AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 20 Julio  2006
Proceso de rendición
Verifiquemos el significado de las palabras
Gotzone Mora Libertad Digital 20 Julio 2006

La situación es grave. Dramática me atrevería a decir. Los peores augurios que desde un primer momento se cernían sobre el "proceso de negociación" (en realidad de claudicación) del Gobierno del señor Rodríguez Zapatero con ETA-Batasuna se han confirmado y la pasada semana el diario proetarra Gara, en información que no ha sido desmentida por fuentes oficiales, anunciaba contactos entre responsables del PSE y de ETA-Batasuna desde febrero de 2004 (es decir, con anterioridad a la llegada al poder del señor Rodríguez Zapatero). Evidentemente, de confirmarse lo anterior, ello refrendaría las tesis de los que, desde un principio, sosteníamos que el Gobierno de la Nación estaba, además de jugando con fuego, traicionando a todos los españoles, pues el proceso abierto suponía, de facto, legitimar a los terroristas por un lado y, por otro, romper España.

Ante un horizonte tan distorsionado en términos políticos uno se pregunta: ¿qué tiene que negociar un Gobierno democrático con un grupo de asesinos confesos sin el más mínimo síntoma de arrepentimiento por los actos cometidos? Lo dramático, en este momento histórico, son frases como las de Patxi López a la salida de la reunión con Arnaldo Otegi, cuando afirmaba que aún se deberían realizar concesiones más amplias a los proetarras, concesiones que fueran más allá del simple acto de reunirse con ellos. Personalmente me sigo preguntando: ¿no reflejan tácitamente esas palabras y el mismo inicio del llamado "proceso para la paz" que el PSOE ya paga un precio político a la banda terrorista? Pero, es más, ¿dónde están, salvo contadas con los dedos de una mano, las voces críticas de mi partido, el PSOE, ante dicho "proceso"? ¿Dónde están todos aquellos que formaban parte de la Ejecutiva del PSE en tiempos de liderazgo de Nicolás Redondo Terreros y que justificaban la necesidad de unir a los dos grandes partidos (PSE-PP) para sacar del poder al nacionalismo vasco? Por cierto, una inmensa mayoría de esa Ejecutiva continúa en la actual, incluido Patxi López, y no muestran ni el mínimo sonrojo cuando se les cuestiona su cambio de postura. ¿Mentían entonces o mienten ahora? Cada vez que reflexiono sobre los interrogantes anteriores tiemblo y más cuando pienso que muchos de los que se sentaban con Fernando Buesa y conmigo en esa Ejecutiva hoy continúan sentados en la actual, habiendo sido capaces de negociar y realizar concesiones a los asesinos de Fernando.

Incluso, desde la experiencia personal acumulada en los últimos años, me atrevería a ir más allá y a afirmar que si todo esto le explotara en las manos al señor Rodríguez Zapatero –algo muy lógico porque quien pacta con asesinos y criminales siempre pierde–, veremos aflorar voces de dirigentes socialistas que hoy callan (y, por lo tanto, otorgan) y a otros que levantan su voz apoyando el "proceso" y que sostendrán sin sonrojarse que lo que ocurra en el futuro se veía venir, volviendo a subirse sin ningún pudor al caballo ganador.

A la vista del referido comportamiento por parte de nuestros dirigentes políticos es el momento de la ciudadanía, y por ello, debemos expresar nuestra radical oposición ante lo que viene gestándose. Cada paso, además de ser irreversible, nos acerca más al precipicio. No expreso nada original si manifiesto las consecuencias inderogables (en forma de precio político) que el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero y, por derivación, todos los españoles tendremos que asumir a resultas del "proceso de claudicación ante ETA". En breve asistiremos a decisiones como la legalización de Batasuna, el reagrupamiento de los presos de la banda terrorista en las cárceles vascas o de comunidades limítrofes, procesos masivos de indultos a los asesinos y a sus cómplices, ejercicio del "derecho" de autodeterminación vía referéndum –pues esto era a lo que se refería el presidente del Gobierno cuando en su comparecencia ante los medios, en una sala contigua al lugar donde se reúnen los representantes de la soberanía nacional, afirmaba que respetaría el "derecho de los vascos a decidir"–, e incluso, a pretensiones territoriales del nacionalismo vasco sobre Navarra. Evidentemente, lo anterior se nos "servirá" en pequeñas dosis y de manera progresiva. Ahora bien, nadie debe dudar lo más mínimo que esta es la hoja de ruta establecida por ETA-Batasuna y que, nuestro Gobierno, de forma absolutamente irresponsable se muestra dispuesto a negociar.

Lo que cabe preguntarse es con base en qué extraña decisión el señor Rodríguez Zapatero ha accedido a aceptar como interlocutor válido a un grupo de criminales y, por lo tanto, a abrir una negociación legitimando sus reivindicaciones cuando la derrota definitiva de ETA por parte del Estado de Derecho parecía más cercana que nunca. Desde mi punto de vista podría existir una respuesta que me arriesgaré a expresar: ETA-Batasuna y el Gobierno de la Nación constituyen los dos actores que interactúan en este mal llamado "proceso para la paz". Cada uno de los mismos mantiene su hoja de ruta con sus correspondientes intereses. Los de ETA-Batasuna han sido ya expuestos, los del Gobierno se nos clarifican por momentos: cambio del modelo de estado y del modelo de sociedad como fórmulas para garantizar la permanencia indefinida en el poder. Ambos intereses posibilitan que esas dos hojas de ruta se unan y para evitarse problemas intentan anestesiarnos vaciando de significado a las palabras. Nos hablan de "nación" para referirse a lo que hasta ayer denominábamos "Comunidad Autónoma", de "negociación para la paz", de "diálogo", de "proceso democrático"... pero bajo términos como los anteriores se esconde la trampa que nos debilita y destruye. A las palabras se les han hurtado su sentido y les han hecho partícipes del ceremonial de la confusión, de la mentira. Para combatirlo debemos desenmascarar el engaño y manifestar públicamente la verdad. Verdad que se encuentra en "lo fáctico", es decir, en los hechos y, por lo tanto, en la realidad.

Considero que en el momento actual debemos aunar fuerzas entre quienes repudiamos la falsedad y el mal denominado "proceso para la paz" que no es otra cosa que una claudicación de nuestros gobernantes y una imposición a las demócratas por parte de los asesinos y sus cómplices. Verifiquemos el sentido de las palabras, combatamos las mentiras y demostremos nuestro coraje cívico-democrático.

Gotzone Mora es miembro fundador de Ciudadanía Democrática. www.ciudadaniademocratica.org

ZP silencia la extorsión que ETA justifica
EDITORIAL Libertad Digital 20 Julio 2006

Si ETA ha advertido, desde el primer momento y en numerosas ocasiones, que su "alto el fuego" –para nosotros, "pacto" con el gobierno– está condicionado y no tiene otra finalidad que la consecución de los objetivos secesionistas por los que ha asesinado a casi un millar de españoles, la organización terrorista también ha señalado, tanto en sus comunicados como en su entrevista en Gara del pasado mes de mayo, que las cartas de extorsión no formaron nunca parte de las actividades que quedaban interrumpidas tras su comunicado del 22 de marzo.

Si los terroristas han justificado en Gara la continuidad de lo que ellos llaman "peticiones de dinero", alegando que "la lucha de liberación continúa originando necesidades, incluidas las económicas", ETA llega a la infamia de equiparar su ininterrumpida extorsión económica con los impuestos del Estado, la actividad empresarial y las fianzas y multas que impone el Estado de Derecho a los transgresores de la ley.

Para los criminales supone "un ejercicio enorme de hipocresía que quienes se escandalizan por las peticiones de dinero realizadas por ETA sean precisamente algunos partidos políticos que se enriquecen gracias a la corrupción y a negocios ocultos; o quienes roban miles de millones a la izquierda abertzale por medio de fianzas, o quienes secuestran miles de millones en multas a ciudadanos que se movilizan; o algunos empresarios que se enriquecen por medio de la explotación, o quienes pagan miles de millones a España en impuestos pero no están dispuestos a dar nada a favor de Euskal Herria".

Quienes, desde luego, no se "escandalizan" por la permanente extorsión de ETA son sus actuales y gubernamentales compañeros de viaje, que, lejos de denunciarla, la trataron en su día de encubrir, asegurando –tal y como hizo Zapatero–, que las cartas de extorsión estaban fechadas con anterioridad al comunicado de "alto el fuego". Este rechazo gubernamental a admitir públicamente lo que denunciaban los empresarios víctimas de la extorsión se prolongó orwellianamente, incluso tras la ya citada confesión de los etarras. Sólo con la boca pequeña, y tras el seguimiento judicial de Marlaska, el Gobierno del 14-M dejó de negar la realidad, no tanto así de silenciarla.

Prueba de ello es el nulo eco gubernamental a la nueva remesa de cartas de extorsión, denunciadas este miércoles por la patronal navarra y recibidas en la primera quincena de este mes, y que se suma al silencio gubernamental ante los ininterrumpidos actos de terrorismo callejero, como el perpetrado en Vitoria contra la academia que ha pertenecido hasta hace poco al diputado general de Álava, Ramón Rabanera.

Este Gobierno colaboracionista del 14-M, lejos de "escandalizarse", silencia todos estos hechos, por no hablar de su nula respuesta ante el hecho, todavía más escandaloso, de que dos agentes policiales advirtieran, "motu proprio" o siguiendo órdenes de sus superiores, a los responsables de la red de extorsión etarra del seguimiento del que estaban siendo objeto por orden judicial. Todo vale para el Gobierno de Zapatero y su indecente y mentirosa fase de "verificación".

En cualquier caso, aunque ETA se hubiera avenido a interrumpir también su permanente extorsión económica, ya va siendo hora de que todos tengamos claro que el chantaje lo constituye, en sí mismo, un "alto el fuego" cuyos protagonistas ya han advertido que es "reversible" si no se atienden las delirantes exigencias por las que los terroristas han perpetrado –y siguen justificando– cada uno de sus asesinatos.

