AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 27 Julio  2006
A TODAS LAS ASOCIACIONES, FUNDACIONES Y ORGANIZACIONES CÍVICAS DE ESPAÑA
CONVIVENCIA CÍVICA CATALANA tiene el propósito de solicitar ante el Defensor del Pueblo la presentación de RECURSO DE INSCONSTITUCIONALIDAD contra la Ley 6/2006, de 19 de julio de Reforma del Estatuto de
Autonomía de Cataluña.
CONVIVENCIA CÍVICA CATALANA 27 Julio 2006

La manifiesta inconstitucionalidad del Nuevo Estatuto y, en especial, la manifiesta desigualdad que introduce entre los españoles exigen de las asociaciones cívicas una reacción enérgica. Por esta razón os invitamos a uniros a esta solicitud que se formularía a principios del mes de septiembre.

Para una mejor coordinación el calendario sería el siguiente.

El plazo para la presentación por el Defensor del Pueblo del recurso de inconstitucionalidad es de tres meses a partir de la publicación de la Ley (20 de julio de 2006), de manera que la solicitud al Defensor del Pueblo debería formularse la segunda semana de septiembre como más tarde.

El 1 de septiembre se enviaría a las entidades que se hayan interesado en la propuesta el texto de la solicitud.

La entidades solicitantes, que deben tener personalidad jurídica (Fundaciones, Asociaciones, etc. debidamente legalizadas), deberían hacernos llegar su acuerdo para sumarse a la solicitud antes del 10 de septiembre vía e-mail o correo ordinario.

El 20 de septiembre se presentaría la solicitud ante el Defensor del Pueblo y se convocaría rueda de prensa para los medios nacionales e internacionales.

El contenido de la solicitud, acompañada del correspondiente dictamen jurídico, se centraría en la inconstitucionalidad de los preceptos relativos a la lengua y en los que limitan o vulneran derechos y libertades fundamentales (disponemos ya de un borrador del dictamen jurídico). Es muy importante que seamos el mayor número posible de entidades cívicas los que suscribamos la solicitud PONÉOS INMEDIATAMENTE EN CONTACTO CON NOSOTROS si estáis interesados en la
propuesta: EL ESTATUTO DE CATALUÑA NOS AFECTA A TODOS.

DIFUNDE ESTE MENSAJE

CONVIVENCIA CÍVICA CATALANA: TELEF. 606709022
e-mail: informacion@convivenciacivica.org
Dirección: Gran Via de les Corts Catalanes, 620, 3º 3ª C, 08007 BCN

Principios constitucionales y organización territorial
POR GRACIÁN (*) ABC 27 Julio 2006

EN nuestro anterior artículo hemos advertido de que, en rigor, ni siquiera mediante los procedimientos más rigurosos de reforma constitucional cabe alterar los principios que sobre la nación española se contienen en los artículos 1 y 2 de la Constitución; y que, cuando menos, tal alteración necesitaría del acuerdo expreso del pueblo español, titular de la soberanía nacional.

Pero, naturalmente, si no cabe ninguna vía de alteración formal y directa de esos preceptos y principios sin al menos un acuerdo expreso del pueblo español, mucho menos será posible ignorar o menoscabar el contenido y exigencias de esos principios fundantes y previos a la Constitución, mediante reformas de normas infraconstitucionales, estatutarias, orgánicas u ordinarias; tal reforma sería igualmente ilegítima y revolucionaria, aunque se respetaran todos los procedimientos establecidos.

Lo cual nos obliga a precisar el alcance de dichos principios, comenzando por establecer un entendimiento sobre las palabras que utilizamos, huyendo de precisiones académicas que nos desorientarían.

Seguramente todos estaremos de acuerdo en que los Estados Unidos de América y Alemania son típicos estados federales, caracterizados por que existe una nación común, con un estado o poder central que tiene facultades propias, no recibidas o delegadas de los territorios periféricos, sino de la Constitución, con una Administración propia para el ejercicio directo de sus facultades en todo el espacio del Estado. Y también podremos estarlo en que hoy no conocemos ningún estado confederal, pero que el mismo se caracterizaría por que las naciones serían los territorios integrados, siendo el poder central un instrumento o plataforma al servicio de las comunidades integradas, con reparto competencial atribuido desde abajo, o negociado. El estado confederal sería el equivalente político de la Agrupación de Interés Económico.

Y, dicho ello, ha de precisarse que la Constitución española de 1978, aun huyendo de definir su modelo organizativo territorial según los conceptos académicos conocidos, en materia de reparto de competencias es tan generosa con la autonomía de sus territorios como las de los estados más típicamente federales. Pero en ningún caso consiente un Estado confederal.

No lo consiente su propio texto:

-Porque parte de la preexistencia de una nación española, que es indisoluble, dentro de la cual se encuentran integradas las regiones o nacionalidades (artículo 2), de modo que, aunque supongamos que la expresión «nacionalidades» hace referencia a naciones -culturales-, se trataría necesariamente de entes subordinados dentro de la nación global, dicho ello sin ningún sentido peyorativo.

-Porque la soberanía nacional reside en el pueblo español (artículo 1, 2), y no en sus partes.

-Porque, por lo mismo, y como consecuencia esencial derivada de la realidad previa de esa nación española, en la Constitución existen un «interés» español, una «cultura» española, una «sociedad» española (artículos 57,3; 155,1; 149,1,28; 149,2; 16,3; 20,3), sin perjuicio de que, además, existan intereses y culturas parciales y singulares; pero lo español tiene vida propia, no es una mera suma o yuxtaposición de las singularidades internas.

-Precisamente porque existen una nación, un interés y una cultura españoles, el Estado español tiene competencias propias, incluso exclusivas, que no le son otorgadas por consensos entre comunidades autónomas, sino que derivan de la propia Constitución (art. 149), es decir, del pueblo español, que mantiene la soberanía nacional.

-Por lo mismo, las funciones del Estado no consisten simplemente en montar instrumentos de servicio, apoyo y coordinación entre comunidades autónomas, como ocurre en las confederaciones, sino que tiene también un mínimo de amplias competencias y funciones exclusivas, que se han de ejercer en todo el territorio nacional y afectantes directamente a los ciudadanos de todas las comunidades autónomas, mediante su propia Administración en los muchos casos en que las facultades exclusivas afectan no sólo a la programación y formación, sino también a la ejecución (artículos 137; 138; 139; 149; 154). Mientras que las competencias de las comunidades autónomas se mueven dentro de una lista preestablecida en la Constitución, que marca sus máximos, más allá de los cuales las funciones son estatales (artículos 147; 148, 1 y 2; 149, 1 y 3; 150; 155, 1 y 2). Entonces, el art. 150,2, que permite delegación de competencias exclusivas, en una interpretación sistemática también avalada por las explicaciones de voto del debate constitucional, sólo puede comprender casos muy singulares, pues de otro modo el 150,2 dejaría sin sentido al 148 y al 149.

Por ello, si el Estado español pudiera adelgazar más respecto de su nivel actual de competencias -posibilidad sobre la que caben muy serias dudas, aunque parece que nadie se plantea la cuestión-, cabría una modificación que, afectando al Título VIII, o por la vía indirecta de la reforma del Senado, trasladara más funciones del Estado a las comunidades autónomas. Una reforma constitucional puede mover competencias desde el Estado hacia las comunidades autónomas, o de las comunidades autónomas hacia el Estado.

Pero no cabe ninguna decisión, ni siquiera por reforma constitucional, al menos sin el apoyo expreso del pueblo español, que promueva o consolide la confederalización del Estado español. Y si eso no lo puede hacer la reforma constitucional, menos aún podrá hacerse mediante aprobación de estatutos periféricos, por mucho consenso que pueda haber entre grupos políticos.
En nuestro siguiente escrito resumiremos las modificaciones organizativas del Estado que serían en todo caso ilegítimas por menoscabar esos principios preconstitucionales.

(*) Colectivo que reúne a 60 intelectuales de reconocido prestigio

PATRIOTAS DE HOJALATA
Editorial  minutodigital 27 Julio 2006

Con esta expresión despachaba hace unos meses Rodríguez la preocupación del Partido Popular por la deriva general en la que estaba el PSOE sumiendo al país.

Recuperamos hoy a los "patriotas de hojalata", pero en este caso para referirnos a la vieja guardia socialista; reconvertida ahora en una especie de clá zapateril que sólo abre la boca cuando el inquilino de La Moncloa acciona el botón de la propaganda. Bajo ese prisma, es un destacado patriota de hojalata Juan Carlos Rodríguez Ibarra, presidente de la Junta de Extremadura; comunidad que año tras año camina a la cola del crecimiento económico y no precisamente por culpa de los sufridos ciudadanos extremeños.

Como si de un Mochito cualquiera se tratase, Rodríguez Ibarra rompió su largo silencio para aclararnos que "hay que querer mucho a España y a los españoles" para negociar con ETA. ¿Habló el "bellotari" o simplemente ZP con voz de "bellotari"? Patriotismo es bajarse los pantalones y sentarse en una misma mesa con los pistoleros en vez de perseguirlos. Patriotismo es traicionar a las víctimas, darles la espalda para escuchar a los asesinos. Patriotismo es aceptar que la vida de más de mil personas y la libertad de más de 44 millones de españoles se equiparen a las inaceptables exigencias de una banda mafiosa, que ha hecho del delito su modo natural de vida. En cualquier caso, sea esta la visión verdadera que Rodríguez Ibarra tiene del mal llamado "proceso de paz" o no, difícilmente le veremos sonrojarse por defender que la cobardía y la alta traición son actitudes patrióticas.

