AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 27 Abril  2006
BATASUNA A LA ALTURA DEL GOBIERNO
Editorial minutodigital 27 Abril 2006

Navarra y la "internacionalización del conflicto"
EDITORIAL Libertad Digital 27 Abril 2006

El desafío de Zapatero y la respuesta que exige
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 27 Abril 2006

El pendiente de Arnaldo Otegui
VALENTÍ PUIG ABC 27 Abril 2006

La amnesia y el método Stanislawski
Cristina Losada Libertad Digital 27 Abril 2006

La rendición del gobierno
Ignacio Villa Libertad Digital 27 Abril 2006

Los términos de la derrota
GEES Libertad Digital 27 Abril 2006

El disparate andaluz
Defensa de la Nación Española Libertad Digital 27 Abril 2006

El PP se ausenta del Parlamento
Pablo Sebastián Estrella Digital  27 Abril 2006

Qué más da!
JUAN ANTONIO SAGARDOY  ABC 27 Abril 2006

La autodestrucción de la oposición
A. Basagoiti minutodigital 27 Abril 2006

Doctor Batasuna y Mister ETA: todo sigue más o menos igual
Alfonso Basallo elsemanaldigital 27 Abril 2006

Terrorismo verificado
Editorial ABC 27 Abril 2006

Los zapatazos de Zapatero
M. MARTÍN FERRAND ABC 27 Abril 2006

La ONU tiembla ante la aprobación del estatuto catalán
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 27 Abril 2006

ESPAÑA ESTÁ SIENDO IMPUGNADA DEBIDO AL MERCADEO DE LOS POLÍTICOS
Minuto Digital 27 Abril 2006

Mayor Oreja denuncia que los "tres temas" de la "negociación con ETA" son Batasuna, Navarra y la independencia
Libertad Digital 27 Abril 2006

El Parlamento Europeo tumba el intento del Gobierno de admitir las lenguas cooficiales
Enrique López La Razón 27 Abril 2006

El «proceso» no silencia a las víctimas
B. T. ABC 27 Abril 2006

La Audiencia Nacional condena a Otegi a 15 meses de cárcel por el homenaje a un etarra en 2003
AGENCIAS El Mundo  27 Abril 2006

El FORO ERMUA se querella contra IBARRETXE por su reciente reunión con Batasuna y espera el inminente ingreso en prisión de Otegi
COMUNICADO DE PRENSA El FORO ERMUA 27 Abril 2006

 

BATASUNA A LA ALTURA DEL GOBIERNO
Editorial minutodigital 27 Abril 2006

Es lo que tiene rebajarse a la misma altura que un grupo terrorista y admitir que una organización terrorista sea considerada como si de una asociación legal de personas decentes se tratase: al final acaban tratándote de tú a tú. Francamente a nosotros que los batasunos humillen a Moraleda nos da igual, le está bien empleado por ser condescendiente con los terroristas. El problema es que es el portavoz del gobierno de España y con él nos humillan a todos.
Y así se ha encontrado el portavoz del gobierno Moraleda con al contestación de uno de los indeseables. El portavoz de la formación abertzale, Barrena, que compareció junto a su compañero de partido Juan Joxe Petrikonera en una rueda de prensa en San Sebastián, contestó a las declaraciones de Moraleda afirmando que Batasuna iba por el buen camino así: Batasuna, «desgraciadamente, no puede decir lo mismo del Gobierno del señor Rodríguez Zapatero». «Están haciendo las cosas muy mal» y «van por muy mal camino».

Francamente a nosotros que los batasunos humillen a Moraleda nos da igual, le está bien empleado por ser condescendiente con los terroristas. El problema es que es el portavoz del gobierno de España y con él nos humillan a todos. Este esperpéntico episodio es uno más de una política disparata que quiere lograr una paz a cualquier precio y de cualquier forma, olvidando que cuando se cede al chantaje de los grupos terroristas estos acaban por enseñorearse de al situación y terminan por ser los triunfadores de todo el proceso. Contemporizar con los terroristas y sus brazos políticos es la vía más segura para perpetuar un problema de intolerancia al que solo se podrá dar salida con un cambio radical de régimen. Y precisamente en ese cambio parece que nos encontramos, un cambio en el que España y la soberanía nacional quieren ser trituradas para crear una confederación ibérica de naciones. Una situación que nos lleva, no ya a la II República, que fue mucho más respetuosa con la idea de España, sino a 1873, durante la caótica I República. En aquellas fechas ante la pavorosa insurrección cantonalista, el presidente Pi y Margall, fanático federalista, se limitaba a dirigir por telégrafo a los gobernadores y alcaldes amonestaciones patrióticas, o saludables máximas de buen gobierno y de respeto a la ley. Pensaba que la razón y el tiempo terminarían por devolver la sensatez a los secesionistas. Súñer y Capdevila, ministro de Ultramar, decía “aquí no hay más que dos políticas: o la de ataque o la de concesiones. Pues bien, yo declaro desde este banco que soy partidario para con mis correligionarios, sublevados en Cartagena y en cuantos puntos puedan levantarse, de la política de concesiones». Hoy Zapatero imita aquella desastrosa y peligrosa política con los terroristas y los separatistas.

Navarra y la "internacionalización del conflicto"
EDITORIAL Libertad Digital 27 Abril 2006

Otegi y otros representantes políticos de ETA en libertad bajo fianza han tenido el descaro de pedir autorización al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska para salir de España, los dos primeros para asistir a actos del Sinn Fein y el tercero a la reunión del Foro Social Europeo en su condición de líder del "sindicato" LAB.

En circunstancias normales, sería un sarcasmo que unos acusados por pertenencia a una formación ilegalizada en España, integrada también en la lista de organizaciones terroristas de la UE, solicitaran un permiso al juez para poder hacer en el extranjero eso que antes se entendía como apología del terrorismo y ahora se entiende como la "internacionalización de la solución al conflicto". No nos debería extrañar, pues, que el desvarío moral, intelectual, jurídico y político que en tantos generan los anuncios de tregua de ETA, llevara a más de uno a dar la bienvenida a ese improbable permiso como una "contribución judicial al proceso de paz".

Ni siquiera habría que descartar que estos reos y representantes políticos del chantaje etarra, que ahora son maquillados como "agentes de paz" por Zapatero, aprovechasen el tour en el extranjero para llevar a cabo nuevos y discretos contactos con delegados del Gobierno y "verificar" si Zapatero, efectivamente, sigue yendo en serio cuando dice que, sin violencia, "todo cabe, tenga el alcance que tenga".

Otegi ya reiteró hace semanas, tal y como hizo la propia ETA en su comunicado, que el objetivo y el alcance del "alto el fuego" no era otro que "verificar la disposición del Estado francés y español a aceptar la reunificación del pueblo vasco en un estado independiente". Hoy desde Batasuna se ha insistido en que "no existe ninguna posibilidad de resolver el conflicto sin Navarra" pues, como ha señalado Patxi Urrutia, "Navarra es la columna vertebral de Euskal Herria", "sin Navarra, Euskal Herria no se sostiene en el mapa".

Que la creciente indignación de los ciudadanos navarros, empezando por su presidente, haya llevado finalmente al secretario de comunicación del Gobierno a asegurar que "Navarra no será moneda de cambio", no debería tranquilizar a nadie. Es Zapatero quien tiene que ser claro y abandonar su indigna y peligrosísima ambigüedad. Zapatero no ha censurado uno solo de los guiños que desde el PSE se han lanzado a ese proyecto expansionista del separatismo vasco. Es más, ha situado en el "futuro" y en la vanguardia a dirigentes socialistas que, como Gemma Zabaleta, han participado junto a proetarras del PCTV y la propia Batasuna en la formación de una plataforma que, en "apoyo del proceso de paz", integra a cargos políticos y sindicales de Euskadi, Navarra y el País Vasco francés.

No sabemos, en cualquier caso, cuanto está dispuesto a pagar Zapatero con tal de que ETA le ayude a "sostenerse en el mapa" político con esta anestésica y virtual paz electoral. La insaciabilidad de ETA, en cualquier caso, no exoneraría a Zapatero ni de sus mentiras, ni de sus cesiones, ni de las esperanzas que ha inoculado a los etarras con tal de volver a ganar las elecciones.

El desafío de Zapatero y la respuesta que exige
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 27 Abril 2006

Son tantos los desafíos planteados por Rodríguez a todo lo que es bueno y santo que es difícil que el lector se imagine a cuál me refiero ahora. Gracias a su última maniobra de distracción, el reconocimiento de derechos humanos a los monos, un sinsentido de la misma especie que el "matrimonio" homosexual y la "alianza de civilizaciones" y que demuestra la existencia de un maquiavélico plan para hundir a España en el ridículo y el descrédito mundiales, ha pasado desapercibido el reto que el defensor de los simios ha lanzado recientemente: que el PP no se atreverá a derogar sus grandes fazañas, el nuevo Estatuto catalán y el "matrimonio" homosexual, ni a devolver la estatua de Franco a su pedestal.

