AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 27 Mayo  2006
Al son de los terroristas
Ignacio Villa Libertad Digital 27 Mayo 2006

La piedra nacionalista
Alfonso Basallo Periodista Digital 27 Mayo 2006

La línea roja de la Justicia
Editorial ABC 27 Mayo 2006

ZAPATERO PRINCIPAL AGENTE DE UNA NUEVA DIVA LLAMADA BATASUNA
Editorial minutodigital 27 Mayo 2006

Los malos se equivocan
C. MARTÍNEZ CASTRO ABC 27 Mayo 2006

La Gran Guerra Patriótica
Jesús Laínz elsemanaldigital 27 Mayo 2006

La Guardia Civil en Cataluña
Daniel Sirera Libertad Digital 27 Mayo 2006

LA CULPA ES DE LOS RÍOS
FERNANDO ROJO ABC 27 Mayo 2006

Una bomba es una bomba es una bomba
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 27 Mayo 2006

Con flores a Permach
Pablo Molina Libertad Digital 27 Mayo 2006

Lo siento, no le entiendo
Luis del Pino Libertad Digital 27 Mayo 2006

Prisa le aprieta las tuercas a Marlaska
EDITORIAL Libertad Digital  27 Mayo 2006

La trampa
JOSEBA ARREGI El Correo 27 Mayo 2006

Andalucía como coartada
Antonio Jiménez elsemanaldigital 27 Mayo 2006

Andalucía, la hermana menor de Cataluña
Enrique de Diego elsemanaldigital 27 Mayo 2006

Vidal Quadras y García Domínguez creen "escandaloso" que la Generalidad imponga a los alumnos un libro pornográfico
Libertad Digital 27 Mayo 2006

Marlaska imputa a Otegi también por amenazas terroristas
Ricardo Coarasa La Razón 27 Mayo 2006

Dignidad y Justicia solicita al juez Grande Marlaska que se citen a los 38 miembros de la mesa nacional de Batasuna.
Minuto Digital 27 Mayo 2006

CONCENTRACIÓN EL PRÓXIMO 10 DE JUNIO CON LOS LEMAS “QUEREMOS SABER LA VERDAD” Y "EN MI NOMBRE NO"
Asociación de Víctimas del Terrorismo  27 Mayo 2006

 

Rendición ante la ETA
Al son de los terroristas
Ignacio Villa Libertad Digital 27 Mayo 2006

Hemos vuelto a vivir una de esas historias que bien podría formar parte de un entramado mafioso, pero que no es más que una parte de la estrategia tosca, burda y mentirosa de un Gobierno desesperado tras haberse embarcado en un proceso de rendición ante los terroristas. Es la confirmación del pavor que tiene Moncloa a la más mínima amenaza de los terroristas.

Primero, Batasuna amenaza a Zapatero: si la semana próxima la mesa nacional del brazo político de ETA termina en la cárcel, se acabó todo. La respuesta inmediata del Gobierno nos llega, como no podía ser de otro modo, desde las páginas del diario El País. Es un mensaje tranquilizador para los etarras: no va a pasar nada, nadie acabará entre barrotes. Resulta sumamente revelador de lo que está pasando. El Gobierno se ha entregado en manos de los terroristas y son ellos los que van marcando los tiempos, las formas y las maneras. Ellos imponen el calendario, los plazos y las cesiones. Es la rendición de la democracia. Tantos años luchando contra el terrorismo, tantas víctimas que han dado su vida por la democracia, tanto sufrimiento y tantas vidas rotas para que ahora llegue Zapatero el "pacificador" y, desde la cobardía y la miseria, se ponga la medalla de una paz que es una farsa. Esto no es paz, es una humillación.

El juez Grande Marlaska ha decidido ampliar la lista de imputaciones de las que acusa a Arnaldo Otegi y el resto de la mesa nacional del brazo político de ETA, que la semana próxima deberán comparecer en la Audiencia Nacional. Una decisión que hace prácticamente seguro que varios batasunos terminaran de nuevo durmiendo en Soto del Real. Es la respuesta de Marlaska al Gobierno. El ejecutivo de Zapatero, con el ministro de Justicia y el Fiscal General del Estado como estiletes, lleva meses coaccionando a la justicia para que se trate con mano de seda a los terroristas. Una coacción que ataca directamente los cimientos del Estado de Derecho, que rompe por la base las normas de la democracia, que dinamita la normalidad en la convivencia y que coloca –de forma inexplicable– a los terroristas en una posición de ventaja respecto a los ciudadanos honrados y que defienden con su vida cotidiana una sociedad en paz.

Marlaska deja así al Gobierno en una situación vergonzosa, la de unos cargos electos en una democracia más preocupados de tener contentos a los terroristas que de guardar el Estado de Derecho. Con Zapatero, los españoles nos sentimos abandonados. La ley no cuenta. Solo vale la rendición. Una situación asfixiante e insostenible.

La piedra nacionalista
Alfonso Basallo Periodista Digital 27 Mayo 2006

Es triste gracia que quien haya acusado a Rajoy de tropezar dos veces con la misma piedra sea Zapatero, al que la gaseosa le queda pequeña para hacer experimentos y que se ha empeñado en exportar a toda España el incendio nacionalista provocado en Cataluña, llegando incluso a cortar y pegar decenas de enmiendas del Estatut.

Agota comprobar que en pleno siglo XXI, el desagüe de la Historia regurgite fenómenos que creíamos superados por el tren del progreso. El fanatismo islámico –reliquia medieval- es uno. El nacionalismo -antigualla del romanticismo más rancio con mucho de sentimental y nada de racional- es otro.

Los nacionalistas han sido los únicos que después de 30 años de Transición aún no han puesto en hora el reloj y siguen sin aggionarse. Y ése es exactamente el balance de Cataluña, después de veintitantos años de pujolismo y tres de ménage à trois radical-socialista. La Cataluña abierta y de progreso ha dado paso a una triste caricatura: dividida, desactivada, marcada por tensiones, rehén de los políticos.

Eso explica que, lejos de aglutinar y propulsar a la sociedad catalana, el Estatut, buque insignia del proyecto nacionalista, se haya convertido en un elemento de discordia, tal como refleja la encuesta que publica ÉPOCA. Al contrario, la reforma ha desvirtuado lo catalán y arruinado algunos de sus valores más específicos, como el espíritu liberal o el seny.

El sondeo constituye, en su frialdad estadística, una radiografía muy expresiva de la deriva de esa comunidad. Muestra, en primer lugar, el divorcio entre la ciudadanía y la clase política. Tomen nota: dos de cada tres catalanes no respaldarán el Estatut, sólo algo más de la mitad de los votantes del PSOE dirán sí en el referéndum y no llegan a la mitad de los votantes de CiU los que lo aprobarán. Además, la mayoría lo ve mal, o tiene reservas para no gustarle o carece de opinión formada. Lo cual contrasta poderosamente con el abrumador apoyo (97%) que cosechó su primera versión en el Parlament.

Lógico. Recordemos que antes del órdago de Zapatero y Maragall, la reforma del Estatut figuraba en el furgón de cola de las cuitas de los catalanes, por detrás del paro, la emigración o la vivienda.

El sondeo es, en segundo lugar, una reválida de la clase política ante el tribunal de los ciudadanos. La cosecha de calabazas es demoledora. A la pregunta: “¿A quién prefiere usted como president?”, ningún dirigente obtiene un apoyo significativo. Ninguno. Sólo Maragall recoge un ridículo 18% de apoyos, es decir, que un 82% de los catalanes no lo ve como líder.

Pero lo más inquietante de todo es que tan deprimente panorama no tiene visos de cambiar, porque las urnas dejarían las cosas prácticamente como están. Cualquiera de las dos fórmulas resultantes sería negativa: o bien PSC-CiU, o bien un remake del tripartito, con ERC como ama de llaves. Con las dos opciones tendríamos garantizado, de nuevo, el clientelismo -y su inevitable corolario, en forma de 3%-, el atropello de derechos y libertades, y la anemia democrática. La sociedad catalana permanentemente secuestrada por el corsé nacionalista.

