AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 10 Abril  2006
Treguas que hacen ganar batallas
EDITORIAL Libertad Digital 10 Abril 2006

La República de ZP
Isabel Durán Libertad Digital 10 Abril 2006

Las imposturas de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 10 Abril 2006

ETA y El País afirman que Rubalcaba y Zapatero han mentido y mienten masivamente.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 10 Abril 2006

EL PSOE SE RADICALIZA
Editorial minutodigital 10 Abril 2006

La paradoja navarra
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 10 Abril 2006

Zapatero, preso de Rubalcaba y látigo del PP
Pablo Sebastián Estrella Digital 10 Abril 2006

Hacia el tercer suicidio de la derecha española
José Javier Esparza elsemanaldigital 10 Abril 2006

Llega Rubalcaba: merecemos un ministro que no nos mienta
Santiago Abascal elsemanaldigital  10 Abril 2006

El voto de los desplazados
Editorial ABC 10 Abril 2006

El revólver del sheriff
Ignacio Camacho ABC 10 Abril 2006

¡Bravo, ZP! Te cargaste España
José Donís Català Periodista Digital 10 Abril 2006

CARTA DE REPULSA A LAS PARLAMENTARIAS SOCIALISTAS QUE FIRMARON EL MANIFIESTO AHOTSAK EN FAVOR DE LA AUTODETERMINACIÓN DEL PARLAMENTO VASCO
PLATAFORMA ESPAÑA Y LIBERTAD 10 Abril 2006

La «hoja de ruta» pasa por Navarra
J. M. Zuloaga La Razón 10 Abril 2006

Gotzone Mora se plantea formar una coalición de electores ante la "alta traición" de sus compañeras del PSE
Libertad Digital 10 Abril 2006

ROTUNDO FRACASO DE BASTA YA! EN SAN SEBASTIÁN
Minuto Digital 10 Abril 2006

"El Partido Popular intuye que el Gobierno actual de España está dispuesto a pagar un determinado precio político para que ETA deje el terrorismo"
Minuto Digital 10 Abril 2006

 

Treguas que hacen ganar batallas
EDITORIAL Libertad Digital 10 Abril 2006

Tal y como era previsible, los proetarras de Batasuna –incluidos los que están en libertad bajo fianza como Otegui, Olano y Petrokorena- han vuelto impunemente a burlar el Estado de Derecho este domingo en la manifestación celebrada en San Sebastián, donde volvieron a exigir la excarcelación de los criminales y la independencia de “Euskalherria”. La complicidad del gobierno del 14M no se limita ya a quedar de manifiesto en las laudatorias declaraciones de Zapatero ante los “esfuerzos de paz” de Otegui o en esta enésima muestra de pasividad de su Fiscal General ante la reiterada burla de la ley de partidos. Dirigentes socialistas como Gemma Zapaleta no han tenido empacho en participar este sábado en actos politicos y estampar su firma junto a destacados miembros de Batasuna en documentos en pro de los “cambios jurídicos-políticos” que los proetarras -y, ahora, el PSE- consideran parte del “proceso de resolución del conflicto”.

No hay que extrañarse que, ante esta “alta traición” de sus compañeros de partido, dirigentes socialistas fieles a la Constitución, como Gotzone Mora, se planteen formar una coalición de electores de cara a las próximas elecciones municipales.

Si esta concejal socialista en Guecho tiene “claro” que no se va a volver a presentar “a nada que tenga que ver con el Partido Socialista ni a tener relación que tenga que ver con lo que defiende el PSE”, dirigentes socialistas integrados en Basta Ya, como Maite Pagazartundua, Carlos Totorika o Rosa Díez, también han mostrado sus reticencias ante el pacto-tregua con ETA, al señalar que el “alto el fuego no necesita ser recompensado”.

El filosofo Fernando Savater criticó, en este acto de “Basta Ya”, la configuración de una mesa de diálogo extraparlamentaria y defendió la vigencia del pacto antiterrorista que, según dijo, nació para luchar contra ETA y evitar que aquellos que inventaron el pacto de Lizarra pudieran "sacar ventajas" de la violencia.

Aunque los miembros de Basta Ya pretendan ser un muro de contención ante la deriva nacionalista del PSE, a ellos también se les podía reclamar la claridad política que ha mostrado Gotzone Mora. Si Savater es contrario a “mesas de diálogo extraparlamentarias”, que empiece por oponerse abiertamente al mal llamado “proceso de paz” que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero. Ciertamente, para “mesas de diálogo extraparlamentarias”, esas en las que se han sentado los representantes del Gobierno y de ETA para acordar el alto el fuego o en las que se tendrán que volver a sentar en el futuro.

Dice Savater que es “a partir de la Constitución” cuando se pueden plantear reformas estatutarias "si así lo demanda la ciudadanía". Lo que no dice Savater es si consideraría o no una “recompensa” al alto el fuego de ETA, el que el PSE consensuara esa hipotética reforma estatutaria con los separatistas de Lizarra, en lugar de mantener el consenso con formaciones constitucionalistas como el PP en torno al actual estatuto de Guernika.

Por fuerza, Zapatero ha de encubrir como constitucional cualquier pago político a ETA. La cuestión es saber si un estatuto que proclamase al País Vasco como nación sería, para Savater, tan “constitucional” como el estatuto soberanista catalán ha resultado serlo para Zapatero.

Si la distorsión del lenguaje de ETA y del gobierno del 14M es uno de los más prematuros y reconocibles frutos de su pacto-tregua –empezando por la palabra “paz”-, la claridad sería exigible, no sólo para políticos como Gotzone Mora, sino tambien para intelectuales como Savater. La claridad del filósofo sería, en estos momentos, algo más que una mera cuestión de cortesía...

Crisis de gobierno
La República de ZP
Isabel Durán Libertad Digital 10 Abril 2006

No ha podido estar más acertado el presidente en su crisis de gobierno. Justo antes de cumplir su segundo aniversario en la Moncloa, el jefe del Ejecutivo salido de las urnas el 14-M de 2004, tras el mayor atentado de la historia, ha dado un golpe de mano a su Gabinete convirtiéndolo en el más duro, opaco y radical de la historia de la democracia. Es el cambio imprescindible para el inicio del nuevo modelo de Estado que proclama abiertamente ya el "presidente rojo".

Revolución encubierta destapada por la persona que con más criterio y autoridad podía certificarla. El presidente socialista de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados que ha mercadeado con la nación española, ha dictaminado que España lleva camino de su disolución. Según Alfonso Guerra, tal y como ocurrió en la Unión Soviética, el único objetivo de la liquidación del Estado actual es que los nacionalismos (en este caso junto con el socialismo gobernante) se mantengan en el poder a perpetuidad. Que nadie se lleve, pues, a engaño.

El presidente Rodríguez ha utilizado magistralmente los tiempos. Con la petición de dimisión encima de la mesa desde hace tres meses del ministro de Defensa, Zetapé ha esperado al nacimiento del principio del fin de España, de la mano de la banda terrorista ETA, para aprovechar la salida de Bono y situar estratégicamente a sus más férreos peones. Tras la aprobación del Z-eta-tuto y la consecuente llegada del alto el fuego, lo importante es controlar el proceso de disolución. Y para ello, pieza vital es la información, o mejor dicho, la desinformación.

Con José Antonio Alonso al frente de Defensa –un ministro capaz de defender empecinada y reiteradamente la detención ilegal de dos españoles–, Zapatero se asegura el marcaje a los espías, y por tanto, la depuración de cualquier dato relevante no afecto a la causa. Alfredo Pérez Rubalcaba en Interior ofrece garantías a la caza de los elementos policiales incontrolados que delatan que la instrucción sumarial del 11-M ha sido teledirigida, al tiempo que garantiza el desmantelamiento del ministerio en la lucha contra ETA. Zapatero se asegura así un futuro de pacto con los encapuchados blanqueados, en Navarra y en el País Vasco y por ende la expulsión clave del PP de los bastiones de resistencia moral y de gobierno, vitales en el tablero de la antigua Nación española.

