AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 28 Mayo  2006
Jugar limpio en Cataluña
Editorial ABC 28 Mayo 2006

Crimen organizado y por organizar
Antonio Burgos ABC 28 Mayo 2006

La rosa blanca de la semana: "Con ETA sólo hablaremos de rendición"
Pascual Tamburri elsemanaldigital 28 Mayo 2006

El estereotipo
IGNACIO CAMACHO ABC 28 Mayo 2006

La paz, rehén de ETA
JAVIER ZARZALEJOS EL Correo 28 Mayo 2006

Víctimas del terrorismo: inocencia y perseverancia
ÁNGEL ALTUNA EL Correo

¿Por qué se siente tan fuerte Batasuna?
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 28 Mayo 2006

Rubalcaba, Grande-Marlaska y el envalentonamiento de Batasuna
Editorial Elsemanaldigital  28 Mayo 2006

Nacionalistas sí, pero depende...
Ernesto Ladrón de Guevara elsemanaldigital 28 Mayo 2006

Concentración por las víctimas del terrorismo
El Correo 28 Mayo 2006

Prisiones sanciona a un funcionario que respondió en «andalú» a una jueza
(Firma: M.Sáiz-Pardo | Lugar: madrid) La Voz 28 Mayo 2006

La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M solicita que comience una nueva investigación sin el juez Del Olmo
EFE Libertad Digital 28 Mayo 2006

Basagoiti: “Es inaudito estar a expensas de que un juez defienda el Estado de Derecho más que el Gobierno”
Minuto Digital 28 Mayo 2006

El fracaso escolar en Cataluña: Un modelo a debate
Email  28 Mayo 2006

El oasis catalán. La corrupción del poder
Pedro Fernández Barbadillo Minuto Digital 28 Mayo 2006

Jugar limpio en Cataluña
Editorial ABC 28 Mayo 2006

LA ansiedad del Gobierno bipartito catalán por garantizarse un amplio resultado favorable al nuevo Estatuto en el referéndum del próximo mes se ha topado con la decisión de la Junta Electoral Central (JEC) de prohibir el lema «El 18 de junio vota», tal y como le había pedido el Partido Popular. El varapalo podía haber sido mayor si la JEC se hubiera declarado competente para resolver la denuncia contra la propaganda oficial previa al período electoral. Lo importante es que la JEC ha considerado que el lema de la campaña institucional no es neutral y, por tanto, vulnera el artículo 50.1 de la Ley Orgánica del Régimen General Electoral. Y no lo es porque en un referéndum la abstención es también una actitud legítima, amparada por la ley, a pesar de lo cual quedaba marginada por la campaña del Gobierno catalán. La JEC limita la propaganda de la administración autonómica a «facilitar información a los ciudadanos sobre la fecha de la votación, el procedimiento para votar y los requisitos y trámites del voto por correo». No obstante, cabe temer que la campaña electoral no discurra por cauces dignos y tienda a inducir a los electores al voto afirmativo. Los antecedentes son francamente malos y siempre corren a cargo del PSC, sea como partido o como Gobierno. El lema de los socialistas, que enfrenta al PP con Cataluña, rompe las reglas mínimas del juego limpio democrático, aparte de ser suficiente para que cualquier exaltado lo tome como una excusa o una coartada para una violencia que, por otro lado, no sería la primera vez que sufren los populares en aquella comunidad.

La cosecha de reveses no acabó ayer con el lema oficial, sino que continuó con la estimación por la JEC del recurso interpuesto por las comunidades autónomas gobernadas por el PP contra la obligación de emitir la campaña institucional preparada por el Ministerio del Interior, RTVE y los medios públicos de comunicación catalanes. Toda esta litigiosidad revela la inseguridad y el nerviosismo del PSOE ante el resultado del 18-J, y no es para menos, porque el propio Rodríguez Zapatero decidió unir al nuevo Estatuto buena parte, casi lo esencial, de su primer mandato. Sin embargo, el fin no justifica los medios, ni el «sí» pasar por encima de la legalidad electoral. Es probable que el PP tenga que trabajar a destajo ante la JEC y denunciar cada infracción legal de la Generalitat y de los partidos que apoyan el voto afirmativo. Los nervios del PSOE auguran una campaña imprevisible.

Pero si mucho se juega Zapatero en el envite, más lo hace Pasqual Maragall, que tiene en esa consulta toda su munición política. En realidad, no es seguro ni que personalmente le valga para algo un resultado favorable al «sí» el próximo 18 de junio, habida cuenta de los nombres que ya han surgido para sustituirlo como candidato. Pero lo cierto es que sólo así podría enderezar un currículum presidencial calamitoso, salpicado de escándalos, polémicas y salidas de patas de banco, todo alejado de lo que ha de ser una gobernación sensata y dirigida a solucionar problemas a los catalanes. Nada más lejos de la realidad. Después de esperar durante años su oportunidad en el banquillo de la oposición, Maragall ha fracasado, fagocitado quizás por la ansiedad (ahora reconoce que fue precipitado reformar el Estatuto), y por compañeros de viaje muy inconvenientes (ERC).

Consciente de este último clavo ardiente, el líder del PSC echará el resto en esta campaña del referéndum. Pero todas esas fatigas y urgencias no deben inmiscuirse en un respeto a las reglas del juego. Ni es aceptable el lema de los socialistas catalanes -una artería contra el PP que no encuentra parangón en la historia de la democracia española- ni es aceptable el eslogan institucional elegido por la Generalitad, como le ha recordado la JEC. Al menos resulta un alivio que esta decición no haya sido interpretada como un ataque a «Cataluña y a los catalanes», pues es en ese saco sin fondo del victimismo donde suelen terminar todos los reveses que ocasionan la impericia y la insolvencia de esta administración catalana. Jugar limpio es una regla básica de la democracia y el bipartito lleva coqueteando con los tejemanejes desde hace meses. Conviene recordar que Maragall pensó en ampliar hasta las diez de la noche el horario de votación o en celebrar la consulta en fecha de diario para aumentar la participación. No vale todo; vale la ley.

Crimen organizado y por organizar
Antonio Burgos ABC 28 Mayo 2006

UNA copla de Marifé de Triana recorre España: «Miedo, tengo miedo...» Miedo de vivir en un chalé.
Y ha ocurrido un lance parecido al del diplomático inglés a quien los manifestantes le reclamaban Gibraltar Español ante la embajada, y a quien el ministro de la Gobernación le quería mandar más guardias, cuando lo que necesitaba el hombre era que le enviaran menos estudiantes del SEU. El Gobierno va a mandar más guardias civiles a Cataluña para evitar el asalto y desvalijamiento de chalés, cuando lo que hacía falta es que no hubieran despicoletizado aquello antes, quitando los tricornios beneméritos como si fueran toros de Osborne o muñequitas flamencas de Marín, oprobiosos símbolos de la opresión española.