También ayer y en el mismo foro - los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo -, el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, diferenciaba entre los presos recuperables de ETA y casos como "los de Txapote y algunos etarras". Más patriotismo de hojalata, en este caso para empezar a vender a la opinión pública que nada es lo que parece; que una cosa son las bestias que dan coces en la Audiencia Nacional y otra la gente con la que ellos negocian, por cierto, desde hace mucho tiempo cosas tan patriotas como la amnistía de los carniceros, la independencia de Euskadi y la anexión a ese estado nacional socialista y totalitario de Navarra y el País Vasco francés. Realmente, como dice Rodríguez Ibarra, hay que querer mucho, no a España y a los españoles, sino a la silla y al partido para sentarse a negociar con ETA; para ejercer tan repugnante patriotismo de hojalata.

El nacionalismo vasco se mueve
Editorial ABC 27 Julio 2006

LAS expectativas abiertas por la tregua de ETA y el cambio de discurso oficial del Partido Socialista de Euskadi empiezan a causar deslizamientos del terreno político en el bloque nacionalista, al mismo tiempo que desvelan la red de solidaridad humana tejida entre los no nacionalistas durante los años de lucha contra el terrorismo. Entre los nacionalistas surgen los avisos de ruptura, ya habituales cuando se acercan citas electorales. Como ha publicado ABC, Eusko Alkartasuna se plantea no acudir en coalición con el PNV a las próximas elecciones forales y municipales. No es la primera vez que EA, partido independentista surgido de una escisión del PNV y que se define como socialdemócrata, plantea esta papeleta al partido que preside Josu Jon Imaz. Hasta ahora, EA mostraba sus desafecciones para evitar su absorción por un partido que, como el PNV, siempre ha tendido a neutralizar a todo el que colabora con él, como en su momento le sucedió al PSE. Sin embargo, las circunstancias han cambiado porque el PNV, tocado electoralmente desde las autonómicas de abril de 2005, ya no representa con certeza la opción hegemónica del nacionalismo y porque el cambio de posición del socialismo vasco -dispuesto a participar en mesas políticas extraparlamentarias, para que quepa ETA/Batasuna- ha naturalizado en la normalidad política nacional las opciones soberanistas defendidas por el entramado batasuno, pero también por EA.

Es lógico que, en estas condiciones, la alteración de los factores varíe el producto, porque ya no es el PNV quien garantiza el mantenimiento del País Vasco en un «statu quo» nacionalista, sino el PSE, y lo que alientan estas nuevas coordenadas es la expectativa de un trasunto vasco del tripartito catalán, con PSE, EA y el nombre que tenga la actual Batasuna.

En cuanto a los no nacionalistas, el amago de Patxi López de romper los pactos municipales que mantiene el PSE con el PP ha permitido que diera la cara el sentimiento de las bases socialistas y de las formaciones locales allí donde se mantienen esos pactos. Parece que no se van a romper, y no precisamente por evitar más crispación, como argumentó López, sino por algo más sencillo y profundo: porque, en esos niveles tan cercanos a la intimidación diaria del terrorismo, populares y socialistas aún comparten fines y medios. Fueron los propios alcaldes socialistas los que disuadieron a la dirección del PSE de dar ese paso irreversible de ruptura.

Es evidente que la aventura negociadora del Gobierno ha roto puentes y consensos con el PP. Pero la presencia constante del terrorismo en la vida diaria de los pueblos del País Vasco ha sido determinante para que aquello que se llamó alternativa constitucional aún perviva, aunque a mucha menor escala que la que encarnaron Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo Terreros.

La buena fe como capital político
Por VALENTÍ PUIG ABC 27 Julio 2006

A veces quienes descubren súbitamente la astucia de Rodríguez Zapatero acaban además por concederle poderes taumatúrgicos de orden extraordinario, como si sólo con la astucia todo fuera posible. Desde luego no se sabe que hasta ahora la astucia haya conseguido impulsar locomotoras o mover montañas. Hace falta otra energía para que la pasión política se transforme en cosas hechas, en realidades tangibles. En el tacticismo se logra tal vez la supervivencia personal o política, pero raramente coincide con la visión política y moral que da sentido a la conducta de las naciones. Por ejemplo: hay algo más, mucho más que astucia estricta en la Angela Merkel que, coartada en parte por un gobierno de coalición, ha logrado dar confianza a la economía alemana y está haciéndose con el liderato de la Unión Europea, aunque Rodríguez Zapatero la llamara «fracasada». Mediatizada por su escaso margen de maniobra, Merkel está en todo momento donde tiene que estar para que su país y toda Europa sean más fuertes y menos frágiles.

En «El gatopardo» cuenta Lampedusa cómo Sicilia votó en el plebiscito sobre la anexión al Reino de Italia. Poco después, el príncipe de Salina sale de caza con don Ciccio, el fiel organista. En Donnafugata todos votaron «sí», pero no don Ciccio. Se siente vejado hasta la indignación: «¡He dicho negro y me han hecho decir blanco!». Don Fabricio le escucha y comprende cómo aquella noche plebiscitaria se había estrangulado a «una recién nacida, a la buena fe; la criaturilla que más hubieran tenido que cuidar, cuyo robustecimiento hubiese justificado otros actos de estúpido e inútil vandalismo». Dejar como tal el «no» de don Ciccio y otros miles de noes en todo el Reino habría evitado cierto daño moral, habría añadido significación al plebiscito.

Claro, no hay agrimensores, ni monopolios de la buena fe, ni nunca ha sido cosa de una ideología, ni de un partido político. Pero es algo que existe y que da consistencia a las sociedades. En gran parte, la estrategia política para una revisión de los significados de la historia moderna de España involucra erosiones de la buena fe. Ésa es una de las consecuencias fraudulentas del buenismo y posiblemente una de las de mayor calado. Lo que diga la gente de buena fe: estar contra la guerra, creer que todos actuamos con la mejor de las voluntades, negar la evidencia histórica del choque entre naciones o entre civilizaciones, educar prescindiendo de la idea de esfuerzo, suplantar las duras realidades del interés nacional por una suerte de beneficencia que debilita en términos de seguridad y de posibilidades de competir. Es una forma de liderar, aunque las hay mejores.

Muy al contrario: según Víctor Pérez Díaz, la sociedad española ha llegado a un punto de crisis profunda, autocomplaciente, descuidada y propicia a dejarse enredar en el cultivo de sus pequeñas diferencias. Ciertamente, el liderato de Rodríguez Zapatero no pasa por divisar una grandeza vivida en común más allá del particularismo, sino en una exacerbación oblicua de las fuerzas particularistas. Es así que España no se siente implicada -dice Pérez Díaz- en la realización de modelo normativo alguno, sino que, simplemente, da por sentado que quiere vivir en paz y ser un país próspero y feliz, con los menores costes posibles, y llama a esto ser moderno. De ahí deriva la fórmula vital del zapaterismo: ofrezcamos dosis oceánicas de buena fe y sin coste alguno. Surfeemos en la cresta del sentimentalismo. La espuma laicista flota sobre el estereotipo de una Iglesia oscurantista, el mito de la perfección republicana permite poner en duda la monarquía, la solidaridad económica rompe la consistencia de la economía de libre mercado. Pongámonos la «kefia» palestina y olvidémonos del Muro de las Lamentaciones. Mientras tanto, «Txapote» sigue dándole patadas al cristal blindado de la cabina de acusados.
vpuig@abc.es

ZP, pendiente del visto bueno de Hezbolá
EDITORIAL Libertad Digital 27 Julio 2006

Hay ciertamente muchas reservas –incluso claras negativas– que plantear a un eventual envío de tropas internacionales bajo mandato de la ONU a la frontera entre Líbano e Israel. Sin embargo, supeditar el apoyo y la participación de tropas españolas en esa misión, a "que la acepte Hezbolá y las fuerzas políticas libanesas", tal y como acaba de hacer Miguel Ángel Moratinos, ya son ganas de tener a los terroristas como compañeros de viaje. Y la verdad es que ganas no les han faltado a quienes nos gobiernan desde que hicieran frente común con los autores del 11-M para lograr que la masacre se tradujera en los resultados electorales del 14-M.

¿Cómo no acusar ahora al gobierno de Zapatero de cultivar entre la ciudadanía un servil y suicida síndrome de Estocolmo ante el terror, o de culparle del más claro antisemitismo, cuando es el propio ministro de Exteriores el que reconoce públicamente que nuestra eventual participación en el Líbano habría de contar con el visto bueno de una organización terrorista como Hezbolá? Moratinos ni siquiera ha mentado la necesidad de contar también con el visto bueno de Israel, única democracia de Oriente Próximo, sino con el respaldo de la organización terrorista que originó el conflicto en el Libano y cuyo objetivo fundacional es la destrucción y el exterminio del pueblo judío.

En cualquier caso, si algún sentido tiene el envío de tropas por parte de la ONU, es precisamente la de luchar por un paz que dote de seguridad a Israel, empezando por hacer cumplir las incumplida resolución que exige el completo desarme de Hezbolá. Son estas milicias terroristas, armadas hasta los dientes y bajo obediencia iraní, las que hostigan a Israel parapetándose entre la población civil libanesa. Incluir en ese parapeto a favor del terror la presencia de cascos azules, o volver a la situación inmediatamente anterior al inicio de la legítima reacción israelí, sería dotar de impunidad a los agresores e incitarles a mayor violencia. Claro que hay quienes, como Zapatero, responden a los elogios del terror sometiendo a su visto bueno toda su política.

Conflicto en Oriente Medio
El cuarteto islamista del terror
Julián Schvindlerman Libertad Digital 27 Julio 2006

Sin proponérselo, Hamas y Hezbolá han validado las aprehensiones de los israelíes y sus seguidores en la diáspora escépticos de la fórmula "paz por territorios". Al atacar al estado judío desde zonas no ocupadas en el norte y en el sur, estas agrupaciones terroristas han arruinado definitivamente la ilusión de que la paz regional fuera asequible mediante la concesión territorial. Los israelíes se habían retirado unilateralmente de la totalidad de la Franja de Gaza y de la zona de seguridad del sur libanés privando así de la excusa retórica de la "ocupación" a la "resistencia islamista". No obstante, los misiles ("artesanales" según la graciosa adjetivación del diario argentino Clarín) y las matanzas y los secuestros de soldados y civiles israelíes persistieron. ¿Por qué?

