AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 13 Julio  2006
 "Rendición en mi nombre, no"
Nota del Editor 13 Julio 2006

En La Coruña, la Plaza de María Pita presenta bastantes dificultades para acoger cualquier tipo de concentración, hay que tener en cuenta que la ciudad tiene un sistema de transporte público muy deficiente,  que los políticos no tienen intención de integrar el transporte de toda la zona de influencia de la ciudad, especialmente Culleredo, Oleiros, Cambre y Arteijo, de que el estacionamiento escaso y caro. Pues bien, a pesar de todas las dificultades, la gente de vacaciones, la sensación de que el gobierno seguirá pretendiendo tomarnos el pelo, la pesadez de tener que estar pagando impuestos directos, indierectos, circunstanciales, duplicando el pago de los servicios básicos públicos y privados (sanidad, educación, seguridad, transporte, etc.), pagando con la compra de vivienda todos los despilfarros de la administración local, pagando pisos a los menesterosos o sea enchufados en las zonas más caras de la ciudad (por ejemplo en los céntricos y exclusivos terrenos de la fábrica de tabacos van a construir pisos "sociales", mientras que quienes los pagan con sus impuestos tienen que ir a comprar a Culleredo, Arteijo, Cambre, o con más recursos a Los Rosales), sufriendo permanentemente la inflacción, pues la máquina de hacer dinero la tienen ellos; pues bien, a pesar de todo eso y del blindaje que se adjudican los políticos al cesar o al jubilarse sin haber solucionado cosa alguna y creado múltiples problemas, la Plaza de María Pita presentaba un aspecto tremendo, montones de personas arropando a los convocantes de la concentración, la Asociacion de Víctimas del Terrorismo y el Foro de Ermua. Carteles caseros "Rendición en mi nombre, no", pegatinas "YO NO ME RINDO"  con la bandera española (www.nacionespanola.org), numerosas velas encendidas para recordar a las cerca de mil personas asesinadas por los terroristas.

Los organizadores, pesimistas por naturaleza, habían calculado que con un pequeño sistema de megafonía portátil podrían difundir sus mensajes, así que mucha gente no se ha podido emocionar con lo que han contado las víctimas, eso sí, entre frecuentes aplausos celebrando los mensajes súmamente críticos contra la rendición del gobierno ante los terroristas y asesinos. Muchos grupos lanzaban estribillos que eran repetidos por todos incluso tocando palmas siguiendo el ritmo. "Queremos saber la verdad del 11-M", Zapatero dimisión", "Zapatero mentiroso", "Rendición no", "Viva España", y no olvidemos que antes ya decimos "negociación con los terroristas, en nuestro nombre, no". El sentido común indica que el único lugar en el que se puede hablar con un terrorista es a través de un cristal de las garitas de visita de instituciones penitenciarias (¿ a que se nota que nunca he estado por allí ?).

Muchas banderas españolas, mucha gente joven, todos convencidos de que es ahora el momento de salir a la calle para defender España, la libertad, la justicia, la dignidad y sin duda la memoria de los que fueron asesinados con la pretensión terrorista de que con el miedo de ser los siguientes, nos quedaríamos en silencio. Y los políticos profesionales ausentes (debían estar celebrando su blindaje laboral, vamos que lo que llaman los anglosajones el Golden Goodbye no tiene ni comparación con lo que se han adjudicado estos tipejos; yo me pregunto cuánto les pagan a los incompetentes de los medios que defienden que los políticos españoles tienen que tener un sueldo digno de su status, comparable con los más altos de la des-Unión Europea, hasta los senadores viajando en primera clase, y el que suscribe, buscando gangas y en turista, mientras el alcalde de La Coruña, Sr. Losada (si se atreve a quitar la L de La Coruña, se convertirá en Sr. Osada), en primera.

Cálculo de asistencia: superficie descubierta de la Plaza según el catastro, 10.600 m2, ocupación 2/5, densidad media 1,5 personas por m2, haga Vd. los cálculos y cambie la ocupación y la densidad media si no está de acuerdo (yo no pude acercarme a menos de 12 metros para hacer alguna foto, manteniendo la cámara entre los brazos levantados, entre numerosas pancartas individuales).

Lamento no poder dar más detalles, pero seguro que en la AVT  podremos leer todos los discursos, y en cuanto al manifiesto del Foro de Ermua, lo tenemos en los recortes de ayer.

HOMENAJE A MIGUEL ÁNGEL BLANCO EN EL NOVENO ANIVERSARIO DE SU MUERTE.
Francisco Caja, Presidente de Convivencia Cívica Catalana 13 Julio 2006

Estamos aquí, en primer lugar, para honrar la memoria de Miguel Ángel Blanco en el noveno aniversario de su inhumano y vil asesinato. Y lo hacemos obligados por un deber moral y político. Te asesinaron por todos nosotros. Para acabar con un orden político, la democracia, en el que los derechos humanos, la dignidad personal de todos y cada uno de nosotros, es el valor supremo. Te arrebataron la vida de forma cruel, pero no la dignidad. Estarás en la memoria de todos los hombres y mujeres de bien, los que no están dispuestos a renunciar a su dignidad a cambio de una falsa paz que hiede a pólvora y dinamita. Para nosotros tu coraje cívico, el que movió a millones de personas en España a plantarle cara al terrorismo, el que hizo nacer ese fruto tuyo, el espíritu de Ermua, será siempre un ejemplo para todos nosotros. Estamos en deuda contigo. Una deuda impagable que nos llena de dolor y al mismo tiempo de esperanza: la esperanza de poder, entre todos, derrotar por fin a esa banda de miserables que te asesinó para arrebatarnos a todos nosotros nuestra libertad. Honrar hoy, siempre, tu memoria, nos devuelve la dignidad. Honrando tu memoria nos honramos a nosotros mismos, como tú, ciudadanos para los que la libertad y la dignidad no se negocia nunca y aun menos con una banda de asesinos.

La causa de las víctimas del terrorismo es un asunto público por excelencia porque su causa es la causa de la libertad. Permitidme unas breves consideraciones acerca de la naturaleza del terrorismo y de sus efectos. Decimos habitualmente que no existe espacio entre los verdugos y las víctimas del terrorismo. Que frente a las pistolas o se está del lado de las víctimas o de los que aprietan el gatillo. Nada más cierto. Y nos exhortamos, exhortamos a nuestros representantes políticos a no pagar ningún precio político por eso que inexactamente llaman la paz. El terrorismo nos sitúa a todos en conjunto, sin exclusión, ante un preciso dilema moral: la renuncia cobarde a nuestra dignidad, a nuestra condición de ciudadanos libres, por mucho que se disfrace torpemente con la apelación a un pretendido diálogo, o el afrontamiento de las consecuencias de continuar siendo hombres y mujeres libres. Y los que estamos hoy aquí, y en la mayoría de las ciudades de España, el único precio político que queremos y podemos pagar es el de colocarnos del lado de las víctimas, el de identificarnos con ellas, el reconocernos también nosotros como víctimas del terrorismo, el de enfrentarnos a él, el de combatirlo sin tregua. Nosotros no estamos en tregua, la libertad y la dignidad no admiten tregua; que los sepan los terroristas, que lo sepa el Presidente del Gobierno.

Porque éste es el segundo motivo que nos reúne hoy aquí. Hoy los verdugos de Miguel Ángel Blanco, de más de un millar de víctimas se sientan en una mesa a negociar con el gobierno español. Nos dicen: proceso de paz, se negocia el fin de la violencia. No nos engañan con palabras a las que han vaciado de sentido, cuya significación han pervertido con intención de disimular su indignidad, su claudicación ante una banda de asesinos, su cobardía moral, la traición a una constitución a la que han jurado defender. Y no están pagando un precio político. Es aún más grave: ellos compran el poder de seguir gobernando, y nos obligan a pagar a todos los ciudadanos con el precio de nuestra dignidad y libertad. Que nadi e se llame a engaño: el precio lo pagamos los ciudadanos. ¿Es aceptable moralmente que se reconozca a una banda de asesinos como interlocutores políticos? El asesinato, el desprecio de los derechos humanos excluye a quien lo practica como sujeto político: el asesino, el que vulnera esos derechos es un delincuente y quien teniendo la obligación de aplicar la ley no la aplica se convierte en su cómplice. El gobierno del Sr. Zapatero no sólo suspende hoy el imperio de la ley sino que ampara que los terroristas puedan llevar a cabo sus acciones de propaganda y extorsión en la más completa de las impunidades, llegando al extremo de que miembros de la propia policía informan a los terroristas para que impunemente puedan trasladar los fondos que les reportan su actividad delictiva a lugar seguro.

La libertad no se somete a transacción alguna. La libertad, condición de ciudadanía, no se obtiene por transacción. Así, la llamada “negociación” con ETA y sus cómplices es sólo el negocio de ETA: el precio que quieren que paguemos, es nuestra dignidad y libertad. Nosotros honramos a las víctimas del terrorismo. Y honrándolas nos constituimos, formamos con ellos sociedad, la única sociedad que merece ese nombre, la sociedad de hombres y mujeres libres, de ciudadanos, de aquellos que no estamos dispuestos a seguir otro modelo de virtud cívica que el que nos proporciona las víctimas de terrorismo. Y éste es el significado, hoy, en España, del concepto de ciudadano. No tenemos elección: no combatir el terrorismo con todas nuestras fuerzas, no emular el coraje cívico mostrado por la víctimas nos sumaría en la peor de las abyecciones morales: la cobardía moral, la renuncia a la libertad.

Permitidme que os recuerde un fragmento del Acuerdo por la Libertades y contra el Terrorismo que el PP y el PSOE firmaba el 8 de diciembre del 2000, el llamado Pacto antiterrorista: “Pero la definitiva erradicación de la violencia terrorista en España no es una tarea exclusiva de los partidos políticos democráticos. Exige el compromiso activo de todos, instituciones, gobiernos y ciudadanos en la afirmación constante de los valores cívicos y democráticos. PP y PSOE reafirman su determinación de impulsar y apoyar la movilización de los ciudadanos en contra de la violencia terrorista y en repudio de los asesinos”. ¡Que lejos estamos hoy de ese pacto!. No es necesario decir quién ha quebrado ese espíritu. El espíritu de la libertad. Pero una cosa es decisiva: el pacto contra el terrorismo de los dos grandes partidos nacionales lo fue ante la ciudadanía española, y nos es un pacto entre los dos grandes partidos nacionales, sino de éstos con la ciudadanía y para la ciudadanía. Y los ciudadanos no estamos dispuestos a representar el papel de convidados de piedra. Los ciudadanos vamos a reclamar que ese Pacto se cumpla.

Si permitiéramos que el chantaje de ETA y sus cómplices tuviera alguna inscripción en nuestras leyes políticas, en nuestra Constitución, entonces el sacrifico de las víctimas habría sido inútil, despojado de todo sentido. Las víctimas serían convertidas en meros despojos, vueltas de nuevo a ser asesinadas en una segunda muerte, más terrible aún que su muerte física, el asesinato de su memoria, literalmente deshumanizadas: su muerte simbólica. El momento terrible, pavoroso de su muerte se eternizaría convirtiéndolos en víctimas perpetuas. Es ésta la pretensión última de la barbarie de los asesinos de ETA, cuando profieren ese grito obsceno y terrible: ¡devuélvenos la bala! No les basta con la muerte física, quieren repetirla perpetuamente. Quieren la aniquilación simbólica de sus víctimas, su exterminio en su sentido más literal, fuera de los límites de lo humano, de lo simbólico, del nombre.

Nosotros honramos la memoria de las víctimas. Nosotros ni podemos ni debemos enterrar su memoria,. la memoria de las víctimas por la democracia: ellos nos indican el recto camino por el que debemos transitar los ciudadanos si queremos conservar nuestra dignidad civil. El sacrifico de Miguen Ángel BLanco, el de todas las víctimas de ETA nos reclaman el compromiso con los valores democráticos que otorga sentido social a su insensata y cruel muerte individual. Ante el terrorismo no cabe, y esta es la lección política que nos enseñan sus víctimas, la indiferencia y aun menos la negociación. Su sacrificio nos obliga moralmente a comprometernos políticamente con su causa que es la causa de la libertad. Nos obligan moralmente, y no les estaremos nunca suficientemente agradecidos por ello, a formar parte activa de la ciudadanía, al activismo cívico.

Dejadme acabar con las palabras que Pericles. el gran estadista de la democracia ateniense pronunciara con ocasión de las ceremonias fúnebres en honor de las víctimas de la Guerra del Peloponeso: “Tomad, por tanto, a estos hombres como ejemplo, y pensando que su libertad es su felicidad y su coraje su libertad, no os angustiéis por los peligros de la guerra, pues no son los desventurados los que tienen la mejor razón para ser pródigos con su vida, sino aquellos que corren con el riesgo de un cambio opuesto de fortuna. Porque para un espíritu fuerte es mucho más amarga la humillación sufrida por cobardía que la muerte que sobreviene desapercibida en estrecha compañía de las nobles acciones y las esperanzas públicas.”

A tí Miguel Blanco, a tí que te han quitado la vida para que dejemos de ser libres, para arrebatarnos a todos nuestra dignidad, te rendimos homenaje de la manera que podemos y sabemos: con nuestra promesa de que tu sacrificio no será inútil, que honraremos tu memoria comprometiéndonos solemnemente con tu causa, la causa de los hombres libres. En la medida de nuestras fuerzas, que no son pocas porque somos muchos, no descansaremos hasta derrotar al terrorismo, rechazando cualquier negociación en nuestro nombre; oponiéndonos por todos los procedimientos democráticos a las acciones de un gobierno que traiciona tu memoria y por esa razón a toda la ciudadanía. RENDICIÓN, NO EN NUESTRO NOMBRE. NO DESCANSAREMOS HASTA DERROTAR AL TERRORISMO.

El espíritu de Ermua y la traición de un Gobierno
EDITORIAL Libertad Digital 13 Julio 2006

Nueve años después del brutal asesinato de Miguel Ángel Blanco, miles de ciudadanos, en más de 20 ciudades de toda España, han salido a la calle para tratar de recuperar aquel cívico, democrático y combativo “espíritu de Ermua”, esta vez no sólo contra ETA, sino también contra la infame colaboración que el gobierno del 14-M está brindando a la organización terrorista.

Hace nueve años fueron también los ciudadanos los que lideraron la oposición al chantaje de ETA y los que impulsaron la firme determinación de derrotarla, tal y como exige, en todo momento, los principios del Estado de Derecho; sólo que entonces la ciudadanía tuvo el respaldo de la práctica totalidad de las elites mediáticas y políticas del país, empezando por el del Gobierno de la nación.

Aquellos millones de españoles no salieron entonces a la calle para reclamar ningún “proceso de paz”, ni para abogar por “ningún final dialogado de la violencia”, sino para exigir que, con todos los resortes y mecanismos al alcance del Estado de Derecho, se combatiera, disuadiera y derrotara a los terroristas hasta hacerles perder toda esperanza de lograr algo por matar o dejar de matar.

Este miércoles fueron también sectores de la sociedad civil, liderados por la Asociación de Víctimas del terrorismo, los que tomaron las calles, para reivindicar la Libertad y la Justicia, y para acusar al gobierno de encubrir, con la palabra “paz”, un chantaje terrorista, cuyas exigencias ya ha empezado a pagar el Ejecutivo sin reconocer todavía contactos y compromisos adquiridos con la organización terrorista. Dicha movilización la han llevado a cabo las víctimas y los ciudadanos pese al bochornoso silenciamiento, cuando no hostilidad, de buena parte de la clase política y mediática del país.

En cualquier caso, y a pesar de los dominantes medios de comunicación al servicio del Gobierno y del anestésico del alto el fuego, las mentiras del Ejecutivo y la insaciabilidad de ETA son de tal calibre que, con conscientes movilizaciones como las vividas ayer en tantas ciudades de España, el Espíritu de Ermua bien puede renacer de sus cenizas hasta hacer inadmisible una falsa paz, como la que ahora llena de esperanza a los verdugos al tiempo que traiciona la memoria, la dignidad y la justicia de los muertos.

INDIFERENCIA POR DESCONOCIMIENTO
Editorial minutodigital 13 Julio 2006

"Lo que más tristeza me produce es la indiferencia de buena parte de la sociedad española ante los hechos que estamos viviendo". Son palabras de Francisco José Alcaraz, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. El invierno mediático es muy duro.

Los españoles muestran una aparente indiferencia por puro desconocimiento de la terrorífica realidad que vivimos. Cierto que hay medios que no se cansan de denunciar la colosal traición de la que está siendo objeto este país por parte del PSOE; pero no dejan de ser una minoría. Minoría que simplemente no existe en el sector de la televisión. Desgraciadamente, las mayorías que deciden las elecciones viven por diferentes motivos alejados de la actualidad política, la cual no consideran deber ciudadano. Su único hilo de conexión con la realidad del país es el arranque del telediario de cualquier cadena nacional. Y hoy por hoy, en esos pequeños reductos, fuentes de información de un gran número ciudadanos, acerca del mal llamado proceso de paz sólo se oye la voz del Gobierno.

En la misma línea, el 11-M, otro de los caballos de batalla, simplemente no existe cuando, cada día que pasa, parece más evidente que a la larga lista de víctimas de ETA habrá que unir la de lo que ellos mismos denominaron "acciones armadas" en uno de sus últimos comunicados. De hecho, sólo la rendición del Estado a una banda criminal se puede entender bajo los parámetros de aquel asesinato colectivo que tanto ha cambiado la Historia de España en tan sólo dos años. Y una operación de este calado sólo es posible bajo un mayoritario control de los medios. Por esa razón afirmamos que una parte importante de la sociedad española es indiferente; sí, pero por desconocimiento. Ahora bien, no menos cierto es que cada vez es mayor el número de españoles que ven con preocupación la situación creada por Zapatero y el PSOE. Y esa corriente crece gracias a la continua denuncia de medios como este y también a la movilización sin descanso de colectivos como el de las víctimas de ETA.

Le toca impulsar, sin titubeos, aún más ese trabajo constante de medios y ciudadanos al Partido Popular, que debe hacer lo posible por romper con su eterna dificultad para conectar con el ciudadano de a pie. Porque esta batalla, antes que en el Parlamento, se gana en la calle con una acción pedagógica continuada que hasta el momento hemos visto con cuenta gotas. De hecho, los setecientos mil afiliados que tiene la formación de Mariano Rajoy debieran servir para algo más que pura estadística; para, por ejemplo, mostrar el derribo de la España constitucional que está haciendo el Gobierno. Pero llega agosto, y entre los indiferentes por desconocimiento y los que se van de vacaciones, mucho nos tememos que el tren de la infamia comandado por Rodríguez va a proseguir sin descanso el camino hacia su destino final: nuestra propia ruina.

SANGRE Y CIUDADANÍA
SALVADOR ULAYAR ABC 13 Julio 2006

Hace nueve años que ETA -Txapote- segó la vida de Miguel Ángel Blanco. La banda planteó un ultimátum inaceptable al Estado de Derecho. Dos días de secuestro y tortura, tortura colectiva, arracimaron en el dolor a toda España. Y llegó la ambulancia. Las cámaras mostraban el traslado a urgencias de aquel moribundo que aún guardaba un hálito de su vida joven. Las breves imágenes de televisión alimentaron nuestra exánime esperanza. Pero la determinación asesina de ETA no falló.

