los judeo-masones, y ahora tenemos a los vasco-catalanes. Gracias a éstos, hoy tenemos definidos los dos frentes imprescindibles para reproducir la lógica de héroes y villanos característica de las películas para niños tontos.

La primera parte se rodó en Perpignan, una ciudad cuyo solo nombre ha llegado a invocar, a fuerza de ser repetido como recurso metonímico, unas connotaciones similares a los de Sodoma, Gomorra o Guadalete. Dado que Carod-Rovira (un aventurero narciso, infantil y bravucón con mucha afición al diálogo y simpatía natural por los independentismos de izquierda, eso nadie lo duda) se reunió con Josu Ternera y Mikel Antza, y a las pocas semanas ETA declaró una tregua sólo para Cataluña, todos los líderes de opinión defensores de la unidad de España dedujeron y difundieron inmediatamente que el líder de ERC la había pactado. Y ninguno se apartó un milímetro de esta interpretación, como si Carod tuviera, primero, algún ascendiente sobre la banda y, segundo, algo que ganar con un pacto que, si permanecía en secreto, no le habría reportado ningún rédito, y, si se filtraba, era previsible que llenara de oprobio y arruinara su carrera política en Cataluña y en toda España. Era, naturalmente, una hipótesis mucho más suculenta que la de que ETA, que por cierto hacía ya meses que no mataba ni en Cataluña ni en ningún otro sitio, hubiera rentabilizado aquella visita pavoneando la magnanimidad con la que trata a quienes dialogan y buscando la legitimación moral de estar en la misma situación que Cataluña. Pero nada más. Al margen de que ETA asumió en un comunicado toda la iniciativa de la tregua en Cataluña, era obvio que Carod no podía interesar a los terroristas más que para un intercambio básico de opiniones y, como mucho, de líneas básicas de actuación conjunta en el frente político.

Pues hete aquí, que, dos años después, resulta que en la funesta reunión no sólo se pactó una tregua específica para Cataluña, sino una estrategia a dúo para destruir la nación española, cuyo desarrollo se está siguiendo cumplidamente ahora gracias a la ayuda inestimable de un presidente del Gobierno español que padece la más rara obsesión patológica por la rendición o el más acendrado odio masoquista a su país (a veces una, a a veces otra) que se han registrado nunca en la Historia médica. Hombre, no sé, aun aceptando como hipótesis que Zapatero se vea aquejado por tan insólitos males, digo yo que, si las dos partes diseñaron realmente la demolición de España en enero de 2004, una fecha en la que todo hacía prever que el PP ganaría las elecciones, el plan conjunto habría tenido que ser, cuando menos, otro distinto.

La segunda parte de la película es, como corresponde, la secuela de la primera, aunque la dirija Zapatero en vez de Aznar. Porque, al parecer, ETA declaró el alto el fuego como homenaje simbólico a la aprobación del Estatut por la Comisión Constitucional del Congreso. A algún columnista de Libertad Digital le leí algo así como que pensar lo contrario sería cuestionar el oportunismo político de los etarras. ¡Joder! Pues la verdad es que esta vez estuvieron bastante sosos. Total, después de tenernos casi un año esperando la tregua, en vez de hacerla coincidir con un paso intermedio del trámite parlamentario del Estatut, podían haberla dejado para su aprobación definitiva en Cortes o, mucho mejor, subrayar su apuesta por la autodeterminación postergándola hasta la ratificación en referéndum por el pueblo catalán. ¿O es que ETA, que no dejó de matar tras la inclusión del término nacionalidad en la Constitución por primera vez en la Historia, que la consideró una añagaza formal del posfranquismo para dejar las cosas como estaban, que ahora dicen que no descansará hasta que no le haya exprimido todos los precios políticos imaginables al pobre Zapatero, va a celebrar como un éxito propio la concesión puramente nominal de la categoría de nación, no a su presunto amigo Carod-Rovira sino a la derecha catalana de CiU? Por favor. Habría sido más creíble si Libertad Digital hubiera demostrado la vinculación entre ambos procesos titulando que ETA declaraba su alto el fuego un día después de que el Barça aplastara al Getafe.

Casi sería mejor que la prensa de derechas se quedara en el terreno de la ficción, porque cuando pretende ilustrar sus ocurrencias con los testimonios documentales de los implicados, el resultado es calamitoso. Por ejemplo, citan el comunicado de ETA que afirmaba que Cataluña y Euskadi eran los dos problemas pendientes de la democracia española, y no leen en él una mera constatación del ideario abertzale, que a lo sumo intenta respaldarse con el hecho de que hay otra nación oprimida en el mismo Estado, sino la evidencia de que ambos procesos van indisolublemente de la mano. O, si Carod-Rovira se felicita por el alto el fuego, resulta que no está sólo poniéndose medallas, sino que demuestra que en Perpignan estaba previsto todo lo que vino después. Y, ya dentro del campo de la manipulación descarada, cuando Artur Mas dice que la tregua de ETA no habría sido posible sin el Estatut, y explica claramente que se refiere a que Zapatero no habría tenido crédito político en España para acometer la negociación con la banda si hubiera perdido el control del Estatuto de Cataluña, el PP y su coro mediático se limitan a subrayar que ha sido el líder de CiU, y no ellos, quien ha vinculado expresamente el proceso vasco y el catalán. ¿Se puede ser más tramposo?

El único vínculo real que une actualmente el nacionalismo catalán y el vasco, aparte de la lógica camaradería entre sus ideólogos y de que se sirvan mutuamente de justificación, es precisamente ése que dejaba traslucir Mas: el intento de Zapatero de integrarlos en España, considerándolos como un activo de España y no como un enemigo, y garantizando además la presencia y capacidad de actuación de un partido estatal en ambas regiones. La táctica opuesta, la de Aznar, tosca y maniquea, se saldó con la casi mayoría absoluta del PNV-EA sobre Mayor Oreja y Redondo Terreros en 2001, el anuncio del Plan Ibarretxe en 2002, el subidón de ERC en 2003 y el papel decisivo de Cataluña y el País Vasco en la derrota del PP el 14-M. Es decir, todo lo contrario a esa suposición tan extendida de que los nacionalismos están aprovechando la debilidad de este Gobierno para conseguir lo que no le sacaron al anterior.

Nos guste o no, Zapatero cree honestamente en una España plural, porque ya lo dejó escrito en su tesis doctoral, y no cabe duda de que su aceptación en ambas comunidades autónomas es mejor garantía de la unidad del país que el enfrentamiento constante y la demonización de los nacionalismos. Por mi parte, confieso que me exaspera esa inercia políticamente correcta que presupone que la pluralidad es un bien en sí mismo, o una opción más progresista que el centralismo, sólo porque en la España del siglo XX la derecha ha sido centralista. La izquierda mundial sólo se interesó por las naciones cuando Lenin trasplantó a ese nivel la lucha de clases en pleno imperialismo colonial; y, desde luego, si hubiera que proyectar ese tipo de relación económica sobre las regiones españolas, Cataluña y el País Vasco no harían precisamente el papel de colonias. De igual modo, la descentralización sólo podría considerarse positiva por acercar la administración a los ciudadanos, así que habría que empezar a traspasar competencias a las provincias y municipios, y eso es justo lo que los nacionalismos han deplorado siempre como un intento de diluir su identidad colectiva. Por lo demás, Rajoy tenía toda la razón cuando decía que no hay ninguna necesidad de reformar los Estatutos de Autonomía; la coartada catalanista de la adaptación al siglo XXI en regulaciones como la de la inmigración queda invalidada al verse acompañada de un espíritu nacionalista propio más bien de una actualización al XIX.

Sin embargo, al margen de los ideales un tanto naïves del presidente del Gobierno, o de los riesgos que implique exponerse a una espiral de reivindicaciones por parte de los nacionalistas, hay que reconocerle, a él o a sus asesores, que están lidiando muy bien con un problema enquistado en la sociedad española por culpa del gran error de la democracia española: dejar que CiU y el PNV configuraran Cataluña y el País Vasco a su imagen y semejanza. Primero fue la jugada maestra de dividir el frente catalanista reabriéndole a CiU el camino del poder a cambio de pactar un Estatut razonable con la única salvedad de una política lingüística injusta, también heredada del pasado y que al menos expulsará de su gestión a ERC en las próximas elecciones autonómicas; el PSOE ha enmendado en el último momento la servidumbre contraída por Zapatero con el PSC cuando contó con sus votos para ser elegido secretario general del partido y su deber de respetar una promesa hecha cuando sólo era jefe de la oposición.

Por su parte, en el País Vasco, la eventual legalización de Batasuna (que no es un precio político: ¿o es que sería de recibo mantenerla en la clandestinidad cuando ya no haya un terrorismo que no condenar o de cuyo entramado formar parte?) abre unas inéditas perspectivas electorales, que ya escribí tres días después de las elecciones vascas de 2005 que el PSOE andaba buscando y negociando: era obvio que, para estar seguro de que el PCTV se aprestaría a hacer de testaferro de Batasuna y ésta no se echaría en manos de Ibarretxe reproduciendo el frentismo nacionalistas- no nacionalistas que Zapatero había tratado de evitar distanciándose del PSOE, todo tenía que estar bien pactado.

Ahora, durante el tiempo que dure el proceso paralelo al final de ETA, los socialistas y los abertzales legalizados van a acaparar todo el protagonismo político arrinconando al PNV y al Plan Ibarretxe. La estampa del lehendakari tratando de asomar la cabeza encargándose de la convocatoria de la mesa de partidos, y la de Iñigo Urkullu denunciando que Batasuna, con sus movilizaciones callejeras, está intentando organizar "una mayoría política y social alternativa a la del PNV", son la mejor prueba de que quienes se empeñan en ver las mesas de Batasuna como una especie de Plan Ibarretxe 2, como de costumbre, no se enteran de nada. Después, en un futuro sin armas y dentro de la lógica de los partidos, Batasuna podría convertirse en la aliada natural del PSE, en un papel análogo al de ERC o, incluso, en una nueva versión de Euskadiko Ezkerra, que pasó del entorno de ETA Político-Militar a integrarse en los socialistas vascos.

Naturalmente, estas sutilezas tenían que ser del todo inaccesibles a unos políticos, opinadores y blogueros que no sólo entienden a los nacionalistas vascos como un todo monolítico siempre dispuesto a trabajar en la misma línea más allá de rivalidades partidistas, sino que incluso son capaces de inventarse una sociedad fabulosa en la que conspiran como un solo hombre todos los presuntos enemigos de España.     www.kikorosique.com

Adiós España
Daniel Sirera Libertad Digital 30 Marzo 2006

CiU ha presentado en el parlamento catalán una iniciativa en la que exige a la Generalitat que lleve a cabo las gestiones necesarias para que los organismos de la administración general del Estado no usen el término 'nacional' en Cataluña. El partido de Artur Mas quiere que “sólo” la Generalitat pueda utilizar esa denominación en Cataluña. Sin duda esta es una de las primeras consecuencias del pacto firmado en La Moncloa entre el presidente del Gobierno español, José Luís Rodríguez Zapatero y el líder de CiU, Artur Mas.

El nuevo estatuto de autonomía de Cataluña define a Cataluña como una nación. Sólo desde la ingenuidad o la mala fe se puede afirmar, como se ha hecho, que el hecho que se defina a Cataluña como una nación no tiene ninguna consecuencia ni política ni jurídica. La primera, en la frente. Los convergentes acaban de presentar una iniciativa parlamentaria que, de ser aprobada –y no dudo que el tripartito la apoye de manera entusiasta– todos los museos, teatros, instalaciones y equipamientos que dependan del Estado (si es que queda alguno) no podrán utilizar el término 'nacional' para definirlos. De hecho, se empieza a consumar lo que el PP ha venido denunciando en solitario en los últimos meses: el nuevo estatuto permite y facilita que la nación española desaparezca definitivamente de Cataluña y se consagre en esta comunidad la única y exclusiva “nación catalana”.

El “adiós España” de Maragall ha sido asumido y alentado por el presidente del Gobierno español. Zapatero, junto a los líderes del PSOE que, han mirado hacia otro lado antes que defender la unidad de la nación española, son los responsables de este proceso de segregación de la llamada “nación catalana” de la verdadera nación, la española, que empieza a desaparecer en Cataluña. El voto positivo de los socialistas (catalanes, andaluces, madrileños, vascos, gallegos, valencianos …) a este estatuto en el Congreso de los Diputados es el inicio del fin de la nación española, de España. Ustedes mismos.