El resto, la deslegitimación de la derecha, el anticlericalismo, la persecución de los no adeptos o el cierre de medios de comunicación, ya está en marcha. Los valores de la Segunda República reivindicados por Rodríguez, mientras disuelve España, son nítidos. Entre tanto, mientras la Monarquía le sea útil, la mantendrá. Su baza es reivindicar unas Cortes republicanas que acusaron a Alfonso XIII de alta traición y le privaron de cualquier derecho para él y sus sucesores. Es la República de ZP, que será monárquica hasta que Polanco y Cebrián quieran.

Crisis de gobierno y ETA
Las imposturas de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 10 Abril 2006

Es cierto que los cambios producidos en la crisis de gobierno sólo tiene un único sentido, una trágica significación, acabar con el Estado de Derecho, o sea, ponerse a las órdenes de ETA. La nación, España, ya está sometida a los dictados de la banda terrorista por obra y gracia de Zapatero. Pérez Rubalcaba es su comisionado para aceptar la letra pequeña que le imponga la banda, o sea, la investigación del 11-M quedará definitivamente cerrada. En esta circunstancia, no exagero si digo que la vida democrática está bajo mínimos. El grado de deslegitimación de las instituciones es patético. Si dejamos aparte la institución de la Monarquía, que no pasa por sus mejores momentos, quizá sea la institución del Gobierno de España la peor parada. La última crisis de gobierno es paradigmática del déficit democrático por el que atraviesa nuestro país. Lejos de cualquier explicación coherente, todo era ficción y engaño en la aparición de Zapatero ante los medios de comunicación para anunciar los cambios en el Gobierno. No había el menor interés en sus palabras por justificar qué había pasado en el seno del Gobierno para que se produjeran esos cambios. El populismo de Zapatero es tan elemental que basta con tres simplezas, o peor mentiras, para sentirse contento con su invento.

Es en ese tipo de actos y "decisiones", cuando contemplamos con toda su crudeza que la noción de deliberación, de democracia deliberativa, sobre la que tanto alardea Zapatero en los días de fiesta, no es nada. Deliberación es sólo una palabra más, un engaño retórico, que utiliza Zapatero para ocultar la absoluta carencia de vida democrática en el interior del Consejo de Ministros y, por supuesto, una añagaza para seguir engañando al "hombre-masa", o sea, a sus terminales mediáticas en las redacciones de los medios de comunicación pseudoprogresistas, que son los principales divulgadores de ésta y otras consignas del Gobierno.

Mal está la vida democrática, cuando ni siquiera una crisis de gobierno es presentada a la ciudadanía como tal. Menos aún se dan explicaciones sobre los cambios realizado por el jefe del Ejecutivo. Todo es impostura y engaño. Zapatero aparecen ante los medios de comunicación y sólo dice lugares comunes y mentiras. Si fue incapaz de explicar porqué cambia a la titular de Educación y Universidades, exactamente a las 24 horas de haber aprobado una ley decisiva para ese ministerio, menos todavía podría decir algo coherente sobre la salida de Bono, que representaría, según los bienpensantes, a quienes aún creen en la unidad de España.

La crisis de gobierno ha demostrado, una vez más, que estamos ante un Consejo de Ministros títere, lleno de fantoches, dispuesto a satisfacer los deseos más groseros de las minorías nacionalistas con tal de mantenerse en el poder. Las minorías nacionalistas por un lado, y los terroristas por otro, marcan a un jefe de gobierno populista la dirección para maltratar a la mayoría de los ciudadanos. Eso es todo. La decisión de Zapatero, como en los gobiernos totalitarios, nace de la nada. No hay norma, ni ley, ni explicación racional alguna, que no obedezca a la excepción. En el gobierno de Zapatero sólo existe la excepción. Más aún, como en todos los regímenes totalitarios, la excepción demuestra todo; no sólo confirma la regla, como diría Schmitt, sino que la regla misma vive únicamente desde la excepción.

ETA y El País afirman que Rubalcaba y Zapatero han mentido y mienten masivamente.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 10 Abril 2006

El portavoz de ETA Batasuna Bernardo Barrena ha insistido en que el gobierno de Zapatero miente, incluido Rubalcaba del que dice que es "alguien que ha estado en la cocina del proceso desde el principio", luego nos dice cuando empezó el proceso que "tiene ya 5 años de historia". Hace 5 años promovieron el pacto antiterrorista en el que se insistía en no negociar con ETA y ya estaban negociando con ETA. Increíble que aquí no pase nada. Impensable que Rajoy se deje engañar una vez si y otra también. Hace 5 años que nos vienen mintiendo.

Me ronda hace tiempo una pregunta, ¿Por qué Zapatero, estando ya negociando con ETA hace 5 años promovió el Pacto Antiterrorista en el que se comprometía a no negociar con ETA?.

Solo encuentro de momento una explicación al engaño masivo de Zapatero, Rubalcaba y resto del PSOE mendaz. Zapatero ya tenia planeado su futuro, si ganaba las elecciones haría un pacto “como sea” con ETA y a cambio de una tregua cedería a ETA lo que fuese necesario. Ese plan necesitaba una tapadera, y que mejor tapadera que promover el Pacto Antiterrorista en el que se proclama que ni PSOE ni PP negociarían con ETA. Cualquier comentario sobre posibles negociaciones en curso del PSOE con ETA podría ser negado, como así han venido haciendo cubriéndose con el manto del Pacto Antiterrorista.

Por otro lado las gentes de este país aceptarían el razonamiento, un partido que firma y promueve el Pacto Antiterrorista no puede estar negociando con los terroristas.

¿Recuerdan ustedes a Zapatero en la comisión del Congreso para el 11M hablando del “engaño masivo de Aznar”?, aquí tenemos a Zapatero y Rubalcaba mintiendo masivamente y no pasa nada.

¿Para cuando una masiva manifestación ante las sedes del PSOE con solo un lema “No queremos un gobierno que nos mienta masivamente”?, donde las dan las toman, quid pro quo y aquí paz y después ETA nos guiará.

¿Recuerdan ustedes hace unos días a Zapatero diciéndole en el Congreso a Rajoy varias veces que no se haría concesiones políticas a ETA?. No ha tardado mucho El País en llamar a Zapatero mentiroso masivo.

Pinchen y lean la portada de El País de ayer domingo, dice a 4 columnas “El nuevo ministro se propone potenciar el contacto con los partidos, abordar la legalización de la izquierda abertzale y un cambio en la política de presos”

¿No les parece increíble, terrible y repugnante? ETA no ha dicho en ningún momento que vaya a disolverse ni que vaya a entregar las armas y rendirse, y ya tenemos a Zapatero regodeándose en sus mentiras masivas dispuesto a que Rubalcaba legalice rápidamente a ETA Batasuna y como no es concesión política también a que haga un cambio en la política de presos.

La Hoja de Ruta de Zapatero al Infierno ya no quema etapas, las carboniza a marchas forzadas. Eso si, todo con y para ETA nada con el PP ni con las victimas.

Pero tranquilos, aquí no pasa nada, salvo lo de Marbella, lo de la mujer de Jesulín, y similares. La anestesia nacional es tan efectiva que como ven aquí nadie sale a la calle escandalizado por lo que Zapatero y don Rubalcone están haciendo.

Hace unos días me propuse hacer una recopilación de “Las 100 mentiras mas gordas de Zapatero”, pero desistí porque me quedaba corto con solo 100 y documentar tanta mentira era un trabajo demasiado pesado.

EL PSOE SE RADICALIZA
Editorial minutodigital 10 Abril 2006

La salida del gobierno de Bono gira sin lugar a dudas en torno a la deriva nacionalista del PSOE. En los mentideros políticos de Madrid se especula con unas u otras teorías, pero todas ligadas a las cesiones de Zapatero a los separatismos.
Para unos, la iniciativa partió del presidente. Que habría cedido a las exigencias de los nacionalistas de CiU, que exigían la cabeza de Bono como precio a su apoyo a la operación de cambio de socio, que supondrá la sustitución de ERC por CiU, para que el PSOE pueda afrontar los pactos con ETA sin una imagen de radicalismo doble, en Vascongadas y Cataluña.

Para otros la iniciativa fue de Bono, harto de la marcha del Gobierno de Zapatero, contrario al estatut que ha salido del congreso y indignado con el inicio de una negociación con el mundo batasuno representado por Arnaldo Otegi.

