AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 28 Junio  2006

BABEL
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RIOS ABC 28 Junio 2006

Los militantes de las lenguas vernáculas o «propias» están a la greña entre ellos mismos. Planteada ya la batalla contra la utilización del español en la vida mercantil y cultural, han entrado ahora en una fase nueva. Pelean por un puesto en el Instituto Cervantes, en los electorados universitarios y en relación con los usos idiomáticos que deben regular sus propias relaciones. Por ejemplo, ¿en qué idioma deberían entenderse Suso de Toro y Rubert de Ventós, al margen de lo que puedan cotillear sobre la despechada Luisa Castro...? ¿El rectorado de una universidad catalana deberá dirigirse al de Deusto en Catalán? Porque si fuere así, ¿acaso no tendría que contestar en euskera el rector de Deusto?

La viuda de Mario Onaindía resolvió, muy inteligentemente, un conflicto de este tipo que le ocurrió hace poco con un editor catalán. Me lo contaba hace unos días Jorge Martínez Reverte. Al parecer, Mario, poco antes de morir, había hecho unas peticiones de ejemplares de uno de sus títulos al editor que ahora se los reclamaba a la viuda. Pero no fue la miserable cuestión del importe de los libros lo que humilló a la mujer de Mario, sino que el editor, amigo, hubiera llevado las relaciones comerciales hasta el punto de abandonar el espacio del idioma castellano en el que se habían movido siempre. El empleo del catalán era un muro oficioso, político, que venía a degradar el recuerdo mismo de Mario. ¿Habría utilizado el catalán si Mario hubiera estado vivo?

La viuda de Onaindía tuvo una idea brillante. Escribió en euskera su carta de respuesta. Mano de santo: el editor no ha vuelto a reclamar el importe. Es posible que lo haya tomado como una provocación. ¿Se puede escribir una carta en euskera si no es para responder a otra en la que ETA exigía, en castellano, el impuesto revolucionario?

El debate de las lenguas peninsulares terminará enfrentado a los vernáculos. ¿Deberá aprender catalán un euskaldún? ¿Debería cantar en bable el diputado Labordeta? ¿Quién financiará una cátedra de gallego en Vitoria/Gasteiz? ¿Qué editorial catalana publicará la última novela de Méndez Ferrín?

Dentro de poco, los vernáculos añorarán aquellos últimos años del franquismo en los que se editaban en facsímil revistas de la preguerra como «Nos», de Castelao, o la vasca «Hermes». Eran tiempos en los que en Madrid sonaban los nuevos escritores periféricos... Fue la apertura. Con el régimen autonómico llegó el silencio. Ahora llegará el cementerio confederal.

Lengua obligatoria
Woody Allen y Evo Morales
Alberto Benegas Lynch Libertad Digital 28 Junio 2006

Una de las producciones cinematográficas más celebradas de Woody Allen es "Bananas". Allí queda reflejado el espíritu bananero de muchas de las repúblicas latinoamericanas. En una de las secuencias, el dictador del momento decretó en el país hispano parlante que comandaba y explotaba miserablemente, medida que hoy repite el telúrico, egocéntrico y estatista Evo Morales. En aquella oportunidad aparecía el dictador que a gritos establece que "de ahora en adelante el idioma oficial será el sueco".

El mandatario boliviano acaba de declarar que "en dos años todos los funcionarios públicos deberán hablar quechua, aymara o guaraní" y que en un futuro próximo esto deberá extenderse al resto de la población. Suena muy estúpido pero es cierto. Morales parece incapaz de percibir que cada uno debe hablar el idioma que le venga en gana y que la prepotencia de las botas no debería entrometerse para imponer semejante desatino.

Tampoco se percatan estos megalómanos que el lenguaje es un proceso de orden espontáneo que no es dirigido ni inventado por nadie y, además, es evolutivo y, por tanto, cambiante. Nos resulta sumamente difícil entender el castellano antiguo, inglés antiguo o cualquier otra lengua o dialecto, precisamente porque se agregan palabras nuevas y otras mutan los significados. Cuando se pretendió inventar y diseñar una lengua como fue el caso del esperanto resultó un mamarracho que no sirvió para la comunicación. No es que el omnipotente Evo pretenda –por el momento– fabricar una lengua, pero imponer una lesiona la libertad elemental de las personas.

No es prudente jugar con estos temas, ya que la lengua sirve principalmente para pensar y secundariamente para trasmitir pensamientos. El lenguaje refleja los niveles de conocimiento, los más ricos ponen de manifiesto culturas más evolucionadas. No sería aconsejable que, en nombre de una vuelta a las raíces, nos obligaran a manejarnos con los ruidos guturales de nuestros primitivos ancestros porque retornaríamos a nuestras raíces pero para comer raíces.

Estos son vestigios nacionalistas y xenófobos que ni siquiera ponen de manifiesto la mínima noción de que todas las lenguas provienen de orígenes muy diversos y entremezclados, como que el castellano es el resultado de muchos otros idiomas. Aseverar lo contrario y apuntar a la "pureza de la lengua" es tan torpe como pretender las trasnochadas y criminales ideas de la pureza de sangre.

Woody Allen le hace decir en "Bananas" a su protagonista-tirano que los calzoncillos de todos los pobladores deben usarse encima del pantalón, "al efecto de permitir la verificación correspondiente". No sería mal que el Evo de turno adopte también esta política que, por lo menos, tendría algún viso de originalidad, ya que agota con las medidas anacrónicas que tozudamente repite y que se llevaron a cabo con tan tristes resultados en su propio país, especialmente para la gente más necesitada.    © AIPE

Alberto Benegas-Lynch es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias en Argentina

Paz con precio de mercado negro
Lorenzo Contreras Estrella Digital 28 Junio 2006

En medio de las trapisondas y confusiones que caracterizan el actual marco político, cuando lo esencial pasa por ser la autoría de los estragos causados el 11M y sus consecuencias políticas, que no son nimiedades precisamente, la realidad política menos visible se configura con un mundo de intenciones en el que lo importante es también, y de qué manera, cuál va a ser el alcance del “diálogo” que Zapatero está dispuesto a entablar con ETA de modo directo en fechas próximas. Es lo que ETA, en un cínico comunicado reciente, ha llamado el cumplimiento de los “compromisos” contraídos con el poder político como precio de su “alto el fuego”.

Claro que es importante saber qué pasó el 11M y que se dejó de investigar, y cuáles fueron las complicidades que se produjeron en una situación con aspecto conspiratorio en la que los servicios secretos, la Policía y los colaboradores pagados se han ganado la reputación de practicar un juego sucio. Pero tal vez lo que urge ahora discernir es qué hará Zapatero con sus nuevos amigos batasunos y etarras, que vienen a ser los mismos, y que dan la impresión de haber depositado en su persona una confianza que la banda armada, en su más reciente comunicado, promete “garantizar”, del mismo modo que cumplirá esos mencionados “compromisos” siempre que no haya engaños por parte del Gobierno, es decir, de Zapatero y su entorno.

Es lógico que la oposición popular, como cualquier oposición que se precie, quiera saber cuáles son esos compromisos y, en este sentido, presione y meta palos en las ruedas de un “proceso” que puede conducir a situaciones peligrosas desde el punto de vista de la estabilidad del Estado. Habría que preguntarse qué entiende ETA por “engaños”, o sea, cuál es en el fondo la naturaleza de los compromisos, aunque las sospechas son libres y están al alcance de cualquiera.

Zapatero, por ahora, se ha limitado a pedir paciencia y sentido de la espera, que él describe con la palabra “sosiego”. Estamos ante el mayestático “sosegaos” de Felipe II cuando alguien se turbaba en su presencia. El presidente, por supuesto, se cura en salud. Está en realidad acosado. ETA le apremia a pasar “de las palabras a los hechos”. La banda tiene prisa por gobernar el desarrollo de los compromisos contraídos en la sombra, y el PNV, alarmado por la posibilidad y el riesgo de perder contacto con el timón que ha de dirigir la navegación de todo el asunto, dice, a través de Josu Jon Imaz, presidente del partido nacionalista, que tendrán que ser los partidos vascos, que no otros, los que digan —él emplea la palabra “digamos”— “si hace falta un Downing Street”, por referencia al caso irlandés y los directos pactos del Sinn Fein y del IRA con el primer ministro británico.

El PNV quiere apartar a ETA del protagonismo, pero, sin pistolas sobre la mesa, le va a costar trabajo. Aunque siempre ha sido el PNV quien ha procurado llevar las riendas de todo proceso político, ahora apela románticamente a los derechos del pueblo vasco a decidir en su conjunto, con mesas o sin mesas.

Zapatero se ha metido en un buen lío. Pero hay algo peor: nos ha metido a todos en un embrollo, en ese lío donde se ventila el futuro de la organización del Estado y de su unidad. Mientras tanto, como se sabe de sobra, el poder judicial, sobre todo a través de la Audiencia Nacional, ha tomado carta en la partida. Y por si algo faltaba, la Iglesia católica, por no decir la Conferencia Episcopal, se ha asomado entre tímida y audazmente al borde del precipicio tratando de medir la profundidad del abismo el que podríamos caer, y también caer la propia Iglesia con su organización tradicional en peligro de fragmentación y dispersión.

El Gobierno trata de dar la sensación de que todo marcha con relativa normalidad, pero sabe perfectamente que la ecuación no sale bajo los actuales planteamientos. Se ve condenado a forzar los términos y recurrir casi agónicamente al requerimiento de la calma. Calma con sentido agónico. Prisa con sosiego. Alto el fuego con extorsiones que la banda puede incluso no poder controlar porque el dinero y la financiación apremian más que una falsa paz de mercado negro. No se puede ser mafia y decente al mismo tiempo.

Revolución autonómica en España: a contracorriente de Europa
Carlos Ruiz Miguel elsemanaldigital 28 Junio 2006

La historia suele gustar de las ironías. Por una ironía de la historia se han producido casi simultáneamente tres hechos que nos permiten constatar la magnitud del error de la política autonómica del presidente Rodríguez.

Esos tres hechos son: la aprobación en un referéndum (convocado ilegalmente, por cierto) del nuevo Estatuto de Cataluña; la aprobación por la "gran coalición" gobernante en Alemania (democristianos y socialistas) del recorte del federalismo en la mayor reforma constitucional operada en Alemania desde 1949; y el rechazo en Italia, en referéndum nacional, de la reforma constitucional federalizante. La prensa ha prestado más atención al referéndum italiano, pero quizá porque pocos periodistas conocen alemán, apenas se ha hecho eco de la revolucionaria reforma sobre la que los dos grandes partidos alemanes han dado su acuerdo de principio.

El presidente Rodríguez prometió que iba a llevar a España al "corazón de Europa". Aquel corazón, al parecer compuesto por Chirac y Schröder, infartó. Schröder perdió las elecciones y Chirac es un presidente decadente al que le espera la cárcel al final de su mandato. En esa indocumentada apuesta por "Europa", el presidente Rodríguez se empeñó en apoyar una supuesta "Constitución" europea (Rodríguez hablaba de una "Europa constitucional") sobre la que hay acuerdo que no podrá resucitar llamándose "Constitución" (pues no lo es, como expliqué en su momento, y ahora se reconoce), sino a la que se baraja llamar "ley fundamental".