Daniel Sirera es Portavoz adjunto PP en el Parlamento de Cataluña

Hay que neutralizar al Estado de Derecho
EDITORIAL Libertad Digital  30 Marzo 2006

Tras el comunicado de alto el fuego, la Fiscalía ha cambiado de criterio, y se ha negado a solicitar la prisión incondicional del proetarra Arnaldo Otegi. Diríamos que se trata del primer gol que el mal llamado "proceso de paz" cuela al Estado de Derecho, si no fuera por los muchos que ya le ha metido con tal de lograr, "como sea" y "cuanto antes", que ETA brinde al gobierno del 14-M una "paz" electoral.

Desde que el gobierno del 14-M y sus socios parlamentarios desafiaron al Estado de Derecho ofreciendo "diálogo" a terroristas prófugos de la Justicia a cambio de una tregua, el imperio de la Ley pasó a estar en jaque por aquellos que más que nadie tenían, y tienen, la obligación de cumplir y hacer cumplir el ordenamiento jurídico.

En cualquier país civilizado se hubiera tomado declaración judicial al dirigente separatista con el que los terroristas de ETA declararon, en un comunicado, haber llegado a un acuerdo en Perpiñán para diseñar "estrategias conjuntas para la desestabilización del Estado español". En cualquier país democrático, nadie con responsabilidades de gobierno se hubiera planteado una reforma constitucional que "quite lo que sobra, que añada lo que falta y que conserve lo que debe seguir siendo vigente" –tal y como dijo Maragall– con el único objetivo de intentar contentar a los socios de ETA en Perpiñán, socios suyos de gobierno. En España se pretende hacerlo, además, de forma subrepticia, a través de una ley de rango menor, como es un estatuto, ya que el gobierno del 14-M y los separatistas no tienen la mayoría necesaria para hacerlo legalmente.

Los nacionalistas, gracias a las mentiras del gobierno del 14-M, han pasado, en unos años, de reclamar una reforma constitucional para proclamar a Cataluña o el País Vasco como "nación", a decir ahora que ya no es necesaria dicha reforma pues aquella es una proclama "impecablemente" constitucional. Sólo la ceguera voluntaria o la complicidad desvinculan estas históricas concesiones políticas y jurídicas al separatismo catalán –y pronto al vasco–, del llamado pacto de Perpiñán y de las ansias de lograr, con dichas concesiones, una tregua por parte de ETA.

Cándido Conde Pumpido representa mejor que nadie ese sector del poder judicial dispuesto a doblegar el imperio de la ley a los intereses negociadores del gobierno con la organización terrorista. El fiscal general del Estado ha hecho la vista gorda ante los proetarras del PCTV y ante la misma Batasuna, mucho antes de la declaración de tregua. No ha tenido problemas en respaldar las tesis de los abogados defensores de sanguinarios terroristas, responsables de decenas de asesinatos como Henri Parot. No ha tenido empacho en neutralizar –incluso depurar– a los fiscales que, como Fungairiño, eran fieles a la firmeza de la ley, en lugar de serlo a las ansias de apaciguamiento del gobierno. Ha servido de ariete del gobierno contra todos aquellos jueces y magistrados que, como el presidente del Supremo, Jesús Hernando o el propio juez Grande Marlaska, han dejado en evidencia la calculada pasividad del Gobierno y de su fiscal.

Si Otegi, hace meses, ante una citación judicial, no podía dar crédito a su detención preguntando si aquello lo sabía Conde Pumpido, el dirigente de Batasuna puede ahora comprobar cómo Zapatero permanece fiel a los compromisos adquiridos en pro de un alto el fuego permanente. ¿Entendemos ahora mejor por qué presos de ETA como Juan Carlos Iglesias Chouzas, "alias Gadafi", y otros encarcelados en Francia, solicitaron, hace meses, cumplir sus condenas en España, a pesar de que aquí les aguardan, teóricamente, muchas más causas pendientes? Allí les aguardaba el imperio de la ley. Aquí, un esperanzador proceso de paz.

En cualquier caso, con esta bochornosa renuencia a la prisión incondicional, no empieza ni acaba la ofensiva del proceso de paz contra el Estado de Derecho. Cándido Conde Pumpido ya tiene su lugar en la más indigna historia de la carrera judicial de nuestro país. Confiemos en que en el futuro no se sumen a él los nombres y apellidos de determinados magistrados del Tribunal Constitucional.

Ay Montesquieu... Aunque sea en cómplice silencio, tu muerte la lamentarán hasta tus enterradores.

Tregua de ETA
Todo por la paz
Cristina Losada Libertad Digital 30 Marzo 2006

Por los espejos mediáticos del callejón del Gato desfila estos días una cáfila de creyentes. Tanto hablar del relativismo moral, del descreimiento, de la falta de fe, y mira tú por donde, han surgido del páramo, con la primavera de las caretas y las boinas, cantidad de florecillas voluntariosas. Todas quieren creer, o sea, dar por cierto aquello que no está comprobado o demostrado. Todas abren sus corolas a la verde esperanza de las telenovelas, que no importa cuánto te hagan llorar, acabarán bien. Y todas hacen votos por el happy end, mientras sacan la escopeta de perdigones contra los escépticos, esos pájaros de mal agüero.

Para ese espectáculo floral y rosa no ha hecho falta el genio de un Münzenberg, el hábil urdidor de la propaganda soviética en los años treinta, el que llamaba "clubes de inocentes" a la miríada de grupos y comités de intelectuales, artistas, periodistas, que su red de agentes montaba y que, sin saberlo, servían a las maquinaciones del totalitarismo comunista. Eran hombres y mujeres cultivados, humanitarios y bienintencionados, y creyeron infinitamente y con fe ciega en las mentiras del hombre que era admirado por Goebbels. Fue un triunfo de la propaganda sobre la inteligencia.

No. Aquí ha bastado con echar el abono de la expectativa y sembrar sobre él un comunicado, para que la tierra respondiera alborozada no a lo que se dice en él, sino a lo que se creía que iba a decir. Pues ETA no anuncia que deja las armas y se disuelve, y reclama la impunidad y la autodeterminación, pero... no dejes que la realidad te estropee una buena noticia. Y menos, si quieres creerla. Y es sabido lo que pasa con las creencias. Uno las tiene, por lo que sea, y luego las defiende. Está emocionalmente preso de ellas.

Así que les han contado que hay una oportunidad para que ETA acabe, y no recelan que el entramado etarra, que va más allá de sus pistoleros, ha visto una ocasión para salir del acorralamiento en que se encontraba. Cegados por la ilusión, desdeñan el contexto de voladura de la Constitución y de la Nación en que nos encontramos; dan por amortizado que el gobierno haya tratado con guante de seda a los proetarras; son sordos al mensaje que envía la alegría desbordante de los nacionalistas que compartieron siempre objetivo, que no medios, con los etarras; toman por resentimiento el escepticismo de las víctimas; y no les preocupa que se negociara previamente con la banda, cuando siendo así, tiene ZP que conocer el precio, y no lo dice.

A partir de ahora, la expectativa generada en los inocentes será una carta en las manos de los que juegan con ventaja, que son los que saben lo que hay, y esperan obtener beneficios. La deseada y posible paz, término que ya concede a los terroristas igualdad de rango con sus víctimas, será el altar del sacrificio. Por ella, se irán aceptando nuevas concesiones. El alto al fuego no se aprovechará para aislar y reducir a los totalitarios en el País Vasco, sino para darles más cancha. Camparán amparados por la sombra quieta de los pistoleros. Los nacionalistas y los socialistas vascos romperán lanzas a su favor, ya lo están haciendo, pedirán medidas de gracias, mesas, lo que haga falta, todo lo que no podrá, para mantener las formas, Zapatero. Pero estas son creencias, lo reconozco. Las someto a la prueba de los acontecimientos.

El primero acaba de ocurrir cuando termino estas líneas. Si de Conde-Pumpido depende, no irá a la cárcel Otegi. Me hubiera sorprendido lo contrario. Los creyentes se removerán un minuto en la silla y luego respirarán tranquilos. Todo sea por la paz.

Centrismo
Lo malo del PP
Pío Moa Libertad Digital 30 Marzo 2006

El PP ganó sus primeras elecciones con muy poco mérito de su parte. Fue el PSOE quien, con sus escándalos y fracasos, le dio la victoria. Ni siquiera supo la derecha explotar debidamente los desafueros de su contrario: fueron un puñado de periodistas, defendiendo la democracia contra el verdadero "sindicato del crimen" prisaico, quienes realmente cambiaron las cosas. No la prensa, como se ha dicho, sino un mínimo sector de ella; la mayor parte permaneció corrupta o borreguilmente pasiva. La espléndida e ineludible labor de aquellos pocos periodistas la aprovechó un PP siempre inepto para la propaganda... y que luego pagó muy mal a quienes le habían hecho aquel impagable servicio, dañó la libertad de prensa y ayudó, en cambio, al "sindicato" a incumplir la ley, entre otras cosas.

Con todo, el gobierno de Aznar hizo muy bien tres o cuatro cosas fundamentales. Había heredado una economía estancada, tres millones de parados, una deslegitimación del estado por la práctica del terrorismo del gobierno y por una corrupción galopante, y la sensación de que España volvía a ser un país de pandereta, de picaresca y constante vulneración de la ley. El gobierno de Aznar, entre la incredulidad general, prometió cumplir, y cumplió, los requisitos para la moneda única europea, animando con ello a otros países; saneó la economía; y, por primera vez desde la Transición, afrontó a los asesinos etarras conforme exige el estado de derecho, marginando las mafiosas soluciones políticas patrocinadas por el "sindicato". Los resultados fueron espectaculares: el paro descendió rápidamente, mientras el empleo aumentaba y el país lograba un notable ritmo de crecimiento sostenido; la corrupción bajó drásticamente a niveles soportables, y la ETA entró en crisis.

Estos logros contra el paro, la corrupción y el terrorismo, evidentes por encima de cualquier propaganda, dieron a Aznar la mayoría absoluta en 2000. España dejaba la política "panderetista" y parecía convertirse en un país serio, capaz de encarar sus desafíos. Sin embargo, en su partido cundió la idea de que la victoria la habían debido a su política "centrista".

Nadie puede definir claramente qué es el centrismo, salvo en el sentido general de una política moderada, sin estridencias y respetuosa con la ley y las libertades, más una gestión eficaz, como desea seguramente la mayoría de la población. Esa política puede y debe practicarla tanto la derecha como la izquierda, para asegurar la democracia. En tal sentido, las actuaciones positivas del PP habían superado a las negativas, no digamos a la política mejicano-priísta y antiparlamentaria del PSOE. Pero el nebuloso "centrismo" defendido por muchos políticos del PP significa otra cosa: la ausencia de principios. Es la misma línea de pensamiento que llevó a varios líderes de UCD a la obtusa idea de que en Cataluña y las Vascongadas la derecha ya quedaba bien representada por los respectivos partidos nacionalistas; es la línea que promueve los chanchullos entre partidos e incluso con los asesinos profesionales de la ETA, a espaldas de los ciudadanos y por encima de la ley y el respeto a la historia; la que busca congraciarse con el "sindicato" y hacerle concesiones contrarias a la libertad de expresión; la que se limita a la gestión económica, dejando las ideas y la cultura en manos de los separatistas y la izquierda; la que flaquea ante campañas desestabilizadoras, o renuncia a la defensa de una posición ya tomada, como el apoyo al derrocamiento de Sadam Husein…

Este "centrismo" llevó al PP a la derrota. Empezó con una campaña electoral que marginaba solapadamente los logros de Aznar, presentando a Rajoy como si viniera de la oposición, en competencia de promesas vacuas con Zapatero. Ello le costó, de entrada, la mayoría absoluta. Y luego su cobardía centrista para defender su postura cuando la guerra contra Sadam, le pasó factura después del atentado del 11-M, haciéndole perder también la mayoría simple.

