AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 8 Mayo  2006
Entrevista: Asociación Gallega para la Libertad de Idioma
Minuto Digital 8 Mayo 2006

Condiciones inaceptables de Batasuna
Editorial ABC 8 Mayo 2006

Cataluña, al margen de la democracia
EDITORIAL Libertad Digital  8 Mayo 2006

Maragall y el cuento de la lechera
Editorial ABC 8 Mayo 2006

El tripartito tripartido y deslegitimado
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 8 Mayo 2006

Manipulaciones del Gobierno
Isabel Durán Libertad Digital 8 Mayo 2006

La fiebre estatutaria o el síntoma de una locura o cáncer contagioso
Santiago Abascal elsemanaldigital 8 Mayo 2006

La razón de la historia
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 8 Mayo 2006

Paranoia política y social
Agapito Maestre Libertad Digital 8 Mayo 2006

El verificador
IGNACIO CAMACHO ABC 8 Mayo 2006

La gran opción
GERMÁN YANKE ABC 8 Mayo 2006

Morir matando
José García Domínguez Libertad Digital 8 Mayo 2006

Cosas que ya habíamos visto
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 8 Mayo 2006

Elecciones en Otoño
Pablo Sebastián Estrella Digital 8 Mayo 2006

Carod gana
Javier Orrico Periodista Digital 8 Mayo 2006

Los catalanes tienen derecho a tener un gobierno
Editorial Elsemanaldigital.com  8 Mayo 2006

Qué suerte de oposición.
Román Cendoya Periodista Digital 8 Mayo 2006

Zapatero, el republicanismo, el nacionalismo y la arbitrariedad
Francisco Rubiales Periodista Digital 8 Mayo 2006

Se confirma, el PSOE no quiere la desaparición de ETA, la quiere de socio de gobierno.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 8 Mayo 2006

Ciutadans de Catalunya llega a Madrid
Luis de Velasco Estrella Digital 8 Mayo 2006

Cinco años después
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  8 Mayo 2006

Una nota de ETA encontrada en Francia confirma que no se plantea dejar las armas
J. M. Zuloaga / R. L. Vargas La Razón 8 Mayo 2006

Los socialistas preparan una coalición con el nacionalismo para gobernar en Navarra
Inmaculada G. de Molina La Razón 8 Mayo 2006

Al otro lado de la calle
PABLO MUÑOZ ABC 8 Mayo 2006

Albert Boadella: «Zapatero no midió lo que suponía dar barra libre para el «Estatut»»
BLANCA TORQUEMADA ABC 8 Mayo 2006

«Ciutadans» a por todas
B.T. ABC 8 Mayo 2006

TERNERA PREPARA UNA ESTRUCTURA PARALELA A ETA
Minuto Digital 8 Mayo 2006

Condena de la AVT a la cesión de un local municipal del Ayuntamiento de Barcelona para la celebración de un acto de Arnaldo Otegui
Minuto Digital 8 Mayo 2006

Entrevista: Asociación Gallega para la Libertad de Idioma
Seguimos dando a conocer los diferentes movimientos cívicos que vienen trabajando en España. En esta ocasión es la Asociación Gallega para la Libertad de Idioma.
Minuto Digital 8 Mayo 2006

¿Qué es AGLI?
Conscientes de la gravedad de la situación, un grupo de personas, en su mayoría padres de alumnos, formaron en 1988 la Asociación Gallega para la Libertad de Idioma (AGLI), que tiene como objetivo conseguir que en España y especialmente en Galicia no existan discriminaciones por razón de idioma, y que se respeten los derechos lingüísticos individuales y colectivos de los ciudadanos que hablamos español.

Desde su fundación, AGLI se ha opuesto con todos los medios a su alcance a una mal llamada normalización lingüística, que no es otra cosa que una imposición antidemocrática de las "lenguas propias" generada por la clase política, y que no responde en absoluto a la demanda de la sociedad, si exceptuamos a grupos nacionalistas que la emplean como filtro de exclusión, y a ciertos sectores con intereses económicos en su imposición. AGLI no está en contra de las lenguas regionales, sino en contra de su imposición por encima de las libertades individuales, contra el bilingüismo obligatorio.

¿Cuáles son sus principales actividades?
Al principio se tenía la esperanza de que en base a lo que establece la Constitución Española, el estado mantendría el idioma común español en todo el entramado oficial, educación, sanidad, justicia, administración local, etc., y que sería suficiente denunciar las tropelías, para que los dos grupos políticos más votados, PSOE y PP, junto con la aplicación de criterios de sentido común del Tribunal Constitucional y la actuación del Defensor del Pueblo, mantuvieran la unidad idiomática, pero debido a graves defectos del sistema democrático, esos dos partidos, en vez de pactar entre sí, (pactar con el PSOE actual resulta imposible, demostrada su absoluta falta de los principios éticos más elementales) al gozar de la representación de la mayoría de los españoles, se venden a las minorías nacionalistas que están consiguiendo hacerlo desaparecer, con el apoyo del politizado Tribunal Constitucional y la cobardía del Defensor del Pueblo, así que ahora estamos simplemente dejando constancia del trágico proceso, con la esperanza de que la ciudadanía reaccione y consiga regenerar la clase política, la inexistente ética de la mayoría de los políticos y se cumpla el espíritu y la letra de la C.E.

Porque la función de una asociación cívica no puede ser la de ocupar el espacio que obligatoriamente tiene el Estado en la defensa del cumplimiento de la norma suprema; no podemos tener que estar permanentemente vigilantes de todos los procesos que se les ocurren a los políticos y sus burócratas para reforzar su feudo identitario, con la lengua "propia".

Así que en nuestra dirección en Internet www.geocities.com/agli.geo, recopilamos gran cantidad de información relacionada con el derecho constitucional de poder ser ciudadanos normales castellanohablantes en las regiones que anticonstitucionalmente han establecido que la lengua "propia" no es el idioma común español. También iniciamos recursos contra normas de la Junta de Galicia y ayuntamientos que supongan una discriminación de los castellanohablantes y tratamos de apoyar a quienes se sienten atropellados en su derecho a la educación o actuaciones administrativas por la imposición de la lengua "propia". También colaboramos con otras asociaciones cívicas en la defensa de los derechos constitucionales, y organizamos conferencias sobre estos temas, tratando de crear en la sociedad una conciencia de sentido común con los temas relativos al idioma, y además que los ciudadanos sepan cuáles son sus derechos lingüísticos y los hagan respetar.

¿Creen que se debe discriminar positivamente una lengua, o hay que dejar que la ciudadanía use de forma natural y como voluntariamente la que prefiera?
En primer lugar, hay que partir de la base de que una sociedad necesita un idioma común para poder funcionar como tal, y que el bilingüismo impuesto es un disparate puesto que la sociedad es un sistema dinámico, sin zonas estancas donde no se pueda entrar ni salir si no se cumplen condiciones de definición difusa. En nuestra dirección de Internet se puede leer el libro "La "normalización lingüística", una anormalidad democrática, El caso gallego, que Manuel Jardón dedicó "A todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las personas y no las personas para los idiomas" y donde demuestra que lo mejor para las lenguas es dejarlas que sigan su camino sin legislación ni imposición alguna. Las lenguas vivas sirven para que la sociedad siga adelante, otras se van quedando por el camino y en un lejano futuro esperemos que toda la tierra hable el mismo idioma.

En todas las CC.AA. con idioma oficial propio se valora el conocimiento de la lengua autóctona para ser funcionario en ellas, no solo de la administración autonómica sino también del estado, primando ese conocimiento a otros específicos profesionales ¿creen que es un criterio valido?

El que haya CC.AA con idioma oficial "propio" es un disparate, una anormalidad democrática, puesto que es el castellano el único idioma que como españoles tenemos el deber de conocer. Agli ha presentado recursos contra muchas convocatorias en las que se valoraba el conocimiento de la lengua "propia" incluso más que conocimientos específicos de la función técnico-administrativa, pero al haber tantos frentes, resulta una lucha muy difícil, pues tanto la Junta de Galicia, en cualquiera de sus departamentos, como cualquier ayuntamiento, en cualquiera de sus servicios, utilizan esa valoración para conseguir dos fines igualmente anticonstitucionales, primero para impedir que los castellanohablantes concurran y segundo para conseguir implantar un perfil pro lengua "propia" entre los que concurren, y así, a medio-largo plazo consiguen el dominio de toda la burocracia regional y local.

En nuestra dirección de Internet se puede también leer el libro Por la normalización del español: El estado de la cuestión, una cuestión de Estado de FADICE (Federación de Asociaciones por el Derecho al Idioma Común Español), donde se pone de manifiesto que el problema existe en todas las CC.AA con "lengua propia", se comparan varios estatutos y la C.E, y se resumen algunas sentencias.

Cual es la situación de la enseñanza en Galicia, ¿el PP de Fraga ha desarrollado una política lingüística idéntica a la catalana?
La enseñanza en Galicia es un desastre, pues el profesorado tiene que ser en el mejor de los casos bilingüe, en muchos casos es monolingüe en lengua "propia" lo que subvierte el sistema y constituye una red clientelar cuyo máximo interés es mantener la discriminación a favor de los que hablan la "lengua propia" en contra de los que cumplen el deber de conocer el español que establece la C.E. , y encima utilizan todos los medios a su disposición para el adoctrinamiento nacionalista, tanto en los libros de texto, como en los juegos y ejercicios y en la conversación corriente.

Por otro lado, no se permite a los padres elegir el castellano como lengua vehicular, por lo que los castellanohablantes se convierten en ciudadanos de segunda clase, sin derecho alguno respecto a su lengua materna, lo que además supone un enorme perjuicio al impedir el normal desarrollo de la persona y su relación con la sociedad.

En la formación profesional y en la universidad, ocurre lo mismo, con el agravante de que se crean feudos en los que vale más la defensa y el conocimiento de la "lengua propia" que la profesionalidad y validez técnico-científica. Con el paso del tiempo la situación empeora puesto que al jubilarse los profesores que comenzaron cuando había un sistema nacional de educación, son reemplazados por elementos de la red clientelar cuyo objetivo es borrar el idioma español en su zona de influencia.

El intercambio de profesores y alumnos queda anulado por la barrera idiomática, y la universidad se convierte de facto en aldeanidad, despilfarrando los recursos indispensables para investigación y desarrollo para tratar de borrar el idioma español del mapa y acallar a los ciudadanos de segunda.

La Junta o el Ayuntamiento de Vigo, también el de Santiago, solo usa el gallego en sus documentos públicos, ¿no es esta una discriminación del castellano, como idioma común a todos los españoles?

Los ciudadanos castellanohablantes somos ciudadanos de segunda en las regiones donde, incumpliendo la Constitución española, los políticos de turno, motu propio o para conseguir el apoyo de grupos nacionalistas han establecido que el idioma propio no es el idioma común español. El ciudadano castellanohablante que se ve directamente afectado por actos administrativos de la Junta de Galicia o las entidades locales, en contra de lo que establece la C.E. tiene que solicitar por escrito y ante el órgano correspondiente la traducción al castellano de cada documento y en cada etapa, y estar preparado para un largo y costoso proceso legal; en otro caso ni tiene derecho a la traducción (educación, sanidad, cultura, etc.), a pesar de que la C.E. establece el deber de conocer únicamente el idioma español.

Pese a todas las políticas de fomento artificial del gallego, la realidad es que en Galicia cada día hay menos galleogoparlantes. ¿A que se debe esa contradicción?
La ciudadanía utiliza la lengua para comunicarse, entretenerse, formarse, vivir, y en cuanto sale de la aldea, físicamente o por los medios de comunicación, se da cuenta de que con el idioma español tiene unas ventajas impresionantes. Además, el gallego que se impone a los niños es un idioma de laboratorio, no corresponde a ninguna de las variedades que se hablan en las distintas zonas, incluso hay algún grupo que para conseguir mayor masa de hablantes proponía su paulatina integración con el portugués-brasileño. Y no hay que olvidar que el bilingüismo es una imposibilidad puesto que el cerebro humano no es como un computador con dos núcleos, trabajando simultáneamente uno cada idioma, lo que aprende, lo que vive en un idioma no puede estar permanentemente traduciéndolo al otro, salvo para las cosas más triviales, y no tenemos siete vidas como se dice de los gatos.

¿Cuál es su opinión sobre el bilingüismo?
La palabra en sí, que parece inerte, es un peligro, pues aquí no se entiende como el hecho de que una persona, por decisión propia, sin obligación ni imposición, domine dos idiomas, sino que pretenden que bilingüismo sea el medio de comunicación de una sociedad cerrada en la que todos cumplen el requisito de conocer los mismos dos idiomas y en la que nadie que conozca sólo el idioma español pueda ser ciudadano normal; y teniendo tantos idiomas para elegir, quedarse con dos, y encima uno de ellos con escasa utilidad, salvo su aplicación como criterio de discriminación en contra de la mayoría, no parece una buena elección.

Por otro lado, cualquier idioma vivo, es decir que tiene una sociedad que se comunica, trabaja, piensa, investiga, desarrolla y se divierte, evoluciona a tal velocidad que resulta imposible dominar todas sus facetas, pues sólo hay que hablar con cualquier especialista en cualquier materia para darse cuenta de que los que se consideran bilingües sólo tienen un conocimiento muy parcial de los dos idiomas.

Hay algunos grupos que, quizás confundiendo tolerancia por debilidad, creen que ante el monolingüismo impuesto en "lengua propia" por parte de los nacionalismos, deben impulsar una administración oficial bilingüe, pero hay que resaltar el hecho de que una cesión en este campo tiene unas consecuencias tremendas, y no deberíamos olvidar que el bilingüismo impuesto es una verdadera dictadura, anticonstitucional, pues si la C.E. establece qua las "lenguas propias" serán oficiales en las CC.AA respectivas (enorme disparate, por imposición nacionalista en el trapicheo preconstitucional), primero establece que sólo se tiene deber de conocer el español, y por tanto su imposición, más allá de que cualquier ciudadano, incapaz de cumplir el mandato constitucional de deber conocerlo, pueda recibir ayuda, es un disparate que atenta contra todos los principios de libertad, libre de circulación y establecimiento, participación política, igualdad de los ciudadanos ante la ley, etc.

