AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 26 Agosto  2006
Yo pregunto
Ernesto Ladrón de Guevara  minutodigital 26 Agosto 2006

Espero no molestar a nadie por hacer algunas preguntas. Sin ánimo de incordiar.

Se ha cumplido un año desde el enigmático accidente de dos helicópteros en Afganistán, con resultado de militares españoles muertos y otros heridos. Se nos dijo que había sido por un ráfaga de viento, pero expertos en la materia cuestionan la versión oficial. ¿Qué pasó en realidad? ¿Hubo un ataque que derribó una de las naves helitransportadas? ¿Por qué han prohibido hablar a los ocupantes del segundo de los helicópteros? ¿Qué se esconde tras estas incógnitas? ¿Por qué motivo los familiares no han acudido a los actos de homenaje organizados por el Ministerio de Defensa? ¿Acaso los familiares conocen detalles que se nos ocultan al resto de los ciudadanos?

Otras pregunta sin ánimo de fastidiar a nadie. Sólo por saber... ¿Por qué tras falsos testimonios de testigos que comparecieron en el Congreso de los Diputados y ante el Juez Del Olmo, y tras los indicios manifiestamente evidentes de que el 11-M encierra enigmas que sobrecogen a cualquier persona sensata y honrada, no se reabre la investigación sobre lo que realmente ocurrió en aquella matanza? ¿Por qué el Partido Socialista, que debiera ser el principal interesado en que se haga luz sobre aquellos sucesos tenebrosos que conturbaron a la Nación, está tan callado y no impulsa un procedimiento de clarificación de los hechos? ¿Por qué el Partido Popular no adopta una posición más contundente para dilucidar lo que pasó? ¿Por qué no se aclara lo que ocurrió con la famosa mochila sin detonar, o sobre lo que sucedió realmente en Leganés en un “suicidio” de terroristas cada vez más cuestionado por evidencias encontradas? ¿Qué se nos oculta?

Una pregunta de menos enjundia: ¿Qué pasó realmente en el incendio forestal de Guadalajara? ¿Quién fue el responsable de que aquel retén antiincendios quedara abrasado por el fuego? Y... ¿qué ha pasado en Galicia y por qué contaminan a la opinión pública asignando culpabilidades sin la mínima presunción de inocencia y sin pruebas? ¿Quiénes, aparte de los propios pirómanos, son realmente los culpables del desastre que ha dejado esquilmado por el fuego miles de hectáreas de bosques? ¿Por qué el Gobierno Zapatero miente o difunde bulos de forma reiterada sin la más mínima prueba, tratando de desviar la opinión pública respecto a sus propias responsabilidades y las del Gobierno gallego, de su propia cuerda política?

Otra más: ¿Qué es lo que está ocurriendo con ETA? ¿Qué se ha negociado realmente con ETA? ¿Por qué el Estado omite el cumplimiento de sus propias leyes dejando a Batasuna campar por sus respetos? ¿Qué tiene que ver lo pactado con ETA con el proceso secesionista de Cataluña? ¿Por qué se está desguazando la Constitución y desgajando la Nación, tal como lo expresa con gran claridad Maragall, del mismo partido que el del Sr. Zapatero? ¿Qué se nos está ocultando?

Por seguir preguntando... ¿qué intereses esconde en realidad el Gobierno en el desastre migratorio que nos está invadiendo nuestro País de forma incontrolada? ¿Cuál es el motivo por el que no se ponen los medios para evitar un aluvión que nos producirá consecuencias en un tiempo más o menos poco próximo? ¿Y cuál es el objeto real por el que se trata de modificar las estructuras sociales y más en concreto el modelo tradicional de familia?

Estas son, entre otras, las preguntas que nos hacemos muchos ciudadanos sensibles con las cuestiones colectivas. Pero el Gobierno sigue ocultando las respuestas.

En cualquier otro país digno y democrático estas preguntas cuya respuesta se nos oculta provocarían una urticaria social y una reacción repleta de indignación para que los responsables den la cara y lo aclaren. Aquí no. ¿Tan narcotizados estamos los españoles? ¿Hemos perdido la dignidad como ciudadanos?

Yo, por preguntar... seguiré preguntando. Hay unas cuantas preguntas más que hacer, pero las haremos en mejor ocasión.

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación
Procurador en las Juntas Generales de Alava
Envía al autor tus comentarios articulista@minutodigital.com?subject=CONTACTO CON ERNESTO LADRON DE GUEVARA

Batasuna se manifiesta cuando quiere
Editorial ABC 26 Agosto 2006

BATASUNA sigue marcando el rumbo que le conviene en el famoso «proceso». Ayer se celebró en Bilbao la marcha en favor de la autodeterminación -una vez más- y el ejercicio del derecho constitucional de manifestación fue utilizado en fraude de la ley de Partidos. Los dirigentes más conocidos de Batasuna y del sindicato LAB estuvieron presentes en el centro de la marcha, aunque no hubo exhibición de carteles de la formación ilegalizada. Los lemas en favor de la independencia y de la amnistía para los presos de ETA, así como en contra de la bandera española, son la mejor prueba, si es que hace falta alguna, de quiénes estaban detrás de la convocatoria, aunque permanezcan ocultos bajo el aval de un grupo de «ciudadanos», limpios de vínculos formales con las formaciones fuera de la ley, según las Fuerzas de Seguridad, el fiscal general y el juez. Aunque quizás ninguno de estos se haya recuperado aún del sofocón de ver a los batasunos Permach y Álvarez llamar a la participación en la víspera de la manifestación (cartel de la convocatoria en mano) poco después de que el magistrado Pedraz autorizase la marcha por no encontrar vinculación con Batasuna. Da cierto escalofrío pensar que todo lo investiguen con igual celo.

Así pues, cumplidos los requisitos impuestos por el departamento de Interior vasco y por la Audiencia, todo el mundo tiene muy claro que Batasuna se manifiesta donde, como y cuando quiere, ante la pasividad del Gobierno y de la Fiscalía General del Estado. Dadas las circunstancias, las declaraciones de algún dirigente batasuno exigiendo al PSOE que sea «responsable» y tome medidas para normalizar la actividad política de los ilegales suena a tomadura de pelo, si no fuera una lamentable provocación a los principios del Estado de Derecho.

Recién regresado de sus vacaciones, Rodríguez Zapatero parece desbordado por un proceso que los radicales dan la impresión de controlar a su antojo. Quedan ya tan lejos los tiempos del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que resulta casi una utopía reclamar su cumplimiento. Es evidente, sin embargo, que ésta es la única vía para que los defensores de la España constitucional recuperen la iniciativa en un asunto que se escapa de sus manos por momentos. Relegada la corriente mandataria del socialismo vasco a una función de comparsa y convertido el PP en supuesto «enemigo de la paz en el País Vasco», el Ejecutivo se limita a cruzar los dedos para que -como ha ocurrido esta vez- la manifestación discurra sin incidentes y no aparezcan imágenes de enfrentamiento que desmientan el panorama idílico que describe el presidente. Las cosas van por el mejor camino posible para el brazo político de ETA, que ya demostró hace unos días que puede hacerse presente cuando la situación lo requiera. Sobran argumentos para que el Gobierno reflexione seriamente sobre el desarrollo de los acontecimientos y, en concreto, para evitar que se burlen impunemente las reglas elementales del Estado de Derecho.

Noticia de la ínsula Barataria
MIQUEL PORTA PERALES ABC 26 Agosto 2006

... Artur Mas tiene razón: el proyecto soberanista del nacionalismo catalán -si el Tribunal Constitucional no lo remedia- dará un salto adelante. Y, como corresponde a un nacionalismo vertebrado por la queja y la reivindicación permanentes, antes o después se intentará un nuevo salto adelante hacia la soberanía total...

KARL Marx, en El 18 brumario de Luis Bonaparte, corrigió a Hegel afirmando que si es cierto que la historia se repite dos veces, también lo es que lo hace «una vez como tragedia y otra como farsa». Esta idea viene como anillo al dedo para hablar del nuevo Estatuto de Cataluña. Y es que este texto, como si del regreso del pasado se tratara, es un bis de otros redactados con anterioridad. Vayamos a la historia para recalar en la actualidad y sacar las conclusiones pertinentes.

En el año 1888, la Lliga de Catalunya dirigió a la Reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena un mensaje escrito en catalán en que, tras «recordar todo lo que constituye la personalidad de Cataluña», se reivindicaba la instauración de la autonomía -mucho más, como verán- con las siguientes palabras: «Deseamos, pues, que vuelva a poseer la nación catalana sus Cortes generales libres e independientes... Cortes en las que se voten los presupuestos de Cataluña y la cantidad con la que ha de contribuir nuestro país a los gastos generales de España... Que sea Cataluña señora del gobierno interior de su casa... Que la lengua catalana sea la lengua oficial de Cataluña para todas las manifestaciones de la vida de este pueblo. Que la enseñanza en Cataluña sea dada en lengua catalana. Que sean catalanes los Tribunales de Justicia y todas las causas y litigios se fallen definitivamente dentro del Territorio. Que los cargos de la nación catalana los nombren los catalanes mismos, procurando que recaigan en catalanes los cargos políticos, los judiciales, los administrativos y los de enseñanza. Que venga el Jefe del Estado de España a jurar en Cataluña sus Constituciones fundamentales. Y por fin que se reintegre a Cataluña todo lo que siendo letra viva se guarde como letra muerta en los archivos y en los fondos del alma de los buenos hijos de la tierra».

Otro texto: las «Bases para la constitución regional catalana» de 1892 -las conocidas «Bases de Manresa», impulsadas por Unió Catalanista-, un documento articulado que reivindica «la legislación antigua, las sabias disposiciones que contiene respecto a los derechos y libertades de los catalanes», que establece que «la lengua catalana será la única que, con carácter oficial, podrá usarse en Cataluña», que indica que «sólo los catalanes, sean de nacimiento o naturalización, podrán desempeñar en Cataluña cargos públicos», que concluye que Cataluña «dictará libremente sus leyes orgánicas; cuidará de su legislación civil, penal, mercantil, administrativa y procesal; del establecimiento y percepción de impuestos».

La similitud existente entre el ayer y el hoy resulta sorprendente. Han pasado más de cien años y el espíritu de 1888 y 1892 se percibe en la copia -apenas renovada con retórica y bobería progresistas- de 2006. Una copia que dice que Cataluña es una nación, que el autogobierno se funda en los derechos históricos del pueblo catalán, que la Generalitat no queda vinculada por las decisiones adoptadas en los mecanismos multilaterales de colaboración voluntaria con el Estado y con otras comunidades autónomas respecto a las cuales no haya manifestado su acuerdo, que establece que el catalán es la lengua de uso normal y preferente de las administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos de Cataluña así como la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza, que afirma que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña es la última instancia jurisdiccional de todos los procesos iniciados en Cataluña así como de todos los recursos que se tramiten en su ámbito territorial sea cual fuere el derecho invocable, que enumera una larga lista de competencias exclusivas que vacían y debilitan el Estado hasta convertirlo en una suerte de peculiar Autonomía dependiente de la Comunidad Autónoma catalana, que concede a los ciudadanos catalanes unos derechos que no tienen los demás españoles, que reivindica para la Generalitat la capacitad normativa y de gestión sobre los impuestos propios, estatales y cedidos. Y está el intervencionismo y dirigismo de un Estatuto que todo -digo bien, todo- lo somete a control.

