AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 20 Abril  2006
El peligro de la euforia
Pablo Sebastián Estrella Digital  20 Abril 2006

Ibarretxe y la ley
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  20 Abril 2006

La lotería de Sorrocloco
Cristina Losada Libertad Digital 20 Abril 2006

Un nuevo mercantilismo
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 20 Abril 2006

Nos quieren anestesiados
EDITORIAL Libertad Digital 20 Abril 2006

El modelo catalán
Rubén Osuna Libertad Digital 20 Abril 2006

Las mentiras masivas del gobierno
Ignacio Villa Libertad Digital 20 Abril 2006

La República
Serafín Fanjul Libertad Digital 20 Abril 2006

El modelo (anti)catalán
Pío Moa Libertad Digital 20 Abril 2006

LA REPRESIÓN SOCIALISTA
Editorial minutodigital 20 Abril 2006

Limpieza de sangre
Manuel Molares do Val Periodista Digital 20 Abril 2006

Dichos populares con intención
Amando de Miguel Libertad Digital 20 Abril 2006

El PP de Baleares regala un triunfo a los nacionalistas
Editorial Elsemanaldigital 20 Abril 2006

«No estoy dispuesto a que se dude. La carta existe y el empresario la recibió el 7 de abril»
PAMPLONA. BEGOÑA LÓPEZ La Razón 20 Abril 2006

Navarra no es moneda de cambio
R. N. La Razón 20 Abril 2006

PSOE y ERC arremeten contra un informe del Senado que cuestiona el Estatuto
C. H. ABC 20 Abril 2006

El «difícil encaje constitucional» de la bilateralidad, la nación o la lengua
ABC 20 Abril 2006

El PP exigirá la próxima semana un referéndum sobre el Estatuto con el respaldo de cuatro millones de firmas
Agencias Libertad Digital 20 Abril 2006

El libro de estilo de TV3 impone excluir el castellano de la programación
Periodista Digital 20 Abril 2006

CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, OTRA VEZ
WIFREDO ESPINA Periodista ABC Cataluña  20 Abril 2006

El ejemplo de Canadá
CARTAS AL DIRECTOR ABC 20 Abril 2006

EL NUEVO ORDEN INFORMATIVO CATALAN
EDITORIAL El Mundo 20 Abril 2006

El peligro de la euforia
Pablo Sebastián Estrella Digital  20 Abril 2006

La euforia contagiosa que se está produciendo en el País Vasco con motivo de la tregua “permanente” de ETA —que ellos llaman “alto el fuego”—, amén de servirle al Gobierno de adormidera para ocultar los malos sueños del Estatuto catalán y de la incierta deriva de España, empieza a producir efectos un tanto alarmantes relacionados con la ansiedad que revela el entorno de ETA y los nacionalistas llamados moderados (PNV, EA, EB) por conseguir del Gobierno o del Estado el pago político, anticipado o simultáneo —si es que ya no se ha dado una señal como anticipo de todo ello—, por la merced que le hace a los españoles la banda terrorista de anunciar que, por el momento, no van a matar ni a extorsionar. Dando el presidente Zapatero y su Gobierno la impresión de que, como en la Olimpiada, lo importante es participar en la negociación y que el fin justifica los medios, lo que coincide con la nueva interpretación que el presidente del Gobierno hace de la “ética” cuando asegura, como lo hizo en unas recientes declaraciones, que “la ética tiene que ser práctica”.

Si para el presidente Zapatero y sus aliados políticos los jefes de Batasuna —es decir, de ETA— son encomiables y posibles héroes del futuro, o con futuro, y las víctimas del terrorismo son rémoras del pasado a las que hay que tratar ahora con la misma delicadeza que se las arrincona para que no estorben en este proceso que extrañamente se llama de paz, en vez de final obligado de la violencia o de la rendición de ETA, y paralelamente no hay día que desde el nacionalismo violento o moderado no se hable de autodeterminación, de mesas de negociación política, de incorporación de Navarra al País Vasco, de la salida inmediata de los presos de ETA de sus cárceles, etcétera, y todo eso porque ETA ha anunciado una tregua hace menos de un mes, veremos que se está produciendo un llamativo disparate.

Que prima la oportunidad sobre la legalidad, y que la euforia que emana de la violencia, y que el Gobierno utiliza para tapar sus vergüenzas en el modelo de Estado cuestionado por el Estatuto catalán —calificado claramente de inconstitucional por los servicios jurídicos del Senado— pone en cuarentena el Estado Derecho y la primacía democrática. Por lo que pronto llegaremos a la conclusión de que el famoso “proceso de paz” en curso se le está escapando de las manos al Gobierno, si es que no se le ha escapado ya en la negociación previa y por eso han colocado a Rubalcaba en el Ministerio de Interior, a ver si rebajan un poco el precio de la factura como ocurrió con el Estatuto catalán.

Pero al margen de todo esto, el mensaje que se está transmitiendo a la sociedad española es demoledor. Sobre todo a sectores cualificados o afectados por la amenaza de ETA, dado que la gran mayoría de los españoles intuye lo que pasa pero no parece comprender el alcance de la situación por tres razones: por la euforia inicial de la tregua; por la bonanza económica, que de momento aguanta el tirón del petróleo camino de los 100 dólares el barril; y porque el presidente y su régimen —empresarial, financiero y editorial— controla el 90 por ciento de los grandes medios de comunicación audiovisuales, una vez que en los últimos meses Zapatero ha culminado la “berlusconización” mediática de este país a través de un consorcio que lidera el Grupo Prisa, primer beneficiario de su política de acumulación mediática, la que ahora jalea euforias y apaga la luz de los debates de fondo del momento español.

La simplificación del espectáculo de la euforia, del que disfrutan como héroes y no como villanos ETA, su entorno y el nacionalismo moderado —Ibarretxe nos decía que ahora, es decir, no antes, no consentiría el regreso de la violencia terrorista vasca—, incluye un mensaje tan subliminal como a la vez macabro según el cual cualquier otro terrorismo que apareciera en España de manera organizada —otra vez Al Qaeda, o los GAL— podría ser acreedor de otro proceso pacificador como el que se está presentando con ETA, con toda clase de contrapartidas políticas en el horizonte y de indultos a criminales en plazos razonablemente cortos, siempre que anunciaran un “alto el fuego” tras sus crímenes más recientes y su disposición a negociar. Porque la impresión que se trasluce tras las cortinas de la euforia es que el crimen de los terroristas en España puede encontrar vías de escape ajenas al Código Penal, porque el fin justifica los medios y el fin parece ser la famosa paz a cualquier precio.

Allá el Gobierno con sus negociaciones secretas celebradas y las que están por venir, y con el uso electoral y mediático que están haciendo de la euforia de la tregua; pero si no se frena en seco este desbarajuste general y no se pone frente a ETA y sus aliados una barrera infranqueable de autoridad moral, de legalidad y de principios democráticos inalterables en los que la soberanía nacional, que radica en el conjunto de los españoles, es condición sine qua non para evitar cualquier especulación política, mal, muy mal van a ir las cosas a corto, medio o largo plazo. Sobre todo cuando se apaguen las luces de la euforia, y si finalmente el sentimiento nacional español desborda el cinturón mediático que ha colocado el Gobierno para tapar la verdad. Y no digamos si la economía se empieza a tambalear.

Aunque cabe imaginar que esta firmeza necesaria del Gobierno se nos antoja difícil una vez que la soberanía nacional ha sido burlada en el Estatuto catalán —se anuncia para los próximos días el primer discurso de Maragall a la nación catalana, mientras arrecia la carrera de naciones por Andalucía, Galicia, etc.— y se ha convertido en la prueba definitiva de la ambigüedad y voluntad con la que el presidente Zapatero quiere remodelar el edificio constitucional español. Para, finalmente, dejar al aire y al albur de posteriores acontecimientos los que serán débiles cimientos de la estructura del Estado, una vez que se han desdibujado, por discutidos y discutibles, los signos de identidad y la Historia de la nación española. La euforia es tan efímera y contagiosa como peligrosa, y sobre todo no suele representar un estado de ánimo consolidado y duradero, sino más bien suele ser la trompetería de un momento concreto y pasajero que arrastra tras de sí la cruda realidad.

Ibarretxe y la ley
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  20 Abril 2006

EL Partido Nacionalista Vasco reclama un papel relevante en el proceso iniciado tras el anuncio de ETA de que que no cometerá atentados y el Gobierno de Rodríguez Zapatero está dispuesto a dárselo. Pero en ningún caso ese protagonismo debería sustanciarse en escenificaciones como la de ayer, en la sede oficial del Gobierno vasco y en el despacho del representante ordinario del Estado, que no otra cosa es el lendakari. En las lindes de la provocación se inscribe la imagen de un relajado Ibarretxe, representante de la legalidad que emana de la Constitución y del Estatuto de Autonomía, atendiendo oficialmente a los dirigentes procesados de un partido que no condena el terror. Es inevitable pensar que Ibarretxe quiere transmitir el mensaje de que no hace distingos entre Batasuna y el resto de las fuerzas democráticas, nacionalistas o no. En este punto, actúa como jefe de facción y no como representante del conjunto, porque prefiere el gesto banderizo al respeto por la ley.

El filósofo Fernando Savater advirtió ayer al lendakari que debe ir con cuidado para que no situarse "con un pie fuera de la legalidad" al dar ese trato a Batasuna. El centenario partido de Sabino Arana, el PNV, volverá a pilotar el proceso de la reforma estatutaria. Si el plan Ibarretxe fracasó por soberanista y porque no aglutinó apoyos suficientes, flaco favor hará Ibarretxe si persiste, en un momento que él mismo considera histórico, en ahondar en la separación, en lugar de buscar encuentro y diálogo actuando como agente de un partido. Hoy por hoy, como señaló ayer el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, "nada permite decir que ETA ha dejado de ser una organización terrorista, la expresión máxima de la intolerancia y el racismo en España". Fue su brazo político ilegal quien logró ayer la hospitalidad del lendakari.

