AGLI

Recortes de Prensa     Martes 23 Mayo  2006
Zapatero verifica que tiene que pagar
EDITORIAL Libertad Digital 23 Mayo 2006

El virreinato
IGNACIO CAMACHO ABC 23 Mayo 2006

Anticatalán el que no bote
VALENTÍ PUIG ABC 23 Mayo 2006

Publicidad engañosa
EDURNE URIARTE ABC 23 Mayo 2006

Rubalcaba también ve la paz de ETA con sus propios ojos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 23 Mayo 2006

La pregunta trampa
José García Domínguez Libertad Digital 23 Mayo 2006

Odio y paz
Cristina Losada Libertad Digital 23 Mayo 2006

Los pasos de la rendición
Ignacio Villa Libertad Digital 23 Mayo 2006

Abre la muralla (parábola de ETA y ZP)
José Javier Esparza elsemanaldigital 23 Mayo 2006

LAS MENTIRAS DEL GOBIERNO SOBRE SU DIÁLOGO CON ETA
Editorial minutodigital 23 Mayo 2006

ZP, el gran usurpador
Fernando Gallego Periodista Digital 23 Mayo 2006

¿Por qué Zapatero acepta las mismas condiciones de ETA que no aceptaron sus antecesores?
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 23 Mayo 2006

Estado/partido
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 23 Mayo 2006

Una respuesta contundente
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  23 Mayo 2006

O negociación con ETA o elecciones
Pablo Sebastián Estrella Digital 23 Mayo 2006

Batasuna impone sus condiciones
Editorial Elsemanaldigital.com  23 Mayo 2006

¿Dónde están las pruebas?
José Javaloyes Estrella Digital 23 Mayo 2006

Con Zaplana se han topado
Santi Lucas elsemanaldigital 23 Mayo 2006

La mentira del estatuto andaluz en el Congreso
Federico Fijo Quintero Periodista Digital 23 Mayo 2006

Montenegro, en negativo
ANTONIO PAPELL El Correo 23 Mayo 2006

Montenegro como referente
Lorenzo Contreras Estrella Digital  23 Mayo 2006

La AVT se manifestará porque «Zapatero quiere traficar con la sangre de las víctimas»
B.T. / A.B. MADRID / MURCIA. ABC 23 Mayo 2006

DENUNCIA CONTRA EL EX MINISTRO DE DEFENSA JOSÉ BONO
Minuto Digital 23 Mayo 2006

“El nuevo Estatuto de Cataluña: más poder para los políticos, menos libertad para la ciudadanía de Cataluña”
Email 23 Mayo 2006

Zapatero verifica que tiene que pagar
EDITORIAL Libertad Digital 23 Mayo 2006

A Zapatero le hubiera gustado tomárselo con calma, después de lo que ya ha adelantado por la tregua. Pero ETA ha dejado claro, desde el primer momento, que el "alto el fuego" es para cobrar, no para estar de brazos cruzados. Por mucho que los negociadores del gobierno del 14-M insistieran en el calificativo de "permanente", ETA dejó patente, en ese mismo comunicado, que los objetivos del "alto el fuego" no eran otros que los "soberanistas" de siempre. En este sentido, y para que nadie creyera "irreversible" o "incondicional" semejante iniciativa, tanto los etarras como sus representantes batasunos, han salido nueva e infatigablemente a la palestra para dejar claro algo que sólo desde la complicidad se puede negar que sea un chantaje. O desde la estupidez o desde el síndrome de Estocolmo, al que tan sensibles son las élites políticas y mediáticas de nuestro país.

En el caso de Zapatero, su cómplice e interesada ceguera voluntaria es todavía más evidente si tenemos en cuenta la constancia pública –no silenciada en Francia– sobre la frenética actividad de rearme de ETA, la permanente extorsión a los empresarios o los atentados de "baja intensidad" que el gobierno español no puede condenar, pues hacerlo exige reconocer que forman parte de esa realidad que se quiere ocultar.

Entiéndasenos bien: A los etarras no les importa las mentiras del gobierno de Zapatero si se pronuncian con el objetivo de anestesiar a la opinión pública española y endulzar el pago político que los terroristas esperan cobrar. Lo que les preocupa a los etarras –y de ahí su insistencia– es que el ejecutivo no esté ya dispuesto a pagar en su totalidad el precio "tenga el alcance que tenga", como dijo Zapatero.

De ahí que Otegi, este mismo viernes, volviera a dejar claro que "lo que hace irreversible el alto el fuego es la autodeterminación". ¿Cuántas veces, desde lo que va de tregua, nos han dicho los etarras y sus representantes que "una cosa es el alto el fuego y otra cosa la paz"?

Cualquier gobierno decente daría por verificada la evidente y confesa disposición chantajista de ETA, y reconocería, de una vez por todas, que los terroristas no necesitan dialogar con nadie si de verdad tuvieran como único objetivo su disolución. Pero el de Zapatero ya es rehén de sus compañeros de viaje y de las esperanzas que ha excitado en la organización terrorista. Verificadas las acuciantes e intactas exigencias etarras, el gobierno del 14-M no puede correr el riesgo de que los terroristas demuestren, antes de las elecciones, hasta qué punto es reversible esta farsa llamada "proceso de paz". Tiene que seguir el guión de lo pactado y hacer, por lo menos, algún avance hacia el soberanismo en el marco jurídico-político del País Vasco. Tiene que seguir pagando y mintiendo.

No nos extrañe, pues, que el profesor Reinares –experto antiterrorista– haya puesto, por fin, punto final a la incongruencia que suponía su obra académica con su permanencia en el Ministerio del Interior de este gobierno. No nos extrañe que Rubalcaba haga todo lo posible por que la policía no desvele la verdadera disposición de ETA sobre la que tanto miente este gobierno. Entre otras cosas, Rubalcaba tiene que evitar que la policía detenga a los terroristas con los que se tiene que "dialogar". No nos extrañe tampoco que se trate de neutralizar al PP para que no brinde apoyo a las victimas. Estamos, simplemente, ante un gobierno que, con tal de ganar las elecciones, no tuvo reparo moral en hacer, con luz y taquígrafos, el juego a los terroristas del 11-M. Lo hizo con la excusa de que eran galgos como si eso fuera un eximente, como si eso no fuera, en realidad, un infame incentivo para hacerle el juego también a los podencos.
 

El virreinato
Por IGNACIO CAMACHO ABC 23 Mayo 2006

ACASO por aquello que decía Marx del bucle histórico entre la tragedia y la farsa, el PSOE pretende repetir en Andalucía la jugada maestra del 28 de febrero de 1980, pero no ha reparado en una diferencia esencial: que entonces tenía razón y ahora no. Hace un cuarto de siglo se trataba de evitar una España de dos velocidades que hubiese quebrado la cohesión territorial, y ahora el empeño consiste en dar amparo al disparate estatutario catalán a base de imitar sus proposiciones más insensatas. La maniobra ha quedado en evidencia por rizar el rizo de la definición identitaria con ese pintoresco concepto de la «realidad nacional» que se antoja una broma incluso a Alfonso Guerra -al que en breve veremos tragarse sin pestañear su sarcasmo-, y el discurso del agravio comparativo se tambalea porque resulta demasiado patente que lo promueven los mismos que han dado pie al diferencialismo de Cataluña.

Los andaluces somos los primeros en saber que Andalucía no es una nación, ni falta que le hace, y aunque tampoco creemos que Cataluña lo sea nos consuela bien poco presumir de lo que a todas luces resulta una extravagancia. La autonomía ha funcionado razonablemente bien porque nos ha anclado a todos los españoles a un sistema solidario, y lo que queremos es que no haya privilegios, no que se multipliquen las insolidaridades. Aprovechando que el tren de la bilateralidad vende billetes baratos, Chaves ha copiado literalmente párrafos enteros del Estatuto catalán -asesorado al respecto por una colaboradora de Maragall- para asegurarse ventajas que conviertan su hegemonía en un verdadero virreinato; eso blindará su poder y el de sus sucesores, que a este paso acabarán siendo sus propios nietos, pero no sirve para aclarar cómo se compensará el tirón que Cataluña le va a pegar al ya menguado tejido de las inversiones estatales y de los recursos financieros. El equilibrio territorial es una forma de organizar el Estado, no un reparto de sus estructuras ni una competición para disolverlo al grito de «español el último».

El asunto de la falaz «realidad nacional» andaluza será a partir de hoy el humo que oscurecerá el verdadero debate, que es el de la conversión del Estado autonómico en un puerto de arrebatacapas que va a centrifugar a España hasta convertirla en jirones vagamente confederales. Para amortiguar la alarma por la diáspora institucional que supone el Estatuto de Cataluña, el PSOE ha ordenado barra libre y va a utilizar de ejemplo a Andalucía, a la que considera su patio trasero. De paso, atornilla su largo dominio virreinal de veinticinco años con las prebendas propias de un miniestado con competencias blindadas. La trampa le saldrá bien a corto plazo, mientras tenga mayoría, pero no deja de ser un modo de tapar un error con otro error. Se trata de un fenómeno de haraquiri político que quizás alguien tendrá que estudiar algún día: cómo el Gobierno de una nación se aplicó con tanto denuedo a disolver su propia estructura en medio de una rebatiña de taifas.

Anticatalán el que no bote
Por VALENTÍ PUIG ABC 23 Mayo 2006

EXISTE al parecer un Olimpo que puede dictaminar si los votos emitidos en el referéndum sobre el «Estatut» serán o no catalanes. Por descontado: si unos votos son catalanes eso significa que los otros son anticatalanes. Algunos pensábamos ingenuamente que para determinar la correcta emisión del voto ya existían las juntas electorales. Una vez más, los rescoldos deterministas del nacionalismo identitario se contraponen de forma muy primaria a la noción de pluralismo crítico según Karl Popper. El pluralismo crítico es la postura por la cual, en interés de la búsqueda de la verdad, toda teoría -cuantas más teorías mejor- debe admitirse en competencia con otras teorías. En gran parte, para eso se convoca un referéndum, para que cada ciudadano contraste y decida. En este caso y más allá de la política práctica, la postura pro «Estatut» -aunque en el fondo sea una combinación explosiva de intereses en contradicción- está zapando el célebre principio de fiabilidad que para Popper constituye la base a una discusión racional: quizá yo no tengo razón, y quizá tú la tienes, o tal vez estemos equivocados los dos.