Así, en materia económica exige la creación de un «espacio catalán de relaciones laborales» que -sigue la obsesión por lo propio- fundamente una «práctica propia de diálogo social». Intervencionismo y dirigismo se perciben también en el ámbito de las asociaciones y fundaciones, consumo, paisaje, etc. A los amantes de la broma, les recomiendo el artículo 144 1. h. según el cual corresponde a la Generalitat «la regulación del ambiente atmosférico» (!). El Estatuto de 2006 es una casi Constitución para Cataluña, pero una jaula para sus ciudadanos. Jaula en que la apelación a los derechos colectivos limita los derechos individuales, el concepto de lengua propia fortalece la vía de la imposición lingüística en una comunidad bilingüe, el intervencionismo económico pone trabas a la libertad de mercado, la promoción de la información veraz puede esconder el dirigismo informativo, la recuperación de la memoria histórica prioriza los valores oficialmente establecidos. George Orwell no lo hubiera hecho mejor.

El Estatuto catalán de 2006 -que sin previa reforma de la Constitución cambia de facto el modelo de Estado- concibe Cataluña como una entidad «nacional» desglosada o en vías de desglose a la que se conceden determinados privilegios. ¿España? Un Estado -una suerte de adherencia con la cual hay que convivir mientras Cataluña no se diluya como nación sin Estado, casi Estado o Estado en el seno de la Unión Europea- al que el nuevo Estatuto debilita muy seriamente -¿un Estado inviable? ¿un Estado lisiado?- amputándole una parte substancial de competencias y recursos. Y si a ello unimos que el nuevo Estatuto -como corresponde a la ideología pegajosa nacionalprogresista que todo lo impregna en Cataluña- está concebido en clave intervencionista, la intención perseguida bien podría ser el diseño y construcción de una ínsula Barataria en el noreste de la Península Ibérica. Ínsula que, para asombro de lo que todavía pueda quedar de la izquierda, se erigiría gracias a un socialismo que, del internacionalismo incluyente al nacionalismo excluyente, tras haber contribuido a la victoria mediática e ideológica del nacionalismo catalán, está contribuyendo ahora a su victoria política. Y ello para obtener una cuota de poder siempre condicionada y amenazada por el nacionalismo que ha alimentado. Aunque -no cabe descartar la hipótesis-, probablemente, el socialismo hace lo que hace porque esa es su manera de entender Cataluña y desentender España.

En la rueda de prensa posterior al «acuerdo global» de enero, Artur Mas señaló que el texto consensuado no significaba un «paso adelante», sino «un salto adelante» en la consecución del autogobierno de Cataluña. Artur Mas tiene razón: el proyecto soberanista del nacionalismo catalán -si el Tribunal Constitucional no lo remedia- dará un salto adelante. Y, como corresponde a un nacionalismo vertebrado por la queja y la reivindicación permanentes, antes o después se intentará un nuevo salto adelante hacia la soberanía total. Mientras no llega la plenitud nacional, a la espera de un nuevo Rodríguez Zapatero, el nacionalismo catalán hace suyas las palabras del clásico: si «me deparase el cielo alguna ínsula, o otra cosa semejante, no soy tan necio que la desechase; que también se dice: «Cuando te dieran la vaquilla, corre con la soguilla»». En eso estamos.

Crítico y escritor

El gobierno es inocente
Por IGNACIO CAMACHO ABC 26 Agosto 2006

SI se estrella un tren del Metro de Valencia por entrar en una curva a más velocidad de la permitida y de la aconsejable, la culpa del accidente ha de ser, por fas o por nefas, del Gobierno autonómico del PP. Pero si descarrila por la misma causa un Talgo en la red nacional bajo control del Ministerio de Fomento, el siniestro se debe única y exclusivamente a la imprudencia de un maquinista que se creyó Fernando Alonso. Al que, eso sí, la ministra del ramo respeta muchísimo tras descargar sobre él toda la responsabilidad de un accidente con varios muertos.

Si arden los bosques de Galicia bajo el mandato de Manuel Fraga Iribarne, naturalmente es la Xunta la culpable de no prestar a los bosques el debido cuidado. Pero si el monte galaico persiste en arder también bajo el Gobierno bipartito del PSOE y los nacionalistas, se debe a una conspiración urdida por una trama de resentidos pirómanos reaccionarios, emboscados en la noche bajo la coordinación de siniestros agentes del PP. Si una tuneladora demasiado ardorosa provoca el hundimiento del suelo en el Carmelo barcelonés, la culpa es del tres por ciento exigido por CiU a los contratistas; si se cae en Sevilla una viga gigante de un viaducto del Metro que construye la Junta de Chaves, hay que exigirle responsabilidades inmediatas a la adjudicataria de las obras.

La política española y, por extensión, la acción administrativa cotidiana de Gobierno, autonomías y ayuntamientos, gira en torno a una máxima moral irrefutable y de vigencia absoluta y universal: la culpa de cualquier catástrofe o contratiempo es preferentemente del PP, y en todo caso, el PSOE siempre es inocente aunque se demuestre lo contrario. ¿Unos rufianes roban hasta los candelabros en el Ayuntamiento de Marbella y saquean a conciencia la ciudad durante doce años ante la mirada pasiva y/o complaciente de la Junta? Menos mal que han llegado los socialistas para poner pie en pared a tanta mangancia y disolver el Consistorio en el que gobernaba... ¡su candidata! ¿Se colapsa la costa canaria ante la llegada de oleadas de cayucos repletos de desesperados negritos en busca de la fácil regularización española? Culpa de Senegal y otros países africanos que los dejan marchar sin atender sus obligaciones de patrulla y vigilancia. ¿Se forma un caos por una huelga salvaje en el aeropuerto del Prat, con invasión de pistas ante la pasividad policial? Se va a enterar Iberia, que no avisa de sus conflictos laborales. ¿Falta agua en Levante tras la cancelación del trasvase del Ebro? Problema de los gobiernos peperos de Murcia y Valencia, que autorizan urbanizaciones masivas llenas de campos de golf. ¿Hay demasiados muertos en las carreteras? Los conductores, que corren mucho e imprudentemente. ¿Se manifiestan cada vez que les da la gana los batasunos desafiando la prohibición vigente? Ah, se siente, cosa de los jueces.

Pregunta tonta de la semana: si no hacen nada, ni son responsables de nada... ¿Para qué querrán el poder estos tíos?

AGOSTO SE LE ATRAGANTÓ A ZP
ANTONIO PÉREZ HENARES El Ideal Gallego 26 Agosto 2006

Agosto se le ha atragantado a Zapatero. Al Gobierno, desaparecido, se le han nublado los horizontes y si una nube viene negra la otra no tiene mejor color. El Gran Asunto, la negociación con ETA, lleva amenazando el trueno y avisando del rayo. Batasuna, lejos de ofrecer síntomas que permitieran su paso a la legalidad persiste en la amenaza. Es la legalidad la que debe rendirse y plegarse a su exigencia. El comunicado del Padrino fue tan retador que obligó a la respuesta del silente Zapatero. El presidente sabe que ésa es la carta a la que se juega todo el crédito. Lo malo es que lo saben también los terroristas y ellos, cuando juegan, lo hacen con la pistola encima de la mesa.

Ha estallado la tormenta de la emigración. Despejado el humo de los incendios gallegos, los españoles se han dado de bruces ante lo que se sienten cada vez más impotentes y comienzan a sentirse amenazados: una avalancha ante la que parece nada puede hacerse excepto recoger los que llegan. En cierto modo las Fuerzas de Seguridad han terminado por convertirse en los últimos transportistas.

El Estatut de Cataluña no ha concluido como quebradero de cabeza. Comenzará a doler cada vez más. Maragall quiere retirarse demostrando que el Estado ha quedado en algo residual y el ultranacionalista Nadal, emboscado como tantos en el PSC, compite con Carod en carreras independentistas. La propuesta de creación de un Cuerpo de Inspectores de Hacienda exclusivamente catalán, pero que controle todos los impuestos, los estatales incluidos, es de tal gravedad que hasta el progubernamental diario El País ha sacado el tema a su portada y avisado del calado de un paso que afectara de manera decisiva a la unidad fiscal de España.

Serán los tres grandes nubarrones con los que vamos a entrarnos en septiembre y con lo que principiaremos una larguísima campaña electoral que empezara ahora , primero catalanas, luego municipales y autonómicas y de postre generales, y que no terminará hasta el 2008 si es para entonces nos queda una neurona. Nos aguarda mucho estruendo. Ha vuelto ya Pepiño Blanco. Pero soluciones y claridad, ésas sí que ni están ni se las espera.

FRENTE A LOS BATASUNOS SOLO EL PP
Editorial  minutodigital 26 Agosto 2006

No ha servido absolutamente de nada. Otra vez, con la complicidad del PSOE y las instituciones, la ilegalizada Batasuna ha tomado la calle capitaneada por sus dirigentes. El esfuerzo realizado por colectivos de víctimas y civiles (AVT, "Dignidad y Justicia", "España y Libertad" y Rosas Blancas por la Dignidad) no han servido -como en ocasiones anteriores- para evitar la marcha proterrorista
en Bilbao.
En la manifestación de Bilbao hemos podido ver a integrantes de la Mesa Nacional de Batasuna, entre ellos Joseba Permach, Joseba Alvarez, Pernando Barrena y Jone Goirizelaia, además del histórico dirigente de HB Tasio Erkizia, y los líderes del sindicato LAB Rafa Díez Usabiaga y Txutxi Ariznabarreta, que se sumaron a los participantes.

El esfuerzo realizado por colectivos de víctimas y civiles (AVT, "Dignidad y Justicia", "España y Libertad" y Rosas Blancas por la Dignidad) no han servido -como en ocasiones anteriores- para evitar la marcha pro terrorista en Bilbao.

A los colectivos civiles solo se sumaron las voces discrepantes de algunos medios de comunicación y las del Partido Popular.

Y es que en el País Vasco son pocas ya las referencias que quedan a los constitucionalistas. Políticos de la talla de María San Gil -que ha recordado que mientras los terroristas ganan la calle los ciudadanos pierden espacios de libertad-, o Antonio Basagoiti -que descubrió como cinco de los convocantes de la marcha pertenecían a Batasuna o HB- constituyen una de esas pocas referencias basadas en la defensa sincera y honesta de España y la Libertad.

No dudamos tampoco de infinidad de militantes, afiliados o votantes del PSOE que observan con verdadera preocupación y alarma la estrategia socialista impuesta por Zapatero y sus íntimos. De esa preocupación y alarma, tampoco dudamos que saldrán infinidad de votos hacia la única opción política que se dibuja hoy en el País Vasco como representante de los ciudadanos que se sienten vascos y españoles sin complejos: el Partido Popular.

Y es que sólo un vuelco electoral podría hacer recapacitar -cuestión ésta prácticamente imposible- al presidente Zapatero.