¿O es que los mozos de escuadra, con tantas ínfulas de competencias plenas, no sirven para detener bandas de atracadores y reventadores y son tan españolistas que confían, como todos nosotros, en la Guardia Civil? En vez de mandar tantos guardias civiles a Cataluña, mejor que el Gobierno deje entrar menos inmigrantes ilegales de la Europa del Este por el coladero fronterizo de La Junquera. Toda España mirando los cayucos de Canarias y en ellos vienen tres negritos del África Tropical de nada, vamos, ni media canción del Cola Cao, cuando la leña inmigratoria gorda y delictiva nunca sale en el telediario, porque entra por Barajas o por La Junquera.

Y ha dicho Acebes algo de cajón: el verde y con asas o el blanco y en botella de que los asaltos masivos a los chaleres (que es el plural de chalé en Koala, chaleres) son la consecuencia directa del asalto masivo a nuestras fronteras por parte de la inmigración ilegal con las sucesivas regularizaciones y su efecto llamada. El «papeles para todos» nos ha traído el chalé reventado para todos. Y el apagón informativo sobre el aumento de la delincuencia. Lo del Carmelo tenía encima más focos que una vedette de revista de Colsada, comparado con este apagón informativo sobre criminalidad e inseguridad ciudadana.

En materia de atracos, de tirones, de secuestros exprés, de pisos asaltados y chalés reventados también se aplica la suprema norma del No Passsssa Nada. Eso es cosa de los fascistas, de Acebes, que no hay nada que les guste más que hablar de inseguridad ciudadana y del tirón del bolso que le dieron a la prima de la vecina de la sobrina de la cuñada de la novia de uno que vive en la otra escalera del bloque, en un piso que por cierto asaltaron el otro día con ellos dentro.

Aguanten la risa, porque para remediar todo esto que se silencia han constituido el Centro Nacional contra el Crimen Organizado. Cuando leí el título rimbombante, me dije:

-¿Pero no anuncian que van a empezar a negociar con la ETA? ¿A qué viene entonces crear ahora el Centro Nacional contra el Crimen Organizado? ¿Es que van a reanudar la lucha policial, judicial y política contra la ETA?

Será el Centro contra el Crimen por Organizar, digo yo. Porque organizado, organizado, lo que se dice organizado, ningún crimen mejor organizado que el de la ETA y ya ven ustedes: ponen a la Policía a mirar para otro sitio, ponen a los jueces con las sentencias a la funerala, aplazan a las calendas vascongadas (versión ZP de las griegas) el encarcelamiento del delincuente Otegui y todo así. El Estado entero lo han puesto a merced del chantaje del Crimen Organizado de la ETA, con sus mil muertos, y ahora nos vienen a decir que se van a ocupar mucho del Crimen Organizado. Cuando, como una banda de inmigrantes ilegales ex militares del Este, los terroristas de la ETA han reventado a su gusto, recreándose en la suerte, el chalé del Estado de Derecho... con la aquiescencia de sus inquilinos. Lo del Gobierno con la ETA es como si a su chalé llegara la banda de inmigrantes ilegales asaltantes y usted, en vez de llamar a la Policía, les dijera que vamos a sentarnos a dialogar y a negociar, a ver si iniciamos un proceso de paz, en plan vamos a llevarnos bien... todo lo que tengan ustedes que llevarse. (Por ejemplo, el Estado de Derecho por delante.)

La rosa blanca de la semana: "Con ETA sólo hablaremos de rendición"
Pascual Tamburri elsemanaldigital 28 Mayo 2006

Está terminando el mes de las flores, que en otros tiempos fue mes de María y que ahora se nos queda en algo menos. Este miércoles 31 van a cumplirse tres años del último asesinato –por ahora- del nacionalismo vasco, el de los policías Julián Embid y Bonifacio Martín en Sangüesa (Navarra). Y precisamente esta época es la que han elegido las rosas blancas para florecer.

Ustedes recordarán que una vez hubo un cine español. Quiero decir, que hubo una industria española del cine que, bien o mal, producía películas y éstas se mantenían con la recaudación correspondiente. También sabrán ustedes que esa industria casi no existe, y que ha sido sustituida por un sindicato de actores –al que la mayor parte de actores no pertenece, especialmente los más populares y taquilleros: pero ésa es otra- dedicado a tareas de agitación ideológica. Ya se acordarán ustedes de los gestos educados y altruistas de estas personas que viven de los Presupuestos contra anteriores Gobiernos. Zapatero tiene más suerte: Ana Belén, Charo López y Pilar Bardem, tres florecillas entre otras, travestidas de "madres de mayo", se han lanzado a repartir rosas blancas en apoyo del "proceso de paz".

Yo estoy de acuerdo con la iniciativa, con dos condiciones muy sencillas: que nos dejen opinar a todos sobre dónde ir a repartir esas rosas –les sugeriré una lista de elegantes herriko tabernas- y que se comprometan a vivir sólo del producto de las taquillas. Mientras tanto, tal vez convenga que repartan también capullos a los miembros del Gobierno, porque su relación con ETA se retrata en sus propias frases. Escuchen, lean.

1. El Gobierno va a negociar con ETA en el curso de este "proceso de paz", según ha anunciado Zapatero. Pero en 1999 Alfredo Pérez Rubalcaba, hoy ministro del Interior, dijo que "el PSOE nunca se sentará en una mesa en la que esté presente Josu Ternera". Una rosa para el caballero.

2. Según el Gobierno, ETA y su entorno están en "alto el fuego permanente", pese a las acciones violentas de las últimas semanas. En 1999 el mismo ministro de Felipe González y de Zapatero dijo que "no se puede hablar de proceso de paz mientras haya alguien que sienta miedo porque algún energúmeno le pone una bomba, aunque sea casera".

3. Zapatero está dispuesto a hablar "sin restricciones". Pero en su momento, cuando quien tenía en sus manos la oferta de una tregua etarra era el PP, Rubalcaba decía, con mucho acierto, que "con ellos de lo único que se puede hablar es de cómo y cuándo van a dejar de matar", que "nadie que haya empuñado una pistola puede pretender sacar una ventaja política" y desde luego que no cabían "soluciones al margen de la Constitución y del Estatuto" .

