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Recortes de Prensa     Miércoles 21 Junio  2006
Verificado: ETA sigue activa
Editorial ABC 21 Junio 2006

LA operación conjunta hispano-francesa que ha permitido el desmantelamiento de la red de extorsión de ETA es una muy buena noticia de la que se pueden extraer importantes conclusiones, sobre todo si se tiene en cuenta que hacía un año que las Fuerzas de Seguridad del Estado no practicaban detenciones mínimamente relevantes. Con doce arrestados, la mayoría entrados en años y con algún histórico por medio, como Julen Madariaga, y varios domicilios registrados, la operación dirigida por los jueces Grande-Marlaska y Le Vert ha puesto de relieve que ETA sigue activa y recabando fondos. Las futuras diligencias judiciales concretarán el grado de implicación de los detenidos, los actos que se les imputan y el momento en que éstos fueron cometidos. En todo caso, no cabe dudar de que si ambos jueces han tomado esta decisión es porque las Fuerzas de Seguridad les han suministrado información fiable sobre actuaciones terroristas de extorsión y éstas son actuales.

A partir de esta presunción, el desmantelamiento de la red de extorsión contradice los informes policiales que verificaron que el alto el fuego era absoluto. Parece que no es tan absoluto y que ETA sigue recabando fondos para su mantenimiento, lo que supone, por un lado, el cumplimiento de una condición aceptada por el propio Gobierno para no abrir el diálogo con ETA -la continuidad de la extorsión-, y por otro, una prueba de que la banda terrorista no tiene ninguna intención de disolverse. Además, este golpe policial viene a demostrar que es cierto que la política acerca la «paz», siempre que se trate de la política antiterrorista que consiste en aplicar la ley y poner a los etarras a disposición judicial, lo que, sin duda, es más eficaz que mirar a los ojos de los terroristas anhelando su milagrosa redención democrática.

Con estos precedentes, la posibilidad de que el presidente del Gobierno comunique oficialmente la apertura del diálogo con ETA -hoy o en los próximos días- se vuelve aún más impertinente. La resolución del Congreso de los Diputados de mayo de 2005 fijaba unas condiciones que no se han cumplido. Mejor dicho, que están siendo incumplidas por ETA. Si Rodríguez Zapatero se atuviera a esta resolución y a sus propias palabras, no podría iniciar el diálogo con ETA. Pero sucede, además, que la operación policial hispano-francesa contra la red etarra de extorsión demuestra que es una equivocación confiar en el diálogo con los terroristas para conseguir el fin de la violencia, salvo que el diálogo implique un final políticamente retribuido y se haya renunciado previamente a la derrota de ETA. En efecto, hace más de tres años que no hay víctimas mortales, aunque en la mayor parte de ese período se haya debido más a la eficacia policial y el azar que a una decisión voluntaria de los terroristas. Esta ausencia de muertos no equivale a una renuncia de la violencia, como algunos pretenden hacer ver, sino a una administración interesada de los recursos estratégicos de los terroristas, como la tregua. El mayor error que se podría cometer es atribuir a ETA unas intenciones que no tiene. Error que el Gobierno parece cometer con contumacia.

No hay motivo, por tanto, para que se utilice esta operación policial como un desmentido a las críticas dirigidas contra el Ejecutivo, y menos aún como un aval a la decisión del presidente del Gobierno de dialogar con los terroristas. La satisfacción que produce el desmantelamiento de la red etarra de extorsión se basa, en buena medida, en la larga ausencia de buenas noticias sobre la lucha antiterrorista, pero no compensa la ruptura de la unidad democrática con el Partido Popular, la inhibición del Ministerio Fiscal frente a la izquierda proetarra, la impunidad de Batasuna y la desactivación de la ley de Partidos Políticos.
Sólo si esta operación policial implicara una recomposición del consenso antiterrorista pactado en el Acuerdo de 2000, entre el PSOE y el PP, cabría albergar esperanzas sobre un fin digno y justo del terrorismo. Lamentablemente, nada apunta a que esto vaya a suceder, y la gran mayoría de la sociedad volverá a trocar la esperanza por la nostalgia de un tiempo en el que la derrota incondicional de ETA movilizó los mejores recursos de la democracia española.

Cataluña al desnudo
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC

La nación catalana como sentimiento, que dice Zapatero, ha sido siempre cosa de minorías. Lo sabíamos. Lo decían las encuestas. Eran conscientes de ello los propios independentistas, y precisamente por ello, por la inseguridad en la que están instalados, han tenido siempre unos comportamientos totalitarios. No soportan la confrontación abierta y democrática. Todos sabemos que en Cataluña hay unas reservas de violencia cuyas puntas emergen de vez en cuando. Los maulets, por ejemplo, o los terminales de la vieja Terra Lliure en ERC e incluso en CiU.
Ahora bien, esta nación ensoñada, virtual, nacida del cálculo y de la necesidad de diferenciación, ha hecho posible un Estatuto que sí pretende ser real y que, en definitiva, persigue ser la explotación del resto de las regiones. ¿Será aceptado por estas?
La siniestra estrategia de Zapatero consiste en que todas las regiones conciban Estatutos basados en el privilegio, de modo que todos tengan que negociar con el Gobierno... de Zapatero. Naturalmente, el partido socialista podrá administrar «ad libitum» los ventajismos concebidos entre los miembros de la absurda confederación «española». La discriminación tendrá un precio político. La fase suprema del caciquismo autonómico.

Los nacionalistas catalanes han soportado siempre su situación de dependencia a cambio de los beneficios: del proteccionismo que tuvieron durante un siglo, de los favores del franquismo durante otro medio y, ahora, de este Estatuto que pretenden justificar con el ya ridículo argumento «nacional».

La aprobación del Estatuto por tan sólo un tercio de la ciudadanía no va a sacar a los nacionalistas de su sueño por obvias razones de interés, pero ¿va a ser aceptado por el resto de los españoles? ¿Van a contentarse los andaluces con la miserable ración ideológica y económica? ¿En qué va a quedar la cláusula ridícula de Francisco Camps? ¿Le bastará a Matas con los 3.000 millones en compensación por no se sabe qué deuda histórica? Porque uno de los peligros de este proceso diabólico en el que nos ha instalado Zapatero es la tentación de los «populares» que están gobernando algunas regiones. Al no tener tampoco ellos un auténtico sentido de España, han aprovechado ratonilmente las ventajas del sistema Zapatero. Algo debería haber hecho la dirección del PP. Algo deberá hacer todavía Rajoy.

El descubrimiento de la nación catalana como ficción tiene importancia en la medida que muestra al desnudo el ventajismo de los nacionalistas catalanes, pero este no quedará desarticulado hasta que ZP no sea expulsado de la Moncloa.

Gobierno Zapatero
Cuando incomoda cumplir la ley
Ignacio Villa Libertad Digital 21 Junio 2006

Este martes conocíamos una acción antiterrorista de gran importancia con doce detenidos en Francia y en España. Ha sido una operación impulsada desde el ámbito judicial y que ha provocado un enfado de tamaño considerable en el Gobierno de Zapatero. Y es que cuando se dice que este ejecutivo se encuentra en un proceso de rendición ante los terroristas no hay ninguna exageración. La democracia ha sido entregada al capricho de los terroristas.

Los rostros de los ministros de Justicia e Interior valorando las detenciones han sido un auténtico poema. López Aguilar y Pérez Rubalcaba han sido los encargados de dar la cara en este trance y parecían tener que dar el pésame a la viuda en un funeral. Han sido incapaces de esconder su estado de ánimo: afligidos, decaídos, nada expresivos. Su única preocupación era dejar claro que el proceso –como les gusta llamar a este esperpento– continúa y que nada ha cambiado. Muy lejos, demasiado, se ha llegado cuando un gobierno democrático se muestra tan contrariado por un éxito en la lucha contra el terrorismo.

Estas detenciones dejan al descubierto todo el mundo virtual en el que estamos inmersos. Un día dice la vicepresidenta De la Vega que no hay terrorismo, poco después hablan de unos informes de verificación que nadie se cree para, más tarde, referirse a la víctimas con una falsedad que les deja al borde del ridículo. Un teatro permanente que aparece desbaratado en cuanto sucede cualquier hecho que suponga la más mínima piedra en el camino del proceso de rendición ante el terrorismo.

Cuando Rodríguez Zapatero se dispone a acudir al Congreso para informar de tapadillo del inicio de las negociaciones llegan dos jueces –Grande Marlaska y Le Vert– y dan un golpe en la mesa. La operación antiterrorista ha roto todos los planes del Gobierno. Es el regreso al cumplimiento de la ley y al Estado de Derecho que el Ejecutivo intenta arrinconar como sí no fuera con él. Ahora, el ejecutivo de Zapatero parece sentirse desbordado por los efectos que pueda tener una operación antiterrorista de gran calado.

El simple cumplimiento de la ley ha cambiado el paso a un Rodríguez Zapatero descubierto en sus propias trampas, dejándolo sin autoridad y sin credibilidad. Un Gobierno desnortado y rendido.

Ilegítimo en la forma, inconstitucional en el fondo
EDITORIAL Libertad Digital

Conscientes de que el Estatuto soberanista catalán sólo venía a satisfacer las ansias de poder de la casta político-mediática nacionalista, sus impulsores fijaron un mínimo de participación ciudadana en el referéndum que, simplemente, superara la mitad del censo para valorarlo políticamente. Si patético era contemplar a dirigentes como Maragall y Mas contentándose con eso, peor ha sido verlos despotricar contra el PP por haber señalado que la participación ni siquiera ha alcanzado ese umbral que los nacionalistas mismos fijaron para considerar "mínimamente buena" la consulta.

En cualquier caso, la ilegitimidad que conlleva el trámite legal de este referéndum y la desidia de la inmensa mayoría de los catalanes, no nos debería hacernos olvidar que el estatuto soberanista es un monumental desafío a nuestra Ley de leyes que ha sido recurrido, como no podría ser de otra forma, ante el Tribunal Constitucional.

Desde marzo de 2004 tenemos presente que el gobierno de ZP no podría consumar su traición al marco constitucional de 1978 sin la complicidad de unos magistrados dispuestos a ser más "leales" a los partidos políticos que los nombraron que al espíritu y a la letra de nuestra Carta Magna. El desprestigio profesional y personal que acompañó a los magistrados que cedieron a las presiones del gobierno de González a la hora de sancionar como constitucional la ilegal expropiación de Rumasa, no debería ser mayor al que ahora acarreasen quienes diesen su beneplácito a un atropello jurídico mucho mayor como es el liberticida bodrio inconstitucional que Zapatero ha disfrazado de estatuto de autonomía.

Muerto Montesquieu, nuestras esperanzas en la oposición del Tribunal Constitucional podrán no ser realistas, pero, desde luego, preferimos pecar de candidez a contribuir a la banalización de un jaque mate a nuestra nación como Estado de Derecho como sería dar por descontada la aquiescencia de sus magistrados.

Incertidumbre
EDITORIAL Libertad Digital 21 Junio 2006

La operación contra el aparato de extorsión de la ETA dictada ayer por los jueces Marlaska y Le Vert abre demasiados interrogantes como para pasar desapercibida. La lacónica, apresurada y nerviosa explicación de Rubalcaba no termina de convencer. No lo hace porque, desde que dio comienzo el mal llamado proceso de paz, el Gobierno ha tratado con guante de seda al entorno etarra y su Fiscal General se ha opuesto personalmente a ciertas medidas encaminadas a mantener el Estado de Derecho en funcionamiento.

Tal vez al Gobierno estas detenciones le han pillado por sorpresa, o tal vez no y el rasputinesco Rubalcaba tenga un nuevo as escondido en la manga. Por de pronto, ya se ha apuntado el tanto tratando de compatibilizar la persecución judicial con los buenos augurios que alberga para la negociación. Esto era de prever, y nada importa que, casi a la misma hora, Otegi resoplase desde San Sebastián asegurando que, lo de ayer, era "un ataque nítido y frontal a las esperanzas de paz".

Que el Gobierno y su contrapartida etarra tengan diferentes apreciaciones sobre el cerco policial no es reseñable, sí lo es, en cambio, que estas divergencias se produzcan en plena rendición de cuentas, en un momento en el que Zapatero se lo está jugando todo a un único caballo. ¿Es ajena la operación de Marlaska al enfrentamiento que el magistrado tuvo con Telesforo Rubio hace sólo dos semanas? ¿Hasta que punto tenía el Gobierno conocimiento de las detenciones? Estas y otras muchas cuestiones oscurecen un panorama tan ennegrecido como incierto.

Poco se puede esperar de un "proceso de paz" gestado a base de terrorismo callejero y atentados sin víctimas, de una apertura de negociaciones en la que la ETA sigue haciendo todo lo que solía menos matar. La trama de extorsión ayer descabezada lo pone de manifiesto. No deja de ser sorprendente que, junto a un puñado de históricos de la banda, la policía detuviese a Julen Madariaga, un "arrepentido" que hace años se reinventó a sí mismo postulando un independentismo no violento.

Esto, lo de Madariaga, da que pensar, y debería hacernos reflexionar a todos. Quizá el ecosistema etarra sea mucho más diverso de lo que nos figurábamos. Madariaga viene siendo desde hace una década uno de los adalides de la paz en el País Vasco. Su compromiso y buenas intenciones condenando los atentados de la ETA le han llevado a dar conferencias y a protagonizar documentales. El perfecto ejemplo del abertzale bueno que tanto regala los oídos de Zapatero. Todo para terminar detenido en una macro redada a cargo de dos jueces justo cuando la mesa de negociación está a punto de ser inaugurada.