De devolver a Franco a su pedestal no diré nada, porque creo que el PP debería tener la valentía de retirar otras estatuas. En cambio, he de reiterar que la única oposición efectiva que el PP puede hacer al nuevo Estatuto catalán anticonstitucional no es presentar millones de firmas ni tampoco recurrirlo ante el Tribunal Constitucional, sino comprometerse solemnemente a que cuando vuelva al poder no lo aplicará.

Pero tampoco basta con esto. Es preciso formular una alternativa al régimen que quiere instaurar Rodríguez con los nacionalistas, ETA incluida, y que tiene su momento fundacional en el 11 de marzo de 2004.

Esa respuesta se tiene que basar en la atribución al Estado de un nuevo papel liberador de los individuos y los grupos intermedios en los que éstos se integran frente a la opresión del neocaciquismo autonómico y a la pretensión de fragmentar España en sociedades cerradas controladas por las oligarquías locales. Como en los tiempos de Antonio Maura, un centroderecha moderno debe reivindicar la democracia, el Estado y el municipalismo como palancas para "descuajeringar el caciquismo".

Aquí encaja la modificación constitucional propuesta por el Consejo de Estado y asumida por Mariano Rajoy para cerrar las competencias del Estado desde la Constitución y privar a los Estatutos de Autonomía de la función de determinar las competencias autonómicas. Sin embargo, de poco valdrá esto si no se acompaña de una reforma electoral que limite a los nacionalistas desleales las posibilidades de condicionar la política nacional.

Ese papel liberador del Estado exige el desarrollo de políticas activas, apoyadas por la movilización ciudadana, que garanticen el derecho de todos los españoles a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos, al ejercicio de las actividades económicas, a la educación y a la cultura, y a las prestaciones sociales, sin barreras territoriales ni lingüísticas. He aquí el programa de una derecha social que haga realidad los principios tradicionales del liberalismo político, inspirada por un concepto solidario de la nación.

El pendiente de Arnaldo Otegui
Por VALENTÍ PUIG ABC 27 Abril 2006

BORRASCAS, bajones de temperatura y claros en falso configurarían el mapa de un satélite espía que filmase la evolución del panorama desde el anuncio del alto al fuego de ETA. Lo que a tanta distancia divisa la lente del satélite es que Herri Batasuna es un partido ilegal al que se le está reconociendo un protagonismo nunca visto. Desde hace mucho tiempo, la sociedad y el Estado saben que la materia prima de ETA, al menos hasta ahora, han sido las vidas inocentes. Esa y no otra es la cuestión. Como consecuencia de la ley de Partidos, dimanada del Pacto Antiterrorista, la ilegalización de Herri Batasuna fue un golpe eficaz y un gran paso adelante.

Ahora, Arnaldo Otegui va modulando sus estrategias de tal modo que ocupa el centro de la escena: formula deseos y mientras tanto la «kale borroka» actúa en Navarra. Es de una cierta inocencia política, algo siempre imperdonable, hacer sonar las campanas cuando Batasuna lamenta esas acciones de la «kale borroka» y ser discreto cuando a las pocas horas insiste en que no hay solución del conflicto sin Navarra. La misma inocencia política, trufada del oportunismo, mas sin cálculo a distancia, practicó el alborozo ante la inminencia de la tregua para luego tener que echar el freno. Esa no es la mejor operativa para un estado en defensa de sí mismo. La verdad es que el satélite espía quizá tampoco sabría decirnos si Navarra es un objetivo consecuente o una cortina de humo para que todo confluya en el mejor de los intereses de Herri Batasuna.

Por descontado, una de las cortinas de humo menos creíbles y a la vez no del todo inefectivas corresponde a la mediación internacional. Se dio mediación internacional en el proceso norirlandés, entre otras cosas porque estaban implicados dos estados -Gran Bretaña y la República de Irlanda- y porque en el caso de la república irlandesa una de las consecuencias del acuerdo en perspectiva consistía en eliminar de su orden constitucional la reivindicación histórica del territorio de los condados del Norte. En el caso de España, reclamar mediación internacional es un elemento estricto de farsa por mucho que el padre redentorista Alec Reid se haya convertido en el «darling» del trasmundo «abertzale». Quien haya tenido ocasión de escuchar de boca del propio Alec Reid su versión de la situación vasca tiene motivos para poner drásticamente en duda que opere en la equidistancia, que sepa algo de la historia constitucional de España y que no se haya acomodado ya gratamente al microclima batasunero, como fue mensajero de Gerry Adams, según sabían todas las partes.

Para el objetivo del satélite espía, una cosa es acabar con ETA y otra es cortejar con Batasuna teniendo a la vista el horizonte de elecciones y alianzas. Sin olvidar que la primera etapa por fuerza siempre es pendular en reactivos y en percepciones, hasta ahora Zapatero gana en popularidad y Herri Batasuna otorga la pauta de las apariciones en el escenario. Se dan algunas de las características de un secuestro exprés, aunque siempre supongamos que la órbita del satélite espía fue trazada para preservar los intereses de la sociedad y del Estado.

Al menos partíamos desde la premisa de que no se trata de que Herri Batasuna salga de su atolladero, sino de que la vida recupere su infinito valor en el País Vasco. Desde luego, todo eso nunca es fácil y algunos dinamismos de transición resultan moralmente poco llevaderos. Dada la naturaleza del proceso, las contradicciones son inevitables por escabrosas que sean, pero, en todo instante, incluso mover ficha con osadía -por mucho que ese movimiento se base en la mejor información- siempre requiere de un sustrato de confianza general. Confianza en el Estado, desconfianza ante Herri Batasuna. Cualquier alteración de este valor contrapuesto implica la concesión irresponsable de respetabilidad a Arnaldo Otegui y el deterioro de la fortaleza del Estado.     vpuig@abc.es

El gobierno y ETA
La amnesia y el método Stanislawski
Cristina Losada Libertad Digital 27 Abril 2006

Quien diga que en España no se ha inventado nada, quitando la fregona y el chupachups, yerra de medio a medio. Andan los científicos de otros países a la busca de una droga que permita anular recuerdos para tratar el stress post-traumático, y aquí existe ya una sustancia con mucho más poder. No se ha patentado todavía, pero pruebas hay de que ese opiáceo existe y de que manda al olvido toda clase de episodios inconvenientes. Funciona de un día para el otro, de una semana a la siguiente, y de un mes como febrero a otro como abril. Pues era en febrero, y a finales, cuando De la Vega y Blanco, tanto monta, monta tanto, se encocoraban contra la reacción a un comunicado de ETA que no hablaba de tregua ni de alto ni de paz, sino de lo de siempre. Y decía el uno: los socialistas no son "comentaristas políticos" de las digresiones etarras. Y la otra: sólo se comentará la nota que anuncie el final de la violencia. Y venga palos a los que allí leían las ansias infinitas de poder de la banda.

Un mesecillo después, la tropa de Zetapé comentaba sin rebozo el panfleto en el que no se anunciaba el final, sino una pausa. Y al cabo de otro mes, de una remesa de cartas de extorsión y un par de atentados, se ha erigido ya en intérprete de la voluntad de los terroristas. No ha dicho la ETA ni mu sobre el incendio de la ferretería y los cócteles en Getxo, pero han hablado por ella ZP y Moraleda, con la cobertura de Rubalcaba. Así que en dos meses han pasado del no comment a comentar, y de ahí a interpretar, un salto cualitativo para unos actores que han intuido la esencia del método Stanislawski y han interiorizado el personaje. Intérpretes son, o ventrílocuos. Aunque no está nada claro quién pone la voz y quién hace de muñeco. El espectáculo es para alquilar balcones. El gobierno, en lugar de exigir pruebas, y mientras tanto dar por roto un alto el fuego que nunca debió celebrar con servil alborozo, asume la portavocía de la banda para asegurar que no dio ella la orden.

Pero esto se veía venir desde que Zapatero enunció la nueva doctrina de la voluntad, derivada de su "ética práctica", léase oportunismo. No importa que entreguen las armas, dijo, sino que tengan la voluntad de no usarlas. Con tal sustitución de un criterio objetivo, aunque insuficiente, por otro subjetivo y mucho menos fiable, se preparaba el tránsito a la interpretación. Pues es el gobierno quien va a interpretar a ETA, o eso pretende. Y para un gobierno que apuesta su capital político al éxito del entendimiento con los terroristas, ni incendios ni chantajes, ni amenazas ni crímenes mayores, constituirán señales de mala voluntad, que eso supondría el fin del trato y del negocio.

Y cuando una banda terrorista sabe que el gobierno no le colgará el teléfono, puede jugar a la guerra y a la paz. Dar una de cal y otra de atentados. Que serán los "accidentes", las perrerías de incontrolados, de gamberros, de pirados o, como insinúa la claque batasuna, de los "provocadores" a quienes no interesa "la paz". Una especie ésa, que iba implícita en ese mero "muy graves" con que Batasuna ha adjetivado los sucesos de Getxo y Barañáin. Allí donde se explayan sus "analistas" diseminan el rumor de que las empresas de seguridad y la extrema derecha van a hacer de las suyas para entorpecer el Proceso. Veremos lo que tarda el gobierno en acogerse también a esa tesis. Que en la botica de ZP aún queda lugar para nuevos alucinógenos que transfiguren cuantas violencias salpiquen la negociación con la ETA.