El resultado es un hermoso ramillete de contradicciones. Además, créanme, las rosas a partir de finales de la primavera cambian de olor. Si alguien quiere rosas blancas, que no las pague con dinero público. De lo demás, ya habló Rubalcaba.

El estereotipo
Por IGNACIO CAMACHO ABC 28 Mayo 2006

LO peor es el cachondeo. Esa pátina de guasa maliciosa -«qué, ¿vienes de tu realidad nacional?»- con que se nos vuelve a mirar a los andaluces, de nuevo víctimas de un cruel estereotipo surgido esta vez de nuestras propias entrañas, acuñado desde nuestra teórica emancipación de los tópicos y las trivialidades. Siempre el mito de Sísifo, la condena perpetua a subir la roca de los clichés por una montaña de prejuicios, pero ahora con el lastre añadido de un empeño arrogante, de un vacuo delirio de soberbia engendrado en el corazón de nuestra sociedad política. No les bastaba con el régimen de dependencia, con la aniquilación del espíritu crítico, con la hegemónica y displicente instauración de un caciquismo moderno de subvenciones y clientelas; ni con resucitar en Canal Sur el peor folklorismo autosatisfecho, la más zafia autoafirmación de una mentalidad enquistada en la procacidad, la aculturalidad y el populismo. Necesitaban una vuelta de tuerca, el orteguiano rizo de la complacencia en el espectáculo de la peculiaridad, pero esta vez envuelta en la solemnidad retórica de una definición identitaria convertida en un hueco desvarío.

Lo más doloroso es que esta nueva inmolación colectiva, que nos ofrece ante la ciudadanía española como burlesca caricatura voluntaria de nuestras más rancias presunciones, ha partido del más alto nivel de la dirigencia publica, convertida en una élite autista sin el más mínimo sentido del pudor. Una casta enrocada sobre sus propios privilegios, capaz de organizar un cambalache de sentimientos e identidades en el mercadillo ambulante del poder, aislada desde el mediocre confort de sus poltronas en una petulancia blindada ante cualquier tentación de decoro. Han sido ellos, los gobernantes y parlamentarios de una autonomía que nació para acabar con los pertinaces convencionalismos históricos del ser andaluz, los que han elevado a la enésima potencia la vieja farsa rancia del engreimiento sobre nuestras miserias. Ellos los que han perpetuado sin recato el mito negativo de nuestra inconsciencia colectiva y nuestra trivialidad esencial. Ellos los que se han ofrecido a España como bufones de una torpe parodia estatutaria. Ellos los que han proclamado -sin creérselo, claro, que es lo más triste, lo más cínico- que somos una especie de nación sobrevenida cuyo hecho diferencial más señero es el subdesarrollo y... la deuda histórica, es decir, la triste y prosaica reivindicación de que nos deben dinero.

Y ahora, de nuevo, por su culpa, nos toca sufrir la sonrisa suficiente, la broma condescendiente, la chanza sorda de otros tiempos, actualizada con el agravante de boato histórico y etiqueta legal que nuestros propios gobernantes han impreso sobre sus más descarnadas conveniencias. No les ha resultado suficiente apoderarse del sueño de la autonomía para tejer un manto de sumisiones con el que guarecer su propio modo de vida; tenían que dejar claro ante toda la verdadera nación que en Andalucía ya sólo creen los que viven de ella.

La paz, rehén de ETA
JAVIER ZARZALEJOS EL Correo 28 Mayo 2006

Y si no, no hay proceso». Ésta es la coletilla amenazante que se ha puesto de moda entre los portavoces de la izquierda abertzale cuando formulan su chantaje a las instituciones democráticas. Así las gasta la extinta y ahora resucitada Batasuna para advertir que no plegarse a sus exigencias, que negarse a seguir como ganado lanar la ruta marcada en los designios que comparten con sus mayores de ETA, tiene consecuencias.

Batasuna ha pasado de la disolución judicial a la amenaza impune, de experimentar la desbandada interna y el vacío social como efecto fulminante de la aplicación de la ley a recibir la consideración de actor imprescindible en el 'proceso' que ETA y sus círculos concéntricos de la izquierda abertzale han convertido en rehén frente a un Gobierno que ha hecho de ésta su apuesta decisiva en la legislatura. Más aún, el fiasco con que se ha saldado la operación estatutaria en Cataluña, cuyo coste político para el Gobierno podría aumentar con un resultado mediocre en el próximo referéndum, deja el denominado proceso de paz como el único empeño político de calado que pueda acreditar la confianza en Rodríguez Zapatero para su reelección con una mayoría más amplia. En los ámbitos políticos y de opinión más cercanos al Partido Socialista -y, probablemente, entre los propios socialistas- ya domina la idea de que Rodríguez Zapatero lo juega todo en esta apuesta y que si resultara fallida, su continuidad quedaría seriamente comprometida.

Debería ser un motivo serio de reflexión esclarecer cómo el Gobierno, y singularmente su presidente, han llegado a esta situación de vulnerabilidad frente a lo que ETA y Batasuna puedan decidir en torno a la apertura, el calendario, el contenido o las mesas de un proceso de paz que, paradójicamente, los pistoleros y su brazo político han convertido ya en argumento de amenaza. No puede considerarse normal, ni necesario en aras de la paz, que una banda terrorista al borde de su derrota social, operativa y política haya adquirido en este escenario una posición en la que se le atribuye tener en sus manos -o, mejor, en sus pistolas- semejante poder. Si fuera así -e insisto que este es un análisis que puede leerse a diario- es que el escenario está radicalmente mal diseñado; que la función no se corresponde con lo anunciado al público; que los papeles están cambiados y que el autor de la trama se ha perdido.

Es en este contexto, más que inquietante, en el que adquiere todo su sentido patológico y chulesco la última y más reciente amenaza de Batasuna de «bloquear el proceso» si los miembros de su dirección -recuérdese, disuelta- ingresan en prisión tras ser citados a comparecer ante la Audiencia Nacional.

Hay dos maneras de eludir la reflexión propuesta. Ambas igualmente equivocadas pero provisionalmente eficaces. La primera es sentenciar que lo que ETA y Batasuna declaran es simplemente 'para consumo interno'. Habría que saber cuántos de los que zanjan las dudas de manera tan concluyente pondrían la mano en el fuego para avalar lo que dicen. El Gobierno, en todo caso, no debería ponerla.