Si la legalización de Batasuna vía EHAK, el partido tapadera de las pasadas autonómicas, fue coser y cantar, llegar al acuerdo que esperan con el entramado criminal quizá no sea tan fácil. Hasta es posible que, realmente, los etarras no tengan intención alguna de dejar de matar tal y como Txapote dijo ayer en la Audiencia Nacional. En este brindis suicida del presidente del Gobierno, todo permanece tras una cortina tupida y pesada en la que nada es lo que parece y en la que nadie conoce a nadie.

Proceso de rendición
Paradoja, mentira y salvajismo
Agapito Maestre Libertad Digital 21 Junio 2006

Doce etarras detenidos no es un dato relevante, según el Gobierno, para cambiar la hoja de ruta pactada entre ETA y el Ejecutivo. Aunque resulta extraño, nadie debería interpretar este hecho como una paradoja o, peor todavía, una mentira más de Zapatero, sino como una muestra más de la salvaje política del Gobierno Zapatero. Salvaje, sí, porque no le importa en absoluto las objeciones, o incluso los múltiples frentes abiertos en la vida nacional, que deslegitiman permanentemente su política. Salvaje, sí, porque no reparan en que su tarea de gobierno en el mejor de los casos se dirige contra la mitad de la población. Salvaje, sí, porque nada le importa que no sea la apelación a su burda y descarnada "realidad".

Lo determinante para este Gobierno es sacar adelante sus "asuntos" partidarios, sus "realidades", sin prestar atención a quienes las deslegitiman, a veces, más de la mitad de la población como demuestran los ridículos porcentajes de participación en el referéndum catalán. Ridículos, sobre todo, si se tienen en cuenta que la gente no votaba por otra cosa que no fuera la secesión de España. Para el Gobierno, sin embargo, este tipo de consideraciones más o menos racionales no tienen ninguna importancia, ni siquiera aunque sean pensadas desde fuera de nuestras fronteras. Por ejemplo, la prensa extranjera del martes ha valorado como un escándalo monumental los resultados del referéndum catalán y ha puesto el grito en el cielo con este simple interrogante: ¿cómo alguien con un poco de inteligencia puede admitir la secesión de una región de España con un porcentaje del 35 % de voto favorable?

De modo parecido contemplan la prensa y las instituciones europeas el famoso "proceso de paz" abierto por el Gobierno con los terroristas, especialmente cuando de ese proceso fue excluido el PP. Pero tampoco parece importarle al Gobierno esta objeción. Se conforma con sacar adelante su miserable "realidad". Se conforma con lo peor, o sea, siempre tiene preparado el champán para brindar. Las declaraciones de Rubalcaba después de la detención de los doce etarras son de aurora boreal. Habla como si la cosa no fuera con él, pero esas detenciones confirma lo que los franceses, especialmente su ministro del Interior, están cansados de repetir: ETA seguía estando operativa en Francia. Y, si ETA está operativa en Francia, ¿quién puede dudar de que también lo está en España? Nadie; excepto el Gobierno español, que con su terrible salvajismo se ha encargado de silenciar, desmentir o manipular las opiniones de los franceses y de cualquier ciudadano de bien. Las detenciones de los etarras, sin embargo, no harán cambiar de actitud al Gobierno español. Su "política" es demasiado salvaje para flexibilizar –"tener cintura" decía Zapatero– los tiempos, las tácticas y las estrategias socialistas, que siempre convergen en expulsar de la vida política al PP.

En cualquier caso, la pregunta: ¿por qué está empecinado el PSOE en no admitir que ETA está operativa y extorsionando en Francia y España?, tiene una respuesta sencilla: porque el Gobierno hace tiempo que negoció con los terroristas lo que llama "el proceso de paz", y que no es más que un cambalache que le permita llegar a las próximas elecciones con cierta ventaja sobre el PP para alzarse con la mayoría absoluta. En este contexto, a nadie puede extrañarle las declaraciones del ministro de Justicia: "Las detenciones de miembros de ETA no alteran el proceso de paz". Tiene razón. El Gobierno está obligado a seguir la hoja de ruta que le han marcado los terroristas. Por lo tanto, ya nada ni nadie podrán interponerse en ese proceso. El Gobierno es rehén de ETA. Hay que finalizar cuanto antes la primera cláusula del pacto, que es de sobra conocida, a saber, legalización más o menos inmediata de Batasuna "a cambio" de que ETA acepte, aunque en realidad es otra cesión de Zapatero, una excarcelación ordenada y progresiva de los presos de la banda criminal.

El desmantelamiento del aparato de extorsión de ETA señala el verdadero camino para acabar con la banda terrorista
COMUNICADO DE PRENSA DEL FORO ERMUA 21 Junio 2006

Bilbao. 20 de junio, 2006. Esta madrugada las policías francesa y española, a las órdenes del magistrado Grande-Marlaska y de la jueza francesa Laurence Le Vert, han llegado a cabo la desarticulación del aparato de extorsión de la banda terrorista. De momento, han sido detenidos siete miembros de ETA en Francia y cinco en España, incluido el máximo responsable de este entramado, Ángel Iturbe.

El Foro Ermua felicita a ambos jueces por su eficacia al asestar este golpe a uno de los sistemas de financiación de ETA, haciendo extensiva esta felicitación a las policías francesa y española.

Esta importante operación contrasta vivamente con la actitud de justificación y ensalzamiento que ha venido manteniendo el Gobierno de Rodríguez Zapatero hacia Batasuna y la propia ETA. Contrasta, también, con la casi absoluta falta de detenciones en España desde julio de 2005. Contrasta, asimismo, con la reiterada afirmación del Gobierno de haber verificado que “ya no existe terrorismo en España”. En este sentido, es sorprendente y lamentable que a las pocas horas de las detenciones y de haberse llevado a cabo un elevado número de registros en pisos y locales, en Francia y en España, la Fiscalía de la Audiencia Nacional se haya apresurado a afirmar que no se han encontrado cartas de extorsión posteriores al anuncio de la actual tregua.

Finalmente, esta exitosa operación contrasta con el reciente e inquietante fracaso de una operación aun más importante que había sido preparada por la Justicia y la policía francesas. Fracaso provocado porque llegó a conocimiento de los terroristas, en el último momento, el operativo previsto.

El desmantelamiento del aparato de extorsión de ETA ilumina el final del túnel de medias verdades, claudicaciones y ocultamientos en que el Gobierno ha convertido al mal llamado “proceso de paz”. La acción policial de hoy muestra ante la sociedad española el único camino para derrotar definitivamente a ETA y traer al País Vasco y a toda España la libertad basada en la justicia y en el imperio de la ley.

Para más información:
Mikel Buesa 650 974 204
Inma Castilla de Cortázar 686 652 710
Iñaki Ezkerra 657 700 792

Guerra en el PSC tras el Estatuto
Editorial ABC 21 Junio 2006

EL fracaso político del referéndum estatutario empieza a producir efectos en cadena. Pocas esperanzas tenía Pasqual Maragall en el resultado cuando se asegura que está «pletórico». Sin embargo, todo apunta a que la frágil unidad del PSC está a punto de romperse, porque ya no se disimulan las tensiones entre líderes y grupos. Por una parte, Maragall compite con Montilla para la designación como candidato en las elecciones autonómicas, que se celebrarán -según todos los indicios- en octubre o noviembre. El tándem parece descartado, puesto que se da por hecho un gobierno de coalición en el que será preciso ceder una cuota importante de poder al socio que corresponda. Algunos optimistas afirman que puede haber una sucesión pactada, con Montilla en la reserva hasta mitad de legislatura, si bien la fórmula tropieza con ejemplos poco convincentes, como el de Tony Blair en el laborismo británico. Por otra parte, el desencuentro entre Zapatero y Maragall se amplía por momentos, en espera de una próxima reunión a la que, con evidente voluntarismo, se atribuyen efectos casi milagrosos. El presidente de la Generalitat no perdona a Zapatero que diera vida a CiU, su gran rival electoral, para buscar un nuevo aliado en sustitución de ERC. A su vez, el presidente del Gobierno no admite que nadie se convierta en obstáculo para la promoción de Montilla, más en línea con los designios de Ferraz para sus proyectos a medio plazo.

A todo esto, la euforia socialista por haber salvado el tipo choca con la realidad dentro y fuera del partido. Cualquier análisis objetivo refleja que los ciudadanos no han querido asumir una ruptura del modelo territorial vigente, como Rajoy repite con insistencia estos últimos días. Hay también daños colaterales dentro del PSOE. Es significativo el anuncio de Marcelino Iglesias acerca de la interposición por la comunidad autónoma que preside de un recurso de inconstitucionalidad contra la apropiación por Cataluña del Archivo de la Corona de Aragón. El egoísmo insolidario que planea sobre el texto produce estas consecuencias y rompe la imagen de un partido que pretende ofrecer un discurso de ámbito nacional. El TC tendrá que pronunciarse sobre diversos recursos una vez que el Estatuto entre en vigor. No es dudoso que el órgano encargado de velar por la supremacía constitucional resolverá según proceda en Derecho, con el añadido de que -visto el resultado del domingo- nadie podrá forzar una confrontación imaginaria entre la Constitución y la voluntad del pueblo catalán. El Estatuto está muy lejos de satisfacer las expectativas de sus promotores: roto el tripartito y debilitado el PSC, el gran beneficiario resulta ser CiU. Son las paradojas de una política oportunista e inconsistente.

El juicio por el asesinato de Blanco reabre viejas heridas y coloca a ZP contra las cuerdas
Jesús Cacho El Confidencial 21 Junio 2006

Tremendas imágenes las que hemos podido contemplar estos días en el juicio que en la Audiencia Nacional se sigue contra los asesinos de Miguel Ángel Blanco. Los incidentes provocados por los acusados de cometer tan vil crimen han conseguido reabrir las heridas que aquel repugnante atentado causó entre los españoles de bien, y que el tiempo y la sociedad de consumo parecían haber cerrado. En falso, a lo que parece.

El dolor causado por aquella tragedia parecía ya olvidado, pero hete aquí que la televisión ha venido a ofrecernos en directo un espectáculo tan deleznable e inadmisible como las oscuras intenciones de nuestro presidente del Gobierno. La frialdad, la arrogancia, y el insulto con el que los presuntos asesinos se han dirigido a los familiares del joven militante del PP han provocado una auténtica conmoción ciudadana que, como si de un terremoto se tratara, ha sido registrada en el termómetro de asuntos sensibles y de alto riesgo ubicado en el Palacio de la Moncloa y desde el cual se dirigen todos los movimientos encaminados a abonar el terreno para poder llevar a buen puerto el mal denominado “proceso de paz”, un eufemismo bajo el que millones de españoles sospechan se esconde el pago de un precio político a quienes todavía hoy no han pedido perdón por el daño causado.

Zapatero, que el pasado domingo utilizó, como de costumbre, a su periodista de cámara para filtrar la agenda de sus conversaciones con la banda terrorista y sus aliados en el diario de Polanco, sabe que si los españoles fueran consultados hoy sobre sus intenciones (acercamiento de presos, legalización inmediata de Batasuna, etcétera), después de haber visto lo que acaban de ver por televisión, después de ver al asesino de Blanco fanfarronear ante las cámaras, el rechazo sería abrumador.

Quizás por eso ayer, una vez más, los genios de la imagen de Moncloa intentaron aprovechar la detención de los doce etarras, incluido el histórico Julen Madariaga, para sofocar el incendio emocional que las aludidas escenas han provocado en la gran mayoría de los ciudadanos. Porque ya empieza a ser habitual que este Gobierno sorprenda a la opinión pública con ‘golpes de efecto’ informativos, con los que intenta acallar polémicos asuntos cuestionados por parte del electorado y que ponen en riesgo el apoyo social con el que dice contar.

En efecto, ya se está convirtiendo en una práctica habitual la aparición de ‘casos’ de gran impacto social, (Marbella, Afinsa, etcétera) coincidiendo con decisiones políticas controvertidas, con los que se intenta cambiar el rumbo de una opinión pública que a menudo demuestra no estar tan anestesiada como a veces pensamos los plumillas de distintos signo.

Lo que está claro es que tras el fiasco del Estatut, Zapatero quiere cerrar esa vía de agua y desplazar la atención rápidamente hacia el último objetivo de su agenda política: acelerar las negociaciones con la banda terrorista ETA se ha convertido en su última y decisiva tarea. Zapatero quiere llegar pronto a un primer acuerdo que le permita incluso adelantar las elecciones y presentarse ante los ciudadanos con el aval que representaría el anuncio del fin de la violencia.

Una misión de la que sólo puede salir vivo, políticamente hablando, si consigue el apoyo del Partido Popular. De otra forma, el propio Zapatero, aprendiz de brujo, corre muchos riesgos de terminar convertido en una víctima más de este grupo mafioso que ha hecho de la extorsión y la violencia una manera, la única que conocen, de ganarse la vida. La detención de ayer de 12 de sus dirigentes y fundadores dedicados a cobrar el impuesto revolucionario demuestra hasta qué punto ETA está pensando en entregar las armas. Como dijo Arzalluz, alguien que conoce las entretelas de ETA, hace falta “mucho cuajo” para negociar con la banda y salir vivo del intento.

LA PROCLAMACIÓN DE LA MALDAD
Editorial minutodigital 21 Junio 2006

Cuando el hecho de la detención de unos delincuentes que se dedican a financiar al aparato del terror que ha causado más de 800 muertos, no suscita la satisfacción de cualquier persona, y en especial de aquellas que asumen responsabilidades públicas, no podemos decir otra cosa que revela la repugnante catadura moral de quienes cuestionan tales detenciones.

