AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 26 Junio  2006

Negociar con ETA
ANDRÉS DE LA OLIVA SANTOS ABC 26 Junio 2006
Catedrático. Universidad Complutense

... Alguien ha expresado con sumo acierto lo que pide ETA: que el Gobierno dé un golpe de Estado, un golpe mortal a ese Estado...

HACE veintiocho años y algunos días, escribía en este periódico un artículo con el mismo título. Hoy, lo mismo que entonces, no son pocos los que piensan así: como ETA puede seguir matando, no hay más remedio que negociar con ella. Veamos lo que permanece y lo que ha cambiado. En aquellos días, el criterio resaltado parecía acogido por muchos dirigentes. Me preguntaba qué podía inducir a los representantes de la nación y del Estado a negociar con notorios delincuentes. ¿Era verdad que «no había más remedio» que negociar con ETA? ¿O quizá sería ese remedio peor que la enfermedad?

Sin ironía, tomaba nota de que la postulada negociación se consideraba por algunos un ejemplo de pragmatismo, realismo y flexibilidad política. Venían a decirnos que de alguna manera había que acabar con tantas muertes y tanta violencia. Y añadían que, agotada la vía ordinaria -policial, judicial y penitenciaria; en definitiva, la penal- y descartando las medidas excepcionales (con las que suele enrarecerse más el ambiente y es elevado el riesgo de que paguen justos por pecadores), se debían abrir vías políticas, venciendo «escrúpulos» y «rigideces dogmáticas».

Reconocía en 1978 el peso de estos argumentos, que han rebrotado ahora, pese a una acción policial que ha tenido a ETA al borde del K.O. Hace veintiocho años, la situación era gravísima y los medios ordinarios y extraordinarios de prevención y represión jurídica de la criminalidad parecían estar fracasando. «Pero, a pesar de esos pesares, la conclusión favorable a negociar -escribí- no es de recibo. Y no lo es porque esas «rigideces dogmáticas» y esos «escrúpulos» son, precisamente, líneas maestras del Estado. Del Estado moderno. Del Estado de Derecho. Y si por un momento pudiera el Estado español -que no puede- olvidarse de su propia existencia o negarla respecto de Euskalerría, no puede ni debe incurrir en esa negación o en ese olvido, ni puede ni debe ese Estado contradecirse a sí mismo...».

Afrontaba la posible réplica: «La negociación no pretende poner en tela de juicio el menor elemento esencial del Estado español». Aunque ahora sí existe esa pretensión, en 1978 veía que, aunque no se pretendiese cuestionar nada fundamental, «el caso es que lo cuestiona en el País Vasco y en el resto del territorio de la nación española. Explorar con ETA qué condiciones objetivas y qué concesiones le apartarían de la lucha armada es desautorizar, para un ámbito subjetivo y otro objetivo, todo el sistema jurídico penal. Es hacer abstracción, para Euzkadi, de la Policía, de las leyes y de los jueces y tribunales. Y eso, naturalmente, es prescindir del Estado de Derecho y hacerlo indefendible también en Cataluña, Baleares, Canarias, Andalucía, Galicia, Navarra, Extremadura, etcétera. Con sentido profundo del Estado resulta éticamente indefendible, se ponga uno como se ponga, negociar con ETA». Pero añadía algo de gran importancia hoy, en que priman los resultados: «Con sentido de la realidad social de toda España y de Euzkadi, negociar con ETA sería también un error político de enorme magnitud...».

«Porque es de suponer -sigue el texto de 1978- que el recurso a la negociación está motivado por la esperanza de un resultado consistente en el cese de los asesinatos. Pero además de que, según lo apuntado antes, el Estado debería negociar con los violadores si éstos se organizasen y siguiesen violando a troche y moche; además de que habría que negociar con cualquier tipo de «crimen organizado» que no cesase de aumentar, resulta que la esperanza de que ETA cese en su lucha armada se circunscribe -según nos han dicho y demostrado cumplidamente los etarras- a la consecución de una «República Socialista de Euzkadi». Con menos de eso, o con una República no socialista-abertzale, o con un socialismo dentro de la Monarquía, no hay nada que esperar».

«Examinemos -continuaba diciendo en 1978- una hipótesis extrema: la de celebrar un referéndum para comprobar si la mayoría de los vascos quiere o no quiere pertenecer al Estado español. Tres lecciones se extraen del análisis de este supuesto. Primera: habrá muchos que se opongan, no sin fundamento, a la misma hipótesis del referéndum y del separatismo. Segunda: si la mayoría dijese NO a la separación, ETA proseguiría su lucha. Tercera: si, tras la separación, no hubiese un Euzkadi netamente socialista-abertzale, igualmente persistiría la acción etarra. Por consiguiente, si este «gesto» no es viable o no sería resolutivo del problema, a fortiori no habrá ningún otro eficaz. De modo que tanto si se estima que el pueblo vasco apoya a ETA en medida muy preocupante, como si se considera lo contrario, resulta que con ETA no se puede negociar. Y como tampoco cabe cruzarse de brazos, el Estado sólo tiene el camino indicado: incrementar y mejorar la acción policial contraterrorista, evitar toda lenidad en la aplicación de la ley y separar cuidadosamente el trigo de la cizaña.

Negociar con ETA, no».
La transcripción de estos textos de 1978 me ha parecido oportuna para mostrar, a la luz del reciente comunicado de ETA de 21 de junio de 2006, hasta qué punto es terca e insensata la «negociación» con ETA, tanto si aún no ha comenzado como si ya está «todo hablado» y a falta de escenificación y formalización (que no sería poco).

En 1978 no era posible acabar con ETA sin pagar un precio político inaceptable. Ahora se viene diciendo que, sin pagar precio político, se negociará con ETA y se alcanzará el acuerdo de paz. Pero no es, no puede ser así. ETA lo acaba de aclarar con total contundencia. El precio consiste nada menos que en nuestro vigente Estado de Derecho, el de España. Alguien ha expresado con sumo acierto lo que pide ETA: que el Gobierno dé un golpe de Estado, un golpe mortal a ese Estado.

Parece muy improbable, casi inverosímil, un «golpe» fulminante, ya sea palaciego o armado. Pero, si bien se mira, llevamos algún tiempo con una especie de golpismo «soft» en grado de tentativa, a punto de actuar. Cuando los titulares de algunos poderes públicos se sitúan al margen del Derecho, esos poderes, en vez de jurídicos, pasan a ser puros y simples «poderes fácticos». No hay tremendismo alguno en esta calificación: el denominado «proceso de paz» está consistiendo en mantener abierta la posibilidad de contentar a quienes, responsables de gravísimos delitos, se sabe que exigen, para ser contentados, que nuestro Estado de Derecho deje de existir, de ser real y efectivo. Quizá se diga que el resultado de la «negociación» no es destruir el Estado, sino un Estado nuevo, grandemente reformado. Adelanto mi respuesta: ese nuevo Estado exigiría -o está exigiendo ya, sin que lo sepamos y aunque se niegue- una situación constituyente, planteada y desarrollada por completo al margen de la ciudadanía. Una situación constituyente que la representación popular no ha aprobado, sino reprobado, al negar el pago de precios políticos.

A veces, ante ciertos hechos, las cosas complejas se simplifican. Tras el comunicado de ETA, de 21 de junio de 2006, un Gobierno provisto de las ideas más elementales acerca de la sociedad y del Estado tendría que haber tardado pocos minutos en declarar, sobria y contundentemente, que se daba por terminada toda relación con ETA y sus entornos.

No ha habido tal declaración, sino todo lo contrario: un nuevo llamamiento al «sosiego» y a la «perspectiva». No me extraño... Porque cuando, no hace mucho, ETA emplazó al Gobierno de Francia a negociar, desde el Gobierno de España se declaró oficialmente que ETA hacía algo «tan fuera de la realidad como es emplazar a otro Estado soberano». ¿No es España un Estado soberano y no es su Gobierno capaz de liquidar inmediatamente un «proceso» que exige situarse «fuera de la realidad»? El 21 de junio de 2006, ¿no ha sido España nuevamente emplazada por ETA a negociar? Está claro y es pavoroso: lo que nuestros gobernantes piensan del Estado y del Gobierno de Francia no lo piensan o lo consideran inaplicable a España, al Estado español y a ellos mismos, Gobierno de España.

A pesar de los fuertes indicios de sostenida extorsión, a pesar de incendios y de amenazas, a pesar de la persistente justificación de asesinatos y coacciones (léase a Julen Madariaga, escúchese a los acusados del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, todo en estos días), han proseguido las «verificaciones» positivas del «alto el fuego permanente» y se repite, cuando esto escribo, que el llamado «proceso de paz» sigue adelante. No me puedo considerar víctima del terrorismo en el sentido legal. Pero comienzo a considerarme víctima, moralmente, de este «Gobierno de España».

La víctima colaboracionista
CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 26 Junio 2006

SAN SEBASTIÁN. ¿Cómo debemos mirar a un empresario extorsionado que paga dinero a ETA para que no vuelen su empresa, le secuestren a él o hagan daño a su familia? ¿Es una víctima o un colaboracionista? Sin duda alguna es ambas cosas, como lo eran los capos empleados en los campos de concentración: prisioneros utilizados, a cambio de algunos privilegios, para oprimir a los demás prisioneros. Quien paga es víctima de un chantaje pero también colaboracionista, porque sabe perfectamente que ese dinero será empleado para mantener a punto la red criminal que extorsionará y atentará contra otros. Es difícil y costoso rechazar el chantaje, pero si miles de policías, jueces, militares, funcionarios, cargos políticos o profesores se han negado a plegarse a la extorsión, llegando en muchos casos a morir por ello, lo mismo cabe exigir a los empresarios y profesionales extorsionados. Negarse a pagar el «impuesto revolucionario» no debería verse como un acto exagerado de heroísmo, sino la respuesta más normal de cualquier ciudadano que quiera vivir libremente.
Los empresarios, sometidos en ocasiones a una presión brutal, pueden alegar en su descargo que el Estado encargado de defenderles no se ha caracterizado, a pesar de algunos éxitos resonantes, por combatir con eficacia en el día a día el sórdido y opaco mundo de la extorsión. A su vez, los cuerpos policiales y los jueces pueden lamentar con motivos la escasa disposición de los afectados a colaborar en la investigación. En resumidas cuentas, estamos ante un círculo vicioso que sólo beneficia a los terroristas.

La extorsión no busca sólo dinero, sino convertir a ciertas víctimas en colaboradoras forzosas. Cuando paga, la víctima no sólo financia al terrorista, sino que le ayuda a convertirse en un contrapoder al que compra una protección que el Estado parece incapaz de brindarle, instaurando así zonas de excepción y derogación de hecho de la legalidad. Un objetivo de tanta importancia estratégica como para que ETA asesinara a José María Korta, presidente de la patronal guipuzcoana y persona muy bien relacionada con el PNV, tras haber animado a los empresarios a interrumpir los pagos a la banda. Consciente de que en esto se juega su «prestigio», la banda ha mantenido una estrategia de tolerancia cero en esta materia.

Los grupos terroristas intentan retener su negocio de la extorsión incluso cuando se dicen dispuestos a iniciar un «proceso de paz». Se ha visto en los casos del IRA y los grupos lealistas del Ulster, en los terroristas corsos y ahora en ETA. Por razones inversas, pocos datos pueden resultar más elocuentes sobre las verdaderas intenciones de los terroristas que la negativa a renunciar a estas prácticas. Si ETA mantiene activa la trama de extorsión -en parte desarticulada por los jueces Grande-Marlaska y Le Vert- no es sólo para recaudar dinero, sino también para sostener su credibilidad como un «contrapoder» capaz de imponer sus propias normas derogando las del Estado. Por eso el hecho de que el gobierno de Zapatero siga empecinado en ignorar la gravedad del mantenimiento de la extorsión, rompiendo de hecho el compromiso de «alto el fuego», representa una de las mejores bazas de ETA para perpetuarse.

Sea porque no han comprendido su importancia o porque les pone en evidencia, lo cierto es que las instituciones del Estado no han sido muy activas ni eficientes en este campo. Esta pasividad relativa ha terminado aconsejando a muchos empresarios que es mejor pagar primero, ayudado por un mediador habitual (un político o abogado nacionalista), y después tratar de compensar ese «déficit de caja» de otras maneras. Existe la sospecha de que las haciendas forales tratan directamente este asunto con los afectados, ofreciendo compensaciones para impedir la emigración de los contribuyentes más deseables.