Desde el escueto comunicado de declaración de alto el fuego hasta la entrevista de 'Gara' pasando por el último boletín interno de ETA, el número 110 de 'Zutabe', ETA insiste en negar la viabilidad de un proceso de negociación o diálogo 'técnico' que concluya con el abandono de las armas mediante concesiones en relación a los presos. Esta sería lo que ETA descalifica como una 'paz sin contenidos' desvinculada del conflicto histórico que la banda reclama como coartada de su existencia y su trayectoria criminal. Seguro que sería útil al Gobierno que los veteranos del Partido Nacionalista Vasco que protagonizaron el pacto de Estella recordaran si ETA hablaba para consumo interno cuando la banda marcaba el paso a los nacionalistas y les recordaba de qué iba aquello. ETA, desde luego, no hablaba para consumo interno cuando declaró rota la tregua culpando a los que hasta entonces habían sido sus socios en Estella de haber dejado pudrir el proceso. «El proceso que comenzó el año pasado -decía ETA el 28 de noviembre de 1999- está sufriendo un claro bloqueo y se está pudriendo».

Reducir las declaraciones de ETA a una mera filfa para tener entretenidos a un grupo de terroristas ociosos o dar tema de conversación a los activistas abertzales en la herriko taberna es mucho suponer. Creer que la banda va a contemplar cómo los que han sido sus testaferros se erigen en los grandes beneficiarios de la situación es mucho creer. Lo que ETA dijo apoyar como estrategia negociadora -y el Gobierno recibió con gesto de aprobación- es la 'oferta de Anoeta', formulada por Otegi en noviembre de 2004 que se basa en dos «espacios diferenciados de negociación». Espacios diferenciados, no estancos; es decir, dos mesas, una en exclusiva con ETA para negociar presos y 'desmilitarización', y otra de negociación política con agentes políticos vascos -entre los que ETA siempre se ha incluido- cuya rápida constitución ETA y Batasuna reclaman ya con premura.

La otra manera de evitarse el trabajo de reconsiderar este rumbo, consiste en endosarle la culpa al Partido Popular ya que sería el supuesto desmarque de este partido de su responsabilidad de apoyar sin reservas al Gobierno el que estaría contribuyendo a dejar a la intemperie a aquél frente a la presión etarra. Pero el recurso a la culpabilización del PP es ya demasiado frecuente y, además, contradictorio con el propio discurso oficial. Porque no puede creerse que un partido al que todos los días se le recuerda su soledad e irrelevancia, pueda tener esa influencia decisiva que el Gobierno le atribuye.

Por otra parte, nada indica -todo lo contrario- que Mariano Rajoy haya retirado su apoyo a Rodríguez Zapatero según lo comprometió, es decir para que el Gobierno no se viera forzado a pagar precio político alguno por el cese definitivo del terrorismo. El compromiso de Rajoy parece encajar como un guante en lo que el Gobierno puede legítimamente demandar ahora de una oposición responsable, esto es, dejar claro a ETA y Batasuna que, a pesar de sus amenazas, no van a doblar el brazo del Estado de Derecho, ni de las reglas del juego de la democracia que, ciertamente, no contemplan que los terroristas sean premiados por dejar de matar.

Otra cosa es que la necesidad de compartir denominadores comunes en estas circunstancias no sea por sí misma suficiente para normalizar la relación entre el principal partido de la oposición y un Gobierno cuya estrategia frente al PP consiste precisamente en negarle ese papel real de interlocutor necesario, y crear en torno a él un circulo de aislamiento de peones nacionalistas con mucha hambre atrasada que Rodríguez Zapatero ha demostrado estar dispuesto a aliviar. Cuando el 17 de mayo del año pasado el Congreso aprobó la resolución promovida por el Partido Socialista sobre la negociación con ETA, con el apoyo de Izquierda Unida y los grupos nacionalistas, el Gobierno sabía -o debería haberlo sabido- que cambiaba el respaldo de 312 diputados, por el apoyo de 202. Pero no sólo se trata de esa deliberada e incomprensible reducción voluntaria del apoyo al Gobierno en términos cuantitativos, sino de la calidad de sus nuevos socios en la política frente a ETA, entre los que se incluyen desde entonces todos los firmantes del pacto de Estella con representación en el Congreso.

Rodríguez Zapatero ha considerado el presente escenario como el mejor para que, según sus palabras, la política ayude al fin de la violencia. Paralelamente, su interés por recomponer la relación con el PP parece bastante modesto. Y ésa es una actitud que debe abandonar para asumir la responsabilidad que como presidente del Gobierno le corresponde en la forja de un consenso crucial para todos. El objetivo consiste en que 'si no hay proceso' los que se tengan que preocupar seriamente por su futuro sean ETA y Batasuna; no el Gobierno, ni los ciudadanos, ni las instituciones de la democracia.

Víctimas del terrorismo: inocencia y perseverancia
ÁNGEL ALTUNA /PSICÓLOGO Y MIEMBRO DE COVITE EL Correo

Los terroristas, sus justificadores y sus 'laguntzailes', tal y como plantean su posición actualmente, no lo van tener fácil con las víctimas. Desgraciadamente las víctimas son muchas y son muchos los heridos y los damnificados. Además pensemos que cada víctima es diferente; nos encontramos víctimas introvertidas, víctimas extrovertidas, víctimas altas y víctimas bajas, víctimas rubias, morenas, pelirrojas, da igual. Cada víctima es tan diferente que hasta los mismos terroristas han matado a un torturador y a su torturado, a un empresario y a uno de sus trabajadores, a un policía y al traficante de drogas al que detuvo, a uno de izquierdas y a uno de derechas que discutían entre sí, han matado al profesor y a uno de sus alumnos, a un periodista y a su lector.

Así pues, existen tantas víctimas del terrorismo y sobre todo son tan distintas que sin duda siempre va a haber alguna que no renunciará al mantenimiento de sus derechos como ciudadano. Pero lo que todas las víctimas sí han querido siempre es hacer patente la diferencia entre los que han utilizado la pistola y la bomba de quienes no lo han hecho. Es una cuestión de principio social básico ya que nuestras normas autorreguladoras se fundamentan en la protección y en la libertad del ciudadano, sobre todo en las del buen ciudadano. Del mismo modo nuestro sistema judicial, garantista y moderno, hace imposible que se rompa por parte del Estado ese contrato social por el cual el ciudadano delega en lo público la resolución de su pleito con los asesinos y delincuentes y consecuentemente, a partir de ese momento, huye de cualquier posibilidad de justicia privada. Unos han delinquido y otros no lo hemos hecho. Invito a reflexionar y aunque sólo sea por un instante a que uno mismo intente ponerse en la piel de una víctima del terrorismo. Un instante sólo y a partir de ese momento intentar recordar siempre que ese instante para la víctima es eterno y no olvidar tampoco, desde esa visión introspectiva, que las víctimas nunca han querido venganza, siempre han pedido justicia y desean el final del terrorismo.