La causa esencial yace en el rechazo –persistente y contundente– del Islam radical y el panarabismo a la existencia soberana judía en la tierra de Israel, o en lo que ellos llaman la "Palestina histórica", que en realidad equivale a decir en cualquier parte del Medio Oriente que es exclusivamente árabe/musulmán. La causa coyuntural se apoya en el interés estratégico regional iraní. Este país está determinado a convertirse en una potencia nuclear y hará lo que sea necesario para lograrlo. Las bandas asesinas islamistas libanesas y palestinas son funcionales a una política iraní decidida a dominar el Medio Oriente como preludio a la hegemonía mundial. Esto que puede sonar fantástico a oídos occidentales es, no obstante, tomado muy en serio por los ayatolás de Teherán, lugar en el que la política belicosa y la teología fundamentalista convergen. En todo caso, ello es comprendido por varios actores mesorientales y explica la razón por la que voces de condena al ataque antiisraelí del Hezbolá se oyeron en Ryhad, El Cairo y Ammán.

Tanta atención mundial centrada en la posibilidad de que Estados Unidos o Israel atacaran a Irán, y finalmente esta nación golpeó primero. Lo hizo de manera indirecta y contenida, activando a sus lacayos en Gaza y Beirut y eligiendo como objetivo, cuando no, al estado judío. Pero el mensaje estaba dirigido a la comunidad internacional: no se entrometan con nuestro programa nuclear o incendiaremos la región. No olvidemos el timing: Irán repudió la oferta del grupo 5+1 (los miembros del consejo de seguridad de la ONU más Alemania) sobre el affaire nuclear al día siguiente de que la cúpula de Hamas en Damasco admitiera la autoría del secuestro del soldado Gilad Shalit y un día antes del secuestro efectuado por Hizbollah. Tal como señaló un editorial del Wall Street Journal, "Irán está poniendo a prueba al mundo en este momento. Y si se quiere mantener alguna esperanza en una solución diplomática a su programa nuclear, los mulás deben ver que su opción militar no será tolerada".

Para ello se le debe permitir a Israel –la nación atacada y en primera línea de la batalla islamista imperial– defenderse. Imponer un cese de fuego prematuro (o "inmediato" según reclamara el secretario general de la ONU) sería contraproducente en las circunstancias presentes. Equivaldría a arrojarle un salvavidas político a un movimiento terrorista cuya contención es imperativa para la tranquilidad regional. Significaría dejar activa una carta de agresión en la manga del expansionismo iraní. Y, sobre todo, prácticamente garantizaría nuevos ataques una vez que el grupo islamista recompusiera su organización y se rearmara militarmente. Nadie espera que el mundo libre envíe tropas para la defensa de Israel frente a esta agresión foránea, pero sí cabe esperar de la familia de las naciones que por décadas presionó al estado judío a que asumiera "riesgos por la paz" que al menos no obstaculice su legítima autodefensa cuando tales riesgos teóricos se materializan en amenazas prácticas. Particularmente, las protestas de "desproporcionalidad" en el uso de la fuerza israelí lucen desubicadas, en el mejor de los casos, y viles, en el peor, dado que darían la impresión de encubrir una condena no a la manera en que Israel se defiende, sino al derecho mismo a la defensa.

Tiene razón el analista norteamericano Robert Satloff al indicar que el cuarteto islamista del terror –integrado por dos estados (Irán y Siria), un semi-estado (la Autoridad Palestina liderada por Hamas) y un estado dentro de un estado (Hezbolá)– podría lograr lo que Yasser Arafat no logró con dos intifadas: regionalizar el conflicto palestino-israelí y alterar de manera radical el balance estratégico. Este cuarteto reúne a extremistas sunitas y chiítas con seculares baasistas en una conspiración de agresión islámica anti-occidental en la que Israel es la primera, más cercana, y más directa línea de ataque, pero de ninguna forma la única o la última. Los islamistas se han envalentonado a partir de una sucesión histórica de hechos que ellos ven con óptica triunfalista. La expulsión de los estadounidenses y franceses del Líbano en 1984, de los soviéticos de Afganistán en 1989, de los israelíes del Líbano en el 2000, de los españoles de Irak en el 2004, y de los israelíes una vez más, esta vez de Gaza en el 2005, ha consolidado en círculos islamistas una imagen de un Occidente débil y dominable.

Esta impresión ha de ser corregida si el mundo libre aspira a derrotar alguna vez al Islam fundamentalista y a su ideología autoritaria y beligerante. Ni la concesión territorial, ni el repliegue de tropas a destiempo, ni ceses de fuego forzados, ni el aislamiento de una democracia bajo fuego apaciguarán jamás a este enemigo decidido. Israel hoy está batallando en sus fronteras no solamente por su propia seguridad, sino por la de todas las naciones amantes de la paz. Los fanáticos musulmanes lo comprenden. Es lamentable que muchos en Occidente aún no.

Julián Schvindlerman es escritor y comentarista político. Autor de "Tierras por Paz, Tierras por Guerra".

Viaje a Londres
Zapatero de rebajas
GEES Libertad Digital 27 Julio 2006

Al sacar a la luz pública el viaje "secreto" a Londres de Rodríguez Zapatero, el GEES lanzaba varias hipótesis para explicar esa visita. Podría tratarse de avanzar en las negociaciones sobre Gibraltar, también podría tratarse de conversar sobre el proceso de negociación con ETA aprovechando la experiencia británica con el IRA. Por último, se lanzaba también la hipótesis de que Zapatero se hubiera ido simplemente de rebajas. Parece que esta última razón es la explica tanto el viaje como el misterio en que se ha envuelto.

Muchos españoles estarán escandalizados por la utilización de recursos públicos para viajes privados por parte del presidente del Gobierno y su familia. En especial, muchos socialistas honrados verán una contradicción cada vez mayor entre un discurso de austeridad del que hace ostentación el Gobierno y unos compartimientos de nuevo rico en el presidente incompatibles con ese discurso pero a los que tan acostumbrados nos tienen los mandatarios de izquierda.

Sin embargo, para el GEES lo más preocupante es que un presidente del Gobierno que pasa meses sin salir al extranjero realice un viaje a Londres simplemente para acercarse a las rebajas de Harrods. No es que Zapatero, abrumado por los problemas internos de desmembración del Estado o de negociación con los terroristas no encuentre hueco en su agenda para defender los múltiples intereses de España en el exterior. Simplemente es que Zapatero no tiene ya a quién visitar en el mundo civilizado.

Contrasta poderosamente que España tenga dos ex-presidentes del Gobierno que aprovechan sus viajes privados para entrevistarse con los líderes de otros países, mientras que el presidente en funciones ni quiere ni puede reunirse con los dirigentes de los países que visita con medios públicos.

Nuestro único consuelo es que mientras Zapatero aprovecha las últimas ofertas de Harrods, aunque sea con dinero de todos los españoles, al menos no habrá tenido oportunidad de hacer nuevas concesiones a los británicos sobre la soberanía de Gibraltar, no nos habrá metido en un nuevo lío con Israel o Estados Unidos ni habrá dado nuevos pasos en la claudicación el Estado ante ETA. El coste para los españoles del viaje secreto del Zapatero hubiera sido entonces aún mucho mayor.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Paz para el Líbano, pese a los errores de Moratinos
Editorial Elsemanaldigital

No ha habido consenso en Roma en la reunión internacional sobre la cuestión del Líbano. Ciertamente podía esperarse poco al no estar presentes ni Israel, ni Siria ni Irán; la diplomacia no ha logrado aún un acuerdo sobre los términos en los que pedir a las partes un alto el fuego. Estados Unidos, a través de la secretaria de Estado Condoleezza Rice, prefiere un alto el fuego "urgente", mientras que el ministro de Exteriores francés, Philippe Douste-Blazy, lo quiere "inmediato". La Unión Europea y los anfitriones italianos optan por una tregua "duradera, permanente y sostenible". Todos los interlocutores sensatos creen necesario reforzar la soberanía libanesa, y muchos recuerdan las numerosas ocasiones perdidas de devolver su protagonismo a las Fuerzas Libanesas y a la mayoría cristiana, que durante cuatro décadas articularon una paz ejemplar en el país. Casi nadie, en cambio, compartió el sentido de las palabras del representante de España.

España estuvo presente en la reunión de Roma a través del ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos. Una de las ideas que más comentarios han desatado en los círculos diplomáticos es la sugerencia de Moratinos de que, en caso de interponerse una fuerza militar internacional entre los contendientes, se debería recabar formalmente no sólo el consenso de Líbano, Siria e Israel, como partes afectadas, sino también el de la organización terrorista chiíta Hezbolá. Para el ministro de Asuntos Exteriores de Zapatero, "se trata de que Hezbolá y las fuerzas políticas libanesas acepten esa fuerza internacional".

El Líbano es, desde luego, un complejo polvorín, con intereses, creencias, estirpes e historias entrecruzados desde hace milenios. Nadie puede ser acusado globalmente de todos los males o de todos los bienes; y nadie puede pensar en una paz que no se base o en una improbable y sangrienta victoria absoluta o en un delicado equilibrio. Hace falta un tacto exquisito y un realismo férreo, además de la fuerza. Sin embargo, incluir oficialmente dentro de los agentes de la paz y del equilibrio a un grupo terrorista supone renegar de todos los consensos internacionales existentes al respecto.