¡Votad, malditos, votad!
Juan Carlos Escudier EL Confidencial 26 Agosto 2006

La avalancha de cayucos que estos días llegan a Canarias y la cotidiana y televisada tragedia de quienes no pudieron tocar las puertas de Eldorado han impedido apreciar la importancia de una reciente iniciativa parlamentaria conjunta de PSOE e IU en la que piden al Gobierno que extienda el derecho al voto en las elecciones municipales a los extranjeros residentes legales. Descontados los ciudadanos comunitarios, que disfrutan ya de ese derecho, la medida afectará a cientos de miles de inmigrantes que, convertidos en electores, podrían modificar la correlación de fuerzas de varios e importantes ayuntamientos.

Aunque enormemente beneficiosa para los inmigrantes, no se trata de una proposición del todo inocente. Desde hace meses, los socialistas vienen estudiando la repercusión que tendría la irrupción de estos nuevos votantes en el mapa municipal, en la creencia de que una mayoría de ellos pasaría a formar parte de su electorado natural. Al PSOE las cuentas le salen, pero eso no ha impedido que al PP la propuesta le haya parecido bien y haya adelantado su disposición a apoyarla. Quizás a los populares les pase lo que a Clara Campoamor quien, a diferencia de Margarita Nelken, luchó para que las mujeres tuvieran derecho al sufragio por una cuestión de principios, aunque luego votaran lo que el cura les dijera. O quizás hayan hecho sus propios cálculos.

En esta ocasión, han sido los nacionalistas catalanes los que han planteado objeciones. Pretenden que la Generalitat pueda establecer condiciones adicionales de arraigo al margen de la permanencia en el territorio y que los inmigrantes demuestren que saben catalán. Tendrían que explicar por qué el arraigo lingüístico de alemanes, británicos, franceses o de todos los que han podido votar hasta ahora sin que nadie les tomara la lección en la lengua de Ramon Llull les ha importado un pimiento. CiU, que también echa cuentas, sabe que Cataluña es la comunidad con mayor número de extranjeros –casi 900.000- y que la defensa de la identidad catalana no está entre sus principales preocupaciones.

Para hacer posible este voto inmigrante en las municipales de mayo de 2007, el Gobierno tendría que proceder a la firma de convenios con los países con mayor número de nacionales residentes, de manera que se cumpliera el requisito de reciprocidad que establece el artículo 13.2 de la Constitución. Ya existen firmados acuerdos semejantes con Argentina, Venezuela, Chile, Uruguay y Colombia que sería preciso ratificar, pero, sin duda, los que resultarían determinantes serían los que concedieran el derecho al sufragio a los naturales de Ecuador –que no permite constitucionalmente votar a ningún foráneo- y Marruecos, ya que representan el 24% del total de extranjeros, cerca de un millón de personas. Los casi 400.000 rumanos tendrían asegurado el voto con el ingreso de su país en la UE el próximo 1 de enero.

Esta extensión del derecho al voto implica otro reconocimiento de mayor calado: la condición de España como país receptor de inmigrantes, la constatación de que la uniformidad cultural y racial que diferenciaba nuestras ciudades de las grandes urbes del mundo es cosa del pasado, la aceptación sobrevenida de que hay españoles que nacen y otros que se hacen, porque es previsible que una parte significativa de los cuatro millones de extranjeros que nos rodean aspire en algún momento a la nacionalidad.

La posibilidad de elegir a los que gobiernan, aunque sea en esa primera esfera municipal, abre nuevas posibilidades a los recién llegados, especialmente la de decidir quiénes administran y en qué gastan sus impuestos. Si aún estuviéramos a tiempo, haríamos bien en evitar los errores que han cometido nuestros vecinos, que han hecho de los guetos su fórmula magistral de integración y que han extendido la xenofobia entre quienes siempre han creído que los derechos nacen en los árboles genealógicos.

Por el momento, y en ausencia de una extrema derecha estructurada, no hay político que no alabe en público las virtudes de esa inmigración que se pretende ordenada pero que está dispuesta a jugarse la vida en una partida de póquer con Neptuno. Somos una puerta en el campo. De los que han entrado esperamos que nos limpien las calles, nos paseen al abuelo y nos paguen las pensiones. A los que llegan medio muertos les envolvemos compasivamente en papel de albal y, si no podemos repatriarlos, les damos un plano del metro y los dejamos en la calle como quien suelta unas palomas. A algunos de estos malditos, sólo los que tienen papeles, les vamos a dejar votar. Tanta generosidad resulta conmovedora.

escudier@elconfidencial.com

DESPUÉS DEL FUEGO
LORENZO BERNALDO DE QUIRÓS El Ideal Gallego 26 Agosto 2006

El fuego ha terminado, pero la mayor catástrofe ecológica de la historia de Galicia se ha consumado. Ante las dimensiones de la catástrofe, el hundimiento del Prestige fue una broma, un juego de niños. Comienza, pues, el momento de empezar a exigir responsabilidades, determinar quién ha sido el responsable de que el sistema de prevención y extinción de incendios de esa comunidad autónoma no haya funcionado, cuestión elemental para cualquier observador objetivo. Al mismo tiempo es básico salir al paso de las informaciones suministradas por la propaganda oficial cuyo aroma gobelesiano constituye un insulto a la inteligencia. La izquierda gallega está mostrando una capacidad de manipulación de los hechos propia del realismo fantástico del bueno de Cunqueiro. Vamos por partes.

De entrada, los acólitos del Gabinete nacional-socialista extienden de manera velada una acusación gravísima: el Partido Popular, resentido por su derrota electoral, estaría detrás de una supuesta trama para convertir Galicia en un páramo. Los incendiarios serían, pues, agentes de la maléfica derecha que incapaz de aceptar su salida del poder emprende una venganza siciliana para desacreditar al gabinete de Emilio Pérez Touriño. Aunque esta acusación no se ha planteado de una manera tan brutal como en estas líneas, es, sin ninguna duda, el torpedo subliminal lanzado por la progresía celta. ¡Las fuerzas de la reacción quieren arrasar nuestros bosques! No hay mejor defensa que un buen ataque.

Sin embargo, las cosas no son así. El Ejecutivo gallego tiene que responder a una serie de preguntas claves: ¿Por qué destituyó a siete de los ocho máximos responsables de la lucha contra los incendios? ¿Por qué expulsó y/o no admitió en el servicio a expertos que no hablaban gallego? Sin duda, el cuestionario podría ser mucho más intenso y es de esperar que una comisión de investigación parlamentaria aclare estos y otros extremos. En cualquier caso, nadie puede negar la negligencia e irresponsabilidad del Gobierno de la comunidad gallega que en sólo unos meses ha logrado dinamitar uno de los dispositivos para prevenir y combatir fuegos más eficaces de España.

La vuelta al ruedo
TONIA ETXARRI EL Correo 26 Agosto 2006

No hubo ovación, pero la vuelta al ruedo de Batasuna no se la quitó ni Garzón que, al estar de vacaciones, les dejó la plaza libre. Es cierto que Batasuna no pudo exhibir sus pancartas, ni sus proclamas ni a sus presos; pero el entorno de ETA estuvo tan presente en la manifestación que, en esta ocasión, Barrena no tuvo, siquiera, necesidad de decir al juez de turno que se sentía desvinculado de la convocatoria. Y se paseó bajo el paraguas que le permitió el juez Pedraz ya que, según su auto, no pudo deducir que el partido legalizado estuviera detrás de la manifestación.

Y no le faltaba razón. Batasuna no estaba detrás. Estaba delante. Pero da la impresión de que, a estas alturas festivas, eso ya le preocupa bien poco al entorno de Zapatero que mientras observe pasos de Batasuna hacia su normalización cívica, (manifestarse sin molestar) el hecho de que el partido de Otegi se siga resistiendo a desvincularse de ETA no parece que vaya a ser una condición determinante para el «blanqueo» de sus siglas.

Los discursos oficiales, sin embargo, siguen discurriendo por la corrección política. Que acaten la ley de partidos, decían los dirigentes socialitas vascos que se paseaban por el recinto de la Semana Grande de Bilbao. Pero ahí, el juego se queda en tablas. Si Permach, amén de reconocer que ha habido mucha cocina en estos años entre ellos y el PSE, insiste en que esta feria discurre por la articulación del derecho de decidir (soberanía y autodeterminación), se adivinan las dificultades. Pero López y su cuadrilla aseguran que hay que saber esperar. Ares insiste en que hay que recurrir a las evidencias (del estilo de la no cesión de principios ante las amenazas, por ejemplo) porque hay gente que se cree que ya ha existido el pago de un precio político. Y el tiempo, demostrará, dice, que los descreídos no tienen razón. Habrá que esperar acontecimientos.

De momento, sigue existiendo cierta confusión en torno a la identidad del adversario. Atención, pregunta: si el proceso fracasa, ¿de quién sería la culpa? Y algunos socialistas señalan al PP. ¿Pero la cosa no va entre el Gobierno de Zapatero Y ETA? En un brindis festivo se apostaba por la paz «a pesar del pesimismo de algunos». ¿No habría que decir, a pesar de que ETA quiere aprovecharse de la democracia? Preparémonos para el comienzo del curso. Las tormentas de verano se quedarán cortas ante las descargas del enfrentamiento político.

A veces, las torpezas de los partidos no tienen límite. El PSE ha tenido que sacar la patita de donde la metió hace unos días para organizar un acto de conmemoración del 25 aniversario de Euskadiko Ezkerra. Una ocasión para homenajear a Onaindia y Bandrés. Pero la familia del que fue presidente de EE ha pedido expresamente a los socialistas que no utilicen el nombre de su padre en contra de su voluntad. No hay que ser tan voraces, aunque nos encontremos en capilla preelectoral.

t.etxarri@diario-elcorreo.com

Romance del adiós
Por LAURA CAMPMANY ABC 26 Agosto 2006

SEGÚN avanza la noche, se nos acaba el verano, dejándonos un regusto a carbonilla en los labios. Se va trazando un reguero de bosques aniquilados, de acusaciones innobles, de políticos ignaros, y de Fuerzas que antes eran de todos o del Estado, y que si fueran comunes acaso dieran abasto para apagar los cien fuegos de sabe Dios qué pecados. Se va el verano y nos deja aeropuertos incendiarios, empleados que se toman la justicia por su mano -paralizando las pistas como escuadrones de asalto-, antesalas convertidas en campos de refugiados, empresas sin mando en plaza, turistas estupefactos (que a menos que San Alzheimer obre en ellos un milagro, ni nos perdonan el susto, ni vuelven a visitarnos), y ministras cadenciosas, más que de cuota, de cuajo, que con tal de no cansarse de las molestias del cargo, siempre le pitan penalti a los equipos contrarios.

Suele cursar el estío con horizontes muy claros, amores casi nacidos, amores casi enterrados, y un tiempo donde los besos son veinte veces más largos, y cuando el viento los mece huelen a flor de naranjo. Pero el que ya se termina vino ruidoso y malvado. Con las tramas de Marbella, pueden hacerse canastos. Galicia es pura ceniza, manda en La Habana «carallo» (y con la misa encargada, resucita Fidel Castro), ETA vuelve por sus fueros y el Islam monta a caballo. Este verano insolente viajó de sombras cargado, abrumado de cayucos, profuso de desembarcos, invadido de miseria, agusanado de tráficos, patético de impotencia y afligido de desmayos. Abrir las puertas del cielo, cuando el cielo es tan precario, no hace más grande ese cielo, sino el infierno más ancho. También llegó amenazante, casi, casi secuestrado, casi elevado a las nubes para estallar en pedazos, y muy de veras herido, muy de cadáveres harto, donde el fuego de la guerra tiene a los dioses alzados.