Víctimas del terrorismo
La lotería de Sorrocloco
Cristina Losada Libertad Digital 20 Abril 2006

A mi amiga X le tocó una peculiar lotería hace quince años. Su marido fue asesinado por pistoleros de ETA. Ayer deseaba ponerse en contacto con el hermano del ministro de Justicia para contarle cómo se vive cuando te cae encima el gordo del terror. Acababa de descubrirse que Carlos López Aguilar era quien, bajo el alias de Sorrocloco, escribía que a José Alcaraz le había tocado la Primitiva con bote cuando una bomba etarra asesinó a su hermano y a sus dos pequeñas sobrinas en 1987 en Zaragoza. Apuntaba el sedicente humorista que decirlo no era "políticamente correcto" y hasta en ese atisbo de conciencia, mostraba su torcimiento. No era la suya una trasgresión de un sistema de convenciones, sino una vileza moral. Y una que no le afecta sólo a él. Es infección común entre los de su cuerda. Si aún no se lanzan como lobos contra las víctimas del terrorismo de ETA, si todavía, como este sujeto, se ven obligados a disculparse con la boca pequeña, es porque ahora las víctimas gozan de reconocimiento.

Todavía. Durante años, fue la suya una voz doblemente silenciada. Primero, por los criminales, y luego por gobiernos, administraciones, partidos políticos, y medios de comunicación. De no haber estado arrinconadas y hasta mal vistas, de haber ocupado antes el lugar que merecían, la sociedad no hubiera soportado la manga ancha, la tolerancia, la inacción, el dejar pasar y la vista gorda con los terroristas y sus cómplices que han sido cruciales para la supervivencia de ETA. Eso pasó, y cambió. Por poco tiempo. Pues no bien habían recuperado parte de la voz y la dignidad que tanto les regatearon, cuando quieren quitárselas. Constituyen un obstáculo. Para removerlo se han hecho maniobras subrepticias. Desde la chequera hasta sembrar la discordia, pasando por Peces-Barba. Y como telón de fondo, una campaña destinada a empañar su prestigio.

Sorrocloco venía a ser una minúscula clavija en la máquina de difamación que ha echado a andar, un artilugio clásico que las cúpulas socialistas mantienen siempre a punto para eso que los anglosajones llaman gráficamente character assasination. Una vez que se pone a rodar, hay miles de voluntarios que colaboran con sádico fervor. Les encanta el procedimiento. Éste, para mayor eficacia, es selectivo. Se eligen los blancos a enlodar. En el pimpampún contra las víctimas, el gordo le ha tocado a Alcaraz. Desde periódicos presuntamente respetables se han sacado a la luz sus creencias religiosas de antaño para insinuar fanatismo, se ha sugerido que es un perturbado, y se le ha ridiculizado a cuenta de su profesión. Si esto se hace en los papeles "serios", en los blogs que simpatizan con el poder, lo menos que se le ha llamado es "desagradable lunático", "casposo sinvergüenza" o "inmundo fascista". Pero que el árbol no oculte el bosque. Son las víctimas que se resisten al pacto con ETA y su corolario de cesiones quienes están en la diana. Muchas otras, como Gotzone Mora y mi amiga X, sufren ahora el acoso y las vejaciones de cargos y militantes socialistas.

El hermano del ministro de Justicia pensaba que hacía su aportación al vilipendio amparado por el anonimato. Como si una canallada dejara de serlo por anónima. Pero no era ése su refugio. Vivía bajo otros paraguas, en otra burbuja. Habita este individuo en un gueto en el cual los insultos y ofensas contra las personas señaladas por el dedo de sus jefes políticos, no acompañan sino que sustituyen al pensamiento. Cuando su obra, creada en la penumbra confortable de los iguales, salió al exterior, fue vista como lo que era, una infamia. De ahí que no haya tenido la valentía de mantener aquello que, decía, "nadie me quita de la cabeza". Es el suyo un mundo pequeño y cerrado, endogámico y autocomplaciente. Pero sus moradores no lo saben. Creen que la mayoría de la gente es como ellos. Y que cualquier atrocidad que perpetren quedará impune. Se sienten protegidos, y lo están. Si Libertad Digital no hubiera descubierto esta villanía, Sorrocloco jamás hubiera hecho amago de disculpas. Pero no llegará la sangre al río. El País nunca le dedicará una portada, como aquella que llenó para adjudicar al Grupo Risa de la COPE unas fotos obscenas de las ministras que no eran obra suya y estaban en Internet. Y la calumnia ahí quedó. Ah, ojalá no le toque nunca a este señor ni un décimo de su propia lotería.

Un nuevo mercantilismo
Por FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 20 Abril 2006

Lo siento pero tengo que hablarles del proyecto de Estatuto de Andalucía. Pensaba hacerlo de las proyecciones macroeconómicas del FMI y del precio del petróleo, pero que el flamante secretario de Estado de Hacienda se haya visto obligado a desmentir que acabaremos con 17 Agencias Tributarias me obliga a cambiar de idea. Tiene razón. Serán dieciocho, con la Estatal, o quizás veinte si Ceuta y Melilla se unen a la locura. Pero con ser esto grave, no es lo peor. De hecho es una buena noticia para el contribuyente ahora que empieza el período de declaración del IRPF. Si fuera más cínico que liberal me alegraría, porque se va a traducir en una reducción de facto de la presión fiscal, como la inmigración ha supuesto una caída de los salarios reales. Pero si algo hemos aprendido los economistas es que un marco institucional adecuado es una condición necesaria para el crecimiento. Y no creo que este revival del mercantilismo a la Colbert al que estamos asistiendo últimamente mejore el clima de los negocios. Los progresistas del XIX le llamaban caciquismo. Y era para Joaquín Costa y los afrancesados de entonces una de las causas fundamentales de nuestro atraso económico.

El proyecto andaluz generaliza el desastre catalán. Reclama competencias exclusivas sobre temas tan delicados como las cajas de ahorros, los permisos de trabajo a los inmigrantes o el agua de sus ríos. Instaura la bilateralidad en materia de financiación, programación económica y participación en instituciones como el Banco de España o la Comisión Nacional de la Energía. Se obliga al Estado a indiciar la inversión pública a la variable más favorable, en este caso la población. Y se califica de determinante la posición andaluza para fijar la postura española en los consejos de la Unión Europea. Todo un sistema imposible de gestionar.

Ayer mismo el INE publicaba la Contabilidad Regional. A las regiones menos avanzadas como Extremadura, Andalucía o Castilla-La Mancha no parece haberles ido mal con el sistema de financiación actual, ni con su insuficiente Estatuto. Todas ellas han crecido por encima de la media nacional, no este año, sino en los últimos cinco. De las más desarrolladas, sólo Madrid ha crecido por encima de la media. No parece haber por tanto tampoco razones de eficiencia o equidad para cambiar el marco autonómico actual. Y en el caso de Madrid, algo tendrá que ver que no se ha perdido en ensoñaciones de construcción nacional sino en hacer una política económica que funcione. Pero claro son tergiversaciones de un centralista incorregible que piensa como Boadella que el virus nacionalista ya nos ha contagiado en demasía. Y que reivindica el derecho a hablar de economía política, como si viviésemos en un país maduro con un debate económico riguroso.

Nos quieren anestesiados
EDITORIAL Libertad Digital 20 Abril 2006

Las declaraciones de José Blanco sobre la entrevista de Ibarretxe con Otegi y las de Moraleda sobre la verificación del desarme de ETA no son un tributo a Cantinflas ni a Marx (Groucho), sino la enésima afrenta a la inteligencia de los españoles que perpetran tales voceros del socialismo rampante. ¿Por qué ha elegido Zapatero como portavoces a tan inefables personajes? La respuesta podemos encontrarla en uno de los artículos de Federico Jiménez Losantos que conforman España y Libertad, titulado 'La noche de los territorios vivientes':

Los presuntos españoles que aún parecemos políticamente vivos somos, quevedianamente, "presentes sucesiones de difuntos" y van a sacrificarnos inútilmente para aplacar a los zombis bizcaitarras y catalanistas, que son insaciables [...] Este oficio de difuntos (...) se hará, eso sí, con todas las garantías anestésicas. Nadie se enterará de nada, salvo de que duermen.

Nos quieren alelados, estos émulos de los más siniestros manipuladores del lenguaje, para mejor rematarnos. Pero no estamos muertos, ni mal enterrados. Gozamos de buena salud, y tenemos toda la intención de plantar cara a los adoradores del Gran Hermano orwelliano.

Pillaje
El modelo catalán
Rubén Osuna Libertad Digital 20 Abril 2006

La adopción del término "realidad nacional" en el proyecto de Estatuto de Andalucía ha levantado cierto revuelo. No entiendo que haya sorprendido a algunos. Para empezar, el Estatuto andaluz actual es una copia del catalán aún vigente, pues hace ya veinticinco años Andalucía no aceptó ser menos. Además Chaves inició el proceso de reforma hace tiempo, y lo congeló para mantenerse a la espera de lo que pasara con el nuevo texto catalán, para copiarlo otra vez, y eso han hecho.