Más del 90% de los asesinados por el terrorismo lo han sido durante la transición y la democracia. Esto supone otro problema añadido para los terroristas. Mientras los demás discutíamos, trabajábamos o buscábamos trabajo, nos formábamos, acudíamos a votar y respetábamos las reglas básicas de convivencia, ellos asesinaban. Si en los años setenta y ochenta ellos llegaron a pensar en una victoria militar, ahora piensan en la victoria desde el chantaje y por la puerta de atrás. Pero esa puerta está cerrada y candada por el Estado de Derecho. Han despreciado casi treinta años de vida democrática y han insultado a la mayoría de de la ciudadanía mientras seguían matando. En su estrategia actual, la de la pistola oculta pero cargada y la de «negociamos de igual a igual con los dos Estados en clave política», han olvidado intencionalmente un elemento muy sencillo pero importante: la víctima del terrorismo. Para suplantar este hueco palpable, hay quien está intentando poner peligrosamente en marcha distintos planes de igualación entre víctima y victimario. Desde esta 'integradora' visión del mundo resulta que «todos hemos sufrido mucho», «no hace falta reconocer el daño causado», «también duele tener que llegar a apretar el gatillo», y todo ello recuerda en cierta manera a aquel chiste, con perdón, que decía: '¿Vaya día llevamos los dos! A ti se te muere la mujer y a mí se me pierde el bolígrafo'. Creo que este camino trazado por algunos, bienintencionados y otros no tanto, y que llaman apresuradamente 'de reconciliación' está dejando de lado dos premisas básicas: la culpabilidad de todos los victimarios y la inocencia de todas las víctimas.

Hagamos otro ejercicio de introspección. Nos ponemos ahora en la piel del asesino. 'He matado'. Y sigo pensando desde esa difícil cercanía: ' la víctima merece justicia y yo merezco una pena por lo que hice. Lo asumo. No estoy loco; sabía lo que hacía. Aceptaré mi culpa, aborreceré lo que cometí, colaboraré con la justicia, reconoceré el daño, entregaré las armas e intentaré volver a ser un ciudadano respetuoso con los demás, incluso dentro de la cárcel'. Esta es la bondad de nuestros principios constitucionales y que incluyen el fin reinsertador del sistema penal hacia el delincuente privado de libertad. Ellos tienen la posibilidad de que se les aplique con dignidad. Sus víctimas ya no. Y a pesar de esta posibilidad, muy pocos 'agentes sociales' les están animando a que den este paso definitivo. Diría más, en muchos casos los supervivientes y los familiares de los asesinados están solos en esta tarea que finalmente beneficia al penado y por añadidura tienen incluso que escuchar que este reconocimiento del daño solicitado no es ni mucho menos necesario que se produzca. Afortunadamente en nuestro país no tenemos pena de muerte, tampoco existe el 'ojo por ojo', por lo tanto deberíamos también rechazar con total rotundidad cualquier posible impunidad o puerta de atrás para los terroristas, porque no olvidemos que la culpa del victimario va irremediablemente unida a la inocencia de su víctima. Eso es lo que nos diferencia de ellos.

Si al asesino se le resta parte de culpabilidad, y éste es el peligro de un proceso 'negociador', esa culpa queda traspasada automáticamente al asesinado. Conviene no olvidarlo. Describo estas líneas como un intento más para que dejen de emplearse esfuerzos en inventar 'planes de igualación' y que precisamente suelen estar promovidos por quienes no han sido directamente atacados por la práctica asesina del terror. Si no es así, siempre se encontrarán con la perseverancia 'molesta' en busca de justicia y en defensa de la inocencia de alguna víctima del terrorismo; rubia, morena, pelirroja, da igual.

¿Por qué se siente tan fuerte Batasuna?
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 28 Mayo 2006

LA ADVERTENCIA de los dirigentes batasunos de que el mal llamado proceso de paz se detendría si alguno de ellos resultara encarcelado es otro indicio de lo que, a buen seguro, nos espera: una sucesión constante de amenazas de parar las negociaciones entre ETA y el Gobierno cada vez que éste se empeñe en hacer realidad lo que el propio Gobierno proclama con una insistencia cada vez más inquietante: que con ETA sólo se puede hablar de cómo y cuándo procederá al abandono definitivo de las armas.

Por lo pronto, las amenazas de Batasuna confirman que el alto el fuego permanente sólo es lo que se veía venir desde el principio: una tregua más de los etarras, sujeta, como las anteriores, a la consecución de unos determinados objetivos. Que esos objetivos sean, además, según declaraba ETA a Gara hace unos días, los que ETA ha dicho siempre defender -la independencia y la unificación de Euskal-Herria- pone la cuestión en donde ya ha estado varias veces: ETA declara una tregua para negociar con el Gobierno el programa que ha justificado medio siglo de actividades criminales.

¿Qué hay de nuevo? Pues una cosa muy buena y otra rematadamente mala. La buena es evidente. ETA atraviesa la peor crisis de su historia como consecuencia de tres factores esenciales: los demoledores efectos para ella de la política de acoso legal a Batasuna, los éxitos de una acción policial en la que ha sido decisiva la colaboración francesa, y el imparable descrédito social del terrorismo tras los atentados islamistas de Madrid y Nueva York.

Es en ese panorama desastroso para ETA en el que debe contextualizarse el dato rematadamente malo que se ha ido consolidando poco a poco: la necesidad que tiene el Gobierno de que las negociaciones con los terroristas no acaben en un fiasco que podría ser el final de Zapatero. Pues es esta imperiosa necesidad la que hace verosímiles las amenazas de ETA-Batasuna: sus dirigentes saben cuánto le va al Gobierno en que las negociaciones no se estanquen -o se malogren- y harán valer esa posición de fuerza cada vez que las cosas no marchen como quieren.

A la vista de esta segunda evidencia, resulta incomprensible que el presidente Zapatero haga cada vez más en este tema lo contrario de lo que predica en su discurso. Anunciar que abrirá las negociaciones con ETA en un mitin de partido constituye, así, un síntoma funesto. Pues cuanto más partidista sea la política antiterrorista del Gobierno mayor será también su debilidad frente a las amenazas de quienes creen tenerlo en sus manos al controlar la llave que podría acabar con la insólita carrera de José Luis Rodríguez Zapatero.

Rubalcaba, Grande-Marlaska y el envalentonamiento de Batasuna
Editorial Elsemanaldigital  28 Mayo 2006

Cuando un grupo asesino habla de "consecuencias", está amenazando con asesinar. La lógica tiene caminos que la debilidad política desconoce.

