AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 12 Junio  2006
Españoles que no se rinden
EDITORIAL Libertad Digital 12 Junio 2006

Una vez más, y es ya la cuarta, cientos de miles de españoles han vuelto a salir a la calle a expresar su solidaridad con las víctimas de los asesinos de ETA. Y lo han hecho porque están en profundo desacuerdo con la política de dimisión institucional y ética del Gobierno como parte de la negociación con los terroristas. En esta ocasión, además, han vuelto a gritar tan alto como siempre “queremos saber la verdad del 11-M”, esa masacre ideada para cambiar el voto de los españoles, manipulada por el Partido Socialista con el concurso de los medios de comunicación afines, y cuya sola mención pone a los socialistas a la defensiva, ellos sabrán porqué.

Los socialistas consideran intransigencia a la decisión de las víctimas de luchar por la propia dignidad y venganza a su exigencia de justicia. El Gobierno quiere desfigurar la primera y sustituir la segunda por el entreguismo. Y todo por un mal llamado proceso de paz que no es sino el proceso de secuestro de nuestras libertades. ETA sólo sabe y sólo quiere imponer sus objetivos políticos por la fuerza y el Gobierno nos propone, en lugar de luchar contra el chantaje hasta hacerlo inefectivo, sumirnos en él aunque sea a costa de nuestra libertad. Y a ello lo llama paz. Francisco José Alcaraz, presidente de la AVT, se ha preguntado ante los españoles si lo que ETA y el Gobierno quieren es la paz de Azcoitia, la del asesino de Ramón Baglietto abriendo un negocio en el portal en que vive su viuda, Pilar Elías. La postura de las víctimas no puede ser más clara: en su nombre “no. Rotundamente, no”.

El otro lema de la manifestación, “queremos saber la verdad sobre el 11-M” se refiere exactamente al mismo proceso. Porque no se puede entender del todo la negociación del Gobierno con ETA con nuestras instituciones como víctima sin los atentados de Madrid. No tenemos aún todos los datos que nos podrían dar con certeza con el porqué y el cómo de los ataques a nuestros ciudadanos y a nuestra democracia. Pero tenemos los suficientes como para saber que lo que entonces parecían pruebas principales no tenían otro objetivo que engañar a la opinión pública en vísperas de unas elecciones generales, las que han colocado al presidente Rodríguez en el poder. Es decir, sabemos lo suficiente como para darnos cuenta de que quien organizó la matanza nos engañó. O para observar que sigue habiendo voluntad de engaño, como se pone de manifiesto en las trampas que le han puesto al juez del Olmo en su instrucción. La verdad sobre el 11-M es la verdad sobre nuestra democracia, o lo que queda de ella.

ETA, crecida, reconocida por el Gobierno moral y políticamente, ha dejado claro quién tiene las riendas de esta negociación, dándole a Rodríguez un plazo de días para que cumpla sus exigencias. En un momento de su intervención, Alcaraz se preguntaba a qué puede temer un Gobierno ante el chantaje de ETA. Los ciudadanos le respondían: “once eme, once eme, once eme...”. Una sola palabra de la banda asesina sobre los atentados, y el Gobierno se derrumba.

Al Gobierno le gustaría que la derecha española fuera como la izquierda. Intolerante, sectaria, violenta. Le gustaría que fuera una imagen especular de sí misma y buscara la expulsión del adversario de la arena política. Pero con lo que se encuentra es exactamente con todo lo contrario. Ciudadanos de bien que han salido a la calle, a vivificar las libertades ciudadanas haciendo un uso vibrante y emotivo, solidario y pacífico, de ellas. Unas libertades que se basan en el mantenimiento del Estado de Derecho, que el Gobierno en lugar de defender humilla y fuerza en el peor de los sentidos para luego entregárselo desfigurado a los criminales de ETA.

Ni Rodríguez ni su Gobierno van a cambiar su estrategia. Nada que hagan los españoles de bien impresiona o conmueve al Gobierno socialista. Pero esta manifestación ha sido muy importante, porque demuestra que los españoles no se rinden. Que una parte muy importante de nuestra sociedad no está dispuesta a quedarse en casa viendo cómo sustituyen su democracia por un pacto que convierte nuestras libertades en sometimiento. La reacción cívica de millones de ciudadanos españoles está en marcha, y sólo hay que esperar que se manifieste en las próximas elecciones generales.

Concentración AVT
Ciudadanos ejemplares
Agapito Maestre Libertad Digital 12 Junio 2006

Después de oír a los oradores de la concentración de la Plaza de Colón, hay que hablar de política. ¿De qué otra cosa íbamos hablar después de un grandioso y evanescente acto político? Un millón de personas en la concentración de la plaza de Colón contra la política “antiterrorista” del Gobierno es un dato suficiente para desesperar a cualquier gobernante decente. Pero, por encima del número de asistentes, sólo me interesa retener un asunto, que pudiera ser el estímulo imprescindible de nuestra democracia. Ese acto fue convocado por una asociación de ciudadanos libres. Víctimas, sí, imposibles de comprender sin su discurso ciudadano. Un ejemplo es suficiente: lean la intervención, en realidad, la narración de Teresa Jiménez-Becerril, la hermana del concejal asesinado, hace ocho años, junto a su mujer en Sevilla, para saber qué es una ciudadana, una demócrata ejemplar.

Su plática fue prodigiosa. Fue sólo una muestra de que una víctima es, sobre todo, una ciudadana. La voz de la conciencia de los políticos profesionales es, en verdad, una víctima convertida en un ciudadano. Alguien en quien mirarnos para desarrollarnos políticamente. Alguien, en efecto, que después de un largo y laborioso proceso de aprendizaje democrático, ha dejado de ser objeto de compasión para convertirse en un sujeto político mayor de edad. Al oír su narración me percaté que estaba ante un arquetipo democrático; más aún, sentí que los muertos, los españoles asesinados por el terrorismo, se llevarán por delante a los impostores, a los políticos que quieran manipularlos. Muchos ya han sido arrasados, pero muchos otros caerán. Aunque cueste reconocerlo, esto no ha hecho nada más que empezar. La AVT y otras tantas asociaciones de víctimas, lo mejor de la sociedad civil española, no se dejarán manipular.

Por lo tanto, nadie olvide el nombre de quienes nos convocaron a este acto de afirmación democrática. Fueron las asociaciones de víctimas las principales protagonistas contra la política de negociación con ETA del Gobierno de Zapatero. Fue una Asociación Ciudadana, sí, una asociación con capacidad para influir, cómo nadie había imaginado antes, sobre los agentes de socialización política quien hizo posible el acto de Colón. El PP fue comparsa. Importante, pero comparsa. Aprenda, saque conclusiones y a convocar por su cuenta. Después de la lección de Colón, la cuarta en dos años, Rajoy ya no se vendrá abajo. No desistirá de las obligaciones que le exige la ciudadanía más responsable y desarrollada democráticamente. Seguro.

Los socialistas tampoco echarán tierra sobre el asunto. Si lo hacen, la sangría de votos no la detendrá nadie. También el sábado les hubiera gustado estar allí. Por eso, precisamente, están desesperados. Basta leer el editorial de El País del domingo para saber su grado de desesperación. Su carencia de argumentación política les lleva a proponer la convocatoria de una manifestación de todos los españoles a favor de la unión del PP y el PSOE, algo parecido a establecer una tregua entre los dos grandes partidos sobre el asunto del terrorismo. El disparate de la propuesta roza con el esperpento.

¿Qué decir sobre las burlas de Zapatero contra las víctimas del terrorismo? Nada. Ni desprecio merece. La voz de una sola víctima vale más que todos sus cálculos para mantenerse en el poder sin la legitimidad de los caídos. Que digo la voz, el sencillo recuerdo de una sola persona asesinada, arrollará a quien quiera adornarse con su sangre. Zapatero ha vuelto a despreciar a las víctimas, sí, a todos los que nos manifestamos el sábado contra su política “antiterrorista”. Está fuera de sitio. El suelo se le mueve… ¿Quién es Rodríguez Zapatero comparado con Teresa Jiménez-Becerril? Un ser sin sombra. Nada.

LA PAZ NO ES SOLO UNA PALABRA
Editorial Minuto Digital 12 Junio 2006

No amigos, la paz no es una palabra, no es siquiera un sueño, y mucho menos una disculpa para ceder cobarde e interesadamente ante unos violentos. La paz es la posibilidad cierta de poder vivir todos los españoles juntos con justicia, y de no encontrar la cara burlona de quien mató a tu ser más querido cada vez que salgas a la calle o enciendas el televisor.

Y por ello más de un millón de personas nos manifestamos el sábado en Madrid. Nos manifestamos para decirle a Zapatero que de una acción malvada y calculada jamás puede salir algo digno. La paz no se puede alcanzar igualando a víctimas y verdugos o tratando, como han hecho las actrices comprometidas con el comunismo, con el mismo, o aún más, respeto a los violentos que a sus víctimas.

¿Puede la violencia y la coacción engendrar la bondad? ¿Puede un grupo cuyos sentimientos han nacido de la ira y el odio hacía España y hacía los españoles estar en condiciones de decidir, o simplemente influir, en el futuro de la sociedad, en nuestro futuro como pueblo?

Hasta la fecha no hemos escuchado ni una sola palabra de arrepentimiento de la boca de los aberzales, ni una palabra de condena a todos y cada uno de los actos violentos que han cometido desde que en 1968 empezó a actuar ETA, ni una petición de perdón a sus víctimas. Muy al contrario, siguen reafirmándose en sus postulados. Porque sinceramente creen que ha sido la violencia y el terror lo que les ha llevado a poder negociar hoy. Una convicción en la que Zapatero les reafirma cada día cuando no aplica la ley, tolera sus actos y cede a sus exigencias o acepta reunirse con ellos para darles en una mesa de negociación, poco o mucho, algunas de sus reivindicaciones.

Porque como bien ha dicho José Alcaraz -la cara con que España identifica a las víctimas, mal que el pese al gobierno- aquellos a los que llaman hombres "de paz" e "interlocutores válidos" son, en realidad, "los asesinos de casi mil personas", entre ellos, 29 niños. "Los llamados Otegi, Permach y compañía no dejan de ser los macarras batasuneros que, gracias al Gobierno, llevan dos años riéndose de los españoles".

Y también Alcaraz nos ha recordado a los españoles la razón por la que ETA mata: la unidad de España. Esa misma unidad que siempre han defendido los militares, uno de los colectivos que más ha sufrido a manos de los separatistas asesinos. Que no se conceda a ETA "lo que no ha conseguido durante 38 años de asesinatos, extorsiones y amenazas", es el grito de Alcaraz al que unimos nuestra voz.

Y de nuevo Alcaraz nos recordó la calculada maldad de Zapatero: "El temor del Gobierno era que los españoles descubriéramos sus contactos con Batasuna-ETA mientras que Rodríguez Zapatero se fotografiaba firmando el Pacto Antiterrorista. Haciendo un juego muy sucio, jugando con dos barajas. A eso, señor presidente del Gobierno, se le llama 'traicionar a los españoles”, y es que la paz que nos trae Zapatero es al paz que ETA se ha ganado matando españoles.

El poder de la bestia
La rosa y la serpiente
Isabel Durán Libertad Digital 12 Junio 2006

La rosa y la serpiente se han fusionado. El Partido Socialista Obrero Español tiene un nuevo puño húmedo y escurridizo de reptil traicionero y mortífero. Es el puño de la serpiente etarra ideada por Federico Krutvig en su Vasconia. La nueva situación ha sido gráficamente proclamada en el anagrama diseñado por el periódico de cabecera de los pistoleros. Desde que Rodríguez llegó al poder tiene exultantes a los del tiro en la nuca, a los que matan por la espalda, a los que secuestran y extorsionan y a sus representantes ilegalizados reconvertidos por el partido de la rosa y la serpiente en hombres del diálogo por la paz.