CORTINAS DE HUMO
Editorial  minutodigital 20 Julio 2006

Es indudable que, a pesar del control mediático que ejerce el Gobierno, la chapuza de la investigación del 11-M y la bajada de pantalones - disfrazada como proceso de paz - ante ETA están en la calle.

La viñeta de GARA incluida en el vídeo homenaje del PP vasco a Miguel Angel Blanco ha dado la vuelta a España varias veces. Así de esperanzados ven los pistoleros su relación con el PSOE. Si bien ya se sabe que la serpiente igual que abraza la rosa puede estrangularla. En cualquier caso, es un mensaje subliminal tan devastador que no nos extraña en absoluto la desairada reacción de Pepiño Blanco. Sabe que eso hace a su sórdida y traicionera hoja de ruta mucho más daño que horas de telediarios o tertulias destinadas a desmenuzar la verdad del mal llamado proceso de paz.

Y como el 11-M y el pacto con la ETA están en la calle más de lo que debiera ser necesario para estas fechas, la maquinaria se ha puesto en marcha. Algo debe estar haciendo bien el PP cuando nadie se ha ido de vacaciones. Los asalariados del PSOE en la UGT siguen a Rajoy allá donde vá para revivir la persecución sistemática al PP en tiempos de Aznar y la guerra de Iraq. Pepiño Blanco saca lo mejor de su boca negra. Los titiriteros del "No a la guerra" se echan a la calle esta vez contra Israel sin saber a todo esto qué se cuece realmente por aquellos lares. Pero nada comparado con el bombazo informativo para esa España cotilla consumidora desmesurada de la telebasura: El novio de la Pantoja, detenido. La cortina de humo perfecta para borrar del subconsciente esa imagen que define la más alta traición perpetrada jamás por un partido político.

Nueva prueba de fuego para la política de comunicación del PP, que a raíz del vídeo de Miguel Ángel Blanco está siendo acertada, valiente y directa. Así pues, mucho nos tememos que este año no hay vacaciones. Viendo tanta cortina de humo en marcha, queda claro que el mal llamado proceso de paz y sus actores no descansan. El tren de la infamia continúa su curso mientras los medios entretienen al personal con la estancia en prisión del novio de la tonadillera favorita de los consumidores de prensa rosa. De la constancia del PP depende que este folletín social se quede en un insignificante tapa vergüenzas ante el gran reto que todo España tiene por delante: su supervivencia como Nación.

PSOE y PP
Mobbing contra Rajoy
Cristina Losada Libertad Digital 20 Julio 2006

Para ser unos fans de la guerra preventiva y unos enemigos de la paz, hay que ver cómo aguantan Rajoy y el PP el chaparrón de agresiones que, como las borrascas, se mueve cíclicamente y descarga unas veces aquí y otras allí, unas semanas en Cataluña y otras en Castilla, sin olvidar aquellos frentes encadenados Prestige-Irak-13-M que lo persiguieron por toda España, y el de siempre, el que de forma perenne ensombrece el País Vasco, donde se patentó el invento. Tanta paciencia muestran los del PP que podrían presumir de actitud gandhiana, aunque no conseguirían que ZP se ahorrara los viajes a la India y los rociara de pétalos a ellos. Quien abusa de las víctimas del terrorismo, que son lo más parecido al Mahatma que tenemos por aquí, quien no condena los atentados, quien mantuvo silencio ante la oleada de ataques de hace tres años, ha acreditado la falta de autenticidad de sus proclamas pacifistas. Aquella blanda equidistancia de condenar la violencia venga de donde venga, la ha transformado en condenar según convenga.

Y a la vista de las fotos de quienes intentaron agredir a Rajoy en Benavente, una cosa se deduce: esa violencia les conviene. A ellos y a sus dirigentes. No sólo porque, de lo contrario, no hubieran organizado el numerito, que es ambulante. También se les conoce la satisfacción en el rostro. No están indignados, sino encantados. Es que les pone, como dice Blanco en su intento de usar jerga de coleguis, esto de someter al dirigente de la oposición al acoso y al hostigamiento. Que son los términos que emplea la UGT para describir el mobbing y que se ajustan perfectamente a lo que algunas de sus gentes andan haciendo con Rajoy. O sea, que el líder del PP podría denunciar por mobbing laboral, pues a fin de cuentas estaba haciendo su trabajo, a los sindicalistas que lo persiguen de esa guisa. Con el agravante de que a la violencia psicológica, han unido la otra, la auténtica.

Pero no habrá tal denuncia, ni una parecida, del mismo modo que no hubo otras. Rajoy ha dicho que esas cosas están muy mal y que en nada benefician a la convivencia, lo que es cierto, pero insuficiente. Porque el socialismo gobernante no desea mejorar la convivencia. Porque su política se dirige con deliberación a fracturar. Y hay que decirlo claramente. Como hay que entender que las comisiones de la estaca, las pandillas de la porra y demás variantes matoniles, tienen su sentido y su objetivo en ese empeño. No se trata tanto de amedrentar al adversario, que también, sino de hacerlo aparecer como un apestado, como alguien que merece los palos que le caen. Y así hasta lograr que nadie lo defienda, sea por miedo a recibir la misma medicina, sea porque acepten la lógica del linchamiento, y se sumen al "algo habrá hecho", que no suele ser otra cosa que miedo encubierto.

¿Y qué ha hecho el PP? Ah, señores, de todo, pero, sobre todo, la guerra de Irak. Y quien diga que no tiene nada que ver con las listas de espera, no sabe de qué está hablando. Ya lo explicará Blanco, el pureta de la basca. Y podrá engranar eso si le peta, y cualquier delirante relación con Irak que se le ocurra, por una buena razón: el PP no ha explicado antes ni explica ahora la guerra contra Sadam. Y así pasa lo que pasa cuando se pasa página. Pero esta otra tendencia a la evasión merece artículo aparte.

Una deriva más que peligrosa
José Javaloyes Estrella Digital 20 Julio 2006

Lo sucedido en Benavente, con acosos callejeros de la UGT y de dirigentes socialistas contra el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, supone otro paso más por deriva tan peligrosa como inadmisible en democracia. Se trata de un camino que comenzó no sin cierta solemnidad formal, en Barcelona, con el llamado Pacto del Tinell; que siguió con repetidos acosos e intentos de agresión durante la campaña para el referéndum sobre el Estatuto de Cataluña y que ahora prosigue como secuela de la oposición popular a la política socialista con el mundo etarra; una política atascada, de desenlace incierto y costes presumiblemente muy altos para la ecuación parlamentaria gobernante.

Aquel Pacto del Tinell comienza ahora a generar consecuencias acaso insospechadas en el momento en que fue suscrito. Al cabo, se despliega como una “venganza catalana”, aunque sin catalanes y sólo con socialistas, por la oposición del Partido Popular a la concepción anticonstitucional del Estatuto.

La ruptura socialista del consenso constitucional ha generado, por lo que se ve, dos tipos de consecuencias distintas y siempre antidemocráticas. Las violencias específicamente electorales en la campaña del referéndum catalán, que pertenecen a un concreto orden digamos que puntual; violenicas motorizadamente compartidas con los nacionalistas y comunistas. Y junto a eso, esto de ahora en Benavente (donde la fuerza pública hubo de proteger a Rajoy y sus acompañantes a la salida de la iglesia que visitaban), que parece traer causa del atascado “proceso de paz”. En el que se enmarcaría la bronca montada al respecto con el vídeo que han hecho los populares.

Podría decirse que ha sido tanto como la mordedura de la serpiente del icono que un día publicó Gara, el órgano etarra, como síntesis muy expresiva del conjunto de compromisos alcanzados o predefinidos entre el Gobierno de José Luis Rodríguez y los negociadores de ETA; es decir, entre la rosa del Partido Socialista y el ofidio letal de los asesinos enchapelados. Pero, sea por lo que sea en uno u otro escenario, aquel de Cataluña y este sobre el terrorismo vasco, resulta tan inadmisible como alarmante. Esa deriva conduce en régimen de velocidad variable al abismo en que cayó España hace 72 años (octubre de 1934), después de que un año antes (noviembre de 1933) advirtieran los socialistas, por boca de Largo Caballero —llamado también el “Lenin español”—, que lo que perdieran en las urnas lo ganarían en la calle. Justo lo que ahora pretende en México el derrotado López Obrador, desde su frentepopulismo con mariachis, objetando los resultados electorales.

En cierto modo y de alguna manera, estos acosos callejeros resultantes de movilizaciones puntuales contra el líder de la oposición recrean el clima de violencia política montado por los socialistas y parte de sus actuales socios de régimen en el último tiempo de reflexión electoral: cuando las víctimas directas del 11M se repartían entre las cámaras frigoríficas y las camas de los hospitales. Lo cual empuja a la consideración interrogativa de si estas dinámicas inadmisibles que llevan desde la exclusión de media España que se estableció en el Pacto del Tinell, a la identificación sistémica del adversario como enemigo, no conducen y llevan también a la creación de un clima electoral como el del 13 de marzo del 2004.

Tal podría ser el lecho y el ambiente de una consulta en las urnas condimentada con la inculpación al Partido Popular del fracaso del “proceso” con los etarras en pos del confederalismo; o, alternativamente, tomando como estribo para su victoria “democrática” sobre los populares, la consumación del asalto por retaguardia a la unidad constitucional de los españoles, y el consiguiente envío de la derecha a los infiernos. Sería, cabe imaginar, una manera ingeniosa de invertir la Memoria Histórica: cambiar el resultado de la guerra, 67 años después, a través del “proceso de paz”.

jose@javaloyes.net

Educación contra la ciudadanía
Sancho Michell de Diego Periodista Digital 20 Julio 2006

Seguramente es verdad que hace falta una educación para la ciudadanía. Es decir: hace falta que la escuela, en España, forme a niños y jóvenes en la conciencia ciudadana, en la certidumbre de ser parte de una comunidad, de poseer una identidad cultural y una historia, unos derechos y unos deberes. En la mayor parte de los países serios existe una educación con esos objetivos. No se suele dispensar como una asignatura específica, sino que forma parte del espíritu general de la enseñanza en las materias tradicionales, como la Historia o la Ética. Esto en España viene siendo una laguna de dimensiones oceánicas desde hace largo tiempo.