Con la aprobación del nuevo Estatuto catalán impulsado por Rodríguez, nuestro alejamiento de Europa se acentúa. Alemania, el Estado federal más perfecto de Europa, aquel que querían imitar los juristas cercanos al PSC, consigna el fracaso del modelo que aquí se quería imitar y pretende modificar la Constitución para reforzar las competencias del Estado federal (por ejemplo, en materia de policía y lucha contra el terrorismo). Al revés de lo que se hace en la España de Rodríguez, donde la locura de las policías autonómicas se pretende extender a nuevas regiones. Por su parte, en Italia, el cambio de la estructura del Estado se ha sometido a referéndum de toda la Nación (como en España pedía el PP), sin que ese cambio fuera llevado a cabo unilateralmente por una o varias regiones del Norte. Y el resultado es que la Nación, pronunciada en su conjunto, ha dicho "no" a federalizar el país.

Mientras tanto, en España, la ignorancia de las elites (no sólo del PSOE y de los nacionalistas, ¡también del PP!), acentuada en el caso del PP por los complejos de ciertos líderes (sobre todo regionales), hace el resto. Más lejos que nunca de la Europa desarrollada, en algunas regiones se pretende imitar el suicida Estatuto catalán. El modelo ya no es Alemania. Es Montenegro. ¡Qué locura!

Justicia poética
Por IGNACIO CAMACHO ABC 28 Junio 2006

HA valido la pena esta traca final del juez Grande Marlaska -algunos partidarios hacen hincapié en su primer apellido- sólo por ver a Arzalluz hacer el paseíllo en la Audiencia Nacional. Como testigo, claro; el antiguo santón del PNV carece de horizonte penal, aunque su paisaje moral esté lleno de sombras de responsabilidad en el clima ominoso de los años de plomo, cuando se aplicaba a recoger las nueces políticas del árbol de sangre que agitaban los asesinos. Por eso hay mucho de justicia poética en ese instante en que el ex jesuita vasco subía ayer los escalones más famosos de España, mientras en Marbella volvía a desparramarse, con oportuna sincronía, el aceite espeso de la corrupción inmobiliaria. Arzalluz ante el juez; un retrato de época. O de fin de época.

Ya le ocurrió a González, cuya estampa ante el Supremo sancionaba simbólicamente una etapa cenagosa del Estado de Derecho. Visto lo visto, después puede que haya razones para acabar sacándolo bajo palio, pero la relatividad de las comparaciones no basta para olvidar el limo criminal que dejó correr por las cañerías del Estado, aquella X que nunca se despejó procesalmente en el borroso organigrama de la guerra sucia. Su interrogatorio en el Alto Tribunal sirvió al menos como reparación moral de una espesa burbuja de impunidades, y las urnas ejecutaron luego el veredicto político que permitía pasar página. Pero Arzalluz nunca compareció siquiera en unas elecciones; simplemente hizo mutis de conveniencia, cuando estimó oportuno, camino de la oscuridad del túnel de la Historia.

De allí lo ha sacado el juez Marlaska para hacerle la foto pendiente de un ciclo que se cierra. El presidente Zapatero ha decidido que ni ETA ni el nacionalismo de exclusión tengan el Nuremberg que reclamaba la responsabilidad histórica, y en vez de eso es probable que ocupen asientos preferentes en una conferencia multilateral «de paz», pero un joven magistrado homosexual recién casado, un hijo sociológico del zapaterismo, un vasco de la hastiada diáspora del conflicto, ha emprendido por su cuenta el desagravio de una pesquisa casi metafórica desde una efímera y declinante comisión temporal de servicio.

Cuando el rostro avinagrado, inhóspito y desabrido de Arzalluz recibió ayer el incruento impacto de los flashes de guardia en la puerta de la Audiencia que simboliza -por ahora, o todavía- la voluntad de firmeza jurídica del Estado, su desapacible propietario gruñó unos cuantos exabruptos y se declaró dispuesto a impugnar y desacatar la Constitución que le protege con sus garantías. Como si alguna vez hubiese hecho otra cosa en toda su trayectoria política. En eso hay que admitirle una rocosa coherencia, una notable determinación en la constancia, una manifiesta voluntad de estilo; este hombre no se defrauda nunca a sí mismo. Ni siquiera ante el espejo moral de una causa sin más horizonte que el olvido.

El fin de la baraka de Zapatero
Pablo Sebastián Estrella Digital 28 Junio 2006

Se acabó la ilusión colectiva del fútbol español, y con ella la baraka del presidente Zapatero, que se había proclamado talismán de la selección de España en el Mundial y que ahora cargará con la parte que le toca de responsabilidad porque pretendía apropiarse de los éxitos incipientes y ahora truncados del campeonato mundial. Íbamos a llevar a los franceses a un nuevo Waterloo y los galos nos han vuelto a meter en la dura realidad de Trafalgar. Esta vez falló el chauvinismo español, la euforia de un equipo joven y bravo que peleó bien pero que ni supo jugar ni ganar ante los “viejecitos” de Francia capitaneados por un Zidane al que unos ilusos pensaban jubilar.

A Zapatero le empieza a fallar la suerte y el olfato. Lo del Estatutro catalán le ha salido bastante mal y ahora se prepara para saltar, sin red, sobre la negociación con ETA dando un triple salto mortal que ya veremos cómo acabará, porque están sueltos muchos cabos y el presidente parece no tener prudencia ni marcha atrás.

Estamos a la espera de la comunicación del presidente Zapatero al Congreso de los Diputados sobre la verificación de la tregua de ETA, que ya está preñada de toda clase de incidentes por causa del impuesto revolucionario de la banda, y de su petición para el inicio inmediato de las negociaciones que Zapatero pretende iniciar en los próximos días y a pesar de los pesares, en los que se incluye la falta del necesario consenso político con el Partido Popular.

La verdad es que no se dan las circunstancias políticas, sociales y jurídicas propicias para iniciar la negociación con ETA. Pero Zapatero tiene sus compromisos contraídos en la primera y secreta fase de la negociación y todo apunta a que, por nada del mundo, el presidente decida hacer las cosas con la prudencia y diligencia que requiere el caso. Aunque sólo fuera a la vista de lo que se acaba de descubrir sobre el impuesto de ETA, o por el repugnante espectáculo que los etarras están dando en la Audiencia Nacional, lo que constituye un insulto a las víctimas del terrorismo y al conjunto de los españoles, amén de dar una idea de cómo practican el arrepentimiento los terroristas, cuyos líderes y comparsas de Batasuna todavía se atreven a pedir que la Justicia baje la guardia ante semejante conglomerado.

Si a todo ello añadimos los últimos documentos de ETA y de Batasuna en los que se dice una y otra vez que no se negocia el final de la violencia sino el futuro político del País Vasco, su autodeterminación y configuración territorial, y a pesar de todo ello el presidente decide sentarse con ETA y con Batasuna, pues entonces no tendremos más remedio que concluir que el presidente se va a meter, sin garantías ni los apoyos que le son necesarios, en la boca del lobo etarra.

Estamos, pues, en las peores condiciones posibles para que se abra la negociación, pero tampoco se daban las circunstancias apropiadas para el nuevo Estatuto catalán y ya se vio cómo Zapatero no da un solo paso hacia atrás, mientras mantiene alta la vara contra el PP, al que acusa permanentemente de no querer la paz, como si de la paz se tratara cuando en todo este proceso se han puesto en juego demasiadas cosas a la vez, y no sólo el final de la violencia.

Es verdad que el presidente ya ha repetido más de una vez que el proceso es difícil y que surgirán problemas y contratiempos, pero nunca imaginamos que todo esto iba a estar sobre la mesa antes incluso de comenzar la negociación oficial. Y si esto es así, ahora todo apunta a que Batasuna no bajará la guardia ni la presión política para que las dos mesas negociadoras, aceptadas por Zapatero y el PSOE, trabajen en paralelo, lo que le dará una clara dimensión política a toda esta delicada y compleja situación.

Estamos, pues, a la espera de Zapatero para que nos diga si ha verificado el alto el fuego de ETA y si, como parece, pide luz verde para negociar. Y a partir de ese instante vamos a ver si los ruidos previos a las anunciadas conversaciones se mantienen sin cesar, o si se hace un silencio para que los negociadores puedan avanzar. Estamos en capilla, en la víspera de una jornada crucial.

¿Diálogo ahora?
Germán Yanke Estrella Digital  28 Junio 2006

El 17 de mayo del 2005 fue aprobada en el Congreso de los Diputados una resolución solemne en la que se respaldaba —con todos los votos de la Cámara salvo los del PP— que el Gobierno dialogue con ETA cuando la banda terrorista abandonara la violencia. Se dice en ella expresamente que los “procesos de diálogo” serían entre “los poderes competentes del Estado y quienes decidan abandonar la violencia”. Se señalan además “las condiciones adecuadas para un final dialogado”, que no son otras que “una clara voluntad para poner fin a la (violencia) y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción”. Y, para que el asunto estuviera aún más claro, en el primero de los puntos de la resolución se explica qué entiende el Congreso por violencia terrorista (la que debería ser evidente que se abandonaba): “el asesinato, las agresiones, la extorsión económica, la amenaza y cualesquiera otras formas de intimidación y chantaje”.

Veamos cómo están las cosas. Nadie niega hoy que, tras el “alto el fuego”, se ha mantenido la extorsión económica a empresarios y profesionales. Por no poder negarlo, los más fanáticamente partidarios de que el diálogo se inicie ya critican, sorprendentemente, que el juez Grande-Marlaska haga una “aplicación estricta de la ley”. Nadie puede negar, ante la obviedad de las imágenes y los atestados, que permanecen las amenazas y las agresiones, entre ellas las que han sufrido sedes del Partido Socialista.

La banda terrorista no quiere desaparecer porque, según reiteradas declaraciones (no, por tanto, por deducción interesada o falible), entiende que el “proceso de paz” no es un proceso de disolución de la banda, sino de consecución de sus objetivos totalitarios hasta el punto de que la violencia —la evidente, la que está en la superficie— no sea necesaria. Aún más, en el último documento conocido se expone con claridad que ETA debe ser la “garante” de los acuerdos que se establezcan, lo que la coloca en la misma e inaceptable situación en la que la quisieron colocar los pactos de Estella.

La resolución elogiaba a las víctimas del terrorismo y hacía un llamamiento a su “necesaria” colaboración, pero en este periodo no ha habido acercamiento alguno desde el Gobierno y se ha quebrado, a mi juicio gravemente, el más grande de los valores políticos de la existencia de víctimas: que si las hay es porque hay verdugos. Para una aplicación tibia de la ley, una aplicación que no moleste a los terroristas, hasta la Fiscalía los ha convertido, en actos judiciales, en “hombres de paz”. Lo que con algunos hizo también el presidente del Gobierno.

Si hay una oportunidad, hay que tratar de aprovecharla, no hay duda. Si es realmente una oportunidad no puede ser al margen de la ley ni de los compromisos adquiridos por el Congreso ni del sentido común. Es decir, si ahora se inicia el diálogo con ETA, el presidente del Gobierno quizá pueda explicarlo, pero, desde luego, no podrá justificarlo con sus compromisos previos, con la resolución del Congreso, con el programa del PSOE ni con un mínimo de coherencia intelectual.

La negociación con ETA
José Luis Manzanares Estrella Digital 28 Junio 2006

El Pacto Antiterrorista, la Ley de Partidos, la ilegalización de Batasuna, el acoso policial, la actuación de los jueces y la colaboración internacional habían puesto a ETA contra las cuerdas. Su derrota definitiva parecía ser cuestión de tiempo. Luego, una vez desarmada y disuelta, nos ocuparíamos de la reinserción social de los arrepentidos. Pero ahora, en lugar de mantener el esfuerzo, se abre un proceso con los terroristas para el logro de una paz sin vencedores ni vencidos. La ocasión, nos dicen, es única, y se nos pide un voto de confianza. Se negociará con ETA porque lleva tres años sin matar y se ha comprobado su voluntad de abandonar la violencia. Además —y aquí está el quid de la cuestión— no se pagará ningún precio político. Las cuentas, sin embargo, no cuadran. Quizá porque la fe del carbonero flaquea frente a los políticos que dicen Diego y dicen digo sucesiva y simultáneamente. La cuadratura del círculo continúa siendo empresa difícil.

