AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 17 Junio  2006
SE NIEGA A FIRMAR UN ATESTADO ESCRITO EN CATALÁN
Intentan desalojar a Carmelo González en su primera noche de huelga a favor del bilingüismo en Cataluña
Carmelo González continua con la huelga de hambre que inició este viernes frente al palacio de la Generalidad. El motivo de esta protesta es reclamar el derecho de su hija a recibir educación en castellano en la comunidad catalana. Este sábado, en la cadena COPE, ha contado cómo en su primera noche, y a pesar de tener los permisos oportunos,"un juez y dos policías vestidos de paisano les indicaron que debían desalojar", pero al no contar con el "poder" para hacerlo, las autoridades decidieron "levantar un atestado en catalán". "Lo pedí en castellano pero no me lo quisieron dar", ha indicado Carmelo.
Libertad Digital 17 Junio 2006

Carmelo González inició este viernes una huelga de hambre frente al palacio de Generalidad para reclamar el derecho de su hija a recibir una educación en castellano en Cataluña. Este sábado en La Mañana del fin de semana de la cadena COPE ha narrado cuál ha sido su experiencia esta primera noche de reivindicación. "Han tratado de desalojarme, aunque habíamos pedido los permisos oportunos", ha indicado Carmelo. Y es que a las 3.00 de la madrugada se "presentó un juez con dos señores vestidos de paisano que se identificaron como policías y nos dijeron que teníamos q desalojar porque entre las 22.00 horas y las 7 de la mañana no se podía estar en la plaza".

El asesor de legal de la plataforma de la que forma parte, "En castellano también" les indicó que "teníamos todo el derecho" de estar en la plaza de Sant Jaume. También les informó que "no tenían poder para desalojarnos". Es en ese momento cuando las autoridades decidieron "levantar un atestado". El documento se lo dieron a firmar a Carmelo González, pero al estar en catalán "lo pedí en castellano" pero "no me lo quisieron dar y nos dijeron que podíamos ir a recogerlo a la comisaría". Pero éste no ha sido el único suceso ocurrido durante la noche. "Una hora después de este hecho, fueron pasando con asiduidad grupos de personas que nos insultaban en la distancia, sin intimidaciones físicas", señala Carmelo.

A la pregunta de si podía confirmar el insulto de "puto inmigrante español" que le profirieron alunas personas, este padre afincado en Barcelona ha contestado que "sí", pero no sólo a él sino también a "las decenas de personas que estaban allí". Carmelo González ha aclarado que "este altercado ocurrió a las 16.00 horas", estando los medios de comunicación presentes, por tanto, "está grabado, filmado". No es el único insulto que ha recibido sino que también le llegan "algunos e-mails insultantes, así como información personal y profesional con intención descalificatoria en una web de marcado signo, yo diría más que nacionalista, intolerante y xenófoba porque abundan los insultos en ese tono".

La concentración cuenta con el apoyo de la Fundación para la defensa de la Nación Española, el partido Convivencia Cívica Catalana, Universitarios Liberal Demócratas (ULD) o Asociación por la Tolerancia, entre otras entidades.

Carmelo González ha querido dejar claro que la coincidencia del inicio de su huelga de hambre con el final de campaña del referéndum del Estatuto "es casualidad, porque mi protesta nada tiene que ver con el Estatut", y ha explicado que eligió esta fecha por la inminencia del fin de curso. González quiere que su hija reciba la primera enseñanza en su lengua materna, el castellano, con la introducción progresiva del catalán, pero sin que ninguna de las dos sea excluida como lengua vehicular. La niña, alumna del CEIP 2 de Sitges (Barcelona), recibe una atención individualizada en castellano, medida con la que la Generalidad garantiza el derecho de los alumnos menores de siete años a recibir la primera enseñanza en su lengua materna.

Llaman «puto inmigrante español» al padre que pide escuela en castellano
Agencias  Periodista Digital 17 Junio 2006

Carmelo González ha emprendido una pugna cívica para que el Govern reconozca «el derecho fundamental» a que su hija reciba educación en castellano dentro de Cataluña. Tras casi un año de pasividad estatal ante sus vindicaciones, González resolvió ayer acometer una simbólica jornada de huelga de hambre de 24 horas frente al Palau de la Generalitat.

«Proyecto mis reclamaciones desde un profundo respeto a todas las opiniones, incluso a los postulados más nacionalistas», declaró. «Durante la República se reconocía el bilingüismo educacional, por eso no cabe en ninguna mente cabal que ahora se legitime la discriminación por razón de lengua», añadió.

Pese al «xenófobo acoso de algunos extremistas», lo cierto es que ayer no estuvo solo en la plaza de Sant Jaume. Diversas plataformas como Ciutadans de Catalunya o Convivencia Cívica Catalana hicieron acto de presencia. Asimismo, no faltaron ciudadanos particulares que asistieron al acto para testimoniar su respaldo a la iniciativa de González.

Una transeúnte, que se sumó espontáneamente al encendido debate sobre nacionalismos que sostenían algunos asistentes, opinó que: «no es normal que en mi oficina, en la que trabajamos 50 personas, nadie se atreva a opinar sobre el Estatuto».

Después de conocer este martes que la Generalidad sanciona a los comerciantes que no tengan sus facturas en catalán por la aplicación de la ley de política lingüística, Carmelo González, un padre de 42 años inició este viernes una huelga de hambre para reclamar el derecho de su hija a recibir educación en castellano.

Este padre de 42 años lleva más de uno luchando por conseguir que su hija pueda estudiar en el idioma de Cervantes que es el que aprendió en casa desde pequeña. Durante este tiempo, Carmelo González ha pedido audiencia a la Generalidad y al Gobierno central para que escucharan su reivindicación apoyándose, entre otras cosas en las cuatro resoluciones del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que avalan el derecho de un niño de recibir la educación en el idioma materno.

El propio González ha señalado que "respeta" profundamente el catalán y da su visto bueno a que la Generalidad trate de defenderlo y promoverlo, pero al mismo tiempo ha denunciado la imposibilidad de recibir educación pública en castellano y lo ha tachado de "antiestatutario" y de quebrantar la propia ley catalana de política lingüística.

Por eso, ha anunciado que presentará un informe al Parlamento Europeo para "denunciar la situación actual" y pedirá que se articule una comisión de investigación independiente sobre el tema. Es "preocupante" que el Gobierno central y la Generalidad "se permitan no respetar" las leyes y las sentencias de los tribunales, sentenció.

Sobre el Estatuto que se someterá a referéndum el próximo 18 de junio ha dicho que "deja la puerta abierta" a que los alumnos puedan recibir educación en castellano, si bien matizó que esto se da a partir de una "interpretación" y que el texto debería ser "mucho más tajante" al respecto.

RECIBE AMENAZAS
Carmelo González, también, ha denunciado que le han llegado "amenazas, insultos y descalificaciones" por parte de la asociación de padres de la escuela de su hija, en Sitges, Barcelona, en una actitud, que el propio González ha calificado de "rallar lo criminal". De las autoridades de la escuela considera "intolerable" que le recomendaran matricular a su hija en un centro privado para que pudiera recibir clases en castellano.

Además, criticó las consignas de algunos planes lingüísticos de escuelas catalanas y mostró su "miedo" a que:

"la aventura de la construcción de la identidad nacional pase por encima de lo que haga falta. Los países están hechos de ciudadanos y derechos".

LAS CIFRAS
Por su parte, el presidente de la Asociación Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, aseguró que, entre los alumnos castellanohablantes en Cataluña, el fracaso escolar es mayor cuando reciben enseñanza en catalán (42,6 por ciento) que cuando la reciben en castellano (tan sólo el 27,3 por ciento). También ha dicho que la situación es inaceptable por "anticonstitucional y discriminatoria" y piorque tiene el "rechazo de la mayoría de los ciudadanos en cataluña".

