AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 21 Julio  2006
Ayer fueron los nazis; hoy, ETA
Rubén MÚGICA Hijo de Fernando Múgica Herzog, asesinado por ETA en 1996  La Razón 21 Julio 2006

La Audiencia Nacional ha vuelto a juzgar, entre ayer y hoy, a Francisco Javier García Gaztelu, al que los suyos, sin que a mí me interese por qué, llaman «Txapote»; lo juzgan ahora como autor material del asesinato de mi padre, Fernando Múgica Herzog, ocurrido el 6 de febrero de 1996.

Escribo estas líneas mientras juzgan al asesino, al que sólo he visto durante unos instantes. Prefería quedarme fuera. No tenía ninguna gana de ver el rostro del criminal. Para qué, me preguntaba. Mi familia conoció en Europa la persecución nazi y los campos de concentración; conocimos después la persecución franquista, y ya luego el régimen nacionalista vasco y la crueldad de su instrumento criminal, llamado «ETA». No tenía ninguna gana de ver el rostro de «Txapote», pero tampoco ninguna necesidad; es el rostro del criminal, y en mi casa ya sabemos cómo es.

Mi familia dijo, hace poco más de diez años, que ni olvidaría ni perdonaría. Algunos pensaron que tal reflexión era fruto del acaloramiento de aquel momento, justo cuando despedíamos a mi padre en la Casa del Pueblo de San Sebastián, que él ayudó a levantar para decir a los terroristas que los socialistas vascos reivindicábamos nuestro derecho a ser y estar en Euskadi, y que ellos, los criminales, habían de ser expulsados de la sociedad a la que ofendían.

Hoy, diez años después, insistimos en que ni olvidamos ni perdonamos; hoy, diez años después, terminamos de cumplir la promesa que hicimos: contribuiríamos a destruir al criminal que asesinó a mi padre, y a tantos padres.

Pero no termina aquí nuestro trabajo. La generación de mi abuela nos transmitió los nombres de los nazis que persiguieron a los judíos en Europa. La generación de mi padre y de mi tío Enrique nos transmitió los nombres de los franquistas que persiguieron a los demócratas en España. Y mis hermanos y yo transmitimos a los nuestros los nombres de los criminales que han perseguido en Euskadi a quienes no somos nacionalistas vascos ni nada queremos de ese régimen complacido y grasiento que ha maltratado a las víctimas del terrorismo, obteniendo ventaja tramposa de cada crimen; no hay partes que puedan sentarse a hablar, sino una espesura criminal arrojada sobre ciudadanos indefensos.

«Txapote», derrotado, vuelve a su celda, donde seguramente ensayará nuevos gestos con los que insultar a los familiares de sus víctimas. Pierde el tiempo con mi familia; no hemos venido a ver sus muecas, sino a liquidarlo, anunciando que morirá en la cárcel de la mano de su infinita indignidad. Pero su derrota es sólo un punto más en nuestro camino. Cumplimos con nuestra obligación, y, junto con otros muchos, decimos que no hay nada de qué hablar con los criminales; que han de permanecer en la ilegalidad; que no pueden volver a las instituciones; que han de ser perseguidos y ajusticiados.

Que ha de haber vencedores y vencidos, porque sólo de tal forma se hará justicia con los asesinados, y porque será así como la sociedad española seguirá proclamando su decencia. No nos basta la paz a secas y sin adjetivos; sólo la libertad nos hará iguales.

En eso estamos la viuda y los hijos de Fernando Múgica, preservando su nombre y su memoria, y preguntando: quién y cómo liderará el combate contra ETA al día siguiente de constatar que los terroristas nos están engañando nuevamente.

Zapatero y las víctimas
Editorial ABC 21 Julio 2006

EL presidente del Gobierno declaró ante los jóvenes socialistas reunidos en Alicante el pasado martes que no le importan los insultos del PP porque su objetivo es conseguir que no haya una víctima más del terrorismo. Dicho así parece una contraposición absoluta entre su inobjetable propósito y la acción política del PP, nuevamente señalado -da lo mismo el coste moral y democrático que esto conlleva- como la principal amenaza del proceso de negociación política del Gobierno con ETA.

Sin duda, el objetivo expresado por Rodríguez Zapatero es compartido unánimemente. Nadie quiere más víctimas. La discrepancia está en los medios para conseguirlo, y entre quienes más se oponen al método que sigue el Gobierno para alcanzar la «paz» están, precisamente, las víctimas que ya lo son. No es ociosa esta precisión porque el discurso del Gobierno y del PSOE está construido sobre una visión meramente afectiva de las víctimas de ETA, apostando toda la legitimación moral y política del proceso de negociación con los terroristas a la evitación de nuevas víctimas. Las que importan a estos efectos, como parte del resultado final que habrá de justificarlo todo, son las víctimas que no se produzcan, no las que ya ha causado ETA. Evidentemente, el fin no sólo no justifica los medios, sino que, según cuáles sean éstos, el fin puede deslegitimarse aún más.

Sin embargo, también en esto ha incurrido el Gobierno en un error de cálculo, similar al cometido con la posición del Partido Popular -particularmente de Mariano Rajoy-, al creer que toda resistencia quedaría vencida por la fuerza de los acontecimientos, es decir, de la tregua, de la ausencia de atentados y de la gesticulación «pacificadora» de ETA y Batasuna.
El Gobierno se encuentra en pleno proceso de negociación con ETA y debería hacer recuento de los apoyos efectivos que ha recabado su peculiar metodología de pacificación. No tiene, ciertamente, el del PP, porque lo ha repudiado, ni el de las víctimas de ETA, que en su inmensa mayoría se lo han negado para emprender este proceso de reconocimiento político de ETA y de negociación de sus exigencias. Y las víctimas no son agua pasada, sino una realidad muy presente e inseparable de cada paso que dé el Gobierno en este asunto.

Ayer se volvió a demostrar en el tercer juicio a García Gaztelu, «Txapote», esta vez por el asesinato del socialista Fernando Múgica, cuya ejemplar familia asistió a la vista oral y posteriormente ofreció una rueda de prensa en la que demostró, como tantas otras familias rotas por ETA, la autoridad moral de las víctimas sobre la opinión pública. «No hay nada que hablar con los terroristas», afirmó ayer la familia Múgica, distanciándose de la política gubernamental. Algo parecido ocurrió durante el juicio por el asesinato de Miguel Ángel Blanco, también con el despreciable «Txapote» como protagonista. Y lo mismo ocurrirá una y mil veces si el Ejecutivo insiste en preterir la tutela efectiva de ese colectivo. No tiene sentido, pues, ni buena lectura el retraso en la ley prometida al efecto. Es urgente su aprobación.

La relación de Rodríguez Zapatero con las víctimas tiene hitos tan cargados de agravio como el Alto Comisionado -en vías de extinción-, la utilización cizañera de las víctimas del 11-M, el desaire de su ausencia en el III Congreso Internacional y las ocurrencias comparativas del fusilamiento de su abuelo, por citar actos concretos que han dañado moralmente las relaciones entre el Gobierno y las víctimas de ETA. Si en algún momento alguien en el Ejecutivo pensó que las víctimas eran un resorte molesto de la política antiterrorista de Aznar y que acabarían neutralizadas por el 14-M, se equivocó gravemente. Al prescindir de las víctimas, el Gobierno se ha privado de un marchamo ético imprescindible para su proceso de negociación, ha alentado la desconfianza sobre sus intenciones con ETA y Batasuna y ha impregnado el fin del terrorismo de un sentido oportunista, presente también en sus planteamientos actuales sobre otros terrorismos.

ZP está por el terror
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 21 Julio 2006

ZP está con Hizbolá, con Siria, con los sueños nucleares de Irán, a favor de los que proclaman abiertamente la destrucción de Israel. Está, en definitiva, por la guerra. Ha tomado partido. Se ha colocado el pañuelo palestino de la beligerancia. ¿Y la paz? Simple retórica que necesitan las huestes de izquierda... sabias en este tipo de ejercicios de impostura.

En nuestra política interior, ZP negocia con ETA, sin que ésta haya renunciado al crimen, ni siquiera formalmente; considera que el criminal Arnaldo Otegi es la encarnación de la paz, no Alcaraz, no las víctimas del terror, y llama «proceso de paz» a lo que nos llevará a la guerra, ya abierta, entre los españoles. No al Estado y a las Fuerzas de Seguridad frente a los partidarios del Terror.

José Luis Rodríguez Zapatero es un hombre de la guerra porque se pone siempre al lado del que la cultiva. En este sentido su discurso es muy elemental, y, por eso, es muy bien entendido por sus seguidores. Representa a la izquierda que tradicionalmente estuvo por las revoluciones y ahora con aquellos que pueden destruir lo que ahora ella no es capaz de transformar. La yihad contra Occidente. Contra la depravada civilización cristiana y reaccionaria. Por esa razón la izquierda española celebró la destrucción de las Torres Gemelas como una derrota del imperialismo americano y del capitalismo global. Y del judaísmo internacional. Claro que es obvio el antisemitismo de la izquierda española y del presidente del Gobierno. Israel es para éstos la punta de lanza de Norteamérica en esa parte del mundo siempre explotada por Occidente, dominada antes por los europeos, ahora por los americanos.

Con la astucia del que piensa que los principios sólo sirven para tener disgustos, Rodríguez Zapatero se pone siempre al lado de los que pueden perjudicarle. ¿Los etarras, por ejemplo? Pues, al lado de los etarras. Otegi, el terrorista, es la encarnación de la paz. ¿Los yihadistas? La solución es la mano tendida, la Alianza de Civilizaciones. Guerra en la escuela a la Iglesia católica y clases de islam. Y, en política internacional, apoyo descarado a Hizbolá, esto es, al Terror.

Elemental y astuto, José Luis Rodríguez Zapatero estará siempre al lado de quienes puedan hacerle daño. Para él, como para Joschka Fisher, el 11-S comenzó una nueva era mundial aunque sus conclusiones sean absolutamente contrarias a las del ex ministro alemán. Si para éste hay que enfrentarse al Terror que pretende destruir Occidente, para Zapatero hay que plegarse, ceder, rendirse.

Un etarra desafía a las víctimas que el PSOE olvida
Editorial Elsemanaldigital  21 Julio 2006

El etarra Txapote volvió ayer jueves a ser juzgado en la Audiencia Nacional. En este caso la víctima no había sido un concejal del PP, como Miguel Ángel Blanco, sino un socialista como Fernando Múgica. Pero la actitud del miembro de la banda terrorista ha sido la misma en los dos juicios: un insultante desafío a las víctimas que el Estado de Derecho tiene el deber de amparar.

Txapote no reconoce la legitimidad del tribunal, porque cree que los "luchadores vascos" combaten "una guerra" contra España. Sin embargo, sean cuales sean sus creencias, él es español, súbdito de España y sus acciones deben ser juzgadas sin excusa ni pretexto según las leyes de España. Su actitud, pese a todo, es una muestra del estado de ánimo de ETA ante el llamado "proceso de paz": los etarras, que hace poco más de dos años afrontaban la derrota total ante la contundencia policial, la eficacia judicial y la unidad de PP y PSOE, hoy desafían al Estado.

La viuda y los tres hijos de Fernando Múgica, y los compañeros socialistas del asesinado allí presentes, como Nicolás Redondo Terreros, tuvieron que soportar los insultos de un criminal ya condenado y la impotencia añadida de saber que el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ha accedido a tratar con la organización de asesinos. Fernando Múgica y Miguel Ángel Blanco compartieron su destino, pero hoy los dirigentes del PSOE están dispuestos a transigir con Batasuna.

Un hijo de Fernando Múgica acompañaba a su padre en el momento de su asesinato. Al reconocer a Txapote como autor del disparo mortal no pudo evitar expresar sus sentimientos y desear que "se muera en la cárcel". Pero Zapatero tiene ante sí, en el camino hacia la supuesta paz, la exigencia etarra de que los presos sean liberados. Es decir, que las víctimas sean nuevamente humilladas ante los criminales.

José María Múgica dijo creer que "con los terroristas no hay absolutamente nada de qué hablar". PP y PSOE, unidos en esta convicción, llevaron a ETA al borde de la extinción. ETA respira hoy y terroristas como Txapote muestran su rostro más desafiante porque Zapatero en Madrid y Patxi López como secretario general del PSE han dado a la banda una dimensión política de la que carecía.

