AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 23 Abril  2006
Una verificación fallida
Editorial ABC 23 Abril 2006

La anestesia nacional
ANTONIO BURGOS ABC 23 Abril 2006

¿«VOLUNTAD DE PAZ» A PRUEBA DE FUEGO?
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 23 Abril 2006

Una paz de baja intensidad
LUIS IGNACIO PARADA ABC 23 Abril 2006

Navarra
JON JUARISTI ABC 23 Abril 2006

Navarra y el pacto ETA-Gobierno
EDITORIAL Libertad Digital 23 Abril 2006

Las detenciones ilegales, otro talón de Aquiles del Gobierno
Editorial Elsemanaldigital 23 Abril 2006

La prisa de Zapatero
Ignacio Cosidó Libertad Digital 23 Abril 2006

La náusea
Ernesto Ladrón de Guevara elsemanaldigital 23 Abril 2006

La paz de Zapatero ha empezado en Barañáin
Pascual Tamburri elsemanaldigital 23 Abril 2006

El atentado de Barañáin deja en evidencia el alto el fuego de ETA
BEGOÑA LÓPEZ ABC 23 Abril 2006

ETA ha enviado tras el alto el fuego más cartas de extorsión a empresarios navarros y vascos
Carmen Gurruchaga ABC 23 Abril 2006

Navarra, comunidad sitiada
Carmen Gurruchaga ABC 23 Abril 2006

Rosa Díez: "Tenemos en nuestro seno a una organización terrorista que hay que combatir hasta eliminarla"
Libertad Digital 23 Abril 2006

Las víctimas piden que se paralicen los contactos «porque el terrorismo no ha cesado»
ABC 23 Abril 2006

Ibarra tilda de «delirio imperialista» que el BNG llame gallego a la «A fala» extremeña
ABC 23 Abril 2006

La «kale borroka» forma parte del plan de la banda para mantener la presión
J. P. ABC 23 Abril 2006

Vidal-Quadras denuncia la desaparición del Estado español en Cataluña
Elsemanaldigital  23 Abril 2006

Una verificación fallida
Editorial ABC 23 Abril 2006

NI un mes ha sido capaz la banda terrorista ETA de mantener su anunciado compromiso de «alto el fuego permanente». El atentado perpetrado en la madrugada de ayer en Barañáin (Navarra) contra la ferretería de José Antonio Mendive, portavoz en la localidad de UPN, que la destrozó, provocó daños en el resto del inmueble, obligó al desalojo de 56 familias y causó cuatro heridos, constituye la más evidente de las verificaciones de que ETA -y tanto da que sea la banda propiamente o los ejecutores de la llamada «kale borroka», tan terroristas como los pistoleros- no ha interiorizado la verdadera disposición de la sociedad española. El proceso al que el Gobierno está dispuesto requiere de una condición inexcusable: debe desaparecer cualquier forma de actividad terrorista, incluidas aquéllas que se tienen por expresión de una delincuencia de menor intensidad, como la extorsión o el terrorismo callejero. Y tras el cese absoluto de toda violencia debe también producirse la inmediata disolución de la banda terrorista sin contraprestación alguna, ni precio político, ni compensación de ningún género. De ahí que el atentado de Barañáin deba ser interpretado como un desmentido del «alto el fuego» en los términos en que éste ha sido asumido por el Gobierno, por la oposición y por la sociedad española. El silencio de Batasuna -tan verborreica habitualmente-, que no ha condenado la salvaje agresión de Barañáin, resulta muy significativo.

El atentado terrorista de Navarra se produce, además, apenas unos días después de que el presidente del Gobierno anunciase que las indagaciones policiales sobre la realidad del «alto el fuego» lo confirmaban de manera muy satisfactoria y tras un muy confuso episodio de recepción de cartas de extorsión a empresarios navarros, cuya data para el Ejecutivo era anterior al 22 de marzo pasado y, para el presidente de la patronal de Navarra, posterior a la declaración de cese permanente de las actividades terroristas.

INDUCE a pensar en el carácter planificado y plenamente intencional del atentado -lo que descartaría versiones edulcoradas que lo atribuirían a «descontrolados»- el hecho de que en las dos últimas semanas se haya podido comprobar que interlocutores del Partido Socialista de Euskadi, con la aceptación del PSN, y de Batasuna habrían pactado ya la creación de un órgano conjunto Navarra-País Vasco que conduciría a un planteamiento anexionista de la Comunidad Foral, siguiendo así las pretensiones expansionistas del nacionalismo vasco, tanto del supuestamente moderado como del radical, ETA incluida. La falta de transparencia de las declaraciones gubernamentales sobre la entidad foral diferenciada y permanente de la Comunidad navarra han hecho albergar serias dudas sobre la voluntad del Ejecutivo de preservar a aquella autonomía de las ambiciones del nacionalismo vasco y de ETA.

En las actuales circunstancias, el único elemento positivo que cabe discernir en este escenario de decepción y ante el regreso del terrorismo duro y puro en Barañain es la reacción política acertada del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que sin eufemismos ha reconocido que los hechos constituyen terrorismo callejero -«kale borroka»- y que los mismos no son compatibles con la declaración de «alto el fuego». Esa transparencia ministerial debe completarse con una acción terminante: el emplazamiento a los interlocutores del Gobierno en este proceso para que condenen de inmediato el atentado. Si no lo hacen con claridad meridiana, el Partido Popular y la opinión pública dispondrán de toda la legitimidad política y ética para exigir al presidente del Gobierno que aplace sine die cualquier tipo de contacto, ya sea con representantes de Batasuna, ya de la propia banda criminal. Si no hay una respuesta adecuada que rehabilite la vigencia del «alto el fuego» anunciado por ETA hace un mes, el proceso que se inició el pasado 22 de marzo tiene que ser considerado como fallido y las posiciones del Gobierno, de la oposición y de las distintas instancias sociales -entre ellas la mayoría de los medios de comunicación- deberían regresar a las posiciones anteriores a esa fecha. Claro está, la verificación del cese de las actividades terroristas deviene plenamente negativa y, en consecuencia, sería incomprensible que Rodríguez Zapatero -que hoy habrá de pronunciarse inevitablemente en el mitin que celebrará en Madrid- recabase autorización del Congreso para dialogar con ETA el próximo mes de mayo.

AUN en el supuesto de que Batasuna y ETA volviesen a reiterar su voluntad de cesar de forma «permanente» en las acciones terroristas, resultaría obligado que el presidente moderase muy mucho la manera en la que está conduciendo esta situación. Rodríguez Zapatero no puede seguir distinguiendo a un delincuente como Arnaldo Otegi con expresiones de reconocimiento, ni adoptando posiciones elusivas de las grandes cuestiones que la banda y sus entornos plantean. Durante este mes, los representantes de Batasuna se han movido -con la connivencia del lendakari del Gobierno vasco y la ayuda de partidos radicales como EA, IU, Aralar y otros y la aquiescencia de los socialistas vascos y navarros- como si la organización no estuviese ilegalizada, como si el tal partido no hubiera sido declarado por el Tribunal Supremo como parte integrante de la banda terrorista ETA, como si los dirigentes de esa ilegal organización no fuesen cómplices de las fechorías criminales de los terroristas.

En definitiva, la debilidad del Gobierno en la gestión de esta situación ha comenzado a crear más expectativas en el llamado mundo abertzale que en la sociedad democrática. A tal punto que el propio Otegi se ha sentido con arrestos para exigir, desde la sala de prensa de Ajuria Enea, que la autentica verificación del proceso no sea otra que la de comprobar la voluntad del Estado de aceptar la autodeterminación y la territorialidad de Euskadi que reclama ETA y el nacionalismo independentista. El lenguaje que entiende ese sector en el entorno de la banda terrorista y la banda misma es el de la firmeza y la convicción. La mano ya ha sido tendida por el Gobierno, la oposición y la sociedad. Ayer en Barañáin, ETA y sus cómplices no sólo no la tomaron, sino que la mordieron en un ejercicio de desafío al que hay que responder con la ley y la dignidad. Al terrorismo sólo cabe tratarlo como lo que es: una forma particularmente repugnante de delincuencia con la que no se negocia, sólo se combate y elimina. Es de esperar que Rodríguez Zapatero no interprete el atentado de ayer como «un accidente», manejando una jerga que pareció asumir en unas recientes declaraciones, porque si lo hiciera su error resultaría dramático.

La anestesia nacional
Por ANTONIO BURGOS ABC 23 Abril 2006

JUAN Manuel de Prada querido: choca esos cinco, un millón de las antiguas gracias por tu articulazo de ayer. Ya me dirás cuando lleguen las Pascuas dónde te mando el pavo. Pues no sabes lo que me han confortado tus palabras, en las que he podido comprobar gozosamente que al menos hay otro loco que piensa y siente que «España es hoy el epítome lastimoso de una sociedad anestesiada por el bienestar».

