AGLI

Recortes de Prensa     Martes 29 Agosto  2006
Izquierda liberal
El gran hermano lingüístico
Antonio Robles Libertad Digital 29 Agosto 2006

Ahora les ha tocado a las comunidades de propietarios y a sus administradores. Según Ley 5/2006, de 10 de mayo aprobada por el Parlament de Castaluña, en su artículo 553-27, apartado 3, "El acta de la reunión debe redactarse al menos en catalán". ¿Que qué quiere decir "al menos en catalán"? Pues lo de siempre, que ha de ir sólo en catalán. Ya que por mandato constitucional no pueden prohibir de raíz y a las bravas a la lengua común española, hacen un quiebro para que en ningún caso puedan redactarse únicamente en castellano, pero sí en catalán.

El comercio ya ha sentido en sus letreros, cartas y relaciones lingüísticas con los clientes el acoso de los comisarios lingüísticos a través de las "oficinas de delación lingüísticas", que Casa Nostra denomina "Oficinas de garantías lingüísticas"; por cinismo que no quede. Pueden poner el letrero solamente en catalán, pero no en castellano. A éste hay que atarlo corto, como a los delincuentes, no sea que le de por hacerse un solitario en letreros y escaparates. Y no va de coña: miles de multas por razones tan peregrinas como poner los letreros de las rebajas solo en castellano. Extraña justicia ésta que impone a una de las dos lenguas oficiales unos criterios que no sirven para la otra. El privilegio de ser "lengua propia de Cataluña" por obra y gracia del Estatuto aprobado por voluntad de Zapatero, Maragall, Montilla, Artur Mas y Saura. Por este orden.

"Los acuerdos de la junta de propietarios deben transcribirse en un libro de actas que debe legalizar, al menos en catalán, o en aranés en el Valle de Arán, el registrador o registradora de la propiedad que corresponde al distrito donde se halla el inmueble", dice en el Artículo 553-28 respecto al Libro de Actas.

Si no tenían los vecinos motivos suficientes para alargar sus asambleas, ya tienen uno y envenenado: decidir si prescinden el contrato a los administradores castellanohablantes, obligarles a realizar el nivel C de catalán o, quién sabe, aceptar o no un presupuesto en función de si está en una lengua o en las dos.

Y así nos tienen entretenidos, con chorradas. Cada día nuestra ración de pienso: sale una ley, norma o cualquier otra disposición étnica; nos quejamos, escribimos, discutimos, acabamos cabreados y al final logran no pegar palo al agua. Mientras tanto se hacinan los inmigrantes llegados a borbotones, tu hijo no se va de casa por falta de ella o tu hija cobra un sueldo de saldo. Es el modelo de estos políticos nacionalistas especializados en crear problemas en vez de solucionarlos. Sería más inteligente no hacerles caso, pero si te permites esa altivez, estás perdido. ¿Cómo dejar a un insensato jugar con fuego en una gasolinera?¨

Pues eso, como hay todavía mucha gente sensata en Cataluña que no está dispuesta a que unos iluminados nos acaben convirtiendo en monigotes de su circo nacional, han decidido presentar una queja formal ante el Defensor del Pueblo por esta ley arbitraria.

Con fecha once de agosto de 2006, Ciudadanos de Cataluña, a través de su presidente, Albert Rivera, apoyado por el letrado José Domingo, dan razones jurídicas sobradas contra esta ley en un escrito de seis folios dirigido a Enrique Múgica, Defensor del Pueblo. Aunque si el Estatuto ha entrado en vigor el 6 de agosto y éste excluye de su actuación en Cataluña al Defensor del Pueblo español... ¡ya me contarán!

antoniorobles1789@hotmail.com

El catalán como deber
JUAN JOSÉ SOLOZÁBAL /CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID El Correo 29 Agosto 2006

La imposición del deber de conocimiento del catalán, en el Estatuto de Cataluña, a todos los ciudadanos de esa comunidad autónoma me parece una decisión de la máxima importancia y severamente objetable. En primer lugar por razones que podríamos identificar, en términos generales, con la integración de nuestro Estado. Como sabe el lector, considero que el sistema autonómico no sólo requiere de ciertas estructuras institucionales, fundamentalmente el reconocimiento de dos niveles de autoridades, de ámbito general y territorial, sino también de un determinado clima político en el que se conjugan elementos de unidad, pero también de pluralismo. En el aspecto lingüístico, esto es lo que trata de asegurar el bilingüismo como régimen en el que conviven el castellano y, en las correspondientes comunidades autónomas, su idioma peculiar.

A mi juicio, lo que hay detrás de esta situación es una doble consideración, de una parte, del valor del patrimonio cultural y espiritual de la riqueza lingüística que las diferentes lenguas representan, desde luego para la comunidad autónoma, en cuanto expresión máxima de su idiosincrasia, pero aun para toda España. Ciertamente por medio de la utilización del idioma correspondiente no sólo se hace posible la manifestación de la personalidad de quienes lo emplean, ejerciéndose asimismo su libertad de expresión, que necesariamente consiste en manifestar el pensamiento sin traba alguna, tampoco de índole lingüística, sino que se fomenta y respeta un bien espiritual común. Pero la integración en el Estado autonómico, en segundo lugar, requiere también un momento de unidad, que tiene que ver con la posición del castellano, cuyo conocimiento se impone en exclusiva en el nivel constitucional. Así el castellano como instrumento de comunicación, como lengua franca de todos, es un elemento fundamental de la comunidad nacional, en cuanto ámbito de integración de nuestra forma política.

Conviene quizás recalcar que esta idea del pluralismo propia del bilingüismo constitucional le marca a éste también sus posibilidades y límites. Así la cooficialidad, regulada en términos constitucionales por el Estatuto, debe corresponder a lo que nosotros consideramos, conforme a lo dicho, un bilingüismo equilibrado, no un bilingüismo descompensado, en el fondo un mero pluralismo lingüístico territorializado. Por ello el bilingüismo que el Estatuto regule, a través de sus decisiones sobre la cooficialidad, puede aspirar a llevar a cabo una política lingüística de recuperación, que es ciertamente lo que se han propuesto realizar diversas leyes de uso y normalización y que, por discutibles que puedan parecer a algunos sus opciones, por ejemplo en el supuesto que nos interesa, utilizando el catalán exclusivamente como lengua vehicular en la enseñanza o considerando, en diversos casos, el idioma privativo como 'propio' de la comunidad frente al castellano, han quedado validadas constitucionalmente. No sería en cambio posible de acuerdo con nuestros presupuestos intentar imponer a través de la regulación autonómica, estatutaria o legal, un régimen que se propusiera superar el bilingüismo constitucional, situación en la que el horizonte no es el equilibrio entre las lenguas, sino el dominio de una sobre otra.

Abrigo, como el lector fácilmente puede suponer, pocas dudas sobre las verdaderas intenciones del legislador estatutario. Lo que tampoco me parece cuestionable es que existen referencias de tipo constitucional que oponer al deber de conocimiento del catalán impuesto por el Estatuto. Me parece que, frente a las alegaciones de inconstitucionalidad contra el Estatuto, poca entidad ofrece apuntar a la inanidad estatutaria de la imposición del deber del conocimiento del catalán, pues tal cláusula tendría un valor meramente programático o 'impropio', y, por otra parte, la afirmación estatutaria no haría sino recoger, elevando el rango, la situación del catalán en las leyes sobre el particular existentes ya en la comunidad. Me parece que a estas alturas no es necesario insistir en la inexistencia de cláusulas meramente programáticas o retóricas en ningún texto constitucional, y el Estatuto tiene ciertamente este carácter. De otro lado, el deber de conocimiento del catalán, como todo el mundo sabe, no es sino un primer paso de desarrollo en esa materia, cuya legitimación tendrá una renovada base, además de mayor rango normativo.

