AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 10 Agosto  2006
El Estatuto ya está en vigor
EDITORIAL Libertad Digital 10 Agosto 2006

Oculto tras el humo de los incendios gallegos y el conflicto de Oriente Medio, el Estatuto catalán, el de la discordia, el texto que ha hecho correr ríos de tinta en los últimos meses y que ha alterado el pulso de todo el país, entró ayer en vigor silenciosamente. Lo hizo con un discreto discurso de Pasqual Maragall en Sant Jaume de Frontanyà, el pueblo que, con 31 habitantes, es el más pequeño de Cataluña. Todo un símbolo y la constatación de que los líderes del tripartito no desean seguir armando ruido con un Estatuto que no es, ni mucho menos, del gusto de todos los catalanes.

Esto ya lo imaginábamos. El resultado del referéndum, en el que ganó la abstención por goleada, no ofrece un escenario para echar cohetes al aire y alardear de triunfalismo estatutario. Sin ir más lejos, en el minúsculo pueblo del Berguedá donde Maragall ha querido celebrar la entrada en vigor del Estatuto, la mitad de los que fueron a votar aquel día votaron no. Esto Maragall lo sabe, y Montilla, y Artur Mas, y toda la clase política catalana que hizo el mayor de los ridículos convocando y perdiendo un referéndum en el que se plebiscitaba su gestión. Los ciudadanos por mayoría les dieron la espalda, pero ellos ahí siguen, inasequibles al fracaso y haciendo de la política una suerte de autismo en el que los trapos sucios siempre se lavan en casa.

Pero como, a pesar de todo, el sí se impuso al no y la abstención no cuenta, la máquina ha funcionado y desde ayer vivimos en un país asimétrico y en una nación de naciones. Esto, Pasqual Maragall también lo sabe, de ahí que ayer se confesase ante el menguado y rural auditorio de Sant Jaume de Frontanyà afirmando que el Estatuto es una "nueva constitución" y que la autonomía que él preside es "lo más parecido a un Estado de toda Europa". Por fin lo ha reconocido. Ha hecho falta poner todo patas arriba negando la evidencia para que, al final, el mismo día de su entrada en vigor, el artífice del engendro legislativo reconozca su verdadera naturaleza.

Porque el Estatuto es eso mismo, una constitución paralela para Cataluña, una Carta Magna a mayor gloria de sus políticos que no tardará en entrar en conflicto con la Constitución de verdad, la de 1978. Eso será el siguiente paso: las comisiones bilaterales, los conflictos de competencias y la asimetría como modelo para alumbrar la "España Plural" con la que Zapatero hincha las velas de su propaganda. Lo deseable es que la próxima vez no traten de engañarnos como lo han hecho esta. Los estatutos que están por venir; el gallego, el vasco y todos sus hijos putativos parten con la desventaja de ser los segundos pero con el camino desbrozado.

Si el estado de las Autonomías creó de la nada 17 clases políticas con sus 17 clientelas y sus 17 presupuestos, la "España Plural" va a poner a su disposición 17 constituciones, con sus privilegios, sus comités, su folclore aldeano y sus interminables demandas. El discursito de Maragall en Sant Jaume de Frontanyà es algo más que la entrada en vigor de un Estatuto autonómico, es el punto de arranque, y tal vez de no retorno, de todo lo que está por venir.

ETA y Galicia
¿Quiénes son hoy los terroristas?
GEES Libertad Digital 10 Agosto 2006

En el pensamiento político clásico, desde los griegos hasta Popper, el rigor en el uso del lenguaje político era sinónimo de la responsabilidad y la seriedad de la actuación política. La función del lenguaje es mostrar, con mayor o menor fortuna, la realidad. Por eso, cuando el lenguaje no se usa lealmente para definirla, entramos en el terreno de la locura o en el del cinismo y la mentira.

En el segundo año de Gobierno Zapatero, asistimos al uso del lenguaje como instrumento de ocultación y manipulación de la realidad. En el Ministerio del Interior se amontonan los informes acerca de la preocupante realidad de las calles vascas. Los responsables policiales lo saben perfectamente. Pero "ya no hay terrorismo", repite De la Vega ante el espanto de policías, concejales y empresarios vascos y navarros. En el lenguaje del Gobierno, ni ETA ni Hezbolá son terroristas.

Pero el uso de su lenguaje va más allá. Esta suavidad con ETA contrasta con la agresividad del lenguaje político contra otros colectivos que molestan al inquilino de La Moncloa. Las víctimas, el PP o el Foro de Ermua son "enemigos de la paz", y Aznar y Rajoy "amigos de las guerras". Ahora, cuando creen deslegitimados a éstos, van a por otros molestos testigos de su política.

Ante los incendios de Galicia, se han conocido la falta de medios humanos y la previa purga política y lingüística entre funcionarios y retenes. Con la llegada de socialistas y nacionalistas, profesionales con amplia experiencia en la lucha antiincendios quedaron fuera por no saber gallego. Pero tras las denuncias de los gallegos no nacionalistas acerca de las consecuencias, la ministra Narbona culpa precisamente a los depurados de iniciar los fuegos que han costado varios muertos. Dando un paso más, el Gobierno de Zapatero y los medios que lo escoltan empiezan a utilizar el término "terroristas" contra los pirómanos, previamente identificados con los retenes que no saben gallego. Sutilmente al principio, y groseramente después, cargan dialécticamente contra quienes denuncian las consecuencias del nacionalismo del PSG.

Es un uso perverso del lenguaje. El Gobierno ha dejado de llamar terroristas a Otegi, Barrena y Josu Ternera para llamárselo a los retenes expulsados en Galicia por no saber gallego. Y lo ha hecho con el miserable argumento de identificarles con los pirómanos. Tal acusación es insoportable; el terrorismo es el peor crimen político y moral posible, y el Gobierno ha relajado y manipulado el lenguaje de tal forma que puede acusar a los retenes de terroristas y al mismo tiempo liberar a ETA del calificativo.

Los terroristas han vuelto a las calles vascas; queman, aterrorizan y extorsionan. Pero el Gobierno habla de paz y dice que no hay terrorismo. A la vez, el gobierno llama terroristas a los pirómanos, por extensión a los retenes purgados lingüísticamente. Dialécticamente, está convirtiendo al terrorista en adversario político, y al adversario político en terrorista. "Terrorismo", "guerra", "paz", "violencia" son usados a conveniencia del poder. Por eso, la pregunta que cada vez más españoles se hacen, y que tienen miedo a responderse, es: ¿quiénes son hoy los terroristas para el Gobierno? Otegi, no, desde luego.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

¿Para qué ha servido el Estatuto?
POR LEOPOLDO CALVO-SOTELO IBÁÑEZ-MARTÍN (*) ABC 10 Agosto 2006

HAY un diario de la mañana cuyos editorialistas realizan esfuerzos cada vez más laboriosos para convencer a sus lectores (y, quizá, para convencerse a sí mismo) de que las acciones del partido que nos gobierna responden a un esquema racionalmente concebido. Hasta hace poco tiempo, una de sus líneas argumentales preferidas en lo que hace al nuevo Estatuto de Cataluña, que ayer entró en vigor, podía resumirse así: el Estatuto es bueno porque sirve para que un partido antisistema como Esquerra Republicana se integre en las instituciones constitucionales. A la vista está que tal objetivo no se ha conseguido. ERC está más instalada que nunca en sus postulados antisistema y ahora además los defiende con renovados bríos y nuevos argumentos: un buen Estatuto, aprobado por el Parlamento catalán de forma ampliamente mayoritaria, ha sido injustamente recortado en Madrid, lo que prueba que el vigente sistema constitucional nunca le dará a Cataluña todo lo que se merece.

Otra formación nacionalista, Convergencia i Unió, ha salido admirablemente bien parada del trance estatutario. Su papel protagonista en la aprobación del Estatuto le permite presentarse ahora como el candidato natural para ejecutarlo y desarrollarlo desde la Generalitat. A CiU no puede hacerle sombra un Partido Socialista de Cataluña dividido, desmoralizado, desgastado por cien batallas inútiles, muchas de ellas libradas en campos muy alejados de su terreno político natural. La posición de Convergencia no puede ser mejor. Tras pocos años en la oposición, ya se ve embarcando otra vez en el avión del poder, y además con un upgrading, el encargo de poner en marcha un nuevo Estatuto. Como en 1980, también ahora pertenecería a CiU la etapa fundacional, con sus símbolos, atambores y ventajas, y entre ellas, la de no tener que justificar resultados, porque todo estará empezando y en estado de gracia, con lo que su acción de gobierno volvería a ser inmune a la crítica.

En suma, que el Estatuto sólo ha beneficiado al nacionalismo catalán, cuyos dos polos se han cargado de electricidad, cada uno con el signo que le corresponde y le conviene. ¿Cabe sorprenderse de que la tramitación de un Estatuto concebido como un parque temático del nacionalismo haya beneficiado casi exclusivamente a los nacionalistas? Ciertamente, no. ¿Qué criterio racional ha guiado entonces las decisiones del PSC y del PSOE en esta materia? En vano lo buscarán sus defensores, porque no hay tal.

Ocurre que ni el presidente del Gobierno ni el de la Generalitat de Cataluña son partidarios de las ideas claras y distintas. El raciocinio no es su forma habitual de expresión. Durante su largo mandato, Felipe González fue un razonador vocacional y pedagógico, a veces algo premioso y reiterativo, pero siempre preocupado por ofrecer enlaces sólidos entre premisas y conclusiones. En cambio, Rodríguez Zapatero parece actuar sobre todo por intuiciones. Es la intuición la que guía los giros tácticos que le permiten salvar coyunturas momentáneas. Se diría que su aproximación a la realidad es puramente casuística y que nunca utiliza ejes de coordenadas para poner cada cosa en relación con las demás y con el conjunto. De ahí que, en la materia que nos ocupa, sean tan frecuentes las acusaciones que se le dirigen de carecer de modelo territorial. Pero el método intuitivo tiene otros inconvenientes.

Un razonamiento puede enunciarse con toda claridad y someterse así a la crítica de los conciudadanos de quien lo formula. Una intuición, en cambio, es una vivencia que no puede trasladarse a los demás, o sólo de forma muy imperfecta. Por eso el presidente del Gobierno nos exhorta con frecuencia a confiar en él, sin exponer las ideas y las respuestas que podrían justificar esa confianza. Ello no sólo puede llegar a ser patético, sino que empobrece enormemente el debate público y es la principal causa del desconcierto y la confusión sin precedentes que caracterizan a la actual situación política española. Maragall también practica la irracionalidad, pero de una especie distinta. En él predomina la fantasía, que no es una forma de aproximación a la realidad, sino de evadirse de ella. Maragall sí ofrece ideas, pero suelen ser metáforas («la España en red...») sin base real ni virtualidad alguna de convertirse en fórmulas sintéticas de una verdadero proyecto político.