Francisco Caja, director de Convivencia Cívica, aportó la artillería argumentativa más controvertida.
«Hay una larga historia de racismo catalanista, empezando por Prat de la Riba, que en un diario antisemita alemán comparó a los judíos con los castellanos y a los catalanes con los arios».

Caja dijo que Pasqual Maragall, presidente de la Generalitat, es el «vergonzoso heredero» del pensamiento racista catalán.

«Sólo hay que oírle decir que quién no ha nacido aquí no puede ser president».
 
ESPAÑA Y LIBERTAD ESTUVO CON CARMELO GONZÁLEZ DURANTE SU HUELGA DE HAMBRE EN BARCELONA
Nota de prensa ESPAÑA Y LIBERTAD 17 Junio 2006

La Coordinadora General de España y Libertad, Yolanda Morín, que hizo frente a los independentistas al grito de "Libertad y Constitución" fue insultada repetidamente por los violentos y calificada de "inmigrante española".

La Coordinadora General de España y Libertad, Yolanda Morín, apoyó con su presencia la protesta de Carmelo González durante su huelga de hambre.

España y Libertad lamenta profundamente los insultos que sufrieron los presentes por parte de independentistas violentos que intentaron boicotear la presentación de la movilización cívica. La Coordinadora General de España y Libertad, que hizo frente a los independentistas al grito de "Libertad y Constitución" fue insultada repetidamente por los violentos y calificada de "inmigrante española".

La Coordinadora general viajó desde Bilbao a Barcelona para apoyar la acción de Carmelo González ya que, según sus propias palabras, "acciones como las de Carmelo son las que dan fuerza a la sociedad civil para seguir luchando por la libertad".

Según Yolanda Morín "la defensa del castellano en Cataluña necesita de padres como Carmelo González que no permitan que sus hijos sean discriminados al no poder realizar los estudios en su lengua materna"

Sobre los insultos sufridos por los radicales Yolanda Morín añadió que "por desgracia estamos acostumbrados a este tipo de actos violentos por parte de los separatistas y no vamos a permitir que este tipo amenazas nos impidan continuar con la defensa de la libertad en cualquier punto de España."

Para finalizar la Coordinadora General de España y Libertad quiso dar las gracias a los colectivos que se habían sumado con su presencia a la protesta "Desde España y Libertad queremos dar las gracias a Convivencia Cívica Catalana - especialmente a Francisco Caja-, Estudiantes Liberal Demócratas y Asociación por la Tolerancia por su presencia física en la Plaza de Sant Jaume"

Mas información: Yolanda Morín, GSM 678.61.61.77
info@e-libertad.es   http://www.e-libertad.es

Intimidación de las fuerzas de orden público a Carmelo Gonzalez en su huelga de hambre.
absurdarevolucion@yahoo.es 17 Junio 2006

Anoche estuvimos acompañando a Carmelo González, a Convivencia Cívica Catalana y a Universitarios Liberal Demócratas en su reivindicación en la plaza de San Jaime de Barcelona.

La huelga de hambre de Carmelo comenzó a las 16:00 horas con algunos incidentes que no han sido publicados por la prensa y la televisión.

Algunos jóvenes independentistas estuvieron discutiendo con toda corrección sus planteamientos con los concentrados. Cuando marcharon, llevaron en sus mochilas un montón de argumentos contra el NO al Estatuto pero en clave no-nacionalista. Un planteamiento ideológico de uno de ellos: "Yo quiero vivir en catalán", la réplica "Nosotros queremos vivir en libertad", parece que esto lo entendieron.

La noche fue tranquila hasta que una pareja de miembros de los Mozos de Escuadra vestidos de paisano nos pidieron que nos retirásemos, una acción intimidatoria de la administración que Francisco Caja supo resolver pidiendo por escrito la orden gubernativa. Cuando la policía autonómica entregó a firma a Carmelo el informe de su actuación, se solicitó en castellano, y con estas nos dejaron por imposibles.

La indignación pasó a convertirse tras la marcha de las fuerzas de "intimidación al público" en una afirmación de nuestras convicciones. Esto no ha hecho mas que empezar, "tendremos necesidad de reunirnos y formular nuestras tesis en muchas ocasiones, con toda seguridad".

Enmienda
Por IGNACIO CAMACHO ABC 17 Junio 2006

LA lengua es la herramienta de que se vale el nacionalismo para inventar una nación y convertir el particularismo cultural en un discurso de exclusión política. En Cataluña, la «normalización» pujolista dio cuerpo durante más de veinte años a la construcción artificial de una identidad colectiva con vocación diferencialista, pero es el nuevo Estatuto el que consagra el modelo excluyente al convertir el idioma en un instrumento separador destinado a articular el nacionalismo como una verdadera obligación ciudadana.

Esta maniobra de imposición ha quedado desenmascarada, con aplastante brillantez expositiva y meridiana claridad ideológica, en el manifiesto de la plataforma Enmienda 6.1 (www.seispuntouno.org), que lucha por la corrección del artículo estatutario en el que se consuma el atropello destinado a utilizar el catalán como palanca para levantar una insalvable barrera política, un soporte de discriminación que sólo concede la ciudadanía plena a quienes se integran en la nación cultural definida en el texto como sujeto de hipotéticos derechos históricos. La presencia entre los firmantes de importantes personalidades de la izquierda catalana y española destruye el simplismo argumental que identifica -de forma expresa en la campaña del PSC- la oposición al Estatuto con los intereses de la derecha, por otra parte tan legítimos como cualesquiera otros. Lo que la plataforma denuncia es el sutil «silogismo perverso» que, al definir el catalán como la lengua propia, la transforma en la lengua «única» de los catalanes, con lo que el castellano, aun bajo la apariencia teórica de cooficial, pasaría a ser la lengua «de los otros», es decir, de quienes no forman parte de la nación que otorga cohesión simbólica al discurso dominante.

Bajo la coartada de salvar una postergación histórica que ya no existe ni de lejos, el Estatuto otorga al catalán una primacía desproporcionada en la vida pública que de hecho reduce el castellano -y a sus hablantes- a una posición claramente postergada, y viene a crear una «nación interior» de dos millones de habitantes dentro de una comunidad de siete. La nueva catalanidad estatutaria parte de la idea de un pueblo esencial agrupado en torno a una tradición y un idioma, y a través de la lengua efectúa una selección -una limpieza- que empobrece deliberadamente la realidad al borrar de la ciudadanía plena a millones de personas que conforman el verdadero paisaje de la comunidad catalana. Se trata de un gravísimo fenómeno de exclusión inaceptable en una democracia igualitaria, que el Partido Socialista ha promovido y/o aceptado de forma tan sorprendente como inadmisible. En la medida en que este discriminatorio abuso se consume sin enmienda, el socialismo catalán se va a hacer cómplice de una tropelía histórica que afectará principalmente a la población inmigrante que constituye su base social. Contagiado del delirio nacionalista, el PSC está cambiando poder por libertad, y es probable que acabe perdiendo las dos cosas cuando resulte demasiado tarde.

Legalidad asimétrica
EDITORIAL Libertad Digital 17 Junio 2006

Pocas cosas han tensado tanto el ambiente político como el Estatuto catalán. Desde su parto a finales del año pasado en el parlamento autonómico, ha acaparado más atención que cualquier otro asunto de política nacional. Pasado mañana habrá terminado todo con el referéndum. Si sale no, los políticos catalanes y el PSOE nacional habrán hecho el mayor ridículo de su historia. Si, por el contrario, y tomando las encuestas como referente, los catalanes votan sí se habrá consumado definitivamente la ruptura del consenso constitucional de 1978. Porque, y en esto no debería engañarse nadie, si algo ha hecho este Estatuto ha sido dividir, enfrentar y crear disputas donde no existían.