La intensidad de la campaña institucional apoyada por los medios públicos y por medios privados tiene en el eslogan del PSC-PSOE contra el PP su rasante máxima y, paradójicamente, derrotista. Desatinar ha sido el verbo más activo desde que se inició el proceso estatutario, y así se va a continuar más allá de recuento. Es de temer que incluso los sectores moderados de CiU pierdan los modos o toda capacidad de influencia. Pasqual Maragall todavía es capaz de introducir nuevos factores en el paisaje pre-referéndum.

Un electoralismo desmedido y a la larga contraproducente ha regido todo el proceso. Amparados por el efecto retórico de un proyecto estatutario que votaron un 90 por ciento de los diputados autonómicos, es ahí donde PSC-PSOE, CIU, IU y ERC también han coincidido en la práctica de uno de los rasgos más acusados del nacionalismo y que consiste en no tener normas que le hagan regular sus vínculos o distancias con todo lo que existe más allá de su perímetro. En este caso, más allá de su perímetro estaba no tan sólo el conjunto de España, sino también -como se ve en las encuestas- porcentajes elevados de la ciudadanía catalana, que votarán «no» o se abstendrán. Hemos presenciado con notable indiferencia la práctica licuefacción de no pocos mitos centrales del catalanismo. La contribución del aventurismo visionario de Zapatero ha sido determinante.

Transcurrida la jornada mitopoética del Barça, de lo que hablan realmente los catalanes es de inseguridad ciudadana, un problema que sin duda quedará solventado inmediatamente después del referéndum del «Estatut», siempre y cuando gane el sí. Para entonces, las bandas rumanas y albano-kosovares van a entregar las armas y devolver lo robado para hacerse miembros de un grupo de «castellers». Ante la votación sobre el «Estatut», por el momento aparecen plataformas de todo tipo, más o menos independientes, mientras la clase política catalana ansia por ver pasar el referéndum y que salga lo menos mal posible. Se ofrecen plegarias y sacrificios ante los diques que han de retener las aguas del Katrina. Lo más previsible es, realmente, lo imprevisto.

Por supuesto, era inevitable la intromisión comparativa del referéndum de Montenegro. Ese un viejo hábito del nacionalismo catalán y del vasco: buscar referencias ajenas, de Quebec a Lituania, como en el pasado fue el irredentismo irlandés. Fue solemne Carod-Rovira al comparar las opciones metahistóricas de un Montenegro independiente con la depauperada realidad autonómica de Cataluña. Esa era la vertiente independentista del líder de ERC. Para su vertiente republicana tuvo que ser un mal trago ver las banderas rojas y doradas de la vieja monarquía montenegrina que poblaron las calles de Podgorica. La conclusión lógica es que también en Montenegro hay anticatalanes.
vpuig@abc.es

Publicidad engañosa
Por EDURNE URIARTE ABC 23 Mayo 2006

Un político que conoce bien a Zapatero me decía recientemente que la principal preocupación que dirige las acciones de este líder es la de los titulares de la prensa del día siguiente. Es decir, que el cálculo del efecto mediático y la valoración de la eficacia publicitaria preceden su política y no al revés, lo que explica probablemente su sorprendente anuncio de inicio de diálogo con ETA cuando ninguna de las condiciones que estableció en su día se ha cumplido. Primero lanza el producto, o, mejor dicho, realiza la segunda parte de su lanzamiento, y luego verá cómo lo fabrica.

La diferencia entre hace unos meses, cuando emprendió su campaña sobre la paz, y ahora es que entonces mucha gente esperaba que tuviera el producto, que fuera verdad que ETA estaba dispuesta a entregar las armas sin ningún tipo de contrapartida política. Ahora, todos los datos indican que ese producto existe únicamente en los eslóganes de la campaña. Pero en absoluto en las intenciones de ETA. La entrevista de ETA en «Gara» hace una semana, las declaraciones de Batasuna en los últimos días o el editorial de ayer mismo en «Gara» no dejan lugar a dudas. ETA, ni ha cumplido ni piensa cumplir las condiciones exigidas por el Gobierno y ratifica que el único «proceso de paz» que tiene en la cabeza es el de la negociación plenamente política en las mismas condiciones de legitimidad y autoridad que el Gobierno.

Y también resulta cada vez más evidente que se desvanece la otra esperanza, la de aquellos que interpretan que ETA está haciendo una mera escenificación de grandes exigencias de cara a su propio mundo que luego retirará en la mesa de negociación. No hay ningún conejo en esta chistera del presidente. Pero un publicista como él prefiere seguir con la representación y con la campaña en la conjetura de que la ilusión que generan sostendrá su popularidad una larga temporada, incluso hasta ese lejano 2010 al que ha retrasado el fin del proceso. Y en otro exceso de arrogancia, incluso se arriesga a frustrar de nuevo la revitalización del Pacto Antiterrorista, el único instrumento político que podría proteger a su Gobierno y al Estado de las incertidumbres futuras de esta aventura.

Zapatero ha demostrado que es un buen publicista en otros asuntos, pero comete un grave error de valoración con este producto. Esto no tiene nada que ver con temas etéreos y gaseosos como la paz en el mundo, la alianza de civilizaciones o la profundización de los derechos ciudadanos. En el asunto de ETA, la belleza de las palabras no basta a los ciudadanos. Van a exigir resultados concretos, democráticamente verificables. Y si no los tienen, le acusarán de publicidad engañosa. Y cuando eso ocurra, el presidente ya no podrá recurrir al PP para escudarse tras la democracia y las instituciones. Si emprende una negociación política con ETA, ya sólo dependerá de ETA.

Rubalcaba también ve la paz de ETA con sus propios ojos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 23 Mayo 2006

Por aquello de, si no quieres caldo, tres tazas, Rubalcaba se ha ido a la comisaría de Canillas, meca de todas las checas y academia de ilusionismo antiterrorista, para anunciar que ya está verificado el alto el fuego etarra y la inequívoca disposición de los terroristas a la paz. De la entrega de las armas no ha dicho nada. De la continuidad del renacido terrorismo callejero, tampoco. De las condiciones para ese alto el fuego siempre temporal y siempre en función del comportamiento del Gobierno que la ETA ha repetido por enésima vez en “Gara”, menos aún. Hace pocos días el propio Rubalcaba constataba que no tenían pruebas de la voluntad real de los etarras de abandonar “la violencia”, eufemismo que lo significa casi todo y casi no significa nada. Pocos días después, Rubalcaba ha verificado no sabemos qué, no sabemos dónde y no sabemos cómo. Ahora bien, si lo ha verificado con Telesforo en Canillas, podemos tener la seguridad de que está mintiendo.

Lo que ha debido de suceder es que el mecanismo psico-cognitivo exhibido por Rubalcaba en el “Caso Bono” o “Caso Alonso” ha vuelto a funcionar, que ha vuelto a usar esa mirada de Supermán sin miedo a la kriptonita que le permite ver la agresión al ex-ministro de Defensa, que, según la sentencia de la Audiencia de Madrid, jamás existió, que niegan una docena de guardaespaldas de Bono y negaban todos los testigos hasta la fecha del fallo que condenó a los policías telesforinos a la cárcel por detención ilegal (luego han embarcado en una denuncia, que se califica sola, a una militante navarra de la Cosa Sociata que durante año y medio guardó silencio). Según el propio Rubalcaba, el nuevo Djerzinski, el actualizado Yehzov, el Beria de la situación, vio la agresión a Bono “con sus propios ojos”. Vio lo que no podía ver porque, según la propia investigación del juez, reflejada minuciosamente en la sentencia, según el fiscal, y los policías decentes (sancionados por serlo), amén de los testigos sin urgencias partidistas, no existió.

De modo que los ojos de Pérez Rubalcaba son milagrosos y utilísimos, porque inventan cosas que no existen pero que políticamente le convienen a Don Alfredo. Con esos mismos ojos creativos, demiúrgicos, ha verificado el afán de paz de la ETA. Y, además, en compañía de Telesforo, a cuyo lado David Copperfield es Caldera; y en los estudios La Furgoneta Mágica, a cuyo lado Disneylandia es una deprimente y sórdida sucursal de la Hammer. Antes teníamos muy serias dudas de que la ETA pudiera estar realmente dispuesta a liquidar su actividad terrorista. Tras asegurarlo Rubalcaba, esas dudas han desaparecido. Seguro que es mentira. O sea, verdad, vista con sus propios ojos por Rubalcaba. Al que por cierto, nadie podría achacar un “remake” de la célebre película de terror de Franju “Ojos sin rostro”. Sus ojos no verán, pero rostro, le sobra.

Referéndum
La pregunta trampa
José García Domínguez Libertad Digital 23 Mayo 2006

"Sí" o "no", resultará indiferente lo que votes: el PSC igualmente manipulará tu sufragio contra la verdad, contra la decencia intelectual, contra la Ley Electoral vigente, contra la legalidad constitucional toda y contra la Historia de Cataluña. "¿Cómo?", oigo que me interrogas, sufrido progresista catalán. Pues, muy fácil, hombre: engañándote otra vez en la pregunta del Referéndum. ¿Recuerdas cómo te tomó el pelo Felipe en el plebiscito sobre la OTAN? ¿No? Entonces hagamos memoria juntos. En el ochenta y dos, tú votaste al PSOE sólo porque te prometieron sacar a España de la Alianza Atlántica. Y aunque no te garantizaran del todo que nos integraríamos como miembros de pleno derecho en el Pacto de Varsovia, a ti aquello te parecía un gran avance contra el imperialismo yanki y a favor de la paz entre los pueblos.

Luego, ya en el poder, te revelarían que para el caso la OTAN venía siendo la UNICEF, si bien era pariente lejana de una pérfida "estructura militar" con la que, por supuesto, jamás de los jamases habrían de mezclarte. Entre otras razones, porque si algún día procediese arrasar Serbia con misiles de uranio empobrecido para garantizar el derecho a la autodeterminación de Montenegro, Javier Solana no querría tener nada que ver con el asunto. Conque, al final, para que todo te quedase más claro aún, te encomendaron un papel que rezaba tal que así: "¿Considera usted conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?".

Y puesto que, tal como te instruyeron, esos "términos" fijaban de modo indubitado que "permanecer", en realidad, significaba "ausentarse", no albergaste la menor sombra de duda: tu voto fue contra la OTAN; es decir, pusiste la crucecita en la casilla del "sí". Bien, pues ahora, han acordado volver a reírse de ti. Por lo demás, todo será casi idéntico, apenas notarás una ligera diferencia. Y es que si con aquella papelina te mintieron sobre tu futuro, con la que han ingeniado esta vez te engañarán sobre tu pasado. En cualquier caso, habrás de contestar "sí" o "no" a otra interpelación más falsa que los duros sevillanos: "¿Aprueba usted el proyecto de Estatuto de Autonomía de Cataluña?".