ETA insiste con mayor fuerza que nunca en sus exigencias de siempre: anexión de Navarra y autodeterminación. La legalización de Batasuna sería sólo un paso en ese sentido, al igual que el acuerdo sobre una excarcelación de presos más o menos escalonada. Mesa con ETA, mesa de partidos con Batasuna: todo es lo mismo. No hay diferencias esenciales entre una tregua y un alto el fuego. La adjetivación —permanente o definitiva— tampoco importa. Los etarras volverán a matar si sus demandas no son satisfechas. Ni su coherencia ni su constancia han sufrido lo más mínimo a lo largo de su vida.

Se nos adelanta que las negociaciones serán complejas, largas y difíciles, pero la lectura de algunos artículos de la Constitución española, tan vigentes hoy como cuando los etarras se echaron al monte, no llevaría mucho tiempo en la sesión inaugural. No hay margen de maniobra. Cualquier aceptación de las aspiraciones básicas de los etarras, por solapada o encubierta que fuera, supondría la derrota sin paliativos de nuestro Estado de Derecho. El nuevo Estatuto de Cataluña ha suscitado objeciones de inconstitucionalidad. No cabe ir más lejos, pero los terroristas quieren otra cosa, y por eso han matado y amenazan con seguir haciéndolo.

Los asesinos se han convertido en interlocutores públicos y oficiales del Gobierno de España, como si los profesionales del tiro en la nuca fueran miembros de un ejército regular. Y olvidamos que a los soldados que asesinan a la población civil se les fusila, mientras se libera de inmediato, una vez firmada la paz, a los prisioneros respetuosos con la legislación de guerra. Habría que extraer las debidas consecuencias del novedoso planteamiento.

El numerito montado por “Txapote” y su novia en la Audiencia Nacional vale más que mil palabras. Se muestran insolentes y envalentonados. Y ésa es también —salvadas las lógicas diferencias entre un pistolero y un líder del brazo político de la banda terrorista— la actitud de un Otegi cada vez más crecido. El fin de la extorsión y de la violencia callejera ya no son requisitos previos para la negociación, como no lo ha sido la entrega de las armas o una actitud respetuosa hacia las víctimas. Por fortuna, hay jueces que siguen poniendo el indiscutible principio de legalidad por encima de todo oportunismo. Repitámoslo, no todo vale en un Estado de Derecho. Flexibilidad y entreguismo son conceptos distintos.

La otra semana grande del abertzalismo
José Javaloyes Estrella Digital 28 Junio 2006

Antes aun que los sanfermines, y queriéndolos integrar en su propia liturgia política, el mundo nacionalista vasco comienza las celebraciones de esta semana. Son celebraciones que habrá de tener la fiesta mayor con la comparecencia del presidente Rodríguez ante el Pleno del Congreso, para pedirle la venia y abrir unas negociaciones con ETA; negociaciones que, con fundamento, se sospecha que más que por comenzar se encuentran enteramente acabadas.

Esa pieza suelta y descontrolada —por el Ejecutivo— que es el juez Grande-Marlaska había descompuesto la escena y el escenario para los fastos al tirar de la manta y desvelar cuál era el estado de la cuestión en las actuaciones de ciertos servicios de seguridad del Estado contra el terrorismo etarra, luego de ser detectada la labor de un topo en la Policía, que alertaba a los correos de la mafia etarra, y de resolverse la maraña de deslealtades en los propios servicios policiales puestos a las órdenes del magistrado.

Aunque pese a tales infidelidades, cuyo fondo posiblemente no se averigüe por la presteza con que el juez será de inmediato relevado, lo cierto es que se han cubierto objetivos en cuya virtud se produjo el apresamiento de quienes gestionan los fondos de la extorsión, además de la confiscación de informaciones documentadas, muy relevantes, sobre el tinglado de extorsionados y cotizantes variablemente gustosos.

Desde ello se han producido las subsiguientes actuaciones judiciales, incluidas en éstas la comparecencia en la Audiencia Nacional de un Xabier Arzalluz como extrañado de la cortesía, e incluso exquisitez, con que se ha sido tratado por jueces y fiscales, donde los etarras en proceso traducen en coces su euforia por lo que está pasando. El ex presidente del PNV comparecía en calidad de testigo sobre eventuales colaboraciones de este partido con los extorsionadores, mientras que el juez Grande-Marlaska tenía que viajar después al domicilio del burukide Agirre, en el País Vasco, al que imputa relación delictiva con los extorsionadores. ¡Cómo se le ocurriría a Baltasar Garzón tomarse un año sabático con la que iba a caer! —habrán exclamado más de cuatro en Ferraz y la Moncloa—.

Mostrando el negativo de la foto (la del Gobierno vadeando la legalidad), Arzalluz ha hecho su propia aportación al caldeado ambiente al denunciar como politización de los juzgadores la involucración de dirigentes nacionalistas en responsabilidades penales. Además, alzando el dedo desde la nada orgánica a la que ya pertenece, ha advertido/amenazado con que “puede llegar el momento en que impugnemos la Constitución y no la acatemos”.

Estaba eufórico el ex siervo de Loyola por volver a las candilejas de los medios, entre los fogonazos de las cámaras, los micrófonos, las grabadoras y las preguntas de los informadores. Estaba muy contento porque estaba en la semana grande del nacionalismo vasco. Y no menos contenta y eufórica que Arzalluz estaba Batasuna, advirtiendo a sus bases que el “proceso” del presidente Rodríguez no es de paz sino de autodeterminación.

El único personaje de todo este libreto de la comedia estatutaria que el PP no firma, José Blanco, descontento y sí muy cabreado, acusa al ex presidente Aznar de traición a la patria por irse de consejero a una multinacional mediática, abandonando su puesto en el Consejo de Estado. Institución a la que ha ninguneado sistemáticamente el PSOE para sacar adelante el libreto de la fragmentación soberanista de la convivencia española.

Qué dirá en el Congreso el presidente del Gobierno de su “proceso de paz”, según Batasuna, cuando vaya a pedir licencia para negociar con ETA? Acaso lo que me decía un lector votante suyo: todo es culpa de la politización judicial y de la dictadura de Franco. Estamos, no lo olvidemos, en el Año de la Memoria Histórica.    jose@javaloyes.net

¡QUEREMOS LA PAZ¡
Editorial minutodigital 28 Junio 2006

Paz, santo concepto. Con ese lema a diario falsificado por el PSOE y sus aliados separatistas, se nos quiere hacer tragar la legalización de un grupo terrorista y su legitimación para actuar en política, imponiéndonos, en mayor o menor medida, gracias a un gobierno traidor lo que por la fuerza de las armas no lograron gracias al sacrificio de sus victimas.

Pero también nosotros decimos: ¡queremos paz¡. Tan alto por lo menos, y con mayor nobleza y sinceridad que quienes, merced a la sangre de las victimas, han levantado su poder político. Tan alto por lo menos, que quienes merced a ese nombre pretenden aprovechar el bobo entusiasmo de los ignorantes para perpetuarse en el poder.

Nuestra paz no es el cobarde deseo individual de no ser molestado, al precio que sea, mientras se disfruta de la sociedad del bienestar, ni de ese deseo tan de moda de no asumir sacrificio personal alguno en aras de una empresa común, salvo que reporte algún beneficio. No, esa es la paz inmoral, la paz donde hacen fortuna los profesionales en el arte de embaucar, a costa de trapichear con la memoria de las víctimas, la justicia, la dignidad de la democracia y la unidad de España.

De toda esta farsa pacifista estamos hartos. No queremos rosas blancas. Ni una paz edificada sobre el daño al recuerdo de las víctimas, la abdicación en la aplicación de la Justicia, ni que hipoteque nuestro futuro como españoles o ponga en peligro la unidad nacional.

La barbarie de Batasuna, aunque se cambie de nombre, siempre será barbarie. Pero estos sanguinarios terroristas son más sinceros que Zapatero, Rubalcaba o Blanco. Son precisamente los bárbaros que el gobierno llama interlocutores de la paz, los que nos descifran que este proceso de negociación nada tiene que ver una paz autentica. Batasuna va a difundir entre sus bases un documento en el que aclara que el momento actual no constituye un «proceso de pacificación» sino el camino para que se reconozcan los «derechos de Euskal Herria», y que ETA es como «garante» del proceso, se encargará de que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero respete la decisión del pueblo vasco.

No, no es esa la paz que nosotros queremos, ni fue esa la paz por la que murieron las víctimas de ETA. La paz verdadera llegará cuando la sociedad se haya librado para siempre de los violentos sin ceder a sus imposiciones. La paz verdadera llegará cuando los asesinos y sus cómplices hayan pagado por sus crímenes. La paz verdadera es aquella en la que no exista ninguna Batasuna. Esa es la paz que queremos.

El desconcierto de la tregua requiere muchas explicaciones
Santi Lucas elsemanaldigital 28 Junio 2006

Casi todos los acontecimientos que en este tiempo rodean en España al fenómeno del terrorismo y a su latente final producen en el común de la gente una gran inquietud y desorientación.

Desde que le hemos visto la jeta al canalla de Txapote, asesino infame de Miguel Ángel Blanco, y comprobada en directo su desafiante insolencia logramos, indignados por la impresión, ponerle por fin rostro a la tregua de ETA y despertar furiosamente, con una fuerte sacudida emocional, del pasmo en el que flotábamos narcotizados y confundidos.

Cuesta mucho trabajo digerir o tratar de asimilar esas noticias que dan cuenta de una investigación judicial abierta sobre policías que alertarían a ETA de las iniciativas que en su contra adopta la Audiencia Nacional. La gravedad de este hecho, sólo invocar la eventualidad de ser algo real, es tan grande que sobrecoge y aturde a cualquiera.

No se compadece para nada la rotundidad de los desmentidos realizados por los portavoces del partido socialista y del Gobierno sobre un rebrote de la actividad terrorista con la secuencia encadenada de actos de sabotaje, extorsión y violencia callejera en las calles y localidades del País Vasco.

¿Es Batasuna legal o no lo es? No obtenemos una respuesta clara y sin rodeos sobre esta cuestión crucial para sopesar la fortaleza de nuestro Estado de Derecho. Si Batasuna no es legal y se incluye entre las organizaciones terroristas así consideradas por la Unión Europea, como sabíamos, resulta inconcebible que cada cuarto de hora sus dirigentes hagan una declaración pública interpretando a ETA y fijando la negociación a su horma o convoquen uno tras otro, actos públicos sin que de ello se derive ninguna consecuencia según el Gobierno.

¿Por qué nuestras referencias éticas, prácticas o estratégicas para afrontar con éxito la causa de la libertad contra el terror y contra la violencia tienen que ser Montenegro o Irlanda? ¿Qué tenemos que aprender de sus circunstancias históricas para enfrentarse al terrorismo cuando son tan diferentes de las nuestras? Es de todo punto inconveniente y disparatado impulsar el fin de ETA en el marco de una exclusión política del principal partido de la oposición y la mitad del país.

Ante este panorama la corte celestial de los voceros rampantes no salen del mensaje vicioso y ensortijado de que hay que creer a Rodriguez Zapatero antes que a ETA. Ellos lo harán a pies juntillas, pero hay otros que necesitamos muchas más aclaraciones.