Toda la agenda del Gobierno en el último medio año se ha adaptado a las pautas marcadas por el Estatuto y su inseparable polémica. Todos los miembros del Gobierno han pasado por el aro al son de José Montilla, todos los barones del PSOE han terminado tragándose el sapo que Zapatero les sirvió frío y sin avisar. Mucho hablar pero ninguno de los que, como Ibarra o Guerra, se hicieron cruces al principio ha conseguido aguantar el tipo hasta el final. El que se mueve nos sale en la foto, ya lo dijo el mismo Alfonso Guerra hace veinte años y sigue en plena vigencia.

A pesar del recorte cosmético que el texto sufrió en Madrid, el Estatuto que el domingo se refrenda sigue siendo soberanista, insolidario y, sobre todo, liberticida. Llevado a la práctica será, además, un estorbo mayúsculo que hará casi imposible la gobernabilidad de la nación, de la española, claro, porque la catalana, aunque Maragall y Carod lo repitan mil veces, ni ha existido en el pasado ni existe en el presente.

Con semejantes antecedentes es normal que los padres del engendro hayan retorcido la legalidad vigente hasta el último momento. El Estatuto no es que sea ilegal es que es anticonstitucional. Muchos de los mecanismos que prevé en su abultado articulado se dan de bruces con nuestra Carta Magna y pueden derivar en un completo colapso legislativo. El modo que socialistas y nacionalistas han elegido para acercárselo al pueblo no ha podido ser peor. Demagogia, populismo, apelaciones cainitas a la guerra civil, persecuciones y agresiones por las calles… nada se han dejado en el tintero, más que el “Estatuto de la discordia” se merece el título de “Estatuto del Despropósito”, porque desde que hizo su debut en la escena nacional todo ha sido eso mismo, un despropósito, un desatino, un absurdo innecesario cuya siembra de males no ha hecho sino empezar.

El broche final a tanto dislate lo ha puesto su promotor saltándose por tres veces la ley electoral. Si la Junta Electoral Central dice que la Generalidad no puede animar al voto Maragall lo ha hecho, y varias veces en calidad de presidente. Ha ido más lejos incluso. Al President no le basta con que los catalanes vayan a votar, han de hacerlo en un sentido, en el que él dice. Si la democracia, como ya apuntábamos ayer, ha muerto en Cataluña a manos de los violentos, la ley no ha corrido mejor suerte. Es elástica, moldeable al antojo del que manda, una suerte de legalidad asimétrica con patente catalana y al servicio de la casta nacionalsocialista que gobierna el Principado. Una ruina, en definitiva, que pasará factura y, esa sí, habremos de pagarla todos.

Un Estatuto que entierra el futuro
Ignacio Villa Libertad Digital 17 Junio 2006

El domingo es la fecha elegida para el referéndum sobre la reforma del Estatuto de Cataluña El 18 de junio, una fecha que va a marcar –sin duda– un cambio de ritmo en la presente legislatura. Estamos ante el inicio efectivo del cambio de régimen diseñado por Rodríguez Zapatero. Un cambio que se inicia formalmente en Cataluña y que va a continuar por Andalucía, Canarias y Galicia con el País Vasco como referencia obligada. Después del Estatuto catalán ya se podrá publicitar sin tapujos la rendición del Gobierno ante los terroristas.

Llevamos muchos meses soportando una propaganda oficial, orientada a convertir en una cuestión "normal" una reforma que sólo se explica desde la irresponsabilidad sin límites por parte de Zapatero. Que nadie se engañe, nos encontramos ante una situación de emergencia nacional, sin matices, sin reservas y sin explicaciones. La reforma del Estatuto catalán y la rendición ante los terroristas forman parte de un paquete de destrucción de la actual España constitucional. Un plan que el presidente del Gobierno está ejecutando con una frialdad calculada y con una maldad no conocida.

Además, no podemos tampoco acostumbrarnos a las siguientes realidades. El texto del nuevo Estatuto catalán es intervencionista al máximo, pretende controlar al detalle la vida de los catalanes y busca la fiscalización de la sociedad. Es un ataque directo a la libertad y a los principios básicos de la democracia. Es un recorte drástico de la privacidad de los catalanes. Es una unificación soviética de Cataluña, por encima de principios y diversidades. Los mismos que hablan hasta el extenuación de la España plural, luego aplican sin vacilaciones el pensamiento único a toda una sociedad.

Cataluña, el próximo domingo va a dar una paso atrás. El domingo entra en un túnel de desastroso desenlace. Se va a ejecutar una ruptura que ahora intentan dibujar pequeña y que en muy poco tiempo se va a percibir como definitiva. Después de la campaña vivida en Cataluña estas últimas semanas tenemos el ejemplo más claro de lo que quieren para el futuro. Un futuro de exclusión, de insultos, de persecución para los que piensan diferente. Y, no lo olvidemos, es la Cataluña del Carmelo y del 3 por ciento, la misma que apuesta ahora por la ruptura. Zapatero que dice querer a Cataluña, está enterrando el futuro de toda una sociedad.

Un referéndum ilegal para un estatuto inconstitucional
Pío Moa Libertad Digital 17 Junio 2006

Un grupo de parlamentarios corruptos, alegando que “representa” al 90% del electorado catalán, y con la cobertura explícita del rojo Zapo, elaboró un estatuto dirigido contra la línea de flotación de la Constitución. Su concepto de la democracia es el de Hitler o el Frente Popular: “con los votos en la mano puedo echar abajo la ley democrática”. En realidad sólo se colocan fuera de la ley. Ellos y su estatuto.

Esta vulneración sustancial tenía que ser seguida por otra de forma: el referéndum consiguiente vulnera las normas legales, como ha expuesto el catedrático de derecho constitucional Carlos Ruiz Miguel, en un texto cuyo título he tomado prestado.

Si un golpe de estado consiste en la asunción, por algún órgano del mismo, de facultades que no le corresponden, y su imposición al conjunto de la nación, entonces estamos ante un golpe de estado en toda regla. Si tales cosas se aceptan, queda abierto el campo a la arbitrariedad del poder, al despotismo. Hay sociedades que lo han aceptado. La nuestra no debe hacerlo, si desea realmente la paz y la libertad.

Por desgracia, los partidos opuestos han caído en la trampa: piden el NO, y con ello entran en el juego. Tendrían que haber pedido la abstención, y lanzar una magna campaña explicativa, dentro y fuera de Cataluña, de las razones que vuelven el estatuto ilegal, golpista y antidemocrático. Han perdido, ¡otra vez!, una gran ocasión de parar el golpe y de hacer, al mismo tiempo, pedagogía democrática, cada día más necesaria ante la perversión de los conceptos hoy en boga.

Dos observaciones más: el estatuto anticatalán, por antiespañol, ha servido, además, de prenda y garantía ante la ETA. Era el plan alternativo al de Ibarreche-Ternera. Apenas aprobado por un parlamento envilecido, los asesinos se dignaron declarar una “tregua”, y sus colaboradores de la Moncloa lanzaron al vuelo todas sus campanas mediáticas para aturdir al pueblo español e impedirle percibir la evidencia. Nos traen la paz de los corruptos y los asesinos, la destrucción de la ley por la alianza entre ellos.

Y de nada valdrá recurrir a un Tribunal Constitucional presidido por una señora que comparte las tesis del PNV, un partido que nunca aceptó la Constitución. A ese extremo de degradación hemos llegado.

No lo aceptamos de ningún modo. La ciudadanía tiene que rechazar la gigantesca estafa. La Infame Alianza parece muy fuerte y se jacta triunfalmente del éxito de sus maniobras ante una oposición de guardería infantil, minada además por sus agentes. Pero es un gigante con pies de barro. La historia lo ha demostrado ya muchas veces.

