AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 2 Julio  2006

Por la dignidad democrática
Ignacio Cosidó Libertad Digital 2 Julio 2006

Rodriguez Zapatero anunció al fin esta semana el inicio formal de una negociación con ETA, un diálogo que lleva en realidad muchos meses desarrollándose. Lo hizo en el plazo fijado por los terroristas y asumiendo las condiciones impuestas por los asesinos, incluyendo esa alambicada fórmula de autodeterminación que consiste en reconocer el derecho exclusivo de los vascos a decidir sobre su futuro. El anuncio se produjo mientras ETA continúa ejerciendo la extorsión y se suceden los actos de terrorismo callejero, incumpliendo así las condiciones mínimas que había impuesto el Parlamento para el inicio del diálogo. Quizá por eso Zapatero no tuvo el valor de hacer esta declaración ante el Pleno de la Cámara y en presencia de todos los diputados.

Con esta declaración el Presidente del Gobierno claudica una vez más al chantaje al que le vienen sometiendo los terroristas. Cada vez que la banda emite un comunicado amenazante, Zapatero acude solícito a dar satisfacción a las exigencias de los asesinos para mantener el alto el fuego. ETA fijó un plazo para el inicio de la negociación y el presidente no se ha atrevido a sobrepasar la fecha fijada por los terroristas, a pesar de que las condiciones para un dialogo son cada vez menores. ETA estableció el contenido político del diálogo y Zapatero ha asumido la necesidad de un nuevo proceso constituyente para el País Vasco y el respeto a un inexistente derecho de autodeterminación para Euskadi. ETA exigió que se reconociera políticamente a Batasuna y Zapatero la consideró de inmediato un interlocutor necesario. ETA exigió solapar la negociación entre las fuerzas políticas vascas con la negociación del Gobierno con la propia banda y Zapatero se desdijo de inmediato de ese principio tan cacareado de “primero la paz y luego la política”.

Hay mucha gente que puede pensar que merece la pena claudicar ante los terroristas si con eso se consigue que no vuelvan a asesinar. Es más, el Gobierno pondrá en marcha a partir de ahora toda la capacidad política y mediática de la que dispone, que no es poca, con el fin de ocultar a los ciudadanos el precio que todos debemos pagar a los terroristas, en términos políticos pero también de dignidad, para convencerles de que dejen de matar. Tras muchas décadas de sufrimiento habrá quien no se resista a ser engañado, aunque al fondo de su conciencia sepa que la paz no puede sustentarse sobre la mentira, ni sobre la injusticia ni sobre la derrota de la libertad.

Tras el anuncio de Zapatero, la dignidad democrática sólo podrá ser restablecida a través de una gran movilización política y social. El liderazgo político de esta auténtica resistencia de la libertad solo puede ser ejercido por el Partido Popular, la única fuerza que no se ha plegado a las exigencias impuestas por los terroristas y que mantiene una voluntad de victoria sobre el terror frente a la voluntad de claudicación impulsada por el gobierno. En estas circunstancias, el PP no puede limitarse con quedar al margen de este proceso, sino que debe oponerse activamente al mismo denunciando toda nueva concesión que el Gobierno otorgue a los terroristas, como ya ha hecho ante la permisividad del Fiscal General del Estado ante determinados delitos, el amparo político dado por el partido socialista a Batasuna o los compromisos adquiridos por el Gobierno para desactivar el Estado de Derecho frente al terror. Sin esa oposición firme y activa del PP, sería inevitable que la sociedad española termine claudicando ante los terroristas, aunque fuera más por indiferencia y cansancio que por convicción. Ese sería en realidad el principio del fin de nuestra democracia.

Junta a ello es imprescindible la movilización social. Esta movilización debe ser sin duda liderara por las victimas del terrorismo, que en ningún caso pueden aceptar que la paz se pague con el aniquilamiento de su verdad, con la traición a su memoria o con la inmensa injusticia de la impunidad de sus asesinos. La sociedad española tiene contraída una inmensa deuda de gratitud a unas victimas que han sido durante décadas un ejemplo de dignidad democrática. Ha llegado el momento de que los ciudadanos libres y honrados les devolvamos una parte de esa deuda con una enérgica rebelión al proceso de rendición al que nos conduce el Gobierno.

Ignacio Cosidó es senador del Partido Popular por Palencia.



Los objetivos de Zapatero
Por JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS (*) ABC 2 Julio 2006

... La «fórmula Barroso» -el anterior secretario de Estado de Comunicación-, según la cual había que favorecer el radicalismo del discurso de la derecha y de la jerarquía eclesiástica, se está poniendo en práctica aun a riesgo de hacer imposible el moderantismo en el seno del liberalismo y el conservatismo españoles...

CON la declaración institucional del pasado jueves en la que Rodríguez Zapatero anunció el inicio del diálogo con la banda terrorista ETA, la legislatura hay que darla por concluida. La negociación que ha entablado ya el Gobierno con los etarras discurrirá por vías subterráneas y no va a descarrilar antes de tiempo. La banda no se desarmará ni disolverá, Batasuna va a ser legalizada conforme a un procedimiento ya pactado -nuevas siglas y unos estatutos con un grado de ambigüedad suficiente para eludir la ley de Partidos- y de ahí se irá a unas elecciones anticipadas que el presidente del Gobierno ganará sin demasiadas dificultades.

Se consumará así, y antes de su terminación natural, una legislatura en la que Rodríguez Zapatero ha provocado una auténtica transformación política y ética en la sociedad española en la que se ha llevado por delante las posibilidades del Partido Popular, hipotecado por el pasado inmediato -la absurda mirada atrás, la fijación en un 11-M recreado desde versiones conspirativas inverosímiles- y condicionado por un discurso externo -obviamente, mediático-, de carácter radical y extremista que, al asociarse al propio partido y a su dirección, ha espantado a los electores más centrales que son, justamente, aquellos que dan y quitan el poder a los partidos.

La destrucción del PP ha sido uno de los empeños más sutiles del presidente del Gobierno. Dejando a los populares que le tomasen por necio, les ha ido ganando casi todas las manos de la partida hasta llegar a la crueldad de jugar con el líder del PP en los prolegómenos del anuncio del diálogo con ETA. Antes, ha golpeado al primer partido de la oposición con la procura de un aislamiento político total que comenzó en Cataluña -el pacto del Tinell- y ha continuado luego con todas y cada una de las iniciativas legislativas -especialmente ideologizadas- en las que el propio Gobierno sabía que las posibilidades de consenso resultaban nulas. Al apostar Rodríguez Zapatero por las opciones más extremas -el matrimonio homosexual, la ley de reproducción asistida y tantas otras- se granjeaba la seguridad de que el Partido Popular no podría contorsionarse tanto como para participar en esas políticas de Estado.

Zapatero ha sabido aliar sus decisiones con la división interna en el Partido Popular y con sus insuficiencias -escasa política de presencias, nula política de comunicación, pocas políticas alternativas a las del propio Ejecutivo- para, así, provocar en la oposición popular una sugestión -que ya es certeza- de fin de época que está siendo aprovechada por oportunistas que presentan síntomas preocupantes: mezclan un republicanismo resentido con la Monarquía, con una radicalidad que les aproxima a los parámetros de la extrema derecha, ambas variables definidoras alejadas -muy alejadas- de la derecha católica y liberal -profundamente nacional y democrática-, que ha sido la que, en la transición, emergió con consistencia. Las advertencias a Mariano Rajoy denunciando esta situación están siendo muy explícitas, pero el gallego, acodado en la barandilla de la historia, observa un panorama en el que no termina de encontrar su lugar.

Lograda la neutralización del PP, el presidente ha acometido en Cataluña otra operación de alto riesgo pero rentable para sus propósitos inmediatos: ha descabezado el socialismo catalán mediante la caída de Maragall, ha entregado la Generalitat, de nuevo, a CiU para asegurarse su concurso la próxima legislatura y, al romper el modelo constitucional con un nuevo Estatuto que recabó poco más de un tercio de los votos de los catalanes, ha satisfecho a los nacionalistas de allí y avisado a los vascos de que con Cataluña y Euskadi es posible un nuevo esquema de bilateralidad con el Estado que, de hecho, confederalice España y establezca un pacto de poder muy prolongado en el tiempo de tal manera que un eje entre socialistas y nacionalistas aleje la posibilidad de una alternativa conservadora y moderada en muchos años.

