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Recortes de Prensa     Domingo 16 Julio  2006

La España de la pandereta
Ignacio Cosidó Libertad Digital 16 Julio 2006

Zapatero nos ha devuelto a la España de la pandereta, la España de broma, la España en que todo se convierte en chufla y chanza. Tenemos un gobierno del que es mejor reírse para no llorar. El Gobierno parece una compañía de cómicos, charlatanes, titiriteros, funambulitas, aprendices de brujos, adivinos y equilibristas. Nada de lo que se dice es real porque Zapatero, como Alicia en el País de las Maravillas, vive en un mundo donde todo es apariencia, disimulo, engaño y fantasía. El problema es cómo será el despertar de este mal sueño.

Zapatero nos ha introducido colectivamente en una casa de los espejos en la que todo es lo contrario de lo que aparenta. La policía avisa a los terroristas antes de que sean detenidos. Los asesinos son elogiados y las victimas son despreciadas. Los demócratas son excluidos y los criminales aceptados como interlocutores políticos. Los fiscales se convierten en abogados y los delincuentes en acusadores particulares.

La Nación española se convierte en algo discutido y discutible, pero se reconocen otras naciones y realidades nacionales como hechos indiscutidos e indiscutibles. El Estado pierde prácticamente todas sus competencias para construir de esta forma un estado más fuerte. La financiación autonómica va abocada al milagro de los panes y los peces según el cual todos podrán financiarse hasta hartarse. Es más, cada uno pide según su conveniencia, unos por riqueza, otros por población, otros por territorio y otros por necesidad. Aunque la suma de todos esos criterios sea imposible, nada importa eso en el país de las maravillas.

En el País Vasco, Zapatero ha montado ahora un tétrico circo con dos pistas. En una los terroristas recibirán premios por portarse bien. En la otra, los nacionalistas lograrán aquello por lo que los terroristas mataron a tantos inocentes. Pero los terroristas serán protagonistas en realidad en ambas pistas, porque si en la negación política no obtienen lo que quieren, volverá a correr la pólvora e incendiaran el circo.

No acaban aquí las chanzas, aunque estas sean las más peligrosas. Cientos de miles de inmigrantes ilegales llegan cada año a nuestro país y el gobierno encuentra la solución mágica: legaliza a todos los ilegales y problema solventado. Ahora se propone algo un poco más difícil, como un doble salto mortal, el ministro de Trabajo anuncia ahora que los inmigrantes ilegales podrán trabajar legalmente sin necesidad de haber sido antes legalizados. Es el más difícil todavía.

Pero hay más. A este Gobierno no le toman en serio ni en el África tropical. Mandamos un avión cargado de inmigrantes ilegales a Guinea Bissau y nos lo devuelven a Madrid con gran alborozo de sus ocupantes. El Presidente anuncia solemnemente en el Congreso una repatriación masiva de senegaleses y a las 24 horas el gobierno del Senegal lo suspende acusándonos encima de violar los derechos humanos de sus ciudadanos.

En Cataluña los partidos de la oposición son agredidos y el Gobierno les aconseja que se tranquilicen, porque son ellos en realidad los culpables por pensar libremente lo que piensan. La delincuencia aumenta espectacularmente y los ciudadanos están cada vez más asustados, pero el Ministro del Interior asegura que las estadísticas son cada vez mejores. La vivienda se encarece un 12 por ciento y la ministra del ramo asegura que está bajando su precio. La inflación empieza a descontrolarse y el Gobierno aumenta el gasto público. Es decir, este en un gobierno que gobierna siempre en sentido inverso a la realidad.

La lista de los despropósitos resultaría inacabable, pero lo grave no son los errores en si mismos, sino el afán del Gobierno por convertir esos errores en grandes aciertos, por otorgar a las palabras el sentido justamente inverso de lo que significan, por presentar la realidad justo al contrario de cómo es. El peligro es que esta España de pandereta pueda acabar una vez más en tragedia.

Ignacio Cosidó es senador del PP por Palencia

El País dice que Zapatero miente, que pactó con ETA y accederá a sus exigencias.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 16 Julio 2006

El ya tradicional editorial dominical de El País dedicado a tergiversar y ocultar la realidad del proceso que ETA y Zapatero se traen entre manos, se dedica hoy con autentica fruición a dejar claras varias mentiras de Zapatero y oscurecer algunas verdades.

1.- Nos deja claro que Zapatero miente al decir “El presidente del Gobierno ha desmentido que exista compromiso alguno con la banda terrorista ETA”, olvida que en el mismo editorial unas líneas más abajo habla del compromiso de Zapatero con ETA al decir que “Este tipo de procesos requiere inevitablemente de una cocina previa sobre los instrumentos y los métodos de negociación”. No me dirán que no es compromiso comprometerse a negociar cuando de siempre había dicho Zapatero y sus agentes que con ETA jamás se negociaría nada, solo habría un dialogo para ver como abandonaban la violencia.

No es la primera vez ni será la última que El País, queriendo decir que Zapatero es un ser angelical, nos demuestre que es un redomado mentiroso compulsivo.

2.- Dicen que el PP no desea la paz, son una gentes delirantes y truculentas que denigran a quienes solo trabajan por la paz. Ergo, quienes trabajan por la paz, ETA y Zapatero son solo unos bienhechores de España denigrados.

