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Recortes de Prensa     Viernes 28 Julio  2006

Proceso de propaganda
EDITORIAL Libertad Digital  28 Julio 2006

Desde antes incluso del anuncio del falso "alto el fuego" por parte de ETA, estamos asistiendo a un proceso de rendición para cuyo avance el Gobierno, el PSOE y sus grupos mediáticos afines están acometiendo una delicada operación propagandística que haga soportables y hasta admisibles las cesiones que piensan llevar a cabo. Las negativas categóricas pasan a ser matizadas, para que incluso los menos afines empiecen a entrar en la discusión de aquello que era indiscutible. De ese modo, lo impensable pasa a ser pensado y el escándalo que pudiera producir su materialización, manejable.

Acabamos de ver un claro ejemplo. Si buena parte de la opinión pública se rebela contra el proceso ante las imágenes de Txapote ejerciendo de lo que es, es decir, de etarra; y conscientes como somos todos de que una de las primeras exigencias de ETA será una amnistía de sus presos, López Aguilar acude raudo a precisar que esas medidas no le llegarían ni a él ni a otros "psicópatas", dando a entender que a otros terroristas sí. De ese modo, pasamos del debate sobre si hay que perdonar a algunos etarras sí y a otros no, cuando antes se hablaba sobre la victoria sin precio de ningún tipo sobre el terrorismo nacionalista vasco, lo que incluía no adoptar ninguna medida de gracia a favor de ninguno de los integrantes de la banda terrorista.

La más clara muestra de este mecanismo de propaganda, no obstante, la hemos tenido en el "proceso de verificación" del falso "alto el fuego". Nadie consideraba admisible un proceso de diálogo con una banda terrorista en activo, de modo que Zapatero fue el primero en asegurar que jamás se llevaría a cabo si los etarras continuaban ejerciendo su profesión. Como garantía propuso –y no se rían que hubo quien se lo tomó en serio– que el portavoz de los GAL, Alfredo Pérez Rubalcaba, verificaría que efectivamente habían dejado de actuar. De modo que, tras tan solemne declaración, comenzó la discusión sobre el momento en que empezarían las conversaciones y sobre qué iban a versar. Un diálogo que antes era impensable, ahora se pensaba y editorializaba. Y cuando quedó bien claro que ni el terrorismo callejero ni la extorsión se habían detenido, y que además las conversaciones habían comenzado mucho tiempo atrás, la opinión pública ya convivía de forma natural con la idea de que el Estado se sentara a la mesa con una banda de asesinos. El escándalo ya era manejable.

Hay, desde luego, más ejemplos; el "proceso" está plagado de ellos. Y es que ante semejante exhibición de poderío en la manipulación de la opinión pública, el PP se muestra completamente impotente. Dada la clara inferioridad en la artillería mediática, Mariano Rajoy debería encargarse personalmente de explicar todo esto a los ciudadanos en lugar de enredarse en elucubraciones sobre "precios políticos" que nadie entiende ni sabe qué son. Aunque casi parece más bien que él ha sido el primero en caer en las redes de la propaganda y en pensar y discutir sobre aquello que era impensable e imposible de mencionar entre personas de bien hace apenas unos meses.

Suspenso general en el curso político
Pablo Sebastián Estrella Digital 28 Julio 2006

El curso político que termina oficialmente en el fin de semana en España ofrece un panorama desolador, con un suspenso generalizado para el conjunto de los actores de la cosa pública, Gobierno, aliados y oposición, porque nuestro país ha vivido en el último año demasiadas y muchas veces gratuitas e incompresibles tensiones que han dañado los pilares de la convivencia nacional, además de devaluar los signos de identidad y la cohesión de la nación española, abriendo nuevas heridas y reabriendo otras que estaban en el pasado, todavía nadie sabe a cuento de qué.

El nuevo Estatuto de Cataluña, aún inconstitucional e insolidario, además de tener todos los malos ingredientes de un intervencionismo de los poderes autonómicos, nació con más pena que gloria y al margen no sólo del consenso nacional que había imperado en todos los acuerdos de Estado desde el inicio de la transición, sino también de espaldas a los ciudadanos, como se vio en el referéndum catalán, donde sólo el 35 por ciento de los habitantes de Cataluña aprobaron la nueva norma, aún sujeta al arbitraje del Tribunal Constitucional. El Gobierno de Zapatero lo hizo mal desde el principio, y prueba de ello está en la jubilación política anticipada del principal autor, Pasqual Maragall.

El segundo punto de desencuentro está en la anunciada negociación del Gobierno con ETA, también al margen del consenso nacional y de las víctimas del terrorismo, y en este caso con el agravante de que los interlocutores del Ejecutivo de Zapatero no son ya Carod, Maragall o Mas, con sus excentricidades y desafíos nacionalistas, sino los jefes de ETA, Ternera y Otegi, que andan envalentonados y convencidos de que su alto el fuego tiene un precio político que van a cobrar y porque el ya han recibido algún tipo de adelanto, como el encuentro entre Batasuna y el PSE. El presidente Zapatero piensa que conseguirá un paréntesis de secreto para que la opinión pública no le presione, pero da la impresión de que eso será imposible: si no lo logró en Cataluña, menos aún lo va a conseguir con ETA y el resto de los nacionalistas.

Las iniciativas y los debates sobre la memoria histórica tampoco interesan a los ciudadanos, pero sí han servido para aumentar las tensiones entre la izquierda y derecha, y sobre todo entre la clase política, del PSOE y del PP, que no estuvo a la altura de las circunstancias ni en esto ni en otras muchas cosas. El Gobierno y el PSOE siguiendo pasos extraños y a veces iluminados y ajenos a la racionalidad y al sentido común de Zapatero —quien a la vez ha liquidado a todos los barones del PSOE, para convertirse en autócrata y líder único de la situación—, que le ha tomado el gusto a su imagen actual de líder populista escorado a la izquierda, dentro y fuera de España. Y el PP, perdiendo los nervios y con un débil liderazgo de Rajoy, camino de una derecha muy conservadora y en casos muy próxima a la extrema derecha por causa de las presiones de su entorno mediático y por el regreso ruidoso y fantasmal de un Aznar que se resiste a permanecer en el ostracismo de la retirada que él mismo se buscó y había prometido.

Estatuto, negociación con ETA y memoria histórica son campos de batalla entre PSOE y PP, que se prolongan por otras latitudes económicas e internacionales, como son las OPAs sobre Endesa, la gran empresa energética española que los errores del Gobierno puede llevar al desguace, mitad para EON, mitad para Gas Natural, si al final de todo el enredo en el que ha participado, insaciable, el nacionalismo catalán y los pactos sobre el Estatuto con CiU, se confirma un reparto secreto de la compañía, un pacto colusorio en el que los catalanes querrían para sí los activos nucleares, de carbón, insulares y también ¡el marcado catalán!, la antigua Fecsa, lo que a fin de cuentas sería una catástrofe para el sector energético y estratégico español, repartido entre nacionalistas y alemanes, si es que los tribunales no lo arreglan, dando la razón a la defensa numantina que Pizarro y su gente están haciendo, con honor, en defensa de los intereses generales y también de la propia compañía.

Y en política exterior, que les vamos a contar. Cada día tiene su afán o su incidente. El Gobierno mete la pata con una frecuencia inusual y se hace fotos con los populistas de América Latina, mientras el PP se vuelve alinear con la foto de las Azores que metió a España en la guerra de Iraq y nos trajo el atentado brutal del 11M, sobre el que los más notorios agitadores mediáticos del PP promueven sin pruebas una extraña conspiración. El PP con la guerra de Iraq y ahora con la infame guerra del Líbano, y Zapatero con el pañuelo palestino al cuello a ver si así espanta al terrorismo islámico, cosa que ha dado frutos inmediatos si atendemos a las últimas amenazas contra el Al Andalus del número dos de Ben Laden.

La economía parece que aguanta el tirón, mientras los ciudadanos se van ilusionados y desesperados por el calor de vacaciones, pero ya veremos si la burbuja constructora no acaba por estallar, como estallaron en las manos del PSOE los escándalos de Marbella y de Seseña, a título de casos ejemplares y de aviso a navegantes. Y es la economía la que ha impedido, por el momento, que los ciudadanos lancen su ira sobre la política, pero ya veremos qué ocurre en el otoño entrante con un petróleo camino de los 100 dólares, y con un escenario de guerra abierta en Oriente Próximo —próximo de Europa— que ya se verá hasta dónde puede llegar, una vez que los “neocon” del entorno de Bush plantean su respuesta al terrorismo islámico como si estuviéramos en los albores de la tercera guerra mundial.

No están los tiempos españoles ni internacionales para que en este país se pongan en revisión o cuarentena los principios de la convivencia ciudadana. Pero entre los desafíos gratuitos de unos y los disparates de otros, y ambos, PSOE y PP, con liderazgos de poca monta y de escaso talento y responsabilidad de Estado, tenemos que decir que éste no es tiempo para el optimismo, y que todos ellos se merecen un suspenso general, a la espera de que el descanso estival, si es posible, les haga reflexionar y reconducir una situación española que políticamente no es buena y que habría que arreglar ante las negras nubes que, en plena canícula del verano, asoman por la escena internacional. Estaremos, sobre todo esto, muy atentos, por lo que pudiera pasar.

Zapatero ha perdido la memoria (histórica)... ¿y Rajoy?
Pascual Tamburri elsemanaldigital 28 Julio 2006

Desde hoy, por Ley, tenemos que tener Memoria Histórica. Atrás quedan el perdón, el olvido, la concordia, la fusión de recuerdos y la adhesión al pasado común. Al niño José Luis Rodríguez Zapatero le contaron una borrosa película de "buenos" y de "malos" y él, en esta era de relativismo, acaba de definir un dogma. La Segunda República –democracia, libertades, derechos humanos, pluralismo, tolerancia- ha quedado definida como el Bien Pasado Que Nos Fue Arrebatado. Y todo lo demás es el Mal.

Algunos insisten en creer que este hombre ha perdido, con el talante, el sentido común. Pero "se trata de que la historia sea igual para todos", De la Vega dixit (y pixit); es decir que el proyecto es definir una verdad oficial, revelada e indiscutible, cuya negación será punible antes o después. George Orwell ya pensaba en un Ministerio de la Verdad. Pero no es una patochada más de Zapatero, sino que es una fuente esencial de legitimidad, en el pasado, para su proyecto futuro. Es fácil de ver a través de los aspectos más notables del plan socialista, comunista y nacionalista que hoy venimos a conocer.