Ha nacido una nueva Bestia, la del terrorismo nacionalista vasco en proceso de fusión de intereses con el Gobierno de España por voluntad expresa de su presidente. Un millón de personas congregadas en la Plaza de Colón en la cuarta convocatoria masiva de la AVT, le ha dicho a Rodríguez que no dé el próximo paso. Que rectifique. Pero el inquilino de La Moncloa no lo va a hacer. Ha decretado por la vía de su vicepresidenta, que el terrorismo no existe. Lo que ocurre es que si hiciera caso a las víctimas y a la inmensa muchedumbre que salió el tórrido sábado a la calle, dejaría de ser presidente. Rodríguez se sirve de la ETA porque de ella depende su mandato. Está en sus manos y esa es su opción. Ese es ahora el poder de la Bestia.

ZP nos lleva de cabeza a la ruina moral y política de España. Ha destruido el consenso constitucional, el consenso autonómico y el Pacto por las Libertades y contra el terrorismo. Ha convertido su legislatura, en la más destructiva de la democracia, como señaló con tino Pío García Escudero. La hora de la rendición pública a la Bestia está cerca. En cuanto pase el referéndum de Zapatero y Perpiñán. Entre tanto, la rosa y la serpiente coinciden ya sin pudor en sus ataques. El Partido Popular es su único objetivo a batir, sus dirigentes que, en palabras de los proterroristas, son los únicos que exigen el cumplimiento de la legalidad. Ya no se sabe quién ha dicho qué. Lo mismo dice ETA que el PSOE. Esa es la tremenda realidad. Y ése, el poder de la Bestia.

Un clamor por la justicia
Haciendo el ridículo
José Vilas Nogueira Libertad Digital 12 Junio 2006

Manifestación del sábado en Madrid. Titula El País, “cientos de miles de personas rechazan el diálogo con ETA”. Titula El Mundo, “una enorme multitud exige firmeza ante ETA y que se investigue el 11-M”. En los dos casos, se trata de los titulares más destacados de las primeras planas de los respectivos diarios. El mismo día, allá por el Norte, el Presidente del PNV, partido gobernante en el País Vasco, pide a los jueces que “no hagan el ridículo”. El motivo inmediato de esta piadosa petición es que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que todavía no ha sido engullido por los nacionalistas (ya se está encargando Zapatero de entregárselo), ha admitido a trámite una querella contra el Presidente de aquella Comunidad Autónoma bajo protectorado etarra, por reunirse con los dirigentes de Batasuna. Imaz, confiesa que él mismo lo ha hecho en más de diez ocasiones. Interesante cuestión, ¿quién se habrá reunido más veces con los terroristas, Ibarreche o Imaz? La cosa puede cobrar gran transcendencia práctica para ellos, si los batasunos logran implantar la República euskalduna y socialista a que aspiran. Las viejas amistades pueden ser de alguna utilidad ante la justicia nacionalsocialista.

Los jueces hacen el “ridículo” al ignorar que las reuniones con los terroristas son absolutamente necesarias y demuestran, con ello, que carecen de sentido común. En español, el adjetivo ridículo se asocia mayormente a rareza, extravagancia, futilidad o puntillosidad que mueven a risa. La manifestación del sábado, y otras que la precedieron, que expresan aspiraciones o sentimientos compartidos por millones de personas (los manifestantes y otros muchos que no se manifiestan) es cualquier cosa menos ridícula. Pero los jueces son pocos, y pudieran ser ridículos por puntillosos, por excesivamente delicados o reparones. Gentes más ponderadas como Zapatero, Maragall, Ibarreche, Imaz, sus socios y secuaces, antepondrían el deseo de acabar con el terrorismo a la justicia para los terroristas (que, además, tuvieron el acierto de no fusilar al abuelo de Zapatero, único crimen político imperdonable en el catecismo de este sicofanta).

Pero, ¿es cuestión fútil, propia de reparones o gentes excesivamente delicadas, que los jueces cumplan y hagan cumplir las leyes, con independencia de la conveniencia política del momento? Si lo fuese, implicaría la disolución de cualquier diferencia entre la liberal-democracia y los modernos totalitarismos, tanto el soviético como el nacionalsocialista. Cualesquiera que fuesen las justificaciones teóricas invocadas por uno y otro el resultado práctico fue idéntico: la dependencia de los jueces del poder político y la subordinación de sus pronunciamientos a los variables gustos y conveniencias del mismo. Consiguientemente, me apunto gustoso al bando de los ridículos.

Las palabras de Imaz son una muestra más de la utilización del lenguaje como ocultación. Aconsejaría a Rajoy que utilizase sus intervenciones parlamentarias para ilustrar a las señorías nacionalsocialistas, leyéndoles a Orwell. La política y la lengua inglesa, tiene la ventaja de su brevedad, aunque requiere un conocimiento de la cultura inglesa algo más allá del a beautiful day. Más accesible, aunque también más largo, es 1984. Pero si el increíble Presidente Marín pretende limitarle el tiempo, siempre podrá justificarse con la recuperación de la memoria histórica, pues el escritor luchó en la guerra de España con las Brigadas Internacionales y contra Franco. Por cierto, gracias a Dios que se salvó, por los pelos, de sus camaradas comunistas, que le quisieron dar el pasaporte y no precisamente para Gran Bretaña. Que si no, ni Orwell nos quedaría.

José Vilas Nogueira es catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Santiago de Compostela

El serio aviso de las víctimas del terrorismo a Zapatero
Editorial Elsemanaldigital  12 Junio 2006

Zapatero debe su poder a los votos y sólo debe temer a los mismos votos. Hablar con ETA, arrumbando al PP, puede tener consecuencias muy negativas para sus planes.

12 de junio de 2006. El "proceso de paz", como lo llaman oficiosamente el Gobierno, el PSOE y Batasuna, es una maniobra política de largo alcance. Anunciado por el nacionalismo vasco en 2004, está siendo aplicado por José Luis Rodríguez Zapatero con metas muy probablemente también electorales. Lo que sí parece claro es que para los analistas de la sede socialista de la calle Ferraz un Gobierno que llegase a unas elecciones generales pudiendo anunciar el fin del terrorismo tendría bazas para lograr una cómoda mayoría absoluta. Y ésas parecen las previsiones más optimistas del entorno presidencial en La Moncloa.

Sin embargo, también existen posibilidades más preocupantes para el futuro político de Zapatero. El presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz, subrayó que las conversaciones con ETA "pasarán factura "electoral a Zapatero y su Gobierno". Una hipótesis que nadie debe, como mínimo, descartar, al menos a medio plazo.

No hay que olvidar que Zapatero, como gobernante de un país democrático, debe su poder a los votos, y que en definitiva sólo debe temer a los mismos votos. Es posible que una apariencia de pacificación le pudiese reportar apoyos electorales si el "proceso de paz" se desarrolla conforme al calendario que más o menos se vislumbra como ya acordado. Pero cualquier desviación de esa ruta podría ser negativa para Zapatero, más si cabe dejando en el camino arrumbado al PP.

Si Zapatero no da a ETA lo que ETA pide y en los plazos que ETA pida, el "proceso" puede encallar. Es conocido que ETA se está rearmando en Francia para esa eventualidad. Si la "mesa de partidos" con participación del PSE no llega a conclusiones aceptables para los terroristas en aspectos como la sumisión de Navarra y, sobre todo, la autodeterminación, el "proceso" puede interrumpirse. Y en ese momento la política del Gobierno al respecto puede quedar en entredicho. Más por cómo se están planteando las cosas que por intentar el final del terrorismo, que es una meta de cualquier Gobierno.

Por eso el gobierno de Zapatero anda inquieto. Quieren resultados y les molesta una oposición social a la negociación que evidencia, principalmente, el secretismo con que se actúa desde La Moncloa y que lleva al escepticismo a buena parte de la sociedad española. Alcaraz y las víctimas, con todos sus apoyos populares, acertaron el sábado saliendo a las calles de Madrid. No puede ocultarse el acercamiento entre PSOE y Batasuna y entre Gobierno y ETA, y Zapatero debería tomar buena nota de lo que allí cientos de miles de españoles le dijeron.

Del "contra Franco vivíamos mejor" al "contra España vivimos mejor" del nacionalismo catalán
Jesús Cacho El Confidencial 12 Junio 2006

Mariano Rajoy tuvo la ocurrencia de adentrarse el sábado en el corazón del antiguo cinturón industrial de Barcelona, tradicional feudo electoral del PSC, en concreto en un mercado de Hospitalet de Llobregat, y casi tuvo que salir por pies rodeado de su parca comitiva, porque el Partit dels Socialistes de Catalunya, en un excelso ejemplo de convivencia democrática, le preparó una encerrona de abucheos, pitos e insultos, con amago de cacerolada incluido. En fin, una bronca en condiciones, como no podía ser menos en un partido que ha sido capaz de elegir como lema de su campaña en apoyo del sí al nuevo Estatuto la frase, tan democrática ella, de “Sí: guanya Catalunya. No: guanya el PP”.

Hace unos días fue el periodista y escritor Arcadi Espada, uno de los líderes de la plataforma Ciutadans de Catalunya, quien se las tuvo que ver con la furia de los escamots, los nuevos camisas pardas del nacionalismo catalán más violento, que llegaron a agredirle impidiéndole dar una conferencia en Gerona, ello ante la ausencia de los Mossos que, no obstante estar advertidos, sin duda andaban ocupados en labores más relevantes para el nacionalismo que la de proteger la libertad, además de la integridad física, de las personas.

El insulto más común de los que hoy se dirigen a Rajoy en Cataluña es el de ser “enemigo de Cataluña”, y los que con algo de edad hemos vivido, y sobre todo leído, la historia terrible del siglo XX europeo, y el infinito dolor causado por la intolerancia de los totalitarismos de ambos signos, lo de “enemigo de” nos suena, como nos suena lo de “enemigo de Alemania” de los nazis o “enemigo de la revolución socialista” del camarada Stalin.

Décadas después de aquellas experiencias, asistimos en Europa a lo últimos coletazos del proceso de balcanización de la antigua Yugoslavia, mientras en la Península Ibérica contemplamos asombrados el intento de dinamitar un Estado como el español que, tras el doloroso parto de siglos de historia compartida, se ha convertido en el mejor garante de la libertad y la igualdad entre españoles, para ser sustituido por un enjambre de Estaditos al gusto de las elites políticas locales ansiosas de poder, acogidas a la bandera de un nacionalismo de tinte etnicista (Maragall ha llegado a decir que “para presidir la Generalidad es importante allí donde has nacido”, de donde se colige que un andaluz como Montilla no puede serlo) y forzadas a la búsqueda de un enemigo común capaz de sustituir la ausencia de cualquier proyecto democrático.

Lo bueno de la experiencia alucinada que cualquier español demócrata y liberal con cierta edad vive estos días es que lo que está pasando en España es de sobra conocido. Ya lo hemos vivido, ya lo hemos leído. Ya nos los han contado. Ya ha sucedido. Cuando los pueblos -el pueblo catalán, el pueblo vasco-, toma el protagonismo de la historia de la mano de doctrinas, que no ideologías, de tinte étnico-lingüístico, encargadas de rescatar un pasado colectivo imaginario, desplazando a los individuos como sujeto de derechos, las libertades individuales retroceden y aquellos que se niegan a comulgar con las ruedas de molino de la doctrina imperante son tachados de “enemigos del pueblo”, del pueblo catalán o del pueblo vasco.

Lo vivimos con el franquismo. Los desafectos al Régimen eran “enemigos de España”, porque todo movimiento de raíz totalitaria que reclama la uniformidad como condición sine qua non para proyectarse al futuro necesita, exige la identificación de un enemigo común contra el que dirigir la violencia que engendra la ausencia de razón, una violencia típicamente fascista. Seguro que conocen el famoso texto, dicen que erróneamente atribuido a Bertold Brecht: “Primero vinieron a por los comunistas, y yo no los defendí, porque yo no era comunista. Después vinieron a por los judíos, y yo no los defendí, porque yo no era judío. Entonces vinieron a por los católicos...” Etcétera.

