AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 31 Mayo  2006
Autonomías y seguridad ciudadana
Editorial ABC 31 Mayo 2006

El totalitarismo de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 31 Mayo 2006

La claridad moral
EDURNE URIARTE  ABC 31 Mayo 2006

Debate con ETA muy al fondo
Editorial ABC 31 Mayo 2006

Ayer no hablaron de eta
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 31 Mayo 2006

Everybody bonsai
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 31 Mayo 2006

El "glamour" de islamistas y etarras
EDITORIAL Libertad Digital 31 Mayo 2006

Terrorismo, Política y Derecho
José Luis Manzanares Estrella Digital 31 Mayo 2006

La izquierda está perdiendo el juicio
José Javier Esparza elsemanaldigital 31 Mayo 2006

RAJOY DESMONTA LA ESPAÑA MEMA DE ZAPATERO
Editorial minutodigital 31 Mayo 2006

La valentía de Edurne Uriarte
José A. Zarzalejos Buesa Periodista Digital 31 Mayo 2006

Pobre debate. Pobre nación.
Román Cendoya Periodista Digital 31 Mayo 2006

Rajoy salta al ring con un brazo atado.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 31 Mayo 2006

31 de mayo . 5316
www.arcadi.espasa.com  31 Mayo 2006

Basagoiti advierte del clima de crispación que quiere trasladar Batasuna a los Ayuntamientos vascos
Minuto Digital 31 Mayo 2006

Francia realiza la primera operación contra ETA tras la tregua el día del debate en el Congreso
R. N. / J. M. Zuloaga La Razón 31 Mayo 2006

¡ESTE ESTATUTO HACE AGUAS!
Ciutadans de Catalunya  31 Mayo 2006

Autonomías y seguridad ciudadana
Editorial ABC 31 Mayo 2006

EL proceso de reformas estatutarias abierto por Rodríguez Zapatero ha dado carta de naturaleza a la sarta de prejuicios que los diversos nacionalismos han propalado sistemáticamente contra la eficacia del Estado en las gestión de los asuntos ciudadanos. Sobre esa premisa falsa se ha venido construyendo, además, un discurso unívoco acerca del desarrollo de la organización autonómica del Estado, en el sentido de considerar inconstitucional cualquier medida de reversión de competencias transferidas o de conservación en manos de la Administración Central del Estado de aquéllas que aún no hubieran sido objeto de transferencia. Paralelamente, este argumento ha blindado a las autonomías, especialmente a las que han estado en poder de los nacionalismos, frente a cualquier fiscalización por el uso de sus competencias, como si el principio autonómico fuera un dogma de fe y no un sistema de gestión administrativa de los recursos públicos, sin perjuicio de que por mandato constitucional sirviera también para renovar determinados derechos históricos muy concretos. De esta forma se explica que el debate político sobre el estado actual del desarrollo constitucional tenga vedado cualquier análisis crítico del modelo autonómico.

Sin embargo, son muchas las ocasiones en que el Estado ha tenido que suplir las ineficacias de las autonomías en asuntos de su estricta competencia (medio ambiente, salud pública) o se ha resignado ante la utilización inconstitucional de determinadas competencias, como la educación, puesta al servicio del adoctrinamiento nacionalista. Por todo esto, el reenvío de un contingente de la Guardia Civil a determinadas localidades de Cataluña adquiere un alto significado político sobre el futuro que le espera al Estado y, sobre todo, a los ciudadanos cuando las nuevas reformas estatutarias de corte confederal estén aplicadas a pleno rendimiento. Se ha demostrado que este proceso de reformas va a poner en peligro algunos de los mecanismos esenciales de todo Estado para su viabilidad, como, en este caso, la seguridad ciudadana. No se ha aprendido la lección que proporciona el País Vasco, con el paupérrimo balance de la Ertzaintza en la lucha contra el terrorismo. Tampoco se ha tenido en cuenta el acuerdo de Schenguen y la progresiva convergencia de las políticas de seguridad en Europa, que se basa en la cooperación de los cuerpos nacionales de las Fuerzas de Seguridad, con exclusión de los locales. A pesar de tanta advertencia, el Gobierno socialista ha hecho más profunda la sima entre las necesidades de los ciudadanos y la capacidad del Estado para atenderlas. No sólo el nuevo Estatuto catalán, si estuviera en vigor, exigiría el conocimiento de este idioma a los guardias civiles que ha enviado Interior (artículo 33.4), como recordaba Ángel Acebes. Es que ese mismo Estatuto atribuye a la Generalidad «la planificación y regulación del sistema de seguridad pública en Cataluña» (art. 164.1.a), lo que supondrá dejar a expensas del Gobierno autonómico la función estatal de garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Así que, en este caso, la cohesión corre por cuenta de la Guardia Civil.

Debate sobre el estado de la Nación
El totalitarismo de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 31 Mayo 2006

Rajoy se ha cansado de decir que Zapatero no tiene proyecto político. Se equivoca. Zapatero no tiene proyecto democrático, pero tiene, sin duda alguna, un terrible proyecto político, que lleva, por desgracia para los españoles, dos años funcionando con la colaboración de los nacionalistas y de ETA. Rajoy aún no se ha enterado de que Zapatero es el ejecutor de un diseño político totalitario de nuevo cuño, que cuenta ya con la colaboración de los terroristas de ETA. Mientras que no se percate de tal asunto, sus respuestas políticas no pasaran de las buenas intenciones democráticas. No es suficiente. Aquí estamos tratando con gente que está rompiendo la columna vertebral de la democracia. El sentido dictatorial de la política de Zapatero ha quedado claro y diáfano en su discurso sobre el estado de la Nación. Después de dejar sentado que no hablaría de ETA, o peor, que no hablaríande ETA, algo terrible para los intereses democráticos del PP, su mensaje fue sencillo: España puede funcionar sin oposición. El PSOE puede dirigir este país sin tener en cuenta para nada al PP. Más aún, el Gobierno no aceptará nada que venga de las filas del PP.

Día triste fue el del debate del estado de la Nación, entre otras razones, porque se hurtó a la ciudadanía la discusión del principal problema: la destrucción de la democracia a través de la negociación con ETA y la reforma de los Estatutos. Si a eso se le suma que Rajoy fue remiso y breve ante las maniobras de Zapatero para no explicar la negociación con ETA, es para sentir nostalgia de la genuina política, la democrática.

Zapatero demostró en sus intervenciones que no sólo pretende ocupar todo el espacio político, sino todo el tiempo de la discusión. Zapatero habló sin límite ni medida, habló por hablar hasta hacer fracasar la base de la genuina vida política: el sano sentido común. Es más que un sectario, representa la quintaesencia del nuevo político revolucionario. Estamos ante un totalitario postmoderno. Se trata simple y llanamente de reducir las reglas de la democracia a lo que se le antoje en cada momento. Si por la tarde Zapatero ocupó, o mejor, destrozó sencillamente el tiempo, por la mañana casi lo consumió en contarnos las medidas populistas (becas, subvenciones, bagatelas...) que ha adoptado, o adoptará, su Gobierno para que la población no se interese por la política. Una lectura premiosa de cifras y datos destinada a reducir la política, la vida democrática de España, a llenar la barriga de los insatisfechos fue la esencia del discurso de Zapatero. Ahí está sintetizada la concepción política del socialismo español. Es una versión singular de la política franquista. Todo es bueno menos aceptar que exista la oposición. Todo es admisible para Zapatero, para el Gobierno socialista, excepto aceptar que hay una opción política diferente, que representa a la mitad de la población, con la que es posible pactar. La oposición para Zapatero es un adorno. Él y los nacionalistas se bastan para determinar el presente y el futuro de España. La oposición, pues, tiene que tragar lo que impone el socialismo o a la caverna.