ETA
La rendición del gobierno
Ignacio Villa Libertad Digital 27 Abril 2006

Cuando ha pasado algo más de un mes del anuncio de alto el fuego de ETA, los interrogantes que se plantearon entonces se están despejando a toda velocidad. Al principio pensamos que nos encontrábamos ante un pacto entre el Gobierno Zapatero y los terroristas, que se hacía público el día después de la aprobación de la reforma del Estatuto de Cataluña. Pero luego se hizo evidente que esa situación tenía poco de pacto y menos de negociación; era un simple proceso de cesión y de rendición de Zapatero ante los terroristas etarras. Esa cesión, adornada por una actitud de claudicación de los socialistas, ahora se le ha complicado a un gobierno que ofrece una imagen lastimosa, perdida y abandonada a las exigencias de la banda terrorista ETA.

Con un gobierno en estas condiciones la situación en la que nos encontramos tiene un futuro realmente escalofriante. Inmerso en la claudicación, el Ejecutivo ha perdido cualquier resquicio de iniciativa ante el terrorismo. Cada día, gobierno y PSOE cambian de planteamientos, dicen cosas distintas a las de ayer y ofrecen una imagen de auténtico despiste y desconcierto. Cuando se ha dejado todo el terreno a la banda terrorista ETA, eso se convierte en un peligro sin límites.

En este contexto se enmarcan las declaraciones diarias del inefable Moraleda. El secretario de Estado de Comunicación está consiguiendo que todos los días el gobierno cambie de opinión. Un día dicen que el presidente navarro no es un interlocutor válido; al siguiente anuncian que Miguel Sanz pasará por Moncloa. Con respecto a los atentados del último fin de semana, ya no hay memoria capaz de retener tantos cambios de calificativos y explicaciones. En fin, un auténtico desastre para un Ejecutivo que ha abandonado su suerte a los caprichos, amenazas y exigencias del terrorismo.

Precisamente por ello, son especialmente clarificadoras las palabras de José María Aznar este miércoles cuando recordaba que ETA sigue siendo la misma de siempre y que el único cambio se ha registrado en el Palacio de la Moncloa. Zapatero, como si fuera un perdedor nato, está cediendo en todo otorgando la iniciativa absoluta a los terroristas. El presidente del Gobierno ha entregado de una vez todo lo que durante tantos años hemos defendido todos los españoles; y eso que todavía no conocemos la mitad de la mitad.

Un mes, sólo un mes, ha sido suficiente para ver de cerca lo que se nos viene encima. Del pacto hemos pasado a la cesión y ahora estamos ya en el descontrol absoluto. Es triste observar cómo se rinde un gobierno democrático.

ETA
Los términos de la derrota
GEES Libertad Digital 27 Abril 2006

Antes de que ETA anunciara el cese de sus actividades armadas, la tregua ya existía en la imaginación de Rodríguez Zapatero. Tras mucho suplicar y a un coste que aún desconocemos en su totalidad, pero podemos suponer, el presidente logró arrancar a los terroristas un comunicado en que reafirmaban su existencia, mantenían sus reivindicaciones y concedían un "alto el fuego permanente" con la intención de abrir una negociación con el Estado español.

Los hechos, sin embargo, están demostrando que ese alto el fuego no es menos imaginario tras el anuncio de ETA. Los terroristas siguen extorsionando a empresarios, intimidando a los que no asumen su credo totalitario y colocando artefactos contra intereses económicos españoles. Pero Zapatero no quiere que nada disturbe su sueño de paz. El presidente no lee las cartas de amenazas, no condena las agresiones a sus adversarios políticos y no oye las explosiones.

Pero el debate de fondo no es si ETA cumple o no su promesa de hacer un paréntesis en su actividad criminal. La cuestión principal es si es suficiente que ETA deje de matar para que el Estado claudique ante ella en una mesa de negociación. La cuestión es si la sociedad española está dispuesta a comprar una paz falsa al precio de su dignidad y de su libertad. La cuestión es si la paz es un valor absoluto por el que merece la pena sacrificar la verdad y la justicia. La cuestión es si para garantizar la seguridad de los vivos debemos antes traicionar la memoria de los muertos.

Todo en este proceso es una pura ficción, una inmensa mentira. Es mentira que no se haya negociado. Es mentira que no se haya pagado un precio político por la paz. Es mentira que ETA esté cumpliendo el alto el fuego. Es mentira que una paz que no respete la memoria, la justicia y la libertad sea una paz verdadera y auténtica.

Los terroristas deben y pueden ser derrotados. Pero en un momento en el que el lenguaje está siendo manipulado hasta extremos insospechados es preciso aclarar qué significa la derrota del terror. Derrotar al terror significa antes que nada la disolución de la banda terrorista. Significa la entrega de sus armas y la entrega de sus miembros a la Justicia para que respondan de sus crímenes. Significa una petición de perdón sincero a sus victimas, a la sociedad vasca y al conjunto de la sociedad española, a la que tanto sufrimiento ha causado. Significa la asunción por parte de ETA de su inmenso error histórico y su renuncia expresa a no volver jamás a usar la violencia para defender cualquier idea o proyecto. Supone, por último, la renuncia a una ideología totalitaria que más allá de sus métodos criminales supone, para la democracia, una amenaza en sí misma.

Realidad nacional
El disparate andaluz
Defensa de la Nación Española Libertad Digital 27 Abril 2006

El debate suscitado en torno a la "realidad nacional" de Andalucía ha elevado la osadía política hasta el grado del simple disparate. No hay foro donde la ocurrencia no haya suscitado carcajadas. Sin embargo, que nadie dude que la definición de Andalucía como nación terminará imponiéndose a corto plazo, y eso será sólo el principio: una vez abierta la compuerta, ya nadie podrá detener la catarata. Tal vez haya que ir resignándose a la idea de que viajamos en un barco gobernado por insensatos y que avanza a la deriva entre la indiferencia del pasaje. Con todo, del disparate podemos extraer alguna enseñanza importante. Y es que la "nacionalización" de la autonomía andaluza, precisamente por absurda, muestra de la manera más gráfica posible los límites del llamado "problema territorial" español y, sobre todo, los límites que ningún Gobierno debería traspasar.

Hace diez años, los nacionalismos catalán y vasco habían planteado el debate autonómico en términos de asimetría: el objetivo era dotar a Vascongadas y a Cataluña de estatutos singulares, en un régimen diferente y con un grado de autogobierno mayor que el del resto de las regiones españolas. Se recordará el concepto de "federalismo asimétrico" de Maragall, inspirado en los trabajos de Rubert de Ventós, así como el modelo "austrohúngaro" de Herrero de Miñón, que parecía proponer una diversidad nacional bajo la función unificadora de la Corona. En ambos casos, el objetivo era el mismo: un privilegio de hecho para las llamadas "nacionalidades históricas", que ejercerían su autonomía en un plano superior al de las demás comunidades. Ahora bien, el inconveniente de tales propósitos residía, además de en su eventual injusticia objetiva, en la imposibilidad conceptual de organizar un Estado moderno bajo criterios que no sean el de la estricta igualdad. La política moderna, por definición, aspira a desplegarse sobre entidades uniformes, según la convicción de que sólo es posible garantizar la igualdad de hecho si se aplica sobre personas y territorios iguales de derecho.

Como la tendencia natural de los Estados modernos es caminar hacia esa uniformidad de hecho y de derecho, la atribución de privilegios a unos agentes concretos (por ejemplo, Vascongadas y Cataluña) inevitablemente conduciría a extender los mismos privilegios al resto de los territorios. Es el mismo esquema que se planteó en los años constituyentes: de las autonomías "históricas" se pasó rápidamente al "café para todos". Por la misma razón, no sería posible aumentar ahora la ración de café a unos territorios concretos sin verse obligado a hacer lo propio con todos los demás. Por eso el Estado, desde hace años, se negó a revisar "al alza" los estatutos de autonomía. Y por eso el Consejo de Estado aconsejaba recientemente, contra los intenciones gubernamentales, "cerrar" el proceso autonómico. Hace apenas tres años, estas eran cosas sabidas por todos. Parece que ahora todos desean olvidarlas. Recordemos, pues, la moraleja: en un Estado moderno, no es posible reconocer derechos exclusivos a unos sin tener que reconocer iguales derechos a los demás.

La ligereza cometida con el Estatuto de Cataluña, que rompe el criterio de igualdad, empieza a pasar factura. La responsabilidad del partido socialista en estos momentos es gravísima: tiene en sus manos enmendar el error catalán y, con ello, prevenir nuevos errores en todas las demás comunidades. De lo contrario, el desmantelamiento de la nación española será un hecho en muy pocos años. Un barco gobernado por insensatos, navegando a la deriva entre la indiferencia del pasaje.

http://www.nacionespanola.org/

El PP se ausenta del Parlamento
Pablo Sebastián Estrella Digital  27 Abril 2006

Resulta asombroso comprobar cómo el Partido Popular —el resto de las fuerzas políticas son simples comparsas del PSOE— ha renunciado a controlar al Gobierno en el seno del Congreso de los Diputados y en el Senado sobre el cumplimiento de la tregua de ETA y el seguimiento que de ella hace el Ejecutivo, dados los graves acontecimientos de los últimos días —bombas en Navarra y Guecho, cartas chantaje a empresarios y la venta de bonos para financiar a ETA que suponen un clara ruptura de la tregua— y sobre los que el Gobierno sólo comunica opiniones optimistas y exculpatorias de la banda, diciendo que son hechos aislados, que ETA no ha dado las órdenes y Batasuna va por buen camino.