Y así va Cataluña, la hermosa, abierta y tolerante Cataluña que yo conocí en mis años de estudiante, deslizándose hacia el abismo de la intolerancia de la mano de un régimen de partido único –el nacionalismo, esa nueva religión que Ortega definiera como una suerte de “hemiplejía moral”- capaz de integrar en su alucinado viaje de regreso al mito todas las ideologías –desde la derecha más rancia a la izquierda más radical-, adorando al espantajo del enemigo común, porque si antes “contra Franco vivíamos mejor” (lema de la izquierda desencantada tras la muerte del dictador), ahora “contra España el nacionalismo vive mejor”.

Y si España ya no existe, si el enemigo secular ha dejado de existir, si Zapatero se ha puesto al frente del batallón de derribos dispuesto a “destruir España para hacerla más fuerte”, entonces el nacionalismo necesita inventarse un enemigo nuevo, identificar un “malo” oficial, que no es otro que el catalán no nacionalista. Como escribía Jon Juaristi este domingo en ABC, “la violencia contra el PP y Ciutadans de Catalunya irá en aumento porque no puede ser de otra forma. Ya no cabe más modalidad de afirmación nacional catalana que la agresión a los catalanes reacios al consenso nacionalista”. Imposible definirlo de forma más certera.

Como ciudadanos
Por GERMÁN YANKE ABC 12 Junio 2006

ES de esperar que el presidente Rodríguez Zapatero no se deslice ahora por una suerte de plano inclinado de las comparaciones: había muchísimos ciudadanos en la concentración del sábado organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo -apoyada además por el PP-, pero él cuenta con una mayoría -a una «gran mayoría» apeló en Tarragona este fin de semana- para lo que sorprendentemente sigue llamando «proceso de paz». Ni son magnitudes comparables ni el voto recibido en las urnas por el PSOE y sus aliados es una papeleta en blanco que implique la aceptación de todos los objetivos y todos los procedimientos.

La «gran mayoría» a la que alude el presidente, la que según sus palabras está empeñada en el fin de la violencia, incluye sin duda a quienes se reunieron en la plaza de Colón. Algunos de ellos, además, han demostrado sobradamente que no han reparado en ese sufrimiento que Rodríguez Zapatero quiere que termine a la hora de luchar contra el terror y el totalitarismo. No es eso lo que se discute, por mucha retórica que el Gobierno quiera desplegar identificando «paz» con la aceptación de su estrategia (que es una vieja táctica, por cierto, de los violentos), sino el modo en que se consigue terminar con el terrorismo sin rémora para nuestra libertad, que es lo que debería incluir el presidente en su lenguaje.

Lo que no puede obviar, aunque juegue con los números de manifestantes y votantes, es la ley y la reacción de una opinión pública de la que la concentración es una muestra más. Ambas reclaman que el fin del terrorismo no puede conseguirse por atajos ni por la más mínima consideración -ni teórica- al chantaje de los violentos. Rodríguez Zapatero debe saber que ha contado con el apoyo del PP en este «proceso» incluso a costa de las críticas a Mariano Rajoy de los más escépticos, y si ahora se encuentra con la rebeldía de propios y extraños (porque tiene en contra a muchos de los propios) es, sencillamente, porque da muestras de avanzar sin la prudencia prometida, sin la calma exigible y sin el convencimiento de que su objetivo no es buscar acomodo a los violentos en un nuevo «marco jurídico», sino la permanencia del Estado de Derecho, la defensa de la libertad de los ciudadanos y la justicia, que es dar a cada uno lo suyo.

Si ahora se bromea con las cifras, se trata de colocar a unos en el deseo de la «paz» y a otros en su contra, o se teoriza sobre la confianza en los gobernantes, Rodríguez Zapatero hará un flaco servicio a aquellas metas, a la coherencia política y a sÍ mismo. Su triunfo, si esa «paz» lo es, será espurio.

En Tarragona, el presidente hablaba de identidades y Maragall, en concordancia con él por una vez, proclamaba: «Manifestaos, pueblos de España...». Los que se manifestaban en Madrid lo hacían como ciudadanos.

Lo que interesa al Gobierno
Editorial ABC 12 Junio 2006

EN toda estrategia política tanto importan los aciertos propios como los errores ajenos, hasta el extremo de que son estos los que pueden pesar decisivamente en el ánimo de los electores. El Gobierno socialista no escapa a este principio de actuación política, sino que lo cultiva con esmero a la vista de los primeros y notorios resultados que está provocando en la derecha española. Al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero le interesa que incrementen su peso los lastres que arrastra la derecha, porque ponen sordina a los graves despropósitos que está cometiendo contra las bases de la convivencia política y de la estabilidad constitucional. El aumento de la coacción violenta contra la oposición no nacionalista en Cataluña (heredera de la violencia contra el PP en las elecciones del 2003 y 2004), la exacerbación de instintos que abocan al enfrentamiento civil o la hemorragia ética que provoca el nuevo discurso socialista sobre el fin del terrorismo requieren sucesivas cortinas de humo que velen su gravedad a ojos de los ciudadanos. Y la derecha política y social no puede cometer el error de prestarse a esta estrategia que sólo redunda en su perjuicio y en la aminoración de sus expectativas de regresar al poder.

Por eso, al Gobierno le interesa que la propia derecha se divida y, por ejemplo, canibalice a quienes se reclaman con derecho a ejercer la política con criterios propios, sin secundar arengas ni temer invectivas al día siguiente. Nada más grato para los socialistas que desde la propia derecha se anime al insulto y descalificación del alcalde de Madrid, pese a ser un activo electoral de renta fija -y lealtad probada- para el Partido Popular. Igualmente agrada al PSOE que el recordatorio permanente del 11-M se haga en términos calumniosos -cada día más brutales- para la Justicia y las Fuerzas y los Cuerpos de Seguridad del Estado, enmarcados en hipótesis que ahuyentan a muchos ciudadanos de una actitud más crítica hacia el partido de Ferraz; ciudadanos que rechazan con igual intensidad la burda manipulación socialista de los sentimientos colectivos en la noche electoral del 13-M que el lanzamiento continuo de condenas sin prueba contra jueces y policías.

Y así es como el PSOE y el Gobierno de Rodríguez Zapatero consiguen que la más tremenda verdad judicial sobre el 11-M quede retirada de la circulación, pese a que consista, según el auto de procesamiento del juez del Olmo, en atribuir a los terroristas islamistas el propósito de evitar que el PP ganara las elecciones generales del 14 de marzo. Si el Gobierno realmente quisiera preservar el buen nombre de las instituciones, habría actuado ya judicialmente frente a quienes imputan a la Policía y a la Guardia Civil la responsabilidad del 11-M. Pero no lo hará, porque le conviene que una parte de la derecha siga atrapada en ese círculo de argumentos delirantes, que deslegitiman al Estado tanto como lo deslegitimó el PSOE entre el 11 y el 13 de marzo.

Igualmente, este debería ser el momento en que la superioridad moral de los argumentos contra este corrosivo «proceso de paz» comenzara a aglutinar de forma efectiva y movilizadora a la mayoría social de este país, de izquierda a derecha, creando un mensaje transversal como lo fue el del Espíritu de Ermua, por encima de partidos y de consignas, y con un fundamento ético inasequible a la atracción de una paz tan falsa como la que propone ETA/Batasuna. No es aceptable que, en este preciso momento, las víctimas no estén agrupadas bajo un solo mensaje y con una sola actitud. Ciertamente, no será el Gobierno el que promueva su unidad, sino todo lo contrario, porque le interesa restar todo el protagonismo y la representatividad posibles a la Asociación de Víctimas del Terrorismo, aprovechando, también, la falta de flexibilidad de su directiva en el trato hacia otros grupos de víctimas y en la elaboración de un discurso común para todas ellas, que habría de estar centrado en la inmoralidad radical del diálogo político con ETA/Batasuna.

La oportunidad es histórica para la derecha española, social y política, frente a una izquierda decididamente conjurada con la quiebra del consenso constitucional y con la refundación del Estado sobre la base de la exclusión y la revancha. Pero esa clara oportunidad corre riesgo de perderse si la propia derecha no es consciente de que, con la división que propician unos y el radicalismo sectario de otros, está alimentando la estrategia del PSOE.

El túnel
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 12 Junio 2006

Mariano Rajoy ha tenido que abandonar un mercado de Hospitalet entre insultos y amenazas, protegido por sus escoltas, porque el PSOE lleva años acusando al PP de “catalanofobia” y porque el PSC ha diseñado una campaña cainita, incendiaria y fratricida dirigida a “tensar la situación”, según palabras de Montilla.

Al líder ecocomunista Saura, miembro del gobierno catalán, le ha parecido bien que a Rajoy “le digan que lo que el PP está haciendo va contra Cataluña”. El máximo dirigente de CiU, Artur Mas, con quien el PPC desea pactar tras las elecciones autonómicas, también ha extraído interesantes conclusiones de la vergonzosa y antidemocrática escena del mercado: Rajoy debe “reflexionar” y “rectificar” su “boicot sistemático de los grandes proyectos de país de Cataluña”. Sólo una formación -aún embrionaria- ha condenado sin celebraciones y moralejas la bochornosa demostración de odio: Ciudadanos de Cataluña, víctimas a su vez de recientes agresiones cuando se disponían a celebrar un acto político en Gerona.

Es inútil seguir escondiendo que en Cataluña no funciona la democracia, que el pensamiento único nacionalista, trabajando incansablemente desde todos los centros de poder, sin excepción, ha provocado, con su estrategia de exclusión del PP, un incendio civil. Incendio que los nacionalistas del PSC, CiU, ERC e ICV no reconocerán porque los agredidos no son ellos, que sí pueden convocar actos públicos, manifestarse en la calle, celebrar conferencias y hacer cuanto les venga en gana sin que les llamen, como a los populares, asquerosos, fascistas o asesinos, sin jugarse el tipo y sin tener que rodearse de policías o guardaespaldas. Los tics totalitarios y la embriaguez de una ideología excluyente y a la postre destructiva impiden a este establishment envenenado comprender que otros catalanes no podemos hacer tales cosas sin riesgo para nuestra integridad.

Su falta de sentido democrático es despreciable y su renuncia al juego limpio denunciable. En realidad, no podía suceder más que lo que está sucediendo después de que casi toda la clase política local haya basado su estrategia en la exclusión y criminalización de los no nacionalistas. No sé si se dan cuenta de lo que se les viene encima. España está llena de mercados, auditorios, teatros, restaurantes, aulas y calles que les pueden ensordecer. De su túnel de odio tendrán que asomar un día. ¿O desean permanecer en él?

Modos de lidiar con terrorismos
José Javaloyes elsemanaldigital 12 Junio 2006

Mientras en Oriente Próximo Al Qaeda anunciaba megamatanzas después de la eliminación militar de su emir en Iraq, Al Zarqaui, ocurría el 10 de junio en Madrid, nuevamente, la expresión de media España contra la vía de este Gobierno para acabar con el terrorismo etarra. Y también el mismo día, Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, institucionalmente bloqueado por la mayoría islamista salida de las últimas elecciones, y con la guerra civil a punto de suceder, convocaba, para el 28 de julio, un referéndum que propone la vía implícita para el reconocimiento palestino del Estado de Israel.

Es decir, que el presidente de la ANP propone el mismo implícito camino que los catalanes seguirán para votar, en el referéndum sobre el Estatuto, el reconocimiento por sólo una parte de los españoles —los censados en Cataluña— de la fractura del derecho nacional de todos los españoles a la Constitución de 1978.

Esa fractura de soberanía en Cataluña traerá causa y será brecha por la que después se habrá de deslizar el Estatuto vasco que reconozca las pretensiones capitales de ETA. Lo único no implícito y sí explícito de este proceso (supuestamente de paz) es la voluntad del Gobierno, al que los electores pedirán responsabilidades por lo actuado.

En Palestina, el Gobierno islamista de Hamas, que ve cómo el referéndum de julio deslegitimará las elecciones parlamentarias del que surgió, rechaza la consulta y la considera un “intento de golpe de Estado”. Resuelve de esta manera la presidencia de la ANP, por vía de consulta mayor y de virtualidad constituyente, un nudo político de naturaleza ordinaria y formato singular, surgido de unas elecciones de las que salió el actual Gobierno palestino: de naturaleza islamista y de base terrorista. El brazo político del terrorismo islámico reclama en Palestina la legalidad ordinaria frente a la extraordinaria opción legal expresada por el recurso de Abbas al referéndum.