3.- Considera una prueba fehaciente de la voluntad de Zapatero de ser un ser intachable el hecho de que “en ningún caso va a derogar la Ley de Partidos”, pero se olvida el órgano de Polanco decir que no hace falta derogar la tal ley de partidos porque han dicho destacados miembros del PSOE, Pastor, Jáuregui y otros, que ETA Batasuna pasará por ventanilla para legalizarse después del verano, y le aconsejan incluso que hagan un fraude de ley al proponerles que pasen con otro nombre. No quiero ser malpensado, pero ya se oyen voces de que utilice esa ley de partidos para ilegalizar al PP.

4.- Otra prueba de que Zapatero no va a transigir con ETA es el hecho de que “la justicia ha seguido su camino con la desarticulación de la trama de extorsión de ETA”, pero se olvida de comentar que el gobierno de Zapatero se opuso con uñas, dientes, Rubalcabas y Pumpidos al Juez Marlaska en esa labor. Recuerden la convicción del PSOE de que algunos imputados eran inocentes.

5.- Otra prueba de que el PP delira al decir que no creen en el desmentido de Zapatero porque “las palabras no van en consonancia con los hechos” es el hecho de que “no se ha producido medida alguna favorable a la banda”, pero se olvida el periodista de Polanco que permitieron la concurrencia de ETA a las elecciones bajo las siglas del PCTV, de que llevan año y pico sin detener a un solo etarra, lo de Marlaska fue algo a su pesar, no dice que ha puesto a la fiscalía como autentico gabinete de defensa de ETA, etc. Etc.

6.- El País no se conforma con decirnos una vez que Zapatero miente, sino que reitera la acusación al afirmar “En esta ocasión, los contactos preliminares han sido entre emisarios del Gobierno socialista y de ETA”. Es decir, el periódico guía de Zapatero nos confirma que cada vez que Zapatero decía que no había negociaciones ni contactos con ETA Zapatero mentía, no las vamos a contar, digamos que son algunas decenas de veces.

7.- No se cansan estos chicos de Polanco de mancillar una y otra el honor de su presidente, vuelven a decir que miente porque “se ha entrado en la negociación de carácter oficial”. Chicos, que no estáis al loro, que con ETA no habrá negociaciones de ningún tipo, según Zapatero solo se verán con los muchachos de ETA para hablar sobre como dejan de matar para siempre.

8.- El editorial avanza a una velocidad vertiginosa y ya casi en cada línea llaman mentiroso a Zapatero, vean de que forma. “Estamos, por tanto, en una fase nueva, al inicio de la cual es lógico que ETA y Batasuna traten de poner sobre la mesa exigencias muy superiores a lo que razonablemente pueden obtener.”

Zapatero, haz algo o te dejarán con el culo al aire hasta el invierno como poco y podrías pillar un resfriado de narices. O sea, que Zapatero y su vicepresi y los otros buenos chicos del PSOE esforzándose día y noche en dejar claro que a ETA no se le harán concesiones, ni se aceptarían sus exigencias y viene Polanco a decir que mienten todos como bellacos porque ETA si obtendrá las exigencias que razonablemente pueden
obtener.

9.- Cuando El País dice que proliferan “informaciones y rumores que los contrarios al proceso para el fin de la violencia utilizan sin rubor alguno” se está refiriendo a ellos mismo, porque mira que tienen mala leche estos chicos de Polanco que queriendo dejar clara la virginidad del presidente lo dejan a la altura de la Pompadour por no decir otra.

10.- Ahora un ejemplo del famoso dicho “lo que es bueno para mi no tiene porque serlo para nadie más”.

Se escandalizan los chavales de Polanco al decir que “No deja de ser escandaloso que la derecha dé siempre más credibilidad a las informaciones que facilita ETA que a las que vienen del Gobierno”, pero se olvidan de decir que ellos, y sus seguidores del PSOE con Zapatero al frente bien que dieron y siguen dándole credibilidad a las informaciones de ETA, como en el caso del comunicado del alto el fuego, ¿recuerdan que parecía Moisés bajando del Sinaí con las tablas de la ley.?

11.- Intentando hacerle un último favor a Zapatero, le ponen ya la venda antes de la herida al decir “Hace bien pues Rodríguez Zapatero en buscar insistentemente el apoyo del PP, un partido que hoy apuesta sin rubor por el descarrilamiento de la negociación” es decir, si ETA vuelve a matar será responsabilidad del PP.

Viendo los amigos que tiene Zapatero en El País pocos enemigos necesita.

Persona ciudadana o persona engranaje
Ernesto Ladrón de Guevara elsemanaldigital 16 Julio 2006

16 de julio de 2006. Hace unos días surgió un nuevo colectivo cívico: Ciudadanía Democrática. Es un grupo que nace gracias a esa maravilla de nuestro siglo que es Internet. Las posibilidades de la Red son inmensas al efecto de poner en conexión a gentes que se conocen de forma virtual y comparten sus inquietudes e impulsos vitales en torno a un proyecto común. En este caso la idea es aglutinar a toda la gente que no está dispuesta a que el sistema político se corrompa por la pérdida de sus referentes más elementales, que son básicamente el respeto a los ingredientes éticos que fundamentan la democracia y la no manipulación de ese pacto social que se manifiesta en una voluntad intangible del respeto a las reglas de juego basadas en la ley y en la justicia.

Ciudadanía Democrática aparece de una forma fortuita. Gotzone Mora, esa mujer incombustible que recorre todas las semanas España por todos sus ejes y coordenadas predicando contra el desafuero que supone poner nuestra convivencia a los pies de los mercenarios cavernícolas del chantaje para el destrozo de nuestra Nación, anunció en el programa de César Vidal en la COPE un correo electrónico al que los oyentes se pudieran dirigir, siendo muchos los que en pocos días lo han hecho. Pocos días después se confeccionó una página web que ha desbordado las previsiones iniciales.