Dos veces en la misma piedra.

La línea roja de la Justicia
Editorial ABC 27 Mayo 2006

EL juez Grande-Marlaska decidió ayer ampliar los cargos por los que deberán comparecer la próxima semana los integrantes de la Mesa Nacional de Batasuna, para incluir los delitos de amenazas terroristas, la entrevista con ETA en «Gara», las amenazantes declaraciones de Joseba Permach y la reiteración delictiva por la llamada «comisión negociadora».

Esta decisión demuestra el grave error en el que se encuentran los que quieren dirigir a la Justicia con mando a distancia. Ayer falló estrepitosamente la estrategia de neutralizar a la Audiencia Nacional para blindar a la «comisión negociadora» designada por Batasuna, que se constituyó debidamente acompañada por la chulesca advertencia del proetarra Permach de que habría problemas si los jueces actuaban contra sus miembros. Se dio por hecho que, en una especie de conversación de pasillo, Fiscalía y Juzgado habían predeterminado que la tal comisión de interlocutores no constituía delito. Pues parece ser que sí puede ser delictiva. Y no hay que sorprenderse por la decisión judicial, sino por las estratagemas de quienes quieren poner trampas a los jueces en su labor de garantizar que las líneas rojas de la Justicia no se rompen.

Batasuna es una proscrita de la Ley y todo aquel que realice actos como dirigente de Batasuna está asumiendo el carácter delictivo de su comportamiento. Otegi, por ejemplo, está más que avisado. El Tribunal Supremo disolvió a la coalición proetarra; y la Audiencia Nacional, en dos ocasiones, ha suspendido sus actividades como medida cautelar en un proceso penal. ¿Qué más hace falta para dejar de discutir que quien represente a Batasuna y actúe por ella es un presunto terrorista? Por eso, entra en la lógica jurídica más intachable que el magistrado Grande-Marlaska decida ampliar la imputación contra unos proetarras que, en este momento, están echando un órdago al Estado. Órdago que el Estado debe aceptar para ganárselo absolutamente.

El tancredismo del Gobierno y de la Fiscalía General del Estado frente a la izquierda proetarra es inexcusable. Responde en este momento, de forma palmaria, a la falta de iniciativa propia y al retranqueo desde que ETA y Batasuna apretaron su discurso con amenazas y chantajes. Este proceso, que debía ser el de la derrota de ETA, empieza a estar en manos de los etarras. Los batasunos como Otegi y Permach se comportan con execrable seguridad de que sus coacciones al Estado pueden tener éxito. Pero tanto ellos como el Gobierno se confunden cuando creen que aquí no hay más voces en liza. Y las hay, como la de la Justicia, que en pocas ocasiones debería sentirse tan arropada y legitimada por la sociedad española como en esta.

La ampliación de cargos en la citación judicial de los dirigentes batasunos es una excelente noticia para el Estado de Derecho y para la sociedad en su conjunto. Cuestión distinta será lo que decida el juez sobre las medidas cautelares, para lo que debe tener toda libertad de criterio. Pero queda claro que sólo con la aplicación estricta de la ley es posible trasladar a los dirigentes de Batasuna que ellos son tan perdedores como ETA, y de esta pedagogía tenían que estar encargándose el Gobierno y muy especialmente el fiscal general del Estado, al que la Constitución no le asigna la función de asistente del Ejecutivo. Por lo pronto, ya se está retrasando en pedir la prisión provisional de Arnaldo Otegi, por reiteración delictiva.

Que sólo funcione la Justicia al mismo tiempo que el Gobierno parece bloqueado es, a pesar de todo, el estado normal de las cosas cuando una y otro no actúan con las mismas premisas. Una misma organización no puede ser terrorista para la Ley y los tribunales y, al mismo tiempo, interlocutor -más o menos oficioso- para el Gobierno. Por tanto, visto el enésimo fracaso de aplicar a Batasuna la cirugía estética que precisa su reestreno político, tanto el Gobierno como el PSOE deben cesar ya en sus mensajes, directos e indirectos, a los jueces de la Audiencia Nacional, porque estos no están dispuestos a aplicar el oportunismo político que se les está sugiriendo ni a hacer el trabajo sucio de este proceso, como sería, por ejemplo, abrir una moratoria judicial en las causas contra el entramado etarra.

Quizá los animadores del proceso de «paz» estén empezando a descubrir el verdadero alcance del Estado de Derecho y de la independencia judicial. Los demás también están descubriendo en qué consiste poner la Fiscalía al servicio del interés del Gobierno o adónde lleva creer que es posible dialogar racionalmente con una banda de terroristas.

ZAPATERO PRINCIPAL AGENTE DE UNA NUEVA DIVA LLAMADA BATASUNA
Editorial minutodigital 27 Mayo 2006

La debilidad y condescendencia del gobierno socialista con el entorno etarra ha conseguido el impensable efecto de que una organización terrorista ilegalizada se atreva a amenazar al gobierno de España y pretenda condicionar la actuación de los tribunales. A Batasuna le hace falta que la pongan de nuevo en su sitio, que no es otro que el que merece una organización terrorista, y si el Sr. López Aguilar ha respondido a la izquierda aberzale con toda la razón que "la ley es la ley y está para cumplirla”, no estaría de más que recordase que la ley está también para aplicarse por la fuerza cuando no se cumple voluntariamente.

El portavoz de Batasuna Joseba Permach advirtió el jueves de un posible bloqueo en el proceso de paz si la próxima semana son encarcelados los miembros de la formación que están llamados a declarar ante la Audiencia Nacional. Permach acusó al PSOE de estar dando pasos que van en "muy mala dirección" con el fin de retrasar y condicionar el diálogo.

"Si la semana que viene los ocho miembros de la Mesa Nacional que estamos llamados a la Audiencia Nacional somos encarcelados, el proceso va a entrar en una situación de bloqueo, cuyas consecuencias tendrá que medir el Estado español", dijo Permach en declaraciones a Radio Euskadi.

Pero es que la obcecación y mala fe del gobierno en este proceso de negociación con ETA, esta consiguiendo dar a Batasuna el total protagonismo de la vida política, no ya vasca, sino española. Toda la sociedad está pendiente de las declaraciones y comunicados de una organización en teoría ilegal, pero que gracias al gobierno hace y deshace a su gusto. Y es que Zapatero se ha convertido en el principal agente promocional de Batasuna. Por un lado permite y procura responder las exigencias del grupo terrorista y por otro ni contesta a las provocaciones y amenazas que constantemente se realizan desde el entorno etarra. Y es que el gobierno debería dar un aviso fuerte y contundente a los violentos. O se rinden sin condiciones o sus presos se pudrirán en la cárcel. O se rinden sin condiciones o la policía se encargará de desmantelar todo su aparato del terror. O se rinden sin condiciones o los tribunales se encargaran de perseguir a todo aquel que apoye, financiera, logística o propagandisticamente a ETA y su entorno. Y es que al terrorismo hay que reprimirlo hasta eliminarlo, no darle palmaditas en la espalda para animarle a dejar las ramas.

A Batasuna le hace falta que la pongan de nuevo en su sitio, que no es otro que el que merece una organización terrorista, y si el Sr. López Aguilar ha respondido a la izquierda aberzale con toda la razón que "la ley es la ley y está para cumplirla”, no estaría de más que recordase que la ley está también para aplicarse por la fuerza cuando no se cumple voluntariamente.

Los malos se equivocan
Por C. MARTÍNEZ CASTRO ABC 27 Mayo 2006

Los estrategas de ETA que pasan por ser tan inteligentes han cometido un error de bulto. Se trata de un fallo lógico en quienes aborrecen la democracia y son incapaces de distinguir entre un poder legítimo y otro totalitario: han confundido el gobierno con el Estado. Han negociado con el ejecutivo y previsiblemente han cerrado con los emisarios del presidente Zapatero todo el calendario del «proceso de paz». Los protagonistas de este estomagante rigodón han escenificado acuerdos y desacuerdos, tensiones y gestos de acercamiento; han analizado los procedimientos necesarios para satisfacer las demandas de los asesinos con fórmulas de apariencia exquisitamente democrática, han depurado a los críticos e incluso tratan de narcotizar la opinión pública con campañas tan deliciosamente cursis como esas rosas blancas, versión progre, añosa e infame de aquel «Venid y vamos todas con flores a María» que adornó los mayos de nuestra infancia. Sin embargo nada de eso resulta suficiente en un sistema donde funcionan los últimos mecanismos de control democrático.