Por contraste, en España es el Gobierno, desde los únicos inadecuados recursos que le aporta la legalidad ordinaria emanada de las elecciones del 14M, el que retuerce su propia base legal para avanzar por los dos niveles de su proyecto. Uno, el de la práctica de la alegalidad y el uso alternativo del derecho, para instalar en la negociación previa al debate del Estatuto vasco al partido de los terroristas. Y otro, el de la ilegalidad constitucional, para sacar adelante en su momento este Estatuto después de lo practicado con el de Cataluña. Estatuto que es referencia y modelo para un proceso constituyente que no trae causa, legitimidad ni origen de las urnas del 14M. Por su objeto fueron elecciones ordinarias a Cortes, sin rango ni mandato constituyente.

De resultas de ello, este Gobierno, contra lo que a veces se ha dejado entender, no sería ilegítimo en su nacimiento y origen, sino que incurre en presunción de ilegitimidad por causa de su ejercicio: quiebra de la legalidad en la que insiste para llevar adelante un proyecto estatutario inconstitucional.

Ésta es, por tanto, la materia más grave y más amplia, la más potente razón para la protesta contra una política que objetivamente favorece a los terroristas y de cuyos contenidos se benefician los nacionalismos, que, con los comunistas, apoyan al Gobierno en el Parlamento. Y si tal es la materia, conforma ésta el marco en el que conceptualmente se inscribe la protesta de las víctimas del terrorismo. Éstas son las personas más vigorosamente legitimadas para protestar contra el proceso político con los terroristas.

El apoyo político del PP, en la manifestación del sábado como en las que le precedieron, arranca de su disenso con una política diametralmente opuesta a la seguida desde la transición, tanto por los gobiernos socialistas como por los gobiernos populares.

Y, volviendo al principio de este comentario, observar que el presidente de la ANP opta por el referéndum para romper el cerco político del terrorismo, mientras que el presidente del Gobierno de España elude la preceptiva vía del referéndum para modificar la Constitución de 1978, tal como exigen, demandan o imponen terroristas, nacionalistas y comunistas, como especies asociadas en la deriva política española.        jose@javaloyes.net

Algo habrá que darles
MAITE PAGAZAURTUNDUA RUIZ El País  12 Junio 2006

En el diccionario de la RALE, la voz "pragmatismo" señala que se trata del "método filosófico según el cual el único criterio válido para juzgar de la verdad de toda doctrina científica, moral o religiosa se ha de fundar en sus efectos prácticos". Detrás de la expresión "doctrina científica, moral o religiosa" de la definición anterior podríamos añadir el adjetivo "política" a los efectos de este artículo. Este diccionario también identifica como pragmatismo la "propensión a adaptarse a las condiciones reales".

¿Cuál es el efecto práctico que buscamos con respecto a ETA y Batasuna? Hay distintas posibilidades; por tanto, permítanme que señale algunas de las que podrían ser más comunes: a) Que dejen de matar. b) Que dejen de matar y que los principios democráticos borren todo resto de autoritarismo en la sociedad vasca incluso durante su final. c) Que dejen de matar, que se borre todo resto de autoritarismo en la sociedad vasca incluso durante su final y dos huevos duros: que no se equipare a las víctimas y a los verdugos. Porque hemos tenido que escuchar a un obispo vasco nacionalista afirmar que víctimas y verdugos son ambas víctimas, aunque de distinta manera. La primera cuestión que debemos determinar con claridad meridiana es cuál es el efecto práctico que buscamos o con el que nos conformamos. No lo hemos hecho suficientemente y hablamos de cosas distintas, unos y otros, me parece.

La filosofía del "algo habrá que darles" a los etarras, miembros de Batasuna y nacionalistas en general corresponde al aliento pragmático de un número importante de ciudadanos y al primer objetivo, que dejen de matar. De sus palabras y coletillas se desprende que, aunque no olvidan que los etarras encarcelados merecen cumplir sus condenas hasta el final y los de Batasuna merecen el descrédito social durante largo tiempo por el horror inferido, finalmente algo habrá que darles para que dejen de matar y, si no condenan los asesinatos cometidos y el miedo y la tortura que han supuesto para tanta gente, habría que buscar fórmulas en que se encuentren cómodos. Los pragmáticos desean tan intensamente que no se frustre esta tregua que nos animan a "no hacer caso de las palabras (de Batasuna y ETA, se entiende), sino de los hechos" (que no están matando). Considero que lo que se pretende es alargar los días sin muertos para que finalmente los de ETA no puedan dar marcha atrás; pero, claro, los estrategas del mundo de Batasuna y ETA también saben esto y cuentan con ello para no dejarse capturar por la administración de los tiempos del gobierno. De hecho, de momento, más bien parecen ir ganando los de Batasuna y ETA en ello, en la administración de los tiempos, muy especialmente si atendemos a lo que señalan hoy sus analistas afines con datos, muchos datos.

Permítanme una digresión. Estamos al inicio de un nuevo Campeonato Mundial de fútbol y España no lo ha ganado nunca, pese a contar con una liga de altísimo nivel. Mi marido dice que es comparable a las ligas italiana e inglesa. Mis escoltas dicen que es incluso mejor. Por los comentarios que les oigo durante estos días, no parece que ninguno de ellos apueste por que la Selección Española vaya a conseguir ganar el Mundial. Es, pues, un objetivo casi épico. Imaginemos que podemos llegar a ganar el Mundial de fútbol, metiendo un gol con la mano, sin que nos vea el árbitro o, al menos, no en el momento de dar por bueno el gol. Aunque me quede en minoría digo: así no. Y no se trata de que esté en contra de que España gane el Mundial.No habría utilizado el ejemplo anterior si no me pareciese detectar la existencia de derivas y fugas más o menos claras hacia el infantilismo psíquico en la actual estructura de la opinión pública española. Como reproduciendo una gran batalla que no atiende a hechos, sino a siglas de forma ciega, y a mantras cerrados, más que a argumentos, y una cierta tendencia que de seguir así puede llegar al delirio colectivo, entendido todo ello en los términos en que lo expresó Sigmund Freud en 1930 en "el malestar en la cultura" cuando se refería al fundamentalismo religioso, aunque lo denominaba religión a secas. Estaba, en realidad, definiendo los rasgos del forofismo, del sectarismo, de nuestro más genuino espíritu cainita.

Hay muchos pragmáticos que dicen que la transición se cerró con la desmemoria y que las viudas de los represaliados de la guerra civil ni hablaron mientras se fraguaba la Constitución del año 78, ni tuvieron voz durante la larguísima dictadura. Hablan del olvido necesario. Este, por ejemplo, es un mantra. Y la apelación a la amnesia surte el efecto placebo sobre algunas conciencias. Pero, claro, el nacionalcatolicismo fue derrotado como ideología, así que no podemos hablar de la existencia de ningún tipo de impunidad ideológica. Algunos heredamos en la familia la conciencia de que no debía pasar nunca más eso de no tener ni voz, ni libertad. En nuestra casa prevaleció la memoria del abuelo socialista, encarcelado y represaliado en la posguerra, y eso que también nos narraron las historias de los pragmáticos que estuvieron todo lo a bien que se podía con el régimen franquista mientras duró y sólo en sus estertores redescubrieron sus ideales políticos, el euskera para sus hijos... Con Franco se trataba de que faltaba la libertad. Con ETA se trata de lo mismo, de que amenazan con el asesinato para obligarnos a soluciones nacionalistas para el País Vasco. No es un secreto que pertenezco a la corriente de ciudadanos que se identifican con lo que ha dado en calificarse como partidarios de la "firmeza democrática" para derrotar a ETA. Yo, sin reservas, me apunto al objetivo c) del primer párrafo. Sé que es más difícil a corto plazo, pero me parece que contiene menos riesgos a medio plazo para preservar la calidad democrática de nuestro sistema político. Y sobre todo, consuela más a muchas víctimas y conforta más a los que más han aguantado el tipo por conseguir libertad para todos. No apacigua a los intolerantes. Eso es también así. Me parece un riesgo que debemos asumir. Es un riesgo.

En el asunto de que hablamos no todo es blanco o negro, por supuesto. Pero tenemos que elegir la información que nos parece relevante y, en mi opinión, lo primero que debemos tener en cuenta es que ETA no ha entregado las armas y que ha declarado una tregua condicionada y reversible. Por eso, muchas víctimas están tan susceptibles, con las heridas tan abiertas. Se les están deshaciendo sus sueños entre los dedos y Batasuna, con su chulería, les echa sal en las heridas, cada día. Dos generaciones de víctimas de ETA han soñado con derrotarlos y consideran que Batasuna no debe ser exonerada ahora de su responsabilidad en el horror por la puerta de atrás. La decisión de ser recibidos por los socialistas vascos sin haber renunciado a ese pasado -con la advertencia de que en caso contrario todo saltaría por los aires- es una conquista objetiva de Batasuna y no es una cuestión menor en mi humilde opinión. Hay muchas víctimas de ETA que temen que los de Batasuna terminen por ser aceptados con su teoría del conflicto y de los muertos como efectos colaterales indeseados, como ausentes involuntarios. Los pragmáticos pueden aceptar buscar únicamente el efecto práctico de evitar más muertos, aceptando para ello el diseño de Anoeta con sus dos mesas, el modelo de conciliación, sin "vencedores ni vencidos", o sea, la paz de Azkoitia más o menos maquillada. Al menos de momento, y esperar tiempos mejores. La opción primera de conformarse con que dejen de matar.

Pero esto lo saben los de Batasuna. Conocen a la perfección nuestra opinión pública, nuestro cainismo político, las dos grandes tendencias, la pragmática de la conciliación y la de la firmeza democrática. Y saben presionar y atornillar. La presión funciona en el juego con los pragmáticos, y Batasuna y ETA presionan. Así las cosas, y con todo respeto al Gobierno -no es blanco o negro, tal vez ellos tampoco esperaban que los pilotes del llamado proceso de paz estuvieran clavados en arenas movedizas-, yo considero que no se puede premiar la barbarie, ni a los bárbaros. Por un tema de calidad democrática. Porque no nos estallen los relatos en las manos en la siguiente generación... O en ésta.

De la Vega
Talante leninista
Gabriel Calzada Libertad Digital 12 Junio 2006

El pasado viernes la vicepresidenta del gobierno socialista dio una nueva muestra del talante que habrá de darle fama eterna a ella y a su patrón. De la Vega sentenció tras el consejo de ministros que en esto de la rendición ante la banda marxista leninista ETA “el PP tiene que caminar en la misma dirección que estamos caminando todos.”

Ese tienen es un claro ejemplo del totalitarismo democrático que inspira la filosofía de esta pandilla instalada en el Palacio de la Moncloa y sus aledaños. Lo que hay que hacer ha de venir determinado por lo que diga el que haya recibido el mayor número de votos. No cabe plantearse siquiera disentir. La discrepancia es vista por este gobierno como un irreverente insulto al poder legitimador de la mayoría. Lo que se puede y lo que se debe hacer pasan a ser una misma cosa: lo que decide hacer el gobierno, el depositario del mayor número de votos. No hay derechos anteriores ni superiores a los que confiere la elección democrática que deban ser respetados por quien detenta el poder político. Es, como dijera Gustave de Molinari a mediados del siglo XIX, la versión más refinada del comunismo.

De ahí ese perverso uso del todos. La mayoría y quien se pliega a ella sin fisuras forma parte del todo mientras que quien osa diferir queda condenado a la inexistencia, el vacío y la nada más inmensa. El todos indica por lo tanto la penitencia a la que se expone quien tome en vano la decisión quien gobierne el aparato estatal.