Está claro que algo concreto ocurrió en esas horas vespertinas del jueves, en las que Bono visitó La Moncloa y el presidente anuló abruptamente su asistencia a la cena de gala que los Reyes ofrecían al secretario general de la ONU, Koffi Annan. ¿Un enfrentamiento que desbordó el vaso?.

En todo caso asistimos la triunfo total en el PSOE de lo peor del socialismo patrio, los más radicales partidarios de una alianza con el separatismo y los socialistas más caracterizados por su falta de escrúpulos. La entrada de Pérez Rubalcaba en Interior, en estos momentos, no solo significa, que aquel que venía cocinando desde las sombras el pacto con ETA, asuma y controle el aparto del estado dedicado a perseguir a los terroristas con los que se va a pactar, sino que supone el cierre del circulo del núcleo duro en torno al socialismo entendido a lo Zapatero. Alonso es amigo de juventud de Zapatero y tiene una buena relación tanto con Rubalcaba como con José Blanco, el «número dos» del PSOE, que a la vez había construido una suerte de «tándem» con Rubalcaba, lo que hace que en ocasiones, de a dos o juntos, celebren reuniones familiares o de sesgo privado, aunque la política siempre esté presente. Todos ellos, además, tienen una relación fluida con la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, el gran «hallazgo» de Zapatero.

Se trata de un equipo al servicio de un radical fanatismo, fruto del sectarismo de Zapatero, un sectarismo que opera hasta dentro de su partido, y que seguirá adelante con su plan hasta conseguir hoy la ruptura que su partido no consiguió durante la transición. Porque Zapatero es un presidente que tiene más que ver con el PSOE de 1936 que con el PSOE de 1982.

La paradoja navarra
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN. Profesor de Filosofía. Universidad del País Vasco ABC 10 Abril 2006

DURANTE muchos años, los escritores y folkloristas buscaron en Navarra las manifestaciones más genuinas de la llamada, con mucha bobaliconería tardorromántica, «misteriosa cultura vasca». Los falsos akelarres de Zugarramurdi o las leyendas de San Miguel de Aralar o Roncesvalles parecían la quintaesencia de lo éuskaro, término en desuso inventado, por cierto, por navarros. Los vasquistas o vascomaníacos navarros —gente como Navarro Villoslada o Arturo Campión— casi se adelantan a vizcaínos y guipuzcoanos en la tarea de formular un nacionalismo vasco desgajado del carlismo y del fuerismo, y sólo el éxito incomparable de Sabino Arana —lógico, pues era de Bilbao— evitó que los primeros registraran antes la patente. Pero la raíz vizcainista (bizkaitarra) del nacionalismo de Sabino, su tufillo expansionista bilbaíno, tuvo la inesperada virtud de enajenarse el apoyo de los vasquistas navarros, y finalmente el de Navarra en general. El PNV nunca ha conseguido allí un peso respetable porque la parte alícuota de herencia carlista se la quedó ETA-Batasuna. Y así siguen las cosas.

Al comienzo de la transición subsistía en Navarra un difuso vasquismo, una vindicación de lo vasco-navarro compartida por fueristas liberales, los socialistas clericales (la reinvención del PSOE navarro se encomendó a una curiosa nómina de curas y frailes recién secularizados, como Arbeloa, y cleptómanos, como Urralburu), la potente izquierda maoísta y el extraño carlismo autogestionario de Carlos Hugo (sendas peculiaridades navarras ya olvidadas). Un mitómano esencial del abertzalismo, el escultor Jorge Oteiza, se encontraba tan a sus anchas en ese desquiciado bullicio ideológico que en 1976 trasladó su última residencia a Alzuza, dejando su obra en herencia al «pueblo navarro»; su casa acoge una fundación-museo, pagada por las instituciones forales, donde se rinde culto al escultor, y de paso a su delirante nacionalismo. La animosidad hacia lo que suene a vasco, la pretensión no menos artificiosamente nacionalista de definir una Navarra desvasquizada, era casi exclusiva de los carlistas que apoyaron a Franco y en 1976 tirotearon a sus rivales «autogestionarios» en Montejurra. La extensión de ese rechazo hay que agradecerlo a ETA y a la arrogante agresividad del PNV de la vecina Comunidad Autónoma Vasca.

Para gobernar, a UPN (cuyo reconocimiento como socio a la bávara por el PP es otra expresión del poderoso particularismo navarro) le ha bastado con explotar el Concierto Económico tanto o más que el PNV, mentar los sagrados Fueros del Viejo Reyno, y denunciar los apetitos expansivos de «los vascos» (subvencionados muchas veces en materia lingüística, cosa harto contradictoria). Y poco más. En Navarra no hemos asistido a un rechazo activo del terrorismo más intenso y comprometido que en Guipúzcoa y Vizcaya, a pesar de ser objetivamente mucho más fácil gracias al apoyo de las instituciones forales, mientras que en la CAV combatir a ETA implica oponerse, también, al nacionalismo gobernante. Lo demuestra, por ejemplo, el calvario de 25 años padecido por los Ulayar en Etxarri Aranaz, municipio navarro (como Leiza, Lesaka y tantos otros) tan férreamente dominado por la banda como Oyarzun u Ondárroa, sin que los gobiernos de UPN se hayan dado por enterados. Según los usos de la derecha española en general, también la navarra prefiere volcarse en los gestos simbólicos grandilocuentes, abandonando la gestión cotidiana de lo concreto.

El PNV nunca ha podido seducir a los navarros por una sencilla razón: les ofrece lo mismo que éstos ya tienen en casa, con la añadidura indigerible de una mitología impuesta. Gestos como celebrar actos políticos muy señalados en Pamplona, convertida en capital simbólica, o elegir al navarro Garaikoetxea como primer lehendakari de la democracia, no sirven ni servirán para convencer. Las palabras «vasco» y «navarro» han perdido sentido cultural o histórico para designar simples parcelas de poder. La naturalidad con la que los Baroja, desde Pío a Julio Caro, escribían sobre lo vasco en su casa navarra de Vera de Bidasoa es ahora irreproducible. Itzea ya es parte de un pasado sin retorno.

Ahora, tras la petición etarra de alto el fuego, muchos temen que Navarra sea moneda de cambio para negociar con los terroristas: Navarra en compensación sustitutiva de una autodeterminación imposible. Pero es muy improbable que el gobierno haya prometido nada en este sentido. En todo caso, habrá repetido el mantra de que «sin violencia todo es posible», incluso algún tipo de asociación entre la CAV y Navarra. Naturalmente, sólo si la mayoría de los navarros estuvieran de acuerdo, porque otra cosa es inconcebible.

¿Qué ocurriría si la opinión pública navarra aceptara un arreglo de ese tipo? Para el nacionalismo vasco equivaldría a una victoria pírrica. Es cierto que el sueño abertzale estará eternamente inconcluso mientras no domine Navarra, pero resulta que esa unión conllevaría muy probablemente perder la hegemonía en el nuevo ente vasco-navarro. Porque, de no producirse un vuelco ideológico revolucionario, los resultados electorales invertirían la relación entre nacionalistas y constitucionalistas.

En las elecciones municipales y forales de 2003, donde los nacionalistas consiguen sus mejores resultados, éstos consiguieron 737.291 votos en la CAV, casi un 60 por ciento, pero en Navarra solamente 54.321, el 17 por ciento. En total, 791.612 votos, menos del 50 por ciento de los 1.588.157 votos emitidos conjuntamente. En las elecciones generales, las mejores para los constitucionalistas, PNV, EA, Aralar y Nafarroa Bai sumaron en ambas comunidades 601.490 votos, pero la suma de PSOE y PP-UPN ascendió a 817.095. Por partidos, el PSOE consiguió 453.657 votos «vasco-navarros», PNV 429.980, y PP-UPN 363.438. Es transparente por qué los socialistas no hacen ascos a la remota posibilidad de reunir ambas comunidades en una sola. Incluso en gobiernos de coalición, el nacionalismo debería moderar sus aspiraciones para no provocar la ruptura del improbable ente vasco-navarro, con ese toque austro-húngaro de sociedad con dos lenguas y dobles instituciones.

Curiosa paradoja que aconseja a todos dejar las cosas como están, salvo a socialistas e ilegalizados batasunos, únicos que incrementarían su peso político a costa de los conservadores PP-UPN y PNV. Paradoja que convierte esa unificación en un sueño o pesadilla, según se mire. Improbable, pero no imposible.