Todo el proceso estaba perfectamente pactado, supuestamente estaba blindado, pero ha terminado cojeando en lo fundamental: olvidaron que en democracia el gobierno sólo es uno de los tres poderes del Estado; tal vez el más visible y el más potente, pero no el único ni el definitivo. La justicia se ha convertido en un tremendo quebradero de cabeza para quienes diseñaron este atajo en la lucha contra ETA; ni las acrobacias técnicas de Conde Pumpido, ni los llamamientos de Patxi López a la sensibilidad política de los jueces, ni las amenazas intolerables de Permach o Usabiaga han podido sortear ese último reducto de defensa del Estado de Derecho. El gobierno ha hecho todo lo que estaba en su mano: se ha cargado a Eduardo Fungairiño, ha intentado romper la unidad de las víctimas y muestra una indignante abulia ante la actividad creciente de la ilegal Batasuna, pero no ha conseguido poner a la justicia al servicio de su pacto con ETA.

La independencia de los jueces, la dignidad de las víctimas y la vigilancia de la oposición son los resortes de defensa del Estado frente al «ansia infinita de paz» del presidente Zapatero que tan cara nos puede salir a todos. Las bravuconadas de Otegi y sus cuates están encontrado cumplida respuesta en la actitud del juez Grande Marlaska, la AVT ha demostrado su capacidad de movilización y su impresionante cohesión interna pero el Partido Popular parece perdido en sus avales, sus matices y sus puntualizaciones más que en su inexcusable labor de fiscalización. No es una cuestión menor: cuanto más sólido se muestre Rajoy más difícil resultará a Zapatero seguir entregando jirones de nuestra libertad. Rosas blancas aparte, un quebradero de cabeza para los terroristas significa un triunfo de la democracia.

La Gran Guerra Patriótica
Jesús Laínz elsemanaldigital 27 Mayo 2006

En esta curiosa irrealidad nacional nuestra suceden muchos fenómenos paranormales (o para anormales). Por un lado, llevamos décadas asistiendo a la perpetua agitación nacionalista de naciones inexistentes en el tiempo y en el espacio –o existentes tan solo en las calenturientas cabezas de quienes se las inventaron y las pretenden forjar a golpe de mentira y alucinación–. Y, por el otro, tenemos a quienes, debiendo defender la existencia de una nación tan evidente como la española, renuncian a ello por haber sido convencidos de que es indefendible y de que las únicas naciones respetables son aquéllas, las de cartón piedra.

Y así nos encontramos con interminables verborreas –depuradas muestras de lo que Orwell denominó "patohablar", es decir, hablar como patos para acabar no diciendo nada– sobre patriotismos que se esconden a sí mismos; sobre pecaminosas patrias que han de ser sustituidas por un texto legal; sobre desacralizaciones de las identidades (de las propias, claro, pues ya se encargan los separatistas de sacralizar las suyas); sobre vacuidades tan depuradas como ésa de que "no hay más patria que la Humanidad"; o sobre la inexistencia de las naciones, como declama todo tipo de pedantes con gesto de creerse virilmente transgresores.

Los nacionalistas siguen ganando terreno, ante lo cual quienes pretenden oponerse a ellos siguen cayendo, una vez tras otra, en el mismo error que ha conducido a la situación actual. Y cada vez que recaen en ello, se convencen de que están reaccionando adecuadamente, de que están, por fin, actuando en el sentido correcto.

Frente a una patria, por falsificada que sea, sigue oponiéndose tan solo el vacío, la gélida apelación a ciudadanías abstractas, a espacios de derechos. No nos extrañe después que tantos miles de ciudadanos engañados por la ingeniería ideológica separatista prefieran un terreno en el que pisar, unas raíces en las que identificarse y acomodarse, un vínculo palpable, familiar y afectivo con unos ancestros, una tierra y un pasado que los acoge y los explica.

Tan sencillo es todo esto como para que lo comprendieran hasta los más acérrimos campeones del internacionalismo: los bolcheviques. Cuando los alemanes invadieron la Unión Soviética en 1941, los dirigentes soviéticos comprendieron instantáneamente que el pueblo ruso no se sacrificaría por el marxismo-leninismo ni por la dictadura del proletariado. Su propaganda cambió radicalmente. Había que apelar a la Patria. Figuras tan "reaccionarias" como Alexander Nevsky –el vencedor de los caballeros teutónicos en el siglo XIII–, Pedro el Grande o los mariscales Suvorov y Kutuzov –vencedores de Napoleón en 1812–, fueron resucitadas como ejemplos a seguir. La película que sobre el primero había realizado Sergei Eisenstein tres años antes, con la valiosa aportación musical de Prokofiev, fue expuesta hasta en el último teatro de la URSS por orden directa de Stalin para adoctrinar y emocionar al pueblo ruso en aquellos días en los que se necesitaba de su entrega para ganar una guerra que había comenzado con muy mal pie.

No sólo eso, sino que hasta fue bautizada oficialmente como la Gran Guerra Patriótica, nombre con el que hoy, sesenta años después, sigue denominándose en Rusia lo que en el resto del mundo se llama Segunda Guerra Mundial.

Pero nuestros antinacionalistas, carentes de la menor perspectiva histórica, siguen empeñados en su reivindicación del desarraigo.

Y, mientras tanto, nuestros separatistas se frotan las manos, seguros de una pronta victoria en su Gran Guerra Patriótica.

Estatuto
La Guardia Civil en Cataluña
Daniel Sirera Libertad Digital 27 Mayo 2006

El presidente del Gobierno de España ha anunciado el traslado a Cataluña de 367 agentes de la Guardia Civil para luchar contra el crimen organizado y poner freno a la oleada de robos y atracos registrada en las últimas semanas. Es, sin duda, una buena noticia, porque son muchos los ciudadanos que van a sentirse reconfortados con la presencia de los siempre abnegados miembros de la Benemérita. De todos modos, en pleno debate estatutario, es importante recordar que el traslado de 367 agentes ha sido posible porque el pueblo de Cataluña aún no ha refrendado —y espero que no lo haga— el proyecto de nuevo Estatuto de Autonomía.

El artículo 33 del texto estatutario establece los derechos lingüísticos de los ciudadanos de Cataluña ante las administraciones públicas y las instituciones estatales. En este sentido, el apartado cuarto de este artículo señala que "para garantizar el derecho de opción lingüística, la administración del Estado situada en Cataluña debe acreditar que el personal a su servicio tiene un nivel de conocimiento adecuado y suficiente de las lenguas oficiales, que lo hace apto para ejercer las funciones propias de su puesto de trabajo". ¿Cuántos de los 367 nuevos agentes destinados a Cataluña tiene un nivel de conocimiento adecuado y suficiente de la lengua catalana? Sinceramente, ¿importa mucho? Sin duda, el idioma en el que se expresan los agentes de la Guardia Civil sólo importa a aquellos que piensan votar "sí" en el referéndum del Estatuto. A los que pensamos votar "no" lo que nos interesa es que estos agentes hagan bien su trabajo y velen para que podamos tener seguridad y libertad. Pero el Estatuto dice lo que dice. Si hoy estuviera vigente, estos agentes de la Guardia Civil no podrían haber sido enviados a Cataluña. ¿Estamos locos, o qué?