Desde el PNV, partido según dicen católico, -ya sabemos que respetuoso con las leyes no lo es-, Joseba Egibar ha advertido que “estas noticias no son buenas. No sé si les han cogido realizando el cobro o qué, pero no ayudan al proceso”. Por su parte la portavoz del gobierno vasco, Miren Azkárate, calificó de "sorprendente" que se detenga a personas que "hace tiempo que se desmarcaron públicamente del uso de la violencia y que han mantenido esa actitud en los últimos años". No es que la palabra de esta individua valga algo, pero Azkárate insinuó que las detenciones policiales no son correctas, que "se esclarezca cuanto antes" las causas de las detenciones, para que "todos podamos ver lo que hay detrás y sepamos a qué han obedecido estas actuaciones".

Pero lo más significativo ha sido la reacción de Otegui y los suyos. Una reacción que nos indica nuevamente que nada ha cambiado en el mundo aberzale y que siguen comportándose como los perros rabiosos que son. El cabecilla etarra, que ha dicho que las doce detenciones practicadas en España y Francia contra la presunta red de extorsión de ETA son entendidas por "los ciudadanos de Euskal Herria" como "un ataque nítido y frontal a las esperanzas de paz". Y es que el único propósito de Batasuna-ETA en todo este proceso de negociación que ha abierto Zapatero es aprovecharse de un gobierno dispuesto trapichear con las victimas y con España, para alcanzar sus objetivos. Ningún afán de paz hay en la postura de Batasuna, ni ningún tipo de arrepentimiento por las fechorías cometidas. Para estas alimañas, ETA y su reguero de sangre, son algo de lo que sentirse orgullosos, como bien ha dejado claro el asesino de Miguel Ángel Blanco, Txapot, al declarar en el juicio que contra él se sigue, que la "lucha" va a continuar mientras no se reconozca la identidad del País Vasco, tras lo que lanzó vivas a ETA.

¿Quienes están aquí a favor de la paz? ¿Los que están dispuestos a compartir mesa para decidir nuestro futuro con estos asesinos orgullosos de tener la manos llenas de sangre inocente? ¿O los que queremos que el fin de ETA sirva de lección a los violentos para que aprendan que jamás podrán conseguir el más insignificante de sus propósitos?

¿Quienes son los radicales?, ¿Aquellos que nos oponemos a la negociación con los asesinos, o quienes por activa o pasiva favorecen sus reivindicaciones contrarias al interés común de España?

Mascarada
Por IGNACIO CAMACHO ABC 21 Junio 2006

SI la victoria del Estatuto en referéndum hubiese resultado tan incontestable como pretenden sus mentores, Maragall habría presentado de inmediato su candidatura a sucederse a sí mismo. Si el PSC fuese un partido de funcionamiento tan democrático como presume, Montilla estaría ya convocando unas primarias y presentándose a ellas en vez de esperar a que Zapatero logre con su presión la renuncia del actual presidente de la Generalitat. Si Zapatero confiase de veras en las posibilidades electorales de Montilla no habría pactado con Mas en enero un acuerdo de apoyos mutuos en Barcelona y en Madrid, ni hubiese sufrido el lapsus de considerar -en el último debate sobre el estado de la Nación- a Convergencia como futuro partido de gobierno en Cataluña. Si el Estatuto fuese una profunda aspiración colectiva en vez de una operación de poder de la casta política, la sociedad civil catalana habría empezado a debatir sobre su aplicación y desarrollo en vez de preguntarse, a la mañana siguiente de su aprobación, quién demonios va a ser el próximo inquilino del Palau de Sant Jaume.

Si la sociedad catalana fuese tan abierta y mezclada como gusta de definirse a sí misma, nadie estaría cuestionando que un emigrante andaluz pueda ser elegido presidente de su flamante «nación» estatutaria, ni el liquidado tripartito habría contado con sólo dos miembros de apellido inequívocamente español. Si la población inmigrante de la Cataluña industrial hubiese aceptado el Estatuto con el entusiasmo que le pedían los socialistas, no habrían sido las comarcas más proclives a Convergencia las de mayor porcentaje de voto afirmativo. Si el electorado de Esquerra Republicana hubiese seguido la consigna emitida por sus dirigentes, y si éstos no la hubiesen sostenido con vergonzante e incómoda boca chica, el «no» se habría aproximado al 30 por 100 y Carod hubiese sacado pecho en vez de cantar una triste palinodia que le deja a merced de Puigcercós y otros delfines. Si el PP hubiese promovido la abstención como fórmula de rechazo del proyecto, instando a los ciudadanos a ignorarlo y desentenderse, a estas alturas estaría ufanándose de un éxito resonante que pondría en cuestión a toda la nomenclatura política catalana.

Nada es lo que parece en esta demencial farsa, en esta mascarada de disfraces cuyo único objetivo real es, por un lado, el de apuntalar la hegemonía política del PSOE mediante una alianza de poder con la clase dirigente del nacionalismo, y por el otro el de abrir, aunque de modo chapucero, un modelo confederal que sirva de marco para facilitar un acuerdo en el País Vasco. Por eso se orilla el fracaso participativo del referéndum, se maquilla de aspiración popular el designio político y se lanzan a la atmósfera de la opinión pública las cortinas de humo de las batallas de aspirantes. Pura logomaquia, cháchara de trileros para distraer la vista del juego de manos en que se trata de escamotear un modelo de Estado. Pero el desinterés ciudadano ha dejado en evidencia a los prestidigitadores, obligados ahora a seguir el truco con el cartón al aire.

Qué, cuándo y cómo
JOSEBA ARREGI El Correo 21 Junio 2006

Todavía no hace tanto tiempo que la sociedad vasca creía en el mito de la imbatibilidad de ETA: era el dragón de mil cabezas, el ave fénix que resurge siempre de sus propias cenizas. Ni Franco pudo con ella, nos decían. Si se detenía a un comando, uno nuevo estaba dispuesto a tomar el relevo, nos repetían. Pero un día el mito se acabó, y con ello ETA perdió su mayor fuerza: la creencia de la sociedad vasca de que era invencible. A partir de ese momento, que coincide con el momento en el que el Estado decide dejarse de falsos respetos y convenciones que duraron demasiado tiempo, y actuar con toda la legitimidad de sus poderes, la pregunta ya no es si se puede terminar o no con ETA. La pregunta adquiere un tinte temporal claro: cuándo se va a poder terminar con ETA. Ya es cuestión de fechas y no de posibilidades. Y a partir de ese momento los tiempos se aceleran, de forma que cada día que pasa, cada semana que pasa, parece ya demasiado. Los responsables políticos incluso han tenido que empezar a hablar de que el tiempo de la desaparición de ETA va a ser largo y difícil. Porque la esperanza creada es muy grande y para la esperanza todo tiempo de espera es demasiado.

En este tiempo de esperanza es preciso no olvidar ni el qué ni el cómo. El qué, eso que muchos describen como el proceso de paz, tiene su punto de partida en el convencimiento de que ETA puede acabar, de que con ETA se puede acabar sin virguerías ni operaciones raras. Parte del convencimiento de que ETA no es invencible, de que su imbatibilidad es un mito, y de que su fuerza fundamental radica precisamente en ese mito.

Conviene no olvidar que todo lo que hablamos ahora, todo lo que debatimos y discutimos tiene su raíz en ese qué que parte de la conciencia de que el fin de ETA es posible. Por eso el qué de lo que está sucediendo es el fin de ETA. Es su derrota y la victoria de la democracia y del Estado de Derecho. Es la victoria de lo que afirma el presidente del PNV: no nos equivocamos al apostar por el Estatuto de Gernika. Se equivocaron quienes creyeron que ese camino era el equivocado y lo impugnaron con violencia y terror.

Y este recuerdo del qué que ha abierto el camino a la pregunta del cuándo de la desaparición de ETA es importante para responder adecuadamente a la pregunta del cómo. Nunca valió la respuesta de que con ETA había que acabar de cualquier manera. Ahora tampoco. Importa, y mucho, cómo se acaba con ETA, cómo desaparece. Importa y mucho hacerlo con dignidad, desde el Estado de Derecho, desde la conciencia de que es la democracia la que ha salido ganando, la democracia del Estado de Derecho, y no otras nociones de democracia que se caracterizan por no tener nunca sitio para el imperio de la Ley y del Derecho.

La desaparición de ETA debe suponer una respuesta clara a la cuestión de si el terror y la violencia han servido para algo. Y la respuesta es que no, que no han servido para nada. Que todos los asesinatos han sido inútiles. Y que en estos momentos es preciso dejar bien clara esa inutilidad del terror. Para no dejar en evidencia, por ejemplo, a quienes en su día dieron el paso de abandonar la violencia para asumir el Estatuto, la Constitución y la democracia, los 'polimilis'. Para no caer en la contradicción de negar la legitimidad de la violencia y el terror de ETA, pero admitir su utilidad en los efectos políticos para el futuro de la sociedad vasca.

Es comprensible que el ansia de librarnos de ETA deje aflorar a veces la necesidad de no ser demasiado meticulosos con tal de que se consiga su desaparición. Esta desaparición debe significar lograr la libertad frente a ETA. Y esa libertad no se consigue de cualquier manera. Puede haber maneras que impliquen seguir atados a ETA, a su historia, a sus pretensiones, y a través de todo ello a su terror. Es preciso librarse del todo de ETA. En las palabras, en los conceptos, en las formulaciones, en los métodos, en los planteamientos políticos.

Una parte de esa libertad tan importante para que el cómo de la desaparición de ETA sea un cómo de dignidad democrática radica en que sea el Estado el que marque los tiempos, las formas y los contenidos; en que el Estado no ceda en ningún momento el control de los acontecimientos a ETA-Batasuna. Una parte de esa libertad a conquistar frente a ETA implica cuidar mucho la argumentación: por supuesto que muy pocas historias de terrorismo terminan por inanición. Es normal que en algún momento se hable con ETA, se hable con los representantes de los vascos que han votado a proyectos que no han condenado nunca la violencia. Pero hay que saber bien cuándo y para qué: con ETA para que desaparezca, y en ese contexto de presos, de la situación material en la que van a quedar muchos, y de la entrega de armas. Con Batasuna, como hasta ahora han afirmado todos, cuando condene la violencia o haya desaparecido ETA. No es válido el argumento de que si se está dispuesto a hablar con ETA cómo no con Batasuna: con ETA sólo se habla de su desaparición. Con Batasuna se pretende hablar del futuro de Euskadi. Una diferencia radical. Por eso es necesario que sea legal. Y todos sabemos lo que debe hacer para ello. Ellos también, aunque hayan querido creer otra cosa. El cómo del final de ETA quedaría dañado si se abriera la puerta a que se pueda hablar con Batasuna en su situación de ilegalidad sobre el futuro político de la sociedad vasca.

El cómo del fin de ETA, el que sea un final con dignidad democrática y pudiendo aguantar la mirada de los asesinados, de aquéllos a quienes ya no se puede preguntar si están de acuerdo o no con lo que se decida, pero que fueron asesinados precisamente para poder decidir algo sin su estorbo, está estrechamente ligado a la claridad conceptual. Uno creía que la derrota de ETA estaba ligada al convencimiento de que no existía razón alguna para matar, para asesinar, que no existía ningún problema que justificara la violencia y el terror de ETA. Pero no parece opinar así el juez Edmundo Rodríguez Achútegui, portavoz saliente de Jueces para la Democracia. Dice este juez: La política sirve para solucionar problemas. Si alguien cree que el problema del terrorismo de ETA va a desaparecer sólo con vías policiales, es muy libre de opinar eso. Nosotros no lo vemos así. El terrorismo de ETA no desaparece si no acaban las causas que lo motivaron. Por eso, las soluciones políticas son necesarias. Y lo que interesa es arreglar esto ya, mejor en meses que en años. Sería una victoria de la democracia, no una derrota, cerrar una de las herencias más tristes que nos ha dejado el franquismo: el terrorismo.

En esta opinión, que he transcrito literalmente (El País, País Vasco, jueves 8 de junio de 2006, p. 38), no son aceptables, creo, ni la definición del qué, ni del cuándo ni del cómo. La ETA que tiene que desaparecer es la ETA que ha luchado contra la democracia, contra la Constitución, contra el Estatuto. No sé si todo ello es franquismo para el señor juez, no sé si comparte el juicio de ETA-Batasuna de que la situación actual en España y en Euskadi sufre un déficit democrático que justifica el terror, no sé si el señor juez comparte la valoración de que existe un conflicto entre Euskadi y España que explica y justifica la violencia de ETA, no sé si cuando habla de causas que motivaron el terrorismo de ETA se refiere al 'conflicto'. Y tampoco sé si lo que esta pidiendo son soluciones políticas al conflicto que justifica el terror de ETA, ni tampoco sé cómo en ese caso gana la democracia.

Lo que sé es que si la desaparición de ETA se produce pensando que su terror ha tenido causas que es preciso quitar del camino, y cuanto antes, el final de ETA se va a producir sin dignidad alguna, aceptando que hubo alguna razón -aunque sea difusa- para matar a los asesinados, rebajando la democracia hasta niveles insospechados, sometiendo la licitud de los medios a la única valoración de la bondad del fin. Cuando si algo debiéramos haber aprendido de la historia de ETA es que los medios, su ilicitud y su ilegitimidad, dañan sustantivamente el fin que se supone que los legitima.