Las víctimas. Desde hoy, en nuestro pasado no hay más víctimas que las ocasionadas por el Alzamiento de julio de 1936 y por el régimen de Francisco Franco. El resto son, como mucho, daños colaterales. Así, naturalmente, el abuelo de Zapatero es una víctima loable pero no lo son los muertos de Paracuellos, ni los que murieron, antes y después de 1936, por sus ideas, por su origen o por su fe a manos de las izquierdas o del nacionalismo. Quienes los mataron son ahora luchadores por la libertad, y esto incluye a los que, en cualquier otro caso, llamaríamos genocidas, violadores, asesinos comunes, criminales de guerra o terroristas. Santiago Carrillo, Julián Grimau, El Campesino, Margarita Nelken y Enrique Líster figuran ahora entre los referentes morales de España; no así sus víctimas.

Los principios. Desde hoy, nuestro pasado es juzgado oficialmente desde el punto de vista del Frente Popular de 1936. Los acontecimientos del pasado dejan de ser eso, "pasado", para convertirse en objeto de evaluación. Serán buenos en la medida en que puedan ponerse en relación con los principios de aquella coalición, y si no serán malos. De momento el franquismo está condenado sin remisión ni excepción, pero cuidado, porque cualquier otro momento o suceso histórico será igualmente evaluado. Habrá sorpresas.

Los símbolos. Desde hoy quedan fuera de la ley todos los símbolos históricos de España que no se refieran al régimen constitucional de 1978 –en su lectura zapateril- o al luminoso régimen de 1931. Esto excluye por supuesto todos los símbolos anteriores del Estado, y todos los personajes que no puedan reconducirse a una democracia entendida en esos límites. Atención: son de momento los restos del franquismo –y está por ver si es posible borrar de la memoria cuatro décadas de historia, con todas sus luces y sus sombras, sus obras y su legado-, serán sus escudos, sus edificios, sus calles; pero serán después todos los símbolos que no casen con el nuevo dogma.

La legalidad. Desde hoy –y esta es la clave política del asunto- España abandona el discurso oficioso sobre la Transición, el fin de las dos Españas, los errores de todos, la sangre inocente en los dos bandos y la reconciliación de los combatientes. Casi no quedaban nostálgicos de ningún bando, ni combatientes; pero Zapatero ha dado la razón setenta años después a uno de los bandos, y fundamenta su acción política en la legalidad republicana y no en la franquista. Pero la actual monarquía parlamentaria y democrática, con sus instituciones esenciales, era la natural evolución de la España de Franco. Zapatero revoluciona la memoria para legitimar cambios radicales en el futuro.

¿Qué hará Rajoy?
La tentación de algunos dirigentes del Partido Popular era minimizar este asunto, tragar el sapo y fingir que no pasaba nada. De hecho, a efectos prácticos, ya lo han venido haciendo. Yo he visto cómo un delegado del Gobierno de José María Aznar, no muy largo de luces por lo demás, derrochaba dinero público cambiando el escudo oficial, monumental, de la fachada de su sede. Nadie se lo había pedido, pero él se sintió muy satisfecho; la izquierda nunca se lo agradeció, y nadie le informó de que ese escudo, aunque caducado sin duda, es el que figura en la primera página de la Constitución. Un acomplejado, y no es el único.

Por la misma razón –ya que era el escudo de un régimen poco dado a la democracia y a los Derechos Humanos- tal vez alguien decida cambiar los escudos aquilinos de San Juan de los Reyes en Toledo. Y si se cierra la basílica del Valle de los Caídos, algún día alguien pedirá que se cierre El Escorial (los franceses), la catedral de Córdoba (los musulmanes) o Santa Maria La Blanca (los judíos). ¿Y qué dirá el PP?

El PP tiene que adoptar una posición definida ante esta memez suicida de la memoria histórica. No es un juego, porque lo que se debate son los límites de la legitimidad política hacia el futuro, a través de la calificación moral del pasado. Zapatero quiere un futuro con una derecha domesticada y reducida a eterna oposición, que cuando excepcionalmente llegue al poder lo haga sin poder cambiar los pilares del régimen que ahora se define; un futuro en el que en cambio quepan la izquierda más extremista y los terroristas de ETA. Y eso, que no es en absoluto el régimen de 1978, se está definiendo a través de la memoria histórica. Hará reír a cualquier historiador honrado, y llorar a todos los demás.

Este debate no tiene, en sí mismo, ningún sentido. Eran heridas más que cerradas, y además afectaban a todos por igual. Zapatero las reabre con una finalidad muy concreta. No lo puede permitir el PP, porque en la negación de la transición se juega su razón de ser. Y no lo puede permitir Navarra, por cierto, porque aunque ya tenemos nuestra propia y acomplejada Ley Foral de Símbolos –cobardica y timorata como otras, empezando por la Ley Foral del Vascuence o las normas educativas; pero otro día hablaremos de eso-, a la negación de la verdad histórica por parte del interlocutor de ETA sucederá la imposición de una nueva verdad oficial, en la que desaparecerá hasta el recuerdo de la Navarra foral y española.

Ceder a los complejos será un suicidio y la antesala de una crisis nacional. Y es que, como Navarra siempre ha sabido, Zapatero ha descubierto y el PP debe recordar ahora, gran parte de la identidad está en el pasado, y manipular el pasado sirve para anular la libertad hoy y mañana.

Proceso de rendición
La mentira inducida
Ignacio Villa Libertad Digital 28 Julio 2006

No hay un día que pase que no tengamos una novedad sobre el proceso de rendición ante los terroristas en el que nos encontramos inmersos. Aunque al final todas esas novedades están claramente inducidas en una única dirección: hacer que parezca normal lo que no es normal. Convertir en bueno lo que es malo. Presentar como paz lo que es entrega de libertad.

El Gobierno, en apariencia, no presenta sus cartas. Siempre está preocupado por presentar un rostro sereno, que haga parecer que guardan los principios democráticos. Un rostro en el que no se muestran las verdaderas intenciones ni se abandona un discurso de defensa de no se sabe qué principios, aunque ofrezca un rancio hedor a hipocresía. Un día ese rostro lo ofrece Blanco, otro Pérez Rubalcaba, otro Fernández de la Vega, no falta López Aguilar y siempre –de una forma o de otra– aparece Rodríguez Zapatero.

Así, niegan la existencia de las cartas de extorsión de los terroristas a los empresarios o intentan reducir su gravedad. Reducen una escandalosa intención de aplicar posibles beneficios penitenciarios diferenciando a los asesinos entre malos y menos malos. Esconden la continua apología del terrorismo de Otegi bajo un disfraz ridículo de paloma de la paz. Miran para otra parte mientras ETA monta una radio en el País Vasco. Y afirman que el terrorismo callejero ha terminado al día siguiente del ataque a una sede del Partido Popular, al que además insultan por no acceder al chantaje impuesto por los terroristas.

El Gobierno avanza. Avanza hacia la rendición. Dice una cosa y hace otra. Aseguran defender unos principios mientras los violan por debajo de la mesa. Saben que están entregando la libertad y, por eso, procuran hacerlo con la menos publicidad posible. Hace unos días, el propio Zapatero decía que el silencio era el mejor formato para que las negociaciones con ETA pudieran avanzar. No hay mejor demostración de que algo hay que quieren ocultar. Mientras tanto, el Gobierno miente en todo lo relacionado con ETA intentando desviar la atención y hacer creer así a los españoles que no se está pagando ningún precio. El problema es que, cuando la libertad y la democracia están en juego, la mentira tiene un corto recorrido.

ETA
¿Psicópatas? ¿Por qué?
Jorge Vilches Libertad Digital 28 Julio 2006

López Aguilar ha calificado a Txapote & friends como "psicópatas". A pesar de que el etarra pueda alegar tal estado mental para obtener beneficios penitenciarios, ¿quién desmiente al ministro? Ahora bien; abierta la descripción del personaje qué menos que hacerse un par de preguntas. El individuo de marras, ¿es un psicópata por asesino, por nacionalista étnico o por la combinación de ambas cosas? Y centrados en la última posibilidad, surge la cuestión: ¿debe un gobierno democrático negociar los límites de la Constitución con los representantes de los psicópatas?

No es que esté mal que ahora, o antes, el ministro lo califique de "psicópata", que al muyaidin euskaldún le trae al pairo. Es que ese nacionalismo étnico se levanta sobre un pensamiento racista y totalitario claramente psicópata. Es que Sabino Arana escribía en 1892: "el maketo, ¡he ahí el enemigo! Y no me refiero a una clase determinada de maketos, sino a todos en general: todos los maketos, aristócratas y plebeyos, burgueses y proletarios, sabios e ignorantes, buenos y malos, todos son enemigos de nuestra Patria". Porque "los maketos (...) son nuestros moros". Años después, en 1963, Federico Krutwig, apologista de la lucha anticolonialista, escribía que era una "obligación para todo hijo de Euskalherría oponerse a la desnacionalización, aunque para ello haya que emplearse la revolución, el terrorismo y la guerra". Y en tono nazi sentenciaba: "El exterminio de los maestros y de los agentes de desnacionalización es una obligación que la naturaleza reclama a todo hombre".

El paso a la democracia no cambió casi nada. Llegaron las tesis de la "guerra de desgaste", la "socialización del sufrimiento" y la "extensión del conflicto". Iñaki de Rentería y Mikel Antza indicaban en 1994, en el boletín interno de la banda, que era la hora de matar concejales para que el político maketo, de vuelta del funeral de su compañero, "piense que es hora de encontrar soluciones o quizás le toque estar en el lugar que estaba el otro (o sea, en caja de pino y con los pies por delante)". A los pocos meses mataron a Gregorio Ordóñez. En fin, ¿para qué recordar los 817 asesinados, con 339 víctimas civiles, 343 policías nacionales y guardias civiles, 97 militares y 38 policías locales y autonómicos? Pues sí, son psicópatas, claro que sí.

Entonces, ¿cómo se puede negociar con estos psicópatas el marco legal español? ¿Es que hay unos psicópatas buenos y otros malos? ¿Se van a distinguir oficialmente dos ETAs: la hambrienta de financiación postelectoral y la incorregible? Y en medio están las elecciones locales de 2007, la perspectiva de 2008 en un "horizonte (electoral) de paz", la excarcelación de presos "ex psicópatas", la reforma estatutaria, la situación de Navarra, la dignidad de las víctimas, la justicia... Por esto sería muy recomendable que la negociación fuera una cuestión de Estado, no de partido. Que el PSOE y el PP, al menos, fueran uno sólo en este trance. Que los términos de los acuerdos fueran periódicamente comunicados a la ciudadanía. Porque aterra el pensar qué negociarán los socialistas vascos y los enviados del gobierno con los representantes de los psicópatas, poniendo encima de la mesa el sentido del Estado de Derecho y el orden constitucional.