Pues bien, esta desdichada conjunción de intuiciones tácticas y fantasías conceptuales nos ha traído un Estatuto que ha activado todas las potencias del nacionalismo catalán sin ninguna ventaja para las fuerzas sociales que sostienen la casa grande, en Cataluña y fuera de ella; un Estatuto que pone en marcha un melancólico proceso de retirada del Estado del que ni siquiera hay garantía de que vaya a ser el último; un Estatuto que fragmenta el ordenamiento jurídico español y aumenta injustamente la complejidad jurídica y administrativa de Cataluña; un Estatuto, en fin, que viene de sustituir el noble edificio clásico que componen los diecisiete estatutos de Autonomía aprobados en el período 1978-1983 por un esperpento barroco que carece de planos y de arquitecto. Y lo que peor es que estos efectos se desarrollarán durante mucho tiempo: parafraseando una expresión famosa, los días de llamas del nuevo Estatuto para Cataluña tocan a su fin, pero ahora nos quedan los años de humo.

Como hemos visto, el Estatuto le ha venido muy bien al nacionalismo. Pero, en el orden general, ¿ha servido para algo? Sí, para el mantenimiento durante dos años de una precaria mayoría parlamentaria en el Congreso de los Diputados, en una legislatura por lo demás bastante mediocre y estéril. Este alto precio que los gobiernos minoritarios pagan por la investidura se ha convertido en el talón de Aquiles de nuestro sistema político. Ojalá que el hoy desaparecido consenso entre el PSOE y el PP pueda restaurarse sobre la base de eliminar esa fragilidad.
(*) Ex subsecretario del Ministerio del Interior

Manifestación de ETA-Batasuna
Continúa la ceremonia de la confusión
Gotzone Mora Libertad Digital 10 Agosto 2006

Dado que Batasuna-ETA es una organización terrorista que fue ilegalizada al amparo de la legislación vigente, resulta incomprensible para los que vivimos en el País Vasco que, de un tiempo a esta parte, venga desarrollando una constante actividad pública con la connivencia de los responsables políticos tanto del gobierno central como del vasco. El último episodio en esta ceremonia de la confusión lo constituye la convocatoria para el próximo día 13 de agosto de una manifestación a favor de la autodeterminación que ninguno de los dos gobiernos se muestra dispuesto a prohibir.

Con todo, lo más grave de la situación del deterioro político-institucional y de falta de respeto a la legislación vigente que se está generando en el País Vasco es la enorme debilidad en la que subsiste aquel sector de la población contrario al nacionalismo dominante y, por supuesto, a la negociación con los asesinos de ETA-Batasuna. A cualquier demócrata le resultará evidente que circunstancias como que una banda terrorista situada fuera de la ley pueda celebrar convocatorias públicas impunemente, conlleva efectos devastadores, democráticamente hablando, para la ciudadanía. Por un lado, envalentona a los acólitos del terrorismo etarra y para comprobarlo sólo hace falta observar el tono de las recientes declaraciones de los dirigentes pro-etarras como las de Pernando Barrena o también el comportamiento de asesinos confesos como es el caso de Txapote, quien en los juicios celebrados por los horrendos crímenes por él cometidos se manifestó orgulloso de su pertenencia a la ETA. A la vez, supone un durísimo mazazo para quienes luchamos por la libertad en el País Vasco y llevamos resistiendo desde hace años contra este régimen de pensamiento único y obligatorio imperante en nuestra tierra.

En este contexto, los actos de acoso a los que determinados constitucionalistas nos vemos sometidos a diario, cuya intensidad y virulencia se ha recrudecido en las últimas fechas, no hacen sino reflejar una situación que, a mi modo de entender, cuestiona la democracia en el País Vasco, o dicho de otra forma, niega la existencia de la democracia en una parte de España.

En este sentido, procede poner de manifiesto que el devenir de los acontecimientos desde la llegada del señor Rodríguez Zapatero al poder ha supuesto, al hilo de una política antiterrorista que únicamente puede calificarse de catastrófica, pues cede a las pretensiones de los asesinos, un desarme moral de los constitucionalistas y un correlativo rearme de los violentos y de los sectores separatistas. Si echamos la vista atrás podemos constatar que, antes del año 2004, existía un pacto antiterrorista basado en la unión en torno a unos principios básicos, lo que condujo a lo que algunos hemos denominado la revuelta cívica en el País Vasco. Prueba evidente de lo anterior lo constituyen las masivas manifestaciones celebradas en San Sebastián, hitos que demuestran que si se vehicula adecuadamente el sentir de una parte importante de la población, ésta se expresa contra el nacionalismo excluyente. Sin embargo, a partir de las elecciones del año 2004, el Gobierno central ha convertido con su política de hechos consumados el referido pacto antiterrorista en papel mojado, y en la actualidad su obsesión reside en pactar con los asesinos y concederles todo lo que ETA-Batasuna les exige.

En general, la gran mayoría de las decisiones, especialmente en política, no se adoptan porque sí sino que existe una motivación intrínseca. Por eso considero que concurre una pretensión subyacente al conjunto de los acontecimientos que están sucediendo en el marco de la cesión a Batasuna-ETA por parte del ejecutivo del señor Rodríguez Zapatero. El desarme de los constitucionalistas en el País Vasco al que la misma conduce no constituye una consecuencia no querida, sino un objetivo buscado desde un primer momento por parte tanto del nacionalismo vasco en su conjunto (desde el PNV a ETA-Batasuna pasando por EA e IU) como de los actuales dirigentes del PSE/EE y del PSOE. Y es que resulta evidente que un movimiento constitucionalista fuerte en el País Vasco aumenta significativamente el nexo de unión entre los dos grandes partidos nacionales (PSOE y PP) y, por lo tanto, discrimina a las opciones nacionalistas periféricas y a la propia IU como agentes decisorios en la política nacional.

Lo que nuestro actual Presidente del Gobierno pretende es, ni más ni menos, que legitimar a ese conjunto de opciones nacionalistas –vascas, catalanas y gallegas– como eje de la estabilidad institucional en el gobierno central, a sabiendas de que aquellas en ningún caso pactarán con el PP dada la irresoluble discrepancia en los argumentos en lo relativo al modelo de Estado. En definitiva, la cesión a Batasuna-ETA, amén de una traición de enorme calibre a nuestro Estado de Derecho y a las víctimas del terrorismo, supone el prolegómeno de una situación de enorme gravedad institucional en la que a medio plazo se pretende marginar políticamente a una opción como el PP que representa a un porcentaje muy significativo de nuestra ciudadanía. El actual PSOE sabe que ello tiene un precio, que no es otro que la necesidad de ceder a las pretensiones políticas (territoriales, soberanistas, etc.) de los nacionalismos periféricos, pero está dispuesto a llevar a cabo dicha cesión.

Mientras tanto, el eje de todo el entramado expuesto reside en la negociación con ETA-Batasuna, pues el gran golpe de efecto que puede convertir a Rodríguez Zapatero ante la ciudadanía en el "héroe" que acabó con ETA es precisamente la consecución de un pacto con los asesinos.

Tardaremos muy poco tiempo en constatar si todo lo expuesto tiene visos de realidad o simplemente constituye una percepción errónea de los hechos acaecidos de un tiempo a esta parte. Personalmente, considero que los acontecimientos están confirmando punto por punto los peores augurios que llevo expresando en artículos periodísticos en los últimos meses, y hoy puedo afirmar con rotundidad que por decir lo que se ha confirmado que era la verdad mi propio partido me abrió un expediente disciplinario aún pendiente de resolución. Pero lo importante en estos momentos no son tanto las situaciones personales, sino denunciar que la democracia española está en peligro, y que cualquier pacto al que el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero pueda llegar con ETA-Batasuna es a costa de sacrificar la nación española tal como la conocemos hoy en día. Por ello, a todos los que creemos en esa maravillosa realidad fundada sobre el concepto de ciudadanía en su sentido más pleno que hoy es España, país admirado de manera generalizada a nivel internacional, nos corresponde continuar con la revuelta cívica a la que me refería anteriormente, pues hoy más que nunca está en juego el devenir de nuestro Estado de Derecho. Pactar con ETA-Batasuna supone renunciar a los grandes principios por los que se ha guiado en las últimas décadas nuestra democracia. Si entregamos la llave de nuestro futuro a los nacionalistas (sean del signo que sean) tengan por seguro que asistimos al corolario de la Nación española.

Gotzone Mora es miembro fundador de Ciudadanía Democrática. http://www.ciudadaniademocratica.org/

LA LEY DEL SILENCIO
Editorial  minutodigital 10 Agosto 2006

Este pasado martes, la Diputación permanente del Congreso de los Diputados rechazó todas las peticiones de comparecencias de miembros del Gobierno a excepción de dos de los tres ministros implicados en el escandaloso suceso de hace diez días en el aeropuerto del Prat.

No pudo el PSOE evitar que tanto el ministro de Interior como la ministra de Fomento tuvieran que abandonar sus vacaciones para explicar - si es que se puede explicar semejante vergüenza - hoy jueves en sede parlamentaria por qué el Ejecutivo renegó de su obligación de garantizar la libertad y seguridad de todos los ciudadanos, permitiendo que un grupo de trabajadores de una línea aérea secuestrase a cientos de pasajeros. En cualquier caso, un asunto que compete igualmente al ministerio de Industria, Comercio y Turismo, no merece que su titular aporte la más mínima explicación. No vaya a ser que el bochorno - uno más en la carrera de Montilla llena de Opas y créditos regalados - coloque al candidato socialista a la Generalitat en una situación complicada de cara a las elecciones catalanas.

Es precisamente el futuro proceso electoral en Cataluña el que ha quebrado ligeramente la tónica general impuesta por el Gabinete de Rodríguez. Porque la ley del silencio es su única política. El Parlamento es despreciado una y otra vez, de forma que la ciudananía no tiene posibilidad de conocer ni el más mínimo detalle de cualquier asunto de interés. Con el apoyo sistemático de los partidos nacionalistas, el PSOE continúa evitando dar la cara acerca del 11-M, la negociación con ETA, la política de inmigración o las aficiones del presidente a hacer usos privados de bienes públicos por citar algunas de las peticiones hechas por el Partido Popular y a las que se niegan a responder una y otra vez los soclialistas. Así pues, de nada sirve que siga creciendo el escándalo alrededor del Gobierno. La ley del silencio se impone. Transparencia cero. Antes, por lo menos, se esforzaban en inventarse algún cuento chino. Será que el calor les ha acabado por fundir los plomos. Y ya se sabe, en boca cerrada no entran moscas.

Jóvenes que se enfrentan a fantasmas del pasado: rebeldes sin causa
Jesús Laínz elsemanaldigital 10 Agosto 2006

Cuando vivimos la apoteosis de una de las ideologías más opresivas conocidas, el nacionalismo, algunos aún se sienten revivir clamando contra el fascismo de hace 70 años.