Cuando se pide administración bilingüe para sociedad bilingüe, se está partiendo del falso supuesto de que hay una sociedad bilingüe, una sociedad estática en la que nadie entra ni sale, todos son igualmente bilingües, y en todos los niveles todo está entremezclado, es decir por ejemplo, que en la prensa hay artículos en los dos idiomas, en las clases de la universidad se mezclan párrafos de ambos idiomas, lo mismo que en las vistas y sentencias de la justicia, la sanidad, etc., porque eso de hacer una reunión y dar el discurso en un idioma y luego repetirlo en el otro, es lo que tenemos que hacer para dividir la productividad por dos y hundirnos más en la absoluta ineficacia.

Cualquier persona, sea empresario, jurista, médico, profesor, periodista, etc., si no es capaz o no puede pasar el filtro del bilingüismo dictatorial, es un ciudadano de segunda, incluso se le somete a verdaderas situaciones de riesgo para su vida, pues si va circulando por una carretera en una región con lengua propia, le obligan a permanecer mirando los paneles indicadores el doble de tiempo para leer los mensajes en su idioma, precedido por la "lengua propia", situación mucho más peligrosa que utilizar un teléfono; si tiene una urgencia médica, quizás no llegue a tiempo, porque las indicaciones en las vías pública y dentro del hospital, sólo están en la "lengua propia".

En cuanto a la escolarización en lengua materna, según recomendaciones de todos los expertos y de acuerdo con la demanda y las posibilidades, pues no hay que olvidar la enorme cantidad que hay en España de familias emigrantes de todo el mundo que también tienen ese derecho, debería ser posible en los primeros años, para pasar a un sistema educativo nacional, donde cualquier alumno o profesor pueda participar en cualquier sitio.

¿Cuál es su opinión sobre la tregua de ETA? ¿Cree que hay un camino a la esperanza o que simplemente se trata de otra tregua trampa?
Hablar de tregua es partir de un supuesto falso, dado que no hay guerra: hay unos desalmados apoyados por otros descerebrados que asesinan y extorsionan y algunos políticos sin ética que aprovechan la situación para arrimar el ascua a su sardina.

El único camino a la esperanza es la firmeza de la ética y el sentido común. La ley debe aplicarse y el estado debe garantizar la seguridad. Pero en España, la ley, lo mismo que la seguridad se aplica únicamente cuando les interesa a algunos, y encima vamos por el camino equivocado, al menos hacia diecisiete feudos con sus leyes, tribunales y seguridad, como ya es en sanidad y educación.

Las víctimas del terrorismo están luchando para conseguir que el estado cumpla con su deber, cumpliendo y haciendo cumplir la ley, y metiendo entre rejas a los asesinos, terroristas y extorsionadores, y las asociaciones cívicas tenemos que seguir defendiendo la educación en los principios éticos en contra de las minorías nacionalistas, que se han apoderado de las instituciones donde están consiguiendo descerebrar a las generaciones siguientes, y conseguir que la clase política deje de ser tal clase, y sean ciudadanos honestos, volcados durante el tiempo que les corresponda en servir a la sociedad y regresando a ella, sin que su permanencia en la política sea su medio para mantener su poder feudal.

Con toda esta humareda, están consiguiendo que una gran parte de la sociedad española todavía no se haya enterado de que dentro de poco será obligatoria la anticonstitucional inmersión lingüística, para todos, no sólo para los niños y estudiantes como ahora, es decir, otro pasito en dirección a la secesión que van marcando los totalitarios proyectos de estatutos regionales.

Condiciones inaceptables de Batasuna
Editorial ABC 8 Mayo 2006

EN el llamado proceso de paz abierto por el anuncio etarra de alto el fuego no sólo se debe verificar la certeza del cese absoluto de la violencia, sino también la finalidad última del diálogo que el Gobierno entablaría con los terroristas. Y si lo primero incumbe al Ejecutivo, a través de los servicios de inteligencia del Estado, lo segundo incumbe a la opinión pública y al principal partido de la oposición, el PP, el único que ha decidido asumir un papel fiscalizador en este momento. Aunque un supuesto tercer informe policial parece reiterar que el alto el fuego es real -pese a los atentados de Barañáin y Guecho y el envío de cartas de extorsión a empresarios navarros y vascos-, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, reconoció el viernes que no hay «plenas garantías» de la desaparición de la violencia. Mientras sea así, es evidente que el Gobierno no puede considerarse autorizado para emprender un diálogo directo con los terroristas.

En todo caso, el entramado terrorista, es decir, Batasuna, está jalonando estos pasos preliminares del alto el fuego etarra con una sucesión de apariciones públicas que deben servir para verificar la viabilidad del diálogo con ETA. No se trata sólo de comprobar que el alto el fuego es real, sino de saber qué pasos se van a dar a partir de esa comprobación. Y esta información es un derecho de la opinión pública y de la oposición, más aún si el presidente del Gobierno pretende comparecer ante el Congreso de los Diputados, pues si Batasuna va a ser interlocutor de ese diálogo, no se puede obviar que esta formación, ilegal y disuelta por ser terrorista, está poniendo condiciones previas y plazos que requieren una descalificación explícita del Ejecutivo. El problema para el Gobierno es que si da crédito a ETA y Batasuna cuando le transmiten que no tuvieron que ver con el atentado de Barañáin -exculpación que la locuaz ETA podía haber hecho a través de un comunicado-, también habrá de dar el mismo crédito cuando Otegi le fija las condiciones irrenunciables para la «superación del conflicto». Por eso, cuando ETA exige autodeterminación, amnistía y Navarra, no es consuelo alguno pensar que se trata de mensajes de consumo interno para los seguidores de los terroristas, porque ese «consumo interno» es el que ha justificado el asesinato de casi mil personas y el que utiliza ETA para su propio mantenimiento.

La última condición «irrenunciable» de Batasuna ha sido su legalización inmediata, oportunamente acompañada por la declaración del Parlamento vasco, aprobada el viernes, que emplaza al Gobierno de Rodríguez Zapatero a que la Fiscalía retire la acusación en el macroproceso que se celebra en la Audiencia Nacional. Evidentemente, el Gobierno debe responder a Batasuna con un mensaje que vaya más allá del rechazo a su relegalización, técnicamente imposible, por otro lado. Debe transmitir a los batasunos que no están en condiciones de exigir nada, ni su legalización ni ninguna otra condición política. Porque, si como dice el Gobierno, ETA está derrotada y convencida del fracaso del terrorismo, no hay ninguna razón para contemporizar con quienes forman parte de la estructura terrorista y deben sentirse tan derrotados como el resto de los terroristas. Sería muy grave que Batasuna no estuviera recibiendo este mensaje o que el Gobierno enfocara el proceso del fin del terrorismo de otra manera.

La Ley de Partidos Políticos fue un punto de inflexión en la historia de la lucha antiterrorista al llevar la acción del Estado a las fuentes de la financiación, la captación, la logística y la propaganda de ETA. La asfixia política y económica de los terroristas aumentó exponencialmente la eficacia de la Policía y de la Justicia, realimentó la capacidad de oposición de la sociedad española y, especialmente, de la sociedad vasca no nacionalista y recluyó a ETA en lo que, por primera vez en su historia, podía calificarse como etapa final de su vida terrorista. Sólo gracias a esta acumulación de recursos en manos del Estado y al Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, ETA pudo constatar que nunca doblaría el pulso a la sociedad española.

El Gobierno de Rodríguez Zapatero no debe dar ningún paso, ni sugerirlo siquiera, que implique reponer a ETA y Batasuna en una situación previa a la decadencia forzada por la Ley de Partidos Políticos y el Pacto Antiterrorista. La posibilidad de futuros pactos entre el Partido Socialista de Euskadi y Batasuna, reconocida ayer por su portavoz parlamentario, José Antonio Pastor, sólo anima a ETA a no renunciar a nada. El error estratégico sería dramático, pero el daño moral y político a la sociedad española, aún mayor. El horizonte del fin del terrorismo debe estar despejado de terroristas y exento del más mínimo precio político. Debe ser una victoria inapelable del Estado y de los españoles.

Cataluña, al margen de la democracia
EDITORIAL Libertad Digital  8 Mayo 2006

Natan Sharansky, el disidente ruso condenado en Siberia cuyo libro sobre la democracia es recomendado por Bush, criticaba a éste que en su cruzada por llevar la democracia a Oriente Medio se haya centrado más en las urnas que en las instituciones que permiten que esas urnas sean algo más que una mera elección entre tiranos. Eso, y no otra cosa, es lo que ha permitido que en Palestina gobierne ahora Hamas tras la muerte de Arafat, o que en Cataluña el tripartito haya sustituido a CiU.

Y es que Cataluña, junto con el País Vasco, es uno de los pocos lugares de España donde aún no se ha completado la transición a la democracia. La misma casta política nacionalista llega dirigiendo los destinos de la región desde la muerte de Tarradellas, con resultados bien visibles. No hay casi fin de semana en que no haya que dar la noticia de una agresión o de un acoso a una sede del PP, similares a aquellos que se extendieron el 13-M a toda España y que Zapatero, su impulsor, se negó siempre a condenar. Sin embargo, jamás logramos publicar noticia alguna que refleje alguna medida legislativa o ejecutiva favorable a la libertad de aquellos que no comparten el pensamiento único nacionalista. Al contrario, todo es persecución al diferente, ya sea por hablar en castellano o por cometer el pecado nefando de querer vender toros y flamencas en las tiendas de souvenirs. Y los medios de comunicación del oasis, adecuadamente engrasados en la subvención y el halago del poderoso, colaboran estigmatizando y haciendo inconfesable cualquier postura "anticatalana", es decir, antinacionalista.

Nadie tenía interés en un nuevo Estatuto de Autonomía en Cataluña, que ampliase los poderes de sus gobernantes reduciendo aún más los mecanismos con que la sociedad civil puede intentar controlarlos. Tan sólo unos políticos que no representan a los catalanes de a pie, a esa Cataluña real cuyas aspiraciones no distan mucho de las del resto de español, esa Cataluña que se preocupa de problemas reales como el paro o la inmigración. Pero la agenda del nacionalismo que ya nadie denomina como "moderado", colocada en el centro de la vida política nacional gracias a los crímenes de ETA, ha triunfado gracias a un Zapatero cuyo máximo interés es exportar ese régimen asfixiante al resto de España.

Aunque el tripartito se deshaga, ahogado en sus propias contradicciones, el régimen permanecerá intacto. Y contará con una herramienta que le permitirá extender el control de la sociedad catalana del que ya disfruta, con mayores competencias y muchas menos trabas. Mientras tanto, en el resto de España, con la Constitución huérfana de todo significado, el proyecto de Zapatero de destrucción del PP y construcción de un régimen de partido único sigue firme y en el rumbo correcto.

Maragall y el cuento de la lechera
Editorial ABC 8 Mayo 2006

ESTÁ claro que no son meras coincidencias, sino elementos de una estrategia definida cuyo objetivo último podría dañar seriamente la convivencia democrática. En el espacio de pocas semanas, Zapatero elogia a la II República, afloran banderas tricolores en el Primero de Mayo, se anuncia una recuperación sesgada de la memoria histórica y -hace unos días- Pasqual Maragall proclama que el Estatuto y los catalanes son «herederos» de aquel periodo histórico. Todo ello, entre aplausos y vítores, en un acto aderezado con un extraño simbolismo, mezcla de enseñas republicanas y versiones del Himno de Riego y de la Marsellesa, con actuaciones musicales, lecturas literarias y discursos políticos. Los otros socios del tripartito aprovecharon también la oportunidad para aportar su grano de arena a la ceremonia de la confusión. Así, aunque la vicepresidenta del Gobierno, Fernández de la Vega, asegure que la Monarquía parlamentaria no está en cuestión, la opinión pública empieza a contemplar, entre la sorpresa y la indignación, cómo se minusvalora la Transición y la Monarquía de todos en favor de un régimen cuyo fracaso objetivo se refleja en las trágicas consecuencias a que dio lugar. Sin negar los elementos positivos (sobre todo, en materia educativa y cultural), los historiadores rigurosos califican de «fracaso» el periodo comprendido entre 1931 y 1936, como se recogía en el suplemento que publicó ABC con motivo del 75 aniversario, titulado precisamente «El fracaso de un régimen convulso».

Proclamar los valores republicanos es lo último que le faltaba a Maragall, un personaje en busca de un papel que se le niega en la extraña tragicomedia desplegada en los últimos meses en torno al Estatuto catalán, rechazado por sus socios de ERC y con serias dudas acerca del resultado del referéndum. En las páginas de Nacional se informa hoy sobre la última pirueta del presidente de la Generalitat para continuar haciendo equilibrios sobre un alambre que amenaza hace tiempo con romperse. Se trataría, según fuentes de ERC, de un pacto con Carod-Rovira (otro líder en serios apuros en el seno de su peculiar formación política) con objeto de anunciar la convocatoria de elecciones anticipadas en otoño y, eventualmente, el aplazamiento del referéndum del Estatuto para después de esos comicios, ya con un nuevo gobierno. Si el asunto le sale bien, sería un golpe de mano respecto de los amplios sectores del PSC y de ERC que cuestionan abiertamente las candidaturas de Maragall y de Carod para las próximas elecciones autonómicas, ya que cogerían desprevenidos a sus compañeros ante la imposibilidad material de plantear otras opciones. El círculo se cierra -si no se repite el cuento de la lechera- con una renovación del acuerdo de gobierno, una vez ganadas las elecciones, con la peculiaridad de que el segundo puesto del Ejecutivo volvería a manos del líder republicano, desplazado después de la entrevista de Perpiñán. Una jugada habilidosa, pero en la que falta un elemento decisivo: la última palabra la tendrán en las urnas los ciudadanos catalanes.

El tripartito tripartido y deslegitimado
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 8 Mayo 2006

Dígase lo que se diga, la Historia no juzga nada y a los historiadores ya los conocemos: hay de todo, como en botica. Pero si los "botiguers" de la historiografía nacionalista juzgaran con un mínimo de rigor el desastre político catalán y español que está desarrollándose ante los ojos pero a espaldas de la ciudadanía, deberían escribir sus crónicas a solas para evitar el rubor intelectual que produce el espectáculo. Nunca en nombre de la libertad de los pueblos se despreció tanto a un pueblo o, si se quiere, a dos: al español y, dentro de él, al catalán.