Hacia la hora de la verdad
Lorenzo Contreras Estrella Digital 28 Julio 2006

Todo da la sensación de estar pactado entre Zapatero y ETA. Incluso las oscilaciones de Garzón, reincorporando al Juzgado numero 5 de la Audiencia Nacional para apartar al incontrolable Grande-Marlaska, forman parte del guión trazado. Don Baltasar pasa del caliente al frío porque seguramente así está convenido. Pero lo relevante y significativo, en grado mayor, es lo manifestado por el ministro de Justicia, López Aguilar, cuando ha distinguido entre etarras abominables y menos abominables, con ‘Txapote’ como primera referencia. No lo ha dicho así, pero se le ha entendido perfectamente. Y casi en la misma línea de hacer ver que la legalidad tiene sus excepciones —siempre obviando en algún momento la claridad de esta posición—, el magistrado del Tribunal Supremo Joaquín Jiménez, en declaraciones a Deia, periódico nacionalista vasco, ha dicho ambiguamente que “nuestro deber es saber lo que está pasando”. No ha dicho “saber lo que ha ocurrido” para juzgarlo, sino “lo que está pasando”, lo que va evolucionando a tenor de las circunstancias. Sin embargo, el magistrado, en otro momento de la entrevista, es más explícito, diríase que deslumbrantemente claro, cuando sostiene que “el principio de la justicia es el principio de la legalidad, y esto puede llegar a ser inoportuno”. Y por si hacía falta mayor precisión, el magistrado ha añadido que “una vez dictadas las sentencias se abre una fase de adecuación de lo juzgado donde reina, o puede reinar, la oportunidad, sin mengua de la legalidad, porque hay un elemento que es el indulto, que no es arbitrario ni general, y que depende del poder Ejecutivo”. ¿Está claro? Pues por si acaso no lo está, tras esta lección de derecho procesal penal, el señor Jiménez concluye: “Esto puede suponer tragar algunos sapos, pero es legal”.

Ahí queda eso.

Ya se sabe que Zapatero ha establecido en el plazo de un año el momento de la gran decisión sobre los acuerdos con ETA, pero ha advertido que previamente nada se va a saber, porque “cultivaremos el silencio, que es la mejor plataforma para el diálogo”, o incluso el hecho de que el silencio durara sería la mejor señal.

El presidente del Gobierno ha facilitado estas confidencias sobre sus intenciones a un grupo de periodistas en conversación informal. Los interlocutores serán escogidos sobre la base de la mayor discreción porque rinden un servicio al Estado y “hay que preservarlos”, según las propias palabras de ZP. Mientras tanto, el portavoz popular en el Senado, Pío García Escudero, que acusó a ZP de traidor y de “jugar a dos bandas”, apoyó su duro reproche en el hecho de que el PSE (Partido Socialista de Euskadi) “estaba hablando con Batasuna cuando el presidente estaba votando la Ley de Partidos”. Y apoyándola, por supuesto. De manera que García Escudero no dudó en referirse a los pactos que Zapatero puede tener concertados con Batasuna o con ETA, ya que, según el portavoz, que hablaba en un acto de su partido en Las Rozas, Zapatero “no ha desmentido nada sobre la anexión de Navarra o el derecho de autodeterminación, que rompe el modelo de Estado”.

Las informaciones que el mundo etarra recoge al respecto en sus órganos de expresión se caracterizan ahora por una calma asombrosa. Apenas asoman críticas. No parece sino que estas actitudes de no solivianto, incluso cuando detienen a algún militante, pertenecen al marco de lo convenido. Podría decirse sin riesgo de error que el llamado “proceso” va sobre rieles seguros y responde a lo que ETA manifestó recientemente a través de Gara: que existen entre las partes —Gobierno y ETA— “compromisos y garantías”, y que tales realidades, que la banda da por firmes, deben ser tenidas en cuenta y respetadas a la hora de la verdad. Que es, como se sabe, la hora en que el torero entra a matar al toro. Al toro ibérico.

Silencio, se negocia, o la teoría del apagón informativo sobre ETA
Antonio Jiménez elsemanaldigital 28 Julio 2006

Zapatero sigue fiel al guión de que, si no hay noticias, son buenas noticias. Mientras tanto, la banda sigue lanzando sus proclamas y exigencias para "el proceso".

28 de julio de 2006. Zapatero ha recurrido al llamado "apagón informativo" sobre el llamado "proceso de paz". Cuanto menos se sepa de lo que se cuece entre las bambalinas de la negociación con los terroristas, menos enredan las victimas y el PP y mejor para él. Con silencio y discreción pretende el presidente afianzar el diálogo con ETA, o sea, que salvo que se filtre algo de lo que esté pasando entre los representantes del Gobierno y de la banda terrorista, las negociaciones transcurrirán en medio de un secretismo que, sin duda, romperá el primero que se levante de la mesa; y esperemos que, de ocurrir ese supuesto, el primero en hacerlo sea el enviado del Gobierno ante la imposibilidad de asumir unas reivindicaciones etarras que la mayoría de los españoles rechaza. De no ser así habrá que estar preparados para lo peor y para entonar, imitando la repentina afición por el inglés del presidente de Gobierno, un "news, bad news" (hay noticias pero son malas).

Entre el lacónico "no news, good news" (son buenas noticias que no haya noticias) con que Zapatero respondió en inglés, bajo el influjo aún de su placentero y controvertido viaje familiar a Londres, a la pregunta de si el "proceso" avanza conforme a lo previsto, y antes de que se llegue a "esos momentos trascendentes y decisivos" de la negociación que él sitúa dentro un año, justo en tierra de promisión electoral, nos encontraremos con la dura y cruda realidad que auguran, por un lado, los escritos y declaraciones del entorno de ETA y, por otro, la actitud de los pistoleros que desfilan por la sala de cristal blindado de la Audiencia Nacional: ni rendición, ni desarme, ni perdón, ni renuncia a la autodeterminación y la territorialidad, con Navarra incluida. ETA no desiste de nada por lo que ha asesinado.

El apagón informativo sobre las negociaciones a base de silencio y discreción con que Zapatero quiere rodear el "proceso", no impedirá, sin embargo, que del lado de los malos sigamos conociendo detalles de sus pretensiones y condiciones. El último comunicado del entorno etarra no deja lugar a dudas sobre las intenciones y exigencias de ETA que, por cierto, no contempla esta negociación como un "proceso de paz" tal y como lo presenta el Gobierno, en la medida en que aclara que no entregará las armas, sino como el paso definitivo para el reconocimiento de los "derechos históricos de Euskal Herria", fijados en la autodeterminación y la territorialidad.

A partir de ahí la banda se cubre las espaldas y advierte a los suyos sobre un eventual fracaso de las negociaciones del que, era de imaginar, sería responsable el Gobierno por prolongar el "conflicto y la vuelta a la lucha armada". Hasta llegar a ese extremo más que posible, salvo que se le conceda a los terroristas todo lo que les negaron Suárez, González y Aznar, Zapatero podrá seguir mareando la perdiz por patriotismo, como diría Rodríguez Ibarra.

¿BASTA UN ACUERDO PP-PSOE ANTE ETA?

Editorial  minutodigital 28 Julio 2006

La reclamación del acuerdo PSOE-PP en torno a la negociación con ETA forma parte del argumentario de parte de la sociedad española. Víctimas del terrorismo como Nicolás Redondo, Maite Pagazaurtundúa o, hace unos días, José María Múgica, se han expresado a favor de tal camino.

La negociación no se legitima, sin embargo, por el acuerdo entre partidos a pesar del respaldo con el que cuenten. La negociación es la claudicación inequívoca del Estado de Derecho aunque cuente con la unanimidad parlamentaria.

Las voces en pro del entendimiento otorgan un valor supremo al consenso, expresión sólo de una mayoría amplísima, pero no necesariamente de la solución más justa.

Es el valor sacrosanto del acuerdo partidista el que pretenden imponer algunos sobre las repetidas muestras ciudadanas multitudinarias que, en temas como el terrorismo, revelan una transversalidad política que escapa a la estrechez de los partidos.

El mismo valor otorgado al acuerdo partidario, desvinculándolo del cuerpo electoral al que se representa, arroja al PP a una situación de relativa antipatía social, obligado a representar un papel político de intransigencia en mitad de una sociedad donde diálogo y acuerdo son prácticas y logros valorados per se; por encima de la materia sobre la que se dialoga y de la bondad de lo que se acuerda.

Por juego de una aritmética simplona y poco rigurosa, el PP se visualiza por parte de la ciudadanía como partido “poco democrático” sólo porque no tiene socio con quien hacer causa común. Mediáticamente, el PP es un partido aislado antes que un partido con diez millones de votantes.

¿Es posible anticipar un cambio en esta imagen?

Esta semana ha vuelto a hablarse de la posibilidad de un cambio en el escenario electoral con la irrupción de coaliciones políticas de marcado carácter católico, por un lado, y de lo que en Europa se denomina patriotismo social, por otro. Con independencia de las posibilidades reales de este cambio en el mapa político nacional, este electorado respondería a esa transversalidad política sobre la que se ha construido el éxito de las convocatorias sociales en defensa de la dignidad de las víctimas de ETA, el derecho a la educación y la defensa de la familia.

Nada garantiza ni un cambio en el sentido del voto de los españoles ni que, de producirse este, vaya en el sentido anterior. Menos aún que grupos políticos hasta ahora inéditos, se conviertan en báculos dóciles para el PP. Lo que sí resulta evidente es que la soledad política aun llevando razón, es una imagen antipática para quienes otorgan al diálogo un mayor valor que a la razón. Valga esto aunque el diálogo lo sea con violadores.

El proyecto Zapatero
Sancho Michell de Diego  Periodista Digital 28 Julio 2006

Cada vez está más claro que nos hallamos inmersos en un proceso general de redefinición del Estado: el deshilachamiento del Estado de las Autonomías, la negociación con ETA y la ruptura de los pactos constitucionales son, en el fondo, un mismo movimiento. La España constitucional ha venido teniendo dos enemigos: el terrorismo y el secesionismo. Hasta ahora, la respuesta del Estado había sido siempre la misma, así desde la izquierda como desde la derecha: contra el terrorismo, combate policial; contra el secesionismo, integración de los partidos nacionalistas en el marco autonómico.

Pero el Gobierno Zapatero ha cambiado el signo de las respuestas: frente al terrorismo, se opta por el apaciguamiento a través del diálogo; frente al secesionismo, se prefiere la alianza con los nacionalistas para desbordar el Estado de las Autonomías. En esto consiste en realidad la gran revolución que estamos viviendo: en que el Gobierno ha empezado a demoler el Estado. Y entre un Gobierno demoledor y un Estado demolido, ¿dónde queda la nación? De momento, aún en pie.