"Somos unos radicales. Queremos a los asesinos en prisión y a Batasuna en la más permanente y eterna ilegalidad". Es posible que Rubén Múgica, al decir esto, tenga razón, y desde algún punto de vista esa posición sea radical. Sin embargo una radical defensa del orden legal se ha demostrado la única manera de derrotar a cualquier terrorismo sin ceder a sus peticiones. Y es lo que las víctimas de ETA saben que está sobre la mesa.

Falsa memoria histórica
Editorial ABC 21 Julio 2006

EL pasado martes ABC publicaba un encuesta con intelectuales y políticos de distinto signo acerca de la ley de la memoria histórica impulsada por el Gobierno. Todos ellos coincidían en una postura fuertemente crítica, expresada también en otros medios por historiadores y escritores afines ideológicamente al PSOE, que han definido ese movimiento revisionista como «utopía totalitaria». La sociedad abierta y pluralista no admite la existencia de una «verdad oficial», propia de los regímenes autoritarios. Además, la memoria es una cuestión estrictamente personal porque depende de vivencias y recuerdos que no pueden ser sometidos a un pensamiento único. Son los historiadores los que deben estudiar con objetividad los hechos tal y como han sucedido y ofrecer el resultado de sus investigaciones desde un punto de vista científico, basado siempre en fuentes documentales. Lo contrario conduce a un planteamiento dogmático, cuyo objetivo es utilizar el pasado para justificar una posición partidista, con una concepción impropia de un genuino Estado democrático de Derecho. Es triste que treinta años después de la Transición sea necesario todavía recordar estas verdades elementales. El siglo XX ha sido pródigo en guerras y dictaduras, pero nadie pretende hacer una lectura unilateral que reparta elogios y condenas en función de prejuicios ideológicos.

El Gobierno parece decidido a condicionar el futuro de los jóvenes escolares a través de la sedicente «Educación para la Ciudadanía» y se empeña también -rizando el rizo- en escribir de nuevo el pasado. Magnificar la II República, un régimen convulso que culminó en una trágica guerra civil, es no sólo un error histórico grave, sino también un nuevo capítulo en la pretensión de avivar las diferencias entre los españoles. Los países serios miran al presente y al futuro, y asumen la historia en toda su integridad, con sus grandezas y sus servidumbres. No la utilizan para descalificar al adversario y justificar alianzas coyunturales con partidos que se sitúan en los márgenes del sistema. El sectarismo que practica Rodríguez Zapatero en este terreno debe ser combatido sin rodeo en nombre del sentido común y de la objetividad histórica. Así lo afirman los más prestigiosos intelectuales y lo reclaman todos los ciudadanos, de una u otra creencia ideológica, que son conscientes del éxito histórico de la monarquía parlamentaria instaurada por la Constitución de 1978 para situar a España en el lugar que le corresponde en Europa y en el mundo.

Proceso de rendición
Mentiras arriesgadas
GEES Libertad Digital 21 Julio 2006

Al tiempo que Rodríguez Zapatero posaba sonriente con el pañuelo-fetiche del terrorismo palestino, empresarios españoles denunciaban una nueva campaña de chantaje y extorsión por parte de ETA. Lo hacían de manera rotunda, y presentaban en público las misivas recibidas y fechadas este mismo mes. Al tiempo, estos empresarios chantajeados formaban, junto con el Foro de Ermua, una nueva Plataforma Constitucionalista, destinada a aunar esfuerzos para impedir que el dinero de los emprendedores se use en la estrategia aniquiladora etarra. Se trata de un paso valiente y decidido, en un momento en que los aires ideológicos parecen ir por otro lado.

Desde el punto de vista de ETA, seguir con el chantaje es tan lógico como necesario. Que haya declarado una tregua no significa que piense rendirse; tiene que mantener aún toda la infraestructura fuera y dentro de España, así como los tentáculos mediáticos, culturales y propagandísticos dentro del País Vasco y fuera de él. Mantener todo el aparato político-social que ya no recibe dinero del erario público exige un gasto extra. Además está, por supuesto, el componente del conjunto de los presos, especialmente vulnerable al desánimo. Para todo ello hace falta dinero, y ETA lo sigue consiguiendo de la misma manera que lo ha hecho siempre, hoy ante el disimulo gubernamental.

Pero esta revelación muestra a las claras y con pruebas que ETA está chantajeando a ciudadanos españoles, amenazándoles con el asesinato o el secuestro si no sueltan el dinero. Las pruebas son evidentes, las cartas están a la vista de todos. A los empresarios chantajeados las palabras de Patxi López, José Blanco o Rodríguez Zapatero les suenan a encerrona y gran mentira. A encerrona porque desde el Frente de la Paz les exigen que sean discretos, o sea, que se callen y paguen. A mentira porque primero se les silencia y después se pone en duda que las cartas sean reales. Pues bien, ahora es evidente que lo son.

La mentira del proceso de paz parece gozar de buena salud en los medios de comunicación gubernamentales, que son muchos y poderosos. Parte de las encuestas muestran que el pueblo español parece dispuesto a creer ciegamente en las palabras del Gobierno con tal de disfrutar de sus vacaciones y pagar la hipoteca a fin de mes. Pero las mismas encuestas muestran que demasiados españoles tienen ya la mosca detrás de la oreja, y dejan de confiar en el Gobierno cuando las pruebas de que esto es una gran mentira son abrumadoras. Por eso noticias como la del miércoles muestran que la estrategia de Rodríguez Zapatero aún está en riesgo.

Porque al fin y al cabo, la maniobra propagandística del Gobierno surte efecto si y sólo si la violencia queda dentro de unos límites disimulables. Cuando esto no es así, cuando los empresarios navarros se rebelan, o cuando los terroristas aprietan el acelerador de sus reivindicaciones y se burlan en los juicios por asesinato, la mentira del Gobierno se convierte en una mentira muy arriesgada. Mentira arriesgada para su estrategia electoral a medio y largo plazo, que puede venirse abajo. Pero sobre todo arriesgada para los máximos perdedores, los ciudadanos españoles; incluidos los empresarios que le pagan a Rodríguez Zapatero el chófer y la residencia oficial, para que luego se olvide de ellos y corra a vestirse la kefiya con entusiasmo.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Es ZP quien hace caso omiso a los Múgica
EDITORIAL Libertad Digital 21 Julio 2006

Si el hecho de ser víctima del terrorismo no fuera ya bastante como para expresar a la familia de Fernando Múgica toda nuestra solidaridad y apoyo moral, sus declaraciones en rueda de prensa, tras la vista judicial contra Txapote –uno de los asesinos del dirigente socialista vasco–, merecen toda nuestra adhesión intelectual.

¿Cómo no aplaudir la reivindicación de justicia de esta familia para que un asesino tan sanguinario, frío y orgulloso de su actividad criminal, como el asesino de Múgica, Miguel Ángel Blanco y tantos otros, no vuelva a salir de la cárcel? ¿Cómo no estar de acuerdo con que es "un principio elemental de acción de justicia que los asesinos que no han sido detenidos sean detenidos, juzgados y condenados para que también se pudran en la cárcel"? ¿Cómo no respaldar que la afirmación de que la existencia de cartas de extorsión evidencia un "proceso de gigantesco engaño"? ¿Cómo no suscribir que "el Estado de derecho no puede transigir con el mundo del terrorismo" o que "con los terroristas no hay absolutamente nada de que hablar"? ¿Cómo no sumarnos a los Múgica y a todos los españoles que abogan "por la derrota del proyecto político de los terroristas"? ¿Cómo no considerar también un "disparate" pedir a los miembros de una organización terrorista, "como Batasuna", que se legalicen cuando "lo que parece juicioso es que, precisamente porque son miembros de una organización terrorista, se les mantenga en la permanente ilegalización"?

Tampoco podemos dejar de estar de acuerdo con su petición de "unidad entre los dos principales partidos", siempre y cuando esta indeseable división no se supere con algo todavía más infame como sería que el PP, en lugar de hacer frente, se sumara al Gobierno del 14M en su indecente visto bueno a casi todo lo repudiado y denunciado este jueves por la familia Múgica.

Terrorismo
El PSOE y la familia Múgica
Agapito Maestre Libertad Digital 21 Julio 2006

Entre la tristeza y la impotencia, casi la desesperación, una sensación extraña me invade al leer las declaraciones de la familia de Múgica. Algo parecido me sucede, cuando leo las entrevistas que le hacen al valiente Enrique Múgica, hermano del asesinado Fernando, quien con claridad y contundencia dice que a su hermano lo mataron por socialista. Nada, pues, de cesiones ante ETA. Todos los familiares de Múgica, en realidad, todos los magníficos socialistas que asisten al juicio contra los asesinos de Fernando, son sinceros en sus declaraciones al insistir en que sin la unidad del PSOE y el PP no se terminará con ETA.

Tienen razón y, por supuesto, no hace falta ser muy avispado para saber que su demanda se dirige antes al Gobierno socialista que al PP, porque todos ellos saben que el principal responsable del proceso de acercamiento a ETA está propiciado por su propio partido, el PSOE, sin que el PP sepa de qué va el asunto. Ahora, sin embargo, hay que dar otro paso, hay que interpelar directamente al presidente del Gobierno, dejarse de rodeos, porque la cosa ha llegado demasiado lejos en la negociación entre Zapatero y ETA. No vean estos socialistas ningún reproche en mis palabras, entre otras razones, porque entre ellos tengo muy buenos amigos. Los conozco bien, lo suficiente, para saber que son ciudadanos íntegros, serios y con las ideas claras sobre el Estado de Derecho cómo para dejarse engañar con los procedimientos que sigue Zapatero en la negociación con ETA.

Sin embargo, parece que todas esas declaraciones a favor de la unidad entre el PP y el PSOE, que tanta repercusión tienen en la sociedad, no tienen ninguna receptividad en el seno del propio PSOE. Ya sé, ya sé, que quien manda en el PSOE silencia y ningunea a estos socialistas, pero cabe preguntarse, con toda la delicadeza que ustedes quieran, ¿por qué estos militantes de base del PSOE, estas víctimas socialistas del terrorismo de ETA, no ejercen alguna acción más concreta sobre su partido? ¿Por qué no hacen una crítica más directa a sus dirigentes y plantean alguna alternativa al proceso opaco que Zapatero está llevando a cabo con ETA? En fin, ¿por qué estos socialistas no dan un salto genuinamente político y rompen con la línea oficial del partido?

Aunque no quiero caer en la indelicadeza con estos buenos socialistas, me atrevería a decirles que ya no es el tiempo de las declaraciones abstractas sino de las acciones concretas en el seno de las fundaciones y asociaciones de víctimas que, de un modo u otro, han estado más vinculadas al PSOE que al PP. Tienen que dar pasos concretos y "sustanciar" la crítica a su partido tomando iniciativas con la oposición, o sea, con quienes han sido excluidos de ese proceso opaco en que el Gobierno ha metido a la nación española. Este paso, pues, tendrán que darlo estos socialistas más pronto que tarde no sólo para que no sean tildados de "irresponsables", e incluso de falta de valentía para vivir fuera de la protección del partido, sino también para que el movimiento ciudadano, plural y genuinamente democrático, desarrollado en torno a las víctimas del terrorismo, no quede reducido a una única asociación. De ellos, sí, depende en buena parte la supervivencia de este rico tejido democrático creado como reacción ante el terrorismo.

¡Valen, pues, las apelaciones a la unidad de los partidos políticos contra ETA, pero imiten el compromiso de la viuda de Múgica: afíliense a la AVT!

Soy un inmovilista
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 21 Julio 2006

Durante los últimos días, he leído diferentes sondeos y encuestas realizados a ciudadanos vascos para determinar cómo ven éstos el “proceso de paz” impulsado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

No me llama la atención las conclusiones que se extraen de estos trabajos. Conozco la tierra en la que he nacido y sé, con solo mirarles a las cara, quiénes de mis vecinos se alegrarían de que mañana los terroristas volvieran a matar.