La empanada catalana
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 17 Junio 2006

TANTA es mi devoción por Pedro Pablo Abarca de Bolea, conde de Aranda (1719-1798), que ayer, al evocarle, le rejuvenecí en un siglo. La verdad es que sus ideas liberales siguen siendo asunto pendiente en la organización de nuestro progreso; pero lo que Voltaire nos recetó hace dos siglos y medio -seis hombres como Aranda para regenerar España- sigue siendo medicina no suministrada al cuerpo nacional. Como hace siglo y medio, o medio siglo, o quince días, Mariano Rajoy lo ha recordado oportunamente en uno de sus mítines catalanes. El nou Estatut es el texto legal «más antiliberal» que se ha visto por estos pagos y es el fruto de una «empanada ideológica».

La gracia y el peligro de las empanadas es que, antes de abrirlas, no se sabe lo que llevan dentro. No es lo mismo una de xoubas, como las de Pontevedra, que otra de anguila, tal que las de Lugo. Todas son buenas, pero diferentes. ¿De qué está rellena la empanada catalana que, inspirada por el tripartito y calentada por Zapatero, votarán mañana -«sí» o «no»- en el referéndum cuya preparación ha consumido buena parte de la actividad política del Govern y, por ampliación, también del Gobierno de España? Está rellena, mitad por mitad, de rabia nacionalista y de furia izquierdista. Se adivina lo rancio, por anacrónico, de su sabor y sorprende que los empresarios catalanes, grandes y pequeños, que serán sus primeras víctimas, lo aplaudan con tanto entusiasmo. Para dejar de comer mongetas no hacía falta tanto viaje de la Constitución al vacío y, desde el lunes, del vacío a ninguna parte.

José Luis Rodríguez Zapatero, tras su accidentado acceso a La Moncloa, ha querido jugar a Maquiavelo, pero le faltan talento, formación y grandeza para ello. Se ha quedado en un aprendiz de brujo que maneja alocadamente la varita mágica del poder. Para remendar los dos mayores rotos de nuestra convivencia, el catalán y el vasco, pretende un zurcido hecho, mejor que con aguja y dedal, con escoplo y martillo. Ahí está el grosero Estatut que no demandaba la sociedad catalana y que es, de hecho, el plato de lentejas por el que ha vendido su primacía (?) socialista (!). Ahí está también, por si hubiera dudas al respecto, la fórmula de solución que ha planeado para el entendimiento con los asesinos etarras, sus próximos políticos y sus cómplices silentes.

Zapatero ha conseguido en la mitad de su legislatura una productividad para la demolición de nuestra naciente convivencia democrática que, aplicada a la industria, nos convertiría en la primera potencia europea. Tal como es y opera sólo nos sirve para debilitar y cuestionar el todo nacional y, de paso, ponerle fin a una época de crecimiento económico que ya no alcanza ni a nivelar la inflación. El lunes, tras la resaca del referéndum, lo veremos más claro. Es decir, mucho más confuso.

No, no y no
JUAN ANTONIO RODRÍGUEZ TOUS /PROFESOR DE FILOSOFÍA El Correo 17 Junio 2006

Quizá la mayor y mejor especialidad política hispánica sea el error mayúsculo. Un francés, por ejemplo, celebra en julio su Día Nacional rememorando la toma de la Bastilla, que es un hecho indiscutible: ocurrió. Nosotros, en cambio, celebramos en octubre la arribada de un genovés a las costas de Cipango, pues eso creía Colón que era América y lo siguió creyendo hasta su muerte. El descomunal dislate cartográfico se transformó en Imperio, también a fuerza de errores: buscábamos El Dorado o la Fuente de la Eterna Juventud, o la Nueva Atlántida, y nos encontrábamos con el Perú, o con México. El personaje que mejor encarna esta perseverancia hispánica en el error es, sin duda, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, eternecedor paradigma del antihéroe: vagabundea en cueros por La Florida, lo apresan los caníbales y se hace caníbal, todo en su relato son derrotas, padecimientos, miserias y, sobre todo, errores.

Los errores se pagan casi siempre. En muy raras ocasiones se cobran, es decir, se obtiene beneficio de ellos. España, en este sentido, es una sucesión de facturas abonadas a destiempo, una nación que ha incorparado a su esencia la reparación de sus propios desperfectos. A veces acertamos, sin duda. A veces promulgamos una Constitución a la francesa con los franceses bombardeando los muros de Cádiz. A veces unas Cortes Generales fruto del capricho de un obtuso gallego aprueban su autodisolución. A veces la fortuna nos sonríe y el jefe del Estado es un Rey republicano como Juan Carlos I. En general, sin embargo, parece que cuanto más nos equivocamos, más somos lo que somos. Hemos desarrollado un sexto sentido colectivo para olfatear las decisiones erróneas y lanzarnos hacia ellas alegremente, como persiguiendo la felicidad. Así nos va colectivamente: de pena. Si algún curioso nos preguntase adónde vamos, qué España queremos para el futuro, no sabríamos qué contestar.

Todo esto, como el lector habrá sospechado, viene a cuento del referéndum de mañana. Otro error, el enésimo. El error, por supuesto, no radica en que se vote lo que se vota. En España podría votarse democráticamente cualquier cosa: la abolición de la Monarquía, la independencia del País Vasco o la segregación de Cartagena. El error consiste en creer que con votar cualquier cosa aumenta la calidad de nuestra democracia y se cumple el deber de legar a la generación siguiente un país mejor. El error consiste en suponer que menos España es más España, menos Estado es más Estado. El error consiste en no reparar en un hecho que, de tan evidente, pasa desapercibido: que el Parlamento, por fin en este país, representa de verdad a la nación. Decir esto y decirlo así, un poco grosso modo, convierte ciertamente a quien lo dice en un jacobino, un centralista o un criptofranquista. Pero el caso es que hay muy pocos ciudadanos de este país que, al hablar 'de política', es decir, al hablar de asuntos políticos de actualidad, hablen de otra cosa que de política nacional, de la política de todos, de la que se decide en la Carrera de San Jerónimo. Ésa es, por abrumadora opinión mayoritaria, nuestra política. Incluso allí donde gobierna el nacionalismo, la política es sobre todo la que se hace desde el parlamento local contra o con o hacia el Parlamento nacional. La política intrautonómica, en cambio, se reduce a la minucia local o a la imitación en pequeño formato de la política nacional. A veces, ni siquiera a eso: hay comunidades autónomas nihilistas 'sensu stricto', o sea, gestoras de la nada política.

El Estado de las Autonomías inventado en 1978 podría, sin duda, haber evolucionado de otro modo. La Constitución permitía un desarrollo federalizante e integrador de los nuevos focos de decisión política en el entramado del nuevo Estado. Permitía, por ejemplo, el traslado de las grandes decisiones interautonómicas al Senado. Permitía establecer una jerarquía normativa rigurosa y una enumeración clara y precisa de los derechos de los ciudadanos en todo el territorio nacional. Permitía, en suma, reinventar (o inventar, porque nunca hubo tal en España) la figura del ciudadano... español. Una figura que, hoy por hoy, es como el himno nacional: una música sin letra, una forma sin contenido preciso.