Además, por si no hubiera quedado claro que su objetivo es ocupar todo el espacio político, insistió con desfachatez revolucionaria, o sea antidemocrática, en que son necesarias "nuevas reglas institucionales". La vida política concebida como la posibilidad de alcanzar acuerdos, consensos y compromisos, con la oposición, o sea, con el PP para resolver problemas, ha sido definitivamente asesinada por Zapatero.

Por desgracia, el precio político pagado por Zapatero en su discurso fue mínimo: simular que entrega el gobierno de Cataluña a CiU, después de sacarle los colores a Piqué...

Lo dicho, Zapatero no es un político sectario, sino un revolucionario, que exige otro tipo de oposición más contundente y decidida.

La claridad moral
Por EDURNE URIARTE. Catedrática de Ciencia Política. Universidad Rey Juan Carlos ABC 31 Mayo 2006

... Lo más temible para la democracia es que todos estos pragmáticos y equidistantes ideológicos disfrazan su entusiasmo por el diálogo con los terroristas de altura de miras, de serenidad, y hasta de valentía...

A medida que pasan los días se acrecienta mi pesimismo sobre la batalla democrática contra ETA. Y no sólo por la debilidad y los recurrentes errores del presidente del Gobierno, que ya han otorgado a los terroristas una legitimidad negociadora que jamás debieron tener. Hay algo aún peor, que es la confusión moral con la que importantes sectores sociales han viciado quizá irremediablemente esta batalla. Batalla que ya ni siquiera es tal, que ha sido convertida en un proceso de paz en el que, en aras a la salvadora negociación, los demócratas son colocados a la misma altura que los terroristas, en el que parece difuminarse la infranqueable línea moral e ideológica entre el estado democrático y los terroristas, entre los ciudadanos pacíficos y los asesinos. No sólo se ha degradado el lenguaje. Las prioridades de la negociación también han dejado en suspenso los más centrales valores democráticos.

En muchos lugares. Como en esa «campaña a favor del proceso de paz» que han emprendido unas conocidas actrices. La han denominado Rosas blancas por la paz. Pero tan desorientadas están estas actrices sobre sus destinatarios, que más parecen rosas de la violencia. Empezaron repartiéndolas a los diputados del Congreso y han seguido con los ciudadanos. Lo hacen con la inconsciencia y la frivolidad ideológica de quienes seguramente nunca tuvieron clara la nula legitimidad del terrorismo, de quienes aún recurren al discurso sobre el franquismo y las causas del terrorismo. No hay otra forma de entender que hayan tenido la insolencia de repartir rosas de la paz a los pacíficos, a los sojuzgados y perseguidos por los terroristas, como si tuvieran que aprender para la paz lo mismo que sus opresores, como si fueran parte de uno de los bandos de la guerra, como si hubieran participado en la violencia. O como si hubiera alguna otra violencia diferente de la terrorista.

A estas actrices no se les ha ocurrido pensar que los únicos receptores de sus rosas de la paz deberían ser los miembros de ETA. Que los que matan, los que deben arrepentirse, pedir perdón, cumplir sus penas, y, quizá, aprender de las rosas, son ellos. Y no es que hayan pensado que San Sebastián, Bilbao o Bayona están demasiado a desmano para hacer la campaña. Ni siquiera creo que hayan temido lo poco aconsejable que puede ser para su seguridad llevar las rosas a Txeroki. Su problema, el problema social que representan, es mucho peor. Es el de la escandalosa nivelación de los dos lados, la misma que siempre ha hecho el terrorismo y que ahora asumen tantos grupos sociales al calor del liderazgo de Zapatero. Son rosas cargadas de violencia moral e ideológica, de derrota democrática para una sociedad que no sólo ha tenido que soportar la dictadura terrorista sino que ahora debe asumir su discurso de la paz. Y ¿quizá sus planes de paz?

Estos días he acabado un libro que me ha impresionado como no lo había hecho ensayo alguno desde hacía tiempo. Me refiero al Alegato por la democracia, de Natan Sharansky (Gota a gota, 2006). El título de este artículo, La claridad moral, es suyo. Es el concepto central que ha guiado su obra y, lo que es mucho más importante, su vida. Lo hizo cuando luchó como disidente contra la dictadura comunista en la Unión Soviética, cuando pasó nueve años en sus cárceles, lo ha hecho después en la defensa de Israel contra el terrorismo palestino. Pero también, que nadie se deje llevar por los prejuicios ideológicos, cuando clama por la democratización de los países árabes. Como él escribe cuando se lamenta de algunas de las pequeñas miserias de la competición electoral de la vida democrática cotidiana de su nuevo país, Israel, ésto no es una cuestión de izquierdas o de derechas. Se trata de lo justo y de lo injusto.

Y las injusticias, las miserias ideológicas, los errores, son los mismos en todas partes. El apaciguamiento, la negociación con los violentos, el pragmatismo, la confusión ideológica que sostuvieron desde Occidente las dictaduras comunistas, que abandonaron a luchadores por la libertad como él en la Unión Soviética y en tantos otros sitios entonces y ahora se parecen demasiado a la historia de las flaquezas de la democracia española frente al terrorismo. Escribe Sharansky que «un mundo sin claridad moral es un mundo en el que, en nombre de la paz, los pacifistas de Occidente se manifestaron al lado de emisarios de la KGB que, mientras fingían ser activistas de la paz, trataban de minar los esfuerzos del mundo libre para defenderse de la agresión soviética. Es un mundo en el que un dictador puede ser considerado como un socio fiable para la paz. Es un mundo en el que aquellos que sueñan con la paz están dispuestos a colocar al lobo y al cordero en la misma jaula y esperan que salga bien. Una y otra vez».

Una y otra vez, la misma historia, ahora en nuestra negociación con los terroristas: la falta de claridad moral. Y lo más temible para la democracia es que todos estos pragmáticos y equidistantes ideológicos disfrazan su entusiasmo por el diálogo con los terroristas de altura de miras, de serenidad, y hasta de valentía. O de objetividad, de claridad de análisis, de capacidad para ver por encima de la pasión de las emociones. Han convertido la rebeldía en enajenación, y la resistencia en desvarío ideológico. Como cuando una vieja colega me respondía en tono conmiserativo a mi crítica a los planes negociadores de Zapatero diciéndome que el problema de los que hemos vivido el conflicto desde dentro es que estamos demasiado condicionados por nuestra experiencia personal. En fin, que hemos perdido objetividad, que no estamos preparados para lograr la paz. Y lo mismo dicen de todas las víctimas del terrorismo y de todos los que han participado en la resistencia. Que se aparten los defensores de los principios democráticos y de la libertad, que no están psicológicamente preparados para entregárselos a los terroristas en la negociación.

No son nuevos estos impostores morales, pero ahora han pasado al primer plano social bajo la protección de los planes de Rodríguez Zapatero. Y una cosa es que quizá tengamos que asistir en los próximos meses a la culminación de una nueva historia de pragmatismo y apaciguamiento. Y otra que sus protagonistas pretendan dar lecciones de ética democrática, de justicia o de libertad a quienes han defendido y defienden la dignidad de los valores democráticos.
Natan Sharansky también escribe en su libro que a lo largo de los años ha llegado a entender una diferencia esencial entre la sociedad del miedo y la sociedad de la libertad. En la primera, dice, «el reto principal es encontrar la fuerza interior para enfrentarse al mal. En la segunda, ese reto es encontrar la claridad moral para ver el mal». Muchos creímos que España había alcanzado esa claridad moral. Pero ahora los pragmáticos la llaman ofuscación o extremismo. Y en sus peores perversiones, incluso la tildan de deseos de que el terrorismo continúe.