Sé de lo que hablo. Una sociedad que durante años ha contemplado la aberrante reiteración de los asesinatos de la banda terrorista ETA como quien oye llover y en una comunidad en la que permanentemente se ensalza a los criminales mientras se insulta a las víctimas, las afirmaciones que los medios de comunicación ponen en boca de muchos hombres y mujeres vascos no pueden sorprender a nadie. Que la mayor parte de las personas consultadas, salvo honrosas excepciones, repitan los vacuos y cómplices estribillos nacionalistas del “todos tenemos que trabajar por la paz”, “todo el mundo ha de tener derecho a expresarse públicamente”, “no hay que dejar pasar esta oportunidad” o, sobre todo, el tan repetido lema de “hay que hacer concesiones por ambas partes”, es un ejemplo de cómo la doctrina nacionalfascista imperante en Euskadi, impuesta por el PNV y sus acólitos de EA e IU, a los que ahora se suma la izquierda más obtusa de Europa representada por el Partido Socialista de Euskadi, ha calado en el imaginario colectivo.

¿Por qué nadie se atreve a reconocer que la actual situación de debilidad de los criminales etarras es debida a los ocho años de Gobierno de José María Aznar y a la apuesta que éste hizo por las medidas policiales y judiciales para terminar con el terror?, ¿por qué nadie se acuerda ya del Pacto contra las Libertades y el Terrorismo?, ¿por qué casi nadie afirma en esas encuestas tan coquetas que los únicos vascos responsables de los crímenes son los etarras, los cómplices de éstos y los muchos ciudadanos nacionalistas que han comprendido, entendido, justificado, jaleado y protegido a los asesinos?, ¿por qué tan pocos vascos se atreven a denunciar públicamente que los ciudadanos no nacionalistas de este país siguen sin poder expresarse y actuar con libertad en las calles de esta comunidad autónoma?, ¿qué es esa barbaridad ética que apela una vez tras otra a hacer ¡esfuerzos colectivos! para conseguir que los terroristas dejen de matar?

Personalmente, el único esfuerzo que deseo hacer para alcanzar la paz es afirmar aquí, allí y en cualquier otro lugar donde me sea posible, que la auténtica verdad de lo que ha ocurrido en el País Vasco durante más treinta años es que una organización terrorista, de carácter ultranacionalista, ha asesinado a casi un millar de ciudadanos españoles; que estos crímenes se han cometido con la comprensión, el asentimiento y el silencio de una gran parte de los ciudadanos vascos, especialmente de los ciudadanos vascos nacionalistas, y que la única forma de terminar con esta situación es conseguir que en Euskadi, después de varias décadas de sometimiento al nacionalismo fascista, reine la libertad de la mano del triunfo definitivo de las instituciones democráticas españolas.
Efectivamente, han acertado. Soy un inmovilista.

Zapatero
El joven Rodríguez
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 21 Julio 2006

Las juventudes del artefacto ecocomunista que cogobierna Cataluña han calificado al rey de España de "residuo franquista". Bueno. Las juventudes del partido separatista que ha cogobernado Cataluña amenizan sus festejos subvencionados con una banda (musical) sobre la que actúa la Audiencia Nacional por ensalzar el terrorismo. Las juventudes internacionales (arriba parias de la tierra) del socialismo que gobierna España le han colocado el mantelito palestino a Rodríguez para sacarle una foto que acaba de expulsarlo definitivamente de la normalidad europea, del tacto diplomático y de la decencia. Las juventudes separatistas de Convergència no critican a Montilla por pensar como un intervencionista o como un empleado de la Caixa, ni siquiera por no pensar en absoluto: lo critican por "pensar como un español". Ya se sabe que los españoles piensan todos de la misma manera, ¿verdad, pequeños racistas? Las juventudes en general están fatal.

Siempre cabe el paternalismo. Los jóvenes, jóvenes son. Uno recuerda las tonterías que defendía a los veinte años y se dice, qué caramba, no todo el mundo es tan preclaro como los veinteañeros liberales de Libertad Digital. Clemencia para los pobres jóvenes. Los planes de enseñanza los han estabulado y atontado. La televisión basura de Sardá los ha atocinado y mesmerizado. Adultos agitadores los han intoxicado con falsedades que no pueden contrastar, les han movido las emociones con baratijas ideológicas de guerras y chapapotes y derechas horribles. Les han contado que los holocaustos los provoca Israel. Pobrecillos.

Pero Rodríguez no es tan joven. Rodríguez tiene una edad. Si su cabecita romana no da para más, que se vaya y deje paso a otro, no sé, el cándido Rubalcaba, corazón de oro; o al intelectual José Blanco, Cabeza de Vaca de la política por su afán conquistador; o al experto jurista Jesús Caldera, gloria del foro; o a la eficaz gestora Trujillo, admiración de los sectores inmobiliario y del calzado; o a la gentil Vicefernández de la Percha, tan cargada de buenas intenciones, tan elocuente, tan modesta en el vestir. A cualquiera.

Porque Rodríguez ya ha llamado a la deserción a los aliados occidentales, ya ha ofendido a la bandera americana, ya se ha declarado "rojo", ya ha descabalgado a Franco para agasajar al pájaro de Paracuellos (para cuellos los suyos, progres patrios, que se lo tragan todo), ya ha insultado a la madre de Irene Villa a costa del abuelo cebolleta, ya lo sabe todo sobre el 11-M (¿desde cuando, Rodríguez?), ya se ha puesto al lado de Irán, Siria, Hezbolá y Hamas frente a Israel, ya le ha faltado al respeto a la canciller de Alemania, país de tercera fila.

El presidente es un compendio andante de toda la radicalidad, de todos los prejuicios y de todo el analfabetismo funcional de media generación perdida para la inteligencia, generación que no es la suya sino la que le sigue. Generación en la que confía ciegamente para seguir en ese espacio hipnótico e inexistente que llaman poder. Ja.

El pañuelito de PetaZeta
Por CARLOS HERRERA ABC 21 Julio 2006

DEBATÍAMOS un querido y admirado colega y un servidor -en una mesa de Casa Bigote de Sanlúcar de Barrameda, donde toda excelencia es siempre posible y donde el atún mechado está causando estragos este verano- acerca del juego de miradas con las que José María Aznar despacha últimamente a Mariano Rajoy. De haber sido uno de los dos el responsable de ilustrar la portada de un periódico, hubiésemos tenido muy fácil escoger una fotografía que resumiese la suficiencia y el enfado con los que el monclovita anterior observa de reojo al candidato actual. Muy fácil. A González le vino a pasar algo parecido con los suyos: a Borrell lo machacó, a Almunia lo difuminó y de Rodíguez Zapatero decía -y dice- auténticas pestes así pasaron unas semanas.

Me proponía yo escribir un suelto guasón e hiriente sobre la frialdad sobreañadida de Aznar y el cabreo nada disimulado que tiene con Rajoy -pensará que se esfuerza poco, que contempla demasiado o que se está volviendo timorato- y me frotaba las manos pensando que podía despachar el artículo en las próximas dos horas y disponer de la mañana del jueves para perderme por Cádiz y acabar en la exuberante barra de «El Gitano Rubio», esa en la que conviven meros del tamaño del novio de La Sirenita. Pero hete aquí que va el presidente del Gobierno de la undécima potencia industrial y bla, bla, bla, y se coloca, en plena crisis internacional, en pleno conflicto bélico en Oriente Medio, un pañuelo palestino al cuello para fotografiarse con unos jóvenes defensores de la causa. De la causa palestina, por supuesto.

No sé si de la causa de Hamás o la de Hezbolá o la de la gente sin más, sin hogar, sin país, sin gobernantes normales. Se lo coloca, pone esa su sonrisa de póster que le acompaña en sus momentos más inanes y posa para la posteridad de occidente con la kefya al cuello. Adiós primera idea. Vamos con la pañoleta. El ministro de exteriores de España, Moratinos, que sabe lo que vale el paño, ha tardado décimas de segundo en saltar a los medios y desplegar su capote diplomático dándose cuenta de dónde se ha metido su original y simpático señorito, pero ni por esas ha conseguido amortiguar la inoportunidad de un gesto absolutamente innecesario.

Que a Rodríguez Zapatero le gusta poco o nada que Israel esté donde está y se defienda de lo que tiene que defenderse resulta tan obvio como buena parte de sus discursos. Que es solidario con la causa de países en los que la democracia brilla por su ausencia se evidencia en las manifestaciones que ha puesto en marcha -a través de su partido- contrarias a Israel y a su derecho a pelear con quienes le hacen volar por los aires a una parte de su población. Que no tiene ni puñetera idea de política internacional y que no le importa que se sepa está tan claro como la bobada impulsada desde su gabinete de ideas llamada Alianza de Civilizaciones.

Pero que comprometa la posición internacional de la undécima potencia y bla, bla, bla con irresponsabilidades que no se les ocurren más que a Hugo Chávez y a toda esa chusma de gobernantes es comprometer de forma muy delicada a todos aquellos representantes españoles en el exterior que procuran mantener una delicada posición de equilibrio y concierto en un endemoniado conflicto que, evidentemente, no se soluciona con fotografías. Alguien con confianza debería explicárselo.

Rodríguez Zapatero debería evitar parecerse a los grumos de PetaZeta, esos que provocan una inmediata efervescencia en la boca pero que al segundo se quedan en nada. En nada de nada. Por el bien de todos.
www.carlosherrera.com

El pañuelo de Arafat
Por RAFAEL L. BARDAJÍ ABC 21 Julio 2006

Hay una buena dosis de deshonestidad en quien, de entre nosotros, se pone el típico pañuelo a cuadros blancos y gris oscuro que popularizó en su día Yasir Arafat. No se viste porque se sea pro-palestino, se usa como un símbolo de ser, en realidad, anti-israelí.

¿Y por qué ese odio de los radicales y la izquierda a Israel? Aunque se diga lo contrario, no por lo que Israel hace, sino por lo que es. Le odian por lo mismo que los islamistas nos odian a nosotros los occidentales. Esa es la verdad. Desde que les abandonara el proletariado y ellos no supieran qué decir en el terreno económico que no contradijera su teoría de la lucha de clases, la izquierda radical, incluida la española, se enzarzó en una guerra cultural contra los valores occidentales, nuestros valores. que son los valores de Israel.

Por ejemplo, Israel es un pueblo que ama a su Estado. Su supervivencia como tal ha sido lo que ha estado detrás de sus políticas defensivas desde que fue creado, habida cuenta de que sus vecinos quieren verlo extinguido. Los israelíes saben en concepto y en la práctica el valor y el amor que hay que tener al Estado y, precisamente por eso, están dispuestos a aceptar sacrificios que en otros lugares parecen desmesurados. De ahí también que el pueblo de Israel esté preparado a defender con la fuerza si es necesario lo que es suyo y tanto aman.

Por el contrario, la izquierda en Europa, con el nuevo PSOE a la cabeza, están emperradas en un continuo asalto al Estado nacional, al que sólo quiere ver desmantelado, fraccionado por las regiones, reemplazado por la UE y suplantado por las instituciones internacionales como la ONU. Además, desembarazándose de toda soberanía nacional les resulta incomprensible el papel que las Fuerzas Armadas puedan jugar en defensa de la nación. Todo lo opuesto a la educación y la cultura política en Israel. De hecho, se odia a Israel porque es el recordatorio de la traición de la izquierda europea a nuestros valores.

La izquierda nunca ha sido liberal y a duras penas acepta ser democrática. Prefiere jugar a caballo de Troya a todas horas si eso sirve para anticipar la destrucción de todo lo que hemos ido acumulando durante siglos, colectiva e individualmente, y que no les favorece. No es una broma que nuestro presidente de Gobierno se enrolle al cuello un pañuelo palestino. Ni que equipare una organización terrorista como Hizbolá con el único Estado democrático que existe en la zona, por muchas equivocaciones que éste pueda cometer. Se trata de un adorno que dice mucho sobre quiénes son sus verdaderos amigos.