Es probable que tengamos que tragar sapos y culebras. Pero debieéramos hacer todo lo posible para que sean los menos posibles, para que nadie nos haga creer que se trata de angulas y ancas de rana, y con la conciencia de que el resultado lo podamos mantener ante el juicio impasible de los asesinados.

Las tres remontadas
Por ANTONIO BURGOS ABC 21 Junio 2006

VALE, aceptamos el 3 a 1 a Túnez como remontada. Pero hay dos remontadas más. Por cierto, en grupo más fraternal no podía caer la selección nacional en el Mundial. Selección que (¡marchando otro «por cierto»!) sí que es una realidad nacional de banderas rojigualdas y Marcha Real con letra del chero, tachero, y no la que Chaves se ha sacado de la manga para acompañar servilmente en el sentimiento a lo que Zapatero pactó con Arturo Mas aquella noche triste monclovita en que el puntillero levantó a un Estatuto catalán aculado en tablas, que estaba a punto de echarse, con media en las agujas.
Llámale H, pero nuestro grupo del Mundial más fraternal y más grato a las tesis coránicas del Gobierno no puede ser. Esto no es jugar la fase previa, esto es poner sobre el germánico césped la Alianza de Civilizaciones: Túnez y Arabia Saudí, bájate la jaula, Jaime, bájatela, que yo jamo jalufo, que jamás jamé jamón. Todo morería. Moros ricos del Puerto Banús de Arabia Saudí y moros pobretones de la Algeciras de Túnez, con la suegra y el colchón en el Peugeot de segunda mano, Operación Paso del Estrecho, Operación Paso a Octavos de Final. Nuestra tradicional amistad con los países mahometanos, pero marcándoles goles por la gloria de Alá. «Paquito el Chocolatero» suena con toda alicantina propiedad en los estadios teutones, porque es una fiesta de moros y cristianos con todos sus avíos, donde ganan los cristianos, que somos nosotros, como debe ser. Y completa el grupo Ucrania, que cualquiera que vea el autobús de su selección puede creerse que es una partida de inmigrantes de la Europa del Este, de los que se nos entran por las puertas abiertas a través del coladero de la frontera de La Junquera y se dedican luego a ganar medallas en el deporte olímpico del asalto al chalé.

Haciendo de arquero olímpico doblemente genuflexo, escultura de sí mismo que pedía a gritos un Fidias y un Museo Británico, el joven Torres dio en la diana de la remontada. Nada comparable a la remontada catalana, que le marcó un gol por toda la escuadra a la Constitución, con la inestimable colaboración del cancerbero Zapatero. En el referéndum, Cataluña ha quedado aproximadamente como Túnez en el estadio de Stuttgart. Hasta los mismos numeritos del 3 y del 1 nos sirven. En el referéndum fue a votar solamente 1 de cada 3 catalanes. Pero, hijo, coge ese resultado Torres, digo, Zapatero, y lo coge Raúl, digo, Maragall, y ya ven la vuelta que le han dado desde todos los aparatos mediáticos del poder. A estas alturas de la manipulación, calculo yo que fueron a votar 25 de cada 3 catalanes. Y me quedo corto. El referéndum, según nos presentan y amañan sus resultados, fue aprobado con el «sí» del 238,46 por ciento del censo electoral. Y me sigo quedando corto. Eso sí que es habilidad para dar la vuelta a un resultado, hijos míos, y que se quite el plan B de Luis Aragonés, qué remontada.

Y de la remontada de la ETA, ni te cuento. Eso sí que es una remontada. Cuando los teníamos cercados, acorralados, contra la pared, en una especie de Bolsa de La Serena de la justicia y la dignidad nacionales, viene Carod, se va a tomar en Perpiñán algo tan tristemente célebre en la historia política contemporánea española como los cafelitos, a ZP le parece de perlas, hacen la pinza con Cataluña, y los asesinos comienzan su remontada, después que el árbitro les enseñe la tarjeta roja a los jueces, a los policías y a los políticos con vergüenza, expulsándolos del terreno de juego para que no den más por saco y estos héroes de la paz, estos Chapotes chapoteadores de la sangre inocente, puedan seguir burlándose de la pobre madre de Miguel Ángel Blanco, mientras se oye el relato impresionante del dolor de una muerte que sobrevino porque entonces el Estado no cedió un milímetro en cuanto ya le hemos concedido a leguas y fanegas a esta partida de criminales que nos han ganado el partido en la remontada de la vergüenza, sin que nadie grite ya aquel «¡A por ellos!» que representó el Espíritu de Ermua.

ETA no ha desaparecido y no ha cambiado
Editorial Elsemanaldigital 21 Junio 2006

Ayer martes doce personas fueron detenidas, en Francia y en España, acusadas de pertenecer a ETA y de haber constituido parte esencial de su aparato de financiación y extorsión desde hacía dos décadas. Recientemente los empresarios navarros habían recordado que la banda terrorista seguía exigiendo el cobro del llamado "impuesto revolucionario". A pesar de los desmentidos oficiales del Gobierno, ahora se ha desenmascarado a los gestores de esa rama terrorista.

La operación ha sido llevada dirigida por el juez español Fernando Grande-Marlaska y por los franceses Laurence Levert y Thierry Fragnoli, dirigiendo equipos de la Policía de los dos países. Aunque las detenciones tiene lugar una semana después del arresto del también etarra Zigor Merodio en el sur de Francia, la investigación se ha desarrollado a lo largo de varios años.

Una vez más el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional irrumpe en el mal llamado "proceso de paz". Las detenciones ordenadas por Marlaska vienen a desmentir la sensación de paz irreversible con la que el Gobierno quería iniciar su negociación con ETA y con la que el PSOE vasco de Patxi López quería acercarse a Batasuna. Las premisas anunciadas por José Luis Rodríguez Zapatero –el cese de actividades de ETA- no se dan.

El líder de Batasuna –un partido ilegalizado por formar parte de ETA-, Arnaldo Otegi, ha denunciado que es una operación que "no se corresponde con la actual situación" y que se debe a "motivos políticos y no jurídicos", acusando a los jueces españoles y franceses de sabotear el acercamiento entre los terroristas y el Estado, iniciado gracias a Zapatero.

De entre los doce detenidos hay que destacar, por su relevancia, a Ángel Iturbe Abásolo, hermano del histórico etarrra "Txomin", que dirigió la negociación con el gobierno del PSOE en Argel; y a Julen Madariaga Agirre, de 73 años de edad, uno de los miembros de ETA en su periodo fundacional y actualmente dirigente del partido nacionalista teóricamente democrático Aralar.

Precisamente el coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, ha defendido a Madariaga y ha pedido la libertad de todos los detenidos. Para Zabaleta, como para Otegi, se trata de un obstáculo grave en el camino hacia la paz. No es de la misma opinión el gobierno de Zapatero. El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, ha opinado que las detenciones "no alteran en lo más mínimo el curso de ruta de que es responsable el Gobierno de España para el aprovechamiento de una oportunidad histórica de poner punto final a la violencia". El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado que "no hay ningún dato significativo que impida continuar con el proceso de paz que el Gobierno pretende seguir desarrollando".

Y es sorprendente esta huida hacia adelante del Gobierno, porque previamente a las detenciones de ayer, el domingo se había sabido que al menos 60.000 euros procedentes de la extorsión habían sido recogidos en San Sebastián y trasladadas a Bayona. Y la operación ordenada por Grande-Marlaska no da a entender ni mucho menos que el operativo desmantelado estuviese inactivo. El Ejecutivo debería aclarar cómo casan estos hechos con sus ya célebres "informes de verificación".

Zapatero no renuncia a tratar con ETA a pesar de que no se dan las circunstancias pedidas por él mismo y de que ETA no ha renunciado definitivamente a ninguna de sus actividades y a ninguno de sus objetivos. Vista así, la negociación empieza con una gran vía de agua.

Burlas imperdonables
POR EDUARDO GÓMEZ-LLERA GARCÍA-NAVA (*) ABC 21 Junio 2006

LA tarde del sábado pasado día 10 -aunque creo que había sido hecha por la mañana- oí por la radio una declaración del señor Rodríguez Zapatero sobre la concentración multitudinaria en Madrid contra el pacto con ETA a cualquier precio, por supuesto, para desautorizarla. No puedo reproducir textualmente lo que dijo -algún medio, al menos, lo tendrá grabado- pero sí recuerdo que, dictado para desquitar su malhumor por la avalancha humana que preveía que se le iba a subir a las barbas en Colón, lo acompañaba de «gracias» despectivas hacia la derecha y la asociación y familiares de las víctimas, y lo concluía con una recomendación en el mismo tono de chunga: que así se ejerciten, o aprendan así a ejercitarse, decía, más o menos, en el espíritu o la discrepancia democrática. Como si no se tratara más que de un lance deportivo de opinión o como si los convocantes y asistentes anduvieran todavía faltos de ensayo democrático.

He recordado, y he vuelto a buscar y encontrar, un artículo de Unamuno, publicado con el nombre de «Epitafio», en Por tierras de Portugal y de España. Este minúsculo ensayo analiza las causas y consecuencias del atentado y asesinato del rey Carlos I de Portugal y de su heredero en 1908. Unamuno no se alegraba del magnicidio ni lo justificaba, pero no le extrañaba que hubiera ocurrido, porque conocía la ínfima honradez personal del monarca -egoísmo, desmesuras, codicia y sensualidad- que lo habían hecho odioso a sus súbditos. Yo no hago apología de este fin para nadie ni insinúo en persona alguna esos enormes defectos. Sin embargo, Unamuno hace una valoración con la que me identifiqué sin ninguna reserva: el rey había incurrido, por encima de todo el articulado de vilezas, en un solo pecado que, siempre con su religión doliente a cuestas, equipara al pecado contra el Espíritu Santo, por imperdonable e irremisible: el desprecio del gobernante a su pueblo. El rey hablaba sin recato de Portugal y los portugueses en términos denigrantes, y había llegado a considerar en público, «isto e uma piolheira», perfectamente inteligible en español. Don Miguel ponía así toda la contundencia de su rechazo, como el peor y más bajo de los delitos políticos, en la carencia de respeto del gobernante hacia su país.

Muchas veces he dado vueltas a la quiebra del hombre público, que desprecia su deber público y se permite lanzar exabruptos en público sobre el conjunto de hombres que rige y que debe entender y velar más que a ninguna otra cosa. Es posible, en el caso de los políticos españoles, que sepan que se encaran a una sociedad blanda, como la define José Antonio Zarzalejos, almibarada en sus virtudes huecas, virtudes sin trascendencia efectiva en la conciencia y la dinámica de una comunidad que tararea un estribillo de perfecciones que es incapaz de bailar. La izquierda ha sido muy dada a estos navajazos contra los ciudadanos, y todavía no hace muchos años Alfonso Guerra, al que hoy, antojos de Fortuna, vemos como un ángel, ironizó públicamente que todavía no se había insultado a todos los españoles a los que había que insultar. Un vicepresidente no tiene que insultar a nadie, y, además, antojos de Fortuna, él y los de su tiempo tuvieron que salir del poder entre insultos y procesos.

Ahora, con ocasión de la movilización de las víctimas del terrorismo de hace quince días, volvemos a oír, no un ultraje directo, sino un improperio emboscado entre burlas, nada menos que del presidente del Ejecutivo, a gente tan poco merecedora de insultos como los familiares de los muertos por ETA y sus asimilados, y los que quieren a su patria y se entristecen de verla caer bajo la piqueta del cacique, el paleto -por mucho dinero que luzca- el progre estándar y el resentido. Con una patosidad que refleja incluso en sus ademanes tetánicos, que no titánicos (Rodríguez Zapatero se mueve con la rigidez de la Olivia de Popeye), se toma a cachondeo a los que han hecho por la democracia mucho más que un ejercicio de salón; aquellos que han dado al proceso democrático español lo que este presidente de sonrisa aviesa e ingenio ramplón ni siquiera se arriesgaría a temer para sí: sangre y vidas, y todo lo que de ello se sigue, rabia, tristeza, desesperación, ansias de desquite reprimidas por una resignación más que heroica, desprotección, aislamiento, amargura... Subleva que un chistoso de aula -según cuentan quienes le conocieron, nada brillante en ella, ni sentado en el pupitre ni de pie en el estrado- en un alarde de densa ruindad, se permita purgar con la risa de las sabanas su despecho sobre los que se manifiestan porque quieren a su patria.

Echará en cara a los manifestantes que él está buscando la paz, pero es falso: ETA no le va a consentir más que claudicación, y él lo sabe. Y además, mientras nos dice buscar esa pretendida paz, atiza la otra guerra, la de hace setenta años, con el único objetivo, quizás, de vengar muertos cercanos que otras muchas familias también tuvieron, que otros gobernantes de los últimos treinta años tuvieron y callaron por sosiego del país; o tal vez, con el único objeto de desprestigiar a la derecha de cualquier signo y momento para aferrarse al poder y para caer en el mismo criterio trágico de Azaña, que la derecha nunca debe volver a gobernar. Y esto debe decirse claro, porque la falta de reacción ante barbaridades de bulto puede llevar a la postración moral y a una total desesperanza en los días actuales.
(*) Director del Archivo Histórico de la
Provincia de Segovia

Pasmosa indiferencia
TONIA ETXARRI El Correo 21 Junio 2006

Es aconsejable sacudir la memoria de la injusticia. Dar un paseo por el terror no guarda relación con el inmovilismo o con la nostalgia; tiene que ver, en estos casos, con la necesidad de no olvidar los errores cometidos. Sencillamente, para no volver a caer en los mismos. En ésas están quienes siguen sin fiarse de que el entorno de ETA acabe por engañar al presidente Zapatero, como pretendió con sus antecesores. Otegi, por ejemplo, indignado con las detenciones pero con estudiada calma, llama a la serenidad para que el Estado de Derecho se tome unas vacaciones.

