AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 8 Julio  2006

Proceso de rendición
La nueva ilegalidad del Gobierno
Ignacio Villa Libertad Digital 8 Julio 2006

Después de dinamitar todo el trabajo realizado durante años en la lucha contra el terror, de perseguir a las víctimas, de montar una reunión para tratar a los etarras de igual a igual, de intentar excluir al primer partido de la oposición de la vida democrática, de convertir a los terroristas en los buenos de un partido que sólo se juega en la cabeza de Zapatero, ahora resulta que Mariano Rajoy se ha convertido en un "insumiso" y se ha situado "al margen del Estado de Derecho"..

La vicepresidenta De la Vega ha irrumpido en escena, este viernes, después del Consejo de Ministros, recuperando su viejo estilo, el de la época de la Secretaría de Estado en el Ministerio de Justicia. Agria, antipática, agresiva, insultante y tosca; señal de que los intentos de su partido de disfrazar de legalidad la reunión del PSOE con ETA-Batasuna sólo se la creen sus palmeros. Y es que no sólo es cierto que Gobierno y ETA estén dibujando de la mano este nuevo panorama. Lo peor –para el PSOE– es que se nota demasiado.

Alguien debería explicarnos cómo es posible que un Gobierno democrático justifique la reunión ilegal entre un tal López y el etarra Otegi y, en cambio, a Mariano Rajoy quieran situarlo fuera de la ley. Nadie lo puede entender ni explicar mientras no reconozcan ya de una vez que estamos asistiendo a un cambio de régimen y que, en el nuevo, los terroristas son los buenos y los demócratas los malos, según la fina terminología de Peces Barba.

La afirmación de la vicepresidenta De la Vega, catalogando a Mariano Rajoy de insumiso requiere de forma inmediata una rectificación del Gobierno. No es de recibo que el Ejecutivo califique así al líder de la oposición y, en cambio, convierta al etarra Otegi en paloma de la paz. El Gobierno ha entrado en una deriva que no es simplemente peligrosa, es dañina para la democracia. Y lo más preocupante es que aún les queda mucho para llegar al fondo.


Eta, Euzkadi, España
Por ANDRÉS DE LA OLIVA SANTOS. Catedrático de derecho procesal de la Universidad Complutense ABC 8 Julio 2006

DESDE el día 29 de junio de 2006, en que el señor Zapatero anunció el «diálogo» Gobierno-ETA, no han faltado en España graves sucesos. Pero el mensaje del presidente -una pieza histórica- no debe caer en el olvido. Al contrario: es muy importante entender bien lo que dijo exactamente el señor Zapatero y tenerlo presente a partir de ahora.

Por encima de contradicciones y vaguedades, el mensaje revela algo muy claro: el presidente del Gobierno reconoce al País Vasco como entidad social y política propia y distinta de España, con derecho propio de autodeterminación. Es un axioma del señor Zapatero y, por tanto, no ha habido ni habrá diálogo alguno con las fuerzas políticas no nacionalistas; y, lo que es más importante, no ha habido ni va a haber consulta a los ciudadanos del Estado español. Lo que podría ser conclusión -una de las varias posibles conclusiones- ha sido convertido en premisa indiscutible.

Si se desea entender la idea y el plan del señor Zapatero, es necesario darse cuenta de que, girando en torno a la paz (malentendida), el mensaje mezcla tres asuntos diferentes:

1º) El fin de la violencia etarra y de ETA misma.
2º) El futuro político del País Vasco.
3º) La cuestión de la autodeterminación ilimitada.

Son asuntos posiblemente relacionados, pero no necesariamente implicados y, sin duda, no idénticos. Porque se puede estar dispuesto a tragar varios sapos con tal de que ETA desaparezca, pero no estar dispuesto a que esa desaparición determine el futuro político de Euzkadi. Y se puede dialogar y alcanzar acuerdos sobre el futuro político del País Vasco sin aceptar una autodeterminación nacional o ilimitada. El mensaje del señor Zapatero, al anunciar que entabla «un diálogo con ETA» y relacionar expresamente ese diálogo con los demás asuntos, hace patente que los concibe como inseparables y acepta, como posible, la autodeterminación nacional.

Hay un momento clave en el mensaje del día 29 de junio de 2006. Es el momento en que, después de bastantes párrafos, el señor Zapatero dice: «Quiero ahora dirigirme a la sociedad vasca». Y poco después afirma: «La sociedad española conoce el alcance de la tarea que tenemos por delante». Aparte de la clara contraposición, el señor presidente presenta como un hecho lo que es contrario a la verdad. Porque algunos quizá estén seguros de lo que «tenemos por delante», pero «la sociedad española», en su conjunto, carece de ese conocimiento del futuro. El señor Zapatero, que cree saber «lo que tenemos por delante», se ha abstenido y se abstendrá de explicarlo con mediana claridad a la «sociedad española».

Zapatero afirma, al dirigirse a la «sociedad vasca», que el Gobierno «respetará las decisiones de los ciudadanos vascos» (¿qué es esto, así dicho, sino autodeterminación?). Añade que «el futuro de Euzkadi exige un gran acuerdo de convivencia (...) entre las distintas formaciones políticas de Euzkadi» y, finalmente, declara algo muy importante, pero casi inadvertido, a saber: que, siempre en el seno de «la sociedad vasca», «los partidos políticos, los agentes sociales y económicos, sindicales, deben adoptar acuerdos para ese pacto de convivencia a través de los métodos de diálogo que estimen oportuno (sic) y, por supuesto, a través de los métodos democráticos para trasladar dichos acuerdos a los distintos ámbitos institucionales».

Estamos ante una idea enteramente nueva del papel de las instituciones y, en suma, del Estado. Como si no existiera la Constitución vigente. No son las instituciones el foro de deliberación y decisión. Lo que corresponde a las instituciones es recibir lo que se les traslade. Y como lo que se les trasladará será «un gran acuerdo de convivencia política», en los «ámbitos institucionales» se procederá a homologarlo, sin más. Coherentemente, el mensaje sobre «el inicio del diálogo con ETA» no tenía por qué hacerse ante la institución parlamentaria. A esta institución ya se acudirá para la homologación.

Visualicemos, como ahora se dice, todo lo anterior.
A) El «Gobierno de España» y ETA dialogan.
B) A la vez, también dialogan, como les parezca (en varias «mesas», por ejemplo), los agentes políticos y sociales de la sociedad vasca.
C) Lo que salga de ahí será considerado «decisiones de los ciudadanos vascos», y, en su momento, el «Gobierno de España» se encargará de que en los «ámbitos institucionales» se homologuen aquellas decisiones.

Al ciudadano español (el que tiene pasaporte del «Reino de España») que no se pueda considerar «ciudadano vasco» le corresponde el papel de simple espectador de cómo, con la tutela del «Gobierno de España», otros dialogan y llegan a acuerdos. El espectador puede aplaudir o protestar. Pero ¿quién se atreverá a protestar si lo que «tenemos por delante» es la paz?

Intencionadamente, se ha confundido todo. Se pretende que no apoyar el diálogo Gobierno-ETA con el planteamiento del señor Zapatero es lo mismo que no querer un futuro de paz para el País Vasco y España. Y se presenta querer la paz para el País Vasco y para España como idéntico a apoyar un futuro de Euzkadi decidido por unas «mesas» emanadas de la «sociedad vasca», mientras subsiste ETA.

Pero no todos han sido confundidos. Hay ciudadanos españoles, tan demócratas y amantes de la paz como el que más, de derechas, de centro y de izquierdas, que discrepan rotundamente del plan de Zapatero. Porque supone atribuir un éxito aplastante al nacionalismo más radical, sin urnas de por medio y mediando en todo el «proceso» una banda terrorista en «stand by». Algo que empapa de ilegitimidad e indignidad todo ese cacareado «proceso».

Sería posible una España sin Euzkadi, con un Euzkadi independiente. Con dolor, yo podría aceptar ese hecho consumado. En cambio, me resultaría intolerable un Euzkadi independiente, históricamente impulsado por ETA y, además, privilegiadamente relacionado con España. «No con mi voto» es insuficiente aviso. Habría que decir también: «No con mis impuestos».