El centrismo así concebido es básicamente un fraude a los ciudadanos. Ruiz Gallardón, el hombre de Prisa en el PP, lo expresó con claridad, quizá involuntaria, cuando, para rebatir las "injustas" críticas de Jiménez Losantos, dijo estar en el PP porque recogía "las banderas de la izquierda". No dijo cuáles, pero la expresión lo revelaba todo. Mal número de políticos del PP carece de otras ideas o banderas que su carrera política y afición al poder. Para ellos, como para la izquierda, ni la unidad de España ni la democracia son principios irrenunciables, ni siquiera demasiado importantes. No se proponen defender y extender unas convicciones, pues carecen de ellas, sino, simplemente, explotar un "caladero de votos", y maniobrar a partir de él.

Tales "centristas" creen saber que una masa de población les votará en cualquier caso, aunque sólo sea por no votar al PSOE. Dando por segura esa base, tratan de extenderse a otros caladeros, no defendiendo en ellos unas ideas precisas, sino adaptándose a sus prejuicios, levantando "las banderas de la izquierda" y estafando así a quienes dicen representar. Con ello despojan fraudulentamente de voz y representación a una parte de la sociedad. Por ese camino se ha ganado Ruiz Gallardón la benevolencia de Prisa, lo cual le facilita bastantes votos sobre los que ya tiene en principio más o menos seguros. Puede hacerlo gracias, sobre todo, a la ínfima calidad política de la izquierda madrileña. En cambio, otro centrista equivalente, Piqué, fracasa en una región donde el adversario tiene más experiencia, mejores líderes y dientes mucho más afilados.

Centrismo, en este sentido, equivale a chanchullo. Por supuesto, en condiciones normales, cuando los principales partidos son moderados y respetan las reglas del juego democrático, es decir, practican un centrismo en sentido positivo, los acuerdos y hasta chanchullos menores, forman parte de la política corriente. Pero cuando las mismas bases de la democracia y la integridad nacional se hallan amenazadas, cualquier debilidad centrista se transforma en colaboración con los demoledores de la paz en libertad. Y esta orientación parece estar imponiéndose en el PP. Es la hora de los ciudadanos, no de los partidos.

Zapatero y Rajoy, sólo ellos
Por DARÍO VALCÁRCEL ABC 30 Marzo 2006

SE trata también de un problema exterior. Condiciona el futuro europeo, el diálogo trasatlántico, la relación con el islam... Sobre todo la relación con Francia. Duran Lleida acertó: señor Zapatero, está usted obligado a intentarlo. Está incluso obligado a equivocarse, si el camino no llevara al final esperado.

A la hora de la verdad, los toreros deben estar solos: antes o después del final pueden aparecer los peones. Pero en la faena, el diestro está solo. Sin peones políticos, mediáticos, fácticos... Zapatero se arriesga a una cornada políticamente mortal. También Rajoy, desde el otro lado del espejo. Sus votantes les respaldarán o rechazarán, sólo a ellos dos.

Sin las víctimas, nada tendrá cimientos duraderos. Las víctimas, recordó alguien, siempre tienen razón. ¿Por qué vías secretas ha madurado el proceso? No hablaremos de ello en una columna de periódico. No tenemos información alguna. Pero reconocemos el valor de todas las víctimas, en su comunicado. Sin ellas nada puede construirse.

El terrorismo mata. Extiende además el terror, crea y rompe las relaciones personales. Ese efecto desnormalizador, putrefactor, ha condicionado la vida española a lo largo de 30 años de transición. El cese de la violencia es el final de toda violencia y todo terror. Durante largos años el término violencia ha sido favorable a quienes mataban. Matar no es violentar a alguien. Matar es matar. Acción que introduce muerte allí donde hay vida. Matar a un hombre o a una mujer que va por la calle, a una muchacha que prepara la cena, es un acto escalofriante, sólo parecido a la tortura, y aun así... Estupor de Jordi Pujol en 1978: o sea, que esta gente mata... Quiere decirse que matan físicamente a quien discrepa de ellos... No puedo entenderlo, no puedo entenderlo, repetía el sucesor de Josep Tarradellas.

Tampoco podrá construirse la paz sin el apoyo del Partido Popular. Entre Zapatero y Rajoy suman 21,6 millones de votos (sobre 25,8) con 312 escaños sobre 350. ETA ha sido infiltrada. Francia ha prestado todo su apoyo, con la ayuda del BND alemán, especializado en estos trabajos... Aunque la carga mayor haya recaído sobre los servicios españoles, la Policía y la Guardia Civil. Lento proceso, infiltración irreversible. Y sin embargo, la búsqueda de una salida para ETA da al país grandes esperanzas. Con la constitución de 1978, el Estado concedió una amplia amnistía al País Vasco: gobierno autonómico, recuperación foral, el concierto y el cupo, libertades económicas y un modelo de recaudación fiscal diferente del resto de España. Ideólogos primero, activistas luego, terroristas después (primer muerto, el cabo Pardines, pobre motorista de Tráfico, en tiempo de Franco, 1968) mantuvieron su desafío al Estado democrático, después de 1978. La democracia se defendió con todas las armas a su alcance. ¿Distinción teórica? En modo alguno. Existe la paz aparente, la paz de Franco, 25 años de paz, paz falsa, fundada en la violencia (Tomás de Aquino distinguía la tranquilitas ordinis, opuesta a la verdadera paz, de la paz alcanzable, unitas ordinis, no basada en la coacción). El 11 de septiembre de 2001 y el 11 de marzo de 2004 abrieron la puerta a un mundo diferente. No existe ya la amenaza de una gran guerra sino la amenaza del terror. No existe la paz perfecta, pero existe la paz con dignidad, con libertad, sin coacción. Esa paz, base de la convivencia, debe ser mantenida por el Estado, por los meta-estados, para todos los ciudadanos. No será perfecta; a veces será trágica; pero será paz verdadera.

Una precisión: nadie discute hoy su poder a Rodríguez Zapatero. Hay que apostar paralelamente por Mariano Rajoy. En el Partido Popular, sólo Rajoy tiene la responsabilidad, nadie del pasado ni del presente (sin interferencias contaminantes, pacto Z-PJR). Sólo el acuerdo entre los jefes de los dos partidos, PSOE y PP, podrá sacar adelante la nueva etapa. Trabajo titánico, lejos de las grandes palabras: la verdadera paz requiere, necesariamente y por este orden, piedad, dignidad, memoria y justicia.

Bernardo Atxaga
La vileza unida al cretinismo
Antonio Sanchez-Gijón Libertad Digital 30 Marzo 2006

La vileza: ETA es un movimiento político que se ha mantenido activo en España, hasta su reciente alto el fuego "permanente", para seguir su lucha contra la España de Franco, "hijo de Hitler y Mussolini", que inició hace cuarenta años.

El cretinismo: quizás las dos sensibilidades opuestas del nacionalismo vasco y el nacionalismo español podrían reconciliarse mediante la erección de un monumento con todos los nombres de las víctimas de ETA y los nombres de los de ETA muertos por la policía.

Los dos actos, en un artículo en The New York Times del 29 de marzo, titulado "La primavera vasca". El periódico norteamericano tiene una edición abreviada y semanal en el conocido diario español que se menciona a continuación.

Cada cosa en su contexto.
El autor del artículo y de las dos "hazañas" mencionadas: un novelista llamado Bernardo Atxaga, premio Nacional (de España) de literatura, y escritor de la cuadra del diario El País. Se recordará que este señor goza de una sorprendente inmunidad contra la crítica literaria adversa, como puede atestiguar el crítico Ignacio Echevarría, echado a cajas destempladas de ese diario por haberse permitido hacer objeciones a los valores literarios de la novela "Obabakoak", de la que es autor el señor Atxaga.

Este individuo, conocido en algunos medios como ex-etarra, emplea toda la economía de las palabras necesaria para mostrar a ETA como un movimiento de resistencia surgido entre estudiantes universitarios que ocupó el lugar de lucha contra la dictadura que el Partido Nacionalista Vasco no quiso llenar, y que estuvieron dispuestos a sacrificarse personalmente. Como Javier Echebarrieta, que perpetró la primera muerte de ETA, y de quien Atxaga nos asegura que era considerado un Che Guevara vasco y "el primer mártir de la revolución".

En el País Vasco ha habido, argumenta el Sr. Atxaga, "cuarenta años de violencia política" (ya está insinuado de quién, no vaya usted a pensar que era la violencia etarra), que ahora quedan a nuestras espaldas gracias a ellos.

¿Pero en qué ha consistido esa violencia? El autor no emplea la palabra que nosotros, literariamente rudimentarios, llamamos terrorismo. No. Sólo se trató de esos actos que todos, idealistamente, identificamos con la intrépida rebeldía contra la opresión y la ocupación: "sabotajes", "guerrilla", "huelgas", "ataques contra plantas eléctricas", etc.

¿Asesinatos de ETA? No, por Dios. ¿Extorsiones de ETA? Qué va. ¿Matonismo de ETA? No diga mentiras. ¿Secuestros de ETA? De qué me habla usted. ¿Y los más de ochocientos asesinados por ETA? Bueno, bueno, se ve que usted no sabe contar. Para Atxaga sólo existieron los 21 muertos de Hipercor en Barcelona y los 11 de la casa cuartel de Zaragoza. Estos fueron, lamentablemente, "ataques salvajes", nos asegura el novelista. Porque, ya se sabe, ¿a quién se le ocurre atentar contra la libertad de comercio y contra cinco niñas pequeñas? Si no fuera por esos desagradables detalles, ¿por qué habría el señor Atxaga de desaprobar la "violencia" de ETA?

Si no le he aburrido, vuelva a leer este artículo y repase las conexiones ideológicas, mercantiles y políticas que he tratado de mostrar. Y haga su propia evaluación de las implicaciones. Para mí, al menos, son inquietantes.

Tregua de ETA
Libertad antes que paz
Fernando Prieto Libertad Digital 30 Marzo 2006

Tras el anuncio del "alto el fuego permanente", editoriales y artículos; la prensa exponiendo interpretaciones diversas. Podríamos clasificarlos simplificadamente en cuatro categorías, dos extremos y dos centros: confianza y alegría, confianza desconfiada, desconfianza confiada, desconfianza y tristeza. Lo interesante es cómo justifica cada cual su posición: en muchos casos el que escribe se extiende en descalificar a las otras sin apenas apoyar la propia. Entre tantas palabras echamos de menos un poco de claridad. ¿Es posible dejar las cosas suficientemente claras?

Por de pronto, la opinión pública y quienes la crean han aceptado verbalmente el planteamiento de fondo de ETA: hay que conseguir la paz. Pero, ¿qué se entiende por paz? Sabemos qué entienden por paz ETA y quienes la apoyan: tener un País Vasco independiente. Otros, que no están en ese objetivo, también hablan de paz. Entienden por paz que ETA deje la violencia, que no mate y que no extorsione. Para estos otros, esa paz es el gran objetivo, al que hay que llegar, aunque tengamos que aceptar algunas condiciones desagradables. Pero este objetivo, que llaman paz, no concreta el contenido ni las condiciones. ¿Paz como sea? Creo que la opinión mayoritaria respondería que no: paz a cualquier precio, no. ¿Paz cualquiera que sea? Una pregunta esencial que muy pocos de los escritos tratan. ¿Cualquier ausencia de violencia es paz? En España hemos vivido en paz durante cuarenta años. ¿Queremos esa paz? En Cuba evidentemente hay paz. ¿Queremos esa paz? En la extinta URSS, fuera del tiempo de la Guerra Mundial, había paz ¿Queremos esa paz? Una paz sin libertad es perfectamente posible.

Hablar de paz sin calificar es hacerle juego a los terroristas. Para evitarlo bastaría con dejar bien claro que queremos una paz que sea fruto de la libertad. Cabe plantear plantear ahora una pregunta análoga a la anterior: ¿libertad cualquiera que sea? La respuesta la tenemos a mano: libertad de las personas y, en consecuencia, de los grupos e instituciones, tal como está definida en la Constitución. Para hablar de paz, hay que definirla primero. Para hablar de libertad ya tenemos la definición. No queremos más que la que define la Constitución, pero no queremos menos. Siguiendo con esta lógica hay que dejar claro que el problema fundamental del País Vasco es el que un grupo terrorista quiere conseguir sus objetivos despojando de su libertad a muchos ciudadanos. La solución es que este grupo acepte que todos los ciudadanos del País Vasco sean civil y políticamente libres. Libertad para que los separatistas vascos planteen sus reivindicaciones, por supuesto, pero aceptando que esa misma libertad han de tener otros para que planteen sus reivindicaciones. Que no se atente contra las personas con la violencia física, pero tampoco con la violencia moral, como la del asesino que pone su negocio en el bajo del piso de la víctima.