Debate con ETA muy al fondo
Editorial ABC 31 Mayo 2006

LA política antiterrorista y el proceso abierto por el Gobierno para negociar el futuro de ETA marcaron ayer -por omisión- el debate sobre el estado de la Nación. Mariano Rajoy se limitó a reiterar -al principio de su discurso- la posición bien conocida de los populares, a riesgo de decepcionar a quienes hubieran preferido que el proceso abierto tras el alto el fuego de ETA tuviera el protagonismo que merece en un debate de política general. A su vez, el presidente del Gobierno eludió cualquier referencia al respecto, de manera que todo queda pendiente para una futura sesión monográfica. Daba la impresión de que la España oficial estaba dando la espalda a la España real, porque la gente prefiere sin duda que los problemas (en especial, los más delicados) y los que más pueden afectar al verdadero estado de la Nación se discutan con luz y taquígrafos en la sede de la soberanía nacional.

Con un formato que siempre favorece al Gobierno y perjudica a la oposición, el debate sirvió para ilustrar con claridad la distancia que separa el punto de vista de los gobernantes de la realidad cotidiana. Ningún ciudadano con un mínimo espíritu crítico podrá compartir el balance triunfalista que presentó, sin matiz alguno, Rodríguez Zapatero. Bien armado de datos estadísticos (no todos pertinentes) y con la lección mejor aprendida que otras veces, el presidente mostró de nuevo su forma peculiar de entender la política: complacencia absoluta hacia su gestión y una obsesión casi enfermiza por actuar como «oposición de la oposición». Esto es, se trata de volver continuamente la vista al pasado (ya sean las Azores o la etapa de Rajoy en Interior) y decirle a los populares cómo tienen que ejercer su función, que -en democracia- es tan importante como la de gobernar. El entusiasmo desmedido por la propia labor puede volverse en contra cuando se aplica a cuestiones como la educación, la vivienda o el agua; en este último caso, con un voluntarismo fuera de lugar, al asegurar que pronto se va a solucionar «para siempre» la escasez. La lluvia de cifras tampoco sirve para tranquilizar a la gente en cuestiones de seguridad e inmigración, por mucho que se esfuerce por comparar la tarea del Ejecutivo actual con los anteriores. En materia territorial, Zapatero sigue huyendo hacia adelante y convirtiendo la necesidad en virtud. No es fácil convencer a la opinión pública de que provocar una ruptura material del sistema vigente es contribuir al desarrollo de la España constitucional y autonómica, frente al supuesto inmovilismo y cerrazón de sus adversarios.

Sólido y riguroso como es habitual, Rajoy expuso sin rodeos la tesis del PP sobre España como nación de ciudadanos libres e iguales y que está por encima de un oportunismo traducido en ocurrencias que dañan seriamente la vertebración nacional. El líder de la oposición puso voz a ese amplísimo sector social que no admite el proceso de desnacionalización del Estado, a través del cual la legítima autonomía de nacionalidades y regiones en el marco de la nación soberana se transforma en una fórmula confederal sin base jurídica, histórica ni sociológica. Estuvo certero el líder del PP al denunciar el sectarismo del Gobierno en su objetivo de aislar a la oposición, porque si bien el tripartito ya no existe, la simple mención del pacto del Tinell incomoda profundamente a Zapatero. Supo también encontrar el flanco débil de un revisionismo histórico que magnifica la Segunda República y degrada la Transición, lo que significa dar preferencia a la discordia civil sobre la reconciliación. Sin embargo, Rajoy se vio condicionado por el pacto alcanzado con Rodríguez Zapatero para eludir el asunto fundamental de la política antiterrorista, lo que permitió al jefe del Ejecutivo situar el debate en el terreno que más le convenía. La apelación del presidente a la guerra de Irak (una prueba más de su querencia retrospectiva) y sus continuas referencias al pasado evidencian hasta qué punto la estrategia socialista pasaba ayer más por rentabilizar electoralmente épocas pretéritas que por proyectarse con claridad hacia un futuro incierto y pleno de interrogantes.

Ayer se plantearon en el Congreso de los Diputados muchos problemas reales que preocupan a los españoles (entre ellos, inmigración, seguridad o educación), pero también otros artificiales, como la reforma del modelo territorial, que sólo importan a determinados sectores de la clase política. En todo caso, quedó en la penumbra el ineludible debate sobre ETA, demasiado oculto en una sesión parlamentaria que no aportó grandes novedades más allá de lo ya conocido: que Rajoy se maneja mejor en las grandes cuestiones de fondo, mientras que Zapatero prefiere la retórica y sigue ofreciendo la imagen de una España feliz que - por mucho que se esfuerce- los ciudadanos no pueden identificar con la realidad que viven cada día.

Ayer no hablaron de eta
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 31 Mayo 2006

AYER no se oyó la palabra ETA en los discursos del estado de la Nación. ¿Por qué?, me preguntó un periodista italiano que ha venido a Madrid a escribir precisamente unas crónicas sobre el «proceso de paz».

Es difícil explicar a un profesional por qué un jefe de Gobierno que ha hecho de la resolución del terrorismo la estrella de su mandato no ha querido hacer más que una vaguísima referencia al tema. ¿Por qué?, me insiste el italiano. Conozco el tono de reproche de los periodistas europeos que no acaban de entendernos. He dado un sorbo al gintonic y he comenzado a hablar del que es, a mi entender, el estado de la cuestión en relación con el proceso de paz. Tengo la impresión -le digo- de que después del alto el fuego, ETA esperaba alguna muestra por parte del Gobierno y no acaba de tenerla muy posiblemente por no haber sabido medir la fuerza del estado de Derecho. Sin duda en las conversaciones que han mantenido a lo largo de cuatro años los representantes del Gobierno habían hecho algún tipo de concesiones que ahora no pueden hacer. Posiblemente los enviados de Zapatero habían prometido a los representantes de ETA que a Batasuna se le permitiría moverse con una cierta soltura, así como a algunos de los líderes de ETA como Otegi, Barrena, Permach, Díaz Usabiaga... Al contar con el apoyo del Fiscal General del Estado tenían confianza en que se iría produciendo una situación «de hecho», una cierta tolerancia, que algún día terminaría con una situación «de iure». Pero eso no ha sucedido, el juez Grande Marlaska se ha dedicado a aplicar la ley de Partidos y ha ido acumulando sentencias condenatorias sobre Otegi y los demás. De ahí las amenazas de ETA y de ahí las nuevas condenas a Otegi por proferir esas amenazas. Así que el Gobierno ha verificado que en efecto existe un alto el fuego pero, por su parte, ETA no ha verificado que el Gobierno tenga una voluntad de negociación. En estas circunstancias, el presidente Zapatero no ha querido desarrollar el tema del «proceso de paz» en la hora que ha tenido para explicar en qué momento político está la Nación.

Mi colega se ha quedado callado un rato. Posiblemente ha estado intentando hacerse cargo de la rareza de unas negociaciones entre un Gobierno democrático y una formación terrorista que pretende montar una república socialista independiente en el País Vasco... Después me ha dicho: «Entiendo que Zapatero no haya querido hablar en el Parlamento de las negociaciones con ETA, pero ¿por qué no lo ha hecho el jefe de la oposición?»
A esa pregunta no he sabido responderle.

Debate sobre el estado de la Nación
Everybody bonsai
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 31 Mayo 2006

Si el PP aún no ha sido expulsado de la vida pública, si la principal denuncia de Rajoy en el debate sobre el estado de la nación todavía no describe una realidad, es porque el PP no se ha dejado y porque Rajoy se adelanta a denunciarlo. La política española de los últimos años ha girado en torno a los designios, deseos y estrategias de los terroristas –a quien Rodríguez y la cuadrilla Bardem han convertido en heraldos de la paz– y a la paralela y sincronizada ofensiva de la clase política catalana en su carrera contra la realidad y contra la sociedad que debiera representar.