El fundamento básico de esta iniciativa es hacer pedagogía para evitar que las personas-ciudadanos se conviertan en personas-masa. La diferencia que hay entre los ciudadanos conscientes de sus obligaciones y responsabilidades colectivas y los que responden mecánicamente a tópicos y conceptos-consigna es la misma que la que separa al hombre/mujer súbdito del hombre/mujer ciudadano ejerciente.

Hace un par de días, uno de esos bípedos que de vez en cuando topamos en las calles vascas me increpó llamándome "facha". Cuando, sin perder la compostura le pregunté por qué y en razón a qué elementos de análisis o características personales me adjudicaba tal definición, me respondió que porque sí, porque lo era. Ese pensamiento simple y maniqueo en función del cual se adscriben ubicaciones en el espacio ideológico es el mismo que simplifica hasta el grado de la imbecilidad, como cuando, por ejemplo, se le adscribe al Partido Popular la herencia del franquismo. Y por el mismo pensamiento simple en unos casos o interesado en otros, los mismos que se manifestaron ante las sedes del PP en fechas posteriores al atentado del 11-M callan de forma cómplice cuando, ante evidencias más que claras, queda en entredicho toda la trama y autoría de aquel atentado, y eluden el bulto ante el escándalo que supone que la mayoría de los representantes de la soberanía nacional impidan la reapertura de la Comisión de Investigación del 11-M para dilucidar sobre los hechos que sucedieron en realidad y las vicisitudes que ya empiezan a entreverse.

Otro tanto cabe deducir en el turbio asunto de la negociación con ETA. Todo parece indicar que había acuerdos previos al anuncio de esta tregua provisional de ETA, y que se está pagando un alto precio que es el del desmoronamiento de las bases que dan justificación a la convivencia democrática del pacto constitucional. Pues bien, a ello se viene repitiendo una idea simple para generar un pensamiento igual de reducido: "Ahora lo importante es la paz". Los que tenemos una cierta edad recordamos los 25 años de paz de Franco. También el dictador recurría al tópico simple de la paz. Paz sin justicia. Paz sin libertad. Paz sin dignidad.

Cuando Zapatero entregue Perejil a Marruecos
Pascual Tamburri elsemanaldigital 16 Julio 2006

Hace cuatro años, y parecen cuatro siglos. ¿Se acuerdan ustedes del mes de julio de 2002? Mohamed VI mostró el verdadero rostro de la teocracia marroquí, y amagó una invasión del territorio español. ¿Valía la pena enfrentarse a Marruecos por el islote de Perejil? Muchos pensaron que no.

Perejil fue una cata, un sondeo, un experimento a pequeña escala destinado a valorar la decisión de nuestra clase política en la defensa del territorio nacional. Naturalmente Marruecos no estaba dispuesto a una guerra por Perejil; pero Mohamed VI quería saber si los españoles del siglo XXI daban importancia a esos territorios norteafricanos y estaban dispuestos a arriesgar algo por ellos. Si España cedía en Perejil estaba abierto el camino –sin prisa- para mayores presas.

Era la posición clásica del chantajista, que exhibe la fuerza, la emplea incluso y espera obtener de la víctima, sin más, el resto del botín. A la fuerza del chantajista sólo se puede oponer la fuerza. Si la fuerza es suficiente y se exhibe con convicción puede no hacer falta siquiera emplearla. Pero ¡ay de quien ceda al chantaje! Nunca dejará de ceder y de pagar, mientras el apetito del chantajista no esté saciado.

En 2002 sabíamos poco de José María Aznar en política exterior. Con razón o sin ella se había obsesionado en sanear la economía del país y la hacienda pública, y en ponernos en la vanguardia de la Unión Europea. Lo había logrado, aunque había dejado muchas cosas sin hacer, dentro y fuera de nuestras fronteras, y otras se habían hecho francamente mal. Sin embargo, ante el chantaje marroquí no cabían más dudas: ¿qué haría el Gobierno de España?

Aznar se encontró, frente a Marruecos, abandonado por nuestros aliados más cercanos. La Francia de Jacques Chirac, sobre todo, pese a tanto europeísmo y tanta retórica, aplaudió la violación de nuestro territorio por los alauitas. Todos los que después han gimoteado por la aproximación de Aznar a Estados Unidos harían bien en recordar qué aportó a nuestra seguridad tanto europeísmo, en aquel verano de 2002. Nada.

Aznar se encontró, también, con las consecuencias de uno de sus primeros y más populares errores. Las Fuerzas Armadas se profesionalizaron aceleradamente antes de 2000, sin tiempo y sin medios para crear un nuevo modelo militar viable. Los Ejércitos de 2002 eran, por decir poco, una realidad perpleja y heterogénea. ¿Cómo podrían ser empleados en una crisis exterior sin precedentes cercanos?

Sin embargo Aznar no cedió al chantaje. Se negó a recompensar la ofensa y la violencia. Buscó aliados y enderezó políticas. Hizo que las Fuerzas Armadas exhibiesen su potencia en el Estrecho y apeló a la buena voluntad de todos. En una operación precisa y contundente, Perejil fue desalojado de sus invasores. Y después se lo contó a Zapatero.

España tiene hoy un Gobierno cuya primera medida fue ceder, en Irak, al chantaje del terror. Y cuyo principal programa en esta legislatura es una "paz" con los terroristas de ETA que consiste, básicamente, en ceder a su chantaje. La gran pregunta no es si Marruecos aprovechará la oportunidad, sino cuándo, cómo y dónde lo hará. Porque ya no está Aznar, y no hace falta un experimento como el de Perejil. Ya se sabe cómo reacciona Zapatero frente a la fuerza.