Lo malo y rechazable de Hezbolá no es la fe que dice defender o el grupo humano que dice representar. Hezbolá está fuera de la convivencia internacional porque es un grupo terrorista. Admitir la legitimidad de un grupo terrorista, después de haber actuado como tal, para imponer condiciones a otros Estados o a la misma ONU, es algo que ninguna gran potencia mundial va a aceptar. Y menos que nadie nuestros socios de la Unión Europea, que saben que eso legitimaría una espiral de violencia.

Moratinos, sin embargo, es coherente consigo mismo. Líbano vive una situación delicada y el representante de España ha propuesto, en sustancia, algo que el actual Gobierno ha venido aplicando en política interior. Ceder ante la fuerza, dar beligerancia a terroristas y a grupos de delincuentes organizados es algo que, para nuestros socios y aliados, sólo refuerza a los mismos terroristas. Sin embargo Moratinos, en nombre de España, ha condicionado el hipotético despliegue de tropas españolas en una misión de paz al consenso de los terroristas. Sorprendería, si no proviniese del Gobierno del 14-M y del "diálogo" con ETA. Es el estilo de Zapatero, más atento a la retórica que a las necesidades de una paz posible en el Líbano.

Hezbolá arroja el guante e Israel se convierte en el malo de la peli
Ely del Valle elsemanaldigital 27 Julio 2006

Alguien deberia explicanos por qué, sin ser necesario, España se ha posicionado en el conflicto de Oriente Medio y ya ha dictado sentencia en contra del ejército israelí.

27 de julio de 2006. En toda guerra existe el bando de los buenos y el de los malos, lo que pasa es que varían dependiendo de quién lo mire. España en general -desde su gobierno hasta gran parte de la opinión pública- ha decidido que en el conflicto entre Israel y el Líbano, el malo es el ejército israelí que mata civiles a conciencia (Blanco dixit). Las críticas a Hezbolá son infinitamente menores a pesar de que se trata de una organización considerada por muchos países -entre ellos la UE en relación a su brazo armado- como terrorista; de que sus integrantes se pasan por el arco del triunfo las resoluciones de la ONU (esas que tanto nos preocupaban cundo la guerra de Irak) mientras apoyan a organizaciones como Hamas; y de que, por añadidura, es el mismo grupo que no tuvo ningún reparo en matar a dieciocho personas en el restaurante El Descanso de Madrid.

Estos señores que, no siendo un ejército, cuentan con un arsenal de misiles, blindados y aviones no tripulados Mahajer-4 entre otros juguetitos, son los que, no olvidemos, han arrojado el guante a la cara de los israelíes, atacando una de sus bases. Sin embargo, "los malos" siguen siendo los otros. Se puede discrepar sobre el problema palestino, estar de acuerdo o no con la intensidad de la respuesta israelí, polemizar sobre la ocupación de Gaza, pero ése no es el debate. En estos momentos -nos guste o no- Israel es un país que se defiende del ataque de una organización terrorista dentro de la más absoluta legalidad, algo que lógicamente haría cualquier otro estado en las mismas circunstancias. Cierto que la población civil se está llevando la peor parte, pero no sólo la libanesa; también la de Haifa. Sin embargo esta última cuenta poco porque, al igual que hemos hecho con las partes, dividimos a las víctimas en buenas y malas como si no todas fueran protagonistas de la misma tragedia.

No había ninguna necesidad de posicionarnos más que en acciones muy concretas y, a pesar de eso, España ha dictado sentencia en este conflicto sin tener en cuenta que mientras todos escuchamos atentamente a una mujer libanesa decir que esta deseando que su hija recién nacida crezca para que se una a Hezbolá, en Irán se frotan las manos porque esta desgracia les permite desarrollar su programa nuclear sin presiones internacionales.

Galicia
Y fue un día nacional
Cristina Losada Libertad Digital 27 Julio 2006

Mientras las huestes nacionalistas se manifestaban en Compostela al grito de "somos unha nación", yo sacaba un viejo libro de la estantería. El autor era una de aquellas plumas venerables que, por plúmbeas, nunca leíamos. Había sido uno de los primeros falangistas de Galicia. Dedicaba aquel volumen, editado en 1960, a sus numerosos hijos, "gallegos de alma y de nación". Fue un adelantado a su tiempo. Tal vez no imaginaba cómo iban a ser los que tantos años después de aquellos místicos cantos suyos a la tierra, reclamarían la realización de su sueño. La genealogía del galleguismo ofrece esas curiosidades. Es por ello que ciertos datos son expurgados de las biografías de algunos de sus promotores y figuras señeras.

Antes de este 25 de julio se celebraba el Día de Galicia. Pero hete aquí que había un decreto de 1979 firmado por Antonio Rosón, hombre puesto a dedo por la UCD para presidir la Xunta cuando aún no había nacido el Estatuto. El decreto declaraba la fiesta del Apóstol Santiago como Día Nacional de Galicia. Alborozados, socialistas y nacionalistas lo sacaron del cajón. Gracias a la recuperación de esa pieza arqueológica, la Xunta pudo gastarse el dinero público insertando en los medios unos anuncios que hicieran llegar la onda de la nación a unos ciudadanos que, de momento, prefieren permanecer en las playas de una Comunidad Autónoma. En virtud de ese hallazgo y esa generosidad, los periódicos pusieron las noticias del evento bajo el epígrafe: Día Nacional de Galicia. Según algunas crónicas salvadas de la purga, Rosón fue falangista. Desde luego, ocupó cargos bajo la dictadura, pero ni él ni su decreto están bajo sospecha. La profesión de fe galleguista todo lo cubre y todo lo perdona. Hasta la pertenencia al bando equivocado. La "memoria histórica" es flexible y selectiva.

Mientras un antiguo doctor en Derecho Canónico, ahora presidente de la Real Academia Gallega, concluía su discurso con un "vivat, floreat natio Galaica", los nacionalistas hacían gala de que a poses anti-católicas no les va a ganar Zapatero. Han aprendido que en esos gestos se encierra hoy todo cuanto tiene que ofrecer al consumidor quien quiera rentabilizar la marca "izquierda". Cierto que siguen celebrando su Día de la Patria en una festividad católica, y que, oh, contrariedad, el Apóstol es Patrono de España. Pero no asistieron a la ceremonia en la catedral. ¡Eso subordinaría el poder político al eclesiástico! Y el poder político debe estar por encima de todo. En especial, encima de los ciudadanos. Lo cual explica que el BNG desee para Galicia un Estatuto intervencionista como el que ha caído sobre Cataluña.

El anti-españolismo es una planta netamente española, que ha florecido del XIX para acá en distintas y extravagantes variedades. Esto ya lo sabíamos. Pero hay otro rasgo muy español que les sale a los nacionalistas en la carrera hacia la disgregación que ha organizado Zapatero. Es el que manifiesta Anxo Quintana cuando dice, como ayer, que no permitirá que Galicia tenga un Estatuto por debajo del catalán. Apela el hombre a esa pulsión que induce al vecino del quinto a comprarse un Audi si el del cuarto adquiere un Mercedes. Es el no voy a ser menos, oiga. Y es el no voy a ser igual que el del tercero, o sea, en jerga nacionalista, que el de Murcia. Pero lo más asombroso del caso es que con esa primitiva retórica han llevado los nacionalistas a su terreno a los partidos mayoritarios. Socialistas y populares se han dejado atrapar en la dinámica competitiva y, ahí los ven, sudando la camiseta en el campo marcado por la minoría. Ni se atreven a decir lo obvio: que Galicia no es una nación.

Algunas lecturas recomendadas
Luis del Pino Libertad Digital 27 Julio 2006

Para empezar, la noticia de El Mundo de hoy: la expulsión de España del chileno que nos dicen que vendió el Skoda Fabia a El Tunecino. Ya no tendremos el placer de oirle declarar en el juicio. ¡Eso se llama celo profesional a la hora de aplicar la Ley de Extranjería! Por si no te has dado cuenta, querido defensor de la versión oficial, se están riendo de tí. De nosotros no, porque hace ya mucho que somos conscientes de que llevan dos años mintiendo y tratando de ocultar la verdad.

Recomendable también la fonoteca de la Cadena Cope del 11 de marzo, rescatada por Isaac Jiménez. Gracias por proporcionarnos otra ayuda para las investigaciones, Isaac. Instructivas las palabras de Zapatero e Ibarreche en aquella mañana.

Y recomendables también los artículos (sin firma) que está publicando al ABC con un análisis del sumario del 11-M . Se analizan, basicamente, el auto de procesamiento y el auto de conclusión de Del Olmo y, aunque el ignoto articulista hace denodados esfuerzos por apoyar la versión oficial, el resultado final es más bien deprimente para las blancas. El artículo de ayer señalaba las carencias de la instrucción judicial de Del Olmo, señalando que no sólo no se han determinado los hechos básicos del atentado (quién puso las bombas, cómo estaban hechas, quién las fabricó, ...), sino que además hay importantes errores jurídicos que podrían afectar al resultado del juicio (como es el hecho de que el auto de procesamiento no concretara las imputaciones y el relato de los hechos, lo que obligó a emitir otro auto complementario posterior).

En cuanto al tercer artículo de la serie publicada por ABC (el artículo de hoy), constituye una verdadera oda a la rueda de molino. Reconoce que no sabemos qué explosivo se usó en los trenes. Continúa diciendo que no podemos llegar a saberlo (¿pero es que todavía no se han enterado de que en los análisis sí es posible detectar componentes?). Juega con las palabras afirmando que las cantidades recogidas en los focos de exposión eran demasiado pequeñas como para hacer análisis cuantitativos (¿y a quién le importan los análisis cuantitativos?; lo que queremos son los informes donde figuran los nombres de los componentes, no sus porcentajes). Y finaliza aplicando un razonamiento tan sólido que podría suscribirlo Pepiño Blanco: en la mochila de Vallecas se encontró Goma-2 ECO y a partir de ella se detuvo a los autores materiales; por tanto, en los trenes explotó Goma-2 ECO. ¡Impresionante! ¡Con un par!