La gestión ideológica de esta legislatura -en la que se ha despreciado la política exterior y se ha mantenido una ortodoxa continuidad con la anterior política económica para así tener de cara al empresariado- ha pasado también por la reformulación del sector audiovisual y por el arrinconamiento de la jerarquía eclesiástica a un rol resistente, opositor y prácticamente anti institucional que en modo alguno le conviene ni a sus intereses ni a su proyección en la sociedad española. La aparente suavidad de los empellones de Rodríguez Zapatero tanto en el ámbito mediático como en el eclesiástico se han visto retribuidos por respuestas poco inteligentes de los afectados que lejos de horadar la posición del presidente la han consolidado. La famosa fórmula Barroso -la de Miguel Barroso, el anterior secretario de Estado de Comunicación-, según la cual había que favorecer el radicalismo del discurso de la derecha y de la jerarquía eclesiástica para achicar su espacio social, se está poniendo en práctica cuidadosamente aun a riesgo -bien conocido por los estrategas socialistas- de hacer imposible el moderantismo en el seno del liberalismo y el conservatismo españoles.

Está ocurriendo en ese sector lo que Manuel Penella relata en su último libro («La Falange teórica. De José Antonio Primo de Rivera a Dionisio Ridruejo»), que sucedió en la segunda República: que la izquierda, con su radicalismo, logró «fascistizar» a toda la derecha, incluso a la monárquica que muy alejada del fascio acabó entregándose al integrismo. La memoria histórica -ejemplificada por el presidente del Gobierno en el fusilamiento de su abuelo durante la guerra civil- se convierte en esta estrategia de exasperación de la derecha en un elemento capital. Desde la Moncloa se observa sin pestañear también cómo parte de la derecha española asiste inane a la inoculación del republicanismo, mientras el PSOE en el Congreso rompe en pedazos los fundamentos del llamado derecho nobiliario.

El último jalón de esta gestión ideológica de la legislatura -concebida como un peldaño para desactivar a la alternativa política y averiar los resortes liberales y conservadores de la sociedad española- es la negociación, sin el PP, con la banda terrorista ETA. Las grandes palabras que maneja el presidente -siempre con contenidos abstractos- y una imagen de gran cercanía a la opinión pública, con un adecuado manejo de instrumentos semánticos demagógicos -así, las expresiones tales como extensión de los derechos, tolerancia, convivencia, respeto- que se quedan en su mera verbalización, le proporcionan una percepción pública generalizadamente buena.

El conocimiento mercadotécnico de la sociedad española que atesora Rodríguez Zapatero -fruto de su propia experiencia vital como ciudadano sin grandes responsabilidades hasta hace pocos años- le dota de una fina pituitaria política que excluye de su discurso todo concepto que enlace con exigencias, límites o prohibiciones. En su proceso de paz con la banda terrorista ETA ha aplicado con implacabilidad toda su extensión política, todo su arsenal tactista y, en definitiva, todo su designio ideológico para hacer verdad aquello que proclamó, pero no consiguió, Alfonso Guerra: que a España no la conozca pronto ni la madre que la parió.
(*) Director de ABC

Cuando los malos ríen
Por IGNACIO CAMACHO ABC 2 Julio 2006

ESOS tipos, los malos, están demasiado contentos. Digo los malos porque yo sí creo en la frontera del bien y del mal, aunque acaso cualquier día el presidente Zapatero, paladín del relativismo, salga diciendo que esos también son conceptos «discutidos y discutibles». Yo no creo en demasiadas verdades categóricas, pero aún me quedan algunas certezas. Son buenos, por ejemplo, los que sufren el dolor del asesinato de sus familiares y amigos y lo soportan a cuestas en silencio sin dejarse llevar por el deseo de la venganza. Son malos los que matan y sus cómplices, los que se ríen y brindan tras cada crimen, los que se niegan a repudiar, siquiera teóricamente, la violencia y el terror como herramientas políticas. Y a ésos se les ve estos días demasiado alegres para que los demás nos sintamos tranquilos.

Esto del «proceso» debería ser al revés: las víctimas y la gente de bien, la inmensa mayoría de los ciudadanos decentes tendría que andar razonablemente esperanzada. Y los otros, los acólitos del mal, los monaguillos del delito, hallarse si no tristes, al menos discretos, envueltos en la sensata reserva de la espera. Pero ocurre que andan entregados a una indisimulada euforia, cuyos signos transmiten al país entero el estado moral de una derrota. Es sencillo: si ellos ganan, los demás perdemos. Porque todo lo que ha sucedido estos años, el sufrimiento, la zozobra, el miedo y la sangre, era, justamente, un precio valiosísimo que la democracia pagaba para no resultar vencida. El precio, penoso y desgarrador, de la libertad.

Mucha gente teme ahora que se devalúe ese tributo, y el presidente no tiene manera de tranquilizar a nadie mientras los etarras y los batasunos se ufanen de la inminencia de una victoria. Porque, además, tal parece que sólo le importa lo que ellos piensen, y sólo cumple su palabra ante sus exigencias. Le ponen un plazo, y lo acepta; le ponen una condición, y la acata. En cambio, salta sus propios compromisos más honorables: da por buena la tregua, hace la vista gorda ante la extorsión, ablanda a los fiscales, no llama a Rajoy, no comparece ante el Congreso -que no es lo mismo que en el Congreso- y, sobre todo, no espera al cese definitivo y verificable de la violencia, como él mismo anunció con toda su falaz solemnidad inicial. No ha dado una palabra que no haya incumplido. A la ciudadanía democrática, quiero decir; a los otros es de temer que les esté resultando por completo leal.

Por eso toda esta expresión alborozada de Batasuna no hace sino provocar un escalofrío de inquietud. No hay términos medios en este juego tan peligroso: o ganan los que han matado, extorsionado y agredido, o ganan los que han sufrido la extorsión, la agresión y la muerte. Ganar no es conformarse con una ignominia, es quedar con la dignidad colectiva a salvo. Ganar, presidente, es conseguir que dejen de matar sin hacer nada de lo que tengamos que avergonzarnos. A menos que la vergüenza y el oprobio también sean algo discutido y discutible.

Bilbao
Por JON JUARISTI ABC 2 Julio 2006

EL numeroso séquito de cargos y militantes del PNV que acompañó a Gorka Aguirre en el corto trayecto entre Sabin-Etxea y el juzgado donde aquél debía prestar declaración ante Grande-Marlaska cortó el tráfico en la calle Ibáñez de Bilbao, entre la plaza de Pío Baroja y la alameda de Mazarredo. Tengo dudas acerca de la interpretación que los acompañantes de Aguirre puedan dar a este hecho, porque caben varias hipótesis: 1) que el PNV considere de su exclusiva propiedad la calle Ibáñez de Bilbao, toda vez que en un pasado remoto el terreno sobre el que discurre perteneció a la familia de Sabino Arana Goiri, 2) que el PNV crea tener derechos señoriales sobre la franja territorial comprendida entre la acera de Sabin-Etxea y el punto en el que se levanta la estatua de Sabino Arana Goiri, en los cercanos jardines de Albia, franja en la que queda comprendida la antedicha calle Ibáñez de Bilbao, al cumplir la mencionada estatua funciones de mojón lindero de la plataforma continental perteneciente a Sabin Etxea, 3) que el PNV suponga, con más o menos razón, que le corresponde por presura, usucapión o derecho de conquista toda la comarca comprendida entre el Ebro e Inglaterra, mediando la mar salada, y que incluye la calle Ibáñez de Bilbao, los jardines de Albia, el museo Guggenheim, la Concha y los relamidos tamarindos donostiarras, las ruinas de la vieja mansión familiar de mis bisabuelos, Txillida-leku, una madriguera de tejones en la ladera meridional del Amboto, los juzgados de Bilbao, Vitoria y San Sebastián; una lamentable pizzería en el valle de Trápaga, el fantasma del estadio de San Mamés, las inscripciones egipcias de Veleya y los viñedos de Oyón, amén de otras cosas de incalculable valor.

A mí me parece que el PNV cortó el tráfico en la calle Ibáñez de Bilbao por pura chulería, para que Grande-Marlaska se fuera enterando de quién manda aquí. Pero admito que puedo equivocarme. Nada más impenetrable que la conciencia ajena. En cualquier caso, no consta que la interrupción forzosa e intempestiva del tráfico rodado por la calle Ibáñez de Bilbao, entre la plaza de Pío Baroja y la alameda de Mazarredo, mientras duró el premioso recorrido de Gorka Aguirre desde Sabin-Etxea, sede del PNV, hasta el juzgado donde debía declarar ante el juez Grande-Marlaska, fuera precedida por solicitud alguna de permiso de manifestación por parte del partido al que pertenecen quienes acompañaron a Gorka Aguirre y del que también son militantes de pleno derecho el consejero de Interior del Gobierno Vasco y el alcalde de Bilbao.