LA MEMORIA HISTÓRICA PASA FACTURA
Batasuna le resucitará a Zapatero un polémico asunto sobre Navarra
Javier Oyarzábal elsemanaldigital 16 Julio 2006

La izquierda abertzale quiere realizar este verano una campaña en la que quiere recordar al presidente del Gobierno algunos textos olvidados del socialismo navarro.

14 de julio de 2006. Para los batasunos este verano se celebra el 75º aniversario de uno de los debates más apasionantes de la República en Navarra y en todo Euskal Herria: el debate sobre el Estatuto Vasco. Los ayuntamientos republicanos se sumaron al mismo con la adhesión de todas las alcaldías y partidos políticos. Para la izquierda abertzale aquellas actas municipales reflejan la división absoluta entre derechas e izquierdas en todos los temas excepto en el del Estatuto Vasco.

Para el grupo de Otegi sigue vigente el primer Estatuto de la Sociedad de Estudios Vascos, aprobado por la aclamación de 427 municipios en la fiesta de Lizarra del 14 de junio de 1931: "El País Vasco integrado por las actuales provincias de Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya constituye una entidad natural y jurídica con personalidad política propia y se le reconoce como tal el derecho a constituirse y regirse por sí mismo como Estado Autónomo dentro de la totalidad del Estado español".

En esas celebraciones se recordarán constantemente las palabras de Constantino Salinas, el líder histórico del socialismo navarro en esas fechas: "Quiero ante todo dar la bienvenida en nombre de Navarra, saludaros en nombre de esta provincia que, como dice el artículo uno del proyecto de Estatuto que va a someterse a vuestra discusión, tiene con Álava, Guipúzcoa y Vizcaya estrecho parentesco de orden étnico, cultural, político y económicos los lazos que, a juzgar por estas incontenibles aspiraciones del País Vasco al promulgar conjuntamente por la autonomía, serán tan fuertes, que es de presumir que a lo largo de la historia venidera de las cuatro provincias no habrá vicisitudes que puedan quebrantarlas".

Asimismo pondrán encima de la mesa un escrito en el que se pedía entonces al Gobierno que no desamparase a las izquierdas navarras y procurasen "facilitar la entrada de Navarra en el Estatuto Vasco, proporcionando una mayor comunidad de fuerzas de izquierdas y de afanes de democratización social entre las cuatro provincias" Firmaban el escrito el presidente del Frente Popular Navarro y los representantes de Izquierda Republicana, Unión Republicana, Acción Nacionalista Vasca, PSOE, PCE, Juventudes de Izquierda Republicana, Juventudes Socialistas, Juventud Comunista y UGT.

Y es que revivir la "memoria histórica" puede poner colorado al presidente del Gobierno porque como nos han dicho desde Batasuna: "Una Navarra aislada y separada del resto de Euskal Herria es lo contrario de lo que defendieron las izquierdas republicanas navarras. Recordar esto es recuperar la memoria. Olvidarlo es echar más paladas de tierra sobre las fosas comunes".

Ante todo esto, ¿Qué dirá el secretario general del Partido Socialista de Navarra, Carlos Chivite? ¿Recuperara la memoria histórica o tendrá amnesia? Lo mismo que se lo preguntan los abertzales se lo preguntan los navarros. No estaría de más que se retratara.

LAS MADRES DE MIGUEL ÁNGEL BLANCO
Pedro de Hoyos Periodista Digital 16 Julio 2006

En estos días estamos conmemorando el noveno aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, víctima brutal de ETA. Es el momento para recordar que toda España se echó a la calle. Las multitudinarias manifestaciones que se produjeron en todas las ciudades estuvieron frecuentemente protagonizadas y encabezadas por las madres, comunes amas de casa que se empeñaron en hacer salir a toda la familia y protestar contra la barbarie, contra la demostración palpable del homo homini lupus.

Miguel Ángel Blanco era el hijo de todas las madres de España, era ese hijo perfecto que todas ellas han tenido alguna vez, ese chaval joven y luchador que se esfuerza día a día en salir adelante, trabajando duramente contra las dificultades de la vida, que intenta abrirse paso luchando a brazo partido, quizá simultaneando dos o más empresas, disfrutando de las fiestas, pasándolo bien con su novia o sus amigos, tocando en un grupo musical, quizá para complementar sus ingresos, quizá sólo porque es joven y le gusta. Un chico de clase media, como cualquier otro, como millones de hijos de la clase media.

La sociedad se vio reflejada en él y en el dolor de su madre vio su propio dolor. Su injusticia fue la injusticia de todos, habían secuestrado a todos los hijos de todas las madres. Y a todos los iban a matar en el plazo señalado por la canallesca banda. Por nada, por querer contribuir a la mejora de su pueblo desde una concejalía, que ése era el delito de Miguel Ángel, el delito de todos los hijos de España. El crimen fue un crimen contra todos las madres y todos los hijos. Todas las madres se volvieron la madre de Miguel Ángel Blanco.

No era el mismo caso de otros asesinatos igualmente atroces. Todos los asesinatos son asesinatos viles, claro, pero cuando ETA asesinaba a un militar o a un miembro significado de un partido político el dolor intenso era sectorial, más concreto y centrado en una parte de la sociedad, aquel asesinato, igualmente cobarde, no repercutía del mismo modo en todas las madres. Porque ahora hace nueve años fueron las madres de familia las que cerraron las casas y echaron a la calle a toda la familia: “Esta tarde no vengas a casa, te llevo un bocadillo y te espero con los niños en la manifestación” dijeron todas las esposas a sus maridos trabajadores. Y las ciudades, calles y metros quedaron colapsados. La sociedad entera se echó a la calle, algo con lo que ETA no contaba, el factor clave que los asesinos no habían valorado, actuando como un boomerang que se vuelve contra los autores del asesinato, los que lo habían lanzado.

