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Recortes de Prensa     Miércoles 9 Agosto  2006

UN MAL DIA PARA LA CONSTITUCION
Editorial El Mundo  9 Agosto 2006

Hoy entra en vigor el Estatuto catalán, al que en su día calificamos como la peor ley de la democracia, aunque muchos ciudadanos no sean conscientes de ello porque sus efectos sólo serán perceptibles a medio y largo plazo.

El Estatuto es un desastre para España porque invalida o contradice decenas de preceptos constitucionales y porque debilita al Estado hasta dejarlo anémico. Aprobado en una consulta en la que participaron menos de la mitad de los catalanes, el nuevo Estatuto no sólo no ha puesto fin a las reivindicaciones nacionalistas sino que, como ya advertimos en su día, va a suponer un acicate para ir mucho mas allá.

La prueba es que, sin esperar a su entrada en vigor, Joan Puigcercós, portavoz de ERC, entregó ayer una carta a su homólogo de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, en la que propone que las dos formaciones unan sus fuerzas para exigir al Gobierno la transferencia de los puertos y aeropuertos de Cataluña. Ello a pesar de que el nuevo Estatuto contiene 63 artículos en los que quedan reforzadas sustancialmente las competencias de la Generalitat.

Al parecer, los nacionalistas no están satisfechos con el aumento y el traspaso de esas nuevas competencias, vulnerando el artículo 149 de la Constitución en muchos casos. Los puertos y aeropuertos son una competencia estatal, por lo que el Gobierno se negó a plegarse a su cesión, como ya pretendieron los nacionalistas durante la negociación. Ahora vuelven a la carga.

Zapatero estaba convencido de que el Estatuto serviría para aplacar las tensiones con los nacionalistas durante un plazo largo de tiempo, pero ERC y CiU nunca van a renunciar a seguir estirando la cuerda de sus reivindicaciones. Entre otras cosas, porque ello justifica su existencia.

Los nacionalistas han conseguido mucho más de lo que podían soñar hace dos años y ahora tienen la plataforma para seguir avanzando en lo que ellos llaman «la construcción nacional» de Cataluña. Y ello es así porque el Estatuto reconoce a esta comunidad como una nación, con sus propios símbolos y sus derechos históricos. Y porque, a través de la bilateralidad y el blindaje de las competencias, da a Cataluña una capacidad de autogobierno cercana a la de un Estado.

Sólo el Tribunal Constitucional puede arreglar parcialmente este desaguisado si se pronuncia favorablemente a las cuestiones más importantes que plantea el PP en el recurso presentado la semana pasada, cuyo contenido coincide con el análisis del Estatuto realizado por nuestro periódico.

Pero el Estatuto contiene además un capítulo que no es inconstitucional pero que rompe los principios de solidaridad y cohesión: el relativo a la financiación. Los privilegios que supone crearán agravios comparativos con otras comunidades, que no van a aceptar quedarse atrás en la carrera que ha abierto este desgraciado proyecto que hoy se convierte en realidad.

Irresponsables purgas políticas
Editorial ABC 9 Agosto 2006

DECÍA Churchill durante la II Guerra Mundial que las bombas no conocen los límites territoriales. Habría que añadir que el fuego tampoco entiende de lenguas, de competencias exclusivas ni de oportunismos políticos. Ayer informaba ABC sobre la decisión de Pérez Touriño de descabezar el departamento antiincendios de la Xunta dos meses después de llegar al poder. En concreto, fueron relevados siete de los ocho directivos de máximo nivel, los cuatro jefes provinciales y una docena de responsables de distrito, puestos que en algunos casos han estado vacantes hasta hace pocas semanas. Mientras Galicia arde por los cuatro costados, Touriño (al que le ha costado interrumpir sus vacaciones) tendrá que explicar la razón de unas purgas de carácter partidista que han apartado del mando operativo a personas muy expertas en la lucha contra el fuego. También es grave que se haya considerado el conocimiento de la lengua gallega como mérito relevante. Es un hecho que mueve a la hilaridad si no fuera por las trágicas consecuencias de un drama que ha costado ya tres vidas humanas, así como incontables daños a los recursos forestales. Tampoco el Ministerio que dirige Cristina Narbona está muy acertado en la gestión de la crisis y, en este sentido, es lógico que la oposición reclame la convocatoria de la diputación permanente del Congreso para exigir responsabilidades al Gobierno. Hasta hoy no ha aparecido por Galicia ni un ministro competente en la materia. ¿Recuerdan las denuncias de falta de reacción del Ejecutivo del PP tras el hundimiento del «Prestige»?

Es de suponer que también Touriño y su equipo darán cuenta de su actuación en la Cámara gallega aunque, pese a que siguen activos decenas de fuegos, el consejero del ramo dice que la situación está bajo control gracias a los múltiples medios personales y materiales. Es, sin duda, una visión en exceso optimista cuando resulta que han tenido que intervenir el Ejército, la Guardia Civil y los servicios correspondientes de otras Comunidades. Como es natural, no le va a faltar a Galicia la solidaridad de todos los españoles, pero queda claro que las aportaciones externas derivan de la insuficiencia de los recursos dispuestos por la Xunta. Hace dos semanas, los trabajadores del servicio antiincendios organizaron una protesta en la plaza del Obradoiro para denunciar la falta de medios para desempeñar su tarea. Por entonces, no había fuego. Ahora, con la comunidad ardiendo como una tea, comprobamos que su queja tenía fundamento.

Todos los datos apuntan a la actividad voluntaria de pirómanos (alguno de ellos ya detenidos) que practican un auténtico terrorismo forestal, inspirados por diversos motivos que van desde la venganza o los conflictos vecinales, hasta los transtornos graves de la conducta. Todo ello sin que se descarte la existencia de grupos organizados, materia que investiga la Guardia Civil.

Sobre Galicia se cierne un drama de consecuencias incalculables. Pero nadie debería llamarse a engaño. Los hechos se repiten un año tras otro y los poderes públicos tienen la obligación de contar con los medios adecuados y ponerlos a disposición de profesionales de alta experiencia y cualificación. Durante la larga etapa de Fraga se obtuvieron resultados razonablemente buenos. De ahí que el Ejecutivo social-nacionalista haya incurrido en una irresponsabilidad al dar preferencia a la fidelidad política o al conocimiento del gallego sobre la preparación técnica de los encargados de dirigir las operaciones. Una sociedad desarrollada sabe distinguir entre el nivel de la decisión política que corresponde a los representantes elegidos y el nivel técnico que es propio de los profesionales especializados. La confusión entre uno y otro ámbito refleja una concepción autoritaria del poder, basada en el deseo de premiar a los afines con puestos remunerados gracias al erario público. Es una actitud intolerable en un Estado de Derecho, cuyas consecuencias no se han hecho esperar: la Xunta es hoy más débil que antes para luchar contra el fuego que devora los bosques de esa parte de España.

Incendios en Galicia
Peor, imposible
Agapito Maestre Libertad Digital 9 Agosto 2006

Ni las catástrofes permiten descansar a los malvados. Después de oír las declaraciones de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Carbona, sobre los incendios de Galicia, he visto con nitidez la pretensión del gobierno de Zapatero. Sí, he conseguido retener que la imagen de España en el mundo es mala, pero es aún peor su realidad política. De aquí a las elecciones de 2008, si es que no las suspenden (sic), o adelantan, España será un infierno. Zapatero se encargará de que no haya un solo acuerdo entre el PP y el PSOE. El PP será criminalizado por su pasado, presente y porvenir. Gobernar con el terrorismo en las Vascongadas y el nacionalismo en el resto de España ocupará toda la agenda de Zapatero. De aquí a las elecciones Zapatero sólo tiene un objetivo negar la España democrática, la España moderna, que ha enseñado al mundo la posibilidad de convivencia de diferentes ideologías.

Y es que a los gobiernos despóticos no les importa nada lo que diga la oposición, ni siquiera cuando ésta se muestra indulgente con el Gobierno. Una prueba de lo que digo son las declaraciones de Cristina Narbona ante la mano tendida del PP para acabar con los incendios en Galicia. El jefe de la oposición, Rajoy, ha abandonado su período de vacaciones para referirse a la dramática situación. Algo es algo; aunque, tal y como está la cosa, yo dejaría las vacaciones para otro año. En fin, el sensato Rajoy ha sido prudente, quizá demasiado, y no ha querido buscar responsables políticos de la catastrófica situación al decir que no es tiempo de culpar a nadie, tampoco a la Xunta, de los incendios de Galicia. Más aún, Rajoy se ha mostrado dispuesto a colaborar con la Xunta y, con su mejor voluntad, ha hecho un llamamiento a todos los gallegos, especialmente a los que conocen las zonas siniestradas, para que ayuden a extinguir cuanto antes los incendios.

Está bien. Esas declaraciones son correctas, pero se convierten en penosas, casi patéticas, cuando oímos las de la ministra de Medio Ambiente, quien con desparpajo cruel y maldad berroqueña ha culpado de todos los incendios de Galicia al anterior gobierno del PP. He ahí la diferencia entre el PP y el PSOE. Los primeros son unos pardillos y los segundos unos sinvergüenzas. Rajoy es un buen hombre, incluso podría ser un buen presidente de Gobierno en un país normal, pero España, por desgracia, requiere en estos momentos de hombres políticos, de animales políticos, que al menos dejen de hacer vacaciones, cuando el país se hunde por todas partes, y llame a las cosas por su nombre, o sea, que Touriño y la Xunta son los principales responsables de no haber atajado en su momento la tragedia provocada por los incendios.

Pero, además, son los cómplices de un Gobierno español que quiere acabar con la democracia. Sí, sí, los nacionalistas y los socialistas son extremadamente claros en sus alternativas. O con ellos o contra ellos. Jamás defenderán el derecho de sus adversarios a no ser de su opinión. El totalitario es tajante. O estás con los buenos o estás con los malos. Recuerdan las palabras de Peces-Barba el día del homenaje a Carrillo, mientras retiraban la estatua ecuestre de Franco, sí, allí, en aquel extraño aquellarre-homenaje al responsable de miles de muertos en Paracuellos, sólo cabían los buenos. No podían traspasarse las líneas. Las transgresiones, las disensiones y las reconciliaciones entre esferas de ideas diferentes fueron prohibidas el 11-M. El Gobierno que de allí surgió sólo tenía un objetivo: eliminar la oposición a través de un proceso de estigmatización propio de dictaduras populistas.

LA EXIGENCIA DEL IDIOMA
POR JOSÉ CAVERO El Ideal Gallego 9 Agosto 2006

No hay duda, en el Estatuto catalán, como en las normas que a cerca de la utilización del catalán ha venido elaborando el Gobierno catalán de la última década, residen muy buena parte de las quejas y reticencias de muchos. El hecho de que esté siendo obligatorio rotular los nombres de los comercios en catalán, y sancionados severamente los propietarios de establecimientos que no se someten a esta norma, por ejemplo, o el hecho de que diputados catalanes hayan merecido muy severas críticas, o lo que es igual, un silencio atronador por emplear el castellano en sus intervenciones, ha hecho bien poco en la construcción de Cataluña .

Los profesores, los jueces, los funcionarios, han de saber catalán para obtener empleo en una parte de España llamada Cataluña. Y las familias llegadas de otros puntos de España han de dar por bueno que la enseñanza y la educación se impartan excluídamente en catalán. La pregunta se ha hecho en multitud de ocasiones: ¿Es eso justo en una nación, España, en la que el idioma preferente es el español o castellano? Claro que también son españolas las otras lenguas nacionales.

Pues bien, más de lo mismo empezamos a tener en Galicia, donde el uso exclusivo del castellano cierra puertas o dificulta la obtención de un puesto de trabajo. El caso que se nos pone como emblemático, en estas fechas en las que Galicia parece estar ardiendo por sus cuatro costados, con medio centenar de focos de fuego abiertos, es el de un profesional de la lucha contra incendios forestales: Ha de saber gallego para ser contratado por la Xunta para trabajar en la lucha contra incendios, según regula la Consejería de Presidencia, Administraciones Públicas y Justicia de la Xunta Gallega.