También se cumplen nueve años desde que la dignidad de la Nación española se alzó como nunca frente al terror. Los ciudadanos tomaron las calles, perdieron el miedo y gritaron a la bestia ¡basta ya!. ETA y los nacionalistas -beneficiarios de las nueces- comprendieron que aquella oleada de ciudadanía se los llevaba por delante. Así que pretendieron desactivar el Espíritu de Ermua con el Pacto de Estella, que trajo la tregua de 1998.

Tras aquella trampa, los grandes partidos aprendieron que los matarifes nunca más debían tener esperanza de obtener algo. A impulso de los ciudadanos, caminaron unidos. Pacto Antiterrorista, Ley de Partidos y la convicción de que nada había ya que hablar con la serpiente, condujeron a los asesinos y su apoyo social al borde del abismo. Casi estaba. Pero Zapatero con el cúmulo de disimulos y mentiras llamado «proceso de paz», que oculta una negociación política con los terroristas, manda al garete lo andado.

¿A quién le hacía falta esta traición cuando sólo dos vueltas de tuerca más los habrían derrotado? A los españoles no, ciertamente. Zapatero simultaneaba su asistencia a los funerales de las víctimas y la plática con quienes las asesinaban. ¡Cuánta deslealtad! No te olvidamos, Miguel Ángel. Tú nos hiciste más ciudadanos, más libres. No dejaremos que un presidente felón vacíe de sentido tu sangre y nuestra ciudadanía.

Concentraciones de las víctimas
A la luz o a la sombra
Cristina Losada Libertad Digital 13 Julio 2006

Dentro de un par de horas, se habrán encendido las luces en veintitantas ciudades. No las de las farolas, que para eso aún será pronto. Han de ser las concentraciones convocadas por la AVT las que iluminen el mapa urbano de España con la claridad de sus posiciones ante el terrorismo. Con la lucidez y la transparencia que perdió por completo el PSOE desde que está en el gobierno. O antes ya. Pues no ha hecho otra cosa que arrojar sombras. Algunas muy elocuentes. La espesura que ha creado con engaños, manipulaciones, falsedades, ocultaciones, ambigüedades y mentiras acerca de sus trapicheos con ETA es de tal densidad que será, como lo ha sido en ocasiones anteriores, poco menos que un milagro que estos actos, que unen de forma pertinente el recuerdo de Miguel Ángel Blanco con la repulsa a la claudicación ante quienes le asesinaron a él y a otro millar de españoles, encuentren respaldo entre los ciudadanos.

Los que vayan no lo harán, desde luego, porque todos los medios de comunicación nacionales, regionales y provinciales hayan publicitado la convocatoria siquiera con la cuarta parte del espacio que dedicaban a otras, no lejanas, como aquellas del Prestige y lo de Irak. Entonces, lo difícil era no enterarse de qué se preparaba. Ahora, si acaso, han metido la noticia en una página impar y bien abajo, no vaya a ser que incomode. En algunas ciudades, los delegados del Gobierno han metido su palito en la rueda de las víctimas, por si no fueran suficientes los escollos que en forma de Peces, de Manjón, de Broseta, de o tragas o te retiro la subvención, y de mil infamias, les han ido poniendo el gobierno del buen rollo y sus vendedores del elixir de la paz curalotodo. Un aparte: coincido con Girauta. El “buen rollo” es justo lo que me repele de la trouppe de Zetapé. No te pongas así, buen rollo, ¿eh? Es la expresión favorita de los caraduras. De los que están abusando o piensan abusar.

Si resulta casi milagroso que el opio de la paz, que distribuyen gratis el gobierno y sus aliados, no haya adormecido a todo el mundo, también lo es que unas asociaciones pequeñas y de pocos medios hayan logrado movilizar tantas veces a tantas personas. Lo atribuyen por ahí a la ayuda del Partido Popular, que vendría a ser la mano negra que mueve los hilos con el único y pérfido fin de desgastar al gobierno. Desde luego, no le está vedado a la oposición hacer tal cosa. Zapatero y su farándula errante no sólo lo hicieron: es que no salieron del manifestódromo durante la anterior legislatura. Pero si el PP, con su aparato de organización y sus setecientos mil militantes, se hubiera volcado en el respaldo a la causa de las víctimas y en contra de las cesiones a la ETA, no habría, parafraseando a Celia Cruz, calle para tanta gente.

El caso es como co-organizadora de una de las concentraciones de hoy, puedo decir y digo que no hemos visto al PP por parte alguna. No le hemos pedido nada ni le hemos avisado oficialmente. Nadie de ese partido ha llamado para preguntar. Si van algunos dirigentes, si acude algún concejal, estarán entre la gente, sin más. Aquí y allá, irá la plana mayor, pero barrunto que eso será la excepción. Si fuera cosa de los partidos que se dicen de izquierdas, éstos echarían el resto. Pero se diría que muchos PPs locales y regionales están en otra. Como si lo que ocurre hoy en España no formara parte de su circunscripción. Ay, cuánto les cuesta nadar a contracorriente y batirse por algo que no han de inaugurar cortando una cinta ante las cámaras. Pues si no espabilan, que los espabilen. No queda mucho tiempo. Es a la luz o a la sombra.

El espíritu de Ermua es más necesario que nunca
Ignacio Villa Libertad Digital 13 Julio 2006

El "espíritu de Ermua" sigue vigente. Nueve años después Rodríguez Zapatero, con su actitud insultante hacia las víctimas, humillante para su recuerdo y provocadora para las familias, ha conseguido que aquel "espíritu" que sacó a millones de españoles a la calle vuelvan a aflorar en una actitud permanente de respuesta a la rendición del Gobierno.

Hace nueve años España entera salió a la calle como repulsa a un vil asesinato, cobarde y traicionero como todos, pero que significó una auténtica convulsión social en contra del terrorismo. Ahora, nueve años después, esa misma España vuelve a salir a la calle -lo ha hecho varias veces en los últimos meses- para decir a Zapatero que no puede seguir por el camino de la rendición y de la claudicación. No estamos ante un problema del presidente del Gobierno, lo que está en juego es la libertad y la democracia de todos los españoles. Zapatero está consiguiendo que, nueve años después, el recuerdo de Miguel Ángel Blanco se mantenga en primera línea. Y lo está consiguiendo no por su colaboración, lo está consiguiendo gracias a su cobardía.

Nueve años después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, estamos ante un Gobierno que ha pactado con los terroristas, algo que un demócrata no puede hacer. Pactar con los terroristas es hacerlo con los asesinos de Miguel Ángel, es ceder la iniciativa a los pistoleros de ETA, es dejar a sus pies el futuro de todos los españoles. Es más, los etarras han dejado claro que esos pactos con el Gobierno se han alcanzado y que no ofrecen dudas. El Ejecutivo, lejos de dar la cara, se ha escondido de mala manera incapaz de reconocer que ese proceso de rendición ya es una realidad.

Ante esta situación, la pregunta surge sola: ¿existe alguna solución? Y la respuesta es clara. La solución pasa por reavivar el "espíritu de Ermua", por recuperar aquellos mensajes, por mantener aquella movilización social, por impulsar aquella reacción. Hay que volver a conseguir en la calle el ambiente de aquellos días que ciertamente cambiaron la mentalidad y la forma de plantear la lucha contra el terrorismo. Aquellos días de 1997 sirvieron para que los españoles afrontáramos con valentía la lucha contra el terrorismo, sin esconder la cara y encarando la realidad con decisión.

Nueve años después el "espíritu de Ermua" sigue vigente. Entonces era para derrotar al terrorismo, ahora es para frenar la rendición de Zapatero ante los terroristas etarras. Nueve años después la vergüenza que sentimos los españoles por el actual presidente del Gobierno debe de impulsar una nueva movilización social. Todos por la libertad.

No cercenar la memoria de Miguel Ángel Blanco
Editorial Elsemanaldigital 13 Julio 2006

Sorprende la falta de delicadeza de algunos altos cargos socialistas, con el entorpecimiento, al menos emocional, de algunos homenajes al concejal de Ermua asesinado.

13 de julio de 2006. Los miles de personas congregadas en 22 ciudades españolas para recordar a Miguel Ángel Blanco en el noveno aniversario de su muerte lo hicieron bajo un lema específico: Rendición: en mi nombre, no. Los convocantes (Asociación de Víctimas del Terrorismo, Foro de Ermua, Fundación para la Defensa de la Nación Española y Rosas Blancas por la Dignidad) lanzaban pues un mensaje político dirigido al Gobierno, tanto más apremiante cuanto que cada nueva información sobre el denominado proceso de paz alimenta más la inquietud sobre las cesiones a los terroristas. Hasta Batasuna (parte de ETA) se ha autoconsiderado legalizada de facto tras el encuentro de sus representantes con Patxi López, emisario de José Luis Rodríguez Zapatero.

Algunas autoridades gubernativas, como las de Alicante y Oviedo, se aferraron a una cuestión administrativa, como el plazo de solicitud de permiso de las concentraciones, para dejar correr la especie de que se trataba de actos prohibidos. La subdelegada del Gobierno en la ciudad levantina, por ejemplo, no aclaró lo contrario hasta pasadas las horas suficientes para crear una polémica que no podía sino humillar a las víctimas del terrorismo.

Sorprende la falta de delicadeza de algunos altos cargos socialistas. El domingo era López anunciando que "hará cosas peores" que conversar con Arnaldo Otegi, una expresión que roza el cinismo. Y el miércoles ese mismo cinismo se tradujo en el entorpecimiento, al menos emocional, de algunos homenajes al concejal de Ermua asesinado.

Es muy grave que algunos dirigentes del PSOE marquen distancias así respecto a la memoria de Miguel Ángel Blanco. El asesinato del joven marcó un antes y un después en la historia de España. No sólo por las muchedumbres inabarcables que pidieron su liberación primero y condenaron el crimen después, ni por la crueldad que evidenció ETA, que ha encontrado explicación casi una década después en el rostro indiferente de su asesino, Txapote. Sino, sobre todo, porque la reacción unánime de la sociedad vasca puso en una encrucijada decisiva a los nacionalistas, que ese día, viendo que podía escapárseles el control de la opinión pública, decidieron unir su destino político al de la banda terrorista y adoptaron la plenitud de sus objetivos.

Por eso Miguel Ángel Blanco no es una víctima más. ETA le segó la vida como a otros 800 seres humanos inocentes, pero su caso trascendió lo personal con mayor intensidad que cualquier otro. Regatearle cosas a su recuerdo indica, pues, algo peor que una gran estrechez de miras. Es una brecha en la unidad frente al terror que los españoles vivieron a gritos aquellos días de julio de 1997.

El horizonte final de un "proceso" descabellado y vergonzoso
Luis Miguez Macho elsemanaldigital 13 Julio 2006

ETA acusa al Gobierno de no cumplir sus compromisos, por no haber hecho cesar las detenciones de terroristas y no haber legalizado a su brazo político. En descargo del Gobierno, hay que reconocer que no es por falta de voluntad por su parte; es que en un Estado de Derecho como el nuestro, aunque al Gobierno le corresponde constitucionalmente dirigir la política interior y exterior del Estado, existe algo llamado división de poderes, que impide que el Ejecutivo se identifique sin más con el Estado y que, por ejemplo, pueda evitar que el Poder judicial cumpla su función.

Así pues, las "revelaciones" sobre el incumplimiento por el Gobierno de sus compromisos con ETA son la mejor demostración de que, en la polémica suscitada por las declaraciones de Rajoy negándole a Rodríguez legitimidad para representar al Estado en sus pactos con los terroristas, la razón le asiste al líder de la oposición.

¿Es admisible negociar con una banda terrorista? Imaginemos que, viendo imposible la consecución de sus objetivos, por una reflexión sobre la inmoralidad de su lucha, o por ambos motivos, los terroristas estuviesen dispuestos a pedir perdón a las víctimas y abandonar la senda del crimen. Automáticamente, su brazo político pasaría a ser legal. Las medidas de dispersión de los presos terroristas perderían su sentido, que no es añadir un castigo adicional a las penas legalmente impuestas, sino prevenir la formación de ghettos etarras en las cárceles que hagan imposible el cumplimiento por dichas penas de sus fines. Finalmente, los terroristas que se arrepintiesen podrían beneficiarse, como todos los criminales, de medidas de reinserción.

Está claro que no nos hallamos en estas circunstancias. El "alto al fuego permanente" de ETA no es producto del arrepentimiento, ni siquiera de la voluntad de abandonar definitivamente el crimen, sino del cálculo de que pueden alcanzar muchos de sus objetivos por esta vía.

Sin embargo, no está en manos del Gobierno darle a ETA todo lo que quiere, y no sólo por lo que comentaba antes, sino también porque los terroristas reclaman un trozo de Francia. Si no lo consiguen en este "proceso", y no lo conseguirán aunque obtengan todo lo demás (autodeterminación, Navarra, presos), siempre les quedará esa excusa para seguir matando. Tampoco contaban con la oposición frontal de una parte importante de los españoles. Habían calculado que con sólo hablar de paz, la sociedad del "no a la guerra" y el 14-M se echaría en brazos de los terroristas.

La cuestión no es ya si este "proceso" descabellado y vergonzoso fracasará. La cuestión es si se le van a exigir responsabilidades no sólo políticas, sino también penales, a quienes están pactando ilegalidades con unos terroristas. Y esta vez no deberían ser sólo unos cuantos chivos expiatorios, como cuando el GAL, los que respondiesen ante la Justicia.

La paz de Blázquez
José Javier Esparza elsemanaldigital  13 Julio 2006

13 de julio de 2006. El obispo de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Ricardo Blázquez, ha hecho unas declaraciones sorprendentes en la revista italiana Famiglia Cristiana. Blázquez dice que todos los partidos deben implicarse en el "proceso de paz" con ETA. Y deja caer que los obispos siguen con esperanza la negociación. Conclusión inevitable: la Iglesia española avala un proceso que, según se va viendo, implica legitimar las exigencias políticas de los terroristas. Por supuesto, ya sabemos todos que las entrevistas, muchas veces, no reflejan tanto la opinión del entrevistado como la del entrevistador. Pero, hasta donde sabemos, Blázquez no ha desmentido tales afirmaciones.

Tiene miga que desde las instancias episcopales se nos recuerde, con razón, el error del relativismo moral y que, por el contrario, en este asunto se apueste por una solución relativista, cual sería esa de conceder razón a las dos partes implicadas. ¿Hemos de pensar que el terrorista también "tiene su verdad"? Y entonces, ¿por qué no aplicar el mismo principio al violador, al maltratador, al narcotraficante? O sin necesidad de llegar tan lejos: si el terrorista tiene "su verdad", y eso debe inclinarnos hacia una actitud de paz con él, ¿por qué no extender el argumento a los defensores del tráfico de embriones, del aborto masivo, del matrimonio homosexual o del adoctrinamiento ateo en las escuelas? Claro, claro: porque estas posiciones no son verdad, no se fundamentan en un criterio objetivo de verdad. Y ahí está el problema, ¿no? Pues lo mismo cabe decir del "proceso de paz" con ETA: que descansa sobre una mentira.

Conceptos como paz o tolerancia, tan hondamente arraigados en la mentalidad contemporánea, no son valores en sí. Al contrario, deben estar subordinados a criterios objetivos de bien, justicia o verdad. Una paz como la que se respiraba en Moscú en 1954, por ejemplo, es indefendible, porque se basaba en la amenaza de muerte masiva. Del mismo modo, una paz que consistiera en ceder al chantaje terrorista sería inaceptable, porque de ella nacería una situación de patente injusticia. La paz que Zapatero abandera esconde una mentira implícita: la de que aquí ha habido una guerra con dos bandos enfrentados. Pero no. Aquí no ha habido una guerra. Aquí ha habido unos fulanos que han renunciado a las vías pacíficas que la sociedad les ofrecía y han escogido el camino del asesinato, la tortura y la extorsión. No han echado mano de las armas por necesidad, víctimas de una opresión injusta, sino porque han querido imponerse contra la voluntad general. A quien escoge ese camino no se le puede tratar como a un par en el tablero del conflicto, sino como a un criminal que debe ser derrotado. Si no vemos eso, estaremos ciscándonos en el principio de justicia. Y estaremos confundiendo el Mal con el Bien.

Muchos miles de españoles nos manifestábamos ayer en memoria de Miguel Ángel Blanco. Qué bueno habría sido recordar a Miguel Ángel en esa entrevista de Famiglia Cristiana, monseñor.

Otro aniversario, el del crimen que desató la guerra
Pedro Fernández Barbadillo  Periodista Digital 13 Julio 2006

Los progres y los nacionalistas siguen empeñados en remover el pasado con su memoria histórica, en ganar la guerra que perdieron sus abuelos o sus correligionarios. ¡Qué pesados, qué morbosos... y qué ignorantes!

Se cumplen estos días el LXX Aniversario de un hecho muy propio de la memoria histórica: el secuestro y asesinato del diputado José Calvo Sotelo. Si en vez de haber sido Calvo Sotelo se hubiera tratado de Francisco Largo Caballero, ya tendríamos película o serie de televisión. Los medios del Imperio progre han cubierto este aniversario con el mismo silencio con que reciben las revelaciones sobre el 11-M.

Como se sabe, la noche del 12 al 13 de julio de 1936, un comando terrorista (hay que llamarlo así a la vista de su comportamiento) formado por varios policías vinculados al PSOE y la Masonería y en el que participaba Luis Cuenca, jefe de la escolta de Indalecio Prieto, llamada La Motorizada, irrumpió en el domicilio del diputado monárquico. El capitán de la Guardia Civil Fernando Condes le engañó para llevarle a la Dirección General de Seguridad, pese a la inmunidad parlamentaria de que gozaba. En la furgoneta, fue asesinado de dos tiros en la nuca, tal como hacían los chequistas soviéticos, modelo entonces del PSOE, y luego los etarras.

A Calvo Sotelo le habían amenazado de muerte en las Cortes desde la diputada comunista La Pasionaria al presidente del Gobierno, el republicano y masón (y "señorito de La Coruña", como le calificó el propio Calvo Sotelo, que era de Tuy) Santiago Casares Quiroga.

La sentencia se cumplió con la excusa del asesinato por extremistas de derecha del teniente de la Guardia de Asalto José del Castillo el 12 de julio, quien participaba en la guerra callejera desatada desde principios de año (casi 300 muertos, según el discurso de Gil-Robles). Tanto Castillo como Condes, militantes de izquierda, habían sido expulsados del Ejército por haber participado en la Revolución de Octubre; el Gobierno los había indultado. ¡Todo un ejemplo de amor al orden y la justicia por parte del Frente Popular!

En el entierro de Calvo Sotelo, los guardias de Asalto dispararon contra la multitud desarmada y mataron a cinco personas.

El 17 de julio, se sublevó el Ejército de África.

¿Cuándo pedirá perdón el PSOE por su responsabilidad en la guerra civil en vez de acusar a los demás?