10 de agosto de 2006. Eso de que la juventud esté obligada a rebelarse contra todo lo anterior porque de no hacerlo no sería verdaderamente joven es uno de los tópicos más característicos de nuestros cursis días.

Pero lo que sí es cierto es que en muchos momentos de la historia la juventud se ha visto impulsada a protestar contra el orden recibido de sus mayores. Otra cosa es que le haya movido el buen sentido o la ceguera, cuestión muy discutible en cada circunstancia.

En sus extraordinarias memorias (El mundo de ayer) Stefan Zweig explicó cómo los jóvenes de principios del siglo XX, entre ellos él mismo, se lanzaron de cabeza a cualquier cuestionamiento del orden anterior –en arte, pensamiento, literatura, estética o política– por la sola virtud de su novedad y sin entrar a reflexionar sobre su bondad. Todo lo que fuera contrario al mundo que había desembocado en 1914 tenía presunción de veracidad.

Por motivos similares gran parte de la juventud europea se alistó a los movimientos comunistas y fascistas como contestación a unos regímenes democráticos que habían demostrado su estancamiento e incapacidad.

Igualmente, tras 1945 a la juventud le tocó ir de antifascista primero y de antiamericana después, pues era lo que pitaba si uno quería presumir de rebelde. Y en la España franquista, la opción contestataria estaba clara: la izquierda. Pero tras la caída en 1976 del régimen de derecha autoritaria, que no fascista, esa moda se ha estancado y la juventud "rebelde" sigue presumiendo de resistir contra el fascismo y el franquismo muchas décadas después de desaparecidos ambos.

Matar nazis no es un crimen, es un deporte, Contra el fascismo, contra la estupidez y otros lemas similares adornan las camisetas de quienes no se dan cuenta de que al llevarlas están rebelándose contra algo que hace mucho que dejó de existir. ¡Fácil rebeldía!

En cuanto las circunstancias lo permiten, el ¡Vosotros fascistas sois los terroristas! surge de las gargantas supuestamente rebeldes aunque en España todo el terrorismo del último medio siglo –salvo excepciones contadas con los dedos de la mano– haya sido de izquierdas.

Los cantautores que alzaron sus voces contra la dictadura franquista guardan estruendoso silencio sobre la dictadura de nuestros días, la de los nacionalismos, que no sólo oprimen con su asfixiante control ideológico, social, académico y lingüístico, sino también con las bombas y los tiros en la nuca.

Y los que van de progres y rebeldes no se rebelan contra la opresión de verdad, la de los nacionalismos, sino contra una imaginada, la de España.

Así que, queridos y rebeldísimos jóvenes, muy especialmente los vascos y catalanes, a ver si vamos espabilando y empezamos a darnos cuenta de por dónde soplan los vientos de la opresión.

Veneno en las palabras de Maragall
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC 10 Agosto 2006

AYER entró en vigor el Estatuto de Cataluña. Y, para celebrarlo, Pasqual Maragall hizo unas declaraciones que rezuman veneno. Como, tras el puenteo al que le sometió Zapatero en su acuerdo con Mas, nadie se acordará dentro de unos años de que participó en la paternidad del invento, ni va a disfrutar libidinosamente de su vigencia sentado en la poltrona, ha decidido ponérselo difícil a sus sucesores. Por eso tal vez ha dicho que Cataluña ya tiene una nueva constitución, una nueva ley fundamental y puede hacer lo que quiera. Como lo de que «Cataluña es una nación» le parece poco y quedó notablemente descafeinado en el texto final, ha asegurado que es, de todos los territorios de Europa que no son Estados, el que más se parece a un Estado. Viene a darles la razón a Soraya Sáenz de Santamaría y Federico Trillo, que hace diez días recurrieron el Estatut ante el Tribunal Constitucional por ser una «constitución paralela». Y también al Defensor del Pueblo, que ha anunciado otro recurso por posible vulneración de las garantías para las libertades y derechos fundamentales.

Hace sólo doscientos años y a falta de instrumentos adecuados, el físico inglés Henry Cavendish medía la potencia de las corrientes eléctricas según el dolor que le provocaban. Hoy se hace mediante activación de neutrones en un acelerador de partículas. Y así ha podido averiguarse, a partir de un solo pelo y ciento cincuenta años después de su muerte, que Napoleón había ingerido elevadas cantidades de arsénico, y no sólo como medicamento, que en pequeñas dosis es un potenciador de la libido. O sea que le fue administrado como veneno. Esa misma técnica es la que se emplea en las pruebas de paternidad y para comprobar la autenticidad de una pintura supuestamente antigua. Hemos avanzado mucho. Pero hay cosas que dan calambre y todavía se miden por el dolor que producen. Y no necesitamos ningún acelerador de partículas para comprobar que son venenosas. Las palabras de Maragall, por ejemplo.

Batasuna marca el rumbo
Editorial ABC 10 Agosto 2006

AUNQUE se desconvoca formalmente la manifestación del domingo en San Sebastián, el portavoz de Batasuna anuncia que habrá movilización en defensa de la autodeterminación. Esta maniobra desvela la falacia jurídica que permitió la convocatoria a través de persona interpuesta y que sólo podía engañar a quien estaba dispuesto a dejarse engañar: el Ejecutivo vasco, que autorizó la marcha con argumentos puramente formalistas, y el PSE, capaz de asumir con pastueña mansedumbre el ejercicio de un derecho constitucional por una formación ilegalizada. Por su parte, el Gobierno ha preferido mirar para otro lado, mientras la Fiscalía General del Estado ha mostrado de nuevo sumisión a los criterios políticos en lugar de cumplir con estricto rigor jurídico la función que le corresponde en defensa de la legalidad vulnerada. No es la primera vez y, por desgracia, es fácil prever que tampoco será la última. Acertó de lleno, en cambio, el juez Baltasar Garzón al citar a dirigentes de Batasuna por «asumir el protagonismo del anuncio» de la marcha, en cuyo cartel figuraba incluso el anagrama de la coalición. La citación de los cabecillas y del propio convocante ha obrado un efecto fulminante en términos jurídicos, al desvelar el evidente fraude de ley: se estaba utilizando una norma de cobertura para conseguir un resultado prohibido por el ordenamiento.

En el plano político, sin embargo, los batasunos demuestran que continúan marcando el rumbo de los acontecimientos. No sólo están dispuestos a tomar las calles de la capital donostiarra, sino que plantean un objetivo -el derecho de autodeterminación- que sus portavoces han vinculado sin escrúpulos con el proceso iniciado tras la declaración del alto el fuego de ETA. La sensación de impunidad con que actúa este «comando político» es una pésima noticia para el Estado de Derecho, cuyos mecanismos tienen que seguir funcionando a pleno rendimiento con independencia de cualquier concesión al contexto.

La pasividad de Rodríguez Zapatero ante las maniobras turbias de un grupo fuera de la ley demuestra una debilidad inquietante. El presidente del Gobierno ha pedido discreción por activa y por pasiva, reprochando al PP sus expresiones públicas de discrepancia. Sin embargo, sólo consigue que le obedezcan los suyos, incluidos los socialistas vascos, cuyo papel en el escenario resulta cada día más deslucido. Batasuna, por supuesto, grita cuando le parece y calla cuando le conviene. Ahora le interesa hacer ruido y demostrar que las cosas van por buen camino para ellos, a pesar de la insólita acusación a los jueces (antes a Grande-Marlaska y ahora a Garzón) de entorpecer el proceso negociador. En cambio, no parece que tengan motivo de queja respecto de Conde-Pumpido. La situación general favorece los planes de los radicales, con un Ejecutivo que se juega mucho en el largo periodo electoral que comienza «de facto», con el aperitivo de las catalanas, a principios del próximo curso y culminará -si no hay adelanto por sorpresa- con las generales en la primavera de 2008.

Es evidente que Zapatero quiere rentabilizar la supuesta «pacificación» de cara a las urnas y ello condiciona su firmeza frente a los interlocutores. Ni siquiera se muestra capaz de jugar con habilidad las bazas negociadoras, porque se notan en exceso las prisas y el deseo de ir quemando etapas. En este caso concreto, alguien del máximo rango en el Gobierno o en el PSOE debería desmentir el vínculo entre «alto el fuego» y derecho de autodeterminación establecido de forma explícita por los abertzales. De lo contrario, los ciudadanos no se van a creer las declaraciones reiteradas sobre la inexistencia de un precio político y se quedarán más bien con la imagen de que Batasuna controla los tiempos y juega al chantaje con el Estado de Derecho: si no pueden ejercer el derecho de manifestación, están dispuestos a «movilizarse» al margen de la ley.

Las otras llamas del incendio
Editorial ABC 10 Agosto 2006

CLARAMENTE sobrepasado por la inmensidad del fuego y sus dramáticas consecuencias (no sólo ecológicas, sino también humanas, económicas e incluso sentimentales), el Gobierno trata de reaccionar para lavar la imagen de impotencia e ineficacia en un asunto que afecta gravemente a la seguridad ciudadana. Quizás tras ver al jefe de la oposición visitando la zona mientras él disfrutaba de su descanso en Canarias, Rodríguez Zapatero decidió finalmente acudir a Galicia. Lo hizo el mismo día que la ministra de Medio Ambiente, que desde luego no está mejorando la deficiente gestión de su departamento -compartida con la Junta de Castilla-La Mancha- en el voraz incendio que el año pasado se llevó por delante la vida de once agentes forestales y que arrasó decenas de miles de hectáreas en Guadalajara. Tras las primeras investigaciones policiales (que apuntan a otros grupos), Narbona dio marcha atrás en sus malévolas insinuaciones contra «retenes despechados» como posibles autores de los incendios. La falta de pruebas y de respeto a un colectivo que se está dejando la piel entre el fuego le deben haber hecho regresar a una actitud más responsable y sensata que la de criminalizar al tuntún, con un lenguaje de romanza de zarzuela, a los trabajadores.

Pese a negar que la situación esté descontrolada -como se ha hecho desde los Ejecutivos autonómico y central-, lo cierto es que la virulencia de las llamas que azotan Galicia ha obligado a España a demandar ayuda a los Estados miembros de la UE a través de la Comisión. Concretamente se reclama el envío de tres aviones, cinco helicópteros y veinte camiones especiales para la lucha contra los incendios, según informó un portavoz comunitario. La petición se realiza después de que en la víspera la Comisión «recordara» a nuestro país que podía solicitar ayuda (¡seis días con los montes convertidos en pavesas y aún no se había hecho!) y después de que el Ejecutivo no haya apoyado iniciativas del Parlamento Europeo contra los incendios, como la creación de la Fuerza Europea de Protección Civil. También ayer se supo que se pidió tarde auxilio a otras Comunidades Autónomas. La coordinación ha sido pues desastrosa.