Arzallus, el odio que no cesa
EDITORIAL Libertad Digital  28 Junio 2006

Mucho tiempo llevaba el líder peneuvista y padre espiritual del nacionalismo vasco sin salir de su madriguera. Retirado por voluntad propia de la escena pública, que no de la política pues sigue siendo muy influyente entre los suyos, Xavier Arzallus es la guinda que le faltaba al pastel de la España plural que Zapatero y compañía se empeñan a vendernos a cualquier precio. Lo cierto es que el veterano político guipuzcoano no ha cambiado de guión en estos últimos años. Su estilo chulesco, su pose desafiante y el precipitado de odio a todo lo que suene a España permanecen intactos.

No son extrañas, por lo tanto, sus declaraciones, sino el lugar y el motivo por el que las ha hecho. Xavier Arzallus no estaba ayer en el Aberri Eguna, frente a la enfervorecida masa que le sigue de mitin en mitin, sino en la puerta de la Audiencia Nacional, adonde había ido a declarar por un asunto bastante turbio en el que gente de su partido, Gorka Aguirre sin ir más lejos, está imputada.

Arzallus, muy en su línea de caudillo que se considera por encima del bien y del mal, no acudió solo, lo hizo en compañía de la plana mayor de su partido. Todo calculado, la entrada, la salida, el grupo de capitostes del PNV arropando a su jefe. Una puesta en escena clásica que viene a demostrar que la bravura de los nacionalistas sólo aparece dentro de la manada. Los líderes de otros partidos separatistas no actúan de un modo muy diferente.

Respecto a la trama de extorsión etarra Arzallus dice no saber nada, es más, asegura que dio orden para que los miembros de su partido no diesen una sola peseta a la banda aunque se encontrasen bajo amenaza. Pura filfa, de todos es sabido que la ETA, con contadas excepciones, ha sido siempre muy respetuosa con los recolectores de nueces. Además, si el partido de Sabino Arana fuese completamente ajeno a este asunto, el juez no habría imputado a Gorka Aguirre.

Esto, claro, Arzallus lo ve de un modo muy diferente. A su juicio, la última remesa de cartas de la ETA pidiendo dinero tienen “otro tono” ya que esta vez son para colaborar con “el proceso de paz, ya no dicen eso de le vamos a hacer esto a usted o a su familia. Son otra cosa". Parece que Arzallus no ha entendido la naturaleza de la extorsión, o no ha querido entenderla. Quizá por eso ayer tuvo que prestar declaración y uno de los suyos se encuentra enredado en la trama, aunque sólo sea en calidad de imputado.

Con todo, el incombustible Arzallus deja lo mejor de sus bravatas para el final, cuando se ha calentado lo suficiente y busca el aplauso. Dijo que, aunque el PNV no aprobó la Constitución, la “acata”, eso sí, si le aprietan las tuercas lo dejará de hacer sin dudarlo un momento. La realidad es muy distinta. Ni el PNV ni su carismático cabecilla han acatado jamás la Constitución. El Gobierno vasco, patio trasero del PNV desde hace un cuarto de siglo, nunca se ha caracterizado por su constitucionalismo, más bien al contrario. Ha desobedecido a los tribunales siempre que lo ha creído conveniente. Ha olvidado a las víctimas del terrorismo mientras enaltecía a los propios terroristas a través de un no disimulado apoyo a los presos etarras y sus familias. Ha construido una autonomía a su imagen y semejanza, un lugar donde ser nacionalista es prácticamente obligatorio y donde el que no lo es purga su pena o se exilia. Por obra y gracia de los sucesivos Gobiernos del PNV el País Vasco nunca ha superado la transición y lleva casi tres décadas embarcada en la inestabilidad y el enfrentamiento.

Este es su legado, el de una vida acumulando odio y justificando lo injustificable en nombre de una nación inventada. Si no fuese porque ya nos conocemos hasta sus amenazas podrían surtir algún efecto. No es el caso. Fue así, es así, y, probablemente, seguirá así mientras viva. Su odio no cesa, no puede hacerlo, en su miseria moral sólo entiende la política de esa manera.

Esperando a Garzón
TONIA ETXARRI El Correo 28 Junio 2006

Tan grande es la expectativa que ha creado la inminente reincorporación de Garzón (recordado, por cierto, como 'el perseguidor' de Batasuna), que la familia socialista había puesto en circulación una apuesta paralela a la del Mundial del Fútbol. Y es que, mientras ayer España se jugaba su clasificación frente a Francia, quienes habían dado por seguro que el juez Marlaska había protagonizado ya su última aparición judicial la pasada semana, ven que se equivocaron. Porque el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional sigue desbrozando el sumario que le tiene tan ocupado sobre la red de extorsión de ETA (que había iniciado hace varios meses y que, por lo que se sabe, no es fruto de una fiebre de 'judicialitis') y lo seguirá haciendo hasta el último minuto.

Y si ayer un Arzalluz recuperado para cámaras y micrófonos, pasó por su negociado en calidad de testigo, hoy será el propio magistrado quien se desplace a Bilbao para tomar declaración al burukide Gorka Agirre. Una ocasión, la de ayer, tan bien aprovechada por Arzalluz que advirtió, mientras Josu Jon Imaz elevaba su mirada perdida hacia el cielo, que su partido podría impugnar la Constitución y no acatarla. Aviso para navegantes, que se abre otra puerta más hacia la derogación de la Carta Magna que, por cierto, fue aprobada en Euskadi con parecido entusiasmo de participación (44,65%) que el Estatuto catalán (49%).

Pero, a lo que vamos. De lo que viene recabando el juez hasta ahora, habrá que reconocer que tenía mucha razón el presidente de los empresarios navarros cuando denunciaba la persistencia de las amenazas a quienes se les pedía dinero para seguir tirando. ¿Qué cara se les habrá quedado a los pacíficos de Aralar al saber que su compañero Julen Madariaga ha reconocido que seguía recogiendo dinero para el convento?

Lo cierto es que este juez está siendo un incordio para quienes empezaron llamándole «qué grandes eres Marlaska» y ya no les duelen prendas en desear que se quede quieto en su afición por aplicar la ley. Todavía no le han llamado «prevaricador» como hicieron con Garzón quienes ahora le acusan de ser «un juez estrella». Pero está siendo tan presionado por los mismos políticos que llenan sus discursos de proclamas a favor de la independencia de poderes, que el propio Consejo General del Poder Judicial ha tenido que denunciar la operación de descrédito del magistrado.

Calma. Que llega Garzón. Fue declarado hijo predilecto del pueblo de Ermua. Cierto. Pero sus recientes declaraciones diciendo que los jueces sabrán tener en cuenta la coyuntura política, ha inyectado una dosis de esperanza en los socialistas vascos, que tienen que mantener buenas relaciones con Otegi.       t.etxarri@diario-elcorreo.com

El PSC contra Cataluña
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 28 Junio 2006

DEL mismo modo que se extinguen el lince o el urogallo, una lástima, van desapareciendo los políticos de postín en el ecosistema del poder. Cómo estará la cosa que, unánimemente, sin el mínimo lujo de un tenue silencio crítico, la comisión ejecutiva del PSC -la vergonzante franquicia catalana del PSOE- ha propuesto a José Montilla, primer secretario del partido, para encabezar la candidatura socialista en las próximas elecciones que renovarán el Parlament en listas cerradas y bloqueadas y de las que, después, saldrá el nuevo president de la Generalitat.

Como no hay mal que por bien no venga, tal y como dijo Francisco Franco al conocer el asesinato de Luis Carrero, Montilla abandonará pronto el Ministerio de Industria y Añadidos, en donde sólo Josep Piqué puede disputarle el título de «peor» titular entre todos los habidos hasta ahora. Montilla ha hecho gala de incapacidad y, peor aún, de feroz sectarismo. Quizá por eso, después de haber contribuido al epílogo político de Pasqual Maragall, José Luis Rodríguez Zapatero, no se sabe si con buena o mala intención, ha impulsado la candidatura de Montilla. Dios salve a Cataluña si consigue sentar plaza presidencial.

Ya el nombramiento de un Maragall perdedor electoral como sustituto de Jordi Pujol supuso una rebaja en el nivel político de la Generalitat. Aun así, Maragall, gobernante inútil y promotor eficaz, es un hombre de genio y figura. Montilla, el sustituto, es una de esas piezas, grises y adaptables a cualquier formato de orden cerrado, que hoy resultan imprescindibles en las maquinarias gestoras de los distintos grupos partitocráticos. Ahora, por un procedimiento que escandaliza al propio sustituido, de espaldas al sentido democrático que la Constitución ordena para la vida y práctica de los partidos y en rechazo a la excelencia, Montilla está a un paso de ser el primer presidente beneficiario del nou Estatut y, en consecuencia, de poder llevar la penitencia en su propio pecado catalanista.

Al mismo tiempo que aspirante a president, Montilla se convierte en paradigma, por método y resultados, del paupérrimo elenco que, con muy pocas excepciones, encabezan los principales repartos de la tragedia representativa nacional española. La degeneración partitocrática y la ausencia representativa, engordadas por una norma electoral disparatada, impiden el acceso de «los mejores» a los cargos electivos de que dependen nuestro futuro colectivo y, tanto o más importante, la fuerza y la dignidad de la Nación. Como, además, los poderes del Estado viven en inquietante mezcolanza, ese empobrecimiento tiende a ocupar todo el espacio público, y no hay más que asomarse a la realidad para comprobarlo. El problema no es que Montilla, como dicen algunos, sea cordobés y no cornellense; no, el problema no es de origen, sino de capacidad y destino.

No sólo ETA criminaliza a sus víctimas
EDITORIAL Libertad Digital 28 Junio 2006

Un día después de acusar en la Ser a los dirigentes del PP de “querer a toda costa que en España siga asesinándose, matándose y que no haya paz”, Santiago Carrillo ha asegurado en la Universidad de Sevilla que hay una “clara incitación al asesinato de Zapatero”.

Para falsas incitaciones a asesinatos, la real amenaza de muerte que, desde las Cortes, profirió el fundador del partido de Zapatero, Pablo Iglesias, contra Maura en 1910. O la de Casares Quiroga contra Calvo Sotelo, poco antes de ser este asesinado; o los casi dos centenares de asesinados en el 11M, con cuyos autores se alinearon los socialistas contra el PP, o el casi millar de asesinatos perpetrados por los etarras que han recuperado sus liberticidas esperanzas y amenazan con volver a las andadas si Zapatero no cumple “sus compromisos”.

Ya dijimos justo un mes después del 11M, que “todavía es pronto para la infamia de responsabilizar al PP de los muertos de ETA, como se le ha responsabilizado de los asesinatos de Al Qaeda”; que había que “esperar a que llegue una nueva tregua de ETA, para ver como no falta quien culpe al "inmovilismo" del PP y a su "crispante" rechazo al "diálogo", del riesgo de que los terroristas vuelvan a matar. Lo que no nos cabe ninguna duda es que los galgos van a querer hacer suya la victoria de los podencos del 11-M. Y no faltarán conejos que les ayuden”.

Esta vez la infamia no ha sido la de un “galgo” islamista, ni la de un podenco “etarra”, ni siquiera la de un irresponsable “conejo” de los muchos que están dispuestos a hacerle el juego al chantaje terrorista. Ha sido la de un mentiroso Santiago Carrillo, máximo responsable en su día de los millares de asesinatos perpetrados en la matanza de Paracuellos.

Frentismo
El PSOE y la ETA en el frente anti PP
Juan Carlos Girauta 28 Junio 2006

Ese político fracasado al que todos rinden honores, empezando por Piqué... ¿Cómo se llama? No me acuerdo. Ese político, antes de infringir la legislación electoral siguiendo una simpática costumbre socialista, avaló objetivamente (pues preside el PSC) la estrategia de confrontación que hizo de la campaña del referéndum estatutario un festival de sectarismo, violencias y amenazas contra los no nacionalistas.