Ya somos dos, Juan Manuel, los que estamos locos por lo que cantaba Antonio Machín en su guaguancó: «Que no se puede querer/ dos mujeres a la vez/ y no estar loco». Esas dos mujeres son España y el sano juicio. Atropellada la razón, la Constitución, la nación y sigue poniendo rimas en consonante por detrás y por delante, venga talante, plantearse los profundos problemas que han inventado para España y tener que aceptar las soluciones que les improvisan es volverse loco. Si ejerces la funesta manía de pensar, observas lo que está pasando, miras después a tu alrededor y compruebas que a la gente le trae absolutamente sin cuidado cuanto gravísimo está ocurriendo. Y que todos están, sí, preocupadísimos. Preocupadísimos por las gambas como saxofones. Llega un momento, querido Prada, en que no sé tú, pero yo pienso que estoy loco, o que soy como el sustituto del gorila blanco del zoo de BCN, al que quieren enseñar catalán. ¡Leña al mono de España hasta que hable catalán!

¿Sabes lo de Canal Sur, no? En Canal Sur TV, ese modelo refulgente de respeto a los derechos de las minorías y de aplicación de un modelo de excelencia cultural (mira cómo se me queda el dedo), emitían un programa en directo, de ésos en los que llenan el plató con votantes de Manuel Chaves, ya sabes, las fuerzas del trabajo y la cultura: los jubilados de los pueblos y las puretonas de los barrios que van antes a la peluquería para saludar desde el córner a las vecinas. En ese programa se dijo que era muy fácil rematar el llamado «proceso de paz». Que bastaba poner en la calle a los presos de la ETA. ¿Y sabes qué hizo la gente? Aplaudir. Romperse las manos aplaudiendo. La anestesiada España del No Passssa Nada ha asumido como propios los métodos del Como Sea. Dudo que en los platós de la televisión vasca aplaudan esas tesis aberrantes con mayor entusiasmo que en los estudios de Canal Sur ese público acarreado en autobús, intercambiable con los asistentes de bocadillo y banderita a los mítines del PSOE.

Y alégrate, Juan Manuel, de que vives en Madrid, donde por lo menos los cabreados estáis más cabreados cada vez, y nos hacéis sentir que no estamos locos, sino aislados por la anestesia nacional. Que podría ser una película de Luis García Berlanga, «La anestesia nacional»: la estás viendo, ¿no? Te digo que lo de aquí abajo de Andalucía, vamos, de esta «realidad nacional» tristísima por cierto, es mucho peor. Ahí por lo menos hay islas de dignidad desde donde lanzáis mensajes dentro de una botella, como náufragos de la libertad. Pero aquí abajo, querido Prada, nada de mensajes de náufragos, ni de resistencia en la dignidad, ni de memoria de las víctimas en la claudicación del Estado ante la ETA, ni de defensa de los valores supremos de las libertades. No le hables a la gente de más botella que de la media de fino de Jerez o de manzanilla de Sanlúcar, anestesia de la fiesta continua, pan integral y circo mediático del canallerío en salsa rosa. Por eso aquí abajo, en el cortijo de Chaves sometido a la transformación agraria de «realidad nacional», es donde más confortan palabras como las tuyas, querido Juan Manuel de Prada. Para comprobar que no estás loco. Que al menos hay otros cuatro gatos que piensan igual. Antes de leerte, comentaba a un amigo el varapalo de la catalana opa del Gobierno a Endesa. ¿Y sabes qué me contesté? Pues bajo los efectos de la anestesia nacional me dijo: «Por cierto, ¿cuándo da Sevillana-Endesa la recepción oficial en su caseta de la Feria, que allí sí que ponen gambas como saxofones?».

¿«VOLUNTAD DE PAZ» A PRUEBA DE FUEGO?
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 23 Abril 2006

El pesimismo cognitivo nos advierte a menudo de que no conviene meterse en adivinanzas sobre el porqué de los crímenes terroristas, no vaya a ser que nuestra propia interpretación sirva a la postre para darles sentido. Sin duda es un buena advertencia, pero conviene situarla en sus propios límites. Dejémonos de intenciones y vayamos a los hechos.

El hecho es que la kale borroka ha prendido fuego, de madrugada, al negocio de Antonio Mendive, edil de UPN en Barañáin, Navarra. ¿Qué clase de hecho es este de Barañain? El Gobierno navarro lo ha calificado de atentado terrorista, e incluso Alfredo Pérez Rubalcaba lo admitía diez horas después de sucedido. Y todos los portavoces del ayuntamiento de Barañáin (PSN, UPN, Aralar, Batzarre, C.I.Barañain, CDN, EA y IUN-NEB), presidido por un socialista, coinciden en que ha sido un «atentado de clara intencionalidad política». El humo, a veces, aclara la vista. No es cuestión baladí: buena parte de los progresos obtenidos contra ETA en los últimos años han dependido de los progresos semánticos. Y muchos retrocesos del retroceso inverso, como el que padecemos estos días.

Visto lo que hay, se trata de un acto terrorista que busca verificar -la palabra de moda- si la voluntad de pactar la paz con ETA resiste o no la prueba del fuego. La voluntad de las instituciones españolas, naturalmente.

Habrá quien se empeñe en tratar el atentado de Barañáin como un «incidente» que empaña un tanto, solamente, el «proceso de paz». Pero cuidado, porque además de empañar el humo, en grandes dosis, causa la muerte por intoxicación. Más realista y menos tóxico es reconocer en este ataque no un accidente, sino el hito claro y contundente con el que los autores pretenden acotar el territorio a la confusa y esperanzada incertidumbre, el espacio donde parlotean vendedores de mesas e ilusiones, clérigos mediadores, interlocutores imprescindibles y políticos descolocados.

Lo de Barañáin encaja con la intención de la banda de pasar a la reserva sin disolverse, abandonando el costoso asesinato deliberado pero manteniendo la rentable capacidad de intimidar. Y de proteger a los suyos. No parece casual que el atentado haya seguido a la detención el martes de Ibón Meñika, activista de la kale borroka sorprendido por la Guardia Civil con bonos para financiar a ETA. Tres días después arde el negocio de un concejal de UPN. ¿Casualidad?: ninguna. Como tampoco que suceda en Navarra justo tras el episodio de las nuevas cartas de extorsión y cuando se discute sobre si esa comunidad serviría o no como «moneda de cambio» por la paz.

Esa paz prometida como una retirada de la violencia a cambio de arreglillos menores -mesas de partidos extraparlamentarias, la Dieta vasco-navarra, nuevo Estatuto- no sólo sigue lejos, sino que quizás no llegue nunca. Es imposible tolerar una ETA activa en la sombra con la excusa de ganar la paz, porque semejante tolerancia, además de criminal, equivale a una bomba de tiempo bajo la democracia española. Lo procedente es hablar más de libertad y menos de paz, convocar al Pacto por las Libertades para que PSOE y PP acuerden cómo acabar con ETA sin precios adicionales (algunos están pagados sin retorno posible). Y que los jueces y fiscales examinen si la respuesta de los portavoces de la ilegal Batasuna a lo de Barañáin es o no justificación o inducción al terrorismo. Porque hay silencios atronadores que huelen a gasolina.

Una paz de baja intensidad
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 23 Abril 2006

¿LLAMARÍAN ustedes robo de «baja intensidad» a aquél en el que se sustrae un euro por persona, aunque sea a millones de personas? ¿Y dirían que hay una violación de «baja intensidad» cuando no produce embarazo? Bueno, pues el Centro de Análisis y Prospectiva de la Guardia Civil dice, en la web del Ministerio del Interior, que la kale borroka «puede definirse como un terrorismo de baja intensidad», aunque reconoce que es «uno de los instrumentos principales de la estrategia de ETA y su entorno». ¿Llamarían asesinato de «baja intensidad» a aquél en el que no se hubiera empleado pistola, navaja o veneno sino una media de seda o una almohada de plumas? Bueno, pues la Audiencia Nacional condenó el año pasado a sólo dos años y medio de prisión a 24 miembros de Segi en una sentencia en la que aseguraba que esa organización «no es terrorista porque no usa armas». Los estragos se cometen para infundir terror y por tanto son terrorismo, se usen o no armas. Y la pena que les corresponde es cuádruple que la impuesta. Lo dice el artículo 571 del Código Penal: «Los que perteneciendo, actuando al servicio o colaborando con bandas armadas, organizaciones o grupos cuya finalidad sea la de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública, cometan los delitos de estragos o de incendios (...) serán castigados con la pena de prisión de quince a veinte años».