Cierto es que lo principal ahora es atajar la catástrofe, centrarse en la extinción total de las llamas y liberar a los gallegos de esa congoja que les atenaza desde hace ya una semana. También es primordial la labor policial para determinar la autoría de aquellos fuegos que tengan detrás la mano del hombre. Pero un año después, parece que el Gobierno ha aprendido muy poco del terrible suceso ocurrido en Guadalajara. De nuevo, la sociedad asiste atónita a cómo esta ola de destrucción de la naturaleza (y de la vida humana) acude puntual a su cita sin que los poderes públicos hayan sido capaces de articular una respuesta rápida y eficaz. Además de una estela de devastación, el trágico verano de 2006 dejará otras llamas también inextingibles en el terreno de la responsabilidad política.

Otro ‘Prestige’ arde y navega tierra adentro
José Javaloyes Estrella Digital 10 Agosto 2006

Qué hubiera pasado si no fuera la coalición social-nacionalista quien gobernase ahora en Galicia, ante la marea roja, de fuego, que invade principalmente los bosques de Galicia por Coruña y Pontevedra? Las llamas ya habrían abrasado a la opinión pública. No cabe, sin embargo, aventurar tal hipótesis. Lo sucedido trae causa, precisamente, de que ésa coalición gobernante desmontó todos los mecanismos de prevención de los incendios y combate contra las condiciones que los hacen posibles. Desmanteló el dispositivo de prevención heredado de la precedente gestión del Partido Popular.

La realidad del catastrófico cambio sobrevenido es que el asunto ha pasado de ser materia de absoluta preferencia política en Galicia, asumiendo Manuel Fraga las directas competencias en la materia, a convertirse en asunto donde Pérez Touriño no toca pelota desde la presidencia que ocupa, por tratarse de materia cuya gestión recabó para sí el BNGA, imponiendo la abrasiva condición del conocimiento suficiente del gallego para acceder a la cualidad de agente forestal. Tantas chispas han brotado de la fricción con el sentido común con esa demencia nacionalista, que los fuegos no podían menos que brotar y que extenderse. Una nocturna visita relámpago del presidente Rodríguez, apareciéndose en carne mortal desde su regio descanso veraniego en La Mareta, ha pinchado la evidencia de que mientras las llamas avanzaban él seguía sumido en la ausencia reparadora de tanto desvelo.

Lo ocurrido con el desmantelamiento de la política preventiva contra los incendios forestales, sí fue llevar erróneamente mar adentro, lejos de las costas del menos común de los sentidos dentro de la galaxia nacionalista, el problema del monte en llamas: un “prestige” que todos los años, especialmente los muy secos como el actual, pasa por los bosques de Galicia derramando fuego a diestro y siniestro.

Dicen ahora que uno de los detenidos como incendiarios es un enfermo mental, vecino de Santiago de Compostela, con las facultades perturbadas. Así será. Pero lo que se ha demostrado ya, de modo fehaciente, es la demencia política instalada en el Gobierno de Galicia. Eso, por el lado minoritario y nacionalista de los socios, mientras que por la otra vertiente, la socialista, lo que se reitera es el principio de cratofilia patológica, de apego irrefrenable al poder, que lleva al PSOE a no reparar en precio ni en socio con tal de gobernar por el todo nacional y en las partes de las Autonomías.

Pero a lo que íbamos. Dentro de esa hipótesis de pizarra en la que se podría considerar que esta catástrofe forestal de ahora hubiera sucedido en tiempos de gobierno de la derecha, estaríamos en estos instantes ante un despliegue devastador de la legión mediática que asiste a la causa de Ferraz; algo, en fin, que habría hecho palidecer lo sucedido con el “Prestige” genuino. En el que cupo admitir que pudiera haber existido un error al decidir qué se hacia con aquélla chatarra flotante, cuando navegaba en condiciones críticas a una distancia inaceptable de las costas de Galicia.

Aunadas con la incompetencia para la gestión de la cosa pública, la demagogia y el bajo escrúpulo político para constituir alianzas de gobierno, como es, respectivamente, el caso de los incendios que devastan el patrimonio forestal gallego, y aquello otro que fue el hundimiento del “Prestige”, se llega a un compuesto gravemente insano, empobrecedor y peligroso para el juego democrático que es normal en las sociedades avanzadas de Occidente.

En términos más concretos, es de resaltar la inoperancia monumental del ministerio de Medio Ambiente, que gestiona (¿) Cristina Narbona, incapaz de promover la concertada cooperación interregional, en términos de prevención y de auxilio, y tan dado a discursos inaceptables e irritantes, como el ahora dirigido a las Comunidades de Valencia y Murcia, aconsejando el racionamiento de agua luego de haber fracasado en ese plan de plantas desalinizadoras llamado a suplir al derogado trasvase del Ebro.

Nada de lo que por Bruselas llegue hasta Galicia, a petición española, podrá suplir la falta previa de diligencia y sentido común. Al lado de esto, aquello del “Prestige” verdadero sí fue un perro hinchado y manipulado políticamente hasta la náusea.         jose@javaloyes.net

Poca agua y mucho fuego
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 10 Agosto 2006

ASEGURA Emilio Pérez Touriño, mientras las llamas devoran Galicia, que «lo más importante es averiguar quién y por qué quema el monte». Cualquier ciudadano raso, yo entre ellos, hubiera pensado en la prioridad de apagar el fuego; pero se observa, sin que falten ejemplos, que los líderes políticos tienen condiciones especiales de sensibilidad y percepción a las que no llegamos los demás mortales. Si el presidente Touriño coordinara mejor sus fuentes con las de la ministra Cristina Narbona, titular de Medio Ambiente, ya sabría que los incendiarios de los bosques gallegos son los «despechados (...) por no haber sido contratados este año en las brigadas forestales». Maravilla que la ministra conozca algo tan sensible y no lo haya puesto todavía en conocimiento del juez de guardia, antes incluso de informarle a su amigo y conmilitón en la presidencia de la Xunta.

Narbona es hija de periodistas y algo debiera quedarle del conocimiento del oficio de sus padres, al menos en lo que respecta a las fuentes informativas, su contraste y verificación. Atribuirle un delito a unos paisanos que, además, han sido víctimas de una política discriminatoria por no conocer el idioma gallego, parece excesivo. Estoy seguro de que Francisco Narbona, su padre, no lo hubiera visto con buenos ojos en sus tiempos de redactor en la Prensa del Movimiento o, en pleno franquismo, corresponsal de TVE en Roma. Menos aún cuando, en 1975, se hizo cargo de la dirección del Centro Regional de RTVE en Andalucía.

Parece insuperable la necesidad que experimentan algunos políticos en activo, con firma en el BOE o en sus equivalentes autonómicos, de buscar un responsable lejano para cualquiera de los males que sacuden su circunscripción. Narbona, empujada por esa fiebre, lo mismo encuentra un «despechado» para un incendio que, cuando aprieta la sequía y se amustian hasta los geranios del balcón, repetirle a los vecinos de Valencia y Murcia, pobrecitos, que «deben evitar que se use el agua para casos no fundamentales». ¿De qué agua hablará la ministra, que se inventó un exilio familiar en Roma? ¿Será la del Plan Hidrológico Nacional que fulminó su jefe, José Luis Rodríguez Zapatero, o, mejor, la procedente de las plantas desalinizadoras que todavía no se han empezado a construir?

La frívola naturalidad con la que tienden a expresarse nuestros cargos públicos -Narbona y Touriño son sólo dos ejemplos de verano- produce el escalofrío del temor. Hay circunstancias en que se abren las carnes con una tímida pregunta: ¿en qué manos estamos? Algo habrá que hacer, y pronto, para que los partidos, más atentos al precepto constitucional de su democracia interna, aviven y perfeccionen sus sistemas de promoción interna para, aceptando la partitocracia en la que nos hemos instalado, evitarnos el sonrojo por vías de la vergüenza ajena de especímenes con mando en plaza y cacumen de mosquito.

Los terroristas no se entienden con Zapatero
Luis del Pino Libertad Digital 10 Agosto 2006

Parece que todos los terroristas del mundo mundial se empeñaran de manera constante en desmentir a Zapatero.

Después de vendernos a bombo y platillo la pamema del "alto el fuego permanente", llega Pernando Barrena y dice que el alto es fuego es reversible. En otras palabras: que (como todos ya sabíamos) ETA volverá a matar si no se accede a sus pretensiones. ¿Cómo venderá Zapatero ahora la burra a los españoles? ¿Cómo explicarán ahora los columnistas de pesebre que los conceptos "permanente" y "reversible" son compatibles entre sí? ¿Nos dirán, por ventura, que a ETA no hay que hacerle caso cuando pronuncia la palabra "reversible", pero sí cuando pronuncia la palabra "permanente"? ¿Nos dirán que, en realidad, las declaraciones de Barrena fueron hechas antes del anuncio de alto el fuego, aunque hayan sido aireadas ahora (como dijeron con los matasellos de las cartas de extorsión)? ¿Nos dirán (como el otro día María Teresa de la Vega) que, como Batasuna es una organización ilegal, no comentan sus declaraciones? ¿O sugerirán que, en realidad, Pernando Barrena es un topo del PP que está tratando de boicotear el proceso de paz por despecho?

Por si esto fuera poco, llegan ahora los terroristas islámicos y no se les ocurre otra cosa que tratar de atentar con maletines bomba en los aviones ingleses. Puesto que la intención era volar los aviones desde dentro, está claro que la acción no podía ser otra cosa que suicida. Con lo que otra vez el 11-M vuelve a brillar con luz propia como el único atentado no suicida atribuido a Al Qaeda. ¿No podían haber elegido otro medio de transporte? Un autobús, por ejemplo, para que así, como los terroristas han sido detenidos, Zapatero pudiera sugerir que era un atentado no suicida, porque pensaban bajarse antes de que los maletines detonaran.

Decididamente, Zapatero y los terroristas no se entienden. ¡Y mira que Zapatero se esfuerza en entenderse con ellos!

ZP en la tierra de Mordor
Cristina Losada Libertad Digital 10 Agosto 2006

A estas horas, Zapatero ha llegado a la tierra de Mordor. Esa que se extiende por el litoral gallego y más allá, hacia el interior. La que envuelta en tinieblas ofrece el vislumbre de sus montañas de ceniza y sus bosques humeantes. De noche, el resplandor de las llamas puede confundir al viajero. Creerá que transita entre volcanes en erupción que escupen sus negros gases a la atmósfera. Pero hay otras nubes más tóxicas que ésas. Son las que emiten presidentes y ministros, consejeros y altos cargos, y los que nunca jamás profieren una crítica contra "los suyos". No. Su misión es ayudarles a escurrir el bulto, generar sospechas y propagar infundios. Si quisieran, al anochecer verían cómo se multiplican los focos sin otra mano negra que la del viento. Si acudieran a los pueblos observarían a los vecinos sin medios, sin ayuda, exhaustos, angustiados o furiosos. Pero no es la realidad su fuente de información, sino la oscuridad donde se cuecen los brebajes ideológicos.