Si admitimos que la paz es consecuencia de la libertad y, por tanto que hay que empezar por la libertad para conseguir la paz, podemos empezar el trato.

Fernando Prieto es profesor de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid.

El segundo 11-M
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 30 Marzo 2006

El anuncio por ETA de un "alto al fuego permanente" al día siguiente de la aprobación por la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados del dictamen sobre el proyecto de nuevo Estatuto catalán supone, por su significado político, un segundo 11-M, incruento de momento, aunque a la larga pueda devenir no menos sangriento si los terroristas retoman su actividad criminal una vez que hayan superado la etapa de debilidad en que se hallaban sumidos, como en la anterior "tregua-trampa".

Si el primer 11-M dio la vuelta al previsible resultado de las elecciones generales, la finalidad de este segundo golpe es consolidar definitivamente en el poder al entramado de fuerzas que se beneficiaron de aquello. De esta manera, hemos pasado a vivir en un régimen político tutelado por terroristas, caso único en los países desarrollados.

Ésta es la realidad que enseñan los hechos objetivos, y es tan terrible que resulta hasta cierto punto comprensible que la mayoría no pueda soportarla y se tenga que refugiar en una euforia autoinducida. Por lo demás, es necesario constatar que el mismo desconcierto e incapacidad de reaccionar que se apoderó del centroderecha político entre los días 11 y 14 de marzo del 2004 se reproducen hoy.

Si alguna lección se sacó de aquella experiencia no fue cómo afrontar debidamente este tipo de situaciones. El problema es que para ello haría falta dominar las técnicas de comunicación y contar con un peso relevante en los medios de comunicación que permitiera contrarrestar la propaganda del adversario, y las deficiencias que el centroderecha político sufría en el 2004 en este terreno subsisten en la actualidad, corregidas y aumentadas.

La única diferencia es la existencia de un grado muy superior de organización y compromiso en la base social del centroderecha, y la mayor fuerza de los canales alternativos de información y movilización de la misma. Sin embargo, ello no basta para blindar a su elite política frente a la fatal influencia que ejercen los medios de comunicación de masas, las encuestas y los cálculos electorales.

Para esa base social del centroderecha que ha conseguido salir de la pasividad y de la resignación ha llegado el momento de la prueba. La deserción de todos los demás la convierte en la única depositaria de los principios elementales en que se funda la dignidad de la vida pública en una sociedad civilizada, empezando por el de que no cabe negociar con terroristas, sino sólo hacerles pagar por sus crímenes.

Pero no basta con la resistencia moral. La ruptura de las reglas del juego político democrático que se viene produciendo en España desde el 11 de marzo del 2004 exige y justifica, además, una actitud activista, con todo lo que ello implica.

Encuentro ZP-Rajoy
El pacto del sofá
GEES Libertad Digital 30 Marzo 2006

Tras la reunión entre José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy hemos pasado del Pacto por las libertades y contra el terrorismo a un pacto del sofá. Rajoy, con buen criterio, pidió a Zapatero que para volver al Pacto por las Libertades sería pertinente convocar su comisión de seguimiento. El presidente prefirió un compromiso de mantener informado personalmente al jefe de la oposición. Pero nadie debería llevarse a engaño: el proceso que el presidente del Gobierno tiene en la cabeza no cabe en el Pacto por las Libertades, porque en ese pacto, se lea como se lea, no cabe una negociación con los terroristas como la que descaradamente pretende el presidente.

Rajoy y Zapatero decidieron además sustituir su agrio debate desde sus escaños por un debate más confortable en los sofás de Moncloa. Ambos pusieron el contador de los reproches a cero. Rajoy pasó por alto no sólo que no se le hubiera informado en dos años de los tejemanejes que se traía el presidente con ETA, sino que se le negara en varias ocasiones y en sede parlamentaria esas conversaciones e incluso se le calumniara diciendo que sí se le informaba. Rajoy decidió además olvidar que el Gobierno ya ha pagado un precio político a ETA por este comunicado, como contundentemente venía denunciando en los últimos meses.

Rodríguez Zapatero, por su parte, quiere una joint venture con el Partido Popular en esta operación. Primero porque es muy dudoso que pueda hacerla sin el PP. Será difícil que los terroristas accedieran a hacer un trato sabiendo que lo hacen sólo con la mitad de España. Segundo, porque la operación es de alto riesgo y es preferible compartir los costes. Tercero, porque si sale bien, el presidente sabe que el premio será esencialmente suyo.

Era muy difícil que el PP pudiera oponerse al "proceso de paz" en marcha tras la euforia desatada por el "alto el fuego" de ETA. La estrategia de Rajoy es apoyar el proceso pero al mismo tiempo marcar sus límites. Convertir al PP en una garantía para la sociedad española de que el presidente del Gobierno no hará ninguna locura. El problema es que Gobierno y oposición se encuentran tan divididos que ya no hablan el mismo lenguaje. Para Zapatero, "nación","autodeterminación", "precio político" o "estado de derecho" son términos relativos que pueden ser interpretados en cada momento según su conveniencia. Las líneas rojas trazadas por el presidente del PP son en realidad muy vadeables para el presidente del Gobierno. Un segundo problema con Rodríguez Zapatero es que nunca hace lo que dice y nunca dice lo que hace. El tercer problema de este presidente es que, a pesar de sus bonitas palabras, no ha cejado en su estrategia de aislar y destruir al Partido Popular. El sofá al que invita al líder de la oposición está en realidad sembrado de pinchos. GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Dos hechos
ABC 30 Marzo 2006

Dos hechos relevantes, pero no decisivos ni históricos, están mereciendo valoraciones no sólo distintas sino contrapuestas. El anuncio de «alto el fuego permanente» por parte de la ETA y el encuentro entre Zapatero y Rajoy son, en principio, dos buenas noticias y quizá una oportunidad que no se debe desaprovechar. Pero acaso sólo en principio. En primer lugar, el final del terrorismo y el diálogo entre Gobierno y oposición no son fines en sí mismos, ni valiosos de manera absoluta e incondicional. El final del terrorismo sólo es bueno si se produce como consecuencia de la derrota de los terroristas y sin que el Estado pague ningún precio ni contraprestación política (si acaso, sólo como después y limitado a medidas de gracia).

El diálogo entre los dos dirigentes sólo lo es si ambos son veraces, y si produce el acuerdo y la resurrección del Pacto Antiterrorista. En segundo lugar, ni se ha producido el abandono definitivo del terror, ni el menor atisbo de arrepentimiento, ni entrega de las armas ni abandono de la persecución de sus objetivos políticos bajo amenazas. El anuncio conviene a la ETA. Queda por saber si se trata de debilidad o de conciencia de la repentina cercanía de sus objetivos, o de ambas cosas. La discusión sobre la conveniencia de la aceptación de la entrevista por parte de Rajoy me parece ociosa. No es que debiera o no ir; es que no tenía más remedio que acudir. Otra cosa es lo que deba o no aceptar y acordar. No parece decidido el presidente del Gobierno a recuperar el Pacto Antiterrorista. Por lo demás, las palabras de ambos no terminan de coincidir. De la entrevista de anteayer, destaca una declaración de Zapatero: que no se ha comprometido a nada con los terroristas. El problema es que, comprometidas o no, buena parte de las exigencias políticas etarras ya han sido concedidas por adelantado. Faltan la autodeterminación y Navarra. Con eso ya no habría precio político sino rendición total del Estado.

Los estados de ánimo son subjetivos. Los juicios de valor lo son muchísimo menos. Los hechos no lo son en absoluto. La confianza en la veracidad de Zapatero tampoco puede ser total. Los medios de comunicación que le apoyan reconocen ahora que hubo contactos con la ETA, lo que ciertamente no es lo mismo que compromiso y acuerdo. Pero lo cierto es que el Gobierno negó esos contactos y acusó de mentir a quienes afirmaban que los había. En ningún caso, la razón de Estado se encuentra moralmente por encima de la verdad. En suma, las razones de la discrepancia no descansa en la natural variedad entre los juicios de valor sino que también se apoya en una determinación diferente de los hechos y en un distinto grado de confianza en la veracidad de algunas personas. Una última cuestión. Para que prospere el nuevo ambiente de entendimiento, real o aparente, entre los dos grandes partidos, quizá ambos tengan que cambiar, pero uno, el PSOE, mucho más que el otro. Naturalmente, no puedo pretender que sobre esto exista unanimidad. Las ilusiones son libres; los hechos, no.

La tregua, fuente de Derecho
Pablo Sebastián Estrella Digital 30 Marzo 2006

Poco ha tardado el Gobierno en incumplir sus promesas y sus palabras contrarias a toda concesión política a ETA a cambio del alto el fuego permanente anunciado por la banda terrorista la pasada semana. Ayer, el fiscal general del Estado, Conde-Pumpido, cambió su petición de prisión para Arnaldo Otegi por otra de prisión con derecho a fianza a fin de que el líder de Batasuna y negociador de la tregua de ETA no ingresara en la cárcel. Y eso ocurría mientras el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, nos decía en los pasillos del Congreso de los Diputados que “el comunicado de ETA no puede ser fuente de Derecho”. Pues parece ser que sí.

Porque Otegi sólo va a dormir en la cárcel unas horas por ser el autor del mismo delito por el que días atrás fueron encarcelados otros compañeros suyos. Y ello gracias a la petición del fiscal de que se la aplicara la prisión con fianza de 100.000 euros que el juez Grande-Marlaska, achicándose ante su propia jurisprudencia, ha aceptado con un simple aumento de la multa hasta los 250.000 euros, lo que le permite a Otegi salir de la cárcel en las próximas horas. Y eso que el ministro de Justicia no contempla semejante posibilidad, porque nos comentaba que el juez tenía que ser coherente con sus decisiones anteriores, motivo por el cual no cabía la posibilidad de que Otegi saliera bien parado de esta situación. Pero por lo que se ha visto, la contundente actuación de la Fiscalía se ha impuesto sobre todo lo demás.

Es muy fácil echar al fiscal general del Estado, Conde-Pumpido, todas las culpas de lo que está ocurriendo con la bajada de la guardia jurídica y de la legalidad a favor de ETA y su entorno para favorecer la negociación sobre el fin de la violencia. Conde-Pumpido obedece órdenes o bien del ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, o del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, porque nadie entendería que actuara por su cuenta. Y en este caso, de flagrante impacto político y social, y oído lo que nos declaraba ayer el ministro de Justicia, sólo caben dos interpretaciones posibles en relación con las declaraciones del político canario: o está convencido de que los periodistas somos idiotas y se nos puede mentir con el mayor de los descaros, o está fuera de juego y no manda nada en la Fiscalía porque le pisan el terreno la vicepresidenta Fernández de la Vega o el presidente Zapatero, y pude incluso que el ministro del Interior Alonso.

En todo caso, demasiado pronto empiezan las concesiones políticas a ETA. Ya sabemos que en todo este proceso los demócratas tendrán que hacer de tripas corazón y aguantar no pocas cosas repugnantes a fin de buscar la liquidación del terrorismo. Pero este proceso no va a llegar a buen término si ETA adivina la debilidad, las prisas y la euforia que se ha desatado en el Palacio de la Moncloa o si, como podría darse el caso, la primera parte de la negociación con ETA, que ha conducido al anuncio de la tregua, incluye concesiones políticas en contra de lo que le dijo Zapatero a Rajoy en la Moncloa.

Porque ayer hemos presenciado y vivido dos acontecimientos muy especiales: por un lado, el cambio de posición del fiscal frente a Otegi, y por el otro, las declaraciones de Patxi López anunciando que está favor de la mesa de negociación política que propone Ibarretxe, lo que también contradice las declaraciones que hizo el presidente Zapatero el pasado domingo, negando la oportunidad de abrir una negociación política inmediata y paralela al proceso de negociación con ETA.