Siguiendo la misma línea –coincidencia muy ilustrativa– los proetarras han acudido a coaccionar e insultar a Aznar y sus seguidores en Durango. "La lucha es el único camino", gritaban. Y, mira tú por dónde, ahí llevan razón. La lucha es el único camino para terminar con el terrorismo; los poderes públicos no tienen mandato ni autoridad para seguir ningún otro que no sea la lucha, que en un Estado de Derecho consiste en aplicar la ley con eficacia. Justamente lo que hizo el gobierno Aznar cosechando más éxitos que ningún otro ejecutivo anterior.

A lo largo de los años, los socialistas han presentado una fuerte tendencia –una tendencia definitoria– a encarar el terrorismo saltándose el ordenamiento jurídico. Primero organizaron... un grupo terrorista. Para compensar. Se secuestraba, torturaba y mataba ante la hipócrita ceguera o la obscena comprensión de la progresía. Todavía recuerdo a una alta dirigente del PSC diciendo en 1986 ante José García Domínguez y el que firma, tras constatar nuestra disidencia, que "el gobierno tiene derecho a matar". Comprendimos que la ágrafa se refería a que el Estado tiene el monopolio de la violencia. Váyale usted con sutilezas a un socialista sin formación pero con cargo deslumbrante.

El doloroso ínterin de los mandatos de Aznar lo vivió el PSOE como una desconcertante e injusta anomalía, pues sólo ellos están llamados a gobernar. Por algo son los herederos de la verdadera legitimidad de nuestra democracia, que es la que entronca con la Segunda República (nombre con el que ahora se designa al Frente Popular). Comparten dignidades con otros "luchadores por la libertad", como los comunistas, la esquerra o el PNV.

El frente vuelve a proteger a España de la derecha de siempre, hoy reunida en el PP, prolongación de los insurrectos franquistas. Ha observado Santiago Carrillo que los etarras se muestran más responsables que los populares, y hace unos días señaló que la derecha clerical de los años treinta y el PP se parecen como "dos gotas de agua". A decir verdad, Carrillo también se parece bastante a un estalinista que era delegado de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid cuando las matanzas de Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz.

Tras la anomalía aznarista volvieron ellos. Hoy afrontan el terrorismo sujetos a dos largas servidumbres. Primera: este asunto sólo saben manejarlo desde fuera de la ley. Segundo: ¿no hay dos frentes? Pues la "izquierda abertzale" ha de pertenecer forzosamente al suyo. De ahí todo.

Acoso a Marlaska
La paz de los borregos no admite disidencias
Ignacio Villa Libertad Digital 28 Junio 2006

Ahora toca linchar al juez Grande Marlaska. Ese es la consigna que todo el ejercito mediático del PSOE ha recibido de los altos mandos. Es la vuelta a lo de siempre: encender el ventilador. En los últimos meses hemos asistido a muchas campañas para frenar una evidencia: el Gobierno se está rindiendo ante los terroristas.

Desde Moncloa y desde Ferraz se han utilizado todo los medios. Han intentado dividir al Partido Popular enfrentando a Mariano Rajoy con los que llaman "duros" del partido, han aireado manipuladas recopilaciones de hemeroteca de José María Aznar, han intoxicado hasta la extenuación desde el diario El País, han utilizado el Congreso como escenario grotesco para el conchabeo político, han montado todo tipo de operaciones policiales contra la corrupción más variada para desviar la atención, han ejecutado una buena limpia en la Audiencia Nacional para tener bajo control los posibles escapes a la línea oficial... En fin, han hecho lo posible y lo imposible para controlar el proceso de rendición ante ETA y hacer cómplices de esa vergüenza a toda la sociedad española.

Agotados todos los mecanismos posibles, ahora le toca a uno de los pocos reductos que quedan: el juez Grande Marlaska. Este juez se ha convertido en el último bastión de la justicia frente a la presión del Gobierno, que quiere inutilizar todo el poder judicial. Pero en esta ocasión se han encontrado con un juez al que no pueden calificar de carcamal o miembro de la derechona, y que además se está limitando a cumplir la ley.

Marlaska se ha convertido en el objetivo y, con él, millones de españoles que no se creen esta paz de borregos que no es otra cosa que la rendición ante ETA. El Gobierno está triturando el Estado de Derecho. Saben que han comenzado un viaje para el que no existe billete de vuelta. Cuando uno pacta con los terroristas se convierte en un rehén de los pistoleros; desde entonces no queda otro remedio más que aguantar sabiendo que el futuro depende de las decisiones de los terroristas. La única salida de Zapatero es procurar involucrar a todos. En ello está, pero no parece que lo vaya a conseguir. La paz de los borregos no admite disidencias, y hay ya demasiados disidentes.

Proceso de rendición
Aznar en Durango
José María Marco Libertad Digital 28 Junio 2006

Jesús María Pedrosa era concejal del PP en el Ayuntamiento de Durango, en Vizcaya, desde 1987. Estaba casado y tenía dos hijas. Fue asesinado por los etarras el 4 de junio de 2000. Ahora Aznar acaba de pronunciar allí uno de los grandes discursos de su vida.

A diferencia de otras de sus intervenciones sobre terrorismo en el País Vasco, Aznar no se ha dejado llevar por la emoción. Se nota la viveza del recuerdo, el dolor y la rabia, pero se notan sobre todo en la claridad con la que se marca una política.

El primer punto es la dignidad de las víctimas. De cómo se trate a las víctimas del terrorismo depende, dice Aznar una vez más, la dignidad de la sociedad en la que queremos vivir. Por eso no es retórica la evocación, al final de la intervención, de quienes resistieron a otros totalitarismos, el fascista, el nazi, el comunista. Gracias a ellos y a su sacrificio sus compatriotas viven en sociedades libres. A eso es a lo que debemos estar dispuestos ante la embestida nacional socialista.

Aznar apela a una decisión personal, que nos compromete íntegramente como personas y como españoles. Está en juego nuestro propio destino moral, aquello en lo que nos convertiremos en este trance de degradación y de indecencia.

El segundo punto es la confianza en el Estado de Derecho. Se podrá discutir si Aznar hizo bien en sondear las intenciones de los terroristas en 1999. De lo que no cabe duda es que su actitud, entonces como ahora, es diametralmente opuesta a quienes al parecer llevan años hablando con los terroristas y ahora se disponen a cumplir con ellos la voladura del Estado de Derecho y el desmantelamiento de España.

Aznar aclara su confianza en las instituciones de la democracia liberal para luchar contra el terror nacionalista. Son los socialistas en el gobierno quienes están a punto de traicionarla, y traicionar, si es que no lo han hecho ya, la Constitución que "prometieron" cumplir. ¿Pedir lealtad para eso? El "no" de Aznar es rotundo. Ni confianza, ni colaboración.

Finalmente, Aznar deja bien claro lo que significa la palabra paz. Se hablará de paz cuando se derrote a los etarras, no antes. Nosotros, los españoles, la gente que queremos vivir en libertad, no estamos en guerra. Los terroristas y sus aliados sí. Ellos recurren a la violencia indiscriminada, a la extorsión, al miedo que devuelve al ser humano a la animalidad. Nosotros luchamos con la ley y con las instituciones que hacen posible la libertad.

Aznar afirma que se puede ganar, que ya íbamos ganando. Tiene razón. Y la tendrá aún más en el futuro, más próximo tal vez de lo que pensamos, como traiciona el nerviosismo de los socialistas en el gobierno. Entonces veremos quién se queda solo en esta aventura.

Santiago Carrillo
El ideólogo de Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 28 Junio 2006

Santiago Carrillo está crecido. El viejo comunista ya no actúa con sigilo y nocturnidad. Habla con descaro. Se siente protegido por el poderoso. Detrás de toda su faramalla de declaraciones sólo hay un exabrupto, en realidad, una acusación al PP, que tiene que ser inmediatamente respondida, entre otras razones, porque casi toda la ideología de Zapatero está resumida en las declaraciones de Santiago Carrillo Solares: "Hay toda una incitación al asesinato de Zapatero".

Aunque es difícil sonreír al leerlas, por favor, no se enfurezcan. La excesiva náusea no es buena frente a la suciedad, porque, como decía Nietzsche, puede impedirnos limpiarnos. Controlemos, pues, nuestras ganas de vomitar. Por el contrario, haríamos bien en tomarlas en serio. Imaginen que fuera verdad que hay toda una incitación al asesinato de Zapatero, ¿cómo haríamos para atajar ese enfurecimiento de las masas contra el presidente del Gobierno? Yo no sabría qué hacer; pero estoy convencido de que Carrillo, conociendo un poco su historia, se mostraría resolutivo. Encerraría a quienes gritasen la consigna imaginaria que tanto molesta a Carrillo y, por supuesto, a Zapatero.

El problema, dirán ustedes, es que nadie oye esos gritos. La consigna no está en ningún lugar. Eso no le importa al viejo dirigente comunista. Lo importante es tomarse la "mentira" inexistente en serio. Lo decisivo es detener a mucha gente y acusarlas de conspiración contra el presidente. O mejor, ni se les acusa a esos pobres desgraciados, se la pasa por las armas sin mayores preámbulos. Lo importante es dar un escarmiento para que la gente respete a Zapatero. ¡Qué más da, después de todo, añadir unos cuántos miles de muertos más a los millones que ha producido el comunismo en el siglo XX!

Tomen, en fin, a Carrillo en serio, porque representa la quintaesencia del zapaterismo. La gente del PSOE lo jalea para que movilice y agite los peores sentimientos del personal. Es su estilo. Por eso mismo, deberíamos sonreír y no olvidar el análisis. Es interesante juzgar la actuación política de Carrillo en el régimen de Zapatero, porque nos da una visión exacta de España. A pesar de su avanzada edad, Carrillo es un hombre que está en plenas facultades mentales. Se expresa con absoluta corrección y dice cosas muy coherentes con la línea política de Zapatero. Más aún, yo diría que Carrillo es uno de los representantes intelectuales más prominentes del socialismo español.

En efecto, si atendemos a los actos de reconocimiento con los que es agasajado, diríamos que es el auténtico ideólogo de los socialistas españoles. Recibe homenajes de agradecimiento por su glorioso pasado. Le dan medallas, e incluso cientos de políticos, periodistas y profesorcitos, capitaneados por el gran profesorcito Peces-Barba, le rindieron pleitesía en un hotel de Madrid. Ha sido, pues, la momia elegida por los poderosos para que diga lo que no se atreve a decir el propio presidente de Gobierno. Por todo ello, sería una grave irresponsabilidad no tomarse en serio el asunto de Carrillo. Sí, sí, el principal culpable de miles de muertos en Paracuellos, uno de los mayores criminales de la Guerra Civil, el responsable de cientos de expulsiones y purgas en el PCE, en fin, un hombre de pasado tan opaco como presente funesto, es la figura más relevante del socialismo español. Si esto no es suficiente para contestar las soflamas de este personaje, entonces que venga Dios lo vea.

Sin embargo, hay gente que se pregunta: ¿es necesario perder tiempo con Carrillo? Hay quienes creen que no, o mejor, consideran que las barbaridades de Carrillo son tan graves que hace crecer las expectativas de votos del PP. Yo no lo tengo tan claro, pero, aunque las declaraciones de Carrillo, o de José Blanco, favoreciesen los intereses del PP, me parecen que tienen que ser contestadas con contundencia por los responsables de este partido. Primero, porque no responden a ninguna realidad, o sea, son falsas; y, en segundo lugar, porque toda genuina política democrática comporta o incluye en sí misma una ética, o sea, si esas declaraciones no las contesta el PP, estaría renunciando tanto a la ética como a la política.