El 17 de noviembre de 2005, los socialistas votaron en contra de una moción presentada por el PP en el Parlamento de Cataluña en la que se expresaba el "reconocimiento y el agradecimiento del pueblo de Cataluña a los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que han velado a lo largo de estos años por la seguridad y la libertad de los ciudadanos de Cataluña" y que los animaba a "seguir haciéndolo en el ámbito de sus competencias". Además, en el debate de esta moción, el portavoz de ERC llegó a calificar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de "fuerzas de ocupación" ante el silencio cómplice de Pasqual Maragall y del resto de diputados y dirigentes del partido socialista.

Sean bienvenidos estos 367 nuevos agentes de la Guardia Civil con el deseo de que, después del 18 de junio, puedan seguir trabajando por y para todos los catalanes.

Daniel Sirera es portavoz adjunto PP en el Parlamento de Cataluña

LA CULPA ES DE LOS RÍOS
Por FERNANDO ROJO ABC 27 Mayo 2006

SI hoy preguntásemos, es un suponer, a un niño castellano-manchego sobre los ríos españoles, me juego la hipoteca a que apenas acertaría a hablarnos de los que discurren por esa región. Con un poco de suerte, sabría nombrar los afluentes del Tajo o del Guadiana, pero obtendríamos una respuesta negativa si le examináramos por el Duero, por el Ebro o por el Miño. «Esos ríos no vienen», contestaría. Y ya se sabe que lo que «no viene» (en el libro) no existe. Hasta ese punto de estudiar una y mil veces los accidentes geográficos de cada autonomía, pero no los de las vecinas, nos ha llevado la estúpida educación que fomentan las comunidades españolas.

La cuestión tiene más calado del que parece. Subyace un intento sibilino de irse apropiando en exclusiva cada territorio de sus ríos y de sus montes, hasta configurar una Geografía a la carta y excluyente. De tal manera que se empieza poniendo en un libro de texto que «nuestros ríos» son el Guadiana y el Guadalete y se termina reproduciendo ese «nuestros» en el texto del Estatuto de Autonomía. Y claro, si el río nace en Pinto y muere en Valdemoro, podremos afirmar que se trata de un río madrileño. Pero si el río se empeña en partir, es otro suponer, de Castro Urdiales y en desembocar en Muskiz, entonces ya tenemos lío. El lío del río.

En un Estado autonómico en el que queda mucho de autonómico y ya muy poco de Estado, comienza a ser inadmisible que el agua fluya a su libre albedrío, en plan rebelde, bañando como el Ebro ocho autonomías diferentes, todas ellas dispuestas a quedarse con la exclusiva. Lo que tendrían que hacer los ríos es atenerse a las fronteras políticas. Su empecinamiento españolista (nada más español que no pedir permiso para bañar los distintos territorios) origina quebraderos de cabeza a los nacionalistas, a los federalistas, a los regionalistas y a todos los «istas» cuya faena principal es ir creando nuevos mapas con los que seguir medrando.

Ahora han sido el Guadalquivir y sus afluentes los culpables del enfrentamiento entre Chaves e Ibarra. Los andaluces quieren gestionar sus aguas sin contar con el Estado, pero seguro que si un día se desbordasen llamarían a la Guardia Civil. Lo coherente con esta disparatada deriva en que nos encontramos sería secar los ríos que estorban a los virreyes autonómicos. Muerto el perro se acabó la rabia. Porque la culpa la tienen los ríos.

Día de la ETA
Una bomba es una bomba es una bomba
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 27 Mayo 2006

Dulces actrices cargadas de buenas intenciones repartieron –y seguirán repartiendo un día al mes, el día de la ETA– las rosas más blancas del rosal, símbolo de su pureza de espíritu. Sonrientes, deslumbrantes, rodeadas de un halo de santa generosidad, las filantrópicas artistas, abnegadas luchadoras por la paz, no sólo se sacrifican por nosotros en películas de una calidad que supera nuestras estrechas entendederas y nuestra roma sensibilidad; ellas, con sus directores y sus productores y sus guionistas y sus colegas masculinos, y su camisita y su canesú, renuncian gallardas a un tipo de cine que podría arrasar en las taquillas, un cine que sin duda sabrían hacer con los ojos cerrados, y prefieren elevar el tono moral e intelectual del país dando a luz extraordinarios productos culturales. Rechazan Hollywood, que caería rendido a sus pies en cuanto lo desearan, por desprecio a lo venal, pues la seña de identidad de ese gremio es el desinterés.

¡Cómo han tenido que morderse la lengua año tras año en San Sebastián para no decir lo que pensaban sobre el terror y la muerte y la coacción! ¡Cómo hubieron de contener sus ganas de abrazarse a las víctimas... y sonreír tragándose las lágrimas! Qué disgusto no poder fotografiarse con ellas, mostrarles su apoyo, prestarles sus caras de pantalla, sus voces amplificadas. Qué admirable templanza mostraron no diciendo lo que pensaban, no dejando escapar su ira: no era el momento. Pero ante aquella guerra de Irak en que Aznar se puso a matar niños, ya no pudieron más. Y un clamor de "¡No a la guerra!" estremeció los salones, los restaurantes de lujo y las mejores suites de los hoteles. Se tensaron las escalinatas y crepitó el mármol bajo alfombras rojas al paso de los manolos y los prada.

Con la cantidad de trabajo que tienen las actrices españolas, ahora se someten el suplicio –especialmente molesto en su caso– de la prensa, de los flashes, de las cámaras frente a la otra cámara –la de la Carrera de San Jerónimo– para cantar a la paz, para alegrarse con ETA y con todos nosotros por el mundo mejor que se vislumbra: Imagine all the people getting paid like me...uuh uuuh.

Cuando salgan a su paso, muéstrenles su agradecimiento. La rosa que les entregan encierra el secreto que persiguieron los filósofos medievales y que resumió Gertrude Stein: Una rosa es una rosa es una rosa es una rosa. Y un muerto es un muerto es un muerto es un muerto. Y una bomba es una bomba es una bomba es una bomba. Y una partida de chupópteras es una partida de chupópteras es una partida de chupópteras es una partida de chupópteras.

Día de la ETA
Con flores a Permach
Pablo Molina Libertad Digital 27 Mayo 2006

Alguien tendrá que explicar algún día de dónde le vienen a la farándula esos profundos conocimientos en derecho político, para atreverse a dictar con tanta frecuencia a la sociedad y sus representantes cómo deben conducirse. Cada uno es experto en el terreno que maneja: los zapateros en el mundo del calzado, los carpinteros en la madera y la farándula española en trincar subvenciones. Punto. En el resto de asuntos, su opinión importa lo mismo que la de un okupa en materia de urbanismo.

La campaña de las actrices a favor de la rendición ante la ETA no ha sorprendido a nadie. El común denominador que aglutina al submundo progre, es la sumisión a todo totalitarismo con la única condición de que sea de izquierdas y/o antiamericano. Las mismas que hoy regalan un capullo a los diputados, se hacían fotos con Arafat, terrorista convicto, dictador confeso y multimillonario a costa del sufrimiento de su pueblo; todas con la servilletita enrollada al cuello, que como símbolo de emancipación femenina no está nada mal.

Hoy pregonan la rendición del estado de derecho frente al terrorismo como el ejercicio legítimo de un gobierno democrático. Sin embargo, durante la guerra de Irak no se privaron de realizar performances (rectius, chorradas) en las plateas del congreso ni de llamar asesinos a los miembros del gobierno de entonces, lo que nos lleva a una segunda nota característica de la izquierda: la democracia sólo es válida si mandan los suyos.

Hay otras mujeres que eligieron antes el color blanco como símbolo de su protesta. En Cuba, paraíso soñado por todos los progres del mundo (aunque incomprensiblemente ninguno se traslada allí a gozar las mieles del paraíso socialista), las esposas de los disidentes encarcelados por la dictadura castrista se manifiestan periódicamente vestidas de ese color. Ni se rinden ni le piden a los demás que lo hagan. Al contrario, exigen lo único que da sentido a la vida humana, la libertad.