El Insumiso
Por CARMEN MARTÍNEZ CASTRO ABC 8 Julio 2006

¡Quién le iba a decir a Rajoy con sus años y sus canas que iba a acabar convertido en un insumiso! Apruebe usted unas oposiciones a registrador de la propiedad , sea ministro de casi todo, desde Administraciones Públicas a Educación, pasando por Interior y por la vicepresidencia del Gobierno para acabar convertido de buenas a primeras en un insumiso, en un elemento antisistema y en un gamberro de la política. ¿Quién dijo que Rajoy era un líder indolente? Ahí le tienen; convertido por obra y gracia de la vicepresidenta en un tipo político belicoso, un Braveheart a la gallega. Todo un notición que ha pillado por sorpresa al interesado y a buena parte de sus compañeros de partido.

La verdad es que doña Teresa se cuidó mucho de improvisar su respuesta al líder del PP. La vicepresidenta, más dotada para las combinaciones de colores que para las de palabras, bajó la cabeza y leyó cuidadosamente la diatriba que llevaba preparada y que remató con ese «insumiso» que provoca hilaridad aplicado al cachazudo Rajoy.

Un poco más y lo convierte en un rebelde; eso hubiera sido terrible porque inmediatamente se hubiera asociado a la imagen eternamente atractiva de James Dean, e incluso los del PP podrían hablar de un rebelde con causa.

Insumiso, rebelde, desobediente, indisciplinado... sigo buscando sinónimos y me he encontrado con esta maravilla que haría las delicias de cualquier estratega que no fuera Arriola: Indomable. ¡Qué lujo!¡Lo que hubiera pagado Rajoy por recibir semejante epíteto! ¡Fuera James Dean! ; la asociación de ideas nos remite directamente al mejor Paul Newman tragándose los 50 huevos de la película de culto; aunque puestos a tragar, de momento estamos en la ración diaria de sapos.

Mariano Rajoy se ha limitado a advertir, más a ETA que al Gobierno, que está embarcada en una negociación estéril. No está negociando con el Estado español porque lo que acuerde con este Gobierno se convertirá en papel mojado cuando el PP vuelva al poder. El aviso supone, de hecho, el primer punto del programa electoral del PP; si Zapatero pretende ganar las elecciones apelando a la paz, Rajoy ha adelantado ya que lo hará apelando a la dignidad y la justicia. El asunto probablemente no da para tanto pero la cara de susto de Fernández de la Vega ayer era todo un poema; se olvidó hasta de colgarse la mariposa de rigor que se ha convertido en un clásico de su estilismo. Probablemente la vicepresidenta no pensaba realmente en Rajoy sino en esa mujer que se echó a la calle, desesperada e impotente, a denunciar la infamia; a Pilar Ruiz no consiguieron darle esquinazo; llegó a tiempo de decir lo que quería y lo dijo.
¡Que tragedia de país cuando una anciana se convierte en la única indomable!

Un escandaloso carpetazo
EDITORIAL Libertad Digital 8 Julio 2006

Si ya produjo escándalo entre la ciudadanía mejor informada sobre el 11-M el cierre en falso de la comisión parlamentaria, el carpetazo a la investigación por parte del juez instructor Juan del Olmo certifica el silencio administrativo con que los poderes del Estado han decidido contestar a quienes exigen saber la verdad. El juez, no ya es que no sepa qué explosivos se emplearon en los trenes, sino que ni siquiera sabe el número exacto de quienes los transportaron y colocaron. Y si no sabe su número, evidentemente tampoco los ha identificado.

El magistrado no sólo ha cometido el error que ha permitido que salga en libertad uno de los acusados, el islamista Saed el Harrak. Su propio secretario judicial, para exculparle, aseguró que prácticamente no puede ver y le cuesta mucho leer los informes preparados por Telesforo Rubio, el responsable directo de la "filtración" a ETA de su red de extorsión. Quizá por eso los copia y pega directamente en el sumario, sin cuestionar –como sí hizo Grande Marlaska– ni las intenciones ni, sobre todo, las prácticas del comisario de Gobelas. Hasta intentó empapelar al director del diario El Mundo por sacarle las vergüenzas publicando detalles del sumario, cuando la ley no contempla como delictiva esa publicación si quien la realiza no está personado en la causa. En definitiva, un modelo "de lo que no debe ser una investigación judicial", tal y como concluyó la Audiencia de Vizcaya hace 14 años sobre otra instrucción de Del Olmo, realizada también con su peculiar estilo de copia y pega. Claro que aquello no fue el atentado más grande de la historia de España.

Al menos, Del Olmo tiene la honradez de reconocer que la investigación no ha terminado, aunque su decisión dificulta notablemente que pueda proseguir en otro lugar que no sean las páginas de los periódicos, tal y como ha reconocido Del Burgo. Asegura haber explorado "todas las vías" posibles, pero no es cierto. No ha probado, por ejemplo, a investigar y procesar a los policías que han sembrado su sumario de pruebas falsas. No ha hecho careos entre ellos para dilucidar cuáles de las múltiples versiones de los mismos hechos son las verdaderas, si es que alguna de ellas lo es. En definitiva, se ha quedado en el borde del acantilado, sin atreverse a mirar al abismo. Pareciera como si, sabiéndose incapaz de ir más allá y temiendo que el CGPJ termine finalmente por sancionarle por el error que provocó la puesta en libertad de Saed el Harrak, haya preferido quitarse de en medio y dejar que sean otros los que cumplan con la obligación que sólo a él correspondía.

El 11-M no es sólo el atentado terrorista con más víctimas mortales que ha tenido lugar en España. Es un hito en nuestra historia, que ha cambiado el curso por el que transcurrían nuestras vidas y que permite establecer el grado de madurez ha llegado la sociedad y las instituciones tras más de dos décadas de democracia. Si es evidente que estas últimas no salen muy bien paradas, la reacción de buena parte de la sociedad, haciendo oídos sordos a todo aquello que pueda poner en duda la "versión oficial" de los hechos, no es mucho mejor. Pero nos queda la esperanza en la mejor parte, la que no sólo quiere saber sino que trabaja en el esclarecimiento de los hechos.

La justicia, representada por Del Olmo, ha preferido dar un carpetazo al asunto en el viernes previo a la final del Mundial y la visita del Papa, con la esperanza de pase desapercibido. Con ello demuestra que las lágrimas derramadas junto a la promesa hecha a las víctimas de averiguar la verdad eran de cocodrilo. Un lamentable final para una pésima instrucción.

Zapatero
¡Uno, dos, tres!
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 8 Julio 2006

Si pudiera imaginarme a Rodríguez hablando deprisita –fantasía irrealizable que exigiría eliminar los varios silencios de dos o tres segundos que el presidente intercala en cada frase– lo compararía con el ejecutivo de Coca-Cola de "Uno, dos, tres", la comedia de Billy Wilder, pero en versión tragedia. La operación mental exige estirar y embobar a James Cagney, dejarlo adormilado y siniestro, arrancarlo del blanco y negro del Berlín Occidental, cuando la Guerra Fría alcanzaba su momento álgido, y situarlo en La Moncloa, a todo color, cuando la Paz Caliente alcanza su punto abrasador.

Cagney daba órdenes y más órdenes a sus subordinados. Órdenes por tríadas (¡uno, dos, tres!) mientras trataba de ocultar la boda de la hija del gran jefe con un comunista de manual al que había que hacer pasar por respetabilísimo noble. En nuestra analogía injustificable, Rodríguez coordinaría asimismo los diferentes extremos de un plan dirigido a blanquear el matrimonio contra natura entre su empresa y otros comunistas. Nacionalistas vascos, por más señas, e igual de humanitarios que los camaradas de la Alemania Oriental, entregados a la erección del muro de Berlín mientras en el mundo libre se estrenaba "Uno, dos, tres".