Y todo esto lo dice el gobierno o el presidente Zapatero sin sonrojarse ante los medios de comunicación o a los visitantes de la Moncloa, pero no ante el Parlamento porque el PP ha confundido su apoyo al Gobierno en la negociación con ETA con un cheque en blanco y su total mutismo parlamentario, a pesar de que Zapatero informa a la prensa antes que al líder de la oposición.

Lo cortés, del apoyo al Gobierno, no quita lo valiente, el obligado control parlamentario del Gobierno en esta cuestión crucial de la vida española, entre otras cosas porque debe ser el Parlamento y no solo el Gobierno —debió constituirse un grupo de trabajo sobre el seguimiento de la tregua— quien debe de comprobar la veracidad de la inactividad de ETA que no es tal, a la vista de lo ya ocurrido. Y que va a peor porque ahora Batasuna, amén de exigir que el Gobierno deje de perseguir a los terroristas que aún siguen con las armas en la mano —lo que el portavoz Moraleda considera irrelevante— y organizados para matar o chantajear, es decir que se ponga en tregua renunciando a aplicar la ley, se le ha ocurrido exigir la incorporación de Navarra a su mal llamado proceso de paz.

Una insistencia sobre Navarra que prueba el ataque calculado de ETA a esa comunidad, y que hace pensar que Zapatero en sus concesiones políticas algo o mucho ha prometido a ETA; de lo contrario no se entendería que dirigentes del PSOE hayan propuesto no hace mucho la creación de un órgano de conexión entre País Vasco y Navarra, los que es una aberración política, histórica e inconstitucional.

En lo único que tienen razón los de Batasuna es cuando dicen que Navarra sí fue —ya no es— una realidad histórica. Porque el País Vasco nunca lo fue, sino que más bien es una invención del nuevo nacionalismo de ese territorio.

Aunque lo que se desprende de todo esto no es sólo que Zapatero está dispuesto a tragar y a pagar lo que pida ETA con tal de seguir en el poder, lo que más llama la atención es el absentismo del PP en el debate parlamentario y su renuncia a exigir al presidente que dé cumplida cuenta de lo ocurrido en los últimos días, a la vez que debe clarificar lo de Navarra, las mesas paralelas de negociación y por supuesto los atentados antes de acudir al Congreso para pedir permiso para negociar, cuando aún resuenan las bombas y todas las amenazas y advertencias de ETA a la legalidad.

El PP y Rajoy no pueden claudicar de esta manera. Si la prensa puede preguntar todo lo que quiera al Gobierno sobre la tregua, ¿por qué no pueden hacer igual los diputados del PP? Así, como van, no se hace la oposición. Está bien que Rajoy, frente a los ruidosos de su partido, adopte un posición moderada, pero moderación no quiere decir silencio ni renuncia a la labor de la oposición. El absentismo del PP en el debate parlamentario sobre la tregua de ETA no se puede aceptar, es una grave irresponsabilidad.

Qué más da!
Por JUAN ANTONIO SAGARDOY. Real Academia de Jurisprudencia y Legislación  ABC 27 Abril 2006

... Hemos hecho una Patria, la nuestra, con sangre, sudor y lágrimas, desde los autrigones, turmogos, cántabros, vacceos..., en la lejanía de los siglos, hasta los que a partir del siglo XV llevaron nuestra bandera, nuestras creencias, nuestra pintura, nuestra literatura, a todos los confines del mundo...

ES angustioso, desde el punto de vista existencial, vivir sin principios o con principios oportunistas. La zozobra anímica tiene que ser permanente y muy similar a residir en una casa construida sobre arenas movedizas. Tiene la contrapartida de la emoción permanente ante la novedad o el cambio, que no lo producimos en ejercicio de lo que llamamos personalidad, sino que os viene impuesto u ofrecido desde fuera. No tener principios sólidos convierte al ser humano en una hoja al viento.

Podría argumentarse, dialécticamente, que se puede vivir anclado en el principio de «no tener principios». Sería el nihilismo, como actitud vital que niega todo valor a la existencia o hace girar ésta alrededor de algo inexistente. Todo deja de tener sentido, al menos como motor vitalista. Bien al contrario, dice Ortega con profunda simplicidad, que en las creencias «vivimos, nos movemos y somos». La inmensa mayoría de los «seniors» hemos sido educados en una escuela de principios y valores más que sólidos, roqueños. Evidentemente que, con el paso del tiempo, las experiencias vitales, el entorno cultural y la evolución de costumbres nos han hecho mucho más flexibles, más comprensivos, más abiertos. Pero en nuestros días va imperando a la contra una corrosiva filosofía como es la del ¡qué más da!

Esa actitud vital no sólo no se ancla en principios sino que considera a éstos como algo caduco, estéril, e inoperante desde el punto de vista vital. Y tal actitud opera en todos los campos: el político, el social, el familiar, el económico, el cultural, etc.

Por ejemplo, la historia y las tradiciones donde se va imponiendo la creencia de que nuestra historia pasada huele a alcanfor, es algo caduco o en el mejor de los casos de un estéril e ingenuo idealismo. Las grandes gestas de nuestros antepasados -que lucharon y murieron por ideales, y entre ellos, por ejemplo, la bandera con su significado patriótico- nos parecen obra de chalados o ingenuos o tontos de raíz. Así, más de uno haría una «pedorreta» a los que lucharon, como los últimos de Filipinas o los de la Guerra de la Independencia, murieron por defender un ideal. Y esa actitud me parece decadente porque, como dice E. Vázquez, «la práctica del valor desarrolla la humanidad de la persona, mientras que el contravalor (y no digamos la ausencia de valores) la despoja de esa cualidad». Todo lo dicho no significa que no sea necesaria la evolución de los valores, lo que es muy distinto a la desaparición. La justicia, el honor, la libertad, la generosidad, la lealtad, el bien común, la verdad, el trabajo, la honestidad... son valores que dignifican al hombre y sin ellos, efectivamente, su esencia queda en nada. No habría dignidad, pues, en sentido humanista, ya que tener valores es lo que hace que un hombre sea tal, sin lo cual perdería la humanidad o parte de ella.

Otro ejemplo: la tradición. Ya en el año 476 decía Ambrosino, oficial de la Legión Romana, que «sólo la memoria puede permitirnos renacer de la nada. No importa dónde, no importa cuándo, pero si conservamos el recuerdo de nuestra pasada grandeza y de los motivos por los que la hemos perdido, resurgiremos». Hemos hecho una Patria, la nuestra, con sangre, sudor y lágrimas, desde los autrigones, turmogos, cántabros, vacceos..., en la lejanía de los siglos, hasta los que a partir del siglo XV llevaron nuestra bandera, nuestras creencias, nuestra pintura, nuestra literatura, a todos los confines del mundo. Y ahí, por ejemplo, la tradición e identidad del Reino de Navarra no puede ser sacrificada en pro del final de un proceso de terrorismo. ¡No da igual!

Perder todo nuestro pasado no puede ser resuelto con el ¡qué más da! Evolucionar, sí, pero no con rupturas sino con riqueza integradora dentro de la diversidad. El propio líder peruano Ollanta Humala decía el 9 de abril en una entrevista que «tuve el honor de servir a la Patria junto a tantos jóvenes que sacrificaron sus vidas por el mismo ideal»; y entre nosotros, en esta vieja y joven Europa, vivimos con libertad y prosperidad por los que en la mitad del siglo pasado lucharon, dando sus vidas, por lograr esos ideales para las generaciones futuras. A ellos no se les puede dar el carpetazo en los ideales con un frívolo ¡qué más da!

No puede tampoco dar igual que en las comunidades autónomas se enseñen historias de España, totalmente subjetivas, borrando de un plumazo, sin base científica ni propósito integrador sino lo contrario, siglos de historia común; con sus luces y sus sombras. Y desde luego con libertad de elección del idioma, pues no da igual hacerlo en uno o en otro. Tampoco se puede imponer en el mundo de los negocios la teoría del ¡qué más da!, faltando a los principios de la ética, de la lealtad a la palabra dada, de la justicia distributiva..., pues con ello daremos entrada a una convivencia selvática, que lleva a la pérdida de la fe en nuestro sistema económico. Me impresionó mucho leer, el pasado 1 de abril, la crónica en el «Sur» de Íñigo Domínguez, corresponsal en Roma, en la que se decía que «el italiano se siente más seguro desconfiando del prójimo. Pero hay más: no se entiende que uno no engañe a otro si tiene la oportunidad de hacerlo. Esta amoralidad, llevada con sentido deportivo, preside, en general, las relaciones sociales. Al mismo tiempo es capaz de hacer un favor a un desconocido y ser muy generoso, pero todo se resuelve a una escala personal». No tengo conocimientos sólidos para avalar o suavizar tal diagnóstico, pero desde luego llegar a tal situación lleva a cualquier pueblo a un desánimo y una parálisis notables.