Antisemitismo socialista en las calles
EDITORIAL Libertad Digital  21 Julio 2006

Bernard Lewis, posiblemente el historiador del Islam más prestigioso de nuestro tiempo, asegura que el antisemitismo no es sólo un prejuicio contra los judíos. Otros muchos grupos humanos han sido odiados y perseguidos a lo largo de la historia. Sin embargo, en el antisemitismo se añaden dos características especiales. La primera característica es esa suerte de atribución de una maldad universal a todos los judíos. La segunda es el doble rasero con que se juzga a los judíos, que siempre son juzgados más severamente por acciones equivalentes o, incluso, mucho más leves. Por ejemplo, mucha gente recuerda la matanza de 800 palestinos en 1982 en Sabra y Chatila, por la única razón de que se le pudo echar la culpa a los militares israelíes no por haberla llevado a cabo sino por no haberla impedido. En cambio, unos meses antes, el régimen baasista sirio asesinó a decenas de miles de personas en la ciudad de Hama. Nadie recuerda ya aquella matanza, porque no se podía relacionar a los judíos con ella.

Ambas características pueden observarse en muchas de las reacciones ante la reciente crisis en Oriente Medio. El único estado de derecho, la única nación democrática de la zona, equiparable en respeto a los derechos humanos y a las libertades a cualquier país occidental, ve como sus intentos de defenderse son equiparados burdamente con las acciones de dos grupos terroristas. Y es que Israel sólo es bueno en la medida en que permita que se "eche a los judíos al mar", vieja aspiración árabe que mantienen como objetivo último de sus actividades criminales Hezbolá y Hamas. Si Israel ocupa los territorios desde los cuales se le ataca, sea con misiles o con terroristas suicidas, es malo. Pero si se marcha de esos territorios para permitir que quienes en ellos habitan puedan crear una sociedad pacífica en ellos, y se emplea esa retirada para seguir atacando a Israel, es aún peor.

Israel se retiró del Líbano a cambio de que fuera el gobierno de este país quien se encargara de hacer desaparecer a Hezbolá. Cinco años después, no lo ha hecho y Hezbolá ha actuado a las órdenes de sus amos iraníes y sirios. Israel comenzó su plan de desconexión de los territorios palestinos en Gaza, y desde ahí es desde donde Hamas lanza sus misiles y secuestra a ciudadanos israelíes. Los actos de guerra que estos grupos terroristas han protagonizado contra Israel –uno como gobierno palestino y otro como parte integrante del libanés– han sido contestados por este país con operaciones militares. Hacer otra cosa sería premiar los actos de estos grupos e incitarles a que hagan más. Y los gobernantes israelíes, como los nuestros, tienen la obligación de defender a sus ciudadanos.

"Nazis, yanquis o judíos, no más pueblos elegidos", rezaba una de las pancartas de esas manifestaciones "por la paz" organizadas por el PSOE que, según decían, no eran contra Israel. "Israel sí quiere la paz, quien vota a Hezbolá y Hamas no la quiere", decía otra. La primera pasó desapercibida entre muchas otras de similar cariz. El portador de la segunda tuvo que pedir protección a la policía entre insultos de "nazi" y, claro, "judío". Lejos queda ya el recuerdo de un Felipe González que estableció relaciones diplomáticas con Israel. Ahora, el partido socialista en el Gobierno se dedica a fotografiarse con la kefia al cuello y a montar manifestaciones en las que dar rienda suelta al odio brutal y antisemita de la izquierda más radical y extrema. Todo sea por los votos de IU.

La desdicha de un presidente mediocre envuelto en el pañuelo antisemita del terrorismo islamista
Federico Quevedo El Confidencial 21 Julio 2006

Les diré, francamente, que es muy triste el modo en que una parte de la izquierda española se ha entregado en cuerpo y alma a la defensa de una ideología ultraderechista, fanática y mortalmente enemiga del modo de vida occidental como es el islamismo radical. Yo no sé si Pedro Zerolo, llevado por una sobredosis de frívolo oportunismo, es consciente de a quiénes y qué está defendiendo cuando convoca manifestaciones contra el Estado de Israel por sus acciones sobre Hizbolá en el Líbano. Pero si Zerolo viviera, por ejemplo, en Teherán, capital de Irán, un país que, junto a Siria, ha financiado la adquisición de misiles por parte de los terroristas de Hizbolá, y allí pretendiera salir del armario y abanderar la lucha, como hace aquí, por los derechos civiles de los homosexuales, la Justicia iraní le habría condenado, sin duda, a morir colgado en una plaza pública o, al menos, a penas de prisión eternas en cárceles de las que, en fin, vaya usted a saber si saldría alguna vez andando o con los pies por delante.

La única explicación que encuentro para comprender por qué el presidente Rodríguez y esa izquierda montaraz y ultramontana se enrolan en el cuello el pañuelo del fanatismo y la violencia terrorista, la única digo, es que este Gobierno, o mejor su presidente, transpira un resentimiento obsesivo hacia todo aquello que tenga que ver con Israel, Estados Unidos, el Cristianismo y la Democracia Liberal. Tiene que ser así, porque no puede haber otra explicación sensata al gesto de envolverse en el pañuelo palestino, con todo la significación de fanatismo y terrorismo que ese símbolo de la intifada conlleva. Fíjense, no tengo duda alguna de que Israel ha llevado a cabo una respuesta desproporcionada, en la medida que la misma ha causado muertes civiles, muchas de ellas niños –Hizbulá utiliza colegios y lugares públicos para situar sus emplazamientos de misiles, sabiendo que en los ataques de Israel morirán civiles-. Pero seamos serios antes de tratar este asunto desde la típica actitud demagógica antisemita: lo que de verdad nos estamos jugando no es la supervivencia del Estado de Israel, sino la nuestra.

El gesto de este presidente mediocre, incapaz de medir las consecuencias de sus actos, orgulloso de sí mismo y convencido de su propia capacidad para resolver todos los asuntos por delicados que estos sean, puede tener unas consecuencias incalculables para nuestro país. En términos generales, en la diplomacia internacional se nos hace el vacío, se nos ignora, desde que gobierna Rodríguez, pero su actitud manifiestamente antisemita puede acarrearnos no sólo la ignorancia, sino el desprecio de la comunidad internacional. No sería descabellado que, de continuar las afrentas del presidente a Israel, acabemos teniendo un conflicto diplomático que, evidentemente, alcanzaría a otros aliados del estado judío. Un país como España, que siempre ha servido de puente de diálogo y entendimiento entre el mundo árabe y la cultura judía, por propia reflexión histórica, se convierte ahora en un obstáculo, evidentemente salvable, en la tarea no sólo de buscar la paz en Oriente Medio, sino de asegurar nuestro propio futuro frente a una ideología que, como decía antes, busca nuestra aniquilación.

Lo que se está dilucidando en suelo libanés es algo más que la búsqueda de dos soldados israelíes secuestrados por Hizbulá... Lo que se está dilucidando es, probablemente, el nuevo marco geopolítico de la zona y, por extensión, de las relaciones internacionales referidas a Oriente Medio. Si gana Israel, será posible volver a reiniciar un proceso de paz que confluya en la configuración del estado Palestino y el reconocimiento por parte árabe del Estado de Israel. Pero si no es así, entonces todo Occidente se puede enfrentar a un nuevo periodo de estallido de la violencia antisemita y antioccidental amparado por los dos estados que han venido financiando y dando cobertura al terrorismo, Siria e Irán, y por la organización terrorista Al Qaeda. Shlomo Bem-Ami, en su libro Cicatrices de guerra, heridas de paz, afirma que el proceso ha llegado a un punto en el que es imposible lograr la paz por el camino que se había emprendido –la Hoja de Ruta del Cuarteto de Madrid-, que todo lo que se había venido utilizando hasta ahora desde el punto de vista diplomático se ha quedado obsoleto: “El abismo que separa a israelíes y palestinos ya no puede sortearse mediante botecitos; hace falta un dramático salto adelante”.

Es probable que la propia organización terrorista Hizbulá, haciendo un uso indebido del permiso que le da el Líbano para establecerse en su territorio, haya desatado ese dramático salto adelante situando los 10.000 misiles facilitados por Irán y Siria frente al territorio israelí, amenazando directamente a Tel Aviv. La única opción que le quedaba a Israel era defenderse, y así lo han entendido hasta las organizaciones pacifistas judías, muy activas en la defensa de los derechos de los palestinos, pero ahora volcadas en justificar el derecho de su país a defenderse de la amenaza terrorista. Pero seamos serios y no limitemos esto a un juicio a Israel y, sobre todo, no caigamos en la demagogia fácil de la izquierda cuando afirma que de todo esto tiene la culpa la Guerra de Iraq. Sí, y también de la muerte de Manolete. La desaparición de Israel, la derrota del Estado Judío frente al islamismo, tendría unos efectos catastróficos en términos de amenaza al mundo occidental, y eso es lo que está buscando el régimen iraní.

Israel es el muro que frena el avance del fanatismo islamista. Mientras todos los esfuerzos del terrorismo financiado por Irán y Siria se dirijan a luchar contra Israel, el resto del mundo occidental sigue más o menos a salvo de la última gran amenaza a la libertad después del nazismo y el comunismo. Pero no olvidemos que estos fanáticos se suicidaron en Nueva York, en Londres y, recientemente, en Bombay matando a centenares de personas. Su único objetivo es la aniquilación del judaísmo y de lo que ellos consideran la consecuencia del mismo: la cultura cristiana occidental. Por eso es inexplicable que un político como Rodríguez se atreva a caer en la demagogia fácil y cómoda de atacar a Israel y amparar a sus enemigos, porque, nos guste más o menos, los enemigos de Israel son los nuestros, y sólo la pervivencia del Estado Hebreo puede servir de contención a esta mortal amenaza.

Rodríguez ha demostrado esta semana la validez de aquel dicho según el cual “peor que un tonto, es un tonto que se cree listo”. Como presidente del Gobierno ya no representa a las personas de bien que quieren tener al frente de su país a gente responsable y con sentido común. Rodríguez ha hecho de la irresponsabilidad, virtud, ha dejado a los pies de los caballos a nuestra diplomacia, obligando al ministro Moratinos a hacer de bombero apagafuegos por toda Europa. Ni siquiera países tradicionalmente críticos con Estados Unidos y su política en Oriente Medio, como Francia, se atreverían nunca a desplegar el ejercicio de loca estulticia de la que, en los últimos tiempos, hace gala Madrid. Los españoles, los españoles que confían en una nación fuerte y capaz de tener presencia en el tablero de las decisiones internacionales, no pueden por menos que sentirse avergonzados y, sobre todo, preocupados.

Zapatero no ha aprendido la lección de Palestina
Pascual Tamburri elsemanaldigital 21 Julio 2006

Un Estado es legítimo, en el ejercicio del monopolio de la soberanía y de la violencia que se atribuye, si es capaz de garantizar el orden en su territorio, la seguridad de sus súbditos y la defensa de sus intereses. Si un Estado no pone los medios para cumplir tales funciones es universalmente aceptado que pierde su razón de ser, deja de ser legítimo y abre las puertas al desorden.

En ese sentido, el Estado tiene leyes que aplicar, procedimientos que cumplir, fuerzas policiales que desplegar, una diplomacia que utilizar; pero en último extremo tiene unas Fuerzas Armadas que son su última arma antes del caos. Esto tampoco es un gran descubrimiento, ya que desde Platón a Carl Schmitt pasando por Santo Tomás así son las leyes del poder.

En las últimas semanas el Próximo Oriente se ha acercado a la guerra, y en más de un sentido al desorden. Las acciones terroristas de ciertos grupos islámicos, más el momento de cambios e inestabilidad en la comunidad internacional, más la incapacidad de Israel de convertirse en un sujeto ordinario de la vida regional, llegando a acuerdos con sus vecinos, han dado lugar a una espiral de violencia extremadamente preocupante. Aún más preocupantes para nosotros, sin embargo, son las tinieblas en las que andan metidos muchos de los que deciden al respecto en España y de quienes opinan desde España.

Todos los terrorismos son iguales. El terrorista rompe el monopolio estatal de la violencia; cuando había un "derecho de la guerra" efectivamente vigente, además, el terrorista rompía leyes escritas y no escritas que eran uno de los mejores frutos de la civilización romano-cristiana. Pero esas leyes, de hecho, no existen desde la Segunda Guerra Mundial. El terrorista pierde el derecho a ser juzgado por la bondad de su causa, y sólo puede ser valorado por su método. Lo único que distingue al Irgún, la Haganá, el FPLP, Hezbolá o Hamás es si han logrado o no sus objetivos y se han convertido o no en Estados.