¿No es la kale borroka una sucesión de actos de violencia? ¿No se ejecutan para infundir terror? ¿Pues entonces son terrorismo? Por eso, el incendio provocado en la madrugada de ayer en la ferretería de un concejal de Barañain es un delito de estragos y, por tanto, es terrorismo. No hay «baja intensidad» que valga, ni merece menor condena por haberse producido sin usar armas. ¿Es que un incendio no es fuego? Como bien dice Pérez Rubalcaba, es incompatible con el alto el fuego de ETA. Luego hay que perseguirlo sin miedo a abortar un «proceso de paz» que no puede ser de «baja intensidad».

Navarra
Por JON JUARISTI ABC 23 Abril 2006

NO quiero la derrota de ETA. Quiero que ETA desaparezca. Que se volatilice. Que no deje ni rastro. También sé que lo que quiero es imposible: ETA no se desvanecerá. Seguirá emponzoñando España, la España teóricamente vencedora del terrorismo, porque esta derrota no va a ser muy distinta de las múltiples derrotas que el nacionalismo vasco ha convertido en victorias. No habrá reconciliación civil, sino una clausura del monipodio nacionalista que se nos venderá como reconciliación civil. No habrá fin de la violencia, sino una estabilización del maltrato a los disconformes que se hará pasar como excepcionalidad lamentable en curso eterno de erradicación. No habrá muertos o habrá muertos, pero toda bomba que estalle a partir de ahora será oficialmente un artefacto explosivo que fue activado antes del alto el fuego, como las minas de Afganistán. La derrota de ETA derrotará a la democracia con la misma hipocresía deletérea con que, en sólo un mes, ha devastado el lenguaje político de la democracia. El Gobierno continuará tomando sus deseos por realidades y la oposición enloquecerá, porque quien convive con un histérico se vuelve paranoico.

«Euskal Herria -ha declarado Rajoy en Navarra- no existe». Obviamente, la Euskal Herria que ETA preconiza no existe, pero, a este paso, existirá. Declaraciones como ésta le allanan el camino. Rajoy podría haber dicho otra cosa más sensata. Como, por ejemplo, que Navarra es una prueba incontestable de la españolidad de Euskal Herria. Que lo es. A los vascohablantes, la afirmación de Rajoy nos suena tan absurda como a un señor de Pontevedra la de que el gallego no se habla en parte alguna. Y lo peor de las afirmaciones absurdas es que nunca falta quien las presente como ofensivas e insidiosas. Oponer Navarra a Euskal Herria tiene tanto sentido como oponer Castilla a Soria.

Euskal Herria quiere decir «comarca donde se habla eusquera». Su traducción por «pueblo vasco» es una tergiversación nacionalista tomada a medias del carlismo decimonónico (de la Amaya de Navarro Villoslada, origen de tanta babosada siniestra) y aliñada con un sofrito de maoísmo etarra. Herri significa «comarca, demarcación geográfica» (la oposición goiherri/beterri, pongamos por caso, corresponde estrictamente a la de highlands/lowlands en inglés). Los hablantes nativos del eusquera reconocen, sin dudarlo un instante, dicho significado. Un ejemplo que viene ni que pintado: la Barraca electrónica de Carmen Caffarel, dentro de su programación de misiones pedagógicas para el milenio de felicidad socialista, ha emitido esta pasada semana La pelota vasca, del eximio progre Julio Medem. Entre las escasas voces discrepantes con el idilio abertzale que se dejan oír en la película, destaca la de Daniel Múgica, hijo de un concejal de UPN de Leiza asesinado por ETA. Pues bien, Daniel, euscaldún de cuna, sostiene muy razonablemente que Leiza forma parte de Euskal Herria. Buena parte de Navarra, añade, es Euskal Herria; otra, como la Ribera, no lo es bajo ningún concepto. Cabe, como se puede deducir de su planteamiento, una serie de zonas intermedias donde el eusquera dejó de hablarse en tiempos recientes o está en retroceso y cuya adscripción a una u otra comarca lingüística resultaría confusa. Daniel Múgica, por supuesto, se sabe tan vasco, navarro y español como su padre, que fue asesinado por no consentir que le impidieran ser todo ello a la vez.

Rajoy podría haber dicho que Euskal Herria no es una nación. Eso lo habrían entendido muy bien los navarros, que no pretenden siquiera que Navarra sea una nación a pesar de que el Viejo Reino se parece más que cualquier otra comunidad autónoma a una nación, en el sentido de la clásica definición de Renan: un conjunto de gentes, de lenguas y culturas distintas que, mediante un tácito plebiscito cotidiano, manifiestan su voluntad de pertenecer a una misma comunidad política. Navarra podría ser, en tal sentido, la gran metáfora, el fractal que nos permitiera repensar España como nación democrática. A ello habría debido atender el jefe de la oposición, sin excursiones por jardines minados tras los que acecha la ETA supuestamente derrotada.

Navarra y el pacto ETA-Gobierno
EDITORIAL Libertad Digital 23 Abril 2006

El pasado jueves, el presidente de Navarra, Miguel Sanz, denunciaba un pacto entre el Gobierno de Rodríguez y la ETA para la creación de un "Órgano Común Permanente" que gobierne conjuntamente las comunidades vasca y navarra. Sería un primer paso para la construcción de una mítica Euskal Herría, acariciada por décadas por los nacionalistas, en una ensoñación imperialista que es un nuevo desprecio por la historia. El nacionalismo, además de ser una ideología antiliberal y totalizadora, que antepone una idea nacional a los derechos de los individuos, se ha convertido en una estrategia de poder, que el imperialismo nacionalista vasco no quiere restringir a su propio ámbito

La rama criminal del nacionalismo vasco, vecina de mesa del Gobierno de Rodríguez en una negociación de la que por él nada sabemos, no ha cambiado un ápice su discurso en el anuncio de tregua en permanente trampa. Si uno observa los manifiestos de la banda asesina y de su rama dizquepolítica, no podrá escapar a la conclusión de que el mundo de ETA no ha renunciado a ninguno de sus objetivos políticos. Tampoco ha renunciado a sus métodos, ya que el llamado alto el fuego es una renovación de su permanente amenaza: nos siguen diciendo que atentarán contra los ciudadanos si no consiguen sus objetivos a los que, insisten, no han renunciado en absoluto. Uno de ellos, no cabe duda, es Navarra.

ETA, por su parte, ha reaccionado haciendo una nueva demostración de fuerza; ha lanzado un mensaje del único modo en que ella sabe hacerlo: por medio del terror como instrumento político, en un ataque contra el local de un concejal de UPN. Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Interior, no ha tenido más remedio que reconocer que el acto de terrorismo es lo que es, en la misma semana en que José Blanco y el propio José Luis Rodríguez Zapatero han lanzado el mensaje de que la tregua es "real". Lo real es que el atentado de este sábado muestra el verdadero alcance de la supuesta tregua.

El atentado es la demostración por la vía de los hechos de que ETA volverá a atentar en cuanto le resulte conveniente, de que lo único permanente en la tregua de ETA es su sumisión a los intereses de la banda asesina. No solo eso, ETA sabe de la debilidad de la posición del Gobierno. Rodríguez necesita venderle a los españoles que puede llegar el fin del terrorismo para poder presentarse con garantías de éxito a las próximas elecciones. Y esa necesidad, más la constatación de que Rodríguez cederá lo que sea porque no tiene ni conciencia nacional ni interés por mantener el régimen de la Constitución del 78, le ponen al Gobierno en una posición negociadora muy débil, por lo que la banda puede permitirse el lujo de volver a atentar para demostrar quién está en posición de marcar el rumbo de los acontecimientos. Gotzone Mora no ha podido dar más en el clavo, pidiéndole al Gobierno una demostración de firmeza ante ETA de la que es política y moralmente incapaz.

Las detenciones ilegales, otro talón de Aquiles del Gobierno
Editorial Elsemanaldigital 23 Abril 2006

Lo dramático para Zapatero nacerá después de las condenas, si éstas se producen. Llega un momento en el que alguien se cansa de "tapar", sobre todo cuando, por "tapar", acaba entre rejas.

23 de abril de 2006. El Gobierno, con su presidente a la cabeza, camina por una cuerda floja que le lleva del Estatut a ETA, y de ETA al Estatut, pivotes de estos dos primeros años de legislatura.