Con todos los frentes internos abiertos y con varios incendios devastadores en Hispanoamérica, en la relación bilateral con EEUU y en la Unión Europea, la fuerza aparente del gobierno Rodríguez, así como el pesimismo que se ha apoderado de la oposición, no nacen de ninguna especial posición de ventaja. La solidez de un gobierno que se lanza al cambio de régimen sin contar siquiera con mayoría absoluta se basa en las infinitas tragaderas y en la inconmensurable inconsciencia de consentir, canalizar, y aun espolear, los planes destructivos de pequeñas formaciones políticas territoriales que han hecho de la subasta, remate y liquidación del Estado su razón de ser.

Tanto se ha adentrado Rodríguez en su viaje al fondo de la nada que ya ni siquiera es consciente de la sensación que ha causado a sus diputados del PSC la abierta atribución del futuro gobierno de Cataluña a CiU. Confieso que me ha llevado a la carcajada esa desatención olímpica hacia Maragall, el mismo hombre que antaño, crecidísimo, se permitía recomendarle al flamante líder del PSOE, ante el sonrojo de la audiencia mitinera: ¡Zapatero, a tus zapatos! De tanta prepotencia maragaliana, ¿qué se hizo?

El último aliado que le faltaba al frente anti PP era el presidente del Congreso, y ya se ha presentado. No en la persona de Marín, retratado con profusión desde que ocupa su cargo, sino en la estricta figura institucional del máximo moderador, que se permite opinar sobre contenidos políticos mientras le hace la guerra de nervios al jefe de la oposición a cuenta del cronómetro, concentrando en sus irritantes manías la atención de un debate crucial.

En fin, la gran aportación del presidente del gobierno al principal encuentro político del año ha sido recordar que Alianza Popular no se sumó al consenso estatutario catalán en 1979. A continuación, el depositario de las siglas del guerracivilismo, el paladín de la memoria histórica hemipléjica, el rostro del sectarismo, se ha congratulado por la moderación de la derecha española desde la Transición. No saldrá el socialismo español de su última seña de identidad (entre otras razones, porque la comparte con sus aliados nacionalistas, para quienes es rasgo definitorio): la identificación del enemigo interno, la afirmación por contraste con él, la apropiación del Estado. Esto ya es una democracia de juguete, una miniatura de Estado de Derecho, un bonsái.

El "glamour" de islamistas y etarras
EDITORIAL Libertad Digital 31 Mayo 2006

Rayaron la apología del terrorismo presentando como "resistentes" a quienes no eran ni son otra cosa que nostálgicos terroristas de regímenes liberticidas. No importó a los titiriteros que sus diatribas contra el gobierno del PP resultaran indistinguibles de las proferidas por los terroristas islamistas, a quienes atribuyen, sin duda alguna, el diseño y la ejecución de la mayor masacre terrorista de nuestra historia.

Ahora vemos como de su actividad propagandista, como de la política del gobierno del 14-M no sólo se han beneficiado los galgos islamistas, sino también los podencos etarras. Estas actrices, dignas representantes del mediocre y subvencionado cine español, acaban de premiar a la conocida ex diputada y abogada de ETA, Jone Goirizelaia, con una rosa blanca. Las víctimas de ETA han respondido a este ultraje a su memoria, a su dignidad y a su justicia, limitándose a pedir que las flores sean depositadas en las tumbas de los asesinados por los compañeros de camada de la homenajeada.

Aunque ZP dijera que la cordial foto de esta batasuna con la socialista Gemma Zabaleta "se adelantaba algo a su tiempo", a la vista está como algunos aceleran su envilecimiento moral bajo la coartada de una "paz" prostituida. De las víctimas y del pasado no quieren saber ya nada. Ni siquiera para saber la verdad del 11-M.

Terrorismo, Política y Derecho
José Luis Manzanares Estrella Digital 31 Mayo 2006

Salvo sorpresas de última hora, el mes próximo se iniciará oficialmente el diálogo con ETA. En su día se exigió la entrega de las armas como condición previa, o al menos que cesaran no sólo los asesinatos y secuestros sino también las extorsiones y la denominada violencia callejera o terrorismo de baja intensidad. Hoy, sin embargo, el Gobierno se da por satisfecho con la verificación de que la banda terrorista tiene el sincero deseo de acabar entregando esas armas que seguirán en su poder —encima o debajo de la mesa— mientras que se habla de cualquier cosa que no suponga concesión política o inconstitucional. Desgraciadamente, las reivindicaciones básicas de ETA —autodeterminación y territorialidad— no han variado, pero el desarme se desplaza desde el principio al final del proceso. Y aquí se cierra el círculo. Los terroristas accederían gustosamente a la entrega de las armas si, a la recíproca, se les entregase Navarra y consiguiesen sus restantes objetivos. Quieren la paz, como todo el mundo, pero ganando.

La partida se presenta muy difícil. Unos asesinos que cuando se encuentran contra las cuerdas sustituyen el matar por la amenaza de continuar matando. Y enfrente el Gobierno de España, que no puede ceder un ápice en la defensa del Estado de Derecho y de la dignidad nacional. Todos deseamos el fin de ETA, pero no como una rendición a plazos o con un compromiso en el que, según postulan quienes colocan en un mismo plano a los criminales y a sus víctimas, no haya vencedores ni vencidos, o sea, una paz honorable después del empate técnico entre dos ejércitos.

Aunque sólo al Gobierno compete la dirección de la política interior, ha de respetar escrupulosamente el marco trazado por la Constitución y las leyes. Quiere decirse que ningún precepto de aquélla o de éstas puede quedar en suspenso, expresa o tácitamente, para bien de los encuentros. Atacan a la esencia del Estado de Derecho las demandas de los batasunos para poner entre paréntesis la actuación de las fuerzas de seguridad e incluso la independencia del Poder Judicial. Y tampoco son de recibo las solicitudes de flexibilidad que algunos políticos democráticos dirigen —con mejor intención que acierto— a nuestros jueces y tribunales. La “realidad social” del momento como criterio interpretativo de las normas no incluye su derogación temporal a gusto del consumidor.

Los terroristas, además de delinquir en el pasado por su mera pertenencia a ETA, siguen haciéndolo mientras no se desvinculen de la banda. Los interlocutores del Gobierno serán delincuentes in fraganti, ya que ratificarán minuto a minuto su condición de miembros de una asociación ilegal en la más grave de sus variantes: la dedicada al crimen organizado. Igual que los “capos” del narcotráfico, todos los etarras deben ser detenidos si entran en nuestro espacio de soberanía. Algo elemental que se olvidó cuando tras las fracasadas reuniones de Argel algunos llegaron a Santo Domingo en un avión militar español. Y si el proceso se prolonga durante años, de algo tendrá que vivir la banda. O ya es inmensamente rica o continuará recurriendo a las extorsiones. La tercera alternativa sería pedir al Estado una subvención de mantenimiento.

La izquierda está perdiendo el juicio
José Javier Esparza elsemanaldigital 31 Mayo 2006

Ha llamado mucho la atención esa frase expelida por el nacionalista vasco Javier Maqueda, senador, en el congreso del Partido Socialista de Mallorca, donde acudía como invitado. Dice así: "El que no se sienta nacionalista ni quiera a lo suyo, no tiene derecho a vivir". ¡Derecho a vivir! Alucinante. El exabrupto lo recogía ayer Elsemanaldigital.com, de manos de la prensa mallorquina. Lo más notable es la reacción de los socialistas baleares: aplaudieron a rabiar (y "a rabiar", en efecto, es la expresión indicada) la advertencia del nacionalista vasco. Ahora planteémonos la siguiente pregunta: todos sabemos qué entiende Maqueda por "lo suyo", pero, ¿qué entienden los socialistas?