Nadie quería un nuevo Estatuto de Autonomía en Cataluña salvo la casta dirigente político-mediático-empresarial nacionalista para mandar todavía más y aún con menos control. Pero precisamente porque no había nadie vigilando un proyecto que era simple ambición de poder (de mantenerlo por parte del tripartito PSC-ERC-IC y de acrecentarlo por parte del nacionalismo en general), el proceso ciego de un Estatuto de máximos se desarrolló entre la complacencia aldeana y la indiferencia lejana, entre la lerda artificialidad barcelonesa y la estúpida naturalidad madrileña con que Gobierno y oposición suelen desentenderse de todo lo que pasa en la España profunda lejos del disfrute presente o soñado de la Moncloa. El desaforado Estatuto, que tan displicente y cómodamente dio por imposible el PPC de Piqué, salió adelante contando con que ya lo recortarían en Madrid, pero resulta que Zapatero no se dedicó a su poda sino a su abono, para así cambiar la alianza de ERC por la de CiU y dar a luz un nuevo régimen al estilo mexicano en el que el PP nunca pudiera ser alternativa al PSOE y sus aliados de plomo vasco reconvertido y oro catalán gasificado.

Pero el reconocimiento de hecho de la soberanía del Parlamento catalán no ha sido suficiente para el separatismo radical de ERC, que ha forzado a sus dirigentes a tomarse en serio su propia demagogia y pedir el "no" al Estatuto. Maragall se ha quedado a solas con Carod Rovira en los umbrosos y cacofónicos pasillos del poder, a solas con la gestión de un monstruo que ya ha devorado a España y que difícilmente va a aprovechar a ninguna fuerza política catalana, ni siquiera nacionalista. Tiene toda la razón Piqué al pedir que Maragall eche a la Esquerra de un Gobierno que pide el "sí", pero donde representa a un partido que pide el "no". También tiene razón en pedir que se anule la campaña ilegal sobre el referéndum protagonizada por un Gobierno legal pero ilegítimo, en contra de dos de los cinco partidos catalanes con representación parlamentaria. Si no fuera La Tragedia de los Tontos sería La Conjura de los Necios.

Palabra de ETA
Manipulaciones del Gobierno
Isabel Durán Libertad Digital 8 Mayo 2006

Con Alfredo Pérez Rubalcaba algo muy sustancial ha cambiado en el Ministerio del Interior. Lo que dice la banda terrorista ETA con sus propias palabras, por escrito y en euskera, ha sido modificado o simplemente ha desaparecido en la versión traducida en castellano del último boletín interno de ETA manejado sólo por algunos mandos policiales, ya que ha sido declarado secreto de estado por el Gobierno. Los bienpensantes dirán que son meros errores de traducción, mera casualidad. Lo cierto es que donde los pistoleros hablan de negociación con el Gobierno ni siquiera aparece la frase. Así ha ocurrido con el Zutabe número 110 correspondiente al mes de abril.

Mientras el Ejecutivo habla de verificación del alto el fuego, los terroristas aseguran que no piensan entregar las armas y que han llevado la situación política a donde ellos querían. Esta es la palabra de ETA. "Azkerik, hasieratik prensan ETA eta ainako gobernoaren arteco negociacioez buruz agertutako filtracioak aipatu dejar dira". En román paladino, "hay que citar las filtraciones que se han producido en la negociación entre ETA y el Gobierno", dice literalmente la banda. Sobre esta afirmación aparecida en la versión original, no aparece mención alguna en la traducción al castellano. Pero aún hay más.

"Hemos llevado la situación política al punto que buscábamos", aseguran los asesinos. La banda terrorista proclama abiertamente que mientras que con José María Aznar se buscaba su "destrucción y desaparición" con lo que "la factura represiva ha sido terrible", ahora se ha conseguido "la recuperación de la izquierda abertzale"."El tema principal son los pasos que se están dando hacia una nueva reforma del Estado (...) La victoria en las elecciones gallegas y catalanas han sido importantes para el PSOE para poder fijar su posición". "Cataluña y Euskal Herria son los elementos principales en el proceso de reforma". "ETA no ha dado su paso en falso".

La ETA no se ha movido un ápice en sus reivindicaciones tradicionales: autodeterminación, territorialidad, amnistía, anulación de juicios, legalización de Batasuna y expulsión del Ejército y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Eso sí, la banda elogia al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por el trabajo de cocina con los medios de comunicación (afines) previo al anuncio de la tregua. "Se vieron las consecuencias del trabajo hecho previamente por los responsables de prensa y comunicación de La Moncloa". Que cada cual extraiga sus propias conclusiones.

La fiebre estatutaria o el síntoma de una locura o cáncer contagioso
Santiago Abascal elsemanaldigital 8 Mayo 2006

Lo de Chaves y el Guadalquivir enlaza con el .cat de Baleares, con el blindaje del Ebro, con la creación de una lengua a base de palabras que acaban en "u". Es el signo de la España de ZP.

8 de mayo de 2006. Según la Constitución de 1978 –prácticamente abolida- es una competencia exclusiva del Estado. En cambio, para Chaves, el de nacionalidad andaluza - no venezolana- "la reivindicación de la gestión sobre la cuenca hidrográfica del Guadalquivir es, no sólo histórica, sino irrenunciable, porque además se constituye como un símbolo de lo que es este Estatuto".

Sin duda, la locura nacionalista, que es la locura identitataria, que es la locura de las competencias, que es la locura del poder, que es la locura de los Estatutos, es, no ya una dolencia de España, sino su mismísimo cáncer nacional. Con una salvedad respecto a este tipo de enfermedad; en el caso que nos ocupa es contagiosa. Sí, una maldita plaga que propaga la estupidez, la iniquidad, y la mezquindad por todos los rincones del territorio nacional, y que amenaza nuestro ser nacional mientras millones de españoles están en la inopia.

Quien más quien menos, todos se contagian del infame virus particularista. Querían blindar el Ebro en Cataluña. Ahora se les ha ocurrido en Aragón, a unos insensatos que, como antes pasa por allí, lo blindan ellos. Acabarán hablando los cántabros, que para algo nace en sus montañas y, con algún dique, querrán apresar en Fontibre las aguas iberas para desviarlas al Cantábrico. Tengan ustedes en cuenta que también en la españolísma Montaña –tanto como cualquier región española- hay unos lunáticos que quieren hacer una lengua del mal hablar y del terminar las palabras en "u". Sí, cierto, desde luego; ahora son residuales y ridículos, pero todo se andará.

¿Acaso no es ridículo Chaves con su realidad nacional y su dichoso Guadalquivir? ¿Acaso no es ridícula la imposición lingüística del catalán, gallego, valenciano y vasco –y el fingimiento lingüístico de que el castellano fuera una traba en lugar de un extraordinario vehículo de comunicación humana- de varias regiones españolas donde el 100% de los ciudadanos saben, entienden y hablan español? Somos el hazmerreír de Europa. ¿Acaso no es patético ver cómo, en Baleares, a las páginas institucionales de Internet se puede acceder con el dominio .cat ideado por los mismos que quieren sojuzgar a los insulares? ¿Acaso no es absurdo, en términos sociolingüísticos, y ahistórico, decir que el español no es la lengua propia de los valencianos, sino sólo la oficial? ¿Acaso no es de insensatos sumarse a este locura orgiástica de parir Estatutos para fanáticos que no interesan a ningún español, de ninguna comunidad, que tenga dos dedos de frente? ¿Acaso no es ridículo siquiera sospechar que España no es nuestra nación?

Pues todo lo ridículo, como en los peores augurios, se ha hecho realidad en España. Lo que hace unos años era ficción, ahora es realidad. ¿Por qué?

Se ha puesto de moda, en un lado y en otro, decir que el modelo y el paradigma del Gobierno actual es la II República. Unos lo dicen para asumir y reivindicar su legado. Y otros para cuestionarlo y denostarlo. Sin duda, el guerracivilismo de Zapatero hace verosímil esa última interpretación.

Pero hay otro modelo más exacto, que es el verdadero paradigma de la España actual: la I República con su proliferación cantonalista y su ¡Viva Cartagena! He ahí nuestro espejo y nuestro drama. Pero frente al ¡Viva la desigualdad! y el ¡Vivan las "caenas"!, algunos continuaremos gritando, y escribiendo –cada vez más alto, cada vez más fuerte, cada vez con más orgullo, cada vez con más rabia- ¡Viva España! Que, entre otras cosas, es hoy vitorear a la libertad y a la igualdad.

La razón de la historia
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 8 Mayo 2006

El Club de Golf de Biarritz fue escenario, en la primavera de 1980, de una reunión de los líderes de ETA Txomin Iturbe, Eugenio Etxebeste y Josu 'Ternera' con el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, y otro dirigente de este partido. Los jefes etarras exigieron entonces al PNV que renunciara a la vía estatutaria recién emprendida. Arzalluz ha escrito las palabras con que respondió (y rechazó) a aquellas pretensiones: «O sea que para poder hablar de organización a organización con vosotros nos proponéis como condición mandar a casa al Lehendakari que acabamos de elegir y a todo el Parlamento Vasco y, por añadidura, denunciar el Estatuto de Gernika que acabamos de refrendar. ¿Es esto lo que nos exigís?»

Veintiséis años después de aquella reunión ETA y su brazo político siguen manteniendo la misma aspiración: acabar con la vía estatutaria y que quienes la han defendido admitan su error. El dirigente de Batasuna Pernando Barrena aseguraba el pasado sábado que la izquierda abertzale «acertó hace 30 años». Haber acertado hace treinta años significa que toda la estrategia llevada a cabo por ETA y su entorno ha estado justificada, que tenían razones para cometer los asesinatos que han cometido en este tiempo y para ignorar a la voluntad popular manifestada en las urnas.

Esa es la legitimidad que buscan ETA y los suyos, la legitimidad que pretendieron conseguir en Argel en 1989 y la que reclamaron con motivo de la tregua de 1998. El PNV, EA y ELA, decía la banda en el comunicado de septiembre de 1998, «asumen la esterilidad del autonomismo», que ETA consideraba fracasado. La legitimidad con que ahora, una vez más, pretenden justificar su historial antidemocrático.

A estas pretensiones de la izquierda abertzale se opone con claridad el actual presidente del PNV, Josu Jon Imaz, cuando insiste una y otra vez -la última, el jueves pasado en La Moncloa- en la necesidad de separar nítidamente todo lo relativo al fin del terrorismo etarra de cualquier proceso relacionado con el cambio político vasco porque lo contrario equivaldría a «reconocer que la mayoría de la sociedad vasca se equivocó» cuando optó por el Estatuto y la autonomía.

El propósito de ETA y sus seguidores sigue siendo ignorar las instituciones vascas elegidas por la mayoría de los ciudadanos, poner a cero el contador de la historia como si todo empezara ahora mismo y Euskadi fuera el mismo país que en 1977, un territorio desvertebrado, sin instituciones, sin estatus jurídico alguno, sin representación democrática. Y la mesa de partidos que se propone al margen del Parlamento vasco ayuda a crear simbólicamente esa imagen de principio de la historia que buscan quienes no reconocen las instituciones de Vitoria ni de Pamplona.

ERC, Maragall y Zapatero
Paranoia política y social
Agapito Maestre Libertad Digital 8 Mayo 2006

Cada vez valen menos las categorías políticas para analizar lo que está pasando en Cataluña. El no de ERC al Estatuto de Cataluña es determinante para comprender el nacionalismo catalán. Las consecuencias son claras: el Ejecutivo de Maragall es inviable y el Gobierno de Zapatero es esperpéntico. El desenlace era previsible. El ridículo. Ese ridículo, que hace daño incluso a los observadores más indulgentes del nacionalismo, es el balance final de la política nacionalista de Cataluña. Es el bochornoso ridículo que deberán también soportar los votantes de esos botarates políticos. Por supuesto, esto no es sólo una cuestión de políticos, como algunos creen. Aquí está manchado, como dice el castizo, todo el mundo. Boadellas ha sido explícito: "Nadie ha colocado ningún cartel" (para no asistir a las representaciones de sus obras de teatro). "Todo el mundo sabía lo que tenía que hacer." ¿Cómo acabará esta situación? Sin duda alguna, haciendo otra vez el ridículo. El problema catalán no tiene solución, sólo "conllevanza" como decía Ortega. Volverán, pues, a enfrentarse entre ellos y vuelta a empezar, pero siempre haciendo el ridículo, o sea, otra vez comenzarán a perorar sobre su ridícula identidad, que no es otra cosa que odiar lo español, o sea, a ellos mismos.

El fracaso del nacionalismo catalán, en su versión de Maragall y ERC, y muy especialmente el no al Estatuto separatista de los propios separatistas, ha puesto en evidencia, por enésima vez, el ridículo que hace esta gente todos los días. El bochorno es tan grande que uno tiene la sensación de que a la mayoría de los ciudadanos de España les importa un bledo el rollo catalán. Allá ellos. En los corrillos la frase dominante es: "Lárguense de una puñetera vez, por favor, pero no molesten". El personal está tan harto de tipos como Carod o Maragall como de Mas y Pujol. Han fracasado. Peor, han caído en lo grotesco sin sentir vergüenza. Por fortuna, ya no engañan a nadie. Maragall es un político amortizado. El PSOE está sin rumbo. Los comunistas no son nada y ERC sigue siendo lo que le dicta su naturaleza y tradición, o sea, un partido de gamberros y traidores. Y de Montilla para qué hablar...

Los españoles de bien miran con desprecio a los políticos catalanes y miran con inquietud la locura colectiva que los soporta. Mientras los votantes de esta gente sigan anestesiados de esa enfermedad colectiva, esa paranoia común, llamada nacionalismo, la cosa aguantará, pero cuando se pase el efecto de la droga nacionalista, o sea, el odio y el resentimiento a España, se enfrentarán entre ellos. Siempre fue así y seguirá siéndolo. De hecho, ya ha comenzado el enfrentamiento del que culparán a cualquiera excepto a ellos mismos. Cataluña es, hoy por hoy, la región de España menos ilustrada, porque no ha conseguido situarse a la altura de los tiempos. Sus políticos han querido reducirse a una "nacioncilla", cuando la globalización lo define todo, pero sólo han conseguido que la gente los mire con desprecio, porque el personal ha descubierto que sólo pretenden atrincherarse en unos privilegios regionales a costa del bienestar y libertad del resto de los españoles.