28 de mayo de 2006. Desde hace algunas semanas Alfredo Pérez Rubalcaba ya no es portavoz del grupo socialista en el Congreso de los Diputados, sino ministro del Interior, y además encabeza oficiosa y visiblemente la negociación con ETA. Eso otorga a sus palabras un significado del que carecían antes, pese a que era conocido desde hace meses su papel crucial en la marcha del proceso.

Este sábado Rubalcaba ha recordado a Batasuna algo muy natural: que si quiere entrar en el juego democrático, tiene que aceptar sus reglas, y una de ellas es la independencia del poder judicial. Es lo mismo que le había dicho a los proetarras Juan Fernando López Aguilar poco antes de que el juez Fernando Grande-Marlaska decidiese ampliar con un delito de amenazas la imputación por pertenencia a ETA de la nueva mesa dirigente de Batasuna.

Está bien que ambos ministros, aunque con la boca pequeña, recuerden algo que algunos de sus compañeros de partido ignoran. Es el caso de José Antonio Pastor, portavoz del PSE en el Parlamento vasco, para quien esas reglas que Rubalcaba insta a Batasuna a respetar, se convierten en "dificultades añadidas" al denominado proceso de paz cuando un juez las pone en práctica.

Lo cierto es que Grande-Marlaska se está limitando a aplicar el sentido común: si Batasuna está ilegalizada por formar parte de ETA, la presentación pública de los miembros de su nueva dirección convierte a éstos en miembros de ETA. Y lo mismo cabe decir de los negociadores designados por los proetarras y encabezados por Arnaldo Otegi. E ídem de las amenazas de Joseba Permach sobre las consecuencias de la aplicación del Estado de Derecho: cuando un grupo asesino habla de "consecuencias", está amenazando con asesinar. La lógica tiene caminos que la debilidad política desconoce.

Batasuna está dando por hecho que ha vuelto a la legalidad y a la "normalidad", y desprecia una y otra vez las leyes convocando ruedas de prensa y anunciando todos y cada uno de los actos que realiza, sin que la Fiscalía General del Estado actúe conforme se esperaría en un régimen de separación de poderes como ese del que Rubalcaba presume ante Batasuna. Es al revés: todos los hilos que ligan el poder judicial con el ejecutivo –y algunos son- se están utilizando a favor de Batasuna, y la liebre sólo salta cuando aparecen elementos no controlados, como es en este caso un juez de la Audiencia Nacional.

¿Cómo no comprender que los proetarras se envalentonen hasta perder toda noción de la realidad de lo que son: delincuentes (como ha recordado, también ayer sábado, Ángel Acebes)? Delincuentes además bien organizados, y por tanto susceptibles de que su organización sea perseguida por un juez valiente y respetuoso con su profesión y sus obligaciones con la sociedad.

Puede resultar ridículo ver a Otegi presentándose en público como negociador en una mesa que no existe, para unas conversaciones que no están convocadas. Pero es un paso adelante para ganar respetabilidad que La Moncloa, como en casos anteriores, está permitiendo. Y en esto viene Grande-Marlaska, hace lo que debe, y los socialistas se mosquean. Más se van a mosquear si a la negociación bajo sospecha hacia la que se encaminan llega ETA tan políticamente fortalecida como está consiguiendo Rubalcaba que llegue.

Nacionalistas sí, pero depende...
Ernesto Ladrón de Guevara elsemanaldigital 28 Mayo 2006

Estaba yo preparando un artículo para esta semana referido a ese "vivo sin vivir en mí" del monotema de ETA, cuando, leyendo un periódico, del pasado miércoles, me encuentro con una noticia cuyo titular he tenido que releer tras frotarme los ojos. A estas alturas de mi existencia tengo presbicia y hasta las letras de los titulares se me amontonan a veces. Por eso me he asegurado de haber leído bien tras sucesivas vueltas atrás en la secuencia de los grafemas. Pues sí, he leído bien: "CiU pide 800 agentes de la Guardia Civil [...] por la ola de robos".

¡Y yo que pensaba que los nacionalistas sufrían de urticaria cada vez que se cita al benemérito Cuerpo! Pues mira... no. Esto es como esos agnósticos que cuando ven las barbas al de la guadaña, encadenan los "padres nuestros" hasta agotar las cuentas del rosario.

De repente, se me ha ocurrido que los perseguidos por los amigos de Otegi podríamos proponer a esas bandas de albano-kosovares o rumanos que sobresaltan a nuestros compatriotas, rapiñando lo que pillan, mientras duermen plácidamente, que se arrimen a estas tierras del norte, donde estos otros vándalos, mal llamados en euskera "patriotas vascos", piden que se cierren los cuarteles de los que llevan tricornio. Así, al menos, veríamos otra nueva versión de manifestaciones pidiendo que vengan más efectivos de uniforme verdoso para resolver la epidemia de delitos. ¿Se imaginan a Anasagasti, Ibarretxe u Otegi reclamando el envío de guardias civiles para que las bandas organizadas no asalten los ajardinados chaletes de los opulentos nacionalistas? Pues parece que Galeuzka se desparrama en este sentido.

Esto me recuerda unas inundaciones que hubo a principios de los años ochenta en la vertiente del Nervión, en las que muchos de los que ahora denigran y desprecian a la Benemérita recibían con gesto lacrimógeno su ayuda, sin que después se asomaran ni por la puerta de atrás de las sacristías cuando salían féretros de los uniformados asesinados por ETA.

Hay quien se acuerda del Altísimo cuando truena.

Pues bien... a las duras y a las maduras.

Digo, aunque me lapiden: quien quiera independencia que asuma las consecuencias. Que se las apañen los Mossos de d´Escuadra, y, si no, más valentía y a oponerse a ese disparate que es el Estatuto de Cataluña que nos traen.

¡Hay que tener rostro!

Y a estos de la izquierda mutante habrá que decirles que están para resolver problemas y no para crearlos. Bastante tienen con atajar el asunto de la inmigración desaforada y abordar con eficiencia la delincuencia que nos invade en progresión geométrica, cualitativa y cuantitativa, por causa, en parte, de ese coladero que fue la regularización con efecto "llamada" incluido.

Y, si no, si van los guardias, que sea para quedarse. Por simple coherencia. ¿O no?