LAS MADRES DE MIGUEL ÁNGEL BLANCO
Pedro de Hoyos  Periodista Digital  13 Julio 2006

En estos días estamos conmemorando el noveno aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, víctima brutal de ETA. Es el momento para recordar que toda España se echó a la calle. Las multitudinarias manifestaciones que se produjeron en todas las ciudades estuvieron frecuentemente protagonizadas y encabezadas por las madres, comunes amas de casa que se empeñaron en hacer salir a toda la familia y protestar contra la barbarie, contra la demostración palpable del homo homini lupus.

Miguel Ángel Blanco era el hijo de todas las madres de España, era ese hijo perfecto que todas ellas han tenido alguna vez, ese chaval joven y luchador que se esfuerza día a día en salir adelante, trabajando duramente contra las dificultades de la vida, que intenta abrirse paso luchando a brazo partido, quizá simultaneando dos o más empresas, disfrutando de las fiestas, pasándolo bien con su novia o sus amigos, tocando en un grupo musical, quizá para complementar sus ingresos, quizá sólo porque es joven y le gusta. Un chico de clase media, como cualquier otro, como millones de hijos de la clase media.

La sociedad se vio reflejada en él y en el dolor de su madre vio su propio dolor. Su injusticia fue la injusticia de todos, habían secuestrado a todos los hijos de todas las madres. Y a todos los iban a matar en el plazo señalado por la canallesca banda. Por nada, por querer contribuir a la mejora de su pueblo desde una concejalía, que ése era el delito de Miguel Ángel, el delito de todos los hijos de España. El crimen fue un crimen contra todos las madres y todos los hijos. Todas las madres se volvieron la madre de Miguel Ángel Blanco.

No era el mismo caso de otros asesinatos igualmente atroces. Todos los asesinatos son asesinatos viles, claro, pero cuando ETA asesinaba a un militar o a un miembro significado de un partido político el dolor intenso era sectorial, más concreto y centrado en una parte de la sociedad, aquel asesinato, igualmente cobarde, no repercutía del mismo modo en todas las madres. Porque ahora hace nueve años fueron las madres de familia las que cerraron las casas y echaron a la calle a toda la familia: “Esta tarde no vengas a casa, te llevo un bocadillo y te espero con los niños en la manifestación” dijeron todas las esposas a sus maridos trabajadores. Y las ciudades, calles y metros quedaron colapsados. La sociedad entera se echó a la calle, algo con lo que ETA no contaba, el factor clave que los asesinos no habían valorado, actuando como un boomerang que se vuelve contra los autores del asesinato, los que lo habían lanzado.

La historia contará este momento como la revolución de las familias, la revolución del ama de casa, una revolución de lágrimas y dignidad que estuvo a punto de acabar con ETA, lo que el Estado no había logrado en treinta años de combate. Las mismas amas de casa que se manifestaban en el propio País Vasco “obligaban” a los ertzainas a quitarse el pasamontañas indigno que se veían forzados a llevar. Nadie en la banda terrorista podía esperarse semejante golpe, nadie podía imaginar su procedencia, imposible suponer que las amas de casa capitanearan lo que hubiera sido el final de ETA si algún político iluminado no les hubiera echado una mano muy oportunamente.

Hasta los comercios, desde la tienda de la esquina hasta el súper de toda la vida, tuvieron que cerrar sus puertas presionados por la dignidad de sus clientes. Fue todo un ejemplo de cordura y sensatez, sin ninguna disputa, sin ningún incidente, sin ningún altercado, prueba de que el ama de casa estaba detrás de él, cuidando de sus polluelos e inculcando sentido común a la masa popular.

ETA estuvo a punto de pagar un precio muy alto por no valorar la rebelión del ama de casa celtibérica.
http://pedrodeh.blogspot.com

Demasiado calor para meterse en política
Javier Orrico  Periodista Digital 13 Julio 2006

Nos arrastran por la indignidad, pero hace demasiado calor para hacer algo. Hasta la televisión pública, esa que tras la caída Urdaci y la llegada de los catalinos progres iba a ser un dechado de independencia y verdad (se me ha cambiado la ‘v’ por la ‘c’, que están al lado, y me salido ‘cerdad’), colaboraba la semana pasada censurando las imágenes de la madre de Joseba Pagazaurtundúa, asesinado hace cuatro años, gritándole traidor a Zapatero entre el desconsuelo, las lágrimas, la rabia. Y además saben que somos gilipollas, un pueblo de capullos y corbardes al que se puede pastorear y engañar porque manejan los medios de comunicación y las encuestas, un rebaño degollable entre cañas y bikinis al que se le puede contar, pásmaos, cretinos, que lo dijo De la Vega, que lo que se le ha hecho saber a Batasuna es que "si quiere ser legal, tiene que entrar en la legalidad". ¡La orden cana! Se me acaban los tacos, y el que se me ocurre, me lo voy a callar en homenaje al Papa, aunque sólo sea por lo que les ha 'jodío' su visita a los come-curas.

Y así, de claudicación en claudicación, el Gobierno ZP nos conduce majestuoso hacia la victoria final: qué más da que ETA y el nazionalismo consigan todo aquello por lo que mataron si al final dejan de matar. Lo escribo y me asombro, pero esa es exactamente la estrategia de Rodríguez. Su brillante planteamiento, al menos hasta ahora, parece consistir en engatusar a la fiera, haciéndole nuevas concesiones cada día, para llevarla al buen camino de modo irreversible. Es decir, dejarla sin motivos para matar tras haberle satisfecho todos ellos. Ya no tendrían que seguir en guerra, porque la habrían ganado. Hombre, sí, es la paz. Como cuando de críos teníamos debajo inmovilizado al contrincante y le decíamos: "¿Te rindes o te casco?". Se rendía. A ver. Pues eso parece haber dicho ZP hasta el momento: nos rendimos. Lo curioso es que era la democracia la que estaba encima y tenía inmovilizada a ETA, pero ese es un detalle de grandeza y humanismo cristiano que la Historia le reconocerá a ZP: se rindió cuando había vencido.

Hay que suponer que ETA comunicó en su día al PSOE (lo que cada día sabemos menos es cuándo: ¿antes o después del 11-M?) su decisión de abandonar el crimen de modo definitivo, demandando a cambio una salida digna y con la cara lavada ante los suyos. Pero es que ahí, precisamente ahí es donde está la trampa en la que nos ha metido ZP, creyéndose el más listo, y arramblando con España. La salida digna de ETA es nuestra indignidad, su cara lavada es nuestra podredumbre. Es otra vez en la historia del socialismo español su confusión entre el fin y los medios, la misma ausencia de escrúpulos éticos que les llevó a los GAL, lo que les está llevando hoy a la rendición, contradiciéndose, embarullando, mintiendo, traicionando. El lastre marxista que siempre fue para la izquierda la legitimación de cualquier medio para conseguir sus fines, considerados superiores no por la razón, sino por la adhesión sectaria, es el vicio por el que ETA se los está comiendo. "Por do más pecado había", que decía el "Romance de la pérdida de España", dedicado al inútil del rey don Rodrigo. La Historia nos gasta a veces bromas como ésta de Rodrigo y Rodríguez.

Son los terroristas, pues, los que engatusan, los que engolosinan a un ZP ciego de ambición, sirviéndole en bandeja el "fin" (del terror, que ahora llaman, aminorándolo, violencia), pero quedándose con "los medios". Es decir, poniendo a su servicio el camino para llegar a tan ansiado final, los ‘escenarios’, los tiempos, la iniciativa. Legitimándose en el trayecto como una fuerza ‘política’ que luchó, sacrificándose y muriendo, como héroes, por la construcción de Euskalherría, hasta conseguir cambiar su estatus (estatuto) y una nueva relación de fuerzas con el Estado. La lucha habrá valido la pena, a pesar de la entrega final de las armas. O, más exactamente, gracias a esa entrega. Que por eso tiene que ser al final, para que haya sido a cambio de algo. De todo. Aquí está la clave de por qué era tan importante que no se comenzara a hablar con ellos hasta que no hubieran hecho explícita la rendición. Porque, de lo contrario, habrían ganado, que es lo que están haciendo.

Ese era el significado de la reunión entre el mamporrero López y el embajador Otegui: escenificar la igualdad, el armisticio, el diálogo entre fuerzas políticas para discutir sobre el futuro de ‘este país’ (que no es, aunque lo digan así, sólo el País Vasco, como si fuera una isla, sino la democracia de todos). Y esa concesión de rango político a una organización ilegal que nuestras leyes han considerado parte de la banda terrorista, es la legitimación que necesitaban para volver a presentarse ante el mundo como el ‘ejército de liberación’ de un pueblo en ‘conflicto’ con una potencia colonial sentada al otro lado de la mesa. Esa foto es por sí misma la victoria. Inconcebible para una ETA que estaba muerta.

Pero lo peor no es únicamente la derrota, sino cómo llega. A través del envilecimiento, de la traición no ya a las víctimas, ni a las leyes, sino a los principios de nuestra civilización, a los fundamentos de toda nuestra arquitectura moral y de convivencia, a esa máxima por la que el fin nunca puede justificar los medios. Un gobierno que actúa así no sólo se sale de la legalidad (él es el que se sale), sino que se reboza en la más obscena inmoralidad. Y, encima, con cara de tonto. La de Pepiño Blanco cuando dijo que "el orden de los factores no altera el producto", al referirse a que daba igual que Batasuna fuera legal antes o después de la reunión. El Secretario de Organización del partido que gobierna España no sabe que eso, el orden de los factores, el respeto a la legalidad, es lo que diferencia la democracia del totalitarismo. En fin, lo que don José Blanco viene a manifestar es lo que ya nos decía Franco: no hay que meterse en política.

Valor universal del castellano
Editorial ABC 13 Julio 2006

SE ha dicho con acierto que la lengua española es el verdadero «petróleo» de nuestro país. Así lo demuestra su aportación al PIB -a la altura ya del turismo- y el hecho de que haya superado en casi todas partes al francés o al alemán como segunda lengua extranjera. Es muy significativo que la demanda crezca especialmente en los países de habla inglesa o de fuerte influencia anglosajona. En el caso de Estados Unidos, los hispanos suman ya más de 41 millones de personas, de modo que se trata del tercer país del mundo en número de hispano-hablantes, por detrás de México y España; pero es que además nuestro idioma es -con diferencia- el más solicitado en los distintos niveles del sistema educativo norteamericano.

En Brasil, la ley exige que todas las escuelas de enseñanza secundaria ofrezcan a los alumnos la asignatura de Español. Estos datos abrumadores podrían ampliarse con referencia a las potencias emergentes de Asia. Por ello, es una excelente noticia la apertura del Instituto Cervantes en Pekín, una inversión de dos millones de euros que permitirá captar a unos 21.000 alumnos durante los próximos tres años. Los Príncipes de Asturias inauguran mañana este centro (que lleva el nombre de Antonio Machado), destinado a ser la sede más grande del Cervantes en el mundo. Una presencia activa en China es un reto ineludible para todos los países que tienen algo que decir en el mundo globalizado del siglo XXI.

España debe jugar a fondo sus cartas en este llamado «poder blando», basado en la influencia cultural y educativa, que los especialistas consideran determinante para el presente y el futuro de las relaciones internacionales. El apoyo de la Corona a este tipo de manifestaciones es una buena prueba de su sensibilidad hacia los asuntos que importan de verdad para el futuro de España.

Esta buena noticia contrasta con el absurdo empeño de ERC (plasmado en una iniciativa ante el Parlamento autonómico) para convertir la presencia de Cataluña en la Feria de Libro de Fráncfort en un coto reservado a los autores en lengua catalana. Es un disparate que se desacredita a sí mismo ante cualquier persona razonable, porque una parte muy sustancial de la cultura en aquella Comunidad Autónoma se produce en la lengua común a todos los españoles. Sólo una ideología rancia y trasnochada puede pretender que se limiten las posibilidades expresivas en esta época de fuerte competencia entre los grandes idiomas internacionales. Nadie puede discutir la calidad y el prestigio de las letras catalanas, pero es notorio que la capacidad de influencia de quienes se expresan en castellano abre puertas que nadie en su sano juicio debería cerrar. Los responsables políticos tienen el deber de actuar más allá del oportunismo o de las intenciones partidistas: en esta materia es absurdo poner piedras en el propio zapato, dando ventaja a los competidores que no pierden el tiempo en disputas internas. Como es lógico, una parte de la responsabilidad incumbe a quienes han impulsado la aprobación de un estatuto de autonomía que ofrece un notorio desequilibrio en favor del catalán en relación con la lengua oficial en toda España. Éstas son las consecuencias indeseables de una política de concesiones sin sentido.

Las lenguas son un instrumento de cohesión social y no deben convertirse en fórmulas para discriminar a los ciudadanos o para hacer política revanchista. Algunas ideologías nacionalistas pretenden desplazar al castellano en nombre de una concepción historicista que sacrifica los genuinos derechos individuales en favor de imaginarios derechos colectivos. Sin embargo, los hechos son tozudos: la lengua española está en condiciones de afrontar este ataque y otros mucho más poderosos.

Es triste, no obstante, que mientras su influencia y prestigio crecen en todo el mundo, algunos sectores minoritarios pretendan erradicarla dentro del propio territorio nacional. No lo van a conseguir, pero lo cierto es que ellos mismos renuncian a utilizar un estupendo vehículo de transmisión para la propia cultura local que dicen defender. Ha sido un acierto trasladar el eje de la acción exterior desde la defensa de la cultura española a la promoción de la cultura «en español». Deberían tomar buena nota del éxito quienes actúan movidos por el único objetivo de controlar una fuente de pequeñas influencias y amistades subvencionadas, aunque ello redunde en un daño innecesario al interés general.

Afganistán
España en guerra
GEES Libertad Digital 13 Julio 2006

El último ataque contra las tropas españolas en Afganistán, que se saldó con la muerte de un soldado y varios heridos, nos vuelve a recordar que España participa también, a pesar de las mentiras del Gobierno, en la guerra global contra el terrorismo. España ha sufrido de hecho en Afganistán casi tantas bajas, en proporción a los efectivos de sus Fuerzas Armadas, como las soportadas por Estados Unidos en Irak. El deterioro de la situación en Afganistán, que el GEES ya anticipó en estas mismas páginas hace tiempo, no sólo aumenta la vulnerabilidad de nuestras fuerzas sobre el terreno, sino que acentúa las contradicciones estratégicas del Gobierno y pone en evidencia sus engaños a la opinión pública.

Cada uno de los argumentos que Rodríguez Zapatero empleó para justificar nuestra precipitada salida de Irak se vuelven ahora en contra del Gobierno cuando debe justificar nuestra presencia en Afganistán. Zapatero intentó contraponer una misión de paz en Afganistán a una misión de guerra en Irak. En realidad ambas operaciones son parte de una misma guerra global contra el terrorismo. En los dos casos se trata de destruir las capacidades de los terroristas yihadistas y garantizar un proceso de democratización de sus sociedades. Los constantes ataques sufridos en los últimos meses por las tropas españolas en suelo afgano desmienten la visión que el Gobierno trataba de trasmitir a la sociedad española de Afganistán como una misión estrictamente humanitaria, totalmente al margen de la guerra declarada por Estados Unidos al terrorismo islamista.

Por otro lado, cada vez que hay una baja militar en misiones en el exterior existe un efecto boomerang de la demagogia empleada por el partido socialista en su anterior etapa en la oposición. A pesar de que el PP es infinitamente más escrupuloso para echar en cara al Gobierno los muertos que lamentablemente implica cualquier operación militar en el exterior, la opinión pública española no puede dejar de evidenciar que aquellas críticas furibundas a nuestros despliegues, esas calumniosas acusaciones de servilismo a Estados Unidos o esas exigencias de responsabilidades no sólo políticas por cada soldado muerto, se tornan ahora en clamorosos silencios o compungidos lamentos.

España, como parte de Occidente, no puede sustraerse a la guerra que el terrorismo yihadista nos ha declarado conjuntamente. Los soldados españoles, en Irak o en Afganistán, han arriesgado y están arriesgando sus vidas por defender nuestra seguridad y unos valores democráticos que resultan esenciales para poder garantizar la paz en el mundo a largo plazo. Cada vez resulta más insostenible que Zapatero siga alimentando la demagogia respecto a Irak mientras la sociedad española llora los muertos que proceden de Afganistán. No sabemos si el ministro de Defensa pedirá también perdón públicamente por esta nueva baja, pero si lo hace, el Gobierno debería entonces asumir su responsabilidad.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Montilla y la nación catalana
Cartas al Director ABC 13 Julio 2006

Una vez que en Cataluña ha vencido el nacionalismo separatista, dice Montilla que no se le llenará la boca con la palabra nación. ¿Por qué no lo pensó antes, durante la redacción del Estatuto? ¿Por qué no hizo valer su influencia en el partido? Ahora ¿qué quiere, acaparar en las próximas elecciones el voto de los inmigrantes, tanto el de los que vinieron en los años 60 y 70 del resto de España como el de los actuales, a quienes, les diga lo que les diga, estará engañando, pues el nuevo Estatuto los convierte en ciudadanos de segunda categoría si no siguen una de las normas en las que se basa dicha ley, como es la exigencia del conocimiento del catalán, tanto a nivel oral como escrito y su uso, para ocupar cualquier tipo de trabajo, entre otras?

Por mucho que diga el nuevo candidato a la presidencia de la Generalidad por el PSC que no hará referencia al término «nación», debería saber que éste ya está acuñado en la nueva ley, en el nuevo Estatuto, la «ley de leyes» de Cataluña. Ese discurso españolista con que el señor Montilla parece que quiere aparecer ante el electorado socialista de las ciudades dormitorio de Barcelona, que son las que más votos dan al Partido Socialista de Cataluña, es un engaño. Si realmente piensa en olvidarse de esta palabra, sólo debería hacer tres cosas muy sencillas, firmar en tres papelitos lo siguiente: en el primero, que deroga el nuevo Estatuto; en el segundo, que deroga la ley del catalán del 98, y en el tercero, que deroga el decreto de inmersión en la escuela. Creo que no le supondrá mucho trabajo ni mucho esfuerzo repetir su firma por tres veces. Si lo hace, le aseguro al señor Montilla que obtendrá en las urnas una mayoría absoluta como nunca antes la obtuvo de manera legal ningún partido en la historia de España.     Antonio Soria Martín. Barcelona

Las víctimas recuerdan al Gobierno, en el aniversario de Blanco, que entonces no se cedió
B. TORQUEMADA / C. DE LA HOZ. MADRID. ABC 13 Julio 2006

¿Por qué entonces no claudicó el Estado de Derecho y sí puede ocurrir ahora? Estos nueve años transcurridos desde el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco han servido para una reflexión argumental que se convirtió ayer en el eje reivindicativo de las movilizaciones contra el «proceso» de negociación con ETA convocadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), el Foro de Ermua, la Fundación para la Defensa de la Nación Española y la Plataforma Rosas Blancas por la Dignidad. Desde veintidós diferentes puntos de España y bajo el lema «Rendición en mi nombre, no», los ciudadanos han vuelto a levantar la voz, después de la multitudinaria manifestación del 10 de junio.