Las verdaderas reformas que España necesita: cortar las alas a los partidos políticos
Francisco Rubiales  Periodista Digital 28 Junio 2006

Hablan de reformar la Constitución para que una mujer pueda ser Jefa del Estado o para que algunos nacionalistas satisfagan su ego llamando a Calaluña "nación", pero nadie menciona la reforma que más necesita el sistema político español para que pueda ser llamado "democracia": la urgente reestructuración de los partidos políticos, que han ocupado el Estado y la sociedad; el restablecimiento de la independencia de los poderes básicos del Estado, infiltrados y dominados por los partidos políticos; y el fortalecimiento de la sociedad civil, ocupada y asfixiada por los partidos políticos, hasta colocarla al borde del colapso.

Todos nuestros partidos políticos, desde el PP al PSOE, sin olvidar a IU y a los nacionalistas, padecen la misma enfermedad: una insaciable, irrefrenable e insana apetencia de poder que les lleva a nombrar jueces, controlar las cámaras legislativas, que, en teoría, representan al pueblo, y de ocupar, dominar o influir poderosamente, con sus piezas políticas o a través de los presupuestos, a universidades, cajas de ahorros, muchas grandes empresas, medios de comunicación, asociaciones de vecinos, sindicatos, fundaciones, organizaciones patronales y hasta colegios profesionales, y asociaciones culturales y deportivas.

Los partidos actuan de ese modo voraz porque se han transformado en máquinarias de poder y se creen legitimados por las urnas para ocuparlo todo. Cuando ocupan un territorio que en democracia les está vedado, lo hacen en nombre de la voluntad popular y de la misma democracia, sin tener en cuenta que una legión de ciudadanos, filósofos y pensadores les recrimanan esa voracidad desde hace tres siglos y consideran ilegítima una democracia en la que los poderes del Estado no funcionen con independencia y cuya sociedad civil no pueda operar libremente e influir al margen del poder político.

Los partidos políticos, convertidos en maquinarias especializadas en conquistar, conservar y expandir el poder, han penetrado y ocupado los grandes núcleos del Estado y de la sociedad civil, sin detenerse siquiera en el nombramiento de jueces y magistrados, politizando así una justicia que los teóricos de la democracia consideran inviolable y que debe funcionar necesariamente con independencia para que la verdadera democracia exista.

La retirada urgente de los partidos políticos de los grandes poderes del Estado y de la sociedad civil es, junto con una reforma de la Ley Electoral que impida las antidemocráticas listas cerradas y bloqueadas, son las reformas que España necesita con mayor urgencia, mucho más que llamar "nación" a Cataluña, o que reformar el "Estatuto" de Andalucía, o que hacer posible que una infanta pueda ser reina. Mucho más.

El PSOE tiene derecho exclusivo al dislate.
Antonio Javier Vicente Gil  Periodista Digital 28 Junio 2006

Las gentes del PSOE, su entorno y sus próximos gozan de algo equivalente al medieval derecho de pernada, tienen derecho exclusivo al dislate. Aquí va una pequeña colección recogida durante los últimos días.

1.- El ex fiscal Villarejo dice que la aplicación de la ley es mala para la justicia.

El ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, cargo creado en los gobiernos de Felipe González, se ha sumado al linchamiento al juez Grande Marlaska. A través de un telegrama le acusa de "dificultar gravemente el proceso de paz" y de "servir a los intereses antidemocráticos del PP". Pero lo más sorprendente ha sido su aportación jurídica según la cual: "La aplicación estricta de la ley –dice el ex fiscal–puede conducir a una auténtica ofensa del principio de Justicia, a una auténtica ilegalidad".

2.- Criticar al Juez Marlaska, que molesta al PSOE por hacerlo bien, es buena cosa, criticar al Juez del Olmo, cuya inacción en lo del 11M gusta al PSOE, es un pecado contra la democracia..

En relación con la campaña contra el Juez Marlaska:

El acuerdo del CGPJ no ha sido total porque los dos vocales propuestos por el PSOE han votado en contra de una resolución que pide respeto para el magistrado. "Gran parte de esas declaraciones se asentaban en el ejercicio libre de las críticas a las resoluciones judiciales y como tal debían de ser asumidas y aceptadas". "Lo que pedimos en el fondo es que cuando se critiquen las resoluciones judiciales se haga desde la racionalidad y con criterios técnicos".

3.- Para Arzalluz la extorsión de ETA no es mala porque tiene otro tono.

Puesto que el PNV no ha aprobado la Constitución, pero la ha "acatado", aseguró el ex dirigente nacionalista, "si siguen las cosas por este camino, puede llegar el momento en el que impugnemos la Constitución y no la acatemos". "Esta es la preocupación que tengo en este momento", agregó.
El ex presidente del PNV aseguró que las cartas de extorsión que ha mandado ETA después del alto el fuego tienen "otro tono", puesto que piden "la colaboración para el proceso de paz, ya no dicen eso de le vamos a hacer esto a usted o a su familia. "Son otra cosa"

4.- Rosario de atrocidades disparatadas de Santiago Carrillo, empleado de la SER.

El ex secretario general del PCE aprovechó su intervención este martes en un acto en la Universidad de Sevilla para hacer una denuncia: "Hay toda una incitación al asesinato de Zapatero en España". La frase arrancó un tímido aplauso de algunos asistentes, según informó la COPE. Otros prefirieron repartir octavillas exigiendo justicia para las víctimas de Paracuellos y recibieron al político al grito de "asesino". Un día antes, Carrillo afirmó en la Cadena Ser que los etarras muestran "más responsabilidad" que el PP, que "quiere que en España siga matándose".

(14-06-06) Carrillo dice que el PP es igual que la derecha del 36 y le "parece mentira que se dé tanta importancia" a las agresiones

(08-06-06) Carrillo dice que la actitud del PP es de "echarse al monte" pero que "ahora no hay un ejército que se pueda sublevar como en 1936"

(24-02-06) Carrillo: "la solución no está en seguir la guerra contra el terrorismo hasta que no quede ni un terrorista"

(24-10-05) Carrillo se suma al discurso de Blanco y duda del carácter democrático del PP

5.- El fiscal Conde Pumpido asesora a ETA

Conde Pumpido sugiere a Otegi que cree "otro partido con otro nombre" porque Batasuna no se puede legalizar

La ley de partidos persigue precisamente eso que Pumpido recomienda a ETA, no se admiten otras marcas y deben ser perseguidas, pero Pumpido lo recomienda.

6.- Caso Bono, ahora los dos afiliados del PP son culpables de actitud tumultuaria y aparentemente agresiva.

El abogado del Estado ha presentado ante el Tribunal Supremo un recurso contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que condenó a tres altos funcionarios policiales por la detención ilegal de dos afiliados del PP tras la manifestación de la AVT celebrada en enero de 2005, por una inexistente agresión a José Bono. Las víctimas no sólo no han recibido una sola disculpa del Gobierno, sino que son acusadas ahora de "una actitud claramente tumultuaria y aparentemente agresiva". En su recurso, arremete también contra el juez que dictó la condena, al que acusa de haber "descendido a la arena del combate" durante el juicio.

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ETA ha chantajeado a dos mil empresarios
Los nombres en clave de cincuenta de los industriales figuran en la documentación encontrada a «Anboto»
La Guardia Civil identificó a 15, la mayoría de los cuales han comparecido ante Marlaska
La banda logra dos millones de euros al año con el impuesto
J. M. Zuloaga La Razón 28 Junio 2006

Madrid- ETA ha exigido el «impuesto revolucionario» a unos 2.000 empresario en los últimos seis años, según se deduce de la documentación encontrada en poder de la etarra Soledad Iparraguirre Guenechea, «Anboto», detenida en octubre de 2004 en la localidad francesa de Salies de Bearn. Era la jefa del «aparato económico» de la banda y vivía con el máximo cabecilla del «aparato político», Miguel Albizu Iriarte, «Mikel Antza», que también fue arrestado, y un hijo de la pareja.
Los agentes encontraron varias notas en papel con una serie de nombres en clave y, lo que resultó de especial relevancia, con unos códigos formados por letras y números que han permitido concluir que el numero de empresarios que han sido chantajeados en ese tiempo es de unos 2000.

Además de estos códigos, la etarra anotaba, probablemente para acordarse de la identidad de los empresarios, un comentario con una serie de palabras a las que sólo ella -eso era lo que pensaba- podía darle significado. Por ejemplo, escribía que el industrial chantajeado tenía la fábrica en el pueblo...y añadía el alias con el que conocía a una persona o a un miembro de la banda. En otros casos, las referencias eran a lugares o cosas que le habían pasado en esos sitios.

Quince empresarios. La Guardia Civil, que fue la que aportó la información necesaria para que Iparraguirre pudiera ser detenida (en el marco de una gran operación contra el «aparato de logística»), ha analizado desde entonces la citada documentación y, hasta el momento, ha conseguido identificar a unos quince empresarios (del medio centenar que aparecían en las notas), cuyos nombres figuran ya en una pieza secreta que se instruye en el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional.

La mayor parte de estos industriales han prestado declaración ante el juez Grande-Marlaska en calidad de imputados. Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, hay indicios de que, en algún caso, el pago del dinero a ETA se hizo de forma voluntaria sin que se pueda aplicar la eximente de miedo insuperable.

Los expertos de la Benemérita trabajan para tratar de identificar al resto de los empresarios chantajeados lo que se espera conseguir en los próximos meses. Lo más difícil ha sido dar con el nombre de estos quince primeros porque se desconocía la forma de actuar de «Anboto» pero, a partir de ahora, las investigaciones pueden avanzar con más agilidad.

Además, la Benemérita está pendiente de que los expertos policiales franceses logren desencriptar los cuatro ordenadores que fueron hallados en la casa de Salies de Bearn. Se supone que contienen importante información no sólo sobre el «impuesto revolucionario» sino sobre el funcionamiento general de ETA y, en especial, sobre asuntos «políticos», entre ellos el de la negociación. En poder de «Mikel Antza» fue encontrado un plan de conversaciones con el Gobierno para un período de 12 años.

El análisis de la documentación sobre el «impuesto revolucionario» ha permitido conocer a la Guardia Civil que la cantidad que ETA conseguía anualmente mediante este chantaje era de dos millones de euros. Al menos en la parte que controlaba Soledad Iparraguirre que, sin duda , era la más importante.

La Policía francesa buscó sin éxito algún escondite o «zulo» en la casa de Salies de Bearn, o en el jardín de la misma, ya que se creía que ETA ocultaba una gran cantidad de dinero en el lugar.

Varias redes. Existen sospechas de que la banda cuenta con varias redes para el cobro del «impuesto revolucionario» y que la que ha sido desarticulada en los últimos días en España y Francia es sólo una parte de la trama de chantaje de la que disponen los terroristas.

Este «aparato» de la banda se denomina «Gezi» y, según las citadas fuentes, se encuentra plenamente operativo como ha demostrado la última operación y las cartas de extorsión que la banda ha hecho llegar a una treintena de empresarios este mismo mes, que estaban fechadas en mayo.

El pasado 1 de junio, fue detenido en Burdeos Zigor Merodio Larraona, uno de los responsables de «Gezi».
La banda, al anunciar el alto el fuego el pasado 22 de marzo, dejó claro que se limitaba a las «acciones armadas» (atentados).