No se puede imponer por mucho tiempo un trato desigual a los ciudadanos de un país, situación esta que tiene su origen no en el nuevo Estatuto catalán sino en la propia Constitución de 1978, con los privilegios a vascos y navarros y aquella distinción entre Comunidades de primera y segunda categoría apenas confesada. Fue precisamente el rechazo al intento de meter a Andalucía entre las Comunidades Autónomas de segunda fila lo que explica la fotocopia que se hizo al Estatuto de Cataluña, única Comunidad a la que estaba reservada la primera categoría. Aquel error, aquel horror, se repite ahora otra vez, alimentando más aún un tumor que ha alcanzado ya proporciones descomunales, tras treinta años de crecimiento ininterrumpido.

Autodeclararse nación es una barbaridad, histórica y jurídica, tanto en Cataluña como en Andalucía. No cabe duda de que la reforma del Estatuto andaluz sirve, entre otras cosas, como coartada de las maniobras del PSOE en el caso del catalán. Pero hay también un aspecto que debe tenerse muy en cuenta, y es que si el Estatuto catalán sale adelante, superando la prueba del referéndum y de los recursos al Tribunal Constitucional, garantías que no me tranquilizan lo más mínimo, a las demás comunidades autónomas se les presentará el problema de cómo defenderse de los nacionalistas catalanes (y vascos) en el futuro. Éstos habrán conseguido imponer a los demás una suerte de "bilateralidad asimétrica", que puede ser un arma política y económica terrible. Si durante treinta años de "protección" constitucional hemos asistido a un pillaje continuo, político y económico, con la Constitución desarbolada esa agresividad no hará sino aumentar.

Ante ese panorama, ¿qué hacer? Lo razonable habría sido no haber permitido nunca que llegáramos a ese punto, pero una vez instalados en él la única defensa posible es situarse en un plano de igualdad. Los diputados de las comunidades autónomas con un régimen fiscal especial votan en el Congreso las leyes de presupuestos exactamente igual que un diputado de una Comunidad Autónoma que sí contribuye al régimen general. El que no paga decide en qué se gasta el dinero de los que pagan. Este es uno de los ejemplos más sangrantes de diferencias en derechos y deberes políticos y económicos entre los ciudadanos de este país hoy día, pero podemos pensar en muchos otros. Lo hemos soportado con el País Vasco durante décadas y ahora esa humillación no se corrige sino que se extiende unilateralmente a Cataluña.

Aunque el término "realidad nacional" recogido en los Estatutos sea un disparate, se generalizará, porque todos saben que es el arma para nuevos envites. El término nación no se está utilizando porque una mayoría de la población sienta o desee pertenecer a una nación diferente de la española, sino porque es una poderosa herramienta política y económica. Por eso está en el Estatuto catalán, y por eso estará en el andaluz. Y vendrán muchas otras. Los ciudadanos que residan en aquellas comunidades que no se defiendan por sí mismas y cuenten sólo con la protección de lo que quede del Estado, colonizado además, ya saben lo que les espera.

Detención ilegal
Las mentiras masivas del gobierno
Ignacio Villa Libertad Digital 20 Abril 2006

Decir que este gobierno miente no es desvelar nada nuevo. Lo hemos visto en muchas ocasiones y repetidas veces ha quedado en evidencia. La mezcla de mentiras, medias verdades y propaganda es algo que en Moncloa se utiliza como estrategia habitual. Pero en esta ocasión, las mentiras son tantas y tan nítidas que el resultado no puede sino producir vergüenza. El juicio que se está celebrando en Madrid por la detención ilegal de dos militantes del Partido Popular está dejando al descubierto no sólo uno de los recortes de libertad más flagrantes de nuestra democracia, sino una forma de hacer política donde la persecución política de la oposición es un arma de uso habitual.

La declaraciones contradictorias, balbuceantes e inconexas que estamos escuchando en el juicio, con el delegado del Gobierno a la cabeza, han dejado muy claro que en aquellos días posteriores a la manifestación de las víctimas del terrorismo se azuzó y se instigó a la opinión pública contra dos militantes del Partido Popular cuya única culpa fue estar a unos metros del entonces ministro de Defensa. Un año después, comparar lo dicho ante el juez y lo recogido aquellos días es estremecedor. De entonces son las palabras de Pepín Blanco llamando extremistas a los populares, las declaraciones del ministro Alonso denunciando agresiones, las quejas de José Bono por haber sido agredido, las explicaciones de Constantino Méndez sobre las pruebas documentales de esas agresiones, los reproches de Pérez Rubalcaba al Partido Popular y las mentiras de Conde Pumpido justificando las detenciones por una actitud vociferante. Una auténtica cascada de actitudes burdas y de agitación política pura.

Lo cierto es que este gobierno se está configurando como un verdadero agitador social por medio de las mentiras masivas, la constante desfiguración de la realidad y una estrategia torticera de confusión. La detención ilegal de dos militantes del Partido Popular es el exponente más claro de con quién nos estamos jugando los cuartos. La oposición ya no puede contar con ninguna seguridad jurídica. Quien haya dado la orden de esas detenciones debe pagar política y judicialmente el recorte de libertades que supuso su acción. Además no se puede olvidar que el presidente Zapatero no condenó lo ocurrido y que, por lo tanto, lo acepta. Se mueven como nadie en la mentira.

Rio Cabe
La República
Serafín Fanjul Libertad Digital 20 Abril 2006

Pocos españoles vivos presenciaron la proclamación de la Segunda República. Y muchos menos fueron testigos del acontecimiento con edad y raciocinio suficientes como para entenderlo y participar en él. Sin embargo, desde la llegada a la Moncloa de Rodríguez, la exaltación del 14 de abril y de cuanto detrás vino –en bloque, sin separar el trigo de la paja– se ha convertido en recurrente pelmada, en exhibición folklórica de símbolos y elevación de la nostalgia a la categoría de valor moral. No falta quien saca a pasear a su abuelo cada vez que quiere apabullar a alguien, con lo cual demuestra sentir ningún respeto por la memoria del finado y menos pudor, aun, por embarcarse en tal alarde oportunista. Pero ésas son cosas suyas, lo nuestro es La República, aunque a la fuerza. Reconozco que insistir más sobre el asunto es golpear en hierro frío, pero la contumacia del otro lado nos obliga a defendernos de tanto dislate, de tanto aprovechamiento de obviedades, de verdades a medias o rotundas mentiras. Y de la misma forma en que nos han obligado con su sectarismo a situarnos en un lado, el del raciocinio y el reparto para todos por igual, incluidos muchos de derechas que fueron y son personas excelentes.

Se ha dicho todo sobre la Guerra, la República –éstos sólo se acuerdan de la segunda: ¿por qué no de la primera?–, el franquismo y etcétera. Todo. No más se pueden añadir detalles, comentarios, reinterpretaciones de las interpretaciones ya reinterpretadas mil veces. Yo, sinceramente, estoy harto. Varias décadas después de finalizar la guerra, en las familias, en los pueblos, no digamos en las verdades oficiales, se continuaba hurtando hasta la existencia, el paso por la vida, de numerosas personas, otrora famosas o anónimas. Tras oír en exclusiva esa visión de los unos durante muchos años, ahora –un "ahora" comenzado ya en vida de Franco–, de manera machacona y excluyente, no es que nos cuenten, nos imponen la versión contraria y yo estoy harto.

Creo con fundamento no ser el único hastiado de tal matraca. Estudien los historiadores, divulguen sus conocimientos, ayuden a que nos conozcamos mejor pero no mareen, no persigan a los que llaman revisionistas, que en realidad son de segunda generación, porque la primera la componen los historiadores de la recua de Polanco y, por tanto, santos, laicos pero santos. Hagan todo eso, pero déjennos en paz. No conviertan en materia y programa políticos la exhumación del 14 de abril como sustituto de la inexistente política social y económica de izquierda de Rodríguez y su gobierno. No eleven a los altares de su beatería e infantilismo a personas y sucesos cuyo balance general fue, como mínimo, discutible y, con frecuencia, calamitoso. Los actos humanos se autodefinen y califican por sus resultados, no por unas intenciones que, en el caso de la Segunda República, no pocas veces oscilaron entre lo criminal y lo absurdo, pasando por lo grotesco. El panorama de conjunto fue negativo, aunque en un principio los deseos de intelectuales como Ortega rayaran en la carta a los Reyes Magos, pronto contestada con carbón; o que en el caso de algunos republicanísimos (véase Melquíades Álvarez) terminase la cuestión en fusilado por los suyos, es decir los rojos. Bingo.

Bien es cierto que la indigencia ética y cultural del gobierno socialista se da la mano con el oportunismo de Izquierda Unida. Estos no saben qué inventar ni a qué carro subirse, por renqueante que ande, con tal de asomar la cabeza y disputar al PSOE y sus radicalismos verbales unos cientos de miles de votos de extremistas lingüísticos –o sea, de lengua– que se han pasado la vida haciendo la revolución en merendolas con los amiguetes o por los campos de golf de mundo adelante. Hay que trincar esos cuatro votos para garantizar al monaguillo los cinco o seis escaños en el Congreso que permitan seguir en la pomada y evitar que el sacristán socialista, avaricioso como nadie, se zampe hasta la postrer frangulla restante sobre la mesa. Desde el lado de los muñidores del invento (socialistas, comunistas, separatistas) no es tan descabellado santificar a Largo Caballero o Santiago Carrillo, la rendición de los heroicos gudaris en Santoña o la rebelión contra la República en el 34. Es útil y todo vale, máxime en un país donde las mayorías de gobierno se deciden por porcentajes escasos y con ellos se adoptan medidas gravísimas que nos amolarán el futuro, un futuro a la vuelta de la esquina.

