AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 24 Julio  2006
El Tribunal Constitucional bajo la amenaza etarra
EDITORIAL Libertad Digital 24 Julio 2006

Tal y como ha afirmado Mariano Rajoy este fin de semana, el PP presentará su anunciado recurso contra el Estatuto soberanista catalán ante el Tribunal Constitucional esta misma semana. No vamos a recordar ahora las fundadas razones jurídicas que respaldan este recurso contra un texto que supone una verdadera voladura encubierta del espíritu y la letra de esa Carta Magna que nos dimos los españoles hace 25 años. Lo que sí queremos es subrayar la histórica decisión que habrán de tomar los magistrados, quienes no sólo han de resistir las presiones y la desfachatez de un Gobierno empeñado en convencernos de que el Estatuto "está limpio como una patena", sino también las de los terroristas que ya han advertido públicamente que el imperio de la ley no puede estar por encima de sus aspiraciones políticas.

Ciertamente, aunque el Gobierno del 14-M también disfrace de "proceso de paz" el chantajista "alto el fuego" de ETA, la organización terrorista ha sido muy clara al advertir, en su último comunicado, que "ninguna legislación, ordenamiento jurídico ni Constitución sea obstáculo en el desarrollo de la decisión que mayoritariamente adopte el pueblo vasco".

Así las cosas, por muchas que sean las esperanzas de ETA en su pacto-tregua con el Gobierno del 14-M, y por mucho que la banda terrorista espere que Zapatero pase de "las palabras a los hechos", si la organización terrorista observara que los magistrados del Constitucional vetan un estatuto que, siendo claramente inconstitucional como el catalán, no alcanza a sus insaciables expectativas para el País Vasco, ¿hay alguna duda de que los terroristas cumplirían su silenciada palabra de volver a "la lucha armada"?

Ciertamente, si Zapatero pretende que su pacto-tregua con ETA no se rompa antes de tiempo, las presiones de su Gobierno para que los magistrados se limiten a ser, ante el Estatuto catalán, meras correas de transmisión, van a tener que ser más fuertes incluso que el empeño de Peces Barba en desacreditarse como jurista, o que el empeño de Patxi López en traicionar la memoria y la dignidad de sus compañeros asesinados.

Si Peces Barba ha vuelto a dejar en evidencia este domingo la consideración que tiene hacia el derecho y hacia las víctimas, con su infame visto bueno a que "el Gobierno afronte la negociación en las condiciones que sea", Patxi López ha vuelto a arremeter contra el PP, silenciando el ataque a la sede de este partido en Guecho, así como las cartas de extorsión recibidas por los empresarios vascos.

En cualquier caso, por muy mermada que esté la independencia judicial, y aun a riesgo de aparentar candidez, no debemos perder la esperanza ni quitar trascendencia a lo que decidan unos magistrados frente a las presiones de quienes están dispuestos a volver a matar, y no precisamente de la forma metafórica como la que hicieron algunos con Montesquieu.

Izquierda liberal
¿Se dejarán engañar de nuevo?
Antonio Robles Libertad Digital 24 Julio 2006

No para el equipo de Montilla. Día sí y día también se abraza a las líneas maestras del universo político que "Ciudadanos" ha ido desgranando durante el proceso de constitución como partido político. Por nosotros encantados, es una forma de decir que nuestro discurso político era necesario y tiene adeptos. Muchos deben ser para que el PSC de Montilla haya dado un volantazo en nuestra dirección. Incluso ya se atreve a defender el bilingüismo. Lo ha dicho quien más ha hecho por contener el descontento de la comunidad castellanohablante e impedir que se revelasen contra la inmersión lingüística. Él, junto a Manuela de Madre han sido los súbditos perfectos del nacionalcatalanismo. Sin ellos, nunca hubiera sido engañada la población obrera y castellanohablante. En el ejercicio del poder ellos han renunciado a la lengua de sus votantes y sólo la sacan de paseo cuando se beben unos finos y llegan las fechas electorales.

Montilla y Manuela de Madre han avergonzado a sus votantes y los han entregado al sacrificio del catalanismo. Uno y otro han sido los legalizadores sociales del Estatuto del 36%. ¿O nos vamos a olvidar de Montilla llevándolo a Madrid y de Manuela de Madre defendiéndolo en las Cortes entrecortada por la emoción? ¿Cómo poder olvidar su apoyo, puesta en pie, la mano en el corazón y la voz emocionada cantando Els Segadors en sesión memorable del Estatut?

Pues bien, ahora, a propósito de la Feria de Frankfurt y en vísperas de la campaña electoral, Montilla ha decidido recordarnos que la literatura catalana la representarán escritores en catalán y castellano. ¿Cómo puede decir eso y a la vez seguir multando a ciudadanos catalanes por rotular en castellano? ¿Os volveréis a dejar engañar?

Pero no queda ahí la cosa. José Luis López Bulla y otros tres sindicalistas de CCOO le han fundado la plataforma de apoyo electoral "Presidente Montilla". Se han dado cuenta estos "históricos dirigentes" que es la hora de la gente "de carne y hueso" y del rechazo al nacionalismo. ¿Y hasta ahora no era la hora? ¡Qué casualidad! Se acaban de dar cuenta ahora, precisamente ahora que Ciudadanos se ha constituido como partido político y se propone defender los derechos maltratados de los no nacionalistas. ¡Qué ceguera más pertinaz! Ahora se han dado cuenta que la formación política ICV a la que servían se preocupa más de las cuestiones identitarias que de las sociales. Menos mal que eran sindicalistas...

¿Es que no han tenido tiempo esos dirigentes sindicales de haberse solidarizado hace años con el lamento de tantos padres que no podían llevar a sus hijos a una escuela donde se respetara el bilingüismo? ¿Es que no ven cómo se van trabajadores de la administración de justicia ante el temor lingüístico del nuevo Estatuto? ¿Acaso no tuvieron oportunidad de revelarse junto a Ciutadans de Catalunya contra el opúsculo medieval del Estatuto? ¿A quién querrán engañar?

Dice El Periódico de Catalunya que la plataforma ha sido muy bien recibida por los socialistas porque así podrán contrarrestar la influencia que el partido de Boadella, Arcadi y Carreras tendrá en la sociedad catalana. Como si la cosa le viniera de nuevo. Ya nos tienen acostumbrados a estos juegos de manos los pastores de la inmigración andaluza. ¿Se acuerdan de los Ciutadans pel Canvi, plataforma de apoyo a la candidatura de Maragall a la Generalitat? Pues eso. Pura escenificación de apoyo social cuyo objetivo final era blanquear el nacionalismo de Maragall. Ahora que Maragall no está, han dejado el PSC para apoyar a ERC. De libro.

Ya lo advertíamos no ha mucho; Montilla podrá simular discursos sociales, bilingüistas y no nacionalistas, pero si lo hace, el sector más nacionalista le abandonará. Los amos de la masía no permiten ni el disimulo electoral en materia identitaria. Con las cosas de comer no se juega. Pero no tienen otro remedio, de perdidos, al río. Tantas burras ha vendido Montilla a su gente que si no aparenta desapego al nacionalismo, su electorado se irá definitivamente a C’s. Y no hemos visto nada, pronto nos sacará de la chistera fotos del PSOE junto a Felipe Gonzáles con barba progre y origen humilde. Él, precisamente él, que ha sido el máximo enterrador del PSOE en Cataluña.

En el colmo de la impostura, dicha plataforma de apoyo a Montilla apuesta por abrir una época "postnacionalista". No tienen ni recato, se envuelven con un concepto expresamente difundido por "Ciudadanos" en un intento desesperado por suplantarnos, dejarnos sin argumentos, impedirnos nacer. Les creería si dieran el paso de acercarse a quienes nacimos precisamente para defender a los ciudadanos de carne y hueso, para navegar hacia el postnacionalismo, para que nadie fuera excluido de la vida social y política de Cataluña, pero…hacen lo que siempre han hecho, adecuarse a los nuevos tiempos porque fuera hace mucho frío. ¿Se volverán a dejar engañar?

C’s (Ciudadanos) se compromete ante notario a cerrar las oficinas de delación lingüísticas, derogar la inmersión en nuestras escuelas, devolver a los corrales el Estatuto, recuperar el espíritu de la Constitución de 1978, cancelar todos los gastos de construcción nacional y dedicarlos íntegramente a sanidad y educación; en definitiva, devolver las energías políticas a resolver el paro, la seguridad ciudadana, el problema de la vivienda y el bienestar de la tercera edad. ¿Se comprometería el señor Montilla?        antoniorobles1789@hotmail.com

Las cartas
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 24 Julio 2006

Son puntuales como un reloj suizo: apenas se inicia cada mes, las redes de extorsión de ETA--porque son varias y algunas todavía están activas- ponen en los buzones de Correos una nueva remesa de cartas de extorsión. Después, sólo es cuestión de días que salga a la luz la existencia de estas misivas de chantaje.

Ni siquiera la tregua ha interrumpido el funcionamiento de la maquinaria de extorsión de ETA. En la última entrevista a dirigentes de la banda publicada por 'Gara', los encapuchados reconocían abiertamente que seguían enviando cartas. En los supuestos acuerdos entre el Gobierno y ETA difundidos por ese mismo periódico no se incluía el cese de estas actividades de recaudación. Los jueces de la Audiencia Nacional han incorporado las cartas a los correspondientes sumarios y en la prensa hemos visto reproducidas fotográficamente las misivas etarras, cuya autenticidad es avalada por los expertos policiales.

Pese a todo ello, desde el Gobierno y el partido que lo sustenta se insiste en negar lo evidente y cuestionar su existencia. Hay tanto interés en poner en duda que ETA sigue extorsionando que, al final, se acaba acusando a las víctimas de tener intenciones políticas torticeras por dar a conocer las cartas. Y mientras el dedo acusador apunta a los empresarios que denuncian, los terroristas hacen caja sin que quien gobierna les pida cuentas por esa vulneración manifiesta de la tregua. Porque si los acuerdos que mencionaba 'Gara' son falsos, como sostiene el Gobierno, el fin de la extorsión debería estar incluido dentro del cese de actividades terroristas, porque eso es lo que dijo también el Ejecutivo al inicio de la tregua.

Uno de los argumentos más invocados por el Gobierno para conseguir el respaldo de los ciudadanos en su política de diálogo con ETA es la petición de confianza. Ante las dudas que se generan a causa del comportamiento de la banda y del resto de la izquierda abertzale, continuamente nos piden fe en el presidente y en su estrategia. Pero resulta difícil ganarse la confianza de los ciudadanos si éstos ven que ese mismo Gobierno está negando hechos objetivos como son las cartas.

Para quitar importancia a las peticiones de dinero hay quien maneja también el argumento de que ETA ha cambiado el texto de las misivas y ahora no amenaza abiertamente, sino que emplea un «tono amable». Quien resalta la amabilidad del tono tendría que recibir una de las cartas, con los tres sellos de la banda, con su nombre y su dirección en el sobre, con el nombre de un hijo, de un hermano o de un amigo en el remite. Seguramente pensaría entonces lo mismo que el actor Luis Escobar, el marqués de Leguineche, en la película 'Patrimonio Nacional', cuando ve pasar el furgón de los antidisturbios: «Acojonan, ¿eh?».       f.dominguez@diario-elcorreo.com

Pacifismo antisemita
EDITORIAL Libertad Digital 24 Julio 2006

En lugar de lanzar liberticidas reprimendas contra quienes se atreven a denunciar el antisemitismo del actual Gobierno español, Moratinos bien podría tomar nota del último y contenido reproche que le ha dirigido el embajador de Israel, Víctor Harel, por "minimizar el uso que hacen los terroristas de los escudos humanos".

Moratinos –como Zapatero o cualquier miembro de su Gobierno– no es que minimice, es que silencia completamente el hecho de que los terroristas de Hezbulá no sólo utilizan a la población civil como escudos humanos sino que, por ejemplo, transportan y almacenan armamento en ambulancias y hospitales. Ha sido tal el alineamiento del Gobierno del 14-M contra Israel, que ya ha recibido los elogios de los propios terroristas, sumándose a los que los islamistas ya le dirigieron con ocasión del vuelco electoral provocado por el 11-M.