Desde sectores próximos al Gobierno se transmitió a la opinión pública que la tregua se extendía también al chantaje del «impuesto revolucionario» y al terrorismo callejero, lo que se ha demostrado absolutamente falso. Incluso, se puso como condición la desaparición de estas actividades criminales para poder iniciar las negociaciones con los pistoleros.

LLEVARÁN DOS CORONAS A LA AUDIENCIA Y EL CONGRESO
Doscientas personas pasan la noche en vela para pedir a Zapatero que no negocie con ETA
Frente al Museo Thyssen de Madrid y bajo una pancarta con la leyenda "Caídos por el terrorismo en España", unos doscientos asistentes depositaron flores y velas en recuerdo de las víctimas. Entre los participantes se encontraban María Jesús González, madre de Irene Villa, Ángeles Domínguez, de la Asociación de Víctimas del 11-M, o la concejal del PSE por Guecho, Gotzone Mora, que pidió un "referéndum" para opinar sobre la negociación con ETA y poder "posicionarse". "Lo mismo que se hacen referendos por las reformas estatutarias se debería celebrar un referéndum para opinar sobre una decisión que nos afecta a todos", expresó en relación a la negociación con ETA.
Agencias Libertad Digital 28 Junio 2006

Cerca de doscientas personas han pasado la noche a la intemperie, en la madrileño paseo del Prado, durante una vigilia silenciosa en la que se pide al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que no proceda a la negociación con ETA y que se esclarezcan las causas del 11-M. Los asistentes, que comenzaron el acto a las 20.00 horas del martes y lo concluyeron a las ocho de la mañana, se situaron en torno a un "altar" decorado con flores, velas rojas, una bandera española y un cartel en el que se podía leer: "Caídos por el terrorismo en España".

Francisco José Alcaraz, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) –una de las organizaciones que se sumó a la convocatoria de la plataforma "Rosas Blancas por la Dignidad"–, declaró a EFE que esta concentración pretendía dar continuidad a la expresión pública de una "rebelión cívica". "Tenemos que mantener, con actos como éste, la llama de la esperanza", alegó Alcaraz, al tiempo que recordó que "el Gobierno sigue avanzando en ese proceso de rendirse ante ETA sin importarle lo que piensan la mayoría de los ciudadanos".

Alcaraz recalcó que "las víctimas del terrorismo y muchísima gente" están en contra de que se lleve a cabo la negociación con la banda, "máxime cuando en este momento se pretende, mañana o pasado mañana, dar el visto bueno a la apertura de las conversaciones". La vigilia concitó a personas de diferentes edades, desde jóvenes a ancianos, que incluso se llevaron latas de bebida y bocadillos para no tener que desplazarse del lugar, y que acompañaron a víctimas directas del terrorismo y a algunos de sus familiares durante toda la noche.

Ángeles Domínguez, de la Asociación de Víctimas del 11-M reivindicó, por su parte, "la igualdad de todas las víctimas" y pidió que se esclarezcan los hechos de la masacre de Atocha. En declaraciones a Europa Press, María Jesús González, madre de Irene Villa, aseguró que esta vigilia responde a una "lucha por la dignidad". "Lo que queremos es que se haga justicia y que se nos tenga en cuenta", dijo antes de insistir en su rechazo a que el Ejecutivo dialogue con ETA.

En la vigilia participaron tanto jóvenes como gente mayor, y precisó que a la misma llegó gente desde distintas provincias españolas, entre ellas Alicante, Palencia, Murcia, Salamanca, Huelva o Badajoz. Después de este acto, los familiares de las víctimas del terrorismo llevarán a la Audiencia Nacional y al Congreso de los Diputados sendas coronas de flores. Alcaraz explicó que las dos coronas de claveles blancos manchadas de rojo que han presidido la vigilia se llevarán a la Audiencia Nacional "para pedir justicia", y al Congreso para reclamar al Gobierno que no negocie con ETA en nombre de las víctimas. Adelantó que cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anuncie el inicio de conversaciones con la organización terrorista se convocarán movilizaciones sociales "de toda índole" para protestar por lo que consideran "una cesión al chantaje de ETA".

TENÍAN UN MANUAL PARA USARLOS EN BOMBAS
Del Olmo reclama los datos del sumario sobre los etarras que en 2002 probaron móviles-temporizadores como los del 11-M
Tras las revelaciones de El Mundo sobre las conexiones entre ETA y los islamistas del 11-M, el juez de la Audiencia Nacional que instruye los atentados Madrid ha reclamado los datos del sumario relacionados con la última desarticulación de un grupo de ETA en Madrid. Fue en 2002 y la Guardia Civil halló en poder de los etarras teléfonos modificados para usarlos como temporizadores. Una manipulación idéntica a la del móvil de la mochila de Vallecas.
Libertad Digital 28 Junio 2006

La información de El Mundo, que cita fuentes de la Audiencia Nacional, apunta que Juan del Olmo se ha interesado por el sumario que instruye el Juzgado número 1 sobre el grupo Txirrita de ETA, desarticulado en Madrid en 2002. Justo después de que el diario que dirige Pedro J. Ramírez publicara que a los etarras se les incautó un teléfono móvil manipulado para ser utilizado como temporizador, igual que el de la mochila de Vallecas del 11-M, el magistrado ha mostrado interés por conocer ese material intervenido a los terroristas.

Sin embargo, el sumario por el que se ha interesado Del Olmo no está en el Juzgado de Instrucción número 1 sino en la Sala de la Audiencia Nacional que lo juzgó. En ese sumario consta que en la operación de la Guardia Civil contra el grupo Txirrita de ETA, desplegada el 14 de mayo de 2002, los agentes localizaron en el piso de los etarras en la madrileña calle Piamonte cerca de 200 kilos de explosivos, una bomba lapa, varias armas y tres móviles Alcatel One Touch. La información señala que "uno de ellos estaba manipulado. Los terroristas habían agujereado la carcasa. Dentro habían practicado dos soldaduras en el altavoz del aparato, desde donde debían salir los dos cables que conectarían el teléfono con el detonador".

Recuerda el diario que ETA ya había usado anteriormente móviles pero como radiomandos. Pero en esta ocasión, la Guardia Civil también encontró un manual escrito en vasco que describía las pruebas realizadas para usar los móviles como temporizadores, como el de la mochila de Vallecas del 11-M.

Se sospecha que el autor de esas notas es el etarra Balbino Sáenz Olarra. En el piso se encontró también un diploma que certificaba su título de ingeniero electrónico. Consiguió huir de la operación policial.

Palabra de vasco
UN EX ALTO CARGO DEL PNV RECONOCE QUE ÉL MEDIÓ ANTE ETA EN VARIAS OCASIONES
Redacción minutodigital 28 Junio 2006

Javier Arzallus ha declarado en Madrid que en el PNV se dio orden de que los afiliados no se implicaran de ninguna manera en los chantajes etarras a los empresarios. Sin embargo, uno de sus compañeros en el EBB, el navarro José Antonio Urbiola, admite que él lo hizo varias veces.

A los nacionalistas del PNV les gusta jactarse de la palabra de vasco, una especie de fórmula prodigiosa según la cual un vasco jamás miente ni vulnera la palabra dada. Arzallus ya dijo durante la tregua-trampa que si ETA volvía a asesinar él abandonaría su puesto; no cumplió. A la salida de su declaración ante el juez Grande-Marlaska, volvió a mentir.

Después de comparecer ante el juez en la investigación de un sumario sobre el chantaje etarra a empresarios, Arzallus dijo a la prensa: “ninguno de nosotros ha estado ni negociando ni rebajando eso que se llama la extorsión de ETA . Hemos dicho [a los empresarios] no paguéis y eso seguimos diciendo” Añadió que hace años el PNV estableció una “ley interna” en la que proponían a empresarios de este partido que se negaran “a pagar a nadie so pena de expulsión”. “Ése es el criterio que hay hasta hoy”, dijo, aunque admitió que se han dado casos de algunos que “por miedo han pagado”.

Como es habitual en los nacionalistas, Arzallus miente. Uno de los hombres con los que él contó para introducir en el EBB, la junta que gobierna el PNV, José Antonio Urbiola, presidente varios años del partido en Navarra (1992-2004), reconoció que él había mediado entre los etarras y sus vícitmas.

En una entrevista publicada en ‘El País’ (26-6-2006), Urbiola, vinculado en distintas fases de su vida unas veces al PNV y otras a ETA, admitió que negoció el ‘impuesto revolucionario’. “Yo mismo podría contar de mucha gente que ha acudido a mí con una tremenda preocupación, a la que no sabes muy bien cómo ayudar; pero has mirado, y algunas veces has conseguido tocar una tecla que ha resultado”, reconoce. “Yo lo he hecho, y varias veces. Otras no he dado en el clavo”, afirma, y excusa su comportamiento de colaboración con los terroristas separatistas con el siguiente argumento: “Sólo se trata de echar una mano a alguien”.

En varias ocasiones, consiguió que a algunos de los chantajeados "se les levantó la extorsión y han venido a darme las gracias”; en cambio otros, “han tenido que hacer lo que han tenido que hacer”.

Cabe preguntarse si Arzallus ignoraba lo que hacía su amigo Urbiola, con el que se sentaba en el Euskadi Buru Batzar.

Terrorismo
LOS BENEFICIOS DE LA EXTORSIÓN DE ETA
Redacción minutodigital 28 Junio 2006

La red de extorsión de ETA esta directamente relacionada con la actividad terrorista de la banda y sin ella le habría sido imposible cometer los atentados y asesinatos. Y precisamente dado que ETA no ha dejado de extorsionar pese a su anuncio de tregua, desde los medios gubernamentales se pretende quitar importancia un hecho que deja en evidencia la falsedad del gobierno Zapatero a la hora de verificar ese cese efectivo de la violencia etarra.

ETA ingresó en la última década, y hasta la declaración del alto el fuego de marzo, un total de 51,4 millones de euros con la extorsión y secuestro de empresarios, según un estudio del Instituto de Análisis Industrial y Financiero de la Universidad Complutense sobre las consecuencias económicas del terrorismo.

El estudio, elaborado a partir de fuentes judiciales y policiales, establece que entre 1993 y 2002 la organización etarra logró mediante el llamado impuesto revolucionario 51,4 millones de euros, lo que supone una media anual de 5,14 millones. Una parte de estos fondos pueden haberse destinado a inversiones en bienes inmobiliarios en la costa alicantina, tras la última detención en Santa Pola de dos miembros de ETA en la operación policial llevada a cabo simultáneamente por los gobiernos de España y Francia.

Los expertos sitúan el "período de oro" de la extorsión de ETA entre 1978 y 1986, periodo en que también arreciaron los atentados más sangrientos de la banda de asesinos, tras lo cual la cantidad lograda se redujo debido a la presión policial. El informe del Instituto de Análisis Industrial y Financiero de la Universidad Complutense habla de que a los comerciantes y empresarios se les solicitaba en la década de los noventa entre 12.000 y 24.000 euros en unos casos, cantidad que llegaba hasta los 300.000 euros para los extorsionados a los que se calificaba de "enemigos".

En este sentido la legalización de Batasuna adquiere también especial relevancia en cuanto a la continuidad y relanzamiento de las actividades aberzales. La organización terrorista recibió en el periodo que va de 1992 a 2000 subvenciones por un total de 14,3 millones de euros, de los cuales 13 millones fueron ayudas de carácter ordinario, mientras que el resto correspondió a sumas procedentes de los resultados en los procesos electorales. Pero aún más importante es la perdida del control de los presupuestos municipales de los 44 ayuntamientos que los terroristas controlaban. De este modo, la formación ilegalizada dejó de manejar un presupuesto de 196,3 millones de euros anuales.