Como si España fuera un Estado jacobino centralizado, y lo que hubiera que decidir fuese el derecho de Cataluña a disponer de autonomía política o no. Como si ese proyecto que acaba de aprobar el Senado fuera un nuevo Estatuto, y no la reforma legal del que está en vigor desde 1979. Como si Cataluña no llevase ya veintisiete años ejerciendo la autonomía regional más generosa que se conozca en la Unión Europea. Como si Montilla y Mas (Maragall se presentará a Eurovisión, no a la Generalitat) se hubieran puesto de acuerdo para borrar en el pizarrín de la memoria histórica el nombre de Jordi Pujol. Como si el tal Pepe Zaragoza ya estuviera regurgitando tu "sí" contra Cataluña. Como si te conocieran.

ZP en Baracaldo
Odio y paz
Cristina Losada Libertad Digital 23 Mayo 2006

Cientos de manos en alto recibieron a Zapatero en Baracaldo. Pero no eran los de ETA rindiéndose, como auguraba para uno de estos días Bono, antes de salir de naja. Eran los socialistas vascos. Manos arriba estaban, con cartelitos que no eran blancos, pero cuyo mensaje implícito se hubiera expresado más atinadamente con ese color. No decían "ETA no", como en los viejos tiempos, o sea, antesdeayer. Cuando ETA es ya una banda a secas, no sabemos si de rock o de pop, queda feo señalarla, no vaya a tomarlo a mal. Decían simplemente "paz". Y no era Navidad. De haberlo sido, se hubieran ahorrado la cartelería colocándose bajo las luces que engalanan en diciembre la madrileña calle de Alcalá. La paz brilla allí en todos lo idiomas del planeta y en alguno de los de fuera. En ese envoltorio navideño, resultaría menos sangrante el retroceso.

Retroceso, porque la reclamación de paz frente a ETA pertenece a aquella época en la cual la lucha política contra el terrorismo se hallaba en pañales, mecida en la ambigüedad y en la equidistancia, y alimentada del complejo ante el nacionalismo. Fue así, sobre todo, entre las gentes de izquierda. Pedir paz frente al terror implicaba pasividad y no obligaba a enfrentarse a las raíces del mal, entre las cuales se hallaba la propia actitud de comprensión o indiferencia hacia los crímenes de ETA mientras la mayoría de sus víctimas fueron policías, guardias civiles, y personas de derechas. No sé si de aquellos polvos vienen estos lodos, pero lo cierto es que la voluntad de derrotar a ETA, que durante un tiempo manifestó la dirección socialista y llegó a plasmar en el Pacto por las Libertades, se ha volatilizado en un pispás. Los socialistas ya no reclaman libertad, sino que sacan la paz, bandera blanca. Ésa bajo la que siempre ha pretendido lavar su mala conciencia, y ocultar su complicidad, el PNV.

Pero el lema que exhibían manos en alto los socialistas vascos no sólo responde a la dinámica del desistimiento. Se trata de grabar en las mentes de los españoles que Zapatero es un hombre bueno que desea, por encima de cualquier otra cosa, que haya paz urbi et orbe. Las credenciales pacifistas de ZP son de fabricación tan reciente que no las habíamos visto nunca en su larga carrera política (no ha tenido otra). Todo su pedigrí se reduce a su enconada oposición al derrocamiento de un dictador sanguinario y a ordenar la salida por piernas de Irak, dejando tirado a un pueblo que intentaba construir una democracia y afrontaba el criminal asedio del terror. El pacifismo de ZP consiste, si no importan las palabras sino los hechos –como dicen los intérpretes socialistas de ETA–, en entregar a una población a aquellos que la asesinan y la oprimen. Parafraseando a Bono, en dejar que mueran para no matar.

A Zapatero le fue provechoso entonces el eslogan de la paz, gracias al antiamericanismo patológico de unos y la ingenuidad de otros. Y es por ello que lo han seguido colocando, y tratan de que se establezca una identificación entre la paz y Zapatero, que le traspase a él los valores positivos de aquella. No es novedad. Lo hizo Franco en su tiempo: la paz justificaba la dictadura. Ahora sirve para justificar las cesiones ante ETA. Y algo más. Pues la retórica buenista encubre el rasgo esencial de la política del socialismo gobernante: alimentar el odio contra la derecha. Es el abono emocional necesario para lograr su objetivo estratégico: eliminar la posibilidad de alternancia.

ZP en Baracaldo
Los pasos de la rendición
Ignacio Villa Libertad Digital 23 Mayo 2006

El presidente del Gobierno, este domingo en Baracaldo, ha dejado claro que el proceso abierto con los etarras es un proceso de rendición de la democracia. Su anuncio, hecho con la solemnidad vacía que tanto le gusta utilizar, del inicio del diálogo con ETA ha sido la confirmación nítida de que estamos ante una dinámica pactada y bien pactada, con unos pasos medidos entre el ejecutivo y los terroristas. El guión es tan burdo que a estas alturas de la película los españoles somos conscientes de que Zapatero está intentando engañarnos.

Son muchos los elementos que corroboran estas afirmaciones; pero quizá llama la atención un cambio que el propio presidente debería de explicar. En Baracaldo, este domingo, Zapatero hablaba de que en el próximo mes de junio va a comunicar a los partidos políticos el inicio del diálogo con los terroristas. Ese es el anuncio del presidente, cuando su compromiso, aprobado en las Cortes, era acudir al Congreso para pedir la aprobación de las fuerzas parlamentarias al inicio de ese diálogo, cuando ETA haya anunciado su decisión de dejar las armas.

En su momento, esta resolución del Congreso aparecía como una trampa dialéctica construida contra el PP y el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Pero es que el presidente ya no es capaz ni de cumplirla. No quiere pedir permiso, se limita a comunicarlo. Mientras, ETA sigue operativa en Francia, sigue con las extorsiones, sigue el terrorismo callejero, respalda los atentados de Navarra y el País Vasco, exige la anexión de la Comunidad Foral de Navarra, no han perdido perdón a las víctimas y no ha cedido un ápice en sus reivindicaciones. En definitiva, están más firmes, beligerantes y provocadores que nunca. Pero los etarras son los de siempre; es el Gobierno quien se ha colocado en una posición sin precedentes, a disposición de los terroristas, de una forma humillante.

Está todo tan fuera de lugar que lo único que explica la situación en la que nos encontramos es precisamente un pacto bajo cuerda entre el Gobierno y la banda terrorista ETA. Lo de ahora es la escenificación pública de unos acuerdos previos. Y es que tener que escuchar encima a Pérez Rubalcaba diciendo que el alto el fuego es "completo y real" después de lo que está pasando es la prueba definitiva de ese engaño. ¿Donde está el texto íntegro de los informes de verificación que nadie ha visto y sobre los que sólo conocemos lo que ha decidido publicar El País? ¿Qué hacemos con esa incapacidad del Gobierno para responder a las amenazas de ETA? Estamos ante un Gobierno cobarde y, encima, mentiroso. Con estos ingredientes, el futuro no puede ser otro que el de la rendición.

Abre la muralla (parábola de ETA y ZP)
José Javier Esparza elsemanaldigital 23 Mayo 2006

Los lectores de esta columna saben quién es el Fumador: ese misterioso personaje, vinculado a la seguridad del Estado (español), que lleva año y medio chivándonos la evolución del "proceso de paz". El Fumador ha anticipado en estas páginas todo lo que iba a pasar, las líneas generales de la estrategia de ETA y del proyecto de ZP, los movimientos de las fuerzas implicadas, también el probable desenlace de la aventura. Ahora el Fumador ya no quiere hablar más: está deprimido y, además, le han "secado". Pero, a modo de despedida (esperemos que temporal), nos ha dejado un comentario en forma de parábola:

"¿Sabes que impresión me da esto? Imagínate un frente de combate o, mejor, una muralla, la línea de defensa de una ciudad asediada. Durante años, las tropas han estado conteniendo a los bárbaros. Muchos han muerto en la tarea. Pero ha sido una muerte honrosa porque al otro lado, dentro de la muralla, su gente seguía a salvo, y ésa era precisamente su misión. Tanto y tan duro han peleado los defensores, que los atacantes están extenuados. Bastaría tan sólo un golpe para que los bárbaros levantaran el campo. Pero atención: en ese momento, ellos, los bárbaros, levantan la bandera blanca. ¿Sabes lo que haría cualquier ejército? Parlamentar con los atacantes, sí, pero para conminarles a la rendición. ¿Y sabes lo que hemos hecho nosotros? Retirar la primera línea de defensa, acallar a las viudas y huérfanos de los caídos, eliminar la guardia de las almenas y, en su lugar, enviarles a nuestros abogados, con un camión de vituallas, para demostrarles lo generosos que podemos llegar a ser y lo encantados que estaremos de dejarles entrar en la ciudad si no vienen a armar bronca. Es inconcebible.

Y lo peor es que detrás de la muralla, ahora casi inútil, el populacho ha montado un bazar para vender a los bárbaros artesanía local. El burgomaestre se pasea por entre los puestos, cantando Paz, Paz, y la gente, satisfechos unos, indiferentes otros, responde mostrando sus botijos, sus cestos, sus cojines bordados. Alguna vieja grita, llorosa, su dolor por la muerte de un hijo, pero la muchedumbre la increpa por ave de mal agüero. Algún centinela avisa de que ha visto en pie las armas de los bárbaros, pero los abogados le hacen callar para que no enturbie la negociación. Mientras tanto, los atacantes ya han instalado sus tiendas bajo la puerta de entrada y sus enviados circulan libremente por las calles de la ciudad. En su cubil, el jefe bárbaro sonríe: está a punto de cambiar una derrota violenta por una victoria pacífica. Quizá no es la victoria que soñaba, envuelta en sangre y humo, pero ahora podrá pelear desde dentro. En cuanto al Burgomaestre…".

Aquí acabó la confidencia del Fumador, la parábola de la muralla. Sírvase usted rellenar las líneas finales.

LAS MENTIRAS DEL GOBIERNO SOBRE SU DIÁLOGO CON ETA
Editorial minutodigital 23 Mayo 2006

Primero el ejecutivo Zapatero negó a la opinión pública que mantuviese, con carácter previo a la tregua, ningún tipo de contacto o negociación con los etarras. Falso. El presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, reconoció que mantuvo conversaciones con el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, y consideró que el diálogo del PSE-EE con Batasuna "ha sido muy útil" para llegar al actual alto el fuego permanente declarado por ETA.