El egoísmo ridículo de este personal ya es famoso en el mundo. La España ilustrada y cosmopolita, España, ha descubierto definitivamente la pobretona e ignorante avaricia de estos políticos obtusos. Todo fue siempre apariencia. Fachada. La única novedad en este proceso es que un político destrabado y obsesionado por romper las reglas de la democracia, Zapatero, les ha ayudado a parir este ratón. El menguado Zapatero no es sin el raquítico nacionalismo catalán. Lo grave es que ese inmenso ridículo, Cataluña, ha contaminado, como ha dicho Boadella, toda la política española. Al fin, la decisión esperpéntica de Esquerra ha dejado al descubierto toda la política de Zapatero. Todo es un esperpento.

El verificador
Por IGNACIO CAMACHO ABC 8 Mayo 2006

PARA verificar que ETA cumple el alto el fuego basta con leer los periódicos y escuchar las noticias, y eso lo puede hacer, como dice el lúcido colega Santiago González, un ordenanza de La Moncloa. Lo que el Gobierno tiene que constatar con profundidad y certeza es si la banda está realmente dispuesta a cesar en el terrorismo, sea entregando las armas o abandonándolas hasta la herrumbre, y si la dirección etarra controla de verdad todo su conglomerado de actividades. De lo primero dice estar convencido el presidente, se supone que porque se lo han hecho saber -otra cosa es si conviene fiarse de ciertos tipos-, y lo segundo es quizás el aspecto más peliagudo de la cuestión, porque a ninguna víctima de atentado o asalto le va a consolar la explicación de que no lo ha ordenado Josu Ternera. Y ahí es donde el poder se está mostrando más inquietantemente complaciente, dando a entender que, como considera blindado de contingencias el núcleo del proceso, viene a dar más o menos igual que se produzcan determinados «accidentes».

Pero no da igual. Lo que da igual es que la dirección de ETA ordene o no la comisión de desmanes y salvajadas, el envío de cartas o el robo de vehículos, mientras todo esto se siga produciendo. El mundo etarra es un magma muy amplio y difuso, y para llegar a eso que Zapatero llama «la paz» es menester que todos sus componentes estén en la misma longitud de onda. El gran salto cualitativo de la lucha contra ETA, el que permitió achicarle el campo hasta casi la asfixia, fue la consideración del terrorismo como un fenómeno global, en el que entraba desde el vandalismo callejero hasta la superestructura política, y ese principio no puede aflojarse si se desea llegar a un final completo, satisfactorio y ciertamente verificable.

Para eso lo último que conviene tener es prisa, que es lo que está mostrando en exceso el Gobierno con su vehemente actitud de vista gorda y mano laxa. Tal parece que ahora mismo lo importante no es que se produzca un atentado, sino quién haya dado la orden. Esta ansiedad por acelerar la verificación y dar por buenos los procesos de intenciones envenena el curso de los acontecimientos al transmitir la sensación de que el Estado tiene más interés que los terroristas, en vez de ablandar los tiempos con un sólido compás de espera.

Es obvio que el fondo de estas urgencias son las municipales del año que viene, en cuya participación a través de Batasuna o sucedáneos puede haber cifrado ETA la condición sine qua non de su eventual avenencia a reconvertirse a la política convencional. Eso convertiría al Estado en rehén de una cláusula impuesta, lo que equivale a perder el control de la iniciativa. La verdadera duda que hay que verificar es, pues, si la premura de la negociación apremia más a ETA o al Gobierno. El verificador que lo verifique, etcétera.

La gran opción
Por GERMÁN YANKE ABC 8 Mayo 2006

El debate catalán es asombroso. ERC cambia el voto en el referéndum por exigencia de sus bases (más bien por exigencia de algunos de los representantes de sus bases) y CiU, es decir, Artur Mas, sale con eso de que no se puede confiar en un partido en el que «la marinería manda más que los oficiales», de lo que se deduce que en su coalición mandan más los jefes que sus bases. Quizá la estrategia de CiU responda a los intereses de «los oficiales» y sólo así pueda entenderse que, en primer lugar, pacte con el presidente Zapatero un texto que iba más allá de las pretensiones de los socialistas catalanes y, después, uno que iba por detrás de los acuerdos del Parlamento autonómico. Es decir, quizá la estrategia de CiU está más próxima a la consecución del poder en Cataluña que a todo este debate esperpéntico sobre el Estatuto.

Esperpéntico es también que, después de que Pasqual Maragall lograra remodelar su Gobierno, aparezca un consejero de ERC descalificando un Estatuto -el «gran proyecto» del tripartito- cuyo referéndum deberá ser organizado por quienes van a votar que no, dejando en la cuneta el hallazgo intelectual, el gran descubrimiento ideológico, de presentar el desacuerdo como «anticatalanismo». Y no menos que, a cambio de tal desaguisado, Maragall lograse al menos desquitarse de algunos consejeros molestos, que parecían más el último resto del cordón umbilical con el PSOE que parte de su proyecto soberanista.

Con todo ello, Zapatero ha perdido al PSC, que es ya «otro» partido. Hay quien asegura que el PSOE tratará de deshacerse de Maragall para las próximas elecciones autonómicas, pero, tal y como están las cosas, sólo se podrá evitar el desastre a costa de otro desastre: la pérdida del poder en Cataluña, del apoyo parlamentario, la negación del proyecto «progresista» y la pérdida del propio PSC, que eso es ya algo inevitable. Y, con el PSC en esa tesitura, las promesas del presidente a CiU están cada minuto más en el aire.

Pero el presidente ha dejado también en la cuneta la reforma del Estatuto que se puede suponer que quería, pues ya no le sirve para contentar a posibles socios ni para dar carta de naturaleza a la «normalidad» de los cambios tras más de 25 años de vigencia de la Constitución. Y, además, ha abierto la espita para que otros «oficiales», ya que no la «marinería» (por seguir con la terminología militar de su actual aliado en Cataluña), quieran emular esta carrera por el poder regional omnímodo, por el intervencionismo público trufado de nacionalismo, que parece a estas alturas la mejor disculpa para hacer de la capa un sayo y, además, ser tenido en cuenta por el presidente.

Y con la negativa de ERC tampoco hay manera de mantenerlo todo, que ya se iba de las manos antes, en ese estadio parecido al silencio o al abotargamiento de las bases, que ahora se llama «perfil bajo». Lástima, al menos para un debate serio sobre el futuro de España, que el PP esté ahora debatiendo si prefiere a Álvaro Siza o a la baronesa Thyssen encadenada a un árbol.

Maragall y Carod Rovira
Morir matando
José García Domínguez Libertad Digital 8 Mayo 2006

Por alguna razón que se me escapa, la Prensa catalana y los partidos domésticos han maquinado engañar a la afición en la cuestión de la fecha del referéndum. Así, unánimes, los periódicos del domingo daban por un hecho cierto e indubitado que la Constitución de Casa Nostra será sometida a consulta popular el próximo 18 de junio; lo cual implica descontar como algo seguro que el pleno del Senado ratificará el texto en la sesión del miércoles. Y a partir de esa evidencia indiscutida e indiscutible, inferían al alimón que Maragall habrá de convocar elecciones, de grado o a la fuerza, tras el verano; muy probablemente, aseguraban a coro, en septiembre.

Es decir, por ignotas causas que sin duda adivinarían a la primera los trileros de Las Ramblas –"¿dónde está la bolita, señores?"–, las fuerzas vivas del Oasis han convenido ocultar a la gente que a estas horas, en el Senado, los contrarios al Estatut ya disponen de la mayoría absoluta. Porque basta con tirar de calculadora para darse cuenta de que los 125 votos del Partido Popular, sumados a los cuatro de Esquerra, representan la mitad de la Cámara. Por lo demás, tampoco se corre el riesgo de perder la juventud hurgando en Google hasta descubrir que las decisiones del Consejo Nacional de ERC son vinculantes para sus cargos electos, que, por tanto, vendrán obligados a votar "no".

Si a eso se añade que el único representante de Eusko Alkartasuna se inclinará, como es norma en su grupo, por lo que decida Esquerra; que el senador del Partido Aragonés Regionalista hará lo propio con la postura del PP; y que Piqué lo va a tener muy difícil para poder inventarse otro viaje a China justo el miércoles, la cuestión empieza a estar más que clara. Vaya, que sólo restan dos días para que el Senado repudie el apaño de Zapatero y Mas. O, dicho de otro modo, únicamente habrán de pasar cuarenta y ocho horas hasta que sea metafísicamente imposible convocar el referéndum antes del verano.

Pero quien no ignora la verdad de esa aritmética parlamentaria es el ticket Pajares-Esteso, ahora relanzado de nuevo a la gloría del cine de barrio bajo los nombres artísticos de Maragall y Carod. De ahí que si el president, tal como indica el rumor que está circulando por Barcelona, anunciase hoy mismo el adelanto de las elecciones, pudieran ambos alcanzar el más difícil todavía en su circo del Tripartito. Pues, por absurdo y descabellado que parezca, no hay que descartar que ese par de dos se haya conchabado para celebrar las elecciones autonómicas antes que el referéndum. A fin de cuentas, sería la mejor manera de meter el dedito en el ojo a sus tres bestias negras, CiU, el PSC y el PSOE. Morir matando se llama la figura. Y ahora, la bolita está en su tejado.

11-M
Cosas que ya habíamos visto
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 8 Mayo 2006

Pensando en los misterios del 11-M, escribí el 10 de julio de 2004 en Libertad Digital acerca de “una obra clave de Edgar Allan Poe: El jugador de ajedrez de Maelzel, que inauguró el método lógico-analítico en literatura desentrañando el misterio de aquel autómata del barón Von Kempelen, siglo XVIII, que jugaba partidas de ajedrez en exhibiciones públicas. Sin haber visto el ingenio, Poe infirió la existencia de un enano oculto. Alumbrado por el brillo del desgraciado genio de Boston, postulo la existencia de un enano oculto en el plural autómata islamista.” Hasta ahí la autocita. Hace casi dos años.

El enano oculto sigue sin aparecer, pero ya no hace falta poseer la perspicacia de Poe para inferir su existencia. Gracias a la tarea investigadora de El Mundo y Libertad Digital, a un empeño clarificador sucesivamente ridiculizado, ocultado y tergiversado, puesto en entredicho por gentiles colegas desde el primer momento, la opinión pública española ha ido acercándose a la antesala de la verdad al sacudirse muchas de las mentiras que la mantienen enterrada.

El procedimiento penal tiene una lógica propia que lo hace avanzar por encima de negligencias y descuidos judiciales, perturbaciones fiscales y copiosa siembra de pistas y pruebas falsas. Con la eficacia de la máquina procesal pueden a menudo los tramposos, pero sólo porque el camelo pasa desapercibido a la opinión, el caso carece de eco y los defensores no hacen su trabajo. Sin embargo, no hay modo alguno de bloquear los engranajes si un grupo de investigadores solventes apoyados por medios de masas aplican la lupa.

Habrá un terremoto político el día en que los tribunales reconozcan formalmente lo que cualquier penalista sabe a estas alturas: que en el laberíntico sumario instruido por Del Olmo hay dos tipos de piezas de convicción, las falsas y las contaminadas. A efectos procesales, estas dos categorías valen lo mismo: nada. Los medios que en vez de buscar la verdad han dedicado sus páginas a fabricar el humo del prejuicio, tratarán de ahogar la indignación subsiguiente mediante una habilidad acreditada: señalarán al dedo acusador de su competente competencia y se rasgarán las vestiduras porque (irresponsablemente y bla, bla, bla) se ha servido en bandeja la estrategia de absolución a los abogados defensores de los procesados. En fin, lo sabido.

Todo este circo siniestro de complicidad mediática, encubrimiento mendaz y despiste planificado ya la conocimos en el asunto de los GAL. Si por los señaladores de dedo profesionales hubiera sido, hoy ignoraríamos la trama criminal que los socialistas organizaron en los aparatos de seguridad del Estado. Habría crímenes impunes, desconocidos por una sociedad embaucada y una democracia estafada. GAL y 11-M: demasiados parecidos.

Elecciones en Otoño
Pablo Sebastián Estrella Digital 8 Mayo 2006

La crisis del Gobierno catalán, por la negativa de ERC al estatuto catalán, y el alto coste político y jurídico que va a tener el inicio y el desarrollo de la negociación con ETA le van a obligar al presidente Zapatero a convocar elecciones generales anticipadas, a la vez que las catalanas, en Otoño para buscar una mayoría mas cómoda y mas sólida y un pacto de gobierno con CiU en Cataluña y Madrid. El único problema que va a tener el Gobierno será la legalización de Batasuna para que pueda participar en los comicios y recuperar su presencia en la vida pública. Porque Zapatero y el PSOE, en sus actuales circunstancias, no están en condiciones de soportar tal y como está la crisis catalana y la impaciencia y exigencias de ETA.

El último boletín (zutabe) de la banda amenazando la presencia del presidente Zapatero en el gobierno – saben que un crimen bastaría para derribarlo - si no empieza a hacer concesiones políticas es todo un síntoma. Lo mismo ocurre con las diatribas de Otegui que, sin condenar la violencia ni pedir perdón por lo que llama la “izquierda abertzale” y que no es otra cosa que la banda terrorista ETA, no para de denunciar lo que considera pasividad del gobierno ante el proceso negociador por la falta de gestos o decisiones inmediatas a favor de ETA y de Batasuna en pago de los grandes favores que ambos hacen a los españoles en general, porque ahora no matan, y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en particular, porque con la tregua y las expectativas de fin de ETA se presenta como un triunfador y podría ganar las elecciones, sobre todo, si las adelantara sorprendiendo a un PP debilitado.