Zapatero, preso de Rubalcaba y látigo del PP
Pablo Sebastián Estrella Digital 10 Abril 2006

El presidente Zapatero, súcubo de un Rubalcaba que ha invadido su presidencia y la nueva estrategia de su disparatado mandato, presume de controlar la situación política nacional y de saber a donde va lo que no es cierto. Lo único verdadero es la presunción del presidente es el haber domado, a punta de látigo, a la oposición del PP que ruge pero no muerde y que parece aceptar, como masoquistas de la política, la asombrosa deriva que ha tomado la nave de España en este momento crucial.

Pero Zapatero sigue jugando con fuego y cree tener a todos, propios y ajenos, metidos en la gigantesca trampa de su liderazgo de sonrisa y de cartón piedra que pone España en cuarentena con la misma facilidad y frivolidad con la que presume ser de izquierdas y republicano – lo que en nada se corresponde con su acción política y con su escasez democrática – o se lanza a la negociación con ETA hablando de paz, sin la garantía previa del anuncio de la entrega de las armas, bajando la guardia del Estado de Derecho y protegiendo declaraciones tan indecentes como las que han hecho públicas algunas parlamentarias vascas del PSOE afirmando que la negociación con ETA se debe llevar a cabo “sin condiciones”, es decir de igual a igual.

Lo que supone que el Estado democrático debe sentarse con ETA al mismo nivel si queremos que esta banda de terroristas nos haga el favor de dejar de matar. Y como adorno de este retablo pacificador, que Zapatero quiere completar con el regalo del Gernica de Picaso al nacionalismo vasco – como al catalán le han regalado parte del archivo de Salamanca y el Castillo del Montjuich -, el presidente pretende dibujar de comparsas adoradores a los primeros dirigentes del PP, a los que descalifica a diario. Bien por boca de ese Demóstenes de la política que es Pepiño Blanco, bien por boca o la manipulación de Alfredo Pérez Rubalcaba, un inquietante profesional de la política elevado al cargo de ministro de Interior y de negociador con ETA, lo que sumado a las andanzas de Conde Pumpido, Patxi López, o a la dicho y hecho por las parlamentarias vascas del PSOE en las últimas horas, son motivos mas que suficientes para que el PP se retire del proceso negociador con ETA. Porque los llevan del ronzal y a palos a no se sabe donde.

Y esto lo debe denunciar y decir el PP por boca de Rajoy o a través de portavoces que estén dotados de la mayor credibilidad, porque ni Angel Acebes ni Eduardo Zaplana – empeñados ambos en defenderse así mismos y en mirar hacia atrás – no están en condiciones de asumir en los difíciles momentos políticos actuales el liderazgo del PP que usurpan a diario, metidos como están además en oscuras maniobras políticas y mediáticas. ¿Con que autoridad habla Acebes del ministerio de Interior después de lo que le pasó e hizo él ante la crisis del 11M, motivo mas que suficientes para que él y el entonces portavoz del Gobierno, Zaplana, estuvieran en un segundo o tercer plano del Partido Popular?

El PP corre el riesgo de que Zapatero convoque unas elecciones anticipadas para pedir el apoyo de los españoles a la negociación con ETA si los populares se plantan de una vez y le retiran su apoyo a Zapatero, unificando su posición en las grandes cuestiones de Estado con las que el Gobierno y el PSOE tienen a España en jaque – las reformas de la Constitución y estatutaria, la negociación con ETA, involución y control de los medios de comunicación, patadas al Estado de Derecho, etc -, pero mas vale que así sea. Y que si llega el caso los populares se pongan una vez rojos en vez de ciento amarillos, como ahora es el caso, mientras les llaman extremistas por un lado y les exigen sumisión y silencio por el otro. Si pierden las elecciones al menos que no sea por su mansedumbre sino por su coherencia.

Pero esto no puede seguir así porque el nombramiento de Rubalcaba ha sido, sin lugar a dudas, un desafío y una provocación al PP, amén de un posible error de Zapatero dado que este ambicioso e inquietante personaje estará ahora convencido de que quien va a mandar a partir de ahora en el Gobierno será él, como ya lo hizo semanas atrás a causa de las negociaciones sobre el estatuto catalán, y el cambio de ERC por CiU, sabiendo además como se sabe que el nuevo ministro – de la seguridad, de la intimidad y de los procesos electorales de los españoles (sic), entre otras cosas – es el negociador oficial con ETA y el nexo de González y del Grupo Prisa con el Gobierno, lo que se hará notar en fecha no lejana.

Han sido los poderes fácticos del Gobierno y del PSOE ls que seguramente nombraron – y no Zapatero, como parece- ministro de Interior a Rubalcaba, tras la intempestiva fuga o cese de José Bono. Una salida que aún está por explicar aunque conocidas eran las discrepancias españolistas del ex ministro de Defensa con Zapatero y con su modelo confederal del Estado, e incluso con el proceso abierto de negociación con ETA. Aquí hay algo mas y tarde o temprano se sabrá.

En el PSOE están eufóricos porque creen tener o tienen al PP arrinconado, solo y a la vez de rodillas tocándole las palmas a Zapatero para que negocie con ETA lo que sea y como sea. Es decir, como han firmado algunas diputadas vascas socialistas, de igual a igual, o sin condiciones. O dicho de manera mas clara, sin pedir perdón a las víctimas, sin entregar previamente las armas, sin condenar el terrorismo, simplemente cambiando presos por tregua, y por supuesto sin renunciar a la independencia del País Vasco.

Todo esto que se veía venir, mas el resto de asuntos pendientes y en curso, debieron ser el objeto de los debates de la pasada Convención del PP donde además también se debió proceder as la renovación de cargos. Pero esa fue una ocasión perdida en la que Rajoy dijo que había que mirar al futuro, mientras que Aznar y sus escoltas, Zaplana y Acebes, no paraban de mirar hacia atrás. El PP debe de poner un poco de cohesión y de orden en su casa y luego dar un paseo al frente y decirle a Zapatero que no se puede trocear todo el debate nacional, porque muchas cuestiones en curso afectan a España y al Estado y no pueden ir de comparsas en unas y de víctimas en las otras. Eso además de una clara tomadura de pelo sería por parte del PP, ante sus votantes, un fraude electoral.

Hacia el tercer suicidio de la derecha española
José Javier Esparza elsemanaldigital 10 Abril 2006

Así, a bote pronto, salen tres, ¿no? El primero, en 1931: entre el hundimiento de Miguel Primo de Rivera y el autodesplome de la monarquía alfonsina, la derecha se escinde entre los que aceptan colaborar en el marco republicano y los que cultivan la doctrina tradicional. Para entendernos: de un lado sale Gil-Robles y del otro Acción Española. Si la izquierda no hubiera saboteado al Gobierno de la CEDA desde 1933 y, sobre todo, en 1934, quizá la derecha republicana hubiera podido sobrevivir –y, con ella, la propia República. No fue así. Luego vino Franco.

El segundo suicidio, en 1976: desde el desmantelamiento del régimen de Franco hasta las primeras elecciones, la derecha se escinde entre los que apuestan por el nuevo sistema constitucional –la UCD- y los que permanecen afectiva y doctrinalmente vinculados al régimen anterior. La fuerza que pilotó el cambio de sistema fue precisamente la derecha constitucionalista, pero, a cambio, la derecha social quedó excluida de la vida pública, condenada a un lugar secundario. No empezó a recuperarse hasta que Aznar reinventó la UCD. Jamás habría vuelto al poder sin los grandes desmanes socialistas de los GAL y la corrupción.

El tercer suicidio puede ser –puede- el que hoy tenemos entre manos. La guerra mediática sólo es una de sus manifestaciones. Tras la explosión del aznarismo bajo las bombas del 11-M y ante el cambio de sistema que está auspiciando el Gobierno ZP, la derecha se escinde entre quienes niegan toda legitimidad al zapaterismo y quienes, al contrario, aceptan la nueva situación como algo inevitable. No es difícil marcar los campos ni atribuir nombres y rostros a cada uno de ellos. Lo más inquietante es la pasión con que las gentes de la derecha, en todos los ámbitos, están tomando partido por unos u otros. Eso es lo que despierta temores de suicidio. Nadie en la derecha ganará: todas las bajas, al final, estarán en el mismo campo.