Lo indecente del Gobierno de Zapatero ya no es sólo su evidente antisemitismo y antiamericanismo sino el grado de manipulación y apología de estos bárbaros sentimientos, para generalizarlos y que no sean exclusivos de los terroristas, tal y como dramáticamente hemos podido ver en España. Este Gobierno ha envilecido la palabra paz para predicar un nihilista pacifismo que opera de hecho como el más entusiasta y manipulador colaboracionismo. No otra cosa es promocionar manifestaciones en las que los nazis son equiparados con sus principales víctimas y adversarios, como han sido los judíos y los americanos.

Claro que utilizar a las víctimas en favor de sus verdugos viene siendo algo muy característico, tanto del origen como del ejercicio de poder de este Gobierno.

Las luces y las sombras del sumario del 11-M
Editorial ABC 24 Julio 2006

LOS análisis sobre las motivaciones políticas, la determinación de los responsables y el conocimiento de los actos ejecutivos de los atentados del 11-M persiguen discernir, sin carácter exhaustivo, los aspectos que, aparentemente, están acreditados y aquellos otros que no lo están, bien porque no han sido suficientemente investigados, bien porque el instructor no ha dispuesto de fuentes de prueba para lograrlo. Para ABC el respeto a las instituciones del Estado es un signo distintivo de su línea editorial, especialmente cuidado en la valoración de las resoluciones judiciales, que materializan los principios del Estado de Derecho. El respeto que proclamamos para los Tribunales de Justicia no significa, en ningún caso, inmunidad de crítica a aquellas resoluciones que la merezcan. Respeto y crítica son compatibles y se refuerzan cuando se expresan con valoraciones exentas de diatribas e invectivas que nada aportan a la información del lector, porque éstas acaban imponiéndose a lo que realmente importa, que es el conocimiento de los hechos.

Con estas premisas, ABC analiza los resultados de la investigación sumarial y llega a conclusiones de diferente sentido, según los capítulos. Es evidente que el 11-M estuvo motivado por la voluntad de forzar un cambio político en España, y eso explica la comisión de los atentados tres días antes de las elecciones generales del 14-M. Si los terroristas islamistas sólo hubieran querido castigar al Gobierno de Aznar por su apoyo a la coalición aliada que derrocó a Sadam, el atentado podría haberse perpetrado en cualquier otro momento. Pero se quiso dar a la matanza un sentido estratégico, como el que proponían algunos documentos elaborados por Al Qaida y conocidos por los autores del atentado a través de internet: evitar a toda costa que ganara el Partido Popular.

En cuanto a la delimitación de los responsables, los autos finales del instructor reconocen que hay tres o más personas desconocidas que estuvieron en la planificación o ejecución de los atentados y cuya identidad se desconoce. El sumario refleja con profusión de detalles la formación del grupo ejecutor, desde 2001, y su relación con la trama «asturiana» de explosivos, a partir del verano de 2003, así como las conexiones internacionales de los terroristas, especialmente con el Grupo Islámico Combatiente Marroquí. No obstante, el reconocimiento de que faltan responsables por identificar (pese a que de ellos se tienen datos genéticos), así como la imprecisión sobre la organización interna del grupo terrorista y el proceso de decisión sobre modus operandi y objetivos, es un resultado negativo que lastrará las próximas fases del proceso.

La investigación de la ejecución material de los atentados es el apartado más polémico. Nada se sabe concretamente de lo que sucede en las 24 horas anteriores a las deflagraciones en los trenes. Los autos finales del sumario lo reconocen en parte, pero es notoria la falta de resultados sobre extremos tan relevantes como la preparación de los artefactos, su transporte (salvo en el caso de la furgoneta hallada junto a la estación de Alcalá) y su colocación, con la identificación de quienes intervinieron en cada paso. Igualmente, y sin voluntad alguna de construir una teoría alternativa, el sumario ha finalizado con dudas alrededor del explosivo utilizado. No obstante, en la sentencia contra «El gitanillo» se considera como hecho probado que la dinamita que este muchacho trasladó desde Asturias era Goma-2 Eco, y ésta aparece en todos los escenarios de la matanza, así como en la mochila número 13, recogida en la estación de El Pozo y desactivada posteriormente. Este periódico ya habló en su editorial del 12 de abril de 2006 de este era un asunto controvertido de la investigación, que quizá sea subsanado por la Fiscalía y, en su caso, el Tribunal mediante un juicio indiciario.

El 11-M fue una masacre que marcó la vida social y política de los españoles y, sobre todo, destrozó la de las familias de las 192 víctimas (incluido, por supuesto, el GEO asesinado en Leganés). La verdad siempre es necesaria cuando se trata de esclarecer un crimen. Más aún cuando de ella dependen respuestas a muchas preguntas que todavía están presentes en la sociedad española. El sumario ha sido complejo. Técnicamente, sus resultados no son enteramente satisfactorios y será difícil que el juicio oral los enmiende. El riesgo de una sentencia decepcionante ha de estar asumido de antemano, como vacuna aprendida en otros macroprocesos (por ejemplo, el de la célula de Al Qaida recientemente juzgada), aunque la confianza en la Justicia debe animar a esperar una resolución que satisfaga a las víctimas y arroje definitivamente luz sobre un atentado que cambió -porque así lo querían sus autores- el curso de la historia de España.

INTEGRACIÓN DE NAVARRA EN EL PAÍS VASCO
ALBERTO PÉREZ CALVO Catedrático de Derecho Constitucional Universidad de Navarra ABC 24 Julio 2006

La Disposición Transitoria cuarta de la Constitución prevé la posibilidad de que Navarra pudiera incorporarse a la Comunidad Autónoma vasca. Para ello, el Parlamento de Navarra debería aprobar una declaración de voluntad favorable a esa integración. Después el pueblo navarro debería ratificarla mediante referéndum.

Hasta aquí, lo previsto en la Disposición Transitoria. Después, naturalmente, si el pueblo navarro ratificara la propuesta, habría que intentar aprobar un nuevo Estatuto de Autonomía vasco.

Para que se cumpliera lo previsto en la Disposición comentada tendrían que darse los siguientes supuestos:

1. Deberían ganar las elecciones en Navarra los partidarios de la incorporación.
2. La mayoría parlamentaria resultante tendría que aprobar una propuesta de incorporación.
3. Finalmente, el pueblo navarro debería ratificar dicho texto.

Como se ve, parece bastante difícil, por no decir casi imposible, que, hoy por hoy, se produjera el primer supuesto.

Esta Disposición fue el resultado de un pacto hecho dentro el espíritu del consenso que presidió la redacción y aprobación de nuestra Constitución.

¿Qué opinión técnica merece hoy esta Disposición?

Por un lado, en las circunstancias actuales de estabilidad del concepto y realidad de Navarra, la Disposición resulta una invitación constante y desfasada a la integración de la Comunidad Foral en el País Vasco. Pero, por otro, si alguien pretendiera intentar la integración, se encontraría con la garantía democrática de la necesaria ratificación de la operación por parte del pueblo navarro.

Pero, para responder cumplidamente a la pregunta, hay que ir más allá de nuestra perspectiva interna y situarse en el marco de los Estados federales en general (aunque nadie le llame así, España funciona de modo federal). Todos ellos, Estados Unidos, Suiza, Italia, República Federal de Alemania,... prevén mecanismos para la modificación territorial de las unidades federadas (Estados, cantones, regiones, länder...). Estas previsiones tienen dos caracteres que interesa destacar: primero, los procedimientos de modificación territorial son de carácter general y, segundo, en todos los casos se prevé la consulta democrática a los grupos sociales interesados.

La Disposición Transitoria prevé la consulta al pueblo navarro pero no tiene un carácter general sino singular ya que sólo contempla la posible integración de Navarra en el País Vasco. Es decir, la Disposición responde a una aspiración del nacionalismo vasco que, a veces, le lleva a actitudes antidemocráticas como era el caso del Plan Ibarretxe en el que se afirmaba la existencia de un pueblo vasco apriorístico integrado por el actual pueblo vasco, por los navarros y por los ciudadanos del País Vasco francés.

Hoy, cuando los navarros han definido en el marco de la Constitución su modo de inserción en España y de convivencia solidaria con los demás integrantes de la Nación española y lo han ratificado elección tras elección, la Disposición carece de sentido. Además, esa invitación contenida en la Disposición, unida a la desleal y pesada actitud de las autoridades nacionalistas vascas (la constante consideración de Navarra como parte del País Vasco en la TV vasca, la usurpación de símbolos de Navarra, etc.) acaba molestando a la mayoría de los navarros. En definitiva, se trata de una disposición que no resuelve nada y que crea problemas innecesarios.

La Constitución española no contempla la posibilidad de cambios territoriales. Y cuando lo hace en la Disposición comentada responde a un prejuicio nacionalista y acaba siendo molesta.

Se ha pedido con razón la supresión de la Disposición. Sin embargo, creo que una buena solución técnica sería dotar a nuestra Constitución de una flexibilidad territorial de la que carece. Para ello bastaría con introducir parte del contenido de la actual Disposición Transitoria cuarta en un artículo ordinario de la Constitución de manera que se estableciera un procedimiento general para posibles modificaciones territoriales en las Comunidades Autónomas y un procedimiento democrático de consulta de los grupos sociales afectados. Se mejoraría la estructura del Estado autonómico y, en lo que concierne a la Comunidad foral de Navarra en relación con el País Vasco, se mantendría la garantía democrática de la necesaria ratificación del pueblo navarro de cualquier propuesta en este sentido.

11-M
Laboratorios de ocultación criminal
José Vilas Nogueira Libertad Digital 24 Julio 2006

Uno de los géneros más apreciados de la televisión es el de los seriales de investigación criminal. Acreditó el género el CSI (Crime Scene Investigation). Después han venido infinidad de imitaciones y variantes. Los héroes de estos programas son tan sagaces y sus instrumentos tan sofisticados que no dejan crimen por averiguar, por complejo que fuese su escenario, astuto e inteligente su autor y enrevesada y retorcida la trama del delito. Demasiado para ser verdad. Tan prodigiosa eficacia no resulta realista. Pero lo contrario parecería también mentira. Unos laboratorios de investigación criminal que se dedicasen a ocultar pruebas, mediante su contaminación sistemática o su continuado extravío. Sin embargo, puede ser tan real como la vida misma. Es lo que están haciendo los investigadores oficiales de los atentados del 11-M, sea por orden del Gobierno y la Fiscalía o "sólo" con su atenta complicidad.

En "Fahrenheit 451", los bomberos no apagan fuegos; los provocan para quemar los libros. En nuestra realidad de pesadilla, creada por Zapatero y su banda, los laboratorios de investigación no descubren crímenes, los ocultan. En la futurista ciudad norteamericana inventada por Bradbury, la gente no lee, carece de autonomía para pensar y emplear su tiempo independientemente, y es incapaz de conversar más allá de un intercambio instrumental de pocas palabras. En cambio, ve mucha televisión en pantallas de dimensiones murales y escucha mucha radio mediante auriculares. La televisión y la radio le indican lo qué tiene que pensar y lo qué tiene que hacer.

En el mundo que intentan imponernos Zapatero y su banda, la cosa es sustancialmente la misma, aunque algo más sofisticada. ¿Por qué prescindir de la lectura como instrumento de sometimiento de la gente? La gente debe leer, pero sólo cosas políticamente correctas. ¿Y quién si no el Gobierno es el mejor definidor de lo políticamente correcto? Con la misma condición, también debe ver mucha televisión, en pantallas cada vez más grandes, y oír mucha radio, con auriculares cada vez más pequeños. A través de la concesión de las licencias por el Gobierno, y de su posible revocación en caso de rebeldía, la corrección política está asegurada. Esta saludable tarea es muy facilitada por la creación de agencias especializadas, con su correspondiente dotación de bomberos-incendiarios. Por ejemplo, el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), que no es el CSI, sino todo lo contrario.

¿Y por qué prescindir de la conversación, con los salutíferos efectos que una cháchara progresista tiene sobre la socialización del personal? Por contra; lo que se impone es una democracia deliberativa bien entendida. El complejo prisoeísta-nacionalista suministra los argumentos y el personal pone la lengua y la mala baba: "los del PP son unos asesinos", "son franquistas", "la II República fue un modelo de democracia", "si mató curas y frailes, es porque se lo habían buscado", "los judíos son unos asesinos", "los etarras unos demócratas", "los islamistas, unas hermanas de la caridad", etc.