A mí me parece que lo del respeto a la voluntad de los vascos que se ha sacado de la manga el presidente Rodríguez suena a babosada miserable. Me parece, sencillamente, que no hay huevos. No hay más vascos con voluntad respetable que los nacionalistas y sus mozárabes. El resto, carne de cañón, población de granja que ETA fue exterminando hasta que se le cansó el dedo de tanto darle al gatillo y pidió un respiro. ¿La voluntad de los vascos? Ya te diré yo lo que es la voluntad de los vascos por si no te has enterado todavía, mamón: el resultado aritmético de una negociación entre nacionalistas acerca de lo que tendrás que pagar para que ETA renueve el parque. Un juez sitiado en un edificio de la otra acera de la calle Ibáñez de Bilbao por cargos y militantes del partido que manda en Bilbao la Muerte y que te corta el tráfico donde y cuando le peta y con dos. Y te diré también qué es eso del respeto a la voluntad de los vascos: el reconocimiento eufemístico de una derrota; los pies en polvorosa del Estado que debía protegerte, porque para eso le pagas, y que te abandona a quienes te protegerán o te colgarán del palo de la ikurriña, depende. ¿De qué depende? De según cómo se mire, todo depende.

Los jueces del juez
FERNANDO SAVATER El Correo 2 Julio 2006

Hay alguaciles alguacilados y jueces juzgados: ahora lo está siendo Fernando Grande-Marlaska, a coro y con pocas contemplaciones. Se le acusa de buscar el estrellato y la notoriedad, de ser un juez espectáculo... Hasta hubo un posmoderno, que al parecer es portavoz de Ezker Batua y merecido se lo tiene, que le aconsejó que se vaya a buscar renombre en 'Gran Hermano' o 'La isla de los famosos'. Por cierto, ¿de dónde sacarán a estos pájaros de EB? Me gustaría asistir al 'casting'... En fin, que el juez Grande-Marlaska es un Grande pecador. ¿Grave pecado, sin duda, intentar hacer visible la función de la Justicia en una sociedad que considera discreto o prudente que sea invisible, subterránea y clandestina!

Los pecados de Grande-Marlaska son innumerables: para empezar por lo más grave, ha prohibido una intervención pública en Barcelona -en una tribuna jurídica organizada por 'El Periódico'- del hombre del día, el justo perseguido, Mahatma Otegi. Por lo visto, el juez prohibió esa aparición pública suponiendo que Otegi asistía como portavoz de Batasuna, organización ilegal y cómplice evidente del terrorismo etarra. ¿Cómo habrá podido equivocarse tanto el juez? ¿Será malicia o prevaricación? No señor, Otegi iba a ir como ciudadano privado experto en cuestiones legales, no como portavoz de terroristas. Me dirán ustedes que Otegi no es magistrado ni procurador para entender de leyes, pero no me negarán que sus opiniones sobre la delincuencia son las de un auténtico 'connaisseur'

Sobre todo el PNV se ha indignado especialmente con Marlaska. No contento con detener a empresarios navarros que supuestamente pagan a ETA, sea por gusto o por coacción (ya hemos dicho que, en el País Vasco, hasta que no acabe el terrorismo no se sabrá quiénes son de esto o de aquello) llama a declarar a un par de prebostes de la casa sabiniana sobre la trama de extorsión. Nada puede ser más improcedente. Si los empresarios pagan a ETA es porque tienen el susto metido en el cuerpo, pobrecillos: ya se sabe lo espantadizo que es el dinero. Es una crueldad innecesaria amenazarles encima con castigos o recordarles el uso que va a recibir su contribución en manos de los terroristas. Resulta despiadado, como ha dicho el piadoso Azkarraga. Y por supuesto nadie en el PNV ha tenido nunca nada que ver con chantajes ni impuestos revolucionarios en las últimas décadas: si alguien de ese grupo hubiera por casualidad mediado alguna vez, habría sido por razones humanitarias, que tienen un corazón que no les cabe en la cartera digo en el pecho. Y es que la humanidad bien entendida empieza por los de casa. Hace años Raúl Guerra Garrido escribió una novela llamada 'La carta' que cuenta muy bien el funcionamiento de este humanitarismo: si no la conocen, búsquenla y no se la pierdan.

Urkullu y el resto de prebostes del PNV dicen que gente como el juez Marlaska contribuye a la mala reputación que la Justicia tiene entre el pueblo llano. Al pueblo lo que le gusta es que los cómplices del terrorismo den charlas jurídicas y los etarras cobren tranquilamente su impuesto revolucionario: en cuanto ven otra cosa, piensan que el mundo se hunde. Por eso el PNV declaró personas non gratas a los jueces del Tribunal Superior vasco que admitieron a trámite la querella contra el lehendakari por entrevistarse con Batasuna. ¿Qué se habrán creído, hasta ahí podíamos llegar! Que el pueblo esté tranquilo, que si sigue gobernando el PNV no habrá juez que se atreva a toserles. Además ya ha dicho bien claro el portavoz socialista Diego López Garrido que a él le consta que nadie de ese partido tiene nada que ver por acción u omisión con la extorsión, pon, pon. Y lo que no sepa López Garrido de esas cuestiones no merece la pena de saberse. Sobre todo sabe que las infalibles encuestas siguen señalando varios puntos de ventaja de ZP sobre Rajoy, y como de eso es de lo que se trata

En la tertulia de Francino, en la Ser, se ha insinuado que Grande-Marlaska no actúa porque sí, sino más bien como ariete de alguna fuerza oculta, extraterrestre quizá, pero seguramente de derechas. ¿Por qué si no se atreve, precisamente ahora, en el momento feliz que vivimos, a enturbiar el proceso de paz? Hoy no toca aclarar la trama mafiosa nacionalista, ni las complicidades culpables con el terrorismo, ni los beneficiarios de tantos años de amenazas, ni nada de nada. Antes no se debía hablar de estas cosas, para no empeorarlo todo y crispar malamente; ahora se debe aún menos, porque si empezamos a aclarar lo inaclarable está claro que todo se irá al garete. Eso sí, como estamos en el Año oficial de la Memoria Histórica, todo lo que ataña a la II República y al franquismo va a quedar claro clarísimo y ¿ay quien no se crea la versión oficial! En cambio, los crímenes y atropellos que han pasado aquí, en Euskadi, hasta hoy mismo por la mañana ésos ahora no tocan. Los aclararemos dentro de otro medio siglo.

De modo que lo único que queda claro es que Marlaska quiere a toda costa salir en los papeles y hacerse famoso, como Jesulín y Coto Matamoros. Y a mí, sin embargo, qué quieren que les diga, me parece que alguien criticado al alimón por el PNV, Gaspar Llamazares y Carles Francino no puede ser malo del todo.

Un Presidente que odia a España
Sancho Michell de Diego  Periodista Digital 2 Julio 2006

Este Presidente por accidente que es Rodriguez Zapatero terminó anunciado esta semana, como todos ya nos temíamos, el inicio formal de la negociación con la banda terrorista ETA, un diálogo gestado desde hace varios meses.

El anuncio ha tenido lugar cuando los terroristas le dijeron a Rodríguez que tenía que producirse, asumiendo todas y cada una de sus condiciones; la principal, la de la autodeterminación, la cual consiste en reconocer el derecho exclusivo de los vascos a decidir sobre su futuro.

A día de hoy, ETA no ha dejado de extorsionar y chantajear a la sociedad vasca, y los actos de terrorismo callejero no se han interrumpido. Quizá sea por ello que zETApé haya comparecido ante los periodistas y no ante el Pleno del Congreso de los Diputados.

Ésta es la prueba más palpable de la claudicación de la que viene haciendo gala el indigente intelectual que gobierna España. Y es que si ETA exige el reconocimiento de Batasuna, su brazo político, a Zapatero le falta tiempo para ceder al chantaje etarra.

A partir de este momento el Gobierno nacional-socialista, con la ayuda de su entorno mediático, nos ocultará a todos los españoles el precio que habremos de pagar por la deferencia que ha tenido la ETA dejando de asesinar.

Ahora sólo cabe un gran movilización política y social para restablecer la situación inicial, esto es, la política antiterrorista de los Gobiernos de José María Aznar, mediante la llegada al poder del Partido Popular, despreciado y ninguneado por los socialistas en todo este proceso.

Sólo de esta forma nos podremos quitar del medio a este traidor, mentiroso, cobarde y resentido de Rodríguez, un Presidente que odia a su país, que odia a España.

Zapatero, el nuevo Príncipe de la Paz
Miguel Torres Galera  Periodista Digital 2 Julio 2006

[Godoy, el Príncipe de la Paz] El presidente del Gobierno se ha erigido en un “Príncipe de la Paz” de facto. Está plenamente decidido a favorecer los medios para acabar con el terrorismo de ETA. Para ello no ha dudado en asumir el leguaje de los violentos; habla de conflicto y de proceso de paz, por lo que acepta la tesis etarra de que el pueblo vasco sufre una agresión histórica por parte del estado español.