FUNDACIÓN DENAES, PARA LA DEFENSA DE LA NACIÓN ESPAÑOLA

Otros ochenta y dos
Por CARLOS HERRERA ABC 28 Julio 2006

SABIDO es que, en el sistema penal español, el segundo crimen es gratis. No digamos el tercero o el cuarto. O, como en el caso de García Gaztelu, el quinto o el sexto. A partir del primer asesinato, uno puede ir acumulando ridículas condenas de miles de años; en la mayoría de los casos, no le va a suponer ni un día más de cárcel. Cuando llegue el día V, el día de la vergüenza, el juez y el político tirarán de rebajas y cinco mil años se transformarán en quince, que es lo que ha estado a punto de pasar con aquel francés que, después de haber asesinado a niñas y hombres en Zaragoza, quería masacrar el centro de Sevilla. Descartada, afortunadamente, la pena de muerte, nuestro ordenamiento jurídico, nuestras leyes, no se atrevieron a contemplar la cadena perpetua como sí la contemplan democracias mucho más serenas y arraigadas que la nuestra: la francesa y la británica, sin ir más lejos. La cadena perpetua -a la que quienes somos partidarios la entendemos como un argumento revocable- nos permitiría mantener en la prisión a aquellos terroristas, por ejemplo, que no han contemplado el más mínimo arrepentimiento de sus crímenes.

No habría que estar haciendo permanentes piruetas para sujetar entre barrotes a tipos como Parot. No habría que languidecer de melancolía asistiendo a los desplantes de un «Txapote» sabedor de que no tiene trascendencia alguna el juicio de turno al que está sometido. «Txapote» volvería a prisión, sabiendo que nunca más saldría de ella sin antes haber revisado su propia conducta. García Gaztelu fue, entre otras cosas, el ocurrente terrorista que organizó el envío de un paquete bomba -camuflado en una caja de puros- al director y conductor del programa «Buenos Días» que se emitía desde RNE en Sevilla, allá por el año 2000. Quien recibió y abrió aquel artefacto -que, de todos es sabido, no estalló y no pulverizó literalmente a su imprudente, pero afortunado, receptor- es consciente de ser una simple muesca, una anécdota menor en el historial criminal del desafiante etarra; pero aun sin albergar enfermizos deseos de venganza ni rescoldos de rencor sobreactuados, considera que la justicia no puede permitirse el lujo de ser condescendiente, ni ahora ni nunca, con semejante tipo. Ni la justicia ni la política.

¿Que qué me hace pensar que algo pueda aligerar la condena de un asesino así? Precisamente la política, la política tramposa, mentirosa, interesada. Que el ministro de Justicia, López Aguilar, haya diferenciado someramente a los «psicópatas irrecuperables» tipo «Txapote» de los que pueden ser «reinsertados en la sociedad» hace que salten determinadas alarmas adormiladas por la contundencia de los tribunales.

¿Quién sería recuperable para la sociedad siguiendo el «criterio López Aguilar»? ¿Considera el ministro, vocero del Gobierno y de su presidente, menos psicópatas al par de terroristas que acumularon información para que otros asesinaran al presidente del PP en Aragón, por ejemplo? ¿Qué tipo de sapos nos anuncian los políticos con este tipo de declaraciones? Hoy mismo, «Txapote» está en su celda absolutamente convencido de que los suyos lo van a sacar y de que, antes o después, una negociación le pondrá en la calle con una pensión del Estado y una placa en su casa natal. El negociador debe saber -lo sabe, supongo- que ése será el sapo que jamás tragaremos. Jamás.

Sé que no pocos estetas de la progresía estarán ahora mismo pidiendo las sales y administrándose antihistamínicos para apaciguar el soponcio que les supone leer que alguien pida la cadena perpetua para un asesino múltiple. No es nada: eso se calma con un par de editoriales del «diario independiente de la mañana» y con algún que otro aforismo de «Jueces para la Demagogia».

Mientras tanto, a García Gaztelu le acaban de caer otros ochenta y dos. Se los deseo, calmos y lentos. Lo siento.

Va a ser que no
Por IGNACIO CAMACHO ABC 28 Julio 2006

«Ni vivimos del pasado / ni damos
cuerda al recuerdo»
(Gabriel Celaya)

NO ha sido la oposición frontal del PP, ni las críticas de la prensa, ni siquiera el rigor de las advertencias de reputados historiadores de variado espectro político, lo que ha forzado al Gobierno a recular en sus intenciones distorsionadoras y bajar el diapasón de la discordia en el innecesario proyecto de ley sobre una fantasmal Memoria Histórica obligatoria y sesgada. No. Ha sido la falta de respuesta de la sociedad civil española, desinteresada ante una propuesta estéril que desvía la mirada del Estado hacia un pasado del que nadie se quiere sentir heredero y, menos aún, rehén. Han sido las encuestas, el desierto demoscópico de una opinión pública vuelta de espaldas a la idea de resucitar nuestros viejos demonios, lo que ha frenado, al menos de momento, ese sectario intento de reescribir la Historia sobre renglones torcidos por el partidismo, la desavenencia y un trasnochado rencor retroactivo. Ha sido la indiferencia de una nación joven, orgullosa y dinámica, poco dispuesta a establecer su identidad moderna y desacomplejada sobre los cimientos de una torpe desavenencia superada e infecunda.

Gatillazo, pues. Simplemente, la gente ha dicho que no. Que pasa de pelearse a muertazos sobre el solar de una tragedia enterrada. Que la sangre llama a la sangre y el agravio al agravio. Que la memoria de cada cual corre por la médula íntima de sus sentimientos, y que no están los tiempos, tan difíciles, tan sombríos, para ponerse a mirar atrás en busca de razones con las que desempolvar el odio. Como si no tuviésemos ya bastantes motivos en el presente para librar a cara de perro el debate sobre lo que somos y lo que deseamos ser. Que bien está honrar la memoria de los caídos, restablecer la dignidad pisoteada de algunos españoles orillados por el destino trágico de un siglo de desdichas y permitir a los que lo deseen encontrar las raíces de sus familias perdidas en la guerra, pero sin empeñar en ello la energía colectiva que este país necesita para reconstruirse hacia el futuro. Y que tenemos que avanzar, como escribió José Hierro, «arrojando cenizas, sombra, olvido, palabras polvorientas que entristecen lo limpio».

Los españoles no están dispuestos a reabrir la herida que tanto ha costado cicatrizar. No, al menos, para echar en ella el vinagre de la división y la cizaña. Y el Gobierno, que lleva casi dos años empeñado en ganar una guerra perdida con setenta años de retraso, buscando en la memoria del dolor la manera de reavivar el fuego de la discordia, ha tenido que sofocar -de momento, porque quizá lo vuelva a intentar- su propio incendio y echarles agua a las brasas del rencor retrospectivo. Parece absurdo, pero es menester resaltar la obviedad. La guerra ha terminado. Franco ha muerto. España es una democracia. Y ahora, por favor, ¿alguien tiene una idea, un proyecto, un plan para encarar el futuro de una vez?

De abusos y desproporciones
Por RAFAEL L. BARDAJÍ ABC 28 Julio 2006

Suele olvidarse que Israel es un Estado poco poblado, sus seis millones trescientos mil habitantes apenas superan a la Comunidad de Madrid. Su extensión también es reducida, unos 20.000 kilómetros cuadrados, un tercio menos que Cataluña. O lo que es lo mismo, el 1,7 por ciento del territorio de sus cuatro vecinos con el 6,5 por ciento de su población. Guardar las proporciones es importantes a la hora de hablar del dolor y de la guerra.

Por ejemplo, desde septiembre del 2000 en Israel han sido víctimas de ataques terroristas algo más de mil civiles. En términos relativos eso quiere decir que si España hubiera sufrido la segunda intifada como Israel, los muertos en atentados hubieran alcanzado la cifra de 6.802, con más de 45.000 heridos. O, a escala de la Unión Europea, 63.900 muertos y medio millón de heridos. Cifras espeluznantes, pero las cifras con las que tienen que vivir los ciudadanos de Israel. Bajo las bombas de los suicidas y con una paciencia infinita digna de Job, a tenor de los datos.

Otro caso. En esta semana las bajas mortales israelíes en esta guerra sobrepasaban las 40. El gobierno libanés estimaba sus muertes en 360. Es decir, una relación de 1 a 9 a favor de los israelíes. ¿Es esto desproporcionado como se dice? Buscar equivalencias es siempre macabro, pero la relación de bajas entre Israel y sus enemigos no es desproporcionada ni en términos históricos ni para el actual conflicto. La primera guerra del Golfo tuvo un ratio de bajas de 1 a 180 a favor de la coalición y si tenemos en cuenta ahora que Hizbolá está alimentado por Siria e Irán, una comparación de fuerzas realista entre Israel y sus enemigos daría como resultado que deberían ir cerca de 800 muertos en el Líbano para resultar «proporcionados». Y no van. Con los números en la mano sí, la reacción de Israel es desproporcionada, pero en su contra.

La verdad es que Israel está siendo extremadamente cuidadosa en sus ataques, aunque se produzcan fallos técnicos y errores humanos, como en todas las operaciones bélicas. Si alguien del PSOE se molestara en mirar las fotos de satélite de las zonas atacadas -al alcance de cualquiera dispuesto a gastarse algunos euros y Rodríguez Zapatero debería, con lo que se ahorra en las rebajas londinenses- podría comprobar el grado de precisión de los bombardeos. Así, la destrucción del aeropuerto de Beirut se reduce a seis impactos con bombas convencionales, ni siquiera de penetración y antipistas. Resultado: unos pequeños cráteres en las intersecciones, fácilmente reparables una vez concluyan las operaciones. La guerra es el infierno, que dijo el general Sherman mientras quemaba Georgia a su paso, pero los israelíes nos enseñan que no es el Apocalipsis.

Viaje a Londres
La seguridad y el honor del presidente
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 28 Julio 2006

Jordi Sevilla ha tratado de justificar la consagración de recursos públicos a ciertos fines privados de José Luis Rodríguez, un eventual al que remuneramos para que ejerza un tiempo de presidente. El ministro basa “el tratamiento distinto al del resto de los mortales” en razones “de seguridad y de honor al cargo”. Al lado de la merienda de negros organizada entre 1982 y 1996, lo del avión militar zapaterino es una nadería. Pero la justificación del responsable de Administraciones Públicas tiene interés.

La seguridad del presidente es una razón de peso. No cabe discutir los esfuerzos en ese sentido, por onerosos que resulten, cuando el protegido está desempeñando tareas propias de su cargo. El resto del tiempo, la protección debería mantenerse sin que el erario sufra (sin que nosotros suframos) las consecuencias de decisiones personales. Si Rodríguez no puede volar como la reina de España, en Iberia, que gestione la matriculación de su hija en Londres a través de terceros. Tras la excursión, los Rodríguez se plantan en un palacio real de las Canarias con centenares de agentes del orden a los que se suman varios centenares más de funcionarios de séquito que ocupan los hoteles cercanos mientras quince empleados animan las cocinas de una residencia cuyas comodidades no satisficieron a la esposa del presidente, teniendo que dedicarse más de un cuarto de millón de euros el verano pasado a caprichosos acondicionamientos.