Y se lo dice a las autoridades francesas que la semana pasada recibieron la amenaza directa de la banda terrorista. Las detenciones, en efecto, llegan en un momento poco oportuno para el Gobierno español cuyo presidente se encuentra ya en capilla de anunciar la apertura del diálogo con ETA, aunque el PP no le acompañe en ese viaje. Unas detenciones que, según el ministro Rubalcaba, obedecen a investigaciones de hace dos años. Calma, Otegi. Lo que más sorprende precisamente, no es la edad de Julen Madariaga y del 'señor Robles' sino la acusación que recae sobre el primero, fundador de ETA y tan apartado decía que se encontraba ahora de la banda, que militaba en la crítica Aralar. Como resulta impensable que desde la formación que lidera el abogado Patxi Zabaleta se esté 'blanqueando' el dinero de ETA, habrá que creer que se trata de un error o, de lo contrario, van a tener que darse más explicaciones de las necesarias.

Más de las que se han dignado a dar los terroristas 'Txapote' y 'Amaia' ante los jueces que les interrogaban sobre el asesinato de Miguel Ángel Blanco. El fiscal ha identificado al acusado como el autor de los disparos que acabaron con la vida del edil del PP y que provocó esa rebelión cívica mientras los nacionalistas veían que el protagonismo se les iba de las manos a la vez que el lehendakari Ardanza señalaba a Batasuna como cómplice de ese horror.

El arrinconamiento de ETA, con el espíritu de Ermua, duró algo más que un suspiro. Justo hasta que el Pacto de Lizarra le devolvió a la vida política mientras los arrinconados eran los partidos no nacionalistas. Tan sólo con el Pacto Antiterrorista y la Ley de Partidos padecieron el frío que se siente fuera de las instituciones democráticas. Pero ese arrinconamiento también ha tenido fecha de caducidad.

Ayer la hermana de Miguel Ángel Blanco, antes de encararse con el terrorista, sólo miraba las manos del presunto asesino. Mejor. Si le hubiese mirado a los ojos se hubiera encontrado un rostro despectivo y desafiante. Que responde, como dijo el fiscal, a un individuo que no puede reinsertarse. De «pasmosa indiferencia» ante el sufrimiento provocado por él mismo. Este acusado, que proclama que seguirá en ETA hasta que se libere Euskal Herria, no se conmueve ni con las rosas blancas de las parlamentarias vascas.    t.etxarri@diario-elcorreo.com

La Cataluña oficial
Matrix reloaded y el tabú de la legitimidad
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 21 Junio 2006

Como la Cataluña ficticia es de piñón fijo, tras el fallo del sistema del 18-J siguen linchando a la COPE y disparando contra nuestro editor, práctica que, tras un cuarto de siglo, bien puede calificarse de tradición. La estrechez de su panoplia reactiva es aún más llamativa que el déficit democrático –por decirlo suavemente– de la casta política, el establishment y los medios.

Un J. Ronglan escribe en La Vanguardia, diario conocido por su tenaz y valiente enfrentamiento a Franco y su régimen entre 1939 y 1975, que “Jiménez Losantos fue ayer la reencarnación del General Queipo de Llano, que también vomitaba palabras borracho perdido por la radio y anunció que convertiría Cataluña en un solar.” De borrachos franquistas habría mucho que contar. Ah, la calle Pelayo.

Debería ser obligatoria la lectura de un libro del que es coautor, por cierto, un colaborador de La Vanguardia. Apasionante investigación del sonado crimen barcelonés de finales de los cuarenta (La invención de Carmen Broto, Trallero y Guixà). Allí encontrará el lector nombres, adscripciones políticas y borrachos de lo más interesantes.

El despliegue de infamias no va a ocultar lo que es sabido: que en la campaña del referéndum se conculcaron las libertades de opinión y expresión mediante violencias y amenazas; que la prensa local calló o contextualizó los intentos de exclusión; que los partidos nacionalistas justificaron actos que rompen la convivencia; que los socialistas basaron su campaña en la estigmatización del PP, reconociendo Montilla que su objetivo era “tensar la situación”; que finalmente más de la mitad del censo se abstuvo.

Ahora presentan el fiasco como una victoria inapelable y siguen pintando como enemigos de la democracia a los previamente violentados y amenazados. También, cómo no, al medio de comunicación que les quita el sueño. Cuando el PP haga lo que siempre le han invitado a hacer (si creen que el estatuto conculca la Carta Magna, llévenlo al Tribunal Constitucional, que es el único que puede decidirlo), el ambiente estará lo bastante caldeado para acusarlos de nuevo de facciosos catalanófobos. Como si el recurso de inconstitucionalidad no fuera perfectamente legal y ajustado a Derecho.

El debate de la legitimidad no debería consumir demasiado tiempo, toda vez que nadie ha negado legalidad al resultado. Acudamos a la doctrina (Norberto Bobbio, Diccionario de Política). Legitimidad: “Situación que no se realiza nunca en la historia sino como aspiración (...) Un estado será más o menos legítimo en la medida en que realice el valor de un consenso manifestado libremente por parte de una comunidad de hombres autónomos y conscientes, o sea en la medida en que se acerque a las idea-límite de la eliminación del poder y de la ideología en las relaciones sociales.” La eliminación del poder y de la ideología en las relaciones sociales. Está claro, ¿no?

Zapatero y ETA
El liderazgo de ZP
José María Marco Libertad Digital 21 Junio 2006

Como José Blanco se ha permitido cuestionar el liderazgo del jefe de la oposición, puede ser un buen ejercicio ver en qué consiste el liderazgo del suyo propio.

Como base ideológica, ZP tiene una visión hipersectaria de la realidad en la que no cabe –literalmente, no cabe– nada que no sea de izquierdas. Es un concepto nebuloso. ¿Sería Sabino Arana de izquierdas? Pero ZP sabe distinguir lo que es de izquierdas de lo que no lo es con una simple mirada. Es cuestión de intuición, por tanto. Así que todo lo que ZP tiene de sectario lo tiene también de pragmático.

A diferencia de la anterior generación de socialistas –igual de sectarios que él, por otro lado–, ZP no confía en la capacidad de su propio partido para ganar una mayoría suficiente. De hecho, está –o estaba– convencido de que el PSOE no ganará nunca unas elecciones en solitario. Para seguir en el poder, no requiere ideas, ni razonamientos: necesita destruir la noción misma de unidad de la nación. ZP segrega por tanto una síntesis natural entre su aversión a todo lo que no sea de izquierdas y su simpatía por todo lo que le ayude a acabar con la nación española.

A este cocktail, ya de por sí explosivo, hay que añadir una veta visionaria. Desde las orgías de multitudes de las manifestaciones contra la Guerra de Irak, ZP debe de estar seguro que su psicología o su mentalidad conecta con una veta muy profunda del pueblo español. Lo ha sintetizado en una palabra: "paz".

Si se tira de estos tres hilos –el hipersectarismo, la falta de ideario propio y la exaltación de la "paz"– se encuentra el fondo de toda la política de ZP. No se llama sólo nacional socialismo, es decir disposición al pacto entre los nacionalismos y los socialistas. Se llama, más propiamente, ETA.

Por supuesto que no se trata de destruir la banda terrorista. Al contrario, ZP está convencido de que la desactivación (es decir, la victoria) de ETA conllevará la desactivación (es decir, la derrota) de la derecha española porque acabará con ese engorro que es la unidad nacional de España. En este sentido, Acebes tenía razón cuando dijo que la política del gobierno del PSOE es la de los etarras. Además, ZP está seguro que los españoles, o como se llamen para entonces sus compatriotas, premiarán el logro de la "paz" con un respaldo abrumador en las urnas. Entonces será la hora del gran líder, por ahora nonato.

Es posible que dentro de algunos años, o cuando quienes mandan de verdad lo quieran, se descubra la causa verdadera de por qué ZP ha puesto el gobierno de España al servicio de los etarras. Por ahora podemos constatar el hecho desnudo, que se ha ido desvelando en poco tiempo, y tratar de entender la conducta del protagonista. Y es que para seguir en el poder, ZP depende de los terroristas. Si alcanza el liderazgo, ZP lo habrá conseguido gracias a ellos.

José Blanco podrá criticar todo lo que quiera el liderazgo de Rajoy. La naturaleza del de su jefe, todavía no conseguido, ya la conocemos.

El 11-M y sus consecuencias políticas (1)
La verdad oficial
Jaime Ignacio del Burgo Libertad Digital 21 Junio 2006

Esta es la primera parte de un ensayo que Jaime Ignacio del Burgo ha escrito sobre el 11-M. En esta primera entrega analizará la versión oficial del atentado. En la segunda repasará la resistencia gubernamental a investigar más allá de la misma y, en la tercera, estudiará las consecuencias políticas de la masacre.

Teorías extravagantes
Dicen nuestros detractores que sustentamos absurdas teorías conspirativas que no se tienen en pie. Demasiada gente para que pudieran estar todos ahí: Al Qaeda, ETA los servicios secretos marroquíes, más la incompetencia o negligencia de algunos mandos policiales, sin contar –¡válgame Dios!– con la presencia de antiguos mandos de Interior de la época de los GAL. Es imposible la conjunción de todos ellos. No es posible, nos dicen y yo estoy de acuerdo, la existencia de una mano negra capaz de decidir, coordinar, planificar y ejecutar una masacre con tantos actores implicados y fines tan diversos. En consecuencia, concluyen, los sedicentes investigadores del 11-M no son más que un grupo de falsarios o de gentes con la mente calenturienta o una finalidad política torticera. No hay "agujeros negros" ni "enigmas". A lo sumo, "casualidades". Como me dijo el ministro Alonso en el Congreso: sólo son teorías "extravagantes".

Todo el empeño del Gobierno ha sido transmitir la idea de que se ha llevado a cabo, bajo la dirección del poder judicial, una investigación exhaustiva y definitiva. Y sale lo que sale: que un grupo de "moritos de Lavapiés" se sintieron soldados de Alá y decidieron dar un escarmiento a España por su malvada actuación en Irak. Uno de los implicados, recién convertido a la causa del islamismo, aunque no lo demostrara en sus comportamientos externos, era Jamal Ahmidan, alias El Chino. Estaba en sociedad con unos asturianos que, además de droga y otros negocios ilegales, vendían dinamita. Por eso no tuvieron problemas para conseguir los explosivos. Lo demás fue coser y cantar. Compraron teléfonos para utilizarlos como temporizadores en el montaje de las bombas. Después seleccionaron su objetivo: trenes de cercanías del corredor del Henares, en una hora punta. Eligieron la fecha mediante un método cabalístico: el 11 de marzo de 2004. Por supuesto, nada que ver con las elecciones convocadas para el domingo día 14.

Para diferenciarse en algo de los terroristas de Al Qaeda decidieron suicidarse, pero lo dejaron para más tarde, aunque con ello arriesgaran no entrar jamás en el Paraíso. Después del atentado algunos huyeron, pero los principales cabecillas se quedaron y siguieron con su vida normal. Intentaron nuevas fechorías, como la voladura del AVE Madrid-Córdoba. Por fin, el 3 de abril de 2004 siete de los islamistas, entre ellos los cabecillas, fueron descubiertos por la policía en un piso de Leganés. No hubo ninguna heroica resistencia y en vez de morir matando por Alá, esta vez sí, prefirieron suicidarse. La fatalidad hizo que muriera uno de los GEOS asaltantes, cuyos restos serían sañudamente profanados como venganza de los islamistas, aunque la Policía ha sido incapaz de averiguar la identidad de sus autores. Y eso es todo.

El auto del juez
El juez Del Olmo, después de casi dos años de pesquisas, ha sentado en el banquillo a veintinueve de ciento dieciséis imputados en función de las investigaciones policiales. Nueve de los procesados son asturianos y el resto de origen árabe o magrebí. Sólo dos están acusados de haber participado directamente en la masacre. A los demás se les acusa fundamentalmente de colaboración con banda armada.

El auto de procesamiento no dice quién ordenó el atentado, por lo que la autoría intelectual sigue en el aire. Por no decir, ni siquiera dice de qué se acusa a cada procesado. Tampoco dice si hubo o no negligencia en la actuación de algunos mandos policiales. No da respuesta a la gran pregunta-escándalo del 11-M: cómo es posible que si todos, absolutamente todos, los que participaron en la masacre según el auto judicial o eran confidentes de la Policía, de la Guardia Civil o del CNI, o estaban estrechamente vigilados por orden del juez Baltasar Garzón, no se hubiera logrado evitar el atentado.

El tiro por la culata. Ni mentira ni imprevisión.
A instancias del Partido Popular, se constituyó una Comisión de Investigación en el Congreso de los Diputados. Desde el primer momento pudimos comprobar que el PSOE había aceptado su creación porque creyó poder dar la puntilla al Partido Popular poniendo de manifiesto la gran mentira de Estado. Hizo el ridículo cuando se descubrió que su primer gran testigo –el portero de Alcalá– había estado en contacto con el vicepresidente de la Comisión. Más tarde se dijo –y nadie lo ha desmentido– que era militante socialista. Al PSOE le salió el tiro por la culata. Hoy sabemos que el ministro Acebes transmitió a la opinión pública prácticamente en tiempo real la información facilitada por los responsables policiales de la investigación. Y sabemos también cómo los responsables de la campaña socialista fabricaron la gran mentira para destruir al PP que comenzó con la invención de la noticia y su difusión por el propio secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero a los medios de comunicación de que en el Ifema había aparecido el cadáver de un terrorista suicida y el Gobierno lo estaba ocultando.