El presidente Rodríguez Zapatero hace ostentación de providencialidad. Se siente destinado a erigir los cimientos de un nuevo orden nacional. Él inaugura un nuevo espíritu, una nueva conciencia que toma del pasado (la Transición) aquello que anima la dialéctica del entendimiento y el compromiso, pero enriquecido con su propia y genuina aportación de una fe ciega en las oportunidades del futuro. En definitiva, ha diseñado una entelequia retórica que va perfilando, improvisadamente, en la confianza de que serán otros los que se equivoquen.

Pero antes que nada, lo primero que habría que destacar es que la paz no se pacta, sino que se conquista; la paz sólo se negocia cuando se ha vencido (paz impuesta) o cuando se ha perdido (paz concedida mediante un precio). En segundo lugar, que yo sepa, no existe ningún conflicto (otro gallo cantaría si lo hubiera) entre una parte del pueblo vasco con el resto de España. Según mi modesto entender, lo que existe es una actividad de violencia terrorista producida por unas centenas de ciudadanos del País Vasco que, desde hace cuatro décadas, están empeñados en imponer su discurso totalitario e independentista a base de pegar tiros en la nuca, poner bombas, secuestrar y extorsionar para financiar su proyecto nauseabundo.

ETA nació en 1959 de una escisión del PNV. Fue un acto de discrepancia juvenil hacia una generación de perdedores nostálgicos y ensimismados. Eran tiempos aquellos donde el franquismo no daba la mínima esperanza a la quimera de Eskal Herria, y donde el marxismo tenía embaucada a buena parte de la intelectualidad burguesa en la Europa occidental. Aquellos disidentes peneuvistas descubrieron la cuadratura del círculo en el sincretismo de las ideas nacionalistas de Sabino Arana y la doctrina marxista-leninista, pasado por el pensamiento Mao Tse Tung. Total, el franquismo justificaba cualquier forma de oposición por bárbara que esta fuera.

Desgraciadamente la historia ha dejado al descubierto el verdadero rostro de ETA y todo lo que representa políticamente. La primera vez fue con motivo de la amnistía general de 1977. Pocos años después con el conflicto interno entre ETA militar y los llamados “poli-milis”, partidarios éstos de un cambio radical a favor de la estrategia exclusivamente política. Desde entonces, los “duros” han impuesto su criterio. Y únicamente cuando a la banda le ha interesado ganar tiempo para reorganizarse, ha simulado treguas y deseos de negociar.

Toda esta historia me recuerda -salvando las distancias, claro está- la de Manuel Godoy cuando firmó con la recién creada República de Francia la “Paz de Basilea”. Esto ocurría en el mes de julio de 1795. Hasta entonces la Corona española había seguido una política de neutralidad respecto a la revolución francesa. Pero tras la ejecución de Luis XVI (el 21 de enero de 1793) el rey español (Carlos IV era primo hermano del rey decapitado) envió un duro alegato de condena y repulsa contra la Convención, lo que provocó la declaración de guerra a España. Reaccionó con rapidez Godoy –acababa de ser nombrado primer ministro, en sustitución del Conde de Aranda- enviando al general Antonio Ricardos a la frontera con un ejército. Ricardos presuroso penetró en suelo gabacho inflingiendo un duro castigo a las tropas republicanas; pero el infortunio quiso que perdiera la vida el general a las puertas de Perpiñán.

El todavía influyente Conde de Aranda, consternado por el cariz funesto que tomaba aquel conflicto (conocido como Guerra del Rosellón) intentó por todos los medios detenerlo. Pero la jactancia y ambición de Godoy no hizo más que avivar la confrontación. Por su parte, el gobierno francés, repuesto de los primeros golpes, se repuso y emprendió una ofensiva militar en toda regla contra el reino de España: rebasaron sus tropas la frontera por La Junquera hacia Barcelona, y por Irún tomaron Guipúzcoa y Álava hasta alcanzar la localidad burgalesa de Miranda del Ebro.

Tal cúmulo de despropósitos obligaron a Manuel Godoy a solicitar de Francia un acuerdo que pusiera fin a más de dos años de guerra. Las negociaciones se desarrollaron en Suiza y, por fin, en la ciudad de Basilea, el 22 de julio de 1795 se firmó la paz. Como es obvio, Francia nos impuso un precio: renunciaba a los territorios conquistados a cambio de la parte española de la isla de Santo Domingo; además, se sentaban las bases para una alianza entre Francia y España para defenderse de Gran Bretaña.

Lo más sublime de este cuento es que Manuel Godoy -el insigne primer ministro por accidente (era el amante de la reina María Luisa de Parma)-, habiendo sido el principal instigador del conflicto y, por tanto, responsable directo de los perjuicios causados a la Corona y a España, fue premiado con el título de “Príncipe de la Paz”. Toda una paradoja, propia de un régimen absolutista. Algo similar parece inconcebible en nuestros días. Pero no es así: algunos premios nobels de la paz se han concedido a personas cuyas trayectorias políticas han sido un paradigma de la violencia (véase el caso de Yaser Arafat).

En el caso que nos ocupa, el proyecto que lidera Rodríguez Zapatero para conseguir el fin de la violencia terrorista etarra no es que tenga pocas oportunidades, sino que se trata de un ejercicio de voluntarismo estéril. Zapatero no negocia desde una posición de supremacía, por lo que no va a imponer nada. A su vez, ETA -se ha visto claro en la actitud de los etarras juzgados estas semanas- continúa encastillada en su delirio mesiánico. Por lo que se deduce que sólo un puñado de concesiones pueden prolongar la suspensión de los asesinatos. Y en ese nuevo escenario se alumbrará un nuevo estatuto vasco que dejará en pañales al estatuto catalán.

Sí, Zapatero confía en ganar las próximas elecciones y renovar la legislatura. Es todo lo que necesita. Mientras tanto, ganará tiempo, y a finales de 2011 muchos etarras encarcelados serán amnistiados. Ese es el fondo de la negociación acordada hace ya muchos meses. El título de “Príncipe de la Paz” le será concedido por aclamación. Zapatero está convencido de ello. El precio de la felonía lo ponen lo vencedores.

Solo queda Navarra, pero el PSOE está en ello.
Antonio Javier Vicente Gil  Periodista Digital 2 Julio 2006

Que el PSOE no solo está maquinando cómo cumplir la última exigencia de ETA para que ETA acepte la rendición de España, el Anschluss de Navarra, sino que al parecer el plan ya está elaborado casi en su totalidad.

El tema de los presos está chupao, tras el ablandamiento del terreno realizado por El País con sus documentadas relaciones de presos arrimados al País Vasco por el gobierno de Aznar y los terceros grados concedidos por los réprobos tipos del PP que se oponen ahora a lo que ellos hicieron en su tiempo y solo porque quieren que ETA siga matando concejales del PP.

El tema de la legalización de ETA bajo la marca Batasuna ya está decidodo, es algo pendiente solo de que los miríficos chicos de la banda terrorista se pasen por no se que ventanilla de Madrid, tras lo que espera ansioso Rubalcaba para declararlos no solo legales sino partido hermano.

El tema de la autodeterminación ya está concedido tras la gran bajada de dignidades realizada por Zapatero en la Cámara ante las cámaras.

El asunto de dejar campar a sus anchas a ETA sin perseguirla ni hacer detenciones, es algo ya logrado, salvo la ultima metedura de pata del juez Marlaska en la que no tuvo nada que ver el PSOE

Ya solo queda pues lo de Navarra, pero como dice la información de El Semanal Digital, el PSOE se está esforzando en maquinar mecanismos que consigan la anexión por parte del País Vasco y que ese proceso sea irreversible. O sea que ETA ya ve que para lo de Navarra solo tiene que esperar.

Y Zapatero y de la Vega, y Patxi López, y Rubalcaba y el mismísimo sursuncorda progre diciendo urbi et orbe que no harán concesiones políticas a ETA.

Aquí pasa como en el chiste de la pareja que no podía tener hijos y va a un sexólogo para ver de solucionar su problema. El tipo con bata blanca le dice al marido, tras oírles, que eso se solucionaba con un coito. El marido anima al sexólogo a que haga lo que sea preciso. Se mete con la mujer a la habitación de dentro y hacen el coito con grandes muestras sonoras por parte de la dama. Al salir a donde estaba el marido, este le dice “Doctor, porque usted y yo sabemos lo que es un coito, que si no diría que se había estado usted beneficiando a mi mujer”.

Pues bien, aquí se podría decir “Señor Zapatero, porque usted y yo sabemos lo que es no hacer concesiones políticas, si no diría que acaba usted de conceder a ETA la alternativa KAS completa”

El desparpajo con el que miente Zapatero y su tropa es directamente proporcional al tamaño de la sonrisa de ETA e inversamente proporcional al apoyo a su rendición por parte de las víctimas del terrorismo.