Enfatizando el orden de la orden, bramará nuestra fantasmagoría zapaterina: ¡Uno: cerradme el sumario del 11-M! Que se mueva la fiscal y se deje de perturbaciones. Apoyo total al juez, que es un santo. Si alguien pide más pruebas o denuncia incoherencias, ¡es un conspiranoico! Sólo un loco o un malvado dudarían de las rectas y exhaustivas investigaciones parlamentaria y judicial. ¡Dos: Que Otegi obtenga de una vez su foto con Patxi! Luego siempre podemos argüir que por el lado socialista ha ido... Nadie. ¡Ja, ja! Quiero una ampliación del conjunto en cartón, tamaño natural, con la cabeza de Nadie recortada para que todos los compañeros interesados puedan posar y tener su recuerdo histórico. Le están cogiendo un gran cariño al Gordo. ¡Tres: llamad a Montilla! La Secretaría de Organización del PSC ha de ponerse ya a preparar otra campaña de tensión para las elecciones catalanas. Que resuciten el Prestige, la guerra de Irak y la boda de la hija de Aznar, de momento. Sin contemplaciones; para los compañeros de Barcelona, barra libre: Franco era del PP y Queipo de Llano trabajaba en la COPE; a Lorca lo fusilaron los de Nuevas Generaciones y Acebes bombardeó Barcelona. ¿Pero es que tengo que ocuparme de todo?

ETA
¡Joder!, ¡hostia!... los odiaba tanto
José García Domínguez Libertad Digital 8 Julio 2006

Con el tiempo también se acaba convirtiendo en una rutina más, otra igual a tantas de la vida; pero la primera vez siempre es distinta, se siente algo muy especial. Y él, claro, recuerda todos los detalles de la suya, hasta los más nimios; como si hubiera ocurrido sólo hace un momento, como si aún estuviese manando la sangre por la nuca de aquel hombre: "Joder, fue algo... no sé, inexplicable o no sé. O sea, fuimos a por una persona, un conocido además, y en vez de dispararle desde donde estaba yo, o sea a una distancia de unos cinco o seis metros, salí corriendo hacía él. O sea, como si, no sé, como si digo: ¡joder, no le voy a dar desde aquí! Entonces salí corriendo hacia él. Le odiaba tanto a esa persona, le odiaba tanto, le odiaba... era tanto el odio que tenía contra él, que digo: ¡Dios, no se me escapa! No se me escapa; y fui".

Así de simple: le odiaba y no se le escapó. Después iría a por otros a los que también odiaba y que tampoco se le escaparían. Porque él tenía las cosas muy claras: "O sea, tenía las cosas bastante claras. Yo, después de hacer lo que hacía, me quedaba como un señor y dormía como un rey. O sea, no tenía ningún problema, ninguno. Ningún pensamiento de decir: ¡hostia!, ¡joder!, que he hecho esto y... Qué va, qué va, qué va. Hoy mismo, por odio igual podría hacer lo de antes, no lo sé, pero sin odio sería incapaz. O sea, si no es por odio no soy capaz de hacerlo". Y es que él no era un visceral como el Otegi, el Rufino y el resto de la basca. Por eso, al salir del mako, como se le pasó algo lo del odio, pues tiró para el caserío y a otra cosa. Mira que incluso accedió a rajar ante la grabadora de Fernando Reinares, ese experto antiterrorista que Rubalcaba acaba de expulsar del Ministerio.

Pero, oye, lo dicho, problemas y eso, ninguno, jamás: "Y no he tenido además ningún remordimiento de conciencia. O sea, de decir, bueno, matas a una persona y ¡hostia!... En ningún momento. Porque actuaba en ese momento por odio. O sea, si no es el odio el que me guiaba, seguramente no sería capaz de hacerlo". De ahí que ahora vea el proceso desde otra perspectiva, con más racionalidad y tal: "Hoy en día sí me lo pensaría más de una vez. Hoy en día, además, soy incapaz de pegar a un perro. Y en cambio, pues eso, si me hace algo el perro, lo machaco, soy capaz de arrancarle el cuello. Y hoy en día me dicen: tienes que matar a un guardia civil; y digo: ¡chiiist!, espera, espera un momento. Primero, a ver cómo es, luego decidir quién es, cómo. O sea, valoro otras cosas. Ya no me guiaría por el odio". O sea, ¡joder!, ¡hostia!, que ya no es el de antes.

La anulación del individuo
Jesús Laínz elsemanaldigital 8 Julio 2006

Sin duda usted recordará, cinéfilo lector, el desconsuelo del Dr. Zhivago cuando su bolchevique hermano le avisó de que sus versos no gustaban al gobierno comunista por ser "personales, pequeño burgueses y narcisistas".

La Nueva Era nacida en 1917 exigía que todas las ramas del arte estuvieran al servicio del poder y que los intereses de las personas quedaran subsumidos en los de la revolución, razón por la que versos como los de Zhivago, que hablaban de algo tan personal como el amor que le inspiraba la bellísima Lara, podían acabar metiéndole en graves problemas. Además, el severo comisario de su bloque de vecinos ya le había advertido en varias ocasiones de que "su actitud no pasa desapercibida". Por todo ello el médico-poeta optó por huir de Moscú con su familia y esconderse en un remoto rincón de los bosques siberianos.

Medio siglo antes de que Boris Pasternak encarnase en Zhivago su propio conflicto con el totalitarismo comunista, Miguel de Unamuno se encontró por las calles de Bilbao con su paisano el poeta Francisco de Iturribarría, quien le contó que recientemente Sabino Arana le había explicado su opinión sobre sus versos:

– Ya leo tus composiciones; me gustan. Pero escribe sobre cosas patrióticas, ¿eh?, cosas patrióticas, y sobre todo escribe Vizcaya con b y con k.

Evidentemente, la grotesca obsesión de Sabino –una más de las muchas que padeció– parece insignificante, inocua, inocente si la comparamos con el océano de sangre provocado por el paraíso proletario en el que les tocó vivir a Pasternak y a su personaje. En los tiempos de Sabino es posible que fuese así y que su mentecatez no pasara de provocar lástima. Pero, una vez germinada la semilla que plantó el Fundador, la cosecha recogida es la misma: la anulación del individuo en un delirante proyecto totalitario hasta el punto de justificar, en nombre de los sagrados derechos de ese proyecto, el asesinato.

Gotzone Mora relataba en una reciente conferencia ateneística una anécdota vivida por un profesor compañero de Universidad. Ese día ETA había asesinado a dos personas haciendo estallar un coche. El profesor en cuestión oyó en los pasillos de su facultad a unos chavales festejando el crimen. Su indignación superó a su discreción y les preguntó sobre lo que opinarían en el caso de que los asesinados hubieran sido sus padres. Y ésta fue la contestación que recibió:

– Reconozco que me jodería un huevo, pero los intereses de Euskalerría están por encima de los de cualquier persona.

La firmeza de Rajoy pone nervioso al Gobierno
Editorial Elsemanaldigital 8 Julio 2006

Los terroristas han de tener claro que sus acuerdos con Zapatero sólo tendrán validez mientras él siga en el poder. Esto hace poco viable una negociación como la emprendida por el Gobierno.

8 de julio de 2006. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha efectuado unas declaraciones de inusitada virulencia contra el líder de la oposición, Mariano Rajoy. Entre otras cosas, le ha acusado de colocarse "al margen del Estado de Derecho" y de convertirse en "una especie de insumiso".

Tales manifestaciones constituyen la respuesta del Gobierno frente a la firme posición adoptada por Mariano Rajoy en relación con la reunión que acaban de celebrar el PSE y Batasuna. El líder de la oposición ha afirmado que no se siente representado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la negociación con ETA de la que esa reunión ha sido la primera expresión pública, ni vinculado por los compromisos que el Gobierno pueda adquirir con los terroristas.

Ciertamente, como ha señalado la vicepresidenta, en una democracia es el Gobierno de turno quien asume la representación del conjunto de los ciudadanos y del propio Estado. Sin embargo, el que nuestro sistema político sea, además de democrático, un Estado de Derecho tiene un significado que conviene recordar.