Una constatación, si no una ley: con la izquierda en el poder, a la derecha siempre le ha costado muchísimo volver a gobernar. Porque la izquierda española, ya sea en fórmulas revolucionarias o democráticas, tiende a desplegar una mecánica de poder excluyente y frentista, basada en la sustracción de toda legitimidad al oponente. Hoy estamos ante un proceso de ese género: la gran ofensiva del PSOE y sus aliados no se dirige contra una alternativa electoral, sino contra los principios, los valores, la propia historia que podría fundamentar esa alternativa.

¿Remedios? Seguramente no hay: el tercer suicidio de la derecha seguirá consumándose y es imposible saber qué nueva conmoción podrá empujar a este singular Fénix a renacer de sus cenizas. Pero, de momento, podríamos ir intentando algo inédito en esta orilla: buscar la reconquista en el nivel más hondo, el de la calle, las aulas, las conciencias. Toda reconquista exige partir de un baluarte inexpugnable.

Llega Rubalcaba: merecemos un ministro que no nos mienta
Santiago Abascal elsemanaldigital  10 Abril 2006

Con la llegada al Gobierno del hasta ahora portavoz socialista en el Congreso se ha conseguido algo insólito: que un titular de Interior reciba las alabanzas del portavoz de Batasuna.

10 de abril de 2006. ¡Revelador! Zapatero promueve cambios "en la dirección correcta". Así daba la bienvenida al nombramiento de Rubalcaba el vocero de ETA-Batasuna, Pernando Barrena. Y eso, ¿qué significa en términos políticos? Está muy claro; que tenemos al frente de la policía a un tío que cae muy bien a los ladrones. En el caso que nos ocupa: que los terroristas y los ladrones de ETA se las prometen muy felices con la investidura de Rubalcaba como hombre todopoderoso que puede controlar al Cuerpo Nacional de Policía y a la Guardia Civil.

¿Qué más significa? Que el nombramiento de Rubalcaba, recibido con repulsión, miedo y preocupación por una mayoría de españoles, es acogido con satisfacción y algarabía indisimulada por una minoría de españoles fanáticos que, terrorismo mediante, quieren acabar con España y que ya proclaman haber "derrotado la transición política española".

Sí: preocupación y miedo de los más y alegría de los menos. ¿Los motivos? Demasiado claros. Rubalcaba, que durante meses ha negado sin pestañear cualquier tipo de contacto, diálogo o negociación con la banda mafiosa ETA, ha sido calificado por un portavoz de ETA-Batasuna, de nuevo el tal Barrena, como "alguien que ha estado en la cocina del proceso desde el principio". Los españoles -tenía razón Rubalcaba- merecemos un Gobierno que no mienta, y merecemos otro ministro de Interior, porque Rubalcaba ha demostrado carecer de escrúpulos, no tener principios y ser capaz de mentir sin titubeo alguno.

No sólo eso; Rubalcaba es capaz de hacer una cosa y la contraria, de decir sí y no al mismo tiempo y de integrar un Gobierno dispuesto a asesinar terroristas lo mismo que un Gobierno dispuesto a claudicar ante ellos. Nadie lo puede negar. Rubalcaba ha representado a los peores gobiernos de la democracia española en materia antiterrorista. Rubalcaba ha sido partícipe de los gobiernos que han querido dar fin al terrorismo a través de atajos. Rubalcaba fue capaz de defender al Gobierno de los GAL y será capaz de capitanear, desde Interior, al Gobierno de la rendición.

Pero eso a Alfredo Pérez Rubalcaba no le inquieta. El futuro que sus experimentos, y el de los gobiernos que ha integrado, puede deparar a las generaciones futuras no le produce la más mínima turbación. "Los que vengan después, que arreen". Con ese desparpajo se manifiesta Rubalcaba, en privado, cuando se le inquiere sobre las consecuencias que tendrán dentro de dos décadas las actuales reformas del marco político español. ¡Que Dios nos coja confesados!

El voto de los desplazados
Editorial ABC 10 Abril 2006

EL alto el fuego decretado por ETA está dando lugar a un discurso intencionadamente neutro y con escasos compromisos concretos, en el que empiezan a predominar los lugares comunes de la «pacificación» y la «normalización», entendidos siempre en el sentido más favorable a las tesis de la izquierda proetarra, como se refleja en el documento firmado por un grupo de mujeres diputadas, ediles y sindicalistas vascas, entre las que se encuentran algunas del Partido Socialista de Euskadi. Así, cuando se habla de normalizar el País Vasco, es para que Batasuna se presente nuevamente a las elecciones y desactive —formalmente, porque en la práctica ya lo ha hecho— su ilegalización. Cuando se habla de pacificar es para que los presos etarras salgan de prisión y eludan toda la gravedad de sus crímenes. Cuando se habla de democratizar la sociedad vasca sólo es para recordar que el sistema estatutario y constitucional es ilegítimo porque le falta una consulta sobre la autodeterminación.

El motivo de este planteamiento —inadmisible desde cualquier punto de vista, aunque en expansión— es que la nueva etapa que teóricamente ha inaugurado el alto el fuego de ETA se sitúa en el comunicado que lo anunció, y no en el comienzo del terrorismo etarra. La normalización y pacificación del País Vasco son procesos pendientes, sin duda, pero lo son desde que ETA empezó a asesinar, a extorsionar y a provocar el desplazamiento forzoso de decenas de miles de vascos. Por eso, la superación del llamado «conflicto» —que sólo es el de ETA contra las libertades democráticas— habrá de tener en cuenta los efectos que ya ha causado el terrorismo, y entre éstos destaca especialmente algo tan típico del ultranacionalismo etnicista como la limpieza ideológica de la sociedad vasca. El Foro de Ermua ha presentado recientemente una iniciativa, que remitirá a los partidos políticos, para que se reconozca el derecho a votar de todos los ciudadanos vascos forzados por el terrorismo a abandonar el País Vasco. Apoyándose en datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, el Foro de Ermua ha calculado que, en los últimos veinticinco años, en torno a 200.000 personas pueden considerarse desplazadas por la presión de la ETA. Estas apreciaciones se corresponden con encuestas fiables. Por ejemplo, los «Euskobarómetros» elaborados por la Universidad del País Vasco han reflejado constantemente un porcentaje inaceptable en democracia de ciudadanos vascos dispuestos a irse de su tierra.

La propuesta del Foro de Ermua, al margen de valoraciones estrictamente técnicas, plantea claramente la responsabilidad del Estado de restaurar en el País Vasco las libertades mutiladas por los terroristas. Y es, sin duda, una manera sensata de recordar, frente a tanta insistencia de que ETA no debe recibir ningún precio, que la banda ya se ha cobrado un alto precio en vida y libertades y que éste es el momento de exigir el reembolso. Ya que tanto se pide culminar el proceso de paz con una consulta que respete la voluntad de los vascos, es preciso devolver la voluntad política a los vascos a los que les fue arrebatada, porque lo ilegítimo no es, como dice la izquierda proetarra, mantener la Constitución y el Estatuto de Guernica, que con tanta saña criminal han combatido los terroristas, sino consultar en estas condiciones sobre su futuro a una sociedad previamente depurada por el terrorismo para asegurarse un resultado favorable a los objetivos máximos que comparten ETA y el nacionalismo vasco.

El Foro de Ermua, organización cívica que nació con la rebelión ciudadana de 1997 contra ETA y la hegemonía nacionalista, ha lanzado al debate político una propuesta de fuerte sentido ético, pero también político. Ahora que el Gobierno da síntomas preocupantes de ceder a la internacionalización del proceso de diálogo con ETA, no sería aceptable que este proceso se convirtiera en la repetición de modelos de pacificación aplicados en otros escenarios, que sólo han servido para consolidar las conquistas de los agresores y la inferioridad de las víctimas. La desaparición de ETA no sólo es una exigencia inmediata para un nuevo futuro de auténtica libertad y justicia. También debe ser retroactiva en todo aquello que la ley y la acción política del Gobierno puedan reponer a un estado de plenitud democrática. Empezando por el voto de los desplazados para decidir sobre el futuro de la tierra de la que fueron expulsados.