Por Dios, se me olvidaba casi lo más importante, la concesión de medallas al mérito a los buenos chicos de ETA y la asignación de prebendas. No podemos consentir que estos magníficos ejemplares de la ciudadanía vasca se queden si trabajo y nadie haga nada por ellos. Lo primero será concederles derechos que les permitan cobrar el subsidio de desempleo hasta que se les encuentre a cada uno un trabajo poco cansado y bien remunerado y en el que puedan portar las armas que es irrisorio que entreguen.

Y aquí paz y después el pitorreo etarra.

Rebelión contra el Estado de Derecho
Ernesto Ladrón de Guevara elsemanaldigital 2 Julio 2006

Zapatero está consiguiendo lo que no había sido capaz de lograr ETA en cuarenta años con amonal y la Parabellum: poner al Estado de Derecho patas arriba.

Hace unos días los partidos que sostienen al Gobierno Ibarretxe en el Parlamento vasco anunciaron que iban a requerir la comparecencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco por la admisión a trámite de una querella del Foro Ermua contra el presidente de la Comunidad del País Vasco por recibir a Batasuna y reconocer a este grupo ilegalizado, siendo, como es, el legítimo representante del Estado en la citada Comunidad Autónoma. Curiosa forma de entender la independencia de poderes y el imperio de la ley.

Esta semana Arzallus, citado como testigo de la intermediación de uno de sus correligionarios con ETA, advertía que el PNV no acatará la Constitución si prosigue el acoso judicial. Lo de que el PNV no acata la Constitución no es nuevo, como él mismo se ha encargado de recordarnos en diferentes ocasiones, pero el término "acoso judicial" venido de su boca tiene mucha gracia. De acosos y de árboles y nueces el ex presidente del PNV sabe mucho por práctica propia. Yo recomendaría la lectura de una magnífica novela de Raúl Guerra Garrido, La carta, en Alianza Universidad, que es una fidelísima reproducción de la realidad. Así podemos comprender lo de Gorka Aguirre y sus recados a ETA.

Cambiando de tercio, Carrillo, que piensa que nos chupamos el dedo y que no sabemos su participación y responsabilidad en Paracuellos al frente de las huestes bolcheviques de la Guerra Civil, nos dice que "algunos" –artículo indeterminado- están alentando el asesinato de Zapatero. Es decir, que como decía un obispo en tiempos del plomo (de ETA, claro), hay que desarmar la palabra, lo que significa que sólo pueden hablar ellos.

Sin duda la democracia liberal no pasa por su mejor momento, y vuelven tics del pasado.

Pero lo más preocupante es que se permita, con toda impunidad, una campaña de persecución contra un juez de la Audiencia Nacional, con campaña de difamación incluida, por el simple hecho de aplicar de forma imparcial la justicia.

Los mismos que acusan a Marlaska de ser tendencioso aplauden a un Fiscal General que anima a omitir de forma manifiesta la aplicación de la ley a quienes la vulneran de forma inequívoca. Es ciertamente grotesco.

La imagen de la justicia, representada por una figura femenina que porta en una mano una balanza y en la otra una espada, con los ojos vendados para aplicarla de forma imparcial e indiferenciada a todos los ciudadanos, está siendo violada, vejada y pisoteada de forma vil.

Hobbes llamaba esto "el estado de la naturaleza", o lo que es lo mismo, la vuelta al feudalismo medieval.

Yo no quiero dejar a mis hijos esta herencia.

La frialdad de Sarkozy debería preocupar a Zapatero
Editorial Elsemanaldigital 2 Julio 2006

Francia seguirá siendo un aliado contra ETA. Pero sólo lo será a iniciativa del Gobierno español, y sin verse envuelta en su huida hacia adelante política.

2 de julio de 2006. En las elecciones presidenciales francesas del año próximo el candidato del centro derecha con mayores opciones para pasar a la segunda vuelta será Nicolas Sarkozy. Su presencia ayer en La Moncloa tiene, pues, una doble lectura: es hoy por hoy el ministro del Interior de Dominique de Villepin y Jacques Chirac, pero también su gran adversario político y quien en un plazo breve podría ocupar el Palacio del Elíseo. Al que quizá llegue justo cuando el proceso de negociación con ETA abierto por José Luis Rodríguez Zapatero (si es que resulta "largo, duro y difícil", como ha vaticinado) se encuentre en su momento álgido.

De ahí el privilegio de mantener un encuentro bilateral con el presidente del Gobierno tras haberse reunido el viernes con su homólogo Alfredo Pérez Rubalcaba: privilegio que interesa a ambas partes, porque Sarkozy no sólo es un amigo declarado de España, sino que lo demostró en momentos muy difíciles.

En efecto, su primera estancia en la Place Beauvau (entre mayo de 2002 y marzo de 2004) se corresponde casi milimétricamente con la de Ángel Acebes en el Paseo de la Castellana, tiempo sobrado para fraguar una estrecha colaboración política y una buena amistad, extendida a José María Aznar. La lucha contra ETA recibió un impulso notable en esos dos años, rematando de forma brillante el periodo de colaboración francesa que siguió a la vergonzosa inhibición (dejémoslo ahí) de los años 70 y primeros 80. Como señaló Rubalcaba, sin esa colaboración "no estaríamos hoy donde estamos": con la banda terrorista en su peor momento policial y judicial. (Otra cosa es el aliento político recibido tras el 14-M.)

Por todo ello resulta preocupante la frialdad mostrada por Sarkozy tras su entrevista con Zapatero. "ETA es un asunto español", dijo el ministro galo. Es lo mismo que había afirmado el Ministerio de Asuntos Exteriores francés tras el comunicado de la banda terrorista el 14 de junio, y lo mismo que afirmó Villepin en Madrid pocos días antes del "alto el fuego permanente" del 22 de marzo. En otras palabras, el país vecino se lava las manos en cuantos acuerdos políticos alcance nuestro Gobierno con ETA, aunque apoye la iniciativa de Zapatero en lo que tiene de "lucha antiterrorista".

No cabe duda de que Aznar y Acebes habrán transmitido a Sarkozy la firme oposición del Partido Popular al proceso en marcha, y las sólidas razones para ella. El ministro francés demostró no llamarse a engaño sobre la naturaleza política de la negociación abierta, y de ahí unas palabras que suenan displicentes en alguien a quien se debe la desarticulación en territorio francés de importantes elementos del entramado etarra.

A estas alturas no cabe dudar de que Francia seguirá siendo un aliado contra ETA. Pero Sarkozy ha dejado claro que sólo lo será a iniciativa del Gobierno español (muy encogida, como demuestra la actitud del fiscal general del Estado), y que además no quiere verse envuelta en la huida hacia adelante política de Zapatero... entre otras cosas porque el delirio del nacionalismo vasco (reiterado por Arnaldo Otegi en su base negociadora) también intenta morder en territorio francés.

Al presidente del Gobierno debería preocuparle esta situación, si bien no modificará un ápice su actitud. Este tipo de amistades para su país, sencillamente no las cultiva.

La memez de la semana: "Sabino Arana fue un verdadero demócrata"
Pascual Tamburri elsemanaldigital 2 Julio 2006

Francesco Cossiga, ex presidente de Italia y senador vitalicio de la República, no es un hombre conocido por la prudencia de sus declaraciones ni por la sensatez de sus opiniones. Sí es, en cambio, un hombre conocido por nuestras latitudes, particularmente en Navarra y en el País Vasco, ya que en estas dos regiones ha servido reiteradamente de portavoz y coartada al independentismo vasco.

Recientemente el senador Cossiga se ha autoinculpado ante la Justicia española del encuentro del presidente autonómico vasco Juan José Ibarretxe con los dirigentes etarras de Batasuna. Porque el PNV sabe que, según las leyes formalmente en vigor, la negociación con los terroristas implica colaborar con los terroristas, y el caso de Gorka Aguirre –ya saben, otro bienhechor de la Humanidad- así lo prueba. Al menos mientras ha durado Marlaska.

Cumpliendo las leyes, Ibarretxe y Arnaldo Otegi fueron investigados. Cumpliendo las leyes se podrían hacer muchas cosas, y algunas se habrían podido y debido hacer hace décadas. Faltó el coraje. Y al PNV le sobran además maneras de coaccionar a los políticos, a los jueces y a los periodistas, independientemente de las ideas políticas de éstos.

Para Cossiga el ex presidente José María Aznar "era sólo un franquista cuando yo combatía a los terroristas". Para ser precisos, el ilustre senador fue ministro del Interior de Italia cuando en España aún no había Constitución. ¿Combatía a los terroristas? Aún hay juicios pendientes sobre sus actividades en aquella época. Su Policía, desde luego, ni consiguió impedir el secuestro de su correligionario y amigo Aldo Moro, ni lo rescató, ni impidió su asesinato por un grupo comunista. Su Policía, la verdad, coexistió de manera bastante amistosa y escasamente eficaz con golpes de Estado masónicos, con terroristas pangermanistas y con asesinos marxistas y mafiosos de diferentes tipos.