Hay otro segundo plano de argumentos contra la cláusula que impone el conocimiento del catalán a los ciudadanos de Cataluña y que tiene que ver con el principio de igualdad. No es necesario recalcar el cometido de este principio en todo Estado moderno, que es antes de nada una comunidad de iguales, frente a lo ocurrido en otras formas políticas pretéritas, como las del Antiguo Régimen, o no estatales, como puede ser la confederación. Ocurre que la presunción del conocimiento del catalán, posiblemente, va a arriesgar la posición ante la Administración de la Generalitat de quienes no conocen el catalán. Desde luego estos ciudadanos pueden solicitar su atención de los funcionarios en castellano. Y esperamos del buen sentido y de la amabilidad de estos que lo seguirán haciendo, como corresponde a una comunidad en la que la paz lingüística, al margen de la regulación legal, que no siempre ayuda, es en términos generales modélica, de forma que para nosotros el ideal sería que el sector público se comportase como lo hace la sociedad catalana en su conjunto y acogiese como hace ella el bilingüismo con la misma naturalidad, sucediendo que, por ejemplo, en el Parlamento catalán se hablase como se habla en las ramblas de Barcelona. El problema surgirá cuando la Administración ofrece sus servicios de modo generalizado exclusivamente en catalán, presuponiendo un conocimiento impuesto ahora en el Estatuto, generando una situación de indefensión discriminatoria de quienes por no conocer verdaderamente dicho idioma no tienen acceso a esos servicios o, por la misma razón, lo hacen defectuosamente.

En un nivel paralelo de cosas hay que situar el problema del acceso a la función pública, que no puede ser fragmentado territorialmente en un Estado integrado como debe ser el autonómico. El problema no es sencillo, pues se trata de compatibilizar el derecho de los catalanohablantes a recibir atención en su lengua, protegiéndose a través de su uso, el mantenimiento e implantación de ella, todo lo cual sólo puede asegurarse por medio de funcionarios con dominio perfecto del catalán, y el derecho de quienes, de acuerdo con los requisitos constitucionales de capacidad y mérito, sin saber catalán al menos de partida, quieren acceder o ejercer la función pública en Cataluña. Sigo creyendo que la mejor solución es la de considerar el conocimiento del catalán como un mérito a tener en cuenta en el desempeño de la función pública en Cataluña, por otra parte a valorar cuando los puestos de la función pública implican una relación directa con los catalanohablantes.

Desgraciadamente, a mi juicio, la modificación estatutaria comentada es el buque insignia de una política que no camina precisamente en la dirección que yo considero correcta del bilingüismo equilibrado al que prudentemente apunta la Constitución y que sabiamente practica la sociedad catalana. En esta y otras materias que tocan a nuestra integración, por favor, experimentos no.

Validación anticonstitucional
Nota del Editor 29 Agosto 2006

En un artículo del diario El Correo de 29 Agosto 2006, el CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID D. JUAN JOSÉ SOLOZÁBAL, establece una interpretación de la Constitución Española de la que discrepo absolutamente, y si este humilde editor, no es experto constitucional en el sentido académico, si es uno de los ciudadanos cuya interpretación fue requerida, al ser ciudadano con derecho a voto en el momento en que se sometió a las urnas. Por tanto, mi interpretación se basa en los mismos criterios que apliqué en aquél momento, la letra del texto constitucional, el sentido común, las costumbres en vigor.

Dice que la C.E. "asegura el bilingüismo", y hay que destacar que la palabra bilingüismo no aparece por parte alguna en la C.E., por lo que difícilmente se puede asegurar tal cosa, y menos asumir la existencia de bilingüismo constitucional.

Habla "del valor del patrimonio cultural y espiritual de la riqueza lingüística que las diferentes lenguas representan, desde luego para la comunidad autónoma, en cuanto expresión máxima de su idiosincrasia", y claro, la idiosincrasia aplicada a una comunidad autónoma no tiene mucho sentido, yo he vivido en varias, y seguro que no puede aplicarme esa idiosincrasia; existen inumerables lenguas que hablan gentes en las comunidades autónomas  "La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección" dice la C.E., nada de deber, aún menos de imposición, y se refiere a las distintas modalidades, no sólo a aquellas que los nacionalistas abanderan.

Dice que "Por ello el bilingüismo que el Estatuto regule, a través de sus decisiones sobre la cooficialidad, puede aspirar a llevar a cabo una política lingüística de recuperación, que es ciertamente lo que se han propuesto realizar diversas leyes de uso y normalización y que, por discutibles que puedan parecer a algunos sus opciones, por ejemplo en el supuesto que nos interesa, utilizando el catalán exclusivamente como lengua vehicular en la enseñanza o considerando, en diversos casos, el idioma privativo como 'propio' de la comunidad frente al castellano, han quedado validadas constitucionalmente."  Pues vaya con la  "política lingüística de recuperación", en la C.E. no aparece la palabra  recuperación y forzar a los ciudadanos con el deber de conocer una lengua regional para recuperarla es un disparate, las lenguas no se recuperan obligando a los ciudadanos a ir contra la civilización, las lenguas no se recuperan: si no sirven, desaparecen, y en algunos casos, con mucho cuidadado, se guardan en una cajita, y si sirven, los ciudadanos las aprenden incluso pagando la enseñanza.  Obligar a utilizar el catalán exclusivamente o incluso en parte como lengua vehicular en la enseñanza, es una atrocidad y atenta contra todos los principios de los derechos humanos y  constitucionalales. Menos aún que hayan quedado "validadas constitucionalmente", pues si la C.E. establece "Art. 3º. 1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.", está claro que la obligación de estudiar es en y la lengua regional es anticonstitucional.

Asume que debe haber "un bilingüismo equilibrado, no un bilingüismo descompensado, en el fondo un mero pluralismo lingüístico territorializado"; primero el bilingüismo es una falacia, pues para ello sería necesario vivir simultáneamente dos vidas, una en cada idioma; segundo "bilingüismo equilibrado" en una sociedad no tiene significado, son las personas las que pueden tener conocimientos más o menos profundos de otros idiomas, una sociedad está formada por un variopinto e indefinido número de personas que van y vienen, que entran y salen, que apaercen y desaparecen, que aprenden y olvidan.

Lo curioso es ese "derecho de los catalanohablantes a recibir atención en su lengua", que desaparece en cuanto salen de Cataluña, que reclaman sin duda, a pesar del mandato constitucional del deber de conocer el idioma español, seguramente para conseguir que otros ciudadanos sean automáticamente degradados a ciudadanos de segunda sin derecho a la educación en la lengua materna española, sin derecho a optar al empleo público, sin derecho participar en la actividad política.

Finalmente dice "considerar el conocimiento del catalán como un mérito a tener en cuenta en el desempeño de la función pública en Cataluña", sin duda, sería un mérito para un cuerpo de catedráticos, policías, militares, jueces, bomberos, médicos, inspectores de hacienda, abogados del estado, jardineros, basureros, barrenderos, etc. catalanes, en el Reino de Cataluña, pero no deja de ser un disparate macabro en la España de las autonomías (autonosuyas), que atenta contra montones de principios de la C.E.