En diciembre de 2003 saltó a la prensa la noticia de que la Fiscalía Anticorrupción llevaba un año investigando a la Hacienda de Vizcaya por indicios de prevaricación y tratos de favor a ciertos contribuyentes sustraídos al control de los inspectores corrientes y directamente encomendados a los cargos de confianza política, es decir, a cargos nacionalistas. Según la crónica publicada entonces por el diario El Correo, «en el mes de marzo (de 2002) un grupo de policías se presentaron en la sede de la Hacienda de Vizcaya. Durante varios días, la fiscal tomó declaración al medio centenar de funcionarios de la Inspección fiscal, a la búsqueda de actuaciones atípicas como la interrupción de inspecciones a determinados contribuyentes, los cambios injustificados de funcionarios en algunos trabajos y, en particular, la actuación de los principales responsables de la maquinaria tributaria de la Diputación». De modo nada sorprendente, y tras conocerse que la investigación afectaba a 177 grandes contribuyentes muy vinculados al nacionalismo, el caso fue decayendo. La sospecha de que el núcleo del asunto tenía que ver con descuentos ilegales a cuenta de la extorsión no ha sido desmentida.

Más vasos comunicantes
Hay otros antiguos indicios de la existencia de un sistema clandestino de vasos comunicantes entre la banda y los partidos nacionalistas -el último, el papel de Julen Madariaga, actualmente militante de Aralar-, preferido por muchas víctimas a los riesgos de la denuncia y el enfrentamiento con ETA. La noticia de que Gorka Aguirre ha sido imputado por Grande-Marlaska por sus trajines en este submundo no puede sorprender si se recuerda su papel de mensajero habitual en los contactos con ETA desde, al menos, la famosa «Vía Ollora» para la paz. La implicación de algún alto cargo socialista en los mismos oscuros conductos para defender a algún extorsionado amigo tampoco sería de extrañar: en realidad, sería la consecuencia lógica de un contagio de nacionalismo que no sólo afecta a la ideología, sino también a la manera de hacer las cosas.
¿Cabe esperar que el Estado de Derecho llegue ahora hasta el final en la investigación de las redes y prácticas de extorsión? No, porque ello requeriría la implicación activa de los Gobiernos español y vasco, y todo indica que el primero ha optado por la consecución de una paz similar a un proceso de reconversión económica, es decir, lleno de excepciones legales, blanqueo de dinero negro, cheques en blanco y maquillajes contables. Nada parecido en todo caso a la restauración de la justicia, la igualdad jurídica y la libertad entre ciudadanos iguales que ataca la red de extorsión

El «proceso», camino del guirigay
Editorial ABC 26 Junio 2006

SE acumulan los obstáculos en el proceso de negociación con ETA, mientras el Gobierno sigue adelante con una actitud voluntarista que pretende negar la realidad concluyente de los hechos. El Comité Federal del PSOE da carta blanca a Zapatero con un respaldo unánime que desvía todas las críticas hacia la actitud del PP, «desleal» e «insolidaria» según algunos líderes socialistas. Aquí se acaban las buenas noticias para el presidente del Gobierno. Mientras tanto, la detención de dos empresarios navarros por haber pagado la extorsión exigida por los terroristas reabre el debate sobre la financiación de ETA. La imputación del dirigente del PNV Gorka Aguirre como intermediario en los pagos abre un delicado frente, aderezado por la presencia de Xabier Arzalluz en calidad de testigo ante la Audiencia Nacional, con sus previsibles efectos mediáticos. Para confirmar la advertencia de Batasuna de que la «kale borroka» continuará mientras dure la «represión», este fin de semana se han producido varios actos de terrorismo callejero, incluidos cócteles molotov contra la Casa del Pueblo de Baracaldo, aunque esto no parece afectar al empecinamiento de Patxi López en seguir adelante: según su criterio, «cuanto antes, mejor». La actitud de la otra «parte» en este sedicente proceso de paz no contribuye a templar los ánimos: desde la actitud cínica de los terroristas que están siendo juzgados por asesinato hasta la pretensión de designar a un preso de la banda como interlocutor, todo apunta a un desafío permanente al Estado de Derecho y a la decencia moral y política. Ni siquiera por razones tácticas y de puro oportunismo ETA y su entorno son capaces de actuar bajo la apariencia de un comportamiento prudente.

Mariano Rajoy resumía ayer en ABC el punto de vista de la oposición con una frase muy precisa: «El PP no aceptará nada mientras ETA no anuncie su disolución». Lanzaba también un órdago a Zapatero, en el sentido de trazar una línea infranqueable: si el Gobierno quiere negociar con Batasuna o legalizarla, tendrá que derogar la ley de Partidos. No podrán quejarse los socialistas de la moderación del líder popular durante la primera etapa del «proceso», incluido el acuerdo para excluir el asunto del debate sobre el estado de la Nación. Sin embargo, el PSOE no supo administrar esa política de responsabilidad, anunciando por sorpresa nuevos movimientos en actos de partido y precipitándose a mover ficha en la negociación con una formación ilegal, que está excluida por sentencia judicial del lugar reservado en democracia para las personas honorables. Sin contar con el PP, el proceso está abocado al fracaso. Consciente de ello, Zapatero procura mantener un equilibrio sobre el alambre entre el deseo de capitalizar esa mal llamada «paz» entre demócratas y terroristas y la necesidad de mantener vivo un hilo de diálogo con el PP, que le permita legitimar determinadas decisiones. Si las cosas se tuercen, siempre quedará la excusa de culpar a la oposición por su escasa colaboración. No hay lealtad alguna en este juego peligroso. Todo apunta a que, privado de un apoyo que no ha sabido ganarse, el Gobierno tendrá que afrontar la situación a solas, por mucho que obtenga de sus aliados en el Congreso de los Diputados una aquiescencia poco comprometida.

La actuación judicial, en particular a cargo del juez Grande-Marlaska, mantiene íntegros y en su plenitud los principios del Estado de Derecho, a pesar de la escasa implicación de la Fiscalía en algunos momentos. Las críticas hacia la posición del juez desde los entornos nacionalistas y socialistas reflejan que algunos se sienten incómodos cuando la ley se aplica -tal como debe ser- sin consideraciones respecto a la oportunidad o la presión de las circunstancias. La suma de factores encadenados en los últimos días está llevando el proceso hacia un punto de no retorno, que pronto se va a resumir en la palabra «fracaso». El presidente del Gobierno, máximo responsable de las decisiones, debería reflexionar seriamente antes de que sea tarde, pues da la impresión que no es él quien lleva adelante el «proceso», sino que el «proceso» es el que le lleva a él, si no arrastras, a trompicones.

Protectores y recolectores de ETA
EDITORIAL Libertad Digital 26 Junio 2006

Uno de los testimonios más reveladores –y silenciados– de la relación, no sólo ideológica, sino táctica e instrumental, del PNV y ETA, nos la ofreció hace unos años el profesor Fernando Reinares –asesor del Ministerio del Interior hasta la llegada de Rubalcaba–, en su libro "Patriotas de la muerte". Según confesaba uno de los muchos etarras entrevistados en aquel libro, el presidente del PNV, Xavier Arzalluz, mantuvo en 1979 una reunión con los dirigentes de la organización terrorista para solicitarles que pusieran fin al cese temporal de los atentados que habían declarado mientras se negociaba el Estatuto de Autonomía del País Vasco: "Que Arzalluz fuera a Iparralde a decirnos que teníamos que romper la tregua y empezar a darles caña, porque las cosas del Estatuto iban muy mal, es uno de los hechos que nos hacen pensar que hemos conseguidos cosas con nuestras acciones".

También se jactaba uno de los presos entrevistados de que "ETA logró sentar a todo un Gobierno en la mesa de Argel, en la negociación", refiriéndose a las fracasadas conversaciones mantenidas en enero y abril de 1989, en la capital de Argelia, en las que, según Reinares, "la banda armada obtuvo –pese a todo– un importante reconocimiento interno e internacional al ser aceptada como interlocutor válido por un gobierno democrático cuyas funciones asumía en aquellos momentos el Partido Socialista Obrero Español".

Hoy en día, que el gobierno del 14-M no sólo se dispone a cometer de nuevo el error de considerar como "interlocutor válido" a ETA, sino a hacer concesiones jurídico-políticas al separatismo vasco, no hay que extrañarse que socialistas, como López Garrido, hayan salido a la palestra a defender al PNV, frente a las citaciones de sus dirigentes, Gorka Aguirre y Xavier Arzalluz –en condición de imputado y de testigo, respectivamente– por un delito de colaboración con ETA en relación a su red de extorsión.

Por mucho que ya hace años Arzalluz se jactara de que "unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces", ¿cómo no va el PSOE a defender al PNV si, para empezar, el gobierno del 14-M está enalteciendo el chantajista alto el fuego de ETA con los ropajes de la paz? ¿Pero qué credibilidad moral y política se le puede otorgar a López Garrido respecto a la relación de los dirigentes peneuvistas supuestamente implicados en el llamado "impuesto revolucionario", si es el PSOE y el gobierno del 14M los primeros en negarse a reconocer la existencia misma de la extorsión que los empresarios han padecido con posterioridad al comunicado del alto el fuego? Pero si por no ver –y que no veamos– la presión a la que les someten sus chantajistas compañeros de viaje, los socialistas no quieren ni hacer mención de los atentados de kale borroka que están padeciendo los juzgados de Amorevieta y ¡hasta su propia sede de Barakaldo!

Es el gobierno de Zapatero el principal responsable político de que policías, como Telesforo Rubio, o fiscales como Cándido Conde Pumpido, se inhiban ante el chantaje de ETA y no secunden las labores de investigación de jueces como Grande Marlaska en defensa de nuestro Estado de Derecho. Si el PNV es y será el recolector político de ETA, Zapatero hace tiempo que ya ha empezado a entregar las nueces que cuesta su falsa paz electoral.

Proceso de rendición
La decadencia de la noticia
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 26 Junio 2006

Que a Llamazares le escandalice ver un juez aplicando la ley no es noticia. Tampoco que el diario independiente de la mañana sostenga el cuento chino de la ETA pidiéndole a un señor del PNV que controle a sus chicos, no vayan a extorsionar a nadie. Un síntoma inquietante, pero crucial para el diagnóstico español, es que nada es ya noticia. Lo que podía sorprendernos o escandalizarnos se ha convertido en normal, y el disgusto se presentan a partir de ahora sin la compañía del estupor.

Ya hemos visto al hombre del cargo a medida, el Alto Comisionado, minando al colectivo cuyos intereses debía defender. Ya hemos oído voces socialistas, algunas de ellas vascas, sostener que el problema es el PP; hace tiempo que "el problema" significa el terrorismo: sobreentiende pues el ciudadano que la culpa del terrorismo, si continúa, será de quienes desaprueban que el gobierno se siente con los encapuchados a charlar sobre la autodeterminación y sobre Navarra. Ya hemos tocado fondo en cuanto a presiones a la judicatura, en cuanto a renuncias de la fiscalía al principio de legalidad. Ya hemos degustado la amarga rendición, fatalmente representados como estamos por un tipo que tiene la suerte de que la presidencia no se obtenga con un carné por puntos, porque ya la habría perdido varias veces. Ya nos hemos olido el pastel con el que Rodríguez va a convertir el funeral circular y colectivo servido por la izquierda abertzale en una boda: socialistas con socialistas, al fin y al cabo. Nuestros sentidos están colmados.

Pasó el asombro por los anacletos agentes secretos que no se sabe para quién trabajan (sólo se sabe que para nosotros no). Cuando te ha mentido a bocajarro el ministro de Justicia, que había verificado, ay, el fin de la extorsión; cuando Vicefernández de la Percha te ha contado la bola del fin del terrorismo que hace vana cualquier manifestación de las víctimas; cuando el calamar gigante que ostenta la cartera de Interior no tiene tinta suficiente para ocultar su disgusto –casi depresión– por la detención de miembros de la banda; cuando se ha asentado el criterio de que lo malo no es ser de la ETA o de Batasuna –al cabo un error de planteamiento–, sino ser del PP... ni siquiera llamará la atención la foto de Rodríguez y Ternera intercambiando banderines y camisetas. Todo se andará. Para amañar el empate sólo falta que cambien a ese juez de línea que se está poniendo tan pesado. Un poquito de paciencia, que en seguida llega el titular a recuperar su plaza. En cuanto al árbitro, en cuanto al Árbitro, ¡shhh! ¡No le vayan a despertar!

Socialistas, nacionalistas y policías
Protectores de la ETA
Isabel Durán Libertad Digital 26 Junio 2006

El ex ministro del Interior con Felipe González lo tiene escrito en sus memorias: "Han sido detenidos varios etarras. Según parece, algunos parientes han mantenido conversaciones con Gorka Aguirre, encargado de las relaciones exteriores del PNV. En los diálogos han utilizado teléfonos de la Consejería de Interior. Al parecer (el Gobierno vasco y el PNV) les ha ofrecido influencia y presión contra unas eventuales extradiciones a cambio de que ETA deje de pedir el impuesto revolucionario a los militantes del PNV. Estupendo. Esto es lo que algunos de ellos llaman solidaridad, juego limpio y oposición a la actividad terrorista."