Ante todo, el Estado de Derecho implica que los poderes públicos, Gobierno incluido, están sometidos al imperio de la ley, y negociar políticamente con una organización ilegalizada y con la banda terrorista de la que aquélla forma parte se sitúa más allá de lo admisible. Por eso resulta irónico que desde el Gobierno se acuse de colocarse al margen del Estado del Derecho a quien denuncia sus intenciones cada vez menos disimuladas de discutir el futuro de una parte del país con unos criminales.

Pero incluso desde una perspectiva estrictamente democrática nada se puede reprochar a lo dicho por Mariano Rajoy. La esencia de la democracia representativa es la posibilidad de la alternancia en el poder: la palabra "irreversible" no tiene cabida en una democracia, porque todos los partidos tienen derecho a realizar dentro de la Constitución sus programas, revirtiendo, si es necesario, las medidas adoptadas por los anteriores gobernantes.

En España estábamos acostumbrados, y es lo normal en las democracias consolidadas, a que los dos grandes partidos nacionales pactasen las cuestiones de Estado. En el caso del terrorismo, ese pacto ha sido roto; en consecuencia, nada obliga a la oposición a respetar los compromisos alcanzados o por alcanzar con ETA.

El mensaje lanzado por Mariano Rajoy, en realidad, no va dirigido tanto al Gobierno como a la propia ETA. Los terroristas han de tener muy claro que sus acuerdos con José Luis Rodríguez Zapatero tendrán validez exclusivamente mientras él y sus correligionarios sigan en el poder.

La paz de ETA
Agustín Sánchez Andrade. Madrid Cartas al Director ABC 8 Julio 2006

Señor Zapatero, me confunde usted cuando habla de negociar con ETA para conseguir la paz. ¿Qué paz? La de ETA, entiendo. ¿No sería más apropiado negociar su rendición? Claro, rendición es humillación; paz es un halago que enaltece a la banda. ¿Es ésa la primera exigencia de los terroristas para autorizar conversaciones con el Gobierno?</p><p>¿Ha habido, acaso, declaración de guerra? Lo que ha habido es una cacería de inocentes, sin darles ninguna opción a defenderse.

La paz de España, afortunadamente, es nuestra paz; la paz conseguida con esfuerzo tras mucho tiempo. No pretenda ahora, señor Zapatero, suplantar la paz de los españoles por la «paz» de ETA. Lo que queremos es estar a salvo de la cacería criminal de la banda. Si los terroristas se rinden sin exigencias, España sabrá perdonar a los verdugos que destrozaron tantas familias e incluso le reconocerá a usted algún mérito. Pero no confunda la paz de ETA con la paz de España.

El PP llevará al Parlamento Europeo una moción contra la negociación política con ETA-Batasuna
Rechaza la internacionalización de la tregua, pero responderá con una resolución propia a la decisión del PSOE de forzar un debate. Este mes abrirá contactos con otros grupos. Someterá a votación las «líneas rojas» superadas por Zapatero
C. Morodo La Razón 8 Julio 2006

Mayor Oreja y Galeote criticaron ayer la decisión del PSOE de promover un debate en Bruselas sobre la tregua de ETA

Madrid- La internacionalización del «conflicto» es una exigencia permanente de ETA y de Batasuna, a la que el Gobierno de Aznar respondió con una implacable política exterior que consagró el aislamiento de la banda y de su «brazo político». Este último sigue, por cierto, figurando en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea.

Los «populares» se han opuesto siempre a cualquier iniciativa que sirva de colchón a esa demanda y, de hecho, tras el alto el fuego de ETA ya contestaron con un «no» categórico cuando el portavoz socialista en la UE les planteó informalmente la idea de involucrar al Parlamento Europeo en la tregua.

Así lo defendieron incluso hace más de un mes y medio en una cena privada en la embajada española a la que asistió el secretario de Estado para la Unión, Alberto Navarro. Entonces todavía se vivían momentos de cierre de filas con el Gobierno en aras del consenso, y de ahí que también de puertas para adentro Mariano Rajoy llegase a sondear a José Luis Rodríguez Zapatero sobre sus intenciones al respecto. El jefe del Ejecutivo le negó que avalara la internacionalización del «proceso de paz».

El PSOE mueve ficha. Esta semana, sin embargo, se ha oficializado la decisión de los socialistas de promover un debate en Pleno en la Eurocámara sobre este delicado asunto, que se celebrará en septiembre, previsiblemente el día 4 o ya a finales de mes. El 29 de agosto se reunirá la Conferencia de Presidentes, órgano con funciones similares a la Junta de Portavoces del Congreso, es decir, encargado de organizar el trabajo de la Cámara.

Analizada la situación, y pese a su disconformidad con trasladar esta cuestión al Parlamento Europeo, el PP ha decidido no quedarse de brazos cruzados sino pasar al ataque: su grupo en Bruselas, el PPE, registrará de cara al debate, previsiblemente a finales de agosto, una resolución propia con las «líneas rojas» que deben marcar la gestión de una tregua de una organización terrorista, incluyendo las que se considera que Zapatero ya ha vulnerado. De manera reservada, este mismo mes empezará a redactarse la moción y también comenzarán los contactos con las otras fuerzas para intentar articular una mayoría ante el debate en Pleno.

El PPE dispone de 264 parlamentarios y la mayoría absoluta está en los 367. El Grupo Socialista Europeo ocupa 200 escaños.

Los «populares» están decididos a dar la batalla, con la previsión, según las fuentes consultadas, de que el Grupo Liberal o incluso el Grupo Comunista pueden ser decisivos a la hora de inclinar la balanza de su lado. Este último está en manos de Willy Meyer, crítico con la estrategia de Gaspar Llamazares. Los comunistas europeos, fieles a la doctrina marxista-leninista, recelan, además, de todo lo que suponga apadrinar el independentismo.

El voto, como ocurre en el Parlamento español, se mueve básicamente en función de la ideología, si bien el PPE jugará la carta de incluir en su alternativa un decálogo de principios unánimemente asumidos en la UE en relación a la política antiterrorista, lo que colocará en una difícil situación, por ejemplo, a los socialistas franceses o a los italianos liberales. La «paz» es difícil de rechazar y el partido de Rajoy es consciente de este inconveniente, pero frente a esa bandera en la que se envolverán los socialistas se reivindicará la oposición al pago de un precio político, que Batasuna es igual que ETA, que se tiene que exigir el abandono de las armas, que los terroristas deben pedir perdón a las víctimas...

«Satisfacción a ETA».
El portavoz del PP en Estrasburgo, el ex ministro Jaime Mayor Oreja, y el eurodiputado Gerardo Galeote están ya trabajando en la estrategia de respuesta al debate promovido por el PSOE. Ayer, Mayor acusó al presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, de «satisfacer» a ETA con su apoyo a tal iniciativa, que, recordó, «es lo que han venido pidiendo los terroristas desde hace treinta años». En la misma línea, Galeote advirtió de que el Gobierno va a pagar un «nuevo peaje» a la banda al llevar el proceso de diálogo a las instituciones comunitarias, dado que siempre ha sido una «vieja reivindicación» de los etarras «rechazada por todos los gobiernos democráticos de España».

Al menos otros tres individuos sin identificar podrían haber participado en el 11-M
ABC  8 Julio 2006

Uno de los trenes afectados por las explosiones del 11-M en MadridMADRID. N. C. / D. M. / N. V.
La investigación del 11-M no ha finalizado. Lo reconoce el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo en el auto de conclusión del sumario que dictó ayer. Los veintiocho meses que ha durado la investigación judicial no han sido suficientes para dar «respuesta» a algunas cuestiones, como por ejemplo el número exacto de personas que intervinieron en el traslado y colocación de los artefactos explosivos en los trenes de la línea férrea que une Alcalá de Henares y Madrid, la forma concreta en que se distribuyeron los terroristas y los medios de transporte que los autores materiales utilizaron para el traslado de los artefactos explosivos y para el suyo propio. Estos y otros interrogantes seguirán siendo investigados.