El resto de los mortales, de los que Sevilla separa al presidente, somos nosotros. Tenemos derecho a exigir al Estado que garantice también nuestra seguridad, incluyendo la de los empresarios navarros extorsionados. El leviatán español lleva décadas malgastando el fruto de nuestro trabajo para alimentar un aparato hambriento e intervencionista que clienteliza a todos los sectores sensibles para el poder, empezando por la deficitaria industria del cine. En Cataluña, el tripartito ha arrojado ochenta millones de euros a la basura comprándose a la sociedad civil, congelando la crítica y reforzando dependencias.

En cuanto a la segunda justificación de Sevilla, el honor al cargo, no olvide el ministro que el primero que debe honrar su cargo es el presidente. Y el hecho es que lo deshonra todos los días: ora se declara rojo, ora insulta a países democráticos. Cuando no niega la Nación, puentea la monarquía parlamentaria para entroncar con la Segunda República. Hoy se abraza a un tirano hispanoamericano, mañana se queda dormido y falta a su viaje oficial a Polonia. Ya ofende a la madre de Irene Villa, ya halaga a un líder terrorista. Ahora se queda sentado al paso de la bandera americana, luego agasaja al de Paracuellos arrancando una estatua ecuestre. El primero que tiene que honrar el cargo es Rodríguez, y todavía estamos esperando.

Caso Mena
Los militares, ¿mejor mudos y ciegos?
Aurelio Alonso Cortés Libertad Digital 28 Julio 2006

La Sala 5ª del Tribunal Supremo –un balneario al que llaman "Sala Militar"– ha confirmado la sanción de arresto de ocho días que impuso al general Mena el entonces ministro de Defensa Bono por "tomar posición" respecto al estatuto catalán. Así se califica el discurso de Mena pronunciado en Sevilla el pasado 6 de enero con ocasión de la Pascua militar. La noticia ha pasado como de puntillas, publicada en el rincón de algún periódico.

La sanción pareció escasa en aquellas fechas a los muchos que no sienten España, empezando por la casi testimonial aunque destajista y chillona Izquierda Unida. También hubiera querido más leña la especie de los antimilitaristas, abundantes cual setas serranas entre la progresía del PSOE y de otros partidos. Y, por último, no poca gente de buena fe aunque timorata, defensora a ultranza del tercer pisito a plazos, que anda atemorizada por "la que está montando Zapatero" con tanto estatuto disgregador pero que sueña con la ilusoria paz por él prometida; teme como al infierno que alguien ponga orden en este caos que le permite especular, sea o no militar, e incluso político.

Les saben a poco "los ocho días de arresto" a unos y otros sin reparar que el general Mena ha sufrido una especie de "muerte militar" al ser desposeído de su cargo, mandado a la reserva –una jubilación encubierta– y desposeído de los haberes correspondientes a un destino activo. Además se ha intentado enfangarle siendo uno de los militares de mayor prestigio. Merece Mena, pues, la compensación de unas líneas escritas en primera página por quien, como yo, ni siquiera tengo el gusto de conocerle, como ya hice con ocasión de la imposición del arresto en mi articulo "Un general con arrestos".

La mencionada Sala 5ª, para confirmar la sanción, basa su sentencia en que el general Mena vulneró el deber de "neutralidad política" al que están obligados los militares. ¿Hasta que punto pueden ser neutrales los militares en la defensa de la Constitución y de la unidad e integridad territorial de España? Posiblemente los dos generales auditores del Cuerpo Jurídico Militar firmantes de tal veredicto ignoren el artículo publicado en El Mundo del 16 de enero por don José Rojas Caro, otro general auditor como ellos, doctor en Derecho y compañero, que en mi opinión es el que acierta. Para José Rojas la sanción impuesta a Mena, su destitución y pase a la reserva no dejan de producir estupor "porque ni el jurista más exigente y riguroso podía ver en los hechos el más mínimo atisbo de materia sancionable". "Lo que hizo el general Mena –escribe Rojas– no fue otra cosa que defender la Constitución que el pueblo español aprobó, y leer uno de sus preceptos diciendo que el artículo 8 de la Constitución sería de aplicación (en condicional) en la actual situación, sin que en ningún momento recabase para el Ejército la iniciativa de su puesta en práctica, pues él y todos sus oyentes sabían perfectamente que esto corresponde al Gobierno y al Parlamento".

¿Por qué la sentencia de la Sala 5ª –que es "de lo militar"– no nos ilustra acerca de cómo un soldado puede hablar del artículo 8 sin faltar al deber de neutralidad? Hay que enseñar al respecto para que el artículo no se quede en nada. El general Mena no pronunció opiniones institucionales como le imputa la susodicha sentencia sino personales. Poco más o menos las mismas que el Rey en la Academia militar y el general Roldan, jefe del Estado Mayor de la Defensa, en el Foro Nueva Sociedad, ya habían expresado con anterioridad. ¿Les alcanza también el "deber de neutralidad"?

La sentencia manifiesta por otro lado que la sanción no vulneró el derecho de Mena a la libertad de expresión, pues "determinados colectivos –de los que sólo menciona al castrense– quedan sometidos a restricciones jurídicamente más estrictas". No es tampoco la opinión del general auditor Rojas. "Los militares tienen, –escribe– aunque limitada, la libertad de expresión reconocida a todos los ciudadanos –y el militar lo es– por el artículo 20 de la Constitución y el 178 de las Reales Ordenanzas. Por ello "cualquier limitación que se imponga a dicha libertad básica, como derecho fundamental que es, deberá respetar –según dispone la Constitución en su artículo 53– su contenido esencial". Y eso quiere decir que "una norma penal o disciplinaria no puede desnaturalizar el derecho ni reducirlo a la nada".

Lo peor de la sentencia comentada es que puede sellar para siempre la boca de muchos militares que honestamente adviertan de los riesgos. No es bueno que la sociedad tenga que enterarse a través de sus mujeres e hijos, es decir, las llamadas "fuentes castrenses bien informadas". Por ejemplo, gracias a estas fuentes subsidiarias la prensa se ha enterado del proyecto de ZP de montarse un ejército a sus órdenes directas y para su servicio. No se trata de unidades de cocineros – el "pelotón de los quince" que le acompaña en sus vacaciones de "La Mareta"– sino de una gran "Unidad Militar de Emergencias" o UME dotada de helicópteros y hasta de aviones. La que algunos mandos ya denominan como la "guardia pretoriana del presidente Zapatero".

El consistorio de Guecho incluye homenajes a presos etarras en su programa de fiestas
El PP denuncia que el alcalde, del PNV, hace «apología del terrorismo» con fondos municipales
R. N.  La Razón 28 Julio 2006

Bilbao- Las fiestas patronales vascas son motivo de controversia y polémica año tras año, y éste no va a ser menos. El aldabonazo a esta ya «costumbre» lo han dado en esta ocasión los festejos de San Ignacio de Algorta, en Guecho, en los que, según denunció ayer el PP, el Gobierno municipal del PNV, Eusko Alkartasuna e Izquierda Unida, ha consentido una serie de actos en homenaje a los presos de ETA que constituyen una verdadera «apología del terrorismo».

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Guecho, Marisa Arrúe, subrayó que las fotos de los presos y los anuncios de las «herriko tabernas» en el programa de fiestas se han convertido «por desgracia en habituales desde hace varios años», pero esta vez, los organizadores han ido «más lejos» y han programado además varias actividades para ensalzar al mundo radical. En concreto, el programa incluye un pasacalles en demanda de amnistía para los presos de la banda terrorista el sábado día 29 y, al día siguiente, una comida popular que se prolongará hasta las cinco de la tarde con el prólogo de un «poteo» (ingesta de vino) por «los refugiados de Euskal Herria Libre».

Arrúe, que denunció que año tras año el Ayuntamiento concede «sin control» subvenciones a la comisión que organiza las fiestas, manifestó que, «de nuevo, nos encontramos con unas fiestas de San Ignacio de Algorta en las que no todos los guechotarras podrán disfrutar de ellas por igual, debido a que varias de las actividades programadas suponen una apología del terrorismo y una humillación e insulto para la mayoría de los vecinos de Guecho», motivo por el cual pidió que las actividades que «ensalzan al mundo radical» sean retiradas por el Consistorio para que, de este modo, todos los ciudadanos de la localidad puedan disfrutar de las fiestas, informa Ep.

Desafío de Zarraoa. Al alcalde de Guecho, el peneuvista Iñaki Zarraoa, sin embargo, no le han inquietado ni lo más mínimo las denuncias del PP. De hecho, el regidor guechotarra, en tono desafiante, instó al Partido Popular a que si considera que el folleto del programa de fiestas de San Ignacio hace «apología del terrorismo», acuda a los tribunales y lo denuncie.

En un comunicado, el alcalde recordó que «es la Justicia la que debe decidir si una actuación es constitutiva de delito y no un Ayuntamiento, porque para eso está la separación de poderes». Tras precisar que la responsabilidad del folleto del programa de fiestas es «exclusivamente» de la comisión de San Ignacio, Zarraoa explicó que se trata de una publicación que no está subvencionada por el Ayuntamiento de Guecho, ya que se autofinancia con la publicidad de los anuncios «y su responsable es la comisión de fiestas». No obstante, Zarraoa señaló que, como alcalde, también suprimiría algunos de los anuncios del programa festivo, ya que, «aún defendiendo los derechos de los presos, pueden herir a las personas que han estado sometidas al chantaje y la extorsión de ETA».

En cualquier caso, el alcalde de Guecho no consideró que se trate de apología del terrorismo «ya que las fotos de presos aparecen en más de una publicación y ningún juez ha actuado contra ello».

Por último, Zarraoa recordó que Guecho estructura las fiestas teniendo como base «la participación ciudadana. Aceptar elementos de participación ciudadana significa aceptar que, a veces, las cosas no salen como a uno le gustaría», concluye.

Líbano
La ONU siempre llama dos veces
GEES Libertad Digital 28 Julio 2006

Koffi Anan ataca de nuevo. No hay conflicto al que se resista. Ni tan siquiera la experiencia catastrófica de la ONU en el Líbano reduce sus ambiciones. Quiere volver al Líbano cueste lo que cueste. La credibilidad de su organización y la suya propia, que no la efectividad de la medida, es lo que le importa en este lamentable caso.

La ONU ya tuvo su oportunidad en el Líbano con UNIFIL, la misión de interposición que se desplegó durante décadas desde finales de los 70 y que sólo sirvió para mantener el conflicto y castigar a Israel. Desde luego no para imponer una paz inexistente. Al contrario, la ONU se convirtió en el mejor obstáculo para la paz en la zona. Por diversas razones.