También aquí las serpientes parece que despertaron, y ya tenemos razones (las del «tragas o te mato») para entrar en el otoño escarmentados de pactos.

Arda en «buenhora» este agosto que los demonios sembraron. Yo lo despido con pena, pero también sin enfado, y le digo adiós a todo lo que se lleva y nos trajo con sus alas de gaviota y su pico de milano. Adiós, azules intensos, adiós, bosques calcinados, adiós, mañanitas frescas, adiós, angelitos blancos, adiós, hondas caracolas, adiós, oscuros naufragios, adiós, rayitos de luna, adiós, fingidos letargos, adiós, treguas mentirosas y espumosos garabatos. Adiós, Gordo Valenzuela, que te fuiste como el rayo a reunirte con tu amigo, al que llamabas hermano. Ya estarán vuestros ingenios departiendo sin descanso sobre esta España que quiso, pero no pudo enfrentaros. Seguro que ya te tiene, el Campmany, preparados una timba de chamelo, varias docenas de habanos, tu whisky añejo de Malta y un Edén de tu tamaño. Sonará tu carcajada, como un agua en pleno salto, en la incesante memoria de aquéllos que te adoramos. Yo jamás olvidaré que una tarde, en Espinardo, ya estaba mi padre muerto, y aún me estrechaba en tus brazos.

Adiós a cada palabra que estrangulo cuando callo, y a los profundos silencios que pude haber disfrutado. Adiós a todas las cosas que existieron y cesaron, piezas rotas o perdidas del puzzle de mi pasado. Y a las palmeras erguidas, y a los pinos centenarios, y a las arenas ardientes, y a los ocasos dorados, y a los aires cristalinos con su perfume de nardo, y a esta piel libre y sedienta de caricias y arrebatos. Adiós, Ibiza, tan bella, tan hecha para lo vario, tan envidiosa de nada y tan pródiga de tanto, donde fiel a mi solsticio me desplazo año tras año para cantarle a la vida, en lo bueno y en lo malo, abastecerme de sueños y despedir el verano.

Islamo-Gara
Carmelo Jordá  Periodista Digital 26 Agosto 2006

Lo que más me ha llamado la atención del caso de las amenazas a Gustavo de Arístegui (por cierto, sirvan estas líneas para mostrar mi más completa solidaridad con el político popular: ánimo Gustavo, muchos estamos contigo y no podrán con nosotros) es la similitud que encuentro en el comportamiento de los asesinos y, muy especialmente, de sus instigadores con la de otros asesinos y otros instigadores.

Me refiero, por supuesto, al ya famoso artículo de Yusuf Fernández en Webislam y a la actitud de este sujeto, que me ha recordado muy vivamente a como funcionaba años atrás (y conviene recordar que muy pocos) la maquinaria de señalar y justificar del antiguo Egin, hoy travestido de Gara.

Y es que cuando alguien vierte acusaciones de “islamofobia” o “euskerofobia”en un medio como esos sabe, o debería saber, que da inicio una espiral de odio que puede llevar a cualquier dramático final. Una vez lanzada la bola de nieve unos y otros repiten también el mismo comportamiento: yo me limito a expresar una opinión, condeno las amenazas, no tengo nada que ver… Además de viles se puede ver que no son muy valientes, pero el mal está ya hecho.

También encuentro, y cada día más, no pocos paralelismos entre la reacción de los musulmanes que se autodenominan “moderados” y la que han venido manteniendo los nacionalistas vascos que se autodenominaban “democráticos”: condenas pusilánimes, aparente respeto institucional, aceptación superficial de las reglas de juego, pero en ningún momento un rechazo abierto y frontal a la violencia o a los asesinos.

Las sociedades musulmanas han tenido en los últimos años oportunidades mil para salir a la calle en solidaridad con sus congéneres asesinados en Nueva York, Londres, Beirut, Egipto o Madrid, pero las manifestaciones que nos llegan son las de júbilo por los logros de los terroristas o las de ira frente a las embajadas, probablemente protagonizadas por una minoría social, pero a la que la mayoría no osa hacer frente.

Del mismo modo, la sociedad vasca ha estado durante años dando la espalda a las víctimas (hasta hace no mucho culpabilizándolas: “algo habrá hecho”, actitud que se está patrocinando de nuevo ante el “proceso”) mientras al mismo tiempo se evitaba el rechazo frontal a todo el entorno del terrorismo, que en virtud de cierto perverso mecanismo resultaba prestigiado en lugar de rechazado. Sólo unos pocos valientes han alzado la voz y han plantado cara a los asesinos y quienes les respaldan y, además, han sido habitualmente tachados de “radicales”, “españolistas” o cosas peores. Algunos de ellos han pagado con sus vidas esa actitud y otros siguen pagando: vivir bajo la amenaza no es vivir.

La raíz de ambos comportamientos está en que en ambos casos hay algo que está por encima del ser humano: para unos es la patria vasca, la ideología nacionalista, el sueño de una Euskalherria supuestamente libre, el hermano vasco frente al maqueto inferior; para otros Allah, la “Casa del Islam” (Dar Al-Islam, el conjunto de la comunidad de los creyentes) el hermano fiel frente al infiel inferior.

Gustavo de Arístegui es un hombre culto, un profundo conocedor del Islam y un defensor de esa religión siempre que no se contamine del fanatismo islamita que está tratando de destrozar a Occidente. Pocos hombres relevantes de España pueden lucir el conocimiento y el respeto por la fe musulmana que él posee. Aún así se ve amenazado por los radicales, veremos si defendido por los moderados más allá de vacuas declaraciones retóricas.

Creo que esto puede ser una buena prueba para comprobar el grado de salud ética de las comunidades musulmanas en España y, si quieren que sea sincero, tengo más bien pocas esperanzas de que el veredicto al respecto no me recuerde también al País Vasco.

Carta a doña Pilar Manjón
Luis del Pino Libertad Digital 26 Agosto 2006

Estimada doña Pilar Manjón,

El diputado socialista Alvaro Cuesta acaba de hacer unas rechazables y sorprendentes declaraciones en las que afirma lo siguiente:

"Dejando muy claro que la autoría es responsabilidad de los terroristas, hay que recordar que los señores Acebes, Astarloa y Aznar tuvieron la oportunidad de evitar esos atentados (...) en el PSOE hemos sido muy generosos porque no hemos investigado las posibilidades de evitar el 11-M"

Soy perfectamente consciente del inmenso dolor que estas declaraciones le habrán causado, puesto que D. Alvaro Cuesta está reconociendo que el Partido Socialista "sabe" que se produjeron negligencias y, a pesar de ello, no ha querido investigarlas. Permítame que le diga que considero antidemocrático, inmoral y repugnante que el actual gobierno pueda encubrir, a sabiendas, a personas que son responsables, no por acción, pero sí por omisión, de la muerte de 192 personas, entre ellas su hijo, doña Pilar.

Entiendo, además, que las declaraciones de D. Álvaro Cuesta rozan el delito, puesto que está confesando haber renunciado voluntariamente a investigar, a pesar de tener datos como para poder achacar esa negligencia a personas concretas, con nombre y apellidos. ¿Qué razones se pueden esgrimir para no investigar esas negligencias que al Partido Socialista le constan? ¿Razones de Estado? ¿Razones de oportunidad política? ¿Quiere eso decir que el actual Gobierno supedita la verdad del 11-M a razones que, para él, son más poderosas?

Me pongo, por tanto, a su disposición para secundarla en cualquier iniciativa tendente a requerir a D. Alvaro Cuesta que entregue a la Justicia aquellos datos que conozca sobre las negligencias que hubieran podido conducir a la masacre del 11-M. Asimismo, me pongo a su disposición para iniciar una campaña con el fin de requerir del actual Gobierno la inmediata reapertura de la Comisión de Investigación del 11-M, para depurar todas esas responsabilidades sobre las que D. Álvaro Cuesta parece poseer información que no ha sido comunicada ni los españoles, ni a las víctimas. Usted propuso que se creara una comisión de investigación formada por expertos independientes y, hasta el momento, el actual Gobierno ha hecho oidos sordos a esa propuesta.

Me pongo a su disposición no sólo por razones de justicia, puesto que creo que Vd. tiene derecho a que todos los responsables de la muerte de su hijo paguen por sus responsabilidades, sino también por higiene democrática y por puro instinto de supervivencia, porque si los responsables de una negligencia que condujo a la muerte de 192 personas no pagan por lo que han hecho, ¿qué garantías tengo yo de que no se va a producir en el futuro otra negligencia similar?

Creo que resulta imperativo denunciar ante la opinión pública que el actual gobierno está renunciando conscientemente a investigar, como ha reconocido D. Álvaro Cuesta. Creo que resulta imperativo exigir, de manera inmediata, que se realicen esas investigaciones a las que el Partido Socialista ha renunciado, como ha reconocido D. Alvaro Cuesta. Y creo que resulta imperativo requerir a D. Álvaro Cuesta para que ponga a disposición de la Justicia, de forma inmediata, todos los datos que pueda tener y que contribuyan a esclarecer los nombres de todos los responsables, por acción o por omisión, de la masacre del 11-M.

Cuente conmigo para las tres cosas, doña Pilar. Y sepa que, si el Partido Socialista no quiere investigar la masacre, nosotros sí queremos. En este blog hay más de mil personas trabajando denodadamente para que paguen todos los responsables de la muerte de su hijo, doña Pilar. Y no le quepa ninguna duda de que seguiremos investigando, caiga quien caiga. Y de que quien mató a su hijo, o permitió que alguien lo matara, terminará pagando. Tiene usted mi palabra, junto con mi solidaridad.

Un abrazo de Luis del Pino

Franco cabalga de nuevo
Por CARMEN MARTÍNEZ CASTR0 ABC 26 Agosto 2006

Allá va Franco a caballo camino de algún almacén cochambroso por la decisión expeditiva de Zapatero que a falta de cualquier otro rastro de excelencia política se ha convertido en un acreditado impulsor de la renovación del mobiliario urbano. La retirada de la estatua ecuestre de Francisco Franco de la entrada de la Academia Militar de Zaragoza es la prueba evidente de que en Moncloa se acabaron las vacaciones y ha vuelto a funcionar a pleno rendimiento la factoría de propaganda ya que no la de gobierno.

Batasuna se manifiesta impunemente por las calles del País Vasco para burlarse por enésima vez de nuestro ordenamiento jurídico pero el Ejecutivo no tiene ni tiempo ni ganas de responder a ese desafío de los etarras ocupado como está en la misión histórica de borrar de la vía pública cualquier rastro del dictador enterrado hace tres décadas. Entre los liberticidas de hoy y los liberticidas de ayer, está muy claro quienes preocupan a ZP.