En resúmen, bilingüismo jamás obligatorio, las lenguas para las personas y no para la guerra de las lenguas.

La Generalitat abre Embajada
Luis de Velasco  Estrella Digital 29 Agosto 2006

Tras la entrada en vigor del nuevo Estatut de Cataluña, una verdadera Constitución para esa “nación”, acompañada de las declaraciones de Maragall calificando, acertadamente, al Estado español como “residual” en esa región, comienza el desarrollo del mismo con el objetivo final, no nos engañemos, de configurar un armazón estatal.

Tres muestras y destacadas de hacia adonde vamos ya. El Gobierno tripartito catalán envió, incluso antes de esa fecha de entrada en vigor, un informe al Gobierno central en el que, en síntesis, le pide que sea “leal” al texto aprobado y detenga la “invasión” de competencias catalanas. El informe, elaborado por el Instituto de Estudios Autonómicos de la Generalitat, enumera seis “prácticas habituales” que, según sus autores, el Estado utiliza para quedarse con competencias catalanas.

Hace escasos días se nos informa que la Generalitat abre una Delegación en Bruselas ante la Unión Europea y lo hace elevando a rango oficial la representación que hasta ahora tenía rango oficioso. Más allá de las palabras, lo cierto y lo importante es que el Gobierno catalán abre una Embajada propia ante Bruselas para la doble y tradicional función de representación y de defensa de sus intereses, ya que la representación oficial española no parece cumplir esa doble función. La representación en el exterior es uno de los atributos de todo Estado.

Tercer tema fundamental: el Gobierno catalán ha aprobado un anteproyecto de ley que afecta a temas de la Hacienda y que, entre otras cosas, pondrá en marcha la prevista Agencia Tributaria. Incluye la creación de un cuerpo propio de inspección y gestión de tributos que no sólo actuará en los propios sino también intervendrá en los compartidos con el Estado, como el IRPF, IVA y especiales. Éste es otro de los atributos propios de todo Estado.

Son pasos esperados y muy importantes para ir concretando ese carácter “residual” del Estado central y, paralelamente, ir formando otro propio en el camino, configurado por el Estatuto aprobado, no ya tanto de una relación federal con el resto de España sino confederal.

Ese camino va a estar lleno de dificultades y tensiones, difícilmente resistibles y asumibles por cualquier sociedad. No se puede estar con este tema permanentemente abierto. Está claro que los nacionalistas catalanes, los tradicionales como CiU y ERC y los conversos de nuevo cuño como el PSC e IU, no se conforman con lo obtenido gracias a la acción y omisión del Gobierno Zapatero y del PSOE, silente como siempre.

Un proceso federal o confederal se basa, entre otras cosas, en la lealtad recíproca y a la Constitución del Estado, por todas las partes en presencia. Los nacionalistas carecen de esa lealtad pues su objetivo final no es, en principio, el mismo que el de las partes estatales y, por ello y como la experiencia lo demuestra, jugarán siempre con interpretaciones, lecturas, etc., en suma con deslealtades, pues, en último término, su razón de ser y existir (y la de sus privilegios y relaciones clientelares) dependen de su permanente lucha contra el “centro”.

Nos aguardan tiempos difíciles que están aquí ya. Recordemos además que este tema catalán es un juego floral comparado con el precio político a pagar por el llamado “proceso de paz” en el País Vasco.

ETA se rearma mientras el Gobierno sigue mirando a otro lado
Elsemanaldigital 29 Agosto 2006

El Ministerio del Interior francés informó a las autoridades españolas durante el pasado mes de julio de la explosión de un coche bomba en el sur de Francia. El coche fue robado en febrero de 2005 y sus restos fueron encontrados por la Gendarmería con señales de haber sido objeto de una explosión experimental. Según fuentes de la cadena SER la banda terrorista ETA podría estar poniendo a prueba un nuevo sistema de detonación de bombas lapa.

El Ministerio de Interior español, dirigido por Alfredo Pérez Rubalcaba, ha desmentido este último dato, es decir el hecho concreto de que haya pruebas de una renovación técnica de ETA. Pero lo esencial de la noticia no radica en por qué ETA hizo explotar un coche, sino en el hecho mismo, que viene a confirmar la capacidad de la banda de volver a las armas.

ETA ha robado más de una decena de coches durante 2006. Se conocen los movimientos hacia Francia de militantes jóvenes de la izquierda abertzale, más que probables reclutas de los comandos armados de ETA. La banda sigue adquiriendo información y realizando su extorsión en España, y ha comprado armas y explosivos en el mercado internacional. La banda estaba policialmente derrotada en 2004, y reducida a una táctica casi desesperada; dos años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y unos meses de "tregua" han cambiado, al parecer, las tornas.

Para ETA su "alto el fuego permanente" no es definitivo. Aunque haya varias opiniones en la banda y en su frente político, ninguno de sus miembros renunciará a sus objetivos estructurales, que son la entrega de Navarra y el reconocimiento de la autodeterminación por parte del Estado español. ETA sólo renunciará a su capacidad de matar, y a su existencia, cuando haya logrado sus objetivos o éstos sean seguros. Por consiguiente es lógico que la "tregua" no implique desarme, desde su criminal punto de vista.

Es Zapatero quien debe aclarar su punto de vista. Dialogar, negociar o tratar con un grupo de delincuentes armados que sólo ha renunciado temporalmente a matar, y que sigue cometiendo otros delitos, es algo que queda fuera de las normas de nuestro Estado de Derecho. Todo delito y todo delincuente deben ser perseguidos, y tal es la misión primera y principal de las fuerzas de seguridad y de la justicia. Sin eso, la democracia se degradaría sin remedio.

Si se confirma como parece probable que ETA sigue armándose, entrenándose y organizándose –lo que en sí mismo es delito- el "alto el fuego" no dejará de ser una ficción al servicio de ciertos intereses políticos. Pero por encima de los cálculos electorales un Gobierno debe aplicar las leyes y ponerse al servicio de la seguridad del Estado y de los ciudadanos. El resto son vanas ilusiones.

ETA-Batasuna cabalga a lomos de Txapote y De Juana Chaos
Santi Abascal elsemanaldigital 29 Agosto 2006

Los proetarras se sienten fuerte, y lo están demostrando este verano: manifestaciones a favor de sus ejemplos, amenazas y campañas de acoso. No hay peor ciego que quien no quiere ver.

29 de agosto de 2006. A ETA-Batasuna las vacaciones le han dado de sí. A pesar de la pausa estratégica de los asesinos y de las buenas intenciones que a los ladrones de vidas les supone el Gobierno del PSOE, los malos nos hicieron empezar el verano con los numeritos grotescos de uno de los más malos, el tal Txapote, y nos hacen concluirlo con la reivindicación de la figura de uno aún peor, el malnacido de Ignacio De Juana Chaos. Sin duda, Txapote y De Juana como paradigma, como ejemplo a seguir por los nuevos cachorros, como representación más genuina de ETA ante el Gobierno y como demostración inequívoca de los sapos que nos quiere hacer tragar ETA con el aliño preparado por ZP.

No olvidemos que esos iconos de ETA-Batasuna son quizás dos de los más abyectos criminales de nuestra democracia y dos de los seres más despreciables e irrecuperables que viven en nuestras cárceles. El uno, Txapote, , asesino orgulloso, entre otros, de Miguel Ángel Blanco, con cuyo crimen horrendo movilizó a la nación española frente al terrorismo como nunca antes lo había hecho. Y el otro, De Juana, carnicero de humanos y sujeto amoral que ha liquidado a tantos españoles como para llenar él solito una espaciosa fosa común y que, literalmente, pedía en prisión celebrar cada nuevo asesinato con langostinos y champán.