La historia contará este momento como la revolución de las familias, la revolución del ama de casa, una revolución de lágrimas y dignidad que estuvo a punto de acabar con ETA, lo que el Estado no había logrado en treinta años de combate. Las mismas amas de casa que se manifestaban en el propio País Vasco “obligaban” a los ertzainas a quitarse el pasamontañas indigno que se veían forzados a llevar. Nadie en la banda terrorista podía esperarse semejante golpe, nadie podía imaginar su procedencia, imposible suponer que las amas de casa capitanearan lo que hubiera sido el final de ETA si algún político iluminado no les hubiera echado una mano muy oportunamente.

Hasta los comercios, desde la tienda de la esquina hasta el súper de toda la vida, tuvieron que cerrar sus puertas presionados por la dignidad de sus clientes. Fue todo un ejemplo de cordura y sensatez, sin ninguna disputa, sin ningún incidente, sin ningún altercado, prueba de que el ama de casa estaba detrás de él, cuidando de sus polluelos e inculcando sentido común a la masa popular.

ETA estuvo a punto de pagar un precio muy alto por no valorar la rebelión del ama de casa celtibérica.
http://pedrodeh.blogspot.com

Matrix en Galicia
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 16 Julio 2006

En Galicia hay un grupo de compatriotas que en vez de quejarse sobre la marcha del país y sobre si Rodríguez es más tonto que malo, han decidido hacer cosas. De ellos han salido el interesantísimo blog RadikalesLibres y la asociación Vigueses por la Libertad.

En su página web, tienen un elaborado análisis sobre el trato que dio la prensa escrita de pago gallega a las manifestaciones en recuerdo de Miguel Ángel Blanco. Para El Correo Gallego, diario que ha pasado del fraguismo al nacional-socialismo de la Xunta, no existió. Según La Voz de Galicia, periódico que fue durante el franquismo en esa región lo mismo que La Vanguardia de los Godó en Cataluña, los asistentes fueron unos 200. ¡Luego se sorprenden de la caída de ventas!

Como bien dice uno de los colaboradores de RadikalesLibres:

De momento, son síntomas. Indicios de que Galicia camina hacia Matrix. Estaban ahí, desde antes, con el PP de Fraga al mando, los elementos para configurarla. Ahora, cobran intensidad. Los medios de comunicación que dependen de los dineros públicos que reparte la Xunta, son mayoría. Como ya ha repetido el loro cientos de veces, esto pasaba también con el PP. La diferencia es que al PP lo tomaban por el pito del sereno, mientras que al PSOE y al BNG saben que no los pueden chulear. No se cortarían un pelo a la hora de las represalias.

Sí, los progres y los nacionalistas dominan los medios de comunicación, mediante los cuales pueden crear su Matrix. Sin embargo, no perdamos la esperanza: Berlusconi, con todas sus televisiones, fue derrotado. En España puede ocurrir otro tanto.

A los nuevos déspotas les saca de quicio que la gente se organice y desafíe sus consignas. Cuando unos ciudadanos ejercen su derecho a defender la Nación y la libertad, los señalados lo atribuyen todo a una conspiración y a manos negras, porque no admiten que se puede actuar por ideales. ¡Cree el ladrón que todos son de su condición!

Zapatero condena a Israel
EDITORIAL Libertad Digital 16 Julio 2006

El presidente del Gobierno de España se ha permitido condenar a Israel por defender la vida de sus ciudadanos y la integridad de su territorio de la ofensiva terrorista de Hezbolá. Zapatero ha utilizado esta vez el cobarde y demagógico burladero de un mitin preelectoral, como en su día utilizó un corro de periodistas en el Congreso para anunciar lo que no se atrevió a decir donde corresponde, esto es, que está negociando con terroristas que ni siquiera se arrepienten de sus crímenes. Desde la tribuna partidista y con el lenguaje más vulgar e insolente, y no desde los cauces de que dispone un Estado civilizado para comunicarse con otra nación, el mandatario se ha permitido impartir lecciones de derechos humanos y de pacifismo a un país que lucha por su seguridad, es la única democracia de Oriente Medio y, desde luego, puede medirse con cualquier otra democracia del mundo en calidad de la libertad de la que disfrutan sus ciudadanos, en respeto a los derechos humanos de sus enemigos y en honradez de su expectativa de paz.

Zapatero ha nivelado el derecho de un Estado libre y legítimo a defenderse, con el terrorismo de quienes secuestran, torturan y asesinan indiscriminadamente a su gente, como si respondieran al mismo impulso moral y fueran intercambiables.

¿Habrá que recordárselo a un presidente tan irresponsable con los intereses globales de España como cegado por su odio a la libertad? Israel es aquí la víctima, los terroristas son aquí el enemigo a batir, y no sólo por el bien de una nación democrática concreta, sino de toda nuestra forma de vida. Porque el objetivo de los terroristas es algo más ambicioso que la destrucción de un pueblo del que un mesetario Zapatero parece desconocerlo todo, su tradición de sufrimiento y su ejemplar y milenaria causa por la supervivencia y la libertad. El verdadero objetivo terrorista es la extensión de un califato yihadista capaz de acabar con la civilización occidental, ésa misma que permite a Zapatero frivolizar con la paz mientras los obuses del terror no vuelvan a caer cerca de sus estrechas expectativas de poder.