Parafraseando a La Codorniz (en aquel caso se referían a la monarquía y los monárquicos), podemos afirmar que lo peor de la república como forma del estado son los republicanos. Y por las mismas razones que valían para los partidarios a ultranza del monarquismo y es que –como bien decía Cela– lo más parecido a un tonto de derechas es un tonto de izquierdas. O un beato, añadimos nosotros. La beatería republicana, que ha sustituido los santos de las iglesias por la efigie de Azaña o Durruti –como antes hicieron con el Guernica y el Che– no se para en barras y con una ideología de buenos y malos y, frecuentemente, con una información que no llega ni a deficiente, se lanza a ejercer de coro de Rodríguez. No se detienen a pensar ni por un instante que aquella república no puede volver (gracias a Dios), que las formas del estado son buenas o malas según las necesidades históricas y en función de sus efectos y, sobre todo, que la república posible en nuestros días acabaría de rematar el desaguisado constitucional que nos trajeron Suárez et alii, con muy buenas intenciones, pero cuyos resultados ya están a la vista. Sigamos ignorándolo y tocando la fanfarria cada 6 de diciembre, mientras la Constitución se vacía de contenido y significado.

Los nostálgicos republicanos pierden de vista que si hubiéramos tenido a González de presidente de una república no nos lo habríamos sacado de encima jamás de los jamases, pese a pufos y gales; es lo mismo que ansía Rodríguez, su secreto a voces. Y en todo este desastre uno no termina de comprender la inacción estatuaria de la Corona: ¿pensarán que, como con la guerra de Cuba, a ellos no les va a afectar la hecatombe que viene? Si así fuera, el comentario más benévolo sería que viven en la luna. Y no de Valencia precisamente.

El modelo (anti)catalán
Pío Moa Libertad Digital 20 Abril 2006

Federico Jiménez Losantos o César Vidal no podrían expresarse en las Vascongadas o en Cataluña. En Vascongadas soportarían el permanente acoso de las bandas de asesinos y sus cómplices, y en Cataluña chocarían con un muro de silencio. Estas evidencias suponen otra: no existe en esas regiones la democracia según se la entiende en una sociedad moderna. No toda España vive en libertad.

Es en Cataluña donde más éxito momentáneo han tenido los liberticidas: mediante una mezcla de corrupción, chantaje e invocación hipócrita de principios pisoteados en la práctica, los separatistas han privado de voz y representación a un alto porcentaje de los catalanes, y sometido al resto a un lavado de cerebro de cariz totalitario. Tal es el regalo envenenado de los Pujol y compañía a la sociedad catalana.

El gobierno en Madrid está copiando el modelo catalán. Su objetivo clave consiste en aplastar por todos los medios, por medios mafiosos, a la COPE, desde donde se defienden las libertades y se da voz a millones de españoles.

La multitud de oyentes de la COPE debe tomar conciencia del peligro, y reaccionar como ciudadanos activos, no como súbditos quejosos. A través de ellos la voz de la libertad debe alcanzar a toda la sociedad española, rompiendo el cerco tendido por la Alianza contra la Ley. De ese modo los valores de las libertades y la unidad de España subsistirán. No es hora de lamentaciones, sino de acción.

LA REPRESIÓN SOCIALISTA
Editorial minutodigital 20 Abril 2006

Ningún militante socialista fue detenido con ocasión de las agresiones y apedreamientos contra las sedes del PP durante la campaña en contra de la guerra de Irak, ni con ocasión de los gravísimos incidentes en la jornada de reflexión lectoral tras el aciago 11-M, en los cuales también algún líder popular fue insultado, zarandeado y agredido.

Sin embargo los incidentes en la manifestación de la AVT, durante los cuales se abucheó e increpó a Bono, todo lo más se zarandeó a la escolta del ministro, merecieron una respuesta policial desproporcionada, y además indiscriminada.

Desproporcionada y arbitraria, porque si no se practicaron detenciones con ocasión de los incidentes protagonizados por militantes izquierdistas contra el PP, la respuesta a un solo incidente puntual contra un ministro socialista debería haber sido tratado con el mismo criterio. Salvo, claro, que el criterio del gobierno socialista sea que a la derecha se la puede insultar y agredir, porque esta justificado, mientras que cualquier insulto a la izquierda se debe reprimir sin contemplaciones, dado que no cabe discrepancia alguna contra los verdaderos guardianes de la libertad y la democracia.

Respuesta indiscriminada, porque lo que ha puesto de manifiesto el proceso por detención ilegal, es que se buscaba un chivo expiatorio del PP, para linchar públicamente a la derecha a través de los mamporreros mediáticos del PSOE. Las dos personas detenidas no estaban cerca del ministro para ser responsabilizadas, y fueron detenidas únicamente por ser militantes del Partido Popular y por salir en la foto de la manifestación de la AVT y ser identificados por los comisarios políticos de El País.

Con independencia del resultado del proceso judicial, lo que ha quedado bien patente en la desigualdad de trato que merece para el gobierno socialista los derechos de las gentes de derechas y las de izquierdas. Los últimos son ciudadanos de primera con patente de corso, y a los primeros, bastante favor se les hace con tolerarles, siempre y cuando no protesten muy alto, porque entonces se les detendrá.

Lo importante aquí no son la posibles responsabilidades criminales de los policías implicados, sino las responsabilidades políticas de un ministro, Bono, que exageró un incidente y de un ministro del interior, Alonso, que usó los medios policiales como aparato represor.

Limpieza de sangre
Manuel Molares do Val Periodista Digital 20 Abril 2006

La España más tenebrosa y premoderna la encarnaban quienes exhibían como derecho histórico su limpieza de sangre y sus apellidos sin rastros judíos o moros, que eran los que procedían de conversos contaminantes.

Pureza de sangre. Soberbia de cristianos viejos. Las prebendas que otorgaba ese estado, identificado con un señorío innato.

Quien lo poseía tenía garantizada la subsistencia. Obtenía un puesto en la corte o en la élite burocrática diseñada por Felipe II. Denunciaba ante la Inquisición a todo sospechoso de nueva cristiandad para usurparle sus bienes.

La sangre limpia transmitía derechos históricos. Preeminencia social y económica. Dieciséis apellidos eran más valiosos que cualquier talento.

Así se creó una mentalidad que aún pervive en una parte de España en la que los nacionalistas quieren revivir las ventajas del Antiguo Régimen en las modernas Comunidades Autónomas.

Sabino Arana fue un español tan español que decidió dejar de serlo cuando creyó descubrir que toda España, incluida Cataluña, se había contaminado fatalmente con sangre impura de conversos: los maketos. Pero él vivía a finales del siglo XIX con mentalidad del XVII.

Casi es peor que en el siglo XXI el presidente nacionalista vasco, Juan José Ibarretxe, reclame como única Constitución “los derechos históricos de los vascos”. Porque, como Arana, cree que sus apellidos le conceden prerrogativas superiores a las de los demás españoles.

Una antropóloga e historiadora belga, Chistiane Stallaert, que se pasó un lustro estudiando el paralelismo entre los expedientes de sangre pura de la Inquisición española y los del nazismo, cree el nacionalismo vasco es lo que queda aún de aquella siniestra España racista.

Vale la pena leer su prolija investigación histórica y lingüística sobre castas nazis-nacionalistas en “Ni una gota de sangre impura” (Galaxia Gutemberg) recién aparecido en las librerías.

La lengua viva
Dichos populares con intención
Amando de Miguel Libertad Digital 20 Abril 2006

"¿Qué me importa a mí que el idioma español crezca en California si yo no puedo escolarizar a mi hijo en esa lengua en una parte de España como es Cataluña?". Don Gonzalo tiene más razón que un santo y que varios cumpleaños. Los dichos populares se prestan a apostillas irónicas que enriquecen aún más su carácter expresivo. Así, Bernardo SM comenta: "Cuando yo decía Dios aprieta, pero no ahoga, contestaba mi padre, ¡Sí, pero no suelta!"

Sobre la expresión "mar de fondo" siguen llegando interpretaciones dispares. José Bengoechea Ibaceta asegura: "Soy de pueblo marinero y de familia de marineros y me han enseñado que ese tipo de olas de perfil suave y altura considerable anuncian la proximidad del temporal… En el Cantábrico las borrascas se desplazan de Oeste a Este y, como giran en sentido contrario a las agujas del reloj, suelen comenzar con viento del Sur que luego cambia al Noroeste. En el mismo momento en que en la costa sopla un viento del Sur seco y cálido, en el otro extremo de la borrasca, en dirección Noroeste, en medio del mar, está soplando un fuerte viento también del Noroeste que es el que genera el mar de fondo… A ese tipo de olas de la mar de fondo [que anuncian un temporal] los marineros de por aquí las llaman vagas de mar". Muy ilustrado, sí, señor.

Adolfo Villafranca (Modena, Italia) anota que "el equivalente en menorquín de "mar de fondo" es mar vella (= vieja), que son esas olas regulares que no rompen y de bastante altura. Será que después de un temporal las olas han envejecido". Cavilo que va quedando una deliciosa ambigüedad: el mar de fondo es el oleaje que anuncia el principio o el fin de un temporal.

Por si fuera poco, he aquí otra descripción de los efectos de la locución que nos ocupa. La comunica Humberto García Rebagliento (Torrevieja, Alicante): "La mar de fondo altera las faenas pesqueras; obliga a modificar las artes de pesca; hace garrear [= ir hacia atrás] las embarcaciones; produce faltas en cabos y estachas en el atraque; origina resaca; enturbia el agua. No necesariamente presagia temporal, pero produce profunda agitación".