"El diálogo con la izquierda abertzale ha sido muy útil, aunque, en teoría, ni Batasuna ni los socialistas hemos hablado de forma oficial". Eguiguren, manifestó que públicamente ya "se sabe más o menos lo que ha habido" entre él y Otegi y que "algún día se sabrá toda la verdad".

Después Zapatero nos dijo que antes de comenzar cualquier dialogo oficial con los terroristas comprobaría que ETA no mantiene actividad terrorista alguna. Falso también. Las actividades delictivas de la banda no han cesado. Las extorsiones han continuado, la Guardia Civil así ha informado al gobierno en el sentido de que el aparato de financiación etarra sigue funcionando y que en Francia se han detectado movimientos logísticos. Igualmente las acciones violentas no han desaparecido, (este fin de semana ha habido ataques etarras en Rentería, Mondragón, Vitoria, Elorrio, Guecho, Leioa, Azpeitia y Galdácano) acciones que aunque no produzcan muertos, siguen siendo actos de terrorismo callejero y ponen de manifiesto que Batasuna-ETA no ha renunciado al uso de la violencia como argumento político. Sin embargo al gobierno esta violencia menor le trae sin cuidado y no alterará su calendario predeterminado, ni permitirá que sus planes para sentarse con ETA se estropeen porque la inactividad de la banda no sea completa. Recordemos lo que también dijo el mediador del PSOE Eguiguren en su día: en este "nuevo tiempo" no tiene sentido la continuidad de la extorsión y la 'kale borroka'. "ETA siempre puede decir que la 'kale borroka' no está inducida por ellos, pero estos fenómenos se van a terminar de forma radical", aseguró, para advertir de que "si no se terminan de forma radical, querrá decir que no estaríamos ante las condiciones para empezar un nuevo tiempo".

También sabemos que Batasuna será nuevamente legalizada. Pero de nuevo el gobierno nos engañará. La renuncia a la violencia de Batasuna, será meramente formal y no vendrá acompañada de una condena a todos los actos terroristas de ETA, ni una petición de perdón por todo el daño que a personas y libertades han causado. Batasuna-ETA no se arrepiente de los asesinatos que ha cometido, simplemente cambia de estrategia.

Zapatero y los suyos también nos han asegurado una y otra vez que no habrá concesiones políticas a ETA, que no se negociará la unidad de España. Pero sin duda la mesa de partidos, con eso u otro nombre se constituirá e incluirá a Batasuna, el brazo político de ETA. Y allí bajo la influencia y aprovechamiento del proceso de negociación con los terroristas, es decir condicionado por el chantaje de los violentos, se conformará un nuevo estatuto para el País Vasco, que nacerá bajo el signo de ETA.

Y con estos antecedentes ¿debemos creer que los presos no van a ser excarcelados o que Navarra o la autodeterminación de Vascongadas, es decir la unidad de España, no van a ser materia de negociación?

ZP, el gran usurpador
Fernando Gallego Periodista Digital 23 Mayo 2006

El vuelo de ZP, tras un despegue que nunca debió iniciarse, se ha singularizado porque ha hecho añicos el consenso que ha caracterizado a todos los gobiernos democráticos en materias como terrorismos y equilibrios territoriales. El vuelo de la "paloma", trasformada por el poder de la alquimia de la onda expansiva del 11M en un halcón, está siendo rastrero y alicorto, tanto como la ilegitimidad de su posición política.

Estamos de acuerdo en la legalidad del gobierno surgido de la ignominia y la muerte originados por un atentado sin aclarar. Pero nos aflige que todos los que “querían saber” permanezcan en la realidad virtual de Matrix y que los medios políticos, policiales y de propaganda escrita y audiovisual (casi todos los medios de comunicación), se nieguen a estudiar la etiología de tan turbio asunto. No obstante, también podemos proclamar, la falsedad de muchos de sus actos, y la profunda ilegalidad de las acciones del 13M, cuando de forma orquestada violaron las reglas democráticas en las que se fundamenta una jornada de reflexión, y en la que dieron amplificación a unas pruebas que conducían a demostrar la mentira gubernamental, y que ahora, a dos años vista, aparezcan como evidencias que se han caído como un castillo de naipes.

Los gritos de “queremos saber” coadyuvados por la conmoción generalizada producida por la masacre, condujeron a que una “paloma” levantara el vuelo para otear nuestros tejados convertido en un peligroso depredador, con la clara misión de dejar fuera de juego la voluntad de la mitad de los españoles. Todo ello sazonado a posteriori, con grandes dosis de sectarismo y una trasnochado revanchismo histórico.

Quien haya sido el autor intelectual de este atentado, está ganando la partida definitiva en el tablero de ajedrez extendido a lo largo de nuestros últimos treinta años de historia. Con las blancas (por seguir con la convención de colores que algunos ya han establecido), juegan los nacionalismos periféricos, ETA, la izquierda antisistema y ahora se ha sumado el PSOE. Con las negras, siempre lo habían hecho los partidos nacionales (que se lo pregunten a Don Felipe González), pero ahora, este amoral depredador político, se ha cambiado de posición en el tablero, creando un desequilibrio sin precedentes y de imprevisibles consecuencias. Ahora juega con los peones blancos, donde siempre ha estado situada ETA.

Casi mil asesinatos unilaterales, sin que ningún español correspondiera con la violencia a tan execrables crímenes, si exceptuamos las respuestas de los que ahora, de forma sorprendente, están en el lado equivocado del tablero. Estos se cargaron a veintitantos que pasaban por allí (GAL, por si alguien tiene alguna duda). Pues bien, por todo esto, los príncipes de la paz Otegui (sí, con ‘gu’) y Zapatero, deben creer que ha sido una guerra, ya que andan como locos proclamando la paz. Una paz después de que mil personas fueran sacrificadas como corderos en aras de la 'causa' de otros. Tal vez ZP crea que las intervenciones de la policía en defensa del Estado formaban parte de una guerra, y proclame por tanto una paz, escupiendo sobre el mismísimo estado de derecho.

Los hechos son evidentes, Zapatero proclama una paz en nombre de todos. Una paz por la que se rinde una nación de 40 millones de habitantes, donde al menos la mitad cree que no han muerto asesinadas tantísimas personas a manos de ETA, para que estos ahora consigan exactamente lo mismo que por lo que han estado asesinando. Cuando el otro príncipe de la paz, Otegui, anunciaba que se le acababa la paciencia, que esto terminaría como el rosario de la aurora, ZP anunciaba desde el globo sonda de la gaseosa e insustancial inanidad que lo envuelve, dando el conveniente ditirambo al otro copríncipe, que en Junio comenzaría el proceso formal de entendimiento con los asesinos.

Aquí nadie ha condenado un crimen, aquí nadie ha entregado las armas, aquí los etarras han reconocido en una entrevista reciente que extorsionan, aquí nadie ha rebajado lo más mínimo las reivindicaciones por las que han estado asesinando, al contrario las han confirmado, aquí continúan los actos de violencia callejera, aquí la gente sigue con sus escoltas, aquí buena parte de los vascos están fuera de juego con un déficit de libertad impropio de un sistema democrático.

Aquí un gran usurpador que ha cambiado de lado en el tablero, quiere negociar, porque ETA tiene ventaja política sobre él. Por eso quizás esta “paloma” convertida por la alquimia del 11M en un depredador, esté en el lado equivocado. Negociar en mi nombre, ¡no!, ZP.

¿Por qué Zapatero acepta las mismas condiciones de ETA que no aceptaron sus antecesores?
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 23 Mayo 2006

Aquí va una información sobre las exigencias de ETA para un alto el fuego que hacia en abril de 1.995. Siguiendo la costumbre cambiar el significado a las palabras, los de ETA la llamaron Alternativa democrática, entendiendo por democrática lógicamente la voluntad de los terroristas. Aquella alternativa democrática era pues la lista de exigencias que le pusieron a Felipe González para que las aceptase para hacer a cambio un alto el fuego. Con ella venían a actualizar la alternativa KAS, sin variar en nada las exigencias, el reconocimiento por parte del Gobierno Español de la territorialidad vasca, (léase Navarra a la buchaca vasca) que la soberanía reside en el pueblo vasco y que éste tiene el derecho de autodeterminarse, como condición para el cese total de las actividades armadas de ETA.

El gobierno español, presidido entonces por Felipe González, siguiendo con su política de no negociación con organizaciones armadas, hizo caso omiso al comunicado de ETA.

De 1995 a la fecha, ETA asesinó a 70 personas. Si lo que ha aceptado Zapatero es lo mismo que ETA exigió y no aceptó Felipe González, ¿hace a Felipe González responsable de algún modo en la muerte de esas 70 personas?. Por supuesto que no. Todo el país así lo quiso.

Podríamos repetir este argumento con cada gobernante español que pudo haber hecho en su momento lo que Zapatero esta haciendo hoy. ¿Quién ha traicionado a ese país, los antecesores de Zapatero que no aceptaron las exigencias de ETA para que esta dejase de matar, aun sabiendo que ETA mataría, o Zapatero que lleva 5 años de compadreo y negociación con ETA y que ya ha adquirido compromisos con los terroristas y que suponen la aceptación de sus condiciones faltando solo el trámite de tergiversación para que la gente trague lo que antes jamás tragó?

Al final de este artículo he puesto el texto completo de la llamada alternativa democrática de ETA, si lo leen verán que básicamente, fraseología aparte, es igualico igualico que lo que le han pedido a Zapatero y este ha tragado.

¿Alguien mayor de 2 años cree realmente que ETA va a dejar de matar a cambio de nada, entendiendo por nada también la sonrisa de Zapatero?

¿Alguien mayor de 2 años cree realmente que Zapatero va a ponerse a negociar con ETA su conversión en una pacífica ONG dándole a cambio su sonrisa, tu talante y su diálogo?

¿Alguien mayor de 2 años cree realmente que cuando ETA dice que el alto el fuego no es irreversible y que si no se le conceden sus exigencias básicas, independencia, Narrara y presos fuera volverá a matar?

¿Alguien mayor de 2 años cree realmente que Zapatero dice la verdad al manifestar que ha verificado que ETA definitivamente no va a volver a matar, sin más?

¿Hay alguien mayor de 2 años que no crea que Zapatero lo que busca es marear la perdiz el tiempo necesario para que ETA mantenga la tregua como mínimo hasta las próximas elecciones y que si tiene que hacerles concesiones para conseguirlo las hará?