Ahora protesta Batasuna porque el bueno de De Juana está en huelga de hambre para exigir su liberación y ya no come langostinos. Muchos españoles deseamos que De Juana, libre y voluntariamente, continúe su huelga de hambre y le animamos en su bienintencionada abstinencia de esos langostinos que De Juana engullía y tanto daño hacían en nuestros estómagos.

Pero lo preocupante no es la salud de De Juana - ¡faltaría más!- sino que esa Batasuna que exhibe y reivindica figuras tan malvadas y canallas es la se manifiesta otra vez por nuestras calles, impune y chulesca, por obra y gracia de un Gobierno traidor, burlando las leyes, convirtiendo las sentencias judiciales en papel mojado y autolegalizándose de hecho – siempre hay alguna triquiñuela- ante la complicidad gubernamental y judicial.

Esa Batasuna, esa ETA con la que negocia Zapatero es la misma que ha aumentado la presión en los municipios vascos sobre concejales electos exigiendo su dimisión, es la misma ETA sociológica que -este verano- en el programa alternativo de las fiestas de Amurrio ha organizado una actividad denominada "tiro al fatxa", y es la misma que con la firma de "Batasuna" en carteles de imprenta -vuelven a tener dinero- ha organizado estos días una virulenta y mafiosa campaña de acoso contra el concejal del PP de Llodio Mikel Urrechu para que luego alguien terminé el trabajo emprendido y para que otros recen el tristemente famoso "algo habrá hecho".

Para empezar – según informa nada más y nada menos que la Ser- ETA ya está probando nuevas modalidades de bombas-lapa en Francia. ¿O alguien pensaba que lo de Txapote y De Juana era una broma? Pues va a ser que no.

Cataluña
Síndrome de Estocolmo
Daniel Sirera Libertad Digital 29 Agosto 2006

Hace semanas que los dirigentes de CiU están utilizando el origen no catalán de Montilla para tratar de erosionar su imagen pública. Ahora, el presidente de ERC se suma a las críticas contra Montilla porque, según Carod Rovira, "Montilla no es catalanista". Hace años que el debate político catalán se centra sencillamente en eso, en ver quien la tiene mas larga. Se trata de abrazar todos los tópicos que algunos creen que hay que tener para ser lo que ellos califican de "buen catalán". Abrazando todos y cada uno de esos tópicos consiguen el aplauso y la aprobación de buena parte de los medios de comunicación y de la llamada "sociedad civil catalana". Hace tiempo que Maragall repartía carnés de catalanidad como lo hizo Pujol durante más de 23 años. Ahora Montilla, en su lema de precampaña nos advierte, seguramente inducido por el síndrome de Estocolmo del nacionalismo, que "es la hora de los catalanes". Y se queda tan ancho. Hasta ahora, ¿de quien era la hora? ¿De los marcianos?

Cada vez esta peor esto de ser catalán y no aparecer en el pesebre. Salirse del camino marcado por el nacionalismo no sólo no vende sino que te convierte en un bicho raro, en una especie protegida por nadie. Para ser un buen catalán y no quedar marginado de la tribu debes ser nacionalista, del Barça, defender la necesidad de que la selección catalana se enfrente a España, hablar y escribir exclusivamente en catalán, creer que Cataluña es una nación, escuchar Catalunya Radio, odiar a quienes votan al PP y tratar por todos los medios de convertir España en algo ajeno y distante. En eso también esta Montilla.

Por eso Carod lo critica. Los socialistas catalanes, con Montilla a la cabeza, trabajan sin descanso para ocupar una buena parte de ese espacio político que desde siempre ocupan CiU y ERC. La verdad es que voluntad no les falta. Con la sonrisa de Montilla, es sólo cuestión de tiempo.

Daniel Sirera es portavoz adjunto PP en el Parlamento de Cataluña

Final de trayecto
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 29 Agosto 2006

LOS laboratorios de la propaganda socialista no dejan de buscar principios activos, de fácil asimilación para el común de las personas, que le permitan al PSOE la consecución de victorias electorales tanto en el ámbito nacional como en los autonómicos y locales. Hubo un tiempo, especialmente en los días de Felipe González, en que la fórmula magistral para el éxito electoral se dispensaba a través de los medios de comunicación con una doble, sibilina y convincente propuesta: votar socialista es, de hecho, rebajar la tensión en la confrontación con los grupos nacionalistas y disminuir la temperatura de las demandas sindicales. Verdaderas o falsas, que al análisis le caben muchos matices, esas argumentaciones mantuvieron fuerte el gonzalato y, contra todo pronóstico, recuperaron el poder para José Luis Rodríguez Zapatero.

Hay mucho de superchería en la argumentación socialista, pero los éxitos electorales se sostienen mejor en lo emocional que en lo racional. En lo sindical, por ejemplo, la buena mano de Rodrigo Rato alcanzó mayores niveles de entendimiento con las grandes centrales que los conseguidos desde La Moncloa en todo el trecenario felipista. Quizá porque la afirmación popular de que no hay peor cuña que la de la misma madera resulta científica. Ahora, de nuevo en vísperas y ansiedades electorales, el PSOE tendrá que revisar sus argumentos y si el PP anda listo, aunque no lo tenga por costumbre, resultará beneficiario de la caducidad alcanzada por la prédica socialista.

La efervescente y díscola actitud sostenida por Pasqual Maragall en Cataluña, ya en la traca final de su mandato y frente a una Diada que se pretende sonora y excluyente, convierte en preferible, por integradora, la discrepancia con los grupos nacionalistas más tradicionales que la coincidencia con la franquicia con la que el PSOE opera, en alarde de falsedad, cuando se llama PSC. Si existiera un aparato para medir las intensidades nacionalistas, algo tan absurdo como un calibrador para pompas de jabón, nos demostraría que al PSC que ahormó Maragall y hereda José Montilla no le gana en fervor centrífugo ninguna de las restantes fuerzas políticas presentes en el Parlament.

El PSOE tradicional, escindido por los hechos en fuerzas periféricas de fundamento nacionalista y, no sin traición a sus bases históricas, confeso de sentimientos y modos burgueses -Maragall es el paradigma- tendrá que inventar otro sermón para sus próximas campañas electorales. Lo de siempre ya no le vale, entre otras cosas porque la grapa de la «reconciliación nacional», de tan eficaces resultados aglutinadores en las elecciones del 82, ya no sirve. Ha saltado por los aires con el empuje de la memoria que quiere inventar, mejor que despertar, el desatino activo de Zapatero. Un líder al que sólo puede salvar el PP y que, por lo que se ve, en ello anda la formación presidida por Mariano Rajoy.

Diada
El último gag de Maragall
José García Domínguez Libertad Digital 29 Agosto 2006

Lo echaremos de menos. Y no sólo por demostrar de una vez por todas que tenia razón Pla: "Eso del seny catalán es una collonada. No ha existido jamás". Sino porque, al final, también le va a dar la razón al otro gran viejo, Borges: "La realidad y mi recuerdo de la realidad son lo mismo". De ahí, su última genialidad, el "esto ha sido todo, amigos", tras el que desaparecerá del escenario mordisqueando una zanahoria. Se trata del programa oficial para el inminente 11 de Septiembre, nuestro sagrado Día de la Patria Chica. Y ni al propio Fellini se le podría haber ocurrido algo más felliniano.