Alguien de su entorno debería ilustrar al presidente español sobre lo que conviene y lo que no conviene a España en sus relaciones con un mundo más ancho que la Meseta castellana y más plural que la ideología tercermundista y anti-occidental que le proporciona tanto confort. Su ignorancia, su sectarismo, o ambas cualidades a la vez, pueden acabar costando a los españoles la pérdida de alianzas vitales para garantizar la seguridad y la libertad de todos.

Zapatero es una prueba viviente que verifica la tesis de Whalid Phares en La yihad futura: que la guerra cultural contra la ideología yihadista es tan decisiva como la evolución de la campaña militar contra el terrorismo. El frente cultural se está librando hoy en el interior de las sociedades libres, y no es contra clérigos o lobbies islamistas, sino contra quienes, como Zapatero, equiparan a víctimas y verdugos, terroristas con Estados libres, totalitarios con demócratas, y concluyen, desde su aversión mitológica a la libertad, que siempre hay una justificación para los horrendos crímenes terroristas. Alguien debería hablarle a Zapatero de todo esto antes de sus mítines, más que nada para evitar que España siga haciendo el ridículo y aislándose aún más del mundo normal.

Alguien, sí, pero no será el ministro Moratinos, uno de los mejores amigos españoles de los enemigos de la libertad, en general, y de Israel, en particular.

La responsabilidad ante la guerra
PEDRO ARIAS VEIRA La Voz 16 Julio 2006

CUANDO Ariel Sharon retiró unilateralmente los asentamientos israelíes de Cisjordania y Gaza, los colonos de su propio pueblo se movilizaron contra él. Y los analistas estratégicos advirtieron de la utilización terrorista de ese gesto como un signo de debilidad. Pero era una decisión necesaria en la hoja de ruta hacia la paz. Abandonó el Likud y creó un nuevo partido. Después cayó en el actual coma irreversible. Su nueva formación ganó las elecciones y su sucesor, Olmert, continuó la política de repliegue, aún sin contraprestaciones palestinas, a las fronteras del año 1.967. Todo se truncó con Hamás, una formación de antecedentes terroristas, apoyada por Irán, cuando ganó las elecciones palestinas. Se perdió un interlocutor válido por el conflicto interno palestino, entre la ANP de Abu Mazen, y el nuevo gobierno de Hamás. El presidente de la ANP defendía el reconocimiento de Israel a cambio del seguimiento de la hoja de ruta. Incluso llegó a amenazar a Hamás con la convocatoria de un referéndum para que el pueblo decidiera.

Entonces apareció la agresión de Hezbolá, grupo terrorista apoyado por Siria y con base en la frontera con el Líbano. No querían la resolución pacífica del conflicto palestino ni una salida negociada en Oriente Medio, cada vez más encauzada en vías democráticas. Como revelaban las elecciones de Kuwait, en la que por vez primera votaban las mujeres. Este boicot fue alimentado por Ahmadineyad, presidente iraní, cuando dijo que Israel debería desaparecer de la faz de la tierra. Y lo hacía desde una posición petrolera reforzada y en camino de conversión en potencia nuclear.

Israel quedaba así ante una respuesta forzada, sin alternativa. Si dejara sin responder al nuevo desafío mostraría una debilidad que alentaría peores ataques. Se juega su existencia; todas las posturas de diálogo han fracasado, porque no es posible un acuerdo sin voluntad por la otra parte. Ha tenido que responder atacando los asentamientos terroristas en el Líbano, aún sabiendo el coste humano y político de la decisión. Este país fue hasta hace poco un protectorado de Siria, y aún no se ha consolidado una democracia cívica.

La ONU no ha condenado la determinación israelí. Si los grandes países fuerzan a Siria e Irán a que retiren la financiación al terrorismo y a que apuesten por soluciones democráticas y pactadas en Oriente Medio, habrá una salida. El postergado pueblo árabe podría, al fin, ver la luz de la esperanza. Pero sus oligarquías gobernantes están lejos de querer su emancipación real. Europa, a la que pertenecemos, debe abandonar la hipócrita diplomacia humanitarista y comprometerse de verdad por la democratización del mundo árabe.

Viva la gente... progre
Por IGNACIO CAMACHO ABC 16 Julio 2006

EL sistema educativo español ha conseguido en los últimos veinte años un elocuente prodigio: con más escuelas que jamás en la Historia, este país tiene una de las peores tasas de eficacia docente de Europa. Nuestros alumnos naufragan de modo clamoroso en matemáticas, en comprensión y en lengua, dándose además la contumaz circunstancia de que, en determinadas autonomías, salen del colegio funcionalmente analfabetos en dos idiomas. Les transmitimos una ignorancia enciclopédica sobre los grandes asuntos de la Humanidad, les manipulamos la Historia, les acortamos el horizonte de la Geografía según los límites de cada aldea, les recortamos la Ciencia, les adelgazamos la Filosofía. Pero, eso sí, el Estado procura con ardor que estén perfectamente al día de los últimos tópicos ideológicos, y concentra su esfuerzo en la batalla sobre la religión, las virtudes cívicas y la particular visión del mundo del Gobierno de turno.