Franco cabalga de nuevo -eso sí, en retirada- porque a este Gobierno ya no se le ocurre qué decir para ocultar su impotencia ante el fenómeno de la inmigración. El asunto es de semejante gravedad que hasta Rubalcaba se ha quedado sin sus ocurrencias dialécticas tan celebradas por los periodistas. Los profetas de la catástrofe, lejos de resultar una catástrofe como profetas, han acertado de pleno en sus pronósticos más sombríos. Zapatero y sus ministros han demostrado su incapacidad para garantizar la inviolabilidad de nuestras fronteras y devolver a los ilegales a sus países de origen; no han conseguido el apoyo efectivo de nuestros socios europeos y tampoco el compromiso de los gobiernos africanos en la lucha contra las mafias de la inmigración. Difícilmente se puede hacer peor.

Cualquier desalmado de turno que se dedique a este nuevo tráfico de carne humana conoce al dedillo todas las trampas de nuestra legislación y a mayor abundamiento puede mostrar a su sufrida clientela la imagen de los vuelos de inmigrantes fletados con cargo al erario público. Las mafias los llevan hasta Canarias en cayucos y el Gobierno español se encarga de trasladarlos en barco o en avión a Europa. Vuelos gratis y limbo judicial garantizados ¿Cabe acaso mayor efecto llamada?
Por más cuentas de la lechera que hagan los estrategas de Ferraz y Moncloa con los votos de los inmigrantes, corren el gravísimo riesgo de perder por el camino el de los compatriotas. Un Estado puede permitirse casi todo menos la penosa sensación de impotencia que ofrece España con este Gobierno; en los montes de Galicia arrasados por los incendios, en las calles del País Vasco tomadas por Batasuna o en las de Canarias desbordadas por la inmigración ilegal. Demasiado desaguisado para tan poca estatua.

Talante mesiánico
Por JUAN PEDRO QUIÑONERO ABC 26 Agosto 2006

La Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (Finul), esencialmente europea, maquilla sin ocultar las divisiones, cinismo e hipocresía de los Estados miembros de la UE, pero no podrá impedir las acciones armadas, irregulares o terroristas, de organizaciones milenaristas como Hizbolá, que comparten con el presidente de Irán la ambición apocalíptica de «barrer del mapa» a Israel.

Mientras los gestores diplomáticos de la Finul fingen ser «realistas» (intentando maquillar su hipocresía para salvar la cara ante sus opiniones públicas) discutiendo los detalles de unas teóricas «reglas de enfrentamiento» que les permitan cumplir las misiones de «velar por el alto el fugo» e «imponer el embargo de armas», en el Líbano, las milicias irregulares de Hizbolá aceleran su rearme e implantación social, con cargamentos de armas y billetes, a través de circuitos que ya escaparon al control de Thasal, el Ejército de Israel, durante el último quinquenio.

El calendario de la última guerra del Líbano sugiere que los soldados europeos, españoles incluidos, pudieran encontrarse impotentes y cercados en un campo de batalla minado por búnkeres militares camuflados entre núcleos urbanos, convertidos en escudos civiles, cuando Teherán considere oportuno orquestar nuevas acciones armadas o criminales de Hizbolá. El 11 de julio pasado, los europeos esperaban una «respuesta» de Irán a sus bizantinas «exigencias» negociadoras. Un día más tarde, Hizbolá atacaba a Israel. Tras el fracaso aparente de la respuesta militar israelí, Teherán declara su disposición a iniciar «negociaciones serias», que lleva mucho tiempo eludiendo, considerando intangible su proyecto de dotarse de armas nucleares, apoyado intelectualmente por el máximo responsable español en la iniciativa hispano-turca de una Alianza de Civilizaciones.

Ante la agresión terrorista de Hizbolá contra Israel, la UE guardó un silencio cínico, vergonzoso e impotente. Ante la respuesta de Israel, la UE dejó al descubierto sus divisiones de hondísimo calado. La balcanización diplomática de la UE y su previsible comportamiento contrastan con la voluntad de hierro iraní, al servicio de objetivos militares (misiles de medio alcance, arma nuclear) y religiosos (proselitismo chií). ¿Es creíble la capacidad disuasiva de unos Estados incapaces de asegurar su propia seguridad y fronteras...?

Ni Italia ni España pueden por sí solas evitar la llegada masiva de inmigrantes en busca de pan y libertad. ¿Podrán los soldados italianos, franceses y españoles asegurar el «cierre» de las fronteras libanesas, sistemáticamente violadas, desde hace décadas, por las organizaciones que utilizan con fines desestabilizantes las armas facilitadas por Teherán, que también propaga el arma de destrucción moral masiva de sus mesiánicas convicciones religiosas?

Moratinos es Moratinos
EDITORIAL Libertad Digital 26 Agosto 2006

La diplomacia al estilo "Mecano" de nuestro ministro de Exteriores –ya saben, "una rosa es una rosa es una rosa"– ha sido incapaz de precisar el número de españoles que se jugarán la vida en el Líbano. Además, el responsable de la misión de la ONU aún no sabe exactamente qué van a hacer allí las tropas europeas. Y es que la resolución 1701 no precisa para qué se van a interponer tropas internacionales entre Israel y Hezbolá, aunque exista una resolución anterior que exija el desarme de los terroristas. Mal empieza una misión que no tiene aún misión.

Es difícil saber qué pretende hacer la ONU en el sur del Líbano, pero sabiendo qué países van a enviar tropas y la actitud del secretario general, resulta difícil no caer en sospechas. El alto el fuego es frágil, como confirma el hecho de que Israel tuviera que intervenir hace unos días para impedir que Hezbolá recibiera armas de Siria e Irán. Entonces, Kofi Annan acusó a Israel de violarlo, pese a que en los términos del mismo se incluye un embargo de armas a Hezbolá. Pero, claro, la resolución tampoco indica cómo debe implementarse ese embargo. De modo que cabe esperar que nuestros soldados vayan a actuar como hasta ahora se conducían los observadores de la ONU, cuyas banderas ondeaban a pocos metros de las de Hezbolá en una demostración bien gráfica de su inactividad.

Eso sería sin duda una buena noticia para Zapatero, cuyas simpatías ya han provocado durante la guerra serios problemas diplomáticos con Israel, porque además no tendría que explicar a los españoles las razones por las que decidió enviar tropas a morir en un lugar tan peligroso. Y es que la misión en el Líbano, especialmente si el gobierno de ese país decidiera desarmar a las milicias, tendrá muchos más riesgos que el despliegue de las tropas españolas en Irak y Afganistán. No hay más que recordar los atentados en los que murieron 241 estadounidenses y 58 franceses en 1983, que convirtieron a Hezbolá en el grupo terrorista que más norteamericanos ha asesinado, si exceptuamos Al Qaeda, naturalmente.

El coste económico del envío no es menor, como demuestra el hecho de que el mismo Gobierno se autoimpusiera un límite de 3.000 soldados en misiones del exterior, límite que se sobrepasaría si franceses e italianos escucharon correctamente a Moratinos y éste sabía lo que estaba diciendo. Pero sería un coste que para los españoles, entre tanto gasto inútil, podría estar justificado si sirviera para luchar contra el terrorismo, algo que en Líbano sólo se puede hacer colaborando en el desmantelamiento de Hezbolá. Y entonces el coste sería mucho más caro, porque se expresaría en vidas de militares españoles.

Zapatero jugó la carta de la demagogia sacando las tropas de Irak en estricto incumplimiento de sus promesas electorales, pero señalando al mundo con señales luminosas que el terrorismo funcionaba y que los gobiernos occidentales estaban más que dispuestos a rendirse si se ponían suficientes muertos sobre la mesa. Ahora, no se sabe bien si por su habitual seguidismo de la política exterior francesa, nación que sí tiene responsabilidades sobre un país que no deja de ser un invento suyo, o por pagar a Kofi Annan para que accediese a ser la estrella del ridículo invento de la "alianza de civilizaciones", ha decidido embarcarnos en una misión cuyo alcance se desconoce y cuyos resultados bien podrían ser contraproducentes para los intereses españoles. Sobre todo si, finalmente, las tropas bajo bandera de la ONU se convierten simplemente en meros escudos humanos que impidan que Israel pueda actuar mientras Hezbolá se rearma.

Mientras esperamos a saber cuántas tropas españolas irán al Líbano y para qué, sería deseable que algún miembro del gabinete de Zapatero le explicara a Moratinos qué es un batallón y cuantos hombres lo forman. Por no verlo hacer el ridículo más de lo imprescindible, más que nada.

Excusa tras excusa
Victor Davis Hanson Libertad Digital 26 Agosto 2006

¿Qué es lo que hace que dos docenas de musulmanes británicos quieran volar por los aires a miles de pasajeros inocentes en aviones comerciales? ¿Por qué Al Qaeda está planeando constantemente el asesinato de civiles? ¿Y por qué el Irán rico en petróleo quiere "borrar del mapa" a Israel? En pocas palabras, es el viejo juego de cargar a otro con la culpa, un juego que ha adoptado múltiples formas a lo largo del último siglo.

Hace tiempo, el manido lloriqueo de los islamistas era que los colonialistas europeos y los hombres de las petroleras norteamericanas manipulaban el comercio global para "robar" a Oriente Medio su riqueza natural. Pero cuando el precio del crudo subió de alrededor de unos caros 25 dólares el barril hasta unos exorbitantes 75 dólares el barril, se mantuvieron bien calladitos.

Recientemente, los exportadores petroleros de Oriente Medio han ingresado 500.000 millones de dólares extra cada año en una avalancha de beneficios que ha ido mucho más allá de los antiguos ingresos ya bien lucrativos. Es una de las mayores, más súbitas y menos destacadas transferencias de capital de la historia.

Otra vieja excusa para la furia islamista era en la afirmación de que Occidente había favorecido a los autócratas –el Shah, la Casa de Saud, la familia real kuwaití– en un deseo cínico de combustible barato y también para disponer de aliados anticomunistas fuertes.

Parte de esa queja era cierta, ciertamente. Pero desde el 11 de Septiembre, Estados Unidos ha asegurado la democracia en Afganistán, ha gastado miles de millones y más de 2500 vidas en impulsar la libertad en Irak, ha presionado a Siria para abandonar el Líbano e invitado a reformarse a sus viejos aliados en Egipto y el Golfo Pérsico. Por todo esto, ahora somos considerados crudos intervencionistas, hasta cuando nuestros esfuerzos bien pueden abrir el camino a que los radicales musulmanes ganen legitimidad a través de plebiscitos.

Los islamistas se han quejado y continúan quejándose hoy de los infieles occidentales que se esparcen por tierras musulmanas. Osama bin Laden nos atacó a causa de las tropas americanas destacadas en Arabia Saudí, o eso dijo. Hamas y Hezbolá recurrieron al terror para liberar Gaza, el Líbano o Cisjordania, o eso dijeron.

Pero aún así no ha cambiado absolutamente nada desde que Estados Unidos retirase sus tropas de combate de Arabia Saudí, o después de que los israelíes se fueran de Gaza o el Líbano y anunciaran planes de retirada de zonas de Cisjordania. Mientras tanto, el gobierno iraquí electo quiere que los soldados norteamericanos permanezcan más tiempo, al mismo tiempo que las encuestas de opinión sugieren que el público estadounidense no está de acuerdo.