Porque lo de hacer coincidir la ascensión del de Iznájar al cielo del catalanismo con la Fiesta de Difuntos, no dejaba de tener su coña. Pero esta vez el president se ha superado a sí mismo. Pues no me piensa poner firmes a Pepe Montilla, a Fainé y a Fornesa, mientras la señera ondea al viento, los mossos se cuadran ante el susodicho señor ministro de Industria y los dos señoritos de la idem, al tiempo que la orquesta interpreta la entrañable sardana que lleva por título... "La cançó del lladre" ( "La canción del ladrón"). Irrepetible personaje, este Maragall, extraordinario.

Y encima, leído. Tan leído que ni la Chacón, que milita en el sector escolarizado del PSC, ha captado la sutil y descreída ironía que ha de impregnar la charanga patria de este año. Porque uno se puede hacer cargo de que al pobre Montilla se le antoje "ultranacionalista" el programa de la Fiesta Mayor. ¿Qué otra cosa podría barruntar alguien convencido de que el castellano también emigró en los sesentas, sentado a su vera en aquel vagón de madera del "Sevillano"? O de que igual cavile la Manuela, aunque ella sepa que nos lo impuso la Inquisición al invadir Cataluña a finales del siglo XIX. Pero que una chica estudiada , como Carme(n), no comprenda la descarada burla de la tradición catalana que encierra eso de expulsar al castellano de todos los actos del 11-S.

Que ignore que ya en 1641 el ilustre patriota Mossèn Gaspar Sala i Barat pronunció su célebre elogio fúnebre de Pau Claris en castellano. ¡De Claris, el Maragall de la época que estuvo a un tris de proclamar la República Catalana! Que no sepa que en materia como la que nos ocupa, es decir la liturgia sacra, tan pronto como en 1637 en el Concilio Tarraconense se postularía que "en las villas y lugares de Cataluña es justo, y aun necesario, que se predique en vulgar catalán, sin que esto admita dispensación. Mas en las ciudades se deben predicar Cuaresmas en castellano". Que no pille que lo catalán-catalán sería suprimir del programa esa sardana dedicada a los chorizos, y colocar en su lugar a Los Estopa, recitándole a Montilla "La del Lute". Y en castellano de Cornellá, como debe ser. Ay, Carme(n), Carme(n), aún harás buena a la Poyato.

Sobre presos
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 29 Agosto 2006

El consejero de Justicia o Así del Gobierno vasco se lamentaba la semana pasada del régimen abierto concedido al recluso Rafael Vera, que cumple condena de siete años en Segovia por malversación de fondos reservados. Hay razones para mosquearse. Poco antes de ingresar en la cárcel, Vera incluyó en una carta abierta una amenaza críptica que no sabemos si ha surtido efecto: «Espero la orden de ejecución de la sentencia para tomar una última decisión en este largo y agotador proceso político-jurídico».

Azkarraga acusó al Gobierno de «poner alfombra roja a sus presos», mientras «retuerce las leyes para dar la impresión a los sectores mediáticos y políticos de su firmeza ante el terrorismo». En la misma línea, preguntado ayer por la huelga de hambre del preso De Juana Chaos, el consejero calificaba de «escándalo absolutamente denunciable» que el Gobierno, «con el silencio e incluso con la participación activa de algunos jueces» trate de «manipular las leyes para que haya presos concretos que tengan que cumplir más condena que la pena impuesta por los propios tribunales de justicia».

Al llegar a este punto, la realidad se subleva contra las palabras del consejero: El preso De Juana acumula «penas impuestas por los propios tribunales de justicia» que rebasan los 3.000 años, treinta siglos. Para cumplirlos todos tendría que haber ingresado en la cárcel de Algeciras aproximadamente el mismo día en que Rómulo y Remo empezaron a mamar de la loba del Capitolio para poder salir ahora. En segundo lugar, no fue el Gobierno, sino el Tribunal Supremo quien sentó el nuevo criterio para el cómputo de reducción de penas, haciendo que dicha reducción se aplique a cada una de las condenas y no a la pena máxima efectiva que el Código Penal establece, 30 años para el caso que nos ocupa. Tercero: las palabras de Azkarraga imputan a los jueces la comisión de un delito de prevaricación, lo que podría constituir un delito de calumnias y/o de desacato.

Así, a ojo, no se ve ninguna relación con los beneficios que el negociado de la señora Gallizo ha concedido a Vera. No son términos equiparables, vamos. Tal vez lo que quiso decir Azkarraga es que «el Gobierno pone alfombra roja a sus presos, y a los nuestros, nada».

Estamos en la rentrée y los presos de ETA son objeto de especulación por parte de los socios del Gobierno vasco. Imaz declaraba también ayer tarea urgente,-que debería haberse abordado «hace ya mucho tiempo»,- la de acercar los presos.

No parece un asunto que Batasuna ni ETA reclamen con mucho ardor, aunque den por sentado que uno de los resultados del 'proceso' será que todos los presos salgan a la calle. También Txapote, sí. Es una de las pocas medidas que pueden tomarse en un proceso como éste: es perfectamente reversible. Pero recordemos que el acercamiento fue una de las medidas del PP durante la tregua anterior, con el resultado que conocemos.

s.gonzalez@diario-elcorreo.com

Un buen ejemplo
Por FLORENTINO PORTERO ABC 29 Agosto 2006

La reunión el pasado viernes en Bruselas entre el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, y los dirigentes europeos sobre la Fuerza de Interposición resulta extraordinariamente ejemplar para entender lo que a día de hoy representan tanto el Consejo de Seguridad como la Unión Europa en la escena internacional.

Tras la crisis provocada por el Ministerio de Defensa francés, al rechazar los términos del despliegue, se ha llegado a un acuerdo político entre Naciones Unidas y Unión Europea que deja en el aire muchos problemas técnicos pero que aclara el fin último de la misión.

En palabras de Kofi Annan, ni la fuerza de interposición ni el Ejército libanés intervendrán en el desarme de Hizbolá. El fin de las milicias chiíes será el resultado de un proceso político interno animado por el propio Gobierno. Pero, ¿por qué razón querría Hizbolá desarmarse?, ¿por qué hacerlo cuando su posición política es más fuerte que nunca y la de sus rivales más débil?, ¿desde qué posición de fuerza actuará un Gobierno del que forma parte el grupo terrorista?

La fuerza tampoco se desplegará en la frontera con Siria para impedir el tráfico de armas. Según la resolución 1.701, esa opción debía ocurrir sólo a petición del Gobierno libanés, pero ahora ya se reconoce que era una fórmula para obviar lo evidente: que el Gobierno libanés no pedirá esa presencia por la negativa de Hizbolá y las amenazas sirias.

Si no va a buscar los arsenales ni a vigilar la frontera con Siria ¿qué va a hacer la fuerza de interposición más allá de situarse entre las dos partes en conflicto? Aparentemente dos cosas, impedir que los milicianos de Hizbolá salgan a la calle armados y que los aprovisionamientos desde Siria se realicen sin tapujos. ¿Era ése el sentido original de la Resolución? ¿Es éste el camino para resolver el conflicto?

¿Qué sentido tiene aprobar una Resolución en la que se culpa a Hizbolá por lo ocurrido y se exige su desarme como condición para la futura paz si a continuación no se hace nada para lograr esa paz más tan difícil de conseguir?