José Barrionuevo Peña relata así cómo en 1983 el sobrino del lehendakari Aguirre, liberado del PNV, casado con una hija del entonces consejero vasco del Interior, Luis María Retolaza, es el enlace entre el PNV y ETA. Y cómo, junto con Javier Arzalluz y el Gobierno vasco, pactaron con los terroristas que la extorsión a los empresarios excluyera a los afines al partido. En 1986 los papeles de Sokoa ponen de manifiesto el gigantesco entramado de extorsión terrorista y, como se desvela en "Arzalluz. La dictadura del miedo" de José Díaz Herrera y quien suscribe esta columna, la ETA deja constancia por escrito en los listados de los "amnistiados" que "han cumplido con el PNV" para los que no había secuestros, ni torturas ni amenazas a sus familias.

Veinte años después la mafia continúa, esta vez con el socialismo cómplice del nacionalismo apoyado por policías que alertan a los terroristas para evitar el peso de la justicia. El juez Grande Marlaska ha imputado a Gorka Aguirre, uno de los artífices de la tregua trampa, es decir, del pacto secreto entre el PNV y la ETA, y cita como testigo al ex presidente del partido, Xavier Arzalluz, en relación con la trama de extorsión del terrorismo nacionalista vasco. Sin embargo lo insólito por impensable es que ahora, por primera vez, existen fundadas sospechas de que miembros de la policía al servicio del Gobierno español han colaborado con los asesinos para impedir su detención. Un cambio de colosales dimensiones.

El magistrado de la Audiencia Nacional ha tenido que nombrar a un inspector jefe encargado de las investigaciones con la orden expresa de silencio ante su superior, Telesforo Rubio, máximo responsable de la lucha antiterrorista del Ejecutivo de Zapatero, el comisario que antes de declarar en la Comisión del 11-M acudió a despachar a la sede socialista de Gobelas. Y lo que es peor, si cabe: el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, no ha dado explicaciones ni muestra alguna de que investigará el chivatazo a los terroristas para poner entre rejas a los culpables.

A pocos días de que el presidente acuda al Congreso para anunciar el inicio de negociaciones públicas con los pistoleros en cumplimiento del ultimátum etarra, socialistas, nacionalistas y policías son quienes se empeñan en negar la existencia del terrorismo, en exaltar sus inventadas virtudes de pacificación y su falsa voluntad democrática. En definitiva se han convertido en los protectores de la ETA. Unas evidencias que generan de todo menos "sosiego" ante las endemoniadas perspectivas de futuro en que nos ha sumido Rodríguez Zapatero.

De candidato a víctima
Un acontecimiento memorable
Agapito Maestre Libertad Digital 26 Junio 2006

A veces el columnista logra sustituir su indignación ciudadana por la crítica irónica, el enfado por el diagnóstico preciso; entonces nos encontramos ante una pieza de pedagogía política que obliga a pensar a sus lectores. Eso me pasó el otro día, cuando leí la columna de Carmen Martínez Castro, en ABC, titulada "¿El candidato de ETA?" Imagínense, como yo hice al reparar en su título, el hombre que más ha hecho por la organización terrorista, quien más ha apostado por darle alas cuando estaba hundida, quien se ha negado a investigar sus relaciones con el 11-M, quien cierra los ojos ante sus actividades delictivas, quien eleva a hombre de paz al matón de Otegi, quien, en fin, da por "verificado", siguiendo un estúpido lenguaje, la voluntad "pacificadora" de ETA, y hallarán, más pronto que tarde, el nombre del candidato ideal de ETA, para una confederación de repúblicas ibéricas.

Ahora bien, reconozcámoslo, sin leer la columna indicada ni imaginarán ni concluirán fácilmente que ese hombre no puede ser otro que Zapatero. Sería, naturalmente, un hecho histórico, dice Carmen Martínez Castro, si ETA acabara designando a Zapatero como candidato. La ironía inteligente de la periodista me pone sobre la pista, me ilumina, me hace pensar, e inmediatamente recuerdo otra columna feliz sobre las relaciones de Zapatero con las exigencias ideológicas del terrorismo internacional. Me refiero al artículo del historiador Stanley Payne, cuando escribió, en El Mundo, que Zapatero era el referente político más importante del terrorismo mundial. Muchos se extrañaron, otros sintieron pánico, pero nadie dijo que fuera una exageración.

Nada podía objetarse a la argumentación de Payne. Resultaba impecable entonces y hoy ya se cita como algo más que una conjetura, una predicción exacta. El terrorismo internacional había escogido bien a su personaje. Su diagnóstico está revelándose más que plausible, premonitorio de lo que vendría luego. No es cuestión ahora de repetir los pasos que daba Payne, basta con traer aquí el asunto central del análisis, a saber, Zapatero al sacar las tropas españolas de Irak en el momento más peligroso para la coalición occidental cumplía de modo fiel, según Payne, las ordenes del terrorismo internacional en general, y del musulmán en particular.

Con esa decisión Zapatero quedó retratado ante el mundo libre. A partir de ahí todo era posible. En efecto, una vez sometido a los dictados del terrorismo internacional, por qué razón iba Zapatero a presentar más dificultades al terrorismo nacional que al internacional. Los terrorismos son todos iguales, aunque tengan diferentes estrategias de actuación. Así es. Zapatero se ha entregado tanto al terrorismo internacional como al nacional. Hay, sin embargo, una diferencia entre el comportamiento que Zapatero adopta con el terrorismo islamista y con el etarra. En el primer caso, y una vez que salieron las tropas españolas de Irak, puede dedicarse a hacer política de gestos con los islamistas, "populistas" y otros terroristas de ese cuño, incluso puede montar congresos sobre "Alianza de Civilizaciones" y cosas por el estilo. Pero, en el caso de ETA, los gestos ya no valen. Está obligado a cumplir lo pactado con esa gente. Los engaños y mentiras tienen poco recorrido con una banda de desalmados. ETA no es el IRA, u otra organización terrorista con un ejército o similar detrás. ETA es un puñado de pistoleros, que ha declarado un alto el fuego a cambio de algo. Si ese algo se le niega, si alguien quiere engañarlos con argumentos de legislación, ley de partidos y Estado de derecho, romperán e intentarán matar, Dios no lo quiera, a los más entregados del Gobierno de hoy.

Cuidado, pues, señores del Gobierno. No lo olviden; ejemplos hay muchos en la historia criminal de ETA. También Zapatero, u otros miembros de su Ejecutivo, pueden pasar de ser candidatos ideales de la organización terrorista a víctimas potenciales. ¿Se imaginan el candidato de ETA convertido en víctima? No lo quiero ni pensar. Teresa Jiménez-Becerril lo ha expresado con brillantez: "No le dé usted, señor Zapatero, la llave de la política española a una banda de asesinos, porque le pueden dejar encerrado. Y lo peor es que con usted nos van a aprisionar a todos los españoles."

¿En qué no han mentido?
Luis del Pino Libertad Digital 26 Junio 2006

Nueva exclusiva de Casimiro García Abadillo en El Mundo, que pone sobre la mesa otra mentira más al juez, al Parlamento y a la opinión pública: ETA sí disponía de móviles para usar como temporizadores en artefactos explosivos, como los que nos dicen que se usaron en las bombas del 11-M. ¿Cuántas mentiras van ya? Confieso que he perdido la cuenta. En realidad, hemos llegado a un punto donde sería más sencillo preguntar ¿en qué no nos han mentido?

Aunque lo importante no es lo que opinemos usted o yo, querido lector, sino lo que debería opinar el juez. Hemos demostrado documentalmente que a Del Olmo se le ha engañado, manipulado, dirigido, ocultado información, ... y lo sangrante es que todo eso se haya estado haciendo sin que el juez tome ninguna medida.

Y es sangrante porque un juez no es una persona cualquiera. Como juez, representa a esa Justicia a la que tienen derecho todas las víctimas de acciones criminales. Si a Juan Del Olmo no le importa que se rían de Juan Del Olmo, es su problema, pero cuando se ríen del juez instructor del caso 11-M, se están riendo de todas las personas que han sido víctimas de ese atentado. Y el instructor del 11-M tiene la obligación de defender a esas víctimas y de hacerlas justicia. Y de evitar que nadie se ría de ellas.

Mentir en un informe o unas diligencias policiales es un delito grave, como hemos tenido oportunidad de comprobar recientemente con el caso Bono. En el 11-M, la cantidad y calidad de las mentiras sobrepasa ya todo lo imaginable. ¿Cuándo van a empezar a tomarse medidas? ¿Cuándo va a empezar a tomarlas usted, Sr. Del Olmo?

El día 13 de marzo de 2004, el ministro Rubalcaba afirmaba que "España se merece un gobierno que no mienta". A la vista de la actuación del señor Rubalcaba, de sus subordinados en el Ministerio de Interior y de sus compañeros del Gobierno (incluido su presidente), quizá tendríamos que ser menos ambiciosos, empezar por el principio y reclamar, al menos, "un gobierno que no mienta... de forma continuada". Sería un avance, ¿no creen?

P.D.: Zapatero sigue adelante en su intento de pactar con los amigos de Txapote, con esos muchachos que ya tenían dos años antes del 11-M bombas como las que nos dicen que se usaron en los trenes. El martes por la noche se celebrará la Velada por la Dignidad en las inmediaciones del Congreso, para reclamar que no se negocie con asesinos en nombre de la sociedad española. Acude con una vela roja, con una flor blanca, con un termo de café (la noche será larga) y con una mantita (por si el relente). Y, sobre todo, pásalo a todos aquellos que conozcas. Más información en: http://www.rosasblancas.org.

Una semana decisiva
Pablo Sebastián Estrella Digital 26 Junio 2006

La negociación con ETA está a punto de comenzar y son muchos los españoles que hoy se preguntan si se puede abrir estas conversaciones haciendo dejación de la legalidad y sin un gran consenso político que permita una nueva realidad social que arrope en todo al Gobierno, o si el fin de la paz, y la oportunidad que se presenta, justifica lo demás y el deseo del presidente Zapatero de avanzar sin más dilación.

No hay vuelta atrás ni posible aplazamiento, la negociación oficial entre el Gobierno y ETA está a punto de comenzar y todo está preparado entre las dos partes y el equipo de intermediarios internacionales que, a lo largo de más de un año, han pactado en secreto las líneas maestras y los elementos cruciales de este encuentro que para unos conducirá a la paz y a una nueva situación política en el País Vasco y para otros al final pactado de la violencia terrorista a cambio de medidas de gracia para los presos etarras.

Sólo falta, para el inicio formal de la negociación, que el Congreso de los Diputados, seguramente con la oposición del PP, le otorgue esta semana al presidente Zapatero la autorización de la Cámara para que sus representantes se sienten con la cúpula de ETA en una reunión que se considera histórica y que muchos observadores califican como la más importante oportunidad para pactar el fin de ETA.

Puede que así sea y que el nuevo marco favorable a un acuerdo final se deba a la acción decisiva de los últimos gobiernos del presidente Aznar, que acorraló a ETA, así como a la presión internacional tras la irrupción de Al Qaeda como primera fuente de terror en todo el mundo tras los espectaculares y mortíferos atentados de Washington y Nueva York, que luego se extendieron por Madrid y Londres, eliminando de los gobiernos y de las sociedades de las democracias de Occidente cualquier resquicio de comprensión hacia los llamados “movimientos nacionales de liberación”, como pudo ocurrir años atrás con ETA en Francia, o con el IRA en Estados Unidos.

Se dan, pues, las mejores circunstancias y el Gobierno de Zapatero avanza decidido en pos del llamado proceso de paz siguiendo un calendario y un procedimiento ya pactado que, de momento, no tiene vuelta atrás, cosa que no parecen haber entendido el PP ni los medios de comunicación que piden un aplazamiento ante las inquietantes noticias que han surgido sobre la reciente actividad de ETA, a la vez que solicitan la recuperación previa del consenso entre el PSOE y el PP.

Es demasiado tarde porque en la Moncloa está todo en marcha y decidido, y aunque reconocen los problemas aparecidos en torno al impuesto revolucionario, a los desafíos de los etarras en el juicio de Miguel Ángel Blanco, a las acciones intermitentes de la kale borroka, a la presencia pública e ilegal de Batasuna y sus exigencias políticas y a las protestas de las víctimas del terrorismo y del PP, aunque todo esto es así, nadie ni nada impedirá al Gobierno de Zapatero abrir la negociación antes de finales de mes, que es la fecha ya pactada con ETA. Ni siquiera la detención en Francia y en España de los jefes del comando extorsionador ha provocado la menor duda por parte de los “capos” de la banda, a sabiendas una y otra parte que estos incidentes de recorrido eran posibles y no debían interferir en el proceso.

Aunque está claro que no se pueden homologar las posiciones de partida entre los que practican la violencia y los demócratas, de ahí la indignación que produce en el PP y en amplios sectores de la sociedad la vista gorda o dejadez calculada que el Gobierno está haciendo en el ámbito de la legalidad, donde el juez Marlaska ha interferido los planes de desidia o brazos caídos del fiscal general, Pumpido.