Pero lo que el Gobierno nos propone ahora no enmendará el error, sino que lo ahondará, porque su objetivo no es formar a los niños para ser miembros de la Ciudad, sino implantar una doctrina de partido, altamente discutible, basada en una suerte de cosmopolitismo blando y en los antípodas de cualquier noción de servicio a la comunidad. De aquí no saldrán ciudadanos españoles, sino hedonistas ombligos desarraigados, adoctrinados en tópicos “progres”. Un nuevo retroceso en la conciencia de ser nación.

FUNDACIÓN DENAES, PARA LA DEFENSA DE LA NACIÓN ESPAÑOLA

Las razones del desaliento
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 20 Julio 2006

Algunas personas me preguntan habitualmente las razones por las que soy tan escéptico y desconfiado con el “proceso de paz” para el País Vasco puesto en marcha por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Siempre contesto lo mismo. Creo que es necesario dialogar con los criminales exclusivamente para saber cuándo y dónde van a abandonar las armas, pero el Gobierno socialista ha entendido que dialogar es sinónimo de negociar y ha abierto todas las puertas para que los asesinos, y quienes apoyan, comprenden, amparan y justifican a éstos, entiendan que aún es tiempo de obtener determinados réditos políticos de sus fechorías.

Además, hay otras razones, que considero fundamentales, por las que pienso que las negociaciones que el Ejecutivo mantiene con la banda terrorista ETA están abocadas al fracaso.

Por un lado, no tengo dudas de que el tándem ETA-Batasuna, lejos de interiorizar que la actividad terrorista, además de ser una aberración ética, es también un estropicio táctico, sigue considerando que colocar un coche bomba o disparar un tiro en la nuca de los adversarios políticos son acciones “eficaces” que ahora se han detenido por razones puramente tácticas.
Por otra parte, los cabecillas de ETA-Batasuna que están liderando el “proceso” son los mismos dirigentes que durante años han destilado en Euskadi un sinfín de comportamientos de marcado carácter fascista que, además de facilitar la comisión de atentados por parte de la banda terrorista ETA, han servido para dinamitar la presencia del Estado democrático en el País Vasco, han contribuido a la criminalización de los ciudadanos no nacionalistas y han provocado que más de 100.000 hombres y mujeres hayan tenido que exiliarse de la que siempre ha sido su tierra. Como no podía ser de otra manera, estos personajes (Arnaldo Otegui, Rafa Díez, Joseba Permach, Joseba Álvarez o Juan María Olano, entre otros) no han abandonado sus antiguas, violentas e intolerantes obsesiones sino que, simplemente, están intentando aprovechar políticamente los amplios espacios que el Gobierno les ha cedido para su vuelta a la legalidad y para retomar el control de las calles vascas.

Finalmente, hay otro motivo importante que apuntala el desánimo: el nacionalismo vasco que representan formaciones como el PNV y EA, lejos de profundizar en su compatibilidad con el sistema democrático, continúa teniendo como objetivo fundamental la construcción de la presunta patria de unos pocos por encima de la consecución de la libertad para todos los vascos. Esta estrategia, a la que tan alegremente se han sumado ahora los socialistas encabezados por Zapatero, considera que los nacionalfascistas que tanto daño han causado a la sociedad vasca y al resto de la sociedad española pueden convertirse de la noche a la mañana en la semilla sobre la que habrá de brotar el futuro de este desgraciado país. En mi opinión, se trata de un error descomunal y una aberración ética, intelectual, política y social, pero también es un empeño que está abocado a terminar en el más trágico de los desengaños.

En el marco de la I Conferencia de Libertad del Foro Ermua
¡CON MI DINERO NO!
Plataforma de Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua  20 Julio 2006

Pamplona 20 de Julio de 2006
. Después de años de resistencia en silencio, empresarios vascos, navarros y de todas las regiones de España, unidos por nuestra identificación sin fisuras con la Constitución de 1978, hemos decidido, aunque la experiencia de cada uno es distinta, constituir la Plataforma de Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua. En nuestra peculiar situación, vergonzosamente insólita en un país de la Unión Europea, queremos hacer públicos en nuestro manifiesto fundacional los siguientes puntos:


1. Durante décadas hemos sufrido la extorsión de ETA y la constante amenaza sobre nuestras vidas, sobre nuestras familias, sobre nuestros negocios y sobre nuestro patrimonio sin que hayamos estado en ningún momento debidamente protegidos desde las instituciones. Los que vivimos, o hemos vivido, en el País Vasco ni siquiera hemos estado seguros con un Departamento de Interior cuyos responsables llegaron a desamparar, con su discurso político, a la propia Ertzaintza ante los ataques del mundo de ETA y a cerrar el camino de la deseable colaboración con los otros cuerpos de seguridad al considerarlos pública y explícitamente como “fuerzas coloniales de ocupación”. Es hora de plantear la cuestión de la seguridad en su verdadero dramatismo. ¿Qué protección frente a ETA cabe esperar de quienes se expresan así?

 
2. El insincero y retórico izquierdismo del que hoy hace gala el mundo nacionalista sin excepción, y por desgracia el propio Gobierno de la Nación, abunda en la frívola identificación del colectivo empresarial con lo reaccionario y en nuestra deslegitimación tradicional como sector democrático digno de respeto. Esta identificación absolutamente injusta, dado el estabilizador papel del empresariado durante nuestra transición democrática, es especialmente deplorable en el contexto vasco en el que al compromiso democrático se ha añadido el compromiso moral de permanecer en nuestra tierra creando riqueza en condiciones de hostilidad y de peligro. Creemos que, en lo que respecta a la visión de la figura del empresario, ha llegado la hora de la madurez para nuestra clase política y para una sociedad que no sólo ha aceptado el sistema de libre mercado sino que además cuenta con importantes sectores nacionalistas que, desgraciadamente, se han beneficiado hasta lo ilícito en las bien conocidas redes “clientelares”, entre otros casos de corrupción, y en el propio entramado para la financiación del terrorismo, a través de los llamados “yuppies de ETA”, encausados en el sumario 18/98 del Macrojuicio contra la banda terrorista.

3. Ejerciendo la libertad, que se nos niega y con el objetivo de alcanzarla plenamente en un día próximo, nos negamos, en privado y en público, a que con nuestro dinero se financie el terrorismo y se rearme ETA. Es decir, nos negamos a pagar ese mal llamado “impuesto revolucionario” durante la mal llamada “tregua” o “alto el fuego”. Lo realmente revolucionario en el País Vasco y en Navarra, y puede hacer digna la paz con libertad a la que aspiramos, es la resistencia democrática al chantaje habitual de los extorsionadores del independentismo totalitario.

4. Llamamos a la rebeldía cívica porque creemos que esta situación ha de servir para que ETA renuncie de manera definitiva a la extorsión, como resultado de una reacción institucional y social que les obligue a esa renuncia. En nuestra mano está negarnos, pero en manos del Gobierno está la obligación de hacerles frente con todos los resortes del Estado de Derecho y con todos sus altavoces mediáticos. Y en manos de la sociedad está demandar, secundar y arropar este compromiso de resistencia que hoy hacemos público. Exigimos el amparo no ya sólo policial sino también ideológico y social que merecemos para hacer frente a este reto.

5. El hecho de que las cartas de extorsión de ETA a empresarios sigan llegando después del comunicado en el que la banda terrorista explicitaba su chantaje a la democracia española y a la francesa es una evidencia, que el Gobierno ha querido primero negar y luego ignorar. Estas cartas no hacen sino expresar el chantaje económico paralelo y consecuente con el político que escenifica una amenaza terrorista real.

6. Pensamos que ha llegado el momento de que formulemos, por fin, nuestra situación y nuestras justas demandas en términos de ideología y de ética democráticas. El empresariado es uno de los sectores más castigados, y a la vez más desprotegidos, por esa cara tan genuina de ETA: la del chantaje. Denunciamos la doble moral de unos representantes políticos y de una sociedad que abrazan en la vida diaria la economía liberal pero luego nos desamparan ideológica y moralmente para hacer frente a los enemigos de la libertad y de la seguridad de todos.

7. Finalmente, queremos hacer pública nuestra rebelión no sólo ante ETA y sus extorsiones, ni ante la situación de inseguridad física que hemos mencionado, sino también ante la inseguridad económica a la que condena de manera habitual el nacionalismo vasco con sus descabellados órdagos al marco institucional y de convivencia. Denunciamos, también, la inseguridad a la que nos condena el propio Gobierno de la Nación al plantear negociaciones con los terroristas y con sus cómplices políticos. Como empresarios merecemos un clima propicio para nuestro trabajo que palie en lo posible, y no que agrave indefinidamente, el riesgo inevitable que por sí mismas puedan conllevar nuestras inversiones. Nos rebelamos ante la proverbial inconsciencia del nacionalismo vasco que se ha beneficiado de la prosperidad general, sirviéndose de ella para alimentar las demandas políticas que socavan la estabilidad y el progreso. La inseguridad personal, la extorsión y la irresponsabilidad del nacionalismo en el poder han provocado que muchos de nosotros abandonáramos el País Vasco. Nos rebelamos ante la situación económica que hoy tiene nuestra tierra y que podía haber sido significativamente mejor, sin ETA.

Con nuestro dinero no se va a financiar la banda terrorista y con nuestro silencio no vamos a dejar que se financien los desafíos nacionalistas a la legalidad constitucional y al orden económico en que vivimos unos y otros.

Cuidado, la Xunta maneja armas de engaño masivo
Javier Dorado Periodista Digital 20 Julio 2006

Son terroristas de la sociología, tienen una misión que cumplir: engañar, y lo hacen, además descarado. Para ello utilizan su armamento, armas de engaño masivo. Granadas sociológicas en forma de encuesta lanzandos desde sus cañones situados en la Presidencia de la Xunta. Al frente del ejército, José Manuel Rivera Otero, entrañable amigo del lumbreras Antón Losada. Sí, el afamado periodista que acostumbra asistir a 59 segundos además de ser un exquisito colaborador de la Cadena SER, tanto o más que Enric Sopena.