Esa flamante Educación para la Ciudadanía con que el zapaterismo pretende dejar su impronta doctrinal no viene a ser más que el sucedáneo coyuntural de la Formación del Espíritu Nacional del franquismo y sus sucesivas y desafortunadas adaptaciones democráticas, y es de esperar que corra la misma suerte de desprecio que han sufrido sus antecesoras. Los escolares no le van a hacer maldito el caso a esa colección de perlas del pensamiento políticamente correcto, pero el programa retrata la intención de sus promotores y radiografía como un escáner de aeropuerto su equipaje intelectual político, claro como una lámpara, simple como un anillo, que diría Neruda. Se trata de un melting pot que entrevera los perfiles biempensantes de un anuncio multirracial de Benetton y el cancionero almibarado de Viva la Gente, pero con el toque progre de un tardío flower power batido con gotas de Alianza de Civilizaciones y de «ansia infinita de paz».

Este catecismo de la progresía, tan solidario y benéfico, tan antiglobalizador y ecologista, se acabará hundiendo solo en el descrédito de las «marías», pero ilustra el empeño estatalista en invadir la esfera privada de los ciudadanos con una doctrina ética adaptada a la ideología dominante. Y claro, como los gobiernos no son perennes, sufrirá una inmediata reestructuración en cuanto se produzca el próximo ciclo de alternancia de poder. O sea, que tiene los días contados según la suerte política del Ejecutivo. Más o menos, como el resto de los planes de estudio, sometidos al juego de las mayorías parlamentarias hasta un extremo francamente desolador: media docena de leyes en un cuarto de siglo. En vez de atornillar el conocimiento esencial, desplegamos toda la energía en la entronización de la banalidad accesoria. Sacaremos de la escuela niños muy antiglobalizadores, muy concienciados y muy pacifistas, pero la mayoría seguirá sin saber resolver una ecuación de segundo grado. Y los inspectores europeos, tan antipáticos, volverán a evaluar nuestro sistema con sus odiosos test de convencionalismo científico: suspenso. No promociona.

Bernard Lewis: «Si los islamistas consiguen armas de destrucción masiva, no dudarán en usarlas»

FLEMMING ROSE. PRINCETON. ABC 16 Julio 2006

Bernard Lewis prometió que me recogería en la estación y afirmó que no me resultaría difícil encontrarle. «Conduzco un Saab viejo que es más fácil de reconocer que yo», bromeó el académico de 90 años experto en asuntos de Oriente Medio.
El tren Keystone Regional de Amtrak procedente de Nueva York llegó a Princeton media hora tarde, y no veía a mi anfitrión por ningún sitio. Pero al cabo de unos minutos apareció en el aparcamiento. Cuando me metí en el coche, lo primero que me dijo es que no podría volver a llevarme a la estación si me iba después del anochecer. La zona está mal iluminada y él ya no ve tan bien en la oscuridad. «Sólo conduzco de día, y nunca por la autopista», se disculpó.

Tras casi 70 años estudiando Oriente Medio, escribiendo decenas de libros y cientos de artículos académicos sobre el tema, y sirviendo como consejero a varios de los líderes más influyentes de Estados Unidos, como George W. Bush, Dick Cheney, el estratega neoconservador Richard Perle y el presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, Lewis se ha labrado la reputación de ser el Oráculo de Delfos de nuestros días en lo que se refiere a Oriente Medio y la complicada relación entre Occidente y el islam.

Inglés de nacimiento, Lewis se licenció en la Facultad de Estudios Orientales de la Universidad de Londres, y luego sirvió en el Cuerpo de Espionaje del Ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial.

Ahora es profesor emérito de Estudios de Oriente Próximo en la Universidad de Princeton, y sigue siendo un lince, aunque se retirara oficialmente hace veinte. Sigue al día de la actualidad en Oriente Medio y tiene un despacho en el campus, donde participa con frecuencia en seminarios y congresos.

-Usted advierte de que no hay que catalogar el terrorismo y la violencia del islam como parte de su tradición clásica. ¿Qué quiere decir con ello?
-Muchas de las cosas horribles que presenciamos no son parte inherente del islam. De hecho, son una distorsión del mismo. Tomemos como ejemplo el fenómeno de los atentados suicidas. El suicidio -quitarse la vida- está prohibido en el islam. Es lo que los cristianos denominan pecado mortal, una violación grave de la ley sagrada. Según los textos clásicos, un musulmán que comete suicidio va directo al infierno, incluso si ha llevado una vida pía y virtuosa. Y en el infierno, tendrá que revivir su suicidio durante toda la eternidad.

-Entonces, ¿por qué sigue ocurriendo? ¿Acaso no tiene alguna conexión con el islam?
-El pueblo musulmán no establece una distinción entre religión y cultura de la civilización, utilizan la misma palabra para ambos conceptos, y por eso surgen los malentendidos. En el mundo islámico ocurren cosas que tienen sus raíces en la cultura islámica, pero que están enfrentadas con las tradiciones de la fe islámica.

-¿Por qué sucede esto?
-En el siglo XX, el mundo musulmán adoptó muchas cosas de Occidente. Su intención era buena, pero tuvo consecuencias destructivas. Una de ellas fue que el poder de los gobernantes se vio considerablemente reforzado, por lo que cada rey de cada pequeño territorio acabó con más poder que Suleimán el Magnífico en el siglo XVI. La modernización ha eliminado varias de las limitaciones a las que estaban sujetos los gobernantes. Al mismo tiempo, los gobernadores de las colonias francesas en Oriente Medio y en el Norte de África tomaron una decisión desafortunada cuando el gobierno de Vichy se estableció en Francia en 1940. Los gobernadores tuvieron la oportunidad de escoger entre De Gaulle y Vichy, y la mayoría optó por Vichy, lo cual abrió estos países a la influencia nazi, algo especialmente cierto en Siria, Líbano y el Norte de África. La propaganda nazi se propagaba por doquier y se establecieron células de partido que llevaron finalmente a la fundación del Partido Baazista, que llegó al poder primeramente en Siria, y luego en Irak. La transferencia de la ideología nazi a la comunista fue fácil: los baazistas juraron lealtad a ambas ideologías. De modo que muchas de las dictaduras que hemos tenido en Oriente Medio eran realmente importaciones europeas que no tienen raíces en el islam tradicional del pasado.