El presidente Zapatero, que es desde luego quien tiene más información, pide un aval ciego al conjunto de los españoles y al primer partido de la oposición, porque él tomó por su cuenta la decisión de abrir las negociaciones y ha establecido unos compromisos de los que no se puede desdecir, como lo recordaba ETA en su último comunicado. ¿Qué hacer? Pues, de momento, esperar y estar vigilantes para evitar más rupturas del marco legal y cualquier concesión política, a sabiendas que, una vez arrancado el proceso, van a llegar unos momentos en los que el Gobierno a solas no podrá avanzar más y entonces o recupera el consenso o el adelanto de las elecciones no se hará esperar.

Batasuna
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 26 Junio 2006

La posibilidad de que Batasuna vaya a iniciar en breve el camino de vuelta a la legalidad planea sobre la clase política desde hace unas tres semanas. De tanto en tanto, fuentes gubernamentales lo comentan con indisimulada satisfacción, aunque los afectados, los dirigentes del partido ilegal, muestran estudiada indiferencia y desinterés aparente.

Los cálculos que sobre la situación de Batasuna se están haciendo olvidan las razones por las que esta formación política fue puesta fuera de la ley tras un proceso judicial en regla. Ahora se valora la incomodidad -y el coste de imagen- que tiene reunirse con un partido que figura en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea y por ello se prefiere que ese partido vuelva a tener reconocimiento legal.

Cada vez que un juez prohíbe un acto a Batasuna se oye un coro de protestas contra el magistrado, al que se presenta como un enemigo de la paz, un sujeto arbitrario que se ampara en la toga para impedir el ejercicio de los derechos por parte de un grupo de ciudadanos. Se obvia que en este caso hay dos sentencias, del Supremo y del Constitucional, que al amparo de la ley han establecido que este partido no puede desarrollar actividad política alguna. Es la muerte civil, tal y como estableció de forma expresiva el Constitucional en una resolución de diciembre de 2005.

El debate actual sólo tiene en cuenta la situación ilegal de Batasuna, pero pasa por encima de los motivos que condujeron al partido de Otegi a ese punto. El problema de fondo no es que esa formación política esté fuera de la ley. Ese, en todo caso, debiera ser el problema directo de los miembros de Batasuna, que ven limitadas sus posibilidades de actuar en la vida pública. El problema de la mayoría de la sociedad, en cambio, es que ese partido fue ilegalizado por sus connivencias con el terrorismo, por sus vinculaciones con ETA, por su justificación de la violencia.

Ahora, cuando se vuelve a hablar de la legalización, se insiste en la importancia de los plazos, del procedimiento o de la oportunidad, pero no se menciona la relevancia de que se produzca un distanciamiento nítido de la violencia. Batasuna, por su parte, aspira a recuperar el estatus legal sin hacer ningún gesto, obligando a que sea el Estado el que dé marcha atrás, el que reconozca su error.

Mientras tanto, no se ha molestado en dar ningún paso significativo para condenar la violencia, a pesar de que algunas de sus palabras fueran recibidas con aplausos en La Moncloa al inicio de la tregua. La semana pasada, en cambio, uno de los dirigentes de este partido volvía a justificar la existencia de la violencia callejera en los términos de siempre.

f.domínguez@diario-elcorreo.com

Distonía en el Estado, esperanza en la Justicia
José Javaloyes Estrella Digital 26 Junio 2006

Los jueces, los hechos y el Derecho van por un lado; el Gobierno y sus aliados, nacionalistas y comunistas, caminan por otro: en eso que llaman “proceso de paz”. Los hechos no son de centro, izquierda o derecha; tampoco lo deben ser los jueces. Éstos hacen, hasta ahora, lo que deben. Veremos después qué pasa a partir del momento en que los relevos sobrevengan. Pero vayamos por partes.

El juez Grande-Marlaska cita a declarar como imputado por colaboración con ETA al dirigente peneuvista Gorka Agirre, y a Xabier Arzalluz como testigo. El mismo magistrado tiene prohibida la intervención en Barcelona de Arnaldo Ortegi, la voz de ETA en el mismo proceso; intervención que se habría de producir esta tarde del lunes, durante un acto público de organización privada. Mientras que la Fiscalía, la voz del Gobierno, no advierte razones para esa prohibición.

El mismo juez Grande-Marlaska acaba de apartar de su propia investigación sobre ETA al responsable policial de la lucha contra esta organización terrorista, al advertir lo que yo me permitiría llamar “deslealtades funcionales”: demoras y desajustes en los ritmos de trabajo, definidos por las características de las operaciones en curso, y omisión de informaciones en tiempo real.

Mientras tanto, se mantiene el debate, de forma menos que implícita aunque sin llegar a la rotundidad retórica que merece el asunto, sobre esa entelequia en que se ha convertido el llamado “alto el fuego” de la organización terrorista, pues la violencia callejera continúa y la extorsión prosigue, mes tras mes desde la proclamación de esa extraña primavera de la paz, hasta donde no alcanzó todavía el brazo de la Justicia.

Fuera de la “hoja de ruta” del presidente Rodríguez, nunca se había alcanzado una presión mayor de la Fiscalía General del Estado sobre el Poder Judicial, y nunca al margen de las actuales circunstancias habían sido más manifiestas las anomalías funcionales en las Fuerzas de Seguridad del Estado. Ahora, en el plano policial de la lucha contra ETA, y mucho antes, en Asturias, con todo lo ocurrido en las actuaciones de la Guardia Civil a propósito del tráfico de explosivos para el 11M, y del tejido de complicidades y confidentes. Cuestiones todas de peso fundamental en la instrucción, por el juez Del Olmo, del sumario sobre los atentados terroristas.

Con las actuaciones del juez Grande-Marlaska, que extrae ya consecuencias procesales del desmantelamiento de la estructura terrorista de extorsión (también la Fiscalía, promoviendo la excarcelación de Julen Madariaga, padre de dos familias numerosas: la de la sangre y la de la baba etarra), las incidencias ahora sobrevenidas con la estructura policial, nunca se había ensanchado tanto la grieta entre judicatura y dispositivo de seguridad del Estado.

Y es en este contexto cuando se anuncia el regreso a la Audiencia Nacional de Baltasar Garzón, el juez superestrella, tras del periodo sabático que voluntariamente tomó. El dato tiene su aquél, pues nunca como ahora se había instalado tensión tan crítica en asunto tan vidrioso y descabellado, jurídica y políticamente, como el llamado “proceso de paz”. Al fin y al cabo, en un cuadro de tan acusada distonía entre Poder Ejecutivo y Poder Judicial, es al menos para levantar un ceja o ambas la circunstancia de que ahora reasuma tirularidades un magistrado tan detonante como todo lo políticamente “contaminado” que cabe concebir, por haber sido número dos por Madrid en una lista electoral del PSOE, y segundo cargo de responsabilidad en el Ministerio del Interior, cuando regía el consenso nacional de los dos grandes partidos en la lucha contra el terrorismo.

En cualquier caso, cabe decir que se abre otra acepción a la denominada “carrera judicial”; es decir, la que hace un profesional de Derecho cuando accede a la judicatura luego de aprobar las pertinentes oposiciones. El sentido nuevo de la expresión sería la carrera o el interés que, desde diferentes motivaciones, muestren dos magistrados respecto de unas mismas competencias.

No es cuestión baladí si se presume que uno y otro magistrado parten de diferenciadas percepciones sobre la relación que debe existir entre la política y el derecho, en el contexto de un sistema constitucional con su correspondiente división de poderes. ¿Carece de sentido preguntarse por el “postmarlaskismo” si el desbordamiento del poder ejecutivo, ajeno al peso de los hechos del terrorismo subsistente, es tan sonoro como el silencio arbitral de la Corona? Sólo nos queda la esperanza en las togas atenidas a lo que en Derecho les corresponde hacer.      jose@javaloyes.net

Hoy empieza la última semana de Grande-Marlaska
Editorial Elsemanaldigital 26 Junio 2006

El juez ha hecho cumplir las leyes cuando el Gobierno miraba a otro lado. Con la vuelta de Garzón, desaparecerá el que para algunos es un "obstáculo para la paz".

26 de junio de 2006. Si las cosas van como se han anunciado, el magistrado Fernando Grande-Marlaska dejará la gestión del Juzgado Central de Instrucción número 5, en la Audiencia Nacional, el próximo sábado 1 de julio. El regreso del juez titular, Baltasar Garzón, retirará de su actual posición al que, sin duda, ha sido uno de los protagonistas de la vida pública española durante los últimos tiempos.

En su gestión como sustituto de Garzón, Marlaska ha roto moldes en más de un sentido. Frente al terrorismo de ETA Marlaska ha insistido en aplicar la vigente Ley de Partidos a Batasuna, a pesar de las "indicaciones" politizadas los aledaños del Gobierno y de la Fiscalía General del Estado, ha encarcelado a Arnaldo Otegi y ha evitado con sus detenciones de terroristas la sensación de que el Estado de Derecho se declarase en "tregua" frente al crimen.

Pero Marlaska ha ido más allá, creándose con ello amigos y enemigos por igual. Ha sido el primer juez que ha arrestado a empresarios por colaborar con ETA pagando el chantaje pedido por la banda. Ha ordenado a la policía judicial a sus órdenes que no comunicase sus acciones al Comisario General de Información, Telesforo Rubio, por sospechar que desde la Policía se podía estar avisando a ETA de las operaciones antiterroristas. Y ha citado a declarar al dirigente del PNV Gorka Aguirre y al ex presidente del mismo partido, Xabier Arzalluz, en su investigación sobre el aparato de extorsión de ETA.

Marlaska no ha gustado, como juez, ni al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ni al PSOE, ni a los nacionalistas; obviamente tampoco a los batasunos y etarras, que han hallado en él un obstáculo inesperado e indeseable. Marlaska ha sido, para algunos, desde su posición en la Audiencia Nacional, un freno formidable al llamado "proceso de paz", ya que ha seguido aplicando las leyes en vez de dar por supuesta la rendición, el pacto o la amnistía.

Desde el Partido Nacionalista Vasco se ha acusado a Marlaska de "prácticas de política judicial-espectáculo" por sus acciones contra ETA. Sin embargo, cuando hace una década Baltasar Garzón –mucho más político, mucho más atento a los medios de comunicación- investigaba los crímenes de los GAL ligados a los Gobiernos socialistas de Felipe González el PNV no se quejó del "espectáculo". Los nacionalistas están enfadados, pero harían mal en olvidar la coherencia con sus propios actos.

Aún queda una semana de Marlaska en su actual juzgado. Si tenemos en cuanta lo que este magistrado ha demostrado que puede hacer en cuatro o cinco días, los ciudadanos aún tendrán algunas sorpresas. El senador del PNV, Iñaki Anasagasti, ha rebasado los límites de lo aceptable al acusar a Marlaska de "paranoia", a su actuación jurisdiccional de "auténtico despropósito y locura política" y a "sus planteamientos de extrema derecha". Cuando Baltasar Garzón llegue a su puesto asumirá la situación como la deje Marlaska, y el "proceso de paz" podrá cambiar de sentido. Pero Zapatero y Otegi aún tienen una semana de Marlaska por delante. Y no perdamos de vista después a este hombre.

Algo huele a podrido en Comisaría
José Javier Esparza elsemanaldigital 26 Junio 2006

Véase un ciudadano medio, más interesado en su hipoteca que en el Mundial y más preocupado por el Mundial que por Otegi; pero que tampoco deja, el ciudadano, de estar inquieto por lo que ve y lo que oye, porque, después de todo, uno vive aquí, en Estepaís, y aquí vivirá su hijo. Y claro que él cerraría gustoso los ojos con tal de que haya paz, porque "ojos que no ven, corazón que no siente", como decía la abuela del ciudadano. Pero uno, al final, tiene cierta honrilla colectiva, ¿no?, como la de la selección, ¿verdad?, y a nadie le gusta que le cuelguen el monigote en la chepa y le llamen "pringao", ni que ganen los malos, ni que te orinen en el portal para luego reírse, los meones, aplaudiéndote cuando lo friegas. Y por eso el ciudadano, quizá de modo oscuro, siente que Estepaís no le es del todo indiferente, y entonces empieza a contar con los dedos:

Pulgar: O sea que ZP presume de pacto antiterrorista y de que ETA lleva mucho tiempo sin matar, pero ahora sabemos que los contactos de los socialistas con ETA empezaron antes de que Zapatero ganara las elecciones.

Índice: O sea que ETA sigue extorsionando a los empresarios y los cachorros siguen quemando calles, pero el Gobierno, que primero dijo que eso no era verdad y ahora no tiene otra que aceptar la evidencia, insiste en que la cosa no es grave y que "se verifica el proceso de paz".

Corazón: O sea que la policía francesa, decía el rumor, fue a detener a la cúpula de ETA y alguien de la policía española dio el chivatazo y reventó la operación. Y luego fue la policía a desmantelar la red de extorsiones del "impuesto revolucionario", y otro chivatazo redujo la pesca a los peces chicos.

Anular: O sea que el juez Grande-Marlaska, quemado porque la propia policía le pone palos en las ruedas y no le deja perseguir a ETA, va y quita de en medio al Comisario General de Información, Telesforo Rubio, del que no se fía.