En la misma jornada, ese altavoz de trinchera que es José Blanco, secretario de organización del PSOE, profería que "Acebes, Aguirre y Aznar son la Triple A del PP". La Triple A, como Blanco sabe, era un grupo terrorista argentino de ultraderecha (o así) que mató mucho en los años setenta y ochenta. Acebes, Aguirre y Aznar, que sepamos, no han matado a nadie. Pero Pepiño Blanco es la voz de un partido que aún no ha rendido todas las cuentas de los GAL. Ahora planteémonos esta pregunta: ¿qué clase de gusano anida en la cabeza de Blanco para que pueda decir semejantes locuras –y qué clase de virus afecta a la prensa de la mayoría para que ninguna tribuna haya pedido su inmediata dimisión?

En ese mismo día aciago, la socialfarandulista Unión de Actores repartía sus premios corporativos. Entre ellos, se otorgaba una rosa blanca a la batasuna Jone Goirizelaia, abogada de etarras. ¿Por qué? Por sus esfuerzos en pro de la paz. Días atrás, un pobre diablo que enseñó mucho la pilila en la telebasura, Boris Izaguirre, y que ahora oficia como inspirador estético de la progresía española, utilizaba su púlpito en la primera cadena de radio del país para secretar lo siguiente: el Partido Popular "se esta convirtiendo en mucho más antidemocrático que la banda armada" ETA. Es posible ser gilipollas, pero esto es mucho peor. Izaguirre viene a decirnos que, puestos a escoger entre los asesinos y las víctimas, hay que escoger a los asesinos, porque las víctimas son menos democráticas. Ah, vaya…

Siempre podrá decirse que se trata de casos aislados. Pero cuatro ejemplos tan gruesos en tan pocos días –y alguno más que omitimos por piedad- no son "casos aislados". Más bien todo apunta a que la izquierda ha perdido completamente el juicio. El casi venerable José García-Abad cuenta en su último libro la opinión que Felipe González exteriorizó sobre ZP: "Está loco". Pluralicemos. Aquí tenemos dicho que el zapaterismo ha convertido a la izquierda en una alucinación colectiva. A juzgar por sucesos como los antes detallados, la alucinación ha cursado ya hacia una forma violenta de neurosis.

RAJOY DESMONTA LA ESPAÑA MEMA DE ZAPATERO
Editorial minutodigital 31 Mayo 2006

Ya lo dijimos con ocasión del desprecio a los 4 millones de españoles que pidieron al gobierno un referéndum sobre el modelo de estado que implica el estatuto catalán. Rajoy ha estado agudo a la hora de desmontar esa España para memos que nos quiere vender Zapatero.

El líder de la oposición ha sabido, con serenidad, apuntar los peligros de la negociación del PSOE con ETA."Debe quedar bien entendido, como señalaba el Pacto por las Libertades que 'de la violencia terrorista no se extraerá, en ningún caso, ventaja o rédito político alguno'. De acuerdo con ello, el PP no prestará su apoyo a ninguna clase de negociación que tenga como objeto pagar un precio político bien sea a ETA, a sus cómplices o a sus sostenedores. ETA debe perder toda esperanza de lograr ni uno solo de los objetivos por los que ha estado matando, entre otros la autodeterminación y la anexión de Navarra".

También denunció la vergonzante política del PSOE en cuanto a la persecución del entorno etarra, al aludir a la dejación de las funciones del fiscal general del Estado y de la Policía. Aunque desgraciadamente dejó abierta la puerta a que los terroristas aberzales puedan ser legalizados: "Batasuna no podrá presentarse a las elecciones mientras no cumpla los requisitos establecidos en la Ley de Partidos Políticos". Al menos reafirmó que el PP no apoyará ningún proceso que no sea exclusivamente la verificación de la entrega de armas y el que los terroristas pidan perdón a las víctimas.

Otro de los puntos más importantes del discurso de Rajoy se centró en la idea de España, ya sea porque Zapatero "vive cautivo de los nacionalistas, sea porque piensa que así perjudica más al PP", lleva dos años "intentando desbordar el dique de la Constitución y desfigurar eso de lo que ahora estamos hablando: la Nación". En este punto, le ha acusado de estar "desguazando la Constitución disimuladamente", razón por la que "no ha parado hasta imponer a los catalanes el estatuto que a él le resultaba más conveniente para sus fines particulares". "Lo que cuenta", según Rajoy, "es que España no es una nación de naciones, ni de realidades nacionales, ni de culturas ni de territorios. España es una nación de ciudadanos, es decir, de voluntades individuales". Y un proyecto común le faltó sentenciar al líder de la oposición.

Igualmente denunció la política revisionista y revanchista de Zapatero respecto a la guerra civil, acusó a Zapatero de "haber sembrado la discordia entre los españoles" y de empeñarse "en resucitar tensiones que no existían antes de su llegada al Gobierno". Para Rajoy, "ninguno de los grupos que hoy se sientan en esta Cámara tenemos nada que ver con lo que fueron los bandos contendientes en una guerra de hace 70 años... Estamos todos muy mezclados... Sería estúpido hacer un concurso para ver de qué bando procede la familia de cada uno de los aquí presentes". "Nos han inventado españoles de dos clases: los buenos y los malos. Y no se refieren a los de ETA. Ahora hay catalanes y anticatalanes, andaluces y antiandaluces, vascos y antivascos. Es una división sectaria entre propios y ajenos, los que me aplauden y los que me estorban, los indispensables y los prescindibles".

Como es habitual en Rajoy un buen discurso, que en algunos puntos fue insuficiente y en otros oportunista, como en el caso de la inmigración, desastre de la política nacional, en el que es tan corresponsable el PP como el PSOE. Un discurso con argumentos tan ciertos como impotentes para poner coto a los desmanes de Zapatero, porque volvemos a decir lo que hace unos dias dijimos tras el desprecio del parlamento a la petición de cuatro millones de españoles ¿y ahora qué?

La valentía de Edurne Uriarte
José A. Zarzalejos Buesa Periodista Digital 31 Mayo 2006

Hoy Edurne Uriarte firma la Tercera de ABC bajo el título La claridad moral. Reconforta encontrar a estas alturas un discurso como el suyo, valiente en las ideas y firme en los planteamientos, contrario al proceso negociador abierto por el Presidente del Gobierno.

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, Edurne Uriarte es alguien por quien siempre he sentido una gran admiración. Perseguida y amenazada no sólo por ETA y su entorno, sino también por la silenciosa complicidad de los nacionalistas vascos, nunca ha dejado de hablar sobre Euskadi con pasión. Fue objeto de un atentado fallido (una bomba en un ascensor de la facultad que no llegó a estallar), y despojada de su Cátedra de la Universidad del País Vasco a instancias del entorno batasuno. Hoy, desde las páginas de ABC y de Expansión, y desde los micrófonos de Punto Radio, continúa poniendo voz a todas las personas que siguen silenciadas en el País Vasco, y a todas aquellas víctimas de ETA que sospechan que su enorme sacrificio de nada sirvió a la vista del panorama negociador en el que se adentra España de la mano de su irresponsable Presidente del Gobierno.