A las movilizaciones de ayer se llegó con un estado de opinión pública caldeado que se tradujo incluso en obstáculos y malentendidos en Oviedo, Murcia y Alicante, donde las delegaciones del Gobierno no dieron autorización «expresa» a la celebración de las concentraciones por haberse solicitado los permisos fuera de plazo. En ese mosaico de escenarios con el que se intentó recuperar el «espíritu de Ermua» (Alicante, Badajoz, Barcelona, Bilbao, Cáceres, Granada, Huesca, La Coruña, Lugo, Madrid, Murcia, Orense, Oviedo, Palencia, Salamanca, Santander, Sevilla, Valladolid, Vigo, Valencia, Vitoria y Zaragoza), el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, se desplazó a Sevilla, en tanto que el presidente del Foro de Ermua Mikel Buesa estuvo en Madrid y Marimar Blanco, una de las voces más significativas de la jornada, participó en la concentración de Vitoria.

«No a que se nos «perdone» la vida»
El comunicado del Foro de Ermua hizo hincapié en que «en Euskadi no estamos mejor con el llamado «alto el fuego». No estamos mejor siendo mirados con odio. No estamos mejor porque se nos perdone la vida durante un breve espacio de tiempo que nos da el verdugo para recapacitar sobre lo beneficioso que sería ceder al chantaje». Por ello adujo el Foro que ««Rendición en mi nombre, no» expresa rotundamente nuestra oposición a la pretensión de «alcanzar la paz» a costa de la libertad y de la justicia». La AVT fue igualmente elocuente cuando criticó que «aquellos que sin reparo se han sentado con quienes jalean, aplauden y no condenan los asesinatos han olvidado muy pronto el reguero de sangre que los terroristas han dejado». Para la entidad que encabeza Alcaraz, el presidente del Gobierno, «lejos de cumplir con su obligación de defender a España, se la ha entregado en bandeja a los terroristas», en contraste con lo ocurrido en julio de 1997: «La sociedad no cedió».

La Fundación para la Defensa de la Nación Española, presidida por el diputado el PP en el Parlamento vasco Santiago Abascal, no se quedó atrás en sus apreciaciones y expresó en su manifiesto que el Gobierno «ha puesto en marcha un proceso de autodeterminación que será letal para España». También denunció «el pérfido, inmoral e irresponsable revisionismo histórico del Gobierno»y por ello alentó que «la sociedad civil reaccione ante tanto despropósito». La plataforma Rosas Blancas por la Dignidad hizo un llamamiento «a los socialistas de bien».

El ex presidente del Gobierno José María Aznar también rindió su particular tributo a Blanco, y aprovechó para echar por tierra el proceso abierto tras el alto el fuego etarra. La persona que hubo de administrar la situación creada tras el secuestro y posterior asesinato del concejal de Ermua, fue la misma que ayer afirmó tajante que «ni toleraremos que se desprecie su memoria, ni prestaremos nuestro consentimiento para que todo lo que significó su sacrificio quede clausurado por las exigencias de una banda terrorista».

«Íbamos a derrotarles»
Aznar recordó aquellos días como las jornadas en que se transmitió a los terroristas que «íbamos a derrotarles» y hacer que los cómplices «supieran que empezaba la cuenta atrás para que recibieran de la ley la respuesta que merecía su complicidad con el crimen». Tras afirmar que «algo grave ocurre» cuando una madre «se duele indignada de la traición a la memoria de su hijo asesinado» -aserto que podría ser aplicable también a la madre de Joseba Pagazaurtundua- o mientras los asesinos de Miguel Ángel Blanco se ríen de la justicia, reafirmó su compromiso «con el sentido de su muerte».

«No seremos nosotros los que alentemos la mentira, menos todavía si se extiende en nombre de la paz. No contarán con nosotros -prosiguió- para que los terroristas se burlen ahora de la ley». En suma, dijo durante un homenaje celebrado en el Campus de verano de FAES, «no escucharemos a los que hablan de perdón cuando en realidad lo que quieren decir es impunidad» ni «olvidaremos cuando se habla de paz, de que es lucha por la libertad lo que está en juego y ahora vuelve a estar en peligro».

El líder del PP, Mariano Rajoy, hizo público un comunicado en el que afirma que nueve años después del ánimo que alimentaron los acontecimientos de entonces «nuevas sombras se ciernen sobre la libertad del conjunto de la sociedad española, amenazada por un oscuro proceso de diálogo con los terroristas», que no han renunciado a la violencia ni pedido perdón a las víctimas.

Conscientes en el PP de que el secuestro y asesinato del concejal de Ermua permanece indeleble en la memoria colectiva de los ciudadanos, apeló a la necesidad de recuperar el llamado «espíritu de Ermua», aquella «rebelión cívica» por la cual se puso de manifiesto «que la fortaleza de la democracia triunfará sobre los terroristas cuando sus dirigentes luchen dentro de los márgenes del Estado de Derecho por la libertad de todos los españoles».

Vuelta al espíritu del 97
TEXTO: P. DOMÍNGUEZ / A. LARDIÉS ABC 13 Julio 2006

MADRID. Como ocurrió en aquellas trágicas cuarenta y ocho horas del mes de julio de 1997, cientos de miles de personas de toda España volvieron anoche a echarse a las calles para enfrentarse al chantaje de ETA. Hace nueve años se trató del secuestro y asesinato del edil popular de Ermua Miguel Ángel Blanco. Ahora, en el noveno aniversario de de la muerte del joven político, la coacción de los terroristas viene escenificado en el proceso de negociación anunciado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el pasado 29 de junio.

El «espíritu de Ermua» reunió a toda la ciudadanía y esto mismo es lo que ocurrió anoche. Al contrario que en anteriores actos de la AVT, en los que se pretendió centralizar la protesta, el objetivo de ayer era extender la oposición a la negociación -«Rendición, en mi nombre no» fue el lema- por todo el país.

Veintitrés fueron las ciudades que acogieron las concentraciones convocadas conjuntamente por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), el Foro de Ermua, la plataforma Rosas Blancas por la Dignidad y la Fundación para la Defensa de la Nación Española. Y pudieron haber sido más, ya que en algunas otras la premura de la convocatoria impidió la obtención del permiso.

Problemas de autorizaciones vivieron ayer en Murcia, Oviedo y Alicante. En estas ciudades, las delegaciones del Gobierno no dieron permisos «expresos» al llegar la solicitud fuera del plazo de diez días que marca la ley. Una vez superado el malentendido, las concentraciones pudieron llevarse a cabo, con más de tres mil personas en Alicante, por ejemplo.
En Madrid, con una asistencia de varios miles de personas, y en torno al monumento de la Constitución, los organizadores depositaron un ramo de flores, velas y una foto de Miguel Ángel Blanco. La concentración, presidida por una gran pancarta del Foro de Ermua con el lema «Por la libertad, no a la negociación con ETA», estuvo precedida de un emotivo minuto de silencio en recuerdo del edil popular.

Otro momento emotivo de la tarde ayer se vivió en Orense. Allí, junto a varios cientos de personas, Aurelio Garrido, tío de Miguel Ángel, encabezó el acto. Garrido señaló el dolor de la familia. «En el noveno aniversario del asesinato, toda la familia está embargada por un gran dolor que se suma a la tensión sufrida durante el reciente juicio y que sumió a sus padres [de Miguel Ángel Blanco] en una gran tristeza, que les impidió venir al acto de Orense», indicó. En total, más de tres mil personas se reunieron en toda Galicia, con actos, además de en Orense, en La Coruña (dos mil personas), Vigo (más de quinientas) y Lugo.

Aparte de la de Madrid, la mayor afluencia se dio en Santander y Salamanca. Allí, según fuentes de la Policía Local, se reunieron seis mil personas. Una afluencia similar tuvieron las ciudades de Valencia y Valladolid, ambas con más de cinco mil personas.

Andalucía también se quiso sumar al «espíritu de Ermua». En total, más de seis mil andaluces acudieron anoche a los actos convocados. Las citas más destacadas fueron las de Granada, unas dos mil quinientas personas, y Sevilla, más de cinco mil según los organizadores. Otras concentraciones fueron las de Almería y Rota, con más de trescientas personas en cada una.
Las manifestaciones se repitieron por toda la geografía española, como ocurrió, entre otras localidades, en Palencia (mil personas), Cáceres y Badajoz (otros mil en cada una), Barcelona (setecientas) y Ávila (quinientas).

Quejas de Marimar Blanco
Aparte de las concentraciones de la tarde, el aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco también contó ayer con la entrega del Premio a la Convivencia. La presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco y hermana del concejal de Ermua, Marimar Blanco, «lamentó» ayer que por decisión del Ministerio de Interior no acudieran los directores generales de la Guardia Civil y la Policía Nacional a recoger en Logroño el premio que esta institución les concedía, junto al Ejército, en reconocimiento a su sacrificio en la lucha contra el terrorismo, informa S. Barrado.

Como avanzó ayer a ABC, lo recibieron los responsables en La Rioja de ambos cuerpos. Blanco criticó la falta de apoyo desde el Ministerio a los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en un acto con un significado tan especial como la entrega de los galardones de ayer.

Aznar reivindica la reactivación del «espíritu de Ermua»
Rajoy y el ex presidente alertan de que está en peligro la «libertad»
C. Morodo La Razón 13 Julio 2006

Madrid- No estaba previsto en la agenda oficial del Campus FAES, los cursos de verano de la fundación del PP, pero el ex presidente Aznar no dejó pasar el 9º aniversario del asesinato del concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco sin contribuir personalmente al homenaje que, a iniciativa de la Fundación en Defensa de la Nación española y del Foro Ermua, se rindió ayer en distintas ciudades a quien se ha constituido en un símbolo de la lucha antiterrorista.

Tocaba hablar de economía dentro del seminario «Libertad económica y globalización», pero la jornada se inauguró a primera hora de la mañana con un tributo al joven edil «popular» cuya muerte conmocionó a la sociedad y marcó un antes y un después en la movilización frente a ETA y frente a todo su entorno.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que tenía que pronunciar una conferencia, y la concejala de Asuntos Sociales, Ana Botella, se sumaron al minuto de silencio que Aznar pidió a los presentes, después de emitirse un vídeo sobre el secuestro y asesinato de Blanco y una vez que en una sentida intervención se erigió en portavoz de los principios a los que no renunciarán los españoles que rechazan la negociación con ETA.

«No llamaremos a las cosas por nombres que no son»; «no contarán con nosotros para que los terroristas se burlen de la ley»; «no seremos nosotros los que alentaremos la mentira, menos todavía si la mentira se construye y se extiende en nombre de la paz»; «no escucharemos a los que hablan de perdón cuando lo que quieren decir es impunidad»; «no olvidaremos, cuando se habla de paz, que es la lucha por la libertad lo que está en juego y ahora vuelve a estar en peligro»; «como ciudadanos, como amigos y como compañeros de Miguel Ángel, ni toleraremos que se desprecie su memoria, ni prestaremos nuestro consentimiento para que todo lo que significó su sacrificio quede clausurado por las exigencias de una banda terrorista».... Oficializados los contactos que durante años se han mantenido en la sombra, una vez que el presidente del Gobierno comunicó que iniciaba el diálogo con los terroristas, el ex presidente apeló al «espíritu de Ermua» como ejemplo de eficaz unidad de acción para conseguir la derrota de la banda. «Significó decir a los terroristas que íbamos a derrotarles, y hacer que los cómplices de los asesinos en las instituciones supieran que empezaba la cuenta atrás para que recibieran de la ley la respuesta que merecía su complicidad con el crimen», indicó.

«Nuevas sombras». El presidente del PP, Mariano Rajoy, se sumó también al recuerdo al concejal de su partido, reivindicando asimismo la reactivación del «espíritu de Ermua» como bastión desde el que hacer frente a la negociación con ETA. En un comunicado, el jefe de la oposición afirmó que «hoy, nueve años después del trágico asesinato, nuevas sombras se ciernen sobre la libertad del conjunto de la sociedad española amenazada por un oscuro proceso de diálogo con los terroristas, mientras éstos no han renunciado a la violencia ni han pedido perdón a las víctimas». La amenaza que existe para la libertad fue también denunciada por Aznar.

Rajoy destacó que entonces se produjo una movilización que significó la «rebelión cívica de la sociedad frente a los totalitarios y puso de manifiesto que la fortaleza de la democracia triunfará sobre los terroristas cuando sus dirigentes luchen dentro de los márgenes del Estado de Derecho por la libertad de todos los españoles». Por todo ello, «hoy más que nunca» se hace necesario recuperar el «espíritu de Ermua».

22 CIUDADES SECUNDARON LAS MANIFESTACIONES
Miles de coruñeses protestan contra el diálogo con la banda terrorista
En Galicia, la marcha en María Pita fue la más numerosa con cerca de 4.000 asistentes.
Redacción.Santiago / A Coruña La Opinión 13 Julio 2006

Miles de españoles acudieron ayer, día en el que se cumplió el noveno aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, a las concentraciones convocadas por varias asociaciones de víctimas del terrorismo para protestar contra el diálogo del Gobierno con ETA. La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y el Foro de Ermua, entre otros, denunciaron en 22 ciudades -entre ellas A Coruña, Vigo, Lugo y Ourense- la "claudicación", según ellos, del Gobierno ante la banda y el inicio de un camino hacia la ruptura de España como nación.

En Galicia, más de 5.000 personas acudieron a la convocatoria de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y del Foro de Ermua para rechazar la negociación con ETA. Bajo el lema Rendición en mi nombre no, las movilizaciones en Galicia secundaron una convocatoria en más de veinte ciudades de todo el Estado, y de las gallegas, A Coruña fue la que obtuvo la convocatoria más concurrida, con entre 3.000 y 4.000 personas en la plaza de María Pita; por las 800 en el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo y 500 que se presentaron en la plaza Mayor de Ourense. Por contra, Lugo recabó una escasa participación, que no llegó a los 50 manifestantes.

En la convocatoria de A Coruña, los asistentes sostuvieron que el Gobierno quiere "resucitar la Guerra Civil" y el enfrentamiento entre los españoles y advirtieron de que, llegado el caso, "reclamarán la responsabilidad judicial y política". "No vamos a permitir que el Gobierno comercie con la sangre de nuestros familiares", proclamaron en el manifiesto, en el que pidieron la dimisión de Zapatero. "Todos sabemos quién es ETA, lo que no sabemos es quién es nuestro Gobierno", aseguraron.

En el Ayuntamiento ourensano el comunicado fue leído por una sola persona, la viuda del suboficial de la Guardia Real asesinado por ETA en 1981, Manuel Rodríguez Taboada. En él, pidió que los "muertos y los heridos no caigan en el olvido". Además, también había pancartas que portaban el lema Miguel Ángel, estás en nuestros corazones, puesto que, según declaró el presidente del PP de Ourense, José Luis Baltar, la "emotividad está presente en este acto", nueve años después del asesinato del concejal de Ermua, cuyos padres son de la provincia.

En Vigo se reunieron unas 800 personas y las cuatro asociaciones convocantes, Rosas Blancas por la Dignidad, la Fundación para la Defensa de la Nación Española, la AVT y el Foro Ermua leyeron sus propios manifiestos, entre consignas como No en mi nombre, ZP masón y traidor, Zapatero trapichero, Memoria y dignidad. Entre los asistentes estaba el teniente de alcalde, José Manuel Figueroa, y el diputado popular y ex conselleiro de Pesca, Enrique López Veiga. En Lugo tan sólo se reunieron entre unas 50 personas, que sostuvieron que el anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre el inicio del diálogo con ETA "supone el inicio de un largo, duro y difícil camino hacia la ruptura de España como nación".

Las asociaciones convocantes pidieron a la ciudadanía que se movilice "masivamente" dada la "gravedad" de la situación actual con el objetivo de decirle al Ejecutivo de Zapatero que "la deriva a la que está conduciendo" a España, además de ser "un insulto y un desprecio a la memoria de las víctimas del terrorismo, conlleva un ataque frontal e irreparable" contra el Estado de Derecho, informa Europa Press.

AGUIRRE: "AQUEL GOBIERNO DEL PP NO SE RINDIÓ"
Miles de españoles rinden homenaje a Miguel Ángel Blanco y exigen a Zapatero que no traicione a los muertos
Miguel Ángel Blanco, asesinado hace nueve años por ETA, volvió a sacar a la calle a toda España. El renovado "espíritu de Ermua" adoptó el lema: "Rendición en mi nombre, no", contra las negociaciones de Zapatero con la banda terrorista ETA. En Logroño, los socialistas no quisieron acudir a la entrega del IX Premio a la Convivencia que concede la Fundación Miguel Ángel Blanco. Las invitaciones estaban cursadas. Ángel Acebes y Esperanza Aguirre recordaron que "el PP no se rindió" y que ahora se ha "traicionado el Espíritu de Ermua". Mariano Rajoy dijo creer en la sociedad española ante "las sombras que se ciernen sobre la libertad". Eduardo Zaplana se quedó sin conocer si Zapatero firmó compromisos con ETA. Nadie quería saberlo en el Congreso.
Libertad Digital 13 Julio 2006

Antes de que arrancaran las concentraciones en toda España, unas 150 personas, convocadas por Nuevas Generaciones del PP del País Vasco, homenajearon en Ermua a Miguel Ángel Blanco, en el noveno aniversario de su asesinato por ETA, con una marcha tras la que recordaron al presidente Rodríguez Zapatero que "los asesinos no son políticos". Una pancarta con el lema "Como Miguel Ángel, por la libertad" abrió la manifestación, que estuvo encabezada, entre otros jóvenes del PP, por el presidente de NNGG, Pablo Casado, y su homólogo en el País Vasco, Miguel Ángel Fernández.

EN MADRID
Los actos comenzaron por la mañana. En los cursos del Campus FAES, José María Aznar y Esperanza Aguirre guardaron junto a los asistentes un minuto de silencio en memoria de Miguel Ángel. La concentración frente al monumento a la Constitución fue la más numerosa. Antes de que comenzara a hablar Gabriel Moris, vicepresidente de la AVT, los asistentes gritaban "Toda España estamos con vosotros". Moris, cuyo hijo murió en los trenes del 11-M, tomó la palabra también junto al monumento a la Constitución para leer el manifiesto de la AVT. "Ante la gravedad de los recientes acontecimientos –dijo–, tenemos que decir que cualquier cesión por parte del Gobierno, en los pactos que se han llevado a cabo entre ETA y el Ejecutivo, supone una traición a los muertos, una traición a los españoles y una traición a nuestra Democracia".

Arroparon a las víctimas el secretario general del PP, Ángel Acebes; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el secretario ejecutivo de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia del PP, Ignacio Astarloa, o el portavoz de la misma formación en el Senado, Pío García Escudero.

El presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, dijo que "estaremos bien cuando el PSOE y el PP, los demócratas, sean capaces de unirse por lo menos como hicieron en Ermua hace nueve años". Por ello, consideró que los días como este miércoles deben servir para "hacer valer más que nunca la cultura de la rebelión cívica de Ermua". Eso fue, a su juicio, "lo realmente revolucionario, y lo sigue siendo hoy, no es la infamia de las fotos de Patxi López con Otegi, ni las de Gemma Zabaleta con Jone Goiricelaia, sino las fotos de miembros del PP y el PSOE unidos en aquellos días de julio de 1997 que hoy recordamos". "Ésa –continuó- es la cultura de Ermua: la cultura de los demócratas unidos contra ETA y el nacionalismo totalitario".
Por ello, dijo, las víctimas se están concentrando en diferentes ciudades españolas, "para que ETA no amortice y el Gobierno no llene de sentido los cuarenta años de terrorismo".

Pero también, añadió, "estamos aquí para hacer valer el sacrificio por nuestra democracia de las víctimas, el de Miguel Ángel Blanco y el de todas las demás; para subrayar la importancia de aquellos días de Ermua y su vigencia actual. A eso le tenemos que dar sentido", apuntó. Porque en Euskadi "no estamos mejor con el llamado alto el fuego (...) puesto que se ha abierto el tiempo de la paz tutelada por ETA". Y "ceder ante las pretensiones de ETA-Batasuna, como proclama el Gobierno de Zapatero, implica legitimar los asesinatos y la extorsión de los asesinos y la negación de las víctimas, que han sido precisamente quienes lo han dado todo en defensa de nuestra democracia y libertades públicas".

EN ERMUA
Unas 150 personas, convocadas por Nuevas Generaciones del PP del País Vasco, homenajearon en Ermua al edil de esta formación Miguel Ángel Blanco con una marcha tras la que recordaron al presidente Rodríguez Zapatero que "los asesinos no son políticos". Una pancarta con el lema "Como Miguel Ángel por la libertad" abrió la manifestación, que estuvo encabezada, entre otros jóvenes del PP, por el presidente de NNGG, Pablo Casado, y su homólogo en el País Vasco, Miguel Ángel Fernández.

EN VITORIA
La presidenta del PP vasco, María San Gil, denunció que los partidos nacionalistas y el PSOE "han traicionado el Espíritu de Ermua" al "pactar y dialogar" con el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi. Por su parte, la hermana del edil del PP asesinado por ETA, Marimar Blanco, que estuvo arropada por toda la familia, dijo que las víctimas no permitirán que se realice "ninguna cesión" a la banda. También asistieron a la concentración el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, el diputado general de Álava, Ramón Rabanera, y más de trescientos ciudadanos que se acercaron hasta la Plaza de Correos.

Según dijo, fue precisamente a través del "dolor y la angustia" cuando surgió el denominado Espíritu de Ermua, que plasmó el rechazo de la sociedad al terrorismo de ETA. "Ese espíritu sigue estando vivo en millones de ciudadanos de España que seguimos creyendo firmemente que hay que derrotar al terrorismo, que tiene que haber un triunfo de las víctimas sobre los verdugos", proclamó. San Gil lamentó que tanto los socialistas como los nacionalistas hayan querido "olvidar aquella voluntad de derrotar a ETA y de aislar política y socialmente a Batasuna". "Hoy se sientan, dialogan y pactan con el mismo Arnaldo Otegi que el 14 de julio del 1997 votó en contra de condenar el atentado de Miguel Ángel Blanco", denunció. Por ello, hizo un llamamiento a "derrotar" a ETA, ya que es "la única forma de conseguir la verdadera libertad; no la paz de la sumisión al proyecto de ETA-Batasuna, sino la libertad en la que todos podamos ser libres y donde nunca nadie más sufra el terrible atentado que sufrió Miguel Ángel".

Marimar Blanco agradeció el respaldo de los ciudadanos a su familia y leyó un comunicado en el que advirtió que las víctimas "no van a permitir" que, nueve años después de la muerte del concejal del PP, el Ejecutivo conceda "ningún beneficio a los asesinados de ETA a cambio de no matar". "Cualquier cesión a ETA es una traición a los muertos y al Estado de Derecho", añadió, para después reprochar al Partido Socialista que lleve "más de dos años mintiendo a los españoles sobre sus contactos con ETA-Batasuna".

EN BILBAO
Unas trescientas personas recordaron la memoria del edil de Ermua y protestaron contra la decisión del Gobierno de negociar con los terroristas de ETA en la Plaza Moyúa.

EN BADAJOZ
La Avenida de Huelva tuvo que ser cerrada al tráfico por la concentración de más de mil personas frente a la Delegación del Gobierno en Extremadura. Allí acudió la presidenta de la AVT en Extremadura, María Isabel Chamizo; el secretario regional del PP, César Díez Solís; y el alcalde de la ciudad, Miguel Celdrán, quien estuvo acompañado de varios concejales populares.

EN CÁCERES
Se han reunido cerca de un millar de personas en la Plaza Mayor, donde asistió el presidente regional del PP, Carlos Floriano, y el alcalde la ciudad, José María Saponi, para quienes la presencia de tantas personas en la protesta pone de manifiesto el rechazo existente a la negociación con ETA, máxime cuando se cumple el noveno aniversario del asesinato del concejal del PP de Ermua Miguel Angel Blanco por la banda terrorista.

Durante la protesta, en la que se reclamó la dimisión de José Luis Rodríguez Zapatero y se oyeron gritos de "cobarde", José María González Garrido, en representación de la AVT, leyó un escrito mediante el que preguntó al Gobierno por qué no se rindió hace nueve años ante ETA y por qué sí lo hace ahora. González Garrido preguntó además "¿qué es lo que sabe ETA de José Luis Rodríguez Zapatero para que haya decidido negociar?".

EN BARCELONA
Unas 700 personas según la Guardia Urbana, 5.000 según los organizadores participaron en el homenaje al edil asesinado. Allí estuvieron el secretario general del PP catalán, Rafael Luna, el secretario ejecutivo de Organización de la formación, Xavier García Albiol, y el presidente del partido en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz.

En un comunicado, los presentes quisieron denunciar el "proceso de claudicación" iniciado por el presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, en su diálogo con la banda terrorista ETA. Según los convocantes, esta negociación "supone el inicio de un largo, duro y difícil camino hacia la ruptura de España como nación". "Dada la gravedad de la situación actual", prosigue el texto, los convocantes consideran que la ciudadanía debe movilizarse "masivamente" para denunciar la "deriva" a la que Zapatero "conduce" el país y el "insulto y desprecio a la memoria de las víctimas" que supone este proceso.

EN SANTANDER
Según datos de la Policía Local, más de 6.000 personas se han echado a la calle para protestar por la negociación con los terroristas. Según informa Europa Press, en la Plaza del Ayuntamiento pudieron escucharse consignas del estilo de "En mi nombre no", "queremos saber" o "Zapatero dimisión" y leerse carteles en los que ponía "rendición en mi nombre no", "Zapatero no traiciones a las víctimas" o, la de la Asociación Profesional de Guardias Civiles, "No estamos todos presentes".

EN OVIEDO
Se han congregado más de mil quinientas personas en la Plaza del Ayuntamiento. Luis Marugán, un Guardia Civil que resultó herido en un atentado de ETA en el País Vasco, fue el encargado de dar lectura a un manifiesto en el que recordó la figura del concejal de Ermua, y añadió que "el estado en aquel momento no cedió al chantaje, no se rindió como lo están haciendo ahora nuestros gobernantes". Marugán expresó que los que han sufrido el terrorismo "saben lo que es enterrar a los seres queridos" y se preguntó "cómo es posible que desde algunas fuerzas políticas puedan pedir a las víctimas de ETA que sean generosas con su verdugos". Añadió también que "es inconcebible que después de poner los muertos acusen a las víctimas de se un obstáculo para la paz".

Por su parte, la representante del Foro de Ermua, Carmen Quirós, leyó también un manifiesto en el que pidió volver a la unidad de partidos y dijo que la foto que hay que recordar no es la de "Patxi López con HB sino la de junio del 97 cuando caminaban juntos PSOE y PP contra el terrorismo y por Miguel Ángel Blanco". Quirós subrayó que en el País Vasco "no se está mejor con el alto el fuego" porque se vive una paz "amedrentada". "Una paz tutelada por ETA", añadió.

EN LA CORUÑA
La ciudad que reunió a más de 2.000 personas que asistieron a la Plaza de María Pita, donde los presentes proclamaron que "no vamos a permitir que el Gobierno comercie con la sangre de nuestros familiares", proclamaron en el manifiesto, en el que pidieron la dimisión de Zapatero. "Todos sabemos quién es ETA, lo que no sabemos es quién es nuestro Gobierno", aseguraron.

EN ORENSE
Unas quinientas personas se reunieron en la Plaza Mayor, donde la viuda del suboficial de la Guardia Real asesinado por ETA en 1981, Manuel Rodríguez Taboada, leyó el comunicado en el que pidió que los "muertos y los heridos no caigan en el olvido". Además, también había pancartas que portaban el lema "Miguel Ángel, estás en nuestros corazones", puesto que, según declaró el presidente del PP de Orense, José Luis Baltar, la "emotividad está presente en este acto", nueve años del asesinato del concejal de Ermua, cuyos padres son de la provincia.

EN VIGO
Se reunieron unas 1.500 personas. Entre los presentes estaba el teniente de alcalde, José Manuel Figueroa, y el diputado popular y ex conselleiro de Pesca, Enrique López Veiga. El comunicado de la AVT fue leído por Cristina Losada, columnista de Libertad Digital y presidenta de Vigueses por la Libertad, una de las asociaciones que apoyó la concentración en la ciudad. Los asistentes, que portaban carteles, fotos de Miguel Ángel Blanco, y banderas españolas y gallegas, aplaudieron los comunicados y dieron gritos de "Rendición en mi nombre no", "Queremos saber", "ETA no" y "Libertad".

EN LUGO
Cientos de personas acudieron a la convocatoria del Foro de Ermua y la AVT, así como la Fundación para la Defensa de la Nación Española y Rosas Blancas por la Dignidad, que sostuvieron que el anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre el inicio del diálogo con ETA "supone el inicio de un largo, duro y difícil camino hacia la ruptura de España como nación".

EN MURCIA
Cuatro mil personas, según la Policía Local, acudieron a la Glorieta de España, donde colocaron un pequeño altar en homenaje a Miguel Ángel Blanco y en el que los asistentes han depositado flores. Esta concentración no contaba con la aprobación del Delegado del Gobierno en la Región.

EN SEVILLA
Asistieron unas 2.000 personas. Allí, el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz mostró su desconfianza hacia un Gobierno, el de José Luis Rodríguez Zapatero, que, dijo, "está mintiendo a todos los españoles" y, tras augurar que pese a los actos de protesta "no rectificará", confió en que asuma "que el camino elegido es contrario al sentir de la mayoría de los ciudadanos y que tendrá que responder ante la sociedad por los hechos tan graves llevados a cabo". Alcaraz arremetió en su discurso contra el proceso iniciado por el Gobierno para buscar el fin de ETA, que, según él, se ha convertido en un "proceso de rendición".

"La sociedad española no se rindió ante ETA cuando estaba en juego la vida de Blanco y tampoco vamos a hacerlo ahora por salvar el proyecto político de un Gobierno con una banda terrorista", aseveró. Así las cosas, adelantó que de seguir adelante el proceso de "rendición" ante la banda "no tendremos más remedio que seguir pensando en protestar y negarnos a este proceso. Tenemos pensado hacer grandes movilizaciones en todas las ciudades españolas para que todos tengan la posibilidad de manifestarse".

En la capital hispalense también se leyó un comunicado en nombre de Teresa Jiménez Becerril en el que se repitió a Zapatero que "no tiene mi bendición para buscar una paz como sea. (...) A quienes han negociado a escondidas, les diré que no se confíen, que esto es Sevilla (...), donde el 'Espíritu Txapote' no triunfará sobre el de Ermua nunca". Y continuó diciendo que en Sevilla "a los asesinos se les llama asesinos y no interlocutores, donde matar sólo sirve para acabar en la cárcel, donde los terroristas no sólo no podrían poner un negocio donde vive mi madre, sino que no podrían vivir porque los sevillanos les tratarían como lo que son, criminales y basta; donde nadie elegiría reina de las fiestas a quien asesina inocentes, porque aunque a nosotros nos gusta reírnos, la injusticia no nos hace ninguna gracia. Si quiere ríndase usted, señor Zapatero, pero no espere que los sevillanos le acompañen".

EN GRANADA
Unas 2.500 personas acudieron para homenajear al edil.

EN ALMERÍA
Se acercaron 300 manifestantes, cifra en la que coincidieron tanto los convocantes como el Ayuntamiento.

EN CÓRDOBA
Cerca de 2.000 personas, según la Policía Local, acudieron a la convocatoria de Nuevas Generaciones del PP para homenajear la memoria de Miguel Ángel Blanco y mostrar su rechazo a la negociación del Gobierno con ETA.

EN VALLADOLID
Se concentraron unas 5.000 personas en la Plaza de San Pablo. Allí, los asistentes lucían pegatinas con los colores rojo y amarillo de la bandera de España con el lema "Rendición no en mi nombre", y corearon consignas como "Zapatero, dimisión", "rendición en mi nombre, no", "Miguel Ángel, yo no me rindo, nosotros no nos rendimos", "Gobierno traidor, ETA asesina" o "Queremos saber la verdad del 11-M". Tras guardar un minuto de silencio, que se rompió con un sonoro aplauso, se leyeron cuatro comunicados por parte de personas que han sido víctimas ellas o sus familias. Ana Isabel Recio en nombre de la Asociación Víctimas del Terrorismo, Enrique Fernández del Foro de Ermua, Oscar Santiago Izquierdo de la Plataforma Rosas Blancas y Valentín Martín de la Plataforma en defensa de la nación española.

"No a ETA, no a la ruptura de España, no al enfrentamiento entre españoles, si a la solidaridad, si a la paz y si al recuerdo de Miguel Angel Blanco", fueron las proclamas lanzadas desde el micrófono que repitieron los asistentes. Los cuatro coincidieron en que la negociación es una claudicación y una afrenta y traición a la memoria de las víctimas, advirtieron de que no les van a callar, expresaron su deseo de paz pero no a cambio de la cesión al "chantaje de los asesinos" y concluyeron en que estarán "vigilantes" en este proceso.

EN PALENCIA
Cerca de 1.500 personas se concentraron en la palentina Plaza Mayor.

EN ZARAGOZA
Cerca de 3.000 personas participaron en la concentración celebrada en la plaza de España, que se desarrolló con gritos de apoyo a las víctimas del terrorismo y a la unidad de España y de rechazo, incluso insultos, al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

En la concentración, a la que asistió la plana mayor del PP aragonés, los mayores aplausos se escucharon cuando un joven recorrió la plaza de España con un cartel con el texto: "ZP, saluda a Josu Ternera de parte de los cinco niños de la Casa Cuartel de Zaragoza".

EN HUESCA
Alrededor de medio millar de personas respondieron a la convocatoria, entre los que destacaban los dirigentes provinciales del PP.

EN VALENCIA
En la capital del Turia, alrededor de 5.000 personas, según la Policía Local, se concentraron en la plaza del Ayuntamiento con pancartas contra ETA y numerosas banderas españolas, al tiempo que coreaban gritos contra el Gobierno.

Entre los asistentes se encontraban la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá; el presidente de la Diputación, Fernando Giner; el presidente de las Cortes Valencianas, Julio de España y la consellera de Bienestar Social, Alicia de Miguel.

EN ALICANTE
Varios miles de personas, entre 4.000, según los convocantes, y 3.000, a juicio de la Policía Local, se concentraron en la plaza del Ayuntamiento de Alicante contra el inicio del diálogo con ETA, coincidiendo con el noveno aniversario del asesinato por la banda terrorista del concejal del PP Miguel Ángel Blanco.

Durante la concentración, a la que asistió una nutrida representación de dirigentes municipales del PP, se guardó un minuto de silencio por el noveno aniversario del asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco y por las víctimas tanto del accidente ocurrido la semana pasada en el Metro de Valencia como de los graves atentados cometidos ayer en Bombay.

EN ÁVILA
Cerca de 500 personas, según la Policía Local, se concentraron en recuerdo del edil asesinado por ETA y en contra de la negociación entre ETA y el Gobierno, en un acto espontáneo que no estuvo convocado por la AVT.

Terrorismo
MANIFESTACIONES EN TODA ESPAÑA CONTRA LA NEGOCIACIÓN
Minuto Digital 13 Julio 2006

Convocados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y el Foro de Ermua, y con numerosa presencia de representantes del PP, los manifestantes se concentraron en las principales plazas y lugares significativos de veintidós ciudades españolas.

En las distintas concentraciones, el denominador común fueron los gritos contra el Gobierno y a favor de la unidad de España, la presencia de numerosas banderas españolas y la comparación -en los manifiestos- entre la firmeza contra ETA de 1997 y lo que ahora se considera 'claudicación' ante la banda.

Alicante, A Coruña, Badajoz, Barcelona, Bilbao, Cáceres, Granada, Huesca, Lugo, Madrid, Murcia, Orense, Oviedo, Palencia, Salamanca, Santander, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vigo, Vitoria y Zaragoza, fueron las ciudades en las que se celebraron las concentraciones.

Miles de personas se concentraron frente al Monumento de la Constitución en Madrid con una nutrida representación del PP, liderada por su secretario general, Angel Acebes, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

En medio de banderas españolas y de consignas como 'Zapatero, cómplice de ETA', '11-M, golpe de estado' o 'Acebes no mintió', los representantes de las asociaciones convocantes leyeron manifiestos que se repitieron en otras ciudades españolas, en los que hicieron hincapié en el 'proceso de claudicación' que supone el diálogo con ETA y pidieron que los partidos demócratas vuelvan a estar unidos.

El vicepresidente de la AVT, Gabriel Moris, subrayó que, con el secuestro y asesinato de Miguel Angel Blanco, 'España no se rindió ante las pretensiones de unos asesinos' y añadió que 'ahora no vamos a permitir que el Gobierno se rinda en nuestro nombre'.

Por su parte, el presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, insistió en que 'en Euskadi no estamos mejor con el llamado alto el fuego', porque los nacionalistas están 'crecidos'; Otegi 'pletórico' y la ideología criminal 'legitimada'.

Por su parte, el sociólogo Amando de Miguel, anunció que, 'llegado el caso, reclamaremos la correspondientes responsabilidades penales' por lo que considera el 'inicio del proceso de autodeterminación, que será letal para España'.

En Vitoria, alrededor de trescientas personas se concentraron en presencia de los padres de Miguel Angel Blanco y de su hermana, quien preguntó al Gobierno de España 'por qué no cedió al chantaje ante el secuestro de su hermano pudiendo haber salvado su vida, mientras hoy cede ante las exigencias de los asesinos'.

La presidenta del PP vasco, María San Gil, que acompañó a la familia Blanco en la capital alavesa, acusó a nacionalistas y socialistas de haber dado la espalda al Espíritu de Ermua y recordó que nueve años después del asesinato de Miguel Angel Blanco 'somos muchos los que seguimos pidiendo la derrota de ETA y el triunfo de las víctimas sobre los verdugos'.

También en Bilbao, unas quinientas personas recordaron la memoria del edil de Ermua y protestaron contra la decisión del Gobierno de dialogar con la banda terrorista.