Meñique: Y mira tú por dónde que este policía Telesforo, colocado en ese cargo por Zapatero, qué casualidad, es el mismo al que se ha relacionado con las pruebas falsas del 11-M, el mismo que mintió ante la Comisión del Congreso y el mismo que trabajó en el programa electoral del PSOE.

El ciudadano termina de contar. Se mira los dedos, horrorizado, y un intenso hedor a podredumbre, alcantarilla cerrada, mierda añeja y rata gorda le asalta las narices. Luego se mira la otra mano: si con cinco dedos de una ha salido todo eso, ¿qué no habrá en los cinco de la otra?

Se mira la otra mano, sí: ¿Qué hacer con ella?

El ciudadano, con una mano, se tapa la nariz, y con la otra pulsa el mando a distancia de la tele: juega la selección.

¿ILEGALIZAR EL PARTIDO NACIONALISTA VASCO?
Editorial minutodigital 26 Junio 2006

Batasuna será legal en septiembre, algo que ya anunciamos desde estas paginas. Y es que el guión del gobierno es un libro abierto para cualquiera que sepa leer.

No tienen más que mirar la hemeroteca y retroceder un año, para comprobar que todo lo que está sucediendo ya lo vaticinamos incluso antes de que ETA anunciase ningún tipo de intención de declarar la tregua. Y esto es lo que convierte en más trágico este proceso de rendición: que todos los españoles sabemos en qué va a acabar, pero somos incapaces de reaccionar para evitar que el separatismo triunfe.

La última nota de esta crónica de la muerte anunciada de España la ha puesto el PNV. Gorka Aguirre miembro de la ejecutiva del partido está imputado por un delito de colaboración con la organización terrorista ETA, en relación a su posible vinculación con la red de extorsión, dedicada al cobro del llamado 'impuesto revolucionario'. Y el juez, que se huele algo más, también ha citado a declarar al ex líder del PNV Javier Arzalluz, para que declare en relación al conocimiento que la Ejecutiva del partido nacionalista podría tener sobre el pago de empresarios vascos y navarros a la organización terrorista.

No es ninguna novedad la “simpatía” que desde las filas del PNV se muestra hacia ETA. Numerosos ayuntamientos gobernados por los nacionalistas han rendido homenajes a etarras, y desde la ilegalización de su brazo político, constantemente hemos asistido a la obstaculización por parte del PNV de la aplicación de la Ley de Partidos y las resoluciones judiciales que prohibían la actividad de Batasuna, comenzado por evitar que su grupo parlamentario se disolviese.

El art. 9 de la Ley de Partidos establece que un partido político será declarado ilegal cuando su actividad vulnere los principios democráticos, y particularmente realice de forma reiterada y grave alguna de estas conductas: Complementar y apoyar políticamente la acción de organizaciones terroristas para la consecución de sus fines.

Apoyar desde las instituciones en las que se gobierna, con medidas administrativas, económicas o de cualquier otro orden, a las entidades mencionadas en el párrafo anterior.

Promover, dar cobertura o participar en actividades que tengan por objeto recompensar, homenajear o distinguir las acciones terroristas o violentas o a quienes las cometen o colaboran con las mismas.

Si se demuestra que la ejecutiva del PNV tenía conocimiento y aprobaba la conducta de Gorka Aguirre, ¿no podría subsumirse la conducta del PNV en estos supuestos previstos en la Ley de Partidos?

Si el PSOE se acoge a una interpretación a conveniencia, que tuerce la ley a favor de Batasuna, en el sentido de que una organización declarada terrorista por el Tribunal Supremo simplemente puede volver a la legalidad cambiándose de nombre, no vemos porque no se puede postular la interpretación rigorista contraria y proponer la ilegalización del PNV.

«Mediador» a la sombra de Arzalluz
ABC 26 Junio 2006

MADRID. El supuesto papel de mediador de Gorka Aguirre ante la trama financiera de ETA siempre ha sido conocido (y considerado como referencia, en caso de «necesidad») en ámbitos cercanos al nacionalismo, aunque la enquistada connivencia con las extorsiones haya puesto sordina a esa labor subterránea. Hombre muy cercano a Javier Arzalluz, se le considera el «enlace» con la banda terrorista desde los años 80. Actualmente, es miembro de la Ejecutiva del PNV, y la persona a la que las investigaciones policiales han identificado como la que estaba al otro lado del teléfono en una de las llamadas interceptadas al propietario del bar «El faisán», Joseba Imanol Elosúa, detenido en el reciente desmantelamiento de la red de extorsión etarra.

Aguirre es una pieza importante del papel que el Partido Nacionalista Vasco intenta jugar en el actual «proceso de paz», camino que viene preparando desde hace años. Junto a Juan María Ollora y Joseba Egibar, se ha desplazado en diversas ocasiones a Irlanda para tomar referencias de lo que allí se ha venido cociendo. Su perfecto conocimiento de la banda etarra quedó acreditado cuando en una carta pública desveló que Miguel Albizu «Mikel Antza» era la nueva cabeza «política» de ETA tras la caída de «Txelis». En los noventa, acompañó a Xabier Arzalluz a la reunión con Batasuna en la que el ex presidente del PNV pronunció la célebre frase de «unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces».

La cercanía entre Arzalluz y Aguirre no ha sido sólo la de la mutua conveniencia, sino también la de la afinidad personal. Arzalluz, jubilado, mantiene un trato muy estrecho y fluido con quien considera uno de sus mejores amigos, Luis María Retolaza, quien fue el primer consejero de Interior del Gobierno vasco. Y Retolaza es suegro de Aguirre.

El ex presidente nacionalista, a quien se considera políticamente «laminado», se mantiene sin embargo locuaz y punzante en su jubilación, aunque con el limitado alcance que ahora le proporcionan unos altavoces modestos: algún blog nacionalista, conferencias con escaso eco y frecuentes declaraciones a Radio Indautxu-Herri Irratia, una emisora afín al PNV perteneciente a la Compañía de Jesús que le presta habitualmente su «púlpito». Arzalluz vive en Bilbao, en Campo Volantín, muy cerca de otro de sus buenos amigos, Iñaki Anasagasti, aunque dedica buena parte de su tiempo a su «debilidad»: un caserío en Galdácano, su refugio de siempre. Recientemente ha publicado sus memorias políticas, con el título de «Así fue», y en sus declaraciones públicas ha vuelto a intentar levantar ampollas, aunque sus excesos ya apenas escuezan.

Sus ataques al trabajo de la Audiencia Nacional han sido constantes (llamó, el pasado mes de febrero «tocahuevos» al fiscal Fungairiño). Tampoco ha eludido pronunciarse sobre Rosa Díez, disidente dentro del PSE, y ha manifestado que «es un hándicap para ese partido. Si no la echan, es para evitar males mayores». E incluso se ha atrevido a evaluar la situación de Pilar Elías, que soporta la vecindad de los asesinos de su marido: «Hubiera deseado más sensibilidad, pero creo que también tienen derecho a vivir de su trabajo».

ETA pide el voto para Zapatero, ¿o no?
Jorge Moragas  Periodista Digital 26 Junio 2006

ETA dice en su comunicado: "La sociedad española haría bien en apoyar las posiciones y los pasos de quienes actúen de manera valiente [...] en pos de una solución democrática, dando la espalda a quienes insisten en alimentar la injusticia y el odio", ¿qué querrán decir con eso de valiente? ¿a quién se referirá la banda con ese adjetivo tan sugerente y seductor? No sé, pero algún asesor o ex Presidente socialista debería decirle a Zapatero: Yo que tu no permitiría que la banda se apropiase de tu propio lenguaje. [eta]

ETA bosqueja una suerte de Hoja de Ruta hacia la paz en los siguientes términos:"los pasos necesarios para garantizar que ninguna legislación, ordenamiento jurídico ni Constitución sean obstáculo o límite en el desarrollo de la decisión que mayoritariamente adopte el Pueblo Vasco". ¿Están los terroristas hablando de autodeterminación o es que la mente retorcida de los peperos nos empuja a leer los renglones de ETA siempre desde un angulo torcido?

La banda terrorista emplaza, asimismo, al Gobierno español a que "pase de las palabras a los hechos" y a que desactive todas "las medidas represivas y de excepción". Según ETA, "la represión que a día de hoy aún persiste es absolutamente incompatible con un proceso de paz". Esta moción de ETA instando al gobierno a congelar el Estado de Derecho ¿es una alucinación de los avinagrados del PP o la plasmación del primer precio político por dejar de matar?

En su comunicado, ETA afirma que "el Estado de las Autonomías ha fracasado" y hace un llamamiento directamente a la opinión pública. ETA extrae su derivada del referendum del Estatut y extiende el acta de defunción del Estado autonómico ¿o es que la banda actuúa al margen del contexto político nacional? ¿No está ETA haciendo política antes de que el pueblo español le haya dado permiso para ser uno de los nuestros? Ser demócrata no es una pose y si dejamos que los terroristas se cuelen de rondón en nuestra sociedad demócrática es muy probable que nuestra asociación política que nace de la transición pase a convertirse en el Club de los Demócratas Muertos. Argumentos por favor...

Autodefinido
Por IGNACIO CAMACHO ABC 26 Junio 2006

EN una nueva muestra del absurdo desquiciado en que se ha convertido el Estado autonómico, los socialistas catalanes han reclamado al presidente Zapatero la potestad de nombrar al futuro sustituto de Montilla, cuando éste abandone el Gobierno para sustituir a Maragall como candidato a la Presidencia de la Generalitat. Es decir, que el Partido Socialista de Cataluña pretende designar, sin tapujos, al ministro de Industria de España. Toma bilateralidad; a esto no se atrevió ni Carod Rovira en la noche de delirante euforia septembrina en que se redactó el Estatuto.

Hemos llegado a un punto en que el disparate territorial parece carecer de límites racionales. Si los socialistas catalanes se sienten animados a meter la mano en el cuaderno de Zapatero para escribirle el nombre de un ministro es porque el mismo presidente ha propiciado un estado de cosas que permite la confusión sobre los principios elementales de funcionamiento del Estado. Y también porque los dirigentes del PSC saben que la presencia del propio Montilla en el Gobierno se debía de manera indubitable a su condición de líder del partido en Cataluña. O sea, a una cuota a la que no están dispuestos a renunciar, desde la creencia de que las competencias nacionales de Industria constituyen una especie de derecho adquirido por el «lobby» catalán. (Creencia abundada también en época de Aznar, con Piqué y Birulés). Nadie ha desmentido, por el momento, tal presunción.

En realidad, sólo hay una manera de desmentirla, y es nombrar como sustituto de Montilla a alguien que no tenga nada que ver con Cataluña. Decisión que corresponde por completo a un presidente que debe su cargo de responsable del PSOE al apoyo de la poderosa federación catalana, aunque entre sus competencias indelegables está la de formar equipo como considere más conveniente. Pronto veremos, a más tardar al final del verano, el verdadero alcance de su autonomía.

El sistema de cuotas representa la última perversión de la política, que convierte los gobiernos en una especie de coalición interna. Manuel Chaves, por ejemplo, hace tiempo que compone el Gabinete andaluz como si fuera un puzle, en el que debe combinar las piezas atendiendo a criterios de sexo y procedencia provincial. Tiene que haber una mitad de mujeres y además han de estar representadas las ocho provincias en condiciones equitativas. El resultado no es un Gobierno, sino un crucigrama. Horizontales: Consejería de Medio Ambiente, mujer y de Almería. Verticales: Consejería de Turismo, hombre y de Málaga. Y así.

Pero al menos Chaves controla las claves del autodefinido. Lo que quieren hacerle los catalanes a Zapatero es blindarle por las bravas la competencia del Ministerio de Industria, sin necesidad de que la contemple el Estatuto, para poder manejar a conveniencia el sector energético y las localizaciones de inversión. Con las cosas de comer no se juega. Bernard Show escribió, con su lúcida ironía amarga, que la democracia consiste en sustituir el gobierno de una minoría corrupta por el de una mayoría incompetente. Sobre minorías incompetentes no dijo nada, quizá porque no conocía a Zapatero.

La ceguera y la paz
Por GERMÁN YANKE ABC 26 Junio 2006

PARALELAMENTE al sorprendente proceso de verificación del «alto el fuego» de ETA hemos constatado que la extorsión de la banda terrorista permanece y sólo para algunos descerebrados puede significar un consuelo que los chantajes sean más amables, más comedidos o que hagan referencia al «proceso de paz». Desde el Gobierno se mantiene la tesis sorprendente de que se trata de daños colaterales a un proceso que será complicado y largo, nada que deba preocuparnos en exceso, aunque el juez Grande-Marlaska parece sospechar de que algunos responsables policiales tratan al menos, por decirlo de forma suave, de minimizar esta actividad de ETA. El PNV, que dijo inmediatamente después del «alto el fuego» que una carta de extorsión lo paralizaría, está ahora en esta curiosa iniciativa minimizadora.