El revólver del sheriff
Ignacio Camacho ABC 10 Abril 2006

YA quedan pocas dudas de que Zapatero ha aprendido a manejar el revólver. La crisis del viernes ha dejado claros dos asuntos: que el presidente tiene un proyecto y que el que se opone a ese proyecto dentro del PSOE acaba liquidado. Ahora es cuando de verdad el que se mueve se cae de la foto. El tierno Bambi ha mutado en un peligroso híbrido con colmillos de jabalí y piel de rinoceronte.

Si existía o no un plan antes del inesperado éxito electoral del 14-M es una cuestión que acaso no sepamos nunca, por más que estén apareciendo incluso alumnos del profe (asociado) Zapatero en León que aseguran que en clase de Derecho Constitucional les hablaba de la nación de naciones de su querido Anselmo Carretero; por entonces no debía de haber descubierto aún a Suso de Toro. El caso es que ahora lo tiene (el plan), aunque lo haya ido modelando sobre la marcha. Es un designio rupturista, que tiende a situar el escenario político donde la Transición no se atrevió a llegar para no quebrar la convivencia, y se apoya decididamente en una mayoría republicana con los nacionalistas y la izquierda radical. El poder le ha otorgado la cohesión necesaria, el diálogo con ETA es la piedra angular, y ya se encuentra a sí mismo en condiciones de ir a por todas.

Poco a poco, los disidentes van saliendo por el foro de la escena. Paco Vázquez está en Roma. Bono, en Toledo. Maragall tensó demasiado la cuerda estatutaria y recibió una envolvente por la espalda, seguramente muñida por Fouché Rubalcaba y ejecutada con limpia celeridad en una tarde de cigarrillos en Moncloa. El próximo puede ser Solbes, que no parece hombre dispuesto a modificar sus criterios por un sillón que ya ha ocupado dos veces. Guerra, que sabe de qué va el poder cuando se aprende a usarlo, ha leído perfectamente el mapa de la situación; por eso agachó la cabeza el día de la votación del Estatuto catalán y se conforma con dar puñaladitas de pícaro por los rincones, lloriqueos de cocodrilo estériles como su antigua arrogancia. Y el resto va entendiendo el mensaje: el jefe le ha cogido el gusto al gatillo y se siente cómodo con la estrella de sheriff. La paradoja es que ha decidido ejecutar a los que se opongan al indulto de los forajidos.

A la mitad del mandato, y a base de balbuceos y algún batacazo, Zapatero ya tiene una banda de tipos duros con los que irse a cruzar el Pecos. A saber: Rubalcaba con los rangers, Alonso con los escuchas y los casacas azules, Conde Pumpido con los alguaciles y Moraleda con los chicos de la prensa para que hagan la foto del abrazo con los Dalton. La vice De la Vega, tan estajanovista que ha contratado un catering para cenar en Moncloa sin soltar los mandos, se queda al frente de la intendencia del fuerte. Y al que proteste lo van a echar a patadas y lo dejarán solo en territorio sioux. Con el frío que hace por ahí fuera y lo desagradable que es el aullido de los coyotes.

¡Bravo, ZP! Te cargaste España
José Donís Català Periodista Digital 10 Abril 2006

¡Uy, uy, uy...! Siempre que leo una "noticia", sea la que sea, me pregunto la razón de publicar precisamente esa y no otras mil del mismo cariz. Cuando la "noticia" no es nueva, es decir, NO ES NOTICIA (="nueva")el mosqueo comienza a producirme urticaria (recuerda el millonario seguro de F.Trillo que, al final, fue contratado por Felipe González; el cura pedófilo de Madrid que fue portada del País y estrella hasta en el Carrusel Deportivo años después de los hechos... Cuando el Cardenal Rouco les puso las cosas claritas a "LA SECTA" sobre "el dinero de la Iglesia"...).

El "solemne bobo con síndrome de estulticia antropológica" -léase ZP- ha conseguido, de momento, cargarse España. Acabar con el sujeto constituyente, es decir, el Pueblo Español y único poseedor de la Soberanía Nacional, y sustituirlo por 17 ficticias "naziones" (pronto seremos 18: los NAZIS del islam), se carga también su propia legitimidad como Presidente puesto que si, por ejemplo, en Cataluña no sale él por mayoría, ¿por qué deberían aceptarlo los catalanes como representante legal? ¡Pero ZP está contento! ¿Acabar con la separación de poderes? ¡Pse!¡Una minucia! ¿No aplicar la Ley según convenga? ¡Cosas de fachas! ¿Que las pruebas del 11-m siguen escondidas y lo único seguro es que Al-Qaeda no tuvo nada que ver? ...Detallitos sin importancia; ¿que los asesinos de ETA serán excarcelados y se manifiestan sin problemas? ...Eso es el "ánsia infinita de paz"; ¿que su "pátria es la libertad"? No sé si lo dice por su abuelo masón -Zapatero- o por el puntal franquista del dictador en León -Rodriguez- Decano del Colegio de abogados de León que le enchufó como profesor universitario: sí señor, verdaderos libertarios los dos.

El mosqueo me entra cuando el ETAtut de Cataluña es aprobado y el heróico ZP no se atreve ni a entrar en el Congreso. El mismo día estalla "el GRAN escándalo", la corrupción marbellí... ¡Coño!¡Qué novedad! Y como ni por esas consiguen tapar la realidad, dos días después nos sacan un fraude de la Seguridad Social donde, casualmente, tenemos personajes como "la Campanario", esposa del aquel torero que en lugar de orejas colecciona bragas. Pero, ¡mecachis! Ni por esas, tú; la gente se empeña en sentirse española... ¡Serán fachas! Ni montándole una televisión a LA SECTA consigue que la gente entienda eso de "todo para el pueblo, pero sin el pueblo". ¿ES CASUALIDAD QUE NOS MACHAQUEN CON TODO ELLO? (El Gobierno andaluz se ha enterado por los periódicos después de DIEZ años, como le pasó a Rubalcaba con los GAL, SU GRUPO TERRORISTA).

La DECONSTRUCCIÓN DE ESPAÑA (y no hablo de un plato de Ferrán Adrià), es ya un HECHO.
Por último, y por ser ayer Domingo de Ramos, una perla cultivada de el insigne pensador parafraseando nada menos que a Jesús (¡con un par, ZP!): "No es la verdad la que nos hace libres, sino la libertad la que nos hará verdaderos".
Piénsalo, mi sobrinita de 11 años dice cosas con más sentido...

CARTA DE REPULSA A LAS PARLAMENTARIAS SOCIALISTAS QUE FIRMARON EL MANIFIESTO AHOTSAK EN FAVOR DE LA AUTODETERMINACIÓN DEL PARLAMENTO VASCO
PLATAFORMA ESPAÑA Y LIBERTAD 10 Abril 2006

Durante la mañana de Hoy la Coordinadora General de la Plataforma cívica España y Libertad, Yolanda Morín, ha entregado en el Parlamento vasco en Vitoria, una carta a las parlamentarias del PSE-PSOE Genma Zabaleta, e Idoia Mendia, firmantes del manifiesto “Ahotsak”.

En la misiva, la coordinadora de la Plataforma cívica España y Libertad ha señalado que “como mujer vasca, y sobre todo como persona amenazada por ETA, no puedo dejar de trasladarles que he sentido vergüenza ajena al ver a tantas socialistas, que en teoría creía a mi lado, -al lado del pueblo oprimido por ETA-, gustosas de salir en la foto junto a defensoras de asesinos etarras y aquellas activistas abertzales que llevan años justificando el terror como arma política”.

Yolanda Morín ha recordado a las parlamentarias socialistas que, contrariamente a lo defendido por las socialistas, “no son defendibles los proyectos que nacen de la violencia y la conculcación de los derechos humanos”

En el escrito también se recuerda “que ni ETA ni Batasuna se han arrepentido de haber utilizado la violencia ni han pedido perdón a la sociedad vasca y española por todos los atentados, que desde su nacimiento en 1968 han perpetrado. No hay convicción en la paz detrás de la tregua de ETA, sino estrategia. Exactamente la misma estrategia que les llevo a matar ahora les lleva a pactar con el estado para conseguir acercarse a sus objetivos políticos, esa es la verdadera realidad que ustedes ayudan a camuflar.”