Lo que permite imaginar que ETA está condicionando el futuro del País Vasco al abandono de la violencia, y eso significa que el precio político puede estar al caer si se confirman las cosas que empiezan a aflorar. Es posible que la bisoñez de este Gobierno y los disparates a los que nos tiene acostumbrados Patxi López estén en el origen de todos estos acontecimientos de última hora, si queremos ser generosos en la interpretación de los hechos y no alarmarnos demasiado con estas noticias que pondrían en evidencia la promesa que Zapatero le hizo a Rajoy sobre la no existencia de compromiso político alguno con ETA. Sin embargo, lo del fiscal general es un asunto muy preocupante si revela que el comunicado de ETA es fuente de Derecho, por lo menos para el Gobierno de Zapatero.

Se esperaba otra actitud del Gobierno en este caso, pero por lo que se ve en el Palacio de la Moncloa estaban mucho más preocupados con Otegi que con el principio de legalidad. Si ha comenzado la vista gorda vamos a ver hasta dónde unos y otros son capaces de llegar.

Geografía del lenguaje
Amando de Miguel Libertad Digital 30 Marzo 2006

José Mª Navia Osorio (corresponsal de plantilla) me envía una larga y simpática emilia (bueno, misiva) sobre "la santa intransigencia" aplicada al terreno de las lenguas regionales. Copio algunos párrafos.

Hay principios en los que el relativismo no tiene lugar. Igual nos pasa con otros principios morales, políticos o cívicos. Tenemos que acatar las leyes aunque nos parezcan injustas pero no tenemos por qué decir que son magníficas y, si podemos, las intentamos cambiar. A pesar de que en muchas facetas de la vida civil cabe el relativismo y la negociación en muchas materias: más impuestos/menos impuestos. Más Estado/menos estado. Pero en otras cosas no hay relativismo posible.

Con los idiomas quizá se pueda llegar a algún arreglo. pero mínimo. Hay un idioma común que es el español en el que todos nos entendemos. Hay idiomas locales que entienden muchos de los que viven en esas zonas. Permitamos que unos y otros usen la lengua que quieran, pero, si no se entienden, tendran que usar la lengua comun que es la del Estado. Y si alguien se empeña en usar la lengua local y alguien no le entiende será su problema y los demás no tenemos por qué pagar sus caprichos.

Se puede aceptar que se les ayude a mantener viva su lengua, como un bien cultural. De igual manera que nos gastamos el dinero en mantener una catedral o restaurar un cuadro. Pero no se puede obligar a nadie a que entre en la catedral o dé saltos de aborozo ante el cuadro. Y tampoco se puede obligar a nadie a que hable en un idioma local. Tampoco los amantes de la filatelia nos pueden prohibir el uso del correo electrónico porque supone la muerte del sello de correos.

Jesús Hernández Martínez (Hospitalet, Barcelona) relata los esfuerzos que se hacen en Cataluña para no pronunciar la voz maldita "España". Por ejemplo, al decir la hora del huso español no se emplea la expresión "hora española" sino "hora de aquí". En lugar de "España" se dice "el Estado" o también "la península". Cuando Fernando Alonso ganó el campeonato de Fórmula I en los medios catalanes se dijo que "era el primer piloto asturiano en ganarlo". A toda costa había que evitar la mención del "primer piloto español". En TV3 un comentarista, para referirse a España, suele decir "toda la Península Ibérica excepto Portugal". Añado que tendría que precisar "excepto Portugal, Gibraltar y Andorra, más Ceuta y Melilla y los archipiélagos cercanos". La verdad es que solo un español puede hacer tantos esfuerzos para no mencionar el nombre de España.

María Concepción Fernández López sostiene que charnego significa "sarnoso". No me consta, pero sí digo que los gentilicios despectivos se basan algunas veces en tachar a los que se desprecian de mostrar enfermedades o defectos físicos.

Miguel Guash Aparicio, "catalán de pura cepa" considera que "Cataluña es España". Su testimonio resulta muy valioso: "Hablo, uso y amo ambas lenguas [español y catalán], siendo consciente que una es universal y la otra local. Nada de eso implica menosprecio para la local, la catalana. Me disgustaría tanto su desaparición como aborrezco el uso racista y partidista que se hace de ella desde el nacionalismo catalán. Igual de despreciable es la actual, y real, persecución monetaria sobre el castellano en comercios, y su erradicación de las escuelas y de la vida oficial y política". En apoyo de lo último, don Miguel aporta un testimonio sangrante: "En la escuela de mis hijas ─católica concertada─ los críos de apenas 10 años se declaran independentistas y son del todo ajenos, si no enemigos, del resto de España. Como que se saben de memoria las 41 comarcas catalanas y no tienen ni idea del número y nombre de las provincias o regiones españolas. De cordilleras, ríos, historia y tradiciones comunes, ni le cuento, ya que el resultado sería una triste nada".

Luis Balcarce (La Coruña) anuncia la publicación de un diccionario de argentinismos, que promete ser muy interesante. Parte de un viejo texto recopilado por Pedro Luis Barcia a fines del siglo XIX. Curioso el origen de la expresión che, que en la lengua araucana significa "hombre". El DRAE no recoge ese origen.

Sobre el asunto de la RAE me llega un estupendo testimonio de Hector Arduz (Suecre, Bolivia). Copio su alegato: "Le escribo para dejar testimonio del apoyo que bolivianos como yo ─profesionales razonablemente educados─ le damos a la existencia de la RAE y al bien que hace colaborando a que el español sea lo que es: un espléndido instrumento de comunicación que requiere de algunos esfuerzos para que no se disperse y banalice. Asediado como estoy en medio de las famosas lenguas originarias de este lado del mundo (aymara y quechua en particular), miro con un tremendo escepticismo y no poco de desilusión la actitud de aquellos en la Madre Patria que no pueden enfrentarse con la realidad de que, sin el español, reducen enormemente sus posibilidades de éxito en el mundo globalizado, además de perder el patrimonio riquísimo que nuestro viejo idioma acarrea. Que le tengan bronca al español y prefieran el inglés que ─a tropezones─ chapurreamos millones de hispanoparlantes muestra simplemente una actitud de rencor que a uno lo deja pasmado". Admirable testimonio, sí, señor, de nuestro libertario chuquisaqueño, "muy orgulloso de sus viejos ancestros navarros y vascos".

José Luis (español residente en Manabi, Ecuador) me comunica algunas peculiaridades del español ecuatoriano. Por ejemplo, de repente (= de vez en cuando), prender (= encender), botar (= echar), ¿mande? (= ¿qué me dice?), a la orden (= muchas gracias). Son voces enternecedoras, pero he de decirle, don José Luis, que algunas se oyen también en algunas partes de España, con el mismo sentido. Por ejemplo, el ¿mande? es muy catalán.

Vicente Agustí (Calpe, Alicante) anda buscando algún "método sencillo para valorar el contenido cultural de una lengua, como por ejemplo la nuestra, para poder compararla con las lenguas autonómicas (catalán, gallego, eusquera)". Él mismo cita el indicador de premios Nobel, que no está mal. Se podrían añadir otros medidores. Por ejemplo, las obras traducidas al inglés, las obras citadas en la Enciclopaedia Britannica. El dato definitivo sería el número de extranjeros que aprenden la lengua cuando no la tienen como propia.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

RUEDA DE PRENSA DE LAS GESTORAS CÍVICAS DEL FORO ERMUA
Foro de Ermua  30 Marzo 2006

SE ANUNCIARÁN LAS MEDIDAS JUDICIALES CONCRETAS A ADOPTAR CONTRA LA ACTUACIÓN DE BATASUNA

El FORO ERMUA convoca el viernes 31, a las 12 hrs. , en el Salón Canciller del Hotel NH La Habana, Madrid, a una rueda de prensa de sus GESTORAS CÍVICAS, en la que se anunciarán las medidas judiciales que, de manera inmediata, se van a tomar contra la actuación pública y expresa de la ilegalizada BATASUNA.

Asimismo, se realizará una valoración de la situación actual en el ámbito judicial, de la actitud del Gobierno y de la Fiscalía General del Estado y de cómo la acción de la justicia puede colaborar a la victoria de la democracia frente al terrorismo en la situación creada tras el alto el fuego.

Se contará con la presencia de Mikel Buesa, Inma Castilla de Cortázar, Iñaki Ezkerra, Gustavo Jaso y Fernando García – Capelo.

Para más información:
Mikel Buesa (650) 97-42-04
Inma Castilla de Cortázar (686) 65-27-10
Iñaki Ezkerra (657) 70-07-92

Rajoy asegura en la sesión de debate del Estatut que «estamos en el principio del fin del Estado»
Efe - Madrid.- La Razón30 Marzo 2006

El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha dicho hoy que el Estatut es «objetivamente inconstitucional» porque «contradice» y «quiebra la letra y el espíritu» de la Carta Magna, y ha considerado que «estamos en el principio del fin del Estado» que diseñaron los españoles en el año 1978.

Rajoy ha hecho estas afirmaciones en su intervención, en nombre del Grupo Parlamentario Popular, en la sesión plenaria que debate la reforma del Estatut catalán, que ha calificado de «embrollo», «ley mal hecha», «indigente», «defectuosa a los ojos de cualquier profesional del Derecho», de «semillero de conflictos jurídicos» y que, ha apuntado, está «impregnada de incertidumbre».

El líder del PP ha vuelto a pedir la retirada del texto catalán y la elaboración de «uno nuevo» y, si esto no es así, ha considerado que el Gobierno tiene la «obligación moral» de esperar a que el Tribunal Constitucional «entre en el fondo del asunto» y recupere el recurso previo de inconstitucionalidad.

Tras criticar que José Luis Rodríguez Zapatero «arregló» el texto en el Palacio de la Moncloa y ahora «no tiene la valentía y la verg~enza torera de estar hoy en el debate más importante de la legislatura», le ha acusado de ser el «responsable» de este «espectáculo» del Estatut, un «antojo de gobernantes que no entienden su papel». «El espectáculo de frivolidad, indolencia y oportunismo pedestre que nos han mostrado algunos protagonistas será muy difícil que nadie lo supere», ha aseverado.

Para el líder del PP, que ha utilizado la expresión «reforma encubierta de la Constitución» para definir al Estatut, éste es un «triste rosario de artimañas, intrigas, nocturnidad y deslealtades», y ha reprochado al Gobierno que permita a los nacionalistas «presumir de haber clavado una pica en el corazón del Estado» y al PSOE decir que «han dejado el texto limpio como una patena». «Por lo visto es un Estatut con alma samaritana que permite a cada uno leer lo que le guste o interpretarlo según le convenga», ha reflexionado Rajoy, quien le ha dicho al presidente del Gobierno que «cuando las cosas se hacen como sea resultan de cualquier manera».

Para explicar la inconstitucionalidad del texto ha señalado que el Preámbulo «menciona una nación que la Constitución rechaza» y ha recalcado que éste tiene «mucha» operatividad jurídica. «Si el Preámbulo sigue en pie tendrá efectos demoledores», ha apuntado Rajoy, quien ha destacado que con esta mención «estamos reconociendo de facto la existencia de un poder soberano en Cataluña». Ha criticado que el texto «pretende ignorar que las autonomías, por ser autonomías, no son equiparables con el Estado» y que se «imponga el deber de conocer una lengua».

Rajoy ha aseverado que con el texto los españoles «se dividen en dos grupos que ni tienen los mismos derechos fundamentales ni tienen las mismas obligaciones ni se rigen por las mismas leyes», y ha advertido de que «este desvarío discriminatorio está apadrinado» por el PSOE.

A su juicio, los socialistas «equiparan la Constitución con el Estatuto» y «niegan la vigencia» de la Carta Magna «allí donde se aplique» el texto catalán. «No podemos admitir -ha continuado- que a la chita callando, con mucho golpe de pecho constitucional y patriótico, con mucho decir que no pasa nada, nos encontremos, a efectos prácticos, con dos Estados». Por ello ha reprochado al Gobierno que estén «creando un Estado dual, una Confederación», pero, ha precisado, «mal hecha porque se improvisa, se construye con disimulos y de espaldas a los ciudadanos», al tiempo que dijo que para ello acuden a «marrullerías».