Bueno, no todos los islamistas son unos santos. Unos pocos se cabrearon con Aznar por lo de Irak y se vengaron a costa de cientos de viajeros de trenes de cercanías. Pusieron unas bombas con dinamita, sin dinamita, con Goma-2, sin Goma-2, con nitroglicerina, sin nitroglicerina. No se sabe. Como las bombas explotaron no se puede averiguar. Además, nuestros investigadores no tienen porqué ser también Demóstenes. Si esos capullos no se hubiesen "suicidado" se lo podríamos preguntar. Pero eran muy poco colaboradores. Y, hala, los del PP a hostigar. Gracias a Dios que tenemos unos investigadores criminales ejemplares. Oiga, que no nos los merecemos. Sin ellos, vaya usted a saber qué sería de Zapatero y de su Gobierno, y de la Alianza de Civilizaciones y el mundo mundial. Maldita derecha, malditos judíos, malditos imperialistas.

Oiga, ¿Dónde dice que se cobra?

José Vilas Nogueira es catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Santiago de Compostela

Salvemos el Líbano
Por SERAFÍN FANJUL. Catedrático de la UAM ABC 24 Julio 2006

... Es preciso concluir la tarea en Iraq y extirpar de raíz la presencia de las bandas asesinas en el Líbano. Unas bandas que ansían devolvernos a todos ( y a todas) al Medievo, aunque la izquierda española, con su habitual retórica tercermundista...

NO sirvió de nada. Las retiradas israelíes del Líbano en 2000 y de Gaza en 2005 han resultado infructuosas. El alto coste político, sobre todo para Sharón, ante un sector amplio de su opinión pública ha sido baldío. De modo irremisible -como siempre ocurre cuando se hacen concesiones a terroristas, o ellos así lo entienden- esas acciones, que iban mucho más allá de meros gestos apaciguadores, no valieron para propiciar una distensión continuada y se interpretaron como prueba de debilidad, si no de cobardía. En unas pocas horas, con el secuestro de algunos soldados israelíes, el asesinato de un colono y el mucho más serio bombardeo masivo de cohetes sobre poblaciones de Israel, Hamás e Hizbullah han demostrado cuán frágil e inestable era el equilibrio, qué capacidad de destrucción conservan y qué ficticia es la soberanía libanesa, la trabazón inexistente de un país artificial y, paradójicamente, necesario.

Fundado en 1943, cuando aún se reñían las más duras batallas de la Segunda Guerra Mundial, su nacimiento, con fórceps y malformaciones congénitas, hubo de responder al juego de presiones y áreas de influencia de Inglaterra, Francia, la naciente penetración de Estados Unidos y el comprensible objetivo de neutralizar las alianzas árabes con los nazis que, si no llegaron más lejos, fue por el curso y final que tomó la contienda. El engendro salió multiconfesional, es decir, un remedo de las legislaciones medievales, con reparto de cuotas de poder (presidente, vicepresidente, diputados, altos cargos públicos) en función de la fe, convirtiendo la confesión religiosa en adscripción política y otorgando a los ciudadanos valor, únicamente, en tanto que miembros de una fratría determinada, algo muy acorde con la concepción islámica del Estado, pero en manifiesto choque con el irrenunciable concepto racional de libertad e igualdad básica del individuo en tanto que tal.

Un feo modelo de atomización social que, por cierto, quieren trasplantarnos a España desde las alturas, ora con el argumento de llevar boina, ora con el de rezar en una u otra postura. O con un sinfín de subterfugios mítico-étnicos, sexuales o culturalistas. En todo caso, el Líbano constituye un buen ejemplo de cuanto no debe ser un país. Pero no le faltan panegiristas y cantores que, ante la evidencia del desastre real de tal estado, se limitan a culpar a una fuerza exterior que lo zarandea y vuelve inviable. La eterna excusa para no asumir ninguna forma de autocrítica ni responsabilidad por los propios actos: en el caso que nos ocupa, el incumplimiento por parte del Gobierno libanés de eliminar el dominio de Hizbullah (y consiguientemente de su potencial terrorista) en el sur del país, que, por supuesto, afecta y anula a la propia soberanía libanesa.

Allá por los sesenta, todavía faltaban años para que el decorado de cartón piedra se viniese abajo, aunque ya había tenido lugar la crisis del 58. Pero las calles estaban relativamente más limpias y ordenadas que las de las capitales de países cercanos, el dinero corría y los bikinis no suscitaban las muestras de salvajismo de que, por desgracia, hemos sido testigos en otros lugares. Por entonces se incubaba la feroz guerra civil que vendría y se ponían las bases para provocar la posterior invasión israelí, porque los problemas del Líbano no crecían solos sino en el contexto de la estrategia de tensión permanente azuzada por los gobiernos árabes y las organizaciones terroristas, primero palestinas y luego también libanesas, surgidas de las facciones confesionales (cada secta o grupúsculo con su propia milicia). El feliz desenganche de Egipto y Jordania en tan sombrío panorama se vio compensado por la irrupción iraní -masiva y sectaria-, con el componente de fanatismo irracional que sólo puede engendrar y sostener una motivación religiosa que impregne y condicione pensamientos, esperanzas, anhelos, sacrificios.

No es casualidad que Hizbullah pertenezca al chiismo, una secta que ha hecho del martirio personal y colectivo ofrenda y programa de vida, en homenaje y recuerdo del imán Husein. Quienes son capaces de tajar con espada las cabezas de sus hijos pequeños en la fiesta de ´Ashurá no se van a detener por el sufrimiento de civiles enemigos, o por el de sus propios correligionarios y compatriotas, cuando las respuestas israelíes lleguen.

Y, sin embargo, hay que salvar al Líbano. Con otra Constitución, otra correlación de fuerzas donde no quepan terroristas campando por sus respetos, otra orientación más definida por la modernidad y los valores de la libertad. Un Líbano que retire su firma y apoyo a la Declaración de Derechos Humanos en el Islam (El Cairo, 1990) -que no es sino la consagración del confesionalismo más represivo y obtuso-, y al tiempo que sirva de sostén y foco de irradiación de la democracia en el Próximo Oriente; un Líbano que cumpla -por su propia supervivencia- la misión de cerrar el paso al expansionismo sirio y desempeñe su papel natural de aliado de Egipto, Jordania e Israel en el desarrollo económico de la región y garantice la presencia de la cultura occidental y del cristianismo en su propia cuna. No son objetivos imposibles sino muy convenientes para todos quienes desean -deseamos- un futuro pacífico y próspero en la zona. Para ello es preciso concluir la tarea en Iraq y extirpar de raíz la presencia de las bandas asesinas en el Líbano. Unas bandas que ansían devolvernos a todos ( y a todas) al Medievo, aunque la izquierda española, con su habitual retórica tercermundista para uso y consumo de su parroquia, finja no enterarse.

Porque en el balcón desde el que miramos, la autotitulada izquierda, que no ha inventado casi nada, ni siquiera la doble vara de medir, aunque de ella se valga con profusión, reduce todo el asunto a una historieta de buenos y malos, a la cósmica -y cómica, tal como la presentan- confrontación entre las fuerzas del Bien y del Mal, generando simplezas a la altura de cualquier intelecto, por ejemplo del suyo: «Paz», «No a la guerra»... O «No a la desproporción», el último hallazgo. Mi perplejidad es grande: ¿cómo se fija el canon de proporcionalidad en agravios y ataques y quién ejerce de juez inapelable e infalible? Si los cohetes han asesinado a una abuela y a su nieta, ¿deberá el Tsahal buscar otra pareja semejante? Si la misma cohetería acabó con la vida de ocho ferroviarios, ¿habrá el Mosad de buscarles las vueltas a otros tantos de la misma profesión? O, sencillamente, al estilo Rodríguez, ¿Israel pactará a escondidas la rendición e irá dando cancha -de a poquito o a las claras- a los terroristas, por mor de la Alianza de Civilizaciones?

Aquí hay muy poca seriedad (y no sólo por engalanarse con una kufiyya para echar carnaza al millón y medio de radicales que puso en casa al caballero): no se puede apelar al recuerdo emotivo de los cincuenta mil civiles muertos en Iraq tras el final de la guerra y obviar cuidadosamente que la inmensísima mayoría de esas muertes no se produjeron como resultado de acciones bélicas americanassino víctimas de atentados de los terroristas islámicos; como tampoco es serio que un ministro amenace con frases del jaez de «no te tolero que digas..., que sea la última vez que dices...», como si fuera una madrastra regañona. Para encubrir el antisemitismo palmario de la panda que les vota, a éstos se les ha subido el talante a la azotea: por ella saldrán volando.

Terrorismo
Hezbolá
GEES Libertad Digital 24 Julio 2006

Hezbolá es el enemigo, el objetivo, la clave de esta guerra. Hasta qué punto obedece órdenes de Siria o Irán o ambos es imposible de determinar mientras israelíes y norteamericanos no revelen unos datos de inteligencia que no se adquieren para exponerla en la plaza pública. Sin embargo, eso no cambia nada. Lo que es seguro es que Hezbolá contaba con la respuesta israelí y la quería. Los errores de cálculo no sólo son posibles sino frecuentes. Pero Hezbolá venía contando con esta guerra y preparándose para ella desde el momento mismo en que los israelíes abandonaron el sur del Líbano hace seis años. Han convertido su lado de la frontera en una línea Maginot y una descomunal batería de misiles. Aunque la iniciativa haya sido del grupo terrorista, lo que también tendría sentido, no puede haberse lanzado a la aventura sin la luz verde de Damasco y Teherán. No tenemos pruebas pero no lo consideramos razonable.

A ambas capitales les viene bien la guerra, aunque nunca exactamente por los mismos motivos. Siria trata siempre de demostrar que, sin ella, el Líbano es un caos y Hezbolá un agresor incontenible. A Irán le viene de perlas otro elemento de distracción para los norteamericanos, cuando está ganando tiempo diplomáticamente antes de que su proceso de enriquecimiento de uranio sea tecnológicamente irreversible y tratando de sacar la mayor tajada posible en Irak.

Pero también hay sombras. Si la destrucción de Hezbolá llega muy lejos, ambos pierden una baza muy valiosa en su juego entre vecinos y en el ancho mundo. Sin duda han hecho las mismas cuentas que su patrocinado y han concluido que la aniquilación, que sería el objetivo israelí, no llegará demasiado lejos. Y eso significa una victoria para la organización libanesa. Pero una victoria demasiado rotunda también tendría sus desventajas para los patronos. Salir demasiado ilesa o reconvertirse en una insurgencia tan indomable como la sunní en Irak los haría demasiado independientes. Al fin al cabo, por mucho que le deban al vecino inmediato y al correligionario más poderoso y distante, no han sido nunca simples marionetas. También tienen intereses propios que pueden divergir de uno y otro y un margen de autonomía de decisión.

Al matar a cinco soldados y secuestrar a otros dos en territorio ocupado por Israel y pedir la luna en cuanto a intercambio de prisioneros están ya enseñando la oreja. Para Israel, militarmente en el interior de Gaza por idéntico motivo, ceder es lo mismo que tirarse al mar. No hay error de cálculo posible pero, por si hubiera dudas, los terroristas bombardean la tercera ciudad de Israel y dan a entender por todos los medios posibles que en su arsenal hay cohetes que alcanzan hasta Tel Aviv. Tienen al 60% de la población israelí a su merced y todo es cuestión de tiempo de que tengan a la totalidad. ¿En qué estarán pensando los que hablan de proporciones y proporcionalidades? ¿Qué más necesitan para darse cuenta? Para Israel no es una cuestión de seguridad interior, de más o menos terrorismo. Es una nueva guerra de supervivencia. Lo sabían y lo prepararon, a pesar de todos los indudables azares que la guerra implica. Por eso la población israelí ha reaccionado como una piña.

Quizás no tengan derecho a existir y deberían tirarse al mar sin que nadie los empuje. Pero no parecen dispuestos. Es difícil pensar en un país que, en las mismas circunstancias, no hiciera lo mismo de poder hacerlo. Excepto quizás España, que contempla adormecida como un presidente que cree gobernar un Estado que no es nación se dispone a desmembrarla y resolver el problema terrorista concediéndoles sus objetivos. Los que han puesto en él todas su complacencias y se dejan plácidamente manipular por él es lógico que se disfracen de Arafat. ¿Por qué no de Jomeini o del hijo de Laden?

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Sólo dios es inmortal
Por GERMÁN YANKE ABC 24 Julio 2006

TRES veces la tomaron la semana pasada con la sede del PP de Guecho, en Vizcaya. Ya sé que, según la versión oficial, no es para tanto: unos peces muertos en la puerta, los cristales apedreados, una pintada en la que se lee «un pepero muerto, un euskaldún contento». Antes mataban, te dicen si te quejas. Y los «hombres de paz» de Batasuna te explican, además, que sólo se trata de reacciones de una juventud molesta con la represión y las actitudes negativas precisamente cuando se ha hecho el esfuerzo -el suyo, claro- para poner en marcha el «proceso».