Para finalizar la Coordinadora General de Plataforma España y Libertad recuerda a otras militantes socialistas diciendo: “No sé lo que opinaran compañeras suyas como Gotzone Mora o Rosa Díez y muchas otras mujeres que han sufrido, como yo, la coacción y la represión del terror, el miedo a ver destrozada su familia por obra de esos mismos con los que ustedes ahora firman encantadas manifiestos que solo hacen el juego a la división y discordia que siempre ha sido su objetivo.

Como mujer y como coordinadora general de la Plataforma ciudadana España y Libertad, que agrupa a más de 50 asociaciones cívicas de Euskadi y el resto de España, yo solo puedo manifestar mi más absoluta repulsa al documento que han firmado”

Mas información

Yolanda Couceiro Morín
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La «hoja de ruta» pasa por Navarra
El giro experimentado por el PSOE hace temer que el futuro de esta comunidad, que ya se ha abordado en las conversaciones previas para el alto el fuego, esté en el calendario de la negociación
J. M. Zuloaga La Razón 10 Abril 2006

Madrid- Una de las exigencias de ETA, y del separatismo en su conjunto, es la de la incorporación de Navarra al País Vasco. El asunto ha estado en la agenda de las conversaciones que se han producido en el llamado «proceso de paz» hasta el punto de que Batasuna-ETA pretendía que representantes de los socialistas navarros se incorporaran a las mismas, según han revelado personas conocedoras del citado «proceso».

En esos contactos, los «batasunos» sugirieron a los socialistas que, en una comunidad que incluyera a Navarra y el País Vasco, ellos podrían ser el partido mayoritario y sacar del poder, de una misma «tacada», al PNV y a UPN, según fuentes consultadas por LA RAZÓN.

Giro socialista.
El Partido Socialista de Navarra ha protagonizado en los últimos días varias tomas de postura que indican, según las mismas fuentes, que esta cuestión puede formar parte de la «hoja de ruta» (calendario de actuaciones) que ha sido pactada con la banda terrorista.

Sin embargo, fuentes socialistas de alto nivel, consultadas por este periódico, aseguraron ayer que «no vamos a mover pieza en Navarra» y restaron importancia a esos posicionamientos.

El pasado sábado, varias representantes del PSN estuvieron presentes en San Sebastián en el acto en el que se firmó un manifiesto a favor de un «diálogo sin condiciones» y de que se pueda cambiar el marco jurídico del País Vasco. Con anterioridad, esta partido no votó una moción aprobada por el Parlamento Foral en la que se exigía dejar a Navarra fuera de la negociación y que no sea utilizada como «moneda de cambio». Tampoco votaron los socialistas, y evitaron, por lo tanto, hacerlo en contra, de una moción de Aralar sobre la «solución del conflicto».

Desde el separatismo vasco se prodigan las convocatorias en la Comunidad Foral de actos y concentraciones, como la prevista para el próximo sábado en Pamplona convocada por el llamado «Foro del Acuerdo Democrático de Base» o la «gran movilización» que tendría lugar en mayo propiciada por Eusko Alkartasuna.

Es cierto, según las citadas fuentes, que la realidad social de Navarra y su mapa político dejan pocas dudas sobre el masivo rechazo a las tesis anexionistas de los separatistas vascos. Pero no deja de ser preocupante que en unas conversaciones en las que son interlocutores el Gobierno de la Nación a través de su partido en el País Vasco y ETA o su brazo político, el asunto de Navarra pueda estar sobre la mesa.

La banda, en documentos internos, ha repetido hasta la saciedad que «no puede haber solución sin Navarra» y sus representantes «alegales» lo proclaman en cuanto tienen la menor ocasión. En el comunicado en el que ETA anunciaba el «alto el fuego permanente de sus acciones armadas», se decía que había que superar al actual marco de «partición» territorial.

Cuando se está hablando de «verificación» del alto el fuego o acercamiento de presos, uno de los asuntos más preocupantes en una negociación con ETA, Navarra, empieza a aflorar.

"NO COMPARTO LO QUE ESTÁ HACIENDO EL PSOE"
Gotzone Mora se plantea formar una coalición de electores ante la "alta traición" de sus compañeras del PSE
Después de que la parlamentaria Gemma Zabaleta y otras cinco socialistas vascas y navarras hayan suscrito un manifiesto pidiendo la entrada de Batasuna-ETA en política, la concejal del PSE en el Ayuntamiento de Guecho ha declarado a Libertad Digital que no descarta formar una coalición de electores para las próximas elecciones municipales. "No comparto lo que está haciendo el PSOE ni el PSE", ha dicho Gotzone Mora. La profesora de Sociología ha recordado que durante los años que estuvo en la Comisión Ejecutiva del PSE junto a Zabaleta "nunca se manifestaron esos contactos con Batasuna-ETA, contactos que considero de alta traición".
Libertad Digital 10 Abril 2006

Gotzone Mora, portavoz de la Plataforma “Profesores por la Libertad” y concejal socialista en el Ayuntamiento vizcaíno de Guecho, ha recordado que durante los años que estuvo en la Comisión Ejecutiva del PSE junto a la parlamentaria vasca Gemma Zabaleta: "Estábamos sentadas juntas mientras tenían contactos con Batasuna-ETA, contactos que jamás se manifestaron en ninguna de la reuniones que tuvimos. Contactos que considero de alta traición", ha dicho.

Gotzone Mora ha tomado esta decisión después del acto celebrado este sábado en San Sebastián por compañeras del PSE en el que varias responsables socialistas vascas suscribieron un manifiesto en el que también estaban representantes de Batasuna-ETA.

Además, la concejala de Guecho ha reprochado a Gemma Zabaleta que dijese este domingo en Radio Euskadi, junto a Gemma González Abarrí (PNV) y la abogada de Batasuna-ETA, Jone Goirizelaia, que ha estado haciendo "pedagogía en los últimos años" para lograr el resultado del susodicho manifiesto.

"Jamás en la vida la he oído que dijera que había mantenido contactos con Batasuna-ETA. ¿Qué tiene que decir Patxi López de esto? No sé cómo se sentirá Nicolás Redondo escuchándole decir estas cosas", ha declarado a Libertad Digital.

La histórica socialista ha anunciado que no quiere tener nada que ver con la deriva del actual Partido Socialista de Euskadi ni con el PSOE. "Cada vez tengo más claro que yo no vuelvo a presentarme a nada que tenga que ver con el Partido Socialista ni a tener relación que tenga que ver con lo que defiende el PSE", ha dicho Gotzone Mora.

Movimiento cívico
ROTUNDO FRACASO DE BASTA YA! EN SAN SEBASTIÁN
Minuto Digital 10 Abril 2006

La organización liderada por Fernando Savater no logró reunir a más de 200 personas en San Sebastián, lo que constituye un claro signo de la oposición ciudadana vasca a la deriva ideológica de esta formación cívica.

Fletar autobuses gratis desde diversas localidades no ha logrado la respuesta esperada por parte de la ciudadanía. Respuesta que sí se produjo, por ejemplo, a la concentración de Foro Ermua en Bilbao para manifestarse en favor la unidad de España.

Las declaraciones de Savater afirmando que España se la "sudaba" en una charla organizada en Madrid, fue sólo el principio del fin de esta organización que curiosamente "desapareció" una vez que el PSOE llegó al poder y que regresa cuando más lo necesita el ejecutivo de Zapatero.

La realidad es que el concepto que los vascos tienen de Basta Ya! es la de un instrumento del socialismo que es apoyado por élites económicas e intelectuales y que se aparta radicalmente del sentir general de los ciudadanos.

SAVATER: "SOEZ, BURDO Y GRITÓN"
Así lo definía el diputado vasco del Partido Popular Santiago Abascal en su columna de El Semanal Digital.

Yo estaba allí y le padecí: "La idea de España es para fanáticos y semicuras", pontificó como un prepotente cura laico. "La idea de España me la sopla, me la suda", vociferó –literalmente- a los asistentes al acto.

Así describía el político del Partido Popular la intervención de Savater, del que terminaba diciendo en su columna:

"Lo que no tolero, ni admito ni acepto es que haya engrandecido y labrado su nombre engañando – y liderando- a millares de españoles que, de buena fe, le hemos seguido tras la pancarta, y a los que España no nos la suda. "

LA PINZA CÍVICA
La desaparición y reaparición de Basta Ya! se ha ajustado a la perfección a las necesidades del gobierno socialista, modulando su mensaje con giros extraños que descolocaron a sus seguidores.