Si hay algo de lo que podamos estar seguros es del hecho cierto que ETA ha mantenido siempre la misma postura, jamás la ha variado salvo en su redacción, y que por ello, aunque duela decirlo, es más fiable en esto que nuestro presidente del Gobierno en cuya trayectoria hay cientos de mentiras.

Lean la Alternativa democrática de ETA solo para que vean que nada ha cambiado, solo la posición de los pantalones de Zapatero.

ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA.
A pactar entre ETA y el Estado español:
Si el Estado español aceptase las cuestiones planteadas, para que se inicie en Euskal Herria un proceso democrático, ETA anunciaría un alto el fuego.
El reconocimiento de Euskal Herria. El reconocimiento del derecho de autodeterminación y la unidad territorial.
El derecho de autodeterminación no es una posición política, sino un derecho democrático que nos corresponde como pueblo. Aunque la decisión sobre cuándo, cómo y para qué se desarrolla ese derecho corresponde a los ciudadanos vascos, hay que asegurar el reconocimiento del derecho, porque es imprescindible para que Euskal Herria decida su futuro con total libertad.
El reconocimiento de Euskal Herria exige superar la actual división territorial, aceptando la unidad territorial y levantando las fronteras institucionales. Cómo se concreta la unidad territorial, cómo se estructura Euskal Herria... será la decisión soberana de Euskal Herria.
El respeto del resultado del proceso democrático que se abrirá en Euskal Herria
No se le pueden poner límites a la palabra del pueblo. Por lo tanto, el Estado español debe aceptar que respetará el desarrollo de ese proceso democrático y sus resultados, sean los que sean.
La condición mínima para canalizar ese proceso democrático es que todos los ciudadanos puedan participar en él sin presión alguna. Por lo tanto, para ese proceso democrático es imprescindible una amnistía general, posibilitando la excarcelación de todos los presos y el regreso de todos los huidos.
Es igualmente imprescindible arbitrar medidas para que las Fuerzas Armadas españolas no influyan en ese proceso.
A debatir y pactar entre los ciudadanos vascos:
En el proceso democrático que hay que extender para decidir las cuestiones que sólo competen a los ciudadanos vascos tienen que participar sindicatos, asociaciones, movimientos sociales, partidos, instituciones y, en definitiva, toda la sociedad, definiendo las opciones y los marcos de discusión y acuerdo adecuados para ello.
A lo largo de ese proceso, tendrían que concretarse, como mínimo, estos temas: el desarrollo del derecho de autodeterminación (formulación, metodología, opciones, plazos...; la formulación y el proceso de construcción de la unidad territorial; las relaciones entre toda Euskal Herria; las competencias de la nueva organización institucional que se va a pactar, sin ningún tipo de límite preconcebido; la planificación socio-económica; la desmilitarización, y la composición y carácter de las fuerzas policiales); los derechos educativos; las libertades democráticas...


TRISTE CONCLUSIÓN:
Si Zapatero acepta hoy las mismas condiciones de ETA que no aceptaron sus antecesores es por uno de estos dos motivos o una mezcla de ambos:

1.- Zapatero es un inicuo capaz de cualquier perversidad con tal de mantenerse en el poder.

2.- ETA tiene algo contra Zapatero, que este con tal de que no se llegue a conocer es capaz de transigir con todo lo que ETA pida.

Es llamativo el hecho de que el viernes el gobierno vía Rubalcaba aún decía que no se había verificado totalmente la voluntad de ETA para que el alto el fuego fuese definitivo, el domingo ETA vía Otegi le pega un apretón a Zapatero y le amenaza con dejar de jugar, y va Zapatero y en cuestión de horas decide que ya esta seguro de que se ha verificado lo que hacia poco aun no estaba verificado. Jamás verán ustedes un ejemplo mejor del Si buana.

PREGUNTA: ¿Por qué un país aceptó la postura de no negociar con ETA aunque ello supusiese que hubiesen mas asesinatos por parte de los terroristas hasta hace unos meses y ahora se le abren las esperanzas en una paz que no deja de ser una falacia y se acepta masivamente la negociación con ETA?

Que responda Polanco y los responsables de las televisiones. Es de viejo sabido que la credulidad humana es infinita, y de ello están echando mano para convertir en pacíficos muchachos a los asesinos y en revanchistas cargados de acritud a sus victimas.

Estado/partido
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 23 Mayo 2006

Me llama mucho la atención, mi señor Zapatero, esa propensión tan suya a tratar cuestiones de Estado en mítines de partido. En un encuentro partidario con cargos municipales del PSE anunció en San Sebastián el 15 de enero de 2005 su predisposición a hablar con los terroristas. Sólo puso una condición: «es necesario que cese de una vez el ruido de las bombas y las pistolas». El ministro Sevilla abundó al día siguiente en el mismo foro: «Sólo esperamos una carta de ETA en la que nos diga dónde y cuándo entrega las armas y abandona el terrorismo». Tres días después del mitin, ETA puso un coche bomba con 40 kilos de explosivos en Getxo.

Durante unas 60 bombas más han insistido ustedes en que el abandono definitivo de las armas era la condición necesaria para el diálogo: La vicepresidenta ha explicado reiteradamente que «el único comunicado que esperamos de ETA es el de su entrega de las armas y el abandono de la violencia». En la misma línea y casi con las mismas palabras la siguieron José Blanco y Patxi López.

Gobierno y partido (el ministro Alonso, José Blanco, Rodolfo Ares y López Garrido) coincidieron en señalar «de ETA no interesa lo que dice, sino lo que hace». ¿Cómo no va a interesar lo que dice la banda que el presidente del Gobierno ha designado como interlocutora? ¿Piensan sentarse con ellos sólo para regañarles?

Que el Gobierno no sepa lo que piensa el Gobierno. El ministro del Interior afirmó la semana pasada que no habíamos llegado al punto de partida, a «la convicción de que ETA quiere dejar las armas». Debía de hablar en plural mayestático, porque cuatro días después dice usted que sí hemos llegado. También puede que tengan distinto verificador. O que uno de los dos haga una lectura personal de sus informes. Es verdad que este fin de semana ha habido ocho asaltos con pintura y piedras a batzokis y a la casa de una concejala socialista, pero la declaración de ETA era de 'alto el fuego', no de 'abajo la brocha' y es preciso admitir que el fuego llegó muy alto la noche de la ferretería: hasta el décimocuarto piso del inmueble.

En otro acto de partido, en fin, anunció usted el domingo el comienzo del diálogo con la banda para junio. En justa correspondencia, ha convocado a veces en La Moncloa reuniones de partido, como la cena de los 'barones' que le costó el infarto a Rodríguez Ibarra. El portavoz del partido en el Congreso se creyó legitimado recientemente para anunciar recursos de la fiscalía y la abogacía del Estado contra la condena a tres policías por la detención ilegal de dos militantes del PP.

Tareas para la próxima semana. Copiar cien veces: La Moncloa es La Moncloa y Ferraz es Ferraz. Discuta con sus compañeros y compañeras la máxima siguiente: La confusión de lo público y lo privado, del gobierno y el partido, alfombran el camino de la corrupción y el totalitarismo.     s.gonzalez@diario-elcorreo.com

Una respuesta contundente
Editorial HERALDO DE ARAGÓN  23 Mayo 2006
 

TRAS dos propuestas fallidas de la Generalitat sobre los bienes parroquiales, la moción del viernes pasado del Parlamento catalán ha colmado el vaso de lo soportable. El acuerdo unánime para retener en Cataluña los bienes propiedad de las parroquias de Barbastro-Monzón ha levantado la indignación de todos los partidos aragoneses. Suspender la participación en la Eurorregión es un primer paso. Lo venía pidiendo hace tiempo el PP, pero hasta el sábado no recogió el guante el presidente Iglesias, consciente de que el exceso de confianza y de tolerancia respecto a Maragall y al PSC le coloca en situación delicada. Porque no sólo, con ser mucho, se trata de los bienes parroquiales. La Cataluña política mantiene una actitud de hostilidad con Aragón -y Baleares y Valencia- en el asunto del Archivo de la Corona de Aragón, y también en la gestión del Ebro, al pretender arrogarse el control de los caudales del río. Así las cosas, el Gobierno de Aragón está obligado a expresar abiertamente, y con hechos, su disconformidad con todas las actuaciones lesivas con los intereses de nuestra Comunidad, incluidos ciertos intentos de asimilar el uso de la lengua catalana en zonas aragonesas con la adscripción a Cataluña.

Desde un primer momento, escribimos que la pertenencia a la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo sería positiva siempre y cuando se estableciera en condiciones de igualdad. Lamentablemente, las actuaciones de los políticos catalanes en los asuntos citados rezuman prepotencia cuando no hostilidad manifiesta. Actitudes así hacen imposible que se celebre la reunión de representantes de la Eurorregión, prevista para dentro de unos días en Zaragoza, justamente sobre temas culturales. Pero hay más frentes para luchar sin descanso hasta la vuelta del patrimonio retenido en Lérida, según acordaron ayer los partidos: dirigirse, unidos, al Vaticano, para que haga cumplir su propia sentencia, pero también exigir al Gobierno central que se involucre activamente en la resolución del problema. Se trata de exigir la diligencia y el interés empleados, por ejemplo, en el asunto de los papeles de Salamanca. Los aragoneses no merecen discriminaciones ni agravios, y sus representantes no pueden ni deben consentirlo.

O negociación con ETA o elecciones
Pablo Sebastián Estrella Digital 23 Mayo 2006

O el Gobierno pacta con el PP los términos y el marco de la negociación con ETA, o el presidente Zapatero no tendrá más remedio que convocar elecciones anticipadas si es que quiere avanzar, a su manera, en la negociación con la banda terrorista y su entorno. Ir a ese encuentro con ETA sin el apoyo del PP y de las víctimas del terror, con el solo soporte del PSOE y de los partidos nacionalistas es un riesgo muy serio para Zapatero y su partido, que ya avanzaron con esas alianzas en el Estatuto catalán rompiendo así el consenso constitucional sobre el modelo de Estado, pero no pueden hacer lo mismo en la cuestión del terrorismo y del Estatuto vasco sin provocar una crisis política de una gran envergadura y trascendencia nacional.