En opinión del dirigente del PP, el Estatut «no resuelve nada, ni tranquiliza a los nacionalistas que ya están calculando los próximos pasos, ni une a los españoles». Tras insistir en varias ocasiones en que el texto es «especialmente malo» para los catalanes, ha reconocido que el Estatut es una «ley muy buena para fortalecer al nacionalismo» y ha añadido que «ha nacido para dar satisfacción a los nacionalistas sin lograrlo». «Los insatisfechos de oficio seguirán insatisfechos.

El destino principal de este Estatuto es convertirse en antesala de nuevas reivindicaciones nacionalistas, de nuevas osadías», ha alertado. Rajoy ha dicho que el «mayor error» del texto es la «rotura del consenso» entre PP y PSOE y acusó de ello a Zapatero, quien «decidió quebrar esta sólida y constructiva línea de conducta, nunca escrita pero siempre respetada, y excluir» a los populares. Por ello, fruto de esta actuación en este texto «partidista» y el «primer Estatuto fruto del disenso, de la división y del desacuerdo» que lo hace «frágil» al «carecer de apoyos suficientes para garantizar su estabilidad».
Ha subrayado que en el modelo de Estado «nadie puede actuar por cuenta propia porque hacerlo equivaldría a un golpe de mano ventajista, un abuso, una extralimitación. Nada que ver con el juego limpio». «Es inmoral abusar de una ley que se redactó de buena fe porque nadie imaginaba que una persona con intenciones frívolas pudiera estar en el Gobierno», ha resaltado. Ha alertado de que este Estatut «está destinado a dar mucha guerra durante mucho tiempo» y ha advertido de que cuando le «toque» no va a «imitar» a los socialistas, sino que defenderá y reclamará el acuerdo para «cualquier reforma del bloque constitucional».

José Alcaraz, en abc.es: «Conceder algo a los asesinos es justificar sus crímenes»
ABC 30 Marzo 2006

MADRID. El presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz, participó ayer en un videochat organizado por la web de ABC (www.abc.es) en el que insistió en que cualquier tipo de concesión a la banda terrorista ETA equivaldría a justificar sus crímenes. También manifestó que las víctimas «confían en el Estado de Derecho», con lo que quiso despejar dudas sobre sus recientes declaraciones en las que hablaba de que algunos afectados habían sugerido la posibilidad de tomarse la justicia por su mano tras el «alto el fuego». En ese sentido, matizó que lo que expresó fue que «la situación en la que nos encontramos ha dado a lugar a que algunas víctimas llamasen expresándose así. Pero la AVT, como yo en lo personal, nunca defenderá esa vía. Seguiremos confiando en el Estado de Derecho». Alcaraz negó cualquier tipo de vínculo con los intereses del PP, y en esa línea recordó que la Asociación de Víctimas del Terrorismo también rechazó abiertamente la anterior tregua «como queda demostrado en las hemerotecas y de forma muy especial en la revista que editaba la AVT donde nos opusimos rotundamente a todo aquel proceso. Quienes dicen que la AVT no se pronunció en contra pretenden mentir o desconocen nuestro pasado».

Igualmente, argumentó que su asociación no ha cambiado de discurso por consensuar primero con otras entidades de víctimas una nota con un mensaje esperanzado tras el «alto el fuego» y difundir después una carta abierta de crítica a Rodríguez Zapatero. En ese sentido, explicó que la misiva no tuvo nada que ver con el comunicado conjunto: «Enviamos la carta al presidente del Gobierno por su entrevista con «El país», no por el comunicado». En esas declaraciones, Zapatero denominaba «accidentes» a los eventuales crímenes etarras que podrían ocurrir en el futuro.

Por último, dijo que no es contradictorio haber suscrito esa nota de varias asociaciones de víctimas con los lemas contra la negociación esgrimidos por la AVT en la reciente manifestación de Madrid: «Lo que ocurre -adujo- es que en ese comunicado se ha sacado de su contexto una frase que ha sido utilizada de forma interesada».

El fiscal pide a ERC la lista de empleados a los que exige el pago de cuotas
A instancias de CC.OO. y UGT, la Consejería de Gobernación ha convocado para el lunes la Mesa de la Función Pública para tratar el envío de cartas a empleados
MARÍA JESÚS CAÑIZARES ABC 30 Marzo 2006

BARCELONA. El fiscal jefe de Cataluña, José María Mena, ha abierto diligencias informativas en relación al envío de cartas a trabajadores de las seis consejerías de la Generalitat gobernadas por ERC en las que se exige el pago de una cuota para el partido, sean afiliados o no. El ministerio público deberá determinar si los hechos son constitutivos de los delitos contra la seguridad de los trabajadores, coacciones y «mobbing», tal como sostienen algunas asociaciones denunciantes.

Mena ha solicitado a la formación independentista la lista de las personas que, según las normas financieras del partido, están obligadas a pagar esa cantidad y que, según ERC, ascienden a unas 1.500. El partido también ha remitido al fiscal las cartas enviadas a esos empleados.

Por su parte, el departamento de Gobernación, dirigido por el republicano Joan Carretero -sus polémicas críticas al presidente español José Luis Rodríguez Zapatero provocaron otra crisis en el tripartito- ha dado instrucciones a la inspección general de servicios para que indague si las informaciones sobre las cartas enviadas por Xavier Vendrell a trabajadores de la Generalitat tienen fundamento, y está dispuesto a «restituir» situaciones administrativas producidas si se prueban prácticas incorrectas. Según esta consejería, no existe constancia en sus registros de «ninguna queja, acreditación documental ni denuncia de ningún tipo» referidas a presuntas presiones sobre personal de la Administración catalana. Asimismo, a instancias de CC.OO. y UGT, este departamento ha convocado para el próximo lunes la Mesa de la Función Pública para tratar el envío de cartas de ERC. Ambos sindicatos enviaron una carta a Gobernación en la que exigen «una información exhaustiva».

«Caza de brujas»
El secretario de organización de ERC, Xavier Vendrell, insistió ayer en que la remisión de cartas a trabajadores no militantes es un «error» y que aquéllas iban dirigidas a cargos de confianza. El dirigente republicano, que además es secretario del consejero primero, Josep Bargalló, denunció una campaña de acoso por parte de CiU y aseguró que la «caza de brujas» que sufre su partido «se va desmontando cada día». En este sentido puso como ejemplo el caso de la secretaria de la consejera de Educación (dirigida por ERC), que según Vendrell, fue sustituida de este cargo por falta de confianza. y no por el impago de la cuota exigida. Esta persona, funcionaria de carrera, asegura que fue destituida por negarse a pagar la cuota. «Si hubiera leido la Carta Financiera, vería que ella no tenía obligación de pagar», dijo el secretario de organización, quien sostiene que la funcionaria tiene vinculaciones con CiU. Desde la formación nacionalista se niega esta relación y se ve una relación directa entre el relevo de la funcionaria y su negativa a pagar la cuota.

ESTÁN INVITADOS A UN CICLO DE CONFERENCIAS ESTE VIERNES
Independentistas catalanes llenan la Universidad Rovira i Virgili de carteles amenazantes contra Arcadi y Juaristi
Un grupo independentista ha inundado la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona de carteles en los que aparecen las fotografías de Jon Juaristi y Arcadi Espada con el lema "¡Atención!, objetos españolistas identificados invaden la Universidad"; o simplemente "¡fuera!". Ambos darán sendas conferencias este viernes en esa Universidad. Los carteles están firmados por la Coordinadora de Estudiantes de los Países Catalanes (CEPC), que ya amenazó a Fernando Savater en 2004, quien tuvo que renunciar a hablar. Juaristi considera que todo esto "denota un clima de intimidación". Vea dentro, ampliados, los carteles amenazantes.
Libertad Digital 30 Marzo 2006

Jon Juaristi ha declarado a Libertad Digital que "en mi propia universidad", en referencia a la Universidad del País Vasco, "me pasaba con bastante frecuencia, y seguí dando mis clases", por lo que acudirá a la conferencia. Los organizadores le han advertido de la presencia de los pasquines en la Universidad. El filólogo ha dicho desconocer "si el rector va a tomar cartas en el asunto". Cree que la intención de los independentistas es "calentar el ambiente", pero añade que "no voy a planificar mis conferencias por la presencia de estos botarates". Los pasquines están firmados por CEPC, así como por la Asamblea Jóvenes de Tarragona y la Alternativa Estel.

Hace dos años, Fernando Savater había sido invitado el XI Encuentro de Escritores que organiza la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, pero declinó su asistencia al sentirse amenazado por la Coordinadora de Estudiantes de los Países Catalanes (CEPC). La semana anterior había inundado la Universidad con carteles hostiles al filósofo. Savater declaró que "No es una agresión contra mí –dijo también-, y es muy grave que un grupo decida lo que pueden ver y oír los demás. Esto es una agresión contra la libertad de expresión, y la universidad se tendría que pronunciar".

Más tarde, el Foro de Ermua denunció "la actitud de inhibición, cuando no de justificación" que adoptaron las universidades catalanas ante lo que calificaban de "graves atentados a la libertad de expresión" y "al libre pensamiento universitario". "Parece", dijo entonces el movimiento cívico, "que estos grupos de matones intransigentes están creciéndose a partir de la formación del gobierno tripartito en Cataluña".

Gotzone Mora y Francisco Caja
En marzo del año anterior fue invitada Gotzone Mora a la Universidad Central de Barcelona. Pero el rector de la Universidad, Joan Tugores, vetó la participación de la dirigente socialista, alegando que su participación no aseguraba "la pluralidad y la tolerancia". "Pluralidad y tolerancia –asegura el Foro- que, en su opinión, sí existían con personajes como el proetarra Arnaldo Otegi y el periodista Pepe Rei, acusado de señalar a ETA los objetivos para sus asesinatos". Ninguno de los dos tuvo problema alguno en participar en el Encuentro de Escritores.

Un grupo de encapuchados asaltaron el despacho de Francisco Caja, en la Universidad Central de Barcelona y le amenazaron con una actitud violenta. Le acusaban de ser un “fascista anticatalán” por criticar la política lingüística de la Generalidad. Un gran número de catedráricos y profesores universitarios, acompañados de varios ciudadanos y organizaciones civiles firmaron una carta denunciando los ataques y amenazas, que "son incompatibles con las funciones elementales de cualquier universidad, contrarios a la libertad académica, e intolerables desde cualquier otro punto de vista político, jurídico o ético congruente con la defensa de los derechos humanos y las libertades básicas"

Iñaki Arteta: el cine español y el nacionalismo terrorista
http://nacionalismo.blogs.com/byebyespain 30 Marzo 2006

Con su propia historia, por ejemplo con los mafiosos de los años 20 y 30, la industria cultural de Estados Unidos ha levantado un universo que ha terminado convirtiéndose en referente histórico de la vida colectiva de aquel país. Pero en Europa las cosas son distintas. Y en España, lastimosas.

En Francia no hay apenas películas ni novelas acerca del colaboracionismo con los alemanes, verdadero deporte nacional para muchos, mientras proliferan las obras sobre una resistencia que fue dirigida más por militares británicos infiltrados o refugiados españoles que por aguerridos paisanos.

Y en cuanto a España, la cosa es más patética todavía. Con ETA y todo lo que el terrorismo nacionalista representa, en otras latitudes habrían hecho una fuente inagotable de películas, novelas o series de televisión. Aquí tenemos cuatro analistas, algunos ensayos y poco más.

Una de las raras y valiosas excepciones es Iñaki Arteta, el director de Trece entre mil, que hoy se proyecta en Madrid. Arteta ha hablado para BBS.

¿A qué cree que se debe el poco interés de nuestros creadores por este asunto?
- Todo lo que rodea a ETA y a las víctimas es un tema comprometido. Ha habido algunas excepciones pero en general la exhibición de cualquier compromiso que tiene a veces un cierto riesgo físico y supone una gran incomodidad, no resulta fácil y a muchos el coste de todo ello les parece demasiado alto. Hay que tener en cuenta que los creadores vivimos en buena parte de subvenciones. El miedo, la ambigüedad y esto tan mal entendido que podíamos calificar como la equidistancia progresista, explican que se haya prestado tan poca atención a las víctimas del terrorismo y a ETA.