La mejor y habitual defensa de los que practican el «qué más da» es que cuando lleva a cabo en el ámbito personal, social, político o económico las acciones correspondientes, los frutos inmediatos de las mismas parecen invisibles, neutros, inoperantes. ¡No pasa nada! Y eso supone un grave error porque la falta de principios siempre, siempre, pasa factura. No como un terremoto, sino como una hormiga termita. Al final se paga: lo que tarda la termita en destruir lo hecho.

Pero además, la falta de principios como vectores de la vida, personal y colectiva, trae consigo, de modo inevitable, un mayor intervencionismo del Estado. Y ello es así porque, al no existir valores, existe orfandad vital, carencia de autonomía personal y, como contrapartida a los valores, a las creencias, que exigen dedicación y esfuerzo, aparece la permanente tentación de la insolidaridad, del pasar, de la duda de si compensa...

Pienso, como punto final, que un pueblo sin valores es un pueblo débil y vulnerable y que, sí un día cae Occidente, la cultura occidental, será por la pérdida de principios más que por las armas o por el deterioro económico.

La autodestrucción de la oposición
A. Basagoiti minutodigital 27 Abril 2006

Como todos los lectores de Minuto Digital saben, el actual Gobierno de Rodríguez Zapatero está poniendo en riesgo el futuro de España. La claudicación ante el nacionalismo, la cesión ante el terrorismo, la mala gestión y la ausencia de valores y principios están siendo el denominador común de la labor de los actuales dirigentes socialistas.

Por suerte, y pese a que una parte de la sociedad se encuentra anestesiada, estas políticas cuentan con el rechazo de un destacado número de españoles. Lo incomprensible es que quienes se oponen a estas locuras empeñen tantos esfuerzos en pelearse entre ellos en vez de dedicarse a trabajar en común para hacer frente a toda esta locura.

En el bando de la izquierda sectaria todos reman a una, el ex ministro al que no le gusta lo de nación, el republicano catalanista, el ex comunista que odia la Iglesia, el embajador del Vaticano, el periódico, la televisión, sus radios y hasta los actores.

En la parte opositora todo son divisiones. Medios de comunicación enfrentados y reproches continuos entre los representantes de los diferentes colectivos que defienden, en principio, ideas similares. La excusas para tanta autodestrucción son que si ese es muy derechas, que si el otro fué de izquierdas, que éste sale más que yo, que yo estoy más amenazado o que aquel habló un día con un nacionalista.

Es todo absurdo y sólo sirve para que los que están acabando con la España constitucional desarrollen su estrategia tranquilos. La solución es que todos los que creen que hay que cambiar las cosas se unan por encima de las miserias del partidismo, de la política, del interés económico y del personalismo. Y más vale que sea más pronto que tarde, porque el barco de Zapatero sigue remando hacia su nefasto destino.

Doctor Batasuna y Mister ETA: todo sigue más o menos igual
Alfonso Basallo elsemanaldigital 27 Abril 2006

Pese a mucho optimismo desbocado, el lenguaje de la izquierda abertzale continúa en la órbita de la banda terrorista, mientras suceden "cosas" como lo de la Volkswagen navarra.

27 de abril de 2006. La actitud de Batasuna confirma que las cosas no han experimentado un giro copernicano, en la izquierda abertzale, tras el "alto el fuego". Sigue jugando a la ambigüedad calculada, como en los viejos tiempos.

No sólo no condena los atentados de Barañain y Gecho, sino que los pone al mismo nivel que la "violencia ejercida" por el Estado, al detener a activistas de ETA. Lo cual implica admitir que hay una guerra. Un bando da un golpe, y el Estado se lo devuelve en forma de detención.

El lenguaje de este Sinn Fein espectral deja así en evidencia al Gobierno y al PSOE, que siguen hablando de "proceso de paz". ¿Qué paz? Si Batasuna utiliza la misma retórica belicista que su brazo armado, es porque ellos, los del otro bando, siguen empeñados aún en la interminable partida de ping-pong con el Estado opresor.

Lo más inquietante de todo es que el discurso batasuno no es pura dialéctica. Responde a unos hechos. Desde que sus Panzerdivisionen proclamaron el "alto el fuego", se han cruzado varias veces las líneas rojas y se percibe, tras el telón del escenario, el trasiego etarra (la detención de un correo con bonos, o de una militante de LAB, las cartas de extorsión, los movimiento de ficha en el ajedrez navarro, los atentados, etc.). El telón está echado en este curioso entreacto de la obra, el público tiene un ansia infinita de paz –nada más comprensible-, pero a juzgar por la movida que se adivina detrás de los cortinajes, es de temer un cambio de escenario.

Carecemos del menor indicio de que el doctor Batasuna y mister ETA haya cedido un milímetro en sus reivindicaciones. Y sospechamos. Lógico: lo propio del Estado de derecho es desconfiar de un delincuente.

Una de esas aspiraciones es el Anschluss con Navarra. Y en la estrategia todo vale. No sólo la creación de un órgano común entre Euzkadi y la comunidad foral, sino también la caída de Volskwagen, al trasladar la producción del Polo a Bratislava, como paso previo para una crisis económica y social en el viejo Reino.

La noticia, que acaba de ser confirmada, se venía cocinando hacía meses, cuando el sindicato LAB –el tercer pico del tridente abertzale- se alió con CC.OO. en una estrategia para "dinamitar" la planta de Volkswagen y sumir así a Navarra en el declive. Con la marcha del modelo Polo se destruirán 12.000 empleos directos y 50.000 más indirectos. El pitote laboral está servido... como un remake de aquella Navarra de las huelgas y los cocteles molotov de la Transición. Y una Navarra en crisis y empobrecida se considera más fácil de anexionar al País Vasco.

ETA-Batasuna-LAB, las caras del poliedro... doctor Jekyll y Mister Hyde...

Terrorismo verificado
Editorial ABC 27 Abril 2006

EN clara violación del alto el fuego anunciado el 22 de marzo, ETA sigue enviando cartas de extorsión a los empresarios vascos. Según la información que hoy publica este periódico, las últimas misivas fueron enviadas y recibidas entre finales de marzo y principios de este mes de abril y recogen el habitual tono extorsionador de los etarras. La acreditación de este nuevo acto terrorista -pues por tal ha de entenderse, legal y judicialmente, la captación de fondos para una organización terrorista-, se suma a las cartas recibidas por empresarios navarros y a los atentados contra la ferretería del concejal de UPN en Barañáin y una entidad de seguros en Guecho (Vizcaya).

Tales actos terroristas no son anecdóticos ni hechos aislados. Representan la continuidad de la actividad criminal de ETA y sería muy grave que el Gobierno no lo viera de esta manera. Indicios hay de que el Ejecutivo está tentado de dejarse llevar por un voluntarismo que desdibuje la realidad de lo sucedido para favorecer el cumplimiento a rajatabla del guión político de este proceso, que habría de llevar a Rodríguez Zapatero a pedir al Congreso de los Diputados, antes del verano, autorización para negociar con la banda. Sin embargo, en las actuales circunstancias, la única verificación que pueden compartir los ciudadanos y la clase política es la de que ETA sigue actuando. Lo hace, claro está, con la táctica que requiere el momento, haciendo buena su tradicional «estrategia de frentes», que en el pasado le permitió establecer niveles de violencia que, finalmente y con indudable éxito, el Estado refundió, en el marco de la ley, como delitos de terrorismo. Y esto es lo que se está cometiendo. La respuesta adecuada no puede ser, por tanto, bajar el nivel de exigencia a Batasuna, ni premiar a sus dirigentes por decir la perogrullada de que los atentados de Barañáin y Guecho «son hechos muy graves». Ni esto ni la oportunista solidaridad que mostraron con los «afectados» equivalen a la condena explícita e inequívoca que adeuda la izquierda abertzale desde hace treinta años. Peor es aún que el Gobierno favorezca ante los ciudadanos la imagen de una ETA víctima de incontrolados, figura inédita en la organización terrorista, que siempre ha resuelto las disidencias de forma mafiosa y expeditiva, como comprobó Dolores González Catarain, «Yoyes».

El papel del Gobierno de la Nación no es el de intérprete benévolo de los silencios de ETA, ni el de responsable de verificar un alto el fuego cuya prueba incumbe exclusivamente a quien lo ha decretado, siendo bien fácil una demostración inequívoca de su permanencia, que hasta el momento no sólo no se ha acreditado sino que los propios terroristas están desmintiendo. Lo cierto es que ni Arnaldo Otegi trabaja por la paz, ni Batasuna va por buen camino. Lo verificado, por simple notoriedad, hasta el momento es que ETA administra la violencia a su conveniencia y que Batasuna, que ayer declaró que sin Navarra «ninguna solución será posible», responde puntualmente a su condición de brazo político de los terroristas.