Junto a la conclusión, el juez Del Olmo dictó ayer otra resolución con la que rechaza los 27 recursos interpuestos contra el procesamiento dictado el pasado 10 de abril. En esta ocasión, los 197 folios del auto contienen un relato de los hechos que arranca en 2001, año en el que empezó a detectarse en España la presencia de individuos próximos a la red terrorista de Al Qaida, y que concluye en abril de 2004, cuando se produjeron las primeras detenciones de los implicados en la matanza de los trenes. El juez tampoco estima el recurso de la Fiscalía, partidaria de incluir entre los autores materiales a Basel Ghalyoun, pues considera que no existen indicios suficientes para ello.

Líneas de investigación abiertas
Cerrar el sumario y afirmar que la investigación no ha terminado no es una contradicción, como aparentemente pudiera parecer. De hecho, Del Olmo distingue entre la parte de la instrucción con la que, durante veintiocho meses, ha reunido los indicios necesarios para llevar a juicio a los 29 procesados -y esa, que consta de 237 tomos, una treintena de piezas separadas y 93.000 folios, es la que ha concluido para su remisión a la Sala de lo Penal-, y aquélla otra que sigue líneas de investigación que aún no han dado sus frutos y que apuntan, al menos de momento, a la existencia de «tres o más personas» diferentes a los procesados que «podrían haber intervenido bien en la ejecución material de los hechos bien en su preparación».

En distintos escenarios del 11-M -la finca de Morata de Tajuña, el piso de Leganés o la furgoneta Renault Kangoo recuperada en Alcalá de Henares- se han hallado rastros y vestigios que apuntan a individuos con diversa intervención en los hechos. «Existen personas, anónimas en cuanto a su identidad, pero identificables por ADN, impresiones dactilares, utilización de teléfonos, etcétera, que han podido participar criminalmente» en los atentados, asegura el juez.

La conclusión del sumario no ha esperado a aclarar esas incógnitas para no alargar más lo que ya constituye «una instrucción dilatada en el tiempo» con varios de los procesados en situación de prisión provisional desde hace más de dos años.
En el auto que confirma el auto de procesamiento del 10 de abril, el juez relata de forma cronológica y por grupos de actuación tanto la génesis de la célula responsable del 11-M como los preparativos de ese terrible atentado.

En los primeros meses de 2003 se sitúa la primera amenaza islamista contra España, motivada por la guerra de Irak. Ese mismo año, en verano, Serhane «El Tunecino» (uno de los suicidas de Leganés) expresó de forma explícita su «voluntad de cometer una acción terrorista en España», intención que conocieron los procesados Basel Ghalyoun, Mouhannad Almallah y Fouad el Morabit. Los investigadores sitúan en agosto o septiembre los primeros contactos entre Jamal Ahmidan «El Chino» (jefe operativo de la célula de Madrid, responsable en parte de la financiación de los atentados y muerto en Leganés), «El Tunecino», los hermanos Oulad Akcha (suicidas), Ghalyoun y otros. Se trataba de individuos muy vinculados con el jihad.

Las relaciones entre muchos de los procesados recuerdan a los eslabones de una cadena. Así, «El Chino» conocía a los hermanos Oulad Akcha, quienes a su vez mantenían contacto con los suicidas Abdennabi Kounjaa y Asrih Rifaat, mientras que este último tenía una estrecha relación con «El Tunecino», Ghalyoun y Fouad el Morabit... De esta manera, las piezas del engranaje que llevó al 11-M fueron encajando para cumplir cada una de ellas una función concreta.

Gracias a la mediación del procesado Rachid Aglif -que puso en contacto a Jamal Ahmidan con Rafa Zouhier- «El Chino» pudo negociar la compra del explosivo (a cambio de dinero y droga) con los miembros de la trama asturiana, liderada por Emilio Suárez Trashorras. Estamos a finales de octubre de 2003.

Entre enero y febrero de 2004, «El Chino» recibe los explosivos que colocará en los trenes y en las líneas del AVE y que utilizará con otros seis terroristas para hacer saltar por los aires el piso de Leganés y evitar así ser detenidos.

Aznar alerta del «futuro incierto» de la Constitución por las reformas de Zapatero
El catedrático de Historia José Varela avisa que romper la Carta Magna «no sale gratis»
C. S. Macías La Razón 8 Julio 2006

Navacerrada (Madrid). La Constitución de 1978 atraviesa por un momento especialmente «difícil, delicado y crítico» como consecuencia de las reformas estatutarias impulsadas por el Gobierno de Zapatero. Ése es el mensaje que lanzó ayer el presidente de FAES, José María Aznar, al inicio el curso de verano «Presente y futuro de la Constitución» que organiza la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales.

Aznar aseguró que «no puede haber nada más importante» en la actualidad que hablar de la Constitución, dado que «muchas personas dudan de si hay presente para la Constitución y mucho más si hay futuro». El ex presidente del Gobierno aseguró que es necesario abrir un debate a fondo sobre el presente de la Constitución, «en el supuesto de que todavía lo haya», y del futuro que puede deparar a España la evolución del marco jurídico.

Asimismo, se refirió al «proceso de dimisiones, renuncias y rendiciones» que se produjo en Alemania tras la Primera Guerra Mundial, que facilitó que los nazis pudieran llegar a continuación al gobierno, como «un ejemplo de una política perfectamente rechazable pero al mismo tiempo una realidad histórica que sucedió en uno de los países más cultos de Europa».

«Víctima histórica».
Por su parte, el catedrático de historia contemporánea, José Varela Ortega, aseguró durante su ponencia que «no hay Constitución sin consenso constitucional» y agregó que «la principal víctima histórica» de la ruptura de este acuerdo es Felipe González y los suyos, y la «principal víctima ideológica no es el PP, es el PSOE, que ha pinchado en un hueso filosófico», ya que «es imposible construir un partido socialdemócrata hablando de derechos históricos y basándose en principios territoriales». El catedrático aseguró que los nacionalistas han utilizado la reforma del Estatuto catalán como trampolín para sus aspiraciones políticas y recalcó que lo que se ha destruido es el «consenso constitucional, y con ello la Ley Fundamental. Varela afirmó que cualquier propuesta de las que ha hecho el Ejecutivo de Zapatero «no resistiría un referéndum de aprobación». Para el ponente, «el problema actual es la ruptura de la alianza constitucional para cambiarla con partidos políticos que tienen un apoyo del ocho por cierto», y afirmó que es muy difícil construir algo con quien quiere desintegrar y destruir el sistema, acabando con la Constitución».

El catedrático en Historia Contemporánea dio un repaso por los diversos periodos históricos hasta nuestra Transición, por el continuo «estar siendo» de las voluntades de los hombres, y, con ello, puso de relieve cómo la democracia y la limitación del poder que supone una Constitución «no surgen de la razón, sino de las experiencias normalmente traumáticas que incentivan a buscar la tranquilidad y el consenso». Definió el consenso constitucional como «fruto dulce de un amargo disenso», haciendo hincapié en que la Constitución Española de 1978 «no es buena ni mala, pero es la mejor de todas ya que se trata de una Constitución consensuada». Varela Ortega rechazó que la transición política española, que culminó con la aprobación de la Constitución de 1978, se hiciera «por el miedo o el olvido».

«Memoria histórica». José Varela hizo alusión a la tan mencionada «memoria histórica» de la que habla Zapatero y aseguró que se ha recurrido a la «metafísica de las palabras, ya que «la Historia no tiene memoria sino que la tienen los sujetos». Además, aseguró que ese concepto no existe sino que es claramente un «proyecto político que está determinado por una tendencia monopolista de un partido». Por ello, el catedrático de Historia Contemporánea considera que hoy asistimos a una deriva muy clara: no se trata de una alianza táctica con los nacionalismos para completar una mayoría, como han hecho todos los Gobiernos españoles desde la transición, sino que es la sustitución de un aliado como aliado constituyente, y por tanto «la ruptura del consenso constituyente hace de la transición un objetivo histórico a batir». Y esta situación supone claudicación y «amnesia histórica». La Constitución debe ser fruto del consenso político como la historia demuestra. «Romper una Constitución no es gratis», enfatizó.