¿Por qué el documental? ¿La ficción se queda pequeña ante la realidad del terrorismo nacionalista? ¿Es demasiado dura para recrearla?
- Cuando empecé a interesarme por esos temas trabajé en un guión de ficción que tenía que ver con el terrorismo, pero al final no cuajó. A falta de referentes que expliquen Euskadi de manera comprometida, el género documental resulta prioritario. Y empecé por las víctimas porque es un mundo que me interesa más. Me lo planteé como un trabajo de campo en el que todo está contado en tiempo real. Me parece fundamental contar lo que está sucediendo en estos mismos momentos.

Con Trece entre mil, usted fue el primero en denunciar la historia de Pilar Elías y el etarra cristalero. ¿Tienen derecho los etarras que han cumplido condena a volver a sus pueblos?
- Los ciudadanos tienen derecho a que todo el mundo cumpla la ley por igual. Y los terroristas tienen derecho a cumplir la ley como todos los demás. Luego que vivan donde quieran pero lejos de las víctimas. Las medidas de alejamiento que se han empezado a aplicar últimamente me parecen acertadas.

¿Cuánto dinero ha perdido para defender en el cine sus ideas?
- Pierdo varios “kilos” al año porque la factura que me ha pasado el nacionalismo consiste en desterrarte profesionalmente. Yo trabajaba en una institución pública. Llevaba 15 años. El moobing está inventado desde hace muchos años en Euskadi.

Es lo que Jon Juaristi llamaría “euskomoobing”…
- En efecto, aquí los nacionalistas son unos expertos en el euskomoobing, así que yo sabía que iba a sucederme todo esto.

Hace cinco años la discusión política nacional se centraba en asuntos como nuestras relaciones exteriores. Hoy hablamos de identidad. ¿Qué papel cree que han jugado los partidos de la izquierda en este cambio de panorama?
- Pensar en la identidad a estas alturas es un signo de confusión mental. Los nacionalismos están por la destrucción. Una de las múltiples caras contemporáneas de la destrucción es el nacionalismo. La izquierda está jugando en esto desde la confusión. En este aspecto Euskadi es un laboratorio. Los mejores análisis del nacionalismo provienen de la izquierda, Jon Juaristi, Mikel Buesa, pero Euskadi ha puesto a prueba los fundamentos de la izquierda y esta ha salido muy mal parada. Desde la izquierda no ha habido una actitud realmente de izquierdas hacia Euskadi.

Vivimos días de estatutos y negociaciones. ¿Servirá todo eso para acabar con la fiebre identitaria? ¿Se conformarán los nacionalistas con las concesiones que el Gobierno está haciendo?
- Al contrario. En Euskadi somos expertos en fanatismo comparado y sabemos que el nacionalismo siempre va a querer más. En este sentido todo va a empeorar.

Tenemos una izquierda dispuesta a instalarse en el olimpo étnico con los partidos nacionalistas durante el tiempo que haga falta. Y una derecha que cree que moderarse y centrarse es pactar con los nacionalistas. ¿Cree que las opciones políticas existentes en la actualidad cubren todas las necesidades de la ciudadanía?
- Las plataformas y los nuevos partidos son operaciones difíciles. No puedo hablar con mucho fundamento de esto. Los intentos pueden ser muy interesantes, hay que ver si responden a necesidades concretas. Si ETA desaparece, en Euskadi podrían surgir iniciativas de este tipo. Sin la presencia del terrorismo, el panorama político de la sociedad vasca se convertirá en algo muy parecido al de la sociedad catalana.

Su película Trece entre mil se va a proyectar hoy, día 30, en la Asamblea de Madrid. Quienes no residan en Madrid, ¿dónde pueden verla? ¿Cómo pueden comprarla en DVD?
- A la gente interesada que resida en ciudades donde no se haya proyectado, les animo a ponerse en contacto conmigo, o con la productora, para organizar proyecciones. La experiencia está siendo muy interesante, en muchas ciudades han surgido iniciativas, gente que se organiza para estrenar la película. Es muy fácil y apenas tiene coste. En cuando al DVD, aparecerá en el mercado el próximo mes de abril.

Hoy, jueves, 30 de abril, a las cinco y media de la tarde en la Asamblea de Madrid se proyectará la película Trece entre mil. Para asistir solo hay que confirmar la asistencia por medio de esta dirección de correo electrónico.

Cataluña y los catalanes
EUGENIO TRIAS El Mundo  30 Marzo 2006

Se supone que el estatuto de una comunidad autónoma recoge el espíritu y la letra que informa al conjunto de esa sociedad.El presente Estatuto catalán posee un vicio originario que, a la larga, deberá ser corregido: no asume ni acepta uno de los primeros rasgos que cualquier forastero, o historiador, advierte en Cataluña: se trata de una sociedad que es -y ha sido siempre- de natural bilingüe, en la que no hay problema alguno en relación a la lengua que se habla, y en la que es continuo y constante el trasvase entre las dos lenguas principales, el español y el catalán.
Por eso era magnífica la intervención que proponía el colectivo Cataluña en positivo, un grupo lúcido en su disidencia, crítico con la actual orientación del Partido Socialista catalán por derroteros cada vez más nacionalistas: la sustitución del solemne pronunciamiento estatutario de que «Cataluña posee como lengua propia el catalán» por un párrafo bien distinto: «Los catalanes tienen como lengua propia el catalán y el castellano».

Ese colectivo se limitaba a esta única, pero decisiva, corrección.No quiere decir esto que fuese ese pasaje estatutario el único con el que dicho colectivo mostraba su disconformidad. Pero con un criterio estratégico, táctico y político de gran alcance, y de verdadera solvencia e inteligencia, sólo pretendían que se corrigiese ese párrafo.

Aprovecho este contexto para decir que esa manera de ejercer la crítica y la oposición es, justamente, la más inteligente.¡Ojalá ese procedimiento fuese imitado también por la actual oposición española del Partido Popular a las directrices del Gobierno socialista!

¡Cuánto más efectiva sería esa oposición si se ciñese a un único punto, como ha sabido hacer ese colectivo socialista catalán, en lugar de desparramarse de manera indiscriminada por todas partes, urbi et orbe, en una decisiva y diaria revalidación de la más visceral y masiva enmienda a la totalidad! ¡Si en lugar de ejercer esa mala crítica que fiscaliza todo lo que el Gobierno hace en política exterior, eclesiástica, relativa a parejas de hecho y matrimonio, a su política energética, a su política sobre terrorismo, a todo, se limitase a un único punto nuclear, o a dos o tres puntos esenciales!

¡Cuánto más útil sería! ¡Cuánto más inteligente y convincente! Lograría convencer no sólo a quienes de antemano se hallan convencidos: también a la franja que decide y determina los cambios de Gobierno y que lamenta como una burla esa manera roma y torpe de ejercer fiscalidad, crítica y forma de oposición.

Pero volviendo a nuestra Cataluña en positivo: se advierte en su estupenda iniciativa cómo la modificación de ese único párrafo evita miles de digresiones innecesarias y de perífrasis abarrocadas hasta el infinito. Un único párrafo. Una única corrección. Pero de tal carácter que incide de lleno en todo lo que tiene de falso, de viciado, de podrido ya desde el principio el espíritu y la letra de este Estatuto de Cataluña que ahora va a tener refrendo parlamentario en las Cortes españolas.

La corrección se refiere a los catalanes, en donde se incluyen personas concretas, vivos y muertos, catalanes existentes en la memoria, catalanes que hablan y que discuten, o que aman y odian como catalanes (pero nunca jamás en catalán).

Hay un colectivo algo romo que ha propagado la especie: viva usted en catalán. Incluso hay carteles por las facultades donde se ilustran los modos de amar y odiar en catalán. Por cierto, el icono a través del cual expresan el modo de odiar en catalán es, ni más ni menos, el de nuestro monarca constitucional. Así van las cosas en esos colectivos minoritarios que hoy son alentados desde el propio Gobierno de la Generalitat.

En esa pequeña incisión, casi una suerte de desconstrucción, como suele hoy decirse, la que sustituye Cataluña por los catalanes -según proponen estos socialistas lúcidos a los que me estoy refiriendo en este artículo- se halla el punto nodal, nuclear, que constituye la línea de demarcación entre un estatuto aceptable, como era el estatuto anterior, y otro impregnado de esencialismo nacionalista decimonónico, que de manera irresponsable y absurda ha sido asumido por un partido que, esta vez, contradice toda su historia ideológica y política, el Partido Socialista de Cataluña, encabezado por esa lumbrera política que es el actual President de la Generalitat de Cataluña.

Un personaje que ha demostrado una deslealtad -lindante con la traición- con todos quienes, durante años, creíamos en lo que al fin se nos ha revelado como el peor de los espejismos: que el buen alcalde que sabía contrarrestar los excesos nacionalistas de Jordi Pujol podía ser el más idóneo sucesor de éste al frente de la comunidad autónoma catalana.

No es que nos haya defraudado. Es que muchos nos hemos sentido -lo repito- traicionados. Muchos que durante años le prestamos nuestro apoyo desde nuestros ámbitos específicos, a través de artículos o de manifestaciones públicas.

¿Qué extraña mutación mental tuvo lugar para que aquel alcalde prudente, que alentaba una Cataluña plural, abierta, de naturaleza bilingüe -como demostraban los premios que desde la sede municipal se concedían a la creación en catalán y en castellano-, se trocase en un personaje que parece emular en delirios nacionalistas, siempre al borde del independentismo, a sus más radicales socios, o a sus más desnortados consejeros áulicos?

Creo que el actual Estatuto se halla viciado desde el principio por ese cambio sustancial respecto al anterior, el cual reflejaba mucho mejor la realidad viva y existencial de los catalanes.Hemos pasado de un estatuto que respondía a las necesidades y deseos de la mayoría de ellos, a otro que sólo puede ser asumido por todo aquel colectivo nacionalista a quien le importe mucho más Cataluña -concebida como esencia patria- que los catalanes.

Un partido socialista incomprensible ha sido el causante de esta tremenda tergiversación que ahora va a gozar de refrendo parlamentario.Un Partido Socialista de Cataluña que tarde o temprano pagará caro ese tributo innecesario a las tendencias más atávicas, provincianas y retrógradas que existen en la sociedad catalana.

Eugenio Trías es filósofo y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO.

Todos y algunos
Nota del Editor 30 Marzo 2006

El Sr. Trías pretende cambiar un disparate por otro, ya que afirmar que «Los catalanes tienen como lengua propia el catalán y el castellano», implica que se peude definir claramente que es un catalán, cosa harto difícil y también
que cualquiera que no tenga como lengua propia ambos idiomas no puede ser un catalán, harto excluyente.

Puestos a legislar sobre idiomas, lo que es un verdadero disparate, podría decir que algunos catalanes tienen como lengua materna el catalán, otros catalanes tienen como lengua materna el castellano y hay algunos catalanes que pueden usar
ambas lenguas en algunas situaciones.

Los españoles lo tenemos más fácil, somos españoles los que no podemos ser otra cosa y tenemos la lengua que nos da la republicana gana.

Se abre la veda contra el español...
Sandra Remón Periodista Digital 30 Marzo 2006

- Los independetistas catalanes han inundado la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona de carteles en los que aparecen las fotografías de Jon Juaristi y Arcadi Espada -que darán este viernes una conferencia en el centro- con el lema "¡Atención!, objetos españolistas identificados invaden la Universidad! ¡Fuera!".

Los carteles están firmados por la Coordinadora de Estudiantes de los Países Catalanes (CEPC), que ya amenazó a Fernando Savater en 2004, quien tuvo que renunciar a hablar.

Jon Juaristi ha declarado que en su "propia universidad", en referencia a la Universidad del País Vasco, le pasaba con bastante frecuencia, y siguió dando sus clases, por lo que acudirá a la conferencia. Los organizadores le han advertido de la presencia de los pasquines en la Universidad, según publica Libertad Digital.

El filólogo ha dicho desconocer "si el rector va a tomar cartas en el asunto". Cree que la intención de los independentistas es "calentar el ambiente" pero que "no voy a planificar mis conferencias por la presencia de estos botarates".

Los pasquines están firmados por CEPC, así como por la Asamblea Jóvenes de Tarragona y la Alternativa Estel, como comenta Libertad Digital.