A la concentración de Bilbao acudieron diversos dirigentes del PP, como su presidente en Vizcaya, Antonio Basagoiti; así como víctimas de la banda.

Unas 5.000 personas, según los organizadores, unas 650, según la Guardia Urbana, se han concentrado en la plaza Sant Jaume de Barcelona para conmemorar el noveno aniversario del asesinato de Miguel Angel Blanco y denunciar a su vez, el proceso de 'claudicación ante la banda terrorista ETA'.

La convocatoria ha contado con la presencia y apoyo de diversos representantes del Partido Popular de Cataluña como el secretario general del PPC, Rafael Luna, el secretario ejecutivo de Organización, Xavier García Albiol, y el presidente del grupo municipal en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz.

Durante la concentración se han podido oír gritos de protesta y denuncia como 'con asesinos no se negocia', 'Zapatero embustero', 'Miguel Angel somos todos', 'Cataluña es España', 'todos a una contra Batasuna', 'Libertad' y 'no somos fachas somos españoles'.

Miles personas asistieron en Sevilla a la concentración contra el diálogo con la banda terrorista ETA, en un acto que contó con la presencia del presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, y que recordó al concejal del PP Alberto Jiménez Becerril, asesinado en 1998.

El acto contó además con la presencia del presidente del PP andaluz, Javier Arenas, y se desarrolló sin incidentes. Entre 1.600 y 2.000 personas -según datos de la Policía Local- acudieron a la concentración en Granada, mientras que en Córdoba centenares de personas acudieron al acto al que asistieron políticos de IU, quienes lo abandonaron por considerar que el PP lo utilizaba para mostrar su oposición al proceso de paz.

En Valencia, alrededor de 5.000 personas, según la Policía Local, se concentraron en la plaza del Ayuntamiento con pancartas contra ETA y numerosas banderas españolas, al tiempo que coreaban gritos contra el Gobierno.

Entre los asistentes se encontraban la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá; el presidente de la Diputación, Fernando Giner; el presidente de las Cortes Valencianas, Julio de España y la consellera de Bienestar Social, Alicia de Miguel.

Varios miles de personas, entre 4.000, según los convocantes, y 3.000, a juicio de la Policía Local, se concentraron en la plaza del Ayuntamiento de Alicante contra el inicio del diálogo con ETA, coincidiendo con el noveno aniversario del asesinato por la banda terrorista del concejal del PP Miguel Angel Blanco.

Durante la concentración, a la que asistió una nutrida representación de dirigentes municipales del PP, se guardó un minuto de silencio por el noveno aniversario del asesinato del concejal del PP Miguel Angel Blanco y por las víctimas tanto del accidente ocurrido la semana pasada en el Metro de Valencia como de los graves atentados cometidos ayer en Bombay.

Más de 12.000 personas participaron en las distintas concentraciones en cuatro capitales de Castilla y León, Avila, Palencia, Valladolid y Salamanca, esta última la más numerosa con la asistencia de unas 6.000 personas, según fuentes de la Policía Local.

En Valladolid, unas 5.000 personas se concentraron en la Plaza de San Pablo, un millar lo hicieron en Palencia y cerca de cuatrocientas en Avila, según fuentes policiales.

En Zaragoza, varios cientos de personas -entre 2.000 y 3.000 según los convocantes- participaron en la concentración celebrada en la plaza España, que se desarrolló con gritos de apoyo a las víctimas del terrorismo y a la unidad de España y de rechazo, incluso insultos, al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

En la concentración, a la que asistió la plana mayor del PP aragonés, los mayores aplausos se escucharon cuando un joven recorrió la plaza de España con un cartel con el texto: 'ZP, saluda a Josu Ternera de parte de los cinco niños de la Casa Cuartel de Zaragoza'.

En Huesca, también con la asistencia de los dirigentes provinciales del PP, alrededor de medio millar de personas respondieron a la convocatoria.

La concentración más numerosa en Galicia fue la de A Coruña, donde más de 2.000 personas se concentraron en la plaza de María Pita al pie de una bandera de España rodeada por velas en memoria del concejal del PP asesinado en 1997.

Los manifestantes, en su mayoría de mediana y avanzada edad, interrumpieron varios discursos con gritos de 'embustero Zapatero', 'rendición es traición', 'libertad y unidad' o incluso 'muerte a los estalinistas y comunistas'.

En Vigo medio millar de personas se concentraron en el centro de la ciudad, frente al museo de Arte Contemporáneo, portando fotos de Miguel Angel Blanco y banderas españolas, al igual que hicieron las cerca de doscientas personas concentradas en Lugo.

Aurelio Garrido, tío de Miguel Angel Blanco y María del Carmen Fernández Alvarez, cofundadora de la AVT, encabezaron la concentración de unas doscientas personas en Ourense, entre quienes figuraban parlamentarios gallegos del PP, el presidente del partido en Ourense, José Luis Baltar, el alcalde Manuel Cabezas y varios concejales del mismo partido.

Unas 3.000 personas, según la organización, y unas 4.000, según la Policía Local, se concentraron en Murcia con banderas de España y fotos de Blanco, coreando el lema de la manifestación.

Más de un millar de personas se congregaron en la plaza del Ayuntamiento de Oviedo en una concentración contra la banda terrorista ETA que terminó convirtiéndose en una protesta contra el presidente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que fue increpado por los ciudadanos.

Los manifestantes, muchos de los cuales portaban banderas españolas, profirieron gritos contra el presidente del Ejecutivo y los algunos periodistas fueron increpados cuando grababan a los asistentes desde los balcones del Ayuntamiento.

Unas 6.000 personas, según la Policía Local, acudieron esta tarde a la plaza del Ayuntamiento de Santander para rechazar el diálogo con ETA, en un acto en el que se pidió al presidente cántabro, Miguel Angel Revilla, que retire su apoyo a ese proceso porque 'no se puede estar con las víctimas y sentarse con los asesinos'.

En Extremadura, los convocantes reunieron a cerca de un millar de personas en Cáceres y otras tantas en Badajoz para protestar contra el diálogo con ETA y homenajear la memoria de Miguel Angel Blanco.

En la concentración de Cáceres participó el presidente regional del PP, Carlos Floriano, y el alcalde la ciudad, José María Saponi, y en ella se reclamó la dimisión de José Luis Rodríguez Zapatero y se oyeron gritos de 'cobarde', mientras que en Badajoz también estuvieron presentes destacados dirigentes del PP.

LA PLAZA DE SANT JAUME LLENA A REBOSAR PARA GRITAR: RENDICIÓN EN MI NOMBRE NO, LUICHAREMOS HASTA DERROTAR AL TERRORISMO.
CONVIVENCIA CÍVICA CATALANA 13 Julio 2006

Más de 5.000 personas abarrotaron ayer la Plaza de Sant Jaume de Barcelona en la concentración convocada por CONVIVENCIA CÍVICA CATALANA, Universitarios Liberal Demócratas, la asociación Unidad+Diversidad, la asociación por la Tolerancia y el foro Arbil, en colaboración con la Asociación de Víctimas del Terrorismo, el Foro
Ermua, La fundación para la Defensa de la Nación española y Rosas Blancas por la dignidad, con motivo del noveno aniversario del vil asesinato de Miguel Ángel Blanco.

En el acto, que resultó muy emotivo yen el se corearon diversas consignas contra la actual política de negociación del gobierno de Zapatero con la banda terrorista ETA, intervinieron diferentes representantes de las entidades convocantes:

Jose Luis Serrano, en representación de la fundación para la Defensa de la Nación Española, denunció el intento del gobierno Zapatero por desmantelar el orden democrático mediante la destrucción de la Nación española, como casa
común de todos los españoles y sede de la soberanía.

Patricia Villalonga, en representación de la asociación Unidad+Diversidad, condenó la política de claudicación del gobierno Zapatero afirmando que “En un Estado de Derecho sólo puede ser aceptada la disolución incondicional de ETA y su entramado de extorsión y violencia social. La libertad y la justicia no pueden ser valores negociables, son pilares
esenciales de una sociedad pacífica.”

Ángel Escolano, representante de Universitarios Liberal Demócratas, calificó de traición a la Constitución el hecho de otorgar a los terroristas la condición de interlocutores políticos legitimos a la banda de asesinos.

Por su parte Luis Toribio, en representación del foro Ermua, leyó el comunicado de la asociación emitido para la ocasión.

Francisco Caja, Presidente de Convivencia Cívica Catalana, recordó la ejemplar figura de Miguel Ángel
Blanco y calificó de deber cívico y moral el honrar su memoria: “Estarás en la memoria de todos los hombres y mujeres de bien, los que no están dispuestos a renunciar a su dignidad a cambio de una falsa paz que hiede a pólvora y dinamita. Para nosotros tu coraje cívico, el que movió a millones de personas en España a plantarle cara al terrorismo, el que hizo nacer ese fruto tuyo, el espíritu de Ermua, será siempre un ejemplo para todos nosotros. Estamos en deuda contigo. Una deuda
impagable que nos llena de dolor y al mismo tiempo de esperanza: la esperanza de poder, entre todos, derrotar por fin a esa banda de miserables que te asesinó para arrebatarnos a todos nosotros nuestra libertad.”

Cerró el acto Juan José Martínez, quien leyó el comunicado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. El acto acabó con un solemne minuto de silencio para honrar la memoria de quien fuera vilmente asesinado por la banda terrorismo y con la exhortación de los presentes a seguir cultivando el más hermoso fruto del sacrifico de Migue Ángel: el espíritu de Ermua.

ZAPLANA: "LA DIGNIDAD DE LOS ESPAÑOLES NO SE VA DE VACACIONES"
Nadie en el Congreso, excepto el PP, quiere saber si Zapatero ha firmado compromisos con ETA
El líder del PP retó a Zapatero el martes a desmentir con datos las informaciones sobre una relación fluida entre ETA y el Gobierno antes del anuncio oficial de negociación. Este miércoles era el día propicio, en la Diputación permanente del Congreso. Eduardo Zaplana reclamó al Ejecutivo argumentos para no sospechar que incluso estando en el Pacto Antiterrorista el PSOE hablaba con la banda. Pero, salvo a los diputados del PP, a nadie le interesa saber si ha habido compromisos con los terroristas, si se accedió a neutralizar a las Fuerzas de Seguridad o si se ha prometido la independencia. Tampoco quieren que comparezca Rubalcaba. Mientras, Otegi se jacta de que los contactos se remontan a cinco años.
Agencias Libertad Digital 13 Julio 2006

La Diputación Permanente del Congreso rechazó este miércoles una petición del PP para que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparezca en un pleno extraordinario para decir "la verdad" sobre si existen compromisos adquiridos con ETA e informar del alcance de la reunión entre el PSE y Batasuna.

El requerimiento fue desestimado en bloque por los demás grupos parlamentarios, que tampoco aceptaron otras comparecencias del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para dar cuenta de asuntos relativos a la negociación con los terroristas. Ante el órgano que sustituye al pleno fuera del período ordinario de sesiones, el portavoz del PP, Eduardo Zaplana, proclamó que "la dignidad democrática de los españoles no se va de vacaciones" y consideró "necesario y urgente" que el Gobierno dé explicaciones sobre la preparación y gestión del inicio del diálogo con ETA.

El PP quería saber si hubo contactos con los etarras anteriores al inicio del diálogo y compromisos adquiridos, a tenor de lo publicado por el diario "Gara", y pretendía que Zapatero informara de la reunión entre Patxi López y Arnaldo Otegi donde a su juicio "se dio el primer paso para blanquear a la ilegalizada Batasuna".

El portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, acusó este miércoles al Gobierno socialista de haberse embarcado en una política de "adecentamiento de los terroristas", haciéndoles "un traje a medida", sin que hayan entregado las armas, hayan renunciado a sus objetivos o pedido perdón a las víctimas. Tras asegurar que se está "cometiendo una gravísima equivocación", urgió al Ejecutivo a explicar en el Congreso "qué han hecho, qué hacen y hasta donde están dispuestos a llegar", sin "ambigüedades".

Así lo aseguró durante la reunión de la Diputación Permanente del Congreso -órgano que sustituye al Pleno en períodos no ordinarios-, en la que se que discuten varias peticiones del PP para que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y los ministros Alfredo Pérez Rubalcaba y Juan Fernando López Aguilar acudan a la Cámara Baja a explicar la reciente información del diario Gara, el altavoz de ETA, sobre supuestos "compromisos" entre ETA y el Gobierno, el encuentro entre el PSE y la ilegalizada Batasuna, o el supuesto "chivatazo" a la red de extorsión de ETA.

Zaplana abrió su alocución recalcando que, de confirmarse las últimas informaciones sobre supuestos "compromisos" entre el Ejecutivo y ETA, el "mal llamado proceso de paz" se remontaría "a mucho tiempo atrás". Por eso, estima urgente que el gabinete socialista ofrezca en el Congreso un "desmentido contundente", dado que sería una "profunda traición" al PP y a los españoles que los socialistas hubieran mantenido contactos "desde hace años" con la banda "mientras reafirmaban su apoyo al Pacto Antiterrorista.

"Blanquear" a ETA-Batasuna
Para el portavoz popular, con la reunión del PSE y Batasuna-ETA el pasado 6 de junio, se dio "lo que parece ser el primer paso para blanquear a la ilegalizada Batasuna". Si ese encuentro tiene continuidad, añadió, "será imposible negar que este proceso, con el señor Zapatero a la cabeza, no es más que una negociación política para la paz".

Durante su intervención, Zaplana subrayó que desde junio de 2005 no se había producido ni una sola detención en suelo español que no haya sido ordenada por la autoridad judicial, salvo las dos que se produjeron el año pasado. "Un año sin detenciones es un hecho o será pura coincidencia, pero extraña sobremanera en un Estado de Derecho, que se ha distinguido por su alta eficacia en la detención de comandos y colaboradores de ETA", indicó.

Asimismo, calificó de "gravedad inigualable" el supuesto 'chivatazo' de dos agentes a la red de extorsión de ETA y urgió al Gobierno a dar una explicación "por dignidad democrática" y por el "buen nombre" de las Fuerzas de Seguridad.

Según Zaplana, cada vez son más los ciudadanos que piensan que el Estado de Derecho "se está recortando para hacer un traje a medida de ETA", sin que la banda terrorista ni la ilegal Batasuna den "la menor muestra de encajar en ese traje". "No ha entregado las armas. No ha renunciado a sus objetivos. No ha condenado su propia violencia. No ha pedido perdón a las víctimas. No ha descartado volver a matar si no se le da lo que pide", espetó.

A su juicio, el Gobierno socialista está cometiendo una "gravísima equivocación" y da la sensación "de haber soltado amarras" de la posición conjunta que mantenían PP y PSOE en la defensa del Estado de Derecho contra ETA. "Les puedo asegurar que los españoles esperan otra cosa de ustedes, que han decidido ir solos --enfatizó--. No se sigan embarcando en una política de adecentamiento de los terroristas y de criminalización de los que le exigimos explicaciones, porque es el mayor error que pueden cometer".

Explicación del Gobierno
Por todo ello, defendió la necesidad de que el presidente del Gobierno ofrezca explicaciones "con claridad y con transparencia" acerca de "qué han hecho, qué hacen y hasta dónde están dispuestos a llegar", sin "ambigüedades". "Queremos dar al Gobierno la oportunidad de no convertir las alarmas en sospechas por un silencio que sería inexplicable para los españoles", aseveró.

El portavoz del Grupo Popular insistió en que los ciudadanos tienen "derecho a saber si se está "pagando un precio político por una paz diseñada por los terroristas" y si se está hablando de política "para obtener la paz". Según agregó, su partido quiere que el Ejecutivo aclare "si han existido o no los contactos" con ETA, si "si ha tenido otros contactos anteriores" y "si existen acuerdos o compromisos adquiridos como algunos relatan".

López Garrido: "Es ETA la que se sirve del PP"
En nombre del PSOE, Diego López Garrido, negó este extremo con la cifra de 61 presuntos terroristas capturados en este período, inscrito además en una etapa de tres años sin atentados mortales y tras tres meses de alto el fuego verificado.

Por el contrario, reiteró en su intervención que el PP sí negoció con ETA, e incluso acercó a sus presos al País Vasco pese a que mantenía su actividad, y ello sin que el PSOE le criticara. Según López Garrido, quien pagó precio político a ETA fue José María Aznar cuando llamó a esta banda Movimiento de Liberación Nacional Vasco o acercó 36 presos etarras. López Garrido añadió que "es ETA la que se sirve del PP" para amplificar sus mensajes.

Tampoco quieren saber por qué Telesforo Rubio fue apartado por Marlaska
La Diputación también rechazó que el ministro Rubalcaba informe en comisión sobre las supuestas filtraciones de dos policías a un presunto responsable de la red de extorsión de ETA. Igualmente se opuso a que el Gobierno informe sobre la decisión del juez Fernando Grande-Marlaska de apartar de esta investigación al comisario general de Información, Telesforo Rubio, y a que el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, aclare si la Abogacía del Estado del Estado ha solicitado un informe jurídico para estudiar la posibilidad de legalizar a Batasuna.

El Foro Ermua denuncia en el Tribunal Superior a los asistentes a la reunión entre PSE y Batasuna
Considera que incurrieron en un delito de desobediencia ante la ilegalización del partido
BILBAO EL CORREO 13 Julio 2006

El Foro Ermua presentó ayer en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) una querella contra los cinco dirigentes del PSE-EE y Batasuna que mantuvieron la pasada semana una reunión en un hotel de San Sebastián. La plataforma considera que los socialistas Patxi López y Rodolfo Ares y los miembros de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi, Rufi Etxeberria y Olatz Dañobeitia incurrieron en un presunto delito de desobediencia a la sentencia de ilegalización de Batasuna dictada por el Tribunal Supremo en 2003.

Así lo explicaron ayer dos de los integrantes de este colectivo cívico, Iñaki Ezkerra y el militante socialista Antonio Aguirre, que presentaron ante el TSJPV la querella, muy similar a la impulsada contra el lehendakari Juan José Ibarretxe por idénticos motivos y que ha sido admitida a trámite por el tribunal. El grupo sopesa, en esta misma línea, iniciar acciones legales contra Eusko Alkartasuna y toda aquella formación que se entreviste con Otegi y Batasuna.

«Alarma social»
El texto de la denuncia considera a López y Ares como «cooperadores necesarios» para que los tres representantes de Batasuna incurrieran en un delito de desobediencia, al burlar la prohibición que pesa sobre este partido de llevar a cabo cualquier tipo de actividad. El Foro Ermua subraya, además, la «gravedad» del acto por haberse efectuado «con publicidad», después del anuncio de Patxi López y la posterior ratificación del encuentro por parte de José Luis Rodríguez Zapatero, y la «alarma social» que, a su juicio, despierta el que una organización ilegalizada actúe «con total impunidad». En este sentido, recuerda que tanto Batasuna como ETA figuran en los registros de entidades terroristas de Estados Unidos y de la Unión Europea.

La querella recalca la trascendencia de la reunión al estar protagonizada por el «partido del Gobierno» y haber sido «autorizada por el presidente» del Ejecutivo. «Entendemos que tiene más importancia y relevancia porque es una reunión autorizada por el presidente del Gobierno y el calado político de la misma y el delito que se comete tiene una relevancia política mayor», explicó Aguirre.