La sexta guerra
Miguel Torres Galera  Periodista Digital 27 Julio 2006

[Bombardeos sobre el Líbano] Cualquier mente y corazón sensible se siente conmovido y horrorizado cuando contempla la violencia ciega que el ejército de Israel, el Tsahal, está desplegando sobre el Líbano y sobre los territorios palestinos de Gaza y Cisjordania. Centenares de muertos y heridos inocentes, junto a miles de desplazados de sus casas, cuyo único delito es el de coexistir en los mismos pueblos y ciudades que los guerrilleros de Hamás y Hizboláh. Una vez más Israel está aplicando con toda crueldad su determinación y su fuerza la vieja ley bíblica del Talión.

Esta es una foto fija que se repite por sexta vez, tantas como guerras han enfrentado desde 1948 a árabes e israelíes. Una foto que ha petrificado en una idea colectiva instalada en buena parte de la sociedad europea y de otras partes del planeta. Es lógico, si tenemos en cuenta que la mayoría de los periodistas occidentales influyentes, de los líderes de opinión y de los líderes políticos de izquierdas se forjaron ideológicamente en los tiempos de la “guerra fría”. Fueron aquellos tiempos en los que se erigió el mito de la resistencia frente al imperialismo norteamericano. Así, la figura del guerrillero (en Sierra Maestra, Bolivia, Vietnam, Palestina...) quedó consagrado en el imaginario intelectual y estético de la izquierda marxista y socialdemócrata de la Europa salvada y redimida por la sangre de decenas de miles de soldados estadounidenses y por los dólares del Plan Marshall.

En aquellos años 50, 60 y 70 la izquierda europea se sintió fuertemente seducida -como efecto acción-reacción-, tras la traumática experiencia del nazismo y los fascismos occidentales y orientales, hacia el modelo totalitario soviético. Claro que era una izquierda muy sui géneris, capaz de retroalimentarse ideológicamente en un espacio de libertad y seguridad jurídica; a la vez que confortablemente instalada bajo el paraguas de una boyante economía, respaldada por Washington y la Reserva Federal.

Eran años en los que aún estaba lejano el fantasma del integrismo islámico, y en el que Israel libró cuatro guerras contra los países árabes circundantes (1948-1949, La de Suez-1956, De los Seis días-1967 y Del Yom Kipur-1973; en 1982 comenzaría la quinta con la invasión del Líbano). Los izquierdistas occidentales enseguida identificaron la resistencia palestina con la “Larga marcha” de Mao She-Tung en China, y con los sucesivos procesos anticolonialistas y revolucionarios de signo comunista en Vietnam y otros lugares de Asía, África e Iberoamérica. Y en aquel pequeño y mísero territorio de Palestina continuaba vivo el sangriento pleito por la instalación de dos Estados (la Resolución 181 de la ONU, aprobada el 29 de noviembre de 1947, establece la partición de Palestina, bajo protectorado británico, en dos Estados, uno judío y otro árabe, y deja Jerusalén bajo control internacional).

Tantas circunstancias históricas y geopolíticas simultáneas posibilitaron que germinara el mito de la resistencia guerrillera, de la legitimación moral del terrorismo y de la satanización del Estado judío. En pocos años se difuminó en la conciencia colectiva de amplios sectores sociales occidentales la simpatía conmiserativa hacia el pueblo judío por el Holocausto, transformándose en una especie de personificación del leviatán. En definitiva, se fabricó el mito porque la izquierda de entonces no fue capaz de asimilar que, en la primera guerra del 48, una minoría de seiscientos mil judíos doblegaran a cuatro millones de palestinos y a los ejércitos de los países árabes circundantes, incluido el de Egipto, por la fuerza de su determinación y de sus rudimentarias armas; la única ayuda económica recibida fue la de las comunidades judías de la diáspora.

Luego, en los años 50, la “guerra fría” alineó a la mayoría de los países árabes del lado soviético y a Israel del lado norteamericano, con lo cual la propaganda política alimentó hasta el paroxismo el debate ideológico, y redujo hasta la caricatura un problema complejo y tan antiguo que hunde sus raíces en la historia del Antiguo Testamento, pero que el eurocentrismo simplifica en maniqueas etiquetas de prejuicios.

Es esencial para la solución de este conflicto judeo-palestino que erradiquemos de nuestras mentes los estereotipos de buenos y malos. Dos pueblos (israelita y filisteo) con el mismo derecho a la existencia enfrentados a muerte por un suelo que uno no sabe y el otro no quiere compartir. Nadie es inocente porque todos han derramado sangre propia y ajena, hasta tal punto que ya no se puede precisar quién empezó primero.

Sin embargo, conviene tener en cuenta que Israel es la única democracia de esa región fustigada. Un pequeño y próspero Estado occidentalizado, acorazado por un poderosísimo ejército y asentado a duras penas sobre la tierra de sus ancestros y rodeado de varios cientos de millones de musulmanes deseosos de ver desaparecer para siempre el símbolo de la estrella de David. Israel polariza en nuestros días todo el odio y la quimera fanática del integrismo islámico impulsado por regímenes fundamentalistas como el de Irán, y antes el de los talibanes de Afganistán. Por eso es tan importante para Occidente el futuro de Israel, porque su destino preludia el nuestro.

Israel libra una batalla implacable porque sabe como nadie que la alternativa es desaparecer. En la actualidad cuenta con seis millones de habitantes, los mismos que fueron exterminados por los nazis en los campos de exterminio. Pero los enemigos se han multiplicados por cincuenta. Esto hace que sus respuestas sean implacables y contundentes, incluso excesivas, porque no se pueden permitir ninguna debilidad y hasta ahora les mantiene vivos. Hace cincuenta y ocho años el pueblo israelita encontró -después de dieciocho siglos- una nueva oportunidad para establecerse en la tierra de sus orígenes, y se ha conjurado para que nunca más sea arrojado de ella.

El contencioso de los secuestros de sus soldados, uno a manos de Hamás y dos por Hizbuláh, perpetrados en incursiones a su territorio, ha sido el detonante para demostrar al islamismo radical que es falsa su debilidad por la retirada de Gaza y el anuncio de hacerlo en Cisjordania. Este acosamiento en sus propias fronteras no lo puede consentir ningún gobierno de Israel por muy moderado que sea. Hamás e Hizbuláh son la expresión máxima de que el fundamentalismo islámico es el gran enemigo de Occidente. Prueba de ello es cómo tienen parasitado tanto al gobierno de la ANP como al del Líbano. Azuzándoles, sus mentores, Irán y Siria, han cometido un error de proporciones inimaginables, porque Israel no abandonará las presas hasta verlas aniquiladas. La diplomacia, el diálogo y la paz se la traen al pairo porque saben que sus enemigos solos les quieren muertos. Y sus muertos también nos conmueven y nos llenan de horror.

La teoría conspirativa de la SER
Enrique de Diego  Época   Periodista Digital 27 Julio 2006

Nunca pensé que hubiera de enfrentarme a una teoría conspirativa de los míos, ni que estos hubieran adoptado tantas formas de pensar similares a la secta prisaica, como la descalificación personal y el juicio de intenciones.

Tengo a gala haber sido el primero o uno de los primeros en confrontarme con la teoría conspirativa montada por la Cadena SER y el PSOE en los días de infamia entre el 11 y el 14 de marzo y el primero, sin duda, en denunciar lo obvio: la fractura en la legitimidad de origen del Gobierno resultante de las urnas del 14 de marzo de 2004.

Por de pronto, es preciso recordar que sin la masacre de Atocha –y sin la manipulación del dolor y los sentimientos perpetrada por la SER, el PSOE, con la intervención estelar de Rubalcaba el día 13-, Mariano Rajoy habría ganado con mayoría absoluta y Zapatero no habría alcanzado el poder.

ESTIMACIONES DE VOTO
Aunque esta aseveración es un futurible indemostrable, pues se produjo la masacre, no es una elucubración. Tenemos, como elemento de análisis y de contrastación, los resultados del voto CERA, cuyo plazo de emisión se cerró el día 7; es decir, antes de que se produjeron los atentados. En los 334.730 votos remitidos desde 111 países, el PP ganó con una diferencia de 13 puntos. En concreto, el 51,14% de los votos, frente al 38,41% del PSOE. Dato muy significativo si se tiene en cuenta que desde 1986 ese voto se ha inclinado hacia el PSOE en porcentajes abrumadores.

Así, en 1987, la diferencia entre PSOE y PP fue de 38,7 puntos; en 1993 se acortó levemente: 32,2 puntos. En 1996, el PP ganó por escaso margen las generales, mas ahí todavía el voto de los emigrantes se inclina hacia el PSOE con una diferencia a favor de 27,83 puntos. Es en las elecciones de 2000, cuando Aznar consigue su mayoría absoluta, la primera vez que el PP gana con discreción en este segmento con 2,15 puntos porcentuales. A la vista de este historial comparativo, esos resultados de votos ya emitidos hubieran augurado una victoria amplia, previsiblemente por mayoría absoluta.

LA LABOR DE LA SER
La primera teoría conspirativa la montó la SER estableciendo como tesis la de la mentira del PP. Tuvo su momento estelar cuando la periodista Ana Tarradella informó de que "tres fuentes de la lucha antiterrorista han confirmado a la cadena SER que en el primer vagón del tren que explotaba antes de llegar a Atocha iba un terrorista suicida. Interior no lo confirma". Falsedad de la que se hizo amplio eco Iñaki Gabilondo.