Pero todo esto es demasiado complejo para nuestros gobernantes y para nuestros opinantes. Una demagogia transversal ha hecho olvidar a demasiadas personas que el terrorismo es un mal, y que España no puede actuar en la vida internacional más que en función de sus intereses nacionales. Lo peor del caso es que Zapatero preside el Gobierno y participa de esa demagogia que en nada responde al interés español.

Hay cosas que no se pueden mezclar. Y mezclas que tienden a resultar explosivas. La guerra y la diplomacia no son un confesionario de aldea, desde el que quepa repartir etiquetas de buenos y malos. Guerra y diplomacia son un juego de fuerza y habilidad, y si España interviene en semejante juego sólo puede hacerlo pensando en el interés de España y de los españoles.

¿Realmente está en el interés de España que Estados Unidos fracase en su política exterior? ¿O que regímenes islamistas imperen desde el Atlántico hasta el Himalaya? Porque España es geográficamente Europa, pero Europa es culturalmente una parte de una única civilización occidental, que de momento incluye las dos orillas del Océano. No existe una civilización europea "desamericanizada", todos somos en cierto modo americanos; e incluso para construir un nuevo foco de poder mundial haría falta la voluntad de construirlo y un mensaje universal que le diese sentido. Aun así, en el Mediterráneo Oriental nuestro interés sería la paz y la concordia.

Aclaremos conceptos. Pese a la opinión de la comunidad judía Zapatero no es antisemita; ese concepto debería ser revisado con una serenidad hoy improbable. Pero sí es patológicamente antioccidental, yendo en esto contra el sentido común –porque España es parte de ese Occidente, de momento.

¿España puede tener una nueva política exterior? Puede, pero deberá responder alguna manera a los intereses de España; y deberá suponer un desarrollo paralelo de muestra fuerza económica, diplomática y militar más allá de nuestras fronteras. Si no cumple esos requisitos Zapatero estará faltando a su deber; y manifestarse contra Israel satisfará a gentes muy pintorescas, pero no responde a ese interés.

¿Es Israel sionista? Sí, sin duda y por definición. Israel es el resultado de un proyecto nacionalista judío, consistente en dar dimensión de Estado-Nación a un pueblo disperso por el mundo. El desarrollo de ese proyecto ha sido largo y atormentado, con episodios muy singulares y con buenas dosis de terror, de violencia, de injusticia, y con muchas víctimas. Pero no podemos olvidar la realidad, es decir, que Israel existe. Habrá que aceptar la realidad, incluso si nos conviniese cambiarla. Zapatero, en su fanatismo, ha ido mucho más lejos que los representantes oficiales del pueblo palestino, que sí reconocen a Israel como real y legítimamente existente.

¿Es Israel vanguardia, instrumento o cerebro de un poder mundial? Ese debate envenenado no se ha hecho para solucionarse con lugares comunes. En todo caso, judaísmo y sionismo no se equivalen: identidad religiosa, identidad étnica e identidades políticas no coinciden en los judíos de 2006 y toda simplificación es criminal. En unos más que en otros.

¿Israel debe ser parte de la OTAN? En mi opinión el interés de España es no tener una alianza militar con el Estado sionista; pero esa decisión no me corresponde, sino que deberá tomarse según los procedimientos establecidos. Y en todo caso el respeto hacia ese Estado, como hacia todos los extranjeros, se da por supuesto.

Y es que, como Zapatero aún no ha aprendido, si para algo no debe tener escrúpulos un gobernante es para defender los intereses de la comunidad popular y nacional a la que representa. Olmert, como en otro tiempo y por otro lado Yasser Arafat, puede equivocarse en lo que hace, pero no duda de su obligación de actuar. Es triste ver cómo el representante máximo de la política española pierde el Norte; más triste aún es comprobar cómo recibe por ello el aplauso de los más dispersos enemigos, voluntarios e involuntarios, de que España tenga un peso efectivo en el mundo real de 2006.

¿Era necesario otro modelo?
Por YOLANDA GÓMEZ ABC 21 Julio 2006

El Ministerio de Hacienda ha hecho pública esta semana la liquidación del sistema de financiación autonómica correspondiente al año 2004. Según estas cifras, los recursos de las comunidades crecieron casi un 10% en ese ejercicio y más de un 50% desde 1999, y todo ello con un modelo de financiación que, aunque nació con vocación de permanencia, el Gobierno quiere ahora cambiar para cumplir los compromisos adquiridos con los nacionalistas catalanes, plasmados en el Estatuto.

Cuando uno analiza el fuerte incremento de los recursos que están obteniendo las comunidades con este modelo, lo que se pregunta es si no se habrá precipitado el Ejecutivo al comprometerse a cambiar un sistema que había contado con el apoyo de todas las autonomías, tan sólo dos años después de su puesta en marcha y cuando apenas se conocía cómo iba a funcionar. ¿No hubiera sido más fácil corregir los fallos que se pudieran ir detectando que sumergirse de nuevo en un proceso de negociación en el que el pagano volverá ser el Estado? ¿O es que alguien duda de que el Gobierno central tendrá que poner dinero encima de la mesa para evitar que se reduzca la solidaridad del sistema y que las comunidades menos dinámicas y con menos población vean recortados sus recursos?

Y lo peor no es sólo que ahora haya que diseñar un nuevo modelo de financiación con las premisas incluidas en el Estatuto, sino que los nacionalistas catalanes ya han advertido que lo negociado no es un punto y final, sino que se tendrá que seguir avanzando en las cesiones de tributos, y en su gestión. ¿Y hasta cuándo podrán seguir los gobiernos centrales de turno cediendo recursos y competencias? Tendrá que llegar un momento en el que el Estado diga «hasta aquí hemos llegado» y blindarse, aunque el panorama político y las necesidades de los votos nacionalistas parecen alejar esta posibilidad del corto y medio plazo.

De momento, el Gobierno tiene que lidiar varios toros y no va a ser fácil. El ahora gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, logró de manera más o menos aceptable encajar las pretensiones del Parlamento catalán con un sistema de financiación que se pudiera extender al resto de las comunidades. El problema es que ahora no sólo tiene que encajar en este modelo las pretensiones catalanas, sino también las andaluzas, las baleares, y la de todas las regiones que están presentando reformas de estatutos, y no todas ellas son compatibles. Quizás por eso, y porque las comunidades han descubierto que el sistema actual les da bastantes recursos, nadie tiene prisa por cambiar el modelo, aunque es demasiado tarde, ya no hay marcha atrás.

1.100.000 folletos
La historia según Maragall
Antonio Robles Libertad Digital 21 Julio 2006

No hay manera más falsa de afirmar una obra política que tenerla que explicar. Las palabras sobran cuando hay hechos. Cualquier ciudadano ha visto cómo la mayoría de pueblos y ciudades de España han cambiado en estos 25 años para mejor. Una buena autovía, un centro hospitalario (el que aún no tienen en Benavente), una guardería para niños con padres imposibilitados por su trabajo para atenderlos... son hechos contundentes, se imponen por ellos mismos y sobran las palabras. Es precisamente la ausencia de obras concretas que mejoran nuestras vidas las que necesitan palabras. Muchas palabras. Y muchos folletos.

Un millón cien mil folletos y 152.000 euros nos costará a los contribuyentes catalanes el capricho de nuestro presidente Maragall de convencernos de lo bien que ha hecho su trabajo de gobierno el tripartito catalán.

Es un escándalo derrochar el dinero público para hacerse publicidad él y su tripartito. Tratar ahora de convencernos con palabras de lo que no han conseguido persuadirnos con hechos es pura propaganda. Hartos hemos quedado de Estatuto. Qué nos enseñen las minutas de las infinitas cenas y comidas que se han metido entre pecho y espalda en reservados de lujo para conseguir cabrearnos a todos, a los que estamos en contra, a los que estamos a favor y a los que estamos hasta el gorro.

¿Nos dirán las listas de espera en los hospitales que no se han reducido por dedicar su tiempo y el dinero de todos a crear inspectores lingüísticos o universidades de verano donde invitan a Otegi?

¿Nos dirán cuántas viviendas de protección oficial han dejado de hacer por no haber dedicado su tiempo y su voluntad a impedir que se especule con el suelo de nuestro territorio?

¿Nos dirán cuantos ciudadanos de bien han sufrido asaltos y agresiones a sus viviendas por haber precipitado la marcha de la Guardia Civil frívolamente? ¿Nos dirán cuánto estres y miedo psicológico se ha apoderado de nosotros en materia de seguridad ciudadana mientras ellos discutían si somos o no somos una nación?

¿Nos dirán los planes y presupuestos que han hecho durante estos mil días de pesadilla para prevenir los incendios del presente verano o nos relatarán los carísimos viajes que se han pegado para reivindicar la selección catalana de hockey?

¿Nos dirán cuál ha sido el aumento de analfabetos funcionales o cuántas nuevas agresiones a profesores y a alumnos ha habido en nuestras escuelas por la absoluta dejación de sus funciones de Gobierno en materia educativa?

¿Nos dirán qué hacen para solucionar los muchos problemas vitales que sufren los inmigrantes extranjeros o se volverán a gastar el dinero en temas identitarios como editar 1.100.000 DVDs con el himno de Els segadors y un valor de 293.000 euros? Sí, aunque no se lo crean, lo van a hacer. Ya lo han sacado a concurso público.

Las olimpiadas de 1992 de Barcelona nos abrieron Barcelona a las playas robadas por el tiempo y nos dejaron una ciudad maravillosa. Explicarlo hubiera sido redundante. Ahora, con la nada como acción de gobierno, explicarse es una necesidad para merendarnos el coco y manipular la realidad. Pero están tan acostumbrados aquí los nacionalistas, los unos y los otros, a tapar la realidad sucia que han creado con la realidad virtual que publicitan que dudo si tienen capacidad ya de discernir entre la una y la otra.

Se me ocurre que con esos 152.000 euros podrían producir un programa en TV3 cuyo guión sería el siguiente: Durante los próximos tres meses pasarían por los estudios ciudadanos de todas las condiciones sociales de Cataluña para resaltar la labor del Gobierno. Es posible que no resaltaran casi ninguna, pero rajar, lo que se dice rajar de nuestro presi y de su escudero Montilla, rajarían mucho.

De nada, señor Maragall.       antoniorobles1789@hotmail.com

INSUMISIÓN FAMILIAR
Editorial  minutodigital  21 Julio 2006

La próxima entrada en vigor de la contrarreforma educativa del PSOE imponiendo la asignatura “Educación para la ciudadanía”, ha provocado que se alcen ya voces llamando a la insumisión de las familias que se niegan a someter a sus hijos a esta muestra de estatalismo educativo.

En los primeros niveles de la enseñanza obligatoria, en torno al ochenta por ciento de las familias españolas eligen la enseñanza de la religión católica para sus hijos. Se trata de una enseñanza a la que la LOE socialista ha negado el carácter de evaluable, otorgándole el papel de comparsa curricular del alumnado.

La entrada en vigor de la LOE supondrá, en la práctica, que los alumnos desde sus primeros años en la enseñanza reglada, reciban mensajes previsiblemente contradictorios según estén en clase de religión o de “Educación para la ciudadanía”, si bien la “legitimidad” de esta última vendrá reforzada por su carácter evaluatorio.

Estando aún por ver los manuales que se preparan para la asignatura promovida por el Ejecutivo socialista, no es necesario forzar la imaginación para adelantar una vida escolar en la que las enseñanzas sobre el derecho a la vida, la adopción de hijos, la manipulación genética o la definición de la familia, sean radicalmente distintas en boca de uno u otro profesor. Insistimos, con la diferencia de que unos conceptos se someterán a examen y otros no.

El Estado está muy cerca de dar una dentellada siniestra al derecho constitucional que los padres tienen para elegir la educación de sus hijos. Otra más.

Resulta así razonable que organizaciones cívicas como el Foro Español de la Familia presidido por Benigno Blanco, o la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA) de Luís Carbonel, estén dispuestas a promover el ejercicio de la objeción de conciencia de los padres para no permitir que sus hijos cursen una asignatura que servirá a la imposición del laicismo como doctrina social.

La insumisión familiar es, sin duda, una opción valiente que se propone para una institución –la familia- sociológicamente conservadora; efectivamente es un reto que, sin embargo, no carece de precedentes. A mediados de este curso, el representante de CONCAPA-Andalucía, Juan María del Pino, ya se planteó públicamente el camino de la objeción total para aquellos padres cuyo derecho a elegir colegio había sido conculcado por la Administración.