Su último ataque a la inteligencia de los gallegos se produjo en el día de ayer, cuando se publicó un "estudio sociológico" -entre comillas para no herir la sensibilidad de los grandes profesionales que este sector nos ofrece- titulado "Clima social de Galicia" que Rivera Otero, el responsable del departamento, pretende elaborar trimestralmente para consolidarlo como barómetro de la Comunidad Autónoma. La verdad es que me da la risa sólo de planteármelo.

Es justo y necesario entrar al fondo de este "estudio sociológico" para entender mi enorme preocupación al respecto.

El digital Xornal.com - conocido de sobra por todos- titula:

Os cidadáns perciben unha alta estabilidade do Goberno da Xunta de Galicia, así como un alto nivel de aprobación do seu traballo, segundo unha enquisa da Xunta. Nas notas dos líderes políticos, aproban Touriño e Quintana e suspende Feijoo.

Creo que no es necesario traducirlo. Así las cosas a uno le extraña ya de por sí el titular. Que curioso, el líder del partido mayoritario en abismales diferencias suspende, y Quintana, que no le vota ni uno de cada cinco gallegos, aprueba.

Seguimos leyendo y nos encontramos otra de estas joyas mediáticas que nos ofrece Xornal que dice así:

segundo o estudo, na intención directa de voto o 25,3% elixe ó PSOE, o 18,1% ó PP e o 13% ó BNG.

Si al titular le sumamos las intenciones del digital en resaltar dicho dato, a mi no me acababa de oler nada bien la cosa.

Me salta la curiosidad de comprobar el universo de la encuesta cuando de repende (y derrapante)...¡arre carallo!, de las 2001 entrevistas elaboradas tan sólo el 18% había votado al Partido Popular el pasado mes de junio del 2005.

Es decir, esta encuesta tiene menos credibilidad que el cuento de blancanieves.

Por si a alguien todavía se le ha escapado la gravedad del dato, el PP consiguió el 45% de los sufragios en las últimas elecciones, y resulta que de los 2001 que participaron en este cuchitril, sólo el 18% había votado a la opción liderada por el Partido Popular.

En pocas palabras, esta cagada sociológica no se corresponde con la realidad sociopolítica gallega. En términos de credibilidad, tiene pocas utilidades más que tirarlo a la basura o sonarse los mocos con él.

¡Aaaaamigo!, ahora me explico que Feijóo no apruebe en esta gominola, con un 82% de votantes de la izquierda y/o nacionalistas cuando en realidad son poco más del 52% de los electores.

Sacando conclusiones objetivas, si de los 2001 encuestados sólo el 18% votó al PP y hoy lo haría el 18,1%, el PP subiría pero muy considerablemente en votos porque además, hay que tener en cuenta que una abrumadora mayoría del voto oculto en Galicia es para el Partido Popular. Pues para el capitán Rivera Otero todo lo contrario. Según el secretario general, "el PPdeG sufriría una pequeña pérdida de apoyos". Pues amigo, o tu estudio es un cuchitril de los grandes, o vaya mierda de barómetro que no se lo cree ni su propio director. Esto es de vergüenza para arriba.

Claro que el que más preocupado debe estar es Touriño. Elabora un estudio para autocomplacerse con un 82% de votantes afines, y resulta que tan sólo el 10% aprueba la palabra nación en el Estatuto. A mí en su lugar me hubiera costado dormir la pasada noche.

Yo la verdad como miembro del Partido Popular y miembro de un ambicioso proyecto de partido, me quedo verdaderamente satisfecho al ver que, aún con las trampas y las zancadillas que el Bipartito se maneja, el PP sigue saliendo bien parado y demuestra que su labor de oposición y su política de partido sigue estando reconocida por los ciudadanos gallegos.

javidoradopd@yahoo.es
Nota: De las radios y periódicos no hablo, cada uno que tome sus propias conclusiones

El trasfondo de un conflicto
Por FLORENTINO PORTERO ABC  20 Julio 2006

... Europa se encuentra acobardada y dispuesta a realizar concesiones, pero todavía no ha llegado al grado de inmoralidad de la política defendida por nuestro Gobierno...

ESTADOS Unidos hizo examen de conciencia y reconoció haber cometido graves errores en su política en Oriente Medio. Rice lo sintetizó con su habitual brillantez oratoria en una conferencia en la Universidad Americana de El Cairo: «Durante años sacrificamos la democracia por la estabilidad y al final ni tenemos democracia ni estabilidad». Realistas conservadores como Kissinger o multilateralistas bienintencionados como Albright trataron de entenderse con todo tipo de regímenes y gobernantes, para mantener la paz a cualquier precio. Tanto Kissinger como Albright pactaban con el viejo Assad, reconociéndole el papel de actor relevante en la escena regional. De aquello polvos vienen estos lodos, como implícitamente admitió Rice.

La nueva estrategia norteamericana atribuye a regímenes como el sirio o el iraní la condición de fuente de fanatismo y terrorismo, lo que a todas luces resulta evidente. La estabilidad regional dependerá, por lo tanto, de su derrota, así como de la paulatina transformación de sus sociedades -mediante la erradicación de la corrupción, la apertura de sus mercados, la mejora de sus sistemas educativo y sanitario, el respeto a la mujer...-, hasta poder establecer gobiernos auténticamente democráticos.

La muerte de Arafat y el asesinato de Hariri dieron paso a importantes procesos democratizadores. En Palestina se convocaron elecciones presidenciales y parlamentarias, Hamás formó gobierno, perdió la ayuda internacional y se encontraba bajo amenaza de un referéndum dirigido a reconocer la existencia de Israel. Siria se vio obligada a retirarse del Líbano, sus dirigentes y cómplices libaneses se encuentran bajo investigación de Naciones Unidas y las fuerzas democráticas van ganando posiciones en el país del cedro. La retirada de Gaza y la anunciada de Cisjordania permitían a Israel mejorar su imagen internacional y colocar a los musulmanes radicales a la defensiva. La estrategia norteamericana estaba dando fruto, para horror de islamistas de distinta calaña.

La acción concertada de Hamás e Hizbolá sólo puede entenderse desde la lógica estratégica de sus promotores, en especial de los ayatolás iraníes. Para ellos el avance de los valores democráticos es inaceptable, tanto como la propia existencia de Israel. En su perspectiva, todo es reflejo de lo mismo: la influencia de Occidente sobre el islam, contaminándolo y abocándolo a la decadencia. El armamento nuclear y los misiles, en el caso de los estados, y las acciones terroristas, en el de las formaciones islamistas, son los instrumentos para garantizar tanto la propia supervivencia como el agotamiento del adversario. No tienen duda de que su enemigo es un «tigre de papel», gatito cuando la referencia es a Europa, y que la constancia en su actitud llevará a la cobarde y decadente sociedad occidental a claudicar.

La relación de Bush con el mundo judío ha sido tradicionalmente tormentosa. Sus comentarios han estado al límite del antisemitismo, cuando no lo han superado. Su apoyo a Israel sólo se puede entender desde la lógica de su estrategia nacional: Estados Unidos está en guerra contra el islamismo, no cabe negociación con estos grupos, sino exigir su desarme o destrucción. La responsabilidad de sus actos corresponde a sus miembros, a los estados que los amparan y a los regímenes corruptos cuya escandalosa acción de gobierno empuja a las masas en esa dirección. El naserismo alimenta a los Hermanos Musulmanes tanto como la propia Fatah, por su corrupción e incompetencia. Desde esta perspectiva, Israel no debe ceder ante el chantaje de Hamás e Hizbolá, los rehenes tienen que ser liberados, y ambos grupos terroristas liquidados.

Israel no puede quedarse de brazos cruzados ante la agresión que ha sufrido, debe tratar de localizar tanto los arsenales como los centros de mando y control de Hizbolá y Hamás para destruirlos. No es casual que se encuentren en el centro de las ciudades. Buscan protegerse y forzar a sus enemigos a provocar víctimas civiles. Lo primero no lo consiguen, pero sí lo segundo, más aún cuando medios de comunicación no sienten reparo en afirmar, a sabiendas de que es falso, que Israel dispara sobre la población de forma indiscriminada.

Europa se asusta ante las consecuencias de la acción israelí, preferiría que fuera más contenida, que no pusiera en peligro el proceso político libanés y que evitara la posible escalada hacia Siria e Irán. Esas preocupaciones son legítimas, aunque reflejan más su propios intereses de seguridad que los de Israel. En cualquier caso, tienen claro quién es el agresor y quién el agredido, condenan sin reservas el fanatismo islamista y el terrorismo al tiempo que solicitan a Israel autocontrol.

Hay excepciones. Zapatero dio un giro a la política española en Europa. Primero nos retiró del pelotón de cabeza para situarnos en un tercer plano. Hay que valorar que, a diferencia de González y de Aznar, Zapatero se siente incómodo en Bruselas por su ignorancia de los temas que hay que negociar y sus evidentes limitaciones lingüísticas. A continuación nos desmarcó de la línea mayoritaria al promover una apertura hacia los distintos grupos terroristas, reconociéndolos como legítimos actores y aceptando negociar con ellos el estado de Derecho. Da igual que hablemos de ETA, de Hamás o de Hizbolá. Para él no es aceptable usar la fuerza contra ellos y no hay más política posible que dialogar y ceder.

Europa se encuentra acobardada y dispuesta a realizar concesiones, pero todavía no ha llegado al grado de inmoralidad de la política defendida por nuestro Gobierno. Para Zapatero el ayatolá Jatamí es un legítimo compañero de viaje en la Alianza de Civilizaciones, de la misma manera que el islamista Tariq Ramadán es un sensato intelectual musulmán. Los merecidos elogios que recibe de ETA y de Hizbolá son prueba inequívoca de su compromiso en contra de los valores occidentales, de los fundamentos de la democracia liberal.