En propiedad, la SER desarrolló un proceso inductivo, en el que de continuo precisaba confirmarse a sí misma en su suposición. Puesto que las teorías conspirativas son omnicomprensivas y se autoblindan, la SER se autoengañó: establecer la demostración de la conjura está en el hecho de desmontarla. El argumento fue circular, del tipo: había una conjura, pero la SER la impidió, pero eso está muy lejos de ser una confirmación. En el fondo, la SER no aportó pruebas de la conjura, mas siempre la dio por supuesta, y eso le permitió desarrollar la propia.

LA IMPLICACIÓN ISLAMISTA
Reproduzco ahora párrafos de mi libro "Días de infamia del 11M al 14M":

"En su primera comparecencia pública, en rueda de prensa tras la victoria electoral, una periodista norteamericana hizo la última pregunta a José Luis Rodríguez Zapatero: `Si el atentado terrorista ha modificado los resultados electorales, ¿no es el 14 de marzo una victoria del terrorismo?´. La cuestión afecta a la legitimidad de origen del Gobierno. El siempre sonriente Zapatero crispó el gesto. Negación rotunda: `Lo que ha sucedido es que en la sociedad española había unos grandes deseos de cambio, que el poder del Gobierno no dejaba aflorar´".

"La referencia al recurrente autoritarismo trata de eliminar un elemento de contrastación, un dato manifiesto del pasado: en las elecciones locales y autonómicas, celebradas tras las manifestaciones contra la intervención en Iraq, esos deseos de cambio no se manifestaron. Puede aducirse que, en ese caso, se elegía a alcaldes y presidentes autonómicos, y los electores decidieron que los miembros del PP no merecían un castigo, que reservaban para Aznar".

"Es una extraña suposición, sin fundamento alguno. En las elecciones anteriores, el respaldo de Aznar a Bush, que había motivado ya la toma de la calle, y el intento de derribar desde ahí al Gobierno, no tenía coste. El `no a la guerra´ ejercía, y así seguía siendo durante la campaña de las generales, la función de último reducto de convicción hacia una izquierda cuarteada y sin proyecto claro, más allá de la suma de varios, contradictorios entre sí".

"Fueron el atentado y la masacre los que establecieron el coste de la postura y el electorado decidió no asumirlo. Hubo un voto de rechazo, un voto de indignación y, por supuesto, un voto de miedo, que terminó por decidir la contienda. Se ejerció el sufragio bajo una especie de shock postraumático".

"¿Por qué esta curiosa tesis del PSOE que reduce la masacre, en términos electorales, al terreno de lo anecdótico? Por de pronto, hay que sentenciar la imposibilidad de que un asesinato en masa de tales dimensiones no produjera un efecto determinante –sí, determinante- en el cuerpo electoral. Tal aserto es una simple defensa de lo obvio. Lo demás, además de interesado, repugna a la razón y a las vivencias".

"Se trató de terrorismo indiscriminado, por lo que, al margen de las solidaridades retóricas, afectaba a todos: cualquiera podía haber sido víctima, hubiera bastado con ir en uno de los trenes, o podía serlo en el futuro en atentado similar. Hay, de principio, un dato contrastable del fuerte efecto sobre los electores: la participación subió siete puntos respecto a las generales anteriores. La negación de lo evidente es una forma extrema de ocultismo. ¿Por qué? Porque los resultados del 14 de marzo entrañan una fractura en la legitimidad de origen del Gobierno salido de las urnas".
---
ENLACES RELACIONADOS:
Las sorprendentes preguntas del Partido Popular sobre el 11-M
http://blogs.periodistadigital.com/periodismo.php/2006/07/26/las_preguntas_del_pp_sobre_el_11_m
Los inconfesables secretos de los confidentes del 11-M
http://blogs.periodistadigital.com/periodismo.php/2006/07/25/los_confidentes_del_11_m
El 11-M y las teorías conspirativas
http://blogs.periodistadigital.com/periodismo.php/2006/07/23/11m_y_teorias_conspirativas_cui_prodest

“No habrá concesiones”: será de ETA, porque Zeta ya ha hecho muchas
Juan Pablo Mañueco  Periodista Digital 27 Julio 2006

COMO EN EL “proceso de Zeta” no iba a haber concesiones políticas, ya llevamos no sé cuántas... Y desde mucho antes de que se iniciara en público. Aunque en público, en realidad, no se ha iniciado, salvo para que Pachi López prestigiara fotográficamente a algunos etarras.

Conseguido lo cual, un logro admirable, ya nos advierte el Aliado de todos los que quieran liarla, menos de los israelíes (bien es cierto que éstos se israelan solos) que va a volverse al “apagón informativo”, del cual no habíamos salido, excepto por lo que nos iban informando los boletines etarras.

Tierras Vascas, incumplimiento del Pacto Antiterrorista, no condena de los atentados cuando los había, excarcelación de Otegui y de algunos otros procesados en cuanto se conoció la tregua, aún mayor reconversión de Pumpido, discursos en una apresurada salETA cuando se cumplía el plazo impuesto, ofrenda de Pachi López para el concurso de embellecimiento de Otegui...

Y ahora que ya estaba todo preparado para agosto, a fin de que comenzaran los acercamientos de presos etarras a las prisiones más próximas a sus casas y para la progresión de grado de algunos reclusos, resulta que como ni Batasuna quiere hacer la concesión de condenar la violencia ni Chapote quiere estarse un rato quieto ante las cámaras... va a ser necesario retrasar las concesiones que no habrá, pero que están a la vista de todos.

Por lo demás, el Aliado ya nos ha advertido que el apagón eléctrico-informativo va a durarnos, más o menos, un año... Lo cual da idea de lo meditado que tiene su plan de pacificación, porque no hay apagón sobre este tema que pueda durar tanto.

Sobre todo, porque antes de ese plazo están previstas las elecciones municipales, a las que nadie duda que concurrirá Batasuna. Y además, sin condenar la violencia, cosa tan clara que ya la han advertido.

Concesiones no habrá, sin duda... Pero muchos cargos públicos van a rendirse a los aliados de ZP, aunque éstos sigan sin conceder nada.

NOTA PARA LOS LECTORES:
EN ESTA BITÁCORA, interesa más el debate positivo con los lectores (es decir, intentado llegar a acuerdos civilizados y no a sectarismos partidistas e irracionales) que los textitos que publica el bitacorista que sirve a la bitácora.

Por ello, quien lo desee puede pasar ya a los comentarios. O bien, leer el siguiente textito, que dio origen a los comentarios previos, que se mantienen para dar cancha a los comentaristas, y porque sigue en curso.

Hipocresía en Cataluña
Cartas al Director ABC 27 Julio 2006

Con relación al polémico sistema de inmersión lingüística en catalán en las escuelas, existe una gran dosis de hipocresía en determinados sectores de Cataluña. Hay conocidos políticos catalanes, entre ellos candidatos a la presidencia de la Generalitat en las próximas elecciones, que en público defienden la inmersión lingüística, pero llevan a sus hijos a colegios privados, donde muchas de las asignaturas son enseñadas en español y no se practica la inmersión.

Mientras imponen a nuestros hijos la enseñanza sólo en catalán, para los suyos prefieren que se les enseñe en lenguas internacionales que les abrirán muchas más puertas en su futuro profesional. ¿Por qué nos imponen a los demás lo que ellos no quieren para sí mismos?
Victoria B. Martín, Barcelona

Convivencia Cívica acusa a Educació de vulnerar la libertad lingüística
BEATRIZ GARCIA-VALDECASAS, BARCELONA El Mundo 27 Julio 2006

Convivencia Cívica Catalana denunció ayer la «aplicación aberrante» de las instrucciones que promueve el Plan para la lengua y la cohesión social, que aprobó el Departament de Educació para la organización y funcionamiento de los centros docentes públicos y privados de enseñanza básica. Según esta organización, supone la «exclusión de la lengua castellana como lengua de aprendizaje» en la enseñanza.

El Govern asegura que aprobó las instrucciones con el objetivo de «potenciar la cohesión social mediante el uso de la lengua catalana». Sin embargo, Convivencia Cívica Catalana no parece estar de acuerdo puesto que, según la organización, ello significa «la práctica desaparición del castellano en el espacio educativo», y acusa al Ejecutivo catalán de «atender sólo a sus mitos nacionalistas excluyentes y no velar por el conjunto de los ciudadanos».

Para esta organización, merece una especial crítica la figura del coordinador lingüístico de interculturalidad y de cohesión social del centro, lo que para ellos significa «controlar que todo el mundo hable catalán», y destaca «de especial gravedad» las llamadas aulas de acogida en las que se separan a los alumnos que llevan menos de dos años en Cataluña, incluidos los castellanohablantes, para que reciban clases extra de catalán.

Convivencia Cívica Catalana no duda en afirmar que este nuevo sistema es una «clara discrimación de la mitad de escolares cuya lengua materna es el castellano» y califica de «antidemocrática» la política educativa del Govern, ya que dichas instrucciones «vulneran» el derecho de los ciudadanos a recibir durante sus estudios básicos enseñanza en castellano. Derecho que según Convivencia Cívica deriva de la Constitución Española y del Estatut.

ANIMA A LOS JÓVENES A COMBATIRLO
Esperanza Aguirre advierte que los nacionalismos son la forma que ha tomado ahora "el virus del totalitarismo"
La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, invitó este miércoles a los jóvenes a combatir "el virus del totalitarismo, que ha demostrado que tiene una facilidad diabólica para mutar" así como a luchar contra los "enemigos" de la sociedad actual como "la obsesión nacionalista radical o el tribalismo identitario, la utilización de la palabra paz como si fuese un valor absoluto, el igualitarismo llevado a sus extremos y el multiculturismo que implica aceptar valores contrarios a nuestra cultura, como la minusvaloración de las mujeres".
Europa Press Libertad Digital 27 Julio 2006

Aguirre clausuró la Escuela de Verano de Nuevas Generaciones del PP que se ha celebrado durante dos días en Las Rozas y recordó que la caída del Muro de Berlín en 1989 y la desaparición del comunismo "fue una fantástica inyección de optimismo, pues parecía que la libertad y la democracia iban a prevalecer en el mundo". Sin embargo, "nos encontramos con nuevos totalitarismos para los que no estamos preparados como el fundamentalismo islámico o los populismos absolutamente irracionales que afloran en la América hispana", dijo.