Casi treinta años después de aquella fecha hay muchos ciudadanos que, lejos de sentirse plenamente representados por sus parlamentos y gobiernos autonómicos, se sienten más bien prisioneros o rehenes de esas mismas instituciones; basta iniciar un sencillo trámite burocrático interautonómico para comprobar la dimensión de la catástrofe. Es como volver, incluso Internet mediante, a la España de Larra: conéctese usted mañana. Muchos ciudadanos, en suma, quisieran que acabase la era de la dispersión centrífuga de poderes y competencias y se iniciase la de su armonización y coordinación. Pero esto es inviable si se persevera en un proyecto político basado justamente en la bondad incontestable del centrifugado. Habría que preguntarse qué clase de planes a largo plazo puede hacer cualquier gobierno nacional si no puede prever qué quedará del Estado en cinco o diez años. Habría qué preguntarse cómo se logra siquiera pergeñar algo así como un proyecto común sin apenas poderes para llevarlo a cabo.

El referéndum del domingo es un gran error. Erróneo en las formas, erróneo en la torpe radicalización del proceso que ha llevado a él, erróneo en sus consecuencias inmediatas. Incluso si por un inimaginable milagro ganara el 'no', el error no dejaría de serlo. El domingo acaba la Transición: roto el consenso sobre lo fundamental, enterradas ciertas formas de enfocar ciertos problemas, dividido el país, sólo nos queda perseverar en nuestra goyesca quintaesencia y dedicarnos al mero garrotazo. Algo hemos ganado en estos treinta años, desde luego: los garrotazos son más bien dialécticos. Es todo un consuelo.

Separatismos: PSOE, colaborador imprescindible
Fernando Gallego  Periodista Digital 17 Junio 2006

En vísperas de la posible aprobación del Estatuto de cataluña, y a 13 días del plazo dado por ETA al PSOE para que pague lo que les debe, en forma del reconocimiento de interlocutor oficial de su brazo político, reproduzco un post que habla del culpable que ha permitido la llegada a buen puerto de las políticas separatistas puestas en marcha hace mas de 25 años.

Las derechas nacionalistas del País Vasco y de Cataluña han logrado algo inaudito. Al cabo de algo mas de dos décadas de imposición hegemónica de sus criterios políticos y de su lenguaje, han conseguido que la izquierda, paradigma del universalismo, la equidad y la solidaridad, haya aceptado mediante un gota a gota, la transfusión de la savia ideológica nacionalista, para terminar asumiendo dicho credo de principio a fin.

En las dos comunidades los partidos de izquierda han renunciado a sus principios para encaramarse al carro hegemónico, a costa de renunciar a la defensa de la unidad de España, e ignorar los derechos de los Españoles que en esas comunidades no asumen el sofocante credo nacionalista. Madrazo por IU, y el impresentable cuadro de personajes del PSE, traidores a la memoria de su partido y de las personas que en el País Vasco defienden la libertad, son botón de muestra en un sitio. Por el otro, un personaje como Maragall, que sin mas activo que su apellido, ha sabido sacar provecho de las oportunidades que brinda la política, y entre disparate y disparate, se ha situado al frente del PSC conduciéndolo a una deriva nacionalista que ha convertido su formación al nacional socialismo.

El nacionalismo periférico ha dado muestras de una estrategia impecable. Su ofensiva en los últimos 20 años, se ha encontrado con el intelecto embotado de millones de ciudadanos y la incompetencia irresponsable de cientos de políticos, embaucados y atrapados por la imposición de ciertos tabúes ideológicos y trampas en el lenguaje, que por desgracia no fueron desactivadas a tiempo. Ahora, están a punto de imponernos sus objetivos, que no son otros que la destrucción de la identidad nacional Española, la debilitación de la convivencia entre comunidades y la imposición de un credo basado en la superioridad de unos Españoles sobre otros.

Sin embargo, el principal activo de los nacionalistas, con mucha diferencia, no es otro que el de haberse servido de la izquierda para fomentar por todo el territorio español un odio irracional a la idea de una España unida y fuerte, que afronte los retos que nos deparará el siglo XXI.

Por esto, lo escandalosamente grave, es que la izquierda con posibilidades de gobierno, o sea el PSOE, haya caído en la tentación de asumir el credo nacionalista y extender entre sus conmilitones y simpatizantes una corriente anti española que no tiene parangón en ningún país de nuestro entorno. Visto desde las cancillerías de Francia o Inglaterra tiene que producir conmiseración, al tiempo que un disimulado cachondeo, ver como un viejo competidor histórico se entierra en la estulticia de algunos de sus ciudadanos, y en el egoísmo suicida de muchos de sus políticos, en teoría encargados de velar por la Nación.

Los lectores que estén atentos a nuestro entorno social, se habrán dado cuenta de que hay militantes y simpatizantes del PSOE e IU, que ningunean el concepto de España, repartidos por todo el territorio y no solo en las comunidades separatistas. La alarma de la disgregación de España no llega por la virulencia del terrorismo, ni por la intensidad reivindicativa de los nacionalistas. El auténtico peligro para la integridad de España es la debilidad de criterios y la asunción del credo nacionalista por una gran parte de la izquierda en el resto del territorio nacional.

Sería impensable lo que está sucediendo, si el fenómeno de desarraigo se diera solamente en las comunidades afectadas. Jamás hubieran llegado tan lejos en la amenaza que están a punto de perpetrar, si el PSOE no fuera el coadyuvante imprescindible para la consecución de este objetivo. Tras muchos años de complejos y debilidad ante los nacionalistas, con continuas cesiones por gobiernos socialistas y en menor medida del PP, los avatares de la política y el 11M nos condujeron a la tormenta perfecta, al gobierno perfecto para la consecución de lo que los separatistas tenían proyectado: El gobierno de ZP, un oportunista sin criterios y un anti español fruto de una generación acomplejada y confundida tras 20 años de nacionalismo políticamente correcto.

Solo la desactivación de esta actitud en la izquierda social, o la reflexión de un gran número de sus miembros, podrá aglutinar a la mayoría ciudadana necesaria para que la amenaza de la secesión separatista no fructifique.

Cataluña, gulag nacional-socialista
Pedro Fernández Barbadillo  Periodista Digital 17 Junio 2006

Sí, hay que hablar de las agresiones cometidas por los maulets y otras bandas de la porra contra el PP y Ciutadans de Catalunya. Los nacionalistas se quejan de la opresión y hasta de la incomprensión que sufren, los pobres, por parte de sus conciudadanos, pero donde ellos mandan, reparten bofetadas y hasta balas a todos los que disienten.

Cristina Losada compara la actitud de Ciutadans con la del PP; los primeros no se amilanan, mientras que los segundos empiezan a dejar el espacio público a las milicias subvencionadas.

José García Domínguez, ex militante del PSC, cuenta en La Mañana de la COPE cómo este partido organizó diversos actos de vandalismo y difamación contra Jordi Pujol y su esposa.

En Internet he encontrado otras perlas de dos miembros de esa oligarquía que gobierna Cataluña y que usa a los charnegos para limpiar la casa y mandar diputados a Madrid.

Heribert Barrera, ex secretario general de ERC:

"Ésa es la amenaza de la inmigración para el futuro del catalán: hoy se usan catalán y castellano casi por igual, pero si sigue este flujo inmigratorio..., el catalán desaparecerá. (...) Es una simple cuestión numérica: la mayoría de los inmigrantes adopta el castellano, y como cada vez llegan más... Si Cataluña tuviese Estado, tendrían que hablar catalán, pero como no es así... ¡Cataluña desaparecerá! (...) Si desaparece el catalán, desaparece la identidad catalana: desaparece Cataluña. (...) La Cataluña que más me gusta es la de antes de la guerra".

Ya, la del golpista Companys y la de Estat Catalá, donde también se propinaban palizas y hasta balazos a los enemigos del negocio, perdón de Catalunya.

Pasqual Maragall, señorito y funcionario a las órdenes directas del alcalde franquista Porcioles:

"Para ser presidente de la Generalitat es importante dónde has nacido"

Como escribió Juan Carlos Girauta: La Cataluña nacionalista es Matrix.