Al mismo tiempo, tres o más veces recibieron cartas de extorsión varios empresarios. Tampoco es, al parecer, como antes, ya que las cartas tienen un tono distinto; saludan sin insultar y presentan a ETA como una suerte de ONG. Vamos, que si pagas es para alentar el «proceso» o, lo que sería lo mismo, para no enfadar a los esforzados muchachos que, si se les importuna, la toman con la sede del PP.

Ese tipo de ataques tienen todo el aire de la mafia. Lo de los peces y el mensajito es paradigmático, pero no sólo por eso. Aún es más propio del escenario de pavor, o de desistimiento, que produce la mafia ver solos a los dirigentes locales del PP ante el cierre metálico con la pintada amenazante. Porque en estos momentos de distensión y diálogo, de búsqueda de «la paz» y el «nuevo pacto de convivencia», no se veían por allí, solidarios, tratando de hacer público lo que se trata de evitar para siempre, a socialistas y nacionalistas «no violentos». Es más, algunos de éstos han aprovechado el fin de semana para insultar al PP, que siempre anda por ahí diciendo mentiras y dinamitando el «proceso».

Lo de las cartas tiene también su enjundia. En primer lugar, por el argumento oficial: no hay constancia de su existencia porque no hay denuncias. Con este truco, la extorsión de ETA se convierte en mínima o casi inexistente a lo largo de toda su historia porque no estamos muy acostumbrados a que los empresarios y profesionales amenazados vayan en fila a la comisaría. Por cierto, y ya que está de moda la memoria histórica, en tiempos de Franco ocurría algo parecido: ¿maltrata la Policía?, se podía preguntar; «no hay prueba ni constancia: no hay denuncias», podía responder el vocero oficial. Pero más propio del desistimiento mafioso es que un dirigente del socialismo vasco, más explícito por tener menos luces, ataque al presidente de los empresarios navarros diciendo que, con tanta murga con las cartas, parece de UPN.

Borges decía que la gran mentira de los aterrados se concreta en algunos excesos verbales. El médico que anunció la muerte de Sadat -explicaba- no dijo «Sadat ha muerto», sino «sólo Dios es inmortal». Llegan los ataques callejeros y las amenazas. Llegan las cartas. «Antes mataban... No hay constancia», se responde ahora. Creo que el Gobierno, tal y como va el «proceso», está aterrado. Y por eso dice lo que dice.

Hacer de necesidad vicio
Por LEOPOLDO CALVO-SOTELO IBÁÑEZ-MARTÍN. Ex subsecretario del Ministerio del Interior ABC 24 Julio 2006

UNA de las preocupaciones de los redactores de la Constitución de 1978 fue asegurar en la medida de lo posible la estabilidad gubernamental dentro del sistema parlamentario. Se trataba de reducir al máximo las crisis ministeriales que tan frecuentes habían sido durante la II República, que una vez más los constituyentes utilizaban como antimodelo, contra lo que pintorescamente ahora sostienen algunos. Para cumplir esa función estabilizadora, nuestra Constitución estableció la moción de censura constructiva y otros mecanismos del llamado «parlamentarismo racionalizado».

Es lo cierto que en los veintiocho años de vigencia de la Constitución España ha gozado de una estabilidad gubernamental por encima de la media europea. Sin duda, a ello ha contribuido grandemente la existencia de un buen sistema electoral.

Cabe subrayar que esa estabilidad se ha conseguido a pesar de que durante más de la mitad de dicho período nuestro país ha tenido gobiernos minoritarios, como lo es el actual y lo fueron los correspondientes a las legislaturas 1979-1982, 1993-1996 y 1996-2000. Tales gobiernos no han sido ni débiles, ni inestables ni divididos: han sido gobiernos de un solo partido (UCD, PSOE y PP), con un liderazgo fuerte y una duración adecuada. ¿Dónde está, pues, el problema? En el alto precio que esos partidos han tenido que pagar por los apoyos parlamentarios imprescindibles para obtener la confianza del Congreso de los Diputados. Empezando en 1993, el pago de ese precio ha ido perturbando el delicado equilibrio del Estado de las autonomías hasta causar el gran desconcierto en el que estamos.

Como es sabido, los principales prestamistas de apoyos parlamentarios al PSOE y al PP han sido partidos nacionalistas catalanes. En 1993 y 1996 lo fue Convergencia i Uniò y luego lo ha sido Esquerra Republicana de Cataluña. Al convocarse las elecciones de 1993, parecía claro que no iban a arrojar una mayoría suficiente para ningún partido nacional, y CiU fue perfectamente consciente de las oportunidades que le abría la nueva situación. Bien lo demuestra su lema electoral de aquel año: ara, decidirem. Tanto le gustó a CiU ejercer el arbitraje parlamentario que el asunto vuelve a aflorar en su campaña electoral para 1996: fem que Catalunya sigui clau. Y, efectivamente, CiU (no Cataluña) siguió siendo clave durante el primer gobierno de Aznar. En 2004, las necesidades de la aritmética parlamentaria dieron el papel arbitral a ERC, que lo ha utilizado para conseguir que el Gobierno desarrollara una política autonómica favorable a sus intereses, aun a riesgo de socavar los cimientos de la Constitución de 1978.

Sin embargo, la situación actual es mucho peor que las de 1993 y 1996, por dos razones. La primera es que ERC, además de un partido nacionalista, es también un partido antisistema. La segunda es que el PSOE ha decidido hacer de necesidad vicio, y en lugar de limitarse a conceder lo imprescindible para obtener la confianza del Congreso, ha basado su política en un pacto permanente de socialistas y nacionalistas destinado a impedir el acceso del PP al Gobierno de España. Los efectos de la nueva situación son patentes: mientras que la última investidura de Felipe González y la primera de Aznar exigieron transferencias de competencias a las comunidades autónomas (y sobre todo a Cataluña), en esta legislatura el respaldo nacionalista en el Congreso ha costado un Estatuto catalán probablemente inconstitucional, un grave desarreglo del sistema autonómico y la pérdida por el Estado de toda iniciativa en la materia.

¿Qué remedio poner a esta situación? Distingamos entre coyuntura y estructura. La coyuntura es la política de fusión de los intereses del PSOE con los de los partidos nacionalistas, de la que sólo se puede salir con un cambio de liderazgo en el partido socialista que restaure el viejo consenso constitucional con el PP. Pero aunque se suprimiera así el vicio, quedaría la necesidad. Es inevitable que se repitan resultados electorales que no otorguen al ganador una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar, y que le obliguen a buscar el respaldo de partidos nacionalistas. Esta debilidad estructural, que los constituyentes no pudieron prever, se ha convertido en el auténtico talón de Aquiles de nuestro sistema político. Qué duda cabe que es lícito pactar y transigir para formar gobierno. Nuestro problema es que, en términos de contabilidad constitucional, el precio de esas transacciones ha salido de la cuenta de capital y no de la cuenta de renta, como ocurre en otros países. El capital constitucional del Estado -sus competencias- ha quedado ya bastante erosionado y no puede tocarse más sin alto riesgo para todo el sistema.

Evidentemente, lo mejor sería promover una reforma de la Constitución que dotara de inmunidad a la distribución de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas. Sin embargo, la rigidez de nuestro procedimiento de revisión constitucional, la actual volatilización del consenso entre el PSOE y el PP y la conveniencia de involucrar a CiU en la reforma hacen que dicha solución no pueda llevarse a término de forma inmediata. Hay una fórmula más hacedera: un pacto PP-PSOE según el cual tras unas elecciones el partido que hubiera obtenido menor representación parlamentaria facilitaría la investidura del candidato del otro partido. Ello se haría mediante la abstención en la votación de investidura del pequeño número de diputados necesario a tal efecto. Soslayado así el escollo de la investidura, sería más fácil para el nuevo gobierno evitar la tentación de buscar el carísimo apoyo nacionalista. Después, la legislatura seguiría su curso, probablemente accidentado y dificultoso, pero al menos no dañino para la integridad constitucional. Obviamente, esta fórmula (u otra semejante) no prosperará mientras el PSOE persista en el vicio que practica desde el pacto del Tinell; pero si el PP la propusiera, podría tener valor como instrumento en la labor de pedagogía política y electoral que ha de hacerse para conseguir que ese vicio termine y en su lugar aparezca la virtud del consenso.

El terrible error del 'café para todos'
Francisco Rubiales  Periodista Digital 24 Julio 2006

A casi treinta años de distancia de aquella decisión del gobierno español de Adolfo Suárez, de sustituir el agotado régimen del general Franco con un Estado descentralizado, diseñado con gobiernos regionales enormemente poderosos y autónomos, aquel "café para todos", se revela hoy como uno de los mayores errores políticos y estratégicos de la historia de España.

Diseñado así para contentar a los nacionalistas, el Estado español de las Autonomías es hoy el sistema de gobierno más costoso de Europa, tan caro que resta al país entre un uno y un uno y medio por ciento del PIB anual, creando, además, unas elites políticas regionales insaciables, cuyo poder no ha cesado de crecer en las últimas décadas y que ya no tiene nada que envidiar al poder del gobierno central.

Esas élites regionales han conquistado el poder político como si se tratara de un botín, han incrementado sin cesar su acumulación de poder, su burocracia, sus presupuestos, sus infraestructuras, sus privilegios y boato, hasta el punto de haberse convertido en el sistema político más costoso y ostentoso de Europa. En la práctica, España sustituyó un gobierno centralizado por veinte, el central más los diecisiete autonómicos, más las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, una opción que quizás era inviable.

Si al menos aquel sistema hubiera funcionado, pero, treinta años después, es evidente su fracaso general. Cada día más alejado de los ciudadanos, desprestigiado, sin gozar de la confianza y el cariño de los gobernados, el sistema padece un envejecimiento precoz que sólo se explica desde el fracaso masivo de una clase política tan arrogante como ineficiente.

Quizás la causa principal del colapso de la "democracia" española esté en que tanto los partidos políticos como los nacionalismos han demostrado ser insaciables. Los partidos no han cesado de acumular poder y privilegios, de incrementar su intervencionismo, de invadir espacios que les estaban vedados en democracia y de divorciarse de la ciudadanía y de la sociedad civil, mientras que los nacionalismos, a pesar de gozar de la autonomía más rica y avanzada entre las democracias del mundo, son cada día más insolidarios, han adquirido la costumbre de apuñalar al Estado por la españolda y sueñan ya con la autodeterminación y la independencia.

Esa insaciable vorágine autonomista ha dejado consciente y premeditadamente sin fondos a los ayuntamientos (la administración más cercana del ciudadano) y ha propiciado escándalos como el de Marbella que, por desgracia, no es el único sino el botón de muestra mediático del día a día de cualquier gestión municipal en este país mal diseñado.

Voto en Blanco

Hizbolá, Eta, Israel, España...
Por JUAN PEDRO QUIÑONERO ABC 24 Julio 2006

La batalla del Líbano preludia hondos movimientos de tierra diplomática. España se ha instalado en una posición periférica, cuando aparecen en los países árabes culturalmente más influyentes comparaciones entre el terrorismo de Hizbolá y el terrorismo de ETA.

Sami Alrabaa publica en Kuwait Times un comentario muy significativo titulado «Las fuerzas radicales juegan con fuego». En ese comentario se afirma que el comportamiento de Hizbolá, Hamás, Siria y Damasco «está en el origen de todos los problemas de Oriente Medio, jugando con fuego y provocando la destrucción y la miseria en toda la región, que solo alcanzará la paz cuando esas fuerzas radicales sean derrotadas y desarmadas». El analista de Kuwait Times afirma que «Israel no tiene otra solución que la empleada, para proteger a sus ciudadanos y su existencia de Estado soberano». En el artículo, Alrabaa compara Hizbolá con otros grupúsculos terroristas: «La historia muestra que los extremistas nunca han establecido nada bueno, dejando tras sí una herencia de muerte y destrucción, como fue el caso de la Fracción Ejército Rojo en Alemania o ETA en España».