La LOE ha sido otro ejemplo de contraprogramación legislativa del gobierno socialista; en este caso, ejercida contra otra ley del PP aprobada muy tarde y posiblemente en la convicción de revalidar una tercera legislatura.

El anticlericalismo decimonónico del PSOE y de sus socios a la izquierda, ha vuelto a privar a la sociedad española de la necesaria estabilidad legislativa en cuestión tan esencial como la educación de nuestros hijos. Otro ejemplo más del cortoplacismo electoral que guía la acción de gobierno.

Fue Edmund Burke quien escribió que lo único que se necesita para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada.

La objeción de conciencia de las familias es todo un reto que se plantea a la propia esencia conservadora de la institución, pero ni es gratuito ni se esgrime en defensa de un derecho menor. Todo lo contrario. Los padres tenemos el derecho fundamental y la obligación moral de educar a nuestros hijos en aquellos valores que deseamos transmitir y no en los que dicte el gobierno de turno.

Huida judicial de Cataluña
Juan José Sánchez. Barcelona Cartas al Director ABC 21 Julio 2006

Coincidiendo con la aprobación del Estatuto catalán, en estas últimas semanas, más de seiscientos funcionarios judiciales han solicitado irse de Cataluña. Este éxodo masivo es el mayor movimiento de la administración judicial española de los últimos tiempos y abre una grave crisis en la justicia catalana. Con el nuevo Estatuto y sus imposiciones lingüísticas, muchos funcionarios que ejercen en Cataluña se están yendo y prácticamente nadie del resto de España quiere venir a esta comunidad autónoma. De hecho, para cubrir 649 plazas en la justicia catalana sólo se han presentado 29 candidatos de toda España. El resultado es un aumento espectacular de las plazas vacantes en Cataluña y una justicia que funciona peor y más lenta, con el consiguiente perjuicio para el ciudadano.

La familia alza la voz: «La división de los demócratas es suicida»
BLANCA TORQUEMADA ABC 21 Julio 2006

Ambiente denso, sofocante, en el habitáculo para público de la sala blindada de la Audiencia Nacional donde se celebran los juicios a los etarras encarcelados. De nuevo, «Txapote», el asesino de oficio, en su «pecera», escasamente a tres o cuatro metros de María del Carmen de las Heras, la viuda del dirigente socialista Fernando Múgica. Apenas habían transcurrido tres semanas desde el recital de odio ofrecido por el encausado, ya en pleno «proceso de paz», cuando se le enjuició por el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Por eso María del Carmen («Mapi») se imaginaba bien lo que le esperaba a la hora de afrontar este trance necesario y doloroso. Con un abanico rojo que la ayudó a descargar la opresión de un recinto abarrotado y sin refrigeración, sólo flaqueó, conmovida, cuando su hijo José María tuvo que reconstruir ante el Tribunal cómo fue testigo de la huida de los asesinos mientras su padre yacía, ya sin vida, en una calle céntrica de San Sebastián.

Unión democrática «a escala»
Ayer «Mapi» no estuvo sola. Sentada junto a su hijo Fernando, la arroparon la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundúa, y otros socialistas vascos abiertamente distantes del «proceso» como Nicolás Redondo Terreros, aunque más miembros del PSOE (Ramón Jáuregui y «Txiki» Benegas, diputados veteranos, o el ex ministro Javier Sáenz Cosculluela) quisieron también estar al lado de la familia. Igual que la viuda de Gregorio Ordóñez, Ana Iríbar, y la del teniente coronel Blanco, Conchita Martín, quienes, como luego recordó José María Múgica, formaron con los compañeros de partido y familiares del asesinado un mosaico representativo, a escala reducida, de los cuarenta millones de ciudadanos españoles que han de estar necesariamente unidos frente al terrorismo.

Después de la vista, María del Carmen de las Heras y los tres hermanos Múgica (Fernando, Rubén y José María) ofrecieron una rueda de prensa concisa y contundente en la que José María, como portavoz, reclamó la vuelta a la unidad de acción de los partidos democráticos y una política de «impunidad cero» para la derrota definitiva de un proyecto «criminal y totalitario». En esa demanda de «persecución judicial» de los asesinos, el hijo de Fernando Múgica hizo una cálida alusión a Maite «Pagaza» con un mensaje de fondo, sutilmente expresado: si el rechazo a una impunidad sobrevenida es importante para quienes, como él mismo, ya han visto al asesino de su padre puesto a disposición de la Justicia, más lo es para los casos sin resolver como el de su hermano Joseba.

«Mandato constitucional»
«El Estado de Derecho —dijo Múgica— no puede transigir. Es un principio elemental que estos criminales han de cumplir sus penas de décadas y décadas en prisión». Por eso concluyó que «la división de los partidos democráticos es suicida», y alertó sobre la actual situación en la que «nos tienen donde ellos quieren, divididos». En eso fundó su llamamiento «a la responsabilidad de las fuerzas democráticas» porque, dijo, «este combate para alcanzar la libertad requiere el esfuerzo de unidad» como único camino «para el final del terrorismo». ¿A quién apelaban los Múgica en mayor medida, a la oposición o al Gobierno? José María aclaró que a las dos partes, pues cada pocos días «nos encontramos con declaraciones que lo dejan todo perdido», si bien apuntó que «la máxima responsabilidad» le corresponde al Ejecutivo «por mandato constitucional». Palabras con miga, por cuanto no descendió al terreno puntual del pacto antiterrorista sino que se elevó a la Carta Magna.

Sobre el anuncio del comienzo del «diálogo» dijo que «con los terroristas no hay nada de qué hablar. Sólo es aceptable reunirse con ellos con el fin de que la banda anuncie de manera inequívoca su disolución. A otros contenidos que ellos plantean como la autodeterminación o la anexión de Navarra hay que decir tajantemente que no». Añadió que asistió con «auténtico asombro» a la reunión de Patxi López con Arnaldo Otegi y estimó que la «descalificación» de esa iniciativa quedó plasmada en la imagen de Pilar Ruiz, la madre de Joseba Pagaza. Otra petición de calado fue la de que «Batasuna se quede en la permanente y eterna ilegalidad», aspecto en el que Rubén Múgica reivindicó la firmeza de su familia; «Dicen que somos radicales y sí, lo somos. Nos da igual que los asesinos cumplan sus condenas en una cárcel de su pueblo, de Móstoles o de Júpiter, pero que se mueran en ella».

«Es este asesino y le deseo que muera en la cárcel»
- El hijo del dirigente socialista Fernando Múgica, asesinado por ETA en 1996, identifica a «Txapote» como uno de los etarras que cometió el atentado - A la primera sesión del juicio en la Audiencia Nacional no acudió ningún dirigente del PSE
Ricardo Coarasa  La Razón 21 Julio 2006

Madrid- Hace unos días era la hermana de Miguel Ángel Blanco quien le retó a mirarle a la cara, tras escuchar el pormenorizado relato del asesinato del concejal del PP en Ermua. Ayer, fue el familiar de otra de sus víctimas quien le miró a los ojos. José María Múgica, hijo del dirigente socialista Fernando Múgica -asesinado por ETA el 6 de febrero de 1996- se sobrepuso a la tensión de tener a sólo unos metros a Francisco Javier García Gaztelu «Txapote», supuesto asesino de su padre, y tras buscar un instante su mirada le identificó como uno de los dos etarras que huyó tras matar de un disparo en la nuca al político socialista cuando se dirigía a la Audiencia Provincial de San Sebastián, en el donostiarra barrio de Amara.

En un juicio anterior, ya había identificado al compañero de «Txapote» en ese atentado, Valentín Lasarte (condenado por estos hechos). «¿Estaría en condiciones de reconocer a la otra persona?», le preguntó Alfonso Guevara, el presidente del tribunal que ayer comenzó a juzgar por estos hechos a «Txapote» (para quien el fiscal pide 72 años de cárcel) en la Audiencia Nacional. «Sí, claro. El reconocimiento de sus asesinos es inequívoco e imborrable. Aunque pasaran mil años, sus rostros no los olvidaría jamás», aseguró.

«¿Quiere mirar al procesado?», le inquirió el magistrado. El hijo de Fernando Múgica se volvió hacia el habitáculo blindado. «Txapote» paseaba por la «pecera» y, cuando se dio la vuelta, sus miradas se encontraron. «Sí, hombre, sí -contestó José María Múgica- Es este asesino, sin ningún género de dudas, al que deseo que muera en la cárcel».
Múgica explicó cómo el día del atentado caminaba junto a su mujer por la calle San Martín de San Sebastián cuando escuchó una detonación que procedía de la otra acera. «Al volver la vista vi a mi padre tendido en el suelo y a dos etarras huir de ahí». Se dejó llevar por el impulso de ir detrás de ellos, pero Lasarte le encañonó con un arma y «Txapote» puso letra a la amenaza. «Quieto o te tiro», le espetó.

García Gaztelu -que afrontaba su tercer juicio desde que fue entregado a España por las autoridades francesas en diciembre del pasado año- ya había dejado claro al tribunal que no tenía intención de declarar porque no pensaba participar en lo que definió como un «circo mediático».

Su compañero Valentín Lasarte acudió como testigo e hizo gala de lo que el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, calificó de «una pertinaz y contumaz falta de memoria». «Han pasado casi once años y no lo recuerdo», se limitó a contestar a buena parte de las preguntas que le formularon el fiscal y los abogados de las acusaciones.

Lasarte sí reconoció su pertenencia, y la de «Txapote», a ETA, aunque no su responsabilidad en el atentado. «Participé en varias acciones y no recuerdo los detalles concretos», se excusó. Además, negó que Juan Luis Aguirre Lete «Insunza» les diera la orden de cometer el asesinato (como declaró ante el juez) y afirmó desconocer las razones esgrimidas para matar a Múgica. Esas razones sí están recogidas en su declaración judicial, en la que los motivos apuntados fueron que el político «tenía mucho poder en el PSOE; estaba relacionado con la mafia de Inchaurrondo y había ejercido varias veces labores de intermediación con ETA y les había engañado».

Desobediencia grave. La compañera sentimental de «Txapote», Irantzu Gallastegi, no compartió esta vez la «pecera» con el acusado (la etarra ya fue condenada por estos hechos y ayer estaba citada como testigo). Eso sí, provocó un rifirrafe con el presidente del tribunal cuando comenzó la habitual proclama política. «Está usted como testigo -recordó el magistrado en referencia a su anterior comparecencia como acusada, en la que se desentendió completamente del juicio por el asesinato de Miguel Ángel Blanco-. A usted le puedo obligar a declarar. Se lo advierto para que vayamos bien encaminados». Tras su negativa, Guevara dedujo testimonio contra ella por un presunto delito de desobediencia grave al tribunal.

Aguirre Lete también declaró ante el tribunal y rechazó que diera la orden del asesinato porque, según él, pese a pertenecer a ETA desde 1985 no tenía responsabilidad sobre otras personas. Otro de los testigos, el conductor de un vehículo que los etarras robaron a punta de pistola tras el atentado, identificó a cara descubierta a «Txapote», sin ningún género de dudas, al igual que hiciera en su día con «Amaia».

En la primera sesión del juicio -que concluirá hoy- no acudió a arropar a la viuda y los tres hijos del político asesinado ningún dirigente del PSE, aunque sí antiguos miembros de su cúpula como Nicolás Redondo Terreros, José María «Txiki» Benegas y Ramón Jáuregui, además del ex ministro socialista Javier Sáenz de Cosculluela; la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo Mayte Pagazaurtundua y el ex juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez de Liaño, entre otros.

RUBALCABA NO EXPLICARÁ LAS CONTRADICCIONES DEL 11-M
Alicia Castro denuncia que el "talante" que proclamaba Zapatero ahora es "negación de la verdad"
La diputada popular ha advertido en la COPE que los intentos del Gobierno por imponer el silencio sobre el 11-M, sobre la detención ilegal de dos militantes del PP o sobre la extorsión a la que ETA sigue sometiendo a los empresarios nos alejan cada día más de lo que es una "auténtica democracia". Alicia Castro denuncia que lo que se pretende es implantar una "dictadura donde manda Zapatero y hay que hacer lo que él diga". Y llama la atención porque el olvidado "talante" y la publicitada "transparencia" han dejado paso al "oscurantismo" y a la "negación de la verdad".
Libertad Digital 21 Julio 2006

En La Mañana de la COPE, la diputada popular ha lamentado que el PSOE impidiera este jueves en la Diputación Permanente que tres ministros se sometieran al control del Congreso este verano y que rechazara la creación de una comisión de investigación sobre las detenciones ilegales contra dos militantes del PP que desembocaron en el caso Bono.