MURCIA
Concentración por las víctimas del terrorismo
El Correo 28 Mayo 2006

Unas 500 personas se concentraron ayer en la Plaza Santo Domingo de Murcia por las víctimas del terrorismo y con el objetivo de trasladar a la ciudadanía el mensaje de que el Gobierno socialista «está mintiendo constantemente», según denunció el delegado de la Asociación de las Víctimas del Terrorismo (AVT) en la zona de Levante, Chema Morales. En este sentido, Morales llamó a la «insumisión social a los murcianos porque el pueblo español tiene que dejar ya de estar dentro del silencio de los corderos». «Las víctimas somos conscientes de que estamos perseguidas porque no estamos de acuerdo con este proceso de rendición».

Prisiones sanciona a un funcionario que respondió en «andalú» a una jueza
Interior castigará al trabajador con un «apercibimiento por falta leve»
La carta llegó al Poder Judicial, que descartó actuar contra el empleado penitenciario
«No ha sío una artá de difísil enterarno»
(Firma: M.Sáiz-Pardo | Lugar: madrid) La Voz 28 Mayo 2006

Al final, la broma tendrá sanción, aunque será muy poca cosa. La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha decidido expedientar a un funcionario de prisiones que respondió en andalú a un requerimiento en catalán de un tribunal de Barcelona. La guasona carta ha llegado incluso al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que ha rechazado actuar contra el trabajador penitenciario.

Los hechos que han desembocado en el castigo del funcionario se remontan a marzo, cuando la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona remitió un exhorto a la cárcel de Palma de Mallorca, redactado íntegramente en catalán. La jueza quería conocer el tiempo que había pasado en prisión preventiva un interno a efectos de calcular el momento de su excarcelación.

Al funcionario del centro mallorquín, que no habla catalán, no le hizo demasiada gracia recibir el requerimiento en una lengua que no entendía, y decidió contestar a la petición de la «zeñá» jueza, eso sí, en andalú . Su carta, fechada en «Parma de Mallorca», comienza con «He recibío zu teztimonio...». Del funcionario se desconoce su nombre y si su origen es andaluz.

La carta no le hizo la más mínima gracia a la jueza, que de inmediato remitió la misiva a la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para que tomase cartas en el asunto.

Posición del Poder Judicial
La Sala creyó que el tema era importante y, a su vez, lo envió al Consejo General del Poder Judicial. La comisión disciplinaria del CGPJ, que estudió el caso el miércoles de esta semana, decidió no actuar contra el funcionario a pesar de la queja de la juez catalana, al entender que como mucho se trataría de una falta disciplinaria. El CGPJ se limitó a mandar el expediente al Ministerio del Interior.

Instituciones Penitenciarias, después de analizar el caso, ha decidido castigar al funcionario con un «apercibimiento por falta leve», la menor sanción posible dentro del reglamento disciplinario.

El castigo, impuesto por «falta de respeto a las instituciones», se limitará a una llamada de atención y a una anotación en su expediente, que además podrá ser cancelada dentro de seis meses si el trabajador no vuelve a ser sancionado.

Según han informado fuentes de prisiones, el castigo ha sido mínimo porque Instituciones Penitenciarias ha creído la versión del funcionario, que desde el principio ha reconocido la autoría de la carta burlona. Según el trabajador sancionado, la misiva en andalú era una broma a una funcionaria del juzgado que terminó, por causas desconocidas, en manos de la jueza.

CREE QUE "QUIZÁ LE VENÍA UN POCO GRANDE EL PROCESO"
La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M solicita que comience una nueva investigación sin el juez Del Olmo
La presidenta de la Fundación de Ayuda a las víctimas del 11-M, Ángeles Domínguez, pidió este viernes en Murcia que se inicie otra investigación sobre los atentados de Madrid y que se encargue de ella "un juez imparcial, que llame a declarar a muchas personas, entre ellas, los policías de Alcalá de Henares que encontraron la furgoneta". Aseguró que a Del Olmo "quizá le venía grande el proceso" y que todavía quedan "muchas preguntas por responder, dado que la investigación se centró en tres pruebas que eran falsas la mochila, la furgoneta y un vehículo skoda".
EFE Libertad Digital 28 Mayo 2006

Domínguez, que participaba en Murcia en unas jornadas sobre víctimas del terrorismo que han sido organizadas por el consejo local de la Juventud, viajaba en el tren que estalló en la calle Téllez, poco antes de llegar a la estación de Atocha, estuvo en coma varios días y, entre otras secuelas, ha perdido un 40 por ciento de audición.

La presidenta de esta Fundación ofreció una rueda de prensa en la que invitó a los murcianos a la manifestación que se celebra este sábado en la capital de la Región y afirmó que después de 25 meses de los atentados "no tenemos nada, hay enigmas, flecos en la investigación, en la versión oficial", y dijo que al juez Juan del Olmo "quizá le venía grande el proceso".

Ángeles Domínguez, que mostró su apoyo a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), porque "tenemos metas comunes y las víctimas no tienen color", volvió a cuestionar a los islamistas detenidos como autores de la colocación de las bombas "porque son narcotraficantes y delincuentes comunes, no cualificados para un hecho semejante".

La presidente de esta Fundación dijo que "las conclusiones de la investigación no satisfacen a las víctimas, se han repartido acusaciones entre los dos partidos políticos y no han abordado el verdadero problema para evitar que una tragedia así vuelva a suceder". Según esta víctima, "hay muchas preguntas por responder, dado que la investigación se centró en tres pruebas que eran falsas, la mochila, la furgoneta y un vehículo skoda".

País vasco
Basagoiti: “Es inaudito estar a expensas de que un juez defienda el Estado de Derecho más que el Gobierno”
Minuto Digital 28 Mayo 2006

El presidente del PP de Bizkaia y portavoz de esta formación en el Ayuntamiento de Bilbao, Antonio Basagoiti, se refirió el sábado, en una entrevista concedida a la cadena Cope, a la actuación del juez Grande-Marlaska y señaló que es “inaudito” que “estemos a expensas de que un juez defienda el Estado de Derecho más que el Gobierno”.

Basagoiti ha señalado que muchos amenazados y acosados por ETA como él mismo tienen “una gran esperanza en que jueces como Marlaska defiendan la libertad” frente a las cesiones que el Gobierno de Zapatero está realizando ante ETA.

Ha destacado el dirigente del PP vasco que el Gobierno no puede ser “contundente” con ETA porque es la banda terrorista la que tiene “la sartén por el mango” y porque no estamos en un proceso de paz sino en “un proceso de rendición”.

“ETA está decidiendo cómo va ese llamado proceso de paz, ETA hace comunicados, ETA hace entrevistas, los batasunos le ponen la kale borroka y ellos están un poco al albur de lo que ETA les diga. Todo lo que pasa es fruto de la debilidad del Gobierno”, remarcó.