Israel tiene que actuar desde sus propias necesidades de seguridad. La estabilidad del Líbano es muy importante para su futuro, como lo son las relaciones con la Unión Europea. Pero ¿de qué les servirían si pierden la libertad? Lo ocurrido no es un hecho aislado, sino una acción concertada y dirigida desde Teherán, que sólo tiene sentido en el marco de la Guerra contra el Terror. No estamos ante meras acciones antiterroristas, puesto que Hizbolá es una multinacional iraní al servicio de los intereses estratégicos de su régimen teocrático.

Irán ha incorporado un conflicto localizado, el israelo-palestino, a uno mucho más general, y difícilmente podremos dar marcha atrás.

Por mucho que nos tapemos los oídos o cerremos los ojos, la declaración de guerra que el islamismo nos ha hecho es una realidad. Más nos valdría darnos pronto por enterados y adaptarnos al nuevo entorno estratégico, porque cuanto más tarde reaccionemos será peor. Nuestras fronteras son las de la libertad, representadas tanto por musulmanes moderados, como el difunto Hariri, como por la democracia israelí. Su causa es la nuestray no podemos permitir que den un paso atrás. Más aún, no debemos animarles a cometer el error de ceder a cambio de espejismos.

Frente al terrorismo no cabe más que la firmeza. Cuando estas formaciones llegan al grado de desarrollo de Hizbolá, un auténtico ejército adiestrado por oficiales iraníes y dotado de misiles capaces de recorrer más de sesenta kilómetros, hay que actuar con toda la contundencia necesaria, por dramáticas que sean sus consecuencias. De no hacerlo así, dentro de un tiempo la amenaza será aún mucho mayor. Este no es un problema de Israel. Aunque nos cueste entenderlo, para los islamistas somos lo mismo, hagamos lo que hagamos. Lo que está en juego es la democracia y la libertad de todos nosotros.

Tres notas sobre Israel
Por DARÍO VALCÁRCEL ABC 20 Julio 2006

EN momentos como los de hoy (Israel, Líbano, Gaza) puede verse a los amigos; también a quienes quieren ser más amigos de la verdad. En cada guerra mueren casi todas las palabras; el lenguaje queda reducido a escombros. La liquidación del Verbo mata la racionalidad y la dignidad. Se llega al grado cero de la escritura. El hombre vuelve a ser lobo, animal generador de hechos, no de palabras. Las palabras, manipuladas, se transforman en artificio bélico contra la realidad. Esto ¿es siempre así? Quizá no: hay crónicas veraces, reflexiones verdaderas. Dice una cronista: «Si sólo quieren eliminar a Hezbolá, ¿por qué bombardean hospitales?... Israel tiene hambre de Líbano. Hezbolá facilita las cosas» (lunes 17). Shlomo Ben-Ami describe a Hezbolá como súbito actor en la política libanesa, con dos ministros en el Gobierno. «Sin embargo, en la crisis actual actúa como pieza de Irán en el puzle regional». Tiene razón el presidente francés cuando condena a Hezbolá desde San Petersburgo, e insiste en el carácter «absolutamente inaceptable» de lo ocurrido: «Un gobierno que carece de autoridad sobre su territorio» no puede controlar ninguna emergencia.

Israel es un pequeño país de seis millones de habitantes, rodeado de un océano islámico, mil millones de adversarios. Israel necesita sobrevivir. En cada crisis, es la supervivencia lo que se plantea. ¿Utilizan los israelíes el recuerdo del Holocausto? Es un asunto que no cabe siquiera plantear. Israel vive en permanente ansiedad, en el deseo de parecerse a un país normal. No lo ha logrado en los últimos (y primeros) 58 años. Es nuestra primera nota.

Segunda: por fin, unilateralmente, Israel sale de Gaza y anuncia el abandono de casi toda Cisjordania. Pero este es un dificilísimo ejercicio. Ariel Sharón, antiguo general, luego líder político, lleva a cabo la salida de Gaza. Enorme valor, gran plan. Pensado para un mundo de seres semidivinos, inmortales. Pero Sharón tiene un accidente vascular, entra en coma hace siete meses y sigue en las profundidades del mar. El ser humano es frágil. Cada movimiento ha de emprenderse con toneladas de modestia. El terreno es siempre provisional, precario. Aunque es cierto: sin la determinación del dios inmortal nada se haría. Hoy, el 67 por ciento de los israelíes apuestan por una paz negociada con los palestinos. El 45 por ciento apoya negociaciones directas con Hamás.

La tercera observación recuerda lo ocurrido entre 1942 y 1945. Los israelíes perdieron algo más de la población actual de Israel. Los nazis asesinaron en los campos a 6,3 millones de judíos, por el hecho de ser judíos. Quien dude, lea el recuadro de Jon Juaristi, judío bárbaro y lúcido, publicado el domingo en ABC. Verdad histórica resumida en un solo término, Auschwitz. La línea más dura del Ejército israelí sirve quizá al otro extremo, a la línea dura de Hamás, la de Jaled Mashal, instalado en Damasco, dedicado a cortar la yerba bajo los pies de Ismail Haniya, jefe del actual Gobierno palestino. Pero quien manda en Hamás, partido piramidal, es Mahmud Zahhar, un médico prudente.

El gran riesgo inmediato procede, sin embargo, de Irán y por tanto de Hezbolá. Que Hezbolá haya podido arrastrar a la guerra a un estado como Líbano oficialmente independiente; que los servicios israelíes se hayan visto desconcertados por el ataque de Haifa... Y que el presidente Bush observe el desarrollo de los acontecimientos limitándose a pedir, con esa elegancia tan tejana, que pare ya toda esa mierda... Todo esto ofrece malos augurios a la crisis. Denis Ross, director durante doce años de las negociaciones con israelíes y palestinos, escribía el sábado: «La administración Bush nunca ha hecho un esfuerzo serio para embarcarse en un plan» (de paz en Oriente Próximo). «Cuando ese plan no existe -añade el sabio diplomático americano- los acontecimientos son difíciles de controlar».

Matar para vivir
Por ALFONSO ROJO ABC 20 Julio 2006

Se escandalizan y gritan histéricos cuando se insinúa que sintonizan con las tesis de los terroristas de Hizbolá, pero las palabras del presidente Zapatero y las homilías de muchos tertulianos y columnistas no dejan resquicio a la duda.

Para no parecer antisemitas, envuelven el argumento en el engañoso celofán de la moderación y se limitan a condenar «la desproporcionada respuesta de Israel». A la hora de la verdad, han hecho suya la propaganda del ministro de Información sirio, quien se preguntaba ayer cómo es posible que Israel esté montando el aquelarre en Líbano «por sólo dos soldados».

Se equivocan. No el ministro Bilal, cuyo Gobierno financia, al alimón con Irán, los cohetes que caen sobre Haifa y Tiberiades. Quienes yerran son Zapatero y los opinadores de plantilla. El problema de la opción militar es que es fácil lanzarse a ella, pero resulta complicado abandonarla con honor. Ehud Olmert no tenía alternativa.

Elegido primer ministro hace ocho meses, con la promesa de entregar a los palestinos el control de Cisjordania, Olmert estaba obligado a reaccionar con contundencia tanto a los ataques lanzados por milicianos de Hamás desde Gaza, como a la operación urdida por Hizbolá desde Líbano. No hacerlo, por prudencia o por temor a la condena internacional, equivaldría a lanzar un mensaje equivocado, a dejar abierta la puerta a la agresión.

Olmert, hijo de un judío ruso que en 1919 huyó de los bolcheviques y tras pasar 12 años en China, emigró a Palestina, fue de los que soñaron como Sharón en el Gran Israel. Ahora -como la mayor parte de los seis millones de judíos que residen en Israel- sabe que más pronto que tarde, al igual que dejaron Gaza, tendrán que salir de Cisjordania.

Y ese día, cuando no haya patrullas del Tsahal en Ramalah o Belén; cuando las células de Yihad Islámica puedan conspirar en los cafés de Jenín y los Mártires de Al Aqsa se paseen por Hebrón, quién impedirá que los exaltados bombardeen cada noche Tel Aviv o Jerusalén.

El muro, que separa lo que será Palestina de Israel, está diseñado para evitar las incursiones de asesinos suicidas, pero no sirve para detener obuses, granadas de mortero o misiles.

La neutralización de los terroristas es tarea obligada del Gobierno de Líbano y de la Autoridad Palestina. Grabado a fuego en la mente de los israelíes está la idea de que la comunidad internacional no acudió en ayuda de los judíos cuando los llevaban al matadero. Su supervivencia depende de ellos y de su voluntad de luchar. Zapatero y los expertos de tertulia deberían tener presente que, con esta ofensiva, Israel no busca la guerra sino recuperar su poder de disuasión. Quiere poder vivir en paz.

Líbano
La aportación de Zapatero
GEES Libertad Digital 20 Julio 2006

La diplomacia es, ante todo, un sutil juego de equilibrio donde se mezclan intereses nacionales, convicciones ideológicas, necesidades estratégicas y normas de comportamiento entre países. La crisis de Oriente Medio está mostrando la complejidad diplomática, así como el hecho de que incluso los países occidentales más propalestinos emplean un lenguaje diplomático en sentido estricto. Lo han hecho desde la palabrería internacionalista y legalista propia de la diplomacia internacional, que por lo demás se mueve con la lentitud habitual hacia la búsqueda de soluciones pacíficas. En Europa y Estados Unidos, el mundo diplomático y militar enloquece entre reuniones y comunicaciones entre países, ninguno de los cuales sabe exactamente qué hacer y por donde discurrirán los hechos.

Pero he aquí que faltaba la aportación de Zapatero al conflicto. Ya hemos dicho aquí cómo la política exterior de Rodríguez Zapatero está caracterizada por dos realidades. En primer lugar, por un sectarismo ideológico que asusta a la socialdemocracia europea y extasía a la izquierda radical. En segundo lugar, por un analfabetismo diplomático y estratégico que le lleva a cometer errores de alcance ilimitado. Baste recordar las llamadas a la deserción en Irak contra EE.UU. o su celebración del fracaso de Merkel en Alemania. Ambas características reaparecen, una vez más, en esta crisis.