Ese millón de personas que se manifestó en Madrid no están dispuestos a ceder sus derechos (especialmente los de las víctimas) para que socialistas y estalinistas se monten su chiringuito político. No están dispuestos a que alguien pague con la vida y el sufrimiento de las víctimas ni con la pérdida de libertad de quienes han sobrevivido al imperio del terror el cese de los asesinatos del nacionalsocialismo etarra. Todos deseamos la paz, pero no todos estamos dispuestos a que el terrorismo del socialismo marxista-leninista se salga con la suya y presente a las víctimas reales y potenciales como moneda de cambio para acercarse a su utopía totalitaria en la que, por cierto, no cabe ni un solo individuo libre.

Gabriel Calzada Álvarez es representante del CNE para España y presidente de Instituto Juan de Mariana

Noticias de Cuba
No vamos a olvidar lo que Gallardón quiere que olvidemos
Víctor Llano Libertad Digital 12 Junio 2006

Cientos de miles de españoles se concentraron este sábado en Madrid para recordarle a Zapatero que no renunciarán a la memoria, la dignidad y la justicia. Ojalá no tarde mucho el día en que en La Habana se convoque una concentración semejante a la que asistimos en el centro de la capital de España. Quizás muy pronto los etarras que en Cuba disfrutan de la hospitalidad de Fidel Castro se tengan que esconder en los matorrales de alguna playa para no escuchar cómo miles de víctimas recuerdan a los herederos del tirano los crímenes que sufrieron durante casi medio siglo.

Ayer fue en Madrid, mañana será en La Habana. Algún día los cubanos se concentrarán libremente para exigir justicia y libertad. Por más que le pese al todavía alcalde de Madrid, también en Cuba se impondrá la memoria. A los exiliados cubanos no les sorprende que Alberto Ruiz Gallardón aconseje a sus compañeros de partido que no pregunten por los crímenes de marzo. Los que huyeron de Castro conocen al personaje que hace cuatro años viajó a Miami para decirles que “su suerte cambiaría cuando olvidasen el discurso de dolor y usaran el de la oportunidad del futuro”. Y es que siempre piden olvido los que no tienen nada que olvidar. Como entonces escribimos, “es difícil expresar mayor desprecio con menos palabras. Afortunadamente, don Alberto no ha visto cómo un hijo suyo servía de alimento a los tiburones, ni fue torturado, ni pasó veinte años en la cárcel, ni le robaron todo lo que tenía”. Si en el 2002 nos parecieron inaceptables las palabras que pronunció en Miami, lo que pidió esta semana en Madrid refleja la catadura moral del alcalde de la ciudad que sufrió la mayor masacre que se recuerda en Europa.

Si alguien tenía que preguntar por quiénes asesinaron a 192 vecinos de Madrid era su alcalde, y, sin embargo, no sólo insiste en no preguntar, se atreve a aconsejarnos que no preguntemos a los que estuvimos muy cerca de morir en la Estación de Atocha. Quizás no le importe mucho, pero jamás le volveré a votar. Mucho menos después de que haya anunciado una querella criminal en contra del periodista que semanas antes de leer “el primer agujero negro” de Fernando Múgica ya preguntaba por las sombras que envuelven al 11-M. Confío en que, al menos, no se atreva a financiarla con el dinero de mis impuestos. Ya me conformé con que Don Alberto se sirviera de ellos para convertir la ciudad en la que vivo en un laberinto en donde resulta casi imposible no romperte la crisma en una trampa inmunda, pero espero que se lo piense dos veces antes de utilizar los servicios jurídicos de mi Ayuntamiento en contra de la persona que siempre preguntó por lo que cualquier hombre decente preguntaría.

Los cubanos no renunciarán al discurso del dolor mientras no se juzguen los crímenes de sus verdugos. Y en Madrid somos muchos los que no nos vamos a conformar con la patraña que pretende que no sepamos quiénes asesinaron a 192 inocentes. Desde aquí le ruego al señor alcalde que, si lo sabe, nos diga quién ha sido, pero que en caso de que no nos lo pueda decir, que va a ser que no, nos ofrezca las dependencias de nuestro ayuntamiento para preguntar por lo que él no quiere preguntar.

Tres rosas blancas
Luis del Pino Libertad Digital 12 Junio 2006

Ayer fue un día histórico. Habrá tiempo en los próximos días de analizar en detalle la manifestación, sus repercusiones y sus consecuencias, pero quiero quedarme ahora con las palabras de una de las oradoras.

Todos los discursos (el de Isabel San Sebastián, el de Gabriel Moris, el de Javier Gismero, el de Mari Mar Blanco, el de Francisco José Alcaraz) fueron contundentes y emotivos, pero el de Teresa Jiménez Becerril hizo que a buena parte del millón de personas congregadas ayer se nos saltaran las lágrimas.

Contó Teresa, con un impresionante tono de tristeza y de rabia, cómo esos asesinos con los que Zapatero se siente tan a gusto mataron al concejal Jiménez Becerril y a su esposa, dejando huérfanos a tres niños que desde entonces ha tenido que criar su abuela.

El día que la mataron, la mujer de Jiménez Becerril llevaba en la mano tres rosas blancas para sus hijos, porque al día siguiente se celebraba en los colegios el Día de la Paz. Mientras sus hijos esperaban a esa madre que ya nunca llegaría, aquellas tres rosas quedaron tendidas en la acera, manchadas por la sangre del concejal y de su esposa. Y, a pesar de ello, esas tres rosas blancas son mucho más puras, son mucho más luminosas, son mucho más albas que esa rosa que las tirititeras entregaron como premio hace unos días a Jone Goirizelaya, la abogada de asesinos. Porque esa rosa bardemita entregada a la defensora de terroristas está manchada con la sangre de un millar de inocentes, sangre que Zapatero está intentando lavar, pétalo a pétalo, en un vano intento de borrar las huellas del crimen.

¿Cómo explicarás, Zapatero, a esos niños por qué no pudieron celebrar en su momento aquel Día de la Paz? ¿Cómo les vas a explicar tu rendición ante los asesinos que se le impidieron? ¿Te atreverás a mirar a esos niños a los ojos y a explicarles que los canallas que les destrozaron la vida van, finalmente, a salirse con la suya gracias a tí?

Ayer te hemos vuelto a gritar todos que estás pactando con asesinos, Zapatero. Que estás vendiendo tu pais e incluso su propia memoria, quizá porque el 11-M que te permitió llegar al poder te impide hacer otra cosa. Y que no vamos a consentírtelo. Porque nosotros tenemos de nuestro lado la Justicia y tú no tienes forma de lavar tanto pétalo.

Nunca vamos a olvidar esa sangre de las rosas.

Carta a Navarra
Cartas al Director Carlos Gómez -Álava Libertad Digital 12 Junio 2006

Navarros: no os dejéis engañar como nos sucedió a los alaveses. Nos engañó la UCD, que nos entregó a los nacionalistas, y el PNV con la capitalidad. Si os incorporáis a esta autonomía, en menos de 10 años tendréis al PNV gobernándoos. Y les valdrá la experiencia acumulada desde Álava, que ha sido hasta hace poco como vosotros en el pensamiento. Utilizarán la educación como "Caballo de Troya" cultural nacionalista. El ariete será la enseñanza pública (incluídas ikastolas). Oparán la enseñanza concertada, cuyos centros hoy existentes, incluso los de ideario cristiano (FERE se convertirá en KRISTAU Estola), terminarán por quedar fagocitados por el sistema. Las ratios "máxima y mínima" establecidas en la Orden y Reglamento de subvenciones decidirá si un aula debe ser concertada o no en función de la lengua. Y sentiréis impotencia cuando afirmen que los navarros preferís el euskera al español. La verdad es que con su sistema lo harían incluso en San Millán de la Cogolla. A mayor abundamiento: los procesos de calidad (subvencionados) incluirán el euskera y os irán cambiando el idioma, la cultura. Reprogramarán vuestra memoria.

Como os convertiréis en ciudadanos vascos (y vascas), aplicarán el canon lingüístico al ejercicio profesional o laboral, incluso en Sanidad. Desembarcarán profesores de euskera que encontrarán en Navarra su "El Dorado" profesional. Algunos de vosotros os sentiréis felices por quedar liberados de vuestra jornada laboral. Además si se os sigue pagando el salario... Vuestros jefes también estarán contentos pues otros cubrirán mientras tanto vuestro lugar. Un puesto de trabajo supondrá al contribuyente el pago a dos personas.

Aumentarán los empadronamientos abertzales en Navarra, favorecidos en algunos casos por créditos hipotecarios a "precio de amigo correligionario" (extremo éste muy difícil de documentar una vez que ostenten el poder). Se subvencionarán a autores y libros que sean de la cuerda nacionalista. Y ETA no va a desaparecer ¿Cómo van a asegurarse si no que sigáis en la nueva Comunidad en caso de incorporaros? No detendrán comandos porque la Guardia Civil se marchará. Abonarán el terreno político con algún atentado; el o los partidos "navarros" pasarán por la fase de "perder banquillo", para luego carecer de primeras figuras políticas preparadas representativas.

A eso hemos llegado en Álava después de treinta años, desde los tiempos en que nadie, absolutamente nadie atendía las llamadas que aún pocos hacíamos desde aquí. Que no os pase lo mismo. Lo han hecho muy bien. Y lo volverán a hacer mejor con vosotros.

Buesa, sobre las escoltas
Cartas al Director Mikel Buesa. Madrid ABC 12 Junio 2006

Con ocasión de la polémica suscitada por una posible renuncia de los cargos electos del PSE a sus escoltas, la crónica de ABC publicada el pasado sábado, pone en boca del consejero de Interior, Javier Balza, la idea de que, durante la tregua de ETA declarada en 1998, no hubo ningún cambio «en la protección de los cargos públicos..., a pesar de los cual entonces fueron muchos los concejales socialistas que renunciaron temporalmente a llevar escolta». De acuerdo con la información de que dispongo, no hay en esta idea ninguna verdad. Después del 16 de septiembre de 1998, cuando ETA declara su tregua en virtud del acuerdo que alcanzó con el PNV y EA, la Consejería de Interior, que entonces también estaba a cargo del señor Balza, retiró casi todos los dispositivos de protección de los políticos vascos; y no sólo hizo esto, sino que también, bajo el eufemismo de una reorganización, desmanteló la acción policial de la Ertzaintza contra ETA.

En esa fecha, a mi hermano Fernando se le retiró la escolta, el vehículo blindado en el que se trasladaba para realizar su actividad política, el inhibidor de frecuencias y todas las medidas de contravigilancia que servían para su protección, dada la grave amenaza de ETA que pesaba sobre él. Más aún, le puedo señalar que, fruto de esta política del Gobierno vasco, en el momento de la ruptura de la tregua, dos años más tarde, sólo 14 personas contaban con protección de la Ertzaintza.

La ausencia de protección de otras personalidades fue bien aprovechada por ETA para preparar atentados contra ellas. Tal ocurrió en el caso de Fernando Buesa, asesinado el 22 de febrero de 2000, en un atentado que había sido preparado durante muchos meses durante la tregua. Hubo, por todo ello, una evidente responsabilidad política del consejero Balza en este asunto; responsabilidad que se extiende también al lendakari Ibarretxe y que nunca han querido asumir. Lo hicieron el mismo día difundiendo la falsedad de que mi hermano colaboraba con la Policía Nacional para servir de cebo al comando de ETA que le asesinó, y lo siguen haciendo ahora reescribiendo y falseando la historia.

Zapatero sigue confundiendo a la derecha con el pueblo español
Santiago Abascal elsemanaldigital 12 Junio 2006

El presidente confunde sus deseos con la realidad. Como si tres destacadas militantes socialistas (Rosa Díez, Gotzone Mora, Maite Pagaza) no hubiesen estado en Colón junto con las víctimas.

12 de junio de 2006. Nervioso. Ése es el estado de ánimo de Zapatero. Esa risilla maliciosa que le salió en el mitin de Cataluña mientras decía que la derecha ha cogido gusto a manifestarse, era la risilla aviesa, nerviosa e inquieta de quien sabe que va a perpetrar una mentira.

A Zapatero le gustaría poder fumarse un puro mientras, con satisfacción, dice aquello de "me gusta que los planes salgan bien", al estilo del líder del Equipo A. Pero las cosas se le han torcido, el apoyo del PP se ha esfumado, las calles se han llenado de manifestantes y cada vez más españoles mascullan la palabra traidor. Al presidente del Gobierno se le apaga el puro cada dos por tres y los planes no acaban de salirle bien.