Por ello Otegui exige contrapartidas, y a su coro se suman los otros nacionalistas, para completar la lista de demandas urgentes y otras a medio plazo, confirmando así con su actitud que los negociadores del Gobierno – Eguiguren y compañía – en la negociación de la tregua no le han dejado las cosas muy claras, sobre quien es quien, y que se puede y no se puede hacer en un Estado de derecho. Algo parecido de lo que ocurrió con ERC al presidente Zapatero cuando les prometió apoyar en Madrid el estatuto catalán que se aprobará en Cataluña y luego se pasó a la rectificación pactada entre CiU y PSC, la que aún sigue siendo insuficiente desde el punto de vista constitucional, pero que en todo caso les da la razón a Carod Rovira y todos sus seguidores a la hora de solicitar el “no”.

A Otegui, por lo que se ve le han debido prometer “el oro y el moro” y se impacienta, desafía y juega con los muertos de ETA marcando diferencias entre los militares y los civiles, sin el menor pudor y justificando por enésima vez el crimen. Y se pregunta que ¿cuándo se va a legalizar Batasuna? Mientras los suyos piden la suspensión del juicio de Ekin, el acercamiento de presos, el inicio de una mesa de negociación política en el País Vasco, el reconocimiento del derecho de autodeterminación y la puesta en marcha de un proceso de unificación del País Vasco con Navarra, además de la garantía de que todos sus presos, sin excepción, saldrán a la calle en tiempo record, se habla del 2010.

¿Alguien piensa que todo esto será posible, y lo que si lo sea será sencillo y podrá ser admitido por la sociedad española sin pestañear mientras los criminales salen de las cárceles como héroes aclamados en el País Vasco, ante la mirada atónita de todas las víctimas vivas y de los familiares de los muertos? El proceso es muy difícil y empezó muy mal porque Zapatero ha prometido mas de lo que puede y de lo que debe. A igual que le ocurrió con ERC en Cataluña, aunque esa crisis que ha puesto patas arriba todo el modelo territorial de España será una nimiedad comparada con el pacto con ETA y con el precio político que habrá que pagar.

Por ello Zapatero, desde su debilidad actual, no tendrá mas remedio que convocar las elecciones, buscar una mayoría mas cómoda, el pacto con CiU – que le impusieron el ala felipista y mediática del PSOE - y ganar cuatro años para soportar las sacudidas de la negociación con ETA. Y de paso, metiendo en el mismo saco electoral – o en una fechas muy próximas – catalanas en otoño, generales a primeros de 2007 – los comicios de Cataluña en los que se pondrá punto final al pacto de ERC y PSC si es que no estalla un poco antes y también a la carrera política de Pascual Maragall. Al día de hoy no hay otra salida, o elecciones o estallido catalán y ruptura de la tregua de ETA, porque no lo aún no está en condiciones de aceptar la Sociedad es el desguace del Estado de Derecho en beneficio de una banda terrorista que solo ha prometido dejar de matar por un tiempo limitado, que llaman permanente, pero que de momento no es terminal.

Carod gana
Javier Orrico Periodista Digital 8 Mayo 2006

Lo mejor del 'pastatut' que Zapatero ha regalado al nacionalismo catalán es que sirve a dos fines radicalmente contrarios, como siempre, a lo que la lumbrera ZP decía perseguir con sus cesiones a los separatistas.

En primer lugar, ha conseguido sembrar en España el peligroso sentimiento de emulación del nacionalismo que ya nos llevó a la generalización de las Autonomías, y ahora nos conduce sin remedio a la España de las 'realidades nacionales'. El muy castellano "nadie es más que nadie" obliga a todas las comunidades, si no a una definición 'nacional', sí, irremediablemente, a la asunción de las mismas competencias, blindaje, bilateralidad y capacidad de veto de que se han dotado los catalanes. La ingobernabilidad estará servida, y el futuro previsible -y ciertamente plural- contará con una estupenda variedad de Españas: la del PP, la del PSOE y las de los diversos nacionalismos, seguramente agrupados a su vez en alguna nueva edición de las Galeuskas con invitados canarios, aragoneses y asturianos, si las tendencias a nuevos nacionalismos, cada día más evidentes en estas regiones, no se frenan. Y, desde luego, ZP no ha hecho otra cosa que estimularlas con sus políticas y con esa LOE infame que en veinte años habrá hecho desaparecer todo sentimiento español en los jóvenes.

Y eso, si PP y PSOE consiguen mantener bajo una disciplina común a sus barones regionales. Es decir, que, encima, la unidad de lo poco que quede de España pasará a depender de la unión interna de los grandes partidos, desaparecido el Estado, mientras que las regiones controladas por los nacionalismos habrán dejado de ser españolas para siempre. Este será el panorama de enorme unidad y reforzamiento de España a que nos está llevando el zapaterismo.

Y, en segundo lugar, el no de Carod era perfectamente previsible para cualquiera que sepa por dónde respira ERC y las que son sus aspiraciones finales. Son conscientes de que con un pasito cada día (hoy prohíbo la lengua, mañana los toritos y los faralaes, pasado tengo selecciones propias, ya controlo la enseñanza por completo...), en una generación se habrá conseguido una voluntad de separación imparable, que, además, contará de hecho con un Estado propio que permitirá que la aventura ya no lo sea, y que la amputación ni duela. Esa es la puerta abierta que se dejan con este no. Esa es la apuesta de futuro que esta negativa a aceptar el pacto ZP-Artur Mas supone para los independentistas. No podía ser de otra manera, y sólo un gobernante desdichado y tontarras como Zapatero, que tan listo se piensa, podía llegar a creer que controlaría al separatismo con migajas y alianzas con la burguesía pactista.

Carod perderá el referéndum, pero es el gran ganador de esta crisis cuando parecía destinado a desaparecer. El 'NO' es su fuerza. Ha conseguido enormes privilegios para Cataluña y además se queda con las cartas de futuro, con el aura romántica, con la administración de la lucha por las 'libertades nacionales'. Los jóvenes seguirán con él y cada día serán más.

Lo grave es que a ZP le puede pasar lo mismo en el País Vasco. Que Batasuna salga de todo esto investida de futuro. Ya lo dijo él mismo: Goiricelaya, la abogada batasuna, es el futuro. ¡Viva la España epidural!

Los catalanes tienen derecho a tener un gobierno
Editorial Elsemanaldigital.com  8 Mayo 2006

El Tripartito de Maragall es, según Artur Mas, un "auténtico vodevil esperpéntico". Los ciudadanos necesitan un gobierno autónomo responsable, y no el espectáculo actual.

8 de mayo de 2006. El Estado diseñado en la Constitución de 1978 se fundamenta en la unidad de España y se vertebra a través de la autonomía regional. Este sistema ha demostrado que es capaz de funcionar con gran eficacia en nuestro país, pero se basa, junto a la autonomía, en un segundo principio, no escrito en la Carta Magna pero imprescindible en política y a veces olvidado: la responsabilidad. Y lo que se está viendo en la política catalana es en los últimos días una falta casi generalizada de responsabilidad.

El presidente de la Generalitat catalana, Pasqual Maragall, fue el candidato más votado en las elecciones autonómicas, aunque no el que consiguió más escaños; pero consiguió articular una alianza con ICV y con ERC. Este Tripartito ha gobernado Cataluña durante una legislatura que se inició con el escándalo de las conversaciones de Perpiñán con ETA –que motivaron la salida de Josep Lluís Carod-Rovira como conseller en cap- y que ha culminado en la larga tramitación del nuevo Estatuto de Autonomía. Maragall se sostiene aún sobre el Tripartito, pero éste hace aguas.

El pacto ya no existe políticamente en Madrid, donde, a pesar de haber sido ERC el soporte necesario de los dos primeros años de José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa, las cosas han cambiado. Zapatero y su ahora ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, consiguieron el apoyo de CiU para una suavización de formas, que no de contenido, de ese Estatut en el Congreso de los Diputados. Los dos textos eran y son equivalentes, y ambos definen Cataluña como "nación", aunque de formas distintas; pero ERC se sintió postergada por el PSOE.

Los ciudadanos catalanes asisten sorprendidos a complejos juegos políticos que nada tiene que ver con sus preocupaciones reales. ERC, en efecto, gobierna con Maragall en Cataluña pero ya no es el aliado preferente de Zapatero para mantener su estabilidad gubernamental. Por eso, y no por otra cosa, ERC parece dispuesta a pedir un voto negativo en el referéndum del mes de junio sobre el Estatuto que su propio Gobierno ha considerado prioritario. En opinión del PSC, "ERC se equivoca de enemigo" por esta decisión.

Naturalmente, CiU considera que ha llegado su hora. Después de haber pactado con Zapatero en Madrid y de haber visto ahondada la división entre los socios de gobierno catalán, el nacionalista Artur Mas cree que deben convocarse elecciones anticipadas. Para CiU el tripartito es ahora un "auténtico vodevil esperpéntico", y sería difícil negar los extremos ridículos de la crisis.

Pero en esa crisis hay muchos más elementos. Maragall no desea elecciones, ante todo porque no está seguro de ser el candidato de Zapatero, y además porque podría perder con Mas. No es seguro que haya elecciones, pero los ciudadanos las necesitan porque Cataluña, con autonomía y responsabilidad, necesita un gobierno. El líder del Partido Popular de Cataluna, Josep Piqué, ha pedido a Maragall elecciones "por coherencia, dignidad política e incluso por vergüenza torera". Pero antes debe comprobarse cuántos apoyos tiene el Estatut de Maragall y Zapatero. Y cuáles.

Qué suerte de oposición.
Román Cendoya Periodista Digital 8 Mayo 2006

En política acertar con los tiempos es fundamental para conseguir los fines deseados. El objetivo del Presidente Rodríguez es permanecer indefinidamente en el poder. Su mundo no es de este tiempo. La persecución del objetivo le lleva a poner su futuro en manos incontrolables. La megalomanía que le caracteriza no le ha permitido todavía saber que el poder del BOE es grande pero no infinito.

La estrategia de los estatutos se puso en marcha para desgastar a Aznar. Pero ahora, además de a España, le empieza a pasar factura a Rodríguez. El Presidente cree que “chulear” a ERC y ponerle los cuernos con CiU es gratis, y se encuentra con que ERC pide el “no” a su gran obra. El “patenazo” empieza a ser un patinazo.

Lo que llama “proceso de paz” es parte de su “proceso de poder”. Su pacto con los terroristas comienza a tener un importante coste político en credibilidad. El Presidente tenía calculado que las víctimas podían estar amortizadas. Por eso, hace meses comenzó su trabajo de ideologización y criminalización de las víctimas del terrorismo. Rodríguez conoce muy bien la relatividad moral y ética de la izquierda. Al igual que en Cataluña apostó por ERC, en el País Vasco ha apostado por ETA. Pero no contaba con dos cosas, la justicia y los navarros. Navarra es un problema enorme en su rendido plan de paz. A Rodríguez le perjudican el tiempo que pasa y la voz de las víctimas. La fortaleza moral de personas como Rosa Diez, Gotzone Mora y Pilar Elías es muy superior a la de las víctimas con cargos remunerados del “sí en mi nombre”.

A Rodríguez empiezan a no salirle las cosas. La firmeza de Pizarro le ha estropeado la OPA. La Comisión Europea va a sancionar la arbitrariedad del gobierno. En Hispanoamérica le chulean. ETA está crecida porque sabe que el Presidente no puede echarse atrás. En septiembre regresará el Plan Ibarretxe. Lo único que tiene a su favor es la oposición. Los tácticos del PP están entregados al gobierno en el “alto el fuego”. La incomprensible actitud de los Arriolas y compañía lleva a que el PP no considere necesario someter a votación, en el Congreso de los Diputados, la autorización al Presidente para que negocie con la organización terrorista ETA. Rodríguez está dispuesto a todo y los nacionalistas le exigen todavía más. Hay que entender que el hecho de que haya votación supone que el PP debe fijar las “líneas rojas” a la negociación, con lo que quizá no llegue a acuerdos con el PSOE. Esta situación preocupa a los tácticos del PP que prefieren recibir los halagos de Pepiño Blanco y Rubalcaba, antes que defender los valores y principios de su partido. Prefieren estar en la comodidad del trágala, que en la incomodidad de la defensa de un modelo alternativo. Rajoy sabe que, ante una votación, tiene que satisfacer las exigencias de su electorado además de defender la posición de UPN en Navarra. Y prefiere no tener que hacerlo. Qué suerte tiene Rodríguez con la oposición que le ha tocado en suerte.

El manejo del tiempo en política es fundamental. Si Rodríguez adelanta las elecciones al otoño, tal y como están las encuestas, lo normal es que gane. Ese resultado supone destrozar al PP, ya que acudiría a las elecciones autonómicas y municipales en plena crisis de liderazgo. Sin embargo, adelantar las elecciones supone arriesgar y hasta hoy Rodríguez nunca lo ha hecho. ¡Qué tiempos nos están tocando¡.

Zapatero, el republicanismo, el nacionalismo y la arbitrariedad
Francisco Rubiales Periodista Digital 8 Mayo 2006

Zapatero se declara ideológicamente republicano y un republicano parecía cuando, en su discurso de investidura, apeló a la ciudadanía y a la necesidad de ampliar los derechos civiles y políticos de los ciudadanos españoles. Sin embargo, con el tiempo, lo que Zapatero ha demostrado ser es alguien ideológicamente situado en las antípodas del republicanismo, una ideología que es incompatible con practicas tan genuinamente "zapateriles" como la colaboración con el nacionalismo, gobernar contra de los criterios de la mayoría o cambiar leyes fundamentales desde una mayoría exigua.

Es difícil resumir en un par de líneas lo que significa ser republicano porque el republicanismo se ha forjado en la historia con aportaciones de personajes tan diferentes como Cicerón, Maquiavelo o Jefferson, pero puede afirmarse que ser republicano significa apoyarse en los ciudadanos, ser amigo de la virtud cívica y de la libertad y enemigo acérrimo de los dos peores males del Estado: el dominio y la arbitrariedad.

Para un liberal, la libertad existe cuando no hay interferencias, cuando se deja hacer, mientras que, para el republicano, algunas interferencias están justificadas, siempre que sean justas y no sean arbitrarias. El gran problema para el republicanismo consiste en delimitar las intervenciones arbitrarias de las que no lo son.