LOS PROETARRAS LE APRIETAN
Triple jarro de agua fría al Gobierno tras el encuentro Patxi-Otegi
Elsemanaldigital  8 Julio 2006

Poca cosecha para una apuesta que ha arrasado tantas cosas. ZP dirá que su horizonte es lejano, pero en el corto plazo Batasuna, los sindicatos policiales y Arzallus le suben el listón.

8 de julio de 2006. Anda muy nervioso el Gobierno tras la dura reacción de Mariano Rajoy al encuentro entre Patxi López y Arnaldo Otegi. María Teresa Fernández de la Vega no dudó en situar al líder del PP en ámbitos extraparlamentarios y extrademocráticos por negar que el Gobierno pueda negociar con ETA en nombre del Estado. Pero incluso desde ámbitos policiales como el Sindicato Unificado de Policía (SUP), que no se han mostrado hostiles a las conversaciones, llegó pronto una clara manifestación de desapego. Su portavoz, Maximiliano Corral dejó claro que para cualquier policía Otegi "sigue siendo un terrorista más, por lo menos hasta que no condene la violencia".

Por su parte, la Confederación Española de Policía (CEP), por medio de su secretario general Ignacio López, no sólo se mostró contraria al auto judicial de Baltasar Garzón que consideró que nada había que objetar al encuentro celebrado en San Sebastián entre el PSE y Batasuna, sino que consideró "inaceptable y repulsivo" que el líder de la ilegalizada formación se dedique "a dar clases de democracia a la sociedad española", como hizo en la declaración posterior al encuentro, calificado como "doloroso" para ellos.

Esto, por parte policial, y de dos asociaciones profesionales bastante dispares entre sí.

Pero el verdadero fiasco de la reunión ha venido del lado nacionalista.

Arzallus y Permach, casi al unísono

Antes de desplazarse hasta Valencia para recibir a Benedicto XVI, Zapatero se desayunó el sábado con un disgusto más: las acusaciones de Xabier Arzallus contra él mismo y contra Alfredo Pérez Rubalcaba en una entrevista publicada por el diario Avui. Les acusa directamente de querer repetir en el País Vasco el acuerdo alcanzado con Artur Mas en Cataluña: allí un gobierno CiU-PSC, aquí un gobierno PNV-PSE. A este último se oponen –explica el veterano ex presidente del Euskadi Buru Batzar- personajes como él mismo, Joseba Egibar y... Gorka Aguirre. Según Arzallus, ésa sería la clave del procesamiento del responsable de relaciones internacionales peneuvista, acusado por el juez Fernando Grande-Marlaska de formar parte de la red de extorsión de ETA recientemente desmantelada.

Por cierto que fue El País, al que se supone privilegiado destinatario de las filtraciones del Ministerio del Interior, quien destapó el viernes que Aguirre avisó al etarra Joseba Elosúa del seguimiento policial al que estaba siendo sometido. ¿Quizá no va Arzallus tan descaminado?

Para rematar la faena, Joseba Permach convoca a los medios de comunicación y deja en ridículo a Patxi López, quien el jueves quiso transmitir a la sociedad que no se volvería a reunir con Batasuna mientras continuara siendo ilegal: "Después de que todo el mundo en este país sabe que durante meses y años ha habido reuniones no formales, hablar en estos momentos de que no va haber más reuniones... simple y llanamente, eso no se lo cree nadie", sentenció el dirigente batasuno.

Y no sólo eso: ante la exigencia del PSE de que se legalicen (lo que implicaría, en la hoja de ruta de La Moncloa, que renunciase a la violencia y presentase unas nuevas siglas), Permach tiene claro que "el proceso no puede ser en absoluto el tránsito de Batasuna a la legalización, a un marco antidemocrático y a una ley como la ley de partidos".

Con lo cual, y a fecha de hoy, y pese a que Zapatero podría justificar la situación porque siempre se ha referido a un proceso "largo y difícil", lo que tiene encima de la mesa es aquello que remataba el soneto de Luis de Góngora: tierra, humo, polvo, sombra... nada.

MARLASKA ACUSA AL PENEUVISTA DE MEDIAR EN LA EXTORSIÓN
Los sindicatos policiales exigen a Garzón que cite a Balza para que explique cómo Aguirre accedía a las matrículas de coches policiales
El Sindicato Unificado de Policía exigió este viernes "valentía" a Garzón para que cite al consejero vasco de Interior, Javier Balza, en la Audiencia Nacional y explique asi cómo era posible que el peneuvista Gorka Aguirre dispusiese de los números de matrículas de coches oficiales camuflados y se los hiciese llegar al etarra Joseba Elosúa. Desde la Confederación Española de Policía no tienen dudas y señalan a Balza y a la Ertzaintza. El auto de Marlaska contra la red de extorsión de ETA no sólo sitúa a Aguirre informando de los coches camuflados, sino, en concreto, de recibir de Elosúa, "tanto los listados de empresarios extorsionados como incluso las cartas de extorsión, negociando posteriormente y llegando, incluso, a entregar dinero con destino final a las arcas" de ETA.
Agencias Libertad Digital 8 Julio 2006

El secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet, pidió tanto la comparecencia de Balza como la del director de la Ertzaintza, Jon Uriarte, para que expliquen la fuga de información hasta los terroristas de las matrículas de los coches camuflados de las Fuerzas de Seguridad. Una fuga de información de cuya procedencia no tienen dudas en la Confederación Española de Policía (CEP). Su secretario general, Ignacio López, apuntó también a la consejería de Javier Balza y a la Policía vasca.

En el auto en el que el anterior titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, dictaba libertad provisional para Aguirre se puede leer que éste, dentro de la actividad que mantenía en la red de colaboración con ETA, "y dada su situación personal, no puede desconocerse como informaba a Joseba Elosua de la titularidad oficial de distintos vehículos que le seguían".

Pero el auto de Marlaska no sólo imputa a Aguirre por pasar esta información a los terroristas. Le acusa, en concreto, de recibir de otros miembros de la red, concretamente de Joseba Elosúa, "tanto los listados de empresarios extorsionados como incluso las cartas de extorsión, negociando posteriormente, llegando incluso a entregar dinero con destino final a las arcas de la banda armada".

En su auto, el juez detalla que la red de extorsión de ETA está dirigida por miembros de la banda que cuentan con el auxilio de intermediarios, que hacían llegar a los empresarios las remesas de cartas exigiendo el pago de la extorsión y participaban posteriormente en mayor o menor medida en su gestión.

El juez incluye a Aguirre en un listado junto con otros once supuestos intermediarios de la red de extorsión, algunos de ellos detenidos en la operación policial (Elosúa, Juan Pedro Haracorene –jefe de Deportes de la Ser en Irún– , Ignacio Aristizábal, Emilio Castillo, José Ignacio Elosua, Carmelo Luquin y el fundador de ETA y actual miembro de Aralar Julen Madariaga) y otros no detenidos (Juan Carlos Iriarte, Jesús de la Fuente, Justo Azcúe y Pablo María Muñoz)

Le cita además como uno más de los participantes en la "pluralidad de reuniones" en las que se materializaba la entrega de remesas de cartas de extorsión, la mayor parte de ellas celebradas en el bar Faisán de Irún (Guipúzcoa), propiedad de Elosua, y en las que, además de éste, participó el etarra José Luis Cau Aldanur. Todos los encuentros, según el juez, se relacionaban con conversaciones telefónicas previas caracterizadas "por un lenguaje críptico".

Filtración
Marlaska alude en su auto a la filtración de hechos relevantes para la investigación que se dio a conocer a Elosua el pasado 4 de mayo, lo que frustró la operación judicial que ya estaba proyectada. El "chivatazo" se investiga en una pieza separada de la investigación. No obstante, concreta en este auto que tanto Elosua como su hijo, que compareció ante el juez en calidad de testigo, reconocieron que los datos de los coches policiales sobre los que tenían sospechas se los facilitaba Gorka Aguirre, un extremo que el peneuvista negó durante su declaración en los Juzgados de Bilbao.