En un importante análisis titulado «El infierno, en Tierra Santa», el Times londinense comenta de este modo los cambios de fondo que se están operando en Oriente Medio: «Arabia Saudí, Egipto y Jordania han censurado el comportamiento de Hizbolá, que consideran una amenaza para la paz en toda la región». Por su parte, el New York Times deja en suspenso la emergencia de una larvada guerra de religión entre chiíes iraníes y los suníes del resto del mundo musulmán. A juicio del rotativo neoyorquino los enfrentamientos religiosos entre chiíes (sometidos al liderazgo persa/iraní) y suníes (mayoritarios en el resto del mundo árabe/musulmán) inquietan en todo el mundo árabe, donde se temen las aspiraciones revolucionarias de Teherán

En ese marco de grandes maniobras diplomáticas internacionales, la imagen del Gobierno español queda en un palidísimo plano muy secundario, cuando la Agence de Presse Arabe Syrienne, en Damasco, y el Daily News, en Ankara, jalean el «llamamiento de Erdogan y Zapatero, pidiendo el fin de la violencia».

En otro plano, en Lyon, EuroNews destaca las declaraciones de Arnaldo Otegi, que va a lo suyo: «El País Vasco debe seguir el camino de Montenegro».

Desde la cofa
Sueños de exterminio
José Carlos Rodríguez Libertad Digital 24 Julio 2006

En junio de 2005, un grupo de terroristas provisto de la última tecnología de visión nocturna cruzaba la frontera israelí con el objetivo de secuestrar y torturar a soldados de Israel. Se pudo haber originado entonces la guerra que libra ese Estado contra sus agresores, pero una patrulla de su ejército lo logró impedir. Más recientemente, los esfuerzos de Hezbolá han tenido más éxito, y han logrado robar la libertad a dos militares del odiado país vecino, matando de paso a otros. Como es un acto terrorista, cuenta con la comprensión, el cariño, el apoyo de nuestra progresía, que entiende que contra Israel todo vale.

Naciones Unidas, ejemplo y cobijo de todas las indignidades, obligaba al Gobierno del Líbano en la prescindible resolución 1559 a desarmar a Hezbolá y quitarle el control sobre la frontera con Israel. No sólo no lo ha hecho, sino que el grupo terrorista controla directa o indirectamente 35 escaños en el Parlamento y ocupa los ministerios de Energía, Exteriores y Trabajo. Siguiendo los medios de comunicación, parecería que las incursiones del brazo terrorista del gobierno del Líbano tiene todo el derecho a hacer incursiones agresoras en Israel, pero que este país no tiene derecho a defenderse. Dicen sin descanso que la respuesta es "desproporcionada", pero lo creen así porque es eficaz. La única proporción que consienten es la que deje inmunes los ataques contra Israel.

Varios corresponsales satisfacen su odio a Israel mirando a la cámara y echando cuentas del número de civiles muertos por misiles de ese país; pero las gentes de bien no deberían pasar por alto que son quienes forman la faceta "militar" del antisemitismo, como Hezbolá o Hamás, los que buscan la extinción física de un pueblo entero, el israelí. Ni que son ellos quienes se escudan en su propio pueblo, cuyas muertes les sirven, con el apoyo de gran parte de la prensa mundial (no digamos la española), de nuevo argumento contra el "Estado sionista". Los llamados escudos humanos son para los terroristas nuevas armas contra Israel y, para los antisemitas de toda laya, nuevas anotaciones en su despreciable argumentario. Todo vale. Siempre habrá miserables que les sigan el juego; no hay más que ver la televisión o leer ciertos periódicos.

Ni rendición, ni alto el fuego, ni pseudo corredores de seguridad. Lo único que debe hacer Israel es acabar con la capacidad armamentística y militar de los terroristas y, en la medida de lo posible y aconsejable, de quienes les apoyan. Hezbolá controla en el sur del Líbano, según informes israelíes, unos 12.000 misiles Katyusha. Contra quienes tienen un odio sin compromisos hacia Israel, lo único que cabe es privarle de los medios para que cumplan sus sueños de exterminio.

José Carlos Rodríguez es miembro del Instituto Juan de Mariana

ZP tiene la fórmula: para acabar con el terrorismo de Hezbolá lo mejor es rendirse a los terroristas
Jesús Cacho El Confidencial 24 Julio 2006

Transcribo unos párrafos, muy preocupantes por ponerle un calificativo prudente, correspondientes a la perorata pronunciada por la señora De la Vega en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del viernes. Dijo la vicepresidenta del Gobierno, y copio literalmente del diario El Mundo (crónica firmada por Fernando Garea):

“Reconociendo su derecho a la legítima defensa, tenemos que exigir proporcionalidad en la respuesta: la población civil de un país entero no debe pagar las agresiones de los terroristas (...) La posición es condenar el uso desproporcionado y generalizado de la fuerza por parte de Israel que ha producido cientos de muertos civiles y grandes daños materiales (...) Israel debe cesar inmediatamente las actividades bélicas y el bloqueo integral que se está produciendo en el Líbano. No es aceptable responder a los ataques de Hamás y Hezbolá atacando a la población civil. Nunca. El terrorismo jamás se combate de esta manera”.

Hasta aquí las citas textuales, material más que suficiente para elevar a la enésima potencia la preocupación que el posicionamiento ideológico y político de este Gobierno causa entre millones de españoles de bien, a derecha e izquierda, y que no hacen sino ratificar las palabras del presidente en el mitin de Baleares de hace una semana, o el posterior episodio de la kufiya palestina al cuello. El problema con estos insensatos es que se les entiende todo, y los que guardamos memoria del tipo de discurso izquierdista de los tiempos de la Guerra Fría y el bloque del Este nos sabemos la canción, nos suena la música, les vemos venir con solo olfatearlos, y lo que vemos u olemos no nos gusta un pelo.

Esta pandilla de radicales desorejados que nos gobierna le está pidiendo a Israel, le están “exigiendo”, que se retire del Líbano y deje campando a sus anchas a dos organizaciones terroristas, armadas con cohetes, que, respaldadas por dos dictaduras a cual más sanguinarias como Siria e Irán, manejadas por tiranos que odian el sistema de valores propio de toda sociedad democrática y libre, no tienen otro objetivo confesado que no sea echar a Israel al mar, es decir, acabar con Israel mediante el asesinato colectivo de todo un pueblo.

Imposible escuchar de labios de Zapatero, De la Vega o Moratinos la necesidad de que Líbano deje de ser plataforma de la estrategia terrorista de las dos aberrantes dictaduras citadas. Quien debe retirarse es Israel, que al parecer se dedica a asesinar a mujeres y niños palestinos por gusto. Tanto placer encuentra en esa macabra tarea que, si del Gobierno Zapatero hubiéramos de fiarnos, las tropas hebreas no tendrían otro objetivo que masacrar a la población civil, mientras se desentienden de los terroristas de Hamás y Hezbolá.

Es lo que el portavoz del PSOE en la Comisión de Exteriores del Congreso, Rafael Estrella, venía a decir días atrás en un texto escrito en su página web, titulado “¿Por qué matan niños?”, en el que, tras preguntarse por qué los israelíes “matan civiles inocentes (...) destruyen infraestructuras esenciales para la vida de los ciudadanos (...) y matan niños”, aseguraba que Israel se ha situado “a la altura moral de Hamás o Hezbolá”. Esta es la clase de diarrea ideológica en la que anda hoy situado el PSOE de Zapatero, imagino que para pasmo de gente como Felipe González y otros muchos socialistas serios que uno conoce y ha conocido.

Porque esto no tiene nada que ver con las doctrinas socialistas tradicionales o con la nueva socialdemocracia europea. Esto es otra cosa. Esto es un cóctel explosivo entre marxismo a la Komintern, impúdico populismo a lo Chávez y radicalismo a lo Cojo Manteca. El resultado lo ha clavado el inefable Moratinos, dedicado a amenazar a ciudadanos españoles tan significados como Mauricio Hatchwell. Este moderno maestro Ciruela, que no sabía leer y puso escuela, ha tenido la osadía de recordar al Estado de Israel que “con aviones y tanques no se alcanza la paz”, y que “no cabe una solución militar” para acabar con el terrorismo de Hezbolá.

Lo mejor para acabar con el terrorismo es retirar las tropas de Iraq y convertir el Ejército en una ONG; lo mejor para acabar con el terrorismo es sentarlo a tu mesa a la hora de comer. Lo mejor para acabar con el terrorismo, bien lo sabemos los españoles, es ponerse de rodillas ante los terroristas, es, en definitiva, rendirse a los terroristas. Esa es la fórmula infalible. Sólo que siempre habrá españoles dispuestos a honrar “el paso erguido del hombre” y a defender a cualquier precio su libertad y su modo de vida. Tiene razón Mauricio Hatchwell cuando estos días, después de su incidente con Moratinos, se lleva las manos a la cabeza hablando de la deriva del Gobierno Zapatero. Son muchas las cosas que hoy en España están en peligro.

11M y teorías conspirativas: cui prodest? y preguntas...
Enrique de Diego Epoca  Periodista Digital 24 Julio 2006

La razón por la que tan alto número de buenas gentes están dispuestas a interiorizar como versión oficial, como dogma, la disparatada teoría conspirativa máxima se debe al destrozo en la nación que perpetra Zapatero y, dentro de él, la negociación-rendición con ETA, que sitúa a la banda terrorista como beneficiaria directa –cui prodest- del terremoto electoral sobrevenido entre el 11 y el 14 de marzo de 2004.

[as] Entraña una sospecha racional y una desesperación relativista. Esta segunda pasa por la utilización de cuanto pueda deteriorar al Gobierno, sin restricciones morales, sin que importe la contrastación de la verdad, como el PSOE hizo en los días de infamia.

No es descartable que ETA pudo prestar apoyo logístico, facilitar contactos de proveedores y asesoramiento a los terroristas integristas que perpetraron la masacre de Atocha. Hay indicios, pero no pruebas ni mucho menos concluyentes.

Me temo que la teoría conspirativa máxima, en su aparente sencillez, en su autoblindaje, ha confundido más que ha aclarado y ha dispersado el trabajo de investigación, que parecía bien orientado y en condiciones de avanzar.

Preciso es partir de lo obvio: los autores materiales fueron islamistas fanatizados. Compraron explosivo, lo trajeron a Madrid, prepararon las bombas en Moratalaz, perpetraron la masacre, intentaron otra en el AVE Madrid-Sevilla (el 2 de abril) y se suicidaron en Leganés.

Sin duda, el objetivo era el mismo que el de ETA al enviar la caravana de la muerte, interceptada en Cañaveras (Cuenca), [La conspiracion.] para perpetrar un gran atentado. A saber: desalojar al PP en el poder.

Aunque es doctrina común de los analistas que de haber sido ETA la autora directa de la masacre hubiera barrido en las elecciones.

No el único –pues siguieron intentando cometer atentados: el del AVE Madrid-Sevilla no se llevó a cabo porque fueron descubiertos por un operario de RENFE-, pero sí el primero de los objetivos de los islamistas era forzar la retirada de las tropas de Irak, en la línea de la fatwa de castigo a los aliados de Estados Unidos emitida por Bin Laden.

No se precisaba una exquisita capacidad de análisis para diagnosticar que había un partido, el PSOE, que se presentaba a las elecciones con la oposición a la foto de Las Azores y la guerra de Irak, como tema estrella.

Es notorio que el cui prodest puede predicarse de inmediato de los integristas. Aunque su objetivo último es el exterminio, la sumisión y la conversión por la violencia de los que denominan infieles.
En mi caso, estoy abierto a asumir cualquier interpretación siempre que se base en pruebas, y a rechazar a la que se revista de un dogmatismo ocultista que rechace cualquier dato de la realidad que la cuestione o que resulte claramente irracional en relación con las evidencias palmarias.

[Homenaje a los muertos.] Que lo hicieron los servicios secretos marroquíes (por lo de Perejil), que participaron los franceses, que hubo un comando de Ferraz, que se organizó en Perpiñán (¿por qué nadie ha interrogado sobre la reunión a Carod?) ... pero con pruebas, con datos, estableciendo siempre las hipótesis como tales y no como tesis porque eso es totalitario y termina siempre situando al que discrepa en la posición de disidente.

¿QUIENES PERPETRARON LA MASACRE DE ATOCHA?