La jefa del Ejecutivo autonómico se refirió igualmente a "otra forma de totalitarismo más cercano", los nacionalimos, y lamentó que los liberales no hayan sido capaces de "luchar ideológicamente con eficacia" contra ellos, "quizá porque nos desconcierta que una ideología tan trasnochada, anticuada y opuesta a la auténtica libertad tenga tanto éxito y mueva a ciudadanos que por lógica y principios deberían estar alejados de esos dogmas nacionalistas".

Aguirre afirmó que los nacionalismos son "una de las formas más exageradas que ha tomado ahora el virus del totalitarismo" e invitó a los jóvenes a denunciar "esas posturas que pueden conculcar o relajar la libertad de los ciudadanos". Además, subrayó que el PP tiene que defender dos señas de identidad, "España y la libertad", y abogó por no aceptar "tópicos y lugares comunes" ni las ideas de "un PSOE que propugna todas las bondades del nacionalismo excluyente y que defiende la asimetría de los ciudadanos ante la ley".

La utilización de la palabra paz
Por este motivo, pidió a los miembros de Nuevas Generaciones a que se "pongan en guardia" contra los enemigos de la "sociedad abierta" que a veces se presentan con "apariencia inocua". De esta forma, precisó que los enemigos son "la obsesión nacionalista radical o el tribalismo identitario" y "la utilización constante y al margen de cualquier análisis de la palabra paz, como si fuera un valor absoluto, al que hay que supeditar todo".

En este sentido, aseguró que esta defensa de la libertad de la paz como un valor absoluto le recuerda mucho "a la época de Franco" y agregó que darle un valor absoluto es actuar de una forma similar a las dictaduras. "Paz sin libertad no es verdadera paz", dijo Aguirre, quien incidió en que "el señuelo de la paz a cualquier precio es la entrada de los totalitarismos" y por ello hay que luchar contra la "utilización fraudulenta" de la palabra paz.

La presidenta dijo que otro de los enemigos de la sociedad es "el igualitarismo llevado a sus extremos" y se mostró partidaria de una sociedad en la que todas las personas tengan las mismas oportunidades y derechos, pero en la que no se trate a todo el mundo por igual, "sino que se trate mejor a quien peor está". Como último enemigo se refirió al multiculturismo y expresó su oposición a aceptar valores de otras culturas que "minusvaloran a las mujeres".
Marginar al PP

Por otra parte, Aguirre denunció que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "no disimula sus intenciones" y "tiene un programa muy claro, que es marginar al PP e impedir que lleguemos al Gobierno como sea". En su opinión, el presidente del Gobierno "ha decidido romper el consenso constitucional y trata de consolidar la coalición de facto con los nacionalistas, porque quiere dejar fuera de juego al PP y perpetuarse en el poder". Por este motivo, recordó a los jóvenes que deben tomar decisiones "siempre acordes con sus principios y valores" y agregó que, aunque hay veces que las decisiones parecen fáciles, esto es así "porque no están basadas en principios". "Que fácil es aliarse con los nacionalistas. Pero la decisión acorde con los principios es sostener que la libertad, la dignidad, y la posibilidad de sentirse vascos y españoles es algo inherente a nuestras libertades", concluyó.

Los ingleses descubren el nacionalismo
La descentralización de Blair alimenta los agravios comparativos de Inglaterra con Escocia
Gonzalo Suárez ABC 27 Julio 2006

Londres- Los ingleses llevan siglos sufriendo un problema de identidad. Cuando tienen que rellenar formularios burocráticos, muchos dudan a la hora de completar la casilla de «País de Origen». «¿Inglaterra?», se preguntan. «¿Quizás Gran Bretaña? ¿O por qué no Reino Unido?». Con al menos tres respuestas válidas no resulta extraño que los ingleses se sientan un poco perdidos, aunque suelan solventar el dilema con su característico pragmatismo: sea cual sea la nacionalidad «oficial» que elijan, los ciudadanos de la «Pérfida Albión» están acostumbrados a ser la fuerza dominante. O al menos era así hasta la llegada de Tony Blair al poder y su apuesta por los parlamentos regionales, que han provocado un fenómeno inédito: el surgimiento del nacionalismo inglés, que por primera vez siente un agravio comparativo respecto a sus compatriotas galeses y escoceses.

Como en tantas ocasiones, el fútbol ha ejercido de coagulante social de un fenómeno que llevaba varios años de fermentación. En los prolegómenos del reciente Mundial de Alemania, millones de conductores ingleses decidieron apoyar a su selección colgando de sus retrovisores la bandera nacional de San Jorge. El fenómeno se disparó cuando diversos políticos escoceses, cuyo equipo no se había clasificado para la fase final, se negaron a apoyar públicamente a sus compatriotas ingleses. De la noche a la mañana, las calles de Inglaterra se llenaron de banderolas blancas con la cruz roja, hasta hace unos años un símbolo propio de la ultraderecha más extrema.

Por primera vez en décadas, resultaba socialmente aceptable presumir de la nacionalidad inglesa, como desde tiempo inmemorial han hecho los escoceses, los galeses o los irlandeses. El fútbol se convirtió en la válvula de escape para el malestar de muchos ingleses ante el proceso de descentralización emprendido por Blair en la última década. Según este plan, Escocia y Gales disfrutan de un Parlamento con competencias sobre temas como el sistema educativo o la red sanitaria. Mientras tanto, los ingleses siguen dependiendo de la Cámara de los Comunes para gestionar estos asuntos, lo que ha provocado que los escoceses y galeses disfruten de un mayor grado de autonomía que sus vecinos del sur. De ahí que el lema «Votos Ingleses Para Temas Ingleses» cada vez cuente con más apoyos, entre ellos el de la oposición conservadora.

Los partidarios de esta campaña cuentan con un argumento de peso: según la actual normativa, los diputados de circunscripciones escocesas pueden votar leyes que jamás afectarán a los ciudadanos que representan. De hecho, algunas polémicas medidas gubernamentales sólo han podido aprobarse gracias a este agujero constitucional. Un caso claro fue el aumento de las tasas universitarias de 2004: si sólo los diputados ingleses hubieran votado, la moción habría resultado derrotada, pero el apoyo de decenas de laboristas escoceses permitió su tramitación. Para hurgar aún más en la herida, el Parlamento de Edimburgo había dictaminado meses antes que la educación universitaria debía seguir siendo completamente gratuita, por lo que los jóvenes ingleses pagan tasas y los escoceses no.

Para los conservadores, la solución es sencilla: en los asuntos que competan exclusivamente a Inglaterra, sólo los diputados ingleses deben estar autorizados a votar. Así se evitaría que los escoceses y galeses impongan a los demás leyes que ellos no quieren en su propia casa. Los laboristas responden que esta medida atentaría contra los pilares constitucionales de Reino Unido, puesto que crearía diputados de primera y de segunda división. Pese a estos argumentos legalistas, la disputa se reduce a un puro cálculo electoral: Escocia y Gales son feudos tradicionales del partido de Blair, así que cualquier rebaja de su estatus político beneficiaría a los conservadores.

Estrategia de desgaste.
Para complicar aún más las cosas, el probable sucesor del premier, el ministro Gordon Brown, es un celta de pura cepa. Al alimentar el nacionalismo inglés, los conservadores intentan desgastarle electoralmente, especialmente en el adinerado sur del país. De hecho, hace unas semanas un destacado diputado «tory», Alan Duncan, aseguró que sería «casi inconcebible» que un escocés lidere el Gobierno tras la reforma autonómica. Aunque sus palabras no contaron con el apoyo de la cúpula de su partido, la estrategia busca desgastar simultáneamente a su otro gran rival electoral, el partido liberal-demócrata, cuyo líder Menzies Campbell también nació en tierras célticas.

Tras semanas de debate, el Gobierno se ha convertido en el más ferviente defensor de la vigencia de Reino Unido, que acomoda bajo una misma bandera a Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte. En su opinión, cambiar la actual normativa crearía aún más problemas, como la posibilidad de que los laboristas obtengan la victoria electoral en toda la nación, pero que los «tories» acaparen la mayoría de diputados ingleses. Según ellos, esta crisis constitucional sin precedentes crearía un Gobierno bicéfalo que, a la larga, acabaría con la descomposición de Reino Unido en cuatro países distintos. Si estos temores se hicieran realidad, se trataría de una monumental jugarreta del destino para los conservadores, únicos defensores durante décadas de la centralización de poder en Londres bajo la «Union Jack» frente a las ansias autonomistas del laborismo.

SE ADMITE EL ESCRITO DE QUEJA CONTRA GARZÓN
Nota de prensa España y Libertad 27 Julio 2006

La queja se eleva a la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial

Madrid, 27 de Julio de 2006.- El Servicio de Inspección del Consejo General del Poder Judicial ha notificado a Plataforma España y Libertad, que con fecha del 18 de julio se ha elevado nuestro escrito de queja a la comisión Disciplinaria, órgano en el que se decidirá la resolución del caso, con lo que el juez Baltasar Garzón podría ser sancionado tal y como España y Libertad solicitaba.

Permitir la reunión Batasuna-PSE: el inicio de la queja
España y Libertad procedió a presentar denuncia acompañada de solicitud de la adopción de medidas cautelares contra una reunión entre miembros de la organización declarada terrorista Batasuna, y el representante del PSE Patxi López. También se pedía que se depurasen las posibles responsabilidades de los participantes.