Por ejemplo, porque el cuartel general de UNIFIL se instaló al lado de los centros de mandos de Hezbolá, dando indirectamente cobertura a los terroristas. Ninguna acción de represalia israelí podía arriesgarse a dañar un casco azul (de hecho, esta superposición de miembros de las Naciones Unidas y de Hezbolá podría explicar la muerte de los cuatro observadores de la ONU). Es más, tanto se fundieron los activos de la ONU con los terroristas de Hezbolá que éstos, en un momento, llegaron a vestirse con uniformes de los cascos azules, tomar dos de sus vehículos y servirse de este engaño para secuestrar a varios soldados de Israel. Corría el año 2001. La ONU, al tanto por sus investigaciones internas, nunca denunció ni hizo nada al respecto. Las evidencias, de hecho, fueron entregadas a los lugartenientes de Hezbolá.

Si es para eso de nuevo para lo que Kofi Annan quiere desplegar los soldados internacionales, más vale que no se le dé el beneplácito. Ahora bien, si Annan es sincero en lo que dice, su planteamiento debería ser distinto. Para empezar hay una resolución de la ONU que habría que ejecutar, la 1559. Según la misma, para garantizar la plena soberanía del pueblo del Líbano es necesario el desmantelamiento de las milicias de Hezbolá y su desarme bajo control internacional. Algo que no se ha sabido ejecutar en el último año y medio. ¿Por qué se iba a hacer precisamente ahora?

La alternativa más efectiva es que dejemos a Israel que ejecute los designios de la ONU, elegantes pero impracticables para la propia organización. Dejemos que Israel desmantele la milicia de Hezbolá. Y para eso no es necesario ni Annan con sus comentarios, ni cascos azules de la ONU. Y aún menos, cascos multicolores de la UE con Solana al fondo.

La ONU ya tuvo su oportunidad que no supo aprovechar y nada bueno trajo a la región. Nada bueno puede esperarse ahora de un dirigente cuestionado por su conducta y de un staff corrompido por el dinero de Sadam Husein. Lo mejor que podría hacer Annan es callarse si su cuerpo no le pide hacer lo que debería, que es apoyar incondicionalmente a la victima, en este caso, el estado de Israel.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

El móvil utilizado en el soplo a Elosúa pertenece a la Comisaría General de Información
J. M./A. A. C. MADRID. ABC 28 Julio 2006

El teléfono móvil desde el que Joseba Imanol Elosúa recibió el chivatazo de que era seguido por su presunta pertenencia a una red de extosión de ETA pertenece a la Comisaría General de Información de la Policía. Así lo indica la investigación elaborada por la Guardia Civil, cuerpo al que el juez Fernando Grande-Marlaska ordenó en su día aclarar este asunto al tener conocimiento de una conversación intervenida a Elosúa en la que éste revelaba haber recibido un soplo y que la persona que se lo dio -un «txakurra», término que en el mundo etarra se utiliza para referirse a un policía- lo vinculó con el proceso de negociación con ETA -«para no fastidiar el proceso», le dijo el aún anónimo comunicante-.

La Audiencia Nacional -ahora el caso está en manos de Baltasar Garzón- ha seguido dos actuaciones para el esclarecimiento de este grave asunto, que aún no está cerrado. Una de ellas, adoptada por el actual titular del Juzgado de Instrucción número 5, consistió en un reconocimiento fotográfico a un centenar de agentes adscritos a la Comisaría General de Información y a otras unidades antiterroristas del País Vasco. En el Juzgado se le mostró a Elosúa las fotos de esos agentes antiterroristas, pero el ahora encarcelado no reconoció a ninguno como la persona que el pasado 4 de mayo se le aproximó en Irún y le entregó un teléfono móvil para hablar con alguien que le iba a alertar de que estaba siendo investigado por forma parte de una red de extorsión de la banda ETA. A esta prueba de reconocimiento también fueron sometidos la mujer y un hijo de Elosúa, que tampoco identificaron a ninguno de los policías.

Grabación en el coche
El chivatazo no se produjo un día cualquiera, ya que el 4 de mayo de 2006 era la fecha prevista por el juez Fernando Grande-Marlaska -hay que precisar que nombró un equipo específico de investigadores y apartó del caso al comisario general de Información- para desarrollar la operación contra la red de extorsión con bases en España y Francia y que, por el soplo, quedó aplazada hasta el 20 de junio.

Fue también el día 4 de mayo cuando la Policía, que había instalado un sistemas de audio en el coche de Elosúa, grabó la conversación que éste mantuvo con su yerno, Carmelo Luquín, sobre cómo había sucedido el chivatazo. El propietario del bar «Faisán» dijo al marido de su hija que esa misma mañana un individuo le había abordado en la calle para preguntarle si era Elosúa. Tras responderle afirmativamente, el desconocido le dijo que un «compañero» suyo -lo que le hizo dudar de si se trataba de un «madero» o de un «marica»- quería hablar con él. Al otro lado de la línea telefónica, Elosúa -según su propio relato- escuchó la voz de un hombre que, además de advertirle de que era seguido por la Policía, le pidió que no comentara con nadie el contenido de la conversación que estaban manteniendo.

El desconocido también recordó a Elosúa «la situación política actual» y le llegó a decir: «...para no fastidiar el proceso», por lo que en diferentes medios consultados por ABC se interpreta que el aviso al miembro de la red de extorsión tenía la finalidad de evitar que las futuras detenciones constituyeran un obstáculo en el proceso de negociación abierto por Zapatero y más aún cuando la izquierda abertzale, de forma permanente, reprocha al Ejecutivo «las medidas represivas» y le advierte de que con ellas no puede haber «avances».

Lo contó todo
Está claro que Elosúa no guardó el silencio que le pidió su interlocutor, que también le aconsejó que si se desplazaba a Francia llevara «botellas de vino de verdad» -ésta era la clave que la red de extorsión utilizaba para referise a los pagos del impuesto revolucionario- para si era detenido poder demostrar que, como decía en sus conversaciones, su única intención era llevar las botellas de vino .

Todos estos datos «específicos y sensibles» -están recogidos en la conversación intervenida en el coche de Elosúa- llevaron al juez Fernando Grande-Marlaska a considerar que la persona que se los facilitó a Elosua estaba «cercana a la causa», es decir, a la investigación abierta contra la red de extorsión luego desmantelada. Por ello decidió abrir una pieza separada sobre este específico asunto al margen de la ya existente sobre la banda.

En el curso de esa investigación se inscribe el reconocimiento fotográfico al que el juez Garzón sometió a Elosua, así como a la mujer y un hijo de éste, y el informe que el magistrado Fernando Grande Marlaska órdenó a la Guardia Civil para averiguar la autoría del chivatazo. Las investigaciones de la Benémerita se han centrado en analizar las llamadas que, con telefóno móvil, se realizaron el pasado 4 de mayo por la mañana en las proximidades del domicilio de Joseba Imanol Elosúa en Irún. El resultado de la investigación, que ya se encuentra en la Audiencia Nacional, concluye que el teléfono desde que el presunto etarra recibió el soplo pertenece a la Comisaría General de Información. Ahora queda por averiguar quién o quiénes utilizaron ese celular en la mañana del pasado 4 de mayo. Si trascendente para la investigación es identificar a la persona que le dio el móvil a Elosúa, lo es más averiguar quién estaba al otro lado de la línea para darle el chivatazo.

Evitar contaminaciones
El que el juez Grande-Marlaska encargara la investigación a la Guardia Civil no es un hecho aislado. Con relativa frecuencia, se suele encomendar las indagaciones sobre un caso que afecta a uno de los dos Cuerpos de Seguridad al otro para evitar contaminaciones. No obstante, las fuentes consultadas han manifestado que es la propia Policía la más interesada en despejar todas las incógnitas que rodean este asunto, para que no haya ninguna sombra de duda sobre su actuación.

A bote pronto, hay un dato significativo. En el detalle de las investigaciones, por orden del propio instructor, sólo estaba un pequeño grupo de agentes de la Comisaría General de Información, entre los que por cierto no se encontraba su máximo responsable. Además, el propio desarrollo de los acontecimientos apunta a que la persona que hizo la llamada estaba ese día en el País Vasco y no es improbable que estuviera a poca distancia de Elosua. En cualquier caso, hay otra evidencia: además del teléfono móvil de la Comisaría General de Información tiene que estar necesariamente identificado otro celular del que, sin embargo, no ha trascendido detalles sobre quién es su titular.Y en ambos casos se puede saber el punto geográfico en el que estaban sus usuarios.

DESTRUIDOS POR AVIONES MILITARES 130 OBJETIVOS EN EL LÍBANO
Hezbolá reanuda los bombardeos con cohetes "Katyusha" sobre el norte de Israel
Decenas de cohetes tipo "Katyusha" han sido lanzados por Hezbolá contra el norte de Israel. Las alarmas han saltado en las ciudades de Haifa, Carmiel, San Juan de Acre y otras más ubicadas al noreste. Unas setenta personas resultaron heridas este jueves por ataques similares en 43 puntos de la Alta Galilea. Para contrarrestar esa amenaza, Tel-Aviv desplegará baterías "Patriot" como parte de su sistema antimisiles para proteger una zona en la que reside hasta un cuarenta por ciento de la población. En el otro lado de la frontera, los aviones israelíes han bombardeado 130 objetivos de los terroristas, principalmente en Tiro. En Nabatiya ha sido destruido un edificio.
EFE Libertad Digital 28 Julio 2006

Más de una decena de ciudades del norte israelí han sido objetivo de una andanada de cohetes tipo "Katyusha" que han hecho saltar las alarmas en Haifa, Carmiel, San Juan de Acre y otras localidades más ubicadas al noreste. La Policía israelí ha confirmado el impacto de un número indeterminado de misiles de corto alcance. Israel fue blanco este jueves de 83 cohetes disparados por Hezbolá, que cayeron en 43 puntos de la Alta Galilea y causaron unos setenta heridos. La ciudad más castigada ayer fue la de Kiriat Shmoná, con 25 impactos.

Para contrarrestar esa amenaza, el Ejército israelí ha decidido desplegar un escudo antimisiles a base de baterías "Patriot" que deberán interceptar los cohetes de Hezbolá y disminuir los daños en una zona en la que reside entre el treinta y el cuarenta por ciento de la población del país. Los antimisiles estarán ubicados entre las ciudades de Netania y Tel-Aviv. Los servicios de inteligencia de Israel consideran que los terroristas chiíes tienen en su poder misiles "Zizal" con un alcance de más de 120 kilómetros y con capacidad de transportar hasta seiscientos kilogramos.

En el otro lado de la frontera, la aviación israelí continúa bombardeando por decimoséptimo día consecutivo el Líbano. Los ataques de las últimas horas se han concentrado en el este y sur del país. Cazabombarderos israelíes han descargado sus proyectiles contra las regiones sureñas de Nabatiye y Tiro. En la primera ha sido destruido un edificio de cuatro plantas mientras que en la segunda han sido alcanzados oficinas de la llamada "comandancia regional" de Hezbolá.