Puesto que la teoría conspirativa máxima ha ido creciendo, más explícita, a lo que se ve, en sus bases que en sus líderes, que se cuidan muy mucho de hacer afirmaciones y se mueven por la senda de los interrogantes, estos deberían dar algún tipo de respuesta a los enigmas que genera su propia versión oficial (muy oficial en su ámbito). [El Egipcio.] Preguntas como las siguientes:

¿Quiénes perpetraron la masacre de Atocha?
¿Nada tuvieron que ver con ella El Tunecino o El Chino? Si fueron etarras, ¿quiénes? ¿no de la falta de atención a los mensajes de los confidentes con la negación de que fueron los islamistas de Leganés los autores materiales del atentado? ¿por qué indignarse de que retirara el seguimiento de El Chino si no tuvo nada que ver? ¿fueron etarras o islamistas por encargo de etarras, porque las dos versiones, tan distintas, se insinúan? ¿tuvieron algún papel Suárez Trashorras y sus explosivos?

Si es preciso empezar a dejar de decir chorradas como que Al Qaeda –el integrismo, pues Al Qaeda funciona como una especie de franquicia- no utiliza delincuentes comunes. Es preciso estudiar un poco el integrismo y su mentalidad.

También es conveniente dejar de decir que no se reivindicó, pues si se hizo en un vídeo, que se dejó cerca de la mezquita de la M30 y del que se avisó a Telemadrid. [Los asesinos del 11M.]

Asimismo habría que dar una explicación lógica al intento de volar el AVE Madrid-Sevilla después de las elecciones, salvo que ese hecho fuera perpetrado por policías próximos al PSOE.
Pero que lo digan.

Y en relación con esa delirante, inconsistente y maliciosa hipótesis, devenida en insidiosa tesis, de que los integristas de Leganés fueron suicidados:

.- ¿cómo se les suicidó?
.- ¿de dónde salieron los explosivos?
.- ¿quién se los puso?
.- ¿quién los hizo explotar?
.- ¿por control remoto?
.- ¿quién dio la orden?
.- ¿acaso Jesús de la Morena, responsable de la Comisaria General de Información, que estaba al frente del operativo?
.- ¿pudo ser la jueza Teresa Palacios, que estaba al mando?
.- ¿fue el jefe de los Geo, Cachicedo, que se encontraba en el lugar de los hechos?
.- ¿acaso los miembros de la UCIE, la UCI o la Brigada Provincial de Información, allí presentes?
.- ¿se hizo bajo la responsabilidad de Ángel Acebes e Ignacio Astarloa, aquel abril, al frente del Ministerio del Interior?
.- ¿quiénes componían la trama policial que suicidó a los integristas? Un nombre, unas siglas, un indicio...
.- ¿acaso se les retuvo en la casa mientras les colocaban los explosivos?
.- ¿se resistieron los islamistas?
.- ¿se hizo asaltar la casa justo cuando asaltaban los Geo, como coartada?
.- ¿o es que le explotó a Torrontera, con casco y escudo, el explosivo mientras lo detonaba?
.- ¿quién, desde dónde, cómo hizo explosionar los explosivos cuando se inició el asalto?

Espero la respuesta a alguna de las preguntas. Incluso sin pruebas. Me bastan hipótesis que aguanten un mínimo análisis lógico.         Enrique de Diego

Una de socialistas y terroristas
José A. Zarzalejos Buesa  Periodista Digital 24 Julio 2006

En una entrevista concedida al Diario Vasco, Rodolfo Ares, portavoz del PSE, afirmaba que "Debe quedar claro que será responsabilidad del PP un eventual fracaso del proceso de paz. (...) Los ciudadanos sabrán valorar con su voto la política indecente e irresponsable de la derecha, que está sobrepasando todos los límites de la democracia". Sr. Ares, después de esta entrevista, le aseguro que no hay mayor indecencia e irresponsabilidad que la suya.

José Blanco antes, y Rodolfo Ares ahora, se han encargado de dejarnos a todos claro que si algo va mal y las cosas se tuercen en este infame proceso de negociación que han entablado con la banda terrorista ETA, la culpa será única y exclusivamente del Partido Popular. Josu Ternera y Arnaldo Otegui pueden estar tranquilos; si ellos o sus pistoleros no ven todas sus exigencias satisfechas durante la negociación, podrán levantarse de la mesa sabiendo que la culpa es de los populares.

Quizá el Sr. Ares no haya estado muy atento estos días, y se haya perdido las imágenes de Txapote riéndose de los familiares de Miguel Ángel Blanco y Fernando Múgica, o las del terrorista insultando al presidente de la Sección Tercera de la Audiencia Nacional. A lo mejor no se ha enterado de las cartas recibidas por empresarios vascos y navarros en las que se les exige el pago del impuesto revolucionario. Lo mismo ha estado muy ocupado leyendo el diario Gara, tratando de descifrar los deseos de los terroristas para su próxima reunión.

Se equivoca Sr. Ares. Cuando este asunto de la negociación con ETA reviente y se vaya a freír espárragos, no olvidaremos su indecencia y su irresponsabilidad; no olvidaremos este afán por criminalizar al electorado del Partido Popular. Están ustedes traicionando la memoria de todos aquellos que murieron bajo las bombas y los disparos de quienes se sientan con ustedes a negociar. Las manos que estrechan están manchadas de sangre, pero ya lo saben y les da igual.

Quiero pensar que la historia de España será dura con ustedes, aunque no tengo mucha fe en ello; seguro que las próximas generaciones socialistas se encargarán de promulgar una nueva ley de la memoria histórica para tapar esta traición.

EL ASESINO Y EL MONIGOTE DE CIRCO (Los politijueces -marionetas de ventrílocuo- pronto pueden ser también "monigotes de circo")
Juan Pablo Mañueco  Periodista Digital 24 Julio 2006

EL ASESINO CHAPOTE ha llamado al politijuez que le juzga “monigote de circo”... El escribidor de esta bitácora ha dicho muchas veces que los politijueces y los politifiscales no son tal cosa, sino “marionetas de ventrílocuo”, como puede comprender cualquier juzgador racional que enjuicie la función de los justicieros: pensar lo que les ordenen que piensen en el BOE y dictar sentencias contra los enemigos de los dueños del BOE que les sienten delante.

No es su función circense, en sentido general, por tanto, sino que se trata más bien de este otro espectáculo: ventriloquia política revestida de “justicia”.

Dicho lo cual, hay que añadir también que si delante de cualquiera de nosotros nos pusieran un asesino tan claro y desalmado como el etarra Chapote... casi todos entenderíamos que sus crímenes no pueden quedar impunes ni mucho menos resultar premiados.

Y este es el problema. Que ETA exige la liberación inmediata de todos sus “luchadores vascos”, para ponerles como ejemplo de los nuevos tiempos que nos aguardan.

Zapatero no encuentra problemas para entregarles Navarra (entidades mixtas diversas que cada vez se vayan haciendo más “vascas”) ni para admitir un “comosea” plebiscitario que, fomentado por el Gobierno socialista o tolerado si lo fomenta el vasco, se parezca idénticamente a la autodeterminación bajo presiones y amenaza de nuevas metralletas que le exigen...

Ahora bien, excarcelar a gente como Chapote ya se le hace más cuesta arriba a Zapatero: no sabe cómo justificarlo.

Pues en eso consistirá la “negociación” con ETA, porque el resto ya lo tienen concedido: en que se excarcele a gente como Chapote ya... o se rompen las “negociaciones” y el “diálogo”.

Si Zapatero cede también a eso, entonces los politijueces no sólo serán “marionetas de ventrílocuo” (que esto lo son siempre), sino que Chapote habrá declarado la absoluta verdad durante la celebración de su juicio: también se probará que son “monigotes de circo”.

POSDATA: Y si Chapote ya supiera por vía interna de la banda que, efectivamente, pronto será excarcelado porque el PSOE también va a claudicar ante ETA en eso... entonces Chapote habría clavado la sentencia exacta que merece el politijuez que le juzga: con esa frase... le estaría adelantando su destino.

www.democracia-real.org

Es poco
IÑAKI EZKERRA i.ezkerra@diario-elcorreo.com El Correo 24 Julio 2006

A uno siempre le han molestado los pesimistas pasivos, ese tipo de gente que lo ve todo muy negro pero que no es capaz de mover ni un dedo para volverlo por lo menos gris, para atenuar esa negrura y que no sea total. El pesimista pasivo es tan irritante como el optimista injustificado que no nos aporta ningún argumento fundado que explique su optimismo. El pesimista pasivo es ese espécimen social que se lamenta de la escasa reacción que existe ante determinado problema por parte del Gobierno, de su partido, de la sociedad en general, del mundo mundial y del Universo universal, pero que cuando le pides su simple firma en un manifiesto o su mera presencia anónima en una manifestación se escaquea argumentando que 'eso es poco', que 'eso es insuficiente', que 'con eso no se va a ninguna parte', que 'los manifiestos y las manifestaciones son mariconadas' Esto es lo más irritante del pesimista pasivo: no sólo que siempre se las acaba arreglando para eludir cualquier compromiso por mínimo y 'poco eficaz' que resulte sino que encima pretende eludir todo compromiso ni más ni menos que en nombre de la eficacia; no sólo no se puede contar nunca con él para nada, sino que para justificar su propia pasividad necesita descalificar a aquéllos con los que sí se puede contar y negar la efectividad de toda aquella iniciativa en la que él va a estar sistemáticamente ausente.

Uno es un radical defensor del derecho al pesimismo, más en un momento español como el que estamos viviendo en el que el Gobierno ha decretado el 'optimismo obligatorio' (como si con el 'nacionalismo obligatorio' no tuviéramos ya bastante) pero una cosa es el 'derecho legal' y otra el 'derecho moral'. Hay gente que 'moralmente' no tiene derecho a desanimarnos porque no nos dio ánimos nunca. En el pesimista pasivo, en el agorero indolente hay una sospechosa contradicción que es casi ontológica: anuncia el Apocalipsis sin hacer nada para evitarlo, sin que le duela, gratuitamente.

Todo es negro, todo es insuficiente, todo es poco para el pesimista pasivo, pero él no pone nada más que su pesimismo gratuito. La semana pasada se presentó una plataforma de empresarios constitucionalistas ligada al Foro de Ermua. Media docena de caras denunciaron en Pamplona la vigencia de la extorsión que oficialmente se silencia. Media docena que es tan admirable como insólita en un momento en que quien da la cara lo tiene todo en contra. Ese día me topé con alguien del gremio empresarial que me comentó desolado: «Es poco seis caras. Ahí tenía que haber cien». Lo que me extrañó es que acto seguido no me dijo: «La próxima vez contáis con la mía».

Una de socialistas y terroristas
José A. Zarzalejos Buesa  Periodista Digital 24 Julio 2006

En una entrevista concedida al Diario Vasco, Rodolfo Ares, portavoz del PSE, afirmaba que "Debe quedar claro que será responsabilidad del PP un eventual fracaso del proceso de paz. (...) Los ciudadanos sabrán valorar con su voto la política indecente e irresponsable de la derecha, que está sobrepasando todos los límites de la democracia". Sr. Ares, después de esta entrevista, le aseguro que no hay mayor indecencia e irresponsabilidad que la suya.

José Blanco antes, y Rodolfo Ares ahora, se han encargado de dejarnos a todos claro que si algo va mal y las cosas se tuercen en este infame proceso de negociación que han entablado con la banda terrorista ETA, la culpa será única y exclusivamente del Partido Popular. Josu Ternera y Arnaldo Otegui pueden estar tranquilos; si ellos o sus pistoleros no ven todas sus exigencias satisfechas durante la negociación, podrán levantarse de la mesa sabiendo que la culpa es de los populares.

Quizá el Sr. Ares no haya estado muy atento estos días, y se haya perdido las imágenes de Txapote riéndose de los familiares de Miguel Ángel Blanco y Fernando Múgica, o las del terrorista insultando al presidente de la Sección Tercera de la Audiencia Nacional. A lo mejor no se ha enterado de las cartas recibidas por empresarios vascos y navarros en las que se les exige el pago del impuesto revolucionario. Lo mismo ha estado muy ocupado leyendo el diario Gara, tratando de descifrar los deseos de los terroristas para su próxima reunión.

Se equivoca Sr. Ares. Cuando este asunto de la negociación con ETA reviente y se vaya a freír espárragos, no olvidaremos su indecencia y su irresponsabilidad; no olvidaremos este afán por criminalizar al electorado del Partido Popular. Están ustedes traicionando la memoria de todos aquellos que murieron bajo las bombas y los disparos de quienes se sientan con ustedes a negociar. Las manos que estrechan están manchadas de sangre, pero ya lo saben y les da igual.