Una norma, se asegura, que ha impedido la contratación de muchos trabajadores especializados y con amplia experiencia en esa tarea. Y así las cosas, con tales exigencias, resulta que arde Galicia , o que está en llamas a nazón de Breogán , como pretende denominarse esta región en el futuro Estatuto.

Nadie se puede sorprender, a estas alturas, porque uno de los propósitos de los gobiernos autonómicos sea el de potenciar y alentar el idioma local. Es una riqueza que no conviene dilapidar ni despreciar, sino todo lo contrario. Pero parecería más lógico el planteamiento contrario: primero atendamos lo urgente y ya llegará el tiempo de prestar atención a lo conveniente.

Apaguemos los fuegos que arruinan el país y ya se impartirán nociones sobre cómo entenderse en la lengua del lugar...

SINDROME DE ESTOCOLMO
Editorial  minutodigital 9 Agosto 2006

De todos es conocido el Síndrome de Estocolmo, ese extraño estado psicológico en el que las víctimas de un secuestro se solidarizan con el secuestrador y pasan a compartir los principios o las justificaciones que determinaron su propio secuestro.

El citado síndrome, conocido por tal nombre desde el robo del banco Kreditbanken de Estocolmo, en agosto de 1973, ha llenado páginas de literatura científica. Sin embargo, su estudio se ha centrado siempre en la relación de complicidad individual que surge entre los delincuentes y sus rehenes. No obstante, en España llevamos un tiempo observando la existencia de un Síndrome de Estocolmo Colectivo que aún hoy no ha sido estudiado en debida forma.

Así, por ejemplo, en parte de la población española, e instigado por el Gobierno, se está produciendo el extraño fenómeno de la justificación de los planteamientos de algún grupo de delincuentes, terroristas o prevaricadores.

No hace falta que hagamos referencia extensa a lo que está ocurriendo con el mundo abertzale. Ayer eran unánimemente rechazados sus planteamientos. Hoy encontramos jueces y fiscales que hablan de ser sensibles al momento histórico de la negociación con la ETA, lo cual supone, en ciertas ocasiones, mandar a la ley de vacaciones, justificando así, al menos en el plano práctico, la actuación terrorista de ETA y de HB, que como resolvió nuestro Tribunal Supremo, es también ETA. Es decir: se da la razón a los terroristas.

El proceso de estocolmización llega más lejos, pues hace poco asistimos al secuestro, por parte de personal del Aeropuerto de Barcelona, de cientos de españoles y extranjeros. No hemos visto que estos hechos encontraran una repulsa contundente por parte del Gobierno, que incluso ha permitido la cesión a las reivindicaciones de los secuestradores. Esto ha originado que parte de la población española asuma como buenas tales prácticas delictivas, pues a originados ciertas mejoras laborales para algunos. Sin ir más lejos, los sindicatos no se han molestado ni en abrir expedientes sancionadores a sus afiliados implicados. Es decir: de nuevo se da la razón a los delincuentes, a los secuestradores.

Ahora, con los incendios en Galicia, asistimos a otra gráfica manifestación del síndrome: según Narbona, el Gobierno Gallego actuó diligentemente en la prevención de los incendios, y precisamente los culpables de la situación no son los responsables de la falta de coordinación de los servicios de extinción y prevención de incendios, sino precisamente los trabajadores experimentados que fueron expulsados de sus trabajos por no dominar el gallego aun contando con capacitación profesional más que suficiente para desempeñar su trabajo. Es decir: los que faltaron a la previsión debida, son los inocentes. Los que sufrieron un trato discriminatorio, los culpables.

Por último, la tasa de inmigrantes detenidos por la práctica habitual de la delincuencia a gran escala y con pingües beneficios, son tratados con todo tipo de privilegios. Desde el Gobierno se justificó su situación en su estado de irregularidad. Se dijo que su regularización haría disminuir los problemas. Es decir: se dio la razón a los delincuentes, que alegaban estar abocados a la delincuencia por su situación de irregulares.

ESPAÑA EN LLAMAS
Editorial  minutodigital 9 Agosto 2006

Mas de 100 incendios asolan Galicia desde el inicio del fin de semana pasado, incendios que se han cobrado la vida de 3 personas. Las autoridades nos cuentan que la mayoría son provocados y que Guardia Civil, Ministerio Fiscal se van a dedicar especialmente al tema, al igual que nos juran y perjuran que los medios aéreos y terrestres en extinción de incendios se duplicaron desde el principio de la legislatura del PSOE. Y sin embargo Galicia se quema igual que el año pasado. Lo que ha cambiado es el color de las criticas.


No hay que remontarse más que a la legislatura pasada para comprobar las criticas que desde PSOE y sobre todo BNG se hacían al PP por su presunta incapacidad para controlar los incendios en Galicia. Y es que cogida la directa tras el Prestige, cualquier desastre era valido para restar popularidad al PP.

El problema es que hoy, con la tortilla del revés, y con los criticones oportunistas en el poder, resulta que los incendios se siguen produciendo con igual o mayor virulencia que entonces. Igual que si hoy se repitiese el desastre del Prestige, estamos seguros que no se habría mejorado gran cosa en su gestión con la izquierda tomando el relevo de la derecha. Y es que ante los desastres se reacciona como se puede, con mayor o menor fortuna, sin que la ideología de los gobiernos de turno pinten mucho a la hora atajar lo imprevisto.

El problema es que una izquierda corvida y demagógica se lanzó sobre los desastres cual buitres, para únicamente hacer mella en un gobierno de derechas, olvidándose de la premisa de que el azar de los desastres se reparte en suerte para todos y lo que es importante es intentar coordinar de antemano los medios del estado para reaccionar con la mayor eficacia.

Pero para la izquierda la formula de la eficacia parece que consistía simplemente en quitar al PP para ponerse ellos. Ninguna reflexión sobre la fragmentación administrativa del estado de las autonomías que provoca un considerable retardo a la hora de contar con todos los medios repartidos entre las diversas administraciones o el galimatías competencial que dificulta la adopción de decisiones centralizadas, esenciales para combatir eficazmente cualquier desastre del tipo que sea, como por ejemplo la pronta intervención del ejercito en situaciones como la desatada este fin de semana.

En fin, en Galicia sigue oliendo a humo, sin el PP y con los listos de la izquierda en el poder, fíjense ustedes. Y es que a algunos lo que siempre nos olió a chamusquina fue la hipócrita postura de la izquierda de aprovechar las desgracias para hacer política.

Atentados
Hipótesis sobre el 11-M
Pío Moa Libertad Digital 9 Agosto 2006

Dos años largos después del atentado más brutal de la historia de España y uno de los más trascendentales, o quizá el más trascendental, pues cambió por completo la política interior y exterior del país e inició el proceso de destrucción de la democracia establecida en 1978, seguimos sin saber gran cosa sobre sus inductores. Algo chocante, por cuanto todo pareció aclararse en los días inmediatos al crimen, con detenciones policiales muy aireadas en los medios y que resultaron fraudulentas.

Aproximarnos al problema, aun de modo especulativo, exige considerar el cui prodest, a quién beneficia. Esto no implica que el beneficiado sea el criminal, pero nos acerca a él: la mayoría de los crímenes son por interés y los terroristas de forma destacada. La matanza del 11-M buscaba, desde luego, una finalidad política aunque, curiosamente, no sabríamos decir cuál: ¿trataba de castigar, simplemente, a España, o bien castigar al PP y provocar un vuelco electoral en favor del PSOE? ¿Fueron quizá ambas cosas o alguna otra? En todo caso, los beneficiarios más directos han sido el PSOE, el terrorismo islámico y la ETA. Más indirectamente Marruecos, y hasta Francia, contraria a la influencia que España iba logrando en Europa con Aznar. Pero suena muy improbable la autoría de estos dos países.

La hipótesis en principio más probable, la del terrorismo islámico, es también la que intenta oficializarse. Al Qaeda habría castigado a España y al PP por su apoyo a la guerra contra Sadam Husein, y el golpe, por carambola no planeada, habría conducido a la victoria electoral del PSOE. Otra versión caería en la paranoia, pues, ¿cómo podían saber los autores que el golpe repercutiría electoralmente contra el PP, en lugar de beneficiarle agrupando a la población en torno a su gobierno, como había ocurrido en Estados Unidos, por ejemplo? Especulación razonable, pero no tanto en el caso español. Zapatero había prometido retirar las tropas españolas de Irak, lo cual proporcionaría un magno éxito político y propagandístico al terrorismo islámico, convencido de que tal decisión forzaría, en efecto dominó, la retirada de otros países. Sin duda la promesa del PSOE puso a España en la diana, ofreciendo a los islamistas una victoria crucial, además de la venganza por la foto de las Azores. Y la opinión pública española, manipulada intensamente por la izquierda y los separatistas, sin que la derecha en el poder lo contrarrestase, estaría predispuesta a reaccionar a conveniencia de Al Qaeda, en lugar de agruparse en torno al gobierno del PP. Un cálculo nada arbitrario.

Los estrategas islamistas, cuya inteligencia conviene no desdeñar, intentan convertir Irak en un segundo Vietnam, y diversos documentos muestran que consideraban a España –correctamente– el eslabón débil de la coalición dedicada a democratizar Irak. Pensaron atacar a nuestras tropas en aquel país, pero no lo hicieron, y trasladaron el escenario del ataque a la propia España, leve retoque de la idea inicial. En fin... No hay seguridad de que los planes islámicos incluyeran el cambio de gobierno en España además del castigo a los infieles, pero la idea no es paranoica, sino perfectamente lógica, al menos desde la oferta de Zapatero.

Y la matanza, sean cuales fueren sus planteamientos, colmó todas las posibles expectativas de los asesinos, salvo la del efecto dominó, gracias a la entusiasta colaboración política del nuevo gobierno español, que llegó a exhortar a los demás países con tropas en Irak a retirarlas también. En cualquier democracia seria esa colaboración habría hundido a sus autores, pero apenas ha tenido coste para el PSOE, porque éste ha logrado convencer a una masa de la población de que, en definitiva, los terroristas tenían sus razones para masacrar a los españoles en represalia por el derrocamiento de Sadam. Además, los socialistas disfrutan en España de una oposición inane, incapaz de denunciar la evidencia. La hipótesis islámica parece, por tanto, la más probable... y la más conveniente para el PSOE.

Yo mismo la di por segura, hasta que las investigaciones de Luis del Pino y El Mundo la han puesto muy en cuestión. Pese a las apariencias, el atentado dista de seguir los cánones de Al Qaeda, hay muchas lagunas en las explicaciones, y parecen claros los intentos de manipulación de pruebas y suministro de pistas dudosas por parte de un sector policial. El empeño en orientar con tales métodos a la opinión pública hacia el terrorismo islámico da qué pensar, por lo menos.

En cuanto a la hipótesis de la ETA, manejada inicialmente por el PP, el terrorismo nacionalista vasco ha salido tan beneficiado como el propio terrorismo islámico, al abrirse un proceso de arreglos con el gobierno sobre la base de la liquidación de la Constitución española. A la ETA le interesaba tanto golpear al PP, que la estaba acosando cada vez más duramente, como favorecer al PSOE, con el cual llevaba tiempo en relaciones clandestinas mientras Zapatero fingía adhesión al Pacto Antiterrorista. Pero no le convenía actuar directamente, y menos aún revindicar la masacre, pues entonces el PP ganaría las elecciones por goleada, a pesar de su inepta campaña electoral.