-¿Y en qué momento del proceso de mayor radicalización se halla el islam?
-Pues como ya he dicho, la gente del mundo musulmán se fue haciendo más y más consciente de lo mal que habían salido las cosas... Hay dos formas de reaccionar ante este hecho. Una es decir que la modernización se ha quedado corta o ha sido distorsionada, y que lo realmente necesario es una verdadera modernización, lo cual incluye la democracia y la libertad. Lo cierto es que hay mucha más gente de la que imaginamos que apoya esa idea. Otra reacción es decir que todos los problemas del pueblo islámico se derivan de su intento de copiar a Occidente. La solución en ese caso es volver al auténtico islam. Este tipo de musulmán cree que todo lo occidental es pecaminoso y maligno, y que los reformistas son lacayos de Occidente. Se ciñen a una interpretación especialmente violenta y fanática del islam. Pero esa postura es tan propia del islam como el Ku Klux Klan lo es de los cristianos estadounidenses. Es la creencia de los salafistas, los wahabistas y Al-Qaida.

-¿Por qué se ha vuelto tan importante este grupo?
-La verdad es que por dos razones. En primer lugar, porque la dinastía Saud y su ideología wahabista se hicieron con el control de dos de los lugares más sagrados para los musulmanes: la Meca y Medina. Eso les dio una influencia y un prestigio enormes en el mundo islámico. La segunda razón es el petróleo. El petróleo proporciona recursos, poder y riquezas. Pero el petróleo también ha sido la maldición de Oriente Medio. Ha ejercido una influencia increíblemente destructiva en la capacidad de la región para desarrollarse, y ha sido un salvavidas para los dictadores. Sin la combinación de estos dos factores -la conquista saudí de la Meca y Medina y el descubrimiento del petróleo-, la familia Saud probablemente no habría pasado de ser líderes tribales de una región remota de Najd. El wahabismo de Arabia Saudí también ha sentado las bases jurídicas para el terrorismo suicida. En la segunda mitad del siglo XX incluso lo llevaron más allá y afirmaron que no pasaba nada por quitarse la vida, siempre que uno se llevara por delante a muchos infieles. La pregunta de si era legal que un suicida matara también a musulmanes se respondía con un «sí».

-¿Hay algo inherente al islam que, en su opinión, constituya un obstáculo grave para la ilustración y la modernización?
-El islam se encuentra, según sus propios cálculos, a principios del siglo XV. Jamás ha vivido una reforma ni la Ilustración. Quizá estemos al principio de una, pero es pronto para saberlo. Para mí la posición de la mujer es un impedimento. Es cierto que las mujeres islámicas tuvieron derechos de propiedad mucho antes que las occidentales, pero el derecho del hombre a la poligamia y la condición de esclavas de las concubinas rebajan la categoría de la mujer. Algunos expertos musulmanes lo ven como la explicación más importante de por qué el mundo islámico está tan atrasado con respecto al mundo cristiano.

-¿Cree que Turquía debería convertirse en miembro de la Unión Europea?
-Hasta hace poco, habría respondido con un claro «sí», pero en estos momentos están ocurriendo cosas en Turquía que no me permiten estar tan seguro. La gente dice que en Europa hay democratacristianos, así que, ¿por qué no puede haber democratamusulmanes en Turquía? Ése probablemente sea el caso de muchos musulmanes demócratas, pero también hay un grupo que considera su misión deshacer la revolución de Ataturk. Están centrados en las universidades, en el sistema judicial y en todas las demás instituciones, y eso preocupa a mucha gente en Turquía. El país ha sido una democracia durante más de 50 años, y ha funcionado bien. Por el camino ha habido crisis, pero se han resuelto. No sé cómo se resolverá la crisis actual, pero el resultado será decisivo para que Turquía pueda unirse a la UE. Y además, si Europa mientras tanto se hace musulmana, el problema se resolverá por sí solo.

-Hay observadores que han identificado el islam como la nueva amenaza totalitaria de nuestra generación, y lo comparan con las amenazas a las que nos enfrentamos en el siglo XX: el nazismo y el comunismo. Sin embargo, los que se oponen a esta teoría responden que el islam no tiene el mismo atractivo universal, y que no hay una superpotencia con un Ejército que lo apoye. ¿Qué tiene que decir al respecto?
-Están en lo cierto al afirmar que los islamistas no tienen la Wehrmacht, la Luftwaffe o al Ejército Rojo detrás, pero sí que tienen gente que está dispuesta a morir y llevarse por delante a muchos en su empeño. Pero lo más preocupante es que es sólo cuestión de tiempo que consigan armas de destrucción masiva, armas nucleares (biológicas o químicas), y que no dudarán en usarlas. Los atentados del 11-S nos demostraron que para ellos es un privilegio morir por la causa. Es un tipo de amenaza distinta a la que presentaba la Unión Soviética o los nazis, pero es igual de peligrosa. Si el régimen iraní desarrolla un arma nuclear, no la lanzarán en un misil ni la transportarán en un bombardero: sería como ponerle un remitente. Un ataque terrorista, por otro lado, no tiene remitente.
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