Quiero pensar que la historia de España será dura con ustedes, aunque no tengo mucha fe en ello; seguro que las próximas generaciones socialistas se encargarán de promulgar una nueva ley de la memoria histórica para tapar esta traición.

La presencia en Irak sirvió de coartada para atentar el 11-M y forzar un cambio político
INFORME ABC 24 Julio 2006

A partir de hoy, ABC analiza en cuatro informes las resoluciones judiciales del 11-M. El primer capítulo, dedicado a los móviles políticos, subraya que la idea de atentar en España fue anterior a la presencia en Irak

La identificación del móvil que anima a un delincuente a cometer su crimen es un objetivo de la investigación muy relevante en el caso de los delitos terroristas, al imprimir al atentado una significación específica decisiva en la calificación jurídico penal del hecho. El sumario del 11-M analiza en el auto de procesamiento de 10 de abril y en el auto de 5 de julio de 2006 las posibles motivaciones del grupo islamista autor de los atentados.

Según esas resoluciones judiciales, en 2002 se va formando un grupo jihadista neo-salafista que se adscribe a la corriente «Takfir wal Hijra» («Anatema y exilio») y al que se incorporan diversos responsables de los posteriores atentados del 11-M, destacando, según valoración judicial, las figuras de Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet (El Tunecino) y Mustapha Maymouni. El grupo «Takfir wal Hijra» surgió en Egipto, en la década de los setenta del siglo pasado, y basaba su doctrina en el repudio a las sociedades musulmanas que han renegado del Islam y en el rechazo a las leyes e instituciones de estas sociedades. En la década siguiente, el grupo fue expandiéndose por Europa y se detectó su colaboración con el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (el GSPC argelino) en la preparación de un atentado en Francia, con motivo de los mundiales de fútbol en 1998. Se considera que «Takfir wal Hijra» está actualmente integrado en la red de Al Qaida.

El auto de 5 de julio de 2006 recoge que, ya en 2002, uno de los principales integrantes del grupo, Mohamed Larbi Ben Sellam, instruye al resto de jóvenes «takfires» en la idea de que «no era necesario trasladarse a Afganistán, Chechenia u otros países musulmanes en conflicto para hacer el yihad, que ese tipo de actuación en defensa del Islam podían hacerse en los territorios donde se residía (en España, en Marruecos)».

Expansión del fundamentalismo
Por tanto, la idea de extender a España el terrorismo jihadista es anterior a la intervención de la coalición liderada por Estados Unidos en Irak y, en consecuencia, al apoyo político prestado por el Gobierno de José María Aznar al derrocamiento de Sadam Hussein. En cuanto a Marruecos, baste recordar que el 16 de mayo de 2003 una serie de atentados suicidas en Casablanca causó la muerte a 45 personas, entre ellas 3 españoles. Estos atentados se atribuyeron al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), que los autos judiciales vinculan con los atentados del 11-M bien por haber contribuido a su ejecución, bien por haber puesto a disposición de los autores sus «redes de apoyo». Uno de los autos subraya también el que no se hayan establecido «vínculos» entre el discurso lanzado por Osama Bin Laden en octubre de 2003 y los ataques terroristas registrados después de esa fecha. En aquel mensaje, que fue difundido por la cadena de televisión Al Yazzera, el jefe de Al Qaida (La Base) amenazó, «como objetivos legítimos», a Italia, España, Polonia y el Reino Unido por apoyar a la coalición en la guerra de Irak. «Nos reservamos el derecho a responder en el momento y lugar oportunos», dijo Bin Laden, pero según los analistas —y así lo recoge el auto de procesamiento — «no se han podido establecer vinculos entre este discurso y los ataques posteriores».

El propósito de atentar en suelo español por la intervención aliada en Irak surge, según la investigación sumarial, a principios de 2003, dentro del grupo de los jóvenes «takfires» que se había ido formando desde 2002, en paralelo a una expansión del fundamentalismo islamista en las comunidades magrebíes de la zona sur de Madrid, en las que creció, según la instrucción judicial, «un sentimiento favorable al yihad, especialmente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la posterior invasión de Afganistán».

En este sentido, la intervención en Irak habría sido una ocasión propiciada que se sumó a las motivaciones que previamente ya habían impulsado la voluntad tanto de organizar en España una red terrorista jihadista como de cometer atentados en su territorio.

Sin embargo, la determinación de los terroristas de atentar en España aprovechando como coartada la intervención militar en Irak se fraguó con un análisis de oportunidad política que se refleja en los autos de procesamiento y de 5 de julio de 2006.

«Carácter estratégico»
En concreto, ambas resoluciones judiciales destacan que los probables autores de los atentados del 11-M habrían consultado en la web «Global Islamic Media» documentos doctrinales sobre el yihad y, en particular, sobre los efectos políticos de una acción terrorista en España. Los autos se refieren a dos documentos que el instructor aclara que no fueron hallados en la documentación intervenida a los presuntos autores de la masacre, pero sí considera probado que éstos habían consultado la citada web. El instructor destaca el «carácter estratégico» del documento publicado por «Global Islamic Media», del que dice que cuenta «con unos análisis profundos, por lo que afecta a España de determinados factores que podían ser tenidos en consideración dentro de la estrategia yihadista, y con unas menciones muy claras y precisas, en ambos documentos, al ejercicio de la violencia contra España o sus fuerzas».

Sin duda alguna, el valor «estratégico» de tales documentos —transcritos en el auto de procesamiento— giraba en torno a la proximidad de las elecciones generales de 14 de marzo de 2004.

La documentación de «Global Islamic Media» ha sido analizada por los expertos en materia antiterrorista. En el sumario se contó con el informe del Real Instituto Elcano. Fuera de nuestra fronteras, la expresa referencia a España en los documentos citados ha sido analizada de forma específica por Robert A. Pape, en su obra «Morir para ganar. Los estrategas del terrorismo suicida» (Madrid, 2006). Para Pape, el escrito publicado por «Global Islamic Media» en septiembre de 2003 es «un documento de planificación de Al Qaida», en el que se «describía una estrategia coherente para obligar a Estados Unidos y sus aliados a retirarse de Irak». Del documento en cuestión, titulado «El Irak del Yihad, esperanzas y riesgos», Pape destaca que «concluía que España —a causa de la fuerte oposición nacional a la guerra de Irak— era el más vulnerable, por lo cual recomendaba actuar contra ese país justo antes de marzo de 2003 (sic)» (Pape se equivoca en el año)

El investigador de la Universidad de Chicago transcribe el párrafo que condensa la doctrina sobre la posición de España y las consecuencias políticas del atentado antes de las elecciones: «Con el fin de obligar al gobierno español a que se retire de Irak, la resistencia debe provocar graves daños a sus fuerzas. Esto debe verse acompañado de una campaña de información donde se explique la verdad de lo que sucede en el interior del Irak. Es necesario aprovechar al máximo las próximas elecciones generales de España, que se celebrarán en marzo del año que viene.

«Creemos que el gobierno español no podrá tolerar más de dos atentados, o a lo sumo tres, tras lo cual tendrá que retirarse como consecuencia de la presión popular. Si sus tropas permanecen en Irak después de tales atentados, es casi segura la victoria del Partido Socialista, que incluirá en su programa electoral la retirada de las fuerzas españolas».

«Por último, queremos recalcar que una retirada de las fuerzas españolas e italianas de Irak supondría una mayor presión para la presencia británica (en Irak), presión que Tony Blair podría no soportar, lo cual provocaría de inmediato un efecto dominó. Aun así, persiste el problema fundamental, que consiste en provocar la caída de la primera ficha».

Robert Pape sentencia que «tal como predecía el documento, se cometieron los atentados y España retiró sus fuerzas de Irak».

Sin causalidad
El auto de 5 de julio de 2006, a continuación de la referencia a los documentos de «Global Islamic Media», menciona expresamente que «en Irak, en noviembre de 2003, fueron asesinados varios miembros del Centro Nacional de Inteligencia». No hay una valoración específica de causalidad entre la invitación a los atentados contra España contenida en el documento de septiembre de 2003 y el asesinato de los siete miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), pero la secuencia argumental induce a pensar que tanto este atentado terrorista como los del 11-M pudieron estar inspirados en la misma motivación política de forzar un cambio político en España que provocara, a su vez, la retirada de las tropas desplegadas en Irak.

Esta fue, además, la interpretación que hizo de los atentados uno de los procesados por integración en organización terrorista y autoría de la masacre, Rabei Osman El Sayed Ahmed (El Egipcio), a quien se le intervino una «conversación ambiental» en Milán, 5 de junio de 2004, con otros islamistas: «La culpa es de Berlusconi, porque Berlusconi es un gran dictador, pero en mi opinión todos los países que apoyan a Estados Unidos terminarán como Aznar, y creedme hermanos míos, os lo juro, no digo mentiras, yo he vivido allí y sé perfectamente que tras los hechos sucedidos en la estación de Atocha, todos, los árabes, los españoles, salieron a la calle y gritaban lemas llamando asesino a Aznar... Estoy inmensamente feliz de que haya caído el gobierno del perro Aznar, pero hermanos míos.... quien apoye al perro tendrá solamente un terremoto, y Madrid ha sido la prueba... Pero demos gracias a Dios, hemos eliminado a Aznar, demos gracias a Dios. Madrid es una lección para Europa, que debe entender que debe alejarse de los estadounidenses.... Además, el perro ha sido su huésped de honor y esto no es otra cosa que un ultraje al Islam y me gustaría que terminara como Aznar. Zapatero, este que ha llegado ahora, ha sido muy astuto, porque ha entendido enseguida el valor de los árabes y apenas entrar al cargo del Gobierno ha abierto de inmediato un diálogo con marroquíes y árabes» (auto de 5 de julio de 2006, página 106).

Reducir el móvil
La opinión fanática de El Sayed Ahmed no menciona a Irak —al menos, en el párrafo transcrito— sino que legitima el atentado únicamente en la alianza con Estados Unidos. Este planteamiento fue expuesto anteriormente por el líder de Al Qaida, Osama Bin Laden, en un comunicado de 15 de abril de 2006, en el que, además de congratularse por los atentados del 11-S y del 11-M, ofrecía a los países europeos una tregua condicionada al compromiso de «no agredir a los musulmanes o interferir en sus asuntos (lo que habría de concretarse en la salida de las tropas instaladas en varios países musulmanes, como Irak y Afganistán), incluyendo el que no se forme parte del complot estadounidense contra el gran mundo islámico» (auto de 10 de abril de 2006, página 545).

La reducción del móvil terrorista al apoyo del Gobierno español a la intervención en Irak es descartada por los propios terroristas que presuntamente cometieron el atentado del 11-M. En el comunicado remitido por fax a ABC el 3 de abril de 2006, los terroristas —identificados como el grupo «Ansar Al Qaida en Europa» y firmado por Abu Dujana Al Afgani— declaran su autoría en la preparación del atentado contra la línea del AVE, a su paso por Mocejón (Toledo), pese a que, para entonces, el PSOE había ganado las elecciones con el compromiso de retirar las tropas de Irak. Los terroristas justificaron el intento de este nuevo atentado por la continuidad del despliegue español en Irak y Afganistán y daban un plazo de menos de doce horas (hasta el mediodía del 4 de abril y el fax se había recibido el día antes, a las 18.05 horas) para la retirada de los efectivos militares.

«Estados blandos»
La conclusión a la que permite llegar la instrucción sumarial sobre la motivación de los terroristas es que la intervención en Irak sirvió de coartada para traer el yihad a España y, aprovechando el rechazo social mayoritario a la posición del Gobierno español en esa crisis, forzar un cambio político que, a su vez, resquebrajara la coalición de democracias liderada por Estados Unidos.

Irak, por tanto, fue sólo la oportunidad, la coyuntura favorable, no el único motivo de unos atentados planificados para ejecutar una estrategia de expansión global del yihad contra Occidente y apoyados en esa percepción —más acertada en unos casos que en otros— que Robert A. Pape atribuye a los terroristas sobre las «democracias como “estados blandos”, porque en ellos la población tiene un umbral muy bajo de tolerancia al dolor y una gran capacidad de influir en la política estatal».