La desmovilización de la sociedad frente al terrorismo sería un error histórico y con consecuencias difícilmente reversible si fuera nuevamente llamada a salir en defensa de la democracia. El Gobierno no debe fomentar esa desmovilización con mensajes equívocos: ETA sigue siendo el enemigo a derrotar por la democracia española y ETA sigue siendo un entramado que engloba a Batasuna y a los grupos de violencia urbana, que están al servicio de la estrategia de la banda. A Rodríguez Zapatero sí le incumbe no malbaratar la confianza política que ha recibido del PP y de la opinión pública en general, porque ese capital se le ha entregado para rematar el enorme esfuerzo hecho por España para vencer -y no otra cosa- a ETA, sin condiciones ni precios políticos. Sabe el Gobierno que cuenta con el apoyo de la gran mayoría para lograr el fin absoluto del terrorismo etarra, como hoy lo reitera la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, en la entrevista que publica ABC. Pero también debe saber que ese fin no justificará cualquier medio.

Los zapatazos de Zapatero
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 27 Abril 2006

NO podría decirse sin faltar a la verdad que José Luis Rodríguez Zapatero ahorre zapatazos en su trato, directo o indirecto, con Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno, instalado en la posesión de la verdad, «sabe» lo que a todos conviene y, tras considerar a su único antagonista como un marmolillo, lanza proclamas que sonrojan a los ajenos por su vaciedad y a muchos de los próximos por su desparpajo. Es un caso claro de mala digestión del poder. La mayoría, más aún si es reforzada por grupos diversos, concede a quien la posee una gran capacidad de decisión; pero, en ningún caso, aumenta sus luces, afina su discernimiento o refuerza sus conocimientos de la realidad. Zapatero no lo sabe, o no parece saberlo, y de ahí que se comporte como un iluminado, poseso por la sabiduría, que no admite la hipótesis del error.

Después de que el Gobierno aceptara el mal llamado «proceso de paz» que se deriva del impreciso «alto el fuego» de ETA, andamos todos preocupados por el curso de los acontecimientos. Incluso los más escépticos podemos ver en la situación una rendija por la que puede llegar a pasar un rayo de luz. La actualidad, machacona ella, tiende a desmentir la esperanza, especialmente cuando, por ejemplo, arde la ferretería de un concejal de UPN en Barañáin y el presidente del Gobierno de Navarra, persona de acreditada seriedad, asegura que tiene informes de que es la propia dirección etarra la que ordenó el atentado.

Zapatero, en lo que parece un síndrome de confusión entre deseos y realidad, niega la hipótesis de la autoría etarra en los últimos atentados. Dice que sabe que no son obra de la banda terrorista, pero no refuerza su sabiduría con la información sobre los verdaderos autores del estropicio. ¿De qué «indicios» habla el presidente en contra de lo que parece y confirma Miguel Sanz? Cuando, como es el caso, uno de los polos del diálogo político se constituye en infalible, y como tal lo aceptan sus próximos, partidarios o asociados, hay que echarse a temblar. La razón y la democracia, cogidas de la mano, se han dado a la fuga.

No hay intuición política, ni aun respaldada por una mayoría parlamentaria, que pueda sustituir a la evidencia, y Zapatero, taumaturgo aficionado, se equivoca en su crédito a una organización terrorista de la que se espera algo que, en principio, no está en el orden lógico de las conductas. Para negar, con solvencia, la presencia etarra, controlada o descontrolada, en los últimos acontecimientos terroristas habría que estar en condiciones de poder señalar la identidad de otros autores. Rajoy, mientras tanto, se ha establecido por su cuenta y, entregado al esfuerzo tan meritorio como inútil de recoger y contar firmas, le replica a Zapatero con tres o cuatro movimientos de retraso. Así no hay manera de ganar al ajedrez.

La ONU tiembla ante la aprobación del estatuto catalán
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 27 Abril 2006

Pensando en las consecuencias de la aprobación del estatuto de Cataluña, me vino a las mientes la situación de Papua Nueva Guinea y vi que la ONU tenía motivos para echarse a temblar, La ONU tiene en la actualidad 191 estados miembros y si Carod es capaz de transmitir sus conocimientos nacionalistas a los habitantes de Papua Nueva Guinea, y se lo toman igual de en serio pasaría la ONU a tener más de 1000 estados miembros. El problema es que a día de hoy solo queda sitio en la terraza para 10 miembros más.

Que en Papua Nueva Guinea hay base para la creación de más de 800 nuevos estados, es algo que nadie duda, esa es la zona cultural y lingüísticamente más heterogénea del mundo ya que cuenta con 823 culturas y lenguas vivas usadas por una población de 5,2 millones de habitantes (de acuerdo al Censo Papúa Nueva Guinea de 2000). Sólo 50.000 personas hablan el inglés como lengua materna. La población que corresponde a cada idioma es pequeña comparada con los otros idiomas indígenas del mundo, el idioma más importante reúne sólo a 165.000 personas.

Según la teoría nacionalista catalana, para tener derecho a ser una nación con voluntad de tener un estado propio basta tener: Lengua propia, cultura propia, vocación de autogobierno, instituciones propias, ordenamiento jurídico específico, hitos históricos destacados, una historia de afirmación.

Como ven tenemos que ampliar el espacio físico de la ONU para que nos quepan todos los nuevos miembros, aunque pensándolo bien igual son más porque acabo de enterarme de que los vecinos de la calle Mayor esquina con la calle Desastre de Annual están planteando su derecho a ser considerados una nación con los derechos concomitantes que les corresponden.

Hablando con el presidente del Partido Nacionalista de Mayor Desastre, nos ha enfatizado que reúnen todos los requisitos para que Mayor Desastre sea una nación con su propio estatuto y autogobierno y su derecho a tener estado propio.

Lengua propia: El mecagontó.

Cultura propia: caracterizada por la particular y diferente forma de follar, por una gastronomía propia en la que destaca el afamado Pincho enano además de unas tradiciones propias y otras impropias, siendo estas las más afamadas destacando la tradición del llamado Polvo de azotea.

Vocación de autogobierno: tienen mucha.

Instituciones propias: la más importante es el Tasca del Tío Sentao y el Kiosco de la Reme.

Ordenamiento jurídico: Pepe el abogao tiene el Aranzadi muy ordenado en su despacho de la esquina Mayor Desastre.

Hitos históricos: Tienen muchos, el más apreciado por los habitantes de Mayor Desastre el hito histórico a que dio lugar el tiberio que formó la Reme del kiosco cuando pilló a su Paco con la Pepa de la tienda y pasó lo que pasó.

Una historia de afirmación: nos dice presidente del Partido Nacionalista de Mayor Desastre que abandonaron la negación a principios de los años 40 del pasado siglo y que llevan ya muchas décadas afirmando que son una nación con derecho a disponer de estado propio.

Esperemos cunda el ejemplo, la diversidad es la diversidad aunque se abarrote la ONU. Hemos podido sondear a Carod Rovira al respecto y nos ha confirmado que la diversidad cultural y lingüística de Papua Nueva Guinea bien puede evolucionar hacia la creación de 823 nuevos estados, solo queda un problema, conseguir que la ONU acepte como un hecho cultural diferencial de algunos de estos futuros estados el canibalismo de gran tradición.

Denuncia
ESPAÑA ESTÁ SIENDO IMPUGNADA DEBIDO AL MERCADEO DE LOS POLÍTICOS
Minuto Digital 27 Abril 2006

Durante una conferencia celebrada en Málaga en el marco del Aula de Cultura de SUR el historiador y miembro de la Fundación para la Defensa de la Nación Española, Fernando García de Cortázar afirmó que «España vive ahora su batalla cultural más importante desde la Transición porque estamos ante un momento de impugnación de la idea de España debido al mercadeo de los políticos». Así de tajante se mostró el historiador bilbaíno, autor de más de 40 libros, el último de ellos 'Los perdedores de la Historia de España'.

Fernando García de Cortázar, continuó denunciando la grave situación por la que atraviesa nuestro país: «España será la gran perdedora de nuestra historia porque los políticos no tienen una idea clara de España como nación y pactan con partidos nacionalistas que tienen como meta la independencia. En los nacionalismos catalán y vasco la idea de España es que ésta no existe».

El historiador opinó que los nacionalistas están en pleno proceso de creación nacional y que el resto de españoles «no hemos demostrado la misma beligerancia a la hora de defender la idea de España como los vascos o catalanes lo están haciendo». «España está en una hora grave» y recordó que la idea de nación se basa en la Historia, el arte, la lengua y la cultura en sí, «algo que hay que recordar a quienes creen que (España) no existe».

ZAPATERO "CONVERGE" CON LOS TERRORISTAS EN QUE "SOBRA EL PP"
Mayor Oreja denuncia que los "tres temas" de la "negociación con ETA" son Batasuna, Navarra y la independencia
El presidente del PP europeo ha enumerado este jueves los "tres temas" de la "gran negociación política con ETA" que supone el llamado "proceso de paz": la anexión de Navarra, la autodeterminación, y que la banda terrorista "participe en la vida política a través de la legalización de Batasuna". A juicio de Mayor Oreja, "la hoja de ruta de Zapatero converge" con la de ETA en que "sobra el PP". La negociación con la banda, según el eurodiputado, es la "expresión de la segunda transición" en España. Y tanto el Estatut como la definición de "realidad nacional" para Andalucía "dan cobertura al proyecto de ETA con el Gobierno".
Libertad Digital 27 Abril 2006

En una entrevista para La Mañana de la COPE, Jaime Mayor Oreja insistió en el papel que juega Navarra en las negociaciones con ETA. Según el eurodiputado, "Navarra es uno de los tres grandes temas", y su futura anexión depende del "resultado de unas elecciones", en alusión a las municipales de 2007, "en las que confían en la victoria del PSN" junto con los nacionalistas para poner en marcha un órgano conjunto que gobierne la comunidad junto al País Vasco, tal y como vaticina Miguel Sanz, presidente de los navarros.