Por eso Zapatero, que es un hombre frívolo e insensible, sólo ha acertado a referirse –con risilla nerviosa- a la manifestación convocada y liderada por las víctimas del terrorismo afirmando, de un modo público e irónico, su alegría por que "la derecha haya cogido la práctica de manifestarse"

Al margen de la insensibilidad estúpida del presidente del Gobierno por bromear con las víctimas del terrorismo de por medio, sorprende el descaro con que Zapatero disfraza la presencia de tres destacadas militantes socialistas como Rosa Díez, Gotzone Mora y Maite Pagazaurtundua. La presencia de tres militantes socialistas en una manifestación en la que no sólo se gritaba contra la negociación con los terroristas sino que había sido convocada con el lema Queremos saber la verdad, relativo al 11-M, da la medida del hartazgo y rechazo que provoca Zapatero en capas cada vez más amplias de la sociedad española.

Y la presencia de esas tres mujeres, esas tres valientes, esas tres socialistas, demuestra que Zapatero confunde de nuevo a la derecha con el conjunto del pueblo español. Zapatero ha querido deslegitimar de un plumazo la manifestación de la AVT convirtiendo a esas tres mujeres, a los miles de votantes socialistas que allí estaban, al conjunto de ciudadanos que secundaron la convocatoria, y a las mismísimas víctimas, en derechistas insoportables que sólo merecen golpes y abucheos allá donde vayan. Pero no hacía falta un millón de personas para avergonzar y evidenciar a Zapatero. Sólo las víctimas del terrorismo, de ETA o del 11-M, subidas a esa tribuna clamando contra la traición de Zapatero, deberían bastar a cualquier presidente con altura moral para convocar elecciones inmediatas y enclaustrarse en su casa durante una buena temporada.

Del mismo modo que la mención de Teresa Jiménez- Becerril a las rosas que portaba su cuñada cuando fue asesinada a tiros junto a su marido (el hermano de Teresa), y que acabaron ensangrentadas junto a los cadáveres de ambos, deberían bastar a esas malditas titiriteras -que regalan rosas blancas para apoyar a Zapatero y a la filoterrorista Goiricelaia-, para implorar, de rodillas, el perdón que nunca merecerán.

¿Por qué llamamos paz a lo que es sometimiento?, ¿Por qué llamamos paz a lo que es claudicación?
Inmaculada Sánchez Ramos  elsemanaldigital 12 Junio 2006

Este artículo se publicó por primera vez el 20/02/2006 01:16:48. Ayer en la concentración convocada por las victimas del terrorismo me venía esta idea a la mente y me impacta que los españoles no aprendamos de lo ya visto.

Hemos traído “la paz con honor, la paz de nuestro tiempo” esta fue la frase que gritó Chamberlain a la muchedumbre que lo recibió en Londres a la vuelta de su reunión en Munich con Hitler del 30 de septiembre de 1938 en la que firmaron el documento conocido como el pacto de Munich donde se declaraba su deseo de garantizar la paz mediante la consulta y el diálogo.

Desgraciadamente, cuando se negocia la paz, la paz con minúsculas, la supuesta paz, esa paz que nos más que claudicación, esa paz que se “negocia” con un supuesto adversario que no es más que un tirano, un terrorista, el resultado es claro y previsible pues no es una negociación sino una claudicación.

Pero, por si fuera poco, no hace falta preverlo, no hace falta adivinarlo. Ahora ya lo hemos vivido, ya lo hemos sufrido, ya lo hemos visto. No ha pasado ni si quiera un siglo desde que en Europa vivimos esa misma situación y la respuesta al diálogo fue rotunda, la guerra y la anexión de otros territorios- Checoslovaquia, etc-.

Un tirano, que considera la nación basada en la raza aria y en la superioridad de la misma; un tirano que cree que su misión es la expansión de su territorio no se iba parar por ingenuas - en el mejor de los casos- o interesadas -en el caso más probable- promesas de diálogo.

Fue Churchill, por cierto vituperado, quien en su discurso pronunciado tras el acuerdo de Munich alentó del fracaso y dijo “Estamos frente a una catástrofe de primera magnitud, que acaba de sorprender a Gran Bretaña y a Francia". No, no, no se confundió.

¿No ven enormes paralelismos?. Si en lugar de Chamberlain, ponemos Rodriguez, si en lugar de Checoslovaquia ponemos Navarra, si en lugar de Hitler ponemos ETA(… o quizá…), y si en lugar de Churchill ponemos Rajoy, ¿A qué les suena?.

El nacionalismo agrede a Arcadi por expresarse en libertad
Lorenzo Abadía  Periodista Digital 12 Junio 2006

La agresión sufrida por Arcadi Espada y el movimiento Ciutadans no es sino la triste evidencia de lo que ocurre en aquellos lugares donde el nacionalismo conquista la hegemonía política. A nadie que haya leído más de diez páginas sobre nacionalismo se le escapa el hecho de que, en su conquista, la conquista de un Estado para “su” nación, no reparan en gastos, sean éstos de índole económica (para eso está el Estado del que quieren separarse) o moral (la propaganda goebbelsiana es la base de su política de comunicación). No hay más que averiguar cuáles son las fuentes últimas de las que se nutre informativamente la población en el País vasco y Cataluña para comprender por qué (intereses bastardos de poder) y cómo (el presupuesto público autonómico) el nacionalismo ostenta la hegemonía política y cultural de las sociedades vasca y catalana.

En estas circunstancias, hablar de libertad de expresión es irrisorio. Lo demostraron los mayores con el CAC, utilizando el pretexto de que lo expresado por algún medio de comunicación español lastimaba los intereses de Cataluña. Y lo vuelven a demostrar sus juventudes en el acto público de un catalán de pro, un escritor, un hombre de mundo y cultura, como es Arcadi Espada, cuyo flagrante delito es tener una idea distinta de la de los bárbaros que utilizan el presupuesto para increparle. Por cierto, esa idea, además de distinta, es curiosamente, constitucional, es decir, democraticamente legítima, es decir, legal.

Creo que la próxima reunión de los firmantes de la Declaración por la Libertad de Expresión Digital debería ser en Barcelona como acto de solidaridad con aquellos que, antes de emprender su camino hacia la libertad política, tienen que comenzar luchando por la libertad de expresión.

La victoria de la democracia
Federico Fijo Quintero  Periodista Digital 12 Junio 2006

La victoria de la democracia acontece en estos instantes, y Zapatero lo sabe. Su propia singularidad le hace obviar el clamor de un pueblo que exige la verdad de una España que da sus útimos coletazos como tal. Esa singularidad que le hace llamar a los asesinos demócratas y a los demócratas instigadores de la violencia y la crispación. Una lógica poco común para un presidente que pretende ser el mejor de la historia de esta democracia nuestra tan joven y tan arraigada ya en el corazón de los españoles.

La victoria de la democracia, dice Zapatero, es la negociación con los terroristas, no así las calles de la capital de España y tantos hogares del resto de nuestra nación. Más de un millón dando la cara. Aunque, ¿qué son un millón de personas entre los diez millones de votos del PP?, porque para las cuentas del PSOE y de los de Perpiñán, la concentración de la AVT ha sido un rotundo fracaso, muestra de que España está con Zapatero y que estas actividades antidemocráticas no podrán nunca llegar a suplir y ensombrecer la verdadera labor democrática, a saber, pactar cara a cara, pactar de tú a tú la repartición de España con los asesinos a cambio de mandar imponiendo una ideología que no está en ningún manual, sino sólo en los corazones más despiadados y ruínes.

La victoria de la democracia no es más que seguir luchando por la misma y no dejar de lado a tantas y tantas víctimas de la sinrazón ultranacionalista y ultra-para-mí-mismo, propia de Zapatero y de las personas que se creen su bondad, impuesta a base de mentiras e instigaciones de las más bajas pasiones del ser humano.

La victoria de la democracia es seguir siendo españoles y dando muestras de ello a toda costa. No basta con decirlo, ni basta con confundir a los iletrados de la parte que piensa que da lo mismo ser español o no serlo.

La democracia está venciendo aunque le cueste ganar. Ayer fue el primer paso.

DENUNCIA ANTE LA FISCALÍA DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DEL PAÍS VACO CONTRA JOSU JON IMAZ
Nota de prensa ESPAÑA Y LIBERTAD 12 Junio 2006

La denuncia se produce tras el reconocimiento público por parte del lider nacionalista de haberse reunido más de diez veces con la organización terrorista Batasuna

España y Libertad presentó hoy denuncia ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra Josu Jon Imaz, presidente del PNV, tras reconocer éste repetidas reuniuones con la arganización terrorista batasuna.

El dirigente nacionalista denunciado ha reconocido públicamente que en el último año se ha reunido “más de diez veces” con dirigentes de la formación ilegalizada, manifestando en diversos medios de comunicación que era “consciente además de con quién me estaba reuniendo”. Imaz anunció que se iba a “reunir dentro de unos días con Batasuna y tengo intención de hacerlo en los próximos meses”.

Estas declaraciones las ha realizado Josu Jon Imaz en el batzoki de Bergara, después de que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco haya admitido a trámite la querella del Foro de Ermua contra el lehendakari Juan José Ibarretxe por haberse reunido con dirigentes de Batasuna el pasado mes de abril. Se acompaña nota de prensa del PNV.

España y Libertad entiende que los hechos denunciados son constitutivos de un delito de desobediencia.

El denunciado por tanto ha desobedecido consciente y deliberadamente una resolución judicial, dictada por autoridad competente, y en todo caso ha actuado como cooperador necesario con los miembros desconocidos de Batasuna con los que se ha reunido a la hora de cometer un delito de quebrantamiento previsto y penado en el artículo 468 del C.P.

España y Libertad cree que es indispensable que se tome declaración al Jose Jon Imaz en calidad de imputado al objeto de que identifique a los miembros de Batasuna que se han reunido con él y que por tanto han cometido ese delito de quebrantamiento.

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Yolanda Morín
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A la vuelta de Cataluña
POR CHARO ZARZALEJOS ABC 12 Junio 2006

MADRID. En una semana Cataluña tendrá nuevo Estatuto. Todo apunta a que el entusiasmo es el justo y nada indica que la angustia y grandilocuencia empleada a lo largo del proceso se compadezca con el sentir cotidiano de los ciudadanos. Pero ya hay Estatuto y con él culmina uno de los referentes de la presente legislatura. A la vuelta de Cataluña espera otra cita sustancial que es la del presidente en el Congreso de Diputados para oficializar el inicio de contactos con ETA, que serán oficiales, pero no novedosos. No hay confirmación pero todo apunta a que la sesión será el 28 de junio. La fecha no es improvisada. Los más próximos al presidente ya adelantaban que la cita sería «después del referéndum. El resultado puede fortalecer al Gobierno y eso siempre está bien».

En Batasuna, la ruptura del PP no ha pasado desapercibida. «El proceso -indica un destacado dirigente- va a seguir con el PP o sin él. Le toca a Zapatero gestionar sus relaciones con Rajoy. Nosotros preferimos que estén todos, aunque cada cual pueda poner sus pegas o mantener sus distancias. El proceso se mantiene y eso significa que tiene que avanzar». Todo apunta a que buena parte del guión está ya pergeñado. Se insiste en medios vascos muy próximos al proceso que «en diciembre se producirá el punto de inflexión». Es decir, legalización de Batasuna que «poco a poco va a ir haciendo movimientos interesantes». Se descarta, sin embargo, que ETA auncie «pronto» que deja las armas.