También está el lamento de que Occidente trata injustamente a sus inmigrantes musulmanes, a pesar de todas las pruebas en contra. Después de todo, los musulmanes construyen mezquitas y madrassas por toda Europa y Estados Unidos, pero los cristianos no pueden celebrar en Arabia Saudí o tener misioneros en Irán. Los residentes o los inmigrantes occidentales en la mayor parte de las naciones árabes no se atreverían a manifestarse en favor de Israel. Pero en Michigan, la semana pasada, una manifestación formada principalmente por norteamericanos de origen árabe gritaba a favor de Hezbolá, a pesar del largo historial que posee la organización terrorista de asesinar estadounidenses.

Otro motivo de descontento islamista es que Occidente apoya exclusivamente Israel. De nuevo, eso no es cierto ni de lejos. Los europeos concedieron muchísima ayuda a la OLP y Hamas, y su hostilidad hacia Israel está más que demostrada. Estados Unidos no pone pegas a ayudar a Israel, pero también concede enormes cantidades de dinero a los palestinos, a Egipto (50.000 millones de dólares hasta la fecha) y a Jordania. Y sin Estados Unidos, Kuwait sería la decimonovena provincia de Irak, los talibanes gobernarían Afganistán, Sadam y sus hijos aún masacrarían kurdos y no quedaría ningún musulmán en Kosovo o Bosnia.

Lo que sin embargo no puede hacer Estados Unidos para complacer a los islamistas es cambiar su carácter liberal y su tradición de tolerancia occidental. ¿Y acaso no será ese el verdadero motivo detrás de estos presuntos agravios y fantasmagóricas ofensas? ¿No será el intenso dinamismo de la cultura occidental en general, y la norteamericana en particular, lo que les mueve al odio?

La cultura occidental, tanto en su forma más baja, la de las revistas femeninas y la música punk, como en su impresionante producción literaria, artística, comercial o tecnológica, satura hoy el mundo. ¿Y por qué no? El individualismo radical norteamericano apela al deseo innato de los hombres de libertad y de expresión sin cortapisas. La occidentalización subvierte a la mayor parte de las jerarquías, especialmente en el reaccionario mundo del fundamentalismo islámico, sin que el mulá, el patriarca familiar o el autócrata estatal puedan evitarlo. Las comunicaciones instantáneas también han llevado a la insegura sociedad de Oriente Medio visiones de primera mano de lo mucho más rico, libre y tolerante que es el mundo exterior cuando es democrático y transparente.

Pero en lugar de proporcionar un estímulo para la reforma, estas revelaciones solamente provocan la envidia y la rabia de millones a los que se aconseja que la igualdad con Occidente se logrará volviendo con más ahínco a la pureza religiosa del siglo VII.

De modo que los billones en petrodólares o los miles de millones en concesiones y ayudas no importan. A menos que cambiemos aquello que más nos caracteriza o que Oriente Medio logre el éxito y la confianza a través de una reforma económica y democrática de corte occidental, se puede contar con que habrá más violencia y más manidos chivos expiatorios por parte de los descontentos radicales, desde el Líbano hasta Londres, y mucho más allá.


Victor Davis Hanson es un prestigioso historiador militar, escritor y columnista sindicado de Estados Unidos. Actualmente es especialista investigador del Hoover Institution.

Amenazas a Arístegui
Ya están aquí
GEES Libertad Digital 26 Agosto 2006

La condena a muerte a Salman Rushdie a finales de los ochenta suena hoy a prehistoria, pero nos muestra que el pasado siempre es susceptible de empeorar. La amenaza islamista a las libertades humanas se actualiza cada día. La lista cada vez es más larga, pero recordemos algunos de sus miembros: la italiana Oriana Fallaci, la holandesa-somalí Ayaan Hirsi Ali, el danés Flemming Rose, editor del Jyllands-Posten o el francés Alain Finkielkraut. Todos ellos tienen dos características en común: se han posicionado con firmeza frente a la ideología islamista que los amenaza de muerte y son atacados e insultados desde sus propios países por el pacifismo bienpensante. Algunos aún aguantan mal que bien en Europa. Otros ya han huido de sus hogares europeos rumbo a ese rancio y dictatorial país que es Estados Unidos.

Pues bien, ya tenemos a un español para engrosar las listas. Las amenazas de muerte recibidas por Arístegui debieran llamar a la reflexión, y con urgencia. Por un lado porque nos recuerdan que hay gente dispuesta a matar si no oye lo que desea. Por otro lado porque no defender a estas personas con todas las consecuencias, por razones ideológicas, roza lo miserable. Y en este aspecto, mucho deben cambiar las cosas.

Hace cinco años, parte de la "intelectualidad" española hizo a Estados Unidos responsable de los atentados del 11-S. Los mismos hicieron creer que la masacre del 11-M era culpa del pérfido Aznar y de su guerra. Analizaron con detalle los casos de Fallaci o Jyllands-Posten para concluir que lo tenían merecido por provocadores e irrespetuosos. Todo con tal de no llamar terrorista al terrorista, lo que nos es ya bastante conocido: el gobierno de Rodríguez Zapatero creyó que poniéndose de lado, el islamismo pasaría de largo y mataría a otros. Su laxitud moral dejaba a millones de personas abandonadas al burka y a la ablación, pero le daba exactamente igual.

Pero a la flojera moral unió la negligencia política: la estrepitosa retirada española de Irak dio lugar a juergas mitineras de Blanco, De la Vega o Zapatero contra "la derecha y su guerra". Pero los terroristas lo interpretaron como una rendición y como la demostración de que golpeando a las democracias europeas, éstas acabarían cediendo. Favor que les hizo Zapatero a británicos, australianos o polacos, y que algún día le devolverán al pacífico presidente. Además, tampoco nos libra a nosotros del terror.

A Zapatero ni se le ocurrió pensar que los terroristas siempre quieren más, que su odio al decadente Occidente no entiende ni de fronteras ni de las marrullerías electorales que entusiasman al marido de Sonsoles. Nos han declarado una guerra total, que busca matar a nuestros militares, pero también a nuestros políticos, escritores, comerciantes o trabajadores de la construcción. Nadie se libra de estar en el punto de mira de esta gente, porque no elegimos ser sus enemigos, sino que ellos nos eligen a nosotros.

Pues bien, ya han llegado. Ya están aquí. Podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que Arístegui es el primero pero no será el último que es situado en el punto de mira del islamismo criminal. La certeza de que al político del PP seguirán otros por decir o escribir algo que incomode al mulá de turno, debiera preocupar, y mucho, a la sociedad y al Gobierno de la paz perpetua. A no ser que éste piense que la cosa no va con él, por ignorancia, por indecencia o por ambas cosas a la vez.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

United 93
La primera victoria de nuestra guerra
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital 26 Agosto 2006

Se ha estrenado al fin en España "United 93", la película centrada en lo que sucedió en el cuarto vuelo secuestrado el 11-S, el vuelo en el que los pasajeros se rebelaron y evitaron que los terroristas estrellaran el avión contra la Casa Blanca o el Capitolio. Tras verla, George Will comentó que ver esta película era un deber cívico, porque muchas veces necesitamos que nos recuerden lo que ya sabemos mucho más de lo que necesitamos que nos informen de lo que no. Después de cinco años, con el no a esta guerra, Abu Ghraib, Fahrenheit 9/11, Irak-como-Vietnam y las alianzas de civilizaciones contra Bush ocupando los medios y nuestras mentes, es más necesario que nunca recordar.

El film es responsabilidad de Paul Greengrass, director cuyo mayor éxito comercial es "El mito de Bourne", pero que cuenta entre sus películas como guionista y productor con "Omagh", lo que dará una idea a quienes hayan visto esta cinta –algo casi obligatorio en estos tiempos de "proceso de paz" zapateril– del respeto hacia las víctimas con que ha abordado la producción. La acción de "United 93" transcurre tanto en el interior del avión como en distintas torres de control y organismos civiles y militares. Muchos de los personajes en éstos últimos escenarios son encarnados por las personas que estuvieron allí el 11-S, incluyendo a Ben Sliney, que estrenaba su cargo de director nacional de operaciones de la Agencia Federal de Aviación ese mismo día. El film está narrado en tiempo real desde el momento en que los pasajeros suben al avión y con un estilo documental marca de la casa, con mucha cámara en mano e improvisación de los actores, que al ser perfectos desconocidos no nos permiten refugiarnos en el confort de hallarnos ante algo familiar y hollywoodiense. Actores que, en algunos casos, se escogieron por tener experiencia previa como pilotos o azafatas.

La película prácticamente no se mete en líos, ni políticos ni de ninguna otra clase. Narra una historia, la historia del 11-S y del vuelo con el que finalizó la táctica terrorista de emplear aviones comerciales como misiles, y lo hace muy bien. Cuenta lo que se sabe, y lo que no se sabe lo especula sin ir demasiado lejos, algo que ya hizo de forma similar el documental "Pensilvania: El cuarto avión del 11-S". Muestra a los terroristas como lo que son, sin intentar hacer un estudio psicológico que nos los haga comprender, tan habitual en el cine español que ha tratado con asesinos nacionalistas vascos. Pese a algunos defectos, como la lucha final entre pasajeros y terroristas, que resulta muy confusa y no permite entender bien qué sucede, Greengrass ha hecho la película que debía hacerse.

La experiencia de verla es dura. Sorprende que, conociendo de antemano como termina, sea tan intensa. Los sentimientos que provoca son los que cada uno espera antes de entrar en la sala, pero con mucha mayor intensidad. En mi caso, el odio y la rabia. La quimérica esperanza, alimentada por el genio de Greengrass, de que esas personas comunes y extraordinarias sobrevivan. La comprensión de que yo o cualquiera de las personas que quiero podríamos encontrarnos en una situación similar. La angustia y la compasión al oírles hablar con su familia y decirles lo que sienten por ellos.


Siendo ésta la primera película que se realiza sobre aquellos atentados, muchos norteamericanos se han preguntado si era necesaria, y qué se pretendía con ella. Muchos pensamos que el mundo cambiaría tras el 11 de septiembre. Y al principio, si excluimos el repugnante titular de El País, así lo parecía. Desgraciadamente, el cambio no ha sido para corregir nuestros errores, sino para aumentarlos, para caer aún más en el fango de lo políticamente correcto, de la autoinculpación, del "algo habremos hecho". Esta película es necesaria para recordar que no, que no somos nosotros los culpables, que lo son sólo quienes quieren acabar con nosotros. Y que no existe Séptimo de Caballería en esta guerra tal y como, sin el menor énfasis, nos dice uno de los pasajeros del United 93: "Nadie va a ayudarnos. Lo tendremos que hacer nosotros."

Es una película difícil de ver. Pero, creo, hay que verla.

Daniel Rodríguez Herrera es editor de Programación en castellano y miembro del Instituto Juan de Mariana

El PP denuncia la «incapacidad», «incompetencia» e «ineficacia» del Gobierno ante situaciones de crisis
NIEVES COLLI ABC 26 Agosto 2006

MADRID. El Partido Popular inauguró ayer el nuevo curso político haciendo balance del mes de agosto, período vacacional que este año no ha servido para rebajar la tensión entre el Gobierno y el principal partido de la oposición, sino todo lo contrario. Después de la reunión de la dirección, el encargado de transmitir el análisis «popular» a los medios de comunicación fue el secretario general del PP, Ángel Acebes, en cuya opinión los «episodios críticos» ocurridos en España este verano -incendios en Galicia, avalancha de inmigrantes y el caos en el aeropuerto de El Prat- han servido para poner de manifiesto la «ineficacia», «incompetencia» e «incapacidad» del Ejecutivo en situaciones de «emergencia».