El eurodiputado comenzó la entrevista refiriéndose al "espectáculo de Ibarretxe", quien trató de explicar su visión de la situación vasca mediante un dibujo infantil. "No lo he podido ver con precisión", dijo Mayor, antes de recordar que la escena la protagonizaban "un ratón, un gato, una niña y una madre". "Le falta un cartel que ponga que esto se hará en la Euskadi independiente", comentó con ironía, "es un dibujo para explicar la maravilla del proceso de autodeterminación".

En la opinión de Mayor Oreja, dicho proceso al que conduce "la negociación con ETA es la expresión de la segunda transición, de la ruptura" que se está viviendo en España. "El proceso" abierto tiene como objetivo, denunció el eurodiputado "legitimar" a los terroristas" y producir así "el gran cambio político en España". A juicio del popular, "la hoja de ruta de Zapatero es distinta de la de ETA" pero son "convergentes" en "determinados momentos". Por ejemplo, ETA y el presidente del Gobierno "convergen en que sobra el PP".

El "plan diabólico" de ETA y el Gobierno
El eurodiputado explicó que en esta "segunda transición hay una especie de venganza, un intento de reescribir la historia de España". Por ello, tratan "de modificar cualquier obra que el centro derecha haya hecho", porque "para algunos, es continuación del régimen anterior", dijo Mayor Oreja. Sobre la verificación que pretende hacer el Ejecutivo de la "voluntad de ETA", Mayor Oreja recordó que "lo único que hay que verificar es lo que el Gobierno va a ceder". "Lo demás es no entender el proceso", señaló.

Respecto al proyecto de reforma del Estatuto de Andalucía, señaló que su contenido, con importantes semejanzas con el catalán "era esperado". Tanto el Estatut como la reforma andaluza sirven, a su juicio, para "dar cobertura al proyecto de ETA con el Gobierno". "Todo lo demás", en referencia a los nacionalismos y los proyectos estatutarios, "es instrumental" y está "al servicio de esa negociación".

Ante esta situación, Mayor Oreja advirtió de que el PP afronta "un gran reto" pues "se juega su futuro". Y tiene que ser una "pieza útil en el esfuerzo de modificar este plan diabólico". "Tengo confianza en que se entienda la gravedad del proceso" que sufre España y explicó que "el reto es mantener una distancia democrática infinita frente a lo que impulsa Zapatero. "Yo tengo clara la estrategia de ETA y el Gobierno y lo que está pasando", dijo, e insistió en que "el PP no debe caer en la trampa de la paz como euforia sino explicar la maldad del proceso".

El Parlamento Europeo tumba el intento del Gobierno de admitir las lenguas cooficiales
Vidal Quadras se opuso en la votación mientras Borrell apoyaba que se puedan hablar en la UE
Enrique López La Razón 27 Abril 2006

Bruselas- Ni los intentos del Gobierno español, que ayer envió a Bruselas a su secretario de Asuntos Europeos, Alberto Navarro, ni la influencia de Josep Borrell, lograron convencer ayer a una mayoría suficiente de la mesa del Parlamento Europeo. La mesa, formada por Borrell, presidente de la Eurocámara, y los 14 vicepresidentes, rechazó por siete votos en contra y seis a favor que los ciudadanos catalanes, valencianos, gallegos y vascos pudiesen dirigirse por escrito a esta institución y ser respondidos en sus lenguas cooficiales.

Todos los vicepresidentes del Partido Popular Europeo, incluido el español Alejo Vidal-Quadras, rechazaron la propuesta. El presidente de la Eurocámara y representantes del resto de los grupos parlamentarios respaldaron el uso de las lenguas oficiales. Tras la votación de ayer, la iniciativa, que había sido propuesta por el Gobierno de Rodríguez Zapatero queda «muerta», y España no podrá presentar nuevas alternativas.

El debate de ayer, como señalaron fuentes del Parlamento Europeo a LA RAZÓN, tuvo momentos de intensa discusión. Las mismas fuentes confirmaron que el representante húngaro recriminó a Borrell que en ocasiones se había encontrado documentos sin traducir en su propio idioma. De igual manera, un eurodiputado italiano habría manifestado que la Eurocámara no está «para resolver los problemas de Zapatero»:

Esta institución enterró así la propuesta de mínimos que había presentado el Gobierno español ante la oposición que había despertado la otra iniciativa de que los eurodiputados pudieran utilizar las lenguas cooficiales durante los plenos. El Ejecutivo había decidió aparcar esa demanda hasta 2007 y centrarse en el derecho de petición, según el cual, las comunicaciones escritas entre los ciudadanos y el Parlamento se hubieran podido hacer en las lenguas cooficiales españolas, así como la publicación en la página web de esta institución comunitaria de los actos de codecisión entre el Parlamento y el Consejo. Los gastos de las traducciones correrían, en todo caso, a cargo del Ejecutivo español.

En declaraciones a los periodistas, Vidal Quadras explicó que la decisión se debe sólo a «razones técnicas» y citó en particular las dificultades que la Eurocámara aún arrastra para cubrir los servicios de interpretación y traducción a las lenguas oficiales de los miembros recién adheridos a la UE.

No cree lo mismo la Generalitat, que responsabilizó al PP y a CiU, en este último caso de modo indirecto, de la decisión. «Los miembros del PPE y un miembro del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa (del que en forma parte Convergencia Democrática de Cataluña) han votado en contra», señaló en un comunicado.

El «proceso» no silencia a las víctimas
«Olvidados», el libro que ayer se presentó en Madrid, busca ser un antídoto contra el entierro de las víctimas de ETA en el cajón de la desmemoria en un momento convulso
B. T. ABC 27 Abril 2006

MADRID. Con voz perfectamente audible y siempre serena, las víctimas del terrorismo de ETA se prodigan estos días en esos foros «incómodos» que dan cobijo a su causa, que es la de todos, la de «una democracia sana», como recordó ayer Maite Pagazaurtundúa en la presentación del libro «Olvidados» (Editorial Adhara), del que son autores el cineasta Iñaki Arteta y Alfonso Galletero. La obra, concebida «para despertar a una sociedad anestesiada», recoge el testimonio de diecinueve víctimas de ETA con una aproximación a sentimientos que, en muchos casos, ni siquiera habían sido compartidos con los más allegados. Tal es la circunstancia de Ana María Vidal-Abarca, ex presidenta de la AVT, quien se ha significado por su defensa de las víctimas durante años pero que nunca había desnudado su propia biografía del dolor, o de Irene Cuesta, que, como expresó su hermana Cristina en el acto celebrado en la Casa de América, «jamás me había contado lo cerca que llegó a ver a nuestro padre cuando le acababan de asesinar».

La emoción (tan intensa que casi se podía «tocar») no desvirtuó la claridad de un mensaje unívoco y compartido: «Seremos siempre pura memoria democrática -dijo Maite «Pagaza», como presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo-. Quienes hemos sufrido estos actos no sólo no estamos incapacitados para opinar como ciudadanos, sino que nuestra experiencia personal nos ha convertido en peritos en personas y peritos en análisis social y político». Despues de superados los años oprobiosos del «algo habrá hecho», denuncian «que el cálculo político ha vuelto a aparecer en escena» tras el atentado de Barañáin. Cristina Cuesta ve «lamentable y preocupante» la «valoración» del Gobierno del «buen camino» de Batasuna y Maite Pagaza sentencia: «Que no se pague precio político es el frontispicio de lo acordado en las Cortes». Las víctimas velarán por los principios.

POR UN DELITO DE ENALTECIMIENTO DEL TERRORISMO
La Audiencia Nacional condena a Otegi a 15 meses de cárcel por el homenaje a un etarra en 2003
Durante el juicio, el líder abertzale mantuvo que lanzó un 'mensaje electoral'
El terrorista al que se le rindió tributo atentó supuestamente contra Carrero Blanco
El Supremo le impuso otra pena por injurias graves al rey en 2005
AGENCIAS El Mundo  27 Abril 2006

MADRID.- La Audiencia Nacional ha condenado al portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, a 15 meses de cárcel y siete años de inhabilitación absoluta por un delito de enaltecimiento del terrorismo, al haber participado en un homenaje al etarra José Miguel Beñarain, alias 'Argala' el 21 de diciembre de 2003.

La condena dictada por la Sección Tercera de la Sala de lo Penal es la segunda que suma Otegi, después de que el Tribunal Supremo lo condenara el 4 de noviembre de 2005 a un año de cárcel por un delito de injurias graves al Rey, al que había llamado en febrero de 2003 "responsable de los torturadores".