También pudo, en principio, haber un acuerdo entre los terrorismos islámico y nacionalista vasco. Las investigaciones periodísticas han expuestos indicios considerables de tales relaciones y aumenta la sospecha ante declaraciones como las de Dezcallar, director del CNI cuando el atentado, afirmando que la ETA y el terrorismo islámico son "como el agua y el aceite", imposibles de mezclar. Tal afirmación es simplemente falsa, y asombrosa en boca de quien la pronunció. Se trata de dos organizaciones asesinas, que comparten el objetivo clave de destruir la democracia y la unidad de España, y vienen actuando desde hace tiempo en nuestro país. Lo inverosímil sería la inexistencia de algún lazo entre ellas. El interés oficial en negar toda relación entre los dos terrorismos llama la atención. No prueba que la relación exista, pero aumenta el interés de la investigación al respecto.

De estas oscuridades han surgido especulaciones populares, como que la ETA tendría en un puño a Zapatero, obligando a éste a doblegarse a sus exigencias, pues de otro modo le hundiría descubriendo la verdad. Algo improbable. La colaboración política con la ETA, con las dictaduras, con el terrorismo islámico, no es algo a lo que el gobierno se vea forzado. Proviene con plena lógica de la ideología gubernamental.

Ni la hipótesis del terrorismo islámico ni la de la ETA, o la de una combinación entre ambos pueden descartarse plenamente, hoy por hoy, pero aparecen algo debilitadas. Queda la del PSOE, o un sector de él. Después de todo, ese partido fue el principal beneficiario de la matanza. Muchos hemos considerado inconcebible la hipótesis, pero ella no deja de ir cobrando cierta consistencia: el hecho de que la supuesta célula local de Al Qaeda se parezca tanto a una célula de confidentes y delincuentes controlados por la policía –por algunos policías–, sumado a la extraña actuación de esos policías en relación con las pruebas y con la instrucción del sumario; o las recompensas recibidas del gobierno por varios de ellos, incluido uno que orquestó luego las detenciones ilegales del caso Bono; o los recientes chivatazos a la ETA desde organismos policiales, obviamente por órdenes; amén de otras muchas "rarezas", expuestas con detalle por Luis del Pino. Todo ello resulta por lo menos insólito. Así como las urgencias de la fiscal y del PSOE por cerrar el caso cuanto antes y como sea.

Con estos indicios –no pruebas–, las sospechas toman unos rumbos alucinantes. Suena increíble que un partido democrático pueda llegar a esos extremos. Pero olvidamos con demasiada premura que el PSOE organizó una verdadera marea de corrupción y terrorismo de estado o, más propiamente, de partido en el poder. Olvidamos que nunca creyó haber perdido con justicia el poder y que nunca se retractó de sus fechorías, sino que intentó vengarse persiguiendo con saña mafiosa a uno de los periodistas que más contribuyó a descubrirlas. Olvidamos la forma en que premió al terrorismo islámico poco después del 11-M. Olvidamos sus tratos con la ETA sobre las tumbas de los asesinados por ella y a costa de la ley y del estado de derecho. Por no hablar de su historial cuando el partido se proclamaba marxista y organizaba la guerra civil y continuos asesinatos, de lo que nunca se ha retractado tampoco. No encuentro por ello ninguna razón moral que impidiera a un sector del PSOE organizar o inducir el atentado. Sí hay una razón, de orden práctico: los jefes socialistas no se arriesgarían a una provocación tan extrema, sabiendo que antes o después estas acciones salen a la luz. Este argumento convence más, pero también es cierto que quien saquea los fondos públicos u organiza actos terroristas también espera salir con bien de ello.

No quiero decir, naturalmente, que haya sido así, pero la hipótesis no puede descartarse y debe investigarse. Digámoslo de otro modo: ¿pudo haber sido el PSOE? En mi opinión, sí, desde luego. ¿Lo fue, en realidad? No lo sabemos, y ojalá no lo haya sido. Pero la sociedad necesitaría tener la certeza.

De cómo legalizar ETA
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 9 Agosto 2006

«ES la legalidad», ha dicho mi viejo amigo López Garrido. El Gobierno de Zapatero no moverá un dedo ante la manifestación que ha convocado Batasuna para el domingo si no lo impide un juez, la fiscalía o el Gobierno de Vitoria, que es al que le corresponde la cuestión. Se trata del ámbito vasco de decisión.

Para la consejería de Interior vasca la manifestación no plantea problemas porque ha sido solicitada por una persona, no por la organización terrorista.

Porque estamos ante una de esas situaciones propias del País Vasco donde el Terror va unido a la aplicación sofisticadísima del derecho. Los partidarios de la extorsión y la muerte se entregan con escrupulosidad a los distingos escolásticos en relación con los asuntos más negros.

Parece obvio que el Gobierno de Zapatero quiere demostrar que por su parte no tiene dificultad alguna para que Batasuna (ETA) consiga la legalización de hecho siempre que los jueces lo permitan. Para el Gobierno se podría llegar a esa deseable meta por la vía de los hechos, esto es, con la aplicación de este método de suprema elusión que supone escindir la realidad entre personas y organizaciones, siendo aquellas las que empuñan las armas y estas las ilegalizadas. De este modo Pernando (con pe) Barrena puede llegar a presentarse a las elecciones locales a título «meramente personal», del mismo modo que ahora ha solicitado la celebración de la manifestación del domingo.

Así que el Gobierno trata de obviar la ley de Partidos por la vía de los hechos, pero Batasuna/ETA quiere que el PSOE se implique. Necesita una derrota del sistema, democráticamente deficitario según Barrena (Pernando). A este, por otra parte, no le importan demasiado las palabras de Zapatero. Dice que tiene la costumbre de desmentirse a sí mismo.

¿Cuál será el comportamiento de Garzón? Él ha explicado estos últimos días a quien ha querido escucharle que prosperará sin dificultad alguna la legalización de Batasuna si esta la solicita con un nombre distinto. El problema es que los etarras se han crecido tanto ante Zapatero que quieren ganar por goleada.

Mi viejo amigo López Garrido le ha pedido al PP que se sume a lo que el Gobierno entiende por legalidad. Era tal su tono admonitorio que daba la impresión de acusar al partido de Rajoy de colocarse a extramuros del sistema.

ETA demuestra quién manda
EDITORIAL Libertad Digital  9 Agosto 2006

La banda terrorista ETA, por medio de su rama dizque política Batasuna, ha convocado una manifestación, otra más, para el próximo domingo, 13, en San Sebastián. De acuerdo con la ley, Batasuna es parte de una organización terrorista y por tanto está fuera de la legalidad. Tanto la rama política del grupo criminal socialnacionalista como el Gobierno tienen el mismo objetivo político: saltarse la ley para reintegrar a ETA y su brazo político en la legalidad. Aunque para ello tenga que subvertir el orden jurídico. Aunque para ello tenga que dormir a las instituciones democráticas.

El acuerdo político entre la banda y el Gobierno de Rodríguez Zapatero está firmado en unos términos que desconocemos. Pero es bien claro que al menos uno de los puntos en los que cede Zapatero en nuestro nombre, pero en el solo interés de su estrategia política, es precisamente en la legalización de Batasuna. La organización criminal comienza por actuar como si de hecho fuera legal, lo que es lógico por tres razones. Primera, que nunca han reconocido más ley que la de la pistola y la bomba, algo que jamás va a cambiar, por más que el Gobierno finja convencerse de otra cosa. Segunda, porque haciéndolo ponen en jaque a las instituciones democráticas y hacen una demostración de fuerza frente a ellas y frente a su compañero de mesa en las negociaciones: el Gobierno. Y tercera, porque piensan (y no están solos en el planteamiento) que el salto a la legalización del grupo terrorista será más fácil si las actividades que a partir de entonces puedan hacer con amparo de la ley llevan tiempo haciéndolas de facto.

El Gobierno, ante esta nueva provocación de ETA a las instituciones, ha reaccionado respetando sus compromisos políticos. Pero no con el pueblo español y la Constitución, texto que los miembros del Ejecutivo juraron o prometieron guardar, sino con la banda. En lugar de exigir al fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, que ordene a los fiscales que tomen las medidas necesarias para que no se viole la ley, ha preferido hacer de nuevo un uso partidista de esta institución, con el deseo expreso de que nada impida que la ley se viole una vez más, antes de cambiarla para legalizar a Batasuna.

Todo este asunto, además de despertar indignación entre quienes siguen teniendo entre sus valores el Imperio del Derecho y la lucha leal contra el terrorismo, produce una incómoda sensación de derrota. Y es que ETA demuestra una y otra vez quién tiene aquí la iniciativa política, quien decide qué se hace y cómo, mientras que el Gobierno intenta templar gaitas, manipular el Estado de Derecho y denigrar a quienes querrían recurrir a él para que se mantenga la legalidad. El Gobierno, que debiera ser el primer defensor de la ley, está dispuesto a pasar por alto esta y otras violaciones de la misma con tal de que no se rompa el acuerdo con la banda asesina. ¿Qué es lo que temen Rodríguez Zapatero y su camarilla en La Moncloa para que no sean capaces de dar siquiera una sola muestra de firmeza ante los desplantes de ETA al Derecho? Mientras buscamos una respuesta, el ciudadano no puede evitar sentirse desamparado.

El gobierno de la “i”
Ignacio del Río Estrella Digital 8 Agosto 2006

Los académicos de la Lengua se identifican por letras, mayúsculas y minúsculas y el Gobierno de Zapatero está marcado por la letra “i”: inmigración, incendios, inconstitucionalidad, inflación, improvisación, incompetencia y como guinda, la política internacional, en un verano inclemente que el Presidente contempla desde las Islas Afortunadas.

Los incendios, los veranos pasados Huelva, Jaén y Guadalajara, y este Cataluña y Galicia, constituyen el mejor ejemplo de la incompetencia e improvisación de Gobiernos autonómicos y del Ministerio de Medio Ambiente, que ni coordina ni dirige políticas preventivas contra incendios y regeneradoras de las reservas forestales. A los socialistas, capitaneados por la ministra Narbona, se les ha llenado la boca manteniendo que la causa de los incendios estaba en la posterior recalificación de los suelos. Cuando un político no sabe que hacer o qué decir, echa la culpa a la especulación. La barbacoa de Guadalajara y los pirómanos gallegos, desmienten la tesis y dejan en descubierto la fragilidad de las políticas medioambientales preventivas y la guarda de los espacios forestales.

Parece mentira que después de las imágenes del año pasado con los féretros en la puerta de la Iglesia de Guadalajara, el Gobierno no se haya tomado en serio el problema de los incendios. El portavoz del PSOE, López Garrido va y nos cuenta que el Gobierno no estaba cazando, lo que demuestra que la apatía gubernamental se ejerce también durante las vacaciones, con Zapatero en La Mareta y el resto del Gobierno sesteando, no se sabe donde.

Si a las imágenes del fuego añadimos la de los bañistas atendiendo a los inmigrantes que desembarcan exhaustos de los cayucos, nadie puede comprender que los voceros de La Moncloa nos cuenten que el Presidente dedica su tiempo a leer, sumido en el síndrome de Robinsón Crusoe. El drama de los africanos que parten de Senegal y dejan atrás la isla de Doré, el ultimo refugio de los esclavistas hacia su destino americano, exige una política internacional y nacional marcada con el lápiz rojo de máxima prioridad. Que el Presidente canario haya tenido que ir a ver al Rey a Marivent teniendo a Zapatero en su archipiélago, es un escarnio para todo el Gobierno.

Estamos en un país en el que sólo hay tiempo para la reivindicación de los nacionalistas y el “proceso” de negociación con ETA-Batasuna. La conferencia de Presidentes en el Senado se ha convertido en un pase de modelos nacionalistas y provincianos, de mayor o menor intensidad, alejado de cualquier objetivo dirigido a resolver los problemas de coordinación y eficacia de las distintas Administraciones Públicas.