A la luz de la nueva interpretación, podemos afirmar que la Resolución no fue más que un respiro para los terroristas de Hizbolá, precisamente cuando el castigo que estaban recibiendo era más duro. El alto el fuego no sólo paraliza las operaciones militares israelíes, sino que les da tiempo para reconstruir unidades y arsenales y todo ello gracias al Consejo de Seguridad y a la Unión Europea.

Annan y la absurda equidistancia
EDITORIAL Libertad Digital 29 Agosto 2006

Aunque el secretario general de Naciones Unidas se pasee por Beirut como emisario de la paz, lo cierto es que en el Líbano no hay paz. Ni la hay ni la habrá mientras no se solucione el problema de fondo y los países árabes de la zona aprendan a convivir pacíficamente con el estado de Israel. El acuerdo de alto el fuego de hace dos semanas es un simple aplazamiento al reinicio de las hostilidades que, más pronto que tarde, volverán a desatarse en la región.

Por ahora el único que ha hecho intención de respetarlo ha sido Israel, que retiró obedientemente sus blindados del sur del Líbano. Los terroristas de Hezbolá, por el contrario, se mantienen en sus trece. Ni han mostrado propósito alguno de desarmarse, ni han devuelto a los soldados israelíes cuyo secuestro originó la guerra ni, naturalmente, han desistido de su plan supremo: echar a los judíos al mar y borrar del mapa a Israel. Y esto no son interpretaciones libres de un conflicto lejano sino hechos consumados y manifestaciones recientes de los líderes de la banda armada.

Que con un panorama semejante aterrice Annan en Beirut para pedir concordia situando en el mismo plano a agresores y agredidos suena, cuando menos, chocante. Porque la guerra que se hizo dueña de los informativos de todo el mundo este mismo mes no fue provocada por Israel, sino por los islamistas radicales de Nasralá, un infame criminal cuya única profesión conocida es la de terrorista. Esta, aunque tras varias toneladas de desinformación suene extraño, es la cruda realidad.

Israel actúa a la defensiva. Procura mantener el norte de su país libre de incursiones terroristas y de arteros ataques con misiles Katyusha sobre la población civil. El único modo que ha encontrado para su propia salvaguarda es blindar literalmente esa frontera desde hace años. La última y más reciente medida ha sido el bloqueo naval sobre el Líbano, que se mantendrá hasta que Hezbolá sea desarmada. Como eso no parece posible, especialmente porque los terroristas no quieren entregar las armas, el bloqueo ha de permanecer por una cuestión de simple supervivencia.

La ONU, muy en su línea de prestar apoyo a toda ralea de totalitarios, está proporcionando con su política miope y parcial un valioso balón de oxígeno a los terroristas. Primero, por forzar un alto el fuego a sabiendas de que Hezbolá no iba a cumplir de ningún modo su parte del acuerdo. Y segundo, por tomar a un grupo de fanáticos asesinos como elemento legítimo en el conflicto.

No existen soluciones mágicas para devolver la paz a una región devastada por la guerra desde hace tantas décadas. Lo que si existe, y eso la ONU debería saberlo, es un pequeño país democrático y próspero, respetuoso con las libertades y los derechos de la minorías, que vive cercado por teocracias y dictaduras militares y al borde del infarto por culpa de un terrorismo que no cesa. El día que los estados vecinos y los terroristas islámicos respeten la existencia de Israel el conflicto se habrá acabado porque el pueblo israelí sólo quiere vivir en paz. La ONU debería fijarse más en quien porta la bandera de la democracia y en quien trata de encontrar una salida al problema, que en ejercer de padrino de los que aborrecen de lo uno y matan a diario para que nunca llegue lo otro.

Misión de la ONU
No al despliegue español en el Líbano
GEES Libertad Digital 29 Agosto 2006

Los soldados españoles no deberían ser desplegados en el Líbano ni bajo mando europeo, ni como cascos azules, ni bajo cualquier otro posible acuerdo. No, al menos, mientras su misión no sea clara, determinante y realista.

La resolución 1701 que orquestra el alto el fuego no es la paz ni puede traerla. Esta guerra en el Líbano sólo ha sido el preludio de la siguiente, no el fin de las hostilidades. Irán lo ha dicho claramente por boca de su iluminado presidente: "el mundo árabe sabe ya cómo derrotar a Israel gracias a Alá". El líder de Hezbolá, Nasralá, también lo ha dicho: ni se desarmarán ni renuncian a la eliminación de Israel, sobre todo ahora que se consideran triunfadores del conflicto. Los israelíes volverán a enfrentarse a sus enemigos en el futuro, porque su existencia les va en ello. No hay otra opción mientras el fundamentalismo islamista impere en la zona.

Rodríguez Zapatero considera que ya hay paz en la zona, simplemente porque Israel no bombardea más. Pero calla que la ONU ha establecido que fue Hezbolá la causante de esta guerra al atacar a Israel y secuestrar a dos de sus soldados. Soldados que aún no ha devuelto y a quienes se les niega todo derecho. Rodríguez Zapatero, que tanto piensa en su difunto abuelo, sin embargo no conoce ni los nombres de estos soldados israelíes que Hezbolá mantiene aún cautivos. Se llaman Ehud Goldwasser, de 31 años, y Eldad Regev, de 26, (y el secuestrado anteriormente por Hamas, Gilad Shalit, de 19). ¿Qué está haciendo ZP y su gobierno por obtener la liberación de estos soldados secuestrados por los terroristas islámicos. La respuesta es simple: nada. ¿Piensa Rodríguez Zapatero que con el despliegue español se contribuirá a su liberación? Posiblemente ni se lo haya planteado.

La FINUL ha ayudado directa e indirectamente al fortalecimiento de Hezbolá. Incluso durante la guerra ha servido de referencia informativa sobre los movimientos de las fuerzas israelíes bajo la falsa apariencia de ser observadores neutrales. ¿Va a permitir ahora la FINUL que Israel busque s sus secuestrados? ¿Tomarán acaso nota de los envíos de armas desde Siria e Irán para los terroristas?

Al gobierno español le da igual la vida de los secuestrados como le importa muy poco el destino y la suerte de Israel. No despliega nuestras tropas para proteger a la única democracia en la zona, al único país occidental en la región, a la única economía próspera del mundo árabe. No, se despliega para proteger "la paz", ni siquiera para interponerse entre los contendientes o para desarmar al culpable. El ansia infinita de paz de ZP es lo que explica que nuestros soldados vayan a jugarse la vida al Líbano. Además, claro está, de dorarle la píldora a Chirac, Annan y Assad.

No hay ninguna razón de fondo por la que España deba pagar con dinero, esfuerzo humano y quién sabe si sangre lo que estipula la 1701. La ONU no ha impuesto ninguna solución, sólo ha comprado tiempo. Tiempo para que los fundamentalistas lo aprovechen.                   GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Carta de París
Petite main dans le flou
Carlos Semprún Maura Libertad Digital 29 Agosto 2006

Aunque sin duda menos que los medios españoles y el gobierno Rodríguez, campeón olímpico de la mentira, los medios franceses y su gobierno también mienten y exageran, y cuando las exageraciones y mentiras se demuestran, nunca rectifican. Esto acaba de ocurrir y sigue ocurriendo con la guerra contra Hezbolá. Se han exagerado o inventado las "masacres de civiles" del ejército israelí en Cana o Beirut, en todas partes. Se han publicado fotos de víctimas del Hezbolá como si fueran víctimas de los israelíes. Todas las agencias de prensa han falsificado las imágenes y no hablemos de las "informaciones". Algunas lo han reconocido, pero sólo un fotógrafo ha sido despedido por falsificar sus "testimonios". Y la mentira persiste: no cesan los reportajes sobre la "destrucción total del Líbano" por la aviación israelí, mientras que no se habla de los bombardeos de cohetes iraníes lanzados por Hezbolá contra los civiles del norte de Israel, y cuando se alude a ello se le da infinitamente menos importancia que a los accidentes de tráfico. Aplauden el mal humor que se manifiesta en Israel pero sin decir que no protestan contra la intervención militar sino porque no han ganado, por estar las operaciones mal concebidas y mal conducidas. Y no les falta razón.