Las cómicas españolas han llegado tarde al color blanco, pero aún a tiempo de mancharlo. Quizás debieran cambiar el color del capullo por el rojo-sangre leninista. Quedaría mucho más apropiado.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana

Lo siento, no le entiendo
Luis del Pino Libertad Digital 27 Mayo 2006

Acaba de declarar José Blanco que "no es momento para manifestarse", haciendo referencia, aunque sin nombrarla, a la manifestación que ha convocado la AVT por la verdad del 11-M y contra la rendición ante los asesinos.

La verdad es que no entiendo por qué dice el portavoz socialista lo de que "no es momento". ¿Por qué no es el momento? ¿Es que piensa el señor Blanco que los españoles no tenemos ojos en la cara y no somos capaces de percibir cómo Zapatero se pone en posición de saludo cada vez que Otegui toca el cornetín? ¿Piensa el señor Blanco que los españoles no hemos leído las declaraciones de los etarras en Gara, en las que dejan claro que no tienen la más mínima intención de abandonar las armas sin antes conseguir todas y cada una de sus reivindicaciones? ¿Cree el señor Blanco que los españoles son lelos y no se dan cuenta de que los intentos de desactivar la AVT se deben, precisamente, a que lo que ya está pactado con ETA significa una auténtica traición a las víctimas?

¿Cuándo sería el momento de manifestarse por la verdad del 11-M, según el señor Blanco? ¿Pretende quizá que nos esperemos a que una instrucción judicial claramente dirigida desde el Ministerio de Interior termine por cerrar el sumario con una mentira oficial cada vez más escandalosa?

¿Cuándo sería el momento de manifestarse contra la rendición ante los terroristas? ¿Quizá cuando la rendición se haya ya consumado y sea irreversible?

Mucho me temo, señor Blanco, que el momento de manifestarse es ahora, cuando cada vez más gente percibe que ustedes nos han engañado en cuanto a la autoría de la masacre de Madrid. El momento de manifestarse es ahora, antes de que paguen ustedes con nuestro patrimonio las letras que le han firmado a ETA.

Porque en este "proceso", señor Blanco, no juegan sólo dos partes: además de los asesinos y de ustedes, que son los únicos que se sentarán a la mesa, hay un tercero en discordia, que es el pueblo español, con cuyo aval no han contado. Ya sé que las letras vencen, pero tendrán que hacerlas frente ustedes solos.
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En cuanto a la manifestación, ya ha anunciado Alcaraz su intención de dar la máxima difusión posible en el extranjero a esa movilización ciudadana para conocer la verdad del 11-M. Es una buena noticia. Ha llegado la hora de romper la imagen exterior de que la masacre de Madrid fue un atentado de Al Qaeda. En este sentido, espero que la plaza de Colón se llene el día 10 de peones negros, y sería bueno que alguno de esos peones portara pancartas en inglés, ¿no os parece?

En otro orden de cosas, esta tarde estaré en El Corte Inglés de Valladolid (en el Paseo Zorrilla) firmando ejemplares de Los Enigmas. La cita es de 6 a 8 de la tarde. Si algún bloggero vive en Valladolid, podemos saludarnos allí.

Prisa le aprieta las tuercas a Marlaska
EDITORIAL Libertad Digital  27 Mayo 2006

El desayuno de los lectores de El País vino amenizado por otra de las exclusivas de Ernesto Ekaizer, en la que se aseguraba que fiscal y juez de la Audiencia Nacional no apreciaban delito alguno en el acto público en el que la ilegalizada Batasuna presentaba una "comisión negociadora" para una "mesa de partidos". Era difícil que un acto político de una organización ilegalizada por pertenecer al entramado de la banda terrorista ETA no fuera considerado ilegal por un juez como Grande Marlaska. De modo que no sorprende que desobedeciera el dictado del diario de Prisa y ampliara la imputación de Otegi y otros siete batasunos por dicho acto.

Parece, no obstante, que la información del BOE ilustrado responde a exactamente el mismo patrón que pudimos observar hace una semana. Si el viernes Otegi aseguraba estar harto de "discursitos sobre el Estado de Derecho" por parte del Gobierno y aseguraba que la citación de Grande Marlaska ponía en peligro el proceso de rendición ante la ETA, el domingo Zapatero daba prematuramente por verificado un alto el fuego inexistente. Pocos días después, Permach volvía a vincular los posibles encarcelamientos de dirigentes batasunos con el "bloqueo" del proceso, e inmediatamente el Gobierno ponía en boca de su portavoz más cualificado un mensaje tranquilizador. Tranquilizador para los etarras, naturalmente.

Si hay algo que ya debería estar claro en la relación entre ETA y Zapatero es que son los primeros los que llevan las riendas, lo que supone una humillación sin precedentes en nuestro sistema democrático. Estos acontecimientos lo confirman de nuevo, como si hiciera falta una nueva verificación de lo obvio. El presidente socialista ha colocado a un estado democrático de derecho al albur del humor con que unos terroristas se levanten por la mañana. Desgraciadamente, es justo lo que cabía esperar del Gobierno del 14-M.

Los portavoces mediáticos del PSOE intentarán presentar a Zapatero como un hombre bueno que quiere la paz, acosado por todo y por todos, por los extremismos –equiparables– de batasunos y dirigentes del PP y, ahora, por la actitud de un juez que se obstina en hacer cumplir la ley, pese a los esfuerzos de la Fiscalía por dejarlo solo. Y es que, una vez defenestrado Eduardo Fungairiño, ya tenemos como fiscal jefe de la Audiencia Nacional a un hilo conductor de los deseos del Gobierno, tal y como quería Conde Pumpido; hilo conductor también de filtraciones, ciertas o falsas pero ciertamente interesadas, al Grupo Prisa.

No parece que existan argumentos legales que oponer a las decisiones de Grande Marlaska, tan sólo este nuevo clima político en el que los dirigentes de Batasuna son tratados con mucho más miramiento que los militantes del PP que tienen la desgracia de estar cerca de un ministro en una manifestación convocada por las víctimas del terrorismo. Pero será precisamente eso lo que se empleará para apretarle las tuercas al juez e intentar que sea más "comprensible" con la "nueva situación". Esperemos que sepa resistir y cumpla con su deber, tal y como ha hecho hasta ahora.

La trampa
JOSEBA ARREGI El Correo 27 Mayo 2006

Para que no haya dudas, no me refiero a la declaración de alto el fuego por parte de ETA. Sigo pensando que esta vez puede resultar gracias a que el Estado, por primera vez en la historia democrática, ha hecho en los últimos años bien los deberes. A pesar de lo que afirme Batasuna. Ha sido el Estado, todos los poderes del Estado, incluida la ilegalización de Batasuna, los que han hecho posible que ahora estemos calculando con la posibilidad de que ETA dé el siguiente paso: anunciar su desaparición.

Mientras tanto están sucediendo y van a suceder muchas cosas. Sobre todo se van a decir muchas cosas, se van a utilizar muchas palabras, se van a dar a entender muchas cosas que será preciso analizar para poner al descubierto lo que esconden esas palabras. Y es en este contexto de análisis de lo que dicen portavoces de Batasuna en el que encaja el título de este artículo: 'La trampa'. ETA-Batasuna caen una y otra vez en la trampa que pretenden tender a todos los demás, especialmente al Estado de Derecho.

Es una trampa en cuya construcción han contado con la ayuda de organizaciones como Elkarri y de intelectuales deseosos de superar definitivamente el conflicto vasco. Y la trampa consiste en hacer creer a todo el mundo que la forma de superar el conflicto radica en encontrar la metodología adecuada, implica poner entre paréntesis lo sustantivo del conflicto, no hablar de lo que importa, de lo que crea problemas, de lo que separa, sino centrarse en el método, en el camino. La mera proclamación de que lo importante es caminar, y no saber ni cuál es el camino ni adónde conduce el mismo, ha creado la idea de que existe un modo milagroso de resolver los problemas y los desacuerdos, un modo milagroso de cuadrar el círculo, un modo milagroso de no tener que enfrentarse a la cruda realidad.