A este respecto, el magistrado afirma que no puede obviarse el conjunto de conversaciones telefónicas que Aguirre mantiene con Elosua, en la que se utiliza una terminología "críptica" para referirse al impuesto revolucionario que no puede confundirse con términos referentes al análisis de la actual situación política, tal y como señaló el dirigente del PNV durante su interrogatorio.

Añade que las conversaciones de Aguirre con Elosua son seguidas de otras entre éste último y otros miembros de la red, principalmente Ca Aldanur, en cuyo poder se encontró un recibo del pago a la banda de 54.000 euros por parte de los empresarios navarros Azpiroz y Saralegui, quienes fueron detenidos en relación con esta causa.

Extorsión a Intxausti
El auto del entonces titular del Jugado Central de Instrucción número 5, quien el pasado viernes fue relevado por Baltasar Garzón, se refiere concretamente a una conversación entre Elosua y Aguirre el 23 de junio de 2005 donde se habla de un atentado en la empresa de Construcciones Intxausti de Gernika, "deduciéndose como la gestión del impuesto en esa persona, y por ser militante del PNV, corresponde a Gorka".

Este dato, según Grande-Marlaska, se corresponde con documentación intervenida a ETA, donde se distingue a los objetivos de extorsión por su adscripción política. Otro indicio señala que el detenido Haracorene (jefe de Deportes de la Ser en Irún) habló a otro conocido suyo, Pablo Muñoz, de que una de las "vías" para intermediar en la extorsión del empresario navarro J. Marticorena podría ser la de Gorka Aguirre.

Llamada a Arzalluz en abril
El juez alude igualmente a una conversación mantenida entre Aguirre y Arzalluz el pasado 18 abril, donde éste le comenta la reclamación a un amigo suyo de una cantidad aplazada, "a lo que Gorka termina diciendo que se trata de un 'compromiso adquirido'".

El juez desecha las explicaciones sobre la posición política del PNV en relación con los casos de extorsión, manifestadas tanto por Aguirre como por Arzalluz -interrogado como testigo en este procedimiento-.

Finalmente, Grande-Marlaska subraya que desde el pasado 3 de mayo (víspera de la filtración), no existe comunicación de ningún tipo entre Elosúa y Aguirre, cuando los contactos habían sido crecientes en días anteriores "y supuestamente para pulsar el momento político de la tregua".

"Causa sorpresa que reconozca conocer a todas las personas imputadas en esta causa, aludiendo que sus contactos con todos ellos sólo obedecía a pulsar el momento político, y no obstante todos ellos han sido detenidos, aprehendiéndose en su poder los efectos ya consignados en la presente resolución, y además utilice el mismo léxico críptico que ellos", concluye el juez respecto del dirigente del PNV.

ADMITE QUE LE QUEDAN CABOS POR ATAR
Del Olmo cierra la investigación del 11-M con incógnitas pero dice que "se han practicado todas las diligencias realmente necesarias"
Citando como causa la participación de España en la guerra de Irak, la inspiración en una página web de corte islamista radical y anti Aznar y los "parámetros de actuación diferenciados" respecto a ETA, el juez Del Olmo cierra la investigación del 11-M y la remite a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. En 197 páginas acaba el sumario sobre el atentado más sangriento de nuestra historia. Reconoce el juez que le quedan por identificar, entre otras cosas, "tres o más personas" que pudieron participar y que no ha resuelto cómo se trasladó el explosivo y cómo llegaron los terroristas a los trenes. Los autores: una "célula neo-salafista yihadista".
Agencias Libertad Digital  8 Julio 2006

El carpetazo ya está remitido a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Pese a las innumerables incógnitas e irregularidades que rodean la instrucción del sumario, Juan del Olmo cree que se han practicado "todas aquellas diligencias realmente necesarias, pertinentes e ineludibles". Los dos escritos publicados este viernes son el propio auto de conclusión, de 197 páginas, y un auto en el que rechaza los recursos a los procesamientos. Del Olmo considera que el sumario ya ha tenido suficientes dilaciones y que no cabe demorarlo más. Entre diciembre de este año y enero de 2007 se prevé iniciar el juicio.

Con la conclusión del caso, el juez deja sin respuesta, entre otras, las solicitudes de diligencias planteadas por acusaciones y defensas. Entre ellas, ha rechazado solicitar aclaraciones sobre si Suárez Trashorras afirmó en su primera declaración que El Chino conocía a los etarras de las furgoneta de Cuenca. También se ha opuesto a tomar declaración a los etarra Irkus Badillo y Gorka Vidal sobre este asunto.

Tampoco ha querido pedir un informe pericial sobre si el explosivo Semtex (versión checa del C4, un explosivo de tipo militar) incautado a ETA al día siguiente de la explosión del piso de Leganés pudo haber ocasionado los destrozos de los trenes, a pesar de que el jefe de los Tedax encargado de las labores de desactivación el 11 de marzo declaró ante el juez que el explosivo utilizado era C3 o C4, y no dinamita.

Del Olmo también ha rechazado llamar a declarar a los policías identificados por El Mundo que declararon que la furgoneta de Alcalá estaba vacía en la mañana del 11 de marzo. Los agentes de policía que estuvieron a cargo de la custodia de los objetivos de la estación de El Pozo en Ifema tampoco han prestado declaración.

Según informa Europa Press, el magistrado reconoce que la "investigación no ha conseguido (y así debe ser expuesto, por cuanto se han intentado todos los resortes fiables y verificables para ello) dar respuesta a cuestiones tales como el número exacto de personas que intervinieron en el traslado y colocación" de las bombas, ni "los medios de trasporte utilizados para el traslado de los autores materiales y de los artefactos explosivos hasta las estaciones de tren". En este sentido, subraya que huellas dactilares y de ADN desvelan la presencia de "al menos tres o más personas que podrían haber intervenido, bien en la ejecución material de los hechos, bien en su preparación", cuya identidad no ha podido descifrarse. A pesar de ello, Del Olmo insiste en que estos datos no implican que no haya indicios para procesar a los 29 imputados.

En este sentido, el juez afirma que la investigación "no ha finalizado, y se continuarán judicialmente las investigaciones oportunas para aclarar" las identidades de las personas que podrían haber intervenido en la masacre, y para dilucidar cualquier otra "línea de investigación" que pueda contribuir a esclarecer los hechos.

Los "parámetros de actuación" que no coinciden con ETA
El magistrado subraya que los terroristas que cometieron los atentados del 11-M seguían "parámetros de actuación diferenciados" de los de ETA o el GRAPO, que "hasta ahora constituían el análisis cotidiano de las organizaciones terroristas por los tribunales españoles". La célula que perpetró los ataques se enmarca, en su opinión, en una "estructura ramificada en un marco internacional", de carácter "neo-salafista yihadista", ubicada en Europa.

Según el auto, el Grupo Islámico Combatiente Marroquí tuvo "conocimiento previo de los atentados" del 11-M y desarrolló una "estrategia dirigida, bien a contribuir a la ejecución de los mismos, bien a poner al servicio de los presuntos implicados directos en los atentados sus 'redes de apoyo'".

España en Irak y una web radical anti Aznar
En el intento del juez por reconstruir los atentados llegamos a la guerra de Irak y el papel del gobierno de José María Aznar. Dice Del Olmo que los integrantes de la célula islamista comenzaron a reunirse, al menos, en 2001, con la llegada a España de Rabie Osman el Sayed, alias "Mohamed el Egipcio". Ya entonces, la Policía comenzó a investigarle por su labor proselitista y sus manifestaciones radicales islamistas. Sin embargo, no fue hasta principios del año 2003, motivados según el juez por la guerra de Irak, cuando el grupo señaló la posibilidad de cometer un atentado en España.