En opinión del PP, la política del presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, «ha creado en España el mayor problema de inmigración ilegal de toda Europa», además de provocar la pérdida de crédito de nuestro país, tanto en Bruselas como a nivel internacional con una actuación «propagandística» como fue la regularización masiva de inmigrantes. Acebes recordó las palabras pronunciadas en aquel momento por el Ministro de Trabajo, Jesús Caldera, quien aventuró que esa medida acabaría con la inmigración ilegal y que España sería la «envidia de Europa».

«Declaraciones plastificadas»
Dos años después, el tiempo ha demostrado lo contrario, señaló Acebes. Como consecuencia del «efecto llamada» provocado por la regularización masiva, el número de indocumentados que llegan a las costas de las Islas Canarias se ha multiplicado por cuatro (en relación con 2005). La regularización, aseguró, es «la mejor baza de las mafias», quienes utilizan para convencer a sus víctimas las declaraciones «plastificadas» de Jesús Caldera, cuando dijo que en España «todos van a convertirse en legales». También los traslados aéreos de «sin papeles» sirven a esos delincuentes como argumento para demostrar que, una vez en el archipiélago, el propio Gobierno español traslada a la Península a los ilegales, que tendrán así la puerta de Europa abierta.

Fruto pues de la política de Zapatero es la «crisis migratoria» de este verano, ante la cual, según Acebes, el Gobierno ha actuado «tarde y mal». El dirigente popular aseguró que en materia de inmigración es necesario recuperar el consenso interno y externo roto por el Ejecutivo; también exigió más medios materiales y personales para vigilar las fronteras, atender a los inmigrantes ante el «drama humanitario de primera magnitud» que están viviendo y para repatriarlos.

Casi un mes para tomar medidas
Otro de los «episodios críticos» del verano fueron los incendios que han arrasado Galicia y ante los que tanto el Gobierno como la Xunta actuaron con «descoordinación e ineficacia». Además, la «purga ideológica» realizada por el Partido Socialista cuando accedió ante el Ejecutivo autonómico, y que sirvió para «descapitalizar la red de prevención de incendios» y «dejar a los gallegos y a los españoles indefensos ante el fuego», ha «hundido» en poco tiempo «la imagen y el crédito» de la Xunta.

Acebes criticó duramente que nadie del Gobierno «tomara el mando», pues tanto el presidente como los ministros estaban de vacaciones. «Desfiló Zapatero en una visita de propaganda y sin resultados, y le siguieron algunos ministros», denunció Acebes, quien lamentó que haya habido que esperar veinte días para que se reuniera el Consejo de Ministros y aprobara las primeras medidas de ayuda a Galicia. «Han demostrado su incompetencia y falta de respeto hacia los ciudadanos», sentenció.

Tanto en este caso como en la inmigración ilegal, concluyó Acebes, PSOE y Gobierno han hecho lo de siempre: «Culpar al PP. Pero ya no cuela».

LA JUNTA ISLÁMICA ESPAÑOLA ESTÁ SUBVENCIONADA POR EL MINISTERIO DE JUSTICIA
Yusuf Fernández se desmarca de la orden de asesinato contra Arístegui y éste responde que es demasiado tarde
El portavoz de la Junta Islámica ha declarado que desconoce el origen de la orden de asesinato contra Gustavo de Arístegui, publicada por una web saudí utilizada por terroristas islamistas para comunicarse entre sí. Yusuf Fernández, cuya acusación de "islamofobia" lanzada contra el diputado del PP en la web de la Junta Islámica de España desencadenó la sentencia de muerte yihadista, remarca ahora que se solidariza con él. Gustavo de Arístegui se reafirma en hacer responsable a Fernández de lo que pueda ocurrirle: "Cuando se lanza una acusación sin fundamento desde una página que va a ser leída por miles de personas es evidente que se está poniendo a rodar una pelota de odio que tiene estas consecuencias", ha dicho a Libertad Digital.
Libertad Digital 26 Agosto 2006

El portavoz de Junta Islámica en España, Yusuf Fernández, aseguró, en declaraciones recogidas por Europa Press, que desconoce y no posee "ningún vínculo" con la página web saudí en la que se ha publicado la orden de asesinato contra el portavoz de Exteriores del PP en el Congreso de los Diputados, Gustavo de Arístegui.

Desde la web de la Junta Islámica de España, una organización financiada con fondos públicos del Ministerio de Justicia, Yusuf Fernández llamó "islamófobo" a Gustavo de Arístegui por su libro La yihad en España.

Fernández dice ahora, después de señalar en público a Arístegui como "islamófobo", que condena "con toda firmeza" las amenazas de muerte recibidas por el diputado popular, al que ofrece la "plena solidaridad" de la Junta Islámica de España.

El diputado ha reiterado que el gesto de Yusuf Fernández es insuficiente. "Cuando se lanza una acusación falsa y sin fundamento alguno desde una página web que va a ser leída por personas de todo tipo, incluso por yihadistas, es evidente que se está poniendo a rodar una pelota de odio que tiene estas consecuencias", ha comentado Gustavo de Arístegui a Libertad Digital este viernes.

"El señor Fernández ha actuado como un perfecto insensato, y mientras no admita en público que ha cometido una imprudencia al acusarme de islamófobo sin ningún fundamento, seguiré haciéndole responsable de lo que pudiera ocurrirme", indica el diputado del PP.

La Policía localiza en Francia material explosivo de ETA
J. M. Zuloaga  La Razón 26 Agosto 2006

Madrid- La Policía francesa ha localizado, en la localidad de Lourdes, un garaje que ha sido utilizado por ETA. En su interior había varias cajas con material, una de las cuales contenía elementos iniciadores de explosivos, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, que trabajan con la hipótesis de que el local fue abandonado por la banda antes del comienzo del alto el fuego. El garaje formaba parte, al parecer, de la infraestructura del «aparato militar» de la banda, que dirige Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», y los etarras dejaron de utilizarlo a raíz de la detención el pasado octubre de Harriet Aguirre, uno de los lugartenientes de este individuo.

El material encontrado habría servido, según las citadas fuentes, para realizar entrenamientos sobre el funcionamiento de dispositivos de iniciación de explosivos. La tardanza en localizar este garaje se debe a que su propietaria no examinó hasta ahora el contenido de las cajas que abandonaron los que se lo habían alquilado. Además se encontraron publicaciones en euskera. Por otra parte, en las últimas semanas se han encontrado en Francia coches robados por ETA que, en principio, han sido utilizados para el traslado de los etarras por territorio galo. Las fuentes consultadas han subrayado que la banda mantiene una cierta inactividad en el país vecino.

El alcalde socialista de Barañáin se echará a la calle para que rotulen en euskera el centro de salud
BEGOÑA LÓPEZ ABC 26 Agosto 2006

PAMPLONA. El nuevo centro de salud de Barañáin, que se inaugura hoy, cuenta con una rotulación íntegra en castellano. Por ello, el Ayuntamiento de esta localidad, gobernado por el socialista Iosu Sensiáin, con el apoyo de los nacionalistas, pidió ayer al Gobierno foral que «reconsidere su postura y ponga los rótulos del nuevo centro de salud en bilingüe», ya que «el euskera no es de los nacionalistas sino de todos los navarros», indicó Senosiáin.

El Ayuntamiento de Barañáin trasladó su inquietud sobre la señalización en castellano y en euskera, como en el anterior centro, a la consejera de Salud, María Kutz, y «no se nos hizo ningún caso», denunció Senosiáin, quien explicó que el Ayuntamiento se prestó a pagar los rótulos en euskera «con tal de no generar debate en un día tan importante como el de la inauguración del centro».

El portavoz de Aralar, Floren Luqui, consideró la posibilidad de «ir más allá y, si no se llegase a un acuerdo, recurrir a la vía judicial». Por su parte, el teniente alcalde y portavoz de EA, Alberto Ardanaz, afirmó que lo que se hacía durante el franquismo «es exactamente lo mismo que ocurre ahora con PP-UPN», y que si es preciso «lucharemos por el euskera hasta caernos al suelo».

La edil María Ángeles Aristu, encargada de la Presidencia del Euskera, destacó la «funesta» actitud de la consejera de Salud, «algo que nos choca ya que se lo hemos pedido educadamente y anteriormente nunca nos han puesto pegas». Debido a la polémica generada, hoy habrá una manifestación de protesta a las doce y media de la mañana

La mano y el brazo
Nota del Editor 26 Agosto 2006

Como mis conocimientos de geografía política son escasos, he mirado el mapa de carreteras para localizar Barañain
y sorpresa, está pegadito a Pamplona, y vaya por donde, por allí pasaba yo hace algunos años y de pamplonicas vasco-hablantes, nada de nada, así que primero tendrán que quitar el topónimo vasco de Pamplona, en todo caso ponerlo en inglés, que siempre ha habido más inglés-hablantes por allí, tanto en sanfermines como en el resto del año: estudiantes y profesores en la universidad, fábricas de automóviles, etc. Y eso de que el euskera es de todos los navarros, pura patraña, como no sea para jugar al mus, lo mismo que el inglés para jugar al football; así que nada en vasco, que a los nacionalistas les cedes un letrerito de nada y terminan expulsándote de la vida política por no saber vasco, y de rebote, te impiden optar al empleo público por la misma razón, que el susodicho vasco es al arma que tienen algunos para expulsar a la mayoría de los navarros de Navarra.

Y como no teníamos suficiente con aprender francés, inglés, alemán y demás, ahora el gobierno vasco, con los impuestos de los de siempre, está montando escuelas vascas en Navarra donde el idioma español ha sido y es el idioma materno de todos nacidos por allí (en las tareas agrícolas hay infinidad de personas de otros países no hispanos, que además están encantados de aprender español), salvo alguna pequeña zona en el norte, donde debido a la orografía y al tipo de explitación agrícola-ganadera, muchas familias se han mantenido aisladas del mundo. Y algunos despistados, por eso de la gratuidad, no se dan cuenta del lavado de cerebro al que someten a sus vástagos, será demasiado tarde cuando se den cuenta.

También pasa con la televisión, el gobierno vasco anda siempre lanzando sus redes en Navarra, pero poco a poco el personal se está dando cuenta de la triquiñuela nacionalista y pasan de la TVasca.

CREE INCOMPRENSIBLES LAS ÚLTIMAS DECISIONES JUDICIALES
Urquijo cree que la marcha de Bilbao y el homenaje de hoy a De Juana Chaos es parte de la "entrega y rendición" de Zapatero ante ETA
El diputado vasco del PP, Carlos Urquijo, afirmó este sábado que hechos como la manifestación proetarra del viernes o la marcha-homenaje al sanguinario De Juana Chaos que la ilegal Askatasuna ha convocado para este sábado son una demostración de la "entrega y rendición de la democracia española ante los terroristas". Además, cree que en las últimas semanas "estamos asistiendo a unas resoluciones judiciales que la mayoría de las personas no acaban de entender" porque la relación directa entre estas convocatorias y ETA-Batasuna "la encuentra cualquier ciudadano".
Libertad Digital 26 Agosto 2006

En declaraciones a La Mañana del Fin de Semana, de la Cadena COPE, el parlamentario popular acusó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de crear "un Estado de Derecho inerme, que ha sido entregado por su presidente a la estrategia de desbordamiento y de ruptura que ha planteado ETA y Batasuna". "Hasta hace dos años, España y su Gobierno no se ha rendido ante los terroristas. Ahora, de repente, nos encontramos ante un presidente del Gobierno que ha fiado el éxito de su legislatura al éxito de la negociación política con los terroristas".