Sobre todo ahora que, una vez pasada la euforia inicial de la tregua de ETA, todas las encuestas advierten al PSOE de la desconfianza de los españoles en este proceso, lo que le ha dado nuevas alas al PP para exigir garantías sin contrapartida política alguna a los etarras y a su entorno de Batasuna. Aunque todavía falta por ver y clarificar muchas cosas, sobre todo las intenciones de Zapatero, que ya enseñó su disposición a cualquier pacto en Barakaldo, así como la posición política de Rajoy, quien ahora permanece en un discreto segundo plano, dejando hacer a sus lugartenientes más decididos y contrarios al proceso negociador.

El liderazgo único y personal de Zapatero, en el Gobierno y en el PSOE, empieza a ser tan preocupante por los riesgos que incluyen, y que a la vista están en Cataluña y el País Vasco, como las sonoras ausencias y las escapadas de Rajoy al frente del PP cada vez que el partido se enfrenta a un acontecimiento de envergadura, como ocurrió el domingo con el discurso de Zapatero en Barakaldo anunciando por su cuenta el inicio en junio de negociaciones con ETA. Y desplegando el mensaje de la ambigüedad de cara a todas las concesiones que el Gobierno pretende otorgarle a ETA en lo referente a los presos y ventajas políticas, empezando por hacer oficial una negociación que hasta ahora discurre en secreto.

Dónde está Rajoy? ¿Por qué Rajoy no ha salido inmediatamente a responder el discurso de Barakaldo? ¿Es cierto lo que dicen en el PSOE de que Zapatero le informó a Rajoy previamente, cosa que desmienten en el PP? Fuentes del PP aseguraban ayer que la conversación entre Zapatero y Rajoy se celebró el lunes por la mañana y que el jefe de los populares le dijo a Zapatero que lo ocurrido en Barakaldo no estaba en el pacto que habían establecido ellos dos. ¿A qué espera Rajoy para explicar en público su posición?

Lo cierto es que en estas circunstancias, sin duda graves, quien ha respondido a Zapatero con contundencia y severas palabras ha sido el secretario general del PP, calificando el proceso negociador, o de paz según Zapatero, de proceso de chantaje de ETA a todos los españoles. Un lenguaje que presupone un ruptura frontal del apoyo político inicial que el PP, por boca de Rajoy, le ofreció a Zapatero para buscar el fin de la violencia. Cabe imaginar que Acebes no habla por su cuenta, sino que interpreta la posición del PP y de su líder silencioso una vez que Zapatero anuncia negociaciones con ETA sin haber reunido el Pacto Antiterrorista, y sin recibir la autorización expresa del Congreso de los Diputados.

Lo normal sería que Rajoy hubiera hablado el domingo o el lunes a lo más tardar, una vez que los debates de control parlamentario al Gobierno se transmiten “en diferido” por causa de la imposibilidad de introducir en el orden del día los asuntos candentes de cada momento. Aunque todo apunta a que esta cuestión de la negociación tendrá que acabar saliendo en el debate sobre el estado de la nación de finales de mayo, porque sería un grave error del PP lanzar las piedras que está lanzado ahora y eliminar del debate el asunto más importante del momento político español.

Desde el PSOE se pretendía que durante este gran debate Zapatero pidiera a la Cámara su apoyo para negociar con ETA —como ya lo hizo de manera condicional el pasado año—, pero entonces era el PP el que pretendía separar debate y negociación. Pero a la vista de cómo están las cosas lo mejor para todos sería que en este debate nacional se produjera una definitiva clarificación. Y como consecuencia de la misma —al fin y al cabo el problema de la cohesión territorial y de la negociación con ETA están hoy día relacionados—, el presidente verá si avanza solo y con los nacionalistas al encuentro con ETA, o si convoca elecciones generales para que sean los ciudadanos los que decidan lo que hay que hacer. Y si Zapatero no quiere elecciones, las debería exigir el PP.

Eso es al menos lo que pretende el sector más conservador del PP, opuesto desde el inicio a la negociación con ETA con una doble intención: poner en apuros a Zapatero y a prueba, y cuando antes, la segunda oportunidad para el liderazgo de Rajoy.

Batasuna impone sus condiciones
Editorial Elsemanaldigital.com  23 Mayo 2006

Un partido ilegal se anticipa a las decisiones del Gobierno en el "proceso de paz" y está a punto de nombrar sus representantes para una negociación que aún no se ha anunciado.

23 de mayo de 2006. Batasuna definió ayer sus plazos y sus condiciones para el diálogo entre el Gobierno y ETA que el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, anunció en un acto del PSOE el pasado domingo. Joseba Permach, en nombre del partido ilegalizado, advirtió al Gobierno de que "el proceso de paz" no podrá seguir adelante si Zapatero pretende que la negociación tenga lugar sólo entre los terroristas y el Estado. Para Batasuna es imprescindible que los aspectos políticos de la negociación se confíen a una "mesa de partidos políticos vascos" .

Hay que recordar que esa exigencia de una negociación en dos "mesas", es decir en dos niveles, ya fue formulada por el portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi en el velódromo de Anoeta (San Sebastián), y que siempre ha sido tenida en cuenta por José Luis Rodríguez Zapatero en el "proceso". Los batasunos, como los etarras en sus comunicados y entrevistas, consideran que ETA debe negociar los aspectos técnicos del "alto el fuego", como lo relativo a los presos y las armas, pero que debe reservarse para las "fuerzas políticas vascas" una "negociación sin exclusiones" para tratar las aspiraciones de ETA, básicamente la autodeterminación y la entrega de Navarra, en el ansiado por el nacionalismo "ámbito de decisión vasco".

Batasuna marca a Zapatero unos límites claros: no habrá "proceso" si no hay una negociación de ese tipo. Frente al optimismo del presidente del Gobierno, Batasuna considera que el "proceso" pasa por un mal momento por los "ataques a la izquierda abertzale". Esos "ataques" no son sino las causas penales abiertas y la aplicación de las leyes. Los batasunos ponen como condición el fin de las "agresiones".

Sin embargo, el brazo político de ETA es optimista, y confía en una rápida aceptación de sus condiciones por parte de Zapatero. Tan rápida que mañana miércoles Batasuna presentará públicamente a los miembros de su "comisión negociadora".

La cuestión es, cuando menos, singular. Batasuna nombra ya representantes para una negociación que aún no existe, para la que Zapatero aún no ha pedido autorización a las Cortes. La impresión ante los ciudadanos es que el Gobierno va a remolque de los acontecimientos, ya que Batasuna se anticipa en cada paso. Cosa notable sobre todo porque Batasuna es un partido ilegal, una parte de un grupo terrorista y como tal ilegal en España y en todo el mundo democrático en aplicación de la Ley de Partidos. Pero tanto Batasuna como el Gobierno actúa, en la práctica, como si dicha Ley no existiese. Zapatero debería dar cuentas cuanto antes en el Parlamento de esta situación.

¿Dónde están las pruebas?
José Javaloyes Estrella Digital 23 Mayo 2006

Estarán las pruebas en el mismo lugar que las llaves? Dice la canción infantil que en el fondo del mar… “matarile rile rile”. Nunca mejor cantado y nunca mejor dicho, tratándose de quienes se trata: de los sicarios del nacionalismo con su matarile a tantísimos españoles. ¿De qué datos placientes se dispone para aceptar que ya están dadas las condiciones todas para que el mes que viene la presidencia del Gobierno anuncie a los partidos el “inicio del proceso de diálogo”?

Si de ahora hasta dentro de unos días ninguna prueba significativa se aporta, nada se habrá establecido desde esta Moncloa que no sea la imposición de algo que se sitúa entre el acto de fe y el puro tragar ruedas de molino. Lo que se ha venido a establecer por el presidente Rodríguez en Barakaldo, marco específico de la última progresión legal por parte de Batasuna, no se apoya en otra realidad que en esa en que consiste la determinación presidencial de llevar adelante a las Vascongadas, lo mismo que ha hecho en Cataluña. Aquello que realmente quiere Rodríguez todos lo sabemos de sobra, y lo que efectivamente aportó la banda, solo él y sus inmediatos colaboradores lo conocen.

Estamos ante un apriorismo político, ante una convicción, frente a una determinación del presidente del Consejo de Ministros que se estima en su propia disidencia sobre el pasado y el futuro de los españoles. Lo único cierto es su propósito rupturista. Sólo eso está probado. De lo otro no se sabe nada. Por exclusión, se sabe únicamente que en condiciones como las presumidamente presentes, los gobiernos anteriores, de Aznar y de González, en Ginebra y en Argel, mandaron a los etarras a paseo.

Tan claro está todo lo que su viaje a lo muy oscuro del momento español —es la determinación presidencial de llevar a puerto su proyecto—, que cabe deducir algo inquietante: lo que haga o deje de hacer ETA es lo que menos cuenta para el presidente a los efectos considerados. Lo que realmente interesa a Rodríguez es ETA misma: ETA como instrumento necesario exigido, por y para la naturaleza de su empeño.

La banda, que ha combatido la transición con toda la ferocidad producida por su balance de víctimas, puede ajustarse objetivamente, como anillo al dedo, a la estrategia rupturista de la Moncloa.

Históricamente, el terrorismo etarra es el eslabón perdido que el puente habilitado para enlazar, a través del estalinismo del maquis, con la causa comunista contra la que, en Madrid, dio el golpe el coronel Casado; causa que había querido apropiarse, por directa instrucción de Moscú, de la legitimidad residual de la Segunda República al cabo de tres años de guerra.

Por eso el cerrado apoyo de Izquierda Unida al proyecto de Rodríguez y su imbricación con el proceso político vasco. También por eso mismo, la imposibilidad ontológica de que la derecha toda y la izquierda liberal endosen y apoyen el proyecto del diálogo con ETA mientras no se disponga de pruebas y contrastes de que la banda ha hecho —o se dispone a hacer—, cuando menos, lo practicado por el IRA, que también en su momento jugó dentro de la órbita del comunismo soviético.

Desde una perspectiva así se entiende la insistencia de José Luis Rodríguez en seguir adelante, sin pruebas como requisito, ni plazos o consensos con la oposición popular como freno. La cuestión con ETA no es asunto puntual, sino condición central y necesaria para llevar adelante su proyecto político plenario: confederalismo de transición a lo que sea, con el Estatuto catalán y el nuevo Estatuto vasco, inrevisionismo general, englobado dentro de ese maniqueo retrovisor que llama “memoria histórica”. Retrovisión y recuento, en fin, que invalida la crónica de los últimos treinta años, para replantear sentido y causa de lo finalmente desatado hace setenta, en 1936.