Con el "alto el fuego permanente" de la banda terrorista parece haber recuperado en las encuestas lo que se le escapó durante el debate de la reforma catalana. Ahora bien, como se vio en la madrugada del sábado en Barañain (Navarra), en el atentado contra la ferretería del concejal de UPN José Antonio Mendive, ese respiro de imagen puede irse al traste en cualquier momento, con tanta velocidad como parecen haberse esfumado las opciones de Gas Natural sobre Endesa tras la resolución cautelar del Tribunal Supremo del viernes: otro traspiés del Ejecutivo.

Donde también reside un peligro latente para el PSOE es en la Audiencia Provincial de Madrid. No en vano las declaraciones que se sucedieron en ella esta semana han causado un notable nerviosismo en las filas socialistas. En el banquillo se sientan los tres responsables policiales de la presunta detención ilegal de dos militantes del PP. Les condujo a comisaría una "agresión" a José Bono que no se produjo, y un delito de nueva planta descubierto por el Fiscal General del Estado, Cándido Conde-Pumpido: su "actitud vociferante" en la manifestación de la AVT del 22 de enero de 2005.

Los testimonios policiales acumulados durante la vista parecen abrumadores, y lo que es más importante: proceden de profesionales del Cuerpo Nacional de Policía. No estamos, por tanto, ante un juicio a las Fuerzas de Seguridad del Estado. Al revés: son algunos de sus miembros los que, con coraje y en cumplimiento de su deber, han explicado el anómalo e ilegal comportamiento de sus superiores. Y lo han hecho precisamente por anómalo e ilegal, porque en España los hombres y mujeres de uniforme cumplen la ley y respetan y protegen las garantías constitucionales de los ciudadanos. Lo contrario es sólo excepción.

Esa excepción llegó esta vez en forma de un cúmulo de irregularidades para tapar otras irregularidades que demuestran una intencionalidad política de fondo ajena a la labor policial normal. Los nombres del director general de la Policía, Víctor García Hidalgo; del delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez; y del ministro del Interior a la sazón, José Antonio Alonso, circulan ya como responsables políticos: el delito de detención ilegal es gravísimo, y los acusados se enfrentan a duras penas por hechos que parecen inducidos desde arriba, de forma directa o indirecta.

Detenciones ilegales se producen ocasionalmente en España como en cualquier otro país respetuoso con los derechos ciudadanos, ya sea por error o por aislada corrupción policial. Pero las detenciones ilegales políticas que se están juzgando en Madrid muestran un inequívoco aire de vendetta y de arbitrariedad desconocido en nuestro país en el marco de la legítima disputa entre partidos.

Que un ministro alegue que se le ha agredido sólo porque se le abucheó cuando esperaba ser ovacionado; y que, en respuesta, dos miembros del partido rival acaben en comisaría sólo porque pasaban por allí; y que, percibida la monstruosidad, se manipulen pruebas para colgarles el marrón... no tiene precedentes.

Lo dramático para José Luis Rodríguez Zapatero no es que se produzcan condenas –y a eso apunta el cúmulo de evidencias acumulado esta semana-, porque su efecto mediático puede taparlo con relativa facilidad y esconder así las vergüenzas de dos de sus ministros: quien desencadenó el problema inventándose una agresión (Bono), y aquel magistrado de Jueces para la Democracia (Alonso) cuyos subordinados hicieron ostentación de comportamientos propios de una dictadura.

No. Lo dramático para Zapatero nacerá después de las condenas, si éstas se producen. El PSOE es ya experto en lo que suele pasar: el Caso Filesa tuvo un Carlos van Schouwen, el Caso GAL tuvo un José Amedo. Llega un momento en el que alguien se cansa de tapar, sobre todo cuando, por tapar, acaba entre rejas.

Es entonces cuando comienzan los problemas.

Negociación con ETA
La prisa de Zapatero
Ignacio Cosidó Libertad Digital 23 Abril 2006

Tres semanas después de que ETA anunciara el cese de sus actividades armadas el hecho fundamental es que la organización terrorista sigue existiendo y actuando. Siguen llegando cartas extorsionando a empresarios, un terrorista ha sido encarcelado por transportar bonos para la financiación de la banda y ahora se incendia el negocio de un concejal de UPN. A pesar de todo, el presidente del Gobierno proclama que el cumplimiento del alto el fuego es perfecto y se plantea incluso adelantar su comparecencia en el Congreso para solicitar una autorización con la que poder iniciar las negociaciones formales con los terroristas.

Rodríguez Zapatero parece tener una enorme prisa por avanzar en su particular proceso de paz. Esa prisa resulta, sin embargo, sospechosa y contraproducente. Sospechosa porque parece que el presidente esté buscando un rédito electoral por la paz en la eventualidad de unas elecciones anticipadas. Contraproducente porque coloca al Gobierno en una situación de mayor debilidad frente a las demandas de los terroristas. El presidente debería tomarse el proceso con más calma, prolongar el tiempo de verificación del alto el fuego e insistir en la desaparición definitiva de la banda terrorista para que Batasuna pueda ser rehabilitada como un actor político legítimo.

El atentado contra la propiedad de un concejal de UPN resulta ahora especialmente preocupante. Puede ser, como sugiere el portavoz del PNV, que haya sido un gesto de un sector de ETA que no está conforme con el alto el fuego decretado por la cúpula de la banda. Puede que, por el contrario, sea un gesto de la propia dirección de ETA para avisar de que el proceso no camina a la velocidad o en la dirección que ellos consideran pertinentes. Ambas hipótesis abren enormes interrogantes sobre el proceso de dialogo abierto por Zapatero.

El escenario político se complica aún más con el aviso del lehendakari de someter a referéndum los acuerdos alcanzados en una mesa de partidos políticos sin pasar por el Parlamento español y al margen de la legalidad vigente. El PNV no parece resignarse al papel de mera comparsa que le ha reservado el Gobierno. Es más, en la mesa de partidos vascos que Ibarretxe convocará después del verano todo apunta a que se reconstituirá un frente nacionalista cuyos socios competirán por asumir el protagonismo promoviendo cada uno reformas más radicales que el adversario. La debilidad del Gobierno Zapatero para hacer frente a esa ofensiva puede resultar catastrófica para el futuro de España.

Ignacio Cosidó es senador del Partido Popular por Palencia.

La náusea
Ernesto Ladrón de Guevara elsemanaldigital 23 Abril 2006

He de admitir que el camino diseñado por el Gobierno para un supuesto abandono de las prácticas mafiosas por ETA me causa una mezcla de desasosiego, temor, asco, repugnancia moral, incredulidad, hastío, entre otro tipo de estados anímicos y conturbaciones del espíritu.

Me produce náuseas ver al camorrista Otegi pavoneándose con esa sonrisa que es una mezcla de cinismo, burla y rictus macabro como quien se siente ganador de un proceso de ruptura del Estado democrático basado en las fuentes del Derecho y en la historia, que la legitima como una de las naciones más antiguas de Europa.

Me produce náuseas el hermano del ministro de Justicia, alias Sorrocloco, con sus dibujos insultantes y de mal gusto, y su detestable adjetivación aplicada a ese héroe de la dignidad que es el Sr Alcaraz, representante abrumadoramente mayoritario de las víctimas. Para el infrahumano Sorrocloco, Alcaraz es un tarado y le tocó la lotería cuando mataron a su hermano. Siento ganas de vomitar.

Me produce náuseas el haberme puesto durante tanto tiempo a merced de los asesinos por defender los valores de la democracia y de la libertad y por enfrentarme a la mafia en el País Vasco, y que ahora un Gobierno que me parece indecente nos traicione, a mí y a otros muchos que se han puesto en la diana por tener convicciones, mientras el presidente del Senado se pasea con esa sonrisa zapateril acompañado de un cura amigo de los batasunos y de ETA que viene desde Irlanda para meterse en la cocina ajena sin que nadie le haya llamado.

Me produce náuseas que ETA, Batasuna, los nacionalistas, y la madre que les alumbró a todos ellos, se rían en mis narices viendo que tantas muertes por defender la Constitución y las leyes no han servido para nada, pues un partido que yo creía constitucionalista es capaz de ponerse de igual a igual en una mesa con los asesinos para hablar de Navarra entre otras cosas, con los navarros como testigos de piedra.

Me produce un estremecimiento ver los paralelismos de esta situación con la tregua del 98, porque ETA no ha hecho un pronunciamiento claro del sentido de su "alto al fuego" y si con él se persigue la renuncia a las armas o caminar hacia la "construcción nacional", mientras que un documento de Ekin, que sustituyó a la Alternativa KAS para eludir la acción de la justicia, reconoce abiertamente la posibilidad de una vuelta atrás en el caso de que la situación no se resuelva de acuerdo con sus pretensiones (autodeterminación y territorialidad, es decir Navarra y la baja Aquitania francesa). Y también mueve a la desconfianza y a la incertidumbre el hecho de que haya dos sectores presumiblemente enfrentados en ETA en este momento, y uno de ellos sigue aprovisionándose, reclutando efectivos y adiestrando, según revela Vasco Press en su Crónica del 10 de abril.