A la vuelta de Cataluña, el Gobierno hablará con ETA y Mariano Rajoy, aceptando una invitación de María San Gil, viajará al País Vasco. Antes, en Albacete, buena parte de la plana mayor popular asistirá a la presentación oficial de su candidata en Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal. ¿Y Gallardón? Pues será candidato a la alcaldía de Madrid porque así lo quiere Rajoy, y porque el hoy alcalde quiere seguir siéndolo. «Si voy, me voy a volcar. Me tengo que volcar». Sabe el alcalde que algunos «tenemos que ganar siempre porque a donde no lleguen los afectos deben llegar los votos». En la enorme concentración del sábado no faltaron algunas increpaciones, aunque ninguna comparable a las que sufrió Rajoy en el mercado barcelonés sin que ningún otro partido se haya llevado las manos a la cabeza. Nadie debe ser insultado ni nadie debería insultar. Se pierde la razón pero quizás, y para iniciar la tarea de una cierta higiene democrática, bueno sería no aplicar la ley del embudo. No puede ser que para desacreditar la concentración del sábado se pongan en valor algunos improperios, absolutamente rechazables, y mostrar silencio cuando no una cierta comprensión al hecho de que el jefe de la oposición tenga que salir por pies de un lugar que es de todos.

Pérdida de pudor
La intolerancia, los insultos y los muy injustos juicios de intenciones están tomando cuerpo en la política española que poco a poco pierde el pudor de manera que los populares no quieren la paz y el presidente es un connivente con los terroristas. En este ambiente se vive el ecuador de una legislatura que pasará a la historia como la legislatura de la fractura y en la que los grupos minoritarios están teniendo un protagonismo de difícil parangón. El presidente se ha sacudido de encima a ERC sin piedad. Sin miramientos y cuando ha creído conveniente. Así, sin miramientos -como todos los presidentes-, convocará elecciones anticipadas según algunos que se las dan de brujos y que normalmente aciertan.

En las sedes de los partidos políticos cada vez se analiza un abanico amplio de posibilidades. Nadie las tiene todas consigo. Van descubriendo que tenemos un presidente en algunos aspectos muy impredecible y, aunque diga que su intención es -¿cómo no?- agotar la legislatura a la vuelta de verano, se van a poner a trabajar pensando que también en mayo del 2007 puede haber elecciones anticipadas. La mayoría de presidentes autonómicos del PSOE, encantados. «José Luis es nuestro mejor reclamo». También hay algún remolón.

La AVT se movilizará hasta que el Gobierno «rompa con los terroristas»
El Foro Ermua pide a los socialistas que mediten «la continuidad de Zapatero» y escuchen a quienes exigen «rectificar» su estrategia
BILBAO EL CORREO 12 Junio 2006

La multitudinaria manifestación de la AVT el pasado sábado en Madrid en contra de la negociación con ETA suscitó ayer numerosas reacciones entre las distintas fuerzas sociales y políticas. El presidente de esta asociación, Francisco José Alcaraz, reprochó al presidente del Gobierno que afirme que la mayoría de españoles secunda su proceso de paz -«no se crea sus mentiras», espetó- y advirtió de que la AVT seguirá organizando manifestaciones para «despertar» a la sociedad hasta que el Ejecutivo rompa con los terroristas y vuelva al Pacto por las Libertades.

Alcaraz afirmó que su colectivo apoyará cualquier actividad de otros grupos que pretendan denunciar la «rendición» del Gabinete socialista ante ETA y «esa mentira» que, en su opinión, intenta «imponer» «utilizando y manchando la palabra paz, asumiendo las palabras de la banda terrorista Batasuna-ETA».

La AVT continuará sus movilizaciones hasta que el Gobierno diga que «rompe el pacto con los terroristas, abandona esa hoja de ruta que le ha marcado Batasuna-ETA» y se comprometa a «volver al consenso del Pacto por las Libertades que aboga por la derrota de ETA», destacó Alcaraz.

Entre las reacciones de los diferentes colectivos de damnificados por la violencia, una de las más contundentes procedió del Foro Ermua, cuyo presidente, Mikel Buesa, consideró que el PSOE «debería meditar seriamente tanto la continuidad de su política como la del presidente del Gobierno».

Buesa estimó que la concentración fue un éxito por la asistencia y por los mensajes y contenidos que se transmitieron, «todos -indicó- orientados a exigirle al Gobierno una radical rectificación de su política». El máximo responsable del Foro Ermua recordó que también «buena parte» de las exigencias de los manifestantes reclamaron la dimisión del jefe del Ejecutivo «porque parece claro que Zapatero ha llevado las cosas hasta tal extremo que seguramente esa rectificación que exigimos no es posible sin el relevo en la presidencia del Gobierno». A su juicio, «cada vez se está afirmando con más rotundidad» una corriente de opinión en España «muy contraria a que cualquier conversación con ETA trate asuntos políticos o penitenciarios».

Entrega de las armas
Por su parte, El portavoz de la Federación de Asociaciones Autonómicas de Víctimas del Terrorismo, Robert Manrique, por su parte, pidió al Gabinete de Zapatero que no inicie ningún diálogo con ETA «antes de que la banda entregue las armas», aunque precisó que si el Ejecutivo cree necesario hacerlo, no organizarán manifestaciones ya que entienden que cuenta con el permiso de la mayoría parlamentaria.

Manrique afirmó que existe un «amplísimo grupo de víctimas» que nunca le marcará al Gobierno «la línea política que debe seguir» porque considera que lo que tienen que hacer los damnificados es «ayudarse unos a otros».

El abogado Pablo Broseta, hijo del senador valenciano Manuel Broseta asesinado por ETA, estimó necesario que entre Rodríguez Zapatero y Rajoy se reestablezca una «línea directa inmediata» de comunicación para evitar más fricciones y «tensiones evidentes» durante el alto el fuego de la banda.

La Ertzaintza recibe orden de ignorar la ilegalización de HB y permitir sus actos «si no son peligrosos»
R. N.  La Razon 12 Junio 2006

Madrid- Los agentes de la Ertzaintza han recibido una circular de su director, Jon Uriarte, para que a partir de ahora traten las manifestaciones y actos de la ilegalizada Batasuna como si de un mero asunto de seguridad ciudadana se tratara. Según lo dispuesto en la misma, estas manifestaciones darán lugar a un informe por infracción administrativa en virtud de lo dispuesto en la Ley de Seguridad Ciudadana. Esto supondrá que estos actos podrán seguirse desarrollando siempre que no supongan un peligro para la integridad física de las personas o los bienes, según informa Europa Press.

Se rompe así con la línea marcada por auto de suspensión dictado en enero por el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, y en cumplimiento del cual la Ertzaintza tenía orden de no permitir estas manifestaciones que se consideraban como hecho delictivo.

Esta orden se dio con motivo de las manifestaciones que se celebraron el pasado 2 de junio, que contaban con el lema «No a la represión política, ahora la vía democrática» y en ella se explica que se hace en previsión de que se puedan recibir en las comisarías nuevos escritos de comunicación en los mismos términos o con el fin de «dictar criterio» en este sentido, respecto a la «celebración de manifestaciones/concentraciones no comunicadas también con estos lemas».

En la orden -remitida inicialmente por el director de la Ertzaintza, Jon Uriarte, al jefe de División de Seguridad Ciudadana, José Ramón Lezertúa, quien a su vez la envió a las comisarías- se establece que no se podrán utilizar en las manifestaciones lemas o pancartas que aludan de manera directa a organizaciones, instituciones o a las personas que las integran o representan y supongan una amenaza o intimidación para las mismas. Tampoco estará permitido realizar alusiones a cualquier «organización terrorista que suponga conductas de enaltecimiento, ni podrán participar mediante anagramas o textos organizaciones declaradas ilegales».

Infracción administrativa. Si se produce alguna de estas situaciones en el transcurso de los actos o manifestaciones, la resolución emitida por la dirección de la Ertzaintza establece que se incoe «un informe de LSC por infracción administrativa». La apertura de un expediente de seguridad ciudadana significa que éste se remite al Departamento de Interior del Gobierno vasco y es este departamento quien decide cómo se tramita y si finalmente se impone o no una multa. También ordena que, en caso de apreciarse ilícitos penales con peligro para las personas y los bienes, se procederá a la apertura del atestado que corresponda y su remisión a la autoridad judicial.

Hasta ahora lo que se venía haciendo desde que en enero el juez Grande-Marlaska dictara un auto de suspensión por dos años de la actividad de Batasuna, a raíz del intento de esta organización ilegal de celebrar un congreso en Baracaldo, era -en virtud de otra circular del director de la Ertzaintza- suspender y prohibir cualquier manifestación o acto en el que Herri Batasuna, EH o Batasuna tomara parte de alguna manera. La orden era clara y tajante: no permitir la celebración del acto. También señalaba que cualquier actuación realizada tendente a facilitar o auxiliar esa presencia de HB, Euskal Herritarrok, Batasuna pudiera ser constitutiva de un delito de colaboración con organización terrorista, lo que daría lugar a la instrucción del atestado correspondiente y se daría cuenta del mismo al Juzgado Central de la Audiencia Nacional.

Por otra parte, un menor de 17 años fue detenido la pasada madrugada por un delito de atentado contra agentes de la autoridad, después de que arrojara distintos objetos desde un tejado contra los agentes de la Ertzaintza y los coches-patrulla que habían acudido al lugar a atender un aviso, según informó el Departamento vasco de Interior. En este incidente también estuvo implicado otro menor que ya ha sido identificado por la Policía vasca.

CIUDADANOS DE EUROPA
Manifiesto http://www.ciudadanosdeeuropa.eu/ 12 Junio 2006

Europa fue en sus orígenes un territorio, pero dejó de serlo cuando comenzó a identificarse con un ideal de conquista de la dignidad y la libertad para todo ser humano. Incluso en sus años más oscuros, aquellos en los que sus habitantes padecieron la barbarie del totalitarismo, fue ese ideal democrático, esa verdadera alma de Europa que había fructificado más allá de su viejo territorio, la que hizo posible la victoria frente al horror. Por eso estamos obligados a defender y a fortalecer Europa; no porque creamos en una nación europea, sino porque creemos en una nación humana de la que Europa constituye ya el germen.

Pero hoy Europa vive un momento crítico. Sus ciudadanos parecemos haber perdido la conciencia y la memoria del alto precio pagado por la conquista de las libertades que disfrutamos. Acomodados en los tópicos del relativismo y la deconstrucción, somos incapaces de reconocer el valor de las creaciones que nuestra cultura ha aportado al patrimonio común de la humanidad. Traicionamos así la deuda que nos liga a aquellos de nuestros antepasados que se dejaron la piel en esa tarea, como traicionamos también a los hombres y mujeres que en el resto del mundo combaten por esos mismos ideales.

Carentes del aliento de sus ciudadanos, las recién nacidas instituciones europeas se tambalean, a la vez que los gobernantes de los estados nacionales reintroducen gestos de un nacionalismo populista que creíamos ya inconcebible tras las brutales guerras inter-nacionales que asolaron el pasado siglo.

Y sobre todo, día a día crecen las amenazas externas e internas provenientes de los movimientos nacionalistas. Independientemente de los criterios sobre los que construyen sus proyectos identitarios – la raza, la religión, la lengua, la historia, la cultura...– , todos ellos llevan en su seno el germen de la intolerancia y el totalitarismo, pues comparten la idea de que la identidad colectiva debe primar sobre la libertad del individuo, y por eso todos ellos suponen, en mayor o menor grado, reaccionarios retrocesos tribales contra el ideal de una única nación de hombres libres.

Si añadimos a todo ello la llegada masiva a nuestro suelo de emigrantes procedentes de todos los rincones del mundo, no será difícil percibir la situación explosiva a la que, a medio plazo, parecemos abocados. Sólo una Europa fuerte y unida puede ser capaz de integrarlos en su seno transmitiéndoles los valores que ha forjado y haciendo de ellos nuevos ciudadanos europeos. Pero es un espejismo suicida creer que podrán llegar a convertirse en “británicos”, “italianos” o “españoles”, y aún menos en “escoceses”, “piamonteses” o “catalanes”. Por eso, el retorno de los nacionalismos, la epidemia de afirmaciones identitarias y tribales que asola de nuevo Europa, sólo puede conducir al fracaso de la integración de esos emigrantes que, a medio plazo, se verán a su vez empujados a construir nuevas comunidades identitarias condenadas a un proceso letal de afirmación y confrontación.