Puesto que la condena del Supremo es ya firme, la sentencia de hoy de la Audiencia podría suponer, según fuentes jurídicas, el ingreso en prisión de Otegi si así lo solicita la Fiscalía, aunque es susceptible de ser recurrida ante el Supremo.

Otegi participó en Arrigorriaga (Vizcaya) en un homenaje que tributó al histórico dirigente de ETA asesinado en 1978 José Miguel Beñaran Ordeñana, alias 'Argala', en un acto que se vio trufado de agradecimientos a los etarras "que han dado la vida" por Euskal Herria y de llamamientos a la lucha contra el Estado español.

Dos meses después, la Fiscalía ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJV) presentó una querella por estos hechos y ésta se trasladó, junto a otras, desde el TSJV a la Audiencia Nacional, cuando Otegi dejó de ser parlamentario autonómico y aforado.

Al homenaje, según la querella que presentó la Fiscalía, asistieron también Txomin Zuluaga, Periko Solabarria, José Luis Elkoro, Pablo Gorostiza, Josu Barandica, Jesús Ariznabarreta y Arantza Zulueta y algunos de ellos han sido citados como testigos.

José Miguel Beñaran Ordeñana, 'Argala', fue el supuesto autor material del atentado contra el entonces presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, el 20 de diciembre de 1973. Cuatro años más tarde quedó en libertad tras la amnistía política concedida por el Gobierno de UCD, y el 21 de diciembre de 1978 fue asesinado, presuntamente por un grupo de militares que quisieron vengar la muerte del almirante.

Un mensaje 'político', según Otegi
El juicio se abrió el pasado 10 de abril en la Audiencia Tribunal y en el transcurso de la vista, el líder abertzale se refirió a su mensaje como un "acto de recuerdo a una persona asesinada" hacía 25 años con una motivación "política" y "electoral", ya que las elecciones generales se celebraban tres meses después. Otegi negó en se tratara de un acto de enaltecimiento del terrorismo o de ETA.

La Audiencia esgrime como principal prueba de cargo "sobre la realidad del acto de homenaje celebrado, las informaciones periodísticas obrantes en la causa". Aunque Beñarán fue amnistiado en 1977, "el ensalzamiento de sus actos o de su persona no dejaría de constituir delito de terrorismo", en concreto el de enaltecimiento, "a pesar del perdón por sus acciones" que esta amnistía supuso, añade la Audiencia.

La Audiencia Nacional deberá decidir ahora si el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, ingresa en prisión, según fuentes jurídicas. Éstas especifican, no obstante, que no es habitual que se encarcele al procesado hasta que la sentencia no sea firme ya que tras resolver el recurso el Supremo podría ser absuelto y ya no se podría reparar el daño que se le ha causado al mantenerle en prisión.

Sin embargo, es el Tribunal que le ha juzgado el que debe decidir tras analizar "la peligrosidad" del condenado o sus posibilidades de fuga, razones que tendría que argumentar por escrito para justificar su decisión de encarcelar al reo.

Causas pendientes
El dirigente de la ilegalizada Batasuna tiene abiertos en la Audiencia Nacional otros tres procedimientos por enaltecimiento del terrorismo y está procesado por integración en ETA y como inductor de 108 actos violentos en la causa que se sigue contra Batasuna.

Precisamente ayer, Otegi, considerado uno de los interlocutores claves en el proceso de paz abierto tras el alto el fuego de ETA, pidió junto a los otros líderes abertzales Pernando Barrena y Rafael Díez Usabiaga, autorización al juez Fernando Grande-Marlaska para salir de España, los dos primeros para asistir a unos actos del Sinn Fein y el tercero a la reunión del Foro Social Europeo en su condición de líder del sindicato LAB.

Grande-Marlaska impuso a los tres la prohibición de abandonar el territorio español sin autorización judicial cuando pagaron las fianzas que les puso para poder eludir la prisión tras tomarles declaración como inductores de los actos violentos ocurridos en la jornada de huelga que convocó la izquierda abertzale el 9 de marzo.

El FORO ERMUA se querella contra IBARRETXE por su reciente reunión con Batasuna y espera el inminente ingreso en prisión de Otegi
COMUNICADO DE PRENSA El FORO ERMUA 27 Abril 2006

Bilbao. 27 de abril de 2006. El FORO ERMUA ha interpuesto en el día de hoy, ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, una querella contra el Lehendakari IBARRETXE y los representantes de BATASUNA, ARNALDO OTEGI, JUAN JOSÉ PETRIKORENA y PERNANDO BARRENA, por los delitos de prevaricación, denegación de auxilio para evitar la comisión de delitos, desobediencia, quiebra de medida cautelar y reunión ilícita, derivados de la reunión que el pasado miércoles 19 de abril mantuvo el Lehendakari del Gobierno vasco con la formación ilegalizada, dentro de la ronda de contactos con formaciones políticas vascas que éste comenzó el 28 de marzo. No hay noticias de que el Fiscal General, Conde-Pumpido, haya actuado en contra de estos delitos, como es su obligación, ni que tenga intención de hacerlo.

El FORO ERMUA había requerido previamente y por escrito -el día 14- al Sr. IBARRETXE para que suspendiera la reunión, advirtiendo que su celebración podría suponer la comisión de diversos delitos dado que BATASUNA es una formación ilegalizada que tiene prohibida toda actividad por el Tribunal Supremo y que se encuentra suspendida por la Audiencia Nacional. El Lehendakari desoyó el citado requerimiento y decidió seguir adelante con la reunión a pesar del carácter presuntamente delictivo de la misma.

El hecho de que sea el propio Presidente del Gobierno vasco quien incite al delito llamando expresamente a una reunión a una formación ilegalizada por ser instrumento de ETA, suspendida por la Audiencia Nacional de manera cautelar por su carácter presuntamente terrorista y que está incluida en las listas de organizaciones terroristas de la U.E. y de los EE.UU., es un desacato en toda regla a la autoridad de los más altos tribunales y nos muestra, nuevamente, el respeto que éstos merecen al Gobierno de Euskadi. En cualquier Estado de Derecho resultaría inaudito que esta actitud quedara impune. En ningún país de la Europa comunitaria se toleran actitudes de este carácter.

La pasividad del Estado, empezando por la Fiscalía General y siguiendo por el Gobierno, ante el sistemático desafío de BATASUNA al Tribunal Supremo y a la Audiencia Nacional, no por habitual y conocida causa menos preocupación y alarma entre los ciudadanos. Esta contumaz actitud de mirar para otro lado ante los delitos de los abertzales y demás nacionalistas es signo evidente de que el Gobierno de Rodríguez Zapatero no está respondiendo de manera adecuada frente a la sistemática desobediencia de Batasuna a las decisiones judiciales, sino todo lo contrario. Una vez más el Presidente Zapatero está promoviendo que el Estado haga dejación de sus responsabilidades y se coloque en tregua frente a los terroristas y sus colaboradores.

Por ello el FORO ERMUA hace un llamamiento expreso a los jueces y magistrados que tienen la obligación de juzgar y hacer cumplir lo juzgado, para que impongan desde la autoridad que detentan el cumplimiento de las resoluciones judiciales y el imperio del Estado de Derecho. Las treguas de ETA no pueden condicionar la aplicación de las leyes, como pretenden -entre otros- el Fiscal General y diversos dirigentes del PSE. Actuando de un modo responsable y profesional los jueces preservarán la fortaleza e independencia de la Justicia, ganando para ella el reconocimiento y respaldo de la inmensa mayoría de españoles que desean que sobre los terroristas caiga todo el peso de la Ley, aunque esté en marcha un llamado “proceso de paz” que en realidad se está desvelando como un “proceso de autodeterminación de Euskadi y de anexión de Navarra”.

Por otro lado, acaba de hacerse público hace una hora que la Audiencia Nacional ha condenado hoy al portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, a 15 meses de cárcel y siete años de inhabilitación absoluta por un delito de enaltecimiento del terrorismo, al haber participado en un homenaje al etarra José Miguel Beñarain, alias "Argala", el 21 de diciembre de 2003. Desde el Foro Ermua consideramos que esta decisión judicial contribuye a mantener la confianza en la Justicia y en la derrota definitiva de los terroristas. Esperamos que en escasos días Arnaldo Otegi ingrese en prisión y, dada la acumulación de sentencias y la libertad condicional de que viene disfrutando, se mantenga su prisión incondicional durante los 15 meses. Además, la condena de 7 años de inhabilitación absoluta implica que esta persona no podrá desempeñar ningún cargo de responsabilidad pública en la sociedad democrática y, por consiguiente, supone un motivo más para no ser considerado interlocutor en ninguna negociación en Euskadi.

Para más información:
Mikel Buesa. Presidente del Foro Ermua 650-97-42-04
Iñaki Ezkerra. Portavoz del Foro Ermua 657-70-07-92

Nota Informativa: Se ha creado en la página web del Foro Ermua (www.foroermua.com ) una nueva sección relativa al “Alto el fuego de ETA”. Entre otros contenidos, en esta sección se hace un repaso diario actualizado de la actuación y declaraciones del Gobierno, del Fiscal General y del partido del Gobierno en todo lo concerniente al que denominan “proceso de paz”.

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