Hoy Edurne hace referencia en la Tercera de ABC a la campaña de las rosas blancas por la paz (Qué asco!). "Pero tan desorientadas están estas actrices sobre sus destinatarios, que más parecen rosas de la violencia. (...) Lo hacen con la inconsciencia y la frivolidad ideológica de quienes seguramente nunca tuvieron clara la nula legitimidad del terrorismo, de quienes aún recurren al discurso sobre el franquismo y las causas del terrorismo". Continúa la Catedrática diciendo que "Su problema, el problema social que representan, es mucho peor. Es el de la escandalosa nivelación de los dos lados, la misma que siempre ha hecho el terrorismo y que ahora asumen tantos grupos sociales al calor del liderazgo de Zapatero".

Falta claridad moral, concepto que Edurne extrae del último libro de Natan Sharansky, Alegato por la democracia. Faltan toneladas de claridad moral en un debate político y social plagado de miserias ideológicas.

Gracias Edurne.

Pobre debate. Pobre nación.
Román Cendoya Periodista Digital 31 Mayo 2006

Pobre. El debate del estado de la Nación ha sido el más flojo de los últimos años. El discurso matutino del Presidente ha sido como suelen ser todos los discursos matutinos. Un paquete publicitario. La España de Rodríguez es tipo “amo a Laura”.

Todo el debate ha quedado bajo sospecha debido al pacto previo de evitar debatir sobre el problema más largo y más sangrante de la historia de España. Rajoy ha caído en la torpe trampa de pactar y callar. Ha caído en la trampa de no defender su posición, mientras que todos los nazionalistas sí han aprovechado para decir frases como que “la política ayuda a la paz” o el aval que el PNV ha dado a la negociación. ETA por aquí, ETA por allá. Y Rodríguez hablando de ETA en todas las réplicas sin límite de tiempo, haciendo propaganda a su proceso, instrumentalizando de forma partidaria el terrorismo mientras Rajoy está neutralizado y anulado. ¿Si el pacto era no hablar de ETA por qué Rodríguez con los nazionalistas no para de hablar de la organización terrorista y su proceso? ¿Se está riendo de Rajoy por enésima vez ? Malo para Rajoy. Ahora bien, si no ha habido pacto Rajoy ha quedado descallificado, como líder de la oposición en España, por desistir de defender los principios y valores por los que tantos ciudadanos y miembros de su partido han dado la vida.

La realidad española no se merece este debate sobre el estado de la Nación. No se puede confiar en unos dirigentes que despachan en cuatro frases “el problema que más ha angustiando a la sociedad española desde la transición”, según definición de Rodríguez


“No quiero terminar, señorías, sin referirme al problema que más ha angustiado a la sociedad española desde la transición. Nos hemos ganado como sociedad el derecho al fin de la violencia, a la paz, y a la esperanza de convivir juntos, tan sólo sometidos a los mandatos de la libertad y de la ley. Reafirmo hoy mi determinación de trabajar para el fin de la violencia, para el fin de ETA. Confío en que pueda ser una tarea de todos, porque todos lo merecemos. Confío en que todos actuemos con generosidad porque a todos nos lo demandan los españoles. Por mi parte, comprometo nuevamente mi disposición al máximo diálogo para recorrer el camino a la paz.”

Y punto.

Más de la mitad de los españoles hemos perdido la condición de españoles o ciudadanos. Las encuestas (Sigma 2, CIS, …) dicen claramente que más de la mitad de los españoles no creemos en el mal llamado proceso de paz, ni esperamos nada bueno de la actuación de Rodríguez con los terroristas. Somos más los ciudadanos que exigimos persecución y derrota de los terroristas, frente a “generosidad” y “diálogo” con ellos.

Mariano Rajoy, que ha estado mejor que Rodríguez, ha sorprendido a propios y extraños. Ha comenzado el discurso con ETA. La primera sorpresa ha llegado con las ocho primeras palabras: “Antes de entrar en la materia propia de este debate”, como si el supuesto “proceso de paz”no fuera tema prioritario sobre el que debatir, después de la entrevista de ETA en el Gara, de las intervenciones y amenazas de Batasuna al gobierno y al Estado, del rebrote de la “kale borroka”, de las extorsiones a los empresarios, de …

Rajoy ha seguido con más sorpresas:
“No comentaré, aunque me preocupan, (menos mal) las extrañas circunstancias en que el Presidente del Gobierno comunicó a la nación su voluntad de iniciar este diálogo, en un acto de su partido en la ciudad de Baracaldo”.

Es incomprensible que el líder de la oposición no haya puesto las cosas en su sitio y ni siquiera le haya recordado la resolución del Congreso sobre la materia. Rodríguez ya ha anunciado que en junio comenzará a hacer cosas sin haber “consultado” ni “solicitado la aprobación al Congreso”. Rajoy no ha criticado, ni ha advertido, sobre el uso partidario que hace Rodríguez del terrorismo. Erkoreka, del PNV, con todo tipo de salvaguardas sí.

Rajoy, ha continuado sorprendiendo con una actitud entregada,
“Tampoco quiero entrar en las oscilantes convicciones del señor Ministro del Interior quien, sin que sepamos por qué, pasó en menos de cinco días de no estar convencido del alto el fuego a considerarlo completo y real. No entraré en nada de esto. Tampoco haré ningún comentario sobre las exigencias inaceptables porque son las de siempre, que surgen del mundo de ETA-Batasuna. Lo que me interesa de ese mundo es si están dispuestos o no a dejar las armas.”

Parece que Rajoy ha leído la versión en euskera de la entrevista de ETA en el Gara. Es increíble que el líder de la oposición quiera perseverar en saber lo que ya sabemos los demás.

El resto del discurso sobre ETA ha sido una repetición de lo que dijo después de la entrevista con Rodríguez en Moncloa. La gran aportación de Rajoy, sobre la posición política del Partido Popular, ha sido lo afirmado en el último párrafo dedicado al tema anterior, a la materia propia de este debate:

“Debe quedar bien entendido, como señala el citado Pacto por las Libertades que de la violencia terrorista no se extraerá, en ningún caso, ventaja o rédito político alguno. De acuerdo con ello, el Partido Popular no prestará su apoyo a ninguna clase de negociación que tenga como objeto pagar un precio político, bien sea a ETA, a sus cómplices o a sus sostenedores. ETA debe perder toda esperanza de lograr ni uno solo de los objetivos por los que ha estado matando, entre otros la autodeterminación y la anexión de Navarra.

Es obvio también que el hecho de que se inicie esta verificación no significa que se suspenda ninguna de las funciones del Estado de Derecho, especialmente las que corresponden al Fiscal General del Estado y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, ni que pierda su vigencia la Ley de Partidos Políticos, en consecuencia Batasuna no podrá presentarse a las elecciones mientras no cumpla los requisitos establecidos en la Ley.”

Y Rajoy parece que no se quiere enterar de que el Fiscal General hace meses que abandonó sus funciones. Que las FSE las tienen “cuasi” de vacaciones y ya veremos qué pasa con lo de las elecciones. Y todo esto parece que no es suficiente tema para debatir en el debate sobre el Estado de la Nación.

El éxito de un debate no está en su tiempo de duración, está en el contenido y en las formas. Del debate de 1995 quedó un tono y una frase: “márchese señor González”. De este debate no ha quedado nada. Rajoy, que es un magnífico parlamentario, no estuvo a su nivel. Teniendo valía, los ingredientes para el éxito en un debate son: creer en lo que se dice, creer en lo que se hace y ambición. ¿Qué le pasa a Mariano?. Pobre debate. Pobre nación.

Rajoy salta al ring con un brazo atado.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 31 Mayo 2006

En el debate del estado de la nación de naciones de naciones pasó lo que tenía que pasar. Cuando uno de los púgiles decide o le deciden que subir al ring con un brazo atado a la espalda y sin guantes es lo mejor para su imagen, porque si hace sangre en su contrincante eso estaría muy mal visto por el electorado, resulta que termina hecho un cristo o como dicen en mi pueblo un ecce homo.