Cabe algún matiz más, el que proporciona Castellano Trevilla María Piedad, aunque firma Francisco: "La mar de fondo indica a veces un temporal en una zona más o menos cercana a la que nos encontramos. Es decir, no nos afecta el viento o la mar producida por el viento, pero nos llega la propagación de las olas". Obsérvese que algunos de los comentarios se refieren a "la mar", voz femenina. Tiene sentido que la mar sea un personaje femenino para los marineros y pescadores.

Jesús García Castrillo anda intrigado con el origen de la voz sansirolé (= bobalicón, papanatas, simple). No se sabe el origen, pero el insulto resulta expresivo. Mi madre decía "San Sirolé bendito" para indicar el estado de despiste que podía caracterizar a una persona. Quizá sea una corrupción de un fantasioso San Ciruelo, tenido por necio.

Apunto el lamento de Gonzalo (Barcelona) a propósito de un comentario de José María Carrascal sobre la pujanza del idioma español en los Estados Unidos: "¿Qué me importa a mí que el idioma español crezca en California si yo no puedo escolarizar a mi hijo en esa lengua en una parte de España como es Cataluña?". Don Gonzalo tiene más razón que un santo y que varios cumpleaños. Quienes van a perder más con esa anomalía van a ser los catalanes. El tiempo lo dirá.

Luis Gómez Bueno (Madrid) me remite este billete: "Cuando era niño y hacía alguna travesura que se suponía que podía ocasionarme algún perjuicio, en casa me solían decir: Luego te quejarás y llamarás a Cachano con dos tejas. Nunca he sabido quién era este Cachano, ni cómo se hace para llamar a alguien con dos tejas. A ver si algún libertario lo sabe". Es fácil averiguarlo. El tal Cachano era un alfarero muy popular de Alcorcón (Madrid). Era bastante sordo, pero no tanto que no percibiera el ruido de los cacharros al romperse. Por esa razón, cuando alguien le llamaba y Cachano se hacía el sordo, el consejo era: "Llama a Cachano con dos tejas". Quería decir que, si se chocaban dos tejas, ese ruido sí lo oía Cachano. La frase se troqueló para indicar que uno busca ayuda a la desesperada.

El PP de Baleares regala un triunfo a los nacionalistas
Editorial Elsemanaldigital 20 Abril 2006

Una propuesta socialista de emplear desde las instituciones baleares el dominio .cat ha sido apoyada por parlamentarios del PP. Un error político de gravedad nacional en este momento.

20 de abril de 2006. El Parlamento autonómico de las Islas Baleares ha aprobado por unanimidad la utilización en su página web del dominio .cat. La importancia de la noticia radica en el apoyo de los parlamentarios del Partido Popular a la iniciativa socialista, que contaba también con el apoyo de grupos nacionalistas catalanes dentro y fuera de las instituciones.

El dominio en cuestión es ostentado por el nacionalismo catalán, y especialmente por la extrema izquierda, como un símbolo de distanciamiento respecto a España. Se creó a raíz de una propuesta de ERC ya en 1996 ante el Parlamento de Cataluña con dos objetivos explícitos: evitar la utilización en Internet de dominios ligados a España y crear vínculos entre Cataluña y las regiones limítrofes que son objeto de reivindicaciones expansionistas del nacionalismo. Es pues un instrumento de acción cultural del proyecto nacionalista de los Països Catalans, que como es sabido incluyen en su versión más radical, además del Principado, la Comunidad Valenciana, partes de Aragón, del Rosellón y la Cerdaña franceses, de la Cerdeña italiana y, naturalmente, las Islas Baleares.

En Baleares, la asociación promotora del nuevo dominio y de su uso por las instituciones y los ciudadanos, la Fundació Punt CAT, ha sido ya relacionada con grupos radicales de carácter independentista. El Círculo Balear ha reunido firmas para que se retire dicho dominio y que por de pronto no se utilice, de tal modo que nadie puede llamarse a engaño.

Por eso no se explica con facilidad la decisión del presidente del Parlament balear y del PP de Mallorca, Pere Rotger, que apoyó en la Mesa de la Cámara la propuesta socialista de utilizar el dominio catalanista. Intentando amortiguar el efecto político de su decisión Rotger ha declarado que se trataba de promocionar el bilingüismo, y que se mantendrá el uso de los dos dominios por separado. Con lo cual, para culminar el éxito nacionalista, "lo catalán" y "lo español" vendrían a quedar a un mismo nivel.

Esta sorprendente decisión en Baleares contrasta con la línea política nacional del Partido Popular, que es la opuesta. Las concesiones al nacionalismo, aliado e introducido además por el PSOE en este caso, se han revelado muy peligrosas para la estabilidad constitucional y territorial de España y para las aspiraciones electorales del PP. En la sede popular de la calle Génova de Madrid no ha pasado inadvertida esta actitud.

La responsabilidad política de este caso es del presidente balear Jaume Matas. Destacados dirigentes del PP balear ya han advertido de la gravedad del caso. El alcalde de Calvià, Carlos Delgado, y la alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, han expresado su rechazo hacia la resolución votada por los diputados de su grupo. Matas ha cometido un error permitiendo que Rotger llegase en este asunto tan lejos, y cometería otro no concediendo a la equivocación toda la importancia que tiene. Está en juego mucho más que una cuestión autonómica, porque lo que se dirime es la credibilidad nacional de todo el PP.

José Manuel Ayesa:
«No estoy dispuesto a que se dude. La carta existe y el empresario la recibió el 7 de abril»

«Yo sólo digo lo que sé». El Presidente de la Confederación de Empresarios de Navarrase reafirma en que hay una carta de extorsión recibida tras el alto el fuego. «Si Zapatero tiene otra información, él sabrá más...»
PAMPLONA. BEGOÑA LÓPEZ La Razón 20 Abril 2006

El Gobierno pidió recientemente a los empresarios que en caso de recibir cartas en las que ETA les exigiera el «impuesto revolucionario» dieran aviso, ya que era el mejor medio para verificar la autenticidad o fraude del alto el fuego permanente. El presidente de la patronal navarra, José Manuel Ayesa, tomó nota y, después de tener conocimiento de la existencia de una misiva, lo denunció públicamente. Pero el propio jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, le ha desmentido, aunque sea de forma indirecta, al asegurar que las últimas cartas recibidas fueron enviadas por la banda terrorista antes de anunciar la tregua, como comunicó el martes a Rajoy. El presidente de la patronal quiere dejar claro que la carta existe: «Los hechos son tozudos».

-¿ Se reafirma en que sí se ha recibido al menos una carta con fecha posterior a la entrada en vigor del alto el fuego permanente?
-Sí, claro. Yo sólo digo lo que sé.

-En un principio usted señaló que un empresario recibió una carta con matasellos del 7 de abril, y luego apuntó que la data era del 5 de abril. ¿Ha habido algún baile de fechas o es que son dos misivas diferentes?
-No. Es sólo una carta, de la que yo tuve conocimiento, que estaba depositada en Correos el día 5 de abril y fue recibida por un empresario navarro el 7 del mismo mes; pero es un tema del que ya no quiero hablar más. Además, no le voy a llevar la contraria al presidente del Gobierno. Si él dice que no hay cartas de extorsión posteriores a la tregua, él sabrá más, tiene más fuentes.

-Pero esto es un poco raro, ¿no le parece? Supongo que usted ha visto la carta y el matasellos con la fecha,
-(Se ríe). No le voy a contestar a eso. Sólo reitero lo dicho.

- El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha llegado a afirmar que sería fácil salir de dudas con una conversación entre usted y algún miembro del Gobierno o algún interlocutor suyo. ¿Se ha producido algún contacto por parte de alguno de ustedes?
-Si me requiere alguien, le diré lo que sé. A mí me llamó un periodista para hacerme una pregunta y yo contesté lo que sabía. Si Zapatero tiene otra información, él cuenta con más medios.

-¿Qué le están transmitiendo los empresarios sobre esta polémica, y, concretamente, los que han recibido las últimas cartas del «impuesto revolucionario»?
-Sólo me han transmitido preocupación y me han pedido consejo. Siempre digo lo mismo: hay que denunciar la extorsión ante las autoridades. A partir de ahí, se les acompaña en el proceso. No estoy dispuesto a que se dude de lo que decimos. Es real, la carta existe. Existen rumores de que hay otras más, pero esas otras no las he podido confirmar. Digamos que pertenecen al ámbito de la rumorología.

-El secretario general del PSN, Manuel Chivite, le ha emplazado a que no se meta en temas políticos y atribuye su denuncia al interés de un grupo político, en lo que parece una referencia a UPN-PP.
-No he recomendado nunca a los políticos que no entren en la economía, porque son materias relacionadas. El devenir de las empresas depende de las decisiones económicas que tomen los gobiernos. Por otro lado, no soy tan insensato como para mezclar un tema político y orientarlo al interés de un partido político. Cuando hemos hablado Chivite y yo ha sido sobre temas que incumben a los empresarios. El secretario general de los socialistas navarros haría muy bien en medir sus palabras cuando habla de cuestiones que afectan a otras personas. Sabe que tiene acceso personal a mi teléfono y yo le explicaré loque sé, como hice con el delegado del Gobierno en Navarra, hasta lo que la oficialidad me permitía. Nada más lejos que crispar a la sociedad e interferir en algo que supone una esperanza para todos. Las cosas son, como son y no como a cada uno le gustaría que fuesen.

-¿Al final se demostrará que su denuncia es verdadera y que ETA está extorsionando después del anuncio del alto el fuego permanente?
-Yo sólo sé cuándo se depositó la carta dirigida a un empresario navarro y cuándo se recibió. Los datos son tozudos.