Los aviones israelíes también han realizado decenas de ataques contra Kila Dalafa, una región situada entre el Valle de la Bekaa y el sur del país, zonas consideradas feudos de Hezbolá. Asimismo, continúan los intensos combates alrededor de la localidad meridional de Bint-Yebeil, que los israelíes tratan de tomar desde el domingo, después de haberse hecho con el control de la estratégica colina de Marún el Ras, también en el sur. . Ambas partes no han informado del número de muertos o heridos. En más de dos semanas de la ofensiva israelí, más de seiscientas personas han perdido la vida en territorio libanés. Entre 150 y 200 de ellos se calcula que son cadáveres de civiles atrapados entre los escombros. Los bombardeos también han ocasionado cerca de 1.800 heridos, así como cerca de 800.000 desplazados, 1.600 de los cuales se han refugiado en el cuartel general de la Fuerza interina de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL).

Los bombardeos coinciden con la aprobación del Gobierno libanés, a última hora de la noche de este jueves, del plan presentado por el primer ministro, Fuad Siniora, en la Conferencia de Internacional de Roma. El proyecto, que consta de siete puntos, prevé "el refuerzo en número, material militar, mandato y perímetro de las operaciones de las fuerzas internacionales de las Naciones Unidas que operan en el sur del Líbano, así como la necesidad de emprender un trabajo humanitario urgente y operaciones de ayuda".

MENSAJE EN AL-YAZIRA DE AYMAN AL-ZAWAHIRI
Al-Qaeda dice que su objetivo es "liberar la tierra del Islam desde Al-Andalus hasta Irak"
En una cinta de vídeo emitida por la cadena de televisión árabe Al-Yazira, el considerado "número dos" de Al-Qaeda, el médico egipcio Ayman al-Zawahiri, dice que el objetivo de su grupo es "liberar a toda la que algún día era tierra del Islam desde Al-Andalus (España) hasta Irak". El terrorista pidió unidad a todos los musulmanes para hacer frente a la "alianza de los sionistas cruzados. Ellos nos atacan en todos los lugares y tenemos que hacer lo mismo. Ellos nos atacan unidos, y tenemos que atacarles unidos". Al-Zawahiri también advirtió de que la red "no se quedará con los brazos cruzados" respecto a los ataques israelíes en la franja de Gaza y en el Líbano.
EFE Libertad Digital 28 Julio 2006

El considerado "número dos" de la red terrorista Al-Qaeda, Ayman al-Zawahiri, advirtió en una grabación de vídeo divulgada este jueves por la cadena de televisión árabe Al-Yazira que la intención de su grupo es "liberar a toda la que algún día era tierra del Islam desde Al-Andalus hasta Irak". Además, pidió a los musulmanes que se unan para hacer frente a la "alianza de los sionistas cruzados".

El médico egipcio señala que "no podemos permanecer callados mientras lanzan su fuego sobre nuestros hermanos en Gaza y Líbano. Lo que está ocurriendo en Gaza y Líbano demuestra que se trata de una guerra de los cruzados sionistas contra el Islam".

El terrorista añade que "la presencia de diez mil capturados (árabes en las cárceles de Israel) no ha movido a nadie, pero todo el mundo se ha movilizado tras la captura de tres soldados (israelíes)". También pide a los musulmanes que apoyen a los "muyahidin" (combatientes islámicos) en Afganistán e Irak para que en este último país "se establezca el emirato islámico".

Se trata de la primera reacción de la suní Al-Qaeda respecto a la actual crisis en Oriente Medio desde el secuestro de un soldado israelí en Gaza el veinticinco de junio y la posterior captura por el grupo terrorista Hezbolá de dos soldados israelíes, el pasado día doce. Esas acciones fueron respondidas por Israel con bombardeos contra Gaza y Líbano, donde han muerto centenares de personas.

Aguirre advierte del error histórico de excluir a la mitad de España
Editorial Elsemanaldigital 28 Julio 2006

El Consejo de Ministros de hoy viernes presentará la propuesta del Gobierno sobre lo que se ha dado en llamar la Memoria Histórica. José Luis Rodríguez Zapatero y su equipo pretenden así conmemorar el septuagésimo aniversario del alzamiento del 18 de julio de 1936, reivindicando las razones del Frente Popular en la Segunda República frente a cualquier otra hipótesis. Esta propuesta ha encontrado un tibio apoyo en la izquierda más radical y en los nacionalistas vascos y catalanes –que exigen aún más contundencia en la condena retrospectiva del franquismo- y un matizado rechazo en el Partido Popular, que considera, por boca de su presidente Mariano Rajoy, que este asunto "no tiene sentido" ahora mismo.

Sin embargo Zapatero ha dado el paso, y es una decisión política de calado. Ante una decisión política de consecuencias jurídicas no previstas –queda por saber si la rehabilitación de las víctimas de uno solo de los bandos de la Guerra Civil implicará la condena póstuma de sus jueces y de todo el régimen, con lo que esto comporta- las opiniones se han dividido una vez más de manera drástica.

Las medidas anunciadas por el Gobierno anulan los presupuestos básicos de la transición a la actual democracia. Entre 1976 y 1979 se construyó el actual régimen democrático y parlamentario sobre la reconciliación de todos los españoles, evitando calificaciones morales sobre un pasado que no se deseaba revivir. Los españoles asumieron que, entre 1931 y 1939, los errores fueron de todos y las víctimas también, dejando al lento trabajo de los historiadores el conocimiento del pasado. La democracia se construyó, pues, para el futuro.

Y esto tenía muy buenas razones de ser. El anterior intento democrático en España, la Segunda República, había fracasado en todos los sentidos. No se construyó una democracia para todos, sino sólo para los republicanos que asumiesen el credo laicista y radical de la Constitución de 1931. Media España creó entonces un régimen contra la otra media, y el resultado fue la exclusión de la legitimidad de la mitad de los españoles. Tras cinco años sin una democracia real, España experimentó una sangrienta guerra civil, cruel para todos, en la que murieron muchos inocentes en ambos bandos; y precisamente en la Transición se evitó una contabilidad oficial de esto porque se quería pasar página.

Zapatero quiere volver atrás esa página, porque no comparte la idea de que la República fracasase y porque, como reiteradamente ha dicho, su fuente de inspiración es aquel régimen. Frente a una Transición en la que, con todos los defectos que se quiera, se articuló una amplio espacio de convivencia, Zapatero rehabilita como modelo una República cuyos protagonistas "creyeron que para la elaboración de las reglas del juego y el texto constitucional bastaba con la voluntad de la mitad de la ciudadanía, sin contar con la otra mitad de españoles que no se declaraban fervientemente republicanos", como ha dicho Esperanza Aguirre.

En la Transición hubo un consenso capaz de incluir a la inmensa mayoría de españoles, con una total legalización de partidos, y con un marco de legitimidad que sólo excluía a los nostálgicos de regímenes autoritarios como el franquismo o totalitarios como los distintos grupos marxistas y, obviamente a quien negase la unidad y soberanía democrática del pueblo español. PP y PSOE han demostrado a lo largo de tres décadas que, aunque mejorable en detalles, aquella decisión básica era correcta. Hoy, sin embargo, el presidente del Gobierno vuelve la mirada a una España que fracasó, y a un fracaso que terminó en un baño de sangre. Es el mismo político que quiere incluir en un nuevo consenso a los terroristas de ETA –que comparten la referencia histórica republicana- y que está excluyendo al Partido Popular. Pero no es posible un régimen que excluya a media España. Ya no.

DICE QUE ETA ES LA "ESENCIA" DE LA SEGUNDA TRANSICIÓN
Mayor Oreja: "Lo que es seguro es que se va a negociar una fórmula para la autodeterminación"
El eurodiputado del PP y ex ministro del Interior durante la tregua-trampa de ETA de 1998 ha puesto sobre la mesa el calendario que sospecha ha cerrado el Gobierno con los terroristas para los próximos dos años. Cree Mayor Oreja que la negociación va a girar en torno a dos momentos "esenciales": las elecciones municipales del año que viene y las generales del siguiente. Alrededor de estas convocatorias, ha adelantado en la COPE, se llevarán a cabo los "tres jalones": "la legalización de ETA, la incorporación de Navarra y la formulación del supuesto derecho de los vascos a decidir nuestro futuro". Todo lo demás es "episódico".
Libertad Digital 28 Julio 2006

El presidente del PP en el Parlamento Europeo ha explicado en La Mañana de la COPE que "todo el mal llamado proceso de paz se va a residenciar en dos momento clave, las elecciones municipales y las generales". Entiende que ahora "quedan tres jalones" en esta negociación que pasan por la "legalización de ETA, la incorporación de Navarra y la formulación del supuesto derecho de los vascos a decidir nuestro futuro". Mayor Oreja sospecha que los dos primeros se producirán alrededor de las elecciones municipales, el otro, antes de los comicios generales.

El resto, "es episódico, no es esencial". El que fuera ministro del Interior en el primer Gobierno presidido por Aznar ha explicado que "todo obedece a una lógica implacable: Lo que es seguro es que se va a negociar una fórmula para la autodeterminación, y todo estará acompañado de dimes y diretes, globos sonda, pero lo importante es que el proceso es una negociación por y para la autodeterminación y ahí radica la dificultad".

Hasta que llegue ese momento clave de la negociación, aventura que "vamos a ver muchas chapuzas y contradicciones", en un proceso que ha calificado de "perverso". Es, denuncia, una "segunda transición" en la que hay dos hojas de ruta, las de los dos protagonistas: ETA y el Gobierno. El objetivo de ETA es conocido, el del Gobierno pasa por ceder ante los terroristas y para eso "necesita una sociedad dormida, que se vaya anestesiando y se vaya acostumbrando a este veneno letal". Aquí es donde, según ha expuesto, el PP juega un papel esencial, el de "combatir la anestesia y convencer a los españoles de que no podemos estar dormidos".

ETA como esencia de la segunda transición
A pesar de todo, Mayor Oreja es optimista. "Estoy seguro de que al final la mentira no va a acabar con el crimen de ETA, creo en la verdad, que es lo que hace el PP, decir en voz alta y que se oiga, y al final se impondrá". Es esa gran mentira del "proceso de paz" incluye la mesa de partidos, que es una "mesa de tramposos, un andamiaje que al final se va a caer y que será la herencia que nos deje Zapatero".

Concluye el europarlamentario que "la esencia de la segunda transición es ETA, y la esencia es el poder para ETA, y la esencia del poder para ETA es la autodeterminación, todo lo demás es preludio, prólogo, acompañamiento. Si eso, todo el preludio, está acabando en la chapuza, lo otro va a acabar peor. Por eso lo importante es que haya un partido como el PP que luego sepa reaccionar frente a lo que está sucediendo y sea capaz de establecer ese dialogo con la sociedad para que entiendan los españoles lo que tendrá que hacer el PP para enderezar esto".