Cossiga puede dar lecciones de muchas cosas, desde su indiscutible gusto vistiendo hasta su dicen que magnífica colección de recuerdos militares y soldaditos de plomo. Como es democristiano "de pata negra" seguramente ya ha conseguido por tráfico de influencias un puesto a la derecha de Dios Padre el día del Juicio Final, entre el austrohúngaro Alcide De Gasperi y el melifluo Joaquín Ruiz Jiménez. Como anticipo del premio eterno, sus amigos democristianos de la Fundación Sabino Arana le regalaron el premio Amigo de los Vascos. Amigo de los nacionalistas vascos, precisemos.

Yo tengo amigos nacionalistas y entiendo que les encante el currículum de Cossiga. Al fin y al cabo cumple sus funciones mucho mejor que los habituales Hebe de Bonafini, Gerry Adams, Adolfo Pérez Esquivel, Martin MacGuiness, Rigoberta Menchú o Alec Reid. Ninguno de ellos ha llegado a leer los escritos del Fundador y a decir después seriamente que "Sabino Arana fue un pionero en la democracia cristiana, un verdadero demócrata". Los verdaderamente peligrosos son los que, proclamándose liberales, tolerantes y progresistas aceptan en su relativismo semejante memez a la par de la verdad. ¿Cuál es la verdad? Amigos míos, leed a Sabino y honestamente tratad de repetir las palabras del inefable Kossiga.

ETA tenía una razón para desear que el 14-M ganasen "los gorrinos"
Elsemanaldigital 2 Julio 2006

Patxi López confirma su sometimiento a la estrategia batasuna

La banda había aceptado en febrero de 2004, semanas antes del triunfo electoral socialista, hablar con representantes de este partido siempre que no fuera a título personal.

2 de julio de 2006. El etarra Félix Ignacio Esparza Luri fue detenido en abril de 2004 cuando era el responsable del aparato logístico de la banda. En calidad de tal, formaba parte del Comité Ejecutivo de ETA y participó en una reunión del mismo, en febrero de ese mismo año, durante la cual se aceptó mantener contactos con representantes del PSOE. Así se ha sabido a raíz de sus notas personales, incautadas tras su arresto. Lo desvela el diario El Mundo, en una investigación de Ángeles Escrivá.

Lo curioso es el nivel que los terroristas exigían a esa representación socialista: "En el caso de que el PSOE quiera contacto con la Organización, la Organización está dispuesta... Para eso, lo primero hay que aclarar de quién es la iniciativa: del PSOE, del Estado o a nivel personal (ésta no se acepta)", afirma la banda, cuyo Comité Ejecutivo formaban entonces, junto al citado Esparza Luri, Josu Ternera, Mikel Antza, la sanguinaria Soledad Iparraguirre "Anboto" y Peio Eskizabel.

La atribución a los socialistas (denominados "los gorrinos" en el acta de la reunion incautada a Esparza Luri), en aquel entonces en la oposición, de una representatividad estatal, puede referirse a los contactos que desde mucho tiempo antes mantenía Jesús Eguiguren, actual presidente del PSE, con Batasuna. O bien a otras instancias, presentes o futuras, distintas del gobierno del PP, pues éste difícilmente habría concedido al partido rival que contactase en su nombre con ETA.

"Son necesarias claras garantías", pide ETA, y "de acuerdo con la naturaleza del contacto es necesario un nivel de interlocución"; "una vez establecido el contacto y aclarado el nivel de interlocución, es necesario aclarar el contenido del contacto y el objetivo concreto". Un año y medio más tarde Eguiguren y Josu Ternera conversaban por intermediación del Centro Henri Dunant de Ginebra.

Las actas a las que ha tenido acceso El Mundo indican también que, mediante la extorsión, la organización criminal podía recaudar hasta 1.700.000 euros al año.

La ETA con la que negociará Zapatero
- La banda conserva toda su capacidad para atentar en cualquier momento - Ha llevado a cabo una profunda reorganización de sus estructuras para incrementar su seguridad - El «aparato de logística» también ha sido reconstruido
R. L. Vargas / J. M. Zuloaga La Razón 2 Julio 2006

Madrid- Fuerte, sin intención de abandonar las armas y con capacidad para desatar una oleada de atentados cuando lo considere oportuno. Así es la ETA con la que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se va a sentar a negociar.

Del análisis de los pasos que han dado los terroristas en los últimos meses sólo se puede desprender tan preocupante descripción, nada halagüeña a la hora de entablar unas conversaciones que pilotarán tres pesos pesados de la banda tanto por sus años de militancia como por la dura posición que siempre han defendido, especialmente en los casos de José Antonio Urruticoechea, «Josu Ternera», y Jon Salabarría, a quien se considera uno de los principales guardianes de la «ortodoxia» etarra basada en la independencia y la territorialidad, o unidad de las «siete provincias vascas». El tercer interlocutor será un pistolero que ha cumplido una larga condena.

La banda terrorista ha aprovechado los últimos meses para reorganizar todas sus estructuras a fondo. Empezando por sus «aparatos». Los terroristas, a fin de dotarse de mayor seguridad para evitar las infiltraciones, han reducido sus secciones a once, que funcionan de manera independiente y estanca y en las que se encuadran poco más de cien pistoleros. Han soltado de este modo lastre y se han desprendido de aquellas infraestructuras y militantes controlados por las Fuerzas de Seguridad y que podrían suponer un riesgo para la seguridad de todo el entramado.

Especialización. Esa misma obsesión por la seguridad es la que les ha llevado también a reorganizar los «comandos». Ahora disponen de células especializadas en la comisión de atentados con coches bomba, contra edificios y con pequeños artefactos. La reorganización ha incluido, asimismo, la creación de lo que se podría denominar un «aparato» central de fabricación de explosivos. Con el fin de reducir riesgos a los miembros de los «comandos» y para evitar tener que contar con locales que podrían ser descubiertos por las Fuerzas de Seguridad, ETA monta las bombas en Francia y las envía a España listas para ser colocadas.

Con la apuesta por un número más reducido de «comandos», los terroristas se aseguran una mejor selección de sus integrantes, al ser necesarios muchos menos, y reducen aún más la posibilidad de infiltraciones.

La restructuración se ha completado con la reconstrucción del «aparato de logística», encargado de suministrar los materiales para los explosivos y que había sido prácticamente desmantelado por las Fuerzas de Seguridad tanto españolas como francesas en 2004. En abril del año pasado, los terroristas robaron en territorio galo cuatro toneladas de clorato, una de las sustancias que ha utilizado para fabricar los explosivos de las últimas bombas que colocó antes de la tregua. Ya a finales de diciembre, sustrajo de una empresa de Normandía otros 1.300 kilos de polvo de aluminio, una de las sustancias con las que se fabrica el explosivo amonal. Además, y según reveló este periódico, los terroristas también trataron de hacerse con subfusiles en el mercado negro de los Balcanes.

Y, lo que es más importante para los expertos, ETA no sólo conserva su capacidad para atentar, sino que en ningún momento ha renunciado a utilizar la violencia como medio para lograr sus objetivos. Ni en el propio comunicado de alto el fuego hecho público el pasado 22 de marzo ni en los posteriores conocidos en los últimos meses han dejado traslucir los terroristas su voluntad expresa de abandonar las armas. De hecho, horas después de decretar la tregua, la Policía francesa encontró una nota manuscrita junto a un arsenal que fue hallado en una granja del Departamento de Lot, que probaba, según explicaron entonces fuentes antiterroristas, que las bombas, ya montadas, y los explosivos incautados formaban parte de una entrega interna del «aparato de logística» al «militar». En ningún caso habían sido abandonados por la banda.

Chantaje empresarial. Siendo preocupantes estos datos, hay una serie de hechos que se han producido en las últimas semanas que demuestran que la banda mantiene plenamente operativo, pese a las detenciones producidas, su entramado de chantaje a los empresarios así como los grupos encargados del terrorismo callejero, la llamada «kale borroka». Por más que Batasuna y la propia ETA se empeñen en presentar esta actividad criminal como un fenómeno autónomo, la realidad es que aparece y desaparece según las órdenes de los cabecillas de la banda y se utiliza para presionar al Gobierno, al PNV o a quien convenga.

Zapatero llega a la negociación con una ETA que da coces en los cristales de la Audiencia y que transmite una imagen de chulería y, sobre todo, de nulo arrepentimiento. Además, los terroristas no han rebajado ni un ápice sus objetivos estratégicos de un País Vasco independiente (con la inclusión de Navarra y territorios del sur de Francia) configurado como república socialista.