El PSOE, cuya responsabilidad es la mayor, como primer partido de España, está jugando con un mechero en un polvorín. Ya lo hizo en los años 30, y se ganó unas largas vacaciones.

De nuevo, unos agitan el árbol y otros recogen las nueces. ¿Hasta cuándo?

El descrédito de la Fiscalía
Editorial ABC 17 Junio 2006

LA decisión del juez Grande-Marlaska de ordenar a la Policía que impida la manifestación convocada por Batasuna para hoy en Pamplona representa, en el contexto de la lucha antiterrorista, un nuevo revés para el Ministerio Fiscal, que ha vuelto a ignorar la fuerza de los hechos y el mandato de la ley para sustituirlos por el apoyo a la acción política del Gobierno en el «proceso de paz» con ETA/Batasuna. Nuevamente, el Estado de Derecho se ha sostenido gracias a la decisión de un juez independiente y a pesar de una Fiscalía instruida políticamente para blindar al entramado batasuno de la aplicación de la ley.

No se puede obviar por más tiempo el descrédito que está sufriendo la institución del Ministerio Público por causa única y exclusiva de las decisiones que está tomando Conde-Pumpido para someter a los fiscales al principio de oportunidad frente al de legalidad. En toda la historia de la democracia no ha habido un fiscal general más desautorizado por los Tribunales de Justicia que el actual y, además, en un asunto determinante para el Estado de Derecho, como es la lucha antiterrorista.

La Fiscalía tiene su razón de ser en la defensa de la legalidad y en la protección de los derechos y libertades ante los Tribunales de Justicia. Se trata de un mandato constitucional que pretende evitar a los ciudadanos la carga de asumir su autoprotección frente al delito y asegurar el monopolio de la justicia en manos del Estado. La actuación de la Fiscalía General en las causas contra el entramado de ETA contradice estos principios constitucionales. No sólo no ha demandado la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas, sino que, además, ha hecho todo lo posible por entorpecer la aplicación de la suspensión cautelar de las actividades de Batasuna, en coherencia con el pensamiento presidencial de que Otegi siempre ha defendido «un discurso de paz».

La prohibición de la manifestación convocada para hoy en Pamplona es un motivo para la confianza en la supremacía del Estado de Derecho y una nueva advertencia a Rodríguez Zapatero de que no puede transitar por ese «largo, duro y difícil» proceso de diálogo con ETA/Batasuna, como si no existieran leyes ni Tribunales de Justicia. Como si no existieran ciudadanos, asociaciones de víctimas y grupos cívicos dispuestos a velar por sus derechos y los de la sociedad. Al actuar así, el Gobierno está desgastando el crédito de instituciones tan necesarias para el Estado como la Fiscalía, destinataria de una desconfianza creciente por parte de los ciudadanos y, al mismo tiempo, víctima de las prioridades políticas de Conde-Pumpido. Sería terriblemente injusto ignorar el extraordinario servicio que tantos fiscales de la Audiencia Nacional han prestado y siguen prestando a la causa de la justicia frente al terrorismo, aunque ahora sientan como una losa el peso del principio de jerarquía que rige en el Ministerio Fiscal.

Aunque el episodio se haya producido en otro ámbito jurisdiccional distinto, también es sintomático de la desorientación interna de la Fiscalía la polémica entre fiscales y policías a cuenta de la detención, puesta en libertad y nueva detención de los atracadores sorprendidos in fraganti por la Policía en Madrid la pasada semana. La Fiscalía General del Estado ha endosado a la Policía la responsabilidad de que quedaran libres los cinco atracadores detenidos y ha calificado la operación policial como «manifiestamente irregular», imputando al atestado «serias deficiencias». Las duras acusaciones de Conde-Pumpido aparentan ser una cortina de humo sobre la defectuosa actuación de la Fiscalía en este caso, porque si el atestado era insuficiente, la fiscal encargada del caso podía haber solicitado aclaraciones a la Policía, incluso pedir la comparecencia de los investigadores como prevé la Ley para solicitar la prisión provisional. Pero si resulta que la fiscal, después de leer el atestado policial, decidió no comparecer siquiera a la vista ante el juez, difícilmente podían enmendarse los errores del atestado, que, como bien sabe el fiscal general, no tiene más valor que el de una denuncia y que, por tanto, puede ser completado con nuevas diligencias. Para eso sirve la comparecencia ante el Juez de Instrucción. Todo un síntoma.
Desde su nombramiento, la Fiscalía está sometida con mayor rigor que nunca a la jerarquía del Fiscal General, pero eso no se ha traducido en una mayor eficacia, sino en un aumento de su politización y en una grave crisis de confianza de la sociedad.

Tres rosas blancas
Federico Quevedo El Confidencial 17 Junio 2006

¿Qué paz? ¿Qué guerra? ¿Qué bandos? Las preguntas de Teresa Jiménez Becerril, la hermana de Alberto, concejal del PP en Sevilla, asesinado junto a su esposa, Ascensión, por un par de criminales asesinos de la pandilla de canallas de ETA que dejaron huérfanos a un niño de cuatro años y dos niñas de siete y nueve, atronaron en la Plaza de Colón el pasado día 10, hace una semana. Cinco días después, el presidente Rodríguez daba por concluido en los micrófonos de la SER –no podía ser en otro sitio- el proceso de verificación del alto el fuego y anunciaba su disposición a entablar una negociación con ETA este mismo verano, cumpliendo el plazo que le había impuesto la mafia asesina a través del Gara.

Sobre el suelo de aquella calle de Sevilla en la que Alberto y Ascen cayeron bajo los disparos cobardes de sus asesinos, yacieron tres rosas blancas manchadas de sangre, las tres rosas blancas que Ascen llevaba cogidas de su mano para entregárselas a sus hijos y que estos las llevaran al día siguiente al colegio. Nunca recibieron esas rosas. Nunca volvieron a ver a sus padres. Nunca entendieron por qué la sinrazón de un nacionalismo brutal y del todo antidemocrático les había robado todos y cada uno de los besos que su madre les habría dado a lo largo de su vida. Hoy saben que Rodríguez Zapatero ha traicionado la memoria de Alberto y Ascen, que sus padres murieron en vano, que todas las muertes que ha causado durante cuarenta años la salvaje represión del nacionalismo radical vasco no han servido para nada, que ETA-Batasuna está envalentonada y que los terroristas se ven triunfadores.

“Yo tengo la sensación de que todo esto es un guión que ya está escrito”, dice Teresa, con la que hablo unos días después. Ella vive en Turín, donde se dedica a negocios inmobiliarios y de moda, aunque realmente es periodista fuera de ejercicio, salvo por algunas veces que el gusanillo la impulsa a escribir y dejar fluir sus sentimientos. “Yo no pensaba hablar esa tarde, fue casi espontáneo. Nunca lo había hecho ante tanta gente, pero me sentí muy bien, dije lo que quería decir, lo que me salió del alma, lo que otras víctimas me habían transmitido, y conté lo que nos había pasado, y porque no me gusta lo que está haciendo Zapatero. Y creo que llegué a la gente”. Vaya si llegó. Fue, sin duda, su intervención la que provocó que afloraran los sentimientos con mayor agudeza.

Aquel 30 de enero de 1998 Alberto y Ascen paseaban, camino de su casa, por una calle de Sevilla cuando los asesinos de ETA descerrajaron varios tiros sobre sus nucas, por la espalda, dejándolos inertes en el suelo en medio de un enorme charco de sangre. Teresa hace suyas aquellas palabras del gran Antonio Muñoz Molina: “Me dicen que si yo estoy vivo tengo la obligación de hablar por ellos, tengo que contar lo que les hicieron, no puedo quedarme sin hacer nada y dejar que les olviden”. Pero esto es lo que nos propone Rodríguez: el olvido. Ese es el pacto con ETA: el olvido. Esa es la razón de su llegada al poder: el olvido para poder llevar a cabo el proyecto totalitario que los radicales quieren imponer a una sociedad libre.