¿Y en este panorama debemos sentirnos los ciudadanos de bien de este País (España) contentos y orondos como el Sr Zapatero? Pues no.

La paz de Zapatero ha empezado en Barañáin
Pascual Tamburri elsemanaldigital 23 Abril 2006

La ferretería de mi amigo José Antonio Mendive ha sido incendiada y destruida por desconocidos. ¿Desconocidos? Sería la primera vez que un concejal de UPN es atacado en Navarra sin que se sepa perfectamente de dónde viene el golpe. Y mucho más si tenemos en cuenta la historia reciente de Barañáin.

En las elecciones municipales de mayo de 2003 UPN, con una buena lista en la que además de Mendive estaba por ejemplo mi amiga María Estévez, ganó las elecciones en Barañáin. Pese a la abundancia de listas, los regionalistas navarros consiguieron una mayoría amplia. Y sin embargo, Mendive no fue alcalde. ¿Por qué?

Porque el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero tiene otras prioridades. El poder, una de ellas; la buena relación con los independentistas vascos, la segunda. Y el PSOE consiguió la alcaldía de Barañáin, que es el tercer municipio de Navarra en habitantes, con los votos de distintos grupos nacionalistas vascos. No fue, la verdad, un caso aislado: en la misma ocasión UPN fue el partido más votado en Estella, en Tafalla o en Leiza, por ejemplo, y fue desposeído por coaliciones contra natura de políticos que se dicen demócratas. Así sea.

Pero las consecuencias de aquella operación "de paz" no terminaron con la constitución del Ayuntamiento, sino que han hipotecado la vida municipal sucesivamente. Es lógico: alcaldes elegidos con los votos de los gaztetxes o de los nacionalistas que cortejan a los gaztetxes son alcaldes sin autoridad. No desalojarán locales ilegítimamente ocupados, no retirarán subvenciones mal empleadas, no reprimirán las acciones ilegales de quienes los han alzado al poder ni de sus polluelos.

La "paz" de Zapatero ya ha llegado a los pueblos de Navarra. Las milicias independentistas toman las calles y expulsan de ellas a quienes defienden Navarra, y con ella España y la libertad. Una tienda ha ardido; pero no es la primera ni desgraciadamente será la última, porque un nacionalismo que sólo considera nacionales a los nacionalistas ha decidido empezar una limpieza étnica. No es Sarajevo: es Barañáin.

El atentado de Barañáin deja en evidencia el alto el fuego de ETA
El incendio pudo acabar en tragedia si el fuego hubiera alcanzado a las bombonas de camping-gas almacenadas en la ferretería atacada
BEGOÑA LÓPEZ ABC 23 Abril 2006

BARAÑAIN. Justo un mes después de que ETA anunciara su «alto el fuego permanente», la localidad navarra de Barañáin sufría un atentado, concretamente en el negocio de un concejal de Unión del Pueblo Navarro (UPN), José Antonio Mendive. Precisamente fue en Navarra donde se produjeron los dos últimos asesinatos de la banda terrorista -en Sangüesa, en mayo de 2003-, y en este momento, cuando la comunidad foral aparece como el eslabón más débil en la cadena de la negociación, ETA vuelve a atentar en el que es uno de los territorios irrenunciables para la banda terrorista.

El incendio que destruyó el negocio del edil de Barañáin, según informó el delegado del Gobierno, Vicente Ripa, fue provocado. Según señaló, hacia las 04.15 ó 04.30 horas de ayer, los autores de los hechos rompieron el cristal del escaparate y vertieron un líquido inflamable al que prendieron fuego, lo que originó un incendio de grandes dimensiones, avivado por los materiales almacenados en la ferretería, como pinturas o disolventes.

«Ha habido una rotura del cristal del escaparate. Se ha depositado líquido inflamable y se ha dejado el recipiente al pie del escaparate. Como consecuencia del incendio provocado desde el exterior y el apoyo de los materiales inflamables de la propia ferretería, el volumen del incendio ha sido importante», explicó. De hecho, los 14 pisos de que consta el edificio en el que se encontraba la ferretería fueron afectados por el humo, y en las primeras plantas se rompieron incluso los cristales.

Heridos y desalojados
A consecuencia del incendio, extinguido hacia las 05.30 horas, tuvo que ser hospitalizado un niño de diez meses, cuya identidad responde a las iniciales D.F.F., y que se encuentra en observación con pronóstico menos grave. También tuvieron que ser atendidos tres policías municipales por inhalación de humo, que fueron dados de alta horas después.

El fuego calcinó gran parte de la ferretería, situada en la confluencia de la avenida Central y la calle San Esteban de Barañáin, y obligó a desalojar las 56 viviendas del inmueble, aunque gran parte de los vecinos regresaron ayer mismo a sus domicilios, salvo los cuatro del primer piso, donde se están evaluando los daños. También se vieron afectados tres vehículos, dos de los cuales resultaron calcinados, y una lencería contigua a la ferretería.

En la ferretería se almacenaban varias bombonas de camping-gas, ya que el negocio abarcaba su distribución. De haber sido alcanzadas por el fuego, el atentado podría haber acabado en una tragedia, como señaló el edil regionalista.

«La carne de gallina»
Hasta el lugar de los hechos se trasladaron varias dotaciones de bomberos, efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Foral. Durante todo el día, decenas de vecinos de la localidad se congregaron en las inmediaciones para comprobar «in situ» lo ocurrido. Algunos sacaban fotos con los móviles y la mayoría comentaba la pena que sentían por la situación en la que ahora queda la familia Mendive, preguntándose qué culpa tenían ellos de nada. «Se me ha puesto la carne de gallina cuando he visto lo que ha pasado», decía una señora que paseaba un perrito por la zona.

A la una de la tarde, en el Ayuntamiento de la localidad, se reunió la Junta de Portavoces, que aprobó un comunicado de cuatro puntos condenando «este atentado de connotación política». Asimismo mostraba su solidaridad con la familia Mendive y todos los afectados. Para atender las actuaciones que sea necesario realizar con las distintas administraciones públicas, se abrió una oficina en las dependencias de la Policía Municipal y durante la mañana varios vecinos acudieron ya a exponer el estado en el que habían quedado sus viviendas.

El grupo municipal de UPN convocó a los vecinos a una concentración de apoyo frente a la ferretería atacada, el próximo lunes, a las las ocho de la tarde. La convocatoria será secundada por todos los componentes de la Corporación municipal, según indicó el alcalde, el socialista Josu Senosiáin.

Barañáin es uno de los municipios que en Navarra gobierna el PSN con el apoyo de los nacionalistas vascos. A comienzos de año, debido al desmarque de una edil del grupo Ciudadanos Independientes de Barañáin, por desacuerdo con la política del alcalde, se planteó la posibilidad de presentar una moción de censura. De haber seguido adelante, el alcalde hubiera sido, precisamente, José Antonio Mendive.

Atentado contra las ideas políticas
El secretario general de UPN y portavoz del Ejecutivo foral, Alberto Catalán, recalcó que una actuación de estas características «se denomina atentado». Según subrayó, el objetivo eran «las ideas defendidas libremente por un concejal de UPN».

«En esta nueva situación que parecía que se había abierto, algunos tienen más libertad de decir lo que consideren oportuno que otros. Por decir que Navarra no es Euskadi y que Navarra no puede ser moneda de cambio, vemos lo que ocurre. Volvemos otra vez a que aquellos representantes de unas siglas están más coaccionados que otros, únicamente por defender la voluntad de unos ciudadanos. O dices que sí a todo lo que se plantea o amenaza, coacción e incluso a la muerte», afirmó.

El presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, José Manuel Ayesa, mostró en nombre de su organización la «más enérgica condena» y mostró su solidaridad con la empresa y las familias afectadas. Tras visitar el lugar de los hechos, indicó que «si se confirma fehacientemente la autoría de ETA o de su entorno, y parece que los indicios así lo dicen, quedará demostrada cuál es la voluntad de la banda terrorista y la credibilidad que merece la suspensión de las actividades terroristas».

Para Ayesa, el Gobierno tendrá que «medir los pasos que da», porque «no se puede establecer ningún tipo de negociación ni encuentro con quien no tiene voluntad de acabar con la banda terrorista».

El delegado del Gobierno, Vicente Ripa, reconoció que «si el incendio provocado es a consecuencia de la militancia política del propietario de la ferretería, esto sería un escollo muy importante para el proceso que se está desarrollando». El alcalde de Barañáin, Josu Senosiáin, recordó que Zapatero ya dijo que «iba a ser un proceso duro», aunque admitió que lo ocurrido les ha cogido «desprevenidos, porque no esperábamos estos hechos».