Aviados estamos los españoles si esperamos alguna aportación gubernamental de pruebas de que la banda ha puesto sobre la mesa alguna garantía. Si el Estatuto catalán ha seguido adelante frente al dictamen del Consejo de Estado de que vulnera la Constitución, ¿quién puede dudar de que siga adelante el “diálogo” con los terroristas pese a la evidencia de que no hay pruebas sobre la renuncia de la izquierda batasuna al terrorismo?       jose@javaloyes.net

Con Zaplana se han topado
Santi Lucas elsemanaldigital 23 Mayo 2006

Puede que más pronto que tarde la justicia atrape a algunos elementos furtivos dedicados a la extorsión, que han vuelto a operar impunemente en nuestro país justo en el momento en el que el partido socialista ha visto amenazada la continuidad en el poder o alguien de la oposición les resulta muy incómodo. A lo mejor, no tardando mucho, se desenmascaran por fin ciertas redes y se revelan las maniobras de descrédito practicadas por facinerosos, que especializados en el modelo cloaca de hacer política extorsionan a la gente, por ejemplo, a cambio de involucrar a sus adversarios en la corrupción.

Tal vez está próxima la ocasión (hago todos los votos a mi alcance) en la que, tirando convenientemente del hilo de la jugarreta, demos al remate con la oveja nodriza que produce periódicamente tanto ovillo de indignidad, y consigamos un escarmiento ejemplar y definitivo ante la sociedad española. Sabemos quiénes son, sabemos qué pretenden, sabemos cómo actúan, sabemos quién repica y aplaude sus embustes, sabemos los efectos que provocan, sabemos quién los tutela, encubre y recompensa. Lo increíble y desalentador es que, con todo lo que sabemos de ellos y de sus mañas, tengan todavía cancha y parezca que no hemos aprendido nada de la experiencia acumulada, ¿o sí?

Falta esa lección rotunda que obligue a tentarse mucho la ropa a los futuros estrategas de la mentira; que delate y descabece a la cúpula de la banda; que penalice duramente el acoso y la falsedad. En renombrados casos anteriores, tras el fiasco los impostores mudaron el hábito y, rehabilitados, han vuelto por donde solían, en las mismas plazas y parecidos métodos. No saben hacer otra cosa. Su ventaja es nuestro desmayo. En España está invertida la razón judicial y el sospechoso es el que debe probar su inocencia (sólo los ingenuos creen que el que acusa debe demostrar la culpa). La víctima, escogida cuidadosamente, concentra la atención en la defensa de su buen nombre y desatiende, rebaja o maldice su posición política "privilegiada". Los fuleros se amparan entre sí y a los inocentes embadurnados se les trata con recelo y a distancia.

Pero hay un margen para le esperanza, y nuevas oportunidades, palpables, cercanas, de lograr que esta vez se caigan con todo el equipo. Voy a sacar la silla a la puerta porque no me lo quiero perder por nada del mundo.

La mentira del estatuto andaluz en el Congreso
Federico Fijo Quintero Periodista Digital 23 Mayo 2006

Si todo corre por su cauce, hoy se dará el primer paso parlamentario para la consecución de la tropelía que supone la aprobación del estatuto andaluz de autonomía, -y lo de autonomía nunca mejor dicho-. El trámite en el Congreso de la soberanía popular se nos antoja como menos una pantomima que sólo servirá para que algunos políticos justifiquen su cuantioso salario.

La discusión y el debate de los artículos se convertirá en un ir y venir de aporías ideológicas que se someterán al yugo del voto mayoritario y la causa nacionalista neoprogre de las palmarias autodeterminaciones. Porque las historias nacionales que se cuentan para darse la importancia y la categoría de pueblo específico no tienen nada que envidiar a las de un tal Dan Brown y su Código da Vinci.

No hay más que escuchar a los que pretenden imponer la lengua andaluza como diferente del español con acento, ni siquiera un dialecto de éste. O encontrar en Séneca y Trajano las raíces del pueblo andaluz, diferente de todo lo que fue, pudo y existe hoy día más allá de Despeñaperros. Más cercanos a nuestros hermanos magrevíes, de común pasado, que a los que aún se hacen llamar españoles.

Y en todo este enfrascado, las acusaciones del señor Chaves y de todo el aparato socialista tildando de antidemócratas y antitodo a los señores del Partido Popular por no aceptar el mejor de los mejores estatutos posibles en esta bendita tierra de María Santísima de Rosa en la Mano, izquierda, por supuesto. Porque consenso, para éstos, significa simplemente acatar lo que el poder ordena, dicta y manda como lo que es bueno para sí.

Y lo dicho, un estatuto sin acuerdos, sin consenso y sin diálogo, que huele un poco a artimañas de pecunia, en cuya historia nacional quedarán non gratos los que no agachen el cabezo y besen la mano del todopoderoso. Amén.

Montenegro, en negativo
ANTONIO PAPELL El Correo 23 Mayo 2006

Montenegro respondió el domingo afirmativamente a la posibilidad de independizarse de Serbia en el referéndum convocado bajo los auspicios de la Unión Europea, que había establecido ciertas condiciones objetivas para la validez de la consulta. Ajustadamente, se han impuesto los partidarios de la independencia a quienes apostaban por mantener la federación, último residuo de la antigua Yugoslavia.

La historia que antecede al plebiscito es conocida y merece contarse bien, al menos en lo tocante a sus principales hitos: tanto Serbia como Montenegro accedieron a su independencia por separado en 1878, tras una secular lucha contra el imperio otomano, contra los turcos. Hace menos de un siglo, en 1918, tras la Primera Guerra Mundial, los montenegrinos optaron por formar parte de Yugoslavia, federación que entró en crisis al debilitarse el engrudo comunista que la solidificaba tras la caída del Muro de Berlín. En los años 90, el independentismo montenegrino surgió a modo de reacción a la política genocida del serbio Milosevic en Bosnia y en Kosovo, y ya quedó plasmado preventivamente en el acuerdo de unión sebio-montenegrino de 2002, que reconocía el derecho de secesión de la pequeña república, de algo más de 600.000 habitantes. El referéndum del pasado domingo es, pues, fruto de aquella tensión suscitada por las últimas guerras balcánicas y por la resistencia de las actuales autoridades serbias a colaborar con el Tribunal Penal Internacional, así como por el deseo de ingresar cuanto antes en la Unión Europea, cuando sus puertas se cierran para Serbia precisamente por no haber detenido a los criminales de guerra Mladic y Karadzic. En el referéndum se han dirimido asimismo cuestiones de política interna: el actual primer ministro montenegrino, Milo Dujakonovic, ex comunista y en el cargo desde 1993, desacreditado y acusado de corrupción por su connivencia con las mafias rusas, ha encontrado en el argumento independentista el medio idóneo de mantenerse en el poder.

En definitiva, las vicisitudes de la república montenegrina son muy peculiares y este último episodio, el de la independencia, no es más que la última fase -por ahora- de la reordenación del 'puzzle' balcánico, represado por la larga dictadura de Tito y roto en pedazos al desaparecer la férula autoritaria y liberarse las energías, las rivalidades, los odios y los agravios históricos. Pese a esta singularidad, y dado que el nacionalismo ferviente no tiene escrúpulos intelectuales en parte alguna, el 'caso Montenegro' ha sido evocado aquí con entusiasmo. Lo ha hecho Batasuna, por supuesto, y también el PNV: el pasado domingo, el lehendakari Ibarretxe, sin el menor rubor, aseguraba en una entrevista que el referéndum montenegrino demuestra que «en Europa cabe la autodeterminación».

Lo más grave, sin embargo, no es este falseamiento de la realidad ni la falta de rigor intelectual al analizar el caso de Montenegro o al realizar las impertinentes comparaciones con nuestro país, sino el hecho de elogiar el desenlace de un proceso terrible que ha traído de nuevo el genocidio al corazón de Europa y ha provocado decenas de miles de víctimas. Lo sucedido en los Balcanes en los años noventa, varias guerras civiles y de agresión de raíz étnica entremezcladas entre sí y cuajadas de terribles violaciones de derechos y de diversos genocidios estremecedores, es la consecuencia de la exacerbación nacionalista de unos pueblos políticamente atrasados y lanzados al odio tribal por unas elites con evidentes propensiones nazis. Así las cosas, la única consecuencia inteligente que puede obtenerse de la tragedia de los Balcanes no es la existencia del derecho de autodeterminación, sino la convicción de que nada de lo ocurrido allí es digno de ser emulado, más bien al contrario. En definitiva, habría que haber aprendido del drama de la antigua Yugoslavia que el nacionalismo es un virus muy peligroso que enciende odios, fomenta genocidios y lanza a los pueblos a cometer detestables crímenes contra la Humanidad.

Montenegro representa, pues, no un modelo ni un horizonte, sino todo lo contrario: en la historia de ese antiguo país se compendian todas las aberraciones que deben evitarse. La Unión Europea así lo ha entendido y, en un discutible rapto de voluntarismo, ha pensado que sería más fácil superar las aprensiones nacionalistas si los distintos miembros desgajados de la antigua Yugoslavia ingresan en la UE por separado. Difícilmente algún europeo ilustre pudo pensar, al actuar de esta forma, que otros nacionalistas de otros lugares del Viejo Continente podrían sentirse confortados por algún elemento de la tragedia balcánica, en la que no hay nada racionalmente estimulante.

Montenegro como referente
Lorenzo Contreras Estrella Digital  23 Mayo 2006

Hay motivo fundamental para que los dos principales nacionalismos peninsulares —Cataluña y Euskadi— se sientan hoy especialmente satisfechos. Ese motivo es el referéndum de Montenegro en virtud del cual se abre la inmediata perspectiva de que el hasta ahora territorio federado con Serbia pase a convertirse en nación y Estado independiente. Los abertzales, en Euskadi, añaden a esa satisfacción la circunstancia de que Zapatero, en Barakaldo, ha anunciado para junio el primer gran paso hacia los diálogos con ETA, concretamente con la dirección de la banda, en un llamado “proceso de paz” cuyos costes políticos para la integridad territorial de España forman parte de las conjeturas más sombrías y desazonantes.

Los resultados que sobre el referéndum montenegrino se han anticipado llevan el aval de la Unión Europea por porcentaje de participantes y por porcentaje de síes. En un momento en que Europa echa las bases de su definitiva construcción política, el antiguo territorio de la extinta Yugoslavia se ofrece como referente para las grandes aspiraciones soberanistas e independentistas del País Vasco y de Cataluña. Lo que se perfila en ambos casos, el vasco y el catalán, es sencillamente la aplicación del derecho de autodeterminación, que rebasa la limitación de los territorios coloniales y oprimidos para crear el gran precedente que en tan gran medida afecta a España pero más teóricamente a Francia. Ya quisiéramos los españoles tener en punto a patriotismo y sentido unitario la solidez de criterio del ciudadano francés.