Cada vez que Zapatero le daba un porrazo en la mandíbula a Rajoy este, en lugar de darle una docena en el hígado, se quedaba en darle un golpecito verbal soltándole “niño malo”.

Increíble espectáculo. Zapatero le recuerda la foto de las Azores y las cárceles iraquíes, y Rajoy no le recuerda las hazañas del PSOE con la cal viva y la manicura torturadora que les hicieron a Lasa y Zabala.

Asombroso. Zapatero le dice que él estando en la oposición dio al gobierno de Aznar un apoyo pleno, continuo y constante en temas de estado, y Rajoy fue incapaz de recordarle que mientras pactaba el pacto antiterrorista estaba ya negociando con ETA.

Prodigioso. Zapatero le mienta a Fraga, y Rajoy es incapaz de mentar al señor X y sus grandes contribuciones a la corrupción con las variantes de Roldan, los chicos de los fondos reservados, Filesa, el gobernador del Banco de España, la chica del BOE, etc.

Y que decir de la guerra de Irak del Sr. González, y del GAL, y etc.

Y que decir del 11M. Bastaría con haberle dicho a Zapatero que el después de dos días exigía saber y ahora después de dos años media España le está exigiendo saber y el solo ofrece ocultamiento. Ni lo mencionó.

Con todos mis respetos para el Señor Rajoy diré que hay que ser tonto para jugar un partido en el que las reglas de juego las ha escrito el contrario, y encima ser incapaz de responder a las patadas en la espinilla de Zapatero con algo similar.

Ayer la regla básica del debate era la llamada Ley del embudo de doble rasero cuya formulación matemática hice en mi comentario del 16 de diciembre pasado.

La cantidad de meses de antigüedad que puede tener un hecho del pasado para ser sacado de nuevo a debate es directamente proporcional al numero de puños y rosas que aparecen en el anagrama del partido resucitador e inversamente proporcional al numero de gaviotas.

Rajoy si no asimilas y aprendes que “en la guerra como en la guerra” te las van a dar todas en el mismo lado. Que menos, Rajoy, que respondieses los golpes bajos de Zapatero, con tus golpes altos a la mandíbula de tu oponente.

Y la rendición a ETA, comentada de pasada, sin hablar de los cientos de mentiras que se han dicho ya por parte de Zapatero y sus muchachos que hacen que seamos, al menos yo, incapaces de creerle cuando dice que solo verá si ETA se rinde y entrega las armas sin concederle nada a cambio.

Hoy, sin ir más lejos ha dicho en el Parlamento algo que viene repitiendo hace un tiempo “Primero la paz, luego la política”, ¿hace falta algo más para saber que tiene pensado negociar con Batasuna ETA cuando esta diga que a partir de hoy considera la violencia como algo rechazable?, ya el PSE está pidiendo sentarse con Batasuna ETA. Blanco y botella siempre es Zapatero el mendaz.

La hoja de ruta de Zapatero al infierno necesita de un jefe de la oposición que se deje engañar, no una, ni dos, ni tres veces, sino las que hagan falta por el bien de Zapatero.

31 de mayo . 5316
www.arcadi.espasa.com  31 Mayo 2006

"El que no se sienta nacionalista ni quiera a lo suyo no tiene derecho a vivir"
"If you don’t feel proud of your own nation or of what is yours, you don’t deserve to live"
"Celui qui n’aime pas sa nation ou ce qui lui appartient n’a pas le droit de vivre"
"Wer sich nicht Nationalist fühlt und das eigene nicht liebt hat kein Lebensrecht"

Xabier Maqueda, senador del Partido Nacionalista Vasco, Palma de Mallorca, domingo 28 se mayo de 2006

El diario El Mundo alude hoy a la disposición Maqueda (no merece vivir quien no es nacionalista), y es el primer medio de comunicación nacional que lo hace. Le dedica la mitad inferior de una página y una llamada en la página dos. Es un espacio inevitablemente marcado por el tiempo: la noticia se produjo el domingo y el periodismo convive mal con ciertos diferidos. De haberse publicado el lunes, habría sido, probablemente, noticia de portada. El viaje de esta noticia instruye muy bien sobre el funcionamiento de la comunicación española. Las palabras de Maqueda se pronuncian el domingo por la tarde, aproximadamente a las siete, en el congreso del Partido Socialista de Mallorca. Ante bastantes periodistas. Varios de ellos, en especial los que pertenecen a radios y televisiones, graban la intervención de Maqueda. Pero esas palabras no se emiten, que yo sepa, por ninguna cadena. La razón es que son devoradas por la urgencia local. Es cierto que un hombre acaba de decir en España, en público y en voz alta, que el que no es nacionalista no merece vivir. Pero, quiá: ¡es que el Partido Socialista de Mallorca ha quedado al borde de la escisión! Sin embargo, por la tarde, la agencia Efe da cuenta de las palabras de Maqueda: en la pantalla de todos los periódicos suscritos puede leerse que el que no es nacionalista no tiene derecho a vivir. A pesar de ello, sólo los diarios locales dan la noticia al día siguiente. Aunque sólo El Mundo de forma destacada. Sorprendentemente la edición nacional del periódico no incluye la noticia ni ese lunes ni el martes.

En Internet tampoco sucede nada. Nada. Hasta que el filósofo Horrach reproduce con asombro en el Nickjournal lo que ha acabado de leer, escaso e incrustado, en el Diario de Mallorca. Son las 16.46 del lunes: “EL QUE NO SE SIENTE NACIONALISTA O NO QUIERE A LO SUYO, ES QUE NO TIENE DERECHO A VIVIR”. Vengo propulsado hacia el ordenador después de leer, alucinado, estas palabras en el Diario de Mallorca. Las pronunció ayer en Palma el senador del PNV XAVIER MAQUEDA. Lo hizo durante la celebración del XVIII congreso del PSM (partido Socialista de Mallorca, que no es socialista pero sí nacionalista), y por ello recibió ¡¡¡el aplauso más atronador de la tarde!!!, según el periódico. Pero si alucinante y nazi es la frase, más impresionante es que no aparezca resaltada por ningún lado y sí, ahogada al final mismo de toda la larga noticia. El periódico que presume de su papel por el tema de los aviones de la CIA (meritorio, está claro), escamotea un hecho muy importante porque no está su demonizado PP en el ajo. O sea, que un fascista del PNV se viene a Mallorca a decirle a los maketos que el que no quiere su tierra debe ser aniquilado, y no pasa nada, se trata todo como si hubiera contado una chorrada sin importancia. ¡Pues esto debería de ser portada, fariseos del Diario de Mallorca! ¡Portada! Que se sepa. Palabras del senador del PNV, Xavier Maqueda en Mallorca: “El que no es nacionalista no tiene derecho a vivir”. El martes por la mañana sólo una tertulia alude al asunto: la de Carlos Herrera en Onda Cero. Un oyente le ha enviado un email diciéndole que en el Nickjournal (parásito de un parásito del parásito del periodismo, según Happel) citan la frase de un senador según la cual “el que no es nacionalista no tiene derecho a vivir”. Herrera comprueba, describe y califica. El filósofo Horrach también ha enviado email a Onda Cero y a otros medios: "Entre los que están el periódico ABC, La Razón y la Cadena Cope. Abc me contestó casi en seguida diciendo que estudiarían el tema." En el blog de Rosa Díez, del diario Basta Ya sí se menciona, sin embargo, la disposición transitoria.