ENTREVISTA
Alejandro Campoy, miembro de la plataforma Hazte Oír y portavoz de Rosas Blancas por la Dignidad
«Intentan compararnos con unos señores que pegan tiros en la nuca»

* Nació en Toledo en 1963.
* Licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid.
* Desde hace 16 años imparte su materia en un instituto de su ciudad natal.
* Miembro de la plataforma Hazte Oír y ahora, además, portavoz del movimiento Rosas Blancas por la Dignidad.
La soberanía nacional está dentro de cada uno de nosotros
Por Juan C. Osta y Miguel Pato Periodista Digital 28 Junio 2006

Este es el ciudadano que depositó en el escaño de Zapatero una fotografía de Miguel Ángel Blanco bajo una rosa teñida de “sangre”. Su iniciativa dio paso al movimiento Rosas Blancas por la Dignidad en contra de la política antiterrorista del Gobierno que, según todos los indicios, derivará en el diálogo con ETA. Se decidió a hacer ese gesto porque sabe que “la soberanía nacional la tengo yo”.

Por esta razón, Alejandro Campoy explica que tienen entrada libre al Congreso y “puedo manifestarle mi opinión a la persona que está encargada por mí de gestionar los asuntos mi país”. Asume que no ha seguido los cauces habituales para expresar esa opinión y acatará las consecuencias.

Pero este profesor de Historia en un instituto toledano no ceja en su empeño de denunciar que la política territorial, en general, y en el País Vasco, en particular, emprendida por este Gobierno “no tiene ni pies ni cabeza”.

Cuando oye a algunos líderes políticos decir que movimientos como el suyo entorpecen el “proceso de paz”, exige y clama que “no me comparen, por favor, con unos señores que se han dedicado a pegar tiros en la nuca, a poner bombas, a matar niños…” Este martes ha participado en una vigilia por los "Caídos por el terrorismo en España".

Pregunta: ¿Por qué una vigilia?
Respuesta: Los motivos son los mismos que me llevaron a hacer el gesto que hice en el escaño del señor presidente. No estoy de acuerdo, no sólo con lo que él llama proceso de paz (denominación que no comparto) sino, en general, con la política territorial de este Gobierno. No tiene ni pies ni cabeza.

En el caso concreto del tema del País vasco y la negociación con ETA, parece que no es él quien lleva la iniciativa. Parece que le tienen cogido y quien marca la agenda son los terroristas. Esta situación, si realmente es así, no nos permite hablar ni de proceso de paz ni de otra cosa a la que podamos dar nuestro apoyo como ciudadanos.

P: ¿Qué le dirías a los cargos políticos que dicen que son movimientos como el vuestro los que impiden que haya “proceso de paz”?
R: Los diría no me comparen, por favor, con unos señores que se han dedicado a pegar tiros en la nuca, a poner bombas, a matar niños… No me comparen con gente que tiene este “glorioso” historial, poniéndoles ahora como grandes adalides de la paz.

Ellos mismos han dejado muy claro lo que quieren. Lo mismo que hace 40 años cuando se constituyeron como organización armada: autodeterminación para el País Vasco (incluida Navarra), liberación de sus presos, etc. Eso no es una paz. Este es el “proceso de te dejo en paz si me das lo quiero”.

P: ¿Cómo te atreviste a hacer aquello? Porque hacerlo en el Congreso es arriesgado.
R: La soberanía nacional es nuestra, está dentro de cada uno de los españoles. Yo la delego en unos representantes que son los que están en ese edificio. Esa delegación ya está viciada por el actual sistema electoral y de partiditos (listas abiertas, etc).

La soberanía nacional está relativamente representada en ese edificio. La soberanía nacional la tengo yo en la calle. Y yo, como titular de esa soberanía, tengo entrada libre a ese edificio. Además, puedo manifestarle mi opinión a la persona que está encargada por mí de gestionar los asuntos mi país.

Yo ya sabía que esas formas se salen de los cauces habituales y por lo tanto asumo las consecuencias. En mi caso fue un informe policial. Si llega una multa la asumiré completamente. Yo ya sabía en lo que me metía.

P: ¿Nace en ese momento el movimiento “Rosas Blancas por la Divinidad”?
R: Surge a raíz del gesto y, de alguna manera, como contestación a la iniciativa de Rosas Blancas por la Paz de las actrices.

P: Pero esta denominación tan parecida puede llevar a la confusión.
R: Es un encadenamiento de casualidades. Yo ya pertenecía a la plataforma Hazte Oír y el moviendo nace a partir del gesto en el Congreso. Inicialmente era una iniciativa particular. Luego consulto a mi asociación por si lo quieren asumir. Me dicen que sí.

Por eso ante la opinión pública aparece como un gesto de un miembro de la plataforma. Es cierto que al buscar este nombre se induce a la confusión. Pero el movimiento de las actrices surte cuando yo estaba terminando un libro, de la editorial Libros Libres, que narra la historia de La Rosas Blanca, un grupo de universitarios que en los 40 en Alemania protagonizaron la resistencia a Hitler.

A mí me rechinó mucho esa casualidad. Para mí, que percibo el mundo de ETA como lo equivalente al nazismo, el terror, ese símbolo es como la resistencia al terror. Yo protesté contra esa iniciativa de las actrices y luego tomé la decisión de hacer lo del escaño.

Por todo esto, a mí me hubiera gustado llamar a este movimiento nuestro, sencillamente La Rosa Blanca. Coger, tal cual, el nombre que puso aquel grupo de universitarios alemanes a su resistencia. Pero somos una asociación y no soy yo sólo quien decide.

P: ¿Ha cambiado mucho tu día a día, el trato con amigos, compañeros?
R: No porque ya me conocen.

Los presos quieren estar en primer lugar
P: ¿Qué te parecen estas imágenes que se han visto en los últimos juicios contra etarras en los que se han mostrado irreverentes hacia la justicia, los tribunales y las víctimas contra las que atentaron?

R: Me parece que deben de estar de enviado un mensaje a su organización. Quieren hacer saber que ellos están en primer lugar en todo este proceso. Que no se olviden de ellos por anteponer el proceso de autodeterminación.

Da la impresión que los presos han quedado en el último punto de esta agenda de la negociación. Debe de ser eso.

P: Marlaska deja su cargo próximamente a causa del retorno de Baltasar Garzón. ¿Va a ser un obstáculo en este proceso que ha iniciado Marlaska de no darle tregua a ETA y a sus afines?
R: Esto si es muy difícil de prever porque conocemos la trayectoria profesional de Garzón. Se ha caracterizado por momentos de una aplicación implacable de la ley. Pero Garzón, según lo dicho por nuestro presidente del Gobierno, parece que tiene más cintura.

Marlaska se ha limitado a aplicar, con todo el rigor, la ley. Pero Garzón nos da la impresión de que es una persona que se acopla más a las circunstancias. A fin de cuentas es lo que está pidiendo el Fiscal General de Estado y muchas otras voces.

Trece entre mil
Nota del Editor 28 Junio 2006

Con un gran trabajo previo de los voluntarios de Coruña Libertad, el apoyo de otras organizacione cívicas afines y el sistemático silencio de los medios de comunicación, salvo la Cope y Libertad Digital, la AVT logró convocar a un numeroso grupo de personas, que ocuparon casi todas las butacas del auditorio de la Caja de Ahorros de Galicia (patio y platea) en el Cantón Grande, y ello a pesar de la tarde soleada y del partido de football Francia-España.

Después de la proyección, una lección magistral de civismo y responsabilidad social por parte de 13 familias víctimas del terrorismo, inició el coloquio Cristina Losada, que tras una breve presentación fué preguntando a los participantes de la mesa. Fina Saavedra, explicó las maniobras del gobierno de ZP para desunir a las víctimas impulsando la formación de otras asociaciones de víctimas (minoritarias), nombramiento del alto comisionado y su primer mensaje, para obligarlas a hacer concesiones con vistas a la negociación, y finalmente con el intento de toma de poder en la propia AVT.

Iñaki Arteta explicó que mantuvo contactos con unas cincuenta familias de víctimas, pero sólo tree tuvieron la entereza y el valor de contar su tragedia y que su objetivo fue dejar constancia para la historia de los trágicos hechos.

Jaime Larrínaga habló del vacio que tanto la iglesia como la sociedad crearon alrededor de las víctimas, y analizó la evolución de los nacionalismos desde unos principios identitarios basados en la etnia, el origen familiar, el RH, a una aceptación del credo nacionalista y el empleo de la lengua regional como criterio separador de la sociedad, para alcanzar el poder y convertirla en su feudo totalitario, siendo la independencia el punto de inflexión.

Después los asistentes formularon una serie de preguntas que los ponentes contestaron profundizando más en la base
del terrorismo, cómo lo utilizan los nacionalistas como arma para conseguir sus fines y el hecho de que siempre que los asesinos y terroristas estaban acorralados por la policía y la justicia, aparecían los nacionalistas para evitar su desaparición.

Cuando a alguien se le escapaba la palabra paz, rápidamente se le contestaba con la improcedencia del término cuando no ha
habido ni hay guerra, sólo un grupo de terroristas, extorsionadores y asesinos, y los nacionalistas que los utilizan para sus
fines, que se beneficians de sus acciones. Cuando se hablaba de proceso de negociación, de la misma manera se listaban hechos que demuestran tanto la ilegalidad de los contactos como las mentiras del gobierno de ZP

Todos los asistentes mostraron una gran empatía con las víctimas, y alguno se preguntaba si tambien el presidente del gobierno habia visto la trágica historia de esas víctimas, pero Iñaki Arteta, a pesar de haber enviado varias invitaciones a la Moncloa para que incluso fijasen la fecha del estreno, no tuvo respuesta alguna.

Una asistente explicó la propagación de la situación vasca a Galicia, donde también la presión nacionalista, por parte de todo tipo de partidos políticos estaba borrando el idioma español de la vida ciudadana, de la imposibilidad de educar a sus hijos en castellano, de su impotencia al recibir todo tipo de comunicaciones de la administración regional y local en lengua regional y no en español, de la situación de su marido al tener que utilizar los servicios de traducción de un encargado para hablar con gente de oficios que no saben español, de la imposición de una lengua regional artificial que nada tiene que ver con la que hablaban sus abuelos, ni con las habladas por la Galicia rural.

SINOPSIS
Para miles de ciudadanos españoles el terrorismo de ETA ha sido determinante en su vida, pero debido al silencio al que también fueron condenados, muy poco es lo que sabemos de lo complejo o lo sorprendente de los acontecimientos vividos por ellos, de las peripecias de su experiencia vital posterior. Hombres, mujeres y niños asesinados, unos indiscriminadamente, otros tras sufrir una cruel persecución al más puro estilo nazi, componen las trece historias de este trabajo documental que constituyen una mera representación del gran colectivo de afectados por terrorismo en nuestro país, pero sobre todo son la encarnación física del dolor sin límite que producen la injusticia del asesinato y la falta de solidaridad social. Una pregunta queda suspendida de la película: ¿cómo es posible que en una sociedad del siglo XX, culta y en democracia, el terrorismo haya sembrado tantas dudas sobre su legitimidad y las víctimas hayan sido sometidas durante tanto tiempo al abandono por parte de sus conciudadanos? "Trece entre mil" es una película perturbadora. Pero una obra necesaria, porque es patente que la ciudadanía sólo muy recientemente ha empezado a sentir como suya la verdadera tragedia que el terrorismo. "Trece entre mil" quiere ser la respuesta a la alarmante falta de propuestas cinematográficas actuales comprometidas con la cruda realidad social del terrorismo en nuestro país. (Fuente: Web La Butaca)

Para más información y adquisición del DVD y/o libro: www.treceentremil.com

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