Al margen también de la verificación oficial, la «lucha callejera» -que es una indudable actividad terrorista- se incrementa hasta la paradoja de que se queme una sede del PSOE cuando el PSOE dice que no pasa nada. La respuesta, oficial u oficiosa, es considerar estos delitos como manifestaciones radicales ajenas a la dirección de la banda terrorista, aunque, para escarnio de los apaciguadores, el dirigente de Batasuna Barrena aclara que la habrá mientras haya «represión judicial».

La Fiscalía, dependiente del Gobierno, además de interpretar la ley del modo más favorable a Batasuna, se convierte en verificadora de las buenas intenciones y los valores morales de los procesados de la organización hasta convertirlos en hombres de paz. Unos «hombres de paz» que no sólo no han condenado jamás el terrorismo de ETA, sino que han estado detrás de su actividad como colaboradores necesarios del terror causado. Unos «hombres de paz» que también lo son para un presidente socialista, a pesar de representar lo más indignante de la ideología totalitaria.

Añadamos que la insistencia de ETA en sus propuestas antidemocráticas y en la reserva de volver a desplegar todo su arsenal terrorista se salda con el recurso retórico de que no se debe prestar atención a lo que la banda dice, aunque, al mismo tiempo, se debe asentimiento devoto cuando señala que estamos ante una gran oportunidad y que el «proceso» continúa.

Quizá toda esta ceguera -de la que tan sólo he apuntado algunos ejemplos- pueda ayudar al presidente Rodríguez Zapatero a avanzar en su proceso, pero le convierte en una suerte de pelele ideológico. Es tanto lo que hay que obviar para seguir adelante, que su propuesta política para la paz está llena de frases huecas y propuestas absurdas. Ahora resulta que su proyecto no contempla sólo el final del terrorismo, sino «un gran acuerdo político de convivencia, un acuerdo democrático que recoja la pluralidad de Euskadi». Como si la Constitución vigente no lo contuviera ya, como si se pudiera lograr sin amplios sectores de la sociedad española pero sí con una minoría totalitaria y violenta. Y todavía sonríe.

Opiniones y testimonios sobre la tregua que ETA nos concede
Pedro Fernández Barbadillo  Periodista Digital 26 Junio 2006

Quiero colgar una serie de opiniones recogidas en la prensa del fin de semana sobre la tregua de ETA y las negociaciones del Gobierno socialista con los terroristas.

Un editorial de El País en el que pide comprensión a los jueces; la ley no pasa de ser un chanchullo para estos progres:
La justicia no está en tregua. Sin embargo, sin desmerecer la labor de los jueces, éstos deben actuar con prudencia y conscientes de la realidad social. Sobre todo cuando está en juego la posibilidad de un diálogo hacia la paz que ponga fin a décadas de violencia.

Una columna de Roberto Blanco Valdés:
Lo que el presidente del Gobierno viene pidiéndonos desde que ETA declaró la tregua ahora vigente es un continuado acto de fe en Rodríguez Zapatero.

Otra columna, de Ignacio Camacho.
Ha vuelto la kale borroka entre amenazas diáfanas, los batasunos reciben invitaciones para hablar en foros de izquierda caviar, y las víctimas llevan la preocupación en sus rostros, que son el termómetro de la dignidad nacional. Y el consenso político no sólo está roto, sino que sufre un verdadero shock , un estado de coma. Algo malo pasa cuando ni siquiera los obispos alcanzan a ponerse de acuerdo para hablar de la realidad de España.

Una muestra del ambiente de justificación del terrorismo etarra que hay entre los nacionalistas vascos. La culpa última es de las víctimas.
Yo he visto más impresentable -si se puede decir que es impresentable lo de Txapote- lo de la familia de Blanco, bastante más. Llamarle hijo de puta a un familiar de un preso, llamarle hijo de puta... Esa persona tiene una ideología, él dice que es de ETA y es de ETA, no lo tiene por qué negar, y si considera que tiene que mantener esa postura, él lo habrá meditado. Yo no me voy a meter con él. Pero las posturas que ha habido en el juicio y antes, con insultos a los acusados y a los periodistas, me hacen dudar de que esa gente sea capaz de llegar a una reconciliación...

Un testimonio del miedo que sufren los vascos ante la impasibilidad del PNV:
Es muy duro tener que convivir con el miedo de la gente. Yo tengo clientes que, después de comprarme una camisa o unos pantalones, me dicen: "No me des una bolsa de las tuyas, que me da miedo ir por el pueblo con el nombre de tu tienda".

Begoña Errazti, secretaria general de Eusko Alkartasuna, recoge las nueces:
Estamos ante una oportunidad única para resolver el contencioso vasco, que implica, por supuesto, el fin de la violencia de ETA que ha condicionado la vida política y social de nuestro país en los últimos cuarenta años, pero también resolver las causas -por cierto muy anteriores a ETA- generadoras de conflicto y descontento en el seno de la sociedad vasca.

Otegui-ZP: "HOMBRES DE PAZ"
José Donís Catalá  Periodista Digital 26 Junio 2006

Yo estoy tranquilo; al menos sé, porque lo dice mi gobierno, que Otegui "es un HOMBRE DE PAZ". Sólo tengo algunas dudas... ahí van:

10 PREGUNTAS AL PRESIDENTE RODRIGUEZ

Esto NO ES un artículo de opinión. Estos días nos están inundando con MENTIRAS, OMISIONES y MANIPULACIÓN a mansalva... Me recuerda mucho otras ocasiones parecidas: cada vez que el gobierno de "Estepaís" se mete en un charco (y lo suyo es oceánico), salen a la luz "noticias nuevas" sobre "casos" irrelevantes, pero que en una sociedad de la información tan rápida cumplen su papel de despiste. Son como aquellos seguros millonarios de Trillo que, después resultó que habían sido contratados por F.González; o las recurrentes "nuevas informaciones" sobre la corrupción de Zaplana que, como siempre, ni UNA vez han llegado a juício... Sin embargo, no he visto dar la noticia de los 500 MISILES CON SARIN Y GAS MOSTAZA desmontados del ejército de Saddam en Iraq... ¿Eso no se llaman ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA"? Tampoco he oído en la SER que se han clasificado más informes como ese porque implicarían directamente a quienes le vendían al tirano gas sarin como productos fitosanitarios (te doy unas pistas: habla francés, es presidente de una república, construyó DOS centrales para fabricar armas atómicas en Iraq que destruyeron aviones israelíes, y... Estaba contra la guerra, claro).

1) Txapote en la tele: ¿Tú le has visto la cara? Yo no. Ninguna tele (me cuentan que en tele-Madrid ,sí) ha sacado UN PRIMER PLANO del carnicero. Todos, la sociedad como víctima, queremos VER su cara ahora que se enfrenta a la LEY. Esa fiera rabiosa fue quien sacó a SIETE (¡¡¡7!!!) millones de españoles a la calle, y con su crueldad casi acaba con E.T.A. Pero llegó el PNV con Arzallus y PACTÓ para que la MAFIA NO DESAPARECIERA (o se quedaban sin "nueces" que recoger... ¡Si nadie mueve el árbol!). Sí, de lejos... Con su novia... Medio tapado, PERO NI UN PRIMER PLANO CUANDO SE REÍA O INSULTABA a la madre y hermana de Miguel Ángel, ni tampoco gritando "¡no vamos a parar! ¡Gora eta!" La REALIDAD estropea los delirios de gilipollez antropológica de ZP, y no hay que mostrarla.

2) EL CHIVATO: cuando publiqué "Miguel Ángel Blanco" no se sabía con certeza; fue una temeridad mía, pero como siempre hacen igual, no costó adivinar qué pasaba. Ahora SABEMOS que Grande Marlaska TUVO QUE ANULAR su operación contra E.T.A. porque un AGENTE DEL ESTADO avisó al jefe de finanzas de E.T.A. de que no fuera a cobrar o los cogerían. El juez podía haber TERMINADO con el aparato de extorsión EL DÍA 4 DE MAYO, en lugar de éstos 12 detenidos habría 24... ¿Quién le dio la ÓRDEN al chivato?

3) La carta de E.T.A. ¿Tú has oído a alguien del gobierno, o de eso que antes fue un partido "SOCIALISTA, OBRERO Y ESPAÑOL" decir algo sobre LO QUE DICE E.T.A. del PROCESO DE RENDICIÓN DEL ESTADO? Porque la cartita ha pasado como si nada... Anexión de Navarra y sur de Fráncia, continuación del terrorismo callejero y la extorsión mafiosa, acercamiento y liberación paulatina de presos, legalización de E.T.A.-Batasuna... ¡Y nos dicen que "no hay que hacer caso a los comunicados de E.T.A."! ¿Tampoco a aquel donde anunciaban la falsa tregua?

4) Vuelven a pedir otro juício-Bono sobre la inventada "agresión"; dos militantes del PSOE que, además, son matrimonio. Grandes titulares en el País y TODAS las TV, pero cuando el juez DESESTIMA las ridículas denúncias, NI UNA PALABRA. Han cumplido su cometido (aun le queda bastante a Bono hasta que ZP acabe con él para siempre)

5) CARTAS DE EXTORSIÓN DE ETA: al empezar junio envíaron nuevas cartas; y desde marzo son ya 30 los empresarios que se han atrevido a denunciar. Rubalcaba MIENTE y dice que "habrá que comprobar si son auténticas", llegando a insinuar que es ¡la derecha quien las inventa y manda! La PATRONAL NAVARRA LE DESMIENTE... Pero no pasa nada.

6) Pillan 64.000 euros recién cobrados del IMPUESTO MAFIOSO, y a un miembro del PNV COMO EMISARIO DE ETA LLEVANDO EL DINERO... No pasa nada. En su carta, ETA dice "la lucha en defensa de Euskal Herría supone un sin fin de necesidades", y que "hay que colaborar con el proceso de liberación de Euskadi".

7) Tribuna de Barcelona invita a Otegui como "representante de Batasuna" en un coloquio titulado: "Euskadi hacia su normalización política". Cuando el que parece EL ÚNICO JUEZ DE ESPAÑA, Grande Marlaska, lo prohibe por ILEGAL, ¿quién va de sustituto de Otegui?: Patxi López, o Patxi NADIE que es como le llaman en el País Vasco, pues para el PNV y ETA no deja de ser un MAKETO DE RAZA INFERIOR CON EL RH DE SU SANGRE POSITIVO. El PSOE sustituye a ETA y no sale en ningún telediario...

8) Defenestran a Maragall: ponen a Montilla de candidato a la Generalitat (¿se sacará antes el bachiller?). El otro, el "moriles-wisky escocés" se viste la piel de cordero y no protesta ni lucha... ¿Por qué? Cuando SABEN que Montilla NUNCA GANARÁ LAS AUTONÓMICAS (quizá si devuelve los MIL MILLONES, o los 250 MILLONES ROBADOS que puso antes a nombre de su ex-mujer por lo de "El Faro del Llobregat"...). En esos tan cacareados DEBATES CON TALANTE (a las dos de madrugada, para que no los vea nadie), la vicepresidenta del Congreso dice que "el nombre del candidato empieza por M", y ¡Chas! Ahí es cuando comprendo la jugada: el candidato de ZP es Artur Mas, de CiU... Y ojito, que la VENGANZA DE MARAGALL será terrible (con o sin wisky, Maragall es un LOBO muy viejo al lado de "ese CHARNEGO" (el apelativo no es mío: fue Maragall quien dijo que Cataluña todavía no está preparada para tener un charnego en la Generalitat, o que "el origen de nacimiento es IMPORTANTE para presidir Cataluña". ERC tiemblan por perder el coche oficial, y por dejar de cobrar el 20% del sueldo de TODOS los funcionarios de la Generalitat como IMPUESTO MAFIOSO (no te olvides que entre ellos están los asesinos de Terra Lliure que se niegan a pedir perdón).

9)E.T.A. pide al gobierno que "cumpla con lo pactado": ZP-Rodriguez ¿qué es "lo pactado"?

10) Uno de los jefes de ETA trabaja en la SER: así es. En el País decían que "trabajaba en Radio Irún". En TVE y el resto del IMPERIO PRISOE era el ejemplo de persona reinsertada (ya sabes, ARALAR y los que "han renunciado a la violencia". Lo que pasa es que: "O PAGAS O TE MATO" no es precisamente lo que yo llamaría "renunciar a la violencia". El tipejo en cuestión es verdad que trabaja en Radio Irún, DE LA CADENA SER, como JEFE DE DEPORTES DE LA SER... ¿Lo has oído en algún telediario? ¿Ah, no? ¡Qué raro..!

Podría seguir hasta el cansancio, pero ¿para qué? Ya sabemos que ese tipo al que meten en prisión y paga una fianza de 700.000 euros en 24h. -EL ETARRA OTEGUI- "ES UN HOMBRE DE PAZ"; nos lo dijo "nuestro" Presidente Rodriguez, y ya sabemos que España (con perdón) "no se merece un gobierno que miente"...