La tercera “i” de Zapatero cuelga del incumplimiento de la Ley de Partidos y la conversión de Batasuna en un partido político inmaculado, con el mismo nombre o con traje distinto. La hoja de ruta cumple sus distintas etapas, convertido el Estado de Derecho en un Pantagruel que fagocita sus propias normas, bajo la mirada complaciente de la Fiscalía del Estado que pone fórceps a la Audiencia Nacional. El PSOE engañó al PP cuando empezó a hablar con la organización terrorista en el 2004, pero sobre todo ocultó a los ciudadanos sus actos y su estrategia.

La sordina como programa político y la democracia secuestrada en el Parlamento. De nuevo el trabajo sucio desde las cloacas del Estado que evita crispar conciencias y tranquiliza a los pusilánimes. Los ciudadanos ya sólo protestan cuando Iberia, otra “i”, les deja tirados en El Prat y pierden días de vacaciones. Pero también la solución está en el Estatuto, en el poder de los virreinatos que reproducen la incompetencia e inanidad de una clase política que transita por las salas de autoridades de los aeropuertos mientras los ciudadanos pagan la factura.

La Izquierda Abertzale...
José Luis Palomera Ruiz  Periodista Digital 9 Agosto 2006

Un día sí y otro también escucho lamentos de opresión en individuos que se dice de la Izquierda Abertzale... Yo no sé muy bien qué es eso de izquierda y luego Abertzale, si no me equivoco el padre de éste, digamos, movimiento es un tal Sabino Arana Goiri fundador del partido nacionalista Vasco.

Esto lo digo porque si hay algo que representa la izquierda vasca es el anti-españolismo, y desde luego el tal Arana, lo dejó tan claro que hasta los gusanos que le comieron se empacharon del racial odio.

Frases que denoten el más absoluto racismo son difíciles de encontrar en toda la historia humana,

La fisonomía del bizkaino es inteligente y noble; la del español, inexpresiva y adusta.

El bizkaino es de andar apuesto y varonil; el español, o no sabe andar (ejemplo, los quintos) o si es apuesto es tipo femenil (ejemplo, el torero).

El bizkaino es nervudo y ágil; el español es flojo y torpe.

El bizkaino es inteligente y hábil para toda clase de trabajos; el español es corto de inteligencia y carece de maña para los trabajos más sencillos. Preguntádselo a cualquier contratista de obras y sabréis que un bizkaino hace en igual tiempo tanto como tres maketos juntos.

El bizkaino es laborioso (ved labradas sus montañas hasta la cumbre); el español, perezoso y vago (contemplad sus inmensas llanuras desprovistas en absoluto de vegetación).

El bizkaino es emprendedor (leed la historia y miradlo hoy ocupando elevados y considerados puestos en todas partes... menos en su patria); el español nada emprende, a nada se atreve, para nada vale (examinad el estado de las colonias).

El bizkaino no vale para servir, ha nacido para ser señor ("etxejaun"); el español no ha nacido más que para ser vasallo y siervo (pulsad la empleomanía dentro de España, y si vais fuera de ella le veréis ejerciendo los oficios más humildes).

El bizkaino degenera en carácter si roza con el extraño; el español necesita de cuando en cuando una invasión extranjera que le civilice.


Esta es la doctrina del mundo abertzale y por ella asesinan si hiciera falta. Escribo este artículo porque considero que tanto hablar ellos, pistolas incluidas, se olvidan de escuchar a los demás, castellanos, leoneses, riojanos, madrileños, andaluces etc.

Pues bien, han de saber estos que dicen representar al izquierda abertzale que al menos a mí y estoy seguro que a muchos millones de españoles, ni nos va ni nos viene sus doctrinas, es más, sería imposible vivir con ideas podridas de fanatismo racistas, separatistas, elitistas etc.

No, señores, no deseamos tener por líder dios y adalid, el que ustedes predican y se sienten afortunados de tener, no deseamos tampoco su independencia, ni sus danzas, costumbres, idiomas o ritos, no lo queremos ni regalado, ya que sórdidos deseamos ser españoles pacíficos y solidarios con todo el universo.

Sinceramente de verdad les digo, si por mí fuera, ustedes ya no pertenecían al estado español, es más, estoy seguro de que hay millones de españoles que sin dudarlo les daban a ustedes eso que tanto anhelan y por lo que tantos asesinatos de inocentes hemos padecido..., la independencia, y no se la damos como algo que nos cueste dar, se la regalamos, porque no queremos ser como ustedes. Mil veces se cayera el Mundo, es más, mi sangre es B negativo, al parecer sangre vasca, también se la doy si me la piden.

Resumiendo, piensen ustedes que apenas una parte de “su país” solicita ser como ustedes, los demás ni queremos ser ni deseamos serlo, ni hoy ni nunca, la era de las cavernas hace tiempo que pasó, y hoy se usa el diálogo, el amor, la igualdad de todos los hombres y el destierro del racismo del mundo de todos.

Ustedes lo degusten bien, ya saben, cuenten con mi firma para sus objetivos de independencia, con la mía y la de algunos millones más, eso sí, ustedes devuelvan a los Españoles lo que les deben, y los españoles le devolveremos a ustedes lo que les debemos..., de víctimas inocentes ni hablamos desgraciadamente algunos fanáticos de sus ideas les dejaron sin voz.
Ivanla

Verdades (inquietantes) como puños: mensajes intimidatorios desde Oriente Próximo
Francisco Rubiales  Periodista Digital 9 Agosto 2006

Estados Unidos, a través de Istrael y de los dolorosos acontecimientos del Líbano, está enviando al mundo dos mensajes intimidatorios de gran alcance:

1º.- La guerra es siempre posible y es el peor de los males, no sólo para los combatientes sino también para las sociedades que los acogen.

2º.- Un grupo terrorista (como Hizbolá) puede llevar al país que lo acoge (Líbano) hasta la ruína porque "no puede existir un grupo que tenga, al mismo tiempo, un pie en el terror y otro en la política".

Lo ha dicho la secretaria de estado norteamericana, Condolezza Rice, reficiéndose a Hizbolá, que mantiene activa una milicia bien armada y entrenada, mientras también participa con ministros en el gobierno del Líbano, al mismo tiempo que sostenía que la eliminación de las milicias armadas de Hizbolá es la condición previa para la solución del problema actual del Líbano.

Esa tesis "made in Usa" afecta no sólo a Hizbolá sino a otros muchos grupos radicales del mundo que creen posible y ventajoso actuar simultáneamente en un doble plano, con las armas, a través de una fuerza militar armada y activa, y en la política, ocupando espacios democráticos como ministerios, ayuntamientos, etc.

La tesis afecta directamente a la estrategia tradicional de ETA, en España, que, durante décadas, ha actuado desde ese doble pivote, ocupando cuotas de poder en el pais Vasco y financiándose de las arcas públicas, mientras mantenía su otro pié en el terror, asesinando como una banda terrorista.

Quizás porque percibe que los vientos están cambiando en el mundo, ETA plantea ahora la posibilidad de abandonar la actividad terrorista a cambio de concesiones que, probablemente, el Estado español no puede otorgar.

Voto en Blanco (pulsar para visitar el blog Voto en Blanco original)

El País dice, si ETA rompe con ETA, ETA podría ser legal.
Antonio Javier Vicente Gil  Periodista Digital 9 Agosto 2006

Hoy nuestro periódico de referencia de la progresía y del poder intenta ser más que Dios y eso es pretender mucho. En mi infancia tuve dos desilusiones que me marcaron, una fue descubrir que los reyes magos eran los papás y la otra que Dios no era omnipotente del todo pues no podía hacer la cuadratura del círculo. Eso es lo que intenta hoy El País, hacer que la banda terrorista ETA a pesar de seguir siendo una ETA activa, ilegal y con todo su arsenal, deje de apoyar el terrorismo a pesar de que no lo abandone irreversiblemente y que así una parte de ETA sea una ETA legal.

El editorial de hoy es lo más próximo que he visto a un cacao mental masivo, por un lado y en relación a la manifestación convocada por ETA Batasuna dice que “El lema es lo de menos; lo que cuenta es acreditar su capacidad para desafiar la suspensión judicial que pesa sobre ella. Es decir, avanzar un paso más en su pretensión de ser considerada un partido como los demás, obviando su ilegalización y suspensión de actividades” y claro, tras leer esto pensé, esta gente ha cambiado, esto va por buen camino, El País defiende la legalidad, ¡albricias!.

Pero al seguir leyendo mi gozo cayó en el más profundo pozo, tanto que no es pozo sino sima, Intenta nada menos que sentar jurisprudencia, reconozco que no se como se sienta la jurisprudencia, pero El País lo hace al decir que “El juez está obligado a verificar si se trata de un fraude de ley, y para ello ha citado a esos portavoces a fin de que expliquen si es suya la iniciativa de la marcha del domingo” ya comienza uno a alucinar, pues si para verificar que se comete un delito se le pregunta al presunto delincuente si ha cometido un delito y en base a eso el juez decide la justicia pasa de ser un cachondeo a ser un desmadre, pero no queda ahí todo insiste que el juez “condiciona la no prohibición de la manifestación al reconocimiento expreso por parte de Pernando Barrena y compañía de que ni la convocan ni la auspician.”

Para que nos quede a todos claro vuelve a insistir “...si la marcha es finalmente autorizada. Para que lo sea, tendrán que comparecer y decir que no la convocan.”

Debo reconocer que esta nueva forma de enfocar la investigación de los delitos va a suponer un gran ahorro al país, pues la policía en su mayor parte va a sobrar y hasta los propios jueces de instrucción. A partir de ahora bastará preguntar al presunto delincuente si él ha cometido el delito y si dice que no lo hizo, con eso será suficiente para no encausarle ni condenarle. Ver para convencerse de que este país es la releche agriada.

Como en un editorial de El País cabe más de un esperpento, finaliza con ese intento de ser más que Dios al creer que ha realizado la cuadratura del circulo etarra estableciendo que “fue una decisión justa sacar a Batasuna de la legalidad, y condicionar su regreso al abandono irreversible de la violencia por parte de ese entramado o a la ruptura con el mismo.”

Sabemos que se ha declarado judicialmente que Batasuna y ETA son la misma cosa, sabemos que El País sabe eso, sabemos que El País y el PSOE están empeñados en que ETA Batasuna se legalice porque es condición para que ETA siga con el paripé de la paz, y a partir de hoy sabemos fehacientemente que El País y sus subordinados del gobierno van a legalizar a ETA siempre que ETA rompa con ETA aunque ETA siga como ETA.

Y así queda el círculo de la ignominia convertido en el cuadrado de la sinvergonzonería infame.

La hoja de ruta de Zapatero al infierno sigue quemando etapas, ya falta menos para la gran debacle.

Izquierda liberal
El oasis putrefacto
Antonio Robles Libertad Digital  9 Agosto 2006

Anda de procesión el PSC. Llevan en andas la parte charnega de Josep Montilla con la fe del converso. Vídeo hay en el que le traen en trenes y fardeles de los años 50. Vean su página web. Parece una estampa del Lute o una película de Charlot. Dura 8 minutos. Deberían echarlo por TV3 a ver si pasaba la ITV del racismo cultural. No caerá esa breva.

¡Cuánta pasta, cuánto imaginación, cuánto cara dura al servicio de la manipulación de masas! Lo que son las cosas, toda una vida ocultando el origen, para arrastrarlo ahora por los baretos de fino y pescaíto en busca del voto que creen poseer por derecho propio. ¡Cuánto bien está haciendo Ciudadanos por el mero hecho de existir como partido!

En ese vídeo está filmada toda la humildad del desarraigado, toda la grandeza de la integración, pero también toda la mentira de un montaje con el fin último de engañar.

Quieren mostrarnos que su candidato es un hombre de origen andaluz, pobre y recio, hecho a sí mismo, como cualquier albañil o fontanero del cinturón industrial de Barcelona. Sólo le falta el mono. Paradójicamente nunca le conocí sin chaqueta y corbata. No hay un engaño peor que el ejercido sobre "los tuyos" con la intención de venderlos a mejor precio al amo para quien trabajas.