Bien es cierto que quienes proclaman la superioridad del método sobre el contenido, la superioridad del caminar sobre la dirección del camino, saben perfectamente adónde quieren ir, adónde quieren llegar. Pero de tanto proclamar la metodología que supera, anula, neutraliza todos los contenidos, todos los problemas reales, han terminado creyendo que éstos van a desaparecer como por magia hasta que llegue el momento buscado por ellos, y que cuando llegue ese momento nadie estará en condiciones de resistirse a la situación alcanzada.

Pero la realidad es dura, posee su propia inercia, y en su terquedad aparece por donde menos se la espera. Y en el caso de los problemas políticos vascos, en especial en el caso del llamado conflicto vasco, la realidad tiene un nombre: el Estado de Derecho. Y cuando esa realidad aparece, los profetas de la metodología se sienten engañados, perciben, aunque sea inconscientemente, que han caído en su propia trampa: creían que la metodología, la cocina previa, el caminar por el simple caminar, la consagración del diálogo, la conjura de las mesas y el diálogo multipartito, sin exclusiones ni condiciones, habían eliminado definitivamente la realidad, la presencia del Estado de Derecho.

Algunas declaraciones recientes de Arnaldo Otegi, de las muchas que se le permite hacer, provienen de la frustración que le provoca haber caído en su propia trampa. El Estado de Derecho no ha desaparecido. No puede desaparecer por la magia de ninguna metodología. Como tampoco va a poder desaparecer por virtud de la ceremonia de las mesas, de la liturgia del diálogo multipartito. Ese Estado de Derecho, percibido como débil porque se impone a sí mismo garantizar los derechos incluso de quienes lo quieren abolir, es más fuerte y resistente de lo que creen algunos.

La trampa en la que caen ETA-Batasuna está en relación con lo que ha sido siempre su fin supremo, y sigue siéndolo según las ponencias aprobadas en su última asamblea celebrada en algún lugar distinto al BEC: destruir el sistema mismo de Estados, partiendo de la idea de que el motor de la historia son las naciones sin Estado, un motor que no debe conducir a la construcción de un Estado, aunque fuera vasco, sino a la destrucción del sistema mismo de Estado.

Otegi se burla de los discursitos del Estado de Derecho. Dice que no es eso lo que está en juego. Que lo que está en juego, que lo que importa, lo que conforma el núcleo del debate político es la resolución democrática del conflicto. Contrapone claramente Estado de Derecho y democracia. La democracia es, al parecer, lo contrario al Estado de Derecho. Para alcanzar la democracia es preciso dejar de lado, aniquilar si es preciso, el Estado de Derecho.

No pocas veces hemos pensado que los líderes de ETA-Batasuna no tienen ni idea de lo que supone el Estado de Derecho, que no conocen su verdadero significado. Pero creo que se trata de todo lo contrario: saben muy bien en qué consiste el Estado de Derecho. Conocen muy bien su naturaleza. Saben perfectamente de qué están hablando, al contrario del resto de ciudadanos y políticos. Porque lo saben, porque conocen muy bien su naturaleza, lo combaten. Por eso buscan su destrucción. Por eso recurren al conflicto que consiste en la existencia de naciones sin Estado: para acabar de una vez por todas con el sistema de Estados de Derecho -en las ponencias de la asamblea última de Batasuna se llega a decir que si a veces dan la impresión de abogar por un Estado vasco es para mejor así poder luchar contra el sistema de Estados, y no porque crean en el Estado de Derecho-.

¿Por qué combaten contra el Estado de Derecho, qué es lo que tanto molesta en él a estos líderes de ETA-Batasuna? El Estado de Derecho es la limitación del poder constituyente. El Estado de Derecho es la sumisión del poder soberano al imperio de la Ley y del Derecho. El Estado de Derecho es el resultado de una operación democrática de gran calado: pasar, con cierta rapidez, de la situación de poder constituyente -momento abierto a todo tipo de violencia- a la situacion de poder constituido, es decir, sometido a la ley -control legítimo del monopolio del poder y de la fuerza-.

El Estado de Derecho no es, quizá, la negación de la soberanía, pero sí su sometimiento al Derecho. El Estado de Derecho es la conjunción, siempre inestable, de la soberanía y de la legitimación del poder. El Estado de Derecho surge cuando a la soberanía, al poder soberano -por definción absoluto, ilimitado, incomunicable, indivisible, reconducción de lo múltiple a lo uno- se le impone la exigencia de legitimación sólo alcanzable por medio del sometimiento al imperio de la Ley y del Derecho.

El Estado de Derecho es un invencible vencido, un poder domado, una soberanía negada porque establece el principio de ciudadanía: individuos sujetos de derechos y libertades que están por encima del poder soberano y cuya garantía es debida y obligada para el poder constituido. Es lo que recoge el viejo adagio liberal: todo poder corrompe; el poder absoluto corrompe absolutamente.

Es evidente por qué ETA-Batasuna no pueden aceptar el Estado de Derecho: constituidos como representantes únicos y exclusivos de un poder sin limites, originario, soberano en toda la acepción del término -ETA como acontecimiento fundacional de la historia y del pueblo vascos- no pueden reconocer nada que limite esa soberanía, nada que limite ese poder, que no es ni siquiera del pueblo vasco, sino de ellos como representantes autodefinidos del mismo.

Pero han caído en su propia trampa: quieren hablar, dialogar, negociar con una de las instituciones de un Estado de Derecho, el Gobierno de España, pidiéndole que lo haga poniendo en suspenso el mismo Estado de Derecho que representa en parte. Es lo que una y otra vez reclama Otegi del Gobierno de Rodríguez Zapatero: que impida que el Poder Judicial siga actuando como parte del Estado de Derecho. Pero la división de poderes es un elemento consustancial del Estado de Derecho: nadie está en posesión del poder constituido, que a su vez, es ya un poder limitado por el Derecho y la Ley.

Si con algo tiene que ver la democracia no es con que las naciones sin Estado se impongan al sistema de Estados, sino con la realidad de la limitación del poder, con el hecho de la transformación del poder soberano en poder sometido a la Ley y el Derecho, con la instauración del principio de ciudadanía: derechos y libertades, y no creencias religiosas, identidades e intereses particulares. Seguiremos con discursos sobre el Estado de Derecho porque en ello nos va la libertad.

Andalucía como coartada
Antonio Jiménez elsemanaldigital 27 Mayo 2006

Alfonso Guerra aseguró que el 99 por ciento de los andaluces consideramos como "una broma" la definición "realidad nacional" y Antonio Romero, dirigente de IU de Andalucía lo ha corroborado esta semana en los pasillos del Congreso de los Diputados en medio de la hilaridad y las carcajadas de los periodistas:"la verdadera realidad nacional andaluza es el gazpacho".

No hay duda ,pues, sobre la broma que Chaves nos ha gastado a los andaluces para redimir a Zapatero de sus pecados con el Estatuto catalán. Hasta el dirigente de una de las dos formaciones políticas, o sea la mitad de la cuadrilla, que apoya el texto remitido a la Comisión Constitucional se pitorrea del concepto. Incluso el diario más próximo a los intereses políticos de Zapatero y Chaves acaba de escribirlo en su editorial: "la definición es bastante artificiosa y así lo perciben la mayoría de los andaluces".

¿Por qué, entonces, se empeñó Chaves en impulsar un Estatuto que no cuenta con el apoyo del 40 por ciento de los andaluces? La respuesta hay que encontrarla en la intervención de Rajoy durante el debate de la toma en consideración del texto enviado a las Cortes. Zapatero ha utilizado a Andalucía y su estatuto para atenuar los desatinos cometidos con el de Cataluña. Al extender a Andalucía las torpezas del catalán, los dos estatutos se igualan en errores para rebajar la gravedad de sus contenidos y, de paso, atenuar la inquietud y preocupación de los ciudadanos:"es como teñir de negro una prenda para borrar las manchas". Rajoy no podía encontrar mejor manera de definir gráficamente lo ocurrido.