"JUZGA INJUSTAMENTE NUESTRAS ACCIONES DE AUTODEFENSA"
El embajador de Israel acusa a Moratinos de "minimizar el uso que hacen los terroristas de los escudos humanos"
El embajador israelí en España, Víctor Harel, ha criticado este domingo al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, por decir que su país estaba cometiendo un "baño de sangre" y le pidió que sea "equilibrado y ecuánime". "Quien habla de baño de sangre, juzga injustamente nuestras acciones de autodefensa minimizando el uso que hacen los terroristas de los escudos humanos", ha dicho Harel. El PP ha tenido que recordarle a Moratinos el apoyo israelí tras los atentados del 11-M.
Europa Press Libertad Digital 24 Julio 2006

El embajador israelí en España, Víctor Harel, criticó hoy al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, por decir ayer que su país estaba cometiendo un "baño de sangre" y le pidió que se "equilibrado y ecuánime". "Quien habla de baño de sangre, juzga injustamente nuestras acciones de autodefensa minimizando el uso que hacen los terroristas de los escudos humanos. Son declaraciones que, a nuestro juicio, no son equilibradas ni ecuánimes cuando son las condiciones requeridas en estos momentos en esta situación tan compleja", subrayó.

Harel censuró igualmente que el jefe de la Diplomacia española advirtiese ayer de que con aviones y cazas no se alcanza la paz. "Nadie tiene que salvar a Israel. Nosotros nos consideramos que estamos en el campo de la paz. Ahí estaremos y es por ello que no necesitamos que nadie nos recuerde que con aviones y tanques no se alcanza la paz", indicó.

En su opinión, con aviones, tanques y soldados, muchos de ellos reservistas, su país lucha contra los terroristas para alcanzar la paz. "Debemos recordar que en Oriente Próximo toda paz fue alcanzada después de guerras y en esta guerra, creo que terminaremos con la infraestructura terrorista de Hezbolá y de Hamás para abrir una nueva época", hizo hincapié.

El embajador israelí dejó claro, en último término, que Israel, al igual que España, tiene una opinión pública que ha visto "últimamente" declaraciones e imágenes españolas que no son de su agrado.

Por ello, recordó que España "se ha unido al consenso europeo" con la declaración del pasado lunes en Bruselas en la que se utilizó un lenguaje "equilibrado" con todas las partes. "Para nosotros, son las declaraciones vigentes", concluyó.

Albert Rivera:«Hablar castellano en el Parlamento catalán debería ser absolutamente normal»
María Jesús Cañizares ABC 24 Julio 2006

Contra todo pronóstico, un barcelonés de 27 años, Albert Rivera, fue elegido presidente de Ciutadans-Partit de la Ciutadania, lo que le convierte en virtual candidato a la presidencia de la Generalitat de Cataluña.
-Su elección como presidente de Ciutadans ha sorprendido. ¿Cree que hay tiempo para darse a conocer de aquí a las elecciones autonómicas?
-Desde hace tiempo, la plataforma previa a la formación del partido viene haciendo una labor pedagógica, yendo a los pueblos, viendo a la gente y poniendo mesas en la calles, con la representación de nuestros tres fundadores (Arcadi Espada, Francesc de Carreras y Albert Boadella). No se trata tanto de consolidar un liderazgo, que evidentemente no se puede lograr en tres meses, sino de consolidar un proyecto. Yo puedo ser la imagen, pero formo parte de un equipo que, a su vez, representa a mucha gente. Estamos acostumbrados a «una imagen, un partido», pero nosotros queremos plantear una campaña en la que prime el proyecto.

-Más allá de su ideario no nacionalista, ¿en qué consiste ese proyecto?
-El nacionalismo en el ámbito público es causa o consecuencia, según se mire, del olvido de las políticas sociales para resolver los problemas de los ciudadanos. Haremos propuestas innovadoras, muy sensatas y coherentes con nuestra forma de hacer.

-Hasta ahora, Ciutadans ha tenido una imagen elitista, alejada de esos problemas reales de la gente.
-Es cierto que los quince fundadores eran personas de un altísimo nivel intelectual que han aportado muchísimo, y seguirán colaborando, pero creo que incluso eso es una etiqueta que alguien nos ha querido colgar. Somos muchos, más de 2.500 afiliados, los que nos hemos sumado al proyecto y 15.000 personas que han firmado nuestro manifiesto. Representamos una masa crítica muy coincidente con la masa social de Cataluña.

-Su objetivo es lograr 5.000 militantes antes de las elecciones. ¿Cómo lo conseguirán?
-Creo que podemos llegar a esa cifra, aunque eso no es relevante. Lo importante es el mensaje y que éste llegue no sólo a militantes, sino también a simpatizantes, a gente que pregunta, a posibles votantes. Lo importante es conseguir que nuestras ideas lleguen a la gente sin que sean tergiversadas y sin que el nacionalismo le aplique la etiqueta de anticatalanas. No se trata de arañar votos del PSC o del PP. Aspiramos a la transversalidad.

-¿Cuáles son los problemas que preocupan a un joven catalán?
-Principalmente, la vivienda. En dos años y medio de Gobierno que supuestamente tenía que hacer una política progresista, no hemos visto ninguna solución. Nos faltan foros de participación. En las universidades se priman los exámenes, no las inquietudes. En eso está haciendo daño el nacionalismo, que está marcando mucho la política y provoca que los jóvenes se planteen los problemas siempre con una connotación identitaria. No es normal que muchos jóvenes que no han vivido la dictadura hablen de identidad o de la guerra civil. Los jóvenes están desencantados de la política, pero en la ejecutiva de Ciutadans tenemos a cuatro personas por debajo de los 30 años y eso es un orgullo.

-¿Cómo valora las agresiones sufridas por Ciutadans?
-Si ante una agresión hubiera una reacción firme de los partidos y de las instituciones, se facilitaría la defensa de los valores democráticos. Si por contra, se mira para otro lado o se contesta «es que se lo han buscado» o «es que son muy agresivos», se legitima una actitud agresiva hacia quienes no somos nacionalistas. No nos preocupa tanto lo que hagan esos energúmenos, sino la omisión de los poderes públicos.

-Se les etiqueta de españolistas.
-Creo que es un término que se ha inventado el nacionalismo para vincular a cualquier persona o movimiento que critica su ideología. Para mi esa etiqueta, hasta ahora, sólo representaba ser español, pero desde que está Ciutadans, parece que además significa ser anticatalanista. En ningún acto de Ciutadans ha habido banderas. Se puede ser catalanista sin ser nacionalista.

-¿Cree posible, si consigue representación parlamentaria, hablar en castellano en el Parlamento catalán?
-No sólo lo creo posible, sino que sería absolutamente normal. Si el bilingüismo que tenemos en la calle es casi perfecto, sin confrontación, ¿por qué hay crispación? Porque la han creado los políticos. Lo de hablar en castellano en el Parlamento es algo que tengo «in mente». Yo soy catalanohablante, mi madre es andaluza y mi padre, catalán, y me siento afortunado de hablar las dos lenguas. Si Ciutadans llega al Parlamento y alguno de nuestros diputados se siente más cómodo hablando en castellano, eso se hará con absoluta normalidad. En la transición, Adolfo Suárez dijo que lo que ocurría en la calle había que trasladarlo a las instituciones. Y eso es lo que haremos.

-¿Cree que Ciutadans ha tenido alguna influencia en la elección de un candidato no nacionalista como Montilla en el PSC?
-No vamos a apoderarnos de ninguna designación, pero quizá hayan tenido en cuenta nuestro papel. Creo que les va a salir el tiro por la culata, porque Montilla, que ahora dice que no es nacionalista, apoyó el 30 de septiembre un Estatuto anticonstitucional, o la creación de agencias de garantías lingüísticas en las que se puede sancionar a los ciudadanos. Toda esa política nacionalista ha sido impulsada por ERC, pero en un Gobierno dirigido por los socialistas en el que Montilla ha tenido mucho que ver. La incoherencia entre lo que Montilla ha hecho y lo que dice que hará puede ser su perdición.

-¿Descarta posibles pactos?
-No nos lo hemos planteado. Ciutadans nace con la intención de presentar sus ideas de forma independiente. Eso no quita que pueda haber pactos en leyes determinadas que no estén bajo el amparo del nacionalismo o del patriotismo barato de algunos.

-¿Con qué plataformas de apoyo cuenta Ciutadans?
-Iniciativa no nacionalista, en breve, se incorporarán a Ciutadans. Algunas corrientes críticas en el socialismo también nos apoyan y miembros de otras plataformas, a título personal, ya lo están.

El PP quiere forzar al Constitucional a fijar los límites del modelo autonómico

Justifica su recurso contra el Estatut en que «la actual encrucijada exige 'mojarse' cuanto antes»
MAGIS IGLESIAS/COLPISA. MADRID El Correo 24 Julio 2006

El Partido Popular pretende que su anunciado recurso contra el Estatuto de Cataluña fuerce, cuanto antes, al Tribunal Constitucional a establecer los límites del modelo autonómico. Los ponentes populares de ese texto, Soraya Sáenz de Santamaría y Federico Trillo, han coordinado un amplio equipo de trabajo que ha elaborado un voluminoso expediente que entra en numerosos capítulos y afecta a todos los títulos del Estatut.

«Queremos que el Constitucional se moje y vamos a colocarlo ante su responsabilidad», señaló el diputado Trillo, antes de puntualizar que la reclamación es «extensísima». El documento está prácticamente cerrado y fue entregado la pasada semana a Mariano Rajoy, que ha decidido no demorar su presentación. Los juristas del PP reconocen que éste y otros recursos pasarán al Alto Tribunal la 'patata caliente' que supone la Carta catalana; la ocasión para que fije los límites del modelo que diseñaron los ponentes constitucionales pero que, en su opinión, no acabaron de definir en la Constitución de 1978. «Buscamos una sentencia interpretativa», confesó Trillo.

El tiempo es un factor que pesa sobre esta iniciativa del partido opositor, ya que el Constitucional suele demorarse para abordar este tipo de sentencias y, además, debe atender antes otros recursos presentados por Castilla-La Mancha y Aragón al Estatuto de la Comunidad Valenciana, recientemente reformado. «La actual encrucijada exige que el Tribunal se pronuncie cuanto antes», afirmó Trillo, quien reclamó máxima diligencia «antes de que vayamos a más» con la aprobación de otras reformas estatutarias pendientes que podrían seguir la senda del texto catalán.

Todos los capítulos
El recurso del PP parte del planteamiento inicial de que el Estatut traspasa la capacidad propia de una norma de su rango y se convierte en un «texto cuasiconstitucional» porque «invade todos los resortes» de la Carta Magna. A partir de ahí, no sólo discute la definición de nación, sino que reclama también un pronunciamiento sobre el capítulo de derechos; el tratamiento, relación y blindaje de competencias; las atribuciones autonómicas sobre el poder judicial y otras instituciones estatales; el mercado financiero y todos los aspectos económicos que toca el Estatut.

Los autores sostienen que la práctica totalidad de los aspectos en los que entra la norma rozan la inconstitucionalidad, cuando no incurren en ella flagrantemente. En su opinión, el PSOE y el equipo del secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Francisco Caamaño, que corrigieron con sus enmiendas en las Cortes el texto hicieron sólo «un maquillaje».

Separatismo
EL SEPARATISMO UTILIZA LAS FIESTAS DE LA LOCALIDAD DE GETXO PARA PUBLICITAR A PRESOS ETARRAS
Minuto Digital 24 Julio 2006

Minuto Digital ha tenido acceso al programa de fiestas de Getxo. La revista del programa es todo un despropósito que demuestra que el entramado separatista está perfectamente engrasado y cuenta con el apoyo de PNV y Eusko Alkartasuna.

Desde hace bastante tiempo, los vecinos de Getxo vienen denunciando el apoyo del ayuntamiento al entramado separatista. Lo que podría ser una de las muchas denuncias que cada día se realizan contra los separatistas, toma carta de naturaleza al comprobar como se utilizan las fiestas de la localidad vizcaína para publicitar herriko tabernas o presos etarras, todo ello junto a publicidad de PNV y EA.

En el programa de fiestas puede observarse publicidad, una página completa, en la que se recuerda a los presos etarras de la localidad que están encarcelados por delitos de terrorismo. Concretamente son 15 los que figuran, con su fotografía, sobre el lema "presos vascos a Euskal Herria" escrito en euskera.

Más adelante un anuncio de media página de la Herriko Taberna de la localidad, Gorrondatxe, con el lema "fiesta y lucha".

En la revista también hay publicidad de Acción Nacionalista Vasca, PNV y Eusko Alkartasuna.

Imaginamos que no todos los getxotarras disfrutarán de estas fiestas, que además tienen como escenario principal la plaza Txiki Otaegui de Algorta.

Recortes de Prensa   Página Inicial