El presidente del "ansia infinita de paz" ni siquiera ha tenido la tentación de morderse la lengua, y en mítines callejeros ha atacado tan groseramente a Israel que incluso ha recibido la felicitación de Hezbolá. Pero tal ridículo internacional no ha parecido suficiente a Rodríguez Zapatero, que mientras las bombas caen sobre Beirut y Haifa ha aprovechado otro mitin para fotografiarse sonriente con el pañuelo típico del terrorismo palestino, puesto de moda hace décadas por Arafat cuando se paseaba gustoso por los pasillos de la ONU con la pistola en la cintura.

Cualquier guerra es, ante todo, un drama humano. Por eso, sea cual sea el punto de vista ideológico, nacional o estratégico desde el que se aborden los acontecimientos de Oriente Medio, lo que está bastante claro es que es un problema político de primer nivel. Pero mientras las cancillerías occidentales bullen de comunicaciones, entrevistas y contactos, Rodríguez Zapatero se fotografía alegremente con el pañuelo palestino, en una actitud más propia de la fiesta del Partido Comunista en la Casa de Campo que de la Presidencia de un Gobierno miembro de la UE y la OTAN en medio de una crisis internacional.

Desde sus distintos puntos de vista, Francia, Estados Unidos, Alemania o Gran Bretaña avanzan con pies de plomo, tratando de conciliar intereses, convicciones y necesidades estratégicas con las reglas de respeto por la única democracia que existe en la zona. Pero de nuevo marginados, nos estamos encontrando con que Hezbolá felicita al presidente del Gobierno Español, éste insulta reiteradamente a Israel, viste el pañuelo-fetiche de los terroristas palestinos y su partido convoca manifestaciones contra Israel.

Esa es la aportación de Rodríguez Zapatero a la solución del conflicto. En la ignorancia política habitual del Gobierno, ahora les toca quitar importancia al hecho, que no es aislado. Pero ya es tarde: de nuevo el Gobierno nos ubica internacionalmente con los de siempre. Israel y la comunidad internacional ya han tomado nota. Hezbulá y Hamas también; ya tienen un nuevo amigo, justo cuando se estaban quedando sin ellos. Es la aportación de Zapatero.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Reconstruir el Líbano
Por SHLOMO AVINERI ABC 20 Julio 2006

La actual crisis en el Líbano es una crisis del Estado libanés. Si se pretende poner fin a la violencia, lo que hay que abordar es esta crisis estructural. Cuando Israel retiró a sus fuerzas del sur del Líbano en 2000, la comunidad internacional entendió que el Gobierno libanés reafirmaría su autoridad en la zona evacuada. Hizbolá, que dirigió la lucha armada contra la ocupación israelí, debía desarmarse y reinventarse como fuerza política para representar a una comunidad chií que tradicionalmente había sido marginada por las élites gobernantes maroní, suní y drusa del Líbano.

Nada de eso ocurrió. En lugar de desplegar a sus fuerzas en el sur del Líbano, el débil Gobierno de Beirut consintió la determinación de Hizbolá de convertirlo en una zona de estacionamiento para preparar ataques contra Israel. Durante los últimos seis años, Hizbolá ha establecido lo que prácticamente es un Estado dentro de otro Estado: su milicia se ha convertido en la única fuerza militar en el sur del Líbano, y ha establecido avanzadas a lo largo de la frontera con Israel, a veces a sólo unos metros de distancia de la misma. De vez en cuando, Hizbolá bombardeaba a Israel, y su líder, Hasan Nasralah, proseguía su espeluznante invectiva, no sólo contra Israel y el sionismo, sino contra todos los judíos.

La resolución 1.559 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exigía explícitamente el desarme de todas las milicias y la reafirmación de la autoridad del Gobierno libanés en el sur, no se acató. Después de la muy anunciada «Revolución del Cedro» de 2005, Hizbolá incluso se unió al Ejecutivo libanés, al tiempo que mantenía sus milicias armadas y el control del sur.

Israel, por su parte, tambaleándose todavía por el trauma de su mal concebida guerra en el Líbano en 1982, optó por no responder a los ataques de Hizbolá con la esperanza de que estos no aumentaran. Sin embargo, esas situaciones tan absurdas tienden a estallar, como ha ocurrido con el secuestro de dos soldados israelíes por parte de Hizbolá en territorio israelí.
La prolongada existencia del Estado ilegítimo de Hizbolá dentro de otro Estado ya no puede tolerarse por más tiempo. Sin embargo, el Líbano es demasiado débil como para hacer valer su soberanía. Por otra parte, Israel no permitirá que Hizbolá vuelva a establecerse a lo largo de su frontera o que conserve sus misiles.

Para lograr cualquier reafirmación de una soberanía libanesa efectiva en el sur del país, se requiere un firme esfuerzo internacional, más allá de los apretones de manos y la retórica actuales. Los principales elementos de una solución internacional de ese tipo son los siguientes:

- Hizbolá debe liberar de inmediato, y sin condiciones, a los dos soldados israelíes.
- Israel debe poner fin a sus actividades militares en el Líbano.
- El Gobierno libanés debe solicitar ayuda internacional para aplicar la resolución 1.559;
- Con este fin, debe instaurarse una fuerza internacional de aplicación sólida y adecuadamente armada.

Para conseguirlo, esta fuerza debe actuar de un modo muy distinto a las anteriores iniciativas fallidas de la ONU en el Líbano. La actual fuerza de la ONU en el sur del Líbano, UNIFIL, es una broma de mal gusto. Al igual que la presencia de la ONU en Srebrenica durante la guerra de Bosnia, UNIFIL ha dado mala fama a la ONU: nunca impidió que los terroristas atacaran a Israel y tampoco detuvo la invasión israelí del Líbano en 1982.

Lo que se necesita es una delegación militar que tenga una autoridad clara para emplear la fuerza. Esa delegación debería ser internacional y contar con el visto bueno de la ONU, pero no ser una fuerza de la ONU. Podría basarse en las capacidades de la OTAN, con un fuerte ingrediente europeo. Para dar más legitimidad a su delicada misión en un país árabe, deberían incorporarse soldados de Marruecos, Arabia Saudí y, tal vez, Pakistán.

La misión de esa fuerza consistiría en ayudar a desplegar - por la fuerza, si fuese necesario- al Ejército libanés en el sur de Líbano, participar en el desarme de Hizbolá y patrullar la frontera entre Israel y Líbano para garantizar que no se produzcan incursiones desde ningún lado. Y, por último, pero no menos importante: apenas se conoce el hecho de que una anomalía de la condición del Líbano hasta hoy es que Siria no ha reconocido plenamente su existencia como nación soberana (en los libros de texto sirios, el Líbano figura como parte de la Gran Siria). En consecuencia, no existen unas relaciones diplomáticas normales entre los dos países: no hay Embajada siria en Beirut ni Embajada libanesa en Damasco.

Esto es absurdo y peligroso, y la desventurada Liga Árabe nunca lo ha abordado verdaderamente. Para reforzar la independencia y la seguridad libanesas, y de acuerdo con la resolución 1.559 de la ONU, que provocó la retirada de las fuerzas sirias del Líbano, debería presionarse a Siria para que reconozca la soberanía y la independencia del Líbano.

La existencia de Hizbolá como un mini-Estado en el sur de Líbano es una violación flagrante de la soberanía libanesa. Ese vacío de autoridad legítima ha generado la crisis actual y debe ser extirpado. El Líbano no puede establecer su soberanía en el sur del país por sí mismo, y la fuerza militar israelí es incapaz de hacerlo. Unas palabras vanas desde San Petersburgo, Bruselas o la sede de la ONU no serán suficientes, ni tampoco un mero alto el fuego, ya que eso, sencillamente, devolvería a la zona al punto de partida. Por el contrario, se requiere un cambio esencial. Sólo una fuerza militar efectiva y con legitimidad internacional puede proporcionarlo. De lo contrario, estamos todos condenados a la prolongación de los actuales ciclos de violencia.

Ex director general del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí
(c) Project Syndicate, 2006

Líbano
Gracias, Israel
Brigitte Gabriel Libertad Digital 20 Julio 2006

Texto de la carta que ha enviado la Fundación Libanesa por la Paz al primer ministro de Israel, Ehud Olmert. La versión en inglés ha corrido a cargo de Walid Phares, de la Fundación por un Líbano Libre.

Te animamos a golpearles duro y a destruir su infraestructura terrorista. No es sólo Israel quien está harto de esta situación, sino la mayoría silenciosa de los libaneses, harta de Hezbolá pero incapaz de hacer algo por miedo a las represalias de los terroristas.

En representación de miles de libaneses, te pedimos que abras las puertas del Aeropuerto Internacional Ben Gurión de Tel Aviv a los miles de voluntarios de la diáspora que están dispuestos a coger las armas y liberar su patria del fundamentalismo islámico.

Te pedimos apoyo, facilidades y logística para ganar esta batalla y lograr juntos los mismos objetivos: la paz y la seguridad para el Líbano, para Israel y para las generaciones futuras.

Los una vez predominantes libaneses cristianos, responsables de brindar al mundo "el París de Oriente Medio", como solía ser conocido el Líbano, han sido asesinados, masacrados, expulsados de sus hogares y dispersados por el mundo, mientras el Islam radical declaraba la guerra santa y tomaba el control del país, en los años 70. Los cristianos libaneses manifiestan la opinión de que ellos e Israel han aprendido de la experiencia, que ahora descubre a regañadientes el resto del mundo.

Mientras el mundo protegía a aquella OLP que se retiraba del Líbano en 1983, con Israel pisándole los talones, nacía otra organización con una ideología más volátil y religiosa: Hezbolá, "el Partido de Alá", fundado por el ayatolá Jomeini y financiado por Irán. Fue Hezbolá quien voló por los aires los barracones de los marines norteamericanos en el Líbano, en octubre de 1983, matando a 241 americanos y a 67 paracaidistas franceses. El presidente Reagan ordenó en febrero de 1984 la retirada de las unidades de la Fuerza Multilateral de EEUU, y pasó página tanto a la matanza de los marines como a la implicación norteamericana en el Líbano.