Llega Zapatero y no sé lo que hará ni me importa. Lo crucial es aquello que no se ha hecho. Irremediable. El viernes por la tarde se hubiera tenido, quizá, una oportunidad para atajar esta quema. Pero entonces ningún responsable político parecía tomárselo en serio. ¿Por qué se iban a preocupar? Aquí, su televisión no dedicó aquella noche ni tres minutos al fuego y se contaban ya dos fallecimientos. Cuando las proporciones del desastre se agigantaban por horas, Touriño seguía de vacaciones. Todo controlado, dijo. Y en cuanto a medios, más no podía haber. Hombre, podía haber más, pero nadie dispone de todos los recursos que apetece. Así hablaban quienes, cuando el Prestige, exigían todos los buques y barreras anticontaminación del mundo. Pero, cuidado, no vayamos a comparar ese caso con éste.

El naufragio de un petrolero-basura puede ocurrir; no es improbable. De los incendios se sabe con certeza que aparecen todos los veranos. Son más previsibles que la llegada de ZP tras las huellas de Rajoy. Hay que realizar labores preventivas. Hay que estar alerta y vigilar. Hay que sofocarlos sin pérdida de tiempo. ¿Y? No saben, no contestan. Pero lanzan acusaciones. Apuntan unos a dieciséis años de mala política forestal del PP, sin que puedan explicar por qué ha habido que esperar a éste para que estalle ese "polvorín". La ministra del ramo hace norma de un solo caso y carga contra los "despechados". Otros culpan a tramas organizadas, que nunca se descubren. Y los más, de forma sibilina en público y abierta en privado, imputan la acción criminal a los del PP. ¿Mala gestión? ¿Ineptitud? ¡Nunca! Y tratan de encauzar la cólera hacia unos chivos expiatorios tan numerosos como imposibles de apresar. Aun si existiera esa mano negra no hay excusa: ¿para qué sirve un gobierno que se muestra incapaz de combatir una ola de delincuencia, por desaforada que sea?

Ni punto de comparación con el Prestige. Si lo hubiera, El País tendría ya en Mordor a tres o cuatro corresponsales recogiendo el sentir de quienes pierden sus fincas y ven peligrar sus casas, y las críticas de artistas y expertos. Equipos de Telecinco acamparían en la autopista del Atlántico para filmar el espectáculo y preparar las campanadas de fin de año. Greenpeace habría sacado su pieza de fauna quemada. El domingo tendríamos la primera manifestación en el Obradoiro, pidiendo la dimisión de Touriño y Zapatero. Y, sí, a ZP le habrían esperado en Compostela unos manifestantes con su retrato cubierto de ceniza y el lema "Veu e non viu" (Vino y no vio).

Pero no sucede nada de eso. La tierra del Bosque Negro no sufre como la del Chapapote. Todo está bajo control. Touriño vela a ratos, y hasta ZP suspende por unas horas la lectura de Steiner y la inevitable siesta.

Se hunden las Islas del residuo España
José Luis Palomera Ruiz  Periodista Digital 10 Agosto 2006

“Cataluña tiene el poder y el estado español es residual” declaraciones con jactancia de don Pascual kubatero. Este individuo tiene los santos kubatas de pertenece a un partido que claramente predica ser Español

¡Socialistas recapaciten, es fácil solo tiene que usar la cabeza, sí, sí la cosa esa que está encima de los hombros!...

Este es el regalo, que el nefasto pasiego cántabro del que me avergüenzo por ser paisano, y el de los ojos verdes de abuelo miliciano, con el que pagan los votos de los catalanes a su partido que para más vergüenza se manifiesta “Español”

A que esperan sus militantes y votantes para salir a la calle asirles a todos por el culo y mandarles a Mahon, no lo entiendo y además estoy seguro que más de un tercio de sus votantes no aprueban esta traición a la unidad de España, mejor dicho residuo España, es decir rescoldo, ceniza, migajas.
Claro que para residuales que me dicen de las bellas Islas Canarias que cada día se hunde más y más en el Atlántico debido al sobre peso de indigentes invasores de países pobres, 15000 nada menos en apenas unos meses, Si ha esto unimos la extinción de los bosques gallegos y los que quedan, por arden, ¡díganme ustedes, que nos queda de España?...Bien lo ha dicho kubatero Pascual “ RESIDUO” España es hoy un Residuo de País y todo gracias al apoyo de los votantes del partido socialista, lo de ESPAÑOL hoyyyyyyy sobra. Que nadie que vote o sienta simpatía por el partido socialista se denomine Español, no se engañen los Españoles de corazón vien les conocemos y no queremos traidores de la Patria...

Quienes les votaron hoy tiene la oportunidad de salir a la calle para echarles a patadas de sus cargos, Hoy están a tiempo, mañana posiblemente de España no quede ni calle..

¡Socialistas recapaciten, es fácil solo tiene que usar la cabeza, sí, sí la cosa esa que está encima de los hombros!...

Ivanla

Mentiras y bombas
Por ALFONSO ROJO ABC 10 Agosto 2006

Es una de esas frases que los reporteros repiten como un mantra: «La primera víctima de la guerra es siempre la verdad».
Me ha venido a la memoria a propósito de esas imágenes manipuladas que un fotógrafo llamado Adnan Hajj colaba en Reuters y la prestigiosa agencia ha estado sirviendo a sus clientes.

Sería de agradecer que los periódicos que publicaron a toda página esas fotos, en las que el tramposo Hajj metía a golpe de Photoshop ruinas, bombas y sufrimiento, informasen de la chapuza. O que la cadena de radio, que abrió sus noticieros hablando de «un nuevo genocidio de Israel» y citando las lágrimas de Fuad Siniora, explicaran a sus millones de oyentes que en Houla no hubo ni un solo muerto, como ha terminado reconociendo el compungido primer ministro libanés.

De todas formas, eso no es esencial. En la bruma de la guerra se cuelan pifias, trampas y errores. Lo grave es la incomprensión con que multitud de medios de comunicación, políticos y comentaristas abordan el drama del Líbano.
Israel no ha ido a la guerra porque su frontera haya sido violada y dos de sus soldados secuestrados. No despacha sus aviones por el placer de castigar a un frágil vecino que ha permitido a los fanáticos de Hizbolá construir un mini Estado en el sur y montar un Ejército de 4.000 fanáticos.

El telón de fondo de la draconiana reacción es la llamada del presidente iraní a borrar Israel del mapa. Las reiteradas palabras de Ahmadineyad no pueden ser tomadas como una inocua bravata viniendo de la boca del líder de un país que construye la bomba atómica y lleva bastantes años, al alimón con Siria, armando hasta los dientes a los terroristas de Hizbolá.

Los mismos aviones que en las Navidades de 2003 despegaron de Damasco cargados de ayuda humanitaria para las víctimas del terremoto de Bam, retornaron de Teherán con asesores y armamento. Ese material incluye misiles de largo alcance «Zelzal», equipos de comunicación por satélite, toneladas de explosivo «Semtex», proyectiles «Sagge», cohetes «Fajar-3» y «Fajar-5», sofisticados «RPG-29» y otros artefactos de fabricación rusa. Es lo que ha estado afluyendo al sur del Líbano durante muchos meses, por carreteras y puentes que ahora revienta la aviación israelí.

El fondo del problema no es que hayan muerto unas decenas de israelíes. Ni siquiera que Hizbolá apunte deliberadamente a objetivos civiles. Israel está acostumbrado a esas tragedias y a la pasividad internacional.

El drama, lo que obliga a actuar sin contemplaciones, es la convicción de que los terroristas usarán misiles mucho más potentes si tienen oportunidad, los atiborrarán de gases letales cuando se los suministren sus padrinos y hasta echarán mano de la bomba atómica si Ahmadineyad se la pasa un día.

Los tramoyistas psicópatas de Hizbolá
Sancho Michell de Diego  Periodista Digital 10 Agosto 2006

Hizbolá y sus patrocinadores extranjeros merecen crédito: entienden la perversa psicología de Oriente Medio. Sabían que podían provocar una guerra contra Israel y luego lograrían que Israel fuese culpado por la devastación que inevitablemente vendría a continuación.

También sabían que si Israel fallaba en responder con contundencia a sus ataques terrestres y de misiles, podrían decir que Israel era cobarde. Y si Israel respondía con contundencia, podrían decir que Israel era un abusón, que su respuesta es “desproporcionada” incluso insistiendo en que Israel no les estaba causando serios daños.

Sabían que podían atacar a civiles israelíes y esconder a sus combatientes y sus armas detrás de civiles libaneses, en casas, hospitales, escuelas y mezquitas. Y a pesar de ello, sabían que cuando murieran mujeres y niños libaneses, podrían acusar a Israel de “crímenes de guerra”.

Hay que reconocerle el mérito a Hizbolá, así como a Siria e Irán por esto también: Entienden la psicología igualmente perversa de Europa, la ONU y la “comunidad internacional”. Hace dos años, la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU exigía el desarme de Hizbolá. Hizbolá se negó a acatarla. Como respuesta, la comunidad internacional colectivamente se encogió de hombros.

Entre tanto, Hizbolá ha estado recibiendo armamento cada vez más avanzado de manos de Siria e Irán, mientras las “fuerzas de pacificación” de la ONU en el sur del Líbano desvían la mirada.

Estos pacificadores se quedan en silencio incluso cuando Hizbolá dispara sus misiles a Haifa, la única ciudad de Oriente Medio donde judíos, cristianos y musulmanes coexisten con gran éxito. Y cuando Hizbolá usa a los por demás inútiles pacificadores de la ONU como escudos humanos y matan a algunos, la ONU y Europa se enfurecen, pero no contra Hizbolá por esta violación flagrante de derecho internacional, sino nuevamente con Israel.

Los líderes de Hizbolá se dieron cuenta, de forma correcta, que no pasaría mucho tiempo antes de que los europeos estuviesen pidiendo un alto el fuego, uno que recompensaría a Hizbolá permitiéndole que siga estando armado y haciendo efectivo el rechazo a la resolución 1559 de la ONU y de esta forma conseguir nuevas y mejores armas para uso futuro.

Muchos europeos y algunos americanos también están exhortando para que se ofrezca “incentivos” a Siria e Irán a cambio de que ayuden a terminar el conflicto que ellos mismos empezaron. ¿Y si Siria e Irán aceptasen estos premios, prometiendo poner freno a Hizbolá y luego no lo cumplen? Eso es lo bonito del apaciguamiento: Los apaciguadores siempre tienen algo extra que están deseosos de ofrecer y los apaciguados siempre tienen algo extra que están deseosos de recibir.