Para el republicano, la ley no limita la libertad, siempre que esa ley no provoque dominación. El mayor problema del republicanismo es que si no respeta los límites y controles al poder, de manera escrupulosa, ese poder se convierte fácilmente en una tiranía política e ideológicamente justificada, todo un desastre para la libertad.

El meollo del republicanismo, entonces, son las cautelas y controles para evitar que las leyes sean arbitrarias y generen injusticia y dominación. Una de las cautelas más apoyadas por los republicanos es que las leyes y las decisiones importantes que afectan a la convivencia (constituciones, estatutos y otras fundamentales) sean producto del consenso o, por lo menos, de mayorías muy cualificadas, y que nunca se aprueben por mayoría simple.

Es aquí donde entra en escena la primera traición de Zapatero al republicanismo porque él está cambiando España, de punta a rabo, sin consenso y sin mayorías cualificadas, haciendo lo que más repugna a un auténtico republicano: imponiendo a la mitad del país, por la fuerza de la mayoría simple, leyes fundamentales. Esa es una práctica que repugna también a los verdaderos demócratas, sean republicanos o no, porque saben que es una práctica que siempre degenera la democracia, genera violencia y altera profundamente la convivencia.

Hay más traiciones zapateriles al republicanismo, como su poca consideración hacia el ciudadano concreto y real y su apelación a una “ciudadanía” en abstracto que es el recurso que tradicionalmente han utilizado los déspotas para hacer lo que quieren, porque mientras que el ciudadano existe, piensa y se expresa, la ciudadanía es amorfa, ciega, muda y no puede expresarse.

Pero el mayor de los pecados de Zapatero contra el republicanismo democrático es su idilio con el nacionalismo, una ideología plenamente incompatible.

La nación republicana es una nación de ciudadanos basada en el mutuo y libre compromiso de asegurarse derechos y libertades y de someterse a los mismos principios de justicia. Los vínculos entre esos ciudadanos no reposan en la pertenencia a ninguna identidad cultural, étnica o recial. El nacionalismo es precisamente lo contrario: justifica la nación en una comunidad cultural, con diferencias históricas y, a veces, raciales (el famoso RH de los vascos). Esa identidad cultural es la que justifica la existencia de unas instituciones políticas comunes, no la voluntad libre de vivir en común y asumir derechos y deberes. El nacionalismo antepone la cultura a la ley y a la justicia, lo que representa la antítesis del ideal republicano, entre otras razones porque la identidad cultural justificaría, en determinados casos, la arbitrariedad (ruptura del principio de solidaridad, por ejemplo) y permitiría líneas despóticas que justificarían que los catalanes de origen tengan más poder, derechos y dominio que los charnegos.

El nacionalismo invoca el derecho a la autodeterminación para defender la secesión unilateral, lo que implica que una nación catalana podría marcharse cuando quiera de un Estado, para formar un Estado propio. Al mismo tiempo, el nacionalismo genera políticas en las que la adscripción no es voluntaria sino impuesta por rasgos culturales. Al mismo tiempo, dentro de esa nación “cultural” no se admite el derecho a la autodeterminación a otras comunidades.

Bueno, la lista de contradicciones e incompatibilidades entre el republicanismo y el nacionalismo es tan larga y profunda que si un republicano como Jefferson contemplara el espectáculo actual de España, en el que un político que se considera republicano, como Zapatero, gobierna, pacta, negocia y hasta planea el futuro de su nación con partidos nacionalistas como ERC, CIU, PNV o Batasuna, volvería a enterrarse en su tumba, a toda leche, incapaz de descifrar ese vergonzoso enigma.

http://www.votoenblanco.com/

Se confirma, el PSOE no quiere la desaparición de ETA, la quiere de socio de gobierno.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 8 Mayo 2006

Cuando en solo un párrafo de una noticia se acumulan atrocidades monstruosas sin cuento, con el PSOE y ETA como protagonistas, y para más INRI llueve sobre mojado pero sin que se vea reacción alguna de este país ante semejante atrocidad, el convencimiento de que la debacle nacional está a la vuelta de unos meses cada vez es mayor.

Dice la noticia: El deseo de que PSOE y Batasuna-ETA lleguen a acuerdos no es sólo una opinión personal de la diputada socialista Gemma Zabaleta. El portavoz de los socialistas en el Parlamento vasco, José Antonio Pastor, la secunda y añade que cuando los proetarras sean legalizados por renunciar al crimen "probablemente el PSE-EE tenga coincidencias y pueda hacer acuerdos con el mundo de la izquierda abertzale que hoy se llama Batasuna".

En ningún momento el PSOE ha hablado, ni pedido, ni obligado, ni requerido, ni siquiera suplicado que ETA se autodisuelva para que el llamado proceso de paz tuviese una prueba de la decisión de ETA de dejar matar. No, para el PSOE basta que los chicos de ETA dejen de matar un rato y digan que ya no matarán màs. Y no solo les vale una simple declaración de que en el futuro no matarán más, sino que se van a aliar con ellos en el gobierno del País vasco y como el propio José Antonio Pastor dice que hoy nadie se escandaliza por el hecho de que el PSOE tenga acuerdos “a nivel federal” con ERC.

Sinceramente no encuentro palabras para plasmar el pasmo que me invade leyendo y viendo la deriva etarra del PSOE. Si ETA no se disuelve y sabemos que Batasuna es ETA, basta que los de ETA hayan dicho que van a ser buenos chicos y no solo les paga ya Zapatero un buen precio político con la legalización de la propia ETA bajo la advocación de Batasuna, sino que ya dice que serán socios de gobierno.

¡Dios! ETA en el gobierno de España y de la mano del PSOE, lo dicen los propios miembros relevantes del PSOE y como si dijesen que esta mañana ha salido el sol, la reacción es la misma.

El PSOE comandado por Zapatero nos está tomando el pelo, nos está engañando, nos miente, oculta sus intenciones aunque a algunos jerifaltes se les vaya la lengua.

Veamos, ya están ablandando la opinión pública y lo están consiguiendo, para el PSOE:

1.- Lo de anexionar Navarra al País Vasco no seria nada del otro mundo
2.- Los movimientos de presos etarras comenzarán pronto.
3.- La legalización de Batasuna no está muy lejana.
4.- Dentro de poco empezarán a ablandarnos acerca de la intranscendencia de incluir en el próximo estatuto vasco el derecho de autodeterminación, eso si, con otras palabras que lo camuflen.

Como ven, justo son las viejas exigencias de siempre de ETA, la vieja alternativa KAS, pero Zapatero dice que no hará concesiones políticas. Claro que utiliza el viejo truco del almendruco de siempre, que las concesiones políticas que Zapatero hace a ETA no son concesiones políticas porque Zapatero dice que no son concesiones políticas, y aquí no pasa nada y todos contentos. Aquí ETA y después el desastre.

La hoja de ruta de Zapatero al infierno reconozco que sobrepasa mis peores temores, jamás habría pensado que Zapatero sería capaz de tener a ETA como socio de gobierno aun que sea como tiene ahora a ERC.

Es evidente que si Zapatero no desea la desaparición de ETA es porque necesita que ETA no desaparezca. Y aún nos quedan por ver cosas más terroríficas.

Ciutadans de Catalunya llega a Madrid
Luis de Velasco Estrella Digital 8 Mayo 2006

El circo del Estatut continúa sus funciones en Cataluña. El último número es la decisión oficial de Esquerra de promover el ‘no’ en el referéndum. No hay que inquietarse. Hay un precedente internacional y muy reciente. Hace escasos meses, en un referéndum para una reforma constitucional convocado por el Gobierno de Kenia, algunos ministros del Gobierno de coalición defendieron el ‘no’ mientras otros, con el presidente Kibaki a la cabeza, abogaban por el ‘sí’. Gano el ‘no’, hubo crisis ministerial y sus partidarios salieron del Gobierno. Como vemos, Cataluña se aproxima a Kenia. O Kenia a Cataluña, como ustedes quieran.

En esta situación, el nacimiento y desarrollo de una nueva opción, la representada por “Ciutadans de Catalunya - Ciudadanos de Cataluña” es un soplo de aire fresco y reconcilia al ciudadano con la política. Su asentamiento en esa Autonomía está siendo muy difícil, por razones que van desde la hostilidad de los “instalados”, que son muchos (desde políticos a medios de comunicación), hasta actos vandálicos del nacionalismo fascista. Promovido por líderes en sus sectores como son el profesor Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional; el periodista Arcadi Espada, autor, entre otros, del libro editado en 1997 “Contra Catalunya”, y el dramaturgo y actor Albert Boadella, líder en tantas batallas por la democracia, el crecimiento de esta opción sería una magnífica señal de que todavía queda algo de vida bajo los escombros.

Ciutadans llega a Madrid y se presenta este martes día 9 a las 20.00 en el teatro Reina Victoria. En su página www.ciutadansdecatalunya.com, escrita por supuesto en las dos lenguas oficiales de la Autonomía, español y catalán (y no, como siempre ocurre en las páginas oficiales, en catalán e inglés), se puede leer, entre muchas otras cosas, el Segundo Manifiesto, un prodigio de acierto, concisión y concreción. Bastan unas breves líneas para definir el proyecto, encabezado por una afirmación que muchos, muchísimos compartirán: “Cataluña se ha vuelto inhóspita para quienes no son nacionalistas”. Por ello, “la tarea prioritaria hoy, en Cataluña es…una sociedad posnacionalista”. Los conceptos que deberían orientar el programa, la estrategia y el modo de actuar de este partido se resumen en cinco: Ciudadanía (“Los territorios carecen de derechos, sólo los tienen las personas...”), Libertad e Igualdad (... haciendo suyos los principios heredados de la Ilustración), Laicismo (... neutralidad de la Administración en asuntos religiosos e identitarios...), Bilingüismo (... en Cataluña hay dos lenguas oficiales... se opondrá a cualquier tipo de discriminación por motivos de lengua), Constitución (... la soberanía reside en el conjunto de la ciudadanía española, no en cada una de las Comunidades Autónomas”).

Se trata de verdades olvidadas, de algo obvio. Resulta increíble que, a estas alturas, haya que volver a defender esas cosas obvias, pero la regresión es mucha y, por supuesto, no sólo en Cataluña. Como dice el Manifiesto, “esta situación debe terminar... hay que poner fin al monopolio nacionalista”, añadiendo, muy acertadamente, que “muchos ciudadanos están cansados de prestar su voto a unos partidos que dicen no ser nacionalistas, pero que se suman con entusiasmo a la tarea de ‘construir una nacion’ con tal de llegar al poder”. Verde y con asas. Fácilmente reconocible aquí, el PSOE y sus colegas como el PSC, que hace ya tiempo abandonaron sus principios progresistas y su deteriorada ética para buscar simplemente obtener o mantener privilegios de la mano del presupuesto público.

Es hora de mostrar que quienes se oponen a este Estatut y a los similares o peores que se nos vienen encima en esta ola de “estatutismo” que nos invade no son, como se nos quiere hacer creer, la derecha, sino que esa oposición abarca todo el espectro ideológico y político.

Cinco años después
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  8 Mayo 2006

HAN anunciado el 22 de marzo que pueden dejar de matar a cambio de algo y ya era hora. Ojalá se confirme su decisión. Pero quienes han hecho el anuncio llevan cientos de cadáveres sobre su conciencia y son los mismos que, hoy hace cinco años justos, decidieron acabar con la vida de Manuel Giménez Abad, disparándole por la espalda y, después, ya caído en el suelo, ante la mirada espantada de su hijo menor, con quien paseaba dispuesto a compartir con él una amable tarde. Aunque la Policía no ha averiguado todavía quiénes fueron los asesinos individuales, es notorio y confeso, como en muchas otras ocasiones antes y después, que militaban en ETA, la organización que dice defender con semejantes procedimientos alguna especie de temible libertad, tan abominable como ella misma. ETA mancilla cuanto toca y, en primer lugar, el buen nombre de los vascos. Su sino fatal e ineludible es la desaparición, a la que está condenada porque se dan las dos circunstancias que, juntas, la ahogan e impiden cada vez con más eficacia que siga actuando: una sociedad en la que ya están ahítos y horrorizados por tanta sangre incluso quienes miraban para otra parte cuando actuaban los matarifes; y la actitud decidida del Estado de Derecho de no ahorrar firmeza y medios -legales, policiales, judiciales, políticos- para acabar con la lacra.

Que Manuel Giménez Abad fuese un hombre preparado, inteligente y conciliador y militante de un partido democrático -presidía el PP en Aragón- son circunstancias que lo convierten en un símbolo cabal de lo que los terroristas más detestan y quieren inútilmente aniquilar. Por eso su recuerdo simboliza el dolor de toda una sociedad y debe añadir fortaleza al ánimo de quienes, en esta hora, asumen la responsabilidad de andar en nuestro nombre los últimos pasos del camino que conduce al fin del terrorismo. Ruta que debe recorrerse sin abono de peajes políticos, porque pagarlos sería aceptar que los más de ochocientos asesinatos ordenados por ETA fueron una inversión rentable de los terroristas.

Una nota de ETA encontrada en Francia confirma que no se plantea dejar las armas
Estaba junto a una entrega de bombas y explosivos del «aparato logístico» al «militar»
J. M. Zuloaga / R. L. Vargas La Razón 8 Mayo 2006

Madrid- La Policía francesa encontró, el pasado 22 de marzo, horas después de que ETA anunciara el alto el fuego, una nota manuscrita junto a un arsenal que fue hallado en una granja del Departamento de Lot, que prueba, según fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, que las bombas, ya montadas, y los explosivos que se incautaron formaban parte de una entrega interna del «aparato de logística» al «aparato militar». En ningún caso habían sido abandonados por la banda criminal que, por el contrario, pretendía mantener este material en su poder.

La rendición y entrega de las armas, como se le reclama desde distintos ámbitos políticos, no ha sido contemplada por la banda ni en el comunicado en el que anunció la tregua ni en otros documentos internos que han sido conocidos con posterioridad.