Conocido el diagnóstico es más fácil entender el porqué los socialistas rompieron el acuerdo al que habían llegado con los populares para desarrollar el texto andaluz y en apenas 24 horas presentar por su cuenta ,siguiendo la consigna de Moncloa, 124 enmiendas copiadas literalmente del Estatuto de Cataluña. Aún así, habrá que confiar en que Chaves haga caso a su periódico de cabecera y entienda que el acuerdo con el PP para aprobar en Madrid un Estatuto de consenso sigue siendo una necesidad que está muy por encima del interés partidista que impregnó la estrategia seguida por el PSOE en Sevilla.

Andalucía, la hermana menor de Cataluña
Enrique de Diego elsemanaldigital 27 Mayo 2006

El de Andalucía, admitido a trámite, es un Estatuto nuevo, que nadie ha pedido. Proyecto de clase política, planteado desde la exclusión, dejando fuera al PP y a un alto porcentaje de andaluces, pues sólo lo respalda el 60% del Parlamento de Andalucía. Zapatero se ha lanzado irreflexivamente a poner todo patas arriba sin medir las consecuencias de sus actos. Bueno, Zapatero es un profesional para el que la prioridad es la supervivencia. De hecho, cuando termine el vendaval centrífugo el presidente y el Gobierno apenas tendrán competencias, aunque eso no implicará que cierren ministerios o bajen el sueldo al presidente.

Es un Estatuto de nuevo intervencionista, que aumenta el número de diputados y justificará el del gasto público, que es lo que nos está empezando a introducir en una crisis que será larga, profunda y grave. Al tiempo.

Andalucía se sitúa como hermana menor de Cataluña y sigue su estela. Han copiado un sinfín de artículos del Estatut, imitan el espíritu de los redactores y fotocopian hasta sus argumentos: relación bilateral con el Estado, Poder Judicial propio y participación en la Unión Europea. Además, limita la capacidad del Parlamento nacional para establecer legislación básica. Lo de la realidad nacional es eufemismo, circunloquio, sinónimo de nación. Esto tendrá consecuencias de futuro: quien se proclama nación reclama inmediatamente el monopolio de lo nacional.

En mi opinión, un Parlamento nacional no tiene legitimidad de ejercicio para decidir que las partes se convierten en todo. Es una contradicción en los términos que el Parlamento de la nación defina como realidad nacional a Andalucía.

Claro que todo se resuelve para este partido socialista con fraseología barata. Dice Zapatero que "si se les va bien a los andaluces a los andaluces seguro que nos irá bien al resto de los españoles". Sublime. Esto no lo supera ni Groucho Marx. O "los estatutos no son las tablas de la ley". Espléndido. Evidente. Las tablas de la Ley son las tablas de la Ley y los estatutos son los estatutos, natural como la vida misma. O sea, Manuel Chaves no es Moisés, ni Zapatero, el faraón, ni María Teresa, la reina de Saba.

En suma, "reformamos porque la España autonómica funciona". Todo el mundo sabe que cuando se lleva el coche al garaje es porque está estropeado. Pero lógica y Zapatero son antinomia.

PERSONAJES QUE HACEN APOLOGÍA DE LA VIOLACIÓN
Vidal Quadras y García Domínguez creen "escandaloso" que la Generalidad imponga a los alumnos un libro pornográfico
El vicepresidente del Parlamento Europeo y el columnista de Libertad Digital están de acuerdo en que se trata de una muestra más de que o bien la Generalidad "ha perdido el norte o tiene como propósito que la sociedad se degrade moralmente". Coinciden Alejo Vidal Quadras y José García Domínguez, tras la noticia adelantada por este diario, en que se trata de algo "escandaloso", porque es la propia administración autonómica la que obliga a padres, educadores y alumnos a que "se adentren en unos contenidos que hieren la sensibilidad y los valores morales de una gran parte de la sociedad".
Libertad Digital 27 Mayo 2006

Tanto Alejo Vidal Quadras como José García Domínguez han criticado en La Mañana del Fin de Semana de la COPE que la Generalidad de Cataluña esté obligando a los alumnos de Selectividad a leer un libro con claro contenido pornográfico. Como ya adelantó Libertad Digital, se trata de una obra del autor catalán Qim Monzó, escrita en catalán, que recoge una serie de cuentos cortos de fuerte contenido erótico y sexual.

El vicepresidente del Parlamento Europeo ha denunciado que sea precisamente una autoridad educativa y publica la que "de forma deliberada, consciente, suministre una basura de estas características para que adolescentes, en una etapa psicológicamente vulnerable, utilicen ese material no ya pornográfico sino repugnante". Esto demuestra, según sus palabras, que la Generalidad "o ha perdido el norte o que tiene como propósito que la sociedad se degrade moralmente".

En la misma línea se ha pronunciado José García Domínguez, que ha matizado que "no estamos hablando de censura, no estamos haciendo una valoración literaria sobre la obra de Quin Monzó". Sostiene que no es esa la critica porque si un adulto quiere leer cuentos pornográficos de Quin Monzo es su opción. Sin embargo, critica el columnista de Libertad Digital, "lo escandaloso de esta situación es que una administración pública, como es la Generalidad de Cataluña, esté obligando a padres, educadores y alumnos a inmiscuirse, a adentrarse. en unos contenidos que hieren la sensibilidad y los valores morales de una gran parte de la sociedad".

Marlaska imputa a Otegi también por amenazas terroristas
Acusa al líder batasuno y a otros siete dirigentes abertzales de atemorizar a la sociedad al supeditar la tregua de ETA a que el Estado no «interfiera»
Ricardo Coarasa La Razón 27 Mayo 2006

Madrid- Horas después de las advertencias nada veladas del portavoz batasuno Joseba Permach -para quien el posible encarcelamiento, la próxima semana, de Arnaldo Otegi y de otros siete dirigentes abertzales supondría el «bloqueo» del llamado «proceso de paz»-, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska amplió ayer la imputación a los ocho miembros de la «comisión negociadora» de la formación ilegalizada, que deberán responder ante el magistrado, además, de un delito de amenazas terroristas. La decisión del juez se ha adoptado en contra del criterio de la Fiscalía (el teniente fiscal de la Audiencia, Jesús Santos, ha tomado el relevo en el caso de su compañero Juan Moral). Fuentes del Ministerio Público se mostraban ayer mismo contrarias a ampliar los hechos objeto de la comparecencia de los líderes batasunos (entre ellos, además de Otegi, el propio Permach, Joseba Álvarez y Pernando Barrena). Poco antes sí había solicitado la adopción de esa medida Dignidad y Justicia, tal y como pensaba hacer el próximo lunes la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), ambas personadas en la causa.

En principio, todos estaban citados para declarar como imputados por la presentación de la nueva Mesa Nacional de Batasuna, efectuada el pasado día 24 de marzo en el hotel «Tres Reyes» de Pamplona, que según el magistrado incumple el auto de suspensión de actividades de Batasuna decretado por el mismo el pasado 17 de enero. Pero Grande-Marlaska también les pedirá explicaciones por la constitución, el pasado miércoles, «de una comisión de miembros que debería integrar lo que ellos entienden una Mesa de Partidos» tras la declaración de alto el fuego de ETA. Integran este foro, además de Otegi, Rufi Etxeberria, Xabier Larralde, Olatz Dañobeitia, Arantza Santesteban y Elena Urabayen, estas dos últimas, según fuentes jurídicas, las dos únicas que no pertenecen a la mesa nacional de la ilegalizada Batasuna.

«Sin interferencia alguna». El juez considera, además, que las declaraciones de Permach vinculando el posible ingreso en prisión de Otegi con una zancadilla al «proceso de paz» van en esa misma línea, por cuanto el dirigente batasuno pretendía «garantizar dicha situación y sin concurrencia ni interferencia alguna; cual sería el supuesto de la adopción de una medida cautelar personal en integrantes de la ilegalizada Batasuna». A todo esto le suma Grande-Marlaska la entrevista concedida por varios miembros de ETA al diario abertzale «Gara» el pasado 14 de mayo, en la que la banda terrorista mantenía que las actuaciones judiciales contra dirigentes batasunos «son incompatibles con un proceso de resolución del conflicto». Actuaciones suficientes, según el juez, para imputar a los ocho miembros de la Mesa Nacional de la formación ilegalizada un delito de amenazas terroristas que «aconseja ampliar el contenido de esas declaraciones», dado que los hechos, en principio, «revisten los caracteres de delito».