Navarra no es moneda de cambio
R. N. La Razón 20 Abril 2006

Madrid- Nadie se fía de nadie. Las informaciones en torno a las cartas de extorsión de ETA a empresarios ha hecho crecer la desconfianza en Navarra. Ayer, el portavoz del Ejecutivo navarro, Alberto Catalán, criticó al Gobierno central por lo que considera «una falta de información y de transparencia» en los primeros compases del proceso de paz tras el alto el fuego declarado por ETA y pidió a Zapatero que acabe con esta situación. Catalán dijo a Servimedia que es «un disparate» que desde el Gobierno de Zapatero se pida «colaboración y unidad» para que luego «no den información ni a los demás partidos políticos ni a los colectivos afectados directamente».

En este sentido, el portavoz del Gobierno foral cree que es «sorprendente y preocupante ver que hay una denuncia por parte de los empresarios navarros sobre las extorsiones que sufren» y cuando «todo el mundo lo condena el Gobierno empieza a minimizar la cuestión».

Asimismo, le parece mal que el secretario de Organización del Partido Socialista, José Blanco, haya puesto en duda que las cartas de extorsión estuvieran fechadas con posterioridad al alto el fuego, como afirman varios empresarios navarros. Catalán también criticó al Ministerio del Interior, ya que cree que es «inaudito» que este ministerio «dé información sobre esta cuestión al PSOE y no al resto de formaciones políticas y ni siquiera a los colectivos afectados», como las asociaciones de empresarios vascas y navarras.

El portavoz también pidió a Zapatero que actúe con «coherencia» y que deje claro «cuál va a ser su postura sobre Navarra y que no se refugie en eufemismos».

Por su parte, Juan Cruz Alli, presidente de Convergencia Democrática Navarra (CDN), partido socio de UPN en el Gobierno Foral, se mostró también ayer convencido de que Navarra y el tema de la territorialidad estarán presentes en las futuras mesas de negociación en el seno proceso de paz en el País Vasco. Alli se mostró muy preocupado por este aspecto, pues cree seguro que tanto los terroristas como los partidos nacionalistas vascos pretenderán la fusión de Navarra y del País Vasco en las mesas de negociación.

La ambigüedad del presidente. Su preocupación nace, según afirmó, de la «ambigüedad» del presidente del Gobierno sobre esta cuestión, actitud que a su entender «no ofrece garantías» sino «muchas dudas sobre la postura que adoptará cuando se plantee esta cuestión en las negociaciones». El presidente de CDN criticó el «juego de guiños y gestos» que Zapatero ha estado llevando a cabo «con el entorno nacionalista y abertzale». «La sociedad navarra es suficientemente madura y sensible para percatarse de que hay duda sobre cuál va a ser el comportamiento del Gobierno y del PSOE en torno al tema de Navarra en una negociación en la que la otra parte ha dejado claro que va a plantear dos cuestiones: la autodeterminación y la territorialidad, y la territorialidad pasa, para ellos, por la fusión de Navarra», añadió Alli.

El presidente de Convergencia Democrática Navarra también reprochó al presidente su intento de «minimizar» la importancia de las cartas de extorsión que los empresarios vascos y navarros dicen haber recibido tras el anuncio del alto el fuego de ETA.

Alli cree que el Gobierno «ha dejado siempre muy claro que el proceso no se va a alterar porque haya una pequeña incidencia» y el envio de cartas «lo considera una cuestión de orden menor» y ha «intentado quitarle importancia a un asunto que la tiene».

PSOE y ERC arremeten contra un informe del Senado que cuestiona el Estatuto
Duran Lleida respeta, pero no comparte, el dictamen de un letrado de la Cámara Alta que lanza sombras de constitucionalidad sobre aspectos esenciales
C. H. ABC 20 Abril 2006

MADRID. El Senado fue ayer el escenario de una especie de «caza al hombre» contra el letrado de la Comisión General de las Comunidades Autónomas, a menos de una semana de que la misma comience a debatir el Estatuto catalán. Y es que el prolijo informe redactado por el letrado Pablo Gacía Mexía destaca hasta diez cuestiones de «problemático ajuste constitucional», referidas a los grandes ejes sobre los que se sustenta el texto. Así, asuntos como la definición de «nación», el capítulo de derechos y libertades, el blindaje competencial, la bilateralidad, la financiación o la lengua no pasan por el filtro de este informe técnico, obligatorio, aunque no vinculante y que, por tanto, está destinado a ser ignorado por el conjunto de las fuerzas políticas de la Cámara Alta, a excepción del PP, que ve confirmadas sus tesis, -según señaló ayer Pío García Escudero- sobre las dudas de constitucionalidad del texto catalán.

El informe provocó una catarata de reacciones del cuatripartito, pero quien más dureza mostró fue el portavoz socialista en la Comisión Constitucional del Congreso, Ramón Jáuregui. Ni Mikel Iceta ni Pere Macias ni Jaume Bosch -por citar algunos de los políticos catalanes que se manifestaron- alcanzaron los niveles de Jáuregui, que dijo que el trabajo de García Mexía «responde a una guía política de las consideraciones que ha realizado el PP» además de «exceder», dijo, el cometido que le corresponde.

Al Tribunal Constitucional
En definitiva, expresó sus dudas «sobre la procedencia» del informe y argumentó, en referencia al PP, que «el único que da y quita la razón es el Tribunal Constitucional y ahí le esperamos. Todo lo demás es irrelevante». Hasta su compañero de partido y portavoz socialista en la Cámara Alta, Joan Lerma, intentó rebajar la tensión en torno al informe. Tras indicar que dicho trabajo «no deja de ser una opinión», le reconoció al dictámen la virtud de estar «bien fundado», aunque expresó su convencimiento de que la propuesta catalana se ajusta a la Constitución.

Lerma mostró su sorpresa por el hecho de que se haya revelado el contenido del informe -filtración que en el Senado atribuyen a ERC- y recordó que este mismo letrado fue autor también de otro estudio sobre el Estatuto valenciano en el que vertía juicios «similares» y «no tuvo ninguna difusión».

García Escudero salió en defensa de García Mexía para rebatir el argumento de Jáuregui de que éste ha seguido el guión del PP. Según el portavoz popular, a Jáuregui «le sale el cargo de conciencia que tiene de saber lo que está haciendo». En referencia también al portavoz de ERC en la Cámara catalana, Joan Ridao, -que dijo que se trataba de un letrado «orgánico del PP»- señaló que «me sorprende que sean parlamentarios los que critiquen de esta manera un trabajo que no es político, que es profesional, que está hecho desde un enfoque técnico y jurídico», al tiempo que denunció la existencia de una «caza de brujas».

Moderado se mostró Josep Antoni Duran Lleida, portavoz parlamentario de CiU. Durante una conferencia-coloquio en el «Foro ABC», comentó que se trata de «una opinión más». aunque agregó que por tratarse de una persona que tiene responsabilidades en el Senado, «la respeto, pero no comparto sus contenidos». Mikel Iceta, portavoz del PSC, habló de «visión ultraconservadora» del letrado por estar ante un Estatuto «ambicioso que sólo genera reticencias e incomoda a los sectores más conservadores» del Estado.

Recta final parlamentaria
Lo acontecido ayer en el Senado viene a reflejar el ambiente con que la próxima semana comenzarán los trabajos de la que debería ser la recta final parlamentaria del proceso estatutario. El lunes por la mañana la Comisión de Comunidades Autónomas desginará a la ponencia, que comenzará a trabajar esa misma tarde. Los días 3, 4 y 5 de mayo -segun el guión previsto por el Gobierno- el texto volverá al seno de la comisión para poder ser debatido en el pleno el día 10, con la más que previsible intervención del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero. El PP ya ha anunciado su intención de presentar un veto así como enmiendas. La gran incógnita la constituye ERC.

El «difícil encaje constitucional» de la bilateralidad, la nación o la lengua
ABC 20 Abril 2006

MADRID. El informe del letrado del Senado Pablo García Mexía, cuestiona la constitucionalidad de los principales preceptos del Estatuto.

Preámbulo. «El Preámbulo (..) goza empero de un cierto valor jurídico, el de instrumento interpretativo de las disposiciones estrictamente normativas de las propuestas de reforma».

«Nación». Señalar que el Parlamento de Cataluña ha definido ésta como nación, «difícilmente se compadece con la letra y con el espíritu del texto constitucional. (...) También es problemático el ajuste constitucional del segundo inciso del párrafo 14 al señalar que «la Constitución reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad» (...) al interpretar lo que supuestamente dice la Constitución. (...)»

Derechos y libertades. El artículo 38, referido a la tutela de los derechos y libertades recogidos en el Título I, «tiene muy difícil encaje constitucional».

Blindaje de competencias. «Las dos técnicas de inclusión de submaterias y de definición de los tipos de competencias (exclusivas, compartidas y ejecutivas) que la Generalidad puede ejercer, tienen un muy difícil encaje constitucional».

Bilateralidad. «Constituye el auténtico hilo conductor de toda la propuesta». Los mecanismos de funcionamiento de la bilateralidad «resultan difícilmente compatibiles con la jurisprudencia constitucional».

Régimen local. La decisión de integrar los municipios en el sistema institucional de la Generalitat, además de afectar al conjunto de España, «resulta de muy difícil encaje constitucional».

Financiación. El hecho de que la contribución de la Generalitat al conjunto de España esté condicionada «a que los diferentes gobiernos autonómicos lleven a cabo un esfuerzo fiscal similar (...) entraña problemas de constitucionalidad» dado que la Generalitat podría hacer un «uso discrecional del concepto jurídico» y, además, lesionar «el principio de autonomía financiera» del resto de las autonomías.