“El Gobierno le ha puesto un caramelo en la boca a ETA, un caramelo que no debía y ahora van a tener que quitárselo jueces como Marlaska y nos tememos que la pataleta de ETA sea mucho mayor”, apuntó.

Por otro lado, Basagoiti ha querido condenar los últimos actos de amenazas y ataques del entorno radical de ETA como son las pintadas contra un edil de EB en Getxo, la campaña de acoso con amenazas emprendida por Segi en Bilbao y Vizcaya contra el periódico El Mundo y los ataques de esta noche en Irún contra dos empresa de trabajo temporal.

“El Gobierno de Zapatero nos ha metido en un callejón sin salida terrible. Habíamos casi derrotado a ETA, tocábamos con los dedos la desaparición de ETA, veíamos cómo estaban desaparecidos de las calles y sin poder matar, y ahora todo se ha vuelto para atrás y estamos a expensas de que un juez defienda el Estado de Derecho más que el Gobierno, es inaudito lo que está pasando”, concluyó Basagoiti.

Tras cuestionar el trabajo del juez Del Olmo y la fiscal Olga Sánchez, pidió que se inicie una nueva investigación con "un juez imparcial" porque "tanto las víctimas como la sociedad tenemos derecho a saber la verdad".

El fracaso escolar en Cataluña: Un modelo a debate
Email  28 Mayo 2006

El próximo Miercoles Dia 31 a la 20:00 horas la agrupación de Ciutadans de Catalunya de Castelldefels realizará una conferencia en la sala Frederic Mompou (Plça. Joan XXIII, 8 ). El titulo de la conferencia es: El fracaso escolar en Cataluña: Un modelo a debate. Correra a cargo de Carmen Leal. Autora del libro "Entrevista a la Enseñanza" (voluntarios para colaborar: castelldefels@ciutadansdecatalunya.com)

Libros
El oasis catalán. La corrupción del poder
Pedro Fernández Barbadillo Minuto Digital 28 Mayo 2006

CLEMENTE, Josep
‘El oasis catalán. La corrupción del poder’
Espejo de Tinta, Madrid, 2005, 367 págs.

Desde que el nacionalismo catalán ha sustituido al nacionalismo vasco en la punta de lanza separatista contra España y los españoles, han aparecido docenas de libros sobre su historia, sus manipulaciones, sus corrupciones y sus personajes. Hasta que, en diciembre de 2003, el nacional-socialista Pasqual Maragall forma gobierno con Esquerra Republicana y firma el pacto del Tinell, entre cuyos objetivos está la exclusión del PP de la vida política, el nacionalismo catalán era el ‘bueno’. Jordi Pujol era el buen nacionalista, con el que se podía llegar a acuerdos, en contraste con los pérfidos Javier Arzallus y Joseba Eguibar, autores de sendas frases para la antología de la infamia: “unos [ETA] sacuden el árbol y otros [PNV] recogen las nueces” y “temo más a España que a ETA”.

El nuevo estatuto en el que, como dice Maragall, “España reconoce a Cataluña como nación”; el 3%; el hundimiento del barrio barcelonés del Carmelo; el chantaje de ERC a los empleados de las consejerías que ocupaba; los vínculos del PSC con La Caixa; el boicot al cava catalán; la policía lingüística; la erradicación de las muñecas flamencas; las partidas de la porra que acosan a quienes se manifiestan en contra del nacionalismo; la incompetencia de los Mozos de Escuadra; los insultos a los españoles por parte de Carod, Rubianes y otros miserables; las deslocalizaciones empresariales. He aquí una larga lista de sucesos ocurridos en Cataluña que se han conocido en toda España. Antes, con la CiU de Pujol, la imagen de Cataluña era intachable, debido a varias causas, una de ellas, la profesionalidad de sus gestores de entonces.

Por tanto, la demanda de información de los ciudadanos españoles sobre lo catalán ha aumentado tanto que molesta a los nacionalistas, porque al nacionalismo le conviene la oscuridad para medrar igual que a los vampiros.

La portada del libro es el primer acierto. En ella aparecen Pujol, Maragall y Artur Mas, a quien hasta Rodríguez parece querer ver en la Generalidad. Así se muestra uno de los rasgos característicos del nacionalismo catalán: su transversalidad. Los dos principales partidos catalanes comparten la misma ideología. ¡Es el oasís! Para definir a éste, Josep Clemente acude a Margarita Riviére: “el oasis consiste en que parezca que no pasa nada, que en Cataluña todo es entendimiento y unidad. Como habrán imaginado, esto es también pura estrategia para continuar en lo de siempre: ser distintos a Madrid”.

El autor detalla los numerosos casos de corrupción que ha conocido a lo largo de su carrera en Barcelona: Banca Catalana (CiU), Movilma y Filesa (PSOE), el juego (CiU), Turismo y Trabajo (subvenciones desviadas de estas consejerías dirigidas por militantes de Uniò Democrática). El libro se cierra con la voraz especulación urbanística y el hundimiento del Carmelo, catástrofe de la que, a diferencia de la marea negra del ‘Prestige’, no moviliza ni a políticos ni a funcionarios ni a ‘oenegeros’.

Para mí el capítulo más interesante es aquel en el que Clemente trata los medios de comunicación catalanes. Se titula ‘La prensa domesticada’. La primera discriminación por parte de las instituciones y la cumbre de la sociedad catalanes se produce en función de la empresa: “Los profesionales de la comunicación que trabajan en Cataluña para los medios nacionales son periodistas de segunda categoría”. Uno de los organismos que más ha laborado por controlar a los periodistas ha sido el Colegio de Periodistas de Cataluña, modelo que se quiere extender a otras regiones españolas. Ha estado dominado por la izquierda catalanista y se ha usado, primero, contra CiU, y ahora contra los medios que quieren cubrir noticias molestas para los nuevos amos; así, el Colegio colaboró con las reglas censoras de la Generalidad para informar sobre el Carmelo hasta que las protestas le obligaron a desdecirse. El autor cuenta que, en un enfrentamiento entre él y el periodista gallego proetarra Pepe Rey, el Colegio, al que acudió en busca de amparo, optó por la habitual equidistancia nacionalista entre las dos partes.

Un libro que muchos catalanes deberían leer antes del referéndum del 18 de junio para conocer la oligarquía política que les pide el voto afirmativo a un estatuto que aumentará todavía más su poder sobre ellos.

Pedro Fernández Barbadillo
Profesor del Instituto de Humanidades Ángel Ayala-CEU, de la Universidad San Pablo-CEU

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