Cada día el discurso electoral de Josep Montilla, Pepe para los paisanos, queda desmentido por las disposiciones del gobierno de su partido en la Generalitat. ¿Cómo creer en esas imágenes si en la próxima Feria Internacional del Libro de Frankfurt sólo los escritores en lengua catalana serán subvencionados por la Generalitat? El flamante consejero socialista de cultura de la Generalitat, Ferrán Mascarell, no prohibirá que vayan los Félix de Azúa, los Eduardo Mendoza o los Marsé, pero habrán de pagarse viaje y estancia de sus bolsillos o de los de sus editoriales. Sólo los escritores en "la lengua propia de Cataluña" podrán representar a la cultura catalana con los gastos pagados y los apoyos institucionales de la nació.

Ahí está el disparate del empeño en llamarse nación, en justificar con su existencia quién tendrá y quién no tendrá derechos en ella. ¿Entienden ahora para qué sirve un Estatuto donde se hable de nación catalana o lengua propia? He ahí la razón de su interés y de nuestro rechazo. No son palabras vacías de políticos ociosos; son el instrumento legal para convertir en ciudadanos de segunda a la mitad de la población de Cataluña. Ni siquiera tienen la disculpa del Tripartito. Ahora no está Esquerra para justificar multas lingüísticas o ferias adobadas con racismo cultural. Son ellos, los socialistas, junto a los comunistas, los únicos responsables.

Mientras Montilla arrastra su alma charnega por los bloques hacinados de Ciudad Badía, Cornellá o Rubí, sus compañeros de partido expulsan de la realidad institucional catalana el idioma en el que normalmente se comunican. Más le valía vender su contrabando político a la gente de ERC o de CiU, al menos así sabría con antelación con quién de los dos pactar después de las elecciones.        antoniorobles1789@hotmail.com

Presupuestos y elecciones catalanas
Editorial ABC 9 Agosto 2006

DESDE la aprobación -bajo mínimos- del nuevo Estatuto, la política catalana es una fuente cotidiana de sorpresas. No es extraño, si se consideran las insólitas circunstancias que permitieron al texto salir adelante. De hecho, el pacto entre Zapatero y CiU le ha costado la carrera política a Pascual Maragall y ha roto el tripartito así como, en buena medida, la alianza del PSOE con Esquerra Republicana en el Congreso. Todo depende ahora de unas elecciones anticipadas con resultado incierto. La candidatura de José Montilla abre una etapa inédita en la historia del PSC. CiU estaba preparada para una larga travesía del desierto, pero se ha convertido otra vez en referente para la mayoría a nivel nacional y cuenta con serias opciones de recuperar la Generalitat. ERC no ha sabido rentabilizar su posición privilegiada: el radicalismo y la inmadurez política de sus dirigentes demuestran que es un aliado poco fiable. Al final unos y otros se han convertido en víctimas del oportunismo de Zapatero. El presidente se desdijo de su promesa inicial de apoyar el texto que aprobara el Parlamento catalán, cambió de aliados a mitad de camino y pretende ahora convencer a los ciudadanos de que una norma de muy dudosa constitucionalidad es la panacea para todos los males del modelo territorial. Se acumulan los despropósitos uno tras otro, mientras que los problemas que realmente importan a la gente están abandonados a su suerte y los políticos eluden sus responsabilidades pasadas y presentes, ya sea respecto del «tres por ciento» o del fiasco en el Carmelo.

En este contexto, la coincidencia de las elecciones autonómicas con el debate de los presupuestos generales del Estado abre nuevas incógnitas. CiU tendrá que pisar el acelerador en su labor de oposición y no estará dispuesta a dar facilidades. La promesa de Zapatero de desarrollar cuanto antes el Estatuto para que el PSC obtenga rentabilidad electoral puede convertirse en papel mojado si el PSOE necesita del apoyo convergente en el Congreso. Téngase presente que las cuentas públicas para 2007 tienen una singular importancia política por tratarse de un año electoral a nivel autonómico y local. Un posible golpe de efecto sobre el aeropuerto de El Prat, aparcado durante el debate estatutario, vendría a complicar más las cosas. Si, como es probable, el resultado de las urnas catalanas exige un Ejecutivo de coalición, tanto ERC como CiU intentarán jugar la doble baza en Madrid y en Barcelona. Todo un campo para las complicidades y los guiños políticos que los ciudadanos contemplan con escepticismo y desinterés como se puso de manifiesto el día del referéndum. Lo peor de todo sería que la gestión de los asuntos públicos quedara paralizada de nuevo y se perdiera otra legislatura en repartos estériles de poder entre los partidos políticos.

El 22 de agosto
BERNARD LEWIS ABC 9 Agosto 2006

... A la larga, parece que lo mejor, y tal vez la única esperanza, sea apelar a aquellos musulmanes, iraníes, árabes y otros que no comparten esas percepciones y aspiraciones apocalípticas y que se sienten igual de amenazados que nosotros...

DURANTE la Guerra Fría, ambos bandos poseían armas de destrucción masiva, pero no las utilizaron, disuadidos por lo que se conocía como DMA, o destrucción mutua asegurada. No cabe duda de que unas limitaciones similares han impedido su uso en el conflicto entre India y Pakistán. En nuestros días, parece estar aflorando un nuevo enfrentamiento de ese tipo entre un Irán que podría poseer armas nucleares y sus enemigos favoritos, bautizados por el difunto ayatolá Jomeini como el Gran Satán y el Pequeño Satán, es decir, Estados Unidos e Israel. Contra Estados Unidos, las bombas podrían ser lanzadas por terroristas, un método que cuenta con la ventaja de no llevar remitente. Contra Israel, el objetivo es lo bastante reducido como para intentar sembrar la destrucción mediante un bombardeo directo.

Parece cada vez más probable que los iraníes tengan o vayan a tener muy pronto armas nucleares a su disposición, gracias a sus investigaciones (iniciadas hace unos 15 años), a algunos de sus complacientes vecinos, y a los siempre serviciales gobernantes de Corea del Norte. El lenguaje empleado por el presidente iraní Ahmadineyad parece dar a entender el realismo y, de hecho, la inminencia de esta amenaza. ¿Impedirían las mismas limitaciones, el mismo temor a una destrucción mutua asegurada, que un Irán en posesión de armas nucleares las utilizara contra EE. UU. o Israel?

Existe una diferencia radical entre la República Islámica de Irán y otros gobiernos provistos de armas nucleares. Esta diferencia se manifiesta en lo que sólo puede describirse como la visión apocalíptica del mundo de los actuales gobernantes iraníes. Esta visión y expectativa del mundo, intensamente expresada en discursos, artículos e incluso libros de texto, claramente moldean la percepción y, por consiguiente, las políticas de Ahmadineyad y sus discípulos.

Incluso en el pasado estaba claro que los terroristas que afirman actuar en nombre del islam no sentían remordimiento alguno al asesinar a un gran número de musulmanes. Un ejemplo notable fueron los atentados en las embajadas estadounidenses del este de África en 1998, que se cobraron la vida de algunos diplomáticos estadounidenses y de un número muy superior de transeúntes locales y neutrales, muchos de ellos musulmanes. Y en los últimos 15 años ha habido muchas otras víctimas musulmanas en diversos atentados terroristas.

Por lo general, la frase «Alá conocerá a los suyos» se utiliza para explicar esa despreocupación aparentemente despiadada; significa que, mientras que a las víctimas infieles, es decir, a las no musulmanas, les espera un merecido castigo en el infierno, los musulmanes serán enviados directamente al cielo. Según este punto de vista, los terroristas en realidad están haciendo un favor a sus víctimas musulmanas al darles un acceso rápido al paraíso y sus placeres: las recompensas sin las pugnas del martirio. Los libros de texto de las escuelas dicen a los jóvenes iraníes que estén preparados para un combate mundial definitivo contra un enemigo maligno, conocido como EE. UU., y que se preparen para los privilegios del martirio.

Aunque es posible, un ataque directo contra EE. UU. es menos probable en un futuro inmediato. Israel es un objetivo más cercano y sencillo, y Ahmadineyad ha dado indicios de pensar de ese modo. Al observador occidental enseguida se le ocurrirán dos posibles elementos de disuasión. El primero es que un ataque que destruyera Israel también aniquilaría casi con total seguridad a los palestinos. El segundo es que semejante ataque provocaría una devastadora represalia de Israel contra Irán, ya que cabe dar por supuesto que los israelíes han realizado los preparativos necesarios para un contraataque incluso después de un holocausto nuclear en su país.

El primero de esos posibles elementos de disuasión bien podría ser motivo de preocupación para los palestinos, pero aparentemente no para sus adalides fanáticos en el Gobierno iraní. Como ya se ha mencionado, el segundo elemento de disuasión -la amenaza de represalias directas contra Irán-, ya se ve debilitado por el complejo de suicidios o martirios que afecta a algunas zonas del mundo islámico actual, sin parangón en otras religiones y tampoco, de hecho, en el pasado islámico. Este complejo ha cobrado incluso más importancia en la actualidad, debido a esta nueva visión apocalíptica.

En el islam, al igual que en el judaísmo y la cristiandad, existen ciertas creencias relativas a la lucha cósmica al final de los tiempos: Gog y Magog, el Anticristo, el Apocalipsis y, para los musulmanes chiíes, el esperado retorno del Imán Oculto, que culminará con la victoria final de las fuerzas del bien sobre el mal, independientemente de cómo se definan esos conceptos. Sin duda, Ahmadineyad y sus seguidores creen que ese momento ha llegado, y que la batalla final ha comenzado y, de hecho, está muy avanzada. Puede que incluso tenga fecha, como indican las varias referencias del presidente iraní respecto a dar su respuesta definitiva a EE. UU. sobre el desarrollo nuclear el 22 de agosto. Al principio se habló de «finales de agosto», pero la declaración de Ahmadineyad fue más precisa.

¿Qué importancia tiene el 22 de agosto? Este año, el 22 de agosto se corresponde en el calendario islámico con el 27.º día del mes de Rayab del año 1427. Según la tradición, ésa es la noche en la que muchos musulmanes conmemoran el vuelo nocturno del profeta Mahoma a lomos del caballo alado Buraq, primero hasta la «mezquita más remota», normalmente identificada con Jerusalén, y luego hasta el cielo y de nuevo a la Tierra (ver Corán XVII.1). Ésta podría considerarse una fecha apropiada para el fin apocalíptico de Israel y, si es necesario, del mundo. No es ni mucho menos seguro que Ahmadineyad esté preparando unos acontecimientos tan catastróficos precisamente para el 22 de agosto. Pero convendría tener en cuenta esa posibilidad.

Un pasaje del ayatolá Jomeini, citado en un libro de texto iraní de 11.º curso, es revelador: «Anuncio contundentemente a todo el mundo que si los devoradores del mundo (es decir, las potencias infieles) desean oponerse a nuestra religión, nosotros nos opondremos a su mundo entero y no cesaremos hasta lograr la aniquilación de todos ellos. O somos todos libres, o recurriremos a la mayor libertad, que es el martirio. O nos estrechamos la mano por la alegría de la victoria del islam en el mundo, o todos nosotros buscaremos la vida eterna y el martirio. En ambos casos, la victoria y el éxito son nuestros».

En este contexto, la destrucción mutua asegurada, el elemento disuasorio que funcionó tan bien durante la Guerra Fría, no tendría sentido. Al final de los tiempos, habrá una destrucción general de todos modos. Lo que importará será el destino final de los muertos: el infierno para los infieles y el cielo para los creyentes. Para las personas con esta mentalidad, la DMA no es una limitación, sino un aliciente.