El mundo civilizado, que erróneamente vilipendió entonces a los cristianos y a Israel y que hoy sigue vilipendiando a Israel, no prestaba atención a los acontecimientos. Mientras Estados Unidos y el resto del mundo andaban preocupados por el conflicto Israel-OLP, los regímenes terroristas de Siria e Irán alimentaron el fundamentalismo islámico en el Líbano y en todo el planeta.

Los extremistas chiíes de Hezbolá comenzaron a reproducirse como conejos, desbordando a los cristianos y a los sunníes moderados. Veinticinco años después, han producido el suficiente número de gente como para hacerse electoralmente con 24 escaños del Parlamento libanés. Desde la retirada israelí, en el año 2000, el Líbano se ha convertido en una base terrorista gestionada y controlada por Siria, con su presidente local marioneta, Lahoud, y el "Estado dentro del Estado" de Hezbolá.

El Ejército libanés dispone de menos de 10.000 efectivos. Hezbolá cuenta con más de 4.000 milicianos entrenados, y en el sur del Líbano y el Valle de la Bekaa hay alrededor de 700 miembros de la Guardia Revolucionaria iraní. ¿Por qué, pues, no se ocupa de solventar la situación el Ejército? Porque una mayoría de libaneses musulmanes supone que se dividirá y que una parte se unirá, siguiendo patrones religiosos, con las fuerzas islámicas, tal y como ocurrió en 1976, al inicio de la guerra civil libanesa.

Todo se reduce a una guerra que enfrenta a la ideología yihadista con el occidentalismo judeocristiano. Los musulmanes, que hoy son mayoritarios en el Líbano, apoyan a Hezbolá porque forman parte de la Umma, la nación islámica. He aquí el tabú que todo el mundo pretende pasar por alto.

Los recientes ataques contra Israel han sido orquestados por Irán y Siria, si bien ambos países tienen intereses distintos. Damasco considera el Líbano parte de la "Gran Siria". El joven presidente sirio, Bachar Asad, y sus lugartenientes en la Inteligencia militar baazista se sirven de este último estallido de violencia para demostrar a los libaneses que necesitan de la presencia siria para protegerse de la agresión israelí y estabilizar el país. Irán utiliza convenientemente a su ejército títere libanés, Hezbolá, para distraer la atención de los líderes mundiales en la cumbre del G-8 de sus intentos de hacerse con armamento nuclear. El apocalíptico presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y los mulás de Teherán pretenden hacerse con el dominio hegemónico del mundo islámico bajo el demencial estandarte del chiísmo mahdista. Ahmadineyad quiere consolidar su posición como principal yihadista de Alá cumpliendo con su promesa de "borrar a Israel del mapa".

Por mucho que quiera evitar hacer frente a la realidad del extremismo islámico en Oriente Medio, Occidente no puede ocultar que Hamás y Hezbolá, contra los cuales lucha Israel, comparten la misma ideología islámica radical que ha fomentado el terrorismo contra el que luchan América y el mundo. Es el mismo Hezbolá con el que Irán amenaza a América, en forma de atentados suicidas, si ésta le impide desarrollar armamento nuclear. Mantiene células en más de diez ciudades de Estados Unidos. Hamás, por su parte, cuenta con la mayor infraestructura terrorista en suelo americano. Esto es lo que pasa cuando cierras los ojos ante el mal durante décadas, con la esperanza de que desaparezca.

El jeque Nasralá, líder de Hezbolá, es un agente iraní. No es un actor independiente en esta pantomima. Lleva implicado en el terrorismo más de 25 años. Irán, con su visión islámica de un Oriente Medio chií, tiene agentes, tropas y dinero en Gaza, los territorios palestinos, el Líbano, Siria e Irak. Detrás de esto se encuentra la concepción que impulsa al presidente iraní, que se cree "el instrumento y el catalizador" de Alá para poner fin al mundo tal y como lo conocemos y abrir el camino a la era del Mahdi. Ahmadineyad tiene una fe ciega (y mesiánica) en la tradición chií del duodécimo, u "oculto", salvador islámico, que emergerá de un pozo de la ciudad sagrada de Qum (Irán), después del caos, las catástrofes y las matanzas globales, y establecerá la era de la Justicia Islámica y la paz duradera.

El presidente Ahmadineyad ha declinado responder a las propuestas de Estados Unidos, la UE, Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU para que Irán detenga su programa de armamento y enriquecimiento de uranio hasta el 22 de agosto. ¿Por qué esta fecha? Porque el 22 de agosto coincide con el 28 de Rajab del calendario islámico, el día en que el gran Saladino conquistó Jerusalén.

Existe una enorme preocupación en la comunidad de Inteligencia por el Armagedón que podría desencadenar la ideología extremista de Ahmadineyad.

El mundo civilizado debe unirse en la lucha contra quienes anegan Israel y el mundo en terrorismo. Tenemos que dejar de analizar lo que distingue al Hamás sunní del Hezbolá chií y comenzar a poner el énfasis en lo que los une en su lucha contra nosotros: el Islam radical.

EL PAÑUELO PALESTINO DE ZAPATERO (El dogal de las convicciones zetapeicas)
Rafael Herrera Guillén Periodista Digital 20 Julio 2006

El gusto de este gobierno por el travestismo es constante. Desde De la Vega, moviendo sus curvas sintéticas al ritmo de sones africanos, hasta el Presidente, que se anuda el pañuelo palestino, los gestos anabelénico-victormanuélicos son su gran aportación a la política internacional. Pero la cosa es más grave que todo esto.

El Presidente del gobierno no tiene derecho a tener convicciones personales cuando la situación internacional demanda cautela y prudencia. Ya escribí algo acerca de las inconsecuencias del idealismo en políticos con responsabilidad. Así que no seguiré por ahí. Sí diría que el Presidente Zapatero no tiene derecho a imponer sus convicciones como José Luis en la política exterior de toda la nación española, a la que tiene que representar como Presidente.

Es lamentable esta imagen del Presidente con el pañuelo palestino, no por el pañuelo mismo, ni por los palestinos (obviamente), sino por la toma de partido en política exterior que implica el gesto. Zapatero no puede imponernos el dogal de sus convicciones, sino ejercer responsablemente su deber, que no es otro que ser hacer lo que conviene a España, no lo que le conviene a él. Hacer una declaración negativa contra Israel mientras se guarda silencio sobre los terroristas de Hezbolá es una estupidez, falta de realismo político, y un gesto miserable, máxime cuando Hezbolá cometió un atentado en un bar de Madrid. Un Presidente que calla y no condena a asesinos que han derramado sangre en mi país y en mi ciudad, y con su condena a Israel parece hacerles buenos, puede ser dos cosas: o un irresponsable siniestro o un "realicida".

Israel está atacando a un grupo terrorista. Sucede que en su ataque están muriendo muchos civiles inocentes. Una de las estrategias del terror es la mimetización con la población civil. El militar no puede distinguir al civil del terrorista. Esta indistinción es la clave, pero quien la provoca cobardemente es el terrorista, que se refugia entre los civiles para no ser descubierto, no el ejército regular. Esto no significa que Israel tenga derecho a hacer un ejercicio de indiscriminación del enemigo. La indistinción del enemigo hace que el ejército de Israel actúe bajo una psícosis maniática. Pero la reacción de Israel no viene determinada por una maldad diabólica intrínseca, como pretenden hacernos creer TVE1 y el antisemitismo peculiar de la izquierda. Sino de un dilema bélico de todo enfrentamiento entre un ejército regular y un grupúsculo terrorista: ¿Cómo defenderse de un enemigo que ataca como enemigo y se oculta como un neutral? ¿Cómo reaccionar cuando amenazan tu integridad, lanzando la piedra y escondiendo la mano? Israel lo tiene claro: que paguen justos por pecadores. Pero mientras todo esto sucede, el Presidente del Gobierno condena como un escolar a los israelíes, se pone el dogal de sus convicciones al cuello y calla como un miserable ante Hezbolá, un grupo de terroristas. Tal vez su estrategia es más profunda: a lo mejor calla ante Hezbolá para que no cometan un atentado en España otra vez. Eso si sería grandeza política.

Dicho queda.

EL ALCALDE HABLA DE "PRESUNTO ATENTADO"
Explota un artefacto en una constructora del municipio coruñés de Oroso
Un artefacto ha explotado la madrugada de este miércoles, sin causar daños personales, en la sede de la empresa constructora en la localidad de Sigüeiro, en el municipio coruñés de Oroso. La explosión podría guardar relación con los artefactos colocados por independentistas gallegos a finales de junio en las obras de la autovía Santiago-Cacheiras en Teo.
Agencias Libertad Digital 20 Julio 2006

La explosión tuvo lugar sobre las 4:00 horas en la sede de la empresa constructora "Puentes y Calzadas" que ha derrumbado buena parte del inmueble. En un primer momento se informó de que el artefacto estaba colocado al lado de la caseta de los vigilantes, si bien fuentes de la empresa ha señalado posteriormente que estalló en un inmueble que se encuentra en el interior de las instalaciones.

La Guardia Civil ha iniciado las investigaciones para determinar las características del explosivo y tratar de localizar a los autores de su colocación. El alcalde de Oroso, Manuel Mirás Franqueira, asegura que el artefacto explosivo ha provocado cuantiosos daños materiales y ha destruido la mitad del edificio de oficinas en el que fue colocado.

"Es un presunto atentado", ha asegurado el alcalde de Oroso, quien ha insistido en que el artefacto casero fue colocado "a propósito" aunque no le constaba que la constructora hubiese recibido ninguna amenazas. Especialistas en desactivación de explosivos de la Guardia Civil se ha desplazado hasta el lugar de los hechos para determinar las causas de la explosión. No obstante, fuentes de la investigación apuntaron que se trata de un artefacto casero usado habitualmente por grupos independentistas.

Como consecuencia de la explosión cayó la mitad del edificio de oficinas donde fue colocado el artefacto explosivo, que destruyó el tejado y parte de las paredes. Obreros de la empresa trabajan en la retirada de escombros y de documentación.