La plataforma sostiene que la autorización del juez Garzón al encuentro no afecta al motivo de la denuncia y cree necesario que los cinco implicados en la cita sean llamados a declarar como imputados. Además, pide al tribunal que recopile los vídeos e imágenes del encuentro, así como las declaraciones efectuadas por unos y otros los días anteriores y posteriores.

Dignidad y Justicia pide a Garzón que cite como testigos a López y Ares
Exige investigar si miembros de Batasuna estuvieron en una sede precintada horas antes de la cita
A. T./COLPISA. MADRID EL Correo 13 Julio 2006

La asociación Dignidad y Justicia (DyJ), personada en la causa abierta por la presunta financiación de ETA a través de las herriko tabernas, pidió ayer al juez Baltasar Garzón que cite en la Audiencia Nacional como testigos al secretario general del PSE-EE, Patxi López, y al coordinador de la ejecutiva Rodolfo Ares, para que expliquen de qué hablaron el pasado jueves en la reunión que mantuvieron en un hotel de San Sebastián con miembros de Batasuna.

La plataforma también solicitó que pasen a declarar por el despacho del juez los dirigentes de Batasuna que acudieron a la entrevista -Arnaldo Otegi, Rufi Etxeberria, Olatz Dañobeitia y el responsable de prensa del partido, Juan José Petrikorena-. En el caso de estos cuatro quiere que acudan como imputados, ante la posibilidad de que hayan violado el auto judicial que suspende toda actividad del partido ilegalizado.

La acusación particular quiere que Garzón pregunte a estos cuatro dirigentes si, como señala el informe policial, la mañana en que se produjo la entrevista estuvieron dentro de la sede de Batasuna de San Sebastián que la Policía precintó por orden del juez el 18 de enero pasado. El escrito considera que si este dato se confirma habrían incurrido en un delito de desobediencia judicial.

Herriko de Zamudio
El documento de DyJ solicita al juez otras dos medidas más. La primera, que clausure la sede que Batasuna ha abierto en Pamplona para informar sobre «la realidad de Euskal Herria» a los turistas que acuden a la ciudad con motivo de los 'sanfermines'. La segunda, que impute a los responsables de burlar el cierre de la herriko taberna de la localidad vizcaína de Zamudio, acordada en mayo por la Audiencia Nacional, y que clausure de nuevo el local. Señala que la supuesta sede social de Batasuna ha vuelto a funcionar a través de la instalación de una carpa anexa y del uso del local contiguo.

ETA EXIGE LA ANEXIÓN DE NAVARRA
(28-04-06) LA REALIDAD HISTÓRICA DE NAVARRA FRENTE AL MITO DE EUSKAL HERRÍA
Por José Carlos Rodríguez Libertad Digital 13 Julio 2006

Navarra se ha convertido en una pieza del intercambio de cromos entre el Gobierno y la banda terrorista ETA en sus negociaciones, las que permitan a Rodríguez Zapatero presentarse en 2008 con el lema del abandono del terrorismo por la banda asesina. De estas negociaciones han sido víctimas las que ya lo eran del terrorismo, más el ex fiscal jefe de la Audiencia Nacional Eduardo Fungairiño, la estricta aplicación del Estado de Derecho sobre el entorno etarra, y ahora Navarra.

ETA no ha cambiado un ápice su posición, pese a lo que pueda parecer. No ha abandonado su chantaje sobre la sociedad española con su anuncio de "alto el fuego permanente". Por el contrario lo que hizo fue renovarlo, ya que la interrupción (no completa, como ha demostrado recientemente) de su actividad criminal sigue condicionada al logro de sus objetivos políticos. Y ETA no ha renunciado a ninguno de ellos. Tampoco a Navarra, que en las ensoñaciones ahistóricas de los nacionalistas forma parte de una mítica Heuskal Herría, que jamás existió.

Para mostrarlo hemos recurrido al mejor entre los medievalistas españoles, Claudio Sánchez Albornoz, que hizo una síntesis de sus hallazgos en un artículo titulado Vasconia, o la España sin romanizar. Sánchez Albornoz, catedrático a los 25 años, fue también ministro de Estado del Gobierno de Azaña en 1933. En él se basa Ricardo de la Cierva para su síntesis histórica, así como en Jaime Ignacio del Burgo, historiador y político. De ellos sacamos estas notas.

Orígenes del País Vasco
Los auténticos vascones se encontraban en Navarra y la franja occidental de Aragón. Fueron sometidos sin mucha resistencia por los romanos, que de todos modos no mostraron un excesivo interés por ellos, al no contar con riquezas que entonces fueran especialmente valoradas. Todo cambió con la caída del Imperio, que les permitió "vivir a la intemperie histórica", dice Claudio Sánchez Albornoz, lo que les indujo "a abandonar su postura receptiva" hacia una romanización, que quedaría así interrumpida. Con las invasiones bárbaras a comienzos del V provocaron una expansión de los vascones, que ocuparon lo que la depresión vasca, que se llama vascongadas porque fue vasconizada, ocupada por ese pueblo, que echaron así a várdulos, caristios y austrigones, y mezclándose con ellos. Dice el historiador: "por causas que nos escapan los vascones mostraron un extraño dinamismo eruptivo con ocasión de la caída del poder romano en España" y " La entrada de los vascones en tierras de várdulos y caristios acaeció -no vacilo al afirmarlo- durante el período de anarquía que siguió a la caída del poder romano en España".

Sánchez Albornoz, en su ensayo, asienta que "no sólo es lícito sino obligado establecer en las sierras de Urbasa, Andía y Aralar la frontera perdurable que ha separado dos comunidades históricas dispares: la Euzcadi de hoy de la Navarra milenaria. Los navarros o eran iberos puros o hermanos de los puros iberos o estaban profundamente iberizados; y los habitantes de la depresión vasca si no eran Cántabros estaban muy emparentados con ellos". De modo que aunque tuvieran un origen común, situado en Navarra y el occidente de Aragón, se crearon dos comunidades históricas diferentes en la época de los reyes godos. Ya en época tardorromana Navarra dependía del convento jurídico de Zaragoza y las tres provincias vascas de Clunia, hoy Coruña del Conde.

Sancho III el Mayor, Rex Hispaniorum
El reino de Navarra se fue asentando hasta alcanzar su máximo esplendor con Sancho III el Mayor (1004-1035). Por lo que se refiere al territorio vascongado, limitaba al este con Navarra y al oeste con la marca oriental del reino de Asturias. Las tres provincias no fueron jamás independientes, y su destino estuvo unido alternativamente entre Castilla y Navarra, hasta que a finales del XII se unieron definitivamente a Castilla. En 1029 Álava y Castilla, entonces unidas, se unieron a Navarra, como lo hicieron, de forma independiente, Guipúzcoa y Vizcaya. Pese a que Álava era entonces inseparable de Castilla y a que los otros dos condados vascos fueron incorporados independientemente por Sancho III, y a que el reino también se extendió a León, la confluencia histórica de éstos en Navarra ha hecho que los nacionalistas tomen a Sancho III el Mayor como una especie de proto-lehendakari. Su intención era, en realidad, recuperar Hispania bajo su dominio, y de hecho se hizo enterrar con el título Rex Hispaniorum.

Cuenta Sánchez Albornoz que "Castilla se separó de Navarra en 1035 y fue despaciosamente recuperando sus fronteras primitivas En 1076, a la muerte de Sancho el de Peñalén, Vizcaya volvió al redil castellano. Con la primitiva Castilla fue unida otra vez a Navarra por Alfonso I el Batallador, rey también de Aragón (1109), pero desde la muerte de este rey (1134) formó siempre parte de la Corona de Castilla". ¿Qué fue de las otras dos provincias? "A fines del XII se incorporaron también a Castilla Alava y Guipúzcoa, la última voluntariamente. Y desde entonces el País Vasco, del cual sólo dos porciones habían vivido menos de dos siglos unidas a Navarra, vivió hasta hoy la historia de Castilla. Y con Castilla la historia de España".

Lucha por la permanencia en Castilla
Nada mejor que dejar que hable el historiador: "El patriotismo español de los vascos se hizo notorio cuantas veces corrió peligro su unión con Castilla. Reaccionaron unitariamente contra el acuerdo de Pedro I y el Príncipe Negro, por el cual el Rey Cruel cedía a Inglaterra el País Vasco, como compensación de la ayuda de las huestes inglesas contra su hermano Enrique II". Entonces lograron sus objetivos y se mantuvieron unidos al reino castellano. Volverían a demostrar su querencia más tarde: "Durante las frustradas negociaciones entre Enrique IV y Luis XI en torno al matrimonio de la Beltraneja y el Duque de Guiena, cuando el Impotente rey de Castilla estaba pronto a ceder el litoral vascongado, los vascos volvieron a alzarse contra su apartamiento de la Corona castellana -lo cuenta Mosén Diego de Valera- y obligaron a Enrique IV a jurar que nunca serían separados de Castilla. Fueron luego entusiastas partidarios de Isabel y Fernando en los comienzos de su reinado y defendieron heroicamente la frontera española contra Francia". Es más: "A principios del siglo XVI se sentían tan unidos a Castilla que, según Zurita cuenta, en 1508 solicitaron su incorporación a las cortes castellanas".

Sánchez Albornoz historia que "desde el siglo X hasta el XIX, no sólo no han alzado una sola pretensión secesionista: se han sentido muchas veces sacudidos por un entusiasta fervor español. Será tan difícil negar estos hechos como es fácil comprobarlos a cualquiera". Para él "la única causa de diferenciación entre los vascos y los otros españoles estriba en la perduración, en una zona cada vez más reducida de Vasconia, de la vieja lengua éuscara, que Dios conserve por los siglos de los siglos". Llama a las vascongadas "la abuela de España".

PREPARANDO UNA ETA-A (AUTÉNTICA)
"Txeroki" se fabrica una guardia pretoriana de diez etarras
Javier Oyarzábal elsemanaldigital 13 Julio 2006

El alumno aventajado de Soledad Iparraguirre alias "Anboto" ha reorganizado casi al 100% el aparato "militar" a la espera de una decisión sobre el "alto el fuego" de la banda.

13 de julio de 2006. "Los duros, que suelen conservar las armas -que, en definitiva, dan y quitan el poder en el seno de la organización- siempre se acaban imponiendo a los políticos que buscan una salida negociada, y si no, que se lo digan a Pertur o a Mikel Antza", señalan fuentes del entorno etarra. Y en ésas estamos. Ahora mismo, después de las últimas detenciones, es imposible sentar en la misma mesa a Ternera y Txeroki, los dos "hombres fuertes" de ETA. Ante esta situación el jefe del aparato militar ya "se lo está montando por su cuenta", dicen las mismas fuentes, a la espera de hacer un análisis personal del escenario actual de la negociación.

Viejas ideas para métodos modernos
En la actualidad la banda terrorista cuenta con unos 100 miembros dispuestos a realizar acciones en España, 30 de ellos escondidos en Francia, siendo el 75% de los mismos "legales", es decir, no fichados por la Policía. De ese centenar de etarras, unos diez entrenados directamente por Txeroki formarían los bereziak -un grupo especial armado-. Txeroki busca militantes cercanos a una edad comprendida entre los 18 y 20 años, y no quiere una organización supeditada a un partido recogiendo la herencia del pensamiento de Argala de finales de los setenta y comienzo de los ochenta. Según miembros de la lucha antiterrorista, Txeroki dará más autonomía operativa a los comandos armados eliminando del organigrama a quienes actuaban de enlace, al considerar que los vínculos podrían comprometer la seguridad de los comandos. Ha apostado por recurrir a los "no fichados" y a gente joven. Ha reforzado el denominado aparato de "cursillos y formación", ha abordado una reorganización interna que afecta tanto a procedimientos como a la dirección de ETA, está siendo el promotor de medidas de seguridad internas como la de limitar el movimiento de los comandos que en la actualidad no están cercados.

En esta batalla por la seguridad, ha obligado a cambiar de coches cada cierto tiempo para evitar ser localizados con facilidad. Es el propio Txeroki quien les haría llegar el armamento necesario, los explosivos y los vehículos requeridos. Incluso controla los zulos y el paso de fronteras. También ha recuperado el aparato de electrónica de la banda, fundamental para el funcionamiento de los explosivos. Además, para ir poco a poco entrenando a los nuevos terroristas, se están construyendo galerías subterráneas habilitadas para realizar prácticas de tiro de muy difícil localización.

La estrategia ahora consiste en evitar la presión de Francia huyendo a otros países europeos. Según informó en su momento Europol, Alemania, Italia, Portugal, Holanda y Bélgica son los lugares donde los militantes del aparato militar de ETA pueden estar asentados en estos momentos.

Al más puro estilo de Al Qaeda, van colocando comandos durmientes desperdigados por toda Europa que podrían atentar en España en un solo día. Al mismo tiempo, según señalan fuentes antiterroristas, está fortaleciendo los núcleos de enlace con los refugiados de la banda en Venezuela, Nicaragua, República Dominicana o Belice. Y es que no podemos olvidar que ETA cuenta con 130 militantes en Hispanoamérica. De ellos se cree que Eusebio Arzallus "Paticorto" ha vuelto a la clandestinidad para unirse al jefe de los "milis".

El pensamiento de Txeroki
ETA no se rendirá ni nadie en el Estado español, en el Estado opresor, ganará votos ni se asentará en el poder gracias a Euskadi Ta Askatasuna. Para Txeroki sólo hay un camino, la autodeterminación, porque ésa es la clave. Parece que ha comentado no hace mucho que "si alguien quiere negociar con la banda, lo hará con una pistola en la mesa, y no con papeles, porque ETA seguirá recurriendo a las armas para utilizarlas contra todos los que apuestan por la represión y en defensa de Euskal Herria contra sus enemigos".

Las últimas detenciones fortalecen aún más la posición del joven etarra ante el histórico Josu Ternera. Ya en mayo el jefe del aparato militar avisó al comité ejecutivo que si seguía la represión del Estado español con detenciones a miembros de la organización podría plantearse suspender temporalmente el "alto el fuego", sin entender el seguidísimo en esta situación de Ternera y los actuales cabezas visibles de Batasuna. Se cree que ha sido su gente la que ha filtrado el documento publicado por Gara y que sirvió en su momento para convencerle de que aceptara la tregua de la banda.

Memoria histórica
70 AÑOS DEL ASESINATO DE CALVO SOTELO POR POLICIAS SOCIALISTAS Y MASONES
Minuto Digital 13 Julio 2006

La noche del 12 al 13 de julio de 1936, un grupo de policías socialistas y masones irrumpió en la casa del diputado monárquico José Calvo Sotelo y, pese a su inmunidad, se lo llevó detenido. Unos minutos después, como si fuesen etarras, le pegaron dos tiros en la nuca. El 17 de julio el Ejército de África comenzó la rebelión contra el Gobierno del Frente Popular.

Entre los acontecimientos vinculados con la Segunda República y la guerra del 36 que Rodríguez se empeña en recordar y en colocar como pilares de su Gobierno progresista, faltan el secuestro y el asesinato del diputado monárquico José Calvo Sotelo por policías que se comportaron como un grupo terrorista a las órdenes del Gobierno del Frente Popular.

Después de varias amenazas a su vida pronunciadas en las Cortes por el presidente del Gobierno, Santiago Casares Quiroga, amigo y correligionario de Manuel Azaña, la diputada comunista La Pasionaria y el diputado socialista Ángel Galarza, a Calvo Sotelo le tocó ser el primero en sufrir la suerte de miles de españoles paseados.

A lo largo de 1936, el Frente Popular tomó las calles a tiro limpio; los falangistas y carlistas trataron de responder, de modo que varias ciudades españolas se convirtieron en campo de batalla. En estos tiroteos y atentados, el 12 de julio murió el teniente José del Castillo, de la Guardia de Asalto, que instruía en métodos paramilitares a las milicias socialistas y había participado en la Revolución de Octubre de 1934. Sus camaradas exigieron venganza al Gobierno y también se la tomaron por su mano.

COMO LA ETA
Entonces esa noche, en el cuartel de Pontejos, en la Puerta del Sol, se prepararon varios comandos terrorista formados por guardias de asalto y civiles, policías de paisano y milicianos socialistas y comunistas. Uno de ellos, lo dirigía el capitán de la Guardia Civil Fernando Condes, instructor de la de la escolta de Indalecio Prieto, llamada ‘La Motorizada’. Este comando fue primero a por José María Gil-Robles, quien salvó su vida por no estar en su casa, ya que temía un atentado. Entonces, los terroristas se dirigieron al domicilio de Calvo Sotelo, en la calle Velásquez, despacharon a la escolta y obligaron al diputado a subir a la camioneta con falsas excusas.

Con la furgoneta en movimiento, uno de los militantes del PSOE que constituía el comando terrorista, Luis Cuenca, le disparó dos balazos en la nuca, al estilo etarra.

Los terroristas abandonaron el cuerpo en el Cementerio de La Almudena. El Gobierno del Frente Popular censuró la información del asesinato: prohibió el uso de la palabra “asesinato” en los titulares. Otras medidas gubernamentales fueron la detención de falangistas y monárquicos y la obstrucción del sumario sobre el asesinato, que ‘desapareció’ en la guerra. “Prieto en persona escudó a los asesinos” (Stanley Payne, ‘El colapso de la República’, pág. 492).

LOS MASONES
Reproducimos una entrevista publicada por ‘El Imparcial’ el 24 de septiembre de 1978 al ex militar de artillería y masón socialista, Urbano Orad de la Torre, que fue responsable de haber aplastado a cañonazos a los militares y falangistas del Cuartel de la Montaña. Orad de la Torre afirma que en el asesinato de Calvo Sotelo intervinieron masones.

El Imparcial
Juan Girón Roger 24 Septiembre 1978

Históricas declaraciones del soberano gran inspector general de la masonería española
"Nosotros matamos a Calvo-Sotelo" (por venganza)
"Nuestro objetivo, aquella noche, era Goicoechea y después Gil-Robles, pero al no estar en casa tomamos
al líder de la oposición.

"No tenemos confianza en Suárez ni en Martín Villa"
"Gutierrez Mellado no es masón, pero nos ayuda mucho a los militares de la República que sí lo somos"
... y además el relato de los periodistas que descubrieron el cadáver.

El Gran Oriente Español se restableció en Madrid el 18 de marzo de 1977. La reorganización de la
francmasonería española se inición en 1976, mientras su gran maestre .Francisco Espinar Lafuente -
se encontraba viviendo en Méjico. El Ministerio del Interior tiene, desde noviembre del 77, la documentación de la masonería. Acogiéndose a la ley de Asociaciones, quieren ser legalizados. Incluso pretenden presentar una enmienda al apartado 5º del artículo 21 del proyecto constitucional, ya aprobado, en el que se prohíben las sociedades secretas.