El presidente se propone negociar con una organización criminal a la que no se le ha exigido que entregue las armas, que desaparezca y que, por lo tanto, mantiene intacta su capacidad de presión. Se trata en definitiva de un «proceso» tutelado por los pistoleros.

El Foro Ermua se querellará contra el líder del PSE
La Razón 2 Julio 2006

El Foro de Ermua presentará una querella contra el secretario general del Partido Socialista de Euskadi, Patxi López, si como ha confirmado se reúne la próxima semana con dirigentes de Batasuna. El presidente de la organización, Mikel Buesa, anunció que si materializa este encuentro acudirá al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco al entender que el líder socialista ha incumplido la suspensión de actividades políticas que aún pesa sobre la izquierda abertzale «por mucho que el presidente del Gobierno abra negociaciones con ETA». Esta querella se sumaría así a la presentada el mes pasado contra el lendakari, informa I. Moneo.

El Foro de Ermua critica la «traición» a los asesinados
V. ORTEGA Libertad Digital 2 Julio 2006

VITORIA. El I Congreso de las Juventudes del Foro de Ermua celebrado ayer en Vitoria se cerró con la intervención del presidente de esta plataforma cívica, Mikel Buesa, quien aprovechó la ocasión para criticar la decisión de Zapatero de abrir un diálogo directo con ETA y denunciar que este hecho se produce sin que ETA haya cesado su actividad terrorista.
Tras subrayar la permanencia del «terrorismo callejero» y la «extorsión» a empresarios, argumentó que el diálogo con ETA «debilita» al Estado frente a la banda terrorista y abre la puerta a la concesión de la autodeterminación. Asimismo, acuso a Zapatero de «traicionar» a las víctimas del terrorismo al hablar con sus «verdugos».
La clausura del congreso contó con la presencia del alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso.

Las reformas de Estatutos desatan un aluvión de recursos de las comunidades ante el TC
MANUEL TRILLO. ZARAGOZA. La Razón 2 Julio 2006

El proceso de reformas de los Estatutos, alentado por el presidente de Gobierno, ha desatado una conflictividad entre comunidades desconocida hasta ahora. Los proyectos en marcha y los textos ya aprobados han abierto numerosos frentes de guerra que comparten el Tribunal Constitucional como campo de batalla.

El Estatuto de Cataluña, recientemente votado en referéndum, es el que se lleva la palma como objeto de los recursos anunciados, aunque no es ni mucho menos el único. Las disputas por el agua son uno de los principales motivos que han llevado a distintas comunidades a plantearse ir al Constitucional, pero también hay enfrentamientos por cuestiones competenciales, territoriales o patrimoniales, como es el caso del Archivo de la Corona de Aragón. De momento, se han anunciado al menos los recursos de inconstitucionalidad de Aragón contra el Estatuto catalán y el valenciano; de la Comunidad Valenciana contra el catalán, el aragonés, el andaluz y el castellano-manchego; de Castilla-La Mancha contra el valenciano; de La Rioja contra el catalán; de Baleares también contra el catalán, y de Castilla y León contra el gallego.
No obstante, por ahora únicamente los estatutos valenciano, catalán y andaluz han completado el trámite de su aprobación por las Cortes Generales, por lo que las batallas no han hecho más que empezar.

Recursos de Aragón
Contra los estatutos catalán y valenciano
La Comunidad que preside el socialista Marcelino Iglesias fue, aunque pueda parecer paradójico, la primera en anunciar tras el referéndum del pasado día 18 que llevaría el Estatuto catalán hasta el Tribunal Constitucional. El motivo, la inclusión en el texto de una disposición adicional que incorpora al sistema de archivos de Cataluña los supuestos «fondos propios» del Archivo de la Corona de Aragón, que tiene su sede en Barcelona pero que tiene en depósito documentos procedentes de las cuatro regiones que en su día estuvieron bajo el dominio de aquella institución monárquica (Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares).

Iglesias viene sosteniendo que «ninguna Comunidad puede tener en exclusiva la llave de la cuenca» y que recurriría cualquier normativa que no respetara su «gestión conjunta», pero por el momento no ha decidido recurrir el Estatuto de Cataluña en la parte referida al control por parte de esta Comunidad del caudal ecológico del Delta del Ebro. En cambio, el Ejecutivo aragonés sí ha encargado a sus servicios jurídicos la presentación de un recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto valenciano, en este caso por arrogarse el derecho al agua procedente de cuencas excedentarias, en una clara alusión al descartado trasvase del Ebro.

Recursos de la Comunidad Valenciana
Contra los Estatutos catalán, aragonés, andaluz y castellano-manchego
La Comunidad valenciana es otra de las que recurrirán el Estatuto catalán. El Gobierno del popular Francisco Camps ha anunciado que llevará el polémico texto ante el Tribunal Constitucional por su pretensión de «arrogarse competencias exclusivas» en materia de aprovechamientos hídricos que discurren por varias comunidades autónomas.
Además, la Comunidad Valenciana recurrirá los Estatutos de Aragón y de Andalucía si se mantiene su actual redacción, ya que entiende que recogen medidas de «blindaje» del Ebro y del Guadalquivir, respectivamente. A ellos se podría sumar un cuarto recurso contra la reforma que prepara la Junta de Castilla-La Mancha, por recoger la emisión de informes «previos y determinantes» ante cualquier trasvase o cesión de agua, lo que desde el Gobierno valenciano se observa como una amenaza para los trasvases del Tajo al Segura.

En el conflictivo asunto del Archivo de la Corona de Aragón no ha mostrado intención de presentar recurso, pero sí ha criticado que el Gobierno de Rodríguez Zapatero recurriera la Ley de Archivos valenciana, en la que se cita el de la Corona de Aragón como parte de su sistema archivístico, y no se tome una medida similar con el Estatuto de Cataluña.

Recurso de Castilla-La Mancha
Contra el Estatuto valenciano
El Ejecutivo de Castilla-La Mancha está dispuesto a devolver el golpe a la Comunidad Valenciana y los socialistas de esta Comunidad ya han avanzado que, al igual que Aragón, recurrirán su Estatuto por los derechos a los sobrantes de aguas de cuencas excedentarias.

Recurso de La Rioja
Contra el Estatuto catalán
El Estatuto de Cataluña está acumulando una larga lista de recursos de otras Comunidades ante el Constituionnal. En el caso de La Rioja, el Gobierno de Pedro Sanz (PP) esgrime hasta tres motivos para recurrir: el «blindaje» de competencias, la financiación autonómica y los supuestos derechos de Cataluña sobre los caudales del Ebro.

Recurso de Baleares
Contra el Estatuto catalán
También el Gobierno de las Islas Baleares, que preside el popular Jaume Matas, tiene previsto recurrir el Estatuto de Cataluña. La razón es la misma que la del Gobierno aragonés, la disposición que incluye en el sistema catalán el Archivo de la Corona de Aragón, entidad histórica de la que formaba parte también el archipiélago.
Recurso de Castilla y León
Contra el Estatuto gallego

El catalán no es el único Estatuto promovido por una alianza entre socialistas y nacionalistas que está planteando problemas. También el proyecto gallego está dando que hablar en la vecina Castilla y León, puesto que el proyecto impulsado por PSdeG y BNG prevé el derecho de los municipios limítrofes de la comarca zamorana de Sanabria y la leonesa del Bierzo a pasar a formar parte del territorio de Galicia, que ya ha empezado con su inmersión cultural. Para el Ejecutivo del popular Juan Vicente Herrera, se trata de un «despropósito».

EL MUNDO REVELA INFORMACIÓN DE LAS ACTAS INCAUTADAS AL TERRORISTA ESPARZA LURI
ETA acordó un mes antes del 11-M reunirse con el PSOE tras las Elecciones Generales
Según publica este domingo el diario El Mundo, el Comité Ejecutivo de la banda terrorista ETA mantuvo un encuentro en febrero de 2004 en el que acordó celebrar futuras reuniones con los representantes del PSOE. Así consta en las notas del acta incautadas al etarra José Ignacio Esparza Luri, detenido en Francia unas semanas después de la reunión de los terroristas. Según informa Ángeles Escrivá, los terroristas se plantearon la posibilidad de que los socialistas acudiesen a esa cita en representación del Estado, a pesar de que entonces estaban en la oposición. Además, la dirección de ETA propuso un espacio internacional donde reunirse. LEA AQUÍ EL ANÁLISIS DE LUIS DEL PINO.
Libertad Digital 2 Julio 2006

Según informa Ángeles Escrivá en el diario El Mundo este domingo, el Comité Ejecutivo de ETA llamado "Zuba" (compuesto por los etarras Josu Ternera, Antza, Anboto, Esparza Luri y Peio Eskizabel) mantuvo un encuentro en febrero de 2004 en el que acordó celebrar futuras reuniones con los representantes del PSOE. Así consta en las notas del acta incautadas a José Ignacio Esparza Luri, etarra detenido en Francia unas semanas después de la reunión. Según la información, las notas tomadas por el etarra Esparza Luri, asistente al encuentro, señalan además que, por aquellas fechas, la banda terrorista podía recaudar en un año más de 1.700.000 euros a través de la extorsión.