Por tanto, ¿cómo podemos enfrentarnos a un enemigo así, con semejante concepto de la vida y la muerte? Evidentemente, es posible y necesario tomar algunas precauciones inmediatas. A la larga, parece que lo mejor, y tal vez la única esperanza, sea apelar a aquellos musulmanes, iraníes, árabes y otros que no comparten esas percepciones y aspiraciones apocalípticas y que se sienten igual de amenazados que nosotros, e incluso más. Debe de haber muchos, probablemente incluso una mayoría en las tierras del islam. Ha llegado la hora de que salven a sus países, sus sociedades y su religión de la locura de la DMA.

BERNARD LEWIS, Catedrático emérito de Princeton
The Wall Street Journal © 2006 Dow Jones & Company

Las lágrimas de siniora
Por RAMÓN PÉREZ-MAURA ABC 9 Agosto 2006

Al fin el pasado lunes, tras casi un mes de respuesta israelí a la agresión sufrida de un grupo terrorista, logró el Gobierno libanés reunir en Beirut durante unas horas a los ministros de Exteriores de los veintidós países integrados en esa entelequia que responde al nombre de «Liga Árabe». Ante ellos, el primer ministro libanés, Fouad Siniora, lloró al evocar el grave sufrimiento que padece su pueblo. No hubiera estado de menos que también admitiese alguna responsabilidad en el padecer de los suyos. Responsabilidad derivada de la forma en que ha malbaratado el mandato popular con el que llegó al poder el año pasado.

En la estela del asesinato -14 de febrero de 2005- del ex primer ministro libanés Rafik Hariri, el Líbano se levantó contra el control ejercido por Siria sobre el país. El hijo segundogénito de Hariri, Saad, asumió la jefatura de un movimiento político multiconfesional que arrasó en las urnas hace catorce meses consiguiendo 76 de los 128 escaños en juego. El joven Hariri, 36 años en la actualidad, dejó la jefatura del Gobierno a Fouad Siniora. Y ahora, Siniora defiende la actuación de Hizbolá y pretende convencernos de que esta herramienta terrorista de Siria e Irán representa en su lucha contra Israel la voluntad de todos los libaneses. Quizá podamos convenir que no debe entusiasmar a los libaneses que han visto el salto atrás que han dado por la inexplicable autonomía otorgada al grupo terrorista. Siniora, por más que aparente discrepancias con el abiertamente prosirio presidente, el general Émile Lahoud, está hoy defendiendo posiciones en sintonía con el Gobierno de Damasco, cuyo nombre está lejos de aparecer inmaculado en la investigación por el asesinato de Hariri. Y convendría aclarar qué justificación puede tener que el reunificado Ejército libanés que el general Lahoud aspiraba a dejar como gran fruto de sus nueve años de Presidencia que expiran en 2007 no intentara nunca integrar a los milicianos de Hizbolá. ¿Qué bien esperaban Damasco y Teherán que hiciera Hizbolá en reemplazo de un excluido Estado libanés?

Urge que no por mucho comentar hechos inverosímiles les otorguemos pátina de normalidad. Sólo el lunes, después de veintisiete días de conflicto, tuvo a bien el Gobierno libanés disponer la movilización de los 15.000 reservistas de su Ejército y su progresivo envío al Sur del país. ¿Por qué hasta ahora no se había considerado necesario recurrir a ellos? ¿Pensaban guardarlos para mejor ocasión? Otros sí: el Ejército israelí, universalmente considerado una de las máquinas de guerra más potentes del mundo, lleva un mes atacando a un grupo terrorista. Y día a día éste demuestra su capacidad de resistir y responder. ¿Cuál era la respuesta «proporcionada» que había que aplicar a este Ejército terrorista capaz de soportar así a la poderosa maquinaria israelí?

Siguientes pasos con Irán
HENRY A. KISSINGER ABC 9 Agosto 2006

La atención mundial está centrada en los combates en el Líbano y en la Franja de Gaza, pero el contexto nos devuelve inevitablemente a Irán. Por desgracia, la diplomacia encargada de ese asunto se ve constantemente desbordada por los acontecimientos. Mientras los explosivos llueven sobre ciudades libanesas y hebreas, e Israel recupera parte de Gaza, la propuesta de negociar sobre el programa de armamento nuclear hecha a Irán el pasado mayo por los denominados Seis (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China), sigue pendiente de respuesta. Es posible que Teherán interprete el tono casi suplicante de algunas comunicaciones recibidas como un signo de debilidad o irresolución. O quizá la violencia en el Líbano haya hecho a los mulás reflexionar acerca de los riesgos que conlleva el cortejar y desencadenar una crisis.

Independientemente de cómo se interpreten las hojas de té, la actual convulsión en Oriente Próximo podría convertirse en un punto de inflexión. A lo mejor Irán acaba comprendiendo la ley de las consecuencias inesperadas. Por su parte, los Seis ya no pueden posponer por más tiempo el afrontar el doble reto planteado por Irán. Por una parte, el proyecto de fabricar armas nucleares representa la entrada de Irán en la modernidad a través del símbolo de poder del Estado moderno; al mismo tiempo, esta reivindicación la plantea un tipo de extremismo apasionado que durante siglos ha mantenido al Oriente Próximo musulmán sin modernizar. Este enigma sólo se puede resolver sin conflicto si Irán adopta una modernidad coherente con el orden internacional y una interpretación del islam compatible con la coexistencia pacífica.

Por el momento, los Seis se han mostrado indecisos respecto a cómo responder si Irán se negara a negociar, a excepción de unas cuantas amenazas poco concretas de imponer sanciones a través del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Pero si el punto muerto entre el tenso autocontrol de los Seis y las provocativas imprecaciones del presidente iraní conduce a la aquiescencia de hecho con el programa nuclear iraní, las perspectivas del orden multilateral internacional se eclipsarán en todas partes. Si los miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania son incapaces de alcanzar conjuntamente objetivos a los que se han comprometido en público, todos los países, en especial los que componen el grupo de los Seis, se enfrentarán a amenazas crecientes, ya se trate de un aumento de la presión de los grupos islámicos radicales internos, de actos terroristas o de las conflagraciones casi inevitables desencadenadas por la proliferación de armas de destrucción masiva.

La analogía de ese desastre no es Munich, donde las democracias cedieron a Hitler la parte de Checoslovaquia de habla alemana, sino la respuesta cuando Mussolini invadió Abisinia. En Munich, las democracias pensaban que las exigencias de Hitler estaban esencialmente justificadas por el principio de autodeterminación; lo que repudiaban eran principalmente sus métodos. En la crisis abisinia, la naturaleza del desafío era indiscutible. La Liga de Naciones votó por una inmensa mayoría a favor de considerar la aventura italiana como una agresión e imponer sanciones. Pero retrocedió ante las consecuencias de su acción y rechazó un embargo petrolífero, que Italia no habría podido superar. La Liga de Naciones nunca se recuperó de esa catástrofe. Si los foros de los Seis en relación con Irán y Corea del Norte experimentan un fracaso comparable, la consecuencia será un mundo de proliferación desenfrenada, que no se regirá ni por los principios rectores ni por las instituciones en funcionamiento.

Un Irán moderno, fuerte y pacífico podría convertirse en pilar de estabilidad y progreso en la región. Esto no puede ocurrir a no ser que sus líderes decidan entre representar a una causa o a una nación, si su motivación básica es la cruzada o la cooperación internacional. El objetivo de la diplomacia de los Seis debería ser el de obligar a Irán a tomar esta decisión. La diplomacia nunca actúa en un vacío. No sólo persuade mediante la elocuencia de quienes se dedican a ella, sino también reuniendo un equilibrio de incentivos y riesgos. El famoso dicho de Clausewitz, que la guerra es una continuación de la diplomacia por otros medios, define el reto y los límites de ésta. La guerra puede imponer la sumisión; la diplomacia necesita evocar el consenso. El éxito militar permite al vencedor en la guerra ordenar, al menos de manera provisional. El éxito diplomático se da cuando las partes principales quedan considerablemente satisfechas; crea -o debería esforzarse por crear- fines comunes, al menos en lo referente al objeto de la negociación; de lo contrario, ningún acuerdo dura mucho tiempo. El riesgo de la guerra radica en exceder los límites objetivos; la maldición de la diplomacia es sustituir el fin por el procedimiento. La diplomacia no debería confundirse con la labia. No es un ejercicio de oratoria sino conceptual. Cuando adopta una pose para públicos de su propio país, favorece los retos radicales en lugar de superarlos. El primer requisito de una diplomacia eficaz es analizar el marco en el que actúa, porque eso determina cómo se perciben los incentivos y las sanciones.

A menudo se afirma que lo que hace falta en relación con Irán es una diplomacia comparable a la que, en la década de 1970, llevó a China de la hostilidad a la cooperación con EE.UU. Pero no fue una diplomacia hábil la que convenció a China para entrar en este proceso. Por el contrario, fue una década de conflicto cada vez más enconado con la Unión Soviética la que llevó a China a la convicción de que la amenaza a su seguridad no procedía tanto de los Estados Unidos capitalista como de la creciente concentración de fuerzas soviéticas al norte de su frontera. Los choques de las fuerzas soviéticas y chinas a lo largo del río Usuri aceleraron la retirada de Pekín de la alianza soviética. La contribución de la diplomacia estadounidense fue entender la importancia de estos acontecimientos y actuar con ese conocimiento. El gobierno de Nixon no convenció a China de que necesitaba cambiar sus prioridades. Lo que hizo fue convencerla de que atender a sus necesidades estratégicas era seguro y mejoraría sus perspectivas a largo plazo. Lo hizo concentrando el diálogo diplomático en objetivos geopolíticos básicos y manteniendo en suspenso los asuntos contenciosos. El Comunicado de Shanghai de 1972, primer comunicado oficial chino-estadounidense, simbolizó este proceso. En contra del canon establecido, enumeraba una serie de desacuerdos que se mantenían, como preludio al esencial objetivo común de impedir las aspiraciones hegemónicas de terceras partes no mencionadas, en clara alusión a la Unión Soviética.

El reto de la negociación iraní es mucho más complejo. En los dos años que precedieron a la apertura a China, ambas partes habían emprendido acciones sutiles, recíprocas, simbólicas y diplomáticas para transmitir sus intenciones. En el proceso, habían alcanzado tácitamente una interpretación paralela de la situación internacional, y China optó por intentar vivir en un mundo cooperativo. Nada de eso ha ocurrido entre Irán y Estados Unidos. Ni siquiera se ha dado algocercano a una visión comparable del mundo. Irán ha respondido con indirectas a la oferta estadounidense de entablar negociaciones y ha inflamado las tensiones en la región. Aunque los ataques desde Líbano a Israel y el secuestro de soldados israelíes por parte de Hizbolá no se hayan planeado en Teherán -como ahora asegura el presidente iraní, en lo que constituye una retirada significativa de su anterior oratoria belicosa- no se habrían producido si sus perpetradores los hubieran considerado incongruentes con la estrategia iraní. En resumen, Irán no ha tomado aún la decisión sobre qué mundo desea; o ha tomado la decisión equivocada desde el punto de vista de la estabilidad internacional. Si lograr conferir una sensación de urgencia a la diplomacia de los Seis y una nota de realismo a las actitudes de Teherán, la crisis de Líbano podría constituir un momento decisivo.

Hasta ahora, Irán ha estado haciendo tiempo. Los mulás parecen querer acumular tanta capacidad nuclear como les sea posible, aunque se vieran obligados a suspender el enriquecimiento, para estar en condiciones de usar la amenaza de reanudar su programa de armamento como medio de aumentar su influencia en la región. Dado el ritmo de la tecnología, la paciencia puede fácilmente convertirse en evasión. Los Seis tendrán que decidir con cuánta severidad van a insistir en sus convicciones. Más concretamente, tendrán que estar dispuestos a actuar con decisión antes de que el proceso tecnológico haga irrelevante el objetivo de interrumpir el enriquecimiento de uranio. Mucho antes de llegar a ese punto habrá que acordar sanciones. Para ser eficaces, éstas deben ser generales; las medidas a medias y simbólicas combinan las desventajas de todas las líneas de acción. Las consultas entre aliados deben evitar la indecisión que la Liga de Naciones expresó sobre Abisinia. Debemos aprender de las negociaciones con Corea del Norte a no meternos en un proceso con largas pausas para solucionar desacuerdos dentro del gobierno y dentro del grupo negociador, mientras la otra parte aumenta su potencial nuclear. En lo que respecta a los socios de Estados Unidos, existe igualmente la necesidad de decisiones que les permitan seguir un curso paralelo.