Los socialistas y sus socios se negaron a que Rubalcaba explicara las contradicciones sobre el explosivos del 11-M. También rechazaron que Narbona explicara por qué no se ha recuperado el sexto cadáver del accidente de helicóptero de hace dos semanas en Tenerife. Alonso, que había pedido comparecer en la Cámara Baja tras el atentado que sufrieron las tropas españoles en Afganistán, tampoco lo hará porque su propio partido se ha negado.

Tras estas negativas, Alicia Castro cree que ha quedado claro que "aquello del talante y la transparencia que tanto proclamaban, a día de hoy es oscurantismo, negación de la verdad y no querer explicar lo que la oposición demanda".

"Ya hasta se permite amenazar"
La parlamentaria del PP cree que es muy grave "no querer saber la verdad del 11-M", "pero no lo es menos que se haya detenido a dos personas en una manifestación pacífica donde Bono se inventó la película interesada de que había sido agredido".

Su denuncia es que "nos estamos alejando cada día más de lo que es una auténtica democracia y se pretende implantar un dictadura donde manda Zapatero y hay que hacer lo que él diga, independientemente de lo que marque el estado del derecho. Y ya hasta se permite amenazar". Aludía de esta forma a la réplica airada que dio el ministro Moratinos a un destacado empresario de la comunidad judía que había criticado las comparaciones de Zapatero entre Israel y los terroristas de Hezbolá. "Que sea la última vez que públicamente denuncies, condenes y te expreses de esa manera sobre un Gobierno de España", espetó el ministro de Exteriores.

"Los embrollos en los que el Gobierno ha metido a Del Olmo"

Castro considera "gravísimo" que dos años y medio después de los atentados del 11-M "cada día sepamos menos y que lo único que conozcamos sean los embrollos en los que el Gobierno ha metido al juez Del Olmo con informes, contrainformes, ocultaciones de pruebas, pruebas que resultaron ser falsas...". Detrás, ha denunciado, hay una intención clara de quien "curiosamente" estaba "tan interesado" en saber la verdad, en alusión al ministro Rubalcaba.

A principios de mes, la parlamentaria del PP presentó al titular de Interior otra batería de preguntas sobre los "puntos oscuros" del 11-M. Se suman a las 200 ya presentadas. Sin embargo, Alicia Castro no tiene demasiadas esperanzas en obtener una contestación. "No sé si decir que produce risa o llanto, porque las primeras respuestas demuestran su carácter antidemocrático y su ansia de engañar a los españoles".

SÓLO EL PP PIDE EXPLICACIONES POR LAS CONTRADICIONES DEL EXPLOSIVO
El PSOE y sus socios evitan que Rubalcaba aclare el "cúmulo de puntos oscuros" de la "verdad oficial" del 11-M
Por enésima vez, el PP ha pedido explicaciones al Gobierno sobre el 11-M y nuevamente el PSOE y sus socios se han opuesto. Esta vez ha sido en la Diputación Permanente, con el pleno del Congreso ya de vacaciones. Eduardo Zaplana ha reclamado más atención para el mayor atentado de Europa y se ha preguntado por qué se quiere mirar para otro lado, "ante una evidencia que levanta dudas, nada menos, sobre el arma homicida y la propia autoría de los atentados". Ese silencio, admite el portavoz parlamentario, puede interpretarse como "sospechoso y cómplice". Los socialistas creen se trata de "chismes y cuentos".
Europa Press Libertad Digital 21 Julio 2006

El PP llegaba a la Diputación Permanente del Congreso de este jueves con la misma pretensión de los últimos meses. Sacar adelante su solicitud de comparecencia del ministro del Interior para que aclare los "puntos oscuros" de la investigación del 11-M. Los populares son los únicos que quieren aclaraciones y una vez más, el PSOE y sus socios se han opuesto.

Mientras Eduardo Zaplana insistía en que Pérez Rubalcaba debe explicar las "contradicciones" sobre los explosivos usados en el 11-M, el PSOE y los grupos minoritarios arremetían contra la estrategia y el "delirio" del PP.

El portavoz parlamentario del PP advirtió que la presencia de nitroglicerina "desplomaría" la tesis de la autoría y que optar por el "silencio" puede interpretarse "como sospechoso y como cómplice". Según expuso Zaplana en el órgano que sustituye al Pleno en los periodos no ordinarios de sesiones, las últimas informaciones sobre la composición de explosivos incrementan el "cúmulo de puntos oscuros" de la "verdad oficial" sobre los atentados de Madrid. Añadió que el sumario que se ha instruido en la Audiencia Nacional al respecto se ha cerrado "como una burbuja en el aire" que no resiste "la más mínima presión de la realidad y el sentido común" y que podría terminar "reventando" cuando se eleve "a otras instancias judiciales".

También lamentó que el sumario reconoce la "poca eficacia" de la investigación realizada y no establece quiénes son los autores "intelectuales" de los atentados; quiénes "montaron" las bombas y las "dejaron en los trenes". Zaplana se preguntó por qué conformarse con un sumario que reconoce que hay cuestiones sin resolver y "quedarse tan anchos con una investigación en la que de los 40 implicados, 34 son confidentes de la policía".

Las contradicciones sobre los explosivos
Sobre las contradicciones acerca de los explosivos utilizados, señaló que hace unos días se "confirmó" en sede judicial que en el sumario del 11-M no consta la presencia de nitroglicerina en los vagones, "pese a que así lo dijo en la Comisión de Investigación el máximo responsable de los Tedax, Jesús Sánchez Manzano".

En este punto, recordó que en el Congreso no se puede "mentir ni equivocarse" sin dar "justificación por extenso" y puso en duda que Sánchez Manzano, "que no es un aprendiz de pirotecnia, sino uno de los expertos más cualificados de España", acudiera a la comisión de investigación sin preparar su intervención "a conciencia".

No todos los grupos parlamentarios quisieron intervenir en la reunión. CiU declinó hacerlo como muestra de su rechazo a la iniciativa y Coalición Canaria manifestó simplemente su "no". El resto arremetió contra el PP.

El PSOE: "Hay muchas cosas claras"

El portavoz del PSOE en la Comisión de Interior del Congreso, Antonio Hernando, aseguró que a "estas alturas" hay "muchas cosas claras" respecto al 11-M y una de ellas es que los populares lo que buscan es "que se anule el juicio" o se retrase "lo máximo posible" porque el día que se celebre tendrán que dar "muchas respuestas políticas".

El representante socialista atribuyó al PP "chismes y cuentos" y remarcó que algún día este partido tendría que explicar por qué con esta estrategia "están siguiendo los mismos pasos que van a seguir los abogados de la defensa, que también van a buscar la nulidad del procedimiento".

Además, Hernando acusó al principal partido de la oposición de valerse de "dos errores" del máximo responsable de los TEDAX sobre la composición de los explosivos "para colgarle el muerto de sus responsabilidades". "Quieren decir que ustedes mintieron porque este señor se equivocó cuando la decisión de que era ETA la toma Acebes", remachó. "En Bombay nunca han visto a Txeroki, ni en Londres, ni a Kantauri ni a Pakito", añadió Hernando.

El PP, objetivo de los mismos ataques
"Las cosas las saben todo el mundo, menos algunos de El Mundo y algunos del PP, Acebes y Zaplana, que cada día están más solos", fue una de las frases que dejó la intervención del portavoz parlamentario de ERC, Joan Puig, que declaró que la "obsesión" queda cada vez más "en solitario".

El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, acusó al PP de pretender "un juicio paralelo sumarísimo inquisitorial a un juez". "No se lo vamos a permitir", remarcó mientras señalaba que quienes mintieron no fueron "precisamente" de la Policía.

La Policía conoce las «cartas» de ETA pero al Gobierno «no le constan»
La Plataforma de Empresarios Constitucionalistas critica la negociación
C. Morodo / J. M. Zuloaga  La Razón 21 Julio 2006

Madrid- Uno de los empresarios navarros que ha sido víctima de la última remesa de cartas de extorsión de ETA, con entrada en las estafetas de correo con fecha de julio y redactadas en junio, presentó el pasado viernes denuncia ante la Audiencia Nacional. La patronal navarra, que preside José Manuel Ayesa, estudia si está legitimada para poder actuar como denunciante, ante la situación de «indefensión» en la que se encuentran los miembros de este colectivo. «Los empresarios a título individual no quieren perder el tiempo presentando una denuncia que va a ser ignorada por las autoridades. Entiendo que decir esto es muy duro, pero es la realidad en la que vivimos», explicó Ayesa.

El Gobierno respondió ayer a las últimas informaciones sobre la continuidad del «chantaje» etarra con los mismos argumentos empleados para valorar las anteriores remesas de las que se ha tenido conocimiento durante la tregua. Investigará, pero no tiene constancia. Por el contrario, a las Fuerzas de Seguridad sí les consta el envío en julio de cartas de extorsión a empresarios de Navarra y de la provincia de Vizcaya, que fueron remitidas por correo ordinario desde la localidad vizcaína de Basauri, informa Vasco Press.

Como con las anteriores remesas denunciadas durante la tregua, la delegación del Gobierno de Navarra y Confebask negaron tener conocimiento del chantaje. José Antonio Pastor, portavoz parlamentario del PSE, mostró sus «dudas razonables»; y desde el PP, Ignacio Astarloa, secretario de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia, exigió al Gobierno que explique «hasta el último detalle la continuidad de la violencia» etarra, «en lugar de negar la realidad». «No es verdad que ya no haya ninguna manifestación de actividad terrorista. El Gobierno debe comprometerse con los españoles a no seguir haciendo disparates tan graves como los que está cometiendo en este proceso de negociación, que no de paz».

Mientras que desde distintos ámbitos se ha hecho campaña por que se silencie la denuncia, con la excusa de que es poner obstáculos en el camino hacia la paz, ayer se presentaba en Pamplona la Plataforma de Empresarios Constitucionalistas, ligada al Foro Ermua. Media docena de representantes vascos y navarros dieron la cara por esta iniciativa que agrupa a más de una treintena de miembros. Los presentes -entre los que se encontraban Ayesa, Ricardo Benedi, Juan Carlos Sancho, Juan Luis Marín o José Ramón Pardinas- hicieron público un manifiesto en el que se quejan de la inseguridad a la que les condena el Gobierno al «plantear negociaciones con los terroristas», reivindican la resistencia frente al «chantaje» y denuncian que «sectores nacionalistas se han beneficiado hasta lo ilícito en el propio entramado para la financiación del terrorismo, a través de los llamados “yuppies de ETA”».

«Con nuestro dinero no se va a financiar a ETA y con nuestro silencio no vamos a dejar que se financien los desafíos nacionalistas al orden constitucional», concluye el manifiesto de los empresarios.

ESPAÑA Y LIBERTAD PIDE QUE SE INCOE EXPEDIENTE DISCIPLINARIO CONTRA EL JUEZ BALTASAR GARZÓN
La petición se ha formulado a la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial
Nota de Prensa España y Libertad  21 Julio 2006

Bilbao, 21 de Julio de 2006.- En el escrito se recoge que con fecha de 3 de julio de 2006, España y Libertad procedió a presentar denuncia acompañada de solicitud de la adopción de medidas cautelares contra una reunión entre miembros de la organización declarada terrorista Batasuna, y el representante del PSE Patxi López. También se pedía que se depurasen las posibles responsabilidades de los participantes.

Por parte del Juzgado número 5 no se entró a conocer del fondo del escrito al considerar que esta parte no estaba personada en la causa del sumario 35/02, sin que se diese plazo alguno para realizar dicho personamiento en forma, causándose por tanto indefensión a esta parte.

Además, la resolución judicial que resuelve en contra de la adopción de medidas para impedir la reunión carece de motivación jurídica, basándose la misma en una argumentación de índole política, vulnerando el derecho constitucional a una resolución fundada en derecho previsto en el art. 120 de la Constitución.