A las once las palabras de Maqueda ocupan la primera entrada del día en el blog, traducidas a los idiomas necesarios. He buscado por todos lados un archivo sonoro. Sin éxito. Ni las radios ni las televisiones locales emitieron esas palabras. Parece que al menos dos periodistas sí las grabaron: pero las borraron al día siguiente: otra urgencia informativa local les esperaba. Esto es difícil de encajar. Un periodista tiene grabada la frase de un senador de España: “El que no es nacionalista no tiene derecho a vivir”. Y la borra. ¿Dónde el obstinado vicioso, imprescindible fetichismo? ¿Dónde, coño, dónde, lo que llaman a cada momento un momento histórico? ¿Dónde el puto periodismo? Se le pregunta al Psm, o a lo que queda: tampoco tiene nada ni quiere tenerlo.

Traen hoy aquí la enésima discusión sobre blogs y periodismo tradicional. ¡Cómo se atreven! Quiá: no hay periodismo digital o periodismo convencional. Sólo hay un periodismo. El periodismo pésimo.

Y en cuanto a la política, valga el aforismo de Kraus, que trae Marisol: "Si me silencian, haré audible el silencio. No mencionarlo sería un pobre desquite". Dice El Mundo que ni Psoe ni Pnv quisieron comentar nada sobre la disposición Maqueda. No extraña. Lo extraño es que ayer debía hablar Rajoy en el Congreso. Cuando un tipo como Maqueda es la prueba (evidencia fisiognómica, precisa Divagaciones) del estado de la nación.

Terrorismo
Basagoiti advierte del clima de crispación que quiere trasladar Batasuna a los Ayuntamientos vascos
Minuto Digital 31 Mayo 2006

El presidente del PP de Vizcaya, Antonio Basagoiti, ha condenado los incidentes protagonizados en los últimos días por representantes de Batasuna en diversos ayuntamientos vascos, como ha ocurrido hoy en Elorrio o en San Sebastián, y ha enmarcado los hechos en una estrategia “planificada y dirigida” a devolver la crispación a los municipios “como antesala de lo que será su vuelta a los asientos municipales”.

Basagoiti considera que estos actos “son sólo un aperitivo de lo que nos espera con la vuelta a las instituciones de Batasuna. Estos incidentes no se producen por casualidad, sino porque los representantes de Batasuna han asumido ya que su vuelta a las instituciones es cuestión de tiempo y, precisamente por ello, es preciso seguir presionando al Gobierno socialista”.

“Saben que el Gobierno socialista ha tomado la decisión de permitirles su vuelta a los ayuntamientos, y han empezado a presentar sus credenciales que, por ciento, son las mismas con las que se despidieron y propiciaron un gran acuerdo de las principales fuerzas políticas para terminar con las amenazas y los insultos durante las sesiones plenarias”.

El presidente del PP vizcaíno entiende que estos actos “deberían hacer reconsiderar al Gobierno Zapatero su decisión de derogar la Ley de Partidos, intención que incluso algún concejal vasco ha dejado hoy entrever, y dedicarse a defender los intereses de los miles de vascos que durante años han sufrido el acoso y el hostigamiento de los violentos”.

Francia realiza la primera operación contra ETA tras la tregua el día del debate en el Congreso
Patxi López anuncia que el PSE mantendrá en verano «contactos oficiales» con Batasuna
R. N. / J. M. Zuloaga La Razón 31 Mayo 2006

Bilbao / Madrid- La Policía francesa realizó ayer la primera operación antiterrorista en Francia contra ETA y su entorno desde que la banda anunció el alto el fuego el pasado 22 de marzo. Tres individuos, cuyas fotografías habían aparecido en anteriores operativos contra la organización criminal, fueron arrestados con el fin de proceder al registro de sus domicilios, tomarles declaración y, probablemente, si no se encontraban indicios que aconsejaran lo contrario, ponerlos en libertad.
Según informaron a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, las fotografías habían aparecido entre la documentación que se le incautó a ETA en una operación realizada en 2003, en la que fue detenida Laurence Guimon. La juez antiterrorista Laurence le Vert inició un procedimiento, los individuos fueron investigados y la magistrada habría decidido dar por concluidas las pesquisas con las detenciones y registros.

Las fuentes consultadas restaron importancia al hecho de que esta primera operación tras el anuncio de alto el fuego haya coincidido con el debate parlamentario en el Congreso. A este respecto, aseguraron que la Policía había esperado a tener localizados a todos los implicados para realizar todos los arrestos.

La operación fue realizada por la División Nacional Antiterrorista, que trata de determinar si los detenidos han colaborado con ETA en el alquiler de casas y viviendas utilizadas por los miembros de la organización terrorista. Las pesquisas policiales que han conducido a estos arrestos se iniciaron en 2003 a raíz de la captura de la ciudadana francesa Laurence Guimon en Estialecq.

Tras conocer las detenciones, Batasuna acusó al Gobierno francés de optar por la «vía represiva» mientras se crean condiciones para solucionar el «conflicto vasco».

La actitud de Francia tras el alto el fuego de ETA ha sido, frente al optimismo mostrado por las autoridades españolas, de una absoluta prudencia, hasta el punto de que su ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, se negó a confirmar, delante de su colega Alfredo Pérez Rubalcaba, que la inactividad de la banda estuviera verificada.

Las detenciones se produjeron el mismo día que el secretario general del PSE-EE, Patxi López, adelantase la intención de su partido de mantener una reunión oficial con Batasuna después de que Zapatero comparezca en el Congreso antes de iniciar su negociación con ETA. El líder de los socialistas vascos anunció en Radio Euskadi que, tras el pleno, su formación mantendrá contactos formales con el grupo de interlocutores abertzales que encabeza Arnaldo Otegi.

López también se mostró partidario de colaborar en la puesta en marcha de un foro político de partidos vascos y reclamó que los jueces tengan en cuenta la situación actual en el País Vasco a la hora de enjuiciar los casos en los que están implicados los dirigentes de Batasuna.

¡ESTE ESTATUTO HACE AGUAS!
Ciutadans de Catalunya  31 Mayo 2006

Ciutadans de Catalunya celebramos nuestro primer inicio de Campaña por “El otro NO”.
El próximo Domingo 4 de Junio nos vamos al Canal Olímpico de Castelldefels.
¡Estáis todos invitados!
Venid con la familia y todos vuestros amigos a participar en el acto lúdico-político de inicio de campaña “¡ESTE ESTATUTO HACE AGUAS!”
El acto empezará a las 11 de la mañana, y hasta que el cuerpo aguante.
A las 12 del mediodía tendrá lugar el mitin de inicio de campaña, a cargo de Francesc de Carreras, Arcadi Espada y Teresa Giménez.
A las 13h, “Rema por el NO”. Carrera de canoas en el Canal, entre los más osados representantes de las agrupaciones de Ciutadans.
Para recuperar fuerzas, el PIC-NIC. Dispondremos de un espacio habilitado y barra de refrescos para nuestro primera “comida de hermandad”.
Y durante la tarde, MÚSICA, en todo el Canal Olímpico para que empecemos la campaña con buen humor.
AVISO: No tenemos problemas de aforo, hemos reservado todo el Canal Olímpico,pero por cuestiones organizativas, agradeceríamos confirmar asistencia en: castelldefels@ciutadansdecatalunya.com
¡¡OS ESPERAMOS!!
Como llegar
En autobús: línea 95, parada Av. Canal Olímpic
En tren: línea C-2 de cercanías, parada Castelldefels (a 300m del Canal)
En coche: autopista C-32, salida 46, o carretera C-31, salida Canal Olímpic.
Aparcamiento gratuito frente al mismo Canal

Recortes de Prensa   Página Inicial