Últimamente hemos visto a Savater inmerso en Ciudadanos de Cataluña -plataforma política liderada por el socialista Arcadi Espada que no se sumó al último acto de Convivencia Cívica Catalana porque según ellos "eso de defender la unidad de España suena a franquista"-, fórmula que podrían querer editar en el País Vasco para que sirviera de colchón a los miles de votos socialistas que se perderán durante la negociación con ETA.

En todo caso Savater, magnífico intelectual, debería considerar su salida de Basta Ya! y permitir que la organización cívica pudiera estructurarse otra vez. La permanencia del filósofo que no quiere a España en la organización impide el relanzamiento de la misma de forma seria y honrada.

Entrevista CARLOS ITURGAIZ
"El Partido Popular intuye que el Gobierno actual de España está dispuesto a pagar un determinado precio político para que ETA deje el terrorismo"
Minuto Digital 10 Abril 2006

Iturgaiz siempre ha sido un político de vanguardia. Durante su etapa como máximo dirigente de los populares vascos vió como muchos de sus compañeros caían frente al terrorismo de ETA mientras él mismo debía vivir en semiclandestinidad para evitar ser asesinado por los terroristas etarras que lo consideraban objetivo prioritario de la banda. Ahora, desde su puesto en Europa, hemos querido saber su opinión sobre el actual proceso abierto por Zapatero.

-Usted ha pasado de la "primera línea" de España a Europa. ¿Qué tal le va? ¿Son muchas las diferencias entre un puesto y otro?
-Son perspectivas distintas de un mismo compromiso que no es otro que el papel de servir y representar lo mejor posible los intereses de España. Desde luego es una oportunidad única de poder contribuir a que España sea una potencia reconocida internacionalmente, tarea a la que estoy dedicado con entusiasmo.

-Hace tiempo, una encuesta venía a decir que muchos españoles entienden el trabajo de nuestros eurodiputados como algo ajeno y distante. ¿Cree que la imagen de nuestros parlamentarios europeos en buena en España?
-La paz no tiene precio político, y la consecución de la libertad tampoco. Matar no puede tener precio político y dejar de matar tampoco.

El trabajo de los europarlamentarios es algo todavía desconocido. Y es que Europa sabemos que existe, que nos afecta en algunas cosas, pero todavía no la tomamos en serio. De ahí que no se valore en su justa medida la labor de los eurodiputados; pero le diré que en el conjunto de los eurodiputados españoles tenemos muy presentes los problemas reales que acucian al conjunto de nuestros ciudadanos.

-Usted se ha convertido en defensor de algunos españoles condenados a muerte. ¿Continúa esa lucha?
-La condena a muerte debe ser combatida. En el País Vasco muchos vascos hemos estado condenados a muerte y jamás hemos desistido de esa lucha. Esa perseverancia debemos ponerla al servicio de causas justas como la que, creo, acontece en el caso de Paco Larrañaga.

-Es evidente que tras el anuncio de ETA la paz que plantea el gobierno exige el pago de un precio político y jurídico a ETA. ¿Es legítimo buscar esa paz al precio que sea?
-La paz no tiene precio político, y la consecución de la libertad tampoco. Matar no puede tener precio político y dejar de matar tampoco.

-¿Cree que los que han usado la violencia como arma política tienen derecho a ocupar un sitio en la vida pública y política, con tan sólo anunciar que van a dejar de matar?
-La democracia debe vencer a los terroristas que la quieren combatir. Todo aquel que reniegue del terrorismo, lo condene, pida perdón y rinda cuenta con la Justicia podrá estar capacitado para participar en la vida pública. Lo demás, será pagar un precio político indigno de cualquier gobierno democrático que se precie.

-Uno de los argumentos del PSOE para justificar sus contactos con ETA ha sido que los gobiernos de Aznar en el pasado también hablaron con etarras. ¿Cree que son comparables las posturas de Zapatero respecto a ETA y su entorno, con Aznar en su día?
-Aznar y el PP siempre hemos querido derrotar a ETA, combatirla hasta la extenuación. Zapatero y el PSOE quieren negociar con ETA para que el terrorismo desaparezca. Es evidente que desde el primer momento en el que un Gobierno democrático se arrastra, como lo ha hecho el de Zapatero, buscando la negociación con los terroristas de ETA, la violencia y el terrorismo se modulan y ese tipo de lucha se posterga hasta ver como evolucionan las negociaciones. Eso no es derrotar el terrorismo, eso es negociar con él.

-El Partido Popular se ha quedado sólo en la denuncia de la "tregua trampa"' de ETA. ¿A qué cree usted que se debe?
-El Partido Popular intuye que el Gobierno actual de España está dispuesto a pagar un determinado precio político para que ETA deje el terrorismo. Hasta la fecha hemos visto cosas como la destitución de Fungairiño, la presencia en el Parlamento vasco del Partido de las Tierras Comunistas Vascas - el clon de Batasuna- la permisividad pública con Batasuna y sus portavoces, etc, etc. Todo esto ya ha sido precio político que hemos pagado el conjunto de los españoles. ¿Vamos a pagar más? Zapatero dijo a Rajoy no tener compromiso político alguno. El tiempo dará y quitará razones.

-¿Cuál es la sensación que de nuestros problemas con el separatismo se tiene en el Parlamento Europeo?
-Europa es muy sensible al terrorismo. Ya lo demostró introduciendo a Batasuna en la lista de formaciones terroristas de la UE. Además, tras los ataques de terrorismo islámico que padecimos españoles y británicos, la actitud del conjunto de Europa ha ayudado mucho a España a cercar a los terroristas de ETA, ha contribuido también a su derrota. España no puede ahora defraudar. Europa no entendería el pago de precio político alguno.

-Mariano Rajoy se ha reunido con líderes separatistas vascos y catalanes. ¿Creen en el PP que es posible entenderse con PNV y CiU?
-Los nacionalistas están ahora en una deriva que se concreta en la desaparición de España como nación. Ahí suman todos sus esfuerzos. Con esta política nacionalista que practican el PNV y CiU es muy difícil el entendimiento. El Partido Popular, con Mariano Rajoy a la cabeza, cree en España y en la igualdad de todos los españoles. Ahí nos encontrarán quienes quieran venir con nosotros.

-España tiene un problema muy serio con los separatismos. ¿Usted cree que la solución pasa por cederles cada cierto tiempo más cuotas de poder a los nacionalistas?
-España no puede dejar de ser lo que es por mucho que lo pidan los nacionalistas. El nacionalismo además tiene una asignatura pendiente que no es otra que la de desprenderse de sus competencias que no le corresponden y delegarlas, como por ejemplo en el caso vasco, a Diputaciones y Ayuntamientos. El nacionalismo debe exigir menos al Estado y ser más flexible con el resto de las instituciones a las que debe dar un mejor servicio. El nacionalismo donde gobierna ha sabido acaparar, pero no ha sabido administrar.

-Como eurodiputado ¿no le aparece un tanto absurdo que en España apostemos por fragmentar y complicar cada día más nuestra administración, cuando el proyecto europeo apuesta por unificar?
-En España todos hemos aprobado nuestra configuración como Estado de las Autonomías. Es una fórmula acertada, con sus limitaciones, con sus defectos, pero todos nos hemos sentido cómodos en esta España moderna del siglo XXI. La España autonómica, construida en clave de lealtad, es perfectamente compatible con la Europa que conocemos. Las autonomías también sirven para cohesionar, sumar y fortalecer una España que cada vez debe ser más fuerte en Europa.

-Algunas personas creemos que juntos y unidos los españoles progresaremos más y mejor ¿Qué tiene de malo la unidad nacional?
-La suma de todas las autonomías, de todos los esfuerzos; el compartir los anhelos de todos y cada uno de los rincones de España es lo que fortalece el proyecto de unidad nacional de España. Nuestro país será fuerte en el mundo si primero lo somos entre nosotros. Y Rodríguez Zapatero debe saber esto para no cometer el error de poner a España en venta ante los nacionalistas porque sin duda esto traerá consigo la desconfianza hacia nosotros del resto de Europa y el desprestigio internacional.

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