Hay que reconocerle el mérito a quien se lo merece: Los propagandistas de Hizbolá entienden cómo se manipula a los medios de comunicación occidentales. Les muestran a los periodistas edificios bombardeados y cadáveres. Les dicen: “Estos eran civiles inocentes. Aquí no había ni combatientes ni armas”. Los equipos de noticias cuentan lo que les han dicho y mostrado sin verificación alguna de por medio, quizá por ignorancia, miedo o ambas cosas. Hizbolá exagera sus éxitos en el campo de batalla y rebaja sus pérdidas; con contadísimas excepciones, los medios se lo tragan y lo regurgitan de vuelta.

Si hemos de hacer progresos en Oriente Medio, se debe empezar con un entendimiento de la psicología de Hizbolá y sus defensores. El objetivo inmediato de Hizbolá no es echar a los israelíes al mar – eso viene después – sino establecerse como la fuerza dominante en el Líbano, tanto política como militarmente. Si eso sucede, el sueño de democracia para el Líbano quedará nuevamente postergado. Cualquiera que quisiera vivir en el Líbano – “vivir” en sentido existencial – tendría que llegar a algún acuerdo con Hizbolá.

El objetivo de Siria es obvio: Quiere ser nuevamente el coloso del Levante. Con un Hizbolá curtido en la guerra que esté a su lado, Siria “restauraría la estabilidad” al Líbano, quizá regresando como potencia ocupante, asesinando a los patriotas libaneses con impunidad tal y como lo ha hecho en el pasado.

Y finalmente, las ambiciones de Irán: Nada menos que ser reconocido como el líder de la yihad global contra Occidente. Al Qaeda tendría que aceptar el estatus de socio menor en la guerra santa contra el Gran Satán y el pequeño Satán y todos los otros satanes variopintos.

Si Irán puede destacar su poder exitosamente contra Israel usando a su sustituto libanés, ¿qué le impediría utilizar a otras ramas de Hizbolá en otros rincones del mundo para alcanzar los mismos resultados? ¿Qué fuerza podría evitar que Irán consiguiese armas nucleares y las usase para imponer su voluntad donde y cuando se le antojase? ¿Una resolución de la ONU? ¿Una como la 1559 quizá?

Claramente, el logro de ninguno de estos objetivos está en el interés de los libaneses, israelíes, americanos o europeos, como tampoco se beneficiaría de semejante resultado la amplia mayoría de los árabes y musulmanes del mundo.

Pero hay que reconocerle el mérito a Hizbolá, así como a Siria, a Irán y a otros fascistas islamistas: Entienden la perversa psicología de sus enemigos, los infieles. Saben cómo confundirnos, dividirnos y con el tiempo, están seguros que lograrán mucho más que sólo eso.

Por Clifford D. May, antiguo corresponsal extranjero del New York Times, es el presidente de la Fundación por la Defensa de las Democracias.

©2006 Scripps Howard News Service
©2006 Traducido por Miryam Lindberg

El otro antisemitismo
J. ERNESTO AYALA-DIP/ESCRITOR El Correo 10 Agosto 2006

Hace unos días, en los servicios informativos de TV3, la televisión pública de Cataluña, uno de sus corresponsales, según proclama la misma cadena, experto en asuntos de Oriente Medio, realizó un reportaje en Beirut sobre los efectos de los bombardeos israelíes sobre suelo libanés. Me quedó grabada la respuesta dada por una ciudadana libanesa: «¿Por qué nos atacan? Al fin y al cabo, por el secuestro de dos soldados que a nosotros ni nos va ni nos viene». Y es verdad, dos soldados israelíes no son nada. Probablemente si Hezbolá hubiera secuestrado a 200 ó 1.500 (o si los hubiera ajusticiado), la atribulada señora habría encontrado alguna explicación a la furibunda reacción israelí. Pero mucho me temo que no se trata de la cantidad. Se trata, aunque nos duela decirlo, de israelíes. Y si se trata de israelíes, ya tenemos experiencia histórica en Europa, a qué viene rasgarse tanto las vestiduras.

Pero sabemos que a la ciudadana libanesa le habría tenido que importar el secuestro. Como les habría tenido que importar a no pocos alemanes, durante la tiranía nazi, preguntarse a dónde llevaban a sus vecinos judíos, cuando por las noches se les arrancaba de sus domicilios. ¿Cuánto infierno nos habríamos ahorrado! Esto de la cantidad no deja de ser llamativo. Hace unos años, durante una cena de amigos, uno de ellos consideró que los cuatro años de sufrimiento (sin contar los años anteriores al comienzo de la guerra y la solución final) de los judíos a manos de los nazis no fueron nada al lado, dijo tan ancho, de los cuarenta que llevan los palestinos «soportando» a los judíos. O sea, que los campos de exterminio (sin contar, claro, la 'noche de los cristales rotos', que eso fue una minucia) durante cuatro interminables años fueron un simple dolor de muelas para una comunidad de personas (creyentes y laicos juntos, no olvidarlo) a la que ni nos iba ni nos venía, que diría la señora libanesa.

Muy pocas personas osarían declararse antisemitas. Y las que lo hacen (a las que hay que agradecerles su franqueza) ya sabemos a qué banda pertenecen. Estaba por decir partido, pero ni la derecha ni la izquierda, hoy por hoy, podrían garantizarnos que no le pondrían reparos a la existencia del Estado de Israel, por ejemplo. A mí me preocupa otro tipo de antisemitismo. Uno invisible, pasivo. Me contó un día un amigo holandés que había propuesto a un colega suyo extranjero una visita a la casa de Anna Frank. El compañero catedrático le contestó que estaba un poco cansado del 'tema judío'. «Lo dijo con tanta educación y tacto, con una seguridad tan aplastante en lo que afirmaba, que llegué casi a convencerme de que el 'tema judío' podía llegar a cansar, si se insistía en hablar de vez en cuando de él», comentó mi amigo. «Es evidente que mi colega no era antisemita. Pero practicaba esa especie de distancia, de indiferencia, de desapego, que mucho me cuesta no interpretar como lo más cercano a la connivencia con el antisemitismo más militante», reflexionó desolado.

La lectura de 'Suite francesa', de la escritora judía Irène Nemirovsky, me recordó aquellos días de la ocupación nazi en París. Son días terribles para los judíos. Pero a pesar de la ocupación, parece que no lo fueron tanto para muchos parisienses, sobre todo para aquéllos que aceptaron convivir bajo su terrorífica presencia. El 13 de julio de 1942 es detenida la autora de 'El baile'. Detenida no por terrorista, sino por ser judía, y como tal enviada a Auschwitz, donde es gaseada el 17 de agosto. No fue la única, claro. Pero eso a quién le importaba. No estoy seguro de que le importara mucho a la esposa del escritor Paul Morand, a quien se había dirigido el marido de Némirovsky para que intercediera ante las autoridades alemanas. Se da la triste coincidencia de que el mismo día que la escritora judía (y francesa) es asesinada, la señora Morand toma el té con el oficial de la 'Wehrmacht' Ernst Jünger. No eran antisemitas. Claro. Ni Jünger ni la Morand. Y no lo digo con ironía. Por esos mismos días, Jünger ve a tres muchachas caminar por los bulevares de París con la estrella de David cosida en las mangas. Reconoce cierta incomodidad por llevar el uniforme que viste, pero no es suficiente razón para renegar de él. Seguramente si Jünger hubiera sido antisemita no habría podido reprimir su fobia y ahí mismo habría ordenado enviarlas al campo de exterminio más próximo.

Tampoco Picasso lo era; nueve días después de la detención de Némirovsky (pero también de centenares de judíos en redadas que era imposible no ver), hablaba con Jünger de los paisajes de 'En los acantilados de mármol', en su estudio. En París nadie era antisemita, excepto los que denunciaban a sus vecinos por ser judíos. Sólo era gente que paseaba, que gozaba del verano, con esa desganada esperanza de librarse en poco tiempo de las molestias de la ocupación, gente comprometida con un presente un tanto anómalo, no pocos intelectuales, que tomaban el té, hablaban de arte, de literatura, de la civilización occidental, gente que bailaba y acudía a los cafés, mientras aquel tenebroso julio del 42 los domicilios de los franceses judíos quedaban vacíos. A esa gente, como a la ciudadana libanesa del reportaje de la televisión pública catalana, estaba claro que los judíos ni le iban ni le venían. Sencillamente, no era 'su tema'.

Guerra contra Hezbolá
Los desequilibrados de la "desproporción"
Mark Steyn Libertad Digital 10 Agosto 2006

"Desproporción" es el concepto de moda. ¿Sabe cómo jugar? Digamos que 150 misiles son lanzados contra el norte de Israel desde la aldea libanesa de Qana y los israelíes responden con misiles propios que matan a veintiocho personas. Guau, tío, eso es muy "desproporcionado".

Pero digamos que usted está en un municipio estadounidense del noroeste –Seattle, por ejemplo– y no ha lanzado misiles contra nadie, pero un varón musulmán se presenta de todas maneras y dispara contra seis mujeres judías, una de las cuales intenta huir escaleras arriba, pero él la alcanza, la empuja con su arma contra el pasamanos, dispara de nuevo y la mata. Se describe a sí mismo como "un musulmán americano enfadado con Israel" y dice a los agentes policiales: "Estos son judíos. Quiero que estos judíos se vayan. Estoy cansado de ser intimidado, y nuestro pueblo ser intimidado por la situación en Oriente Medio".

Bien, aparentemente eso es "completamente proporcionado", tan "proporcionado" que el suceso apenas es mencionado en los medios norteamericanos o, cuando se informa sobre él, se hace como si fuera el clásico tiroteo tras un robo. El asesino de Pamela Waechter informó a sus víctimas de que "sólo hago esto como declaración de intenciones", pero el mundo no podría estar menos interesado en su declaración, en comparación con la declaración de su abogado de que sufre "desorden bipolar". Y el tipo del FBI local, al igual que la policía montada de Toronto hace un mes o así, recita la estrofa usual nada-que-ver-con-la-jihad. "No hay nada que indique que está relacionado con el terrorismo", decía David Gómez, el asistente especial del agente a cargo de la investigación. En Estados Unidos, el terrorismo se parece a las peluquerías o las consultas de los dentistas: no existen a menos que cuenten con una licencia oficial.

Por otra parte, cuando una estrella de cine borracha es pillada in fraganti y empieza a despacharse a gusto con diversas teorías acerca de "los jodidos judíos", ¡que paren las rotativas! Eso es tan totalmente "desproporcionado" que es la mayor noticia del momento. El director de la organización judía más prominente de Estados Unidos no hablará de nada más por días sin término. Tanto él como los medios estarán tan ocupados tratando las meditaciones de Mel Gibson sobre "los jodidos judíos" que no se molestarán con noticias periféricas de pie de página acerca de judíos realmente jodidos asesinados por ningún otro motivo que ser jodidos judíos.