Petite main dans le flou (bonita expresión que designa una categoría de trabajadores de la alta costura, y flou: vago, indeciso). El presidente Chirac ha declarado que Francia, ella sola, ha impuesto el alto el fuego, pero enseguida se contradice. Juega a ser el padre de todas las naciones decidiendo el alto el fuego pero, como un niño, no sabe qué hacer con la FINUL mientras sus papás no le hayan precisado qué puede o no hacer en el Líbano. Ahora están tranquilos: no van a desarmar a Hezbolá, ni enviar tropas de la FINUL a la frontera libanosiria sencillamente porque Siria no quiere. Y que si tienen, como James Bond, "derecho a matar" será únicamente, se supone, a soldados israelíes. Nuevas catástrofes acechan, e Irán se frota las manos.

Petite main dans le flou, Segolène Royal, en la "universidad de verano" (¿qué verano?) del partido socialista en La Rochelle, presentó sus "últimas creaciones": el vacío absoluto coronado de flores de papel. Lionel Jospin, sí señores, le robó el estrellato porque lloró en público recordando su derrota en abril de 2002, como si fuera una petite main dans le flou, aunque ellas no lloran en público. Todo el mundo habla de esa derrota, de su trauma, pero nadie explica por qué cuando es bien sencillo: los franceses tuvieron ocasión de juzgar la obra del gobierno Jospin y le tumbaron. Y el proyecto socialista actual es mucho peor. Aunque, por orden del caporal-chef Hollande, nadie tuvo derecho a declararse abiertamente candidato a las presidenciales, los Lang, Strauss-Khan, Jospin y, claro Royal, aseguran off the record que irán hasta el final caiga quien caiga. Implícitamente algo quedó claro en La Rochelle este fin de semana: "Todo salvo Segolène", como titula su editorial Le Figaro este lunes. Los elefantes del PS han sacado sus navajas "que tiritaban bajo el polvo" y van a por ella. ¡Pobre petite main dans le flou que se sueña Petain!

Rubalcaba calla, ETA sigue al PCE y otro regalo de Barreda al Pocero
Elsemanaldigital  29 Agosto 2006

Interior intenta salvar la cara por ocultar el coche explosionado por ETA; Montilla "pasa" de los apoyos de Maragall; las papeleras del 11-M; y un aplazamiento sospechoso.

29 de agosto de 2006. Ayer la Cadena SER informó de que las autoridades francesas advirtieron en julio pasado del hallazgo de un coche explosionado y la posibilidad de que la banda terrorista ETA estuviese probando nuevos mecanismos de explosión. Sin embargo, desde Interior, donde se habían callado las maniobras de la banda, prefirieron limitarse a señalar que nada invitaba a pensar en la recomendación gala por razones varias.

Hoy El Mundo apunta en este asunto que "el hecho podría haberse producido en el transcurso de unos cursillos de adiestramiento efectuados por etarras". Con ser esto preocupante, llama la atención cómo el Gobierno se calló a esto como si no sucediese nada, y no confirmando hasta casi dos meses después "que la sección Antiterrorista de la Fiscalía de París informó tres meses después de que ETA decretase un alto el fuego permanente del hallazgo del vehículo calcinado".

Sobre este asunto incluye uno de sus editoriales, donde el diario de Unedisa deja clara su interpretación: "la banda no está pensando en su disolución ni en su conversión a medio plazo en una mera asociación política. ETA sigue siendo una organización terrorista y aprovecha el espacio que ingenuamente le brinda el Gobierno para avanzar en sus objetivos políticos sin dejar por eso de adiestrar a sus comandos por si un día decide –como amenaza en sus comunicados– volver a matar".

En el mismo periódico, Raúl del Pozo, en Tropel de rumores, apunta lo cargadita que se presenta la nueva temporada política, "un incierto otoño en el que se habla de moción de censura, de elecciones anticipadas, de ruptura con los de la boina, de crisis de cayucos, de un Congreso con menos apoyos".

Más de la banda terrorista: Elconfidencialdigital.com señala que Batasuna-ETA utiliza una táctica callejera que ya aplicó el PCE en la Transición, basada en el "hay que salir a la calle, hay que hacerse presentes en la calle, para lograr lo que buscamos". "Esa misma táctica de ocupación de la calle, de presencia, de demostración de capacidad de movilización, con el objetivo de lograr ser legalizados, es la que están siguiendo batasunos y etarras", afirma.

Y ya que estamos con asuntos de terrorismo, pasemos al 11-M. Libertaddigital.com informa de que Los primeros informes policiales apuntaban a que no se usaron mochilas en los trenes del 11-M. Para ello se basa en un documento elaborado por la UCIE de la Comisaría General de Información el 29 de marzo de 2004 en que apunta a que los explosivos se ocultaron en las papeleras de los vagones: "Al menos cuatro de las diez bombas que estallaron en los trenes del 11 de marzo estaban ocultas en papeleras (…) lo cual es incompatible con la tesis de que hubieran podido emplearse mochilas o bolsas de viaje como contenedores de los artefactos".

Cambiemos de tercio. La Razón señala que Montilla prescinde de ´Ciudadanos por el cambio´, plataforma personal de Maragall. Sobre la crisis de Gobierno, "todo parece indicar que será el 8 de septiembre", ya que ese día se publica la convocatoria electoral catalana y hay Consejo de Ministros. Sobre la campaña del PSC, se sabe que José Luis Rodríguez Zapatero estará presente y que "en los preparativos de la contienda también se ha reservado un papel activo al presidente Pasqual Maragall, como a otros miembros del Ejecutivo catalán. Aunque a modo de aviso para navegantes, Montilla recordó que el candidato a la presidencia es él".

El diario de Planeta también incluye otra información relacionada con el "Caso Seseña": Barreda gastará 120 millones en ´escolarizar´ el Pau de Seseña, dice la oposición. Lo que sería otro regalo más a Paco Hernando en infraestructuras. La valoración ha sido presentada por la secretaria del Grupo Popular en las Cortes manchegas, María Jesús Bonilla, basándose en estimaciones de Seseña y otras poblaciones de mismo calado poblacional.

Por su parte, ABC pone el acento en lo internacional y destaca el aplazamiento del viaje del presidente del Gobierno a Marruecos. "Su celebración se pospone hasta finales de septiembre, sin que desde el Palacio de la Moncloa se diera ayer ninguna explicación sobre los motivos de ese aplazamiento". Desde Rabat tampoco hablan mucho, limitándose a apuntar que "sobre el momento de la celebración señalaron que será ni pronto ni tarde. Otras fuentes relacionaron el aplazamiento con problemas de agenda del monarca alauí".