La Comisión se cerró en falso, pero no fue del todo inútil. Nos proporcionó información suficiente para poder formular dos conclusiones de gran importancia política: el Gobierno no mintió –otros lo hicieron– y no hubo imprevisión del riesgo que implicaba el terrorismo islamista. Esto último porque no se puede acusar de imprevisión cuando todos los servicios policiales estaban en alerta máxima y, más aún, tenían a todos los islamistas bajo control. A pesar de ello, el sectarismo de la mayoría se impuso y en sus conclusiones sostienen lo contrario: el Gobierno no dijo la verdad –aunque no se llegue al calificar su conducta informativa de "engaño masivo", según la expresión utilizada en su comparecencia por Rodríguez Zapatero– y además hubo imprevisión.

Las verdades de Acebes
Olvidan que el ministro Acebes no hizo imputación a ETA de la autoría hasta las 13,30 horas del día 11-M, después de recabar la opinión de la cúpula policial y de conocer el criterio del CNI. Por el contrario, quienes atribuyeron a ETA la comisión del atentado fue en primer lugar el candidato socialista e inmediatamente después el lehendakari del Gobierno vasco. Fue Acebes quien, a media tarde del 11-M, tras conocer la aparición en la furgoneta supuestamente abandonada por los terroristas en Alcalá de Henares de una cinta coránica, ordenó la apertura de una nueva vía de investigación. A partir de entonces, el ministro fue facilitando a la opinión pública todo cuanto los responsables policiales le iban haciendo saber. Es Acebes quien informa del descubrimiento de la famosa mochila de la comisaría de Vallecas y de su contenido. Y en la tarde del día 13, da cuenta inmediatamente después de producirse de la detención de los dos hindúes que habían vendido el teléfono hallado en la mochila –que luego fueron puestos en libertad sin cargos- y los tres marroquíes propietarios del locutorio donde se vendió la tarjeta prepago inserta en aquél, entre ellos Jamal Zougam, del que dijo el ministro que mantenía relaciones con elementos pertenecientes al fundamentalismo islámico.

La gran mentira
A pesar de todo ello, Pérez Rubalcaba –a la 9,30 de la noche– y en plena jornada de reflexión, pronunció la frase más contundente de las expresadas contra el PP en aquellos días: "Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta, un Gobierno que les diga siempre la verdad", al tiempo que añadía: "El Partido Socialista conocía las líneas de trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. A pesar de ello, por sentido de Estado, por respeto a la memoria de las víctimas, hemos estado callados cuando desde el Gobierno se hacían descalificaciones y afirmaciones que no siempre se han correspondido con la verdad. Nunca, nunca utilizaremos el terrorismo en la confrontación política". Qué cosa.

Jaime Ignacio del Burgo es diputado por Navarra. Representa a UPN en el Comité Nacional del PP

Deriva autonómica de la Justicia
José Luis Manzanares Estrella Digital  21 Junio 2006

El Foro de Ermua se ha querellado contra el presidente del Parlamento vasco por sus reuniones con el líder de la ilegalizada Batasuna, ahora conocida como izquierda abertzale para guardar las formas. Naturalmente, a los jueces les compete pronunciarse sobre la existencia o no de un delito de desobediencia o de cualquier otro, y el querellado cuenta con todas las garantías constitucionales y legales, empezando por la presunción de inocencia. Ibarretxe no es un presunto delincuente, según la estúpida expresión al uso, sino un presunto inocente. En un Estado de Derecho, estos conflictos se solucionan dentro del Poder Judicial, pero en España todo vale contra el pilar básico de la Democracia. El Parlamento de Vitoria ha pedido la comparecencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco para explicar la admisión a trámite de la querella y recibir, si es el caso, la reprobación de los convocantes.

El disparate es de antología. Las resoluciones judiciales no se someten al control parlamentario ni se combaten en foros políticos. Primero, porque la jurisdicción se agota en sí misma mediante los oportunos recursos. Segundo, porque la independencia judicial no tolera intromisiones, y menos aún las de carácter institucional. Tercero, porque el presidente del Tribunal Superior de Justicia no puede dar instrucciones a ningún juez o corregir sus decisiones. Cuarto, porque los jueces, en los asuntos pendientes, sólo deben expresarse dentro del proceso. Y quinto, y a mayor abundamiento, como suele decirse en el foro, porque los magistrados son los titulares del Poder al que corresponde la última palabra en la interpretación y aplicación de las leyes, a salvo las competencias específicas del Tribunal Constitucional.

El presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo se negó a comparecer meses atrás ante el Congreso de los Diputados en relación con determinadas actuaciones de quienes son sus gobernados pero no sus subordinados. Pueden cambiarse las leyes para ampliar la información general, pero respetando siempre la independencia de todos y cada uno de los jueces, cuyas posibles responsabilidades se dirimen por vía civil, penal o disciplinaria, configuradas las tres conforme a derecho. Además, en el caso del presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, se trata de uno de los magistrados integrantes del órgano judicial cuya resolución se cuestiona.

Aunque la demanda del Parlamento de Vitoria no llegará muy lejos, su mera existencia obliga a reflexionar sobre el peligro que para la división de Poderes significan los novedosos Consejos de Justicia en algunas Comunidades Autónomas, sobre todo cuando su composición es más política que la del Consejo General previsto en la Constitución. Hay razones sobradas para preocuparse si de la Comunidad dependen la Administración Penitenciaria, el personal auxiliar de la Justicia, sus medios materiales, las propuestas de nombramiento de los cargos judiciales más importantes y una parcela de la corrección disciplinaria.

El único Poder exclusivamente estatal de España aparecería rodeado de poder político autonómico por todas partes. Como una isla. Como una cabeza pensante. El tronco y las extremidades no serían suyos, sino préstamos. Pasamos de la Justicia (de España) en Cataluña, por ejemplo, a la Justicia de Cataluña. No es la misma cosa.

Auténticas Rosas Blancas: Hoy a las 15:00 en Neptuno
Miguel Gil  Periodista Digital 21 Junio 2006

Un grupo de jóvenes estudiantes alemanes durante la segunda Guerra Mundial decidió hacer frente al regimen totalitario nazi combatiéndolo hasta el punto de dar su vida por ello. Se hicieron llamar "La rosa blanca". Más recientemente, un grupo de actrices usurpaba el símbolo de la rosa blanca para apoyar la rendición del estado de derecho ante el terrorismo de ETA. Frente a esta infame actitud ha nacido el movimiento ciudadano Rosas Blancas por la Dignidad, "para intentar que todos tomemos conciencia de que, con nuestro compromiso personal y con nuestro testimonio individual, estamos también llamados a honrar la memoria y a defender la dignidad de las víctimas del terrorismo frente a quienes pretenden comerciar con su sangre, utilizándola como moneda de cambio en una negociación infame"

La plataforma convoca hoy a las 15:00 a todos los ciudadanos a una concentración en la madrileña plaza de Neptuno, en previsión del anuncio de Zapatero en la sesión de control al Gobierno del comienzo de la negociación con ETA. Convocan la Platataforma Rosas Blancas por la Dignidad, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la Asociacion de Ayuda a las Víctimas del 11-M, HazteOir.org, y Fundación Unidad+Diversidad (y decenas de entidades adheridas).

Manifiesto de Rosas Blancas por la Dignidad:

Rosas Blancas por la Dignidad es una iniciativa social y ciudadana que surge con el ánimo de hacer sentir a todas las víctimas del terrorismo el apoyo del conjunto de la sociedad española, de todos aquellos que de buena fe comparten y hacen suyo el sufrimiento de quienes han soportado en su carne o en sus familias el azote irracional del terror.

Rosas Blancas por la Dignidad asume como suyos los valores de memoria, dignidad y justicia reclamados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, a los que incorpora abiertamente los valores constitucionales recogidos en el artículo 1 de la Carta Magna de libertad, igualdad y pluralismo político.

Memoria, pues no resulta posible el progreso de un país y la construcción de una convivencia en paz entre sus ciudadanos si se deja en el olvido a todos los que han caído precisamente por defender ese modelo de convivencia.

Dignidad, pues no se puede entender ningún proceso social ni político sin tomar como punto de partida la dignidad intrínseca de todo ser humano, inscrita en su propia naturaleza y principio rector de todos los ordenamientos jurídicos existentes.

Justicia, pues no es posible hablar de paz sin ella, sin una separación nítida y tajante entre aquellos fines y métodos que caen fuera de la legalidad y, por tanto, deben ser condenados tajantemente y sin reservas, y aquellos que son victimas inocentes contra su voluntad de tales fines y métodos. No existe ninguna paz sin la justicia.

Libertad, porque seguimos defendiendo la validez del modelo constitucional que los españoles nos dimos en 1978, porque creemos en los derechos y libertades individuales como base para la convivencia en nuestro país y porque estamos firmemente convencidos de que la libertad es también premisa indispensable para cualquier situación de paz que se pretenda lograr. Por la libertad dieron su vida sin haberlo pretendido todas las víctimas del terrorismo. Por nuestra libertad. Una sociedad que dé la espalda a esto ha perdido por completo cualquier vestigio de moralidad y decencia.

Igualdad, sobre todo entendida como igualdad ante la ley, porque nadie, ni los miembros de un gobierno concreto, pueden estar por encima de las leyes para hacer o deshacer a su antojo, porque aquellos que han contraído responsabilidades públicas están con mayor razón sujetos y obligados por la igualdad ante el imperio de la ley que el resto de los ciudadanos.

Pluralismo político, porque es imprescindible y urgente en España hoy día romper con la dinámica de enfrentamiento entre dos mitades del país agrupadas bajo banderas de determinadas facciones políticas. Esta plataforma ciudadana por la dignidad necesita poder recoger todas las sensibilidades políticas presentes en nuestra sociedad en torno a los fines de este manifiesto, pues entendemos que éstos son comunes a todas ellas.

Por último, la Plataforma Rosas Blancas por la Dignidad se propone emprender todas las acciones que considere oportuno dentro del más absoluto respeto a la legalidad vigente para la consecución de estos fines, del mismo modo que se abre desde su constitución al establecimiento de vínculos de cooperación con todas las entidades ciudadanas que tengan por objeto los mismos o similares fines.        Más información en www.epoca.es

Hacia el cierre judicial

Luis del Pino Libertad Digital 21 Junio 2006

La instrucción del caso 11-M se encamina a su final. Seguimos sin conocer quién puso las bombas, cómo estaban hechas o dónde se fabricaron, pero la fiscal cabalística ha dado por terminada la investigación.

No sabemos quién dio las órdenes para asesinar a 192 inocentes, no estamos seguros de que en Leganés hubiera nadie vivo, ni hemos llegado a determinar cómo es posible que 34 de los 40 implicados fueran confidentes o controlados de las Fuerzas de Seguridad, pero la fiscal que confiesa sentirse perturbada ha instado al juez Del Olmo a concluir el sumario.

Seguimos sin conocer los motivos por los que se ha mentido al juez desde instancias dependientes del Ministerio de Interior, las razones por las que se han ocultado pruebas durante meses o la explicación de que existan decenas de informes policiales contradictorios entre sí, pero la fiscal que no sabe ni contar cuántos días median entre el 11-S y el 11-M (¡Son 912 días, doña Olga!) dice que hay que dar carpetazo.

Hemos construido un caso sobre una furgoneta vacía, sobre una mochila que jamás estuvo en los trenes y sobre un coche Skoda que los terroristas no llevaron a Alcalá, pero la fiscal que sólo se explaya en emisoras capaces de inventar terroristas suicidas no quiere que se siga escarbando en la basura.

¿Y las víctimas?, se preguntará alguien. ¿Acaso no tienen derecho a la verdad?

¡Que pregunta tan tonta! Las víctimas ya fueron convenientemente usadas en su momento, pero ya no tienen ninguna utilidad. Por lo pronto, Zapatero eliminará en septiembre la figura de Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, que en realidad no era más que un paripé para dividir y controlar a las víctimas y que éstas tragaran con el cierre de la Supuesta Comisión de Investigación. Conseguido el objetivo, las víctimas molestan.

La instrucción del caso 11-M se encamina a su final. Pero no porque ya sepamos lo que ocurrió, sino precisamente para que no lo sepamos.

Una mirada para un proceso
José Javaloyes Estrella Digital 21 Junio 2006

En el curso de las últimas 48 horas se han producido tres hechos de distinta naturaleza pero de un único sentido, que convergen en la particular hoja de ruta del napoleón inverso que ahora habita en la Moncloa. Son el apresamiento de la cúpula de extorsión etarra, incluido Julen Madariaga, fundador de ETA; la detención de diez miembros del IRA “auténtico” y la foto de la mirada de ese animal de “Txapote”, al que parece caerle por la comisura de las fauces la sangre de cuantos mandó asesinar, o mató por propia mano, como a Miguel Ángel Blanco.

La mirada en cuestión de García Gaztelu, más allá de su condición desalmada, trasunta la confianza que le inspira el “proceso de paz” en cuyo camino se ha cruzado la parte oral del proceso judicial a que se encuentra sometido. Tiene noticia suficiente de la solidez del terco empeño del presidente del Consejo de Ministros en pactar el armisticio con él mismo y todos cuantos como él componen la mafia etarra. Si el coeficiente intelectual y moral (en el sentido socrático) fuera semejante al coeficiente de determinación con que José Luis Rodríguez se empeña en la labor, la mirada de “Txapote” respondería a un fotograma de ficción y no habría base ninguna para la protesta de las víctimas o el escándalo de los españoles.