La suspensión del enriquecimiento de uranio no debería ser el fin del proceso. El siguiente paso debería ser la elaboración de un sistema mundial de enriquecimiento nuclear en centros designados de todo el mundo y bajo control internacional, como Rusia ha propuesto para Irán. Esto restaría validez a las alegaciones de que se está discriminando a Irán y establecería una pauta para el desarrollo de la energía nuclear sin que estallara una crisis cada vez que un nuevo participante se incorpora al juego nuclear.

El presidente Bush ha anunciado que Estados Unidos está dispuesto a tomar parte en las conversaciones de los Seis con Irán para impedir que nazca un programa de armamento nuclear iraní. Pero no será posible separar las negociaciones nucleares de una revisión global de las relaciones que Irán mantiene en general con el resto del mundo. El legado de la crisis de los rehenes, las décadas de aislamiento, y el aspecto mesiánico del régimen iraní ponen enormes trabas a la diplomacia. Si Teherán insiste en combinar la tradición imperial persa con el fervor islámico contemporáneo, es inevitable la colisión con Estados Unidos, y de hecho, con los demás socios negociadores del grupo de los Seis. Sencillamente, no podemos permitir que se materialice el sueño iraní de implantar un régimen imperial en una región de tanta importancia para el resto del mundo.

Al mismo tiempo, si se concentra en desarrollar los talentos de su gente y los recursos de su país, Irán no debería tener nada que temer de Estados Unidos. Por difícil que sea imaginar que Irán, bajo su actual presidente, participe en un esfuerzo que le exija abandonar sus actividades terroristas o su respaldo a instrumentos como Hizbolá, esta conciencia debería emerger del procedimiento diplomático y no de un postulado a priori. Un planteamiento así implicaría redefinir el objetivo del cambio de régimen, lo cual proporcionaría a Irán la oportunidad de cambiar verdaderamente de rumbo, independientemente de quién ocupe el poder. Es importante traducir dicha política en objetivos precisos y que puedan verificarse de forma transparente.

El diálogo geopolítico no sustituye a una solución rápida de la crisis del enriquecimiento de uranio. Ésa deberá abordarse de manera separada, con rapidez y firmeza. Pero depende en buena parte de que una actitud inquebrantable en ese tema se entienda como el primer paso en la invitación más amplia a que Irán retorne al mundo en general. Al final, Estados Unidos deberá estar preparado para hacer valer sus esfuerzos con objeto de impedir que Irán desarrolle un programa de armamento nuclear. Por esa misma razón, Estados Unidos está obligado a explorar todas las alternativas dignas.
(c) 2006 Tribune Media Services, Inc.

Islamofascismo
Un enemigo como no hay otro
Larry Elder Libertad Digital 9 Agosto 2006

"Si hay más integrantes de al Qaeda tan sádicos como este tío parece ser, entonces estamos metidos de veras en una guerra larga y desagradable". Daniel Schorr, de la National Public Radio, hacía este comentario sobre la diatriba antiamericana de Zacarías Moussaoui, el denominado terrorista número 20, ante el tribunal. Sí, señor Schorr, los islamofascistas –los que nos quieren muertos– son, de verdad, así de "sádicos". Pero no es más que una muestra de que hay un montón de gente que, pese a que debería ya saber de qué va esto, aún no lo pilla.

Nelson Mandela, uno de los símbolos más destacados de autoridad moral política en todo el mundo, se reunió recientemente con una "activista" palestina. La BBC informó de este encuentro así: "El ex Presidente [sudafricano] Nelson Mandela ha celebrado una reunión de bajo nivel con la activista palestina Leila Jaled, dado que 'no está implicado' en el conflicto de Oriente Medio y no desea verse arrastrado a él". ¿Quién es esta "activista" palestina?

El camino a la fama de Leila Jaled comenzó en 1969. Formó parte de un equipo que secuestró el vuelo 840 de la TWA, un avión que se suponía que transportaba a Isaac Rabin, entonces embajador israelí en Estados Unidos. Rabin, sin embargo, no estaba a bordo. De modo que los secuestradores hicieron aterrizar el vuelo en Damasco y, después de que pasaje y tripulación desembarcaran, volaron el avión por los aires.

Jaled se sometió entonces a una serie de operaciones de cirugía plástica. Habiendo modificado con éxito su apariencia, Jaled se embarcó en 1970 en el vuelo 219 de El Al a Ámsterdam para otro secuestro más. Esta vez, la seguridad de abordo frustró el secuestro desarmando a Jaled y matando a su cómplice. El avión aterrizó con seguridad en Londres, aunque el co-secuestrador de Jaled logró disparar a un miembro de la tripulación. Pasó en la cárcel unos sorprendentes 28 días, antes de que Gran Bretaña la liberase como parte de un intercambio de rehenes secuestrados por otros terroristas.

Jaled, téngalo presente, rechaza la etiqueta "terrorista". "Un terrorista, en mi opinión", dice Jaled, "hace las cosas simplemente para dañar a otros seres humanos sin ningún fin político concreto". Vaya. Obviamente, la BBC y ella utilizan el mismo diccionario. ¿Cuántos aviones tiene uno que secuestrar para ser elevado (o rebajado) al estatus de "terrorista"? Las cosas podrían ser peor. La BBC podría haberla calificado de "pasajera frecuente".

Pero tal vez eso no sea lo bastante sádico. ¿Qué tal Miriam Farahat? Farahat, conocida como Um Nidal (Madre de la Lucha) trabaja como diputada por Hamas en el parlamento palestino. ¿El motivo de su fama? Tres de sus seis hijos murieron en campañas de asesinato de israelíes. Un vídeo de reclutamiento de Hamas muestra a Farahat enseñando a su hijo de diecisiete años cómo matar israelíes y diciéndole que no vuelva. Misión cumplida. En el 2002, ese hijo asesinaba a cinco estudiantes judíos. Otro fallecía cuando las fuerzas aéreas israelíes disparaban contra su vehículo, que transportaba misiles Kassam. Farahat celebró su muerte: "Estoy tan orgullosa. Me encantaría tener más hijos que ofrecer."

¿Qué tal Nizar al-Hindawi? En 1986, Hindawi, jordano, y su novia católica irlandesa embarazada hacían arreglos para casarse. Hicieron planes para un volar inmediatamente desde el aeropuerto londinense de Heathrow hasta Tel Aviv, Israel, para después viajar a Jordania para la ceremonia de matrimonio y la luna de miel. Pero Hindawi reservó un vuelo aparte para su novia embarazada, explicándole que (¡ups!) su patrón ya le había pagado el billete para viajar a Israel en un vuelo posterior. Le compró un billete a Israel con El Al, entregándole una maleta con ruedas para usar en el viaje. Un avispado agente de seguridad de El Al en Heathrow, sospechando de una mujer irlandesa soltera visiblemente embarazada viajando a Israel sola para unas vacaciones en Pascua, ordenó que su equipaje fuera registrado. Descubrieron un doble fondo en su maleta –claramente desconocido para la joven embarazada– bajo el cual había 3,5 libras del mismo tipo de explosivo plástico utilizado para volar el avión de Pan Am sobre Lockerbie, Escocia. La maleta también contenía un mecanismo detonador camuflado como calculadora.

En el libro "Victoria en Trípoli", Joshua London escribe acerca de los piratas musulmanes de Berbería. Atacaban navíos americanos en el siglo XVIII, asaltando los barcos y esclavizando a la tripulación. Thomas Jefferson, entonces embajador americano en Francia, y John Adams, entonces embajador en Gran Bretaña, visitaron al embajador residente de Trípoli (la Libia de hoy en día) para negociar un tratado encaminado a proteger a los barcos americanos de los piratas de Berbería. ¿Por qué, le preguntaron Adams y Jefferson, es su gobierno tan hostil a los incipientes Estados Unidos de América? Después de todo, no tenemos conflicto con ustedes, ni ustedes con nosotros.

El embajador de Trípoli les dijo, tal y como se informó al Congreso Continental, que esa hostilidad "se basa en las Leyes de su Profeta, escritas en el Corán, que dicen que todas las naciones que no reconocen su autoridad son pecadoras, que declarar la guerra contra ellos dondequiera que se los encuentren es su derecho y su deber como también lo es hacer esclavos a todos los que puedan tomar como prisioneros, y que todo musulmán que sea herido en batalla es seguro que va a al Paraíso".

Sí, son "sádicos". Y sí, estamos "realmente metidos en una guerra larga y desagradable".

Narbona culpa de los fuegos a «despechados» que ya no trabajan en el Gobierno gallego
Rajoy pide a Touriño que acepte la «ayuda de todos» y afirma que exigirá explicaciones en septiembre
C. Trujillo  La Razón 9 Agosto 2006

El PP exigirá explicaciones. Y la ministra de Medio Ambiente, por la parte que le toca, las dará. Pero allá por septiembre, cuando la temporada de incendios haya concluido. Mientras tanto, la guerra de acusaciones entre PP y PSOE sigue abierta. Y propicia, incluso, el desenterramiento de viejas hachas de batalla como la del «Prestige».

Si anteayer era el PP el que, con documentos fehacientes, denunciaba que para apagar fuegos en Galicia es necesario tener un perfecto conocimiento de la lengua, y que muchos de los que habían demostrado gran experiencia en la extinción de las llamas se habían quedado fuera de las brigadas; ayer era la ministra la que acusaba a «los despechados de provocar los incendios».

Textualmente, Narbona arguyó: «Se barajan actos de despechados por no haber sido contratados este año en las cuadrillas de incendios». Quemadas más de 5.000 hectáreas. Tras tirar la piedra y decir que, de todas maneras, esto no son más que especulaciones, la titular de Medio Ambiente narró la inmediata actuación de su ministerio: «Antes de que se declarase la alerta 1, los medios ya estaban a disposición de la comunidad gallega. El 35% de los del ministerio están ahora mismo actuando allí».

Los focos activos, ayer alrededor de 80, han arrasado ya en Galicia más de 5.000 hectáreas, según reconoció Narbona. En total, en lo que va de año, ya se han quemado cerca de 19.000. La «rápida» y «acertada» actuación de la que habla Medio Ambiente –en referencia a la Xunta y al propio ministerio– ha levantado polvareda en el PP, que ayer anunció que exigirá todas las explicaciones que sean necesarias: «No es el momento; ahora hay que colaborar. Pero cuando haya que hablar de política, hablaremos de política», sentenció ayer Mariano Rajoy, líder de los populares, durante su visita a Meis (Pontevedra).

El que fue más allá en sus recomendaciones fue el portavoz del PP , Eduardo Zaplana, que dijo: «Si hubieran adoptado las medidas que existían y la experiencia acumulada por los gobiernos del PP se hubiera mantenido, estaríamos ante una situación distinta». Y añadió: «Donde gobierna el PSOE con nacionalistas están mas preocupados de las definiciones de nación y nacionalidad». Dejando de lado las cuestiones y conceptos de nación, el líder nacional del PP instó a la Xunta a aceptar «la ayuda de todos para acabar con el fuego». Ofreció, además, a todos los miembros de su partido de los que afirmó: «Están a disposición de las autoridades para ayudar en la medida de nuestras posibilidades». Él, como líder de la oposición, presentó ante el Congreso un decreto para regular las ayudas a personas afectadas.