Por parte del Juzgado número 5 no se entró a conocer del fondo del escrito al considerar que esta parte no estaba personada en la causa del sumario 35/02, sin que se diese plazo alguno para realizar dicho personamiento en forma, causándose por tanto indefensión a esta parte.

Además, la resolución judicial que resuelve en contra de la adopción de medidas para impedir la reunión carece de motivación jurídica, basándose la misma en una argumentación de índole política, vulnerando el derecho constitucional a una resolución fundada en derecho previsto en el art. 120 de la Constitución.

España y Libertad entiende que se ha vulnerado el derecho a la tutela judicial efectiva de esta parte previsto en el art. 24 de la Constitución

Si el anterior motivo de queja puede ser motivo de interpretación, lo que resulta por completo inadmisible es que no se haya dado el curso legal a la denuncia presentada, remitiendo la misma al órgano judicial competente (teniendo en cuenta que por dirigirse contra un aforado, sería competente la sala de lo Penal del TSJ del País Vasco)

Por todo lo anterior, España y Libertad pidió que se incoase expediente disciplinario contra el titular del Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, D. Baltasar Garzón imponiendo la sanción que corresponda en derecho.

Mas información: Yolanda Morín, GSM 678.61.61.77
info@e-libertad.es    http://www.e-libertad.es

Islam
LA OTRA TRAGEDIA DEL LÍBANO
Minuto Digital 27 Julio 2006

Ni una sola voz se alzó desde la izquierda cuando el Líbano se convirtió en un títere de Siria tras una cruenta guerra civil en la que miles de cristianos fueron masacrados, expulsados de sus hogares u obligados a abandonar el país. Cuando las voces críticas contra la actuación de Israel arrecian desde esa izquierda y las televisiones nos llenan las retinas de imágenes de niños sufriendo la crueldad de los bombardeos judíos, provocando la lógica indignación popular, convendría recordar que los palestinos no siempre han sido las victimas indefensas de Sabra y Shatila, tal y como se nos quiere hacer creer desde los medios izquierdistas.

La presencia de la OLP de Arafat en el Líbano, tras su traicionero intento de derrocar la monarquía hachemita que había acogido generosamente a los fedayines palestinos, introdujo en el país un factor de desestabilización que llevó a una nación en la que convivían en un complejo equilibrio, cristianos maronitas, junto a musulmanes drusos, sunnitas y chiítas a una larga guerra civil que se saldó con la implantación de un régimen dictatorial controlado por Hafed al Assad y un coste en vidas humanas superior a los 55.000 muertos.

Los palestinos y los sirios atacaron con saña a los cristianos
Entre 1974 y 2000 se suceden ataques lanzados por milicias prosirias y palestinas contra enclaves cristianos, bastante más graves que los hoy protagonizados por Israel, sin que la izquierda española realizase la más mínima condena o simplemente prestase atención alguna a la tragedia.

Localidades como Beit Mellat, Kab Elias, Damour y Jieh, fueron asoladas en una campaña de limpieza étnica en el valle de Bekaa en la que causaron más de 300 muertos. Las iglesias de Damour fueron profanadas y las bandas palestinas cortaron los dedos de niños cristianos para asegurarse de que no pudieran disparar armas.

La intervención siria en 1976 causó más de 500 victimas morales entre los civiles cristianos a consecuencia de los bombardeos que de manera análoga a los hoy realizados por Israel, Siria empleó para imponer su presencia en el Líbano.

Los enfrentamientos entre las tropas sirias y palestinas con las milicias cristianas, representadas por las Falanges Libanesas, alcanzaron su punto álgido a partir de 1978. Emir Bechir Hoche Barada Aintours Checa, y Moiin Hatoum, fueron algunas de las aldeas donde se masacró sin piedad a sus habitantes cristianos, más de 1.000 civiles murieron. Sólo en Deir Dourit, devastada por completo, murieron 263 personas. La milicia privada de Rifaat Assad, hermano del presidente sirio, sitió las zonas que permanecían libres en los suburbios de Beirut y las hizo bombardear durante cinco días y cinco noches, con cañones y morteros, con un saldo de más de sesenta civiles muertos y trescientos heridos. En 1981 los bombardeos de los barrios cristianos de Beirut del Este lanzados por la OLP causaron 2.000 victimas civiles. En septiembre de 1983 más de cien aldeas en la región de Chouf fueron limpiadas étnicamente de cristianos por tropas drusas. En 1990 el general cristiano Michel Aun fue expulsado del poder por las tropas sirias, más de 700 cristianos fueron asesinados en las represalias subsiguientes.

Ni una sola muestra de solidaridad por parte de la izquierda española, que ya ha asignado el papel de victimas y verdugos a su sectaria conveniencia. .

BOADELLA Y ARCADI PODRÍAN ESTAR EN LAS LISTAS
Albert Rivera será el candidato de Ciudadanos de Cataluña a la presidencia de la Generalidad
Ciudadanos, partido de la Ciudadanía (C's) presentó a Albert Rivera como candidato a las elecciones a la Generalitat. Durante la presentación, que tuvo lugar este martes, Rivera aseguró que alguno de los intelectuales, como Albert Boadella o Arcadi Espada, "que han apoyado desde el principio C's" estará en las listas electorales para las próximas elecciones. Este partido nacido a partir de la plataforma Ciudadanos de Cataluña tiene como objetivo desplazara al nacionalismo de las instituciones y la vida pública catalana. Desde su formación han sufrido numerosas intimidaciones y agresiones por parte del mundo nacionalista catalán.
Agencias Libertad Digital 27 Julio 2006

El Secretario General de Ciudadanos, Antonio Robles, colaborador de Libertad Digital, presentó a Rivera como “el primer ciudadano no nacionalista a las elecciones autonómicas del 1 de noviembre” y señaló que el candidato, de 26 años, tiene la misma edad que “el régimen nacionalista inaugurado por Pujol”.

Rivera señaló cuales serán los rasgos principales de su candidatura y aseguró que C's es un partido para la ciudadanía que pretende "buscar soluciones prácticas a los problemas de las personas". Para desarrollar este objetivo, Albert Rivera anunció que en septiembre estará listo su programa electoral. "Se llamará 100 propuestas para mejorar Cataluña, y buscará soluciones concretas sobre economía, ciudadanía o bienestar" agregó. Así el programa se dividirá en tres áreas: Libertades y Ciudadanía, Instituciones en Cataluña y Desarrollo y Bienestar. El objetivo es la renovación de la política y la restauración de su carácter funcional

En cuanto a las listas paras las cuatro demarcaciones, Rivera aseguró que "alguno de los intelectuales –como Arcadi Espada, Francesc de Carreras o Albert Boadella– aparecerán en estas listas, pero será un comité electoral el que decide cuáles y con qué cargos. Desde Ciudadanos señalan que éste "será el partido que representará en el Parlamento catalán a miles de ciudadanos excluidos hasta ahora de la política catalana"

Desde su nacimiento Ciudadanos se ha caracterizado por su posición de firme rechazo al régimen nacionalista que se ha instaurado en Cataluña y tanto Boadella como Espada o De Carreras siempre han mantenido que su objetivo es desplazar la nacionalismo de las instituciones catalanas. Siempre han mantenido que, a diferencia del PP, Ciudadanos nunca pactará con el nacionalismo para llegar al poder.

En la reciente campaña del referéndum por el Estatuto catalán, Ciudadanos pidió el no al texto y sufrió boicots, intimidaciones e inclusos agresiones físicas a varios de sus miembros en diversos actos públicos.

Prensa
EL MANIFIESTO CONTRA LA MUERTE DEL ESPÍRITU Y LA TIERRA
Disponible el n.º 5: “La Juventud: El hundimiento”
Minuto Digital 27 Julio 2006

PRINCIPALES ARTÍCULOS DE ESTE NÚMERO DE 64 PÁGS.

¿Juventud… maldito tesoro? Por Javier Ruiz Portella
El individualismo y la idea de libertad de todo han hecho del egoísmo y el placer el único ideal de la juventud… y los ha convertido en los menos libres, en esclavos de la moda y del pensamiento único. Son 'rebeldes' sólo del botellón y el sexo… La vulgaridad es joven ahora.

La LOGSE. Por Pascual Tamburri
Los cambios legales han llevado a la educación al estercolero..., y lo peor: a una dictadura del estercolero. Muy bueno su final: "No basta cambiar un Gobierno o una ley: hay que prescindir de toda una ideología"… Así es, al menos, una voz valiente.

La dualidad educativa progresista Por Emilio Andújar
De cómo una utopía igualitaria y anarquista ha invadido la educación. No hay suspensos, no hay castigo, no hay educación, sino complacencia en la vulgaridad.

Los héroes están cansados Por José Javier Esparza
La juventud actual ya no mueve nada, se deja llevar…, ha dejado de pensar en cambiar el mundo. El ocio es su Mito. A veces gritan NO, pero nunca conducen a algo nuevo, positivo, a ningún cambio. Eso queda ya en manos del poder económico.

A FONDO: Populismo e indigenismo en los países andinos. Por H.C.F. Mansilla
Un debate sobre los gobiernos indios en Sudamérica…, sus utopías, su asco al sistema neoliberal…, y a la vez su incapacidad para hacer algo serio y productivo… Nos tememos que saben protestar, no construir.

LETRAS Y LECTURAS: ¿Tolerante Maimónides? Por Jorge Álvarez
Un texto genial sobre Maimónides, ese filosofo judío… que ha sido objeto de un gran homenaje presidido por el Presidente andaluz Chávez y la infanta Cristina, y donde se le consideró como un gran humanista y demócrata casi… Pero nadie lo ha leído de verdad, y menos su libro fundamental Mishneh Torah, comentarios al Talmud donde tan insigne demócrata declara varias veces que un no judío no es un hombre, no es un “prójimo”, se le puede robar y matar, jamás ayudarle… ¡Idiotas!


Recortes de Prensa   Página Inicial