“Yo tuve que viajar a Sevilla –cuenta Teresa-, porque había tres niños pequeños a los que cuidar. Entonces no podíamos dedicarnos a las asociaciones ni nada de eso y durante dos años guardamos silencio porque lo único que nos preocupaba eran esas criaturas que habían dejado huérfanas”. Esos niños, como dice Teresa, ahora son unos jovencitos de 12, 15 y 17 años a los que es difícil criar en ausencia de sus padres, y a los que su abuela dedica toda la atención del mundo. “A mi claro que me gustaría que ETA dejara de matar, que este alto el fuego fuera para siempre, ¿cómo puede alguien pensar que no queremos eso? Pero soy pesimista, porque les veo con actitud triunfadora, porque Batasuna, que es un partido ilegal, actúa con absoluta impunidad, y no nos pueden decir que no hay malos y buenos, ¡claro que los hay! Pero ellos actúan sabiendo que no tendrán castigo”.

¿Quién no ha vibrado de indignación, esta semana, viendo al sanguinario Txapote y su novia, asesinos de Miguel Ángel Blanco y José Luis Caso, reírse del Tribunal que les juzga y de todas las víctimas del terrorismo? Ellos saben que este es su momento, que lo que la democracia les negó durante cuarenta años, lo van a obtener ahora de la mano de Rodríguez. “Yo le pido a Zapatero que vaya despacio, que tarde lo que tenga que tardar, pero esta prisa... a mí me dice que ya está todo pactado, que es como si Zapatero le debiera algo a ETA”. Pero Rodríguez ya no puede esperar más, quiere empezar a hablar con ETA, o ¿es ETA la que le marca la agenda, la que le obliga a dar los pasos que ella quiere que de?

“El otro día, después de la concentración, fui con mi madre por la calle Goya, hasta California 47, donde ETA puso una bomba... Iba repartiendo pegatinas. La mayoría las cogían agradecidos, pero algunos las rechazaron con hostilidad hacia nosotros. ¿Por qué? ¿Cómo es posible que esa hostilidad la dirijan hacia las víctimas en lugar de hacia nuestros asesinos?”. Rodríguez ha conseguido la peor de las bajezas morales, que una parte de la sociedad mire hacia otro lado ante el sufrimiento de las víctimas, que haya gente que a la hora de elegir entre los asesinos y los asesinados, opte por los primeros. Es parte de nuestro declive moral, del desmoronamiento ético que un Gobierno sin principios está provocando en esta sociedad. ¿Cómo puede nadie cerrar los ojos y taparse los oídos ante el grito angustioso de madres que han visto morir a sus hijos bajo las balas y las bombas de la sinrazón? “Este Gobierno lo quiere hacer todo en dos meses... Ellos han tardado cuarenta años en tener un gesto, y ahora en dos meses les vamos a dar todo por lo que han estado matando... Su cara de felicidad es directamente proporcional a mi preocupación”.

Teresa tiene claro por lo que no está dispuesta a pasar, por qué no está dispuesta a permitir que se humille la memoria de su hermano y su cuñada. “Yo no aceptaré beneficios penitenciarios. Una de las causas por las que se recrudeció el acoso a los concejales del PP y por la que murieron mi hermano y su esposa fue la dispersión, y por eso no estoy dispuesta a aceptar un acercamiento de presos. Tampoco aceptaré beneficios políticos, pero la realidad es que no tenemos ni idea de lo que este Gobierno se trae entre manos. Solo pedimos que esto no sea un paseo militar para ellos. El Gobierno tiene que saber que está haciendo tratos con una mafia, y que van a seguir haciendo lo que saben hacer, porque son delincuentes y criminales y lo van a seguir siendo”. ¿Qué paz? ¿Qué guerra? Las palabras de Teresa tronaban en la Plaza de Colón. Nunca hubo guerra, nunca hubo bandos... Había, hay, unos que matan y otros que ponen los muertos. Entonces, ¿de qué paz estamos hablando? ¿De la que ellos quieren y que significa la claudicación de la Democracia ante el terror?

Parece que sí, que esa es la ‘paz’ que busca Rodríguez Zapatero. Y si no es así entonces, como pedía Teresa el sábado ante cientos de miles de personas de bien, que se lo explique él a los tres hijos de Alberto y Ascen Jiménez Becerril, que lo haga mirándoles a los ojos y diciéndoles, sin torcer el gesto y sin apartar la vista, que sus padres no murieron en vano, que su sangre no se derramó por nada, que los asesinos de Alberto y Ascen nunca obtendrán réditos políticos por su acción, que lo único que busca es el fin de ETA, su rendición definitiva, sin nada a cambio, sin cesiones humillantes. Que se atreva a cogerles de las manos y explicarles que su único objetivo es que la pandilla de canallas entregue las armas y se sometan a la Justicia, que esas tres rosas que yacieron manchadas de sangre en el suelo sí son rosas por la paz, y no las rosas de la hipocresía que reparten algunas actrices representantes de la más rancia progresía a la puerta del Congreso. Que los ojos limpios de esos tres niños verán en el futuro un país libre y en paz, sin que eso haya supuesto la entrega a los canallas de ninguna de sus pretensiones. Pero mucho me temo que Rodríguez, hoy por hoy, no puede garantizar nada de eso.

fquevedo@elconfidencial.com

ETA ha exigido dinero a una treintena de empresarios dos meses después de la tregua
- En la última remesa de cartas reclama a los industriales hasta 60.000 euros, en billetes de 20, 50 y 100 euros, y les pide «discreción» - Se despide de ellos con un «cálido abrazo» - Algunas de las misivas han sido comunicadas al juez Marlaska
J. M. Zuloaga La Razón 17 Junio 2006

Antes de que se iniciara la tregua, ETA destruyó una discoteca en Urdax (Navarra) por no pagar el «impuesto revolucionario»

Madrid- ETA no ha dejado en ningún momento el chantaje a los empresarios pese que el presidente del Gobierno lo puso como una de las condiciones para poder iniciar las negociaciones ya que, en las tres «verificaciones» que se realizaron, se dio por sentado que había desaparecido esta extorsión. El pasado mes de mayo, la banda envió a industriales del País Vasco nuevas misivas en las que se les «invita» al pago de cantidades que se sitúan entre los 20.000 y los 60.000 euros. El número de cartas podría alcanzar la treintena aunque sólo tres de ellas obran en poder de las Fuerzas de Seguridad. Por experiencias pasadas, se sabe que entre el 5 y el 10 por 100 de los que reciben estos envíos los denuncian.

En junio en el correo. Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, las cartas fueron escritas en el mes de mayo y puestas en el correo, en la provincia de Vizcaya, en el mes de junio. No existe ninguna duda de que son de ETA. El texto pretende ser amable aunque cualquier petición que hace una banda criminal que no ha abandonado las armas es, a la postre, una amenaza.

En las misivas que obran en poder de las Fuerzas de Seguridad y de cuya existencia se ha informado ya al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, que se encarga de las investigaciones, ETA comunica a los empresarios que «la lucha en favor de Euskal Herria genera necesidades» por lo que deben aportar dinero «en función de su capacidad». Los pagos deben hacerse en billetes de 20, 50 y 100 euros. Las cartas están redactadas en euskera, aunque al dorso figura una traducción en castellano.

Los terroristas «garantizan» a los empresarios que el dinero que les entreguen lo «utilizaremos para la construcción y liberación de Euskal Herria». Las 817 personas que han asesinado hasta ahora también lo fueron para lograr esa «liberación», recuerdan las fuentes consultadas.