El diario de Vocento incluye editorial, Tampoco Marruecos, "Zapatero ha decidido suspender el viaje que tenía previsto realizar a Marruecos y que había sido anunciado a bombo y platillo y preparado "in situ" hace un mes por la vicepresidenta del Gobierno. El lacónico "sin comentarios" emitido por Rabat tras conocerse la suspensión ofrece malos presagios sobre el estado de las relaciones bilaterales con el Reino alaui. (..) Por el norte y por el sur, España se encuentra sola ante la crisis migratoria más grave de su historia. Y está sola porque carece de estrategia y de planificación".

El Islam es el enemigo
Carlos Juan Gómez Martín  Periodista Digital 29 Agosto 2006

Una de las actuaciones mas repetidas y erróneas de occidente en relación con sucesivos enemigos ha sido la de justificar las exigencias de los mismos y, en paralelo, considerar que dentro de ellos se dividían en "moderados" y "radicales". Desde hace más de un siglo estas valoraciones han dado lugar a las guerras más horrendas de la historia y a la subyugación de pueblos enteros. Ya antes de 1914 se consideraba que el Káiser, aunque un tanto excéntrico y ambicioso, no quería la guerra y que en realidad eran sus consejeros y ministros como el Almirante Tirpitz, los culpables de las tensiones con la Entente. Además se consideraba lógico que Alemania quisiese su lugar al sol, pues era una gran potencia y no se la podía dejar de lado. Esa “comprensión” y ese análisis erróneo dieron lugar, entre otras causas, a la P.G.M. con su secuela de muerte y destrucción.

Durante el período de entreguerras se fue muy “comprensivo” con Mussolini y Hitler, entendiendo que solo querían lo mejor para sus países, maltratados en la Conferencia de Versalles y que tenían derecho a “compensaciones”, por lo que no se dudó en sacrificar Abisinia y Albania en el primer caso y Checoslovaquia y Austria en el segundo. Además durante una larga temporada se consideró que Mussolini y Hitler eran moderados y que los radicales eran otros, tales como Röhm, antes de que lo asesinaran en 1934, o Himmler etc..Por cierto, que el asesinato del Jefe de las S.A. fue considerado en occidente como una demostración de la moderación del Führer que acababa con un matón, pese a que aquella matanza, conocida como “la noche de los cuchillos largos” solo era un ajuste de cuentas y la eliminación de una posible oposición a Hitler. Sabemos que esa comprensión no evitó la S.G.M. y lo que vino.

Lo mismo ocurrió con el comunismo, Lenin era el moderado y Stalin el radical, luego Stalin el moderado y Trotsky el radical, después Kruschev un pacifista, etc., etc. y además la URSS tenía, como antes Alemania, Italia o Japón, derecho a concesiones como gran potencia que era y por su contribución a la derrota nazi, pese a que en 1939 había pactada con ella repartiéndose Polonia. Así que tras la S.G.M., occidente asistió impasible a la tiranización del este de Europa, parte de Asia y África. Pese a ello se siguió considerando al rival como un país a considerar no solo en el plano político, no quedaba mas remedio, sino que el comunismo era considerada una ideología respetada en el plano moral o intelectual, siendo aceptada por parte de la “intelligentsia” occidental incluida la no marxista. En España recordemos algún aspecto bufo como la concesión de el Doctorado “Honoris Causa” a un asesino como Hoenecker no mucho tiempo antes de la caída del muro.

Pues esto que a lo largo de los últimos cien años ha venido ocurriendo, se repite ahora con el Islam. En el debate actual se pone mucho énfasis en distinguir a los musulmanes, en general, de los islamistas, yihadistas o islamofascistas, diversas formas de llamarlos y que demuestran, nuevamente, ese intento de discernir entre radicales y moderados. Incluso quienes se enfrentan al islamismo hacen énfasis en discernir a los yihadistas, llamémosles así, del resto de los musulmanes. Gente como Lewis, Phares o nuestro Arístegui, cuya capacidad de análisis es brillante y cuyo valor, recordemos las amenazas a este último, está fuera de dudas, caen en el viejo error occidental. Ya no digo de quienes apoyan las tesis musulmanas y que justifican sus crímenes con cualquier excusa, desde Palestina a Irak o desde la defensa del velo en Francia al derecho a matar a la mujer si trasgredí las leyes del Islam.

La realidad es mucho más sencilla: el mundo musulmán es, en la práctica, uno y uniforme. Su única fuente tanto civil como política o religiosa es el Corán y no hay división entre la sociedad civil y la religión. Dentro de esa norma no cabe el acuerdo con el enemigo, como mucho una tregua y así vemos como se expanden las agresiones de los musulmanes contra cristianos, hindúes, hebreos, etc. como las matanzas de cristianos en Célebes (Indonesia) que no fue una acción terrorista sino un ataque de los musulmanes a los cristianos por el hecho de serlos, o la persecución de los mismos en Pakistán, Arabia Saudí y otros países musulmanes incluyendo la supuestamente laica Palestina, o las matanzas de hindúes en la propia India o de budistas por separatistas musulmanes en Tailandia. Recordemos como las organizaciones musulmanas del Reino Unido exigen al Gobierno que cambie su política sino quiere que haya mas terrorismo, es decir instituciones que viven en una democracia chantajean a su gobierno en defensa de intereses extranjeros a los que les une el vínculo religioso que es mas fuerte que el que les une a Gran Bretaña. Recordemos que los musulmanes no reconocen a las naciones sino que creen en una sola nación, la Umma, la existencia de estados es accidentalista y coyuntural, por tanto no es de extrañar que musulmanes británicos de nacimiento atenten contra su país, ya que para ellos no lo es, su “país” es el Islam.

¿Nos imaginamos una actuación así entre occidentales?, por supuesto que no, debido a que nuestra mentalidad no lo comprende y, aquí si que llevados por una cierta soberbia intelectual, creemos que nuestra mentalidad laica es aplicable a otras civilizaciones, cuando no es así, porque nosotros separamos religión de política o sociedad y ellos no, los occidentales aceptamos el disenso político, social y religioso, los musulmanes no, la sharía es la plasmación del Corán y no hay mas. Por tanto decir que hay musulmanes moderados en el sentido occidental de esa palabra es incorrecto, ciertamente no todos los musulmanes son terroristas pero si que todos, o la inmensa mayoría, están de acuerdo con los objetivos de los radicales y les apoyan tácita o explícitamente. No hay musulmanes occidentalizados y menos desde que los intentos, sobre todo socializantes, en el mundo árabe fracasaron estrepitosamente. No olvidemos que los islamistas no son campesinos analfabetos, sino gente, en muchos casos, con formación universitaria y conocimiento de occidente y que deberían ser los que condujeses a sus sociedades hacia la modernidad, pero sucede todo lo contrario. No debemos dejarnos engañar porque fumen o beban, también los corruptos príncipes saudíes se dan a todos los placeres desde el juego hasta la carne y son los dirigentes del fanatismo wahabita.

Mientras no asumamos que el Islam es un enemigo integral, que no se puede discernir entre radicales y moderados, pues todos tiene el mismo objetivo, que no es posible una Alianza de Civilizaciones, que no deja de ser una contradicción en si misma, pues toda civilización intenta imponerse a las demás y sobre todo la musulmana que se basa en unos principios militantes recogidos en el Corán y plasmados en la sharía, que debemos evitar la expansión del Islam no porque sea una religión sino porque es una ideología excluyente, mientras no asumamos estas realidades, mientras no demos la batalla, empezando por la de las ideas desenmascarando esa ideología religiosa, nos seguirán derrotando con el peligro de que esa derrota pueda ser definitiva

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