Lengua. «El general deber de conocimiento de la lengua catalana (...) resulta de muy difícil encaje constitucional». Igual valoración merece la atribución de plenos efectos jurídicos a la documentación en catalán ante los órganos constitucionales ya que «entrañaría una extensión extraterritorial».

Poder Judicial. El informe recuerda que el TC «subraya con rotundidad el carácter unitario del Poder Judicial». En el Estatuto «son identificables dos facetas de regulación del TSJC que podrían resultar de difícil acomodación con la Constitución».

PRESENTARÁN UNA PROPOSICIÓN NO DE LEY EN EL CONGRESO
El PP exigirá la próxima semana un referéndum sobre el Estatuto con el respaldo de cuatro millones de firmas
Los más de cuatro millones de firmas que el PP ha recogido en su campaña para pedir que todos los españoles puedan opinar sobre el Estatuto catalán llegarán la próxima semana al Congreso. Allí, el líder del partido, Mariano Rajoy, defenderá una proposición no de ley para que pueda celebrarse un referéndum nacional sobre la reforma, en representación de todos los firmantes. Si pese a la campaña emprendida por los populares el Gobierno no acepta convocar un referéndum, el PP presentará un recurso de inconstitucionalidad antes de que los catalanes se pronuncien sobre el texto.
Agencias Libertad Digital 20 Abril 2006

"Que me digan todos estos demócratas que andan pactando por las noches realidades nacionales y cosas que no le importan a nadie por qué no quieren que la gente opine de este asunto", indicó Mariano Rajoy en una entrevista para RNE, en la que advirtió de que "si no se hace así porque el Gobierno no lo acepta", presentará "recurso ante el Tribunal Constitucional".

Rajoy insistió en que hará esa propuesta en el Congreso porque no cree que en España puedan existir "varias naciones". "Yo a esta juerga que se está planteando de quitarle poder al Estado no me voy a apuntar", indicó. En cuanto a la campaña que inicia el próximo viernes en Cataluña para explicar el "no" al nuevo Estatuto, dijo que va "a afirmar que es mentira lo que les están diciendo y que no se podrá cumplir".

Respecto a las posibles repercusiones electorales que puede tener la posición que ha adoptado en Cataluña, dijo que no cree que Josep Piqué vaya a "pagar las consecuencias". "Pero si a estas alturas no estás en política para defender principios, lo mejor es que te vayas a casa", matizó. Sobre la oposición que hace su partido, Rajoy indicó que "con las cosas que ha hecho este Gobierno", no le ha quedado otra opción que hacer "una oposición dura y contundente". "Si en el tema de la España constitucional no tengo un discurso duro, no tendría ningún voto", determinó.

"Una voz más" que cuestiona el texto
Mientras, el portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, ha anunciado que el informe elaborado por un letrado de la Cámara Alta sobre el Estatuto de Cataluña, en tramitación en la Cámara, les da la razón en algunos de sus argumentos contra este proyecto y es "una voz más de las que cuestionan la constitucionalidad" de la iniciativa. El letrado duda del encaje en la Constitución de la definición de nación incluida en el preámbulo del proyecto, así como de los capítulos sobre la tutela de los derechos de los ciudadanos de Cataluña, sobre inversiones en infraestructuras o el blindaje de las competencias.
En declaraciones a Europa Press, García Escudero expuso que este letrado argumenta en línea similar al PP en varios aspectos. "Viene a darnos la razón en algunos planteamientos. Tiene la trascendencia que tiene, es el trabajo de un experto", señaló. El portavoz del PP recordó que todos los proyectos de ley cuentan con informes de los letrados del Senado, que asesoran a quienes van a tener que trabajar en la tramitación, y que el informe no es vinculante. Sin embargo, agregó también que "este no es un proyecto de ley cualquiera, es un proyecto del que se ha cuestionado la constitucionalidad desde el principio".

"El informe es sólido, denso, trabajado, muy estudiado", indicó, pero dijo que no da argumentos nuevos al PP. Este jueves termina el plazo de presentación de enmiendas y de vetos al texto en el Senado. El senador explicó que las que registrará su partido serán similares a las defendidas en el Congreso, aunque puede que presenten alguna enmienda nueva a las novedades que contiene el texto aprobado en la Cámara Baja.

El libro de estilo de TV3 impone excluir el castellano de la programación
Periodista Digital 20 Abril 2006

(PD/Agencias).- La nueva Carta de Principios para la Actuación de los Medios de Comunicación de la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV) constituye un atropello a la libertad de expresión; un paso más en la política de imposición del catalán y discriminación de los castellanoparlantes. La lectura del documento produce auténtico estupor.

Como subraya este jueves El Mundo en su editorial, la Carta de Principios promueve los mismos fines y prácticas que, anteponiendo un supuesto derecho a la construcción nacional al propio derecho a la información, se propugnaban desde la UNESCO de los años 80 en nombre del Nuevo Orden Informativo Internacional.

La Carta destaca entre los objetivos de los medios audiovisuales catalanes "preservar la identidad nacional" y "avanzar hacia la formación de un imaginario colectivo". De más está decir que esa "identidad nacional" y ese "imaginario colectivo" excluyen al resto de España y a los demás españoles.

Por si quedara alguna duda, reclama "evitar ambigüedades":

"Así los términos país, lengua, nación, nacional, Gobierno o Parlamento siempre harán referencia a Cataluña".

REQUISITOS DISCRIMINATORIOS
Lo más grave, en todo caso, son los requisitos, flagrantemente discriminatorios, que se establecen en relación con el uso de la lengua. La CCRTV insiste en que el "fomento del catalán ha de ser, sin excepciones, uno de los objetivos fundamentales" de los medios audiovisuales.

Para lo cual en el conjunto de la programación: "se dará prioridad" a la presencia de invitados que hablen catalán y a los testimonios y reportajes en catalán.Y los periodistas tendrán que utilizar siempre el catalán cuando estén en antena. El uso de otras lenguas será excepcional y motivada, recomendado siempre que sea posible la traducción simultánea".

Es decir, que los castellanoparlantes serán entrevistados en catalán con intérprete por entrevistadores tan castellanoparlantes como ellos. ¿Cabe mayor surrealismo? ¿Cabe mayor estupidez?

LOS INVITADOS A TV3 QUE HABLEN CASTELLANO, SERÁN TRADUCIDOS
Bajo un objetivo claro, "defender la identidad nacional", el recién reformado libro de estilo de la radio y televisión públicas catalanas marca el uso exclusivo del catalán, siempre que sea posible, en los programas de las emisoras públicas, las que forman la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV).Además, señala que términos como país, lengua, nación, nacional, gobierno o parlamento deben referirse exclusivamente a Cataluña.

De hecho, la norma se inicia recordando que la CCRTV "tiene como objetivo principal contribuir de forma decisiva a la normalización lingüística y cultural de Cataluña". Entre los criterios que se marcan para alcanzar este objetivo se encuentra la prioridad de elegir invitados o expertos que hablen catalán frente a los castellanohablantes.

El texto reza:

"En el conjunto de la programación televisiva y radiofónica se dará prioridad en igualdad de condiciones a la presencia de invitados, especialistas o testigos de expresión lingüística catalana o que sean capaces de expresarse en catalán".

PREFERENCIA DE INVITADOS QUE HABLEN CATALÁN
En ese sentido se refirió también al tema Joan Majó, director general de la CCRTV, hace dos semanas:

"Si dos invitados reúnen los mismos criterios, se elegirá al que hable catalán. En el caso de que uno sea mejor, informativamente, ése será el elegido".

En el caso de que algún invitado hable en castellano, la recomendación que marca el libro de estilo es la traducción simultánea. Además, el texto no distingue entre el uso del castellano y el de otras lenguas como el francés o el inglés y lo explica así: "El uso de otras lenguas", en referencia a cualquiera que no sea el catalán, "será excepcional y motivado, recomendando siempre que sea posible la traducción simultánea".

Los trabajadores de la casa deben utilizar siempre el catalán y esta lengua deberá ser exclusiva en las series o películas que completen la programación, así como en la publicidad que se emita en las cadenas públicas catalanas de radio y televisión.

En la cita de obras literarias o películas, si no se puede mantener el título original, "se traducirá siempre al catalán". También se traducirán los mensajes de texto o e-mail que envíen los espectadores, aunque éstos se comuniquen con el programa en cuestión en castellano.

EL USO DE LOS TÉRMINOS PAÍS, LENGUA Y NACIÓN
Bajo el epígrafe "la lengua catalana es el vehículo que abre las empresas de la CCRTV al mundo", este libro de estilo recuerda la necesidad de fomentar el uso de la lengua catalana para protegerla ante el creciente porcentaje de inmigrantes en Cataluña.

"Este objetivo continúa vigente, más aún cuando en nuestro país hay un número creciente y significativo de nuevos ciudadanos que provienen de todos los continentes".

Otro de los puntos más polémicos del texto es el que señala el uso correcto de los términos país, lengua, nación, nacional, gobierno o parlamento. Todas estas palabras se deben referir, exclusivamente, a Cataluña. Es decir, el país es Cataluña, la nación y la nacionalidad las catalanas, la lengua el catalán y el Gobierno y el parlamento sólo pueden referirse a las instituciones propias de Cataluña.

El objetivo de aclarar el uso de estos conceptos, según se puede leer en el propio texto, es "evitar ambigüedades que transmitan información sobre los actores individuales, colectivos o institucionales que integran nuestro país, utilizando una terminología que remita prioritariamente al espacio catalán de comunicación". En todo caso, el uso de estas palabras referidas a Cataluña frente a otras como "Estado español, Gobierno central o Parlamento de Madrid" es habitual hace años en el discurso de los medios públicos catalanes.