Los hombres de Rubalcaba acaban con los malos, para mayor gloria de ZP
Miguel Ángel Orellana elsemanaldigital 26 Junio 2006

Lo de policías tratando con terroristas es indefendible. Aflora en este escándalo la cara más oscura del ministro, de cuyo alcance político y quizá judicial sólo vemos el perfil.

26 de junio de 2006. Nunca antes se había producido una situación tan peculiar –por decirlo suavemente- como la que estamos viviendo en estos últimos días. Hasta hace bien poco la ETA formaba parte de la marginalidad en términos de aceptación social. Tan es así que el gran avance en la lucha contra el terror etarra ha venido de la mano de la deslegitimación de su entorno, de la consideración de Batasuna como una pata de la mesa que conforma el conglomerado terrorista. Pero ahora nos encontramos con que los terroristas son protegidos por policías nacionales, y esos policías no sólo les auxilian, sino que además neutralizan la acción de la Justicia para no poner en peligro el "proceso de paz". Es la madre del cordero de la que más se habla en el mismo seno de las Fuerzas de Seguridad del Estado, según le consta a Elsemanaldigital.com.

Domeñando las leyes
Inmersos como estamos en el proceso de rendición ante la cuadrilla de asesinos, un proceso infame que lamina la libertad y la democracia desde sus cimientos, desde que la banda terrorista hizo público su alto el fuego hemos visto a un Gobierno agachar la cabeza ante cada una de las exigencias de ETA, saltarse a la torera la Ley de Partidos, el Pacto Antiterrorista y el Estado de Derecho.

Un Ejecutivo rendido, en definitiva, y sin iniciativa, a merced de los comunicados de la banda terrorista. Pero lo que no habíamos visto aún es que desde un Gabinete democrático se lamentase el éxito de una operación contra la red de extorsión etarra y menos todavía que miembros de la policía nacional se convirtiesen en soplones de los canallas en un intento de abortar la citada operación. Ver cómo hombres de Alfredo Pérez Rubalcaba, verdadero presidente de España en la sombra, se convierten en cómplices de criminales, es un escándalo de collons, que diría el catalán.

El papel de Pérez Rubalcaba
La banda de Interior vuelve así por sus fueros. Nadie mejor que Pérez Rubalcaba, nadie mejor que el hombre que manipuló la voluntad popular en las jornadas posteriores a los atentados del 11-M con aquella frase que pasará a la historia del maquiavelismo político ("los españoles no se merecen un Gobierno que les mienta") para hacer de dique de contención de la amenaza etarra para José Luis Rodríguez Zapatero y sus aspiraciones, y para allanar el camino de la claudicación ante ETA. Hoy es más obvio que José Antonio Alonso, por otra parte buen amigo de Zapatero, no servía para la labor que el presidente ha encomendado a Pérez Rubalcaba, entre otras cosas porque había asumido su papel de ministro del Interior, y siempre en tono de confidencia se mostraba escéptico con los movimientos de los terroristas. Sin embargo, encaja en el papel de jefe de los servicios secretos que deben vigilar el trastero de la negociación.

Zapatero le debe todo, o casi todo, a Pérez Rubalcaba. Es un perfecto manipulador de la trastienda, en la que siempre le ha gustado jugar sus cartas, y Zapatero está donde está, entre otras cosas, porque esa capacidad maquiavélica para manejar las cosas a su antojo hizo que el 14 de marzo de 2004 ganara las elecciones. Si había alguien en el entorno de Zapatero que podía y sabía manipular y dirigir el entramado de información heredado del felipismo, ese hombre es Alfredo Pérez Rubalcaba, amigo de Rafael Vera y de toda la banda de Interior responsable de los GAL, de la que él mismo fue portavoz durante la etapa en que ocupó esa cartera en el Consejo de Ministros de Felipe González. Nadie mejor que él para hacer el trabajo sucio. Nadie mejor que él porque lleva, realmente, una década manejando todos los hilos del acercamiento entre el mundo proetarra y el PSOE. Nadie mejor que quien estaba en el Gobierno cuando se combatía a ETA con sus mismas armas para alternar con ellos y hablar, en el mismo idioma, e implicar a policías nacionales en soplos a la banda terrorista.

Disputas entre Marlaska y Rubio
Por eso mismo no es ninguna sorpresa que la corrupción haya vuelto a los Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el terrorismo. Y, por eso mismo, en Interior miran hacia otro lado y no han abierto ninguna investigación paralela a la del juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska. De hecho, la investigación sobre la red de extorsión etarra provocó un enfrentamiento entre el magistrado y la Comisaría General de Información, que puso todas las trabas posibles a las redadas. Grande-Marlaska apartó del caso a Telesforo Rubio en la primera quincena de mayo por considerar que no acataba al pie de la letra sus órdenes y que estaba demorando la investigación sin motivo. Tras marginar al comisario general, el juez designó como responsable de la investigación a un simple subordinado de Rubio, el inspector jefe B., al que tiene prohibido desde entonces hablar con su superior y al que obliga a despachar sólo con el personal de la Audiencia Nacional.

Los desencuentros entre el juez y el comisario general se remontan al pasado mes de febrero, cuando Grande-Marlaska, en coordinación con la justicia gala y la Fiscalía, decidió reactivar la investigación sobre la extorsión etarra. Tras varios enfrentamientos a costa de retrasos en la trascripción de las escuchas telefónicas y de una supuesta falta de información al magistrado, ambos se enzarzaron en un cruce de escritos por las sospechosas y reiteradas demoras de Telesforo Rubio en dar cuenta del resultado de los seguimientos a los miembros de la trama realizados entre el 4 y el 6 de mayo por coches camuflados. Este episodio terminó con la fulminante retirada del comisario general de la operación, un extremo que nunca antes había sucedido en la lucha antiterrorista. El caso es una prueba de algodón de la voluntad de Zapatero de llevar adelante su hoja de ruta, sellada con sellada con la sangre de las víctimas, burlándose de la dignidad nacional.

El presidente del Gobierno ha estrechado la mano de la bestia, y tan es así que hasta el órgano oficial de la mafia terrorista lo reconoce con esa imagen gráfica y contundente que representa la rosa del PSOE rodeada por la serpiente de ETA: se puede decir más alto, pero no más claro. Algunos lo vimos hace tiempo. Otros empiezan a verlo ahora. Más vale tarde que nunca.

El nacionalista Gorka Aguirre: ¿dialogar con ETA o colaborar con ETA?
Santiago Abascal elsemanaldigital 26 Junio 2006

El caso es que ni el mismo burukide imputado por Grande-Marlaska niega los contactos, aunque el PNV pretende venderlos como una obra de misericordia. La semana puede traer sorpresas.

26 de junio de 2006. ¿Dialogar con ETA o colaborar con ETA? ¿Negociar con ETA o negociar para ETA? ¿Qué diablos hacia Gorka Aguirre –miembro del máximo órgano de dirección del PNV- hablando en clave con un extorsionador de ETA y citándose con él? Nos dicen –los disculpadores o ensalzadores del sujeto- que Gorka hacia de buen samaritano, que ayudaba a pagar a los acobardados que cedían al chantaje. Pero ¡ojo!, no parece que fuese un buen samaritano casual que se encontró con el menesteroso en un camino. Si no que Gorka, al parecer, era un buen samaritano institucionalizado que permanecía estático, quieto, en el camino para interceder entre los bandidos y los atracados.

Yo no sé a que porquería se dedicaba el burukide Aguirre pero, desde luego, la conversación interceptada por la policía de éste con un etarra y llevada a un diario con ánimo exculpatorio, crea en mí el efecto contrario. La sospecha primero y el desprecio después por que alguien quiera hacernos descubrir alguna bondad en dedicarse a facilitar el cobro de los terroristas o el pago a los terroristas, sin colaborar nunca con la justicia ni con la policía permaneciendo estático, en el camino, a la espera del encuentro fatal entre el cuatrero y el sableado. En secreto, así se movía Gorka. Viéndose con los criminales y ayudándoles –el motivo es indiferente- a llenar sus arcas. ¿O no?

Al juez Marlaska le ha olido mal el asunto y -en cuanto se ha abstraído de la militancia del sospechoso en el PNV- ha visto un posible delito de colaboración con banda armada.

Así que Gorka Aguirre, que debe ser el listo del pueblo, se las va a ver con el juez en la Audiencia Nacional por ser intermediario de la mafia –eso no lo niega ni el mismísimo Aguirre-, pero no estará solo. Le acompañará el ínclito Arzallus, desaparecido de la política y reaparecido ahora en relación con la trama de extorsión de ETA.

Hay un gran revuelo en el PNV –ofendido en su virginidad- por la citación a Arzallus y la imputación a Aguirre. Y hay mucha inquietud en el PSOE ante el rumor que sitúa a uno de los suyos en manejos parecidos. Ya nada puede sorprendernos, sobre todo desde que, según investiga el juez, los terroristas huyen de operaciones antiterroristas alertados por policías corruptos afectos al Gobierno. También ahí tiene dudas el juez Marlaska, y desconfianzas hacia los policías que le ponen palos en las ruedas en su investigación y dan avituallamiento a los etarras que huyen veloces. El juez ya se ha quitado de encima la interlocución de Telesforo Rubio, al parecer una losa para sepultar la investigación. Aún falta por ver si no se encontrará con polis traidores a sus compañeros muertos y los españoles.

La semana se presenta agitada. Ahora ya nadie discute la existencia de extorsión. Ahora lo que se discute y cuestiona es que dos empresarios miedosos que han dado tela a la mafia sean detenidos por orden del juez.

Pocos sabemos qué saldrá de todo este barullo horrible creado por Zapatero, pero lo que nadie puede ya poner en duda es que las cloacas del proceso comienzan a asomar en la tierra ante el más mínimo soplo de aire fresco.

Por cierto: ¿Gorka trabajaba gratis o a comisión? Algún día lo sabremos.

Ciutadans de Catalunya
JOAN FONT ROSSELLÓ El Mundo 26 Junio 2006

A un mes vista del referéndum catalán, a modo de profecía Arcadi Espada auguraba una alta abstención en el Teatro Reina Victoria en Madrid en estos términos: «La alienación de la clase política española es tan grande y grave que, sinceramente, yo creo que ha olvidado que detrás o debajo de unas siglas hay electores, que incluso pueden ser calificados, con buena
voluntad, de personas».

Muchos son los ciudadanos, no sólo catalanes, que a día de hoy se sienten huérfanos políticamente, hastiados de votar al mal menor. El referéndum del nuevo estatuto de Cataluña, con un 48 % de participación (contabilizando el voto extranjero), lo ha puesto de manifiesto. Si sólo uno de cada tres catalanes está de acuerdo con un estatuto tan trascendental para su propia suerte y del que no se ha parado de hablar desde la campaña

electoral de las elecciones catalanas de noviembre de 2003 es ciego quien no perciba el hastío, el pasotismo y el desinterés por todo aquello que huela a política en España. No nos engañemos. España es una democracia de segunda división. No hay separación real de poderes. La democracia está secuestrada por las oligarquías de los partidos. No hay democracia interna en el seno de los partidos. El hooliganismo de secta-partido es nuestro pan de cada día.

Unas minorías activas y bien organizadas (la catalanista, la feminista, la socialista, la ecologista) viven de la Administración gracias al miedo ambiente que han generado con la connivencia de unos medios de comunicación sumisos al poder que bombardean al ciudadano con la confitura políticamente correcta que sólo busca idiotizarle.

A la vista de la situación, es extraordinario el nacimiento de Ciutadans de Catalunya. Por varias razones. La primera porque unos intelectuales, unas élites, se involucran en la vida pública dando la cara en primera línea y no ocultos detrás de una columna de opinión o haciendo pasillos en la universidad. La segunda porque rompen con la condición casi inherente de los
intelectuales de venderse por un plato de lentejas en forma de un cargo, una cátedra, una sinecura o unas invitaciones a canapés en los salones de la sociedad de buen tono. Y tercera razón, Ciutadans clava la daga donde más duele a los profesionales del politiqueo: presentarse a las elecciones.
Ciutadans rompe con tanta miseria, tanta frustración y tanto fatalismo reuniendo las tres virtudes cívicas por antonomasia: coraje, inteligencia y honestidad.

«Y ahora me permitirán que firmemente, aunque sin énfasis. Con frialdad y en caja baja. Seco, sinecdótico y sin música les diga viva españa. Gracias, amigos». Así se despidió Arcadi Espada cerrando el multitudinario acto de presentación en el Teatro Reina Victoria. Un hombre de izquierdas, Espada, vitoreando a España. No ocurría nada igual desde la Guerra Civil.
Las cosas están cambiando, evidentemente.

Nacional
La Generalitat obligará a Zapatero a cambiar más de una decena de leyes
Prepara ya un informe sobre las modificaciones de normas estatales que requiere el Estatut
C. Morodo La Razón 26 Junio 2006

Madrid- El Estatuto de Cataluña entrará en vigor a finales de julio e inmediatamente la Generalitat reclamará al Estado la constitución de las diferentes comisiones mixtas que se derivan de él, con la «bilateral» como piedra angular de las nuevas relaciones entre las dos partes. El Gobierno catalán ha trasladado ya a Madrid el mensaje de que está decidido a escenificar la puesta en marcha de la aplicación de la reforma pese a que la legislatura agote sus plazos por la convocatoria de elecciones.