Sólo la fe ciega en que el camino emprendido conduce al fin del terrorismo etarra, a su gloria política y a la propia consolidación en el poder, desde el subsecuente pacto histórico con los nacionalismos (con lo que los moros del 11M habrían devuelto a los españoles la peste política y la impotencia histórica de los taifas); sólo un sueño de tales características excluye la posibilidad de considerar la hipótesis de que ETA rebrote en el corto o el medio plazo, como lo ha hecho el IRA, por vía de escisiones y disidencias o por cualquier otra variante. El pacto con los “polimilis” no modificó en su día un ápice la subsiguiente ejecutoria criminal de los “milis”.

Cuentan que un día le objetaban a Hegel que su pensamiento no coincidía con la realidad, y que el filósofo respondió: “Peor para la realidad”. Salvando las distancias que sea menester, al Gobierno y a quien lo preside se les ha dicho que el llamado “alto el fuego” para todas las actividades terroristas de la banda estaba siendo incumplido, violado, pues se reiteraban las pruebas de que continuaba el activismo terrorista, con vandalismo callejero, robos de coches en Francia y la prosecución de las prácticas extorsivas. Ni alegatos ni observaciones han hecho nunca mella en sus destinatarios. Tampoco ahora. Al conocerse el resultado de la operación policial franco-española, los titulares de Justicia e Interior han dicho que no afecta al proceso de paz, y ciertamente no han compartido criterio con el portavoz de la otra parte procesal, Arnaldo Otegi, para quien se trata de “un ataque nítido y frontal” al mismo.

Pero hay dos factores que merecen consideración aparte. Uno es que las investigaciones policiales y su desenlace proceden de un impulso judicial, independiente en principio de los criterios de oportunidad política que pueden orientar al Ejecutivo; y otro, que la operación se ha realizado al alimón con la Policía francesa y, en parte, dentro del espacio francés de soberanía, al que también, de una u otra manera, afecta la delincuencia etarra. Ambos factores comparten un componente de inercia y autonomía capaces de perturbar y entorpecer el ritmo más conveniente al Gobierno. De alguna manera, debe considerarse, asimismo, que el mensaje recientemente difundido por Gara concerniendo a Francia en el proceso de marras hará algo más que matizar la condición sustancialmente espectadora que ha tenido hasta ahora la vecina nación transpirenaica.

En fin, digan lo que quieran en el Gobierno, la detención de los gerentes de la extorsión etarra les ha movido el escenario y alterado el ritmo que habían previsto, con arranque formal inmediatamente después del referéndum catalán. La mirada del pistolero “Txapote”, además, ha aportado un definitivo y consolidante color a las aprensiones de todos sobre la paz inverosímil que se promete.     jose@javaloyes.net

El dilema de los gallegos, según su presidente
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 21 Junio 2006

EL PRESIDENTE de la Xunta parece haber tomado, finalmente, dos importantes decisiones: que el Estatuto de Galicia que se ha empeñado en aprobar sea un mero clónico del nuevo Estatuto catalán; y que, si fuera necesario, lo impulsará a base de convertir el futuro debate estatutario en una confrontación entre partidarios y contrarios a Galicia.

En cuanto a lo primero, no cabe duda de que Pérez Touriño está en su derecho de pactar con Quintana un Estatuto que reproduce pe por pa los disparates del texto catalán, por más que sepa que será intragable para el Partido Popular, de quien depende en Galicia la aprobación de cualquier reforma estatutaria. Aunque no parece muy prudente poner al único partido cuyos votos son indispensables ante tal disparadero -salvo, claro, que el objetivo sea, justamente, que el PP no apoye la reforma... para acusarlo luego de que la reforma ha encallado por su culpa- ya el PP dirá lo que tenga que decir, si es lo que lo hace, y si no, pues peor para el PP.

Es la segunda decisión de Touriño la que resulta socialmente inaceptable. Según él, Feijoo -y es de suponer que, con Feijoo, todos los gallegos- debemos decidir si estamos con Galicia o con Rajoy. Es decir, el dilema, según el presidente, es el siguiente: quien apoye la reforma estatutaria que él y el Bloque promocionan, está con Galicia, mientras que los que no la apoyamos, estamos con Rajoy. ¡Bonito panorama! Este mismo fue el dilema que plantearon Maragall y Mas en Cataluña y a la vista está ya el desastroso resultado del envite: su nou Estatut ha sido apoyado por sólo uno de cada tres electores catalanes.

El dilema es falso, por supuesto, y el primero que lo sabe es el presidente de la Xunta, que se hubiera quedado turulato si le dicen hace cuatro o cinco años que él iba a impulsar un Estatuto como el que acaba de pactar con sus socios de Gobierno.

El dilema es falso, sí, porque tanto en Cataluña ( Ciutadans de Catalunya ) como en Galicia ha habido y hay muchas gentes de la izquierda que pensamos que ni el blindaje competencial, ni la bilateralidad, ni las proclamaciones nacionales contribuyen a mejorar el Estado de las autonomías, sino a hacer ingobernable nuestro Estado democrático y a dañar, quizás de modo irreparable, la cohesión social y cultural sin la que ningún país puede pervivir. Decir que quienes eso defendemos, que es lo que defendía, sin ir más lejos, el PSOE, hasta la infeliz llegada de su nuevo líder líquido a la Moncloa y a Ferraz, no estamos con Galicia, es una manera como otras de tratar de embaucar a la ciudadanía. Que, como acaba de verse en Cataluña, no se deja embaucar tan fácilmente.

MIGUEL ÁNGEL BLANCO
José Donís Catalá  Periodista Digital 21 Junio 2006

"¡HIJOS DE PUTA!: Reíros, reíros... ¡Que vuestros hijos se pudrirán en la cárcel! ¡ASESINOS! ¡Vergüenza os tendría que dar tener un hijo así!".

-Mari Mar Blanco, hermana de Miguel Ángel que en paz descanse.
¿Éstos son los "hombres de paz", señor Presidente Rodriguez?
ÉSTE CARNICERO -EL MAYOR ASESINO EN SERIE DE LA HISTORIA DE ESPAÑA- ¿ES CON QUIÉN TE VAS A SENTAR SÓLO PORQUE EL PSOE NUNCA SACARÁ VOTOS SUFICIENTES PARA GOBERNAR SIN ERC, PNV O MUY PRONTO ETA-BATASUNA? Esta BASURA HUMANA que ha gritado: "¡NO VAMOS A PARAR! ¡GORA ETA!"

¿Quién es peor? ¿El pistolero a sueldo que aprieta el gatillo reventando la nuca de MIGUEL ÁNGEL BLANCO, dejándolo todavía vivo para que sufriera, o los CARROÑEROS que pretenden TAPAR LOS ASALTOS, ROBOS, ATENTADOS, AMENAZAS Y COBRO DE LOS "IMPUESTOS REVOLUCIONARIOS" DE LA MAFIA: ésta ESCORIA QUE NOS GOBIERNA?

¿Por qué estaba tan triste RUBALCABA al tener que informar de la detención -POR IMPOSICIÓN DE FRÁNCIA- de "los etarras buenos", que sólo saquean a su pueblo? Ahora ni siquiera tenía que hacerse el loco porque SU PARTIDO HUBIERA MONTADO UN GRUPO MAFIOSO QUE ASESINÓ A 27 PERSONAS, como cuando era portavoz de MISTER X.

¿DÓNDE ESTÁS PILAR MANJÓN AHORA QUE OTRA MADRE ESTÁ SUFRIENDO? (Sólo que ésta se tiró DÍAS ESPERANDO SU MUERTE, de ellos DOS en el hospital con su corazón latiendo y el encefalograma plano...)
¿DONDE ESTA LA TROUPPE BARDEM, ESAS REPUGNANTES "ROSAS BLANCAS POR LA RENDICIÓN-SUBVENCIÓN? ...Si lo llego a saber ¡a buena hora me manifiesto junto a vosotras contra la guerra! ¡Si a vosotras OS DA IGUAL LA GUERRA, ROSAS SANGRIENTAS!

Lehendakari: Por qué pides "perdón" a las víctimas (pues la legalización de ETA-BATASUNA te dejará en el paro), SI LOS PERROS Y PERRAS QUE LADRAN ENTRE RISOTADAS DELANTE DE LA HERMANA DE MIGUEL ÁNGEL, ESTAN ALLÍ CON TUS SUBVENCIONES?

¡Qué MIERDA de país! ¡Siento VERGÜENZA DE SER ESPAÑOL!

Se escapan la mitad de los asesinos porque les pedimos a los franceses que esperen un poco... Hasta que un diario, el Mundo, saca tales informaciones que no pueden esperar más... Y porque entre TODA LA PATULEA DE JUECES hay UNO con dignidad: el juez Marlasca. Porque los ladridos de los FAMILIARES DE LOS CARNICEROS no le han parecido al juez relevantes, ni sus risas en la cara de una anciana a quien le mataron su hijo. NO. HA EXPULSADO A LA FAMILIA DE MIGUEL ÁNGEL POR APLAUDIR EL ALEGATO DE SU ABOGADO, que verdaderamente ha puesto el vello de punta.
Lees el País y te explican que uno de los CARNICEROS ETARRAS que "ya eran buenos chicos", trabajaba "en una radio; radio Irún", OSEA, EN LA CADENA SER!!!

Y en TODO EL PAÍS, sólo hay UNA persona con arrestos suficientes para enfrentarse a ESA MIERDA NAZI SUBVENCIONADA POR EL PNV: la hermana de Miguel Ángel Blanco; MARI MAR BLANCO. Supongo que antes de hacer su famoso anuncio en el Parlamento, el INDIGENTE INTELECTUAL que nos gobierna le pedirá su opinión a ella, a Gotzone, a Maite Pagaza... ¿NO, ZP? No serías tan MISERABLE como para pactar sin su opinión, ¿verdad Presidente?

Huelga de hambre lingüística
Cartas al Director ABC 21 Junio 2006

Es lamentable que en España un padre se vea obligado a iniciar una huelga de hambre para que su hija pueda recibir enseñanza en español. Con esta acción, Carmelo González, un padre de Cataluña, reclama lo mismo que pedimos otros padres catalanes: que en la enseñanza de nuestra comunidad autónoma se trate a las dos lenguas oficiales, español y catalán, en igualdad de condiciones, y que no se excluya al castellano de la educación. ¿Por qué los políticos nos imponen una de las dos lenguas, el catalán, como única lengua vehicular en la enseñanza? ¿Por qué ese continuo empeño en excluir y eliminar la lengua española de todas partes en Cataluña?

No es lógico que en una sociedad bilingüe nos quieran imponer una escuela monolingüe.
Carmen Gutiérrez, Barcelona

Un etarra detenido ayer tenía un recibo de 64.000 euros cobrados en plena tregua a un empresario
MADRID. N. VILLANUEVA / D. MARTÍNEZ ABC 21 Junio 2006

En vísperas de que el presidente del Gobierno anuncie la apertura de su negociación con ETA, las policías de España y Francia detuvieron ayer a doce individuos vinculados con una red de extorsión, actividad que se ha convertido en una china en el zapato del llamado «proceso de paz» tras haber denunciado la patronal navarra la existencia de cartas de chantaje después del alto el fuego. En la vivienda de uno de los arrestados en Francia, en concreto en la de José Luis Cau, la Policía encontró un recibo que recoge la cifra de 64.000 euros, cantidad que fue entregada por un empresario después de la tregua.

No obstante, en el sumario que ha dado origen a las detenciones, entre ellas la del fundador de ETA y ahora dirigente de Aralar, Julen Madariaga, no consta ninguna misiva de extorsión posterior al alto el fuego, lo que no excluye que las haya en otras causas. Paralelamente, la Policía investiga, además del recibo hallado en poder de Cau, si el grupo estaba relacionado con las últimas cartas de extorsión, debido a que, pese a «la tregua», no había suspendido sus actividades. Los agentes han embargado propiedades inmobiliarias valoradas en 700.000 euros a esta red, que invertía el dinero en paraísos fiscales. También han sido bloqueados los saldos de más de medio centenar de cuentas bancarias domiciliadas en entidades financieras españolas y francesas.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó ayer que la fecha de las detenciones la fijaron hace diez días los jueces Laurence Le Vert y Fernando Grande-Marlaska, y al preguntarle sobre la posible relación entre las detenciones y las cartas de extorsión, Pérez Rubalcaba se limitó a señalar que esas misivas «se están investigando».

Fue en 1998 cuando se abrió la investigación sobre esta red que llevaba veinte años operando en Francia y España. Por ello, la operación se ha desarrollado de forma conjunta en ambos países. En territorio galo, Le Vert ordenó las detenciones de Ángel Iturbe Abásolo, de 53 años y jefe del grupo; José Luis Cau Aldanur, de 63 años; Julen Madariaga y Aguirre, de 73; el también «histórico» Eloy Uriarte Díaz Guereñu, «Señor Robles», de 64; su mujer María Izaskun Ganchegui Arruti, de 62; José Ramón Badiola Zabaleta, de 52, y Cristina Larrañaga Arando, de 52 años.