Zapatero se ha lanzado abiertamente, en nombre de la paz, a darse su abrazo de Vergara con ETA, pero no para ganar una guerra civil como Espartero, sino para perder una contienda separatista, convertible no obstante para él en baza electoralista de primera magnitud si es que los cálculos le salen correctos.

El presidente del Gobierno cree haber logrado la “verificación” del definitivo alto el fuego de ETA, o la garantía de su permanencia, sin que conste fehacientemente que la organización terrorista va a renunciar a sus grandes y conocidas aspiraciones. Pero todo tiende a indicar que el Gobierno va a pagar los precios políticos —liberación de presos etarras y autodeterminación en un llamado “proceso” que pondría en peligro a la autonomía Navarra— sin que, aparte del alto el fuego, el enemigo abertzale y nacionalista satisfaga la verdadera deuda de la paz.

La cuestión es que el referéndum de Montenegro ha excitado todos los apetitos soberanistas de vascos y catalanes. Los abertzales se esfuerzan ahora dialécticamente en demostrar que, pese a las similitudes, Euskal Herria y Montenegro son realidades diferentes. Diriase que para ellos, los nacionalistas, siempre hay clases. Pero lo que se vislumbra, aparte de parecidos y distingos, es algo tan inquietante como que el llamado “conflicto” vasco, según ha escrito un autotitulado sociólogo en Gara, no queda resuelto por la autodeterminación, ni tal vez tampoco evita “que la solución resulte traumática para alguna parte de la población”.

El llamado sociólogo destaca en su reflexión que el derecho de autodeterminación “no supone la desmembración de España o Francia, aunque pudiera ocasionarlas”. Y añade: “Pero ello sería porque así lo habría decidido la mayoría de la población”. Todo un consuelo para los que siguen considerándose españoles.

La resolución con que Zapatero se ha lanzado a acelerar la negociación con ETA podría haber respondido, en este tramo del “proceso”, a alguna suerte de temor ante posibles frenazos abertzales que frustrarían las esperanzas depositadas por el mismo en su éxito electoral futuro y su consiguiente permanencia en el poder durante otro mandato o los que vengan.

La AVT se manifestará porque «Zapatero quiere traficar con la sangre de las víctimas»
B.T. / A.B. MADRID / MURCIA. ABC 23 Mayo 2006

Nueva manifestación en Madrid en junio, la cuarta en tan sólo año y medio. Queda por decidir el día, extremo que se acordará en la reunión que mañana miércoles celebrará la Junta Directiva de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. La AVT entiende que el refrendo obtenido por su presidente, Francisco José Alcaraz, en la reciente asamblea en la que se votó por la continuidad exige no bajar la guardia y continuar con la línea de movilizaciones. «En mi nombre no» volverá a ser el lema (si no el textual, sí al menos la idea clave) de la convocatoria, fundamentada en una oposición frontal al anunciado diálogo con ETA, ahora que el presidente del Gobierno ya ha puesto fecha a la apertura de las conversaciones con la banda terrorista, también en el mes de junio.

El reelegido presidente de la AVT ha querido dejar claro que las víctimas no rechazan los homenajes, pero aduce que una multiplicación de ese tipo de gestos no aplacará bajo ningún concepto su demanda de justicia, como tampoco podrá silenciar su voz la propuesta de Rodríguez Zapatero de incluir en el preámbulo de la Constitución la alusión a los que han sufrido el zarpazo terrorista. «Es una intención que se agradece -manifestó Alcaraz ayer en Murcia-, pero no por ello vamos a renunciar a nuestra dignidad ni a nuestros derechos».

Ve debilidad en el Ejecutivo
El presidente de la AVT fue aún más contundente en la conferencia que a continuación pronunció en la Universidad Católica San Antonio: «Si el Estado se sienta a negociar es porque la fuerza de ETA es igual o superior a la suya». Añadió que Rodríguez Zapatero «pretende traficar con la sangre de nuestras familias y comerciar con nuestros seres queridos» y estimó que el presidente del Gobierno «nunca ha negado nada de lo que denuncio ante las cámaras».

La primera manifestación de la AVT contra la política antiterrorista del Gobierno, celebrada el 22 de enero de 2005, marcó la ruptura de la Asociación con el Alto Comisionado para las Víctimas, Gregorio Peces-Barba, y además alcanzó notoriedad porque en ella se produjo la «no agresión» a José Bono y la posterior detención ilegal de dos militantes del PP.

La siguiente movilización, en junio, tuvo un enorme poder de convocatoria y vino motivada por la resolución del Congreso con la que se respaldó a Zapatero para entablar diálogo con ETA. La tercera gran manifestación se celebró el pasado 25 de febrero. Ahora, según fuentes de la entidad, «hay más motivos para salir a la calle, pues se va a negociar cuando ni siquiera han entregado las armas».

En esta ocasión, tanto el PP del País Vasco como la Asociación de Ayuda a Víctimas 11-M han anunciado que respaldan la convocatoria de la AVT. Inma Castilla de Cortázar, portavoz del Foro de Ermua, ha manifestado que «aunque aún no hemos debatido el asunto, claro que apoyaremos la manifestación, porque el momento es de absoluta indignidad cuando sigue habiendo tantos miles de españoles con su libertad comprometida».

Movimiento cívico
DENUNCIA CONTRA EL EX MINISTRO DE DEFENSA JOSÉ BONO
COMO PRESUNTO AUTOR DE UN DE UN ILÍCITO PENAL DE SIMULACIÓN DE DELITO
Minuto Digital 23 Mayo 2006

España y Libertad ha presentado denuncia ante los juzgado de guardia de Madrid conjuntamente con el Centro de Estudios Jurídicos Tomás Moro contra el ex ministro de defensa José Bono como presunto autor de un de un ilícito penal de simulación de delito previsto en el art. 457 del Código Penal: «El que, ante alguno de los funcionarios señalados en el Artículo anterior, simulare ser responsable o víctima de una infracción penal o denunciare una inexistente, provocando actuaciones procesales, será castigado con la multa de seis a doce meses».

Según constaría en las diligencias previas seguidas ante el Juzgado de Instrucción nº 42 de Madrid Bono remitió un escrito al mencionado juzgado, por si o a través de los policías que le servían de escolta, en el que narraba su versión de los hechos acaecidos durante la manifestación de la AVT del día 22-1-05, afirmando que cuando estaba a la altura de la CECA notó que le tiraban fuertemente del chaquetón y le dieron un puñetazo en la espalda, recibiendo varios manotazos, algún puntapié y un golpe con algún objeto resistente que no pudo identificar.

Sin embargo en los hechos declarados expresamente como probados por la sentencia n º 46/2006 dictada por la Audiencia provincial de Madrid, se recoge expresamente que las fuerzas policiales que protegían a Bono y Rosa Diez formaron una cápsula de seguridad, reforzada por, al menos, cinco policías de la Brigada Provincial de Información y otros tres de la Primera Unidad de Intervención Policial, que, junto con miembros de seguridad de la organizadora de la manifestación, protegieron a ambas Autoridades, sin que éstas sufrieran ninguna agresión física.

Por tanto ambas versiones son incompatibles, por lo que España y Libertad y el Centro de estudios Jurídicos Tomás Moro emprenden estas acciones judiciales contra el ex ministro José Bono al entender que habría faltado a la verdad simulando una agresión que nunca sucedió según ha declarado la sentencia judicial mencionada.

EL NUEVO ESTATUTO: MÁS PODER PARA LOS POLÍTICOS, MENOS LIBERTAD PARA LA CIUDADANÍA DE CATALUÑA
Email 23 Mayo 2006

Bajo el lema: “El nuevo Estatuto de Cataluña: más poder para los políticos, menos libertad para la ciudadanía de Cataluña”, se celebrará el día 25 de mayo (jueves) a las 19,30 h., en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona (Av. Diagonal, 684) un acto públicoen el que intervendrán, entre otros: Alejo Vidal-Quadras, (Vicepresidente Primero del Parlamento Europeo), Francisco Caja (Presidente de Convivencia Cívica Catalana) y Santiago Abascal (Presidente de la Fundación para la Defensa de la Nación Española) El acto será presentado por Ángel Escolano (Claustral de la asociación de estudiantes Universitarios Liberal Demócratas, ULD).

La amenaza que supone el nuevo Estatuto de Cataluña para la ciudadanía exige que multipliquemos nuestros esfuerzos para que los derechos y libertades que ampara la Constitución Española de 1978 no se conviertan en papel mojado “de ahora en adelante”. Nuestra condición de ciudadanos nos exige que impidamos que la traición a la Constitución concebida por políticos que han olvidado su condición de representantes de los ciudadanos se consume. El nuevo Estatuto es un engaño de proporciones gigantescas con el que, en nombre de Cataluña, los que han detentado desde siempre el poder para sus propios intereses pretenden perpetuarse en ese poder y excluir a quienes se opongan a sus pretensiones. Es necesario denunciar ese engaño: el nuevo Estatuto no significa más poder para Cataluña sino más poder para los políticos en Cataluña, menos libertad para los ciudadanos de Cataluña.

Se llenan la boca con el nombre de Cataluña: los que defendemos la libertad en Cataluña somos tachados de anticatalanes. Pero su Cataluña, la que ellos patrimonializan sin recato, está hecha de exclusiones y de odio, de falta de libertad: la que define el nuevo Estatuto. Otra Cataluña es posible: la que la Constitución española de 1978 y el vigente Estatuto sancionan: una Cataluña en la que su autonomía es la autonomía de sus ciudadanos, no la patente de corso de sus gobernantes. Otra Cataluña es posible: la Cataluña de la libertad, la Cataluña de todos sus ciudadanos.

Haz extensiva esta invitación a tus amigos y conocidos. Somos muchos los que queremos que Cataluña siga siendo una tierra de libertad y no se convierta en la plasmación del proyecto delirante de aquellos que se arrogan el poder de hablar en nombre de Cataluña: al hacerlo están demostrando que no cuentan con los ciudadanos, que la Cataluña que han plasmado en esa monstruosidad política que es el nuevo Estatuto es su Cataluña, no la Cataluña de los ciudadanos.

Para defender la Cataluña de los ciudadanos, la Cataluña de la libertad, te esperamos el próximo día 25 a las a las 19,30 h., en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona (Av. Diagonal, 684).

Más información: teléfono: 606709022 y e-mail: informacion@convivenciacivica.org
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