El referido documento, una especie de «albarán» de entrega de los materiales, fechado en los primeros días de marzo, cuando ETA ya tenía decidido el alto el fuego, fue encontrado por las Fuerzas de Seguridad galas, que fueron avisadas por el propietario de la granja. La explotación, situada en la localidad de Bach, estaba en desuso y, debajo de unos fardos de paja, ETA había escondido un auténtico arsenal.

Bombas lapa. Había, al menos, cinco bombas lapa, de las que se colocan en los bajos de los coches y se activan con el movimiento; 700 kilos de polvo de aluminio y nitrato guardados en recipientes de plástico que, a su vez, estaban en cajas. Con estas sustancias se fabrica el amonal. También había una importante cantidad de clorato, con el que elabora la cloratita; temporizadores, detonadores y abundante munición. Junto a este material, estaba la nota. Se trata de algo habitual en ETA en este tipo de acciones. Es decir, lo que había allí no había sido abandonado sino que estaba depositado temporalmente, aprovechando que el almacén ya no era utilizado, para que miembros del «aparato militar» lo recogieran y lo llevaran a otro lugar.

Los expertos antiterroristas tratan de identificar, por la caligrafía, al autor de dicha nota. Lo que está claro, insisten las fuentes consultadas, es que ETA había preparado esa entrega para que quedara guardada en algún lugar seguro y por si en el futuro, en función de lo que ocurra durante las negociaciones con el Gobierno, tiene que usarla o no.

Otro dato que preocupa a los expertos, y que vendría a demostrar los movimientos de ETA para poner sus arsenales en lugares seguros, es el del robo de automóviles en Francia. En los últimos años, la proporción de vehículos sustraídos era de un 70 por 100 de turismos (coches de pequeña cilindrada) y 30 por 100 de furgonetas. En las semanas anteriores al anuncio del alto el fuego la proporción fue la contraria: 70 por 100 de furgonetas, utilizadas normalmente para el transporte de materiales, y 30 por100 de turismos.

Las mismas fuentes subrayan que, en el último documento de la banda terrorista conocido, el «Zutabe» 110, la banda advierte de que intensificará «la lucha» si el «otro bando» no cede a sus exigencias. Asimismo, los terroristas, que asumían como normales anteriores rupturas de otras treguas, precisaban que el «frente negociador» es otro «frente de lucha». ETA mantiene en el país vecino, y no se tiene todavía ninguna noticia de que haya empezado a desmantelarlos, todos sus «aparatos» operativos, entre ellos el «militar» y el «logístico». Asimismo, en territorio galo se ocultan sus cabecillas y los pistoleros que se integran en los «taldes de reserva», de los que se nutren los «comandos» de la organización criminal.

Los socialistas preparan una coalición con el nacionalismo para gobernar en Navarra
- Rodríguez Zapatero se ha convertido en el garante del acuerdo - El PSN, que ya ha decidido que Carlos Chivite no sea el candidato a los comicios, cuenta con Batasuna e IU para la investidura del presidente y aprobar los presupuestos forales
Inmaculada G. de Molina La Razón 8 Mayo 2006

Madrid- Los socialistas navarros tienen ya prácticamente perfilada su estrategia para arrebatar a UPN la Presidencia de Navarra cuando queda aún un año para la celebración de los comicios forales. El PSN prepara una coalición postelectoral con Nafarroa Bai (Aralar, EA, PNV y Batzarre) que le abra la puerta del Ejecutivo navarro. Este pacto cuenta con todos los parabienes del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, según confirmaron a LA RAZÓN fuentes socialistas, y con las bendiciones, como no podía ser de otra manera, del presidente del PNV.

Se trata de aprovechar en los comicios forales el tirón del alto el fuego decretado por ETA el pasado 22 de marzo. Para mayo de 2007, fecha en la que tocan elecciones municipales y autonómicas, el denominado «proceso de paz» estará bastante avanzado, según la «hoja de ruta» del propio Zapatero.

Aunque los sondeos reflejan un resultado muy ajustado entre los dos grupos en liza (UPN-CDN, por un lado, y, por otro, PSN y Nafarroa Bai, coalición que concurre por primera vez a las forales), los votos de una Batasuna legalizada sumados a los de IU pueden garantizar al candidato socialista pasar la reválida de la investidura y la aprobación de sus primeros presupuestos autonómicos. Para avalar el éxito de esta estrategia, el PSN ha decidido como primera medida que su actual secretario general, Carlos Chivite, no sea el cabeza de lista, según fuentes socialistas.

El «tapado». Los sondeos revelan que con su candidatura el partido sólo arañaría un escaño más respecto a los once actuales. Sin embargo, las encuestas de los socialistas otorgan a su «tapado», cuyo nombre no se desvelará hasta momentos antes de los comicios, catorce parlamentarios y siete a Nafarroa Bai. Pese a que entre estas dos formaciones no llegarán a los 26 escaños donde se sitúa la mayoría absoluta de los 50 que componen el Parlamento navarro, los tres de Batasuna, formación sin excesivo predicamento en Navarra, más los dos de IU, fuerza que perderá dos respecto a las últimas elecciones, le permitirá a la coalición PSN-Nafarroa Bai llegar a la cifra mágica de los 26 para la investidura, según los cálculos de socialistas y nacionalistas.

De cumplirse las previsiones del PSN, se dará la paradoja de que UPN siendo la fuerza más votada no llegue a gobernar. Los sondeos confirman un retroceso de UPN-CDN, formaciones que previsiblemente concurrirán en coalición a las forales, de entre cuatro y tres escaños respecto a los 27 actuales que suman ambas.

Éste más que posible escenario es la justificación que se esgrime, en privado, en La Moncloa para explicar las últimas acusaciones y advertencias de Sanz sobre que Navarra es el peaje político que pagará el Gobierno por el fin de ETA. Pese a que Zapatero es consciente de que el argumento cala como el agua fina, está dispuesto a aguantar el tirón lo que haga falta para conseguir uno de sus grandes retos electorales: gobernar Navarra. Su siguiente meta se sitúa en 2009 y en el País Vasco.

No obstante, el camino de los socialistas navarros y su coalición con Nafarroa Bai no estará exento de escollos. El primero, la presentación de Batasuna a las urnas. Las encuestas le dan entre tres y cuatro escaños, los suficientes para poner en un brete, con unos resultados ajustados, al próximo gobierno navarro.

El obstáculo de EA. El momento convulso que vive EA constituye el principal obstáculo para la estrategia diseñada por los socialistas, con el respaldo de La Moncloa y el PNV. En estos momentos, la dirección de EA no descarta abandonar Nafarroa Bai e integrarse en la lista de Batasuna de cara a las forales. Si, al final, EA, con tres parlamentarios ahora, inclina el fiel de la balanza hacia Batasuna, Nafarroa Bai obtendrá en las elecciones tan sólo tres o cuatro escaños, que junto a los catorce que prevé tener el PSN, no suman los necesarios para plantar cara a UPN. Pero aún queda un año para la cita electoral y, por ende, para reconducir la situación. Y es al PNV a quien toca tranquilizar a su socio EA.

Una estrategia urdida con Imaz
José Luis Rodríguez Zapatero y Josu Jon Imaz dedicaron el jueves pasado parte de su encuentro, que se prolongó dos horas y media, a analizar la escena política y electoral de Navarra. No es la primera vez que ambos dirigentes abordan esta cuestión. Están interesados, aunque por diferentes motivos, en aunar esfuerzos para arrebatar a UPN, socio del PP, el Gobierno foral. De hecho, Zapatero e Imaz han hablado y diseñado, en parte, la estrategia del PSN y su coalición postelectoral con Nafarroa Bai. El presidente del PNV, cuya formación está partida en dos desde hace años y sus bases muy revueltas, necesita presentarse ante los suyos en el País Vasco como el artífice de la conquista de Navarra. Esta medalla le haría ganar adeptos a su causa entre el sector de Eguíbar. Mientras el jefe del Ejecutivo, obsesionado con el Norte, tiene en mente gobernar primero en Navarra para, más tarde, hacerse con el poder en el País Vasco.

Al otro lado de la calle
Paredes llenas de odio; miradas inquisitivas al forastero; paisaje y costumbres euskaldunas -evidentes, no agresivas necesariamente-, y una fractura social que se mastica... Es la parte norte de Navarra, las más proclive a la anexión a Euskadi
PABLO MUÑOZ ABC 8 Mayo 2006

PAMPLONA. Echarri Aranaz tiene el dudoso honor de ser uno de los pueblos que más terroristas ha aportado a la banda, aunque sólo con andar por sus calles se comprende porqué ha sido así. A sólo 40 kilómetros de Pamplona, bien comunicado por autopista, parece como si sufriera un aislamiento de siglos, como si sus vecinos apenas se hubieran relacionado con el mundo exterior. El euskera es el idioma único en el pueblo, la cultura es abrumadoramente vasca y cuando se habla con ellos en castellano, al no utilizarlo, parecen tener serias dificultades para seguir la conversación.

El paisaje interior de la localidad estremece. En la puerta de la sacristía de la iglesia hay pintadas en las que se dice: «Cuidado, aquí se da alcohol a menores». A su lado alguien ha dibujado en las paredes una cruz invertida y, de paso, un «Gora ETA», entre otras lindezas que terminan de provocar la náusea. En el Ayuntamiento, gobernado por los herederos de los batasunos, cuelgan, a modo de homenaje, fotografías de varios etarras nativos, lo mismo que en la arboleda del paseo principal. En muchas fachadas hay dibujadas banderas de España tachadas y se escribe «Luis askatu»; es decir, se pide la libertad de uno de los asesinos de Fernando Buesa. También está dibujado el rostro del terrorista Bautista Barandalla con la leyenda «etxea» (a casa).

La ikastola es el centro educativo que cuenta con mayor afluencia de niños. Frente a ella está el frontón, cuyas paredes son un canto al odio, una apología del terrorismo permanente e impune, donde hay pintadas de dianas con las siglas PP y el nombre Sanz (por el presidente de la Comunidad) en el centro. Hay otra un poco más elaborada que simboliza la supuesta represión de los presos y la necesidad de derribar los barrotes de las cárceles para que los «gudaris» vuelvan a casa como héroes.

Una profesora accede a conversar con la condición de que no se publique su nombre, ni su cargo, ni dónde trabaja. Lo argumenta en que «los medios de comunicación son manipuladores, no son objetivos ni democráticos» y, por tanto, no se fía de que sus palabras sean recogidas fielmente. Utiliza frases cortas, sin desplegar un discurso demasiado elaborado, quizá porque en ocasiones le cuesta encontrar las palabras adecuadas en castellano. Asegura que aquí no hay problemas de convivencia, que no hay nadie marcado, y eso que, según asegura, «este pueblo ha sido machacado», en alusión a la actuación de las Fuerzas de Seguridad. «Hacen controles constantes, ponen demasiadas multas, eso nos provoca inseguridad, una presión añadida porque, insisto, aquí hemos sufrido mucho». Afirma no obstante estar ilusionada con el «alto el fuego permanente» porque por fin puede haber una salida democrática al «conflicto» y en esta línea considera que la opción más lógica al debate sobre el futuro de Navarra es que se consulte a la ciudadanía. Ella se siente de Euskalherria y, por tanto, su voto sería afirmativo, como sin duda el de la mayoría de sus vecinos.

En cuanto al modelo educativo, explica que la mayor parte de los padres elige una enseñanza en euskera, y «tienen además una asignatura de lengua y otra de inglés». «Lengua» es, claro está, castellano. Aunque el tono de la charla es correcto, hay un momento de cierta tensión cuando se le pregunta por las pintadas que incitan a la violencia e inundan todo el pueblo: «Yo no las he visto», dice con un punto de cinismo, que luego ella misma repara: «Supongo que son formas de canalizar sentimientos, si a una persona la machacan salen a la luz determinadas cosas...». Luego añade, y hace hincapié en ello, que no es partidaria de la violencia.

Un clima menos asfixiante
Alsasua está a pocos kilómetros de Echarri Aranaz y pertenece también a la comarca de La Sacana. Las calles están igualmente engalanadas con cartelería proetarra y en la Plaza de los Fueros un gran anagrama de la banda, pintada con pulcritud y paciencia, también habla de que se trata de otra localidad con un fuerte sentimiento abertzale. Sin embargo, en esta población el trato con los vecinos es más fluido y el clima social menos asfixiante. Hay pluralidad de opiniones y respeto a todas ellas por parte de la mayoría de los ciudadanos, aunque hasta el «alto el fuego», los actos de «kale borroka» eran moneda común los fines de semana.

Varias funcionarias del Ayuntamiento atienden a los vecinos con simpatía. El debate sobre Navarra lo siguen, aunque no de forma apasionada. Dos de ellas se declaran «navarristas» y una tercera apuesta por la anexión, lo que provoca bromas entre ellas. «Sí, es posible que esto del referéndum pueda aumentar la tensión social, ya veremos». Sobre el sentido del voto previsible en esta localidad piensan que los jóvenes serán más proclives al sí -«la mayoría van a la ikastola y eso hace mucho»-, pero a pesar de eso no está claro que gane esta postura: «Aquí hay mucha gente que se siente muy de Navarra y no quiere oír hablar de eso».

Los dos cabos de la Policía Local aportan, cada uno desde sus ideas, su visión de la situación. Uno de ellos es socialista y se ha llegado a presentar en esas listas, aunque aclara que para el Parlamento foral vota a UPN; el otro confiesa haber votado a EA y ha tenido familiares y amigos detenidos. El primero recuerda que los concejales de UPN y PSN llevan aún escolta, aunque cree que por lo general hay una buena convivencia en la localidad. «Hay cuadrillas con personas de todos los partidos y no surgen problemas», asegura. «En cuanto a sensibilidades, se puede decir que los bandos están al 50 por ciento, si bien el nacionalista crece por efecto de la educación que reciben los chicos». El segundo agente lo ratifica y aporta su particular visión: «Por el hecho de ser navarro está claro que soy vasco; ahora bien, otra cosa es que yo pertenezco a Euskadi. Sólo hay que leer a Julio Caro Baroja, ahora vilipendiado por los nacionalistas, para captar el matiz. Nosotros somos los que les hemos «basconizado». Cuando amigos del País Vasco empiezan a hablar de estas cosas les recuerdo que ellos lucharon junto con los castellanos para conquistarnos. Si alguien puede pedir la independencia es Navarra. Lo de ellos es un invento de última hora, pero así se enseña la historia ahora. Por supuesto, yo no soy independentista».