Urquijo dijo que hechos como la manifestación proetarra que el viernes discurrió por las calles de Bilbao o la marcha-homenaje al sanguinario terrorista de ETA José Ignacio de Juana Chaos que la ilegal Askatasuna ha convocado para este sábado en San Sebastián son una demostración de la "entrega y rendición de la democracia española ante los terroristas" y afirmó que "lo que da miedo es pensar cual va a ser la próxima entrega de esta rendición a plazos a la que estamos asistiendo". Tras esto, se preguntó si lo siguiente será la entrega de Navarra, la independencia y la excarcelación de todos los terroristas que se encuentran en prisión.

También valoró el permiso de la justicia a la manifestación del viernes. "Las últimas semanas estamos asistiendo a unas resoluciones judiciales que la mayoría de las personas no acaban de entender. Si hay carteles de Batasuna convocando a una manifestación, si de los 35 convocantes de esa manifestación, siete han sido miembros de candidaturas ilegalizadas y, aún así, y a pesar de las declaraciones públicas de personas como Joseba Álvarez o de Permach, que son dirigentes de esa formación ilegalizada, hay jueces que entienden que no hay vínculos entre Batasuna, pues no se ya qué es lo que tiene que ocurrir para que la justicia encuentre esa relación directa que la encuentra cualquier ciudadano del País Vasco y del resto de España".

Por último, censuró que desde el PSE se alabase el viernes la ausencia de incidentes en la marcha proetarra, y lo achacó al intento de "ocultar" la "vergonzosa" estrategia del PSOE.

Al-Qaida en la sombra
ANTONIO ELORZA  El Correo 26 Agosto 2006

CATEDRÁTICO DE PENSAMIENTO POLÍTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

En las informaciones sobre el atentado fallido de Londres, las referencias a Al-Qaida vienen manteniéndose dentro de un perfil muy bajo. A pesar de la estricta adecuación del procedimiento megaterrorista -catástrofe provocada por explosivos que estallan simultáneamente en medios de transporte-, TVE 1 se limitaba al día siguiente a incluir en su crónica que «algunos especialistas» responsabilizaban a Al-Qaida. Veinticuatro horas más tarde, el telediario transmitía la noticia de que probablemente entre los detenidos se encontraba un hombre de Al-Qaeda, pero a continuación el relato giraba hacia el tranquilizante encuentro de Tony Blair con líderes islamistas. Sobre los cientos de vuelos cancelados y la pérdida de maletas, en cambio, fuimos informados hasta la saciedad. Otro tanto sucedió en el reciente caso de los trenes volados en Bombay. Se trata de un viejo recurso utilizado siempre a efectos de disipar el miedo. La focalización del relato en India o en Londres, desplazando aquí la atención hacia el problema del caos en los aeropuertos, tranquiliza a los espectadores y aleja la sensación de riesgo. Cuenta asimismo la voluntad de quitar de la vista todo aquello que enturbie la visión oficial de la Alianza de Civilizaciones. Por una vía opuesta, la voluntad de ocultación resulta asimismo patente en los medios de información árabes respecto de los intentos de reforzar la seguridad en el Reino Unido frente a eventuales nuevos atentados. Al-Yazira emplea todos sus esfuerzos para mostrar el sinsentido de ese propósito. De un modo u otro, el espectro de Al-Qaeda se desvanece.

Sin embargo, tanto en Bombay como en Londres, la atribución a Al-Qaeda no ofrece dudas, siempre que tengamos en cuenta que a partir de la pérdida que supuso la ocupación de Afganistán para el entramado de Bin Laden, la organización operó un giro, en palabras de su teórico Mustafá Setmarian, hacia una Al-Qaeda como convergencia de sistemas. La centralización precedente hubo de ceder paso, no a una nebulosa como suele escribirse, sino a una red con un mínimo de enlaces para garantizar la seguridad, y de este modo al protagonismo de células aisladas, las cuales, eso sí, ajustan sus acciones a las consignas del centro. Para eso están como detonador del proceso, previos a los llamamientos concretos a actuar, los mensajes difundidos por Al-Zawahiri gracias a la cadena de televisión Al-Yazira, y que van marcando futuros objetivos. Así sucedió a cargo de Bin Laden en el caso de nuestro 11-M, volvió a pasar a fines de abril incitando a la rebelión en Pakistán, al tiempo que era evocada la ocupación de Cachemira por India, y ahora, sólo hace unos días, el 27 de julio, al exigir acciones de yihad contra Estados Unidos y otros cómplices de la agresión de Israel: «Quien haya participado en este crimen, deberá pagarlo». Vale la pena seguir de cerca cuanto dice este seguidor de Sayyid Qutb, incluso en sus exageraciones al hablar del territorio perteneciente al Islam, entre Irak y España.

El terrorismo es santo cuando se ejecuta en defensa de la religión, y constituye un deber para todo creyente, incluso a escala individual, eliminando al azar a quienes pertenecen a países opresores. La enseñanza sagrada es aquí de plena aplicación -episodio de Muhayyissa en la 'Vida del Enviado de Alá', de Ibn Ishaq: «Matad al primer judío que tengáis a vuestro alcance» -sin necesidad de órdenes concretas: el atentado fallido de Alemania respondería a este subsistema de 'la yihad individual' dentro de la constelación yihadista. Al lado de la yihad de pequeñas células, explica Mustafá Setmarian, fomenta el reclutamiento de muyahidines, y al propio tiempo «genera inseguridad en organizaciones nacionales e internacionales, que no saben cómo hacerle frente; la detención de unos cuantos miembros no afecta al entramado ni a la lucha en general».

Y vale la pena asimismo tomar en consideración el riesgo creciente que representa la estrategia de Al-Qaida, con una opinión musulmana cada vez más irritada frente a Occidente. El prolongado lapso que discurre entre uno y otro acto de megaterrorismo sirve para crear la falsa impresión de que el peligro ha desaparecido y para incrementar correlativamente el impacto del golpe cuando éste llega. Por otra parte, en éste como en otros componentes de la actuación de Al-Qaida, los yihadistas siguen la pauta de la lucha del Profeta contra los mequíes. Al-Qaida no tiene posibilidad alguna para derrotar a Estados Unidos frente a frente; el ataque reiterado contra la red de comunicaciones del comercio mequí le bastó al Profeta para doblegar a los adversarios de su ciudad, y Bin Laden y los suyos piensan que lo mismo puede volver a producirse, incitando de paso a la movilización general de los creyentes.

En cuanto a popularidad, el chií Nasralá les lleva hoy ventaja, sin que ello importe demasiado, ya que sus líneas de ataque resultan complementarias: el primer misil de largo alcance lanzado sobre territorio israelí llevaba el nombre de 'Jaybar-1', evocando la destrucción por Mahoma del último bastión judío. El merecido fracaso de Israel en la pasada guerra no debe hacer olvidar esa otra dimensión de la crisis. Tanto para Ahmadineyad y Nasralá como para Bin Laden y Al-Zawahiri, no se trata de lograr una solución justa para el pueblo palestino, sino de borrar del mapa a 'la entidad sionista'.

El complot terrorista de Londres puede ser considerado un acto frustrado de barbarie. No es en cambio un disparate, sino la aplicación puntual de una estrategia consistente en provocar por todos los medios, cuanto más sanguinarios mejor, la destrucción de los implicados en la nueva 'cruzada americano-sionista'. El yihadismo ignora todas las alusiones que en el Corán obligan al respecto hacia cristianos y judíos. Borra uno tras otro los aspectos constructivos de los textos sagrados, para converger desde todos los puntos en el deber de la guerra. Aplicando el tópico de que la yihad es resistencia, los dirigentes de Al-Qaida presentan la situación actual como un combate a muerte, en el curso del cual la eliminación de los civiles incrementa el efecto psicológico de la acción terrorista: «Que sientan miedo hasta los fetos en los vientres de sus madres» (Mustafá Setmarian). Se trata de una lucha a escala mundial, cuyo objetivo es el triunfo inevitable del Islam militante sobre la infidelidad de los 'nuevos cruzados'. «El mundo entero es un campo abierto para nosotros», celebra Al-Zawahiri en su último mensaje.

Última lección de Londres: proliferan los terroristas británicos porque hasta julio de 2005 no hubo el menor obstáculo para la difusión en Inglaterra de las doctrinas yihadistas. Ciertamente, ha intervenido un conjunto de factores coadyuvantes, nada desdeñables. Como subraya 'The Economist', a diferencia de los instalados en Norteamérica, los musulmanes británicos tienden a ser una reserva de mano de obra barata, cuya falta de integración resulta acentuada por residir en suburbios con un alto grado de concentración de emigrantes del mismo origen, que por puro azar viene a ser en muchos casos ese Pakistán que se ha convertido en reducto de islamismo radical. El modelo multicultural permitió además que esa grieta respecto de la sociedad de recepción se abriese más y más con el tiempo, desde la enseñanza en escuelas musulmanas, fomentada desde el Gobierno, a la definición de una contracultura de base religiosa, muchas veces tajantemente antioccidental. De ahí que llegaran a hacerse propuestas de aplicación legal de la sharía al derecho privado y que en la política de captación electoral desde el laborismo la neutralidad ante la circulación de ideas y libros en medios musulmanes fuera acompañada por la aceptación de la condena de las actitudes críticas, supuestamente hostiles, contra la doctrina religiosa en nombre del combate contra la islamofobia.

La inadaptación o el malestar juvenil en los suburbios no bastan para explicar la deriva radical, en el marco de la alianza entre Blair y Bush, masivamente rechazada por los musulmanes de todo el mundo, y lógicamente también por los británicos. Cada panfleto en las librerías de las mezquitas, cada sermón de imam radical, era una llamada a la yihad, sin que ello afectara a la táctica laborista de aproximación al islamismo. El hecho de que los musulmanes moderados del Reino Unido sean muy sensibles en la preocupación por el ascenso del extremismo religioso es positivo, pero también indicio de que hay una minoría simpatizante del yihadismo. Aquí y ahora, conviene no olvidarlo.

Especial recopilatorio sobre Líbano y la crisis de Oriente próximo
ARBIL, apostando por los valores  26 Agosto 2006

“Recopilación de algunos artículos de números anteriores y autores de Arbil, relacionados con el Próximo Oriente que ayudan a entender la actual situación en Libano tras la invasión israelí”

Desde http://www.arbil.org también puede acceder a un índice de todos los números anteriores y a un índice de todos los artículos de todas las revistas (más de 3000 artículos sobre todos los temas desde una cosmovisión del derecho natural).

Además ya se puede incluir la dirección RSS de Arbil http://indicesdearbil.blogia.com/index.xml para tener información actualizada a través de los programas pertinentes

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