Para acercarnos de una forma más directa al fenómeno tal y como es hoy en nuestro país, nada mejor que charlar con uno de los jefes supremos de la masonería española, Urbano Orad. Pertenece a la gran logia del Grande Oriente Español, desde el 7 de abril de 1931. Urbano Orad de la Torre es un grado 33 del rito escocés antiguo y aceptado. En la actualidad, su título es el de soberano gran inspector general de la Orden del Grande Oriente Español.
"El Grande Oriente Español - asegura- es una cosa de hermandad y de ayuda mutua. No se persigue ni se ha perseguido a nadie nunca.

Don Urbano es teniente coronel de Artillería del Ejército republicano. Al acabar la guerra fue condenado a muerte
y, posteriormente, indultado. Estuvo en prisión desde 1939 a 1945. " En plena cárcel de Sevilla -confiesa -, estando
condenado a muerte, hemos hecho iniciaciones masónicas.

"Nuestro objetivo - explica- es la hermandad entre los hombres. No sólo entre los masones, sino entre todo el mundo.
Hay reuniones, que llamamos "tenidas blancas", de más fácil acceso para el no iniciado. Sólo exigimos tener
condiciones de ser persona noble, buena, honrada e inteligente"......

Aunque procuró no abandonar en ningún momento un cierto tono ambiguo, nos dijo que en Madrid hay alrededor de doscientos masones. También indicó que están pasando por una mala racha económica, lo cual les impide editar el, antaño tradicional, Boletín Oficial del Grande Oriente Español".

Conspiraciones masónicas
"La masonería es sólo un cuerpo -comenta -. Estamos unidos por unos lazos. No somos militaristas, aunque muchos
seamos militares. Cuando dicen cosas raras de nosotros, a mi me da risa. En nuestras ceremonias no sacrificamos niños, ni gatos ni perros. Lo de la sangre, las puñaladas, lo de que matamos a la gente, son cuentos. Que me perdonen los masones, pero son unas buenísimas personas, incapaces de hacer daño a nadie. Somos pacifistas".

Nos explicó que el Grande Oriente Español es el más organizado de todos los grupos masónicos del país.
En cuanto al binomio masonería-conspiración, Urbano Orad señala !Yo he visto la iniciación de Manuel Azaña en la calle del Príncipe, 12. Después no volvió. Le diré que, en el 31, yo no ví ninguna conspiración contra el Gobierno. Estábamos en él".

Según afirma, el acceso a la francmasonería no es excesivamente limitado. "No somos elitistas. En la logia
tienen cabida lo mismo un camarero, si es inteligente, que un ingeniero de caminos. La juventud de la masonería
está viniendo del exilio. Juventudes masónicas, no hay".

EL ASESINATO DE CALVO SOTELO
Don Urbano niega cualquier relación de la masonería con los asesinatos que tradicionalmente se les han venido imputando.

"Pero le diré algo interesante -indica-. El 9 de mayo de 1936 mataron a Faraundo en la calle de Conde de
Peñalver. Me encargaron hacer un escrito para Diaz Criado, que era de Gil-Robles, en que condenábamos
el derramamiento de sangre del compañero. Le participábamos que si se volvía a repetir algo igual
procederíamos nosotros de igual forma con unpersonaje político. El 12 de julio del 36 asesinaron a Castillo. Entonces nos reunimos y dijimos que había que cumplir lo dicho. Cogimos la camioneta de asalto, en la que iba el capitán Condés, y fuimos a buscar a Goicoechea, el jefe de los monárquicos. Goicoechea no estaba en su casa. Dijo Condés que fuéramos a por Gil-Robles. En su casa de Serrano, no estaba. Al pasar por la calle Velázquez dijo un guardia que allí vivía Calvo Sotelo. Se subió a su casa, se le cogió y se le llevó detenido en la camioneta de asalto. En la calle de Alcalá, un guardia de asalto le pegó un tiro en la nuca.
Después se dejó el cuerpo abandonado en el depósito del cementerio del Este, diciendo que
se trataba del cadáver de un barrendero.
....

CARÁCTER INTERNACIONALISTA
El carácter internacionalista de los masones de evidencia por su actitud mundial.
Para facilitarla se crearon varios organismos. Entro otros, la Oficina Internacional de Relaciones Masónicas, fundada en Neuchatel el año 1903, y la Asociación Masónica Internacional. "Estamos relacionados - explica Orad - mundialmente........


Cuando se enteró del asesinato, Julián Zugazagoitia, director del diario ‘El Socialista’, dijo: “Este atentado es la guerra”.

Al entierro del líder monárquico, desarrollado el 14 de julio, asistieron unas 30.000 personas. A la vuelta del acto, la Guardia de Asalto mató a cinco personas e hirió a 30.

Tres días más tarde, el Ejército de África se sublevó contra un Gobierno de izquierdas que amparaba a los asesinos terroristas de un parlamentario de la oposición.

Entrevista  Alfredo semprún
«El crimen que desató la guerra civil»
(LibrosLibres), Minuto Digital 13 Julio 2006

El periodista Alfredo Semprún acaba de publica «El crimen que desató la guerra civil» (LibrosLibres), una exhaustiva y amena investigación histórica sobre los acontecimientos que desembocaron en el secuestro y asesinato de uno de los principales líderes de la derecha en la II República española a manos de un comando policiaco socialista, precipitando, de esta manera, la guerra civil española

En su libro, El crimen que desató la Guerra Civil, trata un acontecimiento tan conocido como es el asesinato de Calvo Sotelo, que provocó tales consecuencias y que ha sido contado e investigado por muchos autores. ¿Por qué volver a tratar el crimen ahora?
- He intentado acercar a las generaciones actuales el ambiente y las circunstancias que vivía España en el momento en el que se produce el crimen, pero teniendo muy presente la situación española actual. Contarle a los españoles del 2005 un crimen y unos sucesos que cambiaron nuestra historia y de los que eran protagonistas los españoles de 1936.

¿Es ese el fin último que persigue su reportaje?
- Si no hubiera habido un revival de la guerra civil, si un sector de la izquierda española no hubiera vuelto a reivindicar acríticamente el asunto, yo no hubiera escrito sobre un hecho tan sensible. Pero los que no nos consideramos de izquierdas, precisamente, debemos contar lo que pasó. Aunque como decía Ganivet, sin arrojarnos los argumentos a la cabeza. Buscaba llamar la atención sobre el hecho de que, en los años previos a la guerra, una parte de España se negó a escuchar a la otra parte, se negó a pensar que la otra parte tenía derecho a pensar diferente. Al negar la existencia del otro, al ignorar al otro, es cuando se producen las condiciones para que estalle la violencia porque, además, en esa época son unas mentiras muy violentas las que llevan a la violencia.

¿Desatará polémica?
- El libro no tiene nada más polémico que lo fue polémico en su día. La polémica está en los hechos. El libro cuenta una verdad objetiva, ni neutra ni absoluta. Como periodista intento que todo lo que cuento sea verdad. Pero decir ahora, negro sobre blanco, que un sector del partido socialista, que los pretorianos del partido socialista, son los que secuestran y asesinan a un dirigente de la oposición parlamentaria por muy de extrema derecha que fuera, a lo mejor desata polémica. Nada en todo caso que no se supiera ya. El libro aporta, por otra parte, una sistematización de fuentes, algunas poco conocidas como las memorias del comisario Lino, que fueron publicadas por el policía Julio Antón, donde cuenta cómo resolvió el crimen en muy pocas horas y cómo el gobierno de la República entorpeció la labor policial.

El tema de este libro nos lleva inevitablemente a hablar de la Guerra Civil. ¿Cree que había buenos y malos en este conflicto?
- No, la derecha era tan buena o tan mala como la izquierda. Pero la guerra civil fue un error de la izquierda. Es el fruto de la división interna del partido socialista y de su negativa a entender que la revolución que propugnaban no podía triunfar porque no tenían las fuerzas suficientes para lograrlo. A la izquierda habría que reprocharle su apuesta por un modelo social en el que las derechas, que eran la mitad del país, debían quedar excluidas. Ni tuvieron las fuerzas, ni tuvieron la capacidad de llevar a término su Revolución. Por otro lado, a la derecha se le puede criticar la falta de visión, de caridad; esa falta al principio de precaución. Pero, sobre todo, al partido mayoritario de la derecha, dirigido por Gil Robles, se le puede criticar el que nunca aclarara su postura frente al nuevo régimen republicano.

Desde el Gobierno se está haciendo una cierta apología de la conducta de la izquierda en la guerra civil. Se están removiendo los antiguos conflictos y diferencias que fueron enfrentando a los españoles. ¿Cuales son las consecuencias que se pueden esperar?
- Algunas de las cosas que ha dicho el señor presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, como que a él la derecha no le ha enseñado nada y que es un «rojo» y un «utopista» radical, son expresiones que ya se oían en 1936. Se está produciendo un recrudecimiento de las ideologías y del enfrentamiento ideológico; la filosofía es la misma, los españoles seguimos siendo los mismos, lo que cambia, gracias a Dios, son las circunstancias. Nuestras circunstancias en 2005 ya no son las circunstancias de 1936. Hay una exacerbación de la diferencia. El planteamiento de todos contra el Partido Popular es el mismo planteamiento de los años 30, de todos contra esa derecha nacional. Pero, por el contrario, la influencia de la Iglesia en la derecha y en la izquierda de entonces no es la de ahora; ahora somos de hecho y de derecho laicos en el sentido de que podemos percibir la sociedad sin la Iglesia interviniente. En aquellos momentos se intentó llegar a esta situación de una manera brutal, por medio de las prohibiciones y de las leyes y en un momento en el que un sector de la sociedad se apartaba de la Iglesia católica con odio y no con la actual indiferencia.

¿Qué conclusión se puede extraer del reportaje?
Si los demócratas de verdad no se ponen de acuerdo, si los de izquierdas y los de derechas no llegan a un acuerdo, siempre vendrá un tercero.      África Wilde Publicado el : 03/12/2005. minutodigital

Entrevista PÍO MOA
“En 1936 las izquierdas eran mayoritariamente mesiánicas y totalitarias”
Pedro Fernández Barbadillo minutodigital 13 Julio 2006

La pasada semana se presentó el nuevo libro de Pío Moa: 1936, el asalto final a la República. Con este motivo, y su presencia este próximo jueves en la conferencia que ofrecerá el Club Minuto Digital en Madrid, traemos de nuevo a Pío Moa a nuestras páginas en forma de entrevista.

¿Espera que este nuevo libro suyo tenga el éxito popular de otros títulos suyos anteriores y se reciba con el mismo silencio en los medios universitarios?
- Espero que sí. En cuanto a la política de silenciamiento y boicot, está en pleno auge. Compare la casi nula repercusión de la presentación del libro en la prensa de papel -salvo La Razón- con el enorme apoyo mediático recibido por el libro de Anthony Beevor, que repite básicamente las tesis de Paul Preston.

¿Se puede sostener que el Frente Popular ganó las elecciones de 1936 de una manera tan clara y limpia como hicieron las derechas en 1933?
- Las elecciones del 33 fueron, en rigor, las únicas realmente normales de la república. Las del 36 fueron anómalas, y la presión de la izquierda desde la calle en la misma noche electoral tuvo mucho de golpista.

Niceto Alcalá Zamora disolvió las Cortes con mayoría de las derechas en 1935 y luego el Frente Popular le destituyó. ¿Fue el presidente de la República uno de los responsables de la guerra?, ¿cómo califica la pasmosa maniobra de las izquierdas de destituir a quien les permitió la victoria?
- Alcalá Zamora fue realmente el principal responsable de la guerra, pues la izquierda, tras el fracaso de octubre del 34, no estaba en condiciones de reanudarla. Fue él quien allanó el camino a la revolución, y también fue víctima de su propia locura (Azaña le trata sistemáticamente de orate, y también Alejandro Lerroux y a veces José María Gil-Robles), pues le echaron deshonrosamente los mismos a quienes benefició.

Usted afirma que el Frente Popular pretendía usar el poder para aniquilar a la derecha. La conclusión es que entonces en la República apenas había partidos y políticos democráticos, salvo en sectores de la derecha. ¿Es así?
- En realidad no había partidos democráticos en aquel momento. La CEDA, como el sector socialista de Julián Besteiro, no era realmente democrático, pero sí moderado, pacífico y legalista. Con esos mimbres puede funcionar una democracia. Pero las izquierdas eran mayoritariamente mesiánicas y totalitarias. Eso impedía cualquier tipo de convivencia.

¿Cuándo empieza la conspiración contra el Frente Popular?, ¿después de las elecciones o unos meses más tarde?
- Comenzó casi de inmediato, pero realmente careció de importancia hasta finales de abril, cuando el general Mola se hace cargo de ella. Hubo conspiraciones militares, más pintorescas que otra cosa, a lo largo de toda la República, después de la llamada quema de conventos, que fue también de bibliotecas y colegios.

Los historiadores favorables al Frente Popular presentan el asesinato de José Calvo-Sotelo como una reacción al del teniente Castillo. Santiago Carrillo llega a escribir en una biografía de La Pasionaria que los participantes en el crimen tomaron esa decisión en un "momento de acaloramiento". ¿Son equiparables ambos asesinatos?, ¿había una conspiración?
- Si se equiparan los dos asesinatos quiere decir que las fuerzas de seguridad del estado se habían convertido en grupos terroristas. Lo cual no está muy lejos de la verdad. Castillo y otros muchos oficiales de la policía y la Guardia Civil se dedicaban, entre otras cosas, a instruir militarmente a las milicias revolucionarias.

El asesinato de Calvo Sotelo responde a una conspiración, y seguramente Carrillo sabe mucho más de lo que dice, como en el caso de Paracuellos. Calvo Sotelo y Gil Robles habían sido amenazados de muerte en las Cortes, y precisamente, entre otros, por los comunistas. Gil-Robles se salvó aquella noche por no encontrarse en su casa. Yo creo que el inspirador principal del crimen fue Indalecio Prieto. Al menos hay muy fuertes indicios en esa dirección.

¿Cree que su libro y otros, como 'El colapso de la República, de Stanley Payne, pueden frenar la imposición de la nueva verdad oficial por parte del Gobierno de Rodríguez Zapatero?
- Depende: si la gente partidaria de la verdad histórica se mueve y divulga esos libros y los defiende, rompiendo la campaña de silencio, entonces las manipulaciones del Gobierno y sus paniaguados se vendrán abajo. Pero si la gente se limita a lamentarse y no aplica lo que está en su mano hacer, entonces las manipulaciones se impondrán, como ha pasado durante veinte años.

Sus adversarios académicos le reprochan la calidad de sus libros, incluso que no acuda a los archivos. ¿Qué fuentes y materiales ha empleado para redactar 1936: el asalto final a la República?
- La debilidad de la crítica historiográfica en España es tremenda. Decir que un libro es malo es muy fácil. Demostrarlo, no tanto. Yo he demostrado sistemáticamente la pésima calidad académica de la mayoría de los libros publicados en estos años sobre esta época, cosa que mis "adversarios académicos" no han podido hacer con los míos, y voy a escribir una serie de artículos semanales en La Razón para examinar los que vayan apareciendo. Mi libro último es de divulgación, y se basa en una parte de mi libro anterior El derrumbe de la República, junto con otros más recientes como El Colapso de la República, de Stanley Payne y Los mitos de la represión, de Ángel David Martín. La documentación procede de archivos de la izquierda, de la prensa de la época, de los diarios de sesiones de las Cortes y de testimonios o memorias personales.

También hay que decir que no basta consultar los archivos: hay que saber leerlos y relacionar las cosas. Por ejemplo, en los archivos del socialista Largo Caballero está la constatación de un segundo intento golpista de Azaña, en verano del 34. El dato es fundamental para entender la época, pero nadie había reparado en él hasta ahora; ningún biógrafo de Azaña lo citaba. Santos Juliá lo tuvo ante sus narices; no supo o no quiso verlo. La historiografía es un trabajo difícil, no se basa en la simple recopilación de datos, requiere saber valorarlos y relacionarlos entre sí.

Una entrevista de Pedro Fernández Barbadillo Profesor del Instituto de Humanidades Ángel Ayala-CEU en la Universidad San Pablo-CEU.

Terrorismo
LAS MENTIRAS DE ZAPATERO SOBRE SU PACTO CON ETA
Minuto Digital 13 Julio 2006

El presidente del Gobierno dijo que se tomaría su tiempo para verificar el alto el fuego. Apenas tres meses después anunció la apertura del diálogo con ETA.

El presidente del Gobierno dijo que los informes de verificación confirmaban el alto el fuego permanente decretado por la banda terrorista ETA. Días antes y días después, ETA seguía manteniendo en activo su aparato de extorsión.

El ministro de Interior dijo que no habría más informes de verificación. Días después el presidente del Gobierno le desmintió y confirmó que recibía uno cada quince días.

El presidente del Gobierno se comprometió a convocar a La Moncloa al presidente de Navarra, Miguel Sanz, para “tranquilizarle” acerca del proceso y desmentir el posible pacto sobre la Comunidad Foral. Meses después, Zapatero todavía no ha llamado a Miguel Sanz.

El presidente del Gobierno dijo que no ha habido acuerdos ni conversaciones previas con ETA pero Gara ha confirmado que si existieron. El propio diario El País aludía a estos contactos que se venían produciendo al menos desde junio de 2005: «La declaración de alto el fuego permanente que difundió ETA el miércoles 22 de marzo se fraguó en contactos celebrados en Ginebra (Suiza) y Oslo (Noruega) desde junio del año pasado (...)». (Portada de El País del 24 de marzo de 2006).

El presidente del Gobierno aseguró que el Estado de Derecho no estaba en tregua. Sin embargo las autoridades gubernativas y la fiscalía permiten a la formación ilegalizada Batasuna realizar todo tipo de actividades políticas, que solo se han visto obstaculizadas por la acción de los colectivos de resistencia cívica.

El Gobierno insiste en que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado siguen con su trabajo con normalidad pero todavía no han explicado los chivatazos de la Policía a uno de los implicados en la red de extorsión.

El presidente del Gobierno dijo que mantendría la Ley de Partidos prometiendo que hasta que Batasuna-ETA no cumpliera con la Ley no sería interlocutor y días después impulsó la reunión del PSE con la organización ilegal por terrorista Batasuna-ETA. El propio López había asegurado: «A estas alturas resulta a todas luces evidente que HB (sea cual sea el nombre con que se disfrace) no tiene intención de independizarse de ETA, porque forma parte del mismo entramado». (Artículo de Patxi López, «La hora de la dignidad democrática» en 2002)

El presidente del Gobierno dijo que primero vendría la paz y después la política y un tiempo después accedió a las pretensiones de ETA confirmando el estatus político de la banda terrorista sin que renuncie a la violencia. Según Gara el «Gobierno español y ETA cerraron en febrero un acuerdo con compromisos y garantías. El Ejecutivo de Zapatero se comprometió a respetar lo que decidan los ciudadanos de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa, y a adoptar garantías para el proceso», acuerdo que coincide básicamente con lo anunciado por Zapatero en la rueda de prensa en la que anunció el comienzo del dialogo formal con ETA.

El presidente del Gobierno dijo que convocaría el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo antes de ir al Congreso a anunciar la apertura del diálogo con ETA. Ni ha convocado el Pacto ni ha acudido formalmente al Congreso a informar de la apertura del Diálogo con ETA.

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