Los pistoleros etarras pretenden que su chantaje se mantenga en secreto y piden a los destinatarios «total discreción sobre nuestras relaciones» y que «no avise a nadie y, sobre todo, a ningún cuerpo policial» .

Las misivas terminan con un «sin más, un cálido y fuerte abrazo y le agradecemos de antemano su ayuda». Concluyen con «goras» (vivas) a Euskal Herria «libre y socialista». En los tres casos conocidos, se trata del primer envío por lo que no se descarta que, en caso de que los empresarios hagan oídos sordos al chantaje, el texto de las cartas tenga un tono más amenazador.

En la parte superior del documento aparece un sello en color de la banda con el lema «bietan jarrai». El papel lleva una mancha al agua con el mismo anagrama y debajo, el sello circular habitual de ETA.

Cada carta lleva un código con números y letras. La comparación con los que figuraban en las recibidas en abril ha hecho concluir a los investigadores que en el período intermedio la banda hizo otros envíos pero que ninguno de los empresarios lo puso en conocimiento de las Fuerzas de Seguridad.

Las nuevas misivas constituyen la segunda remesa conocida de cartas de extorsión desde el inicio del alto el fuego. La primera se detectó a mediados de abril cuando empresarios de Navarra, primero, y del País Vasco, después, recibieron los escritos en los que la banda terrorista reclamaba la entrega de dinero.

El Gobierno aseguró entonces que se trataba de cartas remitidas antes del inicio de la tregua, a pesar de que los sobres estaban matasellados en las oficinas de correos en el mes de abril. ETA, en las declaraciones efectuadas al diario «Gara» por dos portavoces de la banda, reconoció su responsabilidad en el envío de las cartas y lo justificó como consecuencia de sus necesidades económicas «para hacer frente de algún modo a la lucha».

La carta
«La lucha en favor de Euskal Herria genera necesidades económicas y usted debe hacer una aportación en función de su capacidad».
«Pedimos total discreción sobre nuestras relaciones. No avise a nadie y, sobre todo, a ningún cuerpo policial. Los pagos, por razones de seguridad, se deben hacer en billetes de 20, 50 y 100 euros».
«Le garantizamos que la ayuda económica se utilizará en la construcción y liberación de Euskal Herria. ETA siempre tendrá en cuenta a los que hayan participado en su lucha».

El Foro Ermua denunciará a la Fiscalía por «obstruir» sus procesos en la Audiencia
Iker Moneo La Razón 17 Junio 2006

Vitoria- El Foro de Ermua volverá a acudir a los tribunales, en este caso para denunciar las «maniobras» que ha emprendido la Fiscalía para impedir que avancen las acciones legales que la organización ha impulsado en la Audiencia Nacional. Así lo anunció ayer su presidente, Mikel Buesa, durante la presentación en Bilbao de la I Conferencia de la Libertad, una iniciativa que aglutina varias actividades que se desarrollarán hasta febrero de 2007 y con la que se quiere reflexionar sobre el «proceso de libertad» que han de seguir los Gobiernos central y vasco.

Buesa reiteró sus discrepancias con la verificación del alto el fuego de ETA que lleva a cabo el Ejecutivo de Zapatero. Tras exigirle «claridad» en esta tarea, aseguró que no se pueden aceptar «informes inverosímiles sobre la inactividad de los terroristas», cuya conclusión es que «ha desaparecido toda violencia», porque son contrarios «a los hechos público conocidos». Buesa también criticó la labor del lendakari, Juan José Ibarretxe, y aseguró que la querella que le interpuso el Foro de Ermua por reunirse con Batasuna la hará extensible a todo el tripartito si se demuestra que dicho encuentro se decidió en el Consejo de Gobierno.

El acto celebrado por la organización contó con la presencia del eurodiputado del Partido Popular Jaime Mayor Oreja, quien afirmó que «sólo falta por verificar el grado de cesión que el Gobierno está dispuesto a trasladar en nombre de los españoles en la cláusula de la autodeterminación, que es la esencia del proceso».

Sobre la mesa de partidos que quieren impulsar Ibarretxe y el PSE con la izquierda abertzale advirtió de que será un foro de «tramposos, en el que se va a asociar el crimen y la mentira, y van a negociar solamente el poder político que dan a ETA a través de la autodeterminación». También tomó la palabra, entre otros, el miembro del PSE Antonio Aguirre, quien instó a los socialistas vascos a «rebelarse éticamente» contra la decisión de su partido de entrevistarse con la izquierda abertzale.
El Gobierno vasco presentará el próximo lunes el recurso contra la admisión a trámite de la querella dirigida al lendakari por reunirse con Batasuna basándose en que la misma «vulnera los derechos de un cargo público elegido democráticamente». Ese mismo día la presidenta del Parlamento vasco enviará al presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) el escrito en el que el tripartito pide que comparezca en la Cámara de Vitoria para explicar por qué dio luz verde a la querella del Foro de Ermua.

El TSJPV, por su parte, defendió ayer la «independencia judicial» ante la petición del Gobierno Vasco de comparecencia ante el Parlamento del presidente del alto tribunal vasco, Fernando Ruiz Piñeiro.

El Foro Ermua exige al Gobierno claridad en la verificación del alto el fuego
V. O. BILBAO. ABC 17 Junio 2006

El presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, exigió ayer al Gobierno «un ejercicio de claridad respecto a la conducción de los acontecimientos» relacionados con la situación del terrorismo, subrayando que, en este momento, ha de centrarse en la verificación del alto el fuego de ETA. Calificó de «inverosímiles» los informes facilitados por el Gobierno porque «son contrarios a los hechos conocidos por todos nosotros», y acusó al Partido Socialista de caminar «a pasos agigantados» hacia un sistema totalitario.

Durante la presentación de la I Conferencia de Libertad del Foro Ermua, ayer en Bilbao, el presidente de la asociación estuvo rodeado de varias decenas de miembros y simpatizantes, y apoyado con las intervenciones del militante socialista Antonio Aguirre, el empresario Ricardo Benedi, el antropólogo Mikel Azurmendi, la concejala Nerea Alzola, el director de cine Iñaki Arteta, el escritor Iñaki Ezquerra, y el eurodiputado popular Jaime Mayor. Al acto estaba prevista la asistencia de la eurodiputada socialista Rosa Díez, que no pudo llegar a tiempo al encontrarse en Madrid.

Una de las intervenciones más esperadas fue la del ex ministro del Interior Jaime Mayor Oreja, quien dijo que «sólo me falta ver el grado de cesión, concesión, renuncia o derrota que el Gobierno está dispuesto a trasladar en nombre de los españoles en esa cláusula de la autodeterminación». Agregó que la negociación política irá sustituyendo a lo que denominó «el anestésico de la paz» y vaticinó que, a partir de las próximas elecciones generales, éste desaparecerá para dar paso a «la auténtica cara del proceso, que es una negociación política» encaminada hacia «la autodeterminación». Mayor calificó la «mesa de partidos» que se quiere crear como «mesa de tramposos».

Tal y como explicó Buesa, la I Conferencia de libertad del Foro Ermua acogerá numerosas actividades que se extenderán hasta el 13 de febrero próximo, fecha en la que se celebrará el noveno aniversario de la asociación. Entre ellas, la futura presentación de un manifiesto de los Empresarios Demócratas Vascos expresando su «rebelión» contra la extorsión, y la reunión, en otoño, de las Comisiones de la Diáspora Democrática Vasca para impulsar una iniciativa legislativa tendente a que puedan participar en los procesos electorales. El próximo 1 de julio se celebrará en Vitoria un Congreso de las Juventudes Unificadas del Foro Ermua sobre el proceso de la libertad.

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