Con la disolución del Parlament prevista para finales de agosto, y los principales proyectos del «pacto del Tinell» en el tintero -el Estatut, de hecho, ha sido prácticamente la única iniciativa emblemática que ha salido adelante-, Maragall no quiere despedirse sin un último gesto que reivindique a su criatura, aunque Zapatero y Mas hayan asumido al final su paternidad. Por ello, ha encargado un informe sobre las leyes generales del Estado vigentes y en tramitación que tendrá que modificar el Gobierno para ajustarlas al nuevo marco estatutario.

Un primer análisis indica que para dar efectividad a algunos de los preceptos del Estatut es necesaria la reforma de la Ley de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado. Los nuevos poderes que recibe la Generalitat exigen, además, que se modifique la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, y las leyes reguladoras de los órganos de dirección del Banco de España, Tribunal de Cuentas, la Agencia Tributaria, la Comisión Nacional de Energía, la Agencia de Protección de Datos, el Consejo de Radio y Televisión, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones... Así como de los demás organismos económicos y energéticos, de las instituciones financieras y de las empresas públicas del Estado cuya competencia se extienda al territorio de Cataluña y que no sean objeto de traspaso. Todo ello a fin de dar cumplimiento a la participación de la Generalitat en los organismos estatales.

El Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal tendrá que ajustarse para dar cobertura a la figura del fiscal superior de Cataluña. Y, dentro del apartado de la Justicia, la «tijera» afectará también a la Ley Orgánica del Poder Judicial, para hacer efectivo el Consejo de Justicia autonómico. La configuración del Tribunal Superior de Justicia como última instancia, salvo la unificación de doctrina, implicará cambios en leyes procesales. A lo que hay que sumar -según un estudio de la Secretaría de Política Autonómica del PP- las reformas en normas concretas, bien de rango legal o reglamentario, que exigirán los traspasos y el nuevo reparto competencial.

José Manuel Blecua:«Hay que replantear la enseñanza de la lengua, porque una sociedad que pierde su uso seguro se descapitaliza»
EFE ABC 26 Junio 2006

«Hay que tener valor para explicarle la Academia a los académicos», bromeaba ayer por la mañana el nuevo académico con ABC, antes del solemne acto de ingreso, que estuvo presidido por la ministra de Educación, Mercedes Cabrera. Ya en serio, quien ocupa el sillón «h» minúscula por la vacante de Emilio Lorenzo, a quien dedicó un sentido recuerdo, ha querido «iluminar algunos aspectos sobre los que Fernando Lázaro empezó a trabajar y que explican la mentalidad, el método de trabajo y el origen de las ideas que tenían los académicos de 1713, año fundacional de la Española. El grabado que ilustra la portadilla del Diccionario de Autoridades (1726, 1739) -así llamado, porque apoyaba sus entradas en citas de autores- introduce elementos clásicos al mismo tiempo que elementos de información bibliográfica más reciente, simbolizados en los libros que ilustran la parte inferior izquierda. Claro, está el crisol, que representa a la Academia, como explica el documento inicial. Y aparecen tres figuras femeninas que son las ramas del saber básicas para la construcción del Diccionario: la Gramática, no sólo como la entendemos actualmente, sino como el conjunto de conocimientos para explicar un texto desde todos los puntos de vista; la Poética, como creación literaria; y la Retórica, que es la arquitectura más perfecta de la enseñanza occidental. Por último, aparece ese personaje tan polisémico que es Mercurio».

A Blecua, Mercurio le parece muy interesante, pues reviste «valores distintos a lo largo del tiempo. Puede representar al comercio, a los diplomáticos o a la concordia, por el caduceo, que es la vara de oro que Apolo le cambia por la lira, pues Mercurio también era el primer constructor de instrumentos musicales. Además, con su dedo índice levantado, Mercurio asimismo representa la elocuencia, porque el dios mensajero tiene que ser muy agudo en las respuestas... Mercurio fue muy representado y lo encontramos en El Escorial, en la Casa de Pilatos de Sevilla, en Juan de Arguijo y, finalmente, en las vidrieras del nuevo edificio de la Academia». Todos estos elementos dan idea de la estabilidad de la Academia a lo largo de sus casi tres siglos de existencia, pues «han sido vertebradores de sus documentos legales, del primero hasta el último, y sustentan hasta la iconografía del nuevo edificio».

La estabilidad e influencia de la RAE se deben a que «ha sido muy reconocida socialmente. Su poder no nace de la institución, ni de sus estatutos, sino de que la sociedad le concede autoridad para que investigue la lengua y pueda establecerse de manera científica la norma orientada a los hablantes y a los escritores». Una autoridad que la independencia de las colonias no mermó, pues «enseguida se estableció una relación magnífica con las Academias hermanas, que se fundan ya en la tercera parte del XIX».

José Antonio Pascual pasaría revista durante la contestación del discurso de Blecua a su larga trayectoria. Discípulo de Ynduráin (Universidad de Zaragoza), de Lapesa (Complutense) y de Martín de Riquer (Universidad de Barcelona), Blecua también ha ejercido labores docentes en Ohio y en El Colegio de México. Además de ilustre cervantista (fue presidente de la Comisión Nacional del V Centenario), ha destacado en campos como la fonética (hace una «Gramática española» con Juan Alcina en 1975 que lleva once ediciones) y en el periodismo. Como recordó Pascual, fue un pionero de los libros de estilo. «Un día me llama el director de «La Vanguardia» -recuerda Blecua- y me pasa una montaña de fichas de veintitantos años de observaciones para que hiciera un informe de cómo se podía hacer un libro de estilo. Fue un trabajo apasionante, que luego realizaron compañeros míos. Era muy difícil, porque se trataba de integrar todos los problemas relacionados con el bilingüismo y la aparición de las Autonomías. Luego, la verdad, yo abría el diario y veía que ni su director seguía el libro de estilo cuando escribía sus artículos...», vuelve Blecua a reírse.

El español de los medios
¿Cómo es el español que se escribe en los medios? «Tan bueno y tan malo como el que utilizamos los universitarios -nos exculpa cortesmente-. Lo que ocurre es que falta una enseñanza firme y segura de las dimensiones orales y escritas de la lengua. Bien es verdad que cuando estás hablando en directo, por radio o televisión, no puedes consultar ningún manual de estilo, ni diccionarios, ni gramáticas. Así que, claro, el que tiene boca se equivoca. Yo mismo acabo de corregirme unos cuantos errores en el discurso. Si uno posee unos automatismos claros, es más fácil de arreglar. Las lenguas están en una tensión constante y el periodista se ve obligado a hablar de los nuevos hechos, las nuevas circunstancias, y lo hace todos los días».

¿La enseñanza está a la altura de una lengua que además de ser bellísima es tan rentable que ya genera el 15 por ciento del PIB? «Enseñar bien a hablar y escribir a un niño requiere pocos alumnos y mucho tiempo. Cuando tienes más de cuarenta alumnos por clase y además pueden llegar a hablar siete lenguas distintas, como ocurre en algunas escuelas, eso es ya una proeza. Hay que replantearlo totalmente y con urgencia en la enseñanza, porque nuestra sociedad ha cambiado muchísimo en diez años. Una sociedad que pierde el uso seguro de la lengua se descapitaliza totalmente. La lengua es -concluye Blecua- un arma básica».

Gonzalo Santonja: "El idioma es la fuente de todo, con naturalidad"
Graciano Palomo elsemanaldigital 26 Junio 2006

Si alguien sabe del valor cultural del castellano y de su importancia en el mundo es el director general de la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua.

26 de junio de 2006. El bejarano Gonzalo Santonja es desde 2002 el director general de la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, con sede en Burgos, una institución subvencionada por la Junta de Castilla y León y otras instituciones públicas y privadas.

En un momento de reivindicación de las otras lenguas de España resulta interesante para esta Sociedad Civil conocer en qué se fundamenta el Instituto que trata de defender y apuntalar –si es que ello fuera o fuese necesario- la segunda lengua del orbe... en términos de extensión en las diferentes áreas del mundo, porque el inglés y el chino lo hablan mayor número de personas cuantitativamente.

Aunque en esta sección primamos especialmente la iniciativa privada, no está de más conocer la opinión de un tema primordial en boca de un responsable de institución pública. Doctor en Filología Hispánica, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y cofundador de sus célebres Cursos de Verano de El Escorial, fue Premio Nacional de Ensayo en 1994 y atesora una no pequeña obra narrativa y poética.

¿Qué hace el instituto castellano y leonés de la lengua?
Inevitablemente tengo que remitir a nuestra página web (www.ilcyl.com) porque las actividades son muchas. En síntesis, recuperar y difundir nuestro patrimonio lingüístico y literario, pródigo en sorpresas felices. Permítaseme recordar, entre otras aportaciones, la exposición dedicada a la introducción de la imprenta en España, que empezó por Segovia, las investigaciones sobre las pizarras visigodas, que marcan la disolución del latín y los albores del romance, o la recuperación de varias revistas literarias fundamentales, prescindir de las cuales significa desconocer o falsificar la historia intelectual española del siglo XX, tanto en cuanto se refiere a los regeneracionistas (Castilla de Segovia), al 27 (Manantial de Segovia, Parábola de Burgos o Meseta de Valladolid) o a la recuperación del pulso cultural durante el franquismo (El Cobaya de Ávila, Artesa de Burgos o Claraboya de León). Ahora mismo está abierta en Burgos (Casa del Cordón) una exposición sobre Los libros del Almirante que otorga una dimensión novedosa a la figura de Cristóbal Colón, del mismo modo que antes incidimos en la frecuentemente inadvertida inquietud intelectual de Isabel la Católica, y en unos meses publicaremos los Cartularios de Valpuesta, más de un siglo anteriores a las Gloras Silenses y Emilianenses. En otro sentido, estamos creando una red de relaciones para la enseñanza del español como lengua extranjera que ya empieza a fructificar. También hemos establecido fructíferos acuerdos con la Real Academia Española, la Asociación de Academias y el Instituto Cervantes.

Después de tantos siglos, ¿el castellano es la lengua uniformadora de España?
Uniformadora, no, de ninguna manera, porque España no es un país uniforme, sino plural, y nuestra lengua, el castellano, se enriquece con esa pluralidad, llena de matices y registros que para nada impiden, sino al contrario, la existencia de una norma culta absolutamente aceptada por todos, así en España como en Hispanoamérica. Ésa es la gran virtud del castellano, peculiar en los registros populares de Andalucía o México, por ejemplo, pero a la vez singularmente unitaria, con una tendencia nada propicia a la dispersión.

¿Cúal es el principal activo del castellano a los inicios del siglo XXI?
El imparable crecimiento demográfico de los pueblos americanos y el impresionante patrimonio del español, lengua secular de cultura.

¿Sólo con el idioma se puede vertebrar una nación?
El idioma es la fuente de todo, pero el idioma naturalmente asumido, no las jergas inventadas ni las lenguas subvencionadas.

¿Qué le falta al castellano en el mundo que tiene el inglés?
El poder económico y el dominio político derivado del mismo. El castellano nunca ha tenido un respaldo ni de lejos comparable al del inglés. Nunca. Y quienes hablan de la lengua del imperio únicamente descubren su ignorancia, porque el español sólo se convirtió en la lengua vertebradora de América a raíz de los procesos de independencia, por la voluntad libérrima de los pueblos americanos. Lo mismo había sucedido siglos antes en la Península y eso pasa ahora en Estados Unidos. Lo de las lenguas del imperio o de los mini-imperios paletos es achaque de otros.

¿Quién paga el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua? ¿Qué presupuesto tiene?
Lo paga la sociedad de Castilla y León, a quien el Instituto se debe, a través de la Junta de Castilla y León, los ayuntamientos y las diputaciones. Además, el Instituto establece convenios con distintas entidades, financieras y sociales, y eso aumenta considerablemente su presupuesto. Téngase en cuenta que el presupuesto oficial es el mismo desde el primer ejercicio, porque la subvención de la Junta y las cuotas de los miembros del Patronato se mantienen inalterables por la voluntad explícita de quienes estamos al frente del Instituto, de modo que el crecimiento anual, que es muy notable, responde a la captación de patrocinios y a la explotación de recursos propios.

A veces da la impresión de que el castellano se ha convertido en la lengua del PP…
¿Quién tiene esa impresión? La política no es la vida, sino una parte de la vida, y al menos en mi entorno, unos y otros se reconocen en el castellano. Si alguien incurre en ese dislate, peor para él.

¿Dan la importancia que se merece al castellano los españoles?
Unos sí; otros no. Pero a mí, que tengo un cargo de responsabilidad, no me compete juzgar en este sentido a nadie, sino responder de mi trabajo ante la sociedad que lo sostiene.
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