La Audiencia Nacional juzga a «Txapote» por el asesinato de Fernando Múgica
Tras ser condenado a 50 años de cárcel por el asesinato de Miguel Ángel Blanco, ahora se enfrenta a una pena de 72 años
Fax Press - Madrid. La Razón 20 Julio 2006

El etarra Francisco García Gaztelu, «Txapote», regresa hoy al banquillo de la Audiencia Nacional para dar cuenta, esta vez, por el asesinato del dirigente socialista Fernando Múgica Herzog en 1996, y por lo que se enfrenta a una pena de 72 años de cárcel, condena que si finalmente se hace efectiva se sumaría a los cincuenta años de cárcel a los que acaba de ser condenado por el asesinato de concejal del PP Miguel Angel Blanco.

Al juicio de mañana también se podrá ver bastante afluencia de público aunque no será comparable a la del juicio de Blanco, con todas las asociaciones de víctimas presentes. Así, entre los presentes seguros estarán la viuda y los tres hijos de Múgica.

Es la primera vez que Txapote se sienta solo en la pecera de la sala de la Audiencia Nacional donde se celebran los juicios de terrorismo, ya que en los dos juicios celebrados - por el asesinato de Blanco y del también concejal del PP José Luis Caso- ha tenido a su lado a su compañera sentimental Irantzu Gallastegui, «Amaia», quien ya ha sido condenada por el asesinato de Múgica, al igual que el también miembro del «comando Donosti» Valentín Lasarte y el entonces dirigente de la banda Juan Luis Aguirre Lete, «Insunza». A los dos primeros se les impusieron sendas penas de 82 años de prisión y el tercero, que dio la orden al «talde», fue sentenciado a treinta.

Durante los dos juicios en los que se sentaron como acusados, Txapote y Amaia mostraron una actitud en ocasiones desafiante hacia el tribunal y en otras de abierta indiferencia, lo que llevó al Ministerio Público a pedir un «largo tratamiento penitenciario» para ambos.

En el escrito de conclusiones, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional Javier Zaragoza -encargado del caso-, explica que Txapote y Lasarte huyeron en agosto de 1995 a Francia donde fueron acogidos por Insunza. Este les presentó a su nueva compañera, Amaia.

El 21 de enero de 1996, Aguirre les indicó una nueva campaña de acciones delictivas de objetivos a ejecutar y que habían sido fijados por la dirección de ETA, en concreto por José Javier Arizcuren Ruiz, «Kantaury». Estos objetivos se dividían en dos grupos, uno relativo a «acciones inmediatas», entre las que se encontraba dar muerte a Múgica, y otro grupo de libre elección por los integrantes del comando de las posibles víctimas.

DE «FORMA INMEDIATA»
Con respecto a la acción contra el dirigentes socialistas, Aguirre les transmitió las intenciones de Kantaury, de que la misma se realizase de «forma inmediata» para que no coincidiera con la campaña electoral, haciéndoles entrega de informaciones, documentación falsa y de armamento.

Los tres miembros del comando pasaron a Guipúzcoa, donde se pusieron en contacto con José Luis Gueresta (fallecido) para que les facilitara un coche. Los días anteriores al asesinato, el 6 de febrero de 1996, los tres liberados se dedicaron a comprobar la información sobre Múgica, controlando sus trayectos y horarios.

En un principio decidieron la acción para el día 5 pero una vez colocados en la calle por donde supuestamente debía pasar Múgica, ese día no apareció. Así, al día siguiente quedaron con Gueresta en el hipódromo de Lasarte, donde hicieron el cambio de matrículas al coche, y se dispusieron a dirigirse al lugar donde pasaría el dirigente socialista, momento en el que se chocaron con otro coche.

Sin embargo, decidieron continuar con la acción y se dirigieron a la calle Arrasate, donde se bajaron del vehículo Lasarte y Txapote, quedándose los otros dos en el vehículo. En el momento que apareció Múgica, Lasarte y Txapote, con sus respectivas armas de fuego, comenzaron a seguirle a corta distancia. Decidieron que uno de ellos se colocara en la acera contraria para cubrir la acción, siendo éste Lasarte, mientras Txapote se aproximaba por la espalda de Múgica disparándole a corta distancia un disparo en la cabeza que le produciría, por las zonas vitales afectadas, su muerte. Después de disparar, los terroristas huyeron del lugar

El chantaje económico de ETA continúa en julio
- Empresarios navarros reciben misivas de la banda fechadas en junio que fueron puestas en el correo a primeros de este mes - Uno de los industriales presentará una denuncia en la Audiencia ante la actitud del Gobierno de negar la extorsión
J. M. Zuloaga / C. Morodo La Razón 20 Julio 2006

Madrid- El «aparato económico» de la banda terrorista ETA se mantiene operativo pese a la operación desarrollada el pasado mes de junio en España y Francia. Los etarras, tal como adelantó LA RAZÓN, cuentan con otras vías, además de la desarticulada, para continuar con la extorsión a los empresarios.

Una nueva remesa de cartas de chantaje ha llegado a sus «destinatarios» en plena semana de celebración de los Sanfermines. Las víctimas son esta vez empresarios navarros y las misivas están fechadas por la banda terrorista en junio, aunque de las estafetas de correo de Pamplona salieron con matasellos de 1 de julio, según confirmó a este periódico el presidente de la Confederación de Empresarios Navarros (CEN), José Manuel Ayesa.

Colaborar con el proceso. Las misivas están redactadas en los mismos términos que las que llegaron también a industriales navarros en el mes de abril, semanas después de que entrara en vigor el alto el fuego decretado por los terroristas el 22 de marzo, y que las que recibieron empresarios vascos a principios de junio. En ellas, la banda invita a «colaborar» con el denominado «proceso de paz» pero se trata de cartas de extorsión «en toda regla».

Ayesa tiene constancia de tres de ellas, así como de la intención de uno de los afectados de presentarse directamente ante la Audiencia Nacional, ante la supuesta «desatención» de las Fuerzas de Seguridad en las denuncias anteriormente formuladas y ante la negativa del Gobierno a reconocer públicamente que sigue habiendo extorsión terrorista.

Subrayó, asimismo, que los empresarios navarros «han tenido un protagonismo muy importante denunciando estos hechos y parece que en determinados sectores políticos esto ha molestado», pero, agregó, «las denuncias las hemos hecho siempre desde la objetividad», según informa Europa Press. Ayesa vaticinó, además, que pese a la tregua, «la extorsión va a continuar mientras la banda terrorista no se disuelva», y recalcó que la patronal navarra «se mantendrá firme contra el chantaje terrorista». El mantenimiento de la extorsión a los empresarios no supone, desde la óptica de ETA, ningún tipo de ruptura de los «compromisos» a que habrían llegado representantes del Gobierno y de la banda antes del anuncio del alto el fuego. Los terroristas, en todas las comunicaciones que han hecho públicas desde entonces, han señalado que la tregua afectaba sólo a las «acciones armadas» (atentados), entre las que incluyen, como novedad con respecto al alto el fuego de 1998 y 1999, el robo de armas y explosivos. No así, su posible adquisición en el mercado negro y otras actividades como la «kale borroka».

ETA justifica el mantenimiento de la extorsión en las «necesidades económicas» que tiene una organización como la suya. A este respecto, fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN subrayan la importante confusión que, desde sectores mediáticos próximos al Gobierno, se transmitió a la opinión pública al hacer creer que el alto el fuego se extendía al chantaje económico e incluso al terrorismo callejero. La banda no se había comprometido a ello, como ha quedado demostrado con posterioridad.

Las remesas que ETA ha enviado en los últimos meses son de unas treinta cartas, según las citadas fuentes. Las cantidades exigidas oscilan entre los 20.000 y los 60.000 euros, que deben ser pagados en billetes de 20, 50 y 100 euros.

Discreción. En el texto de las misivas, los pistoleros advierten al extorsionado que debe guardar «discreción sobre nuestras relaciones» y, sobre todo, no denunciarlo a las Fuerzas de Seguridad. Con ello tratan de que la continuidad de estas campañas pase inadvertida para la opinión pública a la que se trata de convencer de las supuestas «bondades» del «proceso de paz». ETA, que advirtió, en una entrevista publicada en «Gara», que el alto el fuego no era «reversible» y que actuaría en función de cómo marchase el «proceso», mantiene, según las fuentes consultadas, operativos sus distintos «aparatos» («militar», «logístico», etcétera).

Como informó este periódico, una treintena de industriales vascos y navarros presentarán hoy en Pamplona la Plataforma de Empresarios Constitucionalistas, ligada al Foro Ermua. Harán público un manifiesto en el que reclaman que el Estado de Derecho siga actuando.

MOVIMIENTOS CÍVICOS EN LA RED
Minuto Digital 20 Julio 2006

Que los movimientos cívicos han logrado sacar a la calle a cientos de miles de personas no lo duda nadie. Todo eso se ha logrado gracias a los medios de comunicación. Internet también ha sido un vehículo importante para canalizar las inquietudes ciudadanas. Las páginas web de los diferentes movimientos cívicos se actualizan con normalidad y en ellas se pueden encontrar todas las novedades.

¿Se leen las web de los movimientos cívicos?

Ninguna asociación ofrece datos en su site sobre los lectores que llegan hasta sus páginas. La única fuente de información relativa al tráfico, número de visitas, es el medidor Alexa de la empresa Amazon.

Alexa mide el tráfico generado en cada web y la situa entre todas las web del mundo. Según Alexa las web cívicas quedarían situadas de esta forma:

109.526 Plataforma España y Libertad
156.514 AVT
295.603 Foro Ermua
648.633 Fundación para la Libertad
795.250 Rosas Blancas
1.647.000 Manos Limpias
1.900.680 Dignidad y Justicia
2.140.000 Asociacion de Ayuda a las Víctimas del 11-M
SIN DATOS Convivencia Cívica

A estos datos habría que añadir que la posición de Rosas Blancas sería algo mejor, ya que muchas de sus páginas se encuentran alojadas en el portal ciudadano Hazteoir.org, lo que le puede restar algo de tráfico.

En todo caso la web mejor colocada es España y Libertad seguida de la AVT y Foro Ermua. De estos datos se extrae uno curioso: sólo tres o cuatro movimientos cívicos mantienen un caudal de unos miles de visitas diarios a sus webs.
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