Un pueblo roto por la mitad
La realidad de Leiza es mucho peor. Esta localidad próxima a Guipúzcoa es el mejor ejemplo de un pueblo roto por la mitad ya para siempre por la acción de ETA. Unos defienden los valores de la Navarra foral; los otros, el independentismo vasco. El antes y el después lo marcó el asesinato, el 14 de julio de 2001, de José Javier Múgica, concejal de UPN, que había llegado al pueblo de vacaciones sólo 14 horas antes de que lo mataran. Estaba claro. La información había salido del pueblo. Al menos un individuo informó, ayudó y seguro que también disfrutó de la tragedia. Quizá no calibró que aún quedaban vecinos dispuestos a dar la cara, a mantener la dignidad ante la barbarie.

Miguel Ángel Zubitur no es concejal, aunque su hermano Silvestre sí lo es, de UPN. Ambos regentan una armería que jamás pisará la mitad del pueblo, la del otro lado de la calle. Miguel Ángel tiene la dignidad del valiente, el valor seco de la persona de bien. «Aquel día todo cambió», recuerda con una tristeza franca que pone la piel de gallina. «Ellos -los otros-, nos boicotean, pero da igual. Este pueblo está dividido por el miedo».

De pronto, Miguel Ángel sale de la armería y reflexiona: «Miren, es un pueblo solitario, no hay nadie en las calles...». Es cierto, son las seis de la tarde, el día es espléndido en esta zona privilegiada por la naturaleza y, sin embargo, en el ánimo sólo surge la melancolía de lo que podía ser y no es. «Aquí el «alto el fuego» no cambia nada. Sería bueno si fuera verdad pero nosotros ya no nos lo creemos». Reconoce y admira del lado contrario el valor de la disciplina y precisamente por ello no se explica cómo aún hay personas a las que les puede la pereza: «Si un día hay referéndum sobre Navarra habrá gente que diga que le da pereza ir a votar...». En cuanto al resultado, cree que aún ganaría el no a la anexión, pero sabe que las cosas pueden cambiar: «Se les ha dejado el control de la educación, y en las ikastolas se les inocula veneno». Ahí está el peligro.

Goizueta está a sólo 20 kilómetros de Leiza y, sin embargo, la realidad es distinta. Como en muchos otros pueblos, sus malas comunicaciones -para llegar hay que recorrer una peligrosa carretera repleta de curvas- han acabado en el aislamiento. «Su cultura es vasca, muchos ni siquiera saben el castellano», dicen vecinos de la zona. Hay un pensamiento único, «quizá no por maldad», pero es así. En 1980, en un bar el etarra Francisco Javier Lujambio Galdeado, asesinó a dos guardias civiles. La composición del Ayuntamiento es significativa: todos los concejales son de Goizueta Bizirrik, lista «blanca» de Batasuna. No hay otros votos. Aquí no existe el otro lado de la calle.

Manos blancas en un paisaje abertzale
Las calles de Leiza, como las de muchas otras localidades del norte de Pamplona, están adornadas con todo tipo de iconografía proetarra que va desde la pintada, hasta la cartelería pasando por los balcones engalanados con la ya famosa sábana blanca en la que se pide el reagrupamiento de los presos.

En algunos lugares, toda esa parafernalia llega a ser agobiante y el ver la bandera de España ondear en el cuartel de la Guardia Civil -aquí se ha pasado de que el pueblo les construyera uno hace un siglo a que ahora esté en un antiguo caserón que era de unas monjas y del que el Ayuntamiento la quiere echar- no deja de provocar una cierta tranquilidad.

Pero hay otro lugar de la localidad que también invita a la esperanza. A pocos metros del Ayuntamiento, en una callecita próxima, el balcón de una de las casas luce una pancarta con unas manos blancas pintadas sobre fondo azul. Unas manos blancas contra el odio, el terrorismo, el asesinato...

Albert Boadella: «Zapatero no midió lo que suponía dar barra libre para el «Estatut»»
«La palabra Cataluña ha servido para encubrirlo todo, para tapar Banca Catalana o el 3 por ciento»
«Saturado» pero no rendido. El actor y director teatral Albert Boadella destila rebeldía de exiliado en su propia tierra en el entreacto de esta desquiciada legislatura de Maragall
BLANCA TORQUEMADA ABC 8 Mayo 2006

-Quienes como usted están promoviendo la plataforma y futuro partido «Ciutadans de Catalunya», ¿esperaban la acogida que han tenido?
-Cuando se difundió nuestro primer manifiesto en internet nos quedamos muy sorprendidos con el interés que suscitó. Eso sirvió para que se disipasen las dudas iniciales sobre si convenía o no crear un partido, porque la respuesta ha demostrado que en Cataluña queda un espacio por cubrir.

-¿Cómo ha afectado a su labor teatral su implicación en la política?
-De la peor manera. Mi compañía ha sufrido un boicot generalizado en Cataluña que nos perjudicó muy gravemente en Barcelona.

-¿Esta carrera de obstáculos le ha hecho flaquear?
-A mí, ponme dificultades y estaré en mi salsa. No contaban con que estoy bastante asilvestrado.

-¿Se ve como diputado en el Parlament?
-No, en absoluto. Si ahora tuviera cuarenta años seguramente sí probaría, pero ahora me interesa más el arte que la política, y si estoy en estas batallas es porque la situación es de emergencia. Sentía claustrofobia en mi propio entorno y no se podía dejar pasar más tiempo.

-O sea, que no es muy optimista...
-No, no lo soy. Contamos con muy pocos anticuerpos para una epidemia tan grande. Incluso en el País Vasco se formó un frente antinacionalista, con todo el riesgo que eso suponía allí, que ha dejado oír su voz en todo este tiempo, pero en Cataluña el silencio ha sido monumental.

-Pero después de más de dos décadas de Gobiernos de CiU lo que les hace a ustedes dar el salto a la política es el Ejecutivo de Maragall...
-Es que el hecho de que la izquierda haya tomado la deriva nacionalista ha desequilibrado terriblemente la balanza, y Maragall es el máximo responsable. Algunos votamos al PSC pensando que al salir CiU del Gobierno llegaba un gran momento y en vez de eso nos encontramos con todo lo contrario.

-¿Y Zapatero?
-Zapatero es culpable en la medida en que un día dio barra libre para el Estatut, en un terrible acto de irresponsabilidad. No ha sido capaz de medir ni de tomar el pulso a la gravedad de las situaciones que se podían generar.

-¿Qué le parece lo peor del proyecto de Estatuto?
-La intromisión en todos los resquicios de la sociedad. Que la política pretenda controlar todas y cada una de las manifestaciones de la vida social es nacionalsocialismo, o sea, nazismo. Aunque lo de nación también importa, pues la palabra Cataluña se ha venido utilizando para encubrirlo todo; para tapar Banca Catalana o el 3 por ciento. Así, quien se interpone en el camino es que va contra Cataluña, contra la tribu.

-Usted y Maragall se conocen desde hace años, ¿qué se dicen últimamente cuando se encuentran?
-Procuro no encontrármelo, aunque somos casi vecinos de fin de semana. Sería normal que me lo topara, pero mi nivel de relaciones personales ha descendido, soy un exiliado dentro de Cataluña. A los muchos catalanes que sentimos que formamos parte de España, si lo decimos, se nos imputa que obtenemos prebendas de los «españoles». A mí ahora me llaman «lerrouxista».

-¿Llevará usted a escena un «Ubú Maragall»?
-De ninguna manera. Estoy saturado de esta historia de Cataluña. Mi participación en «Ciutadans» será mi última contribución a la causa, y espero que después alguien tome el testigo.

«Ciutadans» a por todas
La plataforma «Ciudadanos de Cataluña» se inscribirá como partido político este verano, pero ya en junio librará su batalla por el «no» en el referéndum del Estatuto
B.T. ABC 8 Mayo 2006

Crece el empuje de una plataforma que este verano se convertirá en partido. La popularidad de algunos de sus promotores (sobre todo la del «juglar» Albert Boadella) ha proporcionado a «Ciutadans de Catalunya» un barniz mediático del que habría carecido sin su concurso, pero hay mucho más que fuego de artificio en sus propuestas. «Ciudadanos» se presentará mañana martes en Madrid, en un acto que tendrá lugar a las ocho de la tarde en el teatro Reina Victoria y en el que el propio Boadella, el periodista Arcadi Espada y el catedrático Francisco de Carreras desgranarán un ideario basado en la libertad, la igualdad, el laicismo y el bilingüismo. «Los territorios carecen de derechos. Sólo tienen derechos las personas», han recogido en su segundo manifiesto,

«Ciutadans», que ya está tejiendo los mimbres de su futura estructura, nace de un profundo hastío tras más de dos décadas de gobierno nacionalista en Cataluña y también de la «decepción del Tinell». Miembros de la plataforma han lanzado al aire una confesión: «Yo voté a Maragall». Así lo han manifestado el propio Boadella y Francisco de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional, quienes optaron por el dirigente socialista como posibilidad de ruptura del pujolismo y se toparon con tres tazas de caldo nacionalista.

«Ciudadanos de Cataluña» es consciente de que muchos votantes que se inclinan por el PSC en las elecciones generales se abstienen en las autonómicas por su nula afinidad con la tribu identitaria. Y ahí existe una bolsa potencial de apoyo, pero no la única. «No será sólo un partido de votantes del PSC decepcionados -explica el escritor Xavier Pericay, muy implicado en el proyecto-. También aglutinaremos a un sector liberal que hasta ahora ha estado huérfano en Cataluña».

Pero, ¿cuál es la realidad y las expectativas de Ciutadans, un año después de la difusión en internet de su manifiesto «fundacional»? Según Pericay, «alentadora». Explica que «ya hemos superado esa fase espontánea de las adhesiones, y ahora estamos en la de los «asociados», que son alrededor de dos mil. La mitad de ellos está trabajando activamente en la construcción del proyecto».

El catedrático de Derecho Constitucional Francesc de Carreras recuerda que el primer manifiesto de «Ciutadans» fue respaldado por casi once mil personas, y que si las cifras de asociados son aún modestas, «nos bastan para autofinanciarnos, lo que no es poco, pues los asociados pasaremos a ser afiliados cuando se constituya el partido». Carrera no considera adecuado tomar como referente el fracaso de anteriores alternativas al monolitismo político en España, «porque nacemos de la especificidad de lo que está ocurriendo en Cataluña». Añade que «somos independientes, no iremos en coalición con nadie a unas elecciones. Por eso el PP, que antes nos veía con simpatía, ahora nos mira con cierto recelo».

La primera gran batalla pública para «Ciutadans» será la del referéndum del Estatuto en junio. La abordarán con ímpetu, pues ya acumulan sustanciosos argumentos contra el tentacular texto legal.

Terrorismo
TERNERA PREPARA UNA ESTRUCTURA PARALELA A ETA

Minuto Digital 8 Mayo 2006

Según fuentes de la lucha antiterrorista a las que ha tenido acceso Minuto Digital, el dirigente etarra Josu Ternera estaría organizando un grupo terrorista que permanecería como cédula latente de ETA, para activarse como una escisión de la banda terrorista cuando fuera preciso.

Los criminales pretenderían con la creación de este comando “independiente” y su infraestructura reducida, sortear el alto grado de eficacia que los servicios de información han logrado a la hora de penetrar la organización etarra.

La añagaza pretendería lograr que a la vez que Batasuna se legaliza y se comienza el proceso de negociación, ETA pueda mantener su capacidad de matar y por tanto de presionar al gobierno sin que sus acciones violentas repercutan negativamente sobre su brazo político. Mediante la táctica del comando escindido la organización, por un lado vence las reticencias de sus componentes más radicales partidarios de seguir con la lucha armada en caso de que no se logre el objetivo de la consulta sobre la autodeterminación.

De hecho esta posibilidad de usar la treta de la escisión podría haber sido determinante para lograr la unidad de criterio dentro de la banda antes de su anuncio de tregua.

Por otro, permite a ETA continuar con la violencia sobre Navarra y acudir su argumento favorito, la sangre derramada de inocentes, para que los dirigentes etarras puedan asegurarse la presencia, no solo en la mesa penitenciaria, sino en la política donde se debería discutir sobre la autodeterminación y la reforma del estatuto vasco.

Y todo ello haciendo aparecer ante la opinión pública a Batasuna-ETA como ajenos a una escisión que no pueden en teoría controlar, tesis que el gobierno del PSOE de Zapatero está más que dispuesto ha aceptar como un “accidente” en su hoja de ruta para lograr la disolución de ETA.

Comunicado
Condena de la AVT a la cesión de un local municipal del Ayuntamiento de Barcelona para la celebración de un acto de Arnaldo Otegui
Minuto Digital 8 Mayo 2006

La AVT desea denunciar de manera tajante la indignidad política ocurrida el pasado viernes en la biblioteca Jaime Fuster de la ciudad de Barcelona, donde se celebró un acto promocional del libro de Arnaldo Otegui en el que estuvo presente el referido representante de la ilegalizada Batasuna. El hecho de que el ayuntamiento de la ciudad condal, autorice la cesión de uso de locales municipales para actividades de difusión de ideas proterroristas como las que lleva a cabo el Sr. Otegui, resulta, a juicio de la AVT, de la máxima gravedad, puesto que evidencia un absoluto desprecio por parte de una institución pública a los mandatos de la vigente ley de partidos, al amparo de la cual quedó ilegalizada Batasuna.

Con base en lo anterior, la AVT desea expresar su más absoluta condena ante la actitud adoptada en este caso por el equipo de gobierno del ayuntamiento barcelonés, con su alcalde Joan Clos a la cabeza, en lo que constituye una verdadera burla a la legalidad vigente, y una nueva muestra de la actitud del partido socialista en su conjunto frente a los que amparan, alientan y fomentan el terrorismo etarra.

Asimismo, la AVT procede a anunciar que pondrá el presente caso en manos de sus servicios jurídicos, con el fin de determinar la posible existencia de responsabilidades legales en relación con el particular.

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