España y Libertad entiende que se ha vulnerado el derecho a la tutela judicial efectiva de esta parte previsto en el art. 24 de la Constitución

Si el anterior motivo de queja puede ser motivo de interpretación, lo que resulta por completo inadmisible es que no se haya dado el curso legal a la denuncia presentada, remitiendo la misma al órgano judicial competente (teniendo en cuenta que por dirigirse contra un aforado, sería competente la sala de lo Penal del TSJ del País Vasco)

Por todo lo anterior, España y Libertad ha pedido que se incoe expediente disciplinario contra el titular del Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, D. Baltasar Garzón imponiendo la sanción que corresponda en derecho.

Mas información
Yolanda Morín
GSM 678.61.61.77
info@e-libertad.es
http://www.e-libertad.es

España y Libertad pide que se abra expediente disciplinario contra Garzón
Considera que el juez no adoptó medidas para impedir la reunión entre Batasuna y el PSE en base a una argumentación "política"
VASCO PRESS / BILBAO El Correo 21 Julio 2006

La plataforma España y Libertad ha solicitado a la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que abra expediente disciplinarlo al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por no haber adoptado medidas para impedir la reunión entre dirigentes de Batasuna y el PSE en base a una argumentación "política".

En el escrito, la plataforma explica que el pasado 3 de julio presentó una denuncia, acompañada de una solicitud de la adopción de medidas cautelares contra una reunión entre miembros de Batasuna y el representante del PSE Patxi López. En la denuncia también se pedía que se depurasen las posibles responsabilidades de los participantes.

España y Libertad critica que en el Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional no se entró a conocer del fondo del escrito al considerar que esta parte no estaba personada en la causa del sumario 35/02, "sin que se diese plazo alguno para realizar dicho personamiento en forma, causándose por tanto indefensión a esta parte".

Asimismo, advierte de que la resolución judicial que resuelve en contra de la adopción de medidas para impedir la reunión "carece de motivación jurídica" y está basada en "una argumentación de índole política, vulnerando el derecho constitucional a una resolución fundada en derecho previsto en el art. 120 de la Constitución". España y Libertad considera "inadmisible" que no se haya dado el curso legal a la denuncia presentada, remitiendo la misma a la sala de lo Penal del TSJPV por dirigirse contra un aforado.

PRESENTADA POR LUIS HERRERO CON 700.000 FIRMAS
Borrell suspende el trámite de la queja sobre el acoso a la COPE en Cataluña en el Parlamento Europeo
El presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell ha suspendido el trámite de la queja de la Cadena COPE por el acoso de la Generalidad a sus emisoras en Cataluña. Borrell atiende así a la solicitud de una decena de eurodiputados nacionalistas y de izquierdas que lo pidieron hace un mes y considera que el presidente de la Comisión de Peticiones de la Eurocámara, el polaco Marcin Libicki, no se ajustó al Reglamento cuando admitió la denuncia de la emisora, que presentó el eurodiputado Luis Herrero junto con 700.000 firmas el pasado mes de enero.
Europa Press Libertad Digital 21 Julio 2006

Josep Borrell reenvía el caso a la comisión de Asuntos Constitucionales, para que considere "con carácter de urgencia" el asunto y que interprete el artículo 191.5 del Reglamento, para decidir si el presidente de la comisión de Peticiones podía o no tomar la decisión o si debía hacerlo la comisión en su conjunto. Finalmente, Borrell ha atendido a la petición que le hicieron el mes pasado doce eurodiputados –nueve de ellos españoles- en la que solicitaban que suspendiera la admisión a trámite de la queja de la COPE amparándose en la actitud "partidista y antirreglamentaria" del presidente de la comisión de Peticiones "partidista y antirreglamentaria".

La carta a la que ha hecho caso Borrell iba firmada por Ignasi Guardans (ALDE), los socialistas Miguel Ángel Martínez, Inés Ayala y Maria Badia, Raül Romeva (Verdes-ALE) y Willy Meyer (Izquierda Unitaria Europea), y decían que Libicki resolvió "de forma unilateral" admitir la petición de la COPE "en contra de lo que establece el artículo 191 del Reglamento de la Cámara, que establece claramente que esa decisión corresponde a la comisión y no a su presidente".

El eurodiputado Luis Herrero presentó el pasado mes de enero una queja acompañada de 700.000 firmas para que se investigara la vulneración de la libertad de expresión de la cadena COPE en Cataluña. En concreto, las quejas se dirigían "contra la negativa de las autoridades regionales catalanas a renovar las licencias radiofónicas de la emisora de radio COPE en Cataluña (Tarragona, Manresa y Barcelona)". Rechazaban la justificación de la Generalitat para tomar esta decisión -que finalmente renovó la licencia- relativa a que la emisora de la Conferencia Episcopal "transmite programas anticatalanes que incitan al odio, la violencia y la división". Por el contrario, mantienen que se trata del "resultado de una campaña de denigración dirigida por el Partido socialista" y reclamó el amparo de la Eurocámara para "impedir una grave violación del derecho de libertad de expresión".

Guardans, que tachó la queja de Herrero de "show político de un eurodiputado y sus amigos", ha valorado muy positivamente la noticia y ha dicho que Borrell ha actuado "de forma muy sensata haciendo respetar el reglamento del Parlamento ante el desprecio que demostró Libicki con su decisión".

Se da la circunstancia de que el presidente de la Comisión de Peticiones tomó la decisión de admitir a trámite la queja de manera individual después de que los coordinadores de los grupos representados en ella no lograsen ponerse de acuerdo en tres ocasiones anteriores.

La ONG suiza que media entre ETA y el Gobierno obliga a ‘Josu Ternera’ a hablar en castellano
Óscar López Fonseca El Confidencial  21 Julio 2006

Ni inglés, ni francés, ni mucho menos en euskera. Las reuniones entre los emisarios designados por José Luis Rodríguez Zapatero y los dirigentes de ETA, con José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, a la cabeza, se celebrarán íntegramente en castellano. Así lo han impuesto los miembros del Centro Henri Dunant para el Diálogo Humanitario, la ONG con sede en la localidad suiza de Ginebra que ejerce el papel de mediador en el proceso de paz a petición de la banda armada y tras haber sido aceptada por Moncloa.

Según las fuentes conocedoras del proceso consultadas por El Confidencial, los representantes del Centro Henri Dunant han justificado su decisión en la necesidad de utilizar un idioma que sea bien conocido por todos los interlocutores para evitar interpretaciones dispares sobre lo que se hable y se acuerde que pongan en peligro el diálogo. Precisamente por ello, los miembros de la ONG suiza que participarán en las conversaciones hablan perfectamente el castellano.

Siempre según las fuentes, el castellano ha sido ya el idioma en el que se desarrollaron, también por imposición del la ONG suiza, los tres encuentros que emisarios del Ejecutivo socialistas mantuvieron antes de la tregua con Josu Ternera. Dos de dichas reuniones, como adelantó en exclusiva El Confidencial (ver la edición del pasado 10 de julio), tuvieron lugar en el palacete del siglo XIX a orillas del Lago Leman que sirve de sede al Centro Henri Dunant, y la tercera, en los alrededores de la capital de Noruega, Oslo.

Oslo está a la espera
De hecho, la ciudad escandinava será la sede del siguiente encuentro entre representantes del Gobierno y dirigentes de la organización terrorista, el primer encuentro oficial tras el anuncio realizado por Rodríguez Zapatero en el Congreso de los diputados a finales de junio. Dicha reunión estaba prevista que se celebrase a mediados de este mes de julio, pero la crisis en la que entró el proceso tras la publicación en el diario Gara, afín a la izquierda abertzale, de unos supuestos compromisos alcanzados entre el Ejecutivo socialista y la dirección de la banda armada en las conversaciones anteriores al alto el fuego obligaron a aplazarlo.

Las fuentes consultadas reconocen que este hecho -y algunas declaraciones más de Batasuna en las que exigían la derogación de la Ley de Partidos y en las que renunciaban a iniciar el proceso de legalización de un nuevo partido- hicieron que el proceso entrara en una fase de incertidumbre de la que no salió hasta hace escasos días, cuando los intensos contactos que han mantenido miembros de la ilegalizada formación y del PSE han logrado “reconducir la situación”.

No obstante, la alteración en el calendario se mantiene, siendo ahora agosto el mes elegido por ambas partes para que tenga finalmente lugar dicho encuentro. Lo que la crisis no ha cambiado, según las fuentes, es el lugar seleccionado para el mismo. Oslo, y más concretamente sus alrededores. Ya lo fue en la tercera reunión mantenida entre emisarios del Gobierno y ETA antes de la tregua, la que tuvo lugar a comienzos del pasado otoño.

Y lo será ahora, entre otros motivos por las facilidades que las autoridades del país escandinavo han puesto para celebrar de modo discreto las reuniones. Reuniones, eso sí, que deberán tener lugar en castellano.

SE RELACIONA A GRUPOS INDEPENDENTISTAS
Touriño relaciona una explosión en La Coruña con la próxima fiesta de Santiago
EUROPA PRESS El Mundo   21 Julio 2006

SANTIAGO DE COMPOSTELA.- El presidente de la Xunta gallega, Emilio Pérez Touriño, ha señalado que el artefacto colocado en la empresa Puentes y Calzadas de la localidad coruñesa de Sigüeiro "coincide con otras explosiones previas y se sitúa en las vísperas del 25 de julio", si bien precisó: "creo que no es bueno, por mi parte, hacer ninguna hipótesis ni apreciación adicional".

El máximo mandatario gallego explicó que se puso en contacto con la Delegación del Gobierno en Galicia para conocer detalles de este incidente, y añadió: "tengo la información que tengo que tener en relación con este incidente". Por otro lado, Pérez Touriño se refirió al "mensaje de control y de tranquilidad" de la Delegación del Gobierno en Galicia, "al cual me sumo", dijo.

Mientras, la empresa Puentes y Calzadas, en la que la pasada madrugada explotó un artefacto de fabricación casera, aseguró que desconoce la existencia de cualquier conflicto y, por lo tanto, el móvil de este atentado y que no recibieron ningún aviso para alertar de la colocación del explosivo ni ningún tipo de amenazas.

Santiago Pérez, un portavoz de la empresa afectada, explicó que las dependencias afectadas por el artefacto explosivo son unas oficinas de la empresa de 120 metros cuadrados. La deflagración destruyó aproximadamente la mitad del inmueble, pero la parte que permanece en pie está "muy afectada".

Santiago Pérez explicó que la empresa dispone de un vigilante que hace ronda a pie por las dependencias, de forma que barajan la hipótesis de que el responsable de la colocación del explosivo saltase la verja mientras el encargado se encontraba en la parte de atrás.

La empresa dispone de un circuito de cámaras que pudo captar imágenes del momento de la colocación del artefacto explosivo, pero las grabaciones han sido puestas a disposición de la Guardia Civil para analizar los hechos. Los agentes también tomaron muestras entre los escombros de la deflagración para intentar determinar el tipo de explosivo, mientras que obreros de la empresa recogieron documentación.

El mismo 'modus operandi'
Puentes y Calzadas está integrada en la unión temporal de empresas (UTE) que construye la autovía entre Santiago y Cacheiras, en Teo, obras que el pasado 24 de junio fueron saboteadas con la colocación de dos bombas, una de ellas explotó sin causar víctimas y otra fue desactivada por la Policía antes de que detonase.

Fuentes de la investigación consultadas por Europa Press relacionaron el 'modus operandi' de la explosión en Sigüeiro y las características del artefacto explosivo con los que habitualmente emplean grupos independentistas radicales, como en el caso de las bombas colocadas el pasado 24 de junio en las obras de las autovías de Teo y una tercera bomba en las de la autovía de Ames, todos municipios del entorno de Santiago de Compostela.

Asimismo, Puentes y Calzada también pertenece al mismo grupo de empresas de construcción que la compañía Estructura y Montajes de Prefabricados, una de las que trabajaba en la autovía del Mediterráneo a su paso por Almuñécar (Granada), donde el pasado 7 de noviembre se registró un accidente laboral en el cual fallecieron seis trabajadores, uno de ellos natural de Ribeira (La Coruña).

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