Moncloa impidió una reunión entre Otegi y los socialistas navarros tras endurecer Batasuna su discurso
O.L.F. El Confidencial 28 Julio 2006

Primero dijo ‘sí’ y luego la prohibió. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, había dado instrucciones a principios de julio para que, a pesar de la resistencia de los dirigentes del Partido Socialista de Navarra (PSN), esta formación celebrara con Batasuna un encuentro a imagen del que había tenido lugar días antes con el PSE. La reunión tenía, incluso, lugar y fecha fijada: el 11 de julio en Pamplona, sólo cinco días después del polémico encuentro entre Arnaldo Otegi y Patxi López en San Sebastián.

Sin embargo, el endurecimiento del discurso de la ilegalizada formación precisamente tras su reunión con los socialistas vascos y la publicación en el diario Gara de una noticia sobre la existencia de supuestos compromisos entre ETA y el Ejecutivo, llevó a Moncloa a dar marcha atrás y anular el encuentro, para alivio, entre otros, del secretario general del PSN, Carlos Chivite, que en los últimos meses no ha ocultado su oposición a sentarse a hablar con Batasuna.

Así lo ha podido confirmar El Confidencial en fuentes conocedoras del actual estado del proceso de paz, que destacan que, aquellos días, las negociaciones vivieron momentos “muy difíciles, de incertidumbre” en los que se sucedieron los encuentros en la sombra entre representantes del PSE y de Batasuna para reconducir la situación. Siempre según estas fuentes, la crisis fue “superada”, pero el día para celebrar finalmente el encuentro con los socialistas navarros, reclamado insistentemente por la izquierda abertzale, sigue sin ser fijado por el momento.

Problemas con Chivite
De hecho, ayer mismo, Carlos Chivite aseguraba que en su partido “no se contempla” ahora reunión alguna con la izquierda abertzale. El dirigente navarro -que en los últimos meses ha manifestado reiteradamente sus dudas al diálogo con ETA- es acusado en privado desde el PSE de ser un “obstáculo” para el proceso de paz e, incluso, el propio Rodríguez Zapatero le ha vetado como futuro candidato socialista en las elecciones forales del próximo mes de mayo (ver El Confidencial del pasado 18 de julio).

Mientras tanto, Batasuna sigue apremiando a sus interlocutores en el PSE y Moncloa para realizar cuanto antes el encuentro con el PSN. Ya lo pusieron sobre la mesa en la reunión de San Sebastián con Patxi López, y lo han reiterado en los discretos contactos que ambos partidos han continuado manteniendo en las últimas semanas. Dicha reunión, así como la que esperan celebrar próximamente con miembros del Partido Socialista Francés (PSF) de la región de los Pirineos Atlánticos (ver la edición de este diario del 26 de julio), se han convertido en los objetivos prioritarios de los dirigentes batasunos, según han reconocido algunos de ellos a las fuerzas políticas vascas.

De hecho, en las conversaciones bilaterales que ha celebrado en las últimas semanas con las otras formaciones, la izquierda abertzale ha puesto sistemáticamente sobre la mesa la condición de que para que se constituya la célebre Mesa de Partidos debe estar presente en la misma el PSN. “Si no está Navarra, no hay mesa”, aseguran que dijo uno de los dirigentes de Batasuna a uno de sus interlocutores, en lo que las fuentes consultadas coinciden en señalar como un nuevo ejemplo del endurecimiento de las posturas de la izquierda abertzale.

Ares, en el origen de la crisis
Las fuentes políticas vascas consultadas por este diario destacan que la crisis que el proceso de paz vivió a comienzos de julio y que llevó a Moncloa a suspender el encuentro PSN-Batasuna fue fruto de la actitud “irresponsable” del secretario de organización del PSE, Rodolfo Ares. Éste -que fue el dirigente que acompañó a Patxi López en su reunión en San Sebastián con Otegi y los otros dos representantes de Batasuna, Rufi Etxeberría y Olatz Dañobeitia- se saltó aquellos días el protocolo de comunicación que fijaron los socialistas vascos y la ilegalizada formación desde que comenzaron a hablar en secreto hace cinco años.

Según estas fuentes, Ares telefoneó a Etxeberría -representante del sector más ortodoxo de la izquierda abertzale- para recriminarle las duras declaraciones que uno de los portavoces de la formación, Joseba Permach, había hecho sólo cuarenta y ocho horas después del encuentro de San Sebastián. La llamada provocó un enorme malestar en la cúpula de Batasuna que, según sospechan las fuentes políticas vascas consultadas, dio luz verde para que Gara publicar la noticia sobre los supuestos compromisos alcanzados por el Gobierno y ETA.

Los posteriores contactos entre miembros del PSE y Batasuna -en los que no faltaron los reproches mutuos e, incluso, la amenaza de Moncloa de aplazar el encuentro entre el Gobierno y ETA- consiguieron que las aguas volvieran a su cauce, aunque para ello hizo falta que el propio Otegi desmintiera al periódico abertzale públicamente. Desde entonces, las relaciones entre ambas formaciones han vuelto “a la normalidad”, según las fuentes consultadas por este diario, aunque Moncloa se plantea traer a Madrid a Rodolfo Ares para apartarle definitivamente de las negociaciones con el entorno de ETA.

Separatismo
EL PP DE GETXO SE SUMA A LA DENUNCIA DE MINUTO DIGITAL Y PIDE QUE SE RETIREN LAS ACTIVIDADES QUE "ENSALZAN AL MUNDO RADICAL" DE LAS FIESTAS DE ALGORTA
Minuto Digital 28 Julio 2006

Mientras otros famosos ediles getxotarras disfrutan de vacaciones alejados del trabajo diario, la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Getxo, Marisa Arrue, pidió ayer al Gobierno municipal que retire las actividades que "ensalzan al mundo radical" de las fiestas de San Ignacio de Algorta y que "se impida que estas actividades se lleven a cabo", para que "todos los ciudadanos de Getxo podamos disfrutar de las fiestas".

Se sumaban así a la denuncia que desde Minuto Digital lanzamos el pasado lunes.

Las fiestas de San Ignacio comenzarán el sábado 29 de julio y el PP ha exigido, en rueda de prensa, que "no se permita la apología del terrorismo" en ellas. Según denunció Arrúe, en el programa de fiestas aparecen anuncios de las ilegalizadas herriko tabernas y fotos de los presos de ETA del municipio, tal como recogía MD en su edición del lunes.

Los populares denunciaron la "politización y apología del terrorismo" que se realiza en este programa de fiestas. Arrúe reconoció que, "una vez más, y sin que el alcalde Iñaki Zarraoa y su equipo de Gobierno hagan nada para evitarlo", las fiestas de Algorta volverán a ser unas "fiestas politizadas en las que no todos los vecinos del municipio podrán disfrutar de ellas".

Según reconoció, esta actitud "suele ser habitual, año tras año" en el municipio y el equipo de Gobierno concede subvenciones a las comisiones de fiestas que las organizan "sin realizar ningún tipo de control" sobre las actividades que se llevan a cabo. Para esta edición, la subvención asciende a 32.000 euros.

La portavoz en Getxo subrayó que las fotos de los presos y los anuncios de las herriko tabernas en el programa de fiestas se han convertido "por desgracia en habituales desde hace varios años", pero esta vez, los organizadores han ido "más lejos" y han programado además varias actividades para ensalzar al mundo radical, como son una "amnistia kalejira" por las calles del pueblo, una comida popular en homenaje a los presos y "un poteo por una 'Euskal Herria Libre'".

En ese sentido, Arrúe manifestó que, "de nuevo, nos encontramos con unas fiestas de San Ignacio donde no todos los getxotarras podrán disfrutar de ellas por igual, debido a que varias de las actividades programadas suponen una apología del terrorismo y una humillación e insulto para la mayoría de los vecinos de Getxo", motivo por el cual pidió que las actividades que "ensalzan al mundo radical" sean retiradas.

ESPAÑA Y LIBERTAD DENUNCIA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO POR MALVERSACIÓN DE FONDOS PÚBLICOS

Nota de prensa  España y Libertad  28 Julio 2006

El denunciado se ha prevalido de su cargo de Presidente del Gobierno de España para usar un avión oficial para realizar un viaje puramente personal junto a su familia, además de utilizar las dependencias de una embajada española para alojarse en lo que no era más que un viaje de recreo de él y su familia.

Madrid, 28 de Julio de 2006.- España y Libertad ha procedido a denunciar en el día de hoy al presidente del Gobierno español, Sr. Rodríguez Zapatero, ante Sala de lo Penal del Tribunal Supremo por un delito de malversación.

Según afirma la Plataforma España y Libertad en la denuncia "los pasados dias 22 y 23 de julio José Luís Rodríguez Zapatero utilizó un avión Falcón oficial de la fuerzas áreas españolas, o airbus 310 según fuentes no oficiales, para realizar un viaje de carácter particular y personal con su familia ya que su finalidad fue llevar a su hija a Londres, al parecer para realizar un curso de ingles, y la realización de otras actividades de carácter personal recreativo, completamente ajenas a cualquier tipo de función relacionada con el cargo público de presidente del gobierno de España."

Según consta en la denuncia de España y Libertad "el denunciado se ha prevalido de su cargo de Presidente del Gobierno de España para usar un avión oficial para realizar un viaje puramente personal junto a su familia, además de utilizar las dependencias de una embajada española para alojarse en lo que no era más que un viaje de recreo de él y su familia."

España y Libertad solicita en la denuncia que se realicen las siguientes diligencias:

1.- Se libre oficio a la oficina de protocolo del Presidente del Gobierno para que certifique la agenda pública del presidente en los días objeto de la denuncia, así como si realizó un viaje particular a Londres, duración y personas que acompañaron al mismo.

2.- Que se libre oficio al ministerio de Defensa, fuerzas aéreas, para que certifique el tipo de avión utilizado en su traslado por el denunciado e identifique a la tripulación del vuelo.

3.- Se libre oficio al embajador de España en Londres para que informe sobre la estancia del Sr. Rodríguez Zapatero y sus familia en dicha embajada, dependías ocupadas y demás servicios prestados

4.- Que por parte de peritos independientes de valore en coste del vuelo realizado, incluido gasto de personal, así como de la estancia del denunciado y su familia en dependencias oficiales para determinar el valor de uso de los bienes públicos aplicados en beneficio particular por el Sr. Rodríguez Zapatero.

5.- Que se reciba declaración en calidad de imputado sobre los hechos denunciados a José Luís Rodríguez Zapatero.

Yolanda Morín, Coordinadora General
902.445.450, GSM: 678 61 61 77
info@e-libertad.es
http://www.e-libertad.es

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