ETA ha enviado tras el alto el fuego más cartas de extorsión a empresarios navarros y vascos
- Las misivas están fechadas en marzo de 2006, mientras que en la anterior remesa figuraba «febrero de 2006» - Están escritas únicamente en euskera y se han remitido a algunos industriales que no habían sido amenazados hasta ahora
Carmen Gurruchaga ABC 23 Abril 2006

Pamplona- Varios empresarios navarros y alguno de la comunidad vasca han recibido cartas de ETA en las que la organización terrorista les exige el pago de una cantidad de dinero, diferente en cada caso. Las misivas han sido enviadas, con toda probabilidad, después de la proclamación etarra de alto el fuego, según todas las fuentes consultadas por LA RAZÓN y que son conocedoras del asunto.

Este periódico ha podido saber que la polémica carta mencionada estos días pasados con fecha de matasellos de 5 de abril y recibida el 7 del mismo mes no es la única de esas características puesta en circulación estos días.

El presidente navarro, Miguel Sanz, tiene constancia fehaciente de, por lo menos, otra misiva. El jefe del Ejecutivo foral considera que si bien el asunto de las cartas no es un argumento sustancial para certificar si se cumple o no la tregua, a él le merece más credibilidad la profesionalidad de un funcionario de correos que las sensaciones subjetivas que pueda transmitir un informe policial sin prueba documental. «Navarra también tiene Policía y el presidente de Navarra también puede recibir informe de su Policía», apostilló.

Cambian la fecha y el estilo. Lo cierto es que estas últimas cartas se distinguen en varios aspectos de la oleada recibida por empresarios navarros a finales de febrero y principios de marzo, antes de que la banda terrorista diera a conocer el cese de sus actividades, armadas exclusivamente. La primera diferencia está en la fecha. ETA termina el texto con la fecha de «febrero de 2006» en las mandadas a principios de marzo, que llegaron con matasellos de ese mismo mes. Por el contrario, a las que tienen matasellos de abril, las fecha un mes después: en marzo de 2006.

Otra desigualdad se encuentra en el contenido en sí. Hasta la recepción de estas últimas, el autor del texto se expresaba en euskera pero, al final del texto, daba por hecho que el receptor de la comunicación desconocía este idioma, por lo que elaboraba un sucinto resumen en castellano con lo que él consideraba más importante y que el destinatario debía conocer. En cambio, en estas últimas utiliza exclusivamente el euskera. No facilita la interpretación del escrito.

Existe alguna otra diversidad, pero que no se puede desvelar porque, en caso de darla a conocer, podría ser identificada la víctima.

La experiencia de los empresarios vascos y navarros en las treguas anteriores es que se incrementó el número de destinatarios a los que ETA exigió dinero. De hecho, algunas de las personas extorsionadas en esta oportunidad no lo habían sido con anterioridad, lo que hace suponer que los terroristas han aumentado su base de datos. Además, consecuentemente y como forma de presionar a los receptores de las cartas, crecieron significativamente los actos de «kale borroka». Así, en la tregua de hace ocho años el primer acto de violencia callejera se produjo al día siguiente del anuncio de la banda.

En el alto el fuego de 1998, algunos empresarios que habían sido secuestrados tenían pendiente de pago cantidades aplazadas para después de su puesta en libertad. El anunciado cese de las actividades armadas no fue un obstáculo parra que estos empresarios se vieran forzados a pagar las cifras pactadas. Porque los terroristas renunciaron a asesinar, temporalmente, pero no a aprovisionarse de los medios necesarios para seguir con su actividad violenta, si lo consideran oportuno. Por eso, ahora, están convencidos de que va a suceder lo mismo y que ésa es la causa por la que ETA ha querido dejar muy claro que únicamente detiene las actividades armadas.

«ETA seguirá cobrando». Las fuentes consultadas por este periódico insistieron en que todas las personas que conocen el funcionamiento de la organización terrorista vasca saben que desde la recepción de la carta intimidatoria hasta que se llega al momento del pago transcurren, como mínimo, 12 meses. Lo normal es que sea un periodo de tiempo más largo. Esto significa que el Gobierno de Zapatero es sabedor de que las misivas enviadas antes de que se hiciera pública la tregua iban a ser cobradas, en cualquier caso, mucho después. «Porque ETA seguirá cobrando el impuesto revolucionario mientras no obtenga otra fuente de financiación», aseguró un empresario navarro, vinculado a la banca. «Y, de momento, mientras no tenga un partido político en las instituciones, ni controle ayuntamientos, no tiene otra», añadió.

Navarra, comunidad sitiada
- La anexión de la comunidad foral al País Vasco siempre ha estado entre las exigencias de ETA - «No pongáis vuestras sucias manos en nuestro pueblo», comentan indignados sus habitantes
Carmen Gurruchaga ABC 23 Abril 2006

Pamplona. La capital de la Comunidad Foral navarra no aparece como uno de los escenarios en los que el nacionalismo violento vasco trata de imponer sus tesis con mayor frecuencia. Las fachadas, elemento habitual de los proetarras para manifestar sus exigencias a través de pintadas, están impolutas. Esta limpieza en las calles debe resultarle costoso al Consistorio, que no permite que una pintada dure más de 24 horas fijada en las paredes.

Las únicas manifestaciones visibles con tintes abertzales son las inevitables pancartas colgadas de los balcones pidiendo la vuelta a casa de los presos de ETA. También algunos grafitis en persianas de comercios privados, que desaparecen en cuanto estas tiendas abren sus puertas al público.

Navarra es primordial para los intereses políticos etarras y por eso su última ofensiva tiene como destinataria esta comunidad. Hace unos días fue el envío de cartas y ayer el incendio de la ferretería de un concejal de UPN en la localidad de Barañain. Pero los navarros no se dejan intimidar. Presienten que su comunidad está siendo uno de los elementos de negociación entre ETA y el Gobierno, pero están convencidos de que si han resistido otros envites, como el del principio de la Transición o el del tripartito de finales de los 80, también aguantarán. «No pongáis las manos en nuestro pueblo».

Pese a esta convicción, el asunto no deja de ser tema de conversación en bares o comercios y entre personas de todas las edades. La discusión se establece entre quienes asumen que si el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y ETA encuentran un vericueto legal para iniciar la aproximación entre las dos comunidades habrán de asumirlo (simpatizantes socialistas), y quienes se instalan en el no pasarán (en su mayoría votantes de UPN). En el lado opuesto se sitúan los nacionalistas, que desde posiciones radicales no se muestran encantados ante la posibilidad de lograr la tan ansiada unidad territorial.

«Me siento inútil»
Alberto Pérez Calvo es catedrático de Derecho Constitucional y fue presidente de la Gestora del PSOE creada en Navarra a principio de los 90, tras una profunda crisis en el partido. Se siente «inútil» desde que se aprobó la propuesta de reforma de Estatuto para Cataluña, porque hasta la fecha él explicaba a sus alumnos la supremacía de la Constitución. Ahora, en cambio, un parlamento autonómico que forma parte de España hace algo reconocidamente inconstitucional y, sin embargo, pasa todos los filtros. Le pide a Zapatero que, en lugar de generar inseguridad jurídica en España, cierre de una vez el artículo 149.1 de la Constitución, que delimita las competencias del Estado y que, aclarado este punto, los demás hagan lo que puedan.

«Zapatero converge ideológicamente con ETA»
Presidente de la AVT en Navarra, Salvador Ulayar es hijo del alcalde de UPN en Etxarri Aranaz, asesinado por ETA. En 1996, los asesinos fueron nombrados hijos adoptivos de Etxarri por el alcalde de HB, con la abstención de PNV y EA. Cree que el Gobierno de Zapatero «va enseñando la patita poco a poco en sus pretensiones de negociar con ETA. Es innegable que a Zapatero no le vale con la Transición y que converge ideológicamente con ETA en la valoración de que vivimos en una democracia de baja calidad». Cuenta que en Cizur, Batzarre propuso «la vuelta a casa, por higiene política, de todos los presos de ETA». PSN se abstuvo junto a nacionalistas y a IU. Y eso que la mujer y los hijos del último asesinado de ETA son vecinos del pueblo.