Además, según el rotativo, la dirección de la banda terrorista se planteó la posibilidad de que los socialistas acudiesen a esa cita en representación del Estado, a pesar de que entonces estaban en la oposición, y propusieron un espacio internacional donde reunirse. El intermediador elegido fue el centro Henri Dunant de Ginebra, que un año y medio más tarde organizó las reuniones entre el jefe terrorista Josu Ternera y el presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren. Probablemente será la institución que acoja las conversaciones entre el Gobierno y ETA.

Según las notas del etarra Esparza Luri, la reunión de la cúpula de ETA tuvo lugar cuando los dirigentes de Batasuna-ETA y del sindicato LAB Arnaldo Otegi, Rafa Díez y Pernando Barrena llevaban años de reuniones con Eguiguren, presidente del PSE, y cuando la banda terrorista ya había decidido su tregua para Cataluña. El acta del encuentro de "Zuba" plantea varias hipótesis para una eventual reunión entre el aparato de negociación de los terroristas (llamado "Nes") y "los gorrinos-PSOE".

La banda terrorista ETA establece además que "en el caso de que el PSOE quiera contacto con la Organización, la Organización está dispuesta". "Para eso, lo primero hay que aclarar de quién es la iniciativa: del PSOE, del Estado o a nivel personal (ésta no se acepta)", según las notas incautadas a Esparza Luri. "Si explicara la naturaleza del contacto son necesarias claras garantías", "de acuerdo con la naturaleza del contacto es necesario un nivel de interlocución" y "una vez establecido el contacto y aclarado el nivel de interlocución, es necesario aclarar el contenido del contacto y el objetivo concreto", según los dirigentes de ETA.

Según informa El Mundo, En caso de que sus planes cuajen, el Comité Ejecutivo de la banda terrorista se plantea el problema de la seguridad porque "precisamente el PSOE, una vez más, le ha ofrecido un leal servicio al Estado, realizando operaciones policiales con el pretexto de la negociación". Y probablemente para evitar problemas, en este sentido plantea una opción: "Antes de realizar un encuentro directo y, para preparar eso, hay que encontrar un espacio que dé suficiente seguridad a las dos partes". También se cita en las notas incautadas a "Aurelio", referente en clave del sacerdote irlandés Alec Reid, que se ofreció a mediar entre los terroristas y el Gobierno. Finalmente la banda terrorista le escribió una carta en la que declinaba sus servicios.

Orwelliana
Luis del Pino Libertad Digital 2 Julio 2006

En la obra "Rebelión en la granja", de George Orwell, los animales se alzan contra el granjero y le echan del poder, al grito de "todos los animales son iguales". Pero su anhelo de libertad se ve frustrado cuando el cerdo que comanda la rebelión termina revelándose como un dictador y haciendo a los animales añorar a aquel granjero. El cerdo dictador termina sustituyendo el grito de libertad original por otro que simboliza el final de la utopía: "todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros".

Viene esto a cuento de las revelaciones del diario El Mundo, que nos vuelven a situar en el peor de los escenarios en lo que se refiere al 11-M. Según cuenta El Mundo, ETA aceptó en febrero de 2004, un mes antes de los atentados, una oferta del Partido Socialista para iniciar un proceso de diálogo. En el acta de la reunión de la cúpula etarra (porque los etarras tienen la fea costumbre de levantar acta de todas sus reuniones), los jefes de los terroristas se refieren a los dirigentes del PSOE llamándoles "los gorrinos".

Un mes después de esa reunión, esos que los etarras llaman "los gorrinos" accedían al gobierno después de que una masacre hiciera que el pueblo español expulsara del poder de manera ignominiosa al granjero Aznar, al grito de "España se merece un gobierno que no mienta".

Dos años después del 11-M, las piezas del puzle van cobrando un siniestro sentido. Y empezamos a contemplar con otros ojos algunos hechos que nos parecían difíciles de interpretar, como la reunión de Perpignan en enero de 2004, como las amenazas de Josu Ternera en el aeropuerto de Frankfurt el día de San Valentín, como el levantamiento de la vigilancia al comando islamista de la C/ Vrgen del Coro el 17 de febrero de 2004 (coincidiendo con el anuncio de tregua en Cataluña), como los cebos enviados por ETA en diciembre de 2003 y febrero de 2004, ... ¿En qué consistió, exactamente, la oferta de diálogo que el PSOE hizo llegar a ETA antes del 11-M? ¿A través de quién le hizo llegar esa oferta: de ERC o de Batasuna? ¿Por qué pensaba el PSOE que estaba en condiciones de realizar ninguna oferta?

Como en "Rebelión en la granja", los animales contemplamos hoy estupefactos la verdadera naturaleza de esos "gorrinos" (ETA dixit) a los que hemos puesto en el poder. Especialmente cuando nos damos cuenta de que el grito utilizado para alcanzar el gobierno se ha visto poco a poco sustituido por otro, que entierra definitivamente la utopía del 14-M: "España se merece un gobierno que no mienta: ¡acabemos, pues, con España!".

El PP advierte al PSE de que su cita con Otegi «deja muerta» la Constitución
Astarloa apunta que el diálogo con ETA genera «satisfacción» entre los terroristas y «dolor e indignación» en las víctimas
AGENCIAS/MADRID El Correo 2 Julio 2006

El secretario de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia del PP, Ignacio Astarloa, advirtió ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que la determinación de los socialistas vascos de reunirse con Batasuna supondrá la muerte de la Constitución española. Tras desmarcar a su partido de la ronda de contactos anunciada por el PSE-EE, el dirigente popular recordó al jefe del Ejecutivo que el encuentro con la izquierda abertzale es «ilegal» y supone «una traición a los principios básicos de la democracia y la decencia». De hecho, lamentó que el anuncio del inicio del diálogo con ETA ya haya provocado la «aquiescencia y satisfacción de los terroristas» y el «dolor e indignación de las víctimas», y vaticinó que en el futuro sumirá al país en una situación de «máxima preocupación e incertidumbre».

Astarloa criticó a Rodríguez Zapatero por asegurar públicamente que «no va a pagar precio político alguno» en el proceso de paz y que mantiene en vigor la ley de partidos, pero al mismo tiempo permita una reunión de su partido en Euskadi «con el brazo político del terrorismo batasunero, declarado ilegal». «Si lo que el presidente entiende por cumplir la Ley es romperla hasta la raíz, afirmo que la Ley y la Constitución de España en sus manos están, sencillamente, muertas», aseveró.

La «reforma» de ETA
El responsable del PP fue más lejos al alertar sobre la gravedad que conlleva el apoyo de los dirigentes socialistas a la constitución de una mesa para iniciar el diálogo entre los partidos del País Vasco. A su juicio, este foro tendrá como único y principal objetivo lograr «la reforma política que ETA está esperando para dejar de matar».

Los últimos movimientos que se están produciendo entre los partidos en la comunidad autónoma vasca son consecuencia directa, en opinión de Astarloa, del anuncio de Rodríguez Zapatero que declara abierto el proceso de negociación con ETA. Astarloa subrayó que, al adoptar esta decisión de forma «unilateral», el líder del Gobierno «ha incumplido todos y cada uno de los compromisos que tenía con los demócratas». En ese sentido, advirtió de que el proceso de paz «no va por donde tiene que ir» ya que se mantiene el «terrorismo urbano y de extorsión» de la organización armada y, lo que a su juicio es más preocupante, incluso el propio presidente «ha aceptado su método y agenda en la negociación».

Astarloa aseguró que la mejor prueba a su afirmación son las últimas declaraciones del responsable socialista que, según apreció, están «repletas» de declaraciones esperadas por el mundo abertzale «en la terminología habitual de ETA y de sus objetivos, incluido un reconocimiento del derecho a decidir, de la autodeterminación, ejes por los que ETA ha matado durante 40 años». A su juicio, la actuación del jefe del Ejecutivo central implicará abrir un período constituyente en el País Vasco «que puede suponer la voladura de los principios básicos de la Constitución». Además, el anuncio de diálogo rompe el Pacto Antiterrorista y todos los pilares que lo sustentaban, «sustituyendo la fortaleza del estado de Derecho por la incertidumbre y la irresponsabilidad».

El dirigente popular reiteró al presidente que no cuenta con el apoyo de su partido para acometer un diálogo «condenado al desastre». «Se introduce sólo en el agujero de la negociación y de pagar un precio político a ETA», concluyó no sin recriminar a Zapatero que tenga «muchas más cosas que callar» a la hora de «explicar la verdad y las razones de este proceso».
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