Por otra parte, ayer exigió al Gobierno que presente un Real Decreto de medidas contra incendios que contemple algunas específicas para Galicia. El paquete de actuaciones que los populares sugieren al Ejecutivo son, prácticamente, las mismas que pidieron el año pasado tras el incendio de Guadalajara. Y que el Gobierno rechazó. Entre ellas destacan: Seguir la política puesta en marcha por el PP y reconocer el fracaso de la reforma de la Ley de Montes; dotación de más fondos en la partida presupuestaria de Medio Ambiente destinada a las Comunidades Autónomas o especialización del Ejército, entre otras.

Por otra parte, ayer otras tres personas fueron detenidas en relación con la quema forestal. Con estas detenciones, una en Santiago, otra en Outeiro de Rei (Lugo) y otra en Lalín ya son seis las personas inculpadas, presuntamente, de «incendiarias».

«Me rechazaron por no acreditar que sabía gallego, pero ayer me llamaron para trabajar»
R. Serrano  La Razón 9 Agosto 2006

Madrid- José Luis Varela Ramos, conductor coruñés de motobomba de 42 años, asegura que fue el «primer sorprendido» cuando el pasado lunes le llamaron, primero de la Consellería gallega de Presidencia y luego de la de Medio Rural para incorporarse a las labores contra el fuego. Un mes y medio antes le habían denegado su solicitud «por la causa 54», es decir, no acreditar su conocimiento del idioma gallego. «No pude presentar el certificado por un problema con el archivo escolar. Días más tarde lo presenté, pero me volvieron a rechazar porque no lo hice dentro del plazo establecido», relata.

A su juicio, los incendios que asolan Galicia han forzado a la Xunta a flexibilizar los criterios burocráticos y a contratar a más gente que, como él, tiene más de tres años de experiencia en la conducción de vehículos de extinción. Aunque no descarta que haya sido la presión de «otros grupos políticos». Porque su caso no es único. Al menos a Varela le han llegado noticias de «personas en situaciones parecidas» a la suya.

Admite que, cuando le denegaron el empleo se sintió «un poco discriminado», pero no piensa dejar que eso repercuta en su trabajo. «Voy a desempeñar mi función al 100 por ciento, porque la situación es dramática y lo requiere». A su juicio, el fuego dista mucho de estar controlado, tal y como asegura el presidente de la Xunta. «Creo que estaría controlado si hubiera10 o 15 focos en lugar de 80 o 100».

El gallego no apaga incendios
Martinmorales Estrella Digital 9 Agosto 2006

"Quiero aprender gallego para poder apagar incendios en Galicia y de paso para decirle a Pérez Touriño memo, en gallego."

La ministra de Medio Ambiente viaja hoy a Galicia
Narbona cree que "personas despechadas" excluídas de "brigadas forestales" podrían estar detrás de los incendios
Rajoy reprocha a la Xunta que los miembros de estos equipos estén obligados a saber gallego
Efe Estrella Digital  9 Agosto 2006

Madrid

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, advirtió ayer del riesgo "extremo" de incendios en Galicia, Cataluña, Baleares y el sur peninsular e hizo un llamamiento a los ciudadanos para que denuncien a los autores y evitar así que estos hechos delictivos que ponen en riesgo vidas humanas queden impunes. La ministra fue más lejos en sus afirmaciones y advirtió que este año, además de los factores considerados habituales entre los pirómanos (enfermedades patológicas o intereses urbanísticos), está el hecho de que algunos de los autores podrían ser "personas con actitudes despechadas por no haber sido contratados en brigadas forestales".

La titular de Medio Ambiente compareció ayer en rueda de prensa para informar de la situación de los incendios forestales que asolan algunas comunidades, en especial Galicia, en donde se han quemado en lo que va de año unas 18.500 hectáreas, de las cuales unas 5.000 fueron arrasadas en la última semana. Durante los últimos veinticinco años se han registrado en Galicia más de 121.000 incendios, a los que se suman los 7.000 que se han producido este año (con datos cerrados el 31 de julio).

Narbona anunció que, aparte de un informe sobre las causas de los incendios en España que está elaborando el Ministerio de Medio Ambiente, su Departamento, junto con la Xunta, encargará a un grupo de expertos y a universidades otro concreto de Galicia para analizar las "motivaciones" de los causantes de los fuegos.

La ministra avanzó que hoy viajará a Galicia para "conocer de cerca" el grado de coordinación entre administraciones en los trabajos de extinción de incendios y la operatividad de las aeronaves y de las brigadas BRIF en la zona.

Asimismo, continuó, ha pedido comparecer en el Congreso, una vez que finalice la campaña de incendios, cuyos "niveles máximos de riesgo" se extienden hasta finales de septiembre, y añadió que ése sería el momento para contestar a las críticas de la oposición. Narbona recordó que el 35 por ciento de los medios de su Departamento están desplegados en los incendios forestales en Galicia, en donde están operando 24 aparatos aéreos y 4 Brigadas de Lucha contra el Fuego (BRIF).

Añadió que la Xunta ha pedido "más medios", y el Ministerio aportó ayer tres nuevas aeronaves y otra brigada anti-incendios, y asimismo destinará una motobomba del Parque Nacional de Cabañeros y tres brigadas forestales de Balsaín. Además, la empresa pública Tragsa "está en condiciones" de aportar seis brigadas adicionales con 48 personas y maquinistas para ocho bulldozers.

Agregó que hay que seguir solicitando medios a las comunidades y agradeció la colaboración estos días de Asturias, Castilla León, Madrid, y especialmente Castilla La Mancha, que ha aportado sesenta personas, y asimismo valoró la "ayuda valiosísima" del Ejército, en tareas como el desalojo de zonas de riesgo.

En Galicia, Cataluña, Baleares y Sur de Andalucía la situación de alerta es "extrema", pero en el resto de España el riesgo es "alto", y los días actuales, en concreto, son "especialmente graves" desde el punto de vista de las condiciones meteorológicas. Está previsto, según el Instituto Nacional de Meteorología (INM), cierto "alivio" térmico en torno a mañana jueves y el viernes, pero la situación se recrudecerá el fin de semana, indicó.

Por ello, la ministra pide "máxima atención" en los próximos días para afrontar "la sequedad y las altas temperaturas e intensidad de los vientos, que hacen más virulentos los fuegos" y ello complica la extinción definitiva, ya que muchos incendios se reavivan.

Pidió "la máxima responsabilidad" a todas las instituciones y fuerzas políticas y a todos los ciudadanos, a quienes les insistió para que denuncien a los causantes de los fuegos, y especialmente en Galicia, para que se pueda castigar a los culpables por sus delitos.

"Características específicas"
En este sentido la ministra alertó de "las características específicas" de muchos de los incendios este año en Galicia, que son "actos intencionados muy próximos a núcleos urbanos" realizados "con cierta profesionalidad por los perjuicios que causan", y que pueden provocar "mucho daño" a las personas. En este sentido apuntó a que algunos de los autores podrían ser "personas con actitudes despechadas por no haber sido contratados en brigadas forestales".

Respecto a esta velada acusación de la ministra, el presidente del PP, Mariano Rajoy, demandó al Gobierno gallego que cuente para apagar los incendios que asolan Galicia "con quien mejor sabe hacerlo, hablen lo que hablen", en referencia a la exigencia del conocimiento de gallego por parte de la Xunta para formar parte de una Brigada forestal.

"Para apagar el fuego se puede no hablar cualquier idioma", defendió Rajoy en un visita a Meis (Pontevedra), uno de los cien municipios gallegos afectados por los incendios en esta jornada. Así, advirtió de que cuando se está haciendo política de cuestiones que afectan a la gente, "se corre el serio riesgo de hacer el ridículo".

Así, indicó al Gobierno gallego que las administraciones están para ser "eficaces, para resolver los problemas de la gente y no para tomar decisiones que a veces pueden sonar un poco a broma y luego ocurre lo que está pasando". Por estos motivos, defendió que para la extinción de los incendios hay que contar "con los que saben".

Así, defendió que si hay gente "experta" y que lleva años demostrando que lo hace bien, "hay que contar con ellos, hablen lo que hablen o piensen como piensen". "Aquí no estamos ante un problema de pensamiento político, si no de que hay un incendio y que lo apague quién mejor sabe hacerlo", argumentó.

El PP pedirá explicaciones más adelante
El líder de los populares gallegos advirtió de que la situación generada con los incendios en Galicia es "ciertamente grave" y defendió la implicación de todas las autoridades y la administración "con todas sus fuerzas y posibilidades, no hay medio que sobre", añadió. Asimismo y a respecto de los medios disponibles, adelantó que de "todo esto" el PP "hablará cuando pase" y pedirá explicaciones "de lo que se ha hecho y sobre todo de lo que no se ha hecho".

El dirigente popular dijo en Meis que el Partido Popular, sus alcaldes y concejales están "al alcance de todos" para ayudar y están a disposición de las autoridades para "luchar" contra los incendios. "Las autoridades deben aceptar las ayudas de todos, porque todos somos pocos para acabar con esto", defendió, al tiempo que destacó "el enorme trabajo" que en muchas ocasiones han hecho los vecinos "sin ayuda de nadie, más que de sus alcaldes y de los medios de los ayuntamientos".

"No queremos hablar de política pero lo haremos en el Parlamento de Galicia y en el Congreso de los Diputados, pediremos explicaciones en su momento", acabó reconociendo. El presidente nacional del PP aseguró además que "estas cosas" no se deben enfocar con "problemas de competencias". Así, consideró que a la hora de apagar el fuego hay que poner todos los medios a disposición de todos, "andar con unas u otras competencias, me parece absurdo", apostilló.

UPN DENUNCIA CONVERSACIONES CON ETA
Zapatero y la "ley del silencio" en Navarra
Elsemanaldigital 9 Agosto 2006

"El PSE se encuentra en una situación de indefinición, a la espera de lo que marque Madrid y de lo que exija la negociación con los terroristas", asegura Unión del Pueblo Navarro.

8 de agosto de 2006. El secretario general de UPN, Alberto Catalán, ha exigido a los socialistas que digan a los navarros "toda la verdad" sobre las conversaciones que "desde hace años" han mantenido con Batasuna, y que aún no han sido desmentidas, al tiempo que acusa al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero de "imponer la ley del silencio" a su partido en Navarra.

Para Catalán este "comportamiento oscurantista" del PSOE podría estar influido por el hecho de que la Comunidad foral es la única donde los socialistas aún no han proclamado candidato. Hasta ahora el que se venía posicionando como tal es el actual secretario general del PSN, Carlos Chivite, aunque por los rumores de las últimas semanas parece estar descartado como cabeza de lista para las elecciones autonómicas de 2007.

La decisión podría estar motivada por las críticas que ha venido haciendo Chivite al proceso de paz, sin embargo desde UPN se le reprocha que haya mantenido reuniones "secretas y no tan secretas" con Aralar, para hablar de la mesa de partidos y "modificar el estatus de Navarra". "¿Qué tiene que decir a todo esto el PSN? ¿Va a seguir callado el Sr. Chivite?, se ha preguntado Catalán.

En recientes declaraciones a este periódico, el diputado de UPN, Jaime Ignacio del Burgo, ponía de manifiesto que una de las incógnitas del proceso abierto tras el alto el fuego de ETA es saber qué va a pasar con Navarra, y cuáles son las intenciones del presidente del Gobierno. A él se ha referido Catalán al asegurar que "lo más preocupante es comprobar la desfachatez de Zapatero" al haber rechazado el consenso con el PP, "incumpliendo" el compromiso de no negociar mientras siga existiendo la violencia, así como por haber abandonado el Pacto Antiterrorista.

La formación que preside Miguel Sanz (partido que representa a los populares en Navarra) a su vez presidente de la Comunidad foral, cree que, en estos momentos, UPN supone un "estorbo" para los planes de Zapatero –aseguran fuentes consultadas- por lo que los próximos comicios serán muy disputados. Al respecto, Catalán también ha exigido a los socialistas navarros que digan si "estarían dispuestos a pactar con los nacionalistas, incluidos los batasunos" tras la cita con las urnas.

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