Por su parte, Arcadi Espada ha contado a PERIODISTA DIGITAL la "Gran tranquilidad de espíritu" con la que acudirá a su conferencia "dado que los intolerantes siempre están al frente y no al lado de uno".

Respondiendo a la actitud que debería tomar el rector de la Universitat Rovira y Virgili ha apuntado que "El rector tiene que proteger el orden y la libertad" ya que corre "a su cuenta y riesgo".

Ha comentado también que la historia se repite y que se da la misma circunstancia que se dio con Savater en la Universidad de Barcelona. Afirma que: "La intimidación es contra las personas, ni siquiera contra las ideas".

Y continúa explicando que: "Vamos a hablar de cuestiones técnicas. Ni siquiera hablaré de política, aunque con esto no quiero decir que se justifiquen estos actos contra los políticos, claro. Hablaré de literatura. Es nuestra presencia la que les provoca esos vértigos, y lo tienen mal porque vamos a intentar hablar".

Para Arcadi esta situación "refleja en el fondo el profundo descrédito en el que ha caído la Universidad catalana. Refleja la ruina intelectual de la Universidad de Cataluña".

Docentes de la Universidat Rovira y Virgili
El País publica una carta al director enviada por una profesora de la Universitat Rovira y Virgili titutalada Odio a las ideas ajenas, recuerda el boicot contra Savater durante una conferencia hace dos años y critica a los independentistas “aprendices de intelectuales” a quienes habría que aplicar el fora (fuera) con el que intentan manchar el nombre de los escritores:

“Son reincidentes y poco originales. La última vez que se celebró el Encuentro de Escritores en la Universitat Rovira i Virgili, los demócratas de pacotilla (vean, vean la acepción 2 que recoge el DRAE), que dicen ser una alternativa estrellada y algún otro con la misma estrella, impidieron que Fernando Savater participara en dicho encuentro, lo mismo que ahora. Repiten carteles, con fotografía incluida, de Jon Juaristi y de Arcadi Espada. ¿Y qué argumentan para justificar dicho rechazo? Dicen que fomentan el odio entre catalanes y españoles. Los de la estrella son más españoles que el Cid, les guste o no. Habría que verlos viajar a cualquier país de la Comunidad Europea y constatar qué documento se les exige para cruzar la frontera. ¿Por qué no se nacionalizan, por ejemplo, en Francia? Con estas majaderías, allí los pondrían de rodillas. ¡Deben aplicarse a sí mismos el FORA con que intentan manchar el rostro de los dos escritores! A vosotros, a quienes me dirijo, aprendices de intelectuales, sí que os corroe el odio por dentro como un cáncer del que no podéis despojaros. En vuestro totalitarismo e intolerancia funcionáis como la flor y nata del fascismo cuando justificáis vuestro proceder en defensa de los intereses de la Universidad. ¡Pobre Universidad si vosotros fuerais su único capital”.

Enrique de Diego, de Época, ha comentado su opinión al respecto a PERIODISTA DIGITAL y habla de que “Éste es el nivel de fascismo, intolerancia y odio a la libertad, o a España, que en estos momentos son equivalentes de estos cachorros, mientras sus representantes con el concurso del presidente por accidente nos tratan de convencer de que los enemigos de la libertad son gente con talante”.

Comenta que “En España hay dos procesos simultáneos, el de Cataluña y el del País Vasco y otro más larvado en Galicia. Se impone el pensamiento único del FOLK (sentimiento de pueblo) de los fascismos de los años 30 y ante el que no hay ceder”.

Preguntado por cual debería ser la actitud del rector ante la presencia de los pasquines en la universidad y la campaña contra Arcadi y Juaristi ha apuntado que “El rector debería asegurar el ejercicio de la libertad de expresión y ponerlo en conocimiento de los tribunales y la fiscalía para perseguir el delito y depurar la responsabilidad de quienes coaccionan y creadores del clima de violencia”.

No es la primera vez que se boicotea un acto en la universidad.
“Hay muchos precedentes de boicotear actos. Hay un debate que lejos de la libertad y el espíritu crítico es el feudo de la barbarie, de los talibanes, descerebrados”.

Para Enrique de Diego el clima está “Alentado por los docentes y las manifestaciones de Ezquerra de “Somos una nación” en la que pusieron autobuses gratis”.

Con respecto al pensamiento en la Universidad ha afirmado que “en las universidades hay una ideología dominante las que había en la universidades de la alemania nazi”

Y se preocupa por el hecho de que la juventud sea la más represiva contra la libertad: “Es una lástima que entre los jóvenes se encuentren las gentes más reaccionarias y enemigas de la libertad”.

Con respecto a los boicoteados Juaristi y Arcadi, Enrique de Diego ha mostrado su respeto: “Quiero recalcar mi respeto hacia ambos, aunque con con Arcadi tengo diferencias de criterio pero representa esa inteligencia ilustrada de la kultur, de la libertad de pensamiento y la capacidad del individuo de pensar por sí mismo, el humus común”.

Finalmente apunta que “Falta un debate sobre la enseñanza y sobre la libertad en España, un debate muy superado fuera de España”.

En un artículo denominado LOS CIUDADANOS CATALANES, BAJO LA GENERALITAT OPRESORA, el periodista habla de la sociedad catalana:

"Una sociedad, aparentemente, moderna y avanzada como la catalana asiste en silencio -con meritorias excepciones- a un vasto proceso de conculcación de la libertad personal, que recuerda a la dictadura benévola que describiera Alexis de Tocqueville, compatible con los formalismos democráticos", donde "todo se hace en nombre del nacionalismo, convertido en una especie de pulsión pseudorreligiosa" y "la libertad de enseñanza ha desaparecido de hecho del modelo educativo catalán"

Continúa explicando que la excusa, sin duda, es la imposición del idioma catalán, dentro del proyecto global secesionista, mas la consecuencia es que el poder político catalán no hace otra cosa que avanzar desbocado por la senda del despotismo.

El periodista comenta que tras erradicar el castellano de la escuela, el objetivo actual de la Generalitat es proscribirlo del comercio. Para ello se ha puesto en marcha una policía lingüística, dependiente del Departamento de Comercio, Turismo y Consumo, a cargo del conseller Josep Huguet, de Esquerra Republicana de Cataluña.

¿Con qué se encuentra quien visita Barcelona?
Enrique de Diego comenta que para el visitante de Barcelona, una ciudad que fue emporio de la burguesía, la opresión de la Generalitat resulta especialmente chocante, porque el uso del castellano en las calles es habitual y la convivencia lingüística es un hecho, salvo para los grupos más radicales, entre los que no sólo está Esquerra, sino también el PSC, aunque con tensiones internas, como las que se han desatado con las Juventudes Socialistas de Llobregat, que amenazan con abandonar el partido ante su deriva nacionalista.

Limpieza lingüística
El factor de aldeanización de esta limpieza lingüística -que está en el inicio de un proceso totalitario nacionalista más amplio- ha hecho que, por ejemplo, la prestigiosa Universidad de Chicago haya decidido cerrar su sucursal en Barcelona, cansada del proceso de "catalanización", partido ante su deriva nacionalista. "Los jóvenes siguen hablando en castellano, pero lo van a hacer mal", señala un docente.

Para de Diego el nuevo Estatuto no sólo representa un fuerte impulso a la limpieza lingüística; también pretende convertir el catalán en cooficial en todo el Estado español. De esa forma, se establece que "los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho a relacionarse por escrito en catalán con los órganos jurisdiccionales de ámbito catalán".
También el catalán se establece como criterio de exclusión. Ningún notario, registrador de la propiedad, juez, fiscal o funcionario de Justicia que no sea catalanoparlante podrá trabajar en Cataluña.

El artículo termina con
"Este proceso totalitario, como cualesquiera de los históricos precedentes, se desarrolla entre el miedo de la población afectada y el silencio exterior. Es una realidad de persecución que se oculta púdicamente al resto de España.

"Si el Estatut sale adelante, el Rey debe abdicar"
Lo publicábamos en PERIODISTA DIGITAL: Aleix Vidal- Quadras quiere hablar, considera que vivimos un momento histórico, en el que está dispuesto a asumir su propia responsabilidad. Tan decisivo que, a través de las ondas, indicó:

"Si el Estatut sale adelante, el Rey debe abdicar".

Si suena fuerte, lo fuerte es la situación que se trata de ocultar, comentaba en este artículo Enrique de Diego.

Por eso, hizo un llamamiento "a que la ciudadanía se movilice".

Vidal-Quadras podría sestear en la comodidad de posición tan relevante como la de vicepresidente del Parlamento Europeo, pero está escandalizado, como catalán, con el nuevo Estatuto.

Y es que en Cataluña en un medio de comunicación se ha llegado a publicar que el español "es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel".

Lo publicamos en PERIODISTA DIGITAL. La noticia decía así:

"La pieza apareció en Avui, diario que se edita en Cataluña y es propiedad de José Manuel Lara, dueño de la editorial Planeta y accionista mayoritario de La Razón. En la nota, escrita en catalán y firmada por Salvador Sostres, se dicen lindezas como que el español "es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel", motivo por el que el autor sólo lo utiliza con su criada y con empleados.

Desde el periódico catalán insisten en que es la opinión de un colaborador habitual que "no expresa la opinión del periódico". "Los columnistas opinan lo que quieren", dicen desde la sección de Opinión del diario, sin querer posicionarse por lo expresado en este artículo, que no es nuevo en temática, ya que no es difícil ent¡contrar entre sus escritos otras referencias a esta cuestión, como en su artículo "El puto bilingüismo".

Las columnas de Sostres suelen tratar temas poco relevantes y en bastantes ocasiones groseros, con titulares como "Comer mierda", "Con un imbécil", "Pero ¿aquí se folla o no se folla?", "la obsesión por el clítoris", "follarte o cenar con él" o "no la convenzas, fóllatela".

Este "líder de opinión" catalán puede resultar más conocido entre la sociedad española por haber sido uno de los colaboradores de Javier Sardá en "Crónicas Marcianas", donde ejercía como experto en Gran Hermano y hacía curiosos actos como trabajar un día como mozo de supermercado para demostrar que no hay que ser muy inteligente para ejercer dicha función".

Discriminados por no ser nacionalistas
Arcadi y Juaristi no son únicos boicoteados en este entramadado de ataques de independentistas. Savater no pudo acabar su conferencia en el 2004 y Francisco Caja también tuvo problemas en Cataluña. ¿Y qué decir del director teatral y miembro fundador de Ciutadans, Albert Boadella? Le tildaron de "Vendedor de mierda", "traidor" o "payaso", por el simple hecho de ser un ciudadano catalán y español y por participar pacífica y respetuosamente en un acto de la plataforma Ciutadans de Catalunya. Boadella tuvo que aguantar insultos y sprays malolientes de radicales independentistas... Ocurrió en diciembre, y tras los insultos, sólo¡recibió llamadas de apoyo "de los miembros de la plataforma y de algún amigo íntimo". Y es que, según él, "la actitud de mucha gente [en Cataluña] recuerda a la Alemania de 1933: hay miedo, no se comprometen".

En una entrevista concedida a PERIODISTA DIGITAL, Albert Boadella hablaba de que "En Cataluña la situación es cercana al pre fascismo".

A la pregunta: "¿Enfadado, decepcionado, abandonado, cómo se siente?"
Respondía: "Lo que ocurrió estaba dentro de lo previsible, dadas las circunstancias en las que vive el territorio catalán. El hecho de que haya unos jóvenes que montan su show se puede entender dentro de las chorradas que hemos hecho todos en nuestra juventud. Pero lo sintomático es el silencio de los políticos catalanes, todo lo que envuelve a esto, la omertà, el miedo siciliano".

También contó Boadella a PERIODISTA DIGITAL lo difícil que le resulta el día a día no siendo nacionalista en Cataluña:
"Uno se siente marginado al abrir un periódico, al encender una radio o escuchando una conversación en un café. Desde hace años tengo la sensación de estar viviendo en un territorio enfermo, paranoico, que vive fuera de la realidad, en un mundo virtual, incluso soñado. Y cuando se pierde el sentido de la realidad, se enferma, que es lo que ocurre en una parte de la sociedad catalana, todo ello inducido por sus dirigentes, que a través de este procedimiento pueden seguir medrando".

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