En España, el juez Marlaska ordenó la captura de Joseba Imanol Elosúa Urbieta, 72 años, natural de Zumaya, pero residente en Irún, y la de su yerno José Carmelo Luquin Vergara, 32 años, nacido en Pamplona pero domiciliado en Fuenterrabía. Ambos fueron detenidos en Santa Pola (Alicante), a donde se habían trasladado el día anterior. En Oyarzun se procedió a la captura de Ramón Sagarzazu, de 70 años, e Ignacio Aristizábal Iriarte, de 59, que reside habitualmente en Mouguerre. Finalmente, en Irún se arrestó al periodista Jean Pierre Harocarene Camio, de 42 años, colaborador de una emisora asociada a la Ser, que, nacido en Boulogne Villancourt (Francia), reside en la localidad fronteriza, donde trabajaba.

Bar «de paso»
Precisamente, en Irún se sitúa uno de los centros de operaciones de la red de extorsión: el bar «El Faisán», del que es propietario el detenido Joseba Imanol Elosúa Urbieta. El establecimiento era frecuentado por empresarios chantajeados para recibir instrucciones sobre los pasos que tenían que seguir para hacer efectivos los pagos a la banda. El segundo eslabón era José Luis Cau, que, ya en Francia, entraba en contacto con Eloy Uriarte, «el Señor Robles», un veterano miembro del «aparato financiero» de ETA. En la cabeza se situaba Ángel Iturbe Abásolo, hermano del que fuera máximo jefe de la banda, «Txomin».

A Irún se trasladó ayer el juez Grande-Marlaska para estar presente en el registro del bar «El Faisán». En la inspección, los agentes encontraron 40.000 euros en efectivo y también un listado en el que aparecen matrículas de coches pertenecientes al Cuerpo Nacional de Policía que habían sido utilizados por los agentes que vigilaron a los miembros de la red. Mientras, en la casa de José Luis Cau, en Bayona, la Policía francesa halló un recibo que acredita el pago de 64.000 euros después de la tregua por parte de un empresario.

No es la primera vez que, en relación con las finanzas de ETA, sale a relucir el nombre de este individuo. Ya en 2000 unas investigaciones permitieron identificar a Cau como el destinatario de algunos pagos de empresarios que se habían canalizado, presuntamente, a través del propietario del bar «El Faisán». Pero aquellas indagaciones no pudieron avanzar, ya que Cau fue detenido en Francia en una operación calificada de «menor», lo que frustró futuros avances sobre las fuentes de financiación de ETA.

El bar «El Faisán», «punto de información» y «ventanilla» para los empresarios extorsionados, se encuentra a mitad de camino de las dos bases de la red. La de Francia, según el Ministerio del Interior, a la dirección de Iturbe Abásolo, la integraban Cau Aldanur, Larrañaga Arando, Uriarte Díaz de Guereñu, Sagarzazu Olazaguirre y Badiola Zabaleta. Estos individuos se encargaban de coordinar y canalizar las peticiones de «impuesto revolucionario». La de España, formada por Elosúa Urbieta, Luquín Vergara y Horacarene Camino, se ocupaba de establecer contacto con los chantajeados, negociar las formas de pago, fijar los plazos, entregar los recibos, poner en circulación las cartas de extorsión y, en algunos casos, recibir el dinero. En la distribución de cometidos que hace el Ministerio del Interior no figura el nombre de Julen Madariaga, fundador de ETA, lo que induce a pensar que su detención se haya producido por poner en contacto a algún empresario extorsionado con miembros de la banda.

El «Rick's» del País Vasco
- En el «Faisán» se facilitaban contactos para que los empresarios pudieran pagar el «impuesto revolucionario» - En la barra de este bar han comenzado varias negociaciones con la banda
J. M. Zuloaga La Razón 21 Junio 2006

Madrid- Desde la década de los setenta, el bar «Faisán», clausurado ayer por orden del juez Grande-Marlaska, ha sido el lugar al que acudían empresarios extorsionados, familiares de secuestrados y todos aquellos que tenían necesidad de ponerse en contacto con ETA, incluso los que en alguna ocasión entablaron negociaciones con la banda. Era algo conocido y «consentido», ya que constituía una excelente fuente de información. Algún agente antiterrorista, en tono de broma, ha llegado a comentar que el teléfono del local era el más «pinchado» del mundo.

Juan José Echave Orobengoa, hasta su muerte en 1996, estuvo al frente de este negocio. Llegó a ser responsable máximo del Frente Militar de la banda en la década de los sesenta aunque abandonó la organización criminal en el año 1971. En julio de 1978 sufrió un atentado de un grupo anti ETA en el que falleció su esposa.

También el PNV. Por el «Faisán» pasaban todo tipo de personajes. Se comenta que miembros del PNV iban a quejarse allí cuando consideraban que era excesiva la presión que ETA ejercía sobre empresarios afiliados al partido.

Alguna negociación que, como todas las habidas hasta ahora no llegó a buen fin por el empecinamiento de ETA en mantener sus objetivos tradicionales, empezó precisamente en la barra del «Faisán» y con Echave como uno de los protagonistas.
Quienes le conocieron dicen que era un vasco (había nacido en Mondragón) de trato afable y que mantenía los suficientes contactos en ETA como para encauzar a los que acudían a él para poder pagar el «impuesto». Tras su muerte, se hizo cargo del negocio su socio, José Manuel Elosua Urbieta, que fue detenido en la operación policial de ayer. En el «Faisán», la Policía encontró 40.000 euros y un listado de matrículas de vehículos de la Policía. La fortuna de este individuo es considerable y ahora va a ser objeto de investigación.

Agentes antiterroristas recuerdan que una persona relacionada con el «Faisán» tuvo que dar en una ocasión «más de una explicación» a ETA sobre diez millones de pesetas que se habían «perdido» y que correspondían al pago de parte del rescate de un secuestro. La respuesta que recibió la banda debió ser convincente ya que ese individuo está todavía en el reino de los vivos.

Cuando el euro no había entrado en vigor, este bar fue también una excelente oficina de cambio.
El «Faisán», salvadas las distancias (y si no fuera porque de lo que allí se trataba estaba relacionado con algo tan siniestro como el terrorismo) podría recordar al bar Rick's de la película «Casablanca». Al frente del negocio estaba alguien al que los clientes sabían capaz de conseguir los contactos o documentos que ellos necesitaban más allá de que el café o las copas fueran de buena calidad.

El cierre de el «Faisán» y lo que suponía en el entramado para el cobro del «impuesto revolucionario» no va suponer, según expertos policiales, el cese definitivo del chantaje terrorista.

Pero pone fin a una forma «tradicional» de gestionar esta extorsión. La edad media de los detenidos en la operación lo dice todo. El bar no será recordado por una melodía al piano sino por el miedo que atenazaba a muchos de sus clientes.

Terrorismo
LAS AUTORIDADES FRANCESAS IMPIDIERON QUE EL GOBIERNO SOCIALISTA PARALIZASE LA OPERACIÓN CONTRA EL APARATO DE EXTORSIÓN DE ETA
Redacción minutodigital 21 Junio 2006

Por supuesto que los empresarios navarros que denunciaron que seguían siendo objeto de la extorsión, a pesar de la tregua de ETA, no mentían. Aquí los únicos que mienten son los dirigentes del PSOE, que pretenden engañar a la opinión pública para camuflar su total entreguismo a la banda terrorista detrás de la sucia paz que desean vendernos

La detención de los 12 etarras que seguían extorsionando a los empresarios para recaudar el impuesto revolucionario, pone de manifiesto que Zapatero mintió una vez más los españoles cuando dio luz verde a la reunión con ETA, puesto que difícilmente podía verificar el cese de las actividades delictivas de la banda terrorista, cuando sabía que esta continuaba con su habitual campaña de coacciones contra los empresarios, dado que existía una operación policial abierta que el presidente del gobierno no podía ignorar.

El aparato desarticulado operaba en Francia y España desde hace 20 años, y su cometido era la gestión y recaudación del conocido como "impuesto revolucionario" exigido a empresarios e industriales españoles, fundamentalmente en el País Vasco y Navarra. La operación ha sido dirigida por los jueces Grande-Marlaska y Levert y tiene su origen en un sumario de 1998. En efecto, la operación está directamente relacionada con las investigaciones que durante los dos últimos años se han desarrollado en España y Francia por un Equipo Conjunto de Investigación creado en torno a las actividades criminales desarrolladas por ETA. Estas investigaciones tiene su origen en el sumario abierto en 1998 en la Audiencia Nacional.

La implicación de las autoridades francesas en la investigación, según fuentes policiales consultadas por MD, ha impedido que el gobierno socialista paralizase la operación en espera de los resultados del proceso de negociación. Recordemos que no hace muchos días El Confidencial Digital informaba de que una filtración desde España había impedido que la juez francesa Levert detuviese a la cúpula de ETA. En este sentido Fernando Moraleda dijo que la operación contra el aparato de extorsión de ETA demuestra que "los jueces funcionan y la policía funciona", y en respuesta a las acusaciones que apuntan a concesiones del Gobierno español en la lucha contra ETA, añadió que "la realidad derrumba las críticas al Gobierno".

De acuerdo con las investigaciones, los detenidos en esta red organizada de extorsión habrían realizado las siguientes funciones: En Francia, donde se encuentra la dirección de la red, se ocupaban de coordinar y canalizar las peticiones exigiendo el pago del "impuesto revolucionario" e intermedias con los empresarios españoles, operando en el sur de Francia y también en España. Estas funciones las realizaban Cau Aldanur, Larrañaga Arando, Uriarte Díaz de Guereñu, Sagarzazu Olazaguirre, y Badiola Zabaleta, bajo la dirección de Iturbe Abásolo.

En España realizaban labores de intermediación de la red de extorsión, que consistían en establecer contacto con los extorsionados, activar el proceso de negociación, articular plazos y vías seguras de pago, entregar los recibos, distribuir y poner en circulación las cartas de extorsión y, en algunos casos, recibir el dinero, actuando también como "enlaces". Estas actuaciones las desarrollaban Elosúa Urbieta, Lúquin Vergara y Harocarene Camio .

Asimismo, invertían los beneficios obtenidos como consecuencia de la actividad criminal de los intermediarios y hacer desaparecer ese capital obtenido de manera ilícita y clandestina de los circuitos financieros regulares fiscalizables en España, trasladándolos a paraísos fiscales.

En la operación, que aún continúa abierta, se están practicando en España 14 registros en la provincia de Guipúzcoa y 2 en la de Alicante. Igualmente, se procede al embargo de bienes patrimoniales con un valor estimado en la actualidad superior a los 700.000 euros, entre ellos un establecimiento de hostelería, regentado por Elosúa Urbieta cuya clausura ha ordenado el juez así como otros inmuebles presuntamente adquiridos en su día con los beneficios obtenidos del pago de las extorsiones.

Por otra parte, se han bloqueado los saldos de más de medio centenar de cuentas bancarias domiciliadas en entidades financieras españolas y francesas, cuya naturaleza está siendo investigada

Miguel Ángel estaba consciente y de rodillas cuando le pegaron el segundo tiro
TEXTO: N. V. ABC 21 Junio 2006

MADRID. «¿Estaba consciente Miguel Ángel cuando recibió el segundo disparo?», preguntó el fiscal a los facultativos que practicaron la autopsia al cadáver del edil popular. «Entendiendo la consciencia como un estado de alerta, sí», respondieron los forenses desde la Audiencia Provincial de San Sebastián a través del sistema de videoconferencia. Fue entonces cuando el silencio que se había apoderado hasta entonces de la sala de vistas se rompió con los sollozos de una persona que, cabizbaja, se limpiaba las lágrimas que llevaba acumulando nueve años. Era Consuelo Garrido, la madre de Miguel Ángel.
Fue tan pormenorizado el testimonio de los facultativos que todos los presentes pudieron recomponer mentalmente cómo fueron los últimos segundos de vida de Miguel Ángel Blanco, al menos los últimos en los que estuvo consciente. Maniatado, alejado de la civilización (estaba en un paraje de Lasarte de muy difícil acceso) y completamente indefenso, el joven edil recibió dos disparos por la espalda.

La trayectoria del primero era recta, lo que llevó a los forenses a concluir que la persona que le disparó (presuntamente «Txapote», mientras el fallecido José Luis Gueresta le sujetaba para que no se moviera y «Amaia» vigilaba) estaba a la misma altura que Miguel Ángel. Es decir, el edil estaba de pie cuando su asesino le disparó a traición por la espalda. Este primer tiro, detrás de la oreja derecha, le «causó una fractura ósea», pero sus consecuencias no habrían sido vitales si no hubiera recibido el segundo disparo, el «tiro de gracia», el que, según los forenses, le ocasionó la muerte.

La consecuencia inmediata del primer disparo fue que el concejal perdió el equilibrio y cayó al suelo, donde quedó apoyado sobre sus rodillas, aturdido, pero consciente de lo que acababa de suceder. No se sabe cuánto tiempo pasó entre ambos disparos, quizá poco. Lo que sí se sabe es que la trayectoria del segundo disparo fue descendente, lo que significa que su asesino continuaba de pie cuando, a escasos centímetros de su cabeza, «a muy poca distancia de lo que se conoce como cañón tocante», y de nuevo por la espalda, apretó el gatillo. La bala penetró en la cavidad craneal y le provocó la muerte cerebral casi de forma inmediata.

En esta ocasión, los procesados tampoco se dignaron a escuchar el relato de los forenses que consiguió paralizar al público de la sala de vistas, y con el que el fiscal pretendía demostrar la crueldad y alevosía de los dos etarras procesados. «Txapote» y «Amaia», entre risas, continuaban enfrascados en la conversación que iniciaron el día anterior. Mientras, Consuelo lloraba.

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