«El impuesto no cesó con los parones de ETA»
A José Manuel Ayesa, presidente de los empresarios navarros, nacionalistas y socialistas le han criticado duramente por haber dado a conocer la existencia de una carta de extorsión de ETA con el matasellos posterior a la fecha del alto el fuego. No sale de su asombro al comprobar que, hasta hace unos meses, el Gobierno le alababa por su valor, coherencia e integridad y ahora le califica de crispador y entorpecedor del proceso de paz. Está claro que no es él quien ha cambiado. También muestra su satisfacción por la cantidad de cartas de ciudadanos que ha recibido felicitándole por lo que esas personas consideran «valentía» y él califica de «obligación», al dar a conocer la existencia de la carta. «La experiencia dice que siempre que ha habido un “parón” de ETA, el impuesto revolucionario no ha cesado», añade. En esos periodos, «empresarios que ya habían pagado volvieron a ser extorsionados».

"EL ATENTADO DE ETA VA DIRIGIDO CONTRA LA SOCIEDAD NAVARRA"
Rosa Díez: "Tenemos en nuestro seno a una organización terrorista que hay que combatir hasta eliminarla"
La eurodiputada socialista ha declarado a la Cadena COPE que el atentado contra el local de un concejal de UPN en Navarra "pone de manifiesto que tenemos en nuestro seno a una organización terrorista que hay que combatir hasta eliminarla". Rosa Díez cree que lo ocurrido en Barañáin es "un ejercicio de terror ejercido contra el concejal Mendive pero dirigido contra la sociedad navarra y particularmente contra los militantes de UPN". Tras el primer atentado de ETA tras el alto el fuego, Rajoy pidió al Gobierno que "cuide sus palabras" mientras el ministro Rubalcaba admitió que "todo parece indicar" que ese ataque es "terrorismo callejero".
Libertad Digital 23 Abril 2006

La eurodiputada del PSOE ha manifestado en La Mañana del Fin de Semana que el atentado de ETA en Navarra "deja cuatro familias en la calle" tras la quema de su negocio y a "56 familias desalojadas" de sus casas. Rosa Díez ha condenado tajantemente estos hechos y ha dicho que "lo que hay que hacer es seguir trabajando para que actos como el de ayer no se vuelvan a producir". "El acto de ayer es un acto no solamente incompatible con la declaración de alto el fuego sino es un acto incompatible con la democracia, por eso hemos de erradicarlo y hemos de combatirlo", ha manifestado.

"Los actos terroristas atacan a una persona para aterrorizar a miles", ha declarado Díez quien cere que el atentado de ETA en Navarra "es un ejercicio de terror contra la sociedad navarra ejercido contra el concejal Mendive pero contra la sociedad navarra y particularmente contra los militantes de UPN". "Yo creo que el atentado de ayer lo que pone de manifiesto, lo que viene a ratificar es lo que desgraciadamente sabemos y es que tenemos en nuestro seno a una organización terrorista que hay que combatir hasta eliminarla", ha dicho. Díez asegura que "eso es lo que desgraciadamente llevamos haciendo durante muchísimos años y es lo que hemos de seguir haciendo hasta que acabemos con ellos".

Rosa Díez: ¿Cómo va a condenar Batasuna-ETA lo que ETA hace?
Preguntada sobre la ausencia de condena por parte de Batasuna-ETA, la eurodiputada del PSOE ha manifestado que "naturalmente como va a condenar ETA lo que ETA hace". "Batasuna es ETA, Batasuna es una organización terrorista, ¿Cómo va a condenar lo que ellos mismos hacen?", se ha preguntado. Rosa Díez también ha dicho que se quedó "bastante tranquila por la eficacia, la rapidez y la firmeza con la que en nombre del gobierno el ministro del Interior reaccionó ante el atentado de Navarra".

Sobre los elogios del PSOE a miembros de Batasuna-ETA, la dirigente socialista ha asegurado que "Otegi es el dirigente de una organización terrorista procesado por ello, es un conocido terrorista, un secuestrador que ha estado en la cárcel por ello, es lo que es, realmente nos gustaría que fuera otra cosa como nos gustaría que los violadores y los maltratadores de mujeres no existieran pero existen y mientras existan y sean eso, son lo que son".

Condena la cobertura que hacen los medios de Batasuna-ETA
Rosa Díez también ha recordado que "en el mismo día del atentado un procesado por pertenecer a una organización terrorista, el señor Pernando Barrena, hacía una rueda de prensa en la que no es que no condenaba sino que en fin atacaba de una manera brutal lo que él denominaba la derecha navarra". "Atacaba a UPN, hablaba de la necesidad de democratizar Navarra,
!fíjense ustedes que barbaridad en boca de un dirigente de una organización terrorista, y hablaba de que esa derecha navarra lo que hacía era un discurso de miedo, !fíjense ustedes que barbaridad!, ha dicho.

La eurodiputada ha manifestado su perplejidad por el hecho de que aunque "el Tribunal Supremo eliminó a Batasuna-ETA del registro de partidos políticos", esta organización ilegal "sigue convocando ruedas de prensa". "Y ustedes van a las ruedas de prensa y se publican y se dicen por la radio y salen en televisión las cosas que dicen y a esos que se sientan ahí a hablar en nombre de Batasuna se les llama portavoces de batasuna y de lo único que son portavoces es de una organización terrorista y no pasa nada", ha dicho. Después se ha preguntado: ¿En que parte de Europa una organización que está en la lista de organizaciones terroristas haría ruedas de prensa sin que la Fiscalía, los jueces o la policía actuara?".

Sobre la posición expresada por el PSE que aboga por un órgano común de gobierno entre el País Vasco y Navarra, Rosa Díez ha dicho que "está alejada completamente de la realidad". "La inmensa mayoría de nosotros no lo queremos, no está tampoco en la Constitución y no está en la estructura del Estado", ha dicho. Además, Díez cree que "forma parte del chantaje del terrorismo de ETA". "Hay una cosa que la gente que tiene algún tipo de responsabilidad debiera tener claro para trasladárselo a los terroristas: Nada de todo aquello en nombre de lo que han matado será posible ni siquiera que hablemos de ello a la hora de cualquier tipo de diálogo, después de que ETA desaparezca".

Las víctimas piden que se paralicen los contactos «porque el terrorismo no ha cesado»
ABC 23 Abril 2006

MADRID. El presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, se mostró ayerpartidario de paralizar el comienzo de conversaciones con la banda terrorista ETA tras el atentado contra la ferretería de un concejal de UPN, porque esto demuestra «que la actividad terrorista y violenta no ha cesado definitivamente». Opinó Buesa que este acto se vendría a sumar a otras manifestaciones de violencia «como las cartas de extorsión o la continuidad de la recaudación de fondos por parte de ETA a través de los bonos de ayuda». Buesa también reclamó al Gobierno que lleve a cabo «actos políticos que expresen la voluntad inequívoca de que el estatus de Navarra se va a mantener, porque esa es la decisión que tomaron los navarros con la Ley de Amejoramiento».

También la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) condenó duramente lo sucedido y, en un comunicado difundido ayer, manifestó que «el entorno de ETA ha vuelto a demostrar que no entiende más que el lenguaje del terror, del miedo y del crimen.

«Los lamentables hechos ocurridos en Barañáin -añade la nota hecha pública por la AVT- muestran la nula credibilidad de los asesinos de la banda terrorista ETA, y de aquellos que con motivo del «alto el fuego permanente» presentan a quienes han asesinado a 812 personas y heridos a miles de ellas como amantes de la paz. Dar más pasos en la dirección equivocada supone únicamente poner piedras para acabar con nuestra democracia, e insultar la memoria de quienes dieron su vida por la libertad».

Ibarra tilda de «delirio imperialista» que el BNG llame gallego a la «A fala» extremeña
En un duro comunicado, la Junta lamenta «que un partido con responsabilidades de gobierno pueda perder su valioso tiempo en fantochadas tan ridículas»
ABC 23 Abril 2006

MÉRIDA. La Junta de Extremadura replicó ayer con contundencia al planteamiento del BNG, expuesto por el coordinador de su grupo parlamentario, Bieito Lobeira, que incluye a «tres localidades de Cáceres» entre las zonas de España en las que se habla el idioma gallego. Desde el BNG se asegura que hay «unas 80.000 personas que hablan gallego en los dieciocho municipios más occidentales del Principado de Asturias, en otros cuatro en la provincia de Zamora, en la comarca del Bierzo e incluso también en tres localidades de Cáceres».

En estas zonas con «comunidad de gallegohablantes», los nacionalistas pretenden promover y fomentar el uso del gallego con una serie de propuestas, una iniciativa que ha encendido los ánimos del Ejecutivo encabezado por Juan Carlos Rodríguez Ibarra. En un comunicado, la Junta precisó ayer que «A fala», el habla que se usa en los municipios cacereños de Eljas, Valverde del Fresno y San Martín de Trevejo, no es gallego, ya que es un «dialecto derivado del tronco común del galaico portugués, con adherencias asturleonesas».