El auto sostiene que los presuntos implicados en los atentados utilizaron una página de Internet llamada "Global Islamic Media", en la que se incluían documentos relativos a España, y con "menciones muy claras y precisa al ejercicio de la violencia contra España o sus fuerzas". En esta página también se analizaba "la previsión de las elecciones que se iban a celebrar en marzo de 2004". Pese a que las webs radicales contra el mundo occidental crecen como setas en la Red, parece que esta ha llamado la atención del juez. En ella podemos encontrar críticas a José María Aznar por su buena relación con EEUU.

El cálculo de la dinamita del 11-M
Analizando la "trama asturiana", el auto sostiene que poco antes de la comisión de los atentados, el día 1 de marzo, la Guardia Civil detectó que el responsable de la Mina Conchita, el procesado Emilio Llano, había cometido un "error" en el libro de registro de la mina de 50 kilos de explosivos, que tenían la misma numeración que fue posteriormente hallada entre los escombros del piso de Leganés. Llano admitió el error y lo justificó verbalmente ante la Guardia Civil, argumentando que ese día se consumieron 200 kilos y no los 150 señalados en el libro de control de la mina.

También señala que la financiación de los atentados y de la célula islamista provenía principalmente del tráfico de drogas, aunque también obtenían dinero de las aportaciones de miembros del grupo terrorista o por la venta de bienes o la recuperación de deudas. Estas labores de financiación, destaca el magistrado, "se vieron facilitados por la labor de Jamal Ahmidan El Chino y su entorno delictivo".

Ghalyoun no; Zougam sí
El magistrado rechaza los recursos de las defensas de los procesados y de la Fiscalía, quien solicitaba la ampliación del procesamiento respecto a Basel Ghalyoun, a quien el pasado mes de abril el magistrado procesó por un delito de integración en organización terrorista, pero no acusó de los asesinatos cometidos en la masacre.

El juez desestima la petición de la fiscal, al no considerar su solicitud "justificada", pese a que un testigo presencial reconoció a Ghalyoun y aseguró que le vio en los trenes contra los que atentaron los islamistas. Así, Del Olmo destaca que ese mismo testigo, en otra rueda de reconocimiento, identificó en un principio a Ghalyoun aunque posteriormente se decantó por otro varón. Posteriormente, y cuando el procesado "había cambiado de aspecto sustancialmente", el mencionado testigo no le reconoció. De las irregularidades en el reconocimiento de Jamal Zougam, ni palabra.

Del Olmo considera que Ghalyoun "facilitó" al presunto autor material fallecido en Leganés Asrih Rifaat "cobijo y protección" en el piso de la calle Virgen del Coro, el mismo día 11 de marzo después de los atentados.

El comienzo del principio
Luis del Pino Libertad Digital 8 Julio 2006

Ni las lluvias de abril, ni el sol de mayo, han sido suficientes para que Del Olmo perdiera el miedo a que el rayo le hendiera. Así que ha decidido quitarse de en medio. Y lo ha hecho dictando un auto de conclusión que reitera lo ya expuesto en el auto de procesamiento y deja sin aclarar todos los aspectos esenciales de los atentados, desde quién colocó las bombas hasta qué explosivo se usó en los trenes.

Como ya viene siendo costumbre en él últimamente, Del Olmo ha dictado el auto de modo que se comunica a las partes en viernes por la tarde, con lo cual el fin de semana cuenta en contra de los plazos de los que disponen los abogados de las defensas y de la acusación. Yo no sé si Del Olmo será consciente de ello, pero con ese tipo de maniobras tan "elegantes" lo que el juez transmite es que confía muy poquito en la instrucción que él mismo ha realizado.

Sea como sea, lo cierto es que Del Olmo ha dictado el auto de conclusión del sumario. Lo cual, aunque parezca mentira, no significa que el sumario vaya a concluir (lo siento, Alfredo). El auto de conclusión indica, simplemente, que Del Olmo manifiesta formalmente su deseo de que el sumario concluya.

Una vez dictado el auto de conclusión, los pasos son los siguientes:

Ese auto de conclusión pasa a la sala de lo penal, donde una de las secciones se encargará de resolver todos los recursos de apelación pendientes.

Una vez resueltos los recursos de apelación, la sala entrega la documentación a los abogados de las defensas y las acusaciones, para que éstos digan si están de acuerdo en que concluyan las investigaciones o si creen que hay que realizar más diligencias.

La sala analizará las diligencias solicitadas por los abogados y, si considera que estas diligencias están justificadas, se las comunicará al juez Del Olmo para que éste las realice.

En otras palabras, ahora los abogados tienen la oportunidad de tomar el sumario y plantear todas las dudas y solicitudes que consideren oportunas. Y los magistrados de la sala de lo penal deberán pronunciarse sobre esas dudas y solicitudes. Con lo cual, resulta perfectamente posible (si los abogados hacen bien su trabajo) que se le devuelva el sumario a Del Olmo para que practique las diligencias que hasta ahora se ha negado a practicar. Pero para ello es necesario que los abogados se den prisa y justifiquen adecuadamente por qué creen que es necesario investigar más. Si no lo hacen, la sala de lo penal confirmará la conclusión del sumario y se habrá cerrado definitivamente una puerta.

El auto de conclusión, por tanto, no concluye nada. Es sólo el principio de la ofensiva final de cierre del sumario. Lo que no quiere decir que esa ofensiva vaya a tener, necesariamente, éxito.

Somos muchos los que no estamos dispuestos a que se cierre también en falso la instrucción. Además, tenemos la razón de nuestro lado. Y somos correosos. Y somos pacientes.

GALEGO
El Gobierno admite que los funcionarios de Justicia utilizan muy poco el gallego
Vicepresidencia reclama un régimen de control y sanciones para quienes incumplan la norma
El departamento de Quintana cree que las actuales medidas incentivadoras han sido un fracaso
Primer concurso de traslados para secretarios judiciales que valoró el idioma
redacción  La Voz  8 Julio 2006

El Gobierno central admite que los funcionarios y servidores públicos dependientes de la Administración de Justicia «no han hecho todo el esfuerzo que debieran en aras de conocer y utilizar debidamente» el gallego y las demás lenguas cooficiales de las comunidades.

Así lo reconoce el Ministerio de Justicia, que dirige Juan Fernando López Aguilar, en una respuesta a una misiva enviada por el secretario xeral de Relacións Institucionais, Antón Losada, en la que éste instaba al Ejecutivo a multiplicar los esfuerzos en la promoción del gallego en el ámbito de la Justicia con el fin de garantizar el pluralismo lingüístico. Se refiere Losada -cuya responsabilidad está enmarcada en el área de Vicepresidencia de la Xunta, que encabeza el nacionalista Anxo Quintana- a su preocupación por las comparecencias en la comisión que reforma el Estatuto de representantes de asociaciones de jueces y fiscales, que dejaron en evidencia que el uso del gallego en su campo profesional era «minoritario» o «casi anecdótico».

En vistas de que el diagnóstico de insatisfacción realizado por el ministerio en su carta de respuesta coincide en buena medida con el que maneja Vicepresidencia, el secretario xeral de Relacións Institucionais remitió una contrarréplica en la que invita al Gobierno central a intervenir en el problema para evitar que persista el incumplimiento de la ley en lo relativo a la utilización del gallego en las Administraciones públicas y en particular en las dependencias que atienden y se dirigen al ciudadano, para así mejorar y acercar la prestación del servicio.

Tras lamentar el fracaso en el terreno práctico de la mayoría de las normativas y medidas adoptadas, y para garantizar el cumplimiento real de la norma, Vicepresidencia demanda la aplicación de medidas disciplinarias en los casos en que se observe una vulneración de la ley.

Mayor fiscalización
Así, además de nuevas medidas que fortalezcan el uso del gallego, exige mayor fiscalización por parte de los órganos de la Administración de Justicia. Y es que, concluye la misiva de Antón Losada, los reglamentos no son suficientes cuando no van acompañados de «un régimen de control y sanción».

La norma suprema
Nota del Editor 8 Julio 2006

La norma suprema es la Constitución Española, y a ver si de tanto repetirlo, empiezan a cumplirlo.

Art.º: 1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

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