Por la otra parte más, cuando el líder de Hezbolá, Hassán Nasralah, anuncia que si "todos los judíos se reúnen en Israel, nos ahorrará el problema de perseguirlos por todo el mundo", eso no es ni mucho menos "desproporcionado". Cuando el presidente iraní Ahmadinejad visita Malasia y declara, con motivo del Líbano, que "aunque la principal solución es la eliminación del régimen sionista, en esta etapa debe implementarse un alto el fuego inmediato", bien, eso es solamente retórica ligeramente acalorada sobre lo que de otro modo es un resultado muy útil de un proceso de paz viable: (Etapa 1) Por favor, no continúe degradando nuestra infraestructura hasta que (Etapa 2) tengamos la capacidad de bombardearle nuclearmente.

Ahora mismo, la mejor posibilidad de Israel de tener una cobertura de prensa decente consiste en que Mel Gibson vuele hasta allí y abronque con saña a su camarero por ser "un jodido judío".

¿Qué es lo que podemos deducir de estos actos diversos, tanto los proporcionados como los que no lo son tanto? Si habla con políticos europeos, en privado le dirán que el tiroteo de Seattle será costumbre en el futuro, que de vez en cuando, en Seattle o Sydney, Madrid o Manchester, alguien morirá porque fue a un centro comunitario, porque se subió al autobús, porque se presentó a trabajar... y había un jihadista allí. Pero tienen confianza en poder mantenerlo al nivel que los servicios de seguridad británicos llamaban cínicamente, en el punto álgido de los "problemas" del norte de Irlanda, "un nivel aceptable de violencia". Por ejemplo, todo se mantendrá "proporcionado". Será difícil para los amigos y la familia de Pam Waechter, pero no habrá muchos de ellos.

Me pregunto si aciertan en ser así de complacientes. El duque de Wellington, el gran político-soldado británico, nació en Irlanda, pero al ser descrito como un irlandés, destacaba que un hombre puede nacer en un establo, pero eso no le convierte en un caballo. Así es como se sienten muchos musulmanes: simplemente porque hayas nacido en la asquerosa pocilga del mundo occidental, eso no te convierte en un cerdo. ¿A qué proporción de musulmanes les pone la jihad? Bueno, sería enormemente insensible y desproporcionado preguntar. De modo que lo reduciremos a un fenómeno aislado al igual que el presunto "desorden bipolar" del asesino de Pam Waechter.

En la lucha entre Estados Unidos y el Islam global, lo que importa es el desorden bipolar geopolítico. Claramente, de sus propias declaraciones acerca de "nuestro pueblo", para el asesino de Pam Waechter su identidad musulmana es la que trasciende en última instancia a su identidad norteamericana. Eso es lo que le conecta con lo que está sucediendo en el sur del Líbano: una identidad pan-islamista que sobrepasa a la ciudadanía nacional, ya sea en el noroeste del Pacífico o en el levante mediterráneo. No para todos los musulmanes, pero sí para los suficientes como para que las cosas se "desproporcionen" bastante antes de que esto termine.

28 civiles muertos en una aldea desde la que 150 misiles Katyusha han sido disparados contra Israel no me parece "desproporcionado". Lo "desproporcionado" es la idea de que se debe permitir que la vida civil siga adelante normalmente en lo que, en la práctica, es una plataforma terrorista de lanzamiento de misiles.

Pero, cuando un ejército va a la guerra contra una organización terrorista, es como ver a los Red Sox jugar con Andre Agassi: cada parte está sujeta a su propio conjunto de normas. Cuando Hezbolá lanza misiles contra vecindarios residenciales israelíes con la intención de matar civiles al azar, eso está bien porque, después de todo, son terroristas y eso es lo que hacen los terroristas. Pero cuando, en el curso de intentar resistir a los terroristas, Israel mata civiles inintencionadamente, eso es un decepcionante acto de salvajismo.

Hablando en West Point en el 2002, el Presidente Bush observaba que "la disuasión –la promesa de una respuesta masiva contra naciones que te ataquen– no significa nada contra oscuras redes terroristas sin nación o ciudadanos que defender". Realmente es peor que eso. En Hezbolastán, las muertes de sus ciudadanos sirven para su impulso estratégico: los israelíes muertos son buenas noticias, pero los libaneses muertos son noticias aún mejores, al menos en el importante frente de batalla de la opinión mundial. La meta-narrativa, como dicen, es consistente en toda la cobertura de los medios, y el reciente fallo del Tribunal Supremo, los esfuerzos en la UE y la ONU por jugar "al árbitro honesto" entre un estado soberano y un conglomerado global genocida del terror. Todo esto mejora la posición del terror islamista y, por tanto, llevará a que haya más y aún más "desproporcionado".

La Policía británica desmantela una trama terrorista que pretendía hacer estallar 10 aviones en pleno vuelo
Londres. Agencias ABC 10 Agosto 2006

El plan terrorista, que la policía británica aseguró hoy haber abortado, consistía en hacer explotar al menos diez aviones en pleno vuelo, preferentemente entre el Reino Unido y EE.UU., según informó la BBC citando fuentes policiales.
La Policía británica informó hoy de la detención de dieciocho personas sospechosas de estar implicadas en un complot de grupos terroristas que planeaban hacer explotar aviones en pleno vuelo entre el Reino Unido y EEUU. En una declaración ante las cámaras de televisión, el ministro británico de Interior, John Reid, dijo hoy que esta madrugada las autoridades decidieron elevar el nivel amenaza contra el Reino Unido a su punto "más alto" por tratarse de "muy significativa".

El Centro Conjunto de Análisis de Terrorismo elevó el nivel al "crítico", lo que quiere decir que un atentado es muy robable. Precisó que el plan tenía la intención de hacer explotar "un número de aviones" con la consecuencia pérdida de vidas humanas. Al parecer, el objetivo era hacer detonar explosivos, escondidos en maletas de mano, en vuelos entre el Reino Unido y EEUU, Efe.

La Policía Metropolitana (Scotland Yard) informó que el plan terrorista fue abortado mediante una operación desarrollada conjuntamente por la unidad antiterrorista de la Policía y los servicios secretos. Según la Policía, dieciocho personas han sido detenidas en las últimas horas en Londres como resultado de la operación policial, fruto de meses de investigación.

Por su parte, el ministro del Interior indicó se decidió elevar el nivel de amenaza a las 01.00 GMT y como medida de precaución, los pasajeros deben esperar inconvenientes en todos los aeropuertos británicos. "Queremos asegurar al público que esta operación se llevó a cabo de la forma más segura que creímos", afirmó Scotland Yard en un comunicado divulgado hoy. "Esta es una gran operación que inevitablemente será larga y compleja", añadió el comunicado.

La seguridad en todos los aeropuertos ha sido reforzada y los pasajeros no podrán llevar equipaje de mano en los vuelos internos del Reino Unido, sólo podrán llevar pasaportes y billeteras, según el Departamento de Transporte. British Airways (BA) informó hoy de que cualquier pasajero que se niegue a cumplir con las restricciones impuestas hoy por el Gobierno sobre equipaje no será autorizado a abordar el avión. "Se pide a los pasajeros que lleguen (al aeropuerto) normalmente, pero se esperan retrasos en todos los aeropuertos", señaló un portavoz de la aerolínea británica.

La fuente precisó que no se autorizará subir al avión con aparatos que requieran pilas, incluso ordenadores personales y teléfonos móviles.
 
EE.UU., eleva su nivel de amenaza
Por su parte, el Gobierno estadounidense elevó hoy su nivel de amenaza al más alto para los vuelos comerciales procedentes de Reino Unido con destino a su territorio en respuesta por el anuncio hecho en Londres de que la Policía ha desbaratado una trama para atentar contra aviones en pleno vuelo.

Asimismo, se ha elevado el nivel general para todos los vuelos dentro del territorio estadounidense o los que entran en el país. "Creemos que estas detenciones (en Londres) han desbaratado significativamente la amenaza, pero no podemos estar seguros de que la amenaza haya sido completamente eliminada o el complot completamente frustrado", señaló el secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff, anunciando que el nivel de amenaza para los vuelos procedentes de Reino Unido se ha elevado a nivel "severo o rojo".

"Para una mayor defensa contra cualquier amenaza que quede de este complot, también elevaremos el nivel de amenaza a alto o naranja, para todos los vuelos comerciales que operen dentro o con destino a Estados Unidos", añadió Chertoff.

El Scotland Yard ha procedido a realizar alrededor de 20 detenciones en la zona de Londres en el marco de la operación lanzada para desbaratar un complot terrorista que pretendía atentar contra una docena de aviones comerciales en Reino Unido y Estados Unidos mediante el uso de bombas ocultas en el equipaje de mano de sus pasajeros.

La Xunta suprimió este año la vigilancia forestal del Ejército por «problemas de presupuesto»
- El Ejecutivo de Touriño no renovó el convenio con Defensa tras seis años de acuerdo, porque le costaba 224.000 euros - En 2005 las patrullas militares impidieron más de 200 focos - Galicia registra, con 158 fuegos, el récord de incendios forestalesresforestales
Diego Mazón  La Razón 10 Agosto 2006

Madrid- Seis días después de que comenzara la pesadilla del fuego en Galicia, el Gobierno, tras reunir de urgencia a la comisión interministerial sin la presencia de un solo ministro, anunció a bombo y platillo un despliegue militar sin precedentes en territorio nacional: 1.200 soldados para colaborar en las tareas de vigilancia, prevención y disuasión, y en caso necesario, en la extinción de las llamas que asolan Galicia por los cuatro costados.

Como informaba recientemente este diario, un convenio existente entre Defensa y la Xunta limitaba las actuaciones de los militares en estos casos a vigilar que en las zonas arrasadas no se reprodujeran los fuegos, a ayudar a la población en caso de necesidad y a disuadir a posibles pirómanos en zonas verdes. Desde el año 2000, cuando Federico Trillo estaba al frente del Ministerio de Defensa y Manuel Fraga como presidente gallego, hasta 2005, este convenio se fue renovando anualmente, con un aporte económico por parte de la Xunta y otro por parte del Ministerio, y generalmente se extendía desde la primera quincena de julio a la segunda de septiembre.

Demasiado caro. Pero llegado el año 2006, las conversaciones para renovar el convenio de colaboración entre ambas instituciones se frenaron en seco. La Xunta no firmó el acuerdo por «falta de presupuesto». O al menos ése es el argumento principal para rechazar la ayuda del Ejército en tareas de vigilancia y control. Y sin convenio, no hay patrullas ni imágenes de satélites del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, dependiente del Ministerio de Defensa. El convenio del año pasado contemplaba un gasto para toda la campaña de verano de 223.124 euros «para la fase preparatoria y el despliegue operativo de unidades de las Fuerzas Armadas, así como una parte del análisis de las imágenes procedentes del satélite», tal y como señalaba el Boletín Oficial del Estado del 14 de julio de 2005. Según el mismo, la Xunta debía compensar esa cantidad al Ministerio de Defensa en concepto de fase preparatoria del dispositivo (3.960 euros), del despliegue operativo (201.082 euros), de alquiler de vehículos para traslado de relevos (2.000 euros), y de análisis de imágenes vía satélite (16.081 euros). De hecho, por este último concepto, el propio Ministerio debía aportar 96.235 euros.