Rumano en Francia
Para la Junta de Extremadura decir que en estas tres poblaciones cacereñas se habla el idioma gallego «sería lo mismo que decir que es al revés, que en Galicia se habla «A fala»». «O decir que en Francia se habla rumano en vez de francés, sobre la base del origen latino de ambas lenguas», agrega el Ejecutivo de Ibarra.

El comunicado advierte de que Extremadura no va a lanzar una cruzada» para la defensa de «A fala» en Galicia y recuerda que este habla extremeña está perfectamente protegida, al estar declarada como Bien de Interés Cultural Inmaterial.

El Ejecutivo de Ibarra asegura que goza de un creciente interés por parte del mundo académico, se conserva y difunde entre los jóvenes de la zona y en los centros de enseñanza gracias al impulso público y «no necesita abogados foráneos para defender su salud».

«La Junta de Extremadura rechaza las fantasiosas premisas sobre las que se asienta el delirio imperialista de los nacionalistas gallegos, lamenta que un partido con responsabilidades de gobierno pueda perder su valioso tiempo en fantochadas tan ridículas como ésta y confía plenamente en que la Xunta de Galicia desoirá los torpes cantos de sirena de estos aprendices de brujo con los que les ha tocado gobernar esa tierra hermana», señala la nota.

Por último, el Gobierno extremeño asegura en su comunicado estar acostumbrado «a las reiteradas pruebas de la incompatibilidad entre los desvaríos nacionalistas y la ideología de izquierda».

La «kale borroka» forma parte del plan de la banda para mantener la presión
Las Fuerzas de Seguridad tienen datos que apuntan a que antes del anuncio del «alto el fuego permanente» la organización disponía de seis «taldes» operativos
J. P. ABC 23 Abril 2006

MADRID. Los seis «taldes» de los que dispone ETA para practicar el terrorismo callejero habían cumplido hasta ayer la orden dada por «Josu Ternera» para respetar el «alto el fuego permanente». Por ello, el ataque a la ferretería del concejal de UPN ha modificado la situación de inactividad de la «kale borroka» y ha supuesto, en cierto modo, una «salida del guión».

Los expertos en la lucha antiterrorista atribuyen el ataque contra el comercio del edil de Barañáin a una estrategia para mantener una «presión calculada» (pasada ya la fase previa del proceso), sin descartar la posibilidad de que se trate de un episodio de desobediencia a las directrices marcadas por la banda terrorista, la opción menos probable. Lo cierto es que con anterioridad al ataque de Barañáin, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ya se temían que la banda iba a conservar «en activo» a estos grupos, pues son los futuros pistoleros de los que se tendría que nutrir ETA ante un hipotético fracaso del proceso.

Treinta días sin violencia
Con la entrada en vigor, en la medianoche del pasado 23 de marzo, del «alto el fuego permanente», no sólo habían parado los «comandos» de ETA, sino también sus «taldes», los encargados de practicar la violencia callejera. Los últimos datos en poder de las Fuerzas de Seguridad apuntaban a que la banda tenía operativos seis «taldes» de «kale borroka», integrados cada uno de ellos por entre cinco y siete individuos. Dos de estos grupos tenían su ámbito de actuación en Vizcaya, con base en la Margen Izquierda del Nervión y en la comarca del Duranguesado; otros dos actuaban en Guipúzcoa, en concreto en la zona de influencia de San Sebastián y en el Goyerri, así como dos más en Álava y Navarra. Es decir, el «complejo ETA» no ha dejado de disponer de capacidad operativa para mantener la violencia callejera. Y como muestra de ello, el ataque de ayer.

Desde el 24 de marzo no se había contabilizado ni un solo acto de sabotaje y no precisamente porque ETA hubiera ordenado a estos grupos replegarse a Francia, opción que fuentes de la lucha antiterrorista descartan de plano. «Son jóvenes, inexpertos y no alcanzan el grado de terroristas fichados por la Policía, por lo que su estancia en el vecino país a la banda criminal no le reportaría sino gastos económicos añadidos y problemas de seguridad», señalan esas fuentes.

Así, la explicación de los expertos a la inactividad, hasta ayer, de la «kale borroka» era que ETA había ordenado a los taldes, al igual que en el caso de los «comandos», que respetaran la tregua para facilitar una negociación de calado político con el Gobierno, pues uno de los primeros mensajes de Moncloa al denominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) fue que el «alto el fuego permanente» debía incluir también el fin de la violencia callejera y del «impuesto revolucionario».

Pero lo cierto es que justo antes del ataque contra el negocio del edil de UPN se estaba en situación de batir el récord de ausencia de actos de terrorismo callejero de los últimos 15 años. Sólo en octubre de 2003 no hubo un sólo ataque, aunque entonces podría explicarse por los golpes que habían recibido los grupos que practican la «kale borroka», así como por la reciente ilegalización de Batasuna y Segi, entre otros grupos, y por el endurecimiento de la ley destinada a combatir este frente del terrorismo.

Ahora la situación es bien distinta, porque, en efecto, la banda dispone de «taldes» operativos y Batasuna está envalentonada porque siente que ha superado, por la vía de los hechos consumados, su ilegalización. La inactividad ha sido, por tanto, y así se ha demostrado, más voluntaria que forzada.

EN SU NUEVO LIBRO
Vidal-Quadras denuncia la desaparición del Estado español en Cataluña
Elsemanaldigital  23 Abril 2006

Aleix Vidal-Quadras. La Constitución traicionada. De la ingenuidad de la transición a la embestida secesionista. LibrosLibres. Madrid, 2006. 256 pp. 16 €

¿La causa? El nuevo Estatut, "inconstitucional por los cuatro costados". Es el leit motiv de "La Constitución traicionada", la obra que presentó en Barcelona el antiguo líder del PP catalán.

23 de abril de 2006. Con el subtítulo De la ingenuidad de la transición a la embestida secesionista, el nuevo trabajo del vicepresidente primero del Parlamento Europeo, Aleix Vidal-Quadras, se plantea -así lo definió- como una "herramienta imprescindible" para que, fundamentalmente, los votantes catalanes, "puedan descifrar los recovecos escondidos del nuevo texto estatutario" y "disponer de todos los argumentos posibles".

Y es que, tras la aprobación del nuevo marco legal autonómico en el Congreso y su paso "previsiblemente rápido" por el Senado, "se abre un proceso de reflexión" ante la votación en referéndum por parte de los electores (de no mediar alguna nueva sorpresa el domingo 18 de junio), por lo que "la pelota está en manos de la ciudadanía".

En La Constitución traicionada se analizan "punto por punto" las vulneraciones de la Carta Magna y las claves que han permitido que el nacionalismo ("que es cada vez más voraz, como una droga alucinógena que nos hace ser menos", según el diputado del Grupo Popular Europeo Demócratas-Cristianos) imponga sus tesis secesionistas en La Moncloa. El ex presidente de los populares en Cataluña carga contra el PSOE y el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero y advierte de que "lo que se avecina será mucho peor de lo que imaginamos".

Vidal-Quadras acusa al partido en el poder de estar pagando sus pactos electorales con quien le dio la llave del gobierno: el Tripartito catalán y, en particular, la formación presidida por Josep Lluís Carod-Rovira: Esquerra. "Uno de los dos grandes partidos nacionales ha cedido a la tentación diabólica de un trueque fáustico entregando España a los nacionalistas a cambio del poder eterno", sentencia el autor.

El político barcelonés proclama que debe hacerse frente a "los nacionalismos asfixiantes" y recuerda que el Consell Consultiu de la Generalitat apreció "inconstitucionalidad en el sistema de financiación y en la invocación de los derechos históricos para fundamentar determinadas competencias" de un Estatut que "menoscaba la soberanía nacional hasta extremos inaceptables".

El vicepresidente primero del Parlamento Europeo ha anticipado el final de la España Contemporánea, etapa que ha calificado de "muy positiva tanto económica como socialmente" y que ha representado "el mejor período de la historia española", ya que "la norma básica catalana aprobada en la Cámara Baja y la Constitución de 1978 son incompatibles".

En la presentación barcelonesa de su nuevo libro (de 256 páginas), Vidal-Quadras contó con la presencia del ex presidente del Tribunal Constitucional, Manuel Jiménez de Parga, del vicepresidente tercero del Congreso, Gabriel Cisneros, y de Alberto Fernández Díaz, ex presidente de los populares catalanes, jefe de filas de su formación en el Ayuntamiento de Barcelona, vicesecretario del PPC e integrante (junto a Josep Piqué, Rafael Luna, Francesc Vendrell y Daniel Sirera) del Comité de campaña creado por su partido para afrontar el referéndum del Estatut.

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