Grande-Marlaska mantiene que con este proceder se pretende «hacer depender explícitamente, más que implícitamente, el cese de la violencia del frente militar de la organización terrorista de unos determinados factores, tratando de generar un temor racional en la sociedad, caso de sustraerse a la voluntad de quien materializa tales expresiones».

Todas estas actuaciones, insiste el magistrado en el auto, forman parte de un ideario común, «tratando de hacer depender una concreta y alegada situación de ausencia de violencia y otras conductas criminales de un concreto comportamiento contrario por parte de los poderes legítimos del Estado».

En la resolución, el juez explica que basa su decisión en tres argumentos. El primero, que las ocho personas citadas están imputadas en distintas causas por su supuesta integración en organización terrorista. En segundo lugar, recuerda que los distintos documentos intervenidos por la Policía a ETA constatan la necesidad de la banda de «socialización del conflicto» con la finalidad de «obligar en su caso al Estado a aceptar los fines inherentes a la actividad criminal desarrollada. Así, concluye, «queda corroborado en el mismo grado de seria probabilidad» por el contenido de la entrevista de los etarras en el diario «Gara».

Por otra parte, fuentes de la Fiscalía aseguraron que todavía no existe una decisión tomada sobre si el representante del Ministerio Público pedirá el próximo miércoles la adopción de alguna medida cautelar contra Otegi y el resto de imputados.
Las acusaciones pedirán prisión. Quienes sí solicitarán al juez en la vistilla del miércoles que Otegi ingrese en prisión serán Dignidad y Justicia y la AVT. La primera, ampliará la petición de la medida, al día siguiente, a Permach, Barrena y Joseba Álvarez, todos ellos en libertad bajo fianza en ésta u otras causas (en el caso de Otegi, 650.000 euros) y esperará a las comparecencias para pronunciarse sobre el resto de imputados, según confirmó su abogado, Joaquín Ruiz Infante. La AVT instará al juez Grande-Marlaska a decretar prisión incondicional no sólo para Arnaldo Otegi sino también para los otros siete dirigentes batasunos.

Tercera comparecencia. Ésta es la tercera ocasión en el último año en la que Otegi comparece ante Grande-Marlaska en relación con el sumario que investiga la supuesta financiación de ETA a través de las «herriko tabernas». La primera, el 25 de mayo del pasado año, no terminó demasiado bien para el líder abertzale, que ingresó de madrugada en la prisión de Soto del Real, que horas después abandonó tras pagar una fianza de 400.000 euros. La segunda, el pasado 29 de marzo (motivada por los desórdenes de la huelga ilegal en el País Vasco y Navarra), terminó como la anterior, en esta ocasión con una fianza de 250.000 euros, que también abonó.

Terrorismo
Dignidad y Justicia solicita al juez Grande Marlaska que se citen a los 38 miembros de la mesa nacional de Batasuna. Solicitará las medidas de mayor dureza para cada uno de los miembros de la nueva mesa nacional.
Minuto Digital 27 Mayo 2006

La Asociación Dignidad y Justicia, acusación popular del sumario 35/2002, “Batasuna-HerrikoTabernas”, ha solicitado al juez Grande Marlaska que se cite para su declaración en calidad de imputados además de los 8 miembros de la mesa nacional de Batasuna ya citados para los días 31 de mayo y 1 de junio, a los 30 integrantes de la nueva mesa nacional de BATASUNA identificados en los distintos informes policiales ya aportados al juzgado de instrucción y no citados para esas fechas.

Igualmente, esta asociación ha solicitado al juzgado de instrucción nº5 que se oficie a la Unidad Central de Inteligencia (UCI), al Servicio de Información de la Guardia Civil y a la Policía Autónoma Vasca para que emitan informes acerca de los antecedentes penales y policiales y relaciones de los miembros de la Nueva Mesa Nacional de BATASUNA con la banda terrorista ETA y con el resto de organizaciones de su entramado.

En la medida en que el la Nueva Mesa Nacional persigue dar continuidad a la actividad suspendida de BATASUNA, deben ser imputados sus miembros en la causa, por cuanto que no hacerlo comportaría el contrasentido de permitir la actividad directiva y de desarrollo de la organización BATASUNA a través de sus máximos responsables, cuando tal actividad ha sido declarada ilegalizada por el Tribunal Supremo (quién también ordenó el cese de sus actividades) y se encuentra suspendida en el presente procedimiento.

De igual manera, la vulneración continua que Batasuna realiza de la orden de suspensión de actividades impuesta mediante Auto de 17 de enero de 2006, a través de organización de huelgas y actos violentos en el País Vasco, ruedas de prensa, creación de una comisión negociadora en una futura mesa de partidos, e incluso las constantes amenazas vertidas por dirigentes de Batasuna al Gobierno donde se indica que la encarcelación de cualquier miembro de la mesa nacional de Batasuna bloquearía la negociación entre el gobierno y ETA, no son más que pruebas evidentes de que Batasuna es quien dirige actualmente la organización terrorista ETA y de que los miembros de su mesa nacional y comisión negociadora deben permanecer en prisión incondicional.

Por todo ello, la Asociación Dignidad y Justicia solicitará las medidas de mayor dureza para todos los miembros de la nueva mesa nacional que sean citados en el juzgado de instrucción nº5 de la Audiencia Nacional y con arreglo a las actividades individuales de cada uno de ellos.

CONCENTRACIÓN EL PRÓXIMO 10 DE JUNIO CON LOS LEMAS “QUEREMOS SABER LA VERDAD” Y "EN MI NOMBRE NO"
Asociación de Víctimas del Terrorismo  27 Mayo 2006

La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado una concentración el próximo 10 de junio en la Plaza de Colón de Madrid, a las 18.00 horas, bajo el lema “Queremos saber la verdad”. A través de esta iniciativa la AVT desea expresar su más absoluta exigencia de que se conozca toda la verdad de lo acontecido el 11 de marzo de 2004, puesto que son numerosas las dudas y los interrogantes que cuando han pasado más de dos años de tan triste fecha, todavía se ciernen sobre la investigación del caso. Asimismo, la AVT desea a través del presente evento mostrar su más absoluto rechazo a cualquier tipo de cesión ante los asesinos de la banda terrorista ETA, coherentemente con el espíritu de nuestro lema “EN MI NOMBRE NO”. Con motivo del acto programado, la AVT anuncia que a lo largo de toda la jornada tendrán lugar distintas actividades destinadas a concienciar a la ciudadanía sobre estos temas. Por lo tanto solicitamos a los ciudadanos su presencia con el fin de que nos acompañen en tan importante evento.

Aquellos colectivos cívicos y asociaciones que decidan sumarse a nuestra iniciativa deben comunicarlo a través de la dirección de correo electrónico habilitada a tal efecto (concentracion10j@avt.org) antes del próximo lunes 5 de junio, fecha en la que se celebrará una rueda de prensa en Madrid.

NOTA PARA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Por otro lado, aquellos medios de comunicación que deseen acreditarse para informar acerca de la concentración del próximo sábado 10 de junio, deben hacerlo enviando un e-mail a la dirección prensa@avt.org, con los datos de los periodistas que vayan a cubrir el citado evento. La AVT desea informar que aquellos medios de comunicación que no posean dicha acreditación, no podrán traspasar el cordón de seguridad que se instalará en la misma.

Por otro lado, la AVT desea anunciar la distribución de los cargos de la Junta Directiva elegida el pasado 13 de mayo en la Asamblea General:

PRESIDENTE: FRANCISCO JOSE ALCARAZ MARTOS
VICEPRESIDENTE: GABRIEL MORIS NOGUERA
SECRETARIA GENERAL: CARMEN MIRANDA DIÑEIRO
TESORERA: ANA CARRO RUIZ
VOCAL-PORTAVOZ: CARLOS ABALOS BOFILL

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