LOS PUNTOS MAS POLEMICOS
La denominación formal de la nueva norma es la de Carta de Principios para la Actuación de los Medios de Comunicación de la Corporación Catalana de Radio y Televisión. Fue aprobada el 28 de marzo en el Consejo de Administración del ente público con la abstención de un consejero de Unió. Se trata de una revisión de la norma de 2002, mucho más genérica en aspectos como el uso del catalán o de determinados términos.

Artículo 3.2. Se dará prioridad en igualdad de condiciones a la presencia de invitados, especialistas o testimonios de los ámbitos artístico, cultural, científico, social, económico...de expresión lingüística catalana o que sean capaces de expresarse en catalán. [...] El uso de otras lenguas será excepcional y motivado, recomendando siempre que sea posible la traducción simultánea.

Artículo 3.2.c. Los términos `país´, `lengua´, `nación´, `nacional´, `gobierno´ o `parlamento´ siempre harán referencia a Cataluña.

CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, OTRA VEZ
WIFREDO ESPINA Periodista, ex director del Centre d´Investigació de la Comunicació ABC Cataluña  20 Abril 2006

Con el alarmado título de «La amenaza del CAC contra la libertad convertida en una inadmisible realidad», el prestigioso periodista Ramón Pedrós (hombre de confianza que fue de Jordi Pujol) viene a dar, en buena parte, la razón a la alerta que hicimos sobre los peligros para los medios de comunicación del espíritu del Tripartito catalán, ahora corroborados por la Ley del Audiovisual al amparo ya de lo previsto en el futuro Estatut.

Denunciamos el intervencionismo en los contenidos de los medios que, en nombre de la veracidad, establecía el proyecto de Estatut. A raíz de las reacciones, se suavizó el texto. Pero sin que acabe de llegar a los ciudadanos -seguramente deslumbrados por su acento nacionalista y el aumento de competencias-, el exceso de intervención en la vida cívica, asociativa y económica que inspira todo el Estatut. No, no es un Estatut de todos los catalanes, es un Estatut partidista, casi un programa partidario de gobierno. Lo ha aclarado bien Zapatero en su inicio de campaña para el referéndum en Cataluña, al advertir a ERC que es un Estatut de izquierdas, por lo que ese partido no podía votar «no».

Un Estatuto de partido -de derechas o de izquierdas, da igual- ¿se imaginan qué barbaridad? ¡Cuando un estatuto de autonomía -como una Constitución-, cualquiera que sea, debe ser el campo de juego y las normas que permitan que todas las tendencias políticas puedan intervenir y jugar en igualdad de condiciones! Tiene razón, conseller señor Carretero -aunque usted lo diga en otro sentido- que estamos ante «un desastre» para la libertad de expresión.

Y el espíritu de este Estatut da cobertura a lo que Pedrós llama «la inadmisible serie de medidas que quiere imponer el Consejo Audiovisual de Catalunya (CAC) por controlar la información relacionada con el referéndum sobre el Estatut», y añade que «da la razón a los detractores de este organismo, que vieron en su puesta en marcha una grave amenaza en potencia contra la libertad de expresión en Cataluña. Los temores se han hecho realidad». Y sigue Pedrós, en El Debat, que «dejar un organismo regulador de los contenidos audiovisuales en manos de los políticos, supone literalmente admitir la censura y no haber entendido nada del papel que juegan los medios en la democracia».

Y pone un ejemplo de estos días: «El mitin socialista de sábado en Cornellà demostró que Zapatero y el PSOE quieren explotar a fondo el Estatut, así como la paz en Euskadi, por volver a distanciarse del PP de Mariano Rajoy en la segunda mitad de la legislatura. Es lógico que sea así. Tienen todo el derecho a hacerlo. Pero las fuerzas que quieran capitalizar el éxito del Estatuto, necesitan naturalmente un buen resultado en el referéndum. Y aunque previsiblemente se le vaya a dar el «sí» en la consulta, no se olvide que, de los cinco partidos catalanes, hay dos que, por el momento, no propugnan esta opción». Por esto ahora Maragall coge las riendas de la campaña del referéndum en un intento de tapar la boca, no al PP, sino a su socio ERC.

Todo lo cual lleva a Pedrós a concluir que «esto explica la irrupción del CAC con la imposición de una normativa ad hoc para que las televisiones y radios públicas eviten la polémica y prioricen los contenidos propagandísticos sobre el Estatut. No se puedan dar a conocer las posiciones de cada partido, sino que el CAC exige prioridad informativa por el contenido de la norma, por tal de limitar las oportunidades de explicación de ERC y del PP, y explotar sin polémica la difusión del texto. Es decir, se suprime aquello que hasta ahora se imponía -los bloques electorales-, porque ahora no conviene dar voz a los partidos sino divulgar las glorias del Estatut».(...) «La estrategia sería digna de la propaganda de un régimen totalitario; esta clase de funciones y normativas que coartan la libertad no son propias de la democracia».

Lo digo con pena, porque creía -y aún quiero creer- en la posibilidad de una función ordenadora saludable del tráfico comunicativo -¡no de los contenidos!-, del Consell de l´Audiovisual de Catalunya, como en su día propugnaba su primer presidente Lluís de Carreras, que se negó siempre a una actividad censora, criterio que compartió su sucesor Francesc Codina. Con ambos colaboré y hablamos de todo esto, advirtiéndoles siempre, sin embargo, que el origen político de sus miembros directivos podía enturbiar o malograr todas las buenas intenciones personales. El CAC no puede convertirse -como quieren algunos políticos- en censor de la libertad de expresión. ¿Por qué no se levantan más protestas? ¿Silencio del miedo, interesado, cómplice? ¿Y los Colegios de Periodistas, las Asociaciones de la Prensa, la FAPE, los síndics de greuges, los defensores del pueblo, de los lectores y radiotelevidentes, y las Facultades de de Comunicación? Cabría preguntar una y mil veces por qué este silencio si es que no supiéramos ya a qué se debe. ¿Cómo los periodistas podrán votar «sí» a un Estatut que da cobertura a esto?

El ejemplo de Canadá
CARTAS AL DIRECTOR ABC 20 Abril 2006

Dyane Adam, la comisaria para idiomas oficiales de Canadá, acaba de visitar España. En sus conferencias ha explicado cómo en ciudades como Ontario y Québec, zonas bilingües, hay centros escolares en cada una de las dos lenguas oficiales (inglés y francés), de tal manera que cada padre tiene la posibilidad de elegir libremente el idioma de enseñanza de su hijo.

Desde una comunidad autónoma bilingüe como es Cataluña envidio la situación de Canadá. Aquí, el Gobierno catalán no admite la pluralidad lingüística en las escuelas y nos impone una única lengua vehicular en la enseñanza, no permitiendo a los padres elegir.

Esta actitud de intolerancia lingüística sería impensable en Canadá. Señores políticos catalanes, queremos y necesitamos la libertad que existe en otras zonas bilingües. Aprendan de los países más avanzados.

Carmen Gutiérrez. Barcelona

EL NUEVO ORDEN INFORMATIVO CATALAN
EDITORIAL El Mundo 20 Abril 2006

La nueva Carta de Principios para la Actuación de los Medios de Comunicación de la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV) constituye un atropello a la libertad de expresión; un paso más en la política de imposición del catalán y discriminación de los castellanoparlantes. La lectura del documento produce auténtico estupor. Promueve los mismos fines y prácticas que, anteponiendo un supuesto derecho a la construcción nacional al propio derecho a la información, se propugnaban desde la Unesco de los años 80 en nombre del Nuevo Orden Informativo Internacional.La Carta destaca entre los objetivos de los medios audiovisuales catalanes «preservar la identidad nacional» y «avanzar hacia la formación de un imaginario colectivo». De más está decir que esa «identidad nacional» y ese «imaginario colectivo» excluyen al resto de España y a los demás españoles. Por si quedara alguna duda, reclama «evitar ambigüedades»: «Así los términos país, lengua, nación, nacional, Gobierno o Parlamento siempre harán referencia a Cataluña».

Lo más grave, en todo caso, son los requisitos, flagrantemente discriminatorios, que se establecen en relación con el uso de la lengua. La CCRTV insiste en que el «fomento del catalán ha de ser, sin excepciones, uno de los objetivos fundamentales» de los medios audiovisuales. Para lo cual en el conjunto de la programación «se dará prioridad» a la presencia de invitados que hablen catalán y a los testimonios y reportajes en catalán.Y los periodistas tendrán que «utilizar siempre el catalán cuando estén en antena. El uso de otras lenguas será excepcional y motivada, recomendado siempre que sea posible la traducción simultánea».Es decir, que los castellanoparlantes serán entrevistados en catalán con intérprete por entrevistadores tan castellanoparlantes como ellos. ¿Cabe mayor surrealismo? ¿Cabe mayor estupidez?

La Carta de la CCRTV resulta absolutamente inaceptable desde el punto de vista de la libertad de expresión. Frente al interés o la calidad de la información, se impone, como bien supremo, la lengua, el factor identitario clave en la construcción de una Cataluña homogénea y excluyente. En este sentido, coincide y refleja la misma filosofía y prioridades que el nuevo Estatuto, que reconoce a Cataluña como una nación, impone el deber de conocer el catalán y otorga a los poderes públicos un control, intolerable en cualquier democracia, sobre los medios de comunicación, incluida la facultad de determinar si una información es o no veraz. Que Zapatero haya entregado semejante coartada e instrumento a quienes se empeñan en supeditar los derechos y libertades de los ciudadanos a su proyecto de poder resulta incomprensible. Una grave irresponsabilidad cuyas consecuencias ya se empiezan a notar.


Recortes de Prensa   Página Inicial