Es fácil comprender que este nuevo apogeo de los nacionalismos es uno de los efectos del ya imparable proceso de mundialización económica que vive la humanidad. Pero es necesario añadir: es a la vez el más reaccionario y el más peligroso. No hay mejor prueba de ello que el hecho de que amplios sectores de esa izquierda europea que siempre hizo suyo el ideal internacionalista hayan renunciado inconfesadamente a él a la vez que abrazan su negación absoluta: la defensa de las identidades nacionales.

Los españoles nos hemos implicado en este nuevo proceso histórico tanto como el resto de los europeos. Pero las peculiaridades de la situación política que vivimos en los últimos tiempos –producto de años de oportunista renuncia por parte de los partidos políticos democráticos a combatir ideológicamente el nacionalismo–, amenazan con darnos un inesperado protagonismo. Tras haber sido los primeros y casi los únicos en votar la Constitución Europea, corremos el peligro de ser también los primeros en iniciar un proceso de desintegración tribal que terminaría por hacer imposible el proyecto de la unidad europea.

Y sin embargo, la mayor parte de nuestros políticos, incapaces de percibir otra realidad que la de sus cálculos de poder al más breve plazo, se comportan con la irresponsabilidad de quienes imaginan a Europa como una entidad inalterable que estaría siempre ahí para actuar como colchón amortiguador de sus conductas irresponsables. Olvidando que a la proclamación de la nación sigue la de la soberanía, a ésta la de la autodeterminación y que finalmente, aunque sólo sea por el deseo de los líderes nacionalistas de seguir detentando el poder, la independencia. Pues bien, si eso sucede en Cataluña o en el País Vasco, ¿qué garantiza que la pasión tribal no prosiga en Escocia, en Bélgica o en el norte de Italia? La pretendida “Europa de los pueblos” que vocean los nacionalistas será entonces la mascarada de un proceso de destrucción de la verdadera Europa que ha comenzado ya a nacer: la Europa de los ciudadanos.

Ante tan oscuro panorama los ciudadanos europeos no podemos seguir por más tiempo callados, so pena de acabar sometidos a quienes defienden sus proyectos totalitarios con una pasión que los demócratas parecemos haber perdido. Por eso, los que suscribimos este manifiesto afirmamos:

1.- Que frente a la proliferación de las tendencias disgregadoras, tribales y reaccionarias características de los nacionalismos, nos comprometemos a luchar por la defensa y el fortalecimiento de la Europa de las libertades, es decir, de la Europa de los ciudadanos libres.

2.- Que frente a la reclamación de derechos históricos de las comunidades que buscan sembrar la desigualdad y la disgregación entre los ciudadanos de Europa, reivindicamos los derechos humanos, que no son otros que los derechos históricamente conquistados por los hombres en su lucha contra la barbarie tribal.

3.- Que las naciones y los estados son realidades históricas, como cualquier otra obra humana, y en ningún caso entidades eternas e inalterables. Por eso, no imaginamos un destino más noble para una nación que el de renunciar a su ser diferenciado para alumbrar una realidad política mucho mayor, más plural, más igualitaria y, en definitiva, más humana.

4.- Que esa Europa en la que creemos hará de su rica diversidad cultural un patrimonio común, y en ningún caso la coartada de reclamaciones excluyentes y segregadoras.

5.- Que no reconocerá otra soberanía que la que emane del conjunto de los ciudadanos europeos.

6.- Que, por eso, rechazará toda reclamación de autodeterminación, pues en una comunidad democrática el ejercicio de la autodeterminación es una práctica insolidaria, sin otro fin que la afirmación e intensificación de privilegios y de desigualdades.

7.- Que avanzará decididamente hacia la renuncia a toda frontera interior, pues ha aprendido a golpe de masacres que las fronteras llaman a las guerras.

8.- Que sólo una Europa como esa –unida, libre y plural, cosmopolita, desterritorializada y destribalizada– será capaz de integrar a los emigrantes que hacia ella acuden, pues será la única que podrán vivir como un proyecto ilusionante del que también ellos deseen formar parte.

9.- Que la Europa que defendemos es sólo una etapa provisional en la creación de esa nación que deseamos: una nación universal, plural y cosmopolita de ciudadanos libres que desconocerá toda frontera entre los hombres.

10.- Que porque defendemos esa patria universal de los hombres libres y porque, en el camino hacia ella, defendemos una Europa de los ciudadanos, igualmente y con la misma provisionalidad defendemos España como una realidad democrática, plural e integradora indiscutiblemente superior a lo que surgiría de su disgregación en comunidades identitarias y monocordes.

Por todo ello llamamos a todos nuestros conciudadanos a asumir, apoyar y difundir este manifiesto, convencidos como estamos de que en el siglo XXI los españoles, al igual que el resto de los habitantes de este continente, seremos europeos o no seremos.

Arranca la concentración de la AVT
Agencias Periodista Digital 12 Junio 2006

- La manifestación convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (ATV) y respaldada por el PP se celebra ya en las calles de Madrid. La concentración se inició en la Plaza de Colón bajo los lemas "¡Negociación, en mi nombre no!" y "Queremos saber la verdad".

Un total de 15 técnicos de las direcciones generales de Seguridad y Protección Ciudadana, ambas adscritas a la Vicepresidencia Segunda de la Comunidad de Madrid, han cifrado en torno a un millón los asistentes a la concentración convocada hoy por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Algunos participantes han proferido gritos contra el Gobierno. A primera hora de la tarde comenzaron a llegar al lugar de la protesta personas, en su mayoría provenientes de otras ciudades, y progresivamente fue aumentando el número de asistentes.

A la marcha se han sumado numerosos dirigentes del PP, entre ellos su presidente, Mariano Rajoy; el secretario general, Ángel Acebes; el portavoz en el Congreso, Eduardo Zaplana; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y la presidenta del PP en el País Vasco, María San Gil.

Se trata de la cuarta movilización en menos de un año y medio -primera tras el alto el fuego anunciado por ETA- en contra de la negociación con la banda terrorista, aunque en esta ocasión al rechazo del diálogo se ha sumado la exigencia de conocer todo lo ocurrido en los atentados del 11 de marzo de 2004.

Dos lemas, "Negociación, en mi nombre no" y "Queremos saber toda la verdad", centrarán la protesta en la capital, que se inició con la intervención de la periodista Isabel San Sebastián y que se cerrará con los testimonios de cinco víctimas del terrorismo y la intervención del presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz.

Por la mañana comenzaron los actos de protesta previstos por la AVT con dos recorridos en autobús por diversos lugares de la capital marcados por atentados terroristas. Una vez finalizados los trayectos en autocar en la Plaza de las Cortes, Francisco José Alcaraz leyó un manifiesto en el que aclaró que la jornada es para "honrar a todas las víctimas del terrorismo".

Tras enumerar los nombres de varios terroristas, adujo que "esos asesinos son los verdaderos interlocutores y beneficiarios" del proceso de diálogo y "no la sociedad española", ya que, alegó,

"Los llamados Otegi, Permach y compañía no dejan de ser los macarras batasuneros que, gracias al Gobierno, llevan dos años riéndose de todos los españoles".

Alcaraz denunció a quienes entregan "rosas blancas por la paz" igualando a "víctimas y verdugos" y se dirigió a la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien dijo ayer "a los españoles que el terrorismo no existe", para preguntarle por qué entonces se empeñan en "en arrodillar a todo un Estado de Derecho" ante las pretensiones de los terroristas.

El presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, advirtió a los "señores del Gobierno" de que los hombres que consideran "interlocutores válidos" para la rendición de ETA son "los asesinos de casi mil personas" y les pidió que no cedan al "chantaje terrorista".Alcaraz pidió al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que "no claudique" ante ETA y que no conceda a la banda "lo que no ha conseguido durante 38 años de asesinatos, extorsiones y amenazas".

En la concentración se escucharon los testimonios de varias personas que han sido víctimas del terrorismo, entre ellos el de Gabriel Moris, padre de Juan Pablo Moris (fallecido en los atentados del 11-M) y que hoy incidió en que "una sociedad que se precie no puede pasar página de ese horrendo crimen".

A su juicio, el voto del 14 de marzo llevaba implícito "El esclarecimiento de los atentados, el castigo de los implicados en la trama y la prevención de nuevas acciones terroristas" y dijo tras referirse a las investigaciones parlamentaria, policial y judicial que "lo más razonable" sería comenzar desde cero.

Marimar Blanco, hermana de Miguel Angel Blanco -asesinado por ETA en 1997- recordó que el Estado no cedió cuando la banda exigió el acercamiento de los presos con su hermano secuestrado, y que de aquel suceso surgió el "espíritu de Ermua" basado en la no claudicación, la firmeza de los poderes públicos y después el Pacto por las Libertades.

Subrayó que Batasuna "es ETA", se refirió a la formación ilegalizada como un "partido mafioso, ilegal e inmoral" y pidió al Gobierno que no haya ninguna contraprestación ni política ni penal y que se ponga "sin ninguna duda ni ambigüedad" de parte de las víctimas.

Javier Gismero, militar herido en el 11-M, exigió al Gobierno una "actuación determinante" para que las víctimas del "mayor atentado terrorista jamás perpetrado en España" sepan la "verdad" y recuperen "la paz y el sosiego".

Según Gismero, "son demasiados los enigmas" sin resolver sobre la autoría de aquel atentado, dentro de un "proceso judicial carente de rigor", por lo que reclamó una "investigación seria, eficaz, no deslegitimada por intereses políticos y no sometida a un permanente obstruccionismo".

El cuarto testimonio lo ofreció Teresa Jiménez-Becerril, hermana de un concejal del PP asesinado junto a su esposa por ETA en Sevilla, en 1998, que le dijo a Zapatero que no tiene su "bendición para buscar una paz como sea" y le propuso enviarle a sus sobrinos a la Moncloa para que les explique:

"Por qué está siendo tan complaciente con quienes ordenaron la muerte de sus padres".

Tras criticar a quienes piden "serenidad" a las víctimas, gritó: "¡No puedo estar serena, a mí no me callan!".

La mujer, que reside en Italia, se quejó de que le nieguen la palabra en actos de homenaje a su hermano en Sevilla. Lo hacen, expuso, "porque las víctimas somos la voz de sus conciencias", y "lo que para ellos es rencor, para nosotros es memoria", como lo que consideran "intransigencia, es simplemente dignidad".

Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, afirmó en la concentración de la AVT que no desea "la paz de la exclusión, la paz de la humillación", sino que quiere que "ETA sea derrotada".

"Nosotros queremos que depongan las armas, que ETA sea derrotada, que desaparezca. No queremos asesinos que matan para imponer sus ideas".

Asimismo, afirmó que "no hay ningún proceso de paz", que "La paz viene después de la guerra, cuando hay un grupo que mata a otro como en Irlanda"
pero, como explicó "en España no hay dos bandos enfrentados", sino: "Un bando que mata y unas víctimas que mueren, que son extorsionadas, que son amenazadas".

Por su parte, la Presidenta del PP en el País Vasco, María San Gil, sentenciaba muy duramente la actitud del Gobierno: "Dejar de matar no debe tener premio".

El Gobierno, en boca de su secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, aseguró hoy a Europa Press seguir "convencido" de que la mayoría de los ciudadanos españoles "quieren la paz", y tras, señalar que las víctimas merecen "respeto", reprobó a los que "utilizan su dolor".

"El Gobierno sigue convencido de que la mayoría de los ciudadanos quieren la paz".
Respecto a la manifestación celebrada esta tarde por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en Madrid, indicó que las víctimas merecen: "respeto, y los que utilizan su dolor, la mayor reprobación".

Al respecto, Moraleda destacó el "interés" del Gobierno en "comparar" la actitud de hoy con la que se tenía cuando el PP gobernaba, y, en este punto, instó a los "responsables" del PP a que contesten a la siguiente pregunta:  "¿Por qué no se manifestaron cuando Aznar en 1998 negociaba con ETA?".

Además, el secretario de Estado añadió que: "cuando se usa la hipocresía en política es porque se tiene más interés partidista que interés por el país. Que no se engañen; el país está por la paz".

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