Con este presupuesto, la Xunta de Galicia se aseguraba que quince patrullas del Ejército vigilaran durante el periodo estival con 33 vehículos. Con este presupuesto, el Ejército localizó y evitó más de doscientos incendios en toda la comunidad autónoma. Estas patrullas militares están compuestas por un jefe de pelotón, un cabo, dos soldados y dos conductores. Según el convenio de 2005, un oficial costaba al día 49,13 euros y un soldado 38 euros, mientras que el coste diario de los vehículos no llegaba a los 28 euros. Al no firmar el convenio, el Ejército no ha podido patrullar en Galicia hasta que la situación no se ha vuelto crítica y las autoridades gallegas han tenido que clamar al Gobierno para que desplegara a los militares en la zona, despliegue cuyos costes correrán a cargo del presupuesto de Defensa.

Aviones. Pese a todo, y ante la gravedad de la situación, diez aviones del Ejército del Aire están colaborando constantemente en la extinción de los fuegos. Al cierre de esta edición, Galicia registró el récord de incendios forestales al alcanzar la cifra de 158, desde que el pasado viernes comenzara una ola de focos. Según los últimos datos de ayer, 93 fuegos seguían activos y controlados 65.

Mientras, agentes de los equipos de investigación del Seprona de la Guardia Civil de Noia detuvieron ayer a un vecino de Boiro (La Coruña) al que le imputan la supuesta autoría de tres incendios forestales en la zona e investigan también su vinculación con otros fuegos declarados en los últimos días.

El Gobierno tardó cuatro días en solicitar ayuda a las comunidades autónomas y a la UE
PABLO DOMÍNGUEZ. MADRID. ABC 10 Agosto 2006

El incendio de Galicia ha cogido con el pie cambiado a los Gobiernos de Zapatero y de Touriño. El martes ABC publicaba la decisión del Ejecutivo autonómico de mayoría socialista de desmantelar toda la estructura y la cúpula directiva contra incendios que había organizado el PP, con dilatada experiencia y cualificación. Al hacerlo «desmanteló» también la capacidad de reacción ante una ola de incendios de la magnitud de la que está arrasando desde el viernes la comunidad autónoma. Ahora se ha conocido que en lo que respecta a la petición de ayuda, tanto a la UE como a las demás regiones, la Xunta, y por extensión el Gobierno central, no ha reaccionado con la celeridad necesaria. De hecho, el Ministerio del Interior no requirió medios de las distintas comunidades hasta el martes, cuatro días después del inicio del fuego.

Según consta en un fax «urgente» de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, al que ha tenido acceso ABC, fue en la mañana del martes, a las 11.50 horas, cuando el Departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba solicitó la cooperación de las administraciones autonómicas «ante la gravísima situación creada en Galicia». Así, «y con el fin de atender la petición de ayuda realizada por el Gobierno gallego», se requirió la aportación de medios humanos y materiales de extinción. En concreto, la demanda se refería a 19 brigadas, 19 motobombas, 5 hidroaviones y 9 helicópteros.

La demora de Interior está estrechamente relacionada con el tiempo que transcurrió desde que se declararon los primeros incendios hasta que el Ejecutivo de Touriño se decidió a pedir la colaboración del Gobierno central. Así, el PP de Galicia critica que la Xunta tardó tres días en recurrir a los medios estatales.

Pero la petición de ayudas no se ha limitado a las comunidades autónomas. Ayer por la mañana el Gobierno central solicitó finalmente colaboración a la UE, después de que el martes hubiera acudido directamente a Italia y Portugal, procedimiento bilateral reprochado entonces desde Bruselas. Los medios que demandó ayer el Gobierno español son 3 hidroaviones, 5 helicópteros con tanques de agua y 20 camiones especiales.

La Comisión Europea (CE) actúa como intermediario entre Estados. Este procedimiento requiere un cierto tiempo de gestión, por lo que tanto desde la CE como desde el grupo de europarlamentarios populares españoles se recordó que el protocolo funciona mejor si la solicitud se cursa en las fases iniciales del incendio.

Medio ambiente
NARBONA ACUSA A LOS TRABAJADORES DISCRIMINADOS POR NO HABLAR GALLEGO DE CAUSAR LOS INCENDIOS
Minuto Digital 10 Agosto 2006

Según la Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, los autores de los fuegos en Galicia serian las "personas con actitudes despechadas por no haber sido contratados en los retenes de este año".

Ignoramos en qué basa sus graves acusaciones, puesto que hasta el momento no hay noticias de que entre los 6 detenidos por causar la ola de fuegos en Galicia exista ningún trabajador forestal. Con la detención de un hombre en Lalín (Pontevedra) acusado de ser el autor de un incendio en una parroquia de este municipio el pasado viernes eleva ya a seis los detenidos en Galicia tras la ola de fuegos que registra desde el pasado 4 de agosto. También hoy fue detenido otra persona en Santiago por su supuesta vinculación con los incendios que asolan la comarca compostelana. El arrestado, J.A.R., de 60 años y natural de Santiago, ingresará en la cárcel coruñesa de Teixeiro en las próximas horas. En Lugo se detuvo y puso a disposición judicial a T.F.R., de 49 años de edad y vecino de Outeiro de Rei. Además de este arresto, existen otros tres. Un vecino de la parroquia de Suevos, en el Ayuntamiento de A Baña, con las iniciales R.S.C., de 36 años de edad, fue denunciado por testimonios que presenciaron la salida del lugar donde acababan de iniciar varios incendios. La Guardia civil detuvo también a un vigués que cogieron "in fraganti" después de prender fuego en los municipios de Pazos de Borbén y de Soutomaior. Los vecinos sorprendieron a esta persona que fue trasladada donde un agente forestal que lo condujo a la Guardia civil, donde presta declaración sobre la supuesta autoría de los hechos que se le imputan. Estas dos detenciones se unen a la inicial del joven de 24 años, A.J.S.S., efectuada en Cerdedo, que tras prestar declaración fue puesto en libertad.

Por su parte las autoridades locales responsables de la discriminación lingüística de los trabajadores forestales han sido más prudentes. Consideran que "la mayoría de estos incendios son intencionados", según la Consellería de Medio Rural del gobierno gallego. Las motivaciones de los pirómanos van desde "conflictos entre ganaderos y propietarios de los montes" para extender los espacios de pastos hasta "trastornos de la conducta", según esta fuente. Además, según la misma fuente, "tampoco descartamos que detrás de todo esto haya una organización", lo que ha motivado el envío a Galicia de una unidad de la Guardia Civil especializada en la lucha contra el crimen organizado.

La Asociación para la Defensa Ecolóxica de Galiza (Adega) considera que la mayoría de fuegos han sido provocados por intereses urbanísticos.

Rajoy: más eficacia y menos política
Respecto a la polémica sobre los trabajadores despedidos por no saber gallego Rajoy recordó a Xunta que las administraciones están para ser "eficaces, para resolver los problemas de la gente y no para tomar decisiones que a veces pueden sonar un poco a broma y luego ocurre lo que está pasando". Por ello, recordó que para la extinción de los incendios hay que contar "con los que saben". Así, defendió que si hay gente "experta" y que lleva años demostrando que lo hace bien, "hay que contar con ellos, hablen lo que hablen o piensen como piensen". "Aquí no estamos ante un problema de pensamiento político, si no de que hay un incendio y que lo apague quién mejor sabe hacerlo", argumentó.

La Unión Democrática de Estudiantes propondrá que la Comunidad impida que países como Arabia Saudí compre colegios
Madrid. Europa Press ABC 10 Agosto 2006

La Unión Democrática de Estudiantes de Madrid (UDEM) propondrá en el Consejo Escolar -donde es mayoritaria- que la Consejería de Educación evite en la medida de lo posible que países que violan los derechos humanos, como Arabia Saudí, puedan adquirir colegios en la región para educar conforme a las ideas inconstitucionales que inspiran dicha violación de derechos. Además, piden a los propietarios de los colegios que no los vendan a países islámicos.

En un comunicado facilitado a Europa Press, la UDEM asegura que la intención de la Embajada de Arabia Saudí -país acusado de financiar el terrorismo y de promover el fundamentalismo yihadista en sus mezquitas- de comprar colegios para convertirlos en escuelas islámicas que eduquen en el Corán y en la sharia ha suscitado el rechazo de la federación de estudiantes mayoritaria en esta región.

lvaro Vermoet, presidente Nacional de la Unión Democrática de Estudiantes, afirma en relación con este llamamiento que «se trata de evitar que los inmigrantes musulmanes, en vez de integrarse, reciban en España la misma educación que hubieran recibido en Arabia Saudí o en cualquier otro país que no respete los derechos humanos».

Vermoet añadió que «no podemos apelar a la libertad de enseñanza para justificar la expansión del yihadismo, muy presente en las mezquitas saudíes, porque no puede haber libertad fuera de los principios constitucionales. Se trata de pedir la intervención del Estado únicamente para garantizar el cumplimiento de la ley».

Chapapote en el ‘gallego’
Martinmorales Estrella Digital  10 Agosto 2006

— O sea que si llega a gobernar Touriño cuando el “Prestige”, nadie hubiese podido acudir a limpiar el chapapote si no sabía gallego.

La verdad del 11M
Comunicado oncedecadames  10 Agosto 2006

Un grupo de ciudadanos disconforme con la investigación del 11M ha tomado la iniciativa de reunirse el día 11 de cada mes a 20h. en distintas ciudades de forma simultánea. Pretenden transmitir a la opinión pública lo que a su juicio son dudas no resueltas sobre este caso, mediante el reparto de folletos informativos y su desacuerdo con la política antiterrorista del gobierno.

Las ciudades incluidas en esta primera convocatoria son:

Almería: Cruce Rambla con C/ Obispo Orberá
Córdoba
: Bulevar del Gran Capitán
La Coruña: Delegación del Gobierno, Plaza de Ourense, s/n
Madrid: Atocha
Málaga: Plaza de la Constitución
Murcia: frente a la Delegación del Gobierno
Santander: Plaza del Ayuntamiento
Santillana del Mar: Plaza Mayor
Tarragona: ante Els Despullats en la Rambla Nova
Valladolid.r: C/Santiago-Plaza Mayor

 La convocatoria está apoyada por Ciudadanía Democrática, Ciudadanos por la Constitución, Cordobeses por la Libertad, Coruña Liberal, Foro Liber@ "Ciudadanos por una democracia activa" y Rosas Blancas por la dignidad.  

Si deseas participar activamente contacta con nosotros: oncedecadames@hotmail.com
España Es
España Existe


Recortes de Prensa   Página Inicial